OBRAS DEL MENSAJE


Una Paradoja
En Chicago, Illinois, E.U.A.
August 1, 1963
1Gracias, hermano. Gracias. Inclinemos nuestros rostros ahora para orar. Y con nuestros rostros inclinados, me pregunto ¿cuántos quisieran ser recordados en oración? Simplemente háganlo saber levantando su mano.
2Nuestro Padre Celestial, venimos humildemente a Ti, Señor, confesando que no somos dignos de venir. Pero siendo que Jesús ha hecho un camino para nosotros y ha pagado el precio, por lo tanto, podemos acercarnos con confianza al trono de la gracia en momentos de necesidad.
Y ahora, Señor, mientras estamos aquí para presentar el Evangelio… las inescrutables riquezas de Cristo, te necesitamos, Señor. Y pudiera haber uno sentado aquí, Padre, a quien Tú estás entrenando en gran manera, para enviarlos a alguna parte, a una gran misión que Tú has determinado. Yo te ruego, Padre, que si así fuere, que esta noche Tu propósito sea cumplido. Y ayudamos mientras nos presentamos a Ti para servicio.
Ahora, Tú viste todas las manos, y miras las que aún están levantadas. Tú conoces cuál es la necesidad. Y te ruego que la suplas, Padre. Yo ofrezco mi oración junto con la oración de ellos, y sus deseos junto con mis deseos, sobre el altar dorado en donde está nuestro sacrificio esta noche. En el Nombre del Señor Jesús, oramos que nos partas el Pan de Vida de Tu Palabra. Amén.
3Siento mucho llegar un poco tarde, solo que entendí que esta noche era un poquito tarde, que el servicio iba a ser un poquito tarde. Pero lo compensaremos saliendo lo más rápido que sea posible. Miren, esta noche queremos abordar la Palabra, y con todo lo que esté en nosotros.
Sé que están escuchando a algunos de estos excelentes cantantes, como Mel Johnson, por ejemplo, que sé que está aquí sentado. Le pedí que cantara para nosotros esa canción que no puedo quitarme de la mente. Constantemente la estoy tarareando, acerca de: «Las lágrimas vienen bajando». A mí me gusta eso. Y creo que él va a cantar para nosotros en el desayuno de los Hombres de Negocio, o en algún lado.
4Jim, quiero que te asegures de conseguirme eso. Y si tienes una cinta, grábame ese especial, para que mis hijos la oigan. Cuando me siento un poco deprimido, a mí me gusta eso, me hace sentir bien, oír buenos cantos. Y, Billy… yo entro a la oficina allá, y él constantemente tiene esas cintas de cantos tocando todo el tiempo, y pienso que eso lo ayuda a él un poco.
Ustedes saben, hay algo respecto al canto que tiene poder. Todos sabemos eso. Estamos conscientes de eso. Miren al ejército, cuando ellos cantan las canciones y tocan la música. ¿Sabían Uds. que la manera para salir a la guerra, en el ejército de Dios, es primero por medio de la música? Los cantores iban delante del arca, regocijándose y cantando; luego venía el Arca; y después la batalla. Eso es correcto. Así que ese es el enfoque correcto.
5Y esa es la razón… Venimos al servicio de noche. ¿Qué hacemos? Cantamos los himnos del Señor, y luego el Arca, la Palabra, leemos la Palabra; y luego la batalla, entonces estamos aquí.
Así que las grandes banderas están ondeando, esta noche; el Nombre de Jesucristo, que el Señor Dios sea exaltado y que el enemigo sea puesto a la fuga, y Dios gane la victoria esta noche, y salve a las almas, sane a los enfermos y afligidos; que cause que aquellos que están cansados y abatidos levanten sus cabezas y se regocijen, recibe gran gloria para Ti Mismo. Porque te pedimos esto en el Nombre del Señor Jesús.
JOSH 10:12-14
6Quiero que busquen conmigo esta noche, si tienen su Biblia, pues a veces la gente marca el texto de donde leen los ministros. Solía ser que yo podía recordar estos con rapidez, sin ni siquiera anotarlos. Pero después que pasé los veinticinco, pues, hace unos meses, es decir por segunda vez, entonces se me hace un poco más difícil recordar. Tengo muchas cicatrices de batallas. Y a medida que envejecemos ya no pensamos como antes, y yo tengo… Cuando miro las Escrituras y veo, entonces recuerdo cuál es el texto.
JOSH 10:12-14
7Abramos en Josué, capítulo 10, y comencemos a leer en el versículo 12.
Entonces Josué habló a Jehová el día en que Jehová entregó al amorreo delante de los hijos de Israel, y dijo en presencia de los israelitas: Sol, detente en Gabaón; y tú, luna, en el valle de Ajalón.
Y el sol se detuvo y la luna se paró, hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos. ¿No está escrito esto en el libro de Jaser? Y el sol se paró en medio del cielo, y no se apresuró a ponerse casi un día entero.
Y no hubo día como aquel, ni antes ni después de él, habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre; porque Jehová peleaba por Israel.
8Que el Señor añada Sus bendiciones a la lectura de Su Palabra. Deseo tomar un tema de allí por treinta minutos aproximadamente, si me puedo ajustar a eso: «Una Paradoja». Usaré solo esa palabra: «Paradoja».
Ahora, de acuerdo con el diccionario Webster, una paradoja es «algo que parece increíble, pero es cierto», por lo tanto, una paradoja sería entonces lo mismo que un milagro. Una paradoja es cuando algo que parece como que no podría ser, para el conocimiento de la mente humana; es totalmente increíble, Pero, sin embargo, se ha demostrado que es cierto.
Ahora, un milagro sería la misma cosa, pues un milagro no se puede explicar. Un milagro es algo que sucede, y uno no puede explicarlo. Eso lo hace una paradoja. Es increíble, pero, sin embargo, es la verdad.
Ahora, la gente hoy, muchos modernistas, creen que los días de los milagros han pasado. Ellos no creen que exista tal cosa como un milagro. Pero, no obstante, yo creo que el mundo está lleno de milagros. Creo que constantemente hay paradojas.
9Por ejemplo, yo creo que todo miembro nacido de nuevo del Cuerpo de Cristo es una paradoja en sí mismo. Yo creo que cada uno de Uds. Metodistas y Presbiterianos y Luteranos, que nunca habían experimentado el bautismo del Espíritu Santo, estaban en alguna iglesia formal que no creía en el nuevo nacimiento genuino, y que ahora han recibido el bautismo del Espíritu Santo, es un ejemplo perfecto de una paradoja. Porque algo les sucedió a Uds. que cambió todo su ser, y cualquiera podría mirar eso y saber lo que es una paradoja: un milagro.
A menos que eso suceda, Ud. no puede ser un Cristiano. Debe haber una paradoja para que usted llegue a ser un Cristiano, porque nadie puede cambiar el espíritu en un hombre, y darle un nuevo nacimiento, fuera de Dios. Dios es el único que puede hacerlo. Y es un milagro cómo es que Dios puede tomar el pensamiento de un hombre, y sus maneras, y su vida, y todo, y cambiarlo de lo que era, a lo que puede ser, lo que Él puede hacer de él.
10Por ejemplo, hace unos años, fui llamado a una escena, o a una cosita que estaba sucediendo. Estaba un buen joven, un muchacho muy fino, y estaba saliendo con una muchachita, una jovencita muy fina de una buena familia. Y este muchacho, de repente, se le ocurrió alguna clase de idea, y simplemente se fue. Él le hizo algo errado a la muchachita, y lo hizo prometiéndole a ella hacer cierta cosa y luego no lo hizo.
Y en vez de ir con la muchacha y disculparse, como debería hacerlo un caballero, simplemente no estaba en él hacerlo. Y el padre y la madre me llamaron a la escena, y me dijeron: «Quisiéramos saber qué le pasa a nuestro muchacho».
Miren, a veces no es muy fácil hacerlo, pero uno debe ser veraz y honesto. Por lo tanto, el joven era un Cristiano, en lo que a un creyente se refiere. Él se había arrepentido y se había bautizado, y tenía su posición entre los creyentes, pero aún no había recibido el bautismo del Espíritu Santo, sin importar cuánto pensara él que lo tenía.
MATT 7:16,20
11Que usted crea que lo tiene, y el tenerlo, son dos cosas distintas. Usted quizás pueda tratar de decir que lo tiene, y quizás pueda mostrar una evidencia de emoción. Pero si su vida no está vindicando lo que Ud. profesa tener, aún no lo tiene. No importa cuánta emoción, cuánto Ud. corra, salte, cuánta sensación, hablar en lenguas, o gritar, o lo que sea que Ud. diga que es una evidencia (lo cual todo está muy bien, yo también creo en todo eso); pero a menos que su vida cuadre con su testimonio, Ud. no lo tiene. Porque el fruto del Espíritu vindica lo que Ud. es, igual como el fruto en cualquier árbol muestra lo que es. Jesús dijo: «Por sus frutos los conoceréis».
12Ahora, los padres de este joven. Su madre es alemana. No hablando mal de los alemanes, pero hay una tendencia en esa familia. Y es que ellos se sientan, y uno puede hablarles, y ellos simplemente lo mirarán a uno fijamente al rostro. Ellos tienen… La hermana de esta muchacha, la madre de este muchacho, su hermana… Muchas mañanas bajaba por la calle y veía a esta joven sentada en el jardín, y le decía: «Buenos días». Ella se limitaba a mirarme. Y yo me detenía y le decía: «Qué mañana tan bonita». Ella se quedaba allí de pie, mirándome fijamente, una mujer inteligente. Y yo le decía: «Ven a vernos alguna vez». Ella se quedaba allí de pie, mirándome. Bueno, sus hermanos son así. Su padre y su madre son así.
13Ahora, el padre de este joven es estrictamente irlandés: malhumorado, y de mal genio, muy nervioso. Toda su familia es así, con la excepción de uno más en la familia, uno convertido. Ahora, en esto, este muchacho… Este padre y la madre, ambos son Cristianos, llenos con el Espíritu Santo, y ellos han criado a este joven en el camino del Señor. Y ahora el joven tiene como diecisiete o dieciocho años de edad, algo así, un muchacho muy fino, y él ha sido un verdadero muchacho modelo en casa, un buen muchacho. Y él tiene un hermano que es todo lo contrario.
Pero las muchachas… la familia de la madre vive cerca de una buena iglesia. Pero ¿piensan Uds. que ellos irían allá? No. Y ellos saben que es correcto, pero sencillamente no está en ellos pedir perdón o pedir disculpas. Ellos sencillamente no lo hacen. No está en ellos.
14Ahora bien, los genes en el padre y la madre de este joven, no importa cuánto estén convertidos, eso permanece en la carne que el joven tiene por herencia. Por lo tanto, el muchacho tiene un complejo, que viene de la familia de su madre, y ellos no perdonan, no se disculpan, y así está ese muchacho.
Ahora, yo le dije al padre: «No importa la crianza que Ud. le haya dado…». Dije: «Ahora mírese usted, a su familia: todos ellos borrachos, y peleando, y disparando, y cortando, y así sucesivamente».
«Ahora mire a su familia», a la madre. «Ellos son un montón de gente que simplemente se quedan sentados allí y no hablan, muy independientes, y lo demás, son irreverentes a la religión».
Pero, yo dije: «No es Ud. Usted es la única de todas sus hermanas y hermanos, y Ud. es dulce, amable, y perdonadora. ¿Qué hace eso? Y su árbol… parte de ese árbol familiar, pero Ud. ha recibido el Espíritu Santo. Eso es lo que la ha hecho a Ud. tierna y dulce. Ya no es su familia, sino que es su Cristo que vive en usted»
Le dije al muchacho: «Mira tu familia, prácticamente todos ellos son borrachos, y lo demás». Dije: «Y cuán malhumorados, y de mal genio y nerviosos, pero tú no lo eres. Tú eres amable, perdonador. ¿Qué es eso? El Espíritu Santo. Tú ya no eres lo que eras; es Cristo en ti». Dije: «Ahora, esa misma cosa tiene que sucederle a su hijo».
15Y el padre le levantó y dijo: «Mi hijo pasó al altar. Él fue bautizado correctamente, en el Nombre de Jesucristo, y bautismo en agua en la pila». Dijo: «Yo sé que mi hijo ha venido a Cristo».
Yo dije: «Eso pudiera estar bien, todas las demostraciones externas. Él pudiera estar identificado como un creyente junto con los demás creyentes. Pero hasta que él sea regenerado, nacido de nuevo, yo le aconsejaría a ese joven que nunca se casara con una mujer. Él hará un infierno en la tierra para ella, hasta que ese Espíritu de Cristo manso, dulce, y perdonador entre en él.
Entonces eso será una paradoja en sí misma, quitar la mera naturaleza de un muchacho que ha sido cruzado entre padre y madre. Y, sin embargo, en su intelecto, él está haciendo todo lo posible para vencer eso. Él no puede hacerlo. Él nunca lo vencerá. Cristo tendrá que vencer eso. Cuando él deje entrar a Cristo, entonces él ya habrá vencido. Será una paradoja perfecta, cuando un hombre nace del Espíritu de Dios.
16Yo he visto a críticos que se paran por allá y se mofan y dicen de todo con respecto a un avivamiento del Espíritu Santo. Y después de un rato, Dios echa mano de ese mismo hombre y lo cambia, y aquí se para en el púlpito predicando la misma cosa que él una vez odiaba. Es una paradoja, cómo Dios puede tomar a un incrédulo y hacer de él un creyente.
Ahora, me pregunto, si un hombre piensa que los días de los milagros han pasado, me pregunto qué tipo de medicina científica se le podría administrar a una persona así para cambiar su actitud, para eliminar ese odio, esa malicia y esa hostilidad. No hay nadie que pueda explicarlo. Pero es una paradoja, porque es un milagro de Dios. Cuando un hombre es cambiado de la persona que es, a una nueva criatura en Cristo Jesús, él llega a ser una nueva creación. Él ya no es lo que era antes. Él es absolutamente una nueva criatura en Cristo.
GEN 1:1•
HEB 11:3
17Este mismo mundo en el que estamos viviendo, es absolutamente una paradoja, cómo fue formado. Nos damos cuenta, en Hebreos capítulo 11 y el versículo 3, que: «El universo fue constituido por la Palabra de Dios». ¿De dónde tomó Dios los materiales para hacer este mundo? ¿Cómo lo hizo Él? la Biblia dice que fue «formado y constituido». Toda su estructura y sus partes fueron hechas por la Palabra de Dios. Si eso no es una paradoja, yo no sé lo que es. ¿Dónde podríamos producir y decir que Él obtuvo el material, cuando no había material? Él tuvo que hablarlo a existencia. Es una paradoja, que este mundo esté aquí esta noche.
18Otra cosa, es una paradoja cómo se mantiene en su órbita, colgando en el espacio. ¿Cómo puede colgar allí en ese solo lugar, girando en esta dirección, como a mil cien millas por hora? Veinticuatro o veinticinco mil millas a la redonda, y da la vuelta cada veinticuatro horas, tan perfectamente que no falla ni un segundo. Gira de manera tan perfecta que más de aproximadamente… Más de mil millas por hora, está girando de esta manera, suspendida en el espacio. Si subiera o bajara solo un poco, pues, ¡vaya!, eso interrumpiría todo el sistema del sistema solar de Dios. Y ella gira alrededor del ecuador, alrededor de su órbita tantas… en lapso de un año, y nunca falla, las estaciones son exactas. Díganme qué la sostiene allá arriba, qué hace que gire tan perfectamente a tiempo.
Ustedes pueden comprar un reloj; yo no sé cuánto pudieran pagar por uno, mil dólares; y ese reloj, en el lapso de un mes, se atrasará unos minutos. Ellos no tienen nada que pueda trabajar tan perfectamente, pero, sin embargo, este mundo gira tan perfecto. ¿Por qué? Es Dios haciéndolo. Es una paradoja. Dios le ordenó que hiciera eso, y lo hace.
2PET 1:20
19¿Qué de la luna? Está a millones de millas de la tierra, sin embargo ella controla las mareas de la tierra. Tiene su influencia aunque está a millones de millas en el espacio. Está en su órbita, y tiene influencia en la tierra. Cada planeta tiene influencia sobre el otro, al mantenerse en su lugar. ¡Oh, qué sermón pudiera yo tomar de aquí, una lección! Cómo es que si cada una de las criaturas de Dios permaneciera en su lugar, influenciarían a las demás.
Pero nos desviamos en alguna rabieta desaforada por algo, y formamos una organización y nos separamos, aparentemente no teniendo la fe, y entonces tenemos todo el sistema del Cristianismo mezclado. Si cada quien permaneciera en su lugar, sería una paradoja de Dios, ver cómo Dios podría juntar a los Presbiterianos, Luteranos, Bautistas, Metodistas, Católicos, y a todos. Si regresáramos a la Palabra de Dios, sería una verdadera paradoja. Y entonces la iglesia completa podría estar de acuerdo, no en sus credos y demás, sino en la Palabra, la manera en que Ella está escrita, porque no es de interpretación privada, dice la Escritura.
EPH 5:27
20¡Cómo es que esa luna influencia al mundo! No hace mucho, un amigo mío, mi vecino, estaba cavando hoyos para pozos de petróleo, allá en el estado de Kentucky. Y cuando esa luna empieza a salir allí, esa marea entra a través de toda la tierra. Esa agua salada, en lo profundo del hoyo donde ellos taladraron, sube cuando esa luna sale. No importa que sea centenares de pies debajo de la superficie, o sobre la misma tierra. Eso baja centenares de pies. Sin embargo, cuando la luna cambia, el agua sube a su encuentro.
21Ustedes no pueden esconder nada. Cuando Dios lo ha ordenado. Eso tiene que obedecer a Dios, cuando Dios da Su orden. Esa es la razón por la cual yo sé que Él tendrá una iglesia sin mancha y sin arruga, por cuanto Dios ha ordenado que así sea. Tendrá que obedecer. Dios la tendrá, porque la Palabra de Dios lo ha dicho.
¡Cómo es que las mareas, la luna, y todo, influencian las acciones de la tierra! Tomen ustedes…
22Vemos a una estrella a la fuga, nosotros la llamamos estrella. Esa no es una estrella fugaz; eso es una luz. Desde luego, sabemos eso, pero la llamamos estrella. Esa estrella no podría moverse tanto así. Si una sola estrella se saliera de su órbita, probablemente influenciaría todo en el ciclo, en el universo entero. Interrumpiría. Todo debe permanecer en su lugar para que el sistema de Dios se mantenga en movimiento.
Nosotros también debemos permanecer en nuestro lugar; debemos permanecer como hijos e hijas de Dios. Si nunca hubiéramos caído allá en el principio, la cosa hubiera estado girando, y no hubiera habido muerte ni más nada. Pero Gracias sean dadas a Dios, viene una paradoja, cuando Dios Mismo la pondrá de nuevo en su lugar donde debe estar. Sí, una paradoja.
23El hombre que no cree en una paradoja, ni cree en milagros, ¿cómo podría Ud. justificar su inteligencia, y mirando aún en la faz de cosas que Ud. no puede explicar? Es imposible que algún hombre pueda explicar cómo ese mundo pueda girar y mantenerse en tiempo perfecto, y hasta el sistema solar y esas cosas, y cómo es que la luna puede influenciar a la tierra. ¡Y cuántas cosas más de las que pudiéramos hablar! Cómo es que la sabia en el tiempo de otoño baja a la raíz del árbol, sin ninguna inteligencia que la haga bajar allí, y la vuelva a subir en el tiempo de primavera, con vida nueva, pues, es una paradoja. Nadie puede explicarlo.
Nosotros no sabemos cómo sucede. Pero Dios lo hace, y por lo tanto es una paradoja, constantemente. Es un misterio cómo es que Dios hace eso. Nosotros miramos eso tanto a tal grado que llega a ser tan común que lo pasamos por alto.
Y eso es lo que sucede con nosotros gente Pentecostal. Hemos visto a Dios obrar tantas paradojas que llega a ser tan común que ni siquiera pensamos en ello. Si tan solo nos detuviéramos un momento y lo consideráramos. Dios está en todas partes. Dios está actuando, y su viejo reloj sigue marcando el tiempo hasta que finalmente ella se sumergirá en la eternidad, porque Dios ha prometido que así será. Ahora sabemos que hay una paradoja.
24Ahora, allá en los días de Noé, antes que empezara a llover, y el diluvio, era algo muy difícil para Noé, en esa gran edad intelectual que él vivió, tratar de decirle a la gente, por medio de una Palabra de Dios, que iba a llover. Miren, sería… sin duda que aquello no cuadraba con los requisitos de sus investigaciones científicas. No había lluvia en los cielos. Pero (¿ven Uds.?), Noé decía que habría lluvia por cuanto Dios había dicho que habría lluvia. Y Noé, por fe, antes que llegara la lluvia, él dijo que estaría allí.
Esa es la razón que nosotros decimos la misma cosa. Que… Ellos dicen: «Pues, Jesús, ellos dijeron que Él iba a venir hace mucho tiempo. Hace cientos de años, ellos reclamaron que Él iba a venir. Los apóstoles lo dijeron; quizás en su generación». Eso no lo detiene ni un poquito. Nosotros todavía sabemos que Él viene. ¿Cómo será? Yo no lo sé. Pero Dios lo enviará. Él lo prometió, y yo sé que Él estará aquí.
25Ahora, Noé solamente podía decir: «Dios lo dijo». Pero ¿ven Uds.?, entonces, después de todo, eso no cuadraba con la aprobación científica de aquel día. Pero cuando llegó el tiempo para que se cumpliera la Palabra de Dios, llovió de todas maneras. Eso fue una paradoja tremenda en aquel día, pensar que podía caer lluvia del cielo, donde no había lluvia. Pero si Dios es tomado en Su Palabra, Él puede obrar un… hacer una paradoja. Él puede obrar un milagro.
Y cualquier hombre que ha nacido de ese mismo Espíritu que obra milagros, pues, para él es fácil creer en milagros, por cuanto él es parte de Dios. (¡Amén!) Un hijo e hija de Dios; no por una denominación, no por un credo, no por un apretón de manos; sino por medio de un nacimiento, que Ud. ha muerto a su propio intelecto, y ha nacido del Espíritu de Dios. Y Ud. es una paradoja, Ud. mismo, cómo es que ha sido cambiado de muerte a Vida. De su ser interior es una nueva criatura en Cristo Jesús. Es una paradoja.
ROM 4:20,21
26Dios habla Su Palabra, y Sus hijos la creen y Dios…
La ciencia no puede probar cómo puede ser hecho; ellos no saben nada al respecto. Pero los hijos lo creen, de todos modos, y entonces Dios obra una paradoja, hace que así sea. Hace que así sea, porque Su Palabra la cual habló el mundo a existencia, puede traer… puede hacer que se cumpla toda palabra que Él prometió.
Es por eso que Abraham no dudó de la promesa de Dios, por incredulidad, sino que estaba plenamente convencido de que Él era poderoso para hacer y cumplir lo que Él había dicho que haría. Él no dudó de la promesa de Dios, siendo de cien años de edad, y Sara de noventa, para tener a este bebé. Por causa de que él sabía que Dios podía realizar y hacer que sucediera una paradoja en algo, que ocurriera un milagro, y Él lo hizo.
DAN 3:22,27
27Los jóvenes hebreos. Mire, ¿cómo le haría Ud. creer a la ciencia hoy que un hombre pudiera entrar en un horno? Oh, yo tendría miedo de decir a cuántos grados Fahrenheit de calor estaba; pero pudieron entrar en ese horno allá, en el Libro de Daniel, y permanecer en ese horno hasta que… Ellos pensaron que estaban reducidos a cenizas, lo cual… Incluso los hombres, el gran ejército de soldados, esos grandes hombres robustos que fueron allí para lanzarlos en el horno, esos hombres que fueron allí perecieron, debido al intenso calor del horno que les pegó, y ellos cayeron dentro del horno.
¡Y estuvieron allí dentro todo ese tiempo y salieron sin ni siquiera oler a fuego! ¡Dios, obrando un milagro! Esa fue una genuina paradoja, del poder protector de Dios, contra todo enemigo, cuando un hombre está dispuesto a admitir que Dios es veraz. Y Dios guarda Su Palabra y honra a aquellos que creen en Él. Claro que yo creo en una paradoja.
JOSH 1:1-3,5,6
28Josué, el gran guerrero del cual acabo de leer, hace unos momentos, en el Libro de Josué, el capítulo 10. Noten, Josué era un amigo de Dios. Él era un soldado, un general, y creció bajo la influencia de un profeta, Moisés. Y Moisés había sido quitado, y a Josué le fue ordenado introducir a los hijos a la tierra prometida, y repartirles la tierra. La desobediencia de los hijos; y Moisés había esperado envejecer, y entonces Josué pasó a ocupar el lugar de Moisés, para ser el general de Dios.
Y el Señor le habló, y le dijo: «Como estuve con Moisés, así estaré contigo». Eso bastó para Josué. Dijo: «Esfuérzate y sé valiente, pues Jehová Tu Dios estará contigo dondequiera que vayas. Y todo lugar que pisare la planta de tus pies, te lo he dado». Entonces, huellas significaron posesión. La tierra entera les pertenecía a ellos. Era una promesa.
NUM 13:30,33•
JOSH 1:2
29Mucho antes de que sucediera.
Cuando él llegó allí con Caleb y los otros espías, y ellos vieron la gran oposición, los amalecitas, y los ferezeos, y los heteos, y demás, todos cercados… Y allí en Jericó se podían llevar a cabo carreras de carruajes arriba del lugar, y hombres grandes y fuertes que… Algunos de los incrédulos entre ellos dijeron: «Pues, nosotros parecemos langostas al lado de ellos».
Pero Caleb y Josué dijeron: «Nosotros somos más que capaces de conquistarla». ¿Por qué?
Dios dijo: «Os he dado esta tierra».
No importaba cuál fuera la oposición, cuán grande y lo difícil que se veía, con todo eso Dios dijo que era de ellos. ¡Oh! Dios es poderoso para cumplir lo que Él ha prometido. Era una paradoja, ver a un puñado de gente, desarmados, casi, solo con lo que habían recogido en los desiertos, y de cuando habían perseguido a otros hombres, probablemente con cosas tales como rastrillos y serruchos, y lo que sea que podían encontrar. Entrar allí y derrotar a esos hombres que eran gigantes. Fue una paradoja. Dios sabía que ellos tenían el valor para hacerlo. Él les dio la promesa, y ellos fueron e hicieron exactamente lo que Dios les prometió que harían.
30Un día, en el calor de la batalla, cuando los reyes habían hecho un gran pacto entre ellos mismos y habían descendido contra Josué y los hijos de Israel… cuando Dios les había prometido la tierra. Y él había puesto en fuga al enemigo, y ellos estaban en el bosque y en las colinas, dispersados a través del desierto allí, y Josué miró y vio que el sol se estaba ocultando. Él sabía que si esos ejércitos tenían la oportunidad de reforzarse y venir nuevamente contra él, pues, él sabía que sería doblemente difícil y que posiblemente perdería más hombres, si ellos llegaban a unirse todos.
31Allí es donde… ministros, allí es donde nosotros fallamos. Allí es donde falla la iglesia. Cuando este avivamiento que acabamos de tener, estas grandes campañas que salieron por todo el país, cuando teníamos al enemigo huyendo, debimos mantenerlo huyendo. Pero, la cuestión es que, tenemos que desviarnos en rabietas y demás, y grandes esfuerzos de edificar y «hacer más para nuestros grupos», y todo eso. Y allí vienen, y separándonos de la Palabra, y tomando esto, aquello, y luego edificando algunas más de sus organizaciones, y comenzando algo más.
Y así sucede siempre. Así fue en los días de Lutero, Wesley, Moody, Sankey, Finney, Knox, Calvino, y así sucesivamente. Ha sido de la misma manera. Ellos quitan la mirada del avivamiento, y los ponen en lo que pueden conseguir para ellos mismos.
JOSH 10:12-14•
MARK 11:23
32Pero ¿saben lo que ocurrió? Josué no era esa clase de hombre. Él necesitaba tiempo. El sol se estaba poniendo, y él sabía que si el enemigo se reagrupaba… El avivamiento fue casi al final de ello, igual como estamos nosotros hoy. Él sabía que si esperaba a que el enemigo se fortaleciera contra él, sería difícil ganar esa batalla. ¿Y saben lo que hizo? Él sabía que Dios había prometido esa tierra. Él necesitaba más tiempo. El sol estaba a punto de ocultarse y entonces él dijo: «¡Sol, detente!». ¡Amén! Una paradoja en efecto.
Y ese sol se mantuvo allí un día completo, y no se movió; y la luna sobre Ajalón, tampoco se movió. Porque la Biblia dice aquí, que: «Y no hubo día como aquel, ni antes ni después de él, habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre».
Ustedes dicen: «¡Oh, si tan solo hubiésemos vivido en aquel día!». Jesús dijo, en San Marcos 11:24: «Si dijeres a este monte, ‘Muévete’, y no dudares en tu corazón, sino creyeres que será hecho lo que dices, lo que digas te será hecho». Aún es gracia, y la paradoja, hasta nuestra edad. Seguro.
Esa luna y sol se detuvieron hasta que Josué, junto a Israel, peleó hasta terminar, y se vengaron de sus enemigos. ¿Por qué? Porque eso estaba en la línea del deber.
EXOD 14:15
33Ahora, si Ud. saliera aquí afuera y dijera: «¡Monte, muévete! Yo quiero mostrarles a Uds. que puedo hacerlo». No lo hará. Pero si eso está en la línea del deber, cuando Dios le ha mandado a Ud. a hacer algo…
Como Él le dijo a Moisés: «¿Por qué clamas a Mí? Habla a los hijos…». La gente hoy está clamando todo el tiempo: «Señor, ¿qué es lo que sigue?, ¿qué es lo que sigue?». ¡Simplemente hablen y sigan adelante! Eso es correcto. Si Dios nos ha comisionado para hacer algo, ¡hagámoslo! No nos paremos por allí y pensemos al respecto, diciendo: «¿Cómo puede suceder? Bueno, esto y aquello». Eso no importa. Si Dios lo dijo, háganlo de todas maneras. Él todavía es el Dios de los milagros.
JOSH 10:12,13
34Josué, ciertamente fue una paradoja cuando ese sol se detuvo.
Yo estaba hablando con un científico en la escuela una vez, y él era un maestro de la Biblia. Y él dijo… Yo le referí esto. Dije: «Yo pensé que Ud. había dicho que la tierra giraba, (¿ve?), y que el sol se detuvo». Dije: «¿Qué acerca de la Biblia que Ud. acaba de decirnos que era la verdad? Dios… Josué dijo: ‘Sol, detente'».
Bueno, él no pudo responderme esa. Pero el sol efectivamente se detuvo. No hizo ningún movimiento, ¿ven Uds.? Realmente fue la tierra que se detuvo. Y ahora Uds. dicen… él dijo: «La tierra se detuvo».
Yo dije: «Usted dijo que si la tierra se detenía, perdería su gravedad y que todo el mundo se caería de ella. ¿Ahora qué va a hacer Ud.?».
¡Es una paradoja! ¡Amén! Dios detuvo la tierra entera para que no girara, (¡Amén!), por cuanto un hombre dijo: «Detente allí, hasta que yo termine de pelear esta batalla». Eso es una paradoja. Amén.
1SAM 17:26,33
35Fue una paradoja cuando todos los ejércitos de Israel estaban acorralados en un rincón, y le tenían miedo a un gran gigante prehistórico parado allí, llamado Goliat. Y allí estaban los ejércitos de Israel, bien entrenados; Saúl, cabeza y hombros por encima del resto de su ejército, y temblando de miedo. Nadie podía enfrentar el reto de este hombre de aquel día.
Allí llegó un muchachito rubicundo de hombros encorvados, pesando noventa libras aproximadamente, y envuelto en un pedazo de piel de oveja de esa manera. Él dijo: «Debiera darle vergüenza a este ejercito del Dios vivo; pararse allí y dejar que ese filisteo incircunciso desafíe a los ejércitos del Dios vivo».
Cuando le dieron la noticia a Saúl, Saúl dijo: «Tú no eres más que un joven, y él es un guerrero desde su juventud. Y tú eres un muchacho, y mira lo que él es. Pues, no podrías ir contra él».
1SAM 17:40,44,49,51
36Pero ¿qué tomó él? Él no tomó una lanza, no tomó una espada, pero él tomó una honda. Y el único lugar donde él podía pegarle a ese gigante era directo en la frente, donde la armadura le caía sobre el rostro para esconderle los ojos. Y esa piedra, y a larga distancia de ese rodillo de telar de catorce pies que él tenía en la mano; con lo largo que era eso, podía haber levantado al pequeño David y haberle hecho cualquier cosa, lo hubiera colgado en el árbol, cómo había amenazado hacerlo, y dejar que las aves se comieran el cadáver.
Pero ¿qué sucedió? Eso fue una paradoja, cuando Dios tomó a un hombrecito rojizo en el cual no había mucho que mirar, en lo absoluto, ni siquiera era un soldado entrenado, apenas un muchacho que tenía fe en Él, y dejó avergonzado al país entero. Dios lo hizo por medio de una paradoja. ¡Amén! Él todavía es el Dios, en esta noche, de una paradoja, igual como lo fue en aquel entonces. Él puso en fuga al ejército completo. Ellos vieron eso, y empezaron a correr y a huir, porque vieron que en ese hombrecito había una fe en un Dios que podía cambiar toda la naturaleza, hacer cualquier cosa que Él deseara, cuando el hombre creyera Su Palabra. Ciertamente. Yo creo que fue una paradoja.
EXOD 14:16,26,27
37Moisés, un gran militar que trató de liberar a Israel, y no lo logró. Él quería destruir a los egipcios. Él mató a un hombre y se metió en problemas por eso, al hacerlo en su propia voluntad. Pero luego tomó una vara, una vara vieja del desierto, y mató a un ejército entero. Amén. Si eso no es una paradoja, yo no sé qué será. Cuando él golpeó el mar con esa vara, y le ordenó al mar que se cerrara; y él ahogó a Egipto, una nación entera, en una sola vez, ¡por medio de una vara en su mano! Amén.
Fue una paradoja cómo es que Él guio a Israel a través del desierto, y eso por cuarenta años. Y cuando ellos salieron, no había enfermo entre ellos. Eso es una paradoja. Sí señor. ¡Qué gran hombre fue! Lo que Dios hizo por él, por cuanto le creyó a Dios, fue una paradoja. Sí señor.
1KGS 22:6,12•
2CH 18:5,11
38Fue una paradoja, cuando Dios escogió a un hombrecito llamado Micaías, delante de cuatrocientos profetas de Israel bien entrenados, por cuanto este hombre estuvo dispuesto a quedarse con la Palabra de Dios cuando toda la oposición estaba en su contra, cuando los cuatrocientos dijeron: «¡Ah, suban!». Le dijeron a Acab y a Josafat: «Suban, Jehová está con Uds. Nosotros acabamos de tener la revelación. Jehová está con Uds. Suban, Uds. los echarán de nuestra tierra, porque es nuestra. Dios nos la dio. Josué repartió la tierra, y esto nos pertenece. Y hay filisteos allá, comiéndose el maíz de nuestros campos. Pues, es razonable, nuestra revelación está correcta».
1KGS 22:6,7,15,17•
2CH 18:14,16
39Entonces cómo… Dios escogió a un hombrecito como Micaías, el cual no podía ni siquiera entrar en la asociación, pero él llegó allí con la Palabra del Señor. Y él dijo: «Sube. ¡Pero yo vi a Israel esparcido como ovejas que no tienen pastor!».
Fue una paradoja, cómo Dios pondría a un hombrecito desapercibido allí, en medio de todo ese gran grupo de cuatrocientos profetas, de profetas israelitas, profetas judíos parados allí profetizando falsamente. ¿Cómo sabía Micaías que él estaba correcto? Porque él estaba exactamente con la Palabra. Elías había dicho que lo mismo sucedería; y ¿cómo podría él bendecir lo que Dios había maldecido? Era una paradoja, pero Dios hizo que se cumpliera. Ciertamente lo fue.
JUDG 14:5,6
40Fue una paradoja; cuando un muchachito de aspecto afeminado con siete guedejas colgándole de la cabeza, (quizás con un lazo y una cinta, por lo que sé), como un pequeño afeminado. Su nombre era Sansón. Y cuando un león, quizás un león como de quinientas libras, rugió y vino contra él, ¡él tomó sus manos y desgarró a ese león! Amén.
Pero observen lo que sucedió. El Espíritu del Señor vino sobre él, primero. Eso es lo que causa la paradoja. Eso es lo que… Una paradoja como esa encendería esta arena esta noche con la gloria de Dios, si se permitiera que la gloria del Señor vinera sobre la gente, entonces… [Palabras inciertas].
Una paradoja, en efecto. Sí. Cuando Sansón mató a ese león, con sus propias manos, lo desgarró; una especie de muchachito afeminado con siete guedejas de su cabello que le colgaban por la espalda.
JUDG 15:15
41Fue una paradoja cuando él agarró el hueso de la quijada de esa mula, y les aplastó la cabeza a mil filisteos. Cuando esos enormes cascos y grandes cotas de malla de bronce que pesaban quizás cien libras, o cerca de eso, con grandes escudos y demás, lanzas, hombres bien entrenados, y con cascos de aproximadamente pulgada y media de grueso, de bronce, tras los cuales se escondían y solo se le miraba la frente. Y Sansón se paró allí con esta quijada de mula, que había estado allí en el desierto durante cuarenta, cincuenta años, seca. Pues, con un solo golpe contra un pedazo de acero como ese la hubiera hecho volar en un millón de pedazos. Pero él se paró allí, pues eso era lo único que… Él fue comisionado para pelear y aniquilar a ese país. Él había nacido y había sido criado para destruir a esa nación. ¡Aleluya!
Si la iglesia tan solo pudiera darse cuenta para qué estamos aquí. ¡Si la iglesia pentecostal tan solo pudiera darse cuenta para qué están aquí. ¿Cuál es la representación de Uds.? ¿Por qué salieron Uds. de estas cosas para ser lo que son?
HEB 13:8
42Él sabía para qué había nacido. Él sabía en dónde estaba parado. Lo que tenía en la mano no importaba, él se paró allí. Y esos filisteos llegaron. Y ese golpe poderoso de aquel pequeñín parado sobre una roca para alcanzar a sus cabezas. cuando ellos corrían allá, él golpeaba uno hacia un lado y al otro hacia el otro. Y quedaron mil de ellos, tendidos allí muertos.
Fue una paradoja, cómo esa quijada de mula pudo mantenerse intacta. Fue una paradoja, cómo ese pedacito de hueso quebradizo pudo romper esos cascos de pulgadas de grueso y matar a esos filisteos, mil de ellos. Y él se paró allí todavía con ella en la mano, estaba tan buena como cuando él la había recogido. Fue una paradoja. ¡Amén y amén!
Él sigue siendo el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Él sigue siendo el mismo Dios, para todo hombre que haya sido llamado para tomar la Palabra de Dios. Dios lo respaldará si él no es un cobarde. Sansón pudo haber huido, pero no lo hizo. Correcto.
JOHN 1:33
43Fue una paradoja, cuando Dios llamó a Juan el Bautista, el hijo de un sacerdote, que había salido de una gran escuela de sacerdotes, de un gran seminario. ¿Por qué no siguió él eso? Lo cual, era costumbre que los hombres siguieran la tradición de sus padres. Pues, fue una paradoja, cuando Dios se llevó a Juan al desierto, para decirle lo que habría de ser el Mesías, para decirle cuál sería la señal del Mesías, y cómo él la conocería. En vez de irse a la escuela, para aprender lo que habría de ser el Mesías; Dios se lo llevó al desierto, para decirle lo que habría de ser el Mesías. Fue una paradoja, para la gente de aquel día. Sí.
LUKE 1:35
44Cuando el nacimiento virginal vino a la escena, eso fue una paradoja; cómo es que Dios, para poder darse a conocer al hombre, se hizo hombre. Cómo fue que Dios, el gran Espíritu… Para mí, Dios era… ni siquiera había una luz, no había un meteoro, no había un átomo, no había ni una molécula, no había nada, y todo era Dios. Sí, así de grande es Él; Él es de la Eternidad, hasta la Eternidad. Él siempre fue Dios; Él siempre será Dios. Y cómo lo más grande de toda vida llegó a ser un diminuto germen pequeño en el vientre de una mujer, para recibir Su propia ley, para pagar la pena de Su ley, la muerte; cómo Dios fue manifestado en carne, cómo el gran Dios del Cielo cambió Su linaje, vino de ser Dios, a ser hombre, por el nacimiento virginal, nadie puede entender eso.
LUKE 1:35•
JOHN 10:33•
2COR 5:19•
COL 2:9•
HEB 13:8
45La ciencia hoy no puede decirles a Uds. cómo fue ese nacimiento, pero Dios lo hizo. Él vino. Ninguno era capaz; todos habían nacido sexualmente. Un hombre es igual a los demás, ninguno podía ayudar al otro. Todos nosotros estábamos en problemas, y entonces Dios Mismo descendió y nació, no de un judío, no de un gentil, pero Su sangre era Dios. La sangre proviene del sexo masculino. En este caso, era Dios.
Dios el creador, creó la célula de sangre en el vientre de María, y se hizo un tabernáculo donde Él Mismo bajó y vivió. «Dios estaba en Cristo, reconciliando Consigo al mundo». La misma palabra Cristo quiere decir «el Ungido». ¡Gloria a Dios! Dios en Su plenitud habitó en Él. ¡Amén! «Y en Él habitó la plenitud de la Deidad corporalmente». Eso fue una paradoja.
Eso hizo tropezar a la gente de aquel día: «Tú siendo un hombre, te haces Dios». Todavía sucede eso. Pero de todos modos, sigue siendo la misma paradoja que continúa. ¡Él era Dios! ¡Él sigue siendo Dios! ¡Él siempre será Dios! Sí señor. Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Sí señor.
JAS 2:19
46Ese nacimiento virginal fue un misterio para la gente, ellos no pudieron entenderlo, así como lo es el nuevo nacimiento hoy en día. El nuevo nacimiento es un misterio para la gente. Ellos no pueden entenderlo. Ellos no saben lo que uno quiere decir. Lo han menospreciado, lo han hecho algo bajo, diciendo: «Pues, simplemente porque Ud. cree algo…». Los demonios creen la misma cosa, y tiemblan. No es lo que Ud. crea; es lo que Dios en verdad ha hecho. El nuevo nacimiento es un nacimiento. Era un nuevo… era una paradoja.
Cuando Dios trajo vida nueva a la raza humana. Rechazarla es separación Eterna. Recibirla es Vida Eterna. Uds. tienen…
47Ustedes están sobre la misma base que estaba Adán y Eva. Uds. pueden tomar… Si Dios los pone a Uds. sobre otra cosa, sería injusto con Adán y Eva. Cada Adán y Eva, esta noche, tiene el bien y el mal puestos delante de ellos. Uds. pueden hacer su elección. Pueden escoger la Palabra de Dios o dejar la Palabra de Dios. Uds. pueden tomar la Palabra de Dios o escoger su credo denominacional al respecto. Uds. pueden escoger sus ideas modernas de lo que ello es. Uds. pueden nacer de nuevo y ser llenos del Espíritu Santo, o pueden seguir con sus ideas de iglesia, cualquiera de los dos que quieran ser.
ACTS 2:3•
PHIL 1:21•
HEB 13:8
48«Porque para mí el vivir es Cristo». ¡Aleluya! Yo creo en ese mismo Dios que cayó el Día de Pentecostés, sobre Su iglesia, como una Columna de Fuego, y se repartió a Sí Mismo, con lenguas repartidas, entre el pueblo, está aquí esta noche. Él es el mismo Dios hoy que fue en aquel entonces, con el mismo Espíritu Santo. Yo sé que es una paradoja. No puede ser explicado. Emociones, gritos, clamores, y demás, no pueden ser explicados, pero es una paradoja cómo Dios lo hace. Es el Dios invisible habitando en el corazón humano, haciéndose visible, al vindicar Su Palabra, que: «Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos».
MATT 14:19•
MARK 6:41•
LUKE 9:16•
HEB 13:8
49Fue una paradoja, cuando el hijo de un carpintero, llamado Jesús de Nazaret, tomó cinco panecillos y dos pescados, y alimentó a cinco mil personas. Si no fue así, yo quiero ver que alguien lo haga hoy. Quiero que me expliquen qué clase de átomo liberó Él. ¿Qué hizo Él? No solo el pescado, sino que el pescado creció, el pescado estaba escamado, el pescado estaba limpio, el pescado estaba cocinado, el pescado estaba… lo que haya sido.
Y el pan fue sembrado y creció; ¡sobrepasó todo eso! Y Dios lo convirtió de pescado fresco a pescado cocinado. Él simplemente lo hizo crecer y lo partió; lo hizo crecer y lo partió; lo hizo crecer y lo partió, hasta alimentar a cinco mil. ¡Amén! ¿Qué significa esa rutina de: partirlo, hacerlo crecer; partirlo, hacerlo crecer; alimentar, hacerlo crecer? Eso significa que Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Él es el mismo Dios que fue. Él todavía es el Pan de Vida para cualquier hombre que está hambriento y sediento. Uds. no pueden agotar Su bondad.
Ellos dicen: «Nosotros no tenemos necesidad de milagros, no hay necesidad de paradojas».
MATT 14:19-21•
MARK 6:41,43,44•
LUKE 9:14,16,17•
HEB 13:8
50Él está esperando. Ese es Su programa. Eso es lo que Él es. Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Él está esperando que Ud. se anime a tomar su porción. ¿Tiene miedo de hacerlo? ¿Preferiría Ud. ir al río a pescar un pescado, y tratar de cocinarlo y freírlo en alguna clase de manteca de cerdo o algo, o prefiere tomarlo de la manera que Dios lo tiene? Por fe, tome lo suyo y diga: «¡Jesús, el mismo ayer, hoy, y por los siglos! Yo lo reclamo, Señor, yo creo en Ti. Pon dentro de mí el alimento, la fuerza, la fe que necesito».
Observe y vea lo que sucede. Con un corazón sincero, Él satisfará toda hambre. Él lo hará. Jesús fue una… hizo una… realizó una paradoja, cuando Él alimentó a cinco mil personas, con cinco pescados, y luego recogieron dos cestas llenas, o varias cestas llenas, después.
MATT 14:25•
MARK 6:48•
LUKE 6:19
Cuando un Hombre con pies como los que Uds. tienen y como los que yo tengo, caminó sobre un lago como el Lago Michigan aquí afuera, cuando las tormentas estaban rugiendo, y las olas espumosas probablemente estaban… Bueno, si Uds. alguna vez han estado allí y han visto cómo descienden esas tormentas, todavía las hay, por todo Galilea allí, y parece como que secaría el fondo del océano. Cuando eso desciende por allí, esos vientos tan terribles, y empiezan a soplar, y las olas espumosas mecieron esa barca a tal grado que se habían perdido todas las esperanzas. Y en ese mar, donde ellos habían estado remando, habían estado remando desde las cuatro de la tarde, diría yo, hasta la (última) cuarta vigilia, como hasta eso de las tres o cuatro de la mañana. ¡Habían remado bien lejos cruzando el mar! ¡Y ellos lo dejaron a Él al otro lado! Amén.
Y a la cuarta vigilia, ahí vino Él, caminando sobre las olas. Eso fue una paradoja. ¿Cómo pudo Él hacerse lo suficiente liviano? ¿Cómo pudo Él pisar sobre esas olas, y pisar de una ola a la otra? Esas grandes olas venían, y Él subía sobre una, y bajaba sobre la otra, y subía sobre una, sin una sola gota de agua sobre Él. ¡Vino caminando sobre las olas! ¡Explíquenmelo! Amén. ¿Qué fue eso? Fue una paradoja, absolutamente.
JOHN 1:42•
HEB 4:12•
HEB 13:8
52Fue una paradoja, cuando Pedro, a quien Él nunca había visto en Su vida, su nombre era Simón, llegó ante la presencia de Jesucristo, porque su hermano Andrés le había dicho que Él era el Mesías. Y cuando Jesús miró a ese hombre en el rostro, era la primera vez que lo veía, y le dijo: «Tu nombre es Simón, y tú eres hijo de Jonás», eso fue una paradoja. Si no lo es, díganme cómo lo hizo Él. Fue una paradoja.
¿Por qué? Porque Él es la Palabra. Y la Biblia dice que: «La Palabra de Dios es más cortante que toda espada de doble filo, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón». Eso probó que Él era la Palabra. ¡Amén! El mismo ayer, hoy, y por los siglos.
JOHN 1:47,48
53Fue una paradoja, cuando Felipe rodeó la colina y encontró a Natanael, y lo trajo a la presencia de Jesús, y Jesús le dijo dónde él había estado el día anterior. Eso fue una paradoja. Amén. Mostró que Él era la Palabra. «He aquí un israelita, en quien no hay engaño».
Dijo: «Rabí, ¿de dónde me conoces?».
Él dijo: «Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo del árbol, te vi». ¡Una paradoja! Amén.
LUKE 19:5
54Fue una paradoja, cuando un hombrecito de negocios, de la ciudad de Jericó, un crítico del Señor Jesús se subió a un sicómoro, para esconderse, para verlo a Él pasar. Y cuando Jesús de Nazaret venía caminando por la calle, se detuvo exactamente debajo del árbol donde él estaba, miró allí arriba y lo llamó por su nombre: «Zaqueo, desciende. Voy a ir contigo a comer a tu casa». Una paradoja. Él nunca había visto al hombre. Todos los días de Su vida Él jamás lo había visto.
55Fue una paradoja, cuando quizás varios cientos de personas, sí, quizás mil quinientas o dos mil personas saliendo de la ciudad de Jericó, burlándose de Él, y riéndose de Él, cuando Él dejó la ciudad esa tarde, o esa mañana, mejor dicho; mientras iba saliendo de la ciudad, cuando la gente le arrojaba vegetales podridos… Y puedo oír a un sacerdote decir: «Oye, me dicen que Tú resucitas a los muertos. ¡Oye, Profeta! Tú que te llamas a Ti mismo Profeta! Tenemos todo un cementerio lleno aquí, hombres justos, hombres buenos, sacerdotes como yo; ve allí y resucítalos. Veámoste resucitar a los muertos». Y Él ni siquiera le puso atención a lo que ellos decían, uno gritaba una cosa, y otro otra.
JOSH 10:12•
MARK 10:47,49•
LUKE 18:38
56Pero allá lejos recargado en el muro, a unas doscientas cincuenta yardas, un pobre pordiosero temblaba de frío, con sus mangas… y dijo: «Oh, Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí», y con eso lo detuvo a Él en seco. ¡Aleluya!
Un llamado de Josué, no muy lejos, ni a diez millas de donde él estaba parado allí, detuvo el sol, un día. Pero un pobre pordiosero detuvo al H-i-j-o de Dios, lo detuvo en seco por medio de su fe, la misma clase de fe que tuvo Josué. (Amén). Porque él sabía que si Él era el Hijo de David, si Él era el Mesías manifestado, podía devolverle su vista. Una paradoja. ¡Oh, vaya! Ciertamente, fue una paradoja. Sí señor.
COL 2:9
57Dios… Fue una paradoja, cómo es que Dios pudo llegar a ser hombre, para morir. Dios, Vida, la Vida Eterna, pudo llegar a ser Dios (vida natural) para morir, para así salvar al hombre, y llevarlo nuevamente a la Vida Eterna. Eso fue una paradoja, cómo es que el gran Dios que llenaba todo espacio y toda la Eternidad, pudo bajar y ser un hombre, para poder salvar a Su propia creación. Cómo es que Dios llegó a ser una de Sus propias creaciones, para salvar, (porque Él creó Su propio cuerpo).
Jehová el Padre, habitó en plenitud en Su Hijo Jesucristo. Jesús fue el cuerpo de Dios. Dios estaba representado en el tabernáculo, la carne de Jesucristo. Y cómo es que Ese que llenaba todo espacio y toda la Eternidad llegó a ser un hombre… Amén. ¿Ven lo que quiero decir? Allí… Y ese Dios pudo hacer eso, para morir, y, oh, eso fue una paradoja, en sí mismo, cómo Él pudo hacerse de esa manera para sufrir muerte por toda la raza humana.
MATT 27:59,60•
MARK 15:39•
LUKE 23:53•
JOHN 10:18
58Pero, oh, qué paradoja, cuando un Hombre había sido crucificado, condenado a muerte… traspasaron una enorme lanza romana, como de seis u ocho pulgadas de ancho, a través de Su corazón, y sangre y agua salieron a chorros. Y lo bajaron de la cruz, muerto, lo envolvieron en un paño, y lo pusieron en una tumba. Él estaba tan muerto que el centurión romano dijo que Él estaba muerto, todos allí dijeron que Él estaba muerto. La luna dijo que Él estaba muerto, el sol dijo que Él estaba muerto, la tierra tuvo una postración nerviosa, y dijo que Él estaba muerto.
Y al tercer día, pudo levantarse de nuevo a la vida, inmortal, de la muerte. Eso es una paradoja. ¡Amén! Él dijo: «Tengo poder para poner Mi vida; y tengo poder para volverla a tomar». Su resurrección fue una genuina paradoja de Dios.
MATT 4:18,19•
JOHN 8:44•
JOHN 19:34,40
59Fue una paradoja, de Dios, cuando Jesús escogió a pescadores, sin… en vez de a sacerdotes instruidos, para llevar Su mensaje. Parecía que cuando Él viniera, Él hubiera ido a los grandes fariseos y saduceos, y dicho: «Hermanos, Uds. son los hombres que a través de las edades han mantenido limpia esta denominación. Miren, Yo vine a escogerlos a Uds. Sus padres estarán orgullosos de Uds., cuando ellos miren hacia abajo por encima de las esferas del Cielo», (o donde sea que ellos estaban. Yo lo dudo. Jesús dijo: «Vosotros sois de vuestro padre, el diablo»). Así que entonces: «… ver hacia abajo…». Dijo: «Bueno, estaríamos muy contentos. Ellos estarían contentos en conocer esto. Yo ahora he venido a seguir la obra que Uds. han comenzado».
Fue una paradoja, cuando Él los condenó a cada uno de ellos y les dijo que eran del diablo, y se fue al Mar de Galilea y escogió a hombres ignorantes que ni siquiera sabían escribir su propio nombre, y les dio las llaves del Reino del Cielo, en vez de dárselas a Caifás, el sumo sacerdote.
¿Cómo podría un hombre, en una religión que ha intentado (lo que ellos creían que era intentar), en sus tradiciones y costumbres, mantener a los santos de Dios…? Y aquí viene Él y escoge a otro grupo, allá en el río. Habiendo hombres instruidos y educados, que habían pasado por seminarios y escuelas y todo lo demás, y entonces Él viene e ignora eso, y escoge a un pescador ignorante y le da las llaves del Reino. ¡Amén!
JOHN 4:7,19,25•
JOHN 6:37,44•
REV 13:8
60Lo que hace una paradoja es cuando alguien le cree a Dios y lo toma a Él en Su Palabra. La Palabra de Dios habló el mundo a existencia. Esa es la misma cosa que Uds. tienen que creer, esta noche, la Palabra prometida de Dios.
Miren a esa pobre mujercita parada allí junto al pozo. Ella dijo: «Nosotros sabemos que cuando el Mesías venga, Él nos dirá estas cosas». Él le había dicho a ella cuál era su problema. Ella dijo: «Señor, me parece que Tú eres profeta. Nosotros sabemos que cuando el Mesías venga, Él nos declarará estas cosas».
Observen. ¡Dios hablándole a una ramera! ¡Gloria a Dios! Dios hablándole a una prostituta, (Amén), y pidiéndole un favor: «Tráeme de beber». Piénsenlo. ¡Hablando de una paradoja! Y qué paradoja que esa simiente de Vida Eterna, predestinada desde antes de la fundación del mundo, podía [Palabra incierta] en algo como eso por el deseo de la carne.
Cómo es que esa pobre mujercita, que posiblemente había sido echada a la calle, pero en lo profundo de su corazón era predestinada a Vida Eterna. Cuando el Cordero fue inmolado desde antes de la fundación de la tierra, de acuerdo con la Biblia, nuestros nombres fueron puestos en ese Libro. Jesús dijo: «Nadie puede venir a Mí si Mi Padre no le trajere, y todo lo que el Padre me ha dado vendrá». Simplemente esparzan la Luz.
AMOS 3:7•
MATT 9:34•
MATT 12:24•
MARK 3:22•
LUKE 11:15•
JOHN 4:19,25,26•
JOHN 8:44
61Observen cuando esa Luz pegó en aquellos sacerdotes y todos sus intelectos. ¿Qué sucedió? Ellos dijeron: «Él es Belcebú, un adivino, un demonio».
Él dijo: «Vosotros sois de vuestro padre el diablo. De allí es que salió».
Pero cuando esta mujercita inmoral hablando con Dios, y ¿cómo podía esa simiente predestinada estar anclada en una persona tal vil como esa? Es una paradoja. Pero miren cuando la Luz le pegó. Dijo: «Señor, me parece que eres profeta».
Ahora, profetas, donde… La Palabra del Señor viene al profeta. ¿Ven? Y ese era el pecado de ella, y Él, el profeta, tenía la Palabra. Entonces ella dijo: «Me parece que eres profeta. Nosotros sabemos que cuando el Mesías venga, Él hará estas cosas».
Él dijo: «Yo soy, el que habla contigo».
Hermano, ella dejó ese balde y se fue. Su testimonio salvó a su ciudad, Sicar. Miren, eso fue una paradoja, cuando Dios… cuando Jesús hizo eso. Sí señor.
ACTS 24:14
62Fue una paradoja, cuando Dios puso Su Espíritu en los Pentecostales, en los pescadores pobres y gente sin educación, en vez de en el sumo sacerdote Caifás. Y, ¡oh, cómo Él dispuso Su Evangelio! Fue una paradoja, cuando Dios escogió el camino que llaman «herejía, locura», gente tambaleándose, y saltando y brincando, y comportándose como que estaban dementes. Ellos los llamaron «locos».
Es una paradoja, cuando Dios pasó por alto las grandes y refinadas sinagogas, las grandes cortes del Sanedrín y los grandes sacerdotes altamente instruidos, y escogió a un montón de pescadores ignorantes e indoctos que no sabían otra cosa sino solo creerle a Él y tomarlo en Su Palabra, y ver los resultados. Y le agradó a Dios pasar por alto lo que ellos llamaban la cosa más santa del mundo, para sacar un poco de «basura baja» como la llamaban, y en la manera como ellos adoraban, que la tildaban de «herejía», para así formar el camino de la salvación. Sí. Ahora, esa es la verdad, Uds. no pueden negarlo. Pablo dijo: «De la manera que es llamada ‘herejía’, así es como yo adoro a mi Dios, el Dios de nuestros padres», de esa manera que es llamada herejía.
EXOD 3:4,14•
EXOD 13:21•
JOHN 8:58
63Fue una paradoja, cuando esa gran Columna de Fuego que bajó del Cielo, un Ángel del Señor, una Columna que guio a los hijos de Israel por el desierto. Esa fue una paradoja, que le habló a Moisés allá en la zarza ardiendo. Y fue una paradoja. Y ochocientos años después… y de acuerdo con la Escritura, en San Juan 8:58, si desean saber dónde se encuentra. Si Uds. desean saber dónde comenzó, primero, fue en Éxodo 13:31. Y fue una paradoja, cuando, después de toda esa jornada y todo ese tiempo, que Jesús aquí dijo, que: «Antes que Abraham fuese, YO SOY». El YO SOY estaba en la zarza ardiente. El YO SOY fue Él que le habló a Moisés.
ACTS 9:3,4,8
64Fue una cosa extraña, que después de Su muerte, sepultura, y resurrección… Y luego Saulo, ese judío de nariz aguileña, cascarrabias, y de mal temperamento, hasta mandó a muerte a algunos de la iglesia; e iba camino a Damasco para arrestar a esa gente. Y allá tenían a un profeta llamado Ananías, el cual estaba allí profetizándoles, un profeta del Señor, declarándoles la Palabra del Señor, porque Él vino a él. Y mientras el pastor Ananías estaba allá, profetizando, Saulo fue a arrestarlo.
Y a pleno medio día, esa misma Columna de Fuego que descendió y guio a Israel, tumbó a Saulo al suelo. Y toda la gente que estaba parada alrededor, no pudieron verla. Pero fue tan resplandeciente, para Pablo, que le cegó los ojos. Amén. Él estaba ciego. Fue tan real para él, pero los demás no pudieron verla. Es una paradoja.
MATT 16:13-18•
MARK 8:27•
LUKE 9:18-20
65Era una paradoja cómo una… los sentidos de una sola persona declararían, lo declararía a otra.
Esa es la razón que hay gente que puede estar sentada en la reunión, y mirar la obra del Señor, y levantarse e irse, y burlarse de eso; y la otra se aferra a eso, con todo su corazón. Es una paradoja, cómo Dios pudo hacer maná de la misma manera. Es una paradoja ver cómo Dios lo hace, aun en este día.
Fue una paradoja para Pablo. Uds. saben, Pablo nunca vio a Jesús en forma física. Él tuvo que aceptar la revelación así como Pedro la aceptó. Pedro nunca conoció a Jesús por la forma física. Él dijo: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?».
«Algunos dicen, pues, que Tú eres ‘Moisés’, y otros dicen que Tú eres Elías, y ‘Jeremías'».
Él dijo: «Eso no es lo que pregunté. ¿Qué dicen Uds.?».
Pedro dijo: «Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios del Dios viviente».
Él dijo: «Bienaventurado eres, Simón, el hijo de Jonás. Carne ni sangre te lo ha revelado, sino Mi Padre que está en el Cielo te lo ha revelado. Y sobre esta roca edificaré Mi iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella».
Allí lo tienen, una paradoja. Aunque Él estaba parado allí, y no lo conocía en carne humana; pero lo conoció por medio de Sus obras y por revelación, lo vio cumplir exactamente lo que es la Escritura.
66Esa es la misma clase de paradoja que trae a un hombre de algún credo frío y formal, a un Dios vivo. Es una paradoja, ver al mismo hombre leer la misma Biblia, y negarla, mientras que el otro la cree y acepta la evidencia de ella. Es una paradoja.
Cuando él puede verla obrando en el otro individuo, seguramente él debería saber que es el mismo Dios. Su credo está errado, si es contrario. Si Dios está vindicando Su Palabra, entonces su credo está errado. Amén. No es mi intención ser brusco, pero esa es la verdad, una paradoja.
Yo dije treinta minutos. Es exactamente eso. Aún tengo como seis páginas aquí de notas. ¡Paradoja! ¿Creen Uds. en eso? Amén, yo creo en eso. Y voy a detenerme.
67Déjenme decirles algo. Escuchen. No hace mucho, allá en el sur, de donde vengo, yo estaba comiendo un poco de helado, un día. Un viejo amigo mío, farmacéutico, un santo anciano verdaderamente nacido de nuevo, él era un hombre genuino. Hacía tiempo que no lo veía, y yo estaba de paso por la ciudad, y pasé a visitarlo. Yo vi su nombre allí arriba, y pensé: «Bueno, allí… él tiene este negocio aquí, y ha estado allí por años».
Subí, entré, y allí estaba él, sentado allí, mirando hacia abajo por encima de sus lentes, Uds. saben, y mirando por encima de sus lentes que le colgaban por la mejilla. Y dijo: «¡Pues, si es no es el mismísimo hermano Branham!». Y se levantó, y vino y me abrazó, y vino y me dio palmaditas. Le dijo a su hijo, dijo: «Ve y tráenos un poco de helado». Estábamos parados allí. «¿Desea una taza de café?».
Yo dije: «No señor. Yo no sabría ni cuándo terminar de hablar, si me dieran una taza de café». Dije: «Eso me pone nervioso». Dije: «Yo simplemente tomaré un poco de helado».
68Entonces nos comimos un helado. Y las muchachas estaban allí atrás, y demás, en la tienda, y nosotros nos sentamos y tuvimos un poco de compañerismo con aquel helado. Él dijo: «Hermano Branham, quiero decirle algo». Dijo: «Yo he estado un poco renuente en cuanto a contárselo a la gente». Empezamos a hablar del Señor y de Su bondad. Y el anciano lloraba, y las lágrimas corrían por sus mejillas, y él dijo: «Quiero decirle algo». Dijo: «Esto puede parecerle extraño a Ud.», dijo él, «pero yo creo que una persona como Ud. lo entendería».
Yo dije: «Bueno, adelante, hermano. ¿Qué es?».
Él dijo: «Allá en… durante el tiempo de la depresión» dijo él, «mi hijo canoso allí solo era un jovencito». Y dijo: «Estábamos aquí en este negocio en aquel entonces». Y él dijo: «Pero la gente era pobre y no tenía nada para comer. Y para conseguir una receta, para obtener medicina o algo, tenían que ir y pararse en la fila». Y muchos de Uds. recuerdan eso. Seguro que sí. Formarse en una línea, para obtener un pequeño permiso del condado, para así poder obtener estos medicamentos, o para obtener algo para comer.
Y él dijo: «Yo estaba sentado aquí, un día, leyendo mi Biblia y» dijo, «alguien entró por la puerta. Y mi hijo se levantó, joven, y fue al mostrador y dijo, (lo oí decir): ‘ No, no podemos hacerlo'». Y dijo: «Escuché atentamente. Bajé la Palabra y escuché atentamente.
«Y el hombre dijo: ‘Señor’, dijo él, ‘mi esposa está a punto de desmayarse'».
Y cuando él miró, dijo que vio a la mujer lista para dar a luz un bebé; la pareja joven. Y el joven le dijo: «Dijo él: ‘Yo me he parado en esa fila allí’ dijo, ‘¡oh, una cuadra de larga!’. Y dijo: ‘Mi esposa no puede pararse allí por más tiempo’. Dijo: ‘Me pregunto… Tengo la receta del médico, ella necesita la medicina, de inmediato’. Dijo: ‘¿Podrá surtirla, y la llevaré a ella a casa, y luego me pararé en la fila? Yo conseguiré la orden para eso. Si Ud.…’.
«Y el hijo, el muchacho dijo: ‘Señor, eso es en contra de las reglas aquí. Nosotros no podemos hacer eso'».
Él dijo: «Bueno, yo no sabía». Dijo: «Muchas gracias, hijo», y se dio la vuelta para irse.
Y él dijo, que mientras comenzó a caminar, alguien le dijo, en lo profundo de su corazón, le dijo: «José y María también fueron rechazados en una ocasión».
69Y dijo: «Yo me levanté y dije: ‘¡Espera, hijo! ¡Espera un momento!'». Y dijo: «El hombre se detuvo. Y yo fui y agarré la receta, y fui allí atrás y la surtí; mientras él esperaba, sosteniendo a su esposa de la mano. Y ella estaba tan débil, que estaba recostada sobre su hombro». Y dijo: «Yo salí allí, y…».
«Él dijo: ‘Lamento tener que hacer esto, señor’.
Y él tenía su cabeza agachada, y se la entregó». Y cuando la colocó en su mano, él dijo: «Hermano Branham, yo vi a Jesús». Dijo: «La puse allí mismo en Su mano». Dijo: «Hermano Branham, allí estaba Él, exactamente como lo muestra el cuadro». Y dijo: «Yo no pude hablar. Y el hombre se dio la vuelta y se fue del edificio». Él dijo: «¿Cree Ud. eso, Hermano Branham?».
Yo dije: «Lo creo con todo lo que está dentro de mí». Ciertamente.
70San Martin de Tours… si alguna vez han leído de San Martin, él era un soldado. Y él estaba… él siguió las pisadas de su padre. Él siempre sintió un llamado de Dios. Únicamente, creo yo, que su familia no era exactamente religiosa. Y un día él venía… Era un invierno terrible, dice la historia. Y él estaba… Había un pordiosero anciano acostado junto a la puerta, y se estaba muriendo de frío; y mucha gente, que hubiera podido haber alimentado a ese anciano, o darle ropa. Él estaba llorando, sosteniendo su mano en alto. Simplemente un anciano barbudo y sucio acostado junto a la puerta de la ciudad. Y él decía: «Que alguien me ayude. Me estoy congelando. Esta noche moriré. Que alguien me dé una prenda».
71San Martin ya había regalado todo lo que tenía. Él simplemente, como soldado, lo que tenía era su abrigo. Él se paró a un lado, y miró para ver si alguien no lo haría. La gente venía y se iba, y nadie lo ayudaba. Entonces él llegó allí, y miró al anciano. Tuvo compasión de él. Se quitó su propio abrigo, y sacó su espada y lo cortó por la mitad. Envolvió parte de ella alrededor de sus hombros, y tomó la otra mitad y envolvió al pordiosero en ella, de modo que sobreviviera la noche, y siguió caminando. La gente se reía de él, decían: «Qué soldado más raro, con solo la mitad de un abrigo».
Esa noche, mientras estaba durmiendo en la cama, se despertó. Alguien había entrado al cuarto. Él miró, parado al otro lado del cuarto, y allí estaba Jesús con ese pedazo de prenda que había sido envuelto alrededor de él. Él supo con eso…
MATT 25:40•
JUDE 1:3
72Él fue un hombre… San Martin, fue uno de los hombres que contendió allá en el pasado, por la Fe que una vez fue dada a los santos. Él creía en los milagros de Dios. Él creía en el hablar en lenguas. Él creía en todo el Testamento que fue escrito por los apóstoles. Él creía en eso y contendió por eso durante el tiempo que vivió. Y Dios obró milagros. Él sabía, cuando vio a ese anciano pordiosero envuelto en el pedazo de tela de su propio abrigo, que la Palabra de Dios se había cumplido: «Por cuanto lo habéis hecho a uno de estos, Mis pequeñitos, a Mí lo hicisteis».
Ustedes dicen: «El hombre no vio eso». Yo creo que él lo vio. Yo creo que él lo captó. Yo creo que Él estuvo allí. Yo creo que ese fue Jesús a quien él vio. Fue una revelación de Dios manifestada, por él llevar eso a cabo…
1COR 15:52•
1THS 4:16,17•
HEB 13:8
73Al hablar de una paradoja, viene una: «Cuando los muertos en Cristo se levanten, y nosotros los que vivimos seamos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de un ojo, para ser arrebatados juntamente con ellos para encontrarnos con Él en el aire». Sí.
¡Oh, cómo guarda Dios Su Palabra en esta edad intelectual! ¡Cómo es que Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos! ¡Cómo es que Él aún puede discernir los pensamientos del corazón humano! ¡Cómo es que Él aún puede cambiar al hombre! ¡Y cómo es que Él aún puede cumplir cada palabra que Él prometió en este día! ¡Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos! ¡Cómo es que Él aún puede manifestar y permitir que tomen la fotografía de esa misma Columna de Fuego que siguió a Israel, el Mismo que estuvo con el Señor Jesús.
El Mismo que estaba allá con Saulo en el camino, el Mismo que entró y liberó a Pedro de la prisión. Ese Mismo Ángel de Dios está aquí esta noche, y haciendo exactamente lo mismo que hizo cuando estuvo aquí en la tierra manifestado en carne humana. ¿Por qué? Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos.
JOHN 1:1,14•
JOHN 14:12•
COL 1:27•
HEB 13:8
74¿Creen Uds. en una paradoja? Yo creo que Dios está buscando gente que crea en paradojas. (Me pasé mucho del tiempo).
Yo creo que pudiera ser una paradoja aquí mismo. Amén. Yo creo que Dios está dispuesto y queriendo tomar a Su pueblo y mostrarse a Sí Mismo. Si Él solo puede conseguir un hombre o una mujer, un niño o una niña, que deje sus propios pensamientos, y llegue a ser un prisionero de Él y creerle Él es Su Palabra; «En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Y el Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros». Y ahora Él está en Ud., la esperanza de Gloria, el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Él dijo, en San Juan 14:12: «El que en Mí cree, las obras que Yo hago, él las hará también»
LUKE 17:28
75Él prometió, en San Lucas, que: «Como fue en los días de Sodoma», cuando la iglesia elegida, el grupo de Abraham, recibiría una señal como la que recibió Abraham, y el grupo de Lot recibiría una señal como la que recibió Lot. Es una cosa muy extraña que hayamos tenido todos estos grandes reformadores, Lutero y Wesley, pero jamás tuvimos un hombre por allá que su nombre terminara en h-a-m, un mensajero al mundo. G-r-a-h-a-m, esas son seis letras. A-b-r-a-h-a-m es Abraham. Hemos tenido a Moody, Sankey, Finney, y Knox, Calvino, pero nunca a un: «ham»: «padre de naciones». Tenemos uno ahora. Eso es una paradoja. ¿Sabían Uds. eso? Y miren, él está haciendo exactamente… llamándolos a ellos salir de Sodoma.
GEN 18:9,10,12,13•
LUKE 17:28,30•
JOHN 14:12•
JOHN 15:7
76Pero, recuerden, Abraham también tuvo un mensajero que vino allí a su grupo. Amén. Y ¿qué clase de señal hizo Él, con Su espalda hacia la tienda? Dijo: «Te visitaré de acuerdo con el tiempo de Mi promesa, según el tiempo de la vida». Y Él dijo: «¿Dónde está tu esposa, Sara?».
Él dijo: «Ella está en la tienda detrás de Ti».
Y cuando Él dijo que Sara se rio dentro de sí. Él dijo: «¿Por qué se rio Sara, diciendo: ‘Estas cosas no pueden ser’?». ¿Ven?
Jesús dijo: «Como fue en los días de Lot, así será en la venida del Hijo del hombre». «Las obras que Yo hago…». La Palabra de Dios llega a ser tan… «Si permanecéis en Mí, y Mis Palabras permanecen en vosotros, pedid cualquiera de ellas que quisiesen, y os será manifestada». Una paradoja, ver una promesa que Dios… una promesa de Dios, que ha sido hecha por dos mil años, y las éticas de la iglesia han apartado tanto a la gente. Pero en medio de todo eso, Dios viene bajando e introduce la Palabra nuevamente a Su iglesia, exactamente. Es una paradoja. ¿Creen Uds. en Él? Oremos.
ROM 4:20
77Si Hay gente aquí, esta noche, que quisiera ver que se llevara a cabo una paradoja en Ud., y que cambie su corazón de incredulidad, a fe en Dios, ¿levantaría Ud. su mano y diría: «Señor, acuérdate de mí, acuérdate de mí». Dios les bendiga. ¡Oh, solo miren las manos!
Padre Celestial, hay tantas manos, que yo no podría decir «Dios te bendiga», a cada uno, pero Tú los conoces a todos. Cambia sus maneras de pensar, Señor. Oh, permite que ocurra una paradoja. Ellos siempre se han querido arrimar. Ellos tal vez han creído a medias. Quizás algunos de ellos hasta pertenecen a la iglesia, pero sin embargo ellos nunca han tenido ese tiempo en que han tenido esa libertad suprema para creer y saber que lo que Dios prometió, Dios es poderoso para cumplirlo. No obstante, profesamos ser la simiente de Abraham, el cual no dudó de la promesa de Dios por incredulidad, sino que se fortaleció, dando alabanzas a Dios. Ahora, Padre Dios, yo te ruego, en el Nombre de Jesús, que tengas misericordia de ellos.
JOHN 15:5•
HEB 4:12•
HEB 13:8
78¡Oh, Dios, desciende entre nosotros, esta noche, muévete sobre nosotros y demuéstranos que Tú todavía eres un Dios de milagros! Haz una paradoja, Señor, y demuestra que Tu Palabra aún puede discernir los pensamientos y las intenciones del corazón. Tú todavía eres el Mismo que se manifestó allá, al que Abraham llamó Elohim, el Señor Dios, Creador, el Todosuficiente, el Autoexistente. Oh, Dios, Tú todavía eres el Dios Eterno, el mismo de ayer, hoy y por los siglos.
Y la sangre de Tu Hijo ha santificado una iglesia y la ha limpiado, para que la Palabra… ¡oh, si ellos tan solo la hubieran tomado sin añadirle credo, Señor! Pero, ahora, Él dijo: «Yo soy la Vid, y vosotros sois los pámpanos. El pámpano produce el fruto de la vid; pues la vida de la vid, del pámpano, proviene de la vid». ¡Cómo Te agradecemos por esto, Señor! ¡Cuán perfecto es!
HEB 13:8
79Y en este día de incredulidad y supersticiones, y toda clase de credos, sin embargo Tú eres el mismo Dios que detuvo el sol para Josué. Tú eres el Mismo que estuvo en la vara que Moisés extendió sobre el mar. Tú eres el Mismo que pudo llamar que vinieran pulgas, ranas, lo que fuera, por medio de la boca de Moisés. Tú eres el mismo Dios que pudo poner lluvia en los cielos. Tú eres el Mismo que va a hacer que caiga fuego desde los cielos. Tú eres el mismo ayer, hoy, y por los siglos.
Oh, Señor Dios, muéstranos Tu gloria, esta noche, salvando y llenando a cada persona que levantó su mano. Concédelo, Señor. Que no sea una ocasión más de levantar la mano en forma almidonada, bajo alguna influencia de algo. Sino que provenga de lo profundo de sus corazones, para que la gente pueda clamar: «Oh, Señor Dios, crea en mí una fe que pueda creerte y que pueda aceptar cada Palabra, y acentuar cada promesa con un amén». Concédelo, Padre. Yo lo encomiendo a Ti ahora, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
MATT 9:20,22•
MARK 5:30-34•
LUKE 8:45,47,48•
HEB 4:15•
HEB 13:8
80Muy bien, son las diez. Nosotros no necesitamos tener una línea de oración aquí arriba. Podemos tenerla allá en la audiencia. ¿Lo creen? ¿Cuántos aquí creen que Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, que creen que aquella mujercita que tocó Su manto con su dedo en aquel entonces, Él estaba allí en forma física, y ella tocó Su manto? Allí está una paradoja. Él no podía sentirlo, y se volteó y dijo: «¿Quién me tocó?». Y ella no pudo esconderse. Y Él le habló de sus problemas, y su fe la sanó.
Y la Biblia dice, hoy, en Hebreos, que: «Él es un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades». ¿Cuánta gente enferma cree eso? Levanten la mano. Muy bien, créanlo, y veamos ahora si eso es cierto.
JOHN 15:7
81Ustedes dicen: «Hermano Branham, ¿cómo viene eso?». Simplemente creyendo la Palabra de la manera en que está escrita. No acepten ningún rumor, lo que esta persona dice que es de esta manera, y esta otra persona dice que es de esa manera. Uds. créanla exactamente de la manera que Ella está escrita. Si Él tiene que juzgarlo a Ud. por la manera en que Ella está escrita, entonces ¿por qué tomar la interpretación de alguien más al respecto? Porque de esa manera es que va a ser juzgado.
Sí, esa es Su norma. Él ha tenido cuidado de Su Palabra. No hay nada incorrecto en ella. Eso es exactamente la Palabra. Por eso es que seremos juzgados, por Esto, la Palabra de Dios. Y: «Si vosotros permanecéis en Mí», esa es la fe, «y Mi Palabra permanece en vosotros», porque Él es la Palabra, «entonces pedid lo que quisiereis».
82Ahora, toque Ud. Su manto, y diga: «Señor Jesús, yo creo con todo mi corazón que estamos viviendo en los últimos días. Yo creo que Tú eres el Mismo Dios que hizo todos estos milagros que nuestro pastor nos ha mostrado, esta noche, en la Palabra. Yo creo que Tú eres el Sumo Sacerdote. Señor, déjame tocar Tu manto. Luego habla a través de este hermano que reclama que Tú hablas a través de él. Y, pues, él no me conoce a mí, pero Tú sí me conoces». Y entonces vea si Él no es el mismo Dios de milagros, y habrá una paradoja nuevamente, una cosa inescrutable que el hombre no puede discernir y explicar. ¿Lo creerán Uds.? Si Él lo hace, entonces nosotros sabemos que será una paradoja. ¿Es correcto eso?
Yo iba tener una línea de oración; pero me inspiré tanto con todo aquello que me aparté de eso, y casi se nos ha acabado el tiempo. Crean. Empecemos en… No puedo…
HEB 13:8
83Tengo que separarlos. Empecemos con este lado aquí. Alguien en esta dirección. ¿Cuántos aquí saben que yo no los conozco ni sé nada de Uds., levanten las manos; y Uds. están enfermos, y saben que quieren pedirle a Dios? Muy bien. Algunos de Uds. crean.
Solo tomen esto con todo su corazón. «Señor Jesús, el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Déjame tocarte, Señor. Mi fe se está elevando hacia Ti que estás allá a la diestra de Dios, sentado en Majestad. Y Tu Espíritu Santo, que estuvo en Ti, está aquí esta noche. Permíteme tocarte, por fe, Señor». Luego vean si Él todavía es el autor de paradojas, para hacer que acontezcan cosas que son absolutamente desconocidas. Solo sean reverentes.
HEB 4:14
84Miren, ¿ven esto aquí mismo? Hay una dama de color sentada justo aquí atrás. A ella le afecta un problema de riñón. Acaba de tener una operación. Yo no conozco a la señora. Soy un desconocido para Ud. ¿Es correcto eso, señora? Pero eso es cierto, ¿no es así? ¿Cree Ud. que el mismo Dios que pudo decirle a aquella mujercita que tocó Su manto allá, y del otro lado del lago, cree Ud. que ese es el mismo Dios? Ud. no podría tocarme a mí, físicamente, Ud. sabe. Así que yo simplemente… Y yo no la conozco a Ud. Pero hay un Sumo Sacerdote, pues Él dijo que Él era el Sumo Sacerdote. ¿Es correcto eso? Y Ud. lo cree.
Cuando Ud. estaba allí orando para que fuera Ud., algo le impactó, e inmediatamente yo la llamé al respecto. ¿Es correcto eso? Muy bien. Esta operación que Ud. tuvo parece que no tuvo mucho éxito. Ud. no se está poniendo bien, y Ud. está alarmada por eso. Y Ud. vino aquí esta noche por ese mismo propósito. Si el Señor Jesús me revela quién es Ud., como lo hizo con Simón cuando él vino, ¿creería Ud. que yo soy Su profeta, Su siervo? ¿Cree Ud. eso? Señora Pigram. Eso es correcto. Ahora crea con todo su corazón, váyase a casa y sea sanada. Ud. va a sanar porque su fe la sana.
JOHN 14:12•
HEB 13:8
85¿Creen Uds. de todo corazón? ¿Qué tal en esta sección que está aquí, en algún lado, alguien cree? Un hombre sentado aquí al final, él está sufriendo con problemas en sus ojos. No sé si él sabe… Sí, él ya me captó. Él siente el Espíritu. Sí, ¿pueden ver esa Luz sobre el hombre? Señor Otis, ese es su nombre. Yo soy un total desconocido para Ud., pero Ud. está preocupado por sus ojos. Cristo lo sana, su fe.
Miren, pregúntenle al hombre si yo lo había visto alguna vez, o si sabía algo de él, o de esta mujer, o quien sea. Allí está una paradoja. ¿Creen Uds. eso? Él es el mismo ayer… Él prometió: «Las obras que Yo hago, vosotros también las haréis». Así es como Él se identificó a Sí mismo de ser el Mesías. ¿Es correcto eso? Bien, Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Y Uds. saben que no puedo ser yo. Yo no soy ningún Mesías. Yo soy solo un hombre, su hermano. Pero es el Espíritu Santo aquí, que es el Mesías. Ese es el Líder. Él es el que sabe. Yo no conozco a esas personas; ellos lo saben.
86Miren, quiero mostrarles. Hay una mujer de color sentada justo allí arriba en el lado, allí arriba, sufriendo con un problema de la tiroides. ¿Cree Ud. que Dios me puede decir quién es Ud.? La señora Kelly. Eso es correcto. ¿Cree Ud. de todo corazón?
Señor Swanson allá atrás, con problema de nervios, ¿cree Ud. que Dios le puede sanar? ¡Si Ud. lo cree con todo su corazón! Muy bien, Ud. puede recibirlo. Dios le sana. ¿Lo creen Uds.? Yo no conozco a esa gente. Pregúntenles si los conozco. Es una paradoja.
HEB 13:8
87Un momento. Aquí está esta Luz, está sobre una mujer. Yo sé quién es ella. Ella está sentada aquí mismo. No se preocupe señora Collins, deje de preocuparse por eso, la está enfermando. Todo saldrá bien. Dios guía. Miren, yo conozco a esa mujer. Sé quién es ella. Ella es de Indiana, o Kentucky. Yo la conozco. Su esposo que está allí es un miembro de mi iglesia, él es un diácono allá, un hombre fino.
Pero allí está esa Luz. ¿No la ven Uds. justo sobre ella? Ella ha estado preocupada, está enferma, y está turbada por algo que ella no sabe si hacerlo o no. Solo recuerde, deje de preocuparse, hermana, y todo estará bien. Él sabe todo al respecto. Él la guiará a usted si tan solo se lo permite. ¡Amén! El mismo ayer, hoy, y por los siglos, ¡Él es una paradoja! Estamos agradecidos por ello.
88Pónganse de pie y acéptenlo, y digan: «Señor Dios, yo vengo a Ti en el Nombre de Jesucristo, obra en mí, y trae Tu gloria y Tus bendiciones y poder sobre mí. Permite que venga una paradoja a mi corazón ahora mismo. Yo estoy creyendo. Yo estoy creyendo». Créanlo con todo su corazón. Levanten sus manos mientras cantan este himno antiguo: «Yo le amo, yo le amo porque Él me amó primero». Cierren sus ojos. Cierren todos sus pensamientos, y solo dejen que Jesucristo entre en Uds., y cada uno de Uds. será sanado y lleno con el Espíritu Santo.
HEB 13:8
89Una sola paradoja, en esta noche, haría que esto… debiera encender este lugar. Jesucristo está aquí. ¿Quién puede explicar eso?
Pregúntenles a estas personas, vayan a ellas. Uds. tienen sus nombres y demás, en esta cinta. Vayan y pregúntenles. Vean, yo no sé nada acerca de ellos. ¿Qué hace eso? ¡Dios, en esta edad intelectual! «¿Dónde está la lluvia en el cielo?», dijo la ciencia del día de Noé, «¿en dónde está allá arriba?». ¡Dios lo prometió! Y vino.
¿Cómo pueden suceder estas cosas? Yo no lo sé. ¡Dios lo prometió! Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. ¡Aleluya! Miren, yo le amo, yo le amo porque Él me amó a mí primero, y ha abierto mis ojos ciegos, para que yo pudiera entrar y ver Su Presencia y saber que Él está aquí. ¡Amén y amén! Levantemos nuestras manos y adorémosle ahora mientras cantamos. ¡Gloria a Dios! ¡Gracias sean dadas al Señor Jesucristo, por Su bondad y misericordia! Dios les bendiga.
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