OBRAS DEL MENSAJE


Tu Misericordia
Chattanooga, Tennessee, E.U.A.
58-0228
1 Muchas gracias, Hermano Arnold. Inclinemos nuestros rostros solo un momento para orar.
Bondadoso Padre, venimos ante Tu Divina presencia ahora para ofrecerte el agradecimiento, y para expresarte la propia adoración de nuestros corazones; porque verdaderamente, te adoramos a Ti. Y pedimos que Tus bendiciones vengan a nosotros esta noche en la continuación de este servicio.
Permite que aquellos que no son salvos, Señor, vean en dónde están viviendo hoy, que corran a refugiarse a la cruz. Que aquellos que no están caminando bien delante de Ti, aunque profesen ser Tus hijos, que puedan sentirse todos avergonzados de su carácter por estar profesando ser hijos de Dios y viviendo una vida que está llena de reproche.
2 Rogamos en esta noche que Tú te acuerdes de los enfermos y afligidos que están aquí en la Divina presencia, junto con los demás que están alrededor del mundo. Sana a los enfermos en esta noche, Señor; tráenos el gozo que estamos esperando. Y esos hombres y mujeres que van caminando por la jornada de la vida; unos de ellos, Señor, llevan mucho tiempo en el campo. Ni una sola cosa han hecho ellos para Tu gloria que se esconda de Ti. Tú te acuerdas de cada pequeña acción, de cada dolor de cabeza, y de todo lo que ellos han sufrido por causa del Reino. Y un día ellos recibirán esa gran recompensa cuando se repartan las coronas. Te pedimos esta noche que animes a esas personas.
3 Y que en esta noche nos podamos ajustar la armadura de Dios solo un poquito más apretada, que avancemos mañana en la batalla donde el bien y el mal se enfrentan. Que no tengamos miedo de salir, pero que nos demos cuenta que la Estrella de la mañana brilla sobre nosotros. Y si Dios está por nosotros, ¿quién contra nosotros? ¿O quién tocará al ungido del Señor? Que ese sea el consuelo de todo creyente. Concédelo Señor.
4 Y a medida que estamos a punto de darle la vuelta a las páginas de Tu Sagrada y Santa Escritura que llamamos Biblia, danos la porción esta noche, en las Escrituras, que se encargará de cada una de estas peticiones que estamos pidiendo. Unge la lectura de la Palabra y la predicación de la Palabra. Que el Espíritu Santo entre en la Palabra y en el predicador, y en la audiencia, que nunca se nos olvide dónde estamos, que el Espíritu Santo nos tenga tanto bajo control que Dios pueda ser magnificado, y sea dada la gloria a Su Nombre. Concede estas bendiciones, Padre, mientras seguimos esperando en Ti. En el Nombre bendito y santo de Jesús, lo pedimos. Amén.
5 Solamente será una porcioncita de su tiempo… Ahora, estoy seguro que Uds. serán bendecidos si se van ahora del edificio a sus hogares: la lectura de la Palabra y los cantos que hemos escuchado, les será de bendición.
6 Me retuvieron un poquito esta noche mientras venía en camino; hubo un accidente en el puente. Y solo esperé a que Billy llegara para ver si ya estaban listos para recibirme, y yo estaba orando porque unas personas que se vieron involucradas en el accidente, a mí me parecieron que eran personas Cristianas. Y el policía nos estaba dando el pase. Nadie se miraba seriamente herido, pero solo seguíamos avanzando. Y nos retrasamos un poquito. Si acaso fue que algunos de nuestros hermanos y hermanas se vieron atrapados en un accidente, Dios los libre de cualquier daño.
7 Y ahora, en esta noche, me gustaría ir (si Uds. anotan la lectura de la Escritura) en el libro de los Salmos capitulo 63 y los primeros tres versículos. Sentimos que hemos escogido esto para esta noche para nuestro estudio de la Palabra.
Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré: mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde no hay aguas,
Para ver tu poder y tu gloria, así como te he mirado en el santuario.
Porque mejor es tu misericordia que la vida; mis labios te alabarán.
Esta es una Escritura muy inusual. Y cuando yo leí esta Escritura estaba tratando de pensar en lo que el profeta debió haber estado pensando cuando dijo esta cita: “Tu misericordia para mí es mejor que la vida”. Yo no puedo pensar en algo mejor que la vida. Ud. pudiera resumir todo lo que conoce, y toda buena cosa que conoce, y no hay nada que pueda tomar el lugar de la vida, porque todas las cosas tienen que tener un final, aparte de la vida eterna.
8 Y David, consciente de la presencia de Dios, y de cómo Dios lo había bendecido, y de cómo él había visto a Dios en la naturaleza mientras caminaba por los pastos verdes, y por esas corrientes de agua apacibles. Y el gran salmista, mientras escribía los Salmos en esos lugares, él encontró a Dios en la naturaleza.
Si Ud. solamente mira alrededor, puede verlo a Él en toda la naturaleza. ¡Oh, yo amo ver a Dios! Ud. puede verlo si tan solo mira a través de Sus ojos
9 Hace algún tiempo, yo estaba conduciendo ganado muy arriba en la Dehesa Arapaho, cruzando el Paso Berthoud en Colorado. Y estaba allá arriba solo descansando de las reuniones. Y solía trabajar allá arriba en el rancho junto con otro amigo.
Y un día mientras estábamos haciendo el acorralamiento primaveral metiendo el ganado, yo estaba salando al ganado. Y yo montaba… Después que hube desempacado la montura del caballo, me fui caminando hasta arriba de la montaña. Y simplemente estaba mirando por mis binoculares para ver dónde se estaba posicionando el ganado y los lugares, desde arriba de la montaña, y vi un cuadro muy inusual. Yo vi a una vieja madre águila sacando a sus aguiluchos del nido.
10 Y me quedé mirándolos solo un ratito, porque Dios habló en la Biblia que Él asemeja a Su pueblo con las águilas. Y como es que esta vieja madre águila, como es que ella colocó a esos pequeñitos en su ala, y se los llevó hasta abajó a un pasto verde. Y allí, después de bajar a sus pequeñitos, subió hasta el pico más alto que podía encontrar. Y ella se sentó sobre una roca, y volteaba a mirar al Este, al Oeste, al Norte y al Sur, para ver si había algún peligro.
11 Ustedes saben, uno ha escuchado hablar tanto del halcón. El halcón no se compara en nada con el águila. Sus ojos son cincuenta por ciento mejores que los del halcón. Ella es mucho más rápida. Ella puede matar al halcón en actitud… o, en altitud a medida que va subiendo. El halcón no la puede seguir. El águila tiene una hechura… Dios iguala a Sus profetas con las águilas que pueden subir tan alto que pueden ver cosas que vienen muy a lo lejos.
12 Y yo pensé, estando allí recostado sobre mi estómago y en la roca observando esta gran águila, la estudiaba mientras esa gran cabeza volteaba y miraba, esos ojos penetrantes mirando todo alrededor. Yo pensé: “Sí, eso es. Esos aguiluchos nacieron en un nido”.
Y oh, si alguna vez han estado alrededor de uno de sus nidos, huele horrible. Y está hecho de palos y abrojos, y acolchado con pieles de conejos y pieles de ovejas, si ella los puede encontrar. Pero cuando está lista para agitar el nido, ella avienta todo eso y les vuelve todo muy miserable a esa nidada.
Y algunas veces Dios hace eso también, cuando Él agita el nido. Él lo hace tan miserable que Ud. ya no se quiere quedar allí por más tiempo. Él está agitando el nido.
13 Pero después yo pensé, lo que ella hizo después de dejar a sus pequeñitos en el campo cubierto de hierba; ellos nunca antes habían visto hierba verde y las ondas del agua pasando cerca. Pero ella tomó la percha más alta para así poder cuidar de esos pequeñitos. Y ella no estaba tan arriba que la velocidad de sus alas no la pudieran hacer llegar en un instante a rescatarlos.
Yo pensé: “Con razón David podía mirar y ver a Dios en Su naturaleza”. Jesús murió para poder salvarnos. Y Él subió las murallas de la gloria, y se sentó a la diestra de la Majestad de Dios para cuidar a Sus herederos, a Su nidada. Y el poeta dijo: “Su ojo está sobre el gorrión, y yo sé que Él cuida de mí”. No hay ni una sola cosa que le pueda suceder a Ud., que Él no sepa todo al respecto.
14 Y yo pensé: “Qué despreocupados del peligro se encuentran esos pequeñitos”. Ellos tienen sus alitas de plumas y no pueden volar. Pero estaban tropezándose el uno con el otro, y jalando la hierba, y simplemente estaban teniendo un avivamiento normal pentecostal. Despreocupados, porque sabían que mamá estaba cuidándolos.
Y qué despreocupados debieran de estar los hijos de Dios cuando saben que Dios esta cuidando a Su herencia.
15 Y yo miré y mi corazón comenzó a palpitar rápido, y saqué mi viejo pañuelo rojo para limpiar una lágrima de gozo de mis ojos mientras me quedaba quieto, observándolos.
Y poco a poco, después que pasaron un buen tiempo, llegó una tormenta, soltó el rugir de un gran trueno. Rápidamente, las nubes aumentaron. Y uno tiene que darse prisa al refugio cuando viene del Norte, porque la lluvia llega tan rápido por esos valles, atravesando la cima de las montañas. Se esconde hasta que de repente sale por la montaña.
16 Y ella pegó un gran grito, y bajó volando a través de todo ese bosque como un gran poderoso aeroplano. Y cuando tocó el suelo, soltó un gran chillido, y todos esos aguiluchos vinieron, colocaron sus patitas en las plumas de su ala, y con su piquito se aferraron muy fuerte, y ella se levantó con esas alas poderosas. Y aunque el viento pegaba en la cima de la montaña a unas sesenta millas por hora, [96 km/h Trad.] ella misma se impulsó junto con esos aguiluchos hasta la roca de seguridad.
Oh, si Ud. solo mira alrededor, puede ver a Dios en todas partes.
Un día Jesús vendrá. Antes que una bomba atómica pueda destruir Su iglesia, Él vendrá y extenderá Sus alas y Sus hijitos conocerán Su Voz, ese grito familiar que dará cuando deje las murallas de la gloria. Y Su iglesia será llevada sobre las alas de Su salvación.
No importa que tan mal estén las destrucciones, Él está observando.
17 Y cuando escucho a David decir: “Tu misericordia es mejor para mí que la vida”. Y luego pensando que no pudiera haber nada mejor que la vida, tiene que haber otra definición, o deben de haber dos diferentes clases de vida.
Y hay dos clases de vida. Hay una vida que lleva a destrucción, y hay una vida que lleva a la eternidad.
18 Y esa vida que la gente cree que es vida, el diablo ha pervertido la vida en verdad genuina y les hace creer que están viviendo cuando en realidad no lo están. Él les hace creer que el tener bastante ropa buena, tener un buen automóvil, que tener todos los impuestos pagados de su casa, que Ud. está viviendo. ¡Pero no es así! Es allí donde América ha sido engañada el día de hoy.
Y algunas personas creen que están viviendo, andan dando la vuelta, divirtiéndose. Eso no es vida; eso es muerte.
19 Hace un tiempo en una gran ciudad canadiense, yo estaba llevando a cabo una reunión. Y me fui de la gran arena esa noche donde estábamos teniendo las reuniones. Y yo estaba hospedado en este gran hotel. No sé si tenemos algo parecido a eso en los Estados Unidos. Y yo estaba subiendo por el elevador. Y noté botellas de whiskey tiradas en el elevador.
Y también esa tarde hubo un gran grupo de americanos que llegó al lugar. Una organización, una sociedad, una logia, estaban llevando a cabo su reunión anual. Había como quinientos o seiscientos americanos allí, y sí que estaban teniendo un gran tiempo.
Cuando salí del elevador, por cada puerta que uno iba pasando, se podían escuchar los gritos, y los alaridos, y los bailes. Y ellos pensaban que estaban disfrutando un gran tiempo. Pero esa clase de vida los lleva a un punto donde el hombre quiere deshacerse de esa clase de vida; toman una pistola y se vuelan los sesos. Así que David no pudo estarse refiriendo a esa clase de vida. Se vuelven tan miserables al punto que se tiran de los puentes. Toman veneno para terminar con esa vida. Así que David no pudo haber estado hablando de esa clase de vida.
20 Y cuando mi elevador se detuvo, escuché un ruido proveniente del pasillo, y miré. Y aquí venían dos mujeres americanas usando solo su ropa interior. Oh, probablemente tenían veintiocho, veintiséis años (más o menos) de edad, por debajo de sus treinta, quizás eran madres. Oh, como piensan en América: “Solo es un poco de diversión sana”. ¡Es algo sucio, pecado negro! La Biblia dice: “Ella que vive en placer está muerta aún mientras vive”. Pero oh, nosotros pensamos: “Es diversión inocente”. Son las puertas del infierno.
Y estas mujeres jóvenes, tal vez sus esposos en casa de niñeros mientras su fiesta de costura y tejido era divirtiéndose un poco. Tan borrachas como podían estarlo, con solamente su ropa interior puesta, una botella de whiskey en la mano, y los hombres jalándolas de habitación en habitación. “Solo un poco de diversión sana al estilo americano”.
21 ¿Qué creen Uds. que piensa Dios de eso? Y tal vez muchos de esos hombres allí, jalando a estas mujeres con una esposa inocente en casa sentada con los bebés. “Solo un poco de diversión con el jefe y los muchachos”.
Y yo me hice para atrás y me quedé en un rinconcito. Y aquí venían ellas, tambaleándose, mujeres hermosas. Y se detuvieron y se pasaron la botella una a la otra, una de ellas se subió esa cosita de faldita que traía puesta, su faldita interior, aventó sus piernas al aire, y dijo: “¡Yupi, esto es vida!”.
Yo simplemente no pude soportarlo más. Salí de dónde estaba; le dije: “Ud. se equivoca, dama. ¡Eso es muerte!”.
Ella se dio la vuelta y me miró.
Yo caminé hacia ellas. Traía esta misma Biblia en mi mano. Dije: “Yo soy un predicador del Evangelio. Yo también soy un americano. ¿Y Ud. llama a esto vida? Ud. está engañada, y el diablo la ha engañado. Ese es el camino al infierno y una eterna separación de la presencia del Dios vivo”.
Se miraron una a la otra. Y su… manicura, lo que sea que Uds. le llamen a esa cosa que se ponen en su rostro, la traían por toda la cara donde las habían besado y por ese comportamiento, y sus cabellos despeinados. Se miraron una a la otra y se fueron por el corredor.
22 Oh, Dios ten misericordia de esta nación descarriada e hipócrita, llamándose a sí misma una nación Cristiana y viviendo en una completa tontería y pecando de esa manera. Si Dios no juzga a esta nación por su pecado, tendría… Dios será justo; Él tendría que resucitar a Sodoma y a Gomorra y pedirles perdón. Estamos sujetos al juicio.
Con razón los sputniks [satélites rusos. Trad.] navegan en los cielos y las naciones tienen temor. Estamos en el tiempo del fin. Dios está siendo misericordioso. Cristo dijo: “Si la obra no fuese acortado por causa del elegido, ninguna carne sería salva”.
Oh, es una cosa miserable. El diablo pervierte esas cosas. Él les hace pensar que están viviendo cuando Uds. están muertos.
23 Ahora, ¿qué provoca la sed en un hombre? Hay una razón en ello. ¿Qué hace a la gente beber? ¿Qué hace que los hombres y las mujeres sean infieles? ¿Qué hace que en ellos esté el deseo de unirse a las iglesias que permiten tal cosa como jugar a las cartas, fumar cigarrillos, y toda esa clase de cosas como esas? Es porque Dios hizo al hombre con una sed. Y Dios los hizo a Uds. para que tuvieran sed. Es por eso que a Ud. le da sed. Pero Él los hizo para que tuvieran sed de Él. Esa sed fue hecha para que a usted le diera sed de Él; pero el diablo la ha pervertido, y está tratando de hacer que Uds. queden satisfechos tratando de saciar con el pecado esa bendita y santa cosa. Uds. no tienen derecho de tratar de saciar esa sed santa bebiendo y vadeando en pecado. Recuerden eso.
Dios los hizo para que tuvieran sed de Él en justicia. Y el diablo lo voltea Oh, hay muchas cosas con las cuales él ha tratado de saciarla. Esa es la razón por la que Uds. ya no van a la iglesia los miércoles por la noche; prefieren quedarse en casa y ver esa vieja sucia televisión: “Nosotros amamos a Susy”. Oh, ¿y luego dicen que aman a Dios? Con razón no podemos tener un avivamiento en América.
24 Y Uds. tienen en sus grabadoras esas viejas sucias canciones de Elvis Presley, y todo ese montón de basura de Tennessee: “Todos sacudidos”. Y sí que van a estar un día todos sacudidos. Arthur Godfrey y toda esa tontería que escuchan Uds. mujeres en la mañana, y se hacen llamar Cristianas con todos esos viejos chistes sucios, tratando de satisfacerse a sí mismas; cuando deberían de tener su Biblia abierta en alguna parte en una reunión de oración orando al Dios Todopoderoso. No tienen derecho de tratar de saciar esa sed Santa con las cosas del mundo.
Y me sorprende mientras observo por la calle… Hace unos años cuando recién comencé a llegar a las iglesias pentecostales, cuando dejé la Bautista, las mujeres solían vestirse tal como las mujeres deben vestirse. Pero ya no lo hacen. ¿Qué sucede? Oh, yo sé, esto quizá les enferme un poquito.
25 Cuando yo era un niñito, fui criado aquí arriba en Kentucky. Éramos muy pobres. Frijoles negros y pan de maíz era todo lo que teníamos, tres veces al día. Y mamá solía comprar en aquella vieja tienda, una tienda de campo, corteza de tocino. Y ella la hervía para sacarle la grasa para el pan de maíz. Y me acuerdo, cada sábado por la noche, todo el grupo de pequeños Branhams veníamos a una vieja bañera de cedro y tomábamos ese baño del sábado por la noche, nos cambiamos esa ropa interior larga, y cada uno de nosotros tomaba una gran dosis de aceite de ricino. Y aún yo no puedo soportar esa cosa. Y siendo que yo era el mayor, tenía que tomármela primero.
Y cuando venía con mi mamá, apretaba mi nariz y le decía: “Mamá, eso me enferma tanto aún con solo olerla”.
Y ella decía: “Billy, si no hace que te enfermes, entonces no te hace ningún bien”.
De esa manera es con la predicación del Evangelio. Si no les remueve en lo más recóndito de su ser, no les hará ningún bien.
26 Las mujeres Cristianas pentecostales andan en la calle con pantalones de vestir. ¿Qué no sabe, dama, que la Biblia dice: “una mujer que se pone cualquier vestimenta que le pertenece al hombre, es una abominación?”. Con esa ropita puesta, esos pantaloncitos cortos, y salen al patio exactamente cuando los hombres van llegando a casa de sus trabajos. ¿Qué no se dan cuenta que eso es estar poseídos del diablo?
Escucha, dama, Ud. usa esta ropita sucia que venden en esas tiendas, de apariencia provocativa. Ud. bien pudiera ser tan pura como un lirio para su esposo. Pero si Ud. se viste de esa forma y sale a la calle y un pecador la mira, Ud. es culpable de cometer adulterio con ese pagano. Y en el tribunal del juicio Ud. tendrá que responder por eso. Jesucristo el bendito Hijo del Dios vivo, dijo: “Cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón”.
Cuando ese pecador tenga que responder por cometer adulterio, es con Ud. con quien lo cometió. Bueno, Ud. dice: “Esa es culpa de él”.
Es culpa de Ud. por presentarse de esa manera.
Oh, Ud. dice: “Pero Hermano Branham, no venden otra clase de ropa más que esa”.
Bueno, todavía venden máquinas de coser y telas. Yo sé que eso es anticuado, pero es lo que el mundo necesita hoy en día. Dios aborrece el pecado, pero Él ama al pecador. La gente no puede recibirlo, eso es todo.
27 Usted dice: “¿Qué de los hombres?”.
Muy bien, aquí va: Un hombre que le permite a su esposa vestirse de esa manera, y fumar cigarrillos, eso muestra qué tan hombre es Ud. Eso es exactamente lo que es. Se supone que Ud. es la cabeza del hogar, pero no lo es. Es verdad. Y el diablo hace eso, tratando de saciar esa sed Santa. Si un hombre ama a Dios, él no puede amar a Mammón al mismo tiempo. “Si amáis al mundo o las cosas del mundo, es porque el verdadero amor del Padre ni siquiera está en vosotros”. Ahora, ¿ven por qué no podemos tener un avivamiento?
28 Quizá no me amen después de esto, pero en el día del tribunal del juicio van a saber que les he dicho la verdad.
¿Qué sucedió? Había un viejo predicador Metodista de nombre Hermano Kelly. Él solía cantar una canción:
Bajamos las cercas,
Bajamos las cercas,
Nos comprometimos con el pecado,
Bajamos las cercas,
Dejamos escapar las ovejas,
¿Pero cómo se metieron las cabras?
Ustedes bajaron las cercas. Exactamente correcto. Comprometiéndose con el pecado. ¡Oh, Dios ten misericordia!
¿Saben lo que la Biblia dice? “Cristo es la Porción que le satisface a cada creyente”.
29 Para mí no sería algo misterioso si saliera al campo y viera a un cerdo en un montón de estiércol, comiendo. Esa es su naturaleza. Pero si estaría muy sorprendido si viera a un cordero comiendo con él. Eso es correcto. El espíritu en Uds. da testimonio de lo que son Uds. “Por sus frutos los conocerán”.
Pentecostés, necesitamos una limpieza desde el púlpito hasta el sótano. Es para Uds. Bautistas también, Metodistas, Presbiterianos, para todo el grupo. Necesitamos una limpieza doméstica, el fuego santo de Dios. Uds. tienen el fuego en el sótano cuando debería estar en el altar y en cada corazón, no en el sótano.
Nosotros cambiamos el aposento alto y lo convertimos en un aposento de cena para obtener el suficiente dinero para pagarle al predicador. Yo preferiría acostarme sobre mi estómago y tomar agua del riachuelo y comer galletas saladas y predicar la verdad, que comer pollo frito tres veces al día y comprometerme con el pecado. Amén.
30 Tratando de saciar esa sed que Dios les puso dentro de Uds. No para escuchar un escándalo como el de Arthur Godfrey, o alguno de esos otros impostores de boca sucia. Eso no es el verdadero americanismo; eso es infiernismo, salido del mismo seno del infierno. Con razón nuestra nación está perdida, con tales cosas como esas. Y se ha ido metiendo en la iglesia.
El diablo supo cómo hacer para que los hijos de Uds. ya no fueran al cine: él metió el cine a la casa junto a Uds. Eso es cierto. Uds. saben que eso es cierto. Sencillamente les permiten que escuchen cualquier cosa sucia, todos esos chistes y cosas que ellos dicen: “Instruye al niño en su carrera”.
Con razón tenemos delincuencia juvenil. No, tenemos la delincuencia de los padres. Tenemos delincuencia del hogar. Junior se encuentra en alguna parte con su carro de carreras en domingo, la hermana está allá en un rocanrol, y la mamá anda fuera en una fiesta de cartas, y papá en alguna clase de partida de póquer. Y las bancas de la iglesia están vacías porque la sangre de Dios ha desaparecido de la iglesia del Dios viviente.
Si Uds. aman a Dios con todo su corazón, no harán esas cosas. Es verdad.
31 Otra cosa con la que él trata de saciarlo es: él trata de saciarlo permitiéndole a Ud. unirse a la iglesia. “Oh”, Ud. piensa: “Yo pertenezco a la iglesia; no tengo que prestarle atención a esa cosa”.
Quizá Ud. no tenga que quedarse sentado escuchándolo, puede irse si lo desea. Pero un día Ud. va a ser juzgado por ello de todas maneras. Ud. tendrá que comparecer por eso.
Toda esta tontería, unirse a la iglesia. “Bueno, mi organización lleva mucho tiempo siendo una organización”. Tal vez sea así. Esa no es señal de que Ud. esté seguro, ni un poquito.
Oh, que lamentable es ver que esa bendita sed santa de Dios puesta en el hombre para que tenga sed de Él, y el diablo la está pervirtiendo para hacerles a Uds.: “Oh, yo pertenezco a la iglesia. Ud. no tiene ningún negocio diciéndome esas cosas, señor Branham”.
La Biblia habla de esas cosas. Y yo soy un predicador y estoy obligado a Dios a explicarlas. Entonces la sangré ya no está en mis manos.
32 ¿Qué pasó con todas las mujeres pentecostales y su cabello largo? Eso quemó, ¿no es así? Pero es la verdad. La Biblia dice: “Este cabello se le es dado a la mujer para su gloria”. Con razón a Uds. ya no les queda mucha gloria; se la cortaron. Uds. saben que esa es la verdad.
¿Qué sucedió? Se pusieron a ver demasiado la televisión. Uds. tienen que imitar a alguna estrella de cine casada cuatro o cinco veces, viviendo con tres o cuatro maridos. ¿Qué no les da vergüenza saciar esa sed con tales inadaptados y prostitutas como esas, y dejan al Espíritu Santo de Dios contristado y alejado de Uds.? Ciertamente.
Quizá deba parar un poquito… No, no lo voy a hacer. Escuchen. Tiene que decirse. Y es la verdad.
33 Oh, si solamente tomaran a Dios como la Porción de Uds. que satisface. Si solamente cambiaran Uds. toda esa tontería por una adoración a Dios. Tener al Espíritu Santo recorriendo mi alma, recorriendo mi alma.
Y la iglesia se ha metido a la edad de Laodicea, solo tocar un pandero, o golpear un piano de arriba abajo, saltar y gritar y actuar como el mundo todo el tiempo; cuando el amor de Dios nos constriñe a hacer aquello que es correcto. Sí, con razón no estamos llegando a ninguna parte. Con razón los dones no pueden venir a la iglesia.
Dios tiene que tener un fundamento en el cual poner esa iglesia. Él tiene que tener una iglesia para colocar esos dones. Él nunca los pondrá en un montón de cosas como esas. Eso es verdad.
Todas las diferentes… “Yo soy Presbiteriano”. “Yo soy de las Asambleas”. “Yo soy de la Iglesia de Dios”. ¿Qué es eso? La olla no le puede decir negra a la cafetera. Si Ud. pertenece a Cristo, tiene amor por el cuerpo entero de Cristo, ya sea un Metodista, Presbiteriano, Asambleas, o la Iglesia de Dios, o lo que pudiera ser.
34 Oh, David, cuando él clamó: “Yo anhelo ver Tu Espíritu; yo anhelo ver Tu gloria así como te he mirado en el santuario. Mi alma tiene sed de Ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde no hay aguas”. Cómo ese profeta vio este día. David allá en el Salmo 42:1, él dijo: “Como el ciervo brama por la corriente de agua, así clama por Ti, oh Dios, el alma mía”.
Siendo él un hombre del bosque, David estaba familiarizado con la naturaleza. Y un ciervo es un venado. Y yo lo he visto muchas veces, siendo yo mismo un cazador.
35 Allá en África tienen un perro salvaje, y en América es el lobo. Y este lobo es muy sigiloso. Y cuando llega el momento que ve al ciervo —al venado— se acerca tan astutamente como puede, manteniéndose disfrazado.
Y de esa manera lo hace el pecado. ¡Inocentemente!
Y cuando observa muy bien a su presa, él corre y da un salto. Y él tiene dos colmillos; son llamados colmillos de sangre. Y el lugar favorito que tiene para agarrar a este venadito es justo por la base de la oreja. Él clava sus dientes a profundidad. La vena yugular sube por el lado, corre a su corazón. Y el perro salvaje agarra a este venado y le clava sus dientes, y luego columpia su peso por el frente del venado. Cuando lo hace, esos colmillos le arrancan la garganta al venado. Cae al piso, y el pequeñito queda acabado, la sangre empieza a brotar. Antes de que termine de patalear, ya hay doce perros mordiéndolo hasta el hueso.
De esa manera lo hace el diablo. Los lleva allá afuera, a algunos de ustedes muchachos inocentes, que tratan de dejarse crecer estas patillas largas como las de Elvis Presley, y cabello saliendo atrás en sus cuellos, y con una vieja chaqueta puesta.
36 Dios bendiga a aquel hombre en aquella escuela, no hace mucho, que dijo: “Voy a cerrar esta escuela hasta que se vayan a casa y regresen vestidos como caballeros”. Amén.
Cuando se visten de esa manera, actúan de esa manera. Esa es basura de la calle. No le es menester aún a un buen ciudadano, mucho menos a un Cristiano.
Y unas de Uds. muchachitas salen a la calle y uno de estos perros salvajes les silban, y ustedes van vestidas con esas faldas de escándalo… esa ropa sucia, y sus madres en casa quizás orando por ustedes. Y les silban a la manera esa que le llaman: “el silbido del lobo”. Y Uds. se dan la vuelta con esos labios pintados, y con esa risita tonta miran alrededor. Uds. no se dan cuenta que ese fue un lobo el que les silbó. Solo volteen una vez, y él las llevará a una fiesta de rocanrol y allí estarán acabadas.
37 A propósito, hablando de esa pintura en la cara: Uds. mujeres pentecostales no solían hacer eso. ¿Qué sucedió? Solo les estoy preguntando. ¿Qué sucedió? Corríais bien, ¿quién se los impidió? ¿Se tornó débil el púlpito de Uds.? Entonces sáquenlo y consigan a un pastor que les predicará la verdad. Si su denominación los decepcionó, vayan a otra denominación. Ciertamente.
Escuche, hermana, no es mi intención lastimarla. Yo acabo de regresar de África, y en la tierra de paganos ese es un rasgo pagano. Los hotentotes de África, es de allí de donde viene la pintura; paganos. Es una señal de paganismo. Y está condenado por Dios. Un rostro bonito no es lo que Dios busca; es un alma bonita la que Él busca.
Y escuchen, hubo una mujer en la Biblia quien se pintó su rostro, y su nombre fue Jezabel. Y Dios se la dio de comer a los perros. Así que puede ver lo que una mujer de rostro pintado es a la vista de Dios; comida para perros. Eso es correcto. No digo eso como chiste. Eso es verdad. Pueden solo imaginarse que Dios tiene una carnada para perro caminando por allí.
Y los lobos del infierno (Uds. mismas se están poniendo como carnada para que ellos les silben) muerden los huesos de Uds., hasta que no son más que una prostituta callejera. Aunque Ud. pudiera vivir tan limpia para su marido como pudiera estarlo, Ud. responderá en el día del juicio por haber cometido adulterio.
Y Uds. hijos de Dios, que le permiten a sus esposas hacer una cosa como esa, vergüenza les debería de dar. Yo no creo que haya mucho de hombre en Ud. El hombre no se mide por un par de hombros anchos; eso es brutal. El hombre se mide por su carácter. Yo he visto a hombres que pesan doscientas libras [90 Kg. Trad.] y con músculos parecidos a los de una mula aquí afuera, y no tener nada de hombría en ellos sino para arrancarle de los brazos a una madre un niño y violarla. Eso es brutalidad. Un hombre es por su carácter. Dios nos ayude.
Esa sed que está en el interior es de Dios, y no por las cosas del mundo. Dios tenga misericordia.
38 Y luego si este venadito es rápido, y el lobo la agarra. Si él la puede agarrar cerca de la oreja y arrastrarla a un sitio. (Él hará que ella se atavíe y la vestirá) Y la otra forma de ataque del lobo es agarrar al venadito por el costado. Si no logra agarrarla por la garganta, por la vena yugular, para una muerte rápida, (un cigarrillo, o un trago de whiskey, o con el rocanrol) él la agarrará por el costado, y luego él se avienta. Y allí se encuentra la parte del equilibrio del venado. Los cuartos de atrás son más pesados que los cuartos de enfrente, así que él puede tumbar al venado; se desequilibra.
Ahora, si el venadito es rápido, y reacciona, ¿qué sucede? Ella puede moverse de tal forma que el lobo le arrancará todo un bocado de su costado. (De eso estaba hablando David). Y ella se va corriendo. Luego ella va sangrando, herida. (Ella ha estado en un avivamiento). Y sale herida.
39 Y cualquier cazador sabe que si hiere a un venado y si él puede llegar hasta donde está el agua, uno nunca lo alcanzará. Él correrá directamente hasta el agua. (Yo los he visto muchas veces). Él beberá, luego se sube y trata de alejarse de los perros, y regresa. Y nunca abandonará esa corriente. Mientras él pueda encontrar agua, vivirá. Pero si no encuentra el agua, morirá en unos cuantos minutos. Esa es la razón por la que David dijo: “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por Ti, oh, Dios el alma mía”.
40 Vean el cuadro. Él debe encontrar el agua o morirá. Observen: Sus orejitas paradas, su corazoncito latiendo fuertemente, sus ojos sangrando y sus fosas nasales. Con toda la astucia que él tiene: “Oh, agua, ¿dónde estás? ¿Dónde está el agua?”. Escucha a los lobos aullar, él tiene que llegar al agua o morirá.
¡Bendito sea el Nombre del Señor Dios! Cuando la iglesia llegue a ese punto que tiene que encontrar a Cristo o morir, Uds. verán un avivamiento estallando en el país. Pero no hasta… no hasta ese tiempo.
¡Oh, lo que Dios quiere hacer con Su iglesia! Él nos manda dones, nos manda maravillas, nos manda avivamiento; y nosotros dormitando nos vamos directamente al mundo. ¡Salgan, dispersos!
41 No hace mucho tiempo yo me encontraba en la India. Y un día antes de llegar… (Había levantado el periódico). Cuando yo llegué, un día antes, había azotado un gran terremoto. Y antes que el terremoto llegara, ¿saben lo que pasó?
Miren, en la India no tienen cercas como los que hacen en Tennessee; ellos tienen unos muros grandes de rocas. Y todo el ganado y las ovejas se alejaron de esos grandes muros y se fueron hasta en medio del campo abierto justo en el calor del día, y allí se quedaron. Y los pajaritos que tenían sus nidos en las pequeñas cavidades en esas cercas y en esos muros grandes y altos, volaron de sus nidos y se fueron al bosque y se sentaron en los árboles. ¿Qué los hizo hacer eso? Y ellos se quedaron allá hasta que el terremoto hubo pasado. De no haber sido así, ellos hubieran muerto por todos esos muros y esas grandes torres.
Y hermano, hermana, permítanme decir esto ahora: si Dios pudo darle un instinto al pájaro para que se alejara del peligro que venía, seguramente Él puede dárselo al hombre. ¡El peligro está a la mano! Aléjense de esas cosas grandes y frías, formales y almidonadas que son del mundo. Salgan y huyan al centro de la Salvación de Dios, Jesucristo, el Hijo del Dios viviente, y allí clamen por misericordia, porque la destrucción está a la mano.
42 Cuando Uds. ven avivamientos y cosas sucediendo como las que están sucediendo ahora, solo recuerden, llega la destrucción. Jesús mismo dijo: “En los días cuando el Hijo del Hombre se manifieste desde los cielos”. Él se está revelando a Sí mismo ahora en misericordia para Su iglesia. La siguiente revelación será en juicio sobre aquellos que lo han rechazado a Él. “Mi alma tiene sed de Ti, oh Dios. Anhelo ver Tu poder, así como te he mirado en el santuario”. El verdadero siervo de Dios está hambriento y sediento de Dios. Al primer movimiento del Espíritu, su alma salta para tomarlo.
43 Pero aquellos que son tan indiferentes, ven a Dios efectuando milagros y haciendo cosas como las que Él hizo cuando estuvo aquí en la tierra, el Evangelio siendo predicado, ellos se sientan y mastican su chicle, ellas se arreglan el maquillaje y dicen: “Sí, me imagino que eso está bien”. ¿Cómo pueden escapar de la condenación de la ira de Dios?
“Oh, hablé en lenguas”, dice usted.
También Satanás. Yo no estoy en contra de hablar en lenguas. Yo sé que hay un verdadero hablar de lenguas, y hay uno falso. No dejen que el diablo los engañe.
Ud. dice: “Bueno, yo grité y dancé en el Espíritu”.
Yo he visto a brujos hacer la misma cosa en África, y beber sangre de un cráneo humano. No piensen que eso es porque ya lo tienen.
Cuando la vida de Uds. coincide con Cristo, es cuando Uds. lo tienen. “Por sus frutos los conocerán”. Y los frutos del Espíritu son amor, gozo, paz, benignidad, bondad, humildad, mansedumbre. No con rencores y discusiones y peleas acaloradas y argumentos.
Vean, cuando salieron actuando como el mundo, viviendo como el mundo, y la venida del Señor a la mano. Dios tenga misericordia hijitos. Satisfagan esa sed en esta noche con Cristo. Qué tan fría se ha vuelto la iglesia, cómo es que se ha enfriado. Bueno, eso se compara con la Escritura; se supone que debe estar de esa manera.
44 Hace unos años aquí en el Sur cuando la esclavitud era legal, solían andar alrededor y contrataban agentes que compraban esclavos, igual como lo hacemos hoy en día con los automóviles en los lotes de carros. Uno va y compra un automóvil, y se lo lleva y lo vende a otro lote de carros usados; así hacían con los esclavos, hace años. Y había agentes que pasaban quienes compraban esos esclavos.
Y un día un agente pasó por una cierta plantación. Y estos esclavos que vendían aquí venían de África, y ellos lloraban, no trabajaban; se encontraban lejos de sus hogares. Ya nunca más iban a regresar, nunca más verían a sus bebés, nunca más verían a papá y a mamá, nunca más. Los cruzaban por el mar en un viejo barco de madera. Nunca más volverían a su país de origen. Así que sus dueños los tenían que regañar y los azotaban y los hacían trabajar.
Y un día este comprador pasó por el lugar. Él dijo: “Me gustaría observar a unos de sus esclavos”.
Él dijo: “Puedes observarlos”.
Y él notó a diversos de ellos, unos que eran fornidos, y a unos pequeños, y así por el estilo. Cómo es que alguien allá los estaba haciendo trabajar.
Y tenían a un cierto joven allí. A él no lo tenían que hacer que trabajara; con sus hombros en alto, su mentón en alto, erguido. Cualquier cosa que Ud. quisiera hacer, él lo hacía. A él no lo tenías que azotar; él estaba dispuesto y lo hacía.
El comprador de esclavos dijo: “Quiero comprar ese esclavo”.
Y el dueño dijo: “Pero él no está a la venta”.
Él dijo: “Yo nunca he visto a un esclavo como ese, entre tantos que yo he comprado, nunca antes he visto a uno que se comporte de esa manera”. Le dijo: “¿Alguna vez lo tienen que regañar?”.
Le respondió: “No señor. Él siempre está ya levantado. Es el mejor esclavo que he tenido”.
Él dijo: “Le voy a decir lo que Ud. ha hecho; Ud. lo ha hecho jefe sobre el resto de ellos”.
Le dijo: “No, señor; él es un esclavo, igual que el resto de ellos”.
Dijo: “Bueno, entonces, quizás Ud. lo alimenta un poco mejor de lo que alimenta al resto”.
Le dijo: “No, él come en la galera con el resto de los esclavos, igual como todos ellos”.
Dijo: “Bueno, ¿qué lo hace tan diferente al resto de ellos?”.
Le dijo: “”Eso también me lo pregunté por mucho tiempo hasta que un día me enteré, que allá en la patria de donde vino, él es hijo del rey. Su padre es el rey de toda la tribu. Y aunque él sea un extranjero, y alejado de su patria, sin embargo él sabe que todavía es el hijo de un rey. Él se comporta como el hijo de un rey“.
45 Dios Todopoderoso, ten misericordia, aunque nosotros somos extranjeros en este mundo oscuro de pecado y destrucción, nosotros deberíamos de conducirnos como hijos e hijas de Dios, y no como los reyes del mundo. ¡Nuestro Padre es el Rey! Que nos importa el dominio del diablo. Actuemos como hijos e hijas de Dios, tomando Su Palabra y llamando todo lo que es contrario como si no fuese. Vivamos y actuemos, vistámonos y hablemos, cantemos y gritemos, y amemos al Señor, y actuemos como el Señor al creer Su Palabra. Nosotros somos hijos e hijas del verdadero y viviente Rey del cielo, Dios Todopoderoso. “Mi alma tiene sed de Ti, en tierra seca y árida donde no hay aguas”. Piénsenlo mientras inclinamos nuestros rostros solo por un momento.
46 Escuche, Cristiano, hombre, mujer, desde que vinieron a Cristo, ¿se han estado conduciendo de la manera que debe de hacerlo un Cristiano? ¿Se han metido Uds. mismos en una pequeña denominación, diciendo: “Yo y mi grupito, nosotros creemos de esta manera. No tendremos nada que ver con eso, no tendremos nada que ver con eso o aquello?”. Oh, que Dios le hable a su alma en esta noche. ¿Qué podemos hacer? La hora viene cuando Uds. van rogar por esto, y no lo van a encontrar.
Amigo pecador apartado de Dios, mujercita, hombrecito, ¿se dan cuenta que están tratando de saciar esa sed que Dios les dio para que tengan sed de Él, y Uds. la están saciando con los placeres del diablo? Moisés rechazó Egipto… ser el Faraón de Egipto, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que gozar de los tesoros de Egipto. Porque se sostuvo, viéndolo a Él que es invisible.
Quítese esa clase de ropa, dama. Póngase algo que se vea decente. Dejen crecer su cabello y lávense la cara. Uds. hombres, lleguen a ser hombres. Caminan alrededor con un paquete de cigarrillos en la bolsa, y un diácono en la mesa directiva. Puros. Bebiendo un pequeño trago social. Quedándose en casa y mirando la televisión. Lavando su carro en domingo en lugar de quedarse a la escuela dominical. ¿No les da vergüenza?
47 Querido Padre Celestial, Dios, yo no quiero ser grosero, pero ¿qué puedo hacer cuando mi alma clama, Señor? Pienso en la diferencia entre ahora y hace unos cuantos años atrás cuando estuve aquí en Chattanooga, qué gran apostasía. Qué diferencia. Y mi espíritu se contrista. Señor, aquí solo nos quedan dos noches más de reuniones, y el pequeño auditorio que estaba repleto y mil quinientos se fueron. Y ahora, algo ha sucedido. [Espacio en blanco en la cinta. Ed.]
48 Cuando el Espíritu de Dios viene y revela y muestra Su presencia, la gente se queda simplemente tan quieta, y parece que nunca llegan a emocionarse con Tu Espíritu, solo cae en ellos. Codiciosos, egoístas. Ministros cortándose la garganta unos a otros. ¡Oh, Señor, qué condición! Ten misericordia, Dios. ¿Qué podemos hacer, Señor? Hombres y mujeres que no se hablan uno al otro por causa de diferencias denominacionales. Ten misericordia, Dios.
Oramos, Señor, que en este llamamiento de ahora, que sus almas puedan recordar el día de antaño, que puedan leer la Biblia y conozcan que Dios está en Su santuario; que sus almas lleguen a estar tan sedientas de esa manera, Señor, que vean el gran poder desplegado una vez más. Concédelo, Señor.
Los hombres y las mujeres de aquí han llegado a ser tan fríos e indiferentes, porque ellos en verdad piensan que lo están haciendo bien. Sacude sus almas esta noche, Señor, y que puedan oler la brisa que viene de una corriente fresca de paz y alivio, y que satisfaga su sed por mucho tiempo, y que de nuevo rindan sus vidas a Ti, Señor. Sacúdelos como el águila lo hace con su nido. Hazlo tan miserable para ellos que estarán dispuestos, no importa quién es el que está hablando aquí, pero que ellos puedan estar dispuestos a venir, a levantar sus manos a Ti, y decir: “Lávame, oh Señor, y pruébame. Si hubiera algo falso en mí, sácalo y purifícame, oh Dios, mientras hay tiempo de purificación, mientras la Fuente está abierta”. Concédelo, Señor.
49 Y mientras estamos sentados en oración y cada rostro inclinado, solo me pregunto cuántos de Uds., y todos Uds. amigos pecadores, podrían levantar solo sus manos a Cristo, y decir: “Ten misericordia de mí, Dios. Yo levanto mis manos”. Levanten su mano, ¿podrían hacer eso? El Señor les bendiga; Dios le bendiga; Dios le bendiga. Arriba en los balcones, a mi derecha. Levanten su mano, allá arriba amigo pecador, diga: “Yo ahora renuncio al pecado; acepto a Cristo. Ya terminé con el pecado”.
50 En los balcones de la parte trasera, en el balcón de la izquierda, levanten sus manos. Dios les bendiga. ¿Alguien de los que están aquí en el centro? Levante su mano, diga: “Ten misericordia de mí, Dios”. Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga. “Yo ahora veo mi equivocación. He tratado de ir a los billares, Hermano Branham. He tratado de todo. Me he unido a la iglesia, he hecho de todo. Y nada satisface. Yo quiero venir a ese lugar donde puedo tener a Cristo como mi Porción que satisface y Él me dará el mismo testimonio al responderme llenándome con Su Espíritu. Yo ahora lo acepto a Él. Yo quiero que Él lo haga esta noche”.
51 ¿Una o dos manos más antes de proseguir? Dios le bendiga, señor. ¿Alguien más? Dios le bendiga. Dios le bendiga, dama. ¿Alguien más? “Ten misericordia de mí, oh Dios”, dígalo Ud. En cualquier parte del edificio, antes de cerrar. Dios le bendiga, dama. Otro, antes de que cerremos.
Les voy a pedir a Uds. que están descarriados que saben que han hecho mal, ¿no están avergonzados allí donde se encuentran, heridos? Uds. se van a morir. ¿Hay algo en Uds., por lo menos la vocecita más débil hablándoles en algún lugar, diciendo: “Venid a Mí, hijo. Tú no puedes morir en esta condición. Si mueres, tú sabes que estás condenado?”.
52 ¿Levantaría su mano? Diga: “Dios, yo ahora levanto mi mano a Ti, diciendo: ”Ten misericordia de mí; yo quiero regresar a casa, Dios, a partir de esta noche. Yo quiero estar satisfecho y tener esa buena sensación que solía tener, y esa verdadera adoración y compañerismo. Oh, simplemente yo amo leer la Biblia e ir a la iglesia y cantar esos himnos antiguos. Quiero tener eso otra vez“. ¿Podría levantar sus manos? Dios le bendiga, señor. Se requiere de un hombre de verdad para hacer eso, hermano. Pero yo tengo confianza en un hombre que ha cometido un error y está dispuesto a confesar que está mal.
53 Ahora, a todos Uds. Cristianos, hombres y mujeres que han tratado de satisfacer esa sed santa con las cosas del mundo, si tienen algún principio verdadero Cristiano y son culpables, levantarían sus manos a Dios para decir: “Dios, ten misericordia de mí. A partir de esta noche estoy cambiando mis caminos”. Levanten su mano. Dios les bendiga. Esa es la manera, de esa manera se hace. Amén.
El balcón que está a mi derecha, levante su mano. Venga Cristiano. Dios le bendiga, allá arriba. Eso está correcto. Varones, yo les tengo una verdadera, verdadera confianza en Uds.
El balcón de la parte de atrás. Dios le bendiga, eso es bueno.
El balcón a la izquierda, levante su mano. Diga: “A partir de ahora…”. Dios le bendiga. “Dios habló a mi corazón”. Dios le bendiga, eso está bien. Docenas de manos por todas partes.
“Estoy avergonzado de mi vida, he actuado mal, yo sé que estoy mal, Hermano Branham. No debí de haber hecho eso”.
54 ¿Cuántos de los que están aquí nunca han tenido el Espíritu Santo, y Uds. quieren que el Espíritu Santo venga a Uds. ahora mismo, y para bendecirlos, y para darles… Uds. suben y bajan, suben y bajan. Pareciera como que Uds. nunca están en la cima más que unas cuantas horas a la vez, y luego al siguiente día están abajo en los vertederos, como lo llamamos. Y luego nunca los vieron manteniendo la victoria, esa fue una vida a medias.
Dios no quiere que sea de esa manera. Él quiere que Ud. esté lleno de Su gracia y poder todo el tiempo. Dios lo tiene para Ud. ¿Lo quieren aceptar solamente levantando sus manos, diciendo: “Dios, Tú ves mi mano?”. Varón, Dios le bendiga, Dios le bendiga, sí, por todo alrededor. Levanten su mano y vean cómo se siente. Solamente díganlo sinceramente desde sus corazones. Dios le bendiga, eso está bien. Dios le bendiga. Por todo alrededor en los balcones, los estoy viendo. Ciertamente, Dios los ve si acaso yo no los veo. Dios le bendiga, señor. Eso es bueno.
¡Oh, bendecido sea su corazón! Eso es lo que Chattanooga necesita, es lo que el resto del mundo necesita, es un avivamiento.
55 ¿Ya terminaron todos? ¿Le ha hablado el Espíritu Santo a unos cuantos más? No dejen que se les pase. Uds. saben, mañana pudiera ser demasiado tarde. Quizá mañana no puedan hacerlo. Miren, Uds. se han ido por causa de las discusiones entre iglesias y denominaciones, y personas, y por todos los lujos del mundo.
56 La gente americana quiere ser entretenida, ella ya no quiere el Evangelio, quieren entretenimiento. Y el diablo les ha dado todo lo que ha podido, los ha adormecido, con todo alrededor. Y ellos ya no tienen sed de Dios.
Todos los niños en el país… El noventa y nueve por ciento de los niños en Chattanooga les pueden decir más sobre Davy Crockett de lo que pudieran decirles sobre Jesucristo. El noventa y nueve por ciento de las mujeres les pueden decir más sobre Arthur Godfrey o Elvis Presley de lo que pudieran decirles sobre Jesucristo. Piénsenlo. Piénsenlo. ¿No pueden ver que se acabó?
Huyan, Cristianos. Hay una fuente abierta. El agua está cerca. La vida está cerca. Huyan a ella rápidamente. Beban, beban, beban, hasta que ya no puedan beber más. Dios va a satisfacer esa sed. Dios les bendiga ahora. Voy a orar por ustedes.
57 Señor Dios, de este pequeño mensaje entrecortado en esta noche, han salido más de cien o ciento cincuenta manos o más, doscientas, fueron levantadas, ellos están con el anhelo de servirte a Ti. Muchos descarriados, muchos que están viviendo en pecado y ya no quieren vivir de esa manera por más tiempo; ellos quieren venir a la Fuente en esta noche. Ellos han sido mordidos por los sabuesos del infierno; han sido arrojados con todo viento de doctrina. Pero quieren venir a Cristo en esta noche a la Porción que satisface que Dios les dio. Concédelo ahora mismo mientras estamos esperando verte aparecer en la escena.
Ven, Señor, permite que esta audiencia conozca que Tú estás aquí, que Tú estás dispuesto, que el mensaje ha sido entregado en su beneficio. No desde algo prejuicioso, pero desde la pureza de las Escrituras y de un corazón que ama a Dios y a Su pueblo. Escucha, Dios. Te los encomendamos a Ti en el Nombre de Jesús. Amén.
58 Solo sean reverentes por un momento. No estén enojados conmigo por predicarles recta y limpiamente. Uds. pudieran diferir conmigo, pero lean su Biblia. El mensaje de sanidad Divina es maravilloso. Pero la sanidad Divina es solo algo para atraer la atención de ustedes.
Si Uds. son sanados —sanidad Divina— Uds. se pudieran enfermar de nuevo. Lázaro resucitó de entre los muertos y se volvió a morir. El doctor puede sanarlos de neumonía dándoles penicilina… o, matarles el germen en Uds., y mañana pronunciarlos totalmente sanos y bien recuperados. Y para el lunes Uds. se pudieran morir de neumonía otra vez. Ciertamente.
Pero si Ud. es salvo, eso es diferente. Ud. tiene Vida Eterna, Vida Eternal. Uds. no tienen sanidad eterna, pero tienen Vida Eterna. Acéptenlo esta noche, amigos.
59 Ahora, seamos reverentes solo por un momento. Solo para que sea de su conocimiento —estos jóvenes Cristianos y aquellos que han regresado a Cristo— antes de hacer el llamamiento al altar, para que sea de su conocimiento que el Espíritu Santo está aquí, vamos a orar por los enfermos. Pero quiero que Uds. estén reverentes por un momento.
Yo no puedo hacer eso; es demasiado tarde.
Muy bien, ¿cuántos de los que están aquí no tienen una tarjeta de oración y quieren que Dios los sane? Levanten su mano solo un momento. Muy bien, sean reverentes.
60 Si el Espíritu Santo, si yo les he enseñado la verdad… Seguramente, Cristo, cuando Él estuvo aquí en la tierra, Él se identificó a Si mismo al decirle a Pedro cual era su nombre, le dijo… a los judíos, cuando ellos llegaron… Natanael, cuando se le encontró debajo de un árbol antes de llegar. Le dijo a la mujer junto al pozo sobre su pecado. Y en cada ocasión que Él hizo eso, ellos reconocieron que era el Mesías. ¿Es eso cierto? ¿Cuántos saben que esa es la verdad?
Pero Uds. nunca encontrarán una Escritura donde Él lo haya hecho frente a los gentiles. Él dijo: “No vayan a los gentiles, porque sus días todavía no son cumplidos; hay cosas que todavía no se han acumulado, ellos tendrán un día de gracia”. Ese es este día. Y Él lo había hecho antes, y entonces dijeron: “Él es un adivino, un Belcebú”. Jesús dijo: “Al decir eso sobre Mí…”
¿Quién dijo eso? Grandes líderes religiosos, hombres santos y de renombre. Jesús dijo: “Vosotros sois de vuestro padre, el diablo”. Pero Él dijo: “Uds. dicen eso en contra de Mí, Yo les perdonaré. Pero cuando el Espíritu Santo venga y haga la misma cosa (por decirlo de otra manera), una palabra en contra no tendrá perdón ni en este mundo ni en el mundo venidero”.
61 Probablemente yo nunca los vuelva a ver, pero tal vez esta sea mi última vez en Chattanooga. Estamos tan cerca al fin; estaré yendo al extranjero. Un solo milagro que se lleve a cabo en esta reunión, un solo milagro que se lleve a cabo de discernimiento…
Yo vi que con una sola vez que sucedió, y treinta mil nativos paganos aceptaron a Cristo. Yo hice una oración, y veinticinco mil se pusieron de pie, lisiados, cojos, y ciegos, y todos fueron sanados. Y a la siguiente mañana llenaron siete camiones con muletas y cosas, allí venían por las calles de Durban, Sudáfrica, y la gente caminando detrás de ellos, cantando: “Solo Creed”.
“Oh, pero por supuesto, nosotros pertenecemos a ciertas iglesias. Nosotros sabemos mejor que eso”. Sigan adelante. De esa manera, solo sigan adelante. Dios está obligado a decírselos. Pero Uds. están obligados con lo que dirán al respecto y lo que harán al respecto.
62 Si Cristo, el Hijo de Dios, el cual yo sé que ahora está presente, si Su Espíritu… ¿Cuántos han estado antes en las reuniones y lo han visto a Él haciéndolo? Veamos sus manos. Por todo el edificio, en cualquier parte. Seguro.
Si Cristo, el Hijo de Dios, Él prometió que las cosas que Él hizo, nosotros las haríamos también.
La mujer tocó Su vestidura, y Él se dio la vuelta y dijo: “¿Quién me ha tocado?”. Él no lo sabía. Él no lo hubiera dicho si hubiese sabido.
Y ellos lo reprendieron, dijeron: “Todos te están tocando”.
Él miró alrededor hasta encontrar quien había sido, y Él le dijo a ella cual era su problema y ella fue sana. ¿Cuántos saben que eso es verdad? Seguro.
La Biblia dice: “Él es un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades”, ahora mismo. Entonces si Él está presente… Y si esa parte de la Biblia es verdad, el resto de ella es verdad.
Uds. que están sin tarjetas de oración… Los otros con tarjetas de oración, los vamos a llamar mañana por la noche, tal vez a todo el grupo de Uds. Quiero aquellos que no tienen tarjetas de oración. Miren para acá y crean. ¿Cuántos están allá que saben que soy un desconocido para Uds., y que yo no sé nada de Uds.? Levanten sus manos. En cualquier parte, a mí no me importa en dónde esté Ud. Muy bien, ustedes crean.
63 Yo no estoy diciendo que Él lo hará; confío que Él lo hará. Por lo menos que nos dé tres como confirmación.
¿Qué es? Yo solo me rindo a mí mismo al Espíritu Santo. La fe de Uds. toca a Cristo, Cristo se da la vuelta y Él usa mi voz para hablarles a ustedes.
Él dijo: “Yo soy la Vid, vosotros los pámpanos”. ¿Sabían Uds. eso? ¿En San Juan 15? Luego el pámpano es el que lleva el fruto, no la vid. La vid solo da la vida al pámpano. Y si es una vid de calabaza, dará calabazas. Si es de sandía, dará sandías. Si es de uvas, dará uvas. Si es Cristo, ¡producirá a Cristo! Si es alguna clase de teología rígida almidonada como la que tenían allá atrás, eso es lo que producirá. Pero si es Cristo, producirá a Cristo.
¿Lo creen con todo su corazón? (Observen cuando comience [Palabras que no están claras. Ed.], llama mi atención). Yo no puedo hacer que suceda; son ustedes. Uds. miren a Cristo, al Sumo Sacerdote, y digan: “Cristo, yo he comprendido noche tras noche y he visto esas cosas llevarse a cabo. Ahora, ese hombre no me conoce a mí. Y si Tú solo me hablas, Señor… Estoy enfermo; te necesito. Y solo para confirmar que Tú estás aquí, yo te voy a creer con todo mi corazón”. Solo crean con todo su corazón ahora, y vean si Dios lo concede.
64 Aquí está sentada una dama mirándome, por este lado, acaba de mover su cabeza de un lado a otro hace apenas un momento. Sí, señora, usted que movió la cabeza entonces. ¿Tiene Ud. una tarjeta de oración? No la tiene. Si Dios me revela cuál es su problema, ¿creerá en Dios? Uds. está enferma; Ud. quiere oración, ¿no es así? Ud. oró antes de salir de casa que lograra estar en la línea de oración. Y cuando yo dije eso hace un rato, Ud. dijo en su corazón: “Te pido, Dios, que permitas que él me hable”. Si eso es cierto, levante su mano. Muy bien, Ud. tiene un problema estomacal. Si eso es cierto, póngase de pie. Ud. no tiene tarjeta de oración. Nunca antes nos hemos conocido el uno al otro en la vida; no nos conocemos el uno al otro. Si eso es correcto, levante su mano. Muy bien, puede irse a casa ahora; usted está sanada.
65 Yo solo pido que Ud. pueda creer en Dios. ¿Qué del resto de Uds. personas por aquí, creerán? “Si puedes creer, todas las cosas son posibles”.
La damita sentada allá atrás al final de la hilera, Ud. tiene un problema en la espina, dama. Por este lado. ¿Cree Ud.? ¿Tiene una tarjeta de oración? Ud. tiene una tarjeta de oración. Bueno, está bien, entonces yo no quiero eso, su tarjeta de oración. Bueno, de todas maneras ya fue sanada, así que solo siga adelante. Ud. ya no tendrá que pasar por la línea de oración.
Alguien más, en algún lado. ¡Yo reto su fe! (¿Van dos o tres?) Dios, permítenos uno más. Tres es confirmación.
66 ¿Por qué se está apuntado a Ud. mismo, señor? ¿Está enfermo, sentado allí? ¿Luego se apuntó a su pecho? ¿Tiene una tarjeta de oración? No la tiene. Ud. y yo somos desconocidos el uno al otro. Me imagino que está es su primera vez en la reunión. Dios nos conoce a ambos. Si Él me revela cuál es su problema, ¿me creerá que soy Su siervo? Ud. está sufriendo con diabetes. Eso es correcto. Ud. no es de esta ciudad. Ud. es de Atlanta, Georgia. Su nombre es Sr. Adams. Eso es verdad. Muy bien, vaya a casa y sea sanado, si puede creerlo.¿Creen Uds. en Dios? ¿Creen Uds. que Su presencia está aquí? Entonces Uds. que están allá pídanle a Dios. Déjenme preguntarles… Vengan para acá al altar.
Les quiero preguntar algo solo un minuto antes de que lo hagan. Oremos, inclinen sus rostros. Ahora es el tiempo para ser sanados, no importa lo que esté mal con Uds. Quiero que Uds. oren esta oración después de mí; digan lo mismo que yo digo.
Dios Todopoderoso, Creador de los cielos y la tierra, Autor de la Vida Eterna, Dador de todo buen don, mándame misericordia, a través de Tu Hijo Jesús. Ahora yo creo, por medio de la predicación de la Palabra, a través de la obra del Espíritu, yo creo que Cristo está presente. Yo ahora lo acepto a Él, como mi sanador. Yo te serviré, Señor, mientras viva. Y te prometo, a partir de esta noche en adelante, yo acepto mi sanidad, y llamo aquellas cosas que son, como si no lo fuesen. Porque Yo creo Tu Palabra, Ayúdame, Señor. En el Nombre de Jesús.
67 Ahora, solo manténganse encerrados. Solo manténganse encerrados, sigan orando. Esa es su oración. ¿La dijeron con sinceridad? Si fueron sinceros, ustedes verán algo suceder dentro de un minuto que nunca antes han visto. Su Presencia está aquí. Ahora, voy a orar por Uds., sigan orando. Ahora, mantengan… “Señor, Tú vienes llegando. Estoy comenzando a sentirlo mejor. Yo creo que el Espíritu Santo está aquí. Algo me está sucediendo”. Voy a orar por ustedes.
68 Señor Dios, está escrito en la Palabra, y oh, “Estas señales seguirán a los que creen”. También está escrito: “Cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho”.
Señor, he tratado de servirte por veintisiete años, de arriba abajo por la nación y alrededor del mundo. Si he hallado gracia delante de Tus ojos, Señor, viendo a esta gente en esta noche después de una predicación en verdad severa y dura —reprendiéndolos— pero viendo sus humildes corazones arrepintiéndose. Muéstrales a estas personas tu Presencia Señor, una vez más. Y que ellos sepan, aún después que Tú te has identificado en nuestros medios, no como un Cristo muerto, no como Uno en la cruz, pero como Uno en los corazones que ha resucitado de entre los muertos y está vivo por los siglos de los siglos. Bendito sea Su santo Nombre. Te pido que sanes a cada persona que está en la Divina Presencia.
Y yo reto al diablo en el Nombre de Jesús. Él no puede desafiar la Palabra de Dios, porque la Palabra de Dios te ha derrotado a ti Satanás, y has sido despojado de todos los derechos que tenías. Cuando Jesús murió en el Calvario, Él nos dio las llaves el reino, y tú ya no tienes ningún derecho legal sobre nuestros cuerpos por más tiempo. Y te ordenamos en el Nombre de Jesucristo, deja a cada persona enferma que está aquí, y a cada persona lisiada, cada persona ciega, cada persona sorda, cada persona coja, cada persona enferma, a todos; vete. En el Nombre de Jesús te pido que te vayas.
Manténganse encerrados. Sean sinceros.
69 Yo espero haber encontrado gracia en su corazón.
Mantengan sus rostros inclinados, sigan orando. Yo soy su hermano, y les estoy diciendo la verdad. Cristo, el Hijo del Dios viviente, está en este edificio. Allí está la Luz, suspendida cerca. Por debajo de ella esta una pequeña sombra; eso es solo una pequeña suspicacia, una pequeña superstición. Oh, si tan solo estiráramos la mano por fe, tocáramos esa vestimenta que está suspendida tan cerca de Uds. Háganlo ahora mismo. Uds. confesaron que lo harían. Créanlo.
Y quiero que la primera persona que estaba sorda, muda, ciega, o lisiada, que no podía mover una mano —tal vez Ud. no podía mover su mano— quiero que empiece a moverla. Ud. no podía ver de un ojo…o, de un ojo; mire, vea, ahora puede ver. No podía escuchar de un oído, ponga su dedo en su oído bueno.
70 Escuchen, al primero que Uds. van a ver será al Hijo de Dios, quiero que venga para acá a la plataforma y que testifique y se lo diga a otros.
Si había algo mal… Si Ud. no podía mover la mano, muévala. Muévala en el Nombre de Cristo, muévala. Ponga su fe a prueba. Si la puede mover, levántese y venga para acá. Si Ud. no podía escuchar y ahora puede escuchar, levántese y venga para acá. Si Ud. estaba sufriendo con un dolor de cabeza y se ha ido, levántese y venga para acá. Si estaba enfermo del estómago, y la enfermedad se ha ido de Ud., levántese y venga para acá.
Aquí viene una dama ahora a dar su testimonio. Eso es correcto. Suba acá y dele la gloria a Dios. Toque Su vestidura. En cualquier parte. Hasta el último de Uds., ¿en verdad lo creen? Ud. dijeron que sí. Ahora, veamos si lo cree. Cristo cumple Su Palabra.
Alguien más que no podía escuchar, o algo, venga para acá. Eso es correcto dama, levántese. Venga para acá, alguien más ahora. Eso está bien. Ud. no podía caminar, venga para acá ahora. Si no podía hablar, suba aquí ahora y testifique aquí mismo. Ud. puede hacerlo. ¿No tiene miedo, verdad? ¿Tiene miedo de poner a Cristo a prueba? ¿Qué estaba mal en Ud.? Si fue sanado, levante su mano. Póngase de pie, venga para acá y testifiquemos para la gloria de Dios. Dele a Dios una copia de su caso para glorificarlo a Él. Eso es correcto. Venga. ¿Los ve venir? Ud. se levantó y decía: “Oh, yo no puedo hacerlo”. ¿Por qué no? Esa es la manera. Si Ud. no podía levantar la mano, levántela. Si no podía hablar, grite: “¡Aleluya!”. Pruebe que cree.
71 ¿Está Ud. solo fingiendo? ¿Estaba Ud. solo jugando, con Cristo? Cristo tiene que guardar Su Palabra. ¿Cómo podría yo pararme aquí noche tras noche, si Él no guardara Su Palabra?
Miren, ellos están listos para testificar. Tal vez unos sordos, mudos, ciegos. Yo no sé qué problema tenían. El problema que haya sido, vengan, denle a Dios la oportunidad. Testifiquen. Levántense, no tengan miedo, no se avergüencen. ¿Se avergüenzan de su testimonio? Vengan.
Mientras vienen ellos a dar testimonio del porqué se levantaron, Uds. personas que levantaron sus manos hace un rato que quieren arrepentirse, quieren enderezar sus vidas, vengan para acá y párense junto con nosotros, y yo quiero orar con Uds. Vengan. Vengan por este lado, Uds. que levantaron sus manos hace un rato. Y los que saben que quieren venir y darle las gracias a Dios por haberles quitado ese temperamento, por haberles sacado el mundo de Uds.; y Uds. se van a vestir diferente, y van a actuar diferente, Uds. van a vivir diferente, Uds. van a… Suban aquí. Sean sinceros. Vengan aquí alrededor del altar.
72 Ahora, yo quiero que Uds. miren hacia acá; quiero que los ministros… ¿No pueden ver que eso desgarra el corazón de un predicador? ¿No pueden ver que eso desgarra al Espíritu Santo? Cuando la gente que levantó su manos diciendo que ellos harán eso, y luego se quedan sentados y no se mueven. ¿Qué queda más que el juicio?
Ustedes llorarán un día cuando yo me haya ido. Uds. recuerden eso. Yo hablo en el Nombre de Jesucristo. Uds. desearán escuchar estas cosas y nunca las escucharán. Vengan ahora. Yo los invito en el Nombre de Cristo.
¿Les dio vergüenza levantar su mano? Entonces no serán un buen Cristiano para comenzar. Eso es bastante rudo. Pero, hermano, es tiempo que el Evangelio… Quitémonos los guantes de niño y digamos la verdad. Cristo está aquí, Él resucitó de los muertos. Él está presente. Esa es la razón que lo hacemos de la manera que lo hacemos.
73 Vengan ahora. Eso está bien, ¡levántense! Si mamá dice: “Siéntate”, diga: “Mamá, tú ven conmigo”. Si el esposo dice: “No vayas o yo te voy a dejar”, diga: “Adiós. Ven, vamos a ir”. Eso es correcto, esa es la manera de hacerlo. Vaya hasta donde está él y dele su testimonio personal. Salgan del balcón. Uds. que han estado descarriados, Uds. que han hecho mal y quieren arreglarlo con Dios. Estos vienen para testificar de sanidad, vamos a dar comienzo a un real avivamiento aquí tan pronto Ud. se ponga de pie y haga algo al respecto. Dios nunca los va a jalar de allí. Ud. va a caminar bajo su propio libre albedrío.
74 ¿Creen Uds.? Suban aquí y denle [Palabras no claras. Ed.]… a medida que están siendo sanados van pasando por la línea. Aquellos que están [Palabras no claras. Ed.], “Dios, no puedo verlo. Si la gente me ve, ellos sabrán que he estado mal”. ¿Les dirá a los miembros de la iglesia? Sí. “Bueno, aquí está la Sra. Jones y su familia. ¿Qué va a pensar ella?”. No es lo que ella piensa, es lo que Cristo piensa de Ud. Si su alma esta sedienta, venga, hay una Fuente abierta. Mientras estamos esperando, venga ahora.
Hay una fuente llena de Sangre,
Que fluye de las venas de Emanuel,
(¿No vendrán ahora? No se vayan, quédense quietos ahora. Vamos a seguir orando).
… res que se sumergen bajo ese raudal
Pierden todas sus manchas de culpabilidad,
Pierden todas sus manchas de culpabilidad,
Pierden todas sus manchas de culpabilidad,
Y los pecadores se sumergen bajo ese raudal,
Pierden todas sus manchas de culpabilidad.
75 Cientos levantaron sus manos. Me pregunto qué fue lo que sucedió. Uds. están esperando tener otra oportunidad. Espero que la tengan. Quizá no.
Permítanme solo agregar esto; simplemente sigue jalando en mi corazón y jalando en mi corazón. Tengo que decirlo. Uds. están esperando un día más grandioso, pero este es el último que tendrán. Este es el llamado final. Ahora, Uds. escriban eso en un libro y fíjense si alguna vez verán cosas mayores suceder aparte de las que han visto suceder ahora. Solo recuerden, Uds. están tratando de colocarlas en alguna otra parte. Uds. gentiles tuvieron un corto avivamiento al final. Y está a punto de terminar.
Muy bien, los que están parados alrededor del altar, todos sean reverentes. ¿Están avergonzados de sus vidas? ¿Quieren que Dios los ayude ahora, que sea misericordioso? Dios le bendiga dama, venga inmediatamente. Esa es la manera. El Señor esté con Ud. Dios le bendiga, dama. Eso está bien, venga aquí arriba; solo tome su postura. “Todo aquel que me confesare delante de los hombres, también Yo le confesará delante de los santos ángeles de Dios”.
Si Uds. se avergüenzas de sus vidas y quieren que Dios les ayude, ¿podrían solamente levantar su mano? ¿Pueden hacerlo aquí alrededor del altar? Eso es correcto, sean un hombre y una mujer de verdad. “Si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos”.
76 Miren los testimonios de sanidad. Ellos simplemente siguen sintiendo el poder de Dios circulando a través de ellos.
Ministros, colóquense ahora detrás de mí, cada uno de ustedes.
Estos hombres aquí son hombres de Dios, quienes tienen sus iglesias aquí en la ciudad, quienes están cooperando con la reunión. Ellos les van a dar una mano. Si no pertenecen ya a una iglesia, si se acaban de arrepentir, ellos se encargaran de que ustedes se bauticen en el bautismo Cristiano. Ellos los llevaran a la iglesia como miembros de su iglesia; los alimentaran, harán lo que es correcto. Son hombres que creen en este ministerio. Es por eso que están aquí, para representar. Ahora, todos aquellos que están interesados en estas almas, inclinemos nuestros rostros solo por un momento.
77 Oh eterno y bendito Dios, estos que han sido sanados han venido esta noche. Y está escrito en la Escritura: “Ningún hombre puede venir a Mí si mi Padre no lo trajere”. “Y aquel que a Mí viene, no le echo fuera”. Aquí están hombres y mujeres que han pecado e hicieron aquello que estaba mal, ellos están parados aquí en esta noche arrepintiéndose de su diferencia, y de ser indiferentes Contigo. Unos de ellos, sin duda, han hecho confesiones en sus iglesias, pero no han vivido a la altura de esa confesión.
Oh, bendito Espíritu Santo, recorre sus almas ahora mismo y dales el Bautismo del Espíritu Santo. Bautízalos en Tu amor y poder. Oh, Señor, quita de ellos todas las cosas pecaminosas. Quita todo el mundo de ellos, Señor, que puedan ser presentados ante Dios ese día por Jesucristo sin mancha e irreprensibles, parados solamente en Su justicia. Concédelo, Señor.
78 Estos ministros están parados alrededor de ellos, unos con sus manos sobre ellos; y están orando junto con ellos. La iglesia tiene sus rostros inclinados. Vemos Tu Espíritu a medida que se mueve por el edificio. Está trayendo convicción. Sanando al enfermo. Aquí está una hilera de alabanza y testimonios. Dios, rogamos que el Espíritu Santo baje ahora en este edificio como un viento recio y poderoso. Que pueda limpiar todos nuestros corazones del pecado, y les dé a estas personas. Llena sus corazones con bondad. Saca el mundo de ellos, Señor, y permite que tengan sed de Ti. Y Tú has dicho: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán hartos”. Concédelo, Señor. Que puedan ser llenos con la justicia de nuestro Señor Jesucristo. Bendito sea Su Nombre.
79 Cada uno de Uds. que está parado aquí ahora que se han arrepentido de sus pecados, y creen con todo su corazón que Jesucristo ha venido a Uds. en paz y amor, y Uds. se sienten diferentes a como se sentían cuando subieron aquí cuando tuvimos esta palabra de oración, ¿levantarían sus mano? Uds. que están alrededor del altar aquí, solo levanten su mano. Eso es bueno. Dios le bendiga.
80 Ahora, amigos ministros, vengan hasta acá y permitan que ellos les estrechen la mano y hagan una pequeña oración por cada uno de ellos. Ahora, vayan con ellos, ustedes, cada uno, vayan hacia ellos.
Muy bien. Dejen que la dama ahora obtenga uno de estos. (Hermano Vayle, venga para acá). Yo quiero…
Por favor escuchen ahora estos testimonios, a medida que vienen, mientras estos están dándoles la bienvenida a sus iglesias y así sucesivamente.
Muy bien, dama, venga directamente ahora a testificar, para darle la gloria a Dios.
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