OBRAS DEL MENSAJE


Estén Ciertos De Dios
Los Angeles, California, E.U.A.
59-0412A
1 Todo es posible, solo creed.
Permanezcamos de pie mientras inclinamos nuestros rostros para orar. Oh, Dios poderoso, que trajo de nuevo a Jesús de entre los muertos, nos estamos acercando a Ti en esta tarde en Su Nombre, conociendo esto, que Tu nos has dado la promesa que nos escucharás. “Este es mi Hijo amado; a Él oíd”. Y venimos en Su Nombre para pedirte misericordia, y para pedirte sanidad, y salvación para aquellos que tienen hambre y sed de ello; perdona nuestras transgresiones. Y estamos orando que Tu Espíritu ocasione que muchos vengan a Ti en esta tarde, en ambos lados de la audiencia visible y a través de la radio…
Te damos las gracias, Padre celestial por los servicios en esta mañana alrededor del mundo, y oro que bendigas cada servicio y a cada ministro en cada iglesia el día de hoy, que está predicando el Evangelio. Ven, Señor Jesús, y recíbenos en Ti mismo. Y mientras estamos esperando Tu venida, ayúdanos a ser siervos fieles. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén. Pueden tomar asiento.
2 Estaba disfrutando el compañerismo en esta mañana con la gente Armeniana de la… la ciudad, en su iglesia. Y para sorpresa mía, había una dama que podía interpretar lenguas que… La tarde de ayer yo estaba hablando aquí y hubo… el Espíritu Santo estaba hablando, mejor dicho, y estaba llamando a las personas en la audiencia, y diciéndoles de sus diferentes aflicciones, y sus enfermedades. Y algunas veces no podía comprender exactamente quienes eran, y luego el Espíritu Santo les llamaba por nombre; tal como Uds. lo notaron a Él haciendo eso.
Y luego ellos me estaban diciendo esta mañana… Lo cual las visiones para mí son como un trance. Y ellos me estaban diciendo de esta mujer que yo llamé en la parte de atrás… en alguna parte de la audiencia, y se le dijo de una cierta aflicción que la tenía tomada. Pero ella era… no me podía entender porque ella no… era de o… otro país, una mujer finlandesa. Y luego el Espíritu Santo, para mostrar que Él no hace acepción de personas, habló por aquí, y le dijo su nombre, y le dijo que bendijera a Dios. Habló en un lenguaje que yo no conocía, y llamó a la mujer, y dijo quién era ella, y algo sobre… las bendiciones del Señor sobre ella, algo así, en idioma finlandés. Yo ni siquiera sé el inglés, mucho menos finlandés. Entonces muestra que Dios habla en todos los lenguajes y todos los seres humanos le pertenecen a Él. Qué maravilloso.
3 Él está obrando lo grande y abundante. No deseo tomar mucho del tiempo, pero solo mientras lo tengo en mente. Me acuerdo, hace un tiempo, en el Coliseo de Sam Houston… en Houston, Texas. Y estábamos tratando de (había una gran multitud), al punto que estábamos tratando de atender una parte en el Coliseo y otra parte con Ramond Richey. Ahora, no estoy seguro si el Templo Angelus sabe quién es Ramond Richey. Él fue un amigo personal por medio del fundador de esta iglesia.
4 Y yo oraba en la línea de oración de aquí, luego me iba al Coliseo a orar. Y una noche cuando mi hermano me estaba llevando a la línea de oración, escuché a una pequeña niña hispana llorando. Y ella hubiera sido la siguiente en la línea de acuerdo a los números de las tarjetas de oración que estaba llamando. Y ella no era más que una niña de quince años, o algo así. Bueno, mi hermano empezó a empujarme, y el hombre que se suponía que me llevaría. Pero de alguna forma, algo me decía: “Atiende esa niña”. Yo dije: “oh, tráiganla”. Y ellos la trajeron, y ella le dio la tarjeta de oración al hombre, así que ella vino. Y yo comencé a hablar con ella, y… y ella solo se quedaba parada allí. Yo pensé que tal vez podía estar sordomuda. Pero nos dimos cuenta, que no hablaba inglés. Ella no podía entender ni una palabra de inglés. Así que, yo pregunté si había un intérprete. Y ellos encontraron un hombre y lo trajeron para dar la interpretación.
5 Bueno, yo le hice unas preguntas, y ella comenzó a darme la respuesta por medio del intérprete. Y luego de repente la visión llegó. Y yo dije: “Veo frente a mí a una pequeña niña con cabello trenzado cayéndole por sus espaldas. Está sentada junto a una chimenea, comiendo elote amarillo de mazorca sacado de la caldera que está sobre la chimenea. Y ella ha comido demasiado; se cae y golpea violentamente. Y es llevada por su madre a la cama, y ha caído en epilepsia”. Y luego la visión me dejó.
Y luego la pequeña niña se voltea hacia el intérprete y le dice en español: “Yo pensé que él no sabía hablar español”.
Y el intérprete dijo: “Ud. habló inglés, ¿no es así Hermano Branham?”.
Yo dije: “Sí”.
Él dijo: “Bueno, ella dice que Ud. habló español”.
Yo dije: “Paren las cintas de grabación, por toda la hilera”. Y ellos las pararon, y la volvimos a tocar; y cada palabra fue en inglés. Y luego hicimos que ella repitiera lo que yo dije. Y mientras la visión se estaba llevando a cabo, ella escuchó cada palabra en inglés.
“Pues, escuchaban… ¿Y cómo nosotros escuchamos a cada uno en nuestro propio idioma en que hemos nacido?” Dios todavía es Dios. Ahora, cuando yo empecé a decir palabras de mí mismo, ella no entendió nada de eso. Pero el Espíritu Santo hablando en inglés estaba interpretándole a ella en español. Dios es un Dios bueno, como Oral Roberts lo dice. Ciertamente es verdad.
6 Y si solamente podemos captar eso, en esta tarde, que Su bondad para esta mujercita (Finlandesa, o lo que haya sido) de anoche, para asegurar que su fe estaba siendo reconocida. Él la llamó en su propio idioma. Maravilloso. Ahora, en ultramar, muchas veces, vemos eso sucediendo en países del extranjero. Que pudiera estar yo parado, hablando, y se voltean los papeles y usa mi lenguaje y llama a personas, por su nombre, y todo (igual como lo hace aquí) en su propio idioma nativo. Eso es a lo que yo llamo Pentecostés. Yo…yo… yo lo creo… ese es el Espíritu Santo.
7 Ahora, en las últimas noches no hemos estado repartiendo ninguna tarjeta para la línea de oración. Así que creo que estará en orden si tenemos una línea de oración esta noche, para orar por los enfermos. Toda la semana entrante, empezando desde el martes en la noche, estamos esperando mantener los servicios durante toda la semana. Así que vengan cada noche; vengan orando, traigan a alguien con Uds. Los muchachos estarán repartiendo las tarjetas dentro de treinta y cinco minutos, tan pronto como finalice el servicio aquí. Y Uds. que quieren una tarjeta de oración, pueden quedarse.
Ahora, ellos traerán las tarjetas de oración aquí arriba y las repartirán a cualquiera que las quiera. Que el Señor añada Sus bendiciones a todo lo que hacemos, porque lo hacemos en Su Nombre.
8 Ahora, vayamos a nuestro tema y a nuestra lección por unos cuantos minutos. El Hermano David leyó las Escrituras, porque yo acababa de encontrarme con un viejo amigo que está presente en esta tarde. Hace como dos años estaba allá arriba en el Rio De No Retorno con mis buenos amigos, los Hombres Cristianos de Negocios. Y a mí… me encanta cazar. Y ellos tenían un guía nuevo ese año, y yo como que me enamoré de este hombre, un jovencito que… y el hacía… me gustaba. Parecía haber algo en él que era más que un vaquero. Y yo había conocido a su esposa; ella era mesera en el restaurante, del lugar donde estábamos comiendo, arriba en North Forks cerca del Río Salmon, Idaho.
9 Y en el camino de regreso, sucedió que Dios le permitió a este jovencito que fuera mi camarada, para cazar conmigo. Y recuerdo que le di un buen tiro a mi alce una mañana, atravesando los valles, y… y de una manera muy humana. Y este jovencito me estaba ayudando a quitarle la piel. Y lo estaba notando, y le dije: “Jim, ¿eres Cristiano?” Y creo que me dijo que pertenecía a una cierta iglesia o a algo por el estilo. Pero había algo en él que se miraba honesto. Esa noche cuando entramos, y nos sentamos en la mesa, yo seguía observándolo. Mientras él estaba en su bolsa para dormir, durmiendo, yo pasé y puse mi mano encima de él, y le pedí a Dios que lo salvará.
Y el día de hoy él y su pequeña y linda esposa me encontraron en la parte de atrás; los dos son creyentes pentecostales, tienen el Espíritu Santo, sentados aquí presentes. La oración cambia las cosas, Hermano Gillespie. Oh, Él es tan real. Y si solamente oramos, y luego creemos que recibiremos aquello que hemos pedido.
Por lo tanto, ese es el motivo por el cual le pedí al Hermano DuPlessis que leyera la Palabra en mi lugar, simplemente tenía que saludar al hermano Jim y a su esposa. Dios les ha dado un hermoso, pequeño bebé desde entonces; estamos felices.
10 Ahora, el Hermano David estaba leyendo del libro de Reyes, del gran profeta Elías. Y debió haber sido una mañana terrible, seca y calurosa. No habían tenido lluvia por tres años y seis meses. Estaba tan seco y caliente al punto que el mundo estaba listo para arder en llamas. La gente se estaba muriendo de hambre en las calles y había un clamor por todas partes. Y esto había llegado por causa de la decadencia moral de la nación. Israel era amado por Dios. Pero cuando se salían de la voluntad de Dios, el enemigo se apoderaba.
Dios ama a Su iglesia. Pero cuando nosotros nos salimos de la voluntad de Dios, el enemigo se apodera de la iglesia. Y Acab, quién era rey en aquel tiempo, y a mi modo de pensar, el rey mas malvado que Israel alguna vez tuvo, porque él se caso con una idolatra, Jezabel. Ella era una pecadora y una persona sin Dios. Y en vez de ser el hombre de su propia casa, se lo entrego a ella. Y desde ese día ellos provocaron que la nación llegara a una decadencia moral. Después ellos… metieron a la nación en idolatría, porque se fueron tras los ídolos de ella.
11 Es algo similar el día de hoy. Toda la gente estuvo de acuerdo que ellos hicieran eso, porque el gobierno, el rey y la reina lo endosaron. Y ellos eran las personas más populares en esa nación. Y porque el rey y la reina lo hicieron, la gente pensó que estaría correcto. Ahora, ese más o menos es el cuadro de nuestra nación hoy día. Mucha gente solamente se sigue uno al otro. Y creen que porque el gobierno le dio permiso a los vendedores de licor para que vendan whiskey, que es correcto emborracharse. Está mal.
Y muchas veces mujeres buenas piensan que porque las compañías de cigarrillos pone estas escenas en estos anuncios: mujeres fumando cigarrillos, y las estrellas de cine, y muchas de ellas, y las mujeres populares fumando, que esta correcto. Eso es lo que ha causado la decadencia moral en esta nación. La espina dorsal de toda nación es la maternidad. Rompan la maternidad, y estarán rompiendo la espina de la nación. Y cuando… Tengo estadísticas que muestran que, creo que es como el ochenta por ciento de las madres fumando cigarrillos, tienen que criar a sus hijos con biberones. Porque hay tanta nicotina en su sangre, que mataría al bebé antes de los dieciocho meses de edad.
12 Si de hablar de sabotaje se trata, ese es uno de los más grandes sabotajes que la nación tiene. E independientemente de todas las advertencias que los doctores colocan, tales frases como “cáncer por toneladas”, y todas estas advertencias, la gente quiere seguirse una a la otra. Porque una mujer tonta, actriz de algún tipo, anuncia cigarrillos, y… y lo exhala por su nariz, y trata de comportarse de manera astuta… Pero ese no es el lugar, o la cosa que una dama deba hacer. Está mal.
13 Estaba atravesando una de sus avenidas de aquí hace unos días, y vi en uno de los salones. Decía: “Mesas para damas”. No quiero ser grosero, y no quiero dañar los sentimientos de nadie. Pero las damas no entran a lugares como ese. Nunca han tenido una de ellas ahí. [La audiencia aplaude. Trad.] Me puedo imaginar que nunca han tenido un cliente y nunca lo tendrán, porque ese no es el lugar para una dama. Pero la gente fina algunas veces, pone esas cosas y… y vemos a gente que son muy de la alta sociedad (los que así llamamos) van a esos lugares, y piensan que esa es la cosa por hacer. “Teme a Dios y guarda Sus mandamientos porque esto es el todo del hombre”.
14 Pero vean, el… el rey había dicho que estaba bien, porque su esposa pensó que estaba bien. Y ellos causaron una decadencia moral. Y después, ellos pensaron que porque eran prósperos, ninguna guerra o demás, que esa era una señal que Dios estaba con ellos. La prosperidad no es siempre una señal que Dios está con Ud. Muchas veces eso puede ser engañoso. La lluvia cae sobre el justo y el injusto. Pero es por sus frutos que son conocidos.
Así que esta nación estaba muy corrompida, y Dios había mandado juicio sobre ella. Todos los predicadores se habían doblado bajo la pesada carga, porque los miembros de las iglesias los habían forzado a hacer estas cosas.
Y me siento mal por el predicador que no tiene más de Dios en él que en dejar que su congregación los mande, y que los saque de la ruta de esa manera. Yo creo que necesitamos predicadores que sean hombres; que tengan temor de Dios, siervos enviados por Dios, que no tienen miedo de llamarle negro a lo negro y blanco a lo blanco. El Evangelio ha sido manejado ya por mucho tiempo por niños con guantes puestos. Necesitamos algunos predicadores a la antigua como Billy Sunday, y Juan el Bautista, y algunos de esos antiguos con mensajes del fuego del infierno y llamas de regreso a la gente. Yo sé que no es popular. Así que cuando se alejaron de eso, pueden ver en que condición se metió la nación. Así que… es lo que se necesita, hermano.
15 Y todo lo que el pastor había cedido, así que dejaron al… tenían un Evangelio social, sin duda. Y entonces, pero hubo uno que no cedió. Había un pequeño antiguo profeta en el país en aquel día. Él no se inclinó a ninguno de sus ídolos porque sabía que Jehová era un Dios santo; y que Él requería santidad, y pureza, y decencia. Porque él sabía que Jehová no podía cambiar. Y si Jehová, para sacar a los hijos fuera de Israel, tenía que limpiarlos y santificarlos… Y cuando caminaban desordenadamente de acuerdo a Sus mandamientos, Él mandaba juicio sobre ellos. Él sabía que Jehová era el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Por lo tanto, él no cedería. Oh, Jezabel lo odiaba, y toda la comitiva de ella lo odiaba. Pero Dios lo amaba y respetaba, porque él nunca abandonó la Palabra de Dios. Él se quedo con ella.
Dios danos más Elías en este día cruel y malvado lleno de corrupción en el cual estamos viviendo, que no tengan miedo de predicar lo que es la verdad, lo que la Biblia dice. “Sin santidad, nadie verá al Señor”. Uds. deben limpiarse de sus pecados a través de la Sangre del Señor Jesús.
16 Ahora, había una mujer en el país; ninguno de los dos se conocía. Pero ella debió haber sido una mujer honorable. Ella debió de haber sido el tipo de mujer igual al tipo de hombre que era Elías, porque Dios escogió esa mujer de entre todas las mujeres que había en Israel para atender a Su profeta. Y Él nunca escogería una mujer inmoral para que atendiera a Su profeta.
Y esta mujer era una mujer viuda. Había sequía en el país. Y ella empezó, después de la muerte de su esposo… Ella tenía un bebé al cual criar. Y ella estaba batallando en buscar la manera de que sobreviviera su pequeño. Y finalmente el pan empezó a escasear. Y llegó a tal condición un día, cuando ella fue a buscar a su pequeño, y ella vio sus pequeñas mangas, rotas. Ella debió mirarse en el espejo así misma, y mirar cómo había dejado en la mesa algo para su bebé. Y sus propios pómulos estaban sobresaliendo, y sus pequeños, bracitos que se miraban tan frágiles. A ella no le importaba como se miraba, pero el niño pequeño… Ella estaba tratando… ella no quería verlo morir.
17 Así que finalmente, un día fue a la tinaja de harina y solamente le quedaba un puñado de harina. Ella va a la botija para ver que tanto aceite le quedaba, y solamente había una buena cucharada sopera. Era todo lo que le quedaba entre ella y la muerte. Me supongo que esa noche hubo una reunión de oración de toda la noche. ¿No es extraño como Dios permite que lleguemos al final del camino? Sin duda ella hizo una revisión. Dijo: “Señor Dios (algo como esto), yo te he servido. He hecho todo lo que se suponía que debía hacer. He cumplido todos Tus requisitos. Y he aquí tengo un puñado de harina y una cucharada de aceite entre la muerte de mi hijo y mía”. Debió haber estado orando toda la noche.
Y cuando el pequeñito se despertaba, se daba la vuelta, y decía: “Mamá, ¿podrías ir otra vez a la alacena y ver si sobró solo un pedacito de pan? Ella va de nuevo, llora un poquito, y luego regresa y le da un poquito de agua para beber. Porque ella sabía que podía… solo tenía este poquito, y quizás tenía que hacerlo rendir hasta el otro día. Y el pequeñito quizás no se podía dormir bien a causa del hambre.
18 Yo he atravesado esas situaciones. Sin duda hay muchos aquí que han atravesado esa situación. He visto a mi madre dejar la mesa por la mañana, sentarse en la parte de atrás de la casa y llorar, cuando ella… cuando lo que había en la mesa era solo pan duro. Y ella le ponía algo de café y algo de azúcar encima para nosotros niñitos, y regresar al cuarto y llorar, diciendo: “Yo no tengo hambre”, cuando ella sí estaba hambrienta, y nosotros tratando de ir a la escuela de esa manera.
19 Y la mujer a medida que miraba esos… llegando esa hora tan crucial, sin duda se revisaba y decía: “Señor, he hecho todo lo que sabía hacer”. Cuando Ud. ha hecho todo lo que sabe hacer, y ha cumplido cada uno de los requisitos que Dios pide, allí es en donde la fe se aferra. Allí es cuando la fe actúa. Si Ud. ha cumplido cada requerimiento que Dios pide que haga, entonces algunas veces Dios prueba su fe, para ver qué clase de reacción tendrá en su acción. Oh, Él es bueno haciendo eso. Solamente deja… solamente prueba si Ud. realmente cree lo que piensa que cree. Ud. sabe que Él lo hace así muchas veces.
20 Una mañana había unos jóvenes hebreos que iban a ser quemados. Y ellos sabían que habían hecho la voluntad de Dios. Y ellos dijeron: “No tenemos miedo al mandamiento del rey. Nuestro Dios es capaz de liberarnos de este horno de fuego ardiendo. Sin embargo, no nos postraremos a esta imagen”. Ahora, Dios los iba a probar para ver cual sería la reacción a su acción. Y Él los dejó que caminaran directo al horno de fuego ardiendo antes de que Él hiciera un movimiento. Pero cuando todos los requisitos de Dios se han cumplido, y Ud. esta cierto de Dios, que Dios lo hará, entonces manténganse firmes, y Dios lo hará.
Si Ud. se ha sentado en estas reuniones, y ha visto al Señor Dios moviéndose entre la audiencia, sanando al enfermo y al afligido, y aún así, parece que todavía Ud. tiene su enfermedad… Y cuando yo les pido que pongan manos unos sobre otros, y Uds. ha corregido sus errores ante Él; lo ha aceptado a Él, y ha sido bautizado en el bautismo Cristiano de fe, y su corazón está limpio ante Él, entonces algunas veces cuando Dios demora Su respuesta, Él solamente está esperando ver cómo reaccionará Ud. Solamente asegúrese de creer que es Dios y luego manténganse en ello. No se mueva.
21 Si ya han orado por Ud., y creyentes han impuesto las manos sobre Ud., la Biblia dice: “Estas señales seguirán a los que creen”. Ese es el requisito de Dios, y Dios requiere de Uds. que crean Su Palabra.
Job, Dios dejó que el diablo probará a Job una vez. Cuando Job salió a quemar el holocausto por sus hijos, ellos hicieron una fiesta, así que Job sabía en sus días como eran los adolescentes, de que estaban hechos, esa mente que no puede estar en paz. Así que, Job dijo: “Quizá habrán pecado mis hijos; ofreceré un holocausto por ellos de todas maneras. Y cuando se mantuvo sin moverse en esa ofrenda… Eso era todo lo que Él requería: que confesara y que ofreciera un holocausto. Y Job sabía que lo había hecho. Y luego el diablo fue suelto contra él. Y él empezó a matar a sus hijos, y destruyó sus pertenencias. Y tuvo algunos de los miembros de su iglesia que vinieron a él y le dijeron: ”Eres un pecador en secreto. Tienes algo en tu corazón que no has confesado, Job“.
Pero Job sabía que no lo había hecho. Él estaba seguro que había cumplido los requisitos de Dios y él se paro firme en eso. Eso es. Él sabía que había confesado sus pecados, le dijo a Dios que lo probará, que lo escudriñará y que viera si había algo mal. ¿Ven? Dios solamente estaba esperando ver lo que iba a hacer Job, porque Satanás había dicho: Yo haré que te blasfeme en Tu rostro“.
Pero Dios dijo: “No hay nadie como él en la Tierra; él no lo hará”. Dios tenía confianza en él.
22 Y tal vez si su sanidad ha tardado un poquito, Dios tiene confianza en Ud. que se mantendrá firme. Si Ud. cree que el Espíritu Santo, las señales y maravillas que Él prometió están siendo hechas aquí, entonces acéptelo y aférrese, al requisito de Dios: “Yo soy el Señor que sana todas tus enfermedades”.
23 Cuando Ud. recibe el Espíritu Santo, y tienen un nuevo nacimiento, y el diablo comienza a tentarlos: “Oh, estas usando la misma ropa; te ves igual como solías”. Pero Ud. está seguro que algo sucedió dentro de Ud.; Dios cambió su vida. No hace ninguna diferencia lo que el diablo diga, solo aléjese de eso, porque Ud. está seguro que es Dios. Amén. “Amén” significa: “Así sea”.
24 Yo estoy seguro que el Espíritu Santo está aquí ahora. Estoy seguro de eso. Y sé que lo que pidamos, nosotros lo recibiremos. Pudiera no venir en este preciso momento, pero tiene que venir. La promesa de Dios es verdad. Cualquier cosa que le pidamos; no lo dudamos; nosotros creemos que recibiremos lo que hemos pedido; porque cumplimos los requisitos de Dios, le dimos nuestra vida a Él, rendimos nuestra voluntad a Él. Nuestras vidas, nuestra alma, todo lo que somos lo hemos rendido a Dios. Entonces si nuestro corazón no nos condena; podemos tener lo que pedimos. “Si permanecéis vosotros en Mí y Mi Palabra en vosotros, pedid lo que quisiereis y os será hecho”. Esa es Su promesa. Solamente asegúrense de conocer a Dios, y de conocer que esa es Su promesa.
Alguien me dijo, muchas veces, más bien, dicen: “¿No tiene miedo Hermano Branham, cuando Ud. va para allá en la noche, que tal vez el Ángel del Señor lo pudiera abandonar alguna vez?
Le respondí: “Estoy seguro que no lo hará. Porque Él prometió que no lo haría. Y yo tengo fe en Dios para creer que Él cumplirá ese requerimiento”.
25 Esa noche en Portland, cuando aquel maniático corrió a la plataforma para matarme… Uds. han leído la historia. Entonces les conviene estar seguros. Pero yo estaba seguro que no estaba tratando de hablar de mí mismo, cuando él me llamó una víbora-en-el-césped, y me escupió en la cara, y dijo: “Está noche te voy a golpear todo el camino hasta la audiencia”. Yo solamente me quedé quieto. Él pesaba un poco más de doscientos cincuenta, yo pesaba como unos ciento veinte, tenía que mirarlo para arriba, esos grandes, enormes y gigantescos brazos, y toda su dentadura, y sus ojos, con su puño hacia atrás, listo para pegarme.
Y el Espíritu de Dios dijo: “Por cuanto has desafiado el Espíritu de Dios, esta noche caerás a mis pies”. Ese fue Dios; no fui yo.
Así que él dijo: “Te mostraré a los pies de quién caeré yo”. Y levantó la mano para pegarme.
Y cuando lo hizo, yo dije: “Satanás, sal del hombre”. Comenzó a girar varias veces y cayó sobre mis pies en el piso al punto que un policía tuvo que quitarlo de mis pies.
26 Solamente asegúrense que es Dios, y luego aférrense a eso. Quédense con eso. Cuando Dios dice cualquier cosa, Él tiene que guardar Su Palabra. Estén ciertos que es Dios. Tomen la Palabra de Dios. Si Dios les susurra a su corazón: “Yo soy el Señor que sana todas tus enfermedades”, quédense con eso. Esa es la promesa de Dios. Dios prometió darles el Espíritu Santo; quédense con ello hasta que venga.
27 Estaba leyendo el libro del viejo tío Buddy Robinson, hace un tiempo. Y dijo que él estaba arando maíz, con su vieja mula, Alec. Y una mañana él se enojó con Alec porque ella estaba pisando el maíz. Y él le mordió en las orejas, y ella se fue corriendo, mientras se le quedaba mirando. Y él dijo: “Alec, me avergüenzo por haberte mordido”. Dijo: “Mira nada más, estoy predicando santificación con… y mis dientes llenos de pelos de mula”. Él dijo: “Qué desgracia”. Y se avergonzó de sí mismo. Y fue hasta la hilera del maíz y dijo: “Señor, si no me das el Espíritu Santo, cuando regreses encontrarás un montón de huesos aquí mismo”. Entonces él lo recibió. Estén ciertos que es Dios, y luego aférrense a ello.
28 Ella estaba cierta que había caminado de manera recta con Dios. Y Dios lo probó al invitar a Su profeta a que viviera con ella. ¿Ven? Dios confirma las cosas. Así que la mañana estaba aclarando; los pájaros empezaban a cantar mientras el amanecer empezaba a despuntar. Ella volvió a ver al pequeñito y le dio una palmadita. Ella se arrodilló y dijo: “Señor Dios, él se levantará en unos cuantos minutos más. Voy a ir a preparar lo último que me queda y se lo daré a él. Y luego lo tomaré en mis brazos y moriremos juntos”. Así que ella fue y tomó el puñado de harina.
Ahora bien, la harina, era una harina ofrecida, lo cual significa: “Cristo la Palabra”. Y cuando molían la harina ofrecida en los días de la Biblia, ellos usaban cierta piedra de molino que molía cada grano de harina exactamente igual. No había diferencias en ello. Bueno, eso tipifica esto. Lo mismo significa: “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy y por los siglos”. Cuando Dios molió Su vida sacándola de Él en el Calvario, Él se lo dio a la iglesia para que fuera el mismo ayer, y hoy y por los siglos.
29 Luego ella va y toma el aceite. El aceite representa el Espíritu. Por eso nosotros… el porqué ungimos con aceite, representa el Espíritu. Y ella coloca el Esp… el aceite y la harina juntos y empieza a prepararla. Y cuando el Espíritu y la Palabra se juntan, algo va a suceder. Ella estaba al final del camino. Así que ella toma la Palabra y el Espíritu y comienza a mezclarlos. Ahora, está listo para ser horneado. Ella sale al patio para recoger dos leños. ¿Se dieron cuenta que la Biblia dice: “Dos leños?”.
Ahora, en los días de antaño… Jimmy, me imagino que nosotros lo hemos hecho muchas veces. Uno toma dos leños y los cruza y lo enciende en el medio. Y a medida que los leños se queman, uno los empuja de los extremos, si es que estará acampando de noche. Eso mantiene el fuego encendido toda la noche, empujándolos hacia adentro; con el fuego en medio. Si se fijan, los dos leños representan la cruz: Sacrificio-propio.
30 Ahora, ella mezcló la Palabra y el… el Espíritu juntos y estuvieron listos para ponerse al fuego. Y ella salió a recoger estos dos leños. Y, quizás, había tomado el último con su mano y empezaba a regresar a la casa y miró hacia la puerta. Allí estaba un hombre viejo, de apariencia gentil, quizás, calvo y colgándole la barba, parado allí, recargado en la puerta. Él dijo: “¿Me podrías ir a buscar un poquito de agua para beber?”.
Ella lo miró y pensó: “Bueno, tengo solamente como… medio galón en la casa. Pero el pobre hombre se ve tan sediento. Estoy dispuesta a compartirlo con él”. Y ella pudo haber dicho: “Sí, amable señor. Le traeré un poco del agua, porque los manantiales se han secado y todo lo demás. Toda el agua se ha secado”. Y ella comenzó a ir por el agua, y él sabía…
31 Miren. Dios respondió en ambos extremos de la línea. Aproximadamente dos años antes, el riachuelo se había secado en la cima de la montaña en donde estaba Elías. Él dijo: “Elías, baja a la ciudad y sigue caminando hasta que encuentres una fina mujer con dos leños en la mano. Ella va a alimentarte”. Dios hace cosas reales. “Yo te he enviado allá y ella va a alimentarte. Ella no tiene nada en la casa, pero voy a alimentarte”.
Y él caminó por la calle hasta que vio a la mujer cargando esos dos leños, y debió haber sido ella. Así que tenía que llamarle la atención. Él dijo: “¿Me podrías buscar un poco de agua?”.
Y ella dijo: “Lo haré”.
Y cuando se volteó y empezaba a ir, él dijo: “Y solamente tráeme una pequeña torta en tu mano”. Elías habiendo visto una visión ya conocía cuál era la situación.
Y ella dijo: “Vive el Señor tu Dios…” Elías entonces supo que ella era una Cristiana, una creyente. “Vive el Señor tu Dios, solamente tengo un puñado de harina y una cucharada de aceite, lo cual ya he preparado; ya lo he aderezado, lo tengo listo. Y estoy llevando estos dos leños para hacer un pequeño pastel para mi hijo y para mí. Y para que lo comamos y muramos”.
32 Vean, ahora aquí viene una gran lección. Pero Elías dijo: “Hornéame una a mí primero”. Oh, ¿Qué hay allí? ¿Qué lección aprendemos? “Buscad primeramente el Reino de Dios y Su justicia”.
“Hornéame uno primero”.
Y ella observó. Ella dijo: “¿Me pregunto quién es? Hay algo en este hombre que pareciera ser diferente”.
Y él dijo: “Hazme uno a mí primero y me lo traes”.
Y ella comenzó a hacer lo que él había dicho. Y ella escuchó esa Palabra reconfortante que siempre tranquiliza: “Porque ASI DICE EL SEÑOR la tinaja de la harina no escaseará ni se disminuirá la botija del aceite, hasta aquel día que el Señor dará lluvia sobre la faz de la tierra”.
33 ¿Qué es lo que fue? Ese momento oscuro y crucial había llegado, pero Dios siempre en la escena. Si Ud. está seguro que es Dios, si Ud. se ha arrepentido de sus pecados, si Ud. ha cumplido los requisitos de Dios, entonces esté seguro que Dios guardara Su promesa. Wow. Si los hombres y las mujeres pudieran darse cuenta de eso. Dios está obligado a Su promesa. Y si Ud. ha cumplido los requisitos, si ha confesado sus pecados, y si ha arreglado lo malo, y ha hecho todo lo que Dios ha requerido, entonces aférrese a Dios. Ud. tiene que ver la luz del día; Él la tiene que traer. Solamente estén ciertos de que es Dios, y Él se encargará del resto de ello si Ud. está seguro que es Dios.
34 Hace algún tiempo, estaba en una pequeña ciudad de Arkansas. Hace como quince años, no hace tanto, diré como unos doce años. Tenían una terrible segregación en Arkansas. Y había estado en una pequeña iglesia, y la policía me había ayudado a entrar y a salir. Y estaba saliendo de la iglesia, y podía escuchar a alguien decir: “Misericordia, misericordia”.
Y pensé: “¿De dónde viene eso?”.
Y miré hacia mi izquierda. Parado a un lado estaba un… un hombre negro, muy alejado de la gente blanca. Tenía su vieja capa en las manos, gritando: “Misericordia, misericordia”.
Y algo me golpeó: “Ese hombre quiere hablar conmigo”
Y le dije al policía; yo dije: “Quiero ir para allá y ver a ese hombre”.
“Oh”, él dijo: “Sr. Branham, no puede hacer eso; dará inicio a un problema aquí en Arkansas”. Dijo: “No puede hacer eso”. Él dijo: “Simplemente no podemos dejar que Ud. haga eso”.
Yo dije: “Pero el Espíritu Santo me está diciendo que vaya”.
Él dijo: “Bueno, Hermano Branham, comenzará un disturbio racial”. Dijo: “Toda esta gente blanca que está aquí para que se ore por ella, y Ud. se va allá con ese hombre de color…”
Dije: “No puedo evitar que tengan esa clase de leyes. Yo sigo una ley esa ley es la ley del Espíritu”.
Y él dijo: “Vaya al hombre”.
35 Y sencillamente me solté de él y fui para allá. Y escuché a su esposa decir: “Sé de buen ánimo, cariño, el pastor viene para acá”.
Y llegue allá; y le dije: “¿Cómo está?”
Él tenía sus manos extendidas de esta manera. Él dijo: “Es Ud.…” No digo esto en forma irrespetuosa de mis amigos de color, tampoco aquí o en la radio. Pero el tenía un acento muy sureño. Y él dijo: “¿Es éste Ud. Pastor Branham?”.
Y le contesté: “Sí, señor, así es”.
Él puso sus manos en mi cara. Él dijo: “Ud. es más joven de lo que pensé que era”, estando ciego. Y él dijo:“ ¿Tiene un minuto, solamente? Quiero decirle algo.
Le dije: “Sí, hermano. Tengo todo el tiempo que quiera que hablemos”.
36 Él dijo: “He sido un Cristiano desde que era un niño pequeño. Y mi mami anciana”, dijo: “hace años que ella partió…” Y dijo: “Yo he estado ciego por varios años. Tengo cataratas en mis ojos. El hombre doctor dijo que no las podía quitar. Ellas ya se han enredado en el nervio óptico, y él no puede quitarlas”. Y él dijo: “Nunca había escuchado de Ud. en mi vida, pastor Branham”. Pero dijo: “Anoche como a las nueve en punto me fui a la cama”, él dijo: “Yo soñé que mi mami anciana llegó al lado de mi cama. Y me dijo: Cariño, levántate y ponte tu ropa, y ve a la ciudad llamada Moahart. Y que el Hermano Branham oré por ti; vas a recuperar tu vista”.
Él dijo: “¿Cree Ud. eso, Hermano Branham?”.
Le dije: “Lo creo con todo mi corazón”.
Él dijo: “Mi mami anciana jamás me dijo una mentira en su vida. Y me levanté y me puse mi ropa. Y mi esposa me ayudó a llegar a la estación del autobús. Y nosotros fuimos al auditorio, y ellos nos dijeron que Ud. estaba aquí. Y llegamos aquí, y hemos estado parados aquí”, y estaba lloviendo tan fuerte como podía llover.
37 Y me fijé en él. Puse mi mano a su alrededor, y dije: “Señor Dios, yo no sé, pero de alguna forma él está cierto. Y yo estoy cierto que permitiste que su mami anciana viniera a él en un sueño para decirle que iba a recuperar su vista. Y él está tan seguro de que va a recuperar su vista, Señor Dios, permítelo ahora”. Y en cuanto dije eso, y él empezó a parpadear sus ojos.
Él dijo: “Gracias, Señor”.
Y le pregunté: “¿Tío, puede ver?”.
Y él dijo: “Claro que puedo ver”. Dijo: “Yo sabía que iba a ver”.
Y su esposa dijo: “Cariño, ¿puedes ver realmente?”
Dijo: “Claro, ¿ves aquel carro rojo estacionado?” Dijo: “Claro que puedo ver”.
Un fuerte grito se escuchó por todos lados, y la gente glorificó a Dios. ¿Qué fue eso? Él estaba cierto de que Dios le había hablado en un sueño. Y si Dios es cierto por medio de un sueño, ¿cuánto más cierto lo es Él por Su Palabra? Estén ciertos. Aférrense a ello. Dios lo traerá a cumplimiento… Oremos.
38 Señor, cuando pienso en todas las experiencias… no sé en dónde se encuentra ahora el hombre; Tú lo sabes. Pudiera ser que no tenga el privilegio de verlo otra vez en la Tierra. Pero sin duda, en algún momento cruzando el río más allá, cuando ambos hayamos subido las escaleras hacia Su Reino, lo veré allí. Porque él estaba cierto; él no podía leer Tu Palabra, pero Tú le hablaste por medio de un sueño y a través de su madre honesta. Y él estaba cierto de que su madre no podía mentir. Y si Tú le enviaste un sueño de su madre, él sabía que estaba seguro de que iba a recuperar su vista. Yo creo, Padre, que esa es la razón por la cual Tú se la diste. Él se movió de la cama; entro en acción; puso su fe a obrar; y Tú confirmaste su fe al darle su vista.
Hay muchos que están aquí Señor, el día de hoy. Muchos a través de la radio que han leído la Palabra y escuchado las promesas, pero que nunca han estado realmente seguros. Dios, permíteles estar ciertos el día de hoy que si Dios lo ha dicho, entonces Él tiene que guardar esa Palabra bien. Y algunas veces Él permite que reacciones vengan solamente para ver lo que vamos a hacer. Que cada persona ahora, ambos que están aquí y en la audiencia invisible, que ellos se puedan tomar de Tu Palabra, Tu promesa, que confiesen sus pecados e incredulidad, y se aferren a esa promesa hasta que el día amanezca para ellos. Concédelo, Señor. Que ellos puedan estar seguros y ciertos que Tu guardas Tu promesa, cada uno de ellos. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús y por Su Causa. Amén.
39 Dios les bendiga. ¿Cuántos de Uds. están ciertos que Dios guarda Su promesa? Solíamos cantar un viejo himno en la Iglesia Bautista, Su promesa es verdadera; Él no te abandonará, Dios todavía está en el trono. ¿Alguna vez la cantaron? Veamos las manos de todos los que se la saben. Dadnos un tono, hermana.
Dios aún está en el trono,
Y Él siempre se acuerda de los suyos;
Su promesa es verdadera,
Él no te olvidará,
Dios todavía está en el trono.
Me pregunto, Hermano Duffield, ¿Me podría ayudar a cantarla? Muy bien, cantémosla.
Dios todavía está en el trono,
Él nunca abandona a los suyos,
Su promesa es verdadera,
Él no te olvidará,
Dios todavía está en el trono.
¿Cuántos de Uds. lo creen, levanten su mano? Pongámonos de pie mientras lo cantamos ahora, todos juntos; levanten sus manos a Dios mientras lo cantamos. Muy bien, de nuevo.
Dios todavía está en el trono,
Él nunca abandona a los suyos,
Su promesa es verdadera,
Él no te olvidará,
Dios todavía está en el trono.
40 Ahora, voltéense y saluden a alguien cerca de Uds. Cantémoslo otra vez ahora mientras… mientras estamos… mientras nos saludamos. Todos ustedes metodistas, y bautistas, y presbiterianos, y luteranos y pentecostales reconcíliense unos con otros; mastiquen el chicle del otro; simplemente tengan compañerismo; simplemente pasen un buen tiempo juntos. Muy bien, hermana. Cantémoslo otra vez, todos. Estamos fuera del aire, supongo. [El Hermano Branham habla con el Hermano Duffield. Ed.]
Dios todavía está al aire (¿Lo creen? Levanten su mano ahora).
Él nunca abandona a los suyos;
Su promesa es verdadera,
Él no te olvidará,
Dios todavía está en el trono.
41 Todos los creyentes digan: “Amén”. [La congregación dice: “Amén”. Ed.] Estamos ahora fuera del aire, así que pueden gritar “Amén” muy fuerte. Amén.
Dios todavía está en el trono,
Él nunca abandona a los suyos;
Aunque las pruebas los angustien,
Y sus cargas los opriman,
Él nunca nos dejará solos. Amén.
El Dios eterno; de eternidad a eternidad Él todavía es Dios. Cuando este viejo mundo colmado con pecado al punto que tiene una venda para el dolor de cabeza alrededor, tambaleando como un hombre borracho llegando de noche a casa… Uno de estos días el pecado se irá más allá de las estrellas y la luna, y ella explotará y volará a la eternidad. Pero Dios todavía estará en el trono. Amén. Amén. Me siento Pentecostal en este momento. Amén. Salvación de antaño, el poder de Dios, el Espíritu Santo… Dios todavía es bueno. Muy bien, Hermano Duffield.
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