S.543 58-0214  Jesucristo El Mismo De Ayer, Hoy Y Por Los Siglos 

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OBRAS DEL MENSAJE

Jesucristo El Mismo De Ayer, Hoy Y Por Los Siglos

Terre Haute, Indiana, E.U.A.

58-0214

1 He esperado por un tiempo la reunión en este lugar, el conocerles a Uds. queridas personas de aquí de Indiana. Viajando durante la noche, estaba solo pensando, que esta es mi cuarta reunión en Indiana. Primero, creo que fue en Indianapolis, después en Evansville, Hammond, y aquí, en South Bend, serán cinco veces en Indiana. Pero por supuesto, Uds. saben, yo soy de Indiana, de la pequeña ciudad de Jeffersonville, justo cruzando de Louisville, Kentucky.

2 Pero he esperado por un periodo de tiempo, el venir; he recibido cartas de aquí de arriba, y he recibido la carta del Hermano Ward. Y el Hermano Roy Weems me llamó… o, yo le llame a él, mejor dicho, y él me recomendó tanto al Hermano Ward y la reunión de aquí. Ciertamente es un privilegio estar aquí esta noche, con todos estos finos hermanos que están en la plataforma, los patrocinadores de la reunión.
Y le estaba diciendo a Billy, al llegar esta noche, en las últimas cinco reuniones que he estado desde principios del año, trajimos una tormenta de nieve a la ciudad; la primera fue en Chicago, Waterloo, South Bend, y aquí. Y hemos tenido tormenta de nieve en cada una de ellas. Así que espero no sea malo. Y él me estaba diciendo, yo creo, que la hija del hermano Ward se lastimó el día de hoy, creo, en un accidente. Y el buen Dios nos previno de tener un horrible accidente también a nosotros.

3 Nosotros íbamos subiendo una colina, y un hermano menonita estaba manejando una carreta por el lado de la colina, y un camión debió haberse impacientado, le sacó rápidamente la vuelta, y en ese preciso momento, él estaba viendo a Billy directamente a la cara, y nosotros estábamos justo detrás de él. Así que por la gracia de Dios, nos hicimos a un lado de la carretera a penas a tiempo, y en eso nos pasó. El conductor debió haber estado bebiendo o algo.
Uds. saben, el enemigo siempre trata de molestar todo lo que Dios trata… lo que va a hacer. Dios no trata de hacer algo; Él solo lo hace. Pero simplemente hace enojar tanto al enemigo, que le gusta andar como león rugiente, devorando lo que puede. Pero nuestro Padre celestial conoce todas las cosas, y todas las cosas están obrando para bien para aquellos que aman a Dios.
Y ahora, este fin de semana, el cual confío que será uno de los mejores tiempos de nuestra vida, donde tendremos compañerismo alrededor de la Palabra de Dios y Su pueblo.

4 Y ahora, nosotros amamos el darles como este pequeño anuncio, que no hemos venido como sanadores para sanar a la gente; hemos venido como su hermano para orar por Uds., y esto viene siendo algo parecido a un pequeño lema, usualmente digo: “He venido a orar por el hijo de Dios, el paciente del doctor, mi amigo”. Dios es el sanador. Sanidad es algo que está en tiempo pasado. Él herido fue por nuestras rebeliones; por Sus llagas hemos sido curados. No hay nadie que tenga poder de sanidad, no creo. Aunque, los dones de sanidad en la Biblia, pueden usarse de distintas maneras; eso es, una persona con un don de sanidad sería parecido a alguien que tiene un don de ser un ministro: un expositor Bíblico, quien puede explicarlo tan bien, que puede traerle fe a la gente por medio de escuchar la Palabra. Y esa es la manera original e inicial de recibir cualquier cosa de Dios, es tomando Su Palabra para ello.

5 Estaba pensando en Jairo en la Biblia, cuando él dijo: “Ven, pon Tu mano sobre mi hija, y ella vivirá”. Pero el centurión romano, él dijo: “No soy digno que entres Tú bajo mi techo, solo habla la Palabra”. Jesús admiró eso, y yo amo eso, porque el romano se dio cuenta que Jesús tenía cada enfermedad bajo Su control, ¿ven? “Solo habla la Palabra, y mi siervo vivirá”. Y de esa manera queremos ser: Cristianos, para ser admirados, y para pararnos como grandes soldados valientes ante el conflicto, y dejar que nuestro Padre Celestial diga: “Yo tengo un hijo del cual estoy muy orgulloso”. Uds. saben, Dios nos mira de esa manera, porque… Uds. saben, Él dijo: “David era un hombre conforme a Su propio corazón”. Y de esa manera queremos ser, conforme a Su propio corazón.

6 La mayoría de los ministros que predican sanidad Divina usualmente son (todos los que yo he conocido) son grandes maestros de la Palabra. Unos de ellos simplemente tienen una gran fe poderosa, solo imponen las manos en las personas, y gritan, y logran que el enemigo se vaya de ellos. Ahora, eso es fe; eso es un don de fe. Ellos creen que van a recibir lo que han pedido. Esa es la razón por la que se aferran a ello de esa manera. Y yo admiro a hombres como esos, hombres como Oral Roberts, y A. A. Allen, y muchos otros hombres en el campo, que tienen grandes dones ministeriales del Espíritu para moverse en fe.
Ahora, el pequeño don humilde que el Señor Jesús, por Su gracia, me ha dejado tener (no tengo mucho de predicador; cualquier de Uds. que me conoce, sabe eso), pero mi don es por visión, para ver. Y ahora, en la Biblia somos enseñados que los dones y los llamamientos son sin arrepentimiento. No es que Ud. esté… Por el hecho que Dios les haya dado un pequeño don, no significa que eso les haga ser diferentes a alguien más. Todos Uds. son seres humanos, pecadores salvos por Su gracia. Es todo lo que podemos decir de nosotros mismos.

7 Pero Dios ha establecido en la iglesia, primeramente apóstoles, o misioneros (ambos son la misma palabra), significando “uno enviado”. Ahora, cómo fue que la gente quiso alguna vez ser llamados misioneros en lugar de apóstol, yo no lo sé. Pero es la misma palabra: “Uno que ha sido enviado”.
Apóstoles, profetas, maestros, evangelistas, pastores. Dios los puso en la iglesia. Ahora, esos son Sus dones ministeriales que han sido dados a la iglesia.

8 Ahora en cada iglesia local hay nueve dones espirituales dados a la gente, son los que Uds. conocen de 1 Corintios 12, del hablar en lenguas, e interpretaciones, y el don de profecía, y sabiduría, y conocimiento y demás. Esos dones ministeriales… o, esos dones que van en la iglesia, lo cual es… Cada miembro del cuerpo de Cristo está sujeto a cualquiera de esos dones en cualquier tiempo. Dios los da, y trabajan a través de los miembros de Su iglesia. Y todos ellos están trabajando juntos con un propósito, para la perfección del cuerpo de Cristo. Y es por eso que estamos aquí en esta noche, para poner en orden, o para prepararnos para la pronta aparición de nuestro bendito Salvador, Jesucristo, lo cual creemos con todos nuestros corazones, que pronto bajará de los Cielos para llevarse a casa una iglesia, ese es el remanente de aquellos que le aman a Él y que guardan los mandamientos de Dios.
Y nosotros creemos que estamos viviendo en ese tipo de día hoy, cuando los sputniks [satélites] están en los cielos, y la torre moderna de Babel se está construyendo. Ellos vuelan a la luna y así sucesivamente. Nosotros creemos que Jesús viene pronto, y es más tarde de lo que pensamos.

9 Es por eso que estoy aquí en esta noche con mis queridos y amados amigos, los ministros que están en esta plataforma, y otros aquí en la audiencia, es para apretujarnos dentro de esta pequeña reunión, para tratar de traer, quizás, a Uds., a lo mejor de mi entendimiento, lo que Dios tenga para este día, y colocando mi ministerio con el ministerio de estos hermanos, no es para hacerlo diferente, pero es para magnificar a Jesucristo a todos los ministros y sus iglesias. Para eso es; es con solo ese propósito, es para eso. Y para encontrar hermanos de la misma preciosa fe, eso ciertamente emociona mi corazón, porque la tarde viene ya, las sombras están cayendo, y el día ya se ha ido.
Y quisiera regresar algún día, si el Señor lo permite, antes de Su venida, regresar y llevar a cabo una reunión más extensa. La gente que he conocido desde que he estado en su ciudad, como unas tres horas, o un poquito más, ha sido preciosa, una gente fina, y yo amo eso. En los cuartos donde nos estamos quedando, son una gente muy amable. Estábamos comiendo en un lugarcito esta tarde (no un lugarcito; era en un buen lugar grande y agradable) y la dama ni siquiera nos dejó pagar por eso. Ella dijo: “Uds. son mis invitados”. Yo no había sido tratado de esa manera en ningún lugar. Así que eso estuvo muy bien. Así que ciertamente estoy agradecido por esta cordial cortesía, y el venir a la plataforma esta noche, y estrechar manos con estos hombres tan finos, con espíritus tan finos (amén), el estar creyendo entonces que Dios por medio de esto nos juntará para tener una gran reunión ahora, en estos próximos días. Que Él lo conceda, es mi oración.

10 Y ahora, recuerden una vez más (para yo estar seguro que cuando la gente comience a entrar quizás, si la tormenta no arrecia, como para impedirle a nuestra multitud de personas)… recuerden, yo dije: “La sanidad es algo que ya sucedió”. Cada persona que está aquí fue sanada hace mil novecientos años y algo más, desde que Cristo murió, ¿ven? Y lo único… Y cada pecador que está aquí ha sido salvo desde ese tiempo también. Pero no les servirá de nada hasta que Uds. lo acepten a Él como su Salvador personal. ¿Ven?
Él resolvió la pregunta del pecado cuando Él murió. Él resolvió la pregunta de la enfermedad cuando Él murió. Pero es nuestra fe individual en esa bendición que Él nos redimió para… nos sacó del mundo para poder recibir esta bendición. O, tal vez se los diré de esta forma: es nuestra fe personal en algo que Él ya ha hecho por nosotros. Y cuando nosotros recibimos eso, somos sanados en el minuto que lo creemos. Si yo pudiera pararme aquí en esta noche y decir: “Jesucristo los sanó, a cada uno de ustedes, hace mil novecientos años; por Sus llagas hemos sido curados”.

11 Y ahora, permítanme decir esto también, que no hay bendición en la Biblia que Ud. pueda obtener sin confesarlo primero. Él dijo: “Él es el Sumo Sacerdote de nuestra confesión”. En Hebreos 3 dice: “Nuestra profesión”. “Profesar” y “Confesar” es la misma palabra.
Ahora si Él es el Sumo Sacerdote de nuestra confesión, entonces Él está sentado a la diestra de Dios el Padre para hacer intercesiones en base a nuestra confesión. ¿Creen Uds. eso? Ciertamente. Ahora, ¿qué es Él? Actuando como un Sumo Sacerdote, con Su propia Sangre, ante el Padre, para actuar en base a nuestra confesión. Cuando confesamos lo que Él ha hecho, Él está parado ante el Padre para hacerlo valido: nuestra confesión.

12 Y ahora, podemos venir al altar, y orar toda la noche, regresarnos y ayunar por diez días, y venir otra vez y orar otra vez; podríamos llorar. Yo creo en todo eso. Todo eso está bien. Pero podemos hacer todo eso y todavía no ser salvos, hasta que nosotros en nuestros corazones podamos creer que Cristo murió en nuestro lugar, y considerarnos a nosotros mismos como pecadores y aceptar Su justicia. Cuando hacemos eso y lo aceptamos a Él, Él se para ante el Padre entonces, para hacer buena esa confesión. Eso es correcto. Y la misma cosa por Sus llagas, hemos sido curados.
¿Y qué significa confesar? Confesar significa “decir la misma cosa”. No diga nada contrario, pero diga lo que Él dice. Entonces seremos hijos de Abraham, quien podía llamar las cosas que no eran como si fuesen, cuando Dios ha dicho algo.

13 Abraham siendo de cien años de edad antes de recibir la promesa, pero durante todos esos veinticinco años, no importaba cuando tiempo se tardara, Abraham dejó todo lo que era contrario a la Palabra de Dios. No importaba como se miraban las circunstancias, él permaneció como viéndolo a Él que era invisible.
Y Él llamó las cosas que eran como si no fueran: la debilidad del vientre de Sara, lo muerto que estaba, lo muerto de su propio cuerpo. Tenía setenta y cinco años cuando Dios le dio la promesa; él tenía cien años antes de la llegada del bebé. Pero en lugar de debilitarse, se fortalecía todo el tiempo, sería un milagro mayor, confesando que él no sabía nada más. Él ya tenía todo listo para el bebé, y ellos esperaron veinticinco años, todo el tiempo se fortalecían, porque Dios así lo había dicho. Y nosotros somos hijos de Abraham, y si somos hijos de Abraham, la fe de Abraham mora en nosotros. Y nosotros llamamos cualquier cosa contraria a la Palabra de Dios como si no fuera. Nosotros creemos lo que Dios ha dicho.

14 Ahora, antes de que abramos Su Palabra, solo para una pequeña exhortación, y antes de orar por los enfermos, inclinemos ahora nuestros rostros solo por un momento.
Eterno y bendito Dios, quien muchas veces y en muchas maneras en otro tiempo habiendo hablado a los padres por los profetas, pero en este día postrero nos has hablado por Tu Hijo amado, el Señor Jesús… Y oh, cómo amamos reunirnos juntos en lugares celestiales, congregados en Su Nombre, donde Él prometió que se encontraría con nosotros, y allí tener compañerismo alrededor de Su Palabra, para tener el privilegio de sentir Su Espíritu Divino a medida que se mueve en nosotros y nos da unción en nuestras vidas, como testimonio a la Palabra del Dios vivo.

15 Perdónanos, nuestro bendito Padre, esta noche, de cualquier cosa que hayamos hecho, o dicho, o aún pensando, que sea contrario a Tu Divina voluntad. Oh, Señor Dios, lávanos en la Sangre de Tu Hijo, mientras humildemente confesamos nuestras faltas. Derrama sobre nosotros en esta noche ese Espíritu prometido.
Mientras vemos que se están terminando los días gentiles, y la venida del bendito Señor Jesús, pedimos que nuestros corazones se hagan puros mientras estudiamos la Palabra. Danos la Palabra para el lavacro del agua por la Palabra para limpiar nuestras mentes de toda incredulidad. Quita de nuestros medios cualquier sombra. Permítenos tener favor Divino Contigo esta noche, Señor Dios.

16 Y aún oramos que Tú santifiques este edificio donde se está llevando a cabo la reunión, que los Ángeles de Dios tomen su posición en sus postes, y en sus sillas, y alrededor de cada persona que se sentará en este edificio. Y concede, Dios Todopoderoso, que sus corazones se sacudan por Tu Presencia.
Bendice a estos hermanos ministros en esta plataforma, y tal vez muchos más que están allá que no encontraron lugar en la plataforma. Pedimos que este sea un gran tiempo de refrigerio para Tus hijos y Tus pastores, los pastores de la manada. Permite que Tu presencia sea tan grandiosa que los inspirará a moverse más cerca, a tomar una nueva iniciativa, y para apacentar las ovejas de una gran manera.

17 Señor, ayúdame a mí, Tu siervo improductivo; límpiame de toda suciedad, de cualquier cosa que pudiera estar en mi vida, que no sea precisamente de acuerdo a Tu voluntad para mí, quítala, oh, Dios. Y permite que Tu Espíritu Divino se mueva en todos nosotros, que cuando salgamos de aquí esta noche, y empecemos a ir a nuestros distintos lugares, que podamos decir como aquellos que venían de Emaús: “¿Acaso no ardían nuestros corazones en nosotros, mientras Él nos hablaba por el camino?”.
Te pedimos en esta noche por la hija del Hermano Ward, al venir a la reunión para saludar a su papá y mamá, cómo es que luchamos para lograr que nuestros hijos entren a esta escuela. Y ella venía de camino para escuchar el Evangelio de Tu Divina gracia para sanar a los enfermos, el enemigo causó que fuera golpeada, o la aventó hacia un carro, y fue lastimada. Ella probablemente se encuentra acostada en algún lugar, ahora esperando. Oh, permite que la gran misericordia de Dios y Su Divina Presencia, haga sombra sobre esa niña en este minuto. Nosotros le decimos al enemigo: quita tus manos de esa niña. Y que la bondad del Señor Jesús la bendiga, que ningún daño resulte de esto. Concédelo, Padre. Que ella se dé prisa a casa, y esté bien y saludable, y que solo sea un testimonio de la gracia de Dios. Sana a otros, Señor, quienes están esperando. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.

18 En la Palabra del Señor en esta noche, solo para un pequeño texto conocido, y luego solo para hablar por unos cuantos minutos, porque yo sé que muchos de Uds. quizá tendrán que conducir lejos, y está resbaloso. Pero les voy a pedir que mañana vayan al teléfono, y le llamen a la gente enferma, y a sus vecinos, y que los traigan, para que podamos orar por ellos. Y busquen a los amigos pecadores y tráiganlos. Todos serán bienvenidos. Si son pecadores, eso está bien; este es el lugar donde debieran de estar.

19 Y ahora, quiero tomar la lectura de la Escritura en San Juan 12:20
Y había ciertos griegos de los que habían subido a adorar en la fiesta:
Estos pues, se llegaron a Felipe, que era de Bethsaida de Galilea, y rogáronle, diciendo: Señor, quisiéramos ver a Jesús.
Yo he leído esta Escritura muchas veces, pero nunca la he leído, sin que emocione mi corazón. La Palabra de Dios simplemente es tan eterna como Dios Mismo, y Dios es una parte de Su Palabra. Yo soy tan bueno como mi palabra; Ud. es tan bueno como su palabra, y Dios no es mejor que Su Palabra. Y por todas las edades, cuando los hombres han leído estas palabras, les emociona sus corazones. Entonces para un pequeño contexto… o, como texto, mejor dicho, ya que el lema de la campaña se basa en Hebreos 13:8: “Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos”.

20 Me gustaría hablar a partir de este punto: ¿por qué no podemos verle a Él? Y yo creo que estos griegos, que vinieron a la fiesta, expresaron muy bien el sentir de esta audiencia en esta noche. Y cualquier hombre que haya escuchado el Nombre maravilloso de Jesucristo, ha deseado verle. Oh, la anticipación de mi corazón es verle a Él. El motivo de mi vida, y mi gran objetivo es que un día yo le veré a Él cara a cara. Solo el poder tocarlo valdrá mil vidas de servicio, y esa vidas llenas de luchas también, solo el verle a Él.

21 Y después que llegaron estos griegos, y sus deseos de verle a Él… ¿Y se fijaron? Ellos le pidieron a uno de Sus amigos el poder verle. De esa manera cada uno de Uds. Cristianos, tal vez, lograron ver a Jesús, fue cuando se les fue presentado por un amigo, uno de los pastores, o los predicadores, evangelistas, o alguien, quien les presentó al Señor Jesús por medio de la predicación de Su Palabra.
Hace un tiempo, escuché una pequeña historia proveniente del río donde yo vivo; es el Río Ohio. Y había un niño en el lugar, que solía ir a la escuela dominical cada mañana —domingo por la mañana— y él era un pequeñito muy entusiasta, y muy a menudo jugaba por el río.
Y ningún hombre puede andar en el alrededor y ver los árboles, y cómo es que Dios vive en el arbusto. Uds. saben, hubo una gran historia sobre un arbusto una vez, de Moisés en el arbusto, que vio el Ángel en fuego.
Pero sabían Uds., que no pueden ver cualquier arbusto sin ver a Dios. Qué inteligencia está en ese pequeño arbusto, que cuando llega el invierno, hace bajar la savia del árbol hasta las raíces para quedarse allí hasta la primavera, y luego volverla a subir otra vez. Pongan un palo en agua, y vean si hay una inteligencia que la haga bajarse hasta la tierra y que la vuelva a subir por el palo. Dios está en cada arbusto. Él está en cada flor. Si tan solo observan, pueden verlo a Él en todas partes. Él es bueno. De esa manera todos lo podemos ver a Él.

22 Y este niño pequeño, le dijo a su mamá un día, ella dijo… o, él le dijo a ella, dijo: “Mamá, ¿puede alguien ver a Dios?”.
Ella dijo: “Pregúntale al pastor”.
Así que él le dijo: “Yo le pregunté a la maestra de escuela dominical, y ella me dijo que le preguntara a Ud.”. Y dijo: “Ahora, Ud. dice: pregúntale al pastor”.
Así que él le preguntó al pastor, y el pastor dijo: “Ciertamente que no, hijo. Nadie puede ver a Dios”.
Así que un día él estaba con un viejo pescador arriba por el río, y cuando iban bajando, sobrevino una tormenta, y las hojas se limpiaban, a medida que la tormenta limpiaba el polvo de las hojas. Y las pequeñas olas, a medida que el bote brincaba a su proceder normal, y solo el barquero conoce el ritmo de esas olas bailando en los remos… Mientras él jalaba el bote, el anciano seguía mirando por sobre su hombro. Y después de un rato, el niñito, sentado en la popa del pequeño bote de remos, notó grandes lágrimas bajando por la barba del anciano, goteando de sus ojos. Y el pequeñito se entusiasmó mucho; le dijo: “Señor, ¿qué está mirando?”.
Él dijo: “El arcoíris”.
Y él dijo: “Le voy a hacer una pregunta que nadie parece capaz de contestarme. ¿Puede alguien ver a Dios?”.
Y eso fue demasiado para el viejo pescador; él sacó los remos y los colocó en su regazo, puso su brazo alrededor del niñito, y le dijo: “Bendiciones sobre ti, mi hombrecito; todo lo que yo he visto en cuarenta años ha sido Dios”. Con tanto de Dios en el interior, Ud. lo puede ver a Él en todas partes. De esa manera encontramos a Dios, es cuando Él está en el interior viendo hacia afuera.

23 Estos hombres querían hallarlo y ver qué aspecto tenía Él. Y yo pienso, después de mil novecientos años, y se nos enseña que Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Y cómo es que nos hemos sacrificado en construir iglesias, enviar misioneros al campo. Y en tiempos difíciles, que Uds. jóvenes no se acuerdan, pero nosotros la gente mayor, cuando se estaba llevando a cabo la depresión, cómo es que teníamos que romper un pedazo de pan entre nosotros, luchábamos por aferrarnos. ¿Qué es todo esto? ¿Es solo una filosofía? Si es solo una filosofía, el mahometismo puede producir tanta filosofía como el Cristianismo.
¿Es psicología? Bueno, Buda puede producir tanta psicología como la Cristiandad. Oh, ellos entran en sus transes, y gritan, y ellos… Y los mahometanos atraviesan astillas por sus dedos, y se las jalan sin sangrar, y lanzas por sus barbillas. Y yo los he visto tomar una espada, toman un trago, se atraviesan una espada, y la sacan por la espalda, y pasan agua a través de ellos bajo tan frenético espectáculo y demás.

24 Así que vemos, que cualquier religión puede producir psicología, y puede producir filosofía, pero la Biblia dice que Cristo resucitó y Él está vivo por los siglos de los siglos. No es filosofía, y sin embargo lo es. Pero es una filosofía, y la única, y la única religión que puede ser probada ser la verdad. Así que Uds. no tienen nada de qué preocuparse, y todos deberían de regocijarse porque nuestro Dios vive, y Él es el mismo hoy como siempre vivo. Todos Sus poderes y cosas son igual de suficiente, y está dispuesto como siempre lo ha estado. Oh, eso nos debiera poner extremadamente felices el saber eso. Y ahora, si Él se levantó de entre los muertos… Yo digo “si” no para ser sacrílego, pero solo para remarcar algo. Si Él ha resucitado de los muertos, y está vivo, la Biblia declara que Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Y entonces, si Él es el mismo de ayer, Él es el mismo en principio, el mismo en poder, el mismo en manifestación.

25 De la única forma en la que Él será algo diferente, será el cuerpo corporal. Y Su cuerpo corporal está a la diestra del trono del Padre, haciendo intercesiones sobre nuestra confesión. Y cualquier cosa por la que Él murió, cualquier atributo por el que Su expiación reclamó, es nuestra propiedad personal, para que cada creyendo lo acepte, y lo confiese como una obra concluida, y lo reciba. ¡Cuán grande es Él! ¡Cuán grande es Él!
Y parece ser que en la iglesia Cristiana de hoy, que el mayor impedimento que la iglesia Cristiana tiene es un temor, solo un lo-intentaré. Ahora, la Cristiandad no es un lo-intentaré, es en un lo-sé. Es algo que es real.

26 Ahora, antes que nuestro bendito Salvador dejara el mundo, Él dijo en San Juan 15, creo que ahí es: “Yo soy la Vid, vosotros los pámpanos”. Ahora, la vid no produce fruto; los pámpanos producen fruto. Pero el pámpano no puede producir fruto, al menos que esté en la vid. Mire, se conoce entonces la vid, por la clase de fruto que produce.
Si nosotros nos hacemos llamar Cristianos el día de hoy y no producimos las obras de nuestro Señor Jesús, que Él dijo en San Juan 14:7: “El que cree en Mí, las obras que Yo hago, él también las hará”… y luego, si esta iglesia no produce el fruto de la vid, y el mismo fruto de la misma vid, entonces nosotros estaremos conectados en otra vid. Igual que una calabaza silvestre, que hubo en los días de Elías.

27 Ahora podemos organizar la iglesia: Muy bien. Podemos organizar la mesa directiva de diáconos: Bien. Podemos construir iglesias: Maravilloso. Podemos tener buenos eruditos hombres y mujeres: Maravilloso. Pero eso todavía no es lo que Él dijo. Él dijo: “Id a todo el mundo y predicad el Evangelio”. Y el Evangelio, dijo Pablo, no vino en palabra solamente, sino en poder y la manifestación… o, la demostración del Espíritu Santo, como un Dios vivo resucitado moviéndose entre los miembros de Su cuerpo.
Ahora si es una vid de calabazas, producirá calabazas. Si es una vid de sandías, tendrá sandías. Si es una vid de uvas, tendrá uvas. Si es una vid Cristiana, Cristo en la iglesia, Él energizará Sus pámpanos que están en Él, para producir los frutos que Él hizo cuando estuvo aquí en la tierra. Que lo declara entonces a Él como el mismo de ayer, hoy, y por los siglos.

28 Ahora echemos un vistazo por unos momentos, a la vida de nuestro Señor. Solamente hay un lugar en la Biblia donde se nos pide que contendamos, hasta donde yo sé, y se encuentra en el libro de Judas, y es el contender eficazmente por la fe que una vez fue dada a los santos, ahora, no una fe, pero la fe. Y en una audiencia mixta, podríamos decir, la iglesia Metodista: “Sí, nosotros contendemos por esa fe”. La Bautista: “Sí”, la Pentecostal: “Sí”; la Iglesia de Dios: “Sí”, la Nazarena: “Sí”. Yo creo eso. Pero yo creo que la iglesia está tan madura ahora, al punto que ha regresado a su forma original.
Igual como un grano de maíz, cuando salió en el campo, era un pequeño brote, como pequeñas hojas; bueno, era maíz. Poco a poco el maíz creció un poco más alto y se convirtió en borla. La borla mira hacia atrás y dice: “No tengo ya necesidad de ti, hoja. Yo soy una borla, soy diferente”. Y eso fue quizás, el primer brote; la llamamos la primera reforma, Lutero, la reforma, la iglesia Luterana.

29 Pero cuando llegaron los Wesleyanos con su avivamiento, ellos dijeron: “Ya no los necesitamos a Uds. Luteranos”. ¿Pero sabían que la misma vida que estaba en la hoja, hizo la borla? Y no puede seguir avanzando hasta que use la hoja, porque tiene el… Es un polen, se sacude ella misma y baja por la hoja, y produce una espiga. Poco a poco, sale una espiga de maíz; lleva consigo granos. Eso fue la Pentecostal, la restauración de los dones regresando de nuevo a la iglesia.
Ahora, esa espiga no puede mirar hacia atrás y decir: “Borla, ya no te necesito, o a la hoja, cualquiera de las dos”, porque se necesitó de la hoja y la borla para hacer la espiga. ¿Qué es? Es la iglesia de Dios, más madura, y con todo lo que hay en ella.
Podemos ver estas cosas ahora, es la madurez de la espiga, la espiga en el tiempo del fin. Oh, yo sé que tenemos muchos hongos en esta espiga, pero sigue siendo espiga de todas maneras. Eso es correcto. Tenemos muchos pormenores, y pequeños ismos, pero Dios va a recortar todo eso un día de estos, y Él va a tener una espiga perfecta de maíz, uno de estos días. El mismo Espíritu Santo que cayó en Pentecostés lo está consiguiendo.

30 Miren, si examinásemos esta vid, ahora, en sus inicios… Ahora, vayamos un poco atrás. Normalmente en una reunión, serán tres noches de enseñanza antes aún de empezar la línea de oración, porque muchas veces… Y en estos días especialmente, cuando la gente no ha sido, quizá, enseñada simplemente en las cosas profundas de este gran mover de Dios, en estos últimos cuarenta años, que ha barrido alrededor del mundo. Pueda que ellos no entiendan quizás bien, y llegan solo un poquito críticos o algo, o quizá no queriéndolo ser, pero sin entender la Palabra. Así que pueden imaginarse qué trabajo será para el Espíritu Santo el presionar eso en los corazones en una sola noche.
Noten. Vayamos ahora a… Leí en San Juan esta noche. Vayamos un poco atrás y averigüemos lo que Jesús fue ayer. Y si podemos darnos cuenta lo que Jesús fue ayer, entonces debiéramos tener una buena concepción de lo que Él es hoy. Y si podemos averiguar cómo Él se manifestó a Sí mismo para dejarle saber a la gente con seguridad, que era Él, el Mesías, Él hará la misma cosa hoy, si Él es el mismo.

31 Ahora hallamos aquí en San Juan, que en el principio cuando Dios hizo a Cristo Su lugar de morada… Y Dios estaba en Cristo, reconciliando Consigo al mundo. Todos nosotros creemos eso. Dios tabernaculizándose en carne. Ahora, en Él estaba la plenitud de la Deidad corporalmente, pero cuando Él se encontró con el diablo, Él nunca trató de usar ninguno de Sus poderes. Sin embargo, El Padre le podía haber hablado cualquier cosa a Él. Pero Él nunca lo utilizó. Él utilizó la Palabra escrita del Padre. Y Él nunca uso Sus poderes, pero Él uso la Palabra de Dios, y dijo: “Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que procede de la boca de Dios… o, que sale de la boca de Dios”. Vean, Él derrotó al diablo en la Palabra del Padre.
Y permítanme decir esto ahora, que la Palabra de Dios derrotará al diablo en cualquier lugar, a cualquier hora o en cualquier lugar. Él derrotará al diablo. Y la actitud mental correcta hacia cualquier promesa Divina de Dios la traerá a cumplimiento. Si Uds. la pueden ver de la manera que Dios la escribió, y la aceptan en su corazón, Dios hará que esa Palabra cobre vida.

32 Un hombre me dijo hace unos días; él dijo: “Ud. quiere decir, Sr. Branham…”. Después que yo prediqué sobre la escritura en la pared, y de los sputniks [satélites.] en el cielo, él dijo: “¿Quiere decir, que Ud. cree que el mundo va a hacer destruido? ¿Cómo puede ser?”.
Le respondí: “La misma Palabra que la habló a existencia, la hablará para que deje de existir”. Es por la Palabra de Dios que fue así.
Fijémonos en lo que Jesús hizo y la vida que Él vivió. Después veamos si lo podemos encontrar esta noche. Y ahora noten, hallamos que cuando Él comenzó a llamar a Sus discípulos aquí, hubo uno que se convirtió de nombre Simón. Él era un pescador. La Biblia dice: “Él era ignorante y un hombre sin letras”. ¿Pero no es extraño, que Dios pudiera llamar a una persona como esa? Dios busca corazones a través de los cuales pueda trabajar y seguir trabajando. Y cuando este pescador llegó con su hermano Andrés, hallamos aquí en la Biblia, una cosa muy sorprendente.
Siendo que es tarde, no voy a tomar el tiempo de leerlo; solo lean San Juan el primer capítulo cuando lleguen a casa.

33 Y encontramos que cuando Simón vino ante la presencia del Señor Jesús, Jesús le dijo quién era él y le dijo cuál era el nombre de su padre. Eso es lo que la Biblia dice: “Tú eres Simón, el hijo de Jonás”. Y luego Él le iba a dar el nombre de Pedro, significando “pequeña piedra”. ¿Me pregunto cómo se sintió ese hombre cuando vio a un Hombre desconocido diciéndole una cosa como esa?
Había uno parado allí, de nombre Felipe, y él era de Bethsaida, la misma ciudad donde Simón Pedro vivía. Y cuando vio esto suceder, él se fue rodeando la montaña, y encuentra a su amigo de nombre Natanael, Y Natanael era muy estricto, un creyente ortodoxo en la vieja iglesia judía. Y cuando encontró a este hombre, Natanael, él estaba debajo de un árbol, orando. Y ahora, él quizá se espero, siendo un caballero, hasta que terminó de orar, y él le dice: “Oh, Natanael”.
“Felipe”. Y yo puedo ver a estos dos hombres tomándose de las manos, y estrechándose las manos, y como era la vieja tradición, abrazándose uno al otro, y palmeándose la espalda.
“Oh, Natanael, hacía mucho tiempo que no te miraba”.
“Sí, Natanael… o, Felipe, hacía varios años que no te miraba”.
“Mira, vengo a decirte las mejores noticias que alguna vez hayas escuchado”.
“¿Qué pudiera ser, Felipe? ¿Por qué está tu cara tan deslumbrante? Pues, te ves como una persona diferente”. Cualquier hombre que alguna vez haya estado en la presencia de Jesucristo, eso los cambia. “Te ves como una persona diferente”.

34 “Oh, quiero contarte, algo ha sucedido”.
“¿Qué es? No me retengas la noticia por más tiempo, Felipe. Yo soy un hombre que ama el escuchar buenas noticias”.
Él dijo: “Ven, ve a Quien hemos hallado”.
“¿A quién hallaron?”.
“A Jesús de Nazaret, el hijo de José”.
Ahora yo puedo ver el semblante en su rostro, la expresión, y dijo: “Ahora, espera un minuto, Felipe, ¿pudiera salir algo de bueno de Nazaret?”. ¿O de alguna de estas pequeñas misioncitas o lo que sea? “¿Podría salir alguna cosa buena de un lugar como ese?”.
Y pienso que Felipe le dio la mejor respuesta que cualquier hombre le pudiera haber dado. Él dijo: “Ven y ve. Solo ven, mira por ti mismo”. Y él estuvo dispuesto a ir, por la invitación de su amigo.
Y si Uds. alguna vez están en Palestina, busquen qué tan lejos quedaba rodeando la montaña. Y sin duda cuando Felipe iba de camino, dijo: “Ahora, te diré lo que vi y lo que fue hecho. Simón llegó, el viejo pescador de Bethsaida, y cuando Él vino, Él aún habló con él, y le dijo quién era. No me sorprendería que Él supiera quién tú eres”.
“Ah, ahora, mira nomás, Felipe. Yo creo que tal vez el sol caliente te deshidrató. ¿En qué tipo de secta te has metido, de todas maneras? ¿Qué te sucedió?”.
“Bueno, solo sigue caminando”.

35 Y a medida que rodeaban la montaña, finalmente llegaron y vieron que Jesús estaba llevando a cabo una pequeña línea de oración, tal vez, orando por los enfermos. Y cuando Felipe llegó junto con Natanael, Jesús se dio la vuelta y mirándolo, y viendo alrededor, allí estaban todos los judíos. La gran iglesia ortodoxa estaba parada allí, todos amargados. Y Jesús volvió a mirar a Natanael, y dijo: “He aquí, un Israelita en quien no hay engaño”.
Ahora, todos los hombres se vestían parecido, y usaban barbas, y túnicas y así sucesivamente, así que Ud. no hubiera podido saber si él era griego o él podía haber sido algo más. Pero Jesús dijo: “He aquí un hombre justo, que es verdadero”.
Y por poco el pequeño judío se desmayaba, y él dijo: “Rabí (que significa maestro), ¿de dónde me conoces? Y aparte, Tú nunca me has visto en Tu vida. ¿Cómo supiste que yo era justo y honesto, y que era un gran hijo de Israel? ¿Cómo supiste que yo estaba circuncidado, y todas estas cosas que se requiere para ser de un israelita un pueblo diferente y peculiar? ¿Cómo supiste eso?”. Escuchen la palabra de Jesús…
Aquí esta. Él dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de los árboles, Te vi. Pues, a siete millas [11 km. Trad.] rodeando la montaña, Te vi”.

36 ¿Qué fue lo que dijo el hombre? Miren, él representó a la nación judía de creyentes. Él dijo: “Rabí, Tú eres el Hijo de Dios. Tú eres el Rey de Israel”.
Y Jesús dijo: “¿Porque te dije esto, me crees? Cosas mayores que estas veréis”.
Ahora, los judíos estaban parados allí cerca, de acuerdo a la declaración de Lucas, y ellos dijeron, no en voz alta, pero en sus corazones: “Este hombre es Belcebú”. Cuando ellos vieron Su obra… ¿Saben Uds. lo qué es Belcebú? Es “un diablo, un adivino, un gran poder del diablo”. Dijeron: “Este hombre es Belcebú”.
¿Qué fue lo que dijo Jesús al respecto? Él dijo: “Si Uds. hablan una palabra en contra de eso, en contra del Hijo del hombre, les será perdonado. Pero cualquiera que hable una palabra en contra del Espíritu Santo, cuando Él venga a hacer la misma cosa (un poquito más delante en la lección lo abordaremos), cuando Él venga a hacer la misma cosa, una palabra en contra nunca les será perdonado en este mundo, ni en el mundo venidero”. Porque ellos le llamaron al Espíritu de Dios un espíritu inmundo. Con razón estamos listos para el juicio.

37 Noten. ¿Cómo fue que los judíos reconocieron por eso que era el Hijo de Dios? Si Jesús se manifestó a Sí mismo ante la raza judía de gente, y de esa manera fue como Él lo hizo, para manifestarse Él mismo a los judíos al cierre de su edad, si ese fue Jesús ayer ante los judíos, es Jesús hoy ante los gentiles. Recuerden, Él nunca hizo nada parecido ante un gentil. Y Él le dijo a Sus discípulos: “No vayan con los gentiles, porque ahora es tiempo de ellos”. Pero Él es el mismo; Él tiene que hacer lo mismo.
Ahora sabemos que hay tres razas de gente; es el pueblo de Cam, Sem y Jafet, que resultan ser el judío, gentil y samaritano.

38 Ahora en el capítulo 4 de San Juan, lo encontramos a Él yendo… Primero Él iba de camino a Jericó, y se fue para otra ciudad llamada Samaria. Él mandó a Sus discípulos que se fueran, y allí estaba una mujer samaritana en el pozo…o, junto al pozo. Y cuando Jesús llegó y los discípulos se habían ido… o ella llegó después mejor dicho, Jesús le dijo: “Mujer dame de beber”.
Y ella comenzó a hablar con Él y dijo: “Hay una ley de segregación aquí. Nosotros samaritanos y Uds. judíos no tenemos compañerismo unos con otros; no estamos de acuerdo. ¿Y por qué me pedirías Tú que te traiga de beber?”.
Él dijo: “Pero si supieras con quién estás hablando, Me pedirías a Mí que te diera de beber. Y Yo te daría agua de la que no vienes aquí a sacar”. Y la conversación continuó sobre el pozo, qué tan profundo estaba y que Jacob sacó de él y así sucesivamente. ¿Qué estaba haciendo Jesús? Contactando su espíritu. Y luego cuando Él encontró en dónde estaba su problema, Él dijo: “Mujer, ve, llama a tu marido, y ven acá”.
Y ella dijo: “No tengo marido”.
Él dijo: “Bien has dicho; porque cinco maridos has tenido, y con el que ahora vives no es tu marido. Por lo tanto esto has dicho con verdad”.
¿Qué dijo ella? Ahora, esta es una samaritana. Atentos, no se les vaya a pasar esto. Ella dijo: “Señor, percibo que Tú eres profeta. Sabemos (nosotros los samaritanos), sabemos que cuando el Mesías venga, Él nos dirá todas estas cosas. Él hará estas cosas que Tú estás haciendo”. Pero ella no podía entender quién era Él. Ella sabía que esa sería la señal del Mesías.
Y Él dijo: “Yo soy, el que habla contigo”.
Y ella corrió a la ciudad y dijo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho las cosas que he hecho. ¿No es éste el Mesías?”. Si ese fue Jesús ayer, es Jesús hoy, el mismo de ayer, y hoy.

39 Ahora, hallamos que en una ocasión Él iba atravesando una multitud, y una mujercita tocó Su vestidura. Porque decía entre sí… Ella creyó eso. Él era considerado, simplemente como cualquier persona que trata de vivir bien con Dios: “algún excéntrico”. Y ella dijo: “Si tocare solamente Su vestidura, seré sana”. Y ella lo tocó.
Jesús se detuvo; Él dijo: “¿Quién Me ha tocado?”.
Y Pedro lo reprendió, dijo: “Toda la multitud te está tocando, Maestro”.
Y Él dijo: “Pero percibo que me he debilitado. Virtud ha salido de Mí, fuerza”. Y Él miró alrededor hasta que encontró a la mujer, y Él le reveló a ella y dijo: “Tú fe te ha salvado”. Ese fue Jesús ayer. Si Él es el mismo hoy, Él hará lo mismo, Él se desplegará a Sí mismo de la misma manera, Él se manifestará a Sí mismo igual —el mismo de ayer, hoy, y por los siglos.
Ud. dice: “Hermano Branham, ¿es eso Escritural?”. Sí, señor. La Biblia dice, en el Nuevo Testamento, en Hebreos, que Él ahora es un Sumo Sacerdote, sentado a la diestra de Dios, un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades. Ahora mismo. Bueno, de la manera que Él actuó cuando fue tocado entonces por las enfermedades, Él tendrá que actuar igual ahora, si Él es el mismo. “Señores, deseamos ver a Jesús”.

40 Él trabaja a través de Sus pámpanos. No importa qué tanto Él trabaje a través de uno, pero Él trabaja a través de todos Sus pámpanos. Él no puede trabajar solo a través de un pámpano. No importa lo que Dios pueda hacer en un lugar, si no hay una audiencia allí para recibirlo, y creerlo, nunca funcionara. Jesús ni siquiera sabía nada de esa mujer. Dios no le había mostrado visión, aún Él dijo: “Que Él no hacía nada hasta que Dios se lo mostraba en visión”. ¿Creen Uds. eso?
Tomemos solo un minuto, y veamos lo que sucedió unos días después. Él pasó por el estanque de Betesda, donde una gran multitud de cojos, lisiados, ciegos, gente paralítica que estaba tendida. Obsérvenlo a Él. Lleno de virtud, Dios en Él, caminando entre la gente, pasando por el cojo, paralítico, ciego y lisiados. Él bajó por los escalones al estanque, donde estaba la gente, esperando que un Ángel moviera el agua.

41 En cada edad, Dios ha tenido un representante en la tierra para la sanidad del cuerpo —un Ángel. Mucha gente pensó que eran fanáticos; unos pensaron que simplemente… Los historiadores pensaron que era el agua, que el viento daba vueltas alrededor y movía el agua. Pero la Biblia dice que era un Ángel. Y ellos estaban esperando entrar al agua, para probar su fe. Mientras estaban esperando allí, aquí venía Jesús caminando entre la… alrededor del cojo, ciego, paralítico, lisiado, y vino hasta un hombre que yacía en un lecho.
¿Cuántos saben lo qué es un lecho? Yo fui criado en uno. Es una pequeña vieja colcha a un lado de la puerta, un lecho.
Y a medida que Él miraba a este hombre, Él sabía que había estado en esta condición por treinta y ocho años. Él no estaba cojo, lisiado, ciego; él tenía una enfermedad, tal vez tuberculosis, tal vez un problema de próstata; de todas maneras, estaba retardado. No lo iba a matar, lo había padecido por treinta y ocho años. Y obsérvenlo a Él pasando a través de toda esta gente, y yendo a éste, y sanándolo.

42 El hombre iba cargando su cama en un sábado. Él fue cuestionado. En San Juan 5, ahora, todavía en San Juan, el capítulo 5, el versículo 19, si quieren marcarlo, 5:19. Jesús fue cuestionado. Y escuchen lo que Él dijo: “De cierto, de cierto os digo, no puede el Hijo hacer nada de Sí mismo, sino lo que viere hacer al Padre: eso también hace el Hijo juntamente”. En otras palabras: “Yo no hago nada hasta que el Padre Me muestra primeramente qué hacer”. Vean, todo era…
Ninguna carne puede gloriarse en la presencia de Dios. Dios estaba en Cristo. Y si Cristo está en Ud., entonces su fe es igual a la fe que estaba en Cristo. Uds. creen en el Padre, porque son hijos e hijas de Dios por adopción a través de Jesucristo. Efesios, el capítulo 1, como en el versículo 5: predestinados para ser adoptados hijos por Jesucristo.

43 Ahora noten. Ese fue Jesús ayer, la manera cómo Él se manifestó a Sí mismo. Ahora, voy a cerrar aquí hasta mañana. Miren, ¿cómo se dio a conocer Él a los judíos? Al decirle a Felipe… o, a Natanael, dónde estaba antes que Felipe lo encontrara: debajo de un árbol orando, o lo que haya estado haciendo. Y Felipe lo instruyó, sin duda, que Jesús podía hacer eso. ¿Creen Uds. que Él todavía puede hacer eso?
Entonces cuando Él se dio a conocer a los samaritanos, fue de la misma manera: hablando con la mujer hasta que encontró su problema, y le dijo cuál era su problema. Y ella declaró que eso era… Ella sabía que el Mesías haría eso. ¿Y notaron, cuando Jesús fue a la ciudad, Él no llevo a cabo ningún servicio de sanidad en la ciudad? ¿Por qué? Él sabía que habría otro hombre que iría, un pequeño diacono, justo después de Pentecostés y él tuvo un… Felipe, el tuvo un avivamiento en ese lugar. ¿Se acuerdan de eso? Sanando a los enfermos, y echando fuera demonios, porque ellos tenían la Palabra de Dios que se les había predicado.

44 Ahora, Cristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, por lo tanto, si Él se manifiesta a Sí mismo de la misma manera… Ahora, si Él hizo eso para manifestarse a Sí mismo a los judíos, y a los samaritanos, y prohibió que se hiciera ante los gentiles (porque Pablo fue a los gentiles años después), entonces quiero preguntarles algo, en el cierre de la dispensación gentil, Cristo está obligado, si Él es el mismo, a manifestarse de la misma manera ante el gentil, así como Él lo hizo ante el judío, para darse a conocer a Sí mismo que todavía está vivo. Él es el mismo Señor Jesús, vivo está noche en nuestros medios, obrando señales, y maravillas, y milagros.

45 Tenemos Su fotografía aquí en papel. Muchos de Uds. la tienen. No tenemos tiempo para contarles al respecto. Esa no es mi fotografía; yo soy su hermano. Pero ha sido cuestionado. “¿Qué fue eso?”. Para mí fue el mismo Dios que guió a los hijos de Israel por la Columna de Fuego. Todos nosotros sabemos que eso era el Logos, que el Ángel del pacto, el cual era Cristo, guió a los hijos de Israel. Cristo declaró que lo era. Él dijo que era el YO SOY, que Él estuvo en la zarza ardiente, y Él era la Roca que estuvo en el desierto.
Esa Columna de Fuego se hizo carne y habitó entre nosotros. Y cuando Él estuvo aquí, Él dijo: “Yo vine de Dios y vuelvo a Dios”. Y después de Su muerte, sepultura, y resurrección, cuando Él se le apareció a Pablo camino a Damasco, Él tenía otra vez, el mismo Logos en una Columna de Fuego, manifestado Él mismo, y recuerden que Pablo dijo: “¿Quién eres, Señor?”. La Luz era tan brillante que le cegó los ojos a Pablo, sin embargo aquellos que estaban cerca no la pudieron ver. Fue una realidad a aquellos a los cuales Dios se lo reveló, pero los otros que estaban parados allí cerca, no sabían nada al respecto. [Espacio en blanco en la cinta}… la revelación vino.

46 Los llevaban al templo, y el Urim y Tumim, el cual era el pectoral de Aarón, tenía las doce piedras de los hijos de Israel. Cuando ellos comenzaban a profetizar o a decir sus sueños, y si esas luces se conglomeraban juntas, y hacían sobrenaturalmente… Dios siempre responde con lo sobrenatural. Y Él se manifestaba a Sí mismo a través de aquellas luces, que era sobrenatural. Si el Urim y Tumim respondía, cualquier lector Bíblico sabe que ellos lo aceptaban, que era de Dios. Y si no se manifestaba en las luces, entonces no era de Dios.
Ahora, cuando el sacerdocio Aarónico cesó, el Urim y Tumim lo hizo junto con él, ese Urim y Tumim. Pero Dios tiene otro Urim y Tumim; es Su Palabra. Y cuando un profeta profetiza, o un predicador predica, o un evangelista predica, o se dice un sueño, o lo que pudiera ser, si no es de acuerdo a la Palabra, está errado. Este es el Urim y Tumim de Dios. Y si ese Ángel que se declara a Sí mismo, y ha sido probado, si Él no lo hace, si no se declara a Sí mismo en carne humana, para ser el mismo en naturaleza, con el mismo Espíritu, obrando las mismas señales, que Él hizo cuando estuvo aquí en la tierra, entonces es un ángel incorrecto. Pero si Él se declara ser el mismo, es Cristo en la iglesia manifestándose a Sí mismo en estos últimos días. Eso está tan claro como yo conozco la Palabra.

47 Ustedes tienen que saber que era un espíritu. La carne no puede hacer esas cosas. ¿Qué es? La vid, los pámpanos, la misma vida que está en la vid viene a través de Sus pámpanos. Él alimenta los pámpanos a través de Su vid. Así es como Él se declara ser el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, porque Él dijo: “Yo soy la Vid”. El Espíritu Santo ahora, Cristo en forma de Espíritu en Uds., energizándolos con Su Espíritu para creer en Dios, y todo lo que Él hace, Él se manifiesta a Sí mismo igual como lo hizo en los tiempos de la Biblia. “Las obras que Yo hago, vosotros también las haréis. Un poquito y el mundo no Me verá más, (¿Cuántos saben que Él dijo eso? Ese es el incrédulo) empero vosotros Me veréis (el creyente) porque Yo (Yo es un pronombre personal), Yo estaré con vosotros aún en vosotros, hasta el fin del mundo”. Jesucristo, el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. “Las obras que Yo hago, vosotros también las haréis”.
Ahora, la palabra allí en la versión King James dice: “Mayores obras que estás haréis”. Pero si buscan eso en el lexicón griego, se darán cuenta que no significa “mayores”, significa “más”. Uno no pudiera hacer mayores. Él paró la naturaleza; sanó a los enfermos; resucitó a los muertos; Él hizo todas… Bueno, no se puede hacer más. Pero se puede hacer más de eso, porque Él estará en Su iglesia como la vid en Sus pámpanos o en todo el mundo alrededor y la misma cosa.

48 ¡Oh, vaya! Cuando pienso en eso, y como Él prometió hacerlo… Díganme donde el judío allá atrás, cuando se manifestó ante él, de dónde obtuvo eso: el saber que esa era la señal del Mesías. ¿Cómo supo la mujer samaritana eso? De la misma manera que el creyente lo sabe el día de hoy. Es la promesa de Dios, y nosotros la buscamos. Y estamos en el tiempo del fin, y el poder ha regresado otra vez al grano, y la iglesia misma se está preparando para ponerse de pie y ser llevada a la gloria cuando Jesús venga. Nosotros creemos que Él está aquí.
Yo no estoy diciendo que Él lo hará. No sé si Él lo hará. Me he parado ante diez miles, solo medio millón de personas en una ocasión, y tomé la Biblia en una mano, y el Corán en la otra, y dije: “Una de ellas está correcta, y la otra está errada”. Yo dije: “Uds. acaban de decir: Que estaban esperando por alguien, cuando aterricé en la India”. Allí fue donde sucedió.

49 Todos los obispos de la iglesia Metodista, y muchos de ellos se encontraron conmigo allá, los hermanos de la Pentecostal, muchas iglesias grandes. Dijeron: “Sr. Branham, no queremos que venga para acá como misionero. Nosotros hemos tenido la Biblia por dos mil años desde antes que Uds. fueran una nación; ese es un Libro del Este. Uds. gente del Oeste no tienen la perspectiva de él”. No haciendo menos nuestra educación, pero eso es muy cierto, porque es un Libro oriental, escrito en costumbres orientales. Correcto. Él dijo: “Nosotros conocemos la Palabra, pero es de nuestro entendimiento que Dios les ha dado a Uds. yanquis, Su espíritu para hacer que esta Biblia vuelva a cobrar vida”. Dijo: “Eso es lo que queremos saber”.

50 Esa noche (después de haber sido entretenido ese día por diecisiete religiones diferentes de la India, y cada una de ellas en contra de Cristo)… esa noche, ante los mahometanos, ante el resto de ellos, cada boca fue cerrada, y Dios en Su gran misericordia, le dio la vista a un hombre que había estado ciego por veinte años. Parado allí, aún le dijo quién era, de dónde venía, tuve que deletrear su nombre, no podía siquiera pronunciarlo, y demás. Después pude ver que miles de miles, tal parecía, de manos negras levantándose para recibir a Cristo como su Salvador personal.
Allí en Durban, Sudáfrica, en la última reunión que tuve allí, algo sucedió en la plataforma. Nosotros nos paramos como gente blanca; estamos llenos de supersticiones: El Dr. Tal y tal dijo que era telepatía mental; alguien más dijo que era otra cosa, otra cosa, otra cosa, al punto que la pobre gente no sabía qué creer. Pero ellos son paganos, y cuando estaban parados allí…

51 ¿Cuántos se acuerdan del Dr. F. F. Bosworth? Claro que se acuerdan. El Hermano Bosworth se acaba de ir al hogar hace unas cuantas semanas. Cuando el hombre anciano se paró allí, y ellos vieron que algo sucedió en la plataforma, y se empezaron a mover. No tengo el tiempo para contárselos, pero vi a treinta mil paganos nativos quebrar sus ídolos en el piso y venir a Jesucristo en un solo llamamiento al altar. Oh, cómo amo el… Estaba sentado no hace mucho, en una fiestecita donde…

52 El Dr. Davis me ordenó en la iglesia Bautista, y me dijo que había perdido mi mente, por andar visitando a ese montón de santos-rodadores. Cómo me hubiera gustado haberme parado allí y decirle: “Dr. Davis, lo que Ud. llama fanatismo, nuestra iglesia Bautista gastó millones de dólares enviando a misioneros para allá, ¿y con qué los encontramos? Con una etiqueta alrededor del cuello, cargando un ídolo.
Oh, ellos son Cristianos, sí, pero: “Si Amoyah, si el Dios invisible falla, este no fallará”. Esa es la debilidad de la iglesia Cristiana. Pero cuando las semillas del poder, del Cristo resucitado lo manifestó, eso resolvió la pregunta, y los ídolos fueron quebrados, y treinta mil paganos… Más de los que los Bautistas han ganado en ciento cincuenta años de misioneros. En una sola ocasión, porque es lo que Cristo dijo que sucedería, y estamos viviendo en esa hora y en ese día. Y este es el día de nuestra visitación, amigos; es más tarde lo que pensamos. Oremos.

53 Señor Dios, estoy tan agradecido de tener la oportunidad de decirles a estos cientos de creyentes que están aquí en esta noche, que Tu gran presencia nunca nos ha dejado. Tú todavía eres el Espíritu que se mueve por nuestros cuerpos, y lleva a cabo Tus obras, y la iglesia continúa hacia adelante. Yo oro, Dios, esta noche, que Tú le des energía a cada persona aquí con Tu presencia; que Tú vengas en nuestros medios, Señor Jesús, y hagas eso, solo lo que Tú hiciste antes de Tu muerte, sepultura y resurrección.
Así fue como Cleofas y su amigo supieron que Tú habías resucitado de entre los muertos. Ellos hablaron Contigo todo el día, sin embargo no te conocieron. Pero cuando Tú hiciste algo, igual como lo habías hecho antes de Tu crucifixión, ellos sabían que Tú eras el Único que lo hacía de esa manera. Y tenías que ser Tú, y ellos te reconocieron.

54 Y tal vez haya muchas almas sentadas aquí esta noche, que te han servido por años en alguna iglesia. Oh, Señor, has hablado con ellos, y les has ayudado; ahora hazte real esta noche, y manifiesta Tu presencia, igual como lo hiciste antes de Tú crucifixión, que puedan regresar a sus iglesias con un testimonio firme, y le den la mano al pastor y digan: “Pastor, estoy más determinado a trabajar por nuestro Señor. Dame algo que yo pueda hacer”.
Concédelo, Señor, y al hacer esto, Tú conoces nuestros objetivos y nuestro motivos, si son correctos o no. Que pueda venir un avivamiento chapado a la antigua a la ciudad, que ponga a miles de almas de rodillas.
Concédelo, Padre, antes que toda esta tierra se convierta en polvo en manos del hombre pecaminoso, pero siendo ordenado por Dios, porque el mundo incrédulo ha llegado a su fin.
Y oramos ahora, Padre, que Tú mismo te manifiestes, de acuerdo a Tu Palabra. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
[Espacio en blanco en la cinta. Ed.]

55 Ahora, oremos solo por un momento. Ahora, Señor Dios, hasta aquí puede llegar cualquier ser humano. Lo que sigue tendrás que ser Tú, oh Dios eternal. Cientos de manos fueron levantadas hace un rato, por primera vez en la reunión. Primero, les expusimos la Palabra, para hacerles ver que era la Palabra y promesa de Dios. Ahora. Padre, Tú mismo manifiéstate, esta noche, así como lo hiciste en días pasados, que la gente pueda estar sin excusa en aquel gran día. Ayúdame a mí, oh Señor, y a medida que nos rendimos al Espíritu Santo, seremos guiados por el Espíritu Santo. Oramos que Tú nos des esta victoria, en el Nombre de Jesús. Amén.

56 Ahora, quien sea el ingeniero en estos… Cuando llegan las visiones, a través de condiciones subconscientes… ¿Cuántos saben eso? Seguro, Uds. lo saben. ¿Cuántos saben que una visión hizo que el Hijo de Dios se debilitará? Una visión causó que Daniel fuera turbado en su cabeza por muchos días. Una causó que Elías vagara por cuarenta días en el desierto. Vaya, qué tiempo. Solo la gracia de Dios lo permite.
¿Ahora puede ponerse de pie, señor? El Hermano Vayle, si todos Uds. vienen, colóquense en la línea.
Ahora sean muy reverentes. No se muevan. Quédense quietos. Oren. Sí. Gracias. [Alguien dice: “No todos pueden oír”. Ed.] ¿Así está mejor? ¿Pueden oírme?
Ahora, la razón que en la plataforma… Solo está el grupo que viene conmigo, ¿ven? Yo sé lo qué sucede con cada una de esa gente, ¿ven? Oh, Uds. pueden poner a personas a mi alrededor, está bien, pero no será tan… será difícil, ¿ven? Porque tan pronto como la unción del Espíritu Santo viene, hace que cada demonio empiece a gritar, ¿ven? No trae caso tratar de explicarlo. ¿Cuántos han visto la fotografía de ello, esta noche? ¿La alcanzaron a ver? Levanten su mano. Ellos la tienen aquí. En Washington, DC, por George J. Lacy, el jefe del FBI, de huellas y documentos…

57 ¿Me supongo que somos desconocidos uno para el otro, señor? Si eso es correcto, podría levantar su mano, para que la gente lo sepa. Yo no conozco al hombre; nunca lo he visto en mi vida. Y aquí está un ejemplo perfecto de lo que les acabo de leer esta noche: Felipe y Natanael, dos hombres, Natanael parado ante nuestro Señor. Esta es la primera vez que nos encontramos.
Ahora, si este hombre está enfermo, digamos que tiene cáncer, que tiene tuberculosis, o alguna otra enfermedad. Si yo voy y le digo: “Hermano”, y digo: “Así dice el Señor, hermano, Aleluya, usted va a ser sanado, vaya y crea al Señor”. Él quizá ni está parado para… Él pudiera ser un crítico. ¿Ven? Pudiera serlo. Si es así, observen lo que sucede. Pero si el Espíritu Santo viene y le dice algo igual como Él le dijo a Natanael, entonces él sabrá si es verdad o no, algo que esté escondido muy atrás en su vida; él sabrá si eso es verdad o no. Él me pudiera dudar en lo otro. Él no puede dudar esto, porque él lo sabe. Que él sea el juez. ¿Estaría bien así, señor? Eso estaría bien.

58 ¿Es la primera vez que nos encontramos? Probablemente nacimos separados por millas, tal vez por años aparte. Pero aquí estamos por primera vez. Ahora, quiero preguntarles algo, si el Señor Jesús, ambos diciendo que no nos hemos conocido antes, si Cristo viene, y hace la misma cosa que Él hizo, igual como conoció a Natanael y a Felipe, igual como Él lo hizo en la Biblia, ¿cuántos de los que están aquí dirán: “Yo le voy a amar y creeré en Él con todo mi corazón?”. ¿Podrían levantar su mano y decir: “Yo le voy a amar y creeré en Él?”. Ahora, estén en oración.
Solamente voy a hablar con Ud. un momento, igual como nuestro Maestro lo hizo en el pozo, porque después de predicar… Las reuniones cortitas son difíciles, ¿ven? Después de varias noches de estar exponiendo el Evangelio hasta que uno se da cuenta que la gente puede ver que es el Evangelio, entonces no es tan difícil, ¿ven? Yo puedo entrar fácilmente entonces, el Dr. Vayle puede predicar, y yo entró detrás de él, y comienzo a orar por los enfermos. Pero de esta manera, cuando tengo que predicar y tratar de… Son dos diferentes… Es el mismo Espíritu pero dos dones diferentes, dos diferentes manifestaciones del mismo Espíritu.

59 Ahora, si el Señor Jesús me revela el motivo por el cual está Ud. aquí, lo creerá. Si Ud. está enfermo, yo no puedo sanarlo. Y si Ud. necesita dinero, pudiera darle unos cinco dólares, pero yo… Si es un problema doméstico, yo no sé. Ud. sabe que yo no sé. Eso es correcto. Yo no sé, pero Dios sí. Y si Él lo concede, entonces Ud. lo aceptará. Y la audiencia dice que lo aceptará.
Solamente quiero preguntarle otra cosa a la audiencia. ¿Cuántos de Uds. lo creerán para Uds. mismos, si Él revela algo como eso? Uds. lo creerán para Uds. mismos. El Espíritu Santo ve. Ud. dice: “¿Por qué está demorando, Hermano Branham?”. Es por esa unción. Eso es correcto. Exactamente correcto.
No conozco a este hombre, no conozco a ninguno de Uds. Ahora, los que están allá, solo sigan creyendo, orando: “Señor, háblame cosas”. Estoy esperando por Él. Si Él no viene, la única cosa que puedo hacer es imponer manos sobre los enfermos. Eso es todo.

60 Ahora, si la audiencia puede todavía escuchar mi voz, veo que el hombre está sufriendo de una condición nerviosa extrema. Él es extremadamente nervioso. Esa es una de las cosas por las que quiere oración, pero hay algo más, y viene siendo el uso de su mano, de su mano izquierda. Se la lastimó y fue con una sierra eléctrica, que le pasó por su mano y le cortó los nervios de su mano. Eso es: “ASÍ DICE EL SEÑOR”. Si eso es correcto, levante su mano. Vaya y créalo ahora, y todo habrá terminado para usted. Dios le bendiga. Ahora tenga fe; solo crea.

61 Jovencita, ¿me imagino que esta es la primera vez que nos conocemos? De lo que yo estaba predicando hace un rato, ¿Ud. cree que eso es verdad? Ud. lo cree. Soy un total desconocido para usted, pero si Jesucristo me revela igual que… Otra vez este es un caso, de un hombre y una mujer. Igual como Jesús en San Juan capitulo 4, de la mujer junto al pozo, un hombre y una mujer.
Aquí estamos, la primera vez que nos encontramos. Aquella fue la primera vez que Él y la mujer se encontraban, pero Él supo cuál era su problema. Si Dios me revela dónde está su problema, o algo de Ud., que sabe que yo no sé, ¿lo creerá?
Usted también está demasiado nerviosa, y tiene dolores en todo su cuerpo. Y esos dolores fueron causados por las glándulas femeninas, porque Ud. tuvo una operación, hace un tiempo, y no ha estado bien desde entonces. Ud. tiene dolores en esa parte baja de su cuerpo. Ud. no ha venido de esta ciudad; Ud. viene de otra ciudad, parece una ciudad que se mira como Scotland, Indiana. Eso es correcto. ¿Cree Ud. ahora? Entonces vaya a casa y sea sanada. Dios le bendiga. Escucha, Oh, Padre Dios.

62 ¿Cómo le va? ¿Qué piensa Ud. sentada allí, dama, al final del asiento? ¿Cree que esto proviene de Dios? Ud. estaba presionando muy duro para entrar. Ud. estaba orando para que yo la llamara. Y no es por Ud.; es por esa niña que está allí. Eso es correcto. Si Dios me revela cuál es el problema, ¿lo aceptará como algo que viene de Dios? ¿Lo hará? Si es así, levante su mano. Convulsiones. ¿Lo cree? Eso es correcto. Levante la mano si es correcto. Ponga su mano sobre ella. Oh, Señor Dios, Creador de los cielos y la tierra, ella tocó Tu vestidura, justo entonces y tiene su mano puesta sobre el bebé. En el Nombre de Jesucristo, yo condeno al diablo, que le está causando este daño al bebé. En el Nombre de Jesús, que la deje. Amén. No dude. ¿Qué fue lo que tocó Ud.? Ud. nunca me toco a mí, ¿verdad? Ud. tocó a alguien que la conoce, al Sumo Sacerdote que puede compadecerse de sus debilidades. Tenga fe en Dios.

63 ¿Cómo le va, dama? Si el Señor Dios me fuese a revelar cuál es su problema, ¿me creerá que soy Su siervo? Está toda destruida por algo; la puedo ver caminando, sosteniendo algo en sus manos de esta forma. Ud. está pasando por una habitación, donde unas cortinas se movieron, estaba orando antes de venir, que pudiera estar en la línea de oración esta noche, porque Ud. está sufriendo tremendamente. Ud. tiene tumores; los tumores están por todo su cuerpo. Están en sus pulmones, y en sus riñones, y están presionando de tal forma, al punto que está presionando fluido contra su corazón causándole el que tenga problemas cardíacos. Eso es: “ASÍ DICE EL SEÑOR”. ¿Cree que Él la sanará? Entonces vaya, y si tiene una necesidad [palabras no claras].
¿Están creyendo? Uds. que están ahora en la audiencia, tengan fe; no duden.

64 ¿Cómo le va, señor? ¿Cree que Dios ha…? Si el Señor Dios me revela, señor, el motivo por el cual está Ud. aquí, ¿lo creerá con todo su corazón? Yo no tengo manera de conocerlo, o de conocer algo de Ud. pero el Dios Todopoderoso sí. ¿Cree Ud. que podrá comer su cena después de esto? Ud. tiene problemas estomacales. ¿Cree Ud. que la ruptura en ese niño será sanada? Ud. no es de esta ciudad, no obstante. Ud. es de otro lugar. Está en Indiana; llamado… [Palabras inaudibles. Ed.] Eso es correcto. Ud. es un ministro del Evangelio. Reverendo Sr. Hubbard; ese es su nombre. Nunca antes lo había visto en mi vida. Esta es la primera vez. Vaya a casa y coma su cena ahora.
Tengan fe en Dios. No duden. Si pueden creer, todas las cosas son posibles. ¿Lo creen con todo el corazón?

65 ¿Cree Ud. que Dios lo sanará? Jesús dijo: “Si puedes creer”.
Estoy solo un poquito perturbado. Un momento. El hombre tiene alguna conexión aquí en el cuarto. Es una mujer que está allá; esa es Ud. orando; es su esposo. Eso es correcto. ¿Cree Ud. que Dios ve esa diabetes, que la sana? ¿Cree Ud. que Él es el mismo Dios que conoció a Pedro? Bueno, Sr. y Sra. Courtney, pueden irse a casa ahora y ser sanados. Ambos sálganse de la línea [Palabras inaudibles. Ed.].
¿Creen al Señor? Escuchen, amigos. [Palabras inaudibles. Ed.] ese es Él. Abran su corazón ahora. Solo liberen su corazón. Es la Palabra. ¿Qué sucedió? Se compadeció por sus enfermedades.

66 Qué si yo le digo que el problema de su espalda se ha ido, sentado allí, ¿lo creerá? Bueno entonces, siga su camino y regocíjese… como problema del corazón; es nerviosismo. ¿Cree que Dios lo puede sanar? Siga su camino, y regocíjese, y diga: “Gracias, Señor”, con todo su corazón.
¿Cree que Dios sana su problema del estomago, y que se pondrá bien? Vaya, coma su cena. Sea sanado, para la gloria de Dios.
No, no estoy leyendo sus mentes. Ahora, recuerden, sus pensamientos ahora son conocidos.
Señor, sentado aquí mismo mirándome, por allá al lado de la mujer de cabello negro, ¿tiene Ud. una tarjeta de oración? ¿No la tiene? ¿Cree que Dios lo va a sanar, si yo le digo cuál es su problema? Ud. en verdad que lo está creyendo, ¿no es así? Eso es correcto. Esa viene siendo su esposa que está sentada al lado suyo. Sí. Ella tiene problema con su garganta. Ud. tiene una hernia. Si eso es correcto, levante su mano. Muy bien. Entonces vaya y reciba su sanidad, y crea con todo su corazón.
Yo reto su fe a creer.
Aquí, aquí.

67 Traigan a esa persona para acá. Ponga su mano en la mía, hermana. Yo nunca la he visto en mi vida. Si Dios me dice, mirando para este otro lado, así que saque eso de telepatía de su mente, si Dios me dice cuál es su problema, ¿creerá Ud. en Él? ¿Lo hará? Ud. tiene un problema de damas, un problema femenino. Eso es correcto. Levante su mano si eso es verdad. Ud. lo tenía. Ahora ya no lo tiene. Siga su camino regocijándose.
¿Cree Ud. que ese problema del corazón lo ha dejado? Entonces siga su camino y regocíjese.
Mire, hermana, Ud. que está sentada allí llorando, diciéndole a Él que cree con todo su corazón sentada allí llorando, orando, tratando de presionar, Ud. lo tocó a Él. Muy bien. ¿Me cree que soy Su profeta, puede hacer eso? Muy bien. Su problema intestinal la ha dejado entonces. Puede irse a casa y ser sana. Ese era su problema.

68 Espere un momento. ¿Qué piensa Ud. de la misma cosa, cree que Dios sana ese problema intestinal también, que lo sana? Ud. lo cree con todo su corazón. Póngase de pie. Todo ha terminado ahora, vaya regocijándose. Vaya regocijándose. La pequeña dama [Palabras inaudibles. Ed.]… fue muy amable sobre eso, hermana, de decirle a Él, Su micrófono. Ese problema de la espina que ha estado padeciendo, ¿cree que se ha ido? Si es así… Muy bien, póngase de pie. Créale a Él con todo su corazón, sea sanada. Si puedes creer.
¿Qué piensa Ud. sobre ese problema cardíaco? ¿Cree Ud. que eso lo dejará? Siga su camino, regocíjese, diga: “Gracias, Señor”. Muy bien, señor, aquí, venga para acá solo por un minuto. ¿Le gusta comer? Vaya por una hamburguesa. Dios le bendiga.
Señor Ud. está nervioso; piensa demasiado. Ud. cruza puentes aún antes de llegar a ellos; eso le ha causado una úlcera péptica en su estomago; la comida se le agria y se le regresa. Se ha ido ahora. Siga adelante, creyendo con todo el corazón.

69 La artritis es una cosa fácil para que Dios la sane. ¿Cree Ud. eso señor? Entonces solo siga su camino, regocijándose, diga: “Gracias, Señor Jesús”, y sea sanado.
¿Cree que Dios le sanará ese problema del corazón? ¿Lo cree con todo el corazón? Levántese y siga su camino regocijándose, diga: “Gracias, Señor”.

70 Yo reto la fe de Uds. en el Nombre de Jesús, para que vean para este lado y crean. ¿Cuántos lo creen con todo su corazón? Digan: “Yo lo creo”. ¿Qué más pudiera hacer Él? No hay necesidad de llamar más tarjetas. Puede seguir así hasta que yo caiga, pero es la promesa de Dios. ¿Creen Uds. que es Su promesa? ¿Creen Uds. que Él está en Su presencia? Entonces inclinen sus rostros solo por un minuto.
Ustedes saben que tiene que venir de algún poder. Bueno, ¿creen Uds. como el judío en Su día, ese incrédulo ortodoxo, que es Belcebú? De ese recibirán Uds. su recompensa. Si Ud. creen que era Dios, entonces recibirán Su recompensa. Ahora, crean mientras oramos.

71 Dios eterno, te damos las gracias por el Espíritu del Señor Jesús. Oh, te ruego, Dios, que tengas misericordia solo ahora, y que sanes cada enfermedad aquí adentro. ¿Cómo pudiéramos dudar por más tiempo? Tu presencia está aquí; Tú te has manifestado. Tú estás aquí en Tu Palabra; estás haciendo que Tú Palabra cobre vida. Cada promesa es verdad. Por lo tanto, Señor, solamente, la única cosa que puede evitar que la gente sea sanada es dudándolo. Que cada duda se mueva ahora mismo, y que el Espíritu Santo entre a cada corazón, y ahora, derrama Su presencia allí adentro y déjales saber que Tú eres el Sanador. Y que todos sean sanados, en el Nombre de Jesucristo, lo pido. Amén.

72 ¿Creen Uds. que están sanados? ¿Aceptan su sanidad? ¿Pudiera Él hacer otra cosa? No hay nada más que Él pudiera hacer. Si Uds. creen que están sanados, no importa lo que esté mal con Uds., pónganse de pie y acéptenlo a Él como su sanador. Pónganse de pie, Uds. que quieren creer. Levanten sus manos a Él. Denle las gracias. Digan: “Alabado sea Su Nombre”. Denle a Él la alabanza y la gloria. El Gran Médico ahora está aquí, el compasivo Jesús. Él habla para animar al corazón desanimado; ningún otro nombre sino Jesús. Solo levanten sus manos y denle a Él la alabanza. Digan: “Te doy las gracias, Señor, por sanarme”.
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