OBRAS DEL MENSAJE


Uno Más Grande Que Salomón Está Aquí
Tucson, Arizona, E.U.A.
63-0605
1 Permanezcamos de pie ahora por unos momentos mientras inclinamos nuestros rostros. Me pregunto,
mientras tenemos nuestros rostros inclinados y nuestros corazones, que si hay alguna petición especial
esta noche que quisieran pedirle a Dios, algo especial, denlo a conocer por medio de su mano levantada.
Él sabe exactamente de lo que Uds. tienen necesidad en estos momentos. Sólo piensen lo que es en su
corazón.
2 Nuestro Padre Celestial, estamos tan contentos esta noche que tenemos este gran privilegio de
decirle “Padre” al Creador de los cielos y la tierra. Y estamos tan contentos de saber que estamos
congregados aquí esta noche en los lugares celestiales en Cristo, Tu Hijo? y Él prometió que si pidiéremos
algo en Su Nombre, sería concedido. Señor, Tú viste toda mano que fue levantada. Tú sabes lo que
estaba detrás de esa mano. Hubo una petición para algo, y yo estoy ofreciendo mi oración junto con la
de ellos. Por fe estamos acercándonos al gran Trono de marfil de Dios. Allí, mientras vemos la Sangre del
Señor Jesús que está allí sobre el altar, para asegurarnos que nuestra petición sea contestada. Sólo
queda una cosa: si creemos que recibiremos lo que pedimos, entonces será concedido. Ayuda nuestra
incredulidad.
3 Y Padre, pedimos esta noche que mientras abrimos la Palabra que Tú la reveles a nosotros. Tú eres
el que la escribió, y pedimos que Tú la des a conocer a nosotros. Y luego ven entre nosotros y hazla
vivir y Tú mismo prueba, que en esta hora de grandes logros científicos, y cuando la iglesia se está
enfriando y desviando hacia formas y credos, que Tú permaneces el mismo para aquellos que creen que
Tú eres el mismo? que Tú eres el mismo Dios que derramó el poder en Pentecostés. Tú eres el mismo
Dios que caminó con los discípulos, Aquel que estuvo con Moisés en el desierto, y Tú eres el mismo en
esta noche. Bendícenos a todos mientras tenemos compañerismo alrededor de la Palabra. En el Nombre
de Jesucristo lo pedimos. Amén. Pueden sentarse.
4 Considerándolo siempre un gran privilegio el estar donde el pueblo de Dios está congregado, porque
estoy seguro que Cristo está en medio nuestro. Y estamos agradecidos con el Señor Dios por oír el buen
reporte de anoche, y… Eso muestra que Dios todavía sana a los enfermos y a los afligidos. Y ahora hay…
Si tan sólo podemos mantener nuestras mentes fijas en Cristo, y saber que Su Presencia está aquí, y
que Él ya ha asegurado para Uds. toda bendición redentora por la cual Él murió. Es de Uds. Todo lo que
Uds. tienen que hacer es creerlo.
5 Y ahora confiamos que tuvieron un buen descanso hoy y Uds… Trataré de despedirlos esta noche
tan pronto como sea posible. Y luego mañana en la noche, siendo la noche del jueves, y luego el viernes
en la noche, y luego el sábado en la mañana, el desayuno…
Le quiero pedir a la congregación esta noche una petición del hermano Carl Williams, de la sucursal
de Phoenix, el presidente de la sucursal de Phoenix. Su padre de ochenta y cinco años tuvo una embolia
esta tarde. Y él iba a estar aquí esta noche, pero tuvo que ir en avión allá a alguna parte en el norte
para ver a su padre. Y yo me puse a orar por el anciano inmediatamente. Hace unas semanas yo estaba
con él. Él estaba más… más animado que su hijo, allá en Albuquerque donde tuvimos una convención. Y
esta noche él está en cama debido a una embolia, a los ochenta y cinco años. Pero estoy creyendo con
todo mi corazón que Dios lo va a librar de esa embolia. Ahora, yo lo creo, porque cuando estaba orando,
yo simplemente lo pude ver moverse, y yo… Ud. no tiene una embolia cuando se puede mover, Uds.
saben. Así que, yo sé que él va a mejorar, se pondrá bien.
6 Y estamos agradecidos por la fe, la evidencia, algo en nosotros que nos dice y sabemos. No hay
más conjetura en eso. Por años hemos tenido la Palabra de Dios? ahora tenemos al Dios de la Palabra,
¿ven?, y aquí mismo manifestando Su Palabra. Así que es verdad, una de las últimas grandes señales que
han sido prometidas a la iglesia antes de la Venida del Señor.
7 No hace mucho mi hijo y yo estábamos… fuimos a Bombay, India, donde yo creo que tuvimos el
llamado al altar más grande que alguna vez el Señor haya hecho en nuestras reuniones. Fue… No
pudimos calcular cuántos vinieron a Cristo, porque se calculó alrededor de medio millón en una sola
reunión—como quinientos mil. Y era un gran tiempo de tensión. Y allí estaban los Hindúes, los hombres
santos, y… ¡Oh, hermanos! Hablando de religión, la India la tiene. Esa tarde yo fui invitado por diecisiete
religiones diferentes de la India, y todas negaban a Jesucristo: cada una de ellas—los Mahometanos, los
Budistas, los Sijes, los Jainíes—oh, tantos de ellos. Y yo nunca dije nada. Yo sólo los escuché mientras…
Tuvimos que quitarnos los zapatos para entrar al templo de los Jainíes.
8 Esa noche, ante multitudes que yo ni podía verles fin, y cuando la gente empezó a subir… El ejército
tenía que dejar subir a la gente, una persona a la vez. El primero que vino fue un leproso—no tenía
brazos, y los oídos estaban carcomidos. Todos sabían cuál era su problema, por supuesto. Y luego que
dos o tres pasaron, pues, hubo… El Espíritu Santo revelando… Por supuesto, cuando la unción
desciende, entonces uno puede saber lo que la gente está pensando, ¿ven?, uno lo capta. Y estaban
pensando que era algo como telepatía. Y cualquiera sabe que telepatía es… sería un… Si Uds. pensaran
que eso del Espíritu Santo discerniendo sería telepatía, pues, entonces, Uds. no saben mucho acerca de
telepatía.
9 Así que, entonces estos hombres santos, y los Rajás y demás, sobre sus cojines y… Así que ellos
estaban amontonados unos sobre otros. Hubo dos o tres que murieron asfixiados en la reunión, y sólo
por tratar de amontonarlos. Y yo sólo tenía dos días para quedarme. Y no podía conseguir protección
porque… Yo tenía que llevarla a cabo en la ciudad. Era la única manera que podía conseguir protección.
Fuera de la ciudad, había habido una mujer que se había infiltrado, que había causado un pequeño
problema, y dos o tres murieron apuñalados. Y ellos no me daban protección fuera de la ciudad. Y
ciertamente fue una cosa terrible de observar.
Pero como para el cuarto hombre que pasó (fue el cuarto o el quinto), era un hombre ciego, y él era
un mendigo, por supuesto. La India tiene cuatrocientos setenta millones de personas, y me pareció que
como cuatrocientos millones de ellos eran mendigos. Yo nunca había visto tantos mendigos. Y es una
cosa tan lastimosa, cuando… Nosotros no sabemos qué tan bien estamos, hasta que uno llega a
emprender un viaje como ese.
10 Aquí está una madre tendida en la calle, su pequeño bebé muriendo de hambre. Sus pequeñas
encías pegadas a sus labios, su pequeño… Ya no puede llorar. La madre… está muriéndose de hambre
también. Ella quiere darle el bebé a uno, para impedir que muera. ¡Cualquier cosa para impedir que se
muera! Y aquí… bueno, si uno se lo lleva, aquí está otro. Aquí está otro, otro. Oh, uno, simplemente… no
tiene fin. Y allí están ellos, y tan lastimoso. Y ellos son seres humanos por los cuales Cristo murió.
Y allí esa noche, parado allí, y este hombre ciego subió. El Espíritu Santo dijo: “Ahora, él es un
mendigo, y es un adorador del sol. Él ha estado ciego por veinte años”. Bueno, tan pronto como eso fue
dicho, uno podía captarlo… Uds. saben, ellos tienen…
11 Cuando uno va a un lugar como ese, es mejor que uno sepa de lo que está hablando, porque ellos lo
confrontarán en eso simplemente en cualquier momento. Y es mejor estar seguro que Dios lo envió lo a
uno. Uno no juega a la iglesia allá? uno tiene que realmente tener de lo que está hablando. Está bien
aquí en América, pero nunca traten de llegar allá al campo a menos que estén realmente seguros. Y
luego en África, y esos curanderos y demás… Ellos son espiritistas. Ellos simplemente no pierden el
tiempo con alguna psicología? ellos están poseídos del demonio y tienen poder, y se requiere… Solamente
el poder de Dios puede dominarlo. Y aún, yo nunca he visto ni una vez, que nuestro gran glorioso Señor
Jesús no haya pasado por encima de todo eso y ganado la victoria cada vez. Yo digo eso como Su
siervo, en Su Nombre.
12 Y esa noche allí estaba… Recuerdo que este hombre… Le había dicho: “Ud. está ciego”. Dije: “Ud. es
un mendigo, y adora el sol”. Y ellos creen que si miran el sol hasta quedar ciegos, que ellos se irán al
cielo. Así que, hay un cielo para ellos, y se irán allí por… ellos adoran a la creación. Y escuchen, uno
podía sentir eso viniendo, que ellos… esos, especialmente a los que ellos llaman hombres santos. Luego
se engrasan a sí mismos con aceite de oliva. Es toda una escena para contemplar, matan a un macho
cabrío y adoran.
Así que, entonces al siguiente, le dijo: “Ud. es un hombre casado, y tiene dos hijos, y son dos
muchachos. Y uno de ellos tiene como seis años, y el otro como nueve”. Y cuando el intérprete le dijo
eso, eso era correcto. Y con todo eso ellos no lo escuchaban. Ellos pensaban que era psicología.
Y yo pensé: “Señor, si tan sólo me muestras algo que ellos puedan ver que sea hecho”. Y uno tiene
que vigilar lo que el Espíritu Santo está diciendo. Eso es lo que Él le está diciendo a uno. Quédense allí el
tiempo suficiente como para oír lo que Él responde. ¿Ven? Escuchen lo que Él les dice, porque no soy yo
no sé nada acerca de eso? es Él. Y yo mismo ni siquiera sé lo que estoy diciendo, y no lo sé hasta que
oigo la cinta. Y entonces, así que entonces… es maravilloso ver lo que Él hizo.
13 Y luego me fijé, y vi al hombre, como una visión parado arriba, y él podía ver. Él había recibido su
vista. Pensé: “Este será un tiempo maravilloso ahora”. Y dije: “Hoy yo fui invitado al templo de los
Jainíes, donde muchos de Uds., diferentes líderes aquí estuvieron presentes. Y Uds. me estaban diciendo
acerca de cuán insignificante era el cristianismo y cuán grande es la religión de Uds. Yo no tuve una
oportunidad para defender al Señor Jesús”, pero dije, “esta noche aquí está un hombre parado aquí que
está ciego. Ahora bien, si le pidiera al sacerdote Mahometano, o al sacerdote Budista, o quienquiera que
sea, qué causó que él hiciera eso, Uds. dirían que él está errado, porque él adoró a la creación en vez
de al Creador. Yo diría: Amén a eso. Eso es verdad—la creación en vez de al Creador.
“Bueno, miren, si este hombre acaba de decir que él le serviría al Dios que le restaure su vista…
Ahora, él se da cuenta que está equivocado. Ahora, ¿qué harían Uds. por él? Uds. Budistas harían que él
dejara a su dios y viniera y se uniera al Budismo. Los Mahometanos lo harían a él Mahometano. Y las
diferentes… ¿Qué es eso? Uds. solamente harían que cambie sus pensamientos. Uds. solamente… Es
psicología”. Yo dije: “América está llena de la misma cosa. Todos los Metodistas quieren convertir a los
Bautistas. Y los Bautistas quieren convertir a los Pentecostales. Y los Unitarios quieren convertir a los
Dualistas. Los Dualistas quieren convertir…” ¡Oh, qué cosa, yo nunca oí de tal cosa! Pero una cosa por lo
cual estar agradecidos es que todos adoramos al mismo Dios. Pero allá es diferente.
14 “Pero”, dije, “es psicología. Seguramente hay un Creador en alguna parte que hizo sus ojos”.
Ahora, yo no hubiera dicho esto si primero no hubiera visto la visión, porque… Yo tengo cincuenta y
cuatro años, he visto visiones desde que tenía dieciocho meses de nacido. Nunca una… Yo le preguntaré
a cualquiera si ellos han visto alguna fallar una vez. No, señor. Nunca fallarán. Nunca fallaron ni nunca
fallarán. Siempre están correctas, porque es Dios. Y entonces, yo sabía que el hombre iba a recibir su
vista, pero yo estaba tratando de poner una pequeña trampa para atrapar a algunos de esos incrédulos.
Y dije: “Ahora bien, si la religión Mahometana, la cual es la religión que predomina aquí en la India…
Permitan que los sacerdotes Mahometanos ahí vengan aquí y le restauren la vista a este hombre, y yo
me haré Mahometano”. Dije: “Si el Budismo es una gran religión, permitan que los sacerdotes Budistas
vengan. O cualquiera”. Dije: “Seguramente si el hombre quiere enmendarse con el Dios correcto…
Seguramente el gran Creador que hizo sus ojos la primera vez le puede hacer ojos la segunda vez, si él
quiere usarlos para la gloria de Él”. Esa fue la audiencia más callada que yo jamás había oído.
15 Yo dije: “Ahora, la plataforma está disponible, y permitan que el hombre que pueda venir aquí y darle
su vista… Permitan que el Dios que… el Dios verdadero—el que lo hizo en primer lugar, que creó sus ojos,
que Él venga y restaure su vista, y estoy listo para ser un seguidor de esa religión”.
Nadie decía una palabra. Yo dije: “Sé qué están pensando. Uds. están pensando que yo estoy
usando telepatía para entender qué pasa con esas personas, y demás, y diciéndoles lo que ellos son,
quiénes son. Ni siquiera puedo leer el nombre de ellos, lo tengo que deletrear. No lo puedo pronunciar. Ni
siquiera puedo hablar su idioma. Uds. llaman eso psicología. Si lo es… Yo no sé nada acerca de psicología
y Uds. son expertos en eso. Permitan que ese experto en psicología venga y le dé al hombre su vista
entonces. Veamos si la psicología le puede restaurar la vista a un hombre ciego”. Esa todavía era una
audiencia callada. Nadie decía una palabra.
16 Yo dije: “¿Por qué Uds. no dicen algo? Seguramente que hay un Dios en alguna parte. Todo esto,
todo esto llevándose a cabo, prueba que hay un Dios en alguna parte. ¿Quién es Él?” Yo dije: “La razón
por la que no están diciendo nada es porque no lo pueden hacer? y tampoco yo puedo. Pero el Dios del
cielo, quien resucitó a Su Hijo, Jesucristo, de quien yo soy Su testigo, me ha mostrado una visión que
este hombre va a recibir su vista. Miren, si Él no lo hace, entonces yo soy un falso profeta, expúlsenme
de la India. Pero si Él lo hace… Aquí mismo, Uds. que son Mahometanos, aquí está su sacerdote de pie
con su túnica. Aquí están los budistas, y otros más. ¿Ven Uds. a sus líderes, cuán callados están? Ellos
no hablan nada? pero yo hablo. Yo vi una visión del hombre que va a recibir su vista, y la va a recibir
ahora mismo. Y si no la recibe, entonces hay algo mal, yo soy un falso testigo de la Biblia y de Cristo”.
Todos…
17 Yo dije: “¿Cuántos de Uds. aquí lo recibirán a Él como su Salvador si Dios restaura la vista de este
hombre ciego?” Y por dondequiera que uno veía, simplemente manos negras levantadas, tan lejos como
podía ver. Bueno, se calcularon quinientas mil personas, eso es medio millón. Así que, eso es muchas,
muchas veces más que las que probablemente hay en Tucson. Así que, allí estaban ellos sentados en un
solo lugar.
Yo acerqué… le pedí al hombre que se me acercara. Lo abracé. Ellos no traducen la oración. Yo dije:
“Señor Dios, esta es una confrontación contra mi propia fe. Pero aquí mismo, en el tiempo donde todos
estos paganos están aquí alrededor, ¿qué no eres Tú todavía el mismo Dios que siempre fuiste?” Y yo
dije: “Ahora, es Tu reputación que está en juego. Yo sólo estoy diciendo lo que Tú dijiste. Y desde niño,
Tú me mostraste visiones, y nunca he visto una fallar. Ahora, Tú me mostraste que el hombre recibiría la
vista. Yo pido por su vista, en el Nombre de Jesucristo”.
Y el hombre dejó escapar un grito muy fuerte. Y el alcalde de la ciudad estaba ahí sentado, corrió,
lo tomó del brazo y lo abrazó. El hombre podía ver tan bien como yo puedo, o como cualquier otro.
Luego yo vi miles y miles…
18 Amigos, yo no quiero decir esto en tono de crítica, pero hemos fallado en llevar a cabo el programa
que Cristo nos envió a llevar a cabo. ¿Ven? Él dijo: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio”.
Ahora, Él no dijo, edifiquen escuelas, Él no dijo edifiquen iglesias, lo cual, todas están bien. Pero hemos
invertido todo nuestro tiempo en edificar escuelas e iglesias y denominaciones, las cuales han jugado
una parte. Pero eso no es lo que Él dijo. “Predicad el Evangelio, y estas señales seguirán a los que
creen”. En otras palabras, predicar el Evangelio sería demostrar el poder del Espíritu Santo, y allí es
donde nosotros hemos fallado.
La iglesia necesita esta noche, no algo híbrido y blando, algo blando y flácido como es la iglesia, sólo
hacer una confesión, ser bautizado, y uno es un cristiano. Ser un cristiano es abnegación. “Niégate a ti
mismo, toma tu cruz, sígueme diariamente”. Hoy en día es tan blando, y personas se llaman a sí mismas
cristianas, cuando solía resultar la muerte el confesar a Cristo, y uno tenía que depender de Él
diariamente para todo de lo que uno tuviera necesidad.
19 Ese mismo Dios vive hoy. Yo sé que eso es verdad, y Él es tan grande hoy como Él lo fue en aquel
entonces. Si Él alguna vez fue Dios, Él todavía es Dios? pero si Él no es Dios, entonces Él nunca fue
Dios, porque Él es el Dios de toda la raza humana. ¿De qué sirve hablar acerca de un Dios de Abraham, si
Él no es el mismo Dios hoy? ¿De qué serviría hablar acerca de un Dios que abrió el Mar Rojo, si Él no
pudiera (para que sus hijos escaparan), si Él no pudiera hacer lo mismo hoy? ¿Qué de un Dios que pudo
resucitar y hacer salir a un hombre muerto del sepulcro, si Él no puede hacer lo mismo el día de hoy?
¿De qué sirve darle a su canario semillas finas y vitaminas, para hacerle crecer huesos buenos y
fuertes, y alas y plumas, luego mantenerlo encerrado en una jaula? ¿Cómo las va a usar él? ¿De qué
sirve enseñar una Biblia de algún gran Dios? ¿Cómo puede un hombre que se está congelando…? ¿Puede
él calentarse por medio de un fuego pintado? Un hombre que se está muriendo de frío, y uno le pinta un
fuego, y dice: “Eso es lo que es”. Eso no es… tiene que ser la… Tiene que haber algún calor proveniente
de eso, para que le sea de algún provecho.
Y tiene que haber una realidad en el nuevo nacimiento, de nacer de nuevo, ser lleno del Espíritu, y
saber que la presencia de Dios está aquí, y verlo a Él llevar a cabo Su Palabra y Su promesa, así como Él
lo hizo. Jesús dijo: “Si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a Mí mismo”.
20 Que el Señor nos ayude. No era mi intensión desviarme en eso, pero… sólo estoy hablando.
El Señor les bendiga ahora, y una de estas noches, quizás, antes que esto termine, voy a, quizás a
predicarles una noche. Yo sólo voy a… Estoy hablando acerca de sanidad Divina ahora porque quiero
ver… esperando que el Señor, quizás haga algo que…
Uds. saben, como ochenta y seis por ciento del ministerio de Jesús fue sanidad Divina. Y no
hacemos uso de la sanidad Divina como algo mayor. Uno no puede hacer algo mayor con algo menor.
Sabemos eso. Este gran arte de sanidad Divina…
21 Acabo de completar un estudio, en los últimos cuatro o cinco años, de la iglesia primitiva. Comencé
con el Libro de Los Mártires de Foxe, pasé por Las Dos Babilonias de Hislop, y demás, y hasta pasar por
el de Nicea, y los Padres de Nicea y después de Nicea, y el Concilio de Nicea? y me di cuenta de eso
después de la muerte de Jesucristo. Desde Policarpo e Ireneo y Martín, y muchos de esos grandes
santos, por cientos de años después de la muerte de Jesucristo, contendieron por esa fe del bautismo
del Espíritu Santo, y el hablar en lenguas y resucitar a los muertos y sanar a los enfermos. Fue en la
edad de oscurantismo que esto se perdió.
Pero, oh, Dios dijo: “Yo restauraré”, dice el Señor, “todos los años que se comió el saltón y la
langosta…” Él prometió hacerlo, y esta es la hora de restauración. El árbol volverá a florecer. Yo lo creo.
22 El Señor les bendiga ahora. Y en la Escritura quiero tomar un pequeño texto conocido esta noche,
sólo para familiarizarlos con lo que estamos tratando de hacer. ¿Ven Uds.?, si Uds. pueden… Si yo
pudiera lograr que esta audiencia esté unánime, para que vea y reconozca exactamente que Jesucristo
está vivo y aquí entre nosotros… Oh, Uds. psíquica o mentalmente lo creen. Pero cuando se puede ir
más allá de la mente, hasta que Uds. lo conozcan, entonces algo sucederá. ¿Ven? Cuando Uds. puedan
darse cuenta que la única cosa es ver a Cristo en presencia nuestra…
23 Uds. saben, en Durban, Sudáfrica, donde se calcularon 25,000 sillas de ruedas, de cajas viejas y
carretas, y ellos trajeron a la gente de las junglas, semanas y semanas, pasando por allí, por una sola
oración, sólo unas pocas palabras de oración, y ellos se levantaron de allí. Y a la mañana siguiente
Sidney Smith… Uds. le pueden enviar un telegrama, escribirle una carta. Él es el alcalde de Durban, como
dos, o tres veces más grande que Tucson. Sí, muchas veces más grande que eso. Y estábamos en un
hipódromo donde él había reunido 250, 000 personas.
24 Y él me llamó, dijo: “Hermano Branham, vaya a su ventana que da a la costa (ese es el Océano
Indico allí). Ud. verá algo que jamás ha visto”. Y allí iban como diez de esos camiones ingleses enormes,
como de cuarenta, cincuenta pies de largo, simplemente repletos de muletas viejas y sillas de ruedas, y
cosas con las que habían salido cojeando del desierto el día anterior, y habían sido sanados. Y allí
estaban, y las personas que estaban en esas sillas y cosas, abarcando manzanas, venían atrás. Todos
unánimes, pasando por enfrente de mi hotel, cantando: “Sólo Creed. Todo es posible”, en su idioma
natal. En donde habíamos documentado que 30.000 nativos incivilizados habían recibido a Cristo como su
Salvador en una sola ocasión…
25 Sin faltarle el respeto a nuestras hermanas, pero aquí está lo que yo no puedo entender cuando
Uno Más Grande Que Salomón Está Aquí 5
regreso a casa. Cada año, cuando me voy y regreso, encuentro que nuestras mujeres de América se
están quitando más ropa, y aun así llamándose cristianas, cantando en coros. Y esas mujeres que
estaban allí, muchas de ellas, sin nada sino un trapo de cuatro pulgadas puesto, y en el momento que
ellas recibieron a Jesucristo como su Salvador, nadie tuvo que decirles que estaban desnudas. Doblaron
sus brazos, así, para retirarse de la presencia de donde estaban los hombres.
Si la Presencia de Jesucristo traerá ese conocimiento a una mujer que nunca supo nada acerca de
Él, y sólo lo recibió como Salvador, y la hizo reconocer que estaba desnuda, ¿qué le debería hacer a la
gente aquí que se supone que está civilizada, y que se supone que tiene el bautismo del Espíritu Santo,
y cada año continuamente se desnudan ante la…? Yo creo que algo anda mal en alguna parte. Puede
que sea yo. Si lo es, hay algo mal con la Palabra. Yo creo que el Espíritu Santo hará que una persona se
ponga ropa en vez de quitársela.
26 Ahora abran conmigo a Mateo, el capítulo 12, del versículo 38 hasta el 42, sólo una pequeña
Escritura conocida mientras leemos. Escuchen atentamente ahora.
Entonces respondieron algunos de los escribas y de los fariseos, diciendo: Maestro, deseamos ver de
ti señal.
Él respondió y les dijo: La generación mala y adúltera demanda señal? pero señal no le será dada,
sino la señal del profeta Jonás.
Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del
Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.
Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán? porque ellos
se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí más que Jonás en este lugar.
La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará? porque ella vino de
los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí más que Salomón en este lugar.
Si pudiera llamarlo un texto, me gustaría tomar esas últimas cinco palabras: “Uno Más Grande Que
Salomón Está Aquí”.
27 Nos damos cuenta aquí que Jesús había estado reprochando, Él había estado reprendiendo esos
lugares en los que había estado, y le había probado a la gente que Él era el Mesías, así como Él nos
estaba mostrando anoche. Y todas las enseñanzas de ellos habían sido para creer que esa sería la señal
Mesiánica. Y aun esta mujercita de la cual hablamos anoche, la mujer junto al pozo, cómo ella, en su
condición de adúltera… Y sin embargo ella sabía más acerca de Dios, y lo reconoció a Él más que los
escribas y fariseos lo reconocieron, porque cuando ellos vieron esto hacerse, lo declararon ser algún tipo
de espíritu, dijeron: “Es Beelzebú”. Beelzebú era el príncipe de los demonios—un espíritu, un demonio. Y
dijeron que Él estaba haciendo eso por medio de algún… espiritismo, como un adivino, y cualquiera sabe
que la adivinación es del diablo. Y así que, ellos acusaron a nuestro Señor de hacer eso.
Y Él dijo: “Si Uds. me llaman Beelzebú, será perdonado, pero cuando hablen contra el Espíritu Santo,
cuando Él venga, entonces no hay perdón para eso”, porque Uds. están llamando al Espíritu de Dios, que
está haciendo la obra un espíritu inmundo. Eso es blasfemia contra el Espíritu Santo.
28 Mi madre me solía decir, cuando era un muchachito, que: “La blasfemia contra el Espíritu Santo era
quitarse uno la vida”. Bueno, eso no es así. ¿Ven? La Biblia enseña que la blasfemia contra el Espíritu
Santo es hablar contra el Espíritu Santo. Blasfemar es hablar de… Y cuando Uds. ven al Espíritu Santo
haciendo algo, y Uds. se burlan de Él, han cruzado la línea que nunca volverán a cruzar de regreso.
Nunca les será perdonado.
Así que Jesús les había dicho, y les estaba diciendo de cómo Él había estado confirmando la Palabra,
que Él era el Mesías. Y ellos deberían haber sabido eso, porque su líder, Moisés, les dijo: “Jehová vuestro
Dios levantará profeta como yo”. Y entonces cuando ellos vieron esas cosas acontecer, aun no le
creyeron. No porque… Yo creo que ellos le creyeron a Él, pero no querían confesarlo, por causa de sus
tradiciones? porque los fariseos habían dicho que cualquier hombre o mujer que lo aceptara a Él, sería
expulsado inmediatamente de la sinagoga, y ellos amaban sus tradiciones más que lo que amaban la
Palabra de Dios vindicada.
29 Y el tiempo no ha cambiado mucho. Uds. saben, Dios se lleva su hombre, pero nunca su Espíritu.
Satanás se lleva su hombre, pero nunca el espíritu. Este regresa inmediatamente sobre alguien más, y
así sigue. Y ahora lo hallamos en toda generación, es igual. Y Jesús se había dado a conocer
claramente. Él dijo: “Si Yo no hago las obras de Dios, entonces no me creáis? pero si hago las obras de
Dios, entonces creed a las obras”.
Y entonces nos damos cuenta de que a pesar de todo esto, ellos todavía no creían. Y ellos vinieron
a Él, después de ver todas esas cosas, y entonces dijeron: “Maestro, deseamos ver una señal del cielo”.
Hoy día hallamos a esa misma clase de gente que quiere decir: “Bueno, no hay tal cosa como un
milagro. Permítanme verlo ser hecho. Permítanme mirarlo con mis ojos. Permítanme examinarlo”. Bueno,
esa persona está completamente sin esperanza, porque si Uds. alguna vez son salvos, eso es un
milagro. Uds. solamente pueden… Uds. tienen que creerle a Dios. Uds. no pueden explicar un milagro.
30 ¿Qué si Moisés hubiera dicho: “Creo que agarraré unas de estas hojas que están ardiendo, y las
llevaré al laboratorio y que sean examinadas, y se descubra qué… por qué no se consumen?” Dios nunca
le hubiera hablado a él. Pero él estaba… Reconoció que era un milagro que las hojas, el árbol, no se
consumía. Así que él se acercó para hablarle, y para quitarse su calzado, y humillarse ante ella? y Dios le
respondió.
Ahora, si nosotros hiciéramos lo mismo, Dios nos respondería. Pero Uds. tienen que reconocer que es
Dios. Y de la única manera que Uds. recibirán alguna cosa de parte de Dios es creyéndole. “Es necesario
que el que se acerca a Dios crea que le hay”.
Ahora, si nosotros estuviéramos viendo cosas siendo hechas que no fueran escriturales, entonces
Uds. tendrían derecho a cuestionarlo. Pero cuando es cabalmente probado por la Escritura, y luego
identificado por el Dios que escribió la Escritura e hizo la promesa, entonces nosotros deberíamos
quitarnos nuestro calzado, por decirlo así, y decir: “Señor Dios, heme aquí”. Eso es lo que deberíamos
hacer.
31 Y eso es lo que ellos… En vez de eso, ellos vinieron y dijeron: “Deseamos ver un milagro”. Ahora,
todo el mundo anda buscando milagros. Nos damos cuenta de que aun el diablo, cuando él vio a Jesús
en esa condición con hambre, dijo: “Si Tú eres el Hijo de Dios, haz que estas piedras se conviertan en
pan”. ¿Ven? “Si Tú eres…” Él no estaba seguro. Pero él quería que Él hiciera un milagro para que él lo
pudiera ver. Ahora, así es de esa manera. ¿Ven? Uno cree un milagro. Uno cree para ver un milagro.
Luego nos damos cuenta que en los atrios, cuando sabemos que Él discernía y podía discernir sus
pensamientos, y sabía quién lo tocó… Y toda Su vida era una forma de milagros, y Él no recibía el crédito
por eso. Él dijo: “No soy Yo el que hace las obras? es Mi Padre. Él mora en Mí. Él hace las obras. Y de
cierto os digo, no puede el Hijo hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre? eso hace el Hijo
igualmente”. ¿Ven? Él le daba todo el crédito al Padre. Y aquí estaba Él, andando y haciendo estas
obras.
32 Y luego, después de todo eso, cuando ellos lo capturaron a Él en los atrios, y le pusieron un trapo
alrededor de Su rostro, así, y tomaron una vara de estos soldados borrachos? allí se pararon golpeándole
la cabeza, y luego pasándose la vara el uno al otro, y decían: “Si eres profeta, profetiza y dinos quién
te golpeó. Te creeremos”. Él sabía quién había sido. Pero, ¿ven Uds.?, un hombre de Dios, o un siervo de
Dios, no hace payasadas para el diablo. ¿Ven? Ellos no están obligados a hacer eso.
Uds. los han oído decir: “Bueno, si hay tal cosa… Uds. creen en sanidad Divina. Yo sé en donde está
alguien enfermo. Vayan aquí al hospital, hay todo un grupo de ellos”.
Ese probablemente sería ese mismo grupo, cuando el ciego Bartimeo salió, cuando estaban haciendo
burla de Él, quizás dijeron: “Oye, oímos que Tú sanas, que Tú resucitas a los muertos. Tenemos aquí un
cementerio lleno de ellos, santos. Ve allá y resucítalos, si Tú resucitas a los muertos”. ¿Ven a ese mismo
viejo diablo criticón? Cuando Él estaba pendiendo en la cruz, él dijo: “Si eres Hijo de Dios, desciende de
allí y te creeremos”. ¿Ven?
Él pudo haberlo hecho. Ellos le dieron un cumplido, y ni supieron que lo hicieron. Ellos dijeron: “A
otros salvó? a Sí mismo no se puede salvar”. Ciertamente que no. Si se hubiera salvado a Sí mismo, no
hubiera podido salvar a otros. Así que Él mismo se entregó para salvar a otros, estoy contento que Él lo
hizo. Ciertamente. ¿Ven?
Ahora, lo hallamos a Él allí, ¿ven Uds.?
33 Pero es ese mismo viejo espíritu… “Haga Ud. algo aquí. Permítame verlo hacerse”. Pues, Dios no
podía obrar en donde estuviera tal cosa como esa. Jesús pasó por en medio de una multitud una vez, y
dijo que una niña muerta sólo dormía, y ellos se burlaron de Él. Y Él sacó a cada uno de ellos de la casa,
antes que Él la resucitara. ¿Ven? Él lo tuvo que hacer. En una ocasión, Él tomó a un hombre ciego, lo
guío fuera de la ciudad y escupió en sus ojos, para permitirle… para alejarlo de la multitud. Donde hay
incredulidad, Dios no puede obrar.
Uds. tienen que tener fe. Y si nosotros pudiéramos entrar en esa condición esta noche, para dudar
toda duda y creer toda Palabra de Dios? y saber que Jesucristo está vivo, y es Él mismo mostrándose,
entonces les diré que los periódicos escribirían titulares en Tucson en la mañana, lo que acontecería en
el edificio, si Uds. tan sólo pudieran entrar en esa unanimidad.
Uno Más Grande Que Salomón Está Aquí 7
Pero estos hombres que habían visto todas estas cosas hacerse, y habían oído al respecto, y la
cosa… y ellos tenían que responderles a sus congregaciones. Ellos tenían que decir que era algo, que
había sido hecho. Y ellos dijeron: “Es Beelzebú”. Y así que ellos vinieron y dijeron: “Ahora, nosotros
demandamos un milagro. Demandamos una señal del cielo, demandamos de Ti señal”. ¡Él ya había hecho
tantas señales! Así que Él nunca… No hay ninguna Escritura que dice que Él hizo alguna señal.
34 Ahora bien, Dios en todas las edades nunca ha estado sin un testigo. Dios a veces ha llegado hasta
sólo un hombre. Pero Él siempre ha tenido un testigo, alguien que creyó en Él, alguien que podía creer en
lo sobrenatural, alguien que podía creerle a Dios exactamente de la manera que está escrito y
exactamente lo que Él es. Y Él se refirió a ellos aquí, como nos dimos cuenta. En todas las edades, Él
tuvo Sus testigos en todas partes.
Ahora, aquí Él se refirió, en un lugar a Jonás (es llamado aquí, pero nosotros le llamamos Jonah). Y
muchas personas critican a Jonás y dicen: “¡Oh, ese Jonás!” Uds. han oído ese nombre. Pero yo quiero
defender a Jonás un ratito. Jonás no estaba fuera de la voluntad del Señor? Jonás estaba en la voluntad
del Señor. Él era un profeta. Se hizo referencia de él, y fue llamado en la Biblia “el profeta Jonás”, y él no
estaba fuera de la voluntad del Señor. Yo leí un pequeño… algunos comentarios sobre eso, como una
historia, hace algún tiempo.
35 Y miren, el Señor verdaderamente le dijo a Jonás que fuera a Nínive, una ciudad cuatro o cinco
veces más grande que esta ciudad aquí. Y era la gran ciudad comercial del mundo. Nínive estaba en
aquel día, muy descarriada, y ellos pescaban en el mar. Y ellos se habían apartado de la verdadera
Palabra viviente de Dios, y habían empezado a adorar animales, y monstruos marinos, y demás. Ellos
estaban en una condición horrible y contaminada.
Y Dios le dijo: “Ve a Nínive”. Y nos damos cuenta de que él fue allá a la orilla del mar y tomó un
barco para Tarsis. Miren, alguien creería que allí él hizo justamente lo que Dios le dijo que no hiciera.
Démonos cuenta si los pasos del justo no son ordenados por el Señor. Y si estamos confiando en Él con
todo nuestro corazón, aunque cometamos un error, Dios hará que obre para Su gloria.
36 Jonás… Nos damos cuenta de que allá en el mar, las tormentas comenzaron a rugir, y el barco
comenzó a zarandearse de un lado al otro, y todas las esperanzas de que pudieran ser salvos habían
desaparecido. Y Jonás probablemente había estado predicando unas noches antes de eso, y estaba
cansado. Y él estaba allá en el casco del barco, tomando una siestecita, como dormitando un poquito. Y
ellos bajaron y le dijeron: “¡Despierta, oh perezoso, y clama a tu Dios!”
Y Jonás dijo: “Miren, les diré lo que quiero que hagan. Quiero que aten mis manos detrás de mí, y
mis pies, y me echen fuera del barco”. Y dijo: “Entonces el barco dejará de zarandearse [las olas… el
barco… dejarán de zarandear el barco, en otras palabras], si tan sólo Uds. me echan fuera”. Así que,
¿ven Uds.?, cuando ellos hicieron eso, y lo echaron fuera, Dios tenía un gran pez preparado, que
creemos que era una ballena.
37 Y ahora eso es refutado por la ciencia. Hace algunos años yo estaba en Louisville, Kentucky, justo
enfrente de mi ciudad natal de Jeffersonville, Indiana. Sólo el Río Ohio separa a las dos ciudades. Y ellos
tenían una ballena, el esqueleto de una ballena, sobre un vagón de plataforma. Y allí estaba un hombre
que estaba dando una conferencia acerca de esta ballena, y él dijo… Ahora, él se acercó… Yo pensé:
“Me pregunto si él… ¿qué va a decir?”
Él estaba hablando acerca del tamaño de su boca, cómo un hombre pudiera meterse a su boca
fácilmente, y dijo: “Uds. saben esa historia de la Biblia que cuentan”, y con una gran sonrisa de
zarigüeya en su rostro. Y él dijo: “Uds. saben, ellos dicen que una ballena se tragó a Jonás”, dijo: “Yo
quiero decirles que eso no pudiera ser así”. Dijo: “Porque si Uds. se fijan en la garganta de la ballena”,
dijo, “aun… ni siquiera pudiera pasar una pelota más grande de cuatro pulgadas por su esófago, bajando
por su garganta”. Dijo: “Eso no fue así. Es simplemente una historia mítica”.
38 Eso fue demasiado para mi temperamento Irlandés, tolerar eso. Yo dije: “¡Discúlpeme! Pero así es”.
Él dijo: “Señor”, dijo, “aquí está una ballena”, dijo, “y es un tipo de ballena grande”. Él la llamó lo que
era. Dijo: “Vaya allá, si quiere convencerse Ud. mismo, y mida el hueco por el que él hubiera tenido que
pasar, y dígame si un hombre adulto pudiera pasar por ese hueco”.
Yo dije: “Simplemente es que Ud. es un incrédulo”. Yo dije: “Esta era una ballena hecha de manera
especial. Dios dijo que Él preparó un pez. Era uno preparado especialmente… Él pudiera preparare uno
para meter todo ese vagón de plataforma, si Él quisiera. Él es Dios”. Así que… eso es correcto. Dios hace
lo que Él quiere. Y yo creo que la ballena se tragó a Jonás.
39 Como la niña que venía un día del tabernáculo… Ella era una pequeña… más o menos como esta
pequeña orgullosa de anoche, o esta noche, con su cabello peinado hacia atrás, Uds. saben… su
pequeña… Yo pensé que ella era tan linda, la pequeña cantante. No creo que… ella debe estar
escuchándome. Espero que no lastime sus sentimientos. Pero ella era tan linda. Y esta niña acababa de
ser salva, y ella traía su Biblia sobre su corazón, simplemente cantando. Había un anciano incrédulo que
vivía por la calle allí, en una pequeña ciudad llamada Utica, Indiana, y él dijo: “¿Por qué estás tan
contenta esta mañana?”
Ella dijo: “Bueno, acabo de encontrar a Jesús”.
Dijo: “¿Cómo sabes que lo has encontrado?” Él dijo: “¿Qué es eso que tienes en tu mano, un
devocionario?”
Ella dijo: “No, es una Biblia”.
Dijo: “Supongo que la crees”.
Dijo: “La creo todita”.
Y dijo: “¿Crees tú esa historia allí acerca de Jonás y la ballena?”
Ella dijo: “Sí, señor. Yo creo toda Palabra de Ella”.
Él dijo: “Ah, no es así, cariño. No creas eso”.
Ella dijo: “Pero yo creo que es así”.
“Bueno, mira”, dijo, “¿cómo vas a probar que es así, aparte de la fe, como tú la llamas?”
“Bueno”, dijo ella, “cuando yo llegue al cielo, le voy a preguntar a Jonás”.
Y el incrédulo le dijo a la niña, dijo: “¿Qué si Jonás no está allá?”
Dijo: “Entonces Ud. tendrá que preguntarle”. Así que más o menos así es la cosa. Si él no estaba allí,
ellos sabían en dónde estaría.
Así que, es exactamente como Ella dice. Si la Biblia dice que Jonás se tragó la ballena, yo lo creería,
si la Biblia así lo dice. Así que yo creo que todas esas cosas son verdad, toda Palabra de Ella, toda frase
de la Biblia.
40 Y muchas personas critican a Jonás. Miren, como cristianos, ya que estamos hablando acerca de él,
como una de las personas aquí a las cuales se refirió Jesús. Allá, muchos años antes de Cristo, Él fue
una señal para esa generación. Y sólo pensemos en él un momento. Allí estaba él con sus manos atadas
detrás de él, y sus pies, y la ballena estaba rondando por las aguas, en busca de algo para comer.
Bueno, cuando un pez come, sabemos que él desciende directamente al fondo y descansa esas
aletas en el fondo del océano. Denle de comer a su pececito de colores y obsérvelo. Él llena su
barriguita, él descenderá al fondo del recipiente de cristal y descansa un rato. Él ya comió. Así como
cualquier otro animal. El león africano, cuando él… él anda rondando hasta que encuentra algo para
comer. Y él mata cualquier cosa. Él se come unas chuletas misioneras como cualquier cosa. Así que,
cuando él come, él va allá y se echa? y uno pudiera hasta pisarlo? él no lo molestaría a uno. Él podría
levantarse y rugir, un leoncillo o ahuyentarlo a uno, pero él ya ha comido. Eso es todo. Él usa su gran
fuerza sólo para matar, para comer.
41 Y el pez, después de haber comido, él había descendido al fondo ahora. Y él estaba bastante lleno,
supongo, en su estómago. Él tenía a este profeta allí abajo, en su vientre.
Y yo siempre como que he sentido lástima por él, porque… La gente siempre está hablando: “Bueno,
hermano Branham, yo tenía una mano paralizada, y se oró por mí hace una semana. El hermano Fulano
de tal, mi pastor, oró por mí, y realmente no estoy mejor”. Ud. nunca se mejorará mientras mire su mano.
Ud. no puede mirar la mano? Ud. tiene que mirar la promesa.
Ud. siempre mira y dice: “Bueno, yo he tenido una úlcera en mi estómago, y todavía me arde”. Eso
no tiene nada que ver con ello. Ud. tiene que creer. Eso es lo que obra la sanidad, es su fe. ¿Ven?
42 Ahora, miren… hablando acerca de síntomas, Jonás tenía un caso verdadero de síntomas. Miren
esto. Pensemos que él estaba descarriado. Y él está en el vientre de la ballena, quizás a cuarenta
brazas de profundidad en el océano, en una tormenta en el océano, y en el vómito hasta su cuello,
mirando alrededor, con algas marinas envueltas alrededor de él. Y él miraba en esta dirección, era
vientres de ballena? en esa dirección era vientre de ballena? en esa dirección era vientre de ballena. En
todas partes que él podía ver, era vientre de ballena. Ahora, él tenía un buen caso de síntomas. No hay
nadie así tan mal aquí esta noche. Estoy seguro.
43 Pero ¿saben Uds. lo que dijo Jonás? Él dijo: “Son vanidades ilusorias. No las miraré, pero una vez
más miraré hacia Tu santo templo”. ¡Allí lo tienen!
Él rehusó ver el vientre de la ballena. Él rehusó ver los síntomas. ¿Por qué? Él sabía que cuando
Salomón dedicó ese templo a Dios, cuando la gran Columna de Fuego y la nube posó allí, que por causa
de la oración de Salomón, pasó por allí y descendió y tomó Su lugar de reposo junto con el arca del
pacto. Y cuando Salomón oró, él oró: “Señor, si Tu pueblo en cualquier parte se encuentra en problemas
y mira hacia este santo monte, o este santo lugar, y ora, entonces Tú oye desde los cielos. Y Jonás
tenía confianza que Dios oyó la oración de Salomón, porque él era un siervo de Dios.
Y si él podía tener tanta fe así en la oración de un hombre que estaba dedicando un templo terrenal,
y un hombre, orando la oración, que finalmente en su vida, se descarrió? y bajo esas circunstancias, con
ese tipo de síntomas, podía tener tanta confianza de que Dios oiría su oración, ¡cuánto más nosotros
deberíamos, esta noche, que estamos sentados en la Presencia del Jesucristo resucitado, apartar la
mirada de nuestros síntomas al cielo mismo, donde Jesús está sentado a la diestra de Dios, con Su
propia Sangre, para interceder en base a nuestra confesión!
Cuando miles a nuestro alrededor y alrededor del mundo, donde los grandes avivamientos de sanidad
se están llevando a cabo ahora mismo… Precisamente en esta misma hora hay personas siendo sanadas,
alrededor de todo el mundo. La hora está aquí.
44 Ahora, nosotros miramos nuestros síntomas. Vergüenza nos debería dar. Cuando Jonás en… bajo
esas circunstancias, podía apartar su mirada de sus síntomas. Él dijo que él rehusó mirarlas. Él dijo: “Son
vanidades ilusorias. Yo miraré hacia Tu santo templo”.
Oh Dios, danos hombres y mujeres con una fe robusta, quienes no mirarán los síntomas o mirarán
nada que el diablo les presente. ¡Devuélvanselo a él! Digan: “Yo creo en la resurrección de Jesucristo?
yo creo en Su poder Todo-suficiente? yo creo que Su Presencia está aquí ahora para hacerme libre de
cualquier esclavitud que satanás haya puesto sobre mí? y mire hacia el… donde Él está sentado, a la
diestra de Dios, viviendo siempre para interceder por mí con Su Propia Sangre”. Como Sumo Sacerdote,
Él está allí sentado. ¡Cuánto más deberíamos nosotros mirar hacia el Lugar Santo de Dios, donde Jesús
mismo, nuestro Mediador, el Único entre Dios y el hombre, está con Su Propia Sangre, para interceder en
base a nuestra confesión! Amén. No se… “Amén” quiere decir “así sea”. Yo lo creo con todo mi corazón.
Fíjense.
45 ¿Saben Uds. lo que Dios hizo? Esto desconcierta a los científicos. Yo no sé si Él puso un tanque de
oxígeno allí abajo, o qué hizo Él, pero ese hombre permaneció con vida tres días y noches, en el vientre
de esa ballena. Yo no sé qué hizo Él. Pero Él le consiguió un viaje gratis a él, desde allá de Tarsis, hasta
llegar a Nínive.
Y Uds. saben, los comerciantes de esa ciudad, su ocupación en su mayoría era pescar. Y un día
mientras ellos adoraban, la ballena siendo “el dios del mar”, el monstruo más grande del mar, cuando
todos los hombres estaban allá afuera, como a las once un día, sacando sus redes, allí venía “el dios del
mar”, que ellos habían adorado. Él se precipitó hacia la orilla, sacó su lengua, y el profeta salió
caminando directamente de su boca. Su ´propio dios escupió fuera al profeta, con razón ellos creyeron
en él. Dios había causado eso para ellos. Y con razón ellos se arrepintieron, y vistieron de cilicio a los
animales. Ellos creyeron su mensaje. Dios sabe cómo hacer las cosas.
46 Miren lo que Jesús dijo aquí acerca de Jonás… dice acerca de él. Él dijo: “La generación mala y
adúltera demanda señal…” Yo pudiera enfatizar su fe un poquito aquí, pero yo creo que Él se estaba
refiriendo a esta generación, y les voy a decir por qué. Porque sabemos que ésta es una generación
mala y adúltera. Nunca ha habido un tiempo desde Sodoma, que homosexuales y perversión estuviera
desarrollándose como lo es ahora. Uds. deberían ir a mi oficina y leer el correo de madres de California y
alrededor, acerca de sus hijos viviendo… Oh, es terrible. Y yo tomé un periódico aquí, hace un par de
años, yendo en avión por los Ángeles, donde decía que el gran pecado de Sodoma estaba aumentando
allí de tal manera, a tal grado que había aumentado un 20% más que el año pasado. Y por todas partes,
aun hasta funcionarios del gobierno, y es en todas partes—pecado.
Es debido a que las mujeres han llegado a ser tan bajas que se lo han traído sobre sí mismas. Y es
un asunto de bajeza. Solía ser que uno se quitaba el sombrero ante una mujer en la calle? y ahora si uno
lo hace, ella se reiría en su cara. Nos hemos convertido en un montón de corrupción, degradándonos
tanto.
47 Ahora, nos fijamos que, hallamos que Jesús dijo que: “La generación mala y adúltera demanda señal,
y se le dará señal? porque como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y noches, así el Hijo
del Hombre estará en el corazón de la tierra tres días y noches”. ¿De qué estaba Él hablando? La
congregación mala y adúltera recibiría la señal de Jesucristo. ¡Y eso es lo que nosotros estamos
haciendo! Nosotros sabemos esta noche que Él no está muerto, sino que vive por los siglos de los siglos,
y que Él está con nosotros.
En este tiempo del mundo eclesiástico, y de unirse a la iglesia y formalismo y cosas que tenemos en
el mundo hoy, y miembros de iglesia, tibios, burladores, burlándose, “que tendrán apariencia de piedad,
pero negarán la eficacia del Espíritu Santo”, a los cuales se nos manda que evitemos. En esa mismísima
hora de esa generación mala y adúltera, Jesucristo se levanta, y en el poder de Su resurrección, para
probar que Él vive por los siglos de los siglos, el mismo ayer, hoy, y por los siglos. La generación mala y
adúltera demanda señal, y la recibirá. Habrá esta señal dada a ellos: la de la resurrección. Yo creo que
estamos viviendo para verlo hoy en día.
48 Luego Él pasa a referirse a la generación de Salomón, cuando Salomón vino a la escena. Miren,
todos sabemos, como hermanos ministros y lectores, que ese fue casi el Milenio para Israel. Esa fue la
edad dorada de Israel. Ellos edificaron el templo en esa edad. No tuvieron guerras. Salomón era un
hombre dotado. Dios le había dado un gran don de discernimiento? y todos en el país, de un mismo ánimo
y un mismo parecer, creyeron en ese don. Era la comidilla de todo el mundo, en todas partes. Todos le
temían porque ellos sabían que había un Dios Viviente entre ellos.
¿No sería bueno esta noche, si todo Estados Unidos, si toda América, aceptara el don que Dios nos
ha dado, el Espíritu Santo, y unánimes estaríamos de acuerdo sobre eso, y lo apoyáramos y…así como
ellos lo hicieron en aquel día? ¡Oh, qué edad dorada sería esa! El gran don, el que es “más grande que
Salomón está aquí”. Pero no le damos el respeto que ellos le dieron en el día de Salomón. Cuando ellos
vieron este gran don obrando en Salomón, todos creyeron de un mismo ánimo y un mismo parecer. La
tribu de Judá, y la tribu de Benjamín, y todas las tribus, no había deferencia alguna entre ellos. Ellos
estaban de un mismo ánimo y un mismo parecer. Ellos se reunían, y decían: “Sólo piensen en nuestro
gran Jehová. Él nos envió un don, y reposa en un hombre”.
49 Y las grandes cosas… Pues, la fama de Salomón se extendió por todo el mundo, y las otras naciones
le pagaban tributo, le enviaban bueyes, camellos, y grandes dones de oro, y le ayudaron con la piedra y
todo, para construir el templo. Eso es lo que América necesita esta noche. No es una nueva afiliación a
la política? no es una nueva denominación en la iglesia? no es algo de ese tipo. Necesitan llegar a estar
unánimes, y creer y aceptar el don del Espíritu Santo que Dios nos ha enviado a nosotros en estos
postreros días, cuando estos avivamientos de milagros de los últimos días han estallado por todo el país.
Pero en cualquier edad, cuando Dios envía un don a una nación, y esa nación rechaza ese don, esa
nación entra en caos. ¿Sabían Uds. que hace cincuenta años Rusia… que la bendición Pentecostal
estalló en Rusia, hace como cincuenta o sesenta y cinco años antes que aun llegara aquí? Eso es
correcto. Y ellos la rechazaron. Y ¿ven Uds. qué recibieron ellos?
50 Cualquier nación, miren a Inglaterra
hoy en día, cuando el gran avivamiento de Wesley… Esos grandes reforma-… Miren las naciones que… en
dónde cayeron esos grandes avivamientos, y cuando ellos lo rechazaron, lo que les sucedió.
Y cualquier nación que recibe una bendición que Dios envía, esa nación prospera. Permítanme
decirles, yo creo esta noche que nuestra seguridad no consiste en construir refugios contra bombas o
algo así. Yo creo que nuestra protección está hecha de plumas: bajo Sus alas, descansaremos. Oh, sí.
¿Cómo van a meterse en un refugio contra bombas? Una de esas bombas explotaría un área de ciento
cincuenta millas cuadradas, y quinientos pies de profundidad en la tierra. Pues, les descoyuntaría todo
hueso en Uds., aun si llegaran a estar debajo de la lava.
Pero hay un lugar de seguridad, y ese está en Jesucristo. “Sobre esta roca edificaré Mi Iglesia y las
puertas del hades no pueden prevalecer contra ella”. Esa es la protección del creyente, permaneciendo
a salvo debajo de Sus alas. Ciertamente.
51 Fíjense en este gran tiempo, si la gente tan sólo creyera lo que Dios les envió… Pero rechazarlo es
entrar en un caos. Y eso es lo que nosotros hemos hecho, como una nación—hemos rechazado las
bendiciones de Dios y las hemos cambiado por una tradición. Pero Dios ha enviado un testigo, y la gente
ha fallado en verlo. Ahora, yo creo que el pueblo Pentecostal, con tantas cosas que Dios les ha enviado,
y aun así nuestras iglesias están medio vacías.
El pastor no lo puede hacer solo? los laicos tienen que ayudar en esto. Todos somos socios. Eso es
lo que comenzó el caos en primer lugar, en el Concilio de Nicea. Ellos querían, cuando la doctrina de los
Nicolaítas… “Nico” quiere decir “conquistar”, y “laíta” quiere decir “quitárselo a los laicos”, hacer un
hombre santo. No hay es un hombre santo, un santo monte? es un Dios santo, un Dios santo entre el
pueblo. Los laicos tienen una parte en ello. Nosotros somos hijos. No hay grandes entre nosotros. ¿Cómo
pueden Uds. tener fe cuando desean el respeto los unos de los otros? Todo nosotros somos uno solo en
Cristo Jesús. No hay hombres grandes ni hombres pequeños? todos somos iguales. Somos hijos de un
solo Padre, y nosotros somos Sus hijos.
52 Ahora, nos fijamos que Dios ha hecho grandes cosas por esta nación. Él envió a un Tommy Osborn, a
un Oral Roberts, y a muchos grandes hombres por todo el país? mecieron todo pequeño don delante del
pueblo. Pero simplemente es como… Como un anciano marinero yendo al mar en una ocasión, y un
hombre le dijo, a este lobo del mar… Él nunca había… Este hombre, un poeta, había escrito acerca del
mar, y hablado acerca de él, pero nunca lo había visto. Así que él iba caminando hacia el mar, y, oh, él
dijo… Se encontró con el lobo del mar, y él dijo: “¿Adónde vas, mi buen hombre?”
Él dijo: “Al mar, para oír las gaviotas, y para ver sus olas saladas, y para ver el cielo azul
reflejándose en el agua”.
El lobo de mar fumó de su pipa cuatro o cinco veces y dijo: “Yo no veo nada tan emocionante al
respecto. Yo nací en él hace cincuenta años”. Seguro. Él había visto tanto de él hasta que llegó a ser
común para él.
Y eso es lo que pasa con el pueblo Pentecostal hoy en día. Vendrá un tiempo cuando ese privilegio
nos será quitado. Entonces clamarán por ello, pero no lo hallarán. ¿Ven? Uds. han visto tanto.
53 Una mujer aquí no hace mucho en Louisville, Kentucky… Ella tenía un pequeño bebé, y ella iba
alrededor… Un niñito que tenía como dos años. Ella lo tenía en sus brazos, y ella tomaba cositas. Ella
decía: “Mira, cariño, mira”. Y el niñito sólo se quedaba allí mirando al espacio. Ella caminaba hacia algo
más, decía: “Querido, mira esto”. Y la gente en la tienda empezó a observarla. Ella comenzó a ponerse
histérica. Y así que, ella tomó una maraquita, que debería atraer a un niñito como ese. Dijo: “Mira,
cariño. Mira, mira, mira, cariño. Mira, querido, mira”. Y el niñito sólo se quedaba mirando.
Y ella cayó sobre el mostrador. La gente vino a ella y la levantó, para averiguar cuál era el problema.
Ella dijo: “Mi niñito”, dijo, “simplemente comenzó a mirar fijamente”. Y dijo: “Lo llevé al doctor, y el doctor
dice que él está mejor. Pero las cosas que debería llamarle la atención a un niñito como él ya no le
llaman la atención. Él sólo parece estar ciego a eso”.
54 Eso es algo parecido a la iglesia hoy en día. Dios ha mecido todo tipo de don delante de la iglesia,
que Él prometió mecer, ¡y todavía nos quedamos mirando fijamente! “Señores, deseamos… Señor,
Maestro, deseamos de Ti señal”. ¿Ven? “Maestro, deseamos esto…”, cuando Él ha hecho todo lo que Él
prometió hacer en la Biblia. Estamos en el tiempo del fin.
Y cuando menos lo piensen, se van a dar cuenta… Uds. dirán: “Bueno, ¿qué no está escrito que
primero deberíamos tener un Rapto?” Y será como fue con Juan el bautista. Ellos dijeron: “¿Qué no está
escrito en la Escritura que debería, que primero vendría Elías?”
Él dijo: “Elías ya vino y no le conocisteis”.
Uno de estos días, cuando comience la tribulación, Uds. dirán: “¿Qué no debería haber un Rapto
primero?” Y será… Ya pasó y no supieron nada al respecto. ¿Ven? Vendrá como ladrón en la noche.
Permítanme decirles, es tiempo para que los creyentes arreglen sus lámparas, estén alertas. El tiempo
del llamado está cerca. Deberíamos recordar eso.
55 Salomón, ellos le creyeron a él, todo el pueblo con un mismo ánimo y un mismo parecer, y con razón
el mensaje fue a todas partes. Pero hoy en día, si Dios envía algo, si impacta una cierta denominación, a
una iglesia, los otros no tendrán nada que ver con eso. No, señor. Si impacta a los Bautistas, no esperen
que los Metodistas hagan algo. Si impacta a los Pentecostales, esperen que ambos se queden fuera,
porque ciertamente ellos lo harán. Así que ahí lo tienen. Depende de dónde viene. Tiene que pasar por el
círculo de ellos o no está bien.
Eso es lo mismo que ellos pensaron cuando Dios envió a Jesús, que Él lo tendría que enviar por los
fariseos, o los saduceos, o algunos de ellos. Y Él lo envió a todos ellos, a través de ninguno de ellos. De
esa manera Dios lo hace. Él sólo… ¿Ven? Él nunca vino a ninguno de ellos. Él vino y los llamó un montón
de víboras en la grama. Eso es correcto.
56 Y así que nos damos cuenta de que Dios hace las cosas a Su manera, y no podemos planearlo todo
perfectamente y decir: “Esta es mi parte, y Ud. no tiene ningún asunto… Si Ud. no ve por mis lentes,
Ud. no está mirando nada”.
No. Dios tiene el lente para que nosotros veamos por medio de él, y ese es el Espíritu Santo. Luego
ve la Palabra de Dios y la cree, y ama, y tiene compañerismo? y la cobija se extiende lo suficiente para
el prójimo, y Uds. saben lo que quiero decir. El mundo se está muriendo por un poco de amor, y alguien
que tenga compasión de ellos. Eso es correcto. Ellos han visto tanto estas cosas frías, rígidas y
almidonadas. Pero, permítanme decirles, que este caso de salvación chapado a la antigua hará que una
con un vestido de calicó y otra con un vestido de seda se abracen. Hará que uno con un esmoquin y
otro con un overol se llamen el uno al otro “hermano”. Ciertamente que sí. Les quitará completamente el
almidón de Uds., cuando realmente reciban a Cristo en sus vidas de la manera correcta. Ciertamente que
sí.
57 Ahora nos damos cuenta de que Salomón, la gran edad, su fama llegó a todas partes en todas las
tierras, y los transeúntes lo oyeron. Ellos lo divulgaron en otros países. Y de la única manera que ellos
tenían en aquel entonces no era la televisión y cosas que ellos tienen hoy, y los periódicos. Era de labio
a oído. Y sus caravanas llegaban… pasando por allí, e intercambiaban mercancía, y se la llevaban a otras
naciones. Y finalmente su fama alcanzó a llegar allá muy lejos al otro lado del desierto del Sahara, a un
lugar llamado Sabá, se le llama aquí “la reina del sur”.
Hablemos acerca de ella por unos minutos. Ella era una pequeña reina pagana. Había sido criada
para adorar ídolos. Pero, Uds. saben: “La fe viene por el oír, el oír, por la Palabra de Dios”. Y allá muy
lejos se corrió la voz que “Dios, un Dios Viviente estaba viviendo entre Su pueblo”. Y su pequeño
corazón empezó a saltar de alegría.
58 Y cada vez que un viajero pasaba por allí, por su reino, para el comercio de especias y lo que ellos
tenían que intercambiar y demás, y joyas, pues, ella los invitaba al castillo, y decía: “¿Han pasado por
Palestina?”
“Sí”.
“Ud. pasó por Israel. Oiga, quiero preguntarle algo. ¿Es verdad que el Dios de ellos está entre ellos?”
“Oh, yo lo vi. Ud. debería… Pues, Ud. nunca ha visto algo así. El Dios de ellos ha descendido y
ungido a uno de sus hermanos, y ellos lo han hecho rey. Y, oh, Ud. debería ver la unidad del pueblo.
Todos están con un mismo ánimo y un mismo parecer, y ese Dios simplemente está haciendo llover las
bendiciones. Y él simplemente… Cuando uno se presenta ante él, es algo más que humano? es
sobrenatural, cómo él puede saber las cosas”.
Su corazoncito comenzó a latir. Había algo real, ella quería ver eso. Bueno, eso siguió. Cuando
menos pensó… Uds. saben, la fe viene por el oír. Y cuando Dios comienza a tratar con el corazón
humano, hay algo que acontece por dentro, que uno simplemente no lo puede explicar. Cada día ella
empezó a tener sed. Ella lo quería ver. Uds. saben, la Biblia dice: “Bienaventurados los que tienen
hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”.
59 Ahora, nos damos cuenta… Sólo dramaticémoslo un poco, para que los niños lo capten. Puedo
imaginarme… un día ella tomó la decisión que ella iba a averiguar si era verdad o no. Esa es una cosa
buena. Bueno, como dijimos acerca de Felipe anoche: “Ven, ve por ti mismo”. Ella había comenzado…
quizás a comprar unas Biblias, el Antiguo Testamento, con los pergaminos, los rollos. Y ella comenzó a
leer para ver lo que era este Dios del cual ellos estaban hablando. Ella vio cómo Él obraba en Su
naturaleza. Y luego ella se da cuenta que la misma naturaleza y vida de ese Dios estaba siendo
manifestada por medio de un hombre, dándose a conocer a Su pueblo, por medio del pueblo, lo que Él
prometió hacer.
Bueno, su corazón comenzó a tener hambre de ver eso. Así que, ahora ella… Un día se le ocurrió la
idea de que iba a ir a verlo por sí misma. Ahora, eso es una buena idea. Vayan a darse cuenta por sí
mismos. No tomen lo que alguien más diga. Vayan a darse cuenta. “Escudriñad las Escrituras”, dijo Jesús,
“porque a vosotros os parece que en Ellas tenéis la Vida Eterna? y Ellas son las que dan testimonio de
Mí”. Eso es exactamente lo que Él dijo.
60 Fíjense, ahora, la damita para hacer esto, tuvo muchos estorbos. Ahora, lo primero que ella tuvo
que hacer, ella… Primero ella tuvo que ir a su sacerdote pagano y obtener permiso, porque ella era una
reina, una mujer de honor. Y la iglesia estatal, Uds. saben, allí, ellos tenían que considerar eso, porque
ella iba a tener que abandonar su propia religión, para ir a investigar sobre otra de la cual no sabía nada
al respecto, pero estaba hambrienta de saber al respecto.
Así que, puedo imaginarme que ella se acerca al santo padre del templo pagano, y ella dijo: “Santo
padre, deseo… Yo oigo que allá en Israel ellos tienen un gran Dios que se está dando a conocer por
medio de Su pueblo. Están haciendo grandes señales, y prodigios, y milagros”.
Puedo oír al sacerdote decir: “Mira, hija mía, ésos no son nada sino un montón de santos rodadores.
No escuches eso. Mira, si hay algo llevándose a cabo, sería aquí mismo en nuestro propio grupo. ¿Ves tú
el gran dios Dagón y todos estos otros aquí? ¿Ves tú estos grandes dioses que tenemos aquí?”
La pequeña reina se paseó por unos minutos.
61 Uds. saben, si Dios comienza a tratar con el corazón humano, es difícil persuadirlos a que cambien
de parecer. Ella dijo: “Pero, mire, señor”, ella dijo, “ellos me dicen que resultados genuinos suceden. Hay
algo que sucede, que Dios usa labios humanos con tal sabiduría que es suprema para cualquier persona
que se sabe. Es inescrutable el poder que Dios ha dado entre Su pueblo. Y todos ellos están unánimes.
Yo quiero ir a verlo”.
“Pues”, él dijo, “tú te vas a desprestigiar, querida, si te vas de esta iglesia. Tú no puedes asistir a
ese avivamiento, así que… Nosotros no estamos patrocinando eso”. Pero, Uds. saben, de alguna manera,
si un corazón humano comienza a tener hambre de Dios, con patrocinador o sin patrocinador, Uds. va a
ir de todas maneras, ¿ven? Cuando Dios comience a tratar con el ser humano (y espero que no piensen
que soy un crítico, pero sólo estoy trayendo un punto, ¿ven?)…
62 Ahora, fíjense, cuando menos se pensó, pues, ella dijo: “Mire. Ahora mire. Yo he estado en este
templo desde que fui dedicada aquí de niña. Mi madre fue dedicada aquí. Mi abuela fue dedicada aquí.
Ud. me ha dicho todo acerca del poder de ese dios. Ud. me ha dicho de todos los libros que Ud. ha leído
acerca de él, y él no ha hecho un movimiento. Todo lo que yo he visto es la lectura de un papel, sólo un
montón de credos muertos. Pero ellos me dicen que hay algo allá que está vivo”. Amén. Bendito sea el
corazón de esa pequeña reina.
“Todo lo que yo sé es algún credo que recité aquí. Yo no he visto un movimiento sobrenatural ni
nada más. Seguramente, por medio de unos de nuestra generación, hubiera habido un movimiento en
alguna parte, solamente un poco de emoción, para conseguir que todos vengamos y adoremos. Pero
ellos me dicen que este es un Dios Viviente que está viviendo en Su pueblo? y eso aquí es una estatua”.
“Ahora, mira aquí, querida. Yo tendré que excomulgarte. Tu nombre será quitado del libro si cooperas
con eso allá”.
Pero eso no le importó a ella. Uds. saben, ella tuvo muchos estorbos, pero su fe no tenía ningunos.
Su fe no tiene ningunos estorbos. A mí no me interesa en dónde sea, lo que sea, no importa quién lo
dice. Si Dios comienza a tratar con el corazón humano, comienza a pulsar allí, que es la verdad, y uno se
da cuenta que es la verdad, no hay nada que los mantenga alejados de Jesucristo. Eso es correcto.
Uds. van a ir de todas maneras.
63 Así que, no importaba cuántos credos él podía recitar, y cuán educado era él, y cómo él podía
inclinarse, y cómo él podía postrarse delante del ídolo, eso no le interesaba en lo más mínimo a ella. Ella
tenía sed de Dios. Ella se quería dar cuenta, y no iba a quedarse satisfecha hasta que ella se diera
cuenta por sí misma. Ella había visto en la Escritura que eso es lo que Él debía ser. Pero, ahora,
¿funcionará? Eso es lo siguiente. Uds. pueden hablar acerca de cualquier cosa? pero ¿funcionará eso?
Uno puede explicar las matemáticas al respecto? pero ¿funcionará eso?, eso es lo siguiente.
Ahora, nos damos cuenta…
64 Ahora, otra cosa que ella tenía que confrontar.
Ahora, ella pensó que si ella iba allá… Recuerden, el desierto estaba lleno de los hijos de Ismael, y
son jinetes veloces y asaltantes. Todo el desierto estaba lleno de asaltantes en aquellos días. Bueno, la
damita, ella pensó esto: “Voy a ir allá a darme cuenta si es la verdad. Ahora, voy a llevar alguna
ofrenda, y si es correcto, lo apoyaré. Si no es correcto, yo puedo devolverme con mi ofrenda”. El pueblo
Pentecostal debería escuchar a esa mujer. Apoyan cosas que se burlan de Uds., permiten que su propio
programa en la radio se venga abajo, y todo lo demás de su propio pueblo. Muy bien.
Ella tenía algo de sentido común. Ella dijo: “Si encuentro que es la verdad, vale la pena para mí?
pero si no es la verdad, entonces sabré que no es la verdad. Ahora, iré y veré por mí misma. Y llevaré…”
Ella cargó los camellos con incienso, y mirra, y oro, y plata, y especias costosas, y cosas que eran
valiosas. Ella cargó los camellos. Y ahora, recuerden, ella no fue allá en un Cadillac con aire
acondicionado. Ella tenía que ir en el lomo de un camello, atravesando el desierto de Sahara. Con razón
Jesús dijo, que ella se parará en la generación y condenará a esta generación. Y algunas personas aquí
pueden enterarse que lo mismo se está llevando a cabo, y ni siquiera cruzan la calle.
65 Midan qué tan lejos está de Palestina, de Jerusalén, adonde ella estaba. ¿Saben Uds. cuánto tiempo
les tomaba a ellos? Tres meses, sobre el lomo de un camello, atravesando un desierto ardiendo de calor.
Y ¿qué tenía ella? Sólo unos eunucos y sus criadas con ella. Probablemente tenía que viajar de noche. El
calor directo de ese desierto del Sahara es terrible, lo quema a uno terriblemente. Y ella tuvo que viajar
de noche.
Pero Uds. saben, hay algo al respecto, que si su corazón comienza a tener hambre y sed de Dios,
uno no le presta atención a los peligros o algo así. El doctor pudiera decir que va a morir de cáncer. Pero
si su corazón puede hallar fe en Dios, Uds. saben, Uds. se olvidan de lo que dijo el doctor. Su corazón no
conoce temor, mientras esté lleno de fe.
66 Ella siguió viajando de noche, día tras día, día tras día, leyendo esos rollos. “Ahora veamos lo que es
Jehová, lo que Él era, lo que Él prometió, y demás, lo que Él será. Y me daré cuenta si ese es Él en este
hombre. Yo sé lo que son los hombres, y creo que sabré lo que es Dios, porque he leído lo que Él era”. Y
permítanme decir esto a Tucson esta noche: Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Eso es correcto.
Él no puede cambiar.
La gente cambia, el tiempo cambia? pero Él es el Dios inmutable, con un mensaje inmutable. No
puede ser intercambiado por credos. No puede ser intercambiado por posiciones denominacionales. Tiene
que ser el poder de la resurrección de Jesucristo en el nuevo nacimiento por el Espíritu Santo. Ese es el
requisito de Dios. No hay nada menos ni nada más, sino eso.
67 Ahora, nos damos cuenta, finalmente, que después de todos sus problemas y demás, su corazón
sediento… Y mientras ella iba llegando a la ciudad de Jerusalén, puedo ver sus ojos iluminarse. Y ella
guardó los rollos y acampó allí mismo afuera, quizás junto a la puerta del palacio en alguna parte,
preparándose para la reunión. Miren, quizás ella llegó al tiempo de la tarde.
A la mañana siguiente, temprano, ella fue a la iglesia donde el pastor iba a hablar. Y mientras ella
venía a la iglesia, ella vio a todo el pueblo sentarse en sus lugares, y la música comenzó a tocar. Y al
poco rato, el pastor Salomón salió. Quizás ella tomó un asiento muy allá en la parte de atrás de la
iglesia, pero ella estaba dispuesta a quedarse para ver lo que se iba a decir.
68 Ella no era como la gente de hoy en día. Uno dice algo que no… que alguien no esté de acuerdo?
ellos no tienen paciencia ni por un segundo. ¿Ven? Así que por esa razón ellos no llegan a ninguna parte.
Pero ella quería estar satisfecha.
Ahora, ella no vino a decir: “Yo sólo iré allá”, como la gente de hoy en día lo hace, “y la primera
palabra que el evangelista diga, que sea un poquito contraria a lo que yo creo, me levantaré y me
saldré”. Bueno, quizás ellos hagan eso. ¿Ven? Pero eso muestra mala educación, en primer lugar, y
muestra malos modales. Pero, de todos modos, la gente hace eso hoy en día, porque ellos sienten que
no lo tienen que hacer. Ellos no tienen que hacerlo. Pero Uds. tienen que encontrarse con Dios, y
tendrán que dar cuenta.
Ahora, nos damos cuenta que esta mujer, ella llegó… no vino sólo para quedarse para un mensaje?
ella vino a quedarse hasta que estuviera convencida si era correcto o incorrecto. Y ella tomó su lugar y
esperó. Y entonces el primero vino delante de Salomón. Ella se fijó que la sabiduría de ese discernimiento
le dijo a esa persona exactamente todos los secretos del corazón. Su corazón empezó a latir. Ella supo
que había algo real. Y el siguiente caso pasó, fue lo mismo. Luego ella misma comenzó a tener sed.
69 Ella tenía muchos problemas, nos dicen las Escrituras, de los cuales ella quería saber. Y mientras
venía, finalmente, quizás ella se consiguió una tarjeta de oración. Quizás su número fue llamado (lo
diríamos, sólo por decirlo así), pero cuando ella llegó ante Salomón… De cualquier manera que haya sido,
cuando ella llegó ante Salomón, la Biblia dice que no hubo nada que no haya sido dado a conocer a
Salomón, que él no le haya revelado a ella. Todas las cosas que ella tenía ocultas en su corazón,
Salomón se las reveló por el Espíritu de Dios. Y cuando ella vio esto suceder, toda la vida casi se le salió
a la pequeña reina.
Ella se puso de pie entre el pueblo, y dijo: “Bendito sea Jehová Dios de Israel. Bendito sea Jehová
Dios que ha escogido a Israel como Su pueblo, y ha puesto Su espíritu sobre Su rey y ha mostrado esta
sabiduría”. Dijo: “Bienaventurados los hombres que están contigo todo el tiempo, que ven este gran don
operar. Bienaventurado eres tú, y el verte a ti”. Ella quería aun llevar tierra de allí de Israel a su país. Ella
estaba completamente convencida que era Dios. Y ella dijo: “Todo lo que me ha sido dicho al respecto,
yo casi ni sabía si creerlo o no. Pero ahora lo he visto obrar en otros, y ahora ha obrado en mí, y sé que
eso es correcto”.
70 Con razón Jesús dijo: “Ella se levantará en el día del juicio y condenará esta generación? y, he aquí,
Uno más grande que Salomón está aquí”. Salomón era un hombre con un don de discernimiento. Ahora
Jesucristo está aquí en la forma del Espíritu Santo, con todos los dones Divinos en todo el cuerpo de
Cristo siendo manifestado. Todo lo que Él le prometió a la iglesia, nos está siendo mostrado. ¡Y a algunos
de nosotros nos preocupa tan poco! Algunos de nosotros somos tan…
Nosotros seguimos mirando hacia adelante. Mientras satanás los pueda hacer que Uds. miren hacia
adelante para algo allá lejos, están pasando por alto lo mismísimo que Dios les ha dado. Escuchen este
comentario: el hombre constantemente está alabando a Dios por lo que Él ha hecho, y esperando lo que
Él hará, e ignorando lo que Él está haciendo. Esa es la condición de la humanidad. Él siempre ha hecho
eso, y lo mismo es esta noche. Los hombres miran hacia adelante, y miran hacia atrás, y ven lo que Dios
hace? y hablan de un gran Dios allá en el pasado en Pentecostés? y esperando un gran día de un Milenio
cuando Él venga otra vez, e ignorando Su mismísimo Ser en la presencia de Su pueblo, preparándose
para ese Milenio. Lo ignoran. Simplemente es la naturaleza de la gente hacer eso. Satanás se mete
entre ellos para taparles los ojos para que no vean la mismísima cosa que Dios les envió. Eso es todo lo
que él tiene que hacer. Uds. vayan a la iglesia cuanto quieran, hagan lo que deseen? pero el ignorar las
mismísimas cosas que Dios nos envía, pues, somos rechazados.
71 ¿Qué hizo a esa mujercita decir eso? Ella vio algo real. Ella vio algo que no era sólo un montón de
credos. Ella vio algo que fue manifestado y era genuino. Para mí, cualquier cosa que se prueba que es
genuina, es genuina. Yo creo que hoy todo el mundo debería estar interesado. Si creemos que estamos
viviendo en el tiempo del fin, y creemos que la venida del Señor Jesús está a la mano, deberíamos estar
exactamente interesados en las cosas que están aconteciendo en este día. Lo deberíamos examinar por
la Palabra de Dios, porque pasaremos exactamente junto ello, pasará y no sabremos nada al respecto.
De esa manera siempre ha sido.
La gente nunca reconoció a los santos hasta que habían muerto. Ellos nunca reconocieron a los
profetas hasta que habían muerto. Jesús dijo: “Hipócritas”. Dijo: “Cómo adornáis los sepulcros de los
profetas, y vuestros padres los pusieron en ellos”. Ellos nunca reconocieron a San Patricio hasta que
había muerto.
Juana de Arco, ellos nunca reconocieron que ella era una santa. La iglesia católica la quemó en la
hoguera como bruja, porque ella veía visiones. Y la llamaron bruja, y quemaron a esa mujer en la
hoguera, clamando por misericordia. Un par de siglos después, ellos descubrieron que ella era una santa.
Por supuesto, ellos hicieron penitencia: ellos desenterraron los cuerpos de los sacerdotes y los echaron
al río. ¡Penitencia! Ciertamente. Se les pasa desapercibido, y no lo saben. Dios lo hace de esa manera,
para sacar a Sus hijos elegidos, y para traer condenación sobre el mundo, que rechaza Su Palabra y
rechaza Su Presencia.
72 Miren a esos ministros en aquel día, mirando el don de Dios en Jesucristo, y dijeron que “era un
demonio. No tenemos que escucharle. Nuestros sacerdotes están en desacuerdo con Eso”. ¿En dónde
están esta noche? y miren a esa mujercita de mala fama, esa pequeña simiente predestinada de Dios
ardiendo en su corazón. Y tan pronto como Eso destelló allí, ella dijo: “Señor, me parece que Tú eres
profeta, y sé que el Mesías ha de venir a hacer esto”. ¿Ven?, tan pronto como la primera cosa destelló,
esa pequeña simiente predestinada en su corazón… Su nombre fue puesto en el Libro de la Vida del
Cordero desde antes de la fundación del mundo. Y también el de Uds., si alguna vez va a estar Allí.
¿Ven? Eso es correcto.
Y tan pronto como ese destello dio allí… y ella supo que era la hora que ellos estaban esperando, un
Mesías, y eso es lo que Él había de hacer. Y cuando lo vio suceder, ella entonces supo que era el Mesías,
y ella ya no lo cuestionó a Él más. Ella corrió a la ciudad y dijo: “Venid, ved a un hombre que me dijo las
cosas que he hecho. ¿No será ésa la mismísima señal del Mesías?” Ella vio algo real. Esta pequeña reina
vio algo real. Cambia el corazón del pueblo.
73 Me hace recordar. Como todos Uds. saben, me gusta cazar. Solía cazar allá en las montañas en el
este. Ya para terminar, sólo les quiero decir esto. Un pequeño incidente que sucedió. Oh, me encantan
los atardeceres. Me encanta la naturaleza. Me encanta oír el llamado. (Están matando todos los coyotes
y demás). ¡Cómo me encanta oírlos aullar! Simplemente hay algo al respecto. Me encanta. Y me encanta
el aire libre, un abismo llamando a otro Abismo. Es Dios, para mí. Oír el murmullo de los pinos, y el llamado
de las aves, es Dios en ello, para mí.
Ahora, fíjense. Yo solía ir allá a cazar con un hombre llamado Bert. Él era un buen cazador. Uno no
tenía que preocuparse de él. Él era un excelente tirador y un buen cazador, y uno no tenía que
preocuparse de que él se fuera a perder. Él sabía en dónde estaba.
74 Yo subí allá ya tardé un año a cazar con él. Sólo hay un defecto que le encontré a Bert. Él era un
buen cazador, pero era el hombre más cruel que alguna vez haya conocido en mi vida. Él tenía ojos de
lagartija, esos ojos como alargados, Uds. saben, como algunas mujeres se pintan sus ojos hoy en día,
algo parecido a un gato, y ella tenía… Tenía ese tipo de ojos, Uds. saben, ojos de apariencia algo rara. Y
él solía ser tan cruel. Él solía dispararles a los cervatos sólo para hacerme sentir mal. Y él solía decirme:
“Ah, Uds. predicadores son un montón de cobardes”. ¿Ven?
Y yo dije: “Bert, si la ley dice que uno puede matar un cervatillo, eso está bien, porque el tamaño o
el sexo del animal no importa, si la ley dice que uno puede hacer eso”. ¿Ven? Yo dije: “No hay nada malo
con respecto a matar un cordero. Abraham mató un cordero y se lo dio de comer a Dios. Eso es
correcto”. Yo dije: “No hay nada malo con respecto a matar un cervatillo. Pero, Bert, tú sólo lo haces
por ser cruel. Tú le disparas a uno, luego le disparas a otro, luego le disparas a otro. Eso es ser cruel.
No es correcto hacer eso. Eso es homicidio”.
Él dijo: “Ah, Billy, vuelve en sí. Tú eres un cobarde como el resto de los predicadores”. Oh, él era
cruel.
75 Pero ese día cuando yo fui allí, mi esposa estaba conmigo, y fuimos a la pequeña cabaña, nos
alojamos allí. Y las mujeres… y nos alistamos. Y Bert y yo salimos esa mañana. Siempre llevábamos un
termo lleno de chocolate caliente y un sándwich, y cazábamos como hasta el mediodía, y luego nos
separábamos, subiendo hasta el otro lado de la sierra presidencial, y el monte Wilson, el monte Adams, y
demás. Y luego nos separábamos y regresábamos y llegábamos al campamento esa noche. Cazábamos el
ciervo de cola blanca, un ciervo muy fino.
Así que, ese año, él me dijo, cuando salimos esa mañana, dijo: “Oye, Billy, tengo una sorpresa para
ti. Voy a conseguírmelos este año”.
Yo dije: “¿Qué es eso, Bert?” Metió su mano en su bolsillo y sacó un pequeño silbato que él había
hecho, sonaba exactamente como un cervatillo llamando a su mamá. Uds. saben, el cervatillo llamando,
ese pequeño sonido que hacen: “whee”.
Yo dije: “Bert, tú no usarías algo así”.
Él dijo: “Ah, sigues con eso. Todavía eres un cobarde, ¿qué no?
Y así que continuamos.
76 Y era un poco tarde en la temporada, a esos ciervos de cola blanca, cuando se les dispara un par
de veces, ¡oh, hermanos! ¡Hablando acerca de esconderse! Houdini era un aprendiz. Así que… ellos sí
que se pueden esconder. Y así que, entonces seguimos como hasta las once. Había como seis pulgadas
de nieve sobre el suelo. Ni siquiera vimos una huella. Ellos estaban muy bien escondidos. Así que, como a
las once, doce, se vino como una ventisca, y en un lugar despejado, algo como del tamaño de este local
aquí, y Bert sólo estaba frente a mí.
Él se agachó así, y comenzó a buscar algo aquí atrás en su abrigo. Y pensé que él iba a… Que
comeríamos nuestro sándwich, y luego nos separaríamos y regresaríamos al campamento, regresaríamos
esa noche. Y él estaba tratando tocando algo aquí atrás. Pensé que él iba a sacar su termo, Uds.
saben, con su chocolate caliente, así que yo extendí mi mano para tomar el mío. Y al hacerlo, él sacó
este pequeño silbato.
77 Él me miró con esos ojos de lagartija, Uds. saben, y puso ese pequeño silbato en su boca, así, y él
lo sopló exactamente como un cervatillo, o un pequeñito llamando a su madre.
Y cuando él sopló ese silbato, hacia el otro lado de ese lugar despejado, una grande madre cierva,
una cierva se levantó. Esa es la cierva madre. Ella saltó. Ella oyó ese llamado del bebé. Yo lo podía ver
mirarme a mí, así, y riéndose burlonamente. Yo pensé: “Bert, tú no hará eso, seguramente que no”. Y él
agachó su cabeza. Él volvió a soplar. Yo simplemente puedo ver sus grandes orejas, esos grandes ojos
cafés. Ella salió inmediatamente hacia ese lugar despejado. Ahora, eso es extraño que un ciervo haga
eso, especialmente a esa hora del día, y salir allí en plena temporada de caza, salir así. Pero ella salió allí
misma en eso despejado, un pequeño claro, una pequeña pradera. Es muy extraño que ella hiciera eso.
Pero ¿por qué lo hizo? Ella era una madre. Ella realmente nació para ser madre, y a ese llamado de
su bebé… Ella no pensó en el peligro? ella estaba pensando en su bebé. Y cuando la vi ponerse de lado,
Bert… Yo lo oí bajar el cerrojo de ese rifle 30.06, y él era uno que no erraba al disparar. Lo vi levantarse
y poner el punto de mira de ese anteojo directamente sobre su fiel corazón.
Yo pensé: “Bert, ¿cómo lo puedes hacer? ¿Cómo lo puedes hacer? Seguramente que no lo harás”. Yo
pensé: “Esa madre, saliendo allí para defender a su bebé, y luego tú estallarle su fiel corazón. ¿Cómo lo
puedes hacer, Bert?” Y me quedé allí. Lo vi agacharse, apuntando así.
78 Y pensé: “¡Oh, qué cosa! Yo no puedo verlo”. Pensé: “Esa madre, ella no lo puede evitar. Ella no
está haciéndose lista. Ella no está aparentando algo. Ella es una madre. Dentro de ella, su parte dentro
de ella, ella es una madre. Y ese era un bebé llamando, en peligro, y ella lo estaba buscando”.
Y cuando dejó caer el cerrojo, la cierva se volvió y miró al cazador, porque él se había levantado.
Aún eso no la perturbó. Ella estaba lista para morir. Ella… ¡Oh, si la gente tan sólo pudiera ser así! Yo
volví mi rostro. Yo no podía ver que le disparara. Volví mi rostro. Y comencé a orar silenciosamente,
porque yo sabía que él me regañaría si la tratara de espantar. Yo volví mi rostro así, y dije: “Padre Dios,
ayúdalo. Ayúdalo. No le permitas matar a esa madre, tratando de buscar a su bebé, y él llorando así. No
permitas que la mate”. Y yo estaba volteado así, y me fijé…
79 Yo estaba escuchando, esperando oír el rifle disparar en cualquier momento, pero el rifle nunca
disparó. Esperé y esperé, y cuando me volví para ver, él lo estaba sosteniendo así, el rifle haciendo así.
Él se volvió, y me miró, y de esos ojos de lagartija de apariencia cruel, las lágrimas estaban rodándole
por sus mejillas. Él arrojó el rifle al suelo, me agarró de la pierna de mi pantalón, dijo: “Billy, guíame a ese
Jesús que tú conoces”. Allí mismo en ese montecito de nieve, yo guíe a ese cazador cruel a Jesús. Él es
un diácono en una iglesia bautista ahora.
¿Por qué? ¿Qué fue eso? No era una predicación. No eran los cantos que él oyó. Pero él vio algo que
no era artificial, algo que no era sólo una apariencia. Él vio algo que rea genuino. “Si éstos callaran, las
piedras clamarán”. Él vio que había algo en alguna parte que podía enviar a una persona en la presencia
de la muerte, un amor que podía enviar a esa madre cierva en la presencia de la muerte, y aún no temer
morir, por causa del amor a su cervatillo llamando. Él quería saber si había un Dios que pudiera darle ese tipo de amor, y él lo halló ese día.
80 Amigos, uno más grande que Salomón está aquí. Jesús dijo una vez, fue escrito en la Biblia, mejor
dicho: “¿Se olvidará la madre de lo que dio a luz?” Dijo: “Ella pudiera hacer eso, pero Yo no los puedo
olvidar a Uds. Sus nombres están esculpidos en las palmas de Mis manos”. Y lo están, por las huellas de
los clavos en Sus manos. Nosotros estamos esperando… Seguramente, hombres y mujeres que creen en
Él están esperando ver algo genuino. ¿Qué no quisieran, esta noche ser tan cristianos como esa cierva
fue madre? ¿Ven? Ella simplemente no era una madre artificial. Ella nació para ser una madre. Había algo
en ella, que no le temía a nada, porque eso la hizo salir. ¡Si tan sólo pudiéramos ser tan cristianos así,
como ella fue una madre! ¿Cuántos quisieran tener esa experiencia?
“Dios, permíteme estar listo, con lealtad a Jesucristo, para caminar ante la crítica, para caminar en
la faz de todo, y desplegar mi amor por Dios. No importa si mi familia me rechaza, si todos se ríen de mí,
si todos me llaman un chapado a la antigua, o cualquier cosa que ellos hagan, permíteme desplegar el
amor de Jesucristo en mi corazón, tan leal como esa cierva pudo desplegar la maternidad”. ¿Quieren eso
en su corazón? Ahora inclinen sus rostros y oremos.
81 Padre Celestial, uno más grande que Salomón está aquí. Un amor más grande está aquí que el amor
que esa… la pequeña historia allí de esa madre cierva aquel día? cómo ella estaba lista para enfrentarse
a ese cazador, enfrentarse a ese rifle, cuando ella sabía que en cualquier momento su corazón sería
estallado. Pero, oh Dios, cuando un hombre o mujer, o incluso un animal, está listo para desplegar un
amor… Yo pido, Padre, que toda persona aquí esta noche, reciba ese tipo de amor, aun un amor más
grande que este. Que no se avergüencen de aceptar a Jesús como su Salvador. Que no se avergüencen
de lo que Él ha hecho por ellos. Que nunca se avergüencen de confesarlo como Señor y Salvador. Que
nunca se avergüencen de aceptarlo como su Sanador, porque está escrito: “Por Su llaga fuimos nosotros
curados”.
Dios, que Tú vengas esta noche y seas para nosotros tal realidad que veamos el despliegue de Dios
en nosotros, de tal manera que sepamos que Jesucristo, el Señor crucificado, ha resucitado de los
muertos y está entre nosotros. Padre, yo creo que si lo haces una vez más, ante el pueblo esta noche,
y muestras que estás vivo en un don más grande que el que Salomón tuvo (Es el don del Espíritu Santo
para la iglesia), entonces, los hombres y las mujeres aquí, Padre, serán traídos a Ti. Yo lo encomiendo
todo a Ti ahora, Padre, con esta pequeña historia sencilla de la Biblia, y del pequeño viaje de cacería en
aquel día de noviembre en las Montañas Blancas. Todo es Tuyo ahora, Padre, y toma control desde aquí
en adelante. Me encomiendo a Ti, y esta congregación, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
82 Ahora, amigos cristianos, si nuestro Señor Jesús les muestra Su amor, que Él los ama y viene entre
nosotros esta noche, y demuestra que Él está aquí, es Él. Ahora, cualquiera sabe… Como nosotros
hemos dicho, ¿cómo sabrían que era Jesús? ¿Ven? ¿Cómo sabrían que… este cierto árbol que parecía ser
un sicómoro, y si estuviera dando duraznos, qué tipo de árbol sería? Sería un duraznero. La vida dentro
de él daría duraznos. Y si Uds. son un cristiano, la Vida de Jesucristo está en Uds., porque es el Espíritu
Santo. ¿Creen Uds. eso? Y luego el Espíritu Santo…
Si les dijera que el espíritu de John Dillinger estuviera en mí esta noche, Uds. esperarían que tuviera
armas de fuego, y por aquí, fuera un ladrón como él lo era. Si les dijera que el espíritu de algún gran
artista estuviera en mí, Uds. esperarían que yo pudiera pintar estas montañas aquí exactamente como
se miran, porque el espíritu de ese artista está en mí. Y si les digo que el Espíritu de Cristo está en mí, Él
dijo, Él mismo, que harán las obras de Cristo. San Juan 14:12 dijo: “El que en Mí cree, las obras que Yo
hago él las hará también? obras mayores que estas hará”.
Yo cité eso una vez y un hombre dijo: “Seguro, nosotros hacemos las obras mayores. Predicamos el
Evangelio a todo el mundo. Él no lo hizo en Su día”.
Yo dije: “Sólo muéstreme las obras que Él hizo, primero, y luego hablaremos acerca de las mayores”,
¿ven? Noventa por ciento del mundo casi no sabe nada acerca de Jesucristo. Millones mueren cada año,
sin nunca oír Su Nombre. Más… Está menos evangelizado hoy de lo que alguna vez estuvo. Seguro.
Luego hablan acerca de “las obras mayores” por predicar el Evangelio, ciertamente que no.
83 Ahora, ¿hay tarjetas de oración, supongo, que fueron dadas hoy? Supongo que dieron tarjetas de
oración. Y… muy bien, ¿Billy…? Quizás él salió. Bueno, ¿tienen ellos tarjetas de oración de ayer? Levanten
sus manos, algunas que fueron dadas ayer. ¿Que Uds. tengan…? Bueno, comenzaremos con ellas.
Veamos, ¿dónde comenzamos? ¿Dónde comenzamos ayer? ¿Fue el número uno? ¿Del número uno como
hasta la diez o quince? Muy bien, cambiémoslo, tomemos de alguna otra parte entonces. Queremos
tomar a cada una de ellas, pero cambiemos a alguna otra parte. Tomemos de… tomemos las últimas
quince de ellas, de la 85 a la 100.
¿Quién tiene la tarjeta de oración 85? Levante su mano. Esperen, puede que haya dos 85. ¿Cuáles
fueron las primeras? Las A, ¿no fueron? Las A-85. Tiene una A en la tarjeta, y un 85. A-85. Levante su
mano. La tarjeta de oración A-85. ¿Es la dama aquí? Muy bien. Venga aquí. La 86, levante su mano. 87.
Ahora, si no se pueden levantar, veremos… los ujieres los traerán aquí mismo cuando su número sea
llamado. 87, 88, 89, 90 (veamos ahora, serán 1, 2, 3, 4, 5), 90, 91, 2, 3, 4, 5, hasta la 100, hagan
una fila aquí de este lado, hasta la 100. Ahora, si todos no están allí, y alguien tiene una tarjeta… Ahora
sólo mantenga su tarjeta, sólo guárdela. De poco en poco… Estoy tratando de tomarlas.
84 Ahora, mientras están mirando en esta dirección, observen muy atentamente ahora. Quiero que
presten mucha atención a lo que estoy diciendo. Su tarjeta de oración no tiene nada que ver con ello,
sólo para hacerlos que formen una fila aquí. Eso no quiere decir que van a ser sanados. Sólo son
sanados, no por una tarjeta de oración, sino por fe. Eso es correcto. ¿Cuántos han estado alguna vez
en las reuniones, y saben que hay diez sanados por ahí en la audiencia en comparación con uno sanado
aquí, aquí mismo en la plataforma? Seguro que sí. Es su fe. Su fe. Esto sólo es para comenzar la fila de
oración. Eso es todo, para formar la fila de oración…
Ahora miren. Todos han sido enseñados (ahora yo les digo a mis hermanos, y lo cual está bien, es la
escritura), pero queremos poner las manos los unos sobre los otros. ¿Se fijaron en eso? Pero eso no fue
dado a los gentiles. Esa fue la manera que los gentiles lo aceptaron. Los judíos… Recuerdan a Jairo, dijo:
“Ven pon Tus manos sobre mi hija, y ella vivirá”. Esa fue una tradición judía. ¿Es correcto eso? “Pon Tus
manos sobre mi hija, y ella…”
Pero el gentil dijo: “No soy digno de que entres bajo mi techo. Sólo di la Palabra, eso es todo. Mi
criado vivirá”.
Y Jesús se volvió y dijo: “Nunca vi fe como esa en Israel”.
Él dijo: “También yo soy hombre autoridad. Cuando yo…” Y ¿qué reconoció él? Que toda enfermedad
estaba bajo jurisdicción de Jesucristo. Todo lo que Él tenía que hacer era hablar la Palabra? y Él ya la ha
hablado. ¿Ven? Y eso es lo que estoy tratando que Uds. reconozcan.
85 Ahora, mucha gente piensa que tiene que esperar hasta que algún gran evangelista como, oh, el
hermano Osborn (y el hermano Osborn es un gran evangelista), el hermano Oral Roberts, otro
evangelista, y el hermano Tommy Hicks, y muchos de estos grandes evangelistas que están en el país
hoy, Uds. piensan que tienen que esperar hasta que ellos pasen por aquí para ser sanados. Eso no es
así, no es así. Su pastor tiene la misma autoridad como cualquiera de ellos la tiene. Sí, señor.
No hay grandes hombres entre nosotros. Si hay, entonces esa persona se ha excomulgado a sí
mismo del compañerismo. Todos somos uno en Cristo Jesús. Eso es correcto. Somos uno. No hay
grandes personas entre nosotros. Cuando Uds. se hacen grandes, Uds. ya se han excluido, apartado de
Dios. No estamos… Y si su pastor no está allí, lo único que tiene que hacer es creer la Palabra que le
han oído predicar acerca de Jesucristo. Eso es todo. ¿Ven? Allí grandes cosas son hechas.
86 Ahora, miren. Pensemos en esa mujercita de la cual nos referimos anoche. En una ocasión Jesús
estaba cruzando el océano… Desearía que tuviéramos el tiempo, unas semanas aquí en Tucson, donde…
¿Ven Uds.?, la cosa de esto, es que es difícil. Uno llega a un lugar… Todo es nuevo para la gente. Ellos
sólo ven algo una sola vez, dicen: “Oh, eso es algo raro, pero no estoy seguro”. ¿Ven? No estoy aquí el
suficiente tiempo como para que Uds. se familiaricen, para que lo vean.
Escuchen, yo he visto decenas de millares de visiones que el Señor Dios me ha dado, y sé que hay
personas aquí que han seguido las reuniones, quizás en muchos lugares. ¿Cuántos han estado en otras
reuniones? Veamos su mano. Ahora, les quiero preguntar algo. Nunca ha habido ninguna palabra hablada
que no sea exactamente la verdad. ¿Es eso correcto? Si es así, digan: “Amén”. Nadie puede decir… Si
hay alguien que puede decir que ellos han visto alguna vez una de esas visiones fallar, tienen la libertad
de ponerse de pie y decirme eso. Y yo puedo decir eso alrededor del mundo, decenas de millones de
personas. No tuvieron ni la menor idea de lo que Eso era.
87 Ahora, las personas del tabernáculo, sólo recuerden (Hay algunas personas aquí que han llegado.
Veo a dos de mis amigos aquí, al Sr. y a la Sra. Dauch sentados aquí, y la Sra. Brown de allá de Ohio),
esa cosa de eso estando allí arriba, y ese estruendo que sucedió así, que me envió para los Siete Sellos,
fue predicho todito semanas y semanas y semanas antes que aconteciera. ¿Cuántos aquí son un testigo
de eso, que estuvieron en las reuniones y lo oyeron ser dicho? Levanten sus manos, los que están en el
edificio. Ahí lo tienen.
Y la ciencia está luchando debido a eso. Como cuando George J. Lacy examinó eso, yo le dije, yo
dije: “Es sólo como una Luz ámbar. Arde allí”.
Y ellos dijeron: “Oh, es psicología”.
El Sr. Lacy dijo: “Yo pensaba que era psicología también, pero”, dijo, “el ojo mecánico de esta
cámara no fotografiará psicología”. No. allí estaba. ¿Qué es eso?
88 Observen ahora. En el desierto, cuando Dios condujo a Israel por el desierto, Él condujo al pueblo a
través del desierto por medio de Cristo. ¿Cuántos saben eso? ¿Cuántos saben que el Ángel del pacto,
era esa Columna de Fuego, era Jesucristo? Ciertamente que lo era. Él dijo… Él les dijo allí en San Juan
6… ellos dijeron que Él no parecía que tenía más de cincuenta años, y dijeron: “Antes de Abraham…?”
Él dijo: “Antes que Abraham fuese, Yo soy”. Él era el YO SOY que estuvo en la zarza. Y Él dijo: “Yo…”
Ellos dijeron: “Nosotros bebimos de esa Roca”, y Él dijo que Él era esa Roca. Amén.
¿Ven? No “Yo fui”? “Yo soy”. Él dijo: “Salí de Dios, y voy a Dios”. Ahora, esa misma Columna de Fuego
que estuvo en el desierto, con los hijos de Israel, se hizo carne, el Dios encarnado entre nosotros, en
una forma de ser el Hijo de Dios, que cubrió con Su sombra a la virgen y lo trajo, para que Dios pudiera
llegar a ser un humano para morir, para pagar el precio de Su propia ley. ¿Ven? Es el Evangelio.
89 Y luego Él dijo, miren, “Salí de Dios, y voy a Dios”.
E inmediatamente después de Su muerte, sepultura y resurrección, hubo un pequeño judío de
temperamento fuerte y tratando de meter a todos en la cárcel? y él iba en su camino a Damasco con
órdenes del sumo sacerdote para arrestar a todos. Y como al mediodía, él fue derribado en el camino. Y
cuando lo fue, él miró hacia arriba, y allí estaba una gran Luz que le cegó sus ojos. ¿Cuántos saben eso?
La misma Columna de Fuego. ¿Ven? Y él dijo: “Señor…” Siendo un judío, él sabía que esa era la misma
Columna de Fuego que estuvo en el desierto. Él dijo: “Señor, ¿quién eres?”
Él dijo: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces contra el aguijón”.
Él dijo: “Señor, ¿quién eres?” Ahora esperen, la misma Columna de Fuego.
Él dijo: “Yo soy Jesús”. ¿Es correcto eso?
¿Recuerdan una noche cuando Pedro estaba en la cárcel? Lo mismo entró en la cárcel, abrió las
puertas ante él, y lo sacó. ¿Qué es eso? Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Ahora, si eso
fue así… si eso fue algo más, haría algún otro tipo de obra. Pero si Ése es el mismo Espíritu Santo que
estuvo en el desierto con Israel, y que también estuvo en Jesucristo, está ahora en la iglesia. Hace las
mismas obras, porque es la misma Luz. ¿Ven? Es el mismo Espíritu. Si tan sólo pudiera creer eso, amigo.
No a mí? a Él. ¿Ven? Él es el Sumo Sacerdote.
90 Una mujercita, un día… Ella creyó que Él era el Hijo de Dios. Ella tenía un flujo de sangre. Y ella dijo
en su corazón: “Si tan sólo pudiera tocar Su manto…” Yo creo que ella obtuvo eso, por supuesto, de
Eliseo, y “llevándose el báculo”? y allí es donde yo creo que Pablo obtuvo eso de “poner paños”, y
demás, era lo que alguien más había hecho. Y ella dijo: “Si tan sólo pudiera tocar Su manto, creo que
seré sana”. Y ella se abrió camino por entre la multitud hasta que tocó Su manto.
Ahora, el manto palestino queda holgado, y tenía un manto interior. Y así que, ella se fue y se sentó.
Físicamente, Él no lo pudiera haber sentido, ¿ven?, porque el manto es una vestidura que queda
holgada. Pero Él se detuvo. Y todos lo estaban abrazando. “Hola, Rabí, profeta de Israel. Estamos
contentos que estés aquí con nosotros”, y demás.
“¿Quién me ha tocado?”
“Pues”, Pedro dijo: “Señor…” Él respondió. En otras palabras, dijo algo así: “Señor, no digas nada así.
La gente se estará preguntando acerca de Ti. ¿Quién te ha tocado? Todos te están abrazando. Todos
te están palmeando. No digas: ¿Quién me ha tocado?”
Él dijo: “Pero este es un tipo diferente de toque. ¿Ven? He conocido que ha salido poder de Mí”. Él
miró hacia la audiencia. Y puede que la mujercita estaba de pie. Puede que ella estaba sentada. O,
como sea que ella estaba, había algo que había sucedido. Y Él la vio. Ella no se podía esconder. ¿Ven?
Ella había tocado a Dios, por medio de ese Hombre. Poder, fuerza había salido de Él. Él le dijo acerca de
su flujo de sangre, y había cesado.
91 Ahora, ese mismo Jesús es el mismo Sumo Sacerdote hoy. La Biblia así lo dice (¿Es correcto eso,
hermanos ministros?), ¿Ven?, que Él ahora es un “Sumo Sacerdote, sentado a la diestra de Dios, el
Padre. Sentado allá, viviendo siempre para interceder, un Sumo Sacerdote que puede comparecerse de
nuestras debilidades”.
Ahora… Uds. no tienen una tarjeta de oración. Uds. no van a estar en la fila. Pero si Uds. quieren
saber si es la verdad o no, sólo díganle a Dios esta noche: “Padre Celestial, estoy enfermo. Necesito
ayuda. Y estoy usando toda la fe que tengo. Yo sé que no es ese hombre parado allí. Ese sólo es un
hombre como yo lo soy, (o mi esposo, o mi hermano. ¿Ven?) Pero yo creo que el hombre dijo la verdad,
porque es la Escritura. Y yo creo que Tú eres un Sumo Sacerdote ahora mismo. La cosa… Permíteme
tocarte a Ti, Señor, y sé Tú el mismo ayer… Tú… el hermano no me conoce, pero Tú vuélvete y usa sus labios, y háblame y dile como lo hiciste a la mujer”.
Los retos en el Nombre de Jesucristo que tengan ese tipo de fe, y observen lo que acontece. Vean
si está correcto o no. Es la verdad? Uds. sólo créanlo. Y si pueden hacer eso, bueno, Dios los bendecirá.
92 Ahora, ¿hay alguien aquí que nunca estuvo en una de las reuniones antes? Levante su mano. Oh.
Estamos contentos que estén aquí esta noche. Dios les bendiga. Sólo es una pequeña reunión, un
tiempo de compañerismo, y sólo venimos aquí de prisa, nerviosamente, por dos o tres noches, y tener
que irme. Quizás algún día de estos, si es la voluntad de Dios, si es la voluntad de los ministros,
pudiéramos regresar aquí algún día de estos y tener una buena reunión, en donde podamos quedarnos
dos o tres semanas, y los enfermos…
La gente, algunas veces ellos tienen como un crecimiento, ellos ni siquiera saben lo que es el
crecimiento. Miren, es una vida, como un tumor maligno, o lo que sea. Es una vida. Es una vida que no…
Digamos que en mi mano no hay cáncer allí ahora. Quizás habrá algún día. Por lo general, un cáncer
proviene de… Es una célula descontrolada y… Como algunas de Uds. hermanas pasando por el tiempo de
la menopausia, y les dan esta inyección hormonal. No lo hagan. Uds. sólo confíen en Dios. La hormona es
una célula descontrolada, y sólo están metiéndose cáncer en Uds. mismas. ¿Ven? Yo no soy… Doctor, no
piense que estoy tratando de tomar su lugar aquí. Pero yo he encontrado demasiado de eso en la fila de
oración. ¿Ven?
Así que, lo que hay que hacer: Uds. sólo pongan su fe en Dios. Y su verdadero, bueno, y honesto
médico, su doctor en casa, les dirá que eso es la verdad. Uds. sólo tengan fe en Dios y confíen en Él. Él
las llevará a través de las sombras, Él siempre está allí para ayudarlas. Eso es correcto.
93 Fíjense. Nos damos cuenta… ¿Qué si ese crecimiento comienza a crecer? ¿Qué es eso? Es una
multiplicación de células, una célula acumulándose encima de la otra. Eso es lo que Uds. son, también—
una multiplicación de células. Bueno, Uds. saben de dónde provinieron, el santo matrimonio entre padre y
madre, una célula pequeñísima. Si yo fuera a desunir sus cuerpos esta noche, tomando célula tras
célula, llegaría a esa sola vida pequeña. Dentro de esa vida… Por supuesto está la sustancia química de
la sangre, y dentro de la sangre está la vida, y esa vida son Uds. Miren, comienza a multiplicar células, y
así que, todo según su especie, el pájaro según el pájaro, el perro según el perro, el humano según el
humano, y hace…
Pero, ¿ven Uds.?, un diablo no tiene forma alguna. Cáncer… se la llama cáncer, viene de la palabra
“cangrejo”, que significa “patas extendidas”. Comienza a chupar, les está absorbiendo la sangre de Uds.
Es otra vida. Es una vida viviendo en Uds. Así que, hay una vida humana, y hay otra vida, y eso es de lo
que estoy hablando, es esa vida. Ahora, cuando ellos dicen… Miren, Uds. le llaman… el doctor lo llama
“cáncer”? y algunos de ellos lo llaman “catarata”, y algunos de ellos… lo llaman diferentes cosas,
términos médicos. Pero Jesús lo llamó un demonio, y eso es lo que es. “Diablo” significa “atormentador”,
y está allí para quitarle su vida.
94 Ahora, a veces el doctor puede cortar alrededor de eso y sacarlo todo. Eso es maravilloso. Pero
¿qué si tiene tal adherencia que no pude sacarlo? Ahora, no estamos tratando con el crecimiento en sí?
estamos tratando con la vida que está en ese crecimiento. Miren, cuando uno dice: “Satanás, sal
fuera…” Y yo se los puedo demostrar. Que la persona ponga sus manos sobre mi mano, y demostrarles,
mostrar los efectos que eso ocasiona. Uds. lo han visto ser hecho, muchos de Uds. ¿Es correcto eso?
Fíjense, ahora, si esa vida sale de allí, ¿qué sucede? Uds. regresan al día siguiente, eso se encoje.
Cualquiera sabe, que después que cualquiera cosa… cualquiera sabe que cuando cualquier cosa muere,
se encoje. Uds. maten un ciervo, luego pésenlo y le dicen a los hermanos cuánto pesa? y pónganlo en la
balanza en la mañana, va a pesar menos libras. Cuando una persona muere, que tiene dientes postizos,
ellos se los quitan, un ojo artificial, porque ellos… Ellos se encojen, ellos se les saldrán.
95 Bueno, entonces, después que se queda allí bastante tiempo, como un animalito, un perro, que es
atropellado en la calle, tirado allí en el sol, empieza a hincharse. Luego se hace más grande que lo que
era al principio. El paciente, entonces, comenzará a enfermarse como después de setenta y dos horas,
cuando comienza la corrupción. Ellos comenzarán a decir: “Oh, estoy peor de lo que estaba. He perdido
mi sanidad”. Y cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda en lugares secos, y vuelve otra vez.
¿Ven? Y si Ud. realmente no cree, no importa cuánto se le ha quitado, ni Ud. no sabe cómo aceptarlo y
creerlo (cuando regresa, Ud. aún cree que se ha ido)…Y si Ud. lo acepta, entonces no queda nada sino
la muerte.
Pero ¿qué es lo que pasa? Ud. pone una… ¿Qué si Ud. tuviera una víbora dentro de Ud., como así de
larga y se muriera? Bueno, ¿qué es eso? Su corazón late y purifica el torrente sanguíneo. Y eso es lo
que causa la fiebre, es la infección. Y luego, cuando ese crecimiento que está dentro del cuerpo
humano, y está muerto, una infección entra o comienza a hincharse, el corazón tiene que latir para
sacar eso, purificando la sangre, pues, por supuesto, uno se pone peor. Pero las personas allí que no tienen fe, sólo se precipitan, y realmente reciben un alivio. Yo he visto personas…
96 Una noche, un hombre con cataratas sobre sus ojos, corrió allá y tocó el piano, y podía ver. Él se
acercó y tomó esta misma Biblia y leyó de Ella. Y como cuatro noches después, ni siquiera podía ver su
mano delante de él. Él regresó, dijo: “Yo perdí mi anidad. Simplemente estuvo bien estar allí”.
Yo dije: “¡Hermano, eso está mal! Ud. ha hecho… Ud. descreyó”.
Él dijo: “Bueno, hermano Branham, yo fui sanado, pero…”
Yo dije: “No, es la catarata hinchándose, señor. Sólo siga creyendo. No dude. Si Ud. duda, le
regresará. Sólo siga creyendo. Ud. dijo que creyó. Entonces Ud. se está retractando de lo que dijo. No
lo diga a menos que lo crea”. Lo animé y le dije… Quédese allí… estuvo allí por dos semanas, y al fin de
las dos semanas él podía leer la biblia tan bien como cualquier otro pudiera. ¿Ven?
97 Miren, si él no hubiera recibido instrucciones sobre qué hacer…
Y eso es lo que Uds. reciben. Se precipitan así, y cuando menos lo piensan, entonces todo recae
sobre el pastor. Y ellos dicen: “Bueno, ellos no fueron…” ¿Ven?, es porque la congregación no es
enseñada. Ellos no entienden como… qué deben hacer, y ellos realmente no tienen fe? ellos tienen
mucha esperanza.
Pero ahora, lo que estoy tratando de hacer, no es que Uds. digan: “¿Saben qué? El hermano
Branham puso las manos sobre mí, y, hermano, yo sané”. Yo ni siquiera los quiero tocar a Uds. Yo quiero
que Uds. lo toquen a Él. ¿Ven? Yo no tengo nada que ver con eso. Pero en el don que Dios me ha dado,
si puedo manifestar a Cristo, para mostrarlo y traerlo a que sea una realidad aquí delante de Uds., la
Palabra misma hecha carne entre nosotros, y mostrar que es Dios, entonces Uds. sólo tóquenlo a Él y
vean qué sucede. ¿Ven lo que quiero decir, amigos?
98 Uno no quiere algo grande. Si lo hace, uno no puede ir a lugares pequeños. Yo he estado en el
campo desde hace años. Yo nunca permití que mis reuniones crecieran a un lugar determinado… Yo no
tengo nada en las televisiones, no tengo nada para vender, yo no tengo nada, sólo a Cristo. Yo voy a
esos lugares pequeñitos donde algunos de los hermanos que tienen estos programas grandiosos no
pudieran ir, porque ellos tienen que tener miles de dólares cada día para conservar su programa. Yo no
tengo que tener nada, sólo más de Dios. ¿Ven? Y voy adondequiera que Él me envíe. ¿Ven?
Y allí es donde… Yo puedo ir… Yo prediqué un avivamiento aquí no hace mucho, en una iglesia que
tenía cupo para veinte. Era lamentable, pero lo llevamos a cabo de todos modos, porque el Señor me
dijo que fuera allí. ¿Ven? Y luego yo voy y le predico a una multitud de 500,000. Alguien lo patrocina y
me lleva allá. Yo no me preocupo de nada. Sólo me preocupo de mantenerse recto delante de Él. ¿Ven?
Él me envía adondequiera que Él quiera enviarme.
99 Ahora, esta noche, hasta donde yo sé, en esta fila las personas son desconocidas para mí.
¿Cuántos están allí, que son desconocidos para mí? Levanten sus… Y saben que no sé nada acerca de
Uds., levanten sus manos, Uds. que necesitan a Cristo. Uds. sólo crean. Ahora, yo creo que fue un cien
por ciento. Ahora, mientras esta fila de oración se está llevando a cabo aquí arriba, Uds. comiencen a
orar allí abajo, para que Dios… Y si Él hace eso, Uds. creerán, ¿lo harán? Digan: “Amén”.
Ahora, ¿cuántos saben que es exactamente de esa manera que Él mismo se identificó como el
Mesías de Dios? ¿Cuántos saben eso, de eso…? ¿Ven? Exactamente. Así es exactamente. Y Él es el
mismo ayer, hoy, y por los siglos. “Yo no hago nada hasta que veo… lo que veo hacer al Padre”.
100 Ahora, yo quiero tomar todo espíritu aquí bajo mi control, en el Nombre de Jesucristo, para la gloria
de Dios. Permanezcan sentados, quédense quietos, no se muevan. Cuando Uds. se mueven… ¿Ven?,
cada uno es un espíritu. ¿Saben Uds. eso? Si no fuera así, Uds. estarían muertos. ¿Ven? Y su
incredulidad… Cuando yo digo: “Inclinen sus rostros”, háganlo? cuando yo digo… ellos lo llaman a que se
pongan de pie, pónganse de pie? y cualquier cosa que Él les diga que hagan, sólo hagan lo que sea,
porque no soy yo? es Él. Ahora, comiencen su fila de oración, donde sea.
101 Padre Celestial, no pasará mucho para que el tiempo se acabe. Aquí detrás de mí esta noche hay
pastores, ministros, quienes han predicho y afirmado que la hora vendría cuando esto se llevaría a cabo.
Algunos ancianos veteranos, hace muchos años, parados en la esquina, con una guitarra en sus manos,
afirmando que vendría un día y aquí están alguno de ellos, aquí esta noche, y sus hijos están aquí.
Padre, ellos sólo han preparado el camino para hacerlo real. Ahora que nosotros lo recibamos, Señor.
Concédelo. Y que juntos tengamos compañerismo alrededor de este gran don que Dios nos ha enviado,
Jesucristo. Concédelo, Padre.
Ahora, Señor, Tú sabes que yo no conozco a ninguna de estas personas. Yo no sé nada acerca de
ellas. Tú las conoces a todas ellas. Y estoy tratando de permitirle a la gente ver, Señor, que no son los
grandes hombres, la gran iglesia? es un gran Dios, en Jesucristo. Pido que Tú permitas que Él sea dado a
conocer a nosotros esta noche, humildemente. Ahora yo he retado a la audiencia, Señor, a que te miren
a Ti.
Y que alguno de ellos allá, Señor, alguien… Yo pido que Tú permitas que el Espíritu Santo descubra
algo de fe allí esta noche, que causará que la audiencia se entusiasme, para vea que hay algo
aconteciendo. Y que entiendan, y que todos y cada uno sean sanados. Que no haya una persona
enferma en medio de nosotros, esta noche, cuando el servicio haya terminado. Que toda persona que no
es salva, sea salva cuando ellos sientan y sepan que están en la Presencia del mismísimo Dios que los
juzgará algún día. Lo encomendamos todo a Ti ahora. Y yo me encomiendo a Ti. Úsame, Señor, como
creas conveniente, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
102 Ahora, les pido que estén muy callados y estén en oración. Ahora, sólo imagínense… Ahora, si
alguien no cree que esto proviene de Dios, entonces en el Nombre de Jesucristo, lo reto a que venga
aquí y haga lo mismo. Y luego, si no puede, no diga nada al respecto. Escudríñelo en las Escrituras. ¿Ve
Ud.?
Ahora, hasta donde yo sé, con la Biblia de Dios aquí delante de mí, y este grupo de hombres
sentados aquí, mirándome, y en la presencia de estas personas, esta mujer es una desconocida para mí.
Yo no la conozco. Ella sólo es una mujer parada allí. Yo no sé nada acerca de ella.
Si ella está enferma, y yo tuviera alguna manera para sanarla, yo seguramente lo haría. ¿Creen Uds.
eso, que no? Yo lo haría si pudiera, pero no puedo. Nadie más puede. La sanidad proviene de Dios, y Él
ya lo ha hecho. Pero si Dios pudiera hacer algo, para hacerlos entender que Él todavía está aquí, y Él
está aquí para cumplir Sus promesas… Si Él cumple esta promesa, entonces Él cumplirá… Él cumple la
promesa de sanidad, por supuesto, ¿ven?
103 Y entonces si Jesús estuviera aquí parado esta noche, con este traje que Él me dio, y Uds. se le
acercaran y dijeran: “Mi Señor, estoy enfermo. Yo quiero que me sanes”. Yo creo que sería algo así.
Él diría: “Hijo, ¿qué no crees las Santas Escrituras? Yo morí por ese propósito. Yo compré tu sanidad
en el Calvario, cuando sufrí por ti”.
“Pero ¿cómo puedo saber quién eres Tú? ¿Eres Tú mi Señor?”
“Bueno, ¿qué hice cuando estuve aquí en la tierra antes para darme a conocer al pueblo, a ambos
judíos y samaritanos?”
Ni una sola vez fue ese milagro hecho ante un gentil, porque los gentiles no lo estaban buscando.
Ahora es el día de los gentiles, cuando están recibiendo el suyo ahora. Y este es el día que Él dijo: “Una
palabra contra el Espíritu Santo, de llamarlo un espíritu malo, nunca le será perdonado a la gente”.
104 Ahora, la mujer, ambos aquí delante de Dios, y bajo la Biblia, nosotros absolutamente… Uds. ven que
nosotros no nos conocemos el uno al otro, nunca nos hemos visto el uno al otro, y yo no sé, no tengo
una idea por lo cual ella está aquí parada. Yo nunca la he visto en mi vida, y esta es la Biblia en mis
manos. Y como ministro, ¿de qué me serviría decir eso, cuando estaba mal, condenándome a mí mismo?
Yo no tengo que estar aquí haciendo esto. Yo vengo porque siento que estoy en la voluntad de
Dios. Yo he venido porque sé que el día del juicio azotará algún día a Tucson. Y Dios está tratando de
hacerles llegar el mensaje a Uds., y yo debo ser Su testigo. Nada para mí, yo soy el más pequeño entre
Uds. Yo sólo soy su hermano. Es Jesucristo. Pero Él tiene que tener a alguien por medio del cual obrar. Él
mismo hace esa elección. Él predestinó eso para que fuere así.
105 Ahora, si el Espíritu Santo me dice qué esa mujer, o qué ha hecho ella, o qué… algo acerca de ella,
ella sabe… ella sabrá si es la verdad o no. ¿Qué no? Seguro. Ud. sabrá si es la verdad. Y si no es la
verdad, entonces no es Dios? pero si es la verdad, entonces es Dios. ¿Cuántos de Uds. creerán ahora
con todo su corazón y lo aceptarán? Ahora aquí estamos, bajo juramento, bajo la Biblia, ante Sus
testigos, ante testigos aquí, y la Biblia estando aquí, que prometió que las cosas que fueron hechas
justo antes que Sodoma fuera quemada serán hechas ante los gentiles, antes que sean destruidos, el
último llamado a la simiente de Abraham, la simiente real.
106 Ahora, cualquiera sabe… La mujer está aquí con sus ojos cerrados, está repitiendo una oración. Ella
es cristiana, porque cuando ella primero se acercó… Uno encuentra de vez en cuando a un imitador que
pasa inadvertido y trata de actuar como cristiano. ¿Cuánto han visto eso ser hecho alguna vez? Uds.
ven lo que les sucede a ellos también. O ellos caen allí mismo, o quedan paralizados, y se los llevan
cargados, y eso es todo. No estamos jugando a la iglesia. ¿Uds. recuerdan a Phoenix, hace años, sobre
eso?
Ahora, la señora, realmente, tiene una carga acerca de algo. Ahora si pudieran ver, entre ella y yo,
está una Luz. Ella empieza a desaparecer, pero parece que su espíritu está angustiado. Ella tiene
´problemas espirituales de los cuales ella está preocupada. Eso es verdad. Si eso es verdad, levante su
mano.
107 Sucesivamente, cada vez, siento venir eso: “Él está leyendo la mente de la mujer”. No lo estoy.
Encontraré eso una de estas noches, y lo expondré, también. Sólo un momento. Veremos si estamos,
veremos si estamos adivinando esto. Yo no sé qué se le dijo primero. Había algo, parecía como que era
un problema o algo. Oh, aquí está. Ya lo veo ahora. Es un problema espiritual.
Otra cosa, Ud. tiene temporadas de enfermedad. Ud. tiene problemas con piedras en la vesícula. Eso
es correcto. ¿Es correcto eso? Sí, señor como un hombre fuerte. Fíjese, otra cosa, Ud. tiene una carga
acerca de alguien. Eso es algunos niños. Son sus hijos, la salvación de ellos. Eso es verdad. Es también,
acerca de alguien más, que está aquí. Lo puedo sentir. Es su esposo, y es su salvación. Eso es correcto.
Él está aquí presente ahora.
Ud. no es de aquí. La veo caminando en alguna parte donde hay montes verdes altos y mucha agua.
Está lejos de aquí. Está al norte de aquí. Ud. es del estado de Oregón. Ud. es de alguna parte cerca de
Grants Pass, o de alguna parte cerca de allí donde están esos montes. Su primer nombre es Lena? su
apellido es Stovell. Eso es correcto. Jesucristo honra su petición esta noche. Vaya a casa. Su esposo es
salvo, sus hijos también, y Ud. reciba su sanidad. ¡Bendito sea el Nombre del Señor Jesucristo!
108 Lo que fue, yo no sé. Sólo… tendrá que estar en la cinta, pero yo sé que era una mujer que tenía
fe, que creyó. ¿Uds. le creen a Él ahora? ¿Es Él el mismo ayer, hoy, y por los siglos? Uds. saben que Ése
tiene que ser el Espíritu? ahora depende de lo que Uds. piensan que Eso era.
109 ¿Cómo está Ud., señora? Nosotros somos desconocidos el uno al otro. Yo no la conozco, y Ud. es
mucho más joven que yo, pero ¿cree Ud. que Jesús me puede decir cuál es su problema, o algo acerca
de Ud.? ¿Le daría fe para creer? ¿Cree Ud. que yo soy Su siervo? Ud. sabe que yo no sabría. Sería
imposible que yo supiera. Tiene que proceder de Él Espíritu. Y Ud. está consciente en este momento que
hay algo aconteciendo. Es Su Presencia.
Ud. no está parada aquí exactamente por sí misma. Ud. tiene muchos problemas. Ud. tiene uno
espiritual… muchos problemas espirituales de los cuales Ud. se está preguntando, que Ud. va a recibir la
respuesta a ellos. Y sólo para hacerle saber que yo sé de lo que estoy hablando, algo de ello es acerca
de algo que está aconteciendo en su iglesia. Es correcto. Eso es correcto. Es un asunto de negocios.
Está aconteciendo en su iglesia, lo cual Ud. no cree que está saliendo bien. Eso es “ASÍ DICE EL SEÑOR”.
Eso es verdad.
Y otra cosa, yo veo a una persona apareciendo, que casi está muerta. Es un caso de cáncer. Ud.
está orando por un cáncer, alguien en su región. Y Ud. también es de Oregón, porque es la misma región
de la señora que estuvo aquí antes. Eso es correcto. Ud. reciba lo que pidió. Regresa a casa. Su fe se lo
concede. Yo nunca toqué a la mujer, pero Dios sí, para ella. Uds. sólo crean.
¿Cómo está Ud., señora? Somos desconocidos el uno del otro. El Señor Jesús nos conoce a ambos.
Miren, sólo un momento. Algo sucedió en la audiencia. Sean muy reverentes. Hubo un hombre que
apareció delante de la mujer aquí—alguien con fe. Sólo sigan orando. Quienquiera que haya sido, fallé en
reconocerlo. Sólo sigan orando.
Una vez más, ¿ven?, para hablar con Uds… Todos tienen un espíritu, ¿ven?, y la gente está
empezando a creer, ¿ven Uds.?, eso hace eso… ¿Ven? La fe de todos está atrayendo fuerza por todas
partes, ¿ven Uds.? Por esa razón tengo que tener a alguien aquí justo delante de mí. Aún hay ministros
aquí sentados, que están enfermos, que están orando ahora mismo. ¿Ven? Pero yo la he llamado a Ud.,
Ud. con la tarjeta de oración.
Yo no la conozco a Ud., pero Dios sí la conoce. Entonces si el Señor Jesús me dice algo en su vida
que Ud. haya hecho, debería haber hecho, o algo que está mal con Ud., si está enferma, puede que
sean problemas domésticos, o puede que sean problemas económicos… Yo no sé lo que es, pero lo que
sea, Ud. sabrá si es verdad o no, si Él lo dice. ¿Creerá Ud.? Y ¿creerá que Ud. está ahora en Su
Presencia? No mi presencia, o de estos hombres presentes, eso no la haría sentir de la manera que se
está sintiendo en estos momentos. Es Su Presencia.
110 Hay un hombre que sigue de pie junto a esta mujer. Es un hombre fornido. Es algo… ¡Lo veo! Ud. es
amiga de un hombre que conozco, Paul Keen, un ministro. Ud. lo conoce. Eso es correcto, porque allí
está él. Eso es correcto. Él ha orado por Ud., este hombre. Y su problema, Ud. tiene una hernia, y la
hernia está en el diafragma. Eso es correcto. y causó complicaciones y todo tipo de enfermedades. Ud.
no es de aquí. Ud. es de… Ud. está al oeste de aquí. Ud. es de California. ¿Cree Ud. en Jesucristo? ¿Lo
aceptará Ud. a Él? Señorita Moss, ¿quiere regresar a casa y ser sana? Regrese y créalo. Tenga fe en
Dios. Ahora no dude, y se cumplirá.
¿Están Uds. creyendo en el Señor Jesús? ¿Cómo está Ud.? Somos desconocidos el uno al otro,
supongo. El Señor Jesús nos conoce a ambos. Yo no la conozco, pero el Señor Jesús sí la conoce. (Es
una Luz, y simplemente sigue dejando la plataforma. Todos Uds. sigan creyendo así. Sólo sigan adelante,
sólo sigan creyendo). Ud. está sufriendo con un crecimiento. ¿Cree Ud. que el Señor Jesús me puede
decir dónde está el crecimiento? Está en su seno derecho, el pulmón. Eso es correcto.
Ud. no es de aquí. Hubo alguien que la envió aquí. Oiga, Ud. ha estado en la línea de oración antes.
Eso fue en… Ud. es de Chicago y Ud. fue sanada una vez en la reunión.se le dijo que tenía un problema
en su costado, o la pierna, o algo así, y Ud. fue sanada en la reunión. Y un hombre canoso, y que tiene
un bigo-… Es el pastor Mattson-Boze, que solía ser su pastor en la iglesia Filadelfia (de allí es Ud.), él la
envió aquí esta noche. Eso es correcto. Jesucristo la sana. Regrese a Chicago regocijándose. Jesucristo
la sana. “Si puedes creer, todo es posible”.
111 ¿Cómo está Ud.? Somos desconocidos el uno al otro. Yo no la conozco, pero Jesucristo la conoce.
¿Cree que Él me puede dar Su Espíritu?, lo cual, yo no soy competente como ministro, Ud. sabe, pero
por un don en la Biblia, que es prometido en los postreros días, “para restaurar la fe de los hijos a los
padres”. ¿Cree Ud. que la hora ha llegado para eso, y que ese ministerio está en operación en la iglesia
hoy?
Ud., también, viene de Chicago, porque la veo caminando en la calle… se parece a la Calle Clark para
mí. Eso es correcto. Y Ud. sufre de artritis, varios padecimientos en su cuerpo. Ud. puede regresar
ahora. Su fe la sana. Dios le bendiga. Vaya creyendo con todo su corazón.
¿Cree Ud. que Dios sana artritis? Entonces regrese a su asiento y dele gracias por eso. Sea sanada,
sea sana.
¿Vendría Ud. aquí, señora? ¿Quisiera ir a comer y volverse a sentir bien, que ese problema del
estómago desde hace tiempo desaparezca? Vaya, coma. Jesucristo la sana.
112 Señora, la señora allí con la pequeñita, ¿cree que Dios sanará a esa niña? Yo puedo decirle el
problema de la niña, pero no la puedo sanar. Mira aquí, cariño. Yo tengo una niña por ahí, casi igual que
tú. Yo la dejo muchas veces llorando, como tú estás ahora, por querer ir a ver a las niñas. ¿Crees que
Jesús puede sanar problemas del corazón y sanarte? Ven aquí. Ven a mí. Padre Celestial, que el poder
del Espíritu Santo que está presente, salve la vida de esta niña. En el Nombre de Jesucristo. No lo dude,
hermana. Vaya creyendo, y eso estará bien. Crea ahora con todo su corazón.
113 Venga, señora. ¿Cree Ud. que Dios puede sanar ese problema de mujer, problema femenino, que el
drenaje cesará? Regrese. Créalo con todo su corazón, y sea sana.
¿Le gustaría respirar bien otra vez, y con facilidad, y deshacerse de esa asma y cosas? Vaya a casa
y créalo con todo su corazón y Ud. puede ser sanado y estar bien. Crea con todo su corazón.
Dios también sana problemas del corazón. Eso es correcto. ¿Cree Ud. eso? Sólo regrese y diga:
“Gracias, Señor Jesús”, y alabe Su Nombre, y sanará. En el Nombre de Jesucristo…
¿Creen Uds.? ¿Cuántos creen?
114 ¿Qué de Ud. allí en esa camilla? ¿Cree Ud.? ¿Cree Ud. que yo soy Su profeta, yo quiero decir, Su
siervo? (Eso hace tropezar a la gente). Yo no la conozco. Ud. es una mujer allí acostada. Veo que está
en una camilla. ¿Cree Ud. que yo soy Su siervo? Si Dios me puede revelar cuál es su problema, ¿lo
aceptará a Él como su Sanador?
114
Ud. está sombreada de muerte. Hay una sombre sobre Ud. Si Ud. se queda allí acostada, morirá,
porque no le sirve de nada ir al doctor. Todo ha terminado en cuanto a él concierne. La enfermedad que
la está matando es cáncer. ¿Por qué no acepta Ud. a Jesucristo como su Sanador, se levanta de su
camilla, y se va a casa, y sea sana? ¿Creerá Ud. eso? Acéptelo y váyase a casa, entonces. Levántese y
créalo…
¿Qué de Ud. con su mano levantada allí, y con ese abrigo blanco puesto? ¿Cree Ud. que yo soy el
siervo de Dios? ¿Cree que Dios me puede decir cuál es su problema, señor? Ud. tiene algún tipo de
ataques, es epilepsia. Si eso es correcto, levante su mano. Crea en Él ahora, con todo su corazón, y
Ud. nunca volverá a tener otro ataque. Lo reto a que lo crea.
115 Este hombre sentado aquí mirándome, con una camisa… mirando directamente aquí arriba. Ud. está
sufriendo con problemas del corazón. Yo no lo conozco, pero esa es la verdad. ¿Es correcto eso?
Permítame decirle otra vez. Ud. es un ministro. Ud. tiene iglesias que visita. Parece que es un tipo de
gente de raza morena… es México. Eso es correcto. Todos Uds. están interesados en alguien. Esa es su
esposa sentada junto a Ud. ¿Cree Ud. que Dios me puede decir cuál es el problema de ella? Yo no la
puedo sanar, pero sí le puedo decir su problema, ¿creerá para su sanidad? Ella está sorda de sus oídos.
Ponga sus manos en sus oídos, y crea con todo su corazón, y ella puede ser sana.
¿Cuántos creerán lo mismo? ¡Amén! Levanten sus manos en el aire y acepten a Jesús como su
Sanador. Uds. que creen en Él, que nunca han sido salvos, ¿por qué no vienen aquí al altar ahora mismo?
Uds. dijeron que querían tener un sentir en su corazón como Uds. tuvieron… como esa madre cierva
tuvo. ¿Lo quieren aceptar como su Salvador? ¿Vendrán aquí ahora y se pararán alrededor del altar, y me
permitirán orar por Uds. mientras están en Su Presencia? Muchos de Uds. aquí deberían venir y pararse
aquí. Si quieren aceptar a Cristo como su Salvador, vengan ahora mismo. ¿Lo harán? Dios le bendiga,
señor. Dios le bendiga. Eso está bien.
116 ¿Alguien más quiere aceptarlo a Él? En Su Presencia… ¿Cómo van a estar más cerca de Él alguna
vez? Si Él me puede decir cuál es su problema, Él me dice que Uds. lo necesitan. Vengan aquí ahora
mismo. Uds. que están sin Él, vengan ahora y recíbanlo como su Salvador personal. Párense aquí en Su
Presencia. Quienquiera que sean—si son un miembro de iglesia, no importa lo que sean—si todavía no
están bien con Dios, les pido y los reto, en el Nombre de Jesucristo, que vengan aquí al frente ahora
antes que terminemos esta línea de oración, aquí mismo mientras el Espíritu Santo está aquí, donde
puedo orar la oración de fe.
Si Él me oye para que los enfermos sean sanados, seguramente Él me oirá para que los perdidos
sean salvos. Uds. que lo quieren como su Salvador, vengan al frente ahora en el Nombre de Jesús.
Vengan al frente ahora y pónganse de pie alrededor del altar aquí para orar, en estos momentos. El
Señor les bendiga. Me gusta eso, hombres y mujeres bajo convicción, el mismo Espíritu Santo
haciéndolos que se levanten y haciéndolos que vengan al altar.
117 Uds. que creen que esto es el testimonio de la resurrección de Jesucristo en estos postreros días,
que la Biblia prometió esta mismísima cosa, que no puedo ser yo… soy un hombre? es su Salvador.
Permítanme decirles, es Jesucristo. Con mi mano sobre la Palabra, es Jesucristo, el Hijo de Dios. Su
Venida está tan cerca hasta que Él mismo se ha manifestado en la plenitud de Su poder entre Su pueblo.
Si Uds. han tenido dudas y confusiones, sólo un miembro tibio de iglesia, vengan esta noche y sean
llenos del Espíritu Santo mientras el Espíritu Santo, Él Mismo, está aquí, mostrando las pruebas infalibles,
por medio de la Escritura que Él está aquí. ¡Es Él! Venga ahora, toda alma que quiere a Jesucristo en su
vida. Vengan al frente ahora y acéptenlo. Vengan ahora.
…… es posible, sólo creed.
Mientras lo cantamos, ¿no vendrán ahora?
Sólo creed…….
Sólo creed, ¿qué? Sólo creer la Verdad de la Biblia, lo que se les ha dicho. Aquí está Él probándolo.
¿Por qué me dijo Él, precisamente en medio de ese servicio de sanidad? ¿Por qué me dijo Él en ese
servicio de sanidad: “Llama a la gente al altar?” Puede que sea la última oportunidad de alguien. Yo no
sé. Lo único que yo sé es obedecer al Espíritu.
………, sólo creed,
Sólo creed, sólo creed,
Todo es posible, sólo creed.
Creo Señor, creo Señor?
Todo es posible…
118 Muy bien, hermanos ministros, vengan aquí mismo. Aquí mismo…
Creo Señor…
Vayan allá. Que los obreros personales se reúnan ahora. Vamos a orar por estas personas.
… Creo Señor, creo Señor?
Todo es posible…
“¿Es posible que yo reciba el Espíritu Santo como ellos lo recibieron en el día de Pentecostés?”
Ciertamente, si Ud. lo cree.
……creed,
Sólo creed…
119 ¿Quisiera Ud. una verdadera experiencia del amor de Dios, como esa madrecita cierva tuvo por el
bebé? Si su experiencia no es así, Ud. está falto. Vengan. Si Uds. desean manifestar a Jesucristo en su
vida, vengan. Ya no jueguen a la iglesia.
La hora está aquí, no debemos tratar sin seriedad esta gran cosa que dios nos ha dado, las pruebas
infalibles de que Jesucristo está vivo hoy, luego de un espacio de dos mil años. ¿No vendrán? La iglesia
está recibiendo su último don. Esta es la última cosa que vendrá a la iglesia antes de la venida de Cristo,
según la Palabra de Dios. Jesús dijo: “Como fue en los días de Lot, así será en la venida del Hijo de Dios”.
Aquí estamos.
120 Vengan, ¿no lo harán Uds., toda alma que no lo conoce a Él, toda alma que tiene duda esta noche?
No permitan que esta gran oportunidad se les pase. ¿No vendrán ahora y se pararán para que se ore por
Uds. mientras nos reunimos alrededor de este lugar? Eso es correcto. sigan viniendo. Nosotros queremos
verlos, todos los que… Estamos esperando un momento porque yo verdaderamente siento que hay más
aquí que deberían venir.
No importa a qué iglesia Uds. estén afiliados, no les estamos preguntando su membrecía de iglesia?
les estamos pidiendo que vengan y reciban a Cristo. ¿Les gustaría recibir al Dios que conoce los secretos
del corazón, que los puede revelar aquí mismo como Él lo hizo, que conoce los mismísimos pensamientos
que Uds. están pensando, y se los puede describir a Uds. como Él lo hizo en los días pasados?
Ahora, el Señor les bendiga.
121 Ahora, mientras estos están alrededor del altar, y mientras los otros están viniendo, que los que
están en la audiencia se pongan de pie ahora sólo un momento, mientras que vamos a orar. Ahora, Uds.
que están enfermos allá en la audiencia que quizás no estaban en la línea de oración, pongan sus manos
los unos sobre los otros. Que todos los obreros personales y los ministros pongan sus manos sobre estas
personas aquí.
¿Están Uds. listos? ¿Han visto Uds. algo que es real? ¿Algo ha conmovido su corazón? ¿Algo ha
llegado a ser una realidad para Uds., rápidamente, para saber que Jesucristo está vivo esta noche?
Ahora inclinemos nuestros rostros, y que cada quien ore a su propia manera. Recuerden, hay
millones de oraciones ascendiendo alrededor del mundo ahora mismo. Dios oye cada una de ellas porque
Él es infinito. Oren ahora como oran en su propia iglesia. Pidan que Dios les perdone sus pecados. Pidan
que Él los llene del Espíritu Santo. Pidan que Dios los sane. Eso es correcto. Que el Espíritu Santo caiga
sobre Uds. así y les dé gran victoria y libertad.
122 Padre Celestial, traemos esta audiencia a Ti en estos momentos. Permite que el gran poder que
resucitó a Jesucristo de la tumba, vivifique a esta iglesia ahora mismo. Que el poder sanador… que toda
persona enferma sea librada de los poderes de satanás. Que toda alma perdida sea salva, y que toda
persona salva sea llena del bautismo del Espíritu Santo. Concédelo, Señor.
¡Oren como nunca antes han orado. Oren como si Uds. estuvieran muriendo, como si fuera su última
vez!
Mensaje extraido de Messagehub
