S.895 62-0218  PERSEVERANCIA 

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OBRAS DEL MENSAJE

Perseverancia

Jeffersonville, Indiana, E.U.A.

62-0218

1 Muchas gracias hermano Neville, el Sen?or le bendiga. Buenos di?as amigos. Es un privilegio estar aqui? esta? man?ana en la presencia del Sen?or, en el taberna?culo con la gente. Esta? lloviendo afuera, y acabo de llegar manejando, y de la manera en la que Uds. estaban aplaudiendo y cantando, debe ser por las lluvias de bendiciones que hay en el interior. Asi? que eso esta? muy bien. Por lo tanto estamos muy agradecidos por este di?a. Es… Debemos de tener lluvia. Si no llueve, entonces el Maestro no podra? juntar Sus frutos. Asi? que tenemos lluvia en el interior, espiritual, de lo contrario no tendri?amos frutos al momento de la cosecha. Tenemos que tener lluvia afuera o no tendri?amos una cosecha natural. Eso es correcto.

2 Y Uds. saben, en los dos se necesita que algo muera para que podamos vivir. La cosecha trae vida y una vida tiene que producir muerte. Es a trave?s de la muerte que vivimos. Ustedes saben que cada di?a en la vida natural, algo tiene que morir para que usted pueda vivir. Ustedes tienen que… algo muere. Entonces usted se alimenta y vive de una substancia muerta. Si Ud. come chuletas de puerco, el puerco murio?. Si toman su desayuno, la vaca murio?. Si usted come mai?z, eso tuvo que morir. Si Ud. come pan de trigo, tuvo que morir. Si usted come repollo, murio?. Ud. vive de substancia muerta, en lo natural. Entonces ¿no es acaso una prueba de que algo tuvo que morir para que nosotros pudie?ramos vivir eternamente? Cristo murio?, el Hijo de Dios, para que nosotros podamos vivir eternamente. Por lo tanto estoy tan feliz de todo ello, en esta man?ana, al saber de estos tiempos tan fatales en los que estamos viviendo ahora, y de saber que Cristo murio? por pecadores, y uno de e?sos era yo, y E?l murio? por mi?.

3 Ahora bien, me supongo que se acuerdan del domingo pasado que el Sen?or, hace unos di?as, me hablo? y me dijo que i?bamos a… Si se dieron cuenta el domingo pasado en la cinta se hablo? de desastres por venir. Cuando veni?a en el camino estaba escuchando las noticias, Alemania tuvo la peor inundacio?n que alguna vez haya tenido el pai?s. Murieron cientos y au?n las propias personas ahorca?ndose. Lo anote mientras veni?a. Y los diques se han reventado y todo, en Alemania. E Inglaterra tiene las tormentas de viento de las ma?s terribles, que ha hecho volar ya como unas setenta mil casas. ¿Ven? Bueno, estamos en el tiempo del fin. Jesu?s aparecera? uno de estos di?as, y nosotros estamos en el tiempo del fin. So?lo recuerden: esto so?lo es el principio; va a continuar, a venir y venir. ¿Ven? Estamos en el fin.

4 Ahora bien, man?ana, en cuanto terminemos el mensaje de hoy, nos estaremos preparando para partir otra vez hacia Arizona, por lo tanto le pedimos a la iglesia que ore por nosotros, mientras salimos. Y despue?s tengo grandes decisiones que tengo que tomar, amigos, y no puedo tomarlas yo solo, porque no se? que? hacer. Y le preguntare? a esta iglesia, como un grupo de creyentes que van peregrinando por aqui? conmigo, que oren por mi?, que mis decisiones sean el lugar correcto ado?nde ir. Algunas trescientas ciudades en ultramar, yo pienso, esta?n llamando, y Suiza, Alemania, y A?frica, y por todas partes. Asi? que pedimos que Dios nos ayude a hacer la cosa correcta, donde E?l nos pueda usar. Y Uds. oren por mi?. Yo voy a estar orando por Uds. siempre, Uds. saben eso. Asi? que, Uds. oren por mi? para que el Sen?or Dios me gui?e.
Ahora, cuando regrese de Arizona, si el Sen?or lo permite, quiero llamar su atencio?n y lo estaremos anunciando en la iglesia, ellos lo anunciara?n aqui?, y me gustari?a tener un tiempo ma?s largo para hablar con la congregacio?n aqui?. Tengo un Mensaje, y me gustari?a predicar como por unas ocho horas o algo asi? (¿ven?), algo asi?, me gustari?a. Cuando nosotros….

5 Una dama me estaba hablando, la Sra. Woods aqui? que viene a la iglesia, estaba hablando con ella, y yo estaba en Milltown en la iglesia Bautista alli? donde esta?bamos teniendo servicios, y creo yo que en el primer servicio de ellos, ella dijo: “Yo llegue? a las diez, Hermano Branham, y Ud. estaba predicando”. Y dijo: “Ud. continuo? predicando hasta mediodi?a, luego toda la tarde: luego ellos tuvieron un tiempecito de quince, veinte minutos para comer”. Y dijo: “Esa noche partimos a las diez, y Ud. todavi?a estaba predicando”. Le respondi?: “Bueno, Ud. sabe que yo no se? mucho, pero, Ud. sabe, cuando pongo lo poquito que se? a un lado, y le permito a E?l hablar, E?l sabe mucho”. Asi?
que, a mi? tambie?n me gusta oi?rlo, asi? que yo… Pero yo so?lo estaba diciendo eso indirectamente.

6 Pero, cuando regrese, si es la voluntad del Sen?or, me gustari?a empezar temprano y so?lo terminar un Mensaje que el Sen?or ha puesto en mi corazo?n. Y mi oracio?n es que E?l me conceda la plenitud de ello alla? en el desierto, para la Iglesia en el u?ltimo di?a de ahora. ¿Ven?, uno de los u?ltimos movimientos del Espi?ritu, creo yo, esta? a la mano. Y creemos que el Sen?or Jesu?s se esta? preparando para abrir los Cielos con los poderes de Dios, que partira? los Cielos, nosotros creemos que E?l lo hara?. Y asi? que estamos confiando que E?l nos dara? un mensaje completo sobre ello cuando regresemos. Y tener… iniciar como a las nueve de la man?ana o mejor dicho a las nueve y media, y seguir hasta como a las dos o tres, o lo que sea el tiempo que me tome para terminarlo, Uds. saben. Cuando…

7 Luego pienso en tal vez ir a A?frica despue?s de eso. Asi? que si el Sen?or continu?a lidiando de esa manera…, o mejor dicho a Suiza primero, luego a Palestina y a A?frica, para las convenciones. Asi? que, este?n orando. Hagan lo que Uds. hagan, so?lo ergui?os hoy di?a y oren, oren. Eso es todo, esa es la u?nica esperanza que tenemos: es la oracio?n.
Hemos pasado la… Yo espero que no suene sacri?lego, o como alguien que no sabe de lo que esta? hablando, pero yo creo que nuestra nacio?n, como una nacio?n, ya esta? ma?s alla? de alcanzar redencio?n. Hay muchos… Si hubiera los suficientes cristianos o los suficientes unidos para arreglarlo, pero a pesar de los llamamientos que se han hecho, grandes evangelistas y grandes servicios por todas partes, y todavi?a continu?a hundie?ndose en caos. Asi? que, creo que igual que todas las grandes naciones (¿ven?), todas ellas deben caer. Ellas… todos estos sistemas y por el estilo deben caer.

8 Al pensar en los hombres que han dado sus vidas por una democracia. Eso es algo leal para la nacio?n. Eso es bueno. No hay nada en contra de eso. Pero, ¿que? de dar nuestras vidas por Cristo? ¿Ven Uds.? Un hombre quiere ser un he?roe: se levanta un joven justo en la flor de su vida, y lo matan de un tiro en la cabeza, para asi? ser un he?roe, y quiza?s ni siquiera se oye al respecto a menos que sea de su propia familia en casa, o alguien por ahi? de su vecindario que lo conoci?a. Pero sin embargo tenemos miedo de dar un paso adelante y tomar esa accio?n que es conveniente por Cristo (¿ven Uds.?), donde “el que halla su vida, la perdera?; y el que pierde su vida por causa de Mi?, la hallara?, mantendra? su vida”. Asi? que depositemos todo lo que tengamos en el Sen?or Jesu?s y simplemente selle?monos completamente de las cosas del mundo, y miremos a E?l y creamos Su Palabra y sigamos adelante con E?l.

9 Ahora bien, antes de… Miren, hoy (perdo?nenme), el u?ltimo domingo los retuve mucho tiempo en ese tema de la unidad entre Dios y Su pueblo. Y hoy pense? que los dejari?a salir ma?s temprano, porque el u?ltimo domingo habi?a muchos para que se orara por ellos y yo no tuve tiempo de formar una fila de oracio?n despue?s de que terminamos de predicar. Y creo que repartieron algunas tarjetas el u?ltimo domingo o algo asi?, a las personas, o lo que sea; las llamaremos si ellas esta?n en el edificio, y si no esta?n, oraremos de todas maneras.

10 Ahora bien, este di?a solamente quiero hablar de un tema como para edificar la fe. Uno lo tiene que hacer. Si uno esta? edificando cualquier… Si hay ministros aqui? (lo cual no hay duda que si? hay), ellos saben que cuando uno esta? hablando al pueblo, hay una atmo?sfera al predicar para salvacio?n, luego uno quiere hacer ese llamamiento a eso. Y luego si uno quiere la atmo?sfera para sanidad, uno mismo recibe la Uncio?n, por la Palabra de Dios, y se la da al pueblo, y eso pone a todo el grupo en la Uncio?n para una cierta cosa. En otras palabras, esta?n bajo expectativa de ciertas cosas. Vean, estamos esperando algo.

11 Y Uds. saben, yo creo entonces, para traerlo un poco ma?s elevado, que Dios tiene a toda Su Iglesia ahora, el remanente llamado a salir fuera de Su Iglesia, bajo expectativa de Su Venida. ¿Ven Uds.? Recuerdo que cuando estaba a la puerta Su Venida, debio? haber sido un tremendo viernes Santo cuando ellos sabi?an que E?l iba a venir a la fiesta, y estaban con expectativa. Muchos de ellos estaban esperando que E?l estuviera alli?, para ver alguna clase de milagro que E?l hari?a. O… y otros lo queri?an ver a E?l. Otros queri?an burlarse de E?l. Y era una clase diferente de pascua que las que habi?an tenido por tanto tiempo, cuando E?l entro? cabalgando a la ciudad. Que nosotros estemos esperando que E?l venga para llevarnos a Casa, y luego nos… Cuando E?l venga en esta ocasio?n.
Ahora, inclinemos nuestros rostros mientras le hablamos a E?l. Ahora, en esta audiencia de gente, si hay alguna peticio?n aqui? que les gustari?a hacerla saber a Dios, ¿levantari?an su mano a E?l, y diri?an algo como: “¡Dios, ten misericordia de mi?!; yo necesito salvacio?n, yo necesito sanidad, yo quiero una caminata ma?s cercana Contigo”? Dios los bendiga. Esta?n por todo el edificio.

12 Nuestro Padre Celestial, mientras nos acercamos a Tu Trono de gracia, en el Nombre del Sen?or Jesu?s, E?l quien nos trajo esta sublime gracia, cua?nto te damos gracias con todos nuestros corazones por E?l quien era sin pecado y quie?n descendio? y compro? la salvacio?n para nosotros, los indignos, para que aunque siendo indignos, sin embargo pudie?ramos ser trai?dos cerca de E?l por el derramamiento de Su Sangre, para que E?l nos pudiera lavar en el lavamiento del agua por la Palabra y presentarnos ante Su Padre como una Virgen pura, limpiada, santificada por Su Sangre, y aceptable ante los ojos de Dios, lavada y lista. Mientras pensamos del lavamiento del Sacrificio, pensamos que cuando Juan lo vio a E?l entrar al agua, e?l hablo? y dijo. “Yo necesito ser bautizado por Ti, ¿y por que? Tu? vienes a mi??”
Dijo: “Deja ahora, Juan”. Oh, co?mo amo eso. En otras palabras: “Juan, tu? eres el profeta; Yo soy tu Dios. Nosotros somos los hombres principales de este di?a. Yo se? que tu? lo entiendes, y Yo tambie?n lo entiendo. Pero, recuerda, Juan, que asi? es necesario, asi? conviene que cumplamos toda justicia”. Juan, sabi?a que el Sacrificio debi?a ser lavado antes de ser sacrificado, y E?l era el Sacrificio, asi? que e?l lo bautizo? a E?l, aquel sin pecado, lavando el Sacrificio antes de que fuera presentado.

13 Dios, lava nuestros corazones esta man?ana. La?vanos con el agua de la Palabra, para que podamos nosotros mismos presentarnos ante Ti. Li?mpianos, Sen?or, de toda incredulidad, para que nos podamos acercar a Ti como un sacrificio vivo, santo y agradable a Dios, pues este es nuestro culto racional. Te damos gracias por estas cosas. Gracias por toda persona que esta? presente. Pedimos que Tu? bendigas la gran iglesia universal del Dios Vivo, en todas las naciones y por todo el mundo. Esta man?ana donde ministros esta?n parados en el pu?lpito, te pido que Tu? derrames de Tu Espi?ritu, Sen?or, en una manera milagrosa sobre todo pastor fiel en su puesto del deber, sobre los evangelistas, sobre los misioneros. ¡Oh, Dios, cuando pienso de ellos alla?, algunos de ellos sin zapatos, con pantalones viejos rai?dos puestos, yendo a trave?s de la jungla para llevar paz y liberacio?n a aquellos que esta?n alejados de Cristo!

14 Dios, nosotros decimos: “Envi?a a Jesu?s ra?pidamente. Ven, Sen?or Jesu?s”. Y ahora vemos la naturaleza, la mismi?sima sen?al igual que la estrella que guio? a los magos a Bele?n, de nuevo en movimiento. Jesu?s dijo que habri?a confusio?n de tiempos, angustia de las gentes, sen?ales en el cielo y en la tierra, bramido del mar, grandes tempestades y marejadas y terremotos en diferentes lugares. Estas cosas so?lo son… ellas son zumbidos que prenden el alarma de nuestro corazo?n, Sen?or, para saber que debemos estar listos. Nosotros no sabemos en que? minuto u hora E?l pudiera aparecer.
Y mientras venimos hoy, oramos que Tu? bendigas el secreto detra?s de cada mano que se levanto?. Dios, Tu? sabes todo al respecto. Te pido que Tu? los laves, Sen?or, y el sacrificio y el deseo de ellos, y les des lo que ellos tienen necesidad. Y mientras venimos hoy, Sen?or, ruego que si hay de aquellos que no te conocen como un Salvador, que este sea ese di?a, ese di?a ma?s grande de la vida de ellos, cuando dira?n: “Si?” al Sen?or Jesu?s. Conce?delo, Sen?or.
Bendice a aquellos ahora, Padre, mientras tratamos de preparar el ambiente para que la gente tenga fe, por medio de la lectura de Tu Palabra. Dios, envi?a Tu Palabra con Poder, por todo el edificio aqui?, y en las tierras donde las cintas ira?n, y en las naciones extranjeras, en donde pudiera ser, y que muchos sean salvos y sanados hoy para la gloria de Dios. Lo pedimos en el Nombre de Su amado Hijo Santo, el Sen?or Jesucristo. Ame?n.

15 Oramos que Dios an?ada de Sus tremendas bendiciones ahora mientras leemos Su Palabra. Recuerden: mis palabras fallara?n, ellas son palabras de hombre, pero Su Palabra no puede fallar. “El cielo y la tierra pasara?n, pero Mis Palabras no pasara?n”. ¡Que? esperanza es esa hoy! Siento cantar con Eddie Perronet:
¡Toda aclamacio?n al poder del Nombre de Jesu?s! Que los A?ngeles se postren;
Traed la diadema real,
Y coro?nenlo a E?l Sen?or de todo.
En Cristo la Roca so?lida me paro;
Todos los otros terrenos son arena movediza, Todos los otros terrenos.

16 Ahora bien, para muchos de Uds. que leen con nosotros y que les gustari?a anotar el texto, y algunas veces mencionar las Escrituras que yo tengo escritas aqui? en las notas, vamos a empezar a leer esta man?ana en San Mateo 15:21.
Saliendo Jesu?s de alli?, se fue a la regio?n de Tiro de Sido?n.
Y he aqui? una mujer cananea que habi?a salido de aquella regio?n clamaba, dicie?ndole: ¡Sen?or, Hijo de David, ten misericordia de mi?! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio.
Pero Jesu?s no le respondio? palabra. Entonces acerca?ndose sus disci?pulos, le rogaron, diciendo: Despi?dela, pues da voces tras nosotros.
El respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas pe?rdidas de la casa de Israel.
Entonces ella vino y se postro? ante e?l, diciendo: ¡Sen?or, soco?rreme!
Respondiendo e?l, dijo: No esta? bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos.
Y ella dijo: Si?, Sen?or; pero aun los perrillos comen las migajas que caen de la mesa de sus amos.
Entonces respondiendo Jesu?s, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; ha?gase contigo como quieres.
Y su hija fue sanada desde aquella hora.

17 Ahora, esta man?ana queremos hablar sobre fe. Ahora, mi tema esta man?ana es: Perseverancia. Perseverancia significa: “Ser persistente para lograr una meta”. Ahora: “Es la fe la certeza de lo que se espera, la conviccio?n de lo que no se ve”.
Nosotros tenemos nuestro cuerpo, y nuestro ser aqui? es como una semilla. Y una semilla por fuera tiene una ca?scara; por dentro de la ca?scara tiene una corteza, o mejor dicho, una pulpa, dispe?nsenme; y dentro de la pulpa tiene un germen. De esa manera estamos conformados: cuerpo, alma, y espi?ritu. Ahora bien, para el cuerpo hay cinco sentidos: vista, gusto, tacto, olfato, y oi?do. Para el alma hay consciencia, y lo dema?s, cinco avenidas para ello.
En el interior hay una sola, una sola avenida. Y esa avenida es el mismo lugar en el que Dios pone a todo hombre desde Ada?n y Eva: voluntad propia. Si Uds. quieren vivir o Uds. quieren morir, lo que Uds. quieran. Es… Uds. esta?n en la base de libre albedri?o, y cualquier espi?ritu que Uds. permitan que los domine, producira? los frutos; la vida de Uds. estara? dominada por lo que esta? adentro. Y fe…
Mucha gente confi?a sobre estos cinco sentidos del exterior. Ellos esta?n bien, no hay nada contra ellos si ellos esta?n de acuerdo con este sexto Sentido. Esta alma… Este espi?ritu u?nicamente puede ser de dos clases: uno de ellos es el Espi?ritu de Dios, el otro es el espi?ritu del diablo. Uds. no pueden servir a dos sen?ores al mismo tiempo. Uds. esta?n completamente entregados a uno, o completamente entregados al otro. Y si Uds. tienen el Espi?ritu de Dios dentro de Uds., entonces Uds. tienen fe, y Uds. creera?n toda Palabra que Dios escribio?. Y si Uds. no lo tienen, pudiera ser….

18 Ahora bien, el diablo no es como alguna gente piensa: “El es malo y todo”, sino que e?l es engan?oso. El diablo los hace creer que esta?n bien. Pero cuando Uds. esta?n en desacuerdo con la Palabra, eso muestra que no es el Espi?ritu de Dios, porque el Espi?ritu Santo escribio? la Biblia. Y entonces el Espi?ritu tiene que estar de acuerdo con la Palabra. Y recuerdan el domingo pasado, so?lo descreer un poquito la Palabra de Dios. Eva, Satana?s le dijo a ella la verdad, y e?l nunca nego? que la Palabra era la verdad, sino que esa sola pequen?a parte de la Palabra causo? todo este problema. La mujer la descreyo? porque ella estaba buscando sabiduri?a en lugar de quedarse con la Palabra. Cuando Dios dice algo, el cielo y la tierra pasara?n, pero Su Palabra nunca pasara?. La Palabra de Dios debe ser cumplida a la letra. Completamente toda tilde y jota debe ser cumplida.

19 Ahora bien, perseverancia, ser persistente para tratar de lograr un objetivo, intentando, Uds. tienen su mente puesta en algo, y Uds. son persistentes en ello porque creen que es la cosa que Uds. quieren, y creen que la pueden obtener. Ahora, discu?lpenme. Para ser persistentes, Uds. tienen su mente decidida en lo que van a hacer. Ahora, Uds. no pueden tener fe en Dios sin conocer la Palabra de Dios o sin saber algo sobre Dios.
Ahora bien, alguien les dijo: “Si tu? vas y tocas ese poste, tu? sanara?s. Tu? esta?s enfermo”. Ahora, yo no creeri?a eso. Uds. lo pudieran hacer. Pero eso es un poquito “fuerte” para mi fe. No creo que haya algu?na virtud en ese poste, asi? como no creo que haya virtud en una estatua o en un monumento o en un crucifijo, o en algo por el estilo.
Yo creo que la Virtud esta? en Cristo, y Cristo es la Palabra. “En el principio era la Palabra [Verbo, Biblia en espan?ol-Trad.], y la Palabra [] era con Dios, y la Palabra [] era Dios. Y la Palabra [] fue hecha carne, y habito? entre nosotros”. Ahora bien, la Palabra misma regresa en la forma del Espi?ritu Santo, dentro de nosotros, y es la Palabra dentro de Uds. Dios dentro de Uds. Muchos quieren sen?alar a Dios como algo mi?stico que esta? muy retirado, o que esta? tan lejos a tal grado que ellos se extienden ma?s alla? de donde esta? E?l. Dios esta? dentro de Uds. La esperanza de gloria, Cristo, la mente que estaba en Cristo esta? dentro de Uds. Uds. se esta?n extendiendo ma?s alla? de donde esta? E?l, tratando de alcanzar lo que se les ha dado a Uds. ¡Dios dentro del ser humano! Dios…

20 Cristo, cuando E?l estuvo en la Tierra, era el cuerpo de Dios. Dios creo? este cuerpo. Era un cuerpo diferente, sin embargo era un cuerpo humano. Uds. saben, Salomo?n le edifico? una casa. Pero Esteban dijo: “Si bien el Alti?simo no habita en casas hechos de mano, mas me preparaste cuerpo”. Ahora, Dios E?l mismo se preparo? un cuerpo en la forma del Sen?or Jesu?s, el cual era el Cristo, que significa el Ungido. Y, ahora, todo lo que Dios era, estaba dentro de Cristo; E?l era corporalmente toda la plenitud de la Deidad de Dios. Eso es lo que dice la Escritura. Ahora, y todo lo que Dios era, E?l lo derramo? dentro de Cristo. ¡E?l era Emanuel, Dios con nosotros!
Y todo lo que Cristo era, E?l lo derramo? en la Iglesia. ¿Que? es? La Ungida, para continuar Su obra, para que Su Palabra pueda vivir constantemente. E?l vivio? por la Palabra del Padre. “No so?lo de pan vivira? el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”. Y la Iglesia no vive so?lo de pan, sino de la Palabra de Cristo. Y el Espi?ritu Santo entra y toma la Palabra de Cristo y la hace una accio?n viviente hoy di?a. “Estas sen?ales seguira?n a los que creen”.

21 ¿Ven?, Dios no puede cambiar. Si Dios alguna vez hace una decisio?n, tiene que permanecer de esa forma. Si E?l cambia, entonces E?l es humano como yo lo soy, E?l es so?lo un hombre que puede cometer un error. ¡Pero E?l es infinito! Asi? que, E?l es infinito y E?l es omnipotente, y E?l no puede cometer un error y ser Dios. Asi? que, Su primera decisio?n…. Cuando el hombre peco?, E?l lo perdono? en base de creer Su Palabra. Con el segundo hombre que viene, E?l tiene que actuar de la misma manera o E?l actuo? mal cuando actuo? la primera vez. Si un hombre fue sanado por sanidad Divina, por fe en Dios, E?l concedio? eso al primer hombre, si el siguiente hombre viene, Dios tiene que actuar de la misma manera si viene en la misma base. Si E?l no lo hace, entonces E?l hace acepcio?n de personas y muestra parcialidad, lo cual de seguro no lo hari?a Dios. ¿Ven?

22 Uds. tienen que tener fe en lo que esta?n haciendo. “Y si nuestro corazo?n no nos reprende…” Si nosotros sabemos que la Biblia nos ensen?a algo y fallamos en hacer eso, entonces eso es algo en lo que no podemos tener fe. Vean, Uds. mismos no pueden estar bien, porque saben que hay ciertas cosas alli? que Dios ensen?a, con las que Uds. no esta?n de acuerdo. Y cuando Uds. hacen eso, entonces, ¿do?nde esta?n Uds.? ¿Ven Uds.? No pueden tener fe en lo que Uds. se esta?n acercando. Uds. no pueden subir aqui? y decir: “Yo… anoche estaba alla? borracho, y, Sen?or, yo quiero que Tu? me sanes esta man?ana. Yo ya no voy a beber mucho”. Uds. tienen que rendirse, se tienen que entregar completamente a Dios. Uds. tienen que obedecer toda la Palabra. Entregarse completamente y luego tomar la Palabra. Esa Palabra esta? dentro de la Iglesia. Es una Palabra Viviente.

23 La Biblia dice: “La Palabra es una semilla que el sembrador salio? a sembrar”. Ahora, Uds. no pueden sembrar cizan?a y esperar obtener trigo. Si Uds. siembran trigo, Uds. cosechara?n trigo. Si Uds. siembran cizan?as, Uds. cosechara?n cizan?as. Asi? que, Uds. tienen que tener la Palabra de Dios.
Y ningu?n creyente jama?s colocara? la Palabra de Dios en alguna parte en el pasado, nunca lo hara? a E?l un debilucho ni un Dios histo?rico. E?l si? es un Dios histo?rico, por supuesto, pero “El es el mismo”, la Biblia dice en Hebreos 13:8, “el mismo ayer, y hoy, y por los siglos”. Por lo tanto, asi? como E?l fue en la historia, E?l lo es hoy di?a. E?l no puede perder Su poder. En donde cayo? la debilidad fue en nuestras iglesias, fue en el principio, en la iglesia aposto?lica temprana. Y, ¿que? hicimos? Empezamos a tomar esa iglesia y a romper el compan?erismo y a hacer diferentes sectas de gente, y organizaciones, hasta que la hemos reducido a un gran caos de nada. ¡Regresen a la Palabra! ¡Regresen a Dios! ¡Regresen a la Palabra Viviente!

24 Si esa Biblia no produce todo lo que Ella dice que Ella es, en cada promesa, yo no tengo fe en Ella. Pero la primeri?sima Palabra que dice: “Venid a Mi? todos los que esta?is trabajados y cargados”, cuando yo la probe?, fue verdad. Entonces, ¿es esta la Palabra o no es la Palabra? Si es la Palabra, tiene que producir todo lo que Ella prometio?. Si no es la Palabra, entonces… ¿Cua?l esta? correcta y cua?l esta? incorrecta? Para mi?, es toda la Palabra de Dios, o ninguna de Ella es la Palabra de Dios. Ninguna o toda, o una de las dos. Asi? que, yo la creo, creo todo precepto, toda li?nea, toda puntuacio?n, toda coma, todo guio?n, yo creo que toda la cosa es la Palabra de Dios. ¡Yo anclo mi alma en Ella!

25 No es tocar un poste, o tocar algo ma?s, o un poste sagrado, o algu?n hombre o alguna mujer; yo creo en tocar a Dios por medio de creer Su Palabra, por medio de fe. Entonces cuando Uds. hacen eso, esa Palabra llega a ser una vida dentro de Uds., una Palabra germinada. Y toda la Palabra de Dios esta? germinada.
La u?nica cosa es que si Uds. toman un pun?ado de trigo y lo dejan aqui? en la plataforma, nunca hara? nada queda?ndose aqui?. La tienen que poner dentro de la tierra. No u?nicamente ponerla dentro de la tierra, sino ponerla en la clase correcta de tierra para que la sustente. Si la buena Palabra cae en tierra mala, traera? una cosecha mala. Uds. tomen granos buenos y po?nganlos dentro de tierra buena, en la condicio?n correcta, y producira? cien por ciento. Asi? es la Palabra de Dios cuando es llevada dentro del corazo?n humano, con fe, fe imperecedera en el Sen?or Jesucristo, con el Espi?ritu Santo y el Poder de Dios alli? para regarla; germinara? y producira? todo lo que Ella dijo que hari?a. Es la Palabra. Es la Palabra de Dios.

26 Jesu?s dijo en Juan 14:12: “El que en Mi? cree, las obras que Yo hago, e?l las hara? tambie?n”. Pues, de cierto. Yo creo eso. “Estas obras que Yo hago” La traduccio?n correcta de eso es: “ma?s que estas hare?is”. Dice: “Mayores que estas hare?is”. Uds. no pudieran hacer mayores; E?l detuvo la naturaleza, E?l resucito? a los muertos, E?l hizo todo. Pero, en otras palabras, Dios fue manifestado en un solo hombre, Cristo; ahora E?l esta? manifestado universalmente en Su Iglesia. “Ma?s hara?”, las mismas obras.

27 Alguien me dijo no hace mucho, para ser un poco cri?tico, dijo: “Obras mayores, E?l dijo, hara?. Nosotros hacemos las obras mayores”.
Yo dije: “Hagan las menores antes que hagan las mayores. Mue?strenme las obras menores”. Uds. las pueden hacer… torcerla y tratar de hacer que Ella diga algo, pero Ella todavi?a permanece la misma. Y Uds. observen a cualquiera que tiene la fe suficiente para creer eso, que Ella misma se manifestara? de la misma manera que Dios lo hizo.
Ahora, tenemos tanto hoy di?a bajo las emociones y lo dema?s, que y cosas asi?. No tengo nada que decir en contra de eso, eso es entre el individuo y Dios. Pero, para mi?, toda palabra, toda accio?n, tiene que provenir de esta Biblia. Tiene que ser la Palabra de Dios; entonces yo se? que es verdad, si la Biblia lo respalda y dice que es la verdad, con una promesa, entonces es la Verdad. Es alguien que ha encontrado fe, que se para firme alli? en esa Palabra y la hace vivir otra vez. “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos”. Cuando vemos eso en la promesa de Dios, entonces podemos ser perseverantes. Nosotros realmente podemos creer, quedarnos alli?, porque es promesa de Dios. Que?dense alli? con Ella; no importa cua?nto tiempo se tome, la traera? a cumplimiento.

28 Uds. saben, E?l hablo? en una ocasio?n de la semilla de mostaza, o mejor dicho, de la fe como un grano de mostaza, la ma?s pequen?a. Un grano de mostaza es una de las semillas ma?s pequen?as que hay en la tierra hoy di?a. Pero, ¿que? de ella? Ella no se mezclara? con nada. La semilla de mostaza no se mezclara? con ninguna otra. Uds. pueden tomar la berza y la espinaca, y producir nabo y lo dema?s, y Uds. pueden producir substancias diferentes mezclando semillas. Pero la mostaza no se mezcla, ellos me dicen; uno no la puede mezclar con nada. Es mostaza, y permanece mostaza.

29 Y cuando un hombre toma una Palabra de Dios, no importa cua?n pequen?a sea esa fe, si no se mezcla con ninguna incredulidad, entonces la traera? a Luz. Algunos de nosotros tenemos gran fe para ejecutar milagros. Algunos tienen fe so?lo para quedarse aferrados hasta que sucede. Pero si es fe genuina, una vez que se aferra de ella, no hay nada que lo aparte de ella. Ella no se va a mezclar. Entonces esa persona es persistente. E?l tiene perseverancia. No importa cua?nta gente diga: “Los di?as de los milagros ya pasaron”, e?l no cree eso. E?l se aferra porque ha cumplido las condiciones y ha metido profundamente esa Palabra dentro de un corazo?n de fe que la cree. Alli? se queda e?l.

30 Yo lo se?. Yo he visto ca?nceres sarcomas desprenderse de personas, y sordos, mudos, y ciegos, universalmente, por todo el mundo, muertos resucitar, y yo se? que es la verdad. ¡Correcto! Obrando de acuerdo a una visio?n, por supuesto, entonces uno lo sabe, entonces uno sabe lo que es la voluntad de Dios. Uno no puede obrar hasta que sabe lo que es la voluntad de Dios. Una promesa en la Biblia que les dice cierta cosa, esa es la Palabra de Dios. Luego E?l envi?a Su Espi?ritu de regreso dentro de la Iglesia en dones para manifestarse E?l mismo, so?lo para quitar las pequen?as diferencias y lo dema?s, para E?l mismo hacerse real entre nosotros. ¡Oh!, ¿que?… co?mo pudie?ramos pedir por algo diferente?, (¿ven?), cuando E?l viene a nosotros y E?l mismo se da a conocer, E?l mismo se hace tan personal, Dios entre Su pueblo.

31 “Todavi?a un poquito ma?s y el mundo…”, el mundo, esa es una palabra griega, kosmos, lo cual significa “el orden del mundo”. Se hundira?. Todo orden del mundo debe hundirse, toda nacio?n que es dominada por Satana?s. Siempre ha sido asi? y siempre sera? asi?, fuera de Israel, cuando ellos llegaron a ser una nacio?n. Satana?s llevo? a Jesu?s arriba del monte, dijo… le mostro? los reinos del mundo, todos los que eran y los que vendri?an, dijo: “Todo esto te dare?, si postrado me adorares”.
E?l dijo: “¡Vete, Satana?s!” E?l sabi?a que los iba a heredar en el Milenio. Pero todos ellos… Estuve parado en donde los Faraones en una ocasio?n gobernaban el mundo conocido, y Uds. tendri?an que excavar veinte pies [6 m.-Trad.] debajo de la tierra para encontrar los reinos de ellos, sus tronos donde ellos en una ocasio?n se sentaban, los Ce?sares de Roma y los Faraones de Egipto, todas estas cosas. Y si el mundo permaneciera, estas democracias estara?n tambie?n debajo de la tierra. Pero hay… ¿De que? hablan todos ellos? De algo en un corazo?n humano tratando de encontrar esa unidad.
Y si Uds. solamente miraran hacia arriba, la unidad proviene de Dios, el Poder de Dios. Cuando el creyente, la creacio?n que esta? aqui? en la tierra que Dios ha creado, esta? unida con Dios, entonces viene una unidad y da fe. Y cuando un hombre ve eso, e?l es persistente, nadie lo va a sacudir.

32 Jesu?s dijo alli?: “Las obras que Yo hago, Uds. las hara?n tambie?n. Todavi?a un poquito y el mundo (kosmos), no me vera? ma?s (ese es el orden del mundo), ellos no me vera?n ma?s”.
Muchos miembros de iglesia, gente fina, va a la iglesia, viviendo bajo ese pensamiento que ellos esta?n bien. Pues, Uds. no esta?n bien como un miembro de iglesia. Uds. son ciudadanos. Uds. pudieran tratar de hacer el bien, pero, amigo, permi?tanme decirles, Uds. deben nacer de nuevo. Uds. no entran a la Iglesia, no entran a la Iglesia por estrechar manos, no entran a la Iglesia por membreci?a de la iglesia. Uds. entran en la iglesia por nacimiento.
Yo he estado en la familia Branham por cincuenta y dos an?os; ellos nunca me pidieron que me uniera a la familia para hacer de mi? un Branham. Yo naci? en la familia de los Branham. Yo soy un Branham por nacimiento.
Y asi? es como Uds. son cristianos: por nacimiento, cuando Uds. nacen del Espi?ritu de Dios. ¡Persistentes! Si?, eso es cuando Uds. pueden lograr algo. Todos los hombres por todas las edades siempre han sido capaces de lograr lo que… Ellos son persistentes si tienen fe en lo que ellos esta?n tratando de lograr. Depende de lo que quieran lograr. Depende de lo que Uds. este?n tratando de hacer, si es que Uds. son persistentes o no, depende de cua?nta fe Uds. tengan en lo que esta?n haciendo. Nosotros debemos tener fe en Dios. Nosotros debemos creer en Dios.

33 Ahora bien, tengo muchas Escrituras escritas aqui? a las que me quiero referir. Ahora, si un hombre esta? tratando de ser persistente, y e?l primero tiene que tener algo que le de? fe en lo que e?l esta? haciendo. Ahora nosotros recordamos, para empezar, que la Biblia nos dice que Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Ahora, recuerden eso. Dios, cuando Cristo estuvo en la tierra, E?l dijo: “Las obras que Yo hago, vosotros las hare?is tambie?n”. Marcos 16 dice: “Id por todo el mundo”, la u?ltima comisio?n que Jesu?s le dio a la Iglesia. Escuchen.
La primera comisio?n que E?l le dio a Su Iglesia, fue de ir a las ciudades antes que E?l viniera, Mateo 10, y: “Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia”. Esa fue Su primera comisio?n a la Iglesia.

34 La u?ltima comisio?n, o las u?ltimas palabras que salieron de Sus labios cuando E?l se fue, hasta que E?l viene otra vez con Voz de mando, con Voz de Arca?ngel, fueron: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, sera? salvo; mas el que no creyere, sera? condenado. Y…” Y es una conjuncio?n que ata su oracio?n. “Y estas sen?ales seguira?n a los que creen: En Mi Nombre echara?n fuera demonios; hablara?n nuevas lenguas; tomara?n en las manos serpientes, y si bebieren cosa morti?fera, no les hara? dan?o; sobre los enfermos pondra?n sus manos, y sanara?n”. La Biblia dice: “Ellos regresaron con regocijo, ayuda?ndoles el Sen?or y confirmando la Palabra con las sen?ales que la segui?an”. ¿Ven? Ellos teni?an… Ellos eran persistentes en ello, porque teni?an algo que lograr. Ellos teni?an una comisio?n directa. ¿Que? tan lejos iba a ir esa comisio?n? Por todo el mundo, a toda criatura. ¿A cua?ntas generaciones? A toda generacio?n, a toda criatura.

35 Pedro dijo en el Di?a de Pentecoste?s: “Arrepenti?os, y bauti?cese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para perdo?n de los pecados; y recibire?is el don del Espi?ritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que esta?n lejos; para cuantos el Sen?or nuestro Dios llamare”. ¿Co?mo pueden Uds. colocar el Espi?ritu Santo y el poder de Cristo muy alla? en el pasado, casi de alguna manera prehisto?rica, en alguna generacio?n muy alla? en el pasado? Dios sabi?a eso, que ellos iban a decir eso. Esa es la razo?n que E?l dijo: “No os dejare? hue?rfanos. Yo rogare? al Padre, y os dara? otro Consolador, el Espi?ritu Santo. Todavi?a un poco, y el mundo no me vera? ma?s; pero vosotros me vere?is; porque Yo (y yo es un pronombre personal), Yo estare? con vosotros aun en vosotros hasta el fin del mundo [”consumacio?n“, dice el Hermano Branham en la cinta-Trad.]”. ¡Ame?n! Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Dios viviendo en Su Iglesia, en Su pueblo.
“¿En que? denominacio?n, Hermano Branham?” El no mueve hilos en la denominacio?n. Dios lidia con individuos, cada hombre, cada mujer, muchacho o muchacha que cree en E?l. No importa a que? denominacio?n ellos pertenezcan, E?l esta? buscando corazones hambrientos.

36 Ahora bien, persistente, tratando de lograr algo. Todo hombre por todas las edades ha sido de esa manera. Ahora tomemos por ejemplo a Noe?. Noe? fue muy persistente despue?s que e?l habi?a encontrado la voluntad de Dios.
Uds. primero tienen que encontrar la voluntad de Dios. Ahora, Uds. tienen que encontrar la voluntad de Dios esta man?ana, a medida que vienen para que se ore por Uds.; Uds. tienen que encontrar la voluntad de Dios, si es la voluntad de Dios sanarlos o no. Y la siguiente cosa que Uds. tienen que hacer, si Uds. vienen para recibir salvacio?n, Uds. se tienen que dar cuenta si es la voluntad de Dios salvarlos o no. La primera cosa que Uds. se tienen que dar cuenta, es cua?l es la voluntad de Dios. Y luego, si Uds. verdaderamente han recibido la Simiente en su corazo?n, entonces Uds. pueden ser persistentes. No hay nada que los vaya a mover a Uds. No importa lo que la sabiduri?a del hombre trate de decir: “No es asi?, y no es esto y eso y lo otro”, eso no los mueve a Uds. ni una pizca, porque Uds. saben cua?l es la voluntad de Dios. E?l la hablo? dentro del corazo?n, la fe de Uds. esta? establecida alli? y se aferrara? alli? mismo, no importa si no es ma?s que un grano de mostaza; los llevara? al preciso lugar. La voluntad de Dios. Si?.

37 Noe?, despue?s que e?l oyo? la Voz de Dios dicie?ndole que vino, mejor dicho, que veni?a, perdo?nenme, una inundacio?n, que iba a destruir al mundo, la naturaleza iba a ser arrasada ¿Que? no dijo Jesu?s: “Como fue en los di?as de Noe?, asi? sera? en la Venida del Hijo del Hombre”? La naturaleza se desbocari?a, y nosotros lo vemos hoy di?a.
Me quiero detener aqui? por un minuto. Cuando iba llegando a Bombay, en donde el Sen?or nos dio la multitud ma?s grande que alguna vez hayamos tenido, quinientos mil en una sola vez, al cual predicar. Estaba alli? un arti?culo en el perio?dico que yo estaba leyendo, que deci?a: “El… Bueno, el terremoto ha de haber terminado”. Deci?a: “Unos cuantos di?as antes que azotara el terremoto, todos…” En la India, ellos son pobres, muy pobres. Ellos construyen sus cercas de piedras, y lo dema?s. Y los pajaritos salieron volando de las rocas, de sus nidos, y se fueron al campo y se quedaron en los a?rboles. El ganado que estaba alrededor de las paredes y torres, se fueron al campo en el sol caliente, no se pusieron en la sombra. Ellos se pusieron alla? en el sol. Ellos no sabi?an que? era esta cosa extran?a. Entonces, de repente, un terremoto derrumbo? las paredes, derrumbo? las torres. Si los pajaritos hubieran estado alli?, ellos hubieron sido muertos. Si el ganado hubiera estado parado al lado de eso, hubiera sido muerto.

38 ¿No ven al mismo Dios que advirtio? a los pa?jaros y a las bestias en los di?as de Noe?? Y, ¿no ven que Uds. le quieren llamar “presentimiento”, o como Uds. lo quieran llamar, de la manera que Dios lidio? con estos pa?jaros? E?l les dio el instinto de salir volando de esa pared y alejarse de esa cosa antes que azotara. Si Uds. consideran que Dios piensa lo suficiente de un gorrio?n como para sacarlo de la pared, ¿cua?nto ma?s valen Uds. que un gorrio?n? E?l sabe co?mo cuidar de los Suyos.
Hermana, acostada ahi? en ese catre, camilla, si E?l alimento? al gorrio?n y vistio? el campo con grama, ¿cua?nto ma?s piensa E?l de Ud.? ¿Cua?nto ma?s vale Ud. que un gorrio?n? Tenga fe en Dios independientemente de co?mo se siente o cualquier otra cosa. Es la Palabra de Dios. Ud. eche mano de Ella y afe?rrese a Ella. ¡Correcto! ¡Y sea persistente, cre?ala, afe?rrese a Su Palabra!
Entonces despue?s que el terremoto termino?, los pajaritos regresaron, regresaron a sus lugares e hicieron que las rocas… agujeros o sus lugares de nuevo en la roca y edificaron sus nidos. El ganado, de la misma manera…

39 Es el mismo Dios que estuvo en los di?as de Noe?. ¡Noe?! Bueno, podri?amos pensar que la ciencia le hubiera dicho a e?l… Ellos teni?an una ciencia ma?s avanzada en ese entonces que la que tienen ahora. Ellos podi?an alcanzar hazan?as ma?s grandes que lo que ellos pueden alcanzar ahora. Ellos teni?an un colorante que hace que las cosas se miren perfectas aun hasta este di?a. Ellos teni?an un li?quido para embalsamar con el cual podi?an hacer momias. Nosotros no pudie?ramos hacer eso hoy, segu?n me han dicho. Luego, otra cosa, ellos construyeron la pira?mide. ¿Quie?n pudiera edificar una pira?mide hoy? Esas grandes rocas gigantescas esta?n alli?, y yo me pare? alli? y mire? alla? hacia arriba y vi la esfinge, y… bueno, se necesitari?an muchos vagones de plataforma para transportar un solo pie. ¿Co?mo subieron ellos esas rocas enormes alla? arriba? ¿Co?mo lo hicieron? El poder de la gasolina no lo hari?a. No hay nada que tengamos que lo hari?a, a menos que hubiera sido la energi?a ato?mica, y eso ha de haber sido la misma cosa que causo? la destruccio?n antediluviana, que saco? a la tierra de equilibrio y la alejo? del sol, la empujo? hacia atra?s y causo? la lluvia.
Si Dios dijo que habri?a lluvia, iba a haber lluvia, sin importar si alguna vez habi?a habido o no. No importa cua?ntas pruebas cienti?ficas habi?a para Noe?, Noe? oyo? la Voz de Dios, dijo: “Va a llover”. Y nunca habi?a llovido sobre la tierra. ¿Ven Uds.?

40 Asi? como E?l llevo? a Abraham arriba del monte, y le dijo que sacrificara su propio hijo en ese lugar. Y cuando Abraham teni?a listo a Isaac, y el pequen?o Isaac se pregunto?… Bueno, era un tipo de Dios y Su Hijo. Ato? sus manos por detra?s de e?l. El dijo: “He aqui? el fuego y la len?a, y lo dema?s, he aqui? las piedras, he aqui? el altar; mas ¿do?nde esta? el sacrificio?”
Y ese padre anciano, ahora como de unos ciento catorce an?os de edad, con un hijo por el cual e?l habi?a esperado veinticinco an?os, por medio de dificultades y lo dema?s, y co?mo e?l se habi?a aferrado a esa Palabra imperecedera de Dios que habi?a sido plantada en su corazo?n, de que e?l iba a tener el bebe? de todas maneras. ¿Que? era e?l? Era persistente. E?l dijo: “Yo lo he mantenido hasta aqui?. Yo se? que si Dios me lo dio por creer en E?l, E?l lo resucitara? de entre los muertos”. Ahi? lo tienen Uds. ¡Persistente, sosteniendo esa Palabra de Dios en primer lugar!

41 Y en ese momento, cuando e?l estaba listo para quitarle la vida, hubo un A?ngel que le cogio? su mano y detuvo el cuchillo. Y he aqui? un carnero trabado por sus cuernos en el desierto detra?s de e?l. ¿De do?nde vino ese carnero? El estaba a tres di?as de viaje; y cualquier hombre en aquel di?a podi?a fa?cilmente caminar veinticinco millas [40 km. -Trad.]. Yo camino de veinticinco a treinta millas [de 40 a 48 km. -Trad.] cada vez que voy a cazar o antes patrullando, o algo, yo fa?cilmente las camino. Y nosotros tenemos lo que llamamos “pies de gasolina”. Ese hombre fue tres di?as de viaje, y luego miro? a lo lejos y vio el monte. Bueno, las bestias salvajes hubieran matado a ese carnero. Y otra cosa, e?l estaba alla? arriba en la cumbre del monte donde no habi?a agua ni nada. Con razo?n e?l llamo? el lugar Jehova?-Jire?, “el Sen?or proveera? para Si? mismo un sacrificio”.

42 “¿Co?mo pudo E?l hacer estas cosas, Hermano Branham, en los di?as de la ciencia, en los di?as del gran mundo cienti?fico? ¿Co?mo puede E?l ejecutar esto? ¿Co?mo piensa Ud. que E?l podra? hacer eso?” E?l todavi?a es Jehova?-Jire?, el Sen?or. Nosotros guardamos Su Palabra y E?l es capaz de ejecutar eso que E?l dijo. ¡Ame?n! E?l puede tomar a una iglesia formal, muerta, E?l puede sacar a un miembro de esa iglesia y poner la Vida de Dios dentro de ese hombre, y arder con el Evangelio. E?l puede sacar a una prostituta de la calle, E?l puede sacar a un borracho de alla? del callejo?n, y hacer un hombre y una dama de ellos, porque El es Jehova?-Jire?, “el Sen?or proveera? para Si? mismo un sacrificio”. ¡Ame?n!
Co?mo bajamos a Dios a nuestras propias bases. Pensamos en nuestras propias bases. Creemos bajo nuestras propias bases. ¡Desha?ganse de esa cosa! Eso es lo que metio? a Eva en problema: ella estaba pensando sobre sus propias bases. Piensen sobre las bases de Dios, lo que Su Palabra dice. Ele?vense Uds. mismos por encima de eso, por fe, creyendo Su Palabra.

43 Noe? dijo: “A mi? no me importa cua?nto la ciencia pueda probar que no hay agua alla? arriba, Dios es capaz de poner agua alla? arriba. E?l lo hara? porque E?l lo prometio?. Si E?l lo prometio?, E?l lo hara?”.
Y e?l… ¿Que? hizo e?l? E?l no so?lo anduvo por ahi? diciendo: “Bueno, E?l me dijo eso. Si?, yo lo creo”. E?l hizo algo al respecto. ¡Oh, hermano, hermana!, ¿ven Uds. lo que quiero decir? E?l no so?lo se quedo? alli? y dijo: “Dios asi? lo dijo”, sino que e?l hizo algo al respecto. Si Uds. quieren ser salvos esta man?ana, Dios prometio? salvacio?n. Entonces hagan algo al respecto, no so?lo se queden alli?. No se unan a una iglesia y lleven su carta de iglesia a iglesia. E?l prometio? salvacio?n, liberacio?n.

44 Si Uds. esta?n enfermos, ¿para que? quedarse sentados aqui?? Como los leprosos en aquel di?a cuando la ciudad fue sitiada: “¿Para que? nos quedamos aqui? hasta morir?” Cuando Samaria fue sitiada por los sirios, ellos dijeron: “Si nos quedamos aqui? hasta morir, siempre estaremos aqui?. Moriremos aqui?. Si entramos a la ciudad, todos alli? se esta?n muriendo por el hambre. Vamos y pasemos al campamento del enemigo”. ¡Oh, que? cosa, que? pobre…! Que? poca fe teni?an ellos. Que? poca fe… Ellos fueron al campamento del enemigo que los estaba tratando de matar. Pero dijeron: “Si morimos, vamos a morir de todas maneras. Asi? que, si salvamos… si nos dieran la vida, bueno, saldra? bien”. Y ellos fueron alla?, y Dios honro? esa pequen?a pizca de fe empan?ada. Y no u?nicamente los libro? a ellos, sino que libro? a Israel.

45 Lo que necesitamos hoy di?a son hombres y mujeres que tomen a Dios por Su Palabra y que sean persistentes con Ella. Dios causara? que los terremotos y las sacudidas vayan primero al campamento. Dios se encargara? asi? haya lluvia alla? arriba o no.
Uds. dicen: “Bueno, Hermano Branham, el doctor me dijo que me voy a morir. Yo tengo ca?ncer”. Eso pudiera ser cierto. El hombre le esta? diciendo todo lo que e?l sabe. Pero, es la u?nica cosa que e?l puede hacer; pues e?l tiene cinco sentidos con los cuales obrar, dos de ellos e?l los puede usar. ¿Que? son? Un sentido es tacto, y el otro es la vista. Viendo y palpando: e?l puede sentir algo, o ver algo por medio de un rayo X. Eso es todo con lo que el hombre tiene con que trabajar. Eso es todo lo que e?l sabe, pero e?l esta? haciendo lo mejor que e?l puede hacer. Pero no miren eso, e?l ha llegado a su fin. ¡Miren aqui? a la promesa! Uds. dicen: “¿Co?mo se puede hacer eso?” Dios asi? lo dice. Eso lo concluye cuando Dios lo dice. Eso lo concluye; esta? Eternamente concluido para siempre en el Cielo, Su Palabra lo esta?. Y Sus Palabras se hicieron carne, y es carne hoy en Uds., si Uds. le permiten que se haga carne. “Si permanece?is en Mi?, y Mis Palabras permanecen en vosotros, entonces pedid todo lo que quere?is, y os sera? hecho”, San Juan 15. ¿Ven?, nosotros so?lo queremos permitir que esas Palabras se queden aqui? adentro; cre?anlas, es la verdad. Es una Semilla, y traera? a cumplimiento todo lo que E?l prometio?.

46 Ahora, noten, si la ciencia hubiera ido alli?, un grupo de cienti?ficos, y dicho: “Sen?or Noe?, Ud. es un ministro fino. Nosotros lo apreciamos. Ud. tiene una congregacio?n fina aqui?, su familia, pero, y sin embargo, si Ud…. Nosotros no estamos de acuerdo con Ud., y nosotros sabemos que Ud. es diferente. Ud. esta? causando que se siembre fanatismo entre la gente, y aun Ud. esta? asustando a alguna de la gente, dicie?ndole que el mundo esta? llegando a un fin. Nosotros queremos mostra?rselo y proba?rselo cienti?ficamente a Ud.”
Oh, ese diablo nunca ha muerto. E?l todavi?a esta? tratando de hacer eso. Ese mismo que dijo: “Si eres Hijo de Dios, de?jame ver un milagro. Ejecuta un milagro y convierte este pan, estas… Tu? tienes hambre; convierte estas piedras en pan, y yo te creere?”. El mismo diablo, en esos sacerdotes educados, dijo: “Si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz y prue?balo a nosotros”. ¿Ven?, ese diablo no… e?l simplemente no muere. ¿Ven?, el diablo siempre se lleva a su hombre, pero su espi?ritu se queda aqui? para otro hombre. Pero, permi?tanme darles a?nimo, Dios se lleva a Su hombre, pero Su Espi?ritu tambie?n se queda aqui? para otro hombre. ¡Si?!, alguien va a recibir esa Palabra. Alguien va a ser ungido de una manera o de la otra. Depende de que? espi?ritu este? dentro de este grano. Entonces es cuando lo van a creer o no lo van a creer. Eso es, bueno, no son…

47 Alguien me dijo no hace mucho tiempo, un ministro. Es de sorprenderse. Y yo estaba en la oficina de un doctor cuando e?l lo dijo. Y yo les digo la verdad, que yo he encontrado ma?s doctores que creen en sanidad Divina, que ministros. Eso es correcto. Si?, sen?or. Yo he estado bajo la… Yo fui entrevistado, como Uds. saben, por cuenta de la revista Look, o mejor dicho, no Look, sino… ¿Cua?l fue esa revista que escribio? de ese milagro de Donny? Selecciones. Si?. Y cuando ellos me entrevistaron alli? en la cli?nica de los hermanos Mayo, ¿saben Uds. lo que ellos dijeron? “Nosotros no reclamamos ser sanadores, sino que u?nicamente reclamamos asistir a la naturaleza. U?nicamente hay un solo Sanador, ese es Dios”. ¡Oh, que? cosa! ¡Ahi? lo tienen Uds.! Esos son hombres que pueden pensar, alguien que pueda mirar a lo lejos y ver todo el cuadro. Nosotros somos seres humanos. Nosotros estamos sujetos a muerte, a errores y a todo. E?l es Dios, infinito.
Nosotros lo debemos creer. Si yo lo pudiera explicar, entonces dejari?a de ser fe. Yo no puedo explicar por que? una vaca negra puede comer grama verde y dar leche blanca, pero ella lo hace. Eso es correcto. Uds. tampoco lo pueden explicar. No, sen?or. Yo no puedo explicar co?mo Dios hace estas cosas, pero E?l simplemente dijo que E?l las hari?a. Yo nunca lo sabre?, Uds. nunca lo sabra?n, pero lo creemos. Por fe Uds. son salvos. Por fe Uds. son sanados. Tambie?n todo lo que viene de parte de Dios, tiene que venir por fe.

48 Hace algu?n tiempo, estaba por hacer una transmisio?n, y un tipo estaba alli? burla?ndose de la reunio?n; e?l no sabi?a quie?n era yo. E?l dijo: “Yo no creo eso”. Dijo: “No pudiera ser hecho. Simplemente no lo puedo creer de esa manera”. E?l dijo: “Yo tengo… Para mi? tiene que ser probado cienti?ficamente”.
Yo dije: “Entonces Ud. nunca pudiera ser cristiano. Ud. nunca pudiera serlo”.
E?l dijo: “Oh, yo soy cristiano”.
Yo dije: “Ud. no puede serlo. Ud. no puede serlo”. Yo dije: “Prue?beme cienti?ficamente do?nde esta? Cristo”. Yo dije: “¿Es Ud. un hombre casado?”
E?l dijo: “Si?”.
Yo dije: “¿Ama Ud. a su esposa?”
E?l dijo: “Si?”.
Yo dije: “Prue?beme cienti?ficamente que? es amor”. El… Yo dije…. “Bueno”, e?l dijo: “Yo no pudiera hacer eso”.
Yo dije: “Entonces Ud. no tiene nada de lo que yo llamo amor. ¿Ve? Ahora, Ud. so?lo… Esa es una cosa manufacturada en su mente (¿ve?), si Ud. no lo puede probar cienti?ficamente. Di?game que?… Vaya alli? y co?mpreme veinticinco centavos de amor. Co?mpreme diez centavos de fe. ¡Ud. no lo puede hacer!”

49 Y toda la armadura de Dios es fe, amor, gozo, paz, longanimidad, bondad, humildad, mansedumbre, paciencia. Toda la armadura del creyente es fe. Nosotros creemos en Dios por fe, porque Dios asi? lo dijo. Entonces, ¿que? es? Abraham fue justificado por Pablo, por fe; pero fue justificado por Santiago, por obras. Abraham estaba hablando de lo que Dios ve, y Santiago estaba hablando de lo que el hombre ve. “Mue?strame tu fe por tus obras”, “sin tus obras”, y lo dema?s. ¿Ven? Entonces si Uds. no tienen obras con su fe, muestra que no tienen fe, que Uds. so?lo esta?n hablando de su boca. Pero si Uds. verdaderamente tienen fe, Uds. la creen y actu?an como ella (eso es correcto), ¡la ponen en accio?n!

50 Noe? lo hizo, e?l la puso en accio?n. E?l siguio? construyendo el arca. Sin importar lo que cualquier ciencia deci?a: “Ahora, mira aqui?, te probaremos cienti?ficamente que no hay lluvia alla? arriba”.
“A mi? no me interesa cua?nto Uds. me puedan probar, cua?nto Uds. me puedan decir eso por medio de la investigacio?n cienti?fica, o lo que Uds. lo quieran llamar; Dios me dijo: La lluvia viene, y yo le creo a Dios”. ¡Eso es! “¡Va a llover!”
“¿De do?nde va a venir? Sr. Noe?, me gustari?a preguntarle, sen?or, reverendo, ¿de do?nde vendra? esa lluvia? ¿Do?nde esta??”
“Bueno, Dios es capaz de ponerla alla? arriba si E?l me dijo que va a estar alla?”. ¡Correcto!

51 Y hoy di?a, ellos dicen que esto no se puede hacer. Ellos ven el discernimiento en la reunio?n. Ellos dicen: “Tiene que ser telepati?a”. ¿Telepati?a, telepati?a? ¿Un discernimiento de espi?ritu, de visiones del Sen?or? ¿Que? clase de telepati?a teni?an los profetas? ¿Que? teni?a Jesu?s cuando E?l se paro? alla? en aquel di?a? Y ahi? vino Felipe, y e?l fue salvo; y fue alla? y encontro? a Natanael, lo trajo delante de Jesu?s. Y Natanael dijo: “Ah, ¿de Nazaret puede salir algo de bueno?”
Asi? que cuando e?l vino adonde estaba Jesu?s, Jesu?s lo miro? y dijo. “Tu? eres un israelita, en quien no hay engan?o”.
Y e?l dijo: “Rabi?, ¿de do?nde me conoces? ¿Co?mo pudiste conocerme?”
Dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi”.
Ahora bien, fi?sicamente, eso era… Si Uds. alguna vez han estado alli?, son quince millas [24.15 km. -Trad.] rodeando la montan?a. Entre los dos lugares es un di?a de viaje rodeando la montan?a. ¿Co?mo lo pudo E?l haber visto? Entonces, ¿que?? Siendo un hombre de fe, siendo un hombre que queri?a ver la Palabra de Dios manifestada, queri?a saber lo que Dios dijo: “El Sen?or vuestro Dios levantara?…” “Cuando el Mesi?as venga E?l va a ser un Profeta igual que E?l era”. Y e?l vio eso, y e?l supo. E?l dijo: “Rabi?, Tu? eres el Hijo de Dios”. Eso es correcto. Su nombre es inmortal.

52 Pero alli? estaban parados esos grandes sacerdotes “almidonados” que quiza?s teni?an los suficientes DD., Ph.D., LL.D. [ti?tulos-Trad.] detra?s de ellos, que veni?an de una descendencia de ministros, parados alli?, que pensaban que conoci?an la Palabra. Ellos si? conoci?an la Palabra, pero hay muchos que no… No es conocer Su Palabra, sino es conocerlo a E?l, conocerlo a E?l que esta? en la Palabra. Eso es correcto. Conocerlo a E?l, la Vida que esta? en la Palabra. Ahora, ellos estaban parados alli? y dijeron: “Este hombre es Beelzebu?. E?l es un adivino. E?l ve esas cosas. E?l es un adivino. Eso es….”
Jesu?s se volteo? y dijo, conociendo… Ahora, esperen, ellos no dijeron eso en voz alta; ellos pensaron eso en sus corazones. Y E?l conocio? sus pensamientos. ¿Dice la Biblia eso? Si? en San Lucas. Si?, E?l conocio? sus pensamientos. ¿Ven?, ellos pensaron que E?l les estaba leyendo sus pensamientos. Percibiendo sus pensamientos. E?l dijo: “Uds. hablen una palabra en contra de Mi?, Yo los perdono por ello. Pero”, en otras palabras, “algu?n di?a el Espi?ritu Santo va a venir a hacer esta misma cosa, y Uds. hablen una palabra contra eso, Uds. hablen contra eso, nunca les sera? perdonado, ni en este siglo, ni en el venidero”. ¿Ven?,
Vean, el Espi?ritu Santo, no lo pudieron entender. Ellos teni?an que dar una respuesta a su congregacio?n, porque la congregacio?n de ellos estaba presente alli?. Y ellos dijeron: “Bueno, E?l les estaba leyendo sus pensamientos, E?l practica telepati?a. E?l es Beelzebu?, un adivino”. Y cualquiera sabe que un adivino es del diablo. Y ellos llamaron la obra de Dios “un demonio”, llamando las obras de Dios un….

53 ¿No saben Uds. que todo lo que el diablo tiene es algo que es pervertido de lo real? ¿Que? es una mentira? Es la verdad pervertida. ¿Que? es un adulterio? Es un acto honesto pervertido. Todo pecado es la verdad y la justicia pervertidas. ¿Que? es muerte? Es vida pervertida. Seguro que si?. Es de la manera que esta? en la Palabra; de esa manera es. Y la gente lo trata de oscurecer, darle sombra, hacerla que diga cosas, porque ellos no saben, ellos no saben. Ellos no tienen fe para tomar la Palabra. Pero Natanael si?.

54 ¿Que? de Simo?n cuando e?l llego? alli?? Oyo? a su anciano padre fariseo decir: “Simo?n, mi hijo: antes que venga el tiempo del fin, habra? quiza?s… Yo he esperado que E?l venga en mis di?as, pero E?l no vino. Pueda que E?l venga en tu tiempo. Y si E?l viene, Simo?n, esto es lo que sucedera?. Estara?n sucediendo cosas, hijo, y habra? toda clase de cosas falsas levanta?ndose en todas partes. Pero tu? recuerda esto: que?date con la Palabra. ¿Ves? Ahora, si este Mesi?as se levanta, E?l sera? un Profeta. Y este Mesi?as sera? un Profeta igual que Moise?s lo era, porque nuestra Palabra de Dios dice que E?l sera? un Profeta igual que e?l. Ahora bien, tu? sabra?s que E?l sera? ma?s que un profeta, E?l sera? el Dios-Profeta. Pero Sus acciones y palabras sera?n de un Profeta, porque uno no se puede elevar ma?s alto que eso hasta que llegue a Dios. ¿Ves?” Asi? que e?l dijo: “E?l sera? un Dios-Profeta. Sus obras aqui? en la tierra mostrara?n que es un Profeta, asi? que nosotros sabemos que sera? Dios. Recuerda eso”.

55 Y me imagino que cuando Andre?s vino y le dijo esa noche: “¡Oh, vimos al Mesi?as!”, me imagino que Simo?n dijo: “Sigue tu camino, apa?rtate, vete. ¡Aah, continu?a!, no me molestes”.
Pero al di?a siguiente cuando e?l asistio? a la reunio?n, se acerco? a la Presencia del Sen?or Jesu?s, y E?l le dijo: “Tu nombre es Simo?n, y tu? eres el hijo de Jona?s”. Eso quito? lo “almidonado” de e?l. ¿Que? hizo E?l? El, Jesu?s… Ese pescador ignorante ni siquiera podi?a firmar su propio nombre; la Biblia dice que e?l era ambos, ignorante y sin letras. Pero le placio? a Dios, con esa fe, darle el nombre de Pedro, “la piedrecita”, darle las llaves del Reino. “Sobre esta roca edificare? Mi Iglesia”. ¿Que?? ¿Sobre una roca como dicen los cato?licos? No. Sobre, ¿que?? ¿Que? es? Sobre la revelacio?n espiritual. ¿Ven?, “no te lo revelo? carne ni sangre, sino Mi Padre que esta? en los Cielos te lo ha revelado. Sobre esta roca, sobre la Palabra escrita de Dios siendo revelada espiritualmente, edificare? Mi Iglesia; y las puertas del infierno no prevalecera?n contra Ella”. ¿Por que?? Es ma?s que una semilla de mostaza. Es el Poder de Dios movie?ndose entre mortales sobre la Palabra, la Palabra hecha vida.
Eso es lo que estaba dentro de Noe?. E?l dijo… La Palabra es vida dentro de e?l. “Y yo me preparare? por ella”.
“Bueno, no llovio? ayer. Tu? dijiste que iba a llover. ¿Cua?ndo va a llover?” “Yo no se?, pero va a llover”.
“¿Co?mo sabes que va a llover?”
“Dios asi? lo dijo”.

56 Como ellos le dijeron a Abraham. Pues, e?l y su esposa de ochenta an?os de edad, y e?l de noventa an?os de edad. Pobre esposa ancianita dando vueltas por ahi?, habiendo estado por veinticinco an?os guardando algunos alfileres y cosas asi? para las botitas tejidas de estambre para el bebe?; ahora ella tiene noventa, con su bastoncito para caminar asi?, yendo por ahi?. Abraham, jorobado, y con la barba colga?ndole. “¿Que? de eso, Abraham? Oye, tu? dejaste la ciudad de Ur hace mucho tiempo. Tu? dijiste que ibas a tener un bebe?. ¿Que? de eso ahora?”
“¡Gloria a Dios, lo vamos a tener de todas formas!” “¿Por que??”
“¡Porque Dios asi? lo dijo!”
“Bueno, de eso hace veinticinco an?os”.
“Dios asi? lo dijo. No hace ninguna diferencia si son ciento veinticinco an?os, E?l lo va a hacer de todas maneras” ¿Ven? Persistente, perseverancia, mantenie?ndose con afa?n, mantenie?ndose con afa?n. ¡Uds. esta?n aferrados a eso!
Como el muchachito volando el cometa. Le dijeron: “¿Do?nde esta??”
E?l dijo: “Yo no se? do?nde esta?, pero esta? alla? en alguna parte, pues yo lo puedo sentir al fin de la li?nea”. ¡Eso es!

57 Un hombre o una mujer que toma la Palabra de Dios, se sujeta a algo. Su ancla se aferra dentro del velo. Las tormentas y vientos fuertes pueden presionar y sacudir en toda forma, pero Uds. esta?n anclados. Ella esta? llegando al lugar. Uds. son perseverantes. Uds. la van a creer.
Noe? la creyo?, seguro, y e?l logro? el propo?sito de Dios para su vida. ¿Quieren Uds. lograr el propo?sito de Dios en su vida? Entonces sean perseverantes cuando reciban la Palabra. Aga?rrense de Ella, de la promesa; es de Uds.
Moise?s. ¡A cua?ntos personajes me pudiera referir ahora! Yo digo aqui? que Moise?s, alla? en E?xodo, Moise?s, e?l era un erudito, un diploma?tico, un soldado. No solamente un soldado, sino que e?l era un general. E?l no solamente era un general, sino que e?l era el pro?ximo Farao?n. ¡Ame?n! Yo me siento religioso ahorita, asi? que discu?lpenme. Si?, el pro?ximo Farao?n. Si e?l queri?a liberar a su pueblo, bueno, e?l teni?a a Egipto en sus manos. E?l era el pro?ximo Farao?n, e?l podi?a hacer lo que e?l quisiera hacer cuando llegara a ser Farao?n. Pero Dios le hablo? a e?l un di?a alla? en una zarza ardiendo.

58 Oh, e?l huyo? como un cobarde con toda su educacio?n. Con toda su teologi?a, e?l fallo?. Con todas sus grandes cosas, e?l fallo?. Pero un di?a, en una zarza ardiendo, Dios lo encontro?. Cuando Dios vino a e?l en esa zarza ardiendo, fi?jense bien en e?l, con una vara en su mano, su esposa en una mula, con el pequen?o Gerso?n sentado sobre la cadera de ella, camino a Egipto. ¿Que? estaba haciendo? Iba alla? para conquistar. E?l estaba… teni?a perseverancia, e?l era muy persistente.
“Moise?s, ¿piensas que tu?, a la edad de ochenta an?os, y con una vara torcida en tu mano, tan seca como puede estar?” Una vara torcida, una invasio?n de un solo hombre, yendo alla? a Egipto, como un solo hombre yendo a Rusia a conquistar. Nosotros u?nicamente necesitamos… Dios u?nicamente necesita un solo hombre. Eso es u?nicamente… El u?nicamente necesita a un solo hombre que este? completamente en Su mano. Un solo hombre, eso es todo lo que E?l necesita. E?l puede sacudir a Rusia completamente con un solo hombre.

59 E?l tomo? a Noe?, o mejor dicho, a Moise?s, discu?lpenme. E?l tomo? a Moise?s mientras e?l iba huyendo en esta direccio?n, establecido en una vida confortable, casado con una joven encantadora, tuvo un bebe?, heredando las ovejas de su suegro, Jetro, el sacerdote de Madian. E?l teni?a el e?xito arreglado. Teni?a una casa bonita, un lugar, una vida co?moda viviendo alli?, y quiza?s cazaba de vez en cuando con su ballesta, y mataba un venado, y teni?a bastantes cerezas y bastantes ovejas, y lana y comercio, las caravanas pasaban. Bueno, e?l teni?a todo arreglado, por nada se teni?a que preocupar. Pero un di?a, un di?a la carga del pueblo, su pueblo que estaba cargado, e?l ya se habi?a olvidado de eso. Ellos estaban alla? en Egipto. E?l habi?a fallado, asi? que, Dios podi?a hacer algo ma?s al respecto. Pero un di?a cuando Dios se encontro? con e?l en una zarza ardiente, hablando sobre perseverancia, ¡ahi? va e?l!
“¿Do?nde esta? tu eje?rcito?”
“Yo no necesito ninguno. Mi eje?rcito es un eje?rcito invisible”. Igual que fue en Dota?n una man?ana, con un profeta… “Mi eje?rcito es un eje?rcito invisible”. Ahi? va e?l. La u?nica cosa que podi?an ver, era una vara torcida guiando a esa mula que va por detra?s, y la barba siendo soplada por el viento. “¡Alabado sea Dios!” Sus ojos fijos hacia el Cielo, yendo alla? para conquistar.
Algunas veces la fe los hace actuar de una manera ridi?cula para la mente carnal. Pero si es la Palabra de Dios, se tiene que cumplir. Sean perseverantes, vean a Dios cumplirla.

60 E?l fue alla?, e?l era bastante persistente. Fue ante Farao?n; pareci?a que e?l iba a fallar. E?l dijo: “Yo te mostrare? a ti si yo fui enviado de Dios o no”. E?l arrojo? al suelo la vara, asi?, como diciendo… y se volvio? una serpiente; e?l y Aaro?n. Y e?l so?lo llamo? a dos astro?logos, o dos hombres posei?dos por el diablo, como los que tenemos en los u?ltimos di?as imitando aun a los mismi?simos Elegidos, si fuere posible. Eso es correcto. Vinieron, arrojaron sus varas al suelo, se volvieron la misma cosa. Ahora, Moise?s sabi?a esta cosa: que el Dios que lo envio? era capaz de cuidarlo. Ahora, e?l no sabi?a que? hacer despue?s de eso.

61 Uds. llegan a un lugar que no saben que? hacer, y la gente dice: “E?l nunca sano?. Bueno, todavi?a la cosa esta? alli?”. Si Dios puso eso en su corazo?n, Uds. este?n firmes. Uds. so?lo sigan testificando para la gloria de Dios. ¡Sigan adelante!
Moise?s dijo: “Yo se? que Dios me envio?”. ¿Que? sucedio?? La serpiente soplo? tres o cuatro veces, asi? de grande, quiza?s un pito?n o algo, se levanto? y devoro? a las otras. ¿Han pensado alguna vez Uds. que? llego? a ser de esas otras varas? Ellos u?nicamente recogieron una. Ella se devoro? a las otras. Ya no hubo otras. Y de esa manera Dios lo hara? uno de estos di?as por medio de Su Poder. Si?.

62 Moise?s fue perseverante. Luego, de repente, E?l lo envio? a e?l, y dijo: “Haz esto, Farao?n”. Y e?l dijo: “Si tu? no lo haces, nosotros vamos a hacer esto y eso”. Y e?l clamo? a Dios, y E?l envio? moscas, pulgas, todo lo dema?s sobre la tierra. ¿Que? estaba haciendo e?l? E?l estaba determinado. Dios le dijo: “Trae a esos hijos de regreso a este monte, de regreso aqui?”. E?l sabi?a que teni?a la voluntad de Dios, e?l sabi?a que e?l teni?a la visio?n delante de e?l. E?l sabi?a que el Cielo y la tierra pasara?n, pero esa visio?n no fallari?a. Asi? que e?l fue alla?, persistente.

63 ¡Escuche, hermano! Si Ud. puede venir esta man?ana con una visio?n de la voluntad de Dios, si Ud. puede venir con la Palabra de Dios: “A mi? no me interesa que? suceda; yo voy a ser persistente. Yo he… En mi corazo?n, desde que yo he estado sentado aqui?, yo he recibido una visio?n de Dios. Yo soy persistente. Yo voy a ser perseverante. Yo voy alla?, yo voy a conquistar. Esta cosa me tiene que dejar”. Lo va a dejar a Ud., hermano. No se preocupe, lo dejara?.

64 David, parado alli? delante de Goliat, bueno, e?l fue persistente. E?l dijo: “¿Me quieren decir Uds. que se quedara?n alli? y permitira?n que esa ciencia moderna, esos cienti?ficos alla?…?” Ahora eso suena sacri?lego, pero yo espero que Uds. sepan lo que yo quiero decir. ¿Me quieren decir Uds. que esos cienti?ficos modernos se pueden parar alli? y decir que los di?as de los milagros ya pasaron, cuando la Palabra del Dios Vivo disputa eso? ¿Me quieren decir Uds. que van a permitir que la ciencia moderna diga que no hay tal cosa como sanidad Divina, cuando la Biblia, el sesenta y algo por ciento del ministerio de Jesu?s era sanidad Divina… si?, el ochenta y seis por ciento, creo yo, consisti?a de sanidad Divina? ¡Y la promesa, y las u?ltimas promesas!
¿Me quieren decir Uds., mis hermanos ministros, que Uds. se quedara?n alli? y permitira?n que estos modernos asi? llamados cultos denominacionales entren en la Liga de iglesias aqui?, o mejor dicho, en el Concilio de iglesias? ¿Y me quieren decir que se quedara?n en esa organizacio?n y les permitira?n a ellos sofocar la Palabra de Dios dentro de Uds., y decirles que los di?as de los milagros ya pasaron? ¿Quie?nes son Uds. de todas maneras? ¿Han tenido Uds. alguna experiencia? ¿Han nacido Uds. de nuevo del Espi?ritu de Dios? Ud…. Si ha nacido Ud., hermano, entonces ciertamente tomara? la Palabra de Dios por ello, dejara? que todo lo dema?s sea mentira. ¡Seguro que si?!

65 Noten: David tuvo una experiencia. E?l tomo? una pequen?a honda. E?l no teni?a mucho; teni?a una honda, pero e?l sabi?a que el Dios del Cielo estaba con e?l. Y e?l fue alla? y mato? a un oso y a un leo?n; y e?l sabi?a lo que E?l hari?a. Y e?l dijo: “Me quieren decir Uds. que si Dios me pudo entregar a ese oso y a ese leo?n en mis manos, ¿cua?nto ma?s me podra? E?l entregar a ese filisteo incircunciso jactancioso que esta? alla??”

66 Este mundo jactancioso de hoy di?a, diciendo que los di?as de los milagros ya pasaron, y Rusia levanta?ndose aqui?, perturbando a las iglesias y avergonza?ndolas. No hay nada dentro de ellos con que? trabajar. Bueno, ese pequen?o Castro alla?, ese hombrecito posei?do del diablo… Ahora, yo lo conozco, estreche? manos con e?l y lo conoci?, y lo dema?s, cuando yo estuve alla?. Y e?l me hablo? bien a mi?, y todo de esa manera; dijo que e?l crei?a que veni?a un Milenio y que veni?a un Cristo, y lo dema?s, pero e?l se vendio? al diablo. Pero, ¿que? hizo e?l? E?l hizo algunas cosas buenas. E?l si? hizo una cosa: e?l invalido? todo ese dinero y empezo? de nuevo la moneda otra vez. Eso es lo que va a tener que suceder aqui? uno de estos di?as, donde estos cerdos gordos de las compan?i?as de destileri?as de whisky, y de tabaco que pueden tomar sus impuestos de re?ditos e invertirlos aqui? en la televisio?n. Yo se? que estoy hablando en cinta. Pero de?jenme decirles a Uds., esa es la verdad. Ese es el dinero que deberi?a ir al gobierno. Pero ellos si pueden evadir enviarlo al gobierno. Pero Uds. empiezan… Uds. fallen de pagar los de Uds. una vez, y vean lo que sucede. Ellos los despojari?an a Uds. para obtenerlo.

67 ¿Me quieren Uds. decir que ese monto?n de filisteos incircuncisos se pueden parar aqui? y desafiar los escuadrones del Dios Vivo? Nosotros respaldamos tal cosa como esa. Lo que la iglesia necesita hoy, es regresar a Dios, regresar a Su Palabra, regresar al Poder, regresar a Pentecoste?s; no a la organizacio?n Pentecostal, sino regresar a la experiencia de Pentecoste?s. Esos hombres no saben de lo que esta?n hablando cuando
hablan de la organizacio?n Pentecostal. Pentecoste?s es una experiencia; viene a los metodistas, a bautistas, a presbiterianos, o a quie?n la quiera. Eso es correcto. Dios no lidia con una nacio?n, con un pueblo, con una denominacio?n, sino que E?l siempre lidia con un individuo con los gentiles, sacando un pueblo de los gentiles por causa de Su Nombre. ¿Ven? De esa manera E?l lidia con ellos. Ahora, ra?pidamente; debo apresurarme.

68 David dijo: “¿Me quieren decir que Uds. van a permitir que eso suceda?” E?l dijo: “Esta pequen?a honda…” El fue tras ese leo?n. ¿Que?? Y lo mato?. Y fue tras el oso y lo mato?. E?l dijo: “¿Cua?nto ma?s Dios me entregara? ese filisteo jactancioso alla?, que dice que los di?as de los milagros ya pasaron?”
E?l se rio? de e?l y dijo: “Yo te tomare? con la punta de este rodillo de telar, esta lanza, y te colgare?, y dejare? que los pa?jaros coman tu carne”. E?l era capaz de poder hacerlo.
Sau?l le dijo, dijo: “Ese hombre es un…” Bueno, sus dedos eran de catorce pulgadas [35 cm. -Trad.] de largo. E?l dijo: “Bueno, ese hombre es un hombre de guerra desde su juventud, y tu? no eres nada sino un muchachito pelirrojo”.
“Oh”, e?l dijo: “Pero yo tengo algo que decirle a Ud.; tengo algo que Ud. no sabe nada al respecto”.
“Bueno, tu? no eres nada” su hermano dijo: “¡Regresa a casa! ¡Esta?s siendo malcriado! Le dire? a papa? que te de? unos azotes cuando regreses”.

69 ¿Que? dijo e?l? E?l dijo: “Yo estaba pastoreando. Tu siervo, mi padre, yo estaba alla? pastoreando las ovejas de e?l un di?a. Yo confi?o en el Sen?or Dios. Y un leo?n vino y tomo? a uno de los corderos, y yo sali? tras e?l”. ¿Por que?? Porque a e?l le fue dado un cargo (correcto), por su padre. “Y lo tumbe? al suelo. Y cuando e?l se levanto?, yo lo mate?, porque se me dejo? un cargo”.
¡Oh!, hermano ministro, a nosotros se nos dejo? un cargo. Un leo?n entra y toma a uno de Sus siervos y se lo lleva; yo vengo con una honda esta man?ana. Una honda de oracio?n de que la fe salvara? al enfermo, y Dios lo levantara?. ¡Es lo que E?l dijo! Nosotros venimos tras e?l, para traer a ese cordero de regreso al redil. Nosotros los necesitamos a Uds., a todo cristiano, nosotros los necesitamos a todos Uds. Nosotros los necesitamos a Uds., los debemos de tener. El Padre nos ha dado un cargo, salgamos tras e?l a cogerlo. Mantengamos el cargo.
E?l dijo: “Y si E?l pudo hacer eso por esa oveja, ¡cua?nto ma?s parado e?l ahi? desafiando los eje?rcitos del Dios Vivo! Yo estoy avergonzado de mis hermanos y del resto de ellos”, en pocas palabras eso es lo que e?l dijo. “Yo estoy avergonzado de ellos, de la debilidad de Uds.”

70 Me avergu?enzo de mi grupo ministerial cuando un di?a los oi? pararse y estar de acuerdo, estar al lado de los incre?dulos, diciendo: “¡Oh, no hay tal cosa! No existe. Uds… nosotros no estamos esperando que sucedan esas cosas”.
Pedro dijo en el Di?a de Pentecoste?s: “Porque para vosotros es la promesa y para vuestros hijos y para los hijos de sus hijos, y para todos los que esta?n lejos; para cuantos el Sen?or nuestro Dios llamare”. Si E?l todavi?a esta? llamando, entonces E?l todavi?a esta? derramando el Espi?ritu Santo. Si el Espi?ritu Santo todavi?a esta? viviendo dentro de Uds., entonces tiene que vivir la misma vida que E?l vivio? alla? en aquel entonces en Cristo Jesu?s.
Si Uds. ven una rama brotar, y da una manzana, bueno, la siguiente no va a ser una pera y la siguiente una ciruela. Si lo hace, es porque esta? injertada. Eso es correcto. Pero si la rai?z original del a?rbol da otra rama, sera? una manzana. Asi? que, hoy di?a, nosotros tenemos muchas organizaciones y denominaciones que han sido injertadas. Esos a?rboles vivira?n. Si?, sen?or.

71 El otro di?a vi un a?rbol con nueve frutos ci?tricos diferentes en e?l; y teni?a granadas, y teni?a creo yo que eran toronjas, limones, y todo en e?l, pero realmente era un naranjo. Y yo le dije al hombre, al Sr. Sharrit, mi amigo, yo dije: “Bueno, ¿co?mo es eso, siendo que es un naranjo?”
E?l dijo: “Bueno, uno simplemente hace una hendidura en el a?rbol y pone este injerto alli?”.
Yo dije: “Bueno, cuando de? fruto, ¿dara? naranjas?”
E?l dijo: “No, dara? conforme a su ge?nero”.
¡Ahi? lo tienen Uds.! Hermano, cuando les digo, cuando las iglesias son injertadas en Cristo, o se suponen estar, so?lo hacen una hendidura alli? por medio del nombre, ellas mismas llama?ndose las iglesias de Cristo, cuando ellas dan, ¿que? dan ellas? Dan frutos denominacionales. Pero si esa rama alguna vez da otra rama, sera? igual que era la primera. Pero de?jeme decirle, hermano, si el Espi?ritu Santo es real en la Iglesia hoy di?a, la clase de Iglesia que era en aquel entonces, que escribio? el Libro de los Hechos detra?s de Ella, si la Iglesia del Dios Vivo, la Iglesia de Jesucristo, llega a vivir otra vez por el mismo Espi?ritu Santo que cayo? en el Di?a de Pentecoste?s, entonces escribira? un Libro de Hechos detra?s de Ella. Correcto. Sera? persistente, sera? perseverante hasta que esa cosa se cumpla. ¡Oh, Dios, ten misericordia de nosotros! Si?, sen?or. Si?, sen?or.

72 Sanso?n, Sanso?n, e?l era muy perseverante mientras e?l podi?a sentir esas siete guedejas sobre e?l. E?l sabi?a que esa era una promesa que Dios le habi?a dado. Y todo hombre y mujer puede ser igual de persistente como Sanso?n lo era, mientras Uds. puedan sentir ese poder de promesa de Dios sobre a Uds. Aqui? esta? la Palabra, la Palabra asi? lo dice. Y Uds. pueden ser perseverantes mientras Uds. sepan que tienen esa promesa dentro de su corazo?n, esa fe que les dice, mientras esta?n sentados aqui? ahora, esa fe que dice: “Yo estoy sanado. Yo estoy sanado”. ¿Ven? Uds. sienten eso; so?lo sigan caminando hacia adelante. Hermano, Dios se encargara? de los filisteos, no se preocupe.

73 ¿Se han puesto a pensar alguna vez co?mo Sanso?n, con esa quijada vieja de mula…? ¿Saben Uds. cua?n gruesos eran esos yelmos? Algunos de ellos eran como de una pulgada [2.5 cm. -Trad.], o de una pulgada y media [4.2 cm. -Trad.] de bronce so?lido. Podi?an tomar una espada de dos filos y golpearlo en la cabeza con ella, y no lo dan?ari?an. Y Sanso?n tomo? una vieja y podrida, perdo?nenme, esa quijada vieja y seca de mula, y la recogio? y mato? a mil de ellos. Bueno, con el primer golpe por arriba de una de esas cabezas, esa quijada se hubiera quebrado en un millo?n de pedazos. Pero (¿ven?), el milagro estaba en la quijada asi? como estaba en Sanso?n. E?l sintio?: “Si yo puedo sentir esa promesa alli?”, e?l dijo, “¡tra?iganmelos!” Y hermano, e?l empezo? a tumbar filisteos a diestra y a siniestra. ¿Por que?? Porque e?l fue persistente hasta que el u?ltimo filisteo estuvo tirado en el suelo. ¡Ame?n! ¿Que? teni?a e?l? No teni?a mucho. E?l teni?a una quijada de mula para pelear contra espadas y lanzas y hombres entrenados. Pero e?l teni?a el Poder de Dios sobre e?l. Si Uds. se fijan, primero vino el Poder de Dios sobre e?l.

74 ¡Oh, hermano!, pelee hasta que todo si?ntoma se haya ido. ¡Aleluya! Pelee hasta que toda duda se haya ido.
Ud. dice: “Bueno, mi caso es diferente”. Tome esa quijada de mula y tu?mbelo de alli?.
Este aca? dijo: “Pero, Uds. saben, yo soy un poco diferente, pues yo me estoy poniendo muy viejo”. ¡Tu?mbelo! Abraham teni?a cien an?os. Siga adelante.
“Bueno, pero mi caso es muy malo”. Jona?s estaba en el vientre de la ballena, con sus manos atadas detra?s de e?l, acostado en el vo?mito de la ballena. Para dondequiera que e?l miraba, era vientre de ballena. E?l teni?a bastantes si?ntomas, pero e?l se volteo? y dijo: “Mas au?n vere? Tu Santo templo, Sen?or”. No se lo pueden impedir. ¡Eso es!: ¡Persistente! Perseverancia. Que?dense con la Palabra de Dios.
¿Por que? se quedo? Jona?s de esa manera? Porque e?l sabi?a que cuando Salomo?n dedico? el templo, e?l oro? y dijo: “Sen?or, si Tu pueblo estuviere en dificultades en cualquier parte y miraran hacia este lugar Santo, entonces Tu? oira?s del Cielo, y contestara?s su oracio?n”. Y e?l sabi?a esta cosa, que Dios oiri?a esa oracio?n.

75 Y si Jona?s, bajo esas circunstancias, podi?a tener tanta fe asi? en Dios, ¿que? de Uds.? No hay ni uno de Uds. aqui? que este? en circunstancias asi? de malas. Ahora bien, ¡cua?nto ma?s…! ¿Mirar a un templo que hizo un hombre que finalmente se descarrio?, Sau?l [el Hermano Branham quiso decir: “Salomo?n”-Trad.], quien hizo la oracio?n, pero fue la dedicacio?n de Dios cuando el Espi?ritu Santo lo testifico? por medio de una Columna de Fuego que descendio? y entro? detra?s del velo? Es la misma Columna de Fuego de la cual Uds. tienen la fotografi?a hoy di?a, movie?ndose entre nosotros, haciendo las mismas sen?ales y prodigios. ¿Cua?l es el problema? Escuchen quietamente. Escuchen. ¡Cua?nto ma?s nosotros, cuando no miramos a un templo terrestre, ni a alguna organizacio?n ni a alguna denominacio?n, sino a la diestra de Dios, donde Jesu?s se sienta alli? con Sus propias vestiduras ensangrentadas (¡ame?n!), Su propia Sangre ante el Padre, para interceder sobre la confesio?n de Uds.! ¡Ame?n! Hebreos 3, dice que E?l es un Sumo Sacerdote, viviendo siempre para interceder (¡oh, hermanos!), ante el Padre esta man?ana. ¡Un Sumo Sacerdote! Si Jona?s podi?a mirar y rehusar mirar el vientre de la ballena, ¡cua?nto ma?s podemos dejar de ver lo poco adolorido y el poco dolor, o lo poco de lo que sea que tenemos! “Yo miro hacia Tu Santa promesa, Sen?or”. Uds. no le pueden impedir a un santo orar, esa es toda la verdad del asunto. Seguro. ¡Oh!, e?l estaba….
Me tengo que dar prisa, mis amigos; voy a terminar otra vez demasiado tarde. Tomemos unos pocos ma?s, unos pequen?os textos aqui?.

76 Juan, e?l estaba tan seguro, porque Dios le habi?a dicho. Uds. saben, ahora, su padre era un sacerdote, como Uds. saben, pero lo extran?o es que e?l no fue alla? para ser un sacerdote, sino que e?l se fue al desierto. E?l no se queri?a mezclar en la teori?a de hombre. E?l se fue al desierto para darse cuenta, a la edad de nueve. Su padre y su madre siendo ancianos, sabi?an que nunca veri?an a su hijo profeta entrar en poder en ese di?a.
Y, recuerden: ese mismo Espi?ritu esta? prometido para nosotros en este u?ltimo di?a, Eli?as.
Recuerden: Jesu?s nunca se refirio? a eso cuando E?l dijo… cuando E?l hablo? de Juan el Bautista. Si notan: “Yo envi?o Mi mensajero delante de Mi? faz”, Mateo 3. Porque si no es asi?, entonces Uds. tienen una contradiccio?n en la Escritura.

77 E?l dijo: “Antes que ese di?a venga, el grande y terrible di?a de Jehova?, que vendra? para quemar la tierra con fuego…” La tierra no fue quemada con fuego en aquellos di?as. El mundo sera? quemado con fuego despue?s de esta venida. E?l enviari?a al Eli?as para enderezar las cosas y traer al pueblo de regreso a la reconciliacio?n. Y ¿que?? Este Eli?as, el primero que vino, e?l restaurari?a… traeri?a la fe de los padres a los hijos, pero el de los u?ltimos di?as los restaurari?a a la fe de los padres. ¿Ven? ¿Ven?, de regreso a la de los padres originales de Pentecoste?s, al Mensaje correcto, al principio. ¡Eli?as! “¡Dios, envi?alo!”, es mi oracio?n. “¡Envi?alo, oh, Sen?or, envi?alo ra?pidamente!” Oraremos por e?l, para que e?l aparezca en la escena.
Y Dios siempre tiene Su representante en alguna parte en la Tierra. E?l nunca ha estado sin un testigo en alguna parte; siempre tiene un testigo que se queda verdadero. Y yo creo que e?l esta?… Yo creo que nos estamos acercando a la Venida del Sen?or ahora mismo. Es el tiempo para que el Poder de Dios se levante otra vez en la forma de un profeta, de Eli?as, y que sea enviado aqui? y enmiende a la gente, y lo traiga, a ese grupito. Como fue en los di?as de Noe?, como fue en los di?as de Lot, asi? sera?; sera? justamente en la minori?a, asi? sera? la Iglesia.

78 Muy bien. Nos damos cuenta que Juan no fue a obtener su entrenamiento eclesia?stico, sino que e?l fue al desierto para obtener una experiencia. Cuando e?l regreso?, e?l hablaba de lo que vei?a en el desierto. “Generacio?n de vi?boras”, por las serpientes que e?l encontraba en el desierto. “El hacha esta? puesta a la rai?z del a?rbol”. Sus sermones fueron basados sobre tales cosas como esas. Pero, observen, ellos se acercaron, y e?l dijo: “En medio de vosotros ahora esta? Uno a quien vosotros no conoce?is”. E?l sabi?a de lo que estaba hablando.
“¿Eres tu? el Mesi?as?”
E?l dijo: “No”.
“¿Eres tu? ese Profeta, ese Mesi?as-Profeta que se iba a levantar?” “Yo no soy”, e?l dijo: “Mas E?l esta? en medio de vosotros ahora”.

79 Tal vez Caifa?s, el sumo sacerdote, estaba alli?. Lo cual, me imagino que no era… e?l era muy digno para ir alla? a un lugar como ese. Pero e?l… uno de los sacerdotes pudo haber dicho: “Sen?or, aqui? esta? el Hermano Jones. El es un tipo muy bueno. El Hermano Tal y tal aqui?, el Hermano Juan Doe, creo que el Sen?or lo esta? haciendo a e?l un Mesi?as”.
Juan dijo: “Yo lo conocere?. Habra? una sen?al que lo seguira? a E?l”. E?l lo sabi?a. Bienaventurados los espirituales que entienden. Bienaventurados los que tienen ojos y pueden ver, oi?dos que pueden oi?r. Dijo: “Yo lo conocere?. Dios lo identificara? a E?l”. Dios vindica a Sus siervos. Si?, sen?or. Y despue?s de un tiempo E?l vino; e?l miro? alla? y e?l vio, e?l dijo: “¡He aqui? el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo!” E?l fue persistente de que no iba a venir ningu?n Ph.D. LL., doble L [ti?tulos-Trad.], lo que fuera, iba a venir,
algu?n sacerdote, algu?n hombre favorito de la hora con alguna clase de alboroto. E?l era… Ese hombre llego? alli? y e?l sabi?a quie?n era E?l, porque habi?a una sen?al siguie?ndole. E?l supo quie?n era.
“Estas sen?ales seguira?n a los que creen”. La Iglesia de Dios siendo elevada y puesta en poder. Si?. Ahora bien, ya para terminar el texto ahora. Juan, persistente. Y e?l teni?a perseverancia porque e?l sabi?a que conoceri?a a ese Mesi?as, porque el Mesi?as iba a producir una sen?al. Y nosotros estamos viendo sen?ales hoy di?a, sen?ales del Mesi?as que viene, mostra?ndose. Ahora, escuchen quietamente ahora.

80 Cuando esta mujer griega, cuando ella escucho? de Jesu?s. “La fe es por el oi?r”. Ahora, ella era una griega, una pagana, asi? que ella oyo? y ella vino. ¿Saben que?? La fe encuentra una causa que otros no ven. La fe encuentra una causa que otros no pueden ver.
Ellos dicen: “¡Oh!, ¿que? esta? alla?? ¿Que? esta? aqui?? ¿Que? esta? alla?? ¿Que? es esa pequen?a…? Oh, es la pequen?a misio?n. Es Fulano de tal. Si Dios va a hacer algo, E?l vendra? a la jerarqui?a cato?lica romana, E?l vendra? al arzobispo de la iglesia metodista, E?l vendra? a los padres anglicanos, o a algunos de ellos. E?l vendra?…” Si?, eso es lo que ellos pensaron en el principio. Pero, ¿do?nde nacio? E?l? En un establo. ¿De do?nde obtuvo E?l Sus disci?pulos? Del ri?o, pescadores, gente humilde, sin educacio?n. ¿Ven?, Dios hace lo que E?l quiere hacer, pero Uds. lo conocen.

81 ¿En que? fue diferente aqui?, con Moab, cuando Israel iba cruzando? Moab ofrecio? siete bueyes, exactamente lo que Israel teni?a. Moab ofrecio? siete sacrificios, carneros, exactamente como Israel. Fundamentalmente, ellos eran exactamente igual. Y ellos de hecho eran hermanos. Moab provino de la hija de Lot. Y alli? estaba Balac ofreciendo el mismo sacrificio alli?, tan fundamental como podi?a ser. Pero, ¿que? hizo la diferencia? Uno de ellos teni?a una Roca herida, una Columna de Fuego, el ju?bilo del Rey en el campo, un grupo de interdenominacionales. Ellos no teni?an hogar, ni lugar que podi?an decir que era de ellos. Ellos iban en un e?xodo, peregrinos y extranjeros, andando de aca? para alla?, profesando que eran peregrinos y extranjeros. Ellos estaban buscando una Ciudad.

82 De esa manera es hoy en di?a. No alguna conexio?n con alguna enorme organizacio?n. Lo cual esta? bien, pero eso… A mi? no me interesa a cua?nta organizacio?n Uds. pertenezcan; pertenezcan dondequiera que Uds. quieran. Pero, primero pongan su nombre en el Libro Alla?, dejen que Dios lo escriba en la Sangre de Jesucristo, reciban el Espi?ritu Santo, con fe para creer que es Verdad toda Palabra que E?l escribio?. Ahi? lo tienen Uds. Si?.
Ahora, esta mujer era una griega, para empezar, pero fe encuentra una causa que otros no saben nada al respecto.

83 Ahora bien, recuerden: Su Palabra es una Espada. La Biblia asi? lo dice. Es una Espada. Hebreos el 4… 4:12, si Uds. la quieren anotar. Hebreos 4:12, dice: “El es… La Palabra de Dios es ma?s cortante que toda espada de dos filos”. Permi?tanme detenerme aqui? por un momento. Escuchen. “La Palabra de Dios es ma?s cortante que toda espada de dos filos; penetra hasta partir el hueso, y lo dema?s, el tue?tano, y discierne los pensamientos del corazo?n”. ¿Es correcto eso? [La congregacio?n dice: “Ame?n”-Ed.]. Eso… Detenga?monos so?lo un momento, pie?nsenlo ahora: “Discierne los pensamientos del corazo?n”. ¿Miente la Escritura? No puede. Si Ella misma se contradice, entonces no vale el papel en la que esta? escrita, es un engan?ador. Si las promesas de Dios ellas mismas se contradicen, ¿que? van a creer Uds.?

84 Como el muchacho indio que vino hace poco con el Dr. Morris Reidhead y dema?s, el presidente de la Misio?n de Suda?n, y se paro? alli? y dijo: “Recuerde”, dijo, “nosotros sabemos que Jesu?s vive”, e?l dijo, el Doctor Reidhead dijo, “porque E?l vive en mi corazo?n. Eso es correcto”.
E?l dijo: “Si?, y Mahoma vive en mi corazo?n, tambie?n”. Dijo: “Nosotros podemos producir tanta psicologi?a en el mahometismo como el cristianismo la puede producir”. Pero dijo: “Bueno, yo quiero ver esas marcas de sen?al… las sen?ales cumplidas de Marcos 16”.
E?l dijo: “¡Oh, eso!” Dijo: “Ud. so?lo esta?…” Dijo: “Como puede ver sen?or, desde el capi?tulo 9… desde el versi?culo 9 del capi?tulo 16 de Marcos, no esta? inspirado como el resto. Eso so?lo fue puesto alli? por el Vaticano”.
E?l dijo: “Entonces quiza?s el resto de Ella tampoco esta? inspirada. Asi? que, ¿que? clase de Libro esta? leyendo Ud.?” Dijo: “Todo el Cora?n esta? inspirado”. ¡Que? vergu?enza! ¡Que? desgracia para una iglesia cristiana! O es la Palabra de Dios o Ella no es la Palabra de Dios. Y si Uds. so?lo ponen fe en Ella, Uds. obse?rvenla obrar. Uds. cre?anla, ace?ptenla. Si?, sen?or. Nosotros la creemos.

85 ¿Que?? “Discierne los pensamientos del corazo?n”. Ahora, miren: “En el principio era la Palabra [Verbo, Biblia en espan?ol-Trad.], la Palabra [Verbo] era con Dios”, San Juan 1, “y la Palabra [Verbo] se hizo carne, Cristo”. Y cuando E?l vino aqui?, E?l miro? a la gente. Una mujercita toco? Su manto; E?l volteo?, dijo: “¿Quie?n me toco??” Pedro lo reprendio?. E?l miro? alrededor y dijo: “¿Quie?n me toco??”
Dijo: “Todos te esta?n tocando”.
Miro? alrededor y dijo: “Pero Yo he conocido que me debilite?”. Miro?. “Tu flujo de sangre se ha detenido”. ¿Que?? La Palabra de Dios conociendo el pensamiento…
86 Esos fariseos dijeron en el corazo?n de ellos, dijeron: “El es Beelzebu?. ¿Ven?, Eso es lo que E?l es. Eso es exactamente”.
E?l se volteo? y dijo: “Yo los perdono a Uds. por eso”. Jesu?s mirando la audiencia y conociendo el pensamiento de ellos, ¿que? era eso? Era la Palabra, la Palabra hecha carne, que discierne los pensamientos y las intenciones del corazo?n. Eso es lo que la Palabra de Dios es ahora. E?l es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. ¿Ven?
Uds. tienen que tener la Palabra Viva dentro de Uds. para tener el Dios Vivo dentro de Uds.; porque la Palabra aqui? es Dios cuando se hace carne dentro de Uds., se hace Espi?ritu, Vida dentro de Uds. Cuando Ella entra dentro de la carne de Uds. y la fe de Uds., y llega a ser Vida, entonces Uds. son un ejemplo Vivo. Uds. son una carta de Dios, lei?da de todo hombre. Uds. no la tendra?n como Cristo, no en la plenitud, porque se dividio? en el Di?a de Pentecoste?s.

86 Ahora bien, Uds. que creen que tienen que hablar en lenguas para tener el Espi?ritu Santo, yo quiero que Uds. escuchen esto por un momento. Cuando el Espi?ritu Santo descendio? en el Di?a de Pentecoste?s, eran lenguas de fuego. Eso era la Columna de Fuego que guio? a los hijos de Israel, que Ella misma se habi?a separado y estaba sobre cada uno de ellos, Dios dentro de Su Iglesia (si?, sen?or), el Espi?ritu Santo. Eso es correcto. Alli? fue donde ellos recibieron el Espi?ritu Santo. Cuando hablaron en lenguas, no fue una lengua desconocida; ellos estaban hablando a la gente alli? que le entendio? a ellos. El Evangelio debi?a salir en ese momento. Ellos salieron afuera a la audiencia, y luego a los patios y empezaron a hablar en lenguajes, no en lenguas desconocidas. Uds. ponen la carreta antes del caballo cuando piensan que Uds. tienen que hablar en lenguas desconocidas. No, sen?or, ellos hablaron en lenguajes. La gente entendio?, todo hombre entendio?. “¿Co?mo les oi?mos nosotros hablar a cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido?” Un acto de Dios enviando el Espi?ritu Santo… Con eso basta.

87 Esta Palabra de Dios es ma?s cortante que toda espada de dos filos, y aun discierne los pensamientos del corazo?n. Y, ¿que?? Solamente puede ser manejada por una mano. Una espada es dominante. No tiene nada en si? a menos que sea manejada por una mano. Y cuando una mano de fe puede levantar la Palabra de Dios, hara? la misma cosa que Jesu?s hizo. “Las obras que Yo hago, vosotros las hare?is tambie?n”.
Tal vez Uds. puedan cortar so?lo un poquito; tal vez Uds. tienen una mano de?bil de fe, Uds. pueden cortar lo suficiente para decir: “Bueno, yo puedo ver la suficiente luz del di?a para ver que soy salvo”. Pero, ¿que? de las otras promesas? Si Uds. tienen una mano fuerte de fe, levanten la Palabra completa de Dios y corten abriendo camino a trave?s de toda oscuridad (¡ame?n!), hasta que la Luz de Dios brille adentro, y Uds. miren a Dios cara a cara, parado en Su Palabra. ¡Ame?n! ¡Mmm!

88 Ella teni?a muchos obsta?culos, esta pobre mujercita los teni?a. Ella teni?a muchos obsta?culos, pero su fe no teni?a ninguno. No, no. Ella habi?a oi?do. La fe habi?a tomado su agarre. Ella oyo? y su fe habi?a tomado su agarre. Ahora, ellos le pudieron haber dicho esto a ella: “Tu? sabes que eres griega. Tu? sabes que nunca recibira?s nada porque hay segregacio?n, ¿lo ves? Tu? nunca recibira?s nada alli?”. Pero, ¿presto? atencio?n ella a eso? No, sen?or. Ella teni?a fe, y esa fe era todo lo que ella necesitaba, porque ella sabi?a que Ese era la Palabra de Dios parado alli?. Ella teni?a fe. Algunos de ellos le pudieran haber dicho algo como esto: “Pero, ¡espera un momento!” Su propia nacio?n, su propia iglesia le ha de haber dicho: “Mira, ¡espera un momento!, los di?as de los milagros ya pasaron. No vayas alla?. Los di?as de los milagros ya pasaron”. Pero hay algo tocante a la fe, que ella tiene una fuente que no le pone ninguna atencio?n a eso, y sencillamente no se fija en eso. Ella ya habi?a recibido esa Palabra. E?l es la Palabra. Ella teni?a fe para sostenerla. Ella siguio? adelante.
Ellos se pudieron haber rei?do de ella, haber dicho: “Bueno, todos los dema?s se van a rei?r de ti, porque tu hija estara? igual de enferma el pro?ximo an?o como lo esta? este an?o. Ella todavi?a tendra? ese demonio, ella estara? igual de enferma”. Pero ella no le presto? ninguna atencio?n a eso. La fe teni?a un agarre. ¿Ven? “Tu? vas a ser echada fuera de tu iglesia si alguna vez asistes alli? a una de e?sas. So?lo recuerda, ellos te echara?n fuera. Ellos te excomulgara?n”. Eso no le intereso? nada a ella. La fe se elevo? por encima de eso. Ella estaba determinada a llegar a Jesu?s. Eso es.

89 Ahora bien, para ahorrar tiempo, pudie?ramos tomar un texto de cada uno de e?stos y quedarnos con e?l, pero ahorraremos tiempo. Cuando ella llego? a Jesu?s, ella todavi?a recibio? una desilusio?n, ella misma, pero no su fe. Cuando ella llego? a Jesu?s, E?l dijo: “Yo no fui enviado a tu raza”. ¡Que? rechazo tan directo! “Yo no fui enviado a Uds.” So?lo pie?nsenlo: Aquel en el que ella penso? que teni?a tanta fe, y E?l la rechazo?. “Yo no fui enviado a Uds. Yo solamente fui enviado a Israel. Tu? eres una gentil. Yo ni siquiera fui enviado a Uds. Y, aparte de eso, Uds. no son nada ma?s que perrillos”. ¡Fiuu! Eso no molesto? a esa fe, so?lo siguio? marchando hacia adelante. Si?, dijo: “Yo so?lo fui enviado a las ovejas perdidas de Israel”.

90 Ahora, si ese hubiera sido uno de nosotros, ¡oh, vaya!, hubiera terminado alli?. “Tu denominacio?n, no vale nada”. “¡Oh, E?l hablo? tocante a mi denominacio?n; yo nunca lo oire? otra vez!” Ahi? lo tienen Uds. Sigan asi? (¿ven?), Uds. nunca recibira?n nada. So?lo que?dense con esa Palabra. Donde esa Palabra este?, Uds. vayan con Ella. ¡La fe se habi?a anclado!
Algunos de ellos pudieran haber dicho: “Bueno, mira, de?jame decirte que ellos se van a rei?r de ti. Ellos te van a echar fuera de tu iglesia”.
“Que me echen fuera. ¿Ves? esta? bien”.
Jesu?s dijo: “Yo no soy enviado a tu raza, Yo no he venido por tu pueblo. Y Uds. no son nada ma?s que perrillos; no esta? bien tomar el pan de los hijos y echarlo a Uds. perrillos”. ¡Fiuu!
¿Que? si hubiera sido uno de Uds. metodistas, uno de Uds. bautistas, presbiterianos, uno de Uds. pentecostales? ¡Oh, que? cosa! Uds. hubieran dicho: “¡Bueno, ese impostor! Yo le dire? al Doctor Fulano de tal y Zutano de tal que e?l estaba correcto”. ¿Ven?, Uds. no tienen fe.

91 Ella sabi?a que alli? se encontraba la ayuda. Ella habi?a oi?do. “La fe es por el oi?r”. Oi?r, ¿que?? La Palabra. Ella sabi?a que habi?a algo real alli?. Si?. Todavi?a ella se aferro?. No importo? si ella… E?l dijo: “Ahora, recuerda que Yo no fui enviado a Uds. El Padre no me envio? a Uds. gentiles, Uds. monto?n de perrillos. ¿Piensas tu? que Yo tomari?a el pan de los hijos y lo echari?a a Uds. monto?n de perrillos indignos? Yo no fui enviado a Uds.” Pero todavi?a su fe segui?a aferrada.
Hermano, ella no era una planta de invernadero, que teni?a que ser mimada, palmeada, como algunos de esta cosecha de hoy di?a: “¡Oh, que? cosa!, bueno, yo nunca ire? otra vez, eso es todo”. ¡Oh, que? cosa! Con razo?n Uds. no pueden sostener esa Espada de fe, con razo?n Uds. se comprometen en las Palabras. Uds. van a alguna parte donde pueden oi?r alguna clase de cosita afeminada que han juntado. ¡Uds. plantitas de invernadero! El primer insecto pequen?o que las azota, las mata a Uds.; las tienen que estar rociando todo el tiempo. “¡Oh, no crean esa cosa! Los di?as de los milagros ya pasaron”, es la rociada del diablo. Un neo?fito…
Ella no lo era. Hermano, ella era tenaz. Ella verdaderamente teni?a algo. Ella se mantuvo. ¿Que? hizo ella? Ella admitio? que E?l estaba correcto. Ella siempre… Y la fe real y verdadera (escuchen), si corta su organizacio?n o no, ella admite la Verdad. Si?, sen?or, la Verdad, la fe. Si Uds. tienen fe, y es la Palabra de Dios y la promesa de Dios, no importa lo que los otros digan, Uds. lo creen, Uds. lo admiten. Ella dijo: “Eso es la Verdad, Sen?or. Yo soy una griega. Yo soy indigna. Yo soy un perrillo. Yo no soy… no soy digna de nada, pero solamente voy tras las migajas”.

92 Yo mismo soy un buscador de migajas, ¿Uds. no? So?lo quiero las migajas, Sen?or. No puedo tener una iglesia como ellos la teni?an en el Di?a de Pentecoste?s. Si yo no puedo, Sen?or, permi?teme so?lo obtener las migajas que caen. Pedro dijo, en el Di?a de Pentecoste?s: “Esto es Eso”. Y yo siempre he dicho: si esto no es Eso, me quedare? con esto hasta que Eso venga. (¿Ven Uds.?) Si?. Si?. Yo me quedare? con esto hasta que Eso aparezca. ¿Ven? Esta es la Palabra. Cuando alguien… Yo no…
Pueda que no tenga la fe suficiente para irme como Enoc, y tomar un paseo por la tarde y subir caminando al Hogar con Dios, pero de?jenme decirles una cosa, yo nunca estorbari?a a alguien ma?s que tenga tanto asi? de fe. Si?, sen?or. Si e?l la tiene, ¡alabado sea Dios!, yo estoy muy agradecido por ello. Permitan que esa Palabra se ancle alli? adentro. Yo espero que Ella se ancle dentro de mi? de esa manera para que cuando la muerte venga, yo vea un camino abierto alla?, y so?lo camine en e?l. Eso es correcto. Si?, sen?or. ¡Oh!, asi? que, yo so?lo voy tras las migajas.

93 Pero, Uds. traten de decirle a alguna de esta gente moderna de hoy di?a: “Uds. so?lo tomen las migajas”. “¡Oh, no!” Si ellos no pueden tener el primer lugar, ellos no quieren nada en lo absoluto. “O Ud. viene a mi?…” Igual que la actitud de Naama?n con su lepra: “Tu? ven y pon tus manos sobre mi? y dime todas estas cosas diferentes, y lo dema?s, o simplemente no lo creo para nada”. De esa manera… “Bueno, yo ya no volvere? ma?s”. Esa es la razo?n que Uds. no reciben nada. ¿Ven?
Uds. tienen que estar dispuestos a tomar las migajas. ¿Lo oyen Uds.? Tome las migajas, mi hermano; tome las migajas, mi hermana. Sin importar lo que E?l les de? a Uds., so?lo reci?banlo. Digan: “Dios”, denle gracias, “yo so?lo tengo un poquitito de fe, pero de seguro que me voy a aferrar a eso y darte gracias por ello. Yo creo que puedo ser sanado. Si?, sen?or. Yo creo que la Palabra de Dios esta? correcta, y yo me voy a aferrar a Esto. Y voy a ser sanado”. Uds. observen lo que sucede. So?lo tomen las migajas, por lo menos las migajas ma?s pequen?as. Seguro.

94 Recuerden: ella nunca habi?a visto un milagro. Ella era una pagana. Ella nunca lo habi?a visto ejecutar algu?n milagro. No teni?a en su conocimiento que E?l era Dios. Ella nunca habi?a sabido, sino u?nicamente so?lo por oi?r. Pero cuando ella llego? alli?, tal vez, y vio algo que E?l habi?a hecho, eso fue diferente. ¿Ven?, ellos les oyeron decir: “Bueno, Uds. saben que en la Biblia de ellos dice que el Sen?or levantara? un Profeta, y E?l ejecutara? milagros y sabra? los secretos del corazo?n, y le dira? a la gente estas cosas, y grandes cosas sucedera?n”. ¿Es cierto eso?“ Ella nunca lo habi?a visto que se hiciera, pero ella lo creyo? de todas maneras. ¡Ahi? lo tienen Uds.! ¡Ahi? lo tienen!

95 Pienso en Rahab la ramera; ella nunca habi?a visto a Israel, pero ella oyo?, y escondio? a los espi?as. Nego? su propia iglesia, su propia gente y todo lo dema?s, y escondio? a los espi?as, porque ella oyo?. Ella nunca dijo: “Esperen hasta que oiga a Josue? predicar en alguna ocasio?n. De?jenme sacar mi propia conclusio?n despue?s de oi?rlo predicar. De?jenme ver a Dios abrir el Mar Rojo en alguna parte, o de?jenme verlo hacer algo como eso. Entonces quiza?s yo los hubiera escondido a todos Uds. si hubiera visto algo como eso”. Ella no espero? eso. Ella dijo: “Yo creo. Nosotros hemos oi?do. ¡Nosotros hemos oi?do!”

96 ¡Oh, Dios, yo oi?, yo se? que Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos! Yo se? que E?l es Dios manifestado en carne. Yo se? que E?l vive hoy di?a en Su Iglesia. Yo se? que E?l esta? aqui? ahora. Yo se?. Yo se? que esa no fue mi fotografi?a que E?l tomo?, yo se? que fue la de E?l. Yo se? que es la misma Columna de Fuego con nosotros hoy di?a, porque esta? haciendo las mismas obras, las mismas sen?ales, los mismos prodigios, las mismas cosas que E?l hizo. Es la misma Columna de Fuego que guio? a Israel. Cuando Jesu?s… Cualquiera que sabe su Biblia sabe que E?l era el A?ngel del Pacto, el A?ngel que iba delante de ellos en el desierto. Era Cristo. Moise?s tuvo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios, siguiendo una Columna de Fuego alla? en el desierto.
Jesu?s, cuando E?l estaba… Esa Columna de Fuego se manifesto?; E?l dijo: “Yo sali? de Dios, y voy a Dios”. E?l regreso? al Padre.
Luego despue?s de Su muerte, sepultura, y resurreccio?n, y ascensio?n, Pablo, que en aquel entonces era Saulo de Tarso, camino a Damasco, fue derribado al suelo por esa misma Columna de Fuego, que nadie ma?s la vio. Todos ellos parados alrededor, no la vieron, sino Saulo la vio. Y una Voz dijo: “Saulo, Saulo, ¿por que? me persigues?”
Dijo: “¿Quie?n eres, Sen?or?”
E?l dijo: “Yo soy Jesu?s”. ¿Ven? “Yo sali? de Dios, y voy a Dios”.

97 Ahora bien, si yo les dijera que la vida de John Dillinger esta? dentro de mi?, Uds. esperari?an que yo trajera grandes pistolas aqui? para dispararles. Si yo les dijera que la vida de un artista esta? dentro de mi?, Uds. esperari?an que yo pintara un cuadro de un artista. ¡Escucha, Iglesia! Yo no los estoy reprendiendo. Miren, si la Vida de Cristo esta? dentro de la Iglesia, hara? las… Si el Espi?ritu Santo esta? dentro de la Iglesia, si esta Columna de Fuego de quien la ciencia ha tomado la fotografi?a, y lo dema?s, que nosotros vemos aqui? en la iglesia todo el tiempo, si ese es el Espi?ritu de Cristo, hara? las obras de Cristo. Jesu?s dijo: “Aunque no me crea?is a Mi?, creed a las obras que Yo hago; ellas son las que testifican de Mi?”. Si el Espi?ritu Santo todavi?a es real, entonces el Espi?ritu Santo testificara? por Si? mismo. Crean las obras del Espi?ritu Santo.

98 Ha habido mucha manufactura y fingimiento. Uno espera tener eso. Dios dijo que eso vendri?a. Pero, ¿que? esta? tratando de hacer eso? Si hay un do?lar falso, tuvo que haber sido hecho de uno verdadero. Uds. han visto gente reclamar tener el Espi?ritu Santo, y vivir en adulterio, y beber, y todo lo dema?s; ¡ellos no lo tienen! Ellos lo esta?n tratando de imitar. Pero hay alguien real y genuino que lo tiene, que tiene el Espi?ritu Santo, y Dios confirma Sus Palabras con sen?ales que las siguen. La ramera lo oyo?, y ella lo creyo?.

99 Ahora, esta mujer, esta mujer sirofenicia, ella creyo? tambie?n, esta griega. Ella dijo: “Sen?or”. Primero ella dijo: “¡Hijo de David!” Una gentil no tiene reclamo de Cristo como el Hijo de David; eso era por medio del rey David, la raza de los judi?os. E?l no le presto? ninguna atencio?n a ella. Pero cuando ella volteo? y dijo: “¡Sen?or, ayu?dame!” (¡Ame?n!), eso lo toco? a E?l. E?l era su Sen?or; no un Hijo de David, sino que E?l era su Sen?or. “¡Sen?or, ayu?dame!” Eso lo toco? a E?l. Y ella… E?l volteo?. Ella dijo: “Es verdad que los perrillos comen las migajas que caen de la mesa de sus amos. Eso es verdad”. Miren, esa mujer tuvo el acercamiento correcto al don de Dios. ¿Que? dijo ella? E?l dijo que ella lo abordo? correctamente.

100 E?l la avergonzo?, E?l dijo: “Tu? eres… Yo no fui enviado a Uds. Uds. son perrillos en su generacio?n. Las razas de Uds. no son nada sino perrillos. Yo no fui enviado a Uds.”
Y ella dijo: “Es verdad, Sen?or”. Ahi? esta? la Palabra. ¡Ame?n! Que?dense con la Palabra. La fe siempre reconocera? la Palabra. “Pero aun los perrillos, comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos”. Eso lo toco? a E?l. “¡Sen?or, soco?rreme!”
E?l volteo? y dijo: “Por esta palabra… ¡Oh, mujer, grande es tu fe! Y por esta palabra, el demonio ha salido de tu hija”. ¿Que?? Ella recibio?, ¿que?? Ella abordo? el don de Dios de la manera correcta. Uds. tienen que abordar el… Y recuerden que ese fue el primer gentil en el cual se ejecuto? un milagro por el Hijo de David. Recuerden: ese fue el primer milagro ejecutado a un gentil (eso es correcto), esta sanidad para la mujer sirofenicia. Eso es correcto. Ella tuvo el acercamiento correcto al don de Dios. La fe admite que la Palabra esta? correcta, es reverente, humilde. ¿Ven?

101 Uds. no van por ahi? alrededor diciendo. “¡Aah! Yo no creo esas cosas. Si nuestro catecismo no lo dice, ¡aah!, yo no lo creo”. No importa lo que dice su catecismo. ¿Ponen Uds. el catecismo o algo ma?s por encima de la Palabra de Dios? La Palabra de Dios esta? correcta. Todo lo dema?s es una mentira. ¿Ven?
Y ella vino reverentemente, paci?ficamente, reverentemente, humildemente. Uds. tienen que ser humildes. E?l camino hacia arriba es hacia abajo, siempre. “El que se humilla, sera? enaltecido; pero el que se enaltece, sera? humillado”.

102 Miren a Marta ese di?a. Oh, yo se? que los estoy reteniendo por mucho tiempo, pero yo los recompensare? en otra ocasio?n y lo hare? muy corto. Escuchen. Yo so?lo tengo unas cuantas cosas ma?s que decir ahora, y terminare?. Espero no estar agotando su paciencia.
Marta, ella era muy… teni?a mucha perseverancia en la Presencia de Jesu?s. Miren, ella llego? alli? y dijo: “Sen?or…” Ahora, recuerden que ella envio? por E?l para que viniera a orar por su hermano, y E?l no lo hizo.
Ahora bien, en Juan 5:18, Jesu?s dijo… Juan 5:19, creo que es, Jesu?s dijo, cuando E?l paso? alli? por el estanque de Betesda, y E?l vio,… E?l sabi?a que un hombre habi?a tenido una enfermedad por treinta y ocho an?os. Miro?, y habi?a como unas dos mil personas alli?, bebe?s hidroce?falos, cojos, ciegos, rencos, parali?ticos, torcidos. Jesu?s paso? por el estanque, miro? todo alrededor, lleno de amor, lleno de compasio?n. ¿Ven?, nosotros no sabemos lo que significa el amor. Lo tomamos en el lado humano. Lleno de compasio?n, seguro, Uds. esta?n hablando de compasio?n humana. La verdadera compasio?n es hacer la voluntad de Dios. ¿Ven? Ahi? lo tienen.

103 “Oh, yo no le diri?a nada, porque e?l es un buen muchacho. El bebe, e?l hace esto”. E?l necesita a Cristo. “Yo no le diri?a nada, porque e?l ha pertenecido a esa iglesia por mucho tiempo. Yo no le mencionari?a sanidad Divina”. ¡Oh, hermano!, Ud. no sabe que? es compasio?n.
Jesu?s paso? por alli?; E?l sabi?a la voluntad de Dios. Recuerden: E?l acababa de resucitar a un hombre muerto. Y recuerden lo que sucedio? aqui?. E?l paso? por ese estanque alli?, paso? al lado de ese estanque; alli? habi?a madres con bebe?s pequen?os. Ellos estaban esperando que el A?ngel del Sen?or agitara el agua. El paso? por ahi?, y entonces E?l fue a un hombre que teni?a una enfermedad, digamos que era un problema de la pro?stata. E?l lo habi?a tenido por treinta y ocho an?os. Era cro?nico. No lo iba a matar. E?l dijo: “¿Quieres ser sano?” ¿Que? de este ciego, cojo, ciego, renco, parali?tico? Dijo: “¿Quieres ser sano?” ¿Ven?, E?l sabi?a exactamente ado?nde ir. Dios, la Palabra, lo guiaba. Ahora, E?l dijo: “¿Quieres ser sano?”
E?l dijo: “Sen?or, no tengo quien me meta en el estanque”. E?l podi?a andar. Dijo: “Entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo”.
E?l dijo: “Toma tu lecho y vete a tu casa”. E?l fue cuestionado. Y ellos trajeron a Jesu?s al concilio para cuestionarlo.

104 Y si E?l hiciera esa misma cosa hoy di?a, E?l seri?a cuestionado. Correcto. “El dejo? a dos mil. ¿Que? de ellos? Yo conozco al anciano Hermano Fulano de tal alla?. La Hermana Fulana de tal, ella es una buena mujer. Ellos han estado acostados alli? por veinte an?os. Si hay algo de Dios tocante a E?l, El hubiera ido alla? y hubiera hecho eso”. Ese mismo diablo dice la misma cosa hoy di?a. “Si eres. Si esto es. Si eso es”. Es el mismo diablo antiguo (¿ven?), la misma cosa.
Asi? que estos fariseos lo estaban cuestionando alli? tocante a estas cosas. Fi?jense bien en E?l: “De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por Si? mismo, sino lo que ve hacer al Padre”. ¿Ven? E?l habi?a tenido una visio?n. La visio?n se lo mostro?. “Lo que ve hacer al Padre, tambie?n lo hace el Hijo igualmente”. Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. ¿Ven?, el mismo Dios.

105 Ahora bien, Marta, en Su Presencia, ella estaba parada alli?. Ella dijo: “Sen?or, si hubieses estado aqui?….”
Ahora, ¿por que? no fue? Porque el Padre le habi?a mostrado una visio?n que La?zaro iba a morir. Ahora, miren, ellas enviaron por E?l, y E?l se fue a otra ciudad. Y ellas enviaron por E?l otra vez, y E?l se fue a otra ciudad. Entonces, finalmente E?l dijo: “La?zaro duerme”. Oh, ellos… Ese fue el te?rmino que El uso?. No hay muerte para un cristiano. Nosotros sabemos eso.
Oh, e?l dijo: “Si duerme, sanara?; esta? tomando un descanso”.
Dijo: “Pero ha muerto”, les dijo en el lenguaje de ellos. “Mas Yo voy para despertarle”. ¡Oh!
Fue alla? adonde ella estaba. ¡Oh, yo puedo ver esto! Entro? a la ciudad; yo puedo escuchar a los judi?os decir: “Mira, ¡alli? esta? el sanador Divino! Y ellas dejaron su iglesia, y todo lo dema?s, para seguirlo. Y cuando el verdadero caso vino, aun siendo Su amigo, E?l salio? sigilosamente de la ciudad. Enviaron por E?l, pero ahora E?l ha regresado”. Jesu?s siguio? caminando.

106 Pero la pequen?a Martha, teni?a algo muy profundo en su corazo?n. Ella siempre andaba atrasada; ella queri?a mantener la casa limpia y todo, y Mari?a escuchaba la Palabra. Pero esto fue cuando ella mostro? su color. Ella salio? sigilosamente y fue alla?. Ahora, ella… ¿Saben Uds. lo que yo creo? Creo que ella habi?a lei?do tocante a esa mujer sunamita, la sunamita, Uds. saben, en la Biblia. Ahora, ¿que? dijo ella? Ella salio?, ella dijo: “Sen?or…” Eso era lo que E?l era. Pareci?a como que ella teni?a derecho de reprocharlo, y decir: “¿Por que? no viniste? Bueno, nosotros no… Nosotros creemos ahora que Tu? en verdad si? eres un santo rodador”. ¿Ven?, ese milagro no hubiera sucedido.

107 Y esa es la razo?n que no puede suceder hoy di?a. Oh, E?l esta? aqui? en la forma de Espi?ritu, no que Uds. lo ven, sino que E?l es Espi?ritu con Su Palabra. ¿Ven? Oh, seguro que si?. Uds. oran por un avivamiento, y surge en la iglesia, o una cosa u otra sucede, y alguien grita: “¡Gloria a Dios, aleluya!”, y Uds. cerrari?an la iglesia. No saben lo que es un avivamiento. Cristo viene a la iglesia, y luego Uds. ni siquiera le dan la bienvenida. Ejecuta un milagro y sana a alguien, y dicen: “Bueno, pudiera haber sido telepati?a”. Con razo?n E?l no puede lidiar entre Uds. Con razo?n en la iglesia de Laodicea, E?l esta? afuera, tocando, tratando de entrar a Su propia iglesia. Esa es la edad en la que estamos viviendo ahora. Estas denominaciones lo han rechazado, a tal grado que E?l esta? afuera tratando de entrar de nuevo (eso es correcto), ¡echado afuera!

108 Ahora bien, nos damos cuenta que Marta se acerco? a E?l, dijo: “Sen?or, si hubieses estado aqui?, mi hermano no habri?a muerto. Mas tambie?n se? ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dara?”.
Obse?rvenlo, E?l la probo?. E?l dijo: “Tu hermano resucitara?”.
Ella dijo: “Si?, Sen?or. E?l era un buen muchacho. E?l resucitara? en la resurreccio?n general. E?l resucitara? en el di?a postrero”.
E?l dijo: “Yo soy la Resurreccio?n y la Vida”. Alli? puso la prueba. Un hombre parado alli? diciendo… E?l era el u?nico hombre que alguna vez vivio?, el u?nico hombre que jama?s vivira? que podi?a decir eso, el Hijo de Dios; dijo: “Yo soy la Resurreccio?n y la Vida”.

109 La Biblia dice: “Sin atractivo para que le deseemos”. Probablemente Sus hombritos cai?dos, encanecie?ndose; cuando E?l teni?a treinta an?os de edad, y pensaron que E?l teni?a cincuenta.
Deci?an: “Aun no tienes cincuenta an?os de edad, y ¿dices que has visto a Abraham? Ahora sabemos que Tu? esta?s loco”. ¿Ven? Su obra probablemente lo envejecio?.
E?l dijo: “Antes que Abraham fuese, YO SOY”. ¡Ame?n! Ellos no lo sabi?an. Alli? estaba E?l velado dentro de carne humana.
Les dijo: “Yo soy la Resurreccio?n y la Vida. El que cree en Mi?, aunque este? muerto, vivira?. Todo aquel que vive y cree en Mi?, no morira? Eternamente. ¿Crees esto?”
Ella dijo: “Si?, sen?or; yo he crei?do que Tu? eres el Hijo de Dios que has venido al mundo”.
“¿Do?nde le pusisteis?”

110 Yo tengo una cosita aqui? que yo siempre he dicho, como Uds. saben; espero que sepan que si lastimo los sentimientos de alguien no lo hago intencionalmente. Una mujer de la ciencia cristiana me dijo en una ocasio?n, ella dijo: “Hermano Branham, Ud. alardea mucho en Jesu?s”.
Yo dije: “¡Oh, no, no!” Yo dije: “Yo no alardeo ni siquiera la mitad. Quisiera tener ma?s lenguajes con los cuales pudiera alardear de E?l”. ¿Ven?
Y ella dijo: “Bueno, Ud. lo hace Dios”.
Le dije: “¡E?l si? era Dios! E?l todavi?a es Dios. E?l sera? Dios por los siglos de los siglos”. Ella dijo: “E?l era un mortal. E?l era un hombre”.
Le dije: “E?l era ambos, hombre y Dios”.
Ella dijo: “Le probare? a Ud. que E?l u?nicamente era un hombre, por su propia Biblia”. Le dije: “Permi?tame ver que lo pruebe”.
Ella dijo: “En San Juan, el capi?tulo 11, Jesu?s fue al sepulcro de La?zaro y E?l lloro?”.
Le dije: “¿Es esa su Escritura?”
Ella dijo: “Si?”.
Dije: “¡Hermana!” No digo esto sacri?legamente. Este no es un lugar para chistes, pero so?lo se lo dije a ella. Dije: “Eso esta? ma?s diluido que el caldo hecho de la sombra de una gallina que se murio? de hambre”. Le dije: “Bueno, Ud. sabe muy bien que no pudiera ser tal cosa como esa”. Dije: “Permi?tame decirle a Ud. algo”.

111 Ahi? va El, con hombros cai?dos, llorando. E?l llora con Uds. cuando Uds. lloran. E?l siente sus dolores. E?l es un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de las debilidades de Uds. Estaba llorando, yendo al sepulcro, sabiendo lo que el Padre le habi?a dicho. Pues E?l dijo que E?l no haci?a nada hasta que el Padre se lo mostraba. Ahi? iba E?l (¿ven?), yendo. E?l lo iba a resucitar. Pero E?l podi?a llorar humanamente con los humanos. Iba al sepulcro, llorando. Pero cuando E?l se paro? alli? (¡oh, que? cosa!), dijo: “Quitad la piedra”.
Dijeron: “¡El hiede ya!” Su nariz ya se le habi?a hundido. Setenta y dos horas (¿ven?), o cuatro di?as y noches. ¿Ven?, su rostro se habi?a hundido, e?l estaba corrompido, e?l estaba podrido.
Dijo: “Quitad la piedra”. E?l se paro? alli? y dijo: “Padre, gracias te doy porque siempre me oyes; pero lo dije…” ¿Ven?, E?l ya le habi?a dicho a E?l. E?l dijo: “Dije esto por causa de e?stos que esta?n alrededor”. “¡La?zaro, ven fuera!” ¡Ame?n! Y un hombre que habi?a estado muerto cuatro di?as, se puso de pie y vivio? otra vez. Ese era ma?s que un hombre. Ese era ma?s que un hombre. Seguro que lo era.

112 Ese era ma?s que un hombre cuando descendio? del monte una noche, hambriento, buscando algo para comer. E?l era un hombre, estaba hambriento, y buscaba algo para comer. Pero cuando E?l tomo? cinco peces, o mejor dicho, cinco panes y dos peces, y alimento? a cinco mil, Ese era ma?s que un hombre. Eso es correcto. Es verdad. Si?, sen?or.
E?l era un hombre cuando estaba acostado en lo popa de aquella barca aquella noche, tan cansado, el poder habi?a salido de E?l, habiendo predicado, y sanado; y un demonio vino, y probablemente diez mil demonios del mar, dijeron: “¡Lo ahogaremos ahora, pues E?l esta? dormido!” Igual que ellos dijeron de Pablo alla? en aquella tormenta. “¡Lo tenemos ahora, lo tenemos atrapado! E?l esta? durmiendo, hundiremos esa barca”. E?l diablo soplando su brisa alli?, y la barca rebotando para arriba y para abajo de esa manera. Las olas ni siquiera lo despertaron. E?l era un hombre acostado alli?, cansado, durmiendo. Pero cuando lo despertaron, ¡oh, hermanos! “¡Oh, vayan a despertar a Jesu?s!” Puso Su pie… Oh, iglesia, eso es lo que Uds. deberi?an hacer. Quisiera que tuviera tiempo; yo predicari?a ahora ¿ven? sobre eso. ¿Ven? Puso Su pie sobre la cargadera de la barca, miro? hacia arriba, dijo: “Calla, enmudece”. ¿Ven? Y las olas y los vientos le obedecieron. Ese era ma?s que un hombre; se requirio? a Dios para hacer eso.

113 Si?, E?l clamo? en la cruz por misericordia. Eso es correcto. Tuvo sed en la cruz. E?l murio? como un hombre. Pero en la man?ana de Pascua, cuando el A?ngel removio? la piedra, y un hombre que habi?a estado muerto, conquisto? la muerte, el infierno y el sepulcro, salio?, triunfo? sobre la muerte, el infierno y el sepulcro. Dijo: “Yo soy el que estaba muerto, y vivo por los siglos de los siglos”. Ese era ma?s que un hombre. Ese era Dios dentro de ese hombre. Si?, sen?or.
La fe nunca niega Su Verdad, oh, diciendo tales cosas como: “La Columna de Fuego, eso no estaba correcto. Y los milagros de Moise?s no estaban correctos”. Ellos siempre dira?n eso. No importa cua?n ridi?culo sea, se queda exactamente con la Palabra. Exactamente. Oh, Uds. pueden ser-Uds. pueden ser perseverantes. Uds. pueden ser persistentes cuando verdaderamente echan mano de la Palabra de Dios, cuando Uds. se aferran a Ella.

114 Igual que fue Micai?as, Micai?as alli?, cuando cuatrocientos profetas estaban parados alli? diciendo: “¡Sube, Acab, sube!” Micai?as sabi?a que su visio?n era de acuerdo a la Palabra de Dios. E?l hablo? la Palabra de todas maneras. Ellos dijeron: “Te echaremos en la ca?rcel, y te daremos agua de afliccio?n y pan de angustia”.
E?l dijo: “E?chenme si Uds. quieren”. ¿Que? fue e?l? E?l fue persistente. E?l sabi?a la Palabra de Dios. E?l sabi?a la voluntad de Dios. E?l habi?a visto una visio?n. E?l sabi?a lo que era. La visio?n veni?a de Dios, porque las visiones concordaban con la Palabra de Dios. Hoy di?a, todo creyente tiene que pelear, y Uds. tienen que pelear tambie?n.

115 Un hombre hace tiempo me estaba diciendo, dijo que fue a… dijo: “¿Sabe que??, un diablo pequen?i?simo como asi? de grande me enfrento? en una ocasio?n en un suen?o”. E?l dijo: “Ese diablo dijo: Bu, y yo di un salto. Y”, dijo, “cada vez que yo daba un salto hacia atra?s, e?l se haci?a ma?s grande y yo me haci?a ma?s pequen?o”. Dijo: “Cuando menos pensaba, me deci?a: Bu, y yo daba un salto hacia atra?s. Y e?l… cada vez que deci?a: Bu, bu, yo daba un salto hacia atra?s”. Dijo que e?l daba un salto hacia atra?s, daba un salto hacia atra?s, hacia atra?s. Dijo: “E?l se hizo ma?s grande de lo que yo era”. Y dijo: “Yo sabi?a que le teni?a que pelear. Asi? que yo no encontre? nada, asi? que yo tome? una Biblia, y yo… E?l me dijo: Bu; y yo le dije: Bu, tambie?n”. Dijo: “El se empezo? a hacer pequen?o”. Eso es correcto.
Eso es lo que Uds. tienen que hacer: ¡tomar la Palabra de Dios! Uds. no tienen que decir: “Bu”, sino digan: “¡ASI DICE EL SEN?OR!” Sean perseverantes, ¡que?dense firmes en la Palabra! Es la Verdad. Nosotros creemos la Palabra hoy di?a. Nosotros la creemos como Micai?as la creyo?. Nosotros la creemos como el resto de ellos la creen. No importa cua?ntos digan que esta? errada, todavi?a es la Verdad. Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.
“El que en Mi? cree, las obras que Yo hago, e?l las hara? tambie?n”. ¿Pudiera algu?n hombre sanarlos a Uds.? No, sen?or. Ya esta?… Uds. ya han sido sanados. ¿Puede algu?n hombre salvarlos? Ya han sido salvos. ¿Cua?ntos creen eso? [La congregacio?n dice: “Ame?n”-Ed.]. “Mas El herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados”. ¿Es correcto eso? Correcto. “Y por Su llaga fuimos nosotros curados”, tiempo pasado. Todo lo que E?l puede hacer por Uds. ya esta? hecho.

116 Ahora bien, E?l puso en la Iglesia, para mantener a la Iglesia en li?nea con la Palabra, ¿que?? Apo?stoles, profetas, maestros, pastores, evangelistas, oficios de la Iglesia. Hombres enviados de Dios, no hombres llamados por hombre. Hombres enviados de Dios, hombres inspirados para mantener a la Iglesia en li?nea. Ahora bien, ¿que? es? Los dones del Espi?ritu en la Iglesia. No un monto?n de fanatismo, sino dones verdaderos del Espi?ritu en la Iglesia (eso es correcto), manteniendo firme a la Iglesia. Si una Iglesia verdadera estuviera ordenada de Dios, realmente llena con el Espi?ritu Santo, si el pecado apareciera en la Iglesia, seri?a como otro Anani?as y Safira. Cuando una Iglesia verdadera… Me gustari?a entrar en una, ver a todas las mujeres y hombres bajo el Poder del Espi?ritu Santo. Si alguien ha hecho algo mal, que el Espi?ritu Santo se levante y lo revele. Ellos se tendri?an que enmendar. Esos son los dones del Espi?ritu en la Iglesia. ¡Oh, Dios!, envi?anos una Iglesia como e?sa, envi?anos una como e?sa. ¿Lo creen Uds.? [La congregacio?n dice: “Ame?n”-Ed.]. Cristo, ¿esta? muerto El? E?l esta? vivo.

117 ¿Co?mo fue E?l? E?l le dijo alli? a la mujer… E?l dijo, cuando un fariseo le pregunto? sobre una sen?al, E?l dijo: “Uds…. La generacio?n adu?ltera demanda sen?al”. ¿Es correcto eso? ¡Mala y adu?ltera! E?l dijo: “Ellos la recibira?n. Ellos recibira?n la sen?al, esa generacio?n mala y adu?ltera”. ¿Cua?ndo ha habido una generacio?n ma?s mala y adu?ltera que la que tenemos ahora? ¿Cua?ndo ha habido ma?s pecado? Tenemos ma?s gente en la Tierra ahorita, nos dicen, ma?s gente en la Tierra ahora, que la que ha habido en la Tierra desde Ada?n, esta? en la Tierra ahora mismo. Esta es esa generacio?n mala y adu?ltera. Homosexuales, perversiones, todo, en aumento por miles y miles. Las iglesias apostatando; “impetuosos, infatuados, amadores de los deleites ma?s que de Dios, implacables, calumniadores, intemperantes, aborrecedores de lo bueno, que tendra?n apariencia de piedad”, como el Espi?ritu dijo, “pero negara?n la eficacia de Ella; a e?stos evita”. ¿Ven? La Biblia dice: “Evita”. Estamos viviendo en ese di?a.

118 Ahora bien, recuerden: hay gente que anda por ahi? diciendo: “Yo tengo poder para sanarlos” Ese tipo les esta? mintiendo. E?l no tiene poder para sanarlos. ¡Cristo ya lo ha hecho! Oh, ¿por medio de la confesio?n de pecados, y lo dema?s, y algu?n sacerdote o un ministro perdonado sus pecados? ¡No, sen?or! Sus pecados ya esta?n perdonados. Cuando Cristo murio? en la cruz, E?l dijo: “¡Consumado es!” ¿Que?? El plan completo, todo, Cristo lo hizo en la cruz. Uds. ya son salvos. Todo pecador esta? salvo, pero no les hara? ningu?n bien hasta que Uds. lo acepten. Uds. pueden ir alla? al altar y gritar, llorar hasta que se encanezcan y su cabello se les caiga, y no les hara? ningu?n bien hasta que Uds. crean, crean que Cristo murio? en lugar de Uds., y Uds…. E?l murio? como una propiciacio?n por sus pecados, cuando Uds. lo acepten como su Salvador. Entonces la salvacio?n viene a Uds. La misma cosa es para la sanidad. “Mas E?l herido fue por nuestras rebeliones; por Su llaga fuimos nosotros curados”.

119 Solamente hay una sola cosa que Cristo pudiera hacer hoy di?a para mostrar que E?l es. La primera cosa, es que Uds. tienen que creer sobre las bases de Su Palabra (eso es exactamente correcto), la Verdad de la Palabra. Pero Jesu?s dijo: “Las obras que Yo hago…” Ahora, E?l nunca le dijo a alguien: “Yo sano”. Si Jesu?s dijo: “No soy Yo el que hace las obras, es Mi Padre que mora en Mi?”, ahora, si Jesu?s no se atribuyo? el nombre de “sanador Divino”, ¿que? de algu?n pobre ignorante como yo, o alguien ma?s, o cualquier otra persona que trata de ser un sanador Divino? ¿Co?mo puede Ud. ser un sanador Divino cuando ya esta?… todos los que pudieran ser sanados ya esta?n sanados? Uds. lo tienen que aceptar, creerlo. Ahora bien, ¿es verdad? Eso es lo que nosotros queremos saber. ¿Es verdad?

120 Ahora, si Uds. no pueden aceptar mi palabra, eso lo concluiri?a, o si yo no pudiera aceptar su palabra, ahi? concluiri?a. Pero Dios no es de esa manera; E?l envi?a dones a la Iglesia, apo?stoles. ¿Que? es un apo?stol? Un misionero. Un misionero, la palabra misionero significa: “Uno que es enviado”. Un apo?stol significa: “Uno que es enviado”. Un profeta, ese es “un vidente”. Un pastor, un maestro, un evangelista, todas esas cosas, ellos usan bien la Palabra de Dios, exponie?ndola, y luego los dones del Espi?ritu obran en la Iglesia para confirmar la Palabra, para mostrar que Jesucristo vive en la Iglesia.

121 Ahora, todos nosotros estamos familiarizados; este es nuestro grupo de la iglesia. Yo no se? si hay algu?n… No estoy aqui? lo suficiente como para saber quie?nes son las visitas y quienes no y lo dema?s. Pero, amigos, hoy, Uds. que esta?n enfermos ahora, si hubiera algo que hacer para ayudarlo, yo lo hari?a. Si yo supiera que pudiera hacer algo por alguien aqui? que esta? enfermo, especialmente para esta hermana aqui? que veo en el catre, si yo supiera que hubiera algo que yo pudiera hacer, como tomar… como empujar una moneda de veinticinco centavos con mi nariz alrededor de una manzana de ciudad, alrededor, yo lo hari?a. Yo saldri?a alli? y diri?a: “No me pongan una sombrilla sobre mi?, en caso de estar lloviendo, sino so?lo de?jenme empujarla. Yo le quiero mostrar a Dios que soy sincero”. Ahora, eso no hari?a nada de bien. Yo he estado en A?frica, y se? que ellos se acuestan sobre clavos en la India, y toda clase de cosas, ofreciendo sacrificios a dioses, y dan sus hijos a los cocodrilos, y todo lo dema?s. Eso no es; eso es sinceridad, pero un hombre puede tomar sinceramente a?cido carbo?lico por medicina. ¿Ven? ¿Ven?, tienen que… Lo verdadero es lo que queremos saber, y Dios testifica de Su Verdad. “El que en Mi? cree, las obras que Yo hago, e?l las hara? tambie?n”. Hebreos 13:8: “¡Jesucristo es el mismo!”

122 ¿Que? seri?a E?l si Uds. lo buscaran hoy? Si yo les digo a Uds. que Cristo esta? dentro de mi?, Cristo esta? dentro de Uds., ¿que? pudie?ramos esperar? ¿Esperari?an ver Uds. a un hombre con su cuello volteado al reve?s, y algo…? No, no, E?l no actuaba de esa manera; E?l se vesti?a como el resto de la gente. ¿Tendri?a E?l cicatrices en Sus manos? Cualquier hombre se puede hacer cicatrices en sus manos, cicatrices de espinas. Ellos tienen docenas de ellos por todo el pai?s ahora, imitadores, y sangre y fuego y humo, todo. ¡Eso no es la Palabra! “¡Las obras que Yo hago!” Jesu?s dijo: “Si no me pueden creer, creed a las obras que Yo hago. Ellas testificara?n de Mi?. Ellas son las que dicen quie?n Soy Yo”.

123 Ahora bien, oremos por un momento. Tengan sus peticiones en su corazo?n. Padre Celestial, yo se? que esto ha sido rudo y duro. Te pido que seas misericordioso. No es mi intencio?n… Tu? conoces mi corazo?n, Sen?or, pero te ruego que me ayudes ahora. Te pido que Tu? permitas que estas Palabras, aunque sean entrecortadas y cortadas, y no como un ministro lo deberi?a hacer, Sen?or… Y yo aqui?, sin educacio?n, no se? co?mo hablar al pueblo, pero todo lo que yo se? es que Tu? prometiste que si yo abriera mi boca Tu? la llenari?as. De eso han sido treinta y un an?os que yo he confiado en Ti para eso. Asi? que, Padre, en alguna parte, tal vez algunos han recogido algunas Palabras, aquellos que esta?n enfermos, o aquellos que necesitan a Cristo. Ellos esta?n alla? en la audiencia en alguna parte. Ellos te necesitan, Sen?or, y yo espero que algo haya sido dicho que eleve la fe de ellos en Tus promesas. Oro que Tu? concedas esa bendicio?n.

124 Ahora mientras tenemos nuestros rostros inclinados, ¿hay de aquellos aqui? que no conocen a Cristo como Salvador, que diri?an: “Hermano Branham, yo no quisiera morir de esta forma; yo no estoy listo para morir; si yo muero, estare? perdido; yo no he nacido de nuevo; yo ciertamente deseo su oracio?n ahorita; ore por mi?, soy un pecador”? So?lo levante su mano, por favor, diga: “Recue?rdeme…” Dios lo bendiga, a Ud., a Ud., a Ud., a Ud. Dios lo bendiga. Verdaderamente di?ganlo en serio de su corazo?n. Dios lo bendiga. Hubo una o dos docenas, de manos en este grupito de gente aqui?. En este grupito de un pun?ado de gente aqui?, como de unas cien o doscientas, algo asi?, hay una docena de manos. Alli? donde Uds. esta?n… Los altares esta?n ocupados de nin?os sentados. No hay manera que yo los traiga al altar, sino que alli? donde Uds. esta?n, oren conmigo.

125 Padre Celestial, yo te estoy trayendo estas personas que levantaron sus manos. Yo creo que lo hicieron con profunda sinceridad. Permi?teles saber que ellas rompieron toda regla de la ciencia en ese instante. La ciencia prueba que nuestros brazos tienen que estar colgados porque la gravedad de la tierra los mantiene hacia abajo. Pero eso muestra que hubo un Espi?ritu dentro de ellos que tiene control, un poder en ese brazo, que los hizo que ellos lo levantaran hacia el Creador que lo creo?. Eso lo demostro? alli? mismo. Eso no pudiera ser probado cienti?ficamente, porque el Espi?ritu es u?nicamente conocido… Es una fe. Nosotros creemos en Ello. Y aqui? un Espi?ritu ha venido a ellos y les ha dicho que levantaran sus manos, los que queri?an ser salvos.
Ahora, Dios Padre, estoy citando Tus promesas. El Sen?or Jesucristo dijo cuando E?l estuvo aqui? en la Tierra: “Ninguno puede venir a Mi?, si el Padre que me envio? no le trajere primero. Y todo lo que el Padre me ha dado, vendra? a Mi?. El que oye Mis Palabras, y cree al que me envio?, tiene Vida Eterna. El que come Mi Carne y bebe Mi Sangre, tiene Vida Eterna; y Yo lo resucitare? en el di?a postrero”. Estas son promesas. Ahora, esta gente no pudiera haber levantado su mano a menos que estuviera un Espi?ritu alli? adentro dicie?ndoles que estaban mal. Ellos no podi?an haber hecho esto a menos que Tu? los hayas predestinado. “Todo lo que el Padre me ha dado, me ha dado”, tiempo pasado, “me ha dado, vendra?”. Nosotros somos predestinados a Vida Eterna. Porque a los que antes conocio?, E?l llamo?; y a los que llamo?, E?l justifico?; a los que justifico?, E?l tambie?n ya glorifico? ante los ojos de. Simplemente es la gran visio?n de Dios desarrolla?ndose, cumplie?ndose. Estas personas, antes de la fundacio?n del mundo, Tu? que eres infinito sabi?as de la reunio?n esta man?ana, y sabi?as que ellos levantari?an sus manos, y ahora ellos han levantado sus manos.

126 Eso es todo por lo cual puedo guiarme, Sen?or, es en Tu Palabra. Entonces en el Nombre de Jesucristo, yo te doy estos que han levantado sus manos como trofeos de Tu Palabra. Gua?rdalos, oh Sen?or Dios; nadie los puede arrebatar de Tu mano. Dales Vida Eterna. Que ellos encuentren una iglesia, o que se queden aqui? esta man?ana y sean bautizados para el perdo?n de sus pecados, o para la confesio?n de su fe. Que ellos, cuando ellos salgan del agua, como el Espi?ritu Santo en el principio se movi?a sobre el agua, que el Espi?ritu Santo este? alli? para llenar sus corazones y almas. Conce?delo, Sen?or. Que ellos vivan piadosamente todos los di?as de su vida, y sean presentados como trofeos y gemas en Tu corona en aquel di?a, por medio de Jesucristo nuestro Sen?or, lo pedimos. Ame?n.

127 El Sen?or los bendiga. Ahora, en realidad deberi?a haber terminado hace una hora. Pero ahora nosotros vamos a llamar una fila de oracio?n. Esperen: ¿repartieron algunas tarjetas de oracio?n? ¿Algunos de ustedes tienen tarjetas de oracio?n? ¿Do?nde esta? Billy? ¿Esta? Billy por alli?? ¿De la uno a la cincuenta? E?l dijo que repartio? cincuenta tarjetas de oracio?n. Bueno, ahora, no podemos… hay muchos parados. Ahora ¿nos dara?n todos Uds. so?lo unos cuantos minutos ahora? Si Uds…. Ahora, todo lo que yo he dicho… Ahora, so?lo esperen un momento, yo se? que la cena no se quemara?. Esperen un momento; esto es ma?s… esto es mejor que la cena (lo deberi?a ser), la Palabra de Dios.

128 Escuchen amigos; les quiero preguntar algo antes de continuar. ¿Para que? vamos a la iglesia? ¿De que? se trata todo esto? Si no hay resurreccio?n de los muertos, si no hay resurreccio?n, entonces comamos y bebamos y goce?monos, porque no somos nada sino perrillos, y lo dema?s, de todas maneras. Nosotros no creemos eso. Nosotros sabemos que hay un Dios Vivo. Seguro que si?. Bueno, si E?l es el Dios Vivo, yo les quiero preguntar algo. Entonces estas Palabras que yo dije, Uds. pudieran estar de acuerdo conmigo, o Uds. no pudieran estar de acuerdo conmigo. Pero si Uds. si? esta?n de acuerdo conmigo, Uds. todavi?a pueden cuestionar eso hasta que Uds. lo vean manifiesto. Eso es correcto. Si es la Palabra de Dios, Dios tiene que cumplir Su Palabra. Si no la cumple, bueno, entonces no es Dios, entonces yo-yo he sido un falso, he sido un… yo hice una falsa manifestacio?n, yo-yo he sido un falso profeta. Pero si Dios asi? lo dijo, entonces Dios cumple Su Palabra. Entonces si Dios cumple Su Palabra, una sola Palabra, entonces Uds. pueden ser persevantes. Uds. se pueden aferrar a su promesa y guardarla. ¿Es correcto eso? [La congregacio?n dice: “Ame?n”-Ed.].

129 Ahora, fi?jense, ¿les dije yo que los podi?a sanar? No, sen?or. Yo no les pudiera decir a Uds. que yo los pudiera salvar, ma?s de lo que Uds. ya fueron salvos en ese entonces. Yo creo que Uds. esta?n salvos. Uds. no pudieran haber levantado su mano sin Dios decirles a Uds. que la levantaran. Ahora, hay agua aqui?, para que puedan ser bautizados cuando Uds. quieran. Si Uds. quieren ser bautizados por su propia… en su propia iglesia, ha?ganlo, lo que Uds. quieran. Nosotros no tenemos aqui? membreci?a en lo absoluto (¿ven?), nosotros so?lo-nosotros so?lo somos una capilla aqui?. Nuestro buen pastor aqui?, el Hermano Neville, era un metodista, y e?l esta? aqui? so?lo… Nosotros somos una interdenominacio?n. Nosotros… Cualquiera es bienvenido. Nosotros so?lo tenemos la congregacio?n que viene. Predicamos, oramos por los enfermos. Creemos en hacer disci?pulos para Cristo, no en organizar nada. ¿Ven? Nosotros no creemos en eso. No, sen?or .
Ahora, si Uds. quieren organi-… Si Uds. quieren su organizacio?n, to?menla. Eso esta? perfectamente bien, pero no dependan Uds. en ella. No confi?en en ella. No, sen?or. Uds. ¿vayan alli? para compan?erismo, pero confi?en en Dios. ¿Ven?

130 Ahora bien, ahora, aqui? esta? una cosa. Si Cristo todavi?a vive… Ahora, tomemos una pequen?a escritura otra vez ahora. Queremos estar ciertos ahora que todo esta? claro. Una cosita yo iba a decir hace rato; E?l dijo: “Una generacio?n mala y adu?ltera recibira?- recibira? una sen?al”. Esa fue la sen?al de Jona?s, la resurreccio?n. ¿Es correcto eso? [La congregacio?n dice: “Ame?n”-Ed.]. ¿Cua?ntos creen que eso es la Verdad? [“Ame?n”]. Ahora, yo so?lo quiero ver. Esa mala… ¿Creen Uds. que esta si? es una generacio?n mala, adu?ltera? [“Ame?n”]. Bueno, ¿cua?l seri?a la sen?al de Jona?s? Seri?a la resurreccio?n de Cristo. ¿Es correcto eso? La resurreccio?n de Cristo probari?a a esta generacio?n mala que Cristo todavi?a vive, lo cual, E?l ha estado resucitado por dos mil an?os, asi? que seri?a la evidencia de la resurreccio?n.

131 Bueno, hay muchos de nosotros protestantes por todo el pai?s que no creen en la resurreccio?n fi?sica. Cientos de iglesias no creen en eso, en el retorno fi?sico, o nada. ¿Ven? Yo creo en el nacimiento literal, muerte, sepultura, resurreccio?n, Segunda Venida, todo de Cristo Jesu?s. Si?, sen?or. Yo creo que E?l es Cristo completamente. E?l mismo Jesu?s que fue recibido Arriba, es el mismo Jesu?s que regresara?. Y yo creo que la Persona del Espi?ritu Santo esta? aqui? ahora, Su Espi?ritu, Su Vida movie?ndose en la Iglesia.
Ahora, si esto es de Cristo… Ahora, voy a personalizar esto. Yo espero que Uds. no lo tomen asi?. Yo voy a personalizar esto. Ahora, por medio de un don que fue dado, lo cual, Esa… esta Luz esta? colgada en Washington, la Columna de Fuego que ha sido vindicada por an?os alrededor del mundo, y dema?s. Miren, si ese Espi?ritu esta? aqui?, entonces es… Si es el Espi?ritu de Cristo, hara? las obras de Cristo. Ahora, eso es Escritura. Y esta? correcto. Si esa Palabra ha venido, entonces esta Palabra que yo les he dicho esta man?ana es la Verdad. Porque Cristo no entrari?a en mi? como….

132 No me burlo de Uds. gente Cato?lica, pero Uds. dicen que es el espi?ritu de Pedro que estaba en su iglesia alla? en el pasado. ¿Creen Uds. que un judi?o pondri?a alli? i?dolos? ¿Piensan Uds. que un judi?o negari?a el Espi?ritu Santo y hari?a un pedacito de hostia que esta? en el altar, donde los ratones y las ratas se la llevari?an, y Uds. pasan por ahi? y dicen que eso es Dios? ¿Que? es lo que pasa? Uds. saben que eso no es Dios. El Espi?ritu Santo es Dios descendiendo desde el Cielo, un Espi?ritu. Uds. se postran ante i?dolos, tratando de hacer que una-una vida se meta en ellos por medio de hipnotizarlos. Uds. son el i?dolo; Dios trae Su Espi?ritu dentro de Uds. y Uds. son Sus representantes vivientes. ¿Ven?, Dios esta? dentro de Uds., reconciliando Consigo al mundo.

133 Ahora vamos a llamar la fila de oracio?n. ¿Hasta do?nde dices que repartiste? ¿De la uno a la cincuenta? Empecemos, para empezar, en la uno. Asi? que… ¿Que? dice? Muy bien. Tendremos que llamar unos cuantos a la vez, porque sus… Veamos, llamemos como unas ocho o diez a la vez. ¿Quie?n tiene la tarjeta de oracio?n nu?mero 1? Miren, no… So?lo, leva?ntese cuando su nu?mero sea llamado, porque esta no es una arena; esta es una iglesia. Muy bien. ¿Que? dice? [Alguien dice: “A”-Ed-]. “A”. “A”, nu?mero 1, ¿quie?n la tiene? ¿Vendri?a Ud. por aqui?, sen?ora, o por aqui? en alguna parte? Aqui?, pa?rese aqui? enfrente del altar. “A”, nu?mero 2, ¿quie?n tiene la nu?mero 2? La tarjeta de oracio?n nu?mero 2. Ahora, levanten su mano ra?pidamente para que asi? nosotros-nosotros… Muy bien, pa?rese alli? detra?s de la sen?ora, por favor. Nu?mero 3, nu?mero 3. Bueno, hermana, Ud. no se puede levantar, asi? que que?dese acostada alli?, y yo ire? a orar por Ud. alli?. Nu?mero 4. “A”, nu?mero 4, levante su mano. “A”, nu?mero 4. ¿Nu?mero 4? [El Hermano Neville dice: “Alla? esta?, muy atra?s”-Ed.]. Alla? muy, muy atra?s. Muy bien (¿ven?), ellos vienen aqui?, y cualquiera que las quiera, ellos mezclan estas tarjetas y las reparten a la gente asi?, quien las quiera. Nosotros no sabemos. Muy bien, nu?mero 4, venga aqui?, sen?ora. Nu?mero 5, ¿quie?n tiene la nu?mero 5? La tarjeta de oracio?n nu?mero 5, ¿levantari?a su mano ra?pidamente? Miren, nosotros no podemos tomar mucho tiempo ahora; Uds. van a perder su turno. Nu?mero 5. Nu?mero 6. Muy bien. Nu?mero 7.

134 Ahora bien, veamos. Que el resto de ellos venga… Nosotros podemos acomodar a estos en este lado. Nu?mero 8, la tarjeta de oracio?n nu?mero 8, ¿quie?n tiene la nu?mero 8? ¿Es Ud. la tarjeta de oracio?n nu?mero 8, sen?ora? ¿Tiene Ud. la 8? Muy bien. Levanten su
mano para que yo los pueda ver (¿ven?), cuando… Nu?mero 9, ¿quie?n tiene la nu?mero 9? Muy bien. Esta? bien, sen?ora. Nu?mero 10, la tarjeta de oracio?n nu?mero 10, ¿quie?n tiene la nu?mero 10? ¿Levantari?a su mano, el que la…? Muy bien. Lo siento. Muy bien. ¿Este hombre aca?? Muy bien, sen?or, venga aqui?. Nu?mero 11, nu?mero 11. Por favor levante su mano, nu?mero 11.
No reciban las tarjetas a menos que Uds. las vayan a usar, amigos, porque si Ud…. ¿Ven Uds.?, si Uds. se levantan y salen, y no usan su tarjeta de oracio?n, entonces Uds.- entonces Uds…. Uds. esta?n… No deberi?an hacer eso. Nu?mero 11, nu?mero 12. Muy bien. Vaya por aqui?, hermana, de? la vuelta por atra?s. Nu?mero 13, de? la vuelta por alla?. Nu?mero 14, nu?mero 15. Eso es bueno, esa es la manera de hacerlo. Nu?mero 16. Ahora si?, Uds. lo esta?n haciendo. Nu?mero 17. So?lo tomen sus lugares alla? atra?s. 17. Veamos cua?ntos ma?s tenemos. ¿Que? dice? Venga rodeando en esa direccio?n por favor, hermano, pues nos estamos enredando aqui?. Nu?mero 17. Nu?mero 18, 19, 20, 20. Muy bien. Yo pienso que eso es suficiente por un-por un ratito. Veamos cua?ntos esta?n aqui? a la fila. Vamos a ver. 20, 21, 22, 23, 24, 25. Ahora veamos tocante a ellos, veamos cua?ntos hay alli? ahora. Nu?mero 25. Yo creo que estamos casi atestados aqui?, ¿no piensan asi?? 25. Yo pienso… 25. Muy bien, ahora nosotros tenemos otros veinticinco que van a venir tan pronto que este-este grupo se termine. Tenemos otros veinticinco que van a venir. Muy bien, veinticinco.

135 Muy bien, ahora veamos cua?ntos aqui? tienen tarjetas de oracio?n… ¿Cua?ntos aqui? no tienen tarjetas de oracio?n y Uds. todavi?a quieren que Dios los sane?, levanten sus manos. Crean. Que Uds. tienen… Uds. que no tienen tarjetas de oracio?n, pero quieren que Dios los sane, levanten su mano.
Ahora bien, mientras ellos forman con aquellos una fila, denme su atencio?n ahora, porque si Uds. pierden esto ahora, Uds. no sabra?n que? hacer. Miren, nosotros vamos a tomar nuestro tiempo, sencillamente tomar nuestro tiempo. Ahora, no este?n apurados. Yo mismo me tengo que aquietar, porque en esta clase de cosas el Espi?ritu Santo no ungira? al hacerlo de esa manera.

136 Ahora bien, ¿cua?ntos en este cuarto, o en esta fila de oracio?n parados aqui?, saben que-que…? Yo conozco a algunas de estas personas. Creo yo que si? las conozco. Yo se? que conozco a esta sen?ora aqui?, a esta sen?ora aqui?. Ella viene aqui? a la iglesia; no recuerdo su apellido. [La hermana dice: “Baker”-Ed.]. Baker, si?, yo la conozco. No estoy seguro, yo no… yo creo que este hombre alto parado aqui?, creo que lo conozco. Yo no se? su nombre, pero yo lo he visto aqui?.
Bueno, de todas formas, cada uno de Uds. en la fila, y cada uno de Uds. alla? en la audiencia que este? enfermo, que sabe que yo no se? nada sobre Uds., levante su mano, que sabe que yo no lo conozco. Si?. ¿Ven? No. Yo no se? nada de Uds. Yo soy un desconocido. Ahora, veamos en la fila de oracio?n otra vez: levanten su mano ahora, los que saben que yo no se? nada tocante a lo que esta? mal en Uds. Muy bien, muy bien, muy bien, casi cien por ciento, creo yo. Muy bien, y en la audiencia ahora: levanten sus manos ahora, Uds. que esta?n enfermos, levanten su mano los que todavi?a dicen que yo… “El no me conoce, o no sabe nada tocante a mi?”. ¿Ven?, hay mucha gente aqui?. Yo entro y salgo, y conozco a alguna gente y a otra no conozco. ¿Ven? Y no se?. Pero a e?sos que yo conozco, no sabri?a lo que esta? mal en ellos.

137 Ahora bien, yo les quiero preguntar algo a Uds. Ahora, si… Ahora, miren, hubo una mujercita. Uds. que no estara?n en la fila de oracio?n (¿ven?), Uds. que no estara?n en la fila de oracio?n: miren, hubo una mujercita en una ocasio?n, y ella tampoco iba a estar en la fila de oracio?n, y ella teni?a un flujo de sangre. Pero ella creyo? que Ese era una Persona piadosa. Ahora, escuchen atentamente ahora, no se les pase por alto. Ella creyo? que Jesu?s era el Cristo, y ella dijo: “¡Si solamente pudiera tocar el borde de Su manto!” Ahora, ella no teni?a ninguna Escritura para eso (¿ven?), nada ma?s que quiza?s como el de Eliseo tomando… o cuando tomo? el ba?culo de e?l y lo puso sobre el nin?o, o algo asi? (¿ven?), o cuando el hombre muerto toco? los huesos de Eliseo.
Pero ella creyo? que si lo tocaba a E?l, recibiri?a lo que ella pedi?a. Ella se abrio? paso sigilosamente entre la multitud y lo toco?. Ahora, si alguien alguna vez ha estado en Palestina, ellos usan un vestido en lo interior y un vestido encima, y se mueve libremente. Esa es la razo?n que ellos tienen lavamientos de pies y cosas asi?, pues el polvo se acumula en sus pies. Y ella toco? el borde de Su manto. Ahora, si ella tocara mi saco, asi?, yo no la sentiri?a, y cuelga pegado a mi?. Pero ella toco? abajo en la bastilla, el borde, lo cual probablemente estaba asi? de lejos de Sus pies, o mejor dicho, de Su cuerpo. Ella toco? el borde de Su manto, y se regreso? y se sento?, o lo que ella haya hecho.
Jesu?s se detuvo. Y, recuerden: toda la multitud teni?a sus brazos… “¡Hola, Rabi?! ¡Estoy feliz de verte! ¿Eres tu? el Profeta? Nosotros estamos felices de verte”. “¡Oh, hipo?crita!” “¡Tu? eres un Hombre fino!” ¡Oh!, habi?a diferentes expresiones.

138 Ahora, escuchen muy atentamente. Entonces esta mujercita, ella toco? Su manto, y se regreso? porque ella estaba satisfecha que habi?a tocado a Dios. Jesu?s se detuvo, dijo: “¿Quie?n me toco??”
Pedro lo reprendio?, dijo: “Todos te esta?n tocando. ¿Por que? dices Tu? tal cosa como esa?”
E?l dijo: “Pero Yo he conocido que me he puesto de?bil, poder ha salido de Mi?”. E?l miro? alrededor por toda la audiencia hasta que E?l encontro? a esa mujercita, y le dijo a ella tocante a su flujo de sangre, y que se habi?a detenido. ¿Es correcto eso? [La congregacio?n dice: “Ame?n”-Ed.]. Miren, miren, miren, afe?rrense a eso. Cuando Uds. dicen: “Ame?n” a eso, eso significa: “Asi? sea”.
Ahora, fi?jense. Miren, ¿dice la Biblia (para Uds. lectores cristianos), que Jesucristo ahora es un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades? ¿Cua?ntos saben que la Biblia dice eso? [“Ame?n”]. Bueno, si El es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos, ¿no actuari?a El de la misma manera que El actuo? en aquel entonces? [“Ame?n”]. Bueno, entonces, si Uds. que esta?n sentados alla? en la audiencia tocari?an a El alla? Arriba, y si yo soy Su representante, Su Voz aqui? ahora, ¿no diri?a El la misma cosa que El dijo en aquel entonces? ¿No suena eso Escritural? ¿No es eso correcto? ¿Ven? ¿Co?mo saben Uds. que lo tocaron si es que El no actuara igual? ¿Ven? “Las obras que Yo hago, vosotros las hare?is tambie?n”.

139 Muy bien. Ahora, Uds. que no tienen tarjetas de oracio?n, Uds. so?lo oren y digan: “Sen?or Jesu?s, yo no llegue? aqui? a tiempo para obtener una tarjeta de oracio?n, pero yo te estoy pidiendo, y creo que lo que este hombre dijo es la Verdad. Asi? que, yo… ¿Me permitira?s por favor que toque Tu manto, Sen?or Jesu?s? Tu? eres mi Sumo Sacerdote. Yo no estoy acudiendo a ese hombrecito calvo parado alli? en la plataforma. Yo estoy acudiendo a Ti Sen?or, y te estoy tocando, y estoy creyendo que Tu? me vas a sanar. Asi? que, te estoy tocando; Tu? habla al Hermano Branham y haz la misma cosa aqui? como la que hiciste a esa mujer. Y yo te voy a creer con todo mi corazo?n”. ¿Hara?n Uds. eso? ¿Cua?ntos hara?n eso?, levanten su mano, digan: “Yo lo voy a hacer”. Muy bien. Uds. so?lo oren.
Ahora aqui? esta? el momento de poner la fe de Uds. a obrar. Uds. cre?anlo, no lo duden. Uds. cre?anlo con todo su corazo?n. Ame?n.

140 Y luego Uds. en la fila de oracio?n… Ahora, ¿es…? ¿Cua?l es la primera persona? Venga aqui? un momento. Ahora, pa?rese ahi? mismo. Hasta alli? esta? bien (¿ve?), pa?rese ahi? mismo. Yo creo, hace un rato, que Ud. levanto? su mano, sen?alando que yo no la conozco. Eso es correcto. Nosotros somos desconocidos uno del otro. Muy bien.
Ahora yo le quiero preguntar algo a esta audiencia. Aqui? esta?n mis manos levantadas ante Dios, y ella levanto? su mano sen?alando que nosotros no nos conocemos. Ahora, ¿no es este un cuadro Bi?blico de San Juan 4, cuando Jesu?s se encontro? con una mujer junto al pozo? Un hombre y una mujer se encontraron por primera vez. Y, ¿que? hizo Jesu?s? E?l empezo? a hablar con ella. ¿Que? estaba haciendo E?l? Ahora, E?l dijo: “El Padre….”

141 Le era necesario ir a Jerusale?n, o mejor dicho, a Samaria. Ahora (¿ven?), los judi?os habi?an visto esa sen?al, pues E?l era un Profeta y E?l mostro? la sen?al de un profeta. Y hay solamente tres razas de pueblos, esas son: la del pueblo de Cam, la de Sem, y la de Jafet. Ahora bien, los judi?os habi?an visto su sen?al, porque ellos estaban esperando un Mesi?as. Ellos la vieron. Ahora los samaritanos la debi?an ver, porque ellos estaban buscando un Mesi?as.
No asi? con los gentiles; ni una sola vez E?l ejecuto? eso en un gentil. Pero El profetizo? que “en los u?ltimos di?as”, como E?l lo hizo… “Como fue en los di?as de Noe? y en los di?as de Lot”, cuando ese A?ngel vino y hablo? a Lot. Le dijo a Sara lo que ella hizo dentro de la
tienda detra?s de E?l. Jesu?s dijo que eso se repetiri?a otra vez en el u?ltimo di?a. ¿Cua?ntos lectores de la Biblia saben eso? [La congregacio?n dice: “Ame?n”-Ed.]. ¿Ven?, correcto. ¿Ven? Ahora estamos en los u?ltimos di?as, es el tiempo de los gentiles. Si El… ¿Ven?, yo dije en el principio de mi sermo?n: si Dios hace algo, se hace manifiesto El mismo una vez, entonces E?l tiene que permanecer de esa manera.

142 Asi? que, ¿co?mo hizo… co?mo supo Natanael que E?l era el Hijo de Dios? Debido a que E?l le dijo en do?nde e?l estaba, algo sobre e?l.
¿Co?mo lo sabi?a esta mujer? Ahora bien, tomemos su conversacio?n, vea todo lo ella sabi?a al respecto en comparacio?n a todos esos predicadores alla?. Ella fue alla?. Ella ha de haber sido una mujer hermosa. Ella iba a tomar un ca?ntaro de agua. Ella subio? el ca?ntaro de agua. E?l era un judi?o; ella era una samaritana. Y asi? que subio? el ca?ntaro de agua, y alli? estaba en la pequen?a vista panora?mica alli? donde esta? el pozo. Todavi?a permanece alli? en Sicar. Asi? que entonces E?l estaba sentado alli? asi?; E?l dijo: “Mujer, dame de beber”. Ella volteo?. Ahora, ella era una mujer de mala fama, Uds. saben, ella habi?a estado casada muchas veces. Y dijo: “Dame de beber”.
Ella dijo: “No es costumbre que Uds. judi?os le pidan a una mujer samaritana algo asi?”.

143 La conversacio?n continu?o, ¿ven? El Padre lo habi?a enviado alla?. Ahora recuerden que E?l no haci?a nada hasta que el Padre se lo mostraba. ¿Ven? Asi? que ahora E?l fue enviado alli?, asi? que, ¿que? estaba haciendo? E?l estaba tratando de encontrar cua?l era el problema de ella, para que asi? ella pudiera llevar un mensaje a ese pueblo. Dijo… Queri?a encontrar su problema, Uds. saben. Dijo: “Dame de beber”.
Ella dijo: “No es costumbre”.
E?l dijo: “Pero si tu? supieras con quie?n esta?s hablando, tu? me pediri?as a Mi? de beber”.
Ella dijo: “Bueno, el pozo es hondo, y no tienes con que? sacarla. ¿Co?mo sacari?as agua de aqui??”
Y continuaron hablando; ustedes saben, la conversacio?n surgio? respecto a adorar en Jerusale?n. ¿Que? estaba haciendo E?l? E?l estaba tratando de encontrar su espi?ritu, para ver lo que estaba mal. E?l lo encontro?. ¿Saben Uds. cua?l era? Ella teni?a cinco esposos. Y E?l dijo: “Ve, llama a tu marido, y ven aca?”. Ella dijo: “No tengo marido”.
Dijo: “Bien has dicho, bien has dicho, porque cinco maridos has tenido y con el que ahora esta?s viviendo no es tu marido”.
Ahora observen. Ahora bien, ella no dijo: “El es un adivino”, como aquellos predicadores dijeron. Ella no dijo: “E?l es Beelzebu?”. Ella dijo: “Sen?or (¡escuchen!), me parece que Tu? eres Profeta. Nosotros sabemos que cuando el Mesi?as venga, E?l nos declarara? estas cosas”. Esa era la sen?al del Mesi?as.
Jesu?s dijo: “Yo soy, el que habla contigo”.
Ella entro? corriendo a la ciudad, y dijo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No sera? e?ste el mismi?simo Mesi?as?”

144 Bueno, si esa fue la sen?al del Mesi?as para los judi?os, y para los samaritanos, ¿no seri?a la sen?al del Mesi?as para los gentiles? Entonces el Mesi?as, si E?l ha resucitado de entre los muertos y esta? Viviendo en Su Iglesia, ¿no se manifestari?a E?l mismo completamente?, ¿no hari?a las mismas obras cuando El prometio? que las hari?a?
Ahora bien, estando parado aqui? hablando con Ud., yo no la conozco, nunca la he visto a Ud. en mi vida. ¿Ve? Pero si el Sen?or Dios me dice algo por lo cual Ud. esta? aqui?, Ud. sabri?a si es verdad o no (¿ve?), si me dice algo que Ud. ha hecho, algo que Ud. no deberi?a haber hecho. Si E?l le puede decir a Ud. lo que ha hecho en el pasado, seguramente que El sabri?a lo que seri?a el futuro. ¿Es correcto eso, si E?l le pudiera decir eso? Seguro. Y si E?l me dice por lo cual Ud. esta? aqui?, ¿creeri?a Ud. que E?l es el Hijo de Dios, lo creeri?a? ¿Cua?ntos en la audiencia creera?n eso? [La congregacio?n dice: “Ame?n”- Ed.]. Y yo y esta mujer aqui? con nuestras manos levantadas, en sen?al que nosotros no… ¿Ve? Nosotros somos desconocidos. Yo no tengo ni una idea, Ud. sabe que no la tengo. Ud. esta? parada alli?, so?lo una desconocida para mi?. Pero si el Sen?or Dios… Yo estoy hablando con Ud. para hacer que el Espi?ritu empiece a ungir a la gente (¿ve Ud.?), y luego simplemente se abre. ¿Ve? Y so?lo la estoy mirando a Ud. para ver lo que E?l me dira?, porque yo no se? nada al respecto. Pero si E?l le dice algo a Ud., entonces Ud. sabra? si es la verdad o no, ¿no sabra? Ud.? ¿Todos creera?n si E?l lo hiciera? Eso es correcto.

145 Ahora, Padre Celestial, ahora ya no puedo hacer nada ma?s. A partir de este momento, te tomo Sen?or de aqui? en adelante. Yo he trai?do a la gente a Tu Palabra. Eso es todo lo que yo se?. Tu? has prometido estas cosas. Y se requeriri?an semanas y semanas, y nosotros todavi?a pudie?ramos estar en ello, hablando de Tus promesas de estas mismi?simas cosas para los u?ltimos di?as. Asi? como hemos estado todas estas ocasiones alrededor del mundo, y Tu? nunca nos has fallado, Sen?or. Ahora aqui? esta? una audiencia de gente. Yo se? que una de esas visiones nos debilitara?. Yo comprendo eso. Poder salio? de Ti, el Hijo de Dios, el Hijo de Dios puro. ¿Cua?nto ma?s saldri?a de mi?, un pecador salvo por Tu gracia?
Oro, Padre, que Tu? lo permitas que suceda ahora, para que este Mensaje de esta man?ana no se quede sin fruto, sino que estos jo?venes convertidos, tal vez veinte o treinta de ellos que acaban de levantar sus manos a Ti, que este?n satisfechos, Sen?or, de que el Dios de ellos ha resucitado de entre los muertos y E?l esta? viviendo por los siglos de los siglos, da?ndose E?l mismo a conocer, el mismi?simo Dios que conoce el secreto del corazo?n, y prometio? que en los u?ltimos di?as eso sucederi?a otra vez. Aqui? estamos, en el fin del tiempo. Y los gentiles han tenido dos mil an?os, igual que los judi?os tuvieron, para aprender de Dios, y ahora estamos recibiendo la misma sen?al y rechaza?ndola, igual que los judi?os la rechazaron. Los judi?os rechazaron al Mesi?as de ellos, porque ellos lo teni?an todo denominado. Y de igual manera hoy di?a, Sen?or, ellos han hecho la misma cosa. Pero nosotros no podemos responder por eso. Nosotros u?nicamente debemos dar testimonio, Sen?or. Igual que una oveja: ella no manufactura nada, sino so?lo produce lana porque es una oveja. Y, Sen?or Dios, permi?tenos producir el Espi?ritu de Dios, porque nosotros somos cristianos. Nosotros creemos en Ti. Nosotros creemos en el Hijo de Dios. Mira, Sen?or, yo soy indigno, pero toma… ¿Quie?n es digno? ¿Quie?n es digno, Sen?or? Ninguno de nosotros. Todos nacimos en pecado, fuimos formados en iniquidad, venimos al mundo hablando mentiras. Perdo?nanos nuestra inmundicia, Sen?or. Y ahora u?sanos en este u?ltimo di?a en el que Tu? esta?s lidiando con la raza humana. En el Nombre de Jesu?s. Ame?n.

146 Ahora, en el Nombre de Jesucristo, yo tomo a todo espi?ritu aqui?, bajo mi control. ¿Ven? Sean reverentes ahora. No la conozco, no se? nada tocante a Ud. Es un don. Es de la manera que uno mismo se entrega delante de Dios, vacia?ndose uno mismo, permitiendo que E?l mire. Yo no se?, pero yo se? que E?l esta? aqui?. Yo se? que E?l esta? parado aqui?. Si?, sen?ora, aqui? esta? su problema. Ud. quiere que se ore por un ca?ncer. Ese ca?ncer esta? en su cara; no se nota, pero esta? alrededor de su ojo. Si eso es correcto, levante su mano.
Senti? que eso vino de alla? de la audiencia, Ud. dijo: “El adivino? eso, o lo miro? en la cara de ella”. No hice eso. No se mueva Ud. Permi?tame… Satana?s, tu? esta?s equivocado. No se mueva, hermana. Si uno deja que e?l empiece… si e?l empieza, e?l se “desbocara?”. Nosotros reprendemos ese diablo, en el Nombre de Jesucristo, y lo ponemos en vergu?enza.

147 Ud. tiene ma?s que eso que esta? mal con Ud. Ud. tiene problema del corazo?n tambie?n. Complicaciones, toda… una condicio?n nerviosa, ha estado de esa manera por an?os. Eso es exactamente correcto, preocupada, con sentimientos de tristeza, y todo. Eso es… Si eso es verdad, levante su mano. Ahora Ud. esta? sanada. Su fe la ha salvado. Ud. se puede ir a casa ahora y sea sana. Todo esta? bien. So?lo va?yase creyendo, es todo lo que Ud. tiene que hacer. De? gracias a Dios.
¿Creen Uds.? [La congregacio?n dice: “Ame?n”-Ed.]. So?lo pa?rese alli?, sen?ora. Mire en esta direccio?n. ¿Cree Ud. que soy Su siervo? ¿Puede Dios sanar los problemas de corazo?n? [La hermana dice: “Si?, El puede”-Ed.]. Muy bien, El ha sanado el problema de Ud., entonces, si Ud. cree. Se puede ir creyendo.
¿Cree Ud. que E?l sana ca?ncer? Entonces regrese a su asiento, diga: “Gracias, Sen?or”.
¿Que? si yo no dijera a Ud. una sola palabra sino so?lo…? ¿Creeri?a Ud. si yo le digo a Ud. que fue sanada cuando entro? a la fila? ¿Tomari?a mi palabra por ello? Ud. esta? sanada; no hay necesidad de decirle a Ud. algo ma?s, pues Ud. ya esta? sanada. Yo no he tocado ni una persona.
Ud. no tendra? que ser operada si cree a Dios. ¿Lo cree Ud. con todo su corazo?n? El tumor se ha ido. Se puede ir a casa y estara? sana.

148 Mire en esta direccio?n, hermana. ¿Cree que yo soy Su siervo? Espere un momento. Ahora, hay un hombre que continu?a apareciendo delante de mi? aqui?; e?l tiene la misma cosa que tiene esta mujer, en alguna parte en la audiencia. ¿Ven esa Luz en la fotografi?a? Esa esta? parada aqui? mismo. ¿No pueden ver eso? Miren aqui?. Es este hombre sentado aqui?. ¿Tiene Ud. una tarjeta de oracio?n, sen?or? Es un hombre joven. Creo que Ud. es el Hermano Hupp, ¿no es Ud.? Lo acabo de reconocer a Ud. Yo no-yo no se? lo que esta? mal con Ud., Hermano Hupp. Ud. sabe que yo no se?. ¿Cree Ud. que Dios me puede decir cua?l es su problema? Ud. tiene un problema. Ud. estaba sentado alli?, creyendo. Ud. deberi?a creer debido a lo que paso? con su hija aqui? recientemente. Ud. cree, ¿no es asi?? Esta mujer tiene artritis; Ud. tambie?n la tiene. Si eso es correcto, levante su mano. Ud…. Crean con todo su corazo?n y ambos pueden ser sanados. Dios lo bendiga. Satana?s penso? que e?l se saldri?a con la suya con ese hombre; e?l fallo?. Tengan fe ahora. No duden.
Ahora, este hombre aqui?… Hermano Hupp, no tiene Ud. una tarjeta de oracio?n, ¿tiene Ud., Hermano Hupp? Si?, Ud. so?lo estaba sentado alli?, creyendo. Ud. fi?jese bien lo que le sucede a Ud. So?lo crea ahora con todo su corazo?n.

149 Todos este?n orando. ¿Creen Uds. ahora? Ahora, Uds. comprenden que estas cosas me ponen tan de?bil que so?lo….
¿Cree Ud. con todo su corazo?n? Si yo le digo que Ud. va a sanar, ¿tomari?a mi palabra por ello y lo creeri?a? Entonces se puede ir y que Jesucristo la sane. Cre?alo con todo su corazo?n.
¿Piensa Ud. que Dios puede sanar el nerviosismo y sanarla a Ud.? Se puede ir, cre?alo. Yo creo que yo… No estoy seguro, yo pense? que conoci?a a esa mujer. No estaba seguro. Una visio?n se abrio? sobre ella, pero yo-yo la detuve, mire? para el otro lado; porque yo crei?a que conoci?a a la mujer, pero no estaba seguro.
Ahora sean reverentes, todos. ¿Creen Uds.? [La congregacio?n dice: “Ame?n”-Ed.]. ¿Ven?, yo tengo una fila de oracio?n bastante larga aqui?; yo no quiero… So?lo parado aqui?. Y, ahorita… yo les he predicado a Uds. como por dos o tres horas, pero ahorita estoy el doble de de?bil que cuando estaba predicando. ¿Ven?, esta? menguando mi vida. Pero, estas… Pudie?ramos continuar hablando a la gente; eso estari?a bien, eso no afectara? nada. Uno se puede parar, y hablar tanto como quiera a la gente, y continu?a apareciendo ma?s; pero yo me detengo para asi? poder reservar mi fuerza un poquitito para los otros que vienen en la fila. ¿Ven lo que quiero decir? ¿Cua?ntos han visto en una ocasio?n, que muchas veces yo me detengo y le hablo a la gente, y E?l les dice todo tocante a ellos, y tocante a quie?nes son y de do?nde vienen? ¡Que? cosa!, Uds. han estado en las reuniones y lo han visto; Uds. lo saben.

150 ¿Este es el que sigue? ¿Es Ud. el que sigue? Muy bien, sen?or, ¿cree Ud. con todo su corazo?n? [El hombre dice: “Si? creo”-Ed.]. Bueno, eso esta? bien. Nosotros somos creyentes, creemos con todo nuestro corazo?n. Y sin conocerlo a Ud., si el Sen?or Jesu?s me dijera algo que esta? mal en Ud., Ud. sabri?a si esta? correcto o no, ¿no sabri?a Ud., sen?or? Si?, sen?or. Esto siendo nuestra… Me imagino que somos desconocidos uno del otro. Yo no recuerdo su rostro. [“Ambos somos ministros”]. Nosotros somos ministros, y estamos… Pero nosotros no nos conocemos uno al otro personalmente como amigos. Muy bien, sen?or. Entonces mire en esta direccio?n, sen?or, y Ud. crea que yo soy el siervo de Cristo con todo su corazo?n. Muy bien, sen?or. Este hombre sufre de una condicio?n del colon. Esta? en su colon. Tambie?n Ud. esta? teniendo un problema del corazo?n. Ud. es un ministro, eso es verdad; Ud. pertenece a la Iglesia de los Hermanos Unidos. Ud. viene de Ramsey, Indiana. Su nombre es Sr. Beanblossom, Reverendo Beanblossom, eso es verdad. ¿Es eso correcto?, levante su mano. Entonces se puede ir a casa y ser sano, sen?or. Jesucristo lo sana. Ud. crea con todo su corazo?n.

151 La artritis no es problema para Dios. ¿Cree Ud. que E?l lo puede sanar? ¿Cree Ud. que E?l lo sanara? a Ud.? Se puede ir y cre?ale a E?l con todo su corazo?n y Ud. lo puede recibir con todo… So?lo crea con todo….
Hermano, yo lo conozco a Ud., se? su condicio?n. ¿Cree Ud. ahorita, mientras estoy bajo la Uncio?n del Espi?ritu Santo, que Dios lo sanara? y lo hara? saludable? Se puede ir y cre?alo, Hermano Collins, y sea sano. Muy bien.

152 Yo… Parece que yo la he visto a Ud., pero no estoy seguro. Pero si Dios me dice cua?l es su problema, ¿creera? que yo soy Su profeta, o Su siervo? ¿Lo creera?? Muy bien. Ud. sufre de una condicio?n nerviosa. Eso es por lo que Ud. quiere que se ore. ¿Es correcto eso? Levante su mano si eso es correcto. Se puede ir a casa, sea sana. Cre?alo. Suba por encima de ellos ahora. Tenga esa poca de fe que realmente lo logra.

153 ¿Cree Ud. que Cristo lo sanara? ahorita mientras Ud. esta? parado alli?? Cre?alo, y se puede ir a casa y decir: “Jesucristo me sana ahorita”. Crea con todo su corazo?n. Ud. debe creer para vivir. Ud. sabe eso, ¿no es asi?, hermana? Si Ud. no cree, Ud. va a morir. Ud. sabe eso. Pero El sana toda clase de enfermedades, ca?ncer, todo lo dema?s, y la sana. ¿Cree Ud. eso con todo su corazo?n? Entonces se puede ir y crea con todo su corazo?n, y sea sana, en el Nombre del Sen?or Jesucristo.
Muy bien, hermano, Ud. sabe que yo lo conozco, y asi? que yo so?lo estoy tratando de tomar… Pero, ¿cree Ud. que Jesucristo lo sanara? ahorita mientras esta? bajo la Uncio?n Divina del Espi?ritu Santo? Se puede ir y creerlo con todo su corazo?n.

154 Ahora, ¿que?? Muy bien. Esperen un momento ahora. ¿Do?nde me detuve-me detuve hace un rato? [Alguien dice: “25”-Ed.] 25. 26, 27, 28, 29, 30, vengan y entren en la fila. 30, 31, 32, 33, 34, 35, 36, 37, hasta 50, formen una fila alli? ahora, los que tienen sus tarjetas de oracio?n, para que se las den al ujier o a los hermanos a medida que pasan.
Ahora bien, tomemos so?lo un momento de tiempo para descansar so?lo un momento. ¿Esta?n creyendo Uds.? [La congregacio?n dice: “Ame?n”-Ed.]. Todo es posible, so?lo creer.
Hermano y Hermana Spencer, yo los conozco desde que yo era un muchachito. Yo se? cua?l es su problema, y se? la razo?n por la que Uds. esta?n parados aqui?. ¿Creen Uds. que Jesucristo los sanara?, parados alli?? Oh Dios del Cielo, concede Tus bendiciones sobre esta pareja de edad avanzada, envia?ndolos para que sean sanos, Padre. Son de edad avanzada, pero todavi?a te esta?n sirviendo. Yo los bendigo a ellos en el Nombre del Sen?or Jesucristo. Ame?n. Regresen a sus… [La hermana habla con el Hermano Branham-Ed.]. Dios la bendiga, hermana. El recibira? a uno de ochenta y tres; Ud. tiene ma?s an?os por delante. Cre?alo con todo su corazo?n y Dios sera? con Ud. Y Ud., tambie?n, Hermano Jess. Dios los bendiga de nuevo.

155 ¿Esta?n creyendo Uds. con todo su corazo?n? [La congregacio?n dice: “Ame?n”-Ed.] Esperen, yo creo que sobrepase? a esta hermanita aqui?. Muy bien. Nosotros tenemos dos camillas; iremos a ellos en un momento. ¿No le importa a Ud. esperar so?lo un minuto, Ud. hermana alli?, o quien sea la otra persona?
Ahora, sean muy reverentes y permanezcan quietos, todos sean reverentes. ¿Ven?, Uds. deben ser muy, muy reverentes. Ahora, descansemos so?lo un momento (¿ven?), de las visiones, so?lo un segundo. Y sean muy reverentes. Ahora, todos miren en esta direccio?n y cantemos ahora quietamente, So?lo creer. Todos juntos ahora hermanos.
So?lo creer, so?lo creer,
Todo es posible, so?lo creer; So?lo creer, so?lo creer,
Todo es posible, so?lo creer.

156 Ahora, e?l me pidio? que fuera a orar por ellas ahora, pero estoy un poco relajado ahora. Permi?tanme empezar la fila otra vez; en un momento terminare?. Ahora, ¿do?nde esta? la gente por la que se va a orar? Esa sen?ora alli? en la silla. Muy bien, esperen so?lo un momento, yo-yo… Yo ire? a ella (¿ven?), en un momento. Muy bien, esperen so?lo un momento. Ahora, este?n todos muy reverentes.
Yo estoy bastante seguro que Uds. esta?n… Uds. comprenden de lo que yo estoy bajo aqui?. ¿Ven? No u?nicamente aqui?, sino en los campos extranjeros, algunas veces hay miles de millares.
Yo oi? a un pequen?o… senti? un pequen?o resentimiento hace rato, porque fue nombrado el nombre de alguien. ¿No comprenden Uds. que Jesu?s sabe su nombre? ¿No han visto Uds. eso? Debe haber desconocidos aqui?; ellos no lo han visto. Bueno, ¡que? cosa!, algunas veces aqui? en la plataforma E?l le dice a la gente todos sus pecados y los expone. Uds. saben eso. Todo… ¿No le dijo Jesu?s a Pedro: “Tu nombre es Simo?n; el nombre de tu padre era Jona?s; el hijo de Jona?s”? ¿Ven? Es so?lo para mostrar que El esta? aqui?. Miren, cualquiera sabe, todos aqui? esta?n obligados a decir que hay alguna clase de Espi?ritu que esta? haciendo eso. Miren, Uds. pueden decir: “Es Beelzebu?”, o Uds. pueden decir: “Es Cristo”. Dios juzgara? lo que sea. ¿Ven? Yo les estoy diciendo a Uds. que esa es la promesa de la Biblia; la Santa Biblia de Dios aqui? da la promesa.

157 Ahora, sean muy reverentes ahora. Ahora, esperen so?lo un momento. ¿Es este el siguiente hombre? Muy bien, venga aqui?, sen?or. No conozco al hombre. Dios lo conoce. Pero, sen?or, si Dios me dice por que? esta? Ud. aqui?, bueno, eso lo hari?a creer, ¿no lo hari?a? Seguro que lo hari?a. ¿A cua?ntos ma?s alla? en la audiencia los hari?a creer? Aqui? esta?n dos personas encontra?ndose; el hombre es ma?s joven que yo. Dios lo ha alimentado toda su vida. El esta? parado alli? con sus ojos cerrados. Pero si Dios me revela la razo?n por la cual el hombre esta? aqui?, o algo tocante a eso, deberi?a hacer que todos Uds. crean con todo su corazo?n. ¿No piensan Uds. asi??

158 Alli?. Esperen un momento. Aca?, sentado en la fila de asientos de por aca?, esta? un hombre, orando. El tiene una cosa muy rara. Yo veo un centelleo. Si?, e?l fue herido por un rayo. Si?. Tenga fe, mi hermano. Yo soy un desconocido para Ud., sen?or. Si eso esta? correcto, levante su mano; nosotros no nos conocemos. Dios lo conoce. Tenga fe ahora.
Ahora, Uds. dicen: “¿Que? esta? haciendo Ud., Hermano Branham?” Yo estoy observando esa Luz. Se esta? moviendo.
Un problema de la vejiga, sentado alli? orando por… con un problema de la vejiga, un hombre mira?ndome. Nosotros somos desconocidos uno del otro, ¿no lo somos? Di?game que? toco? ese hombre. El problema de su vejiga se ha ido, sen?or. ¿Que? toco? e?l? E?l esta? a treinta pies [9 m. -Trad.] de mi?. El toco? al Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras….
Ese hombre sentado al lado de Ud., e?l tambie?n esta? orando. Esto es lo que e?l esta? orando: “Sen?or, permi?teme ser el que sigue”. El acaba de decir eso. Eso es correcto. ¿Co?mo supe yo tocante a lo que Ud. estaba orando? Es El, el que contesta la oracio?n. Esa hernia por la que Ud. esta? orando… Eso es lo que Ud. tiene, una hernia. Si eso es correcto, levante su mano. Muy bien, si Ud. cree con todo su corazo?n, la hernia sanara?.

159 Yo reto la fe de Uds. ¡En el Nombre de Jesucristo, Uds. crean! ¡Oh, hermanos, que? sentir! El esta? aqui?. Si?. Dejen ahora que suceda. Uds. ahora vera?n quie?n es el Jefe. El es el Jefe. Dejen que el infiel diga algo ahora, el incre?dulo. El Sen?or Jesucristo, para probarles a Uds. que el tiempo del fin esta? aqui?, ese es Su Espi?ritu sobre mi?. Ese es El. Ese no soy yo; yo no los conozco a Uds. Es El. Uds. so?lo crean con todo su corazo?n.
Este hombre, creo que es el que sigue. ¿Este hombre aqui?? Sen?or, yo estoy… yo so?lo tengo que observar en la direccio?n que El va. Yo no lo conozco a Ud. Si Dios me revela la razo?n por la que Ud. esta? aqui?, ¿me creera? Ud. que yo soy Su profeta, Su siervo? Ud. es una persona valerosa. Ud. esta? parado aqui? por alguien ma?s (eso es correcto), que va a la iglesia con Ud., tiene u?lceras. Eso es correcto. Ud. no es de aqui?. Este no es su hogar. Ud. viene de muy lejos. ¿Cree Ud. que El me puede decir de do?nde viene Ud.? De Missouri. Eso es exactamente correcto. Sr. Friels, mire, si Ud. cree con todo su corazo?n, Ud. se puede ir a casa y sea sano, y reciba todo el resto de las cosas que Ud. esta? pidiendo. Se puede ir y crea al Sen?or Jesucristo.

160 ¿Creen Uds.? [La congregacio?n dice: “Ame?n”-Ed.]. Parece que yo la conozco a Ud. Yo la he mirado a Ud. en alguna parte. Oh, si? la conozco; yo se? do?nde estaba Ud. Ud. es… Mire, espere un momento. Yo no estoy loco, sino que es esta Uncio?n. Ud. es… Mire, espere un momento. Ud. fue sanada en Louisville, Kentucky, o mejor dicho, su hermana fue sanada. Ud. es… Hupp, Ud. es la hija de la Hermana Hupp. Eso es correcto. ¿Cree Ud. con todo su corazo?n que sera? sanada como su hermana fue sanada? Se puede ir a casa, reci?balo, Jesucristo la sana.
Hermano, crea que ese nerviosismo se fue para no volver, y se puede ir a casa, diga: “Gracias, Sen?or Jesu?s, yo me voy a casa para ser sanado”. Y E?l lo hara?.
¿Cree Ud. con todo su corazo?n, sen?or? ¿Que? si me bajo de aqui? y voy y pongo manos sobre Ud., con esta Uncio?n? ¿Creeri?a Ud. que seri?a… que le sucederi?a a Ud.? Yo me voy a bajar y lo voy a hacer. En el Nombre de Jesucristo…. Ud. morira? acostada alli?. Ud. esta? muy, muy enferma; nada se puede hacer por Ud. Absolutamente, ellos lo hicieron. Eso es correcto. Ud. morira? acostada alli?, tan seguro como estoy parado aqui?. Ahora, ¿por que? no cree a E?l con todo su corazo?n? Leva?ntese en el Nombre… [El Hermano Branham ora-Ed.]. Dios, conce?delo. El oyo? mi oracio?n en el Nombre de Jesu?s. Dios, conce?delo.

161 No me pases, oh, bondadoso Salvador….
Levanten sus manos ahora. Leva?ntenlas. Voy a poner manos; con la Uncio?n del Espi?ritu Santo voy a poner manos sobre esta gente. La Biblia dice: “Estas sen?ales seguira?n a los que creen. Muy bien. [La congregacio?n canta No pases de mi? mientras el Hermano Branham continu?a orando por la gente-Ed.].

162 Oremos ahora por estos pedacitos de tela que esta?n aqui?. Nuestro Padre Celestial, ellos tomaron pan?os o delantales del cuerpo de San Pablo, y dice la Biblia que “los espi?ritus malos sali?an”. Comprendemos que no somos San Pablo, pero sabemos que Tu? todavi?a eres el mismo Jesu?s, pues Tu? esta?s tan vivo hoy como lo estabas en los di?as de San Pablo. Te pido por estas peticiones, Sen?or, que estos pan?os representan. Pedacitos de tela y pan?os, y botitas de estambre para bebe?s. Dios, te pido que Tu? lo concedas.
Somos ensen?ados que Israel iba en marcha a la tierra prometida; una gran Columna de Fuego iba por delante de ellos, un profeta lo represento? a E?l, represento? a Dios para ellos en la tierra. Y ellos… este profeta los guio? al Mar Muerto, y les cerro? el camino. Habi?a algo que obstaculizaba mientras ellos iban caminando en la li?nea del deber. Dios miro? hacia abajo desde los Cielos a trave?s de esa Columna de Fuego, y el mar se asusto?, y las aguas se retiraron y abrieron camino a trave?s del mar, para que Israel siguiera marchando en el sendero del deber, y ellos fueron a la tierra prometida.
Dios, cuando estos pan?uelos sean puestos sobre los enfermos y los afligidos… Satana?s ha obstaculizado la li?nea del deber de ellos, e?l les esta? impidiendo estar en el sendero del deber. Permite que el Poder que resucito? a nuestro Sen?or, que esta? presente hoy, venga sobre estos pan?os. Y que cuando toquen al enfermo que el diablo se asuste, mientras E?l mira hacia abajo por medio de la Sangre de Jesucristo, y que todos ellos sean sanados y continu?en marchando en el sendero del deber. Conce?delo, Sen?or. Te damos gracias. Tu Presencia esta? aqui?. ¡Oh!, esta Uncio?n gloriosa de Tu Espi?ritu que nos sacude a nosotros, seres mortales, Sen?or. ¡Cua?nto te damos gracias por Tu bondad! Bendice a estos ahora, en el Nombre de Jesu?s.

163 Con sus rostros inclinados, toda persona aqui?… No solamente inclinen sus rostros, sino que ahora les voy a pedir que tambie?n inclinen sus corazones. ¿Que? ma?s pudiera hacer Dios para permitirles a Uds. ver que E?l esta? aqui?? Ahora, tomen mi palabra. Esta Uncio?n es tan tremenda ahorita al grado que casi estoy mareado aqui?. Yo no soy un fana?tico. Uds. saben que no lo soy. Yo no me doy a ilusiones. Yo u?nicamente les estoy diciendo a Uds. lo que es la verdad. Es Escritural. Esa Luz de hecho se ha dispersado por dondequiera; se mira que esta? por todas partes alrededor de aqui?. ¡Una necesidad tan tremenda! Cre?anme.
La Biblia dice, en Marcos 16: “Estas sen?ales seguira?n a los que creen”. ¿Cua?ntos creyentes hay aqui??, digan: “Ame?n”. [La congregacio?n dice: “Ame?n”-Ed.]. Bueno, la Biblia dice: “Estas sen?ales seguira?n a los que creen”. Para que Uds. sepan que no soy yo, sino que Uds. esta?n tan incluidos en esto como yo lo estoy. Esto so?lo es un don de Dios, para manifestarlo a E?l; El dice cosas; e invoco a cualquiera por testigo, ¿les ha dicho alguna vez algo durante todos los an?os que no se haya cumplido exactamente, perfectamente la verdad cada vez? Tiene que-tiene que ser asi?, porque es Dios. Miren, no miren a medias, mirando por algo ma?s alla?. Miren, ¡El esta? aqui? ahora, ahora mismo!

164 Ahora, si Uds. son un creyente, pongan su mano sobre alguien al lado de Uds., y ellos van a poner su mano sobre Uds. No oren por Uds. mismos, Uds. oren por ellos, porque ellos van a estar orando por Uds. Miren, para que Uds. sepan… Y si Uds. hacen esto, yo se los aseguro a Uds…. Bueno, no hay ningunas camillas o catres que queden, ya no esta?n. Pero Uds. han estado aqui? cuando las camillas y catres estaban aqui?, inva?lidos, cojos, rencos, ciegos; nunca en ninguna ocasio?n se quedaron en esa condicio?n. Ahora, de la manera que Uds. oran en la iglesia, si Uds. son metodistas, oren como oran los metodistas. Si Uds. son bautistas, oren como oran los bautistas. Si Uds. son pentecostales, oren como oran ellos. Lo que Uds. sean, oren. Pero oren por la persona sobre la que Uds. tienen sus manos puestas. Luego crean.
Ahora, recuerden que la Biblia dice: “Estas sen?ales seguira?n a los que creen: sobre los enfermos pondra?n sus manos, y sanara?n”. Ahora, Uds. oren por cada uno, como individuos. Yo voy a orar por Uds. colectivamente, desde la plataforma. Ahora, cada uno en su propia manera…

165 Nuestro Padre Celestial, estamos abordando Tus misericordias. No venimos en nuestro propio nombre, pues no se nos ha dado una promesa por medio de eso. Sino que se nos ha dado una promesa por medio de Tu propio Hijo querido, que “todo lo que pidiereis al Padre en Mi Nombre, lo hare?”. Esa fue Tu promesa. Ahora, Padre, te pido que Tu? mismo te manifiestes con estos creyentes. Ellos esta?n poniendo sus manos sobre los enfermos, unos sobre los otros, y venimos ahora al Trono de Dios, traye?ndolos. En la Biblia, en Marcos el capi?tulo 11, el versi?culo 23, dice: “Si tu? dices a este monte: Qui?tate, y no dudas en tu corazo?n, sino crees que sera? hecho lo que dices, lo que digas te sera? hecho. Si permanece?is en Mi?, y Mis Palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que quere?is, y os sera? concedido”.
Ahora, Padre, todo principio de Tu Palabra, yo lo he aceptado a pesar de lo que otros digan. Yo la he crei?do exactamente de la manera que esta? escrita. Pues no es de interpretacio?n privada, se nos dijo, sino exactamente de la manera que esta? escrita. Si Tu? nos vas a juzgar por medio de esta Biblia, Tu? ciertamente aseguraste que Ella viniera a nosotros en la forma correcta, porque seremos juzgados por la Biblia. Y ahora, Padre, yo creo con todo mi corazo?n, y ma?s alla? de aun el don del Espi?ritu de profeci?a que Tu? manifestaste… Y esa es la razo?n que yo se? que eres Tu?, porque siempre esta? exactamente con la Escritura. Ahora venimos, Sen?or, y te damos gracias por Ella. Y u?ngenos ahora; nos estamos acercando a los terrenos del enemigo.

166 Oh, Satana?s, tu? eres un ser derrotado. Tu? no tienes poder. El Hijo de Dios te quito? tu poder, te despojo? de todo lo que tu? teni?as en el Calvario; probo? que E?l estaba con nosotros, por medio de la resurreccio?n. Y como aquellos que iban a Emau?s, E?l se nos ha aparecido esta man?ana y ha hecho algo de la manera que E?l lo hizo antes de Su crucifixio?n, por lo tanto sabemos que E?l ha resucitado de entre los muertos.
Y, Satana?s, venimos en Su Nombre, en el Nombre de Jesu?s, con el Poder de Cristo. Y tu? esta?s derrotado, y u?nicamente eres un fanfarro?n. Y si aceptamos tu fanfarronada, tu? nos matari?as prematuramente. Pero tu? no lo puedes hacer. Venimos, retando eso por medio de la Palabra de Dios, por medio del sufrimiento vicario de Jesu?s. Derrotamos tu fanfarronada. Te retamos, Satana?s. Y venimos en pos de esa oveja, como David fue en pos del leo?n en sus di?as. Venimos a traer esa oveja de regreso a la buena salud y fuerza. ¡Sue?ltalos, en el Nombre de Jesucristo! ¡Sal de este lugar! ¡Sal de esta gente, Satana?s! Te reprendemos en el Nombre de Jesucristo. De?jalos ir, pues en el Nombre de Cristo los estamos trayendo de regreso al Trono del Padre esta man?ana, con salud y fuerza, por medio del Nombre de Jesucristo.

167 Ahora todas las personas que creen que la oracio?n de fe ha sido orada, que han puesto sus manos sobre alguien, que han crei?do y creen que Cristo los ha sanado a ellos, y Uds. creen que esta?n sanados porque la persona oro? por Uds., y Uds. aceptan en estos momentos que esta?n sanados, a mi? no me importa cua?n inva?lidos, cua?n ciegos, cua?n sordos, co?mo este?n Uds., cua?n de?biles, cua?n enfermos, po?nganse de pie, en el Nombre de Jesucristo, y ace?ptenlo. ¡Ame?n! Po?nganse de pie, en todas partes, no importa lo que este? mal. Po?nganse de pie, levanten sus manos y alaben a Dios por Su bondad.
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