S.661 59-0708M  Dedicación del Edificio, al Señor 

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OBRAS DEL MENSAJE

Dedicación del Edificio, al Señor

Cleveland, Tennessee, E.U.A.

59-0708M

1 (Muchas gracias Hermano Lindsay). Mientras iba entrando hace solo unos cuantos minutos, Billy, mi hijo me dijo, creo, que Sam Jones era el Evangelista. ¿Es esto correcto? [Un hermano dice, “Sam Jones Coleweather, ese es Sam Jones.”—Ed.]… que vive aquí. Así que este lugar debe de ser un lugar sagrado, un lugar dedicado al Señor. Y hemos construido un edificio sobre este lugar santo. Y esta mañana estamos aquí para la dedicación de este edificio para Dios Quien lo ha protegido y ha permitido que todo esto se haga.
Y siempre es un gran placer y un privilegio para mí el hablar una cuantas palabras concernientes a la dedicación de una iglesia para el servicio del Señor. Ahora, la iglesia sólo es un edificio. Pero, una vez se dijo que— por Esteban, él dijo, “Salomón le construyo una casa a Él. Si bien el Altísimo no habita en templos hechos de manos; más me preparaste un cuerpo” ¿Ven?

2 Y sabemos que la Iglesia es un… El Espíritu de Dios en la gente, lo hace la Iglesia. Pero nosotros también tenemos lugares de—lugares en los que nos reunimos dedicados donde— este cuerpo de Iglesia se congrega para adorar a Dios. Y Dios le ha concedido a nuestro precioso hermano y a esta congregación, este hermoso edificio. Por lo tanto estamos aquí esta mañana con ese propósito: para dedicarlo para que sea un lugar de adoración al Señor nuestro Dios.
Le voy a pedir a este pastor, que tenga una parte en esta dedicación, que lea de la Biblia, Segunda de Crónicas el quinto capítulo, antes de que tengamos el servicio de dedicación: Segunda de Crónicas 5, Hermano Littlefield.

3 [El Hermano Littlefield lee la escritura:
Acabada toda la obra que hizo Salomón para la casa de Jehová, metió Salomón las cosas que David su padre había dedicado; y puso la plata, y el oro, y todos los utensilios, en los tesoros de la casa de Dios.
Entonces Salomón reunió en Jerusalén a los ancianos de Israel y a todos los príncipes de las tribus, los jefes de las familias de los hijos de Israel, para que trajesen el arca del pacto de Jehová de la ciudad de David, que es Sion.
Y se congregaron con el rey todos los varones de Israel, para la fiesta solemne del mes séptimo.
Vinieron, pues, todos los ancianos de Israel, y los levitas tomaron el arca;
Y llevaron el arca, y el tabernáculo de reunión, y todos los utensilios del santuario que estaban en el tabernáculo; los sacerdotes y los levitas los llevaron.
Y el rey Salomón, y toda la congregación de Israel que se había reunido con él delante del arca, sacrificaron ovejas y bueyes, que por ser tantos no se pudieron contar ni numerar.
Y los sacerdotes metieron el arca del pacto de Jehová en su lugar, en el santuario de la casa, en el lugar santísimo, bajo las alas de los querubines;
Pues los querubines extendían las alas sobre el lugar del arca, y los querubines cubrían por encima así el arca como sus barras.
[Todos pónganse de pie por favor]
E hicieron salir las barras, de modo que se viesen las cabezas de las barras del arca delante del lugar santísimo, mas no se veían desde fuera; y allí están hasta hoy.
En el arca no había más que las dos tablas que Moisés había puesto en Horeb, con las cuales Jehová había hecho pacto con los hijos de Israel, cuando salieron de Egipto.
Y cuando los sacerdotes salieron del santuario (porque todos los sacerdotes que se hallaron habían sido santificados, y no guardaban sus turnos;
y los levitas cantores, todos los de Asaf, los de Hemán y los de Jedutún, juntamente con sus hijos y sus hermanos, vestidos de lino fino, estaban con címbalos y salterios y arpas al oriente del altar; y con ellos ciento veinte sacerdotes que tocaban trompetas),
Cuando sonaban, pues, las trompetas, y cantaban todos a una, para alabar y dar gracias a Jehová, y a medida que alzaban la voz con trompetas y címbalos y otros instrumentos de música, y alababan a Jehová, diciendo: Porque él es bueno, porque su misericordia es para siempre; entonces la casa se llenó de una nube, la casa de Jehová.
Y no podían los sacerdotes estar allí para ministrar, por causa de la nube; porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Dios.
Que Dios bendiga ricamente Su Palabra.

4 Entonces dijo Salomón: “Jehová ha dicho que él habitaría en la oscuridad.
Yo, pues, he edificado una casa…
Mientras solemnemente miramos a la Palabra del Dios Viviente, y hablamos del tema de “Dedicación del Edificio” al Señor, me gustaría hacer esta declaración: Que es conocido entre nosotros, y especialmente entre los eruditos, que Dios es omnipresente. Pues, yo creo, en cierta medida, que Dios es omnipresente. Dios es omnipresente, y siendo omnisciente eso lo hace a Él omnipresente. Sí Dios es omnipresente tal como la atmosfera, entonces Él es un mito.
Pero Dios es una Persona. Por lo tanto Él tiene que tener un cierto lugar en donde Él mora. Y Él es omnipresente al ser omnisciente. Por lo tanto sí Él está en todas partes, porque al ser omnisciente, Él sabe todo. Por lo tanto sí Él sabe todo, Él sabe lo que está aconteciendo en todo lugar. Pero Dios mismo mora en un cierto lugar.

5 Por lo tanto siendo Él infinito… Ahora, la palabra “infinito” no puede ser reducida a otra palabra en ningún lenguaje. La palabra “infinito,” es desde ahí en adelante. Y Dios es infinito. Y sí tratara de hacer una cita sobre lo que significa infinito, eso sería, que cien millones de años antes que el mundo fuera formado, el Dios infinito conocía cada pulga que alguna vez estaría sobre la tierra, y sabia cada vez que parpadearían, cada una de ellas. Eso ni siquiera comienza a decir la mitad de lo que significa infinito.
Por lo tanto, Dios siendo infinito y omnisciente, Él sabe todas las cosas, y Él sabe todo lo que está pasando en cada lugar todo el tiempo. Pero Él mismo es una Persona, morando en un lugar. Por lo tanto Él podía— nosotros podríamos llamarlo omnisciente.

6 Ahora, Dios mora entre Su pueblo. Y Él los llamo fuera de Egipto, ellos eran el pueblo de Dios. Él los escogió a ellos como una nación, un pueblo peculiar, un sacerdocio real. Y Él escogió a este cierto pueblo. Pero mientras ellos estaban morando en Egipto y esparcidos, ellos eran el pueblo de Dios. Pero cuando Él los llamo fuera, entonces ellos fueron la iglesia de Dios. Porque la palabra “iglesia” significa “separados, llamados fuera.” Ellos se convirtieron en la Iglesia de Dios.

7 Luego siendo la Iglesia de Dios, Dios ordeno un cierto lugar para que este pueblo se reunieran donde habría compañerismo; porque Dios anhela tener compañerismo con Su pueblo, y entre Su pueblo.
Luego Dios tomo a Moisés arriba a la montaña de fuego donde el relámpago estaba destellando y los truenos estaban rugiendo. Y Él le mostro en qué tipo de lugar deseaba Él morar en la tierra. Porque Moisés hizo el tabernáculo terrenal de acuerdo al patrón que él vio en el cielo, un santuario para el Señor.
Oh, yo pienso que eso es tan hermoso, el pensar que antes de que Dios permitiera que se construyera un edificio de iglesia, que ese edificio tenía que seguir Su patrón celestial. Moisés hizo todas las cosas según el patrón celestial.

8 Y ahora, echemos un pequeño vistazo a esto, lo que Moisés debió haber visto. Y él primero lo hizo de materiales terrenales, lo cual estaba hecho de pieles, pieles de oveja. Le llamaremos un tabernáculo o una tienda, que significa “un lugar de morada.” Y en este tabernáculo, o tienda, había tres compartimentos separados. Eso seguramente es la manera que lo es en la gloria.
Y nosotros notamos que uno se llamaba el atrio, o el lugar de congregación. El siguiente se llamaba el lugar santo. Y el siguiente se llamaba el Lugar Santísimo. Todos estos apuntaban a Cristo. E incluso los muebles que estaban dentro de sus paredes; todo hablaba de Cristo.
Esa es la razón por la cual en Cristo mora la Plenitud de Dios, porque todas las cosas apuntaban a Él. Y Cristo era Dios hecho carne, Dios tabernaculizádo en la tierra. Por lo tanto, fue dicho por Esteban, “Mas Salomón le edificó casa; si bien el Altísimo no habita en templos hechos de mano; más me preparaste cuerpo.”

9 Todos los muebles del edificio tipificaban a Cristo. Tal como el lavacro, donde se lavaba el sacrificio, el altar de bronce, donde era degollado y quemado. Y aun el bronce en el altar habla de juicio, juicio Divino. Bronce, como la serpiente de bronce hecha en el desierto, hablando del juicio Divino de Dios sobre la serpiente, hecha de bronce juzgado.
Cuando Elías subió a ver, y dijo, “El cielo era como bronce,” juicio divino sobre una nación pecaminosa. El bronce habla de juicio. La serpiente misma y el asta hablaban del juicio pasado (el juicio Divino de Dios sobre la serpiente), y hablaban de la venida de Cristo, donde Él sería hecho pecado, y el juicio Divino de Dios seria derramado sobre Él. Que Él siendo un hombre y Dios tendría que descender, ser hecho menor que los Ángeles para que Él pudiese morir por los pecados de todos nosotros.
Su alma no podía morir porque Él era Dios. Pero Su cuerpo tuvo que ser hecho un cuerpo de carne para que pudiese morir para ser un sacrificio: un cuerpo nacido de una virgen murió como un sacrificio, para que nosotros un pueblo pecaminoso pudiésemos acercarnos a Dios al creer en esto.

10 Luego también notamos que Dios está morando en una casa de tres habitaciones, y esa es la casa en la cual usted mora. Ninguna persona puede morar en más de tres habitaciones.
A veces me asombro al ir y ver casas con veintiún habitaciones, quince cuartos. Pero usted solamente vive en tres. Son la cocina, la sala y la recamara. Pueda que usted tenga tres recamaras. Pueda que usted tenga terraza para tomar sol. Pero en realidad solamente mora en tres. Pueda que usted tenga un comedor. Pero ese solamente es un subproducto de la cocina. La cocina, donde usted come, la sala, donde usted tiene compañerismo, y la recamara donde usted descansa…
Y eso habla del orden de Dios en Su Iglesia. Nosotros entramos en la cocina al escuchar la Palabra y comer las cosas buenas de Dios. Eso es justificación. Luego nosotros entramos en santificación donde tenemos compañerismo el uno con el otro mientras que la Sangre de Jesucristo, el Hijo de Dios, nos limpia de todo pecado. Y luego nosotros tenemos un lugar de descanso y seguridad cuando somos bautizados con el Espíritu Santo: justificación por fe, santificación por la Sangre, el Bautismo del Espíritu Santo.

11 Primera de Juan 5:7 dice, “Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo (el cual es el Hijo) y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan.”
Usted no puede tener al Padre sin el Hijo. Usted no puede tener el Espíritu Santo sin tener ambos al Padre y el Hijo. Pero usted puede estar justificado sin ser santificado. Y usted puede estar santificado sin tener el Espíritu Santo. Estos concuerdan en uno. Pero Padre, Hijo, Espíritu Santo son uno.
Usted puede estar en el atrio justificado, por fe creyendo. Usted puede estar en otro limpio de una vida de pecado y santificado.

12 Ahora, como lo es en lo natural, así también es en lo espiritual. Cuando una mujer da a luz a un bebé, lo primero que viene es agua. La segunda cosa que viene es sangre. La tercer cosa que viene es vida. Y cuando Jesús murió en la cruz, los elementos que salieron de Su cuerpo fue para limpiar Su Iglesia y traerla a Si mismo. Cuando le clavaron la lanza en Su costado ahí había agua, Sangre, “Y en tus manos encomiendo Mi Espíritu.”
Es así como por un Espíritu somos todos bautizados en un cuerpo y estamos en reposo. Oh, ¿qué puede hacer el mundo? Estoy tan contento de que Dios me alcanzo antes de que la iglesia lo hiciera con toda su doctrina. He encontrado un lugar de descanso. Oh, esa dulce morada donde “ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús,” es ahí donde se encuentra ese descanso eterno.

13 Pablo dijo en Hebreos, explicando el Sábado, “Hubo un tiempo en que Dios entro al descanso en el Sábado.” Y Él dijo: “Otra vez determina un día: Hoy, diciendo a David, Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones.”
Y en Isaías el capítulo veintiocho, Él dice: “Porque mandamiento tras mandamiento, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá; porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo. A los cuales él dijo: Este es el reposo.”
Oh, ese reposo perfecto, el venir del atrio al altar, del altar al seno de Cristo, la cama, la noche, el lugar secreto, el lugar de descanso. Martin Lutero enseño la Justificación., John Wesley enseño la Santificación. Pentecostés ahora enseño el bautismo del Espíritu Santo. Por el Espíritu Santo entrando en perpetuo, eterno descanso. Y mientras que usted esté en esa habitación usted está escondido en el lugar santísimo con Dios, y usted está en la Iglesia de los primogénitos. Usted está bautizado en el cuerpo del Señor Jesucristo. Y usted está libre de juicio. Usted ha pasado por la Sangre, y “Cuando vea la sangre pasaré de vosotros.” Y Cristo tomo su juicio y usted nunca tendrá que pasar por el juicio, sino que ha pasado de muerte a Vida. Así que para poder verdaderamente morar en el lugar de Dios es por medio del bautismo espiritual.

14 ¿Qué es? En la congregación, el pecador viene y escucha. Es ahí donde él está comiendo, donde él aprende que Jesús murió en Su lugar, él siendo un pecador culpable, sujeto a la muerte, y debidamente mereciendo muerte. Pero cuando él escucha, “Fe viene por el oír,” luego él se pone de pie, y hace su testimonio que él no es digno, pero que si cree y acepta la muerte del Señor Jesús la cual Él sufrió en su lugar, y que Jesús hizo expiación por sus pecados; y él lo está aceptando por fe a través de la Palabra. Y él va a cambiar su vida desde ese momento y va a vivir correctamente.
Más aun así ese corazón, desea, hacer lo errado que proviene de la raíz porque ese árbol sólo ha sido cortado. Él solo puede ser perdonado por lo que él hizo, no por lo que Adán hizo, sino lo que él hizo, los pecados que él cometió. Él puede pedir perdón por lo que él hizo. Pero él no puede pedir perdón por lo que hizo Adán. Luego la sangre de Jesucristo, a través de la santificación, entra y limpia el corazón de pecado, y saca desde la raíz todo elemento de pecado.
La palabra “santificar,” la gente no la entiende. Pero es una palabra compuesta del Griego que significa “ser limpiado y apartado para el servicio.” El altar santificaba el vaso y lo limpiaba, y era apartado para el servicio. Pero el ser apartado para el servicio no es estar en servicio aun. Pero cuando el Espíritu Santo viene a este vaso santificado, Lo llena y lo pone en servicio para el Señor.

15 Tres habitaciones… Usted mismo está morando en una casa de tres habitaciones. Usted es un alma, cuerpo, y espíritu. Usted tiene tres compartimentos. Dios habita en tres. Dios es perfecto en tres. La Iglesia es perfeccionada en tres. Las matemáticas de la Biblia no fallan. Los siete en la adoración, los veinticuatro en la tentación, y el cuarenta en el jubileo, los cincuenta. Las matemáticas de la Biblia corren perfectamente. Dios es perfecto en tres. Padre, Hijo, y Espíritu Santo hacen un Dios perfecto, tres oficios de un mismo Dios.
La Iglesia es perfeccionada a través de la justificación, santificación y el bautismo del Espíritu Santo. Luego usted es sellado hasta el día de su redención. Y el que ha sido purificado por la Sangre de Jesucristo ya no tiene más deseos de pecar. Usted ha pasado de muerte a vida.

16 Sí nosotros no tuviéramos tanta imitación de ello en estos días, usted encontraría una verdadera iglesia santificada por el poder del Espíritu Santo, y un compañerismo que sobrepasaría cualquier entendimiento humano. Pero nosotros tenemos que entran personificando y reclaman que ellos lo tienen. Muchas veces ellos gritan y hablan en lenguas para demostrar alguna emoción externa. Pero, hermano, Jesús dijo, “Por sus frutos los conoceréis.” Espinos y cardos crecen juntamente con el trigo, pero usted los conoce por sus frutos. “No los arranquéis, sino déjalos que crezcan juntos. Y los Ángeles de la ciega los separaran.”

17 La casa de tres habitaciones, un servicio de tres compartimentos… Uno es nuestro cuerpo, lo que usted hace por Cristo. El otro es su espíritu, lo que usted piensa de Cristo. El otro es su alma, la fe que usted tiene en Cristo. Una casa de tres habitaciones, completamente, absolutamente, dedicada al servicio del Dios viviente. Justificación, por fe, santificación, por la Sangre, el llenado del Espíritu Santo, entrando en paz y reposo con Dios.
No es de extrañar que tengamos tantos descarriados. No es de extrañar que tengamos tantos problemas en las iglesias hoy. Porque no llegan hasta el final con Dios hasta entrar a ese lugar donde eso está muerto. Donde el hombre muere a su propia manera intelectual de pensar. Recuerden, una pequeña semilla, no puede traer vida hasta que se pudre. Ponga el grano de maíz en la tierra, tan amarillo como puede estar, encubierta dura. Pero hasta que el maíz muere y se pudre su cuerpo, nunca saldrá un brote. Y cuando la vida nueva llega en su plenitud, es completamente diferente a la primera vida. Es blanda y flexible y viva. Viene de ese pequeño grano de vida que murió en el exterior.

18 Así es con el hombre o mujer que es nacido del Espíritu de Dios. Pueda que usted sea tan brillante, intelectualmente. Pero hasta que usted nace de nuevo, y sus pensamientos intelectuales se han podrido y usted solo se aferra de Cristo y Él lo ha llenado con Su Espíritu Santo, eso es cuando las cosas del mundo se vuelven una insensatez para usted, y el amor de Dios es grande y primero en su vida.
Ahí lo tienen. Moisés, o Aarón, y los profetas y demás… Yo creo que hoy en día ningún predicador tiene el derecho de predicar el Evangelio hasta que él haya entrado a este lugar santo. Es ahí donde acontecieron los milagros.

19 No es de extrañar que la iglesia natural hoy no pueda creer en milagros. Ellos nunca han entrado al lugar donde se obran los milagro donde ellos están en reposo con Dios. Es ahí donde la vara de Aarón reverdeció, algo que estaba muerto. Esa vara vieja del desierto en ese lugar santísimo cobro nueva vida, y floreció, y broto, y trajo hojas. ¿Cómo? Estaba recostada en el lugar santísimo.
Usted puede tomar a un pecador muerto, podrido, de mente carnal y en sus pensamientos ser un crítico del poder de Dios, y traerlo a la Presencia del Espíritu Santo, y algo le sucederá a él. Seguro. Entrando a ese lugar sólo con Dios… “Él habita,” dice Moisés en el siguiente capítulo, “en la oscuridad.” Es ahí donde mora Dios… Es ahí donde se queda la vida. Es en medio de la corrupción podrida. ¿Dónde se queda la vida? En la semilla después de que se pudre. Cuando muere a sí misma trae nueva vida.
¿Dónde permanece Dios? Él permanecerá con usted sí usted está listo para morir a sí mismo y darle una oportunidad a Él: servicio: cuerpo, intelectual: espíritu, pensamientos; y alma, su fe en Dios: una casa de tres habitaciones.

20 Ahora, había una manera de acercarse a esta casa, como Moisés lo hizo. Y me di cuenta que tipo de acercamiento era. Antes que usted pudiese entrar al edificio, usted tenía que estar preparado antes que usted entrase a la adoración. Ahora, encontramos en las Escrituras que cuando Dios estaba haciendo un camino para que el pueblo viniera a este edificio para adorarle a Él, Dios dijo, “Traed me una novilla roja, sobre la cual nunca se haya puesto yugo.” Una novilla, y tiene que ser roja, escarlata. El rojo habla de redención, sangre, roja.
Esa es la razón que nuestros pecados son rojos. Esa es la razón que la Sangre de Cristo es roja. Usted tome un pedazo de vidrio rojo y mire a través de él a un pedazo de vidrio rojo y vea que color obtiene. Rojo a través de rojo se mira blanco. Aun que nuestros pecados sean como escarlata, cuando Dios los mira a través de la Sangre de Su Hijo son tan blancos como la nieve. Rojo, redención, rojo a través de rojo se mira blanco. Cuando Dios mira a través de la Sangre de Su Hijo el cual usted confiesa ser su Salvador, Él ya no ve sus pecados; ellos son tan blancos como la nieve. Rojo a través de rojo.

21 Y Él dijo, “Toma una novilla roja,” de nuevo un tipo de Cristo. Él quería hacer las aguas de separación par el incrédulo. Y Él dijo, “Toma esta novilla sobre la cual nunca se ha puesto yugo.” Eso habla de no estar en yugo con nada.
El problema de hoy, es que nosotros nos tratamos de ponernos en yugo con todo. La iglesia y las denominaciones se están tratando de poner en yugo con el mundo. Pero el poder de Dios no está en yugo con nadie sino con Dios. Ninguna denominación puede decir, “lo tengo.” Dios lo tiene, ninguna iglesia, ninguna denominación, ningún cierto hombre, ningún credo, sino que es Dios quien lo tiene. No os unáis en yugo desigual con los incrédulos, sino salid de en medio de ellos; estad en yugo con Dios. “Llevad mi yugo sobre vosotros,” dijo Jesús, “y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.”

22 En yugo con nada, nunca hubo un yugo sobre su cuello… Y esta novilla debía ser degollada por el sumo sacerdote. Y fue Caifás el sumo sacerdote el cual atestiguó la muerte del Señor Jesús. Y debía ser degollada frente a toda la congregación de Israel. E Israel fue el que condeno a Jesús y atestiguo Su muerte. En yugo con la incredulidad del mundo…
Noten, luego esta novilla debía ser quemada. Sus pesuñas, su cabeza, sus cuernos, el estiércol dentro de la novilla, todo debía ser quemado. Y en el fuego se debía poner escarlata, madera de cedro, e hisopo.

23 Ahora, escarlata en la Biblia se refiere a lana de oveja que fue teñida en sangre, escarlata, el rojo significa nuestra redención. Esa lana escarlata debía ser echada con la novilla. Y luego la madera de cedro habla de la cruz. La cruz, madera de cedro, es blanca y tiene rayas rojas. Y el blanco habla de la justicia de la cruz. Y el rojo habla de la Sangre que la hizo justicia. La cruz era una maldición. “Maldito todo el que es colgado en un madero.” La cruz era una maldición hasta que la Sangre de Jesucristo se vertió sobre ella. Entonces nosotros la abrazamos en nuestros corazones. Porque es la justicia de Dios. Era el rojo en la madera de cedro lo que hacía al blanco justicia. La madera de cedro debía ser quemada con ella.

24 Luego el hisopo debía ser aventado junto con la escarlata, la madera de cedro y el hisopo. El hisopo no es otra cosa que una hierba común. Mostrando que el Evangelio nunca debía ser enseñado por el Dr., PhD. Debe de ser enseñado en humildad, tan humilde como la hierba es delante de usted. El Evangelio nunca debe de hacerse complicado para la gente. Debe de ser humilde.
Era del hisopo que ellos tomaban para poner la sangre del cordero sobre el lintel de la puerta en Israel. Hisopo, hierbas, simplemente hierbas comunes, haciendo el Evangelio humildad para las aguas de separación… Porque las aguas de separación es la Palabra del Dios viviente. Debían ser quemados juntos: la novilla, la escarlata, la madera de cedro, y el hisopo, todos quemados juntos. Y las cenizas debían quedarse en el atrio junto- en el lugar santo.

25 Dios, permite que esto penetre profundamente en los corazones. La Palabra de Dios no tiene derecho de ser predicada por una boca impía. No debería ser predicada por la boca de un hombre que diga que Jesucristo era algo y ahora es otra cosa. Debe ser predicada por el poder del Dios viviente a través de labios santificados que están dedicados al servicio del Señor.
Deja que estas cenizas, las aguas de separación, sean guardadas en el lugar santo. Ningún creyente que alguna vez tomo el Nombre del Señor Jesús, que alguna vez le confesó a Él como su Salvador, no debería de hacer cosas del mundo. Sí él lo hace, el debería arrepentirse de ello rápidamente, porque esas palabras del agua de separación deberán ser guardadas en el lugar santo, manejadas con manos limpias.
Ningún hombre tiene el derecho de predicar el Evangelio sin antes haber sido santificado de las preocupaciones y cosas de este mundo.

26 Aguas de separación. ¿Qué es lo que harán? Cuando el incrédulo, o uno nacido en Israel que se había descarriado, o un extraño entraba en la iglesia, la primer cosas que sucedía en los atrios de afuera donde la carne era servida, donde la Palabra era predicada; el hombre con un corazón limpio y con manos limpias, lidiando con esta escarlata, quemando la novilla, la madera de cedro, y el hisopo, tomaban y rociaban a ese hombre con las aguas de separación.
El predicador debe tener un corazón limpio, puro, inalterado. Sus manos deben ser puras de las cosas del mundo. Que predica la Palabra, es guardada en el lugar santo, y ministrada con manos santas. Efesios el capítulo 6 dice que somos lavados por el agua de la Palabra: separación. “Fe viene por el oír, el oír la Palabra.”
¿Que estamos haciendo? Estamos entrando a este edificio. Aquí está puesta la tienda, pero antes de que alguien pueda entrar, que ha sido un forastero, que esta apartado de Dios, que una vez fue y ha recaído, o se ha ido al mundo, o uno que haya nacido fuera de Israel, primero debe venir y ser rociado con las aguas de separación, separándole a él de las cosas del mundo, esos son sus deseo y amor y su deseo es por la Palabra de Dios. Él la estima mayor que cualquier otra cosa.

27 ¿Entonces qué es lo que hacen con la sangre de la novilla? Ellos tomaban la sangre de la novilla y la juntaban en un lebrillo, iban a las puertas del Tabernáculo, y allí untaban siete rayas en la puerta. Entonces cuando el adorador, o el que había sido rociado, separado de las cosas del mundo se estaba acercando, debía, mientras entraba a la puerta debía ver la sangre, no un credo, no una denominación, sino la sangre de un sacrificio muerto.
Usted debe recordar, y siete veces eso era rociado. Lo cual quiere decir que durante todos los siete mil años que los seres humanos existirán sobre la tierra, porque la sangre ha sido, y será el único lugar de compañerismo en el cual Dios se encontrara con el hombre, el compañerismo de la sangre.

28 Ahora entrando de los atrios al compañerismo. Antes de que usted alguna vez pueda entrar al compañerismo del creyente usted debe ser limpio por la Sangre de Jesucristo. No importa cuán bien usted conozca su Biblia, cuan bien le sea explicada a usted, usted deberá reconocer la Sangre del Señor Jesús y ser lavado y santificado de sus hábitos mundanos: fumar, tomar, apostar. Ustedes mujeres vistiendo ropas inmorales, ustedes diáconos y los demás, y miembros de iglesia, fumando cigarrillos, jugando barajas, entrando a salones de billar, esas son las cosas del mundo. Y usted tiene que ser separado de eso, y solo hay una cosa que lo puede hacer. Eso es cambiar su naturaleza, y la Sangre de Jesucristo es la única cosa que lo puede hacer. Correctamente.

29 Usted debe reconocer la Sangre. Para cada generación, desde el día en el jardín del Edén cuando se cometió el pecado, Dios hizo una preparación para tener compañerismo con el hombre otra vez. Eso fue a través de la sangre. A mí no me interesa cuan buena sea su iglesia, cuanta denominación usted tenga, cuan bien usted fue preparado, cuanto grito, lo que usted haya hablado en lenguas; es solo a través de la Sangre de Jesucristo que lo separa de las cosas del mundo.
¿Que estamos haciendo? Estamos entrando a ese primer templo que fue dedicado. ¿Que fue? Primero oír la Palabra. Luego venir y reconocer la Sangre. Sí.
La gente de hoy dice, “Santificación, eso es anticuado.” “Santificado” significa “ser limpio.” Y un hombre que no puede reconocer la Sangre de Jesucristo que lo limpio de sus pecados, nunca podrá tener compañerismo con la verdadera Iglesia del Dios viviente. Usted no lo puede hacer.

30 Yo no me refiero a las iglesias denominacionales del Dios viviente. Tenemos bastantes de ellas. Cuatro, cinco diferentes denominaciones, las cuales son tan buenas como el resto de ellas, pero todas ella están condenadas y la persona no es nada hasta que la Sangre es aplicada.
O, cuan precioso el torrente
Que me hace tan blanco como la nieve;
Ninguna otra fuente conozco,
Tan solo la sangre de Jesús.
Ninguna denominación, ninguna iglesia, ningún edificio, ninguna barrera, nada tan solo la Sangre de Jesús. Esa es la única fuente que yo conozco para limpiar. Y cada persona que viene a adorar a Dios debe primero reconocer que hubo un sacrificio que murió y Su Sangre fue derramada para que usted pudiera entrar en este compañerismo. Y aceptarlo.

31 Lo que yo estaba tratando de decir anoche acerca de las personas que son nacidas del Espíritu de Dios, con razón ellos no ven las cosas del mundo, porque ellos son de otro mundo. Su Espíritu viene de arriba donde la santidad y la justicia moran, donde la Sangre de Jesús y Su ropa ensangrentada, se cuelgan delante de Dios diariamente. Los Ángeles se inclinan ante Ello. Todo en el cielo se inclina a Ello. Y todo sobre la tierra que alguna vez valla al cielo se inclinará a Ellos. Todos debemos reconocer la Sangre.

32 Mientras entramos bajo esas siete rayas de sangre, los adoradores ahora están entrando para tener compañerismo. Oh, algunas personas salen y escuchan la Palabra; ellos van a un seminario; ellos piensan que han aprendido toda la enseñanza de la iglesia; ellos piensan que tienen el derecho de predicar. Pero ellos no tienen el derecho de predicar hasta que ellos hayan reconocido la Sangre de Jesucristo, limpiando los de sus…

33 Predicadores yendo por la calle, con el cuello de sus camisas volteados, con un cigarrillo en su boca, otros saliendo a los balnearios de playas y todo lo demás y acostándose con sus congregaciones, teniendo juegos de apuestas y fiestas en la iglesia, y llamándolos predicadores. No, señor. Son predicadores hechos por los hombres. Los predicadores llamados por Dios vienen por la Sangre.
No importa si su denominación es tan vieja como el país. Sino que la Sangre es la primera cosa que Dios reconoció. Fue Su única preparación para la limpieza del alma. Y es la única cosa que Dios reconocerá, y es la única cosa a través de la cual Dios tendrá compañerismo, con aquellos que están bajo la Sangre. “Cuando Yo vea la sangre, Yo pasaré, Yo pasaré de vosotros.” Solo a través de la Sangre, un hombre tiene que reconocer eso.

34 ¿Que está haciendo Él? Entrando a estas tres habitaciones ahora. El entra para adorar. Primero, cuando el entra allí, hay tres allí dentro. Acá afuera hay tres etapas para entrar. Lo primero es a través de la separación, el agua por el lavamiento de la Palabra: segundo, reconociendo la sangre bajo la cual él está pasando; luego cuando el viene bajo la sangre, el viene al compañerismo de todos los santos. Él es bautizado en el cuerpo por el Espíritu de Aquel que murió, que unto la marca de su sangre sobre la puerta. Entonces él es santificado, y luego lleno con el Espíritu Santo y bautizado en el cuerpo de creyentes. Ahí es donde Dios se encuentra con uno, bajo la sangre derramada.

35 Era ahí donde Dios se encontraba con ellos en aquel primer tabernáculo. Y es ahí donde Dios se encuentra en el segundo Tabernáculo. Eso es por qué fue construido este tabernáculo en esta mañana. ¿Qué es? Ahí está la congregación, los atrios. Aquí está el lugar santo, el altar. Y aquí es donde se para el predicador, el lugar santísimo donde la Palabra es ministrada al pueblo. Y para entrar al lugar santísimo, ningún hombre tiene el derecho de predicar sin que el este dentro ahí.
Ahora, cuando él entra a este lugar, cuando él viene y reconoce la Palabra, lavado por el agua de la Palabra, después, él reconoce la Sangre; él es santificado. Entonces él es traído al compañerismo con los creyentes y con Dios. Luego en este tabernáculo… Oh, yo me siento bien, muy religioso.

36 En este tabernáculo estaba el sumo sacerdote, Aarón. Oh, que cosa, en este compañerismo, después de entrar, él era ungido, el sumo sacerdote ungido. David dijo, “Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía. Es como el buen óleo sobre la cabeza el cual desciende sobre la barba de Aarón y baja hasta el borde de sus vestiduras”
Esa unción del aceite representa el Espíritu Santo. Aarón era el sumo sacerdote, un tipo de Cristo. Y noten, que el aceite de la unción tenía el perfume de la Rosa de Sarón en el, y el Lirio de los Valles. La Rosa de Sarón, esa bella y grande flor roja, que se para en su belleza, que representa a Cristo. El perfume no puede ser extraído de la flor hasta que la flor sea aplastada, y molida y exprimida hasta que se le saca el perfume para llegar a ser un dulce aroma al Señor.

37 Y la gran y bella vida que nuestro Señor vivió fue un instrumento en las manos de Dios. Pero nunca podría ser un perfume hasta que Él fuera quebrantado, y molido, y escupido, y exprimir la Vida de Él en el Calvario. Eso hizo la unción para nosotros.
Él era el Lirio de los Valles. ¿Quó obtenemos de los lirios? Opio. ¿Qué hace el opio? Calma el dolor. Lo pone a dormir en una tierra de sueño. ¿Qué hace el Espíritu? El opio del Espíritu Santo calma todo dolor, quita toda lagrima, enmienda todo dolor de corazón. El Lirio de los Valles…

38 ¿Luego con qué se unge al Sumo Sacerdote? Ambos para salvación y para sanidad. ¿Qué es? La resplandeciente estrella de la mañana que emite toda su luz en la oscuridad.
Y a Abraham se le confirmó el pacto con una pequeña Luz que se paseaba entre esos oscuros horrores y los sacrificios. El Lirio de los Valles, la Resplandeciente Estrella de la Mañana, la Rosa de Sarón, el más Bello entre diez mil para mi alma…
El ministro luego se para como el sumo sacerdote para tomar el lugar de Aarón, debe ser ungido con el compañerismo. Él no puede hacer una barrera denominacional en la casa de Dios. Usted no puede decir esta casa—esta iglesia pertenece a la Presbiteriana, este lugar pertenece a los Metodistas, o a la Bautistas, o a los Pentecostales, o lo que sea. Debe ser una casa abierta para todo hombre que ha sido separado de sus pecados y lleno del Espíritu, donde puede tomar la alegría del compañerismo del Aceite del Señor. Oh, que lugar para adorar.

39 Hacia toda denominación corriendo, a cada hermano que ha nacido del Espíritu, viniendo libremente a casa. Aarón parado ungido, Jesús es Él que está parado ungido esta mañana para tener compañerismo con ustedes Iglesia de Dios, ustedes Presbiterianos, ustedes Metodistas, ustedes Bautistas, cualquiera que sea que venga a través de las aguas de separación y reconozca la Sangre y ha sido santificado y bautizado en el cuerpo. A mí no me interesa de qué denominación venga, usted es un hijo e hija de Dios y tiene el derecho a este compañerismo, porque usted lo ha hecho. Las berreras denominacionales lo detendrán, pero el Espíritu Santo lo traerá al compañerismo de Dios.

40 ¿Qué hemos hecho? Ese es el orden del primer tabernáculo. Sí ese no es el orden de este tabernáculo, perecerá y caerá; usted lo ha edificado en vano. Ustedes gentes que han sacrificado sus estilos de vida para construir esta hermosa estructura, la cual es…
Quiero obtener el plano de esta. Nos estamos preparando para construir una en Jeffersonville. Me gusta.
Yo amo a su pastor; los amo a ustedes. Pero hermano, hay un orden de la casa del Señor. Es un templo que ha sido dedicado.
Esa estaba en una sombra. Moisés la vio. Luego un día, David estaba sentado con el profeta, y él le dijo al profeta, Natán; él dijo, “¿Es correcto qué yo habite en una casa de cedro, y el arca del pacto de mi Dios aún este bajo aquellas tiendas haya?”
Y Natán, siendo un profeta, sabía que Davis estaba bien con Dios. Él dijo, “David, haz lo que está en tu corazón, porque Dios está contigo.”

41 Y David deseaba construir Le una casa. Pero esa noche Dios miro los motivos del profeta, vio los motivos del rey y sus objetivos. Él dijo, “Ve, dile a Mi siervo, David, ¿Quién era él? Yo le tome de detrás del rebaño del seguir unas cuantas ovejas.” ¿De dónde lo saco Él a ustedes? “Y le hice gran nombre sobre nombres como los grandes de la tierra.”
Cuando el Señor me mostro eso un día, yo pensé, “¿Oh Dios, qué podría ser yo?” Un pobre predicador dejado atrás, nunca conocí nada más que Jeffersonville. Y un día junto a mi cueva, el Señor me lo mostro a mí, y era la primera vez que yo jamás lo hubiese leído, decía, “Te he dado un gran nombre como el de Oral Roberts, o Billy Graham, o alguno de ellos. ¿De dónde te traje Yo? ¿Qué eras tú?”

42 “Pero yo simplemente no te puedo dejar construir un Templo, porque yo voy a dejar que tu hijo lo construya.” Por cuanto estaba en tipos y sombras. Salomón Le construyo un templo. Pero el verdadero Hijo de David es Jesucristo, que construyo el verdadero Templo, que nació de un nacimiento virginal. Y en Su cuerpo está el eterno Templo de Dios.
Pero en tipos y en la dedicación, Salomón construyo el templo. Recuerden, fue cortado de diferentes tipo de piedra. Fue cortado de esta y aquella manera. Y por cuarenta años en esta estructura, no se escuchó el sonido de un serrucho o el golpe de un martillo. Fue tan perfectamente cortado.

43 Ahora, una piedra es diferente de la otra. Y ustedes gente denominacional aquí en esta mañana, Iglesia de Dios, y dos o tres diferentes denominaciones de ustedes, y todos ustedes Pentecostales, y los Unitarios, y los Dualitarios, y los Trinitarios y lo que sea que usted pueda ser, ¿se da usted cuenta que Dios lo está haciendo de esa manera por un propósito?
Las piedras eran cortadas de diferentes partes del mundo. Pero cuando se juntaron, no hubo el sonido de un serrucho o el sonido de un martillo. Algún día el Perito Arquitecto vendrá y el cuerpo del Señor Jesucristo… Todos ustedes Unitarios, Dualitarios, Trinitarios, Iglesias de Dios, Pentecostales, Asambleas se unirán sin un murmullo, y ustedes encajaran pieza con pieza, todos serán ungidos, y el Sumo Sacerdote está ungiendo.
Que el siempre este parado en este edificio ungido, que extienda su mano para estremecerlo, a cualquier hombre que sea nacido del Espíritu de Dios. Sin importar a que iglesia él pertenezca, él es su hermano; esa es su hermana. Cuando usted traza una barrera denominacional, Dios dejará este tabernáculo cuando usted no pueda reconocer todo el Cuerpo del Señor Jesús. Porque Él murió para que todos nosotros pudiésemos ser salvos. Y Dios está haciendo esto por un propósito.

44 Recuerden, el cedro era cortado en el Lévano, eran flotados a Jope, jalados desde Jope por una carreta de bueyes a Jerusalén. Los altos cedros del Lévano que estaban cubiertos con oro en el templo, no hubo ni un sonido de serrucho en ningún lugar.
Aquí hay una cosa que ellos hicieron, esa es la cosa que la Iglesia está haciendo hoy. En la construcción del primer tabernáculo, estacionario, de ser una tienda que iba de lugar en lugar, era esto: Ellos se dieron cuenta. Ellos comenzaron el edificio, y llegaron a tal punto, y se dieron cuenta, ellos encontraron una piedra que se miraba chistosa. Era una piedra rara. No se parecía al resto de las piedras y ellos la rechazaron, y la tiraron al apilo de malezas. Ellos dijeron, “Esa piedra no encajará en este edificio.” Y ellos la patearon hacia las malezas amontonada. Pero conforme ellos iban subiendo y construyendo hasta llegar a cierto lugar, ellos continuaban llegando a cierto punto que, después de un tiempo ellos se dieron cuenta que tenían un agujero en el edificio. Y no tenían nada que cupiera en el.

45 Es ahí donde ustedes iglesias han llegado hoy, ustedes denominaciones; ustedes construyeron, y enyesaron, y tienen edificios; pero encuentran que hay un agujero ahí en alguna parte. ¿Qué encontraron ellos? La piedra que fue rechazada dijo Jesús, es la piedra angular. Ciertamente.
Ustedes hicieron denominaciones, “Nosotros lo tenemos; el resto de ellos no están dentro.” Ustedes están dejando fuera el amor de Dios, la piedra angular. A mí no me importa cuántos milagros ustedes hagan, cuantos profetas ustedes tengan, cuantas obras de caridad ustedes hagan; eso nunca llegará o nunca hará nada porque la Iglesia del Dios viviente esta toda fundida y cementada por amor. Y ellos rechazaron esa piedra.

46 Como Elías en la cueva. El primero escucho que paso un gran trueno y un rugir. Luego él escucho muchos relámpagos. Luego él tuvo un viento soplando. Pero Dios no estaba en todo eso.
Yo pienso que eso es lo que hemos hecho hoy. Hemos tenido fuego, y sangre, y humo, y un viento soplando. Hemos oído tantos vientos fuertes soplando hasta que me pregunto sí ¿no hemos reusado la voz dulce y apacible?
Que no sea así con este tabernáculo. Que se pare quieto, escuche de Dios, como, “los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán (Eso es estar nerviosos.). Caminaran y no fatigaran. Enséñame Señor, enséñame Señor, a esperar.”

47 Seguro, ahí lo tenían. La piedra rechazada llego a ser la piedra angular, la piedra de corona. Es ahí donde está. Y cuando ellos fueron correctamente y trajeron esta piedra rechazada y la pusieron dentro, eso encajo perfectamente, y el edificio fue terminado.
Entonces cuando el edificio fue ensamblado y todo culminado, Salomón proclamo el día de dedicación. Ese tabernáculo fue construido exactamente como esto aquí. El lugar de reunión, el atrio, el altar, y el lugar santísimo. Pero vea a los principios a los cuales tuvieron que venir. Vea por lo que ellos se tuvieron que parar. Vea cómo es que ellos tuvieron que tener un lugar de compañerismo en común.

48 Permitan que esta tabernáculo siempre se pare por eso principios, los cuales estaban en tipo en ese entonces, ahora es un antitipo. Cuando en ese entonces la sangre de las bestias sacrificadas salpicaba la silla de misericordia, pero ahora la Sangre de Jesucristo salpica la silla de misericordia. Y conforme entramos debemos de reconocer la Sangre y la sanidad de Dios—del poder de Dios. Debemos reconocer el Evangelio completo. Debemos tener compañerismo con cada hermano o hermana que desee compañerismo el cual haya pasado por los mismos elementos que nosotros. Nunca permita que su denominación se interponga en el camino; entonces esta iglesia permanecerá hasta la venida del Señor. Porque yo creo que está a la mano.

49 Pero después de que el arca fue traída, y las aguas de separación fueron puestas en el atrio, la sangre fue puesta, estriado sobre la puerta con el sacrificio de la novilla roja. Cuando todo estaba en orden, Salomón convoco al pueblo para que se reuniese como su pastor lo ha convocado a usted en esta mañana. Oh, fue un verdadero tiempo de dedicación y de compañerismo.
Para cerrar quiero decir esto. Se les convocó para reunirse. Y cuando la gente vino a ver que Dios finalmente tenía un lugar donde Él se encontraría con ellos… La apropiación de Su Evangelio fue hecha clara. La manera de acercarse fue esclarecida. Todo fue hecho correctamente.
Vea, llamaron a los hijos de los diferentes músicos, y fueron al lado este del altar; estaban vestidos de blanco, y cantaron canticos de gozo. El pueblo alabó a Dios hasta que se escuchaban como una sola voz. Sí eso no es Pentecostés yo nunca lo he visto en mi vida, cuando está en su poder y en su san… [Cinta en blanco—Ed.]

50 El templo estaba listo para ser dedicado. ¿Está usted listo en esta mañana para la dedicación? Recuerden, Israel no sólo estaba ahí para la dedicación del templo sino que ellos se estaban dedicando se a si mismos de nuevo a Dios cuando ellos entraron.
La iglesia Pentecostal hoy… Y el pastor aquí, creo en mi corazón, que es un hombre de Dios. Yo creo que se pará por los principios que Dios establecidos para nosotros. Así es que ven, la dedicación de la iglesia no solamente significa venir y decir, “Señor, Te damos este edificio. ” Sino que significa, “Señor, nos entregamos a nosotros mismos a Ti en sacrificio.”No es un lirio en el altar lo que Dios quiere en el altar cada mañana de Pascua; Es al pecador en el altar. No es la clase y la hermosura del edificio, lo cual eso está bien. El templo de Salomón era igual. Sí no que es venir bajo los principios de Dios, viniendo en sacrificándose a sí mismos para el servicio de Dios.

51 Y cuando Israel finalmente había hecho un lugar en el cual todos ellos podían venir y morar, vinieron a un lugar para encontrarse con Dios bajo el compañerismo de la sangre, entonces ellos comenzaron a cantar con gozo. Ellos comenzaron a tocar el arpa. Ellos adoraron a Dios en tal unanimidad hasta que se escuchaban como una sola voz cantando.
Entonces Salomón se puso de pie para orar y hacer la dedicación al Señor. Y cuando él hizo eso, recuerden, el arca ya había sido puesta bajo las alas de los Querubines y se había puesto en el lugar santo. Pero cuando la gente se dedicó, no la iglesia, no el edificio, sino que cuando el pueblo se puso de acuerdo y oraron unánimes, y cantaron unánimes juntos, y todos eran de un mismo acuerdo, entonces el Espíritu Santo en la forma de la Columna de Fuego, se mudó al edificio y se asentó en el lugar. Y había tanta gloria en ese edificio hasta que los sacerdotes no podían ministrar ya más.

52 Dios permite que sea nuevamente así. Permite que vuelva otra vez a este pequeño tabernáculo. Nosotros caminamos a través de la Sangre, o bajo la Sangre del Señor Jesucristo, confesando nuestros pecados y siendo llenos con Su Espíritu Santo y venimos aquí… Y ustedes pueblo deberían de estar tan contentos y felices por este pequeño tabernáculo, como Israel lo estaba por el de ellos.
Vengan bajo el mismo orden por el cual ellos vinieron y la felicidad vendrá a su corazón. Pónganlo en su corazón que usted nunca condenara a ningún hombre que haya nacido del Espíritu, que usted tendrá compañerismo con todos Sus siervos, con todo Su pueblo. Que esto se pare como una institución interdenominacional. Que esto se pueda parar como un lugar por el cual los caminantes puedan pasar. Que este pueda ser un lugar como una casa al lado del camino. Que pueda ser un lugar donde el peregrino, el hombre caminante pueda encontrar descanso mientras el entra por sus puertas. Que este pastor pueda vivir para ver la venida del Señor. Que la congregación pueda crecer y prosperar en todo lo que ustedes hagan. Que las bendiciones de Dios descansen sobre él. Y que Él que me hizo un ministro por Su gracia, pronuncio estas bendiciones para esta pequeña iglesia, siempre y cuando se quede bajo las promesas que están bajo el orden de Dios ella permanecerá. Pero sí se sale del orden de Dios, cualquier cosa le puede suceder.

53 Este seguro que la Sangre este sobre cada dintel de la puerta de su corazón. Sobre el dintel de la puerta ahí, que no haya ninguna barrera denominacional, que no haya ninguna diferencia; todos somos uno en Cristo Jesús. Permita que sea para cualquiera que venga y tenga compañerismo. Nunca fallen en predicar el completo evangelio desde este sagrado santuario. Que este siempre sea un lugar que siempre tenga milagros y señales y maravillas del resucitado Jesús.
Que el sumo sacerdote ungido venga con el opio del aceite para apaciguar cada corazón quebrantado. Que la Rosa de Sarón, la dulzura del Espíritu sea tan rica con el aceite de la unción, que sea predicado aquí y demostrado hasta que hombres de todas partes del país vengan y digan, “Verdaderamente, Dios esta con ustedes.”

54 Que las señales y maravillas acompañen la predicación de nuestro hermano. Y que sí él va a algún otro lugar, o pase a mejor vida, que su sucesor entre en este edificio como ha sido a través de los años desde Sam Jones y ellos. Que este Evangelio del Espíritu Santo nunca falle en ser predicado aquí. Que nunca se comprometa o tracen líneas divisoras a través de cualquier denominación. Que siempre este abierto para cualquiera que quiera entre y beba de la fuente del Señor.

55 Mientras oramos como Salomón lo hizo, la oración de dedicación, que la congregación se ponga de pie con sus manos levantadas y oren en su propia manera, y denle gracias a Dios por este tabernáculo y por un lugar de adoración, que el Señor nuestro Dios por fin ha encontrado un lugar donde Él pueda poner Su Nombre, y— bajo la sangre y el compañerismo del Espíritu. Que cada persona levante su rostro ahora. Y en su propia manera dediquémonos a nosotros mismos con este templo para la gloria de Dios.

56 Dios Todopoderoso, venimos a Tu Presencia, trayéndote las obras de las manos de los hijos de los hombres, este tabernáculo, las lágrimas y sacrificio y labores con que se han comprado sus materiales. Manos cuidadosas lo han diseñado y lo han hecho un lugar. Y sobre sus corazones hubo el mismo deseo que él que estuvo en el corazón de David. “No es correcto que nosotros adoremos en esta vieja y ruinosa choza cuando muchos de nosotros vivimos en buenas casas.”
Oh Señor Dios, que así sea, que el mismo Espíritu Santo y los mismos principios de Dios sean predicados en el anti-tipo ahora en este tabernáculo. Que el Espíritu Santo se mueva hoy, y entre a través de la puerta y se asiente sobre cada uno. Que siempre permanezca para la gloria del Nombre de Jesucristo.

57 Señor Dios, lo encomendamos a Ti, las obras de las manos, el labor, los afanes, las preocupaciones. Y, Señor, que no sea en vano, sino que mucha gente se dé cuenta de su mensaje de dedicación en esta mañana para Ti en la dedicación del tabernáculo.
Que así sea, Señor, que Tu Espíritu venga a este lugar. Que todo hombre o mujer que esta fuera de Cristo, cuando entre por la puerta, pueda reconocer que está viniendo bajo la Sangre. Que haya tal sentir aquí en la bienaventuranza de Cristo, la dulzura del Espíritu, hasta que hombres y mujeres vengan de todas partes de la cuidad y de su alrededor para oír el Evangelio desde aquí. Que esta congregación este tan sazonada y salada con el bautismo del Espíritu Santo hasta que sean llamado la sal de la tierra. Concédelo, Señor. Escucha nuestras oraciones en esta mañana.

58 No solamente te damos a Ti este tabernáculo, sino que también nos damos a nosotros mismos para Tú servicio para este tabernáculo, y por la causa por la cual se para. Oh Dios, recíbenos en esta mañana, Somos Tus hijos. Nos ponemos de pie aquí en esta mañana, nuestras manos levantadas, nuestros ojos mirando hacia arriba, porque creemos que el Espíritu Santo está presente. Escúchanos, Señor, y recibe nuestra oración. Y recibe nuestra conmemoración de Tu bondad, las obras de nuestras manos de la manera que las presentamos a Ti. Que el poder de Dios tome nuestro sacrificio. Y nos tome a nosotros con él, y dedique a ambos el tabernáculo y la congregación para el Reino de Dios y la obra de Su Hijo. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesucristo mientras lo damos a Ti. Amen. Pueden tomar sus asientos.

59 Este tabernáculo ahora pertenece al Dios Todopoderoso. Usted pertenece al Dios Todopoderoso. Siempre manténgase a si mismo limpio; mantenga su iglesia limpia. Manténgala recta, para que cualquiera que pase por aquí, ame el venir y tener compañerismo con ustedes, que tenga Espíritu tal dulce hasta que ustedes puedan extender su mano a quien sea y ofrecerles ayuda. Sin importar cuan perdidos ellos estén, por eso es por lo cual la iglesia se para, un santuario de la gracia de Dios. Es suya…
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