OBRAS DEL MENSAJE


Como El Águila Excita Su Nidada
Chautauqua, Ohio, E.U.A.
59-0815
1 [El Hermano Sullivan lee Deuteronomio 32:1-12. Trad.] Gracias, Hermano Sullivan. Pueden tomar asiento. Muchas gracias por tan fina invitación de regresar y estar en su compañerismo aquí.
Me gustaría decir, que nunca había tenido una reunión en ningún tiempo en mi vida que haya disfrutado más que lo que he disfrutado en esta. Esta… No sabía que tenían este maravilloso y hermoso compañerismo de esta manera aquí en Ohio. Estoy muy contento de estar aquí con Uds.
Y ciertamente quiero darle las gracias a mi bondadoso amigo, el Hermano Sullivan, al cual he aprendido a amar como un caballero Cristiano. Me gusta un hombre que sea simplemente un hombre.
Mi esposa y yo estuvimos hoy en un restaurantito, comiendo, y él entró. Y después que salimos, ella dijo: “El Hno. Sullivan tiene una apariencia de un… de ser una persona tan verdadera”.
Le dije: “De esa manera lo encuentro, una persona tan verdadera”.
2 Dios le bendiga, Hermano Sullivan, y a su pequeña iglesia. Y a los… a Uds. miembros que se encuentran aquí, son afortunados de tener un pastor como el Hermano Sullivan. A Uds. Hermanos aquí, no tuve la oportunidad de conocer a muchos de Uds. que están cooperando con esta reunión. Cada uno conoce a su pastor, y estos aquí. Su pastor, está representado aquí, porque él cree en esta clase de ministerio. Así que estén agradecidos por su pastor. Y siempre estarán en su poste del deber. Párense limpios y transparentes por Jesús.
3 Y también quiero darles las gracias a este administrador, o cualesquier que sea su titulo, que nos permitió tener estos terrenos de Chautauqua. Esta ha sido una agradable reunión. Y que nos hayamos congregado aquí que está fresco, y en el edificio hubiera estado muy caliente. Pero tenemos el privilegio de sentarnos bajo esta tienda aquí. Así que estamos muy agradecidos con los hombres.
Y todos los hermanos y hermanas, y amigos míos de casa en Jeffersonville, y Louisville, y alrededor, me dijeron que se puede conseguir la mejor comida del lugar por noventa y nueve centavos, una tercera parte de lo que se paga para un cuarto de hotel, aquí lo puede conseguir, muy buen alojamiento. Tienen la pista de patinaje y la alberca en la parte trasera, así que no interfiere con la predicación del servicio. Es un lugar perfecto para este tipo de reunión.
Damos gracias a Dios que todavía están abiertas las puertas como estás aquí en América. Y está es una de ellas. Que pueda permanecer así hasta que Jesús venga, por los mismos principios.
4 Ahora, en nombre de mi esposa, y de toda mi comitiva y por parte mía, apreciamos tan fina cooperación y por el dinero que han dado, que harán posible pagar todas las deudas. Todo está saldado, todo pagado hasta anoche. Y me dijeron que me han dado una ofrenda de amor está noche. Estoy agradecido por eso. No vine por eso. Pero coloco eso en las misiones del extranjero.
Yo trabajo con un salario de mi iglesia. Me dan setenta y seis dólares cada semana que es lo que resta después de las deducciones, de mi iglesia. Cien dólares es lo que se me ha asignado, cinco mil doscientos al año. Y en las reuniones, lo que pasa con las ofrendas de amor, se va a las misiones del extranjero para ayudar a los paganos, donde mi corazón… Y cuando tengo lo bastante acumulado en un fondo para enviarme a ultramar para predicar, en donde yo sé que tengo que responder el día del juicio por el dinero que la gente me dio, después, pueda que se lo dé a muchas buenas asociaciones: La Cruz Roja, y otras más, y a Red Feather, y muchas asociaciones misioneras. Pero conociendo que tengo que dar cuenta por ello… Y no pertenezco a ninguna denominación, no porque no crea en ellas, si creo. Pero por cuanto no pertenezco a ellas, es que puedo pararme en medio de todas ellas, y decir que somos Hermanos.
5 Mi ministerio es un ministerio que está tratando de unir al Cuerpo de Cristo, no uniendo las denominaciones a una denominación, pero uniendo hermanos y hermanas como un grupo de gente, en un solo propósito, un solo corazón, uno en unidad, para ver la venida del Señor Jesús.
Y creo que en esta noche la mayor necesidad es por sanidad Divina, lo cual sabemos… Y miren todas estas camillas y catres y demás. Y no veo a ninguno que haya estado anoche, que esté esta noche. Cada catre, camilla, y todo fue vaciado anoche. El ciego recibió su vista. El cojo, lisiado, artrítico, y cosas, se levantaron y se fueron caminando sanados. Que sea de esa forma con Uds. esta noche, mis queridos amigos, que están sentados aquí. Es mi sincera oración.
Hace unos momentos, cojeando atrás de la cortina, cuando estaba parado allí saludando a unos amigos míos, una pequeña niña me recordó de aquel en Finlandia. Ella tenía polio. Estaba usando unos aparatos en sus extremidades y caminando con muletas. Ella iba pasando y miró hacia arriba, lágrimas corrieron de sus ojitos. Yo la abracé hacia mí. Y tan cierto como estoy parado aquí en este púlpito, esa criatura va a caminar sin las muletas, o sin asistencia. Vean, es su actitud y la manera de acercarse. ¿Ven? Uds… Es su actitud.
6 Usted tiene que acercarse de manera correcta a Dios. Si viene de manera egoísta, si viene con cualquier otra actitud y no con la actitud mental correcta hacia Dios, o hacia cualquier otro don Divino, nunca recibirá ningún beneficio de ello. Tiene que venir rindiéndose completamente a Dios.
Miren a la mujer sirofenisia cuando Jesús le dijo: “No está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos”. ¿Qué hubiera dicho Ud. si Él le hubiera llamado a Ud. perrillo? Ud. hubiera dicho: “Me uniré a la siguiente iglesia”. Pero ella no. Ella sabía con Quién estaba hablando. Ella dijo: “Señor, eso es correcto. Ud. está tan correcto en ello. Pero los perrillos están dispuestos a comer de las migajas que caen de la mesa de su Señor”.
Eso lo atrapó a Él. Eso fue. Eso es lo que Él está esperando que Ud. haga. Humillarse a tal grado, que no importa como Dios les mande… Si son sanados instantáneamente, si son sanados por etapas, si son… si tienen que esperar por… Como Abraham que estuvo veinticinco años esperando por la promesa. Pero en vez de debilitarse, se fortaleció todo el tiempo, dando gloria a Dios. Simplemente para que sepa que Dios lo prometió, y Ud. acéptelo para Ud. mismo; tendrá que llegar a suceder.
7 Solo recuerden ahora, mientras que lo tengo registrado en estas cintas… Digo esto con todo mi corazón: Que si cualquier persona tomará la actitud mental correcta hacia cualquier promesa Divina que Dios ha hecho, lo traerá a cumplimiento. Si pueden tomar una… actitud correcta hacia lo que Él dijo, lo traerá a cumplimiento. He visto cáncer sarcoma dejar a las personas por la misma cosa. Ahora, quizás Uds. no puedan recibir suficiente para… solo para liberarlos de repente.
Pero les diré está noche, ya para cerrar, quiero hablarles por un momento y decirles esto: Si no pueden recibir suficiente fe para… para sanar instantáneamente, entonces pueden tomar la ruta del bebé adoptivo. ¿Alguna vez han escuchado del bebé adoptivo?
8 Miren, si toman una mujer joven; ella pudiera estar casada y- y ella y su esposo. Y ella tiene miedo de no llegar a tener un bebé. Ella quiere uno. Y ella tiene tanto miedo de no poder tenerlo, y no lo tendrá. Porque como dijo Job: “Las cosas que más temía, me sobrevinieron”. ¿Ven? Pero tome Ud. la misma mujer… Ahora, si hay doctores, que probablemente estén sentados al lado de enfermeras. Ud. tome esa misma mujer y permítale adoptar un bebé, entonces ella tendrá un bebé propio. ¿Ven? Eso la calma.
Ahora, si no tienen la suficiente fe, de recibirlo ahora mismo como milagro, entonces tomen la actitud del bebé adoptivo. “Señor, es mío porque Tu lo prometiste. Me iré de aquí esta noche alabándote de la misma forma que si estuviera sanado.” Mire lo que sucede; Ud. lo recibirá. Tiene que suceder. Dios lo prometió.
Por lo tanto, Él es un Dios infinito. Y si Uds. pueden sentir por lo menos una poquitita de fe que les dice que van a estar bien, Uds. créanla. Y solo vayan agradeciéndole a Él por ello.
9 Y luego, recuerden, ellos no recibieron el Espíritu Santo en el día de Pentecostés. Pero estuvieron diez días allá arriba dándole gracias al Señor y alabándole por la promesa del Espíritu Santo. Y de repente, vino como un viento recio. Así que, créanlo con todo su corazón. Solo recuerden eso.
El pequeño niño en la silla de ruedas, la pequeña mujer de color… Es un joven bien parecido sentado allí, mirándome con una almohada, el pequeño niño blanco sentado allí. Este hombre joven acostado allí en la camilla, a Uds. que están allá muriendo de problemas de corazón, pudieran no vivir toda la noche si Dios no les ayuda, tuberculosis, comidos de cáncer, lo que sea que tenga, si el doctor se ha dado por vencido, no se desanimen. Dios todavía está en Su trono. Uds. pueden creer eso, y aceptar que… Nunca lo he visto fallar. Tengo cincuenta años, he estado en el ministerio por treinta años, y orado por millones de personas. Nunca lo he visto fallar. Cuando un corazón verdadero viene a Dios, y lo cree con todo lo que hay en ellos, teniendo fe que Él lo hará, Él lo hará.
10 Gracias por su amabilidad, por las ofrendas, y por todo lo que han hecho, y el… no sé qué más decir que, Dios les bendiga. Y para mí, esa es la mayor palabra que existe. Si Dios me bendice, todo lo demás estará bien, mientras que Dios me bendiga.
Ahora, tenemos que partir para Jeffersonville en unos momentos más. Mañana los servicios serán en el Tabernáculo. No creo que pueda estar allá. Y para Uds. mí… Tenemos a muchos aquí de Jeffersonville. Y no creo que pueda estar allá. Pero el siguiente domingo, si el Señor lo permite, estaré allá.
11 Y ahora, Uds… Y tan pronto como pueda, estaré saliendo para ultramar: a Sídney, Australia, y Nueva Zelanda, Siam, para África. Quiero encontrarme allá con mi buen amigo el Hermano Thoms, que les habló esta tarde. Gracias por su bondad hacia él y por apoyarlo. Yo amo al pequeño Tommy aquí, y él es mi Hermano. Y he de encontrarme con él la primavera que viene en Sudáfrica. Me pregunto si pudieran hacerme un favor: si pudieran orar por mí, esa es la cosa más grande que yo sé que puedan hacer, orar por mí. Y cuando esté en África, y en otros lugares, y cuando un ministerio como éste, los brujos no se detienen para desafiarlo, esos hombres santos en la India y demás. Pero nunca he visto una ocasión donde Dios no haya vencido al enemigo. Siempre estoy dependiendo de sus oraciones mientras salgo. Así que, oren por mí. Yo estaré orando por Uds.
Y si nunca los vuelvo a ver de este lado del río, espero verlos. Pero si no, quiero una cita con Uds. tan pronto crucemos, unos mil años con cada uno de Uds. Nos sentaremos bajo el árbol siempre verde, y allá hablaremos de Chautauqua aquí en Ohio. Dios les bendiga hasta ese entonces.
12 Ahora, Hermano Sullivan, quiero que haga algo en mis reuniones, y esta noche lo puse a leer una Escritura o un capítulo, gran parte de él. Y quiero hablar en esta noche, solo por poco tiempo, sobre el tema, de… que se encuentra en Deuteronomio 32:11. Quiero tomar la primera parte del versículo 11 que el Hermano Sullivan acaba de leer:
Como El Águila Excita Su Nidada.
Ahora, inclinemos nuestros rostros por un momento para orar. ¿A cuántos les gustaría ser recordados en oración esta noche? Solo levanten sus manos y digan: “Dios, recuérdame”. Él conoce su corazón. Gracias.
13 Bondadoso Señor, humildemente venimos ahora en el Nombre del Señor Jesús, sabiendo que no tenemos ningún nombre o justicia que pudiéramos ofrecerte. Pero venimos humildemente, creyendo que Tu nos escucharás, porque Él nos ha dicho: “Pedid al Padre cualquier cosa en Mi Nombre, Yo lo haré”. Entonces, Señor, nuestros motivos y objetivos, también están conectados con esto. Y escudriña nuestros corazones, y ve si hubiere algo malo, o prejuicioso, o cualquier cosa…
Únicamente para la gloria de Dios te pedimos que derrames de Tu Espíritu sobre nosotros, Señor, en esta noche, en la medida más profunda que alguna vez Te hayas derramado. Hay enfermos y afligidos aquí también que están sentados bajo una gran expectación. Tal vez, su primera noche aquí, y nunca han visto gente enferma sanar conforme a su fe en creer. Tal vez nunca han visto la promesa del Señor Jesús manifestarse. Pero oh, Dios, concédelo esta noche, que sus corazones se emocionen más allá de toda medida, que el Espíritu Santo los tome y les dé fe Divina, y que puedan anclar en ellos una fe que no aceptará un “no” como respuesta, pero que sean liberados de sus enfermedades y aflicciones, cada uno de ellos.
14 Señor, no olvidaremos orar por estos finos ministros del Evangelio: El Hno. Sullivan, y todos los otros que se han parado fielmente en esta reunión. Oramos que Tú aumentes su ministerio, Señor. Que puedan ir mañana a sus púlpitos con… una unción fresca. Que prediquen el Evangelio como nunca antes lo han hecho. Que el corazón de cada miembro sea recargado con el poder de la fe. Que grandes señales y maravillas, acompañen sus ministerios, mostrando la proximidad de la venida del Señor Jesús.
No olvidaremos aquellos que se encuentran convalecientes en una cama en sus hogares, y en hospitales, que no pudieron llegar a la reunión. Señor Dios de misericordia, Tu aún tienes Ángeles a Tu disposición, y Tu puedes enviarlos al lado de sus camas. Y oramos, Dios, que Tú lo hagas, y que sanes al enfermo y al afligido.
15 Salva a todos los que están perdidos, Señor; llena a aquellos con el Espíritu que no han sido llenos. Y oramos por cada denominación y cada iglesia en el país. Permite que llegue un tiempo cuando nuestros corazones se fundan en uno solo para la venida del Señor Jesús.
Quédate cerca de nosotros ahora, bendice Tu Palabra que fue leída. Y que las Escrituras se cumplan esta noche que dicen: “Mi Palabra no volverá a Mí vacía, sino que hará lo que yo quiero y cumplirá aquello por lo que la envié”. Concédelo, Señor, pues lo pedimos en el Nombre de Jesús, Tu Hijo. Amén.
16 Ahora en unos cuantos minutos más, tan pronto les hablemos un poco sobre la Palabra, desearía que todo pecador en esta noche se prepare, y que tenga fe para aceptar a Jesús como su Salvador.
Ahora, la otra noche me preguntaron, uno de los muchachos… Hablé sobre el tema en una ocasión, y allá en Kentucky, y creo que una vez en mi Tabernáculo: “Como El Águila Excita Su Nidada y Revolotea Sobre Sus Pollos”. Todos sabemos que pertenece a Jacob, tal como el Hermano lo acaba de leer de las Santas Escrituras. Y cuando lo leí en esta ocasión, comencé a pensar: “¿Por qué Dios compara a Sus hijos con águilas?”. Pero Él tenía una razón para hacerlo. Y Uds. saben, Él mismo, se compara a Si Mismo también como Águila. Él es Jehová-Águila.
17 Y empecé a estudiar sobre el águila, siendo que mi primera Biblia fue la naturaleza. Cuando era un niño pequeño, mis padres no eran Cristianos. Y la única Biblia que tenía era observando la naturaleza, como era que los animales, y como esa vida, como una flor caía a la tierra, y se levantaba de nuevo en la primavera. Como la savia en el árbol bajaba a las raíces en septiembre, antes que la nieve o… Tenía que haber… tenía que haber alguna gran inteligencia que hiciera bajar esa savia hasta la tierra. Si no lo hiciera así, se congelaría en el árbol, y moriría.
¿Qué es lo que gobierna el árbol, que la hace mantener la savia en las raíces en donde está cálido, y luego la vuelve a subir en la primavera, y produce fruto y cosas otra vez? Sin lugar a dudas; tiene que haber algo allí. Y no es algo solo de la naturaleza, porque es una inteligencia.
18 Y como es que los árboles son diferentes uno del otro. He observado la vida de las aves, la vida animal, y he visto como logran vivir y como es que Dios tiene cuidado de ellos.
Y luego me puse a estudiar el águila. Y aprendí que hay 40 tipos diferentes de águilas. Muchas de ellas… La palabra “águila” significa uno que “se alimenta por el pico”. Y aprendí que hay cuarenta tipos de águilas…
Y el águila no es un buitre. Él mata por su carne. Él come su propia presa.
19 Y también noté que un águila es un ave que se remonta a las alturas. No hay ave en la tierra que pueda seguir a un águila. Ella sube tan alto… Si el halcón tratara de seguirla, él simplemente se desintegraría en el aire. Y su vista no puede compararse en nada con la del águila. Y ahora, el águila puede volar tan alto, que si otra ave tratara de seguirla, se moriría a la mitad tratando de alcanzarla. Y para poder subir tan alto, tiene que ser un ave hecha de una manera especial. Su nacimiento, y todo sobre ella tiene que ser algo especial para soportar esa altura.
Y de esa forma es con la Iglesia. El hombre que es nacido de nuevo del Espíritu de Dios es una persona formada y nacida de una manera especial. Se necesita un nacimiento especial para soportarlo, para soportar las esferas, y la gloria, y el poder, adentro de los cuales Dios guía a Sus hijos.
20 Y luego su vista es muy aguda. Si sube tan alto, y no puede ver cuando esté allá arriba, su altura no le serviría para nada. Pero ella puede ver más lejos que ninguna otra ave.
Por lo tanto, Dios compara a Sus profetas con águilas. Porque entre más alto uno pueda ir, mas lejos podrá ver. Y el profeta se eleva a esferas para ir tan alto, hasta que puede ver cosas por venir, y luego regresa y les advierte a las personas.
Y de nuevo, el águila también está equipada con dos alas grandes y poderosas. Y las plumas, Ud. no podría jalárselas con pinzas. Oh, tienen que estar tan apretadas, o de lo contrario al subir a esa altura y en esas tormentas, se le saldrían, y se caería. Así que tiene dos alas. Y voy a comparar esas dos alas con el Nuevo y Viejo Testamento que Jehová Águila extendió ante nosotros.
21 Y también, esta águila renueva su juventud. Ahora, cuando el águila envejece, algo le sucede. Y luego regresa de nuevo como un águila joven. Oh, en las montañas las he observado y me he maravillado de ellas… de cómo ella renueva su juventud cada cierto tiempo. Y yo diría que eso sería el avivamiento.
Me acuerdo del primer avivamiento que asistí. Era un joven predicador Bautista. Y estaba en Mishawaka, Indiana. Y estaban teniendo una conferencia. Y creo que la denominación se llamaba: “P.A. de W.,”y “P.A. of J.C.”. Pudiera ser, que algunos de Uds., pentecostales se pudieran acordar de ellos.
22 Iba pasando por esa calle. Y pensé en ir a escuchar el avivamiento. Y cuando fui, él dijo: “Todos los predicadores pasen a la plataforma”. Éramos como trescientos de nosotros allá arriba. Y había estado escuchando ese día unos finos predicadores jóvenes predicando sobre la venida del Señor Jesús, y todo al respecto sobre lo que Él hizo en la Tierra. Y eran eruditos, y caballeros, y hombres llenos del Espíritu. Por supuesto, sus modales de iglesia no eran muy buenos. Ellos gritaban, aclamaban, y se comportaban de esa manera. No entendía eso.
Pero entonces esa noche, cuando él nos tenía a todos en la plataforma, dijo: “Hemos escogido para esta noche, al reverendo Tal y tal”, un hombre anciano de color. Y luego, el pobre compañero anciano lisiado subió a la plataforma. No sé si estaba lisiado. Pero traía puesto un saco largo de predicador, con el cuello de terciopelo de moda antigua, y… creo que solíamos llamarlo: “saco de cola de pichón”, saco de garra de martillo, muy largo. Y él estaba… solo tenía un poco de cabello blanco alrededor de su cuello. Y el pobre compañero anciano salió caminando algo parecido a esto hacia la plataforma. Y tomó su texto de, creo que en Job 7, dice algo como esto: “¿Dónde estabas tú cuando Yo fundaba la tierra, Cuando alababan todas las estrellas del alba, Y se regocijaban todos los hijos de Dios?
23 Y me encontraba allí de veintitrés años de edad, el predicador más joven en la plataforma. Y pensé: “¿Por qué harían eso de poner a un hombre anciano así allá arriba frente alrededor de mil quinientas personas, cuando tienen a todos estos eruditos finos y jóvenes?”. Pero él le dio un cambio a lo que los otros muchachos habían estado predicando. Él predicó sobre lo que estaba sucediendo en el Cielo, mientras ese día, ellos habían predicado sobre lo que sucedía en la Tierra.
Habían transcurrido diez minutos desde su predicación. Y comenzó a traerlo a Él por todo los Cielos, hasta Su segunda venida, y por el arcoíris del horizonte. Y ya para ese tiempo algo impactó en el anciano caballero, y brincó en el aire, golpeó sus tobillos uno con el otro y grito: “¡Yupi!” Dijo: “Gloria a Dios” Y tenía tanto espacio como el que yo tengo aquí. Se bajó de la plataforma como un hombre joven y dijo: “No tienen el suficiente espacio aquí para que yo predique”.
Y dije: “Si eso hace a un hombre viejo actuar así, ¿qué haría eso en mí? Yo quiero lo que él tiene”. Renueva su juventud.
El águila renueva su juventud cada cierto tiempo. Y es un ave muy especial por donde se le mire. Dios la hizo tal. Y le tengo un gran respeto.
24 Y hace como cinco años, estaba en una de sus ciudades de feria aquí en Cincinnati. Traje a mis niñas pequeñas al zoológico. Y mi esposa había llevado a mi hija más grande, Rebeca, y la había llevado por un lado a ver un tipo de mono pequeño, estaba en la pa… en un cuarto. No me gustó el olor de ese lugar, así que le dije: “Sara y yo iremos debajo de la colina”.
Y escuché algo rebotando y golpeando. Y caminé hacia allá con mi pequeña Sara, de tres o cuatro años de edad. Y la tomé de la mano. Ella dijo: “Oh, papi, que ave tan grande”. Y un águila es la más grande de la familia de aves. Algunas veces la mamá águila, que es más grande que el papá, se extiende catorce pies de punta a punta. [4.26 m. Trad.]
25 Y alguien había capturado está gran águila, y la había puesto en una jaula. Y la pobre, nunca me sentí tan mal. Si hubiera podido comprarla, la hubiera comprado. Y no tenía plumas en su cara ni en su cabeza. Las puntas de sus alas estaban todas maltratadas, y estaba sangrando. Y esa gran compañera, estaba tirada en el piso. Y se levantó, caminó al otro lado de la jaula, y corrió y levantó esas grandes alas, y se aventó contra las barras solo para terminar golpeándose la cabeza y las alas. Se cayó de nuevo al piso, le dio vuelta a la cabeza y lo intentó de nuevo… Allí venía otra vez, y voló hacia arriba, y se golpeó la cabeza y las alas revoloteando, hasta que la sangre comenzaba a salir. Se cayó de nuevo al piso, y allí se quedó.
Y miré sus ojos agotados, mientras volteaba sus ojos y miraba alrededor hacia los cielos. Pensé: “Que lamentable. Ella es un ave celestial. Fue formada y hecha, nacida y creada para volar en los cielos. Pero está enjaulada”. Un trampero inteligente la ha enjaulado y atrapado. Pensé: “Ese es el cuadro más lamentable que alguna vez he visto”. Yo pudiera… pudiera tomar unas semanas de salario, y comprar esa pobre compañera y dejarla ir, porque no fue hecha para una jaula. Fue hecha para estar libre en el aire. Pensé que eso era horrible.
26 Luego mi pensamiento cambió, cuando me paro y miró a los hijos y las hijas de Dios, que nacieron para ser hijos e hijas de Dios, caminando por todas partes vestidos inmoralmente, fumando cigarrillos, tomando. Es más lamentable ver a los hijos de Dios, que nacieron para ser un hijo o una hija de Dios, esclavizados por el mundo, que ver un águila enjaulada.
El mundo ha esclavizado a las personas. Las barreras denominacional les están impidiendo ser la cosa por la cual Dios los puso aquí en la Tierra: hijos e hijas de Dios. Y es un cuadro muy lamentable, el ver seres humanos incapaces, aparentemente, atados por el pecado, y simplemente golpeándose los sesos revoloteando de cantina en cantina, de lugar a lugar, de un entretenimiento a otro, tratando de encontrar satisfacción, cuando solamente Dios tiene la satisfacción que puede satisfacerlos.
Dios hizo al hombre con una sed de Él. Hay… La razón por la cual el hombre tiene algo dentro de él con sed, es porque Dios puso esa sed en Ud. Pero Ud. no puede satisfacerla con las cosas del mundo. Ud. nunca estará satisfecho hasta que Dios tome ese lugar.
27 Dios compara a Sus águilas… o a Sus herederos con águilas. Tomemos lo que hace el águila. Otra cosa que el águila hace… Y cuando construye su nido, lo construye muy arriba. Las he observado cuando llegan al punto más alto que pueden llegar para construir su nido.
Eso se compara a la Iglesia del Dios viviente. Toma su postura en las más altas ambiciones, y en los pensamientos más altos, y las cosas más santas, alejados de las cosas terrenales. Allí es en donde la Iglesia se para, en el pináculo más alto que pueda pararse: Eso es en el Calvario, en la Cruz del Señor Jesús.
28 El águila pone su nido allá arriba. Qué tan diferente de su hermano denominacional, la gallina. La gallina construye su nido en cualquier parte. Sin embargo, no pueden decir que no es un ave; sí lo es. Pero no sabe nada sobre lo Celestial; nunca ha estado allá arriba. No sabe nada al respecto.
Hay hombres y mujeres que profesan ser Cristianos, que caminan rascando el gallinero de algún lugar indiferente, frió y formal. Y ellos no saben lo que significa ser levantados al Espíritu de Dios por el bautismo del Espíritu Santo. Lo mataría. No está construido para eso. No puede soportarlo. Tiene que nacer de nuevo del Espíritu Santo, que cambia toda su estructura, y lo hace una nueva criatura en Cristo Jesús. Uds. son cambiados de la criatura que son, cuando son nacidos de nuevo por el Espíritu de Dios.
29 Otra cosa, la gallina no se preocupa de sus huevos. Construye su nido en el suelo. Y la rata, los ratones, las comadrejas, las víboras pueden tomarlos.
Eso es lo que hace la predicación relajada, dejando a la gente ir al rocanrol, y usar… las mujeres usando esta ropa inmoral, los diáconos fumando cigarrillos. Los lleva a las ratas y ratones del infierno que saca sus almas y las condena. Un predicador o una denominación, o una iglesia que trate de construir una congregación en algo más que la Roca solida de la Palabra de Dios, está equivocada, y sus miembros perecerán, y Ud. perecerá junto con ella.
30 Pero el águila verá distinto a eso. Ella va tan alto, que si una rata tratará de subir, se rompería el cuello. Amo eso. Dios lleva a Sus hijos tan alto por encima de las cosas del mundo, que las ratas no pueden subir allá. Es un ave diferente. Y está hecha diferente. Ella protege a sus pequeñitos.
Y un pastor verdadero del Dios viviente nunca se quedará quieto en el púlpito, sino que predicará la verdad inadulterada de Dios. Si tiene que correr a todas las gallinas, él se parará en la Palabra inadultererada, no en la roca de Gibraltar, sino en la Roca de las edades. Entonces es fe. La fe no puede descansar en las arenas movedizas de la teología del hombre. Pero la fe toma su postura eterna en la inmutable e inconmovible Roca de las Edades, y puede pararse allí mientras las olas están golpeando el fondo de ella. Y la tumba está abierta, y ve a través del mar hacia Él que dice: “Yo Soy la Resurrección y la Vida”, dice Dios. Párese allí.
Noten, la gallina es diferente. Sus hábitos son diferentes. Su dieta es diferente.
31 Y luego esta águila, antes de construir su nido, primeramente encuentra un lugar donde construirlo. Y luego que empieza a construirlo, acarrea unas ramas grandes y pesadas. Porque algunas veces va a la hendidura de la roca. El águila por lo regular busca una hendidura.
Y la Iglesia verdadera del Dios vivo entrará a la hendidura del costado de Jesús, la Roca de las Edades. “Y sobre esta roca edificaré Mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”, o ninguna rata del mundo la tocará, incompetentes o demás del mundo que llegan y se van. Dios santifica a Su pueblo, y los llena con el Espíritu Santo, y los coloca. Uds. son diferentes.
32 Y luego el águila, cuando consigue todos estas ramas grandes y las junta alrededor… Oh, son arquitectos. Debieran ver a una construir su nido. Como es que toma la punta de ellas, y las empuja para adentro de las pequeñas grietas. Y luego cuando termina eso, sale y toma unos largos arbustos espinosos, con grandes espinas, y las acomoda por todo el nido, para que esas espinas no se muevan. Pero por supuesto, entonces está lleno de abrojos. Y luego sale y toma piel de conejo, del que ha comido; el conejo. Toma piel de cordero de donde ha estado comiendo corderos. Y lo sube allá, y con su pico, lo empuja hacia abajo. Y lo hace muy cómodo.
Esa es la manera como Dios lo hace con Su pueblo. Ud. se acuerda de la primera vez que vino al Dios vivo. Me acuerdo de la noche cuando recibí a Cristo como mi Salvador personal. Era tan blandito; yo pensé que estaba caminando en el aire. Fui convertido en un viejo cobertizo para guardar carbón. Y cuando entré, no sabía nada sobre gritar y alabar al Señor. Así que, me sentía tan bien que yo… yo ni siquiera toqué los tablones desde el cobertizo a la casa. Agarré un himnario y lo empecé a ver, y luego… y mi Biblia, y comencé a leer.
Y mi madre me dijo: “¿De qué estas tan nervioso?”.
Le dije: “De nada”.
33 Y me fui a la parte trasera de la casa, hay una vía de ferrocarril a un lado del canal. Y me fui a las vías del ferrocarril, y pensé que era tiempo de que me fuera al cielo. Y brinqué tan alto como pude brincar, y grite tan recio como podía gritar. Me sentía tan bien.
Y déjenme decirles, cuando son nacidos en la casa del Dios viviente, hay algo confortable en ello. Dios lo hace así. Él lo hace cómodo para Sus pequeños aguiluchos cuando nacen. Estoy muy contento de ser uno de ellos.
Y luego, después que nacen los pequeños, tienen una buena cama acogedora donde acostarse, y todo tan agradable, y yendo bien. Y de repente, esta madre águila se da cuenta de algo. Después que mira unas plumas saliendo en sus águilas o aguiluchos, se da cuenta que está determinada que ellos no estarán ligados a la tierra. Uds. saben, Dios también se da cuenta, Él no quiere en ninguna manera que lo sean, ligados abajo a las cosas del mundo.
Ella se da cuenta que no va a dejar que sus pequeños aguiluchos sean como las gallinas. Estoy contento que Dios hace la misma cosa. Él no los quiere como gallinas: carroñeros; Él los quiere como un águila.
34 Así que entonces, ella los mira muy bien hasta que piensa que… que ellos tienen suficientes plumas. Entonces ella… ella entra al nido, y con su gran pico, empieza a quitar toda la piel de conejo y piel de cordero fuera de allí, y la saca. Y luego cada vez que esos pequeños aguiluchos empiezan a sentarse, o a pararse, los pica y espina. ¿Qué es lo que pasa? Ella no quiere que se acostumbren al nido.
Esa es la manera que Dios lo hace con Su Iglesia. Él arroja pruebas y tribulaciones en Uds. “Todo hijo que viene a Dios debe ser probado y castigado por Dios”. Él no quiere que se acostumbre a este mundo. Tal vez Él lo arrojé a una cama de enfermedad. Tal vez Él permite que tenga un problema de corazón, una espina.
35 A todas partes que se voltea, hay una espina. El pequeñuelo no puede soportarlo. Y algunas veces, se duelen todos. Porque cada vez que empiezan a agacharse, una espina los punza.
Oh, cada vez que experimentan el nacimiento de un águila, Uds. mismos, siendo un aguilucho de Jehová, Uds. saben de lo que estoy hablando: pruebas y tentaciones. El Dios Todopoderoso tomó a Su propio Hijo y lo llevó al desierto y le soltó al diablo. Seguro. Y cada hijo que viene a Dios es probado y castigado por Dios. Pruebas y tribulaciones, quedan en la quiebra, todo sale mal, pierden su negocio, pierden… Sus amigos los abandonan, una espina por aquí, una espina por allá. Solo recuerden, Dios los está probando. Dios va a hacer algo por Uds.
Me acuerdo de mi anciano padre que me dijo: “Empaca tu ropa y vete de aquí con ese tipo de religión”. Y lo hice. Pero, oh, nunca me he arrepentido.
36 Y luego, recuerdo también esas pequeñas aves después de estar atoradas. Y luego, la madre los ve; están todos heridos; están todos ensartados en sus pies… Tal vez como algunas de Uds. aquí en esta noche, enfermos y afligidos, todos pinchados. Pobrecitos amiguitos, piando, y corriendo uno con el otro. Ella viene al nido, y empieza a gritarles, los empieza a juntar a todos en un solo lugar en común acuerdo. Vean, ella quiere que conozcan su lenguaje. Dios hace la misma cosa. Él quiere que conozca Su lenguaje. Así que, ella los llevará a tomar un vuelo a solas, el primero.
Por lo tanto la vieja madre águila, se sube allí. Se para en el nido, y les grita. Ellos le contestan gritando hasta que pueden hablar su lenguaje. Me gusta eso. Y mientras ella los tiene allá a todos juntos, extiende sus grandes y poderosas alas. Oh, ellos voltean hacia arriba y dicen: “Mamá, no sabía que fueras tan poderosa”.
37 Alguna vez se ha metido en problemas, en donde el doctor dice que no vivirá por más tiempo, o Ud. piensa que está acabado, y han visto el Viejo y el Nuevo Testamento extenderse frente a Ud.: “Cuán grande es Él, cuán grande es Él”. No sabían que tan grande era Él hasta que voltearon sus pequeños ojos enfermos y miraron hacia arriba a Él, Jehová Águila parado allí: “Yo Soy el mismo ayer, y hoy y por los siglos”. Jehová Águila, cuán grande es Él.
Después empezaron a mirar. Y mientras miraban a esa gran madre…
¿Alguna vez han mirado arriba a las estrellas, y preguntado cómo cada una de ellas mantiene su posición? ¿Alguna vez han pensado Quién controla este mundo, cómo se mantiene en su órbita? Cómo es que la ciencia puede predecir al minuto veinte años antes, como es que la Luna y el Sol pasarán en el eclipse. Cuán grande es Él, cuán grande es Él. ¿Alguna vez han notado cuánto…? Pues Él… Él puede… Él puede tomar el Sol, y sacar más agua en cinco minutos, y con menos ruido, de lo que nosotros podemos bombear un galón en una cubeta con una bomba. Él es Dios. Él es grande. Y nosotros miramos hacia Él para ver que tan grande es Él.
38 Eso es lo que Él está tratando de hacer cuando extiende sus plumas del Viejo Testamento y del Nuevo Testamento frente a Uds. “Mirad a Mi, cuán grande Soy”.
Esa vieja madre águila presiona de arriba abajo. Las he observado muchas veces a través de mis binoculares. Allí se para con esas grandes alas de catorce pies a lo largo. [4.26 m. Trad.] Las pequeñas águilas se dicen una a la otra: “Nuestra mami es una gran ave”.
Como una iglesia… Como un hombre que tiene a Dios, que acepta a Cristo como Su Salvador personal, y comienza a ver hacia arriba y ver cuán grande es Dios, como… Él… Cuán grande es Él.
Y luego esta vieja águila decide que esos pequeñitos tienen suficientes plumas para volar. Pero pudiera haber algunas plumas sueltas en ellos. Y si ellos tienen algunas plumas sueltas, y ella los lleva a volar, ellos se romperían el cuello. Así que, ella los junta a todos en común acuerdo en un solo lugar, todos hablando su lenguaje. Y luego ella se para allí con esas grandes alas, y empieza a abanicarlos, revoloteando sobre sus pequeños. ¿Qué está haciendo? Les está enseñando. Ellos han nacido en la hendidura, pero hay un viento recio que viene desde las alas de mamá.
39 Del Nuevo y Viejo Testamento, el mismo Dios que siempre ha sido Dios… Él es Dios de Abraham. Él es Dios de Moisés. Él es Dios de Jacob. Él es Dios de los apóstoles. Él es Dios en el tejado; Él es Dios en el sótano. Él es Dios por siempre jamás. Y Él se para allí, en ese viento recio, el mismo Dios que guió a los jóvenes Hebreos fuera del horno ardiendo, guió a Moisés por el desierto. El mismo Dios está trayendo un poder por medio de esas alas que sacudirán fuera cada pluma suelta que está en Ud.
El problema de la Iglesia hoy en día que no puede tomar el vuelo; es que tiene muchas plumas sueltas, muchas cosas… muchas cosas del mundo. Pues, si sacarán todas esas plumas sueltas, se quedarían sin plumas.
40 La vieja madre águila se queda allí, y ella los ventila. Ahora están hablando su lenguaje, contestándole con el mismo grito. Y ella los está abanicando con el Nuevo y el Viejo Testamento, trayéndolos y mostrándoles que Él es el mismo Dios, el Mismo, mismo poder, mismo Jehová. Él guarda… Él trata a cada uno de Sus aguiluchos de la misma manera.
Una madre águila no cambia su curso. Ella les da a sus aguiluchos el mismo entrenamiento. Ahora, ella dice: “Niñitos, Uds. nunca han tenido un vuelo como éste, pero ahora no tengo temor de llevarlos, porque son águilas”. Así que dice: “Brinquen en mis alas”. Después ella se despliega, extiende sus grandes y poderosas alas. Cada una de las águilas brinca en sus alas, y ponen un pie aquí y otro pie allá, y con su pequeño pico se aferran.
De esa manera es como Ud. viene a Cristo aferrándose a la Cruz con toda su alma, cuerpo y espíritu. Ud. va a tomar un vuelo. De esa manera es como se aferra a la promesa de Dios. Si Dios fue un Sanador en el Viejo Testamento, Él es un Sanador en el Nuevo Testamento. Él es un Sanador hoy. Aférrese con su alma, cuerpo y espíritu, porque va a tomar un viaje. Espero que podamos tomarlo esta noche.
41 Aférrese, no podrá entonces sacarse esas plumas. Vea, ella tiene una razón para eso. Cada pequeña águila, está entonces feliz. Él sabe que es un águila; ha nacido águila. Y él ve que es igual a ella. Así que él baja su pequeño pico, y se agarra muy bien. “Muy bien, mami, vámonos”. Esa vieja águila madre camina hasta la orilla del nido, toma esas grandes alas y las extiende. Ella planea fuera de ese nido con sus pequeñas águilas saliendo de sus alas. Y ella sube, y sube, y sube, y sube, hasta que ella es disparada casi fuera de la vista, tan lejos arriba hasta que uno casi ni puede ver el suelo. Las he visto a través de los binoculares hasta que se miran como unos pequeños puntos. ¿Y sabe lo que ella hace cuando sube allá arriba con sus pequeños bebés? Ella se sacude cada uno de ellos. Son águilas; pueden soportarlo. Si fueran gallinas, estarían acabadas. Si son águilas, fueron hechas para eso.
Cuando Ud. es soltado después que se ha orado por Ud., y la oración de fe ha sido dicha, o Ud. ha aceptado a Cristo como su Sanador, a mí no me importa quién le ha dicho algo diferente, si Ud. es un águila, se tomará de las promesas de Dios. No me importa lo que suceda, ningún sacudimiento o algo más podrá alguna vez sacudirlo hasta soltarse.
Quizá haya cincuenta doctores parados al lado diciéndole que se está muriendo; Ud. no lo creerá. Ud. es un águila; conoce la promesa.
42 Y tan pronto ella se los sacude, dice: “Muy bien mis hijos, ahora todo depende de Uds. Ahora, nunca han volado antes. No tienen una experiencia de seminario. No la necesitan. Solo batan sus pequeñas alas y disfruten de un buen tiempo”. Esa es la manera que me gusta.
Oh, vaya, batan sus pequeñas alas, tengan un buen tiempo. Ellas no están asustadas; son águilas. No tienen temor del fanatismo. ¿Por qué? La vieja madre se hace a un lado y planea alrededor de ellos observándolos. Simplemente ellos tienen un buen tiempo, porque están descansando en la siempre presencia de mamá y en la habilidad que tiene. Si alguno de ellos queda patas arriba, y se sale de línea, ella lo subiría a sus grandes alas y lo traería nuevamente a la gracia. Amén. Eso es correcto. No se preocupen; no se preocupen del fanatismo. Es algo que está en su corazón, respirando en Ud.: “Dios siempre presente. Nunca te dejaré ni te desampararé. Jesucristo, el mismo ayer, y hoy, y por los siglos”. Él los traerá de nuevo al poder y la gracia de Dios. Hay aquí dos grandes alas llenas de ello.
43 Ella despega, y los observa. Y si alguno de ellos queda patas arriba, solamente un poquito fuera de línea, ella sólo baja encima de ellos con sus grandes alas, o patas. Lo sube de nuevo, y lo coloca en su lugar. Ahora, ella va tan alto, y vuela tan recio, ellos no pueden… Pues, ella puede volar cien veces más rápido de lo que pueden caer. Ella posiciona esas dos grandes alas, y baja directamente por encima y lo levanta. Lo pone muy alto, y allí viene de nuevo con el resto de ellos.
Nunca debiéramos condenar a un hermano cuando está patas arriba. Sólo recuerden, Mamá lo va a levantar. Eso es todo. Si él es un águila, tiene que regresar.
Tráiganlo de nuevo y colóquenlo con el grupo. Sólo sigan moviendo sus alas. Los pequeños allí aleteando, Uds. saben, ellos están teniendo un avivamiento Pentecostal muy arriba en lo azul del cielo, donde no hay ratas, no hay ratones, no hay lagartijas, no hay ranas, nada que los pueda dañar.
Oh, me gusta elevarme más allá de las sombras. Dame… Coloca mis pies en terrenos más altos. Elévame más alto de las sombras en donde la verdad, las Palabras de Dios se encuentran. En el Reino lleno de gloria… Oh, allí es a donde quiero que Dios me lleve. Llévame lejos de todo este graznido terrenal y de todo lo que sucede aquí abajo. Permíteme subir en donde podamos estar arriba de las sombras, arriba en lo azul Celestial, y saber que Su ojo nos observa
44 Miren, la gallina no sabe nada de eso. Ella simplemente no sabe qué hacer. Puedo ver aquellas pequeñas águilas arriba aleteando por todo alrededor, y un montón de gallinitas aquí abajo rasguñando por toda la pila de desperdicio. Voltea para arriba y dice: [El Hno. Branham lo ilustra Trad.] “Tal fanatismo”. ¿Ven?
¿Pueden imaginarse eso? Pues, ella no sabe lo que están haciendo. Ella no puede subir allá. Ella no puede despegar sus pies del suelo.
De esa manera es con la gente algunas veces; están tan ligadas a la tierra, al punto que se paran en la palabra de un hombre en lugar de la Palabra de Dios. ¡Dios así lo dijo! Eso lo concluye. Las águilas lo creen. Yo no sé de las gallinas. Pero las águilas creen cada Palabra que Dios dice que es verdad. Ellas se mantienen allí. Si Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos, si el Señor dijo eso, ellas dicen: “Amén” a ello. Si Jesús dijo: “Las obras que Yo hago, vosotros también la haréis”. Ellas dicen: “Amén” a ello. Ellas lo creen. Dios los revisa por medio de eso.
45 Escuché una historia una vez, que había un granjero, que iba a poner una gallina de cría. [Espacio en blanco en la cinta. Trad.] Ahora, me imagino que todos ustedes saben lo que se necesita para alistar los huevos. Y le faltaba un huevo para completar la serie. Y colocó un huevo de águila debajo de la gallina. Ese es más o menos el promedio, uno entre la serie.
Pero, de todas maneras, cuando éste pequeño amiguito salió del cascarón, era un raro en un territorio extraño. De esa manera es cuando de vez en cuando en algunos de estos lugares sale un águila del cascarón. Él no sabía qué hacer. Él no… no podía entender su lenguaje. La gallina salía allá y rasguñaba el corral, gritaba: “Cluck, cluck, cluck, cluck, clukc, cluck. Los días de los milagros han pasado. No hay tal cosa como sanidad Divina. Toda esa cosa del Espíritu Santo es fanatismo”.
Él no podía entender eso. Estaba como solo. Y él miró alrededor, y pensó: “¿Es aquí donde pertenezco? Ahora, no volteo para aquel lado, porque eso fue solo una vez, pero estamos aquí abajo ahora. ¿Ven? ”Pero, él no podía entender eso. Él volteaba hacia arriba y para él se miraba muy bien. ¿Por qué? Era su naturaleza. Era un águila para comenzar. No estaba en casa. ¿Ha visto alguno de ellos de esa misma forma? Yo fui uno de ellos.
46 Así que, de repente, el cloqueo de la gallina, no lo podía entender. Las gallinas, su dieta y la forma que ellas comían. Pues, él no podía entender eso. Le revolvía el estómago al ver la forma en la que comían. Algunas veces le sucede, a un verdadero Cristiano en una vieja iglesia formal. La dieta, juegos de estafa, fiestas de naipes, cenas de sopas para el predicador, Dios no respalda eso.
Así que entonces de repente, un día mientras él estaba afuera corriendo solo, mirando alrededor, sus pequeñas alas se doblaron, no sabía qué hacer. Y todas las gallinas estaban comiendo su dieta. Él no podía entenderlo. Pero allí venía la vieja mamá águila a través del cielo buscándolo. Ella voló sobre ellos.
Estoy tan contento que una vez Él también me encontró. Yo nunca lo encontré a Él; Él me encontró a mí. Sabía que había algo en algún lugar. Había algo en mi corazón cuando me dijeron que las visiones y cosas eran del diablo, que sanidad Divina, eran solamente condiciones mentales. Había algo allí dentro que me decía distinto. Sabía que eso era errado.
47 Y la vieja mamá águila pasó volando, y miró hacia abajo, y ella miró a su hijo. Y ella gritó. Y cuando ella gritó, él entendió su lenguaje. Ella gritó: “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy y por los siglos”.
La pequeña águila dijo: “Eso suena correcto”.
Ella volvió a pasar; dijo: “Hijo, tú no eres una gallina, tu eres mío”. Estoy tan contento. ¡Aleluya! “Tú eres mi hijo. Tu no perteneces entre esas gallinas”. Ella volvió a mirar. “¿Pudiera haberme equivocado? Lo probaré”. Dios siempre prueba a Sus hijos por medio de la Palabra. Y ella le contesta gritando y le dice: “Si eres un águila y puedes creer…”.
“¿Cómo salgo de aquí, mamá?”
“La única cosa que tienes que hacer es saltar, y empieza a batir tus pequeñas alas; y yo te llevaré”. Brinca, corre hacia el altar y bate tu poquita fe solo un poco. Mira lo que haré por ti. Si estás enfermo allí muriendo, solamente corre al Calvario. Usa la poquita fe que tienes. Observa lo que sucede.
48 Él brincó (¿Ven?), porque era un águila. Ahora, si hubiera sido una gallina, habría dicho: “Uds. nunca me engancharan con ese montón de santos-rodadores. Uds. nunca me atraparan en ese fanatismo. Oh, no”. Pero él era un águila, y el tuvo cuidado de la Palabra.
Cualquier hombre que es un Cristiano, cuando la Biblia dice cualquier cosa, él dirá: “Amén” a ella. Porque el Espíritu Santo que le hizo nacer es el Mismo que escribió la Palabra.
Él empezó a batir sus pequeñas alitas, y brincó tan fuerte como podía. A él no le importó si se miraba como un santo-rodador ante esas gallinas o no. Él estaba obedeciendo la palabra que se le había dicho. Y él brincó, y empezó a batir sus pequeñas alitas. Y despegó sus patitas del suelo: eso se sintió muy bien. Y luego voló por un lado del poste del corral, justo por en medio de la organización pentecostal, cuyo cerco encierra a todas las gallinas y dicen: “No te asocies con esa montón”. Los tenemos.
49 Y su madre regresó. Ella dijo: “Hijo, tendrás que brincar más alto que eso, o nunca te agarraré”.
De esa manera es, hermano. Tienen que brincar a los brazos de Dios. Tienen que levantarse. Tienen que levantarse del porche denominacional. Tienen que arrojar sus brazos a todo hombre y mujer que profesan que Jesucristo es el Hijo de Dios. Ciertamente, amarlos; romper sus barreras; no ponerles un cerco. Las águilas pueden volar sobre el cerco.
Ella lo atrapó. Oh, qué bueno fue tomar… tomar el primer vuelo solo en el aire, porque él era un águila.
50 Sin duda hay águilas aquí esta noche que nunca han tomado su primer vuelo a solas. No saben lo que es estar llenos del Espíritu Santo. Tal vez no saben lo que significa tener campanas de gozo de Dios sonando en sus corazones. Tal vez han mirado y visto el poder de Dios moviéndose, como el hombre ciego parado aquí anoche que recibió la vista; ver el Ángel del Señor prometido a través de la Biblia, como lo hemos estado predicando esta semana, mostrando que Él haría las mismas cosas justo antes de que el Señor Jesús viniera, que Él hizo en los días de Sodoma. Como fue que un Hombre llegó, un humano, parecía serlo, vestido como hombre, con polvo sobre Su ropa; dijo que Él era un Extranjero, se sentó con Abraham, la Iglesia elegida. Pues, había un moderno Billy Graham y demás, y Jack Shuler, que fueron allá y cegaron a la gente con la predicación del Evangelio en Sodoma, a la iglesia tibia llamándola a salir fuera.
Pero un Ángel vino a los elegidos, y se quedó allá con Abraham y su grupo. Observen lo que Él hizo. Él dijo: “Abraham, ¿dónde está Sara tu mujer?” ¿Cómo supo Él que tenía una esposa? ¿Cómo supo Él que su nombre era Sara?
Dijo: “Ella está en la tienda detrás de Ti”.
Y Sara, en la tienda, se rió dentro de sí. Y el Ángel dijo: “¿Por qué se ha reído Sara?
Un águila captaría eso de inmediato. Un águila sabrá que estamos en los últimos días. Jesús dijo: “Así como fue allá en Sodoma y Gomorra, así sería en la venida del Hijo del hombre”.
51 Amigo, este ha sido un mensaje rudo. Pero no es mi intención que sea rudo, pero quiero que llegue hasta Uds., que los hombres que son nacidos del Espíritu de Dios, creen las cosas de Dios. Y Dios está tratando este día de juntar un pueblo, para que no estemos atados en categorías, y demás, para que podamos tener un compañerismo juntos, metodistas, bautistas, presbiterianos, luteranos, pentecostales, nazarenos, peregrinos de santidad, en una gran y poderosa iglesia que ha sido rescatada.
¿Acudiremos al Señor Jesús? Nos estamos preparando para tomar un vuelo del cual no regresaremos hasta que el período de tribulación haya terminado y luego regresaremos para el Milenio. Es un vuelo largo; es hasta la gloria. Jehová-Águila viene. Necesitamos el poder. Vemos la sombra. Escuchamos su lenguaje mientras es hablada entre Su pueblo: “Mis ovejas oyen Mi Voz, a un extraño no seguirán”. Si está Ud. aquí esta noche, y nunca ha tenido la experiencia de nacer como un águila, que lo pueda recibir a Él hoy mientras oramos, cuando inclinemos nuestros rostros.
52 ¿Cuántos en el cierre de este servicio, se dan cuenta en su interior que no son Cristianos? Aunque pudieran pertenecer a la iglesia; pudieran ser los miembros fundadores de alguna iglesia famosa, de la cual no tengo nada que decir al respecto. Eso está bien. Pero en lo que concierne a la fe para levantarse de una camilla, fe para aceptar su sanidad cuando el doctor ha hecho todo lo que podía por Ud., sin duda, o tomar la segunda oportunidad, solamente mirar y decir: “Dios, Tu eres Él, y yo te creo. Estoy listo para mi vuelo”. Hombres o mujeres, si no han obtenido esa experiencia con Dios, que Uds. saben que Él guarda Su Palabra…
Si Él lo suelta en medio del aire, Ud. es un águila. Él tiene cuidado de Ud. Él observa para cumplir Su Palabra. A Él le gusta ver lo que Ud. hará al respecto. No tengan temor; El los tomará. Él los atrapará. Él los subirá, y pondrá de nuevo en Su Reino. Si Ud. no es un Cristiano esta noche, y le gustaría ser recordado en esta oración de cierre, mientras el servicio finaliza, ¿levantaría su mano mientras tienen sus rostros inclinados, y dirían: “Recuérdeme, Hermano Branham mientras ora?”. El Señor le bendiga. Oh, allá atrás en el edificio, por en medio de la fila. Ahora a mi derecha. ¿Cuántos más de aquel lado? Miren sus manos. Dios les bendiga. Más levantaron sus manos: “Recuérdame, Dios. No soy Cristiano. Tal vez he pertenecido a la iglesia, pero… Y tal vez pertenezca a la iglesia Pentecostal, Tal vez pertenezca a la iglesia Peregrinos de Santidad, Bautista o Presbiteriana. No soy Cristiano. Solamente voy ahí porque es una iglesia. Ten misericordia de mí, Dios; mantengo mi mano arriba, pido gracia perdonadora”. Unas cien o ciento cincuenta manos se levantaron. ¿Hay alguien más que pudiera decir: “Recuérdame, Oh, Señor. No tengo la fe. No tengo…?
53 Y eso es pecado. Eso es pecado. Cuando un… Cuando un hombre o una mujer dudan la Palabra de Dios, es pecado. “El que no cree ya ha sido condenado”. ¿Es eso correcto? “El que condena… el que no cree ya ha sido condenado”. ¿Creen Uds. eso? ¿Entonces qué es pecado? Incredulidad. Si Ud. tiene incredulidad en su corazón, ore ahora.
Señor, estamos terminando esta porción del servicio de la noche. Y te damos gracias, porque Tu nos has dado tantas cosas que mirar en: la naturaleza, en La Palabra, esa vida… la vida del ave, la vida del águila, la vida en el árbol. Y el ejemplo más grande que tenemos es la Vida de Cristo, la cual tiene que reproducirse en nosotros por el Espíritu Santo.
54 Cuando Él estaba en la Tierra, dijo: “No soy Yo el que hace las obras; es Mi Padre que mora en Mí”. Y continuaba. Y cuando la gente vino a Él, como Simón Pedro, Él le dijo cuál era su nombre, y cuál era el nombre de su padre. Pedro lo reconoció ser el Mesías. Cuando Felipe encontró a Natanael y le dijo que había hallado al Mesías, él no podía creerlo. Pero cuando Él lo vio que venía, Él le dijo: “He aquí un Israelita en quien no hay engaño”.
Él dijo: “Rabí, ¿de dónde me conoces?”.
Dijo: “Antes que Felipe te llamará, cuando estabas debajo de la higuera, te vi”.
Él dijo: “Tu eres el Cristo, Tu eres… el Rey de Israel, el Hijo del Dios viviente”. Él te reconoció a Ti como el Mesías.
55 Oh, una pobre prostituta a la entrada, salió por agua una mañana mientras Jesús se sentaba en el pozo allá en Samaria, una rechazada de la gente. Y cuando Jesús le habló y le dijo de su condición, que ella había tenido cinco maridos, ella le dijo: “Señor, me parece que Tú eres profeta. Sabemos que cuando el Mesías venga, Él nos declarará estas cosas”.
Él dijo: “Yo Soy, que habla contigo”.
Y ella corrió a la ciudad, diciendo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho las cosas que he hecho. ¿No será éste el Mesías?”.
Lo escuchamos decir: “No puedo Yo hacer nada de Mí mismo. Solamente hago lo que veo hacer al Padre, eso también hace el Hijo de igual manera”, prometiendo hacer las mismas cosas al final de la edad gentil, como fue en los días de Sodoma. Y aquí lo vemos regresando de nuevo, y sucediendo frente a nuestros ojos. Escuchamos los periódicos… o los leemos. Escuchamos la radio, y la televisión que habla de Rusia y del mundo ateo, de los comunistas, con grandes declaraciones. Y vemos a gente que sabe eso, suicidándose, bebiendo para olvidarlo, o riéndose de eso, o burlándose de eso con chistes de Hollywood. Dios, tenemos que enfrentar los hechos. El fin ha llegado. Es el tiempo final.
56 Que no haya ni uno de estos en esta noche, de los que levantaron sus manos, que tenga que encararse Contigo con pecado en sus vidas. Que puedas perdonarlos ahora mismo de todas sus transgresiones. Dales el Espíritu Santo, oh Señor, y que puedan tener vivir eternamente. Porque está escrito en la Palabra: “Él que oye Mis Palabras y cree al que me envió, tiene Vida Eterna, y no vendrá a juicio, más ha pasado de muerte a Vida”. Permite que sea así con cada uno de ellos, Señor.
Que pueda tener el privilegio al otro Lado de estrechar sus manos, y ellos decir: “Fue en Chautauqua aquella noche que acepte a Jesús como mi Salvador”, cuando la vida termine para nosotros. Llena aquellos con el Espíritu Santo que no lo han recibido. Da fe al enfermo para su sanidad. Y que podamos humillarnos a nosotros mismos, y sujetarnos a Ti, que puedas venir y cumplir Tu promesa, tal como prometiste en San Juan 14:12: “El que cree en Mi, las obras que Yo hago él las hará también”. Concédelo, Señor. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
57 Ahora, a Uds. que levantaron sus manos, creo que fueron profundamente sinceros al hacerlo. Y les voy a pedir en el Nombre del Señor Jesús, inmediatamente después que se termine la línea de oración… Hay tanta gente enferma aquí. Y yo… yo tengo que llevar a cabo la línea de oración. Pero Uds. no tienen que venir para acá. Si en verdad lo han aceptado a Él cuando levantaron sus manos, Él los recibió. Su nombre se fue al Libro de la Vida del Cordero.
No vayan a descansar hasta que sientan ese viento llegando desde las alas del Águila, como lo sintieron en el día de Pentecostés. Porque Dios no hace acepción de personas. Yo sé que hay mucho fanatismo que encierra el nombre de Pentecostés, pero ese no es el real Pentecostés. No, esas son personificaciones. Pero hay un real Espíritu Santo. ¿Por qué aceptarían un sustituto cuando el cielo está lleno de lo verdadero? ¿Ven? Ahora, no lo hagan. Dios les dará el Espíritu Santo.
Pues, Pedro dijo en el día de Pentecostés: “La promesa es para ustedes, y para sus hijos, para aquellos que están lejos, para cuantos el Señor nuestro Dios llamaré”. Eso es correcto.
58 Ahora, quiero que Uds., tan pronto se termine el servicio de sanidad, la oración para el enfermo, quiero que Uds. vengan para acá y se paren alrededor del altar cuando haga el llamado al altar, y le den gracias a Dios, para que la gente aquí puedan ver que han aceptado a Jesús como su Salvador. Porque Él dijo: “A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también lo confesaré delante de mi Padre y de los santos Ángeles”. Que el Señor les bendiga.
Ahora, vamos a llamar la línea de oración. Antes de hacerlo, diré esto: “Es tarde, no… Un poquito tarde, no muy tarde, nunca es tarde. Pedro, creo que fue, predicó el Espíritu Santo toda la noche. Un hombre se cayó, se mató. Él colocó su cuerpo sobre él, y la vida volvió. Lo creo Dios.
59 Ahora, por… Si hay extraños aquí que nunca han estado antes en las reuniones, yo no profeso ser un sanador. Y cualquier hombre que profese ser un sanador… ciertamente será un sanador (¿ven?), pero no de Dios. Porque no hay más sanidad excepto sanidad Divina. No hay medicina que pueda sanar. Nunca he conocido un doctor que me diga que exista.
Los hermanos Mayo, cuando tuve una entrevista… Uds. leyeron sobre el milagro de Donny Morton, y… y esa edición está en “Selecciones”, “El Milagro de Donny Morton”. Y me llamaron. Y ellos dijeron: “No profesamos ser sanadores. Solo profesamos ayudar a la naturaleza. Hay solo un Sanador, y ese es Dios. No podríamos formar tejido. Pero podemos mantener el lugar limpio mientras Dios forma el tejido”. Esos son doctores, doctores verdaderos. ¿Ven? Un doctor puede acomodar un hueso, pero no puede sanarlo. Dios lo tiene que hacer.
60 Alguien me dijo en una ocasión: “¿Qué de la penicilina que mata el germen del frío?”
Y le dije: “¿Alguna vez ha tenido una casa llena de ratas? ¿Les ha puesto veneno de ratas? ¿Están destruyendo su casa? El veneno de ratas mata a las ratas, pero no le arregla los hoyos. Eso es lo que hace la penicilina. Mata el germen, pero no sana, porque Dios es el único Sanador que hay. Salmos 103:3: ”Yo Soy el Señor que sana todas tus enfermedades“. Los doctores se toman su propia medicina y mueren. Dios es el Sanador. Por lo tanto, la sanidad, en lo que concierne a Dios, cuando Jesús murió en el Calvario: ”Él herido fue por nuestras rebeliones; y por Sus llagas hemos sido sanados“. ¿Es eso correcto?
Entonces Ud. dice: “Yo fui salvo hace cinco minutos, Hermano Branham”. No, no lo fue, hermana, hermano. Usted fue salvo hace mil novecientos años; solo que lo aceptó hace cinco minutos. ¿Ven? Eso es correcto.
61 Su sanidad… Estos jóvenes en los catres y camillas, y… y estos pequeñitos en ortopédicos, y… y Uds. con problemas en el corazón, y enfermedades, Uds. fueron sanados hace mil novecientos años. La única cosa que tienen que tener es fe para aceptarlo.
Y si era un pecador, Dios no descendió y lo salvó hace cinco minutos. Uds. fue el que vino y fue salvo por medio de creer, aceptando lo que Él hizo por Ud. Ahora, ninguno puede sanar. Dios es el Sanador, y ya lo hizo. Es solo para probar su fe en Dios. Es llamada “Fe para sanar”, su sanidad.
Ahora, Dios es un buen… Él manda Su Palabra. Si Ud. no logra creer Su Palabra, entonces Él pone en la Iglesia cinco diferentes oficios. Primero, apóstoles, profetas, maestros, pastores, evangelistas. Son para perfeccionar la Iglesia. Y en cada cuerpo local, Él pone nueve diferentes dones en el cuerpo local. Esos son dones que van de uno a otro. Pero estos son ordenados y predestinados por Dios. Dones y llamamientos son sin arrepentimiento. ¿Sabían eso? Claro que lo son. Ahora, entonces Dios los coloca en la Iglesia.
62 Ahora, Jesús prometió que… Los profetas prometieron que vendría un día, que no sería ni día ni noche, sería sombrío. Pero dijo: “En el tiempo de la tarde, habrá Luz”. ¿Cuántos lo han leído en las Escrituras? Seguro.
¿Qué sucedió? Geográficamente, el Sol se levanta en el Este y se oculta en el Oeste. Y el Espíritu Santo, el Hijo de Dios, Su bondad cayó primero en la gente del Este. Allí es donde sale el Sol. Ahora, hay un día que ha pasado, que no es oscuro; es sombrío. Tenemos el suficiente conocimiento de la Palabra para… en Dios para ser salvos, unirnos a la iglesia, y demás. Pero fue dicho: “En el tiempo de la tarde habrá Luz”, en la gente del Oeste, igual como fue con la gente del Este. El mismo Sol que sale en el Este, se pone en el Oeste.
63 Estamos en el cierre de la edad gentil. Esa es la gente del Este. Esta es la gente del Oeste. Y el mismo Espíritu Santo que vino en un Hombre llamado Jesucristo, y que hizo milagros, prometió que al caer la tarde, que Él regresaría de nuevo, y que haría las mismas cosas que Él hizo cuando estuvo aquí con la gente del Este.
Ahora, cualquiera sabe que esa es la verdad. Y así como fue en los días de Sodoma y Gomorra, así será. ¿Qué fue lo que Él hizo? Nunca sanó a las personas. Nunca reclamó ser el Sanador. Él dijo: “No soy Yo el que hace las obras; es Mi Padre que mora en Mí”. Él dijo: “El… Yo solo… El hijo no puede hacer nada por Sí mismo”. San Juan 5:19: “El Hijo no puede hacer nada en Si Mismo, sino lo que ve que el Padre hace”. Entonces si Jesús ha resucitado de entre los muertos, y si guarda Su promesa que Él obraría estas cosas…
64 Ahora, si Él estuviera parado aquí esta noche, usando este traje que Él me dio. Y Ud. caminará hacia Él y le dijera: “Señor, estoy enfermo. ¿Me podrías sanar?”.
Él les diría: “Hijo Mío, ya hice eso cuando morí por ti en el Calvario. Porque herido fui por tus rebeliones; con Mis llagas, fuiste sanado”.
Ahora, Él pudiera realizar… y puede llevar a cabo señales para mostrarte que Él fue el Mesías. Y si Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos, Él dará la misma señal Mesiánica que les dio a los del Este, Él la dará a los del Oeste, porque Él prometió que lo haría.
¿Cómo supo la gente que Él era el Mesías? Cuando Pedro llego a Él por medio de Andrés, su hermano. Y Jesús nunca lo había visto. Él dijo: “Tu nombre es Simón; eres el hijo de Jonás”. Y ese pescador ignorante, que no podía escribir ni su propio nombre, se convirtió en la cabeza de la Iglesia porque él lo creyó.
65 Rápidamente fue Felipe a buscar a Natanael. Y cuando encontró a Natanael, y se le fue dicho que habían encontrado al Mesías: “Pues”, él dijo: “¿Puede salir algo bueno de ese… de ese país tan pequeño allá abajo que llaman la ciudad de Nazaret?”.
Él dijo: “Ven y ve”. Eso es lo mejor que se puede hacer.
Y cuando le dijo lo que había hecho Él con Pedro, le dijo que había dicho: “Sabías que…” Quizás su conversación fue algo parecido a esto: “Sabemos que Moisés nos prometió…”Ahora, ese fue Israel. “ Moisés nos prometió que cuando el Mesías viniera, que Él sería un Dios-profeta”. ¿Cuántos saben que esa es la verdad? “El Señor vuestro Dios os levantará profeta como yo”. ¿Cuántos saben que estaba hablando del Mesías? El sería un Dios-profeta. Y él dijo: “Este Hombre llena los requisitos”.
Así que caminó hasta donde estaba Él. Y tan pronto llegó a la congregación, a la línea de oración, o lo que sea que haya sido donde Jesús estaba orando… Felipe, ellos subieron, fueron quince millas [24.1 Km. Trad.] alrededor de la montaña para llegar hasta él: treinta millas. [48.2 Km. Trad.] Llegó al siguiente día con él, lo trajo a la reunión donde Jesús estaba llevando a cabo servicios de sanidad. Y cuando llegó ante Jesús, Jesús le dijo: “He aquí, un Israelita en quien no hay engaño”.
Él dijo: “Rabí”. O Reverendo, Maestro, como Ud. desee llamarle. “¿De dónde me conoces? ¿Nunca me ha visto antes?”
Él dijo: “Antes que Felipe te llamará, cuando estabas debajo de la higuera, te vi”.
Inmediatamente, él cayó sobre su rostro, y dijo: “Tu eres el Hijo de Dios. Tu eres el Rey de Israel”.
66 La mujer… la mujer samaritana… Tan pronto como Jesús le dijo que estaba viviendo en pecado, y le dijo como era que… el secreto de su corazón… Tan pronto como Jesús le dijo a la mujer samaritana…
Ahora, los judíos estaban esperando al Mesías. También los samaritanos. Pero los gentiles, teníamos garrotes en la espalda y adorábamos ídolos en aquellos días. No estábamos esperando a ningún Mesías. Él nunca lo manifestó. Él dijo: No vayan a los gentiles. Su tiempo será después. Pero vayan a las ovejas perdidas de Israel“.
Así que estos que lo estaban buscando, estos samaritanos… Así que, Él pasó por allí. Y esta mujer parada allí, Él le dijo: “Dame de beber”.
Ella dijo: “Pues, no es costumbre. Tenemos segregación aquí y demás”.
Y cuando Jesús llegó al fondo encontró en donde estaba su problema, Él dijo: “Ve, llama a tu marido y ven acá”.
Ella dijo: “No tengo marido”.
Le dijo: “Bien has dicho. Porque cinco maridos has tenido”.
Ella dijo: “Señor…”
67 Escuchen. Miren, los judíos… Cuando él hizo eso, ellos dijeron que Él era un adivino, Belcebú. Jesús dijo: “Los perdono por eso. Pero un día cuando el Espíritu Santo venga, y si Uds. dicen una cosa contra eso (Ese es éste día), no será perdonado en este mundo, ni en el mundo venidero”. ¿Cuántos conocen esa Escritura? Así que, si Ud. no cree, no diga nada. Solo manténgase quieto y siga adelante. ¿Ven? Porque Jesús dijo: “Sera imperdonable”. Eso fue exactamente lo que estaba haciendo. Digamos que Él tenía… Llamando el Espíritu de Dios, discerniendo el problema que estaba en las personas, un espíritu malo, al Espíritu de Dios, blasfemando, llamándolo un espíritu malo al Espíritu de Dios. Ellos no tenían discernimiento espiritual para saber que era el Espíritu de Dios.
Él dijo: “Bueno, pueden discernir el aspecto del cielo. Si ustedes Me hubieran conocido, también hubieran conocido Mi día”. Ellos sabían que Él debía ser el Dios -profeta, pero no podían entenderlo. Sus ojos fueron nublados y atenuados, y simplemente no pudieron entenderlo. Dijo que tenían ojos, pero no podían ver; oídos y no podían oír. Y de esa misma manera es hoy entre los gentiles. Pero escuchen. Sacúdanse su entendimiento.
68 Después lo encontramos a Él, con una promesa cuando se fue. “Las obras que Yo hago, vosotros también las haréis; aun mayores que estas haréis, porque Yo voy al Padre”. Ahora, ¿cuántos creen que Dios es un Dios infinito?“ Claro que lo creen. Y luego si Dios decide hacer algo de una cierta manera, Él tiene que quedarse por siempre con eso, o Él cometió un error.
Yo puedo hacer cualquier cosa. Cometer un error. Soy finito. Pero Dios es infinito. Él no puede decir: “Me equivoqué. Lo intentaré de nuevo”. Lo que Dios hace la primera vez, es perfecto. Y si Él se declara a Si mismo como Mesías, y dice que ese era el Mesías… Y todos los que creyeron que era el Mesías porque les mostró la señal, están en gloria el día de hoy.
69 Miren, él no puede dejar que entren los gentiles al Reino sin primero haberse vindicado a Sí Mismo a ellos como Mesías al final de su edad, tal como Él lo hizo al final de la edad de aquellos. Él lo prometió: “Como fue en Sodoma”, lo cual ya repasamos durante la noche, será en la venida del Hijo del Hombre.
Aquí está, amigos, no porque nosotros estamos aquí. No quiero que piensen que estoy tratando de hacer alarde de… de la gente del Evangelio Completo. No, señor. Solo porque mis plumas son del color de ellos; no es eso. Hay espacio para todos nosotros. Jacob cavó el tercer… el tercer pozo y dijo: “Hay espacio para todos nosotros”. Metodistas, bautistas, presbiterianos, todo aquel que quiera, que venga.
Gente en la iglesia Bautista, la iglesia de donde soy, tienen el bautismo del Espíritu Santo, presbiterianos. La gente de mi papá era católica; muchos de ellos vinieron y recibieron el Espíritu Santo. Es para cualquiera: para todo aquel que quiera. Si ha nacido como águila, y mira hacia arriba y los ve volando en las bendiciones de Dios, entonces está listo para ello. Solo aférrese a ello. Sosténganse en ello. Es Dios.
70 Ahora, la hora ha llegado. La Columna de Fuego nos ha aparecido de nuevo. Uds. tienen la fotografía de ello. Esta en Washington D.C. bajo derechos de autor. [Copyright. Trad.] Por si yo muero, si nunca los vuelvo a ver, mi testimonio es verdadero. Los científicos lo saben. La Iglesia lo sabe. He estado alrededor del mundo; es sabido. Está lista para el juicio. Solo hay una manera en la que puede venir el juicio; y eso es cuando la misericordia ha sido rechazada. Cuando Ud. rechaza la misericordia, no queda nada más que el juicio. Nuestras naciones han rechazado la misericordia.
Billy Graham, por todo alrededor del mundo predicando el Evangelio. Jack Shuler, Oral Roberts, oh, y tantos de ellos… Señales y maravillas, ha habido predicadores. Ha habido dones de sanidades, proféticas y todo. Y ellos beben, y apuestan, y se ríen, y se burlan, y cometen adulterio, viven en pecado. Solo queda una cosa, la bomba de hidrógeno. Y está apuntada hacia acá. Recuerden, les digo eso en el Nombre del Señor. Así que es…
El juicio está sobre esta nación. Ha rechazado a Dios por última vez. No hay más esperanza. Habrá unos pocos dispersos que vendrán a recibir el Espíritu Santo. Pero el tiempo de juicio de América está a la mano. Marquen eso en su Libro y vean si acontece.
71 Muy bien. Ahora, podemos orar por las personas. Dios puede llamarlos. Ahora, la Biblia dice que Él es el mismo ayer, y hoy y por los siglos. ¿Es eso correcto? Si Él es el mismo, tiene que ser el mismo en principios, el mismo en poder. La única cosa que Su cuerpo está sentado a la diestra de Dios. Todos creemos eso.
Él está sentado a la diestra de Dios en el trono de Dios. Ese no es Su trono. Él regresa de nuevo para reinar en Su trono; en el trono de David; es en donde Él tomará Su trono. Él está sentado en el trono de Dios, esperando que su último enemigo sea puesto debajo de Sus pies. Él regresará un día, trayendo las preciosas almas con Él para tomar la inmortalidad, para vivir en un cuerpo glorificado, vivir por todo el milenio, y para siempre con Él.
72 Escuchen, estamos en el tiempo del fin. El juicio está a la mano. La misericordia es extendida esta noche. Esta es la última noche de la reunión. Uds. me invitaron de nuevo; espero que eso sea la voluntad de Dios. Es mi voluntad. Si es Su voluntad, estaré contento de hacerlo, regresar para ayudarles a todos Uds. ministros.
No me interesa a cual iglesia o denominación pertenezcan. La única cosa que yo… No estoy en contra de la denominación; estoy en contra del pecado que sucede en la denominación; y Uds. lo dejan en paz. No solo eso, estoy en contra del pecado en cada individuo, del pecado en la nación. Simplemente estoy en contra del pecado, porque la Palabra de Dios está en contra. Y yo debo pararme verdadero a esa Palabra. Eso es correcto. Si tengo que pararme solo, tengo que pararme por eso. Esa es mi honesta convicción; que la Palabra de Dios es verdadera, y todo lo demás es una mentira fuera de ella. Esa es la Palabra de Dios.
Dios hizo esta promesa. Él me apareció en un Ángel. Uds. han leído mi libro, y también ha sido vindicado por millones y millones y millones alrededor del mundo. Es la verdad.
73 Ahora, llamaremos la línea de oración, oraremos por los enfermos, y veremos lo que el Espíritu Santo dirá. Ahora, habrá algunos aquí que no tienen tarjeta de oración. ¿Cuántos están enfermos y no tienen tarjetas de oración, levanten sus manos? Muy bien.
Estas sillas de ruedas y cosas, recorreré mi mano por allí, si tienen una tarjeta, no la necesitarán. Esas… Ud. es… Me tardo un poco, pero solo… solo tolérenme unos minutos más. Miren, deben de vivir lo que deben de hacer. Si alguna vez regreso otra vez no será por cuatro o cinco noches, nos vamos a quedar por dos semanas. Miren, podremos enseñar y ver que… Si corren a ciegas y no entienden, y alguien les dice lo contrario en unos cuantos días, y les dicen: “No hay nada en eso”. Entonces retrocederán.
Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre camina por lugares secos. Él regresa con siete espíritus peores de lo que estaba, vean. Si no lo entienden, los hace peores.
74 Ahora, ¿cuántos lectores Bíblicos están aquí que saben que el Libro de los Hebreos reclama que “Jesucristo, ahora mismo, es un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras enfermedades”, es eso correcto? ¿Puede hacerlo? ¿Puede ser tocado? Digan: “Amén”. Él puede ser tocado. ¿Entonces es Él el mismo Jesús que caminó en la Tierra? Si Él es el mismo Jesús, y el Espíritu Santo está aquí en la Tierra para llevar a cabo Su obra, terminar Su obra, como Daniel lo mencionó. Hasta que Él venga… hará… si la Vida que estuvo en Jesús está en la iglesia, hará la misma cosa. Entonces si Él es el Sumo Sacerdote, que puede compadecerse de nuestras enfermedades Él tendrá que actuar de la misma manera que Él actuó cuando fue tocado cuando estuvo aquí en la Tierra. ¿Creen eso?
Ahora, pongan atención Uds. que… veo aquellos que levantaron sus manos, que no tenían una tarjeta de oración. Hubo una mujer en una ocasión, vamos a decir que no tenía una tarjeta de oración. Solo que no podía entrar, tenía un flujo de sangre. Y eso va para todos allá en la audiencia, por todas partes, que no tienen una tarjeta de oración. Ella creyó que Él era el Hijo de Dios. Aunque ellos lo llamaban un hombre demente. ¿Sabían que Él… Jesús dijo… Cristo fue declarado demente. Todos los apóstoles fueron declarados dementes? Ellos dijeron: “Estas fuera de sí”. ¿Qué significa la palabra fuera de sí? “Loco”.
Agripa le dijo a Pablo que predicaba este mismo Evangelio, dijo: “Estas loco”.
Él dijo: “Yo… En el camino que llaman locura, de esa manera sirvo al Dios de nuestros padres. El camino que llaman locura (¿Ven?), de esa manera sirvo a Dios”. Y estoy contento que puedo unir manos con Pablo en esta noche, yo también hago lo mismo.
75 Ahora, cuando Jesús… Esa mujer lo tocó… Ella se abrió paso por la multitud, tocó la parte exterior de su manto (porque también había un manto interior) pero el manto exterior, el borde de Su manto, porque ella decía en su corazón… Ninguna Escritura para respaldarlo… Ahora tenemos Escritura para respaldarlo, pero ella no tenía ninguna Escritura. Ella dijo: “Si tocaré el borde de Su manto, seré sana”. ¿Cuántos recuerdan la historia? Pues, seguro. Ella dijo: “Le creo al Hombre. Hay algo tocante a Él, que yo creo que es honesto y sincero. Ahora, yo creo que Él es el Mesías”.
Así que ella se metió lentamente entre la multitud y tocó Su manto; y se apretujo fuera de la multitud de nuevo. Y todos se estaban estrechando mano con Él y palpándole el hombro. Y Él se paró (le estoy hablando a Uds. sin tarjeta de oración), se detuvo, y miro alrededor, y dijo: “¿Quién me tocó?”.
Pues, fue algo tan grande, que aún Pedro lo reprendió. En otras palabras, pudo haberle dicho esto: “¿Qué quieres decir con eso de todas maneras? ¿Quién te tocó? Pues, todos te están tocando. ¿De qué hablas cuando dices: ¿Quién me tocó? ¿Cómo podríamos saberlo? Todos te están tocando”.
Él dijo: “Pero percibí que virtud salió de Mi”.
Esa es la clase de toque del que estamos hablando. No es escribiendo su nombre en el libro de la iglesia, muchos de ellos se están uniendo a las iglesias, muchos de ellos están levantado sus manos: “Yo creo, Señor”.
Pero Él quiere que alguien lo toqué, y que Él pueda sentirlo. Virtud, eso es fuerza. Solo piensen que una sola pequeña visión jaló fuerza de Él, el Hijo de Dios. Daniel vio una visión y fue perturbado en la cabeza por muchos días. La Biblia así lo dice. No puede hacerse más que una vez, si Jesús no hubiera dicho… Ahora, la versión King James dice: “Mayores que estas haréis…”Pero la traducción correcta es: “Más que estas haréis”, vean, “Más”. Porque, no se pudieran hacer mayores; Él resucitó a los muertos, y paró la naturaleza e hizo todo, vean. Así que no pueden ser mayores, pero pueden ser más de lo mismo, porque Él no tendría que estar en un solo lugar. Su Espíritu podría estar en todo el mundo, en toda la iglesia. Él podría hacer más.
Ahora, cuando la mujercita lo tocó, salió y se fue a sentar. Vamos a decir que se sentó, podría haberse parado. Pero cuando lo hizo, Jesús dijo: “¿Quién me tocó? ¿Quién me tocó?” Y Él miró alrededor, el Espíritu de Dios estaba sobre Él, Aquel que había sido tocado. Ella no lo tocó de tal manera que Él lo hubiera sentido, ella tocó el Espíritu de Dios que estaba en Él. Y Él se volteó y miro a través de la audiencia, hasta que la encontró. Le dijo que su fe la había salvado del flujo de sangre, ¿Es eso correcto?
Bueno, entonces, si Jesús todavía es un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras enfermedades, ¿actuaría Él de la misma manera si es el mismo ayer, y hoy y por los siglos? Simplemente es la Escritura.
Ahora si no tienen tarjetas de oración, no se desanimen. Quédense quietos, luego volteen hacia acá. Ahora no traten de tocarme a mí, yo soy su hermano, y no hay nada en mí. Soy el menor de todos. Soy uno nacido fuera de temporada.
Uds. gente pentecostales predicaron que esto vendría. Uds. viejos pentecostales lo hicieron. Uds. esperaron que viniera y Uds. hombres pavimentaron el camino. Pero porque vengo de… de la Bautista es difícil para Uds. recibirlo. Y Uds. piensan que debe de venir de su iglesia pentecostal. Pero Dios hace lo que Él quiere hacer, no es negocio de nadie más. Eso es correcto. Solamente Él quiere que sepan que su organización pentecostal no es la única en el montón, eso es correcto. Él hace lo que quiere hacer. Él es Dios. Yo los amo a Uds. pentecostales, son Uds. los que apoyan. Son Uds. los que me ayudan. Son Uds. que me patrocinan. ¿Son Uds. los que…?… a mí. Les amo. No los lastimaría por nada; pero cuando los veo hacer algo errado, estoy obligado por amor a decirles, están errados. ¿Cuándo tienen que…? … y trazando líneas, y no teniendo compañerismo unos con otros. Si un hermano esta errado nunca lo ganaran para Cristo enterrándolo más. Levántenlo.
Cuando una pequeña águila es arrojada, la madre no… porque se puso patas arriba, ella desciende y lo levanta y lo trae de nuevo. Si Ud. es un águila, hará la misma cosa a… por un hijo caído de Dios, aún si está errado. Si se salió del cuidado, y se salió de la Escritura, y quedo patas arriba; vaya a él. Eso es lo que debe de hacerse. Entonces Dios… todos los hombres conocerán que son Mis discípulos, cuando tengan amor uno por el otro. El mundo tiene tanta sed de eso, de un amigo. Y Dios es amor y hasta que podamos recibir amor fraternal, nunca llegaremos muy lejos con Dios. Necesitamos un avivamiento de amor entre los hijos de Dios.
Ahora, miren, y no… Solo pongan a un lado cualquier pequeña duda, prejuicio en esta noche. Miren directamente al Cielo y digan: “Señor Dios, ese hombre es un hombre. Sé que sólo es… sólo es un hombre pequeño y calvo parado allí. Pero hay una cosa, él ha predicado la Biblia. Me dijo de una promesa, y retó mi fe a eso. Ahora Tu conoces mi condición, mientras estoy acostado aquí, o sentado aquí, o parado aquí. Me estoy muriendo. Necesito Tu ayuda. Confirma esto para mí Señor. Permíteme tocar Tu manto y manda Tu Espíritu de regreso a mí, y actúa de la misma forma que lo hiciste, cuando la mujer tocó Tu manto. Ahora, no puedo alcanzarte con mi mano y tocarte, pero puedo tomar mi fe y tocarte”. Él nunca sintió su mano, sintió su fe. El mismo Sumo Sacerdote sentirá tu fe, ¿Lo cree?
El Señor les bendiga. Ahora, sean muy reverentes, quédense quietos, no se estén moviendo, y llamaremos… ¿En dónde está el muchacho? ¿En dónde… cuántas tarjetas de oración se repartieron? C, del uno al cien; para formar a la gente.
Ahora, si alguien se pregunta por qué repartimos tarjetas de oración; ¿cuántos hay aquí que no tienen una tarjeta de oración, o que tiene una tarjeta de oración, y que está enferma, en cualquier parte en el edificio, levanten su mano, y quieren que Dios los sane? Levanten muy en alto su mano, todos Uds. Dos a tres… dos mil o más, ahora, ¿Quién va a ser el primero? Vean, entonces uno tiene que repartir tarjetas de oración. Algunas veces no damos inicio en la primera, empezamos a partir de los cincuenta, o veintes, o treintas, o donde sea; pero normalmente tratamos de orar por todos los que tienen tarjetas de oración. ¿Y cuántos saben que hay más de los que están allá que son sanados que no tienen tarjetas de oración, que de los que hay en la línea con tarjetas de oración, de los que han estado antes en mis reuniones? Pues son cincuenta a uno, es su fe. Muy bien, uno, dos, tres, cuatro… [Espacio en blanco en la cinta. Trad.]… mientras estamos formando la línea de oración.
76 Igual como los leprosos en la puerta, ellos dijeron: “¿Por qué nos quedamos aquí esperando la muerte? Pues,” dijeron: “Si vamos a la ciudad…” ¿Cuántos conocen la historia? Samaria había sido sitiada por los Sirios. Y tenían tanta hambre, hambrientos, hasta que se comían las cortezas de los árboles, el pasto del suelo, y hervían el hijo de uno del otro para comer. ¿Se acuerdan de eso? Y estos leprosos no podían entrar a la ciudad, eran leprosos. Ellos pensaban que era contagioso, así que se quedaban en la puerta. Y dijeron: “¿Por qué nos quedamos esperando la muerte?”. Ahora, presten atención: “Si entramos a la ciudad, no podemos conseguir nada para comer, ellos también se están muriendo. Si nos quedamos aquí, moriremos. Y si vamos con los Sirios, si nos matan, ¿Qué pasa entonces? De todas maneras nos vamos a morir sentados aquí, y si ellos nos salvan, pues, viviremos”. ¿Cuántos se acuerdan de la historia? Todos Uds. claro que sí.
Ahora, tenían que arriesgarse, Uds. saben de qué se trató la historia, de esa fe. Ellos comenzaron a ir con los Sirios, y Dios había mandado un gran ruido que vino al desierto y ellos huyeron, y dejaron sus tiendas, y dejaron su comida. Encontraron mucho que comer, y no solamente les salvo la vida, pero salvaron la vida de la ciudad, a la gente. ¿Cuántos saben eso? Ahora miren el riesgo que tuvieron que tomar. Uds. no tienen que tomar ese riesgo.
Pero si se quedan sentados en donde están… Su enfermedad, si su doctor ya no sabe qué hacer, Uds. morirán, y eso es todo. No pierden nada al confiar en Dios. Y no se les está pidiendo que vayan al campo del enemigo pero están siendo invitados a la casa de Dios, Quién los está esperando. No hay nada que perder.
Muy bien, del veinte al cincuenta ahora. Que se pongan de pie y pónganlos en la fila para que…
Y solamente hay una manera en que pueden perder, eso es quedándose quietos y no actuando en ello. ¿Cuántos saben que esa es la verdad, digan: “Amén”? ¿Hay alguna cosa que Dios no pueda hacer? Sí, hay una sola cosa que Dios no puede hacer, ¿sabían Uds. eso? Él no puede fallar. Esa es la única cosa que Él no puede hacer. Él no puede fallar, Él tiene que ganar en cada ocasión, porque Él es Dios. “Los cielos y la tierra pasarán, pero Mi Palabra no fallará”. ¿Es eso correcto? Así que crean.
Y a Uds. que ya tienen las tarjetas de oración, fíjense, los están formando. Y a Uds. ahora que no tienen tarjetas de oración quiero que volteen para acá, denme toda su atención.
Ahora, ¿cuántos se dan cuenta, en esta semana de reuniones, a través de la Escritura y a través de lo que han leído que Dios ha prometido hacer esto en los últimos días? Oh sí, Él lo prometió, y será en el último día.
Ahora, pueden ver, creo que la ciencia… Un notable científico vino el otro día, no el otro día, ha pasado ya un tiempo. ¿Alguna vez han escuchado del detector de mentiras, que le ponen a los criminales? Éste hombre era un crítico y un incrédulo. Estaba en Chicago, Illinois en la iglesia del Hermano Mattson Boze. Él era un científico, y me conoció, vino a la casa un poco después. Él estaba maravillado de esa Luz. ¿Cuántos tienen la foto y la han visto alguna vez? Levanten su mano.
Ahora en lo que a mí se refiere, esa es la misma Luz que estuvo con los hijos de Israel. ¿Cuántos saben que Jesucristo es esa Luz? Cuanto Jesús estuvo en la Tierra, Él dijo: “Salí de Dios, y vuelvo a Dios”. Y cualquier estudiante de la Biblia sabe que el Ángel del Pacto fue la Luz que guió a Moisés, o Moisés la siguió por el desierto, ¿Es eso correcto? Miren, cuando Él estuvo en la Tierra dijo: “Antes que Abraham fuese, Yo Soy. Yo Soy el Pan de Vida que descendió del Cielo de Dios. Yo Soy la Roca que estuvo en el desierto”.
Ellos dijeron: “Eres un hombre que no tiene más de cincuenta años, y ¿dices que has visto a Abraham?” Ahora sabemos que estás fuera de sí, (loco) y que tienes demonio.
Él dijo: “Antes que Abraham fuese, Yo Soy”. ¿Es eso correcto?
Cuando Él estuvo en la Tierra, miren lo que hizo cuando Él estuvo en un cuerpo de carne, la Palabra dice que Él lo hizo. Él dijo: “Un poquito más y el mundo no me verá más”. Porque Él se estaba yendo. “Pero vosotros me veréis (sí, esa es la iglesia), vosotros me veréis, porque Yo (Yo es un pronombre personal), Yo estaré con vosotros, aún en vosotros hasta el fin del mundo. Las obras que Yo hago, vosotros también las haréis”.
Ahora, después que Él resucita… resucitó, ascendió al Cielo al Padre, regreso a la Tierra, con Sus discípulos por cuarenta días y noches, y fue llevado de nuevo. Él se encontró con Pablo algunos meses después de eso en el camino a Damasco, y fue derribado. Y cuando Pablo volteó para arriba, ¿qué estaba allí? Una Columna de Fuego. ¿Es eso correcto? Y una Voz salió de ella, diciendo: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?
Él dijo: “¿Quién eres Señor, al cual estoy persiguiendo?
Él dijo: “Soy Jesús”. El mismo Dios que estuvo en el desierto con los hijos de Israel, que habitó en un cuerpo que Él mismo se había creado, un tabernáculo de carne, y a través de ese cuerpo santificado, dio esa Sangre, la cual no fue traída por deseo sexual, y al dar esa Vida, esa Sangre vertida en el Calvario santifica nuestra vida y el mismo Espíritu Santo viviría en la Iglesia para continuar la obra de Cristo: Perfecto.
77 Ahora, los últimos días han llegado. Aquí esta Él, ha sido fotografiado. Cuando George J. Lacy, el jefe del FBI de huellas digitales y documentos, se paró frente a la gente en Houston en el laboratorio Shell, y dijo: “Yo mismo he sido un crítico. He sido un crítico del Sr. Branham. Yo dije que era psicología”. Él dijo: “Pero la psicología… El ojo mecánico de la cámara no capta psicología. La Columna de Fuego estaba suspendida allí; golpeó el lente”. Ese es el jefe del FBI de huellas digitales y documentos. Esta colgado en Washington, con derechos de autor [copyright Trad.] el único ser sobrenatural que alguna vez haya sido fotografiado. Ahora, tenemos la fotografía de ello, ¿no es así? Tienen el derecho de preguntar en el Estudio Douglas y demás que la tomaron. George J. Lacy. Búsquenlo en mi libro; allí está su nombre, lugar, y todo. Pregúntenle. Lo verán. Desciende. Hace la misma cosa. Se mueve y se prueba a sí mismo.
Ahora, si es el mismo Cristo, obrando a través de un pecador salvo por gracia, obrará a través de Ud., un pecador salvo por gracia; y dará el mismo testimonio que dio cuando estuvo en el inadulterado Hijo de Dios, porque “Las obras que yo hago, vosotros también las haréis”. ¿Es eso correcto? Esa es la Escritura, amigo. No hará ni una cosa al menos que la Escritura diga que fue así.
78 Ahora, sean reverentes. Uds. gente (¿Todos los cincuenta se formaron?) Muy bien, señor.
Ahora, tengo un grupo aquí para orar. Y yo… estoy confiando en Dios, que Él hará algo por estas personas, porque yo…. sé que están en necesidad. Ahora, los que no tienen tarjetas de oración, que están enfermos, quiero que levanten sus manos; casi por todo el lugar. Ahora, vean para este lado, comiencen a orar como la mujer junto al pozo. Ahora, la primera cosa es que no podemos quedarnos con cada uno para el discernimiento, nos damos cuenta de eso.
79 Estos… ¿Son Uds. por los que se va a orar? Uds… Ud…. Ud… Ud… está aquí, es el paciente, tiene tarjeta de oración. Tiene una tarjeta de oración, pase para acá. Muy bien, no lo conozco. Dios sí lo conoce. Somos desconocidos uno para el otro, en lo que a eso concierne. Si eso es correcto, permita que la audiencia lo sepa, levantando sus manos juntas. Aquí está un hombre, él y yo, nunca nos habíamos conocido. Él es más joven que yo.
No lo conozco, nunca lo he visto en mi vida. Él es un hombre. Aquí estamos conociéndonos por primera vez. Si esto no es igual como en los tiempos de la Biblia, cuando Pedro vino al Señor Jesús. O cuando Felipe, fue encontrado por Natanael….
Ahora, si el Espíritu Santo… Si Jesucristo está aquí, y lo que sea que esté en su corazón… como la mujer junto al pozo, y así sucesivamente… lo que sea que esté en su corazón, yo no lo sé. Pero si Dios lo revela, y me dice algo que… que Ud. sabe que yo no sé nada al respecto, ¿creerá que fue el Señor Jesús permitiéndolo? ¿Lo hará?
¿Cuántos en la audiencia lo creerán? Ahora, aquí va el reto. Si les he dicho la verdad… Si he dicho la verdad referente a Jesucristo, Él está obligado a respaldar esa Palabra. Sí, señor. Y si no, Él no hará nada. Cristo no se involucrará en un error. Uds. saben eso. Él no bendecirá un error. Pero Él… Él está obligado a respaldar la Verdad. Yo digo que Él no está muerto, Él está vivo. Y Él está vivo aquí mismo en esta noche. ¿Ven? Ahora, yo soy un hombre. Tengo que pararme frente a Él así como Uds. tienen que hacerlo.
80 Ahora, si yo… si yo viniera aquí arriba y pusiera mis manos sobre Uds. diciendo: “¡Aleluya! Gloria a Dios. Ud. se pondrá bien. Gloria a Dios”. Eso es correcto. ¿Ven? La Biblia dice: “La oración de fe salvará al enfermo”, y yo pudiera tener fe para creer eso. Ud. tiene el derecho de creer eso. Pero qué si ahora el Espíritu Santo viene y va al pasado y le dice algo que Ud. sabe que yo no sé nada al respecto. Ud. sabrá si eso es correcto o no. Entonces si Él sabe en donde ha estado, Él ciertamente sabrá lo que es. ¿Es eso correcto?
Ahora, sean reverentes. Quiero que adoren al Señor. Pero cuando… Si por lo menos tengo uno, de vez en cuando… Los que sean en unos minutos entonces, para poder ir con los de la audiencia. ¿Pero cuántos prometen, por la gracia de Dios, que creerán si Dios obra? Solamente este hombre y yo, conmigo y mis… nuestras manos levantadas, que nunca nos hemos conocido antes en la vida, solamente aquí. Ahora, que el Señor lo conceda.
81 Ahora, solamente quiero que me responda. Ahora, Ud. esta consiente que algo está sucediendo, un sentir muy sagrado. ¿Es eso correcto, levante su mano?
Ahora, a la audiencia, no sé si lo pueden ver o no. El hombre… Entre él y yo está esa Luz que Uds. tienen en la fotografía, parada allí ahora mismo.
Veo al hombre desvaneciéndose frente a mí. Y está aquí por un niño. Eso es correcto. Alguien más. Es un niño; es un bebé de aproximadamente tres meses, solamente un pequeñito. Y Ud…. El bebé tiene problema en el corazón. Eso es verdad. Ud. no es de aquí. Ud. es de Indiana, Anderson, Indiana. Vaya a casa, y encuentre a su bebé bien en el Nombre del Señor Jesús. ¿Lo cree….? Solamente tenga fe. No dude. Crea. Crea a Dios.
Ahora, ¿todos Uds. creen? Muy bien.
82 Ahora, si no le digo ni una palabra de discernimiento, Uds. creerá, ¿verdad que sí? Entonces continúe, y su artritis no la molestará más.
Hermano Kidd, lo conozco a Ud. Por lo tanto no trataré de discernir. Voy a orar por Ud. Querido Dios, sé que este querido hermano anciano predicador estaba predicando antes de que yo naciera. Oro por él. Él ha sido precioso para mí. Vi como Tú lo trajiste, en la conversación por teléfono cuando oramos por él, acostado en el hospital con un ataque de corazón, Tú lo sanaste. Aquí está, entrando ya a los ochenta años de edad. Oro para que Tú lo bendigas. Y a esta pequeña y adorada esposa suya también, que ha trabajado en minas de carbón con sus propias manos, para enviar a su esposo a misiones del Evangelio a predicar la Palabra. Los amamos. Una parejita muy dulce, que no conozco otra. Yo oro, Padre, que prolongues sus días. Y al hablar con ellos, y ella llorando y diciendo: “Hermano Branham, estoy muy vieja, y no sé qué hacer. Veo que la necesidad es muy grande”. Ayúdala, Señor. Bendícelos. Y que las bendiciones de Dios reposen sobre ellos. Esta condición que está creciendo en sus ojos, yo oro, Dios, que sea sanada. Yo oro, Dios, que Tu sanes a nuestra hermana, ese… esa condición estomacal en su cuerpo sea quitado de ella. Todos los padecimientos, que los puedan dejar a través de Jesucristo. Amén. Bendiciones, Hermano Kidd. Dios le bendiga, Hermana Kidd. No, no. Es…
¿Qué es, Hermana Kidd? Fue sanada estando parada aquí en la plataforma. Le extendí la mano y le dije que se había ido; el cáncer se había quitado. Así que, gloria a Dios. Vean, así es como se supone que debe… como lo hizo.
83 ¿Cree Ud. que el Señor puede sanarlo? Ha estado muy nervioso, ¿verdad que sí? Tiene su estómago todo descompuesto. Eso es correcto. ¿Ven? ¿Pero quiere comer? Siga adelante y coma. Créalo con todo su corazón Vaya y coma; Jesús lo sana.
Ahora, ¿lo cree con todo su corazón? Si Jesús me dice cuál es su problema, ¿lo creerá con todo su corazón? Muy bien. La condición en su espalda lo ha dejado. Así que puede seguir su camino y ser sanado.
¿Lo cree con todo su corazón? ¿Todo? Muy bien, el problema del corazón, se va de Ud. Puede seguir su camino y regocijarse y ser feliz.
¿Lo cree? También tiene problema en la espalda. Así que siga su camino y sea feliz; diga: “Gracias, Señor Jesús”.
Ud. tiene un problema. Es el hombre, el que se está levantando… Pero aparte de eso, de estar nervioso, problema en el corazón. Así que sólo siga su camino y regocijándose. Jesucristo le sana.
84 Si no le digo ni una palabra a Ud., si solamente oro, ¿cree que Dios lo sanará? ¿Puede venir? Pongo mis manos por la unción del Espíritu Santo y la comisión de Jesucristo sobre este hombre. Que pueda ser sanado para el Reino de Dios. [Espacio en blanco en la cinta. Trad.]
Amén. Dios le bendiga. ¿Lo cree hermana con todo su corazón? Hermano, ¿no tiene tarjeta de oración…? La señora sentada aquí atrás, orando por… por un hijo que tiene una condición nerviosa, opresión nerviosa. Usted misma está nerviosa. Y está allí sentada orando por eso. Si eso es correcto, ¿levantaría su mano? Muy bien, vaya a casa; tiene lo que deseó. ¿Ven?
¿Qué tocó ella? Ella nunca me tocó a mí; ella tocó al Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras enfermedades.
Venga, en el Nombre del Señor Jesús, que pueda ser sanado. Concédelo.
Si no le digo ni una palabra a Ud., ¿cree que sanará de todas maneras? Pero su problema femenino la ha dejado, puede continuar su camino. ¿Lo cree? ¿Cuántos allá lo creen con todo su corazón? Si pueden creer pueden recibir aquello que pidieron.
¿Cree que Dios la conoce, señora? Si Dios me dijera algo de Ud., que Ud. sabe que yo no sé; no la… Supongo que Ud. no me conoce más que por mi nombre, ¿es correcto? Si el Señor Jesús me revelará Su presencia… Ud. cree que está en Su presencia, ¿es eso lo que siente? Ud. es una persona muy buena, porque tiene un buen sentir en su espíritu, vea. Tiene una condición en el riñón. Tiene una condición nerviosa que la está molestando, ¿es eso correcto, verdad que sí? Ud. no es de aquí. Usted es de Lebanon Ohio. Y eso es correcto. Usted me cree como Su profeta ahora con todo su corazón. ¿Cree que Dios sabe quién es Ud.? Si Él supo quien era Pedro, Él sabrá quién es Ud. ¿Es eso correcto? Muy bien, Sra. Alexander, puede irse a casa y ser sanada. Jesucristo la sana.
Tenga fe. No dude. Créalo con todo…
85 Quieren alabar a Dios. Ahora, levanten sus manos y adoren a Dios si sienten que les gustaría darle gracias a Él. Señor, te damos gracias por Tu bondad. Que la gente realmente pueda entender, Señor, que es… Estas presente aquí para hacer simplemente las cosas que prometiste qué harías. Que así sea, Señor. Oramos en el Nombre de Jesús. Amén.
Ahora venga, hermana. Crea. Señor Jesús, oro que Tú puedas sanarla y restablecerla. Amén. Dios le bendiga, hermana.
Venga ahora, si no digo nada, ¿creerá que el Espíritu Santo está aquí? ¿Cree que yo le creo a Él? Jesús dijo: “Estas señales seguirán a los que creen, sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán”. Las visiones me debilitan, tengo que estar al pendiente o salir otra vez de ellas un momentito. Dios le bendiga, vaya y sea ahora sanado.
Venga hermano, ¿cree Ud.? En el Nombre de Jesucristo, que sea sanado. Amén.
Venga hermano, en el Nombre de Jesucristo, que sea sanado. Amén.
Venga hermano, usted ha estado sentado allí conmocionado en victoria, así que vaya y sea sanado en el Nombre de Jesucristo.
Venga mi hermano, en el Nombre de Jesucristo, vaya y sea sanado. Amén.
¿Le cree a Él, hermana? En el Nombre de Jesucristo, vaya y sea sanada. En el Nombre de Jesucristo, vaya y sea sanado.
Un momento, la dama, sentada en la parte de atrás, allá muy atrás, mirándome, orando, tiene problemas en la cabeza, dolores de cabeza. Vaya, Jesucristo la sana ahora. Puede irse y ser sanada. Dios le bendiga. Debería de conocerlo, su rostro me resulta familiar. En este momento no puedo reconocer quién es. Pero lo conozco de alguna forma. Pero no sé nada de Ud. Pero está parado aquí porque tiene un deseo, que le sea quitado un crecimiento, una verruga en el talón, en el pie. Vaya, créalo. Lo recibirá en el Nombre del Señor Jesús.
¿Lo creen? Tengan fe ahora. No duden, solo crean.
Qué tal. ¿Cree que las cosas que ha visto vienen de Dios?
Ahora, algo está pasando allá afuera. Están creyendo. Eso es… es bueno. Debería de concluirlo.
Soy un desconocido para Ud. Ud. es un desconocido para mí. Pero Dios nos conoce a ambos. Si Él me revela cuál es su problema…
86 Esta es la escena, igual como fue cuando Jesús fue una vez y se sentó en el pozo. Y una mujer samaritana salió. Y Él caminó hacia ella, y le dijo lo que estaba en su corazón. Ella le creyó, y dijo que esa era la señal del Mesías. Eso es correcto, un hombre y una mujer que se encontraban por primera vez. Aquí estamos un hombre y una mujer otra vez encontrándonos, por primera vez. Levanto mis manos, que nunca he visto a la mujer hasta donde yo sé, ella dice que nunca me ha visto. Pero Él es Dios y Él sabe. Ahora, lo que hago es solamente rendirme al Espíritu Santo, y no tratar de usar mis propias palabras. Solamente me estoy rindiendo al Espíritu Santo, y Él me dice. Juzguen Uds. mismos. Está extremadamente nerviosa. Es por eso que quiere que se ore. Tiene un ser amado por el que quiere que se ore, está en el hospital. Es su esposo. Yace sobre su espalda paralizado. Eso es correcto. Son de Dayton… Eso es correcto. Ud. es Opal Williams. Regresé a casa y reciba aquello que ha pedido. Tome eso y póngaselo en el Nombre del Señor Jesucristo.
¿Lo cree? Tenga fe en Dios. Levante sus manos y diga: “Gracias, Señor Jesús”. Solamente adórenle.
Venga, mi hermano, en el Nombre de Jesucristo, sea sanado.
En el Nombre de Jesucristo, que mi hermana sea sanada, Señor.
Venga querido hermano, en el Nombre del Señor Jesús, que pueda ser sanado. Bendiciones, hermano.
Venga con el niño pequeño, ¿también quiere oración, o solo la dama? Señor, oro que Tú los sanes y que se restablezcan, que se recuperen completamente en el Nombre de Jesús. Amén. No duden, y vayan creyendo. Ahora estén conscientes de la presencia de Dios.
En el Nombre del Señor Jesús, sean sanos. Concédelo Señor.
87 Oh, Señor, mientras está joven mujer viene en el Nombre de Jesucristo, que pueda ser sanada, mientras pasa bajo la sombra de la cruz. Tenga fe.
¿Cree que puede irse ahora a comer? Su ulcera se ha ido, vaya y coma su cena. Amén. La… turno de la gente de color, son tan sencillos para creer. Son unos grandes creyentes, y han tenido un tiempo difícil. Mire, aquí viene otra mujer de color. ¿Somos desconocidos uno del otro? No la conozco. Ud. no me conoce. Ahora, aquí está un cuadro hermoso. En los días de nuestro Señor, en San Juan el capítulo 4… Si la Biblia aún vive, dejen que Dios pruebe que vive. Soy un anglosajón. Ud. es una etíope por naturaleza, por nacimiento, de color por raza.
Jesús era judío; ella era samaritana. Y ella dijo: “Tenemos segregación. No es costumbre que ustedes judíos le hablen cualquier cosa a los samaritanos”. Pero Jesús le hizo saber rápidamente que Dios era Dios de todas las naciones. El país en el que vivimos con diferentes colores, no tiene nada que ver con nuestra alma. Podemos darnos transfusiones de sangre uno al otro, y demás. Todos somos criaturas de Dios. Fuimos criados en diferentes partes del país, y algunos somos amarillos, algunos son cafés, otros son blancos, algunos negros. Eso no tiene nada que ver con el asunto. Todos somos del mismo árbol, Adán, criaturas de Dios.
88 Ahora, está sería una escena perfecta de la Biblia. La primera vez que nos encontramos. Si Dios me revelará… En su corazón, Ud. sea el juez solemne. Si Dios revela el por qué está aquí, o algo que Ud. sabe que yo no sé nada al respecto, lo creerá solemnemente, y hará como la mujer, ir a decirle a su gente, “Verdaderamente, el Espíritu Santo está aquí haciendo la obra del Señor Jesucristo, puesto que lo he visto a Él obrando entre Su pueblo”, así como la mujer fue y dijo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho las cosas que he hecho, ¿no es esté el mismo Mesías?”. Vean, esa fue la señal del Mesías ¿Estaría dispuesta a hacer lo mismo?
¿Podrán todas las personas de color que están aquí, o todas harán lo mismo, creerle a Él con todo su corazón? Ahora, junto a mi Biblia, nunca he visto a la mujer en mi vida. No sé ni una sola cosa de ella. Ahora, me supongo que está es la primera vez que caminamos cara a cara en nuestra vida. Si eso es correcto, ¿solamente para que la gente lo vea?
Ahora, si Dios todavía es Dios y Jesucristo es el mismo ayer, y hoy y por los siglos, entonces Él guarda Su Palabra. Si no es así, entonces Él no es Dios; no ha resucitado de entre los muertos. Pero si ha resucitado de entre los muertos, entonces lo ha hecho por cada uno de Uds. Aquí está un cuadro perfecto de la Biblia otra vez. Que Dios lo conceda, y yo sin saber.
89 Ahora, no tengo que mirar. Eso no tiene nada que ver con el asunto. Pero Jesús platicó un momento con la mujer. Ahora, si Dios me dice cuál es su problema, entonces creerá. Porque Ud. sabe que yo no sé. Ud. está nerviosa; es su principal problema, lo cual ha provocado que tenga problema estomacal. Eso es correcto. Eso es exactamente correcto. Ahora, ¿lo cree?
Ud. dirá: “Hermano Branham, tal vez Ud. adivino eso”. Veamos que más tiene Él que decir.
Sí, hay otra cosa mal con Ud. Es un nódulo en su pierna izquierda.
¿Creen Uds.? ¿Piensan que estoy adivinando? Ella es una buena persona, con un buen espíritu. El Ángel del Señor está parado entre ella y yo. En el día del Juicio, lo sabrán. Él Ángel que Uds. miran en la fotografía está a dos pies [60.96 cm. Trad.] de donde estoy parado ahora mismo.
Vea esto hermana, de nuevo. Ud. tiene un amigo por el que quiere que se ore, paralizado. ¿Lo cree ahora? Vaya a recibir lo que ha pedido, hermana. Créalo con todo su corazón.
90 ¿Creen todos Uds. con todo su corazón?
Dios le bendiga hermana. Mientras Ud. está parada aquí, cree que esa artritis la dejará…?
Muy bien, venga. El niño pequeño, ¿cree con todo su corazón, señor? Señor, mientras impongo las manos, oro que en el Nombre de Cristo que le concedas su sanidad. Amén. No lo dude hermano, solo créalo ahora. Venga ahora.
Sigo sintiendo que alguien está pensando que estoy leyendo la mente de alguien. Hermano, si no sabe otra cosa mejor que eso, Dios tenga misericordia de Ud. Aquí, en este… Aquí, ponga su mano en la mía, señor. Si Dios me revela viendo para este otro lado, no leyendo su mente… Ud. quite su mano si le digo la verdad. Y después podrá irse a casa y no tendrá más esa asma, dejará de toser. Si eso es correcto, levante su mano. Vaya, hermano. Dios le bendiga. Venga hermana, querida. Señor, oro que Tú la sanes y la restablezcas en el Nombre de Jesús.
Un momento, hay una mujer de color que continúa apareciendo frente a mí.
Una mujer, desde que se oró por esa mujer de color, ha estado apareciendo aquí. El jalón viene de este… Sí, sentada justo allí con diabetes, ¿cree que el Señor Jesús la sanará? Levántese… Ud. estaba orando, ¿no es así, señora? Si eso es correcto, levante su mano para que puedan verla. Muy bien. Vaya a casa y sea sanada. Jesucristo la sana. Sí, señor.
91 ¿Ven el poder del Espíritu Santo después de la sanidad de la pequeña niña? ¿Saliendo de alrededor de allá y uniéndose? Hermano, cuando nos juntamos unánimes en un solo lugar, algo sucede. Tiene que suceder, vea, si dejan de dudar, y solamente dejan al Espíritu Santo actuar a su manera.
Venga hermana, en el Nombre de Jesús, sea sana hermana. Pongo mis manos sobre Ud. con la unción del Espíritu Santo. Sea sanada en el Nombre de Jesús.
Venga, mi hermano, en el Nombre de Jesucristo, sea sanado hermano.
Venga hermana, solo vaya regocijándose, alabando a Dios, en el Nombre de Jesús sea sanada.
Venga. En el Nombre de Jesús, sea sanada, hermana.
Venga hermana, y creo, si tan solo cree en Él ahora, en el Nombre de Jesucristo sea sanada. Amén.
En el Nombre de Jesucristo, sea sanado.
Venga, venga hermano, traiga a su pequeño. ¿Lo cree ahora? En el Nombre de Jesucristo, sea sanado.
Venga hermana… Nombre de Jesucristo sea sanada. Oh, cómo puede soportar esa presión. El Espíritu Santo solo abriéndose paso, pareciera. Es solo… Pareciera como si la audiencia se estuviera poniendo neblinosa.
El hombre sentado allí buscando el bautismo del Espíritu Santo, sentado en la parte de atrás. Créalo con todo su corazón, señor, y lo recibirá.
Venga, hermana. En el nombre de Jesucristo, sea sanada.
En el Nombre de Jesucristo, que este aparato ortopédico sea quitado del bebé, y que pueda caminar, en el Nombre de Jesús. No dude….?
En el Nombre de Jesucristo, sea sanado.
Venga hermana, en el Nombre de Jesucristo, sea sanada.
En el Nombre de Jesucristo, sea sanado.
En el Nombre de Jesucristo, sea sanado…?
La dama allá con problemas en la espalda Jesucristo la sana. Salga ahora. No dude.
Venga. En el Nombre de Jesucristo, sea sanado. ¿Lo cree? Si Dios me dice su problema, ¿lo creerá?
El hombre en el catre, ¿está creyendo, señor? En la camilla de la ambulancia, Ud. apareció ahorita enfrente de este hombre. Ud. es un ministro. Tiene asma. Reverendo Dalton, puede irse a casa, sea sanado. Jesucristo lo sana.
¿Cree que Dios le sanará? ¿Qué le quitará ese cáncer de muerte de Ud.? ¿Lo acepta con todo su corazón? Si es así… Ud. morirá acostado allí. Solamente vivirá si confía en Dios. Si lo cree, y cree que Él le sanará, tome lo que tiene allí, y vaya a casa, y sea sanado en el Nombre de Jesucristo.
92 ¿Cuántos aquí creen que Jesucristo está aquí? ¿Cuántos creyentes hay aquí, levanten sus manos?
El joven acostado allí en la camilla, ¿lo cree?
¿Cuántos lo creen? ¿Cuántos quieren creer? Jesús dijo: “Estas señales seguirán a los que creen: si ponen las manos sobre los enfermos, ellos sanarán”. ¿Creen eso? Entonces pongan las manos el uno sobre el otro. Pongan las manos el uno sobre el otro. Solamente levántense, todos. Pongan sus manos el uno sobre el otro. Aquí está. Eso es. Ahora, ore por la persona que tiene puestas sus manos.
Ahora, Jesús, en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, yo condeno al diablo. Sal, Satán. Estas derrotado. Deja ir a esta gente en el Nombre de Jesucristo.
Mensaje extraido de Messagehub
