OBRAS DEL MENSAJE


Jehová-Jireh
Los Angeles, California, E.U.A.
59-0417
1 Entonces Tú nos has dicho en Tu Palabra, “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, entonces yo oiré desde los cielos.” Qué promesa. Entonces estamos tan seguros de que Dios nos escucha, como lo estamos de que nos encontramos en el Templo Angelus, aquí, en Echo Park, y aún más seguros, porque es Su Palabra. Y nosotros sabemos que Tú contestaras. Y oramos, Señor, que todos los que están en la Presencia Divina en esta noche, junto con el orador, puedan ser bendecidos con la presencia del Espíritu Santo. Que Él pueda tomar nuestras vidas y las moldee, y las haga, y las forme de tal manera que podamos caminar desde ahora en adelante de acuerdo a Su voluntad.
Bendice este Templo, a su pastor, a sus maestros, y todos los miembros, y que pueda continuar creciendo y esparciéndose con este maravilloso evangelio. Bendice a cada iglesia que está presente en esta noche, las diferentes denominaciones alrededor. Oramos que Tú estés cerca de nosotros, porque Te necesitamos, Padre. Bendice ahora la Palabra mientras meditamos en ella, porque lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.
Pueden sentarse.
2 Sabían ustedes que, estaba parado ahora mismo detrás de la cortina, y escuche al Hermano Duffield mencionar que… como que me sorprendió el pensar que después de esta noche sólo habrá tres servicios más de esta campaña. Y sólo estoy… Acabamos de sacar todos los temores, así que ahora realmente podemos entrar directamente al evangelio.
No quise decir, quizás, como para ser rudo al respecto, al decir “temores.” No estamos transmitiendo por la radio esta noche, así que me siento un poco más, ustedes saben, alrededor suyo. Así como ustedes se sienten… Todo está bien por allá, pero siempre estoy pensando a dónde están yendo por allá. A mí como que me gusta mirarle la cara a la persona cuando le estoy hablando, ustedes saben, entonces me siento mejor al respecto. Pues, nosotros ciertamente hemos disfrutado estos días.
3 Acabo de estar hablando con mi amigo, el Hermano duPlessis allá atrás, quien nos estará dejando en esta noche para ir más lejos a otros servicios. Y él va a ir ahora a Europa para organizar reuniones para mí en los diferentes lugares, y en Sudáfrica, y Alemania, y Suiza, y…
Y estamos anticipando el ir a Australia ahora mismo. Depende de… tan pronto como salga el Sr. Graham. Estamos esperando que él salga y que transcurra suficiente tiempo para que no parezca que yo simplemente seguí con su ministerio. Yo no quiero hacer eso. No quiero estar ahí mientras él esté ahí.
4 Él ha hecho muy bien su trabajo. Yo admiro a Billy Graham. [La audiencia aplaude.] Gracias. Eso muestra de lo que él está hecho cuando ellos están listo para… las noticias dicen que ellos ponen rótulos en las calles, “Vete a casa, Billy Graham,” y lo menosprecian y todo. Ellos se dieron cuenta de que él está hecho de cosas buenas que no se pueden echar fuera tan fácilmente con menosprecios cuando el Señor le ha dicho que vaya. Él ha permanecido con ello. Y yo le he visto en la televisión, y parecía que su ojo estaba negro alrededor, y aún estaba parado ahí dándole duro. Un hombre tiene que admirar a un siervo de Cristo como ese. Ciertamente que sí. Y pienso que él está haciendo un excelente trabajo.
Y pueda que él no crea en la sanidad divina de la misma manera que nosotros, e incluso puede que el crea de la misma manera que nosotros. Dios le dio un trabajo que hacer, así que él está haciendo su parte. Si yo puedo cuidar de mi parte tan bien como él está cuidando de la suya, todo estará bien. Yo me sentiría muy bien al respecto. Así que, Dios lo bendiga, es mi oración.
5 Ahora, hemos estado hablando de Abraham, y tan solamente hemos estado viendo lo más importante, sólo lo que llamaríamos los puntos más sobresalientes. Yo desearía tener la oportunidad y el tiempo ahora, para que pudiésemos tomar el libro de Génesis y tomarlo por partes. Tan sólo hemos estado viendo lo más sobresaliente. Si tan sólo pudiésemos regresar y profundizar en esas Escrituras…
Una vez en mi iglesia yo me quedé en el libro de Apocalipsis por tres años continuos. Eso fue constantemente en los servicios. Solamente estudiando las palabras por partes, y todas las…Quiero decir, tomando el texto por partes. Toda la Palabra de Dios encaja una con la otra. No hay contradicción en Su Palabra. Y toda, en los sesenta y seis Libros, no hay contradicción. Todas ellas dan justo en el mismo lugar. Usted puede estar seguro que está inspirada.
Estamos tan contentos de tener un Dios real, y una verdadera Biblia, y un Dios que respalda Su Palabra y respalda cada palabra que Él dice. Estoy tan feliz de saber eso.
6 Por supuesto, ustedes saben, el otro día, yo cumplí años. Ya no soy un pequeño niño. Y yo… pero mi ancla permanece dentro del velo. Eso es lo principal. Estoy tan contento por ello, que después de que esta vida se vaya desvaneciendo, y la brisa del río Jordán comience a golpear mi rostro una de estas mañanas, yo no creo que en ese entonces tendré miedo.
Uno de estos días voy a predicar mi último sermón, cerraré la Biblia una última vez. ¿Y saben que es lo quiero decir en ese entonces al final del camino cuando sé que he peleado a través de los campos de batalla? Yo quiero llegar al río y decir, “Envía la barquilla, Padre, yo voy al hogar esta mañana.” Yo creo que Él lo hará.
7 Así que ahora, ¿Han disfrutado estas lecciones sobre Abraham? Gracias. Ahora en esta noche nosotros vamos a tener la tercera y última lección, porque mañana por la noche vamos a empezar de nuevo los servicios de sanidad. Y, si el Señor lo permite, quiero hablar mañana en la noche como casi una continuación, pero sobre “Tiempo De Decisión.” Y eso, por supuesto, viene en Génesis en el capítulo veinticuatro, tomo mi texto de cuando Rebeca tuvo que hacer su decisión.
Y oren por estos servicios. Y mañana en la mañana estaremos en el desayuno de los Hombres Cristianos de Negocios en Clifton´s. Estoy seguro que todos están invitados. Y si por alguna razón ustedes no pueden ir, prenda la radio, porque ellos ciertamente tendrán un gran tiempo ahí.
8 Yo he visto grandes sanidades tomar lugar ahí en el desayuno. Ahora, mi muchacho de las cintas aquí (uno de ellos, el señor Mercier), su madre había venido de su casa allá en Michigan. Yo nunca había visto a la mujer. Y ella estaba sentada en la reunión, y yo no lo sabía. Pero él estaba sentado allá orando por su madre, y el Espíritu Santo descendió y llamó a esa mujer ahí en el desayuno y la sanó de una aflicción que ella había tenido por años y años y años. Y así que, no sabemos lo que el Señor hará. Él simplemente está por todas partes y está lleno de bondades. Estamos tan contentos por ello.
9 Ahora, tan sólo queremos leer un verso de la Escritura, que se encuentra en el libro de Génesis el capítulo veintidós y el versículo catorce:
Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto.
Jehová-jireh. Ahora, anoche dejamos a nuestro hermano cuando él estaba poniéndose en contacto con Dios, uno de Sus ángeles, justo antes de la destrucción de Sodoma.
Y Lot, recuerden, había hecho su elección y se había ido allá a Sodoma para vivir en el pecado, y lujo, y placer. Sin embargo, él era un creyente.
Y ahora, pueda que esto suene un poco Calvinista, pero si un hombre alguna vez fue un Cristiano, él puede alejarse de ello, pero eso nunca se alejara de él. Es algo que le ocurre al hombre. En Juan 5:14, Jesús dijo, “El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene [tiempo presente] vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha [tiempo presente] pasado de muerte a vida.” Esa es Su Palabra. ¿Lo ven?
10 Pero Lot había recaído. Él no iba a-perder su alma, sino su recompensa. Y ahí estaba él… Ahora recuerden, para averiguar si él aún tenía ese destello en su corazón, nos damos cuenta que la Biblia dice que los pecados del pueblo afligía su alma justa.
¿No se sienten mal en esta noche al salir a la calle y ver la manera en la que la gente vive en el pecado? Esa es la justicia de Dios en su corazón que le hace ver que hay algo errado. Y esa era la manera en la que Lot estaba. Aunque él tenía dificultades y había recaído más sin embargo dentro de su corazón…
11 Y yo creo esto, que en esta noche en muchas de esas grandes y finas iglesias, grandes iglesias denominacionales, la gente que aún no ha recibido el Espíritu Santo, muchos, yo creo que dentro de su corazón, muchos tienen un sentimiento amoroso hacia Dios y están deseando el bautismo del Espíritu Santo.
Ustedes saben, la cosa principal es que, con nuestro mensaje, no es el mensaje lo que está impidiéndolo; es la manera en la que a veces es presentado. ¿Ven? Si lo podemos presentar de la manera correcta, en el poder y demostración del amor de Dios, los hombres estarán contentos en recibirlo.
12 Ahora, nos dimos cuenta anoche que el último mensaje justo antes de que Sodoma fuera destruida… lo cual hoy en día, la iglesia de hoy, o el mundo de este día, está sufriendo bajo los mismos pecados por los cuales Sodoma fue destruida.
Y ahora yo he dicho esto (y espero que no suene sacrílego), pero si Dios deja que los Estados Unidos siga con sus pecados sin traer sobre ellos juicio, Él estará obligado a levantar a Sodoma y Gomorra y pedirles perdón por haberlos destruido… por haberlos quemado-porque ellos están cometiendo los mismos pecados.
13 Y me fijé en esta bella ciudad, especialmente en la perversión, en los homosexuales, eso se está aumentando. Leí un periódico no hace mucho, de como cada año eso se multiplica. Eso fue el pecado de Sodoma, uno de ellos. Mundanalidad, lujuria. Y es terrible verlo. Y no solamente en esta ciudad, y en este país, sino por todo el mundo. Parece como si algo hubiese sucedido, una decadencia mental a la que ha llegado la gente.
Y ahora, antes de que las grandes ciudades fueran destruidas, Dios envió un ángel, dos de ellos; y Él mismo descendió en la forma de un hombre, y se sentó y comió carne, y comió pan y mantequilla, y bebió leche. No un espíritu, sino un hombre. Y Él no fue ningún otro sino Jehová Dios mismo, mostrando como ejemplo que justo antes del final del tiempo.
14 Dios siempre aparece en la forma de carne humana para predicar el evangelio.
Justo antes del fin de los judíos, Dios se hizo manifiesto en un cuerpo humano llamado Jesús, el cual fue el Hijo de Dios. Pero Dios habitó en Su Hijo. Dios estaba en Cristo, reconciliando al mundo a sí Mismo, o expresándose a sí Mismo a través de los labios de Cristo, Su Hijo.
Él fue su Hijo, porque Él cubrió a María con su sombra y creó una célula de sangre. El bebé nace de la célula de sangre que viene del varón, no de la mujer. La mujer… La célula de la mujer es sólo el huevo. El germen de la vida viene del varón.
15 Igual como una gallina, o un pájaro, puede poner un huevo. Cuando viene el tiempo de la primavera todos los pájaros salen y hacen sus nidos. Y ellos ponen… El pájaro hembra puede poner un nido lleno de huevos, y echarse encima de ellos, y empollarlos; ella los voltea con sus pies, los mantiene calientes. Y ella puede sentarse en ese nido y empollar los huevos hasta que ella esté tan flaca y débil que ella no pueda ni volar del nido. Pero si ella no ha estado con el pájaro macho, ellos nunca saldrán del cascarón. Eso es correcto. Ella tiene que estar en contacto con el macho; porque la gallina puede poner el huevo, o el pájaro puede poner el huevo, pero si no ha estado con el macho no es fértil.
Y es de la misma manera con algunas iglesias. Sólo tenemos un montón de miembros ahí, y los consentimos, y los palmeamos, y de esa manera, y los consentimos hasta que sacan todo el Espíritu fuera de la iglesia. Y ustedes no tienen nada más que un nido lleno de huevos podridos. Eso es exactamente la verdad.
Sólo hay una cosa por hacer, es limpiar el nido y comenzar de nuevo. Lo que nosotros necesitamos hoy es un buen avivamiento chapado a la antigua como el avivamiento de San Pablo, y el Espíritu Santo de la Biblia de regreso en la iglesia.
16 ¿Cómo pudiera usted tomar a personas como esas que nunca han estado en contacto con el macho, el cual es Cristo, y enseñarles sanidad divina? Pues, ellos nunca han estado en contacto con nada; ellos no saben nada al respecto. ¿Cómo puede usted enseñarles el bautismo del Espíritu Santo?
¿Qué es lo que pasa con esos huevos? Ellos se quedan ahí en el nido y se pudren. No importa lo que usted les haga, ellos se pudrirán, porque ellos no son fértiles.
Y cualquier iglesia que no es fértil, eso es la fertilidad que viene por medio el Espíritu Santo dentro de un corazón humano, no importa cuán buena sea la iglesia, cuán bien se vistan los miembros, cuan educado sea el pastor, cuan finos cantos ustedes tengan, cuan fino edificio tengan; si Cristo no está ahí, el Espíritu de Dios no está ahí, no tienen nada más que un montón de huevos infértiles. Así es exactamente. Y usted nunca llegara a ningún lugar con ellos.
Lo que necesitamos en esta noche es el Espíritu Santo en la iglesia, moviéndose en cada miembro, poniéndolo en orden.
17 Ahora, Lot se había descarriado. Pero Dios descendió con Abraham y realizó un gran milagro. Y luego cuando Él realizó este milagro, Abraham le llamo a Él Elohim, el gran y poderoso Jehová. Pero Él fue un hombre sentado allí, comiendo, bebiendo, hablando-a un extraño. Y recuerde, siendo un extraño, aun así Él preguntó, “¿Dónde está Sara tu mujer?”
El mismo Espíritu que entró en el cuerpo de Jesucristo y dijo, “Tú eres Simón. Tu padre es Jonás.” Le dijo a Felipe, “Te vi cuando estabas debajo de la higuera.” Dijo, “Ve y trae a tu marido aquí.”
“No tengo marido.”
Le dijo: “Bien has dicho, porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido.” Ese mismo Espíritu de Dios. Y nos damos cuenta que Jesús, comenzó a captar…
18 Ahora, ustedes saben, la Biblia está escrita en páginas, pero ustedes tienen que tener el Espíritu de Dios para entender la Escritura. Es una carta de amor para el creyente. Un hombre puede venir y poner….
19 Con razón ellos dicen eso. “Oh, se contradice a sí misma.” Yo he ofrecido cualquier precio que yo pueda pagar a cualquier persona que me pueda mostrar una contradicción en la Biblia. No la hay. No, señor. Usted la está contradiciendo en su propio corazón y mente. Dios no se contradice a sí Mismo, en ningún lugar. Puede ser aclarado con la Palabra de Dios si se une todo. Pero es confusión para usted porque… Jesús agradeció al Padre porque escondió estas cosas de los ojos de los sabios y entendidos, y se lo ha revelado a los niños que quieren aprender.
20 Cuando yo me voy a ultramar… Yo tengo una esposa amorosa. Y yo le digo, “Adiós, cariño. Tu ora por mí, ahora.” Ella ora por mí. Cuando yo estoy en ultramar, y me voy por unos meses, y yo recibo una carta, ella escribe, “Querido Billy, estoy sentada en esta noche aquí con los niños, pensando mucho en ti…” Ahora, yo leo lo que ella escribió en papel, pero vean ustedes, yo la amo tanto al punto que yo puedo leer entre líneas. Yo sé de qué me está hablando ella. ¿Ven?
Y esa es de la manera en que es con Dios. Usted no puede sentarse y leerlo con un corazón frío y formal. Usted tiene que estar enamorado del Autor, y luego usted puede leer entre las líneas. Entonces usted tiene un entendimiento de las Escrituras.
21 Ahora, Jesús les estaba diciendo a esos Judíos (¿ven?), cuando Él se revela a sí Mismo. Luego Él dijo… profetizó la venida del tiempo del fin, donde estas señales nunca habían sido hechas delante de los Gentiles, y Él dijo que como fue en los días de Sodoma, así sería en la venida del Hijo del hombre. La misma cosa.
Y luego si ustedes notan, cuando Él habló respecto a Noé, Él habló sobre algunos de sus comportamientos morales: comiendo, bebiendo, casándose, y dándose en casamiento, y así. Pero en el tiempo de Sodoma, el gran Ángel había venido y lo había revelado.
Luego nos damos cuenta… Anoche, dejamos a Abraham regresando a su tienda, después que el ángel…. o Dios lo había dejado. Los ángeles se fueron, dos de ellos, fueron allá a Sodoma. Y sabemos lo que sucedió allá.
22 Luego encontramos que después de eso, fue la destrucción de Sodoma, Dios haciendo que lloviera fuego y azufre del Cielo y destruyo a Sodoma.
Ahora, quiero que noten, que antes de que un pedazo de fuego cayera sobre Sodoma, Lot y la novia durmiente (como la llamaríamos hoy) salieron (o la virgen durmiente) salieron de Sodoma-salieron, luego el fuego descendió. Él dijo, “Date prisa, escápate allá; porque nada podré hacer hasta que hayas salido. ¡Salid fuera!”
El llamado de hoy a la iglesia es “¡Salid de Sodoma! ¡Salid de ella!” Luego el fuego descendió.
Y luego encontramos a Abraham, y Sara, personas muy ancianas. Abraham tenía cien años de edad, y Sara tenía noventa.
23 Ahora, como expresé hace algunos momentos con respecto a leer entre líneas… Pero si usted está leyendo entre líneas y trata de hacer que diga algo, que entre líneas dice algo diferente que lo que dicen las líneas, entonces está errado. Porque tiene que estar de acuerdo, por todos lados. La Biblia es como, disculpen la expresión, como un gran rompecabezas. Y si usted trata de juntarla toda sólo de la manera en la que usted la está viendo, usted tiene que tener algo acá a lo cual debe mirar. Si usted no lo tiene, usted arruinará su escena. Tendrá una vaca comiendo zacate arriba de un árbol. Así que no estará correcto.
Y de esa forma es cuando intentamos unir la Biblia con un conocimiento intelectual de ella. Usted no lo puede hacer. Es una Palabra escrita-por el Espíritu, y se requiere el Espíritu Santo para unirla. Luego usted tiene la gran foto entera desde el Edén hasta el caos, y el camino de la cruz de regreso a casa. Esa es la foto entera: la historia de la redención de Dios enviando a Su propio Hijo a redimir a los perdidos y a las personas contaminadas.
24 Ahora, Sara tenía noventa años. Y Abraham tenía cien años de edad. Aquí estaban ellos, la Biblia dice, ambos estaban avanzados en edad. A los noventa años, eso la haría a ella estar como cuarenta y cinco años después de su menopausia. Pero este Ángel que habló a Sara, o que habló a Abraham, le dio a Abraham esta promesa, que de acuerdo al tiempo de la vida (en otras palabras, en el mes siguiente), de acuerdo al tiempo de la vida, lo cual sería con Sara, Yo te voy a visitar. Esa fue Su promesa. Dios cumple Su promesa.
Ahora, ellos habían tenido un bebé por medio de Agar. Y Agar tuvo, claro, después, tuvo que llevar a su bebé y ser echada fuera, ella y su bebé; porque no heredará el hijo de la esclava con el hijo de la libre.
25 Yo quiero que note una pequeña historia aquí. Cuando Agar, como debió ella haber pensado en el mal comportamiento de Sara y de Abraham. Esa pareja amorosa, ellos habían vivido juntos, la pareja amorosa del Antiguo Testamento, y de repente la actitud de Sara cambio. Y Abraham no quería echar fuera a su hijo, pero el Señor le habló a Abraham y dijo, “Haz como Sara ha dicho.”
Entonces Agar, como debió haberse sentido en esa mañana cuando ella tomó a su bebé, un hijo de Abraham, y una botella de agua, y una pequeña canasta de pan arriba en su cabeza-esa joven mujer- Egipcia y salió al desierto. Y toda el agua se había acabado, y el bebé comenzó a llorar por agua. Y ella tomó al pequeño niño y lo puso bajo un arbusto, y fue a una distancia de un tiro de arco-a ciento cincuenta yardas o algo-y se arrodillo y comenzó a llorar. Ella no soportaba escuchar al bebe llorando por agua y muriendo en esa condición.
26 Pero recuerden, la Biblia dice que el Señor escuchó al niño. ¿Porque? Él es una simiente de Abraham. ¡Dios escucha el clamor de los hijos de Abraham! ¡Y si usted está en Cristo en esta noche, usted es de la simiente de Abraham! Él nunca escuchó a Agar, la mujer, la madre. Ella era muy religiosa, pero Él nunca la escucho a ella. El pacto no fue con eso. Era con la simiente de Abraham.
Oh, si yo pudiese hacer que eso penetrara en ustedes. ¡Dios está obligado! Él juró por sí Mismo e hizo el pacto incondicional entre Abraham y su simiente para siempre. Usted es la simiente de Abraham si usted es de Cristo. Si usted está muerto en Cristo, usted es simiente de Abraham, y nosotros somos herederos de acuerdo a la promesa. Y la misma promesa que Él le hizo a Abraham es suya. Oh, eso debería hacer que todos estuviesen bien. El pensar en eso, si usted es la simiente de Abraham.
27 Ahora vea usted, El nunca escuchó a Agar llorando; sino que la Escritura dice que El escuchó el llanto del niño. Y Él le dijo a Agar que Él había escuchado al niño llorado en miseria y deseando, antes que Él hubiese oído a Agar orando.
Ese seleccionado, elegido, personas escogidas es lo que es un verdadero Cristiano, y luego ver que Satanás entró a sus intelectuales y causarles que sufrieran y ser enseñados que la promesa era para alguna otra edad, cuando todos los hijos de Abraham tienen esa promesa.
¿Le daría usted un vaso de agua a su pequeña niña, y le daría a su siguiente niña un vaso de leche, si ambas estuviesen muriendo de hambre y usted tuviese leche para darles? “¿Le diese a una la piedra? ¿Y a la otra una serpiente?” Jesús dijo.
Mientras ustedes sean hijos de Abraham, Dios juró que Él confirmará ese pacto con usted. Ustedes son Sus hijos. Y usted tiene el derecho a estas cosas. Esta es la bendición de Dios, las bendiciones redentoras, que Cristo lo redimió de estas maldiciones; y son sus privilegios para tener.
28 Yo no entiendo como cualquier persona pudiese predicar el evangelio sin incluir la sanidad divina, porque la enfermedad es un atributo del pecado. Antes no teníamos enfermedad, no teníamos pecado. Cuando el pecado vino, entonces la enfermedad le siguió. Pueda que no sean sus pecados; usted hereda esas cosas, como Dios prometió, a tres o cuatro generaciones. Pero aun, la Sangre de Jesucristo limpia de todo pecado.
Si un gran animal tiene su pata en mi costado, y estuviese cortándome con sus garras, no hay necesidad de tratar de cortar su pata. Simplemente mate el animal en la cabeza, y eso mata a la pata y a todo.
Usted no tiene que elegir la sanidad divina, o cualquier otra bendición redentiva. Cuando usted golpea al pecado en la cabeza, usted golpea a toda la cosa en la cabeza. ¿Ve? Usted lo mata a todo, porque esa es la primera causa. Cuando eso es eliminado, cada atributo se va con ello. Ahora, entonces Abraham, siendo viejo, Dios se encontró con él exactamente de la manera en la que Él dijo que se encontraría con él.
29 Ahora, yo quiero que usted se fije…Ahora estudiantes de la Biblia, yo sé que estoy en una gran escuela aquí. Ahora, si usted no está de acuerdo con esto, haga como hago yo cuando como pastel de cereza. Cuando estoy comiendo pastel de cereza o pollo, cuando me encuentro un hueso o una semilla, no tiro el pastel o el pollo; sólo tiro el hueso o la semilla y sigo comiendo pollo o pastel. Así que esa es la manera en la que se hace. Si usted no cree, está bien, eso depende de usted. Sólo deje que eso sea un hueso. Pero la parte que usted cree, cómasela. ¿Lo ve?
30 Ahora, Dios mostró aquí…Ahora, yo estoy yendo entre las líneas por tan sólo un minuto. Y vea si se entrelaza correctamente. Dios mostró aquí lo que Él va a hacer con cada uno de los hijos e hijas de Abraham, con cada uno.
Ahora, sabemos que esa mujer siendo de noventa años de edad, una anciana abuela con un pequeño sombrero, y un rebozo sobre sus hombros, y con los hombros encorvados; y Abraham con una grande barba larga, y cabello blanco, y la barba colgando sobre su barbilla y su cara, y con un bastón caminando allá, ahora ellos eran…
31 La Biblia dice…Ahora, no piense que tenían la edad para tener hijos, porque la Escritura dice que ambos estaban avanzados en edad. Ambos estaban ancianos. Ahora, sabemos que él había vivido con ella como su esposa desde que ella tenía como dieciocho años, y aquí estaba él…aquí estaba ella de noventa, bueno, hay absolutamente…Pues, se había pasado el tiempo de tener hijos- muchos, muchos años después de su tiempo. Si ella iba a tener hijos, ella debió haberlos tenido allá atrás cuando ella era una mujer joven. Y cuando llegó el tiempo del cambio, pues, ella lo pudo haber tenido antes, o quizás en ese tiempo. Pero ahora estamos a cuarenta años o más pasados de tiempo.
Ahora Dios tuvo que hacer alguna clase de milagro. Todos los que estén de acuerdo con eso, digan, “Amén.” Dios tuvo que hacer algo.
32 Ahora, lo primero…Ustedes son una multitud mixta, y ustedes escuchan a su doctor. Yo debería ser tanto para ustedes como él lo es; soy su hermano. Así que ahora…Tengo que decirlo de esta manera para que me entiendan bien.
Ahora, una mujer….Él tuvo que hacerle una matriz fértil. Tuvo que suceder algo. Esa es la razón por la que Él dijo, “Te visitare de acuerdo al tiempo de la vida.”
Ahora, si ella llegase a ser madre…Ahora, para poder entrar en dolores de parto, ella tuvo que tener su corazón fortalecido. O ninguna mujer de noventa años…Una mujer de cuarenta hoy, ellas mueren, la mayoría de ellas muere. Y aquí esta ella de noventa, de noventa años- Dios tuvo que fortalecer su corazón. Él tuvo que hacer que su matriz fuese fértil.
Y luego, y en ese entonces no tenía los biberones higiénicos como los hay hoy para que los bebés se alimenten, para las madres que fuman cigarrillos. Pero en esos días el bebé tenía que amamantarse de manera natural, de la leche de la madre. Y entonces si ella estaba así de anciana, las venas de leche estaban secas en su cuerpo. Él tuvo que hacer venas de leche para ella. Ciertamente que Él lo haría.
33 Pues vea, él tendría que haberla remendado. Dios no la remendó, aquí él iba a demostrar lo que él va a hacer con cada hija de Dios. Él la transformó e hizo de ella una mujer joven. Y Él transformó a Abraham de regreso a un hombre joven.
Ahora, observen y vean si esto no es verdad. Yo me puedo imaginar (para que los más jóvenes lo puedan captar) Me puedo imaginar a Abraham diciendo… saliendo una mañana, y la puedo escuchar a ella decir, “¿Pues vaya, Abraham, cariño, sabes lo jorobado de tus hombros? Estas comenzando a enderezar tus hombros. Ese cabello canoso ha comenzado a ponerse negro.”
Y yo puedo oírle a él respondiéndole a ella, “Cariño, esos ojos negros que tu solías tener, están regresando de nuevo. Y esas arrugas se te están quitando de tu cara.”
34 Mire hacia donde ellos hicieron un viaje. Ellos estaban allá en Canaán, y ellos hicieron un viaje y fueron allá hasta Gerar. Ese es un viaje muy largo, como de trescientas millas, para una pareja de ancianos, cada uno como de cien años. Fueron a Gerar después de eso.
Y no solamente eso, sino que había un rey joven allá con el nombre de Abimelec, y él estaba buscando una esposa. Y él tenía todas esas mujeres hermosas de los filisteos de las cuales escoger, pero cuando él vio a esa abuela venir, él dijo, “Esas es la que yo he estado esperando.” ¿Ahora, no sonaría eso ridículo? ¡No, señor! Abraham dijo, “Tu eres hermosa a la vista; así que di que eres mi hermana, y yo seré tu hermano.” Y Abimelec se enamoró de Sara y se hubiera casado con ella. Es ridículo el tratar de pensar…
Ven, eso es todo…toda la simiente de Abraham y sus hijos van a tornarse de ancianos a jóvenes en la venida del Señor Jesús. Solamente vivan siendo fieles a Dios. Esa es Su promesa.
35 Yo le pregunte a un doctor aquí hace algún tiempo, yo dije, “Doctor, cómo… ¿Si yo fui hecho del polvo de la tierra (los científicos dijeron que así fue, hecho de dieciséis elementos diferentes de la tierra) entonces si yo fui, entonces porque…como es que llegué a la forma en la que estoy hoy?”
Él dijo, “por la comida. El alimento se convierte en sangre, las células de sangre lo forman a usted”.
Yo dije, “Entonces, Doctor, ¿porque es que estoy comiendo la misma clase de comida que yo comía cuando tenía quince años de edad (cada vez que como carne, papas, pan), cada vez que comía, me ponía más grande, más fuerte; y estoy comiendo la misma comida hoy, y me estoy haciendo más viejo, y débil? ¿Si estoy renovando mi vida cada vez que como, porque es que me estoy haciendo más viejo y arrugado, y estoy comiendo mejor comida que la que solía comer en aquel entonces? Y sin embargo, cada vez que como, estoy muriendo, cuando yo comía en aquel entonces, yo vivía.”
36 Si usted vierte un vaso de agua…o, toma una jarra y un vaso de agua, y comienza a verter de la jarra a ese vaso, y se llena hasta la mitad. Y luego sigues vertiendo, y entre más usted vierte, más se baja el nivel. Pruébenme eso científicamente. No puede ser. No hay respuesta para ello. Pero la Biblia tiene la respuesta. Le fue asignado al hombre.
Ahora, aquí esta lo que ha pasado. En la resurrección, cuando usted se levante, usted no se levantara como un pequeño bebé; usted se levantara en su-esplendor de un hombre joven y una mujer joven.
Quiero que ustedes capten esto bien. No hace mucho, quizás, algunas de ustedes personas más ancianas, comenzaron a notar que esa muchacha bonita con la que usted se casó su cabello se está poniendo canoso y se está arrugando. Ese hombre joven con el cual usted se casó se está poniendo canoso y sus hombros se están encorvando. ¿Qué paso? La muerte se está estableciendo en usted. Y lo va a sujetar a la fuerza, quizás Dios le deje salir; finalmente, se lo va a llevar. ¡Pero no lo puede dañar a usted!
37 Y cuando usted venga en la resurrección, usted no va a ser la cosa que simboliza el pecado. Cuando usted crece; usted llega a estar en la mejor condición entre…Creó, la ciencia reclama, que entre los veinte y veintitrés años usted está en la cima. Después de eso usted comienza a morir. Usted está viviendo, construyendo, hasta ese tiempo. Después de eso, usted comienza retroceder.
Dios saca la foto, lo casa, los une como al primer Adán y Eva, y le da a usted una opción. Si usted lo escoge a Él, usted tiene vida eterna; si usted no lo escoge a Él, usted no tiene vida eterna. Pero todo lo que tiene vida eterna, Dios lo traerá consigo en la venida de Cristo. Y usted resucitará, no como un hombre o mujer anciana, no como un pequeño bebé, sino que usted resucitará en un hombre o mujer perfectos de unos veintidós o veintitrés años. Usted será de esta manera por siempre en la presencia de Dios. Esa es exactamente la verdad.
38 Eso es lo que Él hizo a Sara y a Abraham. Y cuando Abimelec vio que ella era hermosa, pues, él se enamoró de ella. Y él la tomó a ella para ser su esposa.
Ahora, yo quiero pellizcar un poco aquí, no para lastimar. Pero yo quiero que note que Abimelec…Yo puedo imaginarme cuando él tomó a esta bella muchacha Hebrea y le puso todas las joyas sobre ella, y le arregló la ropa. Pues, mañana él se va a casar con ella. Él fue y tomó su baño, y dijo sus oraciones, y se metió a su cama y se estiró, y pensó, “Oh, pues, mañana yo me voy a casar con esa bella muchacha Hebrea.” De sólo diecinueve años de edad (¿Lo ve?) y él se va a casar con ella. Ella probablemente se miraba como de veintitrés.
Y luego cuando él estaba ahí recostado pensando en eso, Dios vino a él y le dijo, “Eres un hombre muerto.”
Él dijo, “¿Señor, porqué es esto?”
Él dijo, “Tú tienes la mujer de otro hombre.”
Y él dijo, “Pues, con integridad de mi corazón yo hice esto, Señor. Tu sabes que ella me dijo que ese era su hermano, y él me dijo que ella era su hermana.”
Y Dios dijo, “Esa es la razón que te he guardado de pecar contra Mí. Yo conozco la integridad de tu corazón.” Pero ahora escucha esto, ahora. “Yo conozco tu integridad, pero ella es la esposa de un profeta. Su esposo es Mi profeta.”
39 ¿Ahora, usted habla acerca de haber hecho algo pequeño que usted no puede volver a Dios? Mire a Abraham allá, lo que él había hecho. Mintiendo acerca de su esposa, sentado allá a un lado… Cualquier hombre, actuaría de esa esa manera con respecto a su esposa… Ahí él estaba allá afuera, él había recaído. Ciertamente. Dios le dijo, “No dejes ese país. Quédate en Palestina.” Cualquier judío que se sale de Palestina es un recaído. Dios le dijo, “¡Quédate en tu país!”
Ahora, Él les dio ese país. Esa es la razón por la cual ellos están volviendo de regreso ahora. Es tiempo del pacto otra vez, ¿lo ve? Vuelvan al país.
40 Y ahora, él había recaído, se había alejado de Dios, fue allá, y le dijo a un hombre que esa era su hermana en vez de su esposa. Y Abimelec pudiera haber sido un buen hombre de santidad hasta donde nosotros sabemos, pero Dios dijo, “Yo no contestaré tu oración, Pero ese esposo de ella es Mi profeta. Y si tú no le devuelves su esposa y permites que él ore por ti, tú serás un hombre muerto.” ¿Que acerca de eso? Eso es Dios guardando Su promesa a la simiente de Abraham. Oh, vaya.
¿Lo puede ver? ¡La sanidad es suya! ¡La salvación es suya! Es un regalo gratuito de Dios que Dios le dio a usted, y le llamó, y lo escogió, Antes de la fundación del mundo Él lo escogió a usted. ¡Usted es Su heredero! Pues, El cuida de usted de día y de noche, tratando de llegar a usted y hacer algo para usted.
Usted dice, “Pero, Hermano Branham, yo cometí un error la semana pasada, o el mes pasado.” ¡A mí no me interesa cuantos errores usted cometa! Todos hemos pecado y fuimos destituidos de la gloria. Si usted es un hijo de Abraham, usted está listo para reconocer eso como pecado, y venir de regreso a Dios otra vez, y la misericordia de Dios aún lo sostiene a usted.
41 Miren a Abraham. Dijo, “No escucharé tu oración, Abimelec. Pero cada vientre está cerrado.” Él dijo, “Regrésale su esposa y deja que él ore por ti.” Amen. A mí me gusta eso. “Yo escucharé su oración, porque él es Mi profeta.” Y él tomó a Sara, y se la regresó a Abraham, y la regresó con regalos. Y luego Abraham oró por él, y Dios abrió el vientre de todo lo que él tenía, Y él prosperó. Y Sara era una mujer joven, y Abraham era un hombre joven.
Note. Después de que nació Isaac, y el cuerpo de Abraham estaba como muerto (Sara murió como de ciento treinta y siete años de edad), y Abraham a los ciento cuarenta y cinco se casó con otra mujer y tuvo siete hijos además de sus hijas. ¡Aleluya! Eso es.
42 El regresó a ser un hombre joven. Bueno, esto es cerca de cien años después. ¿Ve lo que Él hizo? El los renovó. Eso es lo que Él hará a cada persona del pacto que entra a Cristo, y muere a las cosas del mundo, y llega a ser una nueva criatura en Cristo, toma la simiente de Abraham, y son herederos de acuerdo a la promesa. Ahí está usted.
¿Entonces que es sanidad divina? ¿No pudieran creer eso, hermano? De Canadá. ¿Qué es ese cáncer en los ojos de Dios, para la simiente de Abraham? Usted está palpando tratando de encontrarlo en usted…Pues, Él está justo en usted, sobre usted debajo de usted, en usted, todo alrededor de usted. Usted no puede quedarse ahí y vivir. ¡Usted tiene que levantarse en el nombre del Señor Jesús!
43 “Yo soy un hijo de Abraham, porque yo he aceptado a Jesucristo, El prometido. Y la sanidad me pertenece.”
A ustedes personas ahí en esas sillas de ruedas, la misma cosa. Si usted es un cristiano nacido de nuevo, la misma fe que estuvo en Abraham está en usted. Y la promesa de Dios a Abraham, cualquier cosa contraria a ella, él decía como si no fuese. El no dudó la promesa de Dios por medio de la incredulidad, sino que era fortalecido alabando a Dios. Cada día parecía más largo y más lejano, pero el aun alababa a Dios y es como si ya hubiese sido concluido. Esa es la manera de hacerse.
Algunos de ustedes dicen, “Yo no puedo dejar las cosas del mundo. Yo no puedo hacer esto, yo…” ¿Usted no puede? es que usted aún no se ha tomado la mano correcta. Eso es. Usted aún no ha tocado el vestido correcto. Cuando usted lo toca a Él, el Sumo Sacerdote de su confesión, El que es la gran simiente de Abraham, a través de la promesa de Dios, entonces usted toma Su Espíritu en la plenitud del poder de su resurrección. Él lo llena a usted y lo carga con Su bondad y Su misericordia y Su poder de fe para llamar cualquier cosa contraria a la promesa de Dios como si no estuviese ahí. Ni siquiera la mire. Siga marchando. Amen.
44 “Pues, yo sólo miro Nosotros amamos a Susy tanto que no puedo ir a la reunión de oración el Miércoles por la noche.” Usted obtenga a Dios en su corazón una vez, y apagará esa cosa vulgar en la radio o en la televisión. Eso es correcto. Claro que lo hará. ¿Todos esos sabelotodo con todos esos chistes sucios y cosas, como esos programas sin censura en la televisión, y la nación lo permite? ¡Pues, es una desgracia! Con razón estamos en la corrupción en la que estamos. Y esas personas que se llaman a sí mismos Cristianos se pierden el culto para hacer tales cosas. Yo digo, Los Ángeles, al igual que el resto de América, necesita un avivamiento.
Y el problema de ello es, muchas veces los predicadores detrás del púlpito son tan afeminados que ellos temen decir a las personas la verdad. Es un vale de comida, o ellos serán excomulgados. ¿Que de ello? Si a usted lo sacan, predique afuera en algún lugar. Siga adelante. El Espíritu de Dios es eterno; se multiplica y sigue moviéndose.
45 Un hombre anciano, John Ryan, setenta y tantos años de edad, un mendigo en Fort Wayne, totalmente ciego por veinticinco años, y en la reunión ahí esa noche cuando él vino a la plataforma, el Espíritu Santo le dijo quién era, y dijo, “Así dice el Señor, usted es sano.”
Y el anciano amigo, dijo, “Bueno, yo no veo.”
Yo dije, “Eso no tiene nada que ver con ello. ¡Usted es sano! Si usted es un hijo de Abraham, usted toma Su Palabra primero. Y aquí está el Ángel del Señor, Él es Quien sabe quién es usted y todo acerca de usted, y le dijo, Así dice el Señor.”
Bueno, él simplemente…dijo, “¿Qué debo hacer?” Él pertenecía a otra iglesia denominacional, Católico. Y él dijo, “¿Qué debo hacer?” El solía ser una estrella del cine. El también salía en el gran circo de Barnum y Baileys…Él fue un líder de esos grandes famosos payasos, de garland. Él fue un gran hombre.
“Así dice el Señor.” Ese viejo amigo se levantó en el balcón la segunda noche. Y yo lo había dicho, le dije, “Tan solamente sigue diciendo, Gracias, Señor por haberme sanado”
Él dijo, “¿Usted piensa que yo obtendré mi vista?”
Yo dije, “Usted me dijo que usted creía lo que le había dicho.”
Él dijo, “Si.”
Yo dije, “¿Entonces, de qué me estás cuestionando?”
Así que el subió allá arriba, la siguiente noche yo apenas podía predicar. Él decía, “Todos quédense quietos. Alabado sea el Señor por haberme sanado.” Y se sentaba.
46 Como dos semanas después de que la reunión había dejado Fort Wayne…Él vendía periódicos en la esquina de la calle. Y él estaba allá vendiendo periódicos, y otro pequeño niño repartidor de periódicos le ayudó a cruzar la calle para que lo rasurara el peluquero. Y así que le pusieron la toalla alrededor de su cuello, y le pusieron espuma en su cara, y el pequeño peluquero quería ser un sabelotodo, usted sabe, y él dijo, “Vaya, escuché que usted fue allá a ver al sanador divino cuando él estuvo acá.”
Él dijo, “Si, yo fui.”
Dijo, “Escuche que sanaste.”
Dijo, “Si. Alabado sea el Señor, Él me sanó.” Y sus ojos fueron abiertos en la silla del peluquero. El Salto de la silla, y corrió por la calle, con la toalla bajo su cuello, el peluquero detrás de él con la navaja en su mano, corriendo por la calle-¡el hizo un espectáculo!
47 Como dos meses después de eso, fui a Benton Harbor a una colonia Judía ahí, llamada la Escuela de Israel. Y este joven Rabí salió a verme. Él dijo, “¿Por cuál autoridad abrió usted los ojos de John?”
Yo dije, “Por el nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios.”
Él dijo, “Lejos esté de Dios el tener un Hijo.” Él era un judío.
Y yo dije…Y él dijo, “Ese amigo Jesús no era nada más que un ladrón.” Usted sabe cómo es que algunas ocasiones Israel puede discutir.
Así que yo dije, “¿Un ladrón?”
Dijo, “Si, el robó maíz.”
Yo dije, “Su propia ley dice que un hombre puede ir por los campos y recoger lo que él quiere comer, pero que no se lleve nada en un costal. ¿Cómo pudiera Él ser un ladrón bajo las leyes de ustedes?”
Y él dijo, “Usted nunca me podrá hacer creer que Él era el Hijo de Dios.”
Yo dije, “¿John tiene su vista, qué no?”
Y él dijo, “Si, yo le di muchas limosnas en la calle. Yo sé que él era ciego.”
Yo dije, “Él ahora puede ver. Y fue hecho por su fe en el Hijo de Dios, Jesucristo.”
Él dijo: “Yo no lo creo”
Yo dije, “Bueno, él tiene su vista. Nosotros nunca venimos aquí para discutir. Así que ahí lo tiene, el hombre está parado ahí. Usted no lo puede negar. Él puede leer el periódico sin lentes.” Y yo dije, “¿Que acerca de eso?”
48 Él dijo, “Bueno, mira.” Dijo, él dijo, “Ustedes gentiles no pueden cortar a Dios en tres pedazos y dárselo a un judío.”
Yo dije, “Nosotros no podemos cortarlo a Él en tres pedazos, de ninguna manera.”
Y entonces él dijo, “Bueno…”
Yo dije, “¿Le resultaría difícil creer a sus profetas, Rabí?”
Él dijo “Yo creo los profetas.”
Yo dije “¿Isaías 9 y 6, a quién le estaba hablando?” ¿De quiénes estaba hablando cuando él dijo, Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado?
“Oh,” él dijo, “el Mesías.”
Yo dije, “¿Bueno entonces, que será el Mesías?”
Él dijo, “Él será un hombre.”
Yo dije, “Eso es lo que pensé.” Yo dije, “Ahora, qué requerimientos… ¿Qué es lo que él no cumplió con respecto a todo lo prometido en el Antiguo Testamento que Él sería?”
Y usted sabe, ese amigo, honestamente en su corazón, yo lo noté. Él miró alrededor y comenzó a alejarse, y las lágrimas comenzaron a rodar por su barba. Y él dijo, “Señor,” él dijo, “Yo creía que esos sacerdotes del Templo hubieran creído en Él, yo creo que hubieran estado mejor de esa manera.”
Yo dije, “Usted cree, Rabí, que Él fue el Hijo de Dios.”
Él dijo, “Yo Creo que Él fue un buen hombre.” Ya lo tenía donde lo queria. Él dijo, “Pero Él no era el Hijo de Dios.”
Y yo dije, “Rabí, todo lo que Él dijo se está cumpliendo.”
Él dijo, “Oh, yo creo que Él era un profeta.”
Yo dije, “Sí Él fue un buen hombre, Él no mentiría. Y sí Él fue un profeta, Él no podría mentir. Así que ahí lo tiene. Usted cree que Él era el Hijo de Dios.”
Él se dio la vuelta, y comenzó a caminar hacia adentro, él dijo, “Si yo enseñara eso,” él dijo, “Yo estaría allá abajo en la calle [al otro lado de ese acantilado], yo estaría en la calle mendigando.”
Yo dije, “¡Yo prefiero estar allá en la calle mendigando! Yo preferiría acostarme en mi estómago y beber agua del río y comer galletas saladas, que el tener, mi nombre allá arriba en ese edificio en letras de oro y tener que comprometer mis propias convicciones sobre la Palabra de Dios.” ¡Absolutamente, eso es correcto! ¡Dios es Dios! De la misma manera.
49 Ahí. Entonces cuando Él trajo a Sara de regreso, Abraham volvió a ser un hombre joven y una mujer joven, ella llegó a ser madre. Ellos trajeron al pequeño niño. Cuán encantador debió haber sido ese pequeñito. En el octavo día él fue circuncidado. Y cuando él tan sólo era un joven, pues, se le hizo una gran fiesta.
Y un día, Dios dijo, “Yo voy a probar [algo como esto] al Templo Angelus que Yo cumplo Mi promesa. Yo le voy a comprobar a las personas.” Dijo, “Abraham, toma a tu único hijo, y llévatelo a la montaña a donde Yo te mostraré, y ahí lo vas a sacrificar como una ofrenda encendida.” Ahora, Él le dijo que él sería padre de naciones, y ahí estaba su único hijo. Y ahora tomar, destruir y matar la misma cosa que iba a ser…como iba El a hacerlo padre de naciones. Y ahora Él dijo, “Tú ve, y yo te mostraré la montaña.” Yo me puedo imaginar cómo se sintió el viejo amigo.
50 La siguiente mañana, su pequeño niño encantador de unos doce años, como él debió haberse puesto encima de él y lo sacudió y le dijo, “Levántate, Isaac. No despiertes a mamá, porque mamá no entenderá. Levántate.” Y él fue y partió un poco de leña, la amarró, y la puso en un pequeño saco, la puso en la espalda de un mulo, y tomó a dos siervos.
Ahora recuerden. Él fue en una jornada de tres días en la parte trasera del desierto. Normalmente un hombre puede caminar…Cuando yo patrullé durante cinco años yo tenía que caminar treinta millas al día, durante seis días de la semana. Las personas de hoy en día tienen lo que llamamos “pies de gasolina.” En aquellos días, ellos tenían que caminar; ellos estaban mucho más acostumbrados a ello. Un hombre fácilmente…Bueno, digamos, él caminaba veinticinco millas al día. Eso lo ponía a él a setenta y cinco millas en el desierto. Y luego él levantó sus ojos y vio la montaña a lo lejos, que el Señor le había mostrado en la visión, a dónde llevar al niño para ofrecerlo.
51 Él se acercó a la montaña. Ahora, escuche con atención, mientras nos estamos preparando para terminar. Él se acercó a la montaña. Y le dijo a los siervos, “Ustedes quédense aquí.”
Piensen en como debió haber estado latiendo su corazón, sabiendo que él iba allá arriba a matar a su hijo y destruir la única esperanza que él tenía de ser el padre de naciones. Pero él dijo que él le había recibido como uno de entre los muertos, él estaba persuadido que Dios podía levantarlo de entre los muertos. ¿Ve esa fe de Abraham? ¿Ve lo que significa? No importa cuán ridícula pueda sonar, si Dios lo dijo, Él lo dijo en serio. Él es el camino. El guarda Su Palabra. Depende de Él que se cumpla, no de usted tratando de ver que se cumpla; es Él quien lo vigilará.
52 Ahora, escuche con atención, Entonces él dijo a los siervos…Yo simplemente amo esto. Él dijo a esos siervos, “Ustedes esperen aquí. El joven y yo iremos a adorar, y el joven y yo volveremos.” ¿Cómo va hacer eso, cuando él tiene el cuchillo, y está afilado? Él tiene el fuego en su mano, él tiene la leña en su espalda. Y él se la quitó de su propia espalda y la puso sobre Isaac, un hermoso tipo de Cristo llevando la cruz de madera hacia arriba del monte. Y él dijo, “¡Ustedes esperen aquí! ¡El joven y yo iremos a adorar; y vamos a regresar!” ¡Amen!
¡Oh, vaya! ¿Cómo va usted a salir de esa silla de ruedas? ¡No es su negocio pensarlo! ¿Cómo va usted a sanar? ¡Es la promesa de Dios! La única cosa que usted hace es seguir hacia adelante.
53 Y él puso la madera sobre los hombros de Isaac, y comenzó a subir el monte. Y cuando él llegó a la cima del monte, el rodó unas piedras juntas, puso la madera. El pequeño Isaac se puso un poco sospechoso. Él dijo, “Padre…” ¿Cuál fue la primer palabra que alguna vez menciona la Biblia de la voz de Isaac? Fue “Padre mío.” “Padre mío, aquí está el altar; aquí está el fuego; aquí está la leña”
Y el anciano padre tembloroso, no…Justo al último momento el volteo hacia él, y le dijo, “Hijo mío, Dios proveerá un cordero.” ¿Son ustedes los hijos de Abraham? “Dios proveerá para sí Mismo un sacrificio.” Pues, era el último momento. Así que el extiende su mano debajo de su cinto, saca una soga, y el pequeño Isaac no comenzó a gritar. Él fue como Cristo, se sometió a sí Mismo a la muerte. Puso la manos de su hijo detrás de él, ató sus manos con sus pies, lo recostó sobre el altar… ¿Puede imaginarse cómo se sintió? Ahí está la fe de Abraham. ¿La tiene usted?
54 “Dios es capaz de hacer eso,” él dijo, “Pero esta es Su comisión, y esto es lo que yo haré.” Levantó el cuchillo afilado con piedra, jaló hacia atrás los pequeños rizos de la cara de su pequeño niño de-doce años, lo recostó hacia atrás, pensando en Sara en casa, su único hijo, probablemente lo besó en la mejilla, lo recostó, miró hacia arriba, levantó el cuchillo y levantó su mano. ¡Eso es creer en Dios! Y mientras él comenzó a bajar el cuchillo, el Espíritu Santo detuvo su mano, dijo, “¡Abraham, Abraham! Detén tu mano. Yo sé que confías en Mí. Yo sé que Me amas.” Dijo, “Tú no has escatimado a tu propio hijo.” Y en ese momento, un cordero baló detrás de él. Era un pequeño carnero. No una oveja; era un carnero, un macho, Cristo. Él tenía sus cuernos atorados en un zarzal, justo detrás de él.
55 Yo quiero hacerle una pregunta, ¿De dónde vino ese carnero? Él estaba a tres días de jornada de la civilización, y allá arriba en la cima de una montaña donde no hay agua, Pues, las bestias salvajes lo hubieran matado los…los leones hubieran agarrado al pequeño carnero si hubiera vagado noventa millas en el desierto. Y luego, en la cima de la montaña, otro día de jornada donde no hay agua, no hay césped. Si usted conoce el terreno, si ha estado ahí, sólo hay piedras, eso es todo. Y ahí estaba este pequeño carnero enredado en el desierto por sus cuernos. Ese zarzal y cosas lo tenían todo enredado por sus cuernos. ¿De dónde vino? ¿Por qué?
Con razón Abraham Le llamó Jehova-jireh. ¿Qué aconteció? ¡El Señor habló ese carnero a existencia! Él lo habló a existencia en un minuto, y en otro minuto salió de existencia. ¿Qué es Él? ¡Él es capaz! Amen. ¡Él es Jehova-jireh! ¡Él es Dios! No fue una visión; el cordero sangró.
56 El mismo Dios que pudo juntar los elementos y formar un cuerpo en el cual Él pudiera vivir y caminar delante de Abraham, ese mismo Dios habló ese carnero a existencia, porque había una necesidad para un sacrificio.
¿Cómo va Él a sacarlo de esa silla de ruedas? Yo no lo sé. Ese es Su asunto. Él es Jehova-jireh. ¡El Señor proveerá! ¿Qué fue? Su Palabra estaba de por medio. Dios proveerá.
Usted dice, “Hermano Branham, yo estoy carcomido con cáncer. ”¡Eso no tiene nada que ver con ello! “El doctor dijo que sólo puedo vivir seis meses más. Mi corazón está tan mal que las válvulas están detenidas.” A mí no me interesa lo que ellos hayan hecho. ¡El aún es Jehova-jireh! El hizo ese corazón.
¿Qué era El? Él era Cristo. Ese carnero representó a Cristo. Jehova-jireh ya ha provisto un sacrificio para usted.
57 Y entonces Él dijo, “Abraham. Abraham. Todas las naciones serán benditas a través de ti. Mi pacto es seguro para ti,” ¿Por qué? Abraham lo amaba a Él. Abraham tomó Su Palabra.
Y si nosotros somos hijos de Abraham, Dios ha cumplido Su promesa, como nosotros la otra noche en el día de Pentecostés…o, el día del sacrificio, cuando Él arrancó la vida de Cristo, y se llevó el cuerpo hacia arriba, y envió el Espíritu Santo de regreso acá. Y noche tras noche, año tras año, Él se prueba a Sí mismo- viviendo entre nosotros, el sanador- a los hijos de Abraham, cualquiera que creerá.
Pueda que usted haya hecho mal. Usted pudo haber sido un adúltero. Usted puede ser un apostador. Usted puede ser cualquier cosa que pudiera haber en el pecado. ¡No importa cuán profundo usted haya caído, Él es Jehova-jireh! ¡Su sacrificio es provisto, Su presencia está aquí, Él guarda Su Palabra! Él ahora está aquí para salvar, para sanar, para hacer cualquier cosa que Él prometió, porque Él ya hizo el sacrificio y lo acepto. Y todo lo que nosotros hacemos es mirar y vivir. Jehová-jireh. El Señor proveerá para sí mismo un sacrificio. Él ha provisto un sacrificio para nosotros.
58 Usted está enfermo. Su deber es ir al doctor. Si su doctor no le puede ayudar, entonces Dios ha provisto un sacrificio. Si usted es un alcohólico, usted ha ido a estos “Anónimos,” y usted probablemente intentó curarse de esa manera. Si usted es un fumador de cigarrillos, usted probablemente ha tomado “Notobac,” y todo en lo que usted pueda pensar, y usted aún anhela esas cosas. Usted ha venido al final del camino. Con eso, con esos hábitos inmundos, usted no puede ser de Dios. Y si usted ha hecho todo lo que usted puede, y aun no ve que funciona, entonces Jehová a provisto un sacrificio. Él es Jehová-jireh, el sacrificio para quitar sus pecados.
Usted dice, “Hermano Branham, yo he buscado el Espíritu Santo. Yo he hecho esto.” Usted nunca hace eso. El Espíritu Santo le busca. Usted no busca el Espíritu Santo, Él lo está buscando a usted. Sólo es usted rindiéndose a ello. Eso es lo que lo hace. “Hermano Branham, yo he buscado sanidad divina.” La sanidad divina fue comprada en el Calvario. Usted no busca sanidad divina; El sanador divino Dios-lo busca a usted. Es por eso que usted está aquí en esta noche. Él está tratando de entrar a su corazón.
59 Jesús, el Hijo de Dios, Él está en el edificio. Su Espíritu está aquí. Jehova-jireh ha provisto un sacrificio. [Alguien habla en lenguas; otro interpreta.] Si, Señor. [Alguien habla en lenguas.]…Yo entiendo las Escrituras correcto, el Espíritu Santo está hablando…Ahora reverentemente. Yo escuché que hablaban de sanidad ahí. Ahora, sea muy reverente mientras el Espíritu Santo se está moviendo ahora. Todos silenciosamente. Oren.
Creo que no se repartieron tarjetas de oración. ¿No hay tarjetas en el edificio, o sí? No. No. Pero ese mismo Dios que estuvo allá en el día de Pentecostés, ese mismo Dios que… [Alguien habla en lenguas. Porción sin grabar en la cinta.]
60 Gracias, Padre. Te damos gracias por estas promesas. Y como es que Tus hijos, quizás no tan sólo salir y hacer el mal, sino el pecado, yo creo, que Tu estas diciendo que ellos confiesen, es el pecado de superstición, o de incredulidad. Yo oro que Tú les concedas a estas personas en esta noche, que están presentes aquí ahora, que sepan que estas personas están llenas con Tu Espíritu, y que ellos han dado esa cantidad de mensajes, tres mensajes. Tú dijiste, “Que en boca de tres.” Y hemos tenido esos tres mensajes inmediatamente después de la enseñanza de la Escritura. Ahora, Padre, te damos gracias por eso. Oramos que eso penetre profundo en los corazones de las personas. Y ahora permite que Tu Espíritu Santo convenza y traiga convicción a los pecadores de su pecado, para que ellos puedan venir a Ti. Estamos esperando en Ti en el nombre del Señor Jesús.
61 Ahora, mientras ustedes están orando, sólo sigan orando. La Biblia dice que Jesús es el Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades. Ahora Él es El Sumo Sacerdote. Y una mujer tocó Su vestido; Él se dio la vuelta. Ahora, usted no tiene que tocarme a mí. Esto sólo es un don. Usted tóquelo a Él, y vea si Él no conoce su problema.
¿Hay alguien que ha estado en la Divina Presencia ahora que haya estado en una de mis reuniones, que fácilmente levantaría su mano derecha? Sólo unos cuantos, no hay más de dos docenas, supongo. Muy bien. Mientras ellos están orando, sean muy reverentes ahora. Nadie se mueva. Sólo siéntense muy quietos.
Yo soy un completo extraño para estas personas. Pero para que sepa que las palabras que yo he dicho y de las cuales he estado hablando estas cuantas noches, que estamos en el tiempo del fin…La última señal a las iglesia es la señal que Jesús le dio a los Judíos al final de su dispensación, la dio a los Samaritanos al fin de su dispensación, pero nunca se la dio a los Gentiles; luego dijo que en los últimos días esa señal volvería nuevamente justo antes de la quema del mundo, como fue en Sodoma y Gomorra. Y el hombre que tenía el Espíritu de Dios en él se dio la vuelta y le preguntó a Abraham dónde estaba Sara, pregunto “Porqué se rio ella en la tienda,” cuando ella se rio dentro de sí misma, nunca hizo ruido. Jesús dijo, de tal manera, “Eso se llevará a cabo en el final de la edad Gentil.
62 Ahora, sea reverente, y ore. Yo quiero intentar ir alrededor de la audiencia, en todas partes, si yo puedo, sólo para ver si el Espíritu Santo revelará. Ahora nadie se mueva; sólo sean muy reverentes. Sigan orando. Sólo…No piensen en mí parado aquí, tan sólo digan al Señor así…
Ahora, yo no conozco a una persona hasta donde yo puedo ver. Este ministro sentado aquí mismo en frente de mí, no recuerdo su nombre. Yo estreché su mano justo ahora, recuerdo haberle conocido, pero no sé cuál es su nombre. Es la única persona en el edificio ahora que yo conozco. Y yo sé que tengo a unos amigos. Los Stadsklevs, Capellán Stadsklev, él está aquí en algún lugar, y creo que el Hermano Sothmann y algunos amigos de Canadá. Fuera de eso, con mi propio hijo y mi hija y ellos, son los únicos que conozco. Si hablase a alguno de ellos, yo llamaré sus…quienes son.
63 Sólo oren si usted está enfermo. Cuántos en el edificio…Quizás no hay enfermedades aquí. Si alguien aquí está sufriendo, y usted cree que tiene la suficiente fe para tocar al Sumo Sacerdote ahora, sólo levante su mano muy silenciosamente, así. Oh, sí, hay muchos enfermos, por doquier. Muy bien.
Ahora está escrito en la Biblia, usted sabe eso. Es la promesa de Dios. ¿Ahora, funcionará? Si funciona, entonces yo he dicho la verdad. Ahora, yo he hablado de Dios. Ahora sí Él habla de mi yo sabré que he dicho la verdad acerca de Él. Ahora, Quizás Él no hable de esto; yo no lo sé. Si Él lo hace muy bien; si Él no lo hace, pues, aun eso está bien de todas formas. Tan sólo pediremos y veremos si Él nos hablara. Yo miraré a mi izquierda, sólo me concentraré en ese lado.
Si levantan la cabeza por un momento. Justo derecho por aquí, una dama sentada, orando, tiene problema de sinusitis. ¿Cree que el Señor Jesús la sanará, hermana? Muy bien. La señora de cabello-blanco que inclinó su cabeza aquí…levante su mano allá atrás. Eso es. Dios le bendiga ahora, sólo crea con todo su corazón ahora.
64 Ahora, en algún lugar aquí. Yo no puedo ver dónde está el niño, pero hay un joven, Hay un niño, un hombre, un hombre joven. Él está orando. Él es un niño Hispano. ¿Hay alguien aquí que pueda hablar español? Levante su mano. ¿Usted señor? Muy bien. Ahí está. Problema del riñón. Eso es correcto. Háblele. Muy bien, Problema del riñón, ¿Creerá usted? ¿Benny? Benny allá atrás le estoy hablando. Ese es su nombre. Levante su mano si eso es verdad. Todo se acabó ahora. Diga, dígale esto, dígale que él es de San Diego; él no es de Los Ángeles. Eso es correcto. Él puede ir de regreso a casa ahora; él va a superar eso.
Ahora, el niño estaba en el piso en algún lugar, yo no podía verlo. Pero yo podía verlo a él parado ahí, y está en su espalda. Yo veo el análisis de su espalda. Y yo lo veo a él informando algo, yo sabía que él no podía hablar inglés. Si la madre está o cualquiera que entienda, él no sabe Inglés, nada de Inglés. ¿Si eso no es el Espíritu Santo, qué es?
65 Qué de alguien más, que quiera creer. ¿Cree usted? Ahora, tenga fe. Alguien en esta dirección. Si usted puede creer.
Una señora sentada aquí mismo. Un hombre sentado ahí debe ser él orando por la señora, ella tiene un problema de sinusitis. No, es nerviosismo, muy nerviosa. Veo que hay algo haciéndolos muy nerviosos. Si usted cree. Señora Myers es a quien le estoy hablando. ¿Cree usted que el Señor Jesús la sanará? Póngase de pie para que las personas vean. Yo no la conozco; yo nunca la he visto. ¿Es correcto eso? Levante su mano. Si somos extraños el uno al otro, levante su mano. Ha estado extremadamente nerviosa. Pero hay algo que le ha sucedido. ¿Cree que esto es la verdad, no es así? Esa es la razón por la cual usted es sanada. Ahora usted puede irse al hogar; usted va a estar bien.
66 Si puedes creer. Tan sólo no dude. Tenga fe en Dios. ¿Cree que se puede hacer si volteo mi espalda hacia ustedes? Al igual que el Ángel del Señor que vino…Ahora, es Él, no soy yo. Usted ore. Alguien en esta sección, sólo ore, y permítame orar, y mire hacia acá.
Señor Dios, permite que suceda, Señor, para que las personas puedan saber que no es Tu siervo, eres Tú, Señor. Es para cumplir Tu promesa. Tú lo prometiste, Jesús. Y nosotros creemos que Tú eres el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Que suceda, Señor.
67 Hay una señora orando acá atrás. Ella tiene complicaciones, problema en sus ojos. Su nombre es señora Code, Coleen Code. Póngase de pie, señora Code. Jesucristo la sana, hermana. ¿Yo no la conozco, es correcto eso? Levante su mano su eso es cierto, si somos extraños. Muy bien.
Tenga fe. ¿Cree usted que Dios aun es Dios? Ciertamente que Él lo es. Sólo creed. ¿Señor, pudiera suceder otra vez? Oro que Tú lo concedas.
68 Debe de estar en esta dirección. Yo veo a una mujer, una visión de una mujer. Ella…No, ella está detrás de mí. Y la mujer está sufriendo de problemas, de artritis. Su nombre es Ruth Myers. Si usted puede creer, usted puede ser sana. Póngase de pie, donde sea que usted este. Señora Ruth Myers, que el Señor la bendiga.
A la derecha de usted está sentada una mujer que está sufriendo con venas varicosas. Y si usted también cree, señora, mientras el Espíritu…Ella tiene puesto un gran sombrero. Levante su mano, señora. Muy bien. Ahora, usted se puede ir a su casa y ser sana también. Jesucristo las hace sana.
¿Cree usted en el Señor Jesús? ¿Cuantos ahora creen con todo su corazón? ¿Ve, ve? Miren, amigos. Eso pudiera seguir. Yo no me quiero debilitar a mí mismo; quiero poner todo lo que tengo en las reuniones del sábado y el domingo. Sólo para que ustedes puedan ver. No hay una tarjeta de oración en el edificio. Estas personas, quienes hayan sido llamados, no pudieran decirles nada a ustedes. ¿Ve? Y yo estoy teniendo que seguir viendo ambos lados del edificio así, para seguir viendo esas visiones venir, porque el ungimiento está en mí. Y eso no soy yo. Eso es su fe, creyendo que lo que prediqué es la verdad. ¿Ve? Ahora, eso es Dios aquí.
69 Ahora, intenten, una vez, vea, para darse cuenta cuán grande es, vea que es la promesa de Dios. Él dijo que eso sucedería justo aquí entre el pueblo gentil. Si Dios hizo eso al fin de cada generación, o cada tiempo, y si Él no lo hace aquí en este tiempo, entonces Él lo hizo mal allá atrás, Él les permitió tener algo que nosotros no tenemos. Pero El prometió que esto sería justo antes del tiempo de la destrucción, Aquí está el Ángel del Señor.
Yo no…Yo soy un estudiante de primaria, apenas llegué al séptimo grado. Ustedes saben por mí hablar que yo no tengo educación, Pero Dios probablemente lo tenía de esa manera. El me dio otra cosa con lo cual trabajar, Usted se puede dar cuenta por medio de mi predicar, que yo ni siquiera soy un predicador. Pues, yo no tuve educación. Yo no conozco mucho acerca de las Escrituras, como un teólogo…No soy un teólogo. Lo que sé, me gusta expresarlo. Pero Dios me dio algo a través de lo cual manifestarlo a Él.
70 Ahora, es extraño cómo no hace mucho bien en América. Cuando en África, India, Australia, permiten que suceda, y miles de millares clamaran y correrán al altar y se arrepienten, y…Pero aquí, al parecer no pasa eso, ¿Por qué, amigos? ¿Estamos al final del camino? ¿Estamos…? Estamos al final del camino. Recuerde, estoy diciendo eso con mi Biblia sobre mi corazón, con el Espíritu que conoce su corazón y conoce todas las cosas y….
Ahora, yo no puedo hacer eso de mi propia voluntad. Él es Él que me lo revela. ¿Lo ve? Y yo no pudiera hacerlo; es su fe la que lo está haciendo. Jesús no sabía qué estaba mal con la mujer. Él dijo, “¿Quién me ha tocado?” Alguien lo había tocado, y Él siguió mirando alrededor hasta que Él la encontró. Y Él dijo que lo hizo debilitarse. ¿Cuántos saben que eso está en la Escritura? Entonces eso está en Él. Si Él es el mismo, Él tiene que ser el mismo en cuanto a ser el principal, el mismo en poder, mismo en actitud. Puede que usted haya escuchado mucho en su vida, amigos, pero sólo recuerde, “Así dice el Señor,” usted está sentado bajo la unción del Espíritu Santo. Recuerde, “Así dice el Señor.”
71 Oremos. Padre Dios, después de tres noches de intentar con las pobres maneras analfabetas que tengo, siendo una persona analfabeta, y yo he intentado con todo mi corazón, Señor, de explicar que Tú aun eres el gran Jehová. Y tu bondad y misericordia, de descender y confirmar, que he dicho la verdad que estamos en el tiempo del fin.
Señor, por favor, no permitas que ninguna persona que está en la Presencia Divina tenga que sufrir separación de Dios, una separación eterna para ir al infierno del diablo- que está preparado no para ellos, sino para el diablo. Que ellos ahora, en la presencia del Espíritu Santo, no tomen una decisión de continuar e ir al infierno del diablo, que ellos puedan venir al cielo de Dios, donde todas las cosas están listan y los están esperando. Sus invitaciones ahora son el Espíritu Santo hablando a sus corazones. Permitirles venir, Señor, y confesarte a Ti, y confesar su incredulidad, y pedirte por Tu misericordia. Luego sana a los enfermos y afligidos que están en nuestros medios.
72 Que este sea un gran tiempo ahora mismo, porque todas las cosas están listas. La Palabra ha sido predicada, los cantos han sido entonados, y el Espíritu Santo ha confirmado Su presencia. Señor, permite que aquellos que están necesitados en esta noche puedan alcanzar por fe y reciban a Cristo por aquello de lo que ellos tienen necesidad.
Lo pedimos en el nombre de Jesús, porque creemos que somos los hijos de Abraham-que han sido sacudidos, Padre. Las personas apenas parecen saber qué hacer. Ellos son como ovejas extraviadas lejos de los pastores. Oramos, Dios, que esta noche, sin importar sus denominaciones o afiliación de iglesia, que puedan venir al Pastor de vida, Jesucristo, quien está presente ahora, y ha comprobado que Él está presente. Que puedan venir, porque lo pedimos en Su nombre.
73 Mientras tenemos nuestros rostros inclinados, ¿cuantos aquí en este piso de abajo serán honestos en su corazón por tan sólo los próximos cinco minutos? ¿Levantarán sus manos y dirán, “Hermano Branham, yo necesito a Cristo. Hablando Espiritualmente, yo necesito a Cristo en mi vida. Y yo quiero que Él me de la fe y me haga simiente de Abraham”? ¿Levantaría su mano? En el piso de abajo, sólo levanten sus manos. Ahora sosténganlas por un momento. ¿Ciertamente, en la presencia del Espíritu Santo, no se avergüenzan de hacerlo? Dios les bendiga. Hay docenas de manos levantadas en el piso de abajo.
74 Ahora usted dice, “¿Hace eso una diferencia, Hermano Branham, si yo levanto mi mano?” La diferencia entre vida y muerte si usted lo toma en serio. Usted dice, “¿Que hace eso?” Eso demuestra el poder sobrenatural cuando usted levanta su mano. La ciencia dice que sus manos deben colgar hacia abajo, la gravedad mantiene su mano hacia abajo. Pero hay un Espíritu aquí que le está hablando a su espíritu que le dice lo que está haciendo mal. Y usted quiebra cada ley de la gravedad cuando usted levanta sus manos, mostrando que hay algo en usted que está haciendo una decisión. Y usted quiebra las leyes de la gravedad cuando usted levanta su mano, porque de acuerdo con la ciencia ellas deben de colgar hacia abajo, la gravedad las sostiene hacia abajo. Pero el espíritu dentro de usted tomando la decisión acerca de su Creador mantiene su mano arriba.
75 Ahora, allá arriba en los balcones, sean honestos. Mañana en la noche comienza el gran servicio de sanidad. Yo quiero que levante su mano, y diga, “Hermano Branham, por medio de esto yo levanto mi mano a Dios. Me doy cuenta que lo necesito. Mi fe no es suficiente. Yo no, quizás no vivo correcto,” o algo como eso. Levante su mano a Él. ¿Lo hará usted? ¿Cuantos harán eso? Sólo levante su mano.
Hermano Duffield. Yo quiero enseñarle algo. Mantengan sus cabezas inclinadas tan sólo un minuto, por favor. (¿Nota usted que las personas que están más cerca acá son los que lo están obteniendo? ¿Se dieron cuenta de eso? Ve, allá más lejos, allá arriba, no hubo nada. ¿Ve, no hubo nada? ¿Es eso extraño? Pero es el obrar del Espíritu. ¿Ve? Esto más cerca, lo trae justo como cuando yo vengo a la plataforma.) Sólo es algo que le quería enseñar al pastor aquí, de lo que yo he estado hablando, sólo para que lo pudiera ver confirmado.
76 ¿Ahora, cuántos están enfermos y necesitados, realmente necesitados, y ustedes quieren que Dios sane su cuerpo? Levante su mano, sólo los enfermos y necesitados. Dios les bendiga. Arriba en los balcones, por doquier.
77 Ahora, me creerán mientras…Sí yo he encontrado gracia delante de ustedes por medio de predicar el evangelio, y sí el Espíritu Santo ha regresado y ha hablado a través de mí, mostrando que yo he dicho la verdad, ese es Dios hablando que yo he dicho la verdad.
Recuerden, cada uno de ustedes que está enfermo, Jesús los sanó hace mil novecientos años cuando Él murió en el Calvario; Él fue herido por nuestras transgresiones, por Sus llagas fueron sanados ahí mismo. ¿Lo ven?
Ahora, sí ustedes son hijos de Abraham, crea esa promesa. Es suya. Pueda que no suceda en este instante, puede que no suceda en la mañana. Va a suceder. No aconteció con Abraham por veinticinco años, pero acontecerá. Pero si Abraham se hubiera desanimado, nunca hubiese sucedido. Pero usted tiene que aferrarse, vea, a Dios. Sólo aférrese a ello en esta noche y créalo, y cada uno de ustedes serán sanos. ¿Creen ustedes que Dios escuchará mi oración? Diga, “Amén,” si usted lo cree. Muy bien.
78 Ahora, mi pueblo amoroso, las joyas que estarán en la corona, si es que la tengo, las personas que me aman, y yo les amo…Todas estas noches he estado hablando muy profundo y cortando, no quiero lastimar a nadie; pero estoy tratando de sacudirlo lo suficientemente duro para que pueda ver de lo que estoy hablando. ¿Ve?
Yo quiero que se dé cuenta que usted está en la presencia del Espíritu Santo, no de un hombre. Yo no tengo nada que ver con ello, sólo…Si Él no utilizara mis labios, Él usaría los de él; sí él no usara mis ojos, Él usaría los de alguien más. ¿Ve? Alguien lo tiene que representar, porque Él lo prometió. ¿Lo entiende? Diga, “Amén.” Entonces es Su bondad.
79 Ahora, hagan lo que les digo, y no lo dude ni un poco. Todos los que creen con todo su corazón, que a través de Jesucristo, su vida estando muerta y escondida en Él, que ustedes son simiente de Abraham, todas ustedes personas enfermas, digan, “Amén.” Ahora, usted escúcheme como el siervo de Dios. Ahora, la Biblia dice, “Estas señales seguirán a los que creen. Sí ellos…”
¿Cuantos creyentes, primero? Levanten sus manos, creyentes. Ahora miren, aquellos creyentes. ¿Ahora, que dice la Biblia acerca de eso? Ahora, sí Dios guarda su promesa, ¿cuánto más misteriosa es ésta promesa que aquella? ¿Cuántos más adentrada en el reino es esta promesa, del dar a conocer el secreto del corazón?
80 Ahora, ¿escucharon a esas personas hablando en lenguas hace un rato? Ahora, Pablo dijo que eso tenía que ser hecho. Guarden silencio, y vean lo que dijo. Que sea en boca de tres testigos. Y eso es justo lo que hubo ahí, tres. Muy bien. Ahora, entonces él dijo, “Si uno habla y nadie interpreta,” dijo, y de esa manera; y él permitió las lenguas. Pero él dijo, “Pero si hubiese un profeta que profetiza y diese a conocer lo secreto del corazón, entonces todos caerán y dirán que Dios está en sus medios.” ¿Es verdad? ¿Es eso la Escritura?
Bueno, vea, ese es el mismo Espíritu que estuvo en la iglesia primitiva, está aquí en el Templo Angelus ahora mismo. Ese mismo Espíritu que flotó por encima de Pablo y sobre ellos cuando ellos estaban enseñando, eso está aquí mismo ahora haciendo la mismísima cosa, guardando la misma promesa de Cristo. Y ese mismo Espíritu hizo esta promesa: “Estas señales seguirán a los que creen, Si pusieran sus manos sobre los enfermos, ellos sanarán.” ¿Es eso lo que Él dijo?
81 Ahora, todas ustedes personas que son creyentes, pongan sus manos el uno sobre el otro. ¿Ve? Sólo ponga sus manos sobre alguien cerca de usted. Ahora, para que no haya egoísmo, no ore por usted mismo. Ore por otro ¿Sabe usted quién es esa persona sentada ahí a su lado que tiene sus manos sobre usted? Es una simiente de Abraham, los hijos escogidos de Dios. Hijo de Abraham, o hija de Abraham, tiene sus manos sobre usted. Ahora, usted dele gracias a Dios, en su corazón, por Su promesa de sanidad. ¿Ve? Ellos tienen sus manos sobre usted; “Estas señales seguirán a los que creen.” Ellos tienen sus manos sobre usted; ellos son simiente de Abraham, Usted es sanado eso es todo. Así que dele gracias a Dios que los hijos de Abraham oraron por usted.
Si usted se deja ir en ese Espíritu ahora. No tenga miedo, no lo va a lastimar. Lo va a salvar. Lo va a sanar. Sólo permítase a sí mismo entrar en el Espíritu una vez en su vida. Sólo permítalo entrar, como si usted estuviera recibiendo el Espíritu Santo una vez en su vida. Mire lo que sucede. Los paralíticos caminarán, los ciegos verán.
82 Señor Dios en Quien hemos confiado y creído, creemos que el Espíritu Santo ahora está viniendo a nuestro corazón que está en la Divina Presencia, como Tu siervo, yo condeno toda enfermedad que el diablo ha puesto sobre estos hijos de Dios. Satán, tú eres derrotado. Te derrotamos en el nombre de Jesucristo. Sal fuera. Te conjuro por el Dios viviente que te muevas de esta audiencia, lejos de estas personas, y deja que cada una de ellas sea sanada justo ahora mientras ellos están orando.
Señor, ellos tienen sus manos el uno sobre el otro. Ellos son los hijos de Abraham, y ellos están orando el uno por el otro. Oh Señor, permite que el Espíritu Santo bautice a esta audiencia ahora mismo con el poder de Su presencia, hasta que ellos completamente olviden sus enfermedades y dolencias y sean sanados. Permítelo, Señor. Ellos son Tuyos. Ellos son los trofeos de Tu gracia y Tus promesas. Ellos te creen. En el nombre de Jesucristo, que así sea.
¿Qué dijo Él?
Sólo creed, sólo creed
Todo es posible, sólo creed;
¿Qué piensan ahora? ¿Muy bien? Amén. Entonces Tome su camilla y váyase a casa.
Sólo…
¿Qué piensan, por allá? ¿Lo creen? ¿Usted?
Todo es posible, sólo creed.
83 Una mañana en Marzo, el viento estaba soplando, un hombre corrió a Jesús. Él dijo, “Llevé a mis hijos, mi hijo, a Tus discípulos.”
Diez días antes de eso, Jesús les había dado poder para sanar todo tipo de enfermedades, toda clase de dolencias, Y ellos estaban allá llorando y gritando, y todo. Pero ellos no pudieron echar fuera ese espíritu de epilepsia, El niño aún lo tenía, Sin embargo se les había sido dado poder.
84 Ahora, ustedes presbiterianos, ustedes tienen el poder; ustedes Bautistas, usted tiene el poder; pero está dormido, porque ustedes tienen miedo utilizarlo. ¿Ve? Esa es la manera…Ellos tenían el poder, pero ellos no podían hacerlo. Y cada uno de ustedes tiene el poder. Estas personas inválidas aquí mismo tiene el poder para levantarse ahí y caminar. Este hombre muriendo con cáncer tiene poder para levantarse y caminar. El resto de ustedes allá que están enfermos, ustedes tienen el poder. Usted tiene el poder; es dado a usted. “Recibiréis poder,” eso es lo que la Biblia dice.
85 Y este hombre dijo, “Yo lo traje a los discípulos, y ellos no pudieron curarlo.” Dijo, “Señor, si Tú me ayudas…”
Jesús dijo, “Yo puedo, si tú crees; porque todas las cosas son posibles a aquellos que creen.” ¿Que más pudiera hacer Dios para hacernos creer? Nosotros creemos.
Ahora en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, yo declaro esto por la Palabra de Dios, que cada persona que desea ser sana, ahora mismo, sí usted lo acepta después de que se han puesto las manos sobres usted por estos hombres, mujeres, hijos e hijas de Abraham, usted se puede levantar y ser sano, porque usted es sanado de acuerdo a la promesa de Dios y Su Palabra. Usted está sano. Su enfermedad se terminó. Ahora, ¿lo cree usted? Póngase de pie y acéptelo en el nombre de Jesucristo. Amén. Amén. Eso es correcto. Muy bien. Dios les bendiga.
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