OBRAS DEL MENSAJE


Un Sonido Incierto
Middletown, Ohio, E.U.A.
61-0315
1 Gracias, Hermano Sullivan. Pueden tomar asiento.
Casi no encuentro cómo expresarme al darle las gracias a Dios, de cuán agradecido estoy de estar de nuevo aquí en este tabernáculo esta noche. Siempre recuerdo mucho la última visita que les hice al Hermano Sullivan y a la gente de aquí, y de cómo el Señor nos bendijo un domingo en la mañana en la iglesia. Y cuando llegué hace unos minutos y escuche a la gente cantar: “Gozo en mi corazón y paz en mi mente”, así es como cantan los Cristianos, lo que los Cristianos hablan, de tener gozo en su corazón y paz en su mente. Y no hay nadie que pueda hacer eso más que Dios.
Y se siente muy bien estar de regreso aquí, alejados de la contaminación de California, aquí se puede respirar bien y profundo de vez en cuando. Pueden quedarse con todo California si ellos así lo desean. A mí me gusta la gente de allá, pero les aseguro que no la contaminación que tienen en ese valle.
2 Yo nací allá en una de esas lomas en Kentucky, y sencillamente no me puedo separar de ello, Uds. saben. Pudiera ser… Todos pudieran apresurarse para ir allá, si ellos quieren, pero de mi parte, yo preferiría quedarme aquí donde uno puede por lo menos respirar. Mis ojos me ardían; mi garganta se puso roja.
Y déjenme decirles, Yo pienso que el pecado pareciera viajar, pues, siempre viaja y ha viajado junto con la civilización.
3 El pecado siempre llega junto con la civilización. Antes que hubiera un hombre blanco en el Oeste, cuando solo había Indios, no tenían pecado. Ellos solo vivían una buena vida tranquila, y tenían problemitas de vez en cuando con sus guerras tribales y cosas. Pero en cuanto al pecado, llegó con la raza blanca cuando llegó la civilización. Llegó con las mujeres, el whisky, juegos de apuestas y asesinatos.
Y conforme el Sol ha ido desde el Este al Oeste, la civilización ha viajado junto con él. Y yo creo que el Señor debe de tener una gran pantalla de radar en la Costa Oeste, porque si continúa avanzando retornará al Este de nuevo. Así que yo pienso que choca contra ella y se regresa como una onda. Y yo digo que ciertamente es… ciertamente estamos viviendo en un tiempo terrible. Un tiempo terrible.
Ahora, eso no solo aplica a la Costa Oeste y yo alardeando de estos Buckeyes [Nativos de Ohio] y de estos Hoosiers [Nativos de Indiana] de estos Corncrackers [Nativos de Kentucky] de por aquí, pero los tenemos aquí también, Uds. saben; pero allá hay más de ello.
4 Tenemos cinco noches ahora, aquí en Ohio otra vez. Creo que mañana en la noche ellos se irán a un auditorio o algo así. Pero yo me alegré de poder venir a la iglesia. A mí me gusta en la iglesia. Sí, yo creo eso Hermano Sullivan, por la razón de todo lo que he viajado, me he dado cuenta que las mejores reuniones siempre son en las iglesias. Ahora, espero no ser supersticioso. Si lo soy, no lo sé. Pero entonces cuando uno va a esos lugares en donde han tenido entretenimientos y juegos de apuestas y bailes, como que hay pequeños diablos sentados por todas partes, Uds. saben. Y ellos… son como una morada para ellos. Simplemente se quedan allí. Y luego uno tiene que entrar, y se toma como cinco noches de predicación para echarlos a todos fuera, Uds. saben, antes que uno pueda empezar la reunión. Pero en la iglesia, yo creo que los Ángeles de Dios acampan alrededor, porque los santos se reúnen allí. Es un lugar designado por Dios, donde Él viene y se encuentra con Su pueblo.
Siempre me ha parecido mejor estar en una iglesia. Me gusta más. Para que uno pueda estar… es como sentirse en casa. Uds. saben. Es en donde juntos tenemos compañerismo y tenemos las cosas en común.
5 Cuando el Hermano Sullivan… y tuvimos la oportunidad de regresar, ciertamente me puse feliz.
Acabamos de estar al otro lado con los vecinos, allá en Virginia, la semana pasada, allá en Richmond; y disfrutamos unos momentos gloriosos allá con esos sureños. “El lugar de nacimiento de la nación”, ellos la llaman. Y todos ellos son buenos sureños también. Ellos realmente aman al Señor allá, y disfrutamos unos momentos maravillosos. Pero yo estaba ansioso de regresar a casa para estar aquí, y así poder adorar juntos por un rato.
6 Ahora, estoy contento de ver a mis amigos aquí de más al norte del estado. ¿Qué tan lejos estás de aquí, Charlie? ¿Qué tan lejos vives de…? [Él contesta: “Setenta millas”-Ed.]. Como unas setenta millas. [112 km. -Trad.]. Bueno… [El hermano dice: “Justo dentro de la línea fronteriza del estado de Indiana”-Ed.]. Justo dentro de la línea fronteriza del estado de Indiana. ¿Rodney y todos…? Oh, está en este lado, casi adentro de este lado de la línea fronteriza del estado de Indiana. El casi entró en gracia, pero sólo le faltó un poquitito, sólo un poquitito; está justo en la línea fronteriza del estado.
Ahora, si Ud. hubiera pasado a Kentucky, hubiera estado bien. ¿Cuántos Kentuckianos hay aquí? ¡Oh, hermanos! ¡Déjenme decirles! [El Hermano Branham se ríe mientras alguien habla de la audiencia-Ed.]. Hay un… Yo dije en una ocasión en… [Alguien habla de la audiencia-Ed.]. ¿Perdóneme? [El Hermano Sullivan hace una pregunta-Ed.]. Yo no sé, Hermano Sullivan.
7 Mi madre solía administrar una casa de hospedaje en Jeffersonville, y yo tengo un tabernáculo como de este tamaño, creo yo, allá. Una noche cuando estaba predicando, yo dije: “Todos los de Kentucky, pónganse de pie”. Nadie se quedó sentado. Y yo dije: “Bueno, los Kentuckianos y las marmotas conquistaron el país sin disparar un tiro”. Yo dije: “Ellos-ellos verdaderamente llegaron allí y lo conquistaron”. Yo dije: “Bueno, tuvieron que enviar a algunos misioneros hasta acá provenientes de alguna parte, así que… proveniente…” [El Hermano Branham se ríe-Ed.]. Miren, yo no estoy hablando tocante a Ohio. Ahora, esperen un momento; yo estoy hablando tocante a Indiana, allá en Indiana.
Bueno pues, adondequiera que uno vaya, alrededor del mundo, uno encuentra que el pueblo de Dios siempre es el mismo.
8 Yo me fijé allá en África y en los otros países donde yo he estado, que alguna de esa gente ni siquiera sabe cuál es la mano derecha ni la izquierda, pero, ¿saben Uds. qué sucede cuando ellos reciben el Espíritu Santo, lo que ellos hacen? La misma cosa que Uds. hacen cuando reciben el Espíritu Santo, actúan de la misma manera. Y ellos hablarán en lenguas.
Y Uds. pensarían que ellos eran los que estaban hablando por sí mismos cuando los oye hablar su idioma, quizás igual que… Hay una clase allí de la cual siempre estuve maravillado; ellos como que dan un chasquido con su lengua mientras hablan. Creo que le llaman “Bazutu”, creo que es ese. No, es el “xhosa”. Y si Ud. sólo lo pronuncia: “xhosa”, no está correcto. Ud. tiene que dar un chasquido [el Hermano Branham imita el sonido-Ed.]: “xhosa”, así, “xhosa”. Y todo lo que ellos hablan tiene un chasquido al hablarlo; pero cuando ellos empiezan a hablar en lenguas, ellos algunas veces hablan inglés. ¿Ven? Cuando la gente en esos países paganos recibe el Espíritu Santo, ellos actúan exactamente como cualquier otro, no importa en dónde estén, ellos… Eso demuestra que es “para todo aquel que quiera venir”.
9 Ahora, muchos de nuestros hermanos están de pie, y yo como que me siento mal por eso. Quisiera que les pudiera dar un lugar para que se sienten, pero no lo tenemos. Así que no hablaré más de tres horas o algo así, creo. Y… Yo sólo estaba bromeando. Pero tan pronto que podamos tener… sentir que el Señor nos está bendiciendo y nos diga que es suficiente, bueno, entonces podremos… Nos despediremos. Pero para tener este momento de compañerismo por aquí, un hombre no sabe en dónde empezar. Simplemente es muy bueno y maravilloso.
10 Hemos tenido grandes reuniones en la Costa del Oeste, como estaba diciendo. El Señor nos bendijo poderosamente en la Costa del Oeste en esta ocasión. Estuve en Visalia, allá, incluyendo a Bakersfield, y a Fresno, y por todo allí. Las personas de esos valles estaban verdaderamente con unos corazones hambrientos.
Yo creo que la razón por las que están hambrientos, es porque Dios está llamando a Su Iglesia a unirse y a deleitarse en la Palabra de Dios. Ahora, antes que empecemos, deberíamos hablar al Autor, creo yo, antes que leamos Su Palabra. ¿No piensan Uds. así? Así que inclinemos nuestros rostros ahora, y pongamos a un lado todas nuestras cosas infantiles y miremos a la parte más seria y sagrada: la Palabra.
11 Nuestro Padre Celestial, mientras nos reunimos aquí esta noche en esta iglesia, la Iglesia sobre la cual Tu Nombre es invocado, la gente que está reunida aquí sobre la cual Tu Nombre es invocado. Y Tú nos hiciste una promesa en Tu Palabra Eterna: “Si se humillare Mi pueblo, sobre el cual Mi Nombre es invocado, y oraren; entonces Yo oiré desde los cielos”. Ahora, esa es Tu promesa, y sabemos que Tú cumples todas Tus promesas a Tu pueblo. Te damos gracias por la iglesia, y por toda persona que está representada aquí, y por toda iglesia que está representada. Y oramos, Señor, que Tú nos bendigas juntamente como Tus hijos que estamos creyendo.
Esta noche pedimos especialmente por nuestro bondadoso y leal Hermano Sullivan, que Tú lo bendigas de sobremanera abundante, viendo que el deseo de su corazón es servirte y hacer algo para Ti, y hacer que todas sus horas cuenten para el Reino, trayendo a la ciudad ministros, diferentes ministros con diferentes tipos de ministerio, para que ellos puedan servir el propósito, y puedan alimentar el rebaño sobre el cual el Espíritu Santo lo ha puesto como superintendente. Te damos gracias por esto.
12 Y es nuestra elección, si es Tu voluntad, de alimentar el rebaño por los cuatro o cinco días que siguen aquí, pedimos que el Espíritu Santo provea el-el alimento de oveja, la Palabra, que la manifieste con poder y manifestaciones del Espíritu Santo. Bendícenos mientras esperamos en Ti
Salva a todos aquellos que pueden ser salvos, Señor. Llena al creyente que está esperando pacientemente para recibir el Espíritu Santo. Oramos que Tú permitas que todos los que estén en esa condición se vayan de aquí esta noche felices, salvos y llenos con el Espíritu.
13 Sana al enfermo, Señor. Tú nos has dado la comisión: Id por la ciudad, sanad a los enfermos que están en esa ciudad y predicad que el Reino está a la mano. Y Dios, pedimos que Tú nos concedas estas cosas a nosotros como Tus siervos, como Tus embajadores, porque nosotros sí creemos que el Reino está a la mano. Y ayúdanos a exponer esa Palabra de esa manera, que la gente pueda ver y creer en Ti Y en aquel gran día de ajustar cuentas que viene para todos, que debido a nuestros esfuerzos, haya literalmente cientos parados allí redimidos por la Sangre, debido a los esfuerzos que estamos tratando de aportar en este momento.
Padre, al reunirnos, hablamos como niños. Somos felices. Y ahora, pedimos que Tú nos permitas poner eso a un lado, y entrar en la obra del Reino, y estar sujetos al Espíritu Santo, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús y para Su causa. Amén.
14 Ahora, para un pequeño contexto quiero llamar su atención a 1 Corintios el capítulo 14 y el versículo 8.
Y si la trompeta diere sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla?
Estamos viviendo en un tiempo incierto. Casi todo lo que miramos hoy día es incierto. Estamos viviendo en un tiempo en el cuál pareciera que a uno le resulta muy difícil poner su mano sobre algo que tenga certeza.
Nuestra seguridad nacional es muy incierta. Nos damos cuenta que en eso, bueno, nosotros… toda… Yo me refiero a la seguridad internacional. Es porque estamos justo en el fin de la edad.
15 Hace unos pocos días allá en California hubo un mensaje que fue dado cuando un hermano Bautista se acercó para poner… o mejor dicho, para estrechar mi mano, después de la reunión del desayuno de Los Hombres de Negocio en la-en la Cafetería Clifton. Es el hermano de Marilyn Monroe [el Hermano Branham quiso decir: primo de Rosalyn Russell-Trad.], creo que es, la artista de cine. Él es un bautista, y él empezaba a estrecharme la mano, y cuando estrechó mi mano, empezó a hablar en lenguas desconocidas. Y sucedió que allí estaba presente una mujer de Louisiana. Y ella entendía francés, y ella dijo: “El joven habló francés”.
Él dijo: “Yo no sé una sola palabra de francés”.
Y entonces cuando ella dio la interpretación de lo que él dijo, el intérprete de la O.N.U. [Organización de las Naciones Unidas] estaba allí, y fue a la mujer, y a los-los Hombres de Negocio, y dijo: “La mujer lo interpretó exactamente correcto”. Dijo que él interpretaba en la O.N.U. Dando un mensaje para mí….
16 Y entonces, creo que fue el senador de algún estado que estaba hablando con el Hermano Shakarian Y allá en Groenlandia… donde esta nación está preparada para destruir la tierra con armas atómicas. Sólo con un toque, y toda nación desaparecerá de la Tierra. Vean, la única cosa que nosotros oímos es que ellos tienen una bomba que hará tales y tales cosas. Pero ellos tienen más grandes que esas, Uds. saben. No dejan salir todos los secretos, en asuntos nacionales.
Y ese hombre va a ir a Miami en julio, en donde voy a tener una reunión, en Miami, Florida. Y hubo un-un misil que apareció en la pantalla y ellos… algo apareció en la pantalla. Y este hombre tenía órdenes de tirar de la palanca, y eso lo hubiera terminado. Pero él mismo dijo, que no podía tirar de la palanca, lo cual hubiera disparado yo no sé cuántos grandes cohetes con bombas y todo lo demás. Y la batalla hubiera empezado. Pero algo no lo dejó tirar de ella. Me pregunto si ese fue Dios, porque todavía hay alguien aquí que no es salvo, y por lo tanto no puede acontecer hasta que aquello suceda. Eso sólo nos hace ver cuán cerca estamos.
17 ¿Ven?, el Ángel le dijo a Lot: “Escápate allá; porque nada podré hacer hasta que hayas llegado allí”. Él tenía que salir primero antes que él pudiera hacer algo al respecto.
Por lo tanto, hace años, las grandes naciones eran predominantes, aquellas que tenían grandes barcos y muchos hombres, como China, y Rusia, y los Estados Unidos. Eran naciones predominantes. Ya no lo son. Cualquier nación pequeña puede destruir toda la Tierra. Así que, ya no es el tamaño de ellas, es sólo estar esperando el tiempo.
Ahora, no miremos eso muy a la ligera “Oh”, Ud. dice: “Hermano Branham: yo he escuchado de tales cosas antes”. Yo lo sé. Pero en una ocasión Ud. las habrá escuchado por última vez. Y todo lo demás está tan a la mano, yo estoy esperando que suceda en cualquier momento. Y, ¿qué clase de gente deberíamos de ser en esta hora? El pecador debería estar gritando por misericordia. Y el cristiano debería estar aclamando las alabanzas de Dios. Correcto.
18 Alguien dijo, en una ocasión dijo: “Hermano Branham: Ud. asusta a la gente al decirle que Jesús viene tan pronto. Pues es una cosa horrible pensar que nuestro mundo está llegando al fin”.
Yo dije: “No para el cristiano. Es la cosa más gloriosa que él puede tener en su mente, es el pensar que nuestro Señor pudiera venir en cualquier momento. Entonces todos seremos transformados. Todo habrá terminado”.
Yo creo que los muchachos tienen un librito aquí que publicaron Los Hombres de Negocio, de la visión que el Señor me dio recientemente. Yo espero que Uds. lo puedan leer.
“Sí”. Pablo dijo: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, Juez Justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman Su Venida”. ¡Oh!, cuando uno ama al Señor, le quita todo el temor. Uno sencillamente lo va a ir a encontrar a Él.
19 Recientemente, cuando mi antiguo amigo, el Dr. F.F. Bosworth, murió allá en Miami, yo lo fui a ver. El tenía cómo… casi los noventa años de edad. Y yo le dije, yo dije: “Hermano Bosworth: ¿Cuál fue el momento más feliz de su vida, pues Ud. ha estado predicando como por unos cincuenta y cinco o sesenta años?
Él dijo: “¡Esta es la hora más gloriosa que alguna vez yo he vivido!”
Y yo dije: “¿Por qué-por qué dice Ud. eso?”, sólo interrogando al santo anciano.
Él dijo: “Hermano Branham, todo por lo cual yo he vivido desde que era un jovencito, ha sido Jesucristo”. Y él dijo: “En cualquier momento, lo estoy esperando que entre por la puerta y me lleve con Él”. Dijo: “Es el más glorioso… Todo lo que pudiera haber pensado o la más gloriosa expectativa que yo pudiera haber tenido, es de saber ahora, que pronto estaré en las manos de mi Señor, para estar con Él para siempre”. Eso es realmente morir como cristiano. Eso no es realmente morir como cristiano; eso es realmente partir como un cristiano para estar con Él.
20 Como Pablo Rader dijo cuando se estaba muriendo en Los Ángeles (lo que nosotros llamamos “la muerte”). El llamó a su hermano, Lucas. El dijo: “Piénsalo, Lucas. Hemos estado juntos por mucho tiempo”, dijo, “pero en cinco minutos contando desde ahorita, yo estaré parado en la Presencia de Jesucristo, vestido de Su justicia”. Apretó la mano de su hermano y se fue a encontrarlo a Él. ¡Oh!, eso me hace pensar del Salmo de la Vida de Longfellow.
Las vidas de grandes hombres nos recuerdan a todos
Que podemos hacer nuestras vidas sublimes,
Dejando al partir tras nosotros,
Huellas en las arenas del tiempo.
¡Cómo alienta eso al cristiano!
21 Yo tenía un libro (me imagino que lo tengo en alguna parte en casa), de las últimas palabras que dejaron grandes hombres, antes de que ellos partieran del mundo, ambos, pecadores y santos. Tengo las de Dwight Moody, y las de muchos otros grandes santos que dejaron este mundo.
Moody, cuando la muerte lo tocó, él dijo: “¿Y Uds. llaman a esto muerte?” Él dijo: “Este es mi día de coronación”.
Y de reinas. Una reina de Inglaterra, muy perversa, dijo que ella daría su reino por quince minutos más de vida.
¿Ven? Al fin del camino nos damos cuenta. Y allí es en donde estamos, al fin del camino.
22 Ya no hay más certeza en la seguridad nacional, porque Ud. no puede escarbar lo bastante profundo en la tierra para evitar que lo estallen. Ud. no puede… No hay nada que hacer. Estamos al fin del camino. Y entonces nos damos cuenta que en algunas de las otras cosas no hay certeza.
Yo estaba oyendo en las noticias al venir rumbo a aquí, que hay más gente sin trabajo ahorita, que la que había durante el tiempo de la depresión en la época del presidente Hoover, más gente sin trabajo que la que había durante su administración, durante la época de 1930, por allí. Muchos de nosotros de esa época, lo recordamos, cuando comíamos un poquito-poquito de papas con cascaritas sobre ellas, y nos comíamos las cáscaras y todo, porque las obteníamos sólo de vez en cuando, y las comíamos en el desayuno, comida, y cena; cuán difícil era. Y ahora, la razón que ellos pueden decir eso es… Hay casi un tercio más de personas en los Estados Unidos que la que había en aquel entonces.
23 Y el otro día, entrando en Richmond, Louisville, y en muchos lugares… Uds. saben, yo pienso que es algo relacionado con nuestro liderazgo lo que ocasiona esto, el ver en las esquinas de la calle mujeres policías. ¿Qué negocios tiene una mujer siendo un policía, luchando con borrachos y cosas allá? Eso debe ser el empleo de un hombre. Y si ellos ponen a algunas de estas mujeres de nuevo en la cocina donde pertenecen, los hombres tendrían más empleos, habría más empleos. Pero ellos… Pero es sólo esa hora, desempleados… El tiempo se terminó. Casi no queda nada, sino la Venida del Señor para rectificar todas las cosas. Los trabajos…
La vida familiar es incierta. Nunca hemos tenido un tiempo cuando ha habido tantos divorcios en tiempo de paz, como los que tenemos ahora. Nuestro núcleo familiar está destrozado. Hace años solía ser que la mamá y el papá estaban en el hogar en la noche, a no ser por la hora de asistir a la iglesia o algo. Y ellos nunca dejaban a sus hijos vagar por las calles y pasar toda la noche correteando. Y en estos días actuales, parece ser algo de aceptación popular.
24 ¡Oh, cómo…! Sólo vayan al hogar moderno de hoy, vean lo que es. El papá se tiene que apurar para ir al billar. Los muchachos están jugando billar, o están jugando boliche, o algo, él y la mamá. Y su hermana está en la cantina de alguna parte, o allá en alguna fiesta de rock and roll. El hijo anda allá en el coche deportivo viendo a cuántos él puede atropellar. Y eso es todo tocante al núcleo familiar.
¿Y la Biblia? ¡Oh!, es un gran Libro, pero lo ponen dentro de un cajón en alguna parte hasta que el pastor o alguien llegan. Y simplemente no tenemos la vida en familia que solíamos tener. Es una… El núcleo familiar es tan incierto.
25 Un hombre, en estos días actuales, que se va a casar… Uds. jovencitos, más vale que oren un buen tiempo. Pídanle a Dios que les dé una compañera. Uds. jovencitas, háganlo de la misma manera, porque es tan incierto.
En California, me di cuenta allá, creo que era o el quince o el veinte por ciento, algo así, de perversión. La gente pervertida ha aumentado en el último año o en los últimos dos años. ¡Oh, es terrible! La vida en el núcleo familiar es tan incierta.
La política es incierta. Ya no hay certeza en la política. Los partidos ni siquiera pueden tener alguna certeza. Ya no hay honestidad entre ellos. Ahora bien, alguien pudiera decir: “Ud. no debería mencionar la política en el púlpito”. Eso es verdad. Pero decencia y cristiandad deberían ser mencionadas en el púlpito. Correcto. Yo no soy un político; yo soy un cristiano. Ambos lados están corrompidos.
Pero recientemente, en la elección Presidencial, aun ellos tuvieron que regresar, y encontraron que esas máquinas registradoras de votos, que cuando Ud…. ellos las arreglaron de tal manera que cuando Ud. votaba por uno, Ud. votaba por el otro también; fraudulentos. No se sabe quién fue elegido. Ellos ya no lo pueden saber. No hay certidumbre en ello. Ud. los pone a contar los votos, y alguien es lo suficientemente deshonesto como para contarlos mal. Los partidos luchan por meter su hombre; no hay honestidad.
Ahora, si el Sr. Kennedy hubiera sido un Republicano, o lo que sea, si el Sr. Nixon hubiera sido un Demócrata, no hubiera sido diferente. La cosa está mal cuando las máquinas registradoras de votos están arregladas para que voten mal. Y el F.B.I. [Departamento federal de investigación-Trad.] probó que se había hecho mal, pero no hicieron nada al respecto. ¿Ven? ¿Por qué? Uno se pregunta por qué la gente acepta tales cosas, y cómo es que sucedió eso. Es porque estas cosas tienen que ser así; estamos en el tiempo del fin. Tienen que estar allí. Este hombre tenía que ser elegido. Estamos en el fin. Y estoy seguro que Uds. pueden poner dos y dos que sumen cuatro, ver que estamos en el tiempo del fin. Y esas máquinas, no importó cuánto ellos probaran que ellos las hicieron que votaran deshonestamente, tuvo que quedarse de la manera que es.
26 Y alguien me dijo… Un ministro me llamó, uno de los patrocinadores de la siguiente reunión, de una de las reuniones que sigue en la nación, dijo: “Oigo que Ud. está predicando tanto contra las hermanas en nuestra iglesia que se cortan su cabello, y que usan pantaloncitos cortos, y cosas”.
Yo dije: “Sí lo hago”. Yo dije: “Mire, si Uds. no quieren escuchar eso, entonces no envíen por mí”. ¿Ven?
Y él dijo: “¿Cree que Ud. detendrá eso?”
Yo dije: “No. ¿Cree que Ud. detendrá el pecado?”
El dijo: “No”.
Yo dije: “Bueno, entonces, ¿por qué Ud. está predicando contra el pecado?” ¿Ven? Lo que está mal, está mal. Alguien tiene que predicar en contra de ello. Seguro. Diga la verdad, para que cuando la ira de Dios sea derramada, entonces Ud. estará sin excusa.
Sí, la política, los políticos, los trabajos, la seguridad nacional, todo es incierto.
27 Ahora estamos llegando a la iglesia. La así llamada iglesia, es incierta. Observen, nosotros tenemos como unas novecientas denominaciones diferentes en el… aquí en los Estados Unidos, y cada una está en contra de la otra. Así que, ¿Cómo sabe Ud. qué-cómo sabe Ud. qué hacer al respecto? Ud. sólo está… Simplemente es el tiempo del fin. Estamos al fin del camino. Y tanto como yo las respeto, a cada una de ellas… Yo preferiría tener un metodista aquí, un bautista, allá, un presbiteriano acá, y demás, y tenerlos por todo el país, que tener licorerías clandestinas y bares y cosas. Ellos harán un poquito de bien, no importa en dónde estén.
Si son pequeñas misiones. Como alguien dijo, (espero que no lastime los sentimientos de alguien) alguien dijo: “Yo preferiría ser un-un campbelita que no tener nada de Luz”. Así que me imagino que eso es correcto. Ahora bien, no importa lo que sea, ellos harán un-un poquito de bien. Y los necesitamos a todos ellos.
28 Pero ese no fue el programa de Dios. Ese fue nuestro programa, el de formar nuestras iglesias y denominaciones. Lo intentamos en el huerto del Edén. Es tan antiguo como lo es el Edén. Religión significa: “Una cubierta”. Y Adán intentó cubrirse a sí mismo para hacer su propio camino, cubrirse a sí mismo; pero no funcionó.
Únicamente hay un solo lugar en donde Dios se encuentra con el hombre; ese no es en su educación; no es en su denominación, ni en su afiliación; es bajo la Sangre. Y ese es el único lugar donde Dios lo encontró o encontrará a la humanidad, es bajo la Sangre. Ese es el lugar. Dios expuso el programa en el huerto del Edén por medio de la sangre derramada.
Y si Dios alguna vez hace una decisión, Él nunca la puede cambiar. Él es perfecto, y todo lo que Él hace o dice es perfecto. Por lo tanto Él no puede cambiar Su programa. Y mientras haya un mundo y mientras haya un pecador. Solamente hay una manera. Desde el huerto del Edén, cuando el pecado fue cometido por primera vez, hasta el último pecado que será cometido; únicamente habrá un solo plan de redención. Y ese es por medio de la Sangre derramada. Nada más funcionará. Nuestros credos, nuestras denominaciones, y todo ha jugado una parte, y una buena parte, pero no es el programa de Dios. Su programa es regresar a la Sangre.
29 Así que las iglesias también tienen sonidos inciertos. Una de ellas dice: “Los días de los milagros ya pasaron”. Eso es muy incierto, según la Biblia. ¿Ven? La otra dice, bueno, diferentes cosas, y: “Ud. tiene que recitar este credo, y Ud. tiene que hacer esto, y eso”, y demás. Bueno, es tan incierto, porque hay demasiado de ellas. Ellas forman toda clase de cosas diferentes una en contra de la otra, una contraria a esta y contraria a esa, y como el noventa y cinco por ciento de ellas son contrarias a la Biblia.
Así que hay un sonido incierto entre las iglesias, entre la política, entre la familia. Todo parece ser incierto.
30 Ahora, la Biblia dice aquí en 2 Timoteo 3:1 al 7, que estos días vendrían. Dice que ellos serían impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, amadores de deleites más que de Dios. Ahora, eso es la verdad.
La televisión ha entrado al hogar e impide a la gente que vaya a los cultos de oración. Eso tiene una atracción en ella, que es atractiva y hermosa. Y yo no digo que no son buenos algunos de sus programas. Hay muchos de ellos que no lo son. Nosotros sabemos eso. Pero yo no… Sí, noventa y nueve por ciento de ellos, no son buenos. Pero digamos que haya uno por ciento que es bueno. Pues, lo bueno que obtiene en ese uno por ciento, ¿me quiere decir que Ud. tomará ese uno por ciento en lugar de la Iglesia del Dios Viviente, en donde todo está al cien por ciento correcto, y quedarse los miércoles en la noche sin asistir al culto de oración?
31 Pero el pecado es atractivo. De cualquier manera que Uds. lo tomen, el pecado es atractivo al ser humano, porque él es un súbdito de la-de la raza caída que somos. Y es atractivo. Satanás sabe cómo hacerlo atractivo. Él es un-él es muy brillante en el trabajo que hace.
Y él… Y si él no lo puede lograr allá entre los asuntos del mundo, él lo mete a la iglesia. El viene a nuestro propio terreno. Esa es la razón, hermanos, hermanas, que deberíamos de reconocerlo. Es tiempo que la iglesia sea espiritual, para reconocer y conocer a Dios. No por medio de un credo, no por medio de una denominación, sino por medio de una experiencia, siendo llenos con el Espíritu Santo.
32 Hace unos cuantos días, allá en California… acabo de venir de Beaumont y de diferentes lugares, donde hemos tenido reuniones, y la unción del Espíritu Santo estuvo en gran manera sobre mí en esa ocasión, igual como los unge a Uds. y al resto de nosotros. Y uno puede salir a la calle y sentir la presión. Ahora, si Uds. no tienen esa unción sobre Uds. entonces, no le prestarán atención. Simplemente seguirán su camino.
¡Escucha, iglesia! esa es la razón que algunos piensan que yo soy muy duro con ellos. No es eso. Yo no quiero ser áspero con la gente. Pero si Ud. sólo entra bajo la unción, al grado que pueda sentir la presencia de Dios, entonces al entrar a la presencia del pecado, eso lo impacta a uno; y Ud. no se puede quedar callado; tiene que decir algo. Y es la unción del Espíritu Santo.
33 Y cuando Ud. le pregunta a la gente: “¿Es Ud. cristiano?” Bueno, rápidamente le contestan a Ud. que ellos pertenecen a una cierta denominación u organización, ¿ven? Y ellos-ellos están satisfechos con eso. Parece que piensan que eso es todo lo que es suficiente, que eso es todo lo que tiene que haber. Si ellos pertenecen a una-una cierta organización, eso es todo lo que ellos tienen que hacer. Bueno, solía ser que nosotros llamábamos a esa gente los bautistas y metodistas fríos y formales, pero ahora son los pentecostales fríos y formales que se han vuelto de esa manera también. Está-está-está en la iglesia Pentecostal. Cada uno quiere decir: “Yo pertenezco a esto” o “yo…” Y eso está bien; yo no estoy condenando eso. Eso está bien. Pero lo que Uds. quieren ser, si Uds. profesan el Pentecostés… Pentecostés es una experiencia, donde un hombre o una mujer, muchacho o muchacha ha nacido de nuevo con una experiencia de Pentecostés del Espíritu Santo.
Y tan pronto como Uds. reciben eso, pareciera como que todo el mundo los agobia. ¡Oh!, Uds. se han enyugado con Cristo. Y le trajo lágrimas a Sus ojos y pesar, aun muerte a Su cuerpo cuando el mundo en aquel día era tan pecaminoso. ¿Qué piensan Uds. que ocasiona hoy en día?
34 Yo estuve en un lugar, creo que fue en Atenas o en algún lugar de por allí. Yo-yo vi una fotografía, como un plato en una pared. No, lo siento. Yo la vi en una grabación, o mejor dicho, en una filmación de la famosa película de “Tres minutos para la medianoche”, que la ciencia dice que ahí es en donde estamos viviendo. Tres minutos para la medianoche; y eso fue dicho hace como unos tres, o cuatro, o cinco años. Yo creo que estamos en los “segundos” ahora, del tic-tac del tiempo. Ahora bien, yo pudiera estar equivocado, pero a mí me parece ser de esa manera. Y ellos tenían una fotografía de Cristo, como en un plato, y lágrimas le estaban rodando por Su rostro mientras Él miraba hacia abajo, hacia la Tierra.
Y me pregunto si no es casi como fue en los días de Noé, cuando Dios dijo que aun se arrepintió de haber hecho al hombre. Me pregunto si no ha llegado a ese lugar otra vez en esta noche, que el mismísimo hombre que Él creó y por quien Él mismo se dio, y lo redimió, para… redimir a ese hombre, y él lo rechaza en Su propia cara. ¡Esta horrible edad en la que estamos viviendo, de sólo unirse a la iglesia! Eso es….
35 Si Ud. piensa que es un cristiano, y algo le dijo a Ud. que era un cristiano porque hizo una confesión y se unió a la iglesia, eso es un sonido incierto. Esa es la razón hoy día, que la gente no está interesada en un avivamiento. Esa es la razón que el mundo no lo quiere. Tenemos que tener un sonido cierto en ello, un sonido cierto.
Y la razón que hoy, cuando tenemos un culto prolongado, o una reunión, ellos no reciben el verdadero sonido cierto. Pero cuando ellos tuvieron un avivamiento en el día de Pentecostés, vino un sonido cierto del Cielo, como un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados. Ese fue un sonido cierto. Fue una evidencia de que Dios estaba en medio de ellos.
36 La iglesia hoy día es igual a la que estuvo en el Edén, al este de la puerta. Allí estaba Caín. El edificó un altar. Él lo edificó allí y lo erigió en conmemoración de Jehová. Él no era un pagano. El edificó el altar en conmemoración de Jehová, y puso un sacrificio sobre él, y él mismo se postró en el altar e invocó a Dios. Y Dios rehusó su invocación, porque no tenía el sonido correcto. No había nada allí para clamar, que se estuviera muriendo. No había nada, no había muerte que lo apaciguara a Él; ese pecado tenía que ser pagado con muerte. “El día que de él comieres, ciertamente morirás”. Y él puso flores y lo edificó bonito, pero no había nada allí que indicara que algo había muerto.
37 Y desde el altar de Abel salió el clamor de un cordero. Había muerte para pagar la pena. La sangre estaba siendo derramada.
Y hoy día cuando Dios, de la misma manera que fue en aquel día cuando Él le dijo a Caín… Caín estaba desanimado. Él dijo: “Aquí está lo mejor que yo puedo hacer. Lo puedes tomar o dejar. Haz lo que Tú quieras hacer al respecto, pero eso es todo lo que yo puedo hacer al respecto”.
De esa manera adora el cristiano moderno hoy día: “Yo voy a la iglesia. Yo ayudo a los predicadores. Yo pago mis diezmos. Si ellos tienen cualquier fiesta social, yo pongo mi parte en ello. Y si ellos necesitan una ofrenda misionera, yo ayudo con ello”. Eso es bueno. Pero eso no es lo que Dios requiere.
Él tiene que oír el sonido de la muerte. Bendito Dios. Lo que Dios quiere hoy en día, es que Ud. muera, muera a las cosas del mundo y a Ud. mismo, escuchar un clamor: “Señor, tómame tal como soy”. Eso es lo que Dios quiere. Él quiere ese sonido de muerte, ese ruido de muerte del viejo hombre Adán que está muriendo, para que Él pueda venir y tomar Su lugar, y lo gobierne a Ud. y sea su Señor. ¡Oh, qué hora en la que estamos viviendo!
38 Ahora vemos que Dios le dijo a Caín; Él dijo: “Ve, y adora como tu hermano, Abel, y te irá bien. Ve, y hazlo de la manera que él lo está haciendo. Te irá muy bien. Pero si no hiciereis bien, el pecado está a la puerta”. Y es la misma cosa hoy día. Así que nos damos cuenta que no hay un sonido cierto en la así llamada iglesia, en la iglesia.
Ahora bien, la iglesia, nosotros hacemos a la iglesia de hoy en día… Llamamos a la iglesia una organización. Decimos que esa es la Iglesia. “¿A qué iglesia perteneces?” Bueno, solamente hay una sola Iglesia. Solamente hay una sola. Hay muchas organizaciones, pero una sola Iglesia; hay muchas organizaciones. Y yo lo quiero hacer claro que yo no tengo nada en contra de ellas; ellas han jugado un gran papel. Pero todavía no es eso. No es eso.
39 A través de… la “Iglesia” significa: “Los llamados a salir fuera, los separados”. Y dos personas no pueden vivir dentro de Ud. al mismo tiempo. Ud. tiene que morir a las cosas del mundo para servir a Dios. Ud. no puede amar a Dios y a Mammón al mismo tiempo. Y mientras el amor del mundo esté en el corazón del creyente, él se llena de eso y se priva de los privilegios que Dios le ha dado. Dios no quiere que Ud. esté por debajo de sus privilegios. Él quiere que Ud. tenga todo privilegio por el cual Él murió. Cada privilegio que Él le dio a la Iglesia, Él quiere que Ud. lo disfrute; es suyo.
¿Qué si yo le comprara a mi muchachito una bicicleta y él me la aventará a mi propia cara y dijera: “Yo no quiero esa cosa? ¿Despreciándola? ¿Qué si Ud. le comprara a su niñita una muñequita, y ella la cogiera y se la aventará a Ud. y no lo agradeciera? ¿Ven? De esa manera somos nosotros, cuando tratamos de vivir por debajo de los privilegios que Dios nos ha dado. Cristo murió para que pudiéramos tener estos privilegios. ¡Oh!, cómo se ha de sentir Él hoy en día, cuando hemos adoptado algún otro programa, y le aventamos el Espíritu Santo a su cara diciendo: ”Nosotros ya no necesitamos ese fanatismo.“
40 “Solamente me uniré a la iglesia. Yo…” Ud. no se puede unir a la Iglesia. No hay tal cosa como unirse a la Iglesia. Ud. se pudiera unir a una organización, pero no se puede unir a la Iglesia, porque Ud. tiene que nacer en la Iglesia. Ud. no se puede unirse a Ella. Ud. tiene que nacer en Ella. Y todos los creyentes nacen en la Iglesia de Dios, la Iglesia de… no la organización llamada Iglesia de Dios, sino la Iglesia del Dios Viviente, la cual es Cristo resucitado de entre los muertos y viviendo entre nosotros. Eso es…
Entonces esos son sonidos inciertos cuando ellos dicen: “Yo soy pentecostal de las Asambleas. Yo soy pentecostal de la Unida. Yo soy pentecostal de la Iglesia de Dios. Yo soy pentecostal de la santidad. Yo soy metodista. Yo soy bautista. Yo soy presbiteriano”, todas esas cosas, están bien respectivamente.
41 No es mi intención ser sacrílego al decir esto. El hombre de color, comiendo sandía… Ellos le dieron una rebanada de ella. Se la arreglaron toda bien, y él se la comió. Y a medida que se la comía escupía las semillas por un lado de su boca. Le preguntaron: “¿Cómo te gustó esa, Moisés?”
El miró a la otra porción grande de ella, Uds. saben, de donde salió el pedacito. Él dijo: “Patrón, estaba buena, pero, ¿hay más de ella?” Así que de esa manera es. Estas organizaciones están bien, pero hay más de ello, más de ello. Eso es lo que queremos: más de ello.
42 Sí. “Siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la Verdad; impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, implacables, calumniadores, intemperantes, y aborrecedores de lo bueno”. ¿Se fijaron en eso? En el principio del capítulo, dice: “El Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos”, (esa sería la condición) En los postreros tiempos, habrá hombres amadores de sí mismos, soberbios, vanagloriosos, blasfemos (¡oh!), impíos, sin afecto natural (¡ni siquiera con afecto natural!), implacables, calumniadores, intemperantes, y aborrecedores de lo bueno, que tendrán apariencia de piedad. Ahora, esa es la Palabra de Dios, y Ella tiene que ser cumplida. “Que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de Ella”.
¿No lo pueden ver? Ellos se han apartado de ese sonido cierto. Ellos aceptaron un sonido incierto. Vinieron y dijeron: “Nos unimos a la iglesia. Nos bautizamos y pusimos nuestro nombre en el libro”. Miren, eso es un sonido incierto.
43 Y una de las más grandes hipocresías en el mundo, es tener un sonido que casi es como un sonido verdadero, y tiene lo suficiente en él para no ser el sonido correcto. La mentira más grande que se puede decir, es la que tiene mucha verdad en ella, y luego justo al final, tiene una mentira.
De esa manera se la dijo Satanás a Eva. Ella fue engañada por ella. La mujer no quiso ser engañada, pero ella fue engañada, porque sonaba tan verdadera. ¿Ven?
Y cuando ellos le dicen a Ud., que solo tiene que unirse a la iglesia y estará bien, o ser rociado, o bautizado en cierta manera, o hacer algo más, y estará bien, eso-eso no es, hermano.
Un hombre tiene que nacer de nuevo del agua y del Espíritu y ser lleno con el Espíritu Santo. ¿Ven? Entonces él es una nueva criatura. Entonces Ud. tiene un sonido cierto que suena bien.
44 Ahora bien, cuando el sonido entra, cambia las condiciones auditivas en sus oídos. ¿Ven? Antes, Uds. no lo podían oír. Ahora Uds. lo pueden oír. Alguien predicando tocante a sanidad Divina, el poder de Dios, Uds. se pudieran sentar allí, tan incircuncisos de oídos como pudieran estar, sin poder oír una cosa. “Mi pastor no cree eso. Yo creo que eso es fanatismo”. Pero cuando viene otro sonido como un viento recio que sopla, y circuncida esos oídos, entonces ese es un sonido hermoso, cuando Uds. empiezan a oír ese sonido del viento recio que sopla…
¡Oh!, cuando menos piensa, le trae manantiales de gozo a su alma, y Ud. grita: “¡Amén, eso es correcto! ¡Predíquelo, hermano! ¡Aleluya! ¡Eso está bueno!” ¿Ven? Lo tiene a Ud. entonces en movimiento; Ud. va rumbo a alguna parte.
45 Pero hoy día, sólo es: “Únete a la iglesia”. ¿Ven?, es un sonido incierto. “Impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios…” Eso está en 2 Timoteo 3… 2 Timoteo 3:7: “Siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la Verdad”. ¿Ven? Siempre están aprendiendo, siempre están aprendiendo. Hermano, tenemos seminarios y escuelas, y títulos de Doctor en Filosofía, y los demás títulos, como el abecedario: Doctores de filosofía, dobles D., y Q.S.T., y toda clase de esas cosas. “Siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la Verdad”. Correcto. Obtienen un doctorado, y enviamos a nuestro hijo a un seminario en alguna parte, y le conseguimos un gran título o algo así. Y él… todavía hay algo mal.
Uds. no pueden…Lo que necesitamos hoy día, (y permítanme corregir mi declaración) este día, mientras predicaba… Un ministro, un predicador del Evangelio, no es tanto que el hombre sea… El todavía pudiera tener aquello y ser un predicador. Pero nos estamos confiando en un título que tenemos, cómo es que obtuvimos un título de Licenciatura en Letras, y cuánto estudiamos la Biblia y aprendimos esto.
46 El diablo sabe más de la Biblia que lo que Uds. sabrán alguna vez. Se los digo ahora. El sabe todo al respecto. Pues, algunos de los mejores estudiantes de la Biblia que yo he conocido, eran incrédulos. Ellos la estudian día y noche (correcto), para discutir con Ud. al respecto. La Biblia no es para discutirla; la Biblia es para vivirla. ¿Ven?, si Ud. pone esa simiente en un terreno infértil, no vivirá. Pero si Ud. la pone en un terreno fértil, vivirá.
¿Leyeron Uds., no hace mucho, cómo ellos fueron y tomaron algo de ese trigo del granero en Egipto, que había sido puesto allí por José? Tomaron semilla de girasol que tenía cuatro mil años, semilla de girasol que tenía cuatro mil años; la plantaron en la tierra, y produjo un girasol. ¡Amén! El trigo produjo trigo. ¿Por qué? Estaban germinadas. Ese germen no muere. ¿Ven? Está ahí adentro.
47 Y no importa dónde ellos lo pongan a Ud., si Ud. nació de nuevo y fue lleno con el Espíritu Santo, pueda que Ud. no sea ni siquiera la ceniza suficiente para ponerlo en la uña de su dedo meñique, pero Ud. saldrá en la resurrección, porque Ud. tiene Vida. Ud. ha sido investido de poder desde lo alto, y hay Vida en Ud. Hubo un sonido que aconteció, un sonido, un sonido cierto que Ud. supo lo que sucedió. Ud. murió y nació de nuevo; llegó a ser una nueva criatura.
Sonidos inciertos: el sonido incierto de los empleos, la incertidumbre en los asuntos nacionales, la incertidumbre en la política, la incertidumbre en el hogar. Entonces Uds. me pudieran decir: “Hermano Branham, Ud. está diciendo que todo es incierto. ¿Hay algo que sí es cierto?” Sí, hay una sola cosa que es cierta. Es eternamente cierta. Es eternamente cierta. ¡Oh, Uds. nunca se pueden apartar de Ella! En un capítulo, Jesús dijo en el versículo 35, Él dijo: “El cielo y la tierra pasarán, pero Mis Palabras no pasarán”. Entonces es Eternamente cierta.
Ahora, vean, nosotros ya no podemos poner la confianza en los asuntos nacionales, ni en empleos, ni en la política, ni-ni en nuestras denominaciones y ni en lo demás. Pero hay una cosa que sí es cierta, y esa es la Palabra de Dios y la Promesa de Dios. Cuando Dios dice algo, eso lo concluye para siempre.
48 Hace un tiempo, ellos trataron de decir que Dios cometió muchos errores. Uds. saben, ellos dijeron que cuando David tocaba su arpa… La ciencia absolutamente trató de probar que no había tal cosa como un arpa en los días de David; que ellos no tenían arpas. Pero finalmente, ellos sacaron al excavar algunas evidencias de que sí había arpas.
Dijeron que cuando Abraham tomó sus camellos y se fue a Gerar, ellos dijeron que nunca hubo camellos allá. Pero, recientemente, ellos sacaron al excavar algunos huesos y encontraron que sí había camellos allá. ¿Ven? Así que…
49 Ellos dijeron que la Biblia no es verdadera. Ellos iban a excavar y encontrar lo que ellos llaman el huerto del Edén, para probar que sólo era un principio de una civilización en alguna parte. Y cuando ellos excavaron, tratando de desaprobar la Biblia, ellos sacaron al excavar la… una roca, en la que había sido escrito cuando Isaías sanó a Ezequías de la llaga. Sólo para probar que….
Y ellos dijeron que los muros de Jericó no se derrumbaron; que no hubo tal cosa. Ellos excavaron todo alrededor de allí y no había tal cosa como muros. Y un cierto doctor fue allá y excavó más profundo, y más profundo, y más profundo y encontró que allí estaban a veinte o treinta pies bajo tierra donde ellos-ellos habían estado excavando, y allí estaban ellos, uno encima del otro, exactamente de la manera que la Biblia lo dice. Así que Dios estaba correcto después de todo.
Ellos dijeron… muy atrás, si su tátara-tátara-tatarabuelo si acaso fue un crítico, él pudo haber dicho: “Es imposible que un carro camine sin un caballo atado a ella”. Pero lo tenemos de todas maneras. Eso es correcto. Y todas estas cosas que Dios habló, ellas son la eterna Verdad.
50 Hace un tiempo se me cuestionó tocante a Salomón en la Biblia, cuando él dijo: “Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él”.
Bueno, entonces, el científico dijo: “Mire aquí. No hay facultades mentales en el corazón humano. Salomón quiso decir en su cabeza”. Si él hubiera querido decir: “cabeza”, él hubiera dicho: “cabeza”. Eso es.
Ahora, yo creo la Biblia exactamente de la manera que se escribió. Sólo… Yo creo que es la Palabra de Dios. Yo creo que es Dios. Dios no es mejor que Su Palabra. Uds. no son mejores que su palabra. La propia palabra de Uds. es lo que va a estar allí para juzgarlos en aquel día.
51 Ahora bien, en Chicago, hace como unos cuatro años. La hijita del Hermano Mattson-Boze, Joyce… Se va a casar el próximo mes. Es una muchachita encantadora. Ella siempre me está diciendo algo, y riéndose. Siempre tiene un chistecito que decirme, tocante a algo, un chistecito que ella hace tocante a algo. Y ella me dijo, ella dijo: “¿Leyó Ud. lo que publicaron hoy en el periódico?”
Y yo dije: “Ahora, espera un momento, Joyce. ¿Qué me vas a decir ahora? ¿Qué puedes…?”
Dijo: “No, nada, Hermano Branham”. Dijo: “Se lo voy a traer a Ud. para mostrárselo”. Dijo: “Yo le oí decir a Ud. tocante a un hombre pensando en su corazón…. Yo lo leí en la Biblia”. Ella dijo: “Mire, ahora ellos lo han encontrado y lo han probado No está en otro corazón sino en el corazón humano. No está en el corazón de un animal. Pero hay un pequeño compartimento en el corazón que la ciencia dice que es en dónde el alma habita”. Por lo tanto Dios estaba correcto cuando Él dijo: “Porque cual es su pensamiento en su corazón…” ¿Ven? Sí hay una facultad mental en el corazón.
52 Ahora, cuando Ud. dice: “Bueno, mire, yo…” ¿Alguna vez Ud….? Todos Uds. han tenido momentos cuando piensan: “Bueno, yo no sé si pudiera suceder o no”. Y de repente algo le dice a Ud. que va a suceder; no importa lo que alguien más diga, Ud. sabe que va a suceder. Todos nosotros hemos tenido esas experiencias. Eso es cuando su corazón está pensando. Eso es su corazón hablándole.
Ahora, la mente razona, pero el corazón no razona. Sólo lo cree. Si yo alguna vez pudiera hacer que eso penetrara en lo profundo del corazón en una de mis audiencias, tendría un verdadero servicio de sanidad. Si yo pudiera alguna vez hacer que mi audiencia viera eso, que no es lo que su cabeza piensa en lo absoluto. Allí es en donde el diablo habita. Pero… Él lo razona: “Yo estoy enfermo. No puedo sanar. Yo tengo esto”. O, “yo no puedo ser salvo. Yo he hecho mucho mal”. ¿Ven?, eso es razonamiento. Pero debemos derribar razonamientos. Correcto. Derribando nuestros razonamientos, nosotros creemos con nuestro corazón.
53 En el huerto del Edén, el hombre fue dividido en dos partes. El diablo tomó su cabeza, y Dios tomó su corazón. El diablo lo hace a uno mirar cosas y decir: “Bueno, sencillamente no puede suceder. Yo lo puedo razonar”. Y Dios tomó su corazón, para habitar en su corazón y para hacerlo creer cosas que su cabeza ni siquiera sabe nada al respecto. Eso es correcto. Así que Uds. piensan con su corazón, aquí abajo. Allí es de donde proviene el verdadero sonido cierto, del corazón. Allí es en donde Dios habla. Y acá es de donde el diablo habla. Así que derribemos lo que el diablo dijo, y tomemos un sonido cierto. Y ese sonido cierto es Dios hablando en nuestro corazón. Eso es la verdad. Las promesas de Dios.
Entrevistemos por los siguientes tres o cuatro minutos, o cinco, a algunos que tomaron Sus promesas, no importando si ellas eran realidades o no. Ellos no las razonaron. Dios los hace pensar cosas y hacer cosas que son irrazonables para la mente humana. ¿Sabían Uds. eso?
54 Aquí está un muchachito sentado en una silla, en una silla de ruedas. Tal vez, quizás su mamá y su papá lo han de haber traído. Quizás el doctor ha hecho todo lo que se puede hacer por él. ¿Ven? El dijo: “Todo terminó”. Bueno mire, si-si Ud. va a escuchar lo que él le dice a Ud., entonces todo terminó. Pero si hay algo que empieza a trabajar aquí abajo, hermano, entonces eso es diferente. Ese es otro Sonido.
Ahora, ese sonido dice: “Todo terminó”. Pero este sonido es un sonido cierto. Negará a ese otro. Ahora, depende… Y ese tratará de negar al otro y viceversa. Pero depende a cuál Uds. escucharán.
55 Como fue con el Jefe indio en aquella ocasión, que fue salvo. Le preguntaron: “¿Cómo te está yendo, Jefe?”
Él contesto: “Bueno, desde que fui salvo, hay dos perros dentro de mí”. Y dijo: “Uno es blanco y el otro es negro. Y el blanco quiere que haga bien y el negro quiere que haga mal”. Dijo: “Y ellos siempre se están peleando”.
Él dijo: “Bueno, ¿Cómo-cómo te va? ¿Cuál es el que gana, Jefe?”
Él dijo: “Depende a cuál Jefe indio alimente más”. Bueno, eso es. Si Uds. van a escuchar a la razón, siempre van a hacer que ese sujeto conquiste. Pero si Uds. escuchan al sonido cierto, a la Palabra de Dios, obrando en su corazón, Uds. conquistarán a este otro. ¿A cuál alimentan Uds.?
No escuchen al sonido incierto, porque tenemos absolutamente la evidencia a través de cada edad, que Dios obra milagros y hace cosas que la ciencia no sabe nada al respecto. Correcto. Así que, no presten atención a lo que diga aquel fulano. Cuando este fulano empiece a hablar, deje que aquel fulano se haga a un lado. Correcto.
56 Ahora, tomemos por ejemplo a dos o tres personas en la Biblia que escucharon y nunca conversaron con sus razonamientos. Ellos hablaron con este sonido cierto.
Dios se encontró con Noé, y Él le dijo: “Noé, va a llover. Y Yo quiero que ahora construyas un arca, en la que tu casa se salve”. Ahora, ¿Sabían Uds. que nunca había llovido hasta ese momento ni una gota de lluvia en la Tierra? Nunca había habido lluvia. Ahora, se pudieran imaginar Uds., que cuando la ciencia… Uds. dicen: “Ellos no eran…” ¡Oh, sí!, ellos sí lo eran. Ellos salieron de la línea de Caín, sí, señor. Grandes científicos, mucho más avanzados que los que tenemos hoy en día, una ciencia más avanzada.
57 Ellos edificaron la esfinge y las pirámides en aquellos días. No podemos hacer eso hoy día. Ellos tenían materiales como… Y ellos tenían poderes que estaban más avanzados que todo lo que nosotros tenemos, a menos que lo que tenían era lo atómico. Ellos lo tenían controlado, y hacían cosas de las que nosotros no sabemos nada al respecto.
Ellos podían momificar un cadáver en aquellos días. Nosotros no lo pudiéramos momificar si lo tuviéramos que hacer. No hay tal cosa como momificar hoy en día, pero ellos sí lo hacían. ¿Ven? Ellos los podían embalsamar de tal manera que podían hacer que se miraran naturales hasta este día, miles de años después. Nosotros no tenemos eso.
Ellos tenían colorante que perduraba, y muchas cosas allá que nosotros no tenemos. Su ciencia estaba más avanzada en comparación a la de nosotros. Ahora, la ciencia probablemente dijo: “Mira: yo te quiero preguntar algo: ¿de dónde va a venir esa agua? Yo puedo ver hasta las Estrellas. Yo puedo ver hasta la Luna. Yo puedo ver hasta el Sol. Nosotros tenemos instrumentos aquí con que podemos enviar un mensaje a la Luna. Podemos ir a las Estrellas e ir a Marte, cosas así. Dime, ¿en dónde está el agua, por favor, Sr. Noé?”.
58 “Bueno, se los diré. Un día yo oí un sonido, y era la Voz de Dios que me dijo que construyera un arca. Y tan seguro como hay un mundo en el que estamos viviendo, Dios lo va a destruir con agua. Y va a llover directamente del cielo. Dios es poderoso para ponerla allá arriba. Y sí Él dijo que vendría, Él pondrá los medios para que suceda”. Eso es correcto.
Ahora, si él no hubiera estado seguro y si no hubiera sabido que ese sonido era cierto, al primer crítico él le hubiera dicho: “Bueno, quizás yo-quizás yo malentendí”. De esa manera la gente lo hace hoy en día.
El doctor dice: “Ud. no ha mejorado”.
“Bueno, tal vez yo malentendí. Tal vez yo-yo…” ¡Oh, hermanos! ¿Ven? Pero si Ud. está seguro de ese sonido cierto….
59 “Si la trompeta diere sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla?” Si es incierto… ¿Qué haría un soldado, si-si fuera… si ellos se estuvieran preparando para la batalla, y les dieran el sonido y no sonara igual que el sonido habitual para ir a la batalla? Ellos no sabrían si retirarse, o si ir a la batalla, o si sentarse, o-o comer su cena, o qué hacer, o ir a acostarse, si el sonido no diera una distinción cierta.
Así que la Palabra de Dios no da lugar a dudas; Ella da un sonido cierto, un sonido cierto. Cuando Dios le habla a un individuo, es con certeza. A mí no me importa lo que alguien más diga, lo que la ciencia diga, lo que la nación diga, lo que el mundo diga, lo que la iglesia diga, lo que alguien más diga, es con certeza. La Palabra de Dios es un sonido con certeza. Todo hombre que alguna vez la escuchó y la obedeció, también le causo algo.
60 Ahora, Noé, siendo advertido por Dios, actuó, y preparó un arca en la que su casa se salvase. Ese fue un sonido cierto. Dios dijo que iba a llover, y llovió. Y aquellos que encontraron una manera de escape, la aceptaron; aquellos que no la aceptaron, perecieron. El mismo Dios que dijo: “Lloverá”, dijo, “Va a caer fuego del Cielo y destruirá al mundo”. Y hay una manera preparada para Uds. Aquellos que la aceptan, escaparán; aquellos que no la aceptan, perecerán. Los pecadores perecerán con el mundo pecaminoso, pero los redimidos serán redimidos por medio del Espíritu Santo.
Noé se paró a la puerta de esa arca y trajo juicio sobre la tierra, juzgó a esa gente, porque ellos no creyeron el mensaje de lo que Dios iba a hacer. Y él trajo la ira de Dios sobre la tierra, al pararse a la puerta de su arca y predicar justificación. Se paró a la puerta y proclamó la Palabra de Dios, porque Ella le fue manifestada a él como un sonido cierto, que Dios lo iba a hacer.
61 Esta noche, como su hermano, yo me paro a la puerta de esta arca, Cristo Jesús, y les declaro a Uds. que Él es un Salvador, un Sanador, un Rey venidero. Y por medio de estos mensajes de ministros parados a la puerta, traerá la ira de Dios en juicio sobre las naciones, sobre el mundo. Es un sonido cierto. Lo sabemos; es la Palabra de Dios. Y todos los que no buscan a Cristo para salvación, perecerán. Los que pequen, perecerán con el pecado. Los que son del mundo, perecerán con el mundo.
Noé cabalgó por encima de ello en su arca, porque él se paró a la puerta de la única preparación de escape que Dios tenía. Y yo digo este día, que su iglesia no los salvará a Uds. Su credo no los salvará a Uds. Se requerirá a Dios para que los salve, el Espíritu Santo; y Uds. son bautizados por el Espíritu Santo en el arca de Cristo Jesús. “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un Cuerpo”, la única cosa que los salvará a Uds. ¡Óiganlo! No acepten el sonido incierto: “Yo soy metodista; yo soy bautista; yo soy pentecostal; yo he hecho esto; yo hice esto; yo…” No acepten eso; eso es un sonido incierto. Pero cuando Dios entra, eso sí es un sonido cierto. Uds. saben al respecto. Todo… mientras Uds. vivan en esta tierra, Uds. todavía lo sabrán; es algo que les sucede a Uds.
62 Fue un sonido cierto que hizo a Noé actuar como loco antes que eso fuera manifestado, antes de acontecer.
Así es la Iglesia hoy en día que acepta a Cristo y que ha nacido del Espíritu Santo. La gente piensa que esa gente está loca. Algunos de ellos dijeron: “Hermano Branham: ¿es todavía Ud. un bautista?”
Yo dije: “No, yo soy un Pentecostal”.
“¿Un qué?”
Yo dije: “Un Pentecostal”.
“¿Qué quiere decir con eso?”
Yo dije: “Que yo he nacido del Espíritu de Dios y recibí el Espíritu Santo”. Yo dije: “Yo soy un Pentecostal”.
Dijeron: “¡Qué cosa!, Ud. se desquició”.
Yo dije: “No, yo simplemente escuché un sonido cierto y aquí está de dónde provino. Salió retiñendo de las páginas de esta Biblia, tan claro como una campana. Cuando yo lo recibí, yo supe lo que sucedió; yo estuve allí. Yo sé que sucedió”. ¡Certeza! Me cambió de muerte a Vida. Hizo algo por mí. Es un Sonido cierto.
63 Yo sé que actúo como loco para la gente; y Uds. también actúan locos para la gente, Uds. que lo han recibido. Pero sabemos en dónde estamos parados. Sabemos de lo que estamos hablando. Es un sonido verdadero. La misma clase de sonido que vino en la Biblia, nos hace actuar de la misma manera. Hará al hombre negro, al hombre amarillo, al hombre moreno, a todos actuar igual, porque es el mismo sonido. ¡Amén! ¡Un sonido cierto!
Si la trompeta da un sonido incierto, bueno, yo pudiera ser metodista, bautista, presbiteriano, pentecostal por nombre, o lo que sea. ¿Ven?, no hay certidumbre en eso. Pero cuando ese sonido cierto viene, entonces Ud. lo sabe. Es un sonido cierto.
64 Ahora ¿Qué de Noé parado allí, que continuó predicando que iba a llover? Bueno, la gente se rió de él. Pero un día fue manifestado. Correcto. Noé continuó martillando, se quedó allí, y continuó poniendo la madera y martillando. Luego fue allí y él calafateó el arca; le puso brea por dentro y por fuera.
Ahora, fue hecha de madera de acacia, y si Uds. se fijan esa es la madera más liviana que hay; es más liviana que el bálsamo. Y de eso es de lo que el arca fue hecha. Eso es lo que… Eso es de lo que Uds. están hechos, la madera en esta arca. Es hecha de-de una madera delgada, una madera liviana. ¿Qué hacían con ella? Ellos tenían que sacar toda la savia de ella y la hacían liviana, la secaban, hasta que estaba muy seca. Y entonces es flexible; Uds. la pueden usar.
65 Hay demasiado en nosotros, que cada vez que nos empezamos a doblar, nos quebramos. Pero Uds. se tienen que sacar toda la-la savia mundana de Uds., toda la savia del mundo de Uds., y luego sostenerla sobre el fuego. El fuego le extrae toda la savia. Y déjenme decirles a Uds., eso es lo que se requiere para extraer la savia de nosotros ahora, la savia mundana.
Luego, ¿qué hacían ellos con ella? Ellos tomaban un árbol, y cortaban un árbol de resina. Y en lugar de-de sólo cortarlo, ellos lo tomaban y lo golpeaban. Y golpeaban ese árbol hasta que le extraían la resina de él. Luego tomaban la resina de ese árbol y la vaciaban en esa madera de acacia. Y cuando lo hacían, llenaban todas esas hendiduras, y se volvía más dura que el metal. Eso es correcto.
Luego era usada en el arca. Y Dios la calafateó en el exterior… o mejor dicho, Noé lo hizo. Por dentro y por fuera, él la calafateó. Bueno, esa era la manera exacta que Dios le dijo a él que la construyera.
66 Y de esa manera nosotros la construimos hoy día. No podemos vaciar esas aguas y cosas en la iglesia, y hacerla algo. Uds. pueden ser bautizados con el rostro hacia adelante, hacia atrás, como Uds. quieran, no les hará ningún bien, ni un poquito. Nosotros discutimos sobre credos, sobre rociar, sobre vaciar, sobre esto, aquello y lo otro. Bueno, ¿qué bien hace eso, si eso es todo lo que Uds. tienen? Correcto.
67 Y como yo digo, la única manera de que alguna vez… En una ocasión, cuando yo era un muchachito, mi hermano y yo estábamos detrás de la granja y allí estaba… encontramos una vieja tortuga. Y ella iba… Uds. saben cómo caminan ellas con sus patas de ese modo; se miran raras. Y mi hermano y yo pensamos que era la criatura más rara que jamás habíamos visto. Así que cuando me acerqué a ella, hizo: “Shhhp”, y se metió en su concha de esa manera.
Igual como cuando uno empieza a predicar el Evangelio y verdaderamente a presentarlo como debe de ser, uno ve a esas viejas tortugas que se meten en su concha. Sí.
Y me acerqué a ella; yo dije: “Me pregunto si podremos hacerla caminar”. Bueno, la-la pellizcamos, e hicimos todo lo que pudimos. Ella no caminaba. La empujamos, le dimos de punta pies, y eso no la hizo caminar. Bueno, yo fui allá y me conseguí una vara, y la azoté, y ella no caminó. Y yo dije: “Bueno, entonces, eso es todo”. Ud. no puede ni azotarlas. Así que entonces yo dije: “Yo me voy a encargar de ella, hermano”.
68 Fuimos allá al manantial, a un hoyo con agua. Y simplemente la metí allí. Yo dije: “O la ahogo o camina. Y la mantuve allí bajo el agua, y sólo unas cuantas burbujas salieron, y eso fue todo. Ella estaba bien. Hermano, el agua no lo logra.
Pero, ¿saben Uds. cómo la hice caminar? Conseguí un pedazo de papel, e hice una pequeña fogata, y la puse a ella encima. ¡Hermano!, entonces ella sí caminó. Sí.
Si hay algo que hará a la iglesia caminar bien, hacer el bien, manifestarse, es el Bautismo del Espíritu Santo y Fuego descendiendo de Dios del Cielo, que enderezará a la Iglesia. No discutir tocante a esto, o discutir tocante a eso, sino un Bautismo del Amor ardiente de Dios que descienda y barra las cosas de su corazón, y los haga una nueva criatura en Cristo Jesús. Las mujeres se dejarán crecer su cabello, y los hombres dejarán de fumar cigarrillos, y déjenme decirles a Uds.…. y todas esas cosas se enmendarán, si Ud. sólo hace que el Fuego descienda sobre ellos. Es la verdad.
Ahora, parecía muy extraño para Noé cuando él estaba haciendo esto, pero él estaba… oyó ese sonido cierto. Eso es lo que él quería.
69 Ahora, tomemos a otro hombre. Hubo un hombre llamado Moisés, que estaba en la parte de atrás del desierto tan lleno de doctrina como él podía estar. El sabía todas las-las entradas y salidas de todas las cosas; él aun podía enseñar a los egipcios, la gente más inteligente del mundo. El podía enseñarles algo de teología.
Pero un día allá, él miró algo en el fuego, y como que lo atrajo. Eso es lo que se necesita hoy día, es una Iglesia en fuego para atraer a algunos de estos “Moiseses” de por aquí en alguna parte, para atraer a algunos de estos pecadores. Se necesita el fuego para atraer.
Dejen que alguien grite en la calle: “¡Fuego!” todos se subirían en sus automóviles y tratarán de seguirlo. Hay algo tocante al fuego que atrae. Lo que necesitamos esta noche es el Espíritu Santo y Fuego. Eso atraerá al creyente que ve algo.
70 Yo recuerdo a un viejo amigo mío llamado Ben Pemberman. ¡Oh, él es un tipo tremendo! Allá en San Louis él estaba llevando a cabo una reunión de carpa y nadie asistía. Así que él corrió por la calle una pequeña distancia, y justo a la mitad empezó a gritar: “¡Fuego! ¡Fuego! ¡Fuego! ¡Fuego!” Y se fue corriendo por la calle meneando su sombrero en el aire tan rápido como podía. El tenía una carpa allá y todos empezaron a correr para ver qué era lo que pasaba con ese hombre loco. El corrió hasta llegar allá y se trepó en un poste y se bajó de él (actuando como un payaso), se bajó, y se subió al púlpito y gritó: “¡El Espíritu Santo y Fuego!”, y luego empezó a predicar tan duro como podía. Eso es… ¿Ven? Algo para atraer la atención. Y la mejor cosa para atraer a un hombre caprichoso es el Espíritu Santo y Fuego. De esa manera Dios lo hizo.
71 Ahora, Moisés no pensó que él lo podía hacer. Él lo intentó con sus propios puntos de vista doctrinales, y no funcionó. Pero Dios, un día le habló a él y le dijo: “Quítate tu calzado, Moisés. Yo sé que tú eres un príncipe en Egipto, pero tú no eres nada ante Mis ojos. Quítate tu calzado. Tú estás en tierra Santa. Desásete de toda esa cosa que tienes dentro de ti”. Y él oyó un sonido. El dijo: “Yo te voy a enviar allá a librar a Mi pueblo”. Ahora, eso no era incierto.
Ahora, ¿cómo supo Moisés que eso no era incierto? Qué si él hubiera dicho: “¿Quién es Ese que está hablando conmigo? ¿Qué es eso?” Porque la Voz que le habló a él cuadraba exactamente con la Escritura. Así es cómo Uds. saben si es un sonido cierto o no, o un sonido incierto. Si la Escritura… Si la voz hablándoles a Uds. no es Escritural, entonces no la escuchen. ¿Ven? Pero si es Escritural, óiganla, porque es la Voz de Dios. ¿Ven? Él dijo: “Yo he oído los clamores de Mi pueblo, y Yo he visto sus tareas, sus sufrimientos y a sus capataces, lo que ellos les han hecho, y Yo he recordado Mi promesa y Mi pacto”. ¿Ven?
Moisés dijo: “Eso es exactamente la Escritura” Ahora, eso es lo que Uds. quieren hacer: oír qué clase de sonido tiene, ver si es un sonido Escritural. Si es un sonido Escritural, entonces es un sonido cierto, porque las promesas de Dios son verdad. Si la Biblia….
72 Si Uds. oyen a algún erudito que se graduó del seminario decir: “¡Qué cosa!, no hay tal cosa como sanidad Divina; todo eso es emoción”. Escuche, hermano: eso es un metal que resuena o címbalo que retiñe. No escuchen Uds. eso. Sí, señor.
Pero cuando los escucha decir: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”, ese es un sonido cierto. Eso es exactamente correcto. “Yo soy Jehová, que sana todas tus enfermedades”, ese es un sonido cierto. Ahora escuchen al sonido cierto, no al incierto. Ahora…
73 Y Moisés descendió a librar a los hijos, porque él tenía un sonido cierto Los jóvenes hebreos oyeron un sonido cierto, sin duda, esa noche en el culto de oración. “Nuestro Dios nos puede librar. Sin embargo, no tomaremos nada más que Su Palabra. Nos pararemos exactamente verdaderos a Ella. No importa lo que suceda, vamos…” Fue un sonido cierto. Correcto. Ellos sabían de lo que estaban hablando.
74 Abraham, un granjero de setenta y cinco años de edad, probablemente había sido un pagano. Bajó de la torre de Babel, en donde ellos tenían todas esas supersticiones allí, y demás. Pero un día mientras él estaba trabajando en el campo, él oyó un sonido, y era un sonido cierto. Veinticinco años después, sin ninguna evidencia que ese sonido alguna vez sería manifestado, él lo creyó el doble que lo que lo creyó en el principio. Ahí lo tienen Uds.
Dios dijo: “Abraham, tú vas a tener una mujer… Tu mujer va a tener un bebé; ella tiene sesenta y cinco años ahora, y tú tienes setenta y cinco, pero Yo soy el Señor. Yo voy a tomar a ese bebé y por medio de él te voy a hacer padre de las naciones del mundo. Yo sencillamente te voy a hacer ahora un padre de muchas naciones”. Y después de un tiempo Él se encontró con él y le cambió su nombre, y lo llamó de “Abraham”, mejor dicho, de “Abram” a “Abraham”, le dio parte de Su Nombre: Elohim, y así que… porque Él era un Padre, y lo hizo a él un padre de naciones…
75 Ahora bien, Abraham sólo continuó creyendo esa promesa. Pasó el primer mes, el segundo mes, el primer año, el tercer año, el quinto año, vigésimo quinto año, y él todavía lo creía. Y la Biblia dice que “tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios”. ¿Ven? Él oyó un sonido cierto. No importa cuánto tiempo tome, eso no tiene nada que ver con ello. Es el sonido que está correcto, no importa lo que sea. ¡Fiuuu! ¡Oh!, Iglesia, si Uds. sólo se pudieran dar cuenta de eso, entonces todo estaría concluido, ya se los digo. Las cosas serían diferentes si sólo nos pudiéramos dar cuenta de eso (¿ven?), ese Sonido cierto, de que es Dios. ¿Cómo lo sabemos? Él así lo dijo. “¿Cómo sabes, Abraham, que tú vas a tener ese bebé por medio de Sara?”
Dios así lo dijo“.
“Bueno, mira esto: ella tiene sesenta y cinco”.
“A mí no me importara si ella tuviera sesenta o cien. No importa lo que sea. Dios así lo dijo; eso lo concluye”.
“Me imagino que Uds…. si… Oh, yo… Bueno pues, vendré el año que viene y veré cómo-cómo le está yendo a ese bebé. Después de nueve meses yo-yo regresaré para ver a tu bebé”.
“Pueda que no esté aquí en nueve meses. Yo creo que estará. Pero si no está aquí en nueve meses, pueda que esté en los nueve meses que siguen (¿ven?); ¡estará aquí!”
76 Los años pasaron, los años pasaron. “¿Qué sucedió?”
Solo se fortaleció y se fortaleció diciendo: “¡Gloria a Dios; Dios así lo dijo! ¡Oh!, yo no lo pudiera descreer aún si tuviera que hacerlo…”
¡Fiuu! Por casualidad miré aquí alrededor y vi al Hermano y a la Hermana Kidd sentados aquí. Bueno, él dijo… No hace mucho un doctor dio un sonido de que ese anciano se estaba muriendo. ¿Ven? Y casi me quedaba sin neumáticos en mi automóvil para llegar aquí y despedirme de él. Cuando llegué allá al cuarto una mañana, el Espíritu Santo dijo: “No, él no va a morir”. Y aquí está él. Yo oí que él ha subido veinticinco libras [11.25 kg -Trad.]. ¡Qué cosa!, ¡qué cosa!, ¡qué cosa! Así que, Uds. ven, que es un sonido cierto. ¿Ven? Es una certeza; si Dios así lo dijo, así es.
77 Acababa de llegar de California el otro día. No había metido mi maleta; no había estado en casa por dos meses, exactamente dos meses. Había metido como la segunda maleta, cuando el teléfono sonó; era una señora. Bueno, ella era mi amiga de hace años cuando yo pastoreaba la iglesia Bautista de Milltown.
Ella tuvo dos hijas encantadoras y se casó con un hombre fino, el Hermano Huff. Y él era un constructor de molinos. El se había cortado uno de sus dedos y el pulgar, un hermano muy fino. Y ellos tuvieron mellizos, mejor dicho, gemelas y otra niña, tres hijas en total. Y las gemelas eran unas cristianas sólidas. Ellos eran gente de la Bautista Unida, pero ellos verdaderamente creían en Dios. Y así que ellas… Una muchachita, yendo a la escuela, ella adquirió un complejo. Las muchachas le decían a ella: “Bueno, ¿por qué no fumas como nosotros fumamos? ¿Tú piensas que eres mejor que nosotras? ¿Por qué no vas a los bailes?”
Ahora, ellas no iban a los bailes, ni tampoco fumaban ni bebían. Y se burlaban de ellas… La muchacha más saludable, ella dijo: “¡Va!, Si ellas se quieren aventar al río, que ellas hagan lo que ellas quieran. Yo soy la que está sirviendo a Cristo. Si ellas no lo quieren servir, déjalas que hagan lo que quieran”.
Pero la otra, ella empezó a pensar: “Oh, tal vez yo pudiera hacer algo”. Y ella se formó un complejo, se puso nerviosa. Ella perdió la mente. La tuvieron en un hospital por dos años. Y así que, ellos estaban procurando tratarla médicamente dándole toda clase de cosas y tratamientos y de todo. Ellos… no funcionaron bien.
78 Así que entonces, cuando llegué a casa, dijeron: “Hermano Branham: la tienen en ese hospital Católico allá, y el lunes la van a enviar a Madison”. Eso es donde tienen celdas acolchadas. No hay alternativa.
Ella tiene dieciocho años de edad, y es un genio. Ella es una de esas perfeccionistas. Ella aun enseña ópera, y toca oberturas, y enseña música a los dieciocho años de edad. ¿Ven? Es una muchacha muy inteligente. Y así que ella… es una Cristiana muy buena. Y ellos no lo podían entender.
Y así que cuando ellos dijeron que la iban a poner a ella allí en una celda acolchada, eso era todo. Ellos le dieron a ella, se me olvido cuántos tratamientos de choques, (y eso es un tratamiento a ciegas, Uds. saben), y así que eso-eso la empeoró. Así que el doctor dijo: “No hay una esperanza para ella, así que la vamos a llevar a Madison, el lunes”.
Y así que la madrecita dijo: “Yo recuerdo que nuestro… que el Hermano Branham, cuando estuvo aquí nos hablaba de que Cristo es un Sanador”. Dijo: “Yo… Y yo he leído toda clase de reportes de periódicos y cosas tocante dónde él ha estado”. Ellos eran gente del campo, muy metida en el campo. Y así que… Y dijo: “¡Si tan sólo lo pudiera contactar!” Así que ellos llamaron a Jeffersonville, a la oficina, y les dijeron que estaba en California, que iba a estar en casa un cierto día. Dijeron: “Bueno, eso sólo nos dará…” Creo que fue un viernes cuando llegué, y el lunes era cuando ellos se la iban a llevar.
79 Así que él fue y le preguntó al doctor si yo podía ir allá. Y el doctor dijo: “No. No. No la emocionen toda”. Dijo: “Nada se le puede hacer”, el psiquiatra y demás. Así que prosiguieron, y el Hermano Huff dijo: “Mire”, (era un hospital Católico), dijo, “Nuestro hermano es igual que si uno le fuera a dar los últimos ritos o algo, un sacerdote”.
Él dijo: “Bueno, nada se puede hacer”. Dijo: “Déjenme hablar con ese predicador”.
Dijo: “Muy bien”. Y él le dio mi número. Él llamó. Yo había salido. Dijo: “Que me…” Y él le dijo a mí esposa que le regresará su llamada.
Yo lo llamé todo el día sábado y toda-toda la noche, y hasta las doce de la noche de ese sábado, y él nunca respondió. Me di cuenta que él me estaba eludiendo (¿ven Uds.?), para evitar que yo fuera.
80 Y el Hermano Huff me llamó y dijo: “Hermano Branham, se la van a llevar el lunes”.
Yo dije: “Tengo una idea, Hermano Huff: él no me conoce, así que lléveme Ud. como una visita. Permítame ir como una visita”.
Y él dijo: “Muy bien”. Así que al siguiente día él vino a llevarme como una visita. Y la gemela, una de las gemelas y la otra niñita se subieron al automóvil para ir conmigo. Pasamos el río, y la madre y el padre iban manejando enfrente.
Y yo empecé a cuestionar a las muchachas. Dijo: “Ud. sabe, la cosa más rara, Hermano Branham”, dijo, “es que esta mañana”, (una cosita encantadora), ella dijo, “Ud. sabe, nuestro pastor dijo… empezó a predicar sobre cierta cosa, y él cambió su tema y empezó a hablar tocante a sanar por medio de ungir con aceite”. Y dijo: “Papá y mamá empezaron a llorar porque… y nosotras también, porque supimos que Ud. iba a venir… íbamos a recogerlo a Ud.” Dijo: “Hay una clase de sanidad que la gente hace en la Biblia, ungiendo con aceite”.
Yo dije: “Sí, hermanita”, yo dije, “yo sé de lo que estás hablando”.
Ella dijo: “¿Piensa Ud. que eso podía haber estado relacionado con el hecho de que Dios nos estaba tratando de decir a través de nuestro pastor, que teníamos una oportunidad por medio de esa manera?”
Yo dije: “Lo veremos cuando lleguemos allá, y veamos lo que el Espíritu Santo dice”.
81 Y cuando ellos abrieron la puerta, Uds. saben, abren la cerradura de la puerta y luego la cierran detrás de uno, abren la cerradura del elevador y lo llevan a uno arriba, y luego la cierran otra vez, Uds. saben, para mantener adentro a la gente, y lo llevan a uno a la celda.
Y estaba sentada allí, una muchachita bonita, una muchachita de dieciocho años de edad, un cariñito, como así de alta, con grandes ojos hermosos y tiernos, sentada allí, en-en una condición terrible, de esa manera. Y yo dije: “¿Te acuerdas de mí, Margarita?”
Dijo: “Oh, oh, oh….”
Y yo dije: “Yo soy el Hermano Branham, ¿no me recuerdas? Tú me solías llamar Billy. Cuando venía, tú eras como una semillita de calabaza, una niña pequeñita, la última vez que los vi a todos Uds., con los vestiditos así. ¿No me recuerdas?”
Dijo: “Eh…” con grandes ojos, Uds. saben, mirando así.
Y yo pensé: “¡Oh, Dios…!” Y yo me senté con mí… como que puse mi pierna cruzada al fin de la cama. Allí estaba un hombre sentado tratando de sostener a su esposa; ella estaba en una condición terrible. Esta muchacha estaba sentada allí, y el padre estaba parado al lado de la muchacha. La madre se sentó en la otra esquina de la cama. Estábamos sentados allí; yo continuaba preguntando: “Señor: ¿vas a decir algo? ¿Vas a decir algo?”
Yo dije: “¿No me recuerdas, Margarita?” Y ella sólo se mantenía mirándome. Ella no podía reconocer nada.
82 Dijo: “Hermano Branham: ella… de la única cosa que ella continúa hablando, es tocante a la sangre y a la carretera y cosas así”, dijo, “las cosas más raras”.
Y yo dije: “¿Por cuánto tiempo ha estado sucediendo esta cosa?”
Dijo: “Por dos años”.
Y yo continué hablando con ella. ¡Oh, pero la gracia de Dios! Sólo en unos cuantos minutos el Espíritu Santo se empezó a mover. Yo dije: “Margarita, tú no me conoces”, yo dije, “pero toda tu vida, desde que fuiste lo suficientemente adulta para saber tocante a muchachos, tú siempre tuviste en tu mente que te ibas a casar con un predicador. Tú te querías casar con un predicador”. Y ella se empezó a sonreír. Eso la cautivó. ¿Ven? Y yo vi que el Espíritu Santo la tenía. Y entonces yo dije: “ASI DICE EL SEÑOR, todo ha terminado” Y yo pensé: “¿Qué fue lo que dije?”.
83 Muchos de Uds. han leído tocante a las ardillas y demás. Yo dije: “Todo ha terminado”. “Bueno”, yo pensé: “Si El dijo eso, yo me voy a quedar con eso”. Yo dije: “Hermano Huff, yo no sé por qué dije eso. No le puedo decir”. Yo dije: “Yo sólo lo dije y eso es todo lo que yo sé, que sólo lo dije”. Y yo dije: “Pero Ud. sólo observe. En las siguientes horas, va a haber un cambio aquí”. Eso fue como a las cinco de la tarde. Yo dije: “Habrá un cambio aquí en las siguientes horas”.
Yo acababa de hablar de ello esa mañana en la iglesia, allá en el tabernáculo. Me imagino que algunos de los hermanos del Tabernáculo están aquí ahora. El Hermano Fred Sothmann y ellos, yo sé que estaban aquí, o mejor dicho, ellos-ellos estaban allí, y oyeron que se dijo eso. Bueno, creo que estos hermanos sentados aquí estaban allí. ¿Cuántos aquí recuerdan que yo lo dije en el Tabernáculo? Sí, ellos están aquí. ¿Ven? Yo dije: “Estén orando”. Yo dije: “Algo está a punto de suceder; algo está a punto de suceder”.
84 Y cuando salí, estaba afuera de la… Ellos abrieron las cerraduras de las puertas y me dejaron salir. Y luego cuando me subí al automóvil y le iba dando vuelta a la esquina, yo dije: “Padre Celestial, ¿por qué lo dije? ¿Por qué lo dije?” Fue igual a cuando yo hablé de esas ardillas y demás, y aparecieron; yo dije: “Algo está a punto de suceder”.
Fue confirmado otra vez aquí en la siguiente reunión, mejor dicho, esta última, de esa manera, lo que estaba a punto de tomar lugar.
Y cuando llegué a casa, sólo me cambié de ropa e iba de regreso a la iglesia. Cuando el Hermano Huff me llamó. Él dijo: “Hermano Branham, no lo puedo contener más tiempo”. Dijo: “¿Sabe qué? Después que Ud. se fue, como una-una media hora después que Ud. se fue, los doctores entraron”. Dijo: “Margarita estaba sentada en la cama”. Y cuando yo estuve allí sentado, dije: “Margarita, ASI DICE EL SEÑOR, todo ha terminado”. Y su madre me tocó la-la rodilla así y le gritó a su hija, aun sin saber lo que ella estaba haciendo, y ella dijo: “¡Cariño, Él nunca se equivoca!” de esa manera: ¡Él nunca se equivoca!“ Y yo me fui del edificio.
85 El Sr. Huff me llamó y dijo: “Hermano Branham, los doctores entraron aquí y dijeron: ¿Qué ha sucedido? Dijeron: La muchacha ha vuelto en sí”.
Dijo: “La vamos a llevar a casa mañana o la han dado de alta. Está normal, y sana como cualquiera pudiera estar”. Ella está en casa esta noche, regocijándose debido a… ¿Por qué? Debido a que hubo un sonido cierto. No importa lo que esté contrario, es un sonido cierto. ¡Oh, Dios, ese sonido cierto!
86 Sólo dos o tres más, como por unos cinco minutos más. Un sonido cierto… ¡Cómo pudiéramos continuar! Algo sucedió en la carretera el otro día. La misma cosa; sólo continúa avanzando más y más, más y más, más y más. ¿Por qué? Es un sonido cierto. Porque allá en ese bosque aquel día, el Hermano Fred, el Hermano Tom, y el resto de Uds. que están aquí, el Hermano Leo, Uds.…. Cuando ese Ángel del Señor estaba allá en el bosque y dijo esa cosa: “Di esa Palabra y obsérvala suceder”, ese no fue un sonido incierto. Ese fue un sonido cierto. Yo sé que es la Verdad. Yo lo creo con todo mi corazón, con esta Biblia sobre mi corazón; es Dios. Estamos en el tiempo del fin.
87 Jesús, cuando Él estuvo en la tierra, no hubo un sonido incierto en Él. Él dijo: “Tengo poder para poner Mi vida, y tengo poder para volverla a tomar”. ¡No hay nada incierto tocante a eso! Fue un sonido cierto. ¿Por qué? Él había oído de Dios. ¡Correcto! ¡Aleluya! Me siento como que puedo gritar ahora. Me siento religioso ahora. Estamos pasando ahora del lado negativo al positivo. ¡Un sonido cierto! “Y si la trompeta diere un sonido incierto, ¿quién se preparará?” Pero la trompeta está sonando. Estamos en el tiempo del fin. Concuerda con la Escritura. “Al caer la tarde habrá Luz…”, “estas señales…”, y demás. ¡Está-está aquí! La trompeta da el sonido correcto. Preparémonos. Correcto. Alistémonos. Algo está a punto de suceder, hermano, hermana.
Jesús dijo: “Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar”. No, “quizás Yo tendré, espero que tenga”. El dijo: “Yo tengo”. ¡Amén! ¡Eso es!
88 Cuando Marta salió a encontrarlo, Lázaro había estado muerto por cuatro días, dijo: “Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto. Mas también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará”.
Jesús dijo: “Yo soy la Resurrección y la Vida”. No, “Yo espero que sea”, sino “Yo soy”. ¡Amén! “El que cree en Mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en Mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?” No hay incertidumbre tocante a eso. “Yo soy”. No “Yo seré, Yo espero ser” “Yo soy, ahora. Yo siempre era y siempre seré. Yo soy la Resurrección y la Vida. Yo soy el Yo soy”. Sí. No hay nada incierto tocante a eso.
89 “¿Dónde le pusisteis?” ¡Amén! Nada… Yo no… Miren, recuerden: no “Yo voy para ver qué puedo hacer al respecto”, sino “¡Yo voy para despertarle!” No hay nada incierto tocante a eso. Eso fue con certeza. ¿Por qué? Dios le había dicho a Él así. Correcto. “Yo no puedo hacer nada, sino hasta que el Padre me lo muestra primero”. San Juan 5:19: “De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace se lo muestra también al Hijo”. ¡Amén! No hay nada incierto en eso.
“Él ha muerto; está podrido en el sepulcro; mas voy para despertarle. ¡Amén! Yo voy para despertarle”. No hay incertidumbre en eso. Recuerden que: “El que cree en Mí, aunque esté muerto, vivirá”. No hay nada incierto tocante a eso. Eso es tan verdadero como Dios es verdadero. ¡Oh!, ¿no están contentos que Él los conoce a Uds.? ¿No están contentos que su nombre está en Su Libro? “El que cree en Mí, aunque esté muerto, vivirá”. ¡Amén! ¡Fiuuu!
90 ¡“Yo soy la Resurrección y la Vida”!, y yo estoy en Él. Dios lo probó al resucitarlo, Él me resucitará también a mí. Yo ya estoy sentado en lugares Celestiales, resucitado. Seguro. Eso es en cuanto a Dios se refiere. Porque “a los que antes conoció, Él llamó; y a los que llamó, Él justificó; y a los que justificó, Él glorificó”. ¡Amén! Ahora mismo, en un-en un estado de glorificación, sentados en lugares Celestiales en Cristo Jesús, en un estado glorificado, con el poder de la resurrección dentro de nosotros, que nos ha cambiado de un pecador a un Cristiano. ¡Fiuuu! No hay nada incierto tocante a eso; no hay incertidumbre.
“¿Cómo lo sabe Ud.?” Está viviendo dentro de mí. ¿Cómo lo saben Uds.? Está dentro de Uds. ¡Amén! Esa es la razón que estas cosas están sucediendo. No hay nada incierto tocante a ello: nosotros hemos pasado de muerte a Vida, porque estamos vivos. “Él que estaba muerto, pero creyó en Mí, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en Mí, no morirá Eternamente”. Todo el que cree en Él y viene a Él, “Yo le daré Vida Eterna”. (Ahorita mismo nosotros tenemos Vida Eterna) y seremos resucitados en el día postrero. ¡Fiuuu! ¡Qué cosa!, eso es. No hay nada incierto tocante a eso. No. Ya está hecho.
91 “Ninguno puede venir a Mí, si Mi Padre no le trajere”. Y “todo lo que el Padre me da, vendrá a Mí”. ¿Cuántos son cristianos?, levanten sus manos. Bueno, Uds. ya están en un estado glorificado. ¡Amén! “Todo lo que el Padre me da, vendrá a Mí; y al que a Mí viene, no le echo fuera. Le daré Vida Eterna y lo resucitaré en el día postrero; Yo lo resucitaré…”.
“Tal vez Yo lo resucitaré”.
No. “¡Yo lo resucitaré!” Eso es un sonido cierto. Eso es con cierto. Saldremos en un estado glorificado. “Esto mortal se vestirá de inmortalidad. No hay nada incierto. ¿De qué tenemos temor? ¡Oh, aleluya! No hay nada de que estar emocionados, nada de que estar temerosos, quise decir. ¡Oh, hermanos!, ¿por qué? No hay nada incierto; estamos ciertos. ”Yo lo resucitaré“. ”Esto mortal se vestirá de inmortalidad“. ”Aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él, porque le veremos tal como Él es“. ¡Amén! No hay nada incierto tocante a eso. ”Le veremos“. ¡Gloria! No hay nada incierto; todo es con certeza.
¡Oh!, Uds. pueden seguir adelante y tomar ese sonido incierto si Uds. quieren, pero a mí me gusta la trompeta del Evangelio que da un sonido cierto. ¿Qué es la trompeta del Evangelio? Las buenas nuevas. Eso es correcto. Él está aquí ahorita. Miren, no hay nada incierto tocante a eso. Muy bien.
92 Él no dijo: “Yo iré allá y veré lo que puedo hacer tocante a Lázaro. Yo iré allá y veré lo que puedo hacer. Yo iré allá y trataré, y veré si lo puedo resucitar”. “¡El resucitará!” Eso es cierto, positivo.
Bueno, Uds. dicen ahora: “Ud. está hablando tocante a Jesús. Ud. estaba hablando tocante a Abraham. ¿Qué tocante a Uds.?” Sí. Nosotros también tenemos certeza. “Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque estaré con vosotros”. Eso es certeza, certeza: “¡Yo estaré!”
“¿Quizás Yo estaré, tal vez Yo estaré…?” No. “Yo estaré”. Eso es con certeza. “Yo estaré con vosotros, aun en vosotros”. Uds. lo pueden llamar fanatismo si Uds. quieren, pero es un sonido cierto para mí que soy salvo. ¡Amén! “Yo estaré con vosotros, aun en vosotros hasta el fin del mundo”. Eso es tan cierto como más no poder
¿Cómo sabe que Ud. está cierto? Muy bien. “Las obras que Yo hago vosotros las haréis también”. Eso es una señal. “Yo les daré una señal para probar, para probar que Yo estoy con vosotros. No será una incertidumbre”. Uds. dicen: “Bueno, ¡qué cosa!, ¿cómo sabré si solo estoy emocionado o no, o si yo sólo estoy ansioso o no?”
“Estas señales seguirán a los que creen”. No hay incertidumbre.
93 “¿Cómo sabemos si somos Cristianos o no? Ahora, vamos por todo el mundo y predicamos el Evangelio y bautizamos y lo demás. ¿Cómo sabemos que somos Cristianos?”
“Estas señales los seguirán. Yo les daré una seguridad, un sonido cierto, una señal cierta”.
94 “Bueno, aquí está lo que será. Él predicador dice: Ven, únete a nuestra iglesia, y recita nuestro credo, o que te bauticen, o que te rocíen, o que te derramen agua o lo que sea, (¿ven?), y eso-eso es todo”. Jesús nunca dijo algo tocante a eso. Eso es un sonido incierto.
Uds. dicen: “Bueno, mi madre perteneció a esta iglesia”. Eso está muy bien. “Bueno, déjeme decirle, subí allá y fui confirmado”. Eso también está bien. Pero eso todavía es incierto. ¿Ven?
Jesús dijo: “Yo les voy a dar a Uds. una Señal cierta. Estas señales…” Marcos 16, las últimas palabras que Él le dijo a Su Iglesia: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura”. ¿Qué tan lejos? “Por todo el mundo”. ¿A cuántos? “A toda criatura”. No ha llegado a alcanzar a millones y billones y billones todavía. ¿Ven? Él dijo….
“Pues ahora” ellos dicen: “Eso cesó con los discípulos”. No, no. Aquí está el sonido cierto: “Por todo el mundo y a toda criatura”. Eso es con certitud. Cuando el Evangelio es predicado, “estas señales seguirán…” No “quizás seguirán, o ellas deberían seguir…” “¡Ellas seguirán!” Eso es con certeza. ¡Oh, hermano!, estoy contento de ser Pentecostal de corazón. Sí, señor.
95 ¡Oh!, “estas señales seguirán…” Eso es con certeza. “Estas señales ciertamente seguirán a los que creen: En Mi Nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”. Señales ciertas.
“Como fue en los días de Noé….”
¿Cómo saben Uds. que estamos en el tiempo del fin? “¿Señor, cómo será en el tiempo del fin? Bueno, ¿cómo sabemos que estamos en el tiempo del fin?”
“Como fue en los días de Lot, así será. Así será”. No “quizás será, o debería ser en ese tiempo”, no; ¡será! El mismo Espíritu habitando en carne humana, discerniendo los pensamientos del corazón, le dijo quién estaba detrás de Él. Uds. saben lo que yo-lo que yo quiero decir. Estamos en el tiempo del fin. “Será como fue en los días de Lot”. Alguien se tendrá que levantar; alguien lo tiene que hacer.
96 Pero también dijo que en el tiempo del fin, que… cómo la iglesia iba a ser tibia, iba a apostatar. Lo será; no hay manera de tratar de detenerla; así será. Pero hay unos allí… Él se paró… La única edad de la Iglesia, de las siete edades de la Iglesia, la de Laodicea es en la que Jesús fue encontrado afuera de Su Iglesia, tocando en la puerta, tratando de entrar de nuevo (correcto), es la única edad de la Iglesia. Sí, señor. Y la edad de la Iglesia Pentecostal de Laodicea, la así llamada, ellos habían hecho tantos credos y denominaciones al grado que echaron fuera a Jesús, y Él estaba parado a la puerta tocando. [El Hermano Branham toca repetidamente-Ed.]. “Yo reprendo y castigo a todos los que amo”.
97 Ahora, no se enojen conmigo cuando les digo que deberían dejarse crecer el cabello, y dejar de fumar cigarrillos, y-y dejar de usar pantaloncitos cortos, y dejar de hacer todas esas clases de cosas, y que vivan como las Cristianas deberían vivir. ¿Ven?, “Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso y arrepiéntete”. Eso es lo que Él dijo. “Y el que abra la puerta y me deje entrar, Yo entraré y cenaré con él, y él Conmigo. Yo entraré, si Uds. sólo abren la puerta”. No, “quizás Yo entraré, o lo pensaré”, sino “¡Yo entraré! Yo entraré a todo aquel que abra la puerta”. ¡Oh, esos sonidos ciertos! Yo amo eso, ¿Uds. no? [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. Sí, señor.
Uds. dicen: “Bueno mire, Hermano Branham, le diré lo que hice. Yo fui y me uní a la iglesia. Yo creo ahora que fui salvo”. No es eso. No.
Pedro dijo en el día de Pentecostés, dijo. “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”. No-no “quiz-… Ud…. quizás lo recibiréis”. No hay un “quizás” tocante a eso. “Lo recibiréis. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos (y para esos en Middletown); para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. ¡Es con certeza! “Mas a todos los que le recibieron, les dio potestad (¡Gloria a Dios!) de ser hechos hijos de Dios”. Tantos como creyeron fueron añadidos a la Iglesia. ¿Cómo entra Ud. en la Iglesia? “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un Cuerpo”. No hay nada incierto tocante a eso; eso es con certeza, es un sonido cierto.
98 ¿Ya he utilizado dos o tres cintas aquí, Leo? Voy a terminar aquí. Si no los voy a retener hasta media noche. ¡Oh, qué cosa!
Hebreos 13:8: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. “¿Será el mismo en una parte del trayecto? ¿Será el-el mismo en una porción del-del…?” “¡El será el mismo!”; no hay incertidumbre tocante a eso, ¿la hay? Para nada. Muy bien.
“El que cree en Mí, tiene Vida Eterna”. No hay nada incierto tocante a eso. “El que oye Mi Palabra, y cree al que me envió, tiene Vida Eterna”. No hay nada incierto tocante a eso. ¿Es correcto eso? Es una promesa de Dios. El arrepentimiento hacia Dios, y ser llenados con el Espíritu Santo, sanidad Divina, y todas esas cosas son ciertas; son las promesas de Dios. “Estas señales seguirán a los que creen…”.
99 Ahora, Uds. dicen: “Hermano Branham: yo pertenezco a las Asambleas”. Eso es bueno. Yo pertenecería a las Asambleas que a cualquier otra iglesia. Es una iglesia fina. Una de mis más grandes patrocinadoras, son las Asambleas de Dios.
“Yo pertenezco a la Iglesia de Dios”. Bueno, eso está bien; yo también pertenezco a la Iglesia de Dios. Y yo también pertenezco a las Asambleas. ¿Ven? Y… La Iglesia de Dios es una de mis más grandes patrocinadoras.
“Yo pertenezco a la Cuadrangular”, Ud. dice. Bueno, yo también pertenezco. ¿Ven? Ellas son-ellas son una iglesia fina. Son un grupo fino de gente. Solamente hay una Iglesia entre todos ellos. Todas juntas son la Iglesia, pero eso… esos grupos están bien. ¿Ven?
“Yo pertenezco a la Unida”. Bueno, seguro, yo también pertenezco. ¿Ven? Ellos están bien, son unos finos hermanos. ¿Ven? Muy bien. Yo pertenezco a ellos también; yo pertenezco a ellos, porque yo estoy en la misma Iglesia que ellos están. Cada uno que ha sido lleno con el Espíritu Santo, “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un Cuerpo”. ¿Es eso correcto? Ahora, eso no es un sonido incierto. Eso es 1 Corintios, el capítulo 12: “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un Cuerpo y llegamos a ser miembros de ese Cuerpo”. ¡Amén!
100 Ahora, esto es lo que sucede. En aquel día, Jesús dijo que apartaría las ovejas de los cabritos. Él prometió que habría una oveja y un cabrito. Y Él prometió que habría una virgen prudente y una virgen fatua. Ellas van a estar allí. Todo lo que Él dice es cierto. Y yo estoy tan contento en esta noche de saber que más allá de toda sombra de duda, yo he nacido de nuevo del Espíritu Santo. ¿Aman Uds. eso? ¿Creen Uds. en eso? [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. Ahora, allí es en donde yo estoy parado, como… Haré esta declaración para terminar.
Pablo Rader, un amigo mío, yo lo cité hace unos cuantos minutos en su muerte, cuando él estaba partiendo. Pablo Rader dijo en una ocasión, que él solía… Él era de Oregón; allá era donde él vivía. Y solía cortar árboles. Y él dijo que en una ocasión su patrón… él estaba soñando que su patrón lo había enviado arriba a cortar un árbol de cierto tamaño. Y él cortó el árbol, y puso el hacha en el tronco. Y los músculos más poderosos del hombre están en su espalda. Cuando va a levantar algo, él levanta con sus piernas, brazos, espalda. Es más fuerte en su espalda que en cualquier otra parte de su cuerpo. Así que él agarró el tronco, y juntó sus rodillas, y batalló, y batalló, y batalló, y batalló para levantarlo, hasta que sencillamente no pudo más. Solo se canso hasta ya no poder. Dijo: “Yo estaba tan agotado, al grado que no me podía mover. ¡Yo estaba tan débil!”
Y lo que estaba sucediendo, es que estaba en ultramar como misionero. El estaba muy allá en lo recóndito, y había mucho de lo que ellos llaman fiebre de “aguanegra” [“Orina negra”, complicación de Malaria o Paludismo-Trad.]. Creo que eso es lo que Pablo tenía. No había doctor en los alrededores, en ninguna parte, y Pablo era un gran creyente en sanidad Divina, si todos Uds. lo conocieron. Y él era un gran hombre.
101 Billy Sunday fue en una ocasión a Chicago a predicar unas cuantas reuniones allí en el Tabernáculo Evangélico de Chicago. Entonces, Pablo estaba allí predicando. Y Billy predicó como una semana o diez días, y se le terminaron los sermones, él ya no tenía más sermones. Y Pablo había estado predicando allí como por unos seis u ocho meses. Y él le dijo a Pablo, le dijo: “Pablo, ¿cuándo se te van a terminar los sermones?” Le dijo: “Cuando tenga una retorcedura en la manguera”. Así era Pablo. Así que… Cuando él tuviera una retorcedura en la manguera, Uds. saben, cuando se le tapara por algo que él haría, algo que le cortara la línea de abastecimiento. ¿Ven Uds.? El dijo que sólo iba al púlpito, si ustedes… Si alguien conoció a Pablo Rader, él empezaba en Génesis y predicaba hasta Apocalipsis, y por toda la Biblia, y por dondequiera. Él se paraba allá arriba y empezaba a hablar hasta que llegaba a un sermón, y se arrancaba con él.
102 Y así que él se contagió con esa fiebre de aguanegra y ellos pensaron que se estaba muriendo. Y le dijo a su esposa, le dijo: “Quédate cerca de mí, y ora”. Continuó poniéndose más oscuro y más oscuro en el cuarto, finalmente se le oscureció totalmente. Allí fue cuando él soñó este sueño. Y él dijo que se imaginaba que lo que lo causó, es que esa fiebre lo tenía tan agotado, al grado que estaba para morir. Y Uds. saben lo que es la fiebre de aguanegra; uno no vive con eso. Así que creyó en Dios, confiando en Él todo el tiempo.
Así que él tenía a su esposa orando, con sus manos puestas sobre él, y orando. Y ellos tenían que salir por medio de canoa; utilizaban días y días para salir del lugar donde estaban. Y entonces dijo que uno… Él soñó que estaba intentando de levantar ese tronco, al grado que quedó agotado. Dijo que él sólo… que completamente había perdido su fuerza. Dijo que se quedó tan agotado, que se sentó reclinado contra el árbol. Y él dijo: “¡Estoy desfallecido! No puedo levantar ese tronco. ¿Adónde se ha ido toda mi fuerza? Bueno, yo pudiera levantar ese tronco con una sola mano y ponerlo sobre mi espalda”, dijo, “y salir cargándolo de aquí. Es un árbol pequeño”. Y él era un hombre muy fuerte. Y él dijo: “Yo pudiera… Bueno, yo he levantado árboles más grandes que ése a toda hora, y salgo cargándolos”. Y dijo que él estaba sentado allí, y empezó a llorar. El dijo: “He perdido toda mi fuerza. No puedo hacer nada más. He perdido mi fuerza”.
Y dijo que él oyó que su patrón vino y le dijo: “Pablo, ¿qué es lo que pasa?”
Y dijo que él pensó que su patrón tenía la voz más dulce que él jamás había oído. Y él dijo: “Yo estoy acabado. Ya no tengo más fuerza. Ya no puedo seguir más adelante. No puedo levantar ese tronco. No lo puedo cargar”.
Él dijo: “Pablo”, Él dijo, “¿para qué estás forcejeando en levantarlo de todas maneras?” ¿Ven? El dijo: “Allí corre un arroyo justo a tu lado”. Y dijo: “¿Por qué no lo echas allí en el arroyo, que corre hacia abajo, y te montas en él? El campamento está al pie de la colina; baja con la corriente del agua al campamento”. Dijo: “Sólo ruédalo hacia el arroyo, y súbete en él. Móntalo y baja con él. Deja que te lleve allá abajo”.
“Bueno”, él dijo: “No lo había pensado”. Y dijo que cuando volteó, él vio quién era su Patrón, era su verdadero Patrón. Dijo que él lo empujó al agua, se subió a horcajadas sobre el tronco, y dijo que estaba tan contento, que empezó a chapotear en el agua así, y a gritar: “¡Voy montado en él!, ¡voy montado en él!, ¡voy montado en él!”, simplemente ondulando, de lo más hermoso, volando hacia el campamento, gritando: “¡Voy montado en él!” Y dijo que cuando él volvió en sí, él dio un salto en medio del piso; su esposa estaba tirada en el rincón donde él la había arrojado al dar el salto, y estaba gritando a voz en cuello: “¡Voy montado en él!, ¡Voy montado en él!, ¡Voy montado en él!”
103 Y hermano, eso es lo que es en esta noche. Un día yo me di cuenta que Jesucristo me amaba. Yo comprendí que había nacido para ser Su hijo. El me llamó y me dio Vida Eterna. Yo no sé cuándo voy a morir. No tiene importancia para mí. Pero hay una cosa segura: toda Palabra que El prometió en este Libro, voy montado en Ella. Voy montado en Ella. “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”. El Bautismo del Espíritu Santo es para el que quiera que venga y lo reciba. La sanidad Divina es para cada uno: el que quiera que venga y reciba cualquier bendición.
Hay una fuente llena con Sangre,
Que emana de las venas de Emanuel,
Donde los pecadores que se sumergen debajo del
Torrente,
Pierden todas sus manchas de culpabilidad….
El ladrón muriendo se regocijó al ver
Esa fuente en su día;
Y allí que yo, aunque vil como él,
Lave todos mis pecados….
Desde que por fe yo vi ese torrente,
Que Tus heridas fluyentes suplen,
Amor redentivo ha sido mi tema,
Y lo será hasta que muera….
Entonces en una alabanza más sublime y dulce,
Yo cantaré de Tu poder para salvar,
Cuando esta pobre lengua tartamuda, ceceante,
Yazca silente en el sepulcro….
104 Voy montado en Ella, hermanos. Voy montado en Ella. Cuando yo vine a la gente Pentecostal; ellos tenían diferentes organizaciones, igual que los Bautistas tenían. Yo nunca me uní a ninguna de ellas. Yo me quedé entre los grupos y sabía que eran hermanos y ambos… todos los grupos alrededor; yo los abracé a todos ellos de esa manera, y ellos son mis hermanos. Voy montado en Ella.
105 El otro día en Beaumont, Texas, un cierto grupo de gente, una iglesia denominacional que tenía setenta y dos iglesias patrocinando mis reuniones, y ellos tenían una gran reunión en proceso. Yo tenía a un hermano sentado en el púlpito, mejor dicho, en la plataforma, y el presbítero de distrito me llamó ese día; él dijo: “Me ofendió eso, Hermano Branham, que Ud. tuviera a un hombre en la plataforma que estaba bautizado incorrectamente”. Dijo: “¿Cómo pudo Ud. hacer eso?”
Yo dije: “¿Por qué?”
El dijo: “Bueno, él no es uno de los nuestros. Él no podía serlo”.
Yo dije: “Bueno, él es mi hermano”.
El dijo: “¿Sabe lo que hemos hecho?” Dijo: “Hemos trazado una pequeña línea y lo hemos cortado a Ud. de entre nosotros”.
Yo dije: “Yo ahora voy a trazar una pequeña línea sobre la de Uds., y los traeré de nuevo adentro”. Yo dije: “Porque Ud. es mi hermano. Voy montado en Ella. A mí no me importa lo que ellos crean. Yo creo que Jesucristo no está dividido. ”Todos somos un solo Cuerpo; uno en esperanza y doctrina, uno en caridad“. ”Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos“. Voy montado en Ella.
106 ¿Les gustaría montarse en Ella esta noche? ¿Están enfermos? ¿Están necesitados? ¿Hay un pecador aquí que diría, que levantaría su mano, y diría: “Ore por mí, Hermano Branham, yo me quiero montar en la promesa de Dios: El que oye Mi Palabra y cree en el que me envió, tiene Vida Eterna; yo me quiero montar en Ella; yo quiero hacer mi decisión ahorita”? Levanten su mano, y digan: “Ore por mí”. Dios lo bendiga, señor. Dios lo bendiga, señor. Dios lo bendiga. Dios lo bendiga. Dios lo bendiga. Eso está bien. Dios lo bendiga.
¿Hay alguien aquí sin el Bautismo del Espíritu Santo? digan: “Hermano Branham, yo sé que la promesa es mía. El me dijo allá en Hechos 2:38, que si yo me arrepentía y me bautizaba en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados, que yo recibiría el Bautismo del Espíritu Santo. ”Él dijo en Marcos 16: Id por todo el mundo y predicad el Evangelio. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Estas señales seguirán a los que creen. El Espíritu Santo se me prometió a mí, y yo lo quiero. Y yo me voy a montar en la promesa hasta que Dios me lo dé“. Levanten su mano, y digan: ”Yo…“ Muy bien, bueno. Dios los bendiga
107 ¿Cuántos de Uds. aquí, dicen: “Yo estoy enfermo, Hermano Branham”? Quizás Uds. estén más allá de ser curados (yo no sé) de acuerdo al doctor. El no los puede curar. El los puede auxiliar, ayudar, hasta que Dios los cure. Solamente hay una sola cura; esa es Dios. Sus remedios… Los doctores tienen remedios. Dios tiene la cura. Eso es todo. El tiene muchos remedios, pero únicamente hay una sola cura, y esa es por medio de Dios. “Yo soy Jehová que sana todas tus enfermedades”.
“Yo estoy enfermo, Hermano Branham. Yo he tratado todo lo que he podido. Parece que sencillamente yo no lo puedo vencer. Pero esta noche, Él es el Señor que sana todas mis enfermedades. Más El herido fue por mis rebeliones; por Su llaga ya estoy curado. Yo lo creo. Yo me voy a montar en Ella. Yo levanto mi mano. Recuérdeme, Hermano Branham, para que yo me monte en Su promesa”. ¡Aleluya! Esto es.
108 Ahora escuchen amigos. Yo sólo quiero… Uds. sean honestos conmigo. ¿Cómo puede eso fallar? Yo les pido que consideren aun con sentido común: ¿cómo puede fallar eso? Si Uds. son pecadores y le piden a Dios que los salve, Él lo ha prometido y aun envió a Cristo para que muriera para que Uds. pudieran ser salvos. ¿Cómo pueden Uds. fallar en ser salvos? Díganme: ¿en dónde pudieran Uds. fallar? La única manera es porque Uds. están aquí arriba ([El hno. Branham apunta a la cabeza. Trad.] y no aquí abajo [El Hno. Branham apunta al corazón. Trad.] Si Uds. dicen: “El Espíritu Santo es mío; yo me he arrepentido, y confesado mis pecados, he creído en Cristo, he sido bautizado, estoy listo para el Bautismo del Espíritu Santo”, la única razón que Uds. no lo han recibido, es porque algo está mal aquí arriba. [Cabeza.- Trad.] Correcto. Uds. no están pensando correctamente. Si estuviera viniendo de aquí abajo, [Corazón.-Trad.] Uds. lo recibirían ahorita mismo.
Ud. dice: “Hermano Branham: yo creo en sanidad Divina. Yo lo acepto a Él como mi Sanador. Mas El herido fue por mis rebeliones, y por Su llaga yo soy curado”. ¡Oh, hermano! Eso lo concluye. Eso es todo al respecto. La única cosa… Si está aquí abajo, es verdad. [Corazón. Trad.] Si está aquí arriba, no es verdad. [Cabeza Trad.] Si no es así, entonces Dios es hallado mentiroso; El hizo una promesa que El no puede cumplir. El se la cumple a otros. ¿Qué de Ud.? ¿No es correcto eso? Sólo piénselo.
109 Ud. dice: “Yo quiero el Espíritu Santo”. El se lo da al que lo quiera. ¿Es correcto eso? “Yo quiero ser salvo”.
“Todo aquel que invocare el Nombre del Señor será salvo”. Eso es lo que es. ¿Ve?, es Ud., aquí arriba. Es Ud., dejando al diablo usar esto. No hay hombre… Cuando Dios hace una decisión, tiene que ser la misma decisión cada vez, si El… si es para algo que Ud. está pidiendo. Si Él salvó al primer hombre sobre las bases de fe, Él tiene que salvar al segundo que venga. Él tiene que salvar a todos los que vengan. [Porción sin grabar en la cinta. Trad.] Yo voy montado en Ella. Yo lo creo. ¿Lo creen Uds. con todo su corazón? [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. Pónganse de pie entonces.
110 Reto a todo pecador aquí, le ordeno a Ud., en el Nombre de Jesucristo, que le diga a Dios que lo siente por sus pecados, y que Ud. acepta a Jesús como su Salvador ahorita mismo. Y vea lo que sucede.
Reto a todo creyente aquí que ha sido salvo, que acepte a Cristo ahorita mismo para que lo llene con el Espíritu Santo. Tome todo de ello, y confiese sus pecados. Sólo dígale a Él que Ud. lo siente, que… ¿Cuál es su pecado? Ud. dice: “Hermano Branham: yo ya soy un Cristiano”. Confiese su pecado; su pecado es incredulidad. Ese es el único pecado que hay: incredulidad. Ud. sólo… Su incredulidad lo está manteniendo apartado de ello. Toda persona enferma aquí, Uds. sólo confiesen su fe en: “Por Su llaga fuimos curados”. Vea lo que sucede
111 Ahora, ¿cuántos creyentes hay aquí?, levanten sus manos. Miren, si Uds. son… Ahora, Uds. se dieron cuenta de esas personas que levantaron sus manos que eran pecadores y quienes hayan sido; yo quiero que cada uno de Uds. pongan sus manos sobre alguien que esté cerca de Uds. Sólo pongan sus manos unos sobre los otros, no importa dónde estén… también arriba en la plataforma.
[Porción sin grabar en la cinta-Ed.]…. si ellas no hubieran necesitado sanidad, Señor… déjalo ir. Oremos.
Nuestro Padre Celestial, en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, rompemos la maldición. Rompemos todo poder del diablo. Lo rompemos por fe, mientras reclamamos la justicia de Cristo. Que el diablo los suelte en este lugar esta noche y se salga de aquí en el Nombre de Jesucristo, puesto que la Sangre del Señor Jesucristo ha sido predicada, y el poder de Dios se ha dado a conocer. Diablo: ¡suéltalos!; ¡sal fuera en el Nombre de Jesucristo! Amén.
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