OBRAS DEL MENSAJE


La Reina Del Sur
Greenville, South Carolina. E.U.A
58-0620
1 Muchas gracias, Hermano José. Gracias, Hermano. Pueden tomar asiento. Es un privilegio estar aquí esta noche, pero no podemos quedarnos el tiempo suficiente, vamos de entrada por salida. Y me ha tocado escuchar al Hermano José llamarme a la plataforma en muchas ocasiones, y yo le jaló el saco y demás para evitar que él diga de mí todas esas cosas, pero él de todas maneras las dice. Yo prefiero darle a una persona un pequeño capullo de rosa ahora que una corona de flores después que ha partido.
2 Y a la convención me gustaría decirles… no solamente porque él está sentadoaquí, eso sería a manera hipócrita. Pero José Boze ha sido de los mejoresamigos que he tenido. Exactamente. Él es un hermano maravilloso; lo encuentrojusto, honesto, tan honesto como puede serlo, y un hombre verdadero que ama a Dios.No estoy diciendo eso por tan amables elogios que dice, pero lo digo porexperiencia, porque yo sé de lo que estoy hablando. Y él muy pronto va a dejarChicago, y van a perder a uno de los mejores hombres que alguna vez haya venidoa Chicago, el día que José Boze deje el lugar.
3 Y en verdad que he apreciado todo el compañerismo que tuvimos en Chicago y las grandes reuniones que hemos tenido juntos. Sólo Dios sabe lo que ha significado. Y un día en el mundo del más allá donde el tiempo ya no será más y la eternidad se empalmará con ello, hablaremos de todo esto, José, de las grandes cosas que han sido hechas. Tiene una linda familia, lindos hijos, linda iglesia, lindos miembros y muy buena predicación. Todos solían decir: “Si el Hermano Branham no está en Jeffersonville, entonces ha de estar en Chicago, con Mattsson-Boze, o en Shreveport, Louisisana, con Jack Moore, me encontraba en una u otra parte, yendo y viniendo. Porque los dos eran mis buenos amigos, y en cuanto tenía una noche disponible en alguna parte, uno de ellos me tomaba; antes de que pudiera ir con el otro, y el otro me tomaba. Así que déjenme decirles… Y yo decía: ”Hermano, tengo otros finos hermanos que tengo que visitar aunque sea un ratito, Uds. saben, y hablar con ellos.
4 Y en verdad que quiero decir que aprecio el privilegio que tengo de hablar en esta convención. Este grupo representa por lo que yo me paro: un compañerismo con todos los hombres. Independientemente del credo, color o raza, o lo que pudiera ser, tenemos compañerismo, sin barreras denominacionales, solo un grupo de hombres con quien tener compañerismo. Si Ud. es Metodista, Bautista, Presbiteriano, es en la naturaleza del Evangelio Completo. Pero si Ud. es un Metodista y quiere tener compañerismo con ellos, vean si acaso los rechazan. Bautistas, Presbiterianos, lo que pudieran ser, para ellos eso no hace ninguna diferencia. Ellos tienen una mano extendida, un buen apretón de manos, eso me gusta. Y eso es lo que yo creo que el Señor ama también, es que todos Sus hijos tengan compañerismo.
Y ahora quiero pedirle disculpas a los de Greenville y a los de la reunión, por haber llegado ante Uds. tan cansado. Y cuando uno está cansado no está en su mejor momento. No he parado desde Navidad, ha sido constante. En la mañana estaré saliendo directamente hacia Green Pines, yo creo… Southern Pines, Southern Pines, Carolina del Norte, creo que es así. Southern (¿Eso debiera estar en Carolina del Sur, no es así?)… Southern Pines, Carolina del Sur. Y estaré allá cuatro días, y después de allí a Philadelphia a la Convención Internacional de los Hombres de Negocios del Evangelio Completo. Y se llevará a cabo en Philadelphia, Pennsylvania, comenzando… Estaré hablando (Me imagino que yo hablaré) en el desayuno de la mañana del día veintiocho. Y luego, creo, la convención da inicio el día primero. Y después he de encontrarme con mi buen amigo Oral Roberts, y Tommy Hicks, y con muchos más hermanos en esta convención de hermanos ministros.
5 Billy me acaba de decir que levantaron una ofrenda de amor. ¿Es eso cierto? Una ofrenda de amor para mí. Aprecio eso. Yo no vine por eso, nunca pedí eso. Nunca he levando una ofrenda en toda mi vida. Nunca he levantado una ofrenda. He estado ministrando por veintisiete años, y nunca he levantado una ofrenda en mi vida, o nunca he tenido ni un centavo de salario en mi vida. Y solamente vivo de las limosnas de la gente.
Trabajé diecisiete años de guardabosques y como eléctrico, en la compañía de luz pública y pastoreaba el Tabernáculo Bautista en Jeffersonville, recibiendo el diezmo que pudieran dar, nunca ni siquiera me lo enviaban, pasaba directamente por la iglesia, y construimos la iglesia y demás. Y pagué diezmos y ofrendas a la iglesia, diecisiete años sin un centavo. Y desearía tener un trabajo al cual ir con pico y pala, o martillo, o algo por el estilo, es en lo único que tengo la suficiente iniciativa, en hacer un hoyo o algo parecido de trabajo, algún trabajo eléctrico, y así no tener que levantar ofrendas en ningún momento. Si pudiera hacerlo, lo haría gustosamente. Ya no soy tan joven como lo era entonces.
6 El otro día fue mi cumpleaños, y veamos, creo que cumplí… Mi esposa está sentada aquí, así que tengo que tener mucho cuidado, creo que cumplí veinticinco. Cumplí un poquito más de los veinticinco, nací en 1909, así que eso me hace tener un poquito más de veinticinco, ¿no es así? ¿Un poquito más de veinticinco años? Así que recibiré comentarios por eso.
Recuerdo que una noche… Ella siempre bromea conmigo de esto. Tuvimos un tiempo muy apretado, cuando yo una vez casi levantaba una ofrenda, no podíamos hacer que las cuentas nos salieran bien. ¿Alguna vez han llegado a eso? Y así que le dije: “Querida, voy a levantar una ofrenda esta noche”.
Ella dijo: “Voy a ir y voy a mirar cómo lo haces”. Así que ella se sentó.
Y yo dije: “Amigos, voy a levantar una ofrenda, estoy con un presupuesto un poco ajustado. Si traen sus diez centavos, o quince centavos pueden echarlos y si me ayudan a salir de este inconveniente, se los agradecería”. Dije: “Tío Jim Wiseheart (uno de los diáconos)”, le dije: “¿Podría tomar mi sombrero?”. Ni siquiera teníamos un plato de ofrenda. Él fue y tomó mi sombrero. Una mujercita, que solía sentarse ahí abajo a mi derecha, siempre oraba por mí. Esta noche ella se encuentra en el cielo. Ella traía puesto uno de esos pequeños delantales que tenían una bolsita por dentro. ¿Cuántas mujeres de aquí del Sur los han visto? Seguro.
Mi abuela solía usar uno; ella colocaba allí su pipa y tabaco en la parte interna, una pipa larga llamada de arcilla. ¿Alguna vez han visto una? Seguro, mi abuela tenía una. Los hombres conocidos llegaban, y ella la escondía allí adentro y con su dedo la detenía, y luego, para evitar quemar el delantal hasta que… No le interesaba mucho que se le quemara la mano, Uds. saben.
7 Pero esta anciana mujer metió la mano, y tomó uno de esos monederos que arriba cierran a presión, y empezó a buscar esas monedas de cinco centavos; yo no podía hacer eso. “Oh”, dije: “Solo estaba bromeando”. Eso me hubiera perseguido el resto de mi vida, si hubiera tomado las monedas de cinco centavos de la mujer. Yo dije: “Solo estaba bromeando, para ver lo que iban a decir”. Y el tío Jim parado allí con mi sombrero en la mano, dijo: “¿Qué quieres decir, Billy?”.
Le dije: “Cuelga mi sombrero, tío Jim. Solo estaba bromeando con Uds.”.
8 Un hombre anciano solía venir a mi casa, andaba en bicicleta. Él vino de Benton Harbor, tenía cabello y barba larga. El viejo Hermano Ryan, muchos de Uds. deben haberlo conocido. Y el montaba una vieja bicicleta por el lugar y se había rendido. Así que me la regalo… No que se haya rendido; simplemente estaba gastada. No estaba descarriada; solo gastada. Así que la dejó de usar y me la regaló. Y me fui a la tienda de diez centavos, y compré una lata de pintura y la pinté, y la vendí. Al final obtuve el dinero y después de todo no tuve que levantar una ofrenda. Así que, esa ocasión fue cuando estuve más cerca de levantar una ofrenda.
Ahora, el dinero que se me da, yo lo colocó, cada centavo que puedo, y todo lo que sé, a lo mejor de mi conocimiento, para el Reino de Dios. Tengo tres hijos que alimentar y una esposa. Tenemos muchos gastos. Mis gastos en casa ascienden a cien dólares diarios en mi oficina. Ud. dirá: “Eso es mucho dinero, Hermano Branham”. Eso es poquito comparado con cualquier evangelista en el campo.
9 ¿Cuánto creen que Oral Roberts tiene que recibir diariamente? La última vez que supe, eran siete mil, creo que ahora anda alrededor de diez, diez mil dólares diarios. ¿Cuánto creen que Billy Graham recibe diariamente? Escuché en una ocasión que es de un aproximado de veinticinco mil el minuto, en la televisión creo que era, y en su radio, se necesita mucho dinero.
Pero yo mantengo mis reuniones pequeñas; nunca trato de hacerlas grandes, o de tener un gran programa, donde tenga que estarle rogando a la gente por dinero. Cuando llegue a eso, yo cerraré la Biblia y me iré de regreso a mi Tabernáculo, ¿ven? Nunca he tenido que hacer eso; que Dios me ayude a nunca hacerlo. Nunca tengo programas grandes, para así poder ir a una iglesia de diez personas y llevar a cabo un avivamiento. O si el Señor quiere que les predique a cien mil personas, Él envía a alguien en el camino para cubrir los gastos, y así yo ir y predicarles a cien mil. Así que es de esa manera como vivimos. Por lo tanto no tenemos que tener dinero. Sólo un poco.
10 Y así que ahora, el Señor bendiga a cada uno de Uds.; estoy feliz de haber estado aquí en Greenville. Y uno de sus pastores se encontró conmigo en las escaleras hace un momento, y me hizo la invitación a su tabernáculo. El Hermano Bigsby, creo que es. Vino de su delegación que está aquí abajo en alguna parte, Charlotte, creo que de allí es. Y están todos unidos… [Alguien dice: “Columbia”.] En Columbia, están todos reunidos allá para un gran avivamiento…
Acabo de recibir noticias desde Madison Square Garden de Nueva York, que la gente de habla hispana llenarán el lugar cada noche, por diez noches consecutivas. Hay aproximadamente ciento setenta y cinco mil Pentecostales de habla hispana en Nueva York, ¿ven? Ni una persona blanca estará allí, los de habla hispana llenarán el Madison Square Garden, y pagarán por diez noches consecutivas, solo para que vaya a la reunión. Todos alrededor están llamando, y aquí me encuentro cansado y desgastado. Hermanos, oren por mí.
11 Tengo que dejar este mundo un día de estos, pero quiero dejarlo con un corazón verdadero, haciendo lo mejor que puedo para el Reino de Dios, y aprovechar el tiempo; de esa manera me quiero ir. Que el Señor nos ayude, y colocar a mi pequeño José, mi hijito que está aquí, en mi lugar para que continúe con el ministerio si el Señor tardare.
Ahora, esta noche estamos terminando la convención. Creo que el próximo año será en Evansville, allá en Indiana. Tengo un primo hermano en ese lugar. El Sr. Bivard tiene una gran iglesia de las Asambleas de Dios que cubre casi el espacio de una cuadra. Y espero estar allá en la convención del próximo año. Dios les bendiga, hermanos, sean de buen ánimo. Y Uds. han tenido una muy buena convención, y Dios les ha bendecido. Y por lo tanto que Sus bendiciones continúen en cada uno de Uds., y que sus ministros crezcan y que sean cada vez más y mejores todo el tiempo, es mi sincera oración. Dios le bendiga, y a cada otra iglesia que esta alrededor de Greenville y demás, que se les pueda dar lo mejor del Reino, es mi más sincero deseo y oración.
12 El Hermano Mercier y el Hermano Goad están aquí en algún lugar, y esta es la noche de clausura; ellos tienen las cintas de las reuniones, y los sermones, y los mensajes en ambos: discos y cintas; los libros y las fotografías están en la mesa en la parte de atrás. Si gustan obtenerlas, nosotros no… Ese no es algún mecanismo para obtener dinero que tengamos, yo le compro esos libros al Hermano Gordon Lyndsay por menos de cuarenta centavos, al comprarlos por los miles. Para cuando los pago y los mandó alrededor… Si yo los vendiera al mismo precio que los compro, perdería dinero en ellos. Y cualquiera que esté aquí que sea pobre y que quiera uno de los libros y que no tenga dinero para comprarlos, pueden llevárselo de todas maneras, yo pago. La fotografía, o cualquier otra cosa… La fotografía tiene derechos reservados y yo tengo que pagar por esas. A medida que las van imprimiendo las vamos colocando en el estante y las vendemos. En nada obtenemos ganancias. Queremos que vengan convertidos a Jesucristo; esa es nuestra meta, los convertidos. El Señor les bendiga.
Hace unos momentos estaba buscando… Mi esposa estaba buscando aquí a una amiga, a la Sra. Downing de alguna parte de Tennessee, y se supone que iban a estar en la reunión, y no sé si Meda la encontró o no. Y si ella está aquí, bueno, ella la está buscando, Sra. Downing, donde quiera que se encuentre.
13 Inclinemos nuestros rostros ahora solo por un momento para orar antes de traer la Palabra. ¿A cuántos les gustaría ser incluidos en la oración? ¿Podrían levantar su mano a Cristo y decir: “Ten misericordia Dios, estoy aquí ahora, y estoy en necesidad, y ayúdame Tú esta noche, Tú conoces mi necesidad?”.Dios les bendiga, en todas partes.
Padre Celestial, te damos las gracias por todo lo que hemos visto, escuchado, y sentido, durante esta convención. Y pedimos que Tus bendiciones descansen sobre este grupo de hombres, quienes se han propuesto en su corazón no contaminarse con las cosas del mundo, sino predicar el Evangelio inadulterado del Señor Jesús. Bendícelos en sus esfuerzos. Bendice a las personas que les permitieron usar este salón, y realizar la convención, y a todas las iglesias, al laico, y a la gente que ha puesto sus ofrendas para hacer todas estas cosas posibles. Gracias por todos ellos, Padre.
14 Y ahora, pedimos que Tú nos des esta noche una de las más grandes bendiciones que hayamos tenido desde que hemos estado a Tu servicio. Háblanos a través de Tu Palabra escrita; que sea manifestada a través del Espíritu Santo. Abre las páginas, Señor, e interprétanos la Palabra, mientras en humildad tenemos hambre y sed de justicia.
Salva a aquellos, Señor, que han sido ordenados a vida eterna; que el Espíritu Santo hable especialmente en sus corazones esta noche, y este pueda ser el tiempo en que ellos escuchen el llamado de la puerta y puedan abrir. Sana al enfermo y al afligido; y que esta pueda ser una gran noche. Y que no quede ni una sola persona débil en nuestros medios cuando el servicio haya terminado. Que nos podamos ir felices y regocijando, confiando que nos podamos ir diciendo como aquellos que venían de Emaús: “¿No ardían nuestros corazones en nosotros mientras Él nos hablaba por el camino?”. Porque lo pedimos en Su Nombre y para Su gloria. Amén.
15 Al andar a las carreras, tan rápido como me es posible, algunas veces tengo que leer un texto que ya he leído en otra ocasión, y no tengo mucha oportunidad de estudiar, y al sacar un pequeño contexto, normalmente no es de la misma manera en que lo hablé antes. Yo pudiera tomar un texto, o algún otro ministro, al cual el Espíritu Santo ha ungido, y predicarlo por cien años y cada vez hacerlo de manera diferente, a como el Espíritu Santo guíe.
Pero esta noche… El pastor Mattsson estuvo en mi campamento el día de hoy, y él dijo… Le pregunté: “Hermano Mattson, ¿cree Ud. que la gente desea que ore por los enfermos otra vez esta noche?
Él dijo: “Definitivamente, Hermano Branham”.
Yo dije: “Billy, tú y los muchachos deberían ir allá y repartir entonces unas tarjetas de oración”, y dije: “porque yo no sé si anoche continuaron con la línea de oración para hacerlos pasar a todos o no. De todas maneras, reparte otra vez unas tarjetas de oración. Aquellos que las tengan, si quieren recibir otra, dáselas, oraremos esta noche otra vez”.
16 Ahora, quiero que recuerden que por lo que estamos tratando de contender es: Jesucristo no está muerto sino que está vivo, y Él es el mismo hoy como lo era Él cuando caminó en Galilea, solo que Él no está en un cuerpo corporal sino en el cuerpo de Su iglesia, obrando a través de cada miembro tal como Él les ordenó que lo hicieran. ¿Creen Uds. eso? Por lo tanto, no será por la imposición de manos.
Y quiero decir esta noche… ¿Cuántos de mis amigos que están aquí son de otra ciudad? Veamos sus manos. Bueno, eso es maravilloso, el noventa por ciento de la congregación; eso está muy bien.
17 Ahora, viene un cambio en mi ministerio. ¿Y cuántos…? ¿Habrá uno aquí que recuerde cuando recién empecé en el campo misionero? Veamos sus manos. ¡Oh, vaya! Hay varios. ¿Recuerdan como se me fue dado por el Ángel del Señor, el colocar mi mano izquierda sobre la persona que estaba parada enferma, y no usaba mi propia voz, y les hablaba y les decía lo que estaba mal con ellos? ¿Se acuerdan de eso? Y se acuerdan, que les dije que el Espíritu Santo me dijo aquella noche cuando yo hablé con Él, que llegaría a suceder. Y dijo: “Entonces si eres sincero, llegará a suceder que conocerás los secretos mismos del corazón”. ¿Cuántos de los que estuvieron en mis primeras reuniones recuerdan cuando les dije eso antes de que llegara a suceder? Levanten su mano en alto. Eso es bueno. Ahora, ¿Llegó a suceder?
Después Él dijo: “Si continuas siendo sincero y humilde, irá aumentando cada vez más y más”. Y miren, este ministerio ahora dará un paso más arriba, a otra esfera, en donde irá más allá de lo que es ahora. Yo no sé exactamente qué es, pero he sido advertido por el Espíritu Santo a terminar rápidamente mis reuniones (La última que tengo será en Philadelphia), y me iré a las montañas y esperaré en el Señor para ver hacia cual rumbo conducir este ministerio. Cuando vuelva a salir, será en un nuevo ministerio. Este ministerio nunca cesará; este ministerio continuará. La primera etapa continuará; seguirá siendo la misma.
18 Dios da dones, Él nunca quita los dones. El don de Ud. permanece, si Ud. es honesto con lo que tiene, Dios tomará otros talentos y los seguirá derramando sobre eso, si tan solo permanece Ud. subiendo. Él siempre lo ha hecho. Como en la Edad de Lutero a la edad de Wesley, a la edad de Pentecostés, y así continuará y continuará, no hay límite. Dios continúa haciéndolo. Así que oren por mí, porque necesito mucho de sus oraciones.
19 Ahora, deseo leer en esta noche en San Mateo el capítulo 12, el versículo 24, para un pequeño contexto, si el Señor lo da. Hablaré apresuradamente y tendremos la línea de oración, simplemente una palabra de Dios significará más que un predicador parado aquí en la plataforma predicando por años. Y quiero decirles: “Estos pañuelos, oraré por ellos. Pero primero quiero, después que termine el mensaje, quiero asegurarme que el Ángel del Señor esté cerca, (en la unción), antes de orar por sus pañuelos. Quiero estar seguro de eso. Si fuese mi madre la que estuviere enferma, o mi bebé la que estuviere enferma, yo quisiera lo mejor que Dios tuviera por realizar. Y lo que Ud. quiere que otros le hagan, eso debe hacer Ud. con ellos. Y si Uds. no tienen pañuelos aquí, solo escríbanme a Jeffersonville, yo les mandaré uno, gratis, sin cargo en ninguna cosa. Esta es la lectura de la Escritura si quieren ir a Ella.
La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí más que Salomón en este lugar.
Ahora, que el Señor añada Sus bendiciones a la lectura de Su Palabra.
20 Jesús recién había estado reprendiendo las ciudad donde había estado, y en donde había hechos grandes milagros, y la gente no se había arrepentido. ¿Creen Uds. que la historia se repite? Ciertamente, así sucede. La historia lo prueba. ¿Y qué creen que Él estará pensando esta noche, mientras Él observa ahora sobre Greenville, así como observa Nueva York, Chicago, y muchas de las grandes ciudades por todo el mundo en donde Sus poderosas obras se han mostrado y la gente continuamente transita en el pecado e incredulidad? Y Él los estaba reprendiendo y diciendo cuál sería su destrucción.
Y algunos de Uds. historiadores inteligentes, si pudieran ver atrás en la historia y ver la Palestina del tiempo presente, cada ciudad que Él maldijo se hundió. Y cada una que Él bendijo todavía permanece, igual como Él lo dijo en esta Escritura, en este mismo capítulo, y en el capítulo anterior del que acabamos de leer. Él dijo: “Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta el infierno serás abatida; porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy”.
21 Si se hubieran hecho los milagros… Y vean, las obras de Dios habían sido manifestadas, pero la gente las había rechazado, y le habían llamado a Él Belcebú. Como leímos anoche las obras que Él hizo y cómo las hizo. Y unos cuantos versículos atrás de donde leí hace un rato, encontramos que los Fariseos le habían llamado a Él Belcebú. Ahora, ellos no lo dijeron en voz alta; el diablo es demasiado listo para hacerlo así. Ellos nunca lo dijeron en voz alta, pero lo pensaron en sus corazones, y Jesús percibió sus pensamientos. ¿Es eso lo que la Escritura dice? Ellos nunca dijeron: “Este tipo es un Belcebú”. Pero lo dijeron en sus corazones, y Jesús captó eso. Esa es la razón por la que lo catalogaron como adivino o un espíritu del maligno. Él percibió sus pensamientos.
22 Ahora, sabemos que hay aquello de lectura de la mente, así lo llaman, o adivinación. ¿Qué es un adivino? La adivinación es del diablo. Y no es nada más que un don pervertido. Así como toda la injusticia es la justicia pervertida. ¿Alguna vez han escuchado de un adivino predicando el Evangelio y salvando a las almas? ¿Alguna vez han escuchado de un adivino llevando a cabo servicios de sanidad y haciendo las obras poderosas de Dios, trayendo almas al arrepentimiento? “Por sus frutos los conoceréis”.
Jesús estaba predicando del Reino de Su Padre y llamando convertidos a Él mismo y al Padre. Y ellos dijeron, que debido a que Él podía percibir sus pensamientos, con el don real de Dios, lo hicieron un don pervertido, y Él les dijo: “Llamar al Espíritu de Dios una obra inmunda nunca les será perdonado cuando el Espíritu Santo venga”.
Así que Él fue muy claro en lo que les dijo. Así que tengan cuidado, amigos, al decir algo de lo que Dios hace, porque es algo muy peligroso caer en las manos del Dios vivo. Si Uds. no lo entienden, solo manténganse quietos, no digan nada. Digan: “Señor, hazme humilde para que pueda entender”. Vengan con esa clase de actitud; no se vayan con la corriente de la multitud y diciendo lo que Uds. opinan. Escudriñen las Escrituras; vean como obra, la naturaleza de ella, y vean si es de Dios o no. Si es de Dios, quédense con eso. Si no es de Dios, aléjense de eso. Si no es Escritural, entonces no es de Dios.
23 Así que Él se había referido a ellos. Y nosotros sabemos que en cualquier edad, y a través de cada edad, Dios siempre ha tenido Sus testigos en la tierra; Él nunca se ha quedado sin un testigo. Y nunca estará sin un testigo. Y cuando Dios manda un don a la tierra, y la gente lo rechaza, esa generación entra en caos de negrura, en oscuridad, al rechazar a Dios. Porque Dios juzga esa generación por la manera en la que ellos juzgaron Sus dones
Miren, Jesús fue el don más grande de Dios. Y Él estaba tratando de decirles que ellos habían rechazado Su mensaje. Ellos rechazaron… Sodoma rechazó el mensaje de los Ángeles. Y en la edad de Noé, esa edad rechazó el mensaje de Noé. Y luego Él empezó a referirles a unos que sí lo aceptaron, y Él lo ilustró. Y Él dijo: “Entonces toda generación que recibió el don de Dios… o, el mensaje de Dios, esa generación siempre prosperó y llegó a ser una gran generación”. Es la actitud que Ud. toma frente a cualquier don Divino de Dios lo que trae el resultado que obtendrá.
24 Qué si Martha, cuando salió al encuentro de Jesús a la muerte de su hermano Lázaro… Ahora, aparentemente ella tenía el derecho de reprenderlo y de decir: “¿Por qué no viniste cuando te mandamos llamar? Mi hermano estaba enfermo, y él tenía necesidad de Ti. Y nosotros nos habíamos salido de la iglesia; le dimos la espalda a nuestros viejos amigos, porque creímos en Ti. Y te seguimos, y fuimos excomulgados de nuestras sociedades, porque teníamos confianza. Y justo cuando te necesitamos más, Tú nos rechazaste”. Aparentemente eso hubiera sido muy justo.
Pero toda persona que viene a Dios tiene que ser primeramente probada. Y su fe tiene que ser probada. Por lo tanto si ella hubiera llegado con esa clase de actitud, el milagro nunca se habría efectuado. Pero sin duda, ella había leído sobre la mujer sunamita, cómo ella abordó a Elías. Así que ella abordó a Jesús de la misma manera. Si Dios estaba en Su profeta, de seguro Él estaba en Su Hijo.
Y ella dijo: “Señor (Su título correcto), si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto”. Eso en verdad que ganó favor ante Dios. Ella lo reconoció sin importar lo que Él había hecho. Ya sea que Él haya venido o no, eso no tenía nada que ver al respecto. Ella dijo: “Señor (le dio a Él Su título), si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Aun ahora, yo sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá”. Allí lo tienen.
25 Tal vez Uds. han entrado a todas las oficinas de los doctores que hay en Greenville. Tal vez han ido a todas las clínicas, y cada doctor les ha dicho que ese cáncer los va a matar. Pero si Uds. toman la actitud correcta ante el don de Dios, el Espíritu Santo que está aquí esta noche, y dicen: “Aún ahora, Señor, el doctor me desahució; no queda nada; pero aún ahora, Señor, que estás sentado a la diestra de Dios, todo lo que pidas al Padre, Él te lo concederá”. Algo tiene que suceder.
Fíjense en Jesús, lo que Él hizo. Él dijo: “Tú hermano resucitará”.
Ella dijo: “Sí, Señor, él era un buen muchacho; él resucitará en el día final”.
Él dijo: “Pero Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en Mí, aunque esté muerto, vivirá: y todo aquel que vive y cree en Mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?”.
Ella dijo: “Sí, Señor: yo he creído que Tú eres el Hijo de Dios que había de venir al mundo. Ya sea que hayas venido a mi llamado o no; eso no tiene nada que ver con eso; yo he creído que Tú eres el Hijo de Dios que había de venir al mundo”. Eso lo concluyó; fue la manera en que lo abordó. Es la manera como Uds. lo abordan. Es la manera cómo abordan a Cristo lo que hace la diferencia.
26 Y Jesús dijo, refiriéndose a los días de Jonás, Él dijo: “Los hombres de Nínive le levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán, porque ellos se arrepintieron con la predicación del profeta Jonás”.
Ahora, muchas veces hemos llamado a Jonás un profeta descarriado y nos referimos a él diciendo que casi ni se sabía el abecedario, en lo que concierne a conocer a Cristo, y lo echamos a un lado. Bueno, permítanme decirles algo; están equivocados, Jonás fue un siervo verdadero y genuino de Dios, siguiendo cada movimiento del Espíritu Santo. Pues, cuando él comenzó a ir a Nínive, Dios lo había enviado a Nínive. Pero aparentemente él tomó el camino que tenía menos obstáculos; se fue a Tarsis. Eso no fue providencial, esa era la manera en la que Dios haría algo.
27 Si un hombre bueno que sirve a Dios… Y las Escrituras no pueden ser quebrantadas: “Los pasos del justo son ordenados por Jehová”, y nada puede cambiarlo. Y “Sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien”. Ese barco fue puesto allí por Dios de la misma manera que el pez fue preparado para él. Jonás allá en el océano, era tan honesto y justo aunque no haya ido al lugar donde Dios le dijo, pero en todo estaba Dios obrando. Observen cómo Él lo hizo.
Él le ató las manos por detrás y lo aventó al océano. Un pez merodea por el agua hasta que encuentra su carnada, su presa, come y se va al fondo, y descansa sus aletas en el fondo del agua. Uds. que son pescadores saben eso. Uds. mujeres lo saben por sus pececitos dorados. Y esta ballena, salió del agua, y de un gran bocado se tragó a este ministro hasta llegar a su vientre y se fue al fondo del mar, y descansó sus nadadores.
28 Muchas veces he pensado: Si tomamos a las personas… tal vez tengan un tumor, o están sordos de un oído, o lisiados, o algo, ellos creen que su caso es imposible. Y siguen buscando; se ora por ellos una noche… Si pasa Oral Roberts; van para que se ore por ellos, dicen: “Bueno, mi mano nunca se puso mejor”. Luego pasa el Hermano Allen: “Mi mano no se mejora”. Uds. están buscando en el lugar equivocado. Como dice la vieja expresión sureña, cuando solíamos cazar mapaches: “Le está ladrando al árbol equivocado”.
29 Noten, Jonás nunca se fijó en esas cosas. Las personas se fijan en sus síntomas, pero Ud. no debe mirar los síntomas; deben mirar la promesa.
Ahora, Jonás estaba en el vientre de la ballena, con el vomito hasta las rodillas, con algas alrededor de su cuello, a cualquier parte que volteaba, miraba el vientre de la ballena. Y estaba en el fondo del mar, con un mar tormentoso dentro del vientre de una ballena, con sus manos y pies atados, y a cualquier lugar que miraba era vientre de ballena. No hay ni una sola persona aquí esta noche en esa clase de condición, o la mitad de eso.
¿Y saben lo que Jonás dijo al respecto? Él dijo: “Son vanidades ilusorias, ni siquiera las miraré. Pero una vez más miraré hacia Tu santo templo, oh Jehová”. Y cuando él lo hizo, creyó.
30 Cuando Salomón dedicó ese templo dijo: “Señor (en su oración), Señor, si Tu pueblo estuviere en problemas en cualquier lugar, y mirare hacia este lugar santo, entonces oye desde el Cielo”. Y ese predicador creyó que Dios contestaría la oración de Salomón.
Y si Jonás bajo esa condición, podía mirar hacia un templo que había sido edificado por un hombre y a la oración que había sido hecha por un hombre que después se descarrió, ¡Cuánto más debiéramos nosotros bajo la condición presente dejar de mirar nuestros síntomas y mirar hacia el Trono de Dios donde Jesús se sienta a la diestra del Trono de Dios, por medio de un Templo que fue hecho por Dios con Su propia Sangre para validar cualquier cosa que confesemos: orando por nosotros, para hacer intercesión en base a nuestra confesión, a la diestra del Padre!
31 Observen esta ballena. Dios le hizo algo a la ballena; llevó a Jonás por tres días y noches hasta llegar a Nínive. Ahora, me ha sido dicho que la gente de Nínive era pagana, y que adoraban al dios del mar y a diferentes dioses. Y el dios del mar era una ballena, porque era la criatura más fuerte del mar. Y casi toda la gente del lugar pescaba para su sustento.
Y cuando los pescadores se encontraban allá con sus redes, aquí venía una ballena dirigiéndose directamente a la ribera, y abrió su boca, sacó su lengua y el profeta salió caminando de la boca del dios, con razón se arrepintieron. Un predicador saliendo del vientre de una ballena, saliendo por la boca, para predicar el Evangelio. Si el dios de ellos liberó al profeta, seguramente ellos le prestarían atención. Dios obra de maneras misteriosas, y en potentes maravillas. Eso no fue providencial. Dios tenía todo eso programado. Él sabía exactamente lo que iba a suceder. Y luego la gente vio que su dios se fue a la orilla y escupió al profeta en la ribera, de seguro que ellos lo escucharían. Porque vino directamente de su dios, lo que ellos creían que era la ballena, el dios del mar.
32 Y cómo Dios se mueve, y cómo esa gran ciudad que no diferenciaba un caballo de un burro, ni la mano izquierda de la derecha. Y ellos se arrepintieron en la predicación de Jonás. Y Jesús dijo: “Uno más grande que Jonás está aquí”. Gente ignorante y sin letras se arrepintieron a la predicación de Jonás, y Él dijo: “Uno más grande que Jonás está aquí”. Pero Él dijo: “Así como Jonás estuvo en el vientre de la ballena por tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre tres días y tres noches en el corazón de la tierra”. Recuerden, ellos solo le preguntaron a Él, después de todas las señales que Él había hecho, Él profetizó. Allí está otro pensamiento muy bueno.
Noten lo que Él hizo. Él dijo: “Una perversa… o, ”la generación perversa y adúltera demanda estas señales. Y solamente se les será dada una señal, y esa será la señal como Jonás que estuvo en el vientre de la ballena“. Por lo tanto la generación perversa y adúltera es esta generación en la cual estamos viviendo ahora, una generación adúltera. La historia se ha vuelto a repetir. Y fue dicho que se les daría la señal de la resurrección.
¡Y hermano y hermana, estamos viviendo hoy para ver directamente el testimonio de la resurrección de Jesucristo llevando a cabo las mismas cosas que Él hizo cuando estuvo aquí en la tierra! Él lo profetizó.
33 Después Él los refirió a la edad de Salomón. A Salomón se le fue dado un gran don. Y lo bueno de la edad de Salomón, fue que toda la gente se reunía alrededor de ese don. Y fue el Milenio para la edad judía; fue llamada la edad de oro de Israel. Pues, las nuevas se esparcieron por todas partes. Y toda la gente estaba unánime. Todos creyeron ese don que estaba en Salomón. Pues, él tenía un don de discernimiento; nunca había habido un don de discernimiento como el que Salomón tenía, hasta ese día. Y todo Israel se reunía alrededor de él. Fue la edad más grande que se haya conocido.
Y amigos, ¿no sería bueno si esta noche, si toda la iglesia del Dios viviente pudiera reunirse alrededor del don del Espíritu Santo como deberían de hacerlo? Podríamos deshacernos de todos los misiles atómicos y demás. Sería la más grande defensa que el mundo pudiera tener, si todos, todas las iglesias, si tan solo se reunieron alrededor del gran Espíritu Santo, en sinceridad, sin fijarse en sus denominaciones, pero si fueran sinceros y se reunieran alrededor del Espíritu Santo, lo que Dios pudiera hacer. Todas las naciones, en todas partes, reconocerían que esto… que algo pasó aquí, si se reunieran alrededor del don de Dios que ha sido enviado a ellos en este último día.
34 Ahora, fíjense, y las nuevas se extendieron a otras naciones. En el tiempo de Salomón no hubo guerras, todos estaban atemorizados. Y la mejor defensa que tendríamos es si América cerrara sus cantinas, si vistiera a sus mujeres, si regresaran a la iglesia, de regreso a la Biblia, eso quitaría todo vandalismo, la delincuencia juvenil, y todas estas cosas, y traería a Dios de vuelta a la nación con un gran avivamiento chapado a la antigua, si tan solo lo hicieran. Pero Uds. están tratando de resolverlo con otra cosa. El hombre siempre está tratando de resolverlo a su manera. Dios lo va a hacer a Su manera, independientemente de lo que el hombre haga.
Pero todo Israel se juntaba. Y las noticias salieron a las partes cercanas y lejanas. Finalmente llegaron hasta Sabá, con la reina del Sur, a las partes más lejanas del mundo conocido de aquel día. Y con razón esa pequeña reina… Todos los que pasaban decían: “Mire, Ud. debería subir a Israel; su Dios les ha dado un don en aquel lugar en un hombre llamado Salomón; y no hay nada que se le iguale. Ese hombre tiene el poder de discernimiento que no reposa en los hombres, tiene que venir de parte de su Dios.
Uds. saben, “La fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios”. Y su pequeño corazón hambriento empezó a clamar por Dios“.
35 Ahora, si nosotros sólo testificáramos de la bondad de Dios, si dijéramos solamente lo que Él está haciendo, y no nos avergonzáramos de ello… “Y Yo si fuere levantado de la tierra”, dijo Jesús: “A todos atraeré a Mí mismo”. Luego si tan solo hablaremos de las bondades de Dios que Él ha estado haciendo por nosotros en estas reuniones… Eso crea una sed.
Y la pequeña reina, finalmente se decidió, después de que mucha gente le estuvo diciendo de este gran don que estaba allá arriba en Israel, ella decidió que iría a darse cuenta por sí misma. Eso es muy bueno.
Ahora recuerden, ella iba a tener que enfrentar muchas cosas en caso que fuera. En primer lugar ella era mujer. Y una mujer sola tiene que batallar mucho. Y lo siguiente es que ella era pagana. Tenía que pedirle permiso a su iglesia para poder ir.
36 Así que, me puedo imaginar viendo a la pequeña reina después que su corazoncito empezara a palpitar: “Oh, ¿hay algo real?”. Así que va a ver a su obispo, lo manda llamar y ella le dice: “Obispo, ¿alguna vez ha escuchado que allá en Israel tienen un Dios que le ha dado a un hombre un gran don? ¿Y todo el mundo se está juntando allá para verlo?”.
Ahora, puedo escucharlo a él diciendo: “Ahora, presta atención; se está llevando a cabo un avivamiento allá, pero no tiene nuestra cooperación. Nuestra denominación no respalda algo como eso”.
“Bueno”, ella dijo: “Escucha, Obispo, voy a mandar llamar a nuestro arzobispo o al Presbítero del Estado, o alguien”. Así que los junto a todos; ella era la reina. Y ellos dijeron: “Mira, espera un minuto Reina, no vaya a ser que te estés yendo aquí por la borda. Tú eres una mujer demasiado inteligente para pensar en cosas como esas”.
“¿Cuánto tiempo hace desde que tuvimos un avivamiento en nuestro país?”, ella les decía. Ellos dijeron: “Oh, pero ahora espera un minuto, todo ese fanatismo de todos esos dones y cosas, son gente que simplemente no conoce nada mejor. Vea, nosotros somos una gente educada aquí, somos listos, y somos inteligentes; y no creemos en un montón de fanatismo como el que tienen allá. Y sólo es fanatismo, así que debes mantenerte apartada de eso”.
37 Pero puedo escucharla decir: “Tengo cuarenta años de edad, y he escuchado a mi mamá hablar; he escuchado a mi padre hablar; y Uds. siguen hablando de un dios, pero lo único que he visto es un montón de credos muertos. Si hay un Dios que todavía vive, yo quiero saber en dónde está Él”. Dios bendiga a esa mujer. “Si hay una religión que produce un Dios vivo que está en tiempo presente y no algo que solo es histórico, yo quiero ir a averiguarlo”.
“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán hartos”.
Ahora, puedo escucharla decir: “Escuche, pastor, todos Uds. siguen hablando de un dios, pero Uds. lo colocan en alguna gran edad del pasado. Pero me han dicho que el Dios de ellos está vivo, y Él mismo se da a conocer a través de Su siervo por medio de un don poderoso. Y algo dentro de mí está hambreando porque sea yo misma quién lo averigüe. Voy a ir de todas maneras”.
38 “En dónde esté el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas”. Estoy hablando ahora de águilas, no de buitres. Estoy hablando de águilas que les gusta el alimento de águilas que sale de la Palabra de Dios; no de algún libro de credos o de un almanaque, pero que sale de la Palabra de Dios, que enseña que Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos, y Él no falla. Él permanece siendo el mismo Dios viviente.
¡Oh! Su corazón tenía hambre, y ella quería saber de algo que tuviera vida, algo que fuera real. Ella había escuchado todo tipo de historias, y todo tipo de teología, pero escuchó que había un Dios vivo, y quería encontrarlo.
¡Oh! Puedo ver como el obispo se infla como rana y dice: “Ahora, fíjate bien, Reina, podrás ser la Reina, pero nosotros somos los hombres espirituales. Y ¿sabes que tengo el poder de quitar tu nombre del libro?”.
Ella respondió: “Entonces bórralo, que yo saldré de viaje”. ¡Oh, me gusta eso! “Ya sea que esté cooperando o no, yo voy a ir a averiguarlo por mí misma. Si Uds. dicen que es fanatismo, yo soy lo suficiente lista como para identificarlo. Yo escudriñaré las Escrituras antes de llegar al lugar y voy a averiguar si está bien o no”.
39 Allí lo tienen. Si la gente de los Estados Unidos fuera así de sincera como para averiguar si Dios prometió que derramaría de Su Espíritu Santo en los últimos días sobre Su pueblo, sobre Su iglesia, y con señales, maravillas y milagros, y que Él llamaría de entre los gentiles un pueblo para Su Nombre. Pero en lugar de eso toman un viejo credo muerto (Eso es correcto), algo histórico. Entonces la historia… Si Él no es el mismo Dios hoy, entonces Él no es Dios; Él murió. Pero gracias a Dios, Él todavía es el mismo Dios.
Pero ella iba a ir a averiguar. Ahora, ella [la reina de Sabá] tuvo que enfrentar muchas cosas en su preparación para irse. Y al ser así, ella por fin tomó su decisión; ella dijo: “Ahora, si voy, de todas maneras quedo excomulgada de esto aquí. Hasta ahora he estado apoyando esto, por lo tanto voy a llevar conmigo un poco de oro. Y si aquello es la verdad, voy a respaldarlo. Si no es la verdad, lo voy a dejar quieto”.
Si la gente solamente pensara en ese mismo nivel hoy en día, en vez de canalizar todo su dinero hacia alguna clase de rito muerto o credo que se dedica a levantar iglesias de millones de dólares en vez de respaldar a los misioneros y hacer llegar el Evangelio al pueblo – un Dios vivo, un Cristo resucitado – sería una gente con mejor capacidad para pensar. Amigos, no pongan su dinero en algo que es puro fanatismo; no respalden algo que está muerto y hediondo. Respalden a Cristo, el Dios vivo. Y no sólo pongan su dinero, pero su tiempo, sus oraciones, sus esfuerzos, su talento. Todo cuanto tengan, entréguenselo a Él.
Ella dijo: “He cargado estos camellos con mirra e incienso. He cargado estos camellos con oro y plata. Y si es la verdad, que ese Dios que está vivo tiene un testigo vivo, entonces yo lo voy a apoyar. Pero si no es, me voy a regresar con el oro”. Es algo bueno por hacer, eso es pensar bien.
40 Ahora, recuerden otra cosa. Ella tenía que atravesar un desierto. Y le tomaría a ella exactamente tres meses cruzarlo, tres meses atravesando un desierto ardiente. Pero ella fue, porque había algo en ella, que la impulsaba, constriñéndola. Con razón Jesús dijo: “Ningún hombre puede venir a Mí, si mi Padre no le trajere primero”. Y a ella le esperaban tres meses… noventa días, a través de un desierto ardiente, no sobre un sillón con aire acondicionado, pero sobre el lomo de un camello. Y la gente en los Estados Unidos ni siquiera cruza la calle para averiguar si está correcto o no. En vez de eso, el hombre que se supone es el espiritual, les inyectará líquido de embalsamiento a sus miembros de la morgue, y les dice que no vayan.
Yo sé que Uds. piensan que soy duro, pero todavía no soy lo suficiente duro. Eso es correcto. La hora está tan cercana, amigos. Hagámoslo bien o mal. Si está bien, muramos por ella. Si está mal, aléjese de eso. Yo quiero encontrar en dónde está la cosa real. Si esto no lo es, entonces quiero aferrarme a esto hasta que aquello venga. Si Dios no es Dios, ¿quién es Dios, entonces? Enséñenme algo mejor.
41 Yo me he parado con la Biblia en una mano, y el Corán en la otra mano, y he desafiado a cincuenta mil o más mahometanos: una de las dos tiene que estar equivocada. “Si Mahoma es Dios, que Mahoma venga y produzca por sus profetas lo que él prometió. Si Cristo es Dios, entonces que Él venga y produzca lo que prometió”. Uno está equivocado; uno está en lo correcto.
Oh, se mantuvieron muy quietos. Y yo digo en esta noche que solamente hay una religión verdadera; esa es la religión Cristiana. Y Jesucristo es el Autor de la religión Cristiana. Y Él no está muerto como Mahoma en la tumba, pero Él ha resucitado, y está aquí en esta noche en el mismo poder de Su resurrección como siempre Él lo ha estado, llevando a cabo, obrando, moviéndose, todo. Su mismo principio permanece exactamente igual como cuando Él estuvo en la tierra. Si así no fuera, yo bajaría ese Libro y me buscaría uno que tuviera verdad en él. Eso es correcto. Pero este… Pero Ud. no tiene que seguir buscando, la Biblia es la verdad de Dios.
42 Sí, ella [la reina de Sabá] tenía que cruzar en un camello, tres meses a través del desierto. Ahora, recuerden, ella estaba transportando miles de miles de dólares en oro y plata. Y recuerden, los hijos de Ismael estaban en el desierto en aquellos días, eran ladrones. Qué fácil hubiera sido para un grupo de esos árabes el haber atacado esa pequeña caravana de gente, con unos cuantos camellos y unos pocos soldados, con eunucos, y cuatro o cinco mujeres que iban sentadas con ella, arriba de este viejo camello, moviéndose con un sol que a uno le quitaría el aliento.
Pero había algo en su corazón, que la llamaba. Había un Dios vivo en acción en algún lugar, y ella quería saber en dónde estaba. David dijo: “Un abismo llama a otro abismo, a la voz de tus cascadas…”. Si hay una partecita de Dios en un hombre, y lo sobrenatural de Dios se empieza a mover, algo se tiene que mover con él, lo conducirá a ello, no se puede evitar. David dijo: “Como el ciervo brama por las corrientes de la aguas, así clama por Ti, Oh Dios el alma mía”. Ese ciervo tiene que encontrar el agua si no morirá. Y si un hombre tiene a Dios en su corazón, y él sabe que hay una fuente abierta en algún sitio, él la tiene que encontrar o morirá. Él negará cualquier credo, forma, o cualquier otra cosa, para encontrar un trago de un Dios vivo y verdadero. Eso da lugar a que cosas reales empiecen a moverse.
43 Un hombre puso una vez un nido; él no tenía suficientes huevos para completarlo, así que colocó un huevo de pato bajo la gallina. Esto no es un chiste; es para mencionar un punto, este no es lugar para chistes. Y cuando ese patito salió del huevo, esa fue la cosita más chistosa que aquellas gallinas alguna vez hubiesen visto. Eso se parece al creyente genuino y un nido de estas gallinas que tenemos aquí alrededor. Todas ellas se burlaban de él: “Pues, tú de seguro eres un santo-rodador, con ese pico largo, ¿para qué es eso? ¿Por qué él se balancea en vez de caminar?”, y así sucesivamente. Él se miraba como la criatura más chistosa.
En ningún tiempo, en ningún tiempo de cualquier edad se ha levantado un hombre o mujer en la Metodista, Bautista, Presbiteriana, o cualquier otro, que haya amado en realidad a Dios y que haya estado en fuego por Dios y que no le hayan llamado el patito feo entre un montón de gallinas. Y otra cosa, ese patito en la granja no soportaba el rascar en la basura como esas gallinas lo hacían. Los patos tienen comida de pato, Uds. saben. Las gallinas tienen comida de gallinas. Ud. pudiera enseñar toda esa vieja teología muerta que quiera, pero hermano, hay algo en el interior de Ud. pulsando por el Dios vivo y verdadero, no hay nada que pueda llenarlo hasta que eso sea saciado.
44 La vieja gallina… aún el cloquear de la gallina engañó al patito. Él hacía: “Quack, quack”. Ella hacía: “Cluck, cluck”. Pues, él no conocía ese lenguaje. Un creyente no conoce ese lenguaje: “Vengan, queridos amigos; esta es una de las iglesias más grandes. Tenemos diez mil miembros, y si Ud. solo pone su nombre en este libro, obtendrá un boleto al cielo”. Huh, un pato sabe mejor que eso. Eso es correcto. Un pato sabe que tiene que nacer de nuevo, sabe que tiene que haber algo real.
Este patito no podía entender eso. Y ellos llevaron a cabo una pequeña cena de sopa, Uds. saben, y dijeron: “Todos Uds. vengan, va a haber una gran reunión espiritual esta noche”. Fueron allá e hirvieron algún gallo viejo y vendieron el plato a cincuenta centavos para pagarle al predicador. Un pato real no recibe eso. Ciertamente; no lo hará. Eso todavía es rascar en la pila de basura, así como lo hacen las gallinas, pero el pato no puede comer así.
45 Y de repente, la vieja gallina salió a merodear un día, a capturar algunos saltamontes de atrás de la granja. Oh, ese campo estaba muy caluroso. Y él llegó allá, y ellos empezaron a ponerle más candente la situación al pato cuando se lo llevaron al campo. Ellos también se la ponen más candente a Ud.: “Ahora, mantente alejado de esas reuniones de santos-rodadores o voy a borrar inmediatamente tu nombre del libro, si tu cooperas con eso, nuestra iglesia no tiene nada que ver con eso”. Eso no va a detener al pato.
Y cuando menos se pensó, este pequeñito se subió al lado de la colina, y justo abajo de la colina fluía una corriente de agua. Y él escuchó algo allá abajo: “Quack, quack”, dijo: “Eso suena muy bien”. Y él levantó su pequeña corneta al aire, y olió el agua. Hermano, había nacido con algo dentro que lo hacía amar el agua. La vieja gallina dijo: “Cluck, cluck, cluck, cluck, regresa para acá”. Él levantó su pico, dijo: “Honk, honk, honk,”. Y se fue directamente al agua tan rápido como pudo. ¿Por qué? Él era un pato por naturaleza. Y un hombre es Cristiano por naturaleza. Siendo nacido del Espíritu de Dios, él hambrea por lo sobrenatural y por el poder del Dios viviente.
46 Y este pato brincó al lugar, y se metió al agua, y metió su pico aplanado allí, se llenó la boca de agua y gorgoteó de esa manera, metió sus plumas varias veces, y se unió con el resto de los patos. De esa manera es con cada creyente. Hermano, cuando él se llena la boca y el corazón del bautismo del Espíritu Santo, hay algo que lo hace juntarse con los que tienen el mismo compañerismo. Él tiene un compañerismo real, entiende el lenguaje de ellos.
De esa manera fue con esta pequeña reina; a ella no le importó lo que todas esas gallinas estaban gritando. Ella era un pato; e iba en camino a averiguar si había un Dios verdadero o no. A ella no le importó si los hijos de Ismael… Si Dios es quien está guiando, Dios se encargará de que Ud. llegue. “Ahora”, ella dijo: “Yo no voy a ir para saltar en un montón de fanatismo; voy a leer sus libros y voy a averiguar si es correcto o no”.
47 Así que ella llegó a las puertas, después de un viaje difícil de noventa días. La gente, si se pone un poquito frío, o un poquito caluroso, no vendrán a sentarse en un edificio como este, y a abanicarse como Uds. lo están haciendo; claro que no; no tienen interés. Pero para Uds. que están interesados, no se pone demasiado caliente, o no se pone demasiado frío, no está tan lejos, Uds. vienen de todas maneras. ¿Por qué? Hay algo dentro de Uds. que está llamando. ¿Qué es? Cuando un abismo llama a otro abismo, cuando el Espíritu de Dios está dentro de Uds., y algo empieza a hacer ruido: “Hay un gran poder de Dios moviéndose”, Ud., va tan rápido como puede, se sienta, observa las Escrituras. Júzguelo y vea si es correcto o no. Eso fue lo que ella hizo.
48 Ella llegó a la puerta. Ahora, no vino para quedarse un día y luego… Como alguna gente lo hace: “Bueno, iré y averiguaré lo qué es, en realidad no debería de hacerlo, pero iré”. Luego se sientan: “Si el predicador dice una sola cosa en contra de mi enseñanza, me levantaré inmediatamente y me iré”. Eso muestra dos cosas distintas: que lo criaron mal y que está poseído del diablo. Eso es correcto. Ella no era de esa manera. Ella vino a quedarse hasta el final. Ella quiso quedarse hasta estar completamente convencida; ella no saltó a la primera conclusión; ella se sentó y lo estudió completamente. Ella instaló sus tiendas en el atrio.
Ahora, a la mañana siguiente, la reunión iba a empezar. Y esta pequeña reina se preparó, y se paró en la parte de atrás, porque la iglesia estaba llena. El pastor Salomón salió y se sentó. Y él empezó a observar a la gente que venía hacia él. Y llegó el primero. Había tal poder de discernimiento en ese hombre. Esa pequeña reina se rascaba la cabeza y decía: “Espera un minuto, nunca he visto a un hombre en mi vida que pueda hacer eso; eso debe de venir de alguna parte”.
49 El siguiente caso llegó, y ella notó que cada caso estaba perfectamente en lo cierto, exactamente correcto en cada ocasión. Así que finalmente le tocó su turno. Ud. solamente espere un poco más, y le llegará su turno. Así que vino por la línea hasta donde estaba Salomón, y la Biblia dice que le dio a conocer a ella todos sus secretos. Y cuando ella lo vio, ¿qué fue lo que hizo? Cuando ella se convenció, salió y tomó todo el dinero de los camellos, y todo lo que estaba en el patio, y lo juntó para apoyarlo, y dijo: “Todo lo que había escuchado fue verdad y más de lo que había escuchado es la verdad”.
¿Qué fue lo que dijo Jesús sobre ella? “Ella se levantará en el día del juicio con esta generación y la condenará, porque ella vino desde los confines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, el don de sabiduría que Dios le había dado; y he aquí más que Salomón en este lugar”. Y si esa mujer condenará esa generación, cuando Jesús llegó a la escena por primera vez, ¿qué será a esta generación, que ha tenido dos mil años de ejemplo y enseñanza, y luego aquí en los últimos días ven a ese mismo Jesús que se levantó de los muertos y en el poder de Su resurrección, manifestándose Él mismo a esta iglesia en este día? ¿Qué hará ella con esta gente que se mantiene en su teología? Se queda diciendo: “Oh, mi iglesia no enseña eso; nosotros no estamos cooperando; yo creo que es fanatismo”. Ud. se lo debe a sí mismo el sentarse y escudriñar las Escrituras, y de probar el Espíritu, si es de Dios o no; Ud. hágalo.
50 Y, amigos, yo les digo, uno más grande que Salomón está aquí esta noche. El Espíritu Santo está aquí. Cuando Jesús estuvo aquí, lo cual era mucho más que Él, cuando estuvo aquí en Su primera forma como cuerpo de carne, ellos le llamaron a Él un diablo. El Espíritu estaba obrando en Él, el Espíritu de Dios discerniendo los pensamientos, millones de veces más que lo que era en Salomón… Y quiero que noten, observen las cosas que Jesús hizo y compárenla con una sola noche de reunión. Comparando lo que el Señor Jesús hizo en toda su vida, más se ha hecho ahora en una sola noche de reunión, en lo que concierne a eso. ¿Por qué? Porque: “Un poquito y el mundo no me verá más; empero vosotros me veréis, porque Yo estaré con vosotros, y en vosotros hasta el fin del mundo. Y las obras que Yo hago, vosotros también las haréis, y más que estas haréis, porque Yo voy a Mi Padre”. Yo sé que la versión King James dice: “mayores”. No pudiera haber mayores, la traducción correcta es: “más”. Porque Dios es universal, ahora en toda Su iglesia, por todo el mundo. Él estaba en un solo Hombre en aquel entonces, Su Hijo.
Y aquí en esta noche Él se encuentra en el poder de Su resurrección, moviéndose en un pequeño grupo de gente como este, llevando a cabo y obrando y haciendo las mismas cosas que Él hizo cuando Él estuvo aquí en la tierra. Y si la Reina de Sabá, cuando ella se pare en el Juicio y condene aquella generación, ¿qué hará con esta generación? Piénsenlo un momentito mientras oramos, inclinemos nuestros rostros.
51 Querido Dios, Tú eres el Mismo Dios que guió a los hijos de Israel a través del desierto. Tú eres el Dios que envió a Noé en el arca. Tú eres Aquel que estuvo con los niños hebreos en el horno ardiente, con Daniel en el foso de los leones, con Jesús aquella mañana de resurrección, con San Pablo, y los apóstoles; Tú eres el mismo ayer, y hoy y por los siglos. Tú eres Aquel que resucitó una mañana de Pascua, y te apareciste a los discípulos, y entraste a un cuartito con ellos, y llevaste a cabo algo, e hiciste una obra igual como Tú la habías hecho antes de Tu crucifixión, y ellos reconocieron que eras Tú.
Oh, Dios eterno, yo oro que Tu envíes de Tus bendiciones, al enviar a Jesús, el Espíritu Santo, sobre nosotros esta noche. A medida que rendimos nuestro cuerpo, alma y mente, todo a Ti nuestro bendito Salvador, úngenos con Tu Espíritu. Ve entre este pueblo, Señor, y que ellos puedan entender que la Estrella de la mañana esta brillando sobre nosotros. El Alfa y Omega está aquí, que es, que era y que ha de venir, la raíz y el linaje de David, el Consolador, Príncipe de Paz, Dios Todopoderoso, Padre eterno. Él permanece el mismo. Concede que Su Espíritu Santo se mueva en nuestra carne y que nos pueda dar de Su Divina bendición prometida, mientras esperamos un poco más.
Luego, Señor Dios, mi voz no pudiera serle a alguien de mucho provecho. Pero Tu Voz sí puede, Señor, y permite que cada persona, aún los niños que están presentes esta noche, que entiendan que el Espíritu Santo les interprete el significado de las palabras, para que puedan saber que estamos viviendo en las últimas horas. Estas señales se suponen que debemos hacer antes de la venida del Señor Jesús, y el rechazo del pueblo gentil y cuando saca un pueblo para Su Nombre. Concede Dios que esta gente pueda verlo esta noche. Ruego de estas bendiciones en el Nombre de Jesús. Amén.
52 Creo que anoche llamamos de las tarjetas de oración, desde la 1, ¿no lo hicimos así anoche? ¿Qué? “M”, comencemos desde la… Comencemos entonces esta noche de la 50. ¿Quién tiene una tarjeta de oración? (Véanla) Y tiene una “M” como en Mateo, de donde estuve predicando. M, María, M-50, levanten su mano, M-50. Muy allá en la parte de atrás una dama. Muy bien, venga para acá, dama, a mi derecha. M-51, levante su mano. Muy bien, por aquí. M-52, aquí mismo, por este lado. 53, M-53, ¿podría levantar su mano? ¿Es esta la dama que está aquí? ¿M-53? Vaya por este lado, dama. M-54, ¿el hombre? 55, M-55, ¿podría levantar la mano? Muy bien, por aquí está su lugar. 56. M-56, 57, 58, 59, 60, de la 60 a la 65. Solamente veo a tres que están parados. 61, 62, 63, 64, 65, con M, que se pongan de pie, 66, 67, 68, 69, 70, con M.
Ahora, si me empiezo a poner… Si se dieron cuenta, normalmente el Hermano Vayle me cuida, y Billy Paul, mi hijo, el Sr. Goad sentado allí, el Sr. Mercier; ellos me cuidan. Yo no sé cuando la unción golpea, no sé qué tan cansado me pongo, pero ellos han estado conmigo tanto tiempo, ellos saben cuando he tenido suficiente, ellos vienen corriendo y me dan un golpecito en el costado. Eso es para que me dé cuenta que ya he ido bastante lejos.
53 Mi esposa está sentada aquí presente, y eso es… En una ocasión casi me desplomaba, porque duré mucho. Ahora, si los ministros sufren colapsos con solo predicar… Hermano, hermana, ¿no se dan cuenta que una visión le puede causar más daño, lo abate más que dos horas de fuerte predicación? ¿Cuántos saben que eso es verdad?
Pues, Jesús, una mujer tocó Su vestidura, Él encontró lo que estaba mal con ella, Él dijo: “Virtud salió de Mí”. ¿Es eso correcto? Daniel vio una visión y dijo: “Fui turbado en mi cabeza por muchos días”. ¿Es eso verdad? Seguro. Elías, subió el Monte Carmelo y vio una visión, llamó fuego del cielo y lluvia del cielo en el mismo día, y después que el poder de Dios lo había dejado, él vagó por el desierto por cuarenta días con sus noches, y Dios lo encontró dentro de una cueva. ¿Sabían eso? Jonás, después que la inspiración lo había dejado de cuando predicó su mensaje, él se subió a una montaña y le pidió a Dios que le quitará la vida. ¿Sabían Uds. eso?
54 Uds. no lo entienden, no es solo… No hay necesidad de explicarlo, es en otro mundo; es algo que Dios sabe que fue, que es, y que será. ¿No creen Uds. eso?
Ahora, si el Señor Jesús viene a la escena esta noche, y obra y lo hace igual como cuando Él caminó por Galilea, ¿cuántos de Uds. dirían: “Eso haría que yo lo ame a Él más”?.
Ahora, ¿cuántos de los que están aquí no tienen una tarjeta de oración, pero quieren que Jesús los sane? Levanten su mano. Muy bien, por todos lados. Ahora, solo crean. Recuerden, mientras que uno está siendo sanado aquí, hay doce que están siendo sanados en la audiencia. Uds. recuerden esto. Pastores, después que me haya ido, Uds. escucharán que vendrán hombres y mujeres diciendo: “El problema estomacal se fue, el cáncer sanó”. Uno no puede mencionar a todos, son demasiados. Pero Dios bendice, Uds. solo sigan creyendo. Dios lo conceda. Dios está allá en la audiencia, aquí es solamente para mostrarles para que puedan saber que es Él, y un galardonador de aquellos que…
55 Ahora, ¿Cuándo saben que Jesucristo, cuando Él estuvo aquí en la tierra, que una mujer tocó Su vestidura? Él se dio la vuelta y dijo: “¿Quién me ha tocado?”. Y todos ellos lo negaron, hasta que Él encontró a la mujer, y cuál era su problema y se lo dijo a ella, y le dijo que su fe la había sanado. ¿Cuántos saben eso? Bueno, si Él es el mismo ayer, y hoy y por los siglos, y la Biblia dice que Él es un Sumo Sacerdote, ahora mismo, que puede compadecerse de nuestras debilidades… ¿Es eso correcto? Bueno, entonces, si Él es el mismo Sumo Sacerdote, Él tendrá que actuar igual, ¿no es así? Muy bien. Uds. crean ahora con todo su corazón. Voy a orar por esto que está aquí. Ahora, inclinemos nuestros rostros.
Señor Dios, te traigo estos pañuelos. La gente los está esperando, Señor. Hemos sido enseñados en la Biblia que ellos tomaron del cuerpo de San Pablo pañuelos y sudarios, y espíritus inmundos salían de las personas, y eran sanados. Sabemos que no somos San Pablo, pero sabemos que Tú todavía eres Jesús; y para empezar no era San Pablo, eras Tú, Señor. Pero ellos han visto que Tus siervos han sido bendecidos por Ti, y él fue Tu representante. Ellos tenían fe Señor, esta gente es igual de leal; creyeron cuando vieron estas cosas sucediendo. Yo oro, Dios, que Tú bendigas estos pañuelos y el propósito por el que se enviaron.
56 Y un escritor dijo: “Que cuando Israel fue separado por el Mar Rojo de su tierra prometida, que Dios miró a través de la Columna de Fuego con ojos airados, y el Mar Rojo se asustó y retrocedió; Israel siguió su camino a la tierra prometida”. Dios permite que esta noche no solamente mires por la Columna de Fuego, pero a través de la Sangre de Jesús, y mires el enemigo que les ha separado de su salud. Y que el diablo se asuste cuando estos pañuelos sean puestos sobre ellos, como un obsequio de la reunión de esta noche. Y que él pueda retroceder, y la gente siga a la promesa de una buena salud. Concédelo, Padre, lo envío con ese propósito. En el Nombre de Jesús. Amén.
[Se hace una petición: “Pudiera el organista por favor venir y presentarse en el órgano, por favor venga al órgano”] Pueden recoger su pañuelo inmediatamente después del servicio.
57 Ahora, aquí estamos. Ahora, tan pronto como… Si ellos me sacan de la reunión, que alguno de Uds. ministros hermanos, miren… Vean, Uds. tienen tanto derecho como cualquier otro hombre. Dios contesta la oración de Uds. de la misma manera como Él contestaría la mía. Él contestará la oración de cualquiera, que crea por lo que está orando, ¿ven? Ahora, normalmente, yo no oro por la gente; es un don Divino para hacer que la gente reconozca que Cristo no está muerto sino vivo. Bueno, Si Él está vivo, seguramente que Él guardará Su Palabra.
Ahora, Uds. allá en la audiencia que no tienen tarjeta de oración, Uds. solamente sigan orando. Miren hacia acá y digan: “Señor, te voy a creer con todo lo que está en mí, yo voy a creer. Permíteme tocar Tu vestidura”. Si Ud. está muy enfermo, dígaselo a Dios, diga: “Los doctores dicen que voy a morir, pero Señor, Tu promesa dice que puedo vivir; así que te estoy mirando a Ti. Confírmamelo esta noche. El Hermano Branham no me conoce, pero, permite que él pueda voltear, y Tú confírmamelo a través de él, y déjalo actuar de la misma manera que Tú actuaste cuando la mujer tocó Tu vestidura”. Vean si Él lo hará. Si Él no lo hace, entonces soy un falso profeta de Su Palabra. Si Él lo hace, he dicho la verdad, y Él está vivo. Si Él está muerto, nosotros bien pudiéramos ser mahometanos, o budistas, no hará ninguna diferencia, de todas maneras es psicología. Pero si Él está vivo, Él es un Dios vivo.
Ahora, solo sean muy reverentes y oren, no duden, pero crean.
58 ¿La línea de oración…? ¿Falta alguien? ¿Está toda la gente formada? Muy bien. Ahora, tan pronto termine esta línea de oración, quiero que los ministros vengan aquí arriba, algunos de Uds. hermanos, para que continúen con la línea de oración, a medida que Uds. avanzan, que se ore por todos.
Ahora, me imagino que todos los que están aquí se dan cuenta que son desconocidos para mí. La única persona, que en verdad, puedo decir que conozco, son estos dos hombres que conozco, uno está aquí y el otro allí; es el Hermano Goad y el Hermano de aquí. Debiera de conocer a este hombre, pero de alguna manera no puedo mencionarlo. No lo conozco, no, no lo conozco. Me parece como si lo hubiera visto en algún lado.
¿Cuántos me son desconocidos, y que yo no sé nada de Uds.? Levanten la mano. Puedo ver al Hermano y a la Hermana Wood sentados allí, sentados allá atrás. Ellos son mis vecinos, sentados allí en el pasillo de en medio. Él era Testigo de Jehová. Desearía tener el tiempo para contarles lo que sucedió, Hermano Banks, no lo tenemos.
59 ¿Cuántos han escuchado la historia de la resurrección del pececito, no hace mucho, sobre las aguas, levanten sus manos, quienes lo hayan leído en el libro? El Hermano Wood, sentado aquí mismo, estaba presente cuando eso sucedió, lo escuchó cuando lo conté un día antes. ¿Es eso correcto, Hermano Wood? Vean, eso es correcto. Hemos visto muchas cosas…
Uds. solo han visto un pequeño lado de eso, solo lo que se ha hecho aquí. Eso a penas lo pone a uno a pensar. Uds. debieran seguirlo por un rato. Miren lo que la reina dijo con respecto al don que estaba allá, ella dijo: “Bienaventurados los hombres que ministran contigo, que ven esta gran cosa diariamente”. Vean, ellos lo siguen y ven lo que acontece.
60 Lo que acontece en la reunión, es algo menor aquí. Las grandes visiones suceden por fuera de las reuniones. Uds. están logrando esto con su propia fe; están usando ahora el don de Dios aquí. Pero cuando Dios usa Su propio don, es muy diferente. La mujer lo tocó, y Él sintió que virtud salió de Él, pero Dios le dio a Su Hijo una visión, lo mandó lejos, porque Jesús dijo: “Yo no hago nada sin que el Padre me lo muestre a Mí primero”. ¿Es eso correcto? En San Juan 5:19. Todo lo que Él hacía, el Padre le mostraba por visión lo que debía hacer. Con excepción de la gente que lo tocó a Él, como eso, entonces la fe de ellos hacía el jalón. O en los Fariseos que lo criticaban, Él podía percibir sus pensamientos.
Aquel hermoso, amigos, está aquí esta noche. ¿Cuántos han visto la fotografía de ello? Levanten su mano. Está aquí mismo en el edificio, ellos lo captaron. Gene, ¿tienes esas fotografías? ¿Las subiste aquí a la plataforma para mostrárselas? Oh, nunca las trajeron. Desearía tener una de ellas aquí, pero ahorita no tengo, de todas maneras, las tienen allá en la parte de atrás. Ese mismo Ángel no está a más de cinco pies [1.52 m.] de donde estoy parado ahora mismo. Y si yo no los vuelvo a ver hasta el día del Juicio, se darán cuenta si eso es verdad o no cuando tengamos que responder en aquel día. No le presten atención al mensajero, escuchen el mensaje.
61 Muy bien, ¿cuál es la dama? ¿Es esta? ¿Es usted? Acérquese un poquito más; eso es todo. Me supongo que somos desconocidos uno del otro, dama. Yo no la conozco, nunca le he visto en mi vida. Eso es correcto, ¿levantaría su mano para que la gente lo pueda ver?
Ahora, aquí está un cuadro de San Juan 4. Ahora, sean todos muy reverentes. Ya sea que Él lo haga o no, yo no sé. Si Él lo hace, yo se los he leído del Libro. ¿Cuántos estuvieron aquí anoche? Levanten su mano. Oh, toda la audiencia me supongo. Como fue Su dicho era palabra por palabra en lo que Él hizo, lo que Él vio. Ahora, se los voy a repasar otra vez.
Aquí está un hombre y una mujer igual como en San Juan 4, cuando un hombre y una mujer se encontraron por primera vez en su vida. Tal vez la mujer era más joven que Jesús, igual como es otra vez esta noche. Un hombre y una mujer se encuentran.
62 Ahora, en San Juan 4 Jesús estaba sentado junto al pozo, algo parecido aquí. Y una mujer salió por agua; Él le dijo: “Dame de beber”.
Ella dijo: “No es costumbre que Uds. los judíos le pidan a los samaritanos una cosa como esa”.
Él dijo: “Pero si tú supieras Quien es el que habla contigo, tu le pedirías a Él de beber”. ¿Cuántos conocen la historia? ¿Qué estaba haciendo Jesús? Contactando su espíritu. Y cuando Él encontró su espíritu, cuál era su problema, luego Él le dijo a ella cuál era su problema. Y después Él dijo: “Ve, llama a tu marido”.
Ella dijo: “No tengo marido”.
Dijo: “Cinco maridos has tenido, y con el que ahora estás viviendo no es tu marido”.
¿Qué dijo ella? Ella dijo: “Señor, paréceme que Tú eres profeta. Sabemos que cuando el Mesías venga, Él hará estas cosas, ¿pero quién eres Tú?”.
Él respondió: “Yo soy Él, que habla contigo”.
Ahora, esa fue la señal del Mesías. ¿Es eso correcto? Y ella corrió a la ciudad, y observen lo que ella le dijo a su gente: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho las cosas que he hecho. ¿No es éste el mismísimo Mesías?”.
63 Cuando Él le hizo eso a un judío, ¿qué fue lo que dijo el judío? “Rabí, Tú eres el Hijo de Dios; Tú eres el Rey de Israel”. Pero la gran iglesia almidonada se paró alrededor y dijo: “Ese Hombre es un adivino, es el diablo”. Ellos están en el infierno esta noche. El nombre de Natanael es inmortal; él se inmortalizó con eso; también la mujer junto al pozo.
Ahora, si Jesús sigue siendo el mismo de ayer, de hoy y por todos los siglos, yo no conozco a la mujer, no sé su nacionalidad, no sé nada sobre ella, pero Él me lo puede decir. Y si Él puede decirme lo que está mal con la mujer, o algo parecido como Él lo hizo con la mujer junto al pozo, que ella sea el juez. Ahora, si yo digo: “Dama, usted está enferma”. Impongo mis manos sobre Ud. ¡Aleluya! Usted se va a poner bien“. Ella pudiera creer eso; eso estaría bien; eso estaría bien.
64 Y si ese es un don que Dios les ha dado mis hermanos, quédense con eso. Es allí donde Dios los quiere. Uds. nunca serán un ojo si son una oreja; recuerden eso. Uds. solamente causaran un enredo en el cuerpo hasta que tomen su lugar correcto y permanezcan allí en su llamado. Si Ud. es un diacono, quédese como diacono; es pastor, quédese como pastor. No traten de ser algo que Uds. no son, sean lo que Uds. son. Si Ud. solamente es un dedo o una uña, sea una buena. Dios le dará un lugar en la gloria.
Ahora, si el Espíritu Santo me revela el motivo por el que se encuentra aquí, cuál es su problema, o algo parecido que Ud. sabe que yo no sé nada al respecto, entonces Ud. sabrá que eso tendrá que venir del Espíritu Santo, o algún espíritu, ¿no es así? Tiene que ser. ¿Cuántos atestiguarán eso? Tendrá que ser de algún espíritu.
65 Ahora, si viene, y después que les he predicado el Evangelio, como un ministro del Evangelio, que viene directamente de la Biblia… Año tras año… Tengo cuarenta y nueve años. He visto visiones desde que era un niño pequeño, no tenía más de dos años. Ni una sola vez ha fallado de millones. No fallará ahora, porque es Dios; no puede fallar.
Ahora, Uds. saben que un adivino lo tiene que adivinar, por telepatía. Ellos dicen: “Ud. tome un número, y déjenme concentrarme, veo que el número es…”. Eso es tontería. Ni aciertan el diez por ciento de las veces. Eso es correcto. Dios es perfecto. Esto no es en un cuarto de atrás con la tabla de la Ouija; está a plena vista de dos mil personas, o más, ciertamente.
66 Es nuestro primer encuentro. Dios la conoce, y Él me conoce a mí. Y si Él lo hace, por Su misericordia, si permite que el bendito Espíritu Santo, frente al cual nos pararemos un día en Su presencia para rendir cuentas de nuestra vida… Si Él me deja saber lo que está mal con Ud., o algo parecido como Él lo hizo con la mujer junto al pozo, algo que Ud. sabe que yo no sé nada al respecto, ¿lo recibirá y creerá que Él es verdadero, y que es Cristo, lo creerá? Que Él lo conceda.
Ahora, si la audiencia puede todavía escuchar mi voz, la dama está muy consciente de que algo está sucediendo. Entre la mujer y yo está esa Luz como la Columna de Fuego, y traspasa a la mujer. Está parada al lado de ella, no está aquí por ella misma; está aquí por alguien más. Eso es correcto. Y es algo referente a un accidente; es un accidente automovilístico. Es una niña; es su sobrina. Ella estuvo en un accidente automovilístico, está ahora en un hospital, y hay algo mal con ella que está muy mal en su cabeza, y Ud. ha sido enviada aquí para pararse en su lugar y pedir la oración. “ASÍ DICE EL SEÑOR”.
67 Ahora, sea Ud. el juez. ¿Fue eso correcto? Si es así, mueva su mano de esta manera. Ahora, lo que Ud. pide, esa Luz, o lo que… Esa Luz que estaba con Ud., que le dijo eso, ha bendecido a la persona por la que Ud. esta parada aquí, vaya y no se preocupe. Ud. tiene lo que ha pedido.
Sean muy reverentes. ¿Vive Jesús? ¿Cree Ud. que ese era el Espíritu Santo? Muy bien, entonces, Uds. verán cosas mayores que esta.¿Me supongo que esta es la primera vez que nos encontramos? Somos desconocidos uno del otro; yo no la conozco, nunca la he visto. Si eso es correcto, solo para que la gente pueda entender y saber que yo no la conozco. Si el Señor Jesús me revela cuál es su problema, o algo que Ud. sabe que yo no sé nada al respecto, ¿creerá entonces que Él está interesado en su problema? Muy bien. Ahora, puede bajar un momento su mano. Ahora, solo sea… Lo que es, yo no sé. Pero si Él…
68 Si es enfermedad y si yo pudiera sanarla… Ud. es una mujer casi de la edad de mi madre, me imagino. Y si yo pudiera hacer cualquier cosa por Ud., y no lo hago, yo no sería digno de pararme detrás de este púlpito. No, señor. Yo amo a mi madre, y… Y Ud. quizás es la madre de alguien. Y aquí estoy parado esta noche para hacer todo lo que pueda para ayudarla. Y lo único que puedo hacer es decir lo que la Biblia dice: Jesús ha resucitado de los muertos para hacer valer toda promesa por la cual Él murió.
Ahora, si Él le revela a Ud. igual como Él lo hizo en la Biblia, entonces Ud. me creerá que soy Su siervo, y que he dicho la verdad de acuerdo a Su Palabra, y Él la ha confirmado al hacerla real para Ud. Ahora, sea muy reverente. No es por Ud. por quien quiere que se ore, es por alguien más. Y es por un niño pequeño. Y puedo verlo, y está en una condición terrible. Ud. es la abuela del niño. El niño parece que tiene como siete u ocho años. Y está tanto sordo, como mudo, y está mentalmente afectado. Y ese niño no es de aquí; no es del alrededor. Ud. tampoco. Este no es el lugar; es un lugar plano, como… Es Georgia; de ahí es el niño. Eso es: “ASÍ DICE EL SEÑOR”. Ud. sea el juez. ¿Ahora cree? Vaya, recíbalo de acuerdo a como Ud. lo ha creído; que así le sea hecho, en el Nombre del Señor Jesús.
69 Muy bien, sean reverentes. Me imagino que este es nuestro primer encuentro. El Señor Dios lo sabe, nos juzgará a ambos… [La persona dice: “Usted no me conoce, pero yo he estado antes en sus reuniones”] Yo no la conozco, pero Ud. me ha visto en mis reuniones, igual como aquí. [“Y en Chattanooga”.] Sí, bueno, no la reconocería, no tendría manera de conocerla. No. Muy bien.
Entonces si el Señor me deja saber el motivo por el que se encuentra aquí, lo que está mal con Ud., o algo que Ud. sabe que yo no sé, entonces ¿Ud. aceptará que eso viene de Cristo? ¿Me creerá que soy Su siervo?
Ud. no está aquí por Ud. misma; sigue apareciendo un hombre frente a mí; y es su hermano. ¿Si Dios me revela lo que está mal con su hermano, creerá que soy Su profeta? Su hermano tiene un problema en los pulmones, y hay algo mal con sus labios. Eso es correcto. Él tampoco es de aquí, él está en… También es Georgia. Eso es correcto.
No solo eso, pero tiene un hombre más joven, un hombre joven, parece, viniendo frente a mí, que tiene algo mal con su sangre. Y él no está en esta región, pero de una región parecida; él es de Tennessee. Y es su yerno, y tiene diabetes. “ASÍ DICE EL SEÑOR”. Crea ahora, vaya y reciba lo que ha pedido, en el Nombre del Señor Jesús.
70 ¿Cree Ud.? Somos desconocidos uno del otro; yo no la conozco, pero Dios sí la conoce. ¿Puede Él revelarme por lo qué está aquí, lo creerá? Ahora, sea reverente. Dama, Ud. está sombreada con muerte, solamente Dios puede tener misericordia de Ud. Ud. esta consciente de su problema, es un tumor. Y el tumor es canceroso, y está en la cabeza. Tiene uno en su boca y tiene uno en su estómago. Pero Dios es el Sanador. ¿Cree Ud. eso? Entonces créale a Él ahora, y todo la dejará. ¿Cree que Dios escuchará mi oración? Entonces yo maldigo la cosa en el Nombre de Jesucristo, sal de la mujer y déjala. Ahora, vaya regocijándose y dando gracias a Dios, sea sanada.
Si puedes creer, todas las cosas son posibles.
Si puede… Sea muy reverente ahora. Estoy mirando aquí a una mujer joven, la Luz de Dios sigue suspendida sobre la mujer, pero ninguna visión se ha manifestado. ¿Cree que yo soy Su siervo, el siervo de Cristo? Nunca lo he visto en mi vida, pero Dios lo conoce. Si el Señor Dios me revela el motivo por el cual está usted aquí parado, ¿me creerá que soy Su siervo? ¿La audiencia creerá lo mismo? Ahora, todos Uds…. Estoy tan débil que todos Uds. se ven como si fueran una sola persona sentada allí. Uno a penas pudiera diferenciar cuál es una visión y cuál no.
71 Su problema es un problema en la espalda. Y es problema rectal. Su esposa está aquí también, ¿no es así? Ella también quiere oración. Ella tenía una tarjeta de oración, pero no fue llamada. ¿Cree que Dios puede decirme cuál es su problema? Ella tiene problemas con los ojos, con su cabeza; tiene fiebre del heno. Eso es correcto, ¿no es así? Ud. no es de por aquí; es de un lugar llamado, algo como, Camden, North Carolina. Sr. Duvall (Ese es su nombre), regrese a casa; Dios ha contestado la oración de ambos, de Ud. y de su esposa. Vaya y que Dios sea con Uds.
Sra. Borden, Ud. es de Chattanooga; yo no la conozco, pero Ud. tiene problemas con sus pies. Y tiene baja presión de sangre. Eso es correcto. No tenga miedo, Ud. ya ha sido sanada; Jesucristo la ha sanado.
Su problema de corazón ha terminado, dama, vaya a casa, regocíjese diciendo: “Gracias, Señor Jesús”. Créalo con todo su corazón. Sea reverente.
72 ¿Es este el paciente? ¿Cómo está, hijito? Ud. es un muchachito muy fino. ¿Te gusta la Escuela Dominical? ¿Amas a Jesús? Ahora, cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, Él tomó a muchachitos como tú que estaban enfermos, y Él les decía lo que estaba mal con ellos, y los bendecía. Y luego Él ponía Sus manos sobre ellos y bendecía a los niñitos, pues, ellos se recuperaban, ¿no es así? Pero Jesús murió y resucitó, subió al Cielo. Después Él envió Su Espíritu Santo, y Su Espíritu Santo está aquí ahora, y Él tiene que usar las manos de alguien; Él tiene que usar la boca de alguien; Él tiene que usar los ojos de alguien. ¿Crees que Él me dejará ver lo que está mal contigo? ¿Creerás entonces en Jesús? ¿Está Jesús parado aquí? No yo, Él, ¿crees esto?
Sigo viendo a dos niños pequeños. Aquí está el pequeño infante sentado de este lado; es una condición asmática en ambos. Eso es correcto. Pongan de pie al pequeño allá atrás. Eso es correcto, papá. Dios le bendiga, su fe ha… Satanás pensó que se saldría con la suya en ese momento. La raya oscura entre los dos niños se ha ido; están sanados; vayan a casa regocijándose, los dos. Dios le bendiga, hermano. Esa es la manera de hacerlo. Tengan fe en Dios.
73 ¡Oh! ¿No es Él Jesús? ¿Qué tocaron ellos? ¿Qué está tocando la gente? No a mí; ellos están tocando al Señor Jesús.
¿Cree Ud. que esa diabetes lo dejará y se pondrá bien? Siga su camino, diga: “Gracias, Señor”. Créalo con todo su corazón.
Venga, señor. Yo no lo conozco. Solo un momento. Este hombre tiene problema estomacal. Ese hombre sentado allá en la parte de atrás, orando, por allá, justo por allí, también tiene problema estomacal. Ud. estaba orando, y los dos han sido sanados. Jesucristo los sana a ambos, vayan a casa y coman lo que quieran; Dios los ha sanado.
Y Ud. también tiene problema en el estómago, así que Ud. fue sanado al mismo tiempo; siga adelante y alabando a Dios.
¡Oh, el Señor Jesús vive y reina! ¿Lo creen? Tengan fe ahora, no duden.
La dama sentada allí, al final del asiento, sufriendo con venas varicosas, ¿cree que el Señor Dios la sanará? Ud. créalo, puede recibirlo.
Sentado en segundo lugar de allá, con la… tiene como un problema en el corazón, y un tumor. ¿Cree que Dios puede sanarlo? Muy bien, puede recibir su sanidad. Siga su camino regocijándose y diga: “Gracias, Señor”.
74 Qué si le digo que Ud. esta sanado, si no le digo nada, ¿tomará mi palabra? Siga adelante, vocifere las alabanzas a Dios.
Venga, dama, qué si no le digo nada, solo le digo que fue sanada, ¿tomará mi palabra? Entonces esa diabetes la ha dejado, así que puede irse y regocíjese.
Cuando Ud. se levantó del asiento, sintió algo raro en Ud., ¿no es así? Su problema en la espalda lo dejó en ese momento, así que puede seguir su camino y regocíjese, y diga: “Gracias, Dios”.
Ud. tiene una condición nerviosa que le causa una condición cardíaca. Ud. está sanado; siga su camino y regocíjese, y diga: “Gracias, Señor Dios”.
La cosa principal que tiene es nerviosismo, lo cual le ha provocado una úlcera péptica en su estómago, no puede comer bien. Hay un grupo de personas de las que están aquí con la misma cosa, esa condición nerviosa. Permítanme mostrárselos.
75 Todos los que están sufriendo con una condición nerviosa, pónganse de pie. Ahora, ¿cómo podría llamarlos a todos? Allí lo tienen. Solo permanezcan de pie por un minuto. Párese aquí, hermana. Venga creyendo. La misma cosa en el hombre, un estómago nervioso, la misma cosa. Párese allí. Solo sigan elevándose, teniendo fe; no duden, sigan creyendo en Dios. Si pueden creer con todo el corazón, muy bien, pasen por aquí, sigan viniendo.
Muy bien, señor. Muy bien, dama, Ud. que está parada justo allí, ya no tendrá la operación si puede creer realmente con toda su vida; el tumor la dejará. Todos los que tengan un tumor de cualquier clase pónganse de pie, pónganse de este lado.
76 ¿Lo creen con todo su corazón? Todos los que tengan algo mal, pónganse de pie solo por un minuto. Ahora, ¿creen en Dios? ¿Creen que lo que les he dicho es la verdad? ¿Es Jesucristo el mismo de ayer, hoy y por los siglos? ¿Cuántos de los que están aquí son creyentes? Entonces levanten sus manos de esta manera. Ahora, mientras tienen sus manos levantadas, colóquenlas sobre alguien que esté a su lado que tenga las manos levantadas. Ahora, impongan las manos ahora, quiero que hagan lo que les pido. Allá atrás… El resto de Uds. en la línea de oración, pongan sus manos sobre cada uno. Ahora, quiero que hagan esta oración después de mí. A medida que la digo, Uds. oren.
Señor Dios [La audiencia repite la oración.] Creador de los cielos y de la tierra, Autor de la Vida Eterna, Dador de todo buen don, verdaderamente creo que Jesucristo es el Hijo de Dios; Él ha resucitado de entre los muertos; Él ha enviado Su Espíritu Santo para continuar Su ministerio en la iglesia, hasta que Él regrese en un cuerpo físico. Yo ahora creo que Él está presente, y yo soy un creyente, y Él prometió esto: “Estas señales seguirán a los que creen. Sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán”.
Señor, estoy orando por la persona sobre la cual tengo mis manos puestas. A medida que oro por ellos, y ellos oran por mí, permite que Tu Espíritu Santo quite toda duda de mi mente, y que yo pueda recibirte a Ti como mi sanador. Yo te serviré todos los días de mi vida; testificaré de Tu gloria. Señor, en base a Tu Palabra, y Tu promesa, yo ahora creo que estoy sanado.
Ahora, oh, Dios, ordenamos al diablo que se vaya de este lugar, en el Nombre de Jesucristo. Eso es. Ahora lo tienen. Han sido sanados, todos Uds. Los pronuncio sanos en el Nombre del Señor Jesús.
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