OBRAS DEL MENSAJE


La Manera Provista Por Dios
Los Angeles, California, E.U.A.
59-0415A
1 Estoy ciertamente feliz en esta tarde por el privilegio de estar en una de las pocas iglesias que todavía adoran en el Espíritu. Simplemente pienso que es maravilloso venir a… simplemente el sentir esa consolación de dejar solamente al Espíritu de Dios fluir.
Tengo a mi muchacho de la cinta aquí para que tome la… esos cantos del Señor, ese ritmo que… de la gente a medida que se mueven por el Espíritu, en… en la cinta. Lo dispuse así por un propósito. Le pedí que viniera para eso. Y estoy muy contento que el Señor permitió que sucediera de nuevo en esta tarde que lo estaba esperando.
2 Ahora, al leer esta carta que viene de Jamaica, que de manera tan amable nuestro Hermano Smith las hizo, las dos cartas… Me hace recordar de cuando estuvimos allá. De seguro sabrán que… (Esperanza de Fe, ¿así es como… El nombre de su periódico?) “El Heraldo de Esperanza”. Ese periódico hizo uno de los mejores trabajos de publicidad que hayamos tenido en Jamaica. El Hermano Smith era bien… mejor conocido que cualquiera en la isla, es… casi, por causa de… del periódico. Su periódico tiene una gran influencia, y contiene un… un… una gran cosa para el Señor dondequiera que va. Yo levanté mi mano hace un rato, porque me lo envían. Es ciertamente un gran periódico. Que el Señor permita que vaya hasta las cuatro esquinas de la Tierra y que haga una gran obra.
3 Para siempre viva esta iglesia, y que el Espíritu nunca se aparte de ella. Nunca se comprometan con las cosas del mundo. Si tienen que ser tan pobres hasta que solamente queden seis de Uds., quédense con ese Espíritu. ¿Ven? Solamente dejen ese… Solamente quédense con esa adoración.
Uds. saben, hoy en día tenemos muchos diferentes programas, y demasiados anuncios, y tantas cosas que quitan el tiempo. Y le quita ese sentir de adoración. Pero yo estaba hablando con el Hermano Mercier, y le decía: “Sólo… Puede relajarse. Solamente no haga esfuerzo, solamente…. solamente sienta como que es algo…”
Pienso que sería muy bueno para éste mundo nervioso y neurótico si tan solo pudieran entrar a un lugar como éste. Les traería sanidad, los calmaría.
4 El día de hoy ha sido muy terrible para mí, y muchas llamadas, y demás, y… y los teléfonos timbrando por todos lados, y… Y estando… cuando llegué, el Hermano Mercier dijo: “Me doy cuenta que está nervioso”.
Y yo le dije: “Quién no lo estaría”.
Pero ahora, estoy tranquilo. Solo con los cantos y relajándonos, y yo… simplemente amo eso. Siento que si únicamente dijéramos: “Amén”, y nos fuéramos a casa, el Señor nos… seríamos retribuidos cada uno por haber estado en esta maravillosa atmósfera.
Y esta es una de las últimas que queda. Me han dicho que la adoración Pentecostal solía ser de esta manera hace unos años. Desearía que regresara, porque pienso que necesitamos regresar al camino antiguo, simplemente a donde el Espíritu tiene la prioridad. Yo amo eso.
5 Y si Uds. notaron, no importa quién haya sido, qué mensaje traían, todos fueron tomados en consideración (¿Ven?), simplemente… Algunas veces ellos ven en la iglesia, ellos piensan… Tal vez alguien pueda decir: “Eso no fue del Espíritu”, y lo dejan que continúe. Pero es… no así con el Hermano Smith. Él solo… Quién haya sido, él solamente deja lo que… Si es el Señor, es el Señor. Si no lo es, de todas maneras no cuenta para nada. Así que él solo… Yo… yo… me gusta eso. A mí me gusta. Y no hiere sentimientos; solamente trae un amor de que alguien haya hablado alguna palabra de profecía, como hace unos momentos. Simplemente hace que todos nos sintamos en casa. ¿Ven? Y pienso que eso está muy bien. Que nunca deje de ser así es mi oración.
6 En muchas ocasiones me ha gustado venir para acá y solo descansar. Me gusta venir para acá y solo relajarme así por un rato. Ya lo tengo grabado en la cinta, así que si me pongo muy nervioso, simplemente pondré la cinta y me relajaré. Me sentiré como en Pisgah. Tal vez la cinta pueda captar el ritmo de eso, y Dios suministrará el Espíritu de ello. Solamente para… para escucharlo cuando este muy perturbado. Porque, Uds. saben, hay muchas emociones y tantas cosas hoy en día que nos distraen del Espíritu. Me da mucho gusto estar aquí.
7 Estaba leyendo estas cartas sobre sanidades. Y yo… me gustaría decir esto, siendo que este no está… No estamos al aire, o, no, uh-huh… Solamente quería estar seguro que no estuvieras al aire. Uds. saben, yo… me gusta enterarme de esta clase de cartas, porque, vean Uds., yo no soy un Sanador Divino. Yo… yo nunca he reclamado serlo.
Y yo no tengo una manera elegante de hacer las cosas, yo… solamente… He tenido muchas respuestas a la oración, y eso es casi todo lo que puedo decir. Sólo… sólo… Dios ha sido bueno conmigo en responder mi oración. ¿Ven? Es lo único que he hecho para alguien, fue orar por ellos. Y yo… yo pienso que eso es todo lo que podemos hacer, ¿no es así, Hermano Smith? Es solamente… solamente orar. Eso es todo. Dios prometió responder la oración. Y yo… Eso es lo que me gusta. Y no tengo algo que diga que Uds. van a sanar, si yo hago ciertas cosas… si impongo mis manos sobre Ud. que Ud. va a sanar. Yo solamente creo que Dios responde la oración. Y yo solamente oro y Él… Él… Las cartas llegan, y ellos sanan. Eso es prácticamente todo.
8 Ahora, estoy agradecido por la oportunidad que tengo de hablar en esta concurrencia esta tarde, este compañerismo de la iglesia Pisgah. Y no sé exactamente en qué consiste todo. Pero escuché que hay ministros, y hombres de negocios, y los laicos, y todos nosotros aquí juntos.
Así que esta noche, la razón que yo… yo anuncié anoche en el Templo Angelus lo que voy a hacer esta noche, porque pensé que estaría hasta tarde aquí. Normalmente para la… A lo que yo llamaría el discernimiento, y demás, normalmente me voy a orar a alrededor de las tres de la tarde, y no me molestan más a partir de allí hasta que llega la hora.
Pero esta noche, dije que recogería todas las tarjetas de oración, y que oraría por los enfermos esta noche en el Templo; y empezaremos una serie de mensajes sobre… de las Escrituras sobre Abraham.
9 Ahora, antes de que tome mi texto por unos momentos, inclinemos nuestros rostros una vez más, solo por un minuto.
Señor, estoy tan bendecido de estar ante Tu Presencia este día. Muy contento de que todavía quede un remanente que mantiene el Espíritu del Señor moviéndose en sus medios por medio de su consagración y… y su amor y devoción a Ti.
Señor, bendice esta iglesia. Desde que era un niño pequeño, he escuchado de ella. Y yo oro, Señor, que tus bendiciones continúen aquí. Consérvalos humildes; bendice al pastor y a los colaboradores, y a todos los que juntos forman este lugar. Oramos para que Tú los bendigas. Bendice su periódico, porque es un… Es una gran bendición para otros que lo leen. Y que todo lo que se logre sea para Tu gloria y honra.
Ahora, que dispongamos nuestras mentes ahora después de la adoración en la Palabra por unos cuantos momentos. Y nosotros… nosotros oramos, Dios, siendo que esta es la casa de juicio, a donde venimos debajo del viejo roble, como lo fue, para descansar y para… para recibir nuevas órdenes, y para salir a los campos de siembra otra vez a predicar y para cosechar la siembra… Concédelo, Señor, que Tu Espíritu Santo hable, porque lo pedimos en el Nombre de Tu Hijo, El Señor Jesús. Amén.
Yo…
[Una hermana profetiza. Trad.] Gracias, Señor.
10 Como texto, me gustaría usar el versículo 14 del… del capítulo 22 de San Mateo.
Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.
Y como tema, me gustaría usar: “La manera provista por Dios”. Ahora, escuchamos mucho el día de hoy de la segunda venida del Señor. Y verdaderamente, eso es lo que todos estamos esperando, la venida del Señor. Ahora, en verdad creo que estamos cerca de ese gran evento. El más grande evento que alguna vez haya sucedido, es… o que pudiera suceder está tan cerca, siendo ahora mismo manifestado: eso es Su venida.
11 La iglesia ha esperado por este momento por dos mil años. Y vemos como se desenvuelven las Escrituras. Jesús, a la luz del Calvario, unas cuantas horas antes de que Él fuera crucificado, habló más de Su segunda venida de lo que habló de Su crucifixión. Así que debe de ser una gran cosa qué está por suceder.
Y ahora que estamos reunidos, ministros, y Hombres Cristianos de Negocios, laicos, repartidores de folletos, y aquellos que laboran en diferentes tipos de ministerio, yo pienso que como que debiéramos revisarnos mientras estamos debajo de la sombra de la cruz en esta tarde, y Dios nos dará algo en nuestros corazones para salir de aquí con ello.
12 Hace un tiempo, estuve en Finlandia. Y venía por la calle en un… un pequeño automóvil. Y en Finlandia la gente es muy pobre. Y las jovencitas están allá afuera en el campo con una vieja hoz, la sostienen para cortar el trigo y atarlo con unos forros. Y muchas de ellas se habían juntado bajo un gran árbol para… comer.
Y pensé que sería un buen tiempo para hablarles, porque el intérprete andaba conmigo. Y nos detuvimos solo por unos minutos en donde veinte personas raras de los campos de siembra se habían juntado debajo de la sombra de un gran árbol.
Y les hablé del amor de Dios, y les dije que había escuchado de cómo después que se terminó la guerra, tuvieron que pasar las rastras. Ellos no tenían tiempo para labrar los campos, porque el invierno estaba llegando.
Y ellos sencillamente tenían que jalar las rastras tras ellos para rastrillar la superficie del terreno, para poner la semilla en el terreno. Porque si ellos no ponían las semillas en el terreno, no habría cosecha el siguiente año, y todos perecerían.
13 Y por la noche, las mujeres, los hombres, sin caballos, animales para jalarlo, las personas tuvieron que jalar la rastra. Y no había burros de carga en el campo. Ellos tenían que… Estos pequeños niños iban delante de ellos con una linterna por la noche para alumbrarles, para que ellos pudieran poner la semilla en el terreno, y luego corrían hacia mamá, los pequeñitos, mientras el hermanito pequeño descansaba para el siguiente turno. Tenían que escarbar el terreno de alguna forma. No tenían tiempo para labrar, porque ya era muy tarde en la estación. Tenían que poner la semilla rápido en el terreno. Si no lo hacían, no tendrían cosecha.
Y me pongo a pensar mientras estamos… todos reunidos juntos, deberíamos de pensar que es más tarde de lo que se cree. Escarben el terreno de todas maneras. No tenemos tiempo para seminarios, y de aprender un montón de cosas. Pero… pero tenemos que meter la Palabra en el mundo. Escarben la superficie de alguna manera y siembren la Palabra día y noche, porque si no hay… no hay grano en el terreno, no podrá haber una cosecha para la venida del Señor.
14 Mientras estaba hablándole a ese grupo de pequeña gente finlandesa, diecisiete recibieron el bautismo del Espíritu Santo solamente unos momentos después.
Para mí el tiempo está a la mano; debemos de apurarnos. Así que debemos de pensar en cómo hacerle frente a esta gran cosa que estamos haciendo ahora. La educación ha fallado, y todas la demás cosas hechas por el hombre han fallado. Vemos que así ha sido.
15 Y nuestras barreras denominacionales han traído barreras entre la gente para hacerlos discutir y seguir así sobre sus denominaciones. Pero yo creo que hemos fallado en llevar la cosa que Jesús nos dio para darle a la Iglesia, para darle a la gente.
Uds. saben, creo que antes de partir en esta tarde, deberíamos de revisar y ver de qué estaba hablando Jesús cuando Él escribió esta parábola, o que la dijo, mejor dicho. Vean, allí… Nosotros debemos saber cómo decirle a la gente que se prepare para este gran evento que viene. Si la venida del Señor es tan grande, es lo más esencial que podemos hacer, es hacer que la gente se prepare para ello. Porque si Él viene, y no estamos preparados, entonces seremos dejados fuera. Pero debemos de prepararnos a la manera del Señor con esto, nuestro mensaje de Él, porque: “hay un camino”, la Escritura habla de ello: “que parece derecho al hombre. Hay camino que al hombre le parece derecho, pero su fin es camino de muerte”.
16 ¿Y qué pasa si la gente se prepara de la manera equivocada? ¿Qué si los soldados fueran al campo, sin estar entrenados para la batalla, pero salen allá a…. a bailar? Aunque ellos… ellos pudieran…. pudieran ser muy buenos bailadores, tienen que estar entrenados para pelear. ¿Qué si fueran allá para… para llevar a cabo algún otro tipo de asunto, y no saben cómo usar su pistola? Servirían de muy poca ayuda. Por lo tanto pienso que los trabajadores en el campo deben de estar preparados para saber cómo entrenar a la gente para la venida del Señor, porque no hay ni uno de nosotros que no quiera encontrarlo.
Y creo que estamos viviendo tan cerca de la venida, que estas grandes cosas milagrosas que vemos apareciendo, es el indicio de Su pronta venida.
17 Ahora, Jesús enseño esta parábola. Y si… Uno casi tiene que tener una visión Oriental de las Escrituras antes de poder entender las parábolas, porque la Biblia es un libro Oriental. Nosotros somos gente del Oeste viendo la Biblia desde un punto de vista Oriental… más bien del Oeste, cuando es una Palabra escrita de manera Oriental, puesto que fue escrita hace dos mil años. En donde los significados son los mismos. Pero si alguna vez Ud. va al Este, la Biblia será para Ud. un nuevo Libro. Su significado, sus interpretaciones le serán mucho más claras.
No estoy tratando de decir que no sepamos como salvarnos en el orden de las Escrituras, pero quiero decir esto: que le sería mucho más claro a Ud., cuando pueda ver la manera en que Jesús enseñó en aquel día, en las costumbres orientales. Y no han cambiado ni un poquito. Son exactamente iguales como lo fueron entonces.
18 Y para que el hombre no se enrede, y para que no sucedan estas cosas en las que estamos ahora tan enredados, Jesús les enseñó a las gentes por parábolas.
Ahora, a medida que esta Cena de las Bodas… Por supuesto, todos nosotros sabemos que las Cenas de las Bodas son en un futuro, que cuando los redimidos de todas las edades vengan ante la Presencia de Dios, redimidos por la Sangre del Cordero, y se paren allí lavados en Su Sangre, y vestidos con el manto de Su justicia, entonces tendremos esa gran Cena de las Bodas que se desplegará por todos los cielos.
Y me pongo a pensar en esa fecha, que muchos de los que estamos aquí empezamos progresivamente a pintar canas y nuestros hombros a encorvarse. Pues, el noventa por ciento de nuestra audiencia en esta tarde ha pasado la mitad de la marca, como lo llamamos.
Y muchos de Uds. han trabajado, batallado, con carencias, y sacrificio, y… para esparcir el mensaje del Evangelio.
19 Y estoy pensando en el día cuando todo haya acabado, y se coloque la Cena de las Bodas, y nos sentemos en la mesa uno frente al otro. Estoy seguro si… si fuese bendecido por el Señor para poder estar allí, miraré alrededor, y diré: “Yo lo conocí en Pisgah, ¿no es así?”, cuando cada uno nos conozcamos al Otro Lado, y que hablemos del tiempo de cuando nos reuníamos así, para recibir instrucciones de cómo salir y ganar almas, y ver a lo largo de esa gran fila, a papá y a mamá, y a todos ellos presentes. Si ese no será un tiempo maravilloso, las Cenas de las Bodas.
Nos estiraremos al otro lado de la mesa y nos tomaremos cada uno de la mano, nos agarraremos de las manos. Y estoy seguro que una pequeña lágrima se derramará por nuestras mejillas en agradecimiento a Dios por Su gracia que nos llevo allá. Y luego el Rey saldrá y limpiará toda lágrima, como he dicho muchas veces, de nuestros ojos y dirá: “No llores más. Esos días ahora ya pasaron. Entra al gozo del Señor que ha ido preparado para ti desde antes de la fundación del mundo”.
Y todos nosotros queremos estar allí. Y queremos que estén allí todos los que podamos meter, porque es urgente. El tiempo ha pasado, y estamos esperando por Su venida.
20 Notaron Uds. lo que Él dijo cuando envió al primer grupo. El primer grupo, ellos se regresaron y dijeron excusas. Oh, ellos tenían que hacer esto o lo otro. El Rey; la cena, por supuesto, es Dios. El Hijo es Cristo, el Hijo de Dios.
Y nosotros, la Novia, somos los que hemos sido invitados. La Novia es… La Tierra entera es invitada, todos están invitados. Pero hay unas cosas que debemos hacer antes de que podamos atender esa Cena de las Bodas.
21 Ahora, en los Orientales, cuando la… cuando va a haber una boda, lo que sucede es que, el rey establece la hora para la boda de su hijo. Y luego era la obligación del hijo repartir las invitaciones. Y nadie podía venir a la cena sin una invitación.
Y no creo que alguna vez haya habido un hombre o una mujer que haya entrado a una iglesia o que haya venido a la Presencia de Dios sin que le hayan dado una invitación para esta Cena. Ahora, usted puede aceptarla o puede rechazarla. Eso depende de usted.
Algunas personas van a la iglesia año tras año, día tras día, avivamiento tras avivamiento, y aún así no aceptan la invitación. No es su intención rechazarla, pero simplemente han sido negligentes en hacerlo.
22 Si se han fijado, uno tenía algo que hacer. Uno había comprado una hacienda. El otro había comprado unos bueyes, y tenía que ir a probarlos. No es como si no los hubiera probado antes de comprarlos. Vean, es simplemente, simplemente es una excusa.
Y yo sé que todos Uds. ministros y demás, y hombres de negocio, y los que reparten los folletos, y así sucesivamente, todos Uds. encuentran esas cosas. La gente tiene excusas. “Yo… yo sencillamente me tengo que quedar en casa esta noche. No puedo atender el avivamiento”. Solo recuerden, Dios dijo que harían eso. Están rechazando su invitación.
23 Ahora, veámoslo de nuevo. Y uno de ellos, hizo esto, su esposa no lo dejó que viniera. Y… y esa es otra excusa. No debería haber nada estorbando entre nosotros y esa invitación. Si cuesta una yunta de bueyes, o su negocio, o su… su esposa, o sus hijos, o cualquier cosa, nada debería separarnos de esa invitación.
Dios lo ha llamado a Su campo de cosecha, o para hacer algo para Él, no debería haber nada entre usted y Dios. Debe ser primero. La invitación, que se ha dado…
24 Ahora, cuando se repartieron las invitaciones, se dieron las excusas. Y luego regresaron y dijeron: “No quieren venir”. Ahora, si Uds. notan la última vez que Él mandó por ellos, debían ir por los vallados y caminos, y senderos, y tomar a los mancos, cojos y ciegos, y forzarlos a entrar. Porque Dios está determinado que Su mesa no se preparé sin que haya alguien allí. Dios quiere Sus mesas llenas. Los carneros gruesos han sido matados. Todas las cosas se han preparado y todo está listo. Y si notan, el último gran mensaje que salió, fue de ir por los caminos y vallados.
Ahora, me gusta eso de esta pequeña iglesia aquí, alimentando al pobre, recibiendo al cojo, al manco, al debilitado, orando por los enfermos y… estaba leyendo este anunció que tienen aquí, que me dio la idea. “Y los cojos andarán”, decía. Seguro.
El último llamado y la última invitación fue un gran tiempo para envolver toda la nación con sanidad Divina. Esa era la última. Y estamos llegando al final de eso, solamente jalando los últimos cabos sueltos ahora mismo. ¿Por lo tanto qué tan cerca está la venida del Señor?
Vayan por los caminos y vallados. Tráiganlos, forzadlos a entrar. Traigan al cojo, al manco, al ciego. Ellos tuvieron el servicio de sanidad.
El servicio de sanidad para sanidad Divina es… nunca debiera ser lo principal en una reunión. No debería serlo. Nosotros no llevamos a cabo el servicio solamente para sanidad. Como el Hermano Bosworth solía decir: “La sanidad Divina es como la carnada en el anzuela. Usted no le muestra el anzuelo al pez; usted le muestra la carnada. Y él agarra la carnada y recibe el anzuelo. Y de esa manera es con sanidad Divina; reúne a las personas, y luego el anzuelo es el Evangelio que atrapa los peces para el Reino de Dios.
25 Ahora, antes que cualquiera pudiera atender… Qué tal si Ud. recibe, esta noche, una invitación para ir con… el Presidente de los Estados Unidos, y atender la cena de su hijo, qué diría. Si el hijo del Presidente llevará a cabo una cena, y Ud. es un hombre pobre que… trabajando aquí para costearse la vida, así como todos nosotros lo hacemos… Qué cosa tan mas bendecida sería si alguien viniera y le diera una invitación de nuestro querido Presidente, Dwight Eisenhower, para atender el banquete de una gran boda que ha preparado.
Ahora, Ud. sabe que haría alarde al respecto. Pues, usted iría por todo Los Ángeles diciéndole a la gente: “Miren que persona tan importante soy”. Seguro. “El Presidente de los Estados Unidos me ha invitado a mí a la cena de las bodas”. Pues, sería un honor para Ud. asistir a esa cena de las bodas. Sería un honor. Usted sería una persona selecta para asistir a la cena de las bodas. Y estoy seguro que el Presidente no le enviaría una invitación al menos que él pensará que Ud. de seguro la aceptará. Pero qué cree Ud. qué pasaría si Ud. le manda a decir: “No quiero ir”, como eso heriría sus sentimientos. Bueno entonces, que piensa Ud. que pasaría, porque Dios lo ha invitado a asistir esa Cena de las Bodas.
26 La gente dice: “Las personas que tienen el Espíritu Santo alardean mucho al respecto”. No podemos alardear lo suficiente de ello. Es algo de lo cual jactarse. Estamos invitados a la Cena de las Bodas del Hijo de Dios. Bien vale la pena caminar por la calle y testificando y diciéndole a cada criatura que se topa, lo bueno que es el estar invitado a la Cena de las Bodas. El Dios Todopoderoso lo ha seleccionado de la pocilga de la tierra para asistir a la Cena de las Bodas de Su amado Hijo. Oh, qué invitación es esa. Vale cien billones de cenas Presidenciales el asistir a esa Cena.
27 Ahora, el Sr. Eisenhower sabía que Ud. no tenía ropa apropiada para ponerse, entonces, por supuesto, el hará arreglos para eso. Y eso es exactamente lo que Dios hizo. Él hizo arreglos para que Ud. pudiera ser vestido de una cierta manera, porque, recuerde Ud., Él dijo: “Llama al bueno y al malo. Llámalos a todos juntos”. No hace ninguna diferencia lo que haya sido su vida en el pasado. Cuando tiene una invitación a venir, Ud. está listo para venir. Si Ud. ha sido malo, si Ud. ha sido una prostituta callejera, si ha sido un apostador, si ha sido un borracho, si ha sido un asesino, no importa lo que haya sido, si Dios les ha dado una invitación, tocando en su corazón, Él se encargará del resto de ello.
No se preocupen diciendo: “Bueno solamente he sido un miembro tibio de iglesia”, Él de todas maneras tendrá cuidado, si Ud. tan solo presta atención a esa invitación.
Y Ud. dice: “¿Qué es la invitación?
“Todo aquel que quiera, venga a tomar del agua de la vida de balde”. La invitación es para el que quiera.
28 Y ahora, en los Orientales, el hijo que daba la… de quién sería la boda, tenía que proveer las túnicas. Ningún hombre podía venir sin que primero usara una túnica. Esta es la razón. Porque si uno venía, una fina mujer rica viniera con… con flores en el sombrero, y un… un hombre rico viniera con esmoquin, y el siguiente hombre… mujer viniera con uno de esos pequeños… pensé que me acordaría de eso, guingán… guin… gán… guingán, lo que sea, con una falda de esa tela a cuadros puesta, y la… la siguiente mujer tuviera puesta una falda de seda…
Les diré lo que está religión antigua hará por Uds., hará que la de falda de guingán y la de falda de seda se abracen una a la otra y la llamé “Hermana”. Eso hará. Hará que uno en esmoquin abrace a uno con overoles y que grite: “Hermano, te amo”. Eso es lo que hará. Le quitará a Ud. todo el almidón. Sí.
29 Pero en esta manera Oriental de hacerlo, tenían túnicas para que todos se vieran igual. Estoy tan contento por eso. Aún en mi manera kentukiana tan golpeada, sin educación, aún puedo vestir la túnica, porque Él me la dio a mí. Él me invitó y yo lo acepte. No importa cómo se encuentre, las túnicas cubren… Hace la diferencia (¿Ven?), es la túnica.
30 Ahora Dios también hizo una Túnica para cubrir; esa es la Sangre del Señor Jesucristo por el Espíritu Santo, la Túnica.
Ahora, cuando la gente llegaba, ellos traían su invitación. Ahora aquí es en donde yo creo que ha sido nuestro tosco error, no de nosotros, pero… no me estoy refiriendo a la gente del Evangelio Completo, no estoy hablando de ellos. Pero me refiero a… Sin faltarle respetos a los ministros, esos grandes hombres, y hombres que yo honro, y hombres que yo respeto con todo mi corazón… No conozco un hombre en el campo que no honre y respete más que Billy Graham por el gran trabajo que él está haciendo. Lo vi la otra noche, predicando exactamente en el lugar en donde voy a continuar después de él ahora, con sus ojos negros por aquí a causa del coágulo, y… y ellos colocaron anuncios en la calle, y entonces el noticiario dijo, abucheando “Regrésate”. Aún Oral Roberts se regresó. Billy Graham se quedó hasta que lo terminó de martillar. Les digo, yo le tengo respeto a Billy Graham. Eso es exactamente correcto. Jack Shuler…
31 Y luego el Sr. Graham dijo en una ocasión que se preguntaba el por qué, cuando estuvo en Louisville, que cuando Pablo pasó por… Y tomó la Biblia, la levantó de esta forma, y dijo: “Los de Neg…” En una mañana de desayuno Cristiano, el desayuno ministerial, mas bien, él dijo: “Uds. saben, cuando Pablo salió e hizo un convertido, al siguiente año regresaba y encontraba a treinta de uno solo. Pero”, dijo: “Yo entro a una ciudad y llevo a cabo una campaña de varias semanas, y obtengo, tal vez, para el Señor, tal vez veinte mil convertidos, y regreso al siguiente año, y no puedo encontrar ni veinte de ellos”. Oh, yo pensé que esto era maravilloso.
Y él dijo: “¿Saben cuál es el problema?” Él dijo: “Es por causa de un montón de Uds. predicadores flojos, que después de que los llevamos a Cristo, Uds. se sientan con sus pies arriba del escritorio y les mandan una invitación escrita, en lugar de ir con ellos, y estrecharles la mano, y de traerlos”.
Eso fue bueno. Eso fue muy bueno, y fue una buena declaración. Pero Uds. saben, yo… no quería ser diferente, pero pensé: “Hermano Billy, quién salió y trajo… ¿Qué predicador salió y trajo al convertido de Pablo? ¿Quién fue el predicador allá tan flojo que tenía los pies arriba de la mesa?
No. Esto es lo que sucede. Es porque en este día, la manera moderna es de darles la invitación a medida que se salen. Pero hermano, eso no lo logra. Uds. no los llevan lo suficientemente profundos. Uds. no los traen de regreso al lugar en donde ellos puedan recibir esa experiencia de realmente nacer de nuevo. Pablo llevó a su convertido hasta el bautismo del Espíritu Santo, y el Fuego de Dios estaba ardiendo en su corazón. Él no necesitó a nadie. Y si el predicador era flojo o no, él estaba trabajando, para hacer lo que Dios… Simplemente su corazón estaba ardiendo con el Espíritu Santo y fuego. Él estaba dispuesto a hacer el trabajo. Eso es correcto.
32 La situación hoy en día es que, nuestras modernas teologías, y teólogos, y las enseñanzas modernas de la iglesia, y demás, nosotros solamente pasamos las invitaciones. Pero recuerden después de que obtuvieron la invitación, en la costumbre Oriental cuando llegaba la hora de entrar, malos, pobres, indiferentes, todos con la invitación en la mano, el hijo se encontraba con ellos en la puerta. Y él tomaba la invitación, y la miraba, y decía: “Muy amable de su parte…”, por decirlo así: “de aceptar mi invitación. Ahora, veré que talla es Ud.”. Y él les medía una túnica y después lo hacía pasar por la puerta al comedor del banquete. Allí está la diferencia.
Pedro dijo en el día de Pentecostés: “Arrepentíos cada uno de vosotros y bautícese en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos, para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”.
33 Pablo se encontró con unos Bautistas en Hechos 19. Y él dijo: “¿Habéis recibido el Espíritu Santo desde que creísteis?” Ellos tenían la invitación, “¿pero ya se pusieron la túnica?”.
¿Han sido invitados a la Cena de las Bodas? “Sí”. Entonces deben ser vestidos.
¿Iría Ud. a la cena del Presidente allá, si él se lo pidiera, con sus manos todas negras y grasientas, y… y Uds. mujeres con el cabello suelto, y…. y sin haberse lavado la cara, y con una bata vieja sucia puesta? No, señor. Ud. estaría tan fuera de lugar.
Y también un montón de estos tibios, la así llamada Cristiandad estaría tan fuera de lugar cuando llegué a ese lugar celestial, en donde se estará gritando, y alabando, y regocijando, y cantando en el Espíritu. Tan fuera de lugar.
34 Hace un tiempo estaba predicando, y llego un hombre que sería… pertenecía a cierta denominación. Él dijo: “Billy, estaba disfrutando el mensaje. Pero” dijo: “Esa mujer allá atrás continuaba diciendo Amén y llorando” dijo: “ella casi me congelaba hasta morir”. Dijo: “Déjeme decirle, escalofríos subían por mi espalda”.
Y le dije: “Si ella no lo hubiera estado haciendo, escalofríos hubieran subido por mi espalda”. No podría entonces saber en qué lugar me encontraba. Oh, yo amo sentir el Espíritu de Dios moviéndose entre la gente, saturándolos con el Espíritu Santo.
Él dijo: “Oh, eso casi me congelaba”.
Le dije: “Hermano, si alguna vez llega al cielo, entonces realmente si se congelará hasta morir. Porque estarán gritando, y alabando a Dios, y regocijándose, y miles de miles regocijándose, y cantando, y alabando a Dios cuando lleguen ante Su Presencia. Así que más vale que se vaya acostumbrando aquí antes de empezar de esa manera.
35 Ahora, el tipo Oriental era que el hijo parado allí recibiera la invitación. Ahora, el grupo de Pablo… Quiero decir el grupo de Juan tuvo que recibir la invitación, pero Pablo dijo: “¿Han sido arropados desde que recibieron la invitación? ¿Habéis recibido el Espíritu Santo desde que creísteis?”.
Ellos dijeron: “Antes ni aun hemos sabido si hay Espíritu Santo”.
Él dijo: “Entonces, ¿en qué pues sois bautizados?”.
Ellos dijeron: “En el de Juan”.
Él dijo: “Entonces, Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciéndoles, que creyesen en el que había de venir después de él, es a saber, en Jesús”. Oído que hubieron esto, fueron bautizados en el Nombre de Jesucristo. Y Pablo habiéndoles impuesto las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo. ¿Pueden ver la diferencia? La invitación acaba de llegar, Uds. están invitados.
36 Pero cuando el hijo los encontraba con las invitaciones en la puerta, luego los vestía con la túnica (Amén. Ahora me siento religioso), los vestía con la túnica. Tenía una allí a su medida, y les ponía la túnica para que todos se vieran igual.
Vean, no hay “grandes tipos”. Oh, cuando la gente empieza a decir esto: “Oh, si el Hermano Branham viene a orar por los enfermos…”. Eso no tiene nada que ver. Yo no podría sanar a nadie. No hay “peces gordos” con Dios. Todos somos Sus hijos, cada uno de nosotros. No hay diferencias en nosotros. No tenemos que tener la campaña más grande o la… o lo más grande de esto o lo otro. Eso es carnal. Y Dios nunca nos bendecirá. Yo dudo, algunas veces, del ropaje que tiene puesto una persona que actúa de esa manera. Déjeme decirle, hermano, Dios nos hace a todos iguales desde… Todos nosotros somos de Uno mismo cuando nos podemos la túnica. No importa si ellos no saben hablar, y si ni siquiera saben sus ABCs, o lo que sea, todos somos iguales en Cristo Jesús. Es por eso que hice ese comentario, el que hice hace un rato. Todos queremos ser iguales.
37 Entonces ellos se ponen la túnica. Y después ellos llegaban y eran bienvenidos al lugar. Podían venir y tomar de la cena de las bodas. Jesús dijo en aquel entonces, que en este lugar, Él encontró un hombre sentado allí, que no tenía puesta la túnica. ¿Cómo entró? Esa era la pregunta. Había uno que no tenía puesta la túnica.
Ahora recuerden, Él dijo en varios lugares que esto sucedería. Ahora, ellos entraron… Él habló una vez de la lluvia cayendo sobre los justos y los injustos. Él habló de eso, en una ocasión, de la… del trigo en el campo y de… de la cizaña; ambas creciendo juntas. “Y muchos vendrán a Mí en aquel día y se sentarán en el Reino con los Hijos. Y los hijos del reino serán echados afuera (¿Ven?) porque ellos… ellos dijeron: Señor, hemos hecho esto en Tu Nombre, y hemos hecho aquello en Tu Nombre”. Él dijo: “Nunca os conocí. Apartaos de Mí obradores de maldad”. Esa es la misma persona que encontró allá sin la túnica puesta.
38 Ahora, algunas veces nos referimos a las personas, que son como yo, saliendo y… y orando por los enfermos, y teniendo éxito. Eso no significa que iré al cielo. ¿Ven? La persona que en verdad llegó allá, estaba un poco sorprendida cuando llegó.
Muchos en aquel día, dirán: “¿Cuándo Te vimos desnudo, Señor, y te vestimos? ¿Cuándo estuviste hambriento y Te dimos de comer? ¿Cuándo estuviste en la cárcel y Te visitamos?” Él dirá: “De cierto os digo, en cuanto lo hicisteis a uno de estos, mis Hermanos, a Mí lo hicisteis”. Ellos… ellos ni siquiera pensaron que eran dignos de llegar allí.
Y cuando pensamos que somos algún tipo de “pez gordo”, ¿cómo entonces vamos a tener un espíritu para entrar allá? Algunas veces me cuestiono el ropaje que alguna gente tiene puesto… Cuando tomamos esa actitud, de que somos más grandes que alguien más, mejor que alguien más: “Tenemos el mayor número; nuestra denominación es la más grande”, o algo así, ¿cómo lo iremos a lograr de esa manera, cuando la Túnica era para que todos se vieran iguales? Y a la vista de Dios todos nos vemos iguales. Ciertamente.
Somos pecadores salvos por gracia. Nosotros debemos de reconocer eso, desde el más rico hasta el más pobre, desde el mejor vestido hasta el peor vestido. Y la manera externa de vestir no tiene nada que ver con eso, eso perecerá. Pero lo del interior es lo que permanece. Yo prefiero tener a mi espíritu cubierto con el manto de Su santidad, a tener los mejores trajes que se pudieran comprar en todo el mundo. Seguro. Rico en el Reino de Dios.
39 Así que este hombre estaba sentado allí, tomó su lugar y se sentó en la mesa, sentado allí. Y el Rey vino y Él lo encontró sentado allí. Ahora recuerden, Él nunca dijo: “Ahora, yo nunca supe que vendrías”, o algo así. O, que le haya dicho: “Amigo…” Él nunca lo regaño por haber asistido. Él no le dijo: “Ahora, nunca debiste de haber venido”. No, eso no era. Él dijo, lo que debía de haber hecho: “¿Qué estás haciendo aquí sin la túnica puesta?” Esa es la siguiente cosa.
Ahora, gente, repartir sus folletos está bien. Hablarles a los hombres de Dios está bien. Pero no lo dejen allí; continúen con él hasta que lo puedan ver en el altar vestido en la justicia de Dios, en la justicia del Espíritu Santo, hasta que sea lleno con el Espíritu. Cuando cualquier persona entre aquí a su iglesia, un evangelista llevando a cabo una reunión, y tal vez él sea repartiendo las invitaciones, y dando las invitaciones a los amigos de Cristo, el evangelista repartiendo las invitaciones. Pero cuando uno venga, no permitan que se detenga allí, Uds. llévenlo directamente a la Presencia de Dios hasta que Él lo vista.
[Espacio en blanco en la cinta. Trad.] Muy pronto se llevará a cabo una Cena de Bodas.
40 ¿Qué sucedió? ¿Qué podría decir? Él… La Biblia dice que se quedó sin palabras. Él no podía decir nada. ¿Por qué? Porque él entró por otro lado aparte de la puerta. Si él hubiera entrado por la puerta, el hijo le hubiera dado una túnica. Jesús dijo: “Él que sube por otra parte, el tal es ladrón y robador”. Ahora, Ud. pudiera llegar allá; estaría en el cielo, pero Ud. será arrojado fuera otra vez. De qué sirve entonces… Si obtienen más… más infierno que nunca (eso es correcto), el saber que Ud. estuvo allí para ver la belleza y luego ser rechazado. ¿Ven lo que quiero decir?
41 ¿Qué es este manto? Cuando Ud. se viste con el manto de Cristo, Ud. debiera de tener el Espíritu de Cristo en Ud. Y el Espíritu de Cristo actuará como Cristo. Hará las obras de Cristo. Será gentil, sufrido, bondadoso, misericordioso, humilde, paciente, con el Espíritu Santo. Amor, gozo paz, longanimidad, eso es el Espíritu de Dios que viene cuando Ud. es arropado con el manto de Su justicia. Su Espíritu vive en usted.
Y este hombre se quedó sin palabras. Él vino por… Tal vez, el dijo: “Bueno, espere un minuto. Yo soy presbiteriano, metodista, o yo soy pentecostal”. Eso no tiene nada que ver con ello. ¿Ven?
Él no entró por la puerta, y falló en obtener el manto. Porque Jesús dijo: “Yo soy la puerta del redil”. Y si Ud. viene, no puede venir por la iglesia Metodista; Ud. es un ladrón y robador. Ud. no puede venir por la iglesia Bautista; Ud. es un ladrón y un robador. Ud. no puede venir por la iglesia Pentecostal; Ud. es un ladrón y un robador. Ud. tiene que venir por medio de Jesucristo. Esa es la única manera por la cual puede venir a Él, es el venir por Jesús. Y cuando Ud. viene a través de Él, Él los cubre con Su amor, un manto alrededor de Ud., y lo guía al redil y nosotros estamos viviendo en el lado Aleluya, dijo que… Al venir por la puerta…
42 Él entró a la manera del hombre. Él entró de otra manera, a la manera de la iglesia. Él entro por otra manera. ¿Ven? Pero Dios tiene una manera provista. Y esa manera es Jesús. Y cuando Ud. viene por Jesús, Ud. toma a Jesús por el bautismo espiritual. Y Ud. está muerto y toma a Cristo por el nuevo nacimiento. Y Ud. es nacido de nuevo y lleno del Espíritu Santo. ¿Y cómo lo saben? Porque su vida se compara con aquellos de la Biblia, aquellos apóstoles que fueron arropados en Su justicia. ¿Entonces por qué la gente no puede, que reclama ser Cristianos, creer en señales y maravillas, sanidad Divina, las obras del Espíritu Santo? Pues, ellos deberían de hacerlo. La cuestión es que, ellos entraron de otra manera en lugar de por la Puerta. Si vinieran por la Puerta, estarían arropados con la misma clase de Espíritu; ellos tendrían la misma clase de vida; ellos tendrían la misma clase de testimonio. Ellos serían el mismo pueblo.
43 Ahora, Ud. se da cuenta, muchas veces, personas que han subido de otra manera tendrán un nombre vergonzoso. Dicen: “Ese montón de santos-rodadores”. ¿Sabían Uds. que de esa manera les llamaban a los apóstoles? ¿Sabían Uds. que Juan el Bautista fue declarado un hombre salvaje? ¿Sabían Uds. que Jesucristo fue declarado por el Concilio del Sanedrín como un hombre demente? “Ahora sabemos que tienes demonio”. [En ingles dice “Mad”. Trad.] “Mad” significa “demencia”. ¿Sabían Uds. que todos los apóstoles fueron declarados dementes?
Pero me gusta como lo dijo Pablo: “Que según el Camino que ellos llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres”. Oh, porque ellos han sido vestidos en la misma justicia del Señor Jesucristo.
Eso es lo que sucede hoy en día, amigos. Mucha gente está tratando de entrar, pero no están tomando la entrada provista por Dios. Y si Ud. se va por otro camino aparte de Jesucristo… Y cuando los apóstoles vinieron a Jesucristo, cuando la iglesia del principio vino a Jesucristo, ellos recibieron el bautismo del Espíritu Santo. Los hizo unas personas diferentes. Los hizo actuar diferente, vivir diferente. Toda su… toda su vida fue motivada diferente. Ellos tenían diferentes motivos. Ellos tenían diferentes objetivos. Todo fue diferente cuando entraron en Cristo.
44 Todo es diferente cuando Ud. entra en Cristo. Lo hace renunciar el mundo. Lo hace renunciar a las cosas del mundo. Ud. apagará su televisión a cualquier hora para ir a la iglesia los miércoles por la noche, si alguna vez entra en Cristo. Cuando hay un culto de oración, pues, nada lo mantendrá apartado de ese culto de oración. Cuando el amor de Dios que estuvo en Cristo Jesús esté en su corazón, lo jalará a la iglesia, y cuando llegue allí, y obtenga ese gozo sobreabundante, habrá algo que lo hará cantar con todo lo que está en Ud. las alabanzas de Dios.
Vean, estamos entrando por otro lado aparte de la Puerta. La gente viene y dice: “Bueno, yo entre como Bautista”. Está bien ser Bautista, si es que llego a la Puerta y tomó el manto.
Dicen: “Bueno, yo soy Católico”. Eso todavía está bien, si es que vino por la Puerta y tomó el manto. Pero al menos que venga a través de la Puerta, Ud. será rechazado, porque Él dijo que lo sería. Y habrá muchos de ellos allá sin el manto puesto.
45 Así que recuerden, amigos, cuando estamos abordando a la gente en la calle, tomando a la gente en la iglesia, o donde sea, no permitan que se vayan sin haber venido primero a través de Jesucristo para ser nacidos de Su Espíritu, vestidos en Su justicia, llenos de Su bondad, y hasta entonces tendrán un real convertido a Cristo. Es más tarde de lo que pensamos. Tenemos que trabajar. El tiempo es trabajo. El… el mensaje es urgente.
Notaron Uds. que justo antes del mundo antediluviano, antes de que Noé… Antes de que cayera la primera gota de lluvia, Noé entro al arca. En los días de Sodoma, antes que descendiera de los cielos una pizca de fuego, que el Ángel le dijo a… a Lot: “No te tardes, date priesa. Porque nada podré hacer hasta que hayas salido de allí”. Y cuando el último de los redimidos había salido, luego el fuego descendió.
46 Ahora, nosotros sabemos que estamos cerca del fin de… Estamos a la puerta de una destrucción global. Sabemos que están suspendidos en los hangares, ahora mismo, esas bombas. Leyeron en la Revista Life, creo que allí fue, hace unos días, o unas semanas, donde ese General dijo que solamente con el primero que se enoje (y esa es la… la expresión), y que toqué una de esas bombas, lo que sucederá. Ya están allí suspendidas. Están listas. Pueden sincronizarlas por radar y por las estrellas. Pueden arrojar una desde Moscú a la Calle Vine, y al Boulevard Sunset y Vine, exactamente al punto, justo en el objetivo. A cualquier lugar donde quisieran arrojarla, pueden hacerlo.
Y permanecemos exactamente allí en el océano con estos grandes barcos. Pudimos verlos el otro día. Esos submarinos subieron, y ellos ni siquiera nos permitieron acercarnos. Con ese radar, esas bombas esperando, y pudieran mandar una exactamente sobre Moscú, o a cualquier lugar que quisieran arrojarla. Ahora, qué…
Uno de estos días, alguien va a cometer un error, y van a jalar uno de ellos. Y cuando lo jalen, también habrá un jalón de este lado. ¿Y qué será del mundo? No lo soportará. Habrá una explosión y un estremecimiento, y el mundo volará en pedazos. Y eso pudiera suceder antes que el Sol se oculte esta tarde.
47 Un gran General que estaba hablando el otro día, dijo: “La próxima guerra que se lleve a cabo durará solamente tres minutos”. ¡Tres minutos! Con razón la ciencia dice que faltan tres minutos para la media noche. Tres minutos es todo lo que se necesita para estremecer el mundo completamente en pedazos y hacerlo estallar. Estamos viviendo en tiempo prestado.
Algún fanático, uno de estos días, oprimirá uno de ellos y lo lanzará. Y cuando ellos… Y allá afuera, con esas estaciones de escucha y de todo, con sus oídos en alerta, y cuando escuchen ese primer silbido de la bomba atravesando, ellos lo oprimirán también. Y cuando eso suceda, estarán de ambos lados oprimiendo, y allí vendrán. Sera un completo y constante estremecimiento, y este mundo se volverá ceniza volcánica. Eso es todo en lo que puede terminar. No lo podrá soportar.
Una de esas bombas hará un agujero en la tierra de ciento setenta y cinco pies de profundidad [53.34 m. Trad.] Cien millas a la redonda. [160.93 Km. Trad.] Y que tal diez mil de esas arrojadas en Estados Unidos de una sola vez. ¿En dónde va a vivir? El mundo no soportaría esa sacudida.
48 Aún hoy mismo, al punto que la ciencia está reclamando que la… la tierra se está abultando en el centro. Uds. vieron eso el otro día, y los escucharon hablando al respecto, que sus… Las aguas en el Norte han descendió tantos pies, en medio de la tierra, mejor dicho, y se están poniendo más profundas en el Norte y en el Sur, porque la tierra se está hinchando. El Sol no da la vuelta en su órbita como solía hacerlo. Todo está indicando la venida del Señor. Estamos justo a la puerta.
Y recuerden. Antes que una de esas bombas sea arrojada… No olviden esto. Jesús dijo: “Como fue en los días de Noé y en los días de Lot, así será en la venida del Hijo del Hombre”. Y antes que Noé, antes que lloviera, Noé estaba en el arca, seguro. Antes de caer fuego en Sodoma, Lot estaba afuera. Y antes que una bomba golpee a… la Iglesia estará en casa en la gloria, se habrá ido. Estén seguros.
Entonces si… Solo piénsenlo, amigos, si eso está tan cerca, ¿cuánto más cerca estamos de la venida del Señor? Porque el Señor viene antes de que eso suceda.
49 Me hace recordar una pequeña historia. En una ocasión… Todos Uds. saben, yo solía arrear ganado. Y yo pensaba que era un vaquero de verdad. Y así que, me acuerdo que en un rancho donde estábamos trabajando, había un… La Compañía Armour era la propietaria, en realidad, y el ganado estaba siendo marcado, y nosotros lo pastoreábamos. Así que ellos iban a… Continuando con la historia… Fue antes de que yo llegara al lugar.
Pero ellos tenían a muchas muchachas, el ranchero las tenía. Y todas ellas eran el tipo de estas muchachas vanidosas cabeza hueca de esos días. Creo que nosotros les llamamos “flappers”. {Estilo de vida de mujeres jóvenes en los años 1920, que bebían licores, fumaban, etc. Trad.] Y hoy en día las llaman “muchachas del coro”, o algo por el estilo. Sin embargo, ellas eran… las madres flapper son las que trajeron a las “muchachas del coro”. Ahora, lo que me preguntó es: ¿qué es lo que traerán esas “muchachas del coro”?
Voy a predicar una de estas noches sobre sembrando al viento y llorando… y segando el torbellino. Eso es lo que hemos hecho.
50 Ahora, fíjense en esto. Luego antes de que… ellos… El rancho lo arreglaron y todo lo demás, porque el hijo del Sr. Armour venía de visita al rancho allá en el Oeste. Y ellos iban a pasar un gran tiempo.
Y por supuesto, todas estas muchachas iban a atrapar al dueño, al hijo del dueño. Uds. saben, se casarían con él. Bueno, entonces, ellas se enteraron que estaba buscando novia. Así que esa noche estaban todas arregladas, y ellas en verdad iban a darle una gran recepción tipo del viejo Oeste. Y estaban disparando sus pistolas y teniendo un gran tiempo.
Y sucedió que tenían a… a una muchacha allí, que era una prima. Su mamá había muerto, y su papá estaba muerto. Y ella no tenía a donde ir, así que ella se vino a vivir con su tío. Y la que tenía que hacer el trabajo, era ella. Las otras muchachas nada más se quedaban arregladas todo el día, y ella tenía que hacer todo el trabajo.
51 Uds., quizás muchos de Uds. han tenido esa expan… experiencia, de huérfana. Me recuerda a la Iglesia del Dios vivo (eso es correcto): que se ríen de ella, se mofan de ella todo el tiempo.
Así que ella al parecer no tenía ropa con que arreglarse cuando el hijo del ranchero llegara, cuando viniera el hijo del dueño. Así que esa noche, ellos tuvieron una gran fiesta. Y ella se tuvo que quedar en la parte de atrás en la… barraca. Y así que, cuando todos ellos se levantaron del comedor al terminar de comer, pues, ella entró y recogió todos los platos y los lavó.
Y tocó la casualidad que el… el dueño, el hijo del Sr. Armour, caminó a la parte de atrás y estaba observando. Y era verdad, él estaba buscando novia. Él se fijó en la pequeña muchachita, parada allí lavando los platos. Había algo en ella que a su vista se miraba genuino.
52 Después de varios días de visita, una noche ella estaba tirando el agua sucia en la parte de atrás, después de un día de duro trabajo, y ella escuchó a alguien decir: “Buenas tardes”. Y ella volteó, y era el joven Sr. Armour simplemente parado allí. Y ella se cubrió con la paja los pies, andaba descalza. Y ella inclino la cabeza; se sintió avergonzada. Él dijo: “Te he estado observando. Y me he dado cuenta, según lo que creo, que tu eres una joven mujer virtuosa”. Dijo: “Me vine para acá”, dijo: “estoy tan cansado y fastidiado de esa conducta elegante de la ciudad en Chicago y demás”. Dijo: “Yo… yo he venido para acá a buscarme una esposa”. Y dijo: “Tu simplemente llenas ese requisito”.
Oh su corazón casi fallaba… ¿Un hombre de ese calibre? ¿Qué le haya preguntado a ella, una pobre huerfanita si se quiere casar con él? De esa manera me sentí una noche cuando recibí una invitación para asistir a la Cena de las Bodas. ¿Me quiere a mí? ¿Un hombre como yo tendría una invitación a venir al Señor Jesús?“ Pero Él me preguntó. Yo… yo estaba… Me imagino cómo se… me sentí como ella se sintió. ”¿Quién soy yo?“ Pero Él me dijo que viniera, y yo vine.
53 Y luego él le dijo; le dijo: “Ahora, prepárate. Dentro de un año a partir de esta noche, volveré por ti”. Dijo: “¿Te casarías conmigo?”.
Ella dijo: “Bueno, es… Por supuesto que sí. Pero” ella dijo: “No soy digna”.
¿No es acaso así como Uds. se sintieron? “No soy digno, Señor”.
Él dijo: “No pienses en eso. Yo no estoy fijándome en ropas y cosas; estoy buscando virtud. Y yo… yo… yo quiero que seas mi esposa. ¿Aceptarías?” Y él la besó.
¿Y se acuerdan Uds. cuando el Señor puso ese beso en sus corazones, cómo se sintieron? Oh, vaya. Oh, besando apartó todos mis pecados, todas mis tristezas, y… Él simplemente hizo algo diferente. Él… Él… Él dijo que yo podía… yo… Él va a llevarme una noche a la Cena de las Bodas.
54 Así que él dijo: “Prepárate”.
Uds. se acuerdan, la Biblia dice: “Y la esposa se ha aparejado”, en el manto de justicia de los santos. ¿Lo ven?
Así que esta muchachita solo ganaba setenta y cinco centavos a la semana. Pero, oh, que contenta estuvo ese año. Solamente lavando y cantando, ahorrando cada centavo que podía. El resto de ellas se fue al pueblo y compró nuevas cajetillas de cigarros, y cuanta cosa, Uds. saben, y su whisky, y trajeron nuevos juegos de cartas, y tuvieron su gran tiempo. Pero ella se la pasaba trabajando. ¿Por qué? Ella se estaba preparando, se estaba aparejando.
Y luego finalmente, de repente, ella fue al pueblo, y compró su vestido de boda, y recogió el dinero que él le envió, y compró el vestido de boda, y regresó. Y esas primitas se burlaron tanto de ella. Ummmm. De esa misma manera es con algunas de estas primas de religión denominacional, de evangelio social, dicen: “Uds. montón de santos-rodadores”.
55 Hablé con una jovencita no hace mucho de aquí de Oregón. Ella dijo… Ella pertenecía a otra denominación. Y ella dijo: “Bueno, ¿Quiénes están atendiendo su fiesta? Si ellos alguna vez… si ellos son los que van a estar en el cielo, yo no quisiera estar allí.
Le dije: “No se preocupe demasiado de eso al menos que cambie su actitud”. ¿Ven? Le dije: “Ud. no se tendrá que preocupar mucho”.
Ella dijo: “Todos esos gritos y manera de comportarse”.
Yo dije: “Ahora, espere. Ud. adora a María. Y la Virgen María, antes de que Dios pudiera ponerle el vestido de boda, ella tuvo que subir en el día de Pentecostés y llenarse tanto del Espíritu, al punto que ella andaba trastabillando como si estuviera borracha. Ud. no vendrá en nada menos que eso”. Solo recuerde eso. Sí, señor. “Y ella fue, a la que usted le llama, la madre de Dios”. ¿Ve? Yo dije: “Si la virgen María tuvo que ir a Pentecostés y recibir el Espíritu Santo antes de que ella pudiera irse al cielo, Ud. no entrará, en nada menos que eso. Solo recuerden eso. Eso fue la virgen María”.
“Oh, eso no es así”.
Le dije: “¿Cree Ud. en la Biblia? Aquí está. Y María estaba junto con ellos en el aposento alto. Y ella fue tan llena del Espíritu hasta que danzó bajo el Espíritu, actuando como alguien borracho. ¿Y Ud. piensa que entrará al cielo en algo menos que eso? Ud. nunca lo hará. Sí, señor. La virgen María y el resto de ellos tuvieron que venir a la manera de los pocos despreciados del Señor”. Así que… Sí, señor.
56 La gente se burla, y los llaman un montón de idiotas. Pablo dijo: “Según el Camino que es llamado herejía…” Eso es locura. Vean, “herejía” es alguna “herejía, demencia, idiotez”. Bueno, somos llamados así, porque lo sobrenatural es tan diferente a las cosas carnales del mundo, al punto que les hace creer a las personas que están locos.
Ellos dicen… Pues, Pablo le dijo a Agripa, dijo: “No estoy loco, es…” “loco” que significa “demente” “No estoy loco, tú piensas que lo estoy. Pero según el Camino que ellos llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres”. De esa manera lo hago yo también. Me gusta eso. “Según el Camino…”.
Me gustaría estrechar manos con Pablo. Me gustaría estar ese día cuando lo vea arropado con el manto de justicia de Cristo, cuando lo vea siendo coronado. Aleluya. Yo quiero tener el mismo tipo de manto que él tenía. Ese es el mismo tipo que mi Señor usó.
Esa es la razón por la cual no me avergüenzo del Evangelio de Jesucristo, porque es poder de Dios para Salvación. Y al… el Evangelio no vino solamente en Palabra, sino en poder y demostración del Espíritu Santo. De esa manera es el Evangelio. Es la Palabra siendo manifiesta en nuestros corazones.
57 Ahora, este muchachita, ella se preparó. A ella no le importó que… Ellos se rieron. Déjenlos que se rían si quieren. Pero ella sabía que ese beso esa noche significó un sello. Y también yo, también Ud., y cada uno que ha sido besado por el Señor Jesús, que les ha dado la promesa, Uds. saben lo que significa. A Ud. no le importa lo que diga el mundo. Si sus primas quieren burlarse de Ud. y decir: “Has perdido la mente, y eres una anticuada”, solo continúen, eso es correcto. Para ella eso no hizo ninguna diferencia, ella solamente continuó preparándose.
Entonces, finalmente la hora llego, el Sol se estaba ocultando. Así que ella misma se vistió, Uds. saben, y se puso toda bonita. Oh, vaya. Esa es la hora en que la Iglesia debiera de estar ahora mismo: con el manto de Su justicia, llena de Su Espíritu, con el poder de Su Ser, caminando en la Luz, esperando la venida del Señor.
58 Allí estaba ella, se había vestido ella misma, toda limpia y lavada, con su vestido de novia puesto. ¿Y saben qué? Mientras más se acercaba el momento, mas criticonas se pusieron sus primitas. Ellas dijeron: “Pobre cosita simple, déjame decirte que si… si el hijo del Sr. Armour se fuera a casar con alguien, el se casaría con alguien como nosotras, alguien que encajaría en esta sociedad, alguien que tuviera educación, que tuviera algo de glamour”. Vea, eso es lo que la iglesia piensa hoy en día. Pero que equivocadas están. Eso es correcto. Muy equivocadas. Ellas…
59 Por lo tanto, después de un momento, ella… ellas… Ella pensó que se había tardado. Se hizo más tarde, y más tarde. Y finalmente, ellas dijeron: “Oh, ¿En dónde está?”Eso es lo que están diciendo este día. “¿En dónde está Aquel? Yo he escuchado esa cosa por cuarenta años, que Él viene, ¿En dónde está?”.
¿No dice la Biblia que ellas dijeron: “Dónde está la venida del Señor. Todas las cosas permanecen así como desde el principio? Estamos viviendo en ese día, amigos. Cobremos ánimo ahora mientras estamos juntos en esta tarde. Salgan con nuevos ánimos. Salgan a ganar almas. Prepárense. La venida está a la mano.
Y de repente, todas se pusieron a su alrededor, empezaron a cantar, pequeñas cancioncitas a su alrededor, dijeron: “Oh, nos burlaremos de ella”, ustedes saben. Y empezaron a actuar pretendiendo ser ellas la novia. Eso no le molestó a ella. Ella observaba ese viejo reloj moviéndose. Y de repente, faltaba solo un minuto. Alguien dijo: “Tu… yo pensé que él iba a estar aquí a Tal y tal hora”.
“No se preocupen, él estará aquí”, dijo ella. Eso es todo lo que quiero saber. Él prometió que estaría aquí. Eso es todo lo que quiero saber. Él viene; eso es todo. ¿Cuándo?, yo no lo sé. Pero él estará aquí.
60 Y justo cuando se estaban burlando más, y diciendo la… todas estas diferentes cosas de ella, y… y mofándose, y burlándose de ella y de todo, escucharon las ruedas de algo aproximándose, el redoble de los cascos de caballos, el viejo chirrido de la arena bajo el carruaje. Vaya, vaya, ella se abrió paso por esas líneas. Se fue corriendo por todo el patio. ¿Quién era? Allí estaba él, vestido formalmente. El carruaje estaba listo. Ella corrió a través de las espalderas al final del patio. Él brincó del carruaje y la tomó en sus brazos, y dijo: “Querida, todo el año he tenido a personas observándote”. Oh, estoy tan contento. El Espíritu Santo: Sus ojos están sobre el gorrión, y yo sé que Él me observa. “Durante todo el año, te he estado observando. He visto tus virtudes. He visto los flirteos de otros hombres. He visto todo esto, pero he visto que has sido verdadera. Oh, mi corazón se inflamó de saber que la mujer con la que me iba a casar era verdadera”.
Dios, permite que ese sea nuestro testimonio, que ese sea nuestro deseo el día de hoy. Vivir verdaderos a Cristo. Ser verdaderos a nuestro llamamiento. Ser verdaderos al Espíritu.
61 Y él la tomó en sus brazos, la subió al carruaje, y echo el carruaje a andar, y se fueron a Chicago. Dijo: “Has trabajado y te has esforzado, y tus pobres manitas con ampollas nunca más volverán a estar ampolladas. Todas las cosas que te han faltado, nunca más te harán falta. Porque una de las casas más geniales que se puede comprar en… en la Avenida Lakeside en Chicago te está esperando. Ahora nos vamos a casar y nos viviremos a vivir allá en paz por el resto de tus días”.
Estoy muy contento de poder trabajar y esforzarnos, y de tener la escupida de los de afuera, y la desaprobación, y los desprecios, y todo eso, pero un día Él volverá. Oh, seremos llevados arriba con Él para encontrarlo en el aire. Y esas viejas primitas solamente se quedaron allí mirando. Oh, uno de estos días, seremos arrebatados. Dios arrebatará a Su Novia, aquellos que tienen puesto el vestido de boda. Inclinemos nuestros rostros.
62 Señor, mientras se está aproximando, como sabemos si ese sonido llegará antes del anochecer, ese carruaje que viene a llevarnos a casa. Oh, que seamos hallados preparados, con nuestros mantos lavados en la Sangre del Cordero, perfumados con el Evangelio, y preparados para encontrarnos con el Novio en los aires.
Que podamos creer todas Sus Palabras. Como esa muchachita, ella creyó que cada promesa de él era verdadera. Y Señor, nosotros creemos que cada promesa que Tú haces es verdadera. Fuiste herido por nuestras transgresiones, molido por nuestra iniquidad; el castigo de nuestra paz fue sobre Ti, y por Tus llagas hemos sido sanados. Oh, Señor, para aquellos que están aquí sentados ahora, que están enfermos y afligidos, que ninguna promesa de Dios… Oh, permite que el Espíritu Santo se mueva, que los cubra alrededor con el manto y diga: “Soy Yo, mis hijos. Yo Soy el Señor que sana todas tus enfermedades. Estoy aquí para quitarles todas sus aflicciones, para quitarles las enfermedades de sus cuerpos”. Concédelo, Señor. Que ellos puedan, como la muchachita, ser tan verdaderos y honorables a cada Palabra para creerla… Que el Espíritu Santo, ahora mismo, sane a cada persona aquí, porque yo lo pronunció en el Nombre de Jesucristo, que Tú los sanaste hace dos mil años en el Calvario. Dios, que todos puedan ser sanados y bendecidos.
63 Y que cada trabajador que está aquí, ya sea un ministro, ya sea alguien que reparte folletos en la calle, ya sea los que están aquí que trabajan repartiendo el periódico, lo que sea que hagan, Señor, que puedan saber que su trabajo en el Señor no es en vano. Que puedan sentir ese buen manto de Su justicia alrededor de ellos, permite que entren a los gozos del Señor. Concédelo, Padre. Que no se cansen de hacer el bien, que a su tiempo ellos segarán.
Padre, si hay aquí de aquellos que no tienen puestos el manto, que ven la seriedad, que ellos serán… escucharán al Rey decir en aquel día: “¿Cómo entraste aquí? Tú tuviste un ejemplo. Tuviste Mis parábolas. Escuchaste el mensaje. Lo leíste en la Palabra. Tú viste lo que ellos hicieron, los primeros que entraron por la puerta en Pentecostés. Esa fue la manera que lo obtuvieron. Esa fue la manera en la que actuaron. Esa es la manera, la que ellos tuvieron. Esas son las vidas que vivieron. Y aquí estás tú, ¿tratando de mostrarme a Mí un boleto denominacional? ¿O algún otro culto, o alguna cosa? Os es menester nacer de nuevo y ser llenos con el Espíritu”.
Oh, Señor Dios, que los hombres tiemblen, viendo que estamos en las últimas horas y no sabemos a qué hora nuestro Señor vendrá. Concédelo, Padre. Que este sea un momento serio, que los hombres hagan decisiones, y las mujeres hagan decisiones, jóvenes y viejos hagan decisiones ahora mismo de venir y ser arropados con el manto de justicia del Señor Jesús.
64 Mientras mantenemos nuestros rostros inclinados, nuestros ojos cerrados, y si hubiera aquí aquellos que no tienen puesto ese vestido de boda, a pesar de haber sido invitados a la cena, pero Ud. sabe que no tiene ese vestido de boda. Ud. todavía tiene temperamento; todavía tiene egoísmo; todavía crítica al justo; todavía no puede creer que la Palabra de Dios es verdadera. Ud. piensa que algo de ella es verdadera, porque la Biblia así lo dice. Otras dice usted que no es verdadera, porque su pastor así lo dice. Y la Biblia dice: “Toda palabra de hombre se mentirosa y la Mía verdadera”, dijo Jesús. Si todavía no puede creer eso, ¿podría venir y aceptar a Jesús como su Salvador?
Si Ud. no lo conoce a Él, levantaría su mano, y diría: “Hermano Branham, soy yo”. Dentro o fuera del edificio, donde quiera que se encuentre, levante su mano y diga: “Yo no tengo puesto el manto”.
No se avergüence, porque será mucho más vergonzoso en aquel día. Dios le bendiga, señora. ¿Habrá alguien más, en la parte de afuera? Levante su mano, diga: “No estoy listo, Hermano Branham. Dios sabe que no estoy listo. Yo voy a levantar mi mano a Dios”. En la parte de muy atrás, Dios le bendiga, señor.
Si Ud. no tiene ese Espíritu de humildad y dulzura. Si le abofetean un lado de la cara, ¿podría en realidad poner el otro lado? Y tiene cosas que le molestan. Ud. dice: “Bueno, Hermano Branham, he profesado el Espíritu Santo por años”. Pero si los frutos del Espíritu Santo no están allí, entonces tiene puesto el manto equivocado. El fruto del Espíritu Santo da testimonio por si mismo. La… Gracias, hermana, sentada allá, aún anciana y con canas, tal vez un miembro de iglesia, sin embargo, levantando manos.
Ud. dice: “Hermano Branham, quisiera una revisada antes que el Señor venga. No quisiera ser sorprendido en esta condición”. Si Ud. se siente de esa forma, mientras tenemos nuestros rostros inclinados, y el hermano nos pudiera dar un pequeño coro en el piano, me pregunto si pudiera pararse por aquí y permitirme orar con Ud. por unos cuantos minutos, después de predicar este mensaje. ¿No vendría ahora para acá? Siéntese justo… Párese justo aquí en el altar. Diga: “Quiero ese Manto del Espíritu Santo sobre mí, Hermano Branham. Yo… yo lo necesito”.
Las tentaciones pierden su poder
Cuando Tú estás cerca.
Te necesito a Ti, oh, te necesito a Ti;
Cada…
Dios le bendiga, mi hermano. Dios le bendiga, parado entre nosotros… si así lo quiere.
65 Vengan ahora. Los de afuera, los de adentro, donde sea que se encuentre… Abran camino hasta acá. De esa manera. Vengan con el resto.
Venimos… (Vengan justo aquí ahora y Ud….)
Te necesito a Ti, (Vengan al frente. Vengan así como están).
Yo vengo a ti.
Te necesito a Ti cada hora,
Bondadoso Señor;
Vengan hacia enfrente, traigan al hombre.
Si lágrimas…
Afuera también. Vengan al frente. El altar ahora está lleno. Aquellos que quieran ponerse el manto de Cristo, no importa a cual iglesia pertenezcan, eso no tiene nada que ver con ello. Vengan ahora si no han sido vestidos. Pudiera ser su última oportunidad.
Oh, te necesito a Ti,
Cada hora…
Ud. pudiera decir: “Hermano Branham, recibí una invitación”. Vengan, entonces pónganse ahora el manto. Recibió una invitación, venga a darle a Él la invitación, entonces serán sellados hasta el día de su redención.
¡Vengo a ti!
Te necesito a Ti… yo…
¿Lo necesita a Él ahora? Ud. lo va a necesitar algún día. Él los necesita ahora.
¡Te necesito a Ti!
Oh, bendíceme ahora, mi Salvador,
¡Vengo a Ti!
66 Mientras que la música está tocando y la gente sigue viniendo, solamente vengan adelante (Muy bien) de la parte de afuera; vengan adelante. Hay lugar al otro lado del altar por aquí, si gustan recorrerse un poquito. Vengan por este otro lado de esta parte. Vengan adelante y pasen por este lado de aquí, arrodíllense alrededor del altar. Ud. tiene la invitación. Claro que la tiene. Ahora venga, y sea sellado.
Ahora, la Escritura, Efesios 4:40 dice así: “Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados hasta el día de vuestra redención”. ¿Por cuánto tiempo? Hasta el día de vuestra redención. Cuando Uds. recibieron el Espíritu Santo, Uds. entraron, como Israel entrando bajo la sangre, ellos estaban adentro, de forma segura, protegidos de las plagas de afuera de Egipto que los iba a destruir. Vengan ahora a Cristo por medio de la Sangre, reciban el vestido de boda. Cristo les ha dado la invitación para que vengan. Quizás Ud. la ha mantenido en alguna iglesia reverentemente por años. Venga ahora. Dele la invitación a Él y el los cubrirá con el Manto de Justicia por medio de recibir el Espíritu Santo. ¿No vendrá?
Cuando Tú estás cerca.
Te necesito a Ti, te necesito a Ti;
¡Cada hora yo te necesito a Ti!
Oh, bendíceme ahora, mi Salvador,
¡Yo vengo a Ti!
Ahora, muy reverentemente mientras la música toca suavemente. Quiero orar ahora, si todos terminaron de pasar.
67 Ahora, solo recuerden, amigos Cristianos, esta pudiera ser la última oportunidad. En el lugar donde me estoy quedando, estoy contando las llamadas a la ambulancia. Desde que he estado allí, van como doce días, una ambulancia es llamada casi cada día y noche, en un espacio de cada veinte minutos. Piénsenlo. Oh, te necesito a Ti, Señor.
¿Cuánto más tomará antes de que se les acabe el tiempo? Ud. no sabe cuándo. No se arriesgue en esto, amigo. Oh, si Ud. está aquí, y Ud. sabe que no está bien, ¿ha contristado el Espíritu Santo tantas veces en su corazón, que Él ya no lidia más con Ud.? Solía estallar con el más leve llamado. Ud. sabe. Su Espíritu no siempre contenderá con el hombre. Un día dejará de contender. Y Ud. simplemente puede… Él puede tocar, decirte que estás equivocado, tocar, decirte que estás equivocado, y Ud. continúa ignorándolo, después de un tiempo, dejará de venir del todo.
68 Yo hablé con una jovencita allá del Sur hace un tiempo en la iglesia Bautista. La vi sentada en la audiencia. Y le dije: “Jovencita”, después del culto… Oh, quiero decir mientras estaba el llamamiento al altar, le dije: “¿No le entregaría su vida a Cristo?”. Oh, vaya, si se enojo conmigo.
Y después del servicio, ella me encontró en la puerta. Ella dijo: “Escúcheme, Sr. Branham”, dijo: “No aprecio que me haya avergonzado, llamándome y apuntándome con el dedo”.
Yo le dije: “El Espíritu Santo me dijo que lo hiciera”. Le dije: “Ud. sabe que no está bien con Dios”.
Ella dijo: “Eso es… es asunto mío. Estoy demasiado joven”. Ella dijo: “Todavía tengo vida por ver”.
Le dije: “Jovencita, pudiera estar contristando su… a su Señor de su corazón por última vez”.
Ella dijo: “Mi padre es el diácono en la iglesia”.
Le dije:“Si su padre fuera el pastor en esa iglesia, no haría ni una pizca de diferencia. El Espíritu Santo la está llamando; le conviene recibirlo. Pudiera llegar el tiempo en que lo quiera y que no pueda”. Y ella se burló de mí. Levantó su… sus labios todos pintados, y me volteo la cara de esta manera, insolente, y se alejó.
69 Aproximadamente un año después (fue en Memphis). Venía por la calle, y vi a la misma joven mujer… siendo de buena cuna… con su falda interior colgándole, yendo por la calle con un cigarrillo en la mano. Yo caminé hacia ella, y yo dije: “¿Cómo está?”.
Ella dijo: “Hola predicador”. Y ella me miró como si… y ella… estaba medio borracha. Dijo: “Tenga un cigarrillo”.
Le dije: “¿No te avergüenzas?”.
Dijo: “Tal vez…”. Fue en busca de algo en su bolso, “Tal vez Ud…. Ud. tome un trago de mi botella”.
Yo dije: “¿No te avergüenzas?” La tomé del hombro y le dije: “¿Todavía es diácono tu padre?
Dijo: “No he sabido nada de él desde hace un año”. Dijo: “Quiero decirle algo, predicador”. Ella sacó un cigarrillo, y le puso una dosis de droga, comenzó a fumar, y sus nervios se tranquilizaron. Yo me quedé en la esquina, mirándola. Ella dijo: “¿Se acuerda lo que me dijo aquella noche cerca de las matas de rosas?”.
Le dije: “Nunca podré olvidarlo”.
Ella dijo: “Ud. me dijo la verdad” Dijo: “Podrá decirlo de la manera que quiera. Pero desde esa noche…” Voy a decir ahora una declaración que me dio escalofríos por la espalda. Ella dijo: “Desde esa noche… Ud. me dijo la verdad sobre que ese era mi último llamado”. Ella dijo: “Mi corazón ha estado tan duro, al punto que pudiera ver el alma de mi madre cocinándose en el infierno como un panqueque, y reírme de eso”. Sencillamente eso me dejó helado. Yo simplemente me di la vuelta y seguí caminando por la calle, llorando, no pude evitarlo. Una fina jovencita.
70 “No contenderá Mi Espíritu con el hombre para siempre”. Si tiene en su corazón el más leve llamado…“ Traigan el… Venga aquí al frente, este es el lugar. Una vez más, y luego oraremos.
Te necesito, oh, te necesito a Ti;
¡Cada hora te necesito a Ti!
Bend…
Yo…
Un amigo mío pastor de la Bautista predicó su funeral como cinco años después. Ella fue asesinada en un restaurante de paso en una pelea. Y cuando su anciano padre estaba llevando su cuerpo hacia la puerta, él la abrazó, la besó, y dijo: “Adiós, mi querida, por siempre… por siempre… por siempre”.
Te necesito a Ti, oh…. (¿No vendrá, amigo?)
Cada hora te necesito a Ti;
Oh, bendíceme ahora, mi Salvador,
A…
71 Señor Jesús, con todo lo que está en mí, he tratado de decirle a la gente que tienen que ser vestidos en el Manto de Justicia de nuestro Señor Jesús. Muchos de ellos, Señor, sin duda, ya están cubiertos y listos. Pero aquí hay muchos alrededor del altar que están arrodillados aquí, ahora sus corazones han sido enternecidos. Lo suficientemente enternecidos para escuchar el llamado del Espíritu de Dios. Como está escrito: “Ningún hombre puede venir a Mi, si el Padre no lo trajere primero”.
Aquí están alrededor del altar, preparados para recibir el manto. No lo harías Tu, Espíritu Santo, dulcemente, suavemente, como sólo Tu lo puedes hacer, poner Tu brazo alrededor de estos pequeñitos, guiarlos a esta experiencia de las riquezas verdaderas del amor de Dios por el Espíritu Santo, que los sellará eternamente. Luego ellos tendrán la seguridad de que ellos están listos para la venida. Porque el Espíritu Santo, los sellará hasta el día de Su venida.
Concédelo Señor, mientras humildemente estamos esperando, cantando cantos así como lo hicieron en el día de Pentecostés, cantando himnos, adorándole a Él en el Espíritu, esperando que el Espíritu Santo descienda sobre estos. Bendícelos, Señor. Son los frutos de este mensaje, los frutos que Tu Espíritu ha traído al altar. “El que a Mi viene no le echo fuera”. Aquí están, a la puerta esperando con la invitación en sus manos. Viste a cada uno, Señor. Concédelo. Ten misericordia, Dios, mientras estamos esperando. Cada uno ahora en oración por los que están aquí.
Más cerca, cerca,
Señor de….
Cantemos ahora en el Espíritu hasta que le demos el Espíritu Santo a esta gente. Yo…
Tu poder sanador…
Señor, los encomiendo en Tus manos, Señor. Concédelo Padre, debidamente, llénalos con… Para Tu gloria, Señor, concédelo.
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