S.637 59-0415E  LA FE DE ABRAHAM 

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OBRAS DEL MENSAJE

La Fe De Abraham

Los Angeles, California, E.U.A.

59-0415E

1 Permanezcamos de pie un momento para orar… Inclinemos nuestros rostros. Oh, Señor, te agradecemos a Ti por una visita más en el Templo Angelus donde tantas almas han sido salvas en estos días pasados. Y esperamos, si el Señor tardare, que habrá muchas más que serán salvas. Esperamos cada noche a aquellos que se están abriendo camino hacia el Calvario que pasen por aquí.
Te damos gracias a Ti por todos los que han hecho eso y oramos que Tú los bendigas. Y guarda… Tú dijiste que guardarías en completa paz a aquellos cuyo pensamiento en Ti persevera.
Ahora, oramos que Tú sanes a los enfermos en esta noche a medida que vamos a orar por ellos. Y que Tu Espíritu sea sobre ellos para darles coraje y fe. Y mientras leemos las Palabras esta noche y enseñamos de Tu Palabra, que pueda darle fe al oyente. Y que las semillas caigan en buena tierra y traigan al ciento por uno. Porque lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén. Pueden tomar asiento.

2 Quiero decirles que aprecio ese pequeño coro que estaba cantando justo antes de que entrara, al igual como lo hago con todos los cantos. Creo que están aquí arriba a mi derecha. Mientras venía en camino, los estaba escuchando, y fue realmente estimulante. En realidad aprecio eso mucho. El Señor bendiga a esos niños.

3 Y acabo de llegar de la Iglesia Pisgah, o… o yo creo que tal vez es en una casa. Está en algún lugar… Yo no sé. No puedo acordarme de todos los nombres que tienen aquí. Pero tuvimos un tiempo glorioso allá esta tarde. Y cuando partí, los altares estaban simplemente llenos de gente penitente viniendo al Señor Jesús.
Estaba predicando sobre lo cercana que está la aparición del Señor y las condiciones en las que deberíamos de estar, la condición en la que Su Iglesia debería de estar para recibir Su venida. Y el Señor sí nos bendijo.

4 Y ahora, no olviden el desayuno del sábado por la mañana de los Hombres Cristianos de Negocios. Y si Uds. no pueden ir, sintonícenos; estaremos transmitiendo.
Es un tiempo muy ocupado y llamadas están entrando de todos lados de ultramar, de diferentes partes del mundo y Ud. sabe cómo es eso.
Creo que en esta mañana allí en el lugar donde me estoy quedando, hubo veintidós llamadas antes de las diez en punto de fuera de la ciudad. Muchas de ellas son para reuniones, pero como Uds. saben, el tiempo ha sido apartado, y yo… será hasta la primavera siguiente que tenga tiempo disponible.
Así que nosotros solamente… Desearía poder estar en cada lugar, pero no podemos hacerlo. Y Dios tiene a otros siervos por todos lados especialmente para esos lugares.

5 Alguien, hace un tiempo atrás, me iba a dar una gran ofrenda. Él dijo que eran diezmos, pero era demasiado para mí; y yo le dije que no recibiría una ofrenda como esa. Él dijo: “Pero Hermano Branham, debo dársela a Ud.”. Dijo: “Son diezmos”.
Yo dije: Bueno, mire, si son diezmos, deben ir a la Iglesia de Dios“.
Él dijo: “Eso es correcto”.
Y yo le dije: “Bueno, si el Señor le está dando esos diezmos, Él tiene gente en alguna parte a la cual puede dárselos. Todos están allá afuera en algún lugar en el campo misionero”. Y cuando sé de misioneros predicando en el campo sin zapatos puestos, comiendo dos veces por semana, yo mismo bien puedo prescindir de algo. Y creo que todos nosotros podemos hacer eso para ayudar a esos pobres hermanos que están batallando por la causa de Cristo.

6 Ahora, nos están llegando unos maravillosos testimonios. Mientras estaba allá en la iglesia esta tarde, creo que teníamos alrededor de… que nos pidieron, unas treinta o cuarenta peticiones de oración, y los testimonios estaban llegando. Y tenían cartas del extranjero de donde hemos estado en Jamaica y diferentes lugares, de cómo el Señor está sanando.

7 Ahora, amigos, como todos saben esto, yo no soy un sanador. Yo no puedo sanar a nadie, y yo… no creo que Escrituralmente, que haya un hombre que lo pueda hacer. Simplemente no lo creo. La única cosa es, que yo oro por los enfermos, y el Señor ha respondido mi oración muchas veces. Y eso es casi lo único que sé al respecto. Yo solamente oro, y el Señor contesta la oración. Y es… Y estoy muy agradecido por lo que Él ha hecho, sabiendo que yo mismo he tenido enfermedades, y muchas de ellas, y conocer cuando el Señor ha descendido y me ha sanado, cómo aprecio eso. Y sé que es apreciado por Sus hijos que sufren, cuando Él contesta la oración.

8 Así que eso es lo único que sabemos hacer es orar por los enfermos, porque nosotros no podemos sanar. Y a mi manera de verlo, es algo que ya fue hecho. Pues es igual a nuestra salvación. Fue comprada para Ud. en el Calvario. Todos los pecados del mundo, todos los pecados fueron perdonados cuando Jesús hizo ese supremo sacrificio en el Calvario, cuando Él murió por los pecados del mundo.
Todos los pecados fueron perdonados. Ahora, Ud. solamente tiene que aceptar su perdón. Es su fe personal es la obra terminada del Señor Jesús en ese sacrificio todo suficiente en el Calvario por Ud. Por lo tanto la Escritura dice: “Él herido fue por nuestras rebeliones, por Sus llagas fuimos curados”. Fuimos, tiempo pasado. Y si yo pudiera perdonar los pecados de alguien…
Ahora, si Ud. peca en contra mío, yo le puedo perdonar, pero si Ud. peca en contra de Dios, ya está perdonado, si puede aceptarlo.

9 Pero ahora en lo que concierne a sanidad, solamente es la misericordia de Dios que… “Por Sus llagas fuimos nosotros curados”. Ahora, antes que nada la Palabra así lo dice. Eso debiera ser suficiente. Pero si no lo cree en la Palabra, entonces hay dones en la iglesia, como hombres que están inspirados que saben cómo enseñar eso, que se los pondrá de manera sencilla. Eso es… Y fe para creer… Oración por el enfermo, igual como para el pecador. Y luego hay otros dones en la iglesia como profecía y diferentes dones.
Ahora, hay cinco oficios en la iglesia: Misioneros o apóstoles (ambos son lo mismo), profetas, maestros, pastores, y evangelistas. Dios los puso en la iglesia, y todos son para edificar a la iglesia.

10 Ahora, he estado predicando cada noche por… esta es la segunda semana; y anoche dije que esta noche íbamos a cambiar de postura. Ahora, repartimos tarjetas de oración, les llamamos a subir aquí arriba, fuimos a través de la línea, y el Espíritu Santo estuvo revelando noche tras noche cada caso, llamándolos fuera de sus sillas de ruedas, fuera de los catres y camillas. Y luego no repartimos tarjetas de oración, los llamó directamente de la audiencia a los que no tenían tarjetas de oración, diciéndoles todo sobre quiénes eran, aún hablando en otros idiomas y diciéndoles a los extranjeros quiénes eran y de donde venían, todo sobre su condición…Y en todo eso no sané a ninguno de ellos. Fue su fe en la Presencia de Cristo. Es su fe en aceptar lo que Cristo hizo.

11 Después tratamos de traerlo lo más cercano en que hemos tenido todo tipo de avivamientos, pero encontramos esto en la Escritura que esta es la última señal que recibirá la iglesia, de acuerdo a las Escrituras. ¿Ven?
Ellos han tenido campañas de sanidad, y hemos tenido todo tipo de cosas, pero esa siempre es la última señal. Ahora, terminaremos el sábado en la noche o más bien el viernes en la noche en el tema de tres noches sobre la enseñanza de Abraham, encontrarán que esa señal fue dada a Sodoma y Gomorra justo unas horas antes de ser quemada.
Fue dada a los judíos justo antes de que el Evangelio regresara de los judíos a los gentiles. Fue dada a los samaritanos, pero nunca a los gentiles, y Cristo prometió que sería dada a gentiles en el tiempo del fin con tal castigo en ella para aquellos que hablarán una palabra en contra de ella que no sería perdonado ni en este mundo ni en el venidero. Sería la blasfemia contra el Espíritu Santo.

12 Ahora, está noche deseo leer en el Libro de los Romanos, solo como respaldo, Romanos capítulo 4 y el versículo 17.
(Cómo está escrito: Que por padre de muchas gentes te he puesto), delante de Dios, al cual creyó; el cual da vida a los muertos y llama las cosas que no son, como las que son.
Leeré el siguiente versículo…
El creyó en esperanza contra esperanza, para venir a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que le había sido dicho: Así será tu simiente.
Ahora, lo que estaba pensando, eso es… Escogí esto para tres noches, no predicando, pero enseñando, para que la iglesia se tome de la Escritura y las promesas.

13 Porque después de todas las cosas grandiosas que el Señor ha hecho, todavía veo a tres sentados aquí en sillas de ruedas y dos en catres. Ahora, yo no sé, esta pudiera ser una de sus primeras noches; no lo sé. Pero no debería ser de esa manera. Ellos deberían de estar bien. No hay razón por la cual una persona puede levantarse de una silla de ruedas y la otra permanecer sentada allí. No es así de nuestro Padre celestial hacer tales cosas.

14 No está bien que aquella mujer nos escribiera esa carta, con esos dos canceres colgándoles a su lado y seis u ocho horas después se habían ido. Y un doctor famoso aquí en la ciudad dijera que él nunca había visto algo similar en toda su vida. No es entonces justo que los hijos de Uds. estén afligidos. Y el pequeño Ricky, el caso de cáncer más grande de Los Ángeles, desahuciado por los más finos doctores, y que lo hayan traído a la plataforma normal y sanado… No hay razón para que todos nosotros no seamos sanados, porque Jesús pagó el precio para que todos podamos ser sanados.

15 Por lo que he reservado estas tres noches para tomarme el tiempo y explicar estas Escrituras, para que Uds. puedan tomarse de la Escritura, para que no vean que es algo que el hombre pueda hacer; es algo que Dios hace por Ud. cuando Ud. cree lo que Él ha hecho por Ud., cuando Ud. acepta lo que Él ha hecho.

16 Ahora, la razón por la que elegí a Abraham, es porque la promesa fue hecha a Abraham. Todos sabemos eso. Dios hizo pactos con los hombres y los hombres siempre rompieron su pacto con Dios. Así que en el caso de Abraham, Dios hizo el pacto con Él mismo y con Abraham, incondicionalmente. Uds. saben que Él le dijo a Adán, en el pacto Adámico: “Si tu no haces esto, y si tú haces esto”. Adán se dio la media vuelta y lo rompió.
Pero con Abraham, no fue: “Si tú haces algo”. Es: “Yo ya lo hice”. Ya es tiempo pasado. Abraham no tuvo nada que ver con ello. Fue Dios quien lo hizo.

17 Y ahora, quiero que se fijen en estas tres noches mientras lo repasamos; no fue únicamente para Abraham, pero fue para la simiente de Abraham, los hijos de Abraham. El pacto fue hecho para Abraham y sus hijos.
Bueno, Ud. dice: “Esos serán los judíos”. No, nosotros estando en Cristo, tomamos la simiente de Abraham y somos herederos con él de acuerdo a la promesa. Somos simiente de Abraham si estamos muertos en Cristo. Nosotros llegamos a ser simiente de Abraham y somos herederos de acuerdo a la promesa.

18 Por lo tanto, cada persona que ha nacido de nuevo por el Espíritu Santo, verdaderamente nacidos, no que solamente hayan pensado que nacieron, no que hayan atravesado por alguna emoción, no que hayan atravesado por alguna sensación, pero que verdaderamente han nacido… Pueden tener toda la emoción, sensación junto con ello, pero pudieran tener la sensación y emoción sin haber nacido de nuevo. Pero aquellos que han nacido del Espíritu de Dios son simiente de Abraham, no simientes, pero simiente, la simiente prometida. Porque es a través de Cristo el cual fue el Hijo de Abraham.
Si Ud. pudiera tomarse de esto… Entonces si somos simiente de Abraham, tenemos que tener la fe de Abraham. Y la Biblia dice que él era como Dios, que él llamó las cosas que no son, como las que son, porque Dios así lo dijo.
Ahora, para empezar quiero que noten… Ahora, tendremos que mencionar solamente los puntos más sobresalientes, porque tenemos como ocho o diez capítulos aquí para las tres noches, que nos saltaremos. Pero escuchen atentamente y traten de captar al Espíritu Santo.

19 Ahora, si Uds. están en Cristo son simiente de Abraham. Porque la promesa fue de Isaac, y a través de Isaac vino Cristo, y a través de Cristo para todas las naciones, hizo a Abraham padre de todas las naciones. Entonces si Uds. están en Cristo, Uds. se convierten simiente de Abraham. Y son herederos con Abraham.
Y la promesa fue hecha a Abraham, no porque él era un gran hombre, o no porque haya sido un hombre religioso. Pero fue por el previo conocimiento de Dios; por elección que Él escogió a Abraham. Dios lo escogió a Ud. Ud. nunca escogió a Dios; Dios lo escogió a Ud. Jesús dijo: “Ningún hombre puede venir a Mí si el Padre no lo trajere primero”.
Mucha gente dice: “Oh, yo busqué a Dios, yo busqué a Dios”. Ese es un error. Ud. no busca a Dios; Dios lo busca a Ud.

20 El hombre probó lo que era cuando estaba en el Jardín del Edén cuando se escondió de Dios. En lugar de tratar de encontrar a Dios y de confesar su error, se alejó de Dios todo el tiempo, se escondió, se hizo así mismo delantales de hojas de higuera y se escondió en los arbustos. De esa misma manera es el hombre en esta noche. En lugar de confesar su error… Aún muchos de Uds. miembros de iglesia, en lugar de salir directamente y decir: “No, yo simplemente no tengo la fe. Necesito una caminata más cerca con Dios”. Uds. dicen: “Oh, yo pertenezco a tal y tal iglesia. Soy Bautista. Soy Pentecostal. Soy Presbiteriano”.
Eso no significa nada. Ud. tiene que llegar a ser un hijo de Dios a través del nuevo nacimiento, por Jesucristo. Y luego cuando lo sean, Ud. tiene que tener la fe que el padre Abraham tuvo. Y Abraham llamó todo lo contrario a la promesa de Dios como si no lo fuera. ¿Qué les parece? Si Dios hace una promesa, Abraham dice: “Todo lo contrario a eso es una mentira; yo no lo creo”.
Y luego decimos que somos simiente de Abraham y dudados cualquier cosa que Dios dice: no creen en milagros, no creen en sanidad Divina, no creen en los dones del Espíritu; y luego decimos que somos simiente de Abraham.

21 Quiero fortalecer esto; no estoy tratando de reprender a la gente, pero estoy… yo… Ud…. Cuando Ud. pone un clavo en una madera, Ud. tiene que asegurarse que se quedará. Y Ud. tiene que hacer que se mantenga, porque la hora ha llegado cuando tiene que estar correcto o incorrecto. Y podríamos tener un avivamiento aquí en el Templo Angelus desenvolviéndose en las siguientes noches que empezarían un avivamiento por todo el país. Pero no podemos hacerlo a medias, consiguiendo, una fe emocional; tiene que ser algo que es real.
Yo creo que fue Abraham Lincoln que dijo una vez: “Puedes engañar una parte del mundo por algún tiempo, Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo”. Y sus emociones lo prueban, y sus acciones prueban quién es Ud. y lo que cree.

22 En la Biblia Santiago justificó a Abraham por lo que hizo. Pablo lo justificó por la fe. Pero Pablo estaba hablando acerca de lo que Dios había visto. Y Santiago estaba hablando acerca de lo que el hombre había visto. Pero la manera que uno actúa prueba lo que cree. Si Ud. dice que cree en Dios, entonces actuará de esa manera. Póngalo en acción. Levántese y actúe en ello.
Eso es demasiado rudo, ¿no es así? Pero es la verdad. Sus… sus acciones prueban lo que Ud. es. Como mi esposa solía decir: “Las acciones hablan más fuerte que las palabras”. Ud. pudiera brincar de arriba para abajo y gritar toda la noche, y luego quejarse en una de las promesas de Dios; prueba lo que Ud. cree.

23 Ahora, Abraham… la promesa de Dios y la simiente de Abraham. Todo era tan… La promesa vale tanto para la simiente como lo fue para Abraham, es dada incondicionalmente. Oh, amo eso. Eso tiene un poco del lado Calvinista, pero fíjese, yo creo en el Calvinismo mientras se quede en la Biblia. Pero cuando se sale de la Biblia, entonces no creo en él. Recuerde que la promesa era, Abraham, siempre y cuando se quedaron en su tierra, la promesa era para ellos incondicionalmente. Pero cuando salieron de la tierra, la promesa no era nada más. Y la promesa es para usted, siempre y cuando permanezca en su pacto con Cristo. Pero a salir de ella, eres – le toca a usted. Pero siempre y cuando te quedas ahí, Dios te mantendrá.

24 Ahora, siendo un Bautista, y habiendo sido… Yo… todavía soy Bautista mientras el Bautista esté en la Biblia. Pero yo creo en seguridad eterna mientras Ud. esté seguro con Cristo. Yo creo que éste edificio fue construido para mantenerlo a Ud. fuera de la lluvia; mientras yo esté en el edificio estaré seguro de la lluvia. Pero cuando me salgo deliberadamente, entonces estoy por mi cuenta.
Y mientras Ud. esté en Cristo, Ud. estará seguro con Cristo. Pero si Ud. se quiere salir al mundo, es un descarriado. Esa es una gran palabra para que lo diga un Bautista, ¿no es así? Pero en verdad creo que uno puede descarriarse. Sabemos eso.

25 Pero los hijos de Abraham tienen la promesa. Ahora, miren, Abraham era un hombre ordinario, tal vez salió de una… una familia idólatra. Porque bajaron de Babilonia, de la tierra de Sinar en donde adoraban todo clase de diferentes cosas y raíces y por el estilo, y tenían toda clase de “ismos”. Esos Espíritus desde tiempo atrás en el Génesis todavía están vivos el día de hoy. Eso es lo que ocasiona esas sectas y demás. Si Ud. se va allá atrás al Génesis, si alguien ha leído “Las Dos Babilonias”, de Hislop, o a alguno de los viejos historiadores, Ud. se dará cuenta de la naturaleza de estas sectas del día de hoy que están en la tierra. La naturaleza de ellas corre desde tiempo atrás allá en el principio en Génesis.
Y la naturaleza de Dios todavía se está moviendo el día de hoy, igual como las cosas falsas y las cosas correctas; observen la naturaleza de ello. Ahora, si Ud. es de la naturaleza del Espíritu de Dios que estuvo en Abraham, entonces Ud. creerá las promesas de Dios. Y si Ud. no tiene el Espíritu en Ud., entonces Ud. cuestionará a Dios. Pero Abraham ni siquiera considero su propio cuerpo entonces muerto, tampoco lo muerto del vientre de Sara. No dudó en incredulidad a la promesa de Dios, pero se fortaleció dando gloria a Dios.
Ahora, cuando… Y si Ud. es simiente de Abraham, pensará de la misma manera. De alguna clase… Ud. es de la naturaleza de su padre.

26 Ahora, observen. Cuando Abraham, sólo… Tomemos su vida por unos momentos. Allí viene él; es un hombre ordinario. Él vivía en la ciudad de Ur, la tierra de… entre los Caldeos, y solamente un hombre ordinario. Pero Dios, por su previo conocimiento conocía el corazón de Abraham. Esa es la razón por la cual Él llamó a Abraham.
Si Ud. es un Cristiano, esa es la razón por la cual Él lo llamó. Él lo conoció previamente. La Escritura así lo dice, Efesios 1 y 5: “Dios nos conoció y nos ordenó antes de la fundación del mundo”. Él conocía cada espíritu, Él es infinito. Él sabía quién lo haría y quién no lo haría. Y si Él lo ha llamado, y Ud. sabe que Él lo ha llamado, ¿Por qué deja que el diablo lo ande empujando? Todo eso le está previniendo de tener una victoria perfecta.
Ese es el problema con la iglesia esta noche. Son llamados por Dios. Yo creo que lo son. Pero el diablo sólo los convierte en títeres para empujarlos de lugar en lugar. Se apegan a él y citan la Escritura que tiene en la mano.

27 Jesús dio el remedio para que el Cristiano más débil pueda derrotar al diablo. Cuando el diablo se enfrentó a Él, pues, Él era Dios. “Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo”. Y todos los poderes de Dios los tenía y estaban en Él. En Él habitaba la plenitud de la Deidad corporalmente.
Cuando las personas de hoy día están tratando de apartarse de eso y han llegado a un punto hoy en día que ellos tratan de hacer a Cristo solamente un filosofo o algún tipo de profeta. Él era más que un profeta. Si Él fue tan sólo un profeta, estamos en pecado. Ya sea que fue Dios o fue el mayor engañador que el mundo alguna vez haya tenido. Él es Dios.

28 Una mujer me dijo no hace mucho tiempo; ella dijo: “Hermano Branham, me gusta escucharlo hablar, pero Ud. hace a Jesús divino.
Le dije: “Él era Divino”.
Ella dijo: “Le probaré por medio de su propia Biblia que Él no era Divino”.
Le dije: “Me gustaría ver que lo haga”.
Y ella dijo: “En San Juan el capítulo 11, cuando Él fue a la tumba de Lázaro, la Biblia dice que Él lloró. Y Él no podía ser Divino y llorar”.
Yo dije: “Su argumento está más diluido que el caldo hecho con la sombra de una gallina que se murió de hambre”. Yo dije: “Ud. sabe mejor que eso”. Dije: “Él era un hombre cuando fue a la tumba de Lázaro, llorando. Pero cuando Él enderezo su frágil cuerpecito y dijo: Lázaro, sal fuera. Y un hombre que había estado muerto por cuatro días se puso de pie, Ese fue más que un hombre”.

29 Él fue un hombre cuando bajo de esa montaña esa noche, hambriento, queriendo comer. Él era un hombre, hambriento. Pero cuando Él tomó esos cinco panecillos y dos pequeños pescados y alimentó a cinco mil, Ese fue más que un hombre, Ese era Dios en el hombre.
Cuando Él se recostó sobre esa almohada en la parte de atrás de la barca aquella noche, cuando diez mil diablos del mar habían jurado que lo ahogarían, la pequeña barca se mecía como un corcho de botella allá afuera, y cada… de viento, el diablo dijo: “Lo atraparé en el siguiente brinco”… Él era un hombre acostado allí durmiendo, pero cuando Él se levantó y puso su pie sobre la barandilla del barco, miró hacia arriba y dijo: “Calla, enmudece”. Y los vientos y las olas le obedecieron, Ese fue más que un hombre. Ese fue Dios hablando a través de Su Hijo. “Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo”. Es verdad.
Él lo probó en la cruz, cuando Él estaba clamando por ayuda, Él era un hombre. Pero en la mañana de Pascua cuando Él rompió los sellos y conquistó al diablo, la muerte, el infierno, y la tumba y se levantó de nuevo, Él probó que Él era Dios. Con razón el poeta dijo:
Viviendo, Él me amó;
Muriendo, Él me salvó;
Sepultado, Él llevó lejos mis pecados;
Resucitando, Él me justificó gratuitamente
Un día Él viene, oh, glorioso día.
Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo.

30 Dios llamó a Abraham, solamente porque era un hombre en el que Él podía confiar y él le creyó a Él, y puso confianza en él. Y él le dijo… lo llamó a la edad de setenta y cinco años. Y él estaba casado con su media hermana, Sara. Y ella tenía sesenta y cinco años. Hay diez años de diferencia en su edad. Y Dios le dijo a Abraham que Él lo iba a hacer un padre de naciones. Él había vivido con su esposa desde que ella tenía dieciocho años, y aquí estaba de sesenta y cinco años y él de setenta y cinco, alrededor de veinte años habían pasado desde la menopausia. Y Él dijo: “Te voy a hacer padre de naciones”.
¿Cómo lo va hacer Él? ¿Qué podría suceder? Pero Abraham nunca dudó eso; el simplemente le creyó a Dios.

31 Noten, puedo ver a la anciana pareja, podría… saliendo, preparándose, Abraham yendo al centro de la ciudad comprando alfileres y los pañales, y todas las botitas siendo elaboradas y demás, preparándose para eso…
Y luego Uds. se hacen llamar hijos de Abraham, se reclinan en el asiento: “Trataré de formarme en la siguiente línea”. Cuando el siguiente hombre pase por la ciudad predicando sanidad Divina, veré si puedo formarme en su línea“. Esos no son los hijos de Abraham. Los hijos de Abraham creen la promesa de Dios y se paran en ella.

32 Noten. Qué pensaría de una pareja anciana (si sucediera aquí en Los Ángeles), si un hombre de setenta y cinco años, si se pone de pie, y una mujer anciana de setenta y cinco años, van al doctor y le dicen: “Doctor, queremos hacer los arreglos con el hospital; vamos a tener un bebé”.
¿Saben lo que pasaría? Ellos dirían: “Observa al pobre anciano; está un poquito loco”.
Y a todos los que vivan piadosamente en Jesucristo, les dirán la misma cosa. Si el cáncer lo agarró o alguna enfermedad y Ud. dice: “Dios es mi Sanador”. Esos son los hijos de Abraham, oh, ellos se paran en la promesa de Dios. Dios así lo dijo, eso lo concluye.

33 “Pues, estas muy vieja. Tu mujer ha rebasado la menopausia por veinticinco años, hombre”.
“A mí no me importa si ella ha rebasado la menopausia por cien años; nosotros vamos a tener el bebé”.
“¿Cómo lo sabes?”.
“Dios así lo dijo. Eso lo concluye. Dios así lo dijo”. No importa que tan ridículo suene, si Dios así lo dijo, muy bien. Dios lo hace ridículo. Toda fe le es ridícula al incrédulo. La fe solamente es real para Dios y para el que la tiene. La incredulidad no detiene a Dios. No estorba en los planes de Dios; no estorba la Palabra de Dios; no la lástima; no los arruina. Únicamente arruina a aquel que está en incredulidad. Únicamente arruina al incrédulo, no a Dios. Las promesas de Dios se cumplirán exactamente igual. Solamente se darán de golpes tratando de apartarse de ella. No detiene a Dios. Ciertamente que no. Su promesa es hecha. Sus Palabras están allí.
Toda la incredulidad que pudiera juntar no la parará. Intente tomar su incredulidad y evitar que salga el sol. Intente evitar que caiga la lluvia con su incredulidad. Dios lo hará de todas maneras, porque está en los planes de Dios. Es el programa de Dios. Y Él sanará a toda persona enferma que tome Su Palabra en ello. Es Su programa. Él lo dijo. “Yo Soy el Señor que sana todas tus enfermedades”.

34 Ahora, Abraham, siendo de setenta y cinco años de edad, después que la promesa había sido hecha, y el haber vivido con su esposa por todos estos años desde que ella era como de diecisiete o dieciocho años de edad… Pues ella era su media hermana. Ellos habían estado casados todos estos años. Y puedo verlos después del primer mes, él dijo: “¿Cómo te sientes Sara?”.
“No me siento diferente”.
“Gloria a Dios, lo vamos a tener de todas maneras. El bebé vendrá de todas maneras”. El segundo mes pasó: “¿Cómo te sientes, Sara?”.
“Nada diferente”.
“Aleluya. Lo vamos a tener de todas maneras”.
¿Por qué? Dios así lo dijo. Eso lo concluye. El primer año pasó. ¿Qué tal, Sara?“.
“Nada diferente”.
“Bueno, gloria, lo vamos a tener de todas maneras”.

35 Ahora, si nosotros… si nosotros no sanamos en el primer minuto que Dios or… que alguien oró por nosotros, tomamos la promesa: “Bueno, Ud. sabe, yo no sé si creo o no en Sanidad Divina”. Ud. es un pobre hijo sustituto de Abraham. Eso es correcto. La simiente de Abraham… Si Ud. está en Cristo, Ud. es simiente de Abraham. Y Ud. cree que cada promesa que Dios hizo es la verdad: La simiente de Abraham.
Diez años pasaron. “¿Cómo te sientes, Sara?”
“Nada diferente”.
“Bueno, gloria, será más grandioso que nunca; estás diez años más mayor. Entre más es la espera más grande será el milagro. Gloria a Dios”. Él dijo: “Lo vamos a tener de todas maneras. Solamente mantén las botitas bien lustradas, mantén los alfileres sin oxido, porque los vamos a usar. Dios así lo dijo”.
Bueno, es en contra de la naturaleza; es en contra de toda ética; es en contra de… la ciencia médica; es en contra de todo, pero todo… No es en contra de la Palabra de Dios porque Dios así lo dijo. Eso es todo lo necesario.

36 Ud. dice: “Bueno, Hermano Branham, yo he estado en la Clínica Mayo”. A mí no me importa en cuantas clínicas ha estado. Si Ud. puede creer que esta promesa es para Ud. es suya. Porque Dios así lo dijo. “Al que quiera, que venga”. Es suya, es su promesa. Si Ud. es un hijo de Abraham. Ud. créalo de esa forma.
Creo que lo que el mundo pentecostal necesita hoy en día es un llamamiento al altar. Eso es verdad. Venir a Dios y decir que así es. No importa, cualquier cosa diferente que la ciencia diga y lo que cualquier otra cosa diga, si es contrario a la promesa de Dios, Dios cumplirá Su promesa. Él dijo que lo haría.

37 Abraham comenzó a preparar todo. Seguro. “Tenlo listo, Sara”.
“Bueno, querido, hemos esperado por diez años”.
“Eso no importa”. Veinticinco años. “¿Qué tan diferente, Sara? ¿Hay alguna diferencia?”.
“Ni un poquito diferente”. Ahora, ella es una ancianita.
“¿Qué tal ahora?”
“Nada diferente”
“Bueno, Aleluya. Vamos a tenerlo de todas maneras. Dios así lo dijo”.
Eso lo concluye. Dios así lo dijo. Y nosotros somos los hijos de Abraham y no podemos creer por un simple dolor de estomago. Y esa es la verdad a la que nosotros llamamos… Dispensen la expresión por favor. Pero nosotros… Eso es correcto, por un dolor de muelas. “Oh, sanidad Divina es una cosa del pasado. Oh, yo sé que Dios lo prometió, pero, Ud. sabe, eso es para otro día”.
No es para otro día, mientras Dios tenga hijos entrando en el Reino, la promesa es para todo aquel. Abraham fue padre de naciones: Gentiles, judíos, chinos, japonés, lo que pudieran ser.

38 Todo aquel que es nacido del Espíritu de Dios es de Dios, y Ud. entra por la promesa a través del pacto que Dios hizo con Abraham, Su promesa de que Él mandaría a Cristo. Y si Ud. está en Cristo, Ud. es parte de ese pacto. Y las promesas… Ud. dice: “Yo no soy digno”. Tampoco lo era Abraham. Nadie es digno. No es qué tan digno sea Ud.; es lo que Dios le prometió a Ud.
Yo no soy digno de estar parado aquí, pero Él me llamó a hacerlo. Ud. no es digno de ser un Cristiano, pero Dios lo hizo uno. Este templo no es digno de estar en estos terrenos, pero Dios lo puso aquí. Eso es. No es lo que Ud. es; es lo que Él es.
Todo mundo siempre se está fijando en sí mismo. Pues Ud. no puede estarse mirando a sí mismo y llegar a alguna parte. Ud. está acabado para comenzar. Ud. es un fracaso para comenzar. No hay nada en Ud. para comenzar. Es lo que Dios lo hizo, es lo que Ud. es.

39 Bajo el pacto antiguo… Qué si una pequeña mula naciera en el pasto una noche, y cuando esa pequeña mula al nacer se diera la vuelta, y su mami lo viera, y con sus orejas caídas. ¿Ud. sabe lo que significa tener las orejas gachas? Siendo un granjero, esa mula no sirve. Y que tuviera los ojos cruzados. Sus rodillas no están juntan. Su cola parada derecha en el aire. Bueno, él sería la cosa más horrible para ver. Ese pequeñito pudiera mirar hacia su mami y decir: “Bueno, no seré capaz de vivir. No, señor. Porque tan pronto como el dueño venga para acá, él me golpeara en la cabeza, porque no valgo nada”.
Eso es así casi con cada uno de nosotros. Pero su madre, bien instruida para la Palabra de Dios, ella diría: “Espera un minuto, querido. No, no, eres nacido bajo la primogenitura. Cuando el hombre de la casa salga, él irá al pasto y cazará el cordero más perfecto que tiene. El sumo sacerdote nunca te verá; él verá el cordero. Él no te examinará; él examinará el cordero, porque tú eres nacido bajo una primogenitura. El cordero tiene que morir por ti”.

40 Ahora, Ud. mire a Jesús y encuentre alguna falla en Él. No se mire a sí mismo; mírelo a Él. No mire quién es Ud.; mire Quién es Él. Entonces se estará acercando a la sanidad Divina. Escudriñe todo su sacrificio. Si puede encontrar alguna falla en eso, bueno, eso es… es diferente, entonces tiene el derecho de descreer. Pero no hay falta en Él. Dios no lo mira a Ud. Él mira el sacrificio.
Hubo Uno perfecto que murió por nosotros defectuosos, nosotros que estamos desfigurados, e inmorales, y feos, y todo lo demás. Pero Él tomo al Perfecto y lo examinó a Él por todas partes. “Este es mi Hijo amado en quién tengo complacencia”. Él fue el sacrificio. Dios lo aceptó a Él. Así que el nuestro está acabado. Lo único que tenemos que hacer es caminar en gracia.

41 Bueno, esa pequeña mula podía patearse con sus talones y golpear sus rodillas juntas, y dar un resoplido, y correr por todo el campo porque era libre. Él no tenía que morir. Un cordero murió en su lugar. Está perfectamente a salvo. No tiene que tener miedo de morir. El cordero murió por él. Ud. no tiene que temer sobre quién es Ud.; es lo que Él es. Fue Él el que murió por Ud.
Entonces cuando Ud. encuentra falla en Él, entonces le diré el por qué Ud. no puede ser sanado. Pero cuando Ud. no encuentra falla en el Sacrificio de Ud., Dios acepta ese Sacrificio. Y cuando acepta el Sacrificio, acepta su confesión en ese sacrificio, y Ud. llega a ser parte de ello. Amén.
Me siento ahora religioso, porque sé que para comenzar yo no tenía oportunidad. Pero yo no me miré a mí mismo; miré el Sacrificio que fue ofrecido por mí. Era perfecto, y Dios ya lo aceptó. Entonces ahora estoy bien, cuando veo lo que Él hizo, lo que Él es. No soy yo; es Él. No es Ud., es Él.

42 Mire, entonces dijo Dios: “Abraham, para que puedas caminar Conmigo tienes que separarte del resto de ellos”. Dios demanda una separación total. Pero Ud. quiere traer mucho del mundo con Ud.
Cuando Ud. entra y recibe el Espíritu Santo, dice: “Bueno, se me fue enseñado ser de esta manera, y se me fue enseñado que los días de los milagros ya pasaron”. Le conviene dejar esa cosa atrás. Mientras que eso esté apegado a Ud., será como Abraham que empezó con Lot y su padre; hay problema en el campo. Y Dios nunca bendijo a Abraham hasta que se separó a sí mismo e hizo lo que Dios le dijo que hiciera.
Y Ud. nunca recibirá el Espíritu Santo en su plenitud; Ud. nunca caminará en el Espíritu de Dios hasta que se separe totalmente de sus cosas de incredulidad. Apártese del mundo. Salga del mundo.
Yo sé que Uds. creen que estoy loco. Pero si lo estoy, déjenme así; soy feliz de esta manera. Prefiero estar así que estar de la manera en que estuve. ¿Ven? Una vez miré hacia mi Sacrificio.

43 Y luego… Separación… El mundo quiere mezclas. Oh, cuando Uds. eligieron a su nuevo pastor… Ud. dice: “Nosotros queremos a ese de pelo rizado”. Uds. saben: “y tipo Hollywood perfumado siendo de cierta cosa”. Que se sube al púlpito y dice: “Amén”, muy lindo, Uds. saben. Y… y que les permitirá ver la televisión los miércoles por la noche también. Los deja salir temprano para que puedan ver algún programa en la televisión que no deberían de ver. No les dice nada cuando están leyendo esas viejas revistas de “La vida real” y suciedad de la calle. Entra a la oficina de Ud. y con anuncios colgando alrededor. “Bueno, él es un buen tipo de todas maneras, porque él paga bien”.
Dios quiere que te separes. Ese es el problema con la iglesia. Van a la iglesia y tienen un pequeño sermoncito florido sobre algún político que está en la carrera, y espero que todos Uds. voten por él, y tiene miedo de que si dice algo, los diáconos lo echarían fuera. Bueno, hermano, mas les vale a ellos que me echen de una vez. Porque yo creo en predicar el Evangelio. Solamente arroje el hacha a la raíz del árbol. Dios quiere separadores. La iglesia quiere mezclas.

44 Oh, un tipo me dijo no hace mucho, dijo: “Si nuestro pastor no se toma una pequeña bebida sociable con nosotros, lo excomulgamos de la iglesia”.
Le dije: “Qué bueno que yo no soy su pastor”.
Con razón no podemos caminar con Dios. Con razón no podemos llegar a ningún lado. Esas cosas desgarran nuestra fe a pedazos. Salid de en medio de esas cosas, eso es suciedad; eso es el mundo. No toquéis las cosas inmundas. Sepárense Uds. mismos.
El hombre dijo: “No creo en sanidad Divina. No creo en milagros. No creo en el bautismo del Espíritu Santo”. Aléjese de él. Eso es muy duro de decir, pero, hermano, la hora está tan cerca para andar perdiendo tiempo. Sepárense Uds. mismos. Salgamos solos con Dios, como Abraham. Somos la simiente de Abraham; mostrémoslo, mostremos que creemos en Dios.

45 Y mientras que Abraham se aferraba a esas cositas… su papi murió, tuvo problemas con el anciano hasta que murió… Y luego cuando Lot… llegó a un punto, bueno, tuvieron una discusión. Eso es lo que le pasa a las iglesias de hoy en día; tenemos muchas discusiones sobre denominaciones. Uds. aún no se han separado completamente a sí mismos de las cosas del mundo. “Bueno, yo pertenezco a esto, y yo pertenezco a lo otro”. Pero nosotros pertenecemos a Cristo. Amén.
Así que él dijo, cuando tuvo… Lot empezó a discutir, sus pastores lo hicieron. Y fíjese en Abraham, el Cristiano, el hombre de Dios. Él le dio al hermano la… la preferencia. Él le dijo: “Mira hacia este lado, al Este, al Norte, al Oeste y al Sur. Si te vas al Este, yo iré al Oeste. Si te vas al Norte, yo iré al Sur. Solamente elige primero”. Esa es la manera en que un hombre debe de hacerlo.

46 Y luego cuando él levantó la mirada, empezó a ver las planicies del Jordán, vio que estaban bien regadas. Había una gran ciudad allí: Sodoma, Gomorra, muchas de las ciudades, mucho pasto, la posibilidad de hacerse de unos dólares. Él escogió eso.
Esa es la forma que muchos Lot lo hacen: unos cuantos dólares más. Cuando él estaba viendo las planicies bien regadas, él no vio a su esposa convirtiéndose en una estatua de sal. Él no vio el fuego que iba a destruir la ciudad y parte de sus hijos. Él no vio la desgracia que iban a hacer sus hijas a causa de haberlas criado en mucha mundanalidad como lo fueron.
Eso es lo que se ve hoy en día, amigos. Depende de lo que Uds. están mirando como lo enseñé la otra noche. Nosotros miramos al invisible; nosotros miramos la promesa de Dios y que llama las cosas que son contrarias, como si no lo fueran. Esos son los hijos de Abraham.

47 Así que Lot emprendió el viaje rumbo a Hollywood, o algún gran lugar, Uds. saben, en donde él podía… o a una iglesia más grande donde las personas tienen una poquita más clase, Uds. saben, y solamente un poquito… predicadores un poquito más educados y demás, Uds. comprenden. Oh, el sintió que estaría muy bien, así que sólo se fue para allá. ¿Lo ven?
Justo en ese momento estaba a punto de descarriarse. “Bueno, Ud. sabe, si yo no… si me aparto de sanidad Divina, del bautismo del Espíritu Santo, pues, tal vez la… una iglesia de mejor clase me aceptará”. No hay mejor clase que Jesucristo. Él fue el que la enseñó. Yo prefiero ponerme al lado de Él. Que el mundo se vaya. Toda palabra de hombre sea mentirosa pero la de Él verdadera. Tomen el lado con Él. Yo me decidí por Él hace treinta y un años. He estado predicando el Evangelio por treinta años. No estoy cansado. Desearía tener diez mil vidas para entregarlas en ello, porque sé que es la verdad. Eso es correcto. Nunca me canso, continúa poniéndose más dulce día tras días. Él significa más para mí hoy que lo que alguna vez ha significado. Porque yo le amo más, conozco más de Él ahora, de Su gracia y misericordia hacia mí.

48 Así que no hace ninguna diferencia lo que alguien más diga; tengo que dar cuentas ante Dios por mí mismo. Y Ud. tendrá que dar cuentas a Dios por Ud. mismo: su actitud, su fe, no la fe en su iglesia. Debería de tener fe en su iglesia. Eso es correcto. Ud. debería de quedarse con su denominación. Eso es correcto. Pero primeramente ponga su fe y confianza en Dios. Sean hijos de Abraham, no hijos de la iglesia. Hasta que sean hijos de Abraham… Ud. será un ejemplo y creíble a su iglesia.

49 Así que Lot comenzó el viaje. Y cuando él hizo… cuando hizo esa clase de decisión, le dio al hombre el beneficio de la duda. Muchos de nosotros llamados Cristianos, solamente estamos aventajando y buscando cualquier cosa que podamos obtener. Y luego nos hacemos llamar hijos de Abraham. Abraham nunca actuó de esa manera. “Oh, vendré a tener un avivamiento con Ud., una campaña, si me promete quinientos dólares por noche”. Si Dios lo llamó, vaya aunque no reciba más que lo saquen de la iglesia a punta pie cada noche. Debería de ir de todas maneras.

50 Abraham tomó el territorio desolado. Pero miren. Cuando él obedeció a Dios completamente y se separó de Lot, entonces el Señor habló con él. Sepárense de las cosas del mundo y vean si Dios no les habla. Obedezcan a Dios. Si Ud. cree en sanidad Divina, acéptenlo como Su Sanador y caminen con eso. Vean si Dios no les habla: “Yo Soy el Señor que sana todas tus enfermedades”.

51 Así que cuando él dio un paso en la promesa de Dios, observen lo que sucedió. Dios dijo: “Abraham”. Oh, vaya, escuchen esto. “Abraham, mira tan lejos como puedas mirar al Oeste, tan lejos como puedas al Este, al Norte y al Sur. Todo es tuyo. Todo es tuyo. Bienaventurados son los mansos”, Jesús dijo: “porque ellos heredaran la tierra”: la simiente de Abraham. Oh, vaya.
Y después, “Abraham”, Él dijo: “no solamente te quedes parado mirándola; camina en ella; es tuya”. Es por eso que no puedo entender a los Cristianos, que aceptan a Cristo. Cuando yo acepté a Cristo, empecé a buscar en la Biblia, a ver lo que tenía y escudriñarlo detenidamente. Si alguien me regalara una casa, examinaría cada pulgada de ella. Pasaría por la despensa, abajo a la bodega, arriba al ático. Me daría cuenta de lo que tengo. Cuando me convertí en Cristiano, yo quería saber lo que tenía, a qué era heredero, qué se me había dado.

52 Algunos de Uds. solamente pasan la puerta, dicen: “Uh, huh, es muy bonito. Alguien vivió en la parte de atrás, y apuesto que sería un bonito lugar”. Uh, es suyo. Cada promesa es suya. Yo quiero saber lo que tengo.
Es como un gran edificio con galerías. Si alguien me regalara una gran galería empezaría por mirar todo alrededor, miraría cada estante, para ver lo que tengo. Lo revisaría por todos lados, levantaría esto otro. Es mío. Fui bautizado en él, así que creo que me pertenece.

53 Yo fui bautizado por el Espíritu Santo, el Mismo que estuvo sobre Abraham, bautizado en el mismo cuerpo. Soy heredero de cada promesa. Si alguien mira solamente un poquito más alto, iría a buscar una escalera y me subiría a ella, y lo examinaría, me daría cuenta de cómo se mira. Esa es la manera. Si la sanidad Divina parece estar un poquito fuera de alcance, me pondría de rodillas; esa es la escalera de Jacob, y me subiría a ella en oración hasta encontrar de qué se trata todo eso, darme cuenta de lo que me pertenece, es mío. Es suyo. Es todo suyo, si lo puede creer. Ud. fue bautizado por la gracia de Dios, en esta gran galería que tiene todas las bendiciones redentivas en ella. Todo por lo cual Jesús murió está aquí en el cuerpo de Cristo. Sanidad, salvación, gozo, paz, todas estas cosas le pertenecen; es suya.

54 Dejan que el diablo diga: “Aw, no lo hagas; no lo vayas a hacer”. Ese es ese viejo portero sucio. “No vayas a creer eso”. Camine justo en ello; es suyo. Ud. tiene el pase. Ud. tiene el título de propiedad del lugar. Si la enfermedad vive allí, Ud. tiene el título de propiedad. Si Ud. se va a su casa esta noche y qué tal si estuviera un enemigo sentado en su casa. Y el enemigo le dice: “Ahora, espera un minuto, esta casa ha sido construida para seres humanos. Esta es mía tanto como es tu casa. Yo soy tan humano como lo eres tú”.
Ud. va a la corte, y obtiene su título de propiedad, y se lo muestra a él: “Esta es mi propiedad; me pertenece”.
“Bueno”, él dice: “Sí, pero yo soy tan humano como tú”.
Si él no presta atención, Ud. puede ir y traer la ley, y la ley lo echará fuera. Cuando Ud. le advierte al diablo, de que él tiene su sucio campamento en la propiedad de Dios… Wowww. Sí. Si él no se quiere ir, solamente llame a las autoridades celestiales, al Agente de la Ley de Dios, el Espíritu Santo. Él lo echará fuera. Sí, señor, es propiedad suya. Cada promesa Divina en la Biblia pertenece a cada Cristiano.

55 Cuando Ud. es salvo Dios les da una chequera. En la parte de abajo tiene el Nombre de Jesús firmado en cada cheque. Cualquier bendición redentiva le pertenece a Ud. ¿Tiene miedo de llenar el cheque? ¿Y son los hijos de Abraham? ¿Tiene Ud. miedo de que Él no vaya a reconocer el Nombre de Jesús? “Cualquier cosa que pidiereis en el Nombre de Mi Padre, Yo lo haré”. Esa es la promesa. Uds. son hijos de Abraham; Uds. no tienen miedo de llenar el cheque. El banco del cielo reconocerá el Nombre de Jesús en cualquier bendición redentiva por las cuales está intercediendo con Su cuerpo sentado a la diestra de Dios. Es por lo que Él murió.

56 Ahora, Abraham era un… Seguro, él era un heredero. Y después de un tiempo Lot se metió en problemas. Ahora, terminaremos en un minuto. Lot se metió en problemas. Y Ud. siempre se mete en problemas cuando recae. Desearía poder tener el tiempo para tocarlo. Pero él se metió en problemas. ¿Qué sucedió? El enemigo llegó y se lo llevó.
Ahora, de nuevo Abraham tomó el papel de un salvador. Él se preparó con toda guarnición y fue tras el enemigo que se había llevado a su pobre descarriado y corrupto hermano.
Eso fue lo que hizo Jesús. La enfermedad lo ató a Ud. El pecado lo ató a Ud. q estaba descarriado y corrupto. Y Jesús llegó y fue a buscarlo. Y él trajo a Abr… él trajo de regreso a Lot; Abraham lo hizo.

57 Observen cuando él regresó. Ellos tuvieron un gran jubileo, en el tiempo de regreso a casa. Y allí estaban todos los reyes alrededor de Abraham dándole las gracias, y después se encontraron con otro Rey, Melchisedec. Él era el Rey de Salem lo cual era Jerusalem: el Rey de paz, el Rey de justicia.
¿Quién era éste gran Rey? Quiero preguntarles algo. ¿Quién era éste gran Rey? Él no tenía padre. Él no tuvo madre. Él no tuvo principio de días o fin de días. ¿Quién era el Rey que se encontró con Abraham cuando venía a casa después de la derrota de los reyes?
Y para Uds. gente que no creen en pagar diezmos, miren esto. El sacerdocio Levítico pagó diezmos. Y la Biblia dice que Leví pagó los diezmos cuando estaba en los lomos de Abraham, y ese fue su tatara, tatarabuelo. Y cuando Leví estaba en los lomos de Abraham, cuando Abraham le pagó los diezmos a Melchisedec, la Biblia da testimonio de Leví pagando los diezmos. Cómo deberían de vivir Uds. Si sus pecados son visitados sobre los hijos, ¿Qué de las bendiciones suyas?

58 No es de extrañar, como dije hoy, la muchacha “flapper” dio lugar a la muchacha del “coro”. ¿Qué traerá la muchacha del coro? A qué está llegando el mundo. No es nada… simplemente está madura para el juicio. Es una gran corrupción, de pecado, de incredulidad. No le resta nada más que ser destruida. Uds. se acuerdan de los días pasados de las “flapper”. Miren a sus hijas. Ahora, ¿Qué irá ser su hija? ¿Ven? Una de estas noches predicaré sobre “Sembrando al viento y cosechando el torbellino”. Eso es lo que nación ha hecho: ha sembrado en el viendo y está cosechando el torbellino. Hemos sembrado al socialismo y estamos cosechando comunismo.

59 Noten a Abraham. Allí estaba él. Y se encontró con Melchisedec, el cuál era Rey de Salem, Rey de Jerusalem, Rey de Paz, sin padre, sin madre. Y noten, Él bendijo a Abraham después que había terminado la batalla. Cuando la batalla terminó, Él bendijo a Abraham. Y noten lo que él hizo. Él trajo vino y pan y se lo dio a él. Vino y pan es la comunión. Ellos tomaron la comunión después que la batalla había terminado.
Seguro, uno de estos días vamos a tomar la comunión de nuevo cuando la batalla haya terminado. Cuando traigamos de regreso a los hijos perdidos, las ovejas perdidas del redil, cuando las traigamos de regreso a una reconciliación, y que la vida haya terminado, entonces tendremos comunión de nuevo con el Melchisedec del cielo. Cristo. Él sacará el pan y el vino, y juntos lo disfrutaremos.

60 Una pequeña declaración más, y después tendremos la línea de oración. Noten, inmediatamente después de eso, Abraham dijo: “Siendo así que ando sin hijo, han pasado muchos años…” en el capítulo 15 de Génesis. Hemos avanzado desde el 11 al 15. Ahora, en el capítulo 15 Abraham dijo: “¿Me va a heredar éste de mi casa? Éste Eliezer Damasceno, ¿será él mi heredad?
Y Dios dijo: “No. No te heredará éste”. Dijo: “Mira ahora el suelo, y mira cuántos… cuánta arena está a la orilla del mar. Luego mira a los cielos y mira cuántas estrellas hay en el cielo; cuéntalas si las puedes contar”. Dijo: “Así será tu simiente”. Tu simiente… Sara ahora como de ochenta años, y Abraham de noventa. Pero: “Tus simientes serán como el polvo a la orilla del mar o las estrellas en el cielo. Miren, del polvo a las estrellas. Oh,” él dijo: “Voy a ser…”
Él dijo: “¿Cómo será esto?”

61 Ahora, manténganse quietos por un momento, mientras terminamos. Las personas que están enfermas, Uds. con necesidades, Uds. que están adentro y afuera, observen esta confirmación del pacto. Él dijo: “Ve, apártame una becerra de tres años”. Espero que capten lo de tres años. Una becerra de tres años, una cabra de tres años y un carnero de tres años: Adán, la Ley, Cristo. De tres años de edad, tres, ese tres perfecto, como Padre, Hijo, Espíritu Santo (¿Ven?), Dios, en Paternidad, el mismo Dios, como Hijo, el mismo Dios en el Espíritu Santo; Tres oficios de Dios, Padre, Hijo, Espíritu Santo. De tres años…

62 Nosotros… Mi reloj está avanzando; tengo… quiero empezar esta línea de oración antes que salgamos del aire, por la gente. Y yo… tengo que apurarme, así que posiblemente lo vuelva a mencionar mañana y retomemos algo de esto.

63 Observen esto. La becerra, la cabra y el carnero: tres especies diferentes, sacrificios limpios, y una tórtola y un palomino. Y Abraham tomó estos tres animales, y los partió por la mitad, y puso cada mitad una enfrente de otra. Pero la tórtola y el palomino no los partió.
Mañana por la noche, si el Señor lo permite, lo retomaremos desde allí. La sanidad Divina siempre está en eso. Las dispensaciones pueden cambiar pero nunca ha cambiado la sanidad Divina. Siempre está basada en su fe. ¿Ven? No separen a la tórtola ni al palomino, la ofrenda para el leproso y demás, y la enfermedad. Es la misma, basada en fe, su propia fe.

64 Ahora, y cuando lo hizo, Abraham… Luego dijo que cuando él hizo eso que las aves descendían y comenzaban a volar sobre el sacrificio, y Abraham ojeábalas hasta la caída del Sol. Ahora, observen, había tres elementos, y un pavor de una grande oscuridad cayó sobre Abraham. Y después de eso vio un horno humeante. Y después de eso vio una antorcha de fuego. Y observen lo que eso representó. Esta pequeña antorcha pasó por entre cada uno de esos sacrificios, confirmando el pacto a Abraham, nada que Abraham haya hecho, pero el pacto de gracia de Dios, incondicionalmente. “No si tú haces, Abraham; es lo que Yo he hecho. No si tú haces esto, si tú haces aquello; es lo que Yo ya he hecho, lo que Él mostraría en Cristo, mostrando el sacrificio. Un momentito y llegaré a eso.
Primeramente, la oscuridad, la muerte. Cada hombre, ellos… “Aunque ande por valle de sombra de muerte”. Lo siguiente, el horno humeante; el infierno, a donde pertenece cada pecador. Pero después de eso vino una pequeña Luz. Oh Dios, gracia, sublime gracia, alumbrando el camino, haciendo un pacto. “Bueno”, Ud. dice: “Hermano Branham, no veo el pacto”. Muy bien, aquí está ahora.

65 Antes de terminar, pongan ahora mucha atención, si Uds. quieren ver si es por gracia o no. En América cuando nosotros queremos hacer un pacto con alguien, normalmente salimos y tenemos una pequeña cena, y después hacemos los arreglos, nos estrechamos, y nos saludamos cada uno de mano. “Dame tu mano”, ellos dicen: “Salúdame”. Ese es un pacto. Nos ponemos de acuerdo. ¿No es eso correcto? Esa es la manera americana de saluda… ponerse de acuerdo.
Cuando hacen un pacto en Japón, ellos toman un poco de sal y se avientan sal uno al otro. Ese es un pacto en Japón al arrojarse sal uno al otro. Es como un estrechón de mano.

66 Pero en el Oriente en el tiempo de Abraham, la manera de hacer un pacto era matando un animal y partiéndolo por la mitad. Y los dos hombres, los dos que se estaban poniendo de acuerdo, se paraban en medio del animal del pacto. Y hacían un juramento, por Dios, mientras escribían el contrato de esa manera. Ellos lo partían. Muy bien, uno tomaba un pedazo y la otra persona el otro. Y ellos levantaban votos sobre este animal muerto, que si alguno de los dos quebrantaba el voto, que su cuerpo fuera como el cuerpo del animal partido. Eso es lo que Dios estaba haciendo. Eso es para lo cual Él estaba haciendo un pacto.
Y luego cuando ellos se juntaban, cuando el pacto era cumplido, cada pedazo de papel tenía que unirse tan perfectamente, tenían que quedar exactamente igual, tenía que ser el mismo pedazo de papel que había sido roto.

67 Ahora, aquí está un pacto de Dios con la iglesia. Él estaba mostrando allí lo que iba a hacer con Cristo. Él llevó a Cristo al Calvario. Y allí en el Calvario, cuando la Tierra se volvió a oscurecer, los relámpagos resplandecieron, los truenos rugieron, Dios tomó el cuerpo de Cristo y lo partió (el Pacto, la Simiente de Abraham, el gran Hijo de Abraham), y lo partió, le sacó el Espíritu, y se lo quitó, envió el Espíritu al infierno llevando nuestros pecados.
[Espacio en blanco en la cinta. Ed.]… cuerpo al tercer día, lo levantó y lo puso a la diestra de Dios y envió la otra pieza del pacto, el Espíritu Santo que estaba en Cristo, a la iglesia. ¡Aleluya! Eso es. El mismo Espíritu que está en Cristo tiene que estar en Su iglesia. El mismo Espíritu Santo que moró en Cristo mora en nosotros. Y cuando venga el rapto, esas dos piezas tienen que juntarse y ser la misma iglesia por la que Cristo murió.

68 Todas sus denominaciones no contarán ni esto [El Hno. Branham chasquea sus dedos. Ed.] Sus pequeñas diferencias e ismos, y los tipos de bautismos para enfrente, para atrás, para arriba, cada forma que Uds. quieran, no contará para nada. Es el Espíritu del Dios viviente que está en la iglesia que les da la fe que Abraham tenía, llamando las cosas que no son, como las que son, si Dios lo dijo. Allí está el pacto que Dios hizo: partió a Cristo y tomo Su Cuerpo y lo puso a un lado a Su diestra, y envió la otra parte de Él, el Espíritu Santo, lo mandó a la Tierra para bautizar a la iglesia con la misma clase de fe, les dio la misma clase de fe que Él tuvo, las mismas obras que Él hizo. “La misma cosa que Yo hago, vosotros también la haréis”.

69 ¿Cómo pueden estar ciegos y no verlo? “Las obras que… Un poquito y el mundo no me verá más (el Espíritu hablando desde Él), empero vosotros me veréis, porque Yo (pronombre personal), Yo estaré con vosotros, aún en vosotros hasta el fin del mundo”, no solamente para los apóstoles, hasta el fin del mundo. “Las obras que Yo hago, vosotros también las haréis. Y más que estas haréis porque Yo voy a Mi padre”. Y luego el Espíritu Santo no solamente estaba en una Persona; es en toda la iglesia universal haciendo las mismas obras que Jesús dijo. ¡Aleluya!
Yo reto al mundo a creer eso. Y verán desatándose un avivamiento por el país. Uds. verán sanidad Divina y el poder del Dios Poderoso. Él está aquí ahora.

70 Jesús se paró ese día y le trajeron al apóstol Pedro. Él sabía quién era él, le dijo su nombre, le dijo de donde era. Fue e hizo las cosas que Él hizo… Miró a través de la audiencia a una mujer que había tocado su manto, le dijo sobre su flujo de sangre y dijo: “Tu fe te ha salvado. Estas cosas que Yo hago, vosotros también las haréis”.
Él puso Sus manos sobre aquellos que no tenían fe, en Su propia ciudad en donde no podían creer. Él puso Sus manos en ellos, y aún así sanaron. Aún en medio de la incredulidad, Dios todavía prometió que lo haría. Su Espíritu vive. Él es el mismo ayer, y hoy y por los siglos. El mismo Espíritu…

71 Miren esto. Como prediqué aquí la otra noche: “Más Al Principio No Fue Así”. Jesús dijo: “Yo Soy la Vid, vosotros los pámpanos”. Y si el primer pámpano que salió de esa Vid fue una rama Pentecostal, el segundo pámpano tendrá que ser una rama Pentecostal.
Y si el primer pámpano escribió un Libro de los Hechos, el segundo pámpano vivirá para que pueda haber un Libro de los Hechos. La misma vida que estuvo en el primer pámpano que salió de la Vid, la Vid cuando pulsa produce cada vez el mismo tipo de pámpano. El Espíritu de Cristo en la Iglesia. Los hijos de Abraham llamarán verdadera a la promesa de Dios.
Si Ud. no cree eso, yo no creo que haya esperanza para Ud., adentro o afuera. El Espíritu de Dios está aquí. Yo creo eso tan solemnemente como… así como creo que hay… que somos seres humanos. ¿Lo creen Uds.? Los hijos de Abraham…

72 Uds. personas que están allá sin una tarjeta de oración que son hijos de Abraham, yo confieso que el Ángel del Señor vino y ministró un don para mí.
Antes de dar inicio a la línea de oración, porque solamente vamos a orar por aquellos que tienen tarjetas… Uds. sin tarjetas miren hacia acá y digan: “Jesús, ¿es esa la verdad? Si así es, háblame. Voltea a ese hombre y di mi problema así como Tú lo hiciste con la mujer que tocó Tú manto”. Porque la Biblia dice que Él es ahora mismo un Sumo Sacerdote, la otra parte del pacto, sentado a la diestra de Dios, un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras enfermedades. Y Él es el mismo ayer, y hoy y por los siglos. Miren y vivan. ¿Lo creen? ¿Les hará creer? Entonces en alguna parte en esta dirección, crean eso.

73 Estoy confiando en Dios. Y Señor Dios Tú conoces mi… mi objetivo. Tú conoces mi motivo. Y yo oro que Tú concedas algo que la gente antes de entrar en esta línea de oración pueda ver que les he dicho la verdad. He hecho lo mejor que sé por medio de la Palabra de Dios.
Ahora, hazlo real, Señor. Es Tú Hijo, Jesús. El Espíritu que estaba sobre Él, que fue partido de Su cuerpo en el día de la crucifixión, ha sido enviado de vuelta y ha estado aquí desde Pentecostés para llevar a cabo en la Iglesia la misma obra. El mismo Espíritu en otro cuerpo hará las mismas obras que hizo en el primer cuerpo. Ciertamente. Señor, te creemos. Concédelo en el Nombre de Jesús.

74 ¿Cuántos de Uds. están enfermos y no tienen una tarjeta de oración? Levanten sus manos en esta dirección.
Hay un hombre sentado en la parte de atrás justo al final con su mano levantada. No lo conozco, señor, ¿no es así? Pero Dios lo conoce, ¿es eso correcto? ¿Cree que Dios puede decirme cuál es su problema? ¿Me creería? Entonces su problema de próstata lo dejará. ¿Cree que Dios lo sanará? Muy bien, levante su mano si es así. Muy bien, vaya a casa, sea sanado.

75 Hay otra persona en algún lugar de aquel lado que levantó su mano, en aquella parte. ¿Esa dama? ¿Cree que Dios puede sanar ese cáncer y quitarlo de Ud.? Ud. no tiene una tarjeta de oración, pero tiene cáncer. ¿Es eso correcto? No la conozco, nunca la he visto en mi vida. Si eso es correcto, levante su mano. Muy bien, vaya a casa ahora y sea sanada.

76 ¿Qué fue lo que ella tocó? Ella tocó al Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades.

77 Sentado aquí atrás, aquí en la parte trasera de la audiencia. Hay un niño… un niño pequeño sentado allá atrás que tiene problemas con sus ojos, que va a ser operado. Ponte de pie, pequeñito. En el Nombre del Señor Jesús, levántelo mamá y dé gloria a Dios, y crea que Dios lo sanará, y lo hará. El bebé estaba recostado en el piso, sin embargo el Ángel el Señor lo reveló. Y ahora allí está el niño. ¡Aleluya! No conozco a las personas. No tiene tarjeta de oración. Muy bien. Dios está aquí para sanar. ¿Lo cree? Amén. Si puedes creer…

78 Aquí mismo, sentado aquí, Ud. tiene problema de riñón. El hombre, muy raro, un problema muy malo de riñón. Especialmente los doctores lo han desahuciado; no hay esperanza, ¿es eso correcto? Si eso es correcto, levante su mano. ¿Tiene tarjeta de oración? No la tiene. ¿Cree Ud. que Dios lo conoce? ¿Cree que Él puede decirme algo más de Ud.? Ud. no es de esta ciudad. Ud. es de Bakersfield. Si eso es correcto, mueva su mano de esta manera. Muy bien, eso es correcto. Vaya a casa y sea sanado. El doctor está equivocado.
Si Ud. llama las cosas que son como si no fuesen, crea en Dios y Dios se encargara de ello.
¿Qué es? Es la otra parte del pacto. El Espíritu Santo que estaba sobre Jesucristo está aquí en la iglesia. Amén. ¿Creen Uds. eso?

79 ¿Cuántos de Uds. tienen tarjetas de oración? Esto no será de discernimiento. Estoy cansado. He estado predicando todo el día y aquí y demás. Solamente quiero que sepan que el Espíritu Santo está aquí. ¿Cuántos aquí tienen tarjetas de oración? Levanten su mano. Ahora, quietamente, formen una línea de oración de este lado y prepárense para pasar por la línea de oración mientras oramos.
El resto de Uds…. Todos los que tienen tarjetas de oración, reverentemente, pónganse recargados sobre la pared. Los ujieres vayan allá para ayudarlos, y queremos tomar cada tarjeta de oración que hay.
Si Ud. no cree, no se forme en la línea. Si tiene pecados que no ha confesado, no vengan a la línea hasta que los confiese y los arregle, porque solo se lastimaría Ud. mismo. Tarjeta de oración L y K; los muchachos dijeron que esas son las que todavía quedan. Queremos que todos Uds. se formen solos y comenzaremos simplemente a orar por los enfermos.

80 Ahora, para los que están a través de la radio, les pudiera parecer muy extraño. Pero… Yo… a mí me gusta algunas veces como sólo tratar a la gente como bebés, pero llega un tiempo, y es ahora, donde ellos tienen que saber lo que es la verdad. A la gente se le olvida quiénes son. Ud. no es solamente una persona ordinaria; Ud. es un Cristiano. Uds. son hijos e hijas de Dios por la gracia de Dios.
¿Por qué tienen que estar en la condición en la que se encuentran? ¿Por qué tienen que estar dudando y conmocionados?

81 Por cierto, la dama allí en la silla de ruedas, que la está trayendo; Ud. no tiene que llevarla allí. Tráiganla para acá y yo bajaré y oraré por ella. Seguro, todos los que estén en sillas de ruedas o en una u otra cosa. A cualquier hora que quieran que se ore por Uds., pues, solamente háganselo saber. Si tiene una tarjeta, o si no tiene una tarjeta, los casos en sillas de ruedas, solamente manténganse quietos; yo bajaré e iré a orar por Uds. No hace ninguna diferencia para mí.
Es solamente la idea, si tan solo pudiera… Yo no sano a la gente; yo solamente oro por la gente. ¿Cuántos entienden eso? Yo solamente oro por la gente. Yo no tengo dones para sanar a la gente. Yo solamente fui comisionado para orar por la gente. Es un… Y Dios lo ha honrado. La razón por la cual creo que lo ha hecho, es porque he sido honesto con Uds. No he venido por dinero. No he venido por fama. Yo rehúyo todas esas cosas. He venido para ser su hermano, para decirles de las bendiciones redentivas que Jesucristo compró por Uds. Y son de Uds.

82 Ahora, Uds. a través de la radio… porque yo… tal vez salgan del aire en unos cuantos momentos más. Quiero orar por Uds. que están a través de la radio mientras ellos están formando la línea.
Ahora, Uds. en los hospitales, hay cientos de personas aquí en esta noche. Y son Cristianos y son creyentes. Y ellos… están ungidos con el Espíritu. Y esta gran porción del cuerpo de Cristo va a orar por Uds. que están a través de la radio. No importa lo que esté mal con Ud., solamente acepte a Cristo ahora como su Sanador mientras oramos. Y después escriban aquí al Templo Angelus y díganle al Dr. Rolph McPherson, o… o al Dr. Duffield, o solamente escriban al Templo Angelus y díganles lo que el Señor hizo por Uds.

83 Y si Ud. es un pecador, acepte a Jesús ahora como su Salvador personal. Y si no ha nacido de nuevo, si no ha recibido el Espíritu Santo, y necesita ayuda en ese aspecto, venga para acá al Templo, pues, estos hombres que han vivido en este Templo por treinta años, instruyendo a la gente, saben lo que están haciendo. Cómo… Y ellos harán… Es uno de… Digo esto… No me pidieron que dijera esto, pero es uno de los grupos de hombres más finos, unos buenos Cristianos trabajadores, honestos, justos, una gente verdadera de Dios…
He viajado alrededor del mundo y nunca he conocido gente más amable que la que he conocido aquí en el Templo Angelus. Y ciertamente se lo recomendaría, si pudieran venir para acá. Ud. no será confundido con fanatismo. Ud. tendrá un Evangelio solido que cree la verdad, que se para por la verdad. Y los invitamos a que vengan y estaremos felices de ayudarles.

84 Ahora, si están enfermos y afligidos allá a través de la radio, inclinen sus rostros mientras oramos. Y toda esta audiencia incline su rostro; oren por esta gente. Hay cientos y cientos de personas aquí en esta noche, a través de la radio, que está orando por Ud. Dios de seguro que contesta la oración.

85 Oh, Señor, tal vez sí nos emocionamos un poquito o nos ponemos un poquito sentimentales cuando empezamos a pensar en las cosas buenas de Dios. Y qué tan seguros estamos de que lo hemos heredado porque Cristo nos lo ha dado. Y tenemos como testigo a Su Espíritu en nuestros corazones y los frutos de nuestra vida que amamos a los hermanos, que hemos pasado de muerte a vida. Y sabemos que un día cuando esta vida aquí en la Tierra termine, nos iremos a estar con Él. Ese es el deseo de nuestro corazón de verle a Él y de ver a Aquel que aún no hemos visto, pero solamente hemos visto Su presencia por Su Espíritu moviéndose, actuando, haciendo las cosas que Él dijo que haría cuando estuvo aquí en la Tierra.
Señor, mira hasta donde llega esta onda de radio ahora, a través de estas ondas de éter. Oramos, Señor, que Tu entres en ese hogar, y en los hospitales, y a aquellos que están confinados en las camas, y a los cojos, y a los manicomios, y a los hospitales que tratan el nerviosismo en donde los psiquiatras lo han tratado tanto al punto que ellos necesitan el tratamiento. Señor, se misericordioso a este mundo nervioso y neurótico.

86 Y oro que Tu Espíritu se mueva allá afuera y que sane a cada uno. Concédelo, Señor. Si ellos no pueden estar presentes aquí, hazles saber que Tú estás allí. Tú llegaste al vientre de una ballena por un hombre, por uno a un horno ardiente, fuiste hasta las regiones de los muertos y llamaste a uno de vuelta a vida después de haber estado muerto por cuatro días. Tú eres Dios y la hora viene cuando todos los que están en los sepulcros oirán la Voz del Hijo del Hijo de Dios y saldrán fuera.
Señor, que ellos estén enterados, ahora, que Tú los amaste y que Tú los vas a sanar. Acepta mi humilde clamor por ellos, mi solidaridad hacia ellos. Y por fe coloco la Sangre de Jesucristo, el Hijo de Dios, entre cada persona y su enfermedad, y pido en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, que sus enfermedades y aflicciones los dejen. Amén.

87 El Señor les bendiga. Uds. allá a través de la radio, escriban ahora su testimonio, y déjenos saber de Uds. de que han sido sanados. Porque la Biblia dice: “Ellos vencieron por medio de su testimonio y la Sangre del Cordero”. El Señor les bendiga ricamente ahora. Y esperamos verlos mañana en la noche, si pueden venir al Templo. Continuaremos en la vida de Abraham, hasta el viernes en la noche. El Señor les bendiga.
Muy bien, ahora vamos a dar inicio con la línea de oración aquí en el Templo, y quiero que cada persona que está aquí que pueda hacer la promesa de orar por estas personas enfermas, que levante sus manos. Ahora, ¿Cómo podría Dios rechazarlos? Él no puede hacerlo. Cientos de cientos de hijos consagrados…
¿Cuántos allá en la radio o en la audiencia visible que está aquí ahora (ya dejamos la transmisión de la radio), pero cuántos de los que están aquí han nacido de nuevo? Levanten sus manos. Cómo podría Dios rechazar eso. Él no puede hacerlo.

88 Ahora, quiero que cada uno incline su rostro y ore conmigo a medida que yo oro por estas personas.
Muy bien, venga, hermana. Dios eternal, envía Tú bendición y amor y poder sanador sobre nuestra hermana para su sanidad. En el Nombre de Jesús. Amén. Ahora, vaya regocijándose como hija de Abraham.
Señor, en el Nombre de Jesucristo, como simiente de Abraham, a través de Jesucristo, impongo mis manos sobre mi hermana por su sanidad. Amén.
Señor, pongo mis manos sobre mi hermano, mientras confieso ser… en el pacto con Cristo, siendo una simiente de Abraham, pido que su sanidad venga por medio del Nombre de Jesús. Amén.
Ahora, solamente empiece regocijándose a medida que deja la plataforma. Actúe como los hijos de Abraham.
Señor, en el Nombre de Jesucristo, sana a nuestra hermana. Amén.
Padre Dios, en el Nombre de Jesucristo, sana a esta, nuestra hermana. ¿Es usted re….? en la audiencia. ¿Ven?

89 Hermano Gordon Lindsay, nos sentimos honrados de tenerlo, y al Hno. Callpepper, creo, esta noche, sentados allí. El Hno. Lindsay una vez me pidió: “Hermano Branham, solamente tenga el discernimiento con uno o dos, luego deje que el resto siga pasando”. En ese entonces no podía hacerlo. Mi nuevo ministerio me lo permitió. ¿Ven? Pero… Si uno no lo hace, de pararse, hablar con las personas… y eso es lo que simplemente me mata. ¿Ven?
Trató de llegar a aquellos en la audiencia que… que no tienen tarjetas de oración, alguien que… que no… que no tiene tarjeta de oración. Y así que, por lo tanto, se orará por los que están aquí; por aquellos no. ¿Ven? Sólo para que Uds. se den cuenta…

90 Ahora, como esta mujer. Yo sé lo que está mal con ella. ¿Creen Uds. eso?
Permítanme mostrarles algo. Esta mujer está sufriendo de nerviosismo. ¿Es eso correcto? Si eso es correcto, levante su mano. ¿Ven? No hay ni uno que pase por aquí, que no se… se me muestre. Pero yo sólo… Si empiezo a detenerme en esas visiones, entonces me empieza a mover. ¿Lo ven? Y después no puedo llegar a todos.

91 Pero no pase diciendo: [El Hno. Branham lo ilustra. Ed.] “Yo soy hijo de Abraham”. Pasen diciendo: “No estoy pasando por William Branham; no estoy pasando por esos predicadores; estoy pasando a través de la cruz con una promesa. Estas señales seguirán a los que creen. Jesucristo lo dijo”. Tan pronto como Ud. pasa por aquí, eso le da cumplimiento. “¡Gracias, Señor!”. Amén. “¡Gracias, Señor!”, mañana, “¡gracias Señor!”, el siguiente día: “”¡Gracias, Señor!“. El siguiente día: ”¡Gracias, Señor!“, un año después a partir de hoy: ”¡Gracias, Señor!“. Eso es. Dios le bendiga, hermana. Vaya y sea sanada en el Nombre de Jesucristo.

92 Señor, en el Nombre de Jesucristo, sana a nuestra hermana. Créalo.
Hermana, fíjese en esto. ¿Cree Ud. que ese problema de espalda la dejó cuando estaba parada allí en la línea de oración? Si es así, siga su camino regocijándose, diciendo: “Gracias”. Muy bien.
Venga hermana, crea. Ud. nunca estará lisiada si puede creer en Jesús. ¿Cree que él le sanará de su artritis? En el Nombre de Jesucristo vaya y sea sanada. Amén.
Venga. Aquí viene una mujer con una sombra en ella. Ella se está muriendo; esa mujer tiene cáncer. Eso es correcto, ¿no es así, señora? ¿Ven? Si lo tenía. Ahora ya no lo tiene. Sólo vaya regocijándose y diciendo: “¡Gracias, Señor!”. Oh Señor Dios, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Miren, amigos, cuando el… cuando Él pasa por aquí, yo lo creo. No sé si Ud. lo hace o no. Ese diablo no puede quedarse mientras Uds. estén pasando por esta fe. Y si él se va, continúen regocijándose. Manténganlo alejado.

93 [El Hermano Branham ora por aquellos en la línea de oración. Ed.] En el Nombre de Jesucristo, que así sea hecho, Señor. Concédelo, Señor.
Oh, Señor Dios, concede la sanidad de este hombre en el Nombre de Jesucristo. “Estas señales seguirán a los que creen. Sobre los enfermos pondrán las manos, y sanarán”. Señor, hago esto en el Nombre de Jesús. Amén.
Impongo manos sobre este niño y sobre la madre en el Nombre de Jesús.
Impongo manos sobre la hermana, en el Nombre de Jesucristo. “Estas señales seguirán a los que creen”.
En el Nombre de Jesucristo, que ellos sean sanados, Señor. Amén.
En el Nombre del Señor Jesucristo, que ellos sean sanados, Padre.
Dios bendiga a esta pequeñita y la sane, Padre, en el Nombre de Jesús.
Dios bendiga a la mujer y la sane en el Nombre de Jesús.
Venga, hermana, en el Nombre de Jesucristo, que ellos puedan ser sanados. Concédelo, Padre, para Tu gloria. Amén.

94 ¿Se acuerdan que la otra noche, esa joven, muchachita de color que bajo de aquí de la plataforma? Ella nunca lo captó hasta que llegó allá; luego el Espíritu Santo se dio la vuelta y la llamó de nuevo y le dijo a ella… ¿Se acuerdan todos los que estuvieron? Y la muchachita fue absolutamente, perfectamente sanada allí mismo donde ella estaba parada.
¿Cree Ud.? Entonces el problema en el corazón no lo matará. Vaya regocijándose y diga: “Gracias, Señor Jesús”. Amén.
Venga. En el Nombre del Señor Jesús, que esta mujer sea sanada. Amén.
Venga, hermana. Señor Dios, imponemos nuestras manos sobre ella mientras esta gran iglesia está orando, en el Nombre de Jesucristo, por su sanidad.
Padre Dios, imponemos manos sobre nuestro hermano en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Padre Dios, acogemos a este pequeño niño en el Nombre de Jesús. Permite que sea sanado.
Dios, pedimos por la sanidad de nuestra hermana en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Padre Dios, oramos por su petición por el papá de ella, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Señor, oramos por nuestra hermana en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Padre Dios, oramos por nuestra hermana. En el Nombre de Jesucristo que ella pueda ser sanada.
Poderoso Dios, en el Nombre de Jesucristo, que nuestra hermana pueda ser sanada.

95 Señor Dios, oramos ahora que Tú tomes la condición de esta mujer y que la sanes mientras pasa, en el Nombre de Jesús. ¿Cree Ud. eso? Ud. siempre ha tenido miedo que eso la pueda dejar lisiada. ¿Ve? Artritis. Ud. tiene miedo que suceda así. Ud. tendría que caminar con un bordón por la calle, pero ahora ya no lo tendrá que hacer, así que sólo regocíjese. Ud. es una hija de Abraham; créalo. Muy bien.
¿Lo cree, hermana? ¿Cree que puede irse a comer ahora? ¿Cree que su problema estomacal ha terminado? Muy bien, vaya adelante. Eso está bien. Y Dios le bendiga. Amén.

96 Venga hermana. Oh, Señor, oro que Tú sanes a nuestra hermana. Concédelo en el Nombre de Jesús.
Venga, Oh, Padre Dios, oramos que Tú sanes a nuestro hermano y lo restablezcas en el Nombre de Jesús. Amén. Amén.
Señor, oramos que Tú sanes a nuestro hermano en el Nombre de Jesús.
Uds. en la parte de atrás que están orando por ese predicador que tiene cáncer, no se preocupen, él estará bien.
En el Nombre del Señor Jesucristo, oro que Tú sanes esta persona en el Nombre de Jesús. Amén.
Señor Dios, oro que Tú sanes a nuestro hermano y lo restablezcas en el Nombre de Jesús, concédelo, Señor.
Venga. Señor, sánala; quita su problema de espalda y restablécela en Nombre de Jesús oramos.
Venga. Oh, Padre Dios, oro que Tú sanes a nuestra hermana. En el Nombre de Jesucristo impongo manos sobre ella.
Muy bien, Señor, oro que Tú la sanes y restaures todas esas cosas que Satanás le ha dañado por medio del Nombre de Jesús. Amén.
Venga hermano. Oh, Señor, oro que Tú sanes a este pequeño hombre lisiado y que pueda restablecerse en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, hermano.
Señor Dios, oro por nuestra hermana en el Nombre de Jesucristo que pueda ser sanada. Amén.

97 Si ella no puede, solamente dejen que el hombre venga allí y se siente en el catre, yo lo traeré… yo iré, oraré por él, hermana. Pase adelante, querida hermana.
Muy bien. Las personas en catres y camillas, mientras están esperando en la línea de oración, yo bajaré y oraré por Uds. ahora.
[El Hermano Branham ora por aquellos en los catres y camillas. Ed.]

98 Oh, Señor Dios, concédele a este hombre que pueda caminar y que arroje ese bastón y se vaya caminando regocijándose en el Nombre de Jesús.
Oh, Señor Dios, oro que Tú sanes a esta pequeña mujer y la restablezcas. En el Nombre de Jesucristo. Concédelo, Señor.
Venga, hermana. Crea en Dios, su problema de corazón se irá y será sanada, en el Nombre de Jesús. Concédelo, Señor.
Dios le bendiga, hermana. La artritis la dejará si puede creerlo. En el Nombre de Jesucristo que así sea.
Venga, mi querida hermana. En el Nombre del Señor Jesús, impongo manos sobre ella y ruego por su sanidad.

99 Venga ahora. Venga, hermana. ¿Tiene miedo de morir? Pero solamente es su corazón que la está molestando. Señor Dios, oro que Tú la sanes en el Nombre de Jesús. Amén.
Venga, querida hermana. En el Nombre de Jesucristo que ella pueda ser sanada. Amén.
Venga, mi hermano. Señor Dios, en el Nombre de Jesucristo, permite que mi hermano pueda ser sanado para Tu gloria. Amén, Señor. Concédelo, Señor.
Muy bien, venga hermana. Ud. ha sido perturbada mucho tiempo por esos nervios. La tiene toda despedazada. Ud. crea ahora. Señor Dios, que este conjuro la deje esta noche en el Nombre de Jesucristo. Que pueda irse y ser sanada.

100 Venga, querida hermana. Ha estado lisiada por mucho tiempo, pero crea ahora. En el Nombre de Jesús que Él pueda sanarla. Amén.
Dios bendiga a esta hermana y la sane en el Nombre del Señor Jesús. Amén.
Venga, querida hermana. En el Nombre de Jesucristo que ella pueda ser sanada.
En el Nombre de Cristo oro que Tú sanes a esta mujer mientras esta gran iglesia está orando en el Nombre de Jesucristo.
En el Nombre de Jesucristo sana a este pequeñito, Señor y restablécelo.
En el Nombre del Señor Jesús oro por esta mujer que Tú la sanes.
Señor Dios, oro por la hermana que Tú la sanes en el Nombre de Jesucristo. Amén.
¿Quiere ir a comer? Hágalo, coma entonces su cena, en el Nombre de Jesucristo. Amén. Eso es lo que quería que le dijera. Eso es correcto. Vaya y coma.

101 Ahora en el Nombre de Jesucristo, que ella pueda ser sanada.
Señor Dios, oro que Tú sanes esta mujer en el Nombre de Jesús.
Dios bendice a esta pequeña dama y sánala en el Nombre de Jesús.
Sana a esta pequeña hermana, Señor, en el Nombre de Jesús.
Oro por esta mujer. Oro que Tú la sanes y también a su ser amado, Señor. Sánalos en el Nombre de Jesús. Amén.
Dios bendiga a nuestro hermano y sánalo en el Nombre de Jesús.
Dios bendiga a nuestra hermana y la sane…? En el Nombre de Jesús Divino. Amén.

102 Aleluya. Aleluya. Alabanzas sean dadas al Señor Dios. Al que está… “Jesucristo el mismo ayer, y hoy y por los siglos” Su poder omnipotente está aquí, Su omnipresencia. Él es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. ¿Quién lo quiere recibir a Él y creer por su sanidad? ¿Cuántos de Uds. hijos de Abraham creerán en Él? Pónganse de pie. Amén. Pónganse de pie. Lo digo: “En el Nombre de Jesucristo reciban su sanidad”. Levanten sus manos a Él, Uds. estrellas de la mañana, Uds. hijos e hijas de Abraham. Llamen a todo aquello que es contrario como si no lo fuera. Jesucristo los sana. Levanten sus manos y alábenle y denle a Él la gloria, todas las personas porque Él está presente.
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