S.458 57-0309E  Jehová-Jireh 

Tiempo de lectura: 44 minutos

OBRAS DEL MENSAJE

Jehová-Jireh

Phoenix, Arizona, E.U.A.

57-0309E

1 Nuestro bondadoso Padre Celestial, queremos agradecerte desde las profundidades de nuestro corazón, por lo que has hecho por nosotros. Somos indignos de las bendiciones que nos has otorgado, pero estamos agradecidos por ellas. Y ahora, rogamos que nos sonrían Tus bendiciones continuamente sobre nosotros, y especialmente esta noche, mientras acabamos de recordar que esta noche es la noche en que vamos a orar por las grandes multitudes. Danos una gran fe. Que grandes maravillas sean hechas para la gloria de Dios. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén. Siéntense.
Acabo de recordar que esta noche es la noche en que vamos a orar por las personas, y él olvidó decirme que iba a venir a repartir tarjetas de oración para todas aquellas personas quienes quisieran pasar por la línea. Y me olvidé al respecto hasta que llegué aquí a la plataforma, de que íbamos a hacer eso. Y no había venido a mi memoria, más bien, desde que venía del lugar. Así que, pensé que entonces cambiaría mi texto y hablar de algo más. De que yo iba a hablar sobre algo, pero lo cambiaré ahora.

2 Y queremos a agradecerles a todos Uds. ministros por esta mañana, asistentes al desayuno. Acabamos de tener un verdadero jubileo esta mañana. El Señor bendijo en una manera maravillosa en un maravilloso compañerismo que tuvimos con los hijos de Dios esta mañana.
Y ahora esta noche creo que los muchachos de las grabaciones… Esta será la última noche para los libros y las fotos. Ellos estarán en el puesto de venta, donde sea que está. No vendemos el domingo. Nunca lo he hecho y yo… Los libros y esas cosas no son algo de lo que ganemos algo. Yo mismo los compré del señor Lindsay. Y entonces, consigo a alguien que los venda por mí, y la reunión tiene que apoyar los libros. Ahora, si yo los imprimiera por mí mismo y los vendiera, o pudiera imprimirlos bien barato y venderlos…. Pero no es… esa no es la idea. No se trata de hacer ganancias de ellos, no. Es llevarle el mensaje al pueblo. Y así que, están invitados: si planean obtener un libro, obténgalo esta noche.
Entonces, mañana en la tarde se hará el servicio aquí en el lugar, si el Señor quiere. Y entonces mañana es el cierre de esta campaña. Sé que hay otras campañas viniendo a la ciudad, como al parecer Phoenix tiene muchas de ellas. Y eso es bueno, me alegra que las tengan.

3 Le estaba hablando a un ministro hace unos cuantos minutos, un ministro bien conocido aquí en la ciudad. Él dijo: “Hermano Branham, la gente de Phoenix lo ama”.
Y yo dije: “Ciertamente eso es mutuo”.
Desearía tener tiempo, cuando vengo a la ciudad, de ir a cada una de sus casas y cenar. Yo sé que tienen buena cocina. Y me gustaría hacerlo de veras. Pero parece, que en estas reuniones sólo he tenido que pararme constantemente en el campo, hasta que me fatigo y no me puedo ir.
Estaba tratando de hacer que el Hermano Moore predicara por mí. Dijo: “Le digo, si Ud. predica y se desmaya en la plataforma, entonces traemos a un doctor, y él dice la razón de por que Ud. está en mal condición” dijo: “Lo intentaré la próxima”.
Yo dije: “Ahora, Hermano Moore…” Pero estamos felices de estar reunidos con Uds. esta noche.

4 Y ahora, incluso en nuestro día en el que vivimos… Y está mañana estuve hablando en el desayuno sobre el tema de Joel, donde él vio las gusanos, insectos diferentes, comerce el árbol—la heredad de Dios. E intentamos de nombrar cuales eran esos gusanos, y como cada uno de esos gusanos es el mismo gusano, sólo muere y regresa como un insecto diferente. Y por todo el camino ha sido el diablo. Él rompió la hermandad y las cosas que ellos tuvieron en la primera iglesia, y la falsa unidad de la iglesia mientras tratamos de unir a la gente con organizaciones. Las organizaciones se unen ellas mismas.

5 Pero Cristo murió por el cuerpo entero, ¿Ven? No se trata sólo de unidad entre una organización; se trata de la unidad entre el cuerpo completo de Cristo. Y aquellos viejos gusanos solo… Cada vez que… este arbolito que había sido cortado, y se halla allí sólo como un tronco; y cada vez que alguna vida comienza, lo primero que saben, construimos una pequeña organización alrededor de eso, y los gusanos llegan a ella y se la comen. Yo dije: “Uno de estos días, Dios va a traer algún insecticida, y va a rociar a estos gusanos; ellos dejarán de comer desde ahí en adelante”.
Cuando un hombre puede estar aislado de esas cosas por el amor de Dios y el Espíritu Santo, eso nunca lo tocará. Tenemos gente que han encontrado ese lugar. He conocido hombres que, no harían ninguna diferencia a qué organización pertenecen o lo que creen, Ud. es un hermano de todas maneras. Ellos no trazarían separaciones. Eso es… Si eso puede funcionar en uno o dos, puede funcionar sobre el resto de nosotros. Eso es correcto. Todos podemos ser lo mismo.

6 Uds. saben, estaba pensando en Job el capítulo 14, dice: “Porque si el árbol fuere cortado, aún queda de él esperanza; si se envejeciere en la tierra su raíz, y su tronco fuere muerto en el polvo, al percibir la lluvia—agua— y hará copa como planta nueva”.
Ahora, ese tronco del Evangelio que está en la tierra, la bendición Pentecostal, lo único que se necesita es un poco de agua Pentecostal. Y el agua Pentecostal es la Palabra, pues estamos lavados por el agua de la Palabra. Y sólo un poco del Evangelio del Espíritu Santo chapado a la antigua pondrá esa cosa de nuevo en su lugar y lo producirá de nuevo. Eso es correcto.

7 Ahora, le dije al Hermano Moore esta tarde, que si predicaba más de veinte o treinta minutos, que me tocará la espalda, y así que, yo sólo…
Cuando vengo a hablar, estoy muy lejos de ser un predicador o teólogo. Pero amo decirles a otros lo que sé acerca Jesús. Y sólo pongo todo lo que hay en mí, porque es la Palabra de mi Señor.
Y si yo estuviera trabajando para Uds. aquí rompiendo concreto, haría el mejor trabajo que pudiera. ¿Y cuánto más haciéndolo para el Señor? Quiero hacer lo mejor cuando vengo a esta plataforma, hacer todo lo que depende en mí para ganar almas para Cristo, porque yo sé y Uds. saben que no tenemos demasiado tiempo para hacer esto.

8 Ahora, siendo que vamos a tener el tipo de reunión que tendremos esta noche, me gustaría incentivar la fe. La gente pasando en la fila de esa manera, ellos deben tener fe. Así que sólo me gustaría leer un versículo de… el 14 del capítulo 22 de Génesis:
Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto.

9 Dios, en el antiguo Testamento, tuvo siete Nombres compuestos de redención. Y cuando esta foto fue tomada, en la que ven allí la Columna de Fuego, como lo veo de esa manera… y la noche que fue tomada es cuando el Hermano Bosworth le hizo esta pregunta a un predicador Bautista en un debate, en Houston, Texas: Él dijo: “Si me contesta esta única pregunta, sí o no, me iré de la plataforma”, Él dijo: “¿Se aplicaron los Nombres redentivos de Jehová a Jesús? ¿Sí o no?” Eso lo resolvió.
Si los Nombres redentivos de Jehová no fueron aplicados a Jesús, Él no era Jehová-Jireh… o, Jehová-Rafa. El Señor es… O Jehová-Jireh, “el sacrificio provisto del Señor”. y si Él era Jehová-Jireh, Él también es Jehová-Rafa: “El Señor que sana todas tus dolencias”; ellos son inseparables. Igual que… Uds. no pueden separarlos.
No pueden separar a Dios de Su naturaleza y Sus motivos. Y si Él esta noche es Jehová-Jireh, “El Señor proveerá un sacrificio”, si Él no fuera eso, entonces Él no fuera el sacrificio del Señor y Él no fuera el Salvador. Y si Él es Jehová-Jireh, Él es Jehová-Rafa también“. El Señor que sana todas tus enfermedades”. Eso lo resuelve. Así que, no hay manera de responderlo; sólo decir sí o no. Al negarlo, es negar a Cristo siendo el Salvador. Al aceptarlo, es aceptarlo a Él como su Sanador. Así que, no hay manera de obviarlo. Y estoy tan contento de eso.

10 Ahora, vamos a hablar esta noche sobre este Nombre compuesto y redentor: Jehová-jireh.
Y ahora para obtener un trasfondo de nuestra historia…. Todo… Ud. no debe tomar sólo una pequeña Escritura para probar algo. Debe exponerse en toda la visión de la Biblia. Esa es la forma en que queremos hacerlo. El tema debe correr completamente del Génesis al Apocalipsis; Debe relacionarse con el resto de la Biblia en el lugar correcto.
Y Abraham… Tendremos que regresar antes de que lleguemos a este sacrificio… Tendremos que regresar y averiguar quién fue Abraham. Y realmente creo que el Espíritu de Dios que estaba en Abraham era una parte de Cristo. Creo que la parte del Espíritu Santo que tenemos hoy es parte de Cristo.

11 Siendo que dije lo que dije esta mañana, me gustaría explicar esto: ¿Cuáles son estos grandes dones y cosas? Cristo estaba en José. ¿Creen eso? Vean cómo fue vendido por treinta piezas de plata (casi treinta), y fue odiado de sus hermanos, amado de su padre: exactamente como Cristo. Y cómo lo odiaban porque él era espiritual -podía ver visiones e interpretar sueños- espiritual, como Cristo. Fue arrojado en una cisterna, supuestamente muerto, igual que Cristo. Fue sacado de la cisterna y puesto a la diestra de Faraón. Y cuando José salía, tocaban trompetas y decían: “Doblad la rodilla a José”. Podía declarar a los príncipes de Faraón a su propia discreción; Y nadie podía venir a Faraón, sino por medio de José: un perfecto cuadro de Cristo.
Cuando David fue destronado de Jerusalén, y fue conducido al Monte de los Olivos por su propio pueblo, sus propios hijos, mientras David subía el monte, miró hacia atrás sobre Jerusalén, llorando. Ochocientos años más tarde, el Hijo de David, rechazado en Jerusalén, se sentó en el Monte de los Olivos y dijo: “Jerusalén, Jerusalén, ¿Cuántas veces quise juntarte como la gallina junta a sus polluelos?” Fue el Espíritu de Dios en aquellos hombres.

12 Ahora, Dios es como un gran diamante. Y ese diamante ha sido astillado o cortado de tal manera… Un diamante de verdadero corte refleja muchos rayos de luz. Y cuando vemos en la iglesia tantos y diferentes dones del Espíritu, es sólo el reflejo del verdadero Diamante. Y uno puede parecer un poco peculiar al otro, pero es la forma en que el diamante refleja la luz. Así que, Dios hace eso también en la forma en que Él refleja un don de la Biblia. Uno tiene el don del conocimiento, el otro tiene el don de las lenguas, y otro tiene el don de otra cosa. Es Dios reflejando estas luces. Y son luces que se juntan en una sola persona; ese es Dios Todopoderoso.
Ahora, Abraham era una parte de Dios. Jesús dijo, cuando Él estaba aquí en la tierra, “¿No está escrito en vuestras leyes que dioses sois? Y si ellos llaman a esos ”dioses“ a quienes la Palabra de Dios vino, ”¿Qué hay de Él siendo Dios? Eran dioses por medida. Él era la Plenitud de Dios. Dios estaba en Él, reconciliando al mundo con Él mismo.

13 Ahora, Abraham… Vamos a echarle un vistazo a su vida. ¿Quién era él? ¿De dónde vino? ¿Era un niño de nacimiento especial? ¿Un séptimo hijo del séptimo hijo? No señor. Era un hombre ordinario. Él vino de su padre, allá en Babilonia, y tal vez fue criado en medio de idolatría. Pero Dios escogió a Abraham por elección, no porque fuera un hombre bueno, sino porque Dios eligió a Abraham.
Y esa es la única manera en que alguna vez Ud. vendrá a Dios. Es la elección de Dios. Dios escoge. Ud.. no tiene nada que ver con eso. No hay hombre que haya buscado a Dios en ningún momento. Uds. no pueden buscar a Dios, es Dios buscandolos a Uds. Es algo en Ud., que crea ese deseo. Y esa es la razón por la que hay sanidad Divina, si la Biblia ni siquiera lo dijera. Es ese algo creativo en los hijos de Dios, esa búsqueda de la fuente que está abierta. Pero lo extraño, cuando llegan a la fuente, como los discípulos aquella noche quienes estaban orando por ayuda, y la misma ayuda que vino a ellos, ellos tenían miedo de ella.

14 Ahora, observen lo que Dios hizo. Ahora, Abraham, en la Biblia representa elección; Isaac, justificación; Jacob, gracia; José, perfección. Entonces se acaba. Perfección… José era un hombre perfecto; No hay nada en su contra en la Biblia.
Pero en esta elección, Dios escogió a Abraham, no porque fuera un hombre educado, no porque fuera un hombre inteligente, sino porque Dios vio algo en Abraham antes de la fundación del mundo. Y esa es la razón por la que Uds. son cristianos esta noche, es porque Dios vio algo en Uds. antes de la fundación del mundo y puso su nombre en el libro de la vida del Cordero antes de que el mundo se formara alguna vez. ¿Cómo se van a perder? ¿Cómo pueden hacerlo? La Biblia dice…
La mayor falta que puedo encontrar en cualquiera de las iglesias, y especialmente la verdadera iglesia que es nacida de nuevo,es que ellos no saben quiénes son. No se dan cuenta de cuál es el privilegio que Dios les ha dado; Uds. están buscando algo lejos en una clase de milenio. Pero eso es a lo que el diablo los ha volcado. “Somos hijos de Dios ahora”. No lo seremos, lo somos ahora. Y toda bendición Redentora por la que el Señor Jesús murió, es nuestra propiedad personal ahora mismo, todo por lo que Él murió. No, seremos: somos ahora.

15 Ahora, veamos a Abraham y veamos qué promesa Dios dio a Abraham. Dios le dio a Abraham la promesa e hizo el pacto con él incondicionalmente. No: “Si haces esto, si lo haces…” No tenía nada que ver con eso. Dios le dijo: “Ya te he salvado y vas a venir a Mí en la vejez”. Eso lo arregla.
Cuando el hombre hace pacto con Dios, el hombre rompe su pacto. Cuando el hombre y Dios tuvieron un pacto juntos en el huerto de Edén, el hombre rompió su pacto. Luego hizo un pacto con él por medio de la ley; que el hombre ni siquiera lo guardaría. Pero Dios estaba decidido a salvar al hombre, así que Él dio el pacto a Abraham y a su simiente -Abraham y su simiente, incondicionalmente. No porque Ud. haga esto, y porque lhaga aquello, o porque tiene esto o eso, pero Dios hizo el pacto incondicionalmente. Eso es lo que dice la Biblia.

16 Ahora, Ud. dice, “Bueno, yo desearía ser judío”. Bueno, lo que es exteriormente no es judío, sino lo que es interiormente, dice la Biblia. “Y nosotros, estando muertos en Cristo…” La Biblia dice que tomamos sobre nosotros la simiente de Abraham, y somos herederos con él, de acuerdo a la promesa.
Todo hombre que ha sido lleno del Espíritu Santo tiene la simiente de Abraham en él, porque tiene la fe de Abraham en él. Y Abraham creyó a Dios antes de la circuncisión o cualquier otra cosa, y le fue imputado por justicia. ¿Lo ven? Eso quita ese miedo de Uds. No es, “Oh, sí puedo seguir firme. Oh… ”Esa no es la idea. Nunca intenté estar sujeto. Él hizo el agarre, y por la gracia Él me salvó. No es lo que yo hago; es lo que Él hizo. Lo que hago no importa. Es lo que Él ha hecho por mí. Ahora, si lo amo, haré todo lo que esté en mi poder para hacer lo correcto por Él.

17 Ahora bien, si un hombre dice: “Bueno, yo solo… Yo solo… (Idea Presbiteriana), me acerco y doy la mano y digo: Lo tengo. Está bien. Tengo la seguridad eterna. ” Hermano, Ud. perdió la pista.
Mi esposa, yo la amo. Hice un pacto con ella para ser su esposo. Y si yo estuviera fuera de casa, y alguna mujer viniera a mí y dijera: “Te amo”, y yo quisiera… sintiera como que haría el amor con la mujer, y Meda me perdonaría por ello cuando llegue a casa, aun así yo no lo haría. Aunque supiera que ella me perdonaría, yo no la lastimaría de esa manera.
Y un hombre que ama a Dios, Ud. no deja de beber, de fumar, solo porque cree que va… para evitar ir al infierno. Si Ud. ama al Señor, Ud. lo haría porque no quiere herirlo.
He visto modas, cultos, y enseñar a su gente a usar… Ellas solía usar vestidos largos, mangas largas y pelo largo. Eso está bien. Ellas deben hacerlo, pero eso no es lo que las lleva al cielo. Ud. pudiera tener su pelo largo, sus vestidos largos, y tener un temperamento suficiente para luchar contra una sierra eléctrica, y odiar a su vecino y todo lo demás. Pero la razón por la cual Ud. se guarda como debe ser, es porque Ud. ama al Señor y desea guardar Sus mandamientos, si Ud. es la hija de Abraham, o los hijos de Abraham. Eso es lo que lo hace.

18 Ahora, Abraham creyó a Dios, cuando Dios lo encontró, y le habló, y le dijo: “Ahora, Abraham, te he llamado; estoy haciendo Mi pacto contigo; y voy a darte un hijo.
Ahora, Abraham tenía setenta y cinco años y Sara tenía sesenta y cinco años. Y se casó con ella cuando era solo una niñita, porque era su media hermana. Ahora, habían vivido juntos desde que eran pequeños, habían sido esposo y esposa durante todos los días saludables de Sara. Ella tenía sesenta y cinco años de edad, unos veinticinco años o más pasada la menopausia. Y era imposible para ella tener ese bebé; Pero aun así, Dios le pidió a Abraham que creyera lo imposible. Y Él le pide a Ud., la simiente de Abraham, que crea lo imposible, porque Su Palabra es una cosa creativa.

19 Abraham sólo se aferró a la Palabra de Dios; Él creyó a Dios. Eso era todo lo que tenía que hacer. Ahora, él no miró lo imposible que era, él sólo lo acepto, y tomó a Dios en Su Palabra, y fue regocijándose sobre ella. Dios amaba eso.
Ahora, Abraham no dijo: “Ahora, espera un momento, Señor. Cuando empiece a ver algo suceder, cuando empiece a ver y saber por todas las señales de la naturaleza que vamos a tener a este bebé, entonces voy a decirle a la gente acerca de eso. Pero no puedes esperar que vaya a decirle al médico y tener todo listo. Vamos a tener un bebé. Él se reiría de mí. Tengo setenta y cinco años y ella tiene sesenta y cinco años”.

20 ¿Qué creen que pasaría hoy si un anciano y una mujer de sesenta y cinco años y setenta y cinco entraran al consultorio del doctor y dijeran: “Doctor, queremos hacer arreglos para el bebé”.
El doctor diría: “¿Es esta su esposa?”
“Sí”.
Me gustaría examinarla. Pues, es imposible. ¿Vino la naturaleza acorde con el tiempo?
“Sí”.
“Bueno, es imposible que ella lo tenga”.
Entonces Ud. diría: “Bueno, doctor, supongo que tiene razón”. Y se regresa; eso no sucedería.
Pero Abraham no miró lo que dijo el doctor. Abraham miró lo que Dios dijo. Y la simiente de Abraham hace lo mismo. No miran lo que dice la ciencia; Ellos miran lo que Dios dice. Oh, estoy tan contento de que Él aún tiene simiente en la tierra. Ellos miran lo que Dios dice. Ellos toman la Palabra de Dios para ello.

21 Ahora, ¿Pudieran imaginar a Sara yendo a la tienda más fina que pudo encontrar, una anciana de sesenta y cinco años con un chal de abuela sobre la cabeza y yendo a la tienda a comprar las frazadas y alfileres y todo, preparándose. ¿Se imaginan lo que diría la gente? “Esa anciana está fuera de sí”. ¿Pero saben por qué? Ella tenía la Palabra de Dios para ello.
¿Pudieran imaginarse a Abraham yendo a todos lados para testificar a todos: “Gloria a Dios, ahora vamos a tener un bebé”?
Imagino ver a un hombre decir: “Pobre anciano”, ¿Ven?
Miren, cada vez que alguien toma a Dios en Su Palabra es considerado un fanático. Y Dios les pide que crean lo imposible, porque Él es capaz de hacer lo que es imposible. “Abraham no dudó; por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció, dando gloria a Dios”. Dios quiere que hagan lo milagroso. Él quiere que crean lo milagroso. Y aceptándolo por la fe, Uds. prueban lo que creen que Él es. ¿Lo ven? Dios quiere que tomen Su Palabra para eso. Él lo habla, y si Dios lo ha dicho, todos los cielos y la tierra pasarán, pero esa Palabra no puede pasar.

22 Ahora, otra cosa que Dios hace… Él les dijo a Abraham y a Sara que se separaran de su compañía. Dios pide separación. ¿Cuán diferente es en nosotros elegir algo? Elegimos mezcladores. Oh sí; “Te digo que es el chico más social que has visto. Ahora, no es un fanático. Él no va a predicar nada contra la televisión, y todo este tipo de cosas como esa, sobre las mujeres con cabello corto y todas estas cosas así. Tú nunca lo oyes en nuestra iglesia”. Sólo porque no tiene la audacia verdadera, él no tiene el bautismo del Espíritu Santo para respaldarlo. Eso es todo.
Lo que necesitamos son predicadores temerosos de Dios que digan la verdad. Correcto. Ahora, eso es lo que hace la separación.
Si yo escogiera a un pastor y yo estuviera en la directiva, y tuviera que seleccionar un pastor, y él fuera uno de esos individuos endeble, algo afeminado así, seguro que no votaría por él para iglesia. Yo… Cualquier cosa, votaría para sacarlo, y conseguiría a un hombre que creyera en la Palabra de Dios, que tomara la Palabra de Dios, la predicara y se parara en ella. Yo quiero un hijo de Abraham allí arriba, un hijo de Dios.

23 Ahora fíjense, Abraham tuvo que separarse. Y mientras sus parientes lo rodearan, y él no hizo lo que Dios le dijo que hiciera, la bendición nunca fue manifestada. Y mientras sigan aferrados a algo pequeño, a algo pequeño aquí, a algo pequeño allí, Dios nunca les podrá bendecir plenamente mientras intenten tomar a Dios como una imagen. “Saben que el hermano Roberts está en la ciudad. Aleluya. Le pedí que me ungiera y orara por mí. Gloria a Dios. Si eso no funciona, un Paul Cain pasa por acá, Aleluya, lo visitaré. Entonces, cuando el hermano Branham llegue, yo también lo dejaré darme un vistazo y veré cómo salgo”. Ud. será el mismo anciano con la misma enfermedad, cuando cada uno de ellos venga. No hay nada bueno en ninguno de nosotros. Pero cuando se olvidan de los predicadores y las personalidades, y miran al Señor Jesucristo, entonces van a llegar a alguna parte. Tomen a Dios en Su Palabra, ¿ven?
Es la Palabra de Dios lo que está creando. La Palabra de Dios es una semilla. Y una semilla sembrada y cuidada, si está germinada y una buena semilla— llevará la clase de fruto que es. Por lo tanto, si necesita sanidad, pídasela: “Aquí hay una promesa”, y cada promesa es suya.

24 Ahora, hallamos entonces, un poco más tarde, cuando él empezó a moverse, entonces allí llegó un tiempo de separación, que tuvo que separarse de sus parientes. Su padre murió. Mientras el anciano estaba con él, Él nunca lo bendijo. Pero después que todo fue separado, Dios se le apareció.
Lot había tomado su decisión, y descendió a Sodoma. Siempre y cuando Lot estuvo cerca, su discutir… Y mientras sigan con los incrédulos, encontrarán el mismo problema.
Pero cuando Abraham tenía noventa y nueve años, noventa y nueve, eso hizo a Sara de ochenta y ocho. ¿Podrían imaginar a Abraham? Podrían imaginarse cuando Abraham fue y le dijo a Sara, su esposa, diciendo: “Cariño, ¿sabes que siempre hemos deseado tener hijos?”
“Oh, sí, Abraham”.
Bueno, bendito sea Dios, vamos a tener un bebé“.
Observen a Sara decir, “Abraham, yo no entiendo”.
“Yo tampoco”.
“Bueno, ¿Cómo sabes que vamos a tener un bebé?”
“Dios lo dijo. Eso lo resuelve. Dios lo dijo; Él lo va a hacer”.

25 Bueno, después de los primeros días,-pues, tal vez el primer mes, pues, él viene a Sara, y le dice: “Sarah, ¿cómo te sientes, cariño?”
“Ni un poco diferente. Abraham, ¿estás seguro?”
Él dijo: “Gloria a Dios, lo vamos a tener de todos modos”. Seguro.
“¿Cómo lo sabes, Abraham?”
“Dios lo dijo”. El segundo mes pasó. “Sara, ¿cómo te sientes? ¿Está sucediendo algo?”
“Ni un pocoquito”.
“Gloria a Dios, lo vamos a tener de todos modos”.
“¿Cómo lo sabes?”
“Dios lo dijo”. El primer año pasó. “Sara, ¿todavía tienes todos los pañales y las cosas listas?”
“Sí”.
“¿Te has sentido diferente?”
“Ni un poco”.
“Pero Aleluya, vamos a tenerlo de todos modos. Dios lo dijo”. Mantengan mis pensamientos en ellos, ellos estarán bien, ¿Ven?
Muy bien, cuando pasaron veinticinco años, pasaron veinticinco años, “Sarah, ¿cómo te sientes?
No diferente“.
“¡Gloria a Dios, lo vamos a tener de todos modos!”
Ahí lo tienen. Él no miraba las circunstancias; él miró lo que Dios decía. Estaba mirando a la Palabra.

26 Aquí hace algún tiempo, fui a orar por un niño que tenía difteria en la garganta y se asfixiaba hasta la muerte. El anciano y querido papá llegó con la madre… Ungí a ese muchacho… Al principio, no me dejaban entrar. Y el médico allí, el médico jefe, fue… Me enteré, que era católico. Y yo le dije: “Bueno, Ud. dejaría entrar al sacerdote”.
Él dijo: “Eso es diferente; Ud. es un hombre casado y tiene hijos”.
Le dije: “Yo valgo tanto para el muchacho como el sacerdote significaría para un chico católico”. Le dije: “El padre aquí me ha enviado para que venga a orar por el niño”.
Dijo: “Pero Ud. tiene hijos, reverendo”.
Le dije: “Lo sé, pero también tengo un Salvador”.
Él dijo: “¿Sabe que Ud. podría transmitir la enfermedad a su hijo?”
Le dije: “Doctor, aprecio su ética y todo lo que hace, pero hay una cosa que no entiende”. Dije: “Mi Dios puede protegerme de eso. Lo ha hecho muchas veces pasando por lepra y todo lo demás. Yo tomo Su Palabra para eso”.

27 Y cuando entramos, me vistió como un Ku Klux Klan. Y cuando entramos allí, y nos arrodillamos para orar por el muchacho, sólo una pequeña oración ordinaria… Me levanté. La madre estaba a un lado y el papá estaba al otro lado. El niño había estado inconsciente durante dos días. Y su corazón se había puesto muy lento, hasta que el cardiograma mostraba…. Olvide lo que era. No entiendo el mecanismo de eso, pero la enfermera dijo que nunca volvería a levantarse; no podía; nunca se ha sabido que se pueda incrementaran, los latidos del corazón.

28 Y entonces, cuando acabé la oración, sólo una pequeña oración, me levanté, el anciano padre se acercó a la madre y le dijo: “Madre, ¿No es esto maravilloso?” Dijo: “Oh, alaba a Dios por sanar a nuestro hijo. ”
El muchacho seguía inconsciente. Lo miré, y honestamente, mi corazón lo admiró. Y la madre dijo: “Sí, papá, eso es maravilloso. ¡Cómo le agradecemos al Señor! ”
Y el hermano anciano levantó sus manos en el aire y cantó: “¡Oh, Dios, cómo te agradezco por sanar a mi muchacho!” El muchacho tendido allí muriendo.
Y la pequeña enfermera parada allí, se acercó a él y ella dijo: “Señor, no entiendo”. Dijo: “¿Cómo puede tomar eso tan ligeramente, cuando su muchacho está muriendo?”
“Oh”, dijo, “no se está muriendo”. Dijo: “Está viviendo y va a estar bien”.
“Oh” dijo ella: “puedo apreciar tu fe” dijo ella: “pero hay una cosa que debe comprender, señor; esta máquina es científica, y si esa manecilla baja por aquí, nunca más puede regresar. Nunca lo ha hecho y nunca lo hará”.
El patriarca anciano puso sus manos alrededor de la señorita y dijo: “Mire, señorita… Vea, Ud. está mirando a esa máquina, porque eso es lo que le han enseñado a mirar. Eso es todo lo que Ud. sabe”. Pero dijo: “Yo estoy mirando a una promesa Divina de Dios que Él lo levantará ”.
¡El muchacho está casado ahora y tiene una familia!

29 ¿Qué? Depende de lo que miren. Si Dios hizo la promesa, Dios está obligado a cumplir esa promesa, sin importar las circunstancias.

30 Entonces Dios le dijo a Abraham… Se le apareció en el nombre de El Shaddai, “el pecho”, y dijo: “Abraham, yo soy el Dios Todopoderoso. Camina delante de Mí y sé perfecto”.
Y Él dijo: “Yo soy el El Shaddai, el Dios con pechos”. El Shaddai significa “pechos como la mujer”. No, no pecho, sino con pechos. “Yo soy el Dios con pechos. Yo soy el dador de fuerzas”.
Como un pequeño bebé, cuando está enfermo y se aflige, llorando, pateando, gritando, y la madre lo toma, y ella lo apoya en su pecho, y empieza a nutrirse de la fuerza de la madre… Y cuando el pequeño empieza a nutrirse, al primer pequeño sabor a fuerza, él deja de llorar. Y mamá sólo lo acaricia un poco, y él está satisfecho mientras él se está nutriendo. No se preocupa más, y está trayendo a sí su fuerza todo el tiempo.

31 Bueno, eso es lo que Dios es para el creyente. Él es el Dios con pechos. Él fue herido por nuestras transgresiones; por su llaga fuimos nosotros curados. Y el creyente se apoya en el pecho de Dios, de la palabra de Dios, del Nuevo y del Antiguo Testamento. Y se aferra a esa promesa Divina, y se nutre y bendice a Dios, y atrae al creyente, -en una creencia de Dios -hasta que él vuelve a nutrir su fuerza. Y está satisfecho todo el tiempo que está amamantando. Oh, me gusta eso.
Él no va a su… “¿He crecido una pulgada hace un momento?” No hace caso de si creció una pulgada o no; sólo se está amamantando.
Ahí es donde está el creyente. Si se le explica por la Biblia que Él sana a los enfermos, el creyente sólo toma Su Palabra para eso y eso lo resuelve; eso es todo.
Él no dice: “¿Estoy mejor? ¿Puedo mover mi dedo un poco más? ¿Puedo girar el pie? ”Eso no tiene nada que ver con eso, para nada. ¡Es lo que ha sucedido aquí! Eso no es lo que ha sucedido aquí; es lo que ha sucedido aquí en el corazón.

32 El hombre cree a Dios desde el corazón. Y mientras esa promesa Divina encuentre un lugar de anclaje en el corazón humano, no hay suficientes demonios en el infierno que lo puedan arrancar de él. Está allí. Él lo cree. Él moriría por eso, porque él lo cree. Y sosteniendo esa promesa, después de todo él sigue sosteniéndolo y creyéndolo, el dedo comienza a moverse. Entonces la mano comienza a moverse. Vean, él está nutriéndose de la fuerza de Dios dentro de su propio cuerpo.

33 Y entonces Dios le dijo a Abraham, Él dijo: “Ahora que estás separado de Lot…” Él tomó la mala elección. Todas las llanuras eran de riego allá en Sodoma. Las grandes ciudades se construyeron llenas de pecado. ¿Y no es extraño que ese creyente tibio, Lot, bajara al mejor lugar que pudiera encontrar, el lugar más hermoso que pudiera encontrar, tomar el camino de la facilidad? ¿Y no es una cosa extraña que a veces las personas que dicen que creen en Dios, quieren tomar el camino del lujo? Quieren tomar el camino donde no hay pruebas. Quieren tomar la salida más fácil. Quieren tomar el camino que no es perseguido. Quieren tomar el camino de la facilidad. Es sólo un creyente tibio.
Pero Abraham, el hombre de Dios, dio a Lot su elección y tomó lo que quedaba. Oh, me encanta eso. Un verdadero creyente le dará su elección; Él está dispuesto a tomar lo que queda. No hay egoísmo en un creyente verdadero, no en lo absoluto.

34 Ahora, noten de nuevo. Después que Lot se separó y tomó su lugar, Dios se apareció a Abraham. Él dijo, “Abraham, levántate. Mira a tu alrededor. Mira hacia el oriente; Mira hacia el occidente, hacia el norte y hacia el sur”. Dijo: “Cada pedacito de eso te pertenece; es todo tuyo; Yo te lo he dado. Es tuyo. ”Bueno, Abraham iba a ser heredero de todo eso. Entonces Él dijo: “Levántate y camina por la tierra y ve lo que posees” Creo que Dios llama a los hijos de Abraham a hacer eso.
Si este pequeño grupo de personas reunidas aquí esta noche sólo se levantara, si solo la gente en Phoenix, simplemente escudriñara a través de la Palabra lo que tienen, Uds. poseen todas las cosas. Todas las cosas nos fueron dadas por Jesucristo, si somos creyentes.

35 Uds. saben, si comprara una casa y esta fuera mía, me gustaría revisarla bien, ver lo que yo tengo. Soy como un buscador de oro; me gusta escudriñar todo, averiguar lo que tengo. Soy un heredero de la salvación. Soy un heredero de la sanidad Divina. Soy un heredero del cielo. Soy un heredero de la tierra. Soy heredero y coheredero con Cristo en todas las cosas. Por lo tanto me gusta mirar a través de Su Libro de posibilidades y ver de todo lo que soy un heredero.
Saben, es como una gran y enorme galería, un gran lugar. Si me dijeran que soy dueño de esa galería, me gustaría ir a ver lo que tengo. Me gustaría abrir esta gaveta y mirar en ella y ver lo tengo allí. Me gustaría ir por aquí y abrir este lugar y ver lo que tengo allí. Me gustaría ir a otro lugar y mirar. Y si algún lugar parece un poquito inalcanzable, sólo me consigo una escalera; subo, y lo bajo, y lo miro, veo lo que me pertenece. Es todo mío.
Bueno, de esa manera es en la Biblia. Si algo parece demasiado lejano, demasiado grande, demasiado alto, basta ponerse de rodillas; esa es su escalera. “Señor, déjame entenderlo”. Siga subiendo hasta que lo toque. Mírelo por encima; eso le pertenece. Es todo suyo. Es para cada creyente.

36 Hace algún tiempo estaba hablando con un hombre llamado John Sproule. Es un buen amigo mío. Él solía ir a través del país hace muchos años, con el antiguo Glory Barn [o El Granero de la Gloria, iglesia fundada por Hobart Freeman—Trad.]. No sé si alguna vez estuvo aquí o no. Pasó por la costa Este. Y muchos de ustedes, la gente del Este, recordarán a John Sproule. Y era uno de los convertidos del hermano Bosworth. Él fue sanado de una mala garganta donde tenía gas con él… succionó gas mostaza por su nariz o garganta y la quemó. Y él no tenía voz en absoluto, y el hermano Bosworth oró por él; se curó. Llamó a su esposa y ella se desmayó. Y salió ungiendo a los enfermos y orando por ellos.
Tomó unas pequeñas vacaciones y se fue a Francia y salió a La Salle, Lorena, Francia. Él estaba pasando por un gran jardín, y encontró una estatua del Señor Jesús. Y él estaba allí con su esposa, dijo, en asombro, dijo: “Mira eso. ¿Qué quiso decir el escultor? La cosa no tiene nada más que una forma. No puedes ver ningún sufrimiento de Cristo allí”.
Y un guía se le acercó y le dijo: “Sr. Sproule, supongo que está criticando eso”.
Él dijo: “Sí lo estoy”
Él dijo: “Ahora, venga aquí un momento”. Y él lo agarró, y allí estaba un altar construido debajo de la estatua. Y entonces, él dijo, “Arrodíllese”. Y se arrodilló. Dijo: “Ahora, mire hacia arriba”.
“Oh”, dijo que sentía que su corazón se rompía. Ahí estaba cada sufrimiento de Cristo. Ahí estaba cada agonía que Él pasó. Parecía que el escultor había reproducido eso en Sus facciones de Su rostro.

37 Y así que, se volvió y miró otra vez al guía. Él dijo, “Sr. Sproule”, dijo: “Ya ve, el escultor tenía en mente una cosa”. Dijo:“ Cuando hizo esta estatua, no la hizo para que la gente se parara y la mirara de esta manera. La hizo para que la gente se inclinara y mirara hacia arriba de esta manera”.
Y esa es la misma manera que es con cada promesa en la Biblia. No es para que Ud. intente mezclarlo con su sabiduría mundana, para que trate de descifrarlo: “¿Cómo pudiera Dios hacer esto? ¿Cómo pudiera Dios hacer eso? ”La Biblia no fue escrita para eso. Las promesas de la Biblia fueron escritas para que Uds. se inclinen y vean hacia arriba. Entonces ellas lucirán diferentes para Uds., cuando Uds. miren hacia arriba a ellas de esa manera.

38 Dios cumplió su promesa con Abraham. Él le dio el niño. Y el niño cuando nació, creció a unos doce, catorce años. Y Uds. saben cómo debió haber sido una cosa encantadora en esa familia.
Ahora, una madre de unos ciento diez—quince; el padre era de unos ciento veinticinco o treinta… Si tenemos tiempo… Yo pudiera haber predicado una vez sobre él antes, cómo Dios los convirtió a un hombre y mujer joven (Y lo puse en revistas y demás), y los rejuveneció otra vez, lo cual hará a todos los hijos nacidos de nuevo de Abraham, algún día, en la resurrección…

39 Y entonces un día Dios quiso hacerlo claro para la gente en Phoenix. Así que, cómo Él lo iba a hacer, Él iba a dar a este Abraham una doble prueba. Entonces, dijo: “Abraham, toma a tu hijo, tu único, y llévalo a un cierto monte, donde te voy a mostrar, y allí lo sacrificarás”.
Ahora bien, ¿qué pasaría si Abraham lo hubiera pensado dos veces? “¿Cómo voy a ser el padre de las naciones, cuando aquí estoy tan viejo, y Tú me estás pidiendo que mate y destruya la única evidencia que tengo de que guardarás Tu Palabra y me harás padre de las naciones?”
Cuánto ama Dios probar a Su pueblo. Cada hijo que viene a Dios debe ser probado, entrenado; Sin excepciones—todos.
Y tal vez esta noche, que Ud. está enfermo, sólo para tener un pequeño entrenamiento de hijo, sólo un poco de pruebas. No se desanime. Dios está en el trono. Él sabe todas las cosas. Si realmente somos nacidos del Espíritu de Dios, todas las cosas nos ayudan a bien. Él va a hacer que todo esté bien. Él prometió que lo haría. Él juró que lo haría. Y Él tiene que guardar esa Palabra. La ha guardado durante miles de años para cada creyente. ¿Sería Ud. una excepción? No señor. Ud. no es una excepción. Ahora, obsérvenlo.

40 Miren cómo se desarrolla este bello acto. Abraham no quería decirle esto a Sara; porque era un muchacho pequeño de cabello rizado de unos doce años, cúan difícil sería tomar a ese pequeño y decirle a Sara. La madre simplemente no entendería. -¿Cómo voy a decirle… sacar a este muchacho e ir a matarlo? Pues, ella no lo entendería.
Y hay muchas veces que tenemos que seguir adelante y hacer cosas y predicar cosas que realmente no queremos hacer, pero simplemente no lo entendemos. Pero Dios está obrando correctamente, miren. Todo es para bien.
A veces uno no puede decirle a su congregación; no puede decir al público; uno no puede decirle a su propia iglesia por qué. Pero Ud. tiene que hacerlo de todos modos.

41 Ahora noten, él se levanta una mañana, corta la leña, la pone en una mulita, llama a un par de sirvientes y levanta al pequeño, le dice: “Vamos a adorar”. Y fueron tres días de camino.
Ahora, yo puedo caminar cuando sea, de veinticinco a treinta millas al día. Y conduzco mucho en auto. Yo he… He patrullado durante siete años, con un promedio de veintiséis a veintiocho millas [41 a 45 Kms aprox.] al día a través del área silvestre. Y esa gente pudiera caminar mejor que nosotros ahora, porque estamos acostumbrados a conducir y así por el estilo.
Pero ahora, si caminara tres días a veinticinco millas diarias [40 Kms], él estaba a setenta y cinco millas [120 Kms] de distancia de la civilización. Y luego levantó sus ojos y vio el monte de lejos, donde Dios le había mostrado en una visión. Y entonces, cuando llegó al monte (me encanta esta parte), dijo a los criados: “Quédense aquí. El muchacho y yo vamos allá a adorar, y él y yo regresaremos. ”¿Lo entendieron? El muchacho y yo regresaremos.

42 “¿Cómo vas a hacerlo, Abraham? Explícamelo. Si tienes el cuchillo en la vaina aquí, y una visión de Dios que te dice que vayas a matar a ese muchacho, ¿cómo van a regresar los dos? ”Pero Dios creyó a Abraham… o Abraham creyó a Dios. No lo pensó dos veces. Lo único que sabía era que Dios había hecho la promesa. Y si Abraham hubiese recibido a Isaac “como uno de entre los muertos”, él sabía que Dios podía resucitarlo de los muertos. Y si Uds., estando muertos en pecado y delitos, sin ninguna naturaleza para servir a Dios en absoluto, y Dios por elección los llamó y les dio Su Espíritu, sin Uds. hacer una elección… “Ningún hombre puede venir a Mí a menos que Mi Padre lo traiga primero”. Y si Dios hizo eso con Uds., sin que pudieran elegir, cuánto más les sanará y los guardará, cuando tienen una elección por medio de un esfuerzo de Él en jurar. ¡Qué maravilla, cómo Dios prometió! Abraham no lo pensó dos veces. Él dijo: “Bueno, Dios ha sido bueno. Él cumplió Su promesa. No sé cómo lo va a hacer, pero Él lo hará”.
No puedo decirles cómo lo hace Dios, cómo podría sanar a un hombre que está muriendo de cáncer, y los doctores lo han desahuciado, y comido en pedazos, pero si fuera necesario, creo que esta noche, yo pudiera presentar quinientos casos de eso. Por supuesto.

43 Hoy, cuando iba al restaurante a tomar el desayuno, un hombrecito que estaba detrás de mí… Y él dijo: “¿Se acuerda de mí?” No lo recordaba; pero alguien me había dicho que ese hombre fue llevado a la reunión con tuberculosis muy grave, hasta que no podía ni siquiera susurrar. Y creo que es uno de los pastores patrocinadores esta noche, o él es un ministro del evangelio, predicando con una voz como un león rugiente. ¿Cómo puede Dios hacer eso? No puedo explicarlo, pero Dios dijo que lo haría. Eso lo resuelve. Ud. tome Su Palabra. No intente descifrarlo. Ud. no puede descifrarlo.
He visto tantas veces que la gente dice: “Tenemos que descifrarlo. Tengo que entenderlo”. Entonces ya no es fe. La fe no es lo que Ud. entiende; fe es lo que Ud. acepta, y no puede explicarlo. Es un acto de fe.

44 Ahora, cuando él tomó al muchacho, el fuego, la leña y subió la colina, el pequeño Isaac se puso curioso. Si Ud. ve, es un cuadro perfecto de Dios guiando a Su Hijo arriba del Monte Calvario— ciertamente es: el Padre y el Hijo, el unigénito—simplemente un cuadro perfecto. Y cuando llegaron a la cima de la montaña, el pequeño Isaac dijo: “Padre”, dijo, “aquí está el altar. Aquí está la madera. Aquí está el fuego, pero ¿dónde está el cordero para el holocausto? Él no podía entender.
Miren a Abraham, y sin voz temblorosa, él dijo: “Hijo mío, Dios proveerá para Sí un cordero para el sacrificio”. Él todavía no sabía lo que iba a suceder. Él estaba caminando como los hijos hebreos, directo al horno ardiente: “Nuestro Dios puede librarnos, y si no, no nos inclinaremos ante tu imagen”.

45 Así que, cuando llegó allí, tomó al pequeño Isaac, puso sus manos detrás de él, lo ató, ató sus pies, lo puso sobre el altar, retiró su cabello de su cara. ¿Pueden imaginar el sentimiento de un padre? Sacó el cuchillo de la vaina. El pequeño Isaac nunca gritó; nunca hizo una propuesta; él confiaba en su padre.
Oh, cómo pudieran venir esas horas verdaderamente oscuras, pero un verdadero creyente confía en su Padre. Él confiará en Él. Como Job dijo: “Aunque Él me mate, en Él confiaré”.
Y cuando sacó el cuchillo para cortar la garganta de su propio hijo, lo levantó con su mano, sin duda una pequeña lágrima le cayó sobre la barba a través de la cara. Pero cuando se levantó para cortar la garganta de su propio hijo, en ese momento algo le atrapó la mano. Y el Espíritu Santo habló desde el cielo y dijo: “Abraham, detén tu mano”. Y por aquel tiempo un pequeño carnero baló detrás de él. Un carnero, una oveja macho, tenía sus cuernos enganchados en el zarzal, en la vid. Y Abraham soltó a su hijo rápidamente, se acercó y recogió este cordero… un carnero, y lo puso sobre el altar y mató al carnero en lugar de su hijo.

46 Ahora quiero preguntarles algo en serio. ¿De dónde vino ese carnero? Piénsenlo: prácticamente setenta y cinco a cien millas [120 a 160 Kms aprox.] de distancia de la civilización, lobos y leones y todo lo demás en la región. Y además, estaba en lo alto de una montaña donde no hay agua, y el carnero no pudo haber existido allí. ¿Y por qué Abraham no vio el carnero cuando estaba recogiendo las piedras a su alrededor para hacer el altar? No estaba allí. Era imposible que estuviera allí. Hubiera sido… Si el carnero hubiera permanecido tan lejos, habría sido asesinado. No hubiera estado en la cima de la montaña, porque, Ud. sabe, las ovejas no se quedan allí. Las ovejas se quedan en los prados, el césped.
Pero aquí estaba este carnero allá arriba. ¿De dónde vino él? Dios lo creó. Y esa es la razón por la cual Abraham llamó el lugar Jehová-Jireh, “el Señor proveerá el sacrificio”. Ahora, él no vio una visión. Una visión no sangra. El carnero tenía un cuerpo físico. Y tenía sangre física, literal. Y mató al carnero y ofreció el carnero en lugar de su hijo. ¿Por qué fue eso? Abraham estaba tomando a Dios en Su Palabra hasta el final. Y Dios es capaz de hacer lo mismo aquí esta noche a la simiente de Abraham, quien lo tomará en Su Palabra.

47 No importa cuán enfermo esté, cuál es su condición, si Ud. simplemente da un paso al frente y tome a Dios en Su Palabra, Dios proveerá. Ud. dice: “No tengo sangre. Estoy anémico”. Dios puede proveer sangre para Ud. Ud. dice, “Mis tejidos están comidos con leucemia”. ¿Qué del muchacho que estaba en la plataforma la otra noche? Me dijeron que esta noche, el niño fue llevado de nuevo a su médico, y se pronunció absolutamente negativo -el mismo médico que lo examinó antes. ¿Qué pasó? Él es Jehová-Jireh“, el Señor proveerá”. Y hombres y mujeres proveerán la fe; Dios proveerá la sustancia. “Porque la fe es la sustancia de las cosas que se esperan, la evidencia de lo que no se ve”.
Oh, simiente de Abraham, ¿No crees que Él te proveerá esta noche? Y además de eso, mi hermano, hermana, Él ya ha provisto al Cordero. Y ya está hecho. Lo único que tienen que tener es la fe en Su Palabra. Oremos.

48 Nuestro amado y bendito Padre, mientras nuestro corazón late bajo nuestras camisas esta noche, la piel de nuestros cuerpos, simplemente no podemos expresar lo que pensamos de Ti. Cómo estamos viviendo en este gran día maravilloso.
Pensamos, en nuestra lección de esta noche, a la que no tuvimos oportunidad de llegar, cómo le dijiste a Abraham: “Mira la arena del mar. ¿Puedes contarla? No. Tampoco tu simiente será contada” Entonces Él dijo: “Mira a las estrellas. ¿Pueden ser numeradas? No. Tampoco tu simiente será contada”.
Le doy gracias a Dios. ¿Qué era? Del polvo a las estrellas, las simientes de Abraham, en la misma promesa, el mismo pacto. Algún día Tú hablarás la Palabra, y toda simiente de Abraham que está en el polvo de la tierra brillará como las estrellas para siempre. Te agradecemos porque Tú, por gracia, nos has dado este pacto incondicional, el cual nos ha llamado por medio de Tu propio Hijo amado, el Señor Jesús, y danos Vida Eterna, para creer en Él.
Y ahora, Padre, esta noche, ruego que estas palabras, aunque esparcidas a través de una garganta cansada y fatigada, que Tú las enviarás por causa del motivo que tengo tras ellas, al hablar la Palabra. Son para crear fe entre el pueblo. Y vamos a llamar a estos hijos de Abraham a esta plataforma para orar por ellos. Entonces, bendito Dios, ¿Te encontrarás con ellos aquí, mientras cumplen todo lo que han prometido? Dales la fe, pues está escrito en la Biblia por las propias palabras del Señor Jesús: “Si ponen sus manos sobre los enfermos, ellos sanarán”. Esa es la promesa. Permite que los hijos lo crean, Señor. Oh, sabemos que lo harán, si son hijos de Abraham. Ellos tomarán a Dios en Su Palabra y llamarán las cosas que no son como si fuesen.
Que pueda decirse, Señor, que esta noche sea la gran noche cuando la gran línea de enfermos sea alineada aquí, que cada uno de ellos sea sanado y acepte al Señor Jesús como su Sanador. Porque lo pedimos en Su Nombre. Amén.

49 Estoy apenado de estar ronco y retenerlos tanto como lo hice, pero Uds. fueron muy amables al sentarse y esperar. Gracias, muy amables. Y les digo: también los amo, y cada uno de Uds. Y oro ahora para que cada una de estas personas aquí, visitantes… Hay finas iglesias en esta ciudad. Los pastores aquí… no creo que haya espacio en la plataforma, pero están alrededor. Vayan ahora con algunos de estos pastores y búsquense en la mañana una buena iglesia a la cual ir. Vayan mañana a la escuela dominical, y quédense para el culto. Ellos estarán contentos de tenerlos, con algunos de estos buenos pastores del Evangelio completo aquí, ellos los acogerán en su iglesia.
Luego creo que me toca otro servicio mañana en la tarde y entonces clausuramos mañana en la noche. Yo no sé cuándo pueda regresar de nuevo a Phoenix. No puedo decirles eso. Pero oro que… antes de venir aquí yo deseaba… He estado aquí tantas veces que me siento avergonzado de mí mismo. Y yo… Antes de llegar, le dediqué mucha consideración y oración. Y yo pensé: “Bueno, Dios, yo sé como son esos pueblos touristas que yo he… [Palabras Inciertas]”. Y yo dije: “Pero ¿Harás algo especial por mí cuando esté ahí esta vez? Señor, permite que algo suceda, que hará mucho bien a Phoenix. Concédelo” Es mi oración. Yo no sé lo que será. No le estoy preguntado a Dios que será, pero sólo estoy pidiéndole que lo haga—algo que dejara, al partir que deje tras nosotros, huellas en las arenas del tiempo.

50 Ahora, creo que le dije a Billy… les dije anoche, que cualquiera que quiera recibir una tarjeta, no bajo la unción, el discernimiento, pero sólo para que vengan en la línea para oración, para que estén aquí esta noche y consigan su tarjeta. Y yo… [El Hermano Branham pregunta acerca de las tarjetas de oración.] (¿Las repartiste? ¿Qué? ¿50? ¿Y qué? ¿F? Muy bien.) Él repartió tarjetas de oración “F” para esas personas; F, 1 al 50. Y ahora… lo siento… 50 al 100, 50 al 100, F50 al 100.
Ahora, vamos a intentar orar por cada uno de Uds. y ahora, veamos… pongámonos de pie. ¿Quién tiene F número 1? ¿Levantaría su mano, si podemos encontrarlos? Vean su tarjeta de oración: F número 1.
Oh, lo siento, oh, traté de tomar uno. Muy bien. F-50. ¿Quién tiene F-50? Levante su mano. Tarjeta de oración F-50. Muy bien, dama, ¿Vendrá aquí? 51. Muy bien, dama. ¿52, 53, 54, 55, 56? Desearía que lo entendieran de esa manera esta noche, si está del todo bien para Uds. Es decir, vamos a tener a alguien para… ¿El Hermano Jack y ellos aquí? Muy bien. ¿51, -2,-3,-4,-5,-6, -7,57, 58, 59, 60? ¿Dónde están ellos? Levanten su mano. F-60, 60…
Hermano Sothmann, si quiere, Billy lo necesita aquí en este extremo de la línea. ¿60, 61? Levanten su mano bien. ¿61, 62, 63? Creo que la muchachita Mexicana ahí levantó su mano. Muy bien. ¿64, 65, 66, 67, 68, 69, 70, 71, -2, 72, F-72? No creo que haya visto la mano. ¿F-72? , ¿Levantaría su mano, quien tiene, F-72? Oh, bien, muy bien, dama. 73, 73, ¿Levantaría…? ¿74, 75, 76, 77, 78, 79, 80, 81, 80, 81? ¿Vi el 81? No queremos que nadie se quede. ¿81, 82, 82, 83, 84, 84? ¿Tarjeta de oración 84? Ayúdenme un poco algunos de Uds. ¿85, 86, 87, 87, 88? ¿La tiene ella? Hermana Juanita, ella tiene ¿87, 87? Muy bien. ¿88? ¿Tarjeta de oración F-88? Muy bien. ¿89, 90, 90? Muy bien. ¿91, 92, 93? ¿Tarjeta de oración F-93? ¿La veo? ¿F-93, 94, 95, F-95, 96, 96, F-96? ¿La he perdido? F-96. Muy bien. ¿97, 98, 98, F-98, 99, 100? Muy bien.

51 Ahora, esta es la clase de línea que solíamos tener cuando venimos a Phoenix al principio. ¿Cuántos esta noche aquí estuvieron en mi primera reunión cuando estuve en Phoenix? Bien, vaya, vaya, sólo miren. ¿Recuerdan, cuando llegamos a la fila de oración, la gente ponía sus manos sobre las mías, y yo me detenía por un minuto y sostenía su mano por un minuto, y el Espíritu Santo revelaba lo que estaba mal? ¿Recuerdan eso?
Recuerden, dije que llegaría a suceder… el Señor me dijo la noche que me encontró, que Él… llegaría a suceder, que si era sincero, que Él lo llevaría al punto que conocería los mismos secretos de sus corazones. Entonces no podía. Pero cómo dije que pasaría así si era sincero. ¿Cuántos me recuerdan diciendo eso en mi primera reunión? ¿Ven? ¿Lo ha hecho Él? Eso es correcto, ¿ven?

52 Ahora, Él se encontró conmigo hace algún tiempo, hace varios meses, y se está preparando para haber un cambio en mi ministerio. Es un cambio para mejor.
Habrá una mujer que vendrá a la plataforma uno de estos días. Ella estará usando un traje de chaqueta marrón, cargando a un bebé. Eso será todo; una mujercita con un bebé en sus brazos con un poco… lo pude decir mal. Es una faldilla en un pequeño… es lo que llaman un traje de abrigo. Traje de dos piezas. Traje de dos piezas. No sé mucho sobre ropa de mujer. No puedo… Ni siquiera le compré a mi esposa un par de medias en mi vida. Ella puede comprarlas ella misma, pero en una ocasión cometí un error en eso, y lo conocen en La Historia De Mi Vida. Yo debía conseguir de una clase y conseguí de otra. Así que simplemente dejé que lo hicieran ellas desde entonces. Asi que ellas…
Yo le iba a comprar unas chaquetas a mis niñitas, o lo que sea que las damas usan, Uds. saben, el… Oh, no lo sé. Como lo que tiene la dama, ahí está la que tiene… sentada allí con la rosa en ella. ¿Cómo llaman esas cosas? Blusa, eso es lo que es. Le iba a comprar una blusa a mi niñita, e hice que mi nuera la consiguiera. Yo no… no pude hacer eso.

53 Así que, ahora tengan fe. La Biblia dice: “Si hay alguno entre vosotros el cual es espiritual o profeta, Yo, el Señor, me daré a conocer a Mí mismo a él, le apareceré en sueños, en visiones hablaré con él. Y si lo que él dice se cumpliere, entonces oídle, porque Yo estoy con él. Si aquello no llegara a suceder entonces no lo oigáis, pues Yo no le he hablado”.
Ahora, les estoy diciendo desde mi corazón: Esas visiones que Uds. ven aquí en la plataforma, no soy yo haciendo eso; son Uds. haciéndolo. Uds. son los que lo hacen. Es su fe que se ancla; yo sólo me someto. Y a medida que me someto a Dios, entonces la fe de Uds. hace esa mismísima cosa, tira de esa manera.
¿Hay alguien aquí en la línea de oración o fuera que nunca lo vieron operado? Veamos sus manos— que nunca vieron operar. Sólo unos dos o tres. Ahora, no sé… Si el Señor, tal vez… Voy a intentar, tal vez, uno o dos, si el Señor lo permite. Ellos obtienen la unción; Entonces quiero orar por este pañuelo. Entonces, tal vez, el hermano Moore puede vigilar la puerta, si quiere sólo un minuto, y luego dejar que la gente pase.

54 Ahora, si cada uno de Uds. viene, si creen con todo su corazón y con toda su alma, ¿Entonces qué resulta? La Biblia dice: “Estas señales seguirán a los que creen”. ¿Es eso correcto? “Si ponen sus manos sobre los enfermos, se recuperarán”. ¿Cuántos saben que esas fueron las últimas palabras que Jesucristo dijo en esta tierra? San Marcos 16, las últimas palabras que salieron de los labios de Jesucristo decían: “Si imponen las manos sobre los enfermos, ellos sanarán”.
Mi ministerio nunca ha sido demasiado eficaz en Estados Unidos, pero oh, cómo funciona en el extranjero. El Hermano Moore me estaba diciendo esta tarde, dijo: “Hermano Branham, así como predicó de fuerte esta semana, si eso fuera en cualquier lugar fuera de los Estados Unidos, hubieran cien o doscientas mil almas ganadas para Cristo. Eso es correcto. Ahora, Uds. ven en la condición tan horrible en la que estamos aquí. ¡Oh, hermano! Está llegando a ser un corintianismo masivo. Correcto. Todo simplemente, ”Esto es así y lo hicimos…; no tendremos nada que ver con esto; Y esto-eso“. Salgan y tomen la Palabra. Crean en Dios.

55 ¡Pobre pequeña America! Siento lástima por ellos. Pero la hora está cerca. Dios no puede juzgar a un pueblo justo; ellos han pasado del juicio. Pero Él tiene que llegar a esta condición, para que Él pueda enviar Su juicio. Sólo recuerden: “Estamos a favor”. Sólo mantengan eso en sus libros y vean cuánto tiempo va a durar.
Ahora, si las poderosas obras que se han hecho en Arizona se hubieran sido hechas en África, ellos se habrían arrepentido hace mucho tiempo. Si las obras poderosas que se han hecho en Arizona, se hubieran hecho en Alemania, no habrían tenido guerra; se hubieran arrepentido hace mucho tiempo.
En Alemania, hice mi llamada al altar por cinco noches y conseguí diez mil cada noche, y calculé cincuenta mil almas ganadas para Cristo en cinco noches, y nunca toqué a una persona. Sólo se aglomeraron y se amontonaron, y todo, de muletas, sillas de ruedas, sólo apilados en las esquinas y todo.

56 El hermano Julius Stadsklev está en algún lugar del edificio, esta noche; lo vi hace un rato sentado aquí, el Capellán Stadsklev. Él estaba conmigo en Sudáfrica en Durban, donde muchos miles de personas en una gran pista de carreras (y sólo estuvimos allí alrededor de tres o cuatro días, algo así), y todavía estaban llegando a la reunión una semana después de que yo me había ido. Y el llamado al altar fue hecho de la línea por llamar… No pudimos dar tarjetas de oración. Sólo dejamos que los misioneros salieran y tomaran dos de esta tribu, y dos de esta tribu, y dos de esa tribu. Cerca de unas quince tribus allí. Y alinearon una pequeña fila de oración. Y la primera que llegó a la plataforma fue una mujer Mahometana. Y esa mujer cuando le dije: “¿Por qué viene a mí como cristiana si Ud. es Musulmán?”
El intérprete dijo… “Bueno, ella creía que yo podría ayudarla”.
Le dije: “¿Por qué no fue a ver a su sacerdote?” Bueno, ella creía que yo podía ayudarla. Le dije: “¿Has leído alguna vez la Biblia?
“Sí”.
“Y si Jesús regresara e hiciera lo mismo que hizo cuando estuvo aquí, y me hiciera saber quién es Ud., lo que ha sucedido, y demás, y por lo que está aquí, ¿Lo creerá y aceptará a Jesús? ”
Levantó su mano; ella lo haría. Y el Espíritu Santo bajó, y dijo: “Ud. fue con su esposo—él es un hombre bajito y corpulento, con bigote negro. Ud. fue a un (ella era de la India) fue al médico el otro día, y le examinó en las glándulas femeninas y dijo que tenías un quiste que debía ser operado.
Ella dijo: “Así es”, y aceptó al Señor Jesús.
Eso sacudió a los Mahometanos hasta que diez mil llegaron a Cristo a la vez.

57 Conocí a un misionero que decía: “La joya preciosa, la joya preciosa”; Había estado allí durante treinta años predicando y había ganado a un Mahometano. Hermano, los Mahometanos… los Hindúes vinieron de los antiguos Medos y Persas; ¡ellos no cambian! Correcto.
Pero el auténtico y genuino Señor Jesús en acción una sola vez donde… Y cuando hice el llamado al altar esa tarde (que creo, y, hermano Julius, creo que Ud. creería lo mismo: muy por encima de lo que dijimos) Pero treinta mil llegaron a Cristo de una sola vez—un llamado al altar.
Y F. F. Bosworth… Y si alguien conoce alguna vez a un santo en este día moderno, es F. F. Bosworth. Sí señor, yo defendería eso si estuviera muriendo en este minuto.
Y aquel anciano se paró allí, mirando por encima de aquel terreno llorando, y se estimó que habían ocurrido veinticinco mil curaciones milagrosas, y nunca toqué a una persona; simplemente me paré allí y oré por ellos. Siete camiones cargados de todo tipo de palos y camillas y cosas recogidas del suelo, de donde caminaron de inmediato. ¡Veinticinco mil! ¡Piénsenlo! Y aquí Ud. puede predicar hasta quitarse su vida, y uno dice, “Bien, muy buen mensaje. Oh, ya no me interesa volver”.
¿No es esa Estados Unidos para Uds.? Oh, tu día ha llegado. No estoy hablando con la iglesia. Tu día está a la mano, también; Ese es el rapto. Alabado sea Dios.

58 Hermano Stadsklev, ¿No fue esa una reunión maravillosa? ¿Se pondría de pie sólo minuto? Aquí está el autor del libro, “Un Profeta Visita África”: Capellán Julius Stadsklev, un capitán en el ejército de Estados Unidos, ahora. Creo que fue entrenado en Wheaton, o en alguna parte, en la misma universidad, y así de donde salió Billy Graham. Fue a mi lado, escribiendo ese libro, y tomando esas fotos. Él estaba parado allí esa noche cuando vi ese autobús entrar, la primera noche cuando aterricé allí en África. Y allí estaba ese autobús que se movía allí y entonces ví a ese muchacho, una pierna seis pulgadas más corta que la otra. El Capellán Stadsklev estaba parado justo allí tomando esa nota cuando eso sucedió.
Cuando miré a mí alrededor, vi un pequeño carro verde volar de lado a lado y golpear en un árbol, y romper la espalda de una joven. No pude encontrarla. Ahora, ella estaba acostada debajo aquí. Y cuando llegué… “Recuerde, mejor tenga cuidado con lo que le dice”. Pero vi una visión de ella regocijándose y correr. Le dije: “Ponte de pie, jovencita. Jesucristo te sana”.
Su madre dijo: “¡Oh, no, no! Ella no puede pararse. El médico dice que si se mueve morirá. Su espalda estaba apretaba. Y la muchacha se puso de pie, regocijándose. Y la madre cayó sobre el catre del que la muchacha se levantó. Eso es correcto. El hermano Stadsklev tiene las fotos de eso en el libro, ¿Ven? Eso lo resolvió. Miles de veces miles de personas acudieron a Cristo.

59 Pero tratamos de aprenderlo con estudios. No estoy hablando de la iglesia en Estados Unidos. Miren aquí esta noche. ¿Cuántos aquí son salvos? Veamos sus manos; todo Cristiano aquí, ¿Ven? Los pecadores casi ni están interesados. No quieren venir. No les interesa nada al respecto. Están a punto de pecar más allá del día de la gracia .
Vi en el 33 cómo se verían los autos antes de la venida del Señor. Están bastante cerca en esa forma. Recuerden que profeticé esto: Escríbanlo en sus cuadernos; se los he dicho muchas veces—cada vez aquí.)“ Llegará un tiempo… Estados Unidos es una nación de mujeres. Y una mujer se levantará, pronto en Estados Unidos, y se convertirá en una gran persona, como un presidente o en algo, antes de la venida del Señor”. Sólo recuerden eso, que dije eso. Y los carros serán más como una forma de huevo, justo antes de la aniquilación total… o, que la destrucción llegue a esta nación. Oremos.

60 Ahora, Padre celestial, aquí estamos. Estamos en el umbral de un nuevo evento. Hay muchos parados aquí, enfermos y afligidos, para pasar por la línea. He aquí tu siervo, Señor. Aquí hay pañuelos aquí, paquetes, cartas, estos van a los necesitados. Bendigo estos pañuelos en el Nombre de Cristo. Y que todos sean sanados. Concédelo, Señor. Ruego que esta bendición sea recibida por todos, y como estadounidense, como siervo de Dios en esta nación, y esta, Su gente, bendigo a esta gente en el Nombre de Cristo.
Oh Dios, oro para que bendigas a cada ministro. Y oh, que obtengamos una nueva visión de las almas perdidas y vociferemos tan fuerte como podamos, porque el fin está a la mano. Concédelo Señor, oro, en el Nombre de Cristo, Amén.
Voy a intentar algo ahora mismo. Y quiero que Uds. hermanos vigilen, porque cuando me estoy bajo… si la unción viene, me gustaría orar por todas estas personas como prometí, pero me gustaría orar por ellos, de modo que ellos puedan avanzar primero, para que se pueda orar por todo el grupo. Pero me gustaría sentir el toque de…
No puedo evitarlo, amigos. Uds. pueden pensar que soy un fanático, pero sé que en mí, que no tengo nada aquí. Sólo soy un hombre. Y quiero sentir que Algo y saber que la unción está aquí antes de imponer las manos sobre estas personas, aunque no puedo detenerme con ellos como lo hacen…. No se puede hacer. Así que sólo me gusta sentir la unción de los tres primeros, o cuatro, o cinco personas o algo así, entonces Uds. hermanos sólo observen. ¿Sería eso satisfactorio para toda la multitud?

61 ¿Y cuántos allá van a unirse a mí y orar conmigo ahora? ¿En el balcón? Vean, todos Uds., miren allí. Hay por lo menos mil personas aquí esta noche. Calcúlo, esa cantidad, de todos modos. Soy un mal contador, pero digo, hay miles de personas aquí. Habrá mil oraciones en progreso por Ud. a la vez, de los hijos de Dios. Vean aquí, qué clase de gente… Todos Uds. que han nacido de nuevo, levanten su mano. Vean lo qué… Dios tiene que escucharlo. Ahora, Él dijo, “Donde dos o tres están reunidos en Mi Nombre, Yo estaré en medio de ellos”. Él está aquí. Ahora, una pequeña vindicación de eso, que el Señor Dios del cielo la conceda para la gloria de Dios.
Hermano Moore, Ud. está allí parado, y después que tres o cuatro hayan pasado, Ud. ve que me pongo un poco débil, entonces empieza la línea que viene.

62 Ahora, señora, Ud. está parada aquí por algo… Yo no sé. Él lo sabe. Ud. sabe que no sé nada de Ud., y no sé por qué está aquí. Pero lo que Ud. hace… Diga: “¿Qué intenta hacer, hermano Branham?” Me estoy rindiendo a mí mismo.
¿Dijo la Biblia en un lugar: “He aquí los lirios del campo…”? Eso está en la Biblia. ¿Qué hace un lirio? Trabaja todo el día y toda la noche sólo para entregarse a las abejas, y al transeúnte, para repartir. Él fue hecho un lirio. Dios hace la miel, así que Él hace el lirio para que de miel.
Él da dones en su iglesia. Nosotros sólo nos rendimos, nos rendimos. Ahora bien, si Dios me permite saber lo que quiere pedirle a Dios, sólo un momento, ¿creería con todo tu corazón?
Ahora, Ud. sabe que no sé por lo que está orando. No podría decirle. Pero si le pide algo a Dios, y Él me dice lo que quiere, ¿lo creerá? ¿Creería la audiencia entonces? Ahora, esto es para Uds., hijos. Ahora, cada uno lo cree. Mientras están allí, créanlo Uds. mismos.
Ahora, es sólo un momento para la señora. La señora quiere que se ore por una afección cardíaca. Es una hidropesía. ¿Cree que Él le va a sanar de eso y estar bien? ¿Le da qué…? ¿No es Ud. la esposa de un ministro? Ya me lo imaginaba. Creo conocer a su marido. Muy bien. Venga aquí un momento.
Nuestro bendito Padre celestial, bendecimos a esta mujer en el Nombre de Cristo, para que ella reciba su sanidad, para la gloria de Dios. Amén. Ahora, Dios le bendiga, señora.

63 Ahora, a Ud., señora, ¿Cree Ud. de todo su corazón? La Biblia dice: “Si puedes creer, todo es posible”. Su problema está en su garganta. Y eso se llama una úlcera de garganta. Y tiene… eso causó algo en la glándula, y está afectando sus oídos. Así es, ¿no? ¿Ahora, cree? Venga acá.
Oh, bendito Jesús, oro para que la sanes en el Nombre del Señor Jesucristo, Amén. Dios le bendiga.

64 ¿Cómo está, señor? ¿Cree con todo su corazón? Dios puede quitar la catarata. No puedo verla, pero Ud. tiene una catarata. Y Ud. está creyéndole a Dios por eso. ¿Cree que soy el profeta de Dios? Ud. no es de aquí. No señor. Su esposa está con Ud. Y ella ya ha aceptado su sanidad. Y Ud. es de Ohio. ¿Correcto? Su nombre es Weber. Eso es correcto. Ahora, regrese y sea sano en el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.
¿Cómo está? ¿Cree Ud.? Joven, no lo conozco; nunca lo he visto, pero hay una sombra oscura sobre Ud. El doctor le ha sentenciado a morir; es decir, dijo que Ud. tenía un tumor en la cabeza. Le da seis meses para vivir. ¿No se rendirá ahora, todos sus hábitos y todo lo que conlleva? ¿Lo hará? ¿Se rinde a Cristo? ¿Dejar de fumar y todo lo demás? ¿Y le da su vida a Cristo, y…? ¿Lo hará?
Yo condeno este diablo sobre la base de la Sangre derramada de Jesucristo, que deje a este muchacho; y que se repita el relato del niño con leucemia. Que este joven viva y esté bien en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, jovencito. Muy bien.

65 Dios bendice a este hombre y sánale en el Nombre de Jesucristo. Dios bendice a nuestro hermano y sánale en el Nombre de Jesucristo. Padre Celestial, bendice a nuestra hermana para sanidad en el Nombre de Cristo. Bendice a este niño, Señor, y sálvalo en el Nombre de Jesucristo. Dios bendice a este hombre y sánale en el Nombre de Jesucristo. Dios bendice a este joven y sánale en el Nombre de Jesucristo. Dios bendice a esta dama y sánala en el Nombre de Jesucristo. Dios bendice a esta pequeña dama y sánala en el Nombre de Jesucristo. Dios bendice a esta dama para que sane en el Nombre de Jesucristo. Dios bendice a esta muchacha y sánala en el Nombre de Jesucristo. Dios bendice a este hombre y sánale en el Nombre de Jesucristo. Dios bendice a nuestro hermano y sánale en el Nombre de Jesucristo.
Sólo un momento. ¿Están orando, audiencia? Estén ahora en oración. Aquí hay visiones sobre la audiencia, aún. Oh, vaya, es tan difícil tener este tipo de línea. Oren por mí. Uds. también oren por mí. Sigan orando, ahora. Sigan orando.

66 Oh Señor, bendice a esta persona en el Nombre de Jesús. Señor, bendice a nuestra hermana en el Nombre de Jesús. Señor, bendice a nuestra hermana en el Nombre de Jesús. Señor, bendice a esta mujer en el Nombre de Jesús. Señor, bendice a esta estimada mujer en el Nombre de Jesús. Señor, bendice a esta estimada mujer en el Nombre de Jesús. Dios bendice a esta hermana India en el Nombre de Jesús. Dios bendice a esta joven dama en el Nombre de Jesús. Dios bendice a esta dama en el Nombre de Jesús, oro. Dios bendice a nuestra hermana en el Nombre de Jesucristo. Dios bendice a nuestro hermano en el Nombre de Jesucristo. Dios bendice a nuestra hermana en Jesucristo. Dios bendice a nuestro hermano en el Nombre de Jesús. Dios bendice a este niño en el Nombre de Jesucristo. Dios bendice a esta dama en el Nombre de Jesucristo. El Señor bendiga a nuestro hermano en el Nombre de Jesucristo. Dios bendice a esta dama en el Nombre de Jesucristo. Dios bendice a nuestra hermana en el Nombre de Jesucristo. Dios bendice a nuestro hermano en el Nombre de Jesucristo. Dios bendice a nuestra hermana en el Nombre de Jesús. Dios bendice a este hermano en el Nombre de Jesucristo.

67 Ahora, mientras esperamos un minuto, cuántos en la audiencia por los que se ha orado, creen, acepten su sanidad y quisieran que se les impongan manos. Ahora quiero ver si creen. Pongan su mano… Levanten sus manos, Uds. que han venido a través de la línea de oración, crean que han sido sanados. Den gracias al Señor. Eso es bueno. Pudiera ser que esté totalmente equivocado, pudiera ser en Estados Unidos donde se supone que debemos hacerlo de esta manera. No lo sé. Muy bien. Tengan fe, ahora. Sigan orando. Todos en la audiencia, sigan orando; Todo mundo orando. Sólo estoy cerrando los ojos e imponiendo las manos sobre los enfermos.
Dios bendice a nuestro querido hermano en el Nombre de Jesús. Dios bendice a nuestra querida hermana en el Nombre de Jesús. Dios bendice a mi hermano en el Nombre de Jesús. Dios bendice a nuestra hermana en el Nombre de Jesús. Dios bendice al hermano en el Nombre de Jesucristo. Dios bendice a nuestra hermana en el Nombre de Jesucristo. Dios bendice a este niño en el Nombre de Jesús. Dios bendice a la hermana Waldrop en el Nombre de Jesús.

68 Sólo un momento mientras estamos aquí. Esta mujer murió aquí en la línea de oración cuando estuve aquí la primera vez, la Sra. Hattie Waldrop. Su marido es un plomero y un amigo de confianza. Y la mujer tenía cáncer, y quería venir de todos modos, ya sea que viviera o muriera. Y en la línea oración, alguien me dijo que alguien se estaba muriendo. Y el Señor sanó a esa mujer. Eso fue hace unos diez años, hermana Waldrop. Y yo estaba… [La hermana Waldrop dice: “El lunes pasado”. Trad.] Diez años el lunes pasado. Ella sabe el día y la hora, y ella…
Una noche, creo, estaba en Canadá, en Saskatchewan, Hermano Sothmann, y me llamaron para orar por su nieto, creo que sí. [El hermano Branham habla con la hermana Waldrop.] Él nieto de la hermana; ¿Qué le pasaba? Hemorragia cerebral y polio… en el hospital St. Joseph; Y oré por él por el teléfono, y el Señor sanó a ese niñito perfectamente normal y bien. Él estaba en la casa, y comimos con nuestra hermana allí una noche. ¿No fue así, hermana Waldrop? Dios bendiga su corazón. Que Dios le bendiga, hermana.

69 Digamos: “Alabado sea el Señor”. Amén. Vaya, vaya. ¡Qué maravilloso! ¡Cuán grande eres! ¡Cuán grande eres! Oh, me gustaría poder cantar eso. ¡Cuán grande eres! ¿No es Él maravilloso? Ahora, todos inclinen la cabeza y oren. Muy bien.
Amado Dios, ruego por esta preciosa niñita para que la sanes y la hagas estar bien en el Nombre de Cristo, Amén. Dios bendice a esta, nuestra hermana. Y por la imposición de manos, Tú has dicho en Tu Palabra: “Estas señales seguirán a los que creen. Si ponen las manos sobre los enfermos, ellos sanarán”. Esto lo hago, en el Nombre de Jesús.
De la misma manera, impongo mis manos a nuestra hermana en el Nombre de Jesús. De la misma manera, a nuestra hermana, en el Nombre de Jesús, que ella sea sana. De la misma manera, a nuestro hermano, en el Nombre de Jesús, que sea sano. De la misma manera a nuestra hermana, en el Nombre de Jesucristo, que ella sea sana. En el Nombre de Jesucristo, que nuestra hermana sea sana. En el Nombre de Jesucristo, que nuestro hermano sea sano. En el Nombre de Jesucristo, que el bebé sea sano. Bendice a nuestra hermana y sálvala en el Nombre de Jesús. Bendice a nuestra querida hermana y sálvala, con manos impuestas sobre ella en el Nombre de Jesús. Amén.
Ahora, piensen, amigos: Si Dios habla algo, Él dice la verdad: “Estas señales seguirán a los que creen”. Ahora estén en oración, mientras inclinan la cabeza. Padre Celestial, en el Nombre de Jesucristo que nuestro hermano pueda ser sanado. Padre Dios, en el Nombre de Jesucristo, que nuestra hermana sea sana. Amén.

70 Eso es mucho más fácil que de la otra manera para mí. Si esa es la manera que Ud. lo desea, eso es de seguro mi manera también. Pero ahora miren, ¿qué hemos hecho? Hemos puesto las manos sobre los enfermos y hemos orado por ellos. ¿Es correcto? ¿Cuántos creen, ahora, de los que pasaron por la línea de oración, que están sanos? Veamos sus manos, todos los que pasaron por la línea de oración. Alabado sea el Señor. Saben, esa pudiera ser la manera correcta. Muy bien.
¿Hay personas aquí que estén enfermas que no han estado en la línea de oración? Veamos sus manos. Muy bien. Parece que hay alrededor de cien o más. Muy bien. Ahora, mantengan las manos en alto. Voy a levantar las manos. ¿Qué estamos haciendo? Estamos tratando de tocar a Alguien. ¿Quién es? El que es omnipresente, Quien nos conoce. Si están extendiendo sus manos, estoy extendiendo mis manos. Y todos estamos extendiendo nuestras manos. Oh, Dios, sé misericordioso.

71 Un día, cuando las manos de Moisés estaban levantadas, la batalla fue favorable. Y Oh Dios, hoy estamos levantando nuestras manos, creyendo que nuestra fe es elevada a Jesucristo, Quien fue levantado por nosotros. Y creemos en Tu poder sanador. Oh Dios, que llueva de los cielos como una tempestad, sobre cada individuo aquí, y sálvalos. Concédelo, Señor. Que el poder sanador de Dios, se prenda en este edificio ahora mismo.
Todos los que creen que están sanados, aplaudan. ¡Aleluya! Entonces se acabó. Entonces estamos sanados. Entonces, Cristo está aquí. Entonces, Dios está aquí. Entonces los ángeles están aquí. Entonces Dios obtiene la gloria de todo esto. Alabado sea el Señor Dios.
Está bien, hermano Moore. Mientras inclinamos la cabeza un momento, le pediré al hermano Moore que venga a tomar este servicio hoy.
¿Quieres que se ore por ti, hijo? Oro que bendigas a este hombre y sánale en el Nombre de Jesucristo, amén. Dios te bendiga. Ahora, inclinemos nuestras cabezas sólo un momento. Hermano Moore…


Mensaje extraido de Messagehub