S.1072 63-1216  Hemos Visto Su Estrella Y Hemos Venido a Adorarle 

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OBRAS DEL MENSAJE

Hemos Visto Su Estrella Y Hemos Venido A Adorarle

Tucson, Arizona, E.U.A.

63-1216

1 Yo considero esto un gran privilegio, el estar aquí esta noche, en esta fina reunión de gente cristiana, y de tener esta oportunidad de hablarles de nuestro bendito Señor Jesús, en honor del Cual todos estamos aquí para honrarle.

2 Es bueno estar con el Hno. Tony y el Hno. Williams, los-los dos presidentes de la sucursal aquí en Tucson y también en Phoenix. Tuvimos el servicio allá el sábado pasado en la mañana. Ciertamente tuvimos un gran tiempo ahí en ese Ramada in. Y, esperamos tener otro tiempo ahí comenzando el 19 de este mes a donde es mi privilegio regresar para una reunión prolongada. Tenemos… creo yo que son cuatro noches, comenzando el 19, y creo que la convención internacional de los hombres de negocios comienza el 22… el 23. Estoy ahí hasta el 22 y luego tengo una noche o dos, creo, en su convención.
Así que, este es un gran privilegio para mí, el tener una oportunidad de reunirnos con cristianos de diferentes partes alrededor del país para expresar mi sentimiento y amor a Cristo con ellos, y juntos tener el gran compañerismo. Y ahora, lamento que no logré disfrutar esta exquisita comida que sé que tuvieron, pero creo…

3 He estado aquí en entrevistas; orando por los enfermos y tratando de ayudar a alguien a lo largo del camino.
Y este es un viejo mundo enfermizo en el cual vivimos, tanta enfermedad y problemas; pero en medio de todo esto, ¿No es algo maravilloso que tenemos a alguien a quien podemos acudir por encima de todas estas cosas? Esforzándonos por algo más allá de esto.

4 ¿Qué si no hubiera una verdadera Navidad? Si no hubiera habido una verdadera Navidad, bueno, las cosas no serían de la manera que son esta noche, si no hubiera una Navidad, no hubiera habido salvación. Y ahora que estamos acercándonos a la navidad otra vez es una lástima que hemos cambiado el verdadero significado de ella; siendo el nacimiento de Jesús a tal grado que, bueno, parece que Santa Claus ha tomado el lugar de Cristo en la Navidad, y alguna ficción de Kris Kringle bajando por una chimenea, con un costal de juguetes en su espalda, que visita el mundo entero en una noche.
Y yo no sé qué piensan Uds. al respecto; está bien si quieren decir eso a sus hijos. Pero yo fui enseñado… Pensé que la Escritura dice, “No mentirás.” Y entonces, algún día, ellos les van a preguntar, “¿Es este Jesús lo mismo que Santa Klaus?” Cuando se enteren que no hay Santa Claus. Así que, yo, personalmente creo que lo mejor sería… Puede que esa no sea su idea. No les estoy diciendo cómo criar a sus hijos, pero yo… si ellos los sorprenden a ustedes mintiendo en eso, entonces ellos van a decir un día que tal vez este otro es una mentira también. Así que, solo dígales la verdad, la pura verdad y entonces ellos sabrán como… lo que ustedes quieren decir. Así que no importa qué tan mal se mire allá afuera y qué están haciendo allá. Eso no nos debería incomodar y hacer de la Navidad lo que debería ser, ¿Ven?

5 Creo que la luz brilla mejor en la oscuridad, entre más oscuro esté, mejor brilla la luz. A veces solo una luz pequeña, donde hay mucha luz no se nota; pero entre más oscuro se pone, esa pequeña luz brilla mucho más fuerte. Y recuerden que no hay oscuridad que pueda existir en la presencia de la luz. La luz es mucho más poderosa que la oscuridad, a tal grado que no puede permanecer en su presencia. La oscuridad no puede permanecer cuando el sol comienza a brillar porque el sol es mucho más grande. La luz del sol que solo presiona la oscuridad hasta desvanecerla y cesa de existir.

6 Y este mundo oscuro algún día se volverá todo en luz cuando Jesucristo, el hijo de Justicia venga otra vez. Entonces ya no tendremos oscuridad. Hasta ese tiempo, mientras miramos hacia afuera en la noche y vemos la luna brillando…

7 La luna y el sol son esposo y esposa, por así decirlo. Y en la ausencia del sol, la luna refleja la luz del sol a la tierra; dándole una luz menor, para que podamos ver cómo andar con la luz de la luna hasta que el sol se levanta; y luego el sol y la luna llegan a ser uno. Lo mismo, la luz del sol y la luz de la luna es todo lo mismo.

8 Eso es lo que la iglesia del Señor Jesucristo debería ser. Reflejando la luz de Él mientras está ausente de la tierra en un cuerpo físico. La iglesia debería ser la reflexión de Jesucristo en estas horas oscuras cuando Santa Claus y el Oropel estén por toda la calle, deberíamos clamar, ¡Es el nacimiento de Jesucristo y no la visita de San Nicolás! Estamos viviendo en un tiempo muy oscuro, y es entonces cuando nuestra luz realmente debería alumbrar.

9 Ahora, antes que leamos la Palabra de Dios me pregunto esto; si honraríamos Su Palabra. ¿Cómo honramos Su Palabra? Honramos Su Palabra al leerla y luego creerla. Ahora, deberíamos leerla, la Fe es por el oír, y entonces si la honramos al leerla, entonces lo honramos a Él al creer lo que hemos leído.

10 Así que ahora para mostrarle el primer honor mientras leemos Su Palabra, pongámonos de pie para la una porción de la Escritura. Nos ponemos de pie en honor de la lectura de Su Palabra. Voy a leer de donde quiero hablar esta noche, solo por unos momentos. Va a ser del libro de San Mateo, la historia de la Navidad. En el capítulo 2 de San Mateo leemos esto.
1 Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, 2 diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. 3 Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. 4 Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. 5 Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta:
6
Y tú, Belén, de la tierra de Judá,
No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá;
Porque de ti saldrá un guiador,
Que apacentará[a] a mi pueblo Israel.
7 Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella;

11 Ahora inclinemos nuestros rostros solo un momento, mientras hablamos con el autor de esta Palabra.

12 Dios todopoderoso, te damos gracias esta noche, de lo más profundo de nuestros corazones, por el amor de Cristo que ha sido derramado en nuestros corazones en estos últimos días por el Espíritu Santo. Te damos gracias porque tenemos el privilegio de reunirnos y adorarte a Ti. Y teniendo esta bendita seguridad que algún día Tú vas a venir por Tu Iglesia. Te damos gracias por ser los portadores de la Luz de esta edad, de estar aquí listos para manifestar la Palabra prometida para la edad en la que ahora estamos viviendo. Sabiendo que en el principio Tú asignaste Tu Palabra, sabiendo el fin desde el principio. Cada edad, Tú asignaste Tu Palabra para esa edad. De alguna manera, no sabemos cómo alguna vez sucedió, predicada a una de esas edades mientras miramos al pasado a Tu Palabra y vemos una unción que vino en esa edad, que cumplió esa palabra.
Y en los días en los que ahora estamos viviendo hay una Palabra asignada, una Promesa para esta edad. Creemos que el Espíritu Santo está aquí en la tierra ahora, tratando de encontrar corazones que manifiesten y cumplan vindicando la Palabra que ahora ha sido profetizada para este día y hora.

13 Mientras miramos al pasado, hace unos mil novecientos años, había habido una palabra profetizada desde el huerto del Edén, de que vendría un salvador, y vino Uno y cumplió toda palabra que fue profetizada. Su Vida vindicó la Palabra de Dios, porque Él era la Palabra. La plenitud de Dios habitó en Él, Él fue la respuesta y la plenitud de todo lo que los profetas habían dicho. Y ahora esta noche estamos aquí acercándonos otra vez a la celebración de Su Nacimiento.

14 Y Señor, sentimos tanto el saber que aun esta nación se ha envuelto en algún tipo de historia ficticia de alguien que supuestamente era algún mito mítico, pero Señor, sabemos que el verdadero creyente sabe que eso está mal y que solo es causado por el enemigo para perturbar la mente de la gente, apartándola del Dios verdadero y viviente.

15 Dios, pedimos que Su Presencia esté con nosotros esta noche mientras entramos a la historia de la Navidad, y concede, Señor Jesús, si hubiera algún hombre o mujer de negocios aquí en el edificio esta noche que todavía no te ha aceptado como su salvador; que esta sea la noche que su propio corazón llegue a ser un pesebre que servirá de cuna esta noche, como lo fue en aquel entonces el rechazado y despreciado Jesús, el Mesías de Dios. Que se vayan de aquí esta noche con la estrella de la mañana suspendida sobre ellos, alumbrando su camino hasta que puedan cruzar el Jordán algún día, por medio de la Luz de Este. Concédelo, Padre, porque lo pedimos en Tu Nombre y para Tu Gloria. Amén. Se pueden sentar.

16 Por lo general soy un poco extenso al hablar. No trataría de predicar esta noche porque estoy ronco, pero me gustaría dar un pequeño drama de esta historia de la Navidad, y sin duda que la oirán muchas veces, y esta misma Escritura siendo leída saldrá en sus radios, en sus televisiones y en sus iglesias, sus finos pastores leales de ustedes, hombres de negocios y demás, oirán la historia de la Navidad y contarán la historia de la Navidad, mejor dicho.

17 Y ahora, me gustaría abordarla un poco diferente de como la abordé el sábado en la sucursal de los hombres de negocios en Phoenix. Acerca del porqué Jesús nació en Belén y no pudo haber otro lugar en el cual Él pudo haber nacido. ¿Ve? Porque hablaba de Su Nombre y de lo que Él era, y nos damos cuenta de eso por toda la Escritura. Que Él… Belén es la casa del pan de Dios; y Él era el Pan de Vida de Dios, y no había manera… y nos hace saber, entonces, que nosotros todos los cristianos nacidos de nuevo, nacen en Belén. Cristo es la Belén de Dios, Su Casa del Pan de Vida Eterna.

18 Ahora, esta noche vamos a abordarla de una manera diferente. Voy a tomar mi tema esta noche, si es la Voluntad del Señor; Su Estrella Hemos Visto y Hemos Venido a Adorarle.

19 Estos magos… tenemos una idea aquí que se nos dice por la tradición que eran tres magos. Sin embargo, no sabemos si eso es verdad. La Biblia no dice que eran tres. Sin embargo, he tenido el privilegio de ministrar en la India, de donde ellos vinieron, y viajan en tres. Es decir, todavía los vemos.
No hace mucho estuve en la India, y ahí uno los mira como sentados en cuclillas en la calle con sus… durante el día, con sus cabezas inclinadas el uno contra el otro, con sus turbantes. Sentados allí como soñando despiertos. Ellos nunca se sientan del todo, solo se sientan en cuclillas, y por esa razón creo que nosotros creemos que eran tres magos, porque viajan en tres.

20 Y ellos dijeron, “Su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle”. En otras palabras, “Hemos visto su Señal para esta edad en la que ellos estaban viviendo. Así fue profetizado.

21 ¿Ven? Yo creo que la Palabra de Dios es eterna porque en el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios; y aquel Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros. Así que la Palabra nunca puede ser cambiada, es eterna. Es Dios mismo en forma impresa, lo cual es la Biblia, la Palabra de Dios.

22 Él tiene que juzgar a la Iglesia por algún estándar, y Él no la puede juzgar por medio del estándar de algún sistema que hemos hecho, porque todos nuestros sistemas son hechos por el hombre. Y tiene que ser juzgada. Entonces si-si no quisieran estar de acuerdo y dijeran, “No, creemos que Jesús está mal allí, hermano Branham; creemos lo nuestro,” o el otro hombre dijera, “Bueno, es el de nosotros.” Entonces, ¿Cuál está correcto, cuando hay novecientos y algo de sistemas diferentes de ello? Así que, Dios no podría juzgar a la Iglesia por novecientas y algo diferentes diferencias en sistemas.

23 Pero habrá uno, Él dijo que juzgaría al mundo por Cristo, Jesucristo, y Cristo es la Palabra. Por lo tanto, seremos juzgados por la Palabra de Dios.

24 Ahora, Dios nunca hace nada sin primero mostrar una señal. Él no es culpable de hacer algo alguna vez sin primero, primero declararlo por medio de su señal.

25 Y estos magos dijeron, “Su estrella hemos visto en el oriente.” Ellos estaban en el oriente cuando la vieron, que era en Babilonia, lo cual estaba al oriente de Jerusalén, y ellos estaban en el occidente dos años después diciendo, “Y hemos venido a adorarle.”

26 La tradición cristiana nos presenta a un pequeño bebé acostado en un pesebre. Eso no es así, la Escritura es contraria a eso. La Escritura dice que ellos vinieron a un niño, no a un bebé. Herodes mató a todos los niños menores de dos años, ¿Ven? Y observen de dónde tuvieron que viajar a camello para llegar allí. Les tomó casi dos años para completar el viaje. Bajando hasta cruzar el río Tigris. “Su estrella hemos visto cuando estaba en el oriente, y hemos venido al occidente a adorarle.”

27 Ahora, fíjense, la Navidad ahora ha cambiado. Ahora, el verdadero día de la Navidad, nosotros… eso sería cuestionable porque no lo sabemos. De la manera que tomamos la Navidad, si alguna vez la han estudiado; estamos tomando el concepto de la iglesia católica romana de cuándo fue la Navidad. Realmente, Cristo no pudo haber nacido el día 25 de diciembre y estar de acuerdo con las escrituras porque hay 30 pies de nieve en Judea en ese tiempo, ¿Ven? Así que ellos… no pudiera haber habido pastores allá en los montes y demás, y sería contrario entonces a toda la naturaleza. Él vino como la naturaleza.

28 Porque Dios tiene una ley y esas leyes no pueden ser cambiadas. El sol se pone, ustedes no pueden decir, “Bueno, no saldrá.” Sí sale. El verano, los inviernos y demás son las leyes de Dios que Él ha puesto en orden, y ellas, cada una funciona perfectamente.

29 Ahora, pero quizá Él nació en Abril o Mayo, uno. Cuando… Él era el cordero y todo probaba que Él sería un cordero. Por esa razón Él nació en un pesebre en un establo, y no en una casa; porque los corderos nacen afuera en los establos, en la paja y cosas y no en la casa. Cuando Él fue llevado a la crucificción, Él fue llevado allá; recuerden, uno guía a las ovejas. Nosotros vamos al matadero aquí. Ellos tienen a una cabra o algo que guía a las ovejas. Las ovejas no van allá por sí mismas, tienen que ser guiadas. En todo sentido lo era, Él lo era.
Así que, entonces en la naturaleza, Él tenía que nacer cuando los corderos nacen, y eso es en Abril, ¿Ve? Más o menos es cuando Él nació.

30 Pero entonces, cuando el cristianismo fue introducido al romanismo y mezclado en Nicea, entonces ellos tenían el dios sol, Júpiter; el dios sol de Roma. Su fecha de nacimiento era el… entre el día 25 de diciembre, porque el circo romano comenzaba el 21 y duraba hasta el 25, el cual era la celebración de la fecha de nacimiento del dios sol. Así que mezclando el paganismo romano con el cristianismo, ellos dijeron, “Hagámoslo la fecha de nacimiento del hijo de Dios.” Entonces todos podemos estar de acuerdo con ello. ¿Ve? Siempre se ha tratado de sistemas que se comprometen con la verdad. Cada vez, siempre ha sido así.

31 Así que hoy nos damos cuenta de que allí ellos han insertado todo. Todos nuestros días festivos están contaminados. Nuestra Pascua ya no es la Resurrección de Cristo, es algún tipo de conejo de la pascua o un sombrero nuevo o algo, o algún patito rosado; no tiene nada que ver con la resurrección de Cristo, igual que Santa Claus no tiene nada que ver con el nacimiento de Jesucristo. Pero es el mundo, y el mundo comercial tiene todo en tal enredo y desorden, a tal grado… con razón Dios es justo al quemar esa cosa, y Él lo va a hacer. Él prometió que lo haría y tiene que llegar a ese desorden para poder… no tiene esperanza para él, ha llegado su fin.

32 Y ahora… pero en la hora de esta oscuridad, como digo, en la que nosotros vivimos, todavía los cristianos deberían estar sosteniendo esa luz, probando que sí hay una verdad de la Navidad, que es el nacimiento de Jesucristo el Hijo de Dios. El relámpago que zigzaguea en los cielos oscuros, nublados y airados; muestra que puede haber luz en la oscuridad. Prueba que puede haber luz en el tiempo de la oscuridad.

33 Esto de lo que estoy hablando esta noche, puede que parezca solo un poco raro, y especialmente de estas notas y escrituras que he escrito aquí, a las cuales me referiré. Para cuantos anotan las escrituras y demás. Ahora, es un poco raro, pero quiero que siempre mantengan esto en mente, Dios es raro. Dios hace cosas raras. Ese es el problema con nosotros hoy, nos acostumbramos tanto a las cosas normales que cuando algo raro sucede, entonces nos descontrolamos todos, no sabemos qué ha pasado. Dios hace lo raro, y cualquier hombre que alguna vez ha leído la Biblia, sabe que Dios siempre hace lo que es raro.

34 Y recuerden, todo es planeado de antemano por Dios mismo. Este nacimiento de Su Hijo, y cuándo iba a acontecer y cómo sería, y cuándo sería; todo fue planeado de antemano por Dios mismo.

35 ¿Se fijaron? Tenía que ser precisamente en este tiempo cuando este rey asesino, Herodes, nada más que un asesino; mató a todos esos niñitos para que se cumpliera lo hablado por el Señor, por medio del profeta, diciendo, “En Ramá, Raquel que llora por sus hijos porque perecieron.” ¿Ve? Tenía que haber un rey asesino para cumplir esa profecía que fue hablada muchos centenares de años antes. Pero cuando Dios habla una palabra por medio de su profeta, se tiene que cumplir si es la Palabra de Dios. No importa cuánto tarde, aun así se cumplirá porque es una simiente. Jesús dijo que la Palabra de Dios es una simiente que un sembrador sembró, así que debe dar su fruto en sus estaciones. Y ahora, este rey asesino tenía que estar ahí en ese tiempo para matar a esos niños.

36 Otra cosa en la que nos queremos fijar es que precisamente, ese mismo tiempo, él tuvo que empadronar a la gente; y al hacer eso, eso obligó a José y a su esposa desposada con él, María, a regresar a Belén.

37 Dios sabe cómo hacer las cosas. Él aun hará que las obras del enemigo lo alaben. Cuando nosotros pensamos que todo es, “Tenemos que hacer esto y hacer eso,” para hacer que el reloj dé la hora correcta. El reloj de Dios está funcionando perfectamente, y Jesús estará aquí exactamente a tiempo. Él no estará ni un segundo tarde. Todo sucederá exactamente de la manera que Dios dijo que sucedería. Así que, si lo hacemos o no lo hacemos, estará aquí de igual manera porque Dios lo ha hablado y así será.

38 Ahora, nos damos cuenta de que el empadronamiento que este Herodes dijo que toda la gente que se alejó de su lugar de nacimiento, debería regresar, pues pensó que estaba haciendo algo grande ahí, pero lo hizo sin saber que él estaba obrando en armonía con Jehová. ¿Cuántos de los sacerdotes probablemente maldijeron a Herodes en ese tiempo en el Nombre del Señor? ¿Cuántos se levantaron probablemente secretamente y dijeron, “Oh, este romano. Si pudiéramos echar mano de él, haríamos tal y tal y tal”? Sin saber que estaba obrando exactamente según el plan de Dios.

39 A veces, hoy, nosotros maldecimos el comunismo y todas estas cosas, lo cual supongo se lo merece. Pero si tan solo supieran la verdad, que está obrando exactamente en la Mano de Dios para hacer exactamente lo que Él dijo que haría. Él tiene que levantar algo para quitar a Babilonia de la tierra, y Él tiene el instrumento en Sus Manos. Solo lean la escritura pues está escrito ahí mismo lo que Él dijo que haría.

40 Y si esos ministros de ese día tan solo hubieran leído y estudiado esa Palabra, ellos hubieran sabido que eso tenía que suceder.

41 Ahora, nos fijamos entonces que en este gran empadronamiento, el rey dio su reglamento o su orden; que toda la gente regresara a su lugar de nacimiento. a pesar de todo. Ahora, parece ser algo horrible. Esa pobre mujercita en esa condición en la que estaba, a punto de dar a luz. Y tenía que emprender ese largo viaje. Hoy, nosotros casi ni lo pensaríamos de llevarla en una ambulancia. Ella tuvo que hacerlo. Si alguna vez han estado en Palestina y vieron por donde ella tuvo que atravesar, por esas rocas ásperas de granito por allá, en el lomo de una mulita. No importó cuán malo era y cuán cruel parecía, esas eran las órdenes del rey, todos tenían que hacerlo. Jóvenes o ancianos, preparados o no preparados. Ellos lo tenían que hacer de todos modos.

42 Y a veces pensamos eso de nuestras cargas. Yo pudiera insertar eso aquí mismo. Que creemos que nuestras cargas son muy pesadas a veces, que no hay nada como eso en el mundo. ¿Saben que todas esas cosas son buenas para ustedes? Todas son para moldearlos, formarlos. Los profetas y los sabios fueron moldeados en la parte de atrás del desierto, bajo el sol caliente y ardiente. A través de tribulaciones, de pruebas y persecuciones. Y estas cosas que tenemos hoy, no hay nada que nos haya pasado a nosotros que no les haya pasado a otros cristianos antes. Otros cristianos se han tenido que parar en la hora de la oscuridad como esta, y aun ser dados de comer a los leones por su testimonio.

43 Y luego nos inclinamos a un pequeño prestigio o alguien que nosotros creemos que somos. Bueno, “Bueno, yo no pertenezco a tal y tal. A esta cierta iglesia. Ustedes saben. Temo que pueda traer reproche si yo…”

44 No tenga miedo de traer testimonio por Jesucristo, esparzan su luz. Párense por sus convicciones que Él es el Hijo de Dios y que esta no es una noche de la visita de Kringle, Kris Kringle; sino que es el nacimiento de Jesucristo que estamos celebrando. ¿Ve? Ahora, nos damos cuenta de esas cosas que se hacen.

45 ¿Los han visto alguna vez cuando estaban a punto de moldear una campana? ¿Alguna campana famosa para el campanario de una iglesia o algo que tenía que dar un sonido especial? ¿Ven ustedes? Si están tañendo una campana, se requiere una cierta frecuencia para cada zona, y se requieren ciertos materiales que van allí; tanto de bronce, tanto de acero, y tanto de otros minerales que vacían en esta campana. Si solo es puro bronce, no tañerá bien, tiene que tener todo tipo de materiales mezclados en ella para hacerla tañer el tipo correcto de tono. Y el hombre que ha hecho el molde y puesto el molde, sabe exactamente lo que se requiere para formar esa cúpula. Lo que se requiere vaciar en ese metal para hacer que esa campana dé ese tono.

46 Dios es nuestra gran cúpula, Dios es el… Él es el gran horno refinador que cuando Él tiene que poner estas cosas sobre nosotros, y pruebas y persecuciones y cosas para moldearlo todo junto, para hacer que nuestro testimonio suene para un cierto tiempo y una cierta nota que Él quiere que suene en un cierto día.

47 Somos hechos diferentes. Todos somos hechos diferentes. Vemos diferente, pero todos vemos una cosa: esa es Jesucristo. Mirémoslo a Él, y de la única manera que ustedes lo pueden ver… si Él se ve contrario a esta Palabra, no lo están mirando a Él, porque eso es Él. Así que, si ustedes ven un credo o ven una cierta denominación que solo piensan, “Yo pertenezco a esa, y eso es suficiente.” Si no ve esa palabra, entonces aparte su mirada de ella. Miren a esa Palabra. Y eso es lo que estamos buscando, a Jesucristo, la manifestación de la Palabra de Dios. Él es la vindicación de la Palabra de Dios.

48 Ahora, todas estas grandes cosas y… que le sucedieron allá a esta pequeña pareja, parece extraño. Pero pudiera haber parecido extraño para ellos, pero todo les estaba ayudando a bien.

49 Ahora, en el sueño de José. Me gustaría hablar de eso solo un momento. Tengo la escritura escrita aquí para ello. Dios ha… en todos los tiempos, en todas las edades; ha hablado a Su Pueblo y se ha revelado a sí mismo por sueños.

50 Ahora, los sueños no son algo seguro. No todo sueño proviene de Dios. Ahora, hay mucha gente que tiene sueños y tiene todo tipo de sueños. Y ustedes se van a la cama en la noche y comen una cena copiosa y se van a la cama y pudieran soñar cualquier cosa. Pudieran tener fiebre y pudieran tener todo tipo de pesadillas y demás. Eso no es Dios. Pero aun así, Dios sí trata con la gente a través de sueños.

51 Encontramos anteriormente a José, el hijo de Jacob, cómo es que era un profeta; y un profeta entendía sueños. Ahora, si un sueño es interpretado, entonces llega a ser una visión, es una profecía.

52 Ahora, nos damos cuenta de que aun antes de eso, el rey Nabucodonosor… y allá en Daniel, aun mucho antes; que Dios trató con la gente a través de sueños, sueños espirituales. Yo creo en ellos, los tenemos ahora. Cuántas veces pudiera yo testificar de centenares de gente que ha tenido sueños y correctamente interpretados, y sucedieron así exactamente.

53 Pero un sueño es un tipo de cosa ficticia. Ahora, en una ocasión, siendo examinado, me preguntaron acerca de los sueños. Y ahora, un sueño es cuando se nos dice que uno está en su subconsciencia. Ahora, una persona tiene una primera conciencia. En esta primera conciencia sus cinco sentidos están activos; la vida, el gusto, el tacto, el olfato y el oído. Pero cuando se van a dormir, estos cinco sentidos no están activos, y entonces están aquí en una subconsciencia, la cual está muy apartada de ustedes, y entonces están ahí soñando. Pero cuando vuelven y despiertan, sin duda que no hay ni una sola persona, ni siquiera una persona aquí que haya tenido un sueño alguna vez en su vida que no lo recuerde todavía. Entonces hubo alguna parte de ustedes en alguna parte, que cuando vuelven a sus sentidos, todavía lo recuerdan. Tal vez fue hace años, recuerdo sueños que tuve cuando era un niño, todavía los recuerdo. Entonces tiene que haber algo, alguna parte de mí que estaba en alguna parte. Ahora, esos son sueños. Así que, ¿Ven ustedes? Están muy apartados de sus sentidos. Entonces, cuando vuelven y ustedes cuentan su sueño; si es de Dios.

54 Pudiera haber un intérprete de sueños. La Biblia dice, “Si hay uno entre ustedes que sea espiritual o profeta, Yo el Señor, me daré a conocer a él en sueños, y hablaré con él por medio de visiones.”

55 Ahora, nos damos cuenta de que José, el hijo de Jacob, era ese tipo de hombre que soñaba sueños y luego él los interpretaba. Él podía interpretar sueños y veía visiones, todo es un acto del Espíritu.

56 Ahora, nos damos cuenta de que también en esto, que cuando un hombre nace para ser un vidente o para ver visiones, ustedes-ustedes son… uno tiene que ser llamado para eso por Dios.

57 Fíjense, aquí está su subconsciencia, lo natural; y aquí está su primera conciencia. Ahora, ustedes tienen que salirse de sus sentidos, cinco sentidos para dormir, para entrar a la subconsciencia y luego volver a ellos. Eso es un sueño.

58 Pero en un vidente, ambas conciencias están exactamente juntas. Uno no se sale de estos cinco sentidos, todavía está en los cinco sentidos. Se para ahí mismo y ve lo que está aconteciendo. ¿Ven? Uno nunca deja sus sentidos, uno está ahí mismo, sabe dónde está y qué está haciendo hablando sus palabras. Ahora ese es un, un don predestinado. Dones y llamamientos son irrevocables. ¿Ven? Dios hace eso. Uno no se duerme, uno está ahí con ambos ojos abiertos mirando directamente y viendo lo que está mirando. ¿Ven? Y lo que es… una-una visión es de Dios, por supuesto.

59 Nosotros dormimos hoy, ese es el problema con el mundo de hoy, es el dormir. Y a tanta gente simplemente le encanta dormir. Pero yo-yo diré esto, no hay camas en el cielo. No dormiremos cuando lleguemos al cielo, porque no hay noche allí. No hay noche, así que no tendrán que dormir cuando lleguemos al cielo, porque no hay camas allí.

60 Pero fíjense, cuando nuestra-nuestra conciencia, Dios puede usar cada parte de nosotros, si es convertida a Él, todo lo que somos, cuando es entregado completamente en las Manos de Dios y convertido para su servicio. Él nos puede usar en sueños, Él nos puede usar en el hablar, Él nos puede usar en todos los sentidos, y todo lo que somos es convertido a Dios. Entonces Dios lo puede usar. ¿Creen eso? ¿Ven? Cuando somos… todo lo que es convertido a Él, Él lo puede usar. Cuando todo nuestro ser es convertido, entonces los cristianos pueden tener en este día sueños espirituales que pueden significar algo, que les pueden predecir cosas, sabemos que eso es la verdad.

61 Un sueño espiritual que es interpretado, correctamente interpretado, es lo mismo que una visión, y, ¿Qué es una visión? Una visión es el pronóstico de sucesos futuros. Predice algo antes que suceda, y de esa manera Dios siempre ha vindicado si era verdad o no. O si el hombre, eso era en el antiguo testamento, se suponía que era un profeta; lo que decía se cumplía. Entonces ellos sabían, si este hombre decía esto y seguía cumpliéndose constantemente. Ahora a ese hombre, no solo se le podía imponer las manos o sacudirlo y darle un don, él nace con ese don. Nació en él cuando nació, antes que naciera.

62 Miren el profeta Isaías, profetizó de Juan 712 años antes que naciera. Dijo que él era la voz del que clama en el desierto.

63 Miren a Jeremías, aun antes de que fuera concebido en el vientre de su madre, mientras él todavía estaba allí, Dios dijo, “Te conocí y te santifiqué y te di por profeta a las naciones.” ¿Ven? Irrevocables son los dones y los llamamientos.”

64 Y sólo puede ser… eso sólo puede obrar cuando hay algo allí para que obre. Por ejemplo, si hay una mano derecha para obrar y ustedes tienen una mano derecha, entonces permítanle que obre para el reino de Dios. Si tienen ojos para ver entonces vean las cosas correctas; labios, una voz para hablar, hablen las cosas correctas. Lo que sea, hagan las cosas correctas y conviertan todo lo que ustedes tienen a Dios para su Gloria.

65 Ahora, nos damos cuenta de que el pronóstico predice sucesos futuros antes que sucedan. Tan extraño que parezca que el Dios todopoderoso predijo y se encargó del bienestar del bebé Jesús y lo reveló por medio de un sueño, ¿Qué hiciera? Ahora que Dios en esta manera secundaria por causa de su propio Hijo, se lo reveló a José por medio de un sueño, la Biblia dice que lo hizo, sí señor. Ahora, José era un buen hombre, él era el hijo de David y él estaba desposado con María.

66 Ahora, me gustaría transmitirles esto antes de que sigamos adelante. Desposado en el oriente, era lo mismo que el matrimonio, el desposorio. Tan pronto como ellos-ellos eran desposados, ellos estaban casados. Cuando ese voto sagrado entre ellos era tomado… Lean Deuteronomio 22:23 y ustedes se darán cuenta de que cuando esta mujer y este hombre acordaban casarse, aunque ellos no tomaban los votos hasta meses después, si aún quebrantaban ese voto, ellos eran culpables de adulterio. Eso es correcto. Cuando eran desposados simplemente era lo mismo que el matrimonio. La ley todavía no les había dado los derechos de vivir juntos como esposo y esposa, pero ante Dios, cuando ellos se prometían el uno al otro, sus palabras eran selladas en el reino de Dios, y quebrantar eso simplemente era cometer adulterio. Y ahora José estaba desposado con María. Si los hermanos ministros… si estudiaran eso muy bien, les aclararía este caso de casamiento y divorcio que es tan difícil y diferente entre la gente hoy. Ahora fíjense en José, su esposo, cómo era justo. ¿Ven? Ahora nos damos cuenta de que esto no podía ser quebrantado.

67 Ella dijo… debió haberle dicho. Esta joven virgen, hermosa, jovencita judía; ella llegó a ser… todos somos adultos aquí, hasta donde puedo ver, ella llegó a ser madre y José visitándola se fijó en esto. Sin duda, después que él fue desposado con ella, se dio cuenta de que ella iba a ser madre. Ahora, él era justo, la Biblia dice que lo era. Ella debió haberle dicho de su inocencia. La hermosa mujer, la puedo oír, como si estuviera diciendo, “José, mi amado amigo, mi amado esposo. Yo soy inocente de esto.” Y ella debió haberle dicho de la visita de ella y el Gran Arcángel, que el Gran Arcángel había venido a ella, Gabriel, y que la había visitado con estas grandes señales que Él le había dicho al respecto, de lo que iba a suceder.

68 Y luego nos fijamos que ella también, después que tuvo esta visitación, ella estaba tan alegre por el mensaje del Ángel que se fue a la montaña de Judea, desde Nazaret, de donde ella era nativa, de la ciudad de Nazaret, una pequeña ciudad muy mala.

69 Y cuando ella llegó allá, su prima Elisabet también hacía ya seis meses, iba a ser madre, la que habían llamado estéril.

70 Su esposo Zacarías era un sacerdote en el templo, y un día mientras estaba meciendo las ofrendas, que era ofrecer incienso mejor dicho, sobre las oraciones de la gente que estaban siendo dichas afuera; Gabriel, el Ángel del Señor… Ahora, Él no había sido visto, nada sobrenatural había sido visto por años y años y centenares de años, pero allí estaba parado ese Ángel a la derecha del altar, y le dijo que su esposa concebiría y daría a luz un niño, y que llamaría su nombre Juan; y todos sabemos la historia.

71 Y entonces cuando Gabriel también seis meses después visitó a María en Nazaret y le dijo acerca del suceso de su prima Elisabet, y entonces rápidamente María teniendo este gran secreto en su corazón de lo que iba a suceder, se dio prisa a ir a los montes a ver a su prima.

72 Y cuando Elisabet se había recluido porque no quería aparecer ante los hombres en la condición que estaba, y se había recluido por seis meses.
Ahora, según mi entendimiento de la Escritura, ella estaba preocupada. El bebé no tenía vida hasta ese momento y era muy anormal que un bebé no se moviera dentro de-o por lo menos tres o cuatro meses, pero ya eran seis meses y el bebé nunca se había movido, Así que cuando Elisabet y María se encontraron, ellas sin duda se abrazaron y se abrazaron como primas, y estaban tan contentas de verse la una a la otra. Y sólo pensemos lo que ellas dijeron, puedo oír a Elisabet decirle a María, “Oh, querida, te ves tan bonita,” y María dijo, “¿Sabes? Sé que vas a ser madre.”

73 ”Sí, como que me ha perturbado y ya son seis meses y mi bebé todavía no se ha movido.

74 Oh, pero tengo algo que decirte, simplemente ya no lo puedo contener.”

75 Ustedes saben, hay algo acerca de cuando uno entra en contacto con Dios, uno no se puede quedar callado al respecto, simplemente tiene que decir algo al respecto. Es decir, si tiene una verdadera y genuina conversión. No importa dónde esté, tiene que expresarlo en alguna parte.

76 Y la puedo oír decir, “Sabes, tengo algo que decirte. Yo también voy a tener un bebé.”

77 “¡Oh!” dijo Elisabet, “Supongo entonces… ¿por qué no nos invitaste a la boda, tú y José, cuando finalmente se casaron? Sé que estaban desposados, pero ¿por qué no me invitaron a la boda?” “¡Oh, todavía no estamos casados!” “¿Y vas a tener un bebé?” “¡Sí!” “Bueno, María, yo, yo no entiendo, muy bien.”

78 “¿Sabes? el Ángel del Señor se me apareció, Gabriel, Él fue el que me dijo que ibas a estar confinada, Él fue el que me dijo, y Él dijo que el Espíritu Santo me iba a cubrir con su Sombra y que el Santo Ser que nacería de mí, sería el Hijo de Dios, y llamaré su nombre Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados.”

79 Y la primera vez que Ese Nombre maravilloso fue alguna vez hablado por labios humanos, el pequeño Juan estando muerto en el vientre de su madre, saltó de gozo y recibió el Espíritu Santo, muerto en el vientre de su madre. Si-si el poder de hablar el Nombre de Jesucristo traerá a un bebé muerto a la vida en el vientre de una madre, ¿Qué debería hacerle a una iglesia que afirma ser su sierva, nacida de Su Espíritu? Elisabet estando tan asombrada mientras miraba a María, ella dijo, “¿por qué viene la madre de mi Señor, la madre de mi Señor? Porque tan pronto como llegó tu salutación a mis oídos, mi bebé saltó de alegría en el vientre.” Juan nació desde el vientre de su madre, lleno del Espíritu Santo, por el nombre de Jesucristo. ¿Qué tipo de bebé debería ser este? Sin duda que ella relató esto a José.

80 Ahora, ¿Ven? José, como era justo, como que se sorprendió. “¿Sabes? Ahora, sé que si la sorprenden a ella en adulterio, lo primero que le va a pasar es que va a ser apedreada. Ella no puede.”

81 Ellas no pueden vivir de esa manera. La Biblia dice que si una muchacha está desposada, está en la ciudad y ha sido violada por un hombre, y si ella no da voces, entonces ambos son apedreados, son matados. Pero si ella está en la región y en el campo y ella da voces y nadie la puede oír, el hombre ha de morir, ella ha de vivir. Ahora, entonces la pena de eso… eso está en Deuteronomio 22, donde les pedí que leyeran hace un rato.

82 Ahora fíjense, ahora en esto nos damos cuenta de que ella iba a ser madre sin estar casada. Así que, para José parecía que María estaba tratando de hacer que él fuera su escudo de los burladores y escarnecedores. ¿Ven? Que José iba a ser su escudo, que prosiguiera a casarse con ella de todos modos y que fuera su escudo, pero que no fuera un esposo para ella en cuanto a la relación familiar, pero que fuera… él iba a ser un escudo para ella.

83 Él quería creerle. Yo realmente creo eso. Él quería creerle, pero su historia era demasiado rara. Era difícil hacerlo, para ese creyente, creer.

84 Y perdónenme, hombres. Y así es hoy la historia del poder del Espíritu Santo sobre la tierra hoy en la iglesia. Es tan raro para la organización y la mente denominacional a tal grado que quieren creerlo, pero es demasiado raro. Es demasiado fantástico, pero es la verdad. La Biblia dice que sería de esa manera. Y aquí está. Muchos hombres, atados a algún credo, realmente quieren creer eso. Pero es tan raro que casi no lo pueden hacer. Él-él no sabe qué hacer, él simplemente está en un aprieto, como lo estaba José.

85 La Biblia dice, “pensando en esto.” ¿Ven? Él era un buen hombre, y no quería manchar su propia reputación, y sin embargo él sabía que si esa mujer era de esa manera, él no podía casarse con ella, ella iba a ser madre por otro hombre, y aun así dijo, “Esa mujercita inocente, su vida ha sido tan pura como un lirio, y le quiero creer. Pero yo, yo no sé qué hacer.”

86 Pensando en esto, quiso entonces dejarla secretamente. Él dijo, “No causaré un gran alboroto al respecto.” Ahora, recuerden, él nunca había tomado el juramento todavía, pero estaba desposado. Pero la dejaría secretamente.
Y pensando él en esto quiso dejarla secretamente. ¿Ven? Era lo mejor según su conocimiento. ¿Ven? él era justo y un buen hombre.

87 Hermano, hermana, permítanme decir esto. Si ustedes son justos, si son honestos en su corazón, entonces Dios está obligado a revelarles la cosa a ustedes.

88 José, su esposo, como era justo, él meditó sobre esas cosas. Era tan raro, como dije, él-él casi no podía comprender eso. ¿Cómo podían ser esas cosas? Pero él, sin duda, se sentó, oró al respecto, lo estudió en las escrituras. ¿Cómo podían ser estas cosas? Mientras estaba estudiando, el Ángel del Señor le apareció en sueños. Él no era un profeta. Y no había ningún profeta sobre la tierra en esos días. Nadie que podía venir a él con Así Dice el Señor, así que el Señor tomó la manera secundaria. Por esa razón Dios le encargó el bienestar de su propio Hijo a un hombre por medio de un sueño. Y lo llevó a Egipto y lo volvió a sacar y lo escondió de los magos, o los magos se fueron por otro camino. No había profeta en la tierra, por lo cual Él tomó lo secundario, el sueño. Pero había hombres que no habían nacido para ser videntes, pero eran buenos hombres. Y cuando lo hicieron, Dios los visitó en su subconsciencia, y Él mismo se reveló.

89 Si tan solo se rinden a Dios, Dios tiene muchas maneras por las cuales Él mismo se puede revelar a ustedes. ¿Ven? Puede que no, puede que no sean un profeta, puede que no sean un maestro, puede que no sean un maestro de escuela dominical, puede que no sean un predicador, pero hay maneras por las cuales Dios mismo se puede revelar a ustedes. ¿Ven ustedes? Ya sea que se trate de sueños, pudiera ser de alguna otra manera. Si tan solo se someten, como lo hizo José.

90 Sin duda que dijo, “Oh, Gran Jehová, Dios, yo-yo vengo por el linaje de David, y yo-yo soy un hombre justo, espero serlo. Estoy confiando que lo que Tú dijiste es la verdad. Y mi amada noviecita aquí que yo tengo, con la que estoy desposado, yo… para dejarla secretamente, en otras palabras, yo-yo soy culpable de cometer adulterio, y ella va a ser madre y no la conozco como esposa. ¿Qué son estas cosas, Señor?”

91 ¿Ven? Él no era un profeta, así que él no le podía hablar de esa manera. Así que él-él lo dejó que se durmiera, y le envió el Ángel del Señor en sueños. Amén. El Ángel del Señor vino a él en un sueño y le tocó y dijo, ”José, hijo de David, no temas recibir a María, tu mujer, porque lo que en ella es engendrado del Espíritu Santo es.” ¡Ahí lo tienen! “Lo que en ella es engendrado no es algún hombre. El Espíritu Santo ha hecho esto. La mujer ha dicho la verdad. Esa historia rara, esta cosa rara que ha sucedido, José, que te tiene todo destrozado; del Espíritu Santo es.”

92 ¡Oh, ese mismo Dios todavía vive esta noche! Ustedes todavía tienen la subconsciencia y Uds. tienen… Uds. cristianos, si la cosa les parece rara, que Uds. ven eso; si todavía está exactamente con la Palabra, entonces Dios puede revelar las cosas raras en muchas maneras.

93 Así que le dijo a José, “Hijo de David, no temas recibir a María tu mujer.” Recuerden, ya era su esposa. “Recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.”

94 Ahora, entonces Dios envió su Ángel y lo reveló. Su revelación del sueño vino a José. Él supo; no había misterio en ello. El Ángel vino a él en un sueño, él vio al Ángel en sueños.

95 Ahora, un profeta, un vidente; no se duerme. Él ve al Ángel parado allí. El otro hombre solo se duerme y ve al Ángel.

96 Y el Ángel dijo, “Ahora, José, no hay ningún enigma, no hay nadie allí que te lo pueda interpretar; así que te voy a decir al respecto, te lo voy a hacer real porque no hay nadie allí que lo pueda hacer real. No temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.”

97 Entonces cuando José despertó de su sueño, ¡Oh! Cómo su corazón debió haber estado lleno de fe recién nacida. Ese misterio que lo había molestado, ese algo que él quería creer. Pero ese algo que se atrevió a creer era tan raro. Sin embargo, se le dio a conocer por medio de un sueño, nueva fe brotó en su vida. ¡Oh, qué cosa! Él tenía fe en Dios, él tenía fe en su esposa entonces. Tanto fe en Dios como amor por su esposa y amor por lo que él amaba. Ya no había preguntas. NO HAY más preguntas al respecto. Él sabía que ese era el Ángel del Señor, él sabía que Dios le había revelado a él exactamente la pregunta que había en su mente; así que todas las preguntas habían desaparecido.

98 Y cuando Dios en cualquier manera que desee hacerlo, les revela la pregunta que está en sus mentes, ¡Ya no hay más duda! Ya no hay más preguntas al respecto; es una revelación.

99 Cuando ven algo aquí en la Escritura, Uds. dicen, “Bueno… Ahora, creo que eso solo fue para los apóstoles, creo que Jesús hizo eso en los días pasados.”

100 Pero la Biblia dice, “Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos.” Exactamente el mismo Jesús. Entonces eso parece ser una pregunta para Uds. y meditan sobre eso. Uds. no lo pueden entender y ven que eso sucede y se preguntan al respecto, entonces el Ángel del Señor de alguna manera, si son sinceros, se los revelará a Uds. y ya no es una pregunta, es la verdad entonces. ¡Oh! Y luego Uds. pueden gritar y clamar. ¡Oh, estoy tan agradecido!

101 Puedo imaginarme cómo se sintió José cuando eso sucedió. Era todo… el misterio ya había terminado entonces.
Entonces, cuando esto sucedió, se encontró. regocijándose porque estaba contento. Ahora, nos damos cuenta de que inmediatamente él se casó con ella, oh, no tenía más preguntas entonces. Él recibió a María, la esposa, y no la conoció como esposa hasta que el niño… Contento al respecto. Él estaba contento de ser un escudo para María, estaba contento de llevar su oprobio.

102 Cuando a un hombre se le puede revelar que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos, no importa cuántos credos traten que retroceda, ¡Ustedes están contentos de ser un escudo! Están contentos de ser un escudo. Que digan lo que quieran, ustedes tienen un gran escudo allí para derribar los dardos de fuego.

103 Espero no estar demasiado fuerte para ellos allí, que ellos lo escuchen también, lo deberían hacer. Fíjense. Sí, señor.

104 Ustedes están contentos de ser un escudo, son un tapete. Lo que quiera que sea, no importa. Les ha sido revelado por el Señor. El Señor se los ha mostrado por medio de su palabra, es la verdad. Y luego confirmada a ustedes para hacerla que vuelva a vivir. Ustedes dicen, “Ahí está, oh, nada va a…”

105 Ningún hombre tiene el derecho de predicar el Evangelio hasta que se encuentre con Dios cara a cara. Eso es correcto, ningún hombre debería estar en el púlpito sin recibir el bautismo del Espíritu Santo. Jesús comisionó a sus discípulos, “Ya no prediquen, sino esperen en la ciudad de Jerusalén hasta que sean investidos de poder desde lo alto.” Observen lo que el Espíritu Santo hizo cuando vino, y el Espíritu Santo es Dios.

106 El Espíritu Santo es el Padre de Jesucristo. Mateo, el capítulo 2 y el versículo 20 dice que María, su madre, cuando estaba desposada con José, se halló que había concebido del Espíritu Santo. El Espíritu Santo es el Padre de Jesucristo.

107 Y cuando el Espíritu Santo viene y revela la Palabra y la hace vivir exactamente, entonces es una revelación para ustedes. Ustedes lo ven, es revelada. Es prometida para la hora.

108 José vio eso, que esa fue la profecía de Isaías cumplida. Isaías 9, “Hijo, nos es nacido, un niño nos es dado. Él será llamado consejero, príncipe de paz, Dios fuerte, Padre eterno. Y su reino no tendrá fin.” Él supo quién sería ese, porque él vio todo el asunto cuando el Ángel del Señor le dijo esto; que lo que en ella es engendrado del Espíritu Santo es. “Una virgen concebirá y dará a luz un hijo.” Ahora, ese fue un gran misterio, la super señal que Dios le dio a todo el mundo, una super señal que ese era su Hijo.

109 Ahora, fíjense mientras continuamos ahora. No tomaré demasiado tiempo, trataré de no hacerlo. Fíjense, cuando nos damos cuenta de lo que estaba sucediendo cuando Jesús… Ahora, yo creo que sí. Los niñitos aquí no entenderán, pero tengo que decir algo aquí para que los adultos…

110 Cuando Cristo Jesús estaba siendo formado en María, ahí fue entonces cuando se inició la persecución. Eso es correcto, eso es correcto. Eso es cuando su persecución comenzó.

111 Y es lo mismo en ustedes. Gálatas 1, o Gálatas 4:19 dice que cuando Cristo, la esperanza de gloria, sea formado en ustedes, Cristo está siendo formado en ustedes. Cuando ustedes están muriendo y Cristo está viniendo a vida; observen a la persecución comenzar, observen los problemas comenzar por todas partes, observen al diablo andar rabioso. Ciertamente, cuando Cristo está siendo formado en ustedes.

112 Y cuando Cristo estaba siendo formado en María, rápidamente vino el mandato del rey. Todos ustedes, tan pronto como ella estaba… Cristo estaba llegando a ser un bebé completo, a punto de nacer, justo entonces vino la gran persecución.

113 Ahora, el bebé ha estado siendo formado durante mucho tiempo en el vientre, pero esto está llegando a los últimos días, cuando la totalidad, cuando la plenitud de la Deidad, cuando la plenitud de Cristo ha de ser manifestada entre su Pueblo. Él así lo dijo, Él lo prometió en su Palabra.
Y cuando esa plenitud… ¿ven ustedes? Hay cosas raras que comienzan a suceder, que Él prometió. Por esa razón nuestras grandes vidas sociales y cosas no pueden entender eso, es locura para ellos. Ahora observen, ellos están formando un concilio de iglesias, ¿ven? precisamente en el tiempo cuando la iglesia está comenzando a ponerse de pie, cuando lo sobrenatural está comenzando a obrar. Ahora todos ellos formaron un grupo, y ahora van a tratar de ponerle un alto a todo esto, exactamente como fue en aquel entonces.

114 Como dije el sábado pasado en Phoenix, los filisteos han formado una guarnición en Belén, que la gente no podrá venir a menos que vengan por medio de ese concilio de iglesias. Oh, ellos los llevarán a una cisterna estancada, no a las aguas frescas de Belén. Por supuesto que no. Ahora nos fijamos entonces.

115 Cuando el rey dio su mandato, precisamente cuando el Cristo estaba siendo formado. Tomémoslo ahora solo por un momento, observémoslo, sigámoslo solo un poco antes que terminemos. Puedo ver a José decir, “María, cariño, ese rey cruel.”

116 Pero ella diría, “Escucha cariño, recuerda, el Espíritu Santo me dijo que su Nombre se llamaría Jesús, y Él salvará a su pueblo de sus pecados, a su pueblo de sus pecados. Ahora José, cariño, no importa lo que suceda y lo que el rey diga. Yo puedo, me puedo sentar sobre la mulita, son varias millas rodeando estas montañas rocosas y demás, y si llegamos a necesitar una ayudita, habrá muchos en la jornada, porque no somos la única familia. Hay otros que sufrieron lo mismo que nosotros, así que habrá otros por el camino. Y como que podemos ir junto con el resto del gentío, mientras van subiendo la colina y suban hasta entrar a Belén, porque de Nazaret ellos vienen cruzando la montaña.”

117 Ahora, nos damos cuenta de que él debió haber tomado el asnito y le dio de comer un montón de heno extra y algo de avena ese día, porque la damita estaba muy pesada. Así que la acomoda sobre la mulita y pone una bolsa con agua y unos cuantos panecillos, y toma el asnito y toma su vara en la mano.

118 Y comienzan a subir por el camino. Al otro lado, la mulita va tambaleándose y cayéndose. Oh, miren lo que ese animalito va cargando, miren lo que es su carga. Él está llevando a Cristo a su lugar de nacimiento. Y aquí esta mujercita sentada ya en dolor, apunto de dar a luz, asiéndose del crin [Pelo de la melena -Ed.] de la mulita y hablándole mientras va por el camino.

119 Los puedo ver todo el día. Ellos se detenían y él dejaba descansar y, “Cariño, ¿Estás muy cansada?”

120 “No, cariño, estoy bien, estoy bien. Bueno, ¿quisieras montarlo un rato?” “No, cariño, quédate allí.”

121 Y él la bajaba del asnito y la dejaba descansar un rato, y luego le daba un trago de agua y un pequeño sándwich, y la volvía a sentar sobre la mula.”

122 Finalmente comenzó a oscurecerse y los viajeros por el camino eran mucho más capaces de viajar más rápido, los pasaban por ahí, y ella tenía que respirar el polvo de resto de los que iban en caballos y carretas y demás, que los podían pasar por ahí, porque ella tenía que viajar muy despacio, debido a su condición. Qué cosa tan cruel de enviar a esa madre allá en esa condición. Pero ahora solo me puedo imaginar el pequeño drama. Mientras van subiendo hasta llegar a la cima de la colina. Belén está situada como en un valle y en el, eh, el lado este de la montaña de Belén, la montaña por donde sube la pequeña cuesta.

123 Simplemente los puedo ver ahora, es decir, en un drama. Se pone oscuro, y José va tanteando con su vara, mientras toma todo atajo que puede, donde la cuesta daba la vuelta de esta manera por donde la carreta tenía que pasar. Bueno, probablemente cortó camino para tratar de ahorrar tiempo, apartándose del polvo con su pequeña esposa. Las estrellas comenzaron a salir.

124 Y después de un rato él sube a la cima de la colina, y oh, una vez más ellos miran desde arriba hacia la ciudad donde ambos nacieron, allí, a Belén, a las luces de la ciudad. Muchos estaban allí, los lugares estaban repletos, la gente afuera, durmiendo en el suelo, allí, a lo largo de los campos. Y entonces la pregunta quizás por primera vez le vino a la mente de José. “¿Qué haré si no puedo encontrar un lugar? Porque ese bebé pudiera nacer esta noche. Ella ha estado en dolor todo el día, así que ahora, ¿Qué si ese bebé nace esta noche?”

125 Mientras estaba allí parado, mirando al otro lado del valle, preguntándose, sucede que sus ojos miraron de reojo y vio un cuadro extraño. Ustedes, por lo general, es precisamente en el momento de problemas cuando ocurren cosas sobrenaturales. Él miró hacia allá y vio una estrella. No se acordaba haber visto alguna vez una tan grande, parecía hasta tan baja y estaba suspendida exactamente sobre Belén. Él miró hacia arriba y se volvió después que le había ayudado a María a subirse sobre una roca para descansar un poco. Él se volvió para decirle, “Cariño, ¿te has fijado alguna vez?” Y él aún podía ver su reflejo en sus hermosos ojos negros mientras se sentaba y miraba sonriendo. Dijo, “Cariño, ¿no es eso extraño?”

126 Ella dijo, “José, cariño. He observado eso desde que se puso el sol. He estado observando esa estrella. De alguna manera u otra me siento muy extraña esta noche. Que algo está a punto de suceder.” Bueno, por lo general es de esa manera. Ustedes saben, ustedes tienen esa sensación extraña.

127 Y ella comenzó a observar la estrella, y José… La mulita tomando su descanso respirando, y ellos observaron la estrella, había algo extraño respecto a Ella, no actuaba como el resto de las estrellas, parecía estar inquieta moviéndose, estaba esperando algo, observando que algo sucediera. Ahora dejemos a nuestra pequeña pareja sentada aquí sobre esto, sobre esta piedra por un momento.

128 Vayamos en nuestras mentes a cientos de millas de lejos, allá muy lejos en el este, los magos, allá muy lejos en el este, en la India. Esa noche, como era su costumbre, todos ellos, cuando una estrella… Se puso el sol, las estrellas salieron, ellos subieron a la montaña, entraron a una torre, algo parecido a una torre de observatorio. Y subieron allá a adorar y a estudiar, y ellos, ellos contaban las horas por las estrellas y estudiaban los sucesos, y subían allá y estudiaban la-la caída de los poderes y de las naciones y el colapso de las naciones y demás, de reinos. Y cómo ellos, ellos pensaban y hablaban al respecto. Y ellos conocían esas estrellas, cada una de ellas. Ellos las conocían como nosotros conocemos la Biblia, cada movimiento que ellas hacían, significaba algo.

129 Y ustedes saben, Dios siempre declara sus hechos en los cielos antes de que Él los declare en la tierra; en todo caso, los ministros saben eso.

130 Allí estaban observando las estrellas, porque sabían que en cualquier cambio, inmediatamente volvían a buscar en las escrituras para enterarse de qué se trataba. Ustedes dicen, “Escrituras.” Sí, escrituras. Eran magos, pero ellos eran mahometanos que llegaron a ser mahometanos. Ellos realmente provenían de los antiguos medos y persas. De allí es de donde provinieron los mahometanos, todos sabemos eso.

131 Y escuchen, ellos tenían un maestro allá, y si lo quieren leer, está en Daniel 2:43. Daniel, el profeta, fue su maestro cuando ellos estaban allá en Babilonia. Así es exactamente, Daniel fue su profeta maestro. Y él les había enseñado todas las cosas de Dios, porque él era un maestro de ellos. Y él les dijo que habría una piedra cortada del monte algún día. Ustedes recuerdan a él diciendo eso, “… sin manos. Y haría pedazos los reinos gentiles del mundo ven, todos los reinos. Y ella misma crecería y cubriría la tierra.”

132 Y ahora, estos no eran incrédulos, estos magos. No, señor, eran creyentes. Ellos creían en un solo Dios verdadero. Sabemos que eso es la verdad, la Biblia así lo dice. Y si lo quieren leer, lean en hechos 10:35 donde dice, “Dios no hace acepción de naciones, sino que honra a los que le temen y hacen justicia.” Ahora, aun así, ellos no estaban exactamente en línea con la verdad, pero creían en el mismo Dios que nosotros creemos. Los mahometanos creen en el mismo Dios que nosotros creemos.

133 Me he parado muchas veces y he visto a ese sacerdote mahometano tomar esa gran cosa allí, golpear ese bongó enorme allá, y decir, “Solo hay un solo Dios viviente y verdadero, y mahoma es su profeta.” Nosotros creemos que hay un solo Dios viviente y verdadero, y Jesús es su Hijo, ¿ven? Él dice, “Lejos esté de Dios tener un hijo.” Él piensa que tenía que ser un espíritu. ¿Ven ustedes? Así que él dijo, “Solo hay un Dios viviente y verdadero, y Mahoma es su profeta.” Ellos todavía creen en ese Dios verdadero. Son los hijos de Ismael.

134 Ahora nos fijamos que mientras ellos estaban… mientras estos mahometanos estudiaban estas… esos momentos todavía… solo que son llamados magos y ellos observaban esas estrellas. Hacían una fogata en la noche, era un fuego sagrado y servían a su Dios, junto a estos fuegos sagrados mientras ardían en la noche, y observaban y adoraban. Y cada noche ellos subían allí tan pronto como el sol se ponía, y estudiaban estas cosas, así como nosotros nos sentamos en conferencias y estudiamos la Biblia; y palabra por palabra. Y ellos conocían cada movimiento de esas estrellas.

135 Y una noche, mientras estaban allá estudiando, y no dudo que fue muy alarmante cuando un Visitante apareció entre ellos, un Extraño. Nunca habían visto esa Estrella antes. Ellos no sabían acerca de esto, con razón estaban alarmados. Me imagino que toda la noche la observaron. Ellos no sabían qué hacer al respecto. Oh, era, era un Extraño. En esa gran constelación allá, ellos habían encontrado una estrella suspendida allí mismo, que era un Extraño, un fenómeno. Ellos nunca habían visto algo así. Así que rápidamente comenzaron a investigar las escrituras para ver de qué se trataba todo esto. Por supuesto, ellos no pudieron encontrar nada en sus propios escritos, pero regresaron a Daniel y encontraron que, “Vendrá una piedra, saldrá la estrella de Jacob”, que los hizo saber que algo estaba aconteciendo. Todos deben haber orado y se fueron a dormir. Lo discutieron juntos y ellos debieron haber soñado esa noche que el rey de reyes había nacido en la tierra.

136 Porque se nos dijo en un artículo reciente en el periódico de los magos allí, que cuando esas tres estrellas se alinearon y formaron una estrella, que el Mesías estaba entonces sobre la tierra. Y en realidad había judíos allá estudiando para obtener su educación en astronomía. Así que entonces, cuando ellos, cuando ellos vieron eso, ellos supieron que Jesús había nacido en alguna parte. Pero ellos no sabían dónde estaba, pero debieron haber echado suertes para saber qué hacer, como quién iba a ir. Todos querían ir, todos, pero siempre se requiere, como dije hace un rato, tres es un testigo para dar testimonio, para volver y decirles si es la verdad. Así que, ¿qué hicieron? Ellos cargaron sus riquezas, cargaron sus presentes y todo para llevarlos a él.

137 Me pregunto simplemente esta noche, hermano, hermana; si nosotros a veces, siempre estamos tratando de ver cuánto podemos obtener para nosotros mismos, cuando deberíamos estar dando lo que tenemos a Cristo, ¿ven? No viendo cuán inteligentes podemos ser y cómo podemos ser más sabios que otro hombre; sino cómo podemos rendir todo lo que tenemos a Él.

138 “Dios me dio un sueño, ni siquiera lo creería.” He oído a algunas personas decir.

139 “Yo no creo en sanidad divina.” Yo le estaba mostrando a un hombre el otro día al respecto, él dijo, “No importa cuántos doctores firmaron sus nombres, no importa cuántos dijera usted. Y lo que fuera, o cuánto más,” dijo, “yo no lo creo, yo no lo creo.” Yo dije, “Ciertamente que no, no era para usted.”

140 La sanidad divina no fue enviada a incrédulos, fue enviada a creyentes. Cristo es para creyentes, ¡el Espíritu Santo es solo para los que creen! No para incrédulos, no fue para ellos. Es una piedra de tropiezo que los ciega a ellos, siempre será, siempre lo fue. No es para incrédulos, es para los que creen, eso es todo.

141 Ahora, nos damos cuenta de que estos hombres eran creyentes y querían descubrirlo. Ellos cargaron todo lo que tenían para irse, querían enterarse si esto era verdad. Ahora, tenían un largo viaje, así que todos juntaron sus riquezas y todo. Se prepararon con oro, incienso y mirra. Y todo lo que tenían que llevar para ir a encontrar a este rey. Ellos emprendieron su viaje con sus presentes.

142 Y fíjense, para encontrar a este rey, ellos se dirigieron por una señal celestial dada por Dios, no por la teología de un hombre. Ellos lo habían visto en la Palabra, debería estar allí. Y ellos siguieron la señal celestial.

143 Si un hombre pudiera tan solo tener la audacia que ellos tenían, si pudieran tan solo tener el entendimiento que ellos tenían. Cuando Dios nos da algo, si es la Escritura, ¡echen mano de ello!

144 El hombre dice, “No hay tal cosa como el bautismo del Espíritu Santo.” ¡Sí hay un bautismo del Espíritu Santo! Usted está exactamente como fue en el día de Pentecostés. Así también viene hoy, la sanidad divina, el poder de Dios; nadie puede explicar en la Biblia… “Ha sido quitado.” Le puedo mostrar dónde Dios se lo dio a la Iglesia, usted muéstrame la escritura donde Él la quitó. ¡No está ahí!

145 ¡Porque “Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos!” “Porque la promesa es…“ Y Pedro dijo en el día de Pentecostés, “Arrepiéntase cada uno de vosotros y bautícese en el nombre de Jesucristo, para perdón de los pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para los que están lejos, para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.”. Para cuantos alguna vez sean llamados. El mismo Espíritu Santo esta noche es exactamente igual que fue entonces, para los honestos de corazón. Si no… ¿Es demasiado raro para ustedes creer en Dios?

146 Como Pablo le dijo a Agripa, “Oh, Agripa, ¿Tú negarías lo que los profetas han dicho?”

147 ¿Negarían lo que Jesús dijo Él mismo? ‘Lo que la Biblia misma dice (la cual es Cristo, la Palabra ungida)? Y si la Palabra permanece en ustedes, entonces ustedes son una persona ungida con la Palabra. “Si permanecéis en mí y mi palabra en vosotros, entonces pedid todo lo que queréis, y os será hecho.” Ese es Cristo en ustedes, ungiendo la Palabra para esta edad. En cualquier edad que ellos vivieron, Dios repartió su Palabra entre las edades, y cada vez que llega ese tiempo, las iglesias están todas confundidas. Y Dios unge a alguien, lo envía allí, y hace que esa Palabra actúe exactamente de la manera que Él lo hizo, exactamente. Ya hay una Palabra profetizada para este día, ¡Dios está esperando encontrar a alguien para quien no sea demasiado raro! que pueda ser ungido con el Espíritu Santo, para probar que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos, para ser una luz resplandeciente para cegar los ojos del incrédulo, y al blasfemarla, traería juicio sobre ellos; pues la ley de Dios es justa, y el juicio solo puede venir por medio de su justicia, y entonces Él puede condenar al mundo y enviarlo a una llama de fuego como hizo con los sodomitas.

148 Ahora noten, ahora nos damos cuenta de que en el viaje siguieron la señal dada por Dios. Ellos observaron, nunca tomaron la palabra de nadie, no fueron allá y consultaron a algún obispo o a nadie. Dios les dio una señal, ellos la vieron allí, era la verdad, y fueron en pos de ella, los guió por el camino. Era Aquella que la Escritura predijo.. Ellos sabían que esta iba a venir y la siguieron. ¿Y qué era? Los puedo ver yéndose diciendo, “Adiós, regresaremos un día, hermanos. Les traeremos el mensaje porque sabemos que es verdad.” Y la siguieron, cruzando las montañas, cruzando el río Tigris por la llanuras día tras día, mes tras mes, tan rápido como podían, observando esa estrella.

149 Durante el día probablemente se acostaban y descansaban y dormían; se volvían, hablaban el uno con el otro. Oh, deberá ser maravilloso cuando lleguemos allí. Este rayo de luz celestial, esta Luz celestial, esta Luz que vemos, esto es sobrenatural.

150 Amén. ¿Creen que estoy fuera de mí? No lo estoy. Fíjense en este rayo de luz celestial, esta luz que estamos observando.

151 Ahora recuerden, nadie más la vio. Cruzó observatorio tras observatorio, mago tras mago, pero fue enviada a ellos. Yo creo que la vieron porque la Biblia dice que la vieron. Nadie más la vio.

152 Nadie vio la Luz que Pablo vio. La misma cosa lo derribó en el camino a Damasco. Pero se le dio a Pablo.

153 Nadie vio al Espíritu Santo descendiendo como una Luz del cielo, como una paloma, excepto Juan. Él la vio, él dio testimonio, él la vio. El resto de ellos no la vieron, él sí. Porque la estaba buscando. Los magos la estaban buscando.

154 ¡Y cuando ustedes lo están buscando! Cuando están listos para recibir el verdadero presente de Navidad, el verdadero don de Navidad, el don de Dios, Cristo, el Espíritu Santo. Si lo están buscando, lo verán. Es una Luz celestial enviada de parte de Dios del cielo, para dar testimonio de Jesucristo.

155 Ahora, ellos no aceptaron la palabra de nadie. Durante el día se impacientaban, dijeron, “Oh, simplemente no podemos esperar. No sabemos qué tanto más tendremos que viajar. Probablemente iremos a Jerusalén o a la tierra santa, Palestina, porque ahí es donde la profecía dice que este nacería. Así que lo encontraremos tarde o temprano.” Llegó la noche y la oscuridad comenzó a establecerse.

156 Recuerden, la luz solo resplandece en la oscuridad. Solo de esa manera es reconocida. Si alguna vez hemos vivido en un tiempo oscuro cuando hombres y credos han apartado a la gente de la Palabra de Dios es hoy. Cuando estas denominaciones los han atado a todo tipo de cosas excepto a la Palabra de Dios. A tal grado que están lo suficientemente ciegos como para entrar en un concilio de iglesias, cosas así, asociándose con todo tipo de incrédulos, cuando la Biblia dice, “¿Cómo andarán dos juntos si no estuviesen de acuerdo?” Y nuestras iglesias entrando en tal conglomeración como esa. Seguro están ciegos, pero es en esa hora oscura cuando la luz aparece. Es entonces cuando la luz resplandece.

157 Y la observaron. Y cuando llegaba la noche, se regocijaban y decían, “Solo sigue guiando, guiando hacia el oeste, aún avanzando. Guíanos a esa Luz perfecta.” Siguieron cruzando ríos, por los bajíos y por todas partes mientras iban, solo queriendo encontrar la pura verdad.

158 Y miren, Belén estaba alineada exactamente con Judea, de donde ellos… Y Jerusalén estaba alineada con Belén, de donde ellos estaban. Fíjense, oh, qué símbolo, si lo puede captar. Aquí está Belén, y Jerusalén está aquí arriba. Y desde donde los magos venían, tenían que llegar primero a Jerusalén antes de llegar a Belén. ¿Lo captan? Esa enorme sede denominacional al estilo propio. Sí, señor. Jerusalén, donde todas las denominaciones se reunían. El gran concilio se reunía allí, ustedes saben.
Así que cuando estos hombres llegaron, y llegaron a esta ciudad y pensaron, “Ahí está. Si alguien sabrá algo al respecto que nos puede explicar esta gran luz misteriosa, ahí están todos los sumos sacerdotes, ahí están los doctores en divinidad, ahí están los doctores en filosofía, los doctores en derecho, y todos estos allí; ellos sabrán todo al respecto. Oh, hermanos, Jerusalén a la vista. Aquí vamos, lo lograremos.” Entraron con ímpetu por las calles. “¿A dónde van?” “Tenemos un gran mensaje,” “¿Cuál es?”

159 “¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? ¿De qué se trata esta luz misteriosa aquí arriba? ¿Quién es, y dónde está Él?” De punta a punta por las calles. Estos hombres ricos y camellos finamente decorados, y oro e incienso; por toda calle, por todo callejón, gritando, “¿Dónde está Él? ¿Dónde está Él? ¿Dónde está Él?” Pero se dieron cuenta de que ellos no tenían la respuesta.

160 El gran clamor hoy, “¡El comunismo está sobre nosotros!” ¡Oh! Toda emisión radial siempre está criticando el comunismo. Ustedes pueden discernir el comunismo, mas la señal del tiempo no pueden discernir.

161 Jesús dijo, “Sabéis distinguir el aspecto del cielo, mas la señal del tiempo no podéis.”

162 Siempre están hablando acerca del comunismo, comunismo. Es mejor que se den cuenta de que hay algo más que va junto con ello.

163 ¿En qué tiempo estamos viviendo? ¿Cuál es la señal que Dios dijo que mostraría al último antes que se cumpliera? ¿Cuáles fueron las cosas que Él dijo? Israel en su lugar allá, la higuera restaurándose a sí misma de nuevo.
Miren, todo está exactamente en línea, y la iglesia en la condición de laodicea, con Jesús afuera, un fugitivo para su propia iglesia. Así como David estaba allá arriba de Belén, un fugitivo para su propio pueblo. Un fugitivo. Y Cristo, dice la Biblia en los últimos días, era un fugitivo para su propio pueblo. Allá en Apocalipsis, el capítulo 3, en la edad de Laodicea, en la que estamos viviendo, Cristo está afuera llamando, tratando de entrar, un fugitivo para su propio pueblo.

164 Fue entonces cuando esos guerreros cogieron esas espadas, y David clamó por un trago de agua fresca, y se abrieron paso a través de 15 millas [24 km aprox -Ed.] de hombres para conseguirle un trago de agua. Y David la derramó sobre la tierra como un sacrificio, una libación.

165 Sí, guerreros de hoy, Jesús quiere un trago de buena agua fresca pentecostal, chapada a la antigua. Estas aguas denominacionales estancadas le dan náuseas a Él. Tomen la Palabra de Dios, y desenváinenla, y ábranse paso por todos estos credos y cosas, hasta que podamos llegar a ese lugar donde haya un trago fresco para Él, una verdadera adoración genuina, un corazón genuino, donde Él pueda derramar su… hacer que su Palabra viva en este día. Él la tendrá. Él dijo que restaurará la fe de la gente a los padres; la fe de los hijos.” Malaquías 4 nos dice que vendrá y estará allí. No se preocupen, estará allí.
Dios ya lo ha dicho así. Así que eso es todo. El reloj sigue haciendo tic tac. Sí, señor.
Pero hoy vemos que esos grandes… hoy que nosotros vemos.

166 ¿Por qué está viniendo el comunismo? ¿Por qué el mundo está siendo tragado? ¿Por qué puede el uno por ciento de Rusia? Eso es todo lo que es el comunismo, el 99 por ciento todavía es cristiano. El uno por ciento de Rusia controlando el resto del mundo casi, el mundo oriental, el comunismo. ¿Por qué? ¿Por qué lo pudo hacer? La Biblia dice que lo haría. Él tiene la respuesta.

167 Pero, ¿ven ustedes? Ahora estamos tratando de pelear contra esto y eso, y la mismísima cosa que Dios nos envió para que observáramos, no la vemos.

168 Ellos se habían tomado allí tratando de ver qué tipo de botones deberían usar en su ropa, y en la próxima conferencia quién debería ser su principal predicador y demás, algo así por el estilo.

169 Y aquí estaban los magos observando su Luz celestial viniendo allí, dijeron, “Cuando yo llegue a Jerusalén me dirán qué es esta mística Luz celestial que está sobre nosotros, que nos está guiando.” Y de punta a punta por la calle ellos iban. “¿Dónde está Él? ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Su estrella vimos en el oriente y hemos venido a adorarle. Tenemos oro, incienso, tenemos todo para Él. ¿Dónde está Él? ¿Dónde está Él?”

170 Ellos dijeron, “¿Donde está quién? ¿Qué?” Así es hoy, “Oh, no hay tal cosa así que suceda hoy,” dijeron ellos, “Oh, cuando el sol se pone vemos una luz mística.” “Yo nunca la he visto.” “Llamen al hombre en la torre.” “¿Viste algún tipo de luz mística?” “¿Qué dicen?” “¿Viste algo místico?”

171 “No, ¿qué les pasa?” ¿Ven? Ellos no tenían la respuesta.

172 ¡No la tienen hoy! No saben qué son estas cosas, cuando deberían haberlo sabido, donde los grandes jefes de las iglesias deberían estar conscientes de estas cosas, pero Dios siempre obra con la minoría, y tan humilde que pase directamente por encima de ellos, y ellos no lo reconocen. Pero aun así, Él cumple su Palabra, sí. Eso es, nosotros mismos nos enredamos en estas cosas muy grandes, y no podemos movernos. Dios, libéranos de esas cosas para que podamos ver en qué hora estamos viviendo. Si Dios tiene que obrar por medio de un sueño otra vez, Él puede revelarlo a ustedes. Seguro que Él puede. Estamos viviendo en los últimos días. Escuchen ahora.

173 Oh, ellos no tenían la respuesta de la luz misteriosa, no la tenían en la sede. Tampoco la tienen hoy. Así que, ¿qué hicieron? Acudieron a la Palabra de Dios. Esa es la idea. Dijeron, “Indaguemos en la Palabra de Dios, y enterémonos dónde están estas cosas.” Y cuando acudieron a la Palabra de Dios, los magos eran más inteligentes que mucha de la gente hoy. Los magos vieron, según la Palabra de Dios, ¡que ellos no la tenían, y no la iban a tener! Amén. Se dieron cuenta de que esa ni siquiera era la ciudad, que esa ni siquiera era el lugar. Él había de nacer en Belén de Judea. Amén. De la más pequeña, la más humilde entre todas ellas, el pequeño lugarcito diminuto. No el grande al estilo propio. Los magos vieron eso rápidamente. La Palabra de Dios lo reveló, que ellos no la tenían y no la iban a tener. Así que se salieron de esa confusión.Si tan solo pudiéramos hacer lo mismo.
Avisados por revelación en sueños, se salieron de esa confusión. Así que ellos dejaron eso. Aleluya por ellos. Ellos dejaron eso.

174 Después que salieron de esa confusión, entonces lo sobrenatural volvió a aparecer. Ahí está. Después que se liberaron de esas cosas. Después que salieron de toda esa conglomeración allá peleando. discutiendo y todo, llegaron allí donde estaba toda esa gran sede y todos los grandes sumos sacerdotes y los doctores en divinidad. Todos andando por ahí con su doctorado en filosofía, con sus enormes turbantes puestos. Ellos no pudieron haber visto la Estrella por causa de eso. Andando por ese… tales cosas así ciegan a mucha gente, grandes nombres y gente importante andando por ahí.

175 Muchos dijeron, “Bueno, no hay tal cosa como esa. Por 400 años nunca hemos oído de tal cosa. ¿Qué le pasa a esa gente loca? Envienlos de vuelta a la India donde pertenecen.”

176 Bueno, ¿Qué? La Palabra de Dios, ¿Qué de eso? Él dijo, “Tú, Belén de Judea, ¿no eres la más pequeña entre todos los príncipes de Judá? ¡Pero de ti saldrá!”“¡Oh! Estamos en el lugar equivocado,” dijeron ellos. “No nos uniremos a ninguna de esas cosas.”

177 Así que ellos le dieron vuelta a sus camellos y se apartaron de ello. ¡Dios los bendiga! Se fueron de allí, y tan pronto como se apartaron de ello, la Luz volvió a aparecer allí. Lo sobrenatural comenzó a moverse entre ellos otra vez. ¡Oh, qué cosa! Ellos comenzaron a seguir lo sobrenatural entonces, los magos se salieron de su sistema. Así que después que se salieron de eso, la Luz sobrenatural del cielo se les volvió a aparecer.

178 Mientras estén atados a un grupo de incrédulos que no creen estas cosas, ustedes nunca podrán… estarán tan ciegos como un murciélago. Libérense de todo. Si es madre, padre, hermano, hermano, denominación, o lo que sea. “El que no renuncia a lo suyo si viene en pos de mí, ni siquiera es digno de ser llamado mío. El que pone su mano en el arado y comienza y aún se vuelve a mirar hacia atrás, no es digno de arar.” Hermano, hermana, permítanme decirles, hay una verdadera Luz cristiana genuina resplandeciendo esta noche, es Jesucristo el mismo ayer, hoy y por los siglos. Libérense de todo. Y Él es la Palabra. Él siempre es la Palabra. La Palabra de Dios es perfectamente correcta. No hay interpretación privada. Usted dice, “¿significa esto?”

179 Significa exactamente lo que dice. La Biblia dice, “no hay interpretación privada.” Si dice que lo negro es negro y lo blanco es blanco, eso es exactamente lo que es. Es lo final, es lo absoluto. Y todo hombre que ha nacido del Espíritu de Dios, está atado a eso. No importa, nada lo separará de ella. Él está atado a esa Palabra porque es Cristo. Cristo es la Palabra, y Cristo no puede mentir acerca de su Palabra porque Él es la Palabra. Usted dice, “Bueno, yo sé que Él dijo eso, pero…”

180 No hay pero, ni nada al respecto. Él simplemente dijo que era de esa manera y eso es lo que es. Y Él no puede cambiarla. No puede, Él es inmutable. Dijo, “Cielos y tierra pasarán, pero mis palabras nunca pasarán, nunca fallarán.” Estará ahí mismo a su tiempo, será… habrá alguien allí que la hará resplandecer. Eso es correcto.

181 Y Dios habló esa Palabra que este Hijo estaría allí, y allí estaba Él para hacerla resplandecer. Allí estaba ese Visitante Celestial, y lo estaban observando, y regresaron directamente a Él. Así que dejaron el viejo credo y comenzaron con lo sobrenatural otra vez y se fueron. Cuánto se regocijaron ellos dice la Biblia, “Se regocijaron con muy grande gozo al ver esa luz volver a venir.”

182 ¡Oh, hermano, hermana! Qué bueno sería si cada uno de ustedes, si cada uno de nosotros, nosotros, yo, si cada uno de nosotros pudiera poner a un lado todo este oropel de Navidad. ¿Ven? Parar todo esto de intercambiar regalos el uno con el otro. Todas estas tonterías del mundo. Y sólo despojarnos de nuestro orgullo y rendirlo y pisotearlo bajo nuestros pies y decir, “Señor Jesús, guíame a esa Luz perfecta.” Observen algo sobrenatural suceder, el Espíritu Santo entrará de una manera fenomenal. ¿Ven?

183 Siguieron adelante siguiendo lo sobrenatural. Y, ¿Qué dejaron? Ellos siguieron la señal celestial de ese día. Recuerden ahora, la señal celestial dada por Dios. ¿Todos ustedes creen que eso es verdad? Esa era una señal celestial dada por Dios. Ellos siguieron esa señal hasta que encontraron a la Palabra hecha carne. ¿Creen que Él era la Palabra hecha carne? La señal celestial prometida para ese día los guió a la Palabra hecha carne.

184 Hermano, hermana, Él hará lo mismo esta noche, esta gran señal del cielo que tenemos, el Espíritu Santo viviendo entre nosotros. Siganla. Algo se está moviendo en sus corazones. “Yo sé que debería recibir eso.Sé que debería hacer más que solo unirme a la iglesia.

185 Tengo un buen negocio, yo sé que está floreciendo.” Hermano, ¿sabe usted que uno de estos días un ataque al corazón se lo pudiera llevar a las cuatro de la madrugada y tendría que dejar ese negocio? Entonces, ¿a dónde se irá después de eso?

186 [Espacio en blanco en la cinta -Ed.] Vindicado en su Propia Carne. Ustedes son la persona que ha nacido del Espíritu Santo. ¿No les encantaría tener eso? ¿No sería ese el mayor presente de Navidad que alguien pudiera recibir? El Don de vida eterna. “De tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda más tenga vida eterna.”

187 “Su estrella hemos visto en el oriente y hemos venido a adorarle.”

188 La civilización ha viajado con el sol, del este viniendo hacia el oeste. Estamos en la costa oeste ahora; el este y el oeste se han encontrado, no podemos ir más lejos. La civilización más antigua es China, completamente al otro lado del mundo. Recuerden, se ha ido…

189 Y el pecado ha viajado con la civilización, y estamos… Sé que es difícil decir esto, pero hermano, hermana, aun los pensamientos e intenciones del corazón del hombre, un hombre ungido del Espíritu puede pararse, y ustedes lo han observado y lo han visto en otros. Ustedes se paran y ven una persona, solo déjenla que diga una palabra o dos, y pueden ver ahí mismo a esos insectos volar. ¿Ven? Ellos-ellos captan esa unción en ellos, “Todo pensamiento del hombre es de continuo solamente el mal.” Es exactamente como fue en los días de Noé, a tal grado que aun le dolió a Dios haber creado al hombre. Él dijo, “Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres,” y hemos regresado ese tiempo una vez más.

190 Fíjense, Pero Él tiene una iglesita que quiere llevarse, Él tiene muchos millares yaciendo, durmiendo en el polvo: La primera vigilia, la segunda vigilia, la tercera, la cuarta, la quinta, la sexta; y esta es la séptima vigilia. Recuerden, eso fue cuando Él vino en la séptima vigilia. Y en esa vigilia encontró vírgenes prudentes y vírgenes que no tenían aceite en sus lámparas. El aceite es el símbolo del Espíritu Santo. Si no han encontrado eso en su lámpara esta noche, mi hermano, hermana, ¿por qué no toman eso? El mayor presente de la Navidad de Dios.

191 Ustedes saben, hoy cogemos un regalo muy grande, lo envolvemos y gastamos tres dólares para envolverlo. Le ponemos todo tipo de oropel en él. Y muchas veces piensan que es un gran regalo. Y una mujer parada en una tienda el otro día, dos de ellas, hablando una, dijo lo que iba a comprar para su papá, dijo, “¿qué?” Hablando con su hermana, dijo, “¿qué le vas a comprar a papá?”

192 Dijo, “Le voy a comprar unas barajas y un paquete de cigarrillos.”

193 Ella dijo, “Yo le compré un quinto de whisky.” Y dijo, “Lo voy a envolver.” ¿Ven? El oropel de afuera no declara qué está en el interior. ¿Ven?

194 Pero Dios tiene un presente de Navidad para ustedes esta noche. Él lo envolvió en un pesebre. Lo de afuera no significaba mucho, pero ¡oh! lo de adentro es vida eterna. ¿No permitirán que este fenómeno del Espíritu Santo impacte sus vidas esta noche, y los guíe a la Luz eterna? Inclinemos nuestro rostro solo un momento.

195 En la quietud de este momento, este pequeño y entrecortado mensaje de Navidad, si pudiera llamarlo así, uno de ellos, si realmente creen que es la verdad y nunca han encontrado aún esa Luz eterna, ustedes nunca han permitido que el gran Espíritu Santo los guíe a esa luz; ¿Hablarían tan solo en estos momentos en su corazón y dirían, “Señor Jesús, yo quiero encontrar esa Luz. No importa lo que alguien más diga, soy yo, yo soy ese. Yo quiero encontrar esa Luz.”? ¿Levantarían sus manos ahora mientras tienen sus rostros inclinados? Levante su mano, diga, “Ore por mí, hermano Branham. Yo verdaderamente quiero encontrar esa Luz.” Dios la bendiga, señora. Dios lo bendiga a usted. Dios la bendiga, señora. Dios lo bendiga, señor. Otro, levante su mano, diga, “Yo quiero, yo quiero, yo quiero el presente de navidad de Dios.” Dios lo bendiga, señor. Dios la bendiga, señora. Otro, diga, “Yo quiero el presente de Navidad de Dios. Envíamelo, Señor, no importa lo que sea. Si viene en un pesebre, si viene en un establo; no importa cuán vergonzoso parezca para el mundo, cuán vergonzoso tenga que mirarme para el mundo.” Ustedes saben, los grandes dones de Dios siempre hacen que los hombres actúen extraño.

196 Miren a Moisés, un gran teólogo, un gran erudito, pero un día se encontró con una Luz en la parte de atrás del desierto. Él se quitó su calzado, un hombre de 80 años y la barba colgándole hasta su cintura, puso a su esposa y a su bebé sobre una mula y fue allá a Egipto, donde un día tuvo todo un ejército a su disposición y falló; ahora él regresa con sólo una vara torcida yendo allá a Egipto para tomar control de la nación. ¿Por qué? Él había encontrado esa Luz, eso sobrenatural.

197 Y esa cosita que está girando en su corazón esta noche, eso es lo sobrenatural, esa es la Luz del día. ¿No le permitirán que los guíe a Jesucristo, que es el Único que les puede dar vida? ¿Habrá uno que no haya levantado sus manos, que dijera, “Recuérdeme, hermano Branham, en oración ahora.”? Dios lo bendiga. Otro, Dios lo bendiga. Otro, ¿Alguien? Dios lo bendiga. Dios te bendiga jovencito. Otro, Dios te bendiga jovencito. ¿Habrá otro?

198 Digan, “Yo quiero seguir, yo quiero seguir la Estrella de la mañana, a Cristo. Yo quiero seguir y encontrar a mi Jesús este día. Yo quiero apartarme de todo este oropel de Navidad aquí y demás, porque algún día será quemado en fuego que nunca se apagará, y todos los que lo estén tolerando serán quemados con ello. El mundo, el pecador, serán castigados, perecerán con el mundo. La gente que ama al mundo perecerá con el mundo. Y aun si ustedes todavía tienen el amor del mundo en ustedes y quieren venderse completamente a Jesucristo y a su Palabra esta noche, levante su mano. Otra vez ahora, alguien que no ha levantado… Dios lo bendiga, Dios lo bendiga, yo solo digo eso. Dios la bendiga señora.

199 Uno no sabe, en un minuto alguien pudiera levantar su mano y decir, “¿Qué diferencia hace eso hermano Branham?” La diferencia entre la muerte y la vida.

200 Si esa mano se levantó así, y realmente hicieron eso en serio, hay Algo junto a ustedes. ¿Qué es eso? Es esa Luz de la cual les estoy hablando, es esa Luz que les dice a ustedes, “Yo he estado mal, hay mundo en mí, ya no lo quiero. Levantaré mis manos.” Ese es un testimonio.

201 Recuerden que… ¿Saben qué significa una mano levantada? En todo idioma bajo el cielo, una mano levantada significa rendición, una señal de rendición. Cuando levantan sus manos en cualquier ejército, en cualquier parte, que levanten en su mano es una señal internacional de rendición.

202 ¿Cuántos esta noche ahora mismo, con este llamado, levantarán su mano, dirán, “Yo te rindo todo, Señor. Yo me rindo. He terminado con esto. Yo me rindo.”? Dios los bendiga. Dios lo bendiga, eso es correcto. Eso está bien. Oh, qué cosa.

203 Me pregunto si la pianista allí iría al piano mientras estamos orando.

204 Padre celestial, me doy cuenta de que dice, “Todos los que creyeron fueron bautizados.” Eso es todo lo que es necesario, Señor. Si ellos te creen, algo tiene que suceder. Son tuyos, son trofeos de este pequeño servicio, de la Palabra de Dios, la Presencia de Jesucristo aquí en este fino grupo de personas esta noche reunidos aquí, este pequeño banquete. Pero esta noche sabemos que Tú estás aquí. De alguna manera, tal vez, puede que no lo vimos exactamente con nuestros ojos, pero lo sentimos con nuestro otro sentido, nuestro sentido de percibir, el sentido de percibir nuestro corazón, nuestra conciencia. Nuestra alma nos habló y dijo, “Estamos en la Presencia de Jesucristo.” El mayor Don de Navidad, el primer verdadero Don de Navidad, de parte de Dios para el hombre.

205 Y aun así, de todos los dones que hemos recibido, muchos de nosotros nunca hemos recibido ese gran Don todavía. Pedimos, Dios, por ellos esta noche, mientras levantan sus manos. Quieren este todo suficiente, ellos se han inclinado de esa manera. Padre, permite que…

206 Los rabíes, también muchos de los grandes maestros de aquel día, se inclinaron de esa manera, pero tenían miedo de salir y hacer esa rendición de una vez por todas y creerlo, y aceptar el mensaje y la luz de la hora, la Palabra vindicada. Hubo muchos que lo hicieron.

207 Señor, hay muchos aquí esta noche, 20 o 30 en este grupito de gente, si he estimado de menos o demás, perdóname. Pero Señor Dios, tal vez tantos así más o menos han levantado sus manos, están listos para rendirse a Dios. Dales a Jesús, dales el Espíritu Santo en su vida. Que esta sea la hora más grande de sus vidas, que se vayan a casa esta noche como José, meditando estas cosas en su corazón. “¿Por qué levanté mi mano? ¿Qué me hizo hacer eso? ¿Cómo es que llegué a hacer eso? Aunque he afirmado ser cristiano por años, pero algo me dijo que levantara mi mano.” Miembros de iglesia, un ministro, levantaron sus manos, Señor. Pido que Tú les concedas esta bendición a ellos, concédelo.

208 Y que el Ángel del Señor venga y diga, “No temas, esta es la Luz del día, esta es la Luz de la hora.” Las luces del atardecer están resplandeciendo. El profeta dijo, “Habrá luz al caer la tarde, justo antes que el sol se ponga,” y, Señor, vemos el atardecer del tiempo. Pronto se fundirá con la eternidad. Concédelo, Señor, que cada uno de ellos encuentre a Jesús esta noche, porque lo pido en Su Nombre. Amén.

209 Levantemos tan solo nuestras manos en forma de rendición así. Mientras nos ponemos de pie.

210 Les voy a pedir algo. Ustedes que levantaron sus manos hace un rato, yo-yo oré por ustedes. Eso es todo lo que yo sé hacer, es orar. Voy a creer por ustedes. Creo que lo que yo pedí, Él me lo da, porque prometió hacerlo. Él no puede mentir, Él no puede mentir. Lo único, lo único que impide que suceda es mi… sería mi incredulidad. Yo estoy creyendo por ustedes, que ustedes realmente hicieron eso en serio, y Dios les va a dar el Espíritu Santo. Él se lo va a dar, porque lo pidieron y quieren rendirse.

211 Y si ustedes hicieran eso, les digo qué quiero que hagan; quiero que encuentren una buena iglesia que crea en el bautismo del Espíritu Santo. Vayan allí, vayan allí, y si están en esa clase de iglesia, vayan a su pastor; Díganle, digan, “Yo levanté mis manos la otra noche en una pequeña reunión.” Ustedes ni siquiera tienen que decirle dónde fue. Digan, “Yo levanté mis manos. Quiero que ore conmigo, pastor. Yo estoy buscando el bautismo del Espíritu Santo. Yo lo quiero. Lo debo tener. Lo debo tener para vivir. Simplemente lo debo tener. He visto la Luz.” Oh Dios, concédelo. ¿Lo harán ahora?

212 Y ahora, mientras todos aquí, mientras vamos a cantar, yo me rindo, yo te rindo todo. Todo a Cristo, mi Salvador, yo te rindo todo. Bueno, levantemos nuestras manos ahora y cerremos nuestros ojos mientras cantamos.

Yo me rindo a Ti
Yo me rindo a Ti
Todo a ti, mi bendito Salvador,
Yo me rindo a Ti
Yo me rindo a Ti
Yo me rindo a Ti
Todo a Ti, mi bendito Salvador,
yo te rindo todo.

213 ¿Lo hacen en serio? Digan, “Amén.” [La congregación dice, “Amén.” -Ed.] Ahora, quiero que hagan algo muy dulce ahora. Alguien parado junto a ustedes. Extiéndanle la mano y digan, “Hermano, hice eso en serio. Ore por mí.” Hagamos eso. Todos juntos háganlo ahora mismo. [El hermano Branham les habla a los que están en la plataforma -Ed.] Hermano, yo hice eso en serio. Ore por mí, Dios lo bendiga. Dios bendiga mi… Eso está bien, eso está bien. ¡Oh! ¿No los hace sentirse bien? “Yo hice eso en serio.”

214 Ahora, si realmente de corazón lo hacemos en serio, rendimos todo; nuestra propia voluntad, nuestras propias maneras, todo lo que tenemos nos rendimos a Cristo; levantemos nuestras manos otra vez y cantemos.
Yo te rindo todo
yo te rindo todo
todo a Ti mi bendito salvador
yo te rindo todo.

215 Inclinemos nuestros rostros ahora y cantemos. Ahora, solo concéntrense en Él.
Yo…
Les estoy deseando la más feliz de las navidades. Que Dios les envíe su Estrella del oriente que salió en el oriente hace mil novecientos años, y los guíe a la Palabra hecha carne.

Yo te rindo todo.
Yo te rindo (Con los brazos levantados a Dios).
Todo a Ti, mi bendito Salvador.
Yo…

Dios te bendiga Tony.

Mensaje extraido de La Voz de Dios