OBRAS DEL MENSAJE


La Reina de Saba
Los Angeles, California, E.U.A.
59-0405E
1 Permanezcamos de pie mientras inclinamos nuestras cabezas por unas palabras de oración.
Oh Señor, estamos agradecidos esta noche por esta oportunidad de dar a los pueblos el Evangelio de Tu precioso Hijo. Y rogamos que Tú te encontrarás con nosotros esta noche, y harás que el Evangelio que fue predicado por los apóstoles sea hecho vivo en nuestros medios esta noche. Que cada corazón hambriento pueda ser alimentado con las cosas buenas de Dios. Que los pecadores puedan ser condenados de su incredulidad, y aceptar al Señor Jesús como su Salvador Personal. Padre, rogamos especialmente por los enfermos y necesitados; que éste pueda ser un tiempo de liberación para ellos. Oramos no solamente por aquellos quienes están presentes en esta gran audiencia, mas rogamos por esos quienes son de la radio audiencia, quienes por alguna razón no pudieron llegar aquí esta noche. Permite que Tú Espíritu Santo, oh Dios, venga al lado de sus camas, o donde sea que ellos estén, y levántalos de su enfermedad para que puedan ellos vivir y servirte. Concede éstas bendiciones, en el Nombre de Jesús, lo pedimos. Amén. Pueden sentarse.
2 Estoy un poquito ronco. He estado hablando esta tarde por un tiempo en un servicio evangelístico acá en el Templo. Y luego, recién llego también de otra reunión. Y tuvieron alguna clase de escarabajitos volando alrededor de la casa. No sé cómo los llaman. Esos de los que los doctores no pueden nombrar, pienso que sencillamente los llaman “virus.” Y no sé cuál era el nombre de esos amiguitos, pero estoy muy triste que uno trató de entrar a mi garganta. Satanás debió enviarlo, por causa de ésta reunión. De todas formas yo vine, pues yo sé en Quién he creído. Y estoy persuadido de que Él es capaz de preservar aquello que hemos encomendado a Él previamente.
Yo lo he encontrado en la jornada de mi vida, y especialmente en mi ministerio, que cuando Satanás levanta una gran batalla, él sabe que hay una gran bendición esperando más adelante. Así que es siempre en esos momentos en los que nos gusta continuar.
3 Ahora, nuestro precioso hermano David DuPlessis acaba de traer un mensaje maravilloso, a tal punto que estando parado en la habitación escuchándolo, cambié mi texto a un mensaje corto antes que oremos por el enfermo.
La razón que hago esto es para captar el sentir del espíritu de la gente. Ahora, eso es esencial. Debemos hacer eso. Uds. pueden poner a un hombre a predicar, a un evangelista, y dejar que el evangelista quien tiene la unción se siente, y entonces que el pastor se levante y que haga un llamado al altar, eso es difícil de hacer. Uds. tienen que captar el espíritu de la gente.
Y yo creo que estamos viviendo en un gran tiempo de necesidad, una necesidad del Espíritu de Dios en nuestras iglesias y entre nuestra gente. Y estamos confiando que esta semana entrante, si el Señor quiere, veremos un gran avivamiento comenzar acá en el Templo Angelus, y esparcirse por toda la región. Estamos orando a Dios por esto.
4 Ahora, deseo llamar su atención a una sola escritura encontrada en la Santa Palabra de Dios, San Mateo 12:42. Y yo iba a hablar esta noche sobre el tema: “Cuando El Águila Agita Su Nido Y Revolotea Sobre Sus Aguiluchos.” Siendo que estamos un poco retrasados, quizá eso se mantenga. Deseo leer de esta parte de la Escritura.
La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque ella vino de los confines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí más que Salomón en este lugar.
5 Nuestro Señor había reprendido a muchas de las personas quienes habían estado siguiéndole y habían visto Sus grandes milagros, y todavía ellos no se habían arrepentido. Y Él estaba reprendiendo a las ciudades en las que Él había estado, en la parte previa a este capítulo; pues Él había llevado a cabo en estas ciudades una señal que todos los creyentes debían conocer la cual fue la señal del Mesías. Hablamos de eso anoche, y cómo es que aquellos quienes, aparentemente, a quienes Dios había ordenado a vida eterna por Su previo conocimiento, lo habían creído; y cómo es que Él había atraído a Sus discípulos a Él por estás cosas—que Él había llevado a cabo esta señal. Y ellos quienes estaban esperando al Dios profeta venidero, supieron que ese era Él. Pero muchos de ellos habían descreído.
Y en la parte previa del capítulo Él les estaba diciendo, después de que Él había realizado estas obras, y ellos habían dicho que Él era un mal espíritu… que en Él estaba un espíritu de Belcebú, el cual es un mal espíritu.
Y para ponerlo en palabras de modo que entendamos, que ellos creyeron que el Espíritu que Él tenía—que le pudo decir a Pedro quién era él, y cuál era el nombre de su padre, sin antes verlo; y pudo decirle a Felipe dónde estaba él antes que viniera a la reunión, y discernió los pensamientos de sus corazones—ellos lo clasificaron como un mal espíritu: un adivino, o algún mal espíritu. Y Jesús les había dicho: “Si hablan eso contra el Hijo del Hombre, les será perdonado. Pero cuando el Espíritu Santo venga, hablar contra Él, jamás será perdonado.”
6 Y nos fijamos que fue exactamente cómo lo dijo. Y Él estaba ahí hablando, y dijo: “Tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta el hades serás abatida; porque si en Sodoma y en Gomorra se hubieran hecho las obras poderosas que en ti han sido hechas, habrían permanecido hasta este día.” Una ciudad tan degradada y contaminada como fue Sodoma, y aun Jesús dijo que si esas señales hubieran sido hechas en Sodoma, habría permanecido.
Y anoche descubrimos que las señales que Él estaba haciendo fueron hechas por un Ángel que más tarde fue llamado Dios, justo afuera de Sodoma, a Abraham y a Sarah y su gente. Pero Él nunca hizo eso allá en Sodoma.
Y Él se refirió también a Jonás, el profeta. Y en todas las edades Dios ha tenido hombres en los que Él podía poner Su mano para hacer Su trabajo. Ahora, Dios elige hombres, no máquinas. Él elige hombres por medio de los cuales trabaja. Él eligió a los profetas del Antiguo Testamento. Él eligió a Su propio Hijo en el Nuevo Testamento, y a los apóstoles. Y por todas las edades, Él siempre ha tenido gente quienes le creen. Dios nunca ha estado sin un testigo. Algunas veces se reduce hasta unos pocos. Pero siempre, hay un remanente.
7 Y Él se estaba refiriendo a Jonás allá. Y muchas veces nos gusta decir sobre Jonás, de él siendo un descarriado. Ahora, yo no estoy deteniéndome mucho por lo que él hizo, pero yo creo que todas las cosas obran en conjunto para bien a aquellos que aman a Dios.
Algunas veces nosotros hacemos cosas que no entendemos de nuestros propios hechos, si somos dirigidos por el Espíritu de Dios. Cada hijo de Dios en mi audiencia… u, oyendo mi voz, mejor dicho, sabe que algunas veces Uds. hacen cosas que Uds. mismos piensan que son ridículas, cuando Uds. llegan a estar tan cerca de Dios, cuando el Espíritu Santo los toma en tal condición hasta que Uds. están rendidos a Él completamente.
Yo he visto a hombres tan llenos del diablo, hasta el punto que se requiere de muchos hombres para dominarlos. Y entonces si Satanás puede poner esa clase de poder en un hombre rendido a él completamente, ¿Cuánto más poder el Espíritu Santo puede poner en un hombre que esté rendido a Él para hacer a una persona en una silla de ruedas levantarse y caminar, para hacer que la sombra de un hombre que está muriendo con cáncer en un catre salte sobre sus pies, gritando bajo el poder de Dios? ¿Por qué cuánto más fuerte es Dios que el Diablo?
8 Y Jesús estaba hablando sobre Jonás, y Él narró la historia de cómo paso eso. Todos nosotros estamos familiarizados con esa historia.
Y detengámonos sólo un minuto para aclarar mi expresión que hice sobre Jonás. Yo no creo que él estuviera descarriado. Yo creo que él estaba…Él hizo lo que Dios le dijo que no hiciera, pero Dios supo todo el tiempo que él iba a hacerlo, pues Dios es infinito, y Él sabe todas las cosas.
Y Jonás fue llevado mar adentro en su ruta a Tarsos. Y se levantó una gran tormenta, y ataron sus pies y manos, y lo lanzaron fuera, y un gran pez se lo tragó; se fue a lo profundo del mar, a muchas brazas de profundidad. Y se mantuvo vivo por tres días y tres noches. Yo creo esa ser la verdad, porque la Palabra de Dios dijo que esa es la verdad.
9 Y se nos dice, o yo he leído, que las gentes de Nínive eran adoradores de ídolos, y su pecado se había incrementado. Y uno de sus dioses, especialmente el dios del mar, era una ballena. Y ese era el dios del mar, porque era la especie más grande en el mar.
Y la gente, su oficio era la pesca. Y mientras todos ellos estaban en sus tareas esa mañana, hurgando en las redes de pesca… y de repente, viene el dios del mar, abre su boca, y el profeta sale caminando. Seguro que ellos se arrepintieron. Todo estaba en orden.
Dios sabe cómo hacer las cosas; nosotros sólo debemos seguir. No importa si parece ridículo, hágalo de todas formas, si el Espíritu de Dios está guiando.
10 Y ellos se arrepintieron en cilicio y ceniza, porque un milagro como ese tomó lugar.
Y aquí estaba Jesús parado ahí realizando las señales del Mesías, y esa generación lo llamó el obrar del diablo. Jesús dijo que ellos se levantarán, pues ellos se arrepintieron con la predicación de Jonás, y ellos se levantarán en el día del Juicio con esta generación y la condenarán.
11 Entonces Él va a la reinita del Sur en los días de Salomón. Ahora, Dios había dado un gran don a Salomón. Y cualquiera que lee las Escrituras sabe que cuando Dios envía un don a la tierra y la gente rechaza ese don, siempre es caos para esa generación. Ellos nunca prosperan. Ellos terminan en juicio, sobre las naciones. Y si ellos aceptan el don que Dios envía, es por lo general un milenio para esos pueblos. Ellos son bendecidos.
Y sabemos, como lectores de la Biblia, que en los días de Salomón fue una edad de oro para Israel. ¿Por qué? Porque toda la gente en unanimidad se reunió alrededor de ese gran don que Salomón tenía de parte de Dios.
Me pregunto qué tomaría lugar esta noche si todas las iglesias en los Estados Unidos se reunieran alrededor del don que Dios nos ha dado—ese es el Espíritu Santo, el Don de Dios. ¿Que, si todas las iglesias derribaran sus barreras y se reunieran alrededor de ese gran don de piedad, de amor fraternal y el bautismo del Espíritu Santo? Sería la más grande defensa que esta nación pudiera tener. Sería mejor que todos los científicos, y las bombas atómicas, y lo demás que ellos pudieran inventar.
12 Pues eso es lo que Dios quiere que hagamos, todos nosotros en nuestras diferentes denominaciones, es para reconocer el uno al otro como hermanos y hermanas, reuniéndonos alrededor de este gran don de Dios, el cual es el Espíritu Santo, que viene con poder y manifestaciones y demostraciones de Su presencia. Entonces no habría ni una palabra cruel hablada contra ningún movimiento de Dios. Todos seríamos uno, y un gran ramillete de amor fraternal. Eso es lo que se va a requerir para que la iglesia se vaya en el rapto.
Pablo dijo: “Aunque hable en lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, no me beneficia en nada.” Yo puedo discernir o tener toda la sabiduría de las Escrituras y conocerlas todas, y tener fe para mover montañas, todavía nada soy.
13 Que decepción va a haber en el día del juicio, cuando los hombres quienes pensaron que estaban bien en todo porque tenían fe para sanar a los enfermos, tenían fe para operar un don, y tenían grandes reuniones, grandes servicios evangelísticos, y ganaron almas… Jesús nos ha prevenido de esas cosas: “Muchos me dirán en aquel día: Señor, ¿No he echado fuera demonios en Tu Nombre, y en Tu Nombre hicimos muchos milagros?” entonces Él dijo que Él había de confesar a ellos: “Apartaos de mí, obradores de iniquidad; nunca os conocí.”
Se requiere más que el poder de los dones. Se requiere más que unirse a la iglesia. Se requiere el nacimiento del Espíritu Santo para derribar nuestras paredes y para unirnos juntos como un gran cuerpo cristiano moviéndose por un objetivo y una meta.
14 Ellos hicieron eso en los días de Salomón. Porque, todos llegaron, ellos hablaron de eso como algo tremendo. Salomón tenía un don de discernimiento—sabiduría. Y la gente que llegaba decía: “Oh, no se vayan (ellos le decían a los transeúntes), hasta que Uds. vengan y vean lo que el Señor nuestro Dios ha hecho por nosotros.”
¿No sería eso maravilloso el oírlo de nuevo esta noche? “¡Vengan y vean! ¡Nuestro Dios es un Dios viviente!”
15 Las noticias hicieron titulares. La única manera que ellos tenían para enviar noticias era de labio a oído. Y esas noticias barrieron por todo el mundo, el mundo conocido, que había un gran Dios en Israel, quien se estaba manifestando a Sí mismo a través de su siervo Salomón. Y toda la gente en unanimidad estaba reuniéndose alrededor de ello. Unidad. Hay poder en la unidad.
Entonces las nuevas finalmente llegaron a la reinita, por todo el camino a través del desierto del Sahara, allá abajo en las partes más remotas del mundo conocido de ese día, allá lejos en Saba. Porque, cada viajero que pasaba por Israel venía y decía: “¡Oh, Ud. debería ir allá y ver a esa gente! Pues, ellos son tan intrépidos cómo lo pueden ser. Ellos saben que no hay ninguna imperfección acerca de su religión.”
Esa es la manera que queremos creerlo. No hay nada equivocado con el Espíritu Santo. Es un don perfecto de Dios para la Iglesia.
16 Y ellos seguían hablando acerca de las grandes cosas que Salomón hacía.
Ahora, ¿Fe viene por qué? Oír, oír la Palabra de Dios. Y Uds. saben, cuando esta palabra seguía llegando a esta reinita, ella comenzó a creer que esa era la verdad, y ella comenzó a tener sed de ir y averiguar sobre eso.
Oh, Jesús dijo: “Uds. son la sal de la tierra; pero si la sal pierde su sabor (o su fuerza) no sirve para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres (hacer caminos de ella).”
17 Bueno, no deseo ser crítico, pero hasta cierto grado estamos permitiendo que esta bendición llegue a eso. La fuerza del Espíritu Santo debería estar en cada miembro de la iglesia. “¿Qué significa, Fuerza?” El poder de la resurrección. La vida que Jesús dio por la iglesia debería estar operando en cada miembro de ello—el cuerpo. La fuerza. La sal salvará sólo si hace contacto. Pero debe hacer contacto. Y si la iglesia toma esa carga en sus corazones para contactar a alguien, salvar a alguien, entonces la fuerza está volviendo dentro de la iglesia otra vez y dentro del pueblo.
Y esta mujercita… en primer lugar, ella tuvo muchas dificultades. Las probabilidades, cómo lo llamaríamos en el mundo, estaban contra ella. Ella era una mujer en primer lugar. Y luego, ella era una pagana, una adoradora de ídolos. Y estando es su posición, la reina, ella tendría que pedir permiso a su propia iglesia antes que pudiera ir y asistir a ese avivamiento.
18 Bueno, Uds. pueden imaginarse lo que el sacerdote pagano le diría a ella: “Ahora mira, querida; no te entusiasmes con semejantes cositas fantásticas. Si hubiera un Dios para ser manifestado, lo tuviéramos justo aquí en Saba. Nuestra iglesia lo tendría. Nosotros fuéramos quienes estuviéramos haciéndolo.”
Si esa no es una buena actitud hacia muchas personas hoy. Yo confío que no piensen que estoy criticando. Sólo estoy haciendo una declaración de los hechos.
19 Ahora, fíjense. Y ella anheló ir. Y él iría… ellos irían a traer el pergamino y dirían: “Ahora, observe esto. Este gran dios nuestro es fulano de tal…”
Ella dijo: “Yo he escuchado a mi abuela hablar al respecto. Y ella dijo que ella escuchó a su abuela hablar al respecto. Pero todo lo que nosotros tenemos son algunas palabras escritas de un dios que una vez existió. ¿Dónde está él hoy? Ellos me dijeron que aquellas personas allá en Israel tienen un Dios vivo, quien está viviendo en medio de ellos, operando a través de ellos. ¡Yo quiero verlo! ”Bienaventurados los que tienen hambre y sed, pues ellos serán saciados.“
20 Ella se preparó. Ella era una mujer sensata. Ella cargó algunos animales con oro, y plata, e incienso, y muchas grandes piedras preciosas. Imaginemos que ella dijo esto en su corazón: “Yo no me voy a sentar aquí en Saba y ser un trapo inútil. Si ellos tienen tomando lugar un avivamiento que manifiesta la presencia de un Dios viviente, yo voy a subir para averiguar sobre eso. Porque si ellos tienen en sus medios, nosotros no lo tenemos entre nosotros. ¡Y yo quiero detener estos credos, y encontrar dónde hay algo que pueda responder!” bendito sea el corazón de esa mujer. Ella estaba hambrienta y sedienta por Dios.
Y ella cargó estos animales con estos regalos, y quizá ella dijo esto: “Voy a subir. Y no voy a tomar la palabra de nadie más. Yo voy a averiguar por mí misma. Si es la verdad, yo lo apoyaré. Si no es la verdad, traeré mis regalos de nuevo.” Esa es una buena idea.
Si Dios está en ello, ponga todo lo que tiene detrás de ello: su alma, su corazón, su mente, su talento. Todo lo que Ud. tiene, delo para la gloria de Dios. Sí Él no es Dios, entonces déjelo quieto y averigüe dónde hay un Dios. Si no es la verdad, déjelo quieto; averigüe cuál es la verdad.
21 Así que ella tenía que cruzar el desierto del Sahara. Ahora, esta compañía de… ella tenía unos cuantos guardias, eunucos del templo, unas pocas siervas para servirla. ¿Saben Uds. cuánto le tomaría a ella cruzar el desierto desde Saba a Jerusalén en camello? Toma tres meses. ¡Con razón Jesús dijo que ella se levantaría en el día del juicio y condenaría a esta generación! Pues, algunas personas en Los Ángeles no conducirían un Cadillac hasta acá para escuchar al respecto. Observen lo que ella tuvo que hacer: venir a través del Desierto del Sahara en la espalda de un camello. Pero había algo en su corazón con sed de averiguar si había un Dios, y si Él vivía y vivía en Su pueblo.
Cuando Uds. se ponen sedientos de esa manera, no hay nada que los mantenga lejos de ello. No me importa cómo llamen a la gente; ellos los han llamado de toda clase de nombres. Así fue Jesús llamado “Belcebú” no hace ninguna diferencia lo que la gente diga; es lo que Dios diga.
22 Y así ella partió. Aquí hay algo más que ella tenía que enfrentar: Los hijos de Ismael estaban en el desierto, jinetes muy veloces, ladrones, asesinos. Bueno, ¡Que presa sería esa para ellos! Porque, esa gran banda de hombres podía caer sobre esa pequeña compañía y restregarla en unos pocos momentos. Y mirar a los miles de dólares de dinero y riqueza que ella traía en estos camellos. Porque, era una invitación para ellos.
Pero, ¿Saben qué? Su fe y deseo para ver el reino de Dios, Dios lo detuvo por ella. Él hizo un camino para ella.
Y yo digo a ambas audiencias, visible e invisible, si su corazón está tan hambriento y sediento para venir a Dios, Dios hará un camino para que Uds. lleguen a Él. Él lo ha hecho siempre, y Él siempre lo hará.
23 Ella nunca lo pensó dos veces, Si Ud. lo piensa dos veces diciendo, diciendo: “Bueno, ahora, esperen un minuto. Si el Espíritu Santo viniera sobre mí de la manera que lo hacen algunas de esas personas, y mi jefe mañana suelta algunas malas palabras ante mí, pues, me quiere decir que yo debería ir a él y decirle: Ahora, aquí, no es correcto que Ud. haga eso. Ud. está maldiciendo a mi Señor. Yo no aprecio eso. Él me despediría” Sólo deje que el Espíritu Santo venga a Ud. una vez, Dios tomará cuidado del resto de eso. Él tendrá todo preparado. No tome ningún pensamiento para mañana. Mañana tomará los pensamientos para las cosas de mañana. Hoy es el día.
Ella estaba determinada. Ella se subió a estos camellos, y ellos tenían que viajar de noche quizá porque el desierto estaba muy caliente durante el día. Persistiendo. Satanás diciendo en cada pequeño espejismo en el desierto: “Tú no puedes lograrlo; es falso; no hay necesidad de ir. Pues, se ríen de ti; estás excomulgada de la iglesia. ¿Qué si llegas allá y comienzas a actuar como esa gente? Bueno entonces seguramente serías expulsada. Y piensa en tu prestigio; tú eres una gran persona en Los Áng… o, Saba, tú tienes un gran nombre. Debes recordar que desciendes de personas de altísimo nivel. Y aquí estás yendo con un montón de contaminados allá en Israel. Pues, tú no deberías de hacer eso.
Pero ella estaba determinada. Había algo dentro de ella… moviéndola. Un abismo estaba llamando a otro abismo. Algo llamando a… ella estaba sedienta y hambrienta por una muestra de la justicia de Dios todopoderoso. Ella atravesó de todo para llegar a ello.
24 Finalmente llegó a la puerta. Ahora, ella no llegó para quedarse sólo una noche; o sentarse y esperar hasta que el pastor predicara un poquito, y decir algo que estuviera en contra de su teología, y entonces agarrar su sombrero e irse a casa. Esa es la tendencia moderna de ello. “Si yo voy allá… pero sólo dejen que él diga algo en contra de nuestro credo, y yo me levantaré inmediatamente…” eso muestra una mala educación para comenzar. Luego, ella diría: “Yo entraré y si no me gusta la manera que ellos conducen los servicios, yo tomaré mis camellos y me regresaré.” Jesús nunca habría dicho sobre ella lo que dijo si ella hubiera tenido esa actitud.
Si Ud. viene para criticar, el diablo le va a mostrar bastante para criticar. Y si viene para encontrar falla, el diablo le va a mostrar abundancia de fallas. Pero si Ud. viene hambriento y sediento por Dios, los ángeles de Dios le dirigirán al lugar para encontrarlo.
25 Ella descargó sus camellos en el parqueo. Ella entró con esta determinación: “Yo voy a quedarme hasta que esté satisfecha y convencida de sí es correcto o equivocado. Yo he escuchado acerca de éstas cosas, ahora estoy entrando para averiguar.” No hay duda de que ella trajo muchos rollos, leyendo el lenguaje hebreo, y demás, de las promesas de este Dios hebreo. Viendo si lo que Salomón estaba hablando estaba concordando con la Escritura de que este Dios había hecho promesas de estas cosas. Así que ella tuvo una concepción general de lo que aquello iba a ser.
Y cualquier hombre que… absolutamente cualquier hombre lee la Biblia pudiera entrar a una iglesia, en diez minutos pudiera casi decir si está correcta o equivocada. Cómo dije esta tarde: “Mas Al Principio No Fue Así.”
26 Ellos dejaron a Jesús en Nazaret… o, en Jerusalén en la Fiesta de Pentecostés. Si la primera rama, que estaba en la vid, produjo una rama Pentecostal, la segunda rama es igual que la primera, porque está obteniendo su vida desde el mismo recurso. Y si estamos en Cristo, y Él es la vid y nosotros los pámpanos, esta iglesia debiera ser otra iglesia Pentecostal llena con el Espíritu Santo, y dominada por el Espíritu de Dios. Le dejamos en Pentecostés. Tenemos que regresar.
Ella había leído, averiguado lo que era Jehová, lo que era Su Palabra. Examina los corazones, el discernidor del espíritu, prometiendo que algún día un gran Dios-profeta vendría que sería el Redentor, y Él daría dones a los hombres, y demás. Ella tenía una idea de lo que sería.
27 Así que la puedo ver peinando su cabello, y arreglar su ropa adecuadamente, para verse bien. Ella entra a la iglesia, como era, esa mañana, las cortes de Salomón. Y la gente… las trompetas estaban tocando, la música era hermosa. Y ella se sienta para escuchar.
Y después de un momento, sale el Pastor Salomón. Y ellos tienen algunos casos en fila para él. Y cuando uno llega ante él, ¡Qué sabiduría de discernimiento tenía él! Él sabía, de alguna manera, qué decirles a estas personas.
Me imagino que ella se rascó su cabeza y dijo algo como esto: “Digo, debe haber algo para esto.” Pasó otro caso, y otro caso; los días pasaron. Finalmente, su tarjeta de oración fue llamada, o ella entró en la línea. Y cuando ella llegó… ella no iba solamente para… ella iba a esperar hasta que su número fuera llamado. Ella iba a quedarse ahí y mirarlo. Y cuando ella se paró frente a Salomón, ella lo miró; él es sólo un hombre. Pero la Biblia decía que no había nada oculto de Salomón con respecto la mujer. El Espíritu de discernimiento estaba en Salomón, y él le dijo las cosas que ella deseaba.
28 ¿Qué dijo ella? ¿Deseaba ella llamarlo Belcebú? Ciertamente que no. Ella se levantó sin darle vueltas, siendo una pagana, se paró sin reparos entre toda la gente, y dijo: “Todo lo que he oído ha sido la verdad. Y más de lo que he oído,” pues ella lo había visto con sus propios ojos, y el milagro había sido hecho en ella. Y ella dijo: “Benditos son los hombres que se paran aquí contigo día a día, para ver estas cosas suceder. Bendito es tu copero. Benditos son aquellos quienes son tus asociados que se paran en tu presencia y ven las obras magníficas del Dios viviente.”
Jesús dijo, porque ella hizo eso que ella se parara en el juicio con esa generación de teólogos y los condenará: “Porque ella vino de los confines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón; y he aquí, uno más grande que Salomón está aquí.”
29 Salomón tenía un don solamente. Jesús fue el dador del don. Y el mismo Jesús, cuando Él estuvo en la tierra dijo: “Las obras que yo hago vosotros las haréis también. Un poco y el mundo no me verá más, mas vosotros me veréis. Porque yo estaré en vosotros, aún en vosotros, hasta el fin del mundo (No la edad de los apóstoles, pero hasta el fin del mundo). El mundo no me verá más, mas vosotros me veréis.” ¿Por cuánto? Hasta el fin del mundo. Jesucristo el mismo, ayer, hoy y por los siglos.
Y después de dos mil años de enseñanza Bíblica, y eruditos, y escuelas enseñándolo, ¿Cómo vamos nosotros a escapar de la ira de la maldición de la ira de Dios cuando esta generación sea llamada a juicio? Esta nación está lista para el juicio. Nunca escaparemos. Recuerden, yo hablo en el Nombre del Señor. ¡Estamos condenados! Ella está más allá de arrepentimiento. ¡Ella está acabada!
La única cosa que el Espíritu Santo está tratando de hacer es llamar fuera a esos hijos: “¡Salid de en medio de ellos!” Hemos tenido Billy Graham, y Oral Roberts es, y grandes hombres quienes han cruzado esta nación y han hecho casi todo lo del libro, y la gente sigue sentada paralizada.
30 En Louisville, Kentucky, hace unos pocos meses, hubo una damita entrando a uno de los almacenes de diez centavos. Ella estaba tomando cosas y mostrándolas a un bebito que tenía en brazos, de casi tres o cuatro años de edad. El amiguito sólo se sentaba y miraba fijamente. Y después de un momento ella levantó una cosita que tintineaba, la sacudía. El amiguito solo miraba fijamente. Y ella causó un alboroto, hasta que la gente en el almacén se había fijado en su actuar peculiar. Entonces ella sólo colapsó al llegar al mostrador. Y ella empezó a gritar: “¡Oh, no, no! ¡Él no ha mejorado!”
Y algunas personas encantadoras se acercaron y dijeron: “¿Qué sucede?”
Ella dijo: “Mi muchachito. Hace unos meses, él se sentaba mirando fijamente. Eso vino a él de repente, y él no parecía poner ninguna atención a las cosas que él debería escuchar; en las que los muchachitos de su edad debieran estar interesados.” Dijo: “Lo llevé al doctor; el doctor dijo que él estaba mejor.” Mas dijo: “Él no está mejor.” Y comenzó a llorar.
Y yo me pregunto solamente si eso no es algo parecido hoy a la iglesia Pentecostal, que Dios estremeció ante ellos cada don espiritual que él puede, tratando de atraer su atención, para juntarlos, amarse unos a otros como Él oró que pudiéramos ser uno, que nos amemos el uno al otro. Sacudiendo Sus dones, y nos sentamos y miramos cómo si estuviéramos paralizados.
31 Yo tengo dos niñitas sentadas allá atrás, Rebeca y Sarah. Ambas son las niñitas de papi. Cuando salgo, porque yo estoy…, ellas siempre están esperándome a que regrese. Ellas aman a papi. Y Uds. saben cuánto papi las ama a ellas.
Hay una pequeña parábola: Una mañana yo llegué de madrugada, y las chiquillas habían esperado un largo rato. Y llegué tarde, así que tuvieron que irse a dormir. Su madre las llevó a la cama. Y yo no pude descansar esa mañana, así que me levanté temprano, y me senté afuera en la sala en una silla. Y había tenido reuniones, y yo estaba tan desgastado que sencillamente no me podía dormir. Y me levanté temprano, sentado en la silla. Después de un rato escuche un ruido en la habitación de las niñas. Becky se había despertado, y preguntaba dónde papi… si él habría llegado. Aquí venía ella por toda la casa tan rápido como ella podía. Tras ella venía su hermanita, como de ésta estatura.
32 Ahora, Becky estaba grande. Ella tenía como trece, piernas largas y flacas. Sarah una amiguita rolliza, sus pijamas eran dos veces el tamaño que debía ser. Ella se caía sobre casi todo en la casa, y Becky vino y saltó de horcajadas en mi pierna, y su cabello grande y largo llegaba hasta el suelo. Ella se podía balancear a sí misma muy bien.
Yo pienso a veces así con respecto a las iglesias. Ellas son más antiguas que este mover de Dios: la Pentecostal. Y ellas puede que tengan ambos pies en la tierra. Eso está bien. Apreciamos eso.
33 Y ella puso sus manos a mí alrededor para abrazarme bien. Ella dijo: “¡Mi papi!” y cuando ella oyó a Sarah su hermanita viniendo, ella volteó y miró a Sarah. Ella dijo: “Sarah…” Sarah me recordó de esta iglesita que recién empieza. Uds. saben, no es muy antigua. Algunas veces se levanta en el aire, y baja a la tierra, y flotando por todas partes, adentro y afuera. Ella dijo: “Sarah, quiero que sepas una cosa; yo estaba aquí primero, y yo tengo todo a papi, y no hay nada para ti.”
La pequeña Sarah bajó sus labios, sus ojitos cafés como que se pusieron llorosos. Se volteó para marcharse. Le guiñé el ojo y moví mi dedo, y saqué mi otra pierna. Aquí venía ella, toda una sonrisa, y saltó sobre esa pierna. Ella no se podía sostener a sí misma; ella no podía tocar el suelo.
Uds. saben, ellos se ponen a veces un poco boca abajo o patas arriba cuando se embriagan en el Espíritu, Uds. saben—pero mientras están ahí.
Así que sólo la tomé de ambas manos (yo tuve que sostenerla en mi pierna, ella era muy bajita, ella no había crecido lo suficiente.) y la abracé muy juntito a mí. Y ella giró esa cabecita, esos ojitos negros saltaron y miraron a Becky. Ella dijo: “Rebeca, mi hermana, yo también quiero decirte algo.” Dijo: “Puede ser verdad que tú llegaste primero. Y pueda ser cierto que tú tienes a todo mi papi. Pero quiero que sepas una cosa: papi me tiene toda a mí.”
Así es de la manera que me siento acerca de esta religión. Yo quizá no conozco todos los pros y contras de la Biblia. Yo conozco al Autor de la Biblia muy bien. Y mientras Él sostenga todo de mí, eso es todo lo que me interesa. Si yo estoy tan completamente rendido a Él y a Su voluntad, de modo que Él pueda hacer Sus obras, dejen que el mundo diga lo que ellos quieran.
34 Y ella se levantará en el día del juicio y condenará a esta generación, porque ella vino de los confines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, un don. Empero yo les digo a Uds. que uno más grande que Salomón está aquí.
Oremos. Precioso Señor, estamos parados ahora en una encrucijada. Hemos sido traídos a un lugar dónde ya sea si es… debemos aceptarlo o rechazarlo. No podemos salir de las puertas de este lugar esta noche como éramos cuando entramos. Nos iremos o mejores o peores. Señor, concede que cada hombre y mujer aquí salga lleno con el Espíritu Santo, se vayan a sus iglesias locales y sean cristianos verdaderos ahí. Concédelo, Señor.
35 Y ahora, mientras el Hermano DuPlessis ha estado hablando, y hemos hablado sobre el gran don Mesiánico, la última señal para la iglesia que va a aparecer justo antes del juicio, yo oro, Dios, que Tú te des a conocer a Ti mismo a esta iglesia esta noche que Tú no estás muerto, sino que estás vivo; y el Dios que ellos adoran, el Jesús que ellos aman, está caminando lado a lado con ellos, y sabe los mismos pensamientos de su corazón.
Y cuando hayamos de cerrar el servicio esta noche, que todos los incrédulos y demás pasen al frente y entreguen sus corazones a Ti. Y mientras vamos en nuestros caminos a casa, que podamos decir como aquellos que venían de Emaús en aquella primera mañana de resurrección… después que Jesús los había reunido y había cerrado la puerta, Él hizo algo exactamente de la manera que lo hizo antes de Su crucifixión. Ellos sabían que ningún hombre lo hacía de esa manera sino Él. Y ellos lo entendieron, y sus ojos fueron abiertos, y Él se desvaneció de la vista de ellos. Y decían a medida que se apuraban de regreso para decirle a los demás: “¿No ardían nuestros corazones dentro de nosotros mientras nos hablaba en el camino?”
Una vez más, Señor, en esta gran iglesia del Templo Ángelus, yo ruego, Dios, que Tú una vez más, esta noche, vengas en nuestro medio tan real y tan tangible que cada persona aquí pueda verte hacer las obras que Tú hiciste antes de Tu crucifixión, que ellos puedan saber que su Dios vive. Sana al enfermo, salva al perdido. Y que todos podamos someternos nosotros mismos a Tú Espíritu, para que podamos ser instrumentos para que Él pueda trabajar a través de nosotros. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
36 Jesús dijo en una ocasión: “Si no hago las obras de mi Padre quien me envió, no me creáis.”
Ahora, yo quiero que sepan claramente que no soy un sanador divino, y yo no creo que haya alguno en el mundo. Yo creo que sanidad divina es en la misma base de la salvación. Jesucristo pagó el precio del pecado en el Calvario, y Uds. no pueden tocar el pecado sin tocar la enfermedad, porque la enfermedad es un atributo del pecado; no tal vez lo que Uds. hicieron, pero lo que alguien más hizo por Uds. Porque nosotros nunca tuvimos enfermedad hasta que tuvimos pecado. Cuando el pecado vino, la enfermedad le siguió. Y esa es la verdad.
37 Cómo pueden Uds. predicar el evangelio de la salvación y luego negar la sanidad divina, ha sido más de lo que pudiera entender. Jesús murió en el Calvario; cada pecado fue arreglado. La única cosa que Uds. hacen ahora es mirar y vivir. Creerlo. Él fue herido por nuestras transgresiones, por sus llagas fuimos nosotros curados.
Si yo tuviera el poder para sanar a alguien, yo lo haría ciertamente. Seguro que lo haría. Yo sé lo que es estar enfermo. Yo no tengo poder para sanar. Ningún otro hombre lo tiene. Si él lo tiene, ¿Entonces qué pasó en el Calvario?
Dios no puede hacer nada dos veces. Por Sus llagas Uds. fueron curados. Si Él se parara aquí esta noche con este traje que Él me dio, Él no pudiera hacer ninguna cosa para su sanidad a menos que Uds. lo creyeran. Él lo probó en las Escrituras: “Muchos milagros no pudo hacer, por causa de la incredulidad de ellos.” Es lo mismo esta noche. Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Pero aquellos que creen, pueden.
38 Ahora, la cosa principal es esta: Si nosotros podemos… Él vendrá en medio nuestro y se probará que Él está en nuestros medios, entonces eso le da a cada persona la oportunidad para mirar y vivir.
Yo creo que oí al Hermano Shakarian, mientras subía hace unos momentos, hablando sobre las Islas Caribeñas de dónde recién llegamos. Y aquel juez estaba parado aquella mañana hablando ahí, y Sally Olson estaba interpretándole el mensaje, así que me asombré. Dijo que era… “Cuando este Hermano Branham se vaya, Dios no se irá de la isla.” Dijo: “Él puso todo el énfasis en Dios.”
39 Y cuando la reunión terminó, ellos tomaron la carga de vagoncitos y las ruedas que ellos habían conducido juntos para traer a sus amados, muletas y bastones, tirados cubriendo todo el campo de donde se levantaron y los tiraron.
Y esta noche nos sentamos aquí en América. ¡Debiéramos de avergonzarnos de nosotros mismo! Si…. El problema que yo he… me siento más apenado por América que por algún otro lugar, porque no saben por cuál camino voltear. Éste diciendo esto y ése diciendo aquello.
Jesús dijo: “Que la palabra de todo hombre sea mentira y la Mía verdadera.” ¡Él está vivo!“ Él murió, Él se levantó de nuevo, Él está vivo para siempre jamás, Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos.
40 Ahora, es tarde. Mañana en la noche por esta hora, me supongo que ya nos habremos ido—el domingo en la noche. Yo estoy algo avergonzado. Yo tenía… el Señor me ha dado, mejor dicho, una manera en la que yo puedo operar mi ministerio un poco diferente de lo que yo estaba acostumbrado. Eso es, que las visiones sólo llegan, y luego la dejo pasar hasta que descubro a otro que realmente lo necesita, y entonces dejar ir a ése, y luego continuar hasta que veo a alguien en verdadera necesidad o algún pecado colgando de la persona, entonces detengo a ése.
Pero no creo que mi ministerio del primer tipo—para tomar la fila y buscar por el Espíritu Santo—jamás se ha hecho aquí. Así que siendo así no tomará mucho tiempo para eso, tengámoslo de esa manera esta noche. Y entonces mañana en la noche, comenzaré mi nuevo ministerio que el Señor me dio.
41 Ahora, anoche, antes que tuviéramos a alguien aquí—para que cualquiera viera que las tarjetas de oración no tienen nada que ver con la sanidad de la persona—el gran Espíritu Santo descendió y pasó por encima de este edificio, diciendo, hablándole a la gente, diciéndoles exactamente lo que era, y sanando al pueblo. ¿Cuántos estaban aquí para testificarlo? Levanten sus manos. Eso fue antes de que algo pasara.
¿Cuántos están aquí que nunca antes ha estado en una de mis reuniones?, levanten sus manos. Casi la mitad de la congregación.
Ahora, yo declaro que Jesús… que la venida del Señor está cerca. La última señal que alguna vez fue mostrada a cualquier generación antes del caos ha… antes que la destrucción pasara, la señal Mesiánica es dada a esa gente. Fue dada a Abraham antes de la destrucción de Sodoma. Fue dada a los judíos antes que Dios se apartara de ellos. Fue dada a los samaritanos antes que Dios se apartara de ellos.
42 Y ahora, hay una generación, un pueblo remanente del pueblo de Cam, Sem, y Jafet, esos son los Gentiles. Hemos tenido dos mil años de teología. Hemos tenido sanidad. Hemos tenido milagros por todo eso ahí. Pero ahora estamos en el tiempo final. El Mesías se está acercando. La hora está a la mano.
Yo sé que han tenido demasiadas sensaciones y cosas, hasta que parece como que ellos no lo captan, como el bebé. Abran su entendimiento esta noche delante de Dios y déjenlo que se mueva sobre Uds.
Si Dios puede probar que está aquí, la resurrección de Jesucristo, que Él está en este edificio, y Él está con su pueblo, ¿Qué más quieren? Debería hacerlos arrojar sus muletas, saltar de sus sillas de ruedas, salir de aquí, ir mañana a las calles diciendo: “¿No ardían nuestros corazones dentro de nosotros mientras el Espíritu Santo nos hablaba esta noche?”
43 No esperen. Satanás puede hacerles posponerlo hasta mañana, eso sólo lo prolonga una noche más, y más difícil de obtenerlo. Créanlo ahora mismo. Si Uds. lo creen, lo recibirán. Y si el Señor Jesús aparece en nuestros medios a estos cientos y cientos de personas sentados esta noche aquí, y actuara e hiciera exactamente como lo hizo antes que fuera crucificado, ¿Cuántos dirían: “¿Eso lo establecerá para mí para siempre, que Jesucristo está vivo, y lo tomaré como mi Salvador”? Levanten sus manos, ¿Lo harán? Gracias.
Y radio audiencia, deseo que estuvieran aquí para ver este gran pueblo masivo sentado aquí con sus manos arriba, testificando que ellos aceptarán al Señor Jesús. Quizá algunos de ellos son pecadores, algunos de ellos…
¿Qué es pecado? bueno, una persona puede ser tan leal a la iglesia como lo puede ser, un miembro de la iglesia más fina de Los Ángeles, y aun ser un pecador. Un predicador puede pararse detrás del púlpito y predicar un mensaje del evangelio que estremecería la audiencia entera, y aún ser un pecador. Pecado es incredulidad. Si Uds. no le creen, Uds. ya están condenados.
44 Ahora, yo creo que los muchachos me dijeron que esta tarde dieron un montón de tarjetas de oración. Queremos que se pongan de pie, de modo que sea reverente. Todos tienen una oportunidad de conseguir la tarjeta de oración, entrar en la línea. Ahora, el Hermano Duffield o cualquiera de los pastores aquí no repartieron esas tarjetas de oración; estos muchachos las repartieron. Ellos se paran aquí y las mezclan ante Uds. y luego salen y las dan a cualquiera que desea una.
Por lo tanto, si Uds. son del Templo o… Su pastor no tiene nada que ver, o tampoco el Hermano Duffield, o cualquier otro aquí en esta iglesia, o cualquier otra iglesia. Ellos solo las reparten, y Uds. vienen a medida que son llamados. No es un empujar y empujar, y un jaloneo, y demás. Esta es la casa de Dios. No es una arena.
45 Yo los he visto cuando tratan de tomar seis filas de hombres en la India, donde casi quinientos mil se han reunido. Y ellos se escabullen a través de esas filas y saltan el uno sobre el otro, corren en medio de las piernas de los oficiales tratando de llegar. Pues, Uds. no pueden predicar u orar por el enfermo así; hay demasiada confusión. El Espíritu Santo es tímido. Todo debe estar decente y en orden para el Espíritu Santo.
46 Fue esa… la tarjeta de oración L fue repartida. Y vamos a comenzar en el número 1, y alinear tantos como podamos. Veamos. Yo creo que será muy fácil para ellos venir por este lado.
¿Quién tiene la tarjeta de oración número 1? Levante su mano. Una dama, venga por aquí. Número 2, levante su mano. Muy bien, señor. Número 3. Venga por aquí abajo, dama, si desea. Eso está bien, justo enfrente de… número 3, levante su mano. Bien atrás en la parte posterior. Ahora, sólo esperen hasta que su número sea llamado. Número 4, levante su mano. Atrás por aquí. [Espacio en blanco en la cinta.] Quince minutos ahora.
47 ¿Ahora se dan cuenta que esto, sobre lo que he predicado, de lo que han oído, lo que la Biblia ha dicho, debe ahora ser probado ya sea ser la verdad o el error? El momento decisivo viene ahora. ¿Está vivo Cristo? Si lo está, Él se dará a conocer.
Para Uds. gente Pentecostal, acaso no dijo Jesús… o Pablo (perdónenme) Pablo dijo a la iglesia de los Corintios: “Si todos hablan en lenguas y entran los indoctos, ¿No dirán que estáis locos? Pero si uno profetiza y revela los secretos del corazón, entonces ellos se postrarán y dirán: ”Dios está entre vosotros.“ ¿Cuántos saben que la Biblia dice eso? Levanten su mano. Seguro. Vean, ¿cómo pueden decir que era algo más cuando Pablo, y Jesús, y el Espíritu Santo se mantienen con eso?
48 Ahora, para Uds. que están en la línea de oración, ¿Cuántos de Uds. saben que yo no los conozco o sé nada acerca de su—-su causa? Levanten su mano, ¿Lo harán? Muy bien. Cada uno de ellos. No veo a ni una persona ahí que yo haya visto en mi vida. Ahora otra vez, de modo que la audiencia—audiencia visible—- puedan verlo. Cada uno de Uds. en la línea de oración que sabe que yo no los conozco, o que sé lo que está mal con Uds., o sabe sus deseos, o por lo que Uds. están aquí, levanten sus manos de nuevo. ¿Lo ven? Muy bien.
Ahora, tampoco Uds. allá. La única persona… pensé que vi al Hermano Julius Stadsklev aquí en alguna parte. Me supongo que fue esta tarde, él estaba sentado a lo largo de aquí en alguna parte.
Ahora, aquí está una confrontación ahora para los próximos pocos minutos. Ahora, recuerden, no soy yo. Ahora, sólo estén sentados. Guarden sus asientos, y estén muy quietos sólo por un momento. Ahora, no soy yo. Yo no conozco esta gente; aquellas personas no me conocen. Mi mano está delante de Dios. Yo no conozco a ninguno de ellos. Y ellos igualmente levantaron su mano. Ellos no me conocen; yo no los conozco a ellos. Así que algo debe suceder si estas Escrituras son hechas verdaderas. Muy bien.
49 Ahora, esta es una mujer viniendo ahora aquí. Me supongo que ese micrófono está funcionando ahí también, ¿Sí? Ud. puede parase ahí entonces, dama.
Ahora, nos reunimos aquí, un hombre y una mujer, nos encontramos por primera vez en la vida. Yo no la conozco, nunca la he visto. Me supongo que esta puede ser la primera vez que nos acercamos así de cerca a menos… sabiéndolo en nuestra vida. Eso es correcto, levante su mano. Eso es cierto. La primera vez que nos hemos encontrado. Muy bien.
Pero ella está aquí por alguna razón. Ahora, ¿Qué podría suceder? ¿Qué puede hacer Jesús con esto? Cuando ya he dicho, si ella está enferma: “Por sus llagas ella fue curada.” Pero Él todavía es el mismo Jesús ayer, hoy y por siempre.
50 Una vez—en San Juan 4—esto se une de nuevo, un hombre y una mujer. Jesús se encontró con una mujer de Samaria, y ella… Él le pido de beber. Uds. conocen la historia. Y Jesús siguió platicando con ella hasta que encontró cuál era su problema. ¿Cuántos saben cuál era su problema? Ella tenía cinco esposos, viviendo con el sexto. Y cuando le dijo eso, ella dijo: “Percibo que eres un profeta. Sabemos que cuando el Mesías venga, Él nos declarará estas cosas.” Esa era la señal del Mesías.
Si Él es hoy el mismo Mesías… Él se ha ido y el cuerpo de carne—Jesús—fue crucificado. Dios le levantó de los muertos y lo estableció en Su trono. Pero el Espíritu que estaba en Él ha venido sobre Su iglesia. Y es un sometimiento al Espíritu Santo.
51 Yo no la conozco, ella no me conoce. Ahora, si ella cree…Muy bien. Ella pudiera ser una crítica. Ella pudiera ser una hipócrita. Ella pudiera ser una cristiana. Ella pudiera estar enferma. Ella pudiera necesitar dinero, ayuda espiritual. Yo no sé nada acerca de ella. Si ella es una crítica, observen lo que le pasa a ella en los próximos minutos. Uds. han estado antes en las reuniones, y han visto lo que pasó entonces. Ahora, aquí es donde el… eso es otro caso de Ananías y Safira.
Pero ahora, hablaré con ella igual cómo nuestro Señor habló a esa mujer hasta que encontró su problema. Entonces si… déjenla ser la juez. Ahora, si me acerco y digo: “Hermana, Ud. está enferma.” Eso podría estar correcto, pudiera estar errado.
Si ella dijera: “Sí, por supuesto él supo que yo estaba enferma, yo estoy en la línea de oración,” (Bueno, pudiera ser que ella no estuviera enferma) y pondría mis manos sobre ella, diría: “Alabado sea el Señor, Ud. va a sanar,” bien, ella debería creer eso. ¿Pero qué si el Espíritu Santo viene aquí, y va atrás en su vida, y le dice lo que ella ha sido? Ahora, sabe si esa es o no la verdad. Y si Él conoce lo que ha sido, seguramente Él sabrá lo que será. ¿Creen eso?
52 Sólo deseo hablar con la mujer un momento. Siendo que ésta es la primera vez que nos encontramos… y Ud. está casi segura que hay algo sucediendo, porque pararse frente a un hombre no le haría sentirse cómo se está sintiendo ahora. ¿Vio Ud. alguna vez la foto del Ángel del Señor, esa Luz, sobre dónde yo estaba parado, la cual tomaron? En Phoenix, Arizona. Ud. la vio. Muy bien. Esa misma Luz está ahora entre Ud. y yo.
Ahora, si ese es el mismo Pilar de Fuego que guio a los hijos de Israel, Él vino y fue hecho carne. Él dijo: “Yo vengo de Dios, y vuelvo a Dios.” Después de su muerte, entierro y resurrección, y ascensión, Él halló a Pablo en el camino a Damasco. Y ¿A qué había regresado Él otra vez? A esa Columna de Fuego. Apagó los ojos de Pablo, lo hizo ciego por un tiempo. Y Él dijo: “¿Saulo, Saulo, porqué me persigues?”
Él dijo: “¿Quién eres, Señor?”
Él dijo: “Yo soy Jesús,” La Columna de Fuego.
Ahora, si la vida de la vid produce algo aquí, tiene que producir el mismo fruto aquí. Entonces si el Espíritu Santo está aquí, eso… el mismo Pilar de Fuego que está entre Ud. y yo ahora, Ud. siendo una mujer y yo un hombre, y si eso puede revelarme por lo que Ud. está aquí, entonces Dios está interesado en cuidar de sus necesidades. ¿Es eso correcto? Ahora, Ud. sea la juez.
53 Y si la audiencia oye mi voz todavía… la mujer parece alejarse de mí. Y ella está sufriendo de una condición nerviosa. Eso es por lo cual ella quiere que yo ore. Y esa condición nerviosa le causa asfixia alrededor de su corazón; eso le congestiona, no puede respirar; Ud. ha estado en el hospital. Eso es cierto. Si esa es la verdad, levante su mano. Ahora, ¿Qué cree Ud. que hizo eso?
¿Es Él el mismo ayer, hoy y por los siglos? Yo capté ese sentir de alguna parte, que Ud. pensó que yo adiviné eso. Yo no adiviné eso.
54 Déjenme hablar con ella otra vez. Yo no sé lo que le dije, pues no fui yo hablando. Yo no le conozco. Pero fue algo usando mis labios para hablar, le dije la verdad. Si eso es correcto, Ud. sea la juez. Levante su mano si eso es correcto, le dije la verdad. Muy bien. Sí. La mujer, es su… es un hombre. Es su esposo. Él también está sufriendo. Él está aquí. Eso es correcto. Si le digo qué está mal con su esposo, ¿Creerá Ud. que es el Espíritu Santo hablando? Él tiene artritis. Eso correcto. Y Ud. tiene una hija también aquí. ¿Creerá Ud. que Dios puede decirme lo que está mal con su hija? Ella tiene un problema de espalda y debilidad. Eso es correcto, ¿Verdad? Ambos van a estar bien, y Ud. también. Siga su camino a casa; Jesucristo le sana. El Señor le bendiga.
55 ¿Cree Ud. que el Hijo de Dios se levantó de los muertos, y Él está aquí esta noche en la forma del Espíritu Santo? Ahora, Él está tan dispuesto a hacer por Ud. como Él hace aquí. Créanle. Tenga fe.
Ahora, la mujer parada aquí es una extraña también. Yo no le conozco. Ud. no me conoce, más de lo que me conoce por la lectura, o algo como eso. Eso es correcto. Ahora, si el Espíritu Santo me revela por lo que Ud. está aquí, ¿Creerá que es Él? Ud. sabrá que tendrá… Ud. sabrá que lo hará. Eso está bien. La dama está sufriendo con presión alta. Yo los veo poner eso alrededor de su brazo, e inflar esa cosita. Y le dijeron que estaba demasiado alta aún para su edad. Y sus ojos están mal. Otra cosa, si Ud. apunta su dedo hacia sus ojos entonces, podría ser un tropiezo para alguien… para las personas allá que pudieran pensar que yo dije eso, pero he visto eso de todas formas. Detengámonos otra vez y hablemos un minuto.
56 Hay algo mal también con su garganta. Y su garganta también se bloquea, y Ud. tiene que tomar alguna clase de droga para abrirla. Sí. Y luego tiene otra cosa, algo acerca de… es sobre tragar, o algo. Si Ud. cree con todo su corazón, su presión sanguínea, y todo le dejará, y Ud. puede irse y ser sanada. ¿Lo cree? Vaya y regocíjese, y diga: “Gracias, Señor Jesús. Amén.” Muy bien.
¿Cree Ud. con todo su corazón? Somos extraños. Ud. también tiene un crecimiento. Y ese crecimiento dice su doctor, es en una glándula femenina—su ovario. Eso es correcto. Si esa es la verdad, levante su mano.
Alguien está orando allá afuera. No puedo ver…. Se abrirá una visión, y sólo está rompiéndose de todos lados. Es su fe haciendo eso. Igual que la mujer que tocó la vestidura del Señor Jesús. Ella tiró de Él, vean.
57 Me estoy tratando de limitar a hablar a Ud. únicamente. Lo que sea que Él dijo fue la verdad. Eso es cierto. Oh, ahora veo, un examen. Muestra que fue una… una operación pendiente de un crecimiento en un ovario. Pudiera decirle esto, luego Ud. sabe si le estoy diciendo la verdad o no, si Ud. me cree ser su profeta, Su siervo. Ud. tiene a alguien en su corazón por quien está orando. Si Ud. cree con todo su corazón, a…. parece un hombre que tiene un caso de polio. Si Ud. cree con todo su corazón, y acepta al Señor Jesús, y cree que Él lo hará, eso lo establecerá para Ud. Ud. puede irse a casa y estar bien. ¿Cree eso? Vaya y sea sana en el Nombre del Señor Jesús. Muy bien.
58 Pase al frente. ¿Lo cree? Aquí hay algo: yo vi una visión hace unos momentos de una mujer que tiene algo mal con su garganta. Es esta mujer aquí. Ella tuvo una operación por eso.
¿Cree Ud. que Dios oirá y responderá la oración por Ud.? Lo cree. Margaret, ese es su nombre, Ud. es una predicadora. Siga su camino y regocíjese. Dios va a sanarle. Amén. Dios le bendiga, Hermana.
Me supongo que somos extraños el uno al otro. Dios le conoce; ¿Cree eso? Si Dios me revela por lo que Ud. está aquí, ¿Lo aceptará como su Sanador y su Salvador? Ud. sufre con algo en su sangre, una diabetes. Eso es cierto. Y Ud. tiene un problema del corazón. Y Ud. también es una predicadora. Y pueda que Ud. sepa esto, y Ud. sabrá si es o no la verdad: Ud. tiene un esposo en casa sufriendo con la misma cosa, de modo que difícilmente puede moverse con la misma cosa. Créalo con todo su corazón, vaya a casa y ambos sean sanos en el Nombre del Señor Jesús. Vaya, y Dios sea con Ud.
59 ¡Si puedes creer! Todas las cosas son posible para los que creen. ¿Cree eso? ¿Cree que Su presencia está aquí? Jesús dijo: “Si puedes creer, todas las cosas son posible.”
Ahora, aquí está una mujer parada. Ella es una mujer de color. Aquí está un cuadro perfecto de San Juan 4. ¿Cree Ud. que Dios puede revelarme cuál es su problema? Lo cree. Bien, Ud. no es de ésta ciudad; Ud. ha venido desde el sur viajando por esta dirección. Ud. es de Long Beach. Eso es correcto. Ud. tiene el corazón grande. Vaya a casa y dígale a Jess y a ellos que todo está bien. Si puedes creer. Ahora, yo no conozco a la mujer; ese es el Espíritu Santo que dice esas cosas.
60 Uds. pudieran criticar a la mujer. Pero si Uds. han sido sanados de algo así, también Uds. gritarían, si lo han sido. ¿No es eso algo? Si Uds. creen con todo su corazón, Uds. tendrían otro avivamiento de la Calle Azusa. Esa dama se va para Long Beach para esparcir las nuevas tan duro como ella pueda.
Yo sigo sintiéndolo venir de que estoy leyendo la mente de la gente. No lo estoy.
Venga aquí, dama. Yo no le conozco. Sólo ponga su mano sobre la mía para un punto de contacto. Yo nunca la he visto en mi vida. Si yo miro en esta dirección y le digo cuál es su problema, sabrá… Ud. sabrá si es o no verdad, ¿Cierto? Muy bien. Es un problema de dama—femenino. Si eso es correcto, levante su mano. Eso le dejó ahora. Vaya a casa y sea sana. Crea en el Señor Jesucristo
61 Ahora, venga aquí, dama. Acá en la audiencia, sean reverentes sólo un momento. Ponga su mano… es un tumor. Ud. está lista para operarse. ¿Cree Ud. que el Señor le hará estar bien? Si lo cree, levante su mano. Muy bien, levante su mano y créale. Siga su camino y entonces regocíjese. Sea feliz. Créale con todo su corazón.
Mire en esta dirección, dama. Ese viejo asma a veces casi le mata; apenas puede respirar en la noche. Vaya a casa, crea al Señor Jesús y sea sana. Crea con todo su corazón, y Ud. será sana.
Ud. tiene una grave condición, un problema de corazón. ¿Cree que Jesús le hará estar bien? Vaya regocijándose y diga: “Gracias, Señor Jesús,” Y Ud. sanará.
62 Muy bien. Venga, dama. ¿Cree Ud. que esa condición anémica le va a dejar y Jesucristo le sanará de esa anemia? Vaya regocijándose, y sea feliz. Y agradezca al Señor.
Ud. está sombreada de muerte, porque la oscuridad está a su alrededor. Cáncer. ¿Pero creerá Ud. que Dios le hará estar bien? ¿Lo acepta? Vaya a casa y regocíjese, y diga: “Gracias, Señor Jesús, por sanarme.”
Vean, es su fe la que lo hace. Amén. Tengan fe. Seguro.
¿Cree Ud. que Él le hará estar bien ahora? siga su camino con… esa es la manera, y regocíjese.
Venga. Ud. está a punto de ser operada de un tumor. ¿Cree que Dios se lo quitará? Vaya y regocíjese. Conforme a su fe, le sea hecho.
63 Venga dama. ¿Desea irse y comer su cena ahora y vencer ese problema estomacal? Vaya entonces y tome su cena en el Nombre del Señor Jesús y sea sana. Ud. cree con todo su corazón. Ud. lo recibirá. [La hermana dice que su hijo necesita liberación del alcoholismo.] Amén. Que el Señor lo conceda.
Muy bien, Hermana. Cuando yo le dije a ella del problema estomacal, algo le pasó a Ud. Una sensación fría pasó por Ud. Ud. fue sanada. Siga su camino y esté bien.
Su problema de espalda le ha dejado. Le dejó cuando estaba sentada aquí hace un momento cuando estaba predicando. Siga su camino y sea sana en el Nombre del Señor Jesús.
64 Corazón nervioso. Pero Jesús le sanará. ¿Cree que Él le sanará? Siga su camino y regocíjese y sea sana.
¿Qué piensa al respecto, jovencita? bueno, es por el bebé. ¿Me cree ser el profeta de Dios, el siervo de Dios? Ese bebé está en una condición grave. Yo no la conozco; Ud. no me conoce. Pero ¿Cree Ud. que Dios puede revelarme el problema con el bebé? Es sólo un bebé. ¿Lo cree, señor? ¿Servirán ambos a Dios? ¿Con todo su corazón? ¿Cuántos creerán si Dios da a conocer ese bebé? El bebé está ciego. Eso es cierto. Yo no puedo ver sus ojos. Quizá Ud. sabrá esto. El bebé quedo ciego por causa de una enfermedad que la madre tuvo antes que el bebé naciera, cuando ella estaba embarazada del bebé. Eso es cierto. Sarampión. Siga su camino y regocíjese, y crea que el bebé recibirá su vista. Si Ud. puede creer.
65 Tengan fe en Dios. Muy bien, su problema de la espalda se ha ido. Siga su camino y regocíjese, y sea feliz agradeciéndole al Señor Jesús.
La artritis nunca le matará si Ud. le cree a Dios. Siga su camino y regocíjese, y diga: “Gracias, Señor Jesús, por Tu bondad.”
Venga, Un problema femenino—un problema de dama. ¿Cree con todo su corazón? Siga su camino y regocíjese y sea feliz, y diga: “Gracias, Señor Jesús.”
Problema del corazón. ¿Cree Ud. que Dios le sanará del problema del corazón? Ud. también tiene otra cosa, pero eso es lo principal que le molesta. Siga su camino regocijándose.
Su espalda fue sanada mientras estaba de pie en la línea. Siga su camino regocijándose, y agradezca a Dios.
66 ¿Cree el resto de Uds. con todo su corazón? ¡Él es Dios! Cada uno de Uds. está ahora sano, ¡Si Uds. lo creen! ¿Lo creen?
Inclinemos nuestras cabezas sólo un momento. El mismo Dios que sana al enfermo, salva las almas. Si hay alguna persona aquí en la Presencia Divina que está convencida que el Espíritu Santo está confirmando Su Palabra, levante su mano, diga: “Yo quiero aceptarlo.” Eso es maravilloso. Gracias. ¿Cuántos pecadores hay aquí que no creyeron, y ahora creen, levanten su mano—incrédulos que ahora sí creen? Eso es hermoso. Docenas y docenas de manos levantadas.
Deseo preguntarles algo. ¿Caminarían aquí? Si Dios escucha mi oración, y responde por estas personas que están afligidas, y demás, ¿No atenderá por su condición? Pase al frente justo ahora y párese aquí sólo un minuto. Oremos juntos. ¿Lo harán? Declárenlo. Levántense de su asiento. Párense, todos los que desean que se ore por estas cosas, como un… es una condición del alma, una condición espiritual, pecadores que quieren ser salvos, pasen aquí al frente sólo por un momento. Suban aquí en la presencia del Dios todopoderoso. No porque Él no esté allá atrás, pero aquí está Su visión.
67 Algo me detuvo. Yo iba a llamar algunas cuantas tarjetas más, pero algo dijo: “¡Llama a esa fila a arrepentimiento!” ¿Cómo sé si un predicador no está caminando por este pasillo en este momento que será el cual Dios usará en estos días postreros? ¿Cómo sé justo esta noche en este edificio no hay algo a lo que Dios está llamando? Seguro que Él está, o Él no hubiera detenido esa línea de oración.
Pasen ahora al frente para aceptar al Mesías. Acéptenlo cómo su Mesías. ¡Uds. pueblo judío, pónganse de pie y desciendan aquí! Uds. han dicho siempre que, si Jesús puede probar que Él fue el resucitado, y hace la señal del profeta, que Uds. lo creerían. Ahora aquí está Jesús. No soy yo éste, yo soy un hombre pobre, sin educación. Pero aquí está el Mesías. ¡Aleluya! Gracias sean dadas a Dios. ¡Pasen al frente!
68 Vengan, todas Uds. almas agobiadas de pecado—hay misericordia con el Señor. Vengan ahora mientras están en Su presencia. Arrodíllense aquí alrededor del altar, todas Uds. personas que quieren dar sus vidas al Señor Jesús mientras Él está presente, mientras que El Espíritu Santo está ahora aquí presente, yo no sé lo que Él hará en unos pocos minutos, pues algo me dijo que detuviera esa línea de oración e hiciera el llamado.
69 Eso es cierto. Bajen ahora de los balcones en todas partes. Bajen acá ahora mismo, Uds. que no están bien con el Señor, y sean reconciliados con Dios. Una de estas noches, Uds. serán llamados por el ángel de la muerte. Entonces ese Ángel que está aquí esta noche, el Espíritu Santo, Uds. clamarán por Él, pero Él hará la misma cosa que Uds. harán probablemente ahora, sólo estarse quietos. Muévanse ahora; Él entonces se moverá. Dios les bendiga. (Vengan acá abajo muchachos, y ayúdenlos si quieren.) Bajen de los balcones ahora si desean. ¿Dónde está Billy? ¿Tienes un canto? Canta “Tal como soy.”
Tal como soy, sin más decir,
Que a otro yo no puedo ir,
Y Tú me invitas a venir;
Bendito Cristo, heme aquí.
Tal como soy, sin demorar,
del mal queriéndome librar;
Tú sólo puedes perdonar;
Bendito Cristo, heme aquí.
70 ¿Están esta noche sin Cristo? ¿Van a alejarse de estas puertas aquí en la Presencia de Cristo después de que Él se ha ofrecido a Uds. y se ha probado a Sí mismo vivo, conociendo los secretos de su corazón? ¿No se dan cuenta que es Él ahora hablándoles a Uds.?
Muchos de Uds. miembros de iglesia aquí sentados, Uds. miembros de la iglesia, que profesan Cristiandad y viven vidas contrarias (arriba en la montaña, abajo en el valle, nunca pueden estar estables), ¿Por qué no vienen ahora? Esta es su oportunidad para venir. Vengan ahora, ¿Vendrán mientras volvemos a cantar?
Vamos, miembros tibios de iglesia. Vengan, reciban a Cristo. Sean llenos con el Espíritu. Uds. que están sedientos por el Espíritu Santo, ¿Vendrán mientras el Espíritu está ahora presente, Quien conoce sus corazones? Sólo vengan, párense alrededor del altar un minuto aquí.
Y Tú me invitas a venir;
Bendito Cristo, heme aquí.
71 Lo pensaron, amigos, la presencia del Espíritu Santo, el Jesús que fue levantado de los muertos, se ha estado moviendo mil novecientos años entre la gente de la tierra, y está aquí esta noche, ejecutando, haciendo y cumpliendo Su promesa que Él hizo, moviéndose sobre la gente. ¿Podrían venir y dedicar sus vidas una vez más a Él? ¿No vendrán y se darán a conocer alrededor del altar de Dios? Esto es por Ud. amigo pecador. Esto es por Ud. iglesia tibia…
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