OBRAS DEL MENSAJE


Y Vuestra Simiente Poseerá Las Puertas De Su Enemigo (La Simiente Real de Abraham)
Phoenix, Arizona, E.U.A.
62-0121M
1 Como siempre, una o dos horas tarde. El pastor subió y dijo: “Ahora quiero presentarle a todos Uds. al retrasado Sr. Branham”. Pues, tengo muchas cosas que hacer, así que llego un poquito tarde de vez en cuando. Pero en esta ocasión no pude evitarlo. Fue por causa del clima que sucedió esta vez. Puedo culpar al clima y salir bien librado. Tuve que posponerlo, Hermano Rose, solo un poquito. Buenos días Hermana Rose. Estoy contento de pasar la mañana aquí, Hermano Rose y Hermana Rose, Hermano Sharrit, y todos los Hermanos, todos Uds. personas muy finas.
Escuché que… Alguien me dijo que cuando llueve en Phoenix, todos se quedan en cama, qué cambio, Uds. saben. Uno de estos días me voy a conseguir un almuerzo gratis. Me han dicho que uno puede obtener un almuerzo gratis por casa día que el sol no brilla. Voy a estar al pendiente este día, haré que paguen por ello.
2 Anoche estuve predicando en una iglesia… En realidad no me acuerdo del nombre. Así que, tuvimos un tiempo maravilloso anoche en el servicio, y allá con el Hermano Outlaw en Tempe; así que sencillamente estamos disfrutando un buen tiempo de compañerismo. Y estoy esperando conocer todos estos hermanos ministros en la convención. Entonces tendremos tiempo para relajarnos Hno. Rose, y platicar unos con otros. Y esa es la razón por la que estoy aquí, para tener compañerismo. Y tenemos… al estar revisando la agenda hemos encontrado muchos lugares. Pero yo pensé que esta es una gran oportunidad debido a que puedo conocer diferentes hermanos, puedo verlos y pasar un rato con ellos.
3 Algunas veces en la predicación… Cada ministro es malinterpretado de una u otra forma. Muchas veces las personas toman lo que uno dijo y simplemente como qué… Lo inclinan un poco hacia ellos, entonces lo dicen de cierta manera. Y luego, la siguiente persona lo toma y lo inclina un poco más. Cuando menos se piensa ya se ha salido completamente de línea.
Muchas veces predicando, como qué reprendo a las denominaciones y las organizaciones y demás. Entonces algunas veces la gente dice: “El Hno. Branham está en contra de la organización”.
Eso es incorrecto. No estoy en contra de la organización. Pero es porque muchas de las veces la gente depende de esa organización, vean, y ponen sus esperanzas en eso en lugar de Cristo.
4 Quieren ver cuántos miembros pueden añadir a esa organización. Ahora, eso está muy bien. Eso está bien. Yo creo que cada organización debiera conseguir cada miembro que se pueda. Eso está muy bien. Pero cuando Uds. llegan al punto de tomar al que no está convertido y ponen más énfasis sobre eso que lo que Uds. ponen el énfasis sobre el Espíritu Santo, como el Hermano Rose estaba diciendo aquí hace un rato, y cosas así, entonces Uds. hacen a la gente pensar: “Nosotros pertenecemos a esto, y nosotros pertenecemos a eso”. Después de todo, todos nosotros pertenecemos a Dios. ¿Ven?
5 Ahora, si viera a un hombre bajando por el río en un bote… Y yo vivo cerca de un río en Indiana, el río Ohio, estoy justo en las cataratas. Es un lugar muy peligroso, ahí en las cataratas, porque lo pueden desbaratar en un instante. Y si Uds. alguna vez van a esas cataras…. No hay barca que las pudiera navegar, porque tienen una caída como de cuarenta o cincuenta pies [12 ó 15 m. -Trad.]. Y luego hay una corriente fuerte de agua que sale del fondo, la cual choca contra la roca, allí en el lecho de la roca. Y creo que las olas, las olas espumosas, se levantan cuarenta pies [12 m. -Trad.] de altura al pie de las cataratas (¿ven?), pues llega abajo, y se levanta otra vez. Y luego sigue dando tumbos así, y baja a un gran rápido que está como a unos sesenta o setenta pies de profundidad [18 ó 21 m. -Trad.]. Y allí hay un remolino que la revuelve de esta manera, y la saca y sigue por un canal. Simplemente no hay manera alguna de sobrevivir. ¿Ven Uds.?
6 Un hombre navegó allí hace algún tiempo con una chaqueta salvavidas. Solo pudieron ver el instante cuando cayó. Aún la chaqueta salvavidas… Esa gran corriente sencillamente lo sumergió. Nunca lo encontraron. Nunca supieron lo que le sucedió. . El quedó colgado en las rocas o allí en los bordes afilados, quizás una milla o dos [un kilómetro y medio, tres kilómetros-Trad.] por ahí, de esa manera, y no hay manera de sobrevivir eso.
Y si viera a alguien yendo río abajo en una barquita vieja, sentado ahí leyendo, navegando de esa forma, y le comenzará a gritar: “¡Sálgase de esa barca!… ¡Esa barca no será capaz de navegar por esos rápidos!”, Ahora, no es que tenga algo en contra de ese hombre, aun si tengo que gritarle y hablarle muy fuerte a él. No es que yo tenga algo contra el hombre. Yo amo al hombre, pero yo sé que él se va a hacer pedazos. Esa es la razón que yo le grito. Porque él no está… Es porque sí lo amo, la razón por la que le grito. Si no me importara, yo diría: “Bueno, que tenga muy buen paseo, siga adelante”. ¿Ven?, si no me importara.
7 Pero la razón que digo esas cosas es porque hay un celo por la Iglesia. Existe un celo por la Iglesia de Dios y me molesta verla con mentalidad organizacional. Y sé que por medio de esa tendencia, es la manera que toda iglesia se ha precipitado hacia las rocas, de esa forma, por medio de esa tendencia organizacional.
Sólo piensen en el avivamiento en el tiempo de los luteranos, miren adónde llegó. Y tan pronto como llega a eso, nunca se levanta otra vez. Los luteranos nunca se levantaron otra vez. Miren a los metodistas de Wesley: nunca se levantaron otra vez. Miren a los santos peregrinos, a los nazarenos, a todo el resto de ellos, los bautistas, los presbiterianos. Ellos tienen un avivamiento, y luego… Algún hombre se levanta con el poder de Dios sobre él, él empieza un movimiento en el Espíritu. Luego, tan pronto como ese hombre muere, entonces ellos establecen una organización de eso.
Como por ejemplo el Instituto Bíblico de Moody: es un hermoso lugar, pero nunca será como Moody lo tenía. ¿Ven? Y las cosas por las cuales Moody se paró firme, ellos están desviados un millón de millas de ello. Así que, ahí lo tienen. Y ahora todo es intelectual, cuando Moody lo tenía en el Espíritu (¿ven Uds.?)
8 Y así que Uds. se dan cuenta que en esas cosas…. Ahora bien, cuando recién empecé y vine aquí a Phoenix hace años, en el movimiento pentecostal, tuve una oportunidad de empezar mi propia organización. Los hermanos de la Lluvia Tardía vinieron a mí y dijeron: “Esto es. Empecemos. Bueno, nosotros seremos más numerosos que el resto de ellos”.
Le dije: “¡Misericordia! Eso no es. Esa no es la cosa, hermanos. Uds. están desviados un millón de millas del camino. Dios nunca lo bendecirá. Lean su historia. Lean la Biblia. Nunca habrá otra organización que salga de… que salga de esto”. Eso es correcto. Esto se organizará y entrará en… Está ahora en la condición de Laodicea. Pero déjeme decirle, hermano, no habrá más organizaciones que se levanten, que serán bendecidas por Dios. No habrá nada porque esto…. Nosotros estamos en la Venida del Señor. ¿Ven? Y Dios sacará el remanente de este gran movimiento ecuménico que está aconteciendo ahora, para la Novia, pero ya no habrá nada organizado espiritualmente. ¿Ven? Se terminó.
9 Cuando veo a mis hermanos, hermanos preciosos, inclinándose de esa manera, entonces yo sencillamente los exhorto con todo lo que tengo. Y algunas veces los hermanos dicen: “Bueno, el Hermano Branham está en contra de nosotros”. No es así. ¡Vaya! Eso ni siquiera pasa por mi mente, el estar en contra de alguien. Yo estoy a favor de Uds. Yo soy su hermano, ¿ven?, y estoy tratando de hacer lo mejor que puedo. Y esa es la razón que nunca me uní a alguna cierta organización, para así poderme parar en la brecha y decir: “Hermano, no…”. Esa no… es la manera… no es el decir: “Nosotros pertenecemos a las Asambleas”. Eso es maravilloso. Las Asambleas de Dios han sido para mí una bendición tremenda. “Nosotros somos de la Cuadrangular”. Pues miren qué bendición ellas han sido para mí. “Nosotros somos la del Nombre de Jesús”. Miren qué bendición ellas han sido para mí. “Nosotros somos los únicos…” Los otros, lo que ellas sean, todas son bendiciones. Ellas son el pueblo de Dios, vean, y el pueblo de Dios está en todas ellas.
10 Y cuando nos asociamos, diciendo: “Nosotros aquí somos un poquito mejor que la Iglesia de Dios” (¿ven Uds.?), o “nosotros somos un poquito mejor que la Cuadrangular o que la del Nombre de Jesús”, o algo de esa índole, cuando nosotros somos sólo un… Pudiéramos diferir un poquito en ideas. Si todos nosotros fuéramos a comer el día de hoy, todos escogeríamos un pastel diferente. Pero estaríamos comiendo pastel de todas formas, ¿ven? Esa es la idea. Así que la idea de ello es si tan sólo podemos ver nuestro compañerismo… Así que no se inclinen hacia la organización inclínense hacia el Calvario. Uds. llegan a estar muertos para estas otras cosas.
11 Y lo que sí creo… Permítanme decir esto mientras lo estoy pensando. Yo sí creo que una organización ha jugado un buen papel. Pues hay muchas ocasiones, hermanos, aunque odiemos pensar en ello, han habido cosas que han surgido entre nosotros, y cosas así, que han sido herejías. Y la gente toma esas herejías y dispersa al pueblo por todas partes. Y un grupo de hermanos se reúne que… Lo que quiero decir es que están haciendo lo mismo que hicieron en los días primitivos y toda clase de cosas. Y nosotros todavía tenemos todo eso hoy (¿ven?), sigue moviéndose Y un pueblo, que pueden ellos mismos unirse….
12 El ejemplo verdadero de Pentecostés, a mi opinión, cuando se refiere a organización, es la iglesia…. El Hermano Pethrus, la iglesia Filadelfia en Suecia. Ahora, a ellos no les importa qué clase de doctrina Uds. tengan, mientras que sea Escritural. Si Uds. lo quieren ver de esta manera, de esa manera, o cualquier manera, lo importante es que Uds. tengan compañerismo y vivan una vida verdaderamente limpia y santa. ¡Ahí lo tienen Uds.! ¡Eso es bueno! Y si Uds. quieren decir que Jesucristo viene en un caballo blanco, y el otro dice que Él viene en una nube blanca, espérenlo de esa manera. Sigan adelante, mientras Uds. vivan una buena vida limpia y tengan compañerismo. ¡Esa es la manera! ¡Eso es!
13 Bueno, ahora, esa es una razón, amigos, que yo estoy con este grupo de Los Hombres de Negocio, es porque… Yo sé que hay muchas cosas allí que deben arreglarse. Pero es lo mejor que tenemos. Sí. Eso es correcto. Sí. Hay muchas cosas que yo tendré que decir. Y los hermanos aquí les dirán que yo nunca me detengo para nada en decirles a ellos. Yo estoy aquí como siervo de Dios, para decir la Verdad. Y yo tendré que responder por ello. Eso es correcto. El Hermano Rose dijo: “Por eso es que lo estimamos”. Bueno, eso… pues, no podemos… Nos tenemos que quedar con esta Palabra. ¿Ven?
14 Hace algún tiempo, creo que… Estuvo en… Yo estaba en ultramar, o en una isla el año pasado, y tuvieron una reunión, y algunos de los hermanos estaban alardeando de… en esa gran reunión en la que asistieron los hombres de negocio de toda la región…. Y ellos estaban hablando de esta manera: “Yo tenía un lugarcito en la esquina. A mi negocio no le estaba yendo bien. Y pasé por unos momentos terribles. Y cuando menos pensé, yo vine para recibir a Cristo, y ¡oh!, tengo todo ahora”.
Ahora, eso está bien. Apreciamos eso. Eso es bueno, pero la prosperidad no siempre significa Cristo, ¿ven? Y tenemos que vigilar eso. Ahora, eso es bueno. ¿Ven? Nada en contra de eso. Pero como que reprendí a los hermanos esa noche cuando nos fuimos al motel donde el grupo de nosotros se estaba hospedando, y… El Hermano Shakarian y todos nosotros.
15 Y dije: “Bueno” les dije, “hermanos, les voy a decir algo a Uds.” Yo dije: “Creo que Uds. hermanos son el grupo más fino de hombres que yo haya conocido alguna vez en mi vida. Pero…” yo dije, “la cosa de ello es…”, Y les dije: “Yo no pertenezco a ninguna organización, pero yo sí pertenezco a ese compañerismo. Yo traigo una tarjeta de compañerismo de ellos, la única tarjeta que yo traigo, porque representa a todas las organizaciones (¿ven Uds.?) Y eso es lo que me gusta. Eso es por lo que me estoy esforzando”. “Pero”, dije: “la cosa que me preocupa, es que Uds. hermanos estaban ante esos hombres allá, quienes son mil veces más prósperos que lo que Uds. son, y luego estaban tratando de decirles a ellos que Cristo es prosperidad. Nunca traten de venderles a ellos eso”. ¿Ven? Nunca traten de compararse con el mundo. Dejen que el mundo venga a nuestros terrenos. No vayan a sus terrenos. ¿Ven? Vean, cuando Uds. van a los terrenos de ellos, nunca brillaremos con ellos. Después de todo, el Evangelio no brilla; el Evangelio resplandece. Hollywood brilla. El Evangelio resplandece. Hay mucha diferencia entre resplandecer y brillar.
16 Y así que, ahora… y dije: “Los hermanos primitivos de Pentecostés que poseían algo, trataron de deshacerse de ello, y alimentar al pobre y todo así, y salieron sin nada (¿ven?), a predicar el Evangelio, para asociarse”. Le dije: “Ahora nosotros estamos tratando de alardear de cuánto tenemos”. Ledije: “¡Cuán diferente es!”
Y un precioso hermanito, después de unos cuantos momentos, él se levantó, me dijo, él dijo: “Hermano Branham, ese fue uno de los errores más grandes que el pueblo cometió”.
Y le dije: “Mire, hermano, yo no estaba tratando de insinuar a la gente que venda lo que tiene. Pero yo sólo estoy tratando de traer un punto a estos hombres de negocios”.
Él dijo: “Ese fue el error más grande que el pueblo….”
Le dije: “Ellos hicieron eso por medio del Espíritu Santo. El Espíritu Santo les dijo que hicieran eso”. Si el Espíritu Santo le dice a cualquiera que haga algo, Ud. haga lo que Él le dice que haga.
Y él dijo: “Bueno, fue el peor error que la Iglesia haya cometido”.
Dije: “¿Por qué, hermano?” Y fue allí mismo delante de los hombres con quien yo había estado hablando.
Él dijo: “Porque tan pronto como una pequeña discusión surgió allí en la Iglesia (hubo una discrepancia entre los griegos y los hebreos, y los demás)”, dijo, “esa gente no tenía un lugar adónde ir. Ellos ni siquiera tenían una casa adónde regresar”.
Le dije: “Fue exactamente la voluntad de Dios”.
Él dijo: “¿Cómo pudiera ser eso la voluntad de Dios?”
Le dije: “Ellos salieron a todas partes, dispersando el Evangelio, porque ellos no tenían lugar adónde ir”.
El Espíritu Santo no comete errores. Simplemente no los comete, eso es todo. Y como yo estaba diciendo anoche, Uds. sólo tienen que echar mano de Dios y echar mano de Su Palabra, y aferrarse de Ella. No importa adónde Ella los guíe, sólo continúen siguiéndola. Continúen caminando así.
17 Pero ciertamente soy de los que apoyan este compañerismo de Los Hombres de Negocio. Y a toda convención que se me invita, yo siempre voy y hablo, digo todo lo que puedo. No tratando de inventar algo para agradar a alguien, a Fulano de tal. Sino cada vez que voy a mis reuniones, yo trato de estudiar y orar y ayunar, y decir: “Señor Jesús, ¿qué pudiera decir que ayudaría a esa gente?”
Todos saben que yo no soy un predicador. Yo no soy un orador. Soy… Cualquiera sabe eso. Yo no soy un predicador. Mi mensaje es orar por los enfermos, y lo demás así. Pero yo no soy un predicador. Cualquiera sabría eso al oírme predicar. Pero lo que yo predico, quiero poner hincapié en eso para que tenga efecto. No para que digan: “¿No es él un predicador poderoso? ¿No usa él su gramática correctamente? ¿No es él maravilloso en el púlpito?” Yo no quiero eso. Yo no pudiera hacer eso. Dios no me llamó para eso. Pero estoy tratando de encontrar algo que ayudará a esa persona, y para que esa iglesia sea una iglesia mejor, ayudarles a que sean mejores personas, orando para ello.
Ahora bien, estaba tratando de hablar así, porque vi a algunas personas todavía entrando, y está lloviendo. Esa es la razón que estaba diciendo estas cosas.
18 Ahora, es un cuarto después de la hora. Y ahora, quiero darle las gracias al hermano. Conozco al Hermano Fuller desde hace mucho, siempre lo he amado desde lo profundo de mi corazón. Y tenemos muchas cosas en común, Hermano Fuller. Y así que nosotros… Yo he visto al Hermano Fuller por muchos años, y lo he conocido como un verdadero y genuino hombre de Dios, y lo amo. Y estoy aquí esta mañana para tener compañerismo. Siento mucho no haber estado la noche que había… anunciado para este lugar, pero fue algo que no pude evitar. Y estoy contento de estar aquí esta mañana y de ver su iglesia. Muy bonita, y cómo Dios lo ha prosperado y bendecido. Y todo lo que Él ha hecho por él, yo ciertamente aprecio eso. Que Dios lo continúe bendiciendo, y bendiga este tabernáculo, y a la directiva de síndicos, de diáconos, y a todos los miembros de la iglesia. Y que Uds. crezcan y prosperen en la gracia del Señor, es mi humilde oración.
19 Ahora, antes que abordemos la Palabra, abordemos primero al Autor. Inclinemos nuestros rostros por un momento para orar. Mientras estamos ahora solemnemente en la Presencia de Dios, con nuestros rostros y corazones inclinados, ¿hay una petición en el corazón de Uds. de algo que Uds. tienen necesidad, que Uds. quieren que el Señor se los dé, para que yo los recuerde a Uds. en mi oración esta mañana aquí en la iglesia? ¿Lo darían a saber levantando su mano? Manténganla en su mente, cual sea su petición. Que el Señor conceda a todos Uds. su petición.
20 Bondadoso y Santo Padre Dios, quien creó todas las cosas por medio de Jesucristo, para Su gloria, entramos a Tu Presencia esta mañana con acción de gracias en nuestros corazones. Y así como hemos manejado a través de la lluvia y el viento soplando, la lluvia cayendo, pedimos, Padre Celestial, que Tú derrames sobre nosotros la lluvia del Cielo, la lluvia espiritual, la lluvia tardía y la lluvia temprana, juntas, en nuestros corazones hoy. Oramos, Padre, que Tú bendigas a esta iglesia. Estamos tan agradecidos por ella, por su pastor, por su congregación, por un lugar donde la gente se puede reunir con un techo sobre su cabeza, y asientos bonitos y confortables para sentarse.
Podemos recordar la historia de esta iglesia primitiva, esta iglesia católica apostólica primitiva, y vemos cómo ellos se sentaban en lozas o en cualquier cosa que podían, para oír la Palabra de Dios, y luego se hincaban en el suelo frío, y en rocas y en la tierra, y allí levantaban sus manos hacia el Cielo y disfrutaban la Presencia del Espíritu Santo, dándoles tal determinación en la vida de ellos a tal grado que entraban a un foso de leones, aun sin hacer un movimiento, sino con una sonrisa en el rostro de ellos, mirando hacia el Cielo, sabiendo que en unos cuantos minutos estarían en la Presencia de Él a quien amaban.
21 “¡Oh, la fe de nuestros padres que todavía vive a pesar del calabozo, el fuego, y la espada!” Renueva tal fe en nosotros, oh Señor. Danos la gran bendición apostólica del Espíritu Santo. Cada uno hoy que tenía sus manos levantadas, Tú conoces la necesidad que tienen, Señor. Tú sabes lo que estaba detrás de esa mano, cuál era el motivo y el objetivo en ese corazón. Solo Tú puedes suplir toda necesidad, Señor. Y te pido por ellos, sin saber la necesidad de ellos, sino ofreciendo mi oración como una petición para ellos. Como Tu siervo, yo oro sinceramente por cada uno, para que reciban lo que hayan pedido. Bendícelos, Padre.
22 Y ahora mientras leemos Tu Palabra, y enseñamos esta clase de escuela dominical esta mañana, por así decirlo, te pido que tomes estas Palabras y “descascares” toda incredulidad de ellos, Señor, cualquier poder de Satanás que trate de entrar en la semilla que la impediría crecer. Que entre a todo corazón, y ahí llegue a ser árboles de fruto de justicia, Señor. La fe produciendo eso lo cual Tú has ordenado que Tu Palabra haga, diciendo: “No volverá a Mí vacía, sino que hará aquello por lo cual fue enviada…”.
Ahora, Señor, santifica a Tu siervo. Tu Palabra ya está santificada. Y juntos, que seamos capaces de alimentar la manada sobre la cual el Espíritu Santo nos ha dado la tutela. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
23 Ahora bien, a Uds. que les gusta algunas veces leer junto con el mensaje, les pido si pueden abrir la Biblia. Y yo sólo tengo un pequeño mensaje como de escuela dominical para la gente esta mañana.
¿Me pueden oír bien, por todos lados, por todo el lugar? Moví el micrófono para arriba. Yo estoy un poquito ronco. Tan pronto como llegué aquí, adquirí la influenza. El diablo trató lo más que pudo para mantenerme alejado de estar aquí. Yo no sé. Yo creo que Dios seguramente derramará algo grande sobre esta convención en esta ocasión, porque Satanás ha hecho todo lo que pudo para mantenerme alejado de ella.
Pero ahora vamos a leer de Génesis, el capítulo 22. Y Uds. que abrirán en sus Biblias, leamos una porción de Ella juntos. Génesis 22, empecemos en el versículo 9.
Y cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, y ató a Isaac su hijo, y lo puso en el altar sobre la leña.
Y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo.
Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí.
Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único.
Entonces alzó Abraham sus ojos y miró, y he aquí a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal por su cuerno… o mejor dicho, por sus cuernos; y fue Abraham y tomó el carnero, y lo ofreció sobre… en holocausto en lugar de su hijo.
Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto.
Y llamó el ángel de Jehová a Abraham por segunda vez desde el cielo,
Y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová … por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo;
De cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos.
Quiero tomar esa última frase allí como texto: Y tu Simiente poseerá la puerta de sus enemigos. Esa es una promesa maravillosa. Ahora bien, todos nosotros estamos familiarizados con esta historia, quizás la hemos leído vez tras vez, ocasión tras ocasión, de Abraham, y de cómo Dios lo llamó de su tierra, y cómo él era sólo un hombre ordinario, nada especial. Pero Dios lo llamó y le hizo una promesa.
24 Ahora bien, quiero que Uds. se fijen que esta promesa que Dios le hizo a Abraham no era únicamente para Abraham, sino que era para su Simiente después de él. Ahora, mucha gente dice: “Oh, si tan sólo… Si hubiera sido como Abraham, si yo hubiera estado en ese estado donde Dios me hubiera hablado y dado la seguridad como Él se la dio a Abraham, entonces yo hubiera…de seguro tendría fe, Hermano Branham, si hubiera… si Dios me hubiera hablado como Él le habló a Abraham”. Pero Uds. tienen la misma promesa que Abraham tenía, eso es, si Uds. son Simiente de Abraham.
Entonces Uds. dicen: “Pero Hermano Branham, yo soy un gentil. No pudiera ser la simiente de Abraham”.
La Simiente de Abraham no era la simiente natural. Era la Simiente espiritual, pues la circuncisión de eso no valía nada. La promesa, Él aun se la dio antes de la circuncisión. Pero se la dio antes de la circuncisión, y no era porque él estaba circuncidado y en el pacto con Dios de esa manera. Era porque Abraham creyó a Dios.
25 Y la Escritura dice que “cuando nosotros estamos muertos en Cristo, llegamos a ser Simiente de Abraham”. Pablo habló de eso: “Pues no es judío el que lo es exteriormente, sino que es judío el que lo es en lo interior”. Por lo tanto, si Uds. son nacidos del Espíritu de Dios, Uds. son Simiente de Abraham, y son herederos con Abraham de acuerdo a la promesa“. ¿Ven? Por lo tanto, toda promesa que Dios le dio a Abraham es de Uds., porque espiritualmente Uds. son Simiente de Abraham. Y Uds. son más judíos que lo que serían si hubieran nacido de la sangre judía, y luego hubieran sido un judío ortodoxo en esa iglesia, y uno que niega este precioso Espíritu Santo y del Señor Jesucristo. ¿Ven? Uds. son más judíos porque han nacido judíos de la promesa del Cielo, la cual Dios le dio a Abraham; y Abraham lo aceptó por fe, y eso es lo que lo hizo a él lo que él era. Después de todo, un judío es sólo separación y haber cruzado al otro lado, un hebreo, y todo lo demás de esa manera.
26 Ahora, pero cuando Uds. se han separado de las cosas del mundo, han cruzado esa línea de separación y están peregrinando en una tierra extraña, una tierra en la que Uds. no estaban en el principio, con un pueblo que Uds. nunca se habían asociado en el principio, entonces Uds. llegan a ser un judío espiritual, porque… De la misma manera que Abraham por fe dejó su tierra, dejó su gente, fue a una tierra extraña con gente extraña, Uds. han dejado a su gente, dejaron el mundo atrás, dejaron a sus compañeros atrás, cruzaron al otro lado por medio de la Sangre de Jesucristo, y son peregrinos, como lo era Abraham, buscando una Ciudad cuyo Arquitecto y Constructor es Dios. Peregrinos, juntos con Él, habitando en tiendas, iglesias, conciudadanos del Reino del Cielo, herederos de todas las cosas por medio de Jesucristo. ¿Ven? Nosotros hemos cruzado al otro lado, separados.
27 Ahora bien, la promesa es hecha a Abraham y a su Simiente después de él. Ahora Dios le dio esta promesa a Abraham de que su Simiente poseería la puerta de Su enemigo, después que Él había examinado a Abraham, probado a Abraham.
Ahora, después que vino la prueba, entonces…. Abraham ya había sido convertido, como nosotros lo llamaríamos, de paganismo a Dios. Y luego Dios le había dado a él la circuncisión como una señal del Espíritu Santo. Luego, después de la circuncisión, entonces vino el tiempo de prueba. Es un tipo muy bonito aquí de la Iglesia, que después que hemos sido salvos, entonces se nos da el Sello de la promesa, la circuncisión, la cual no es de la carne, sino del Espíritu. Y el Espíritu Santo es nuestra circuncisión. Es el cuchillo cortante de Dios que separa y corta de nosotros lo que sobra de la carne del mundo. ¡La Palabra de Dios, más cortante que toda espada de dos filos…!
28 Así que, ¿ven Uds.?, regresa a eso otra vez. La Palabra de Dios es la cosa que el Espíritu Santo usa; no credos, ni denominaciones. Sino la Palabra es lo que nos separa de las cosas del mundo. Corta nuestras ideas y cosas así, y nos consagra completamente a Dios. Jesús dijo: “Si permanecéis en Mí, y Mis Palabras permanecen en vosotros”. Ahí lo tienen. Entonces, no es la palabra de Uds. Es la Palabra de Él. Entonces, ¿ven Uds.?: “Si permanecéis en Mí, y Mis Palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis”. ¿Ven? Lo que es, es que Uds. no están hablando la propia palabra de Uds.; Uds. están hablando la Palabra de Él. Así que, entonces el Espíritu Santo es el que toma la Palabra de Dios y nos separa de estas cosas del mundo (¿ven?), la circuncisión, cortando… Después Uds. pasan por un tiempo de prueba.
29 Ahora bien, Abraham, después que él fue llamado a salir fuera de la tierra de los caldeos, de la ciudad de Ur, él llegó a ser un peregrino, un residente pasajero. Y luego Dios lo llamó, después de que había sido comprobado que él iba a seguir adelante y tomar a Dios a Su Palabra. Entonces, lo que hizo Dios entonces, es que le dio una señal de que Él lo había aceptado a él, y Él lo circuncidó. Y él circuncidó a Ismael y a toda su casa.
Y ahora, Uds. ven que cuando Uds. son llamados a salir fuera, primero pasan por una prueba, para ver si Uds. verdaderamente van a seguir adelante. Y luego Dios les da el Espíritu Santo, lo cual es la señal que Él ha aceptado la fe de Uds. la cual profesan tener en Él. ¿Me están entendiendo ahora? Él la va a aceptar.
30 Ahora bien, yo estaba hablando a… Tal vez haya algunos preciosos hermanos bautistas sentados aquí. Y todos saben que yo salí de una iglesia Bautista. Yo estaba hablando con mi hermano bautista. Y él me dijo: “¿Hermano Branham…?” Él era un Doctor de Divinidad, un hombre fino, un cristiano verdadero. Él dijo: “Pero, Hermano Branham, ¿de dónde saca Ud. que el Bautismo del Espíritu Santo es algo diferente que la fe en Cristo Jesús?”
Le dije: “Sí es diferente, mi precioso hermano”.
Él dijo: “¿No piensa Ud. que cuando Ud. recibe a Cristo, Ud. recibe el Espíritu Santo?”
Le dije: “Correctamente. Pero”, yo dije: “¿ve Ud.?, Ud. únicamente está profesando que Ud. ha recibido a Cristo, hasta que Él lo reconozca a Ud.”.
Él dijo: “Hermano Branham, Abraham creyó a Dios y le fue contado por justicia”.
Le dije: “Sí. Pero Dios le dio una señal de que Él había recibido su fe, cuando Él le dio el sello de la circuncisión mostrando que Él había reconocido su fe”. ¡Amén!
31 Ahora bien, cuando recibimos a Cristo como nuestro Salvador, si somos sinceros en eso, entonces Dios nos da una señal de que Él ha recibido nuestra fe en Cristo, al darnos la Señal de la circuncisión, lo cual es el Espíritu Santo. Ese es el Sello de la circuncisión. “No contristéis el Espíritu Santo de Dios con el cual fuisteis sellado hasta [para, Biblia en español-Trad.] el Día de vuestra Redención”. No hasta la siguiente reunión, sino hasta el Día de su Redención. Eso es correcto, Efesios 4:30. Ahora, así es cómo recibimos el Espíritu Santo.
32 Ahora bien, si Ud. dice: “¡Oh, yo soy creyente!”, y Dios todavía no le ha dado a Ud. el Espíritu Santo, Él todavía no ha reconocido eso. Ud. sólo está confesando que cree. Pero cuando toda la duda…
No estoy diciendo que Ud. no es un creyente; ahora; en una cierta porción, Ud. sí es un creyente. Pero cuando Dios ha encontrado favor… o mejor dicho, cuando Ud. ha encontrado favor con Él, y Él lo reconoce a Ud. como Su hijo, y Él conoce su corazón, y Él ve su sinceridad, Él sabe que todas las cosas han sido quitadas de Ud., entonces Él lo sella dentro del Reino de Dios, por el Espíritu Santo, probando al mundo que Él ha aceptado cual fe Ud. profesa tener en Él. ¿Lo entienden ahora? [La congregación dice: “Amén”-Ed.].
33 Ahora, inmediatamente después de eso, viene la tentación. “Todo hijo que viene a Dios primero debe ser disciplinado, examinado”. Jesús, tan pronto que Él recibió la plenitud del Espíritu en el río, cuando Juan lo bautizó, inmediatamente el diablo lo llevó al desierto, para así pasar por un tiempo de tentación. Pero cuando Él tomó la Palabra de Dios y venció al diablo: “¡Escrito está!, ¡escrito está!”, Él entonces regresó listo para Su ministerio.
34 Y de esa manera Dios lo hizo con Abraham. Ahora bien, Dios, después de sacarlo de su tierra, y él se separó de su tierra, de su parentela, y luego Dios le dio el sello de la circuncisión, y luego le dio el hijo. Entonces él llegó a esa prueba final, llegó al momento que él tuvo que ofrecer a su propio hijo Isaac en holocausto. Y Él le dijo: “Viendo que no me negaste a tu único hijo, yo sé que Tú me amas”. Él le dio esa prueba.
Luego inmediatamente después de eso (la batalla fue ganada entonces), Él le dijo: “… y tu Simiente poseerá la puerta de su enemigo”. ¡Amén! Me gusta eso. “Poseerá la puerta de su enemigo”. Llegaremos a ese punto final en unos cuantos momentos, si es la voluntad del Señor. Ahora, Él encontró fiel a Abraham. Después que Él encontró fiel a Abraham, entonces Él le dio la promesa de poseer la puerta del enemigo.
Ahora, ahí, muchas veces, es en donde muchos de nosotros pentecostales hemos cometido un error, y pensamos que: “Bueno, el Espíritu Santo se derramó sobre mí. ¡Gloria a Dios! Eso es todo lo que tengo que tener”. No, señor. Ud. en ese momento solamente está empezando. No en ese momento. Es en las pruebas y tribulaciones.
35 Igual como lo encontramos en el Antiguo Testamento: la prueba, la revisión, y luego posicionando un hijo. Adopción: posicionando al hijo después de que ya es un hijo, que ha nacido en la familia. Él es un hijo; entonces él es probado y examinado, y criado por tutores, y para ver cómo él resulta. Y luego él es colocado posicionalmente casi al mismo nivel de su padre.
36 Ahora, eso es lo que está sucediendo en este día. Nosotros hemos tenido como unos cuarenta años, o más, probando a los pentecostales. Vean, probando a la iglesia, viendo si ellos se van a quedar firmes o no, viendo lo que Uds….
Vean, ahí es donde vuelvo a eso otra vez. En lugar de aferrarse a la cruz y a la Palabra, y seguir adelante, llegamos a ser a la manera del mundo, descarriándonos de esta manera, o descarriándonos de esa manera, o moldeándonos tras esto. Yo siempre he hablado muy duro en contra de la gente que está en esa tendencia moderna de hoy día, las mujeres cortándose su cabello, y los hombres comportándose mal y todo, y ellas usando ropa inmoral y cosas así. Y recibo mucha crítica sobre eso. Pero, ¿qué es? Es tratando de salvar a esa iglesia. Es tratando de llevarlos aquí arriba, conforme a la Palabra de Dios, sin importar lo que el mundo tenga que decir al respecto. ¡Quédense con la Palabra de Dios! ¡Amén! ¿Ven?
37 Vean, la cuestión es, como yo estaba diciendo anoche, es que los pentecostales están esperando un viento recio que sople, pero fallan en oír ese silbo apacible y delicado. ¿Ven? Es incorrecto hacer esas cosas. Ellos piensan: “Mientras el viento esté soplando, está bien”.
Pero eso no atrajo la atención del profeta. El viento recio no perturbó al profeta Elías en la cueva. Los truenos poderosos y los relámpagos, y la lluvia torrencial cayendo, eso no lo atrajo para nada. Pero lo que atrajo la atención de él, fue ese Silbo [Voz] apacible y delicado, ese Algo hablando adentro. “Mi Palabra es Verdad. Toda palabra de hombre sea mentira, y la Mía verdadera”. Eso fue lo que atrajo al profeta. ¿Ven? Y todavía lo hará. La Palabra de Dios siempre atrae a esa mente espiritual, porque es la mente de Cristo en Uds. que sabe que esa Palabra es verdad.
38 Y Uds. pasan por un tiempo de prueba. La iglesia pasa por un tiempo de prueba. Todo individuo pasa por un tiempo de prueba, antes que pueda poseer la puerta del enemigo. Abraham pasó por ese tiempo. Cristo pasó por ese tiempo. Después que Cristo fue lleno con el Espíritu Santo, allí en el río Jordán, El pasó por un tiempo de prueba. Después que Abraham fue llamado a salir fuera, y fue puesto en su tierra donde él iba a ser un peregrino, luego le dio la circuncisión, y Dios se encontró con él vez tras vez, sin embargo él tuvo que pasar por el tiempo de prueba. Toda Simiente de Abraham pasa por la misma cosa, Abraham y su Simiente, Una organización, una iglesia.
39 Esa es la razón que encontramos a nuestras organizaciones cayéndose al lado del camino, porque cuando llegan a la prueba… ¿Cuál prueba? La Palabra de Dios. Ahí está la prueba. La Palabra de Dios es la prueba. ¿Haremos lo que un grupo de hombres dice que hagamos?, ¿o haremos lo que Dios dice que hagamos? Esa es la diferencia.
Vino en los días de Dwight Moody, en los días de Finney, Sankey, Knox, Calvino, Spurgeon, todo el resto de ellos, esos hombres espirituales a los que las organizaciones siguieron tras ellos. Pero ellas tenían un grupo de hombres allá que introdujeron sus maneras en ello, cada uno creyendo esto y eso, y añadiendo un poquito aquí, y quitando un poquito allí, y añadiendo un poquito aquí, hasta que finalmente formaron una organización de ello. Y cuando ellos hacen eso, el verdadero y genuino creyente… Dios viene y levanta a alguna personita humilde, y rompe esa cosa a pedazos. Correcto. Siempre ha hecho eso. Dios no cambia. Sencillamente rompe esa cosa a pedazos… Con alguna gente de mente espiritual que se queda exactamente con esa Palabra…
40 Déjenme decirles. Yo tengo una carta en casa, de una de las iglesias más finas de las grandes organizaciones en el movimiento Pentecostal. Esa pobre mujer quebrantada de corazón, me escribió una carta. Y ella dijo: “Hermano Branham, yo usaba cabello largo y tenía mi cabello peinado en rodete, recogido atrás de mi cabeza”. Ella dijo: “A mi esposo le gustaba”. Y ella dijo: “Nos mudamos de una ciudad donde teníamos una iglesia que era muy espiritual, a esta iglesia grande… la primera iglesia de la ciudad”. Y dijo: “Cuando entramos allí, todas las hermanas pentecostales se habían cortado su cabello”. Y dijo: “Ellas me empezaron a incitar al respecto. Yo decía: No, no. Yo creo que la Biblia dice que nosotras no debemos hacer eso; es deshonroso hacer eso”. Y así que ella simplemente les dijo…. Ellas se reían de ella, decían: ¡Oye!, tu llanta en la parte de atrás, tu llanta de repuesto, está desinflada, y todo así. Y eso perturbó a mi esposo de tal manera, que él me forzó a que me cortara mi cabello“. Y dijo: ”Yo me he sentido condenada desde entonces“.
¡Piénsenlo, una iglesia pentecostal que se debe parar firme por la Palabra de Dios! A eso es a lo que lo lleva su organización. ¡Correcto! Ellas fallan en oír ese Silbo [Voz-Trad.] apacible y delicado de la Palabra, que las llama a la Verdad. Todas ellas están esperando escuchar vientos recios que soplen, y mucho gritar y danzar, diciendo que ellas tienen poder. Eso está bien. Yo creo en eso, también. Pero, hermano, cuando Ud. puede danzar y gritar, y luego dar la espalda y negar la Palabra de Dios, y vivir como el mundo, algo anda mal en alguna parte. Correcto.
41 El Espíritu de Dios desciende en ese Silbo [Voz] apacible y delicado, y los dirige a Uds. directamente al Calvario, donde estamos muertos, y nuestra vida está escondida en Dios por medio de Cristo, y sellada por el Espíritu Santo. Entonces esa sola Palabra vive allí. Entonces, “si permanecéis en Mí y Mis Palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho”. Allí está la diferencia.
Espero no parecerles un fanático. Si lo soy, no estoy al tanto de ello. Yo creo que la Palabra de Dios es Verdad, y Ella debe permanecer aquí. Y si Ella permanece aquí en el interior, se mostrará por Sí misma en la parte externa. ¡Se tiene que mostrar! Su vida, toda su hechura será diferente.
Así que cuando Dios le dio a Abraham la prueba, él la pasó cien por ciento. Y Dios no le puede dar una prueba a una organización, porque ella está toda enredada. Dios no lidia de esa manera con la organización. Él no lidia con naciones en la raza gentil. “El tomó a un pueblo de los gentiles”. De Israel, Él tomó a una nación. Pero de los gentiles, “Él tomó a un pueblo de los gentiles por causa de Su Nombre”. Así que (¿ven Uds.?), no es una organización, es un individuo que Él toma de los gentiles.
Y cuando la prueba viene, ¿ven Uds. lo que sucede? Nosotros sí pasamos por justificación. Nosotros sí recibimos el Bautismo del Espíritu Santo en el movimiento pentecostal.
42 Pero cuando llega el tiempo de prueba, entonces consiguen eruditos pulidos, quieren ser como el mundo, como fue en los días del movimiento de Wesley y todo el resto de ellos. Ellos van a la escuela. Ellos aprenden ciencia. Y ellos aprenden toda esta otra clase de cosas que acompañan la educación. Y ellos tratan de aprender psicología, solo lo mejor. “Bueno, no vaya a decir esto. Déjenlos que hagan esto y eso. Porque eso…”
Vean, Uds. están acumulando y edificando…. Su objetivo está incorrecto. Su motivo está incorrecto. Uds. están edificando hacia una organización, en lugar de edificar hacia el Calvario. ¿Cómo pueden edificar Uds. hacia el Calvario, sin venir por medio de la manera de la Palabra? “Porque estamos lavados en el lavamiento del agua por la Palabra”. “Si permanecéis en Mí y Mis Palabras permanecen en vosotros, entonces pedid todo lo que queréis”.
43 Allí es en donde vemos la derrota del movimiento pentecostal, porque ellos se apartan de la Palabra. La Palabra dice una cosa, y ellos tratan de hacer que esa organización entre allí de alguna manera. Y ellos le dan la espalda a esa Palabra, y se unen con la organización. Y, ¿ven Uds. hasta dónde ha llegado? Está casi igual que el resto de las iglesias. Pero luego danzamos y gritamos y hablamos en lenguas, y saltamos de aquí a allá. Todo eso está bien. La organización está bien. Yo espero que me haya hecho claro. Pero la cosa es ese Silbo [Voz] apacible y delicado de la Palabra hablando. Eso es.
44 Uds. pasan por una prueba. Dios los prueba a Uds. igual que Él probó a Abraham. Él prueba a la Simiente de Abraham después de él. Y ahora, la razón que no poseemos la puerta del enemigo, la razón que hay tanto entre nosotros, es porque no somos capaces de soportar la prueba. Y déjenme decirles a Uds. algo, la prueba de la Palabra está correcta.
La razón que no tenemos, y que nunca tendremos en la organización… Yo pienso que los Pentecostales tienen unas organizaciones finas. Algunos de los hombres más finos que viven en la faz de la Tierra, pertenecen a esas organizaciones. En las Asambleas de Dios, yo tengo amigos allí. ¡Qué cosa! Yo voy allá para llevar a cabo una reunión con un hermano, allá en Indiana, creo yo, inmediatamente. El Hermano Roy Weed, él es un hombre de distrito del estado de Indiana. Yo creo que él es un hombre piadoso. Sin embargo, él es un hombre de distrito de las Asambleas de Dios. En la Cuadrangular, ¡oh, vaya! ¿Cuántos…? Rolf McPherson y muchos de esos hermanos, que son hombres piadosos, no hay mancha en sus vidas. Ellos son hombres buenos. Allá en la de la Unidad, que ellos mismos se llaman de la Unidad… O mejor dicho, ahora, yo no creo… Ellos la llaman la iglesia del Nombre de Jesús. Jack Moore, sólo para llamar uno de los… Hay cientos de ellos, hombres finos, hombres buenos, hombres piadosos.
45 Pero el problema de ello, hermano, es esto: cuando Ud. se aferra a esa organización. ¿Ven?…. Dios toma esas organizaciones, y todas ellas han apostatado. Mírenlas, la mundanalidad entrando sigilosamente en ellas. Miren a sus mujeres. Miren a sus hombres. Miren sus condiciones. Yo les pudiera señalar a Uds. a gente de las Asambleas de Dios que tienen diáconos en su directiva que se han casado dos o tres veces, predicadores comportándose desordenadamente, mujeres con su cabello cortado, usando pantaloncitos cortos, maquillaje, y todavía profesando que tienen el Espíritu Santo, dependiendo en la evidencia de hablar en lenguas, o de saltar de aquí para allá, o de gritar. Ellos fallan en oír ese Silbo [Voz] apacible y delicado de la Palabra. Esa Palabra los mantiene a Uds. vinculados a la cruz. Ahí es en donde descansa.
46 Esa es la razón que no tenemos profetas genuinos en la iglesia hoy día, como Agabo. Esa es la razón que la iglesia hoy día,…Ellos casi no respetan el hablar en lenguas cuando alguien las habla, porque han oído tanta falsedad y desorden, a tal grado que ellos no saben lo que está correcto o incorrecto en ellas.
Las interpretaciones son solamente ilusiones, alguien sólo diciendo algo porque él se siente dirigido a decirlo. Eso no es interpretación. La interpretación no es alguien pararse y hablar en lenguas, y otro levantarse en unos cuantos minutos e interpretar lo que él dijo. Cuando uno está hablando, el otro está interpretando al mismo tiempo, diciendo palabra por palabra, la misma expresión, todo igual. Este hombre quizás esté profetizando, pero no es interpretación. Algunos de ellos, esta clase de voz está dando algo, este aquí está dando algo más. Y algunos dicen diez palabras, y otro después de él dice cincuenta palabras para una interpretación. Interpretar significa: “Decir palabra por palabra”. Si es una Palabra de Dios, tiene que venir palabra por palabra; línea sobre línea, línea sobre línea. De esa manera la Palabra tiene que venir. Pero, ¿qué hemos visto? ¡Mucha falsedad!
Y ellos hicieron eso con el fin… En lugar de quedarse con la Palabra, ellos pusieron eso allí. Tan pronto que un hombre hizo eso, ellos lo llamaron un pentecostal. Y Uds. saben lo que sucede. Cuando viene la prueba, el tiempo de prueba, entonces la Simiente empieza… se da a conocer quién es Simiente y quién no es.
47 Ahora, sin importar lo que sucedió, Abraham se quedó con la Palabra, la promesa. Pero hoy día la organización no puede hacer eso. Y algunos de Uds. hermanos preciosos que pertenecen a esas organizaciones, si Ud. no concuerda con ellos en una sola ocasión, Uds. saben lo que les sucederá.
¿Cuántos de Uds…..? Y yo no digo que ellos están en este edificio ahorita, pero, cuántos han estado en mi estudio, cuántos han estado conmigo y dicho: “Hermano Branham, nosotros sabemos que esa es la Verdad; pero si somos echados fuera de aquí, ¿qué vamos a hacer?”
Hermano, ¿qué vamos a hacer? ¡Nos vamos a aferrar al Calvario, nos vamos a aferrar a la promesa, nos vamos a aferrar a la cruz, sin importar nada!
Y en las organizaciones ellos tienen algunos de los hombres más finos. ¿Ven? Pero lo que yo estoy tratando de hacer, es decir que eso tiene que fallar. Siempre ha fallado y siempre fallará. Pero el asunto es si Uds. le fallan o no a Dios; cumplan la Palabra de Dios y Su promesa, primero. Uds. serán probados por Ella.
48 Uds. firman documentos de que harán esto o harán eso. Aun en contra de la Palabra, Uds. todavía los firman. Eso es correcto. En su corazón Uds. saben que eso está incorrecto. Eso es ese Silbo [Voz] apacible y delicado que está hablando esa Palabra. Con razón no podemos seguir adelante, es porque algo ha sucedido. Uds. mismos se separaron de ese Silbo [Voz] apacible y delicado. Uds. salieron corriendo muy rápido. Dios los estaba llamando, pero Uds. salieron corriendo muy rápido, debido a que los truenos tronaron, los relámpagos relampaguearon, los montes temblaron. Eso no movió a Elías, a ese profeta. Él quería ese Silbo [Voz], primero. Él dijo: “Yo me quedaré aquí”.
Muchos hoy en día empezaron servicios de sanidad, comparaciones carnales, toda clase de cosas y sensaciones que nunca ni siquiera aparecen en la Palabra de Dios. Eso es correcto. ¿Qué es? Nosotros deberíamos cantar esa alabanza: Los que esperan en Jehová. “Permíteme humillar mi orgullo e invocar Tu Nombre. Permíteme esperar, Señor, hasta que yo oiga ese Silbo [Voz] apacible y delicado”. Y esa Voz será una Voz Escritural. Hablará exactamente de acuerdo a la Palabra. ¡Amén!
49 Muy bien. Encontramos a Abraham después que él había sido ¿qué…? Llamado a salir fuera, separado de sus amados, de su familia, de su hogar, de su parentela, a una tierra extranjera. Por fe él hizo eso. Entonces, debido a que él hizo eso, Dios le dio la circuncisión para comprobar que él era hijo de Dios, que él creía en Él porque él estaba creyendo la promesa. Sin embargo, él no podía… él no la veía en lo natural, pero él profesó que todo lo contrario a la Palabra de Dios era una mentira. No importaba cuánta evidencia se presentaba, todavía era una mentira.
50 Odio tener que decir esto, pero lo voy a tener que decir. Fíjense. Y cuando Uds. ven por ejemplo a las mujeres (yo diré esto como un punto que es visible, que se puede ver), que reclaman tener el Espíritu Santo, y no tienen la decencia suficiente para dejarse crecer el cabello, algo anda mal en alguna parte. Una mujer que se pone ropa que le pertenece a un hombre, y la usa, cuando la Biblia dice que “es una abominación para Dios, que una mujer use ropa que pertenece al hombre”, ¿y luego Uds. reclaman tener el Espíritu Santo, y hacen eso?
51 Yo hablé sobre eso un día en Oregón. Hubo una mujer que me escribió una carta bastante larga. Ella dijo: “Hermano Branham, Ud. tiene un ministerio maravilloso, pero Ud. ciertamente lo está arruinando”. Ella dijo: “Ahora, ¿qué de…?” Dijo: “Yo uso overoles todo el tiempo”. Dijo: “¿Qué de salir al jardín a recoger algo del jardín, y con un vestido puesto? ¿No piensa Ud. que se miraría mucho mejor usar overoles, que lo que sería… pantalones de trabajo, o lo que sea, que usar un vestido?” Y dijo: “Mire, yo cabalgo subiendo las montañas con los hombres cuando ellos suben a reunir el ganado, y”, dijo, “yo entro en la área infestada de mosquitos”. Y dijo: “Ahora, con un vestido puesto, ellos me comerían. Con overoles ellos no me molestan”.
Le dije: “Eso está más diluido que el caldo hecho de la sombra de una gallina que se murió de hambre. ¡Oh, misericordia! Eso no tiene ni una sola Palabra de Dios. Esa es su propia opinión. Dios dijo que toda palabra sea mentira, y la de Él sea verdadera”. Mi esposa usa vestido. Ella recoge en el jardín. Ella no tiene problema al respecto. Y, de todas maneras, una mujer no tiene ningún negocio con un montón de hombres allá reuniendo el ganado. Ella debe estar en la cocina donde pertenece. Eso es correcto.
52 Ellas sólo están tratando de encontrar una excusa, pero no hay ninguna. La Palabra de Dios es clara. Y una mujer que es nacida del Espíritu de Dios hará… Y un hombre que es nacido del Espíritu de Dios no permitirá que su esposa actúe de esa manera. ¿Qué dijo Él? “La que se corta su cabello afrenta su cabeza”. Y su esposo es su cabeza. Ella es deshonrosa. Vale más que me calle.
Muy bien. Ahora, vean…. eso es suficiente para hacerles saber de lo que estoy hablando. No digo eso por malicia. Si yo digo eso por malicia, ¡Dios tenga misericordia de mi corazón pecaminoso! Permítanme arrodillarme aquí en este altar y arrepentirme. Lo estoy diciendo, amigos, porque les amo. Y estoy tratando de decirles a Uds. lo que es la Verdad, y esa es la Palabra de Dios. Nosotros tenemos que oír ese Silbo [Voz] apacible y delicado de Dios, para estar a la altura de la Palabra. Nosotros estamos pasando por un tiempo de prueba. ¡Aleluya!
53 ¿Comprenden Uds. lo que venía después de ese tiempo de prueba, después de la tutela de ese hijo que había nacido en una familia denominacional? Si él soportaba la prueba y permanecía en el deseo del padre, luego a ese muchacho se le llevaba y se le ponía una vestidura, y luego se hacía una ceremonia y ese muchacho era posicionado entonces, dentro de la familia en la cual había nacido.
Ese es el problema con nuestros pentecostales hoy en día. Ellos sólo saltan aquí y allá, y nuestras organizaciones tiran de ellos de esta manera y de esa manera. Ellos no se quedan con la Palabra. Si Uds. se quedan con la Palabra, entonces Dios viendo eso, “Si permanecéis en Mí y Mis Palabras permanecen en vosotros…”, Él no la puede negar; es Su Palabra, entonces habrá un tiempo, en algún momento, cuando Uds. serán llevados y apartados, y se les dará Algo que es genuino, ¡Aleluya!, el poder del Dios Todopoderoso, con… Dios está esperando a Sus hijos, pero ellos simplemente no se alinean.
“Cuando lleguen a ese tiempo de prueba, ¿lo aceptarán Uds.?” “Bueno, la iglesia me echará fuera”. Muy bien. Ahí lo tienen Uds. Entonces esa no es la Simiente de Abraham. La Simiente de Abraham no actúa de esa manera.
54 La Simiente de Abraham… ahora, a mí no me importa lo que viniera contrario a Abraham, él se mantenía allí con esa Palabra de promesa, sólo se quedaba allí con Ella. No importaba cómo Sara estuviera, otros estuvieran, los demás estuvieran, todo, él lo consideraba como que no eran. Él miró. Él creyó que él podía ver la promesa, porque Dios se la prometió a él, y eso era todo. Era la Palabra de Dios, y se quedó en él.
Después Él le dio esa prueba final: “Yo le daré una porción doble de prueba”. Ahora bien, él ya tiene el hijo. Él ve que él tiene eso. “Pero ahora Yo le diré que lleve a ese hijo allá arriba, y que lo mate. Y que ese hijo… cuando él vea… ¿Matará él ese hijo? Yo lo probaré ahora. Abraham…” Verdadero a la Palabra.
55 ¿Cómo…cuando Uds. reciben la promesa, cómo van a detener la cosa? “¿Cómo esperas tú ser un padre de naciones, cuando tú ahora tienes ciento quince años de edad? El pequeño Isaac tiene como unos catorce años, quince años de edad. ¿Cómo vas a ser un padre de naciones cuando tú tienes ciento quince años de edad, y aquí está tu único hijo, y tú estás destruyendo la única evidencia que tienes?” ¡Amén!
“¿Cómo la voy a hacer si me salgo de mi organización? ¿Cómo me voy a sustentar si yo hago esto…?”
Oh, escuche ese Silbo [Voz] apacible y delicado, y venga a la Palabra, la Palabra.
Uds. dicen: “Oí una voz que me decía esto”.
Si es contraria a la Palabra, no era la Voz de Dios. La Voz de Dios viene con la Palabra.
56 Luego Abraham se aproximó allí a la Voz, ese Silbo apacible y delicado de Dios, a la Palabra de Dios, y le estaba quitando la vida a su propio hijo. Él dijo: “¡Detén tu mano, Abraham! Yo sé ahora que me amas. Y todos aquéllos que vienen después de ti, ¡Aleluya!), todos aquéllos que vienen después de ti, que están dispuestos a tomar Mi Palabra, será tu Simiente. Y allí poseerá la puerta del enemigo”.
57 Quisiera haber tenido tiempo para contarles algo que sucedió hace unos cuantos días, ¿ven?, de lo que está sucediendo. ¡Oh, vaya! “Poseerá la puerta del enemigo, tu Simiente después de ti.” “Abraham: quien te bendiga será bendito, y quien te maldiga será maldito”. Jesús dijo: “Mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar.”
Y estas organizaciones que rechazan a esos hombres piadosos, porque ellos se han parado firme por la Verdad, por la Palabra, y por el Espíritu y el poder de Dios, y se quedan con la Palabra… ¿Ven Uds. lo que les sucede? Ellos se han hundido en el mar del olvido. “Mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar, que aun hacer tropezar al más pequeño de uno de estos Ungidos”. ¿Qué son ellos? Son la Simiente de Abraham quedándose con la Palabra de promesa.
58 Algunas de nuestras iglesias están llegando al punto donde ellas lo niegan. Ellas niegan sanidad Divina. Ellas ya no la quieren en la iglesia de ellos. Eso es correcto. Nuestras organizaciones Pentecostales ya no quieren la sanidad Divina. ¿Qué es?
¿No pueden ver cómo el diablo ha trabajado? El ha andado por ahí y ha dicho algunas cosas falsas de esa manera. Y sólo hombres intelectuales pensando que ellos mismos son espirituales, y miran eso, y dicen: “Miren a ése. Miren a ése”. No estoy mirando eso.
Si Uds. son Simiente de Abraham, Uds. mirarán la promesa de Dios, lo que Dios dijo que se debe hacer al respecto. Eso es. Simiente de Abraham. Nosotros miramos una promesa. A mí no me importa cuántos caigan de este lado y cuántos caigan del otro lado. La promesa permanece verdadera. Uds. tienen que pasar por esas pruebas. ¿Ven? Sí. Abraham, primero probado, y luego sellado; luego se le dio la promesa de que “su Simiente poseerá la puerta del enemigo”. Me gusta eso.
59 Entonces ellos poseyeron las puertas de su enemigo después que fueron probados. El problema es que nosotros no podemos soportar la prueba. Esa es la razón que nuestras organizaciones no pueden soportar la prueba. No es la voluntad de Dios. Dios las ha bendecido, pero no es la voluntad de Dios. Porque vean, Uds. tienen toda una compañía de hombres aquí con toda una compañía de ideas. Y ellos las unen y resultan con lo mejor que ellos pueden. Algunos de ellos dicen: “Este es un gran hombre. Ud. no puede negar su palabra”. Bueno, de esa misma forma la iglesia católica está organizada, la misma cosa: sobre un montón de creyentes intelectuales, intelectuales. Ellos miran eso y lo ajustan con los tiempos. Uds. no pueden hacer eso. Todo lo demás es una mentira excepto la Palabra de Dios.
60 Abraham nunca miró otra cosa, sino la promesa de Dios. Independientemente de lo que fuera, se quedo con la promesa de Dios. Entonces, esa es la razón que no encontramos más… Una organización no puede poseer la puerta del enemigo. Hay muchas mentes vanas en eso. Se requiere un individuo que posee la puerta del enemigo. Uds. lo pueden hacer si lo desean. Sí, señor. Revisemos unos pocos por unos cuantos minutos, veamos si ellos se quedaron en la Escritura.
61 Ahora, hubo un tiempo allá en Babilonia en el que se levantó una imagen, un tipo bastante bueno de la iglesia Católica. Y todo aquel que no se postrara a esa imagen iba a ser quemado en el horno de fuego ardiendo. Ahora, fue un reto de que si ellos se iban a quedar con lo que Dios dijo: “No tendrás dioses ajenos delante de Mí, ni te harás ninguna imagen”. Eso es lo que Dios dijo.
El desafío llego. Todo el resto de Israel estuvo de acuerdo. Y cuando la trompeta sonó y el salterio sonó, y la flauta sonó, bueno, todos ellos se postraron ante esa imagen. Pero hubo tres de ellos que dijeron: “No lo haremos”. Ellos oyeron ese Silbo [Voz] apacible y delicado, y se quedaron en línea con la Palabra.
¿Qué hicieron ellos? Se quedaron con la Palabra. Y después… Ellos dijeron: “Si Uds. no lo hacen, vamos a darles otra oportunidad”, o “Los echaremos en el horno del fuego ardiendo”.
Dijeron: “Nuestro Dios puede librarnos de ese horno de fuego ardiendo. Pero, si no, nos quedaremos con la Palabra”.
62 Ahora, hermano, ¿qué de Ud.? “¿Qué voy a hacer, Hermano Branham?” ¡Quédese con la Palabra! ¡Quédese con la promesa!
“Toda mi iglesia me abandonará”. ¡Quédese con la promesa! Ellos se van a desvanecer, se van a ir algún día, de todas maneras. Pero Dios no. ¡Quédese con la promesa!
“Bueno, déjeme decirle, ellos me echarán fuera”. ¡Quédese con la promesa, de todas maneras! Ud. quédese con la promesa. Ahora si Ud. se puede quedar con la promesa y quedarse allí con ellos, quédese allí con ellos entonces. Tenga compañerismo con todos.
Pero mire ahora… Ahora, Ud. nunca ganará de alguna otra forma aparte de tener compañerismo con todos. Ud. tiene que… Ahora, cuando ellos se pongan muy mal, inmoralmente, entonces quédese apartado de ello. Eso es correcto. No se meta en el territorio del enemigo. Pero mientras Ud. esté tratando de ganar a su hermano, eso es diferente. ¿Ve?
63 Ahora, fíjese bien. Pero Ud., una sola persona, nunca ganará la opinión de la organización. No, señor. Pues ellos tienen su regla establecida: “Nosotros creemos esto, ¡punto!”
Si Uds. escribieran su doctrina: “Nosotros creemos esto, coma”, sería diferente. Un punto significa: “Nosotros creemos esto, y Uds. tienen que aceptar esto y firmar este documento, o de otra manera ahí se termina todo”. Pero si Uds. dicen: “Nosotros creemos esto, coma, más tanto como podamos aprender de Dios; nosotros estamos abiertos al Espíritu Santo”, entonces está avanzando, hermano. Sí. Eso sería entonces un asunto diferente. Pero vean, si Uds. lo tienen escrito con un punto, y Dios da algo más… que surge probando que es Su Palabra y la Verdad, Uds. no se pueden mover porque pusieron un punto. Eso lo finaliza.
64 Allí fue donde los luteranos murieron. Allí fue donde los metodistas murieron. Allí fue donde los bautistas murieron. Allí fue donde los presbiterianos murieron. Y allí es donde los pentecostales están muriendo. Eso es correcto. Eso es correcto. Ellos mueren allí mismo, porque ya fue escrito. No hay nada que Uds. puedan añadirle o quitarle. Está allí. Esa es su doctrina.
65 Lutero no podía aceptar santificación. No, señor. Él ya había dicho: “El justo vivirá por fe”. No Martín Lutero, no puso punto; pero sí ese grupo que lo siguió. Correcto. No Juan Wesley, pero sí el grupo que lo siguió. Eso es correcto. No Calvino, pero sí el grupo que lo siguió. No John Smith, de la iglesia Bautista, quien oró tanto en la noche por su iglesia, al grado que sus ojos se le cerraron de hinchados; y su esposa lo tenía que guiar a la mesa y darle de comer allí con una cuchara. Él, no; pero sí ese grupo de bautistas que lo siguieron, la organización que vino detrás de él. No Alejandro Campbell, pero sí aquéllos que lo siguieron. No el movimiento Pentecostal en el principio, que tuvo todas las cosas en común, y tuvo compañerismo con todos; pero sí los grupos que vinieron y dijeron: “No, nosotros somos esto, y nosotros somos esto. Y estos son los puntos, y eso es eso”. Separándose ellos mismos, aparentemente no teniendo la fe. Correcto. Eso fue lo que lo causo. Ahí está la cosa mala. ¡Amén! Me siento religioso esta mañana.
66 Los jóvenes hebreos, después que ellos habían resistido la prueba si se quedarían con la Palabra de promesa o no, ellos fueron puestos a prueba. Y, ¿qué hicieron ellos? Ellos poseyeron la puerta del enemigo. ¡Amén! ¿Por qué? Porque ellos se quedaron en la Palabra. ¡Quédense con la Palabra, esa Voz de Dios que les habla a Uds.!
Ahora, todo razonamiento decía: “Ahora, fíjense: en Babilonia no será diferente. Porque nosotros, cuando nosotros nos postramos ante esta imagen, nosotros estamos adorando a Dios, de todas maneras. Bueno, si nosotros lo hacemos de esta manera, estamos tratando de decir que es de esta otra manera”.
Háganlo de la manera que Dios lo dijo. Qué si Dios le hubiera dicho a Moisés: “Quítate el calzado, Moisés. Tú estás en tierra Santa”.
Y él hubiera dicho: “Gracias, Señor. Yo ciertamente creo en Ti. Me quitaré mi sombrero, en lugar de mi calzado. Es mucho trabajo desatar las correas de mi calzado”. Nunca hubiera funcionado. Él dijo: “Calzado”. Él no dijo: “Sombrero”. Correcto. Uds. tienen que venir, línea sobre línea con lo que Dios dijo, y alinearse con Su Palabra.
67 Ahora, después que ellos habían tenido la prueba, ellos poseyeron la puerta del enemigo de fuego. Ellos se dieron cuenta cuando llegaron al mero fin, quedándose en la Palabra de Dios, que ellos poseyeron la puerta. Eso es correcto.
68 Después que Daniel… Salió un edicto, y fue firmado por los medos-persas, que no podía ser abrogado, que “si alguien oraba a cualquier otro dios, que fuera echado al foso de los leones”. Y Daniel sabía que la Palabra de Dios decía que se debía orar a Él únicamente; así que él simplemente abrió las ventanas y oró de todas maneras. Ahora, él nunca se metió en un rincón, él abrió las ventanas hacia el templo. Él no se avergonzaba.
Y nosotros no queremos practicar nuestra religión el domingo, y el lunes hacer algo más, o creer en nuestro corazón una cosa, y venir ante alguien más y decir: “Bueno, yo no sé. Sí, yo pienso que tú estás bien”. Sea lo que Ud. es. Si no lo es, bájese del púlpito, sálgase de la iglesia. Eso es correcto. Porque Ud. está obligado a ambos. Diga lo que Ud. es. Diga lo que Ud. cree, luego Ud. no tendrá nada de qué retractarse. Ud. está parado firme en lo que es verdad. Todos saben en dónde Ud. está parado. Los hombres lo apreciarán. Cualquier hombre…
69 Una mujer pudiera ser tan fea como ella sola. Ella pudiera ser robusta, gorda, pequeña, delgada, cabello negro, ojos cafés, ojiazul, ojos zarcos, una de una manera, y la otra de otra. Pero si esa mujer es limpia… es una dama, todo hombre en la región que tiene una pizca de hombre en él, se quitará el sombrero ante ella. Correcto. Porque ella… Ella produce lo que ella es, y los hombres aprecian eso.
Así que Dios apreciará a un hombre que sea lo que él es. U hombres que profesan cristianismo, seamos cristianos, llenos con el Espíritu Santo, con la Palabra de Dios, u olvídense de eso. Correcto. Porque, de otra manera, Ud. llega a ser un hipócrita y vive una vida diferente. Y si la gente lo ve a Ud. salir allí a bailes, y fumando, y cosas así, y reclamando ser un cristiano, entonces (¿ve?), Ud. pone una piedra de tropiezo en el camino de otros. Vean, Uds. mujeres… algunas veces, cómo se cortan su cabello y se visten y actúan en esos vestiditos que las hace parecer salchichas o algo así, y salen allí en la calle, andando por ahí, con tacones como así de altos, contoneándose al andar por la calle… ¿Eso es ser pentecostal? Entonces las otras iglesias dicen: “Ellos reclaman tener algo que no tienen”.
70 Uds. están sellados y marcados por el Espíritu Santo. Uds. no están en un salón de baile una noche abrazadas en los brazos de algún hombre que no es su esposo, y a la siguiente noche regresan a la iglesia y bailan por todas partes. Eso no es ser pentecostal. Eso es hipocresía. Eso es inmundicia.
No estoy diciéndoles esto solamente a ustedes, pero, Uds. pueden darse cuenta que estas cintas que son grabadas aquí van por todo el mundo, así que, yo sólo predico como dirigiéndome a todo el mundo. Cuando yo siento a Dios diciendo: “Di algo”, yo sólo lo digo, porque yo no sé adónde va eso. Depende de Él encargarse de eso. Sólo es quedarse con la Palabra. Eso es correcto.
71 Muy bien. No, Daniel no se postraría al edicto de ellos, si fuere echado fuera o no de la organización. Él se quedó allí en la ventana orando, y se quedó con la Palabra de Dios. Él no se avergonzaba de Ella.
¿Qué sucedió? Ellos lo echaron a un foso de leones, pero él poseyó las puertas del foso de los leones. ¿Por qué? ¡Gloria! Pablo dijo… Dios dijo: “Tu Simiente poseerá la puerta del enemigo”. Quien sea el enemigo, Uds. han poseído la puerta.
72 ¡Oh, cuántas ocasiones pudiéramos….! Fíjense en Moisés, siguiendo la línea de los mandamientos de Dios, fue allá a Egipto, y parecía que todo era contrario. Él tuvo algunos imitadores que fueron con él. El fue allá con un par de señales, para mostrar que él fue enviado. Echó al suelo una culebra, y lo demás así. Y ahí llegaron los personificadores, y echaron al suelo las de ellos. ¿Qué podía hacer él? Nada. Dios no le dijo que ellos iban a hacer eso. Él quería probar a Moisés. Él fue el que permitió a Janes y a Jambres echar al suelo sus serpientes, o mejor dicho, sus varas.
Así que allí se quedó firme Moisés en el puesto del deber. Echó al suelo su vara. Ella se convirtió en una culebra. Él dijo: “Mira eso, Faraón. Eso es lo que mi Señor me dijo que viniera a hacer delante de ti”.
Faraón dijo: “Vengan aquí, Jambres y Janes”. Ellos echaron al suelo sus varas. Ellas se convirtieron en culebras. ¿Qué fue lo que hizo Moisés? ¿Estaba su cara sonrojada? ¡No, señor! Él todavía creyó que Dios lo había enviado. Él se quedó con esa promesa. Y, ¿qué sucedió?
73 Así es cuando Ud. está ante algunas reuniones de conferencias que Uds. tienen. Su cara se pudiera sonrojar un poquito. ¡Quédese con la Palabra!
¿Qué sucedió? De repente, esa cobra grande de Moisés vino ahí y se las tragó. Dios lo vindicó. Después de su prueba, él dijo: “¡Yo quiero que tú, por medio de esta señal, dejes salir a esos hijos de Israel! ¡Yo quiero que tú los envíes de regreso a casa, donde ellos pertenecen! Dios descendió aquí para decir… me envió aquí para liberarlos. Quiero que ellos regresen”.
Él echó al suelo eso allí y todo… Oh, la prueba vino. Moisés, ¿qué vas a hacer, darte la vuelta, devolverte y decir: “Bueno, me pude haber equivocado”? No, señor. Moisés se quedó firme allí: “¡Dios lo había comisionado!” ¡Gloria!
74 Si Dios dice algo, quédese con Ello. No importa lo que suceda, ¡quédese con Ello! Si ellos lo echan fuera y dicen: “Nosotros no cooperaremos, no haremos esto”, ¡quédese con Ello!
Moisés se quedó firme con ello. ¿Qué sucedió? Él poseyó la puerta de su enemigo. ¡Aleluya! El diablo dijo: “Yo extenderé el Mar Muerto enfrente de ti”, ¡pero se abrió! Ellos no los pudieron mantener en Egipto más tiempo. Él poseyó la puerta del enemigo. ¿Por qué? Porque él se quedó con la comisión que Dios le dio. Los mandamientos de Dios, él se quedó con la Palabra de Dios y él poseyó la puerta del enemigo.
75 Josué, después que él había pasado por una prueba… Él había estado allá… probablemente cruzó nadando el Jordán, él y Caleb, con los espías. Y cuando él regresó del Jordán, ellos llegaron a Cades-barnea. Y todos ellos dijeron: “¡Oh, si empezamos eso, romperá a pedazos nuestra organización! Simplemente no podemos entrar…”.
Ese espíritu no muere. O “No podemos tener Eso. Si nosotros enseñamos Eso a nuestra gente, ¿qué haríamos? Tendríamos que sacar casi la mitad de los diáconos de la iglesia. (Ellos se han casado dos veces, tres veces)”. ¿Qué haríamos? Pues, si les dijéramos a nuestras mujeres que tendrían que usar cabello largo, ¿saben Uds. lo que ellas harían? Ellas abandonarían la iglesia. Y, ¿qué haríamos nosotros? Pues, nosotros seríamos considerados como anticuados“.
76 Jesús era anticuado, también. “Nosotros no podemos hacer eso. Nosotros no podemos hacer eso. Es demasiado para nosotros”. ¿Saben a lo que llega un creyente fronterizo? Hebreos, el capítulo 6, explica eso. “Aquel que una vez fue iluminado y fue hecho partícipe del Espíritu Santo, y luego recae, es imposible que sea otra vez renovado…” El llega a la frontera y rehúsa cruzar al otro lado (eso es), rehúsa creer completamente porque…
¿Qué hizo Caleb? ¿Qué hizo Josué? Él dijo: “Nosotros somos más que capaces para conquistarla”. ¿Por qué? Porque ellos se quedaron con lo que Dios prometió.
Pues, ellos dijeron, ésos otros dijeron: “Pues, ellos son gigantes. Todos ellos están amurallados. Ellos están… y de esta manera… Pues, no pudiéramos llegar a ellos, de ninguna forma”.
Josué dijo: “¡Nosotros somos más que capaces de hacerlo! ¡Silencio pueblo! ¡Cállense! ¡Siéntense!” ¡Amén!
77 Déjenme decirles, fe es una cosa grande, cuando viene sobre la Palabra de Dios. Ella no tiene temor entonces. Fe tiene pelos en el pecho, grandes músculos. Ella dice: “¡Cállate!” Todo lo demás se mueve de prisa al rincón (eso es correcto), cuando Dios habla. “Si permanecéis en Mí, y Mis Palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis”. Ahí lo tienen. ¡Oh, me gusta eso! Hmm.
Demonios temblarán, y pecadores despertarán;
Fe en Jehová hace todo temblar.
¿Cómo pueden Uds. tener fe cuando saben que no están caminando en Su Palabra, cuando Uds. saben que hay cosas allí que deben decir y no las dicen? ¿Hay cosas allí que Uds. deberían enseñar y no las enseñan? Hay cosas allí que Uds. no pueden decir, y ¿cómo pueden tener fe cuando Uds. saben que están errados?
78 “Si nuestro corazón no nos reprende…”. ¡Ahí lo tienen! ¡Ahí lo tienen! Pero quédense con esa Palabra, donde no hay nada que condene. “Ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”. El Espíritu guía con la Palabra, porque el Espíritu únicamente puede venir de la Palabra, porque Su Palabra es Espíritu. Y Ella únicamente puede… El real y verdadero Espíritu de Dios, únicamente puede hablar la Palabra de Dios. ¡Oh, hermanos! ¡Qué cosa!, ¡qué cosa! ¡Apártate, mundo! ¡Satanás, déjanos!
No tengan miedo decir a este monte: “¡Muévete!” ¡Díganlo! Quédense allí y obsérvenlo derrumbarse. Eso es correcto. Pero si Uds. tienen alguna condenación allí, más les vale quedarse quietos. Uds. sólo están hablando sin sentido, entonces. Uds. no están diciendo la verdad. Uds. no están diciendo las cosas que Uds. deberían decir.
79 Muy bien. Nos damos cuenta entonces que Josué, después que él pasó por esa prueba, él vio la evidencia de una buena tierra, y él se quedó allí en Cades-barnea y se quejó contra todo el resto de ellos, y dijo: “¡Nosotros somos más que capaces de conquistarla! ¡Nosotros la podemos conquistar!”
¿Cuál era la idea? Cruzar al otro lado. ¿Cuál fue la idea de Moisés? “Mostrar esta señal y sacar a los hijos de Israel”. Y parecía que había fallado. Pero él se quedó con la Palabra, y la puerta del Mar Muerto no lo pudo detener. Él lo atravesó. Él poseyó la puerta del enemigo.
80 Josué, mirando la promesa de Dios, dijo: “Nosotros somos más que capaces para conquistarla”. Eso es correcto. Y cuando él llegó al Jordán, ¿qué sucedió? El río cedió. ¡Amén! ¡Eso es! Él poseyó la puerta del enemigo.
Ese Jordán le estaba impidiendo que cruzara y conquistara esa promesa. Pero cuando él llegó allí… El era la Simiente de Abraham. ¿Por qué? Porque él creyó la Palabra de Dios. Esa es la única manera que Uds. pueden ser una Simiente de Abraham, es que crean la Palabra de Dios. Y luego, ¿qué hizo él cuando llegó al punto donde él estaba listo para conquistar al enemigo? Dios abrió la puerta, y él la poseyó, la conquistó, cruzó al otro lado.
81 En la primera batalla… su primer conflicto que tuvo con ellos, los muros eran tan grandes que podían tener carreras de carros arriba de ellos. ¿Cómo iba a entrar para conquistarlos? Ellos huyeron de él, se metieron adentro de la ciudad. El enemigo hará eso también. Pero Uds. poseerán la puerta del enemigo.
Dijo: “Señor, ¿qué debo hacer?” Él anduvo por ahí una tarde, meditando. Él vio un Hombre parado con Su espada desenvainada. Josué sacó su espada, dijo: “¿Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos?”
Él dijo: “Yo soy el Príncipe de este ejército”. Aleluya.
“¿Qué debo hacer?”
“Marcha alrededor de ella trece veces. Toca una trompeta. Tú poseerás la puerta del enemigo”.
Los muros cayeron. Sí, señor. ¿Por qué? Él era una Simiente de Abraham, que se quedó con la Palabra de Dios. Él poseyó toda puerta que vino a él. Ciertamente que sí. (Se está haciendo tarde. Tengo que terminar).
82 Fíjense, todos estos preciosos héroes…. Tengo una página llena de ellos escritos aquí. Pero todos estos héroes preciosos, las cosas que ellos hicieron, ellos finalmente murieron.
Pero después vino la verdadera Simiente Fe, la Simiente Real de Abraham, Jesús, una promesa. Abraham tuvo a Isaac, es verdad, según la carne; pero la verdadera Simiente no estaba en ese sistema organizacional. Ella estaba en esa promesa de la Palabra de Dios, de que Él lo haría un padre de naciones, no por medio de Isaac, sino por medio de la Simiente Real, Jesús. Ese fue la Simiente Real con la cual… De hecho, la Simiente de Abraham… Jesús no era judío ni gentil. Él era Dios.
83 ¿Ven? Uds. católicos aquí, Dios bendiga sus corazones. Pero cuando Uds. adoran a María como una diosa, ¿cuál es el problema de Uds., de todas maneras? María no era nada más que una mujer. Dios la escogió. Ella fue una incubadora. Eso es todo. Una incubadora, eso es lo que es una mujer, pero ella está asociada con la simiente del hombre.
Pero… Es una audiencia mixta, pero yo tengo que decir esto para que entiendan de lo que yo estoy hablando. Ahora bien, Uds. escuchan a su doctor, y yo soy su hermano. Seguro que Uds. pueden escucharme.
84 María no proveyó polen en Cristo. No hubo un sentir sexual cuando el Espíritu Santo le hizo sombra a ella, ni una pizca. Pero el Dios Todopoderoso, el Creador, creó la célula de Sangre y el polen. ¡Mmm! Si hubiera sido polen de parte de María, entonces los muertos no resucitan. ¡Gloria! Eso acaba de venir fresco. Lo acabo de captar.
Entonces si Uds. dicen que no importa lo que hagamos, entonces, ¿por qué dijo Dios que nos abstuviéramos de las cosas incorrectas? ¿Por qué levantó Dios el cuerpo de Jesús, si eso no es correcto? Así que vean, no podía haber una mujer conectada en ello. Si hubo una mujer conectada en ello, entonces Su cuerpo fue parte de Su madre, María, porque ella tuvo un asunto sexual al hacerle sombra un espíritu que causó que ella proveyera un “esperma”, y ¡eso es incorrecto! El Espíritu Santo, por medio de una concepción inmaculada (¡aleluya!), allí Él creó ambos, el esperma de hombre y de la mujer.
¿La llamó Jesús “madre”? Encuéntrenlo en la Escritura. Él la llamó “mujer”. ¡Aleluya! “¡Mujer!” Eso vino fresco. Esa es la razón que me causa esto. “Mujer, he aquí tu hijo”. Aquél estaba millones de millas más cerca a ella que lo que Él estaba. Él era…
85 Él era Dios. Él no era judío ni gentil. Él era Dios, en ambos, en carne y en cuerpo, Dios habitando en Él. Dios habitando en el “esperma” de una mujer no pudiera hacer eso. Ese “esperma” de la mujer tuvo algo que ver con nuestra carne. Pero fue la sangre mas el esperma a lo que Dios le hizo sombra.
Él lo pudiera haber puesto en un tronco si hubiera querido. Sí, señor. Él lo pudiera haber puesto en cualquier parte que hubiera querido. Pero Él lo trajo de esa manera siendo que la mujer estuvo en la caída. Allí produjo el Hijo inmaculado del Dios Vivo, creado, nacido virginalmente, ambos cuerpo y alma.
86 ¿Por qué David dijo: “No veré a Mi Santo… no permitiré que Mi Santo vea corrupción, que Mi Santo vea corrupción; ni dejaré Su alma en el Seol”? David dijo eso. ¿Ven? Ambos, alma y cuerpo, y el espíritu, fueron creados por Dios, por medio de Él. La mujer no fue madre. Era una mujer. Yo creo que ella era una mujer buena y santa. Por supuesto. O de otra manera ella nunca hubiera sido una incubadora. Dios nunca hubiera escogido a una incubadora sucia. (Si es la voluntad del Señor, voy a predicar sobre eso esta noche, pero…) una incubadora sucia para traer a Su Hijo a la Tierra. Él escogió una virgen que no conocía varón. Tampoco ella tuvo que proveer ningún “esperma” o algo más, cuando el Espíritu Santo le hizo sombra. Porque Dios, en Su manera inmaculada, infinita, creó en ella el alma, cuerpo, y espíritu de Jesucristo. Eso es correcto. Él fue el Hijo de Dios nacido virginalmente. ¿Qué hizo eso? Eso rompió la puerta del enemigo. ¡Aleluya! ¡Fiuu! Esto se está poniendo bueno para mí.
87 Miren. ¿Por qué? Él rompió la puerta del enemigo allí mismo, para que todo hombre que es nacido en este mundo por deseo sexual, que no podía ir al Cielo debido a que el sexo es lo que lo inició en el principio en el huerto del Edén, por eso es que se cubrieron. Cuando Él hizo eso, Él rompió allí “esa cosa” en dos, y poseyó la puerta del enemigo. Por medio ¿de qué? Tomando la Simiente Real de Abraham en el mero principio, y la aplastó completamente. La Simiente Real de fe y de promesa, no una concepción de María, sino de Dios, rompió las puertas. Eso es lo que permite al ser humano pasar a través de la puerta. ¡Gloria a Dios!
88 ¿Qué hizo Él? Entonces conquistó todas las puertas del enemigo. Él conquistó la puerta de la enfermedad. La enfermedad no podía existir en Su Presencia. No, señor. Ni tampoco nada más podía existir en Su Presencia. Una procesión fúnebre no podía permanecer en Su Presencia. No. ¿Qué hizo Él?
Josué murió. Moisés murió. Todo el resto de ellos murieron, pero no esta Simiente Real. La muerte no podía permanecer en donde estaba la Vida.
Esa mujer de Nain, que venía saliendo con su muchacho se detuvo. Él dijo: “Levántate, hijo”. Esa muchacha que estaba muerta, la hija de Jairo, Él habló una palabra hacia el mundo desconocido en algún lugar, y dijo: “¡Hija, levántate!”
Lázaro, muerto por cuatro días y su cuerpo podrido, y su alma había estado alejada de él por cuatro días. Él dijo: “¡Lázaro, ven fuera!” ¡Gloria! Allí está Él. ¿Qué hizo Él? Él rompió los sellos de todo. ¡Aleluya!
89 Cuando Él entonces tuvo que morir, Él no podía retener esa vida. Él no hubiera muerto, pero tuvo que dar esa vida. Y cuando Él dio esa vida, Él murió de muerte. Y Su alma preciosa, como la Biblia dice, descendió al infierno para tomar mi lugar y el lugar de Uds. ¡La Simiente Real de Abraham! ¿La qué? Él era la Simiente Real. ¡Oh, gloria!
Ahora nosotros somos la Simiente Real. ¿Para qué? Para quedarnos con la Palabra, exactamente como Él lo era. Pues “en el principio era la Palabra [Verbo, Biblia en español-Trad.], y la Palabra [Verbo] era con Dios; y la Palabra [Verbo], se hizo carne, y habitó entre nosotros”. ¿No ven Uds. dónde se encuentra la Simiente Real? La Simiente Real es aquella que se queda con la Palabra.
90 ¡Uds. debiluchos que están dispuestos a comprometerse con el diablo, con sus modas del mundo! No sólo les estoy hablando a Uds. aquí. Allá, Uds. predicadores que saben que predican que los días de los milagros ya pasaron, Uds. que predican que no hay tal cosa como el Bautismo del Espíritu Santo, ¡Vergüenza les debería de dar!, y Uds. mismos se llaman la Simiente de Abraham.
La Simiente Real se queda con la Palabra. La Simiente Real, no es nacida de hombre, no tiene nada que ver con hombre ni con mujer. La mujer es la iglesia; no tiene nada que ver con la iglesia. María no tuvo nada que ver con la Simiente. Ni tampoco la iglesia, la así llamada, la organización, tiene algo que ver con la Simiente.
¿Es nacida de qué? No de una organización, no de los metodistas, bautistas, presbiterianos, católicos, luteranos, y los demás, sino que es nacida de la Simiente Real de la promesa de Dios. Esa es la que conquista la puerta del enemigo. Ya ha sido tomada para ella. Pues, “Si permanecéis en Mí, y Mis Palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho”. Ahí lo tienen. Es una promesa. Ya está hecho.
91 Su preciosa alma descendió al infierno donde yo debería haber ido. Pero en ese tercer día… Sansón tomando la puerta de la ciudad y cargándola en su espalda, no tuvo nada que ver con esto. Él tomó las puertas del infierno, las puertas del sepulcro, y todo lo demás. Él no se las llevó cargando arriba del monte, sino que las destruyó. ¡Aleluya! El poseyó la puerta del enemigo.
Las atmósferas de arriba estaban llenas con el poder del diablo, al grado que los Ángeles ni nadie podían descender… No podía haber intercesión, porque la sangre de machos cabríos no podía quitar el pecado. Pero Su propia Sangre quitó el pecado,.
Y Él subió a lo Alto, llevó cautiva la cautividad y le dio dones a los hombres. Ahora, toda Simiente de Abraham que está dispuesta a pagar el precio de venir y arrepentirse de sus pecados, y ser bautizada en el Nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados, ser llenos con el Espíritu Santo, y soportar la prueba….
92 Y cuando ellos se sacan el mundo de sí mismos, las cosas que han pasado… todo lo que está mal, todo lo que parece mal, como las mujeres con su cabello, los hombres con su conducta desordenada, y las iglesias con sus organizaciones, y el pastor que se inclina a sus diáconos, y toda esa clase de cosas…. Algún grupo mundano de algo entra allí y causa que un pobre pastor sea echado fuera de la iglesia… ¡Siga adelante, pastor! Dios lo bendiga. Quédese allí con la Palabra. No tome nada…
93 Él subió a lo Alto. ¿Qué hizo Él? Él hizo un agujero, una puerta, para que la oración de esta Simiente de Abraham… ¿Por qué? ¿Por qué? Si somos el Cuerpo de Cristo… Si estamos muertos,… nos consideramos muertos y sepultados en Cristo, y resucitados con Él en la resurrección. Él es la Cabeza del Cuerpo. Donde está la Cabeza, está el Cuerpo con Él. Y entonces, esta mañana, todo aquel que ha hecho eso, está sentado con Él en lugares Celestiales con la Simiente Real. ¡Gloria a Dios!
94 No hay puertas. Uds. no pueden orar habiendo avanzado hasta aquí, y decir: “Oh, oh, ahí está una palabra… ”. No, eso lo excluye a Ud., allí mismo. Pero si nuestro corazón no nos condena, si sabemos que estamos caminando en los mandamientos de Dios, si vemos nuestras vidas siendo limpiadas. Lo vemos. Cada Palabra que Dios mandó, la hemos cumplido. Entonces las puertas de todo enemigo son poseídas. Entonces “pedid todo lo que queréis, y os será hecho”. “Él poseerá la puerta de Su enemigo”. ¡Oh, hermano, qué iglesia sería esa!
Cuando regrese otra vez a Phoenix, si el Señor me lo permite, yo espero, cuando yo entre en este tabernáculo, que estas bancas estén llenas, y toda banca en el movimiento del Evangelio completo de esta ciudad, esté llena con santos del Dios Vivo, que parezcan cristianos, que hablen como cristianos, que actúen como cristianos, con el Espíritu de Dios moviéndose entre ellos, de tal manera que si uno hubiera pecado, el Espíritu Santo lo expondría allí mismo.
95 Él lo expondría. Uds. lo han visto que lo expone en la fila de oración, aquí en el altar. Donde dice: “Ud. regrese allí y enmiende eso con su esposo. Vaya, dígale a su esposa que Ud. estuvo antier con esa mujer, sentado en cierto lugar”. Si lo hace aquí, caminando en la Palabra, escuchando ese Silbo [Voz] apacible y delicado, entonces lo hará dentro de Uds. Uds. son Simiente de Abraham.
Entonces, ningún pecado…. Predicador, ¿no le gustaría ver eso en su iglesia? ¿Entrar en la iglesia, y mirar por todo aquí, ver ambos, hombres y mujeres, piadosos, santamente, sentados allí cargados con el poder de Dios? Él pecado no pudiera entrar. Un hombre entra y se sienta, y el Espíritu se levanta y dice: “John Jones, Ud. vino de tal y tal ciudad, de un cierto lugar. Él está aquí buscando sanidad para su cuerpo. (¿Ven?) Él hizo cierta cosa en cierto lugar. Él hizo esto. Él tiene que regresar y arreglar esto. Entonces Dios lo sanará de ese cáncer. ASI DICE EL SEÑOR”. Oh, vaya, vaya.
96 Denme una iglesia, denme a diez hombres que verdaderamente sean joyas de Dios, la Simiente Real. Júntenlos y observen lo que sucede. Denme esta casa pequeña llena de gente como ésa, y yo les enseñaré una luz de la que el mundo correrá. Eso es correcto. Eso es lo que Dios quiere que seamos. “Vosotros sois una ciudad asentada sobre un monte”. Uds. son la Simiente Real de Abraham.
“Ella poseerá la puerta de Su enemigo”. Las enfermedades; hay una causa para las enfermedades. Hay una causa para estas cosas. Y Dios, el Espíritu Santo, está aquí para revelar esa cosa y decirles a Uds. por qué no la reciben.
¿Qué es lo que nos pasa? Nosotros no nos tenemos que preguntar: “¿Lo hará Él?” Él ya lo está haciendo. ¿Qué hacen Uds.? Observen bien en ese profeta. Él no escuchó al viento recio: “¡Gloria a Dios! ¡Aleluya!” Eso está bien. Ahora, recuerden: yo no estoy condenando eso. Espero que todos entiendan eso.
97 Alguien dijo: “El Hermano Branham no cree en decir: ¡Gloria Dios! ¡Aleluya!” Bueno, miren lo que estoy haciendo aquí arriba ahorita. Yo creo en gritar, en hablar en lenguas, en danzar en el Espíritu. Pero, hermano, cuando Ud. falla en oír ese Silbo [Voz] apacible y delicado de la Palabra, esa es la cosa que lo atrapa. Esa es la cosa.
Elías sabía de todo ese avivamiento que se estaba llevando a cabo afuera. Pero él estaba… Eso nunca lo atrajo a él para que saliera. Pero cuando él oyó ese Silbo [Voz] apacible y delicado de Dios, entonces él fue atraído. Y él veló su rostro, salió. ¿Por qué? Elías era la Simiente de Abraham, siguiendo la Palabra. “Si permanecéis en Mí y Mis Palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será dado”.
98 Inclinemos nuestros rostros un momento para orar. ¡Oh, iglesia, cómo… cuando termino de predicar así, cómo me siento! El Espíritu se aleja de mí, y yo miro allí. Yo veo gente que de hecho tomarían de su bolsillo y le quitarían el alimento a sus hijos, para dármelo a mí. Yo veo mujercitas aquí, quizás con cabello corto. ¿Qué harían ellas? Ellas harían por mí todo lo que pudieran hacer. Un hombre viviendo con una esposa así, y yo cortándolo a pedazos con esa Palabra, lo lastimo. Su conciencia está abatida. Y sin embargo ese hombre iría allí y se esclavizaría, y me enviaría sus diezmos. Eso es cierto.
Eso me hace sentir enfermo, regreso a la carne, entonces. Uno lo siente, ¿Qué fue lo que dije? No es mi intención lastimarlos. No es eso. Pero, ¡oh, hermano, y mi querida hermanita y querido hermanito! Si esa es la Palabra de Dios, y este es Su Espíritu haciendo que esa Palabra venga a vida a Uds., ¿qué será en el Día del Juicio? Los estoy tratando de preparar para ese día.
99 Por favor, por favor sólo reciban Su Palabra. Si alguna vez predico algo que no sea la Palabra, una promesa de Dios, entonces Uds. tienen el derecho de venir a decírmelo. Pero esa es la Palabra.
Y es porque yo los amo. No es porque yo no los quiera en la barca, es porque la barca no los llevará al otro lado. Uds. van a estrellarse uno de estos días y Uds. tienen que venir al Juicio. “El que peca en lo poco, es culpable en todo”. Y cuando Uds. saben que algo es correcto para que se haga, y es la Palabra de Dios y es una promesa el hacerlo, y luego Uds. no lo hacen, entonces, ¿qué de eso? A Uds. se les pedirá que den una razón, y entonces, ¿qué? Cuando este Mensaje de esta mañana los confronte a Uds. allá en la pantalla, en el Día del Juicio, ¿qué de eso?
Piénsenlo, amigos. Uds. pudieran morir antes que el día termine. Todos nosotros pudiéramos morir. Y una cosa segura es que Uds. van a morir.
100 Estuve el otro día observando a mi madre, sosteniéndola en mi brazo. Yo sostuve a mi papá un poco antes de eso, y lo observé partir. Yo he visto a aquéllos llegar al fin del camino, quienes ellos mismos realmente pensaban que estaban bien. Decían: “¡Oh, Hermano Branham, oh, si pudiera únicamente vivir un poquito más de tiempo!” Es muy tarde para entonces. Y recuerde: la muerte no cambia el alma. Únicamente cambia su lugar de morada. Y si Ud. ve que algo dentro de Ud. (Sea razonable ahora). Si Ud. ve que algo dentro de Ud. lo está haciendo actuar de esa manera y sentirse de esa manera, de una manera que Ud. no se debería sentir, arrepiéntase esta mañana, ¿lo hará, amigo? Venga, y sea… Ud. no tiene que ser así. Ud. es una persona miserable. Viva una vida como una verdadera Simiente Real. Dios lo quiere a Ud. hoy.
101 ¿Levantaría su mano, mientras está inclinado su rostro y su corazón? Diga: “Hermano Branham, yo levanto mi mano a Dios. Honestamente, de mi corazón, eso es lo que yo quiero ser. Eso es verdaderamente lo que quiero ser. Yo me he enredado todo aquí y todo lo demás, pero realmente no quiero ser así. Yo quiero ser lo que Ud. ha estado hablando esta mañana. ”Ore por mí, Hermano Branham. Y yo levanto mis manos a Dios, no a Ud., Hermano Branham, sino a Dios. Y en mi corazón, Él conoce mi corazón. Yo anhelo ser esa clase de cristiano del cual Ud. está hablando, una Simiente Real de Abraham por medio de Jesucristo“.
Levante su mano ahora y diga: “Ore por mí, Hermano Branham”. Dios lo bendiga. Dios lo bendiga. Seguramente que Él lo hará por Uds.
102 Nuestro Padre Celestial, en la Luz de Tu Palabra, en el poder de Tu resurrección… Y me doy cuenta Señor, que muchas veces la pobre gente se ha confundido, debido a las diferentes… La gente casi no sabe qué hacer; uno viene diciendo una cosa, y otro viene diciendo otra.
Y aquí en Phoenix, esta gran ciudad de… bueno, de turistas, donde llega todo de toda la nación, ambos, física y espiritualmente… Estaba parado en la montaña el otro día, y pensando cuántas veces el Nombre de Dios es usado en vano en un día aquí, cuántos adulterios son cometidos, cuánto pecado y suciedad está aquí en las calles, y cantinas y “moscas de cantinas”, y todo, muchos de ellos profesando ser creyentes. Cristianos…
Mujeres yendo por la calle, con un cigarrillo en sus manos, caminando con ropa inmoral, cuando Tú dijiste que apesta ante Ti… Es una abominación, igual que un urinal hediondo, sucio y asqueroso en alguna parte. ¡Oh, Dios!, ¿cómo pudiera una mujer que reclama tener el Espíritu Santo hacer tal cosa, y saber que en la nariz del Salvador eso huele así, apestando? ¿Cómo pudiera Él tener tal cosa como esa en Su Reino? Padre, ¡si ellos únicamente supieran que ellos están a un millón de millas de Su Reino!
103 ¡Oro Dios, que tengas misericordia! Ninguno quiere ir a las regiones de los perdidos. Ninguno quiere ir allá, Padre. Lejos sea que alguno de nosotros vaya allá.
Sin embargo allí adentro hay un buen corazón en esa persona, en ese hombre, en esa mujer, un hombre o una mujer que es caritativo y amable y bondadoso, y que sólo ha sido engañado por el diablo. Él diablo hizo eso.
Satanás, yo estoy en contra tuya, porque tú eres un enemigo de mi Señor. Tú eres un enemigo de Su Palabra. Y yo te ordeno por medio de Jesucristo, el Hijo de Dios, como un ser mortal, sabiendo que no tengo poder en mí mismo… No tengo poder para detenerte. No tengo poder para hacer a ninguna de estas mujeres que se limpien, ni a ninguno de estos hombres, los que están escuchando esta cinta, o donde sea que estén. No tengo manera de hacerlos que se limpien. Yo no tengo poder.
Pero sí tengo la autoridad de la Palabra de Dios, como un siervo, para predicarla, y moralmente obligado a esa autoridad. Tampoco ese policía allá tiene poder para detener un automóvil, pero él tiene autoridad para hacerlo.
104 Y, Satanás, vale más que hagas rechinar tus frenos, porque yo te ordeno por medio de Jesucristo, que sueltes a este pueblo, por todo el mundo, adónde este Mensaje pueda ir. ¡Suéltalos! Yo los reclamo, pues ellos son comprados. Ellos no son sus propios dueños. Ellos son comprados con un precio, por la Simiente Real de Abraham, el Señor Jesús.
Tú asqueroso, sucio, apestoso, hipócrita, engañador de hombres, guiándolos a ellos ciegamente a las zanjas del infierno, ¡suéltalos! Yo te ordeno por el Dios Vivo, por el Sacrificio de Su Hijo, Jesús, que los sueltes, para que sus almas puedan ser cargadas con Sus bendiciones y con Su Presencia, para que ellos puedan poseer la puerta de todo enemigo. Tú los mantienes esperando por esto, eso, o lo otro, o algún toque santo, o algo más, pero yo te estoy diciendo que tú vas a perder tu agarre.
105 ¿Cómo pudiera la enfermedad permanecer en una Unción como ésta? Únicamente cuando ellos rehúsan mirar allá a la promesa como el padre Abraham lo hizo, cuando él lo podía ver a Él viniendo en una figura cientos de años de antemano. ¡Suéltalos! En el Nombre de Jesucristo, deja ir a este pueblo.
Que el poder de Dios, el entendimiento de la Palabra, mientras son lavados esta mañana por Ella… Que el entendimiento de mantener verdadera la Palabra de Dios y Sus promesas, un agarre que no pueda ser quebrado por Satanás, que cada uno eche mano de esa promesa, diciendo: “Esta es. Me estoy aferrando a Ella. Dios hizo la promesa. Yo soy la Simiente de Abraham. ¿Cómo puedo dudar Su promesa?” Y que sigan adelante por medio de Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Yo le amo….
(Ha sido cortante esta mañana, amigos. Adoremos ahora dulcemente).
Porque Él a mí me amó;
Y me compró mi salvación,
Allá en la cruz.
106 Sería posible, no sacrílego, ciertamente que no… Esto es religioso. Levantemos nuestras manos a Él, a quien amamos. Y digamos:
Yo le amo, yo le amo,
Porque El a mí me amó;
Y me compró mi salvación,
Allá en la cruz.
Ahora bien, a toda mujer o muchacha aquí, levanto mi mano. Dios les ama. A todo hombre o muchacho aquí, Dios les ama. Les amo. Ahora, yo no puedo alcanzar y estrechar las manos de cada uno, pero que Dios les exprese a Uds. lo que yo quiero decir. Mientras cantamos esa otra vez, dense la vuelta y estrechen manos con alguien. “En esto conocerán todos que sois Mis discípulos, si tuvieseis amor los unos con los otros”.
Yo…
… compró mi salvación,
Allá en la cruz.
Yo le amo, yo le amo,
Porque El a mí me amó;
Y me compró mi salvación,
Allá en la cruz.
107 ¿No le aman Uds.? ¡Ese sentir dulce del Espíritu Santo…! La Palabra es un proceso de limpieza, los restriega a Uds., y los hace una nueva criatura, les quita todo… La Palabra es más cortante que una espada de dos filos, circuncida, corta todas las cosas del mundo. ¿Ven? Entonces nos sentimos limpios, restregados, aceptando y creyendo en Él. Por eso es que podemos cantar:
Yo le amo, yo le amo,
Porque El a mí me amó;
Y me compró mi salvación, Allá en la cruz.
¿No es eso hermoso? [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. Yo simplemente le amo con todo mi corazón. ¿Ven? Intentemos otra vez, todos ahora, verdaderamente a voz en cuello ahora.
Yo le amo, yo le amo,
Porque Él a mí me amó;
Y me compró mi salvación,
Allá en la cruz.
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