OBRAS DEL MENSAJE


Estad Ciertos De Dios
Cleveland, Tennessee, E.U.A.
59-0708E
1 Gracias, Hermano Littlefield. Y buenas tardes a todos ustedes, a ambas audiencias visibles e invisibles.
Nosotros hemos considerado esto un gran privilegio el tener estos tres días de servicio en su bella ciudad. Y yo digo, si hubiera algún lugar en el país en donde me gustaría vivir, seria aquí en Cleveland, porque es un gran centro religioso.
Esta mañana, tuve el privilegio de dedicar una nueva iglesia en Cleveland. Y la congregación dedico sus vidas nuevamente al servicio del Señor. Tuvimos un tiempo glorioso esta mañana.
Yo quiero agradecer al Hermano Littlefield, al Hermano Hall, y a todos los pastores que están aquí en el auditorio esta noche, y aquellos que tienen…Algunos de ellos han suspendido el servicio en sus iglesias para estar en el servicio. Se los agradezco muy amablemente, hermanos, por su fina cooperación y su consideración por el Evangelio y el avivamiento en nuestro tiempo.
2 También quiero agradecer a la estación de radio, que está transmitiendo este servicio. Y como dije anoche, estábamos en camino hacia acá esta noche, y mi esposa y yo estábamos escuchando otra vez el programa como solemos hacerlo. Ciertamente me gustaría estar cerca de donde se encuentra ésta estación de radio. Así que yo creo en la influencia que la música pone sobre los niños, le convendría a cualquier Cristiano a través de la radio a los cuales alcanza ésta esta estación, el mantener sus radios sintonizados a un estación tal como ésta en esta noche, porqué trae la clase de influencia correcta a través de la música y a través de la predicación de la Palabra a nuestros niños. Los pone en un mejor ambiente.
También, quiero agradecer a la fuerza policiaca por su fina cooperación. La tarde pasada, me encontré a un joven policía haya que estrecho mi mano, que una vez fue Cristiano. Y él dijo que se había alejado de Dios; había estado a mi Tabernáculo en Jeffersonville- Ciertamente oro por ese hombre joven, que Dios lo traiga de regreso a su redil.
Le conté a él una pequeña historia, que un hombre dijo una vez. “Yo me aleje de Juan 3:16, pero Juan 3:16 nunca se alejó de mí.” Se quedará con usted.
3 Ahora, a la escuela: quiero agradecerle a la escuela por permitirnos este auditorio para el servicio. Que el Señor les bendiga. Y a todos ustedes que han venido y han hecho esto posible, los laicos, y los finos cumplidos de las personas a través de las ondas de radio, por los testimonios de su sanidad, y de esa manera; Estoy agradecido con Dios por todas estas cosas.
Usualmente, la última noche trae mejores resultados cuando se trata del servicio de sanidad, o de oración por los enfermos, porqué hay una gran anticipación, las personas están esperando y presionando, sabiendo que quieren ser sanados. Cuando una persona comienza a tener hambre y sed por justicia, entonces Dios entra. Eso mueve Su corazón.
4 Y ahora, el Evangelio de nuestro Señor no es la cosa más popular en el mundo. Francamente, es muy impopular. Pero yo lo cuento y lo considero un gran privilegio el estar parado firme por el Evangelio completo por el cual Jesucristo murió, lo predico, y lo creo, y lo vivo.
Y ahora en esta noche, sé que es muy caloroso en este auditorio, y son cosas que nosotros no podemos controlar. Pero trataremos de hacer este mensaje tan corto como sea posible, y entrar a la fila de oración porqué prometimos orar por muchas personas esta noche.
Yo quiero decir esto: Sí alguno de ustedes creen en mandar pañuelos de oración, el uno al otro, de acuerdo a Hechos 19, donde tomaban pañuelos y delantales del cuerpo de Pablo, y los ponían sobre los enfermos, y ellos sanaban. Para mí, yo creo que cada Palabra de la Biblia es verdad. Lo que Dios hizo una vez, Él lo hará de nuevo.
5 Yo creo esto: Dios es infinito, y cuando…Y nosotros estamos limitados. Y cuando se llama para que Dios entre a la escena para actuar, y la manera en la que Dios actúa cuando Él es llamado a la escena, Él para siempre debe de actuar de la misma manera, sí a Él se le llama bajo las mismas circunstancias otra vez. Como esto: Sí a Dios una vez se le llamo a la escena para salvar a un pecador, y la actitud que Dios tomo hacía ese pecador, Él tendrá que tomar la misma actitud con el siguiente pecador y con cada pecador que alguna vez venga delante de Él. Si alguien viene enfermo, y Él lo sana, Él deberá tomar la misma actitud para siempre. Porqué nosotros, siendo limitados, podemos cometer errores, decir, “Oh, yo me equivoque.” Pero Dios es infinito, y sus Palabras son perfectas. Y la manera en la que actuó la primera vez, sí Él no actúa la próxima vez como Él actuó la primera vez, entonces Él actuó erradamente. Él estaría errado en perdonar el primer pecado, sí Él no perdonará cada pecador de la misma manera. Él estaría errado cuando sano a la primera persona si Él no sana a cada persona que venga a Él de la misma manera que hizo al principio.
Dios solo requiere que usted venga por la manera provista por Él. Y Su manera provista es el Calvario, a través de su hijo, Jesucristo. Ahora, no es cuanto podamos cantar, cuan bien podamos predicar, cuanto podamos gritar; sino que es venir por la manera provista por Dios.
6 Sí usted tuviese un pozo artesano en un cerro lleno de agua, y en el otro cerro usted tuviese una siembra secándose- Ahora, usted podría pararse en el cerro donde está la siembra y gritar, “Gran pozo, saca tu agua hacía mí y riega mi siembra para que yo pueda tener comida.” Usted podría gritar hasta que no pudiese gritar más, y no tendría resultados. Pero sí usted trabaja de acuerdo a las leyes de la gravedad, usted podrá traer esa agua a su siembra.
Hay suficiente electricidad en cualquier cuarto para iluminarlo. Pero usted no puede gritar, “Gran electricidad. Yo estoy consciente que estas aquí. Ilumina este cuarto.” No. Usted tiene que trabajar de acuerdo a las leyes de la electricidad, entonces iluminará el cuarto.
Y es de la misma manera; estamos conscientes de que Dios está aquí. Y Dios no sana a las personas sólo por ir a la iglesia o hacer una confesión; Él lo sana basado en su fe y en Su obra terminada. Esa es la única base por la cual Él lo puede sanar a usted. Y sí usted creyere eso…No es el tocar las manos de un ministro; no es el ungirlo con aceite; no es tanto la oración que él oro, sino que es su fe para aceptar la obra terminada que Cristo hizo por usted. Esa es la ley de Dios. Entonces sí usted puede creer eso, todas las cosas son posibles para aquellos que creen.
7 Y ahora, sí usted desea un pañuelo de oración, solo escríbame a Jeffersonville, Indiana; y yo se lo daré. Ahora, yo no estoy tratando de obtener su dirección, porqué yo no tengo ningunos negocio que apoyar. Nunca permito que mis reuniones lleguen a ese lugar en el que necesito tener miles de dólares. Yo no necesito tener nada. Lo único que necesito es más de Dios.
Y luego, mis gastos…Hablaba con el Hermano Roberts no hace mucho, creo que sus gastos están cercas de los diez mil dólares al día. Billy Graham, creo que está en veintiocho mil por unos cuantos minutos de radiodifusión y televisión, y de esa manera a través de todo el mundo. Que haría yo si tuviese que hacer lo mismo y pedir dinero de esa manera. E estado predicando durante treinta años. Nunca he tomado una ofrenda en mi vida. No permito que mis reuniones lleguen a esa condición. Solo las mantengo humildes donde yo puedo ir a una pequeñita iglesia de cuatro, o cinco, o a donde sea que el Señor llamare.
Yo solo quiero ayudarlo. Sí usted quiere un pañuelo por el cual e orado, solo envíelo a Jeffersonville, y yo se lo mandaré sin costo. No es nada. Podría decir que: ni la lluvia más fuerte, ni la noche más oscura, me detentarían para que yo haga una oración por usted. Contento de en cualquier momento que pueda hacerlo para ayudarle. Que el Señor le bendiga, es mi oración.
8 Ahora inclinemos nuestros rostros antes de leer la Palabra.
O Señor, el gran Dios de los cielos y la tierra, Quien trajo de nuevo al Señor Jesús de entre los muertos, lo resucito al tercer día, de acuerdo a las Escrituras, y Él ahora está a la diestra de su Majestad en lo alto, no está muerto, sino que está vivo para siempre para hacer intercesiones por nuestra confesión, el Sumo Sacerdote que puede ser tocado por nuestras enfermedades. Humildemente venimos, porqué hemos sido convidados a venir, porque Él nos dijo en Su Palabra, “Pedid al Padre cualquier cosa en Mi Nombre; y Yo lo haré. ”
De tal manera, Señor, que primero queremos agradecerte por lo que Tú has hecho por nosotros en estos tres últimos servicios. Has bendecido nuestros corazones con Tú presencia, y has sanando a los enfermos, y has dado la salvación a aquellos que estaban sedientos de Dios. Oramos, O Señor, que esta noche Tú nos des una doble porción al llenar cada corazón con el Espíritu Santo, da sanidad a aquellos que están enfermos y necesitados, y bendícenos a todos juntos.
9 Y mientras estamos orando, no nos olvidaremos de aquellos que están en los hospitales, y en los lugares de recuperación. Muchos de ellos en la etapa de ancianos, que quizás muchos de sus amados y muchos de sus conocidos, casi todos han muerto… Pero nosotros tenemos esta gloriosa consolación que Él nunca nos desamparará ni nos dejará solos. Cuando estamos haciéndonos viejos y débiles, Él se parará a nuestro lado aún a través del valle de sombra de muerte.
Bendícenos a todos; perdona nuestros pecados, y háblanos, Señor, a través de Tu Palabra mientras esperamos en Ella. Bendice esta iglesia y todo lo que está representado aquí, esta radio—la estación, y todos los que están al participando de una manera u otra. Porqué lo pedimos en el Nombre del Señor Jesús, Tu Hijo, nuestro Salvador. Amen.
10 He escogido como texto esta noche un texto que se encuentra en Primera de Reyes, el capítulo 17 y el versículo 14.
Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra.
Usted sabe, el pueblo de Dios siempre ha sido la minoría, no siempre la mayoría. Y yo estoy hablando de los escogidos y los elegidos, el pueblo escogido de Dios.
Y siempre ha sido una cosa extraña para mí, como es que las personas que han aceptado a Cristo, tienen temor de confiar en Él, temen que pueda haber algo de lo cual ellos no están seguros. Y yo voy a tomar mi texto esta noche, “Estad ciertos de Dios.”
11 Debió haber sido una mañana muy calurosa. Debió haber sido cercas del amanecer. Toda la noche ella había estado orando, porqué la muerte se estaba acercando a su puerta. Y esta nación se había descarriado. Las personas se estaban muriendo de hambre en la calle, y las fuentes de agua se habían secado. Y habían pasado tres años, que ni siquiera la humedad del roció había caído sobre el suelo. Mostraba una decadencia moral en la nación. Reflejaba los pecados del pueblo.
Fue durante el reinado de Acab, el rey más malvado de Israel. Él se había casado con una pecadora, Jezabel, una moderna estrella bella de cine, muy indiferente hacía el Reino de Dios. Y él, siendo uno de estos esposos que deja que su esposa mande en la casa, y mande en sus negocios, mostraba que él se había descarriado. Entonces, siendo un Israelita, él cedió a la idolatría de ella. Y entre ellos, trajeron a toda la nación a la idolatría.
Y cuando usted comienza en el camino equivocado, nunca podrá ser reconciliado, hasta que usted venga al lugar en donde usted dejo a Dios.
12 Hace algún tiempo, un Capellán me dijo que él había encontrado a un hombre tirado en el campo, un oficial, y le habían herido con una metralleta a través del pecho. Él se estaba muriendo. Y él le dijo, “Capitán, usted se está muriendo.”
Y con esfuerzos, dijo, “Yo lo sé.”
Él dijo, “¿Conoce usted a Dios?”
Él dijo, “Yo solía.”
Él dijo, “Entonces, vaya de regreso a donde usted lo dejo a Él, y ahí le encontrará otra vez.”
Y el Capitán, muriéndose, dijo, “Yo no puedo pensar ahora.” El Capellán dijo, “Más vale que usted piense, porqué sus pulmones se están llenando muy rápido con su propia sangre, y usted se está muriendo capitán.”
Y él comenzó a pensar. Después de un rato, una sonrisa vino sobre su cara. Él dijo, “O, capellán, yo recuerdo en donde lo deje a Él.”
Dijo, “Comience desde ahí, Capitán.”
Dijo, “Muy bien, Capellán.” Él levanto sus ojos hacía el cielo, y él comenzó así: “Ahora yo me recuesto para dormir, yo oro que el Señor guarde mi alma. Y sí he de morir antes de despertar, yo oro que el Señor se lleve mi alma.” Y él murió.
¿Dónde lo dejo usted? En la cuna. Allí fue donde él le encontró, en la cuna.
Donde quiera que usted le deje; allí es donde usted le encontrará. Él nunca caminará en pecado con usted. Usted pudiera ser un buen Americano, o un buen miembro de iglesia, pero Dios nunca caminará en pecado con ninguna persona o ninguna nación, o cualquier iglesia. Él no puede tolerar el pecado. Es un malvado, y un horrible apeste en Sus narices. Él no lo hará.
13 Acab había hecho lo incorrecto al casarse con esta mujer, casándose con una pecadora, incrédula. La palabra “pecado” significa “incredulidad.”
Yo estaba hablando hace algún tiempo, y dije, “Cometer adulterio no es pecado. Tomar whisky no es pecado.” Yo estaba en la iglesia Metodista de Henryville.
Y una preciosa hermana mayor se paró, y ella dijo, “Entonces, Hermano Branham, ¿qué es el pecado?”
Yo dije, “Incredulidad.” Usted comete adulterio, y bebe whisky, y miente, y roba, porqué usted no cree en el Señor Jesucristo. Esas cosas son atributos de descreer. Cuando usted ha recibido a Cristo, usted no haces esas cosas. Usted tiene amor, gozo, paz, longanimidad. Esos son los frutos del Espíritu, los atributos del Espíritu Santo que habita en usted.
14 Todas esas cosas habían dejado a Acab hace mucho tiempo, porqué él se había casado con esta joven pecadora. O ella era muy sexy, como estas jóvenes modernas de hoy en día. Eso se comprobó, después de que su esposo murió; ella se vistió a sí misma y se torcía delante de Jehú, pensó que podía atraer a ese hombre de Dios, pero él dijo, “Tírenla por la ventana.” La adoradora de idolatría. Y ella trajo a toda la nación a la idolatría.
Y también nuestra tendencia moderna de hoy, decayendo de las cosas de Dios y ha traído al mundo a una de las más grandes idolatrías que hemos tenido, eso es ociosidad. Solo estar de ociosos. Grande es la iniquidad de las personas hoy día, haciendo mucho dinero, y piensan que Dios nos está bendiciendo porqué Él nos prospera. Absolutamente imposible. Esa no es una señal que Dios nos está bendiciendo.
15 Pero ellos fueron prosperados. Y a ellos se les fue dicho por el gobierno de la iglesia que todo estaba bien. El gobierno, Acab y su reino dijeron que estas cosas estaban bien. Así que llegaron a ser moralmente decaídos.
Y no es muy diferente hoy. Nuestro gobierno no ha aprobado vender whisky, vender tabaco. Y nuestros doctores sacuden sus cigarrillos…cáncer por cartones. Y el gobierno dice sigan adelante y véndanlo para tener ingresos. ¿Usted piensa que Dios pudiera bendecir algo así?
16 Recientemente leí en “Selecciones” que los doctores han pronunciado cuantos… Cientos de miles de Americanos este año están a punto de morir, por fumar cigarrillos. ¿Cuantos serán llevados a las instituciones de dementes por causa de beber whisky? ¿Cuantos hogares se romperán por causa de la bebida moderna, tragos sociales, vendiendo whisky, cerveza, tan comúnmente? Y cientos de miles de miembros de iglesias disfrutan de ello. ¿Cómo esperamos que Dios bendiga eso?
Pero como fue en los días de Acab, así es ahora. El gobierno dijo que está bien. Porqué ellos querían ser modernos. O, el clamor a favor de eso había sido tan grande hasta que el predicador moderno se derrumbó, y cedió a ello.
Esa es la manera en la que es hoy. Los predicadores modernos se quiebran, porqué su congregación no respalda el predicar el Evangelio en el poder de la resurrección, y el antiguo bautismo del Espíritu Santo limpiando la vida de un hombre. Ellos lo sacan. Ellos consiguen un predicador que les predique las cosas que ellos quieren oír, yo debería ser su pastor por un tiempito.
17 Una mujer se molestó conmigo hace unos días, porqué yo hice un comentario de la moderna Americana vistiendo estas…mujeres vistiendo con estas ropas inmorales. Como es que ellas vienen por las calles con estas pequeñas faldas que…como que si se las hubieran vertido en la faldas. Y vestidas completamente sexy. Y ella dijo, “Señor Branham, ese es el único tipo de vestido que usted puede comprar en la tienda.”
Yo dije, “Su excusa está más diluida que el caldo que se hizo de la sombra de una gallina que se murió de hambre.” Yo dije, “Ellos aún venden máquinas de coser y telas. Usted no tiene que hacer eso. Es que usted lo quiere hacer.”
Permítame decirles esto a ustedes aquí y también a los radioescuchas. Usted puede ser tan pura como un lirio para su esposo, o para su novio; pero si usted se viste y sale a la calle de esa manera, y los pecadores la miran y la codician, usted, usted tendrá—-que responder en el día del juicio por cometer adulterio con ese hombre. Usted será rechazada en el día del juicio, ¿y de quien es la culpa? No del pecador, es su culpa por presentarse a sí misma delate de él de esa manera. Patrones modernos de Jezabel. Esas fueron las edades oscuritas de los Hebreos; esta es la edad oscurita de los Gentiles.
18 Oh, pero hubo uno durante ese tiempo, un pequeño número de personas, una pobre viuda en la cuidad, y un profeta sentado en la cima del monte siendo alimentado por los cuervos.
Acab lo odiaba, y también Jezabel. Ellos no le darían un trago de agua aunque él se estuviese muriendo. Pero Dios estaba cuidando de él.
El Cristiano mira hacía Dios para su cuidado, no al mundo. Algunos ministros miran a sus congragaciones como un boleto de comida, predican lo que la congregación quiere que prediquen. Yo preferiría acostarme en mi estómago, y comer galletas saladas, y beber agua del río, y predicar el Evangelio del Señor Jesús, que comer pollo frito y vivir en la mejor casa de la ciudad. Correcto. Este bien con Dios. Esa es la mejor cosa. Predique toda la Palabra; usted será odiado, pero dígales a las personas de sus pecados..
19 Me recuerda de una pequeña parábola que les estaba diciendo a mis niños. Yo tengo dos niñas. Una de ellas se llama Rebeca. Ella es mi primogénita. Y Sarah, su hermanita es la que le sigue. Rebeca tiene como 12 años, flaca, y con piernas largas. Y Sara es una niña de corta estatura. Ella tiene siete años de edad.
Y una noche, déjeme decirle como me di cuenta de esta cosa: Yo estaba llegando a la casa de unas reuniones, y ellas habían esperado por mucho tiempo para verme. Y les dio mucho sueño y se fueron a la cama. Yo llegue cansado y fatigado. Me acosté para dormir y esto sucedió después de la medianoche y antes de que saliera el sol. No me podía dormir y me levante temprano para evitar despertar a mi esposa. Salí a la antesala y me senté en una silla.
Y mientras estaba sentado ahí pensando en las reuniones, y orando por las diferentes personas que me lo habían pedido, escuche un ruido en el cuarto de las niñas. Y ahí se abrió la puerta, y ahí venia Rebeca tan rápido como podía. Y ella brinco en mi rodilla, y sus largas piernas alcanzaban hasta el piso. Ella puso sus brazos alrededor de mí y me comenzó a abrazar.
Luego escuche que algo se cayó, tropezándose en los tapetes. Sarah venía a tras de ella. Y ella tenía puesta la ropa que ya no le quedaba a Rebeca con las pijamas demasiado largas de las piernas, ella no se podía parar con ellas puestas. Y ella se estaba tropezando al caminar.
20 Y cuando Rebeca se sentó bien, sus piernas largas llegando hasta el piso. Yo pensé, “Esto, debe tener un significado.” Y Rebeca me recordó de la iglesia que está muy bien asentada. Conoce todas sus doctrinas, ha estado por mucho tiempo, muy bien sentada.
Rebeca volteo hacia su pequeña hermana, Sarah. Y Sarah quien estaba en la puerta, allí en el pasillo. Ella dijo, “Sarah, yo quiero decirte algo.” Ella puso ambos brazos alrededor de mí, y dijo, “Mi papá es solamente mío, y ya no queda nada para ti.”
21 Y la pequeña Sarah, como la iglesia minoría. Sus pequeños labios se conmovieron, sus pequeños ojos cafés se llenaron de lágrimas, porque Beky tenía a papá solo para ella, y Sarah también amaba a papá.
22 Así, que estire mi otra pierna para ella, y le hice una seña con mi dedo. Oh, sus pequeños ojos se iluminaron, aquí venia ella con sus pequeños pies en las pijamas volando, brinco en mi pierna. Y ella es como la iglesia minoría. Ella no tenía las grandes denominaciones detrás de ella, y ella era un poco tambaleante. Yo temía que ella se cayera, así que tome mis dos brazos y los puse alrededor de ella. La abrace en mi pecho.
Ella se acomodó muy cercas de mi por unos minutos, luego ella volteo esos pequeños ojos negros arriba hacia su hermana, Rebeca. Y ella le dijo, “Rebeca, mi hermana, yo quiero decirte algo. Es cierto que tú tienes a papá por completo, pero yo quiero que sepas que papá me tiene completamente a mí. ”
Esa es la manera en la que yo lo quiero. Pueda que yo no sepa toda la gramática, y todo el Griego, y todo el Hebreo, pero todo lo que quiero saber es que Cristo me tiene por completo a mí. Yo quiero ser tan completamente insuficiente hasta que pueda sentir Sus brazos alrededor de mí.
Puede que Elías no haya conocido todas las leyes de la tierra, pero Dios tenía completo control de él.
23 Cercas del amanecer, toda la noche había sido horrible. Ve, ella cada vez tenía menos y menos comida. Y esa noche, ella sabía que cuando ella lo acostó a su pequeño niño…Su padre se había muerto. Ella era una mujer justa, una mujer temerosa de Dios. Y esa noche, yo puedo ver como ellos se arrodillaron a orar. Y ella miraba sus pequeños brazos en sus pijamas, y estaban muy delgados, su pequeña cara estaba deslucida de hambre. Ella le daría la parte de ella a él, porqué ella sabía que solo un poco más y se irían. No había pan en la tierra. No había alimento; no había aceite; no había lluvia, pero aún, ella confiaba en Dios.
Ella no podía dormir. De vez en cuando, él se dada la vuelta y decía, “Mamá, no irías a la despensa, y busca una vez más, y ve si aún queda un pequeño pedacito de aquel pan.” Yo tengo tanta hambre que no puedo dormir.
24 Como debió morderse los labios hasta que le sangraron. Ella iba a la cocina, y levantaba sus manos, y decía, “Oh Jehová, yo soy una viuda que cree en ti. Y Tú te has llevado al papá del niño, a Tú siervo, al cielo para estar Contigo. Y sí Tú no me ayudas, no pasará mucho tiempo para que estemos visitándolo a él. Sin embargo, lo que sea que Tú hagas, yo te amo de igual manera, y yo confió en Ti. ”
Parece extraño cuando una persona ha hecho todo lo que ellos pueden hacer, han cumplido cada petición que Dios le ha pedido que hagan, y aun Él está en silencio. Cuando usted ha hecho todo lo que Dios le ha pedido que haga, y aun Él está en silencio, solo este seguro que usted tiene conocimiento de Dios. Y recuerde, fe es esperar silenciosamente. Él solo está probando su fe para ver qué es lo que usted hará. Dios hace eso.
25 Eran los jóvenes Hebreos que creyeron en Dios y se pararon firme por Dios; y ellos estaban seguros que estaban bien parados con Dios. Y Él les permitió a ellos caminar a un horno ardiente antes de que Él alguna vez se moviese, pero Él se quedó y espero silenciosamente, asegurándose que todo estuviese bien.
26 Cuando usted ha hecho todo lo que usted puede hacer, cuando usted ha venido por la fila de oración y se ha orado por usted, su corazón no lo condena, y usted está viviendo bien con Dios solo agárrese se eso; Dios tiene que responder. Él lo está probando a usted. Si usted se desanima la siguiente mañana, y dice, “Bueno, no he mejorado, supongo que no hay nada al respecto,” entonces usted no tuvo fe para comenzar. Sí usted tiene fe verdadera, usted se agarrara de ella hasta que el último suspiro salga de su cuerpo. Usted está convencido que Dios es Dios. “Porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.”
Él, Job…Cuando a Job se le acusó de ser un pecador en secreto, cuando su carne se estaba pudriendo en su cuerpo, y sus hijos habían muerto, y su… Él era pobre; él aun sabía que él estaba delante de Dios, y él se aferró. Dios lo estaba probando. Cuando aún su esposa salió, y él estaba sentado en el patio trasero en el montón de cenizas rascando sus llagas con un pedazo de vasija o algo, y su esposa, la única que aún quedaba de su familia, dijo, “Job, por qué no maldices a Dios y te mueres. Te vez tan miserable.”
Él dijo, “Tú hablas como una mujer fatua. Jehová dio y Jehová quito, sea el Nombre de Jehová bendito.”
27 Dios lo estaba probando. Él sabía que él había ofrecido mi holocausto. Él había venido por medio de la sangre. Él sabía que Dios era Dios. Él sabía que Dios contestaba las oraciones. Y Dios lo estaba probando. Pero Él lo saco victorioso, porque él estaba tenía la certeza que es Dios.
Sí usted está cierto que es Dios, usted puede tomar Su palabra para cualquier cosa que Él diga. Sí usted no está cierto que Él es Dios, y que esta es la Biblia, entonces más vale que usted tenga cuidado de lo que está haciendo. Pero sí usted está cierto, cumple son sus requisitos, entonces la fe toma su descanso solemne. Fe no puede estar fundada en las arenas movedizas de la teología del hombre. Pero la fe toma su posición solemne sobre la roca eterna de la fe eterna de Dios. Ahí descansa, inmovible. Sabe que Dios es, y es un galardonador de los que le buscan.
28 Oh, era horrible ver a su hijo morir. Ella oro toda la noche, pero ella había esperado. Entonces la veo a ella tomar una pequeña siesta, despertarse, y ella ve su cuerpo delgado. Él se ha dormido. Ella ha visto su rostro hundido del hambre. Y ella a duras penas se puede mover. Solo queda una cubeta de agua, un puñado de harina, y una cucharada de aceite que se paraba entre ella y la muerte.
¿No es extraño como Dios les permite a Sus hijos llegar a justo al último momento? Oh, a veces Él permite eso para ver sus reacciones. La Biblia dice,“ Pero si no soportamos la disciplina de Dios, entonces somos bastardos, y no hijos de Dios.” Somos nacidos del Espíritu de Dios. Nuestra fe en Dios se aferra a Su Palabra, se afirma a Su Palabra, y ahí se sostiene.
29 Ahora, vea. Ella va a la cocina. Ella raspa el barril y obtiene ese puñado de harina. Ella dijo, “Él se levantará en unos minutos, llorando. Yo cocinaré el alimento, y luego él tendrá su pequeño desayuno,” sea lo que sea, el pequeño pastel de elote. “Entonces yo lo tomaré en mis brazos y los arrullaré hasta que la muerte nos lleve a los dos.”
Ahora, ella fue a la última cosa que ella tenía, lo cual era harina. Ahora, harina en la Biblia representa la ofrenda de flor de harina. La ofrenda de flor harina fue Cristo. Cristo fue la ofrenda de flor de harina en el Antiguo Testamento.
¿Recuerdan ustedes cuando Elías…Algunos de la escuela de predicadores de por allá, no sabían la diferencia entre calabazas silvestres y chicharos, allá en aquella escuela del seminario? Y ellos salieron y recogieron un delantal lleno de ellas y las pusieron en una hoya y un—y uno exclamo, “Hay muerte en la hoya.” Y Elías tomo un puñado de harina y lo echó en la hoya y lo cambio de muerte a vida.
Eso es lo que Cristo hace cuando se le pone en el caso de un hombre moribundo, Él lo cambia de muerte a vida.
30 La ofrenda de flor de harina tenía que ser molida con un cierto molino. Ese molino tenía que ser tan perfecto que moliera cada grano de maíz exactamente igual, mostrando que Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos.
Ella tomo la harina, Cristo. Cristo es la Palabra. “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros. ”La Palabra, luego el aceite, el aceite representa Su Espíritu Santo. Y ella tomo el Espíritu Santo, la Palabra y la Verdad. Jesús le dijo, a la mujer en el pozo “El tiempo viene que Dios honrara aquellos que le adoran en Espíritu y en Verdad.”
Muchas personas adoran en Espíritu y no en Verdad, muchos en Verdad y no en el Espíritu. Pero cuando usted los une, entonces usted tiene algo cuando el Espíritu de Dios entra en la Palabra. Ella lo mezclo junto y cuando usted recibe el Espíritu de Dios en usted, mezclado con la Palabra de Dios, algo va a suceder.
31 Pueda que el doctor lo haya enviado a usted a su casa a morir con un cáncer. Y todo lo que el hombre sabe, en su conocimiento él ha hecho todo lo que él sabe para salvar su vida con los libros de enseñanza. Él lo quiere que usted viva, pero quizás él no sabe nada más. Pero usted tome la Palabra de Dios y mézclela con el Espíritu de Fe, y mire lo que acontecerá.
Ella comenzó a mezclar esto. Ahora, no se mezclara muy bien, al menos que tenga un fuego debajo de eso. Tiene que cocerlo en un pan, lo cual hace vida. Y cuando ella junto su poca harina y aceite mezclando juntos la Palabra y el Espíritu, entonces Algo dijo, “Sal al patio.”
Al mismo tiempo, el Espíritu Santo, arriba en la montaña donde el viejo profeta había estado, dijo, “Desciende a la ciudad, porqué ahí tengo una viuda. Yo le he ordenado que te sustente.”
Ella debió haber sido una mujer justa, o Dios nunca le hubiese enviado Su profeta a quedarse con ella. Pero Dios conoce sus necesidades.
32 Ella salió al patio. El profeta salió hacía de la cuidad por visión intentando encontrar un patio con una mujer en él. Y él estaba caminando por las calles buscando, la visión que el Señor le había mostrado. Y al mismo tiempo, ella salió de la casa.
Se dio cuenta usted de que, ella recogió dos leños. Dos leños eran la cruz.
Yo soy un cazador. Y cualquier buen cazador sabe que la manera correcta de quemar un tronco en la noche, es encender un tronco atravesado, y seguir empujando las puntas hacía adentro.
Ella tenía que encender eso, luego poner la harina y el aceite juntos; y esa era la Palabra, el Espíritu con el fuego del Espíritu Santo para cocer eso en una torta, una sustancia que da vida. Ella recogió los dos leños, y comenzó a regresar a la casa para sacar el aceite y la harina y ponerlos sobre el fuego. Y ella escucho una voz. Y cuando ella volteo, ahí había un hombre mayor muy amable, con la barba por toda su cara, cabeza calva, inclinado por encima de la portón con un pedazo de piel de cordero envuelto alrededor de él. Y él dijo, “¿Me pudiera traer usted un poco de agua para tomar?”
33 Mire a las personas que temen a Dios siempre están dispuestas a compartir. Ella lo vio a él. Él solo era un poco diferente que muchos hombres. Y hay algo acerca de un Cristiano que es diferente. Yo me puedo imaginar a ella diciendo, “Esa voz me suena muy bien.” Ella cortésmente asintió con su cabeza que ella iría a traerle agua y compartirla con él.
Y mientras ella se comenzaba a ir, ella volvió a escuchar la voz otra vez, y dijo, “En tu mano, tráeme un pequeño bocado de pan.”
Entonces ella volteo. Y sin duda tenia lágrimas en sus ojos, ella dijo esto: “Señor, esa es la razón por la cual salí al patio para tomar estos dos leños. Yo solo tengo un puñado de harina y una cucharada de aceite. Los he mezclado juntos y lo he preparado. Y tengo estos dos leños para hacer un fuego y cocer una torta para mi hijo y yo. Nos la vamos a comer y moriremos.” Y ella lo miro a él.
Y él dijo, “Pero primero, hazme la torta a mí.”
“Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas las demás cosas les serán añadidas.” Ponga a Dios primero. Ponga Su Palabra primero. Ponga su Espíritu primero. Póngalo a Él primero. En vez de eso, nosotros le ponemos a Él al último.
“Primero tráeme una pequeña torta.”
¿Qué va a hacer ella? Vea sí ella es obediente a la Palabra. Ella se da la vuelta y comienza, no sabiendo porqué ella lo está haciendo. Los hombres y mujeres que son guiados por el Espíritu de Dios a veces hacen cosas que no saben que están haciendo. Se dio la vuelta y comenzó a entrar a la casa, y entonces ella volvió a escuchar esa voz, esa gloriosa palabra salió de su boca, “ASI DICE EL SEÑOR…” Ella entonces supo quién era. “La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra.” ¿Por qué? Ella estaba dispuesta. Ella puso a Dios primero. Ella estaba segura que Dios haría algo. Ella se aferró.
34 Muchas veces cuando el problema llega a nuestra casa; es una bendición disfrazada. Algunas personas pueden decir, “Bueno, usted está enfermo, solo porqué usted no está bien con Dios.” Eso no significa eso. Job estaba bien con Dios, y él estaba enfermo. Pero es Dios probándolo a usted, poniéndolo en una prueba para ver lo que usted hará. Quizás el permitirá que el doctor diga eso por un propósito.
Estamos cerca de la venida del Señor. Dios va a venir por una Iglesia. Él nunca pregunto y cuestiono, “¿Tendré Yo una Iglesia? ¿Tendré Yo justicia?” Pero aquí estaba la pregunta que Jesús hizo, “¿Encontrare fe cuando Yo venga?” Dios lo está poniendo en una prueba, quizás, para probar su fe.
Todo su problema y la muerte a la puerta, se cambió con un, “ASI DICE EL SEÑOR.” Ella, y su hijo, y Elías comieron muchos días del barril, y nunca se acabó, ni tampoco se secó la botija de aceite, porqué ella estaba cierta de Dios.
35 Me recuerda de una pintura alemana en Alemania. Es como un grande cuadro de la traición en el Bosque Lawn, tan grande que tuvieron que construir un gran edificio colosal de medio millón de dólares para meter ahí la pintura. El cuadro Alemán se llama “La nube”. Y cuando usted está muy lejos de esta pintura, es la más visi—miserable y deprimente cosa que usted haya visto. Es un montón de nubes mezclándose juntas. Y mientras usted comienza a caminar hacia la imagen le da un horror. Oh, que terrible se ve eso. Pero cuando usted se acerca, son alas de Ángeles batiéndose juntas. Ve, se mira diferente cuando usted llega ahí.
Quizás esa es la manera en la que es con usted en esta noche. Usted no sabe exactamente porque usted está enfermo. Usted no sabe porque…Que tal esto. Pero quizás es una bendición disfrazada de algo que tiene un fin oscuro y tenebroso para usted, pero pueda que sean las alas de los Ángeles abatiéndose juntas.
Si usted solo esta asegurado de Dio usted está seguro que Dios sana a los enfermos. Sí usted está seguro que Dios aun derrama de su Espíritu Santo sobre Su pueblo, entonces tome su promesa y aférrese de ella hasta que Dios conteste, porque Él ciertamente contestará la oración.
36 Inclinemos nuestros rostros mientras pensamos en esto. ¿Estamos seguros que es la voluntad de Dios salvarlo a usted?
Ustedes radioescuchas, piensen en ello. ¿Es la voluntad de Dios salvarlo a usted? ¿Está usted seguro que lo es? Usted hombre pecador, quizás en el billar, o en la cantina, afuera en el carro con la esposa de otro hombre, bebiendo, usted que está ahí con el cigarrillo en su boca, “¿está usted seguro que Dios es un Dios de santidad, que puede perdonar sus pecados y quitarle toda iniquidad?”
¿Ustedes aquí en la audiencia, que no conocen a Cristo como su Salvador, está usted seguro que Dios perdona al pecador? ¿Usted sin el Espíritu Santo, ambos aquí y en la radio, está usted seguro que es la voluntad de Dios darle a usted el Espíritu Santo? Esta usted seguro que la Escrituras están inspiradas cuando Pedro dijo, “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.” ¿Está usted seguro de eso?
37 ¿Está la certeza en ustedes personas enfermas que Jesús fue herido por sus transgresiones, molido por sus iniquidades y el castigo de su paz fue sobre Él y por sus llagas fue usted sanado? ¿Está usted seguro que es Dios? Sí es la voluntad de Dios, sí está pidiendo por lo que sea que usted necesita, mientras oramos, usted lo recibirá.
Cuantos aquí en la audiencia visible levantarían sus manos y dirían, “Hermano Branham, yo tengo necesidad de Dios en esta noche. Yo levanto mi mano para decir que tengo necesidad de Dios. Que Dios me lo conceda. Quiero que usted me recuerde en oración.” Aquí en la audiencia visible, levante su mano. Ustedes en la radio, levante su mano. Donde quiera que usted este, en el hospital, donde sea; diga, “Señor, se misericordioso conmigo. Yo te necesito, y yo estoy seguro de que Tú eres.” Tu Hijo, Jesús, murió para darme el deseo de mi corazón, porqué Él me redimió completamente de regreso al lugar de donde caímos, al jardín del Edén. Ahora lo acepto.“
38 Oremos. Clemente Jehová, el Dios de Elías, el Dios de Abraham, Isaac, y Jacob, el Dios que trajo de nuevo a Jesús, Su Hijo de entre los muerto, lo levanto como una propiciación por nuestros pecados, y lo ha levantado para nuestra justificación…Y el poeta lo expreso muy bien cuando él dijo:
Viviendo, Él me amo; muriendo, Él me salvo;
Sepultado, Él llevo mis pecados lejos;
Resucitando, Él me justifico libremente para siempre:
Algún día Él vendrá—¡O glorioso día!
Señor, mira a esas manos alrededor del país que se han levantado ahora hacia Ti. Tú quien conoces el corazón de los hombres y mujeres, niños y niñas, concede, Señor, que el Espíritu Santo no deje a ninguno fuera, sino que le dé a cada uno de acuerdo a sus necesidades. Y nosotros sabemos que tenemos Tu Palabra que dice, “De acuerdo a su fe, ellos recibirán.” Dales a ellos fe esta noche, Señor, Y que ellos estén seguros de que cada promesa de Dios es verdad, sí tan solo ellos esperan. Porqué está escrito, “Los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.” Señor, enséñanos a esperar en Ti; que nos agarremos de la Vida eterna y de cada promesa en la Biblia, y que esperemos en Ti por la salvación de nuestras almas, por el bautismo del Espíritu Santo, por gozo en nuestros corazones, para sanidad de nuestros cuerpos, para cada bendición redentora por la cual tu moriste en el Calvario.
Tengamos fe en esta noche para saber que Dios no hizo que Cristo sufriera en vano. Eso fue para toda las generaciones. Porque está escrito, “El que quiera, venga.” Mientras venimos, Señor, concedemos que recibamos, porqué te lo pedimos en el Nombre de Jesús, Tu Hijo, mientras te lo encomendamos a Ti. Amen.
39 Me gusta ese canto que el órgano está tocando tan dulcemente, “Sólo Creer.” ¿Cuantos saben quién escribió ese canto? Un amigo mío, Paul Rader. Yo solo era un pequeño niño, recién ordenado en la iglesia Bautista mientras yo me sentaba a los pies de Paul. No hace mucho, yo estaba en el Tabernáculo Rediger en Fort Wayne. Paul predico el mismo mensaje que yo estoy predicando aquí, el bautismo en el Espíritu Santo. Él creía en sanidad Divina, el poder de Dios, la segunda venida.
Cuando él se estaba muriendo en el hospital en Loa Ángeles, cuando la Escuela Bíblica de Moody envió a un cuarteto para cantarle a él, ellos tenían cerradas las persianas en todas las ventanas. Paul tenía un buen sentido del humor. Él dijo, “¿Quién se está muriendo aquí yo, o ustedes?” Ellos estaban cantando, “Más Cercas De Ti Mi Dios.” Él dijo, “Levanten esas persianas y cántenme un canto feliz del Evangelio.” Así que comenzaron a cantar,
Allá en la cruz donde mi Salvador murió,
Allá donde clame por el lavamiento de mi pecado,
Ahí fue aplicada la sangre a mi corazón;
Oh, gloria a Su nombre.
40 Paul dijo, “¿Dónde está Luke?” Ese era su hermano. Su hermano, el anduvo con él por los campos predicando el Evangelio, así como mi hijo y yo salimos juntos. Y Luke estaba en el cuarto de al lado. Él no quería ver a su hermano morir. Dijo, “Díganle a Luke que venga aquí.” Y Luke entro en el cuarto; él tomo la mano de Luke; él dijo, “Luke, hemos estado juntos por mucho tiempo, hermano. Hemos estado en muchas batallas por el Señor. Pero piensa en esto, Luke; en cinco minutos desde ahora yo estaré parado en la presencia de Jesucristo, vestido de Su justicia.” Apretó la mano de su hermano y se fue a encontrarse con Dios.
Las vidas de grandes hombres nos recuerdan
Que podemos hacer nuestras vidas sublimes,
Con nuestra partida dejar tras nosotros
Huellas en las arenas del tiempo;
Huellas, que quizás otro,
Navegando en la vida solemne,
Para un desamparado y un hermano naufragado,
Que al verlas cobre animo otra vez.
Nosotros hacemos huellas para que alguien camine en ellas. Seamos soldados valientes de la fe mientras cantamos la alabanza de Paul esta noche. Que él nos escuche desde el Cielo, si eso fuese posible para que lo escuche un hombre justo, mientras cantamos, “Sólo creer,” mientras adoramos a Dios.
Sólo creer, (Estén ciertos de Dios. Aférrese.)…creer,
Todo es posible, solo creer
Sólo creer, sólo creer,
Todo es posible, sólo creer
41 Ustedes en la radio, y ustedes también presentes, me pregunto si ustedes levantarían su mano y cantarían conmigo esto que va así:
Ahora, creo, ahora creo;
Todo es posible,
Ahora, creo.
¿Levantarían su mano a Dios y cantarían conmigo?
Ahora, creo, (Creo a Dios. Me voy a aferrar.) Ahora, creo,
Todo es posible, ahora creo;
(Solo adórele a Él con este canto.)
Ahora, creo, o ahora, creo,
Todo es posible, ahora, creo.
Tarareémoslo así:
Ahora, recibo (¿Lo hace usted? ¿Recibe Su palabra?), ahora recibo,
Todo es posible (Cada promesa), ahora recibo;
(“Recibo a Cristo en mi corazón.”)
Ahora, recibo, o ahora, recibo,
Todo es posible, ahora, recibo
42 Ahora, quiero que ustedes sepan, amigos, mientras estamos cerrando esta reunión, sí usted ha aceptado a Cristo como su Salvador, oh sí usted ha sido una estrella errante, y esta noche usted ha aceptado a Cristo durante esta reunión, para venir a casa a Él, regrese a su iglesia, por favor hágalo. Sí usted no tiene iglesia, encuentre una. Sí usted no tiene otra opción… El Hermano Littlefield nunca me dijo que dijera esto. Pero el Hermano Littlefield, sé que él es un hombre de Dios. Yo sé que él Hermano Hall es un hombre de Dios. Yo conozco a estos hermanos aquí, muchos de ellos, que son hombre de Dios. Únase a sus iglesias; ellos le harán bien a usted. Yo sólo puedo ser un evangelista ese es mi llamamiento. Ellos son pastores que lo alimentaran, y lo pastorearon a usted hasta que Jesús venga. Al fin ellos son los vigilantes. Jesús le dio a ellos dos denarios: La Palabra y el Espíritu. Sí ellos necesitan algo más Él lo dará cuando Él regrese. Ustedes conocen la parábola del buen Samaritano.
43 Ahora, vamos a orar por los enfermos. Ahora, yo… ¿Hay alguno aquí que nunca ha visto—estado en una de mis reuniones antes, donde oro por los enfermos, levanten sus manos? Solo unos cuánto.
Pues, creo que haré esta cita rápidamente, que yo creo y me paro sobre esto: que Jesucristo no está muerto, sino que Él está vivo. [Cinta en blanco] Yo creo que Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Él es el mismo en principio, el mismo en poder; la única diferencia en Él, es que Él está ahora en la forma del Espíritu Santo, antes Él estaba en un hombre, Jesucristo, cuando Él estaba aquí en la tierra. Pero Él envió Su Espíritu Santo de regreso, y está en toda la Iglesia universal, todos los creyentes. Ahora, yo creo que las mismas cosas que Él hizo, Él prometió que nosotros también debíamos hacerlas.
44 Ahora, anoche mientras yo iba a… Usted ve, esa señal del Mesías, era sólo para los Judíos y los Samaritanos, no para los Gentiles. Los Gentiles no estaban buscando la venida de Cristo. Ahora, los Judíos y Samaritanos no lo están recibiendo, pero los Gentiles lo están recibiendo. ¿Por qué? Es por que los Gentiles están buscando la venida de Cristo.
Ve, Dios, sí esa fue la manera que Él lo hizo la primera vez, se dio a conocer a Si mismo como el Mesías por medio del discernimiento de sus pensamientos, diciéndole a la mujer en el pozo que tenía esposos, ilegítimamente, y diciéndole a Pedro cuál era su nombre, y otras cosas como esas… Y por medio de eso—no por medio de sanar a los enfermos… Ellos ya habían sanado a los enfermos antes de eso. Pero ellos sabían que Él era el Profeta del cual Moisés hablo que vendría, el Dios-Profeta. ¿Cuantos entienden eso, levanten sus manos? Y ellos dijeron, “Por esto sabemos que Tu eres el Mesías.”
45 La mujer en el pozo, ella era una prostituta. Pero ella conocía más de la Biblia que la mitad de los predicadores en América. Eso es correcto. Los predicadores de ese día, porque, aquellos predicadores dijeron, “Este hombre es un adivinador. Esa es la razón que él puede discernir sus pensamientos.”
Y Jesús dijo, “Ustedes hablan eso en contra de mí; y les será perdonado. Pero cuando el Espíritu Santo venga y ustedes hagan la misma cosa, hablar en contra de Eso, nunca les será perdonado.” Eso es blasfemia, porque llamaron al Espíritu que Él tenía en él un espíritu inmundo; llamaron al Espíritu de Dios, las obras del Espíritu de Dios las llamaron un diablo, Belcebú. Él dijo que eso es imperdonable.
46 Ahora, sí usted es espiritual, usted ha captado estos mensajes que yo he estado predicando, como es que anoche ellos enviaron a Belcebú, el dios de Ecrón, para consultarlo. Usted debería ser lo suficientemente espiritual para entender cuál es lo correcto y lo errado, que es y que no es.
¿Alguna vez vio usted a un espiritualista predicar el Evangelio, y sanar a los enfermos? No, señor- Satanás no puede echar fuera a Satanás. El diablo no puede sanar. Jesús dijo, “Sí Satanás echa fuera a Satanás, entonces su reino está dividido.” Satanás no puede sanar. Dios es el Único que puede sanar. Dios es el único Creador. Satanás puede pervertir lo que Dios ha creado.
¿Y que es injusticia? Es justicia pervertida. Ahora, permítame decirlo. Estamos en una audiencia mixta. Pero yo soy su hermano; usted escuche a su doctor. Ustedes hombres casados. Ustedes vivan con su esposa como su esposa. Es el lecho sin mancilla. Pero si usted hace el mismo acto con otra mujer, usted se ira al infierno por hacerlo: el mismo acto, pero pervertido. Toda injusticia…
¿Qué es una mentira? Es la verdad mal interpretada. Todo lo que el diablo puede hacer es pervertir la justicia. Él no puede crear, él no es un creador; Dios es el único Creador. Así que se requiere de la creación para sanar, y Dios es el único Sanador.
47 Jesús, cuando Él estuvo aquí, Él dijo, “No hago nada hasta que el Padre me lo muestra.” Él vio una visión. Todo lo que Él hacía, Él dijo, “No hago nada hasta que el Padre me lo muestra primero.” San Juan 5:19. Así que es por visión.
Ahora, Él prometió esas cosas. Él le dijo a Sus discípulos, “Cuando ustedes… cuando el Espíritu Santo venga, no vayan delante de los Gentiles; antes háganlo en la casa de Israel.” El día vendría para los Gentiles. Ahora es su día. Dios de introdujo a si mismo de esa manera, el Mesías.
Y la mujer, cuando ella vio que Jesús le dijo eso, ella dijo, “Señor, percibo que eres profeta. Nosotros sabemos que cuando el Mesías venga, Él nos dirá todas estas cosas. ¿Pero Quién eres Tu?”
Él dijo, “Yo soy Él que habla contigo.”
Ella corrió a la ciudad, y dijo, “Venid, ved a un Hombre Quien me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No es este el Mesías?”
48 Sí esa fue la señal del Mesías entonces cuando era el cierre de su edad, Él tiene que dar la misma señal Mesiánica hoy. Sí no es así, no es el mismo Mesías.
La misma vid dará uvas. Usted no ve calabazas saliendo de una vid, las sandias no salen de una planta de melón. Usted encuentra sandias en plantas de sandía, uvas en vides, y calabazas en plantas de calabaza.
Y usted encuentra el Espíritu de Cristo en los hijos de Cristo. Nosotros vamos a la iglesia para encontrar el Espíritu de Cristo y encontramos credos. Encontramos leyes y doctrinas. El Espíritu de Dios, el mismo Espíritu que estaba en Jesucristo está en la Iglesia.
49 Sí yo le dijera que yo tengo el espíritu de Al Capone, más vale que usted llame a la policía me arresten; pueda que yo tenga su pistola. Sí yo le dijera que tengo el espíritu de un pintor de artes famoso usted esperaría que yo pintara estos montes que están aquí afuera tan reales a como lo son. Porqué eso es lo que el pintor haría si yo tuviera su espíritu.
Sí yo tuviera el Espíritu de Cristo, yo haría las obras de Cristo. Jesús dijo, “Sí no hago las obras de Mi Padre, entonces no me creáis.” Y sí la iglesia no hace las obras de Cristo entonces no le crea a esa iglesia. Jesús dijo, “Estas señales seguirán a los que creen.”
Y lo hemos pervertido por medio de obras de los hombres, doctrinas de hombres. La Biblia dice, “En los postreros días, vendrán hombres soberbios, vanagloriosos, y amadores de los placeres más que de Dios, traidores, falsos acusadores, infatuados, y aborrecedores de aquellos que son buenos.”
Usted dice, “Ellos son los comunistas.” No, ellos son Cristianos, así-llamados, ellos son miembros de iglesia. “Teniendo apariencia de piedad, pero negando la eficacia de ella.” Diciendo, “Oh, Dios hizo eso en otra edad, no en esta edad.” La Biblia dice, “A los tales, evita.” Nosotros estamos viviendo en ese día.
50 Ahora, le voy a dar a usted una Escritura, después voy a hacer el llamado para la línea de oración. Como hable hoy en la dedicación, todo está perfeccionado en tres. Jesús vino en tres. Dios está en tres: Padre, Hijo, y Espíritu Santo; ellos tres son uno. Justificación, santificación, Bautismo del Espíritu Santo, esos tres son uno.
Cuando un bebé nace en un parto natural, la primera cosa que sale de la madre es agua, sangre, espíritu. Cuando Jesús murió en la cruz, Él constituyó lo que conformaría el nuevo nacimiento: agua, sangre y espíritu. Todas las cosas naturales tipifican las espirituales, o lo espiritual tipifica lo natural, de cualquier manera.
51 Ahora noten. Y esto… La venida de Jesús es tres veces. ¿Sabían ustedes eso? Jesús vino la primera vez para redimir a Su Novia. Él viene la siguiente vez; nosotros somos arrebatados para encontramos con Él en el aire. Somos arrebatados para encontrarnos con Él. Él viene a recibir a Su Novia. La siguiente vez que Él viene, Él viene como Rey y Reina para reinar en la tierra con Su Novia: tres venidas. Correcto.
Y la Iglesia está en tres etapas: “El que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es santo—justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía.” Jesús dijo, “Como fue en los días de Sodoma y Gomorra, así será en la venida del Hijo del Hombre.” ¿Cuantos saben que Jesús dijo eso, digan, “Amen.”? [La congregación dice, “Amen.”—Ed.]
¿Qué es eso? Un día tal como ese día. Mire la perversión, homosexuales. Estaba leyendo un periódico la semana pasada cuando estaba en Los Ángeles, en una reunión de los Hombre Cristianos de Negocios en la cual era su voceador; y la homosexualidad se incrementó cuarenta por ciento en el último año. Niños, hombres viviendo unos con otros, viviendo en cuartos de hotel, Perversión. El curso natural de la vida está siendo pervertido, porque las mujeres se han menospreciado tanto a sí mismas y llegan a ser tan comunes, que ha pervertido al hombre, mentes pervertidas: mujeres viviendo con mujeres, hombres viviendo con hombres. Tal como Dios dijo que acontecería. “Como fue en los días de Sodoma, así será en la venida del Hijo del Hombre.”
52 Mire el orden. Ahí estaba Sodoma, la inmundicia. Ahí estaba Lot y su grupo, el miembro de iglesia tibio. ¿Usted admitiría eso? Él tenía la apariencia de piedad, pero se fue al mundo. Mire a donde se fue el miembro de iglesia. Ahí estaba Abraham, el elegido y llamado fuera. Alabado sea el Nombre del Señor. Me siento religioso ahora.
Esas tres clases de personas están en el mundo hoy: el mundo—el impío, el miembro de iglesia tibio, y el elegido y llamado. Mire cuando Dios estaba listo para destruirlos. Jesús dijo, “Como fue en ese día, así será en la venida del Hijo del Hombre.” Mire la perversión.
53 Ahora, Abraham estaba apartado, en la minoría, sentado debajo de un roble. Y él levanto sus ojos y el miro a tres H-o-m-b-r-e-s viniendo. Ellos se miraban como hombres; Ellos tenían polvo en sus ropas. Y Ellos dijeron que eran extranjeros, y que Ellos iban de paso.
Pero había algo en el corazón de Abraham que él sabía que Ellos eran más que hombres. Él corrió hacia Ellos; él dijo, “Regresen y siéntense debajo del roble por tan solo un poquito.” Miren ahora, una sombra de la venida de Jesús. Él dijo, “Siéntense aquí por tan sólo un minuto. Les traeré un poco de agua y lavare Sus pies, y descansen. Y yo les traeré un bocado de pan. Refrésquense; luego sigan con Su asunto. Porque por esto es que Han venido.”
54 Ahora tomemos a Abraham. Él corre a su tienda. Sara tenía noventa años de edad: Abraham tenía cien. Ellos estaban esperando un bebé y creían en Dios, aferrados y ciertos de que Dios iba a contestar como lo predique en esta noche. Veinticinco años ellos se aferraron a esa promesa, dando a Dios la alabanza todo el tiempo por ese bebé, y ella se estaba haciendo mayor todo el tiempo, pero ellos estaban asegurados de Dios. ¿Qué aconteció? De repente Abraham corrió a la tienda; él dijo, “Sara, saca la harina. Amasa un poco de ella.” En otras palabras, “Amásala muy bien. Has unos panecillos.” Y él corrió a la manada, y comenzó a tocar y tomo a un pequeño becerro gordo, lo mato, lo tomo, lo preparo, lo saco, y lo cocino, y lo puso a la mesa. Y ellos lo comieron.
55 Puedo ver a Abraham que tomo un matamoscas, comenzar a… ¿Cuantos de ustedes saben lo que es un matamoscas? ¿Ven? Muy bien, un matamoscas. Nosotros nunca supimos lo que era una puerta de tela de mosquitero hasta hace poco. Nosotros tomábamos una vieja rama de un árbol, o mamá hacia un matamoscas; nosotros teníamos que pararnos… En aquellas cabañas viejas… Y ahuyentar las moscas de la mesa mientras comíamos…
Abraham allá afuera con un matamoscas… No creo que hayan tenido telas de mosquitero en esos días. Y mientras ellos estaban comiendo, el corazón de Abraham estaba palpitando. ¿Saben lo que la Biblia dice que era? Era el Dios Todopoderoso y dos Ángeles (Aleluya.) en forma de hombres.
56 Un predicador me dijo no hace mucho tiempo, dijo, “Escucha, Hermano Branham, ¿me quiere decir que usted cree que ese Hombre era Dios?”
Le dije, “La Biblia dice que Era Dios (Si, señor.) en forma de un hombre.”
“Oh,” dijo, “¿Cómo podría ser Él?”
Dije, “ Usted no conoce a nuestro Dios.”
¿De que esta hecho este cuerpo? De dieciséis elementos de la tierra: potasio, calcio, petróleo, luz cósmica. Dios solo se agacho y tomo un puñado de cada uno, fue, “[El Hermano Branham hace sonidos de soplo—Ed.],” dijo, “Entra aquí, Gabriel; nosotros vamos a descender a Sodoma.” [El Hermano Branham sopla de nuevo—Ed.]] Entra aquí, Miguel.“ Y soplo uno para Sí mismo, camino hacia acá abajo en carne humana… No me diga que Él no era Dios. Abraham dijo que Él era Elohím, el gran Dios Jehová. Él no era una teofanía. No era una visión. Él efectivamente comió la carne del becerro, bebió leche de la vaca, y Él comió pan de elote. Él era un Hombre.
Ahí estaba Él sentado. Vean sí no es que está escrito S-E-Ñ-O-R con letra mayúscula. Cualquiera de ustedes eruditos griegos busquen lo que esa palabra significa: Elohím, el Jehová. Ustedes simplemente no saben Quién es Dios. Puede que yo no sea… Puede que yo regrese…
57 La otra noche aquí, yo me estaba peinando estos dos o tres cabellos que me queda. Mi esposa me dijo, dijo, “Billy, tu estas…” Ella está sentada ahí riéndose de mí ahora. Ella dijo, “Billy, tú ya casi eres un hombre calvo.”
Le dije, “No he perdido ni uno solo de ellos.”
Ella dijo, “Por favor dime donde están.”
Le dije, “Tu dime donde estaban antes de que yo los tuviese; y te diré en donde me están esperando.”
La Biblia dice, “Los cabellos de tu cabeza están contados.” Ni uno solo de ellos perecerá. Hubo una ocasión en que no eran nada, y luego fueron, y ellos regresaron a donde ellos estaban antes de que yo los tuviese. Así también será con este cuerpo algún día. El calcio, potasio regresaran, pero Dios hablara, y saltare del polvo. Ese es mi Dios.
Él sostiene a todo el mundo en Sus manos. Él solo [El Hermano Branham hace un sonido de soplo—Ed.] soplo las estrellas, hizo el sistema solar, hablo Su Palabra, y eso fue así. El mismo polvo sobre el cual usted está sentado es Su Palabra siendo manifestada. Sí eso no fue así, ¿de dónde vinimos? El polvo sobre el cual usted camina es Su Palabra hecha manifiesta. Él dijo, “Sea” Y lo fue. Creo que cada Palabra que Él dijo es la verdad. Sin importar cuanto tarde, eso es así de todos modos.
58 Aquí estaba este hombre. Ahora noten. Él se mantenía mirando hacia Sodoma. Y dos Ángeles se levantaros y entraron en Sodoma. No fueron hechos muchos milagros, solo una pequeña cosa. Pero ellos descendieron allá y predicaron a los Sodomitas: un moderno Billy Graham, un evangelista, les predicaron a aquel mundo, tuvieron una gran congregación.
Pero este Ángel que se quedó, quiero que ustedes noten; Él le predico a los escogido, la Iglesia, los llamados fuera. Observen como Él lo hizo. Ahora, Él era un Extranjero. Ahora escuchen; o se les va a pasar por alto. Ahora, Jesús dijo, “Como fue entonces, así será en la venida del Hijo de Hombre.” El Evangelio predicado por Dios a través de un ser mortal…
59 Noten. Este hombre se puso de pie y miro a Abraham. Las mujeres de esos días no eran como lo son ahora. Cada vez que alguien llega al patio, la mujer se tiene que poner sus pequeños pantaloncillos cortos, y salir al patio, y ver de qué está hablando su marido, meterse en sus negocios. Qué vergüenza. Qué vergüenza de hombres. Sí ustedes no es hombre suficiente para no dejar que sus esposas hagan eso, eso está bien, supongo. Eso fue rudo. Pero yo… Yo no me retracto. Eso es la verdad. Ahora, eso es simplemente la verdad.
Yo tengo poco respeto por un hombre que deja que su esposa haga una cosa como esa: fume cigarrillos, y beba whiskey, y use esa clase de ropa.
El hombre no se mide por lo grande de sus músculos; él se mide por lo desgastado de las rodillas de sus pantalones donde él ora. El hombre no se mide por sus músculos; eso es bestia. Él se mide por su carácter. Nunca hubo un hombre más grande que Jesucristo. Y la Biblia dice que, “No había belleza en Él para que le desearemos,” pequeño y encorvado, un hombre delgado. Pero en Él estaba Dios—carácter. El hombre se mide por el carácter. He visto a hombres que pesan doscientas cincuenta libras, arrebatar a un bebé de los brazos de la madre y violarla. ¿Y ustedes le llaman a eso un hombre? Yo le llamo a eso una bestia.
60 Ahora escuche. Esté Hombre sentado ahí, Él dijo, “¿Abraham, donde está tu esposa, Sara?” ¿Un forastero como supo Él que ella estaba casada—él estaba casado? ¿Y cómo supo Él que el nombre de su esposa era Sara? Mire a ese Ángel, que mensaje dio Él.
Abraham dijo, “Ella está en la tienda detrás de Ti (Y la Biblia dice que el Ángel tenía su espalda hacia la tienda.)—detrás de ti.”
Dijo, “¿Dónde está Sara, tu esposa?” ¿Cómo sabia Él que él tenía una esposa, y como sabia Él que el nombre de ella era Sara? Mira la naturaleza de ese Espíritu ahora para la iglesia elegida.
El Evangelio está escrito entre líneas al igual que en las líneas. Él lo ha escondido de los ojos de los sabios y de los prudentes, y lo ha revelado a niños que puedan aprender. Jesús agradeció a Dios por ello. Y yo también. No tome la experiencia del seminario; tome la experiencia de rodilla-logia para conocer a Dios. Y…
Él dijo, “Mire, ¿lo mantendré en secreto de Abraham, siendo que él va a ser el heredero del mundo?” Él dijo, “Sara tu esposa va a concebir. Te visitaré de acuerdo al tiempo de la vida,” “veintiocho días para Sara, ella casi de cien años de edad.” Ese tiempo había cesado para ella cuarenta, cincuenta años antes. “Yo te visitaré de acuerdo al tiempo de la vida. Tú vas a tener este hijo.”
Y Sara, adentro de su tienda, se rio dentro de sí. Y el Ángel con Su espalda hacía la tienda, dijo, “¿Por qué se rió Sara?”
61 Oh, yo espero que usted no este demasiado entumecido por las cosas del mundo al grado que usted no pueda entender eso. ¿No ve la naturaleza del mismo Ángel justo antes de la venida del Señor? Jesús dijo, “Como fue en los días de Sodoma, sí será en la venida el Hijo del hombre.” Ciertamente, usted no está lo suficientemente muerto espiritualmente para no saber eso. El discernimiento… Justo al fin del tiempo de los Judíos, Dios envió ese Espíritu. Justo en el tiempo del fin de los Samaritanos, Él envió ese Espíritu. Justo en el fin, antes del juicio, cuando Él va a quemar al mundo, Sodoma y Gomorra, Él envió ese Ángel como un Testigo. Y las bombas están listas para explotar a este mundo en pedazos en tan solo un minuto.
Ahí está Billy Graham y aquellos evangelistas allá empujando a esa Sodoma y Gomorra, y el Ángel del Señor esta con la Iglesia elegida, el Grupo que ha sido llamado fuera, mostrando señales y maravillas de discernimiento. Así será en la venida del Hijo del hombre.
62 Oremos. Señor, ningún hombre puede venir si Tu no le traes. ¿Cómo puede un hombre entender sí Dios no se revela a si mismo al hombre? Ahora, Padre, ahí está la Palabra; esa es Tu Palabra, y no fallará. Cielos y tierra pasaran, pero Tu Palabra nunca fallará. Que se sepa en esta noche, Señor, que Tú eres Dios, y que Tu Espíritu esta aquí en Tu Iglesia lidiando con Tu pueblo. En el Nombre de Jesucristo, nos sometemos a Ti para Tu servicio. Amen.
Ahora, es inmaterial para mí…Sí el Espíritu Santo viniese a la reunión ahora mismo, y me dijese así, di tal cosa, que diera discernimiento, para ustedes personas, eso debería de convencerlos.
63 Ahora recuerde, no son las manos del predicador las que sanan a las personas; esa es una tradición Judía. El pequeño hombre, Zaqueo, que tenía sus… No Zaqueo, si no el… Su hija se había muerto. No me puedo acordar de su nombre en este momento. Cuando su hija murió, él le dijo a Jesús, “Ven, pon Tus manos sobre mi hija y ella vivirá.” Él era un Judío. Pero cuando el Centurión Romano tenía a su siervo al borde de la muerte, él dijo, “No soy digno de que entres bajo mi techo. Solo di la palabra; y mi siervo vivirá.”
Jesús se dio la vuelta y dijo, “No he encontrado fe como esta en Israel.” Eso es lo que debiésemos ser los Gentiles, pero tenemos que volver a nuestras tradiciones, imposición de manos, y lo demás. Pero eso es lo que se requiere.
64 Muy bien. ¿Ven? Estamos aquí para servir al Señor. Ahora, no tenemos…Formamos una línea de personas y oramos por ellas. Anoche, tuvimos una línea de discernimiento. Cada persona que vino por medio de la línea…¿Todos los que estuvieron aquí, levanten su mano, que saben que eso es verdad, en cada rincón, y las personas por toda la audiencia sin tarjetas de oración, levanten su mano, que estuvieron aquí anoche y lo vieron? Muy bien, ahí lo tienen. En boca de dos o tres testigos, conste todo asunto.
Esta noche, dijimos, que formaríamos la línea de oración de las personas que aún tenían sus tarjetas de oración, y oraríamos por ellas esta noche, solo pasarlos por la línea de oración. Ahora, no me interesa a mí, de cualquier modo. Pero recuerde, el mismo Dios que estuvo aquí anoche para dar discernimiento, es el mismo Dios que está aquí en esta noche.
(¿Repartiste tarjetas de oración hoy? ¿Z? ¿Cuántas? Cincuenta y cincuenta anoche, eso sería cien.)
65 Muy bien. Las tarjetas de oración Z. ¿Tendremos que llamar sus números? La tarjeta de oración Z número 1, levante su mano. La tarjeta de oración… [Porción. Sin. Grabar. En. La. Cinta.—Ed.] Yo rindo mi voluntad al Señor. [La congregación lo repite después del Hermano Branham—Ed.] Ahora, ustedes que… ¿Son esas todas las tarjetas de oración? ¿Hay más tarjetas de oración en el edificio? No hay más tarjetas de oración. Muy bien. [Porción. Sin. Grabar. En. La. Cinta.—Ed.]
Esta es nuestra primera vez en encontrarnos. Esta es la primera que nos encontramos. Nacimos, quizás, a millas de distancia el uno del otro, y es la primera vez que nos conocemos.
Ahora, aquí está un cuadro perfecto de San Juan el cuarto capítulo: Un hombre y una mujer se encuentran por la misma—por la primera vez en su vida. ¿Cuantos saben eso? Jesús comenzó a platicar con la mujer. Y luego Él encontró donde estaba su problema. Y Él le dijo cuál era el problema de ella, y ella dijo, “Señor…”
Ahora los Fariseos, los predicadores y los demás, dijeron, “Ese hombre es un adivino, un Belcebú, el diablo.” Cualquiera sabe que la adivinación es del diablo. Todo espiritismo y adivinación es del diablo. ¿Pero que es un adivino? Es algo que el diablo ha pervertido. Él no podía ser un hijo de Dios, pero el diablo los hizo a ellos unos hijos del infierno. ¿Lo ven? Pero el…
66 Jesús hablo con la mujer. Cuando Él le dijo a ella donde estaba su problema, ella dijo, “Señor, me parece que Tú eres un profeta. Sabemos que… Los Samaritano sabemos que cuando el Mesías venga, Él nos dirá estas cosas. ¿Pero quién eres Tú?”
Él dijo, “Yo soy el que habla contigo.”
Y ella dejo su cántaro de agua, y se fue a la cuidad, y dijo, “Venid, ved un Hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No es este el mismo Mesías?” ¿Cuantos aquí han leído esa escritura? Todos los que han leído la Biblia lo han hecho.
Ahora, si Jesucristo… Mi contentamiento es: el mismo ayer, hoy, y por los siglos, puede acontecer el mismo hecho. Claro que quizás la mujer no sea culpable de tal pecado como ese, pero ellos…Hay una razón por la cual ella se está parada aquí. No lo sé; yo no la conozco. Pero Dios si la conoce.
¿Sí Dios me revelará a mí porque usted está aquí, creerá que soy Su profeta? Usted lo hará. Usted lo hará. Me cree. Gracias. Yo quise decir siervo.
67 La palabra “profeta” en ocasiones como que escandaliza a las personas. Usted siente el resentimiento. ¿Ven? Claro, un predicador es un profeta. Pero un vidente, es uno que ve visiones… Ahora, yo no soy un predicador; yo no tengo educación para ser un predicador. Yo me tropiezo mucho. A mí me gusta decir lo que yo se acerca de Ello; pero un verdadero predicador erudito educado nunca me clasificaría como un predicador. ¿Ven?
Pero mi don de parte de Dios… Él sabe que yo Le amo, y Él me ha dado un don de discernimiento. Ahí está mi esposa. Ella me ha conocido desde que yo era un niño, y ha visto cientos de miles de casos, y me ha visto cuando vienen las visiones, hasta el punto en que a veces estoy inconsciente por una o dos horas, solo viendo visiones, y salir y decirlo, y decirles a las personas. Y no ha fallado ni una sola vez. Eso tiene que ser Dios.
68 Ahora, si el Espíritu Santo me revelara a mí el por qué usted está aquí, o algo acerca de usted, que usted sabe que yo no sé, ¿Creería usted que es el Espíritu Santo? ¿Y lo aceptaría?
¿Cuantos en la audiencia aceptarían la misma cosa, levante su mano? Ahora, sean reverentes.
Ahora, ahora mire donde comienza el drama. Ahora, la Biblia va a ser encontrada ser una verdad o un error. Yo seré encontrado como un falso profeta o diciéndole la verdad. Si yo digo la verdad, Dios vindicará la verdad. Si yo digo una mentira, Dios mostrará que eso es una mentira. Pero Sus Palabras no pueden mentir. Esa es la razón por la cual estoy seguro; Estoy positivo que estoy diciendo la Palabra del Señor; es la promesa de Dios. Ahora, crean. Veamos lo que Él dirá. Yo no digo que Él lo hará.
69 Entonces el resto de ustedes… ¿Todos ustedes en la fila de oración creerán de cualquier manera, aunque Dios le diga algo a usted o no? ¿Estará usted dispuesto a pasar por la línea de oración? ¿Lo haría usted, levante su mano? Ahora, ustedes pasaran, y se les impondrán manos. Sí Dios esta así de cerca de usted aquí en la plataforma para decirle el secreto de su corazón…
Aquí está mujer con sus manos levantadas, la Biblia puesta aquí, nunca nos hemos visto el uno al otro anteriormente en la vida. Sí lo hemos hecho, no nos dimos cuenta. Yo no la conozco, no conozco nada acerca de ella. Pero Dios sí. Deje que Él lo revele, y vea sí es verdad o no.
Veo a la mujer venir de lejos. Ella no es de aquí: ella es de Chattanooga. Eso es correcto. Usted está sufriendo con un tumor. Y el tumor no me es visible a mí ahora, pero está debajo de su brazo derecho. Sí eso es correcto levante su mano, ¿Ahora cree usted? Para que vean que no estoy adivinando, míreme, hermana. Permítame ver lo que Él dijo. Ahora, vea, yo no sé lo que le dije. La única manera que yo sé, es a través de estas cintas. Yo las recojo, y veo que es lo que Él dijo. Sí, yo veo que usted está haciendo algo debajo de su, Oh, es un tumor, debajo de su brazo. Y entonces, hay… Usted está sorda de su oído izquierdo. Eso es correcto. Eso el a verdad. Su nombre es, Ella. Usted se puede ir a su casa, Jesucristo la sanará. Señora Ella Blackburn, valla a casa en Chatanoooga, y sea sana en el Nombre de Jesucristo.
¿Creen ustedes? Ahora tengan fe en Dios.
70 Señor Jesús, pongo mis manos sobre la mujer y oro por ella en el Nombre de Jesús para su sanidad. Amen. Ahora no dude. No permita que este sentir la deje. Yo sé que este es el problema malo con las personas. ¿Ustedes creen eso? Mire aquí.
Valla y coma su cena. Ese problema en el estómago la ha dejado. Usted ha tenido un estómago nervioso por mucho tiempo. Valla y coma ahora. Jesús la sana.
¿Ahora, usted cree, hermana? En el Nombre del Señor Jesús, que ella sea sanada. Amen.
Dios, en el Nombre de Jesucristo, permite que mi hermano sea sanado.
Padre Dios, en el Nombre de Jesucristo, permite que nuestra hermana sea sanada.
Oh, Señor, que sea, mientras pongo mis manos sobre ella que ella sea sanada en el Nombre de Jesús.
Venga, hermana. ¿Cree usted que el problema de su espalda se acabó? Solo siga caminando.
71 Sí ustedes pueden creer. Ahora, ¿qué es lo que les pasa? ¿Que los desánimo? ¿No creen ustedes que esa gente…? Dios conoce sus corazones, al igual que Él conocía el corazón de la primera mujer. Ahora, ¿No ven ustedes la batalla que yo tengo en América? Uno de esos casos en Sud África, cada persona en la audiencia hubiera dejado sus sillas de ruedas, camillas… Ellos se llevaron siete camiones repletos de sillas y camillas con solo una sola cosa hecha así. Y la siguiente mañana, aquellos paganos, iban caminado por la calle en Durban Sud África cantando “Solo Creer” por detrás de los siete camiones donde veinticinco mil milagros fueron realizados en un minuto,
Y nosotros somos inteligentes y educados (¿Ven?), y nosotros somos como una verruga en un pepino. No sabemos…“El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor; Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento.” Pues, eso debería de sacudir su corazón, y decir, “Señor Dios, yo estoy sano. Yo lo creo.”
Ahora, yo veo a una pequeña mujer sentada aquí orando, justo aquí, acá arriba, sentada al fin de la fila aquí mismo mirándome, con su cabeza sobre su mano, recargándose sobre ella, sufriendo de un problema con su pierna. ¿Cree usted que Dios la sanará? Sí usted lo cree, la hermana que está justo arriba de aquí, tiene algo mal con su espalda. ¿Cree usted que Jesucristo la sanará? ¿Lo cree usted? Acéptelo y créalo, y usted sanará.
72 ¿Piensa usted que Dios lo puede sanar de su diabetes y hacer que este sano? ¿Tiene usted una tarjeta de oración? Pero usted tiene diabetes. Más bien, usted tenía diabetes. Jesucristo lo ha sanado.
¿Me haría usted un favor? La señora sentada justo a un lado de usted tiene problemas del corazón, y ella quiere que también se ore por ella. ¿Es eso correcto? Levante su mano. Yo no la toque; usted no me tocó a mí. Pero usted tocó al Sumo Sacerdote, y Él actuó de la misma manera como lo hizo cuando la mujer tocó el borde de Su manto. Valla a casa y sea sana.
Esas personas no tenían tarjeta de oración. Ven, es la soberana gracia de Dios. ¿Por qué no pueden ustedes captarlo?
Aquí está una buena mujer. Yo no la conozco. Somos extraños. Ahora, si yo tomase a cada persona… sólo unos cuantos de ellos, yo me debilito tanto; yo no me puedo parar aquí. Pues, hubo un… Esa pequeña mujercita que toco el manto de Jesús, Él dijo, “Me debilito.” ¿Es eso correcto? “Virtud salió de Mi.” Si eso haría que virtud saliera del Hijo de Dios, que no me haría a mí, un pecador salvo por gracia. Yo no podría hacer ni una sí no fueses porque Él dijo, “Las obra que yo hago vosotros también las haréis, y aún mayores haréis (Esa es Su promesa.), porqué Yo voy al Padre.”
73 Yo no lo conozco a usted, usted no me conoce a mí. ¿Sí el señor me revelara a mi cuál es su problema lo creería usted? Usted sabe que eso es… Pues, usted sabría si eso es la verdad o no. Muy bien. Que el Señor lo conceda. Para que la gente lo pueda ver y no estén en duda.
La mujer no está parada aquí por ella misma; ella está aquí por su hijo. Y su hijo tiene un caso mental. El recibió el bautismo del Espíritu Santo hace algún tiempo. Y ahora, él se puso todo nervioso; él no puede pensar; él no puede conservar su trabajo. Esa es la verdad. Tome ese pañuelo en su mano y póngalo sobre él. No dude, y él vendrá a su mente cabal y servirá al Señor. Valla, créalo.
¿Le creen ustedes a Dios?
Venga hermana. Venga creyendo. Señor Dios, en el Nombre de Jesucristo, sea sanada.
Venga con estos pequeñitos. Oh, Padre Dios, en el Nombre del Señor Jesús, yo los bendigo. Que ellos sean sanados.
Venga, mi hermano…?….Yo voy…Señor, en el Nombre del Señor Jesús, bendice y sana a mi hermano. Amen.
Venga hermana. Oh Señor, mientras ella pasa, que no sea como pasar en frente de un hombre, sino que ella sepa que Jesús, el Hijo de Dios esta aquí. Su Espíritu esta aquí. Y si ellos se recostaban a la sombra de San Pedro y eran sanados, un pescador ignorante que no podía escribir su propio nombre… No era ese pescador ignorante; era Tu Espíritu, Señor, el cual ellos reconocieron. Y que esta mujer pase por la unción del Espíritu Santo y sea sanada en el Nombre de Jesús. Amen.
74 Venga, Hermana Wood, yo la conozco a usted así que venga aquí. Señor Dios, yo conozco a esta hermana. Su niño inválido, que estaba inválido, una parálisis infantil hizo que su pierna creciera por detrás de él. Ellos entraron en una reunión, y Tú les hablaste y llamaste su nombre, y lo trajiste, y le enderezaste esa pierna inválida, a tal punto en el que él no sabe cuál era la inválida ahora. Su madre está enferma. Ella necesita sanidad, Señor. Permite que el poder de Dios que enderezo la pierna de David sane a mi hermana. Lo pido en el Nombre de Jesucristo. Amen. Dios le bendiga, Hermana Wood.
Me pregunto si David está cerca. Un niño… Su padre era un Testigo de Jehová. Su padre está lleno del Espíritu Santo. Él les podría dar el testimonio de su hermano. ¿Cuantos de ustedes leyeron a cerca del pequeño pececito que vino a vida aquella vez? Era su hermano el que estaba parado presente. David, ¿Dónde estás, David Wood? Ponte de pie. Hubo un niño, un caso de polio, sus pierna estaba encorvada detrás de él, sentado muy atrás en la audiencia en una reunión grande de carpa; y el Espíritu Santo le hablo y dijo, “ASÍ DICE EL SEÑOR…” Ahí está él un tres testigo de que Dios sana el polio. Amen.
75 Oh, yo me siento como un aleluya. Amen. Siento ganas de gritar. Si se requiere eso para servir a Dios entonces déjenme hacerlo.
He navegado los siete mares, viajado alrededor del mundo seis veces, y aun nunca he visto a aleluya. Es un sobre-nombre chistoso que el diablo les ha puesto a los santos de Dios. No hay tal cosa como esa. Tengo el registro del gobierno de unas novecientas sesenta y nueva denominaciones, y ni una de ellas se llama aleluya. No hay tal cosa.
Venga, damita. ¿Le cree usted a Dios? Señor Dios, en el Nombre de Jesucristo, que la muchachita sane. Amen. Crea, hermana.
Señor, en el Nombre de Jesucristo, que la dama sane. Amen.
Venga, hermana. Señor, pongo mis manos sobre la mujer y el niño. En el Nombre de Jesucristo, que ellos sean sanados.
76 Venga hermana. Ahora, usted ve…No se desanime. Cuando usted pase por aquí, comience a adorar a Dios. Cuando se ore por usted, a mí no me interesa su toma veinticinco años; sí usted es simiente de Abraham, entonces usted tiene la fe de Abraham. El discernimiento no tiene que venir cada vez.
Ahora. ¿Somos desconocidos el uno para el otro? Yo no la conozco a usted, usted no me conoce a mí. Pero Dios nos conoce a ambo. ¿Cree usted eso eso…? Yo quiero que usted sea un testigo para la congregación. Aquí esta una mujer que tiene fe. Ahora mismo, hay un sentir muy extraños sobre usted, algo dulce, consolador, confortante.
¿Cuantos aquí han visto la foto que el gobierno tomo del Ángel del Señor aquí en la casa de…? La examinación de George J. Lacy, el encargado del FBI, dijo que era el Ángel del Señor. La Luz le pego al lente de la cámara. Dijo “La cámara no capta la psicología.”
La misma Luz está suspendida sobre la mujer ahora mismo. Eso es lo que la hace a ella sentirse de esa manera. Ahora, esto es como otra dimensión, para ustedes científicos. Simplemente me pone en un lugar, en el cual yo estoy mirando a la mujer, y sé que tan pronto como la vea, y mantenga mis pensamientos hacia ella, y el Espíritu Santo me ayude, Él me dirá acerca de ella. Ella está aquí para que se ore por ella porque su pie la está molestando. Eso es ASÍ DICE EL SEÑOR. Eso es verdad, correcto.
77 Ahora, usted dice, “Usted lo adivino.” Muy bien, veamos si lo hicimos. Eso no fue una adivinación. Usted tiene alguien más por el cual usted está orando; ese es su nieto; y él tiene su cuello quebrado. Y él está en un hospital del gobierno en un hospital del gobierno militar, no aquí, sino en Missouri. Eso es ASÍ DICE EL SEÑOR. Vaya y crea y reciba su sanidad en el Nombre del Señor Jesucristo.
Vengan, creyendo. Oh Señor, sánala te lo pido en el Nombre de Jesús. Concédelo.
Joven, usted está nervioso, molesto. ¿No sabe usted que Dios puede sanar los nervios? Ahora, es difícil para una persona nerviosa que lo capte. Usted ha estado queriendo un lugar en el cual poner su pie. ¿Ve? Usted es un gran pensador, cruzando puentes antes de que usted llegue a ellos, y toma otras cosas. Ya no lo haga. Usted no se siente mal ahora. Ve, se le quito a usted ahora. Sí usted se va creyendo, nunca volverá sobre usted otra vez. En el Nombre de Jesucristo, créalo.
Señor Dios, en el Nombre del Señor Jesús, sana a esta mujer, te lo pido.
Señor Dios, oro que Tú sanes a nuestra hermana mientras ella pasa por aquí, no por mí, sino debajo de la cruz.
En el Nombre del Señor Jesús, sana a esta estimada persona, Padre mientras ella pasa por aquí. Concédelo, Señor.
78 Usted tiene una sombra de muerte debido a su problema de corazón. ¿Pero cree usted que Dios puede sanar su corazón? Entonces vaya. Así como usted ha creído, así le sea hecho.
Otro con la sombra de muerte de cáncer. ¿Cree usted que Dios puede sanará el cáncer? Entonces vaya, y regocíjese, y sea feliz.
¿Puede usted creer? Pues, esta señora sentada acá atrás sufriendo con dolores de cabeza, ¿cree usted que Dios la sanara? Sí usted lo hace, reciba su sanidad. Amen.
Bendito sea el Señor. Aquí esta una pequeña mujer sentada aquí con un uniforme blanco puesto. Ella acaba de tocar al Señor. Ella tiene problemas con su cadera. Ella se calló y se lastimo su cadera. Eso es correcto, no es así, dama. Usted estaba sentada ahí orando, y usted dijo, “Señor, permítele que me llame a mí.” Usted estaba orando justo entonces. Usted toco al Sumo Sacerdote. Ahora usted sanara; Jesucristo la sano. Amen.
Yo reto su fe para creerle a Dios. Yo digo en el Nombre de Jesús, crea.
¿Cree usted que Dios sanara esa asma, sentado allá atrás? Sí usted lo cree con todo su corazón, usted lo puede tener.
¿Cree usted, hermana? En el Nombre de Jesucristo que usted sea sanada.
79 ¿Cree usted, hermana? En el Nombre del Señor Jesús, sea sanada.
Yo simplemente no entiendo. Por qué no lo pueden captar ustedes, amigos. No importa sí hay una visión o no, ¿acaso no saben ustedes que el mismo Dios es el mismo Quien conoce todo acerca de Usted?
Tiene un crecimiento en su boca. ¿Es eso correcto? Yo no la conozco a usted. Dios la conoce. Señorita Carroll; ese es su nombre. Usted es de Dalton, Georgia. Vuelva a casa. Crea, y sanará.
Ahora, no dude. Crea. Tenga fe en Dios. Amen. En el Nombre del Señor Jesús.
Dios lo puede sanar de ese tumor si usted se lo permite a Él. Créale. En el Nombre de Jesucristo, que se vaya de él.
Señor Dios, oro que Tú sanes a esta mujer en el Nombre de Jesús.
En el Nombre del Señor Jesús, sana a nuestra hermana.
Venga, hermano. Ese es Él… [Grabación incierta]… Señor Jesús, sana a nuestro hermano en el Nombre de Jesús.
80 “Estas señales seguirán a los que cree.” ¿Cree usted, yo creo? ¿Usted cree? “Entonces estas señales seguirán a los que creen: pondrán las manos sobre los enfermos y ellos sanara.” ¿Lo cree usted?
Pase por aquí. En el Nombre de Jesucristo que usted se vaya sana.
Venga, hermana. Lisiada, ¿cree usted que el Dios que sano a ese niño lisiado sentado ahí, la puede sanar a usted también? Entonces dele a Él la alabanza y usted sanara en el Nombre de Jesucristo.
Venga, hermana. ¿Cree usted? En el Nombre de Jesucristo sea sana.
¿Crees tú, pequeño? En el Nombre de Jesucristo, Dios, sana a este niño.
¿Cree usted, hermano? En el Nombre de Jesucristo, que usted sea sanado.
¿Cree usted, hermana? En el Nombre de Jesucristo, sea sanada.
En el Nombre de Jesucristo, sea sanado.
¿Cree usted, hermana? En el Nombre de Jesucristo, sea sanada.
En el Nombre de Jesucristo, sea sanado, hermano.
En el Nombre de Jesucristo, sea sanado.
Venga, hermana. Cree usted con todo su corazón. En el Nombre de Jesucristo, que usted este sana.
En el Nombre de Jesucristo, que mi hermano sea sanado.
81 Venga, hermana. Venza ese problema de estómago; vaya, coma ahora. Amen. En el Nombre de Jesucristo. Dios, oro que Tú la sanes en el Nombre de Jesús.
Dios, oro que Tú sanes a nuestra hermana en el Nombre de Jesús.
Dios, en el Nombre de Jesús, sana a nuestro hermano.
Señor Dios, en el Nombre de Jesucristo, sana a nuestro hermano.
Padre Celestial, está escrito, “Pondrán las manos sobre los enfermos y ellos sanara.” En el Nombre de Jesucristo, hago esto.
Omnipotente Dios, pongo mis manos sobre mi hermano. En el Nombre de Jesucristo, que él sea sanado. Amen. Dios le bendiga, papá.
En el Nombre de Jesucristo, pongo manos sobre mi hermana para su sanidad.
Venga, hermana. ¿De qué está usted nerviosa? Eso es lo que le ha causado a usted su problema en el estómago, y la tiene a usted en esa condición. Usted va a sanar ahora mismo, así es. En el Nombre de Jesucristo, que así sea. Amen.
Madre, ese viejo corazón a latido por mucho tiempo. Se está poniendo malo ahora, pero si usted cree, seguirá latiendo. En el Nombre de Jesucristo, que ella sea sanada. Concédelo, Señor.
Venga hermana. En el Nombre de Jesucristo, que ella sea sanada.
82 En el Nombre de Jesucristo, oro para que Tú sanes a mi hermano.
Venga, querido hermano. Señor Dios, en el Nombre de Jesucristo, que mi hermano pueda sanar. Amen.
En el Nombre de Jesucristo, que mi hermano sea sanado.
En el Nombre de Jesucristo, que mi hermana sea sanada, Padre.
En el Nombre de Jesucristo, impongo mis manos sobre la mujer y pido por su sanidad. Amen.
Dios, pongo mis manos sobre mi hermano en el Nombre de Jesús por su sanidad.
Venga, señor. En el Nombre de Jesucristo, pongo mis manos sobre mi hermano para sanidad.
Venga, hermana. ¿Cree usted con todo su corazón? Entonces su problema de espalda la dejará. En el Nombre del Señor Jesús, concédele a ella su sanidad, Padre.
Usted tiene la misma cosa. Ahora, crea con todo su corazón en el Nombre de Jesucristo.
83 ¿Cree usted que esa diabetes lo dejara y usted sanará? ¿Lo hace usted? Vaya. Créalo, y usted tendrá una transfusión de sangre de Cristo.
¿Cree usted que yo soy el siervo de Dios? ¿Cree usted que Dios me puede decir que está mal con usted? ¿Lo creerá usted? Bueno, usted sabrá si es la verdad o no. Usted tiene nerviosismo y problema del corazón. Eso es correcto. Su nerviosismo es lo que causa su problema de corazón, es un corazón nervioso. Cuando usted come y se acuesta, el corazón se agita. Tiene todo tipo de sensaciones y sentimientos. No lo va a matar a usted. ¿Cree usted eso, Lee? Usted vive en Tennessee; Clinton, Tennessee. Pero usted no es de Tennessee; usted viene de California, Los Ángeles. Usted tuvo muchos problemas en su vida: perdió a su hijo recientemente en un accidente automovilístico. Eso es ASÍ DICE EL SEÑOR, crea en el Señor Su Dios. Vaya y reciba su sanidad. ¿Lo hará usted? Que así sea en el nombre del Señor Jesús.
Muy bien. ¿Es esa toda la línea de oración?
84 ¿Están ustedes convencidos que Jesucristo vive? ¿Están ustedes convencidos que Él dijo que estas cosas acontecerían justo antes de la venida del Señor Jesús? Entonces estamos en el fin de la jornada, y el Ángel de Dios ha descendido a nuestros medios, y se ha probado a sí mismo ser el Hijo de Dios, resucitado de entre los muertos y cumpliendo cada Palabra.
¿Cuantos hay aquí que no están sanos, y quieren ser sanos, levanten su mano? Oh, vaya, yo no podría pasar con todos esos. ¿Creen ustedes que soy el siervo de Dios? ¿Creen ustedes que Dios me permitiría decir algo que esta errado? Dios ha probado que les he dicho la verdad.
Ahora. Todos los que son creyentes, levanten su mano. Ahora, ponga su mano sobre alguien que este a su lado. Yo le daré a usted una Escritura: la misma Escritura dice, “Estas señales serán hechas así.” El mismo Dios dijo, “Estas señales seguirán a los que creen: pondrán sus manos sobre los enfermos, y ellos sanara.” No soy yo. No soy yo: es Él. Y no son mis manos; son las manos de cualquier creyente. ¿Lo cree, hermana? Usted crea ahí… [Grabación incierta]… Sí usted cree en eso, su liberación está a la puerta.
85 Ahora, no ore por usted mismo. Ore por la persona sobre la cual usted tiene sus manos, y permita que ellos oren por usted. La Biblia dice, “Confesaos vuestras faltas los unos a los otros, y orad los unos por los otros, para que puedan ser sanos.” Ahora, ponga sus manos sobre alguien a su lado.
Algo simplemente tiene que acontecer. Algo tiene que acontecer. La Palabra de Dios es verdad. Sí usted lo cree, usted puede ser sanado. Ahí está; eso es. Ahí está. Ahora, levántese y acepte su sanidad. Póngase de pie, cada uno de ustedes. Levántate y acepten Su sanidad. Ese es el Espíritu Santo. Usted es sano en el Nombre de Jesucristo.
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