OBRAS DEL MENSAJE


Yo Soy, No Temaís
Columbia, South Carolina, E.U.A.
62-0611
1 Buenas noches, amigos. Ciertamente no soy digno de tan grande cumplido como el que me acaba de dar el hermano Bigby. Espero poder vivir a la altura de algo así. Y estoy contento esta noche de estar de nuevo aquí. Acabamos… estamos pasando por la región, y estuvimos con el hermano Parker Thomas en su convención. Y cuando supe que estaríamos en este distrito, yo siempre he tenido tal amor y respeto por el hermano Bigby, y por este pueblo. Lo consideré un gran privilegio el poder venir esta noche, y para esta noche y mañana en la noche, y luego, también saber que la va a continuar el hermano Ned Iverson, un amigo íntimo mío, un gran ministro del Evangelio. Y pensé que vendría esta noche y…
2 Yo prediqué tanto allá, la última vez en esa convención, que casi desgasté mis pulmones predicando. Y el hermano Ned es el que va a predicar aquí. Y así que, pensé que simplemente vendría y les hablaría a Uds. acerca de Jesús, sólo lo que yo sabía acerca de Él, y que oraría por los enfermos. Y así que… Recuerdo cuando la iglesia aquí estaba… Creo que acababa de ser construida, o el hermano Bigby acababa de encargarse de ella, o fue de alguna manera, y nunca olvidaré esos gloriosos días que estuvimos aquí.
Yo estaba hablando, caminando por la calle.Creo que hace como unos—como unos seis años y tres meses, o algo así, desde que estuve aquí. Y esta gente fina por todo el sur y el este. Es un gran privilegio tener compañerismo.
3 Ahora, esta noche, tenemos a nuestro pastor del Tabernáculo con nosotros, que—que ocupa mi lugar mientras yo estoy fuera.Supongo que quizás él ya ha sido presentado: el hermano Neville. También tenemos a otros pastores aquí de iglesias hermanas: el hermano Bryant (me imagino que todos ellos), el hermano Collins, el hermano Wilbur Collins, un ministro metodista que acaba de recibir el Espíritu Santo recientemente, y está en la fe. Y el hermano Neville también era un ministro metodista. Y así que parece que los metodistas de donde nosotros somos están marchando bien. Así que nosotros…
Uds. saben, me gusta pensar de esto como es el último pozo que Jacob cavó. Hay lugar para todos nosotros, Uds. saben… nadie nos tiene que correr. Y estaba pensando la otra noche que Pentecostés realmente no es—no es una organización; es un—es un—es un compañerismo. Es una experiencia. Y todos nosotros podemos tener compañerismo y tener un momento grandioso.
4 Y así que, estar aquí esta noche, y tratar de ocupar un púlpito de un maestro amable como es el hermano Bigby, eso es mucho que pedir. Y yo no trataría de hacerlo en lo absoluto. Y luego sabiendo que después que yo—yo me vaya mañana,mañana en la noche, que el hermano Ned Iverson… Estoy seguro que todos Uds.conocen al hermano Ned, y al hermano Vayle, y a esos grandes maestros allí; y al padre del hermano Ned, el hombre sobresaliente, uno de ellos, que está en el campo hoy en día. Y—y un hombrecito como yo, que difícilmente conozco mi… Yo simplemente me sé mi ABC. Eso es casi todo lo que sé. ¿Saben Uds. lo que es eso? Siempre Creer en Cristo. Para mí eso es el ABC. Eso es correcto. Así que,yo… Me supongo que eso es más o menos todo lo que yo debo saber, que otros de por aquí sepan. Uds. no tienen que ocupar un lugar allá, Uds. saben, sino sólo lograr entrar. Así que, eso está muy bien.
5 Nosotros… Quisiera que me pudiera quedar esta semana y escuchar al hermano Ned, y disfrutar de mucho compañerismo con Uds. y del fino pastor. Pero tengo que irme a casa el jueves… El miércoles en la mañana. Llego allí en algún momento el jueves en la noche, a las nueve o diez.A las cuatro o cinco del jueves en la mañana, tengo que salir para el Cow Palace en la costa del oeste, y estar en Los Ángeles para empezar allí, sólo unos cuántos días antes, o mejor dicho, después que me vaya de aquí.
Y luego voy al norte por la costa del oeste,hasta Washington, Oregon, y hasta Canadá, y quizás Anchorage, Alaska, para terminar los servicios. Y regresar e ir a ultramar a Tanganica, y a Uganda, y Kenia, y a Sudáfrica, y por todo allí.Ciertamente necesito sus oraciones.
6 Me imagino que Uds. se preguntan por qué estoy todo cicatrizado de la cara. Quizás muchos de Uds. supieron que hace como unas cuatro semanas un rifle grande Weatherby Magnum explotó en mi cara, y como unas, oh, seis toneladas de presión me impactaron en la cara. Me debería haber tumbado los hombros y la cabeza y todo. Pero, Uds. saben, Él sabía que todavía tenía que venir aquí, así que me permitió que viniera. Así que Él no me llevó en ese momento.
Y así que, yo estaba… A mí siempre me ha gustado disparar al blanco y pescar. Y estoy contento de que el Señor me permitió hacer eso, porque me gusta estar al aire libre en la naturaleza.Alguien acababa de regalarme un rifle. Era un—un rifle modificado, y así que el diámetro del espacio de la cabeza no fue hecho más grande. Y yo puse la bala adentro, lo levanté para disparar al blanco, y todo lo que vi fue una llama de fuego rojo tan alta como este techo. Y el cañón del rifle llegó a cincuenta yardas enfrente de mí, y la caja y el cerrojo llegaron a veinticinco o treinta yardas detrás de mí, y cortaron los matorrales y los árboles y cosas así alrededor de mí. Y yo no sé… Únicamente es Dios que me permitió vivir, eso es todo.
7 Y es un milagro que no me sacó los ojos. Varios fragmentos se enterraron en el cráneo alrededor de allí, y tumbó… Atravesó los labios aquí, y me sacó ese diente allí. Me tumbó la parte de arriba. Y quince fragmentos entraron por debajo de mi ojo. Formaron una media luna para evitar cortarme la vista.
Me llevaron al doctor. Él dijo: “La única cosa que sé, es que el buen Señor debe haber estado allí, y Su siervo aún no estaba listo para irse”. Parecía que satanás de seguro estaba tratando con todo lo que tenía. Pero Uds. saben, yo—yo estoy tan contento que Él es nuestra Zona de seguridad. Él es—Él es el lugar adonde podemos ir y sentirnos seguros.
8 La otra noche yo estaba predicando sobre:“Torre fuerte es el Nombre de Jehová; a Él correrá el justo, y será levantado”.¿No están Uds. contentos de estar allí adentro esta noche? ¡La gran zona de seguridad donde todos los dardos del diablo se deshacen por medio de nuestro escudo de la fe! ¡El saber que estamos dentro de esta zona de seguridad anclados en Cristo, tan seguros como podemos estar allí adentro! Ni siquiera la muerte misma nos puede dañar. Nosotros ya estamos muertos. Nuestras vidas están escondidas en Dios por medio de Cristo, sellados allí adentro por el Espíritu Santo. ¿No es eso maravilloso?
9 Yo estaba hablando, allá en la reunión la otra noche. Dije… Yo no… Las cosas que yo digo no son de mucha importancia, pero de vez en cuando el Espíritu Santo me da algo que decir, y yo lo aprecio tanto. Sencillamente lo amo. Y Él me dio algo, un pensamiento la otra noche, allá en casa, en el Tabernáculo antes de venir aquí. Y pereció ser que algo profundo sencillamente se apoderó de mí.
Yo estaba pensando acerca de la evidencia, y estaba pensando de cuando Josué fue allá, o… Bueno, primero de cuando Israel,el pueblo de Dios, estaba todo en esclavitud. Ellos eran esclavos, y ellos—ellos tenían que aceptar lo que se les daba a ellos. Ellos les tiraban pan enmohecido; ellos veían que se lo tenían que comer. Si ellos tenían una—una hija hermosa, y los egipcios querían llevarse a esa muchacha y violarla, ellos no podían hacer nada al respecto. Si tenían un hijo, un muchacho fino, y ellos lo querían matar, no había nada que podían hacer. Ellos eran esclavos. Qué vida debe haber sido esa para el pueblo de Dios, tener que vivir en tal condición.
10 Pero un día saliendo del desierto vino un profeta con una Columna de Fuego siguiéndolo. Él les dijo que había una tierra que fluía leche y miel, y que ellos podían tener su propio hogar, criar a sus hijos, vivir en paz. Dios los amaba, y los iba a llevar a esa tierra. Uds. saben, ninguno de ellos había estado allá. Ellos—ellos simplemente tenían que tomar su palabra al respecto. Así que ellos salieron siguiéndolo.
Ellos llegaron a un lugar llamado Cades-barnea, el cual nosotros entendemos que era el gran trono de juicio. Y se suponía que era un oasis allí en el desierto, donde había esos pozos grandes y manantiales pequeños, a lo cual pudiéramos entrar en tipos y decir que es el Trono de Dios, y los pequeños tribunales de juicio, las iglesias, las sucursales, donde el juicio empieza en la casa de Dios.
11 Pero sin embargo, entre el grupo había un gran guerrero entre ellos. Su nombre era Josué, lo cual significa:“Jehová-Salvador”, y Josué fue adelante del grupo. Cruzó al otro lado, cruzó el Jordán, cruzó al otro lado a la tierra prometida, y trajo de regreso la evidencia de que la tierra estaba allí, y el fruto era hermoso. Dos hombres cargaron un racimo de uvas. Ellos pudieron probar el fruto aun antes de que llegaran allá, sabiendo que era una evidencia de que la tierra era buena. Dios no les había mentido. El profeta no les había mentido. La tierra estaba allí, y ellos estaban justo en la frontera.
Ellos cruzaron a la tierra. Les fueron dadas partes diferentes, a sus tribus. Y entonces ellos criaron a sus—sus familias,cultivaron sus cosechas. Vivieron en paz. Ellos eran una nación. Eran un pueblo. Pero finalmente, la vejez los alcanzó, y murieron. Los terrenitos llegaron a estar“salpicados” con cementerios en las laderas. Con ojos llorosos subían caminando sobre la tumba de lo más santos de entre ellos, mientras sepultaban a sus amados.
12 Luego un día vino otro gran Guerrero. Él era el Guerrero de todos ellos: Jehová manifestado en carne, Jesucristo, Su Hijo.Él descendió, y Él les dijo que había una Tierra mucho más allá de esta tierra.Había una Tierra donde los hombres ya no morirían. Y Él dijo: “Hay vida después de la muerte”. Y Él lo enseñó por tres años y medio.
Y luego un día Él llegó a Cades-barnea, donde soportó el juicio por todos nosotros: el Trono de Juicio de Dios, donde Dios derramó sobre Él la iniquidad, y la pena de nuestra iniquidad, la ira de Dios cayó sobre Él. Y Él llevó en Su cuerpo nuestros pecados, y cruzó el río que llamamos Jordán, la muerte.
Pero en la mañana de la Pascua, así como Josué, Él regresó con la evidencia. El hombre vivió otra vez después de la muerte. Ellos pensaron que Él era un espíritu. Él dijo: “Palpadme. Un espíritu no tiene carne y huesos como Yo tengo”. Dijo: “¿Tienen algo de comer?” Y ellos le dieron pez y pan, y Él lo comió. Entonces Él dijo: “Yo les voy a dar a Uds. las arras de esta Tierra. Pero quedaos vosotros en Jerusalén hasta que reciban el pago inicial”.
13 Así que ellos fueron allá arriba y esperaron,y las arras de esa Tierra fueron enviadas de regreso. Y hoy en día nosotros podemos disfrutar eso. Nosotros ahora mismo nos consideramos muertos a nosotros mismos y sepultados con Él en el bautismo. Nosotros estamos resucitados con Él;espiritualmente hablando, estamos ahora mismo, en esta noche, sentados en lugares Celestiales en Cristo Jesús, resucitados con Él.
Estamos ahora mismo en el cuerpo de Cristo. 1 Corintios 12: “Porque por un solo espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo”. ¿Por medio de qué? Eso es las arras de nuestra herencia. Nosotros ya recibimos el pago inicial de ello, de que sabemos que hemos pasado de muerte a Vida. Nosotros miramos al pasado y vemos en dónde estábamos antes y en dónde estamos ahora. Hay pecado allá en el mundo, y nosotros nos hemos elevado por encima de eso, sentados con Él, nuestro Rey, en lugares Celestiales en Cristo Jesús. ¡Qué evidencia!
Y ni siquiera la misma muerte… Cuando un gran guerrero, Pablo, vino a enfrentarla, él exclamó: “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”. Vale más que me detenga, porque si no, estaría predicando.
14 No hace mucho estuve en una convención, y oí a una señora de color dar un testimonio. Suena bastante rudo. Uds. perdónenme,por favor, por la rudeza de ello. Pero parece que eso encaja en estos momentos.Ella se levantó para dar un testimonio. Ella dijo (y si hay gente de color aquí, no es mi intención hacer esta expresión rudamente), ella dijo: “Bueno, yo quiero dar las gracias al Señor”, dijo, “Yo… Por estar aquí”. Ella dijo: “Yo—yo sé que no soy lo que debería ser”. Y dijo: “Y también sé que no soy lo que quiero ser”·. Ella dijo: “Pero una cosa sé: yo no soy lo que solía ser”. Así que yo pienso que eso es correcto.
Esa es una cosa que podemos decir, teniendo esta evidencia: No somos lo que solíamos ser. Allí está allá abajo, debajo de nosotros. Y hemos resucitado en Cristo, sentados en lugares Celestiales en Cristo Jesús con la evidencia de Vida Eterna, por medio de recibir el Espíritu Santo como Él prometió en el Día de Pentecostés que lo recibiríamos.
15 Y estoy aquí esta noche para compartir eso con Uds. Y nuestro—nuestro hermano Iverson, como dije, estará predicando. Y creo que ellos tendrán servicios mañana aquí. Y yo digo: vengan y oigan a este gran siervo de Cristo. ¡Un hombre precioso! El hermano Iverson está batallando. Y nos hemos sentado juntos, y yo sé que Dios tiene algo por delante para el hermano Iverson. Él sólo está andando a tientas, tratando de encontrar su dirección.
Como yo estaba ilustrando la otra noche de la mujer tratando de tocar Su manto. Cada vez que ella trataba de tocarlo, pues,alguien se ponía en su camino. Pero ella era persistente. Ella se quedó allí hasta que logró tocarlo. Y esa es la manera de hacerlo. Sólo continúen empujando hasta que Uds. logren tocarlo. Esa era la única manera de hacerlo.Sean persistentes al respecto.
16 Y miren, yo he venido a orar por los enfermos, mientras que el hermano Iverson ha venido a predicarle a los santos, y a los demás.
Y miren, me gustaría decir esto justo antes de leer un texto, y… No los retendré demasiado, porque allá retuve a la gente hasta casi la medianoche todas las noches. Y yo—yo acabo determinar de predicar en casa sólo un sermón corto de seis horas. Y no siento que podré hacer eso esta noche. Así que yo…
Así que, miren. Pero yo pienso que mientras que estemos… Queremos venir para tener compañerismo ahora como por unos treinta minutos alrededor de la Palabra, sólo un poquito alrededor de la Palabra, en un drama.
Y yo pienso que una de las cosas más grandes de la que cualquier Cristiano pudiera pensar, sería saber que ellos están ahora en la Presencia de Jesucristo. Nosotros hablamos acerca de Él; lo adoramos;meditamos en Él; y leemos de Él. Y ahora, para tener la evidencia directa de que Él, el que escribió la Palabra está aquí con nosotros. Lo vemos moverse, Su Presencia, así como observar algo moverse por toda la audiencia, y con la gente, y en la gente, y por encima de la gente, y por medio de la gente: Dios con nosotros, en nosotros, por medio de nosotros, por encima de nosotros. Yo pienso que esa es una consolación maravillosa. ¿No les parece?
17 Y miren, tolérenme sólo unos momentos mientras leo una Escritura. Si a Uds. les gustaría abrir, me gustaría abrir en Mateo el capítulo 14 y leer una—una porción, como desde el versículo 22 hasta como el versículo 27. Y quizás de esto Dios nos permitirá sacar un pequeño contexto.
En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud.
Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.
Y ya la barca estaba en medio del mar,azotada por las olas; porque el viento era contrario.
Más a la cuarta vigilia de la noche,Jesús vino a ellos andando sobre el mar.
Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo.
Pero en seguida Jesús les habló,diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!
Me gustaría usar eso como un texto: Yo Soy, No Temáis. Inclinemos nuestros rostros por un momento. Mientras tenemos los rostros inclinados y confío que nuestros corazones estén también inclinados en Su Presencia, si hubiera una petición entre la gente pidiendo una cierta cosa de Cristo, y Uds. quisieran que yo los recordara, ¿levantarían sus manos? Y Dios sabrá lo que está detrás de su mano. Gracias.
18 Dios sumamente bondadoso, quien resucitó de los muertos al Señor Jesús, y lo ha mantenido entre nosotros ya por estos dos mil años, y algún día presentará ese Cuerpo glorioso, viniendo a la tierra por segunda vez para llevarse a Su Iglesia. Estamos tan contentos que es gran soplo de esperanza descansa dentro de nuestras almas esta noche.
Estamos contentos, Señor, porque no estamos solos esta noche en este compañerismo de este gran gozo. Hay muchos miles alrededor del mundo que están compartiendo este privilegio, pues reclamamos que no somos de este mundo, sino que somos peregrinos y extranjeros. Nosotros solamente estamos peregrinando aquí. El mundo no nos interesa. Nuestro único objetivo es hacer que el mundo vea a Aquel que murió por ellos.
Y para los hijos enfermos de esta tierra,ellos tienen un privilegio de venir a esta gran Fuente, y saber que allí sus enfermedades ya están pagadas. Jesús de Nazaret, Él herido fue por nuestras rebeliones, por Su llaga fuimos nosotros curados.
19 Y estamos tan agradecidos por esto, de saber que tenemos esta gran fuente esta noche para todos nuestros… para deshacernos de todas nuestras preocupaciones,todos nuestros problemas, nuestras enfermedades, dolencias, y aun el mismísimo temor de la misma muerte. Y la muerte huirá de nosotros cuando lo confesemos a Él, y creamos en Él.
Somos enseñados con Sus propias Palabras en San Juan 5:24: “El que oye Mis Palabras, y cree al que me envió, tiene Vida Eterna; y no vendrá a juicio, más ya ha pasado de muerte a Vida”.
¡Dios, cómo te damos gracias por eso! Esas son las Palabras del Dios Eterno. Y nosotros lo apreciamos mucho en nuestros corazones, sabiendo que tanto los cielos como la tierra pasarán, pero esa Palabra nunca fallará. En medio de todos los problemas, pruebas, las bombas atómicas, a través de las sombras de muerte, Ella sigue viviendo, porque es la Palabra de Dios.
20 Manos fueron levantadas esta noche, Padre.Vimos casi el cien por ciento en este edificio, aun adentro y afuera, en los balcones y por todas partes, que habían manos levantadas. Ellos están necesitados, Padre. Yo te necesito; todos nosotros te necesitamos. ¿No vendrás,Señor? Visítanos a cada uno de nosotros esta noche. Danos el deseo de nuestro corazón. Nosotros deseamos verte y amarte. Sabemos que Tú eres el más adorable,lleno de gracia y misericordia.
Y sé misericordioso para con nosotros pobre gente necesitada esta noche, pues te amamos, e invocamos Tu Nombre sobre nosotros. Nosotros somos Cristianos. Gracias, Padre.
Esperamos con anticipación que nos visites ahora. Yo sé que Tú nos has visitado en los cantos, y en la oración, y en lo demás. Y te pido, Padre, que continúes estando con nosotros toda la noche.
Mañana sé con mi precioso hermano Ned. Te pido que lo unjas, Señor, en el servicio de mañana en la noche, y en los servicios que siguen. Dios, bendice a nuestro bondadoso hermano Bigby que está aquí, a esta hermosa iglesia, y a estas ovejas que él está pastoreando. Dios, sé con este gran hombre y guíalo,dirígelo, Señor. Que él alimente a los corderos y a las ovejas de Dios. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
21 Miren, debe haber sido como a la hora de la puesta del sol. Había sido un día terrible. Había habido mucha presión. Y esos son los días malos: cuando hay presión. Y adonde iba Jesús, había constantemente una presión debido a las multitudes. Y este había sido un día excepcional. Y como a la hora que el sol se empezó a ocultar, yo puedo ver esos grandes músculos en esa espalda musculosa de ese pescador, mientras él sacaba la barca de la orilla. Y él era un hombre fuerte. Él conocía los lagos. Él había pescado en ellos desde que era un muchachito.
Su padre era un pescador antes de él. Ese era su oficio. Él conocía las clases de agua, cómo pescar, y dónde. Y mientras le dieron la vuelta a la pequeña barca… Y Simón caminó, quizás, hacia en medio de la barca, se sentó al lado de su hermano, Andrés, y recogió el remo.
22 Miren, los barcos de aquellos días no eran como lo son ahora. En aquel entonces ellos eran impulsados por medio del poder del hombre; algunas veces tenían velas. Cuando el viento era propicio, ellos podían usar las velas. Cuando los vientos no estaban soplando, ellos podían—ellos podían remar.
Y de la manera que eran los barcos de pesca,(perdónenme), ellos tenían quizás seis u ocho pares de remos. Y los—los remos eran tan grandes que se necesitaban dos hombres, uno en un lado, y uno en el otro lado, porque cuando las olas y cosas así (las tormentas en el mar y en el lago), ellos tenían que tirar de ellos fuertemente para mantener la pequeña barca en la dirección correcta, o naufragaría; tenían que afrontar las olas correctamente.
Uds. saben, los que viven aquí en estos lagos, cómo Uds. tienen que poner la popa de la barca en ángulos con las olas,para que no suba y baje. Eso la haría inclinarse, y la llenaría de agua. Uds. la tienen que poner toda en ángulo. Y se requerían brazos fuertes y hombres experimentados para tirar de la barca.
23 La mayoría que vivía en los alrededores de Galilea eran pescadores. Esa era una gran región de pesca, y ellos pasaban bastante tiempo en el lago. Y ellos habían tenido un día maravilloso, grandes cosas. Y, por supuesto, cuando… Hay algo con respecto al compañerismo, cuando uno se encuentra con un siervo de Cristo, y estrecha su mano. Y si ellos han estado en contacto con Jesús, hay algo con respecto a ellos que uno nunca lo puede olvidar. Hay algo que—que lo jala a uno, que a uno—a uno le desagrada verlos irse.
Con frecuencia me he preguntado cómo es que los Cristianos pudieran alguna vez discutir uno con el otro, o discrepar debido a pequeñas diferencias y cosa así, cuando ellos verdaderamente saben que ese es un hermano o una hermana que ama al Señor.
Solíamos cantar un cántico en nuestro Tabernáculo hace años, y muchos… Me imagino que Uds. todavía lo cantan. Acababa de llegar, llegué manejando afuera, y oí ese hermoso cantar. Y ese canto que nosotros solíamos cantar, es uno antiguo.
Bendita se la unión que enlaza nuestros
Corazones en amor Cristiano;
El compañerismo de mentes semejantes
Es igual al de lo Alto.
Al separarnos, nos da un dolor interior;
Pero seguiremos unidos de corazón,
Y esperamos vernos otra vez.
24 ¡Si tan sólo la iglesia se pudiera sentir de esa manera! Si cada Cristiano pudiera sentir los pesares de—de los demás, y las cargas, y lo demás, ¿no sería eso una cosa maravillosa? Jesús quiere que seamos de esa manera. Él dijo… Su oración fue que fuéramos uno. Yo no creo que Él pudiera pedirle algo a Dios, que Dios no se lo concediera.
Como dijo Marta: “También sé ahora que todo lo que le pidas a Dios, Dios te lo dará”. Yo creo que uno… Yo creo que todos los Cristianos, aun ahora, se sienten de esa manera acerca del uno al otro. Eso es correcto. Por supuesto, nosotros sabemos que en el gran campo de cosecha…Allí había hierbas, y cizaña. Y en la parábola de la red echada en el mar,había de todas las diferentes clases. Todo eso tiene que venir junto. Pero yo creo que Dios conoce a Sus hijos preciosos que están esparcidos por todo allí,en este mundo oscuro.
25 Mientras la barca salía, esa gente amada parada en la orilla, meneando su mano, diciendo: “Adiós, regresen a vernos otra vez. Estuvimos tan contentos de poder haberlos conocido, y ahora sabemos que somos ciudadanos del gran Reino de Dios. Nosotros somos miembros de Su familia;¿no regresarán Uds. para vernos otra vez?”, mientras la barca entraba al mar.
Y Uds. saben, ellos probablemente daban un par de remadas, y luego se levantaban y saludaban; y volvían a remar, y la pequeña barca avanzaba en un mar tranquilo a medida que esos grandes pescadores tiraban de los remos.
Y debe haber sido una escena dramática, el observar la pequeña barca mientras se hacía más y más pequeña, y el grupo en la orilla se desvanecía más y más, hasta que ellos finalmente desparecieron a medida que el sol empezaba a ocultarse. Tirar de una barca es un trabajo riguroso. Voy a imaginarme ahora que estoy sentado en el asiento de atrás,relatando algo que sucedió allí.
26 Y miren, los veo mientras ellos se detienen para descansar sólo un poquitito, metiendo sus remos, y secando el sudor de sus rostros. Voy a decir que debe haber sido el joven Juan, después que se quedaron sentados para respirar por unos momentos, porque ellos todavía tenían una distancia bastante larga por recorrer, remando la mayor parte de la noche. Y después de respirar un poco, miró alrededor, y dijo: “Hermanos…” (En esta reunión de testimonio que ellos van a tener ahora), y él dijo, “Tengamos una reunión de testimonios mientras estamos esperando. Y Él nos alcanzará después de un rato. Y tengamos una reunión de testimonios”.
Y a mí—a mí me gustaría hacer eso esta noche,mientras estamos hablando acerca de Él. Seguramente que Él nos alcanzará después de un rato, aquí en alguna parte. Y—y simplemente hablemos de Él un ratito. Oigamos los testimonios que ellos estaban dando.
27 Yo puedo oír a Juan decir: “Me gustaría testificar primero”, porque Juan era un hombre joven. Y él dijo: “Uds. saben,nosotros ya no podemos ser escépticos. Sencillamente no lo podemos ser, debido a lo que vimos hoy. Sabemos que no importa cuántos fariseos, o cuántos escribas digan que esto está errado, nosotros sabemos que esto está correcto. Nosotros no estamos siguiendo a un falso profeta. Nosotros estamos siguiendo al Ungido del Señor”.
Y él dijo: “Yo…” Pudiera haber dicho algo así: “Hace años, siendo un niñito, yo fui criado allá cerca de—de Jericó. Y puedo recordar los días cuando yo jugaba allá afuera en la ladera en la primavera. Yo todavía puedo ver a mi linda madrecita judía. Cuando papá estaba trabajando en los campos, ella solía mecerme en la tarde para dormirme. Y ella se sentaba afuera en el—en el porche, y me mecía para dormirme, y me contaba historias de la Biblia.
28 “Y ella señalaba el vado, al sur de Jericó, y decía: Juan, no te olvides. Recuerda que allí fue donde el gran poderoso Josué cruzó el mar, o mejor dicho, el… en el mes de abril, o mejor dicho, el Jordán.Y el gran Jehová separó las aguas, mientras nosotros entrábamos a la tierra prometida.
Y allí a lo largo de ese camino que va por allí, el gran profeta Elías y Eliseo caminaron juntos y cruzaron el Jordán.
“Juan, no te olvides que cuando Dios visitó a Su pueblo allá en ese desierto, Él los guardó por cuarenta años, y cada día sucedía un milagro. Juan, se nos dice ahora que los días de los milagros ya pasaron, pero el gran Jehová hizo pan e hizo que cayera sobre la tierra para alimentar como a unos dos millones y medio de nuestro pueblo. Por cuarenta años ellos vieron ese milagro”.
29 Y Juan pudiera haber dicho algo así, a medida que lo escuchemos: “Hermanos, yo he visto a Él a medida que lo he estado siguiendo. Pero hoy he visto algo. Yo solía preguntarle a mi mamá: Mamá,¿dónde…? ¿Tiene Dios una fuerza que trabaja de noche allá Arriba que… y grandes hornos en el Cielo que hornean todo este pan, los Ángeles, y luego lo dejan caer sobre la tierra para Sus hijos?”
“Pues, ella decía: No Juan. Tú sabes,nuestro Dios puede crear ese pan”.
“Miren, yo siempre he creído esa historia. Y hoy, cuando lo vi a Él tomar esos cinco panes y alimentar a cinco mil, eso lo concluyó”.
Puedo oírlo a él voltear, y decir: “Mateo,¿viste la mirada en Su rostro? Pues, Él se veía como que no estaba sorprendido en lo absoluto. Ese muchachito.”
Mateo dijo: “Sí, yo lo vi. Realmente, él estaba haciendo una novillada (bueno, nosotros lo llamamos ”novillero“), y había dejado de asistir a la escuela ese día. Y yo le pregunté… Yo—yo miré alrededor. Vi que no había nadie allí que tuviera algo para comer, pero él traía su almuerzo debajo de su brazo. Y yo le pregunté si me lo podía dar. Y él dijo: Bueno, yo lo traje para mi almuerzo. Pero si es para ese Hombre al que yo he oído hablar, se lo puedes dar a Él”.
30 A mí me hubiera gustado mucho haberlo oído a Él, ¿a Uds. no? [La congregación dice:“Amén”—Ed.]. ¡Sólo para ver cuán diferente era Él! Y Uds. se fijaron que mientras el almuerzo estaba en la mano del muchachito, sólo eran cinco panes y dos peces. Pero cuando fue puesto en la mano de Jesús, alimentó a cinco mil.Así que las cosas pequeñas que nosotros tenemos, si tan sólo permitimos que Él las tenga, la poca fe que tenemos, si tan sólo permitimos que Él la tenga, hará grandes cosas.
Juan estaba muy emocionado. Él dijo: “Él parecía Jehová, mientras se paró allí, tomando esos panecillos y partiéndolos. Y yo me subí por detrás de la roca. Y quería ver de dónde venían. Y Él sostenía el panecillo en Su mano. (Y yo estoy diciendo ”panecillo“ porque nuestros sureños sabemos lo que es un ”panecillo“, Uds. saben). Y así que Él tomó ese panecillo y lo partió, y yo observé ese lugar donde lo partió, y Él lo repartió. Y cuando Él empezó de nuevo, antes que yo me pudiera fijar, el panecillo ya había crecido otra vez”. Dijo: “Esas manos… deben haber estado ungidas con esas mismas manos que hizo ese pan allá en los Cielos y lo envió para abajo. Y yo soy… miren, yo les estoy dando mi testimonio a Uds. hermanos en este lago esta noche. Es una cosa concluida para mí. Ese es más que un hombre. Ese es de quien—de quien nos hablaron los profetas”.
31 Y luego puedo ver a Simón. Como siempre, Uds. saben, él también quería dar su testimonio. Y yo no lo culpo. Cuando uno tiene algo de lo cual testificar, uno sencillamente tiene que dejar escapar la presión, eso es todo. Así que Simón quizás dijo: “Ahora, hermanos, es mi turno”. Y él dijo: “Andrés, mi hermano sentado aquí a mi izquierda, cuando él fue allá para oír a Juan predicar… Oh,Uds. saben, amigos, nosotros hemos oído toda clase de cosas y yo nunca presté mucha atención a ello”.
“Pero una noche él—él no llegó a casa, y yo me preguntaba dónde se había quedado. Y a la mañana siguiente, ahí entró él,muy entusiasmado, y diciéndome: Ven, ve a quien hemos encontrado: al Mesías”.
Él se quedó con Él el tiempo suficiente como para estar convencido. Allí es donde muchos de nosotros fallamos. No nos quedamos el tiempo suficiente como para estar convencidos, no estamos lo suficientemente interesados. Estén interesados. Esto es entre vida y muerte para nosotros, es entre estar sano o estar enfermo. Y deberíamos quedarnos y ver, hasta que estemos convencidos. Y luego nada nos va a detener entonces, cuando Uds. estén convencidos. La fe tiene que tener algún objeto en el cual obrar, de dónde provenir.
32 Y miren: “Cuando él vino y me dijo… Y yo recuerdo el día en que lo encontré, y dije: Bueno, iré contigo a la reunión.
Se va a llevar a cabo allá en la playa esta mañana, tú dijiste“.
“Y yo vi a muchos de los pobres pescadores,a las mujeres voltear al revés sus tinas de lavar, para ir allá para—para escucharlo a Él. Y este Hombre sí estaba atrayendo una gran multitud de gente.Y yo—yo pensé que iría allá. Y me—me conseguí un—un pedazo de madera que fue arrojada a la playa por la corriente, y pensé que me sentaría y escucharía. Me senté muy atrás”.
“Y todo el tiempo que Él estaba hablando,parecía que Él me estaba mirando directamente hacia mí. Y continué interesándome más todo el tiempo. Yo continué acercándome más hacia donde Él estaba. Y dije: Bueno, Él habla Escrituralmente. Parece ser que Él sabe de lo que está hablando”.
“Luego, de repente, Él me miró a la cara. Y me dijo: ”Tu nombre es Simón, y tú eres el hijo de Jonás“.
Él dijo: “Luego yo quedé convencido”. Dijo:“Porque (Andrés que está aquí, él es mi testigo), mi padre anciano, un fariseo verdadero… Y él era un hombre estrictamente religioso. Y cuando pescábamos a quíen el mar (y todavía tenemos su barca), él se estaba envejeciendo, y nos… vimos su cabello encanecerse, y su cara arrugarse; yo sabía que mi papá nos iba a dejar muy pronto”.
33 “Así que un día, él se sentó después que habíamos pescado una gran cantidad de peces, y entonces pudimos pagar nuestras cuentas. Y esa mañana, cómo habíamos orado, y pedido a Dios que nos ayudara,porque necesitábamos mucho ese pescado. Y obtuvimos el pescado. Y mi papá vino y se sentó; él dijo: Ven aquí, Simón, hijo mío”.
“Él me abrazó y dijo: Simón, me estoy envejeciendo. Y todos mis días yo he pensado que viviría para ver al Mesías.Pero me estoy envejeciendo, y quizás no seré capaz de verlo. Pero pueda que Él venga en tu tiempo, Simón”.
“Y yo sé que antes de Su Venida habrá toda clase de cosas aconteciendo. Habrá falsos profetas; todo estará aconteciendo,toda clase de ”ismos“, porque será satanás tratando de perturbar y quizás engañar a Israel”.
“Pero, hijo, únicamente hay una sola manera que podemos estar seguros, y esa es quedarnos con la Palabra de Dios. Esa es la única manera de estar seguros”.
Ese sería un buen testimonio dondequiera. Eso es correcto. Quédense con la Palabra.
34 “Luego él dijo—él dijo: Hijo, en el pergamino de Deuteronomio, Moisés, el que nos dio la ley, él dijo: ”El Mesías vendrá, Uno en los últimos días… O mejor dicho, Dios levantará de en medio de Uds. (para citar la Escritura correctamente), de—de nuestros hermanos, y Él será un profeta. El Señor vuestro Dios levantará un profeta.
Mira, tú sabes, Dios nos ha mandado obedecer a los profetas, porque la Palabra de Dios viene a los profetas. Ellos son los que tienen la Palabra y la interpretación de la Palabra“.
“Por lo tanto, mira, nuestro Señor nos dijo que si había uno entre nosotros que fuera espiritual o profeta, y si él profetizaba, y lo que él decía no se cumplía, entonces que no lo escucháramos.Pero si sí se cumplía, entonces que lo escucháramos. Mira. Y el Mesías va a ser un profeta”.
“Y, Uds. hermanos saben, que mi papá partió hace mucho tiempo. Pero cuando él miró allí, y me dijo quién era yo, y no sólo eso sino que Él sabía de ese mi anciano padre piadoso, y yo supe que ese era Él”.
35 ¡Un testimonio muy bueno, impresionante! Y antes que Simón pudiera terminar con su testimonio, Felipe tenía sus manos puestas en su hombro, tratando de que se detuviera un poco. Uds. saben, todos tratan de entrar y ponerse un poquito adelante del otro, Uds. saben. Uno sencillamente está tan lleno de ello, que quiere decir algo. Cuando Uds. oyen a alguien más hablar, uno sencillamente quiere meter algo allí. Esa es la naturaleza entre nosotros. Y así que, Uds. saben, llegó el tiempo de Felipe para testificar. Y él dijo: “¡Oh, cómo recuerdo eso! Yo estaba parado allí. Y Uds. saben, eso me emocionó tanto, que… Natanael, ¿no te importa si lo cuento?”.
“No. Está bien”.
36 “Uds. saben, yo conocía a Natanael como un verdadero creyente ortodoxo. Él cumplía todas las leyes, y era un buen hombre.Él ha servido su tiempo como un anciano, y había hecho todas las diferentes cosas, y él era un buen hombre. Él estudiaba las Escrituras día y noche. Yo sabía que él estaba bien instruido, y era un buen amigo mío”.
“Así que me fui rodeando la colina tan rápido como podía para buscar a Natanael. Bueno, Uds. saben, hermanos, me tomó como un día desde donde Él estaba predicando allí, rodeando la colina, y yo—y yo encontré… Primero toqué la puerta, y el hermano Natanael… Su esposa vino a la puerta y dijo: Él se acaba de ir a su huerto. Y yo fui allá, y oí a alguien orando”.
37 “Y—y Natanael estaba arrodillado orando que Dios enviara al Libertador, así como Él envió a Moisés. Y cuando terminó, yo supe que él estaba en ese estado de ánimo, esperándolo. Así que, le dije: Ven,ve a quien hallamos. Nosotros… Tus oraciones han sido contestadas. La cosa por la que tú has estado esperando ya está aquí. Lo hallamos. Es glorioso. Tú deberías venir, y ver”.
“Y Natanael dijo: ¿Qué es eso que estás diciendo?”.
Y él dijo: “Nosotros hemos hallado al que Moisés y la ley dijeron que venía: Jesús de Nazaret, el hijo de José”.
“Y miren, Natanael, Uds. saben, era un ortodoxo leal. Él dijo: Mira, espera un momento, Felipe. Yo sé que tú eres un—un buen erudito de la Biblia. Mira,tú debes haberte ido a un extremo en alguna parte. ¿De Nazaret puede salir algo de bueno?”
38 “Uds. saben, yo nunca desperdicié mis palabras, porque no hay necesidad de discutir con nadie. Así que, yo simplemente le dije: Ven y ve. Y en el camino hacia allá, él dijo: ¿Por qué estás tú tan convencido?”.
“Y yo—y yo le dije a Natanael, mientras ponía mi brazo alrededor de él: Mira, hermano Natanael, tú sabes cuántas veces nos hemos sentado en la barca, y hemos—hemos discutido los Pergaminos día y noche, cómo nos hemos quedado despiertos hasta horas avanzadas de la noche, y hemos estudiado las Escrituras (¡Oh, eso es maravilloso!), cómo hemos estudiado las Escrituras juntos. Y—y aquí está lo que me convenció. ¿Sabías que…? Pedro,¿me perdonas si lo digo?”.
“Seguro. Dilo”.
“¿Conoces a ese pescador analfabeto que siempre estaba en problemas, y que compraba pescado allá?”.
“Oh, sí. El hijo de Jonás, ¿Simón?”.
“Sí, ese es él. Y tú sabes, tú le compraste pescado a él un día y quisiste un recibo, y él ni siquiera podía firmar su nombre, no sabía tanto así”.
“Sí,yo lo recuerdo. Sí. Él tiene un hermano llamado Andrés”.
39 “Sí, ese es él. Sí. Bueno, Andrés creyó que este profeta era el Mesías, y vino, llamó a Pedro (o mejor dicho, Simón) y lo llevó a Jesús. Y cuando Jesús lo miró en la cara, Él dijo: ”Tu nombre es Simón,y tú eres el hijo de Jonás. No sabía nada acerca de él“.
“Mira, Natanael, permíteme recordarte esto.¿No dice la ley, que si un profeta profetiza…? Y han pasado cuatrocientos años desde que hemos tenido un profeta, y Él está aquí justo ante nosotros. Tú lo sabes. Bueno, no me sorprendería, Felipe, que Él te dijera quién eres tú… O mejor dicho, Natanael, cuando llegues allí”.
“Bueno, yo no seré crítico”, dijo Natanael.“Yo iré allá, y escucharé por mí mismo y sacaré mi propia conclusión. Y si Él es Escritural, yo sé lo que la Biblia dice tocante a ellos. Y si esto suena Escritural, bueno, yo primero lo tengo que ver que se haga, entonces lo creeré”.
Muy bien. Eso está muy bien. Uds. saben, no todos ellos viven en Missouri. Uds. han oído el viejo refrán: “Yo soy de Missouri. Demuéstremelo”. Así que él dijo: “Ven”.
“Y ese día cuando llegamos allí, había una línea de oración. Y había gente parada en la línea de oración, y Jesús estaba orando por los—los enfermos. Y cuando yo me acerqué con Natanael, nos fijamos en un montón de rabís allí, y grandes clérigos de renombre”.
40 “Y cuando pasamos por allí, oímos su conversación, y uno de ellos dijo: Bueno, Uds. saben, nosotros tenemos quedarle una respuesta a nuestra congregación. Y si todos ellos corren tras eso,¿qué vamos a hacer? Bueno, nosotros vimos lo que Él hizo hace un rato. ¿Cómo supo Él esas cosas? Así que, vamos a tener un consejo ahora, y darnos cuenta qué vamos a responderle a nuestra congregación el próximo domingo, cuando ellos pregunten acerca de esto. Y Uds. saben, nosotros no podemos creer en Él”.
“Así que ellos dijeron: Diremos que él es belcebú, el príncipe de los demonios. Él es un adivinador. Esa es la mejor manera que lo podemos hacer”
¿Ven?, en lugar de sentarse y escudriñar las Escrituras, ellos sacan su propia opinión, lo que ellos piensan. Mientras ellos estaban haciendo eso, Jesús se volteó y conoció los pensamientos, y Él dijo…(¿Recuerdan Uds.? la Biblia dice que ellos no lo hablaron en voz alta. Ellos lo pensaron en su corazón, y Jesús lo captó). Y cuando Él les dijo que Él los perdonaría por eso, pero que algún día vendría otro día cuando el Espíritu Santo vendría…“
41 “Miren, nosotros todavía no entendemos eso,hermanos, en esta barca esta noche, Uds. saben, acerca de ese Espíritu Santo del que Él está hablando que viene. Pero Él dijo que cuando viniera para hacerla misma cosa, el hablar una palabra en contra de Él nunca sería perdonado.Entonces, hermanos, debe haber algo por delante que Él está preparando para hacer, que hará eso muy estrecho. Debe ser algo grande”.
“Miren. Y mientras el hermano Natanael estaba parado allí, Jesús se volteó y lo miró y dijo: He aquí, un israelita en quien no hay engaño. Y, ¿recuerdas tú, Natanael, que te sorprendió grandemente?”.
“Y tú volteaste, y miraste de lado, y allí estaba tu obispo, o tu rabí, parado allí en ese concilio. Y él miró allá y te vio. Hmmph. Se aclaró su garganta porque tú jugabas un gran papel en la iglesia”.
42 “Pero entonces, era de escoger entre lo que el rabí había dicho, o lo que Dios había dicho. Así que tú volteaste y te dirigiste a Jesús como: Rabí, Maestro: ¿de dónde me conoces? Yo nunca te he visto y Tú nunca me has visto. Así que, ¿cómo supiste que yo era un—un creyente ortodoxo leal?”
“Y, ¿recuerdas tú, Natanael, lo que Él dijo?”
Natanael dijo: “¿Lo puedo decir?”.
“Sí”.
“Él dijo: Antes que Felipe te llamara,cuando estabas debajo de la higuera, te vi”.
Natanael dijo: “Yo no quiero detener tu testimonio, pero eso lo concluyó para mí. Déjame decirles a los hermanos lo que yo dije. A mí no me importó si toda la celebridad estaba parada alrededor, yo corrí hacia Él y dije: ”¡Rabí, Tú eres el Hijo de Dios; Tú eres el Rey de Israel!“ Porque era Escritural, él lo sabía. ”Tú eres el Rey de Israel“.
43 El pobre Andrés, muy paciente, él había esperado tanto para dar su testimonio. Y Natanael… Y entonces todos se fijaron que la luna estaba saliendo. Y así que, la reunión de testimonio… Uds. saben,cuando empieza una buena reunión de testimonio, pues, ellos simplemente… Uds. sencillamente no se dan cuenta de cuando el tiempo se acaba. Uds. sencillamente continúan adelante. Oh, ellos estaban tan interesados, cada uno escuchando el testimonio del otro.
Y entonces Andrés dijo: “Hermanos, todos pensemos en esto, siendo que estamos hablando acerca de Su ministerio, si es o no de acuerdo con la Palabra de Dios. Todos nosotros sabemos eso. Permítanme llamarles la atención. ¿Recuerdan Uds. aquel día que Él dijo: Los voy a llevar a todos Uds. a Jericó? Todos nosotros estamos conscientes de eso”. Y Andrés debe haberse puesto de pie, meció la barca quizás un poquitito, y ellos se callaron inmediatamente.
44 Y él dijo: “Todos Uds. recuerdan cuando fuimos allá a… íbamos a Jericó. Y a la mañana siguiente, fue extraño que después que nos levantamos y nos pusimos nuestros mantos otra vez, Él dijo: Me es necesario pasar por Samaria. Nosotros pensamos que eso era extraño, cómo Él rodearía para ir a Samaria, en lugar de ir directamente a Jericó. Y nosotros caminamos…”
“¿Y recuerdan? Nosotros nos fuimos sin desayunar, y tuvimos hambre. Y como a las once del día, llegamos a esa ciudad llamada Sicar, y nos—nos sentamos allí al lado del pozo. Y Él nos envió a todos, y fuimos a la ciudad.
Recuerdan qué momentos cuando ellos dijeron: ¿Son Uds. unos de esos santos roda-…, o, son unos de ellos?“
Así que, quizás yo no debería haber dicho eso. ¿Ven Uds.?
Pero: “¿Son—son Uds. unos de ellos, con ese grupo galileo de allá? ¿Son Uds. unos de ellos? Y así que, ellos ni siquiera nos dieron nada para comer. ¡Oh, qué cosa! Fue difícil. Y nos fuimos de allí”.
45 “Y notamos una cosa extraña. Había una hermosa mujer joven que venía hacia el pozo, con un cántaro para su agua puesto en su hombro, sobre su cabeza. Y cuando llegó allí, la vimos poner allí su cántaro, y ponerle los ganchos, preparándolo para bajar la polea. Y nos fijamos que nuestro Señor estaba sentado con Su cabeza inclinada. Nos fijamos en Sus ojos cuando Él alzó Su vista, y nos fijamos que ella estaba marcada como una prostituta, una de mala fama. Si no fuera prostituta ella, no hubiera estado en la bomba a esa hora del día; las vírgenes salían temprano. Así que, entonces, supimos que ella era una mujer de mala fama”.
“Y nosotros simplemente pensamos, Uds. saben…cada uno de nosotros dijo: Veámoslo correrla de ese pozo. ¿Recuerdan Uds. cuán carnales éramos, hermanos? Sólo veámoslo correrla de ese pozo. Así que nos escondimos en los matorrales. ¿Todos Uds. lo recuerdan?”
“Sí. Amén. Lo recordamos”.
46 “E íbamos a observar a nuestro Maestro correr a esa mujer de mala fama de Su Presencia. Así que ella empezó a bajar el—el cántaro, para coger el agua, y nuestro Señor le dijo: Mujer, dame de beber.¡Vaya! ¿Recuerdan Uds. cómo nos miramos unos a otros? Eso fue extraño, cómo es que el Señor pudiera pedirle un favor a una mujer de esa clase”.
Pero Uds. saben, Dios obra en maneras misteriosas. Él ama al peor de nosotros. Si Él no nos hubiera amado, yo—yo no estaría aquí esta noche. Y yo estoy seguro que todos nosotros nos sentimos de esa manera. Sí.
“Y cuando… ella estaba sorprendida. Ella miró alrededor y dijo: Señor, tú eres un judío, y yo soy una mujer de Samaria. Y nosotros no tenemos ningunos tratos unos con otros. ¿Por qué te atreves a pedirme algo así?”.
47 “Y Él dijo: Mujer, si tú supieras con quién estás hablando, tú me pedirías a Mí de beber. Y nosotros nos preguntábamos:¿qué era lo que Él estaba tratando de hacer?, y, ¿por qué estaba tratando Él de usar a una mujer como ésa para hacer algo con ella? Dijo: Si tú supieras con Quién estás hablando, tú me pedirías a Mí de beber. Yo te daría Agua que tú no tendrías que venir aquí para sacarla”.
¡Oh, hermanos! Yo quisiera… ¿No están Uds. contentos de tener esa misma invitación?
“Y todos nosotros nos preguntábamos mientras estábamos escondidos en los matorrales. Mateo, ¿recuerdas tú?, tú escribiste eso”.
“Oh, sí. Yo lo tengo escrito. No te preocupes”. Lo estoy leyendo esta noche“.
Así que él dijo: “¿Tú—tú escribiste eso?”.
“Sí”.
“Todos nosotros estábamos escondidos allá en los matorrales”.
“Ajá”.
“Y ellos entraron en una conversación y…acerca de dónde la gente debería adorar”.
Y Uds. saben, ellos todavía están en esa conversación. Uno dijo: “Uds. deben adorar—adorar en la iglesia metodista”.
El otro dijo: “En la iglesia bautista”.
El otro dijo: “En la iglesia católica”.
Y el otro dijo: “En la iglesia pentecostal”.
48 “Pero, ¿saben Uds. lo que Él dijo? Los verdaderos adoradores le adoran en Espíritu y en verdad, y el Padre busca tales adoradores. Y entonces nos preguntábamos qué estaba tratando Él de hacer, pero ahora entendemos. Él estaba tratando de hacer contacto con su espíritu. Y entonces nos dimos cuenta por qué le era necesario ir allá.
“Uds. saben, en una ocasión Él nos dijo… Cuando Él resucitó a Lázaro allá, Él dijo que el Padre lo había enviado lejos. Y Uds. recuerdan que Él le dijo a ese hombre en—en el… en aquel día, cuando él estaba… Todos nosotros estábamos tratando de tocar Su manto, y Él pasó por toda esa gran multitud allí en el estanque de Betesda. Y Él volteó y les dijo: De cierto, de cierto os digo: no puede el Hijo hacer nada por Sí mismo, sino lo que Él ve hacer al Padre. Así que ahora entendemos. Pero en aquel entonces…”
“Y luego nos fijamos que esa mujer estaba obteniendo… poniendo el cántaro, oh, en el pozo, sosteniéndolo todavía en su mano para sacar el agua. Y Él le dijo: Mujer, ve, llama a tu marido, y ven acá”.
“Y, ¿sabes tú lo que ella dijo en esa ocasión, Bartolomé? ¿Cómo sabía Él que ella tenía un marido?”.
49 “Y la mujer estaba sorprendida, y su—su hermoso cabello le cayó sobre el rostro, y sus grandes ojos brillaron, y ella dijo: Señor, no tengo marido. Y todos nosotros pensamos: ¡Oh, vaya! Algo anda mal ahora”.
“Y para nuestra sorpresa, Él dijo: ”Tú has dicho la verdad. Entonces nos quedamos sorprendidos, ¿no es cierto, hermanos?Nosotros no sabíamos. Él dijo: Porque tú has tenido cinco, y con el que ahora estás viviendo no es tu marido“.
“Miren, nosotros nos preguntamos qué clase de reacción vendría de eso. Y ella lo miró directo al rostro y dijo: Señor, me parece que Tú eres un profeta”. [Espacio en blanco en la cinta—Ed.]
Y para ese momento Natanael dijo: “Sí, yo sé cuán diferente era de nuestro rabí. Ella parecía saber más acerca de Dios que lo que sabía el rabí, porque él dijo que Él era un demonio. Supimos en ese entonces que parecía que la mujer había estado leyendo las Escrituras. Nos preguntábamos qué era lo siguiente que ella iba a decir”.
50 Ella dijo: Señor, me parece que Tú eres un profeta. Y nosotros nos miramos unos a otros. ¿Una mujer de esa clase de calibre? Ella de seguro ha estado estudiando los Pergaminos, y sin embargo ella no es judía. Fíjense bien lo que ella dice ahora“.
“Nosotros sabemos que el Mesías es llamado el Cristo. Él viene, y Él va a ser un profeta, porque Moisés así lo dijo.Cuando Él venga, Él nos va a declarar estas cosas. Pero, ¿quién eres Tú? Tú debes ser un profeta”.
“Jesús dijo: Yo soy, el que habla contigo”.
“Y, ¿recuerdan Uds.? Y con eso ella dejó ese cántaro, y entró corriendo a la ciudad tan rápido como podía correr, gritando:Venid, ved a un Hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho”.
Miren, Uds. que creen, que leen las Escrituras, ¿no dicen las Escrituras que esa es la señal del Mesías? Miren,permítanme detener el testimonio, y dirigirme aquí por un momento, aquí en—en Columbia. ¿Se fijaron Uds.? Él nunca hizo eso delante de ninguno de los gentiles, sino sólo delante de los judíos y los samaritanos. Eso es correcto. Y únicamente hay tres razas de gente en la tierra, si Uds. creen su Biblia. Esa es la gente de Sem, Cam, y Jafet. De allí es de donde nos originamos todos nosotros: Judíos, samaritanos, y gentiles.
51 Y los judíos estaban esperando un Mesías. Él les demostró lo que era el Mesías, a Natanael, a Pedro, y a ellos, para comprobar que Él era ese profeta del cual Moisés habló. Y los—los samaritanos estaban esperando a un Mesías, y Él les mostró allí mismo quién era Él.
Pero los gentiles, nosotros estábamos adorando ídolos en ese entonces. Nosotros no estábamos esperando a ningún Mesías. Me gustaría preguntar si… hacer esta pregunta esta noche mientras estamos… entonces encenderemos—encenderemos nuestra pantalla otra vez. Pero mientras estamos aquí, los gentiles….
Miren, eso fue la finalización para los judíos. Y ahora la edad gentil está finalizando. Y si nosotros estamos esperando la venida de un Mesías, y creemos que Él está aquí en la forma del Espíritu Santo, y la Biblia dice que Él es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos (Hebreos 13:8), y si esa era la marca de identificación en aquellos días, y ese Mesías dijo en San Juan 14:12 “El que en Mí cree, las obras que Yo hago, él las hará también”… Y Él dijo: “Como fue en los días de Lot, así será en la venida del Hijo del Hombre”. ¿Se fijaron Uds. en eso?
52 No saquen esos tres de sus mentes, como justificación, santificación, bautismo del Espíritu Santo; Padre,Hijo, y Espíritu Santo, todos esos números de la perfección: la primera venida para redimir a Su Novia, la segunda venida para llevarse a Su Novia, la tercera vez viene con Su Novia: todo—todo es en tres, por toda la Biblia.
Miren. Obsérvenlo atentamente. Hay tres clases de gente. Esos son los creyentes, los manufacturados, y los incrédulos.Y en el fin, cuando… Hay tres iglesias a las que pertenecen estas tres clases de gente. Abraham representó a la Iglesia elegida. Lot representó a la iglesia formal en el mundo. Pero esos sodomitas representaron el mundo.
53 Y tres Ángeles vinieron a Abraham. Dos de ellos fueron allá y predicaron el Evangelio y trataron de sacar a Lot y a su familia, tratando aún de encontrar diez personas que fueran justas. Pero Uno se quedó allá. Y el que se quedó allá y le habló a Abraham, y la Iglesia elegida….
Yo creo que la Iglesia es elegida. Es… Por el previo conocimiento de Dios Ella está predestinada, porque Él la predestinó por el previo conocimiento. ¿Lo ven Uds.? Esa Iglesia va a estar allí. Miren, si yo voy a estar allí o no, yo no sé. Yo tengo que ocuparme de mi salvación.Pero—pero yo sé que la Iglesia va a estar allí. Eso es correcto. Yo simplemente espero que sea parte de Ella. Y creo que mientras sea parte de Ella, yo estaré allí con Ella. Allí es en donde descansa mi esperanza, allí mismo.
54 Y miren, allí a Lot se le predicó el Evangelio, y sus… los pecados de la ciudad afligían su alma justa diariamente. Y cuando él vio que venían esos modernos Billy Grahams y los demás, hubo algo que lo impresionó. Él supo que Ese era un poco más que un hombre común. Ellos no ejecutaron muchos milagros, sólo cegaron a alguna gente una noche. Y—y la predicación del Evangelio ciega al incrédulo.Eso es correcto.
55 Pero este Ángel que se quedó con la Iglesia elegida, Abraham y su grupo, se sentó con Su espalda hacia la tienda. Y Sara…Ella era un poquito distinta a algunas de nuestras hermanas de hoy en día. Uds. saben… ¿No les hace sentir algo mal cuando, Uds. saben, los hombres empiezan a hablar, y las mujeres salen y se entremeten? Oh, eso es algo rudo.
Uds. saben, cuando Dios creó a la mujer, Él le dio el espíritu femenino para ser delicada y dulce, como lo son las verdaderas hermanas Cristianas. Pero esas mujeres con overoles puestos, y un cigarrillo en la boca, y salen furiosas y maldicen, y cantan: “Dios bendiga a América”. ¿Ven? Y sencillamente eso no… Se mira, se mira rudo. Sencillamente no… Hay algo que anda mal… Eso es correcto. Y… Pero Sarita era una hermanita pentecostal que se quedó allá atrás para ocuparse de sus negocios. Ella estaba allá atrás cocinando algo de comida. ¿Ven?
56 Y así que, el Ángel sentado allí estaba observando a Abraham. Miren, recuerden que su nombre era Abram sólo un día antes de eso, justo antes de eso. Y Sara no era Sara. Era Saraí, S-a-r-a-í. Y lo cambió a S-a-r-a, y a A-b-r-a-h-a-m. Abraham: “Padre de naciones”; Y Sara: “Princesa”. Así que éste era un Hombre extraño. Traía polvo en Su ropa. Él estaba vestido como un hombre común y corriente. Y Él se paró allí y dijo: “Abraham…”
Miren, Él simplemente llegó allí y se sentó. Abraham salió y lo invitó a que entrara. Él simplemente era un hombre común y corriente, que empezó a pasar por allí. Él dijo: “Entra, siéntate. Te traeré un poco de agua, y lavaré Tus pies. Y—y te daré un bocado de pan. Luego—luego seguirás Tu camino”. Yo creo que Abraham pensó que allí había algo extraño.¿Ven?
Oh, sencillamente hay algo al respecto. Uno simplemente puede sentirlo, cuando Él se acerca. Uno puede saber cuando le está hablando a Él.
57 Dijo: “Siéntate”. Y él cogió el espantamoscas y… ¿Cuántos de Uds. sureños todavía saben lo que es un espantamoscas? No, la raza está desapareciendo. Pues, nosotros nunca tuvimos una puerta de tela metálica hasta recientemente. Y tenía el espantamoscas allí, Uds. saben, y lo estaba observando comer. Y él mató un becerro, y alimentó a ese Hombre con pan que Sara había horneado, y algunas chuletas de becerro, y bebió leche, y Él se sentó allí y comió, y él espantaba las moscas mientras Ellos estaban comiendo.
Y entonces Él seguía mirando hacia Sodoma, y dijo: “Abraham, ¿dónde está Sara tu mujer?” ¡Fiuu! Ellos lo llaman telepatía hoy en día. Es decir, el nombre moderno que ellos le quieren llamar. Eso es lo que ellos decían que Jesús era: Belcebú, un adivinador. ¿Qué clase de telepatía sería esa?
“Abraham (lo llamó por su nombre nacional, o mejor dicho, internacional), Abraham, ¿dónde está Sara (princesa) tu mujer?”Fíjense bien cómo se deletrea. Y miren, recuerden, la Escritura dice que ella estaba en la tienda detrás del Hombre. Y Él dijo: “Abraham…” Por supuesto,Abraham tenía cien años de edad en ese entonces, y Sara tenía noventa. Así que ambos eran de edad bastante avanzada. Sara era como una abuelita, Uds. saben,y—y a ellos se les había prometido ese bebé, y ella lo estaba esperando; y Abraham con la barba colgándole muy abajo, encorvado, Uds. saben, con su vara.
Él dijo: “Abraham, ¿dónde está Sara tu mujer?”.
Y Abraham dijo: “Ella está en la tienda detrás de Ti”.
Él dijo: “Abraham, Yo (me gusta eso; Yo es un pronombre personal), Yo—Yo te voy a visitar de acuerdo al tiempo de la vida”, como Él lo había prometido. Miren, Uds. ven quién era Ese.
58 Y Sara, en la tienda… Uds. saben, nosotros hoy en día lo llamamos: “Reír disimuladamente”, Uds. saben.Ella dijo: “Yo, una mujer vieja de noventa años de edad, y mi señor (el cual era su esposo) que está allá afuera está viejo, de edad avanzada”. Pues,como esposo y esposa, ellos probablemente no habían sido como esposo y esposa como por diez, veinte años. “Y el pensar: ¿yo una mujer vieja, y mi marido un hombre viejo, y vamos a tener deleite juntos como gente joven?” Y se rió entre sí.
Y el Ángel dijo, o mejor dicho, el Hombre dijo: “¿Por qué se rió Sara en la tienda, diciendo que estas cosas no pueden ser?”. Ella trató de negarlo. Pero Él dijo: “Sí, tú sí te reíste”.
Miren, permítanme hacer un pequeño—pequeño comentario aquí. Espero que lo capten, Uds. que creen en la gracia de Dios.Allí mismo Dios hubiera matado a esa mujer por su incredulidad. Él no la hubiera tolerado otro minuto. Ese—Ese era Dios mismo. Miren, lean, y vean si….
Uds. dicen: “Era un hombre”. Dicen: “¿Pudiera Dios comer carne, y pudiera Dios hacer eso?”
Exactamente correcto. Abraham habló con Él.Vean si no es Elohim.
59 Dios mismo se dio a conocer en un cuerpo de carne y ejecutó esa señal. Y la razón que Dios no le quitó la vida a Sara… Él no podía hacerlo, porque ella era parte de Abraham, y Abraham tenía la promesa.
¿Lo captan? ¡Oh, hermanos! Entonces Él no nos puede llevar. Somos parte de Cristo. ¿Ven? Él se tendría que llevar a Abraham también, porque eso era parte de Abraham. Y cuando Él… Nosotros somos la Novia de Cristo, la Iglesia lo es. Y entonces, lo que está en Cristo, nosotros somos parte de Él. Y eso… Él no podía hacer eso. Y Él dijo: “Sí, tú sí te reíste”.
Miren, Jesús dijo: “Como fue en los días de Sodoma, así será en la venida del Hijo del Hombre”. ¿Qué era eso?Dios, Jehová, manifestado en carne humana. Y ahora, el Espíritu Santo, Dios, en los últimos días justo antes de la destrucción, o la quema de la tierra con fuego, así como Él iba a quemar la tierra en Sodoma, tenemos evangelistas modernos que están abarcando la tierra en la iglesia natural. Y el Espíritu Santo ha entrado en carne humana, la Iglesia. Esa es la señal para el gentil.
60 Regresemos a Galilea sólo un momento. ¡Oh, qué tiempo tan tremendo estaban teniendo! Yo creo que todos ellos también estaban gritando: “Amén”. Y luego pudiéramos pasar, oh, a Bartimeo, cómo es que Jesús iba allá hacia el Calvario, saliendo de Jericó. Y Bartimeo, ese anciano mendigo harapiento estaba sentado allí, y, pues, Él no pudiera haberlo oído físicamente.
Pues, había miles de personas que lo seguían,gritando: “Oye, tú que puedes resucitar a los muertos; nosotros tenemos un cementerio lleno de ellos aquí; veamos que Tú vengas a hacerlo”, arrojándole fruta podrida, y todo. Su rostro estaba fijo hacia el Calvario, Él iba rumbo hacia allá.
Pero ese anciano mendigo quizás sabiendo…Pudiera ser que una muchacha Cristiana haya pasado por allí, y el pobre anciano… Ellos lo estaban pisoteando, y él dijo: “Srta., dígame: ¿quién va pasando? ¿A qué se debe todo el alboroto?” (Es extraño que donde Jesús está,hay mucho alboroto, ruido, uno a favor, y el otro en contra).
61 Así que ellos—ellos se dieron cuenta que esa jovencita dijo: “Pues, señor, yo soy una seguidora de ese joven Profeta. Ud. es un creyente de las Escrituras, ¿no es así?”.
“Oh, seguro”.
“Bueno, ¿no sabe Ud….? ¿Leyó Ud. alguna vez la Biblia antes de que perdiera su vista?”
“Muchas veces”.
“¿Sabe Ud. del Hijo de David?”.
“Sí, Él es el que ha de venir”.
“Allí,Él acaba de pasar por aquí”.
Entonces Bartimeo quizás dijo:“Si Ese es Él, mi voz… Yo estoy débil y viejo.La única cosa que puedo hacer es decir: ¡Jehová, ten misericordia! ¡Oh, Jesús,Hijo de David, ten misericordia de mí!”.
Y la fe de ese mendigo lo detuvo. Igual que la mujer con el flujo de sangre lo detuvo con el toque de su fe. La fe de ese mendigo lo detuvo, y Él se detuvo.Me gustaría predicar sobre eso mañana en la noche: “Y Jesús Se Detuvo”, si el Señor lo permite.
Ahora. Fíjense bien. Y Él se detuvo y lo llamó y le dijo: “¿Qué quieres que te haga?”.
62 Puedo recordar a Zaqueo arriba en el árbol. Y él se subió allí para esconderse, Uds. saben. Él dijo: “Oh, yo soy un hombre de negocio aquí en la ciudad. Yo nunca me mezclaría con ese montón de santos rodadores. Los oigo venir, así que me subiré a este árbol. Y cuando Él pase por aquí, tendré mi opinión de Él”.
Ahí vino Él pasando debajo del árbol, Uds. saben. Él se detuvo y dijo: “Zaqueo, desciende”. Estaba sentado allá arriba todo cubierto con las hojas, para que nadie lo viera. Pero Él sabe exactamente dónde están Uds. Uds. pudieran cubrirse con hojas metodistas, y hojas bautistas, y con toda clase de hojas, pero Él sabe exactamente dónde están Uds.
63 Mientras ellos estaban—mientras ellos estaban allí… Nos apuraremos con el testimonio y luego oraremos por los enfermos.Fijémonos bien por un momento, regresemos un poco más atrás. Regresemos ahora.Ellos dijeron: “¡Oh, alabado sea Dios!”. Todos estaban aclamando y teniendo un gran tiempo.
Y una brisita sopló. ¿Qué era eso? Satanás debe haber mirado desde esa loma seca desértica, y pensó esto: “Allí están, y ellos se han ido sin Él. Ahora es mi oportunidad”.
Eso es lo que él quiere: agarrar a la Iglesia. Uds. saben, últimamente hemos estado muy ocupados de todas maneras,Uds. saben. Ha habido un avivamiento por todo el país. Como que ha disminuido ahora. Los fuegos se están apagando. Pero hemos estado tan ocupados, haciendo nuevas organizaciones y nuevas sensaciones. Y me pregunto si a veces no nos hemos ido sin Él. Uds. saben, Él es la Palabra (eso es correcto), la Palabra.Quédense con la Palabra. Dios puede hacer cualquier cosa que Él quiera hacer.Pero para mí, sólo… Él es la Palabra. Mientras esté aquí en la Palabra,entonces yo lo creo. ¿Ven?
64 Así que, hemos estado corriendo para acá y para allá, y corriendo tras todo. Pero yo—yo—yo… Quizás lo hayamos dejado a Él en alguna parte. Así que tan pronto como el diablo ve que la iglesia está sin Cristo….
Uds. saben, es una lástima. Yo—yo casi prediqué sobre eso, pero muchos de nosotros estamos nos enamoramos de los programas de televisión, en vez de la reunión de oración del miércoles por la noche. Entonces como que nos—como que nos hemos ido sin Él. Hemos acumulado mucho dinero y empezamos a pensar acerca del vestir, y todas nuestras hermanas se cortan el cabello…
Como que nos hicimos a la moda, imitando a las otras iglesias, y quizás nos hemos ido sin Él. Así que el diablo dice:“Ahora es mi oportunidad para agarrarlos”. Allí es cuando él da ese tiro mortal. Entonces ellos se fueron sin Él.
65 Así que él se levantó desde el otro lado del monte, y empezó a soplar su aliento. “Los hundiré”. Y los pobres hombres empezaron a tirar de los remos. Trataron de levantar la vela. Y los vientos destrozaron la vela. Y ellos trataron de tirar de sus remos, y se quebraron. Trataron de unirse a una iglesia y luego a otra. Cuando menos pensaron, su propia barquita estaba anegada.
Ese es el problema hoy en día. Oh,déjenme—déjenme decirles, es… Él es grandioso. Y yo pienso que muchas de las barquitas se están anegando. Pero Uds. saben, ellos se dieron cuenta que habían tirado de los remos con toda la sinceridad de corazón. Así que no importa con cuánta sinceridad Uds. tiren de los remos, Uds. tienen que tenerlo a Él. Así que ellos tiraron de los remos, y tiraron, y todas las esperanzas se habían perdido, estaban casi para morir.
Y en esa situación es casi en donde está ahora. Ella se está yendo al formalismo otra vez, la pequeña iglesia que en una ocasión profesó santidad, viviendo para Dios, se está regresando directamente al mundo otra vez, haciendo sus correrías para volver de donde salió. Y si ellos no los acepan en ésta, por actuar así, entonces se van a otra, y actúan así. Sólo pequeñas correrías. El diablo se asegurará que tengan una salida. Eso es correcto.
66 Miren, nos damos cuenta que todo esto estaba aconteciendo, y todas las esperanzas estaban perdidas. Pero, ¿saben qué? Aquí está la parte buena de la historia. Él no los había dejado. Él los había enviado de un avivamiento, saludando y estrechando manos con la gente, y teniendo un jubileo. Pero, ¿saben lo que Él hizo? Él subió el cerro más alto que había por allí, para poder vigilarlos. Eso es lo que Él ha hecho.
Él subió al Calvario. Ellos lo quitaron de allí. Lo sepultaron, y entonces Él empezó a subir. Y Él subió hasta pasar el sol, la luna, y las estrellas, Júpiter, Venus, Neptuno, y Marte, y siguió adelante. Él subió a tal grado que pasó de esta casa vieja de barro, y luego subió tan alto al grado que pasó el Cielo.
La Biblia dice que Él mira hacia abajo para ver el Cielo, Uds. saben. Él está más alto que los Cielos. Su Nombre está por encima de todo lo que es llamado en el Cielo. Él subió muy allá, para así poder mirar hacia abajo y ver todo el universo. Como dice ese canto antiguo: “Sus ojos están sobre el gorrión, y yo sé que Él cuida de mí”.
67 Y justo en la hora cuando todas las esperanzas de que… cuando la Iglesia estaba anegada y todo le iba mal, ahí vino Él andando entre ellos. Y ellos le tenían miedo. La única esperanza que ellos tenían de salvarse de esa barca anegada en esa tormenta, ellos le tenían miedo a la única esperanza que tenían. Ellos estaban temerosos de ella. ¡Si tan sólo hubieran conocido la Escritura! Ellos estaban temerosos de ella, y dijeron: “¡Es espantoso; es un espíritu!”, y clamaron de miedo. “No tengan nada que ver con ello; es telepatía, es un adivinador”.
Jesús habló, dijo: “No tengan miedo. Soy Yo”. Él es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Uds. creen eso, ¿no es así?
68 Me desagrada tener que detener este testimonio, pero me—me gustaría que nosotros… Confío ahora, mientras oramos,que Él nos dará un testimonio personal. No tangan miedo. Es Él, el Mismo. Él es el Sumo Sacerdote sentado a la diestra de Su Majestad en Gloria, que puede compadecerse de nuestras debilidades. Y si Él es el mismo Sumo Sacerdote que era en aquel entonces, Él puede compadecerse de nuestras debilidades, y actuará de la misma manera que actuó en aquel entonces, porque Él es el mismo sumo Sacerdote. Inclinemos nuestros rostros.
69 Gran Padre Celestial, quien tiene los… esos grandes hombres que nos dieron el testimonio a nosotros esta noche, el escritor, Mateo, y todos los santos queridos, amados que fueron autorizados para escribir esta Biblia….
[Espacio en blanco en la cinta—Ed.]… decir que está correcta.
Pero Dios, yo creo que esos discípulos fueron autorizados para escribir la Palabra, pues al final del Libro dice: “Cualquiera que le añadiere algo o le quitare…” Yo lo creo. Mis esperanzas están edificadas en nada más que en eso, Señor, y las esperanzas de este grupito de gente aquí esta noche. Nosotros apreciamos que el testimonio de ellos fue guardado por Ti,para que así podamos leerlo. Y nosotros leemos allí que Tú eres el mismo.
Ahora, Padre, te pido que Tú vengas andando esta noche entre el pueblo. Y el Dios que estaba dentro de esa carne mortal que le habló a Abraham, el Dios que estaba dentro de la carne mortal de Su Hijo,Cristo Jesús, que ese mismo Dios se dé a conocer esta noche en una Iglesia que Él ha santificado con Su propia Sangre, y la ha lavado, y ha limpiado la casa de incredulidad, y ha entrado para habitar hasta el fin del mundo como Él lo prometió. Por medio de Jesucristo, nuestro Señor, yo lo pido. Amén.
70 Miren, yo no vengo a sanar a los enfermos; yo vengo a orar por los hijos de Dios que están enfermos. Yo… Dios sana a los enfermos; y los enfermos ya están sanados. Cualquiera sabe eso.
Yo no vine a salvar a los perdidos; yo vine a decirle a los perdidos que ellos ya son salvos, si tan sólo lo aceptan. Yo he venido a decirle a aquellos que han sido salvos, y que quieren esta Evidencia, que ellos tienen—que ellos tienen la seguridad y han gustado de los dones Celestiales de allá del otro lado del Jordán, como dice Hebreos 6: “Fueron hechos partícipes del Espíritu Santo y gustaron de los dones Celestiales”.
71 Si a Uds. les gustaría probarlo, yo les recomiendo el Libro de los Hechos, donde Pedro dijo en el Día de Pentecostés:“Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”. Si Uds. todavía no han sido bautizados, y se han arrepentido, va a haber un servicio bautismal aquí mañana. Vengan. Créanlo. Cuando entren a las aguas, crean que Dios les va a dar el Espíritu Santo. Él se los dará. Es lo que Él prometió. Él no puede mentir; Él tiene que cumplir Su Palabra, y Él lo hará. Uds. vengan creyéndolo.
72 Y ahora, si Uds. están enfermos esta noche, les digo que Aquel de quien yo estoy hablando, cuando Él murió en el Calvario, allí mismo los azotes a lo largo de Su espalda, ante los ojos de Dios, compraron la sanidad de Uds. Uds. ya están sanados.
Miren, ellos tienen órdenes de imponer manos. Yo pienso que quizás… Recientemente uno de nuestros hermanos pentecostales, un grupo de ellos, entró en… Vale más que no diga eso. Yo—yo no soy juez de ninguno, porque Uds. saben… Yo pienso que eso de imponer manos y dar dones… ¿Ven? Los dones y llamamientos son sin arrepentimiento. ¿Ven?, ellos son ordenados desde antes de la fundación del mundo para estar en esas cosas. ¿Ven Uds.?
73 Nosotros pudiéramos reconocerlos e imponer nuestras manos sobre ellos, como hizo Pablo allá con Timoteo, para aprobarlo,sabiendo que el don estaba en él, que ellos lo vieron obrar. Y ellos sólo le dieron la diestra de compañerismo, por decirlo así, para que estuviera en el servicio de Dios. Y esa es la única cosa que nosotros hacemos, al poner nuestras manos sobre los enfermos, cuando ellos están enfermos, porque Jesús dijo:“Estas señales seguirán a los que creen”.
No que la gente aquí… La gente que cree pondría sus manos sobre los enfermos, como una aprobación de que ellos lo creen. Miren. Pero yo creo que Jesucristo está aquí. Yo creo que Él está aquí en toda Su fuerza, y en todo lo que Él fue en la tierra. La única cosa diferente es el cuerpo físico que está en el Trono de Dios. Y eso está allí como una ofrenda de paz para Uds. Está allí como una seguridad para Uds. de que todo por lo que Él murió, Uds. lo obtienen, si lo aceptan y lo creen. Créanlo.
74 Ahora, creo que mi hijo dijo que repartió algunas tarjetas de oración. Por lo general… Las primeras noches allá no tuvimos tarjetas de oración y por lo general no las tenemos. Pero él dijo que la gente estaba pidiendo tarjetas de oración, y él repartió las tarjetas de oración. ¿Tiene la gente aquí tarjetas de oración? Veamos. Él—él las mezcla, y da una tarjeta de oración a cualquiera que la quiera.
Cualquiera que ha estado antes en las reuniones, sabe que hay muchos más que sanan en la audiencia que los que sanan en la plataforma. Uds. no tienen que tener una tarjeta de oración. Eso es sólo para traer a alguien aquí arriba para así orar por ellos. Eso es todo. Miren,yo iré a orar; Uds. crean.
75 Ahora, ¿dónde está Billy? ¿Cuáles tarjetas repartió? Yo no sé. ¿Cuáles fueron? ¿Tiene alguien la tarjeta de oración número 1? Veamos si hay una así aquí. ¿Tarjeta de oración número 1? Si alguien la tiene, levante su mano. Tarjeta de oración número 1. Bueno, quizás nunca…Entonces quizás él empezó en alguna otra parte. ¿Tarjeta de oración número 1?¿Nadie tiene la tarjeta de oración número 1? ¿2? ¿Quién tiene la tarjeta de oración número 2? Bueno, entonces él empezó allí. Muy bien, señor.
Tarjetas de oración 1, 2, 3, pónganse de pie.Miren, pareciera… Miren al lado a la tarjeta de alguien. Quizás alguien es sordo y no puede oír. ¿Ven? Ellos tienen las tarjetas de oración 1, 2 y 3.Miren, yo veo a una sola persona de pie. 1, 2, 3. Yo veo a este. ¿Cuál es la de Ud.? 3. Aquí está la 2. ¿Dónde está la número 1? Bueno, si ellos no vienen… Muy bien. Venga. Sí señor. Sí. Eso está muy bien.Muy bien, señor. Número 1, 2, 3.
76 Miren, vengan en esta dirección, por favor. Todos los que tengan tarjetas de oración, vengan aquí. 1,2, 3, 4, 5, 6, pónganse de pie. 4, 5, 6. Muy bien, tomen su lugar aquí. 7, 8, 9, 9. Oh, muy bien. 7,8, 9. Creo que no vamos a tener mucho lugar allí, para parar a muchos. 7, 8, 9. ¿10, 11? Allá en la parte de atrás. ¿11, 12,13? ¿13? Tarjeta de oración número 13.
No quiero que falte ninguno, porque queremos orar por todos los que tienen una tarjeta de oración. ¿Ven? Y ellos vienen y obtienen una tarjeta de oración. Pero no obtengan—no obtengan su tarjeta de oración y se vayan y no regresen. ¿Ven? Alguien más debería tener la oportunidad de usarla.
Tarjeta de oración número 13.Esperaremos un momento. Quizás es una madre con un bebé, o algo, y ellos tuvieron que salir o algo así. Quizás regresen en un momento.
77 Empezaremos aquí mismo entonces, y empezaremos con estos cuantos, y oraremos por ellos hasta que… ¿Cuántos le faltan a Ud.? ¿Están todos allí hasta el 13? ¿Qué dice? ¿Falta el número 13?Bueno, nos detendremos allí ahora, hasta que vengan. Muy bien, señor. Que el hermano Bigby, si Ud… Mire, reciba las tarjetas de oración de ellos allá abajo,hermano Bigby, por favor. Muy bien.
Mire, venga en esta dirección,señor. Párese allí por un momento.
Miren, yo creo que el hombre es un desconocido para mí. Nosotros somos… no nos conocemos uno al otro, pero… hasta donde yo sé, él es un desconocido para mí. Y no nos conocemos uno al otro, pero el Señor nos conoce a ambos, ¿no es así?
78 Y¿Cuántos allá en la audiencia no tienen tarjetas de oración, y todavía Uds. creen que Jesús los sanará, quieren Uds. que Él los sane?, levanten sus manos.Todos. Miren, Uds. no necesitan tener una tarjeta de oración. Yo les diré esto:hagan lo que hizo la mujer que—que tenía el flujo de sangre. Uds. saben,digamos que ella no tenía una tarjeta de oración como nosotros la llamamos.Pero ella se esforzó hasta que logró tocar Su manto. ¿Recuerdan eso? Y eso lo detuvo a Él.
Miren, Él no la sintió físicamente, porque el manto palestino es suelto. Y todos con sus… Pues, Pedro aun lo reprendió, dijo:“Señor, ¿por qué dices una cosa como esa? Pues, todos te están tocando”.
Él dijo: “Pero yo he conocido que me he debilitado”. La Biblia King James dice: “Poder ha salido”, lo cual, poder es “fuerza”, y “Yo me he debilitado”. Y Él miró alrededor sobre la audiencia hasta que encontró a la mujer que tocó Su manto. Y Él le dijo que su fe la había salvado. Su flujo de sangre se había detenido. ¿Es correcto eso?
79 Miren, escuchen un momento ahora.Les hará muy bien a Uds. Miren: ¿Dice la Escritura que Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos?
Yo presumo que estos son ministros. Miren: ¿Dice la Escritura en el Libro de Hebreos, que Él es un Sumo Sacerdote ahora? ¿Vive siempre Él para interceder(¿ven?), y puede compadecerse de nuestras debilidades?
Bueno, entonces si Él es el mismo Sumo Sacerdote, y si Uds. pueden tocarlo a Él… Uds. dicen: “Hermano Branham, yo me acercaré y tocaré al hermano Bigby”. Bueno, eso sería algo bueno, para demostrar su compañerismo o su amor hacia el hermano Bigby.
“Hermano Branham, yo iré y lo tocaré a Ud.”.Bueno, eso sería bueno, pero no hay virtud en nosotros. Nosotros somos hombres.Cualquiera de estos ministros aquí, somos hombres. Así que no les haría ningún bien venir aquí.
80 Pero por qué sencillamente no recuerdan que Uds. están resucitados con Él, y están sentados con Él, el concilio de Dios,Cristo. Uds. están sentados con Cristo ahorita. Toda autoridad está con Uds. Así que, ¿por qué no tocan Uds. Su manto por fe?
“Señor, yo tengo una necesidad. Yo estoy enfermo. Dios, Padre, permíteme tocarte esta noche. Yo te creo. Y el hermano Branham nos ha estado contando un pequeño drama. Pero era la verdad, el drama lo era, y él incluyó allí unas pocas Escrituras que demuestran que Tú eres el mismo, y que Tú tienes que ser el mismo. Así que Él dijo que Tú estás aquí en la forma de Espíritu para obrar hoy en día, como Tú prometiste, antes de la venida otra vez; que Tú estarías tan….”
81 Uds. saben, hay una diferencia entre la aparición de Cristo y la venida de Cristo. Esas son dos palabras completamente diferentes. Él está apareciendo ahorita en Su Iglesia. Lo vemos a Él; sabemos que es Él. Es el Espíritu Santo. ¿Ven? Nosotros sabemos que lo es.
Miren. Nosotros creemos que el Espíritu Santo es Dios. Todos sabemos eso. Bueno, como Padre, Hijo y Espíritu Santo, nosotros no creemos que hay tres dioses. Creemos que hay tres oficios del mismo Dios. El Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo son tres oficios en los que el mismo Dios ha obrado. Por esa razón Jesús dijo que se bautizaran usando el Nombre, el título, de Padre, Hijo, y Espíritu Santo, lo cual ellos no están diciendo tres dioses, sino que ellos quieren decir un solo Dios en tres oficios, el mismo Dios. Tres dioses sería pagano (¿ven?), pero es—es sólo Dios en Sus tres oficios.
82 La Paternidad… ni siquiera un animal podía tocar el monte; él debía ser apedreado, o traspasado con una—una lanza. Esa gran Columna de Fuego… Luego esa Columna de Fuego fue hecha carne y habitó entre nosotros. ¿Qué es eso? Dios condescendiendo. Nosotros sentimos a Dios,tocamos a Dios, Dios fue manifestado en carne entre nosotros.
Jesús dijo: “No soy Yo el que hago las obras;es Mi Padre. Él mora en Mí”. Luego Él dijo: “Salí de Dios, y voy a Dios”.Entonces Él—Él murió, fue crucificado; resucitó al tercer día. Y después de Su ascensión.
Pablo iba camino a Damasco, un día, para arrestar a algunos Cristianos. Y esa misma Columna de Fuego cayó ante él, e incluso lo cegó. Los demás no la vieron, pero fue tan real para él que lo cegó. Y él dijo: “Señor,¿quién eres Tú?”.
Y Él dijo: “Yo soy Jesús”.
83 Y si ese mismo Dios, el Espíritu Santo, está obrando entre nosotros… Entonces Él se manifiesta en nuestra carne, como lo hizo en aquel entonces. Así que yo lo creo, Dios. Miren, yo les estoy hablando a Uds. como un creyente. Ahora, Tú responde de la manera que respondías, por medio de Tu Iglesia. Pues, Ese es El que ha… Cuando Uds. hablan en lenguas desconocidas, y ellos lo interpretan y dicen la verdad, Ese es Dios, Dios en Uds. ¿Ven?
Vean, todo lo que Dios era, Él lo vació en Cristo. Todo lo que Cristo era, Él lo vació en la Iglesia. Así que es Dios sobre nosotros, Dios con nosotros,Dios en nosotros. ¿Ven?, ¿ven? Miren, Uds. simplemente crean, y miren en esta dirección, y digan: “Señor Jesús, yo creo”, y Dios enviará Su Espíritu. Y vean si Él no actúa de la misma manera que actuó allá en el pasado. Miren, sólo sean reverentes. No sean simplemente…Yo quiero que alaben a Dios, pero cuando Uds. están abordando estas cosas,vengan con mucha reverencia.
84 Miren, aquí está un hombre, y aquí está mi Biblia. Hasta donde sé,yo nunca en mi vida había visto a este hombre. Pueda que él haya estado en alguna reunión en alguna parte; y quizás él nunca me ha visto. Si me ha visto,ha sido en alguna parte donde él ha estado en una reunión, o en alguna parte, y quizás me vio o… ¿Me había visto Ud. antes? Nunca me había visto en su vida.Esta es la primera vez que nos encontramos.
Miren, si el hombre… Él pudiera estar enfermo. Él pudiera estar parado allí por alguien más. Pueda que él tenga problemas domésticos; pueda que él tenga problemas económicos; pueda que él sea un engañador. Y si él lo es, observen lo que sucede.¿Ven? Sólo observen. ¿Ven? Yo no sé. Pero si el Espíritu Santo puede venir aquí y decirle a dos desconocidos… Le dice de algo que ha sucedido, o algo acerca de él, o por lo que él está aquí, entonces él sabrá si es la verdad o no. Él—él verificará eso. Y luego, si Él le puede decir lo que ha sido, seguramente que él creerá si le dice lo que será. Seguro que sí. ¿Ven? Es por eso que nosotros tenemos confianza en la Biblia. ¿Ven?, ¿ven? Es la verdad.
85 Y yo me pregunto: “¿Cuántos de Uds. peregrinos esta noche, moradores temporales aquí en la ciudad, y en los alrededores, creerían y sabrían que sería imposible para mí, un hombre, hacer eso? Pues, seguro que lo sería. Si Uds. están en sus cabales, lo creerían. Es totalmente imposible. Así que tendría que haber alguna clase de Poder para hacer eso. Uds. saben que tendría que haber. Bueno, miren,de dónde vendrá su recompensa, depende de qué poder Uds. piensan que es. ¿Ven?
Miren, los fariseos dijeron cuando lo vieron:“Es belcebú”; pero los creyentes dijeron: “Es el Hijo de Dios”. Ahora, nosotros sabemos que la Escritura lo ha prometido en este último día, ¿no es cierto? Él lo prometió, lo sabemos.
86 Escuchen a estos ministros aquí diciendo:“Amén”. Esos son sus pastores. Ellos saben de lo que están hablando. ¿Ven?Ellos lo saben. Y yo soy hermano de ellos, conciudadano del Reino, trabajando para el Reino de Dios. Ellos son clérigos, oradores, grandes predicadores dinámicos. Yo no lo soy. Este es mi ministerio. Así es como yo predico, por medio de un don. Y yo amo mucho a la gente, y el Señor me permite predicarles de esta manera.
Ahora, si el Espíritu Santo dice estas cosas y hace eso, ¿los convencerá a Uds., a todos, que Jesucristo vive hoy en día, y Él está aquí otra vez? Lo convencería a Ud., ¿no es así, señor? Ciertamente convenció a Natanael. Él era un creyente, porque no importaba lo que dijera ninguno de los demás, de seguro obró en él. Y él lo supo.
87 No importaba si la gente allá en Sicar le creyera a esa mujer o no. Ella tuvo una experiencia. Ella lo sabía. Él le dijo a ella cuál era su problema.
Él conoce su problema. Es su garganta. Eso es verdad. Pueda que esto le ayude. Ud. quiere esa garganta porque Ud. es un predicador. Estará bien. Siga adelante. Estará bien. Dios ciertamente ama a Su pueblo.
¿Cómo está Ud., hermana? Mire, ¿cree Ud. con todo su corazón? Amén. Aquí está un cuadro otra vez, del que yo estaba hablando. Hay un hombre y una mujer que se encuentran por primera vez, me supongo. Somos desconocidos uno del otro. Así que, por si acaso la gente en la parte de atrás no la pueda ver a Ud. afirmar con su cabeza, ¿levantaría Ud. su mano cuando yo digo que somos desconocidos uno del otro? Yo no la conozco, y Ud. no me conoce a mí.
88 Miren, aquí está un cuadro como el del pozo en Samaria, donde nuestro Señor estaba sentado, y un hombre y una mujer se encuentran por primera vez en la vida. Yo no la conozco a ella; ella no me conoce a mí. Ella simplemente es una mujer que vino hace rato. Y—y pueda que ella levantó su mano y el hermano le dio una tarjeta de oración aquí. Y sucedió que ahora ella está parada aquí en la línea. Eso es todo el asunto.
Miren, lo que sigue tiene que ser Dios. Pero si Él es el mismo Dios, y Él está en Uds., y Él está en mí, y nuestras vidas están consagradas a Él, y Él ha dado un don de que yo sólo me someto a Él; y luego Él me muestra una visión, y luego yo digo lo que está sucediendo mientras la visión está en proceso, y Ud. sabrá si es la verdad o no. Yo pienso que el otro que acaba de pasar fue un hombre; ésta es una mujer. ¿Ve? Entonces Ud. lo sabrá.
89 La primera cosa, la señora está sufriendo de un mal caso de nervios. Ella está muy nerviosa. Ella como que tiene algunas complicaciones, muchas cosas que la están molestando. Mire, eso es verdad, ¿no es así? Si eso es verdad,levante su mano para que la gente vea.
Yo siempre capto ese mismo espíritu,diciendo: “Ud. adivinó eso”. Yo no estoy adivinando eso, amigos. Eso no es una adivinación. Miren, recuerden que yo estoy captando sus pensamientos. ¿Ven? Yo los solía exponer. Muchos de Uds. lo saben. Pero luego eso lastima los sentimientos. ¿Ven? ¿Cuántos han estado en las reuniones y han visto eso, a una mujer con un hombre, exponer a un hombre en la reunión, y a éste aquí, y probar que ellos estaban viviendo en adulterio? Uds. han visto todo eso, y todo así sucediendo. ¿Ven?Pero uno tiene que vigilar. Yo he adquirido un poco más de sabiduría desde entonces (¿ven?), porque Jesús dijo que dejaran crecer juntos al trigo y a la cizaña.¿Ven?
90 Esta es una buena mujer. Ella tiene un buen sentir en su espíritu. Mientras ella tenga eso, veamos si lo estaba adivinando. Olvidé. Él dijo… Oh, sí. La veo ahora. Nerviosa, perturbada, molesta. Sí. Algo le molesta mucho a Ud. Ud.le teme al cáncer. Eso es correcto. Y ese cáncer está en… no está en medio… Está en su pecho izquierdo.Eso es correcto. Ud. le teme a eso; ¿no es eso correcto?
Ud. también está preocupada por alguien más. ¿Quiere que le diga? ¿Está bien? Es su hija. ¿Quiere que le diga qué está mal con ella? Ella tiene una—una condición sanguínea. Ella ha estado así por mucho tiempo, con un flujo de sangre. Eso es correcto. ¿Cree Ud. ahora? ¿Cree Ud…. que cuando regrese la va a encontrar sana? Se puede ir creyendo… No dude. Tenga fe. Amén. Es un testimonio.
Miren, uno no adivina esas cosas, amigos. No duden ahora. No duden.
91 Antes de empezar la línea de oración, Uds. saben, para orar por la gente, pienso que esos fueron como unos dos o tres como un testigo, o como confirmación. Yo pienso que eso es correcto, ¿no lo es?
Es una señora amable parada aquí. Nosotros somos desconocidos uno del otro, me supongo. Ud. estuvo en, bueno, en una línea de oración cuando yo estuve aquí antes. Bueno, por supuesto yo no sabría eso. Ud. sabe, hay muchos miles. Yo no tengo ni idea de quién es Ud., ni por qué Ud. está aquí, ni nada así. Eso es correcto. Yo no lo sabría. Pero Él sabe.
Si Él me lo revela, ¿aceptará Ud. su sanidad entonces? Bueno, si Ud. lo cree con todo su corazón… Ud. también está nerviosa, y con complicaciones, y perturbada, pero Ud. nunca tendrá que tener esa operación para ese tumor en su costado. La dejará, si Ud. lo cree. ¿Lo creerá Ud.? Siga su camino y diga: “Gracias, Señor Jesús”. Crea con todo su corazón. Sólo crea con todo su corazón, y Ud. no tendrá que tenerla, si tan sólo lo cree. ¿Ve?, esa es su fe ahora. ¿Ve?Tengamos fe. No duden.
92 ¿Cómo está Ud., señora? ¿Somos desconocidos uno del otro? Esperen un momento. Esa es una mujer diferente. Miren, sólo sean reverentes y oren.Recuerden que Uds. tienen… Uds. únicamente pueden tener dos pensamientos en su mente. Estoy agradecido que Uds. están noventa y nueve por ciento correctos. ¿Ven? Uds. creen que es Dios, y sí es Dios.Esperen un momento. Sólo denle gracias a nuestro Señor, el que vamos a amar y encontrar, y subir para encontrarlo. Nosotros somos…
Uds. saben, él salió al atardecer para caminar en los campos, y la hermosa Rebeca nunca lo había visto. Ella sólo había oído de él. Ella saltó del camello, y corrió a encontrarse con él. Él ya,quizás, ha dejado la Gloria, viene descendiendo. Nosotros ahora vamos en nuestro camino para encontrarnos con Él, yendo directamente a la Tierra de Canaán.
Algo sucedió en la audiencia, otra mujer apareció aquí, no esta mujer. Sí, yo la veo ahora, sentada allá atrás orando.No tema. Ud. va a estar bien. Sus piernas le están molestando, porque Ud. estuvo en un accidente automovilístico. Ud. tiene puesto un vestido verde, y es un color verde diferente a este. Así que, ahí lo tiene. No se preocupe. Ud. se pondrá bien…
93 Yo no conozco a la señora. Somos desconocidos.El Espíritu, esa Luz suspendida al lado de la señora, parece que se pasó a la señora que sigue sentada al lado de ella. No, no es esa señora. Ella está orando por una niña. Es una muchacha que tiene un problema del estómago, que está para ser operada. Esa es ella la que tiene su mano levantada. Póngala sobre la niña, allí.
Padre Celestial, que el poder del Dios Todopoderoso que ahora, que conoce el secreto del corazón… Señor, ellos saben que yo no pudiera sanar porque Tú ya hiciste eso. Pero Tu Presencia los hace creer, Señor. Y si esa mujer tuvo la fe suficiente como para tocar Tu manto,para hacer que Tú voltearas allí, seguramente que esa bebé sanará. Yo lo pronuncio de esa manera en el Nombre de Jesucristo. Amén. Sólo tenga fe.
94 Ese hombre sentado al otro lado, casi en el mismo lugar donde ellas están allí, que tiene problema de la espalda, sentado allí: señor, si Ud. lo cree con todo su corazón (está como llorando, y observando), si Ud. cree, el problema de su espalda lo dejará; Ud. estará bien.Dios lo bendiga. Ya todo terminó. Se puede ir a casa y ser sano.
¿Qué piensa Ud.? ¿No es Él maravilloso?Seguro que sí. Nosotros somos desconocidos uno del otro. Ahí está otra vez. Es… No es este… ¡Oh! Ud. está parada por alguien que tiene problema de la pierna. Es su hermana. Eso es lo que es. Sí. Eso es correcto. Yo vi piernas, y gente que… Sí, Ud. quiere que ella venga a la iglesia, la quiere traer. Ella—ella ni siquiera se podía poner sus zapatos y cosas así. ¿Cree Ud.? Se puede regresar,y encontrarla de la manera que ella…
¿Creen Uds. en el infalible Espíritu Santo,Dios, nuestro Padre? Él es glorioso, maravilloso, nuestro Señor. Pero nosotros—nosotros debemos creerle con todo nuestro corazón. Esa es de la única manera que nosotros podemos recibir nuestras bendiciones de parte de Él, es aceptándolo,creyéndole.
95 ¿Cómo está Ud.? Me supongo que somos desconocidos uno del otro. Dios nos conoce a ambos. ¿Cree Ud. que ese sentir que Ud. tiene ahorita…? Mire, un sentir como ese no pudiera provenir de mí.¿Ven? Yo—yo no lo puedo explicar. Es como otra dimensión. Pero alrededor de Ud. ahora, está una Luz, la que todos Uds. tienen aquí en la fotografía. Eso es lo que la hace a ella sentirse de esa manera. El pararse al lado de un hombre no haría eso. ¿Ve? Ahora se está moviendo entre Ud. y yo. Sí.
Ud. está aquí, y Ud. está seriamente enferma. Ud. tiene un problema de riñón que la está molestando. Y el problema es que sus riñones han—han fallado en funcionar, en arrojar el veneno, y se está acumulando y molestándola. Eso es correcto. ¿Cree Ud.? Ud. no es de aquí; Ud. es de Charleston. ¿Cree Ud. con todo su corazón? ¿No es Él maravilloso? Escuche: Pearl, puede seguir su camino.
¿Creen Uds.?
96 Él también sana asma. Ud. cree eso, ¿no es así, hermana? Amén. Se puede ir creyendo con todo su corazón, y puede recibirlo que pide. Amén. Dios la bendiga.
No es nada para Dios sanar diabetes. Él es un verdadero Sanador, ¿no es cierto? Amén.Simplemente crea.
La artritis incapacita a muchos. Pero si Ud. cree, no la incapacitará a Ud. Amén. ¡Si Ud. tan sólo cree! Tenga fe.
¿Están creyendo?
Ud. no alcanzó a oír lo que le fue dicho a la otra mujer. Pero la artritis… Él también la puede sanar a Ud. ¿Cree Ud. eso?Muy bien. Siga adelante, diciendo: “Gracias, Señor Jesús”.
Mire, hermano, ¿cree Ud.? Entonces vaya y coma su cena. Coma algo. Esa úlcera lo dejará, y Ud…
¿Cree Ud.? Problema de la espalda. ¿Cree que eso lo dejará? Entonces siga su camino y empiece a regocijarse, diciendo:“Gracias sean dadas a Dios”, si Ud. puede creer con todo su corazón. Pero Ud. debe creer.
97 Esperen un momento. Algo en alguna parte… Es un hombre más joven que éste; debe haber sido en la audiencia.Aquí está. Esperen. Sí, es Ud. que saltó en ese momento. Defecto del habla. Dios puede sanar el defecto del habla, si Ud. lo cree, si Ud. sólo tiene fe.
Ud. allá con su mano levantada, la señora allá al final con cáncer en su pecho izquierdo, levante su mano. ¿Cree Ud. que Dios puede hacer que esté bien y sanarla? ¿Sabía Ud. que Él la sanó en ese momento? Siga su camino, y sea feliz, y regocíjese y diga: “Gracias”.
98 Continuemos nuestro testimonio. ¿No es Él maravilloso? ¿Puede Él mentir? Seguro que no. “¡No temáis, Yo soy!” ¿Por qué no lo invitan a Él a que entre en la pequeña barca esta noche? ¿Están Uds. enfermos?, levanten sus manos, hijos. Levanten su mano, Uds. los que creen esto. Miren, pongan sus manos sobre alguien cerca de Uds. Uds. dijeron que eran creyentes.
Miren, el que es nuestro Dios y nuestro Rey,el que está aquí con nosotros, nos ha dado la seguridad de que sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. ¿Creen Uds. eso? ¿Tienen miedo? ¿Tienen temor?, ¿o lo aman Uds.? ¿Creen Uds. que es Él?, entonces invítenlo, digan: “Entra en mí,Señor Jesús. Entra en mi corazón esta noche. Yo—yo quiero que me lleves seguro por todo este viaje. Y yo voy a estar bien”.
99 Miren, oren por la persona sobre la que tienen sus manos puestas. No oren por Uds. mismos. Sólo oren por el… ese hombre está orando por Uds. Uds. simplemente oren. Terminaré con las otras tarjetas mañana en la noche. Pongan sus manos… O quizás Uds. no tendrán que tener tarjetas mañana en la noche. Sólo pongan sus manos unos sobre otros, y podrán irse a casa sanos.
100 Nuestro Padre Celestial, estamos presentando a Jesucristo a esta audiencia, el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Satanás ha soplado su aliento. Él muchas veces le ha tratado de decir a la gente, ha desviado a la gente a los caminos errados. Pero esta noche estamos seguros que esta es Tu Presencia, y Tú les estás diciendo: “¡No temáis, Yo soy! ¡No temáis!”.
Yo estoy poniendo mis manos sobre estos pañuelos que están aquí. Son para los enfermos y los afligidos. ¡Oh, Dios!, que el poder de Dios reprenda todo demonio que está en medio de la gente, y que ha tenido atada a esta gente.
Y satanás, tú, incrédulo, tú no puedes retener a esta gente. Tú ya no puedes hacer que ellos descrean. Ellos están conscientes que el Hijo de Dios ha estado resucitado de entre los muertos por dos mil años, y que Su Presencia está aquí ahora mismo en la forma del Espíritu Santo. Tú no los puedes mantener enfermos por más tiempo. Tú no los puedes mantener de esta manera. ¡Sal de ellos, en el Nombre del Señor Jesús! ¡Sal de todos ellos para que puedan ser sanos!
101 Ellos tienen sus manos puestas unos sobre otros. Ellos son creyentes. Jesús, Tú dijiste: “Estas señales seguirán a los que creen: sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”. Es Tu promesa,Señor. ¡Sal, satanás!, y deja que estas personas se vayan libres.
Todos los que creen y aceptan su sanidad de parte de Cristo, arrojen al suelo su tarjeta de oración, y pónganse de pie y digan: “Yo no temo, Señor; eres Tú, y yo te acepto”. Si Uds. hacen eso con fe,recibirán su sanidad, si lo pueden creer. Sólo créanlo. ¿Lo creen? Entonces pónganse de pie y acepten su sanidad, en el Nombre del Señor Jesucristo. Yo espero…
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