S.547 58-0301B  La Gran Comisión 

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OBRAS DEL MENSAJE

La Gran Comisión

Chattanooga, Tennessee, E.U.A.

58-0301B

1 Muchas gracias, Hermano Vayle. Y deseo darle los buenos días a cada uno de Uds. aquí presentes. Y en verdad que es un gran privilegio estar aquí en el área de Chattanooga una vez más para colocar mi… una parte de mi ministerio en ayuda a Uds. mis hermanos para continuar con la obra que ya ha sido establecida, nuestro Señor Jesucristo, para edificar sobre este principio. Y estamos disfrutando esta reunión. La última reunión que tuvimos aquí juntos, quedó presente en mi corazón. Y muchas aguas han transitado por el río desde entonces, muchas cosas se han hecho, muchas batallas se han librado y ganado para nuestro Señor.

2 Y esta mañana es algo muy maravilloso estar a la mesa con Uds. hombres y mujeres, ciudadanos del Reino de Dios, hermanos y hermanas de la misma preciosa fe. Uds. se dan cuenta que yo no soy un orador, solo amo el decir lo que puedo hacer para Su gloria, en el entendido que si tengo una voz, yo quiero usar lo que tengo para Su gloria. Y desearía ser un orador como el Hermano Vayle y muchos de Uds., pero Dios no me llamó para eso. He sido llamado para otro tipo de ministerio. Y no trataría de tomar el lugar del Hermano Vayle, o el de Uds. Sería probablemente igual de difícil para mí tomar su lugar, así como él el mío. Así que simplemente permanecemos en nuestro llamado y haremos lo que podamos para el Reino de Dios.

3 Estoy contento de estar una vez más en esta buena parte del Sur. Uds. saben que hay algo de los estados del Sur que me gusta. Nací aquí abajo en esta tierra, Uds. saben; así que tiene algo, como si estuviera de regreso en casa. Y cuando subo al Norte, me dicen: “Oye, tú, de seguro eres del Sur”. Yo pensaba que hablaba inglés hasta que fui a Inglaterra. En Inglaterra necesitaba más un intérprete que en cualquier otra parte donde he estado. Cada vez que hablaba, me decían: “¿De qué parte de Texas eres?”. Así que simplemente no era capaz. Pero cuando ellos hablaban, de esa manera, Uds. saben, con ese gran alcance que tienen.

4 En una ocasión estaba en una esquina allá en Londres. Iba buscando “La abadía de Westminster”. Disto mucho de ser un imitador, pero voy a tratar de personificar algo. Estaba un caballero parado en la esquina con un bastón colgando del brazo, un inglés londinense tradicional y le dije: “¿Cómo le va, señor?”. Él me miró por encima de sus lentes, y me habló. Yo le dije: “¿Podría decirme cómo llegar a ”La abadía de Westminster?“.
Frunció un poco el ceño, me miró y dijo: “Ciertamente, mi viejo amigo”, dijo: “Vaya tres cuadras por este camino, de tres vueltas por ese lado, y siga hacia adelante”, dijo: “No podrá pasarlo por alto”. El Hno. Branham imita el acento inglés y la congregación se ríe. Trad.]

5 El Hermano duPlessis casi es el único de los que están aquí esta mañana que puede entender eso, me imagino. Oh, entendí que no sabía mucho del inglés. Pero disfruto estar con los hombres en cualquier lugar, porque son criaturas de Dios.
Y ahora, para tratar de… Normalmente en un desayuno de los Hombres Cristianos de Negocios, trato de predicarles un poquito a esos hombres. Pero ahora ante ministros no lo intentaré, ¿ven? Pero sólo quiero leer una Escritura. Porque cada vez que nos reunimos debemos leer la Escritura y demás. Yo creo que…

6 En el principio cuando ellos se reunían, partían el pan, tomaban la comunión, cada vez que se juntaban. Y a mí también me gusta eso. Por supuesto, hemos dejado de practicarlo. Pero deseo leer solamente una porción de Su Palabra, porque si no recibimos nada más que esto, esto estará bien. Se encuentra en la última comisión de nuestro Señor. Y la última voluntad de un hombre deberá ser más que suficiente. Y aquí se encuentra lo que Él le dijo a Su iglesia, las últimas palabras antes de que Él dejará el mundo. Se encuentra en Marcos el capítulo 16, comenzando del versículo 14.
Finalmente se apareció a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado.
Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
Tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios.
Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.

7 Esta parte es conocida como “La Gran Comisión”. Fueron las últimas palabras que nuestro Señor habló. Y la primera vez que Él envió a Sus discípulos, en Mateo 10, hallamos que Él les dio la comisión: Id, sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios: de gracia recibisteis, dad de gracia. Y la última comisión que Él dio, de ir a todo el mundo, solo continuó como lo hicieron al principio: Sanad a los enfermos e imponer las manos sobre los enfermos y echad fuera demonios.
Es un privilegio para mí, hermanos, el pararme con hombres como Uds., hombro a hombro, en esta gran pelea [Espacio en blanco en la cinta]…mundo llamado Cristianismo, y tomar mi posición al lado de Uds. como uno que cree que esa comisión todavía es igual de esencial como lo era en la hora que fue dada. Y en este gran campo donde nos encontramos, hallamos que muchas veces venimos con el orden de diferentes fases denominacionales de la Escritura. Algunas de ellas… La comisión de Cristo que está aquí fue de ir a todo el mundo y de predicar el Evangelio.

8 Ahora el Evangelio no consiste únicamente en la Palabra, pero en el poder y la manifestación del Espíritu Santo. Porque de la única manera que puede hacerse, para que estas señales sigan, es que la Palabra tome Vida. Así que tiene que ser el Espíritu Santo que dará vida en la Palabra para producir estas señales. Uds. hermanos creen eso.
Después de dejar la iglesia Bautista, llegué con mis hermanos Pentecostales, porque vi que ellos tenían algo; ellos creían esto. Pero encontré diferentes denominaciones, primero… el primer grupo que encontré era lo que muchos determinan, como muchos de Uds., quizás de la misma denominación aquí esta mañana: Unitarios. Bueno, eso fue por lo que yo pensé que los llamaban Pentecostés. Bueno, después, conocí unos hombres muy finos.

9 No pasó mucho tiempo después de eso que me enteré que había otro grupo. Y eran llamados los trinitarios. Después encontré a otro grupo llamado los “Solo Jesús”. Después encontraron diferentes facciones como los de las Asambleas de Dios y la iglesia de Dios, y la Iglesia de la Profecía, todos estos.
Ahora, es sobre esto que quiero explicarles hermanos, ¿ven? Yo no me atrevería, por ningún medio, tratar de dar comienzo a algo nuevo. Creo que Uds. hermanos, y los padres de Uds., al comienzo cuando salieron con esta bendición, hace cuarenta años cuando yo apenas era un bebé en los brazos de mi madre, Uds. nunca salieron bajo alguna emocioncita, algún trabajo mental; Uds. salieron con el Bautismo del Espíritu Santo. Y Uds. fundaron algo; colocaron un fundamento. Dios me libre de ser el hombre que trate de edificar sobre cualquier otro fundamento. Si Dios puso ese fundamento, nosotros edificamos sobre ese fundamento, porque yo creo que está fundado en la Palabra de Dios.

10 Por consiguiente, esa es la razón por la cual este día yo no pertenezco a los diferentes grupos, o tomo partido con ninguno de ellos. No estoy aquí para ponerme al lado de grupos. Me encuentro aquí parado sobre un principio. Y ese principio es el Reino de Dios. La Iglesia de Dios está edificando sobre este principio por aquí, por acá están las Asambleas de Dios, y los Unitarios aquí, y los distintos que hay, a la manera como los grupos están acomodados alrededor de los interdenominacionales. Pero todo está (debería estarlo, y yo creo que lo está) edificado principalmente sobre Cristo. Así que esa es la razón que yo no tomo partido con los grupos. Si dijera: “Yo seré de la Iglesia de Dios”. Eso estaría bien. Pronto pertenecería a la Iglesia de Dios, así como a las Asambleas. Y así de pronto a las Asambleas, como a la Unitaria, o lo que pudiera ser. A mí me da igual. Pero hay un gran almacén, un gran principio, ese es Cristo.

11 Es por eso que me he parado con Uds. hermanos, de esta manera, para poder colocarme hombro a hombro con Uds. y ayudarles a llevar la carga, y soportar el reproche junto con Uds., con gozo en mi corazón, al saber que me he puesto al lado de lo que yo creo que es correcto, basado en la Escritura. Y cuando vengo a la ciudad, esa es la razón por la que me gusta venir solamente en una escala interdenominacional; donde todos son bienvenidos, cada persona y cada uno. De esa manera nos gusta.
Y si un hombre tiene que trabajar, si él es de una denominación o si es independiente, mientras él esté construyendo en Cristo, yo estoy hombro a hombro con él. Si él es Metodista, o Bautista, o Presbiteriano, o Luterano, lo que sea, de todas maneras quiero poner mi hombro con él.

12 Y si me permiten decirles esta cosita hermanos, porque sé que Uds. son de diferentes denominaciones. Yo creo… Yo nunca había hablado de esta manera a un grupo de gente, pero en esta localidad, y por toda la nación está sucediendo ahora. Si el diablo puede mantenernos separados… Él nos tiene apuntando uno al otro, así tiene un objetivo abierto en cualquier lugar a donde él quiera disparar. ¿Y para qué nos va a disparar; si nos estamos disparando uno al otro? ¿Ven? ¿Ven? Así que él puede sentarse hacia atrás y relajarse.
Pero, ¿alguna vez…? Solamente déjenme darles… Si he hallado gracia en sus ojos a través de Dios, tómenme por mi palabra en esto, hermanos. Si quieren ser una bendición, y recibir una bendición; cuando un hombre haya obrado mal contra Uds., y haya absoluta y simplemente, él… Quiero decir que ha obrado mal contra Uds. y Uds. saben que él obró mal contra Uds.; les ha hecho maldad. No lo mencionen; llévenlo a él en oración ante Dios. Y no lo tomen de manera egoísta para decir: “Bueno, se supone que yo debo hacer esto”. Pero párese hombro a hombro con él, y párese en la presencia de Dios nuestro Padre, en donde una oración debe ser hecha, en la presencia de Dios. Diga: “Padre, aquí está mi hermano, y él debe… él merece un castigo porque me ha hecho mal. Y no sé por qué lo hizo”.

13 Luego dejen que Dios les empiece a hablar. Y quizás Uds. puedan ver, lo que ese hombre ha tenido que pasar. El diablo lo ha confundido en algún lado y provocó que hiciera eso, aunque él esté absolutamente equivocado. Antes de que Uds. dejen el Trono de Dios, Uds. sentirán pena por ese hombre. Sentirá compasión por el hermano. Y cuando Uds. bajen otra vez a la tierra, irán con el hermano y le estrecharán su mano, porque saben por lo que él ha atravesado. Uds. no podrán pararse con un mortal en la presencia de Dios y condenar a alguien, no lo creo, no señor, aunque de rango sea pecador.
¿Y qué del hermano que ha cometido un error? Aunque yo diga que él está equivocado. Algunas veces él es falsamente acusado cuando no está equivocado. Pero si él está equivocado, si lo llevamos al Trono de Dios, y nos paramos con nuestro hermano hombro a hombro, sabiendo que él es un mortal, y quizás su destino dependa de la actitud que tengamos hacia él. Cuando regresemos del Trono de Dios, nos daremos cuenta que todos somos culpables, y que todos necesitamos ayuda los unos de los otros. Y la mejor manera de hacerlo es orando.

14 Ahora, estos grandes principios, la gran iglesia del Dios viviente, si no tuviera que decir: “Miren, todos nosotros pertenecemos a esta organización, o a aquella”, si se pudieran unir en un mismo corazón, en un acuerdo, habría un avivamiento afectando al mundo como nunca antes se ha visto. Si la gente que tiene la experiencia Pentecostal se uniera de corazón, si dejara que sus denominaciones se condujeran de la manera que quieran. Que importan estas pequeñas fricciones y demás, es solo el diablo tratando de mantener a la gran iglesia en una constante agitación. Después de todo, en Hechos 10:35 está Escrito que Dios no hace acepción de persona o nación, pero Él honra aquellos que sirven a Dios y que hacen justicia, ¿ven? Sabemos que eso es verdad: Dios tiene respeto de aquella persona que tiene…

15 Pienso que sería bueno decirle al ministerio en esta mañana, para mostrarles el efecto que tiene. La gente americana… Uds. hermanos, están en el campo más difícil que hay de cualquier parte. Yo he estado en África, en la India, por todo… prácticamente por todo el mundo. Pero nunca he visto un campo tan difícil de batallar como aquí en América. Es aquí en donde se necesitan los misioneros más que en ninguna otra parte que he visto en mi vida. Porque un pagano educado resulta más difícil de tratar que un pagano sin educación. El pagano es un incrédulo. Y uno tiene eso. Y uno tiene que batallar aquí… Quizás el misionero tenga muchas cosas a las cuales se tiene que enfrentar, como la malaria, y la amiba y cosas como esas. Pero él no tiene que lidiar con espíritus de demonios. Quiero decir, aquellos demonios que se han metido en el hombre de mente culta. ¡Oh, hablando de algo difícil de lidiar!

16 Recientemente tuve un desayuno con un grupo de ministros. Y yo digo esto con respeto, hermanos. Yo preferiría desayunar con un montón de brujos (Ahora, el decir eso suena como algo muy horrible,) que con estos hombres. Hubiera tenido una mejor recepción, he tenido un espíritu de más acuerdo con un grupo de brujos, muchas veces, que lo que tendría con un grupo de ministros como esos. Es una cosa horrible. Dios nos libre de algo como eso.
Nosotros somos tan intelectuales. Todo se ha apartado del Espíritu; es la Palabra, es Palabra, es Palabra, Dios. Seguro, yo creo en la Palabra, pero si el Espíritu no está de acuerdo con la Palabra, entonces Ud. tiene algo mezclado en algún lado.

17 Miren a Caín cuando él era igual de religioso e igual de justo y estaba tanto con la Palabra así como lo estaba Abel. Fue una revelación lo que hizo la diferencia. Los dos adoraban, los dos trajeron sacrificios, los dos construyeron altares, los dos pertenecían a la iglesia, los dos eran sinceros, los dos adoraban. Así que si Dios debiera de respetar la sinceridad y el fundamentalismo, ¿por qué Él no tuvo respeto por Caín? Pero por medio de la revelación, Abel, siendo justo, por revelación (No había Escrituras en aquellos días), Dios le había revelado que no era fruta, —manzanas y naranjas— lo que nos había sacado del Jardín del Edén; era sangre, la vida.

18 En el peregrinar de los hijos de Israel, se toparon con los hijos de Moab. En la tierra de Moab no eran infieles, ellos creían en el mismo Dios que Israel creía. Y estaban todos juntos organizados, estrechamente, una gran nación. Israel moraba en tiendas que no tenían nacionalidad. No estoy diciendo esto por ser grosero, lo digo para señalar algo. Israel era más como interdenominacional. Todavía no tenía una tierra propia. E iban de camino.
Ellos pidieron permiso para pasar por la tierra de sus hermanos. ¿Y qué recibieron? Una negativa. Y trajeron a Balaam y construyó sus altares, siete altares. Si notan él colocó siete sacrificios limpios sobre ellos, los toros. Y también colocaron siete carneros: hablando de la venida de Cristo. Y allá en el campo de Israel estaba este mismo sacrificio.

19 Así que fundamentalmente, Moab eran tan fundamental como Israel lo era. Pero lo que ellos fallaron en ver es lo mismo que el mundo falla en ver hoy. Y el profeta allá arriba falló en verlo. Balaam pensó que seguramente un Dios santo condenaría a una gente como esa. Pero el falló en ver esa roca herida, la serpiente de bronce, y la Columna de Fuego, las señales y las maravillas. Dios siempre ha lidiado con la gente. En donde Dios estaba, se llevaban a cabo señales y maravillas. Siempre ha sido así.
De esa manera es como ven a la iglesia Pentecostal el día de hoy. Oh, son un montón de esto, aquello y lo otro. ¿Pero quiénes no lo son? Díganme de una iglesia que no lo sea. Miren a nuestra iglesia Bautista, miren las denominaciones, y sus vástagos: La Bautista Libre, la Bautista Hard Shell, la Bautista Primitiva, treinta y tantas diferentes y raras secciones de ellas. Igual de mal como la Pentecostal. Y ellos discuten y pelean uno con el otro de la misma manera. Miren a la iglesia Metodista. Aún la iglesia Católica, cualquiera de ellas.

20 Pero lo que fallaron en ver… Muchas veces ellos se les echan encima a Uds. hermanos, por causa de los periódicos. Uno comete un error… Deje que uno de nuestros hermanos cometa un error o que haga algo inmoral, observen que los periódicos de todo el país lo publicarán tan rápido como puedan. Ese es el diablo. Pero deje que uno de estos otros ministros lo cometa, y lo encubren.
Pero en los libros del cielo quedará igual, eso es correcto. La razón por la que pongo mi hombro con Uds. hermanos, es porque hay un clamor del Rey en el campamento. Hay señales y maravillas siguiendo a estas personas. Ellos cometen sus equivocaciones, y se meten en muchos ismos, y en mucha tontería. Uds. saben eso, hermanos, es mejor que lo enfrentemos. Eso es correcto. Tenemos muchas cosas que caen en personificaciones y demás que no son correctas, pero también hay algo real allí. Eso es correcto.

21 Cuando Jesús vino, Él era tan fundamental como los fariseos. Los fariseos no podían creerlo. Pero Jesús era fundamental. Pero había señales y maravillas siguiendo Su ministerio. En donde los fariseos tenían la Palabra igual como Él la tenía, la misma Palabra. Pero se requiere de una revelación espiritual. Jesús atestiguó de ello cuando bajo de la montaña, y dijo: “¿Quién dicen los hombres que soy Yo, el Hijo del Hombre?”. Uno dijo que Elías y otro dijo que era un profeta, y así sucesivamente. Pero Él dijo: “¿Y vosotros quién decís que soy Yo?”.
Y Pedro dijo: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”.
Ahora, la iglesia Católica dice que Pedro era la roca, y que sobre esta roca es edificada la iglesia. La iglesia protestante dice que fue sobre Jesús, la roca. No para ser diferente (déjenlos que crean lo que quieran, mientras que sea en Cristo), pero yo difiero con ambos puntos de vista. Yo creo que no fue sobre Pedro sobre quien la iglesia es edificada; tampoco sobre Cristo, la iglesia fue edificada; pero fue sobre la revelación espiritual de que Él era el Cristo, ¿ven?

22 “No te lo revelo carne ni sangre”, (algún seminario, alguna escuela, alguna teología, algún intelectual), “No te lo revelo carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos; y sobre esta roca edificaré Mi iglesia”. La revelación espiritual, no por la Palabra, no por denominación, ni por credo, no por esto otro, sino sobre la revelación espiritual de que Jesús es el Cristo, edificaré Mi iglesia.
Ahora Ud. podría creer eso en su mente, cuando Ud. cree eso en el corazón, Ud. tiene vida eterna. Jesús dijo en San Juan 5:24: “El que oye Mi Palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna”. Tomen esa palabra “eterna” y vean lo que significa. Revísenlo con el griego, encontrarán que es “Zoe”, “La propia vida de Dios”. Ud. tiene vida inmortal en Ud., ¿por qué? Ud. ha creído que Él es el unigénito Hijo de Dios y lo ha aceptado como su Salvador personal. No de manera intelectual, pero por un nacimiento, es como Dios lo ha traído y se lo ha revelado a Ud. por revelación espiritual.

23 La fe viene por el oír. Fe es oír, cuando Ud. lo oye. Pero la fe no es la cuestión. Por ejemplo, yo estoy aquí, y me estoy muriendo de hambre, y le pido a Ud. una barra de pan. Y Ud. me da veinticinco centavos. Ese es el poder de compra para la barra de pan. Miren, me puedo alegrar con los veinticinco centavos igual como lo haría con la barra de pan. Sin embargo, no es la barra de pan. No es la barra de pan. Pero puedo estar feliz con eso. Yo me quedaré con los veinticinco centavos sabiendo esto. “Gracias señor, mi vida ahora puede salvarse”. Pero aún no tengo el pan. ¿Captan lo que quiero decir? Vean, por fe son salvos, pero es la revelación de Cristo lo que trae resultados. ¿Entienden lo que quiero decir? Miren, de eso es lo que estoy hablando.

24 Es de eso de lo que el mundo está hambreando. Y la razón por la que el resto del mundo no está llegando a la creencia Pentecostal como la tenemos, es por causa de nuestra propia actitud de unos hacia los otros. Es la verdad, hermanos. Es por causa de nuestra indiferencia del uno con el otro. Ellos ven que uno habla mal del otro, uno contra el otro, y este en contra del otro, y esta denominación. Ellos le tienen miedo a eso.
Yo no sé cuál es la solución. Lo he intentado. Uno quiere… Si este grupo lo está patrocinando, bueno, el resto de ellos no quieren tener nada que ver con eso. ¿Se pueden imaginar en qué posición me coloca eso? Y yo digo: “Bueno, si le permito a éste, él otro no querrá. Entonces ellos no se juntarán”. Entonces pensé: “Bueno, entonces iré sin ninguno de ellos. De todas maneras voy a ir”. Eso está mal. He hallado que eso está mal. Porque en la India me encontré con la misma cosa. En donde yo creo que hubo el doble de convertidos que hubo en África, en un solo llamamiento al altar. Pero no hubo allí nadie que lo patrocinara. Así que, ¿a dónde se fueron? De regreso a los templos de Buda, y demás. Uno tiene que reconocer estas organizaciones, y estos lugares en dónde ellos tienen las misiones y demás, para poder llevar sus convertidos, y a estas iglesias por todo el país.

25 ¿Se dan cuenta en qué predicamento me pone cuando trato de pararme de manera independiente? Oral Roberts me dijo eso una vez, ¿ven? Él pertenece a la Iglesia de Dios Pentecostal, creo, o a la Iglesia de Dios Pentecostal de Santidad, una de esas. De todas maneras, vean, él representa una iglesia. Mientras que yo me paro libre de la iglesia, y sin embargo con la iglesia. Estoy con la iglesia, la verdadera, el Cuerpo de Cristo a través de cada denominación, tratando de juntarlos a todos. Deseo explicarles eso para que Uds. hermanos puedan entenderlo.
Y ahora, si Ud. va a un lugar y tiene un grupo de convertidos, si solo va y lleva a cabo una reunión, y dice: “Aquí estoy”. La gente vendrá, eso es correcto. “En donde esté el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas”. ¿Pero qué si se convierten, entonces quién los va a recibir, quién los va a acoger? ¿Quién estará allí para conservar aquello que…? ¿Quién va a guardar aquello que Ud. ya ha capturado con el Evangelio? Ahora, ¿quién va a recoger el pescado? Si se quedan en la ribera, se van a morir. Alguien tiene que estar allí para hacerlo. Así que Ud. solamente… No puedo trabajar sin Uds., hermanos.

26 ¡Oh, si todos pudieran estar de un mismo corazón!
Y por ese mismo principio, y simplemente derribar esas pequeñas diferencias. En esta misma ciudad, Billy Graham puede venir a esta ciudad, y pudiera comenzar aquí en este pequeño tabernáculo y llenarlo con quince, o veinte mil personas, quizás, o alrededor, con la misma duración de días que yo he estado aquí. ¿Por qué? Porque están todos unánimes juntos, en un mismo acuerdo.
Si ellos pueden hacer eso con la letra, ¿cuánto más debiéramos hacer nosotros con el Espíritu? ¿Ven? Si un hermano, si Oral Roberts, si algunos de los otros hermanos, vinieran a la ciudad, vayamos a respaldarlo. Es nuestro deber el pararnos con nuestros hermanos, ¿ven? Eso es correcto. ¿Y luego que pasa? Se le muestra eso al público.
Si no lo hacemos, ¿entonces qué le causa eso al público? Vean… Mírenlos, aquí, ellos tienen a este hombre allí adentro, vea. ¿Ven lo que quiero decir? Eso es lo que pasa.

27 Ahora, los efectos de un avivamiento pueden sentirse por muchos tiempo si… Y beneficiará a toda la iglesia de Dios. Si tuviéramos cien convertidos esta noche, y cada uno fuera a la iglesia de cada uno de Uds., vean, lo que sea. Eso no solamente estaría afectando la iglesia de Ud., y la de Ud., pero estaría afectando el Reino de Dios a través de cada uno de estos lugares.
Es aquí en donde estoy tratando de edificar. No me interesa si aquí desean ser bautizados de esta cierta manera, o de otra manera. ¿Qué diferencia hace eso, de todas maneras? Dios le dio a Ud. el Espíritu Santo con sus peculiaridades, Él me dio a mí el Espíritu Santo con mis peculiaridades. Y Dios le da el Espíritu Santo a aquellos que le obedecen. Ahora, ¿quién le obedeció? ¿Ven? Allí lo tienen, ¿ven?

28 Marcamos estas pequeñas líneas y cosas, y eso es justamente lo que el diablo quiere. Pero yo creo, mis hermanos, que vienen la hora cuando un grado de verdadera persecución hará que nos juntemos, entonces sí seremos uno; la iglesia se juntará. Yo creo que todo está en el plan de Dios, después de haberles dibujado este cuadro a Uds.
Cuando el templo de Salomón fue construido, fue cortado por todo el mundo. Y un bloque fue cortado de esta manera y otro de esa manera. Pero cuando se juntaron, cada piedra encajó en su lugar sin el ruido de un martillo, o el zumbido de una sierra. Y era la iglesia del Dios viviente.

29 Y yo creo que a través de la Iglesia de Dios de la Profecía, y de las otras grandes iglesias, el Colegio Lee, o el que sea que está aquí, y a través de Uds., hermanos de las Asambleas, a través de Uds. hermanos independientes, y a través de Uds. hermanos de la Unidad, y a través de todos Uds., que Dios está cortando piedras. Un día la Piedra Maestra, esa Piedra Rechazada… Cuando la iglesia estaba en la parte de arriba, se dieron cuenta que tenían una piedra rara, y no encontraban el lugar donde encajaba. Pero se vinieron a dar cuenta que esa era la principal piedra del ángulo. Y yo creo, hermanos, que uno de estos días, nos vamos a dar cuenta que la principal piedra del ángulo es el amor de Dios, Cristo en nuestros corazones, que unirá a cada uno de nosotros como uno solo. Después la gran iglesia será coronada y Dios se la llevará a la gloria.

30 En los servicios… Tal vez les deje ver un poco de las cosas que han estado aconteciendo para que Uds. puedan ver en donde nuestro Señor Dios, el gran Pastor del redil, cómo Él se mueve en maneras milagrosas. Yo digo esto esta mañana para que Uds. hermanos puedan entender. Si alguien dice: “¿Está el Hermano Branham con los de las Asambleas? ¿Es de los Unitarios?”. Sí, yo soy de las Asambleas, soy Unitario, soy de la Iglesia de Dios, soy Peregrino de la Santidad, soy Nazareno. Yo pertenezco a Cristo, al que todos Uds. pertenecen, ¿ven? Y por lo tanto, sí pertenezco a cada uno de Uds. hermanos. Somos hermanos, todos juntos. ¿Ven? Y ahora, es de esa manera como queremos vivir, de esa manera queremos actuar.

31 En la familia de Uds., sus propios hijos, casi no se encuentra que dos de ellos estén de acuerdo uno con el otro, pero son de la misma familia, seguro, allí lo tienen. Podrán diferir en aspectos, podrán diferir en el apetito, podrán diferir en todo, pero sin embargo son una sola familia. Y nosotros somos la familia de Cristo. Yo no estoy tratando de decir: “Jimmy, estoy contigo, Juan, estoy en tu contra”. Lo que estoy diciendo es: “Jimmy y Juan, los dos estamos en la misma familia”. ¿Ven lo que quiero decir? Todos nosotros estamos trabajando juntos en esta granja para proveerle el sustento a la familia.
Ahora, esa es mi postura. Si de casualidad alguien les pregunta, en cualquier momento, solamente háganmelo saber, hermanos. Yo estoy pasando un tiempo muy horrible, una batalla horrible, claro que sí. Pero tengo la esperanza que un día nuestro bendito Señor vendrá.
Cuando la trompeta suene,
En aquel día final,
Y que el alba eterna rompa en claridad.
Cuando los llamados entren (La Iglesia de Dios,
Las Asambleas de Dios, y todas)
Cuando los llamados entren,
A su patria celestial,
Y que se ha pasada lista,
Allí he de estar.

32 Estaré allí con Uds. hermanos, en un mismo corazón, en un mismo acuerdo, para no separarnos más. Es por ese día que sigo trabajando.
¿Cuánto tiempo nos queda? [Alguien dice: “El tiempo que desee tomar”.] Permítanme otros diez minutos. Solo para un testimonio. ¿Está bien, hermanos, no están muy apurados?
Quiero contarles de una pequeña experiencia que pasó en un lugar. Cuando estoy en la reunión, no me gusta decir estas cosas en las reuniones, porque pudiera sonar personal. Uds. hermanos hombres. Uds. entienden.

33 No hace mucho en la reunión de la India: quiero contarles de la infalibilidad de las visiones. Había tenido recientemente una visión sobre ir a la India y a África. Y el Señor me había dicho, Él dijo: “Ve para África primero, después a la India”. Y después de varios enredos y demás, el administrador me dijo… Yo no quisiera referirme a él como un administrador. Yo nunca le llamo al Hermano Vayle, administrador. Nosotros tenemos un administrador, ese es el Espíritu Santo. El Hermano Vayle es mi asociado, es mi hermano. Solo que sucede que él hace los arreglos para las reuniones, y me ayuda en el proceso. Y él no es más administrador de mis reuniones de lo que yo soy de las de Uds., o… El resto de Uds. son lo mismo. Todos somos una gran familia y un gran cuerpo. No estamos por encima uno del otro, todos somos iguales, somos una unidad de Dios trabajando juntos.

34 Y yo anoté la visión inmediatamente después que tuve la visión esa mañana. Y después cuando el administrador, le llamaremos así por el momento, había hecho los arreglos para ir a la India. Y a él como que no le gusta mucho el África. Así que él me dijo allá en Chicago, él dijo: “Hermano Branham, dejemos a un lado África y vayamos a la India.
Yo dije; “Eso depende de Ud. hermano, en donde quiera que el Señor quiera que trabaje, está bien”.
Así me siento, hermanos, aquí esta noche. En donde sea que tengamos… Yo prefiero estar aquí en esta reunión con cinco personas asistiendo que en un auditorio con seis mil, y estar en la voluntad de Dios, en vez de estar despidiendo a cinco mil cada noche, y estar fuera de la voluntad de Dios, ¿ven? Lo principal es hacer la voluntad de Dios, ya sea en algo pequeño, o en algo grande, lo que sea.

35 Acabo de llevar a cabo un avivamiento en una iglesia donde cabían veinte personas, un avivamiento. Yo no tengo nada en la televisión, no tengo programas que patrocinar o ninguna cosa, la gente solo paga los gastos, y eso es todo, ¿ven? ¿Ven? Así que yo no quiero nada de esas cosas. Si los tuviera, entonces me sintiera con esa obligación.
Piensa Ud. que nuestro querido Hermano Oral Roberts, el cual es mi buen amigo, y un verdadero hombre de Dios, ¿Creen Uds. que Oral Roberts podría venir a un lugar y llevar a cabo una reunión por dos o tres días, en una iglesia donde caben veinte personas? Cuando él necesita siete u ocho mil dólares al día para prosperar. De seguro, él no podría. A él le gustaría hacerlo, pero no puede. Él está bajo una obligación. Ahora yo no tengo el cerebro para hacer lo que él está haciendo, y Dios sabe eso, así que Él deja que Oral Robert lo haga. Él solo me mantiene de esta forma de modo que yo pueda… Vean, si tan solo nos diéramos cuenta de nuestros límites, de lo que podemos hacer. Así que, yo no tengo que tener dinero, por lo tanto eso es… allí lo tienen, ¿ven? Yo puedo ir a cualquier lugar donde Él me envíe.

36 Si Él quiere que yo vaya a África a predicarles a cien mil personas, Él generará el dinero. De todas maneras Él lo tiene todo, así que yo no tengo que pedir por él, así que Él solo me lo da. Si Él quiere que vaya con el anciano santo de Timbuktu, Gravel Switch, o a alguna parte, Uds. saben, y que le predique a diez personas, amén, yo iré y me quedaré hasta que Él me diga que ha terminado. Por lo tanto, esa es la manera… Yo trato de vivir de esa manera. Y yo no tengo nada, ningún programa que mantener o nada, ¿ven?
Ahora, no estoy diciendo… Vean, esa es mi porción. Ahora, el Hermano Oral Roberts, Dios le dio a él otra cosa que hacer. Y al Hermano A.A. Allen, y muchos otros hermanos, que tienen grandes programas radiales y cosas, ellos tienen que tener el dinero. Yo mismo les ayudo a mantenerlos, ¿ven? hago todo lo que puedo, porque me doy cuenta que él es mi hermano. Yo no podría llenar su lugar, y como que me da gusto el no tener que hacerlo, ¿ven? Porque no tengo el poder mental para resolver esas cosas, y así que solo me quedo de la manera que soy. Como el Congresista Upshaw solía decir: “Usted no puede ser algo que no es”. Eso es correcto. Y entre más rápido nos demos cuenta de eso, mejor vamos a estar. Ud. solo sea lo que es. Dios lo quiere de la manera que Él lo hizo, y solo mantenga eso en mente, y solo sea aquello que… Si es un tapete, entonces sea un tapete. Yo quiero ser el mejor tapete que Él haya tenido, si es que tuviera que ser el tapete, o lo que sea que fuere en la casa de Dios. Déjenme hacer mi oficio de la mejor manera que yo sé hacerlo para Él.

37 Ahora, así que a África, él no quería ir. Y le dije: “Muy bien, no iremos”.
Después, camino de regreso me fui a mi habitación. Y cuando lo hice, allí estaba una Luz suspendida en la puerta. Él dijo: “Tú ve a África como Yo dije”. Le hablé al hermano unos minutos después y dije: “Vamos a ir al África”.
Esperé un año, y finalmente no sé como lo hice, pero otra alternativa surgió, me encontré de regreso yendo a la India. Cuando llegue a Lisboa, Portugal, en donde se suponía que iba a llevar a cabo una reunión allí y seguir adelante y llevar a cabo un servicio de sanidad a la sombra de la ciudad del Vaticano en Roma. Pero mientras estaba en Portugal, me sentí enfermo, no sabía por qué. Había salido con el gobernador y estaba comiendo pescado. Y ellos lo cocinan en aceite de oliva, y, oh hermanos, me puse muy enfermo. Estaba tratando de comérmelo y ser un caballero, pero déjenme decirles, se me puso blanco por todo alrededor de la boca, yo estaba tan enfermo por ese viejo pescado, y cocinado con aceite de oliva. Así que, él dijo: “Hermano Branham, se ve un poquito enfermo”.
Y yo le dije: “Me siento de la misma manera”.

38 Así que cuando me fui a la habitación del hotel, después de un rato llegó un doctor. Honestamente, no estoy tratando de criticar, pero él tenía una píldora tan grande como la caja que está encima de esa cosa, y quería que me la tragara. Le dije: “Doctor, yo no le daría eso a mi caballo de montar”. Dije: “Es tan… pues, uno ni siquiera podría bajarla por la garganta”. Nunca en mi vida había visto una píldora tan grande. Y yo dije: “¿Puedo partirla?”.
Él dijo: “No, tráguesela”.
Y yo dije: “Bueno, espere un momentito a que la enfermedad disminuya”. Me espere hasta que él se fue y tire esa cosa. Pero él era un buen hombre. Y hablamos muchos del Señor Jesús, siendo él un católico. Pero hablamos del Señor.

39 Y después, cuando esa noche me puse tan enfermo, Billy se paró a mi lado, y el resto de ellos me dejaron allí. Y yo dije: “Billy, no creo que vaya a durar hasta la mañana”. Y yo estaba tan enfermo, simplemente ya no podía respirar, estaba tan enfermo, casi ni me venía la respiración, tenía que esforzarme para respirar. Y de esa manera estuve toda la noche.
Y a la siguiente mañana, comencé a irme a la tina de baño para tomar un… me fui al baño para meterme en una de esas tinas grandes, la toalla era del doble de tamaño que estas mesas. Y así que me iba a dar un baño. Y allí estaba suspendida esa Luz. Y dijo: “¿Qué no te dije que te fueras primero a África? Y caí sobre mi rostro y empecé a llorar. Luego dije: ”Señor, solo déjame ir a alguna parte y conseguirme una cabañita allá en las montañas, y poner trampas, y cazar como siempre lo he querido hacer. No puedo ser Tu siervo. Yo ni siquiera tengo el poder mental para servirte“. Yo dije: ”Se me olvidó todo eso“. Y lo escribí, yo lo tengo. Pensé que lo tenía ahorita en mi agenda, pero no lo tengo, pero lo tengo escrito en papel.

40 Bueno, yo continué, Él me dijo que subiera a la India, lo cual hice. Y luego cuando regresé pensando que por cuatro años había desobedecido al Señor. Y viendo esa visión que estaba escrita, la cual había leído cientos de veces. La visión decía que iría a la India primero, y luego de regreso a África. Pero Él me dijo que fuera a África primero, y después a la India, mostrando que Dios sabía que yo le iba a fallar, pero Su Palabra, lo que Él dijo, no puede fallar. La visión en realidad decía que yo iría al África primero… o, a la India primero y luego de regreso a África. Es allí donde me encuentro en camino ahora, tan pronto como pueda terminar con las casi veinte o treinta reuniones que tengo de aquí a julio, y nos vamos a África. El Hermano, nuestro querido Hermano David duPlessis que está allí, ya fue, y ha estado hablando con los hermanos y demás, para juntarlos.

41 Y lo que pasó en la India, me gustaría citar lo de la reunión. Cuando llegamos al lugar, no había unidad. Los hermanos estaban separados. Una iglesia me estaba patrocinando y el resto de ellos no podía entrar porque a ellos no les gustaba esa iglesia, ¿ven?, allí lo tienen.
Y literalmente, hay cuatrocientos setenta millones de personas en la India. Y la Cristiandad es la religión más débil que tienen, la Cristiana. Contando a los católicos y todos, estamos como en tercer o cuarto lugar. Los mahometanos tienen dos o tres veces más que nosotros. Eso contando a toda la Cristiandad.

42 Y cuando llegué allá, porque en esta cierta iglesia, su principio era: “Vendan India a la India, no necesitamos misioneros, no necesitamos a los americanos”. Cuando aterricé en Bombay, allí estaba parado el obispo Metodista y muchos de los grandes hombres parados allí. Dijo: “Sr. Branham, en su venida a la India, no venga aquí como misionero”. Dijo: “Nosotros sabemos más de la Biblia que lo que Uds. yanquis alguna vez pudieran saber”. Ahora, no para criticar, pero esa es la verdad. Este es un Libro Oriental, no es un Libro del Oeste, es un Libro del Oriente. Cuando Uds. obtengan el punto de vista Oriental, se encontrarán con un Libro nuevo. Eso es correcto.
Dijo: “Nosotros tuvimos la Biblia dos mil años antes de que Uds. llegaran a ser una nación”. Eso es correcto. San Tomás fue allá. La iglesia de San Tomás, yo fui a visitarla cuando estuvimos allá. Seguro, ellos tuvieron la Biblia dos mil años antes que fuéramos una nación. Y nosotros tenemos un pensamiento del Oeste, tratando de compararla con la del Este, lo cual se contradice uno del otro. Todas las parábolas y cosas de la Biblia… Si Ud. alguna vez va para allá y mira la manera en la que viven, Ud. podrá ver que la Biblia se abre en un nuevo Libro para Ud. Porque es un Libro del Este escrito a la manera en que viven los del Este. Y nosotros somos gente del Oeste viviendo a la manera del Oeste.

43 Si es la voluntad del Señor, esta semana cuando empiece a predicar, quiero predicar sobre: “Cuando el Este y el Oeste se encuentran”. Ahora, ellos no lo harían porque no les gustaba la otra iglesia porque no estaba de acuerdo con nuestros hermanos. Ahora, al verlo así, yo dije: “Bueno, eso es correcto. Vendamos América a América”.
Esta gente de la India dijo: “Nosotros queremos tener nuestra propia propiedad. No queremos que los Metodistas, y Bautistas y gente Pentecostal de América posea nuestra propiedad. Nosotros queremos ser los dueños, de aquí, permitan que la poseamos”. Dijo: “Uds. hermanos pueden venir a visitarnos”. Eso sonaba bien, ¿ven?
Pero para yo estar así de esa forma, no era correcto. Aquellos misioneros han sudado sangre por años en ese lugar por las cosas que se han parado. Ellos murieron de amibas y con fiebre amarilla, y de fiebre de aguas negras, y de todo lo demás que hay allí, para traer el Evangelio. ¿Debería de darle la espalda a una cosa que un hombre estableció de esa manera, para el Reino de Dios? Yo soy su hermano; claro que no lo haría. Y sobre su propiedad, ¿de quién pertenece de todas maneras? A Dios, exactamente.

44 Pero estando allí, lo hice, y ellos me dijeron que no cooperarían. Esa noche… ese día el alcalde de la ciudad me llevó al templo de los Jains. Y Jain, Jan, se me olvida, Jain. Y son una secta muy curiosa. Están más en el orden de los católicos. Me llevaron a su Papa, que está sentado en una almohada. Y eso les muestra las torturas por las que tienen que pasar. Los hombres y las mujeres se sentaban haciendo pequeños trapeadores. Ellos no matarían una hormiga, no pueden trabajar, tienen que mendigar todo lo que tienen. Cuatro millones de esos Indios casi están… Hay aproximadamente setenta millones de ellos, me imagino, que trabajan, y los otros cuatrocientos millones son limosneros. Y ellos van trapeando el piso mientras caminan, o el suelo, para evitar pisar una hormiga porque ellos creen en la reencarnación: pudiera ser una de su gente. Ellos no matarían nada, ni un mosquito o mosca. Un hombre se operó su propio dedo, y se murió por eso, porque él no esterilizó el cuchillo con el que se operó, temeroso de matar una bacteria, pudiera ser uno de sus ancestros viniendo de regreso.

45 Ahora, uno puede ver al mundo viviendo en una ignorancia como esa, y nosotros que tenemos el Evangelio verdadero, nos estamos apuntando uno al otro con nuestras pistolas. ¿Ven lo que quiero decir, hermanos? Estamos discutiendo si uno debiera ser de la Iglesia de Dios o Las Asambleas de Dios. Yo quiero ser un hijo de Dios, eso es. Ahora, y un siervo de Dios.
Noten, luego en… esos hombres sentados allí en esa condición. Ellos no podían… no se podían rasurar, es un pecado rasurarse. Así que se arrancan la barba. Y se arrancan el cabello. Y oh, las cosas que tienen que hacer, fue algo terrible.
En ese lugar estaba sentado ese Papa, de esa manera. Y escuché que hay diecisiete, creo… o, siete u ocho diferentes representados allí, y yo iba entrando. Cada uno de ellos me dijo que tan pequeño era. Pues, esos Jains, dicen ellos, pues, que empezaron antes que el Génesis comenzara. Y ellos eran mucho más superiores que el Cristianismo. Y tienen muchos puntos buenos. Esto es lo que ese Papa me dijo, él dijo: “¿Uds. se hacen llamar religiosos? Y usan a todos sus científicos que tienen allá, no para tratar de ayudar a alguien, pero para crear bombas atómicas para estallarse unos a otros en pedazos”. ¿Tenía él razón, o no?

46 Miren, cada mentira tiene mucho de verdad en ello. Eso es correcto. Ahora, si es una mentira de verdad, tan cierta… lo que nosotros llamamos una mentira negra, o una mentira blanca. Una mentirita blanca es la mentira de verdad. Uno puede darse cuenta de la mentira grande y negra, pero es esta mentirita blanca la que tiene mucho de… como la que el diablo le dijo a Eva, ¿ven? Solamente una cosita fuera de lugar. Eso es lo que nuestras iglesias están escuchando el día de hoy. Están diciendo: “Oh, estás bien en tu principio de bautismo, estás bien en esto y estás bien en aquello”. Pero falla en hacerles saber que Ud. tiene que tener amor por el hermano que está allá afuera. Aunque esté correcto o equivocado, ponga su hombro con él, el Reino de Dios, y la presencia de Dios.

47 Ahora, observen esto, como Dios trabaja. Y estos hombres mientras estaban sentados allí, y yo me sentí como, después que todos hubieron hablado… o, que varios de ellos habían hablado, sentí como si yo hubiera sido un traidor de Cristo si no decía algo. Y me puse de pie, y dije: “Caballeros”, no les podía llamar hermanos; no lo eran. Yo dije: “¿Cómo pudieran alguna vez aceptar la Sangre del Sacrificio por sus pecados y no matan ni una mosca?”. Dije: “¿Cómo pudieran hacerlo?”. Les dije: “La sangre es el antídoto, la sangre fue la que nos trajo del jardín del Edén, y la célula de sangre es vida”.
“Fue la vida, la vida pervertida que nos trajo a muerte. Se necesita la misma célula de sangre rota para llevarnos de regreso de nuevo a la vida. Esta es una vida pervertida. Y quiero decirles, hermanos, que no importa cómo traten de parcharla y que tan bien traten de hacer esto, y que tan limpios traten de vivir, y que tan justos traten de vivir, nunca funcionará. Esta vida en el principio fue condenada por Dios. Y no debe parcharse, debe morir y nacer de nuevo. Tiene que ser por un nacimiento. No hay manera de rodearlo, ¿ven?

48 No con tratar de ser mejor, de unirse a la iglesia, y dejar sus costumbres. Uds. pueden hacer todo eso, y aún no tener vida eterna, ¿ven? Uds. pueden unirse a la iglesia, pueden pertenecer a su denominación, pueden vivir como si hubieran sido trazados con una regla; aquellos fariseos lo hicieron, y Jesús dijo: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo”. ¿Ven?
Estamos tratando de poner obras todo el tiempo, algo que nosotros podamos hacer, algo que podamos edificar. Dios no necesita nuestros edificios. Dios necesita nuestra alma.
Y durante ese tiempo, esa noche cuando yo dije: “Que Dios hable, Aquel que es Dios esta noche”. Y en la plataforma… Ahora que Uds… Estoy haciendo esto… diciendo esto para que Uds. hermanos puedan ver la confianza que pueden tener en Dios.

49 En esa reunión esa noche, cuando iniciaron, había Rajas sobre almohadas, y estaban los mahometanos, y los budistas, me tomó más de dos horas y media el llegar tan solo al estrado donde iba a predicar. El alcalde estimó que si me quedaba los tres días… o, los cinco días que se suponía que me iba a quedar, que hubieran estado unas 500 mil personas afuera en Bombay. Si hubieran escuchado, hubieran venido.
Y pensé: “Bueno, si estos predicadores no quieren cooperar, entonces déjenlos quietos”. Pero cometí un error. Debí haberme regresado y no volver hasta tener la cooperación. Porque esa noche cuando fuimos a la reunión, uno no podía repartir las tarjetas de oración. No había manera de hacerlo. Así que tuvimos a la milicia para que nos ayudara a subir uno a la vez. Y luego ellos…

50 Había miles de miles y miles de miles de personas; ¿quién sería el primero en la línea de oración? Gente a la que uno ni siquiera le puede hablar. Pero después cuando el Espíritu Santo empezó a revelarles y empezó a decirles cosas, yo veía quienes eran, pero tenía que deletrear sus nombres, yo no podía ni siquiera pronunciarlos. El lugar…
Después pude sentir por el Espíritu Santo que venía algo que era… ellos estaban pensando que era telepatía. Así que yo pensé: “Señor, si Tú tan solo me das gracia”. Pasaron como dos o tres horas. Un leproso pasó, no tenía brazo, y yo lo tomé en mis brazos y empecé a amarlo. Él simplemente lloró al ver que le importaba a alguien. El mundo desfallece por amor, hermanos. Ahora Ud. tome a su hermano en los brazos, vea si no hace que las cosas se pongan un poquito diferentes, ¿ven? Ese mismo amor que obró en un leproso obrará en su hermano que Ud. piensa que está equivocado. Eso es correcto, ahora.

51 Y yo lo tomé en mis brazos, y él lloró. Y el segundo después de eso era un hombre ciego. Había estado otro hombre ciego que pasó, se le dijo quién era él, de dónde venía, y todo lo demás. Yo dije: “El Señor Dios lo ha sanado, hermano. Hace muchos años Él murió por Ud. y su sanidad está asegurada. Si Ud. tan solamente lo cree ahora, vaya y reciba su sanidad”. Dos o tres de los leprosos habían pasado, la única cosa que vi fue de dónde eran y lo que había acontecido… yo no dije nada más. Eso fue todo lo que dije, lo que podía ver, y paré de hablar.
Luego éste pasó por la línea, un hombre ciego. Le dijo quién era, dijo: “Ud. es un pordiosero, Ud. tiene dos hijos, Ud. tiene una esposa, ella es una mujer delgada, se le dijo cuál era su nombre, y cómo la nombraban”. Eso estaba bien. Y luego cuando lo estaba pasando, se desarrolló una visión. Ahora, eso es cuando el Señor está hablando. Lo otro era lo que el hombre estaba haciendo por él mismo. Eso es lo que Ud. ve en la plataforma, es lo que Ud. está haciendo, no yo. Es la fe de Uds. lo que lo hace.

52 Ahora, luego cuando eso se abrió, yo me fijé y vi al hombre parado frente a mí, él se miraba un poco más gris que cómo se miraba parado allí, y él podía ver, sus ojos estaban abiertos, y se estaba regocijando, y hablando con la gente. Esa es la nota clave. Allí estaba. Yo pensé: “Oh Dios, allí está”.
No hay manera hermanos… Nosotros somos personas sujetas a eternidad y nos vamos a parar en Su presencia todos juntos un día de estos. Quiero decir, cara a cara con Él. No hay manera de explicarlo. Cuando Ud. sabe que va a suceder, allí está. Nunca he visto que falle ni una sola vez.
El otro día, en Waterloo, después que ese grupo de ministros estaba tan en contra mía, y yo estaba orando. Pensé: “Señor, me encuentro en un predicamento, yo no sé qué hacer”. Cientos de personas sentadas allí, tan frío como podía estarlo, parados allí. Y de repente escuché algo. Yo pensé que era un avión pasando por el techo. Voltee a mirar al Dr. Vayle y él estaba mirando el órgano, él pensó que la mujer había puesto en reversa el aire del órgano. Nos dimos cuenta que era un órgano eléctrico. Y esto venía de arriba, como un rugido. Y eso bajo, y mi saco empezó a temblar, barrió por todo el edificio, la gente simplemente se puso blanca y cayeron de espaldas, con sus cabezas para atrás de esa manera. Como un viento recio, solo que no era un viento, era un sonido: El Espíritu Santo moviéndose por el edificio… estremeciéndolo. Y nosotros lo tenemos en cinta.

53 Y yo pensé: “El gran Espíritu Santo no se comporta mal en ningún modo”. Pensé: “Yo nunca lo he visto a Él hacer nada sino lo que está en la Escritura”. Y cuando me fui a la casa, había estado orando: “Señor, ¿en qué parte pudiera estar si el Espíritu Santo actuará de esa manera?”. En san Juan 12 vemos en donde nuestro Señor estaba orando y unos de ellos decían, que cuando el Padre le habló a Él, decían que había sido trueno.
¡Dios todavía vive, hermanos! Y estamos buscando algo qué está más allá en algún lugar, cuando lo tenemos ahora mismo. Esto es. No permitan que se les pase por alto como ha sucedido a través de las edades. Como sucedió en los días de Juan el Bautista, ellos no supieron quién era él. La gente no sabe lo qué es este Espíritu Santo, no es algo en lo que podamos organizar una organización. Lo cual, no estoy criticando eso, hermanos, no es algo de lo que debamos discutir. Es algo para amar y para adorar. No es para que se separen unos de los otros, es para juntarnos unos con los otros. Lo estamos usando como una herramienta. No mejoramos el Reino de Dios cuando nos hacemos diferentes uno del otro. Tenemos que juntarnos nosotros mismos en esto. Entonces el real Espíritu Santo nos traerá eso a nosotros, hermanos. Simplemente tiene que hacerlo, es el mismo amor de Cristo para nosotros.

54 Y noten, en la reunión de la India. Estaba un hombre; lo vi parado allí como una sombra azul. Y cuando la visión me dejó, ¡oh, qué sensación, qué sensación! Supe entonces que tenía que suceder. Tenía que suceder, Dios así lo dijo.
Entonces podía hacer uso de la palabra, entonces yo podía ser el jefe, porque era (Discúlpenme esa expresión) no era yo, pero el Espíritu Santo obrando, Él era el jefe. Si Dios viniera el día de hoy y me mostrara una visión que George Washington va a resucitar del cementerio presidencial, yo invitaría a todo el mundo para que vinieran a ver el acontecimiento; exactamente. Sucedería si Dios así lo dijo. ¿Cómo pudiera fallar? Tengo cuarenta y ocho años de edad, he visto visiones desde que era un niño pequeño de dos años, y nunca ha fallado ni una sola vez. Para mí, es Dios.

55 Si yo no puedo hacer que el mundo lo vea, ¿qué diferencia hace? Ellos en ninguna edad lo vieron. Pero Dios es justo, Él lo manda de todas maneras. Después cuando todo termina, dicen: “Bueno, nosotros no supimos eso. ¿En verdad, esto sucedió? Yo no lo supe”. Oh, sí, siempre ha sido de esa manera. De esa manera es hoy, hermanos, escuchen. Esta es la hora, este es el día. Uds. están buscando algo más allá, y el diablo está tratando de colocar algo allá en otro tiempo, Uds. estarán en el milenio antes de lo que imaginan. Ahora es el tiempo del fin.
Así que entonces cuando esta visión vino y el hombre estaba viendo, luego él estaba todavía parado allí. Dije: “Ahora, a Uds. caballeros”, nos encontrábamos en el templo de los Jains. “Y todos Uds. estaban diciendo que comenzaron antes del Génesis, y qué insuficiente era este Dios, y cómo fue que todos Sus discípulos hicieron esto, aquello y lo otro”, y así sucesivamente. Y dije: “Yo conozco sus pensamientos. Uds. creen que yo estoy leyendo por telepatía, porque eso es lo único que han visto, aquí mismo. Ahora eso es lo que está en sus mentes”. Pero yo digo: “Aquí está un hombre ciego”. Y el hombre acaba de testificar que se volvió ciego, lo cual el Espíritu dijo, que fue hace veinte años por mirar el sol, él adoraba el sol“. Y él ha estado ciego, sus ojos eran tan blancos como mi camisa. Y dije: ”Él ha prometido que si vuelve a ver, él servirá al Dios que le regrese la vista. Él está dispuesto a cambiar“. Y dije: ”Uds. mahometanos, Uds. son los más numerosos [Espacio en blanco en la cinta. Edit.]… vengan aquí y regrésenle su vista a este hombre“. Allí lo tienen.

56 Yo no hubiera dicho eso por nada, hermanos, si Dios no lo hubiera dicho primero, (¿Ven?) en la visión. Dije: “Ahora, vengan y denle su vista”. Y yo dije: “Uds. adoradores de Buda, yo reto al sacerdote del Buda a que venga y le dé su vista. O Uds. Jains, estando hoy en el templo, yo reto a cualquier de sus sacerdotes a que vengan y le den su vista. Y él adorará al Dios que le dé la vista”.
¡Oh, hermano! Ese era el grupo más silencioso, claro que lo era. Y dije: “¿Qué pudieran hacer? Uds. le pueden decir que estuvo equivocado al adorar al sol. Él adorará… Y yo dije: ”Yo creo que él está equivocado. Él está adorando a la criatura… la creación antes que al Creador“. ¿Ven? Dije: ”Yo creo que él estaba errado“. Yo dije: ”¿Qué harán Uds. mahometanos para cambiarlo? Cambiarán únicamente su manera de pensar. ¿Qué si Uds. Jains lo toman? Le cambiarán su forma de pensar. ¿Qué si Uds. budistas lo toman? Uds. le cambiarán su manera de pensar“. Eso es correcto, con psicología.

57 Pero, hermanos, les quiero preguntar algo, ¿qué otra cosa pudiera hacer la Metodista por él que no pudiera hacerlo también la Bautista? Tenemos la misma cosa aquí en América, solo que nosotros adoramos a un solo Dios. Pero todos los Bautistas quieren que todos sean Bautistas, y quiere que todos los Metodistas… Y los Pentecostales quieren hacerlos a todos Pentecostales. La Iglesia de Dios los quieren a todos de su lado. Las Asambleas los quieren a todos de su lado.
¿Qué es? Oh, ellos tienen que ser bautizados de esta, aquello u otra manera, o tienen que decir ciertas cosas, tienen que… ¿Qué es? Psicología. No quiero ser el que hiera sus sentimientos, pero, hermano, tengo que ser honesto, esta pudiera ser nuestra última vez que vayamos… [Rotura de cinta] Es verdad. Y yo dije: “Tenemos la misma cosa en América. Solo de esta iglesia a la otra iglesia. Si la iglesia de Dios no me trata bien, me uniré a las Asambleas. Si las Asambleas no me tratan bien, seré de los Unitarios”. Allí lo tienen. ¿Qué es? Es la misma cosa. Como los paganos, los incrédulos, es verdad. Pongan su ancla en Cristo una vez, quédense allí, eso es correcto.

58 Luego, cuando dije: “Ciertamente, no pudieran hacer algo más por él, ni uno ni el otro, no importa quién sea”. Pero, dije: “Uds. no le pueden dar su vista, Uds. mahometanos, tampoco Uds. Jains, y tampoco pueden los Budistas o ninguno de Uds., le puede dar su vista. Y tampoco yo puedo darle su vista”. Pero yo dije: “El Dios del cielo, que resucitó a Su Hijo Jesús, el cual Uds. piensan que es telepatía, me ha mostrado en visión que el hombre recibirá su vista. Y si no la recibe, soy un profeta falso”.
“Ahora si él la recibe, ¿cuántos de Uds. levantarían sus manos indicando que abandonarán sus dioses paganos? ¿Ven en dónde están parados sus sacerdotes? Cada uno de ellos, se ha quedado en silencio; con razón están callados. Yo estaría callado también, si el Dios del cielo no me hubiese mostrado algo en este momento”. Dije: “Ahora nos daremos cuenta si es correcto o no”.

59 Y todos estaban callados. Tome al pobre hombre y lo jale hacia mi pecho. Dije: “Señor Dios, quien hizo los cielos y la tierra, así como fue en el tiempo de la Biblia, ha regresado otra vez. Sea conocido el día de hoy que Tú eres Dios, y que Tu iglesia prevalecerá en contra de cada puerta del infierno. Así sucederá. Y muchos de estos hombres que están aquí sentados quienes han salido allá afuera a trabajar, pensando que estas cosas pertenecen a otra edad, que sepan que su labor no ha sido en vano. Ellos predicaron de la mejor manera que sabían, bajo esas circunstancias, y predicaron con las cosas que tenían a su disposición. Pero ahora Tú has venido a la escena…”. (Ellos no interpretan la oración, por supuesto).

60 Y al estar orando al Señor, yo lo tenía recargado en mi pecho. Cuando lo separé de mí, de esta manera, él soltó un grito con todas sus fuerzas, corrió y agarró al alcalde de Durban y lo besó. Su vista era tan buena como la de cualquier hombre que está aquí.
¿Entonces qué sucedió? Allí estaba él parado, cayó de rodillas, levantó las manos al aire, y lloró. Miles observándolo. El hombre lo ha testificado aún al Presidente de la India. Lo cual allá en Nueva Delhi, este octubre próximo si yo lo deseo, tienen un anfiteatro allá donde pudiera meter a un millón de personas, en un esfuerzo en conjunto por toda la India.

61 Entonces, yo dije: “¿Cuántos de Uds. aquí recibirán a Jesús como su Salvador personal? ¿Uds. Mahometanos y Budistas y demás?”. Sus manos se levantaron por todas partes, por todas partes. Y causaron una revuelta, me sacaron los zapatos, rasgaron mi… Duré una hora quitándomelos, con la ropa desgarrada, cinco o seis líneas no podían mantenerlos atrás. Ellos se metían por entre sus piernas y demás. Los de la India son supersticiosos: ellos querrán tocarlo a uno o algo como eso, tratando de entrar. Aún las madres arrojaban sus bebés para tratar que recibieran un toque. Tuve que dejar la ciudad al siguiente día porque no pudieron mantenerlos por más tiempo, no había lugar donde ponerlos.

62 Jesús dijo: “Id y predicad el Evangelio”. Eso es correcto. Estamos construyendo escuelas, organizando, educando. Nada en contra de eso, eso está bien, nada en contra. Pero Él dijo: “Predicad el Evangelio”. Él no dijo: “Construyan iglesias”. Él nunca dijo: “Construyan organizaciones”. Él no dijo: “Construyan escuelas”. Él no dijo: “Tengan seminarios”. Él dijo: “Predicad el Evangelio”. Nos dimos la vuelta e hicimos otra cosa. Esa es la razón por la que los paganos están en la condición que están hoy en día. Esa es la razón de estas cosas.
Pero, mis hermanos, el Dios de Abraham, de Isaac, y de Jacob todavía vive hoy. Eso es correcto. Él es el mismo Dios. Eso me recuerda de una cosa que les diré, y entonces me tendré que ir. Si tienen solamente un par de minutos más.

63 Como todos saben, a mí me gusta cazar. El Hermano que está sentado aquí de Columbia Británica Norte… Un día salí de las montañas, con mi barba así de larga, ya se está poniendo gris. Con un viejo sombrero puesto, overoles, y no me había dado un baño en dos semanas, y traía veintiún caballos. Me imagino que yo olía peor que los caballos, sin haberme bañado y todo sucio y sudado. Había estado cazando osos arriba en las montañas. Esas experiencias que he tenido con Dios vivirán conmigo para siempre hasta que muera, a solas.
Estaba en un lugarcito dónde había unan tienda, más o menos la mitad del tamaño de este cuarto; tenían de todo allí. Estaba una mujer joven, como de treinta años, nunca había visto la ciudad en toda su vida, en su vida. Un lugar muy escondido. Me imagino que la única carretera pavimentada sería la de Edmonton, por Edmonton. Eso sería como a cuatrocientas o quinientas millas [643 km. a 804 km.] de distancia. Estando como a doscientas millas [321 Km.], yo creo. Estando a doscientas millas de una carretera pavimentada. Y luego cuando se termina, entonces sigue otra por un largo trecho. Muy arriba a East Pines, en Columbia Británica Norte.

64 Estando parado allá atrás, estaba tratando de jalar el piño de caballos y atando las… Un hombre bajo al lugar, y dijo: “Hola, Hermano Branham”. Ese era él, un granjero. El Señor mostró una visión, lo llamó a la obra, y ahora acaba de regresar de Cuba y va de camino otra vez, al campo misionero.
Y yo estaba en aquel lugar, por la parte Norte, y la dama se acercó, y con toda esa barba y cosas, la dama se acercó y me tocó por la espalda, dijo: “¿No es Uds. el Hermano Branham?”.
Y le respondí: “Sí, señora. ¿Cómo me reconoció?”.
Dijo: “Yo tengo su libro”.
Le dije: “¿Cómo puede recibir un libro hasta acá?”.
Llega dos veces al año el correo en un trineo de perros. Oh, en aquel tiempo grandioso vendrán del Este y del Oeste.

65 En una ocasión muy arriba en las montañas en el Colorado, estaba cazando alces. No para obtener la caza, únicamente para estar a solas con Dios. Uds. pueden quedarse con todo el borde delgado de la Florida que quieran, eso es lo que el hombre le ha hecho. A mí me gusta de la manera que Dios lo ha hecho, (¿ven?) la naturaleza pura.
Me subí muy arriba en las montanas, bien alto. Porque los alces todavía no habían bajado, no había suficiente nieve que los corriera hacia abajo. Me encontraba por lo menos a treinta y cinco o cuarenta millas [56 km. a 64 km.], alejado del ser humano, muy adentro de Bertha Pass y Rabbit Ear Pass, más allá del río Troublesome en donde solía apacentar ganado cuando era muchacho.

66 Hay una cosita que quiero decir aquí mismo al respecto. Yo solía, cuando juntaban el ganado en la primavera, cuando llevaba al ganado al forestal Arapaho… La asociación Hereford pastorea en el valle. Y si Ud. puede producir una tonelada de heno y tiene una marca de la Camara de Comercio, Ud. puede apacentar una vaca en el forestal Arapaho durante el verano.
Así que apacentábamos en el lugar, y nuestra marca era un trípode, un gran diamante… Los de la marca Bar Diamond estaban enseguida de nosotros, los cuales eran los Grimes. Y todos Uds. conocen los Grimes, el hombre de corridas de caballo, él trabajaba con veinte hombres todo el tiempo. Y el nuestro era un negocio pequeño; teníamos el último lugar de la irrigación en la parte Este del Río Troublesome, muy arriba. Así que entonces, Uds. saben, el río está dividido de esta manera y baja del norte, por la ladera este y oeste. Bueno, cuando pastoreábamos allí, unas ciento cincuenta [241km.], doscientos millas [321 km.], por todo ese lugar, pastoreábamos.

67 Así que ellos tenían una cerca divisoria desde la propiedad privada a la propiedad del gobierno. Muchas veces, si me quedaba allí sentado todo el día, observaba cuando estaba metiendo al ganado por allí. Me sentaba con mi pierna alrededor del cuerno de la montura, como todos ustedes saben, observando. Y el inspector se paraba allí contando al ganado a medida que pasaban. Él examinaba el ganado.
Hermanos, él no se fijaba tanto en la marca, sino en la célula de sangre en el ganado. La marca podía pasar, tenía algo que ver, pero era la sangre de la vaca, sin importar que marca tuviera. Si esa vaca no era una Hereford pura sangre, ella no podía pasar al pastizal.

68 Yo creo que de esa manera va a ser en el Juicio. No será si Ud. es de la Iglesia de Dios o las Asambleas de Dios, será la marca de Sangre lo que hará la diferencia. No importa qué clase de marca esté usando, solamente entrarán aquellos que han nacido de nuevo.
Observé allá arriba en las montañas. Llegó una tormenta, y me tuve que esconder detrás de un árbol y permanecí allí un ratito mientras que la tormenta pasaba. Y de repente, después que hubo terminado la tormenta, me asomé un poco por detrás del árbol, durante la tormenta llovía un poco, y después nevaba otro poco, y luego el sol salía y la derretía, y tal vez volvía a llover.

69 Y cuando salí, se había puesto frío, durante el tiempo que estuve escondido en el árbol, y el sol se estaba ocultando en el Oeste. Y el gran ojo se asomaba brillando por este lado, y un gran arco iris atravesó el valle en donde las siemprevivas se habían congelado después de la lluvia. Uds. saben cómo se ve cuando congela en el árbol. Y el sol contra esto había formado un arco iris. Y yo miraba la lluvia…
Mi madre, la madre de mi madre salió de esta reserva de allá arriba. Y al convertirme no me quitó ese llamado del abismo; amo el bosque. Así que, me quedé parado allí y empecé a llorar. Pensé: “Oh, gran Jehová”. Como dije anoche: “Él guía mis pasos con Su mirada”. Así que entonces, allí estaba Él mirando. Allí pensé: “Sí, el sol está muriendo en el Oeste, el día ha terminado, el arco iris representa el pacto, estamos en el tiempo del fin”. Ud. mire a cualquier parte y podrá ver a Dios, si mira cuidadosamente por un ratito. Ud. puede verlo a Él en su hermano que no le cae muy bien, si tan solo mira. Ud. lo puede ver a Él en la organización que no le gusta, si mira alrededor, eso es todo. Él estará allí, así que no se preocupe.

70 Y luego yo observé eso y empecé a llorar. En un momento después, escuché a ese viejo lobo aullando allá arriba de la montaña, y su compañera respondiéndole muy abajo. Uds. saben lo que David dijo: “Cuando un abismo llama a otro abismo”. Un abismo llamando a otro abismo. Escuché al viejo alce bramando. La tormenta los había separado. A través de todo el soplar del viento, la madera cayendo, el alce se había quebrantado. Ellos se estaban bramando uno al otro para juntarse.
La compañera del lobo estaba llamando: “Juntémonos de nuevo”. El ojo del sol estaba llamando al arco iris: “Juntémonos de nuevo”. El Espíritu llamando a la iglesia: “Juntémonos de nuevo. Vamos a unirnos”. Dios estaba allí.

71 Y mientras que yo estaba allí adorando, oh, empecé a correr y a dar vueltas y vueltas alrededor del árbol tan fuerte como podía. Solo para dar rienda suelta a mi sentir, gritando tan recio como podía, movimiento mi mano. Ud. hubiera pensado que era un santo-rodador, de seguro, si alguien me hubiera visto. Pero, o tal vez que estaba demente, corriendo y dando vueltas y vueltas alrededor del árbol. Pero estaba adorando a Dios. Yo lo había visto, todo está llamando. Un abismo llama a otro abismo. Como el Espíritu ahora, llamando a la iglesia, llamándolos a Su Cuerpo: “Juntémonos. Estemos ahora juntos, el sol se está ocultando, es más tarde de lo que piensas. Juntémonos”. [Una exhortación es dada por alguien en la audiencia] Amén.
¿En dónde habló el Espíritu? Cuando el arco iris… el sol llamó al arco iris, cuando el lobo llamó a su compañera, cuando el alce llamó a su compañera. Jesús está llamando a Su compañera, la iglesia. Dios les bendiga hermanos. Estoy aquí hombro a hombro con Uds. ante el Trono de Dios para ayudarles de cualquier manera que pueda hacerlo. Yo soy su hermano.
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