S.950 62-0721  He Aquí Uno Más Grande Que Salomón Está Aquí 

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OBRAS DEL MENSAJE

He Aquí Uno Más Grande Que Salomón Está Aquí

Salem, Oregon U.S.A

62-0721

1 Gracias, hermano Borders. Inclinemos nuestros rostros sólo un momento ahora para orar. Si tenemos algunas peticiones, levantemos algunas peticiones, levantemos nuestras manos a Dios, y silenciosamente en nuestros corazones digamos: “Dios, recuérdame”.
Nuestro Padre Celestial, nos hemos congregado esta noche otra vez, un día más cerca a ese gran momento cuando Tú hales el tiempo en la Eternidad. Hemos tenido el privilegio de vivir hoy en día, y de ver (muchos de nosotros), y de oír, y de tener nuestros sentidos, sintiendo el Espíritu de Dios en nuestro corazón. Estamos agradecidos por ello. Esta noche, justo antes de la reunión, los corazones han sido calentados y las manos se han levantado. La expectativa esta noche es grande, Padre ayúdanos ahora a recibir lo que pedimos. Te pido que magnifiques a Tu Hijo, Cristo, ante la audiencia esta noche. En el nombre de Jesucristo te lo pido. Amén. Pueden sentarse.

2 Uds. son una audiencia tan amable y tan agradable a la cual hablar que he estado hablando demasiado tiempo, reteniéndolos muy tardes. Mañana en la tarde es nuestro servicio de clausura. Verdaderamente creo que el Espíritu Santo nos ha probado que Él está aquí. Ahora, hagamos un esfuerzo en todo lo que podamos ahora. Estemos orando. Y estemos listos, para todo lo que Él tenga para nosotros, que lo recibamos.
Ahora, hay muchos visitantes aquí. Hay aquí algunos de otras partes del país. Y Ahora, en la mañana asistan a la escuela dominical Estos hombres aquí son siervo de Cristo son gente que cree en este mismo ministerio que yo predico. Ellos son ministro, compañeros de trabajo, ciudadanos del reino de Dios. Ellos tienen iglesias aquí. Ellos estarían contentos de que mañana en la mañana Uds. asistan a sus iglesias, a cada una.

3 Y Uds. saben… Me imagino que ellos han hecho esa declaración, pero yo siempre digo esto: Es un pecado enviar a sus niños a la escuela dominical. ¿Cuántos saben eso? Es un pecado enviar a sus niños a la escuela dominical; Uds. lo tienen que llevar. Así que estén seguros de hacer eso. Vayan con sus niños mañana a la escuela dominical. Estos hombre quizás tengan sus iglesias organizadas en buena situación para atender a cualquier edad, y a todos tanto para los jóvenes como para los ancianos, o lo que sean. Uds. oirán la Palabra de Señor.
Y pido que cada una de sus iglesias estén tan llenas con el Espíritu Santo a tal grado que señales, prodigios, milagros y cosas así sucedan en la iglesia de ellos, y que allá una gran gloria y honor dada a nuestro Señor Jesucristo. Confió con todo mi corazón que sea así.

4 Ahora, rápidamente para entrar directamente al mensaje de esta noche. Y quiero estar seguro ahora, mañana en la tarde… Yo pienso que será a las dos, o dos y media, o algo así. Y, ¿cuántas tarjetas de oración… repartieron muchas tarjetas de oración? Nosotros tenemos que hacer estos… Uds. saben, tenemos que orar por ellas. Toda persona que reciba una tarjeta de oración, oremos por ella. Y ellos estarán repartiendo las tarjetas de oración mañana en la tarde como unos, oh, un rato antes que el servicio empiece (yo diría cuando menos unos cuarenta y cinco minutos antes), para que así no interfiera con el—con el servicio de la noche, o mejor dicho, el servicio de la tarde. Así que el hermano estará aquí. Y él tendrá alguien con él para que le ayude, y ellos estarán repartiendo las tarjetas de oración, quizás media hora antes de todas maneras, o quizás un poco más temprano, o cualquiera que quiera una tarjeta de oración. Y oremos por cada uno que podamos.

5 Yo he estado tratando muy diligentemente, pero, con mi mano sobre la Biblia esta noche… Y aquí hay gente conmigo que sabe que estas reuniones de un extremo a otro de la costa, han sido reuniones de prueba. Voy a salir para los campos misioneros. Si alguna vez regreso otra vez, será una clase diferente de servicio del que yo he llevado a cabo. Estaré solamente orando por los enfermos. ¿Ven? El discernimiento no tiene éxito con la gente de América. La gente intelectual, ella no lo ve. Una de esa cosa puede suceder en África, y veinte y treinta mil rápidamente corren al altar a la vez.

6 Pero nosotros somos algo igual a… Se fijaron en una señora en nuestra ciudad, en una tienda de baratillo no hace mucho. Ella estaba tratando de mostrarle a un niñito todo lo que debería atraer la atención de un niñito. Y después de un rato ella levantaba unas campanitas y las chocabas. Y él solamente miraba fijamente, sólo miraba fijamente. Y finalmente la señora se puso tan histérica, que sencillamente cayó sobre el mostrador.
Algunas de las personas pardas allí se acercaron a ella y querían saber cuál era el problema. Ella estaba llorando. Dijo: “Es mi niñito”. Dijo: “Hace tiempo, él sólo miró… empezó a mirar fijamente” Y dijo: “Ya nada de lo que debería atraer a un niñito de su edad le atrae. Él sólo mira fijamente al espacio”.
Casi de esa manera ha llegado a ser la iglesia. Dios ha sacudido todo don espiritual que puede se sacudido, que está mencionando en la Biblia, delante de ellos; y ellos sólo miran fijamente. Bueno, me imagino que está bien, quizás. Me imagino que así es.

7 Me recuerdo de un antiguo poeta inglés, un poeta inglés. No recuerdo su nombre. Él estaba escribiendo. A él siempre le gustaba el mar pero nunca lo había visto. Así que un día él iba rumbo al mar, y se encontró con un anciano marino que venía del mar. Y él dijo: “¿Adónde vas, mi buen hombre?”
Él dijo: “Voy al mar”. Dijo: “Yo he escrito de él, pero nunca lo he visto”. Dijo: “Anhelo oler sus olas saladas. Me gustaría ver las olas espumosa a medida que se rompen, oír las gaviotas mientras vuelan”.
Y el antiguo lobo del mar, el marinero, con la barba en su cara, se sacó su pipa de mazorca y escupió. Él dijo: “Yo nací en él hace sesenta años. He estado allí desde entonces. Yo no veo nada al respecto que estremezca de emoción”.
¿Qué es? Él lo había visto tanto que llego hacer común para él. Ese es el problema con nosotros gente Pentecostal. Hemos visto tanto la gloria de Dios al grado que Ella ha llegado a ser común para nosotros. Ya no nos conmueve.

8 Yo he tratado muy diligentemente. Esta es mi reunión americana de clausura. Definitivamente sentí de venir a esta región. Yo llevé este grupo de hombres el otro día a desayunar. Y nunca he conocido un grupo tan fino de hombre, ni hombres mejores en mi vida, hombres verdaderamente espirituales, corazones llenos de amor por el pueblo de ellos. Ellos son pastores, ovejeros del rebaño.
Uds. no saben cuánto han luchado estos hombres para atraer esta reunión aquí. Eso es correcto. Pero ellos la querían delante de su pueblo. Ellos están interesados en que su pueblo crezca en la gracia de Dios. Y están tratando de conseguir que ellos conozcan más acerca de Dios Y cuando ellos oyen algo de Dios, y lo examinan y piensan que está correcto., lo tren delante del pueblo sin importar el precio que tenga que pagar. Yo honro y respeto a tales hombres. Eso es correcto.
Y nosotros hemos tenido el imponer manos en las reuniones. Nosotros hemos tenido eso desde años y años y años, y años, y años. Juan Wesley oró por los enfermos. Calvino, Knox, Spurgeon, por todas las edades ellos oraron por los enfermos y pusieron manos sobre los enfermos. Llegaron los Pentecostales hablando en lenguas, e interpretaciones, y lo demás así; pero nunca habían visto alguna vez lo que el Espíritu Santo está haciendo por nosotros ahorita. ¿Ven?

9 Y eso es lo que estoy tratando de hacer que la gente entienda: que Uds. no tienen que esperar hasta que algún don especial venga por la región. Cristo siempre está presente en su iglesia. ¿Qué si Uds. están tirados allí en el camino desangrándose en un accidente? ¿Luego Uds. dicen: “Tendré que enviar para que venga el hermano Branham, el hermano Roberts, o alguien para que ore por mí”? Cristo está allí mismo, siempre presente. ¿Ven? Eso es lo que estoy tratando de haces que la gente vea. Pero viaje tras viaje por toda la nación, todavía permanece igual.
Y hasta donde sé, a menos que Dios Todopoderoso me revele que lo haga diferente, esta será mi última reunión en América, en los Estados Unidos, bajo discernimiento. Yo siempre predicare y orare por los enfermos. Cuando vaya a otros países usaré eso. Porque Uds. nunca saben, nunca sabrán, lo que eso me hace. Me debilita. Una sola visión me debilita más tiempo que… más que estar parado aquí por tres horas predicando. Y yo lo hago, relajándome, para saber lo que sucederá, y es… sencillamente no tiene éxito, eso es todo.

10 Yo estuve en Sudáfrica una tarde, entre unos… alrededor de doscientas mil personas, en una plataforma algo similar a esta, construida en un hipódromo. Ellos la tuvieron que construir al otro lado del hipódromo. Me pare allí no había manera de repartir las tarjetas de oración, había miles y miles. No teníamos una…
Les dije algunos misioneros: “Vayan allá y consigan a una persona de sus tribus a las que Uds. le estén predicando”. Ellos pusieron en fila a un grupo de personas. La primera que subió a la plataforma fue una mujer Mahometana, con un punto rojo en su frente, Uds. saben, una Mahometana pura sangre.
Y yo dije: “Para que vino Ud. a mí? Ud. es una Mahometana”.
Ella dijo: “Lo soy”.
Yo dije: “¿Por qué vino Uds. a mí, siendo yo un Cristiano?”
Ella dijo: “Porque yo pienso que Ud. me puede ayudar”. Hablaste bien el inglés.
Y yo dije: “¿Ha leído Ud. alguna vez el Nuevo Testamento?”
Ella dijo: “Sí lo he leído”.
Y yo le dije: “Entonces Ud. vio lo que acabo de predicar, de lo que Él era, el mismos ayer…”
Ella dijo: “Sí, señor”.
Yo dije: “Entonces el Espíritu Santo se lo revela a Ud., entonces Ud. sabrá que su profeta Mahometano no puede hacer eso. Él está muerto y enterrado. Pero Cristo el Hijo de Dios ha resucitado y está viviendo por los siglos de los siglos”.
Ella dijo: “Si Él se puede revelar como lo hizo allá en el Nuevo testamento, como dice, yo lo aceptare como mi Salvador”.
Y cuando… Yo dije… La miré otra vez, dije: “Ud. tiene un quiste en la matriz. Su esposo está sentado allá; es un hombre alto y delgado. Pero Ud. estuvo hace unos cuantos días con un doctor con bigote negro, corpulento, usando un traje gris. Y él la examinó a Ud. de los órganos femeninos, y dijo que Ud. tiene un quiste en su ovario”.
Ella dijo: “Yo acepto a Jesucristo como mi Salvador personal”, y diez mil Mahometanos vinieron a Cristo en ese momento.

11 Antes de que yo fuera allá hablé en el club de Kiwanis, y algunos ministros estuvieron presentes. Y ellos estaban hablando acerca de un hombre allí. Él había estado allí veinte años, y dijo: “Esa joya preciosa”. Él había convertido a un solo Mahometano. Entonces ellos me dijeron que yo estaba loco. Y lo que ellos llaman locura, y lo que ellos llaman psicología, y telepatía, o un espíritu malo, o algo así, convirtió más Mahometanos a Cristo en cinco minutos que todos los folletos intelectuales y todo lo que ha sido repartiendo en ciento cincuenta años. ¿Ven?, ahí lo tienen Uds.

12 El siguiente que subió a la plataforma era un muchachito con los ojos bizcos. Mientras lo miraba a él dije: “Ahora, yo no tengo ningún poder para enderezar sus ojos. Uds. saben que yo no lo tengo. Yo sólo soy un hombre; Ahora al pequeñito”. Y yo dije: “Pero Ahora, en cuanto a su vida…” Yo lo estaba mirando.
Y así que entonces mientras yo estaba hablado, el muchachito… yo “Él proviene de un hogar Cristiano, porque en su choza, a medida que uno entra por la puerta, hay una foto de Cristo colgada a su lado derecho de la puerta cuando uno entra. Su madre y su padre son zúlus, pero él es… Ellos son gente bastante delgada, alta”. Y ellos se levantaron muy atrás, quizás a una cuadra de distancia significando que eso estaba correcto. Y yo dije: “Ahora, la madre, ella se lo mostro al padre tan pronto como los ojos del bebé se abrieron, él nació bizco”.
Yo miré y el pequeñito estaba parado allí, su estomaguito hinchado, sin ropa en lo absoluto. Y allí él se paró, mirándome así. Y cuando miré otra vez sus ojos estaban tan derechos como los míos. Yo dije: “Todos ven que sus ojos están derechos”, y lo dejaron seguir de un lado a otro.

13 ¿Cuántos alguna vez han oído del Dr. F. F. Bosworth, anciano Brother Bosworth? Uno de los anciano mas santo que jamás he conocido en mi vida; allí estaba él, parado en la plataforma. Yo lo oí tratando… ¿Cuántos alguna vez conocieron a Ern Baxter? Es un verdadero teólogo, un hermano en Cristo; él estaba allí parado.
Y un doctor británico estaba disputando. Subió allí y dijo: “¿Qué le hizo Ud. a ese bebé? ¿Lo hipnotizó”
Y yo dije: “¿Y luego el gobierno británico le da a Ud. licencia para ejercer medicina, y no sabe más acerca del hipnotismo que eso? Si el hipnotismo le endereza los ojos a un niño que tiene los ojos bizcos, vale más que Uds. doctores ejerzan hipnotismo”.
Dijo: “Bueno, hermano Branham, yo puse al niño allí en la plataforma, y los ojos del niño estaban bizcos. Y aquí está parado el”, debajo su mano. Dijo: sus ojos están derechos. Algo paso entre allí y aquí“.
Y yo dije: “Sí, él se encontró con Cristo”.

14 Ahora, él dijo… Un lirio grande… Algunas de Uds. señoras le gustan los lirios. Algunos de esos lirios son de dieciocho pulgadas de largo; y allí había largos ramos de ellos a lo largo de la plataforma. Yo… Él dijo: “Yo sé que Dios está en esa flor. Se me enseñó que creyera eso. Esa vida. Nosotros no la podemos producir, eso es verdad”. Pero, dijo: “¿Es Él lo suficientemente tangible como para hacer que los ojos de ese niño se enderecen?”
El Sr. Bosworth puso sus manos sobre él, dijo: Señor, Ud. va a causar una sublevación. Mire allí ahora“. Dijo: Ud. está tomando mucho tiempo mientras el hermano está bajo la unción. Le vamos a tener que pedir que se vaya”.
Él dijo: “Espere un momento Sr. Branham: ¿qué le sucedió a ese muchacho? ¿Es Jesucristo lo suficientemente tangible como para enderezar esos ojos bizcos?”
Yo dije: “Ud. tendrá que aceptar mi palabra. Él estaba parado allí yo ni siquiera lo toque a él. La—la fe de ese padre y esa madre allá en la audiencia, y este niño, sus ojos están derechos”.
Él empujo a todos a un lado, y subió a la plataforma, levanto su mano y dijo: “Entonces yo acepto a Cristo como mi Salvador personal”.
Y cuando me estaba yendo (había como unos veinticinco o treinta mil en el aeropuerto despidiéndome), ese hombrecito saltó las vallas que estaban allí, y corrió allá, me abrazo del cuello, y empezó hablar en lenguas. Y él dijo: “Los he dejado. Ahora yo voy a ser un doctor misionero a los nativos de allá en lo mas remoto bajo el régimen pentecostal”. ¡Oh, que cosa!

15 Esta tarde, parado allí (sólo diré un caso más; no tendré tiempo de contarlo), pero cuando eso sucedió, yo dije: “¿Cuántos de Uds. quieren recibir a Cristo como su Salvador personal? Quiero que levanten su mano”. Treinta mil se pararon, treinta mil nativos genuinos, que no sabían cuál era la mano derecha ni la izquierda; mujeres paradas allí sin ropa puesta, sino un trapo de cuatro pulgadas de ancho, hecho de cuentas.
Y alguien dijo: “Creo que ellos entendieron que Ud. se refirió a sanidad física”.
Yo dije: “Yo no me referí a sanidad física. ¿Están Uds. convencidos de que la Biblia, la cual les acabo de hablar, dice lo que Él era y Él Dios que está haciendo esto?” Todos ellos levantaron su mano. Yo dije: “Si Uds. son sinceros, quiebren su ídolo en el suelo”. Fue como una tormenta de polvo, así. Y treinta mil nativos genuinos recibieron a Cristo como su Salvador en esa sola ocasión.

16 Y a la mañana siguiente, la Srita… Sidney Smith, el alcalde de Durban, Sudáfrica, me llamo y dijo: “Vaya a su ventana que da hacia la playa, rápidamente. Ud. vera algo que jamás ha visto”. Y allí venían diecisiete camiones cargados, grandes camiones… y son tan grandes como de aquí hasta donde dice: “Salida” allá, tan solo llenos. Yo hice una sola oración, una oración congregacional, por eso miles de miles, océanos de gente. Uds. vieron las fotografías de eso, y luego (eso es la transposición en esta cosa)… Y cuando Ud. mire allá…
Y miré allá, y ellos estaban acostados allí y levante mi mano, e hice una sola pequeña oración de cómo unos cinco minutos por todos ellos y dije: “Si Uds. creen que ese Espíritu que conoce los secretos del corazón es el Dios de la Biblia, entonces acepte su sanidad”. Y al día siguiente miré por la ventana y diecisiete de esos grandes camiones de mudanzas cargados venían, y esos nativos que habían estado acostados sobre esas cosas en las que ellos los trajeron, y palos, y sillas de ruedas, y camillas y todo lo demás, iban caminado de tras de eso, cantando: “Todo es posible sólo creed”.
El Dr. F.F Bosworth, uno de los hombres más honesto que alguna vez he visto. Él nunca… Él subestimaba en lugar de sobreestimar. Él dijo: “Hermano Branham, cuando vi ocurrir esa cosa masiva, dije, yo pudiera decir con mi mano sobre la Biblia que subestimo que veinticinco mil milagros sobresalientes sucedieron en un solo momento”.

17 Y nosotros volteamos nuestro rostro, y nos vamos, y decimos: “Bueno, creo que eso estuvo bien”. Ellos se levantaran y nos condenarán. Eso es correcto. Eso es correcto. Uds. son mi pueblo. Yo soy Anglosajón. Uds. son mi pueblo. Uds. son los que yo…Uds. son como yo, Uds. es hombre blanco. Y yo estoy aquí para decirles… pero su Educación lo ha arruinado. Eso es exactamente correcto. Los ha apartado de Dios. Siempre lo hace. La Educación es el enemigo más grande que el Evangelio jamás ha tenido Yo digo eso con todo mi corazón. Es el enemigo más grande que el Evangelio jamás ha tenido. Es mucho más difícil lidiar con un pagano educado que con uno que no está educado.

18 Permítame decirles algo a Uds. Allí en ese mismo lugar, yo le pregunté a esa gente, dije: “No esperen ahora hasta que Uds. vayan a aprender idiomas. Vayan y dígale a todos en su tribu”. Yo tengo los recortes de periódico donde… Se me olvida cuantas cargas de armamentos y cosas así que ellos habían robado sólo en la tribu Shangai, que las regresaron. El alcalde de… el periódico de Durban lo público que ellos habían terminado con el pecado.
Y noten bien. Permítanme decir algo, no para ser sacrílego, sino para ser hermanable, y piadoso, y en tono de advertencia. Esas mujeres paradas allí completamente desnudas, con nada puesto sino un trapo; y tan pronto como ellas recibieron a Cristo como su Salvador, se alejaron de allí con sus brazos cruzados. Conteste mi pregunta, alguien. Si sólo recibiendo a Cristo hace que una mujer que no sabe lo que es su mano derecha de su izquierda comprenda que ella estaba desnuda, ¿Cómo nosotros mismos nos podemos llamar cristianos, y constantemente nos quitamos la ropa? Algo anda mal en alguna parte.

19 Oremos. Padre Celestial yo he tratado muy diligentemente. He hecho todo lo que sé. El resto depende de Ti, Padre. Yo sólo… Te pido que nos ayude mientras leemos Tu Palabra, mientras hablamos. Lo que Tú has llamado, Tú seguramente… vendrá. Yo te lo encomiendo todo a Ti, incluyéndome yo mismo, estas pocas palabras que están puestas ahora aquí delante de mí. Te pido que Tú las santifiques para honrarte a Ti.
Siento mucho por estar reteniendo a Tu pueblo tan tarde. Te pido, Padre, sabiendo que el avivamiento se terminó y la gente se agota fácilmente, lo—lo siento si he hecho algo mal. Y te pido que Tú me ayudes esta noche y nos permita ver Tú Palabra una vez más en Su Luz. Luego sana a los enfermos y salva a los perdidos. Lo encomendamos a Ti en el nombre de Jesús. Amén.

20 En San Mateo 12, empezando en el… versículo 38.
Uds. son tan amables, que sencillamente me molesta—me molesta tener que forzarme. ¿Ven? Y estábamos acostumbrados al tiempo de avivamiento, cuando predicamos toda la noche, orábamos toda la noche, noche tras noche, ¿ven?… todo el tiempo en marcha, constantemente. Cuando surge un avivamiento, es sólo día y noche; día y noche. A mí no me interesa que pierdan un día de trabajo. Eso está bien. Pero no quiero que pierdan la escuela dominical en la mañana. No se pierdan la escuela dominical. Si Uds. tienen que perder un día de trabajo, yo no me sentiría muy mal por eso, porque todas esas cosas son perecederas de todas maneras. Pero no se pierdan la escuela dominical los dejare salir temprano para que puedan asistir a la escuela dominical. El versículo 38 de Mateo 12:
Y entonces respondieron algunos de los escribas… de los fariseos, diciendo: Maestro deseamos de ti ver señal;
El respondió y les dijo: La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás.
Porque estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.
Y los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenaran; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí más que Jonás en este lugar.
La reina del sur se levantará en el juicio con esta generación y la condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí más que Salomón en esta aquí.
Quiero tomar un pequeño texto de allí: he aquí uno más grande que Salomón está aquí.

21 Jesús había estado (Estoy poniendo la alarma de mi reloj, para asegurar que no me pase del tiempo esta noche)… Jesús había estado reprendiendo las ciudades por las que Él había estado pasando, y en las que había hecho Sus obras y señales. Él las había estado reprendiendo porque ellos no habían creído en Él. Si Uds. leen en el capítulo previo, capítulo 11, y leen el capítulo12 verán allí que esas personas que deberían haber sabido el día en el que ellas estaban viviendo, que no lo sabían. Ellas fallaron en reconocerlo.
Y en lugar de saber exactamente el día y la señal que estaría en Su día… Él aun los repredió, dijo: “Uds. saben discernir la faz del cielo, más la señal del tiempo no la pueden discernir. Si Uds. me hubieran conocido, hubieran conocido Mi día”.

22 Ahora, tratemos de entender toda porcioncita de esto en esta noche. Estos textos se han formado diferentes ahora de lo que quizás Uds. han estado escuchando; pero quiero que traten de escuchar atentamente esta noche. ¿Ven?, ellos estaban tratando de tener su propia idea, y no escucharlo a Él Escrituralmente; pues Él les había dicho: “¿Por qué no escudriñan las Escrituras?, pues Ellas son las que dan testimonio de MÍ. En Ellas Uds. piensan que tienen Vida Eterna y Ellas dan testimonio de Mí. Y si Yo no hago las obras de Mí Padre, entonces no me crean.
Ellos no podían creer que Él era Dios y todavía ser un hombre. Él dijo: “Si no me pueden creer como un hombre, crean a las obras. Dejen que las obras den testimonio, si Uds. no me pueden creer. Si ellos dicen que Yo nací ilegítimamente, y que no tengo Educación, Yo nunca asistí a ningunas de sus escuelas, y lo demás y Uds. no me pueden creer porque Yo nunca crecí bajo la doctrina de Uds. y lo demás; bueno, crean a las obras que Yo hago. Ellas dan testimonio de Mí”. Que amonestación a un pueblo.

23 Ahora, todas las ciudades en las que Él había estado Él las había estado reprendiendo: “Capernaum, que eres levantada hasta el Cielo, hasta el hades serás abatida; si las obras poderosas hubieran sido hechas en ti… que fueron hechas en ti hubieran sido hechas en Sodoma, habría permanecido hasta el día de hoy”. Y Él empezó hablar a una y a la otra, de cómo…

24 (Alguien está enfermo aquí. Si algunos de los hermanos la sacan, y la llevan… u oran por ella. Sólo pongan sus manos sobre ella, hermano permítanme orar por ella desde aquí. Nuestro Padre Celestial, te pido por está hermana. Permite que Él poder de Dios Todopoderoso esté sobre ella y la libere, Señor Yo pido esto en el Nombre de Jesucristo. Amén. Mire, lo que es que ella se puso muy enferma debido a… lo condensado alrededor de allí, con el grupo sentado alrededor de ella. Hay un hombre sentado allí, allá mirándome, sufriendo de la misma cosa. Así que sólo… Si Uds. la quieren llevar a caminar con ella alrededor, o sacarla, y permitan que reciban un poco de aire y cosas así, luego traerla de regreso, estará bien. Ahora, mientras ellos están haciendo eso, Uds. escuchen lo que nosotros, estamos tratando de decir aquí. Ahora, fíjense bien quizás la van a tener que cargar, porque ella se ha desmayado, ¿ven?)

25 Ahora, fíjense bien. Jesús dijo que Él estaba reprendiendo a esas personas porque lo habían rechazado en las cosas que él estaba haciendo, y no lo podían entender. Y Él les estaba diciendo acerca de eso. Ahora, Dios las estaba reprendiendo, debido a la incredulidad de ellas.
Ahora, sabemos esto, que en toda generación que ha estado en la tierra, Dios siempre ha mostrado sus dones y señales y prodigios como confirmación de Su Palabra: Y la gente está… aun en el Antiguo Testamento, en los días a los que Jesús se estaba refiriendo aquí, Él… realmente, honestamente, ellos dependían más de la señal de lo que dependían de la teología. Porque si la teología, no importa cuán grande parecía ser y cuán correcta parecía estar, si un Urim Tumim no hablaba que eso estaba correcto, entonces estaba mal, ¿ven? Ellos dependían de la señal sobrenatural; pero la señal sobre natural no podía venir sobre cualquier cosa. Tenía que venir de acuerdo a la Palabra.
Ahora de esa manera lo tenemos que observar hoy en día. Tenemos toda clase de señales, tienen que ser señales provenientes de la promesa de la Palabra, de la promesa de la Palabra para hacer esto. Y sabemos que en este día podemos esperar ver cosas que no están correctas. Seguro que podemos, porque satanás está poniendo todo su ejército allá para hacer todo lo que él pueda hacer para detenerla. Pero él nunca la detendrá. La Palabra de Dios prevalecerá. Seguirá hacia adelante. Así que él nunca la detendrá. Esa es una cosa segura.

26 Ahora, Dios siempre les envió señales, y les dijo que creyeran a sus profetas, y lo demás, en la Biblia. Luego Jesús aquí mientras Él estaba parado allí, después que Él había hecho tantas cosas, entonces ahí vinieron esos fariseos y dijeron: “Maestro deseamos ver de ti señal”, cuando ellos habían visto a Él hacer exactamente lo que la Biblia dice que Él haría. Y sin embargo ellos regresaron y dijeron: “Quisiéramos ver de ti señal”.
Y Él los miró, me imagino algo desilusionado, y dijo: “La generación débil y adultera demanda señal; no le será dada sino la señal de Jonás (refiriéndose a Jonás, el profeta). Como estuvo él en el vientre de la ballena tres días y tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches”. Ahora, yo quiero… Ahora, observen la clase de generación que demandaría esta señal: una generación adultera, incrédula, débil, mala.

27 ¿Cuántos saben (y teólogos y lectores de la Escritura que saben) que siempre la Biblia tiene una doble respuesta? Siempre contesta y contesta otra vez. Ella misma se repite. Nunca puede morir. Es la Eterna Palabra de Dios. Y aquí en Mateo el capitulo 3, Él dijo ahí, dijo: “De Egipto Yo… para que se cumpliese lo que fue hablado por medio del profeta: De Egipto llame a Mí hijo”. Siga su margen de lectura y dense cuenta lo que eso era. Fue Jacob Su hijo, pero también se refería a Cristo Su Hijo. Siempre tiene una doble respuesta.
Y Ahora, Jesús por su puesto, se estaba refiriendo a esa generación, pero toda generación adúltera, incrédula y mala. Y si ésta no llenaría su requisito, esta generación en la que estamos viviendo hoy en día, por todo el mundo, yo no sabría cual lo llenaría. Estamos viviendo en el tiempo de una generación más incrédula, adúltera, que alguna vez se… haya conocido.

28 Yo recogí un periódico mientras iba en el avión sobre Hollywood no hace mucho tiempo o mejor dicho los Ángeles, y estaba leyendo que setenta y cuatro crímenes graves eran cometidos cada noche, crímenes graves en una sola ciudad, los Angeles. Estaba leyendo en un periódico de Chicago no hace mucho, que tres… veinticinco mil casos de aborto son registrado en la ciudad de Chicago cada mes. ¡Piénselo! Y que la homosexualidad había aumentado el treinta por ciento desde el año pasado. ¡Piénselo! Una generación adúltera.
¡Oh, si tan sólo tuviéramos como hasta las dos de la mañana para entrar profundamente en eso! Una generación adultera y mala. Esa sería la clase, y ellos la recibirían. ¿Qué era eso? La señal de la resurrección. ¿Ahora, donde estamos?

29 “Como estuvo Jonás en el vientre de la ballena, el Hijo del hombre estará en el corazón de la tierra”. Mucha gente hoy en día piensa que Él todavía está allí; pero Él no está muerto. Él a resucitado de los muertos y está aquí con nosotros hoy, apareciendo entre nosotros, probando Él mismo, de un extremo al otro de la costa, alrededor del mundo por dondequiera, que Él vive. Y la generación adúltera y mala ve una señal de que Jesucristo está vivo y no está muerto. Una generación adúltera y mala demandará una señal, y la recibiran… la señal de la resurrección, Permita que eso penetre muy profundo ahora. Estúdienlo bien.
Mientras permiten que eso penetre profundo, les quiero preguntar algo acerca de Jonás. Jonás fue un profeta. Mucha gente condena a Jonás y dice: “Bueno él fue un descarriado. Él no estaba descarriado. Un hombre de Dios… ”Las pisadas… Porque de Jehová son ordenado los pasos del justo“. ¿Creen Uds. eso? Y ordenado de Dios, él pudiera hacer cosas que él mismo piensa que está loco; pero si Uds. sólo observan, obra exactamente correcto, si simplemente se dirige de la manera que él es guiado.

30 Ahora, Dios le dijo a Jonás que fuera a Nínive, una ciudad como el tamaño de San Luis. Malvada (¡oh, hermanos!), y pervertida. Perversa, todo estaba mal en ellos. Él dijo: “Ve allá y pregona contra ellos”. Y él fue allá al barco y se compro un pasaje. En lugar de ir a Nínive… Quizás no había ningun barco yendo a ese rumbo, así que él se fue a Tarsis. Yo no creo que eso fue imprudente, después de que recibí la revelación verdadera de ello, y vi lo que sucedió, y leí los libros sobre ello. Y yo vi que él estaba correcto.
Y estando en camino en alta mar, él entro en dificultad. Y las tormentas surgieron, y ellos pensaron que el barco se iba a hundir. Y Jonás le dijo que era culpa de él, que le ataran sus manos y pies, y lo echaran al mar. Y Dios había preparado una ballena para que se lo tragara.

31 Ahora, hace unos años atras, hace como unos veinticinco años, trajeron el esqueleto de una ballena a Louisville, Kentucky. Eso es al cruzar al otro lado del río donde yo vivo. Y decía de cuan grande era su boca, y un profesorcito estaba parado allí, que tenía más educación de lo que tenía de inteligencia para controlarla. Así que él estaba describiendo todo acerca de de esta ballena.
Y él dijo: “Ahora, Uds. han oído la leyenda antigua acerca de la ballena que se tragó a Jonás”. Dijo: “Si Uds. se fijan uno no pudiera poner una pelota de béisbol en su garganta”. Dijo: “No hay tal cosa como esa”.
Yo era sencillamente muy irlandés como para soportar eso. Así que dije: “Me gustaría decirle algo a Ud., señor. Hay una cosa que Ud. paso por alto. Esa ballena quizás no sea capaz de hacerlo, pero si Ud. se fija, Dios preparo ésta. Esta era una clase especial. Ud. quizás hubiera echado todo el barco en su garganta”, ¿ven? Dios preparo un pez para Jonás, ¿ven? Ella fue especialmente hecha a la medida para así tragarse al profeta, y él… Y no había tal cosa. La gente…

32 Un pequeñita… Este no es un lugar para bromear, pero yo estaba… Una niñita había sido salva, e iba por la calle gritando: “¡Alabado sea él Señor!”, y cantando, su cabellito peinado hacia tras, y su rostro brillando como una cebolla pelada. Ella estaba disfrutando de un momento glorioso.
Un incrédulo estaba parado en la esquina, dijo: “Que es lo que pasa?”
Dijo: “Yo fui salva allá hace un rato. ¡Alabado sea Él señor!”
Dijo: “¿Qué es lo que traes sobre tu corazón?”
Dijo: “Una Biblia”.
Dijo: “Me supongo que la cree”.
Dijo: “Seguro que la creo”.
Dijo: “¿Crees tú esa historia acerca de Jonás?”
Dijo: “Seguro que creo esa historia acerca de Jonás”.
ÉL dijo: “¿Crees tú que Jonás fue tragado por una ballena?”
Ella dijo: “Oh, sí la Biblia dice…” “Si la Biblia dijera que Jonás se tragó la ballena, yo lo creería”. Y dijo…
“Oh”, él dijo: “¿Cómo lo vas a probar de alguna otra manera, sino por fe?”
“Bueno ella dijo: ”Cuando yo llegue al Cielo, me voy acercar y a hablarle de eso a Jonas
Dijo: “Entonces, ¿qué si Jonás no está allí?”
Dijo: “Entonces, UD. le va tener que preguntar”. Me imagino que eso fue suficiente. Sí. Así que esa niñita, pero sin embargo Dios es capaz.

33 Así que Jonás fue arrojado del barco, y la ballena, merodeando por las aguas para encontrar su alimento, se tragó a Jonás. Y cualquiera sabe… Es igual que alimentar a sus carpas doradas, cuando el pececito se alimenta y llena su pancita, se va al fondo de la pecera, donde Uds. lo tienen, el pequeño recipiente.
Y él descansa sus aletitas en el fondo. Él ha comido; él está descansando. Y ese pez cuando él se tragó a ese predicador, él se fue al fondo del mar a descansar. Yo no sé cuantas brazas de profundidad eran, pero él estaba acostado allí.
Y a mí me gustaría hablar acerca de eso ahora. Uds. saben, uno encuentra mucha gente que depende de los síntomas: “Bueno, se oro por mí, pero… Yo verdaderamente creo en Dios, pero mi mano no se ha mejorado”. Su mano nunca se mejorará mientras Ahora esa mano. ¿Ven?, Uds. están mirando la cosa incorrecta. Uds. tienen que mirar Su promesa.

34 Hace años una pareja anciana vino y quería que fuera a orar por el hijo de ellos que se estaba muriendo de difteria negra. Yo no podía ir. Y seguía esperando, y dos días después el anciano dijo: “Mi hijo se está muriendo ahora”. Y finalmente después del servicio fui.
El doctor no me dejaba entrar. Y él dijo: “No, Ud. tiene hijos, y yo no le puedo permitir que entre debido a que esa difteria es contagiosa”. Y dijo: “Ud. no le pudiera ayudar en nada”.
Ahora, hablando con el hombre, me di cuenta que él era Católico. Y yo dije: “Si el sacerdote estuviera aquí… Si ese niño fuera Católico, y este padre me hubiera traído, y yo fuera un sacerdote…”
Él dijo: “Eso es diferente”. Él dijo: “¿Ve Ud.? un sacerdote no está casado”.
Yo dije: “Ud. le permitiría entrar y tomar… darle los últimos ritos, ¿no le permitiría?”
Él dijo: “Sí, pero el sacerdote no es un hombre casado. Ud. tiene hijos”.
Yo dije: “Qué si yo tomo la responsabilidad? Yo firmare un papel. Yo tomare la responsabilidad”. Finalmente lo convencí, y él me vistió como uno de la ku klux klan con toda clase de cosas sobre mí y me envió allí dode estaba ese niño.

35 Ahora, lo tenía en el corazón, algo andaba mal en su corazón. El electrocardiograma mostró que estaba muy bajo. Sólo estaba palpitando unas cuantas veces por minuto. Y la madre y el padre se pararon allí al lado del niño. Yo me puse a un lado de la cama y ellos al otro. Y una enfermerita se paró allí observándonos, una damita de fina apariencia de cómo unos, oh, me imagino, veinticinco años de edad. Y así que puse mis manos sobre el niño, y oré, sólo hice una oración común.
Y cuando dije: “Amén”, el padre agarró a la madre y la empezó a abrazar, y él… se abrazaron uno al otro. Ellos decían: “Oh, madre, ¿no es maravilloso? ¿No es maravilloso? Gracias, Señor Jesús, por sanar a nuestro hijo”.
El niño estaba tan grave como siempre estaba; y ellos se enjugaban las lágrimas de los ojos uno del otro y sólo alababan a Dios. Y esa enfermerita, parada allí, no podía entender eso. Y ella dijo: “Señor, está bien, me imagino”. Dijo: “Yo no pertenezco a su religión, pero… su clase de religión”. Ella dijo: “Pero yo lo quiero preguntar algo. ¿Cómo puede Ud. actuar así, Ud. y la madre de este niño actuar así, y ese niño se está allí muriendo?”
Él dijo: “Señorita, el niño no se está muriendo”.
“Bueno”, ella dijo: “Él ha estado en coma por tres días”.

36 Y alguna clase de máquina allí mostró que cuando esa manecilla alguna vez se bajara tanto así, nunca en la historia médica se habían mejorado. El padre (nunca lo olvidaré) enjugó sus ojos, y fue allá, y puso su mano sobre el hombro de esa mujer joven.
Él dijo: “Hija”, él dijo, “tú estás enseñada a mirar esa máquina. Y eso es de lo que tú sabes al respecto, es observar esa máquina”. Dijo: “Eso es… todo lo que esa máquina sabe, es decir lo que está sucediendo aquí. Eso es verdad”. Dijo: “Tú estás mirando esa máquina. Pero yo estoy mirando una promesa que Dios hizo”.
Depende de lo que Uds. estén mirando. Ese niño está casado y tiene dos hijos.
¿Ven?, eso sólo lo demuestra, ¿ven? Él permaneció así por otros dos o tres días, pero se recuperó y se mejoró. ¿Ven?, eso demuestra lo que Uds. están mirando. Uds. tienen que vigilar lo que están mirando. No mire a sus síntomas.

37 Si alguien tuvo síntomas, Jonás los tuvo. Ahora, recuerden, él estaba en el vientre de la ballena. Digamos que él estaba a veinte brazas de profundidad allá en el océano, sus manos atadas detrás de él, sus pies atados, y en el vientre de la ballena, acostado en el vómito de la ballena, en su vientre, las algas marinas todas alrededor de su cuello. Ahora, esos verdaderamente son síntomas. Él miraba en esta dirección, era vientre de ballena; en esa dirección, era vientre de ballena; para dondequiera que él miraba era vientre de ballena. Ahora, esos son realmente síntomas. No hay ninguno de Uds. en una condición así de mala esta noche. Yo estoy seguro (eso es correcto), que no están en una condición tan mala así. Para dondequiera que él miraba era el vientre de ballena.
Pero, ¿saben Uds. lo que él dijo? “Son vanidades ilusorias. Yo no las creeré”. ¿Qué dijo él? “Una vez más miraré hacia Tu Santo templo”, se volteó sobre su espalda, y miró hacia el templo lo mejor que él podía.
¿Por qué? Cuando Salomón dedicó ese templo, él oró ese día. Cuando la Columna de Fuego entró y se fue detrás del Lugar Santísimo, Salomón oró, y dijo: Señor, si Tu pueblo está en dificultad en cualquier parte, y mira hacia este Santo lugar, entonces oye desde el Cielo“. Y él lo creyó.
Y Dios hizo algo. Yo no sé lo que Él hizo. Él le pudiera haber puesto un tanque de oxígeno en el vientre de esa ballena. Yo no sé lo que Él hizo. Él mantuvo vivo por tres días y noches, y lo llevó a su lugar, a donde él se suponía que fuera.

38 Y si Jonás, bajo esas circunstancias, podía creer en una oración que fue hecha por un hombre que después se descarrió por causa de mujeres… como Salomón; y creyó en un templo que fue construido con manos de hombre, ¿cuánto mucho más deberíamos nosotros esta noche mirar hacia Cristo, que está sentado a la diestra de Dios, con Su propia Sangre intercediendo en base a nuestras confesiones? Cómo lo deberíamos creer. “Nada, ningunos síntomas están obstruyendo el camino.
“Yo estoy mirando hacia la promesa de Dios, que Él dijo que lo haría”. Esa es la única cosa. Mire a eso. Allí estaba él.

39 Yo leí una historia sobre ello en una ocasión. Toda la gente de Nínive era pagana. Los paganos por lo general adoran a los animales y a la vida. Allá en Sudamérica, yo me fijé que ellos bailaban una danza de canguro. Ellos tenían una danza, alguna clase de fiesta, y todos danzaban como el canguro, porque eso es todo lo que ellos alguna vez habían visto, era el canguro. Así que ellos se iban a comer el canguro enseguida, y lo arrojaron al fuego y lo asaron un poquito. Oh, cómo lo hicieron, no sé. Yo tenía hambre. Así que entonces, de todas maneras, de la manera que ellos estaban danzando es igual a la danza del canguro. De esa manera ellos. Y Uds. los pueden ver por toda África. Ellos tienen toda clase de cositas de animales que se miran raros, salpicados con sangre. Bueno, eso es lo que ellos creen que es Dios.
Y Ahora, nos damos cuenta que esa gente allá en Nínive también adoraba ídolos, y el dios del mar de ellos era una ballena. Así que todos los hombres, la ocupación de ellos, estando cerca del mar, ellos eran pescadores, su ocupación principal. Y era una gran exportación allí de pescado para el mundo de ese tiempo.
Así que entonces, los… todos los pescadores estaban allí afuera como a mediodía un día, pescando, metiendo sus redes. Y de repente el dios salió del mar, el dios ballena. Llegó hasta la playa, y sacó su lengua, y el profeta salió caminando por la lengua de la ballena, salió a la tierra. Con razón ellos se arrepintieron. ¡Amén!

40 Dios sabe cómo hacer las cosas. Aún en su simplicidad, Dios sabe cómo hacerlo. ¿Ven? Jonás no estaba descarriado. Él sólo estaba siguiendo la dirección del Espíritu. Así es cómo se hace para que la gente se arrepienta. Él dijo… Él se fue por toda la ciudad y dijo: “Si Uds. no se arrepienten, en cuarenta días este lugar se hundirá”. Eso es todo. ¿Ven?, ¿cómo pudieran ellos hacer otra cosa sino arrepentirse?, pues el mismísimo dios de ellos escupió al profeta. Y ellos sabían que él tenía un mensaje. Ese era el dios de ellos, así que ellos… Sólo lo escupió.
Nuestro Dios es Cristo. ¡Amén! Y Él envió el Espíritu Santo. ¿Por qué no lo podemos creer?, es lo que me pregunto. Allí estaba Él manifestado en carne. Allí estaba Él parado, y dijo: “Y la gente de Nínive se levantará en el día postrero con esta generación y la condenará; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y Uno más grande que Jonás está aquí”. Luego le pidieron una señal.

41 Luego Él sigue diciendo, acerca de aquella época que Dios habló a través de todas las generaciones. Cuando Dios envía un don a la tierra, y la gente lo recibe, esa es una edad dorada para esa generación. Pero cuando ellos lo rechazan, es un caos para esa generación.
Ahora, qué si esta noche, si la gente americana que reclama ser una nación cristiana, ¿qué si todos los que reclamamos ser cristianos aceptáramos el don de Dios que Él nos envió, el Espíritu Santo? ¿No sería maravilloso? Bueno, pudiéramos dejar de fabricar misiles. Bueno, no habría nada en el mundo que nos dañara. Ellos no nos pudieran dañar. Nosotros tenemos protección. El Espíritu Santo está sobre nosotros. Seguro que sí. Nosotros no necesitaríamos nada más sino el Espíritu Santo, si la gente sólo aceptara el don que Dios les envió a ellos, y ése es el Espíritu Santo.
Pero una iglesia diferente de la otra, y esta dice: “Oh, no hay tal cosa como el Espíritu Santo. Eso fue para los discípulos”. Y es un don ahorita. Es para la Iglesia, y ahora estamos en los últimos días.

42 Bueno, Uds. no tienen que hablar acerca de refugios antibombas. La gente está excavando en la tierra igual que topos, tratando de escapar de la bomba atómica. ¿Cómo se van a escapar Uds.? Bueno, ellos explotarán un hoyo en la tierra de una milla de profundidad y por cincuenta millas cuadradas. Bueno, si Uds. estuvieran cincuenta millas debajo de la tierra, debajo de la—la lava, la sacudida les quebraría todo hueso de su cuerpo. No hay manera en lo absoluto de escapar.
Hay una sola manera. Pero nosotros tenemos un Refugio antibombas. No está hecho de metal; sino que está hecho de plumas. Bajo Sus alas descansamos. ¡Amén! Y no está aquí abajo; está allá Arriba. Uds. están por arriba de ello, cuando Uds. navegan… vuelan a Su seno. Seguro. Ese es el escape.

43 Permítanme decir esto aquí. (Espero que la alarma de mi reloj no suene muy pronto. Pero Ahora, escuchen). La gente hoy en día le tiene un miedo tremendo al comunismo. ¡Vergüenza les debería dar! Bueno, ¿por qué Uds. le tienen miedo al comunismo? Yo quiero que cualquier teólogo, cualquier erudito de la Biblia me enseñe dónde Ella dice que el comunismo gobernará al mundo. Yo les digo a Uds. que el romanismo gobernará al mundo de acuerdo a la Biblia. Uds. vigilen acerca de eso.
No vigilen las cortinas de hierro ni las cortinas de bambú; sino que vigilen la cortina púrpura. Esa es la que los va a atrapar. No se preocupen por eso. Uds. sólo anoten eso, y digan: “El hermano Branham lo dijo”, y pónganlo en su Biblia, y vean si no está correcto.
El comunismo no es nada sino un instrumento en la mano de Dios, haciendo lo que Él quiere. Bueno, no llegará a nada. Eso es exactamente correcto. No le teman a eso. Eso es algo para desviarlos del sendero de estar vigilando. Pero los lectores de la Biblia y los hombres que aman a Dios se quedan con lo que dice la Biblia. Seguro que sí. Sólo vigilen eso.

44 Ahora, nosotros no recibimos el don de Dios en esta nación, en esta generación. Ellos lo han rechazado. La gente que cree en Él es llamada fanática, chiflada, “santos rodadores”, y todo lo demás. Ellos son despreciados y rechazados, justo lo que la Escritura dice que ellos harían. “Traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, implacables, calumniadores, intemperantes, aborrecedores de lo bueno, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de Ella”. Es exactamente lo que el Espíritu Santo dijo que sucedería en los postreros días. Y aquí estamos, amigos. Aquí estamos exactamente.
Hay muchas otras Escrituras que las pudiéramos atar con ello; sigamos adelante a otra cosa, lo que Jesús dijo aquí. “Y como fue en los días de…” En los días de Salomón, Dios envió un don entre Su pueblo. Y ese fue un tiempo que lo aceptaron. Ellos aceptaron a Salomón, el don de discernimiento. Y cuando el discernimiento estaba sobre Salomón, todos estaban en un corazón y unánimes. Todo… Bueno, toda nación temía. Ellos no tenían guerra. Ellos no tenían guerras porque ellos tenían miedo de Israel, no tanto de la nación sino del Dios que ellos estaban sirviendo. Ellos estaban en un corazón y unánimes. Y todos ellos se unieron alrededor de ese don. ¡Oh!, cómo les agradaba a todos, y todos hablando bien.

45 ¿No sería maravilloso si todo cristiano esta noche en América empezara a hablar acerca del Espíritu Santo, y de cuán maravilloso es eso? Y, por que, déjenme decirles que sería… Por que, cómo lo publicarían en los periódicos por dondequiera. Y las líneas telefónicas se quemarían por enviar las noticias. ¡Oh, cuán maravilloso sería! Pero ellos no lo harán, ¿ven? Pero, oh, si nosotros sólo nos uniéramos alrededor de los dones de Dios, el Espíritu Santo.
Ahora, nos damos cuenta que todos en ese día se unieron alrededor del don. Y Dios hizo a ese hombre que tenía ese don sobre él, el rey. Bueno, Uds. saben, las noticias se difundieron por todas partes. La gente traía manadas de ovejas. Traían ganado, y oro, y todo, y los ayudaban. Ellos estaban tratando de encontrar paz con ellos, es lo que estaban tratando de hacer, porque ellos sabían que un Dios Viviente estaba con un pueblo Viviente. Y ellos sabían eso.

46 Ahora, fíjense lo que sucedió. Las noticias se difundieron en esos días por medio de… Gracias a Dios que ellos no tenían televisión; sino que se comunicaban de labio a oído. Y las caravanas pasaban por allí e iban a alguna parte, y ellos hablaban al respecto. Y después de un tiempo las noticias llegaron muy lejos a Sabá. Midan en su mapa qué tan lejos era de Jerusalén a Sabá.
Ellos tenían una reina allá, una paganita, una reina pagana. Y la gente pasaba y daba testimonio de lo que estaba sucediendo en Palestina. Y “la fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios”.

47 Oh, esa damita estaba ordenada a Vida Eterna. Y tan pronto como ella oyó eso, algo se encendió en su corazoncito pagano. Ella se empezó a preguntar acerca de eso. La siguiente caravana que pasó, ella casi no podía esperar. Ella enviaba a sus eunucos para que los consiguieran y los trajeran.
¿Por cuál dirección viene Uds.?“
Venimos del norte“.
¿Pasaron Uds. por Palestina?“.
“Sí. Oh, yo sé lo que me va a preguntar: acerca del Dios de ellos”.
“Sí, eso es correcto. ¿Lo vieron?”
“Yo lo vi. Es la verdad. Bueno, ellos aman a ese hombre tanto, que lo hicieron rey; y su Dios aman a ese hombre tanto, que lo hicieron rey; y el Dios de ellos… Ellos tienen a un Dios sobrenatural que Él mismo se está desplegando por medio de ese hombre”.

48 Ahora, cualquiera sabe… (Voy apagar esto en un momento. Realmente ya es tiempo de terminar. ¿Está bien sólo un momento?). Cualquier sabe que la adoración pagana es… Él pagano saca el ídolo. Un sacerdote le trae vino. Él come para ese ídolo. Luego él se va al templo, se postra ante ese ídolo, se emociona de tal manera, al grado que de hecho él cree que puede oír a ese ídolo que le está hablando a él. Ahora, eso es absolutamente adoración pagana. Uds. hermanos saben eso al estudiar la historia.
Ahora, Ahora cómo Dios lo hace. Él voltea y no… ¿Ven?, ellos piensan que la vida, el espíritu que debería ser… que realmente pertenece dentro de ese ídolo, entra a ese ídolo y les responde. Bueno, se dijo que los paganos en los días antiguos se podían postrar de tal manera que ellos reclamaban que podían oír a los dioses que hablaban a esos ídolos.

49 Pero ¿Ven cuán diferente es el Cristianismo, cuánta burla hay en eso? Dios no toma a un ídolo; Él toma a un hombre. Y si un hombre se postra en la presencia de Dios, Dios mismo entra en el hombre, y el hombre llega a ser la criatura Viviente en la que Dios está viviendo; no un ídolo muerto, sino un hombre.
Dios nunca uso ídolos. Él siempre uso hombres. Dios no usa maquinarias, aparatos mecánicos. Él usa hombres. Individuos. Perdónenme. No quise gritar así de alto. Fíjense bien. Pero, yo no estoy emocionado. Yo sé exactamente en dónde estoy parado. Eso es correcto. Simplemente me siento bien.

50 Fíjense bien. Entonces este Dios había descendido, el gran Jehová, y se estaba manifestando por medio de un hombre, que ellos sabían que era más que un hombre. Había algo en cuanto a él que era diferente. Y toda la gente adoró a Dios, y creyó en Dios y ellos edificaron el templo. Ellos hicieron grandes cosas en ese día.
Fíjense bien. Esta reinita empezó a oír de ello. La fe es por el oír. Su corazoncito empezó a palpitar rápido. Ella debía de ir allá y verlo. Así que después de un tiempo, muchos venían testificando, todos diciendo cómo esa gente estaba en un corazón y unánime. No había diferencias en ellos, No había un andando por allí, diciendo: “¡Aaah!, él no pertenece a la mía. Él es un fariseo. Yo no pienso… Yo soy un saduceo”. No había nada de eso. Ellos estaban en un corazón y unánimes. De esa manera Uds. tienen que estar.
¡Oh, oh, si nuestras iglesias sólo pudieran llegar a ser de esa manera, hermanos! Si nuestras diferencias, sólo pudieran ser… Está bien, todo está bien mientras Uds. crean, y tengan a Dios, y tengan sus iglesias, y cosas así. Pero, oh, estemos unánimes, un solo hombre, un solo “firmes y adelante” soldados, una sola unidad de Dios marchando hacia la victoria, recibiendo todo lo que viene en el Nombre del Señor, eso es, lo que la Palabra de Dios nos prometió enviar. Créanlo; actúen sobre ello.

51 Ahora, cuando menos pensó, su corazoncito empezó a palpitar tanto que sencillamente no se podía quedar… ella no podía dormir en la noche. Sencillamente tenía que ir a verlo.
Hay algo con respecto a cuándo Uds. alguna vez oyen acerca de Dios. El hombre sabe que él salió de la cortina oscura, de algún lugar más allá de aquí. Ellos saben que cuando él muere, él regresa a través de esa cortina. ¿De dónde vino él y adónde va? El hombre siempre ha anhelado ver lo que está detrás de esa cortina. Exactamente. Así que cuando él ve que algo se levanta de detrás de esa cortina, e ilustra algo que ha sido prometido desde ese Lugar, eso debería estremecer su corazón.

52 Fíjense bien. Así que esta mujercita, ella estaba… su corazón empezó a palpitar para ir. Ahora, ella tenía algunas cosas que hacer antes de ir. Ahora, la primera cosa que tenía que hacer, era ir a conseguir permiso de su iglesia para ir allá. Ahora, esa era una cosa difícil, el ir a un sacerdote pagano. Puedo verlo, cuando él… ella se acercó, y se inclinó ante él, y lo llamó (como acostumbraba), santo padre, o lo que era… se acercó a él y se inclinó ante él, y él se inclinó ante ella. Y él… Ella era la reina de la nación.
Ella dijo: “Yo me he enterado por medio de las caravanas y lo demás (y algunos de ellos me han traído pergaminos de allá de Palestina), que ellos están llevando a cabo una gran reunión allá. Y hay un hombre allá que ha sido ungido por el Dios de ellos; y ese Dios está manifestando Su propia Vida por medio de ese hombre. Señor, santo, me gustaría ir a ver”.

53 ¿Se pudieran Uds. imaginar a él dándole permiso? “Nosotros no estamos cooperando con esa reunión allá”. Oh, seguro. Toda clase de palabras se pudieran haber dicho. “Ahora, si hay algo que estuviera sucediendo, sucedería aquí mismo en tu propia iglesia. Y después de todo, eso es sólo un montón de nada. Nosotros oímos que ellos cruzaron los mares y todo así. Pero es un montón de ”Aleluyas“, o perdónenme, ”fanáticos“, o algo así, tú sabes, por allá. No hay nada en ello. No lo creas, no hay nada en ello. Si algo va a suceder, sucederá aquí en tu propia iglesia. Sucederá aquí mismo. Si hay algo que un dios pudiera hacer, nuestro dios lo haría”.
Yo puedo ver a esa reinita erguirse. Ella pudiera haber dicho: “Señor, ¡pero yo quiero ir! Yo quiero estar convencida”. Me gusta esa clase de valor. “Yo quiero estar convencida. Yo tengo sus pergaminos aquí. Yo quiero ir para ver si ese Espíritu que está en ese hombre, es exactamente lo que estos pergaminos dicen que es ese Dios. Así que entonces, si lo es, entonces es ese Dios hablando por medio del hombre”.
“Ahora, mira aquí. Aquí está el gran dios dagón, aquí está el gran dios fulano de tal, Júpiter, el dios sol, y todos estos otros que tenemos por aquí”.
Ella pudiera haber dicho: “Sí, mi tatara-tatarabuela les sirvió; mi abuela les sirvió y todos… mi madre los sirvió. Y ¿qué han hecho ellos? Ellos son ídolos mudos. Yo nunca los he oído hablar ni una palabra ni hacer una sola cosa”.

54 Es casi igual a algunos de estos credos mudos que estamos sirviendo hoy, y lo demás, y cosas que no tienen más vida que… Uds. hablan acerca de un Dios, un Dios que era, y envían a un muchacho a la escuela, y le enseñan a ser un ministro, y le cuentan acerca de un Dios histórico. ¿De qué sirve un Dios histórico de ayer, si Él no es el mismo Dios hoy? Si un Dios lleno de misericordia pudiera satisfacer las necesidades de la gente ayer, si Él no es el mismo Dios hoy en día, Él no es Dios. Él sería uno que hace acepción de personas.
¿De qué sirve alimentar a su canario con toda clase de buenas vitaminas para que tenga alas buenas y fuertes, y huesos grandes y fuertes, y lo mete en una jaula para que no pueda volar? Es lo mismo que enviar a un hombre allá, y meterle toda clase de enseñanza, y todo, y aprender lo que Dios era, y todo lo que Él hizo, y todo lo que Él hizo allá; pero luego se voltea y dice: “Los días de los milagros ya pasaron, no existe tal cosa”. Para mí, eso ni siquiera es inteligente.

55 Así que esa reinita pudiera haber dicho: “Yo he oído acerca de todos esos dioses. Yo he oído acerca de todas esas cosas. Pero yo nunca he visto un movimiento de vida salir de ellos. Nunca he visto que se haga una sola cosa que obre como un dios ni nada más”.
“Bueno, déjame decirte algo, hija mía. Si tú vas allá… Tú eres nuestra reina. Tú no puedes ir entre un montón de gente así. ¡Son tonterías!”.
Vale más que lo diga. Está ardiendo en mí de todas maneras. Yo estaba… Mi nuera y mi esposa estaban en el centro esta mañana, y estaban comprando algunas cosas en una tienda. Y una señora dijo: “Hay una señora al cruzar la calle de donde yo vivo, su esposo tiene un negocio por aquí. Ella estaba en una reunión allí la otra noche. Y ella tenía alguna clase de algo en su pierna, y era un… Ese hombre en el púlpito le estaba diciendo a esa mujer acerca de eso. Y Ud. sabe, la cosa desapareció, y eso la estremeció de emoción”.
Mi nuera dijo: “Ese es mi suegro”. Dijo: “Ese es mi suegro”. Dijo: “¿Has estado allí?”
Dijo: “Oh, no. Yo no pudiera ir allá”.
Dijo: “Bueno, ¿por qué no puedes ir allá?”
Ella dijo: “Mi esposo es un diácono en una de las grandes iglesias de aquí en la ciudad. Yo no pudiera estar alrededor de un montón de gente como ésa”.
Mi nuera le dijo: “Pero tú eres bienvenida de todas maneras”.

56 ¡Luego Uds. hablan acerca de clanes! Bueno, Uds. se quejan acerca de la Católica. Bueno, Uds. son la misma cosa, ¿ven? Exactamente la misma cosa. El sartén no le puede decir negra a la olla. Uds. saben que eso está correcto. Bueno, es la misma cosa, exactamente; porque, ¿qué no es un solo Dios el Padre de todos nosotros?
¿Por qué nos separan nuestras denominaciones? ¿Por qué un ministro, con algún grado de colegio, trata de evitar que una mujer, que realmente necesita sanidad en su cuerpo, que venga a un lugar para ser sanada por un Dios que él reclama que conoce? Eso es lo que me pregunto.

57 Hermano, esa reinita miró alrededor a eso y dijo: “Pero yo he estado oyendo acerca de todo esto; pero todavía no he visto nada”.
“Bueno, si tú vas, te vamos a excomulgar”.
“Bueno, vale más que me dé mis papeles ahorita, porque yo voy”. ¿Ven?, cuando Cristo se empieza a mover en un corazón, todo está concluido. Eso es todo.
Así que recuerden que ella tenía mucho que confrontar. Ella tenía mucho. Ahora, ella perdió su membresía. Y otra cosa, ella dijo… Yo pensé que era muy bueno. Ella dijo: “Si esa cosa es la verdad, vale la pena apoyarla”. Así que reunió bastante dinero, incienso, oro, plata, y mirra, y lo puso en los camellos.
Pero esto es lo que ella pensó, yo creo: “Si es la verdad, yo la apoyaré. Si no es, yo puedo traer mis tesoros de regreso”. Ella le podía enseñar algo a la gente Pentecostal: apoyan ministerios de radio aquí que hacen burla y se ríen de la mismísima religión que Uds. están representando (eso es correcto), y su propia iglesia está sufriendo por el diezmo que Uds. le deberían estar dando a ellos (sí, señor); sólo porque ellos tienen una clase de nombre grande o algo así.
¿No han aprendido todavía cosas espirituales? Nosotros deberíamos. Eso es correcto. Deberíamos aprender a discernir el espíritu para ver de dónde proviene. Ahora, eso no es leche descremada, ahora, si Uds. la puede disolver.

58 Fíjense bien. Ahora, esta mujercita, ella dijo: “Yo lo apoyaré si está correcto. Si está correcto, vale todo. Si no está correcto, no vale la pena en lo absoluto”. Así que ella se podía traer sus regalos de regreso.
Ahora, recuerden que ella tenía un largo trayecto que recorrer, y no podía viajar… Ella tenía que cruzar el desierto de Sahara, no en un Cadillac con aire acondicionado, sino sobre el lomo de un camello. ¿Saben Uds. cuánto tiempo le toma a una caravana para viajar de donde ella provenía a Palestina? Les tomó tres meses, noventa días, en el lomo de un camello. Con razón Jesús dijo que ella se levantará en el Día del Juicio y condenará a esta generación. Algunas personas no cruzan la calle caminando para ver la misma cosa. Correcto.
Y otra cosa, recuerden que los hijos de Ismael eran ladrones en el desierto. Y ella sólo traía un grupito de soldados, eunucos. ¡Cuán fácil ellos pudieran haber caído sobre ella, y matado a esos eunuquitos, y quitado sus tesoros, y seguir adelante!
Pero, saben, si Uds. están determinados a buscar a Dios, Dios abrirá un camino para Uds., y no hay temor en lo absoluto acerca de nada. Uds. tienen un solo logro, un solo pensamiento, un solo motivo, un solo objetivo, y eso es llegar a Dios. Y si Dios les habló a Uds., Uds. irán, a mí no me interesa lo que suceda. Dios abrirá un camino para que Uds. lo hagan, si Uds. verdaderamente están anclados y saben de lo que están hablando.
Y ella lo hizo.

59 Ella reunió a sus siervas y a sus eunucos y todos se subieron en los camellos. Y ella viajó, quizás de noche; estaba muy caluroso en el desierto. Me la puedo imaginar en el día sentada debajo de la sombra en alguna parte, en un pequeño oasis debajo de algunos árboles, tomando esos pergaminos y leyéndolos para ver… Ella quería saber, cuando llegara allá, si era Escritural.
Y cuando llegó, ella no llegó como muchos de nosotros llegamos aquí. Vamos a la reunión una sola vez. Los vecinos… “Yo tengo un buen vecino que vive por aquí. Ellos nos invitaron, y así que iremos allá. Me sentaré unos cinco minutos, y si él dice una sola cosa que es contraria a lo que yo creo, me levantaré y me saldré”. Eso demuestra ignorancia. Eso ni siquiera demuestra sentido común. Cualquiera que es criado bien no haría una cosa como esa.
Si yo entrara a un templo Budista… si entrara al templo, yo sería lo suficientemente caballero como para sentarme allí, cuando menos hasta que esa reunión se terminara. Eso es correcto.

60 Uds. hablan respecto a la ignorancia de Kentucky; hablan acerca de ese estado del que yo provengo, la ignorancia de esa gente de allá. Yo no sé. Algunas veces me pregunto.
Dejen que una de sus hijas lleguen una mañana con su cabello todo enredado, y la manicura por toda su cara, habiendo estado toda la noche con un pequeño “Ricky” con un corte de cabello “flattop”. Déjenme decirles ella sabrá la siguiente vez que salga.
… agarrará una tabla de barril, o una rama de nogal allí, y le dara una paliza.
Y les digo, todos Uds. hablan acerca de la delincuencia juvenil; hay tantos periódicos hablando acerca de eso. Yo pienso que es delincuencia parental …?… colgada en ella. Tomen a un joven allí, y azótenlo un poquito, y Uds. no tendrán que estar diciendo tanto: “Pobre Ricardito. Tú eres amable. Tú no quisiste hacer mal, Marta”. Ella necesita una buena paliza, eso es lo que necesita.
La Biblia dice: “El que detiene el castigo, echa a perder a su hijo”, y eso es exactamente correcto. Uds. nunca encontrarán nada mejor.

61 En mi hogar tenían los diez mandamientos colgados en la puerta en una vara de nogal que era como así de larga. Y, hermano, yo tenía todos los diez a lo largo de mi espalda, y arriba y debajo de mis piernas, casi cada día. Pero sirvió para mi bien.
Déjenme decirles, mi papá me llevaba detrás de la casa, y yo bailaba al sonido de los porrazos. Pero yo sabía que no lo debía hacer la siguiente vez, cuando terminaba él conmigo.
Tendríamos una vida mucho mejor, si tuviéramos más papás haciendo eso hoy en día. Él nunca me dio una sola paliza que yo no lo honre esta noche por ella. Cuando lo miré en el ataúd, y vi su cabello canoso al lado de su cabeza, me paré allí, y las lágrimas me rodaban y caían sobre su rostro. Yo dije: “Papá, yo ayudé a ponerlas allí. Dios ayúdame”. Eso es correcto. Yo respeté a mi papá. Él fue un papá que me hizo hacer el bien. Sí, señor. Necesitamos más como ésos hoy en día.

62 Ahora, ella llegó. Ella se detuvo en frente del palacio. Descargó sus camellos, y puso sus siervas allí, y levantó sus tiendas. Y llegó para quedarse hasta que ella estuviera convencida. ¡Oh, hermano!, con razón condenará a esta generación. Ella llegó para quedarse hasta que estuviera convencida. Y esperó.
Ahora, la primera mañana, puedo oír las trompetas sonando, las campanas sonando. Y la reinita se vistió, entró, y quizás tuvo que tomar un asiento muy atrás allá. Y todo siguió bien, todo el cantar, y todo el coro cantó.
Entonces el Pastor Salomón salió al púlpito. Y ella se fijó en cuán maravilloso era. Su corazoncito empezó a arder. Bueno, ese día, quizás en el estante de libros, ella debe haber comprado algunos libros sobre ello. Ella volvió la siguiente noche, y en la manana leyó, leyó, y asi día tras día.

63 Finalmente su tarjeta de oración fue llamada. Ella no se enojó al respecto. Ella esperó hasta que llegó su turno. Y cuando llegó el momento que ella se paró ante Salomón, La Biblia dice que no hubo nada oculto de Salomón que no le dio a saber. ¡Amén! Salomón, un espíritu de discernimiento, le dijo a ella los secretos de su corazón. Jesús dijo que esa reina se levantará en el Juicio y condenará a esa generación, porque Uno más grande que Salomón estaba allí.
Ahora lo que ella dijo. (Estamos terminando). Mira lo que ella dijo. Ella dijo: “Todo lo que yo oí estaba correcto, y más que lo que oí”. ¿Ven?, el milagro entonces había sido ejecutado en ella. ¿Ven?, ella era de allá de Sabá, y él era un judío aquí. Y así que, él no sabía nada acerca de ella. Pero cuando ella se paró ante su presencia, él le reveló todos los secretos de su corazón, le dijo las cosas que ella quería saber. Todo lo que ella tenía en su corazón, Dios se lo dio a conocer a Salomón.

64 ¿No ven Uds.? Ese mismo Dios… ¿Cómo lo pudieran Uds. llamar telepatía? ¿Cómo lo pudieran Uds. llamar un demonio (¡oh!), cuando…? ¿No comprenden que yo me paro aquí y sé lo que Uds. están pensando al respecto allá en la audiencia? ¿Cómo pueden Uds. dudar? ¿Cómo…? ¿Qué es lo que le pasa a mi pueblo? ¿Qué…? ¿No pueden Uds. ver que ese mismo Dios tiene la misma naturaleza por toda la Biblia, por dondequiera?
Y ella se volteó, y dijo: “Bienaventurados son los hombres que están contigo, que están aquí y pueden ver ese gran don de Dios obrando cada día”. ¡Cuán bienaventurados son éstos que se sientan aquí y lo ven con sus ojos!
Jesús dijo: “Ella se levantará en el Juicio y condenará a esta generación. Pues ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y Uno más grande que Salomón está aquí”.
Y, amigos cristianos, Mira: “Uno más grande que Salomón está aquí”. El Espíritu Santo mismo está aquí. Cristo, en la forma del Espíritu Santo, está aquí con nosotros, comprobando que el mismo… aun lo que tenía Salomón, únicamente muchas veces más grande está aquí hoy en día; con dos mil quinientos años de historia del mismo Espíritu obrando en la Iglesia. Uno más grande que Salomón está aquí.
Su corazón fue tocado. Ella no había visto nada antes. No era común para ella. Ella sabía que eso estaba correcto.
Permítanme decir algo aquí, sólo un momento. Cuando la gente, verdadera gente genuina puede ver algo real, eso cambia la opinión de ella. Eso es correcto. Y verdaderamente, muchos del mundo hoy en día están hambrientos de ver lo que nosotros estamos rechazando. Eso es correcto. Ellos quieren ver algo real.

65 Esta pequeña historia quizás encaje bien ahorita. La quiero contar. Uds.… Todos Uds. saben que yo cazo. Me—me—me gusta cazar. Mi madre era una… que acaba de partir recientemente, ella casi era mitad india. Y yo he cazado toda mi vida. La primera cosa que compré… Yo planté camotes todo el día y gané veinticinco centavos; me compré una trampa de acero, y atrapé un conejo; vendí el conejo por quince centavos, y me compré dos trampas más de acero; allí empecé el negocio. Yo tenía únicamente unos seis años de edad. Yo he estado cazando, atrapando, desde entonces. Y voy a los bosques del norte a cazar, solía ir allá, y muy allá arriba.
Y yo tenía un buen compañero de cazar allá, y él era un excelente cazador, tenía muy buena puntería; y era un hombre que uno no se tenía que preocupar acerca de que se perdiera en el bosque. Él sabía cómo salir de allí. Y me gustaba cazar con él. Pero él era muy cruel de corazón. Él tenía ojos como de lagartija. Uds. saben como son esos ojos de apariencia rara, como las mujeres tratan de pintarse sus ojos hoy en día. Uds. saben, ojos como de lagartija. Y así que ella….
Él era un hombre muy fino, pero era cruel. Él acostumbraba matar cervatillos sólo para que yo me sintiera mal. Él sólo… Él sabía que yo….

66 Ahora, está bien matar cervatillo; eso está bien. Si la ley les permite matar un cervatillo, mis hermanos cazadores, eso está bien. Abraham mató un becerro y se lo dio a Dios para comer, y Dios se lo comió. Eso es correcto. Así que, el sexo o el tamaño no tiene nada que ver con ello. Pero sólo matar por la diversión de matar, eso es ser un asesino. Yo no creo en destruir las cosas. Por siete años yo fui un guardabosque, Uds. saben. Así que, Ahora, recuerden, siempre sean honestos y correctos en esas cosas. Y allí estaba un…
Él mataba a esos cervatillos, y quizás ni siquiera los recogía, sólo para hacerme sentir mal. ¡Sencillamente muy cruel de corazón! Y yo le trataba de hablar acerca de Dios. Y le mencionaba a Dios, y él sólo se paraba allí y se reía a carcajadas. Así que… Pero muy adentro de él yo pensé que había algo que pudiera ser bueno en el hombre. Uds. no… Nunca rechacen a un hombre totalmente. Sólo traten lo mejor que puedan, sigan adelante. Que Dios haga el rechazo.

67 Así que yo… Un día fui allá, y era tarde en la temporada, y esos venados de cola blanca allá (¡vaya!), Uds. hablan de Houdini siendo un artista del escape, él es un aficionado al lado de ellos. Y de todas maneras, cuando han sido balaceados, ellos desaparecen. Y en una noche con la luz de la luna, ellos se alimentan en la noche, y se arrastran debajo de los arbustos en el día, se esconden en los arbustos.
Y nevó bastante esa noche, como unas seis u ocho pulgadas, un clima bueno para rastrear. Y estábamos… nos fuimos a cazar. Y nosotros siempre cargábamos un termo lleno de chocolate caliente, para que, si nos desviábamos en alguna parte del bosque, o matábamos un venado, y teníamos que regresar, o entrábamos en una tormenta, ese chocolate ayudaba a que sobreviviéramos. Es mejor que el café o cualquier otra cosa, porque el chocolate tiene una energía, y nutre. Así que, yo tenía una… Cada uno de nosotros traía un cuarto de galón en nuestra camisa y un sándwich.
Y habíamos caminado toda la mañana, ni siquiera habíamos visto una sola huella, y estábamos… Como a las once y media o doce, llegamos a una pequeña abertura como el tamaño de este edificio aquí. Y él estaba delante de mí, caminando, y por lo general subíamos hasta los… más allá de la vegetación arbórea, luego nosotros… Partíamos, él se iba en una dirección, y yo me iba en la otra dirección, y bajábamos por allí. Y si matábamos un venado, lo colgábamos. Y sabíamos que cuando regresáramos al campamento principal… Regresaríamos allí esa noche, o si no, no nos preocuparíamos uno por el otro. Sabíamos cómo cuidarnos en el bosque, y regresaríamos al día siguiente.

68 Así que entonces, yo pensé que él se estaba preparando para irse, porque habíamos llegado muy alto allá. Y los venados por lo general corren arriba de la montaña cuando están asustados. Y así que entonces él se detuvo en ese lugarcito y se sentó. Y yo pensé que él estaba extendiendo su mano para sacar de su camisa el termo para comer nuestro almuerzo; y luego nos separaríamos y regresaríamos. Así que, en lugar de eso, él sacó un pequeño silbato.
Él había hecho un pequeño silbato que sonaba igual que un cervatillo llorando por su mami. Uds. saben cómo—Uds. saben cómo lo hace un cervatillo, ese sonido raro. Bueno, él se había hecho un silbato que sonaba exactamente así. Y yo le dije antes que saliéramos esa mañana, dije: “Bert, ¡no vas a usar eso!”
Él dijo: “¡Aah!, tú eres igual que el resto de los predicadores. Tú nunca serás un cazador. Tú eres muy cobarde”. Dijo: “Uds. predicadores son muy cobardes para ser cazadores”. Y por lo general yo tenía que matar su presa de todas maneras.

69 Pero sin embargo, él le iba a disparar a esa hembra venado. Así que él metió su mano en su camisa, y sacó ese silbato. Yo dije: “¡No vayas a hacer eso!”
Él dijo: “¡Oh, entra en la realidad, Billy! ¡Entra en la realidad!” Estaba allí un banco de nieve, y sopló ese pequeño silbato.
Y yo pensé, bueno, siendo que nosotros no habíamos visto una huella, que no perjudicaría en nada. Pero para mi sorpresa, tan lejos como lo largo de este edificio, se paró una grande y hermosa hembra venado de cola blanca. Ahora, esa es la madre venado. Sus grandes orejas paradas así, sus hermosos grandes ojos mirando. ¿Cuál era el problema? No importó cuán bien ella estaba escondida, un bebé, su bebé lloró. Estaba en angustia. Ella se paró de un salto. Ella empezó a mirar alrededor. Ahora, nosotros no estábamos a más de treinta yardas de ella.
Él alzó su vista y me miró con esos ojos de lagartija, y yo pensé: “¡Oh, hermanos!” Y él lo sopló otra vez. Y esa hembra venado salió allí mismo a eso despejado. Ahora, cualquiera que caza venados sabe que eso es absolutamente fuera de lo común. Ellos no hacen eso, especialmente cuando les han disparado, en ese momento del día: eran como las once, las doce. Ella salió allí mismo a lo despejado.
Y yo la miré, y empecé a pensar: “Esa madre, él la está engañando. Él está soplando ese silbato como de un bebito llorando, su bebé. Y ella no es una hipócrita. Ella no está actuando; ella no está fingiendo algo. Sino que ella nació una madre. Es un instinto dentro de ella. Ella es una madre, y ese es un bebé llorando. Ella había nacido para ser una madre genuina. Estaba dentro de ella”.

70 Ella salió allí otra vez. Él me miró otra vez así. Yo meneé mi cabeza así con señal de desaprobación. Yo me agaché. Yo oí esa bala entrar en ese rifle calibre 30.06, esa grande bala de hongo de ciento ochenta granos; niveló esa mira telescópica. Yo sabía que en unos cuantos momentos cuando él tocara ese gatillo (él era un disparador muy certero), sabía que él le explotaría su leal corazón.
Y: “¿Cómo pudiera él hacer eso?” Yo pensé: “Un hombre de corazón tan cruel como ése, que tomaría a esa madre allí, tratando de encontrar a su bebé, allá buscando a su bebé; y explotaría su leal corazón”. Pensé: “¡Qué hombre tan cruel debe ser ése! ¡Seguramente que él no lo haría!”
Y cuando el pestillo bajó en el modelo .70, bajó de esa manera, la hembra venado lo oyó, y volteó. Y ella vio al cazador. Pero, ¿se movió ella? No, señor. ¿Por qué? Ella era una madre. Muriera o no, su bebé estaba en dificultad. Ella estaba tratando de encontrar a ese bebé. Ella estaba buscando en todas partes. El bebé la estaba llamando. Ella no podía evitar hacer eso. Ella era una madre.

71 Yo casi estaba llorando. Simplemente volteé mi cabeza. Pensé: “Dios, no puedo ver eso. ¿Cómo puede él hacer eso, explotar el corazón de esa pobre madre allí, y estando ella parada buscando a su bebé? Una demostración genuina de lealtad, ¿y cómo puede él hacerlo?” Él niveló así, con ese nervio firme. Yo volteé mi espalda; y dije: “Padre Celestial”, dentro de mi corazón, “no permitas que lo haga. No permitas que lo haga. ¿Cómo lo puede hacer? ¿Cómo puede él disparar al corazón de esa madre allá de esa manera, y ella tratando de encontrar a su bebé?”
Y esperé, y el rifle no disparó. Esperé un poco más; el rifle no disparó. Y volteé alrededor para mirar. Y esta es de la manera que el cañón se movía, simplemente temblando. Y él alzó la vista, y las lágrimas le estaban corriendo por sus mejillas, sus labios le temblaban. Él tomó el rifle y lo arrojó en el banco de nieve, y me agarró de la pierna del pantalón, y dijo: “Billy, yo he tenido lo suficiente de esto. Guíame a ese Jesús del que tú estás hablando”.
Él es un diácono en una iglesia Bautista ahora. Allí en ese montón de nieve, yo lo guié a Cristo. ¿Por qué?
Él miró algo real. Miró algo que no era fingido. Miró que había algo genuino. Él sabía que había algo detrás de eso. Ella era una madre. Ella había nacido para ser una madre.

72 Dios, hazme un cristiano así. Hazme que sea un cristiano, para que yo pueda ser tan real para que la gente que está buscando algo real pueda ver algo real, y saber que Cristo es real. Inclinemos nuestros rostros.
¿A cuántos aquí…? Sean honestos. Sólo un momento, ¿por favor? Sean honestos. ¿A cuántos de Uds. les gustaría ser la clase de… tan cristiano, como esa hembra venado era madre?, levanten sus manos, digan: “Yo, hermano Branham. Yo quiero ser esa clase de cristiano”. Dios les bendiga.

73 Padre Celestial, yo no tenía la menor idea, parado allí en esa nieve ese día, mis pies mojados, ese hombre agarrándome de las piernas del pantalón sollozando y llorando… Bueno, me imagino que la hembra venado todavía está allí con su bebé. Espero que sí esté allí. Ella no tenía la menor idea de lo que estaba haciendo.
Pero Dios es capaz de hablar por medio de estas piedras. Ese hombre de corazón cruel vio algo real. Él había visto tanta manufactura y cosas fingidas. Siendo él un cazador, Dios tuvo que lidiar con él de esa manera, para así ver que sí había algo que era real. Y si él todavía está viviendo hoy en día, él es un cristiano amoroso, nacido de nuevo. Cómo te damos gracias por eso, Padre.
Yo vi algunas trescientas, o cuatrocientas, o quinientas manos, quizás cerca, quizás más que eso, levantarse hace unos cuantos momentos, significando que ellos querían ser un cristiano real, Señor. Yo he tenido que regañar esta semana, Dios; lloraba debido a ello, preguntándome lo que mis hermanos están pensando, preguntándome lo que Tú estás pensando. Yo he tratado de ser honesto, Señor. La gente se sienta y se preguntaba. Que todo eso esté resuelto ahora, Señor. Que todo eso sea concluido y establecido. Que vengamos al Dios que sabemos que es real. Cada uno de nosotros podamos tener esa experiencia de ser un real cristiano nacido, tanto como esa hembra venado era una madre. Concédelo, Señor. Óyenos, te lo pido.

74 Ahora, cada uno de Uds. con su rostro inclinado, sus ojos cerrados, quiero que Uds. lo digan en su corazón, sólo oren una pequeña oración: “¡Dios, ten misericordia de mí!” Eso es correcto. Simplemente tengan fe. No duden.
¡Oh, Dios! Cada uno de Uds. que sienten que Cristo está cerca de Uds., levanten sus manos, digan: “Yo sencillamente creo que Él está muy cerca de mí esta noche. Sencillamente siento Su Presencia”. Dios les bendiga. Sigan orando. Eso es correcto. “Dios, lo anhelo ver”. Tengan fe. Crean. “Hazme un cristiano, Señor igual que… tanto así de cristiano como esa hembra venado era madre”.

75 ¿Cuántos nunca han estado antes en la reunión?, levanten su mano, los que nunca han estado en la reunión. Bueno, Dios les bendiga, son muchos. Levanten su rostro un momento si terminaron de orar. Quiero que Ahora en esta dirección.
Esta semana hablé de un Jesús que está viviendo. Yo no les he hablado de un credo; les he hablado a Uds. por medio de una Biblia, por medio de Su Palabra. Yo les di Su Promesa, que Él es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. ¿Creen Uds. eso? Ahora, si Él… si Uds. pudieran ver algo real, Uds. lo querrían,
Que Dios les muestre a Uds. esta noche aquí mismo, que yo les he dicho la verdad. Él es el Mesías, viviendo. No duden ahora. Crean. Ahora en esta dirección y digan en su corazón a Cristo: “Tú eres ese Sumo Sacerdote. Yo lo creo”. Recuerden. Permítanme hacerlo claro que yo no soy el Sumo Sacerdote. Yo simplemente soy su hermano. Él es el Sumo Sacerdote. Mi toque no significa nada; Su toque lo logrará. El toque de Uds. es lo que Él está esperando, el toque de Uds., el toque de su fe. Y si Él hizo eso en Su día, Él lo hará otra vez hoy en día. ¿No lo creen Uds.?

76 Ese hombre sentado allí con tensión alta, con la mano puesta en su quijada, ¿cree Ud. que Dios concederá su sanidad de esa presión alta, señor? ¿Lo cree Ud.? Levante su mano, diga: “Yo la aceptaré”. Yo no conozco al hombre. Pero eso es verdad.
La señora sentada allí al lado suyo, tiene un desorden de mujer también. Si ella cree con todo su corazón… ¿Lo cree, hermana?, levante su mano. ¿Es eso algo real? Ese es Jesucristo el Hijo de Dios.
Como aquella mujer que lo pudo tocar allá en aquel entonces y se compadeció de sus debilidades, esta mujer también lo tocó. No dude. Tenga fe.
La señora sentada allí, ella tiene cáncer. Ella está orando por el cáncer. Ella también tiene un nieto por el que está orando. El nieto tiene un retraso mental. ¿Cree Ud. que Dios lo sanará? Yo soy un desconocido para Ud. Si eso es correcto, mueva sus manos de esta manera.
Ahora, ¿por qué no tuvieron esa clase de fe anoche, todos Uds.? Simplemente crean. No duden. Ponga su mano sobre esa señora al lado suyo. ¿Me haría un favor? Ella sufre de un problema de garganta. Sólo tenga fe.

77 ¿Ven cuán fácil es si Uds. sólo lo creen? No duden. Sólo crean con todo su corazón. ¿No es Él bueno y misericordioso? ¿No es eso real?
El hombre sentado aquí, él está sufriendo de complicaciones, tiene problema del estómago, problema del hígado. (Dios, no permitas que se le pase por alto). Sr. Brines, crea. Ud. lo recibió. Está muy apacible ahora. No haga nada para interrumpirlo. Déjelo que continúe. Yo no conozco al hombre; yo nunca lo había visto. Dios en el Cielo sabe eso, y aquí está mi Biblia sobre mi corazón. Él me puede dejar muerto en este minuto.
¿Qué tocó él? ¿A quién tocó él? El que sea que estuvo allí, si nosotros no nos conocemos uno al otro y somos desconocidos, levante su mano. El que sea que fue la persona, cualquiera de las personas que han sido llamadas, si nosotros somos desconocidos unos de otros, levanten sus manos, nosotros no nos conocemos unos a otros. Levanten sus manos, las personas que han sido, las que fueron llamadas ahorita. Bueno, seguro. ¿Ven?

78 ¿Qué acerca de alguien en esta dirección? La señora sentada allí, mirándome directamente; ella está muerta de miedo de ese cáncer. Ella se está preguntando. Ud. se está preguntando si es Ud. “¿Soy yo?” Ese es al que Ud. le está hablando. Yo le diré quién es. Su nombre es Sra. Brown. Mire, Ud. sabe a quién yo le estoy hablando ahora. ¿Cree Ud. que Dios la ha sanado? Si Ud. lo cree, levante su mano, diga: “Yo lo acepto”. Dios le bendiga.
Ese alcohólico por el que Ud. está orando, Ud. cree. Ud. trató con todo su corazón, pero no obró muy bien. Pero no se mortifique. Él sabe acerca de ello. Mire, si eso es verdad, mueva su mano así. Nadie sabe eso sino Ud., y Dios, y yo. ¿Cómo supe yo acerca de lo cual Ud. estaba orando? Ud. debe creer. Ud. debe tener fe. No dude.
Esa mujer de color sentada allí al lado suyo de Portland (sí), ¿cree Ud. con todo su corazón? Sra. Beck, Ud. se puede ir a casa y ser sanada también. Jesucristo la sanó. Amén.

79 ¿Creen Uds. que hay algo real aquí esta noche? ¿Quién es? Jesucristo el Hijo de Dios. ¿No creen Uds. eso? Ahora, si Uds. quieren ser un cristiano real, créanme. ¿Cómo me pudiera parar aquí? ¿Cómo pudiera el Espíritu Santo obrar así aquí por medio—por medio de un hipócrita? ¿Piensan Uds. que Dios honraría a un hipócrita? No, señor.
De seguro tengo alguna concepción de Él, de veinte… treinta y un años de servicio, alrededor del mundo siete veces. Seguramente que hay toda clase de… Dios no permitiría eso. Yo les estoy diciendo la verdad, amigos. Esto es verdad. Y es honestamente la verdad.
Ahora, yo sé que ahorita es… Yo me pasé mucho de tiempo. Yo iba a… Les dije a Uds. que iba a llamar las tarjetas de oración. Pero casi son las diez. Yo no sé adónde se va el tiempo. Siento mucho retenerlos así. Estoy tratando de traerles esto… de ello sólo un momento.

80 Así que Dios me ayude, el Dios del Cielo sabe que es la verdad. Ese Ángel de Dios que Uds. ven en esa fotografía está aquí ahorita en la plataforma. Eso es ASI DICE EL SEÑOR. Vean algo real. Créanlo. Si yo me tengo que parar aquí mañana en la noche, voy a orar por toda persona que quiera que se ore por ella que tiene esas tarjetas, si Uds. me permiten que no los retenga por mucho tiempo esta noche.
Yo me pregunto algo. Les voy a preguntar algo. Cada uno de Uds. que sabe que no es tanto así de cristiano como esa madre era… como esa hembra venado era de madre, mientras Ud. ve algo justo aquí ante su rostro….
Yo vi algo suceder allí mismo otra vez, esa mujer sentada allí.
Allí está el hombre con ese problema de próstata, levantándose en la noche. Dios le bendiga, hermano, se terminó. Ahora, está circulando por dondequiera, sólo yéndose por dondequiera. Cuando ese incrédulo vio algo real, él estuvo listo para arrepentirse allí mismo.

81 Me pregunto esta noche si no pudiéramos tener un buen servicio de consagración ahorita. Permítanme orar primero por Uds., donde Uds. están sentados. Permítanme orar sobre estos pañuelos. Inclinemos nuestros rostros.
Padre Celestial, yo pongo mis manos sobre estos pañuelos. Bendícelos en el Nombre de Jesucristo, Tu Hijo. Dios, vigila sobre éstos. Y Padre Celestial, hay muchos enfermos en la audiencia. Hay muchos orando por sus amados. Yo lo puedo sentir, lo veo. Ellos ven que algo está sucediendo, Señor. Me estoy debilitando, poniéndome más débil todo el tiempo.
Te pido, Dios, que me ayudes. Mira, ayúdame a orar una oración de fe por ellos, Dios. Ellos se sentaron aquí y lo toleraron a través del calor; muchos de ellos vinieron pasando por dificultades. No permitas que a ellos se les pase por alto esta noche, Dios. Tú estás aquí para hacerlo. Permíteles ver que es real.

82 Dios Padre, un día hubo un muchachito cuidando las ovejas de su padre. Lo conocemos a él como David. Él estaba interesado en las ovejas de su padre. A él se le había dado el cargo sobre esas ovejas, y él las debía vigilar. Ninguna de ellas se debería perder. Y un león vino y agarró una.
El pequeño David no tenía un rifle magnum. Él sólo tenía una honda, pero él confió en Ti. Él siguió adelante. Él recuperó esa oveja pequeña que ese león agarró. Él mató al león, y trajo a la oveja de regreso a los pastos verdes sombreados, y la acostó al lado de las aguas apacibles; porque era la oveja de su padre.
Y querido Padre Celestial, esta noche enfermedades como problemas de corazón, cáncer, tuberculosis, inválidos, esos demonios de leones han venido y agarrado a algunas de Tus ovejas, las está sacando arrastrándolas. Ellas han sido arrastradas por toda oficina de doctor y clínicas. El las está sacando arrastrándolas. Yo voy tras ellas esta noche, Señor.
Yo no tengo nada sino esta hondita de oración. Pero Tú prometiste: “La oración de fe salvará al enfermo”. Ellas son Tus ovejas, y yo vengo tras ellas.
Satanás, tú las vas a tener que soltar. Yo las estoy trayendo de regreso esta noche, por medio de una oración de fe. Suéltalas, y déjalas en paz. Yo las reclamo para el Señor Dios. El en Nombre de Su Hijo Jesucristo, que tu agarre de incredulidad se rompa por todo este edificio y cada una de ellas sea sanada. Concédelo, Padre, en el Nombre precioso de Jesús.

83 No lo duden; créanlo. ¿Lo creen Uds.?, levanten sus manos, digan: “Yo lo creo, hermano Branham. Yo lo creo”. Si Dios se puede parar aquí y usarla para esto, ¿no dijo también Él: “La oración de fe salvará al enfermo?” Uds. la usan todo el tiempo.
Ahora, ¿cuántos hay aquí que no conocen a Dios, y quieren llegar a ser cristianos, levanten sus manos, sólo digan: “¿Yo quiero levantar mi mano, hermano Branham, yo quiero llegar a ser un cristiano?” ¿Cuántos miembros de iglesia hay aquí, que realmente saben que Uds. no están viviendo de la manera que deberían vivir; hay cosas que sencillamente no pueden entender; Uds. están—Uds. están todos confundidos, no saben qué hacer, y realmente les gustaría ser verdaderos cristianos?, levanten sus manos, digan: “Ore por mí, hermano Branham”. Dios les bendiga.
Me pregunto, mientras cantamos un canto, si nuestro organista nos da un tono: “Yo le amo, yo le amo, porque Él a mí me amó…”

84 Me pregunto, tantos como creen que Dios oirá mi oración, y Uds. tienen una necesidad de Dios por tal cosa, ¿no vendrán y dirán: “Yo rindo mi vida, alma. Pero yo veo algo real, algo que sale de la Biblia que es real. Y yo me estoy acercando esta noche para pararme alrededor del altar. Yo me estoy acercando para pararme firme ahorita. Y desde este día en adelante, ayúdame Dios, yo dedicaré mi vida a Él. Yo seré un mejor miembro de mi iglesia. Yo seré un cristiano más consagrado. Desde esta hora en adelante yo renuncio a todo lo del mundo. Yo voy a ser un cristiano real desde esta hora en adelante, por la gracia de Dios. Yo voy allá al frente, hermano Branham, para pararme ahí. Yo quiero que Ud. ore por mí”.
¿Vendrán mientras cantamos? Vengan. Sólo levántense y vengan. Dios les bendiga, eso… Quienquiera que sea Ud., venga ahorita; eso es. Consagración, eso es lo que queremos.
Yo le amo (¿realmente le ama?
¿Es su alma algo para usted ahora?)
…… Le amo
Porque… (Quiero tratar de saludarles
a todos Uds.)……

85 ¿No vendrán Uds. y consagrarán su vida? Si Uds. son cristianos, y no están viviendo en victoria como deberían estar viviendo, Uds. saben que si Jesús vendría esta noche, Uds. no estarían preparados para irse. Uds. estarían asustados. Algo estaría mal. Si Uds. se van a casa, empiezan a viajar por el camino, y sienten que su corazón está fallando… El doctor tomaría su pulso y diría: “Oh, oh, no hay remedio. Se va a morir”.
¿Qué si sucede un accidente automovilístico…? Y la sangre empieza a salir, Uds. sienten que su corazón se está moviendo; Uds. están debajo de un automóvil, atrapados. Oh, Uds. desearían haber venido. Es muy tarde para entonces. Vengan ahorita. No corran el riesgo en ningún momento, amigos. Vengan.

86 Ahora, déjenme decirles; Uds. nunca jamás verán algo que es más real de parte de Dios hasta que vean a Jesús cara a cara, porque eso es exactamente lo que Él hizo cuando estuvo aquí. Él lo haría otra vez, si Él estuviera parado aquí, mientras este día está avanzando. ¿No vendrán?
Yo le amo (todos canten; levantemos nuestras manos), yo le amo,
Porque Él a mí me amó;
Y me compró mi salvación,
Allá en la cruz.
Algún día Uds. querrán oírlo a Él decir: “Bien, mi buen siervo y fiel. El que confiesa su pecado…”
Pero si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, entonces… Dios no escuchara mi oración“. ¿Qué es iniquidad? Iniquidad es algo que Uds. saben que están haciendo, que no deberían hacer, y todavía no se arrepienten de ello. Si en mi corazón hubiese mirado a la iniquidad, sabiendo que yo lo debería hacer y no lo hago, entonces Dios prometió… La Biblia promete, que Dios no oirá su oración, si Uds. saben que lo deberían hacer y no lo hacen. ¿Es eso correcto, hermanos? ¿Es eso correcto, hermanos ministros? Es verdad, si Uds. miran a la iniquidad.

87 Ahora, si Uds. pertenecen a estas iglesias, Uds. dicen: “Bueno, allí está parado mi pastor. Él cree que yo soy un cristiano”. Correcto. Vengan, conságrense Uds. mismos otra vez. Su pastor estará feliz por eso. De seguro que sí estará feliz. Él estará feliz de saberlo. Él sabe que la sinceridad verdadera, el deseo de su corazón, es el hacer lo que está correcto. Yo tengo… Si fuera en mi iglesia, yo de seguro lo estaría. Y Uds. sí son mi Iglesia. Todo el mundo es mi parroquia. Así que Uds. son mi Iglesia, y yo estaría feliz.
Consagren sus vidas mientras lo cantamos una vez más. Luego vamos a orar. Vengan ahora.
Yo le amo, Yo le amo,
Porque Él a mi me amó;
Y me compró mi salvación,
Allá en el calvario.
Inclinemos nuestros rostros ahora, tarareando. Voy a ir entre la gente aquí abajo ahora. Todos orando. Ahora, Uds. vengan aquí. Ahora, la única cosa que Uds. pueden hacer es confesar, de su corazón confesar que están mal y creer.

88 Ahora, Dios los vio caminar hacia aquí al frente. Él es infinito. Él conoce todo al respecto. Y Él lo vio a Uds. caminar hacia aquí al frente. Él fue el que les habló a Uds. Él conoció su corazón. Él habló y Uds. pasaron al frente. Él los ve ahorita. Uds. confiesen su mal, digan: “Dios, siento mucho haberlo hecho. Ayúdame en esta noche. Señor; yo quiero vivir para Ti. Por Tu gracia me pararé fiel a ti hasta el fin del mundo. Yo seré Tu siervo”. Ahora, que todos en la audiencia se inclinen y oren.
Oh, Dios, nuestro Padre, nos estamos acercando a Tu trono de gracia. Parados alrededor de este altar en esta noche están parados algunos… un grupo grande de gente. Muchos de ellos son miembros de iglesias. Algunos de ellos quizás nunca han hecho una confesión. Algunos de ellos la han hecho y han fallado. Pero, Dios, yo sé que Tú tienes confianza suficiente en un hombre que mientras él está tratando, el falla, y entonces es un verdadero soldado como para ponerse de pie y tratar otra vez.
Dios, te pido que tu contestes cada una de sus peticiones. Ellos están parados aquí ahora con sus rostros inclinados, con sus corazones inclinados. Ellos te están creyendo. Tú eres su Dios. Ellos están confesando sus errores, y ellos quieren estar bien, Señor. Ellos quieren que toda incredulidad sea quitada de ellos. Permite que el pecado que acedia, que fácilmente los molesta, permite que sea quitado de ellos esta noche para nunca regresar otra vez.

89 Yo te ruego por cada uno de ellos. Tú los observaste cuando se levantaron de sus asientos, bajaron desde el balcón, salieron de los pasillos. Uds. dicen: “Bueno, eso… yo me pudiera haber parado allá en la audiencia, y sería lo mismo”. Dios, el llamamiento al altar era para venir aquí al frente, y eso demostró que ellos no estaban avergonzados en admitir su error. Y ellos vienen, confesando delante de Dios y de los Santos Ángeles, confesando delante de sus compañeros, que ellos han estado mal, y ellos quieren estar bien. Cuando ellos caminaron aquí al frente, el mero de caminar hacia aquí fue su confesión.
Mira, Tú prometiste que ellos serían perdonados, y yo sé que lo son, Señor. Y los vuelvo a Ti ahora, como Tu siervo, en una palabra de oración, creyendo, sintiendo en el corazón que el gran Espíritu Santo está muy complacido con lo que ellos han hechos.

90 Y yo te pido, Dios, que ellos vivan una vida victoriosa todo el resto de sus días, que el resto de sus días estén llenos de victoria. Que satanás, que las enfermedades, los dejen. Que no haya ni una cosa que los moleste. Y que ellos te sirvan todos los días de sus vidas. Y algún día, si Tú tardas, y ellos llegan a la hora de la muerte, y los vientos escalofriantes empiezan a aparecer a lo largo de la cama, o los vapores frio del Jordán soplan en sus rostros, nosotros sabemos que el viejo barco de Sion soplará su silbato y pasará por allí y recogerá a ese peregrino para cruzarlo al otro lado del rio. Concédelo, Señor. Los desembarcará sin ningún peligro en la Tierra de la promesa.
Dales Vida Eterna, Señor, y resucítalos en los postreros días. Concédelo, Señor. Que mañana, cada uno de estos miembros de iglesia vaya a su iglesia con un rostro resplandeciente y un testimonio para la gloria de Dios, de que ellos encontraron una nueva Ancla esta noche y que ahora son cristianos dedicados para Tu Servicio. En el Nombre de Jesús los encomiendo a Ti con mi oración. Y, oh, Señor, si yo he hallado gracia en Tus ojos, toma a cada uno de ellos. Yo te los entrego con todo mi corazón, en el Nombre de Jesús.

91 Ahora, los que están aquí alrededor del altar, que han venido para hacer su confesión de que Uds. han estado mal, y Uds. creen que Dios los perdona, yo quiero que Uds. levanten sus manos así. Levanten sus manos, digan: “Yo siento en mi corazón que Dios me ha perdonado. Y desde esta noche en adelante, yo prometo servir a Dios el resto de mis días”.
Ahora, quiero que volteen hacia la audiencia. Sólo volteen, todos Uds. en el altar. Volteen hacia la audiencia, en esta dirección. Ahora, levanten sus manos otra vez hacia la audiencia y digan esto: “Oren por mi”. Díganlo conmigo: “Oren por mi”. Todos los que… La gente parada aquí, repita después de mí: “Oren por mí que yo sea siempre fiel a Dios. Yo sé, hermano y hermana, que serviré a Dios, y yo deseo sus oraciones”.

92 Ahora, todos Uds. allá en la audiencia que harán eso, levanten sus manos a ellos, y digan: “mi hermano y mi hermana, Yo les prometo mi oración y honrare la palabra por ustedes, mi amor y mi lealtad, como mi hermano y mi hermana. Dios, ayúdame a hacer eso”. Amén.
Ahora, todos nosotros con nuestras manos levantadas a Dios:
Yo le amo, yo le amo…
Muy bien, pastor. Recuerde el servicio de mañana. Siento mucho haber terminado tarde. Ud. dígales que oraré por cada uno de ellos, aun si me tengo que quedar hasta media noche mañana en la noche.
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