S.858 61-0618  Apocalipsis Capítulo Cinco #2 

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OBRAS DEL MENSAJE

Apocalipsis Capítulo Cinco #2

Jeffersonville, Indiana, E.U.A.

61-0618

1 …de regreso en el tabernáculo esta mañana, y reportar buenas nuevas a todas partes, de cómo el Señor Dios ha sido bueno con nosotros.

2 El domingo pasado al contar de la visión, y la mayoría de Uds. estaba aquí (de esa serpiente que fue herida mortalmente al medio), esa visión se cumplió palabra por palabra dentro de veinticuatro horas después que se contó aquí en la plataforma. Fue glorioso como obró el Señor. Yo nunca he visto una de ellas fallar en el… en toda mi vida, y tengo cincuenta y dos años. Perfectamente, palabra por palabra de la manera en que sucedió. Y me siento mucho mejor, mucho mejor.

3 Y bueno, era todo de lo que yo hablaba, acerca de esa acusación. O, no una acusación, pues venía de hombres de corazón sincero, temerosos de Dios, para quienes mi ministerio había llegado a ser un poco sobre-… muy sobrenatural, y ellos habían empezado a pensar que yo era el Señor Jesús, y cau-… empezaron una pequeña doctrina con eso. Pero todo fue parado inmediatamente. ¡Gracias al Señor por eso!

4 Y tan pronto yo mismo me aparté de eso y solo se lo dejé al Señor, y se lo encomendé al Señor, terminó inmediatamente, en veinticuatro horas todo había terminado. Me dejó un poco nervioso y un poco molesto, pero saldré de eso después de un tiempo. Por supuesto fue algo sorprendente para mí, pero estoy perfectamente bien.

5 Y tuvimos grandes victorias esta semana, quiero reportar algo.

6 Ahora, si yo hubiera escuchado lo que el Señor me dijo, eso nunca hubiera sucedido. Hace cuatro años Él me lo dijo. Y mi esposa que está presente, aquí atrás en la audiencia ahora en algún lugar, y mi hijo que está sentado… estaba aquí en la plataforma hace unos momentos, y muchos otros que me han oído decir eso vez tras vez: “Esta es la última vez que tendré ese discernimiento”. ¿Ven? Llegó a ser tan… Me esforcé por vivir muy cerca de Dios y, al hacerlo, pues eso produce algo que lleva al pueblo como a un enredo, al grado que casi no saben qué pensar.

7 Y luego en el caso del impuesto que tuvimos, nunca se hubiera mencionado una sola palabra de eso si tan solo yo hubiera escuchado al Señor. Siempre es donde yo… Donde Lo desobedezco es donde siempre me meto en problemas. ¡Si solo lo hubiera escuchado atentamente y hubiera caminado con Él!

8 Y entonces eso pone el… Algunas veces el ministerio es tan sobrenatural al grado que yo… Temía que me hubiera pasado al otro extremo. Pero, ahora, no quiero decir… Quiero… todos capten esto bien, que no quiero decir que yo me estoy apartando, que me voy a apartar del Señor, sino que ya no quiero expresar nada de lo sobrenatural, ¿ven?, pues tratándose de eso como los discernimientos y—y cosas como esas.

9 Ahora, el Señor ha sido bondadoso con nosotros durante este tiempo; Él ha levantado al Hermano Neville, quien tiene palabra de profecía; tiene al Hermano Higginbotham y a muchos otros de los hermanos aquí que absolutamente… a través de dones espirituales en la iglesia, están obrando milagros.

10 Y permítanme darles solo un testimonio. Había una Hermana Opal Weaver, no sé si está aquí con nosotros en la iglesia esta mañana o no. ¿Está aquí, Hermana Opal? Quizás es que yo no—no pueda verla. Bueno, hace varios años ella se estaba muriendo de cáncer, y era cáncer de las glándulas femeninas y le subió a los riñones. Y le dieron solo esa noche de vida, ella había empeorado tanto. Y fui y oré por ella, y vino una visión, y fue sanada completamente. Y eso fue hace como unos quince años. Ella ha asistido acompañándonos por años y años.

11 El otro día a ella le ocurrió que… sufrió un dolor de garganta muy fuerte y empezó a sangrar de la garganta. Le dijeron que viera al doctor inmediatamente. (Fue cuando yo estaba en Canadá.) Y ella llamó al Hermano Neville, y el Hermano Neville fue a buscar a nuestro Hermano Higginbotham. No creo que el Hermano Higginbotham esté aquí, pudiera estar, en esta mañana. El Hermano Rupert Higginbotham fue uno de nuestros síndicos anteriores, un buen hermano. ¿Está él aquí? Así que fueron a orar por la dama, y cuando oraron por ella… Ahora ella había estado sangrando no sé por cuánto tiempo, días, dos o tres días, y ella no dejaba de escupir sangre. Y el Hermano Neville oró por ella y no escupió una gota más de sangre. Así es.

12 Y también ella tenía dos crecimientos, ronchas o lo que sea, en el paladar de la boca, como ampollas o algo así, colgando del paladar de su boca; como grandes protuberancias. Y ella no había tenido alivio, y estaban… Dijo: “Son como la mitad del tamaño de una nuez de nogal”. Y las había tenido en la boca por—por bastante tiempo, días. Y el Hermano Higginbotham… Pues no pronuncio muy bien ese nombre alemán, Hermano Rupert, perdóneme Ud. por eso. Pero, de todas maneras, yo… Y pudiera estar equivocado aquí en esto. O, no, yo creo que él—él tiene el don de hablar en lenguas y de interpretar lenguas. Y él le impuso la mano, entonces, en la cara. Y ella dijo: “Hermano Branham, no ayer, no anoche, sino inmediatamente, esas cosas desaparecieron”, del paladar de su boca. ¡Inmediatamente!

13 Entonces vinieron los médicos, le examinaron la garganta y todo, y dijeron: “Tiene que ir al hospital porque ella tiene cáncer de la garganta”.

14 Así que nosotros… La llevaron al hospital. Y yo ni siquiera sabía que ella estaba allí hasta que me encontré con nuestro buen pastor, el Hermano Neville, aquí, y yo iba en camino al hospital y él me dijo que—que ella estaba allá. Entonces subí a verla, y su esposo estaba allí sentado. Y cinco, cuatro o cinco médicos habían entrado a tomar muestras de eso, meneando la cabeza, dijeron: “No hay duda, es cáncer, cáncer viral, es cáncer”.

15 Así que el practicante entró y le tomó una—una muestra. Él dijo: “Eso, sin lugar a duda, es cáncer”.

16 Y yo dije: “Pero, hermana, si Dios la sanó una vez de cáncer… que sea lo que sea. Tal vez esos hombres tengan razón. Ellos—ellos son hombres entrenados en ese campo para reconocer si es cáncer o si parece cáncer o lo que sea. Eso es… Ellos son hombres entrenados con ese propósito. Y parece ser cáncer así que ellos están diciendo que es cáncer”. Y dije: “Probablemente lo es”.

17 Pero ella no quería creer que era cáncer. Entonces dije: “Pero si Dios pudo—pudo contestar la oración allá para detener la hemorragia; Dios pudo contestar la oración, quitar esas grandes cosas de su boca. Que sea lo que pudiera ser, ¿no puede Dios pararlo aquí mismo?”.

18 Ella dijo: “¡Amén!”. Y su esposo estaba sentado allí. Y ella dijo: “En eso estoy confiando en este momento, que Dios lo va a detener”.

19 Y oré por ella. Y ellos tomaron las muestras para analizarlas y regresaron “negativas” cuando todos ellos habían dicho que era cáncer. ¿Ven?

20 Pues, la cosa, amigos, es que Él es Dios y Él contesta la oración. Y estamos muy contentos que Él nos visita aquí en este pequeño y humilde tabernáculo. No es muy agradable a la vista, tablitas viejas que juntos armamos rápidamente aquí, hace muchos años, para un resguardo sobre nuestra cabeza, un techo sobre nuestra cabeza, mejor dicho, de las lluvias y nieves y demás. Pero muchas personas están vivas hoy por causa de este esfuerzo, y por eso estamos muy agradecidos.

21 Estamos agradecidos por nuestros síndicos. Estamos agradecidos por nuestros diáconos. Estamos agradecidos por nuestra congregación. Y estamos agradecidos por nuestro pastor. Estamos agradecidos por cada don que Él ha dado a la iglesia. Y oramos que Él les dé entendimiento a estos hombres, para que nunca se desvíen hacia el lado equivocado, sino que se queden exactamente en el centro del camino con Eso. Nunca se exalten ni nada de eso; cuando lo hacen, hasta allí llegan, ¿ven Uds.? Solo permanezcan en humildad con Eso.

22 Y ¿ven?, ahora, pues la gente viene, enfermos y afligidos, para que se ore por ellos mientras yo ahora descanso quizás por un año o dos, entonces Dios ha provisto una manera de encargarse de eso mientras yo descanso por un tiempo. ¿Ven? ¡Oh!, ¿no es para agradecer? Eso debería… ¿No deberíamos estar agradecidos por eso? Dios nunca se queda sin testimonio, y así que estamos muy felices por eso.

23 Ahora, esta próxima semana, si el Señor quiere, me propongo llevar a mis niñas que acaban de salir de la escuela en sus cortas vacaciones de la escuela, así que pido que oren por nosotros. Mi hija mayor que está en la secundaria quiere ver donde Paul Revere hizo su recorrido de media noche, la iglesia allí de donde él salió. Y nosotros… Está aquí en Nueva Inglaterra y queremos ir y ver eso.

24 Luego, yo siempre quise ver el barco, Old Ironsides. ¿Cuántos han escuchado la poesía del Old Ironsides? Es mi favorita de todas las que conozco; aparte de la Cristiana, esa es mi favorita. Yo solo… Empiezo a leerla y me emociono y me siento, camino, regreso. ¿Cómo pudieran hundirlo, después de…? Es como tomar un caballo y matarlo después que con él se ha ganado el sustento para Ud. y su familia. Yo—yo simplemente no puedo ver eso. “Por tanto, ¡la destruiré?”. No, no hagan eso. Cuando las bolas de cañón británicas dieron contra él y rebotaron de sus antiguos lados de roble, yo—yo no pudiera soportar verlos sacarla y hundirla.

Dársela a los dioses de la tormenta,

¡Al relámpago y al vendaval!

Eso realmente me gusta.

25 Y entonces queremos ir, y el Sr. Kennedy no nos ha invitado, pero queremos ver la Casa Blanca mientras estamos allí. Ellos… Yo he entrado varias veces, pero los niños quieren verla. Luego regresaremos a casa, si el Señor quiere. Así que oren por nosotros.

26 Y estamos orando por todos nuestros seres amados aquí que están de vacaciones, muchos de ellos están viajando a diferentes lugares. Y algunos de ellos se han ido esta mañana, a Kentucky y Tennessee y diferentes lugares. Así que, oramos por ellos.

27 Ahora, había algo más sobre lo cual yo iba a hacer un anuncio. ¡Oh, sí!, el servicio bautismal es inmediatamente después de este servicio. Y luego—luego creo que hay una dedicación de bebés, el hermano me estaba diciendo al respecto, una dedicación de bebés. Y tantas cosas que tenemos que… ¿Qué dice? [Alguien le pregunta al Hermano Branham acerca del servicio de la tarde.—Ed.] Pues, no siento de tomar los dos servicios. ¿Ve Ud.?, yo tomo uno y el Hermano Neville toma el otro. Y no puedo… No es… Cuando estamos dos aquí, ¿por qué agotar a uno de nosotros? ¿Verdad, Hermano Neville? Seguro que sí.

28 Y, entonces, Doc me dijo que les re-… dijera a todos Uds. que se acordaran de esas… sus promesas de ofrendas para el tabernáculo, que—que la iglesia… que ellos están planeando construir tan pronto como puedan reunir lo suficiente para la iglesia.

29 Y así que yo—yo había… Me parece que había algo, debe haber sido cuando Ud. me dijo eso, de la dedicación de bebés. Eso era. Y lo haremos inmediatamente después de terminar ahora con este servicio.

30 Ahora, ¿hay que orar por estos paños, me supongo? Muy bien, señor. Lo haremos juntos, y entonces…

31 Ahora, antes de pasar a la Palabra… ¿Cuántos disfrutan la Palabra? ¡Oh, hermano, viviendo en la montaña! Se fijaron, Uds.—Uds. pudieron ver el domingo pasado lo que significa hacer las cosas a la manera de Dios. ¿Ven? Cuando vi que ese era un espíritu que se había metido entre esos preciosos hermanos, no había manera en que un hombre natural pudiera quitar eso. Así que lo único que tuvimos que hacer fue dedicarlo, o entregárselo al Señor, y en unas cuantas horas todo había terminado.

32 Ahora, pastor (y siendo que me voy), como su asistente aquí con Ud. en la obra del Señor, y como diría Pablo: “Le encarezco delante de Dios y de Sus ángeles escogidos”, ¿ve? Y a esta iglesia aquí: he allí un ejemplo perfecto sobre qué hacer si alguien se sale de orden en la iglesia. ¿Ven?

33 Ahora, si surge algo en la iglesia que no es correcto, entonces que el individuo, que sabe que no es lo correcto, vaya a la persona. Y si la persona no quiere ser reconciliada, entonces lo siguiente que se debe hacer es tomar un testigo e ir, o tal vez uno o dos testigos, e ir a esa persona para reconciliarles o corregir la cosa. ¡Ahora presten atención! Pues, esto también está siendo grabado. Y entonces si eso no funciona…

34 No permitan que un pequeño ismo o alguna cosita, un pequeño sentimiento malo se levante entre Uds. ¡Quítenlo de en medio inmediatamente! Así que, esa es una pequeña… Es la zorra pequeña que daña las uvas, Uds. saben. ¡Así que quítenlo de en medio! Cualquier sentimiento extraño, vayan y háblenle a la persona de eso. Digan: “Yo estoy—yo estoy errado. Yo—yo no tengo un buen sentimiento hacia Ud., o algo. Ayúdeme a orar al respecto, para que yo pueda sanar”. Siendo que nosotros no queremos sino el Espíritu Santo de Dios, puro y sin adulteración entre nosotros. Eso es lo único que queremos. Entonces los dones y cosas funcionarán bien y todo resultará bien.

35 ¿Por qué tener la mitad de una iglesia cuando se puede tener una completa? ¿Por qué aceptar un substituto cuando todos los cielos están llenos de lo genuino? ¿Ven? No queremos eso. Así que, si un sentimiento extraño llega a surgir entre Uds. los miembros, de uno hacia el otro, vaya Ud. a esa persona.

Ud. dice: “Pues, ellos me lo hicieron…”

36 Eso… es… Ahora, recuerde, no es “si Ud. tiene un error o falta en contra de un hermano”, pero “si un hermano tiene algo en contra de Ud.”. ¿Ven? Vaya a él y reconcíliese, dígale que Ud.—que Ud. tenía un sentimiento extraño contra él y Ud. quiere hacer las paces, y orar e ir al altar y sacar esa cosa de entre Uds.

37 Ahora, Satanás los va a golpear constantemente hasta que Uds. hayan terminado en la tierra. Solo recuerden eso. Uds. no tendrán ni un momento en el que no estén recibiendo golpes constantemente, porque están en una batalla. ¿Pidieron Uds. venir a Cristo para ir a un día de campo? Bueno, Uds. se van a sorprender, porque es una batalla constante. Yo llevo en el campo treinta y un años, y he peleado cada pulgada del camino. Correcto. Israel tuvo que pelear cada pulgada del camino. Ellos—ellos… Palestina les fue dada a ellos, pero tuvieron que pelear cada pulgada del camino para tomarla.

38 Ahora, entonces recuerden esto, que si… Pues si algo surge en la iglesia, entonces permitan que el pastor… y si Uds.—aunque tengan que ir a traer al pastor, para llevarlo a la persona. Luego si ellos no escuchan eso, entonces vengan ante la iglesia y díganlo ante la iglesia. Denles cierto tiempo para reconciliarse, tal vez de un domingo al siguiente. Y si ellos no escuchan a la iglesia, entonces la Biblia dice: “Ténganlos por gentiles y publicanos”.

39 En eso, ¿ven?, mientras ellos estén protegidos por la iglesia, Satanás no puede llegar a ellos. Pero cuando la iglesia los suelta de la protección de la iglesia y de la Sangre de Cristo, entonces Satanás se pondrá a trabajar en ellos. Eso los traerá directamente a reconciliación otra vez. ¿Ven? Ud.—Ud. entiende eso, ¿no es así pastor? Sí, señor.

40 Así que eso es lo que siempre debemos recordar de hacer, es ser reconciliado, venir a Dios e ir por el camino de Dios. Nosotros tenemos…

41 ¿Qué nos prueba eso? Dos o tres de nuestros hermanos que saben que yo fui víctima de esto otro por dos o tres años. Correcto. Pero cuando yo llegué a un punto de poder pensar como esos hombres, y finalmente pude amar a esos hombres lo suficiente que ellos no pudieron apartarse. Y tomé testigos, pero eso no funcionó. Tuve que presentárselo a la iglesia. Y luego desde la plataforma el domingo pasado, dije: “Yo no quiero oírlo otra vez. Yo quedo libre de eso. Yo se lo entrego a Dios, ¿ven?, y se lo encomendé a Él”.

42 Y muestra inmediatamente que esas personas fueron llamadas. Eso… Ahora, de no haber sido llamados, cuando llegaron a la corrección de la Escritura… Y un hombre que no puede soportar la corrección de la Escritura, y se enoja todo y estalla, muestra que él no está bien con Dios. ¡Correcto! Pero un santo genuino de Dios será reconciliado con Dios por la Palabra. Así es. Y la Palabra es la vía correctiva. Esos hermanos deberían de estar muy agradecidos con Dios que…

43 ¿Ven?, la Biblia dice que “falsos cristos se levantarían en los últimos días y engañarían aun a los escogidos si fuera posible”. Pero no es posible. No, señor. Los Escogidos fueron pre-ordenados, así que ellos no serán engañados, ¿ven Uds.?

44 Entonces, tan pronto como esos hermanos… Ellos llegaron allá a la casa al día siguiente, ¿ven?, al grado que hasta tenían y empezaron a darme sus Escrituras. Y entonces el Espíritu Santo por medio de la Escritura condenó todo lo que ellos estaban diciendo. ¿Lo ven? Así que allí estaba, ellos lo vieron, ese grupo escogido de personas salió caminando en la Presencia de Dios. Me hace estar agradecido por personas como esas. Sí, señor. Esos verdaderamente que son hombres.

45 Cuando uno puede ver a un hombre que está errado, y se ha probado que está errado, entonces eso muestra que quiere ser un Cristiano, él se presenta y dice: “Yo estoy errado”. Ese—ese es un verdadero Cristiano.

46 Pero aquel sujeto que se enoja todo, y corre a un lado y dice: “¡Oh, Eso no es así!”, y de esa manera; cuidado, hermano, uno puede ver en ese momento que él salió bajo condenación porque no era de nosotros. Pero siempre, pastor, venga a esa Palabra y Ella lo hará cada vez. Pero Ud. tiene que quedarse con la Palabra.

47 Por eso cuando vine, ahora, yo he… ya no tengo discernimiento en—en los Estados Unidos, no tengo la intención, por el resto de mi vida, solo en el exterior y en los campos extranjeros y demás. Por supuesto, como un don, como un don profético, eso siempre estará allí, pero me lo guardaré para mí mismo y solo usarlo porque es… estamos—estamos muy avanzados en el día ahora para que… eso se pone en marcha. Estamos muy cerca del tiempo del fin. Pero en los campos extranjeros solamente con uno o dos casos en la plataforma y, hermano, la cosa se enciende.

48 Luego tenemos imitaciones carnales de Eso. ¡Oh, hermano! Es lamentable. Miren, yo quiero… ¿Cuántos pentecostales hay aquí? Levanten la mano. Muy bien. Miren, Uds. pentecostales, hace unos años Dios verdaderamente cayó sobre Uds. y Uds. empezaron a hablar en lenguas. Así es. Pero ¿qué hizo el diablo? Vino y entregó una imitación carnal de eso. Él hizo algo que no era correcto, tomó a la gente para que hablaran en lenguas, y los hizo que dijeran ciertas palabras y cosas para hacerlos hablar en lenguas y todo eso; y el hombre viviendo con la esposa de otro hombre, y toda clase de cosas, y de todo, algunos de ellos bebiendo, fumando y todo, aun hablando en lenguas. ¿Con qué fin lo hizo él? Para hacer que la verdadera trompeta diera un sonido incierto a la gente. Entonces ¿quién puede prepararse para la batalla? ¿Ven?

49 Entonces cuando pasó esto… Ahora, tenemos gente en la audiencia… Hay uno justo… que fue justo antes que yo allá a Canadá, aun los… Pues, los agentes lo arrestaron por homosexual. ¿Ven? Él dijo: “Bueno, Dios me dio el don de discernimiento”. Dijo: “Aleluya, yo tengo el…”. Dijo: “Ahora, el Señor me dijo que alguien aquí llamado ‘Juan…’”.

50 Tuvimos a una mujercita aquí una mañana, llegó allá atrás, Uds. recuerdan, llegó allá atrás y dijo: “El Señor me dio el mismo don”.

Y yo dije: “¿Bueno?”.

Ella dijo: “Quisiera la oportunidad de probarlo”.

Yo dije: “Allí está la plataforma”.

51 Y Uds. vieron lo que sucedió; pura psicología de masas, ¿ven? Pero cuando Uds. vieron a la Hermana Snyder subir, y le dijo que ella tenía “artritis”, allí—allí—allí concluyó el asunto. Cuando la Hermana Snyder…

52 Entonces dije: “La mujer no sufre de eso”. Yo dije: “Ella se cayó y se fracturó la cadera”. Y dije: “Ella ni siquiera está de pie allí…”. Claro está que la Hermana Snyder no oía muy bien, y ella dijo… Y lo que tenía, creo, ella tenía un crecimiento en el estómago o algo así mal. Yo dije: “Eso es; estaba sentado aquí hablándoles a los hermanos de eso todo el tiempo”. ¿Ven?

53 Pero solo—solo es para mostrarle a la iglesia, ¿ven?, que es una imitación carnal, ¿ven Uds.? Y ¿qué hace eso? Causa que la verdadera trompeta…

54 Ahora, estando yo en Canadá ellos arrestaron a este hombre que fue allá. Y dijo (entre un montón de noruegos), y él dijo: “El Señor me dice que alguien aquí…”, una multitud como diez veces este tamaño, “alguien que se llama ‘John’, tal vez ‘Johannes’, ‘Johann’”. Dijo: “Está por aquí, creo yo”. Él dijo: “No” dijo, “está por aquí en alguna parte”; por supuesto, él abarcó todo el… ¿En un país noruego? Y todos tenían… Noventa por ciento de ellos son Petersons, Carlsons, John, Johannes, y, pues, claro. ¿Ven?, es seguro que él… Tiene que estar allí en alguna parte. Entonces: “El Señor me dice que alguien que tiene problemas de espalda, siento que me duele la espalda”. Cualquiera que ha sido educado por la Escritura sabe que eso es psicología. Eso… Seguro que lo es.

55 Pero, ¿ven?, ¿qué hizo? (Entonces el hombre fue arrestado allí mismo por el—el F.B.I. de aquí, los enviaron allá y lo arrestaron, la Policía Real Montada.) Y la asociación ministerial vino a mí, y, “Un homosexual” dijeron, “pues, el Hermano Branham probablemente sea eso mismo. Así parece ser la cosa, ¿ven?”. ¿Qué está causando? Es para darle a la trompeta un sonido incierto. ¿Ven? Exactamente. Así es siempre, queriendo hacer cosas como esa para dar un sonido incierto. Ese es el negocio de Satanás, hacer eso.

56 Pero, ahora, nunca se desvíen de esa Palabra. Recuerden, les encarezco delante de Dios: ¡quédense con esa Palabra! Nunca se desvíen Uds. de Ella. Y si esas cosas surgen entre la gente y cosas así, hay uno genuino cada vez que Uds. tienen uno falso. Hay un—hay un dólar falso, mostrando que hay un dólar bueno del cual fue copiado. Cuando Uds. escuchan a algún hipócrita hablando en lenguas, Uds. no pueden decir que él tiene el Espíritu Santo. Pero, recuerden, él está personificando algún artículo genuino que sí tiene el don de hablar en lenguas. Cuando Uds. vean esas cosas que son falsas, recuerden, fueron copiadas de una verdadera. Todas las cosas buenas vienen de Dios, pero Satanás personifica esos dones. Bueno, si sigo con eso no entraremos en nuestra lección, ¿verdad?

57 [El Hermano Ben Bryant dice: “Hermano Branham, ¿discúlpeme por un minuto?”.—Ed.]

Sí, hermano.

[“¿Por favor? Yo no estuve aquí el domingo pasado, y oí de lo que Ud. venía hablando hace unos meses. Y realmente me perturbé al respecto, bastante, y sentí venir a hablarle a Ud. al respecto y hablarle al Hermano Neville. Pero también sentí que Ud. sabría que mi esposa y yo lo hicimos asunto de oración. Y esta mañana cuando entré en el tabernáculo, yo no sabía lo que había sucedido, y uno de los preciosos hermanos se me acercó esta mañana y me pidió que lo perdonara. Y yo pienso que así es un espíritu como el de Cristo.”]

Amén.

[“Y yo pienso que es digno de elogio del hermano”.]

Sí, señor.

[“Él me pidió que lo perdonara, porque estaba tratando de… él estaba—él estaba tratando de traerme la doctrina”.]

Sí.

[“Y yo no la aceptaba. Y él me pidió esta mañana que lo perdonara, y yo lo perdoné en el Nombre de Jesús”.]

58 Amén. Gracias, Hermano Ben Bryant. Ahora, eso—eso es exactamente… Me alegra que lo mencionara, Hermano Ben. ¿Ven Uds.?, porque esos hombres han estado por todas partes haciendo restituciones. Ahora, eso es Cristianismo genuino; es Cristianismo en acción. Cuando Ud. esté errado vaya y admita que está errado. ¿Ve? Párese y diga: “Estoy errado, ¿ven?, perdóneme”.

59 Ahora, aquel que trata de esconderlo, pues tiene algo que él está encubriendo. No, señor, a mí me gusta… Como el doctorcito aquí que… ¿Ven?, no puede… Él… Yo no lo voy a delatar, pero, de todas maneras, él tenía una cosita que quería hacer, Uds. saben. Y yo dije: “¡Oh, no, Doc!, Ud. no puede sobornar a Dios”. Dije: “Ud. tiene que ponerlo aquí sobre la mesa”. Eso es correcto, déjelo así en paz. Por supuesto, el hombre era perfectamente inocente de querer hacer algo errado. Él solo—él solo pensó que sería una buena manera de poder conseguir un pedazo de tierra. Y no estaba tratando de hacerlo con maldad, él quería hacerlo correctamente. Pero él solamente quería… Dijo: “Yo…”. Él conocía alguna palanca, hacer que alguien hiciera una cierta cosa que causaría que este hombre acá fuera influenciado. Ud. no lo debe hacer de esa manera. Ud. viene directamente. ¿Ven? Párense correctamente con la Palabra, y entonces lo tienen. ¡Párense correctamente con la Palabra! Dios lo bendijo e hizo una gran cosa por él. Sí, señor.

60 Muy bien, inclinemos ahora nuestros rostros para orar. ¿Cuántos quisieran ser recordados en oración? Sé que a una señora sentada aquí en una silla de ruedas realmente le gustaría ser recordada, así confío. Y esta hermana aquí, todos, miren, por todo el lugar. Ahora, hagamos todo a un lado ahora y entremos en adoración. Para eso estamos aquí, como por los próximos treinta y cinco, cuarenta minutos, para adorar.

61 Ahora, Señor, mientras nos aquietamos delante de Ti, sintiendo que nuestro gran Josué, el Espíritu Santo, nuestro Líder Divino de este día… como Josué aquietó al pueblo delante de Moisés y dijo: “Somos más que capaces de tomar la tierra”. Porque él estaba mirando, no a esos amalecitas o amorreos, sino que él estaba mirando a la promesa Divina que había sido dada por Dios.

62 Y en este día de confusión y esta condición en la que está el mundo, y en esta hermosa mañana de reposo, nos aquietamos delante de Ti, y decimos en medio de toda la personificación, la imitación carnal, en la presencia de toda la maldad y espíritus extraviados: ¡miramos a la Palabra de Dios y decimos que somos más que vencedores! Dios dijo que Él tendría una Iglesia sin mancha ni arruga, y sabemos que nosotros veremos esa Iglesia algún día. Y estamos esforzándonos como miembros, creyendo que somos miembros de esta gran congregación de Dios nacida de nuevo y de la Iglesia sobre la faz de la tierra hoy, solemnemente nos acercamos a Dios en el Nombre del Señor Jesús.

63 Y viniendo humildemente, pedimos que Tú apartes de nuestras mentes y nuestros corazones todas las cosas del mundo, todas las cargas de la vida y las preocupaciones, y que Tú, ¡oh, Dios!, nos pongas en el estado de adoración, que podamos adorarte por medio de oír Tu Palabra.

64 Ahora, como Juan, en nuestra lección esta mañana, lloró mucho porque no había ninguno digno de tomar el Libro, y en nuestros corazones nosotros pudiéramos llorar esta mañana, Señor, porque no hay ninguno que sea digno de abrir este Libro. Pero, así como el llanto de Juan solo fue por un breve tiempo, enseguida él fue consolado y vino el Cordero y tomó el Libro; ¡oh, Cordero de Dios!, esta mañana, ven y toma el Libro y ábrelo para nosotros, Señor. Esperamos en Ti. En nuestra insuficiencia esperamos ser… Satisfácenos por medio de Tu Presencia y Tu Palabra.

65 Muchas manos se levantaron a Ti, ¡oh, Cordero de Dios! Sabemos que Tú conoces cada corazón, porque Tú conocías sus intenciones. Y Tú eres tan Dios hoy como siempre lo has sido. Y Tú siempre serás el mismo, porque eres perfecto e infinito y Tú no puedes cambiar. Y pedimos esta mañana que Tú satisfagas la petición de cada uno. Concede, Señor, que todos estén satisfechos cuando salgan del edificio, de haber estado en la Presencia de Dios y que se van con el deseo de sus corazones. Señor, no olvides incluirme también en ese número. Porque lo pido en el Nombre de Jesús. Amén.

66 Ahora, abramos nuestro Libro misericordioso, esperando que el Cordero abra los sellos, o que nos abra el Libro. Abramos ahora, estamos en el capítulo 5 del Libro de La revelación de Jesucristo.

67 Ahora, y para mis amigos por todas las partes diferentes del mundo que van a estar oyendo esto por medio de la cinta magnetofónica, aquí yo pudiera decir que tengo que expresar doctrinas y demás para hacer esto. Y el hombre que no tiene doctrina no tiene ministerio. Entonces si Uds. no piensan que su congregación debiera escuchar la cinta, entonces no se la den. Pero yo solo estoy expresando mi propia opinión y mis propios sentimientos, mi propia revelación de la Palabra de Dios.

68 Ahora, hace unos meses regresamos y fijamos una base del… hace unos días, mejor dicho, fuimos y fijamos una base del capítulo 4, del capítulo 3 al 4. Y ahora, el domingo pasado, fijamos una base del capítulo 4 al 5. Y ahora, hoy, queremos fijar una base del 5 y fijar un fundamento para el 6 que viene.

69 Y hoy mi propósito es poner en orden las Escrituras, para tal vez en el futuro, no sé cuándo va a ser, pero si el Señor provee, algún día tener una reunión de siete días en el tabernáculo sobre Los siete sellos. Tuvimos Siete Edades de la Iglesia, ahora vamos a tomar siete noches de los siete sellos misteriosos de Dios, abriendo un sello cada noche hasta llegar a los Siete Sellos. Ahora, no sé cuándo lo permita el Señor, pero, si lo hace, yo solo voy a fijar la base de eso esta mañana.

70 Y llegando a los últimos versículos de esta Escrit-… porción aquí arriba, o parte de la Escritura, traeremos Las setenta semanas de Daniel. Y las últimas tres semanas, unirlas con el Jubileo Pentecostal que introduce al pueblo a los ul-… los últimos sellos, y luego estar sentados listos para que el Cordero abra los sellos.

71 Y, recuerden, los sellos son algo misterioso. El Libro estaba sellado y en la parte de atrás, tenía siete sellos que ni siquiera fueron revelados en el Libro. Estas cosas ni siquiera están escritas en la Biblia. Pero, si alguien diera una interpretación de eso, tendría que encajar con el resto de la Biblia. Y, ¡oh!, estoy seguro que Uds. recibirán una bendición de eso, o yo pienso que la van a recibir. Estoy confiando que la van a recibir.

72 Apenas me puse mi saco a tiempo para llegar aquí esta mañana, la luz, porque estaba… Yo estaba sentado allí adentro, leyendo, y el Espíritu Santo me inundaba una y otra vez con Su bondad. Y yo… Cuando vi eso, pensé: “¡Oh, si tan solo pudiera decirlo allá como Tú me lo estás dando aquí, todos lo pasaríamos de maravilla!”. Pero, de alguna manera, cuando uno sube ante el pueblo, entonces uno no se siente como cuando uno está solo en oración, o en alguna otra cosa.

73 Pero, ahora, para empezar de nuevo en los primeros versículos, vemos que… Ahora, para fijar una base donde quedamos el domingo pasado, encontramos aquí que Pablo, en Efesios 1:13 y 14, nos dijo que somos… tenemos las arras de nuestra salvación, las arras de nuestra redención. Porque es el Espíritu Santo el que es las arras de nuestra redención. Y este… En las próximas semanas de enseñanza todo estará basado en redención, ¿ven?, en redención, no en justificación. No… Está basado en redención; no en el—el oficio mediador de intercesión, sino en ser redimidos. ¡Oh!, una herencia que fue perdida o confiscada y nos ha sido redimida una vez más, y cómo pasó todo eso y cómo Dios lo planeó antes que hubiera un mundo, y cuán segura está anclada la Iglesia.

74 Creo que se ha llegado al tiempo en que tenemos que saber cómo estamos parados. ¿Cómo puede uno hacer algo a menos que se tenga fe en lo que uno está haciendo? Uno tiene que tener fe. Y ese es mi propósito de hacer esto aquí con la iglesia, es dar fe y confianza a los creyentes en aquello por lo que ellos se paran, porque es la Palabra del Señor. Entonces siempre y cuando esté soberanamente colocada a través de la Escritura desde Génesis hasta Apocalipsis, de allá para acá y de arriba abajo, sin manera alguna para que el diablo se meta allí por ninguna parte, entonces uno tiene confianza perfecta, ¿ven?, uno sabe dónde está parado.

75 Lo mismo sería con nuestra hermana que está aquí en la silla de ruedas, o tal vez otros que están enfermos y afligidos. Si Uds. pueden entender perfectamente que “le ha placido a Dios sanarlos”, no hay suficientes diablos en el país para mantenerlos enfermos. ¿Ven? Correcto, cuando Uds. entienden que le ha placido a Dios sanarlos, que Él lo hizo por Uds., y Uds. entienden entonces cómo tienen que ir a hacer una cierta cosa.

76 Es de esta manera. Si yo les dijera a Uds. con todo mi corazón… Si Uds. tuvieran hambre y muriéndose de hambre, y Uds. tuvieran confianza suprema en mí como una persona veraz, y yo les dijera dónde hay mil dólares, cómo Uds. pudieran llegar a ellos, qué camino tomar, exactamente a dónde ir, y Uds. entendieran exactamente dónde está el dinero. ¿Ven? Entonces Uds. empezarían a regocijarse en ese momento, así como si tuvieran el dinero, si Uds. me creen.

77 Entonces, ¿ven?, aun antes que Uds. tengan… se sientan diferentes o alguna otra cosa, Uds. pueden estar igual de contentos por su sanidad diciendo que “la tienen”, porque están positivamente seguros que la tienen, porque Uds. tienen confianza en Aquel que se las prometió. ¿Ven? ¿Ven? Su—su confianza es que Él no puede mentir, y Él les dijo exactamente dónde estaba, y entonces Uds.—Uds. tienen confianza que, al ir, ya la tienen, porque esa es su fe la cual es las arras de su redención.

78 En otras palabras, Uds. están tratando de ser redimidos de enfermedades, y su fe es esa substancia de esa bendita… o, mejor dicho, es las arras de su sanidad. Mientras algo diga en su corazón: “Yo soy el Señor que te sana”, eso significa lo mismo, eso es todo lo que Uds. necesitan. Eso… ¡Oh! Uds. pueden empezar igual de contentos, pase lo que pase. Si Uds. no lo reciben, si Uds. se ponen peor, siguen aún tan contentos como si estuvieran perfectamente bien, porque Uds. tienen esa seguridad que todo terminó. ¿Cuántos lo entienden ahora, veamos sus manos? Ahí lo tienen. “Es la convicción de lo que no se ve”.

79 Ahora, vemos entonces que, al comenzar el capítulo, que encontramos que el prim-… el capítulo 5 es solamente un punto de amarre, es—es un—un nudo diamante que une la última parte de la edad de la Iglesia, del capítulo 3. El capítulo 4 dice que Juan fue llevado al Cielo. Y el capítulo 5 está preparando para estos… Por donde ya pasaron a través de las Siete Edades de la Iglesia, entonces Juan es levantado en el capítulo 4. Y el capítulo 5, él solo está preparando la escena aquí para la apertura de los Siete Sellos. Así como él lo hizo en el capítulo 1 de Apocalipsis, abriendo el camino para las Siete Edades de la Iglesia (allí está parado Él, en los siete candeleros de oro, y Su aspecto es semejante a piedra de Jaspe y Cornalina), y Él se está preparando para esas Siete Edades de la Iglesia.

80 Ahora Él se está preparando para la apertura de esos Siete Sellos de redención. ¿Ven?, eso es el capítulo 5. Por esa razón yo lo leo y de allí me baso, y hablo sobre aquello y doy las otras partes de la Escritura; es porque no es versículo por versículo, algo que está sucediendo, está preparando para que suceda algo. Y si Uds. reciben la preparación, entonces Uds. solo… entonces están listos para eso. Y de esa manera es por fe o cualquier otra cosa. Ahora, esto, los sellos…

81 Tengo algunas Escrituras y comentarios y demás aquí escritos. Ahora, en Efesios 1:13-14, nosotros… si quieren anotarlo, que “Nosotros tenemos ahora las arras. El Espíritu Santo es las arras de nuestra herencia”. En otras palabras, es la seguridad, las arras es “la seguridad”, el “pago inicial”, que hemos sido recibidos en Cristo. Esa es la esperanza bendita y la aseguranza de que tenemos Vida Eterna y somos herederos de todo lo que Él ha comprado para nosotros. ¡Oh, hermano! ¿Pueden verlo?

82 ¡Oh!, cuando hemos sido sellados por el Espíritu Santo (sigo citándolo porque no quiero que a Uds. se les pase por alto), es el sello de aprobación de Dios que todo por lo que Cristo murió nos pertenece. Es Dios diciendo: “Yo los he recibido ahora, y Yo les daré este Sello mostrando que Uds. solo están esperando ese tiempo”, para nuestra total redención, y eso demuestra que ya hemos sido parcialmente redimidos.

83 Y como dije el otro domingo, creo que fue, aquí abajo en esta línea de abajo es en donde anda el pecador: estiércol, suciedad, inmundicia, mugre. Ahora, él… ellos pudieran ser tan limpios… darse un baño cada cuatro horas, pudieran vestirse con las mejores ropas, pudieran ser eruditos pulidos; y ser tan inmundos y sucios como las paredes tiznadas del infierno, en sus almas. ¿Ven?

84 Ahora, el Cristiano se alza por encima de eso, porque él tiene las arras de nuestra herencia aquí arriba. Él ha sido recogido, levantado de esa mugre e inmundicia; aquí arriba, y él se alza por encima de eso. ¡Oh, cómo me gusta! Como dijo Paul Rader en aquella ocasión montado en el tronco, Uds. saben, él dijo: “¡Estoy montándolo! ¡Estoy encima montándolo!”. Allí es donde está ahora:

¡Bendita aseguranza, mío es Jesús!

¡Oh, un pequeño anticipo (Se me ha permitido beber en la Fuente.) de la Gloria Divina!

Ahora soy un heredero de salvación, he sido comprado por Dios,

Nacido de Su Espíritu y lavado en Su sangre.

Con razón esta es mi historia, esta es mi canción,

Cantando nuestra alaba-… cantando Sus alabanzas todo el día.

85 ¿Ven?, alzados por encima de las sombras, fuera de la mugre, ¡un anticipo! Ahora tenemos las arras de nuestra herencia completa, porque Dios ya ha sacado las raíces de la tierra de las cosas del mundo y nos ha plantado en lugares más altos; me ha levantado, me transpuso, me transformó de las cosas del mundo; sacó las raíces, ramas, todo, y me levantó del lodo cenagoso, de la suciedad del pecado; y me plantó en la cumbre del Monte de Sión, me sentó en el huerto de los amados Santos de Dios. Y ahora somos ciudadanos de ese Reino, hermanos y hermanas en Cristo Jesús, toda inmundicia y mancha y maldad se ha ido de nuestras mentes. Nuestra agua… cuerpos están lavados con agua pura y nuestros corazones rociados por la Sangre del Señor Jesús, y el Espíritu Santo está morando con Su brisa soplando por nuestras ramas todo el día, moviéndonos y empujándonos y haciéndonos echar buenas raíces y crecer profundamente. ¿No es maravilloso? “Las Arras de nuestra salvación”.

86 Nuestra herencia perdida, este capítulo la revela. Nuestra herencia perdida ha sido reclamada por nuestro misericordioso y precioso Pariente Redentor. Cómo Dios descendió y llegó a ser… cambió Su forma de Dios y se hizo hombre, para poder ser humano, para llegar a ser un Pariente Redentor humano, para redimir de nuevo un mundo natural a un pueblo natural. ¡Amén! Cómo Dios (lo Sobrenatural) llegó a ser natural para llegar a ser un Pariente, porque Él no podía negar Sus Propias leyes. Él tenía que venir por el rede-… parentesco redentivo porque de esa manera Él… ese es Su plan. De esa manera Él lo hizo.

87 Dios sabiendo que el hombre caería, pero, Él no podía hacer que el hombre cayera. Dios sabía que el hombre se perdería, aunque Él no quería que nadie se perdiera. Pero para que la gran demostración de los atributos de Dios pudiera ser manifestada a todos los hombres, que Él pudiera ser un Redentor, Él pudiera ser un Salvador, el hombre tenía que caer. Dentro de él estaba él caer, pero dentro de Dios estaba el volverlo a redimir. Por esa raz-… necesitamos tener la noche, para hacer del día algo bueno. Necesitamos de las enfermedades, para que disfrutemos la salud. Todo, los pros y contras. Ahora, y nuestro Pariente Redentor…

88 Ahora, quiero que se fijen aquí. Estoy mirando aquí abajo en este capítulo 5, cuando él lo miró: “¡No temas!”. En este versículo 5: “¡No temas!”. ¿Ven?, siempre hay… Uno no quiere asustarse de nada.

…uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.

…y, vi, he aquí, que…vi que en medio del trono y…los cuatro seres vivientes,…en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero…

89 “Un Cordero”. ¿Por qué él no vio el Cordero antes? El Cordero había estado sentado en el Trono del Padre, dentro de los—los guardias. Juan no podía ver allí adentro, él solo vio esas cuatro cabezas… o esos cuatro seres vivientes allí parados, o esos cuatro Querubines parados allí cuidando el Lugar Santo. Y lo vimos el domingo pasado, y en las otras lecciones, él vio aquello pero no podía ver lo que había más allá. Y allí, de repente, apareció… misteriosamente, repentinamente, había Uno, un Cordero.

90 Ahora, eso muestra que Aquella no era una bestia natural, cordero, porque Él tomó el Libro de la mano derecha del que estaba sentado en el Trono; el cordero no podría hacer eso, ¿ven? Él era—Él era—Él era un Cordero, era Cristo. En otras palabras, en Sus atributos Él era manso y dócil como un cordero.

91 Ahora, fíjense, era un Cordero Redentor, un Cordero Redentor igual que el primero. ¡Dios nunca puede cambiar! ¡Amén! El primer redentor fue un cordero, en el huerto del Edén, fue un cordero lo que Dios ofreció. Y aquí lo es otra vez, allá en Apocalipsis, otra vez es un Cordero. ¿Para redimir qué? La condición caída y la herencia caída de una raza de gente caída. Un Cordero regresa para redimir, como estaba la nuestra en el principio, para redimirnos.

92 ¿Para redimir qué? ¿De qué nos va a redimir Él? Para romper… traerlo a… Cualquier cosa que es redimida es algo que se había perdido. Es algo que se había perdido y luego ha sido traído de regreso otra vez. ¿Qué es lo que Él nos trae de nuevo, este Cordero? Todo lo que teníamos en el principio.

93 ¿Qué teníamos nosotros en el principio? Vida Eterna. Nosotros éramos herederos del mundo. Teníamos Vida, no teníamos que morir. No teníamos que estar enfermos. No teníamos que envejecer. No teníamos preocupaciones. No había funerales, ni tumbas, ni maldad, ni muerte, ni canas, ni hombros caídos, ni lamentos, ni llanto. ¡Teníamos Vida, Eterna! Teníamos la jurisdicción sobre toda la tierra. Éramos un dios (así de sencillo) en la tierra; nos paseábamos y si este árbol no se veía bien estando aquí, decíamos: “Desarráigate y asiéntate acá”, y lo hacía. Si los vientos soplaban y no queríamos que los vientos soplaran: “Calla, enmudece”, y lo hacían. Y ¿qué vino a hacer Él? A redimir todo eso de nuevo a nosotros, (¡Oh, oh, oh, oh, oh, hermano!), para recibir todo eso de nuevo.

94 Y ahora la naturaleza misma está gimiendo, esperando ¿las qué? Las manifestaciones de los hijos de Dios, que los hijos de Dios sean manifestados.

95 Y nosotros tenemos las arras de nuestra salvación ahora, y podemos tomar a nuestro hermano que está muriéndose de cáncer, y pararnos con ese pequeño aliento de redención, y orar la oración de fe por él, que cambiará a una persona que era la sombra de un hombre a una persona saludable otra vez; ¿qué haremos cuando ya venga toda nuestra posesión? ¡Amén!

96 La naturaleza sabe eso. La naturaleza está gimiendo y nosotros gimiendo con ella. La naturaleza está esperando la manifestación de los hijos de Dios, porque la naturaleza fue maldecida con su amo. Cuando su amo recibió maldición (el más alto), entonces la naturaleza cayó con el amo. ¡Pero cuando este Pariente Redentor vino (¡Aleluya!) y redimió al hombre que es amo de la naturaleza! Entonces toda la naturaleza está esperando al hombre, amo.

97 ¿Qué es lo que hacemos? Tomamos el hacha y la ponemos en nuestras manos y cortamos el árbol si queremos; pero en aquel día no haremos eso. ¡Amén!

98 Toda la naturaleza está esperando a su amo. Y el amo son los Hijos de Dios a quienes les fue dada esta tierra. Ahora, Dios tendrá Sus cielos, por supuesto, pero esto fue dado al hombre. Y el Pariente Redentor viene a redimirnos de nuevo lo que habíamos perdido. ¡Qué hermoso! ¡Oh! Pienso que eso es… “Un Cordero Redentor”.

99 Cuando la obra sea terminada, tendremos todas las cosas otra vez. ¿Qué clase de todas las cosas? Tenemos todo poder. Tenemos Vida Eterna. Tenemos salud Eterna. Tenemos juventud Eterna. Tenemos poder Eterno. ¡Oh, somos Eternos con el Eterno! Y entonces, todos estamos esperando que llegue ese tiempo, esperando y gimiendo, esperando.

100 Y nos ha sido traído este Libro séptuple de siete planos de redención, y eso es lo que contiene este Libro. Ahora, vamos a entrar en el capítulo 10 en donde este Ángel poderoso proclama algo que… y Él tenía un Librito que Juan tenía que comer. Y al hacerlo, llegó a su vientre y era amargo, pero en sus labios era dulce.

101 Cuando Uds. tienen que digerirlo, entonces se pone amargo, todos están en contra suya, todos diciendo: “Tú eres un santo rodador, eres esto, aquello o lo otro”. ¿Ven? “Tú estás—tú estás—tú estás loco”. Así que, es difícil digerirlo; pero cuando Uds. están testificando de Su Gloria, es dulce en sus labios. Eso es todo. ¿Ven? Y cuando Uds. se paran en una reunión, dicen: “¡Gloria a Dios! Ale-…”. ¡Oh, cuando Uds. están pasando por ese tremendo acoso!, es duro; pero, luego, cuando han salido de ese gran acoso Uds. pueden testificar, entonces es dulce en los labios. ¿Ven? Correcto. Eso es este Libro de redención.

102 Ahora, queremos ahora dar una pequeña ilustración más aquí en el versículo 5, y luego vamos a comenzar en… tomar nuestro versículo 6 y empezar de allí. Ahora, quiero que se fijen en el plan de redención como Dios lo mostró anticipadamente, Él lo llevó a cabo perfectamente en Rut y Booz. Yo… Allí es donde terminamos el domingo pasado. Ahora, quiero comenzar allí mismo ahora, hoy, en Rut y Booz.

103 Ahora, hay cuatro estaciones o cuatro etapas, en Rut y Booz. La primera es Rut decidiendo. ¿Cuántos han oído el… a mí predicar el mensaje? Veamos sus manos. Yo sé… Bueno, todos Uds., me supongo. Lo he hecho aquí, y lo tenemos en cintas y demás. Rut, primero, ella tenía que decidir si iba a entrar en esta tierra o no, con Noemí. Ella tenía que tomar una decisión. Luego, después que ella llegó allí, lo siguiente que tuvo que hacer era servir en el campo de Booz; allá afuera, descalza, espigando detrás de los segadores, sirviendo. Y luego, después de que ella hubo encontrado gracia en los ojos de Booz, ella entonces tuvo que esperar hasta que Booz hiciera la obra de pariente redentor, para recuperar todo lo que Noemí perdió para poder incluir a Rut, la moabita. Y luego la siguiente etapa, es—es Rut recompensada.

Ahora, fíjense. Rut, decidiendo, perfectamente…

104 ¡Oh!, si alguien dice “esa Biblia no está inspirada”, algo anda mal en ellos. Cada Palabra de Ella está inspirada, cada Palabra de Ella ensambla como la juntura dentada en una—en una—en una tabla. Ella encaja perfectamente como los dientes de una rueda poderosa girando, calibrada a millonésimas de segundo, perfectamente bien.

105 Ahora, fíjense entonces en esto, Rut, decidiendo, tenía que tomar una decisión si ella iba a decidir ir allá o no. Ella tenía que tomar una decisión. Ahora, así tiene que hacer cada creyente. Ud. tiene que dejar los antiguos lugares que frecuentaba, Ud. tiene que dejar su vida pasada, Ud. tiene que dejar las viejas—viejas cosas del mundo.

106 Hermano Roy, ¿se enfermó la Hermana Roberson? ¡Oh, pensé que tal vez estaba enferma o algo! Iba a decir que la trajeran aquí arriba si ella se había enfermado o algo así.

107 Ellos tuvieron que dejar los antiguos lugares de costumbre que frecuentaban, o algo así, y—y cruzar a una tierra nueva, con una gente nueva que Uds. no conocían antes. ¿Es eso lo que hicieron Uds. cuando llegaron a ser Cristianos? Uds. dejaron el salón de billar, dejaron los clubes nocturnos. Uds. tuvieron que entrar a un grupo de personas que parecían que sufrían espasmos, ellos temblaban y se sacudían y lloraban, y sacudían la cabeza y brincaban de arriba abajo, y, pues—pues, era un—era un—un “grupo de locos” para Uds. Así que, Uds. tuvieron que tomar una decisión si irían o no. Correcto. Y Uds. sabían que cuando lo hicieran, su propia gente iba a burlarse de Uds., los que Uds. habían dejado. ¿Correcto? Eso sucede automáticamente. Uds. solo… para comenzar, ellos deben esperar eso, porque así es.

108 Ahora, Rut sufrió eso mismo. ¿Qué le habrán dicho los moabitas a ella cuando cruzó para ir a Israel, a un montón de fanáticos? ¿Ven?, ella tenía que tomar una decisión. Ella tenía que decidir. Y Ud. tiene que decidir. Y, finalmente, cuando ella tomó su decisión, ella entró a la—la nueva tierra.

109 Ahora, eso es justificación. ¿Correcto? Ahora observen esta Iglesia. ¡Oh, es perfecto!

110 Uds. saben cómo nosotros… ¿Cuántos escucharon La simiente de Abraham cuando prediqué sobre eso? Eso de justificación, santificación, bautismo del Espíritu Santo. Ahora, vean si esto es correcto o no.

111 Rut, tomando su decisión, un tipo de la Iglesia, la Iglesia Gentil. Ella decidió, y cruzó a la tierra. Ahora, muchas veces, nosotros metodistas y bautistas pensamos que eso es todo lo que uno tiene que hacer. ¡Ella apenas había empezado! Ella aún no había logrado nada, ella solo entró a la tierra.

112 Ahora, lo siguiente que ella tuvo que hacer, es que tuvo que trabajar. Ella se convirtió en una legalista. Ella tuvo que “ocuparse en su salvación con temor y temblor” como Uds. lo hicieron. Ella salió al campo y se puso sus ropas, y salió al campo y espigó detrás de las criadas para obtener el sustento diario. ¿Correcto? ¿Qué estaba haciendo ella? Ella buscaba hallar favor con Booz. Así que ella se abrió camino a través de la etapa de legalismo.

113 Y eso es exactamente lo que hizo la Iglesia. Los luteranos lo creyeron por fe y entraron a la tierra. Pero los metodistas enseñaron santificación, lo cual era el punto de vista legalista de Eso, ¿ven?, “Ud. tiene que hacer algo”. “¡Yo tengo que dejar de hacer esto! Yo tengo que dejarme crecer el cabello”, dijeron las mujeres. Por supuesto, ellas ya no lo hacen; pero ellas—ellas sí lo hicieron, se dejaron crecer el cabello. Ellas dejaron de usar las pinturas en sus caras. Ellas no usaron mal sus—sus faldas y—y, o, cortas como las otras. Ellas tenían que hacer algo. ¿Ven? Eso es lo que hizo ella, la etapa de justificación, la etapa de santificación.

114 Ahora, cuando ella finalmente encontró favor con Booz, ¿qué sucedió? Entonces Noemí le dijo: “Tú espera aquí mientras Booz hace la obra de un pariente redentor, porque él es el único que puede hacerlo. Él es nuestro siguiente pariente redentor y tú solamente espera aquí. Ya no vayas a los campos. No hagas esto, aquello, o lo otro. Tú solo espera hasta que la obra de pariente redentor haya sido cumplida”. Y ella descansó. ¡Amén!

115 Eso es exactamente a lo que ha llegado la Iglesia en esta última etapa de Pentecostés. ¿Ven? En el principio de Pentecostés todos ellos se emocionaron y ellos “tenían que hacer esto”, y ellos se estremecieron y todo lo demás. Ahora ¿qué está haciendo la Iglesia? La verdadera Iglesia está descansando. ¿Qué es Descanso? Aquí está, Descanso es el “Espíritu Santo”, el día de reposo. (Los Adventistas del Séptimo Día quieren decirnos, Uds. saben, que se trata del séptimo día de reposo o algo así.) En Hebreos el capítulo 4, dice: “Nosotros que hemos entrado en Su Reposo hemos cesado de nuestras obras, como Dios de las Suyas”. Así que, el día de reposo es el Espíritu Santo.

116 Y cuando Rut estaba descansando, ¡era un tipo de la Iglesia descansando en las promesas de Dios! Ahora nosotros tenemos las arras de nuestra salvación. No estamos preocupados si vamos allá o no, ¡nosotros vamos! Correcto. ¡Dios lo dijo! Dios lo prometió y tenemos las arras (Amén.), ya han sido recibidas, Cristo nos ha aceptado. No hay manera de escaparse de Eso ahora, ¡allí estamos! ¡Amén! Lo único que tenemos que hacer es solo esperar hasta el… Él toma… Él está haciendo la obra de Pariente Redentor. Nosotros tenemos las arras de eso ahora mismo, esperando el momento cuando Él regrese.

Y luego lo siguiente, Rut fue, Rut fue recompensada.

117 Eso es lo que hizo la Iglesia. Entró en justificación, bajo Lutero. Entró en santificación, bajo Wesley. Entró en el bautismo del Espíritu Santo, en estos últimos días. Y ahora está descansando con las arras de nuestra herencia de que sabemos que algo pasó en nosotros, hemos pasado de muerte a Vida, y esperando, gimiendo con la naturaleza, por ese tiempo cuando recibiremos una Vida inmortal, una plenitud inmortal; nuestros cuerpos serán redimidos. Todo es redimido, y solo estamos esperando que Él regrese de la puerta. ¡Amén!

118 ¿Entonces qué? Rut fue recompensada. Eso es cuando nosotros seremos recompensados. Eso es lo que este Libro sellado con siete sellos nos va a abrir a nosotros. ¿Qué son estas cosas? Son misterios. No fueron escritos en la Palabra, tienen que ser revelados por el Espíritu Santo; pero si Uds. se fijan, en realidad, están revelados por todas las Escrituras, pero han sido escondidos de la gente. Cuando lleguemos al rollo después de un rato, Uds. verán cómo estaba armado, entonces sabrán cómo se abren esas cosas.

119 Ahora, sí, descansando. ¿Qué? Rut bajo justificación… Si lo ven, digan: “Amén”. [La congregación dice: “¡Amén!”.—Ed.] Rut bajo santificación, laborando, legalista. Rut, descansando, esperando a Booz que regrese de la obra terminada.

120 Ahora, nuestro Booz terminó la obra en el Calvario. Pero antes que Él venga a llevarnos a Su Hogar, Él va al Hogar primero (en Juan 14), a prepararnos un lugar. ¡Gloria!

No se turben vuestros corazones; si creéis en Dios, creed también en mí.

En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; pero yo voy, pues, a preparar lugar para vosotros.

Y…vendré otra vez…para tomaros.

121 ¿Ven?, Booz va allá, ¿qué hizo él? Él va, se para… tomó a los ancianos y fue a la puerta, se quitó el zapato, y dijo: “Dese a conocer hoy que yo redimo a Noemí y toda su herencia”. Él recibió a la moabita con ella.

122 Y cuando vino Jesús, ¿a quién vino Él a redimir? A Israel. ¿Qué hizo Él al tomar a Israel? Él recibió a la Novia Gentil. Seguro, Él la recibió, cuando Él tomó a Israel. Él fue… Y Él fue a los Suyos, tenía que hacerlo. ¿Qué era lo primero que Él tenía que hacer? Redimir a los Suyos. Y la Iglesia Gentil es solo una hermana de esa mujer, la iglesia israelita. ¡Seguro! Así que, Él tenía que redimir a Israel para recibir Esta. Y él tenía que redimir a Noemí para recibir a Rut, su novia.

123 Ahora ¿qué hizo él? Antes que pudiera tomarla… ¡Oh, gloria! ¡Fiu! ¿Qué hizo él? Él fue a la hacienda, supongo que pintó todo y puso alfombras nuevas en el piso. ¡Oh, él—él pudiera haber construido una casa nueva! (En nuestro caso, es una Casa nueva.) Y él preparó todo, y luego regresó con el ramillete de flores puesto para la boda. ¡Amén!

124 ¿Qué estaba haciendo Rut? Ni una sola cosa. ¡Descansando! ¡Esperando! ¡No más labor, no más confusión!

125 “¿Tengo que ser un metodista? ¿Tengo que unirme a los bautistas? ¿Tengo que ser un presbiteriano?” No, señor, solamente reciba el Espíritu Santo, y descanse. [Cinta en blanco.—Ed.]

Estamos esperando la venida de ese día Milenial (¡Gloria!),

Cuando nuestro Señor bendito vendrá y se llevará a Su Novia que está esperando;

¡Oh! La tierra está gimiendo, llorando por ese día de dulce liberación, (todo: la naturaleza está gimiendo, las hojas de la higuera, todo está esperando ese día de bendita liberación).

Cuando el Pariente Redentor regrese y se lleve a Su Novia.

126 Ahora Ella está descansando. ¿Bajo santificación? No. ¿Bajo justificación? No. Sino bajo ambos justificación, santificación, y entrar en el Reposo.

127 Ahora, Isaías, capítulo 28 y el versículo 18, dice:

…mandamiento tras mandamiento,…renglón tras renglón,…un poquito allí, y otro poquito allá; retened lo que es bueno.

porque en lengua de tartamudos, y en otras lenguas yo hablaré a este pueblo,

…y este es el reposo; este es el sábado…esto es cuando la Iglesia entra a esperar.

128 Miren cómo venimos a través de justificación, santificación, entrando ahora en el bautismo del Espíritu Santo: descansando, esperando. ¿Qué? Y ahora, ahora, cuando lleguemos a estas revelaciones Uds. verán lo que es ahora. ¿Ven? Cómo es que… Estas cosas no se podían enseñar hasta este día. No lo fueron, no se podían enseñar. No estaban abiertas para los hijos de los hombres. La Biblia así lo dice. Yo puedo mostrarles aquí en la Escritura que dice que no serían abiertos hasta (a los hijos de los hombres), hasta este día. Y ahora estamos terminándolo en estas grandes y benditas cosas. Ahora… Muy bien.

129 El versículo 6… O parte del 5, el anciano en el versículo 5 tenía razón cuando dijo: “¡He aquí, un Cordero!”. Pero cuando miró alrededor, él vio un León. Era un León en vez de un Cordero. Pero, entonces ¿qué era? Su obra de mediación había terminado, de mediación. Él estaba… dejó de ser el Mediador al final de la edad de la Iglesia, para llegar a ser el León de la tribu de Judá, Su obra de mediación había terminado. Y Él había de llegar a ser un León el cual era el Juez, ahora, y Él tomó… cuando Él tomó el Libro de la mano.

130 Ahora, recuerden, cuando un hombre iba a redimir (Ahora, no lo olviden.), cuando un hombre iba a redimir, él llevaba hombres con él e iba a las puertas de la ciudad, siendo los ancianos, y allí él—él—él anunciaba su propósito de estar allí. Eso es lo que él hizo, fue a la puerta, dijo: “Yo estoy aquí para declararme como pariente redentor y de esta herencia, y estoy aquí dándome a conocer delante de estos ancianos de la ciudad”. ¿Ven?

131 Y cuando el… Juan lloró. Ahora, alguien, como dije la semana pasada, ellos dijeron: “Juan lloró porque él no podía encontrar a nadie digno”. No era por eso. Un hombre bajo la influencia del Espíritu Santo no lloraría por eso. Pensó que: “Porque él no era digno”, tal vez el mismo Juan no era digno. No hay nadie digno. Pero no fue por eso que él lloró.

132 Yo creo que él estaba llorando de gozo porque él había visto que todo el plan de redención estaba escrito aquí en este Libro. No era porque no había nadie digno, porque, allí mismo estaba en pie un Cordero que era digno. Así que, él estaba llorando, y allí dijo: “¡Oh, gloria a Dios!”. Escúchenlo bien cuando comienza a gritar. Ahora, pero nosotros lo encontramos aquí llorando porque estaba tan contento porque el Cordero había tomado el Libro para la… de la mano de Aquél que estaba sentado en el Trono.

133 Y tan pronto como él hizo… Cuando este Ángel, este Ángel poderoso, clamó: “¿Quién es digno?” él estaba anunciando allí mismo, estaba anunciando un Pariente Redentor. E inmediatamente después, él dijo: “¿Quién es digno de tomar el Libro?”. Entonces, algo… Entonces Juan empezó a llorar. ¿Qué sucedió entonces? Él vio, allí se hallaba el Libro. Allí estaba, ¿pero quién era digno?

134 Bueno, allí estaba Gabriel, por supuesto, él era digno; pero, ¿ven?, él no era un hombre, él era un Ángel. Y allí estaba Miguel, él era digno; pero no era un hombre, él era un Ángel. Así que tenía que ser alguien que llegara a ser una persona terrenal como fue con nosotros. Y entonces cuando él vio llegar este Cordero que había sido inmolado desde la fundación del mundo, y él vio que Él había sido inmolado desde la fundación del mundo, entonces Juan lloró. ¡Amén! Porque allí estaba, él vio todo el cuadro. ¿Ven?

135 Y tan pronto como él anunció “¿Quién es digno?” él estaba anunciando la venida del Pariente Redentor. Y aquí estaba Él, un Cordero. Y ¿qué hizo Él? Caminó hacia el Trono en donde estaba el Espíritu de Dios, y tomó el Libro de la diestra de Aquel que está sentado en el Trono. Y todos los ancianos se postraron y dijeron: “Digno eres porque Tú fuiste inmolado”. ¿Ven? Y luego, Él llegó a ser entonces… Su Libro, o por lo menos el Libro de redención, o—o el Libro de intercesión en la edad de la Iglesia había concluido, ahora Él llega a ser el Redentor.

136 Ahora, la revelación de cómo lo hizo Él va a estar en estos Siete Sellos. Ahora, nos fijamos en la… como cuando el Libro de la obra de mediación de Él había sido consumado, la obra estaba terminada, ahora en los primeros tres capítulos de la Iglesia, terminada. Pero ahora redención, redención ha de ser revelada. ¿Qué es? Ahora, cuando Él tomó este Libro… Ahora, traten de concentrarse, porque, si llegamos a tener estas siete noches, Uds. van a—pues Uds. lo van a entender.

137 Si Ud. no lo entiende, solo levante la mano, diga: “Yo no—yo no lo entiendo” ¿ven?, miren, porque quiero ahora que Uds. estén convencidos.

138 Ahora, fíjense, “Redención”. Después, inmediatamente después de concluir Su intercesión por la Iglesia, Él mismo Se revela como el Pariente Redentor. Ahora ¿lo están siguiendo? Y ahora le va a revelar a la Iglesia cómo lo hizo Él. Y entonces si esta revelación ya ha empezado, entonces eso prueba que estamos al final del camino. ¡Amén! Ahora, Uds. vean si Esto… si Esto está correcto o no, a medida que repasamos la Escritura aquí.

139 ¿Qué vimos? ¿Qué estaba siendo revelado? ¿Qué es la revelación de redención?, ¿cómo fuimos redimidos nosotros? Solo miren aquí en estos últimos años lo que ha sucedido: la revelación del Nombre de Jesús y el bautismo en agua, la revelación que no hay infierno Eterno, no se sabía antes (pensando que sus amados estarían allí por una Eternidad). ¿Ven?

140 Pues Uds. no pueden tener Vida Eterna a menos que sean salvos. Si tienen Vida Eterna, entonces Uds. no pueden arder en el infierno por la Eternidad. Uds. serán castigados por sus pecados con su vida natural, pero no pueden tener Vida Eterna en el infierno. Si Uds. tienen Vida Eterna, entonces no pueden quemarse para siempre porque solo hay una forma de Vida Eterna. Y estoy seguro que la Iglesia entiende eso.

141 Ahora, ¿qué es? ¿Qué otras cosas? El plan de redención. Miren nada más lo que se nos ha dado últimamente por el Espíritu Santo, vean: La Simiente de Abraham, lo que significó la revelación.

142 La simiente de la serpiente. ¿Ven este Libro de Apocalipsis? Fíjense cuando lleguemos allí cómo va abriéndose eso. Y yo lo probé aquí mismo por la Escritura, esa es la pura Verdad. Yo regresaré a Apoca-… o regresaré a Génesis y lo tomaré y mostraré que cuando ese sello lo abrió, cuadró por toda la Biblia, desde Génesis hasta Apocalipsis.

143 Solo piensen, desde Génesis hasta Apocalipsis nadie jamás fue bautizado en el nombre del “Padre, Hijo, Espíritu Santo”. ¡Es un bautismo falso! Yo me paré delante de trescientos y tantos predicadores de la gran asociación ministerial de Chicago el otro día, y probé eso al punto que todos lloraron el uno sobre otro. Y setenta de ellos van a venir para ser bautizados en el Nombre del Señor Jesús.

144 ¡Y la simiente de la serpiente ha venido desde Génesis! Si la serpiente no… Si él no tuvo simiente, entonces Cristo no nació; porque Él dijo: “Yo pondré enemistad entre tu Simiente y la simiente de la serpiente”. Y si la simiente de la serpiente fue un mito, también Cristo fue un mito, también la Iglesia es un mito, ¿ven?, es todo, Uds. no lo pueden separar. La serpiente tuvo una simiente, y eso es lo que realmente los tambalea. ¿Por qué no lo pueden entender? Porque ellos no tienen la revelación de eso.

145 ¿Por qué ellos no vienen y lo discuten conmigo? El púlpito está abierto todo el tiempo, yo me reuniré con cualquiera. Yo no discutiría con ellos, pero sí que lo hablaría con ellos, si quieren… se los pedí allí mismo delante de la asociación. ¡Yo quiero que algunos de Uds. me digan dónde está errada! No se paren en una esquina a criticarme, por eso, vengan y párense frente a mí. Hagámoslo—hablemos en serio, subamos aquí y veamos quién está correcto y quién está equivocado. Pero ellos no lo afrontan. Francamente, saben que no deben hacerlo. ¿Ven?

146 Porque no soy yo, sino el Espíritu Santo, el mismo Ángel de Dios que Uds. ven. ¿Qué les parecen estos días aquí cuando todas estas cosas han sucedido, y este Ángel del Señor parado cerca? Yo no sabría estas cosas, pero es la hora, está aquí. Cuando terminemos estos siete Espíritus, los siete cuernos y demás, hoy, si el Señor quiere, Uds. verán dónde está. Es—es la hora en la que estamos, donde deben venir estas revelaciones. Es el Libro de Apocalipsis, la revelación de Jesucristo. Y vimos, en el primer capítulo, que Él reveló quién era Él. Y ahora Él está en los Siete Sellos, revelando cómo Él redimió la tierra.

147 Y uno de ellos fue por medio del Nombre de Jesucristo. El otro fue, quitando el temor del pueblo, como: Eterna, redención Eterna, justificación por fe, santificación, el bautismo del Espíritu Santo. Y ¿qué? Que estamos seguros Eternamente, quitando toda la duda ahora del pueblo. Si Uds. tienen las arras de su salvación, Dios ya los ha sellado para el día de su redención. Efesios 4:30 dice:

…no contristéis el Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados hasta el día de vuestra redención.

148 Ahora, ¿cómo va Ud. a—cómo va Ud. a descarriarse? Ud. pudiera descarriarse, pero Ud. no puede perderse. Y si Ud. se queda en ese estado, muestra que Ud. no lo tenía para comenzar. Pero si Ud. es un hijo de Dios: “El que tributa este culto, limpio una vez, no tiene ya más conciencia de pecado”, dice Hebreos. Eso es verdad. Así que Ud. no puede—Ud. no puede ser un Cristiano, Ud. no puede tener el Espíritu Santo y salirse y vivir en el mundo. “Si amáis al mundo, las cosas del mundo, el amor de Dios no está en vosotros”. Así que, Ud. solo está escuchando a un sonido falso en alguna parte, el diablo lo tiene a Ud. todo envanecido. Pero si Ud. examina su vida por medio de la Palabra de Dios y Ella muestra que Ud. está viviendo de acuerdo a las páginas de esa Biblia, entonces Ud. tiene seguridad Eterna.

149 Y no hay nada de qué temer. Lo que Dios prometió, Dios lo hará. Yo reto a cualquier persona a que tome eso. Ud. solo tome eso y camine con esa Palabra, y observe lo que le sucede a Ud. Hermano, traerá a cumplimiento todo. Dios lo dijo. Todo lo que Dios prometió, sucederá.

150 Yo… Desde que les dije que mi labor estaba comenzando, han sido casi quince años dando la vuelta al mundo una y otra vez, y ni una sola vez ha fallado. ¿Por qué? Porque, básicamente, yo me paré sobre la promesa de Dios. Yo sabía que era la Verdad. No permitan que yo les trate de decir que es algo de mi gran sabiduría, sino Aquel que reveló los secretos del corazón es Aquel mismo que me mostró en la Escritura. Porque yo ni siquiera… cuando yo comencé a predicar, hace como treinta años, tenía que hacer que mi novia se sentara y leyera la Biblia. Yo ni siquiera podía leerla, no tenía mucha educación. Hermana Wilson, Ud. debe recordar eso, cuando Hope solía leerme la Biblia allá atrás, se sentaba y la leía, y yo decía: “Escuchen lo que dice, hagan exactamente lo que dice. Eso es todo lo que yo sé decirles”. Y todos los que lo hicieron, pues, ellos se enderezaron. Eso era todo. Yo—yo…

151 Ella decía: “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo unigénito”.

Yo decía: “¿Cuántos lo creen?”. “Lee el siguiente, cariño”.

“Ha dado a Su Hijo unigénito, todo aquel que en Él cree tiene Vida Eterna”.

Yo decía: “¿Cuántos Lo creen? Escucharon Lo que dice”. Yo mismo no podía leerla.

152 Así que, ¿ven?, yo no tenía manera de aprender de alguna escuela. Pero, ¡oh, yo amo esa escuela a la que fui! ¡Oh!, allá lejos en una pequeña cueva en alguna parte, con mis manos levantadas a Dios, día tras día, de esa manera, cuando el Espíritu Santo descendió en Su dulzura y empezó a revelarse Él mismo, diciendo: “Esto es así, y esto es así”. Y ni una sola vez, ningún hombre, criatura de ninguna clase, ha podido llegar a manosear nada de Eso. Y a pesar de todo el fanatismo y todo lo demás que ha recorrido la tierra, Dios mantuvo Eso en alto y limpio, y Lo llevó una y otra vez alrededor del mundo. ¡Aleluya! Estamos en el tiempo del fin, hermanos. Estamos aquí en el tiempo del fin. Eso es todo. “Habrá Luz al caer la tarde”. Eso es exactamente lo que Él dijo.

153 Ahora, es un Libro de la Revelación, Dios revelándose Él mismo. Y ahora a través de estos grandes misterios, Él está revelando el Nombre del Señor Jesucristo en el bautismo, Él está revelando que no hay tal cosa como un Infierno Eterno (no puede ser, no hay Escritura en la Biblia que diga que hay tal cosa).

154 Ahora, hay un infierno, y hay un lago de fuego, y es donde los pecadores son castigados, pero ellos finalmente son consumidos. Tal vez sean mil millones de años, pero ellos finalmente son consumidos. Pues Ud. no puede tener Vida Eterna a menos que sea salvo. Y si Ud. se quema Eternamente, tiene que tener Vida Eterna. Pues, el sentido común les mostraría eso. ¿Ven? ¿Cómo pueden tener Eterna-…? ¿Cuántos saben que cuando recibieron Vida Eterna son salvos? Bueno, si Uds. se queman Eternamente, ¿no tendrían que tener Vida Eterna para reconocerlo? Así que, ¿ven?, eso ni siquiera tiene sentido. ¿Ven?

155 Ahora, “seguridad”. A los que Él antes conoció, Él los llamó; a los que Él llamó, Él los ha justificado; a los que Él ha justificado, Él ya los ha glorificado. Pablo nos dijo, en el capítulo 1 de Efesios, que “Dios, antes de la fundación del mundo, nos ha predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Cristo Jesús”.

156 Juan nos dice aquí en Apocalipsis, que “El enemigo en los últimos días, ese enemigo religioso, entraría entre la gente y tendría organizaciones y demás, y sectas y demás” como ellos tienen hoy, “y engañaría a los mismos Escogidos si fuera posible, y engañaría a todos aquellos cuyos nombres no están en el Libro de la Vida del Cordero desde la misma fundación del mundo”.

157 ¿Cuándo fue puesto su nombre en el Libro de la Vida del Cordero? Antes de la fundación del mundo. ¿Cuándo fue inmolado Cristo, hace mil novecientos años? No, señor. Antes de la fundación del mundo. “El Cordero inmolado antes de la fundación del mundo”.

158 ¿Ven lo que está haciendo? Son estos sellos abriéndose, empieza a revelar el plan de redención, cómo lo hizo Él. Todo ha terminado ahora, está casi—casi por terminar. Así que, estamos en el tiempo del fin. Por eso es que—que las cosas están siendo reveladas. Muy bien.

159 Ahora, a nuestro Pariente se le da el Libro de redención sellado con siete sellos del Dueño original. El Dueño original… Cuando lo perdimos en el huerto del Edén, por Adán, regresó al Dueño original. Pero ha habido un cazador furtivo en la tierra, un usurpador, y ese es Satanás; él vino aquí, él es un cazador furtivo. Esta tierra no le pertenece a él, le pertenece a Dios. Pero él es un cazador furtivo, un usurpador. Vaya, yo pudiera decir algo ahora mismo, pero mejor no. Es el título de propiedad de nuestra redención, este Libro sellado con siete sellos. Es el título de propiedad. ¡Esperen que entremos en esos Sellos!

160 Él rompe los sellos, revela, nos da Su herencia a Su pueblo. Da la herencia que Él heredó, al llegar a ser Pariente Redentor, y gratuitamente nos la da a nosotros. Todo le pertenecía a Él. Él fue Quien redimió. Pero en lugar de guardarlo para Sí, Él se lo devuelve al pueblo. Ese es Su amor por nosotros. ¡Oh!

161 Satanás, el poseedor de aquello ahora, el usurpador, él finalmente… Él no quiere entregarlo rápidamente, nos damos cuenta aquí un poquito después en las Escrituras, estoy pensando aquí en otro capítulo. Y él no quería entregarlo inmediatamente, pero tuvo que pelear por eso. Pero, finalmente, cuando lo trajeron a una confrontación, fue lanzado al lago de fuego. Correcto.

162 Jesús, el Nombre Jesús en los Evangelios tiene cuatro títulos de “Hijo”. ¿Sabían eso? Jesús tiene cuatro títulos como Hijo en el Evangelio. Uno de ellos es “el Hijo de David”; uno de ellos es “el Hijo de Abraham”; otro, “el Hijo del Hombre”; otro, “el Hijo de Dios”.

163 Ahora fíjense. Cuando nuestro Pariente Redentor llegó a ser Jesucristo, Él llegó a ser el Hijo de David, el cual es el Heredero al trono. ¡Gloria! Él heredó el trono al llegar a ser un Hijo de David. Dios dijo allá atrás que Él nunca dejaría a David, “nunca dejaría a David sin una simiente”. Y Cristo es el Hijo de David. Y Él llegó a ser nuestro Pariente Redentor, y está esperando, preparando un lugar donde Él pueda reinar con nosotros. Como el Hijo de David, Él es el Heredero al trono.

164 Como Hijo de Abraham, Él es el heredero a la concesión real. Amén. ¿Es así? Él es el Heredero a la concesión real (¡Amén!), Palestina y todo lo que está en ella, “la Simiente de Abraham”. Él era un Hijo de Abraham.

165 Como Hijo del Hombre, ¿Hijo del Hombre qué…? ¿Qué perdió el hombre? Él perdió la tierra. Así que, como Hijo del Hombre Él es el heredero a todo en la tierra. Él tiene todo esto y nos lo tiene que devolver, entonces regresará como Él era. Él…

166 Ahora, entonces, como Hijo de Dios Él hereda todas las cosas. Como Hijo de David Él es Heredero al trono, como Hijo de Abraham Él es Heredero de la concesión real, como Hijo del Hombre Él es Heredero de la tierra, como Hijo de Dios Él es Heredero de todas las cosas en el Cielo y en la tierra. ¡Oh, hermano! Ese es nuestro Redentor, nuestro Pariente Redentor.

167 ¡Ahora, fíjense! ¡Oh, esto me hace tanto bien! Aquí es donde yo—yo realmente me alimento. Ahora, relajen sus corazones para Dios solo por unos minutos. Escuchen esto.

168 Satanás es un usurpador, él no posee esto legalmente, y él ha tenido dos mil años de pleito, si le pertenece a él o le pertenece a alguien más. Pero Cristo vino como el Pariente Redentor y lo redimió de nuevo para nosotros. Pero Satanás lo posee. Pero, saben, después de un tiempo (que termine esta gran pelea), él será lanzado en el lago de fuego. ¿Ven? Él será eliminado, y todos aquellos que adoran con él. Pero los herederos de salvación vendrán con Cristo. Ahora, él es un usurpador.

169 Ahora, recuerden, en el Antiguo Testamento, si un—un hombre perdía su herencia y un usurpador se apropiaba de su tierra, él no podía retenerla del propietario más de cincuenta años para la aniquilación. Después de cincuenta años, venía el año—año del Jubileo. Y el año del Jubileo, cuando llegaba el año del Jubileo, entonces todo regresaba nuevamente a su principio de origen. Todos los esclavos, regresaban al principio de origen. Si un hombre estaba con el azadón en el campo y la trompeta sonaba y él la oía, él tiraba el azadón y decía: “Ya no soy un esclavo, regreso a casa a mi familia”. Todo era devuelto. Si un usurpador estaba en el terreno, él tenía que irse de allí. Así era. Él se salía del terreno ¿por qué? Él propietario legal regresaba. Él tenía que ceder.

170 ¡Aleluya! Uno de estos días los reinos de este mundo caerán, y los propietarios legales entrarán uno de estos días. Amén.

171 Ahora, había tiempo en que eso estaba en disputa. Desde el día cuarenta, desde el principio del primer día de la purificación del santuario, o que Cristo fue al Calvario, hubo cuarenta días hasta la ascensión. Estaba en debate si el grupo de Satanás lo tomaría y diría que Él no resucitó de los muertos. Ellos empezaron por ahí a proclamar, diciendo, decían: “Los discípulos vinieron y se Lo robaron en la noche”. Uds. han leído la Biblia: “Y él dijo que ‘Su—Su gente vino y Lo hurtaron de noche’. Y pagaron dinero a los soldados para que dijeran eso”. Pero entonces quedó en duda, todos quedaron en duda.

172 “Bueno, realmente, quizás sí le pertenece a la organización, entonces, todo le pertenece”.

173 Pero el día cincuenta fue el Día de Pentecostés, cuando el Propietario legal bajó entre ellos (¡Aleluya!) y mostró que no era una organización. Que eso era la llenura del Espíritu Santo. Eso era el depósito de Dios para Su Iglesia que no sería controlada por organizaciones y demás, sería las arras del bautismo del Espíritu Santo con poder y el amor de Dios. ¡Amén! ¡Oh!, ¿no los conmueve algo a Uds.? ¡El Poseedor legal! ¿Dónde estaba? En las manos de Dios. Y en el…

174 ¿Ven?, él no podía retenerlo por más de cincuenta días. Uds. leen eso allá en—en Levítico—en Levítico, allí en las—en las leyes. Dice que ellos no podían… el propietario original. Tenía que regresar a las manos del propietario original después de cincuenta años. Todos sabemos eso. Uds. han leído eso muchas veces, pero… ¿ven?, “Tenía que regresar al propietario original después de cincuenta años”.

175 Bueno, entonces, después de estos cincuenta días-años, un año… un día significando como un año. Y desde el día de la crucifixión cuando ellos tomaron el… a este Pariente Redentor y lo mataron el—el día de la Pascua, quedó entonces en disputa. La iglesia creía hasta ese momento que Él era Pariente Redentor, “Él era el Redentor”. Entonces ¿qué hizo? Lo mató, el enemigo, y dijo que ellos se llevaron Su cuerpo y lo escondieron en alguna parte. Y todo eso estaba en las dudas del pueblo: “¿Qué le sucedió a Él? ¿Qué sucedería?”.

176 Ahora, al final del día cincuenta, pues, verán, eso ya no podía estar en disputa. Entonces, Dios… En vez de continuar—continuar con la antigua iglesia ortodoxa tiesa y fría, Dios envió el Espíritu Santo de vuelta, echó fuera a todos los usurpadores, y luego tomó control. El poder del Espíritu Santo descendió y la Iglesia recibió las arras de su salvación.

177 Ahora, hermanos, no para herir sus sentimientos ni nada de eso, si la organización está correcta y Ud. solo es un católico por organización, Ud. es bautista por organización, Ud. está perdido. ¿Ven?, las arras de nuestra salvación no fue unirnos a una iglesia, las arras de nuestra salvación no fue pertenecer a alguna organización. ¡Las Arras de nuestra salvación es el bautismo del Espíritu Santo sin ninguna organización! Amén.

178 Por eso ellos no podían retenerlo, después de ese día cincuenta, porque ese era el día de Jubileo cuando todo regresaba a su principio original. Y el—el poder de Dios fue llevado de vuelta a su origen, el día cincuenta, el año del Jubileo cuando todas las cosas regresaron.

179 Ahora, vendrá otro año de Jubileo, y eso, lo hemos tenido como para este tiempo. Si se han fijado, Pentecostés ha estado cayendo en América como por cincuenta años, más o menos ese tiempo. Hace como unos cincuenta años Pentecostés empezó a caer. Ahora lo que está sucediendo, es que la iglesia está recibiendo el Libro sellado con siete sellos de la revelación de Jesucristo (de los Siete Sellos), y ni un décimo de ellos Lo pueden recibir.

180 Pero cuando Uds. empiezan a ver el año del Jubileo en donde no tenemos que discutir ni forcejear ni jalar de esta manera, ¡siendo que ya estamos seguros en Cristo! Ya tenemos el Nombre del Señor Jesucristo en bautismo. Tenemos todos estos grandes misterios que vamos a presentar en estos Siete Sellos, y les vamos a probar a Uds. que esos eran los sellos que estaban sellados a los ojos de la gente. Con Dios que es mi ayuda, les probaré a Uds. que ellos no podían ver Eso por la Biblia (Entonces, seguro, si la Biblia así lo dice Uds. lo creerán.), que ellos no podían ver nada sino “Padre, Hijo y Espíritu Santo” hasta este tiempo. Ellos no podían ver que no había infierno Eterno, hasta este tiempo. Ellos no podían ver que había una seguridad Eterna ba-… Me refiero para el verdadero creyente. Por supuesto, se ha hecho farsa de eso por todas partes, un sonido incierto que ellos dan. Por eso la gente… Ellos dicen: “Pues, miren a esos presbiterianos y demás, fuman, toman y todo lo demás, y dicen que ellos tienen seguridad Eterna”. Sí, pero, ¿ven Uds.?, eso es para—eso es para desviar la verdadera Trompeta.

181 Investiguemos Aquí atrás y veamos si la Trompeta suena, si Uds. no regresan allá atrás de Génesis a Apocalipsis, de allá para acá, cuando se abre este sello; ¿ven?, estas cosas siendo reveladas.

182 Ahora, ¡oh, hermano! Yo pensé que solo estaba… Voy a tener que dejarlo para la próxima vez que venga aquí. Aún tengo aquí como unas seis páginas; o—o, bien, no, Uds. tienen un servicio bautismal pendiente. Permítanme leer esto, un par de estas cositas aquí, el año del Jubileo. Muy bien.

183 Ahora, ¿Uds.—todos Uds. están anotando las Escrituras? En Jeremías 32, y comenzando en el versículo 6 si Uds.… y cuando lleguen a casa quieran leerlo. Ahora, en Jeremías, para que vean lo que es este rollo, sacaré esto. De todas maneras, tomemos el pergamino. Eso me dará como otros diez minutos, del pergamino. Ahora, Uds. recuerden: este Libro estaba sellado. Ahora, un libro en los tiempos de la Biblia no era un libro de cuatro esquinas como este. Era un libro como este, se llamaba un libro, “un rollo”. ¿Cuántos saben eso? Ajá. Seguro, era un pergamino. Muy bien.

184 Ahora, este—este Libro estaba sellado con siete sellos. Ahora, era la Biblia y estaba sellado con siete sellos. Y ahora observen cómo sucedió esto.

185 Jeremías, cuando él—cuando él iba a ser… él había profetizado que sería llevado. Ahora en Jeremías, el capítulo 32. Él iba a ser llevado en cautividad a Babilonia, ellos estarían allí setenta años. Él lo había profetizado. Y Uds. lectores de la Biblia lo han repasado muchas veces. Y él iba a ser llevado allá por setenta años. Y él—él en realidad era el pariente más cercano a su primo que había muerto. Su primo (H-a-n-a-m, doble e, l), Hanameel, Hanameel, Hanameel, él era el… su pariente cercano. De manera que él sabía que—que el enemigo tendría los—tendría los—los papeles y demás, de su lugar, pero cuando… Él sabía que Dios nunca desampararía a Su pueblo, así que cuando ellos regresaran, para que él pudiera tener y ser un propietario legítimo de la herencia, esto es lo que hizo: él lo tenía todo por escrito.

186 ¿Cuántos lo han leído? Muy bien, Uds. lo han leído, pues Uds. lo han leído. Muy bien. Ahora, él lo tomó y lo selló exactamente de la manera que estos rollos estaban sellados aquí. Es la cosa más hermosa y sobresaliente que Uds. hayan visto.

187 Ahora, voy a intentar ilustrarlo con este pedazo de papel, no sé si pueda o no. Ahora, así estaba escrito, así. Ahora, él lo hizo y él lo selló de esta manera, cada uno. Ahora, lo que pasó es que, en cada uno de estos sellos estaba escrito aquí alrededor su herencia y lo que sucedió, y todos los que cayeron antes que él y cómo él vino a heredarla. Todo fue sellado de esa manera.

188 Ahora, así es como Dios tiene Su Libro sellado con siete sellos. Ahora, cuando Él arranca esto, esa revelación da la vuelta completamente alrededor y continúa alrededor hasta la parte de atrás del Libro. Por eso es que uno puede tomar el Nombre de Jesucristo y traerlo desde Génesis hasta Apocalipsis y mostrar que no hay tal cosa como “Padre, Hijo, y Espíritu Santo”. ¿Ven? ¿Ven?, eso da la vuelta por la Biblia, Ella lo revela.

189 Luego Uds. toman algo como: “Hay un infierno Eterno”. Uds. sacan eso y búsquenlo en Ella; nunca hubo un infierno Eterno porque en el principio Dios dijo que el infierno fue creado para el diablo y sus ángeles, para su futuro castigo. Entonces si el infierno es Eterno, ¿cómo pudo ser creado? La palabra creación nunca… La palabra Eterno, “nunca comenzó y nunca puede terminar”. Entonces siempre hubo un infierno si es un infierno Eterno, “habría un infierno al mismo tiempo, al mismo tiempo que había un Dios habría un infierno, antes que existiera pecado aun así existiría un infierno”. ¡Ah! ¡Oh, hermano! ¿Ven?, Uds. no pueden hacerlo.

190 Así que Uds. observen a medida que estas cosas se aclaran solas, dan la vuelta alrededor y abren el Libro. Así que esto ahora muestra realmente el cuadro de toda la Biblia, y los sellos que tienen la Biblia escondida de los ojos de los sabios y de los entendidos. Dios, por medio del Espíritu Santo, está abriéndolos de esta manera y revelándolos directamente por la Biblia. ¡Gloria a Dios!

191 Hermano, déjeme decirle, eso estimula mi—mi gastronomía espiritual. ¿Ven? ¿Ven? ¡Ahora miren aquí! ¿Ven?, es—es… como… ¿Entienden lo que quiero decir? ¿Ven?, aquí está, un sello. Ahora, si Uds. observan y leen aquí, vayan a Jeremías y vean cómo él—él—él—él lo selló.

192 Ahora, allí está el Libro, está escrito allí adentro. Ahora, justamente a tiempo para la primera revelación, entonces Él abre este sello. Ahora, Uds. observen y vean lo que era ese primer sello cuando lleguemos a los Sellos. Luego es tiempo para el segundo sello, Él saca el siguiente sello. Y ¿saben Uds. dónde estamos? Estamos casi en el séptimo sello ahora mismo. Y cuando el séptimo…

193 Cuando se abrió el primer sello, sonó la primera trompeta y cayó la primera plaga. Cuando se abrió el sexto sello, sonó la sexta y cayó la sexta plaga. Solo véanlo, es la cosa más hermosa que Uds. hayan visto. Y cuando yo lo haga, voy a conseguirme una pizarra grande, muy grande, la traeré aquí arriba y voy a enseñarlo aquí, para tomarnos suficiente tiempo en cada sello y retroceder y ver la historia y las cosas, y probar exactamente cuándo sucedió, y mostraremos aquí mismo en la Biblia cuándo dice Ella que sucedería, y exactamente cuándo sucedió, la fecha y todo lo demás. Lo tengo, amén, lo recibí de Él. Eso es correcto. Allí están los sellos.

194 Ahora, cuando Jeremías escribió este libro, fue sellado… Aquí hay una cosa buena en la que quiero que se fijen, todos Uds. que lo leyeron, que esos libros sellado… Ahora, recuerden, él ya no iba a estar. Él había profetizado. Ahora, él no lo sabía, solo por medio de profecía. ¿Están poniéndome atención? Él sabía por profecía, por la revelación de Dios, que ellos iban a estar lejos de ese país por setenta años. ¿Recuerdan Uds. que él profetizó eso? Él estaría setenta años, estarían en cautividad. Así que, él quería estar seguro que este sello (que su herencia) sería guardada, porque él tenía un… él heredó la herencia de su primo. Así que él lo tenía todo escrito, legalmente. Y ¿qué hizo él con eso? Para que no se pudriera o enmoheciera, él lo puso en una vasija de barro; y lo guardó para que no se pudriera o enmoheciera, hasta que pasaran esos setenta años.

195 ¡Gloria a Dios! ¡Yo esperaba que Uds. lo captaran! ¿Ven Uds. lo que hizo Dios? Él nunca se Lo reveló a los sabios y a los entendidos (para que ellos pudieran discutir Eso todo este tiempo), sino que Él lo puso en un Vasija de barro y Él mismo creo a Su Propio Hijo, Cristo Jesús. Y en este día postrero ahora Él está abriendo los sellos y mostrándoselo a Su Iglesia. ¡Lo guardó en una Vasija de barro para que Eso no se pudriera o enmoheciera! ¡Aleluya! ¡Oh! Sé que Uds. piensan que yo soy un santo rodador; tal vez lo sea. ¿Lo ven? ¡Pero ahí está! Ha sido guardado envuelto en un Vasija de barro que fue redimida de la tierra, resucitó en la mañana de Pascua donde los sellos de la muerte no pudieron retenerlo más; pero Él rompió los sellos y resucitó, ¡y Él mismo probó en estos últimos días que Él está vivo! ¡Él está en Su Iglesia! Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Y eso ha estado escondido de seminarios, ha estado escondido de organizaciones.

196 Y en estos días postreros Él Lo está revelando por medio de Su propia Presencia entre Su pueblo. Toma a alguien de quien Él pueda sacar el mundo y esas cosas de ellos (sacar el iglesismo de ellos), para Él poder hablar a través de ellos y revelar y abrir estos sellos así, Él mismo. ¿Ven? ¡Aleluya! ¡Oh!, ¿le aman? ¡Vaya, vaya, vaya!

197 Nuestro plan de salvación, el mismo ahora siendo revelado en Jesucristo. ¿Cómo lo reveló Él en estos últimos días? A través de Su apertura del sello. Pues, nadie… Uds. nunca escucharon en sus vidas que se escribiera acerca de la Simiente de Abraham, cómo ellos pasaron por justificación, santificación, bautismo del Espíritu Santo; cómo ese ángel vendría en los últimos días, tendría su espalda hacia la congregación y diría exactamente lo que Sara estaba pensando en su corazón (eso no fue sino hasta este día, correcto, este es el día); y la fe de Abraham; y el Nombre del Señor Jesús.

198 Ahora, una cosa aquí, tengo aquí cinco cosas de las que me gustaría hablar, solo por un segundo, tan rápido como pueda. Miren. Los siete… Hay siete sellos, y hay cinco sietes en el plan de redención de Dios. Cinco es el número de “gracia”. ¿Cuántos saben eso? J-e-s-ú-s, f-a-i-t-h [f-e.—Trad.], cinco es el número de gracia. Seis es el día del hombre, y siete es su—su día de redención.

199 Ahora, fíjense. Ahora, hay siete sellos en esto, o—o siete etapas en este gran plan de redención. Hay siete ¿qué? Siete sellos de redención, siete Espíritus de Dios… Encontramos eso (si Uds. quieren verlo, dice “Siete Espíritus”, permítanme ver aquí un momento), el capítulo 5, comenzando en el versículo 6 (Creo que, vemos aquí), el versículo 6:

Y al mirar, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cabezas, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra.

200 ¿Qué son esos siete Espíritus? Esos siete mensajeros. Allí está San Colombo, e Ireneo, y—y Juan Wesley, y Martín Lutero y demás. ¿Ven?, “los siete Espíritus”, los cuales son siete hombres (siete ángeles), los cuales son siete mensajes.

201 Siete sellos, siete Espíritus, siete ángeles, siete cuernos y siete iglesias. ¿Ven?, siete sietes, hay cinco sietes, y, siete es “perfección”, cinco es “gracia”, la gracia de Dios a Sus Siete Edades de la Iglesia. Sus siete hombres mensajeros, Sus siete Espíritus de Dios, los siete sellos planeados de redención (en los que estamos ahora mismo), los siete cuernos significan siete “edades”.

202 Porque, un cuerno significa “un reino”. ¿Recuerdan la corona que iba sobre la bestia (cuerno) en Daniel, y todo eso? ¿Ven?, significa un reino, o “siete edades”. Y, recuerden, Jesús dijo: “Algunos durmieron en la primera vigilia, una edad; otros en la siguiente vigilia, la siguiente edad; la siguiente; y la siguiente; hasta la séptima vigilia. Y en la séptima vigilia el Esposo vino, entonces todas ellas despertaron”. ¿Recuerdan eso?

203 Así que, sus siete “edades” eran los siete cuernos, y siete iglesias, o las “siete… dispensaciones del cuerpo de creyentes”. ¡Oh, no pudiera ser más perfecto! Jeremías… ¡Oh!, “el Libro”, “edades”, ¡cómo fue redimido! Cómo… [Cinta en blanco.—Ed.]…aquí mismo.

204 El séptimo y último de estos sellos, cuando se abren, se encuentra en Apocalipsis el capítulo 10, había un Ángel fuerte (el cual era Cristo) descendió y puso un pie sobre la tierra y otro sobre el mar, y levantó Su mano y dijo: “El día ha terminado. El tiempo se terminó. Todo ha terminado. El tiempo no será más”.

205 Y Él dijo: “Al sonar del… en este tiempo, el misterio de Dios se consumará”. Quién es Dios y cómo Él fue manifestado; cómo es que cuando se abrió ese sello, cómo empezamos a entender ahora cómo Él era el Hijo de Dios, Él era Dios mismo hecho carne; y la revelación de Quién es Él; eso se consumará antes que este Ángel pueda poner Su pie sobre la tierra y el mar y jure que “ya no habría tiempo” cuando este tiempo viniera. Estamos en el jardín de la entrada de eso ahora mismo. ¿Ven?

206 El último de ellos es Apocalipsis 10: “El pie en la tierra y en el mar”, el tiempo se había terminado, la redención terminó, y ahora Él viene como un León. Él era un Cordero entonces, ahora Él viene como León de la tribu de Judá.

207 Ahora permítanme leer el resto de esto para poder dárselos a Uds. rápidamente ahora, y el versículo 8:

Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinti-…y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso,…y las oraciones de los santos.

208 Ahora, este es el tiempo cuando todo debe ser adoración. Ahora, recuerden, cuán apropiado. Ahora, que esto no se nos pase por alto ahora. Escuchen atentamente. Cuando todos los misterios de la edad de la iglesia han sido consumados, todos los misterios de los planes de redención, esos siete sellos fueron abiertos en… inmediatamente después de esto ahora, miren, es tiempo para—para que todos, todo en el Cielo y todo en la tierra adore a Dios. Ahora miren lo que sucede. Escuchen lo que…, solo escuchen esto por un minuto.

y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres…

209 ¡Escuchen esta tremenda adoración! Los ancianos, los seres vivientes, todo se postró delante de Él, ¿ven?, de esa manera, cuando Él completó Su plan. Ahora es tiempo de adoración, ¿ven?:

y cantaron un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje…lengua y pueblo y nación;

y Tú nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra. (¡Escuchen, esas almas redimidas clamando allí! ¡Hmm!)

Y miré, y oí una voz de muchos ángeles en derredor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, (Todo en el Cielo está adorando a este Cordero, ¿ven?)

que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno (¡Aleluya! ¡Aleluya!) de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria, y la alabanza.

210 Escuchen: “¡Y a todo lo creado!”. Escuchen lo que hizo Juan:

Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre…tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí (yo Juan) decir: Al que estaba sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza,…honra,…gloria…poder, por los siglos de los siglos.

211 Juan realmente debe haber tenido su propio Pentecostés. Él dijo: “Todo lo creado en el Cielo, todo lo creado en la tierra, todo lo creado debajo de la tierra, todo lo creado que estaba en el mar, me oyó decir: ‘Amén, gloria, honra, poder, y bendiciones sean para Él que está sentado sobre el Trono, ese Cordero’”.

212 ¡Tiempo de adoración! ¡Amén! “¿Cómo lo hicieron”? Aquí está Su Palabra, Uds.… todos ellos lo escucharon.

Los cuatro seres vivientes decían: Amén; Tienes razón, Juan, grita y alábalo a Él tan fuerte como puedas. Eso…

…me oyó decir:…las alabanzas, amén, la gloria, sabiduría, poder, y fortaleza…

…y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que estaba sentado…que vive por los siglos de los siglos.

213 ¡Qué historia más hermosa! Ahora, no me queda tiempo. Lo tengo escrito, un contexto de eso aquí, pero en nuestra próxima reunión antes de poder entrar en esto… Tal vez cuando venga de mis vacaciones o en algún otro momento, quiero abordar estas setenta semanas de Daniel y conectarlas aquí, y mostrar dónde lo lleva al Jubileo Pentecostal, y lo trae de nuevo con esas siete plag-… esos siete sellos para abrirse aquí antes de irnos, y mostrar que es al final, estas…

214 El Cordero, el Mesías, el Príncipe debería venir y debería estar por setenta semanas (son siete años) que fueron profetizados para Su pueblo. Y a la mitad se le quitaría la vida al Príncipe, a los tres y medio, la mitad de siete es tres y medio, se le quitaría la vida. Y el sacrificio diario sería abolido; y la abominación que hace desolación (esa Mezquita de Omar que fue levantada en los terrenos del templo el día cuando ellos quemaron el templo), y entonces aún le quedan tres años y medio a Israel.

215 Y Cristo vino y predicó y profetizó exactamente tres años y medio, y el sacrificio diario fue quitado, no pudiera ser más perfecto. Y la Mezquita de Omar exactamente… fue construida en los mismos terrenos y está allí hasta este día. Y ellos hollarán las murallas de Jerusalén hasta que la dispensación Gentil concluya, la Iglesia es llevada arriba (los Elegidos, la Novia) sacándola de allí.

216 Y los dos profetas, Elías y Moisés, se vuelven a Israel por esos otros dos y—dos y medio… o tres años y medio. Es la cosa más hermosa cuando uno la ve salir a la luz.

217 ¿Lo aman Uds.? ¿De todo corazón? ¿Entienden ahora lo que era el Libro sellado con siete sellos? Lo que es: Lo tenemos, “en un rollo”, ahora. Y solo recuerden, en estos días postreros… Eso fue guardado en una Vasija terrenal. ¿Entienden eso ahora? Y ¿quién era esa Vasija terrenal? Jesucristo. Ningún hombre Lo tenía, nadie Lo tenía, solo es por medio de Él. Ni siquiera estaba escrito en la Palabra. Si estaba escrito en la Palabra, fue escondido para que Uds. ni siquiera pudieran encontrarlo. Correcto. Así que es en Él que es revelado, y en esa Vasija terrenal para que no se pudriera o enmoheciera.

218 Y entonces Él viene y desenrolla uno para Su Iglesia, y dice: “¿Ven?, Yo soy el mismo ayer, hoy, y por los siglos. ¿Ven? ¿Ven? Ahora, Uds. siempre se han preguntado si el—si el pobre pecador se quemaría por la Eternidad o si solo viene a ser aniquilado después de un millón de años. Aquí está. Así es como es. No existe el infierno Eterno. No puede ser Eterno, porque Yo… el infierno no estaba Conmigo cuando Yo empecé allá. Yo lo creé para castigar en él a los malos. ¿Ven? ¿De qué están tan asustados, ¿ven?, acerca de la Simiente de Abraham y todas estas otras cosas? Solo…”. Es solo—solo el bosquejo de eso, ¿ven? Pero cuando uno entra en cómo Dios abre esos sellos y lo muestra, va viniendo con eso; ¿ven Uds.?, cuando uno hace eso, entonces uno no se puede apartar de este Libro. Esos sellos…

219 Uds. dicen: “¡Oh, el sello significaba otra cosa, Hermano Branham!”.

220 ¡Esperen un minuto! Tiene que cuadrar con Esto, porque fue sellado en la parte de atrás de esto para revelar Esto. Es… ¿Qué es? ¿Qué era? Miren, como aquí, Jeremías. Uds. dicen que sucedió una cierta y cierta cosa; Uds. sacan esto, aquí es donde está eso. Muy bien. Arrancan eso y miran aquí atrás, aquí es donde dice qué sucedió. Muy bien. Uds. arrancan este aquí, miran aquí, y eso es lo que sucedió. ¿Ven?, eso mismo es este Libro, ¿ven?, en su parte de atrás.

221 Ellos dicen: “Pues, yo no entiendo. Algunos dijeron: ‘Padre, Hijo’ y algunos, ‘el Espíritu Santo’ y algunos dijeron, ‘el Nombre de Jesús’, todo así de esa manera”.

222 Ha estado escondido todos estos años. Pero ahora está aquí, se desenrolla y regresa directamente cubriendo todo para mostrar que solo hay un Dios. Nunca hubo más que un Dios. Eso es verdad. Y Su Nombre…

223 Como el Libro de Mateo, 28:19: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el Nombre del Padre, Hijo, Espíritu Santo”, y Padre no es un nombre, e Hijo no es un nombre, y Espíritu Santo no es un nombre. Ahora ¿entonces cómo van Uds. a bautizarlos? ¿En cuál de esos nombres van Uds. a bautizar, cuando ninguno de ellos es nombre? ¿Entonces qué? Entonces Uds. no van a bautizar en ningún nombre. Nuevamente esa escuela de profetas, ¿ven?

224 Entonces Ud. regresa aquí a este lugar, y toma aquí y lo lleva atrás y va a Mateo 1, ¿qué hizo Él? Solo desenrolló eso y regresa aquí atrás de nuevo:

El nacimiento de Jesucristo fue así: (Pues no tres dioses, ¿ven?) Estando desposada…su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo. (No Dios el Padre; “el Espíritu Santo”. ¿Ah?)

Todo esto aconteció para que…

Y José su marido,…era justo,…no quería infamarla, quiso dejarla secretamente.

…en esto,…pensando él en esto, he aquí el ángel del Señor le apareció en un sueño y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del…(¿Dios el Padre?)…del Espíritu Santo es.

225 Yo pensaba que “Dios el Padre era Su padre”. Estoy diciendo esto por causa del bautismo que sigue. ¿Ven? Yo pensaba que “Dios el Padre era Su Padre”. Ahora, o el Espíritu Santo y Dios el Padre son el mismo, o Él tenía dos padres; entonces Él es un hijo bastardo, y entonces ¿qué clase de Dios tenemos? ¿Hmm? ¿Ven?

Y…esto fue…Todo…aconteció para que se cumpliese… lo dicho por el Señor por medio del profeta,…

…una virgen concebirá y dará a luz un hijo,…llamarán su nombre Jesús,…(¿Correcto?)…Y él sería llamado Emanuel, que…es: Dios con nosotros.

226 Ahora, ¿ven?, cuando Él desenrolló el sello, ¿cuál es todo el asunto de Mateo el capítulo 1 (a qué regresa)? Pues, era Jesucristo. Eso es exactamente lo que Pedro dijo en el Día de Pentecostés. Eso es lo que dijeron los demás.

227 Por supuesto, este montón de romanos tenía que venir y decir: “¡Oh, no! Tenemos que tener tres Dioses. Tenemos…”. Ellos tienen diez mil de ellos ahora: hay Marías y Santa Cecilias, y San Marcos, y San Fulano de Tal. Y creo que hay más de quinientos en Ciudad de México. Una mujer fue asesinada hace algún tiempo por algunos de sus amantes, y ellos se pelearon por ella y la mataron, así que ellos la hicieron una santa, y la gente arrepintiéndose a ella, y todo de esa manera. ¡Espiritismo!

228 Y aquí viene la iglesia protestante con lo que ellos llaman el Credo de los Apóstoles: “Yo creo en Dios el Padre Todopoderoso, protector de los cielos y tierra, y la—y la Santa iglesia Católica Romana. Y yo creo en la intercesión de los santos, la comunión de los santos”. Los protestantes diciendo bajo el juramento de Dios, que él cree en la comunión de los santos. ¡Eso es espiritismo! ¿Ven? Entonces ellos van y lo hacen, seguro, porque la iglesia así lo dijo. (¡Oh, Dios!, ¡cuán contento estoy de saber lo que yo sé! ¡Cuán contento estoy de saber lo que sé!) No se dan cuenta que ellos mismos se están sellando, quedando apartados de Dios allá afuera en la oscuridad. Y uno no puede decírselos, porque ellos no pueden verlo de ninguna manera.

229 Quiero preguntar… nadie tiene que responder a esto. Hay por lo menos quince o veinte personas sentadas aquí, culpables de pensar que yo era Jesucristo. ¿Cómo pudieron hacerlo? Yo los tenía en la mira hasta que me di cuenta, que Dios me dijo que “era un espíritu”. Y esos hombres, yo dije… Y esos hombres creyéndome, toda palabra. Yo dije: “¿Cómo me creen Uds. entonces, si yo les digo?”. Entonces entramos a la Palabra, luego ellos comenzaron a ver, dijeron: “Pues, por supuesto, no le creíamos o nosotros hubiéramos escuchado lo que Ud. dijo”. ¿Ven eso?

230 Pero ellos realmente pensaban que estaban correctos, sinceramente. ¿Ven? Y con uno de esos espíritus que los tome, con eso basta, ¿ven?, Uds. lo creerán absolutamente. No me importa, Uds.… nadie podrá decirles lo contrario. ¿Ven? No importa cuánto la Palabra así lo diga, Uds. no lo creen de todas maneras; simplemente siguen. “Si Ud. quiere ser de esa manera, siga adelante, y yo lo haré a mí manera”. ¿Ven?, eso muestra que Uds. están ungidos con el espíritu incorrecto.

231 El Espíritu de Dios va siem-… Bueno, Uds. dicen: “¿Y qué pasa con Ud. mismo, Hermano Branham?”.

232 Le pregunto a cualquiera… Siempre estoy dispuesto a que cualquiera me muestre lo correcto y lo errado, pero tiene que ser la Palabra. No puede ser un dicho de ellos… ¡Tiene que venir de la Palabra! Así que, allí es donde se abren estos sellos. Y no se preocupen, si es un sello se declarará por sí mismo desde Génesis hasta Apocalipsis. Así que, allí están los sellos. ¿Lo aman?

Yo Le amo, yo Le amo,

Porque Él a mí me amó;

Y me compró la salvación

Allá en la cruz.

233 Inclinemos nuestros rostros. [El Hermano Branham empieza a tararear Yo Le amo.—Ed.] ¿Cuántos hay aquí que no lo conocen a Él como su Salvador, quisieran reclamarlo a Él en su corazón? Saben, yo creo en pasar al altar, realmente lo creo. Es bueno. Pero en la Biblia ellos nunca fueron al altar para ser salvos, ellos solo Lo creyeron en su corazón y Lo aceptaron. ¿Cuántos de Uds. vendrán conforme a la Biblia: “Todos los que creyeron fueron bautizados”? ¿Cuántos creen hoy, nunca lo han hecho antes, pero quieren confesar públicamente que estaban “errados” en sus maneras de ser, y Uds. quieren aceptar a Jesús como su Salvador? ¿Levantarían sus manos con sus rostros inclinados, diciendo: “Yo…”?

234 Dios le bendiga. Dios le bendiga. Dios le bendiga. Dios le bendiga, a Ud. Dios le bendiga, por allá atrás. Dios le bendiga, a Ud. Dios le bendiga a Ud., allá atrás. “Ahora yo creo”. Dios le bendiga. Dios bendiga al varón que está allá atrás. Ahora, recuerden, no aquí sino en su corazón, a Dios, Uds. están haciendo una confesión pública: “Señor, yo sé que estamos en el tiempo del fin. Eso ha terminado para mí”.

235 El otro día yo estaba hablando con un amiguito mío aquí de la ciudad, el Doctor Sam Adair. Estábamos sentados en la oficina. Le dije: “Sam, he estado teniendo un poco de gas”.

Dijo: “¿Cómo sabes que es gas? ¿Alrededor del corazón?”.

Y dije: “Sí”.

236 Dijo: “Eso pudiera ser solo una trombosis del corazón—corazón—del corazón—problemas del corazón—problemas del corazón”. Dijo…(Perdónenme.) Dijo: “Pudiera ser problema cardíaco”.

237 Dijo: “Ahora, ¿cómo sabes que es allí?”. Él dijo: “Déjame examinarte”.

Él me examinó, dijo: “No, no sufres de nada”.

238 Yo dije: “Sam, cuando sea que venga…”. Tengo cincuenta y dos años, y Sam es un poquito mayor que yo. Dije: “Cuando venga, Sam, todos estos treinta años que he dedicado tratando de hacer que la gente crea en Jesucristo, y Aquel que yo amo y para el cual he trabajado todo este tiempo: no tiene importancia para mí cuando venga, iré a Casa”.

239 Él dijo: “Billy, ¿sabes qué es lo que más disfruto? Es hacer algo por otra persona”.

Yo dije: “Eso sí es vida”.

240 Si tienes una herencia aquí en este mundo, amigo, es una herencia corruptible. Pero nosotros recibimos una herencia que no se desvanece. El hijo pródigo se fue y dejó su herencia, se llevó parte de ella con él. Cuando regresó su herencia—su herencia estaba mancillada. Pero si has huido de la tuya, no sucede así con el Reino de Dios, nosotros recibimos una herencia incorruptible. ¿Quieren recibirla? Han sido como quince que levantaron sus manos, pecadores que quieren recibir su herencia esta mañana. ¿Hubiera otro antes que oremos? Sí.

Muy lentamente ahora:

Yo Le amo, Yo…(Decídase ahora. Si Ud. siente que debería hacerlo, este sería el momento.)

Porque Él a mí me amó,

Y me compró la salvación

Allá…

Dios le bendiga. Dios le bendiga…?…

241 [El Hermano Branham empieza a tararear Yo Le amo.—Ed.] Padre Celestial, en la quietud de este momento, traemos esta audiencia a Ti, en una condición débil esta mañana, Señor, tratando de traer este Mensaje al pueblo porque los amo. Yo quiero que lo escuchen, Señor. Yo quiero que estén anclados. Quiero que ellos sepan que todas estas cosas que se han hecho en los últimos años no han sido por casualidad, has sido Tú, Señor. Has sido Tú que has estado abriendo estas cosas. Y, ¡oh, Dios!, todos sentimos que nos espera un gran Jubileo.

242 Oro por estos que levantaron sus manos. Ellos saben que están errados, Señor. Muchas cositas… Tal vez han heredado un poco de dinero en algún momento, de alguien, pero ¿qué se hizo? Ellos no supieron a dónde se fue, se fue en un momentito, porque esa es una herencia corruptible. Si ellos la dejaran para alguien más, igual se corromperá.

243 Pero nosotros tenemos una herencia incorruptible, esto es, salvación, redención, regresar otra vez al Jardín del Edén. Al pensarlo, Señor, ¿quién no querría regresar como Adán y Eva y vivir allá? Nuestro alimento provisto cada día; un Padre Celestial siempre por el sendero hablando con nosotros; viendo esa gran Luz caminando delante de nosotros. El león y el lobo comiendo juntos, el buey comiendo la paja, el león comiendo con él; cuando ahora ellos se comen el uno al otro, o el león se come al buey, y el lobo se come al buey, lo que él se pueda comer. Pero en esos días no va a ser de esa manera. Las grandes aves hermosas volando. Allá no habrá tristeza. Nunca habrá una lápida, diciendo que no alcanzamos lo esperado. A lo largo del sendero allí veremos a nuestros hijos y a nuestros seres queridos. ¡Oh, Dios!, ¡qué día! ¡Qué día! No importa qué recibamos aquí en la tierra, todo se—se—se va a desvanecer, pero Eso no se desvanece.

244 Dios, quizás nunca pueda hablarles a estas personas que levantaron las manos, aquí en esta tierra. Yo no sé. Espero que sí. Pero si no, entonces, Señor, permíteme encontrarlos a lo largo del sendero allí. Ellos pudieran decir algo así: “Hermano Branham, ¿recuerda allá en la tierra antes de que sucediera esta gran cosa, una mañana Ud. estaba hablando sobre la—la apertura de los sellos que habían sido guardados en una Vasija terrenal? Fue en ese tiempo que Él entró en mi vasija terrenal, yo fui uno que levanté mi mano aquella mañana. ¡Oh, estoy tan contento de haber estado allí!”.

245 Yo diré: “Hermano, hermana, yo también estoy tan contento de haber estado allí. Ahora tendremos compañerismo por todas las edades”.

246 Bendícelos, Padre, ellos son Tuyos. Tú dijiste: “Ninguno puede venir a Mí, si el Padre no lo trajere. Y todo lo que el Padre me da, vendrá, ninguno de ellos se perderá”. Así que, estamos—estamos agradecidos, Padre, por eso. Que ellos vengan ahora y reciban las arras de su salvación, no ir a unirse a una iglesia. Pues las arras no es unirse a una iglesia sino un nuevo Nacimiento, recibir el Espíritu Santo. Que Te reciban a Ti, Padre. Porque los encomendamos en Tus manos, en el Nombre de Jesucristo. Amén.

247 Por estos pañuelos. Señor Jesús, oro sobre estos pañuelos; y pido que bendigas a todos los necesitados, todo lo que está aquí, Señor, esta pobre mujer aquí sentada en la silla de ruedas.

248 Después de esta gran reunión esta mañana, Padre, siento Tu Santo Espíritu saturándonos todos, siento la Palabra profundizando y echando raíces en los corazones del pueblo. Ellos nunca lo van a olvidar, Señor. Cada vez que ellos escuchen estas cosas pensarán en esos sellos siendo abiertos. Ahora ayúdanos a saber lo que significaron esos sellos, Señor, para que ninguno quede desconcertado en su mente, sino que sepa por “ASÍ DICE EL SEÑOR” que es el sello de Dios, los Sellos que Dios nos reveló a nosotros.

249 Oramos que Tú sanes a todos los enfermos y afligidos. Concédelo, Señor. Tu Espíritu está presente. Si puedes salvar a un pecador allá en la parte de atrás del edificio, Tú también puedes sanar a una persona allí enferma. Yo ruego que lo concedas, Señor, y sanes a aquellos a quienes estos pañuelos representan y que no pudieron llegar aquí hoy. Lo encomendamos a Ti, en el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

250 Yo creo que tienen un bebé que quieren dedicar. ¿Está esa mujer aquí con el bebé? ¿Pasará adelante con él en este momento? Nos encantaría dedicar al pequeño. No, no tiene que ser pequeño, solo venga. (Algunos de los ancianos vengan por favor y párense conmigo, en este momento.) ¿Qué edad? Dos años y medio. ¿Cuál es su nombre? ¿Scott? Scott Ford, el pequeño Scott Ford, cuatro años y medio de edad, quiere ser dedicado esta mañana para su Señor y Salvador, Jesucristo. Su madre lo trae. (Venga adelante, hermano.)

251 Misericordioso Señor, Te traemos este pequeño bebé esta mañana, en forma de dedicación. Poniendo nuestras manos sobre el pequeño bebé, este pequeño, y pedimos que el poder que levantó a Jesús de la tumba vivifique a este pequeño. Dios, que él viva en salud y fuerza. Que él viva, Señor, para Tu gloria. Cómo Tú ya has llegado para ayudar a este bebé, Te damos gracias por eso. Y oro que Tú continúes siendo con el pequeño. Sé con sus padres, sus seres queridos. Que… sabemos y se nos ha enseñado que a los que aman al Señor, todas las cosas les ayudan a bien. ¡Cómo estas cosas algunas veces hacen que la gente se acerque más a Ti! Oro que concedas las bendiciones que pedimos. Y ahora, Padre, en obediencia a Tu Palabra, encomendamos a este pequeño a Ti en el Nombre de Jesucristo. Que Tú recibas su pequeño espíritu, alma y cuerpo, y lo uses para Tu gloria. Amén.

252 Dios la bendiga, hermana. Dios te bendiga, pequeño Scott. ¡Cuánto le agradecemos al Señor por eso!

253 Ahora, ¿quién va a ser bautizado? Hay un grupo de personas para ser bautizadas, me parece. Mientras nos preparamos para eso, cantemos… Les diré lo que pudiéramos hacer, cantemos… Dejaré que el Hermano Neville lo haga. Entonces sé que estará bien. Muy bien, señor, Hermano Neville.

254 Si Uds. aman al Señor, digan: “Amén”. [La congregación dice: “¡Amén!”.—Ed.] ¿Van a orar por mí? [La congregación dice: “¡Amén!”.] Amén. Amén.
Mensaje extraido de La Voz de Dios