OBRAS DEL MENSAJE


El Pacto de Abraham Confirmado
Middletown, Ohio, E.U.A.
61-0318
1 Gracias Hno. Sullivan. Pueden tomar asiento. Es bueno estar en la casa del Señor nuevamente en esta noche, este lugar que sirve ese propósito. Estoy muy agradecido por la oportunidad de ministrar otra vez esta noche.
Anoche tuvimos un tiempo en sobremanera grandioso. Yo lo tuve, de todas formas. El Señor derramó Sus bendiciones sobre mí hasta que no pude dormir la mitad de la noche, y luego Él… Estaba leyendo un pequeño artículo. Alguien me escribió una carta y me envió un pequeño pedazo de papel, y el Señor me dio un pensamiento muy sobresaliente al respecto. Si es la voluntad de Él, mañana en la tarde quiero expresarlo aquí mismo, predicar de ello mañana, en la reunión de la tarde.
Ahora, estamos teniendo… la razón que estamos… teniendo la reunión en la tarde… Ahora, el Hermano Sullivan me invito a tener compañerismo con su gente, y ustedes personas aquí, y él lo dispuso en la armería para que no fuera solo en su iglesia. Yo creo que él es un real caballero. ¿No piensan lo mismo? Realmente fraternal.
2 Y otra cosa, decidimos… pensamos que estaría bien si no tenemos el servicio del domingo en la noche, para que de esa manera la gente no pierda sus cultos regulares. Pueden tener escuela dominical y luego también el servicio del domingo en la noche. Y algunos de Uds. miembros de estas iglesias, espero que le comuniquen de ello a su pastor, si acaso no está en la reunión, esa es la razón por lo que lo hacemos. No estamos aquí para impedir la causa de Cristo; estamos aquí para ayudar a la causa de Cristo, tratando de hacer todo lo que podemos, para cooperar todos juntos en la medida que podemos ayudar a las personas.
Y en vez de que el Hermano Sullivan dijera: “Bueno, entonces, solamente lo tendremos en mi iglesia”, pues él lo dispuso en el auditorio para que todos pudieran ver que no hay un motivo egoísta. Y luego, en vez de tenerlo el domingo en la noche lo tendremos el domingo en la tarde; el cual siempre es un grupo más reducido en la tarde que el domingo en la noche, pero no estamos aquí por el dinero. No estamos aquí para ver qué tanta gente podemos atraer; solamente estamos aquí para tratar de poner nuestra parte en el reino de Dios, para ayudar a todos. Es por eso que estamos aquí.
3 Ahora, extraoficialmente, y el Hermano Sullivan no tiene el conocimiento que yo sé esto, pero yo sé que hasta este momento él esta corto en las finanzas de la reunión. Ahora, mañana en la tarde no se hará una ofrenda de amor. Será una ofrenda para gastos. Y si los gastos no se han cubierto para mañana en la tarde, yo enviaré un giro telegráfico a casa inmediatamente, a la iglesia, y pagaremos cada centavo de ello antes que nos vayamos de esta ciudad. No habrá nada pendiente, no dejaremos deudas al partir. Si no hacemos… si no recibimos bastante para los gastos de la ofrenda de amor mañana en la tarde, Uds. hagan una ofrenda de amor para el Señor Jesús en lugar de para mí, para que se puedan pagar las deudas. Ahora, el Hermano Sullivan iba a pagar todo él solo, pero ya no lo hará. No. No dejaré que él haga eso. No, lo haremos nosotros mismos. Y luego, si no hay suficiente para terminar la reunión, entonces averiguare y giraremos el dinero desde mi iglesia en Jeffersonville hasta aquí para pagar la deuda. Para terminar la… para que todo quede pagado: las sillas, el auditorio y los anuncios. Cualquier cosa que se tenga que cubrir, nosotros la pagaremos. Nos aseguraremos que quede saldado. Eso sería lo justo para con nuestro Hermano Sullivan y la gente.
Ahora, si ustedes pudieran, deseo que puedan… si su pastor no está aquí, si pudieran invitar a la iglesia para que venga mañana en la tarde. Será un mensaje profético que yo creo que… Me parece que el Espíritu Santo lo puso en mi corazón, después de haber leído ese artículo el día de hoy, que yo debo de traer ese mensaje el día de mañana.
4 Y ahora, los siguientes servicios que tendré, hasta donde yo sé, es el domingo de Pascua en el tabernáculo, donde habrá servicios bautismales y demás. Luego iremos a Bloomington, Illinois. El Hermano Sullivan me invitó a que me quedara un par de días de la próxima semana, si es que podía. Pero estoy muy cansado para hacerlo, mis amigos. Ya no me queda garganta… Yo sólo… Yo he estado en servicios desde Navidad, ¿ven? Y estoy muy, muy cansado, y estoy con anticipación por estos tres, cuatro, o cinco días, los que sean, para descansar. Y no me puedo quedar en casa y hacer eso. Simplemente tengo que salir a alguna parte y descansar, porque tengo reuniones de domingo a domingo, y luego de allí voy a Chicago, de domingo a domingo, y luego de allí a Grand Praire, Colombia Británica o mejor dicho, Alberta, y de allí a-a Dawson Creek, Colombia Británica, y tal vez a Fort St. John, y así sucesivamente hasta Miami, Florida, y quizás a Washington, D.C., este verano en una carpa grande, si es la voluntad del Señor.
Los Hombres de Negocio de allí me enviaron un recado la otra noche, muy hermosa. Cuando estuvimos en Richmond, Los Hombres de Negocio en Washington, D.C. me enviaron una carta especial, que la reunión que tuvimos allá esa noche, una sola noche, yo creo que era en el Salón del Congreso o…en algún salón allá en Washington, que ellos quieren que regresemos otra vez e instalemos una carpa grande. Y ellos dijeron que si no cubríamos los gastos allá en-en Richmond, bueno, ellos no dirían nada al respecto, pues ellos mismos los cubrirían, Los Hombres Cristianos de Negocio. Ahora, eso es realmente pararse al lado de uno. Pero el Señor intercedió y cubrimos los gastos. Todo salió bien en Richmond. Así que pueda que vaya allá, no para una reunión, sino sólo para tener compañerismo con aquellos preciosos hermanos quienes estaban listos para ayudar en tiempos como esos.
5 Ahora, estén seguros de recordar lo de mañana en la tarde. Eso empezará. Creo que el Hermano Sullivan ya lo anunció, a las dos. Y miren, a propósito, si nosotros-si nosotros no… Creo que repartieron algunas tarjetas de oración anoche; yo creo que Billy me dijo que repartieron tarjetas anoche, las “A”; y se me hizo muy tarde para llamarlos-llamarlos aquí arriba para orar por ellos. Yo los trataré de llamar esta noche, si puedo. Si no puedo, de seguro los llamaré mañana. Y le diré que venga aquí mañana. Y en la tarde las podemos seguir llamando, llamando, llamando, si es que nos tenemos que quedar un poco más tarde. Nos vamos a quedar hasta las cuatro y nos podemos quedar hasta las cinco, para orar por todos. Y luego si ellos van a…Ahora, si Uds. tienen a alguna gente enferma, por la que Uds. quieran que yo ore, yo tengo un sentir muy extraño tocante a algunas cosas, así que vale más que Uds. las traigan aquí mañana. ¿Ven?
Y así que, quizás pase un tiempo antes que me vuelvan a ver. Así que si Uds. quieren que yo ore por sus amados, entonces Uds. -Uds. tráiganlos mañana en la tarde. Y entonces les daremos una tarjeta de oración. Si ellos empiezan a las dos, es mejor que Uds. estén aquí a la una y quince, o a la una y media por lo menos. Y yo voy a enviar al Hermano Leo, Gene, y Billy, y ellos que vengan y le den a la gente sus tarjetas de oración. Lo que Uds…. para cualquiera que quiera una tarjeta de oración.
Y Uds. saben el sistema, de la manera que lo hacemos. Nosotros… mañana probablemente las repartiremos, porque vamos a tratar de ver cuánta gente está enferma que quiere que se ore por ella.
6 Ahora, antes que sigamos más adelante, hablémosle a nuestro gran majestuoso Señor y Maestro, el Señor Jesús, en Él tenemos nuestra confianza por Su infinita y Sublime gracia. ¿A cuántos les gustaría ser recordados en oración? háganlo saber levantando la mano. El Señor los bendiga, mis hermanos, mientras inclinamos nuestros rostros.
Nuestro más santo y justo Dios y Padre, entramos en Tu Presencia en esta noche con corazones humildes y espíritus que están listos y dispuestos a recibir Tu mensaje. Te pedimos que Tú nos unjas, Señor, para finalizar este capítulo sobre Abraham y sus hijos después de él. Yo oro para que Tú bendigas el mensaje de esta noche, y al mensajero, y a aquellos que lo reciben. Glorifícate a Ti mismo. Y si es Tu voluntad que oremos por los enfermos, que haya una abundancia excesiva de gozo y poder entre nosotros esta noche. Salva a aquellos que no son salvos. Sana a aquellos que no están sanos. Llena con el Espíritu Santo a aquellos que están buscando Tu poder y bendición. Da gracia a todos nosotros. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
7 Yo creo que los muchachos han estado repartiendo un pequeño panfleto aquí. Creo que ellos… Es llamado… Oh, sí, la revista La Voz, de Los Hombres Cristianos de Negocio. ¿Cuántos la tienen? Muy bien. Si Uds. no la tienen, consíganla esta noche. Gene, me pregunto si pudiera pedirte a ti o a alguien, que alguno de los muchachos vaya a la puerta, por donde sea que salgan, o alguien. ¿Por cuánto la venden? ¿Por diez centavos? Si Uds. no tienen el dinero, tómenla de todas maneras. Yo la pagaré. ¿Ven? Yo quiero que lean ese testimonio ahí, de la visión. Solo… Yo quiero que toda persona aquí reciba una. Si Uds.-si Uds. no la pueden pagar, bueno, cóbrenmela a mí. Y todos estén seguros de recibir una. Es la revista La Voz, de Los Hombres Cristianos de Negocios.
Y ellos escribieron una visión allí que el Señor me dio recientemente, y sencillamente puso mi corazón en fuego. Yo… Ellos no la tienen toda allí. El Hermano Tommy Hicks, o mejor dicho, Tommy (no recuerdo su apellido, el del editor, en estos momentos) Nichols. Gracias, Reggie. El Hermano Tommy Nichols la escribió, pero él no la escribió completa allí. Pero estaba… Él no escribió allí de cuando yo vi a mi… no creo que lo escribió allí, de cuando vi a mi perro y a mi caballo que se acercaban a mí. ¿Ven? Yo pienso que quizás eso es cuestionado entre la gente, cuando se poner a pensar sobre de que los animales puedan estar en el Reino, pero sí están allí.
¿De dónde vinieron esos caballos que se llevaron a Elías? ¿De dónde vino ese en el que Jesús venía cabalgando, y los de los ejércitos del Cielo? ¿Ven? ¿Dónde van a comer juntos el lobo y el cordero? ¿Ven? Seguro. Solo piensan… Nosotros sólo adquirimos nuestras ideas concretas, y si algo no se ajusta a eso, bueno entonces no queremos nada que ver con ello. Ese es el problema. Pero, sin embargo, eso está bien. Y hay suficiente allí…
8 Y luego si Uds. se fijan en la parte de abajo, tiene… ¿leyeron Uds. el pequeño-el pequeño comentario en la parte de abajo, referente a la resurrección de los muertos? Miren, recuerden que antes que uno publique algo, uno tiene que ser capaz de probar eso. Así que tenemos declaraciones documentadas de doctores, alcaldes de la ciudad, y demás de esa manera, que los doctores los pronunciaron muertos, sin vida, por lo menos ocho y diez horas, y que volvieron a la vida por medio de la oración. Así que es una declaración documentada. Este libro va por todo el mundo y es traducido en diferentes idiomas y todo. Es como Selecciones, entre la gente Cristiana. Y tiene que ser auténtico y esas cosas se tienen que probar cuando uno las dice. Uno tiene que ser un….
Así que el caso que tuvieron que comprobar, antes de poder escribirlo, fue el que aconteció allá en México, hace como tres años, cuando yo estaba allá y esa mujercita mexicana estaba cargando a ese bebé que murió esa mañana a las nueve, y el Señor lo resucitó a las diez de esa noche en la reunión, y estaba pataleando debajo de esa cobija. Paradas allí, había como unas treinta mil personas, paradas, reclinándose una contra la otra desde temprano esa mañana, todo el día en la lluvia y todo, sólo para oír el Evangelio.
Así que, gente como ésa, es… Dios obrará sobremanera abundante por la gente que se reúna así, y que pueda creer y humillar su corazón delante de Dios
9 Ahora, deseo leer otra vez esa Escritura que leí anoche, porque yo quiero finalizar sobre ese mismo tema. Y no nos quedaremos mucho tiempo esta noche.
Ahora, las visitas que están aquí: ¿Saben Uds. dónde está el Tabernáculo del Evangelio Completo, que el Hermano Sullivan pastorea? Muy bien. Ese es un buen lugar para ir en la mañana. ¿Viven Uds. cerca de cualquiera de estas otras iglesias del Evangelio Completo de por aquí? Ese es un buen lugar para ir a oír la Palabra del Señor. Así que, asistan a la escuela dominical en alguna parte mañana. Muestren sus colores y quédense en el puesto del deber.
10 Ahora, yo creo que estoy leyendo en Génesis, el capítulo 22 y el versículo 14:
Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá [Jehová-jireh, Biblia en inglés-Trad.]. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto.
La razón que yo leo la Escritura es porque, si lo que yo digo no tiene efecto, de seguro lo que Él dice tendrá efecto. Mi palabra es palabra de un hombre; fallará. La Palabra de Dios es Su propia Palabra, y Él no puede fallar.
Y la palabra Jehová-jireh significa: “El Señor se proveerá para Sí mismo un Sacrificio”. Ahora, anoche… ¿Disfrutaron la lección de anoche sobre eso? Bueno, mi hijo Billy, quien está allá ahorita en la parte de atrás del edificio (él va allá atrás para escuchar, para saber si él me puede oír), él dijo que había mucho, mucho murmullo, Uds. saben, que no podían oír bien. Así que esa es la razón que en lugar de predicar, yo pensé que hablaría sobre la Palabra por un rato, y quizás Uds. pudieran oír un poquito mejor. ¿Ven? estas armerías, como ésta, edificios con techos planos, no fueron hechos para reuniones como éstas. Son para juegos de baloncesto y para entrenamiento. El techo interior de ellos no está hecho bien; la acústica es muy, muy inadecuada. Pero estamos agradecidos con el ejército de los Estados Unidos por el privilegio de tener un refugio sobre nosotros esta noche y de venir a este lugar, del cual les damos las gracias amablemente. Que el Señor siempre los bendiga.
11 Ahora bien, anoche tomamos a Abraham y a la Simiente de Abraham después de él. ¡Y oh, qué bendición pudimos mostrar! Y para mi ver, cómo pudiera alguien tener espacio para algún tipo de duda, cuando Uds. ven lo que Dios prometió y luego lo que Dios hizo. Es igual que leer la Biblia, en donde predice que algo sucederá, y luego tomar la historia y ver en dónde aconteció.
Ahora, Dios dijo que Él bendeciría esta bendición y promesa sobre Abraham y su Simiente después de él. Y nos damos cuenta que exactamente en cada fase en la que Dios visitó a Abraham, Él hizo la misma cosa con la Simiente de Abraham después de él.
12 Entonces, ¿dónde nos encontramos nosotros anoche, hermanos? Nos encontramos en el mismísimo fin del camino, allí en la última cosa, y la Iglesia recibiendo su última señal. Y entonces para bendecirlo todo, Él vino entre nosotros anoche, y fue por toda la audiencia e hizo la misma cosa que Él hizo en Sodoma. ¿Dónde pudiera haber allí algún error? ¿Dónde pudiéramos estar equivocados?
Luego, la noche anterior a esa, tomamos a Israel en el desierto y mostramos exactamente lo que la iglesia de Israel… Ahora, encontramos que en 1 Corintios, el capítulo 10, dice que todas estas cosas le sucedieron a Israel como ejemplos para nosotros. Nos damos cuenta que esos fueron ejemplos mostrando que lo que Dios hizo para ellos, es sólo una sombra de lo que Él hizo allá; lo que Él hizo en lo natural, Él lo está haciendo en lo espiritual.
13 Pueden Uds. notar que en la Biblia, en el capítulo 12, la mujer…en el capítulo 12 de Apocalipsis, con la luna bajo sus pies y el sol sobre su cabeza, mostrando la ley desvaneciéndose. Tan pronto que el sol se levanta, la luna se oculta. La luna es la esposa del sol. ¡Oh, me-me gusta mucho esa clase de lectura Bíblica! ¿Ven?, el sol y la luna son un tipo de Cristo y la Iglesia. Cuando el sol se oculta, cuando está fuera de la vista (no está oculto; sólo está fuera de la vista del mundo), él refleja su luz sobre la luna, para que dé luz en su ausencia.
Así que eso es lo que Cristo hizo cuando Él se fue a la Gloria. Él refleja Su Luz sobre Su Iglesia, para que dé Luz hasta que Él regrese. ¡Qué hermoso! ¡Oh, hermanos!, pensar que el sol, si Uds. quieren… reflejando su luz sobre la luna para mostrar luz. Y la luz….
14 También la luna en sí, es un perro guardián. Dios estableció los límites del mar y puso a la luna para vigilarlo. Y el mar, cuán furiosamente salta en las orillas; le gustaría destruir todo en la tierra“, porque sí lo hizo en una ocasión, Uds. saben.
Y el ver el pecado acumulándose…. Las olas sobrecargando, esas grandes olas golpeando contra las orillas. Y recuerden que en los últimos días fue predicho maremotos, bramidos del mar, hombres desfalleciendo, miedos, naciones confundidas, angustias… Esas serían las señales del tiempo del fin. Nosotros repasamos todo eso mientras hemos venido estudiándolo. Ahora aquí estamos ya en la última señal a los hijos de Abraham, y aun expusimos los nombres de los mensajeros, así como fue en el tiempo de Abraham, para mostrar que no hay error en ninguna parte. Es la Biblia, “ASI DICE EL SEÑOR”.
Y luego la iglesia se queda allí, muerta. Juegos de pelota, atracciones de la ciudad, y las cosas mundanas han conseguido con artimañas apartar a la iglesia. La Biblia dice que serían “impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad”. Los cuartos de hotel están llenos de borrachos; uno ni siquiera se puede dormir. Maestros de escuela dominical, gente yendo a la iglesia, miembros de iglesia, disfrutando de una pequeña diversión-pecaminosa americana. ¡Oh!, este mundo se está tambaleando como un hombre borracho yendo a casa al amanecer.
15 ¿Qué sucedió cuando todos estos pecados se empezaron a poner de la misma manera como fue en los días de Sodoma? Las mujeres media vestidas corriendo a los cuartos de los hoteles y hombres borrachos, siguiéndolas… Eso no es en algún otro lugar; es aquí.
Y luego, ¿qué sucedió? Dios dijo: “Yo he descendido para darme cuenta si todos estos reportes son ciertos”. Los verdaderos hijos clamando: “¡Ven, Señor Jesús!” Quizás haya uno solo en una ciudad. Como preguntamos la otra noche, pues el Espíritu Santo nos dijo en la Biblia: “Únicamente sella a aquellos que gimen y que claman a causa de las abominaciones que se hacen en la ciudad” ¿dónde serían sellados? ¿Dónde está el sellamiento de la gente? No seamos engañados. Estemos ciertos.
16 Como el anciano de color dijo en una ocasión: “Yo le dije al Señor que lo quería arreglar con Él ahorita, porque yo no quería tener ningún problema en el río”. Y eso es correcto, amigos. Yo no quiero ningún problema en el río. Uds. no saben a qué hora llegarán a ese río. Uds. pudieran estar allá en unos quince minutos. Uds. pudieran estar allá antes que amanezca. Pero hay una cosa por seguro, que Uds. van a llegar a él. Así que es mejor que estén seguros ahora mismo. Dios no hace estas cosas sólo para jugar, para presentaciones de escenario. Él hace esto para Su gloria y honra, porque Él prometió que Él lo haría. No lo miremos livianamente, sino reverentemente, discretamente, y sobriamente. “Vengan a la Fuente llena con Sangre que emana de las venas de Emanuel” Confiesen sus pecados y su incredulidad. Pídanle a Dios que tenga misericordia de Ud. pecador y lo salve por causa de Cristo.
17 Algunas veces la gente entra a la iglesia, y dice: “Yo no tengo que pedir eso. Yo ya he…” ¡Oh, escudriñe su vida bien, amigo! Vea cómo su fe se apareja con la Palabra. Recuerden, esos fariseos no pensaban que necesitaban ser salvos. Ellos eran hombres santos, hombres consagrados. Ellos eran ministros; sus padres eran ministros; sus abuelos, sus tatarabuelos, sus tatara-tatarabuelos, todos ellos fueron ministros. Vivían una vida tal que si había una marca en contra de ellos, podían ser apedreados por ello. ¿Sabían las Escrituras? Las sabían perfectamente. Jesús dijo: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo”.
18 ¡Fíjense bien en Dios! Él les estaba mostrando la señal del Mesías, y ellos no la creyeron. Ellos dijeron: “El es Belcebú, un adivino”. Tan inteligentes y tan educados, y viviendo vidas tan consagradas, y sin embargo eran pecadores. ¡¿Por qué?! Ellos no cometían adulterio, no fumaban cigarrillos, no se emborrachaban, no iban a bailes, no jugaban baraja. ¡Pero ellos descreyeron! Sino que descreían. Esa es la razón que eran pecadores.
Esa es la razón que yo le doy duro a los Pentecostales hoy. No importa cuánto Uds. dancen en el Espíritu y hablen en lenguas… Yo creo en eso, pero Uds. pudieran hablar en lenguas y es igual como si vaciáramos chícharos sobre una piel seca de una vaca, y todavía estar perdido. Correcto. Uds. no llegan ni siquiera a… Yo he visto a brujos curanderos hablar en lenguas y danzar en el espíritu, beber sangre de un cráneo humano, e invocar al diablo, danzando en el espíritu y hablando en lenguas y gritando tan fuerte como podían gritar. Seguro que sí. No se pueden guiar por eso.
19 Si Uds. todavía descreen la Palabra de Dios, exactamente de la manera que está escrita, Uds. son unos incrédulos, unos pecadores. Dios desciende y ejecuta Su Palabra, y la manifiesta, y la muestra letra por letra, al grado que nadie se puede levantar en contra de Ella; Dios la envía, Él mismo. Luego ellos se apartan debido a algún credo. Con razón estamos condenados. ¿Pero, lo pueden detener? Alguien me dijo el otro día: “¿Lo puede Ud. detener?”
Yo dije: “No, señor”.
Él dijo: “Bueno, ¿por qué Ud….? ¿Por qué Ud. no se queda quieto?”
Yo dije: “¿Cómo me puedo quedar quieto? Yo voy a un Juicio. Y mi voz estará grabada allá como testigo a toda la generación”. Yo no me puedo quedar quieto. ¡Ay de mí si me quedo quieto! No…
Yo dije: “¿Ud. no cree en pecar, verdad?”
Él dijo: “No”.
Yo dije: “Bueno, ¿por qué está Ud. predicando en contra de ello? ¿Por qué…? Si-si Ud. sabe que el mundo va a continuar en ese caos, ¿por qué Ud. sigue predicando? ¡Nosotros tenemos que expresar una voz en contra de ello! La tenemos que expresar”.
La Verdad se tiene que dar a conocer. Dios es justo. Él nos da una advertencia. ¿Por qué Noé se quedó parado a la puerta predicando, cuando él sabía que ellos no iban a entrar? Él preparó el arca para la salvación de su casa. Eso es lo que era. Pero él tenía que dar el mensaje de todas maneras. Dios es justo. Dios sabía que ellos no iban a venir. Él sabía exactamente que ocho almas serían salvas en los días de Noé, igual como Él sabe en esta generación. Él sabe quién vendrá y quién no. Pero Él lo sabe. Por esa razón Él dijo: “Como fue en los días de Noé, así será en la Venida del Hijo del Hombre”. ¿Ven?
Y sabemos que estamos viviendo en un tiempo tremendo, pero su deber… El corazón de ustedes gime. No pueden guardar su paz, uno lo tiene que decir.
20 Ahora, Observen lo que Él hizo con Abraham, mostrándoselo a su Simiente. Entonces Uds. pueden tener el conocimiento de que estas cosas no son para los grandes sistemas centrales. La gente aquí… La mayoría de la gente con la que me encuentro está esperando algún gran avivamiento de alcance mundial. Eso ya pasó. Estamos en el fin.
¿Están Uds. esperando grandes milagros y señales? Eso es porque no conocen la Biblia. Esos son los dos profetas de Apocalipsis 11, los que van a detener el sol: Elías y… mejor dicho, Moisés y Elías. Eso es después de que la Iglesia gentil ya se ha ido. Correcto. Vean, eso es allá con los judíos, cuando Dios se vuelve otra vez a Israel. Esta edad de la Iglesia… Lean Apocalipsis del 1 al 3, y entonces lo verán. Vean lo que Él le da a la edad de la Iglesia, la llamada a salir fuera. La última señal fue la aparición de Elías otra vez en la escena, en el último tiempo del fin. Y nosotros sabemos que todo lo que Él dijo será exactamente de la manera que Él lo dijo.
21 Ahora, nos damos cuenta que Él lo llamó en el capítulo 3… En el capítulo 12 de Génesis, y lo justificó por medio de fe, porque Abraham creyó a Dios. ¿Es eso correcto?
Ahora bien, yo no digo esto… Ahora, yo no quiero que citen esto entre la gente de ustedes, pero vean, todo en la Biblia se mueve en tres, en tres haciéndose uno. Es como en la Biblia, está escrito aquí que… Uds. saben que Dios escribió tres Biblias. ¿Creen Uds. eso? Él escribió una en el cielo, otra en la pirámide, y la otra en papel. Ahora, sabemos que hacen un tablero de adivinación en base a la pirámide. [Tabla güija Trad.] Hacen un tablero de adivinación sacada del Zodíaco. Ellos hacen un tablero de adivinación en base a la Biblia. Pero eso no impide Su Verdad; Sus Verdades son exactamente las mismas.
22 Ahora bien, si Uds. se fijan en el Zodíaco, ¿cuál es la primera figura en el Zodíaco? Es la virgen. ¿Cuál es la última figura en el Zodíaco? Leo, el león. La Primera Venida y la Segunda Venida de Cristo; Él vino primero por medio de la virgen, viene la siguiente vez como el León de la tribu de Judá. Luego está el cruce de peces, la edad de cáncer en la cual estamos viviendo ahorita, justo antes que ese tiempo tome lugar.
Observemos la pirámide. Fue construida de tal forma. Pero si Uds. se fijan, la piedra de corona nunca fue puesta en la pirámide. ¿Han pensado alguna vez Uds. en eso? Si traen un billete de un dólar en su bolsillo, vean lo que dice: “El Gran Sello”, la pirámide. Y miren arriba de la piedra. La piedra de corona nunca fue encontrada. ¿Por qué? La Piedra de Corona fue rechazada: Cristo.
23 Miren aquí abajo en la edad de Lutero: justificación; hay mucho lugar aquí. Sólo el confesar a Cristo significaba que se le cortaran la cabeza. Cuando ellos salían del paganismo, mandaban que su cabeza… Ud. era ejecutado por el mismísimo testimonio de decir que eran Cristianos; Lutero. Entonces, ¿qué hizo eso? Se redujo a una minoría, acercándose más. ¿Qué siguió? Santificación. Entonces eran llamados “fanáticos”, “santos rodadores”, o algo. Esa fue la edad de Wesley. ¿Qué sucedió después? Luego vinieron los Pentecostales, el Bautismo del Espíritu Santo. Pero todavía la Iglesia se hizo más pequeña, en la minoría. Y ahora Ella continúa hasta que tiene que llegar a un lugar tan perfecto, para que cuando esa Piedra de Corona finalmente venga, se va a encajar tan perfectamente. La Iglesia tendrá que estar en un tal-en un estado tal, tan perfecto, al grado que cuando Cristo venga, Él encaja exactamente en Ella. Eso es correcto.
Entonces pueden ver, sólo hablar en lenguas y danzar en el Espíritu, eso todavía está aquí muy abajo. La iglesia… Y recuerden, (si Uds. han estado alguna vez allá en Egipto, en los escalones de la Pirámide), esas piedras muy arriba en el aire, pesando cientos de toneladas, y están tan perfectamente puestas juntas, al grado que una navaja de rasurar ni siquiera… Están afiladas a una condición tan perfecta, al grado que encajan absolutamente perfectas sin cemento.
Esa es la manera que la Iglesia deberá estar, tan afilada, -La Palabra afilando la Iglesia- al grado que cuando Cristo venga a llevarse a Su Iglesia, el ministerio de la Iglesia la encaminará en ello y levantará a Lutero, a Wesley, y a los Pentecostales y a todos ellos y subirán juntos. Eso es correcto, para levantar a la Iglesia.
24 Ahora, cuando nos damos cuenta lo que Él hizo con la Simiente de Abraham, en justificación…empezó con Lutero. La santificación fue el capítulo 15, cuando Él confirmó el pacto por medio de la sangre. En el capítulo 17, Él le dio el Espíritu Santo, la edad Pentecostal. Porque… vean Uds. todos esos otros elementos fueron algo aparte de lo que la Iglesia recibió de Él, de lo que Abraham recibió de Él. Pero cuando Él dijo: “Yo soy El Shaddai (el seno)” invitando a Abraham a que fuera a mamar su fuerza del Pecho de Dios, sacando la Vida de Dios y metiéndola en él mismo, ahí fue cuando la Iglesia recibió el Espíritu Santo, cuando probó de la Vida de Dios, cuando Ella saco y se introdujo el Bautismo del Espíritu Santo.
Luego, ¿qué hizo él? Tan Escritural como lo probamos anoche, tomando ese mismo pensamiento; Dios no puede desafiar Sus propias leyes. Esa es la razón que El tomó a Su propio Hijo, en el capítulo 17 de Mateo, y lo llevó arriba del Monte de la Transfiguración, y lo colocó posicionalmente, conforme a Su ley. Él lo hizo. Y luego, cuando Él hizo eso, nos dimos cuenta entonces que Él siguió Sus propias leyes. Y aquí Él tomó a Abraham de la misma manera. Uds. dicen: “¿Está Ud. seguro de eso, Hermano Branham?” En el versículo 4 y 5. Sí, señor. ¿Ven?
Cuando Él le dio a Abraham parte de Su Nombre, posicionalmente Él puso su nombre en el cheque, igual que el de Él. El de Él es Elohim; Abraham. ¿Ven? Le dio parte de Su propio Nombre. Hay una gran revelación allí. Y Uds. comprenden que yo pudiera llevarlo más adelante que eso. Pero la iglesia, cuando debería estar comiendo alimento sólido, todavía está tomando leche. Correcto. Así que Él le dio a él Su propio Nombre: Abraham. Y luego cuando Él hizo eso, la siguiente cosa que Él hizo después de que Él le dio a él ese Nombre, colocó eso en su nombre, luego, ¿qué hizo Él? Él le dio a él una señal de que Él estaba listo para absolutamente destruir todo el pecado que había alrededor de él, y posicionalmente puso su cuerpo en condición para recibir al hijo prometido que él había estado esperando. Es exactamente lo que Él le ha hecho con la Iglesia.
25 ¿Cuál fue la última señal que Él le dio a Abraham? Él tenía Su espalda volteada hacia la tienda y le dijo a Sara lo que ella estaba haciendo y pensando dentro de la tienda.
Y Jesús, la verdadera Simiente de Abraham, el real y verdadero Profeta, el Dios-Profeta, que vino a la tierra y manifestó la misma señal al finalizar la de los judíos… ¡Piénsenlo! Cuando Él vino a la tierra, ¿qué hizo Él? Él le dijo a Simón: “Tú nombre es Simón; tú eres el hijo de Jonás”, a un hombre que no podía escribir su propio nombre. Y Simón reconoció rápidamente, por medio de la enseñanza de su padre, de que el Mesías tendría una señal como esa. Y él la reconoció y lo recibió a Él.
Felipe, tan pronto como él la vio, corrió a decirle a Natanael. Y Natanael vino con él rodeando por la ribera y fueron adónde estaba Jesús; y Jesús lo miró y le dijo: “Tú eres un israelita en quien no hay engaño”.
Él dijo: “¿Cuándo me conociste, Rabí?”
Dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi”.
¿Y qué dijo ese verdadero, elegido y predestinado hijo de Dios? “Rabí, Tú eres el Hijo de Dios; Tú eres el Rey de Israel”.
Dijo: “Bienaventurado eres tú….”
26 Luego Él fue a una mujer en Samaria, porque los samaritanos estaban esperando un… Uds. saben, ellos estaban esperando un Mesías. A cualquiera que esté esperando un Mesías, Él vendrá. Si Uds. lo están buscando aquí en esta noche, Él se encontrará con Uds. Pero si no lo están buscando, Él tampoco los estará buscando a Uds. Si Uds. no lo están esperando, Él nunca vendrá a Uds.
Pero los samaritanos lo estaban esperando. Ahora, únicamente hay tres clases de gente en la tierra: la gente de Cam, la de Sem, y la de Jafet; los gentiles, los judíos, y los samaritanos. Y toda la descendencia provino de todo eso
27 Y ahora, fíjense en Pedro con las llaves para probar eso ahora, Pedro con las llaves del Reino. ¿Cuántos creen que Dios le dio a él las llaves? ¿Jesús se las dio? Seguro que lo hizo. ¿Y cuándo las usó? En Hechos 2, para los judíos. Luego fue a los samaritanos, aunque Felipe ya había ido allá y los había bautizado en el Nombre de Jesucristo. Pero ellos no habían recibido el Espíritu Santo todavía, porque Pedro tenía las llaves. Fue allá y puso sus manos sobre ellos y recibieron el Espíritu Santo.
Y luego, ¿quién creen Uds. que fue la siguiente generación, la siguiente clase? Los gentiles. Y él fue allá y les abrió el Evangelio a los gentiles. Y de allí, no hubo más necesidad de las llaves de Simón Pedro, porque ya lo había abierto para todo el mundo.
28 Ahora bien, los gentiles no estaban esperando al Mesías, pero los judíos y los samaritanos sí lo estaban esperando. ¿Cómo se declaró Él mismo? Con la misma cosa que Él hizo a Sodoma. ¿Qué le hizo a los samaritanos? Cuando la mujer salió, la mujer que era prostituta, llegó al pozo, o la mujer que vivía en adulterio. Ella tenía seis maridos; se había deshecho de cinco y estaba viviendo con uno en ese entonces. Y ella llegó al pozo a sacar agua y Jesús la vio. Y Él dijo: “Mujer, dame de beber”.
Y ella dijo: “No es costumbre. Nosotros tenemos una segregación por aquí. Tú eres un judío, y yo soy una mujer samaritana. Tú no me deberías pedir tal cosa como esa. Nosotros no tenemos tratos uno con otro”.
Él dijo: “Pero si tú conocieras con quién estás hablando, tú me pedirías a Mí de beber”.
Y la conversación continuó hasta que Él contactó su espíritu. Entonces Él dijo (Él encontró lo que ella quería), Él dijo: “Ve, llama a tu marido, y ven acá”.
Ella dijo: “No tengo marido”.
Él dijo: “Tú has dicho la verdad, porque cinco has tenido y con el que ahora estás viviendo no es tu marido”.
Ella dijo: “Señor…” (Escuchen a esta mujer. Miren, ella es una samaritana). Dijo: “Señor, me parece que Tú eres profeta. Miren, nosotros sabemos que cuando el Mesías venga, Él nos declarará estas cosas”. Esa sería la señal del Mesías.
Y Jesús dijo: “Yo soy, el que habla contigo”.
¿Y qué hizo ella? Ella dejó su cántaro de agua, y se fue corriendo a la ciudad, y dijo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho todo cuanto yo he hecho. ¿No será éste el mismísimo Mesías?” Y la Biblia dice que los hombres de la ciudad creyeron que Jesús era el Mesías, porque Él le había dicho a la mujer las cosas que ella había hecho.
Ahora, Uds. díganme de una sola ocasión en que Él le haya hecho eso a un gentil. ¡Nunca lo hizo! Pero Jesús dijo… Cuando los gentiles… o mejor dicho, los-los fariseos, y los predicadores de ese día, dijeron que Él tenía un mal espíritu porque estaba haciendo eso, que Su Evangelio no era verdadero porque ellos… Él estaba destrozando sus iglesias y sus organizaciones, llamándolas una generación de víboras y todo lo demás, zorras y todo de lo que Él podía pensar; Él verdaderamente las estaba haciendo pedazos.
Pero sin embargo, Él dijo: “Si no hago las obras de Mi Padre, no me creáis. Pero si hago las obras de Mi Padre, entonces crean las obras”. Eso es verdad con cualquier hombre. Si Dios no respalda su ministro, entonces no es el ministerio de Dios.
29 Noten ahora. Esta mujer dijo: “Venid, ved un Hombre”. Y la-la gente de Samaria creyó eso. Él nunca lo hizo otra vez. Él lo hizo en esa sola ocasión. Pero la mujer les dijo a los hombres que Jesús lo había hecho. De segunda mano, por medio de la mujer, la ciudad entera creyó en Jesús, debido a ese solo milagro.
Me pregunto qué le va a suceder a América. Esa prostituta se parará en el Juicio y condenará a decenas de millones de miembros de iglesia en el Juicio, porque no únicamente una sola vez, sino millares de millares de veces ha sucedido por todo el país, y alrededor del mundo, examinado por la ciencia, todo crítico que lo podía criticar lo ha criticado, y todavía ha salido cien por ciento puro: el Espíritu Santo, la Palabra respaldándolo. ¿Dónde nos vamos a parar, hermanos, en aquel día? Sólo piénsenlo bien. Y eso pudiera ser antes que amanezca. Estamos en el fin. Yo hablaré más de eso mañana.
30 Noten. Él lo posicionó, le dio la señal de quién era Él. Y recuerden: era el Dios Todopoderoso. No fue el hombre. Eso únicamente fue carne humana allí, que desapareció después de un ratito. Pero era Dios, dándose a conocer Él mismo a la Iglesia, la llamada a salir fuera, la Iglesia separada. Recuerden: no un pueblo organizado, no una ciudad, sino un grupo que andaba vagando en el desierto, tomando el camino con los pocos despreciados del Señor. Como siempre, Dios ha tenido que llamar a Sus hijos al desierto y alejarlos de estas cosas.
Al llamarlo, le mostró esa señal, y Él continúo Su camino. Y Abraham creyó eso. Inmediatamente él fue cambiado. Cuando ese Ángel se fue de la escena, Abraham tuvo un cuerpo cambiado, que lo preparó, y el hijo que había sido prometido, llegó.
31 Uno de estos días… El Evangelio chapado a la antigua que Uds. oyen, será silenciado uno de estos días, y la Iglesia recibirá un cuerpo glorificado. Uds. tendrán que tener esa clase de cuerpo para subir y encontrarlo a Él en el aire. No nos podemos ir en esta clase de cuerpo. Así que aquellos que están esperando, aquellos que están escuchando, aquellos que están prestando atención, son los que serán cambiados en un momento, en un abrir y cerrar de ojos y serán arrebatados para encontrar al Señor en el aire, al esperado Hijo de Dios, que hemos esperado desde antes de reconocer que éramos cristianos.
Recuerden, probamos eso anoche, cómo él fue a Gerar, cómo es que Sara, una anciana de cien años de edad… Generalmente, yo recibo una o dos cartas tocantes a eso, diciendo: “Bueno, ellos sólo vivían vidas más largas”. Pero yo quiero que Uds. se fijen en el capítulo 18, y también en el capítulo 17; la Biblia dice: “ellos estaban bien entrados en años”, hombros caídos, sus cuerpos encorvados, envejecidos. Y cuando llegaron allá, Abimelech, ese rey, estaba buscando una novia entre todas esas mujeres filisteas hermosas allí, y sin embargo se enamoró de esta muy anciana, anciana, esta tatara-tatarabuela ancianita y la hubiera tomado por esposa, pero Dios la protegió.
32 Yo quiero que noten. Aquí hay algo, hermanas: ¿Sabían Uds. que Sara amaba tanto a Abraham al grado que ella… esa mujer hermosa, al grado que ella lo llamaba su señor? Lo cual Pablo después dijo: “De la cual vosotras habéis venido a ser hijas, si obedecen la Verdad”.
Sara no se vestía con las modas del día, como la Sra. Lot se vestía. Ella probablemente fue la líder principal de todas las sociedades que había allí. Su esposo era el alcalde de la ciudad, así que me supongo que ella era… En su grande iglesia, cuando las campanas sonaban en la mañana y todos iban allí, me imagino que ella era una mujer muy bien conocida. Ella no quería dejar eso; ella estaba ligada a lo terrenal.
33 De esa manera la gente es hoy: no quiere oír tocante a la Venida del Señor Jesús. Bueno, es la cosa más gloriosa de la cual yo puedo pensar: que Él abra los cielos en este momento. Aceptémoslo. ¿Por qué no cambiaría yo a este cuerpo seco, arrugado, viejo, un cuerpo resquebrajado lleno de corrupción, donde nada menos que gusanos de la piel se lo pudieran comer, y tomar esa alma ahí adentro que ama a Dios y unirme con un nuevo William Branham de veintiún años que nunca se envejecerá, y que nunca, nunca tendrá una angustia, o que nunca morirá, nunca se enfermará, para vivir con los elegidos a través de las edades por toda la Eternidad? Bueno, yo no pudiera pensar de alguna cosa más grande.
Esa es la razón que quiero que Uds. lean este Testigo aquí, esta cosita. Yo la vi; yo sé que es la Verdad. Yo estreché manos de gente que estaba… que yo conocía. Y yo estaba parado mirándome a mí mismo, acostado allá en la cama, y allí yo estaba parado… No está muy lejos. No tendremos que ir muy lejos. Porque yo estaba parado Allí, tan real como estoy parado en este púlpito. Y yo pensé: “Ahora, aquí… Allá estoy yo acostado, ¿y cómo pudiera yo estar parado aquí (igual que estoy ahorita)?” Y había gente; todos ellos eran hermosos. Y todavía puedo ver a esas mujeres…
34 Yo he sido algo duro con las mujeres, pero yo no-yo no me refiero a Uds. mujeres cristianas; me refiero a esas que actúan como que son cristianas y no lo son (¿ven?), que quieren ser Jezabeles (no, señor), moldearse a las cosas del mundo. Yo ciertamente las corrijo duramente a ellas. Y tengo que hacer eso; yo no puedo evitar eso. Pero Uds. tienen que tener una mala para hacer que una buena brille. Uds. tienen que tener una noche para apreciar la luz del día. Tienen que tener lo incorrecto para apreciar lo correcto. Todo está trabajando junto para el bien de Dios, para Su gloria. Uds. están en un campo de batalla, no en un día de campo.
Una batalla… Todos dicen: “Venga, sea un cristiano. Todo les irá bien”. No, señor, no todo va bien para un cristiano. “Todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución”. Se tienen que reír de Uds., mofarse, pisotearlos, patearlos burlarse. “Si al padre de familia llamaron Belcebú, ¿cuánto más llamarán a Sus discípulos?”
“Yo tomaré el camino con los pocos despreciados del Señor; yo empecé con Jesús, ¡Oh, Señor!, llévame hasta el fin”. Correcto. Esa es mi… esta es mi alternativa para llegar.
35 Si yo únicamente mirara esta noche, mirara en esta ciudad, mirara la nación, por donde yo he viajado los últimos tres meses, y viera la apostasía de las iglesias, la indiferencia de los pastores, si viera la indiferencia entre la gente que al parecer viene por los panes y peces. Y a la primera cosita… tienen suficiente temperamento como para pelearle a una sierra eléctrica e indiferentes, ofensivos. La gente Pentecostal… La asociación ministerial me quiere sacar de su círculo, sólo porque permití que estuviera en la plataforma un hombre que no estaba bautizado de la manera que ellos pensaron que él debería estar bautizado. Y ellos… ¡Oh, tanta indiferencia!
Si solo estuviera mirando todo esto, ya me hubiera dado por vencido. Estoy contento que Dios me agarró antes que la iglesia me agarrara. Yo me di cuenta tocante a Dios. Correcto. Me di cuenta que Dios era real.
36 El Sr. Baxter, una vez… Earn Baxter solía administrar mis campañas. El dijo que allá en Canadá, ellos estaban… que en una ocasión hubo un concurso para ganar una bicicleta Schwinn, nueva. Ellos tenían un tablón que era de un pie [30 cm.-Trad.] de ancho. Ellos tenían que recorrerlo en bicicleta por cincuenta [45.5 m.-Trad.] o cien yardas [91 m.-Trad.], puesto como a unos tres pies [unos 90 cm.-Trad.] en el aire. Y casi todos ellos allí eran campeones. Ern dijo: “Yo podía ir al centro, y comprar los comestibles de mi madre, ponerlos debajo de mis brazos y pasar entre los automóviles en la calle, y alrededor de los automóviles y nunca tocar el manubrio de mi bicicleta”. Dijo: “¡Yo podía manejar! Me sentaba al revés en ella, y manejaba igual que si estuviera sentado de frente”. Dijo: “No había diferencia para mí”. Y casi todos ellos eran campeones. Y ellos estaban seguros que iban a ganar esa bicicleta Schwinn.
Y tenían entre ellos a un muchachito miedoso. Él no era muy bueno para manejar. Ellos sabían que él no iba a ganar. Pero cuando los pusieron a todos ellos en el tablón y los iniciaron en la competencia, cada uno de ellos se cayó con excepción de ese muchachito miedoso. Él manejó hasta el fin. Se bajó, recibió la recompensa, y tomó la bicicleta. Y todos los muchachos lo rodearon y le dijeron: “¡Dinos cómo lo hiciste!”
Dijo: “Amigos: les voy a decir dónde cometieron su error”. Dijo: “Yo lo consideré todo, antes que me subiera allí”. Esa es una buena idea. Él dijo: “Pues vean, todos Uds. estaban tratando de esta manera, de mantener la bicicleta en el tablón mirando hacia abajo así, a su bicicleta. Eso los puso nerviosos. Se empezaron a mover de un lado al otro, y se cayeron. Y yo vi dónde Uds. cometieron su error”. Él dijo: “Yo nunca miré a lo que estaba allá abajo. Yo sólo miraba atentamente el final y me mantuve firme”. ¡Eso es! ¡Eso es! ¡Observen el fin y manténganse firmes! ¡Sólo sigan adelante!
Yo estaría desanimado esta noche si no fuera por eso: yo estoy observando el fin, sólo manteniéndome firme. Sigan adelante no importa lo que suceda. Sólo manténganse… No miren eso. Sólo manténganse mirando hacia el fin. Allí es en donde uno se encuentra con Dios, en el fin. Allí es donde la recompensa es dada. No se rindan. Sigan hasta el fin. “Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo”, esa es la Escritura.
37 Ahora, nos damos cuenta entonces, que la confirmación de… se le dio a Abraham, y todo resultó exactamente como fue dicho. Miren, fíjense bien. Una sola ley que Dios le dio a Su Iglesia, no hubo una sola… No hubo una sola cosa que Él le prometió a Abraham, no hubo una sola cosa que Él le hizo a Abraham, que no lo haya hecho a… o dado a la Iglesia, con excepción de una sola cosa: el cambio del cuerpo.
Y cuando Él haga eso… Ahora, recuerden que Sara tenía que ser cambiada. ¿Cuántos creen eso?, levanten su mano. Ella tenía que tener un cuerpo cambiado. Ella tenía cien años de edad. ¿Cómo podía ella dar a luz a un hijo?
38 Abraham, bueno, la Biblia dice que como hombre, él era… su cuerpo había estado ya como muerto por muchos años. Lean Romanos el capítulo 4, donde dice que Abraham no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto, o la esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios“, siguió caminando hacia adelante.
Ahora, su cuerpo era infértil, estéril, de cien años de edad, y sexualmente muerto. La matriz de Sara estaba muerta, infértil, sus venas de leche habían llegado a su fin, sus pechos habían llegado a su fin, el corazón, para que una mujer anciana entrara en dolores de parto. ¿Ven? allí estaba… Ella estaba como si estuviera muerta. Pero en ese entonces ella no podía dar a luz a ese bebé, no podía recibir esa promesa, a menos que ella fuera cambiada.
39 Ahora. ¿Qué está Ud. tratando de decir, Hermano Branham?“ Escuchen atentamente. Nosotros no podemos en esta clase de cuerpos, recibir al Hijo prometido, porque Él no viene a la Tierra. Nosotros seremos arrebatados. Nuestros cuerpos van a ser cambiados en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, y seremos arrebatados para encontrarlo a Él en el aire. Y la última señal que fue dada antes de la destrucción, fue la de ese Ángel… mostrando que Dios estaría habitando en carne humana, mortal, haciendo esa misma señal antes que nuestros cuerpos sean cambiados. Y esa es la última señal que la Iglesia recibe.
¡Muéstrenme una cosa más que Dios le hizo a Abraham! Muéstrenme una señal más que Él le dio a él además de esa señal allí. Esa fue la última señal. Todos los que saben eso, que son lectores de la Biblia, digan: “Amén”. [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. Esa fue la última señal que fue dada. Esta es la última señal. Iglesia: ¡escúchenme en el Nombre del Señor!
40 Miren mi educación, mi insuficiencia para predicar, sin poder mantener mi tema y no hablar como realmente hablan los predicadores educados o ungidos. ¡No se fijen en eso! Uds. escuchen lo que yo les estoy diciendo, la Palabra de Dios. Dios lo está respaldando, porque Él está probando la Palabra que está siendo predicada. Si Uds. no me pueden creer… Uds. dicen: “Bueno, el Hermano Branham no pertenece a nuestra organización”. Bueno, crean entonces las obras. Olvídense de la organización, y crean las obras. Llévenla a su propia organización. Hagan que ellos la crean. Entonces Uds. pudieran hacer un mejor trabajo allá que lo que yo puedo. O Uds. le pueden ganar a Dios en hacerlo. Dios no lo puede hacer El mismo.
41 Noten, el capítulo 18 es donde Él hizo eso. El capítulo 17, miren, Él le dio a él la fuerza para el milagro, le dio el Espíritu Santo, en otras palabras. Le permitió sacar la propia Vida de Dios e introducirla en la suya.
Ahora bien, ¿qué hacemos cuando recibimos el Espíritu Santo? Tomamos la Vida de Dios dentro de la nuestra. ¿Es correcto eso? ¿Qué? Combinamos la propia Vida de Dios con la nuestra. Nosotros somos hijos de Dios, porque sacamos de Dios el Espíritu Santo, el que nos hace hijos de Dios. ¿Qué hace eso? Nos prepara entonces, para el cambio. ¡Oh, hermano! Nos prepara para el cambio que está por venir; llenos del Espíritu. Sólo reclínense sobre Su seno y continúen mamando. Entonces seremos cambiados uno de estos días; y será muy pronto, también. Yo puedo prometer eso. El Hijo prometido está en camino.
Ahora, noten, inmediatamente después de eso, Sara concibió, y ella supo que iba a dar a luz a este bebé. Miren, ella es joven ahora, hermosa. Aun un rey se enamoró de ella. Ella tenía que haber sido algo extraordinario o ese rey nunca se hubiera enamorado de ella, Uds. saben. Ella era una mujer hermosa. Y él se quiso casar con ella, y-y Dios la protegió.
42 Una cosa más que yo le quiero decir a la iglesia. Miren, algunos de Uds. sentados aquí anoche, cuando la Unción me tocó, yo podía sentir esos pequeños destellos allá. Yo he estado tratando de pensar sobre ello; yo lo anoté aquí para que así no se me olvidara. Yo capté eso anoche, que Uds. piensan: “Bueno, yo hice esto y eso, yo hice esto y lo otro”. Muchas veces yo me encuentro con gente que ni siquiera pasa en la fila de oración y ni siquiera responde a su número cuando es llamada. Ella tiene miedo que sean expuestas, esas ciertas cosas. Miren, yo las solía exponer públicamente. Todos Uds. saben eso. Y a menos que yo de hecho sea guiado a hacerlo, ya no lo hago más.
Ahora bien, Uds. cometerán sus errores. Uds. dicen: “Hermano Branham, no importa lo que yo pudiera hacer, nunca sería digno”. Correcto. Pero, ¡miren! Uds. dicen: “Hermano Branham, en una ocasión yo no creía este mensaje”. Correcto. Me-me imagino que muchos de Uds. no lo creían. Yo no lo hubiera creído, pienso, tampoco. Yo no lo hubiera podido creer a menos que Dios me lo hubiera revelado. Uds. tendrían… Es una revelación. Toda la Iglesia está edificada sobre revelación. Sin la revelación, Uds. nunca lo verán; Uds. están ciegos. Jesús… La Biblia dice, creo yo que en Mateo 12, creo que fue, en donde dice: “Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos, porque Isaías dijo: tienen ojos y no ven, oídos y no oyen”. Y… realmente gente muy santa, la mera crema de la santidad. Así que la santidad no es todo. El vivir santamente no es todo. La fe es la cosa principal.
43 Ahora escucha iglesia. Yo quiero dejar esto aquí, ´porque creo que el Espíritu Santo me dijo que lo hiciera´. Pueda que Uds. estén sentados allí (lo cual algunos de Uds. sí lo están; yo sé que Uds. lo están) en desacuerdo conmigo en este momento. Miren, yo los puedo nombrar si Uds. quieren. Así que, yo sé eso. Pero también puedo ver más allá de eso, que Uds. lo van a creer uno de estos días. Así que, yo voy a insertar esto para que Uds. entiendan, para que yo les pueda dar un lugarcito de gracia aquí; no va a pasar mucho tiempo cuando Uds. van a cambiar su manera de pensar, algunos de Uds. Algunos de Uds. no la cambiarán.
Pero recuerden que cuando Sara primero oyó a ese Hombre (lo cual ella es un tipo de la Iglesia), cuando ella oyó a Ese… vio que esa señal le ocurrió a Abraham, ella de hecho se rió de ella en su corazón. Y ella descreyó y dudó que fuera así. ¿Es correcto eso? En aquel momento, Dios le hubiera borrado su nombre. ¿Es correcto eso? Pero Él no podía; ella era parte de Abraham. Ellos eran uno.
44 Y si Uds. realmente, (no solo entusiasmados o estimulados en emoción, teniendo solo algún credo de iglesia) sino que realmente recibieron el Espíritu Santo, y Uds. realmente son parte de Cristo y todavía son un poquito escépticos en su mente, Dios no los desechará por eso, porque Él no puede; Uds. son parte de Cristo. Él los conducirá a la Verdad. Ahora, si Uds. nunca han… Uds. sólo… Uds. pudieron haber hablado en lenguas, bailado en el Espíritu, y hecho todas estas cosas allá.; Eso no significa que Uds. tienen el Espíritu Santo. ¡Oh, hermanos, hermanos! Eso está a un millón de millas de ello.
Jesús nunca dijo…Ahora recuerden, yo creo que cuando Uds. reciban la plenitud del Espíritu Santo, hablarán en lenguas. Correcto. Pero Jesús nunca lo hizo… no hay Escritura en la Biblia que diga que eso es la evidencia del Espíritu Santo. Yo quiero que Uds. lo manifiesten, si es que lo es. No hay tal Escritura como esa. Jesús dijo: “Por su fruto los conoceréis”. Y el fruto del Espíritu no es hablar en lenguas. Ese es un don del Espíritu Santo. Después que el Espíritu Santo haya venido, ese es uno de los dones que va con ello: el predicar, el hablar en lenguas, la interpretación de lenguas, todas esas cosas son dones del Espíritu Santo.
45 Ellos estaban maravillados en el Día de Pentecostés. Pedro dijo: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”. ¿Ven?
Ahora, pero recuerden, yo creo que cuando Uds. están tan llenos del Espíritu Santo, Uds. -Uds…. La Biblia dice: “Porque en lengua de tartamudos, y en otras lenguas Yo hablaré a este pueblo”. Tartamudeando; tan llenos del Espíritu Santo que Uds. no pueden decir nada en su propio idioma. Eso es cuando Uds. están llenos con el Espíritu Santo. Pero yo creo que cuando Uds. creen en Dios con todo su corazón y aceptan a Jesús como Salvador de Uds., Uds. tienen una porción de ese Espíritu Santo. Porque Jesús dijo: “El que oye Mi Palabra, y cree al que me envió, tiene Vida Eterna”. Únicamente hay una forma de Vida Eterna. En ese entonces Uds. son sólo unos niños, y luego empiezan a caminar en la plenitud del Espíritu. Uds. crecen en gracia, luego Uds. están….
[Porción sin grabar en la cinta-Ed.].
46 Wesley, y ahora en los Pentecostales, la misma cosa. Luego el posicionamiento del hijo, luego es dada la última señal, luego el Rapto del cuerpo, el cambio del cuerpo, y el Rapto.
Ahora bien, cuando ellos regresaron, Sara reconoció que iba a ser madre. ¡Oh, ella debe haber sido una mujercita feliz! Yo la puedo ver ahora: ese cabello negro, brillante, esos grandes ojos apacibles, rostro hermoso; ella era una mujer joven en ese entonces, probablemente en sus veintes. Abraham, un hombre joven fuerte y saludable; cambiado de ser un hombre envejecido y acabado, a ser un hombre joven, mostrando lo que Él le va a hacer a toda la Simiente de Abraham. Exactamente.
Y luego, cuando menos pensaron, ellos podían ser… vivir como gente joven. Luego ellos dieron a luz a este niño. Y cuando él tenía como unos doce años de edad, Dios dijo: “Mira, para que esto quede asegurado para toda la gente, Yo les voy a probar a ellos lo que Yo voy a hacer: mostrar que la Simiente de Abraham nunca dudará Mi Palabra; la verdadera Simiente de Abraham no dudará Mi Palabra”.
47 Ahora, aquí está en donde Uds. son probados, si son realmente la Simiente de Abraham o no. Cuando la iglesia dice: “Uds. creen eso, yo los echaré fuera”, eso no significa nada para la Simiente de Abraham, ¡nada! Eso sencillamente la pone en su camino correcto. Eso sencillamente la hace libre.
Y siendo que él iba a ser el padre de nacione… Ahora, Dios dijo: “Yo quiero que tomes a este hijo tuyo, y te voy a mostrar en una visión cómo se mira el cerro adónde tú irás, el monte, y tú lleva a ese muchacho allá arriba y simplemente destrúyelo”.
48 ¿Pueden Uds. imaginarse lo que pasó por la mente de Abraham como un humano, aquí? “Bueno, ¿cómo voy a ser el padre de naciones? Y he aquí he esperado todos estos años y tengo a este muchacho aquí, y él tiene doce años de edad. Él me lleva ahora, y me ordena: Llévalo allá y mátalo! Cómo… Y Él me prometió que por medio de este mismo muchacho aquí (este es el muchacho que Él me prometió por medio de Sara), que si yo tenía este muchacho, él sería el padre de naciones. Ahora Él me lleva para que lo mate”.
Eso es cuando la mente empieza a actuar. Pero el pequeño timbre continuaba diciendo: “¿Para qué creíste veinticinco años en recibirlo?” Ese pequeño timbre, dijo: “Bueno, entonces….”
Luego se le sube a su garganta, luego… hace una confesión: “Yo lo recibí como uno de entre los muertos. Estoy completamente persuadido que Dios es capaz de levantarlo de entre los muertos”. ¡Eso es! Cuando esto empieza a hablar aquí abajo, esto se calla.
49 Como yo dije la otra noche, que en el huerto del Edén el diablo escogió una parte del hombre, y Dios escogió una parte. Dios escogió su corazón. El diablo escogió su intelecto. Y miren hoy día, la iglesia hoy día, depende todo en el intelecto, y nunca en el pensar del corazón. ¿Ven? Y la única cosa que ellos pueden ver… “Bueno, sencillamente no lo puedo ver de esa manera”. Uds. no ven con sus ojos de todas maneras. Uds. miran con sus ojos; Uds. ven con su corazón. Uds. miran algo, y dicen: “Sencillamente yo no lo veo”. Uds.-Uds. lo están mirando, pero no lo ven; eso significa que Uds. no lo entienden. Su entendimiento viene de su corazón.
Miren, aquí está él ahora. Él no-él no lo entiende con su mente. ¿Cómo lo va a hacer él? Su intelecto le diría a él eso. Ese es su razonamiento. Pero la Biblia dice: “Derribando todo razonamiento”. Derribándolo de nosotros. Ud. dice: “¿Cómo voy a sanar, cuando el doctor dice: Mire, yo he hecho esto…?” Eso no tiene nada que ver con ello.
50 Uno encuentra uno entre quinientos que realmente cree eso; se queda allí y no hay nada en el mundo que alguna vez lo cambie. “Bueno, ¿qué tenemos que hacer?” Entresacar todo hasta que encontramos a ese uno. Correcto. Dios escudriña por toda la Tierra para encontrar un solo hombre. ¡Oh Dios!, cuando yo pienso tocante a eso, hace que mi corazón arda. Dios está escudriñando la Tierra para tratar de encontrar un solo hombre que se rinda a Él. Él siempre lo ha hecho así.
Él encontró un solo hombre en el día de Noé, de las decenas de millones y millones. La gente quiere… De la misma manera que hay mucha gente como Sansón hoy día. Sansón le dio su fuerza a Dios, pero no su corazón. Dios podía usar su fuerza, pero no su corazón. Sansón era algo como un mujeriego, Uds. saben, y él sencillamente no le podía dar a Él su corazón, se lo tuvo que dar a Dalila. Pero él le dio su fuerza a Dios. Dios usó su fuerza, pero Él no podía usar su corazón.
51 Así es con muchos hoy día. Dios… Uds. le dan su intelecto a Dios: “Yo te edificaré una casa grande, yo te haré una organización, yo haré esto, yo haré eso”. ¿No comprenden que esa es la misma cosa que Caín hizo? Y fue rechazado.
Caín mismo edificó un altar, y ofreció un sacrificio, y dijo: “Aquí está. Yo te adoro. Yo te creo. Allí está mi sacrificio. Allí está mi altar. Tómalo o déjalo”. Así es el hombre hoy día, el hombre religioso. Esaú fue de la misma manera. Y la iglesia es de la misma manera: “Yo he hecho esto. Yo he hecho esto. Yo he hecho esto”. No es lo que Ud. hizo, es lo que Él hizo. Dele a Él su corazón y sígalo.
52 Tratando de encontrar a un hombre que lo siga. Él tenía a un hombre, a Abraham. El fue ese hombre perfecto. Todo lo que Dios decía, eso estaba correcto.
Así que, fíjense bien. ¿Se pudieran Uds. imaginar ahora…? Abraham no le podía decir a Sara, su esposa. Ese hermoso muchachito judío como de doce años de edad, lo iba a llevar arriba del monte y cortarle su garganta. Eso hubiera sido una cosa horrible para decirle a mamá. Él no le podía decir. Así que a la mañana siguiente él se levantó y cortó algo de leña, la metió en un costal de alguna clase, alguna clase de costal de piel, lo puso sobre el lomo de la mula, y llamó a dos siervos, y dijo: “Isaac: tú y yo vamos a adorar. Llevemos las mulas. Mamá: volveremos en unos cuantos días”. Muy bien.
Él se fue; hacia el monte, él se fue. Y recuerden: él se fue en un viaje de tres días, ¿es correcto eso? Tres días. Miren, un hombre común, cualquier hombre… ¿y él siendo joven? probablemente de veinte, veinticinco años de edad… Cuando solía patrullar, yo caminaba treinta y dos millas [51.2 km.-Trad.] cada día en el bosque. Y nosotros acostumbramos cabalgar todo el tiempo. Todo lo que el hombre usaba en ese tiempo para transportación, o era cabalgar una mula o caminar. Así que, yo puedo caminar… Yo pudiera decir que en los montes él caminaba cuando menos veinte millas [32 km.-Trad.] al día. Bueno, después que él caminó tres días, levantó entonces sus ojos y vio el monte que él vio en la visión, a lo lejos. Y llegó a él. Fíjense bien en dónde estaba él ahora, lejos de la civilización. Yo amo esto. Esto es tan hermoso. No les pase desapercibido.
53 Cuando ellos llegaron al monte, Abraham les dijo a los siervos que estaban deteniendo las mulas, él les dijo: “Uds. quédense aquí; cuiden las mulas. El muchacho y yo iremos hasta allí y adoraremos, y el muchacho y yo volveremos”.
“¿Cómo puedes decir eso, Abraham, cuando vas allá a matar a ese muchacho?” ¿Qué es? Eso es esa fe. No sabe cómo va a suceder, pero él sabe que va a suceder. ¡Oh!
Uds. dicen: “Hermano Branham, Ud. actúa neciamente allá arriba”. Bueno, quizás sí actúo así. Pero me siento bastante bien. Yo me siento mejor de esta manera que lo que me sentía en el viejo intelecto carnal, así que yo prefiero quedarme de esta manera.
“Uds. mancebos quédense aquí con la mula. El muchacho y yo iremos hasta allí y adoraremos y volveremos”. Qué si el Ángel hubiera estado parado allí y hubiera dicho: “Abraham….”
Bueno, qué si el diablo hubiera estado parado a un lado, y hubiera dicho: “Abraham, tú dijiste una mentira”.
“¡Oh, no! Hay algo aquí adentro que me dice que si yo aun lo tengo que matar, yo lo recibí como uno de entre los muertos, Dios lo puede traer otra vez a la tierra. El muchacho y yo volveremos” ¿por qué? Dios ya me dijo que por medio de este muchacho vendría la Simiente que salvaría a las naciones. Y Él cambió mi nombre y puso h-a-m al fin de mi nombre, y yo soy padre de naciones por medio de este muchacho, y yo no sé lo que Dios va a hacer allí, pero Él lo va a hacer“.
54 ¡Fiuuu! ¡Oh, vaya! ¡Eso les pone fuego! ¡Eso les da algo sobre lo cual pararse! Esto no es una de estas historias Católicas de “Santa Claus”, de algo ficticio que nunca sucedió. Esto es ASI DICE EL SEÑOR DIOS JEHOVA. ¡Amén! “No importa cómo vamos a volver, nosotros vamos a volver. Eso es todo”.
Ahora, si Ud. le dice a un… Aquí está un hombre ciego sentado, con un bastón. “¿Cómo va Ud. a recibir su vista, señor?” Sólo dejen que Dios hable a su corazón una vez y fíjense bien lo que sucede. Quizás haya uno allá muriéndose con cáncer, uno allá atrás con un problema de corazón, que acaba de tener un examen médico. El doctor dijo: “¡No puede vivir! ¡Va a morir!” Permita que ese pequeño zumbido descienda remolinando aquí una vez: “Yo soy el Señor que te sana, que te da tu vista, que te quita el cáncer, que te hace caminar”. Todo está consumado. A mí no me importa lo que algún científico, lo que sea… No importa si el doctor pone una… le hiciera un electrocardiograma y le dijera que su corazón ya se ha detenido, él todavía lo estaría creyendo. Sí, señor. Él lo va a hacer de todas maneras. No hay nada que lo pueda detener. Eso es fe.
55 ¿Saben qué? Perdónenme, hermanos, hermanas, yo no sé por qué voy a decir esto, pero me está presionando para que lo diga. Yo sé que algo está por sucederme, así que yo-yo sólo estoy descargando. Correcto. Gloria a Dios. Hermanos, yo he visto tanta de la así llamada fe Americana, súper extraordinaria, manufacturada, al grado que me enferma del estómago. Los evangelistas pasando gente por las filas de oración y diciendo: “¡Ooooh, siéntalo!” ¿Cómo va Ud. a hacer eso?
Yo recibí una carta de Alemania el otro día, de un ministro Luterano alemán, el director de la asociación en Alemania, en un cierto distrito en donde estuvo un evangelista. Y él le llamó la atención a este evangelista, le dijo: “La cosa que Ud. hizo fue sacarle dinero a la gente. ¡Y sería mejor si Uds. americanos no vinieran aquí!” Y eso es correcto. Eso es correcto. Yo estoy de acuerdo con él. Dijo: “¿Qué de la pequeña Débora Stadsklev allá, si Ud. dice que toda esta súper extraordinaria fe es para todo?”
56 Yo tengo la carta allá en el archivo. Todo lo que digo de aquí, hermano, yo lo puedo respaldar. Él dijo: “Toda esta fe de la que Ud. estaba hablando que tenía, ¿por qué Uds. hicieron todo eso de sacudirse y de brincar y todo lo demás allí, tratando de decirle a la gente que estaba sanada, e hicieron esto y aquello, cuando no lo estaban? Ud. nunca trajo ningún arrepentimiento”. Dijo: “¿Por qué no esperó Ud. como el Hermano Branham esperó, cuando lo llamaron tocante a la pequeña Débora Stadsklev?; él esperó hasta que obtuvo una respuesta bien definida de parte de Dios”. ¡Ahí lo tienen Uds.!
Esperen hasta que Uds. oigan: “¡ASI DICE EL SEÑOR!” Limpien sus vidas. Apártense de su incredulidad. Dejen de tener esa cosa “súper extraordinaria”: “Yo lo sentí; yo lo toqué; yo tengo sangre; yo tengo…” ¡Oh! ¡Con razón la cosa se está hundiendo! ¡Tienen que regresar a la Biblia de Dios! Arrepentirse de la incredulidad, no algo “súper extraordinario”, palmear las manos y estimularse en base a mucha emoción. Los Pentecostales basan el lugar de nacimiento en eso. En estos días: los sacuden y les dicen: “¡Dilo!, ¡dilo!, ¡dilo!, ¡dilo!, ¡dilo!, ¡dilo!, ¡dilo!, ¡dilo!”, hasta que ellos dicen alguna clase de lenguas desconocidas o reciben una confusión, y les dicen que ya recibieron el Espíritu Santo, y viven cualquier clase de vida, con bastante incredulidad en ellos que embarraría el infierno del diablo. ¡Una “fe súper extraordinaria”! ¡Huh!
57 ¿Qué pasa conmigo, de todas maneras? ¡Yo únicamente les estoy diciendo la Verdad! Algún día lo captarán. Algún día Uds. sabrán que yo les he dicho la verdad. Pueda que silencien mi voz. Uds. pudieran-pudieran ser capaces de silenciar el cuerpo que está hablando, pero nunca silenciarán esa Voz. Ella proviene de Dios. Ellos apedrearon a Esteban, pero no pudieron detener su mensaje. Seguirá adelante. Esas cintas serán tocadas por años después que yo me haya ido.
Sí. Una fe súper-extraordinaria, americana, edificada bajo muchas agitaciones, mujeres con caras pintadas usando pantaloncitos cortos y todo lo demás. Las pasan por las filas sacudiéndolas, gritando: “Sí, tú lo tienes. ¡Aleluya!”Tu… ¡Oh, tonterías! ¡Arrepiéntanse! ¡Regresen a Dios! ¡Necesitamos una limpieza! ¡Amén!
No piensen que estoy enojado. No estoy enojado. Si estuviera, yo me bajaría hasta el altar y me arrepentiría antes de terminar este mensaje. Yo sólo les estoy diciendo algo que está hirviendo en mi corazón. Y es la Palabra de Dios. Uds. necesitan una limpieza desde el púlpito hasta el sótano, completamente todo. Súper-Fe. No hay tal cosa como esa con Dios. La fe de Dios es pura, bien definida, sin adulteración (correcto), Algo en el interior, moviéndose, diciendo: “Yo lo acepto”. Hermano, entonces Uds. saben dónde están.
58 No hace mucho tiempo, Hermano Sullivan, muy allá en lo escondido de Kentucky, uno con una vieja camisa azul parchada, con esos ojos grises serenos me miró a los ojos, y me dijo: “Predicador: yo creo eso”. ¡Oh, hermanos!, eso fue cien por ciento, y algo más. Sí creía. Y un cáncer que le estaba colgando en el lado de su cara, cayó al piso. Él lo creyó. Muchos tienen esperanza en lugar de fe. Ahora bien, los periódicos publicaron el artículo de ello; un reportero que estaba parado allí, el cáncer le rodó sobre sus pies. Él no pudo evitar escribir al respecto. Él mismo lo levantó. Dicen: “¿Por qué no…? Yo no lo vi en ninguna parte”.
Jesús dijo: “Mira, no lo digas a nadie”. Tenemos mucha publicidad hoy día, de arreglar algo delante del público para hacerlo… Vale más que me calle; sigan así. Noten…
59 Pero eso es: “ASI DICE EL SEÑOR”. Abraham tomó al muchachito. (Observen) puso la leña sobre la espalda de Isaac. Un tipo de Cristo con la leña sobre Su espalda. Subieron el monte. Siguieron subiendo. Subieron pasando el límite de la vegetación arbórea. Subieron entre las grandes piedras, muy arriba hasta las piedras grandes, a las arenas blanqueadas, arriba hasta la cumbre del monte, donde nada había sino sólo vides y cosas enredadas alrededor de los troncos… o mejor dicho, de las piedras. El mismo acomodó doce piedras, puso la leña, tomó el fuego, y encendió el sacrifi-… o mejor dicho, encendió el altar.
El pequeño Isaac se puso sospechoso. Él dijo: “¿Padre mío…?”.
Él dijo: “Heme aquí, mi hijo”.
Él dijo: “He aquí el altar. He aquí la leña. He aquí el fuego; mas ¿dónde está el cordero para el sacrificio?”
Él dijo: “Hijo mío: Dios se proveerá de cordero para el sacrificio”. Ahí lo tienen Uds. “La única cosa que estoy haciendo es sólo seguir instrucciones. Depende de Dios el proveer el cordero”.
¿Cómo voy a recibir mi vista? ¿Cómo voy a…?“ No se trata de eso. Sólo siga las instrucciones, creyendo sin fallar. Dios se proveerá para Sí mismo un cordero para el sacrificio.
60 Entonces él dijo: “Isaac: pon tus manos por detrás de ti”. Él tomó una cuerda y empezó a atar sus manos. Isaac supo entonces. Observen su obediencia, como Jesús, el verdadero Hijo de Dios, obediente hasta la muerte; tomó la cruz. Ató sus manos y sus pies. Abraham levantó al muchachito y lo acostó sobre la roca.
Me lo puedo imaginar parado allí, y tratando de… su intelecto tratando de empezar a actuar: “¿Qué le vas a decir a Sara cuando llegues a casa?” Pero el pequeño zumbido continuó diciendo: “Yo soy Jehová. Yo proveeré. Tú sólo sígueme”. Vean, dos cosas obrando al mismo tiempo. ¿A cuál van a escuchar Uds.? Si Uds. escuchan a ese, Uds. estarán acabados. Si escuchan a este, entonces no lo estarán. Tienen que estar seguros. Es perfecto.
Ahora, movió su cabello de su cara, agarró su cabeza, la extendió hacia atrás para que la garganta estuviera expuesta; le abrió su camisita y tiró hacia atrás de su cabeza para que su garganta estuviera fija… Dijo: “Pon tu cabeza hacia atrás un poquito más, cariño, para papá” ¿Piensan que eso era fácil? Tenía que haber Algo aquí abajo moviéndose, un amor verdadero que no fallaría. Puso su cabeza hacia atrás, tomó el cuchillo grande de esta forma (muy afilado como el filo de navaja), tiró de su cabeza hacia atrás, lo sacó y lo levantó hacia Dios, lo cogió de la parte de arriba de su cabello, lo sostuvo de esa manera, y levantó su mano. Justo en ese momento el Espíritu Santo agarró su mano. Dijo: “¡Detén tu mano, Abraham! ¡Yo sé que me amas!”
Y precisamente en ese momento un carnero baló detrás de él. No estaba allí un segundo antes. Un carnero tenía sus cuernos atrapados en la vid, trabados en la vid. “¡Baaa!” Abraham miró alrededor, fue y cogió al carnero y lo puso sobre el altar, lo ató con la cuerda con la que había atado a Isaac, y mató al carnero.
61 Yo les quiero preguntar algo. ¿De dónde vino ese carnero? Estaba a lo menos cien millas [160 km. -Trad.] de la civilización, entre leones, chacales, toda clase (todos esos se comen las ovejas)… perros salvajes… Y también, él estaba muy arriba del monte donde no hay alimento ni agua, y no estaba allí cuando Abraham estaba buscando piedras de alrededor para edificar el altar. Pero allí estaba. ¡Oh, Dios! Jehová-jireh: “Él se proveerá de cordero para el holocausto”. Y Él es el mismo Jehová-jireh esta noche. La única cosa es que ahora es a través de la Simiente de Abraham, Él ya ha provisto el Cordero. El Cordero ya ha sido matado; un Cordero ensangrentado.
Ahora bien, esa no fue una visión que Abraham vio, porque el carnero sangró, y una visión no sangra. ¿Ven? Él mató el carnero. Dios lo habló a existencia y Abraham lo mató en menos de un minuto. Vino a existencia y se fue al siguiente minuto, porque Dios tenía una razón para ello, porque Él había llevado a alguien a ese lugar para probarlo. La Biblia dice que Abraham fue probado. Y la Simiente de Abraham es probada. ¡Cómo estaba Dios probando a Su siervo! Y Él es capaz de proveer o hacer cualquier cosa de cualquier manera que Él quiera, porque Él es Jehová-jireh.
62 Ahora, si Uds. están enfermos, afligidos, bueno, no importa lo que esté mal en Uds., si Dios les ha revelado a Uds. que van a ser… que ya están sanados, por Su Cordero provisto, y el doctor dice que Uds. no pueden mejorar, Él es Jehová-jireh, el Señor es capaz de proveerle unos ojos. Yo lo he visto a Él hacerlo. El Señor le puede proveer oídos. El Señor le puede proveer salud. El Señor le puede proveer fuerza. El es Jehová-jireh, el sacrificio provisto del Señor. Y en Jesucristo, el Hijo de Dios, todo esto está arreglado para Uds., la Simiente de Abraham, si solamente creen como Abraham creía. ¿Lo harán?
Entonces, inclinemos nuestros rostros. ¿Están Uds. enfermos? ¿Lo necesitan Uds. a Él? Jehová-jireh está presente. El mismo que prometió todas las cosas, dando todas las señales, cumpliendo toda Su Palabra, está aquí en esta armería en Middletown, Ohio, esta noche. Si Uds. lo necesitan a Él, sólo levanten su mano. Miren, manténgalo a Él en su mente mientras oro.
63 Padre Celestial, yo vengo en el Nombre de Tu Sacrificio provisto, que yo acepté como mi Salvador. Y Él cambió este perverso y cruel corazón irlandés mío, acostado allá en la cama con sólo tres minutos para vivir, según el especialista. Mi corazón únicamente estaba latiendo diecisiete veces por minuto; pero Jehová-jireh vino a la escena. Y de eso hace como unos treinta y cinco años, cuando yo tenía tres minutos para vivir. Pero Jehová-jireh me proveyó vida. ¿Por qué no la emplearía entonces para Él? Pueda que haya otros aquí esta noche, Señor, sin duda, quizás no así de graves… Pero yo Te prometí allí en esa cama de hospital que nunca me avergonzaría de Ti, que yo me pararía fiel por Tu Palabra, que yo la anunciaría desde las terrazas, desde las esquinas de la calle; y por treinta y un años yo la he anunciado, Señor.
Ahora Tu siervo se está envejeciendo. Te pido, Señor, que Tú bendigas esta gente esta noche y le permitas ver esta Verdad del Evangelio. Como el escritor de la alabanza dijo:
Su gracia me enseñó a temer,
Mis dudas ahuyentó
Oh cuán precioso fue a mi ser
Cuando El me transformó.
En los peligros y aflicción
Que yo he tenido aquí
Jehová-jireh siempre me libró.,
Y me guiará feliz.
Dame fe esta noche mientras oro por los enfermos. Ayúdame, Señor, y dale a la gente fe para creer. Ahora, no hay nada, Señor… Yo les he dicho una y otra vez, que no hay nada en mí o en ningún otro hombre que pueda hacer lo que Tú ya has hecho. Su sanidad está completa. Tú los redimiste de sus enfermedades cuando Tú moriste por ellos. Tú herido fuiste por sus rebeliones; por Tu llaga ellos fueron sanados. Que ellos tengan fe esta noche, Señor, que no confíen en algún mérito, o alguna emoción que ellos tuvieron, o alguna sensación o algo. Pero que ellos vengan con una simple fe bien definida y una decisión bien definida: “Esta noche, yo acepto a Cristo como mi Sanador. Con todo mi corazón yo creo que Él me sana”. Concédelo, Señor. Entonces todo estará consumado. Concédelo, Padre, te lo pido en el Nombre de Jesús. Amén.
64 ¿A qué hora debemos salir de este lugar? ¿Hay una hora fija?) Si todos Uds. son muy reverentes sólo por unos cuantos minutos… No creo que hemos llamado la fila de oración todavía, ¿la hemos llamado? No hemos llamado la fila de oración desde que hemos estado aquí. Sólo los hemos llamado, desde la audi-… desde la plataforma. ¿Fue de esa manera? ¿Cuáles fueron esas tarjetas de oración? ¿“A”, de la uno a la cien? ¿Preferirían sólo ser llamados desde aquí del altar, la gente sin tarjeta de oración, que sea llamada de esa manera? O, ¿la gente con ellas? Para mí no es problema. Sea de cualquier manera que a Uds. les traiga más fe. ¡Si sólo tienen fe y creen! No duden. Y sólo manténganse muy reverentes; estén quietos.
Ahora, esta es la hora, no importa cuánto he predicado, si no es la Verdad, no es la Verdad. Y Dios nunca atestiguara una mentira, Uds. saben eso. Pero si es la Verdad, Dios está obligado a atestiguar eso.
65 Ahora, mis hermanos, hermanas, por favor manténganse tan reverentes como puedan. Llamemos unas cuántas de esas tarjetas. Si no las llamamos todas esta noche, las llamaremos mañana. Sólo tomemos como unas doce o algo así, en la plataforma, y luego que el Espíritu Santo empiece en la audiencia, si Él quiere. ¿Cuántos en la audiencia no tienen una tarjeta de oración y están enfermos?, levanten sus manos, por todo alrededor… ¡Oh! ¿Cuántos tienen tarjetas de oración?, levanten su mano. Hay más sin tarjetas de oración y sólo hay unos cuantos con tarjetas de oración. Probablemente se fueron algunos de ellos que recibieron las tarjetas de oración anoche.
¿De dónde repartiste anoche: de la uno a la cincuenta, o de la uno a la cien? Empecemos, digamos, de la 75. ¿Cómo será eso? Veamos si está aquí. La tarjeta de oración número 75, ¿quién tiene esa?, levante su mano. ¿No? bueno, empezaremos de alguna otra parte. ¡Oh, lo siento! Muy bien, la número 75, ¿qué si viene Ud. aquí, señora? La número 76, ¿quién tiene esa? ¿76?; ¿esa señora? Venga aquí. ¿77?; la tarjeta de oración 77. Allá atrás. ¿78?, venga aquí. ¿79?, ¿79? ¿La vi? ¿Se levantó? 79. ¿80?, ¿quién tiene la tarjeta de oración 80? Por favor levante su mano para que yo la pueda ver. ¿80?
66 Ahora bien, cuando el muchacho viene a repartir las tarjetas, él se para delante de Uds., y las revuelve. ¿No es eso correcto? Luego toma… él les da la tarjeta de oración, a cualquiera que quiera una, ¿ven?, no importa. Así que, no sabemos de dónde las vamos a llamar, y nadie sabe hasta que… El hermano no le puede decir: “Bueno, vamos a empezar esta noche de la número 1. Yo le daré a Ud. la número 1, y a Ud. la número 2, y a Ud….” El no puede hacer eso. ¿Ven? Y lo prueba porque él las revuelve aquí ante Uds. ¿Ven? Muy bien.
¿Dónde me quedé yo? ¿80? ¿80? ¿La tarjeta de oración 80? ¿81? ¿Llamé esa? ¿81? ¿82? ¿83? ¿Es esa la…? No, ella se detuvo por un bebé. 83, ¿por favor levantaría su mano? Allá en la parte de atrás. ¿84? Muy bien. ¿85? Yo no la vi. ¿85? ¿86? ¿86? El hombre. ¿87? Yo no la vi. ¿87? Miren la tarjeta del que está a su lado; quizás esté sordo. Oh, muy bien. 87. ¿88? ¿88? ¿Cuál es el de este hombre ciego, cuál es su número? ¿Es él-es él…? Ese no sería su número, ¿sería? Miren, ¿aquí? Oh, oh, está bien. Oh, está bien. Quédese con ella. Yo la llamaré. Sólo quédese con…?… ¿89? ¿90? ¿91? ¿92? ¿92? No la veo. ¿92? Probablemente es una que se dio anoche. ¡Oh, Ud. tiene bastantes allí!
67 Todos en esta fila de oración que están parados aquí, fíjense bien sólo un momento. Yo quiero que sean muy reverentes ahora. Sólo-sólo… Es sábado en la noche, y Uds. pueden dormir hasta la hora de la escuela dominical en la mañana. Miren, no tienen que ir a trabajar. Así que sean muy reverentes ahora por unos cuantos minutos.
Reciban este Mensaje. No olviden el Mensaje. Reciban el Mensaje.
Todos en esta línea de oración que sean desconocidos para mí, que yo no sé nada tocante a Uds., levanten sus manos, todos en la fila de oración. Eso es cada uno de Uds. en esa fila de oración: ¿prometerá solemnemente a Dios que si Dios revela estas cosas, que Ud. promete creerle a Él y aferrarse a ello con todo su corazón? ¿Sí lo promete? Y si yo voy y oro por cada uno de Uds. y lo paso por aquí… y si Ud. ha hecho algo mal, ¿lo arreglara ahora mismo, antes de pasar por la línea? ¿Ve? Haga eso. Ahora…
68 Porque recuerden, el pecado estará sobre Uds., y no sobre mí. ¿Cuántos hay en la audiencia esta noche, que creen que Dios es el Sanador, y que los puede sanar, y los sanará, y Uds. tienen fe para eso esta noche? Levanten sus manos que Uds. están…?… Ahora bien, ¿prometen, Uds. allá en la audiencia…? ¿Cuántos aquí saben que yo no los conozco, de los que están enfermos, que no sé nada tocante a Uds.?, levanten su mano. Ahora, si el Señor Jesús hace exactamente lo que Él dijo que hizo cuando Él vino aquí a la Tierra, exactamente lo que Él prometió que sucedería en los últimos días, si Él ejecuta eso sólo una sola vez en esta línea de oración, o una sola vez allá en la audiencia, ¿Uds. solemnemente lo creerán? Mientras yo levanto mi mano a Dios afirmando que yo no conozco a ninguna de las personas allá en la audiencia…
Y hay unos cuantos aquí que yo conozco. Voy a tratar de recordar quién es este hombre sentado aquí. Y yo creo que este hombre sentado aquí usando un traje claro, yo lo he visto en alguna parte. Al Hermano y a la Hermana Kidd, yo los conozco. Y yo sé que están algunos amigos aquí de Jeffersonville. Ellos están aquí en alguna parte. Uno de los diáconos de nuestra iglesia, el Hermano Fred Sothmann, él está aquí. Otro de los diáconos, mejor dicho, él es un síndico. Uno de los diáconos, un predicador Metodista, el Hermano Collins, él estaba aquí el otro día. Él y su esposa están aquí. El Hermano Welch Evans y su familia de allá de Georgia, esa gente maneja como unas… bueno, en un viaje redondo, yo diría que son como unas mil cuatrocientas o mil quinientas millas [2,240 km. y 2,400 km., respectivamente-Trad.] cada domingo para oírme predicar en Jeffersonville. ¡Hablando de amigos! ¡Darían su vida por uno.!
El Hermano Tom Simpson, él está aquí, y yo pienso que algunos de su familia están con él. Él también es un visitante amigo mío. El Hermano Leo y Gene, ellos están aquí. Ellos son mis compañeros de trabajo aquí en la reunión. También tengo un amigo aquí, el Hermano Rodney, y el Hermano Roger, y el Hermano Charlie. Ellos son de aquí de Ohio, de alguna parte de aquí cerca de la frontera de Indiana, amigos personales míos, hermanos de la Unidad y hermanos Metodistas, quienes recientemente entraron y han sido salvos y llenos con el Espíritu Santo. Ellos están… Se supone que ellos deben estar aquí. Ellos estaban aquí ayer. Yo tuve algunos de ellos en reuniones privadas. Y ellos están aquí. Y fuera de eso, no hay nadie más de quién puedo pensar.
El Hermano Dauch, sentado aquí, yo-yo lo conozco. Es un nombre alemán, y no lo puedo pronunciar. Se pronuncia Dauch o Dauch, o algo así. Un hermano muy fino de aquí de Ohio, ha sido una gran bendición para mí. Y este hombre sentado aquí atrás, con una corbata roja, sentado aquí… Ud., allá: ¿no lo conozco? No Ud.; el hombre sentado detrás de Ud., allá: ¿no lo conozco a Ud.? Pensé que sí lo conocía. Yo no recuerdo su nombre, pero lo conozco.
69 Y la otra mañana, el Espíritu Santo me iba guiando al ir por la calle… yo entré al cuarto para desayunar. Algo me dijo: “No lo hagas. Ve y camina por la calle”.
Y empecé a caminar por la calle, y me preguntaba: “¿Por qué? ¿Por qué?” Continué caminando por la calle, y vi a dos señoras paradas en la esquina. Continué caminando. Yo pensé: “Padre, ¿qué quieres que haga?”
“Sólo continué caminando”. Y cuando llegué allí, estas dos señoras voltearon y dijeron: “Señor: ¿me pudiera Ud. decir dónde hay una tienda de comestibles?”
Yo dije: “No. Yo no soy de aquí”.
Y ellas miraron alrededor y dijeron: “¿No es Ud. el Hermano Branham?”
Yo pensé: “¡Esto es!”
Una mujercita había estado orando mucho para verme en privado. Ella había salido a la esquina para esperar. Dios la envió allí, y Dios me envió desde mi cuarto. Ella está sentada aquí ahora. Ella me dijo tocante a algo que ella me quería hablar en privado. ¿Ven? La única cosa que Uds. tienen que hacer es seguir el liderazgo del Espíritu. Él obra en ambos lados de la línea, y hace que se unan de la manera más exacta. ¿Ven? Exactamente.
70 Y si yo le debiera decir a la gente de Jeffersonville… Yo-yo… Bueno, yo no los llamaría a ellos si yo viera… pensara… a menos que fuera algo que ellos… que yo les tuviera que decir o algo. Pero por lo general es la otra gente.
Todos Uds. oren ahora, y crean con todo su corazón. Ahora bien, ¿qué hizo una sola mujer…? Jesús le dijo algo que estaba mal en ella y ella fue y les dijo… y toda la ciudad creyó en el Señor… toda una generación, toda una tribu de gente, creyó que Él era el Mesías.
Ahora bien, yo no soy el Mesías. Uds. saben eso. ¡Oh, hermanos! Yo soy un pecador salvo por gracia. Yo soy un hombre. Pero el Mesías obra en seres humanos. Miren, como les estaba tratando de decir a Uds.: no hay tres dioses. Cualquiera que cree eso es un pagano. Únicamente hay un solo Dios, y Él vive en tres oficios. El oficio del Padre. ¡Oh!, la gente ha enloquecido tratando de estudiar eso. Bueno, es tan sencillo: Dios, el Padre, (la dispensación del Padre) la dispensación del Hijo; el Espíritu Santo, el mismo Dios. No tres dioses: uno llamado Padre, y uno llamado Hijo, y uno llamado Espíritu Santo. Si Ud. cree eso, hermano, es mejor que se vaya a la iglesia Católica. Allí es en donde Ud. pertenece. Exactamente correcto. De allí es de dónde provino. No hay tal enseñanza en la Biblia. No hay tal cosa como esa. La trinidad ni siquiera es mencionada en la Biblia, ni una sola vez.
71 Ahora, yo no soy un… no… Cuando yo digo… Y alguna gente dice: “El es un Solo Jesús”. Uds. están equivocados en eso. Yo no tendría esa clase de espíritu sobre mí. Esa cosa dogmática, cosa impía que… ¡No, señor! Yo no soy un Unitario, de ninguna manera. Ni tampoco soy un Trinitario. Yo soy un cristiano. Yo creo en Dios. Yo creo en Dios manifestado en tres oficios. Ahora Su oficio está en mi corazón y en su corazón. No otro dios en alguna otra parte, y otro dios en alguna otra parte, y otro dios en alguna otra parte. Eso es tan pagano como puede ser. Nunca en una sola ocasión se pensó de eso hasta el Concilio de Nicea. Encuéntrenlo en la Biblia, o encuéntrenlo en la historia, hasta ese tiempo. No está allí.
Gene: ¿eres tú el que me los vas a traer? Muy bien, hermano. Miren, si alguno aquí tiene la sospecha de que esto no es de Dios, y Ud. tiene un sistema mejor para ayudar a esta gente, con todo temor piadoso y respeto de hermandad, yo me sentaré aquí con el Hermano Sullivan, y venga Ud. a la plataforma, si Ud. puede hacer algo diferente. O si Ud. quiere venir y hacer la misma cosa, si Ud. piensa que yo soy del diablo y que Ud. es de Dios, entonces seguramente que Ud. puede superar esto. Ud. puede superar al diablo si Ud. es de Dios. Entonces venga, tome el lugar. No que yo soy Él, sino que Él está aquí. Miren, no importa qué, cuánto Él me unja, Él lo tiene que ungir a Ud. de la misma manera.
72 Ahora bien, aquí está parada una mujer que yo nunca la he visto en mi vida. Ella es totalmente una desconocida para mí. Yo nunca la he visto a ella. Ella es sólo una mujer parada allí. Mire, me supongo que esta es la primera vez que nos hemos encontrado, hasta donde yo sé. ¿Es correcto eso? Eso es correcto. Mire, si esta es nuestra primera vez que nos encontramos… y yo levanto mi mano asegurando eso; si yo alguna vez la encontré a Ud., yo… fue en alguna parte, en donde yo no sabía quién era Ud. Sólo nos cruzamos en la calle, o Ud. estaba sentada en una reunión o algo así. Yo-yo no la conocería a Ud. de alguna otra manera. Pero conocerla a Ud., yo no la conozco. Y Ud. no me conoce. Pero hay Alguien aquí que sí nos conoce a ambos. Correcto. Alguien nos conoce a ambos. Mire, nos vamos a olvidar de nosotros mismos, y dejar que Él hable por medio de mí, y….
Ahora, si yo viniera aquí y dijera: “Señora: Ud. está enferma. ¡Aleluya! ¡Alabado sea Dios! Váyase y sea sanada. Ud. está sanada. Siga adelante”. Mire, eso estaría bien, si Ud. lo quiere creer. Ud. únicamente es sanada por fe. Correcto. Así que, mire, Ud. pudiera tener el derecho de dudar eso. Pero en base a la Escritura, que yo le dije a Ud. que estamos en el tiempo del fin, y que ese mismo Dios que habitó en carne humana, comiendo y bebiendo allí, que varios cientos de años después de eso, fue manifestado en carne, es el mismo Dios, porque Él vino por redención para buscar a Su hijo perdido.
Cuando Dios descendió en el huerto del Edén, ¿por qué no envió a un ángel a buscar a Adán? ¿Por qué Él no envió a alguna clase de Hijo para buscar a Adán? Ese era Su hijo perdido. Él mismo vino. Esa es la razón que Jesús era Dios hecho carne. Él vino en carne humana para redimirlo a Ud. Yo iba a hablar sobre eso esta noche si hubiera terminado esto anoche, El Pariente Redentor, para mostrar que Él tenía que ser un hombre. Así que por medio de esa Sangre, sin sexo, esa Sangre creativa de Dios sin adulteración, yo me paro aquí esta noche con este reto sobre mi Biblia, parado ante una mujer, para decir que Dios guarda Su Palabra. Ahí es en donde nos paramos.
Si Dios me revela algo que Ud. sabe que yo… Si hay algo tocante a Ud., yo no lo sé. Pero si Él me lo revela, entones Ud. sabrá, y lo mismo que la mujer junto al pozo de Samaria, vaya y dígale a su gente: “Venid, ved a un Hombre. (No al Hermano Branham, sino al Señor Jesús) que está en Su Iglesia, manifestándose Él mismo, porque Él me dijo las cosas que están en mi vida”. ¿Estaría Ud. dispuesta a hacer eso? [La señora dice: “Sí”-Ed.]. ¿Estaría dispuesta la iglesia a hacer eso?
73 Realmente no es por Ud. por lo que está Ud. parada aquí. Es por alguien más. Si eso es correcto, levante su mano. ¿Ven? Él sabe lo que está en su corazón. Si Dios entonces, me describe o me dice algo tocante a esta cosa o de este alguien, ¿me creerá Ud.? [La señora dice: “Sí”-Ed.]. La persona no está aquí; ellos están para morir de cáncer, [“Sí”] y Ud. está parada por ellos. [“Sí”]. ¿Es correcto eso? [“Sí”]. ¿Ve ese pañuelo que Ud. tiene allí en su mano? Lléveselo a ellos. Y no dude. [“No”]. Ud. no lo dudará. [“No”]. Entonces Ud. puede recibir lo que pidió. [“Gracias, hermano”]. Dios la bendiga. Dios la bendiga.
Ahora bien. ¿Cree la iglesia ahora? ¡Si puedes creer! Eso sacude a algunos. Nada sacude a otros. Nada…
74 ¿Cómo está Ud.? Si Jesucristo el Hijo de Dios me revela por qué está Ud. aquí, o por quién Ud. está aquí, o algo así, Ud. sabrá si es la verdad o no, ¿no sabrá? Me creerá que soy Su siervo, y que le he dicho la Verdad sobre la Palabra de Dios. ¿Está lista para una conmoción? Ud. está gravemente enferma, sombreada de muerte, oscuridad sobre Ud.: un cáncer. Es un cáncer del pulmón que se esparció por su sistema. Eso es verdad. Venga aquí. Si el Espíritu de Dios que escribió la Biblia… La última comisión que nuestro Salvador le dio a la Iglesia fue: “Estas señales seguirán a los que creen”. Mire, Ud. sabe que Algo me tiene ungido, ¿es correcto eso? Bueno entonces, si yo pongo mis manos sobre Ud. y condeno ese diablo, ¿creerá Ud. que eso viene de Dios, el mismísimo Dios que sabe tocante a Ud.? Entonces Ud. puede vivir.
Dios Todopoderoso, Creador de los cielos y la tierra, Autor de Vida Eterna, y Dador de todo buen don, con mis manos puestas sobre la mujer como la última comisión dada a nuestro Señor, o mejor dicho, dada por nuestro Señor, que Su Iglesia debería hacer, yo condeno esta muerte posando sobre la mujer, y que la deje vivir en el Nombre de Jesucristo. Amén. Mire, escríbame su testimonio y crea con todo su corazón.
¿Cómo está Ud.? ¿Cree Ud. que Dios también sana un problema rectal? Muy bien. Ha terminado entonces. ¿Qué tocó Ud. entonces? Lo tocó a Él.
Yo no la conozco. Dios sí la conoce a Ud. ¿Cree Ud. que yo soy Su siervo? Sólo estoy tratando de… ¿Ven?, el Ángel del Señor… ¿Ha leído alguna vez mi libro? Cuando Él me encontró esa noche, dijo: “Si tú haces que la gente te crea…” ¿Me crea acerca de qué? Que yo les he dicho la Verdad. Yo les he dicho la historia de la Biblia, así que eso tiene que ser Verdad. Si el Señor me revela algo tocante a Ud., ¿creerá Ud. que…? Ud. tendrá que saber si eso es verdad o no. Ud. está sufriendo de un problema de la vesícula. Eso es correcto
75 Ahí viene. (Yo sólo… parece ser como me lo esperaba) “Él adivinó eso”. Yo no adiviné eso. Dejen de pensar eso. Los haré que se avergüencen de Uds. mismos ahorita. Yo no sé qué le dijo Él a Ud. Un momento. Sí, aquí está. Está por debajo de las costillas, aquí; es la vesícula. Correcto. Causa enfermedad y dolor y todo. Correcto. Ud. también tiene venas varicosas. Ud. está sufriendo de una condición nerviosa. Ud. tiene complicaciones, eso dice el doctor. Su nombre es Sra. Osborne. Se puede ir a casa y sea sana. Jesucristo la sana. (Vergüenza les debería dar). Tengan fe en Dios. No duden. Si puedes creer, todo es posible.
La señora sentada allí con su cabello recogido hacia arriba, así, que me está mirando directamente, sucedió que cuando tocó a esta mujer, tocó a esa otra mujer también; y miré para todos lados y vi la Luz sobre ella. Yo no sé. El mismo problema de esa mujer que se acaba de ir de la plataforma, es el problema de esa mujer también. Ud. está sufriendo, ¿verdad hermana? ¿Enferma? Sí, yo lo veo ahora. ¿Cree Ud. que yo soy Su profeta? Ud. tiene problema de la vesícula. Si eso es correcto, levante su mano. Muy bien, Ud. está sana. Jesucristo la sana. ¿Creen Uds.?
76 Si Ud. quiere creer que yo soy Su siervo, Eso tocó a su amiga sentada allá al lado, cerca de Ud. También la sanó a ella de un problema del pecho que ella tenía. ¿Lo cree Ud., señora? ¿Lo acepta? Levante su mano si Ud. lo acepta. Muy bien. Se puede ir a casa, creyendo; Ud. puede ser sanada. Yo sólo les pido a Uds. que crean, eso es todo.
Él está en la audiencia. ¿Ven Uds. a esta pequeña señora sentada aquí orando con todo su corazón? Ella no está orando por sí misma. Ella está orando por una-una hermana que tiene cáncer. Sí, fue un sentir algo extraño, ¿no lo fue? Muy bien. Se puede ir ahora, crea. Eso es todo. ¡Qué extraño! Otra mujer aparece al lado de él, está justo detrás de ella allí; está orando por la misma cosa. Ud. crea también, hermana. Ud. puede recibir lo suyo. ¡Oh! Díganme qué es lo que ellos tocaron. ¿Cómo…? Ellas están a veinte pies de mí, o a treinta [6 y 9 m., respectivamente-Trad]. ¿Cómo me pudieran tocar? Ellas nunca me tocaron a mí, pero sí tocaron al Sumo Sacerdote, Jesucristo, que se compadece de nuestras enfermedades.
Yo no la conozco. Somos desconocidos uno al otro. Si el Señor Jesús me revela algo… Ud. se da cuenta que está en Su Presencia. Hay una sola cosa mala; Ud. pudiera caer muerta por ello. Ud. sabe eso. Correcto. ¿Va Ud. a creer con todo su corazón? Su problema está en su espalda. Correcto. Un riñón fuera de funcionamiento. Correcto. ¿Cree Ud. que va a ser sanada? Sra. Combs, Ud. se puede ir a casa y ser sana. Ore por esa mujer… Es su fe.
77 Yo no la conozco. ¡Oh!, ¿qué-qué-qué si…? Lo dejaré en paz. ¿Cree Ud. que su madre se recuperará de esa apoplejía y estará bien? Muy bien. Se puede ir creyéndolo. Ud. puede sanar. Dios la bendiga.
¿Puede Dios sanar cáncer y hacerlo saludable? Muy bien. Se puede ir, créalo con todo su corazón, y sea saludable. ¡Si puedes creer!
Venga. Hay como un ochenta por ciento de esta audiencia sufriendo con la misma cosa, señora. Déjeme mostrárselo. Todos Uds. en la audiencia que están plagados con nerviosismo, levanten su mano, todos. ¿Ve? Ese es su problema. Viene como en esta época de la vida de todas maneras, pero Ud. ha estado nerviosa por mucho tiempo. ¿Cree Ud. que lo venció ahora? Se puede ir dándole gracias al Señor. Diga: “Gracias, Señor Jesús”.
¿Puede Dios sanar su espalda y hacerlo saludable? [La persona dice: “Amén”-Ed.]. Muy bien. Se puede ir creyéndolo con todo su corazón.
78 Veo su problema. Pero eso no es lo que es. Ud. está tan nerviosa que no sabe cómo controlarse. Se puede ir creyendo. Todo estará bien. Eso… Esta misma señora aquí que tenía un problema nervioso, ella tiene otros problemas, complicaciones, pero ella de hecho quiere que yo ore por sus nervios. ¿No es eso correcto? Créalo y se puede ir y ser sana. Sólo crea con todo su corazón.
Yo no la conozco, ¿la conozco? ¿Cree Ud. que Dios sanará ese problema de mujer que Ud. tiene, que la hará saludable? [La señora dice: “Sí”-Ed.]. Entonces se puede ir, créalo; tenga fe. ¿Creen Uds. allá en la audiencia, todos Uds.? ¿Tienen fe?
Esa señora sentada allí tiene problema de mujer también, por el cual está orando. Correcto. Señora, Ud. que tiene algo puesto sobre sus piernas. Correcto, ¡Ud.! Ud. que miró a la mujer que está al lado de Ud. ¡Crea! No, allí; Ud. que tiene su mano hacia atrás de esa manera. Crea con todo su corazón. Se puede ir a casa, sí, y sea sana. Jesucristo la sana.
¿Qué piensa Ud. allá en la audiencia, orando por su esposa que se ha descarriado? ¿Piensa Ud. que ella regresará a casa y será…? Póngase de pie. Muy bien. Yo se la doy de nuevo a Ud. en el Nombre de Jesucristo.
79 Se puede ir, crea, hermana. Sea sanada. Jesucristo la sana y la hace saludable. Mire, también es tocante a la manera que ella se tiene que levantar de la cama en la mañana. ¿Ve? Es artritis. Pero Dios puede sanar artritis, ¿no puede El? Muy bien, si Ud…. Bueno, entonces se puede ir creyéndole a Él. Se puede ir, y diga: “¡Gracias, Señor!” ¡Créale!
¿Qué si yo ni siquiera le dijera una sola cosa a Ud., sino sólo dijera… sólo pusiera mis manos sobre Ud.? ¿Cree Ud. que sanará? Entonces venga, pase. Dios la bendiga. Se puede ir, recíbalo, hermana, en el Nombre de Jesús.
80 Ahora, aquí viene otra vez: otra condición nerviosa. Eso es correcto. ¿Cuántos allá en la audiencia, con todo su corazón, y con todo lo que está en Uds., creen con toda la fuerza que Uds. tienen, de que Dios es el Sanador del nerviosismo?, levanten sus manos así. Si Él puede sanar a esta mujer aquí… Ahora, por medio de eso… Venga aquí un minuto.
Ud. tiene otros problemitas también. Vea, ¿puedo saberlo? Seguro. Mire aquí. Cuando Ud. pone su mano en la mía… mire aquí. ¿Ve mi mano? ¿Ve cuán normal se mira, como la mano de cualquier hombre? Mire, ponga esta mano aquí. Ahora mírela. ¿Ve cómo se hincha, esas cositas blancas desplazándose sobre ella? Mire, fíjese bien. Tome esta otra mano aquí, y pónganla sobre ella. No lo hace en esa, ¿lo hace? No lo hace en esa. Bueno, ¿por qué lo hago sólo en esta mano, entonces? Ese fue el primer don que me fue dado. ¿Ve?, es su contacto, su mano derecha sobre mi izquierda; Ud. está poniendo su fe como garantía que cree lo que yo le digo. Yo le tomo con mi mano izquierda, y la mía yo la levanto a Dios. Mi izquierda está al lado de mi corazón. ¿Ven?
Ahora bien, Ud. ve algo sucediendo, que físicamente se muestra lo que está mal. ¿No es correcto eso? Ahora, si eso es correcto, mire hacia la gente. ¿Es eso…? Fíjense bien cuando ella está mirando aquí. Ud. misma mire mi mano. Ahora, quite su mano de allí. Ahora, tome esta otra mano, y póngala sobre ella. No lo hace allí. Ud. es tan humana en esta mano como lo es en esta otra mano. ¿Ve? Mire entonces, Ud. ve que hay algo físicamente mostrándose: eso es ungimiento, eso es por medio de una promesa.
81 Ahora, Ud. venga aquí. Mire, fíjese muy bien en mi mano. ¿Cree Ud. ahora con todo su corazón? Yo pongo mi mano aquí para que Ud. la vea. No es… Ud. puede ver que no es la posición en la que tengo mi mano, en dónde está; es exactamente lo mismo. Ahora, si eso se va, y si regresa a estar como esta otra mano, bueno, entonces será… Ud. sabrá que algo ha sucedido, ¿no es así?
Ahora bien, yo no sé si Uds. lo pueden ver o no. Cuando ella pone su mano en la mía, se hincha, y pequeñas cosas blancas están haciendo: “Burrrrrr, burrrrrr, burrrr”. Ella no comprende… Ella sabe que tiene un problema de mujer, pero no sabe lo que es. ¿Ven? Es un tumor. ¿Ven? Miren, ahí se están moviendo. Ella ha tenido problema con eso. Ahora, miren, ahora yo quitaré mi mano de la de ella. Miren mi mano ahora. Ahora, que ella ponga esa otra mano aquí sobre la mía. ¡No hay ni una pizca de cambio! ¿Ven? Con esa otra no se muestra; pero con esta, sí. ¿Es correcto eso?, señora, Ud. está… Mírela. ¿Ve? Cositas blancas desplazándose sobre mi mano, haciendo: “Burrrrr, burrrrr, burrrr”. ¿Qué es eso? Eso es una vida dentro de ella que no pertenece allí. Ahora, el doctor la llama: “Tumor, cáncer”, y demás así, pero Jesús la llamó: “Un demonio”. Fíjese bien, es una vida. ¿Qué es ella? Ella es una vida, una multiplicación de células. ¿Qué es un tumor? Una multiplicación de células. ¿Qué es un cáncer? Una multiplicación de células. ¿Qué es una catarata? Una multiplicación de células. ¿Ven?, eso es una vida ahí adentro. Es la Unción aquí ahorita de Vida Eterna. Y hay una Vida aquí que es Vida Eterna, y hay una vida ahí que es muerte. ¿Ven? Así que, esa es la diferencia.
82 La mujer es una creyente. ¿Ven? Ella está nerviosa; ha estado de esa manera por mucho tiempo, especialmente desde la menopausia; tiene astigmatismo en sus ojos, tiene mareos. ¡Oh, qué cosa!, eso es fácil. ¿Ven? Pero la cosa de ello es fijarse bien ahora y ver. Mire, yo no lo puedo hacer que se vaya, ni lo puedo hacer que se quede alejado. Mire, yo sólo quiero mantener mi mano aquí para que Uds. puedan ver que lo que hablé hace un rato es verdad. ¿Me pueden oír? Yo voy a mantener mi mano aquí y dejar que la mujer ore y vea si se va. Sólo ore, diga: “¡Señor, ayúdame!” Ahora ella oró. ¿Ven? Ahora, que ella mire por sí misma; yo no estoy mirando mi mano. Todavía está ahí. ¿Ven? Ahora yo orar.
Dios Padre, oye mi oración; te pido por esta mujer que Tú la ayudes de acuerdo a su fe. Amén.
No se movió, ¿verdad? Todavía está ahí. Miren, yo no me voy a mover. Ud. sólo fíjese bien en mi mano. Miren, sólo para mostrarles lo que Él dijo, para asegurarlo. Miren, ¿qué me dijo Él? Él me prometió esto. Yo no lo puedo hacer que se quede alejado de ella, pero si ella lo ve irse… Miren, yo quiero que se fijen bien en mi mano. Ud. fíjese bien en mi mano.
Dios Todopoderoso, no para hacer una exhibición aquí, sino que esta probablemente será mi última vez en esta ciudad. Yo te pido, Señor, que Tú mismo des a conocer que yo le he dicho la verdad a esta gente. Ellos se están fijando bien en mi mano; la mujer también lo está. Pero Tus Palabras son tan verdaderas. Algunas veces cuando una pequeña preocupación de confusión impide, todavía Tu promesa permanece verdadera: “En Mi Nombre echarán fuera demonios”. Tú prometiste eso. Tú me lo confirmaste por medio de un Ángel aquella noche en Greens Mill, parado en aquella cabaña. Satanás: tú no la puedes retener más tiempo. ¡Sal de ella, en el Nombre de Jesucristo!
Ahora que la señora sea el juez. Se ha ido. ¿Se ha ido, señora? [La señora dice: “Sí”-Ed.]. Yo no moví mi mano. Ahora, mire. Se ha ido. Ponga su otra mano sobre la mía. No está ahí, ¿está? Ud. está sanada. ¿Ven lo que quiero decir? ¿Creen Uds.? Miren, ¿cuántos creyentes hay aquí?, levanten su mano.
83 ¿No lo ha declarado la Biblia? ¿No ha hecho Dios con la Simiente de Abraham lo mismo que El lo hizo con Abraham? ¿No es el mismo Ángel que encontró a Abraham en-en… justo en el tiempo de Sodoma antes que fuera destruida?, ¿no son las mismas obras aquí las que El está haciendo esta noche? ¿Es el mismo? ¿Lo es? ¿Lo creen Uds.? ¿Son Uds. Simiente de Abraham? Dios dijo: “Estas señales seguirán a los que creen: sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán”. ¿Cuántos allá en la audiencia están enfermos?, levanten su mano. ¿Cuántos están sentados al lado de ellos que son creyentes? Pongan sus manos unos sobre los otros. Eso es todo. Sólo pongan sus manos. Eso es todo lo que tienen que hacer. Eso es…
Digamos que… Ud. dice: “Bueno, Hermano Branham, yo quiero ser bautizado”. Yo lo bautizo a Ud., y eso es todo. Entonces Ud. está bautizado. ¿Es correcto eso? Entonces Ud. es cristiano. ¡Oh!, luego, Ud. dice: “Bueno, Hermano Branham: arrepentíos y bautícese”. Eso es lo que la Biblia dice: “Id por todo el mundo, y predicad el Evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo”. ¿Es correcto eso? Bueno entonces, si Ud. cree y es bautizado, la Biblia dice que Ud. es salvo. ¿Es correcto eso? ¿Cuál es la orden del bautismo? Sólo sumergirlos en el agua, y sacarlos; están bautizados.
¿Cuál es la orden entonces para los enfermos? “Estas señales seguirán a los que creen: sobre los enfermos pondrán manos y sanarán”.
¿“Si el Hermano Branham pone sus manos…?.”
Él nunca dijo: “El Hermano Branham”; Él dijo: “El que quiera”. Así que, “estas señales seguirán a los que creen”. Ud. es un creyente, lo mismo que yo lo soy. Ud. tiene los mismos derechos para poner su mano sobre cualquiera como yo los tengo. Cada uno de Uds. es un ministro; estos pastores, cualquier otro, ellos tienen el derecho de hacerlo. ¿Creen Uds. eso? Entonces yo quiero que Uds. pongan manos unos sobre los otros. Inclinen su rostro. No oren ahora por Uds. mismos; Uds. oren por la persona al lado de Uds. en quien tienen su mano puesta, porque ellos están orando por Uds. Uds. crean eso con todo su corazón. Yo los encomiendo a Jesucristo, mientras oro por estas porciones de tela aquí y pañuelos.
84 Padre Celestial, estos pañuelos que me han traído, la gente está creyendo igual que aquellos creyeron en los días de Pablo. Ellos vieron a Pablo tener esas visiones, y supieron que él-él era enviado de Dios. Esta gente cree la misma cosa. Ahora Señor, Tú eres el mismo Dios para nosotros, porque Abraham fue el padre de muchas naciones. Y ellos tomaban pañuelos y delantales del cuerpo de Pablo, y los llevaban a los enfermos y afligidos y los demonios salían de la gente, espíritus inmundos, y era sanada de enfermedades. Ahora, yo reprendo todo demonio…
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