OBRAS DEL MENSAJE


Habla A Este Monte
Brooklyn, New York, E.U.A.
57-1215
1 Permanezcamos de pie sólo un momento ahora, con nuestras cabezas inclinadas para una palabra de oración.
Bendito Señor, te estamos agradecimos de saber cómo Tú guías al águila a través del aíre inexplorado. Tú guías a algunos a través de las aguas y a algunos a través de las inundaciones; y a algunos a través de pruebas difíciles pero todos bajo la sangre. Cómo diriges a Tus hijos. Nada puede pararse en el camino de la gran y poderosa iglesia del Dios viviente; ella prevalecerá. Aunque todo el infierno esté contra ella, prevalecerá, porque al frente de ella va un gran y poderoso conquistador, el Señor Jesús.
Te pedimos que nos bendigas esta noche, Padre. Nos paramos como hijos humildes esperando oír de Ti. Habla a cada corazón esta noche en una gran y poderosa manera. Cierra nuestros corazones a toda incredulidad. Abre las puertas de fe, Señor, y cabalga sobre los vientos del Espíritu Santo. Sana al enfermo y al afligido que está en nuestros medios. Bendice a esos, Señor, quienes están fatigados por el camino. Te pedimos, Señor, también, que salves al perdido, aquel que ha caído junto al camino.
2 Oramos que bendigas al pastor de esta iglesia, nuestro querido y amado Hermano Hutchison. Que puedas Tú guiarle en toda verdad espiritual. Que camine lado a lado contigo, enamorado, hasta que termines esta jornada con él. Bendice a los pastores, los diáconos, y a todos los que están asociados con este gran compañerismo. Cuando nos vayamos esta noche, que digamos como aquellos de Emaús: “No ardían nuestros corazones en nosotros mientras nos hablaba en el camino.” Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús, Amén. Pueden sentarse.
3 Estoy más que feliz, simplemente estoy entusiasmado esta noche, al tener el privilegio de estar de vuelta en esta gran iglesia otra vez. Memorias persisten desde la última reunión que tuvimos aquí. Y los muchachos y yo, sólo hace un momento, cruzando el puente… Fue hace sólo un año esta noche cuando nos fuimos, clausurando la reunión, hace un año esta noche. Y cómo el Señor cronometra las cosas exactamente aunque no lo entendemos, pero Él hace las cosas bien. Y hemos sido privilegiados al visitar las afueras de esta ciudad: Newark. Y así que, espero que los amigos de Newark no lo tomen a mal, pero yo digo, su ciudad hermanita junto a Uds. aquí. Y el Señor nos ha bendecido excedentemente, abundantemente esta semana.
Y vine aquí en mis vacaciones. Comencé mis vacaciones a principios de otoño. Y todo el grupo cayó con la gripe Asiática; tuvimos que volver. Entonces comencé mis vacaciones allá en el Río Salmón, el río sin retorno, donde los Hombres Cristianos de Negocios me llevan cada año cuando estoy en el país. Y el segundo día allá, hubo un avión que vino tirando mensajitos que un hermano acababa de morir, y me vine.
Entonces tuve la reunión en California en Lakeport, allá en el campo de la feria y cuando llegué a casa, pensé que quizás tomaría sólo un pequeño descanso. Ellos me llamaron diciendo que el Hermano Bosworth estaba muriendo. Así que, me apresuré a Florida para verlo, y volví. Mi esposa dijo: “Ahora, puedes tener este tiempo aquí en casa, estos días aquí antes de comenzar en Louisville o Kentucky.”
Así que, Hermano el Hermano Hutchison me envió un telegrama. Yo no acepté la invitación de nadie ese día, pero difícilmente pude no aceptar a este hermanito para venir aquí, y al Hermano Joseph. Así que, estoy cansado y muy desgastado. Y acabamos de salir de un gran servicio de sanidad, sólo hace unos momentos, ronco y cansado.
Y le dije al Hermano Hutchison, dije: “¿Debiera yo, esta noche, sólo predicar y proseguir?” Yo dije: “Tengo que conducir toda la noche esta noche, para atender a otra cita mañana, después de cenar en Louisville, Kentucky, conduciendo a través de la autopista y demás, esta noche.”
Y él dijo: “Creo que la gente estará un poquito decepcionada si Ud. no ora por ellos.”
Yo dije: “Bueno, les hablaré un rato y oraré. Y entonces mandé a mi muchacho adentro, le dije que repartiera algunas tarjetas si había muchos aquí por los que orar, de modo que pudiéramos poner a la gente en la línea, alinearlos.” Así que, trataremos de hacer eso.
4 Y ahora en vez de predicarles… a Uds. esta noche, aunque no tengo mucho de predicador para comenzar. Pero me gustaría darles un pequeño testimonio, o algo, o hablar de la Palabra sólo unos momentos, entonces emplear la mayoría del tiempo en orar por el enfermo.
5 Ahora, en el libro de San Marcos el capítulo 11, deseo leer el verso 20. Y sólo de modo que obtengamos un pequeño contexto… o, un pequeño texto para lo que yo quiero usar como un contexto después de un rato. Amo leer la Palabra. ¿No lo aman? Oh, no hay nada como eso, la preciosa Palabra de nuestro bendito Salvador. Uds. saben que las Escrituras son tan perfectas que ellas no pueden fallar jamás.
Ahora el capítulo 11 de San Marcos y el versículo 20, sólo un pequeño versículo.
Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces.
Que el Señor añada las bendiciones a ese pequeño texto.
6 La Palabra de Dios es tan infalible que ninguna jota o tilde puede fallar alguna vez. Y sólo en tanta escritura como esa podemos basar una eternidad, sabiendo que nunca fallaría, porque es la parte de Dios; Dios está en Su Palabra. Y nos fijamos que… cómo eso siempre pasa, sin importar que tan extraño pudiera parecer, pero en el buen tiempo de Dios Él hace a cada palabra testificar.
Jesús dijo cuando estaba aquí en la tierra: “Las Escrituras no pueden ser quebrantadas.” Y Él dijo: “Destruid este cuerpo y en tres días lo levantaré,” porque estaba basado en la Escritura. Porque David el profeta dijo: “No dejaré Su alma en el seol; ni permitiré que Mi Santo vea corrupción.” Él supo que esa escritura le pertenecía, pues la escritura era para el Mesías, el Santo. Y Él sabía Su posición y Su derecho en el reino, que Él era esa persona. Así que, sabiendo que las Escrituras no pueden ser quebrantadas, por consiguiente, Él sabía que dentro de setenta y dos horas Su cuerpo tendría que levantarse otra vez, porque las Escrituras no pueden ser quebrantadas.
Mucha gente se pregunta… Él dijo los tres días y tres noches si Uds. lo toman, dice: “Dentro de tres días y noches.” Él murió viernes por la tarde, se levantó el domingo por la mañana. Porque ni una célula de ese cuerpo precioso podía corromperse, porque la Palabra de Dios dijo que no se corrompería. Y Él supo antes que la corrupción se estableciera que Él se levantaría de la tierra. Eso es poner la confianza en lo que la Palabra dijo.
7 Uds. dicen: “Si yo supiera que hay una escritura que me pertenece así, creo que pudiera tener la misma fe.” Bueno, mis amigos amados, toda promesa divina en la Biblia les pertenece. Y es tan esencial para Ud. como lo fue para Él. Encuentre una promesa aquí que Dios haya hecho, y todos los cielos y la tierra pasarán antes que esa promesa falle alguna vez de actuar en favor de Uds., porque es para el creyente: cualquiera puede venir y ser participante de estas bendiciones.
Yo pienso que una de las cosas principales que nos causa perder las bendiciones… y recuerden, “La fe viene por el oír, oír la Palabra de Dios.” Y la razón por la que las perdemos es porque no nos alimentamos de ella lo suficiente. Jesús dijo: “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” El hombre tendrá su pan cotidiano por la Palabra de Dios. Pero nosotros tratamos de hacerla, más o menos, alguna promesa lejana, bien lejos en alguna otra edad. Pero la Biblia dice. “Ahora somos los hijos de Dios.” No: “Seremos”; ¡Ahora somos!
Y Dios no lo ha hecho complicado. Y mucha gente trata de pensarlo de esa manera, que eso es complicado. Por lo tanto, ellos pierden la genuina bendición de la Palabra por tratar de hacerlo alguna cosa difícil. Y mi propósito en estos próximos diez o quince minutos, es revelarles a Uds. la mejor que puedo por Su Palabra bendita, que Dios no es complicado en ninguna manera. El creyente lo hace complicado; Dios lo hace simple.
8 Ahora en nuestro texto esta noche, Jesús recién había llegado desde Jerusalén dónde había visto, sin duda, decenas de miles de personas por todo el trayecto que estaban enfermos y necesitados. Y muchas grandes cosas debieron ser hechas, como la gente pensaba. Pero, “Nada pudo Él hacer,” Él dijo: “Hasta que el Padre me lo muestre primero,” San Juan 5:19. Ni un milagro hacía nuestro bendito Señor hasta que el Padre le mostraba primero que hacer. No fueron dados a Él sólo para tomar las bendiciones de Dios y tirarlas de cualquier manera que Él deseara. Porque las Escrituras no pueden ser quebrantadas. Y Él dijo: “De cierto, de cierto, os digo: No puede el Hijo hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre.” Entonces eso es verdad, porque las Escrituras no pueden ser quebrantadas, y eso es la Palabra de Dios de Sus labios.
Y entonces pensarían que todo este gran poder que estaba dentro de Él… porque Él verdaderamente fue Jehová Dios hecho manifiesto en carne. Él no fue profeta. Él fue el Creador, el Dios Profeta.
Mientras que la gente hoy trata de tomar la Divinidad de Él y hacerle sólo un simple maestro o profeta, oh, ¡Ellos están muy equivocados! Los hombres le dieron el nombre más bajo que ellos pudieron darle: un espiritista, adivino, Beelzebú. Y le enviaron a la ciudad más baja, hasta que el hombre más bajo de la ciudad tuvo que mirar hacia abajo para verlo. Eso es lo que el hombre le hizo, y le dieron el nombre más bajo.
Pero Dios le exaltó hasta lo sumo que aún tiene que mirar abajo para ver los Cielos. Y le dio un nombre sobre todo nombre que hay en el cielo y en la tierra, Su nombre, Jesús. Todos los poderes demoníacos y todo está sujeto a Él, para que toda lengua confiese, y toda rodilla se doble, en honor a ese nombre que Dios le dio a Su Hijo obediente. Cuán glorioso es ese nombre.
9 Y pensar que el Dios Jehová, Quien pudo derramar Su gran gloria, mientras miramos hacia los cielos, y las estrellas, y el sistema solar que es más que polvo en Su mano. Y Él estaba tan interesado, que aun cuando Jesús de Nazaret pasó junto a esa simple higuera, y miró en ella como si buscara algo para comer; y Él dijo: “Nunca jamás coma nadie fruto de ti.” En el Griego original dice: “Por una temporada;” lo que la palabra “por siempre” significa sólo “Por una temporada.” Por siempre es un espacio de tiempo, porque es por siempre y (conjunción) para siempre. Pero la eternidad no tiene principio o fin.
Así que Él dijo: “Nunca jamás coma nadie fruto de ti,” por una temporada. Ahora noten, algo pasó inmediatamente a ese árbol, aunque no mostró que pasó. Y al siguiente día mientras pasaban, Pedro vio el árbol. Y dijo: “Mira, la higuera que maldijiste se ha secado.” Algo tomó lugar. Y Él los miró y dijo: “De cierto os digo: Si dijereis a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudares en su corazón…” Ahora en el original dice esto, en el Lexicón (Lexicón Griego), dice. “Si dijereis a este monte: Levantaos y echaos en el mar, y no dudéis en vuestro corazón, pero creed que está siendo hecho; tendréis lo que digáis.”
10 Estamos buscando cosas muy espontaneas, ¿Pero qué es lo que Él quiso decir? Uds. miren al monte y digan: “Levántate y échate al mar.” Y entonces en su corazón crea que lo que ha dicho está sucediendo.
Quizás sólo un pequeño grano de arena comenzó a moverse, en todo el monte. Ud. pudiera no ser capaz de notarlo, pero hay algo en su corazón que dice: “Está siendo hecho. Ud. tendrá lo que ha dicho.” Eso es fe. Se ora por muchos de nosotros en la noche, la mañana siguiente decimos: “Bueno, no hay diferencia. No siento nada diferente.” Ahí es dónde estamos fallando. Eso no tiene que nada qué mostrar, pero “Si crees en tu corazón que lo que dices está siendo hecho, tendrás lo que dices.” Eso es. Si Ud. cree que lo que dice está sucediendo. No tengo que sentirlo o verlo. ¡Lo creo! Esa es la razón por la que sucede.
11 Si alguien… Si estuviera parado a millas de la ciudad, hambriento, y una rebanada de pan salvara mi vida. Y yo les pido una rebanada de pan y Uds. me dieran veinticinco centavos, el poder de compra de la rebanada. Ahora, yo pudiera estar tan feliz con esos veinticinco centavos como lo estuviera si yo estuviera parado en el mostrador, listo para comprar el pan, pues tengo el poder de compra. Ahora, la Biblia dice que Fe es la substancia de las cosas que se esperan.
Ahora, demasiada gente en nuestras reuniones (Y esto es por su bien), demasiadas personas en las reuniones están buscando alguna evidencia tangible. ¡Eso no es fe! Eso no es fe. La fe lo cree aunque sea contrario; lo cree.
Moisés se sostuvo como viendo al invisible. Dios le dio una promesa al Padre Abraham de un hijo por miedo de Sara, su esposa, cuando él era de setenta y cinco años, y ella de sesenta y cinco. Y Abraham se sostuvo veinticinco años, descansando sobre esa promesa, porque creyó que quien hizo la promesa era poderoso para cumplir la promesa. Y no dudó de la promesa de Dios, por incredulidad, sino que se fortaleció, dando gloria a Dios. Y se supone que somos los hijos de Abraham. Dios no le dio el hijo por veinticinco años, pero se sostuvo como viéndolo a Él quien hizo la promesa, y sabía que Su Palabra no podía fallar.
12 Con mi poder adquisitivo… Ahí es dónde está, amigos Cristianos. Por favor entiendan. Que Dios abra sus corazones a este entendimiento: que la fe no es un mito, tampoco es algo que Ud. se imagina, la fe es positiva. Fe es una substancia, lo mismo que es este vaso, lo mismo que es este libro. “Fe es la substancia de las que cosas que se esperan, la evidencia…” Oh bendito sea Su santo Nombre. Es la evidencia de cosas que Ud. no ve, pero Ud. lo cree. Cuando Dios lo ha hablado, Dios tiene que mantener Su Palabra. Y cada promesa es de Uds. si la pueden recibir como suya.
13 Ahora, si tengo los veinticinco centavos en mi mano, quizás estoy a veinticinco millas de la rebanada de pan. Pero me puedo regocijar tanto con los veinticinco centavos en mi mano, como lo puedo con una rebanada de pan en mi mano. Pues, tengo la evidencia de que tengo el pan cuando tengo el poder de compra del pan. Cuando tengo fe para mi sanidad, yo estoy tan bien como tenerlo, sin importar lo que sucede o lo que diga el doctor. Eso es lo que Ud. cree.
Ahora, yo pudiera tomar los veinticinco centavos y comenzar a gozarme. “¿Por qué te regocijas; tú no estás comiendo pan?” “Pero tengo el poder de compra.” El doctor dice que no puedes vivir sino como dos semanas más. Pero te estás regocijando. “¿Por qué te regocijas?” “¡Yo tengo la evidencia en mi corazón que la promesa de Dios se ha anclado aquí!” ¡Todos los diablos del tormento jamás podrían sacudirme de allí! ¡Estoy destinado a recibirlo! (Espero no estarles gritando.)
Pero vean, cuando tengo los veinticinco centavos, voy rápidamente al almacén a conseguir el pan. Me puedo regocijar por todo el camino, y quizás debilitándome más todo el tiempo. Y quizás antes de llegar a la tienda me pondría tan hambriento que tuviera calambres en mi estómago. Eso no hace ninguna diferencia. Me pongo hambriento y más débil todo el tiempo, pero estoy sosteniendo el poder de compra de ese pan.
14 “Y si puedes creer y decir en tu corazón, y creer que está sucediendo,” Ahora mismo se puso a obrar, “puedes tener lo que dices.” Entonces Ud. dice: “Señor, te creo y estoy sanado.” Sin una sombra de duda algo está anclado ahí dentro. Comenzó a tomar lugar porque Ud. lo dijo. ¿Qué ha dicho Ud.? Ud. ha usado la Palabra de Dios y es eterna. No puede fallar porque es la Palabra de Dios. Y la Palabra de Dios creará la promesa que contiene.
15 No hace mucho alguien dijo, cuando estaba hablando en una reunión, dijo: “¿Quiere decir que cree… o, decir que Ud. cree, que este mundo será destruido?”
Yo dije: “¡Sí!”
Dijo: “¿Cómo asume eso? ¿Cómo puede ser destruido?”
Yo dije: “¡Por la Palabra de Dios!”
“¿Lo destruirá lo atómico?
Yo dije: “Será destruida por la Palabra. Por la Palabra que la creó, y la misma Palabra que la creó, dijo que la destruirá.” Dios así lo dijo. Cómo pasará, no sé. Pero pasará. La Palabra que la creó, la Misma dijo que se terminará.
Y todo lo que tiene un principio tiene un fin. Son esas cosas que no tienen un principio, las que no tienen fin. Dios no tiene principio, así que, por lo tanto, no tiene fin. Y la vida, Su propia vida, vida eterna… la Palabra Griega Zoe, eso es: “La propia vida de Dios,” ha descendido dentro de Ud. y Ud. llega a ser parte de Dios. Y Ud. tiene vida eterna, la cual no tiene principio ni fin. Ud. tiene que subir con esa vida eterna. Ud. nunca puede perecer, porque es eterno. Las promesas de Dios son eternas. Creed y lo recibirás.
16 Pero me puedo imaginar (Rápidamente ahora), que ese gran poder que estuvo en el Hijo de Dios… y cuando Él se encontró con el diablo, Él nunca lo usó. Él sólo tomó la Palabra del Padre para mostrar cuán simple era: “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” Sólo para mostrar el poder de esa Palabra. Él dijo también: “Destruid este cuerpo, y yo lo levantaré en tres días.” ¿Qué fue eso? Él estaba comiendo esa Palabra que hizo la promesa. No hay manera para que la tumba lo retuviera. Eso es correcto. Es la Palabra de Dios.
Y pueden imaginarse… ¡Si tan solo pudieran ver la simplicidad de propósito eterno de Dios, y de la soberanía de Su gracia! Pueden imaginarlo usando ese gran poder para poner una maldición en un árbol porque no tenía fruto, y dejando a miles sin sanar. El árbol es parte de la creación de Dios lo mismo que el hombre es parte de la creación de Dios. Pero para mostrar que Él está interesado en los árboles, en los insectos; y si Él está interesado acerca de ellos, ¿Cuánto más está Él interesado en Uds.?
17 Sólo hace algún tiempo, como cuatro meses, me supongo, el Hermano Wood, que vive en la casa de al lado, él era un testigo de Jehová; prohibido a ir a la iglesia. Él tenía un muchacho que tenía una pierna paralítica de polio. Y en Louisville, Kentucky, (A dónde vamos luego), hubo una reunión allá en el gimnasio de la secundaria. Y hubo grandes cosas que el Señor hizo. Su esposa es Metodista… o, no, creo que de la Iglesia de Dios Anderson, llamada la Primer Iglesia De Dios. Y probablemente Uds. tengan su programa aquí: Pastos verdes y sombreados. Es una transmisión de alcance nacional; el Hermano Lingfer el pastor.
El Hermano Woods no creía en tales cosas. Pero cuando vino a la reunión, él vio algo suceder, su corazón fue extrañamente advertido. Fui a ultramar, regresé. Y una noche, en Cleveland, Ohio, él se sentó como a una cuadra de mí; el Espíritu Santo se volteó, y dijo: “Ud. su nombre es Woods y Ud. es de una cierta ciudad en Kentucky. Uds. es un Testigo de Jehová por fe. Y Ud. tiene un muchacho ahí que tiene una pierna paralizada, contraída por debajo. Y su esposa sufre con un tumor horrible. ASÍ DICE EL SEÑOR, ¡ellos están sanos! Ellos no sabían que hacer. Ellos se voltearon y miraron el uno al otro, continuamos en la reunión. Por supuesto, yo proseguí.
En unos cuantos momentos, ella puso sus manos sobre su costado y dijo: “Banks, (Ese es su esposo) mira aquí; no hay nada de nudo.” Dijo: “David, ¡Ponte de pie!” y el muchachito saltó, ambas piernas tan normales como pudieran estar.
18 Ellos viven a mi lado. Su padre, siendo un lector con los Testigos de Jehová… Ahora, si hay algún Testigo de Jehová aquí, no criticando. Pero él está excomulgado, su hijo, de su compañerismo. Y entonces dijo que él se había ido y se enojó. Entonces en unos cuantos años, pasaron como dos años, el señor Woods viviendo en la casa de al lado—un vecino maravilloso. Un día yo estaba afuera cortando grama en el patio trasero por un rato. Y un carro condujo hacia el Hermano Woods, y él me llamó a que saliera.
Él dijo: “Conozca a mi hermano, Lyle.”
Oh, tuve un apretón de manos muy frio. Dijo: “Que tal.” Y sólo así, se fue caminando, un hombre enorme y fuerte.
Y yo dije: “¿Cómo está Ud. señor Woods? Ciertamente estoy feliz de conocerlo. Yo ciertamente soy un gran amigo de su hermano aquí.”
Y él dijo: “Sí,” y se sentó. Y un verdadero Testigo de Jehová de pura cepa. Así que, en un ratito, él comenzó… Banks comenzó a decirle de las cosas que él había visto en las reuniones. Y él sólo nos dio la espalda.
19 Justo entonces, por la gracia del Señor, para un pecador perdido, incrédulo, dijo: “Señor Woods, su esposa es una mujer de cabello negro, y Ud. anda correteando con una mujer pelirroja. Ud. tiene dos muchachitos.”
Él dijo: “Me supongo que Banks le dijo eso.” Y me dio la espalda directamente.
Pero, yo dije: “Anoche cuando Ud. estaba con ella en la casa, y había un hombre tocando la ventana, y Ud. la envió ahí. Fue una cosa buena que no se fuera. Él le hubiera volado los sesos.”
Él dijo: “Oh, Dios ten misericordia de mí.” Y cayó al piso y dio su vida al Señor Jesús. ¡Simplicidad! Cientos de niños enfermos esperando la visión.
20 Abajo en el río, fuimos a pescar con su padre anciano, quien vino; eso alarmó a su padre. Y su padre dijo: “Si yo pudiera ver algo así suceder, yo lo creería.” En el camino, él dijo: “¿Iría a pescar conmigo?”
Yo dije: “Si puedo tener la oportunidad de recibir todas mis llamadas esta tarde, iré por la mañana.” Había estado lloviendo por el camino. Yo dije: “Everett,” (viendo una visión) Yo dije: “Cada arroyo que crucemos será fangoso, pero cuando lleguemos al muelle de la Sabiduría, va a ser hermoso y azul.” Yo dije: “Vamos a pescar, y no vamos a atrapar nada hasta el anochecer. Yo voy a atrapar como veinticinco peces, pesando ocho o diez libras. Ud. va a atrapar uno y el señor Woods, su hijo, va a atrapar uno. En la mañana yo voy a atrapar un pez escamado, grande en tamaño. Y por eso sabrá que Dios vive y reina.”
Miró a su hijo y le guiño el ojo y continúo. Cada palabra de eso pasó exactamente de la manera que Dios dijo que sucedería. ¿Qué fue? La simplicidad de Dios trabajando.
21 Dos semanas más tarde el señor Lyle y el señor Banks y yo estábamos de regreso. Algunos de mis parientes era el dueño del muelle. Habíamos pescado toda la noche con nuestros sedales, y habíamos atrapado varios peces grandes. Y la mañana siguiente no teníamos nada. Ese día pusimos carnada en las líneas, yo estaba alejado, yo estaba sólo tomando un pequeño descanso mental. Yo estaba atrapando peces luna para poner en la línea. Y de repente, mientras estábamos sentados en un lado del bote con la pequeña línea de la mosca, jalando el pequeño pez luna para la carnada, el Espíritu del Señor descendió y yo dije: “ASÍ DICE EL SEÑOR, sucederá que Uds. verán la gloria de Dios, pues hay un animalito en alguna parte que se levantará de los muertos.” Y cuando volví en mí, pregunté qué había dicho. El señor Woods puso su línea abajo, dijo: “Repita eso, Hermano Branham.”
Yo dije: “¿Qué dijo?”
Él dijo: “Sobre el animalito.”
22 Bueno, pensaba que algo iba a suceder en casa. Tengo una audiencia mixta pero quiero que entiendan esto. Somos un poco escépticos con los gatitos. Me supongo que ellos están bien, pero a mí no me gustan los gatos—a nadie de los Branhams. Asi que todos… Nunca tuvimos uno en la casa. Así que, mi niñita y la niñita del vecino vinieron.
Y ella dijo: “Oh, papi, alguien ha envenenado un pobre gato.” Y dijo. “Ellos lo han botado aquí. ¿Nos permites conservarlo? Dijo: ”Lo tenemos en una caja.“
Y miré. Vi la condición. Así que, yo dije: “Muy bien. Sólo ponlo en el cobertizo.” Y desde luego, la mañana siguiente teníamos un montón de gatitos. Y mi muchachito, José, un amiguito un poco rudo, levantó uno de los gatitos y lo apretó tan fuerte hasta que le sacó el aliento al pequeño. Y lo tiró al suelo, no sabía qué hacer con él. Y pensé: “Uds. saben, quizás el Señor va a levantar a ese gatito. Probablemente murió, y Él lo va a levantar.” Bueno, el Hermano Banks dijo: “Eso sería maravilloso” y el otro Hermano Woods dijo…. El Hermano Lyle se había recién convertido, y lo acababa de bautizar, y él había recibido el bautismo del Espíritu Santo.
23 Y así, dejamos pasar el tiempo, y toda la noche no atrapamos peces. La mañana siguiente aparcamos en una pequeña ensenada, e íbamos a intentar atrapar algunos peces luna grandes para llevar a casa. Y mientras estábamos ahí sentados echando una línea… No podíamos conseguir una mordida. Y el señor Lyle Woods tiró muy fuerte y dejó que su línea estuviera demasiado tiempo, y un pequeño peces luna como así de largo, un pequeño de apariencia verde… Uds. aquí los llaman “Pez de brema,” creo. Oh, él se había tragado ese gran anzuelo hasta su pequeño vientre.
Y así, el señor Woods miró y dijo: “Mire eso, hasta el vientre.” Y él sólo se enrolló el sedal y jaló. Y cuando lo hizo, el pequeño vientre salió, la parte del estómago de las branquias salió. Él sacó el anzuelo. Lo miró y lo tiró sobre el agua. Y se sacudió dos o tres veces y quedó con sus pequeñas aletas hacia arriba, volcado sobre un lado.
Él dijo: “Pequeño muchacho, disparaste tu última bala.” Y el viento soplaba, arrastró al amiguito de vuelta a la zanja. Nos sentamos y pescamos por algún… Oh, me supongo, media hora.
Y yo estaba… Yo dije: “Es extraño, mejor movámonos a otro lugar, pues los peces no están picando aquí.”
Y el Hermano Banks Woods dijo: “Permítame intentar una vez más.” Él tiró su línea más allá de algunos nenúfares. [Plantas cuyas hojas flotan sobre el agua-Trad.]
24 Y yo estaba sentado mirando a ese pececito yaciendo ahí atrás en la hojarasca sobre el agua, había estado muerto por casi media hora. Sus entrañas fuera de su boca y sus branquias se habían vuelto blancas. Y yo estaba pescando ahí. Ahora esto pudiera parecer ficción, pero la verdad es más extraña que la ficción. Y mientras miraba a este pequeñín, justo entonces venía bajando por la hondonada, en esas montañas, oí como un viento. Y vino barriendo hacia abajo, y de repente me cubrió. Y acababa de estar hablando sobre esta escritura con ellos. Y justo entonces Algo me dijo: “¡Llama a ese pececito!” Y antes que supiera…
El Hermano Banks dijo: “¿Qué pasa, Hermano Branham? Está pálido.”
Y dije: “Pececito, tu Creador, Jesucristo te da la vida. Y mientras estoy parado en este púlpito sagrado, sobre la Santa Biblia, como mi testigo, Dios, si ese pececito sopló al máximo de su aliento; Nadó en el agua tan rápido como pudo, perfectamente bien.
El señor Lyle sólo se inclinó sobre el bote. Él dijo: “Hermano Branham, eso es una reprensión para mí, porque le dije al amiguito: Disparaste tu última bala´ creo que Dios me habría quitado la vida por eso.”
Yo dije: “No, Hermano Woods. Él sólo está mostrando lo simple que Él puede obrar aquí. Él está interesado en todo: peces, árboles. Él es un Dios de la cosecha. Él es Dios de toda la eternidad. Es Su Palabra.
25 Yo no hubiera hablado más nada a ese pez, si Algo no hubiera hablado primero. ¿Qué fue eso? Él habló eso secundariamente, por el Espíritu Santo, a través de labios humanos llegó a ser el poder creativo del Dios Todopoderoso, porque Dios lo dijo así. Y eso sucedió de esa manera, cuánto más puede Él, a través de la Palabra escrita del Señor Dios, aunque hablada a través de labios humanos como fue a través de David, eso aún tiene que arraigarse cuando[palabras no claras]. Dice: “Si puedes creer.” Así de simple. Sólo no duden. Pero crean que lo que dicen sucederá, que Uds. tendrán lo que dicen. Créelo, mi amigo. Oremos ahora.
26 Oh Dios eterno, en el cielo, antes que hubiera un átomo, antes que hubiera una mañana las estrellas cantaban juntas, el gran Espíritu del Dios viviente cubrió todo el espacio y la eternidad. Ahí propusiste en Tu corazón tener una creación que te alabaría. Por toda la edad cómo enviaste hombres justos, leyes y profetas, y finalmente Tu Hijo. Y Él dijo: “No les dejaré sin consuelo; pero vendré otra vez. Y estaré con vosotros, aún en vosotros, hasta el fin del mundo. Y las obras que Yo hago, vosotros también las haréis; y aún mayores haréis, porque Yo voy al Padre.” Y la Biblia escribe, como el gran escritor de Hebreos dijo: “Jesucristo es el mismo, ayer, hoy y por todos los siglos.”
Oh, gran Jehová, Tú quien vienes pronto; Tú quien has mirado sobre los pecados de nuestra nación hasta que casi has escondido Tu rostro de la oración para salvarla. Y hoy, como Nabucodonosor de la antigüedad teniendo una baile moderno de rock and roll en su jardín, pensando que estaban seguros tras esas grandes murallas de Babilonia, y sin saber que todo el tiempo había una zanja siendo cavada que cambió el curso del río. Y los enemigos estaban a la puerta asesinando a los guardias y violando a las mujeres en la calle, porque ellos habían abandonado a Dios.
27 Pero mientras entró la Reina, y dijo: “No os turbéis; hay un hombre que puede entender lo sobrenatural.” Y oh, Señor, estamos tan agradecidos que hay Uno en nuestros medios esta noche: el Espíritu Santo, lo sobrenatural. Y Tú estás llamando a una iglesia en las esferas de lo sobrenatural. Los Sputniks en el cielo; todas estas cosas mostrando que destrucción está a la mano. Y entonces somos enseñados que la iglesia se irá antes de la tribulación.
Noé entró al arca antes que cayera la lluvia. El ángel le dijo a Lot: “Escápate allá, porque nada podré hacer hasta que salgas.” Oh, Señor, la iglesia se irá antes de ese tiempo. Y cuando vemos la escritura en la pared; los Sputniks orbitando alrededor de la tierra; y el mundo en una condición temblorosa, ¿Qué tan cerca está el rapto de Tu iglesia entonces? Ellos deben escapar allá antes que algo pueda ser hecho.
Oh Señor, concédele a Tu pueblo una bendición especial de Tu divina presencia. No sabemos lo que depara el mañana; pero conocemos quien sostiene el mañana. Así que oramos, Dios, que esta noche por Tu gracia, que ha proyectado para nosotros un Salvador por Tu amor, que lo envíes esta noche una vez más, en la forma del Espíritu Santo. Y Tú has dicho: “Yo soy la vid y vosotros los pámpanos.” Entra en estas ramas del árbol, Señor. Energiza a cada uno al que estés conectado, y muestra señales y maravillas de Tu resurrección, que pueda incrementar la fe de la gente para que puedan ver y vivir. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús, Tu Hijo amado. Amén.
28 Ahora mis amigos amados, nuestro tiempo se va bien fácil. Y ahora, esta noche, viene un tiempo otra vez donde esto debe ser encontrado equivocado o correcto. Las veces que he sostenido la biblia Mahometana (ellos son el triple de nosotros en número), sostuve la biblia Mahometana en una mano (el Corán) y sostuve la Biblia del Señor Dios en esta mano, dije: “Una está correcta y la otra está equivocada. ¡Enfréntenlo!” Jehová jamás ha fallado. Él no puede fallar.
Ahora Uds enfermos y necesitados aquí, Dios ya compró su sanidad. Uds. ya están sanados, cada uno de Uds. La sanidad es un producto consumado en el Calvario. Ahí es dónde toda bendición redentiva por la que Cristo murió fue completada en el Calvario. El precio fue pagado. El diablo sólo está fanfarroneándoles. Jesús vive.
No tenemos que tomar algunas ideas teológicas, para decir: “Él murió hace mil novecientos años y esa es la última vez que lo hemos visto.” Si Él dijo que sería la última vez que lo veríamos, pudiéramos creerlo de esa manera. Pero Él no dijo eso. Él dijo: “Un poco y el mundo no me verá más. Pero vosotros me veréis. Porque Yo estaré con vosotros, aún en vosotros, hasta el fin del mundo. Las obras que Yo hago, vosotros las haréis también. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos.” Las ramas llevan el fruto, no la vid ya más. Pero la rama no puede llevar fruto hasta que es energizada por la vid.
29 Ahora, si Él es el mismo ayer, hoy y por todos los siglos; si Él se levantó de los muertos, envió el Espíritu Santo para ser el Consolador, para hacer las obras. El Espíritu Santo es Cristo. Ese fue el pilar de fuego que estuvo en el desierto con los hijos de Israel. Es fue Él que se paró en la rivera de Galilea, y dijo: “Antes que Abraham fuese Yo soy.” Ese fue el pilar de fuego que estaba en la zarza ardiendo.
Y Él dijo: “Vengo de esa luz, de Dios. Y voy a esa luz: Dios.” Y cuando Pablo lo encontró después de Su resurrección, en el camino a Damasco, ahí estaba Él, una luz que derribó a Pablo. Nadie más lo vio. Pablo lo vio. Aquellos soldados buscando ver lo que pudieran ver; ellos no pudieron ver nada. Pero fue tan fuerte que Pablo… Hasta apagó sus ojos. ¿Ven lo que digo? Dios puede esconderse a Sí mismo de uno, revelarse a otro. Es Dios. “No es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.” ¿Ven lo que digo?
30 Ahora, Él ha regresado a esa luz otra vez. Eso es esta foto que Uds. ven, que ha desconcertado a los científicos por unos cuantos años. Él está aquí. Si es un espíritu, Uds. saben que es. ¿Qué produciría el espíritu de John Dillinger? Armas, asesinatos. ¿Qué produciría el espíritu de un artista? El toque del pincel. ¿Qué produciría el espíritu de Sankey? La voz melodiosa que cantó ante Abraham Lincoln, y ni siquiera conocía las notas en un libro. ¿Qué sería el espíritu de cualquier cosa? Produciría los frutos de ese espíritu, produciría lo que fuera.
Y el Espíritu de Cristo actuará como Cristo, hará las cosas que son de Cristo. ¡Y cómo hacemos un pobre ejemplo de lo que Su gracia fue para nosotros!
31 Ahora, mientras proseguimos con la reunión, si Uds. tan sólo son reverentes un poquito. No tengo mucho de predicador. No puedo enseñarme a mí mismo (yo digo todo el tiempo) como un predicador, porque no tengo la educación que estos ministros tienen, y demás. Mi don es ver visiones.
La Biblia dice que hay cinco oficios en la Iglesia que son ordenados por Dios y los puso en la iglesia— titulares. Primero apóstoles, profetas, maestros, evangelistas, pastores. Ellos son pre ordenados por Dios, por predestinación, por previo conocimiento. Él lo vio, colocados en la iglesia para cada edad.
En la iglesia local hay nueve dones espirituales que operan en el cuerpo entero: hablar en lenguas, interpretación de lenguas, y todas las diferentes obras del Señor; el don de profecía. Ahora, hay una diferencia entre un profeta y un don de profecía. El don de profecía puede estar en uno y luego en el otro; entonces tiene que ser juzgado ante tres jueces antes que la iglesia pueda recibirlo. Pero no los profetas del Antiguo Testamento. Él nace profeta. Él siempre fue un profeta. Él tiene la Palabra de Dios. Y después que muere, él todavía es un profeta. ¿Les molestó eso?
32 Cuando la adivina de Endor invocó el espíritu de Samuel, él se paró en sus túnicas de profeta, y él todavía era un profeta. Él le dijo lo que pasaría el día siguiente. Ciertamente. La muerte no cambia al hombre, sólo cambia su lugar de morada. Si Ud. es un pecador cuando muere aquí, un incrédulo… Oh, Ud. pudiera ser un miembro leal de la iglesia. Pero si Ud. muere en su incredulidad, no hay nada para Ud. sino el ser condenado. Si Ud. muere en la fe, eso es lo que lo salva. Tu fe te ha salvado. Tiene que entrar en vida eterna porque su vida eterna es su fe en Dios, la misma cosa.
Que el Señor conceda bendecirnos esta noche ahora, en estos momentos siguientes del resto de la reunión.
33 (El Hermano Branham habla a su lado: “¿Dijiste que repartiste tarjetas de oración?”¿Fue la K?] K. Él dijo que dio nuestra tarjeta de oración K para la reunión esta noche. ¿Por qué se reparten las tarjetas de oración? Es para que se puedan mantener alineados, eso es todo. ¿Cuántas personas están aquí enfermas y quieren que se ore por ellos? Levanten la mano. Por todo el edificio en todo lugar. Ahí lo tienen. Casi como doscientas personas, trescientas personas.
¿Cuántas tarjetas repartiste? Cincuenta. Bueno, ¿Quién va a ser primero de estos trescientos? Ahí lo tienen. Yo digo: “Que venga esta mujer y esta mujer venga.” Entonces es el respeto de las personas. Ellos traen estas tarjetas y las mezclan todas juntas ante Uds. Bueno, probablemente, les doy una tarjeta, y Uds…. una tarjeta y nadie sabe dónde….
Ud. pudiera recibir el número uno, y en la siguiente puerta pudieran recibir la cincuenta, el siguiente obtendría la tres, vean. Y entonces, ¿De dónde van a llamar? ¿Uno, tres? Él no lo sabe. Yo no sé. Nadie sabe. No lo sé ahora mismo. Sólo estoy aquí parado, llamaré de cualquier parte, de dónde sea que el Señor ponga en mi corazón. Yo todavía no sé.
Y entonces cuando Uds. suben, eso no es señal de que van a ser sanados. Eso sólo hace que el Espíritu Santo se mueva en la audiencia. Y cuando el Espíritu Santo comienza a moverse, entonces Él va justo con aquellos quienes no tienen tarjeta de oración, vean.
34 Ahora Jesucristo, cuando Él estuvo aquí en la tierra… pudiera haber un extraño en nuestros medios. Cuando Jesús estaba aquí en la tierra, Él dijo: “Nada hago hasta que el Padre me lo muestre primero.” Miren cuando Felipe encontró a Natanael, Jesús le dijo lo que él… Le dijo a Pedro cuál era su nombre cuando él se acercó. Dijo: “Tu nombre es Simón y eres el hijo de Jonás.” Pues, eso lo asombró. Dijo: “Pero desde hoy, serás llamado Pedro,” lo cual es “Piedrita.”
Y ahí vino Felipe, fue y trajo a Natanael (Treinta millas alrededor de la montaña) lo trajo de regreso. Cuando le encontró, él estaba bajo un árbol. Dijo: “Ven y ve a quien hemos encontrado—Jesús de Nazaret, el hijo de José.”
Él dijo. “¿Ahora, de Nazaret pudiera salir algo de bueno?”
Él dijo: “Ven y ve.”
Esa es la mejor respuesta que alguien puede dar. “Ven y ve.” Examínalo por la Palabra.
35 Ahora recuerden, habrá millones de Americanos encontrando su perdición en un minuto. ¿Qué impediría esta noche, que toda esta nación sea destruida, dentro de cinco minutos? ¿Qué dijeron los científicos la otra noche, en esta transmisión nacional, sobre eso? Estamos cinco años atrás de Rusia. Ellos tienen un Sputnik. Ellos pueden poner un hombre en él, docenas de ellos. Enviarlos al espacio y moverse justo sobre estos Estados Unidos y decir: “¡Ríndanse, o sean polvo en unos cuantos minutos!” Por supuesto, nos rendiríamos para salvar la vida.
¿Qué pasaría? Los soldados rusos esparciéndose por millones; corriendo en las calles y agarrando a las mujeres; violando a las jóvenes, los amorcitos, lo que fuera. No hace ninguna diferencia para ellos. Seguro. Ellos son comunistas—de corazón cruel. ¿Qué pasaría? Entrarían directo en una hermosa casa—los patearían fuera. Las usarían para ellos mismos. Entonces es de Rusia, y nosotros somos un satélite.
Déjenme decirles: la iglesia no verá eso. Ella se habrá ido para ese tiempo. Eso es correcto. Eso es “ASÍ DICE EL SEÑOR” esta noche. Se habrá ido para ese tiempo. Jesús está viniendo y eso es por qué estas señales…
36 Les dije a algunos de mis hermanos el otro día. “No puedo entender.” Ahora, esto es un poco personal. No creo que haya hecho esto público antes, pero ahora lo voy a decir. Nunca lo dije en público antes en mi vida, ¿ven? Para hacerlo justo… lo haré claro para que lo entiendan.
Me estaba preguntando el otro día: “Señor, ¿Qué va a pasar?” Sé estas cosas aquí. Sólo esa fotografía debería estremecer el mundo entero, pero ni siquiera un periódico lo publicó. ¿Por qué? Miren a estas grandes cosas que sucedieron; la simplicidad de Dios a través de estas sanidades y milagros. ¿Por qué sucedió? ¿Cómo llegó eso a suceder? ¿Por qué no lo puede ver la gente?
37 Voy a una reunión, a mi gente Americana, y les hablo. Tomo a los teólogos, los llevo atrás a su oficina y trazo mi Biblia. La tomo ahí, y digo: “Aquí, vea a través de ella. Vea si eso no es exactamente lo que Él prometió.” Luego el Señor Jesús venía por ahí y confirmaba eso. La gente dice: “Sí, muy bueno.” Eso es todo, vean. “Tienen ojos y no ven; oídos y no pueden oír.”
Y estoy seguro, mi querido amigo, hasta dónde les amo… Billy dijo hace unos minutos, vino y dijo: “Papi, han recogido una ofrenda de amor para ti.” No tenían que hacer eso, Hermano Hutchison. No necesito… Por supuesto, yo soy un hombre pobre. ¿Pero saben Uds. que alimenta a mis hijos? Es su dinero. ¿Qué me compra un traje? Es su dinero. ¿Por qué iba a venir aquí? Por qué… Yo predicaría a asientos vacíos de no ser por Uds. entonces si alguien me ama tanto, ¿No debería ser totalmente sincero con esa persona? Yo voy a responder a Cristo por eso. Yo debo ser totalmente sincero.
38 Escuchen. ¿Por qué no pueden ver estas cosas? Entonces aquí está lo que viene a mí. Cuando George J. Lacy, la cabeza del FBI, me dio esa fotografía, él dijo: “Señor Branham, algún día esa fotografía será vendida en estantes de diez centavos, pero no mientras Ud. viva.” Eso siempre me inquietó. ¿Por qué?
Yo dije: “¿Por qué, señor?”
Él dijo: “El testamento no está en vigor hasta que el testador está muerto. Eso comenzará una adoración humana.” Se volteó y se alejó.
Eso se quedó en mí. Y aquí hace unos meses atrás yo estaba estudiando, entonces aquí está lo que vino a mí. Escuchen. La justicia de Dios… Dios por previo conocimiento supo quién y quién no. Uds. saben eso. Uds. aquí son enseñados por estos finos maestros.
39 Escuchen. ¿Oyeron eso? [Espacio en blanco en la cinta.] Así que por lo tanto, en este día, Él dijo: “Nadie puede venir a Mí si el Padre no le trajere primero.” Dios tiene que hacer la atracción, entonces Uds. son regalos de amor para Cristo por Dios.
Me pregunto. Cuando el gran Elías estuvo sobre la tierra, la gente no lo reconoció, que él era Dios. Eliseo tomó su lugar. Ellos se rieron de él, lo llamaron calvo porque quedó calvo siendo un hombre joven. No supieron quién era realmente hasta que fue trasladado y llevado al cielo… o, llevado arriba.
No supieron quien fue Juan el Bautista hasta que lo decapitaron. Los discípulos ni siquiera lo conocieron. Los discípulos dijeron: “¿Por qué dicen los escribas que Juan… o, que es necesario que Elías venga primero?”
Jesús dijo: “Ya vino y no le conocieron.” ¿Ven cómo pasó todo esto?
Pero la justicia de Dios—Él llamó a esos que conoció. “A los que conoció, a esos también llamó; y a los que llamó, a estos también justificó; a los que justificó, a estos también glorificó.” Vean. A los que conoció. Escuchen atentamente, de modo que obtengan fe para creer.
Ellos no supieron quién fue Jesús hasta que Él fue muerto, enterrado y levantado otra vez. Tomemos la Biblia.
40 Ahora Uds., mis amigos Católicos, soy de ascendencia Católica. Hablamos de San Patricio, el Santo católico. Él es casi tan Católico como yo lo soy esta noche. Pero no hay otra iglesia… ellos lo llamaron, pero… ¿Qué pasó cuando él tenía poder para echar fuera las serpientes de Irlanda, las leyendas, y demás, que tenemos de eso? entonces después que murió, la iglesia lo reconoció y lo canonizó como un santo, después que se había ido.
Miren a San Francisco de Asís, un predicador andante con una Biblia bajo su brazo. Él estaba predicando y un montón de avecillas cantando. Él dijo: “Hermanas, guarden su paz mientras predico el Evangelio.” Despreciado y rechazado por la iglesia Católica. Pero después que se fue. Lo reconocieron como un santo y entonces lo canonizaron.
Miren a Juana de Arco (Uds. aquí estudiantes), Juana de Arco, una mujer espiritual, quien veía visiones y tuvo una vida espiritual. ¿Y qué dijo de ella la iglesia Católica? “Ella es una bruja.” Y la quemaron en una estaca. Como doscientos años más tarde se dieron cuenta que la mujer era una santa. Así que hicieron penitencia: desenterraron los cuerpos de los sacerdotes y los lanzaron al río. Esa es una gran penitencia. Pero ellos le conocieron después que ella se había ido.
¿Ahora pueden hacer que dos por dos sea cuatro? Están buscando algo (Yo pudiera nunca estar otra vez en este púlpito), Uds. buscan algo que está pasando por aquí y no lo reconocen. Después de un tiempo, cuando se haya ido, entonces lo recogerán y dirán: “¿Cómo pasó esto? ¿Cuándo sucedió este avivamiento? ¿Cuándo tomó lugar?” Está demasiado lejos entonces.
41 Padre Celestial, abre nuestros ojos, esta noche, que veamos Tu gloria. Danos gracia ahora mismo, mientras esperamos en Ti. En el Nombre de Jesús. Amén.
42 Tarjetas de oración K. Estemos… [El Hermano Branham habla a su lado: “¿De dónde llamamos esta tarde, aquí? ¿Fue cincuenta? Sí. Cincuenta, creo que es correcto. Cincuenta. ¿Qué dice? Uno al veinte. Muy bien.] Tomamos la primer parte de ellos esta tarde. Tomemos la última parte esta noche. Comencemos de K-85, entonces; 85, 90, 95, 100, eso será suficiente. ¿Quién tiene K-85? Levante su mano. La dama de color, allá atrás. Venga acá, dama, aquí en la plataforma. 85, 86. La dama, aquí mismo. Muy bien, aquí mismo. 87. Esto es para alinearlos. 87. ¿Tiene alguien? Ud. dama. 87, 88. ¿Quién tiene la tarjeta de oración 88? Tarjeta de oración… [Espacio en blanco en la cinta.]
43 Todos manténganse muy quietos. Miren en esta dirección, oren. Ahora, se dan cuenta… ¿Cuántos Cristianos hay aquí? Levanten su mano. ¿Se dan cuenta qué reto es este? ¿Quisieran venir y tomar el lugar? Son bienvenidos. Estaré muy feliz, me sentaré en la línea aquí y observaré, oraré con Uds. Ciertamente.
¿Qué estoy representando? ¿Por qué estoy aquí parado? ¿Tengo que hacerlo? No. Lo hago porque Dios me dijo que lo hiciera. Y me paro aquí con un don divino; no yo, sino Él; para representarlo. Entonces en el juicio tengo que pararme con Uds. Eso va a ser la diferencia ahí. Ahora, y en el juicio tengo que responder; Uds. tienen que responder. Yo tengo que responder si lo prediqué; Uds. tienen que responder si lo recibieron o no.
44 Ahora, si alguno de Uds. aquí… ¿Cuántos aquí conocen la Escritura que dice que Jesús ahora (ahora mismo) es nuestro Sumo Sacerdote que puede compadecerse por el sentir de nuestras debilidades. ¿Creen eso? la Biblia así lo dijo. Pero ¿Cómo le tocamos? ¿Igual que la mujer que tocó Sus vestiduras? Sí, señor. Ella lo tocó por el sentir de sus debilidades. Y ella tocó Sus vestiduras; Él se volteó y dijo: “¿Quién me tocó?” Él no lo sabía, no supo quién lo tocó. Y Él dijo: “¿Quién me toco?”
Pues, Pedro dijo: “Todos te están tocando.”
Él dijo: “Pero yo me puse débil; virtud (fuerza) salió de Mí.” Vean.
¡Ahora piensen en una visión! Esa única mujer lo tocó y el Hijo de Dios se debilitó. ¿Qué de mí, un pecador salvo por Su gracia? ¿Qué haría una conmigo? ¿Ven? Pero ¿Por qué pasa eso y tantas veces? miren eso esta tarde, y aquí comenzamos de nuevo. ¿Qué lo hace? Porque Jesús dijo: “Las obras que Yo hago, vosotros también las haréis; y mayores que estas haréis, porque Yo voy al Padre.” Es Su Palabra.
45 Ahora, Uds. dicen: “Sane a alguien.” Yo no puedo, por supuesto que no. Ahora, sólo sean muy reverentes. No se muevan, manténganse sentados. Siéntense muy quietos, oren. Tóquenlo. Si Uds. lo tocan con su fe, entonces observen si Él no voltea alrededor y los toca, les habla, y les habla con una voz audible. Él pudiera usar la voz de alguien más, porque la única voz que Él tiene es la mía y la de Uds. Las únicas manos que Él tiene son las mías y las de Uds. Nosotros somos la… Somos la vid, las ramas.
46 Ahora, todos reverentes mientras oramos.
Padre Celestial, oro a Ti esta noche, mi persona con esta audiencia. Los traigo en relación a sus enfermedades. Y oh Dios misericordioso, sé bondadoso con cada uno. Y sean abiertos sus corazones esta noche. Que entiendan. Unge sus ojos con colirio. Y unge los míos, también, Señor, que veamos al Dios invisible obrando entre Su pueblo cómo Él lo prometió. Él prometió que no nos dejaría, Señor Dios, Jehová. Él prometió que estaría con nosotros. Y la Palabra dice que Él estaría… nosotros haríamos obras semejantes hasta que Él venga.
Ahora, Padre Dios, he hecho todo lo que sé hacer; lo siguiente es Tuyo. Y ahora nos sometemos nosotros mismos a Ti, y pedimos que nos visites esta noche, y trae gozo a nuestros corazones, salud a nuestros cuerpos. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
47 Lo que sigue es para Dios. Hasta dónde sé, la dama que está junto a mí ahora, es una extraña para mí. No conozco a la dama, como mencioné esta tarde. ¿Me supongo que somos extraños el uno al otro? Lo somos. Esta mujer es una mujer de color; yo soy un hombre blanco. Si este no es un cuadro otra vez de la mujer en el pozo: Un Judío y una Samaritana. Jesús le dejó saber que no había línea racial en Dios, tampoco el color de su piel. Eso no tiene nada que ver con Dios. Todos somos del mismo árbol. Exactamente. Amarillos, morenos, blancos o negros. El país en el que nos criamos no tiene nada… el color de nuestra piel no es más que el otro; no tiene nada que ver con Dios. Por una sangre Dios hizo a todos los hombres.
Si yo estuviera muriendo, esta mujer pudiera darme una transfusión de sangre. Pero jamás ponga sangre animal en Ud.; Ud. morirá. Su sangre es igual que la mía. Dios nos creó….
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