S.471 57-0418  La Comunión 

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OBRAS DEL MENSAJE

La Comunión

Jeffersonville, Indiana, E.U.A.

57-0418

1 …Nuestro Señor, ciertamente nos apena no tener asientos para acomodar a la gente, a los que no cupieron están afuera. Hace un momento me enteré que podríamos conseguir un teatro en New Albany, donde tal vez se podrían acomodar unas tres mil personas. Pero nosotros tan solo… el avivamiento era solamente para el grupo pequeño de la iglesia aquí. Estamos en un momento de bienvenida al hogar y nos alegra verlos a todos.
Si no me equivoco estoy viendo aquí a los hermanos de Georgia; hermano (no recuerdo su nombre ahora) Palmer, de Macon, Georgia. Nos alegra tenerlo por acá, Hno. Palmer. Hno. Creech, acá en el frente, nos alegra verlo.

2 Sé que en alguna parte del auditorio se encuentra el Doctor Lee Vayle, uno de los patrocinadores de las reuniones en Lima, Ohio. Él es el pastor de la Primera Iglesia Bautista y un amigo personal mío. Hoy estuvo en casa y ha venido a visitarnos durante todas las reuniones. Probablemente en una de estas noches hagamos que se levante y nos diga algo. Yo intenté hacerlo ocupar mi lugar esta noche para que hablara, pero él se negó, esperemos que tal vez mañana en la noche o en algún momento el Hno. Vayle o algún otro… pueda decirnos algo con relación a la reunión o algo así, lo que el Señor les ponga en el corazón.
Hay otros aquí que ojalá pudiera tener el tiempo para reconocerlos a todos, pero nos alegra que estén aquí. Allá atrás veo a un hermanito quien viene en un grupo de ministros que vienen… me estuvieron visitando esta tarde, vienen de Arkansas y también de Missouri.

3 Y ahora, esta noche, queremos redimir el tiempo, si es posible intentaremos terminar estas noches a eso de las nueve en punto cada noche. Esta noche es noche de La comunión , así que saldremos un poco más tarde que de costumbre.
Mañana en la noche, Dios mediante, quiero predicar sobre: Sed Vosotros Perfectos o el Sacrificio Perfecto. Mañana en la noche que sería Viernes Santo.
Y sábado en la noche hablaremos de “La Sepultura”, si el Señor lo permite.
Domingo en la mañana habrá servicio de amanecer a las seis en punto, a las diez bautismos. Y a las diez y media la lección dominical sobre la resurrección.
Y domingo en la noche habrá un servicio normal de sanidad como los que tenemos en el campo evangelístico.
Esperamos que Uds. traigan a sus amigos pecadores y vengan para estar con nosotros, para que nos ayuden en esta próxima reunión… Más bien, en la continuación de esta reunión.

4 Esta noche tengo una Biblia nueva que me la regaló un hermano Dunkard, es un poco grande y es la primera vez que predico con ella. Es un poco extraña para mí.
Ahora, yo sé que nos hemos reunido con un propósito y es el de llevar adelante la causa de Cristo, hallar paz en nuestras almas, hacer de nosotros mejores hombres y mujeres y mejores siervos del Señor. Si hemos venido por otra idea, pues, no seremos bendecidos por el Señor. Hemos venido por ayuda, hemos venido buscando a Dios. Y esta es la casa de corrección, donde Dios nos da Sus bendiciones y nos corrige lo malo.

5 Ahora antes de abrir la Palabra… o pedirle al Espíritu Santo que nos ayude, inclinemos nuestros rostros.
Bendito Padre celestial, nos presentamos en Tu divina presencia como oidores del Evangelio y predicadores de la Palabra, circuncida los labios que hablan, los oídos que oyen y los corazones que la reciben. Que en esta noche el Espíritu Santo nos reparta e imparta las verdades de la gracia eterna de Dios a cada uno de nosotros, para que al salir del auditorio digamos como los caminantes de Emaús: “¿No ardían nuestros corazones mientras Él nos hablaba por el camino?” Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.

6 Como texto me gustaría leer en el libro del Evangelio según San Mateo, en el capítulo 26 y los versos 27 y 28.
Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, Les dio, diciendo: Bebed de ella todos;
Porque esto es Mi sangre del nuevo pacto, Que por muchos es derramada para remisión de los pecados.
Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, Hasta aquel día en que lo beba de nuevo con vosotros En el reino de Mi Padre.
Ahora vamos a hablar sobre: La Comunión. Esta es la noche original de la comunión.

7 La comunión se celebró por primera vez allá en Egipto – la primera de las Santas Cenas, que fue cuando el cordero santificado de la pascua, tipo de Cristo. La mayoría de nosotros estamos familiarizado con esa bendita historia, cómo fue que ellos tomaron la comunión y anduvieron cuarenta años por el desierto. Y cuando acabaron entre ellos no había débiles ni sus vestidos se habían envejecido, porque Dios los sostuvo durante cuarenta años.
¡Qué bendita seguridad es esa para nosotros en esta noche. Si aquel era el tipo entonces Cristo es el antitipo. Como Dios libertó a los hijos!

8 Y, tomar la comunión era la diferencia entre la vida y la muerte. Los que estaban del lado adentro y debajo de la sangre derramada, tomaban la comunión. Nadie que esta del lado afuera podía tomar la La comunión , aunque estuviera bajo la sangre derramada. La sangre del cordero era primero derramada, luego era aplicada al dintel y a los postes de la puerta. El dintel es la madera atravesada y arriba de los postes. Luego el cordero era asado y se comía con hierbas amargas, estando ellos ceñidos. Después que la sangre era derramada y habían pasado bajo la sangre derramada, se ceñían y estaban listos para la marcha.
Ahora, en esta noche ese es un hermoso tipo de que la gente que toma la La comunión ya no debe asociarse ni juntarse con las cosas del mundo. Primero deben pararse bajo la sangre y ser limpios de todo pecado, que es incredulidad, luego ceñirse con la preparación del Evangelio, habiéndose puesto toda la armadura de Dios y estando listos para la convocación en cualquier momento.

9 Aquella era la señal de que el ángel de la muerte no podía pasar bajo la sangre. El ángel de la muerte tenía que subir y pasar sobre aquella sangre. De allí fue que el poeta recibió inspiración al decir: “Cuando vea la sangre, pasaré de vosotros”.
Fue cerca de la hora de la liberación cuando ellos tomaron la comunión, el cordero asado y las hierbas con que se lo comieron antes de partir.

10 Ahora vamos a hablar del antitipo, hace muchos años en esta noche cuando Jesús tomó lo que nosotros conocemos como la Cena del Señor, la comunión. Había algo allí que Él iba a hablar con Sus discípulos, antes de partir, Él quería conversar con ellos. Hicieron preparar un aposento y era un momento de compañerismo. La comunión significa compañerismo.
Muchas de las iglesias celebran la comunión “encerrados”; es decir, cuando celebran su la comunión es solos para su propia iglesia. Pero aquí nosotros no somos una denominación, nosotros celebramos una la comunión “abierta” para todos, porque creemos que todo creyente tiene derecho a la mesa del Señor y a tener compañerismo con cualquier creyente junto a las cosas buenas de Dios, sin importar el credo, el color o lo que pueda ser, todos han sido hechos partícipes de la misma bendición: ¡Cristo!

11 Ese gran momento había llegado para nuestro Señor, uno de los mayores momentos de prueba de toda su jornada terrenal estaba a la mano. ¡La hora de la prueba! Jesús tuvo que pasar por pruebas igual que pasamos nosotros. Dice la Biblia que todo hijo que viene a Dios debe ser probado primero, entrenado y corregido.
Ahora, mucha gente, cuando llega la hora de la prueba es la hora de la confrontacion. Es un momento de probar la posición. Y la Biblia dice: “Si nosotros no soportamos la prueba, entonces llegamos a ser hijos ilegítimos”, confesando que Dios es nuestro Padre pero no lo es. Porque si hemos recibido al Señor Jesús como nuestro Salvador personal de la manera correcta y con todo nuestro corazón, nada en esta tierra ni en toda la oscuridad eterna puede separarnos jamás del amor de Dios que es en Cristo Jesús.

12 A mí me asombra hoy y siempre me ha asombrado, cuando la gente confiesa ser cristiana pero al surgir la primera prueba, cae a un lado del camino. Eso prueba que aquello era un conocimiento intelectual de Cristo. Por eso es que muchos hoy no aguantan, porque es conocimiento intelectual. Uno podría creer esto intelectualmente, pero esto va más allá de eso. Aceptar a Cristo es aceptar a la Persona de Cristo.

13 Muchos aceptan la religión del cristianismo aprendiéndose unos credos. Otros aceptan al cristianismo basado en doctrinas de bautismos. Otros creen que son cristianos porque han experimentado alguna emoción tal como gritar, danzar en el Espíritu, hablar en lenguas o por tener algún don maravilloso que presentar. Todas esas cosas son buenas en su lugar. Pero aceptar a Cristo es aceptar a la Persona de Cristo y es allí cuando estas otras cosas automáticamente se alinean.

14 Ahora, si Dios no libró a Su propio Hijo de la prueba cruel, entonces no lo librará a Ud. ni a mí de la dura prueba.
Aquí Jesús estaba enfrentando la prueba más grande que jamás había tenido. Frente a Él estaba el Getsemaní, donde debía pasar esa tremenda prueba final, cuando las cargas del mundo entero serían puestas sobre Sus benditos hombros. Nadie en el cielo ni en la tierra podía soportar aquello sino Él, saber que todos los pecados, pasados, presentes y futuros descansaban en esa decisión. Aquella fue una de las victorias más tremendas que Cristo jamás obtenido y probado, – Su gran Mesianismo, cuando le dijo a Dios: “No se haga Mi voluntad sino la Tuya”. Aquella fue la mayor victoria que jamás haya obtenido. Todos los demonios de tormento estaban allí para tentarlo y probarlo.
Y cuando nosotros nos arreglamos con Dios, cuando nuestros corazones llegan a ser puros y el Espíritu Santo ha ocupado Su lugar en nuestro corazón, tener pruebas es lo más glorioso. La Biblia nos dice: “Que nuestras luchas y pruebas son para nosotros más preciosas que el oro y la plata de este mundo”. Así que debemos estar agradecidos.

15 No es mi deseo presentarme a mí mismo como alguna experiencia, pero viene a mi memoria y recuerdo la tremenda prueba final que tuve en mi experiencia cristiana. Fue allá en el hospital, en Spring Hill, cuando mi esposa estaba en la morgue, era un cadáver, y ella se había ido de este mundo para estar con Dios. ¡La lucha y la prueba estaban simplemente comenzando ahora! No solamente era porque alguien me dijera: “Billy, tú eres un aleluya”. Eso no era mucha prueba, estas otras pruebas pequeñas de la crítica de los que trabajaban conmigo, no era mucha prueba. Mi gran hora de prueba llegó cuando el Doctor Adair (ayer se lo recordé en el hospital cuando nos sentamos juntos), apareció por el pasillo, se acercó a mí, me tomó de la mano y me dijo: “Billy, tu niña se está muriendo y no hay oportunidad de que viva. Tiene meningitis tuberculosa”.
Yo le respondí: “No es cierto doctor”. Su mamá ya era un cadáver.

16 Él me dijo: “Ven conmigo”. Fuimos al laboratorio, allí levantó un pequeño tubo de vidrio y lo sacudió, había como una franja en él y él me dijo: “Ese es el germen de la meningitis y está en la niña, se lo extrajimos de la columna para aliviarle las convulsiones. Hallamos que se trata de meningitis tuberculosa y la contrajo de su mamá. Si esa niña viviera quedaría paralítica y enferma, por la misericordia de Dios la niña se va para estar con su mamá”.
Yo le dije. “Doctor, quiero ver a la niña”.
Y él me dijo: “No puedes hacerlo, Billy, por causa de tu hijo Billy Paul, le transmitirías el germen a él”.

17 Después que intentó animarme lo mejor que pudo, cuando él salió del lugar yo me fui por allí y llegué hasta el sótano y cuando llegué allí… En aquel tiempo los hospitales no eran como los de ahora, la ventana estaba abierta, la tela metálica estaba quitada y las moscas estaban paradas en los ojos de la pequeña. Yo espanté las moscas y observé su cuerpecito todo contraído [posición fetal – Tran] sus piernitas se movían de aquí para allá. Yo le dije: “Sharry querida, ¿conoces a papá?”
Parecía como si intentara mover su manita hacia mí, tenía unos ocho o nueve meses de edad. Yo la observé. Aquella inocente niña estaba sufriendo tanto al punto que uno de sus ojos color azul pastel se le cruzó, de tanto dolor, oh, yo hubiera ocupado su lugar en cualquier momento.

18 Con las puertas cerradas me arrodillé y dije: “Oh Dios Padre, allá está mi esposa, la mamá de mi hija está en la morgue, Billy Paul está en cama enfermo y aquí está mi niña muriéndose. Seguramente Señor no te la llevarás, yo la amo, ella se parece a su madre y yo quiero criarla, oh Dios, ¿salvarías por favor la vida de mi hija?”
Cuando levanté la mirada… Como todos Uds. saben yo siempre he estado sujeto a las visiones. Parecía como si una sábana negra comenzara a desenrollarse y descendía, como si Dios hubiera recibido mi oración y me la hubiera tirado de vuelta en el rostro. Le dije: “¿Qué he hecho, Dios? ¿He transgredido Tus leyes para merecer este castigo? Si es así, revélamelo y yo me arrepentiré, haré cualquier cosa pero no te lleves a mi bebé”. De todas maneras vi que ella se estaba yendo. Me levanté

19 Y entonces llegó el tentador a mi. Ese es el momento que yo puedo recordar en toda mi vida, el momento crucial, mi Getsemaní. Cuando apenas me sostenía de la cama, el diablo me dijo: “Allí está, esa es la recompensa por procurar servirle. ¿Tú quieres decir que Él se lleve a esa joven madre de 22 años y la tenga como un cadáver en la morgue; y se lleve a esa preciosa niña, tu propia carne y sangre, echándote tu oración en la cara? ¿Todavía quieres decir que le servirás?”
Yo mediando entre opiniones y tenía que decidir. Entonces puse mi mano sobre su cabecita y dije: “El Señor dio y el Señor quitó, sea el Nombre del Señor bendito”. Y me sentí aliviado.
Dije: “Sharry querida, papá no puede ir adonde tú estás ahora, pero algún día irá. Te pondré en los brazos de mamá y te sepultaré, pero papá te verá nuevamente algún día”.

20 El señor Isler, quien probablemente esté sentado aquí ahora (Yo no lo puedo ver por la multitud), un ex-senador por el estado de Indiana. Yo iba por la carretera. Señor Isler, supongo que Ud. recuerda bien eso.
Yo llevaba mis manos hacia atrás en la espalda, iba llorando camino al cementerio, poco después de la inundación. Tenía la costumbre de ir allá por las tardes y había una paloma que se posaba en un árbol y me cantaba. Parecía que la brisa entre aquellos pinos y demás árboles entonaba aquel canto que dice:
Más allá de la ribera
Do hay eterna primavera
Dónde iremos para estar con el Señor
Más allá de los portales
Los que ya son inmortales
Hoy llamándonos están con dulce voz
Por ti y por me

21 El señor Isler que iba conduciendo su camioneta, se bajó, me abrazó y me dijo: “Billy, yo te he escuchado predicar en las esquinas de las calles, te he visto parado en el Tabernáculo y te he escuchado cantar los himnos y como exaltabas a Cristo y decías lo que Él era. Ahora que se ha llevado a tu padre, a tu hermano, a tu esposa y a tu hija, ¿qué significa Él para ti?”
Le respondí: “Señor Isler, si Él me enviara a la región de los perdidos yo le seguiría amando porque un día, allá en una casita para guardar carbón, algo ocurrió en mi corazón y nada lo puede sacar”. Yo no hice nada, fue la gracia eterna de Dios que me sostuvo en la hora de gran decisión.

22 Y cuando nuestro bendito Señor en el Getsemaní, dirigíendose hacia allá, y cuando iba a ser rechazado en Jerusalén y el concilio le quitaría la vida. El destino eterno de cada alma que había existido o existiría sobre la tierra descansaba en Su decisión.
¡Oh, que pequeña fue la mía en comparación con aquella, qué pequeña fue la suya en comparación con aquella, es una lástima que nosotros no podamos soportar estas pequeñas cosas!
Pero en aquella hora crucial en la que Él sufrió, sabiendo todas las cosas, al punto que el agua y la sangre se separaron en Su cuerpo y grandes gotas de sudor como sangre gotearon de Su frente, Él murió más en el Getsemaní que en la cruz.
Estábamos justo al umbral de esto, Él tomó la comunión justo a la víspera de que la gran batalla comenzará, juntó a Sus discípulos para hablar algunas cosas con ellos.
Así hace Él con Ud. y conmigo, antes que la gran batalla de la vida comience, antes de que la gran batalla del bien y el mal comience dentro de nosotros, Dios nos lleva a un Getsemaní, nos lleva a la comunión y conversa todo eso con nosotros.

23 Allá en Phoenix, Arizona, había un trío que cantaba para mi: “Me gustaría conversar esto con Jesús, me gustaría decir: Jesús, Tú me amaste cuando mi senda era tan angosta, cuando estaba tan oscuro que ya no podía ver, Tú me amaste cuando había oscuridad”. Ese canto seguía diciendo: “Me gustaría conversar esto”.
Y algo bueno que los hombres y las mujeres de esta tierra se detengan en el largo viaje de la vida y conversen eso con Jesús y tengan comunión con Él en un compañerismo. Entonces, la batalla de las pruebas comienza. Todo hijo que viene a Dios debe ser probado.

24 Ahora, la comunión no es una equivocación, ella no es dada con el propósito que mucha gente cree. Cierta denominación enseña que la comunión se le llama los últimos ritos y que tiene que ver con la salvación. Comunión no tiene que ver con la salvación, la comunión no le da a Ud. salvación; ya sea que la tome al momento de morir o como sea, no tiene nada que ver con su salvación, esto es una conmemoración.
En el Evangelio Jesús dijo: “Haced esto en memoria de Mí”. No inclinando eso o apuntando hacia la salvación, sino en conmemoración de una obra concluida que ha sido hecha en Ud. por el Espíritu Santo. Es una conmemoración.

25 Hay muchos que toman la comunión y no son salvos. Muchos de los que comieron el cordero de la pascua perecieron en el desierto y muchos toman la comunión hoy y jamás verán a Dios.
Pero Ud. no puede ser partícipe de Su salvación y no verlo a Él, porque la salvación es un don de Dios y la comunión es una conmemoración del gran sacrificio todo suficiente que fue hecho para esa salvación. Eso es para dejarle ver a la gente que nosotros si creemos en la muerte, sepultura y resurrección del Señor Jesucristo. Esto representa una obra concluida.

26 La salvación no estaba completa con las ofrendas de los machos cabríos, las ovejas y las terneras en el Antiguo Testamento, porque la sangre del Antiguo Testamento no podía expiar el pecado, solo lo podía cubrir; pero apuntaba hacia un tiempo cuando esto se completaría. Mañana en la noche entraremos en eso. Pero era solo un tipo.
Pero cuando Jesús vino y Su sangre fue derramada en el Calvario, fue uno completo divorcio del pecado. Quitó el pecado. Ese es el significado de la salvación. No existe unión a una iglesia, carta de compañerismo, bautismos rituales, no hay comunión ni nada en el orden ritual, ninguna observancia que haya sido dejada por Dios como perteneciente a la salvación, todo eso es en conmemoración de una obra consumada.

27 El bautismo en agua no lo salva a Ud., sin importar cuanto crea la gente alguna veces que es así. El bautismo en agua es una conmemoración de la muerte, sepultura y resurrección del Señor. Eso no lo salva a Ud.
La comunión es en conmemoración de Su gran agonía, de Su partida, de Su cuerpo molido y Su sangre derramada. Eso no es la sangre literal ni es el cuerpo literal, sino en conmemoración del cuerpo literal y Su preciosa sangre. Nosotros lo aceptamos como una ordenanza y Jesús nos mandó hacerlo. Mientras Él permanezca lejos, nosotros tenemos que tomarla.

28 En el libro de los Hebreos tenemos un tremendo y hermoso retrato, en el capítulo 7. Me gustaría leer una porción en Hebreos 7 para extraer un contexto que va con esto.
Porque este Melquisedec, rey de Salem, Sacerdote del Dios Altísimo, Que salió a recibir a Abraham Que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo.
A quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo; Cuyo nombre significa primeramente Rey de justicia, Y también Rey de Salem, esto es, Rey de paz;

29 Noten, queremos meditar nuevamente en esto. Aquí Pablo se está refiriendo a un personaje del Antiguo Testamento. En el libro de Génesis encontramos la vida de Abraham, a partir del capítulo 12 de Génesis. Dios le hace la promesa a Abraham y a través de Abraham vendría la simiente justa. Y Abraham, según creen muchos, era Judío, pero no lo era; Abraham era un Gentil, un caldeo de la ciudad de Ur, que llegó a ser siervo de Dios, no porque era distinto a los demás, sino por elección de Dios.

30 Ud. no es salvo porque es una buena persona, Ud. es salvo porque Cristo lo escogió a Ud. Ningún hombre busca a Dios, Dios busca al hombre. Jesús dijo: “Nadie puede venir a Mí si el Padre que me envió no le trajere”. Si pudiéramos detenernos por un momento y darnos cuenta de la tremenda importancia de eso, que fue Dios quien lo escogió a Ud. no queriendo que Ud. pereciera, le dio la oportunidad, lo llamó y lo eligió para ser Su siervo. Pues, ¿qué podría ser más preciado que eso? Sin Ud. hacer una elección. Sería totalmente imposible que algún hombre buscara a Dios, porque por naturaleza es un pecador y en él no hay nada que le produzca el deseo de servirle a Dios.

31 ¿Podría Ud. acercársele a un cerdo y decirle que está equivocado? Él es un cerdo por naturaleza. ¿Podría Ud. decirle que su dieta no está bien? Ciertamente no. Por naturaleza él es un cerdo. Ud le podría decir que es un cordero, pero él está satisfecho siendo un cerdo.
Un pecador está satisfecho siendo un pecador porque su naturaleza es de un pecador.
Y aquí está: “Todos nosotros nacimos en pecado, fuimos formados en iniquidad, vinimos al mundo hablando mentiras”, somos por naturaleza hijos de desobediencia, sin Dios, sin esperanza y con la ira de Dios sobre nosotros. Y por medio de la gracia de Cristo, Dios en Su gracia soberana y omnipotencia toca su corazón y le da la bendita oportunidad, lo convierte y lo envía camino hacia arriba, ¿cómo podría Ud. rechazar eso? Le cambia todo su deseo, lo convierte y lo hace ir en la otra dirección. Oh, para el mundo Ud. será un tonto, pero bendecido a los ojos de Dios. Nuestro Señor Jesucristo dijo: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justica porque ellos serán saciados” Dios por Su sublime gracia…
Fíjense, fue lo que Dios hizo, Dios fue el que llamó, Ud. no tenía deseo de llamar, Ud. no podía haber tenido deseo de llamar porque la naturaleza suya era completamente contraria; pero Dios por elección lo llamó, lo convirtió y volvió sus afectos hacia Cristo y las cosas de arriba, ¿cómo podríamos nosotros rechazar eso?

32 Entonces Dios demostró en Abraham lo que Él haría por todos. No solamente a Abraham le fue hecha esta bendita promesa de la resurrección y la vida eterna, sino a su simiente después de él, a los llamados, a los elegidos de Dios.
Fíjense que Abraham allá en la tierra donde peregrinaba… Lot, a quien él llamó su hermano, pero quien realmente era su sobrino, hijo de su hermano… Y llegó el momento de la prueba y Lot flaqueó bajo la prueba. Un ejemplo perfecto del creyente carnal de hoy. Cuando llegó la prueba para quedarse en la tierra estéril, Abraham lo dejó escoger y Lot levantó sus ojos y vio los campos, el valle que tenía mucho pasto, había también muchas casas bonitas, estaba lleno de alegría pero también de pecado. Y Lot, siendo de una naturaleza carnal y amando más a este mundo presente que a las cosas por venir, prefirió vivir lujosamente en esta vida que tener vida eterna después de ésta.
Abraham, un tipo perfecto del creyente verdadero que ha sido lavado en la sangre del Cordero y cuyos afectos están puestos en las cosas de arriba, dijo: “Tomaré el camino con la minoría despreciada del Señor, no importa si me cuesta mi popularidad o lo que me cueste, tomaré el camino con la minoría del Señor”. En el momento de la prueba escogió quedarse en la tierra donde Dios lo había puesto.

33 Me pregunto si en esta noche le estaré hablando a personas que una vez decidieron ir todo el camino con Dios, pero cuando llegó el momento de la prueba prefirieron regresar al mundo y practicar las cosas del mundo. O, ¿tomó Ud. el difícil camino de la salvación?
¿Hizo Ud. como Moisés cuando fue puesto a prueba? Cuando ya tenía un pie en el trono de Egipto estimó las riquezas de Cristo tesoros superiores a todas las riquezas de Egipto, rechazó a Egipto sin importarle cuánto oro ni cuánta popularidad había, aceptó a Dios en Su Palabra y rechazó las cosas de Egipto estimando el reproche de Cristo como riquezas superiores a los tesoros de Egipto.
¿Qué hacemos nosotros cuando llegan las pruebas difíciles? Cuando le dicen que por haberse apartado de las cosas del mundo es un fanático religioso y viene la prueba. Tiene que venir y Ud. tiene que elegir.

34 Pero yo preferiría habitar bajo la sombra del Todopoderoso. Yo preferiría tomar mi camino y al igual que Jacob tener por almohada una piedra. Yo preferiría ser considerado un “loco” por el mundo que poseer todas las riquezas y bendiciones que este mundo puede dar. Porque mayores son las bendiciones de Dios que todas las riquezas o el oro y la plata de este mundo.

35 Entonce ahora, cuando llegó la gran prueba, Lot cayó en pecado. Recuerden, él bajó de la montaña hacia la llanura, se descarrió como… Un representante perfecto del así llamado cristianismo carnal de hoy, escogiendo más bien tomar el camino más fácil y el lecho de flores del sosiego, que permanecer fiel en el tiempo de la prueba, pero finalmente se metió en problemas.
Y Ud. también si escoge ese lecho de plumas de bonanza. Recuerde que se va a meter en problemas… como algo… ¡Sus pecados lo hallarán! Y Dios lo alcanzará algún día.

36 Un día el rey… los reyes de los Gentiles de aquellas grandes regiones fueron y se llevaron a Lot y a sus hijas, a su esposa, a todo lo que tenía y escaparon con ellos. Y algún día, mi frágil amigo, si Ud. no permanece bajo la sangre, los reinos de Satanás se apoderarán de Ud. y se lo llevarán lejos, si no permanece bajo la sangre.

37 Y Abraham, tipo del justo, estaba muy preocupado por su sobrino. Él era un representante del verdadero cristiano que es examinado, probado y demostrado.
Ahora, las mujeres tuvieron mucho que ver en esto. La esposa de Lot era carnal, muy carnal; y hoy permanece en aquella región como una estatua de sal, como una desdicha para aquellos que pasan por allí.
Sara, una mujer hermosa, quería hacer lo que Dios quería que ella hiciera. Ella respetaba a su marido, como dijimos de manera definitiva anoche. Y ella se quedó con Abraham sin importar que pasara. Ella se quedó con él porque él se quedó con la promesa. Ese es el punto.

38 Entonces, cuando Lot fue llevado, el corazón de Abraham sintió compasión por él y juntó un ejército de sus propios sirvientes y fue por su hermano. Un hermoso tipo. Ellos tomaron sus espadas y acabaron con aquellos reyes sin dejar ninguno. Eso es tipo del predicador del Evangelio que cuando ve que el pecado ha atrapado a su iglesia y al pueblo, toma el bendito Evangelio, la Espada del Espíritu y corta hasta que saca el pecado de su iglesia. Si es que es un verdadero siervo de Dios. Acaba con todas las tonterías, las habladurías y el chisme, quita todas las cosas y naturalezas carnales del mundo que se han metido en la iglesia. Si es un verdadero siervo de Dios toma la Palabra y corta de un lado a otro hasta que haya quitado todo.

39 Cuando ya había rescatado a Lot, a su hermano descarriado y a sus hijos y los llevaba de vuelta a la reconciliación, (fíjense) en este gran Rey que descendió de Jerusalén y se encontró con él: Melquisedec. ¿Qué clase de Hombre era aquél? Era llamado Rey de Salem y cualquier estudioso sabe que Salem era Jerusalén, antes de ser llamada Jerusalén se le llamó Salem. ¿Quién era este Hombre que se encontró con él y que creía que él había hecho lo correcto? ¿Quién era esa Persona que se paró a su lado? Miren quién es Él:
Él es el Rey de Jerusalén y también es el Rey de Paz.
Versiculo 3:
Sin Padre, sin madre, sin genealogía; Que no tiene principio de días ni fin de vida…

40 ¿Quién era este gran Príncipe que se encontró con él después que hubo terminado la batalla? Vayamos a Génesis capítulo 14 y verso 18.
Entonces Melquisedec, Rey de Sal
Bendito sea Abram del Dios Altísimo Y sacerdote del Dios Altísimo, Sacó pan y vino…
… bendijo, diciendo: o, Creador de los cielos y de la tierra…FALTA TEXTO
Después que la batalla había terminado, después de haber conseguido la victoria, después que se había aclarado todo, Melquisedec se encontró con Abraham en la llanura, llevó pan y vino y se lo sirvió.
Ese no era otro que Aquel que un año después se encontró con Abraham sentado bajo un árbol y conversó con él.
Este mismo Melquisedec dijo: “No tomaré más del fruto de la vid hasta que lo beba de nuevo con vosotros en el reino de Mi Padre”. Después que la batalla haya terminado y se haya obtenido la victoria, nosotros la tomaremos de nuevo en Su reino. Cuando se haya peleado la última batalla, cuando la última espada haya acabado con el último mal del mundo y la gran iglesia del Dios vivo triunfe, Cristo se encontrará de nuevo en el aire con ellos, con pan y vino, la La comunión , por la eternidad en la presencia del Padre.

41 Oh peregrino cansado, regresa esta noche a la casa del Padre, sal de Sodoma, tú has sido reconciliado por la sangre. El glorioso memorial de esta noche: cuando nuestro gran Melquisedec sin principio de días ni fin de vida, más como Príncipe y Rey por siempre jamás.
En esta noche el Espíritu Santo aquí está llamando amorosamente a los que no son salvos. Si en esta noche estás sin Cristo y si cuando la batalla haya terminado quieres encontrarte con Él en paz y tomar la La comunión con Él, si has prometido amarle y apartarte de las cosas del mundo, toma el Evangelio difícil, el duro camino a la manera antigua y toma la copa de la amargura de la persecución del mundo; al tomar las drogas amargas de la persecución del mundo, se nos concede por la Biblia que algún día beberemos el dulce vino del cielo, cuando nos encontremos con Él en paz más allá. Entre el cielo y la tierra, cuando Él venga a servir la comunión.

42 Permitamos que nuestros corazones mediten en esto nuevamente: “Hasta que la beba de nuevo con vosotros en el reino de Mi Padre”. Si Él viniera antes de la próxima pascua o si Ud. muriera antes de que llegue la próxima pascua, eso no estorbará aquel gran evento; porque por Palabra del Señor les digo que los que duermen en Cristo se levantarán primero y nosotros que vivimos y quedamos, seremos arrebatados juntamente con ellos para encontrar al Señor en el aire. El gran Melquisedec del cielo, el Rey, no de la Jerusalén natural sino de la Jerusalén celestial, de la Nueva Jerusalén, se encontrará con nosotros y nos servirá de nuevo el vino y el pan.
En esta noche nosotros vamos a tomar los símbolos y tenemos que hacerlo hasta que Él venga de nuevo. Que podamos ser hallados fieles mientras inclinamos nuestros rostros un momento para orar.

43 Permanezcan todos tan tranquilos como sea posible. En este santísimo y solemne momento, qué fácil es dejar que estas cosas se nos escapen. Dice la Biblia: “No sea que nos deslicemos y descuidemos una salvación tan grande…” Es muy fácil olvidar esto. Nosotros no venimos a la iglesia para ser vistos, no venimos para escuchar buenos cantos y un buen sermón, venimos a la iglesia a adorar a Dios.
Y cada uno de nosotros, nuestros seres mortales tienen un alma que debe encontrarse con Él algún día. En la víspera de este gran día de crucifixión y en conmemoración de Su partida. En esta noche, si Ud. no es cristiano y nunca ha aceptado en su vida a Cristo como Salvador, ¿estará Ud. convencido suficientemente por la predicación de la Palabra y estará el Espíritu Santo cerca de Ud. para decirle: “Eres culpable”? Dé la vuelta ahora y vaya en la otra dirección. ¿Quisiera Ud. dar a entender eso levantando su mano y diciendo: “Hno. Branham, ore por mí. Ruego su oración para que Dios tenga misericordia de mí”? ¿Quisiera Ud. levantar su mano mientras nosotros esperamos? Dios le bendiga, señor. ¿Alguien más? Dios le bendiga. Dios le bendiga, señor. Dios te bendiga, pequeño. Dios te bendiga. Dios le bendiga, señora. Ud. dirá: “Hno. Branham, ¿significa algo que yo levante mi mano?” Es la diferencia entre la vida y la muerte. ¿Habrá algo mayor que la vida? Ud. ama… Ud. observa la naturaleza, a Ud. le gusta y no quiere irse de acá.

44 Aquí al cruzar la calle, hace muchos años cuando la esposa de mi hermano estaba agonizando una mañana, la pobre Ruth levantó su cabeza y allí estaba un petirrojo en un árbol de cerezas y ella quería verlo una vez más. Ella amaba la naturaleza.
Pero algún día cuando Jesús venga ella oirá cantar a las aves de la eternidad, crecerán las flores inmortales, no habrá enfermedad, dolor ni muerte, porque ella hizo su paz con Dios y aceptó al gran Cristo que murió por ella.
Con esa bendita seguridad que no puede fallar, la bendita Palabra de Dios que no puede mentir le prometió vida eterna a los que creyeran. Y cuando Ud. levanta su mano eso demuestra que un espíritu dentro de Ud. ha tomado una decisión. Dios le bendiga, señora.
Algo en Ud., un espíritu… por naturaleza sus brazos fueron hechos para que colgaran, cuando Ud. levanta sus manos desafía la ley de la gravitación. Tiene que ser sobrenatural. Va en contra de todo lo científico que Ud. quebrante la ley de la gravitación, no se puede hacer a menos que haya algo sobrenatural; sus brazos deberían colgar continuamente, pero si en su corazón Ud. cree lo que dice el Evangelio y ha tomado su decisión en esta noche, ha terminado con el pecado. Y en este hermoso acercamiento al Calvario, cuando mañana a las tres como conmemoración, celebraremos el día cuando Jesús murió por nuestra salvación, si Ud. estima eso lo suficiente y si el Espíritu Santo ha venido a tocar su corazón y Ud. lo ha aceptado.

45 Ud. tan solo… Algo en su corazón le dice: “Levanta tu mano”. Eso les prueba a la gente y a Dios que Ud. cree esto y lo acepta. Dios los bendiga a todos Uds. jóvenes, hay tres o cuatro aquí en el altar, muchachos y muchachas de unos dieciocho años de edad, todos ellos levantaron sus manos al mismo tiempo. Jesús dijo: “Dejad los niños venir a Mí y no se lo impidáis, porque de los tales es el reino…” ¿Habrá alguien más antes de que oremos? Dios le bendiga, señora. Esa es una verdadera… Señora puede que Ud. haya hecho muchas cosas en la vida, eso fue real, yo creo que Ud. es una mujer honesta. Recuerde que Ud. no podría haber levantado su mano, amada hermana, a menos que algo dentro de Ud., algo allá muy adentro le haya dicho que lo hiciera. Esto podría parecer un poco tonto para la mente carnal, pero hermano, aquel día cuando el médico salga por la puerta y diga: “Se acabó”. Cuando su cuerpo sea sacado con la sangre todavía fluyendo y el corazón sin aliento, que ya no haya necesidad de hacer nada porque se ha ido, oh hermano, francamente Ud. intentará arrepentirse en una hora, pero Dios ha dicho: “En su calamidad Yo me reiré de ellos”. Mientras Ud. esté en su juicio cabal, mientras…

46 Padre, al terminar este mensaje con una cosecha de unas quince personas que han levantado sus manos, quienes han sido pecadores toda su vida pero ahora, por gracia, Tú les has hablado, les has dado la vuelta permitiéndoles ver el Calvario y al oír esas palabras que provienen de los labios del Hijo de Dios: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”. En esta noche ellos han recibido el Evangelio. Unos días antes de esto le oímos decir: “El que oye Mi Palabra y cree en el que me ha enviado, tiene vida eterna y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida”.
En esta noche te los presentamos a Ti Señor, como hijos Tuyos, que Tus bendiciones eternas reposen sobre ellos, lo pedimos en el Nombre de Cristo. Que el domingo en la mañana puedan venir trayendo su ropa y diciendo: “Deseo hacer una confesión pública ante el mundo de que yo soy un creyente. Ahora deseo ser bautizado en el Nombre del Señor Jesucristo, invocándole para que me llene con el Espíritu Santo y me cuide durante toda la vida”.
Bendice a estas jóvenes y estos jóvenes, a los adultos, a los niños y a todos. Ten cuidado de ellos, Padre. Ellos son Tuyos y los presento ante Ti en esta noche como fruto de este mensaje, como el resultado. Quedan en Tus manos como regalos de amor de Dios el Padre, te ruego que cuides de ellos durante toda la vida. Lo pido en el Nombre de Jesús. Amén.

47 Nos alegra mucho tenerlos aquí en esta noche, nos contenta que hayan venido. Mañana en la noche nuestro mensaje será sobre la perfección del creyente. Si en su iglesia no hay culto, venga y traiga a alguien con Ud.
Ahora tendremos la comunión y tal vez algunos de Uds… Estoy atrasado por algunos minutos y vamos a despedir a los que tienen que salir.
A los que desean quedarse y tomar la comunión y participar del lavamiento de pie con nosotros… Nosotros creemos en practicar completamente cada ordenanza que Jesús nos dejó. Si Él viniera en mi generación y me permitiera permanecer en mi juicio cabal y mantuviera Su amor en mi corazón, yo procuraría lo mejor que pudiera poner en práctica cada una de esas cosas y ser hallado fiel en el puesto del deber. Dios les bendiga ahora.


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