S.674 59-1004M  ¿Quién es éste? 

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OBRAS DEL MENSAJE

¿Quién Es Éste?

Clarksville, Indiana, E.U.A.

59-1004M

1 Señor… y las cosas que Él ha prometido, y cada promesa que Él ha hecho es verdadera. Y estamos esperando hasta el tiempo de Su aparición. Y mientras vemos el día acercándose, la hora llegando, nos hace querer revisarnos, tomar un inventario de nosotros mismos y simplemente darnos cuenta donde estamos parados.
Hace poco escuché mientras estaba parado en el patio, que mi buen amigo allá, un gran compañero mío, está casi a punto de morir con cáncer. Y por supuesto que quiero que esta iglesia oré por nuestro Hermano Rogers, que él sea…
Quiero ir a verlo esta semana. Él vive en una ciudad que esta aproximadamente 35 o 40 millas debajo de aquí, (64 Km. Trad.) en Milltown, Indiana. Y quiero bajar a verlo. Él es un veterano de la Primera Guerra Mundial. Y hace poco le realizaron una cirugía, y los doctores simplemente lo volvieron a cerrar, porque dijeron que no valía la pena tratar de operarlo; se estaba muriendo. Y él se acaba de enterar de eso, creo que fue el viernes o el sábado, que se acaba de enterar que tiene cáncer.

2 Pero una gran cosa sucedió. Él dijo que en el cuarto, cuando estaba en el hospital, que había un arco iris que entro en una esquina, y él permaneció observándolo por un buen tiempo. Y esa es una señal del pacto de Dios. Por supuesto, el arco iris siempre ha representado un pacto. Dios guarda Sus pactos. Él cumple Sus promesas.
Y Ud. y yo podemos hacer un pacto pero después lo quebrantamos, porque… sencillamente no sabemos lo que nos traerá el mañana. Pero Dios no puede hacer uno y luego quebrantarlo, porque Él sí conoce lo que traerá el mañana. ¿Entienden? Él conoce todo sobre nuestros problemas y lo que son. Y Él conoce todo lo que será aún antes de ser. Antes de la fundación del mundo, Él sabía exactamente quién estaría aquí y quién no.
Y es un consuelo, después de haber escuchado estas pláticas tan serias de Rusia, Krushchev, y de varios de ellos, y los comentarios que han hecho, que dicen que los hangares ya están listos. Pudieran destruir el mundo en solo cuestión de minutos. ¿Ven? Y cualquier cosa… solo tendrían que apretar el botón y eso sería todo.

3 Pero al ver en las páginas de esta Biblia y darnos cuenta que antes de que eso suceda, la Iglesia se habrá ido a Casa, oh, el sentir que nos produce. ¿Ven? Qué alivio saber que nunca nos tocará. Eso es correcto. Estamos… Nunca nos alcanzará. Estamos tan seguros como podemos estarlo. Y pensar que no es solamente un refugio que el gobierno nos ha preparado, en una lugar de escondite que Dios nos ha puesto para nosotros. Y podemos descansar que es tan perfecto como puede estarlo.
A través de las edades, Dios ha hecho promesas, y por medio de estas promesas, Dios siempre los ha protegido. Y por mí mismo, no veo nada que falte más que el arrebatamiento de la Iglesia. Puedo ver los pequeños grupos alrededor batallando, los fieles aferrándose.

4 Y la semana pasada, Uds. se han dado cuenta lo que está aconteciendo en Israel, la última señal. Israel se convirtió en nación en 1947, la misma noche en que el Ángel del Señor me visitó. Cuando llegó a mí alrededor de las doce del día, y era medio día cuando estaban firmando el pacto de paz con el mundo y con Las Naciones Unidas y demás, en ultramar. Pero la semana pasada, obtuvieron su moneda. Ahora ya tienen su propia moneda judía que pueden usar.
Y no puedo ver nada más que falte de acuerdo a las Escrituras… Por supuesto, hay muchas cosas que quizás el Señor aún no me ha dejado saber. Pero yo no sé de otra cosa que falte para la venida del Señor. Y, oh, simplemente me gusta revisarme. Y cuando uno se pone a leer las noticias y los periódicos, lo hace a uno sentirse nervioso, pero al sentarnos pensamos esto: “Antes que todo esto acontezca, nos habremos ido al Hogar”.
Nunca más habrá una persona anciana en ese país. Solo piénsenlo, nosotros los viejos seremos cambiados entonces, y seremos jóvenes. Allá no podrá haber enfermedad, no habrá muerte; nunca podrá haber tristeza, dolor de cabeza o cualquier cosa, en aquel momento que crucemos el…

5 Pero me gustaría preguntar esto: Qué pasaría si está mañana alguien entrará por esa puerta diciendo: “Bueno, acabo de encontrar algo, y ha sido probado científicamente ser la verdad. Viene una nave pasando por el aire a este lugar, en unos minutos más. Y cada uno de Uds. que quiera subirse, podrán hacerlo. Y va a una Tierra… Yo acabo de regresar. Y yo era un hombre viejo, de noventa años”. Y que estuviera allí en la flor de su juventud, Uds. saben, diciendo: “En cuanto cruzan, en cuanto ponen un pie al otro lado, inmediatamente regresan a ser jóvenes. Y conocí a personas que han estado allá por millones de años, y se ven igual que siempre”.
Yo diría: “Hermano, guárdame un lugarcito, yo voy a ir”.
Y pienso que es esa la manera como todos nos sentimos. Y Uds. saben, eso no es solamente una historia; es la verdad. Y la vieja nave de Sión bajará por el aire uno de estos días, y subirá junto con los santos, y estará cruzando por debajo de la bandera de la cruz, y entonces estaremos en el Hogar. Oh, será un gran tiempo.

6 Así que creo que hoy en día, en… aún… “Son muchas las aflicciones que el justo padecerá, pero de todas ellas los librará Dios”. Y estoy alegre que podemos descansar seguros en esta gran promesa. Y estoy muy agradecido con Dios, por Su gracia que ha llamado al Hermano Junie Jackson, como lo conocemos aquí. Y escuché unos desconocidos testificando hace unos minutos, que han entrado para estar en el servicio de oración de esta noche.
Y estoy muy agradecido con Dios que haya salvado al Hermano Jackson. El diablo por poco lo mata en una ocasión. Pero Dios tenía para él un trabajo que hacer, así que Él le extendió su vida. Y es por ese motivo que esta congregación y esta pequeña iglesia están prevaleciendo hasta este día, esto por la gracia de Dios. Junie ha sido un buen amigo mío, tan leal como puede serlo para la causa. Y estoy orando para que Dios les bendiga a Uds. gente, congregación aquí, y que los multiplique hasta que esta iglesia no pueda mantener más gente.

7 Y me hace bien el poder llegar a una pequeña iglesia como ésta, dónde nos podemos sentar todos juntos. He tenido el privilegio, por la gracia de Dios, de predicar en congregaciones grandes. Pero no digo que… que lo disfruto más, porque las mejores reuniones que he tenido han sido cuando hemos estado en cultos de oración, en hogares donde simplemente… Tomo mi silla y me siento en una esquina, y brinco de arriba abajo en ella. Y sencillamente gozo de un tiempo maravilloso de compañerismo, en dónde los santos se reúnen y “Dónde estuvieren dos o tres congregados en Mi Nombre, allí estoy Yo en medio de ellos”. Esa es la promesa. No importa el tamaño de la iglesia, Dios prometió que nos encontraría, y Él lo hará.
Ahora, me imagino que ellos… El Hermano Jackson me estaba diciendo que están esperando tener esta noche un culto de oración por los enfermos en la iglesia. Y le dije que también vendría y tal vez hablarle unos minutos a la congregación después de la escuela dominical de esta mañana, y así encontrar el sentir del pueblo. Y tal como escuché a alguien testificar diciendo que han venido por sanidad, y me supongo que habrá muchos en esta noche que vendrán para que se ore por ellos. Y si Uds. están esperando ese servicio, solamente vengan para que se les unja y se ore por Uds. o para un- un discernimiento del Espíritu Santo y de esa forma saber lo que está mal con Uds.

8 Y vean, para tales cosas me tengo que preparar: No comiendo, esperando en el Señor, y así sucesivamente, porque Satanás siempre anda preparando alguna trampa, a toda hora para tratar de molestarlo.
Y cuántos piensan que sería mejor si… Vean, la… la congregación, estamos… Esta iglesia es parecida a la de nosotros, una iglesia soberana. Nosotros creemos que la mayoría tiene mucho más que decir que solamente una persona. (¿Ven?), porque de esa forma es a lo que llaman “echando suertes”. ¿Piensan Uds. que sería bueno si solamente tenemos discernimiento esta noche? Levanten sus manos si sienten que esa sería la manera de hacerlo. Muy bien. Veamos, ahora lo contrario sería si solamente… Muy bien.

9 Entonces estaremos repartiendo las tarjetas de oración esta noche, y llamando a las personas. Tal vez haya… si hay muchos que quieran, mandaré a Gene o a Billy, o uno de los dos, esta tarde aproximadamente a las… (¿A qué hora comienza el servicio, Junie?) A las siete y media…) a las seis y media, entonces. Y ellos les repartirán las tarjetas y oraremos por cada uno que tenga una. Eso significa que todos tendrán la oportunidad para que se ore por Uds., pero nosotros…. En una congregación pequeña… Pero eso será suficiente, los estaremos rotando en la línea, y dejar que… Les diré que repartan las tarjetas a los desconocidos, y que las personas de casa vengan después, porque así las personas de casa cerrarán (¿entienden?) para que ellos… Ellos entenderán.

10 Ahora, algunas veces en casa… Aquí es un poco difícil llevar a cabo una reunión con discernimiento. El Sr. Wood sentado aquí cerca. Cuando voy a la iglesia y que vamos a llevar a cabo un servicio de… Yo digo… Y tal vez lo hagamos de esa manera esta noche. Antes de que se repartieran las tarjetas de oración y cualquier otra cosa, el Espíritu Santo estaría cerca, y llamaba a cierta persona. Y yo decía: “Todos los que sean unos desconocidos para mí, pónganse de pie”. ¿Ven? Los hacía que se pusieran de pie. Y decía: “Muy bien, esta Tal y tal son de… ”. Lo que el Espíritu Santo dijera y se hacía eso. Y luego, para el siguiente yo me daba vuelta….
Muchas personas de aquí de la ciudad decían: “Bueno, nosotros no conocíamos a esas personas. No sabíamos lo que estaba mal con ellos. Probablemente eso estuvo equivocado”.
La siguiente vez les decía: “Muy bien, ahora vamos a llamar a las personas que son de casa, que se pongan de pie”.
“Pues, a ellos sí los conocíamos. Seguro, él sabía…”. Así que pueden ver, Satanás tiene lista una trampa en todos lados. ¿Ven? Él está listo a toda hora. Así que, algunos de ellos dicen: “Bueno, si únicamente tienes discernimiento de esa forma, el resto de las personas no tienen oportunidad de entrar en la línea de oración”. Algunos de ellos dicen: “Bueno, si Ud. tiene la… Prefiero que se ore por mí”. Bueno… bueno es así o viceversa. Así que lo llevamos a cabo primeramente de una forma y después de la otra.

11 Y serán de esa manera hasta que Jesús venga. Usted puede… El evangelio siempre atrae a una multitud mixta. El efecto de la predicación de Cristo siempre traerá una multitud mixta. Trae a los creyentes, a los manufacturados, y a los incrédulos. Ese es el tipo de congregación que uno tiene. Así que es de esperarse. Por lo tanto estamos esperando hasta…. Que esta noche sea de un gran tiempo con el Señor.
Ahora, antes de abrir la Palabra… (Y Uds. se despiden como a las once y media, me supongo Hermano Junior) Y entonces esas personas que quieran estar en la línea de oración de esta noche, podrán formarse. Y si llega un grupo de afuera, entonces podremos traerlos adentro, Uds. saben, por la puerta y demás. Vengan a las seis y media.

12 Inclinemos nuestros rostros ahora, antes de leer La Palabra. Nuestro precioso Señor, te damos gracias de la manera más humilde desde lo profundo de nuestro corazón, por esta esperanza viva que tenemos en este cuerpo moribundo. Hay un Señor Dios y Jesucristo. Y a través de Su misericordia y Su bondad, Él nos ha dado Vida Eterna. Y esa gran esperanza está en nosotros hoy, y lo podemos sentir como… como un pozo burbujeando en nuestras almas, dándonos la seguridad que todas las palabras de Dios son Verdad. Y muy felices de saber este día que no tenemos por qué estar adivinando. Ya no es algo que tengamos que adivinar, sino es algo que ya sabemos; porque hemos leído Su promesa y lo hemos visto venir y cumplir toda promesa en la Palabra. Por lo tanto, sabemos que es la Verdad.
Y estamos agradecidos por el Espíritu Santo Quién es un testigo de Su resurrección. Y estamos agradecidos por los ministros, por profetas verdaderos de Dios, que se paran por la Verdad y por la Justicia. Y oramos que Tú bendigas a esas personas el día de hoy, donde quiera que se encuentren en sus púlpitos alrededor del mundo, que el Espíritu Santo se mueva en ellos en poder y dales de Tu Palabra. Y que haya muy buenos resultados por todos lados, porque creemos que la venida del Señor Jesús está a la mano.

13 Pedimos que bendigas esta pequeña iglesia aquí, a su pastor, a los diáconos y a toda la mesa directiva, y a los miembros y desconocidos que se han congregado en nuestro medio. Estamos agradecidos por el compañerismo, y escuché que uno dijo que había manejado muchas millas para poder estar en el servicio. Y verdaderamente la Escritura se manifiesta cuando dice: “Si yo fuere levantado, atraeré a todos a Mí mismo”.
Y sabemos Señor, que Tu Iglesia no está en la mayoría esta mañana, los verdaderos creyentes están en la minoría. Pero un día, Señor, Tú tomarás esa minoría para Ti mismo. Esa es la hora por la cual estamos anhelando. Ese es el día que esperamos que amanezca, cuando le veremos a Él, Quién fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados, el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por Sus llagas fuimos nosotros curados. Cómo te damos las gracias por esto.

14 Estamos orando Señor, que puedas bendecir a Tu siervo indigno, mientras trato de ministrarle a Tu pueblo, dales algo que los lleve más cerca de Ti. Que podamos dejar este edificio en esta mañana siendo un mejor Cristiano de lo que éramos cuando entramos. Y que… Si hay alguno aquí presente que no está bien, Señor, que pueda salir de este edificio en esta mañana con un corazón contento, regocijándose por haber encontrado la perla de gran precio que sobrepasa todo el resto de las cosas de esta vida.
Te pedimos también Señor, por aquellos que están enfermos y afligidos. Que no tengan que esperar por el servicio especial de esta noche, sino que el Gran Espíritu Santo toque a esa persona en esta mañana y dales de Tu gracia.

15 Y me fue de un gran privilegio ver que hace unos días una cierta mujer nos encontró y dijo: “Oh, Hermano Branham, parecía que aquella terrible enfermedad que una vez Ud. maldijo en el Nombre del Señor, estaba tratando de regresar otra vez. Pero estoy descansando solemnemente en el ASI DICE EL SEÑOR”. Y cuando los médicos examinaron a nuestra Hermana Bruce, la encontraron negativo. Estamos agradecidos, Señor, que Tu guardas Tu Palabra. Tu promesa es tan Verdadera.
Que en esta mañana sea ASI DICE EL SEÑOR para cada necesidad que tenemos. Estaremos recordando aquellos que se encuentran en el hospital y en casa, y especialmente a nuestro Hermano Rogers. Permite que Tu gracia y misericordia, si es de Tu voluntad, Señor, nos hable esta mañana en visión y que pueda mostrarnos exactamente lo que tenemos que decirle a nuestro Hermano. Porque somos Tu pueblo que espera oír Tu Palabra. Y hasta oírla, estaremos confiando cada instante. Derrama de Tus bendiciones sobre todos. Bendice la lectura de Tu Palabra, y te daremos a Ti toda la alabanza y toda la gloria, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.

16 Deseo que todos vayan al capítulo 21 de San Mateo, por favor. Y vamos a leer una porción de la Palabra, empezando desde el versículo primero.
Cuando se acercaron a Jerusalén, y vinieron a Betfagé, al monte de los Olivos, Jesús envió dos discípulos,
Diciéndoles: Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y luego hallaréis una asna atada, y un pollino con ella; desatadla, y traédmelos.
Y si alguien os dijere algo, decid: El Señor los necesita; y luego los enviará.
Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el profeta, cuando dijo:
Decid a la hija de Sion: He aquí, tu Rey viene a ti, manso, y sentado sobre una asna, Sobre un pollino, hijo de animal de carga.
Y los discípulos fueron, e hicieron como Jesús les mandó;
Y trajeron el asna y el pollino, y pusieron sobre ellos sus mantos; y él se sentó encima.
Y la multitud, que era muy numerosa, tendía sus mantos en el camino; y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían en el camino.
Y la gente que iba delante y la que iba detrás aclamaba, diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!
Cuando entró él en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió, diciendo: ¿Quién es éste?
Y la gente decía: Este es Jesús el profeta, de Nazaret de Galilea.

17 Quiero leer, o tomar como un tema en esta mañana, las últimas tres palabras del verso 10: “¿Quién es éste?” Y que el Señor añada Sus bendiciones a la lectura de Su Palabra.
Debió haber sido, digamos, alrededor de las diez de la mañana un viernes. Y la gente se había despertado desde el amanecer recorriendo la ciudad. Estaba tan llena a la hora de… estaban durmiendo a las afueras del muro de la ciudad, en el piso, en sus tiendas; en cualquier sitio que podían encontrar para descansar, porque esta ocasión especial había acogido a gente de todo el mundo conocido. Era llamada la fiesta de Pascua, la cuál había sido ordenada por Dios a los judíos en las primeras edades de su historia. Era cuando el cordero del sacrificio era matado, y la expiación se hacía por los pecados de las personas.

18 Y siendo anual, cada año se llevaba a cabo. Pero esta vez era una ocasión especial. Había algo un poco diferente que iba a suceder en esta.
Y como Uds. saben, normalmente cuando tenemos nuestros cultos, tenemos el servicio regular y nuestro… hacemos nuestra adoración, y pagamos nuestros diezmos, y juntamos nuestras iglesias, y tenemos compañerismo con las personas. Pero Uds. saben, cuando Jesús llega, siempre es algo especial. Simplemente hay algo que podemos notar.
Había una gran expectación. El aire se sentía cargado con algo. Y eso casi puede compararse con el tiempo de hoy. El aire está cargado hoy en día con expectación de Su segunda venida. Había muchos en esa ciudad que no sabían nada al respecto, al igual que hay muchos así en el mundo de hoy. Y había muchos, que aún escuchando, les interesaba muy poquito. Y de esa manera es en el mundo hoy día, porque otras cosas les son más fascinantes a los hombres y a las mujeres del mundo, que el destino eterno de su alma.

19 Pero había unos que creyeron en Él. Ellos estaban esperando a que llegara, y sabiendo que algo especial sucedería… Algo iba a suceder, porque Jesús no puede venir en cualquier tiempo al menos que algo especial acontezca. Siempre hay algo nuevo cuando Él aparece. Y ellos estaban cargados con expectación, pero lo malo de todo esto es que hubo muchos que no lo pudieron ver, nunca lograron verlo en Su venida.
Y esa es una de las cosas tristes de hoy en día. Habrá muchos que no lograrán verlo cuando Él venga. Pero habrá un remanente. Habrá aquellos que conocen a Dios, y que están esperando, y que están cargados; ellos le verán. Porque Él vendrá como ladrón en la noche. Seremos arrebatados para encontrar al Señor en el aire, la partida secreta de la Iglesia.

20 Oh, déjenme decirles, conociendo todo esto con anticipación por medio de La Palabra del Señor, debemos orar y estudiar cada hora de nuestra vida, preparándonos para el gran evento.
Ahora, mientras el aire está cargado con Su presencia, y mientras estamos creyendo, y los ministros ungidos del Evangelio están mandando los estruendos de advertencia, debemos de estar listos, en cualquier minuto ese evento bendito… Cuando veremos a todos aquellos que han muerto en Cristo a través de las edades, cuando veremos a Jesús viniendo a tomar a Su Iglesia; entonces seremos arrebatados para encontrarnos con Él en el aire. Hubo muchos que no lo vieron en aquel día.

21 Y mientras estaban esperando, me imagino que desde que el día había apuntado, la pequeña congregación reunida de lugar en lugar por toda la ciudad, y estaban discutiendo diciendo: “Me pregunto si Él estará aquí par la Pascual”.
Y puedo escuchar a un viejo ministro fiel levantarse y decir: “Sí, congregación, podremos buscarlo, porque Él es el Cordero”. Alguien inspirado por el Espíritu Santo que conocía a Dios, y conocía las Escrituras, y que sabía que el cumplimiento de Su Palabra estaba a la mano… “Él estará aquí con nosotros sin ninguna sombra de duda, porque Él es el Cordero de la Pascua”.

22 Y luego pueden imaginarse cuando esta congregación reunida con la pequeña congregación al lado de la puerta… Y después de un momento, ellos dijeron: “Él pudiera entrar por esta puerta, o Él pudiera entrar por aquella otra puerta”. Pero no importaba por cuál puerta entrará, ellos lo verían de todas formas, porque era una promesa.
Ya sea que Él venga el día de hoy en una nube o en un caballo, no hace ninguna diferencia para mí el cómo Él venga. Lo veremos de todas maneras, porque es una promesa que Dios dio.

23 Y estaban esperando con anticipación. Las ceremonias estaban por dar inicio en el Templo. El agua ya estaba brotando de la roca, en donde la congregación entraba para adorar, los sacerdotes tenían sus largas vestiduras y su… sus… todo su atuendo ceremonial. Cada congregación se había reunido en el lugar que les pertenecía, los fariseos en su esquina y los saduceos en su esquina.
Si acaso eso no es un cuadro parecido al día hoy, entonces no sé al respecto. Los metodistas en su esquina, los bautistas en la otra esquina, los presbiterianos en la otra esquina. Pero entre todos ellos esparcidos estaban los pequeños grupitos de la Iglesia del Dios Viviente, sin estarle prestando atención a las ceremonias, pero esperando Su aparición, esperando por ese bendito momento. Mientras que el resto de ellos solamente están interesados en las ceremonias, la fiesta de los tabernáculos, y los rituales religiosos. Pero el Espíritu de Dios ha cargado nuestros corazones de tal forma que sabemos que Él viene pronto.

24 Y ellos estaban esperando, y de repente, desde la cima de la colina venía una pequeña congregación bajando, uno sentado en una pequeña mula blanca, bajando lentamente dirigiéndose hacia la puerta. La gente empezó a gritar, comenzaron a quebrar ramas de los árboles y a tirar sus mantos en el camino, gritando a alta voz: “Hosanna, bendito el que viene en el Nombre del Señor”.
Y a medida que la pequeña mula avanzaba, cumpliendo las Escrituras de los profetas que decía:
“O hija de Sión…”. Y vean, quienes fueron, era la iglesia, los elegidos. “Tu Señor viene a ti, mando y humilde, sentado en una pequeña mula, cabalgando”.

25 Y hoy en día, mientras que la iglesia está esperando, uno de estos días, bajando de los cielos Él vendrá cabalgando un caballo blanco. Si se fijan el blanco es siempre muy representativo. La pequeña mula blanca en la que Él vino era un tipo de la venida cabalgando en el caballo de batalla con Sus vestiduras teñidas en Sangre, y un Nombre escrito llamado El Verbo de Dios. Esa es Su venida ahora.
Los pequeños grupos se habían reunido, observando, esperando por su aparición. Y que regocijo será entonces cuando vayamos avanzando y quebrando ramas, gritando: “Hosanna, bendito el que viene en el Nombre del Señor”. Y causará tal estímulo entre la gente.

26 Los metodistas y los bautistas de ese día, los saduceos y los fariseos, y los diferentes, hasta que… Ellos dijeron: “¿Quién es éste que viene? ¿De qué se trata todo este alboroto? No vemos nada que cause tanta alarma. Allí solamente está un hombre, y está montando una pequeña mula. No hay nada de qué alarmarse. ¿Por qué todo este alboroto comportándose de esa manera? ¿Quién es éste?
Antes de la venida del Señor Jesús, Él envió el Espíritu Santo a la Iglesia en este último día. Y el Espíritu Santo ha atestiguado de Su resurrección, y ha probado que Él vive, y de que Él está por venir.

27 Y la Iglesia se está aparejando… Y mientras vemos la Iglesia aparejándose, absteniéndose de fornicaciones, absteniéndose de la idolatría, absteniéndose de actos de lascivia, y toda obra de la carne, nosotros la Iglesia de personas estamos viendo estas pequeñas congregaciones reuniéndose, están dejando de beber, dejando de mentir, dejando el chisme, dejando todo lo que es de la carne, preparándose ellos mismos, gritando lo más fuerte que pueden, aplaudiendo y gritando en victoria. La gente clama: “¿Quién es éste?” Ellos no lo entienden.
Tampoco lo entendieron entonces. Él vino manso y humilde, vino montando una mula. Y Él viene hoy en día a los pobres y afligidos. Cuando el resto de ellos dicen: “No hay tal cosa como sanidad. No hay tal cosa como el bautismo del Espíritu Santo. Son puras tonterías, no hay nada en eso”. Pero de todas maneras Él viene, probando Su resurrección. Cada Señal que Él hizo en la Tierra, Él la está haciendo ahora mismo en la forma del Espíritu Santo.
Hay expectación entre la gente. Ellos están esperando este gran evento de Su pronta cercanía. Sabemos que no falta mucho para que veamos a Aquel que hemos amado. Y creemos que no falta mucho para que todas las cosas que están profetizadas en las Escrituras tengan su cumplimiento.

28 Ahora, en la congregación de aquel día, había opiniones divididas. Algunos de ellos clamaban: “¿Quién es éste? ¿Qué está causando todo este ruido? ¿Por qué ese montón de galileos, fanáticos, están gritando y comportándose de esa manera?
Puedo ver a un buen discípulo acercarse y decir: “Que no saben, hermanos, ese es el Profeta de Galilea. Ese es Jesús de Nazaret del que se habló en las Escrituras. Qué no conocen las Escrituras que dice: Él vendrá montado sobre una asna, y Él vendrá a Su pueblo. Y esa es la razón por la cual se están comportando de esa manera. Hemos estado en las reuniones de este Hombre. Lo hemos visto resucitar a los muertos. Lo hemos visto abrir los ojos del ciego. Lo hemos visto parado allí y ver hacia su congregación y decir: ”¿Por qué se preguntan estas cosas en su corazón?“. Lo hemos visto hacer grandes obras, y sabemos que Él es el Mesías”. Eran una multitud mixta.
Algunos decían: “Bueno, pudiera ser que Él sea todo eso”. Ahora, ¿acaso no es esa la misma manera como se sienten hoy en día? “¿De qué se trata todo esto?”. ¿Hay acaso algo como ese Espíritu Santo? ¿Qué le hace a esa gente actuar de esa manera?“.

29 Pues, es una probadita anticipada de gloria Divina. Es un poder. Es el Espíritu Santo aquí en la Tierra representando a Cristo, solo una sombra de Su Venida. Todas estas cosas que fueron profetizadas se cumplirán justo antes de que regrese otra vez. Y lo sabemos. Es esa la razón por la que nos sentimos emocionados. Es por eso que estamos entusiasmados.
No hace ninguna diferencia lo que otra persona diga, eso no nos interesa ni un poquito. La gente de hoy en día dice: “¿Quién es ese?”. En aquellos días decían: “No sabemos quién sea ese Jesús de Nazaret. Bueno, iremos a buscarlo en el decálogo y veremos si Él perteneció a esta denominación. Iremos a ver si Él es fariseo o saduceo o herodiano, o lo que sea que Él es. Lo vamos a buscar…”. Y no encontraron ningún registro de Su educación, tampoco ningún grado que haya tenido. Y luego regresaron diciendo: “¿Quién es éste? Él no pertenece a ninguna de nuestras tradiciones. Él no está conectado con ninguna de nuestras… no está afiliado con ninguna de nuestras afiliaciones. No tiene títulos; no tenemos registro de Él que haya ido alguna vez a la escuela. Él nunca fue un… a un seminario. Tampoco es mencionado en la… en estos libros o en aquellos. No lo vemos en ningún lado. ¿Quién es Él?”.

30 Sus credenciales fueron las obras que Dios le dio para hacer. Él dijo: “Si no hago las obras de Dios, entonces no me crean”. Ellos tenían su propia manera de creer: por medio de credenciales de hombre, por medio de la denominación a la que pertenecieran, igual que hoy día. Los conocen por medio de las credenciales de la denominación. Pero un hombre de Dios, el Espíritu Santo que está entre las personas entrará a las personas, entrará en el ministro, entrará en la congregación. Identifica lo que es, no por una denominación, pero por el poder de la resurrección de Jesucristo tipificando Su venida. ¡Oh, qué hora estamos viviendo!

31 Con palmas en las manos, mantos en las espaldas, listos para escoltar el camino: “Bendito el que viene en el Nombre del Señor”. ¿Qué vino en el Nombre del Señor? El Espíritu Santo. “Cuando venga, Él les enseñará todas estas cosas por venir. Él no hablará de Sí mismo, pero hablará de Mí.” Dijo Jesús. Y el Espíritu Santo viene para hacer Su obra en el Nombre del Señor Jesús, desde el púlpito hasta la pila del bautismo, hasta el servicio de sanidad, y a todas partes en el Nombre de Jesucristo. Vigilando por la Venida del Señor, preparando a la Iglesia como un precursor, así como Juan el Bautista fue el precursor de la primera venida, el Espíritu Santo en la Iglesia, precursando, preparando a una Iglesia para Su segunda venida.
Y el mundo está clamando: “¿Quién es éste? ¿De dónde salieron? ¿Qué credenciales tienen? ¿De qué escuela vienen?”. No los encuentran en los registros. Están en la gloria, de donde salieron; en los Cielos es donde se encuentran sus registros. Porque su Reino no es de este mundo, pero es del mundo que está por venir. Su deseo no es de esté mundo, es del mundo que está por venir, sus modas y sus deseos. Es por eso que la forma de vestir, la manera de actuar, y los hábitos de la gente del mundo es tan contraria.

32 Normalmente Uds. hacen… Uds.… Uds. normalmente actúan según el espíritu que está en Uds. Es lo que motiva su vida. Lo hace lo que Ud. es, es la vida que está dentro de Ud. Y cuando un hombre o una mujer reclama ser Cristiano y todavía actúan como el mundo, hay algo mal en algún lugar; porque no somos de este mundo, porque nuestro espíritu…
Si fuésemos alemanes, actuaríamos como alemanes. Si fuésemos finlandeses, actuaríamos como lo hacen en Finlandia. Si son americanos, tendrán el espíritu americano. Si somos Cristianos, tenemos un Espíritu Celestial, y nuestro Espíritu viene de arriba y dirige nuestras vidas y nuestros pensamientos. Que viene siendo piedad, amor fraternal, una vida limpia, honorable, respetados por las personas.

33 Ahora, entre ellos decían… Algunos estaban a Su favor, otros estaban en contra. Ahora, hay gente hoy en día que están firmemente en contra de todo aquello que se llame Dios, sin religión. Y son casi la mayoría en nuestro país. Alrededor del mundo, están mucho más en la mayoría, millones y millones que nunca han escuchado el Nombre de Jesucristo. Están en la mayoría.
Y luego están aquellos que profesan una religión. Y gustan mucho de ser muy ceremoniales. Les encanta ser dignatarios. Les gusta vestirse e ir a la iglesia, y tener algún tipo de… como himnos, y un… un pequeño mensajito de algún tipo, hablar de un Dios que fue, y después colocarlo tan atrás en la historia al punto que no lo dejan moverse, lo hacen algo que ya fue. Quieren reclamar que Jesús estuvo bien. Que fue un buen tipo. Un gran hombre. Que fue algo así como Washington, que nunca dijo una mentira, o como Napoleón. Esa es la actitud que toman frente a Jesús. Ellos piensan que Él fue simplemente un buen hombre.
Muchos de ellos no reclaman que Él haya sido Divino. Solamente reclaman que fue un buen hombre, que sus enseñanzas estaban bien. Algunos de ellos creen que Él simplemente fue un profeta.

34 Pero hay aquellos que van mucho más allá de ese límite. Yo creo que Él fue Dios: Jesucristo, el mismo ayer, y hoy y por todos los siglos. Que Él no solamente fue un profeta, que Él no fue solamente un hombre, que Él no fue solamente un maestro o un buen hombre, Él fue el Divino Dios Jehová habitando en un cuerpo de carne. Si me preguntasen: “¿Quién es Él?”Esa sería mi opinión con respecto a Él. Él es Dios manifestado en carne para quitar los pecados del mundo. ¿Quién es Él? No sólo un hombre, no sólo un profeta, pero Emanuel, Dios con nosotros. Entonces no solamente con nosotros, pero en nosotros, a través de nosotros, Dios en medio de nosotros.
Entonces, si esa es la verdad, un Dios Sobrenatural no puede cambiar Su naturaleza para acoplarse a la naturaleza de la gente. La gente tiene que cambiar su naturaleza para acoplarse al plan Sobrenatural de Dios. Y es por eso que la gente clama: “¿Quién es éste?” Es Dios en medio de Su pueblo. No pueden entenderlo. Dios nunca bajará al nivel de Uds. Son Uds. los que tienen que venir al de Él. Dios no vendrá bajo los requisitos de Uds. Son Uds. los que tienen que venir a los de Dios. Y entonces cuando ese requisito se cumple bajo una promesa que Dios hizo para redimir a la gente. Si ese requisito se cumple, todo su ser es cambiado; su manera de pensar cambia. Sus hábitos cambian. Todo de Uds. cambia. Sus deseos cambian. Su manera de vivir cambia. Sus hábitos cambian. Uds. cambian. Todo de Uds. cambia, porque entonces hay una nueva vida en Uds.

35 Es por eso que le hace a la gente decir: “¿Quién es éste? ¿Es acaso este tipo el que solía trabajar acá? ¿Es éste aquel…? ¿Quién es éste? ¿A qué escuela asistió? ¿Qué credencial porta?”, dicen los predicadores. “¿Dónde… de dónde es esta mujer? ¿Acaso no es esa mujer la que solía ver en la calle?”. Sí. “¿Qué es lo que le pasa?”. Algo sucedió. “¿Acaso no es esa mujer la que solía usar pantaloncitos cortos?”. Algo sucedió. “¿Acaso no es este hombre el que solía fumar cigarrillos?”. Pero algo sucedió. “¿Acaso no es este hombre que solía beber?”. Pero algo sucedió. “¿Acaso no es este hombre y esta mujer los que solían maldecir e ir a los clubes nocturnos?”. Pero ya no lo hacen más. “¿Quién es éste?”. Es el Espíritu Santo, la persona de Dios viviendo en ellos. “Iré a sus iglesias a averiguar qué es lo que está sucediendo”. Igual como los fariseos lo hicieron.
Ellos dijeron: “Iremos a la puerta. Averiguaremos lo que están diciendo. Veremos quién es el tipo que va en esta mula blanca, montado bajando la colina”. Y cuando llegaron a las puertas, estas personas tuvieron el tiempo de sus vidas. Ellos estaban gritando y exclamando; gritaban y alababan al Señor.

36 Y era tan contrario a su religión de aquel día. Esos sacerdotes y rabinos parados allí, dijeron: “Háganlos guardar su paz. No vamos a escuchar lo que el doctor va a decir, o lo que el reverendo… Háganlos guardar su paz”.
Puedo ver a Jesús mientras se voltea y les dice: “Si estos callaren, las rocas inmediatamente empezarían a clamar”. Algo tendría que pasar.
Decían: “¿Pueden las rocas clamar?”. El mismo Dios que las creo iba montado en un… “¿Por qué no los hacían callar?”. No podían callarse.
Es la misma manera hoy en día. Cuando la congregación se junta, tipificando Su aparición, el Espíritu Santo empieza a soplar sobre ellos; pueden ver esas señales y maravillas llevándose a cabo por el Espíritu Santo, no pueden guardar su paz. Algo tiene que clamar.

37 Y la iglesia del mundo dijo: “¿Quién es éste? ¿De qué trata todo esto? ¿Eres uno de ellos? ¿Qué fue lo que causó todo esto?”. No pueden entenderlo. Y tampoco lo entienden hoy; no lo captaron entonces; y nunca lo harán. La unción del Espíritu Santo ha traído eso a la iglesia del mundo. Ha traído…
Vean, hay tres clases de creyentes: El incrédulo, el manufacturado, y el creyente verdadero. Y muchas veces el creyente manufacturado viene en medio de los creyentes verdaderos, y aún así claman: “¿Quién es éste?”.
¿Quién es aquel que llega a una congregación, que puede recibir tal unción al grado que uno hablará en lenguas y otro dará la interpretación, le dice al pecador exactamente cuáles son sus pecados y dónde se encuentra? ¿Quién es éste que se para frente a una mujer analfabeta que no puede ni siquiera leer su propio nombre? ¿Y se parará bajo la unción del Espíritu Santo y hablará palabras que ella nunca ha oído, y un mexicano pararse en la iglesia y decir: “Yo entendí cada palabra que se dijo. Y aún me llamó por mi nombre y me llamó al arrepentimiento. Dios tenga misericordia de mi alma”? ¿Quién es éste?
¿Quién es éste que puede ir a un campesino analfabeta y pararse allí con la inspiración y decirle al hombre quién es él, de dónde vino, y lo que le ha sucedido, lo que debe de hacer, y cuál será su resultado? El mundo clama: “¿Quién es éste? ¿Qué es esto? ¿De dónde vino?” Es el Espíritu Santo, vino de Dios. ¿Con qué propósito? Para preparar un pueblo, para darles una atmósfera celestial, un deseo de subir más alto.

38 Ahora, no es tanto la cuestión de qué puedan pensar los demás. Lo que estamos hablando esta mañana es: ¿Quién piensas tu qué es Él? Depende de Ud. y de mí. ¿Es acaso solo el compañerismo en una denominación llamada pentecostal, iglesia de Dios, peregrinos de sant… o nazarenos, o algo parecido, iglesia de Dios, asambleas de Dios, iglesia pentecostal unida? ¿Es eso lo qué es? Si es eso, entonces son los más miserables. Eso es, tu religión es sólo una religión; no hay salvación en ella.
Pero si Ud. examina y encuentra en su alma que es Jesucristo, el Hijo de Dios, entonces bendito es aquel que viene en el Nombre del Espíritu Santo. ¡Hosanna en las alturas! a él que viene en el Nombre del Espíritu Santo, porque es el mismo Espíritu de Jesucristo en Su Iglesia haciéndolos hijos e hijas de Él, dándoles Su naturaleza, porque Uds. vivirán con el Padre también en las edades eternas por venir. ¿Quién es éste? ¿De qué trata todo esto?“. Y la venida del Espíritu Santo siempre ha producido lo mismo.

39 En los días de Noé, cuando el Espíritu Santo vino a Noé, y él empezó a profetizar, empezó a decir que venía el tiempo en que el mundo sería destruido con agua. Miren cuán contrario fue a sus creencias. Había burladores y aquellos que hacían mofa, lo dice la Biblia, burlándose. Estaban comiendo, bebiendo y divirtiéndose, y riéndose en la cara del profeta, y preguntándose quién sería éste. Muy pronto se dieron cuenta de quién era.
Cada vez que el Espíritu Santo viene, causa división entre la gente. Llega el tiempo en que los hombres tienen que pararse y tomar una decisión. Les llega a Uds.; me llega a mí. Tenemos que hacer una decisión.
Ese tiempo llego en los días de Noé. También llego en el tiempo de Moisés, cuando Dios ungió a Su siervo con el Espíritu Santo, y lo mandó hacia Egipto. Algunos dijeron: “¿Quién es éste super-hombre? ¿Quién es éste tipo que se hace a sí mismo nuestro gobernante?”. Moisés no deseó ser un gobernante, él le estaba trayendo al pueblo la verdad.
“¿Qué hace Él? Quebranta nuestras religiones”. Eso es lo que dijeron de Jesús. “Él condena nuestras religiones”. Porque eso era todo lo que tenían.

40 De la misma forma en los días de Noé o de Moisés. Moisés descendió, y rompió sus tradiciones y los llevó a una fe viviente de un Dios viviente, y los guió de victoria en victoria con señales y maravillas. Eso golpeó a los incrédulos. “¿Quién es éste? ¿Quién es este hombre? ¿En dónde nació? Nosotros pensamos que venía de Egipto. Y de repente aquí, de seguro es un hijo ilegítimo de alguna parte. ¿Quién es éste que viene en este Nombre?”.
Siempre ha sido de esa forma. En los días de Jesús, ellos dijeron: “¿Quién es Él? Él no tiene educación. No tenemos su escuela, no hay registro de Su escolaridad. No sabemos a qué denominación pertenezca. ¿Quién es Él? La única cosa que sabemos es que anda un hombre loco por allí, un hombre salvaje llamado Juan el Bautista, con pelo por toda su cara, medio vestido, con un pedazo de piel de oveja alrededor, y declara que vendrá… Él… Y Él tuvo un nacimiento ilegitimo. Su madre estuvo en cinta de Él antes que José se casará con ella. ¿Quién es éste?”. Ese fue el único registro que tenían de Él. Bendito sea el Nombre del Señor.
Eso es todo lo que saben de la iglesia hoy día, que son un montón de albañiles o algo así, sin ningún registro. Pero sus registros no están siendo guardados en libros terrenales; están divinamente protegidos en el Cielo. “¿Quién es éste? Éste es un alcohólico; es esto y lo otro”. Eso es correcto. Pero ahora es un hijo de Dios. Ha sido transformado. “¿Quién es él? ¿Quién es éste que viene en el Nombre del Señor?”.

41 Cuando el Espíritu Santo viene hoy en día, trae las mismas decisiones. Cada uno de nosotros es responsable de su decisión. Debemos de hacerla. Está a nuestro lado. Está aquí con nosotros. Ya no hay manera de sacarle la vuelta. No hay nada que podamos hacer al respecto. Tenemos que aceptarla o rechazarla.
La misma Vida que estuvo con Jesucristo está en la Iglesia el día de hoy. Está llevando a cabo las mismas obras. Haciendo los mismos milagros. Está haciendo todo lo que Él hizo. Está sanando al enfermo, levantando al muerto, limpiando a los leprosos, echando fuera demonios, predicando el Evangelio; y los pobres lo están recibiendo. Bienaventurado aquel que no fuere escandalizado.
“Vayan y muéstrenle a Juan”. Él dijo: “estas cosas que están aconteciendo”. Juan, en la prisión, sus ojos de águila se le empezaban a nublar. Su ojo profético ya no podía ver como antes. Pero luego, pudo ver cuando Él dijo: “Los cojos andan, los ciegos ven, el sordo oye. Y bienaventurados es aquel que no halle tropiezo en lo que hago. Y si no hago las obras de Mi Padre, entonces no me crean a Mí. Pero si hago las obras de Mi Padre… Si no pueden creerme, crean las obras”.

42 Ahora, ese fue Su Mensaje. Eso fue lo que Él dijo, y que tiene que hacerse. Eso es lo que nosotros debemos de hacer, es hacer una decisión. ¿Qué haremos con ella? Está aquí. ¿Quién es? ¿Qué es? Es una promesa de Dios por Su Palabra que Él lo haría. Dios prometió que Él lo haría, y lo vemos llevarse a cabo.
Ahora, depende de nosotros el hacer esa decisión: ¿Le serviremos? ¿Lo entenderemos? Uds. dicen: “¿Cómo será posible, hermano, entender cosas de las cuales no sé nada al respecto?
Jesús le dijo a Nicodemo: “A menos que uno nazca de nuevo, no puede ver o entender, el Reino de Dios”. Dijo: “El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes ni de dónde viene ni a dónde va (de que parte vino o hacia dónde va, o dónde ha estado); así es todo aquel que ha nacido del Espíritu”. Uds. no saben de dónde viene, dónde ha estado, o hacia dónde va. Pero una cosa sabe, a dónde lo está llevando a Ud. De dónde sea que haya venido, lo llevará de regreso a allá.

43 Así que el día de hoy, nos conviene saber lo que estamos haciendo, entenderlo. Ahora, si no hay un registro en La Palabra, entonces no es del Espíritu de Dios. Si no sana al enfermo, si lo niega, entonces no es el Espíritu de Dios. Dios es un Sanador.

44 Y en una ocasión uno dijo: “¿Por qué Dios permitió que el pecado entrará a la Tierra?”. Dios en un tiempo estaba en una Unidad. En esa Unidad había atributos. Y Él era un Salvador. Por naturaleza Él era un Salvador. Si nunca hubiera existido un pecador, ¿Cómo hubiera llegado a ser un Salvador? Él no podía salvar hasta que permitió el pecado.
Dios es un Sanador. Y él no podía sanar al menos que hubiera alguien enfermo que necesitará sanidad. Vean, si no hubiera existido la enfermedad, Él nunca hubiera llegado a ser un Sanador. Dios siendo un Sanador, Sus atributos proyectaron estas cosas. Tenía que haber algo que respondiera a ese atributo que estaba en Dios.
Dios… La palabra “Dios” significa “objeto de adoración”. Dios quería ser adorado, así que tenía que proyectar algo que pudiera adorarlo. Jesús le dijo a la mujer junto al pozo: “Dios es Espíritu. Y los que le adoran, deben adorarle en Espíritu y en Verdad”.

45 Entonces cuando el Espíritu de Dios está cerca, ¿Qué es lo que acontece? Salvación es introducida, la salvación que traerá una adoración espiritual, no solamente cantando himnos, pero una adoración en el Espíritu. Tendrá que ser tan contrario al intelecto; eso lo obstaculiza.
Uds. no pueden entender a Dios con una fe intelectual; tienen que nacer de nuevo. Tiene que venir al corazón. Tiene que ser una experiencia. Y cuando esa experiencia viene por el Espíritu Santo, entonces la misma naturaleza, el mismo poder, y la misma reacción que aconteció en la primera Iglesia, vendrá otra vez, porque es Dios en ellos.
Jesús dijo: “Un poquito y el mundo no me verá más. Empero vosotros me veréis, porque Yo (pronombre personal ”Yo“) Yo estaré con vosotros, aún en vosotros hasta el fin del mundo. Entonces, las obras que Yo hago, vosotros también las haréis”. Entonces cuando esas obras son producidas en la Iglesia, causa un revuelo en la gente, en la gente de afuera, tal como le paso a los que estaban en la Fiesta. “¿Quién es éste? ¿Qué es lo que le pasa a esa gente?”.

46 Cuando aquellos galileos vieron que Él venía montado en una pequeña mula, ellos gritaron, ellos vociferaron con todo, y ellos… ellos se comportaron como unos… un montón de personas ebrias. Todos esos sacerdotes dijeron: “Háganlos guardar su paz”. Él dijo: “Si estos callaren, las rocas clamarían de la misma forma”. ¿Ven Uds.?
En el día de Pentecostés, cuando el Espíritu Santo cayó en las personas, ellos actuaron como si estuvieran borrachos; al punto que se burlaban de ellos y los escarnecían; dijeron: “Estos están llenos de vino nuevo”.
Pedro dijo: “Varones de Jerusalén y todos los que habitáis en Judea, esto os sea notorio, y oíd mis palabras pues estos hombres no están borrachos, como vosotros suponéis. Mas esto es lo dicho por el profeta Joel: ”En los postreros días, dice Dios, derramaré de Mí Espíritu sobre toda carne“.

47 Cuando el mismo Espíritu Santo se derrama sobre una gente congregada, los mismos resultados sucederán. Porque Ud. no puede poner la vida de un fruto de la vid en una calabaza y hacerla producir calabazas, producirá uvas. Por sus frutos son conocidos. La Iglesia es conocida. El mundo se pregunta: “¿Quién es éste”? ¿Qué es esto que está sucediendo? Ellos no lo entienden porque no conocen a Dios.
Ahora, cuando vemos estas cosas aconteciendo exactamente como Dios dijo que sería; esperamos. Ahora, ¿Qué es? El Espíritu Santo está presentando a Cristo. Un día glorioso, y no bajando una colina montado en una mula, pero viniendo de la gloria vendrá el Hijo de Dios, vestido en la Justicia del Espíritu de Dios, cabalgando en un caballo banco con Su vestidura teñida en Sangre, llamado el Rey de reyes y Señor de señores. Él será la Palabra de Dios. Y siguiéndole a través del Cielo vendrán diez millares de millares. Los ejércitos del Cielo vendrán con Él.
¡Qué tiempo más glorioso será ese! Cantando, estarán cantando; estarán gritando; habrá melancolía; estarán llorando; estarán sollozando; estarán gimiendo. Uds. estarán representados en uno de esos grupos, amigos. Así que hagan su decisión esta mañana en que grupo estarán, mientras inclinamos nuestros rostros por un momento.

48 Me pregunto en este momento si hay alguien aquí que todavía no se ha decidido por Jesucristo, sin embargo han estado en las reuniones y lo han visto a Él darle la vista al ciego, el oído al sordo, al cojo caminar; lo han visto tomar los pensamientos de las mentes de las personas y decir: “Usted es Tal y tal. ¿Por qué hiciste tal o cual cosa?” Exactamente de la manera que Él dijo que haría. Y sin embargo, aún no ha llegado a ser Su siervo; no han obtenido ese Testigo. Ningún hombre puede llamar a Jesús el Cristo, solamente por el Espíritu Santo. Uds. dicen: “Yo lo creo porque la Palabra así lo dice”. Eso es verdad. Pero la Palabra dice que ningún hombre puede llamar a Jesús el Cristo, hasta que hayan recibido el Espíritu Santo. Ningún hombre puede llamar a Jesús el Cristo, solamente por el Espíritu Santo.
Y si aún no lo han recibido, y les gustaría, y quisieran ser recordados en oración mientras levantan su mano diciendo: “Ore por mí. Ahora confieso a Dios que quiero Su Espíritu Santo en mi vida para guiarme, para poder entender completamente Su programa que Él tiene para mi vida, para así poder caminar con Él como Su siervo”. ¿Podrían levantar su mano antes de orar? El Señor te bendiga, hijo. El Señor te bendiga, hermana. Dios sea contigo.

49 Oremos. Bondadoso Dios, mientras leemos en Tu Palabra, que cuándo entraste a la ciudad de Jerusalén, donde Tu pueblo estaba reunido, había aquellos allí que te estaban esperando. El aire estaba cargado con Tu venida. Tú prometiste que estarías en la Fiesta, que allí los encontrarías. Y ellos te estaban esperando. Otros pensaron que eran tonterías. ¿Quién es éste de todas maneras? Solamente un galileo, un profeta manufacturado, un Hombre que ha sido declarado demente por el concilio de iglesias. Pues, ellos dijeron: “Nosotros sabemos que estas fuera de sí, y que tienes demonio”, y ha sido declarado una persona demente. Y Su congregación fue declarada demente. Y el hombre que lo presentó, Juan el Bautista, fue declarado salvaje, un hombre loco del desierto, un ermitaño. Pues, no es nada más que… La congregación elegante de ese día no creyó tal mensaje. Y aquellos espíritus que los mantuvieron en cautiverio están manteniendo a millones de la misma manera hoy. Y aún no lo creen. Pero para aquellos que estaban esperando, sabían que el Señor les había prometido asistir a la Fiesta, y ellos estaban esperando, se reunieron ellos mismos en la calle, y en los pequeños cuartos y en todas partes donde pudieron, hablando y esperando. Y toda la atmósfera estaba cargada con Su venida.

50 De la misma forma es hoy Señor. Tú prometiste que seríamos llevados a la Fiesta de las Bodas del Cordero; que vendrías por Tu Iglesia. Y vemos señales apareciendo que Tú vienes, así que toda la atmósfera está cargada con Tu venida. Estamos esperando.
Hay unas manos que fueron levantadas esta mañana, Señor, que todavía no estaban seguros de ser llamados a la Fiesta. Estamos vigilando por Tu venida. Nos dicen que tienen unas bombas que pueden explotar el mundo entero en pedazos, en cualquier momento. Pueden ver una estrella allá en Rusia y sacarle el tiempo exacto en que llegará a Louisville, Kentucky en sólo cuestión de minutos, mandar a luna y predecirlo en ocho segundos. Oh, Señor, vemos esas cosas apareciendo tal como Tú dijiste que sería. Y bien pudieran llevar a cabo sus amenazas. Y Dios, damos una vuelta a la página y vemos que Tú eres más que capaz de cumplir Tu promesa, porque Tu eres Dios, y estamos esperando que vengas. Toma a estas personas en Tu cuidado este día, Señor. Concédeles vida eterna a través de Jesús, nuestro Señor.
Concédele a aquellos que están enfermos y afligidos que puedan recibir su sanidad. Dadnos un gran servicio esta noche de sanidad, en el servicio que está por venir. Bendice a todos en cada iglesia que está representada aquí, las diferentes personas de diferentes fases de fe. Que se puedan dar cuenta que no es la fe que… la iglesia a la que asisten lo que los hacer ser lo que son. Es su fe sin adulterar que tienen en el Hijo de Dios. Toda gloria será Tuya, Padre. Los encomendamos a Ti en el Nombre de Jesús. Amén.
Jesús todo lo pagó. (Eso es lo que Él hizo)
Todo lo debo a Él;
El pecado había dejado una mancha carmesí:
Él la lavo blanca como la nieve.
Ahora, el mensaje ha terminado, solamente adoremos al Señor cantando.
Jesús todo lo pagó.
Todo lo debo a Él;
El pecado había dejado una mancha carmesí:
Él la lavo blanca como la nieve.
Fue mi Jesús el que allí murió,
Y mis pecados Él perdonó;
La hermosa Sangre que Él vertió,
Gloria a Su Nombre
Gloria a Su precioso Nombre (precioso Nombre)
Gloria a Su Nombre
Y mis pecados Él perdonó;
Gloria a Su Nombre

51 Ahora, no nos veamos unos a otros, veamos hacia arriba. Levanten sus manos.
He sido tan maravillosamente salvo del pecado,
Jesús tan dulce permanece fiel
Allí en esa cruz dónde Él me recibió
Gloria a Su Nombre
Gloria a Su precioso Nombre (precioso Nombre)
Gloria a Su Nombre
Y mis pecados Él perdonó;
Gloria a Su Nombre
Ahora, quiero que se volteen a un lado y le den la mano a alguien que esté frente a ustedes, en la parte de atrás, a su izquierda, a su derecha, mientras continuamos cantando:
Ven a esa Fuente abundante y dulce
Postra tu pobre alma ante los pies del Salvador,
Oh, sumérgete hoy y salvo serás… (Ahora, levantemos nuestras manos)
Gloria a Su Nombre
Gloria a Su precioso Nombre
Gloria a Su Nombre
Y mis pecados El perdonó;
Gloria a Su Nombre

52 ¿No les hace sentirse maravillosos? Todos limpios ahora, esperando. Oh, que maravilloso.
Ven a esta Fuente abundante y dulce
Postra tu alma ante el Salvador
Oh, sumérgete hoy, y salvo serás
Gloria a Su Nombre
Gloria a Su precioso Nombre
Gloria a Su Nombre
Y mis pecados Él perdonó;
Gloria a Su Nombre
¿No les hace algo a ustedes? Piensen en esto:
He sido tan maravillosamente salvo del pecado,
Jesús tan dulce permanece fiel (Permanece… “Si vosotros permanecéis en Mí y Mi Palabra en vosotros…)
Allí en esa cruz dónde Él me recibió
Gloria a Su Nombre (Ahora solamente ponga su mente en Él mientras le adora.)
Gloria a… (¿Qué podríamos hacer, Señor, sin Ti?)
Gloria (Está es la hora de Tu aparición. Tú vienes pronto, Señor.)
Y mis pecados Él perdonó;
¡Gloria a Su Nombre!

53 Oh, vaya. Hay algo en eso que sencillamente me recorre por dentro, hasta que cada fibra de mi cuerpo simplemente tiembla. Es el Espíritu Santo aquí. Hmmm.
[Alguien habla en lenguas y otro da la interpretación:
“Te digo a ti hoy, Mi siervo, he aquí, así como te has parado en medio de este, Mi pueblo, que Yo he ordenado este día para ti, dice el Señor, porque Yo te he ungido a ti. He aquí, tú eres mi profeta. Y estaré contigo hoy, mientras impones manos sobre este, mi Pueblo, que está enfermo y afligido en su cuerpo. Te digo a ti, ten fe en Mí, el Dios vivo, porque yo traeré a cumplimiento esas cosas que He prometido; porque Yo soy capaz de traer a cumplimiento Mi Palabra. Por lo tanto, Te digo a ti este día, no temas en creer en Mí, el Dios vivo; porque Yo estaré en vuestro medio de una manera grande y poderosa”. Ed.]
Amén. Las gracias sean dadas a Dios. De eso estaba hablando.
Mi fe espera en Ti
Cordero quién por mí
Fuiste a la cruz
Escúchame mi oración
Dame Tu bendición
Llene mi corazón
Tu santa Luz.
Canté eso con un propósito. El Señor me ha dado un texto para esta noche a través de la interpretación: Mi Palabra. ¿Ven?
A ruda lid iré,
Y pruebas hallaré
Mi guía Sé;
Líbrame de ansiedad,
Guárdame en santidad,
Y por la eternidad,
Te alabaré

54 Hace dos años en las catacumbas de San Angelo… catacumbas en Roma. Estaba parado allí. Y mire alrededor, y vi donde esculpieron los rostros de aquellos santos de hace dos mil años con Jesús. Uno de ellos cargando una oveja perdida en sus espaldas, el otro sanando a los enfermos y afligidos. Me pare allí con mis manos levantadas de este modo. Estaba cantando: “A ruda lid iré, y pruebas hallaré…” Luego, salí de allí para ir al Coliseo, y me pare en el terreno donde alimentaron a los leones con los santos, y que los gladiadores mataron. Y yo pensé: “Oh, Dios, la fe de nuestros padres sigue viviendo, aún sigue ardiendo en mi corazón, Señor. Qué nunca me mueva de allí. Líbrame de ansiedad, guárdame en santidad”. Eso es correcto. ¡Cómo le amo!
Hay una Fuente llena de Sangre
Sacada de las venas de Emanuel,
Cuando los pecadores se sumergen debajo del raudal,
Pierden todas sus manchas de culpabilidad
Pierden todas sus manchas de culpabilidad
Pierden todas sus manchas de culpabilidad.
Cuando los pecadores se sumergen debajo del raudal,
Pierden todas sus manchas de culpabilidad.
¿No están contentos por haber hecho eso? Me preguntó si pudiéramos solamente cerrar nuestros ojos y decir:
Donde el ladrón se regocija al ver
La Fuente en este día
Y que allí pueda yo, aunque vil como él
Lavar todas mis culpas
Lavar todas mis culpas
Lavar todas mis culpas
Y que allí pueda yo, aunque vil como él
Lavar todas mis culpas.
¿Se sienten bien? Solamente la adoración del Espíritu Santo, las bendiciones del Señor sobre Uds.

55 Ahora, esperamos verlos esta noche. Y las tarjetas de oración se repartirán hoy a las seis y media en punto, para que no interfiera con el resto del servicio. Y el que desee una, puede venir.
Y ahora, ¿cuántos van al Cielo por la gracia de Dios? Veamos sus manos. Vamos a subir.
Tengo un Padre más allá,
Tengo un Padre más allá,
Tengo un Padre más allá,
En el otro lado.
Oh, un día brillante iré a verlo,
Un día brillante iré a verlo,
Un día brillante iré a verlo,
En el otro lado.
Oh, ese día brillante puede ser mañana,
Ese día brillante puede ser mañana,
Ese día brillante puede ser mañana,
En el otro lado.
Oh, será una reunión feliz,
Será una reunión feliz,
Será una reunión feliz,
En el otro lado.

56 ¿Les gustan esos himnos antiguos? Oh, yo…Pueden quedarse con todos esos coros movidos que Uds. quieran, a mí denme esos himnos que hablan de la Sangre y que se sienten en el corazón, que causan algo en lo profundo, escritos por el Espíritu Santo, de la pluma de Dios. Son reales.
Bueno, el Señor les bendiga mucho. Espero verlos esta noche. Le pasaré el servicio al pastor ahora, el Hermano Jackson. Informal…
Pudiera haber alguien aquí que no podrá venir al servicio de oración de esta noche, y que solamente quisieran ser ungidos y orados. Estamos muchos ministros aquí, que estaríamos gustosos de ministrarles a Uds. en cualquier manera que pudiéramos. Ahora, el servicio regular de oración será esta noche. Ahora, eso es si se pueden quedar y esperar. Si no pueden, vengan ahora mismo.

57 Hay una dama que tiene que regresar, tiene un caso del corazón o una cosa u otra. Creo que está aquí. Alguien apunto con su dedo aquí arriba. La dama aquí tiene problema de corazón y no puede regresar esta noche, tiene un caso muy serio, y quiere… y no puede venir a la línea de oración.
Ahora vean, la razón por la que pedimos una línea, ahí podemos… Yo mismo… todos tenemos una manera distinta de orar. Algunos oran de una manera, otros de manera distinta. La mía… Si sé de lo que estoy hablando, entonces puedo actuar. Pero si yo saliera aquí para… Digamos que fuera a arreglar un automóvil, y yo no sé nada sobre eso. Bueno, tomaría mi llave inglesa y miraría alrededor. Yo… yo no sabría. ¿Ven? Bueno ahora, mucha gente simplemente tiene esa fe predominante que sale allí y reta esas cosas y las echa fuera. Pero en lo que a mí respecta, tengo que ver cuál es el plan de Dios para esa persona. ¿Ven?

58 Usted tiene que vigilar. Un don profético es una cosa extraña. Uno puede hacer cosas con él y meterse en problemas. ¿Cuántos saben eso?
Miren a Elías, creo que él fue, sí, Elía… Él era un hombre joven, y se volvió calvo. Y unos niños pequeños se estaban riendo de él por ser calvo. Dijo: “Porqué no subiste como lo hizo Elías”. Y él se volteó y maldijo aquellos niños, y cuarenta y dos de ellos fueron matados. Esa no es la naturaleza del Espíritu Santo. ¿Ven? Ese fue el enojo del profeta, y sólo puso una maldición en lo que había dicho.
Jesús dijo allá en la Escritura que leí esta mañana: “Si dijereis a este monte, quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, mas creyere que será hecho lo que dice, lo que dijere le será hecho”. Allí lo tienen. Vean, Uds. tienen que vigilar lo que hacen.
Ahora, miren a Moisés. Él tenía poder. No fue la voluntad de Dios sacar agua de la roca (¿Cuántos saben eso?) la segunda vez. Se suponía que debía hablarle, no golpearla. Dios le dijo que le hablará; él se volteó y la golpeó, porque él tenía el poder para hacerlo. Dios se lo llevo a la montaña y le dijo: “Mira más allá. Ve toda esa tierra, pero no te voy a permitir entrar, por lo que hiciste allá abajo en la roca”. ¿Ven, ven? Así que uno tiene que vigilar de hacer eso. Esa es la razón que siempre estoy tratando…

59 Y tengo un sentir que muy pronto, tal vez en los próximos días. Tengo un sentir que Dios me hablará de nuevo. ¿Ven? He estado en el bosque de día y de noche, esperando por ese tiempo. He sentido desde las últimas dos o tres semanas, que Él me va a hablar. Yo creo que voy a tener un cambio en algo. Lo he estado esperando desde hace mucho tiempo. Una de ellas, se predijo no hace mucho, lo que iba a pasar, y así fue.
Pero pareciera que dentro de mí, algo se está moviendo. Y me mantengo fuera, salgo muy temprano en la mañana, estoy fuera de noche, esperando, vigilando lo que Él dirá. Y de vez en cuando, me pongo de rodillas y digo: ¿Estás aquí Señor? ¿Hay algo que desees que Tu siervo sepa?“ Esa es la razón por la cual estoy vigilando.

60 Quisiera que llegue la hora en que yo… que ya no tengamos que tener discernimiento, donde pueda tener fe sin él. Ahora, pienso que si tuviera una visión, digamos… Esta mujer, o esta dama, o quién sea. Vean, no sé, usted hombre, quién quiera que Ud. sea, que viniera aquí. Nunca lo he visto en mi vida. Y sin embargo, me mostrará allí quién es Ud. y qué es lo que le sucede, de dónde viene, que hizo para que le causará eso. Tiene que haber una causa para cada cosa.
Y que si alguien cometió un pecado. Tal vez hicieron algo que no debían de haber hecho. Tal vez debían de hacer algo que no hicieron, o algo por el estilo. Y aquí están con… Dios permitiendo que Satanás mantenga esa maldición en ellos, para traerlos a algo, a… obediencia. La enfermedad es algunas veces un látigo que Dios usa para traer obediencia.
Y qué pasaría si esa persona se parara allí y yo le dijera: “Oh, Aleluya. Gloria a Dios. Alabado sea el Señor”. Y lo unjo con aceite y oro por ellos, y sucede que echo fuera el demonio en ellos, y Dios había permitido que estuviera allí. Entonces inmediatamente me meto en problemas con Dios. ¿Ven? ¿Ven lo que quiero decir? Yo soy… Pero cuando veo que el Señor ha dicho tal y tal cosa. Quizás Satanás sólo lo hizo, y veo que no hay nada en esa persona que lo haya causado. Entonces tengo fe para ir hasta allá. Tengo fe, porque lo he visto a Él cuando vino a decirme que lo hiciera así. ¿Ven? Entonces yo…

61 Otra cosa sería, que tal vez han hecho algo errado y les digo: “Ud. hizo Tal y tal cosa”, eso es correcto. “Bueno, para arreglarlo, prometo ante Dios que iré a arreglarlo”. Entonces vuelvo a mirar y los veo muy allá en los años por venir, todavía bien. Entonces uno sabe que Dios ya lo habló, solamente me quedo esperando a que Ud. diga la palabra. Eso es todo. ¿Ven? Eso es lo que se necesita… De esa manera es que observo, hago que mi ministerio vaya más lento. Tomo cada caso y lo observo, entonces sé de lo que estoy hablando. ¿Entienden? Sé exactamente lo que le tengo que decir a la persona.
Ahora, ha habido ocasiones… He podido ver la muerte sobre una persona. No digo nada. Solamente digo: “El Señor te bendiga. Ten fe en Dios. Dios lo sanará. Solamente tenga fe”. Y así continúo, conociendo en mi corazón que no van a vivir, porque… Bueno, uno simplemente no quiere decirles eso, al menos… al menos que tenga que hacerlo. Si el Espíritu Santo lo revela, Ud. sabe que se ha llevado a cabo muchas veces. Les he dicho: “Mejor sería que se preparará. Usted se está yendo. No hay nada que podrá salvarlos.

62 Hace un tiempo atendía a una niñita. El papá dijo que si… “Si sana a la niña, seré un Cristiano”. Yo quería que la familia fuera Cristiana. Fui a su casa; la pequeña niña tenía doble neumonía. Le habían dado toda la penicilina posible. No le estaba haciendo efecto. Simplemente se estaba poniendo mal y mal y mal.
Y fui allá a verla. Entre allí y dije: “Yo no sé”. Le dije: “Voy a orar”. Y entre a orar por ella y con todo mi corazón.
Y el doctor llegó aquella tarde y dijo: “La fiebre ha bajado”. La siguiente mañana regreso. Él dijo: “La criatura está mucho mejor”. Dijo: “Se podrá levantar en la noche”.
Oh, el padre y yo fuimos a verla… me encontraron, y él se estaba regocijando. Él dijo: “Oh, Hermano Branham…”.
Y yo le dije: “Lee, estoy muy contento de ver a tu bebé así”.
Y el Espíritu Santo se me apareció y dijo: “Ella solamente va a vivir tres días”.
Y el papá iba a aceptar a Cristo. Dijo: “Ahora, cuando tenga su reunión, estoy listo para ser bautizado”, él y su familia.

63 Y yo… yo no podía decirle. Odiaba tener que hacerlo. Sabía que el bebé iba a morir. Regrese y le dije a mi esposa. Y le dije, oh, a muchos de sus amigos y vecinos y demás: “El bebé no va a vivir”. Una pequeña niña, como de ocho años. Dije: “Ella no va a vivir. Ella va a estar muerta dentro de tres días. Vi a la mamá ahí parada llorando, inclino su cabeza tres veces, lágrimas rodando. Vi que pasaron una pequeña canasta blanca por el cuarto cuando estaba allí parado. Dije: ”Ella se irá“.
“Bueno”, dijo: “Debería ir a decirle a Lee”.
Y le dije: “No le quiero decir”. Dije: “Primeramente, yo amo a la pequeña Beatriz, y yo…” Todos Uds. saben de quién estoy hablando. Así que le dije: “Amo a la pequeña Beatriz, y yo… yo no quisiera lastimarla diciéndole y no quiero decirle al papá”. Y… y le dije: “No sé qué hacer. Pero yo sé que el bebé…” Y tres días después, ella partió. ¿Ven? Lo hice, pero no quería decirle al papá. ¿Ven?

64 Ahora, la manera… Ahora, muchas veces he ido y orado. En África en dónde solo han estado tres o cuatro personas en la plataforma. Y cuándo ha sucedido algo en la plataforma, yo sólo he hecho una oración congregacional. Y veinticinco mil milagros se han llevado al mismo tiempo. ¿Ven? Es la fe de la gente. Ahora, muchas de las veces traemos a la gente a la plataforma, imponemos manos sobre ellos, oramos por ellos y los despedimos. Se van y son sanados. ¿Ven? Así que es sólo de la manera que la gente piensa. Es la fe de ellos de todas maneras.
Pero para maldecir una cosa, quiero saber primeramente lo que estoy haciendo. Entonces soy yo haciéndolo. Si Ud. viene y se le imponen las manos, esa es su fe, eso es lo que Ud. creerá. ¿Entienden ahora lo que estoy tratando de decir, todos? ¿Ven? Tengo temor de decirlo. Allí viene una persona; y no sé nada de ella, nunca la he visto antes. “Hermano Branham, tengo tal y tal cosa. Tengo cáncer. Tengo tuberculosis”. Me da temor decir eso. Vean, yo no sé lo que estoy haciendo. Vean, yo… yo prefiero decir: “Oraré por Ud.”. Vea, de esa forma. Pero cuándo puedo ver una visión, y veo lo que está por acontecer, es diferente. Vea, yo… yo sé lo que estoy haciendo. Entonces entiendo que… es como caminar por cualquier parte. Pero muchas de las veces, oro por la gente cientos de veces.

65 El Hermano Shire sentado aquí en la parte trasera. Lo estoy mirando en este momento. Había asistido en alguna parte a un funeral, al entierro de la mamá de la Hermana Roberson. El Hermano Shire, no lo había visto en ninguna otra condición, más en la que estaba. Yo… Dolores de migraña, o algo parecido u otra… No sé. Y habías llegado a tal condición que parecías estar inconsciente, no sabías nada. Camine hacia su habitación, solamente una palabra de oración, y me salí. Yo dije: “Tan cierto como estoy aquí parado, él va a sanar”. Y eso fue, me salí.
La Hermana Wood que está allí, su mamá estaba postrada muriéndose con cáncer en el rostro, herida. Ud. sabe lo qué es, si uno toca siquiera su labio aquí, adentro, pudiera morir en cualquier momentito.
Una abeja pico a un hombre allá abajo en New Albany recientemente. Lo pico en el labio y murió en dos minutos.
Cualquier cosa alrededor de aquí… Nunca se aprieten nada en sus labios, porque se desparrama al nervio que va hacia su cerebro. De verdad, gente… Un hombre nunca debiera rasurarse en los labios. Eso es correcto. Cuando el rastrillo lo jala, lágrimas salen de los ojos. Es muy malo, en esa parte, por los nervios principales.

66 Hace un tiempo, andaba por aquí con Gene, Leo… Hay una joven que trabaja en la botica, allá abajo… abajo aquí en la botica. Y yo entré allá para comprar una cosa u otra para mis niños, para comprar vitaminas o cosas para los resfriados, y demás. Y allí estaba diciéndole a todo el vecindario. Hay un cierto ministro allá. Él dijo: “¿Me quieres decir que el Hermano Branham le daría a uno de sus hijos medicina?”. Vean, es sin saber.
Y yo dije: “Bueno…”.
Él dijo: “No tengo ni una poquitita más fe en Ud. como en nada en el mundo”.
Y sólo dos días después de eso, él se estaba rasurando, se cortó el labio, y se lo apretó. Al siguiente día estaba en el hospital bajo oxigeno. En alrededor de 4 o 5 días después, salió con su cara tanto así de hinchada. (¿Ven?) Salió de esa manera, porque apretó esa partecita en su labio. ¿Ven? Tienen que tener cuidado en lo que hacen con eso, con ese problemita en el labio.

67 Ahora, de vuelta al Espíritu, al lado espiritual. Vean, tienen que saber a qué se están acercando, lo que están haciendo. Si Uds. no saben, no lo hagan.
Ahora, orando por los enfermos, oh, puedo ver muchas cosas. La Sra. Wood, de la que les estaba hablando, su mamá, un cáncer le pegó dentro de esas venas allí. Su rostro se hinchó todo. Leo, Gene y yo estábamos en Michigan. Y escuchamos que sonó el teléfono. Mi esposa me llamó, dijo: “La mamá de la Sra. Wood se está muriendo”.
Camine cruzando el río. Allí se encontraba la Sra. Wood toda destruida. Ella dijo: “Mi mamá se está muriendo”.
Entre a la habitación y me quedé con ella un largo tiempo. No había visión. Pero sólo caminé hacia ella, simplemente algo dentro de mí decía: “Ella va a vivir”.
Camine hacia afuera y el Sr. y la Sra. Wood estaban sentados allí. Me preguntaron: “Bueno, ¿Qué le dijo el Señor? ¿Vio alguna visión?
Le dije: “No”.
Ellos de inmediato… Ellos han estado en las reuniones, (¿Ve, Ud.?) y han visto las visiones. Inmediatamente se pusieron tristes. Pero, esperen un minuto, les dije: “Pero algo me dijo. Y es tan bueno como ASÍ DICE EL SEÑOR como una visión de que la mujer va a vivir”. Y así fue.

68 Con un cáncer por aquí, en su rostro de esta manera. Y de este lado se le había ido al hueso, le había carcomido el hueso, y cosas alrededor de eso, todo la carne hasta el hueso de esa manera. Y ella está viviendo el día de hoy, ni siquiera una cicatriz casi de donde estuvo. ¿Ven? ¿Qué fue lo que lo diseminó? El doctor se lo había inyectado, y se diseminó. Pueden ver. Y eso… lo causó. O lo trató de quemar o algo que ellos trataron de hacerle.

69 Ahora, es la fe de la gente, es en lo que tienen fe. Si su…
Miren, Jairo dijo: “Ven y pon tus manos en mi niña, mi hija, y ella vivirá”. ¿Se acuerdan de eso?
Aquel Romano dijo: “No soy digno que Tu vengan sobre mi techo. Solo habla la Palabra y mi siervo vivirá”. ¿Es eso correcto? Allí lo tienen, depende de la fe.

70 Ahora, ¿se encuentra aquí la dama que tiene el problema de corazón que no puede regresar en la noche? Si está aquí… Muy bien, señor. Muy bien, una dama joven. Si gusta pasar por este lado ahora, sólo venga hasta acá con confianza. Alguien más que quiera pasar, es bienvenido.
Quiero que el Hermano Cash, y el hermano… Uds. hermanos aquí. Creo que también está en nuestros medios el Hermano Beeler, ¿no es así? Venga aquí Hermano Beeler. ¿Algún otro predicador? Cualquier otro de los ministros que pudieran venir ahora. Queremos orar por esta joven mujer.

71 Ellos le han dicho que es problema del corazón. ¿Es eso correcto? Es el asesino más grande que tenemos, problemas de corazón. Pero, ¿Sabían Uds. que Jesús vive en el corazón? ¿Lo han aceptado allí dentro? ¿Vive Ud…. está viviendo aquí en la ciudad, es así? Ohio. Usted puede sanar de su problema del corazón. Dios es un Sanador. Él sana el corazón. Él sana cada miembro del cuerpo, cada órgano.
Ahora, vengan de este lado, hermanos, vengan por donde ellos puedan orar… Quiero que la congregación incline sus rostros, por favor. Ministros…. Oh, sí, yo…. [Porción en blanco en la cinta. Ed.]

72 … Tú qué hiciste el corazón. Tú lo haces crecer y que tenga vida. Tú puedes formar una nueva pared donde la vieja ha sido dañada. Porque Tú eres Dios y fuera de Ti no hay Dios. Y yo pienso, qué tal si está fuera mi hermana Dolores, o mi esposa Meda, o mi hija Rebeca. Quiero que la iglesia ore con todo lo que está en nosotros, Señor, una oración de fe para mi hija, o mi esposa o mi ser amado.
Tal vez sea la hija de alguien y tal vez sea la esposa de alguien. A lo mejor es el bebé de una madre. Ella dice que te ama, y que te acepta como su Salvador. Y ella tiene el derecho de venir a estos privilegios. Y venimos con la autoridad de Tu invitación para ministrarle a ella estos regalos de sanidad. Y al poner las manos sobre ella, permite que La Palabra de Dios se manifieste en su cuerpo para quitarle el problema en el corazón. Lo condenamos sobre las bases de la propia Palabra de Jesucristo, diciendo que la oración de fe salvará al enfermo, y Dios los levantará.
Ahora, en el Nombre de Jesucristo, que el problema de corazón deje a nuestra hermana. Que pueda irse y que nunca ni una sola vez tenga restos de eso. Y Tú tendrás toda la alabanza y la gloria por estas bendiciones, que únicamente pueden venir por Tus manos, Señor, mientras ministramos de acuerdo a Tu Palabra. Amén. Tócala, Señor.
Ahora, tenga fe y crea. El problema del corazón ya no volverá a molestarla.

73 Querido Dios, estas manos débiles, manos arrugadas de esta querida madre, que ha ministrado sus hijos y nietos, y que me ha ministrado a mí muchas veces. Y ella tiene una necesidad está mañana. Y estamos parados después de predicar que Tú eres un Dios tan grande, y un Dios tan poderoso, y no un Dios de la historia, pero un Dios de tiempo presente, YO SOY. Y yo oro, oh, Señor Dios, que puedas enviar Tus bendiciones de sanidad sobre el cuerpo de ella, sólo… las manos sobre ella… en el Nombre de Jesús, que ella pueda salir de aquí y recuperarse, y pueda vivir muchos años de felicidad para servirte. Y Tú tendrás toda la gloria por estas cosas, mientras ella camina y les cuenta a las personas lo que sucedió. Amén. Aleluya.
Te ha estado haciendo pedazos está mañana. Dios le bendiga…. [Espacio en blanco en la cinta. Ed.)

74 Yo oré por ella hace unos años, tenía tuberculosis. Ella sanó. Se encuentra enferma, pero ella tiene que tener discernimiento ahora para saber exactamente qué… lo que ella ha hecho o algo más al respecto. Lo cual así creo.
Oh, esta dama jovencita y por los que oramos hace unos momentos, va a estar bien. Lo creo con todo lo que está en mí. Simplemente lo creo. ¿Lo creen Uds. también? Tengo el mismo sentir que tuve en el caso de su mamá, la Sra. Wood. ¿Ven? Como lo hice con Ud., Hermano Shire, muchos otros. Sencillamente siento que van a estar bien. Eso es todo. Ellos… ellos han… ellos han manejado un gran recorrido para estar en el servicio, y eso muestra su fe.

75 ¿Sabían Uds. que la Biblia habla de eso en los últimos días? Eso es correcto. Todo… Habrá luz en el tiempo de la tarde. ¿Es eso correcto? Habrá luz. El mismo Evangelio, el mismo Espíritu Santo, el mismo poder de Dios estaría aquí para sanar al enfermo y al afligido tal como lo fue entonces. Y Dios está presente ahora mismo, está presente ahora mismo. Está presente ahora igual que lo estará en la noche, de la misma manera, para sanar al enfermo y al afligido. ¿Acaso no es Él bueno?
Cantemos un… coro de esto: Jesús es maravilloso para mí. ¿Pudieran cantar eso? Maravilloso, maravilloso es Jesús para mí, Consejero, Príncipe de Paz, Poderoso Dios es Él. Ahora, cantémoslo todos juntos.
Maravilloso, maravilloso, Jesús es para mí,
El Consejero, Príncipe de Paz, Dios Poderoso es Él;
Oh, salvándome, guardándome de todo pecado y vergüenza,
Maravilloso es mi Redentor, ¡alabado sea Su Nombre!
Maravilloso, maravilloso, Jesús es para mí,
El Consejero, Príncipe de Paz, Dios Poderoso es Él;
Oh, salvándome, guardándome de todo pecado y vergüenza,
Maravilloso es mi Redentor, ¡alabado sea Su Nombre!
Una vez estuve perdido, ahora soy salvo, libre de condenación,
Jesús da libertad y una salvación completa;
Salvándome y guardándome, de todo pecado y vergüenza.
Oh, maravilloso es mi Redentor, ¡alabado sea Su Nombre!
Maravilloso, maravilloso, Jesús es para mí, (Cántenlo, todos ahora, Exáltenlo.)
El Consejero, Príncipe de Paz, Dios Poderoso es Él;
Oh, salvándome, guardándome de todo pecado y vergüenza,
Maravilloso es mi Redentor, ¡alabado sea Su Nombre!
Maravilloso, maravilloso, Jesús es para (Levanten sus manos cuando….) mí,
El Consejero, Príncipe de Paz, Dios Poderoso es Él;
Oh, salvándome, guardándome de todo pecado y vergüenza,
Maravilloso es mi Redentor, ¡alabado sea Su Nombre!

76 Amén Levantemos ahora nuestra manos y démosle gracias a Él, cada uno en su propia manera.
Señor, te damos gracias por Tu bondad. Te damos gracias por Tu misericordia, por todo lo que has hecho por nosotros. Ha sido bueno estar aquí. Podemos decir como Pedro y los demás: “Hagamos tres tabernáculos: Uno para Ti, otro para Moisés y otro para Elías”. Pero esa bendita Voz respondió: “Este es mi Hijo amado. A Él oíd”. Tan maravilloso que es Jesús, el Consolador, el Príncipe de Paz, Dios Poderoso, Padre eterno. Se con nosotros en los días por venir, Señor. Bendícenos hoy. Danos un gran servicio está noche. Bendice a tus siervos en todas partes alrededor del mundo. Bendice las reuniones que se llevarán a cabo por todo el país, Señor, allá en San José, California, y los otros lugares donde las reuniones y las personas se congregaran para esos grandes servicios. Acompáñanos esta noche. Acompaña a la gente allá en el tabernáculo, y por toda la nación, en todas partes donde es invocado Tu Nombre. Concédelo, Señor, que puedas estar allí en el Nombre de Jesús.

77 Le dejo el servicio al pastor, el cual nos despedirá. A las seis y media por las tarjetas de oración…
[El Hno. Junior dice: “Quiero decir que queremos levantar una ofrenda de amor para nuestro hermano en este día”. Ed.]
YO… yo le doy las gracias, mi querido Hno. Junior. Gracias. Para nada. No, no haga… no haga eso. Me siento… me siento muy pequeño. Me siento muy bien ahora, y Ud. no querrá que me sienta diferente, ¿verdad? Así que muchas gracias de todas maneras. Estaba él sólo bromeando, para ver que decía.
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