OBRAS DEL MENSAJE


¿Quién Es Este?
Jeffersonville, Indiana, E.U.A.
59-0510E
1 Dios le bendiga, hermano. Es tan bueno poder venir a la casa del Señor. Creo que hace algún tiempo estaba estudiando una Escritura, y decía que cuando Jesús se acercó a Jerusalén, que los discípulos alzaron sus ojos y vieron la santa cuidad a lo lejos. Y comenzaron a regocijarse, y a decir que… “¿Cuándo será restaurado el reino?”
Y cierto hombre estaba hablando, o contando sobre su reciente visita a Palestina… Y dijo que ahora las personas, desde año pasado han estado llegando a un punto, en el que cuando salen del valle y miran por el recodo, por el mismo camino en el que Jesús y los discípulos estuvieron en aquel momento, cuando ellos ven la ciudad, comienzan a llorar.
Usted sabe, yo creo que había un sentir en aquellos discípulos en esos días de que el Reino sería restaurado otra vez. Y ahora ya casi es el momento.
Creo que ese es el sentir que hay en el pueblo de que el Reino ya está casi listo para ser restaurado otra vez.
2 El Hermano Neville, nuestro bondadoso y bendecido pastor, me acaba de decir acerca de un avivamiento que está por acontecer aquí en el Tabernáculo en unas cuantas noches, para que estuviese orando por ello. Y yo le dije, que pienso que será una bendición. Uno simplemente no puede tener demasiados avivamientos. Y muchas veces, nosotros tenemos una idea errada de lo que es un avivamiento. Un avivamiento no se trata de traer nuevos miembros, sino de revivir a los que ya tenemos.
Y yo… Me gustaría decir esto, porque lo digo desde lo profundo de mi corazón. Que e comenzado a sentir algo diferente en el Tabernáculo, algo que es diferente a lo que había sentido por mucho tiempo, un sentir de un profundo sentimiento espiritual, como el que solía haber hace mucho. Algo que está bien asentado, y tiene un verdadero fundamento. Y confió que Dios bendecirá esta pequeña iglesia. Y [Porción Sin Grabar En La Cinta.—Ed.] otra vez en Su poder. Y veo que el programa de construcción se está llevando a cabo, y creo que eso es algo grandioso. Porque tarde o temprano, nosotros las personas mayores nos quitaremos la armadura, y se lo entregaremos en las manos a nuestros hijos, y caminaremos hacia arriba por esa escalera dorada.
El otro día, crucé esa línea de la mitad del camino y ahora tengo cincuenta años. Yo simplemente no puedo asimilar eso. Parece que ni ha pasado el tiempo desde que yo estaba acarreando víveres para Chris Misner, como de dieciocho—dieciséis, dieciocho años de edad. Parece que los años se fueron para algún lugar. Eso solo muestra, que aquí no tenemos una ciudad eterna, pero estamos buscando una que ha de venir. Y esa es la Ciudad donde Dios es el Constructor, y allí nunca habrá fin.
3 En esta mañana mientras hablaba del tema del Día de Las Madres, e intentaba mostrar lo que era una madre, no como ella es en su edad avanzada con las arrugas, y con sus muletas o en una vieja silla de ruedas, o un sillón, y una pequeña maceta de flores a su lado, sino una madre en la resurrección, restaurada de regreso a su juventud, y parada resplandeciente como una reina.
Esa es la manera en la que me gusta pensar de mi madre. No me gusta pensar en ella como ella es hoy- una anciana. Me gusta pensar en lo que está por venir. Y se que ustedes se sienten de la misma manera respecto a sus madres. Piense en ella como ella realmente es en su corazón. Aunque muchos… Como dijo este poeta, “La vida no ha sido fácil para ella, pero ella la volvería vivir toda de nuevo, tan solo para hacer algo por usted.” Así que Dios va proveer una manera en la que ella pueda vivir con usted para siempre. Así que, estoy contento por eso.
4 No se porque hice este anuncio en la mañana de que yo hablaría en esta noche, si el Señor lo permite, sobre ¿Quién es este? Ciertamente no se como lo voy a hacer. Y he estado ocupado toda la tarde hasta hace como una hora y diez minutos en entrevistas, y tuve asuntos especiales, y llamadas de emergencias. No pude hacerlas.
Y quiero que continúen orando por el Dr. Sam. Él está mejorando, y estamos agradecidos por ello. Y el Dr. Baldin y la Señora Baldin ambos se están recuperando. Ellos están mejorando.
Y quiero que pongan una nueva petición en su lista de oración en esta tarde, por Harry Leese, el boticario, de por acá. Harry es un amigo personal mío. Y desde que lo conozco, yo creía que él era un Cristiano, hasta esta tarde cuando su hermano hizo una petición por la salvación de su alma. El Hermano Mike Egan trajo el… nuestro síndico aquí, trajo las noticias. Y Harry está en el hospital con una condición muy seria. Yo no pensé que él me estimara tanto, porque esta tarde él rechazó a su propio pastor, el pastor de la iglesia a la cual él asiste, y quiso que yo fuera a verlo. Y quiero ir a verlo. Así que, oren por Harry.
5 Estamos contentos en esta noche de tener a mis amigos aqui de Georgia, el Hermano Welch Evans y su Familia. También veo a otros visitantes los cuales no reconozco, que probablemente estuvieron aquí en la mañana.
Si no me equivoco, allá atrás veo al Hermano, y Hermana Elmer Collins de Phoenix, Arizona. Oh, ustedes no han cambiado. Parece como que deberían traer puestas sus ropas del ferrocarril y estar llegando de trabajar en las vías del tren. Y bienvenidos de regreso al hogar, no les puedo pedir que se queden aquí, porque ustedes han encontrado un mejor lugar. ¿Ven? Phoenix, eso está muy bien. A mi mismo algún día me gustaría vivir ahí.
Y luego veo aquí al Hermano Smith de la Iglesia de Dios. Hermano Smith, me fue entregado, su pequeño libro el otro día, ayer ya muy en la tarde. No lo he leído aún, pero ciertamente lo apoyare. Mientras que yo sepa que usted lo escribió, se que tiene que ser la verdadera Escritura. Dios le bendiga, y espero que sea un éxito.
Y muchos otros, pudiera decir que todos son bienvenidos al Tabernáculo. Y disfrute esa alabanza en esta mañana de la Hermana Stricker, que cantó, “El La Esta Viendo A Ella A Través de la Reja.” Mis hermanos Menonitas aquí, me da gusto tenerlos aquí. Y oh, a todos ustedes.
Un amigo aquí, creo, de allá de Illinois. Su hijo está haciendo las grabaciones allá atrás. Pude saludarlos de nuevo…
Y hay tantos a quienes yo pudiera… No crea que lo estoy menospreciando a usted, si no llamo su nombre. Sino que les doy la bienvenida a todos.
6 Ahora como una lección de la Escritura en esta noche leamos de Mateo el capítulo 21 comenzando con el primer versículo, y leeremos hasta el onceavo versículo.
Y como se acercaron á Jerusalem, y vinieron á Bethfagé, al monte de las Olivas, entonces Jesús envió dos discípulos,
Diciéndoles: Id á la aldea que está delante de vosotros, y luego hallaréis una asna atada, y un pollino con ella: desatad la, y traédme los.
Y si alguno os dijere algo, decid: El Señor los ha menester. Y luego los dejará.
Y todo esto fue hecho, para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta, que dijo:
Decid á la hija de Sion: He aquí, tu Rey viene á ti, Manso, y sentado sobre una asna, Y sobre un pollino, hijo de animal de yugo.
Y los discípulos fueron, é hicieron como Jesús les mandó?
Y trajeron el asna y el pollino, y pusieron sobre ellos sus mantos? y se sentó sobre ellos.
Y la compañía, que era muy numerosa, tendía sus mantos en el camino: y otros cortaban ramos de los árboles, y los tendían por el camino.
Y las gentes que iban delante, y las que iban detrás, aclamaban diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!
Y entrando él en Jerusalén, toda la ciudad se alborotó, diciendo. ¿Quién es éste?
Y las multitudes contestaban: Este es el profeta Jesús, de Nazaret….
7 Inclinemos nuestros rostros para orar. O Señor, nos preguntamos qué hubiéramos dicho si hubiésemos vivido en esos días. Pero estamos viviendo en un día aún más grande, cuando estamos esperando que Él venga. Y mientras estamos haciendo los preparativos, Señor, preparando nuestros corazones, y trayendo todas las gavillas que podamos recoger de los campos de la cosecha, ambos en nuestro país y en el extranjero, estamos pensando y anticipando el momento en el cual le veremos a Él venir, cabalgando en un caballo blanco, descendiendo de los portales de la gloria para cambiar y transformar estos nuestros viejos cuerpos corruptibles en un cuerpo glorioso como El suyo? en el cual no puede haber pecado y ninguna señal de muerte podrá entrar. Y le veremos a Él como Él es, y viviremos y le amaremos por todas las edades que habrán de venir.
8 Te agradecemos por esta iglesia, y por su pastor, y por los síndicos, y los diáconos, y por cada persona que asiste aquí, y por los visitantes que están en nuestras puertas, que son ovejas del mismo redil, pero de otro corral. Pedimos que Tú los bendigas en esta noche con Tu Presencia? y nos alimentes de Tu Palabra, para que nos vayamos de aquí en esta noche con una determinación de ser un mejor Cristiano que lo que alguna vez hayamos sido. Que nos podamos ir con una nueva esperanza en nuestro corazón, y con gozo, esperando Tu venida.
Si se encontrase, entre nosotros algunos que están enfermos y afligidos, no se nos olvidará orar por ellos, que ellos, que al entrar en este edificio en esta noche, donde nos hemos reunido para la adoración, que sí entraron enfermos, que puedan salir sanos. Y pedimos por aquellos que están convalecientes en sus hogares y en los hospitales, y están en las camas de aflicción, oramos, Oh Dios, que Tu misericordia los alcance.
9 Oramos por aquellos que son indiferentes en esta noche, que aún no han probado y visto que el Señor es bueno, que no saben qué significa ser amados por Dios. Ellos simplemente no entienden de lo que se están perdiendo. Oh Dios, que alguna difusión de radio, de alguna manera toque sus corazones, y que sus emociones sean dirigidas hacia Ti antes de que la puerta de misericordia sea cerrada y se queden fuera para soportar los juicios sin misericordia. Ayúdanos, Señor.
Oramos por estas cosa en el Nombre del Señor Jesús, y para Su gloria lo pedimos. Amen.
10 La gente estaba tan amontonada alrededor de las puertas, y las calles estaban repletas, y ni siquiera había lugar para que las personas durmieran. Estaban recostados al exterior del muro, en todo el recinto? porque era la Pascua. Y la gente de todo el mundo conocido venían a adorar en este tiempo.
Era el tiempo cuando el cordero pascual era inmolado, y él… Representaba su liberación de Egipto, de la servidumbre. Y ellos guardaban esto anualmente? cada año esta gran Pascua tomaba lugar. Y era uno de los tiempos más sobresalientes de—o eventos de la religión Judía, porque representaba el momento en el cual fueron liberados. A todas las personas les gusta pensar en eso, del momento en que fueron liberados.
11 Como cada uno de nosotros en esta noche podemos volver a ese momento cuando fuimos liberados, lo que eso significó para nosotros… Yo puedo recordar mi propia experiencia, de cómo mi pobre corazón de niño anhelaba tocar a Dios. Yo pensaba, “Si tan solo pudiera ir y tocar Su puerta y platicar con Él por un momento.”
Y por supuesto, ustedes conocen mi historia. Yo conseguí un lápiz y papel, y le iba a escribirle a Él una carta, porque yo no podía hablar con Él. Y yo sabía que Él vivía en el bosque, porque yo lo había escuchado a Él ahí, y lo había visto moverse en el bosque. Y yo… Pensé yo clavare la carta en un árbol, por un cierto sendero viejo que me era familiar el cual yo solía tomar cuando iba de cacería o a pescar, y dirigiré la carta al Señor Jesús. Tan solo como una manera de que el pesar se fuera de mi corazón…
En aquella noche allá… Pueda que yo olvide mi edad. Pueda que yo algún día olvide mi nombre. Pero nunca me olvidare de esa hora en la que Él me libertó del pecado. Algo aconteció dentro de mi, que me ha ayudado a través de los grandes momentos y oscuridad, fue la hora de mi liberación. Las cargas del pecado me dejaron, y yo fui una nueva persona. Desde entonces yo he sido una nueva creatura en Cristo Jesús .
12 Y estos Judíos, subían cada año. Y había una fuente dentro de la iglesia. Y ellos tomaban el pan, y las hierbas amargas, y el cordero, y bebían de esta fuente en la iglesia. Y juntos se regocijaban, porque Dios les había mostrado favor.
Así que, siendo este el tiempo de la Pascua… Y no solo era la Pascua, sino que era una Pascua especial.
Usted sabe que hay veces que cuando vamos a la iglesia… Y a nosotros siempre nos gusta ir. Pero hay veces que algo especial acontece. Y esta era una de esas veces. El aire estaba lleno de expectativa, al igual que hoy. Todos los ojos de aquellos quienes Le amaron estaba buscándole para verlo entrar por la puerta.
13 Y yo creo que es muy parecido hoy, porque aquellos que le aman a Él le están buscando. El aire está lleno de expectativa. Estamos viviendo en este día, cuando la tierra está— en realidad ha llegado a ser un gran barril de pólvora, y la ciencia nos está diciendo que faltan solo tres minutos para la media noche…
Y estoy seguro que ustedes, el otro día, lo leyeron, al igual que yo, esa historia de este general en el ejército. Que dijo que si hubiera otra guerra, tan solo duraría dos o tres minutos. Los viejos días de batallas, y disparar rifles, y cavar hoyos, todo eso se acabó. Ellos dicen que la próxima guerra solo durara dos o tres minutos. Algún día, alguna persona alrevesada va a perder la mente y va a disparar una de esas bombas. Y cuando lo hagan, tenemos puestos de vigilancia por doquier para dispararles de regreso. El mundo simplemente no puede sobrevivir eso.
14 Todos en la Pascua sabían que algo iba a suceder, pero simplemente no sabían lo que sería. Y esa es la manera en la que lo es hoy. Casi todos saben que algo está a punto de suceder. Todos saben eso.
Usted puede hablar con el pecador. Puede hablar con los mercaderes. Puede hablar con quien sea que… Oh, es un tiempo de tanta incertidumbre para el mundo.
Pero usted puede hablar con un hombre o una mujer que está esperando Su venida, y la gloria se refleja en su rostro, resplandeciendo. Ellos están esperando ese gran evento.
Así que, todo el aire está lleno una vez mas de expectativas esperando que algo acontezca. El mundo no sabe que lo que está a punto de suceder. Pero la Iglesia del Dios viviente sabe que es lo que va a suceder. Saben que pronto la trompeta sonará, y le veremos a Él venir, cabalgando de la gloria en un caballo blanco, con los ejércitos del cielo siguiéndole, y aquellos que están muertos en Cristo serán arrebatados y llevados a encontrarse con Él en el aire. Eso es lo que nosotros estamos esperando. Estamos anhelando por ello.
15 Y se nos dice que las almas de aquellas madres y los demás de quienes hablamos en esta mañana, debajo del altar de Dios, están clamando, “Hasta cuándo, Señor, hasta cuando.” Su madre quiere verlo a usted tanto como usted quiere verla a ella. Y nuestros amados quieren encontrarse con nosotros tanto como nosotros nos queremos encontrar con ellos. Oh que gran reunión será esa cuando Él venga— encontrar a nuestros amados y verles en su cuerpo resucitado, y glorificado, y la resurrección llena el ambiente mientras andamos. Mirando su carácter, como cambio, con mansedumbre y quietud, y no será un ajetreo y bullicio, y un brincar y tironear, sino que tendremos toda la eternidad para vivir juntos.
Oh, esta gran edad neurótica en la cual estamos viviendo, no hay tiempo para nada, solo trepar y tironear y arrebatar, pues, es un día terrible.
16 Luego mientras ellos esperaban que algo sucediera, fue una lástima que muchos de aquellos en la Pascua nunca Le pudieron ver. Y aun así, sabían que algo iba a suceder, sin embargo, no Le pudieron ver. Así será en la venida del Señor.
Hay muchas personas inquietas hoy que saben que algo está por suceder, pero ellos nunca Le verán, porque Él vendrá en la quietud de la media noche para llevarse a esa pequeña Iglesia que está anhelando, y esperando verle. Ellos son por los cuales Él vendrá y se los llevara. Muchos del mundo que viven en el glamour, y el—saciando en sus almas con las cosas del mundo nunca sabrán lo que sucedió hasta que la Iglesia se haya ido a la gloria. Porque Él vendrá como un ladrón en la noche y se los llevara. Así que podemos ver que estamos otra vez en el mismo lugar.
17 Ahora, nos damos cuenta que estas expectativas, que Dios viene a aquello que… A través de toda la Escritura, ha ocurrido la misma cosa, que ellos son… Él siempre se muestra a aquellos que Lo están esperando, siempre a aquellos que quieren verle. Y estoy seguro que esa es la esperanza que hay en nuestros corazones en esta noche.
Supongo que fue hace como seis meses. Yo les estaba testificando a algunas personas. Y dije, “Oh, el pensar en ello: que en cualquier momento Él vendrá.”
18 Y lo que me causo que yo dijera eso fue que, yo estaba hablando con el Hermano Bosworth. Cuando yo fui a ver a ese santo anciano, cuando supimos que él se estaba muriendo, como de ochenta y algo años… Mi esposa y yo íbamos para— verlo antes de que él muriera, yo simplemente le tenía que decir algo a él. A mi me gusta ver a los santos cuando ellos están entrando a la gloria. Y yo tenía que verlo. Y quemanos las llantas del carro para llegar.
Pero cuando llegue ahí y me apresure a la puerta, y en una pequeña esquina se encontraba el anciano patriarca. Él levantó su cabeza cuando me vio entrar, sus brazos débiles ancianos extendidos con la piel colgando, y él extendió sus brazos hacia mi. Yo lo abrace del cuello y grité, “Padre mío, Padre mío, los carros de Israel y su gente de acaballo.” Porque él era un hombre santo y piadoso.
Y yo dije, “Hermano Bosworth, le quiero preguntar algo. ¿Cree usted que sanara?”
Él dijo, “Pues, yo ni siquiera estoy enfermo.”
Yo dije, “Entonces, ¿que es lo que está pasando?”
Él dijo, “Me voy para mi hogar.” Dijo, “Estoy cansado, y estoy agotado? y simplemente quiero irme a mi hogar.”
Yo dije, “¿Entonces usted se da cuenta de que se está muriendo?” dije, “Quiero preguntarle algo. A través de los setenta-y-tantos años de su ministerio, ¿cual a sido su momento más glorioso? Podría hablar con migo, señor, y decirme ¿cuál experiencia de su vida a tenido que es la que usted contaría como su más glorioso memento?”
19 Y si yo viviera para tener la edad de él, yo nunca me olvidare, como esos ojos oscuros me vieron por encima de esos lentes. Él dijo, “Mi querido hermano, este es el momento más grandioso de mi vida. No puedo pensar en ningún otro momento que fuese más glorioso que este momento.”
Yo lo mire alos ojos, y le dije, “Señor, ¿está usted aun consciente de que se está muriendo?”
Él dijo, “Hermano Branham, estoy aquí acostado esperando cada momento para que Él me abra la puerta y venga y me lleve con Él mi hogar.”
Esa es la manera de morir. Esa es la manera de irse. Y como ustedes saben, como unas dos horas antes de que él muriera, él estaba—había estado postrado en coma por más de dos días. Y cuando él volvió en sí, él se levantó de la cama, y comenzó a hablar con su esposa. Y de repente, él parecía estar transparente. Y él estaba— él saludo de manos por una hora o más, con amigos que habían estado muertos por cuarenta o cincuenta años, que fueron sus convertidos en su iglesia, saludo de mano con su madre y con su padre hasta que él fue— la vida salió su cuerpo. Se acostó en la almohada y se durmió en los brazos del Señor Jesús. No hay nada como servirle a Él, esperándolo a Él.
20 Y mientras hablaba con este hombre sobre esto, y le contaba esa experiencia, yo dije esto? yo dije,
“Señor, oh, ¿no será glorioso cuando le veamos a Él? Oh, si el viniera hoy.”
Él dijo, “Hermano Branham, no asuste a la gente de esa manera.”
Yo dije, “¿A que se refiere?”
Él dijo, “Oh, no trate de decirle a las personas que al mundo viene, o que Cristo viene. Eso las espanta.”
“Oh,” dije, “no, le pido me disculpe. Para aquellos que Le están buscando, son las noticias más gloriosas que ellos podrían escuchar, que Jesús está apunto de hacer su entrada y llevarse a Su Iglesia.”
La vejez será cambiada por juventud. El gozo será dado en lugar de tristeza. La vida será dada en lugar de muerte. La mortalidad será cambiada por la inmortalidad. Oh, qué momento de saber que Él vendrá.
21 Ellos le estaban buscando a Él. Ellos le estaban esperando. Y cuando Él vino, nos damos cuenta que habían dos grupos. Un grupo estaba a favor de Él, y uno estaba en contra de Él.
Y esa es la manera en la que lo encontramos hoy. Eso es lo que… Su venida siempre ha dividido a la gente. Cada vez, que usted encuentra a Jesús, usted encuentra a su alrededor a aquellos que se oponen. Ese es Satanás. Y hoy, cuando nosotros pensamos en ello, no vemos muchos cambios: todo es lo mismo. Las personas han cambiado, pero el espíritu de las personas no ha cambiado.
Así que, cuando se asomaron por la entrada y por fin le vieron venir montado en ese burrito blanco, con razón los discípulos comenzaron a gritar, “El Reino de los cielos se ha acercado.” La gente corría a encontrarle, y toda Jerusalén fue conmovida. Hay algo acerca a eso? cuando Jesús viene, siempre hay una conmoción. Y la ciudad entera fue conmovida. Y ellos no lo pueden esconder.
22 Y los predicadores de aquel día tuvieron que rendir cuentas de esta conmoción, porque era la fiesta de la Pascua. Y ellos exclamaron, “¿Quién es este?” Cuando la atmósfera estaba llena, y la venida del Señor Jesús a Jerusalén había llenado la atmósfera con expectativas, parecía como que los maestros deberían haber sabido lo que iba a suceder. Pareciera como que el sumo sacerdote debería haber sabido. Pareciera como que todos los otros sacerdotes debieron haber sabido.
Y no ha cambiado nada hoy, porque el Espíritu Santo está precursando de la venida del Señor Jesús. Y mientras el Espíritu Santo comienza a recorrer la tierra, los fuegos de los avivamientos han ardiendo por todas partes, grandes señales y maravillas han sido hechas, sanidades se han llevado a cabo, las profecías han salido. Y todo el conjunto de las bendiciones apostólicas han regresado a la iglesia. Así como fue en aquellos días, así lo es hoy. Más el espíritu del incrédulo aún clama, “¿Quién es este?”
23 Algunos de ellos creyeron en el Señor Jesús, decidiendo que Él fue un buen hombre. Algunos de ellos dijeron, “Él es un buen hombre.” Eso es lo que ellos dicen hoy. Intentan hacerlo como un Napoleón, un guerrero. Tratan de hacerlo a Él como un—George Washington, un hombre honesto. Pero Él era más que eso.
¿Se fijaron en la lectura de la Escritura? Ellos dijeron, “Este es un profeta que viene de Galilea.” Y ellos intentan decir la misma cosa hoy. Cuando ellos ven este gran movimiento del Señor para restaurar la salud a los enfermos y a los afligidos, al verlo a Él usar Su Espíritu en Su Iglesia para discernir los pensamientos de la gente, al verlo hacer lo que hizo cuando estuvo aquí en la tierra para cumplir lo que Él dijo que acontecería… Ciertamente. Las iglesias y las personas han estado preguntando: “¿Quién es este?”
Ellos no entendieron Quién era Jesús, porque ninguno de ellos podían reconocerlo por medio de sus escuelas. ¿De qué seminario salió? ¿De qué escuela de teología viene?
24 Y así lo es hoy. La mayoría de las personas que están ungidas con el Espíritu Santo, no vinieron de ningún seminario. Ellos son el producto de la propia elección de Dios. Pero las señales, y los milagros, y las maravillas que fueron prometidas en la Biblia, acompañan este gran Espiritu Santo mientras Se mueve entre el pueblo. Y hoy ellos dicen, “¿De qué escuela son?” Tan pronto como usted entra a una ciudad para tener un avivamiento ellos preguntan, “¿A qué denominación pertenece?”
25 Tuve una entrevista el viernes por la tarde con un— el sacerdote Católico Romano de la iglesia
Irlandés de Louisville. Y tan pronto como me había introducido a él , un fino hombre erudito, él dijo, “Señor Branham, ¿con qué denominación está usted?”
Yo dije? “No estoy con ninguna.”
Y él dije, “Entonces, ¿fue usted ordenado como ministro?”
Yo dije, “Sí, señor.”
Él dijo, “¿Quien lo ordeno a usted?”
Yo dije, “El Señor Jesús me dio el Espíritu Santo para predicar el Evangelio, y me dio una comisión.”
Bueno, esa es la ordenanza que necesitamos. Jesús nunca le dijo a Sus discípulos, “Salid por todo el…” No estoy criticando esas cosas, pero ellos han visto su día. Él no dijo, “Id, y estudien por tantos años para ser ministros.” Él dijo, “Esperad en la ciudad de Jerusalem hasta que seáis investidos con poder de lo alto.” Él le dijo eso a hombres que no podían ni escribir su propio nombre. “Y después de esto, cuando el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros, entonces me seréis testigos en Jerusalén, Judea, Samaria, y a todos los confines de la tierra.” Esa es la ordenanza.
26 Nosotros no tenemos registro de que Jesús haya ido a alguna escuela o que se haya graduado de algún seminario. Y aun así se han levantado más seminarios en Su Nombre por causas religiosas que por cualquier otra cosa en el mundo. Nunca tuvimos ningún—registro de que haya ido a la escuela. Mas sin embargo han habido mas escuelas levantadas en Su Nombre que bajo cualquier otro nombre debajo del cielo—escuelas. Nunca tuvimos ningún registro de que Él haya escrito un libro, sin embargo se han escrito más libros acerca de Él que de el resto de las literaturas que han sido escritas. Y hoy, Su Biblia es el Libro más popular que hay en todo el mundo de entre todas las literaturas.
Pero, vean, en el día de su visitación, ellos clamaron, “¿Quién es Él?”
27 Ven, Dios toma algo que parece no ser nada para hacer algo de ello. Eso es lo que lo hace a Él Dios.
Y cuando le vieron a Él cabalgando y entrar por la puerta, algunos de ellos dijeron, “Él es un gran Hombre.
Ellos dicen eso hoy. Hoy sus escuelas de teología enseñan que Jesús fue un gran Hombre, que Él fue un buen Hombre. Algunos de ellos incluso dicen que era un profeta. Él fue más que un buen hombre. Sin embargo Él fue un buen Hombre. Pero Él era el Dios-profeta. Pero Él era más que eso. Él era Dios manifestado en carne para quitar el pecado.
28 Y mientras Él venía cabalgando, muchas personas dijeron, “Él es un Sanador. Oh, Le hemos visto abrir los ojos de los ciegos. Le hemos visto hacer que el hombre paralítico ande. Le hemos visto orar y la fiebre dejó a un niño.” Pero ese tipo de personas solo Le seguían por los panes y los pescados.
Y esa es la manera en que son, muchas, de las multitudes hoy. Si hay un sanador, pues ellos lo siguen, y él tan solamente es un oasis. Si ellos se enferman, ellos corren para decir, “Oh, ¿podría usted orara por mi para que el Señor Jesús me sane?” Y tan pronto como ellos salen del hospital o se levantan de la camilla, se van de regreso al mundo, como el perro a su vómito o el cerdo a su revolcadero, tal como lo dice la Escritura. Tan solo le siguen por el bien que pueden recibir de Él. Lo tratan como un burocrata para algo de lo que ellos pueden obtener de Él y no le sirven a Él. Ese grupo aún está presente hoy.
29 Hubo nueve leprosos que fueron sanados, y solo uno regresó a Darle gracias, o fueron diez. Ellos… Uno de ellos regresó para Darle las gracias, y el resto de ellos se fueron sin agradecerle.
Y si las personas en América que han sido sanadas por el poder de Dios volvieran sus corazones a Dios, habría un avivamiento que golpeara a esta nación al punto que cerraría cada lugar de venta de alcohol clandestino, haría que… las tiendas de cigarrillos y tiendas de whisky desaparecian. Las iglesias estarían llenas: los cines estarían vacíos los domingos por la noche. Y habría un avivamiento que se encendería por toda esta nación.
Pero cuando ellos ven suceder, las cosas que Dios hace, aún gritan, “¿Quién es Él? ¿Quien es este
que viene? ¿De donde vienen ellos? ¿Quien es este? ¿Con qué autoridad se hace esto?”
30 Nunca me olvidare, allá en Johannesburgo, Sudáfrica. Acababa de llegar como unos treinta minutos antes en el avión. Y había estado volando tres días y noches en el avión, estaba muy cansado, apenas podía soportar lo. Lo… Me llevaron al campo donde se llevaban a cabo las ferias donde algunas cincuenta o sesenta mil personas estaban reunidas.
Y tan pronto como me subí a la plataforma el Espíritu Santo… Y mire venir por allá un camión de pasajeros. Y era— tenía un letrero que decía, “Durban.” Mire a un hombre joven, tuvo que discutir y apartarse de su padre y madre, con una pierna seis u ocho pulgadas más corta que la otra. Él tenía puesta una camisa blanca con tirantes sosteniendo sus pantalones. Y mire al joven. Y mire de nuevo? y la visión se había ido.
31 Y luego, en tan solamente un momento, mire esa Luz colgando sobre un joven allá muy atrás en la audiencia. Mire, y pense que le había visto en algún lugar. Y lo observe, y esa Luz se mantuvo suspendida sobre él por unos minutos. Y yo estaba esperando que el intérprete tradujera las siguientes palabras. Luego mire a ese mismo joven pararse, y tirar sus muletas, y su pierna que estaba seis pulgadas más corta llegó a ser normal como la otra. Y le dije al Señor A.J. Schoeman, quien está en la gloria en esta noche? le dije, “Mr. Schoeman, tan solo cite mis palabras, porque es una visión.”
Dijo, “Muy bien.”
Y dije, “El joven que está sentado allá atrás con una camisa blanca puesta y unos tirantes. Él venía de una ciudad llamada Durban, de algunas mil quinientas millas a través del país en camión. Y él se tuvo que separar de su padre y madre para venir. Pero él ha creído en el Señor Jesús, él tiene una pierna que es seis pulgadas más corta que la otra.” Y el joven se puso en pie de un salto. Y ahí estaba él parado, tratando de agarrar sus muletas. Y dije, “Joven, el Señor Jesús lo ha sanado.” E inmediatamente su pierna se alargó seis pulgadas para ser normal tal como la otra pierna. Y trajeron al joven a la plataforma, y ahí lo examinaron los doctores. Ustedes pueden ver su fotografía en mi libro.
32 Había estado parado ahí por tan solo unos cuanto momentos? y dije, “Veo un pequeño carro verde corriendo por la carretera, y se deslizó. Se volteo y golpeó un árbol. Una niña de cabello rubio de unos dieciocho años de edad tiene la espalda quebrada. Ella está en una condición grave.”
Nadie respondió, y no la podía ver por ningún lugar en esa vasta audiencia de personas. Me paré ahí por unos cuantos minutos? y dije, “Entiendan, es un… No sean sospechosos. Es el Señor Jesús. En el poder de la resurrección Él ha enviado al Espíritu Santo para continuar Su obra.”
Y ahí, mire la visión venir de nuevo? y no podía ver a la joven mujer. Justo entonces, ahí parada frente a mi, estaba esa Luz, tal como la ven en la fotografía. Y Se paró ahí. Y camine hacia allá y ahí estaba ella recostada, debajo de la plataforma. Dije, “Jovencita, el Señor Jesús te ha sanado.”
Y ella comenzó a llorar. Y su madre dijo, “Oh, no. No le diga que se levante.” Dijo, “Si ella se mueve, ella morirá.” Y la jovencita se levantó de un brinco, gritando y alabando a Dios, y su madre se desmayó y cayó sobre el catre donde la joven había estado recostada.
33 ¿Qué es eso? Más o menos a esa hora, un crítico se levantó allá atrás, y se paró con un pie sobre una silla y el otro pie sobre la otra, y dijo, “Usted Americano, lo reto a que me diga ¿en qué Nombre hace usted esto, y a cual iglesia denominacional pertenece?”
Ven, es lo mismo. Ellos no entienden. Ellos no están buscando estas cosas. Las iglesias no están buscando la venida del Señor. Y el Espíritu Santo está aquí para confirmar Su venida, traerla a cumplimento. Es tanto así que, cada uno quiere tomar su propio camino. Esa fue la manera en que fue allá, cada grupo tenía su propia idea.
34 Pero esa no es la pregunta en esta noche. De eso no es de lo que estoy hablando. Sino que la pregunta que le estoy haciendo a usted, es ¿qué piensa usted que Es? Les concierne a ustedes saberlo.
¿Quien es Este que está yendo de arriba-abajo por las naciones? No es un hombre, el hombre no puede hacer estas cosas. ¿Quién es Él que les está hablando y diciendo cosas a las personas en la audiencia que están sentadas aquí mismo, y por allá, y en diferentes lugares en la reunión? Cuándo las mujeres y hombres son traídos aquí muriéndose ¿Quién es?
35 Esa joven mujer que entró en el bautisterio en esta mañana, que hace tres semanas, se estaba muriendo con cáncer de sarcoma. Que vive aquí mismo en la Calle Maple, la Señora Baete. Y yo les pregunte a tres doctores que estaban con ella? y ella no tenia ninguna probabilidad de vivir, con cuatro o cinco hijos, y mi madre estaba intentando cuidarlos.
Mamá dijo, “Bill, ella nunca volverá a casa de nuevo.”
Y fui allá donde ella estaba, y el Señor Jesús dijo, “ASÍ DICE EL SEÑOR, si ella va a la iglesia ypromete bautizarse en el Nombre del Señor Jesús, y servir a Dios, ella se irá a casa sana.”
Y yo le pregunte, “¿Hará usted esto, señora?”
Y ella dijo, “Todo lo que usted diga, yo lo haré.” Inmediatamente los dolores la dejaron. Tres días después, ella estaba en casa, y los doctores no pueden encontrar ningún rastro de ese cáncer.
36 ¿Quién es Este que viene en el Nombre del Señor? ¿Quién es? Es el Santo Espíritu de Dios. ¿Cúal es su opinión al respecto? Cual es su opinión, conociendo a su pastor. Y las personas sentadas aquí, que son de fuera de la ciudad, sentados con epilepsia, sentados con… Aquí está sentado un hombre, en algún lugar aquí, un Hermano Menonita, aquí mismo, que había sufrido de epilepsia. Nunca lo había conocido, ni lo había visto, no sabía nada sobre él. Y de repente… Supongo que hace como dos años, o algo así, dos años, el Espíritu Santo le llamó, y dijo, “ASÍ DICE EL SEÑOR.” Él nunca ha tenido un episodio de eso desde entonces.
¿Quién es Este? ¿Quién Es? Esta mujer estaba sentada aquí el domingo pasado, la que la última vez que yo estuve aquí, había venido de algún lugar de Illinois, con un gran tumor maligno en su cuerpo… Y algunos de los mejores doctores de Illinois estaban por llevarla a una gran clínica para ser operada el lunes, y ella escasamente logró entrar a la iglesia. Nunca la había visto ni oído de ella en toda mi vida. Y de repente, el Espíritu Santo le hizo sombra, y Le dijo quién era ella, de dónde venía, y que ella iba a ser operada al día siguiente. ¿Cuántos estuvieron aquí en ese entonces que vieron eso?
Mire las noticias correr de regreso, al día siguiente cuando ella fue al doctor, ellos la llevaron de clica en clínica y no pueden encontrar ningún rastro de ello. ¿Quién es Este? Oh, Dios, sé misericordioso.
37 ¿Quién es Este que está haciendo esto? ¿Se atrevería a decir que fue su pastor? Nunca. ¿Se atrevería a decir que el hombre tuvo algo que ver en ello? Nunca. Es el Espíritu Santo. El Espíritu que estuvo en el Señor Jesús, y está viniendo para unirse a Sí mismo con Su Iglesia y está tan cercas que Él está esparciendo Su gran y Santa Luz para redimir y traer al compañerismo a la Iglesia del Dios viviente para un rapto que está a la mano. Amen.
¿Quién es? Yo no puedo contestar su pregunta. No puedo responder por usted, pero si puedo responder por mi mismo. Y sobre este sagrado púlpito en esta noche, a los oídos de este, grupo, y de los comprados por la Sangre de nuestro Señor Jesús, digo esto desde lo profundo de mi corazón, no porque yo sea su hermano, no solo para ser diferente, sino que soy uno de los redimidos que fueron lavados por la Sangre: Yo creo que esa misma Luz que se encuentra suspendía en la iglesia en esta noche, ella Misma muestra por Su naturaleza que Es Jesucristo en la forma del Espíritu Santo.
38 Cualquiera que conoce las Escrituras sabe que Jesús dijo, “Yo salí de Dios y vuelvo a Dios.” Antes de que Él fuese hecho carne , cuando Él estuvo con Moisés en el desierto, Él era la Columna de Fuego. Y cuando Moisés deseó verle, Él pasó con Su espalda hacia él, y Moisés dijo, “Se mira como un Hombre.” Cuando Él estuvo aquí en la tierra, Él era un Hombre. Y Él hacia las mismas cosas que Él esta haciendo hoy a través de hombres a quienes Él a redimido. Luego Él viene y permite que tomen Su fotografía.
¿Qué es? Después de Su muerte, sepultura, y resurrección, un día Pablo iba por el camino a
Damasco, y una gran Luz lo tumbó. Aquellos hombres a su alrededor no vieron la Luz. Pero tumbó a Pablo a—lo cegó. El tuvo problemas con sus ojos el resto de su vida. Una vez él dijo, “Para que por causa de la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne,” un mensajero de Satanás le fue dado para abofetearlo, para que no se enalteciera de sobremanera por tanta revelación.
39 Y cuando Pablo fue derribado en el camino cuando iba a perseguir al pueblo, que estaba haciendo demasiado alboroto, el grupo nacido de nuevo, a quienes les llamaron “herejes,” Pablo iba en camino a perseguirlos, con papeles en su bolsillo para arrestarlos y traerlos a Jerusalén. Y como a medio día, descendió una Luz que lo tumbó al suelo, y él cayó en tierra. Y vino una Voz desde esa Luz, diciendo, “Saulo, Saulo, ¿porqué Me persigues?”
Y Saulo se dio la vuelta en su condición ciega, miró hacia arriba, y él podía ver esa grande y gloriosa Luz, y él dijo, “Señor, ¿Quién Eres? ”
Él dijo, “Yo soy Jesús. Yo vengo de Dios? y volví a Dios. Yo vine de Dios? Yo regreso a Dios” Él dijo, “Dura cosa te es dar coses contra el aguijón.”
40 Una revelación sobre esa arena sagrada, con una vez que esté en ese lugar, el hombre no puede ser el mismo. Un hombre, antes de llamarse a sí mismo un Cristiano, antes de que pueda identificarse a sí mismo, el primero debería tener una experiencia en el desierto donde se encuentre con Dios cara a cara.
Y hoy, ustedes pueden encontrar el mismo tipo de respuestas. Ellos pueden ver al Señor hacer exactamente lo que Él dijo que haría, y los teólogos intelectuales lo explicaran todo hasta deshacerlo. Ellos dicen, “Eso fue para otro día. Fue para esta, o para aquella edad, o todo Eso está mal.” Tal como dijeron de Jesús, “Él es Belcebú, el diablo. Él es un adivino,” y todo ese tipo de cosas. Ellos siempre tienen un explicación.
41 Pero cuando un hombre ha entrado en contacto con Cristo, y Le ha visto como lo hizo Pablo, o Lo ha experimentado, para ese hombre no hay suficientes teólogos en el mundo que le pudieran hacer dudar de esa experiencia con sus explicaciones. Esa es la razón que hoy en día ellos no tienen esa experiencia. Esa es la razón que ellos no pueden decir… Todos ellos dicen, “¿Quién es Este? ¿Qué es esto? ¿De dónde viene Esto?” Ellos no tienen la respuesta. ¿Por qué? Porque todo lo que ellos conocen es su teología que alguna iglesia hizo.
El no conocer teología es Vida. El no conocer la Biblia es Vida. Pero conocerle a Él es Vida, el conocerle a Él como su Salvador personal, saber que Él que lo ha llenado a usted con Su Presencia? usted estuvo presente cuando sucedió eso. No hay nadie que se Lo pueda quitar a usted. No hay nadie quien lo pueda hacer dudar con sus explicaciones. Cuando esa experiencia le sucede a usted, usted sabe Quién es Él. Para mi, Él es Jesucristo, el mismo de ayer, hoy y por los siglos.
42 ¿Quién es Este que está haciendo estos milagros? ¿Quién es Este que está haciendo estas grandes obras? ¿Es el predicador? ¿Es Oral Roberts? ¿Es Billy Graham? ¿Es Jack Shuler? ¿William Branham? No importa quienes sean, ellos no tienen nada que ver con ello. Ellos son instrumentos. Es el Espíritu Santo viniendo con el Evangelio y señales, y maravillas, y milagros para alistar a un pueblo, y la atmósfera está llena de expectativa, con creyentes esperando a Él que venga. Y los demás están diciendo, “¿Por qué hay estos avivamientos? ¿Por qué los estamos teniendo? Hay que calmarnos en una iglesia.”
Pues, aquí mismo, en la iglesia se ha dicho, cuando comenzamos a construir una nueva iglesia que, dijeron, “Nosotros no necesitamos milagros. Nosotros ya no necesitamos esas cosas. Sí usted las quiere, vaya al campo donde suceden. Nosotros aquí no las necesitamos.” Cuando el Tabernáculo Branham se rebaje tan bajo asi, se ha hundido. Esta iglesia está fundada sobre los principios, y el poder, y el Evangelio de Jesucristo. Y mientras esté Tabernáculo este de pie, que el glorioso Espíritu Santo encuentre acceso a almas para salvar y llenarlas con el Espíritu Santo y sane a los enfermos. Para mi, Es Jesucristo, el mismo de ayer, hoy y por los siglos.
43 Oremos. Si usted no sabe quién es Él, usted no sabe de qué se trata todo esto, y a usted le gustaría saber, ¿podría tan solamente levantar su mano? Y decir, al levantar su mano, “Ore por mi, Hermano Branham para que yo le conozca a Él.” Y que el Señor le bendiga. Ven, por todo alrededor, veo sus manos.
Ahora, Padre celestial, nosotros traemos este mensaje, y los frutos de estas personas que están levantando sus manos, los cuales quieren saber Quien es Este. Ellos quisieran conocer al gran Jesús, cuya venida de resurrección está tan cerca, a tal grado que los enfermos están siendo sanados. Y cuando eso acontecío, entonces la profecía entró en la iglesia, luego los dones y milagros. Ahora, hemos llegado a la última señal. Lo que sigue es el rapto? la iglesia será arrebatada. Y nosotros, Señor, los que hemos reclamado conocerte en el poder de Tu resurrección, estamos esperando y anhelando, y clamando y orando, “Ven, Señor Jesús y rapta a Tu Iglesia, y llévatela rápidamente, Señor.”
Porque muy pronto los hombres van a hacer estallar la tierra que Tú creaste para que ellos viviesen en ella, porque ellos te han desobedecido. Ellos no han estudiado la paz, sino la guerra. Ellos no han estudiado la justicia, sino que ellos han estudiado la maldad. Y todos ellos están hambrientos por poder… Señor, ese pequeño lugar en su corazón que los hace tener hambre por poder, ellos lo están tratando de satisfacer con algún laboratorio en algún lugar para volar en pedazos a sus semejantes. Dios, si tan solo ellos se pudieran dar cuenta que ese poder por el cual ellos están añorando es el poder del Hijo de Dios que ha resucitado, el poder del Espíritu Santo para cambiar sus vidas, no para hacer estallar naciones, sino para cambiar sus vidas y hacer los Tus siervos.
44 Mucha gente que está enferma de locura salvaje, nos identifican como un montón de ignorantes, y de herejes, como lo hicieron en los primeros días. Pero ellos allá atrás se regresaban regocijándose, dándote gracias por poder llevar el reproche de Tu Nombre, por todas partes, Señor, ese es el sentir de Tus hijo en esta noche. Nosotros simplemente estamos contentos.
Algunos en Tu día trataron de identificarte. Ellos dijeron, “Él es amigo de aquel hombre salvaje, Juan, el que salió del desierto casi sin ropa, con tan solo una piel de oveja envuelta alrededor de él, Un hombre salvaje que arrojaba la Palabra al este y al oeste, y decía, El hacha está puesta a la raíz del árbol.” Decían, “Él es un seguidor de él. Él es un hombre salvaje. Él está loco. Él está fuera de Su mente.” El misterio sobrenatural que estaba en Ti, Oh Señor, cegó los ojos de ellos, y lo ha hecho de nuevo hoy.
Este gran Espíritu Santo, que está precursando la venida del Señor, así como lo hizo Juan en su día,
está cegando los ojos de la gente, de aquellos que no quieren ver, pero aquellos que están dispuestos a ver, Tú los has elegido. “Todo lo que el Padre me da, vendrá a Mi,” como Tu lo dijiste, “y ninguno de ellos se perderá, y Yo le resucitaré en el día postrero.” Te agradecemos por ello.
45 Y a aquellos que han levantado sus manos esta noche, oramos, oh Señor Dios, que Tu te reveles a Ti mismo a ellos por medio de una experiencia, en el poder de la resurrección. Concédelo, Señor. Y pueda que haya otros aquí que no levantaron sus manos, sin embargo, en sus corazones ellos saben que te necesitan. Ruego, que Tu les bendigas y les des el deseo de su corazón.
Que cuando salgamos del edificio esta noche, salgamos personas diferentes. Que salgamos con un propósito diferente al que traíamos al entrar, si era contrario a Tu Divina voluntad. Que salgamos con una determinación de aferrarnos a los cuernos del altar, hasta que nuestra alma esté satisfecha de que hemos tenido una experiencia Contigo. Y nosotros sabemos de Quién estamos hablando, porque Le hemos conocido, y tenemos compañerismo con Él. Concédenos estas cosas, Padre.
Sana a los enfermos y los afligidos. Bendice a nuestro amado y precioso pastor. Dios, nosotros oramos que tu estés con él y su preciosa hermana, mientras ellos cantan el Evangelio y predican en la radio. Bendice a los visitantes en nuestras puertas. Señor, que ellos salgan esta noche con un cambio en sus corazones, y con un propósito de que, desde esta hora en adelante, si ellos no Te conocen y no Te han servido antes, que ellos te sirva, sabiendo que, todas las demás cosas llegaran a ser nada, pero la Palabra de Dios permanecerá para siempre. Concedelo, Padre.
Perdonanos de nuestros pecados, y que nos podamos encontrar en aquella grande puerta… [Porción Sin Grabar En La Cinta.—Ed.]
46 Porque Él a mi me amo
Y me compró mi salvaciónAllá en la Cruz
Ahora, después del mensaje, inclinemos nuestros rostros y adorémosle a Él mientras le cantamos.
Yo Le amo, (Con todo mi corazón) Yo Le amo
Porque Él a mi me amo
Y me compró mi salvación
Allá en la Cruz
Cuantos realmente Le aman, levanten su mano, diganlo como un testimonio, “Yo realmente Le amo.”
Oh, ¿no es Él maravilloso? Saben, a mi simplemente me gusta sentarme, y absorber, de alguna manera, Su Presencia. Su Palabra ha salido, ha caído en los corazones? Nos ha corregido? Nos trae bajo sujeción a Su Espíritu. Oh cuan precioso es adorarle a Él.
47 Ahora, en esta noche mientras ustedes salen de la iglesia, salgan adorándolo a Él. Y recuerden esta semana? habrá servicio de oración aquí el miércoles por la noche. No se olviden de la emisión de radio del Hermano Neville el domingo , o mas bien el sábado a las nueve por la estación WLRP. A mi simplemente me gusta escucharlos, ¿no es así? El cuarteto—o el trío suena tan bonito. Mi esposa y yo y los niños, sacamos el pequeño radio y nos sentamos alrededor para escuchar al Hermano Neville y su programa, y sus bellas palabras, de cómo él exalta al Dios al que él ama y cree.
48 No digan esto. Ustedes visitantes aquí, si ustedes no tienen una iglesia a la que asisten, vengan y únase a nosotros. Les digo… Que no digan esto y él está sentado aquí presente. No, señor. Yo he dicho esto muchas veces. Yo amo al Hermano Neville. Porque primeramente, él es un teólogo. Y primordialmente, él es un hijo de Dios. Y lo siguiente es que, él siempre es el mismo. Lo he conocido por años? él nunca ha cambiado ni un poquito? él sigue siendo Orman Neville, un siervo del Señor Jesús.
Y creo que él tiene… La otra noche, le llamé para preguntarle si en tenia espacio, en su programa para que nosotros fuéramos y oraramos por los enfermos. Ustedes saben, en esta mañana, hubo algunos que vivieron. Y su pequeña esposa contestó el teléfono, y yo le estaba contando a su esposa respecto a eso. Y oh cuánto le agradecemos a Dios por su fina esposa y su familia. Eso está muy bien. Cuando nosotros vemos a un ministro y su esposa que se comportan así, con dulzura y humildad, eso hace que la iglesia corra aun mucho mejor. Eso simplemente… Es más dulce cada dia que pasa.
49 ¿Le aman con todo su corazón? Muy bien. Nosotros tenemos un canto para despedir que nosotros cantamos titulado: “De Jesús El Nombre Invoca.” Denos un tono, hermana, si lo tienen en el himnario. Y nosotros vamos a cantar nuestro canto de despedida. Y cuando cantemos el primer verso, démonos la vuelta, y saludense los unos a otros. Muy bien. Denos un tono.
De Jesús el nombre invoca,
Heredero del dolor, Dulce hará tu amarga copa Con el néctar de su amor.
Suave luz, manantial
De esperanza, fe y amor?
(Dios le bendiga, Hermano Neville)
Sumo bien celestial
Es Jesús, el Salvador.
Cantemos este verso ahora.
De Jesús el hombre ensalza,
Cuyo sin igual poder Del sepulcro nos levanta, Renovando nuestro ser.
(¿No será eso maravilloso?)
Suave luz, (Suave luz)… (Manantial)
De esperanza, fe y amor? Sumo bien (Sumo bien) celestial Es Jesús, el Salvador.
50 ¿Cuántos recuerdan nuestro pequeño canto que solíamos cantar, “No Olviden El Altar Familia”? ¿Lo recuerdan? No se si se lo se sepa el tono o no. Intentemos cantarlo. Como… ¿No lo recuerdan? Vamos a… Quizás lo pueda cantar con ustedes.
No olviden el altar familiar,
Jesús quiere encontrarlo ahí? Él tomará todas sus preocupaciones, Oh, no se olviden del altar familiar.
¿Cuántos de ustedes hacen altar familiar? Eso es bueno. Cantemos lo de nuevo. Yo… Vuelvan a dentro, a mi me gusta eso. Ahora todos juntos. Vean.
No olviden el altar familiar,
Jesús quiere encontrarlo ahí? Él tomará todas sus preocupaciones, Oh, no se olviden del altar familiar.
51 Oh Señor, está escrito en las Escrituras que tomaban del cuerpo de Pablo, pañuelos o delantales, y los espíritus inmundos salían de las personas y los enfermos eran sanados. Oramos, Oh Señor, que de esa misma manera, sea demostrado tu poder sobre estos pañuelos en esta noche. Mientras los envió a los necesitados y enfermos por todo el mundo, hay alguien que está en expectativa y esperando que esto suceda. Ruego, Padre, que Tu no lo concedas en el Nombre de Jesús, Tu hijo. Amen.
Le voy a pedir, mientras inclinamos nuestros rostros, a nuestro precioso Hermano Smith que está allá, De la Iglesia de Dios, al que hemos reconocido ser como nuestro Hermano Neville aquí, un leal, fiel siervo de Dios. Le voy a pedir que pida bendiciones para ustedes, para que continuemos a través de la semana entrante. Dios les bendiga hasta que nos veamos otra vez.
Hermano Smith. [El Hermano Smith ora— Ed.] Amen. Si. Si. Si, si. Amen.
Saludaos los unos a los otros. Bienvenido de nuevo al Tabernáculo. Dios le bendiga.
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