S.1018 63-0607  No Temáis 

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OBRAS DEL MENSAJE

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No Temáis

En Tucson, Arizona, E.U.A.

June 7, 1963

1Permanezcamos de pie unos momentos a medida que inclinamos nuestros rostros ante Dios. Con nuestros rostros y corazones inclinados, me pregunto si hay una petición especial en el edificio esta noche, por la que solicitan oración. Solo hágala saber levantando su mano. El Señor les bendiga.

MATT 18:20•

JOHN 14:13,14

2Nuestro Padre Celestial, nos estamos acercando al gran Trono ahora, en el Nombre de Jesucristo, porque se nos ha sido dicho que si venimos y pedimos cualquier cosa en Su Nombre, se nos será concedido. Y queremos primeramente darte las gracias por esta maravillosa reunión, estas cuatro noches de gente llena del Espíritu que se ha reunido aquí. Y nos damos cuenta que las Escrituras prueban una vez más estar ciertas, que: «En donde estén dos o más congregados, Yo estaré en medio de ellos». Y te hemos visto sanar a los enfermos, pronunciar las bendiciones, decirle a la gente cosas que serán, y estamos muy agradecidos por eso.

Y nosotros, como hermanos que estamos aquí en la plataforma… Señor, estoy agradecido por este grupo de hombres que yo sé que… Estos Cristianos, estos bebés recién nacidos, que acaban de llegar a Cristo en el transcurso de la semana, Señor, yo oro que cada uno de ellos encuentre una casa confortable aquí, una iglesia aquí en la localidad y que vivan para Ti, y que trabajen hasta que Jesús venga.

ROM 10:17

3Y que los resultados, de reunirnos juntos, provoque un avivamiento chapado a la antigua que atraviese completamente la ciudad, Señor. Muchos… Que nunca termine, hasta que Jesús venga. Permite que haya un avivamiento constante… que se dé a conocer en la región.

Padre, oramos por estos que levantaron sus manos. Tú conoces lo que estaba detrás de esa mano. Nosotros… Tú sabes todo al respecto, solamente te lo encomendamos, y pedimos que Tú les concedas su petición.

Y ahora, pártenos el Pan de Vida, Señor. Queremos que Tú nos hables a través de la Palabra, porque: «La fe viene por oír la Palabra». Y oramos que Tú nos la des a conocer esta noche, Tu Divina voluntad. Muéstrate entre nosotros una vez más, Padre. Te damos gracias por todo lo que ha sido hecho y dicho, y estamos esperando que este sea el tiempo del gran clímax del servicio. En el Nombre de Jesús oramos. Amén.

Pueden tomar asiento.

4Considero este uno de mis mayores privilegios, el haber tenido este tiempo de compañerismo con Uds. personas tan finas, en este auditorio aquí en Tucson. Y solamente estuve aquí por unos cuantos días, y yo… llevo aquí unos cuantos días, mejor dicho, y pensé que tal vez llegar aquí y e irme sin decir nada, o sin tener una reunión, como que vería mal. Y no tuve oportunidad de visitar a todos estos finos hermanos, los cuales empecé a conocer desde que subí a la plataforma. Y desearía poder quedarme una semana en cada iglesia. Y ciertamente que me gustaría hacer eso.

5Pero estoy muy contento por los bebés que están recién nacidos, Uds. que acaban de encontrar a Cristo esta semana… Si yo estuviera en su lugar, yo buscaría una buena iglesia aquí de la localidad entre estos hombres que están aquí, la que estuviera más cerca, o escogiera ir.

Y yo… las iglesias a las que sí pude visitar, hay unos hombres aquí, he estado en sus iglesias, hombres que en verdad están en fuego por Dios, con un celo ardiente, haciendo lo mejor que pueden por mantener la Luz del Evangelio. Yo… yo aprecio a hombres como esos. Y, recuerden, estos hombres creen el mismo Evangelio por el cual me paro aquí a predicar. Ellos son mis patrocinadores. Son los que están aquí en la plataforma. Ellos no se avergüenzan de esto. Ellos se paran por esto. Ellos lo creen. Y ellos están aquí, respaldándome, orando por mí, cada noche. Y yo creo, si Uds. no van a la iglesia, ¿por qué no simplemente van con uno de estos hombres finos aquí, y vienen a su iglesia y tienen compañerismo con ellos? Si yo estuviera viviendo aquí, y si no fuera un ministro, eso es lo que yo haría. De seguro me buscaría una buena iglesia aquí de la localidad con uno de estos hombres, y tomaría mi lugar en Cristo.

6Y si todavía no han sido bautizados, Uds. que entregaron su corazón a Cristo, consulten a uno de estos hombres, y Uds. recibirán un bautismo Cristiano. Y después, y si no han recibido el Espíritu Santo, ellos… ellos sabrán como instruirles, cómo deben recibirlo.

Yo voy a hablar sobre eso en la mañana en el desayuno de los Hombres de Negocio, si es la voluntad del Señor, sobre el bautismo del Espíritu Santo. Yo trato de frenarme un poco aquí en doctrina, porque somos un grupo mixto aquí. Pero, en la mañana, quiero hablar un mensaje evangelístico sobre el Espíritu Santo, Dios mediante. Ahora, creo que el desayuno comienza a las nueve. ¿O es a las ocho? A las ocho, en la mañana.

7Y ahora, me gustaría vocear a alguien que he tratado de encontrar desde que llegué a Tucson. Y tal vez, algunos de los hermanos que están aquí… La dama pudiera pertenecer a su iglesia. Creo que la llaman por el nombre de Charlotee Raney. ¿Alguien aquí…? ¿Alguien la conoce? ¿Está aquí en la ciudad? Charlotee, ¿estás aquí? Yo… Ella es una buena amiga íntima de nosotros, y no pudimos encontrar. Ella es enfermera. [Alguien dice: «Su hija está aquí». Trad.] Su hija. Bueno, ¡oh, vaya! Me pregunto qué edad tiene. Ponte de pie, querida, en donde sea que estés. Espero que no estés más grande de lo que pudiera llamarte querida. ¡Oh, vaya! Casi has crecido más de la edad como para llamarte «querida», ¿verdad que sí? Gracias. Dile a tu madre: «Que Dios la bendiga; y que la amamos; y que deseamos mucho verla antes de partir». Y solamente ponte en contacto con cualquiera de los… Con Billy Paul o a cualquier otro que esté aquí, y haznos saber dónde vives. Estuvimos tratando de localizarlos a través del directorio telefónico. Estuvimos preguntando alrededor, por todas partes, y no pudimos hallarlos. Muchas gracias. La última vez que te vi, eras una niña pequeñita.

Esta señora Raney, su hermana…

8Una enfermera muy sobresaliente, fue uno de los primeros casos de cáncer que yo vi al Señor sanar. Ella ni siquiera sabía en dónde se encontraba, o algo al respecto, estaba quemada de radio. Y el Señor me acababa de llamar a este ministerio, una o dos noches antes.

Oh, han pasado muchos, muchos años, quizás unos veinte, hace veinticinco años. Y ella se encontraba en Louisville, y según los archivos oncológicos de Louisville, ella ha estado muerta por veinte años. Y ahora trabaja de enfermera, y tan saludable y fuerte como puede estarlo. Y esta es su hermana que se vino para acá al Oeste, y ella y su pequeña que en aquel entonces estaba bebé. Y desde que hemos estado aquí, he tratado de encontrarlas. Y yo le dije a Meda que si… a mi esposa… que la había buscado por todas partes y que yo… no podía reconocerla. Y pensé que tal vez se… se había mudado, o algo. Y yo, cada noche, pensaba en vocearla. Entonces lo anotaba, unas cosas que quería decir, en un papelito, para no olvidarlo.

Me estoy envejeciendo.

9Le estaba diciendo al Hermano Moore. ¿Cuántos conocen a Jack Moore? Seguro que lo conocen, Uds. Hombres Cristianos de Negocios. Un fino ministro de Shreveport. Solía ser uno de mis asociados en las reuniones.

Yo le dije: «Hermano Jack, Ud. sabe, me está resultando muy difícil recordar como antes lo hacía. Solía ser que podía recordar cualquier cosa, de forma inmediata».

«Oh», él dijo: «¿Eso es lo más lejos que has llegado?».

Y yo le dije: «Me parece lo suficientemente lejos».

Él dijo: «¡Oh, vaya!». Dijo: «Yo le hablo por teléfono a un hombre y le digo: ¿Qué quieres?».

Eso es lo bastante lejos en el camino. Él apenas tiene cuatro o cinco años más que yo. Espero no llegar a eso. No obstante, fue solo un decir de él. Él es irlandés, en su sentido del humor. Pero, llamarle a un hombre y preguntarle qué es lo que quiere, eso sí que estaría muy mal. Ahora, otra cosa…

Yo… Le doy las gracias, hermana, querida, y asegúrate de contactarnos. Dile a mamá que la queremos ver, y vamos a regresar a ver a la tía Margie, inmediatamente, al tío Bill.

10Ahora, estoy agradecido, muy agradecido con este grupo de ministros que ha patrocinado el programa aquí. Y a los Cristianos… Los Hombres Cristianos de Negocios del Evangelio Completo de la ciudad, estoy agradecido trato de ir a cada lugarcito que puedo, y no podemos ir a todos. Aquí está mi administrador, sentado aquí, el Hermano Borders, que me acompaña y hace los arreglos para las reuniones. Y yo tengo una libreta en casa, de este tamaño, lleno de invitaciones, de alrededor del mundo, y me dicen que él tiene otra que me entregará en la mañana. Pero normalmente yo voy solo a dónde Dios me guía. Después, cuando llego allí, entonces puedo llegar en el Nombre de Jesucristo, porque Él me ha enviado como un embajador. Y yo sí me sentí guiado, estando aquí en Tucson, de llevar a cabo esta reunión. Yo pensé que estaría bien, y especialmente por la oportunidad de tener compañerismo.

11Y ¿cuántos recuerdan a Fred Bosworth, al Hermano F.F. Bosworth, ese gran santo anciano de Dios? Y él se acaba de ir a casa a la Gloria, a los ochenta y cuatro años, hace poco.

Y él dijo: «Hermano Branham, ¿sabe Ud. lo que es compañerismo?».

Y yo dije: «Pienso que sí, Hermano Bosworth».

Él dijo: «Son dos hombres en un barco». [Nota: La palabra compañerismo en inglés es fellowship. Esta palabra se puede decir que está compuesta de dos palabras: fellows y ship, que se pueden traducir como hombres y barco, respectivamente. -Trad.] Así que, yo tengo espacio para el otro, así que estoy muy agradecido.

Y siempre me hace recordar una pequeña historia. Yo iba entrando, y afuera, uno de los ujieres se acercó y me saludo.

Él dijo: «Oiga, predicador», dijo: «Yo… Yo soy su hermano asociado».

Yo dije: «Me da gusto en conocerle».

Y me dijo su nombre, y él también era un irlandés. Y así que alguien me preguntó, en una ocasión, dijo: «¿De qué nacionalidad es Ud. Hermano Branham?».

Yo dije: «Soy irlandés». Y si hay… Y si ellos pueden ser salvos, entonces hay esperanza para todo el mundo.

Y así que… así que dio la casualidad que era un irlandés también. Y él dijo: «Me gustan esas historias de cacería». Él dijo: «A mí también me gusta cazar».

Así que, bueno, uno tiene que ser de todo, a todos los hombres, Uds. saben, para que podamos ganar unos para Cristo.

12Y hablando de compañerismo, me recuerdo que una vez, me encontraba arriba en el norte de New Hampshire. Yo estaba… Ese es el hogar del venado cola blanca. Y yo estaba pescando por unas truchas de arroyo café y cola cuadrada. Y nosotros… y yo tenía un lugarcito, con mis cosas, mi pequeña tienda estaba allá muy arriba en la montaña. Oh, y miré un lugar en donde el agua estaba cayendo…

Y yo sé que tengo muchos amigos pescadores. Y todavía no he encontrado suficiente agua en Arizona para ir a pescar, desde que llegué aquí. Yo bebo toda la mía. Pero es solo… Esa es la única cosa. Yo amo esta región, pero sí que me gustaría que tuviera algunos lagos o estanques, o algo aquí alrededor. Yo soy un Bautista, Uds. saben, y a mí como que me gusta mucho el agua. Y así que ellos…

Tenía este pequeño estanque donde estaba pescando. ¡Oh, vaya! Simplemente los atrapaba, Uds. saben, solo me gusta jugar con ellas, después las libero. Y si yo mató una, por supuesto, yo me como esa. Y en la parte de atrás de mí línea de mosca, estaba agarrando un montón de ramas viejas de sauce.

Así que dormí toda la noche en la pequeña tienda, llevaba dos días allá. Y a la siguiente mañana, agarré mi pequeña hacha de mano, y salí. Pensé en cortar esas ramas sueltas de sauce, y jugar con esas truchas por un rato. Mañana, en alguna hora del día, estaré yendo de nuevo, con mi pequeña tienda en mi espalda.

13Y en mi camino de regreso, había estado una… una mamá oso y sus dos cachorritos que se habían metido en mi vieja tienda de saco de costal. Así que, no es lo que se comen, sino lo que destruyen. ¡Oh, vaya! Les gusta hacer ruido con las cosas. Son pentecostales, hasta el tuétano, de esa manera. Así que ellos… a ellos les gusta… Ellos aman hacer eso. Así que se metieron y tumbaron la estufita de leña, y simplemente la aplastaron. Ahora, hablando de hacer ruido, pues, más vale que deje eso quieto. ¿Ven?

Yo les puedo probar, que cualquier cosa sin emoción está muerta. Así que, si su religión no tiene una poquita de emoción en ella, le conviene enterrarla. Ud. tiene que tener emoción para estar con vida.

Y entonces… noten, este pequeñito… Cuando llegué escuché un ruido. Y miré alrededor, y allí estaba la mamá oso y sus dos cachorritos, se habían metido allí. Y simplemente destruyeron todo lo que había. Entonces supe que eso significaba levantar el campamento y marcharme. Y después miré, y la mamá oso corrió para un lado. Y ella chilló, Uds. saben. Era un oso negro. Esos no son muy grandes. Así que ella corrió y le chilló a sus cachorritos. Y uno de los cachorritos se fue corriendo con ella, y el otro no corrió. Bueno, me pregunté: «¿Qué es lo que está pasando?».

14Y yo tenía una vieja pistola oxidada dentro de esa tienda. Pero me imaginé que para entonces ya estaba destrozada. Y yo tenía el hacha en la mano, y…. y yo… Uds. saben, una mamá oso con sus cachorritos, puede ponerse bastante enojada, Uds. saben. Y ella lo puede rasguñar a uno, también, si lo quiere hacer. Así que estaba más bien observándola, Uds. saben, teniendo en mente un árbol todo el tiempo, al cual pudiera…

Ustedes han escuchado sobre el predicador en el árbol de canela, bueno, cualquier tipo de árbol sirve si un oso los está persiguiendo. Así que observaba el árbol, y me preguntaba qué le estaba pasando al pequeño osito. Él simplemente estaba… no se iba a ir. Y su mamá continuaba chillándole a él, y seguía en el mismo lugar. Y él estaba encorvado, de esta manera. Yo pensé: «¿Qué fue lo que agarró el pequeñito?». Yo pensé que tal vez pudiera entrar corriendo y agarrar la vieja pistola. Yo pensé: «Oh, yo no mataría a esa vieja mamá oso, si se viene contra mí, porque dejaría a dos huérfanos en el bosque. Así que yo no haría eso.

15Así que pensé: «Yo simplemente observaré este árbol, y veré lo que el pequeñito agarró». Y ahora él estaba todo encorvado, de esta forma, y lo vi moverse. Y la mamá estaba chillando y caminando de un lado a otro, como inquieta. Y ella también me estaba observando. Y cuando se dio la vuelta para ver al otro oso, yo empecé a caminar de ladito, de esa forma, para tratar de darle la vuelta, y ver lo que el pequeñito estaba… lo que lo tenía tan entretenido. ¿Saben lo que tenía? Tenía mi balde de melaza.

Y Uds. saben, a mí me gustan los panqueques. Y sé que tengo muchos conciudadanos con el mismo gusto. Así que… y sé que yo… Yo no creo en rociar. A mí me gusta bautizarlos realmente. Me gusta ponerle bastante, Uds. saben, ponerles bastante melaza. La última vez que comí aquí en la Ramada, el otro día, tuvimos muy buen desayuno. Y ellos sirven muy buenas tortas de harina de maíz, me gustan. Nosotros las llamamos tortas de maíz, en el Sur. Pero Uds.… Si nos las sirven en la mañana, díganle a la mesera que ponga más melaza, por favor. Eso, eso no fue suficiente. Tuve que ponerle azúcar arriba del mío, Uds. saben, para poder acabármelos.

16Pero, sin embargo, este pequeño osito, el osito había abierto el balde con su patita. Él tenía su… A ellos les encanta lo dulce, Uds. saben. Y él metió su patita en el balde de melaza. Él no sabía cómo comérsela con sus garras, así que él… él solamente se las embarraba y las lamía, Uds. saben. Y entonces él se la embarraba y la lamía, hasta terminar con todo lo que había en el balde.

Yo le dije: «¡Sal de allí! Yo seguía gritándole. Él ni siquiera volteaba. Y después que se terminó todo lo que había en el balde, él volteó, me miró. Y él no podía abrir sus ojos, Uds. saben. Desde la punta de sus orejas, hasta abajo a su barriguita él estaba cubierto de melaza.

Yo pensé: «Eso es correcto». No hay condenación. Eso es parecido a una vieja reunión pentecostal. Cuando Uds. meten su mano directamente en el balde de melaza, o en el frasco de la miel, hasta arriba de sus codos, y empiezan a gritar, alabando a Dios, no importa lo que esté sucediendo alrededor, Uds. no lo escuchan.

Pero, Uds. saben, lo más raro fue que después que él terminó, y con el resto de ellos parados allá regañándolo; cuando se fue con ellos, el resto de ellos tuvieron compañerismo. Todos lo lamieron. La naturaleza posee algunas cosas raras, ¿no es así, hermano? Lamiéndolo completamente. Ahora, aquellos que no asistieron a la reunión, pueden solo lamer la melaza de Uds. al… vean, después que haya terminado. Muy bien.

17Estamos agradecidos, le damos las gracias a este grupo tan fino de hermanos, y por este grupo tan fino de gente. Y ellos… Yo creo que todo salió muy bien. Y nosotros no… Nosotros absolutamente… Una cosa que no permitiremos es lo financiero, ningún apuro financiero. Un Hermano me dijo allá afuera, dijo que tenían todo el dinero pero que les faltaban cien dólares. Yo le di un cheque. Le dije: «Olvídenlo. ¿Ven? Yo lo pagaré, yo mismo». Así que… entonces nosotros… Todo está de maravilla. Y nosotros queremos…

Si alguno de la administración de aquí de la Ramada Inn se encuentra esta noche, quiero darles las gracias, porque nos donaron este edificio. Yo creo… Y yo no estaba… Yo sé… Y de la única manera que me enteré, fue porque el Hermano Tony me dijo al respecto. Yo creo que es… que si alguien está en la ciudad, o está buscando un motel, yo ciertamente puedo recomendarles y decirles que el lugar a ir es en la Ramada.

18Si la gente tiene tanta consideración por el… por nosotros, y por nuestra religión, y por nuestro Cristo, yo creo que deberíamos de tener la suficiente audacia como para decir algo bueno de ellos, y decirle a todos los que podamos. Eso es correcto. Que el Señor bendiga esta institución. Nosotros siempre vamos a sus establecimientos que tienen por todo el país. Siempre tenemos esa buena costumbre. Y los Hombres de Negocios usan sus locales, en Phoenix y en todas partes donde podemos, para llevar a cabo las reuniones y las convenciones. Y yo digo esto, caballeros, si están aquí, que el Dios Todopoderoso les bendiga ricamente. Y al final del camino, ruego que Dios abra Sus puertas, y que les dé la bienvenida en Su gran Reino en ese tiempo.

19Y luego hay algo más. Tengo un montón de cosas con unas notas que escribí, y unos textos que quisiera usar en unos momentos más. Pero, otra cosa, que Uds. son muy afortunados aquí en Tucson. Ahora, siempre me han dicho que Tucson era el lugar más cercano que hay al Hades, porque hace mucho calor. Pero, déjenme decirles, yo realmente lo disfruto. Pues, en mi hogar cuando está así de caluroso, pues, uno no pudiera pararse así usando un saco, con el aire acondicionado encendido. Sería… Uno simplemente estaría sudando. Bueno, yo nunca… he trabajado muy duro, y hasta ahorita no he sudado nada.

No, me gusta así. ¿Por qué se regresan al Este, en el verano? Este es el lugar para venir. Aquí está bien. Es mucho mejor que nuestro pantano allá, de todas maneras. Así que, a mí me gusta aquí. Espero que el Señor bondadoso me permita regresar, mudarme aquí a alguna parte y quedarme. En realidad, me gusta este lugar.

Y una de las cosas más grandes, los eventos, uno de los atractivos más grandes del lugar, por supuesto, es la gente, es lo que hace el lugar. Yo… Aún en las tiendas, todo, y siendo una ciudad turística, he recibido de los mejores tratos, la gente más amable, desde que llegué a Tucson, que alguna vez haya querido conocer.

20Y luego cuando llegué aquí, sintonicé mi radio, y encontré una estación aquí que constantemente está transmitiendo nada más que música Cristiana. Es la estación KAIR. Y el día de hoy me enteré, que su oficina central está aquí en la Ramada. ¿Saben lo que hice? (Si alguien de la administración de la KAIR está aquí). Compré un radio solamente para mantenerlo encendido todo el tiempo, para que mis hijos y mi hogar pudieran escuchar la cosa correcta.

Porque la mayoría de las estaciones que Uds. sintonizan, siempre hay una clase de esto del boogly-woogly, o lo que sea esa cosa, y… y rocanrol, y todo este otro tipo de tonterías que tienen hoy día. Y… y uno no escucha esa cosa. Y yo pienso que Uds. Cristianos, Uds. deberían de hacer todo lo posible por mantener la estación allí. Eso es correcto. Y enciéndanla en sus hogares, en donde sus hijos puedan escuchar lo correcto.

21Ahora, Uds. escucharán todo tipo de… Por supuesto, es un asunto interdenominacional, y cualquier tipo de predicaciones, o cualquier tema. Uds. pudieran estar en desacuerdo con algunos de los hermanos, con sus programas. Pues, si todos nos sentáramos esta noche a cenar, y si todos comemos pastel, yo pudiera tomar el pastel de cereza, y Uds. el pastel de manzana, pero todos estaremos comiendo pastel. ¿No es así? Eso es correcto. Por lo tanto, sencillamente, ellos son hermanos. Y ellos tienen el derecho de expresar lo que piensan.

Así que Uds., solo mantengan su radio encendida, y escuchen esa buena música. Y yo… yo pienso… Yo lo aprecio. Desearía poder llevármela a casa, KAIR, y ponerla en alguna parte en Louisville, una estación como esa, que transmite música Cristiana todo el tiempo. Me gusta eso. El Señor bendiga la estación: KAIR.

Y luego, hay otra estación por allí. No me acuerdo de… las siglas que la conforman, pero también tiene mucha buena música religiosa. Déjenme decirles; espero no avergonzar al hombre al decir que yo escucho al Hermano Gilmore todo el tiempo. Algunas veces él está en la estación. Y a mí simplemente se me olvida qué estación es. Pero ellos también tienen… ¿KAIF? [Un Hermano dice: «No, KFIF». Trad.] Esa es otra buena estación. También los apreciamos.

22Ustedes saben, es como el antiguo refrán, si contamos nuestras bendiciones, miramos alrededor, es un poco sorprendente ver cuánta gente buena queda en el mundo, cuántas cosas bonitas tenemos todavía. El Señor sea alabado. Estoy contento de ser un americano. Estoy contento, siendo un misionero, yendo a otras tierras, y demás, y regresar a casa.

Oh, me duele el corazón al ver cómo… lo lujoso que vivimos, y el resto del mundo muriéndose de hambre; y al ver los lugares finos, la gran iglesia fina en cada esquina, y esa pobre gente allá, y muchos de ellos nunca han escuchado el Nombre de Jesucristo.

23He tenido a niños negros a mi alrededor por los miles, con lágrimas corriendo por sus mejillas, ni siquiera con un pedacito de ropa puesta, no saben diferenciar su mano izquierda de la derecha, solamente se quedan durante todo el día y toda la noche, parados allí, escuchándome hablar sobre el Señor Jesús, vean, nunca lo han oído antes. Decirles que… que hay Alguien que los ama. ¡Oh, vaya! Eso es lo que ellos quieren escuchar, algo que es… de Alguien que los ama.

¿Quién no desea sentirse amado? Todos nosotros queremos eso. Todos lo necesitamos. Y luego, la manera de conseguirlo, es amar a alguien más, entonces serás amado. Dios les bendiga a todos.

Espero verlos en la mañana en el desayuno, aquellos que puedan asistir. Y yo creo que en la mañana estarán vendiendo los boletos también en la oficina. Y si Uds. vienen al desayuno, pues, estoy seguro que nos darán un poco más de melaza si nos sirven panqueques. Y luego… Y tal vez unos no necesiten tanto, Uds. saben. Y así que cuando yo…

24En una ocasión yo estaba predicando en una iglesia Bautista Misionera allá en Georgia. Era una… Yo prediqué hasta la noche, y tuvimos un gran llamamiento al altar. Yo… Era muy noche. Y yo estaba durmiendo en un porche trasero, y el viento soplaba, un porche viejo con mosquitero. Y yo estaba… estaba cansado. Ellos se levantan a las cuatro de la mañana, en aquel lugar. Y así que la mujer anciana de color salió. Ella me llamó, como tres o cuatro veces. Nunca lo olvidaré. Ella dijo: «Parson». Eso significa «predicador», en aquel lugar. «Parson», dijo: «Querido, ¿Por qué no te levantas?». Dijo: «Ya te cociné la torta de maíz por cuarta ocasión». Dios bendiga su corazón. Ella tenía como setenta años en aquel entonces. Me supongo que ella ya se fue a la Gloria, a descansar: «Te cociné la torta de maíz cuatro veces, esta mañana».

25Ahora, ¿todos aman al Señor? Me alegra. ¿No están felices de solo saber, que pueden ser libres, y sentirse felices, y sin condenación?

Y quiero darle las gracias a este pequeño cuarteto aquí por haberse quedado. Yo sé que tenían programado otros lugares. Y ellos dijeron… Los voy a estar escuchando, en sus discos. Yo obtuve algunos de esos, y las cintas, y cosas. Creo que Uds. son muy buenos.

Y esta niñita aquí. ¡Oh, oh, vaya! Ella, ella en parte es un ruiseñor. Ella realmente puede cantar, y también los pequeños niños. Y yo le dije al pequeño niño, el pequeño niño que usa lentes. Yo lo conocí la otra noche, y le dije: «Hijo, te vas a convertir en un bajo, un día de estos». Él como que se rio, y me miró a través de esos lentes. Yo dije: «Te estás preguntando cómo es que puedo decir eso». Le dije: «Bueno, ahorita te escuchas como un abejorro dentro de un frasco». Y él se divirtió con eso. Y ellos son personas amables. El Señor les bendiga.

Yo creo que esta vez sí conocí a la mamá cuando dije eso. Muy bien. La otra noche la confundí con otra dama. Y me imagino que este es el papá que está aquí en algún lugar. Alguien acaba de señalar al papá por aquí. Sí. Muy bien. El Señor le bendiga. Y espero que nuestros caminos se crucen otra vez en la vida. Si no sucede así, nosotros llegaremos a la puerta en aquella mañana. Eso es correcto.

Ahora, antes que nosotros…

1PET 1:8

26Después de habernos expresado de la manera que lo hemos hecho, y yo creo que la felicidad va junto con los Cristianos. Yo nunca he estado triste por ser un Cristiano. Yo siempre estoy feliz de ser un Cristiano. Y, oh, las campanas de gozo han sonado en mi corazón por más de treinta y cinco años desde que Jesucristo vino a mi corazón. Nunca he podido expresarlo. Es un gozo inefable y lleno de gloria. Pero ahora, mientras abordamos la Palabra, simplemente pongamos nuestras risas a un lado, y… y veamos directamente ahora en la Palabra, solo por un momento.

Señor Jesús, ahora ayúdanos, a medida que leemos la Palabra. Y permite que el gran Espíritu Santo que fue enviado como nuestro Tutor, que fue enviado para instruirnos, y para enseñarnos las cosas y el camino a Dios, que Él pueda venir ahora y que tome la Palabra, y la entregue a cada corazón tal como tenemos necesidad. En el Nombre de Jesús, oramos. Amén.

MATT 14:22-27

27Ahora, si gustan ir a la Escritura que quiero leer, se encuentra en San Mateo el capítulo 14, y vamos a comenzar en el versículo 22.

En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud.

Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.

Y ya la barca estaba en medio de la mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario.

Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el agua. (Discúlpenme)… andando sobre el mar.

Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo.

Pero en seguida Jesús… Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!

28Ahora, si tuviera que ponerle un nombre a este texto… Y yo trato de mantener los pequeños mensajes sencillos y como en un drama, para que los pequeñitos también puedan disfrutarlos. Y le he puesto a este texto como nombre: «No Temáis». Tres palabras, las uso de esa manera en muchas ocasiones: «¿Crees tú esto?», y, «Venid, Ved A Un Hombre». Y son textos de tres palabras. Y ahora yo quiero usar esto como texto: «No temáis». Y como tema, voy a usar esto: «Una Reunión De Testimonios En El Mar».

29Y debió haber sido como en el atardecer. El sol estaba a punto de ocultarse; el ocaso iba entrando; y ellos estaban cansados y agotados. Había sido un día grandioso para el grupo. El pescador calvo, el más grande, de musculatura fuerte, estaba empujando la barca hacia el mar de Galilea. Y cuando por fin logró que la barca flotara, brincó a bordo y se sentó al lado de su hermano, Andrés. Fue llamada en la Biblia, una barca.

Ahora, una barca no es igual a la que llamamos un bote el día de hoy. Las barcas de entonces eran la mayoría dirigidas por remos. Y ellas tenían la… La borda era muy alta, y debido a que grandes olas del mar eran muy comunes, tenían sus lados muy altos. Y usualmente eran dos hombres para cada remo, sentados a un lado cada uno de la barca, y algunas veces, seis u ocho hombres movían la barca. Eran pescadores comerciantes a lo largo del mar de Galilea. Y los tienen el día de hoy. No ha cambiado ni un poquito desde ese día. Aún es igual, pescan de la misma manera, el mismo tipo de redes y demás.

ACTS 16:31

30Ahora, a medida que le daban vuelta a la barca y salían, la orilla estaba llena de gente. Y ellos daban unas dos brazadas con los remos, y agitaban su mano despidiéndose de ellos. Y todos decían: «Vengan a vernos de nuevo. Asegúrense de traer a su Maestro cuando regresen a vernos otra vez». Ellos iban en camino hasta atravesar el mar, y era bastante distancia. Y ellos tenían que remar duro para llegar esa noche al otro lado.

Así que puedo imaginarme de cierta manera como se sentían. Había sido un día grandioso. Habían visto grandes cosas suceder. Muchos habían sido salvos y creyeron en el Señor Jesús. Y ellos habían pasado un día muy difícil, alejando a la gente de su Maestro, para que Él pudiera ministrarles, para traer Vida a los perdidos. Y ellos estaban cansados y fatigados. Pero, aun así, el tener que dejar a sus amigos…

Hay algo tocante a dejar a los amigos, cuando uno tiene que decirles adiós. Eso es… es algo muy terrible. Y yo me he sentido de esa manera, puedo sentir mucho del pesar que ellos tenían, porque yo sé cómo es conmigo. Cuando uno empieza a familiarizarse con un grupo de gente, cuando empiezan a saber que uno no es un súper humano, que uno es su hermano. Y… y ellos empiezan a… Todo empieza a sentirse bien. Y luego uno les tiene que decir: «Adiós. Los veré de nuevo en alguna otra ocasión, espero que así sea». Es algo muy difícil de hacer.

31Estoy esperando el tiempo cuando nos reunamos en donde nunca nos tendremos que decir adiós, allá del otro Lado. Y algunos de mis preciosos viejos amigos y compañeros de caza, yo los encontraré en uno de esos grandes senderos de caza en algún lugar, donde nunca terminarán. Yo los estaré buscando a lo largo de todo ese camino, si es que no los vuelvo a ver antes de ser llevados.

Y cómo han de haber agitado sus manos. Y ellos remaban un poco, y luego volvían a saludarlos. Y finalmente a medida que el mar se calmaba, mientras el sol se ocultaba, la pequeña barca se abría paso, con el poder de los remos. Y ellos daban otras brazadas, y luego agitaban sus manos y decían adiós. Y luego alguien reconocía a uno de ellos y le comenzaba a saludar y a decir adiós. Y de esa manera debió haber sido mientras la barca se movía por las aguas. Y finalmente, el último adiós fue dicho, hasta donde pudieron escuchar.

Y debió haber quedado un largo silencio. Nadie decía nada, porque tenían que empujar un poco más la barca. Y ellos como que entraban en el ritmo, mientras remaban juntos la barca, porque de no ser así se hubieran desviado. Así que iban remando con ritmo, y tal vez se cansaron mucho.

32Y debió haber sido el joven Juan que fue el primero en cansarse, y quería recobrar el aliento, como decimos. Él todavía era joven y tierno. Y él no era tan fuerte como esos pescadores musculosos que habían estado en el mar, y en las tormentas, que habían remado esas barcas. Y él debió haber sido el primero en cansarse. Así que pudo haber dicho: «Fiuu, hermanos, descansemos por un momento». Y mientras él se detenía, y se hacía el cabello negro hacia atrás fuera de los ojos, y la pequeña barca iba en el agua con el puro empuje, avanzando, puedo escucharlo comenzar diciendo: «Me siento con ganas de testificar».

A mí me gusta eso. Me gusta un buen culto de testimonios cuando uno tiene algo de qué testificar. Ahora, si Ud. no tiene nada, solamente se parará y dirá la misma cosa que dijo la noche anterior o el año pasado, y se pone tedioso. Pero cuando Ud. tiene un testimonio fresco que simplemente ya no puede retener, algo que el Señor ha hecho por Ud. y simplemente tiene que decirlo, a mí me gusta eso.

33Nosotros solíamos llamarle a eso, allá en casa, un testimonio de palomita de maíz. Ahora, ¿cuántos saben lo que son las palomitas de maíz? Yo les quiero decir lo que hacen. Uds. toman un pequeño grano amarillo, y lo colocan en una estufa caliente, y salta muy alto en el aire aún amarillo, después se pone blanco, y baja con el doble de su tamaño y la mitad de liviano, pesando la mitad, mejor dicho, de lo que estaba. Es un testimonio. ¿Ven? Eso es lo que hace un testimonio. Un poquito amarillo, temeroso de hacer algo, y después, de repente, el poder y el fuego del Espíritu Santo lo golpea a uno y se pone todo blanco, de lo amarillo. Y Ud. se siente tan liviano, que simplemente, vea, Ud. ya no está más anclado en la tierra. Así que a mí me gusta el testimonio de palomita de maíz.

JOSH 3:16,17

34Debió haber sido el pequeño Juan que quiso dar uno. Él se levantó en la barca y dijo: «Bueno, yo quiero ser el primero en testificar, y decir esto mientras estamos descansando. Me siento completamente satisfecho y seguro, mis hermanos. Este día quedó establecido en mi mente que no estamos siguiendo algún tipo de fanático, como el resto del mundo quiere hacernos creer que estamos. Nosotros estamos siguiendo a Aquel del cual se habló en la Escritura. Quedé convencido el día de hoy. Yo quiero dar mi testimonio».

«Yo nací y fui criado junto al Jordán. Puedo recordar, hace muchos años, cuando vivíamos a la orilla del Jordán, cerca del vado donde Israel cruzó con un poderoso guerrero, Josué. Él tomó el arca del pacto, y el Espíritu Santo abrió el mar, el… o el Jordán, y ellos cruzaron al otro lado, todo nuestro pueblo, por tierra seca, cuando llegamos a esta tierra».

«Y recuerdo que, en el tiempo de primavera, cómo acostumbraba salir y recoger pequeñas flores por toda la orilla del Jordán. Y por la tarde, escuchaba a mi mamá llamarme, y decir: ‘Ahora, ven acá, Juan. Y tú… debes irte a la cama. Tú tienes que tomar la siesta. Los niños pequeños deben tomar una pequeña siesta en la tarde’. Y ella se sentaba en el porche de enfrente, y me arrullaba en sus brazos. Y yo todavía puedo ver su lindo rostro, y sus grandes ojos café de judía mirándome. Y ella me contaba historias Bíblicas».

PROV 22:6

35Y Uds. saben, es una pena que nuestras madres no puedan mantenerse fuera de las cantinas lo suficiente, el día de hoy, y alejada de lugares donde no deberían de estar, y arrullar a los hijos otra vez y contarles historias Bíblicas. Ese es el problema de nuestra nación el día de hoy. Ellos, cualquiera, casi todos, cualquier niño en la calle le puede decir más a Ud. sobre Davey Crockett de lo que pudieran decirle sobre Jesucristo. Eso es correcto. Y cómo es que el mundo comercial le da un auge a eso. Y, ¡oh, vaya! Instruye al niño en su camino. Es verdad.

EXOD 16:8,35•

2KGS 2:8•

2KGS 4:32-36•

ACTS 7:36

36«Ahora, y ella dijo… Ella solía contarme historias. Y una de las historias principales que más me gustaba, era… Aparte del niño pequeño que el… el gran profeta Elías resucitó de entre los muertos, me gustaba mucho esa historia, y me preguntaba qué tipo de hombre debió haber sido Elías. Y ella me decía: ‘¿Sabes algo, Juan? El mismo gran Elías y Elíseo, ambos, caminaron por esa misma calle, tomados del brazo, yendo hacia el río. Solo piénsalo, no hace mucho que ellos hicieron eso. Esos dos grandes profetas caminaron hacia el río, y el río se abrió. Pasaron a Jericó'».

«Ahora… Pero la historia principal que siempre se me quedó grabada, que ella me contó, yo quería que me la contara todos los días, de cómo fue que Dios liberó a nuestro pueblo de servidumbre en Egipto donde ellos fueron esclavos, y los trajo al desierto, y los mantuvo allá por cuarenta años, y los alimentó desde el Cielo. Pues, ella me contó que, cada noche, que ellos salían por la mañana después que Israel se acostaba y dormía, igual como ella me estaba alistando para llevarme a la cama. ¿Saben qué? Me decía que Jehová Dios bajaba, y a la siguiente mañana había pan distribuido por todo el suelo. Eso los sustentaba durante todo el día».

COL 1:16

37«Yo solía decirle a mi mamá: ‘Mamá, ¿tiene Dios un coro especial de Ángeles allá arriba, que trabaja de noche; y tiene un montón de hornos por todos los Cielos, y Él dice: ‘Ahora, dense prisa, estos hijos tienen hambre; y horneen todo este pan?’. ¿Luego otro grupo de Ángeles lo baja y lo distribuye por todo el suelo?'».

«Ella volteaba a verme y decía: ‘No, querido Juan. Tú solo eres un niño pequeño. No entiendes. Nuestro gran Jehová es el Creador. Él no tiene que tener Ángeles especiales horneando pan. Él no necesita hornos en el Cielo. Él solamente habla la Palabra, y el pan cae por todo el suelo. Él es el Creador’. Y yo no podía entender cómo sucedía. Pero la historia siempre se quedó conmigo, de alguna manera».

MATT 4:23•

MATT 14:19•

MARK 6:40,41•

JOHN 6:31

38«Y yo he observado a nuestro Señor en muchas cosas, al sanar a los enfermos, y demás. Pero, hoy, hermanos, cuando lo vi a Él tomar esos cinco panecillos y esos dos peces, que traía del almuerzo de aquel niño pequeño, que se había salido de la escuela sin permiso. Cuando lo vi a Él tomar eso y decir: ‘Haced que la gente se recueste en grupos de cincuenta’. Tan pronto como yo senté a mis cincuenta, me subí a la roca y observé, para ver lo que Él iba a hacer. Y cuando Él tomó ese pedazo, ese pan entero, y lo partió por la mitad, y lo repartió en el plato, y para cuando Él volvió a meter la mano, allí estaba otra mitad de pan partido… pan horneado».

«Ahora, hay una conexión entre Él y Jehová, porque Él estaba creando ese pan y el pececillo, justo enfrente de mí. Nadie más podía hacer eso más sino Jehová. Y ese es el mismo Dios del cual mi madre me contó, que allá atrás en el desierto, fue Quien hizo descender el pan del Cielo, creándolo. Nosotros, con nuestros propios ojos, lo vimos hoy a Él crear pan justo delante de nosotros».

PS 33:9•

MATT 6:30•

MARK 6:41,44

39¿Se han puesto a pensar qué tipo de átomo tuvo Él que liberar? ¿De dónde vino la harina? No solamente harina, pero ya estaba horneada en una barra de pan lista para comer. Él tenía pescados. Él primeramente hizo crecer el pescado. Pero ahora Él parte el pescado en dos, y otro pescado podía crecer a partir de allí, pero este pescado que salió de allí estaba ya cocinado y horneado, y crecido, también. ¿Qué fue lo que Él hizo? ¡Oh! Él es Dios. Solamente lo habló, eso fue todo lo que Él tenía que hacer. Él es… es un…

Ahora, el pequeño niño, el poco almuerzo que tenía, no era mucho en sus manos, pero cuando el permitió que lo que tenía se fuera a las manos de Jesús, eso alimentó a miles. Y quizás la poquita fe… Ud. dice: «Bueno, cómo desearía tener mucha fe». Pero la poquita fe que Ud. tenga… Ud. ha tenido suficiente fe como para venir a la iglesia. Y entonces, si Ud. tiene tanta fe así, ¿por qué no se la entrega a las manos de Jesús? Y eso alimentará a miles. Si Ud.…. No es mucho en las manos de Uds. pero una vez en Sus manos, entonces hará milagros si pueden dejar que esa fe llegue a Sus manos.

ISA 7:14•

JOHN 10:30,37,38

40Noten. Y Juan estaba muy emocionado. Puedo escuchar a Andrés decir: «¡Espera un momento, hijo! No agites la barca de esa manera. Tómate tu tiempo. No te emociones tanto con esto, tú sabes. Después de todo, estamos aquí afuera en este mar».

«Bueno, simplemente entusiasma tanto mi corazón», dijo él: «Al ver, y saber que Dios mismo se ha revelado a nosotros, un Hombre al cual podemos tocar. Él dijo: «Con razón el profeta dijo que Él sería Emanuel, que Dios sería representado aquí en Él. Y lo vemos a Él haciendo las mismas obras que el Padre hizo. Con razón Él le podía decir a aquellos fariseos: ‘Si yo… ¿Quién puede condenarme de pecado? ¿Quién puede acusarme? Si todo lo que la Biblia dice que Yo haría, si acaso no lo he hecho…'».

JOHN 3:18

41Uds. saben, pecado es incredulidad, Uds. saben. ¿Sabían Uds. que mentir no es pecado? Cometer adulterio, eso no es pecado. El beber whiskey, fumar cigarrillos, maldecir usando el Nombre del Señor, eso no es pecado. Esos son los atributos de la incredulidad. Uds. hacen eso porque no son creyentes. Solo hay un pecado.

Yo dije eso una vez en una iglesia Metodista. Y una hermana anciana se paró allí, Uds. saben, con su cuello erguido, ella dijo: «Reverendo Branham, le ruego que me diga, ¿qué es pecado?».

Le dije: «Incredulidad».

Eso es correcto. Usted hace eso porque es un incrédulo. Si Ud. hace eso, todavía es un incrédulo. Eso es correcto. Solo hay dos cosas: o es Ud. un creyente o no es un creyente. Así que entonces, la Biblia dice: «El que no cree ya ha sido condenado». ¿Ven? Por lo tanto, el pecado es… lo único que es, un atributo de la incredulidad.

JOHN 10:37,38

42Y Jesús dijo: «¿Quién puede acusarme de incredulidad? Y si Yo no hago las obras de Mi Padre, entonces no me creáis. Pero si Yo hago las obras, y aún así no podéis creerme, creed las obras que Yo hago». Así que, como pueden ver, aquí Él estaba haciendo la misma cosa que Dios hizo.

Ahora, quiero preguntarles, hermanos. Si la Vida de Jesucristo está en la Iglesia, entonces seguramente que la Iglesia hará la misma cosa que Él hizo, porque la misma Vida está en ella.

Si tenemos aquí un árbol de durazno, y yo le sacó toda la vida de durazno, y le pongo la vida de un manzano, ¿qué tipo de fruto producirá? Manzanas. Ese es el tipo de vida que está en él. Bueno, entonces, si la Vida que estuvo en Cristo está en nosotros, producirá los frutos que Él dio. Tiene que hacerlo.

MATT 16:24•

ROM 8:1•

1COR 12:13

43Y en qué enredo se ha metido la gente, el día de hoy, que, piensa que el Cristianismo es una de las cosas más fáciles. Todo lo que hacen es poner su nombre en el libro, y tienen a alguien que los rocía, o alguna otra cosa, y le dan al ministro la diestra de compañerismo, y eso es todo lo que hay que hacer, y se van. Eso no es Cristianismo.

El Cristianismo es negarse a sí mismo. Tomar su cruz diariamente. Seguirlo a Él. Morir a las cosas del mundo. Cuando toda condenación se ha ido: «Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús». ¿Cómo entra uno en Él? ¿Uniéndose? No. ¿Estrechando la mano? No. ¿Por medio de una unión? ¿Por medio de educación? «Por un mismo Espíritu fuimos todos bautizados en un solo Cuerpo». Por el bautismo del Espíritu Santo estamos en Cristo. «Y ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, lo que no andan conforme a la carne, más conforme al Espíritu». Amén. ¡Oh, eso, haría a cualquier persona gritar! Amén. El estar allí, de todas maneras, esa es la mejor parte.

Muy bien. Ahora nos damos cuenta aquí que, el siguiente hombre que se levanta a testificar, debió haber sido Pedro. Puedo escucharlo decir: «¿Puedo ser el siguiente en dar mi testimonio?».

44Ustedes saben, cuando uno tiene algo de qué testificar, uno casi tiene que conseguir permiso, porque hay entusiasmo. Y este culto de testimonios estaba lleno de entusiasmo. La vieja barca se mecía, y esos hermanos solo daban golpecitos con sus pies y estaban teniendo un tiempo grandioso en ese lugar. ¡Me hubiera gustado haber estado allí! ¿Acaso a Uds. no les hubiera gustado haber estado allí y haber estado escuchando esos testimonios? El pequeño Juan tuvo que sentarse. Él había dicho todo lo que podía en ese momento. Simón se levantó.

Él dijo: «Ustedes saben, cuando Andrés comenzó a ir allá con ese hombre, el cual el país pensaba que era un tipo de hombre salvaje, ese Juan, la iglesia pensó que era un hombre que se había ido a un extremo. Después de todo, su papá era sacerdote. Y él… Uds. saben, es costumbre entre nuestro pueblo, que el hijo siga las pisadas de lo que haya hecho el padre. Pero, Uds. saben, su trabajo era demasiado grande. En lugar de irse a esa gran escuela, y haberse documentado bien con eso… su misión era demasiado grande. Dios se lo llevó al desierto, cuando tenía nueve años».

45«Y él apareció de nuevo cuando tenía treinta años, porque su misión era el introducir al Mesías. Y el Mesías iba a tener una señal, y él tenía que saber cuál era esa señal. Si él bajaba allá y hubiera obtenido una inyección de algo de esto denominacional, pues, alguien, algún gran obispo le hubiera dicho, o el sumo sacerdote le hubiera dicho: ‘Ahora, fíjate bien, Juan, sabemos que tú eres… que tú eres el que ha de introducir al Mesías, tal como se te fue dicho por el Ángel. Y tú has de introducirlo… ¿No piensas que el hermano Fulano de Tal que está aquí cumple exactamente con el requisito para el cargo?’. Él quizás hubiera cedido. Pero, vean, él se separó de todo, para él solamente escuchar, y ver lo que Dios decía al respecto».

Ahora, creo que esa es una muy buena lección para nosotros esta noche. Si nos separamos nosotros mismos de todos estos dogmas hechos por el hombre y credos, y cosas, y escudriñamos la Biblia y vemos lo que Dios dijo al respecto… Él debería saber lo que escribió. Es Su Palabra, Su Libro. Ese es el motivo por el cual me gusta el Evangelio completo, no la mitad de ello; sino todo, el Evangelio completo.

MARK 1:10

46Ahora, y luego él dijo: «Y de repente, Uds. saben, aquí venía Andrés corriendo, y diciendo que este predicador dijo que había visto la señal del Mesías sobre un Hombre. Era una Luz como una paloma descendiendo, y el predicador la vio. Y había muchos parados allí, y nadie más la vio excepto el predicador. Así que me costaba estar de acuerdo con eso. Yo escucho toda clase de cosas, así que simplemente me olvidé de eso, Uds. saben. Y una noche él vino a mí, y dijo: ‘Deberías ir allá y solamente escucharlo a Él una vez. Él va a estar aquí en la ribera en la mañana, y tú deberías ir para allá'».

«Bueno», yo pensé: «Pobre Andrés. Él y yo hemos remado esta barca por mucho tiempo».

«Y recuerdo que un día había tenido una plática con mi papá. Y él era un buen, viejo fariseo. Él simplemente vivía en esa iglesia; era un pilar allí. Y su cabello canoso… Una noche después de pescar…».

ROM 1:2,3

47«Nosotros éramos pobres. Teníamos que vivir tan escasos como podíamos».

«Y muchas veces, cuando mi mamá y mi papá estaban aún con vida, ella solía juntarnos a todos durante la mañana, antes de salir y echar nuestras redes al agua. Nosotros teníamos deudas, y teníamos que tener algunos pescados. Y oramos a Jehová, para… para que llenara ese día nuestras redes. Y cómo papá se alegraba cuando sacábamos una gran carga de pescado; y nos íbamos a la orilla, y nos bajábamos en la orilla, y nos sentábamos y le dábamos gracias a Dios por darnos el pescado para ese día. Cómo ahora podíamos pagar nuestras deudas, y tener algo para comer por la noche, y esperábamos con expectativa la siguiente mañana…».

«Y una noche, después que terminamos de dar gracias a Dios, yo me acuerdo que papá se sentó a un lado de la barandilla de la barca. Y él me llamó y dijo: ‘Simón, tú sabes, yo he anhelado, toda mi vida, vivir para ver el día cuando pueda ver al Mesías. Y se nos ha sido prometido, por muchos años. Toda nuestra gente lo ha esperado. Moisés nos dijo que Él vendría. Todos los profetas hablaron de Él. Pero, Simón, hijo, no hemos tenido un profeta entre nosotros por cientos de años. Y la iglesia se ha vuelto fría, en una condición formal, pero yo creo que el tiempo está muy cerca. Si puedes ver mi cabello canoso… supongo que no estaré vivo para verlo. Ya estoy viejo'».

GEN 3:15•

ISA 40:3•

JER 1:5•

1COR 12:8-10,28

48«Pero, Simón, antes que el Mesías venga, Satanás mandará primero muchas cosas falsas, y habrá mesías falsos que vendrán. Pero quiero que siempre recuerdes, Simón, nunca vayas a dejar esta Escritura».

«Se le dijo a nuestra gente en esta Biblia que la Palabra del Señor viene al profeta, solamente al profeta. Y entonces, antes que nada, este profeta tiene que ser vindicado por Dios. Él tiene que hablar la Palabra, y la Palabra tiene que cumplirse, una y otra vez…».

«Ellos nacen así. No son solo alguien al que cualquier persona le impuso las manos y los hizo profeta. Ellos nacen así. Hay un don de profecía que viene, pero un profeta nace profeta. Jeremías lo fue. Pues, Dios dijo: ‘Antes que te formase en el vientre, te di por profeta a las naciones'».

«Juan el Bautista, setecientos doce años antes que él naciera, Isaías dijo: ‘Él es la voz de uno que clama en el desierto’. Jesucristo fue el Hijo de Dios, desde antes de la fundación del mundo. Él fue la Simiente de la mujer que iba a herir a la serpiente en la cabeza. Ciertamente».

Dios es… Dios coloca estas cosas: Dios ha puesto en la Iglesia apóstoles, profetas, maestros, pastores, evangelistas. Todas estas cosas, Dios puso en la Iglesia. Luego, hay nueve dones diferentes que operan en la Iglesia. Pero estos son oficios que van en la Iglesia.

JOHN 1:42,45

49«Y Uds. saben, él me dijo, dijo: ‘Hijo, nosotros hemos seguido a Moisés y su ley. Ahora, Moisés nos dijo que este Mesías, cuando Él venga, será un profeta'».

«Así que yo solamente pensé en ir allá y ver quién era este Joven, que estaba causando tal conmoción allá. Decían que la gente está siendo sanada por Él, así que pensé en ir allá. Y un día cuando habíamos lavado todas las redes y las extendimos en la orilla, Él llegó allí a predicar. Y tomé un pedazo de leño, y me senté sobre un pedazo de madera flotante, allá en la ribera. Y cuando Él comenzó a hablar, yo supe que había algo diferente en este Hombre, porque Él hablaba como un Hombre que sabía de lo que estaba hablando».

«Y cuando me acerqué a Él, me miró directamente a la cara, y dijo: «Tu nombre es Simón, y tú eres el hijo de Jonás». Él dijo: «Eso fue… Eso fue suficiente para mí. No solamente probó ser el profeta, Él me conocía aún antes de haberme visto. Él me conocía, y también conocía a ese anciano piadoso que era mi padre, que me había dicho que esa sería la señal del Mesías. Eso lo concluyó para mí». ¡Oh, vaya! ¡Cómo que él se estaba emocionando también!

JOHN 1:46-49

50Y debió haber sido Felipe el que se levantó de un saltó, en ese momento, y dijo: «Permítanme testificar. Esperen un minuto. Permítanme a mí, déjenme decir algo». Dijo: «Ahora, Hermano Natanael, no te sonrojes». Él dijo: «Yo estaba parado allí en ese momento, hermanos, si es que todos Uds. se acuerdan. Y yo vi cuando se llevó a cabo eso. Y yo supe que eso era la… que era la señal del Mesías. Y Uds. saben, no había pasado mucho tiempo desde que Felipe y yo, allá, habíamos estado estudiando eso en la Escritura. Así que yo corrí dándole la vuelta a la montaña, como a quince millas [24 Km. Trad.] y le dije… encontré a Felipe debajo de un árbol orando. Y yo dije: ‘Felipe, ven a ver a Quien hemos encontrado, el Mesías, y Aquel del cual habló Moisés; de Jesús de Nazaret, el Hijo de José’. Y, Natanael, ¿recuerdas lo que me dijiste?'».

«Sí, me acuerdo. Claro que sí».

«Tú dijiste: ‘¿De Nazaret puede salir algo bueno?’. Y yo dije: ‘Ven y ve’. Y cuando dimos la vuelta, recuerdas que platicábamos, y yo te dije sobre que Él le había dicho a Simón tal cosa, y te dije que Él podría decirte quién eras, tú te acercaste hasta allá, dijiste: ‘Ahora, tengo que ver eso, para poder creerlo’. ¿Y te acuerdas como llegaste allá, con tus manos detrás de ti? Y tan pronto como tú llegaste ante Su Presencia, ¿sabes lo que pasó?».

«Por supuesto que sí».

«Él dijo: ‘He aquí un Israelita, en el cual no hay engaño»‘.

«Y yo me acuerdo como eso te desinfló. Y tú dijiste: ‘Rabí, ¿de dónde me conoces? Y aquí estoy. Me acaban de traer a esta reunión. ¿Y de dónde me conoces? Tú nunca me has visto, en Tu vida. ¿Cómo podrías conocerme?’.

Él dijo: ‘Pues, antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo del árbol, te vi’.

Oh, recuerdo lo que dijiste. Corriste hacia Él y dijiste: ‘Rabí, Tú eres el Hijo de Dios. Tú eres el Rey de Israel'».

MARK 10:46-52•

JOHN 4:7,27,32

51Debió haber sido Andrés el que dijo: «Ahora es mi turno de testificar. ¿Se acuerdan de aquella ocasión cuando nosotros… nosotros pensamos que íbamos a Jericó? Y nosotros sabemos, que allá en Jericó, cómo aquel hombre ciego salió aquel día. Y era… Nosotros ni aún podíamos escucharlo gritar. Él estaba gritando, de esa manera. Y su fe detuvo a nuestro Señor, y él recibió la vista».

«¿Y se acuerdan Uds. que allá en Samaria, cuando nos detuvimos allá, para ir a comprar algo de comer? Y mientras no estábamos…. Nosotros queríamos que Él nos acompañara a comprar algo de comer, y Él no lo quiso hacer. Él simplemente no iría. Él dijo: ‘Yo tengo una comida para comer que vosotros no sabéis al respecto’. Así que cuando todos volvimos sigilosamente, lo vimos a Él hablando con una mujer de mala fama. Ella estaba marcada. Y nosotros pensamos: ‘¿Qué está haciendo nuestro Maestro allá junto al pozo, hablando con esta mujer de mala fama?’. Así que Uds. recuerdan que nos escabullimos, alrededor, detrás de un arbusto, y escuchamos lo que estaban diciendo. Y Él le dijo a ella: ‘Mujer, dame de beber’. Y nosotros nos asombramos, el pensar que nuestro Maestro estuviera hablando con una mujer como esa»‘.

Vean, ellos todavía no habían sido completamente convertidos. Todavía tenemos ese tipo hoy en día, que piensan que un Cristiano no debe de hablar con un borracho o una prostituta. Esas son las personas con las que deberían de hablar. Con esas personas debería… Es ese hombre que se encuentra deprimido. Esa es la persona a la que pueden levantar. Esa es la que necesita a Dios.

JOHN 4:16-19

52«Así que estuvimos escuchándolo a Él, y la conversación siguió. Y finalmente Él le dijo a ella: ‘Ve, llama a tu marido y ven acá’. Y ella dijo: ‘No tengo marido»‘.

Y Andrés dijo: «¿Se acuerdan cómo nos quedamos viendo uno al otro?’. ¡Vaya, por primera vez Él se equivocó! Hay un desliz, en alguna parte, porque aquí Él le dice a ella: ‘Ve, trae a tu marido’, y ella le responde: ‘No tengo marido’. Y Él le dice: ‘Bien has dicho’. Y luego todos nosotros quedamos sorprendidos. ‘¿Ahora qué vamos a decir? Ahora Él le había dicho a la mujer que ella tenía marido; y ella se voltea, dice que no tiene marido. Y aquí está nuestro Maestro, y aquí está esa señal Mesiánica que habíamos estado esperando, y aquí ha fallado’. Y nosotros estábamos atónitos, uno a otro, a medida que observábamos. Y luego Él dijo: «Has dicho la verdad. Porque, cinco maridos has tenido. Y el que ahora tienes, y con el que estás viviendo, no es tu marido». Y ¿se acuerdan como esa mujer lo miró a Él y dijo: ‘Señor, me parece que eres profeta?'».

MARK 3:22•

JOHN 4:19,25,26,28

53Ahora, el gran concilio mundial de iglesias de ese día, cuando ellos lo miraron, dijeron: «Este Hombre es un adivino. Este Hombre tiene demonio. Él es Belcebú». ¿Pudieran Uds. pensar que esos líderes religiosos tendrían una noción como esa, encarando el tiempo que se suponía iba a acontecer y de acuerdo a la Escritura? Pero lo hicieron. Y todavía lo hacen hoy. Ahora, ellos dijeron: «Oh, es un espíritu maligno en el Hombre, eso es lo que está haciendo. Él solo es un Belcebú. Eso es lo que es».

Pero esta mujercita de mala fama dijo: «Señor, percibo que Tú eres profeta». ¿Cómo sabía ella que Él era un profeta?

Porque le dijo a ella algo que había en su vida, dijo: «Tú eres profeta».

Y ella dijo: «Ahora sabemos, nosotros los samaritanos, sabemos que cuando el Mesías venga, Él hará estas cosas. Él nos dirá todas las cosas».

Y Jesús la miró en la cara y le dijo: «Yo soy Él». Y eso lo concluyó. No había más preguntas. La señal había sido dada. Ella la había recibido. Ella lo supo. Ella dejó caer el cántaro con agua, y se fue a la ciudad.

JOHN 4:18,25,29,39

54Ahora, de acuerdo a la tradición, (cualquiera que viaja sabe esto). Ella no debía de haber hecho eso. No es ético que una mujer con esa clase de reputación, con ese tipo de mujer, decirle cualquier cosa a un hombre en la calle. No señor. Pero observe, ella había encontrado algo. Ella era como una casa en llamas, en un día ventoso. Uno no podía apagarla. Ella había encontrado algo que era real. Ella se fue corriendo por la calle, diciendo: «Venid, ved a un Hombre que me ha dicho las cosas que he hecho. ¿No es este el mismísimo Mesías?». ¡Amén! Dios, danos más convertidos así.

«Ustedes saben que estamos esperando al Mesías», dijo: «Nosotros lo estamos esperando. Y allí está un Hombre ahorita mismo junto al pozo, que me dijo las cosas que he hecho. ¿No es acaso la misma señal Mesiánica que se supone debemos buscar?». Y ellos lo trajeron a Él a la ciudad. Él nunca lo volvió hacer. Pero la Biblia dice que los hombres de la ciudad creyeron en Él por causa del testimonio de esa mujer. ¡Amén! ¡Cómo Dios sabe hacer las cosas! Ellos lo creyeron. Y este Hombre nunca antes había estado en la ciudad, y se paró allí y le dijo a la mujer que ella había tenido cinco maridos. Y era la verdad. Y era la hora, y el tiempo, y ellos lo creyeron.

55¿Por qué no lo podemos creer nosotros? ¿Por qué Tucson no lo puede creer? ¿Por qué la iglesia del mundo no lo puede creer? ¿Por qué América no lo puede creer? ¿Por qué el mundo no lo puede creer? Aquí está la Escritura que dice que debe estar para este tiempo, y aquí está con nosotros. Uds. saben, me temo que la iglesia ha pasado su alma por demasiadas revistas de historias de amor en lugar de la Palabra de Dios. Ese es el problema. Ellos te pueden contar más sobre cuál será la próxima estrella de película que se va a presentar, de lo que te puedan contar sobre la operación del Espíritu Santo. ¡Amén! Eso es correcto.

Si empleáramos más nuestro tiempo en quedarnos los martes y miércoles por la noche, y fuéramos a la iglesia a los cultos de oración, en lugar de quedarnos en casa viendo la televisión con «Quién ama a Susy», o algo por el estilo, y no asistiendo a la iglesia, sabríamos más sobre nuestra Biblia y sabríamos lo que debemos tener para este día. Correcto. Eso es correcto, Pero vean, nos hemos alejado. Dios nos ha dado iglesias, y pastores finos, y gente llena del Espíritu. Y nosotros solo… Estamos tan engrosados en nuestras almas, y la hemos engordado y alimentado, al punto que ya no nos importa. ¡Oh, vaya! Necesitamos una sacudida. Necesitamos que algo nos suceda.

Bueno, tal vez hemos llegado a sentir vergüenza.

56Ahora, yo he llegado a esta gente Pentecostal un poco tarde. Soy uno nacido fuera de temporada. Pero recuerdo por haber leído la historia de eso, de la Calle Azusa. Y yo me acuerdo cuando solían tener estas grandes reuniones, ellos oraban toda la noche. Y sus padres, los pioneros de la obra, y ellos oraban toda la noche. Y ellos ayunaban por días, y esperaban en Dios hasta que Dios les respondía. Hoy en día no nos podemos quedar cinco minutos en el altar. Algo está mal. ¿Cuál es el problema?

Yo solía asociarme con una anciano Metodista que era un predicador de circuito. Él me cantaba una cancioncita: «Bajamos la guardia, bajamos la guardia, nos comprometimos con el pecado. Bajamos la guardia, las ovejas se salieron. Pero, ¿cómo fue que entraron los chivos? Bajamos la guardia. Eso es lo que sucedió. Nos comprometimos. Y tenemos que alejarnos de eso. La antigua reunión de la Calle Azusa, una religión pentecostal chapada a la antigua, de a solas en el bosque, tan directa como un cañón de rifle, azul como el cielo, una religión que aniquile el pecado. Hermano, ellos no le daban una blanqueada. Lo lavaban hasta dejarlo blanco. Les hacía algo a las personas.

Y hoy, cuando nos alejamos de eso, nos volvemos flojos. Nos volvemos como el resto del mundo. Es una lástima.

57Y hoy en día, la mayoría de la gente no quiere a un hombre que se pare y les diga la verdad al respecto. Ellos quieren a un pequeño Ricky con un corte de pelo estilo Hollywood, con mucho perfume, y que camine hasta acá y que hable alguna teología que aprendió en algún cementerio, o… o seminario. Discúlpenme. Es lo mismo, un depósito de cadáveres, y luego encontramos eso por todas partes. Ellos quieren algo como eso. Ellos ya no quieren el Evangelio chapado a la antigua que se entrega en el poder y demostración del Espíritu Santo. Algo está mal.

Nosotros necesitamos un culto de testimonios, que suceda algo grande. Necesitamos un culto de oración. Necesitamos algo que escarbe profundo, y que desarraigue. Es verdad. Necesitamos a Cristo de regreso en nuestro medio, conocer la Biblia. Nosotros simplemente vamos a la deriva, cada vez más sueltos y más sueltos, todo el tiempo. Necesitamos regresar al fundamento original, regresar al lugar, a la roca de donde fuimos cortados, y empezar de nuevo.

58Ahora, esta mujercita, ella sabía en dónde estaba parada. No había nada que la fuera a detener. Sí señor. Ella tenía el testimonio. Ella lo había visto, y ella lo estaba esperando. Y ella conocía la Escritura, y sabía que eso era. Y tan pronto como sucedió, le alumbró el camino, sus ojos se abrieron al instante, y ella lo supo. Nada la iba a detener. Así fueran tradiciones o algo más, no la iba a detener. Ella lo iba a contar, de todas maneras.

¡Oh, vaya!, por gente como esa… Dennos media docena en fuego como eso, déjenme decirles, Tucson será un lugar diferente en unos pocos días. Cada uno de Uds. quiere eso en su congregación, ¿no es así? ¿Lo quieren? Sí señor. ¡Oh, vaya! Seguro, eso es lo que queremos, alguien en fuego. Nosotros como que nos avergonzamos de ello, de alguna manera. Hemos llegado a un punto… simplemente nos estamos alejando de la vida chapada a la antigua llena del Espíritu que nos mantenía limpios.

EPH 5:8

59Ahora, Andrés se puso a testificar. Y de repente, la barca se estaba meciendo de nuevo. Pero ellos se dieron cuenta, esta vez, Uds. saben, que el sol se había ocultado. Uds. saben, y cuando el sol se oculta, es cuando la maldad empieza. De alguna manera…

Yo estaba leyendo un artículo, creo que fue en la revista LIFE u otra, no hace mucho. Y una actriz de cine hizo una declaración como esta: «La noche se hizo para vivirla. La vida comienza cuando se oculta el sol». La muerte comienza cuando se oculta el sol. Es cuando el diablo sale al acecho. Observen a las lagartijas, las víboras, los escorpiones, las cucarachas, y todo lo demás. Tienen que salir en la oscuridad. Es en la oscuridad.

Ustedes no son de las tinieblas. Ustedes son de la Luz. «Caminemos en la Luz». Esto me recuerda, que Ud. puede tomar el corazón de una vieja manzana, colocarla en el piso. No habrá nada que la moleste durante el día. Deje que se haga de noche, y las cucarachas, todo alrededor del lugar, se le trepará. Y luego si Uds. quieren ver que se dispersen, solamente enciendan la luz. Eso de seguro las hará dispersarse.

Eso me recuerda, como al predicar el Evangelio. Solamente encienda la Luz. No pasará mucho tiempo hasta que el maligno empezará a dispersarse. La iglesia necesita un buen avivamiento, un buen avivamiento del Espíritu Santo enviado por Dios.

60Cuando yo era un muchachito, mi hermano y yo; (el que murió); un día estábamos en el arroyo, el que corre detrás de nuestra propiedad, y vimos a una vieja tortuga. No sé si saben lo que es una tortuga, un galápago. Ellas tienen un caparazón, Uds. saben. Un caparazón en la parte exterior, y en el interior una tortuga. Y notamos que iba caminando, y tan cómico que caminaba. Y cuando la agarramos, ella hizo «shh», y se metió a su…

Igual como muchos así llamados creyentes cuando les hablas del bautismo del Espíritu Santo o algo. «Oh, esos días ya pasaron», shhh, «no hay tal cosa».

Un tipo me dijo, el otro día, dijo: «A mí no me importa lo que produzca usted». Dijo: «A mí no me importa cuánta gente muerta compruebe Ud. que ha resucitado, qué tantas, yo no creo en eso».

Y yo le dije: «Por supuesto que no. No fue para incrédulos. Fue solamente para los creyentes. ¿Ven? Ud. es un incrédulo».

1PET 1:8

61Ahora, queríamos verla caminar, porque pensábamos que era muy cómico ver como ella lanzaba sus patas. Así que dije: «Continúa. Sigue caminando». Ella se quedó allí metida en su caparazón. «Bueno», dije yo: «Yo me encargo, hermano». Y fui a un lado y recogí una vara. Y yo empecé a golpearla con todo. Ud. no puede hacer que salga a base de golpes. Ella solo se quedó allí.

Y yo dije: «Pues, te diré lo que voy a hacer. Yo la voy a hacer caminar». Y yo me la lleve al arroyo. Y dije: «Yo voy a… Una de dos cosas, o camina o yo la… yo la voy a ahogar». Así que la metí al agua, y la sostuve con mis manos. Y solo unas cuantas burbujas subieron, y ella se quedó dentro del caparazón.

El bautismo en agua no es suficiente, hermano. Ud. los puede bautizar de cualquier manera que quiera. Eso no lo hará. No, no. Eso es correcto. Tal vez obtenga unas cuantas burbujas, pero eso es todo.

Luego vi un pedazo de papel en un rincón. Preparé una pequeña fogata, y la puse encima de eso. Hermano, entonces sí que se movió.

Eso es lo que la iglesia necesita esta noche, necesita el Espíritu Santo y Fuego, para lograr que la iglesia se mueva para el Reino de Dios. Entonces sí que caminará. ¡Un avivamiento, que acepten a Cristo, la Palabra! Créanla, dejen que penetre hasta por debajo de la quinta costilla del lado izquierdo, hasta que se ancle bien en el fondo del corazón. Entonces, ríos de gozo fluirán, un gozo inefable y lleno de gloria. Y el Espíritu Santo los hará cantar: «Mi sendero de amor llena hoy, que Tu Espíritu guíe mis pies».

Les hará algo a Uds. Lo que necesitamos… Pondrá la energía allí dentro. Hará algo por ustedes.

JOHN 6:17

62A esa hora, estos hermanos… A medida que el sol se ocultaba, la oscuridad empezó a entrar. Satanás ha de haber salido de su foso tormentoso y miró por sobre la colina. «¡Ah!». Él se había tenido que aquietar ese día, porque grandes cosas habían estado sucediendo. Así que él… Se puso oscuro, y él miró por sobre la colina. Y los discípulos se habían ido sin Jesús. Eso era justo lo que él quería. Él los atrapó sin Jesús.

Y allí es exactamente donde él quiere atraparlos. En donde no creen que cortarse el cabello es errado, ustedes las mujeres. Solamente regresen a la Biblia y averigüen si es correcto o no. Uds. no piensan que estas cosas están equivocadas. Él los atrapa lejos de Jesús. Eso es todo. Ud. viva una vida buena, una vida piadosa, y observen lo que pasa. Algunas personas dicen…

MATT 5:28

63Una mujer me dijo, el otro día, ella dijo: «Hermano Branham. Quiero decirle ahora mismo. Ud. estaba hablando de nuestros vestidos, la manera en que los estamos usando, tan apretados que la piel queda por fuera».

Y yo dije: «Bueno, yo quiero decirle algo».

Ella dijo: «Ese es el único tipo de vestidos que hacen ahora».

Yo dije: «Ese no es pretexto. Todavía venden tela y máquinas de coser. Ud. no puede… No hay pretexto para eso, en lo absoluto. No señor». Yo dije: «Siga adelante, y un día usted tendrá que responder por cometer adulterio». A mí no me interesa que tan limpia sea, que tan pura lo sea para con su esposo, su novio. Ud. se viste de una manera provocativa y empieza a caminar por la calle, algún pecador la va a mirar de manera incorrecta, y en el Día del Juicio, él tendrá que dar cuentas por eso. ¿Y quién lo hizo? Usted.

Jesús dijo: «Cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón». Y Ud. se presenta de esa manera.

Dios, mándanos un avivamiento antes que perezcamos. Eso es correcto. Necesitamos un avivamiento chapado a la antigua, enviado por Dios, que conmueva el alma. Sí. Encontrar a Cristo en nuestros medios otra vez, encontrar a Cristo en los altares y cultos antiguos que solíamos tener años atrás.

64Ahora, Satanás dijo: «Se han ido sin Él, los he apartado. Yo pienso que…».

¿No cree, hermano…? Ahora, sabemos que hay todo tipo de denominaciones aquí, y yo pertenezco a todas ellas. Pero, ¿no creen que en este tiempo de prosperidad…? Nosotros hemos estado construyendo nuevos edificios. Hemos estado comprando todo nuevo, y toda la congregación tiene bastante dinero, y se viste mejor. Yo pienso que nos hemos ido en algún tipo de arrebato, y hemos dejado a Cristo en algún lugar. ¿Ven?

Y ahora él nos ve en esta condición aquí afuera. El avivamiento ha terminado. Y nosotros aquí, no hace mucho, pues, el avivamiento estaba ardiendo, y ahora parece como que es difícil hacer que la iglesia se llene. Los pastores me dicen que es… es duro, en estos días. Y la gente no va a la iglesia. Ellos prefieren quedarse en casa y ver la televisión, y, o algo por el estilo. El amor se ha ido de sus corazones. Y Satanás ha visto que nos hemos ido en este arrebato, y sin Jesús, y él piensa que es su oportunidad.

Él dijo: «Ahora los voy a hundir. Cuando los sacuda, yo los hundiré. Eso es precisamente lo que haré. Los he atrapado ahora sin Cristo. Ellos lo dejaron a Él atrás».

JOHN 6:18

65Y vean, ellos estaban tan ocupados, y tenían tanto que hacer, y saludando a la gente, y bastantes asuntos sociales, y todo lo demás, al punto que olvidaron llevarlo a Él. Yo creo que eso es lo que tenemos, demasiados programas nuestros, al punto que hemos dejado a Jesús afuera. La cosa por la cual nuestro padre y madre lucharon tan duro, durmiendo allá en las vías ferroviarias, y comiendo maíz, y trigo, y cualquier cosa que podían obtener, para predicar este Evangelio. Y hoy en día solo caminamos arrastrando los pies, ¿ven? No es correcto. Deberíamos estar en fuego.

Y Satanás ve esto, y él es el mismo como lo fue entonces. Él dijo: «Yo los hundiré en aquel lugar, esta noche, porque Jesús está lejos de ellos». Ahora, los vientos empezaron a soplar. Los problemas comenzaron a llegar. Y parecía que nadie tenía la respuesta.

66Ahora nosotros tenemos la bomba de hidrogeno y astronautas, y todo lo demás, pero pareciera que nadie tiene la respuesta. Están llevando a cabo todo tipo de conferencias y reuniones para tratar de averiguar cómo ganarle al otro en el viaje a la luna. Yo no estoy preocupado en llegar a la luna. Yo quiero pasar más allá de la luna, cuando empiece a subir.

Y ellos estaban haciendo alarde aquí (Rusia lo hizo, no hace mucho), respecto a tener un hombre en el espacio… de tener al primer hombre en el espacio. ¡Oh, qué tan atrasados están! Nosotros hemos tenido Uno en el espacio por dos mil años. ¡Oh, vaya! ¡Gloria! Nosotros subiremos con Él, uno de estos días, Él. ¡Seguro! Pero, vean ustedes, es como una carrera de ratas.

Y aquí ellos siguieron adelante y luego Satanás empezó a soplar su aliento venenoso sobre ellos: «Los días de los milagros han pasado. No hay tal cosa como sanidad Divina. ¿En dónde está su Maestro ahora? Aquí está alguien en la congregación, que está enfermo, y parece que Uds. no pueden hacer nada por él». Vean, solo un montón de tonterías.

¿Saben algo? Ellos tuvieron una reunión el otro día, y entendemos que ellos van a quitar… en nuestro ministerio, en nuestra iglesia, ellos van a eliminar la sanidad Divina. Muchas de las iglesias están haciendo eso, ya no la creen. Muchos pastores ya no la practican.

67¡Cuán afortunados son Uds. de tener pastores pentecostales que se paran por la misma cosa por la cual se paró Cristo!

Una de nuestras denominaciones Pentecostales más grandes recientemente hizo una declaración, que, antes de mandar a sus misioneros, ellos deberán mandarlos primero al psiquiatra, para ver si su coeficiente intelectual está lo suficientemente elevado. ¡Oh, si eso no es Pentecostés! Me pregunto, ¿qué tanta educación hubiera tenido Pedro si ellos lo hubieran examinado? Eso no fue… Eso ni siquiera era considerado. No era qué tan elevado coeficiente intelectual tenían. Es qué tanto poder del Espíritu Santo tenían, para demostrar el poder, qué tipo de vida estaban viviendo. Ciertamente.

Ahora, nos damos cuenta que esos vientos venenosos han empezado a soplar. Ha causado que la pequeña barca se desvíe a otra cosa.

68Y ahora recuerden, yo en verdad aprecio todo lo que Dios hace por nosotros. Yo aprecio los automóviles nuevos que tenemos. Yo aprecio que hayamos salido de las garras, a una buena ropa. Yo aprecio eso. Pero, dense cuenta, cuando empezamos a obtener esas cosas… Tenemos grandes iglesias.

Solía ser, que los padres de Uds. nuestros padres, nuestros antepasados, se paraban aquí en la calle, y pasaban el resto de la noche en la cárcel por llevar a cabo cultos de testimonios. Ellos tenían una vieja tiendita aquí, dónde los insectos casi se la habían acabado, en un nido infectado de ratas. Se los rentaban por dos dólares a la semana. Luego él iba allá, empezaba, y el alguacil arrestaba a todo el montón antes de terminar la noche. Esa era la manera en que tenían que pelear. Y ahora tenemos las iglesias más grandes en el pueblo, la multitud mejor vestida, y todo el resto asistiendo. ¿Pero en dónde está ese poder del Espíritu Santo de antaño, enviado por Dios, que ellos tenían allá en aquel entonces? Algo está mal en algún lugar. En alguna parte, algo está mal.

Estamos viviendo demasiado… Somos demasiados blanditos.

69El hombre se ha vuelto blando. Están llegando a ser híbridos. Eso es correcto. Si Uds. regresan a hace unos cincuenta años, en los juegos de béisbol, uno nunca escuchaba de un accidente. Ahora muere una docena al año. Le pegan a uno, él es igual a un cobayo, lo golpean, y allí muere. Fíjense en Bob Fitzsimmons, y en Corbett, en John L. Sullivan, y demás hombres que peleaban más de ciento veinticinco asaltos en una tarde. Y un asalto no era de dos o tres minutos, era hasta caer. Golpeaban al otro hasta derribarlo, veinticinco veces en una tarde, seguidos. Ellos no usaban guantes acojinados en sus manos como los usan hoy los boxeadores. Era a mano limpia. Podían dar un puñetazo de cuatro pulgadas y romper un dos por cuatro con sus manos. Ellos podían soportarlo. Ellos eran hombres.

Y hoy en día estos pequeños, así llamados, rickys vitaminados, tiene sus guantes acojinados puestos. Y tienen… tienen que parar en sí toda esta cosa del boxeo. Se ha vuelto blando. Los hombres se han vueltos blandos. Ya no hay nada en él. Él es una cosa grande de apariencia gigante, pero, ¿qué es? Un montón de habladuría. Exactamente lo que la Biblia dice: «Ellos se pondrán más débiles, pero más sabios». Es la verdad.

¡Híbridos! Lo que más detesto de todo es la hibridez. Leí algo de eso en la revista de Selecciones. Si siguen alimentando a las mujeres y demás, esa comida hibrida, en veinte años a partir de ahora toda la generación de personas será extinta. Las mujeres se están poniendo más anchas de los hombros, con caderas más angostas. Ellas no pueden dar a luz a sus bebés y cosas. ¡Híbrido! Y al hablar del maíz hibrido. No hay nada en él. ¿Qué es? Es un grano grande y fino, pero sin nada. Tomen ese maíz hibrido y siémbrenlo de nuevo, no va a recibir nada. Está acabado, ya no se puede cruzar.

Y eso es exactamente a lo que ha llegado la iglesia, un montón de híbridos. Es la verdad. Ellos han cruzado el Bautismo del Espíritu Santo con la afiliación a la iglesia, y han obtenido un montón de blanditos, así llamados, que profesan ser Cristianos y no saben más de Dios que lo que un conejo sabe de zapatos de nieve. Uds. saben que esa es la verdad. Lo que necesitamos hoy es regresar a la experiencia de nacer de nuevo dada por Dios de acuerdo a la Biblia. ¡Hibrido! Ellos dicen que se mira mejor. Eso es lo que han obtenido. Tenemos edificios más grandes, con audiencias mejor vestidas. ¿Pero que hemos obtenido? Obtuvimos una mazorca de maíz más grande, pero no hay vida adentro. Tenemos una iglesia más grande, y una clase de gente mejor educada, pero, ¿en dónde está la Vida? No se pueden reproducir así mismos otra vez.

70Igual que una mula. Siempre he sentido pena de la mula. Una mula no sabe… Ella no tiene pedigrí. Su mamá fue una yegua, y su papá un burro. Ella ni siquiera puede tener hijos. Ellos no las pueden reproducir, ya no. No pueden volver a cruzarlos. Eso derrumba a la ciencia, dice, la evolución dice que nosotros venimos del mono. ¿Cómo podríamos? Cuando Ud. lo cruza una vez, no puede volver a cruzarse. Eso derrumba su argumento. Eso es correcto. No se puede.

Noten. Y esta vieja mula, no sabe… No lo sabe. Ella no sabe nada. Y lo único que sabe, que es una mula. Siempre mira… Ella se queda allí con sus grandes orejas paradas, Uds. saben. Y cuando Ud. le habla, no aprenden nada. Ud. no les puede enseñar ni una cosa. Ella solo se le queda mirando, y hace: «¡Ji-ja! ¡Ji-ja!». Es todo lo que hace.

Me pone a pensar en un montón de gente que se sienta allá como esa mula, con esta religión híbrida que tenemos. «Los días de los milagros ya pasaron. ¡Ji-ja! ¡Ji-ja! ¡Ji-ja!». ¿Qué va a saber de eso? Eso es correcto. Ella no sabe. Ella no sabe quién fue su papá. La única cosa que sabe, que pertenecen a una cierta denominación.

2COR 1:21,22•

HEB 13:8

71¡Pero a mí me encanta un caballo genuino pura sangre con pedigrí! Él sabe quién era su papá, quién era su mamá, quién era su bisabuelo, su bisabuela. Él sabe quiénes fueron, porque tiene pedigrí.

¡Y a mí me gusta el Cristiano genuino con pedigrí! ¡Él sabe de dónde viene, del bautismo original del Espíritu Santo en el Día de Pentecostés! ¡Gloria a Dios! Él tiene pedigrí y está sellado por el Reino de Dios. Dicen: ¿Es Jesucristo el mismo ayer, y hoy, y por los siglos? La vieja mula gritará: «Oh, en cierta forma, en cierta forma». Pero uno con pedigrí dirá: «¡Amén!». ¿Cree Ud. en sanidad Divina? «¡Amén!». Una experiencia genuina de Dios acentuará cada promesa con un ¡Amén!». ¡Gloria!

No fue mi intención hacer eso. Comencemos de nuevo. ¿En dónde me quedé? En un culto de testimonios. Noten. Dejaré eso para sus pastores. Muy bien.

ACTS 19:2

72Fíjense, una gran tormenta comenzó a formarse. Empezó a llegar la duda. Las confusiones empezaron a llegar. Eso fue lo que sucedió, vean, de nuevo la hibridez. ¿Saben una cosa? Una planta original y genuina, Uds. no tienen que fumigarla. No, señor. Los insectos ni siquiera se le subirán. Es esa planta de invernadero la que tienen que fumigar.

Ese es el problema. Los así llamados Cristianos, Ud. los tiene que fumigar, y mimar, y consentir todo el tiempo. Dígales: «Ustedes no pueden hacer esto, y…».

«Oh, bueno, ahora, déjeme decirle, yo tengo el derecho…».

Allí lo tienen. ¿Ven? Esa es una planta de invernadero. Ellas no pueden soportar nada, para comenzar, como pueden ver. Lo que Ud. necesita es lo original de escarbar y desarraigar la cosa. Como dije anoche, limpiar el nido y empezar de nuevo. Eso es correcto.

Usted puede hacerlos diáconos y todo lo demás, pero nunca servirá de nada. Dele una palmadita en la espalda y llámelo hermano, pero, hasta que no nazca de nuevo por el Espíritu de Dios, solo son un nido lleno de huevos podridos. Eso es todo. Nunca empollarán.

Necesitamos el bautismo del Espíritu Santo. Y no me refiero a un apretón seco de manos. Y decir: «¿Recibiste el Espíritu Santo?».

«Sí, cuando le estreché la mano al pastor, cuando yo acepté a Jesús como mi Salvador».

Hermano, esa no es la doctrina Bíblica. Pablo encontró a un montón de buenos Bautistas pura sangre allá, y él dijo: «¿Habéis recibido el Espíritu Santo desde que creíste?». No cuando creíste. Pero, «Después que creíste, ¿recibiste el Espíritu Santo?». Es una experiencia personal que llega. Y cuando ese gran incambiable Dios manda Su mensaje, nunca lo cambia. Amén.

MATT 14:24•

JOHN 6:18

73Ahora, vemos que hay problemas. ¿Qué es lo que sucede? Algo ha sucedido. La barca se está meciendo. El viento está soplando. Satanás está zarandeando la barca, soplo tras soplo, ola tras ola. Y todas las esperanzas se habían ido, de volver a tener otro avivamiento. Los testimonios se están acabando.

Ellos prefieren quedarse en casa y ver la televisión. ¿Ven? Ya no más cultos de testimonios los miércoles y cosas, ya no hay cultos de oración. ¿Ven?

Los remos se quebraron. El mástil se cayó, el timón. Todo se ha ido. Los vientos han tumbado todas las velas.

Y los afanes de este mundo muy pronto quitarán todos los testimonios de Uds. también. Les da vergüenza ponerse de pie. ¿Por qué? Uds. saben. Uds. saben lo que están viviendo. Uds. saben que no están viviendo a la altura de eso. Entonces, déjenme decirles, lo que necesitamos es un avivamiento.

PS 68:18•

MATT 14:23•

LUKE 12:7•

JOHN 6:15

74Allí estaban ellos, igual como lo estamos nosotros el día de hoy.

¿Pero saben una cosa? En realidad, Él no los había dejado. Uds. saben, la Biblia dice que Él se subió a la montaña más alta que había en el país, para así Él poder observarlos. Y eso fue lo que Él hizo cuando nos dejó en el Calvario. Cuando ellos lo crucificaron, Él nunca nos dejó. Él no subió a la montaña más alta, pero Él subió el Calvario, y siguió subiendo hasta que pasó la luna, las estrellas, directamente hasta los cielos de los cielos. Entre más alto uno sube, mas lejos puede ver. Y Él subió tan alto, al punto que Él tiene que mirar abajo al Cielo, es lo que dice la Biblia. Sí. Él subió arriba a los cielos de los cielos, «subió a lo alto».

Su ojo está en el gorrión, y yo sé que Él nos cuida está noche. Eso es correcto. Él está mirando sobre esta reunión. Él ve nuestro problema. Él conoce nuestras confusiones. Él sabe qué tan enfermo está. Él sabe por lo que usted ha pasado. Él sabe lo que Ud. está tratando de hacer. ¿Ven? Su ojo los está observando.

MATT 14:26•

JOHN 6:19

75Y Él estaba parado arriba en la montaña, observando, observando. Él vio sus problemas. Él vio los remos quebrarse. Él vio a la congregación irse, por así decirlo. Él vio todo suceder. Él vio a Satanás que empezó a soplar por todo alrededor de ellos, retorciéndolos de toda manera posible, al punto que ellos casi ni sabían qué hacer. ¿Y después qué sucedió? Cuando todas las esperanzas se habían ido, de poder salvarse, ¿qué sucedió? Entonces lo vieron a Él caminar sobre el agua. Él vino caminando hacia ellos.

Ahora, si Él hubiera estado en la barca, con ellos, y hubiera salido caminando, ellos lo hubieran aceptado. Pero, vean, Él estaba lejos de ellos, y tuvo que llegar caminando sobre el agua. Y la Biblia dice que: «Tuvieron miedo. Estaban temerosos». Ellos dijeron: «Es un fantasma». Y la única cosa que podía salvarlos, le tuvieron miedo por causa que parecía fantasmal. Le tuvieron miedo.

76Si acaso no es el mismo cuadro el día de hoy, yo nunca lo he dicho. La única cosa que puede salvar a la gente, le tienen miedo: Jesucristo. En esta hora de tragedia en la que nos encontramos, cuando la iglesia está a punto de entrar en la confederación de iglesias, y al Concilio Mundial de Iglesias, y… y todas estas cosas, y nuestras denominaciones se están deslizando, una por una. Y Uds. los saben. Todos sabemos eso.

77Nuestros Bautistas y nuestros Pentecostales están llegando a lo mismo. Nosotros amamos a nuestros hermanos, y en todas partes, sin importar dónde se encuentren. Pero nunca una denominación que se haya denominado, y que haya caído, se ha vuelto a levantar. Ahora, Ud. solo revise la historia. Cuando hacen eso, están acabadas.

Y nuestras denominaciones pentecostales… Ahora, es el sistema, no Uds. hermanos, pero el sistema que tiene la denominación. Se está volviendo tibia. Simplemente… Se ha vuelto tibia, y está llegando simplemente a congelarse. Miren, se está desvaneciendo. Y la gente se está volviendo fría, y formal, y teniendo cuidado por las cosas del mundo. Y nosotros estamos adquiriendo todo fácil, Uds. saben, y simplemente recibiendo todo en la mano.

Dios le dijo a Israel: «Cuando no tenías nada, te encontré en el campo en tus sangres y te lavé». Ustedes apreciaban a Dios. Pero cuando crecieron, y comenzaron a tener mucho, entonces se olvidaron de Dios.

78Y de esa manera se empieza a poner. ¿Ven?

Y ahora, miren, cuando todas las cosas parecen ser que… Nosotros empezamos a ver: «¿Cuántos más miembros podemos conseguir? ¿Cuánta más congregación? ¿Podemos conseguir una iglesia un poquito más grande que la del hermano al otro lado de la ciudad? ¿Cuánto más del fondo de la escuela dominical podemos levantar? Y les daremos un broche de oro por hacer cierta cosa, por traer tantos más a la escuela dominical».

Los Bautistas tenían un dicho, aún, en 1944, decían: «Un millón más en el ’44», un lema. ¿Qué obtuvieron cuando entraron a eso? Una vez sentado con Billy Graham, no hace mucho tiempo, él pone su… se paró allá, sosteniendo en alto la Biblia. Él dijo: «Esta es la norma de Dios». Yo estaba en su desayuno.

Él dijo: «Yo… San Pablo tomó esta Palabra de Dios, y entró a una ciudad, y predicó, y tuvo un convertido. Él regresó un año después, y tenía treinta…. Treinta de uno solo». Y él dijo: «Él tuvo treinta nietos después, miren, de un solo hijo». Él dijo: «Yo voy a una ciudad, y obtengo treinta mil confesiones. Y regreso al siguiente año, y no puedo encontrar treinta». Y él dijo: «Ahora, ¿qué está pasando?».

79Yo aprecio a ese evangelista. Yo creo que Dios lo está usando en eso a él allá afuera, en donde está. Alguien tiene que ir a Sodoma, Uds. saben. Todos ellos no se pueden quedar con Abraham y su grupo, con los sacados, los elegidos. Pero hubo uno que se quedó allá, mostró cierta señal, los preparó para partir.

Noten. Y Billy dijo: «¿Saben Uds. lo que pasa?». Él no anduvo con evasivas. Él dijo: «Son Uds. montón de predicadores flojos», dijo. Él dijo: «Yo les entrego las tarjetas de las decisiones, y Uds. se sientan y suben los pies en el escritorio, y ni siquiera van a inquietarlos; y tal vez les escriban una carta y les dicen que les gustaría tenerlos como miembros en su iglesia, Uds. deberían ir allá y persuadirlos y hacer que vengan a la iglesia».

Bueno, yo me quedé y observé por un momento, Uds. saben. Yo pensé: «Eso suena muy bien». Yo pensé: «Oh, Hermano Graham. Cómo me gustaría hacerte una pregunta ahorita mismo. Pero soy un poco tonto, Uds. saben, y tú eres un gran hombre. Así que yo no lo haré. Pero me gustaría decir: ‘Hermano Graham…». Es esto, si hubiera podido preguntarle. Ahora, recuerden, sin tratar de ofenderlo, porque yo le amo. Y él es un gran hombre. Yo oro por él, todo el tiempo, y nosotros debemos de hacerlo.

Y ahora, me hubiera gustado decirle: «Hermano Graham, quién… qué fue lo que este hombre, con este convertido que Pablo ganó, ¿qué predicador lo tomó, y fue con él? Porque él no tenía un pastor con el cual dejarlo». ¿Ven? ¿Qué es lo que pasa? Pablo no se detuvo solo en la confesión. Él se quedó con él hasta que él recibió el bautismo del Espíritu Santo. Él estaba en fuego. Y por poco hubiera incendiado la ciudad. Eso es lo que pasa.

GAL 5:22,23

80Eso es lo que pasa el día de hoy. Nosotros los acogemos en base a una confesión, en lugar de llevarlos a recibir a Cristo, hasta que ellos nazcan del Espíritu de Dios. Eso es lo que necesitamos el día de hoy, son esos cultos de toda la noche. No solamente quedándose en…

Yo creo en todas las cosas que hacemos. Yo creo en gritar, creo en hablar en lenguas. Yo creo en la interpretación de lenguas. Yo creo en sanidad Divina. Yo creo en todas esas cosas. Pero, sin embargo, es algo mejor que eso. Es el nacimiento, en sí mismo. Es el Espíritu Santo, Él mismo entrando allí. Estas cosas están bien. Pero Uds…. Eso es bueno. Pero, es como el hombre de color comiendo sandía, hay más de ello. Uds. tienen que seguir, hasta que «amor, gozo, paz, longanimidad, bondad, paciencia…», el poder de la resurrección de Jesucristo arda a vida, entonces podemos tener un culto de testimonios sobre lo que Dios está haciendo en nuestros medios. Eso es correcto.

MATT 14:26,27•

JOHN 6:19,20

81Jesús vino a ellos caminando sobre el agua, y se asustaron. Ellos dijeron: «Oh, es un fantasma. Nosotros, más vale que no regresemos a esa reunión, es algo extraño». Ellos lo vieron a Él regresar de nuevo, en Su poder; tal como Él prometió a través de todas las páginas de estas Biblias, de estas… estas páginas en esta Biblia, mejor dicho, que Él haría esto en los últimos días.

Y entra caminando, y mucha de esta gente dice: «Ah, eso es telepatía mental. Eso es espiritismo. Eso es una clase de…». ¿Ven? Esa es la misma cosa. Y la única cosa que salvará, que nos puede ayudar a salir de esto, es aceptar a Jesucristo. Eso es correcto.

Noten. Cuando Él estaba… Y todos estaban asustados, y gritaron: «Oh, ¿qué es esto? Nosotros no sabemos». Se miraba espantoso. Se miraba fantasmal. ¿Qué sucedió?

Y justo en ese momento tan crucial, vino una Voz: «No temáis. Soy Yo. No temáis».

Esta noche, a medida que digo esto, al cerrar nuestro pequeño testimonio. Tengo que hacerlo, rápidamente. Y yo cerraré sus testimonios, al dar por finalizada esta porción del avivamiento…

Amigos, cuando ven a Jesucristo haciendo la misma cosa como Él la ha estado haciendo aquí, nuestra reunión de cuatro noches es muy corta. Me gustaría pararme aquí y tomar esta Biblia, desde Génesis hasta Apocalipsis, y probarles a Uds. que esa es exactamente la hora en la que estamos viviendo. Esto es lo que se supone que debe de acontecer. De acuerdo a la Biblia, es la última hora.

GEN 7:14,15

82Cuando Billy y yo volamos a la India, recientemente, tenían un artículo del periódico, (es un país bilingüe), y decía: «Los terremotos deben haber finalizado. Los pájaros están regresando de nuevo». Ahora, en la India, ellos no tienen estos cercos tan finos entretejidos como los que tenemos. Ellos recogen rocas y hacen sus cercos, y construyen sus casas, la mayoría de ellas. Y por un día o dos, todos los pajaritos que vivían en estas rocas. volaron, y se fueron. No regresaban a las rocas, al nido. ¿Y luego qué sucedió?

Todo el ganado que solía venir en la tarde, cuando el sol está caliente, y se paran en la sombra de estas paredes, para mantenerse frescas, las ovejas; ellas no lo hacían. Ellas se fueron directamente hasta en medio del campo y se recargaban unas contra otras.

Ellos pensaron: «Eso es extraño. ¿Qué les ha pasado?».

Y luego, de repente, un terremoto azotó el país. Todas esas paredes se cayeron. Y luego siguieron por dos o tres días, los terremotos. Luego, de repente, lo que se mantuvo en pie, los pajaritos empezaron a regresar de nuevo, regresaron. Ellos dijeron: «Los terremotos deben haber finalizado».

¿No lo pueden ver, amigos? El mismo Dios en los días de Noé, que podía tomar los pájaros y los animales, y meterlos en el arca de seguridad, lejos de la destrucción, es el mismo Dios que todavía puede alertar a los pájaros. Y el pájaro solamente tiene un instinto por el cual guiarse. Si el pájaro por instinto, Dios advirtiéndoles que se alejaran de las grandes paredes que estaban por derrumbarse, de seguro, que por medio del bautismo del Espíritu Santo, que nosotros podemos alejarnos de estas grandes paredes que son tradiciones construidas a nuestro alrededor, y salir de allí, aunque tengamos que recargarnos uno contra el otro, y mantenernos en la sombra de la Biblia. Eso es correcto.

JOHN 14:12

83No temáis. Él lo prometió. Él viene cabalgando directamente a nosotros, y hace Sus obras. Y no tengamos miedo, esta noche.

Si tan solo pudiéramos abrir nuestros corazones y decir: «Señor Jesús…».

Miren las noches, Fíjense, solamente vean, nuestras pequeñas noches, cuando nunca habíamos estado aquí antes en una reunión. Y esta es solo la cuarta noche. Tres noches han pasado. Y miren, el Espíritu Santo no ha fallado ni una sola vez. Estoy recibiendo cartas y testimonios llegando de todas partes, y se les dijo lo que pasaría cuando llegaran a sus hogares, y así sucesivamente. Ellos dijeron que aconteció exactamente de esa manera. Pues, claro que sí. Siempre será de esa manera. ¿Ven?

Observen lo que dice. En cuanto lo escuchen hablar, fíjense qué les dice. ¿Ven? Es entonces cuando estoy diciendo lo que estoy viendo. Después esperen y vean lo que Él dice que hagan. Lo que sea que Él les diga que hagan, vayan y háganlo. A mí no me interesa lo que sea. Vayan, háganlo. No es su hermano aquí; es Jesucristo. ¿Ven? Es Cristo. Jesús dijo cuando estuvo aquí: «No Soy Yo; es el Padre», ¿Ven? El Padre estaba obrando a través de Él. Ahora, el Padre está obrando a través de Su Iglesia, vean, el Espíritu Santo.

Y cuando Uds. lo vean, no le tengan miedo. Acójanlo, digan: «Señor Dios, Te amo. Tú estás aquí. Tal vez nunca te he aceptado como mí Salvador. Esta noche lo voy a hacer. Te quiero como mi Salvador. Yo no quiero que termine esta reunión hasta haber sido salvo. Yo quiero que Tú me salves esta noche, Señor». Él lo hará. Él lo hará. Eso prueba que Él está aquí. Estamos en los últimos días. Estas cosas están supuestas a acontecer.

GEN 18:1,13•

LUKE 17:28-30

84Y recuerden, la última señal dada a Abraham, el cual fue un tipo de aquellos que se irán en el rapto (vean, ellos ya estaban fuera de Sodoma), la última señal que se le fue dada a él fue la señal misma. Dios manifestado en carne humana, que le dijo a Abraham lo que Sara estaba pensando, en la tienda detrás de Él. Y Jesús a su vez dijo: «Como fue en los días de Lot, así será en la venida del Hijo del hombre».

Me supongo que Uds. son un pueblo espiritual. Por favor traten de entender. ¿Ven? Quizás esta sea su última oportunidad ¿Ven? Quizás no se les ha enseñado esto en sus iglesias, en sus grandes iglesias bonitas. Esos hombres, ahora nada en contra de sus pastores… [cinta en blanco] …. no temáis. «Yo soy. No temáis».

LUKE 24:32•

REV 1:18

85Ahora, Padre Celestial, en esta manera tosca, con esta pequeña entrecortada reunión de testimonios que estaba tratando de explicar, y tratando de mostrarle a la gente que nosotros bien podríamos estar teniendo los mismos testimonios en cada uno de los cultos del domingo. Estas finas iglesias que están aquí, que son el faro, pudiera estar la gente allí, el domingo por la mañana, dando testimonio de la misma cosa que ellos estaban testificando esa noche en el mar. «Oh, ¿no ardía nuestro corazón cuando lo vimos a Él hacer eso, y lo vimos haciendo aquello?». Dios, por favor, envíanos un gran avivamiento, Padre. Tómanos, Señor. Estamos necesitando un gran avivamiento. Revélate a nosotros, de una forma real, esta noche.

Tal vez, Señor, después de este culto de testimonios del cual hemos hablado, quizás haya tal hambre en los corazones de la gente, si Tú solamente te das a conocer otra vez esta noche entre esta gente. Entonces ellos se irán de aquí, y el domingo en la mañana ellos llenarán las iglesias y testificarán. Ellos saldrán de aquí, irán con sus vecinos, y empezarán a ganar almas, lo intentarán, irán con sus vecinos y orarán con ellos, y yendo, visitarán los hospitales, a los enfermos y afligidos, y les dirán que Jesucristo está vivo por los siglos de los siglos. Concédelo, Señor. Escucha nuestra oración. Este es nuestro objetivo de estar aquí, Señor. Y Tú conoces el motivo de nuestro corazón. Así que oramos que Tú lo recibas, Padre, a medida que pedimos estas bendiciones en el Nombre de Jesucristo. Amén.

86Ahora, quietamente. Miren, no tenemos un reloj. ¿Cuál de Uds. hermanos? A mí se me quebró el reloj. ¿Y qué hora es? Solamente díganme. Oh, estoy más tarde que nunca. Mañana es sábado. Lo siento. Miré que dos o tres se levantaron para irse, y yo sé que me he tardado mucho. Eso fue… ¡Oh, Uds. son tan amables! Me desagrada pensar que yo tengo que dejarlos esta noche. Eso es verdad, en mi corazón. Yo… Si acaso soy un hipócrita, yo no lo sé. Pero me agrada la gente.

Cuando yo era un muchachito, a medida que crecía, a nadie le importaba. No le caía bien a nadie. Y me uní a la iglesia, fui ordenado, en la iglesia Misionera Bautista. Yo siempre tuve la idea que Dios era Dios. Y yo siempre fui como una oveja negra, por así decirlo, en ese lugar.

El Dr. Davis solía decirme: «Billy, te vas a convertir en un santo-rodador», y todo eso.

ACTS 2:16

87Pero igual, yo seguía creyendo, si Dios alguna vez fue Dios, Él todavía es Dios. Y yo simplemente… Mi convicción me llevó de esa forma, porque yo había visto Eso cuando era un muchachito. Y muchos de Uds. han leído mi libro, la historia de mi vida y cosas. Y Dios, en el Cielo, sabe que esa es la verdad. Y yo sabía que había algo allí. Podía verlo, esa Luz. Me habló, desde que era un niño pequeño, yo sabía que era verdad.

Y él me dijo, dijo: «Oh, solamente lo soñaste».

Yo dije: «Si es de esa manera, yo sencillamente le entregaré mi tarjeta de compañerismo».

Él dijo: «Oh, no pienses así. Pero…», dijo: «Ya se te pasará, Billy».

Pero todavía no se me pasa, y espero que nunca lo haga.

Esto es eso. Como Pedro dijo en el Día de Pentecostés: «Esto es aquello…». Y si esto no es aquello, solamente déjenme quedarme con esto hasta que aquello venga, porque yo amo esto. Y yo oro que Dios permita que cada persona se sienta de esa manera. Y, amigos, les estoy diciendo que eso es la verdad. Hasta donde… Aquí está la Biblia. Todavía no la he cerrado. Que me ayude, con esta Biblia en mi corazón, que les estoy diciendo honestamente la verdad.

EXOD 13:21•

ACTS 9:3-8•

GAL 1:8,9

88Y yo sí creo que es Jesucristo, en la forma del Espíritu Santo, vean, Dios el Espíritu Santo descendiendo en el Nombre de Jesucristo, para vindicar que estamos en los últimos días; y Su Espíritu está en la Tierra, entre Su pueblo. Y esa Luz allá arriba, yo creo, con todo mi corazón, que Esa es la misma Columna de Fuego que guio a los hijos de Israel a través del desierto. Yo creo que Esa fue la misma que estuvo sobre Jesucristo, la misma cuando Él se fue. Y es la misma que cegó a Saulo, camino a Damasco, cuando él clamó: «Señor, ¿quién eres?». Y Él dijo: «Yo soy Jesús». ¿Ven?

Yo creo que es la misma cosa. Hace las mismas obras. Así que, no podría ser yo. Solo piénselo, yo… Yo ni siquiera tengo una educación de séptimo grado. Yo no sé nada al respecto, bueno, ninguna… ninguna educación, no más que apenas para poder leer la Biblia. Pero yo le conozco a Él.

Alguien dijo, no hace mucho, dijo: «Hermano Branham, Ud. no conoce su Biblia».

Le respondí: «Pero yo conozco al Autor bastante bien. Y Él hará… Él me hará conocer Su Libro, si quiere revelármelo».

Y ni siquiera una sola vez el Ángel del Señor, parado allí, me ha dicho alguna vez algo que no me haya llevado directamente a la Biblia y probado por la Biblia. Si alguna vez me hubiera dicho algo contrario a la Biblia, yo no lo hubiera creído. En primer lugar está la Biblia. Cualquier tipo de Ángel, o cualquier otra cosa, que testifique cualquier cosa contraria a esta Palabra, no le presten atención, a mí no me importa que tan verdadera parezca. Esto es correcto. Siempre está correcto.

89José Smith vio un ángel. Ahora, yo no dudo la palabra del hombre, para nada. Pero la cosa es que, era contrario a la Palabra. ¿Ven? Yo… Tiene que ser la Palabra. Yo creo que el hombre era un buen hombre, ciertamente, y sincero. Pero yo… El que esté hablando de esto, debe… No debe ser algo contrario a esta Palabra. Tiene que estar exactamente con la Palabra.

Y bien lo sabe Dios (yo no tengo tiempo para quedarme aquí, y decírselos), noche tras noche… Pero las cosas que han visto suceder, yo puedo probárselas por las Escrituras. Si Uds. toman las cintas, lo sabrán, que se repite una y otra vez, desde Génesis hasta Apocalipsis. Apunta exactamente al árbol Novia, a esta hora, el mismo Espíritu que había de regresar, y el fruto del Espíritu Santo que se manifestaría: «… para restaurar la Fe de los hijos de regreso a la Fe de los padres una vez más». Es exactamente la misma cosa, por toda la Biblia, predicho que estaría aquí. Y aquí estamos. Inmediatamente después que los bautismos caen, y cosas por el estilo, se supone que debe de haber una restauración en los últimos días.

Y, gente, no lo aplacen, no lo busquen en el futuro. Normalmente pasa por encima de sus cabezas, y Uds…. que no se les pase por alto. Estén listos. Si es la Escritura, aférrense a ello. Si no es la Escritura, déjenlo en paz. ¿Ven? Pero, Dios sabe, que es la Escritura. Vean, eso es lo que Él hizo en otros días. Si Él es el mismo hoy, Él hará lo mismo.

90Ahora, creo que Billy Paul repartió tarjetas de oración. ¿Lo hizo? ¿Cuáles repartiste el día de hoy? Nosotros llamamos la mayoría de esas. ¿Cómo? B, del uno al cien. Bueno, empecemos. ¿En dónde nos quedamos? Nosotros estábamos en la primera y última, de las otras, y de ahí en adelante. ¿No es correcto? Comencemos de nuevo en la primera, esta noche, de las B, B, tarjetas de oración que tengan la letra B. Y comencemos desde allí, bueno, comencemos desde el número uno, porque las vamos a llamar todas, de igual forma.

Muy bien. Número uno. ¿Quién tiene 1B? levante su mano. ¿Está dama? Venga ahora hacia acá. Si Ud.… es… Veo aquí a una dama en una silla de ruedas. Y si ella… cuando su número sea llamado, si tiene una, recuerde, solamente tráiganla directamente a la plataforma. ¿Ven? Está bien. El número 1B. ¿Número dos? ¿Número dos? ¿Quién tiene B, numero dos? ¿Tiene ella el número dos? Ahora, muy bien, espere un minuto. Solo un minuto, lo colocaremos en la línea, tan pronto como lo llamemos. Muy bien. Número dos, ¿Quién la tiene? Muy bien. Lo siento, Lo siento. Él está detrás del micrófono. Por este lado, dama. Número dos. ¿Número tres? Muy bien, dama. ¿Número cuatro? Tarjeta de oración número cuatro, ¿quién la tiene? Número cuatro. Tal vez… ¿Cómo se dice en español? Cuatro. Sé que no lo dije bien. Solo hay una manera que yo…. Solo hay una palabra que puedo decir en español: «Oiga». Recuerdo que a la gente sorda le solían decir «Oiga», y usted diría: Sí…». Muy bien. Número cuatro. Ya vino, el cuatro. Cinco, ¿tarjeta de oración número cinco? [Un hermano dice: «En la parte de atrás». Trad.] Muy atrás. Muy bien, una dama allá atrás.

91El muchacho trae las tarjetas, y luego las reparte. Él las trae ante la congregación y las revuelve, y solo les da una tarjeta. No importa en dónde esté o quién sea, Ud. recibirá una. Entonces alguien puede obtener el número uno, el otro el número quince, el otro… Y luego, ellos todavía no saben a partir de qué número comenzaré a llamar. ¿Ven? Así que solamente llego aquí, y llamamos la que sea.

Esa fue la cinco, seis, siete. El número seis que levante la mano si la tiene. Bien. Siete, ¿el número siete? Muy bien. Ocho, nueve, diez, once, doce, trece, catorce. ¿Catorce? Ahora, esperen un momento, veo a dos. Estoy equivocado. Es un hombre y una mujer yendo por el otro lado. Yo pensé que se estaban levantando para venir. Veamos, doce. Once, doce, trece, catorce, quince. ¿Quince? ¿Quince? Quince. Bueno, empecemos con estos, porque vamos a llamarlos a todos. Vamos a llamar a cada uno, si el Señor lo permite. En un momentito más. Pero solo… Solamente esperemos unos minutos más hasta que… que podamos saber si nosotros… si los tenemos o no.

Muy bien, ¿se están sintiendo todos bien?

LUKE 8:43

92Ahora, ¿cuántos hay aquí que no tienen una tarjeta de oración? Levanten sus manos. Muy bien. Ahora sean reverentes. Miren hacia esta dirección. Oren. Ahora, recuerden, esta es nuestra última reunión. Ahora, seamos muy reverentes. Miren hacia esta dirección.

Ahora, mientras están formando la línea de oración por ese lado, vamos a decir esto. Regresemos en el tiempo unos cuantos años. Veamos al Señor Jesús en una ocasión, después que Él cruzó el mar. Él llegó a la ribera por la mañana, se bajó de la barca, y Él iba caminando por la región. Una mujercita que tenía flujo de sangre, ella no tenía tarjeta de oración. (Digamos, yo creo que nosotros… Alguien apagó las luces… ¿Fue con algún propósito, o qué? ¿O se apagaron automáticamente? Ellos lo hicieron… ¿Es para salir? Oh, algo, algo… Oh, ya se están encendiendo de nuevo. Alguien cometió un error, allá afuera, y movió el interruptor. Muy bien).

93Noten a nuestro Señor Jesús…

Ahora, ¿cuántos entienden esto? Nosotros no estamos tratando de decir que somos el Señor Jesús. Todos entienden eso. Muy bien. Nosotros somos sus hermanos. ¿Ven? Nosotros somos Sus siervos. Pero, es solo un don, al cual uno se somete. Ahora observen esto. Aquí están unos hombres que son teólogos, hombres entrenados en la Palabra. Ahora, hermanos, cuando Uds. empiezan a predicar un mensaje, si solamente tratan Uds. mismos de formularlo, no hace ningún bien. ¿Verdad? Pero cuando Ud. recibe la inspiración, Ud.…. Ud., de alguna manera simplemente baja. Ud. no sabe lo que va a decir. ¿Es eso correcto? Eso es estar predicando bajo inspiración, ¿ven? Ese es el Espíritu Santo. Ahora, yo no soy lo suficientemente elocuente para hacer eso, de esa manera.

94Pero ahora, lo que tengo, es solo un don, de saber solo cómo… por ejemplo, jalar la palanca, y solamente hacerse uno a un lado. Y es simplemente rendirse completamente. No puedo explicarlo. Ningún hombre puede explicar a Dios. Yo no puedo decirles cómo, lo que pasa, y lo que empieza a suceder. Yo únicamente sé que es un pequeño don. Y yo tengo una manera de solo quitarme del camino. Y después, de repente, empiezo a sentir algo extraño, algo dulce y humilde. Y, me fijo, y veo esa Luz dando vueltas. Entonces sé que todo está bien. Esa es la razón por la cual espero. Y luego cuando alguien empieza a hablar….

Ese es el motivo por el cual tengo a alguien aquí arriba, más como un ayudante, vean, para pasar una persona a la vez, para así poder hablar con ella. Y luego cuando el Espíritu Santo se empieza a mover en la persona, entonces empieza a captar a la audiencia. Y entonces la audiencia comienza a… a cuestionarse, luego empiezan a tener fe. Después, quién sea que tenga fe, entonces uno empieza a sentirlo aquí, allá, luego por todas partes. ¿Ven? Luego solo… esta allí… simplemente lo prueba.

LUKE 8:44-46•

LUKE 9:47•

ACTS 15:11

95Ahora, recuerden, es algo muy duro, y devastadora. Jesús podía predicar todo el día, eso no lo molestaba. Pero cuando aquella mujercita tocó Su manto, y salió y se sentó, sacó virtud de Él. ¿Es eso correcto? Bueno, cualquiera sabe que virtud es fuerza. Bueno, si le causaba eso al Hijo de Dios nacido virginalmente, ¿qué nos pudiera causar a nosotros pecadores salvos por Su gracia?

Predicar, uno pudiera predicar toda la noche, eso no lo molestaría. Pero solo dejen que suceda una sola visión, vean, es algo, y es en el otro mundo. Uno mira a personas quizás cuando estaban muy pequeñitos siendo bebés, o algo. Y uno tiene que hablar rápido; porque, uno sabe que está parado aquí, sin embargo, está en otro lugar, lejos en otro lugar, hablando. Y luego cuando uno sale de eso, uno no sabe lo que dijo hasta que lo escucha en la cinta. ¿Ven? Y no es algo humano. No es una persona. Eso es todo. Es Dios. Siempre está correcto. Y Él prometió eso. ¿Ven? «Percibiendo sus pensamientos», la Biblia dice que eso fue lo que Él hizo. Llámelo como usted quiera, pero la Biblia dice: «Jesús percibía sus pensamientos».

MATT 10:8•

MARK 16:16-19

96Ahora, yo quiero que Uds. crean. Ahora, primeramente, quiero que vean que, vean, ahora, como la sanidad. Sabemos que el Espíritu Santo está aquí. Y yo creo en imponer manos. Alguien, oh, me reclamó de una manera áspera, sobre eso, esta mañana. Dijo: «No hay tal cosa como personas imponiendo las manos uno sobre el otro. No debería hacerse».

Yo le dije: «Usted simplemente no ha leído la Biblia, hermano. Eso es todo». Yo dije: «La última comisión, que salió de los labios de Jesucristo, fue: ‘Sobre los enfermos pondrán las manos, y sanarán», las últimas Palabras que Él dijo, cuando dejó la Tierra.

Su primera comisión, que Él le dio a Sus discípulos, fue: «Sanen a los enfermos, limpien a los leprosos, levanten a los muertos, echen fuera demonios», el primer grupo que Él envió, en Mateo 10. Y al último grupo que Él ordenó: «Estas señales seguirán a los que creen. Echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas, tomarán serpientes, beberán cosas mortíferas. Si ponen las manos sobre los enfermos, sanarán». Esas son las últimas Palabras que Él dijo, y fue recibido arriba en Gloria. Ciertamente. Esa es la gran comisión. Lo que eso hace, yo no lo sé. Solamente es llevando a cabo lo que él dijo que hiciéramos.

MARK 16:17•

JOHN 4:7

97Pero aquí, me imagino, noventa por ciento de Uds. son creyentes, o más. Uds. son creyentes, y Uds. tienen tanto derecho de imponer las manos sobre los enfermos como yo, o como lo que tienen sus pastores, todos lo tienen. «Pondrán las manos», los creyentes: «estas señales los seguirán». No dice: «Los ministros», pero todo aquel que cree. Ud. tiene el derecho, todos lo tienen. Como yo he dicho, no hay hombres grandes y hombres santos. No lo hay. Nosotros no lo somos, ninguno de nosotros es santo. Tenemos el Espíritu Santo en nosotros, pero no somos santos. Es… Él es el que es santo. Es Su santidad; no la mía, no la de Uds. La Suya.

Pero, miren, solo cierren sus mentes a cualquier otra cosa, ahora, por los próximos quince minutos. Y ahora, estos hombres están sentados aquí, mirando alrededor. Aquí está una mujer parada enfrente de mí. Yo nunca la he visto en mi vida. Hasta donde… ¿Somos desconocidos uno al otro, dama? Uds. la escucharon, ¿qué fue lo que dijo? Ella ha estado en mis reuniones, varias veces, pero ella nunca ni siquiera ha tenido la oportunidad de decirme: «¿Cómo está?». ¿Ven? Por lo tanto, yo no conozco a la mujer. Ella está parada aquí. Ella está por algún motivo. Ahora, solo vamos a… solo piénsenlo, ahora. Tomen San Juan, el capítulo 4, cuando Jesús se encontró con una mujer. Ahora, recuerden, Él dijo: «Las obras que Yo hago vosotros también las haréis».

98Ahora, aquí está un hombre y una mujer, que se encuentran por primera vez en su vida. Ahora, eso es verdad. Aquí estamos. Aquí está la Biblia de Dios. Allí está parada una mujer. Aquí estoy parado yo. No la conozco, nunca he visto a la mujer en mi vida, eso lo sé. Eso es todo lo que sé, ella está parada aquí. El día de hoy ella estaba en algún otro lugar y alguien le dio una tarjeta de oración, y su número fue llamado, y aquí está ella parada. Eso es todo.

Hay muchos allá afuera. Anoche tomamos solo a aquellos que no tenían tarjetas de oración. ¿Cuántos estaban aquí que vieron eso? Miren, la tarjeta de oración no tiene nada que ver con ello. ¿Ven? Es la fe de Uds. que tiene algo que ver. Ahora, usted dice: «Hermano Branham, ¿puede Ud. sanar al enfermo?». No existe un hombre en la Tierra que pueda sanar al enfermo. Ellos ya han sido sanados. Uds. únicamente tienen que hacer que ellos lo vean, y que lo crean.

99Ahora, si Jesucristo viniera a la escena y obrará a través de esa mujer y de mí. Ahora, si obrase a través mío y no en ella, no funcionará. Tiene que ser en ambos, en los dos juntos. ¿Ven? Es como en Ud. Si Ud. tiene fe, lo creerá, entonces, vean, trabajará entre los dos. ¿Ven? Es la fe suya y la fe mía. Yo lo creo. Si tan solo creen junto conmigo, entonces veremos las Palabras y promesas de Cristo cumplirse.

Ahora, si alguien cree que está errado, y Ud. cree que puede hacer la misma cosa, lo invito a que venga a la plataforma. ¿Ven? Entonces, no digan nada al respecto.

Ahora, venga aquí, dama, solamente quédese aquí. Ahora, quiero que se acerque, porque hay bastante fe. Solo quiero hablar con Ud. por un momento, igual como nuestro Señor habló con la mujer. Ahora, sin conocerla, nunca la he visto en mi vida, y usted es una total desconocida para mí. Ahora, si el Señor Jesús hace algo aquí, igual como Él lo hizo en la Biblia, en los tiempos de la Biblia, ¿nos haría sentirnos felices y nos pudiéramos ir a casa de la misma manera que aquellos…?

LUKE 24:13-15,31

100Un día su… Después de Su muerte, entierro y resurrección, Él estaba en… Unos discípulos iban camino a Emaús. ¿Lo recuerda, hermano? Camino a Emaús, y se encontraron con el Señor Jesús y hablaron con Él, todo el día, y ellos no lo reconocieron. Pero cuando Él los llevó adentro, esa noche, y cerró las puertas, Él hizo algo exactamente igual como Él lo había hecho antes de Su crucifixión, y ellos supieron que era Él. ¿Cuántos recuerdan la historia? Seguro. Ellos supieron que era, porque nadie más lo hacía de esa manera. Y sus ojos fueron abiertos, y Él se desapareció de su vista. Ahora, Él vive esta noche. Ahora, si Él está vivo, entonces Él hará lo mismo hoy como Él lo hizo antes de Su crucifixión, eso prueba que Él ha resucitado. ¿Es eso correcto?

JOHN 15:5

101Ahora, Él no tiene manos esta noche más que mis manos y las manos de Uds. Él tiene mis ojos y los de Uds. Eso es lo que Él está usando. Él es la Vid. Nosotros somos los pámpanos. Hermanos, ¿es eso correcto? Y la Vid no lleva el fruto. Los pámpanos llevan el fruto, energizados por la Vid. ¿Es eso correcto? Y si ese primer pámpano que salió de la Vid Pentecostal, escribió el libro de los Hechos, si ese árbol, vuelve a dar otra rama, escribirá otro libro de los Hechos. Porque, no dará una calabaza, y después una sandía, y después una granada. Dará la misma fruta, cada vez, porque es la misma Vida que pasa por la Vid. ¿Ahora entienden Uds.?

LUKE 8:43•

JOHN 1:42•

JOHN 4:18

102Ahora, en el Nombre de Jesucristo, de esta Biblia, yo tomo a todo espíritu aquí bajo mi control, para la honra y la gloria de Dios. Ahora, si Ud. es un crítico, no se quede por más tiempo. Es el momento para que se vaya, porque, recuerden, espíritus malignos brincan de uno a otro. Y muchos aquí, han estado en las reuniones, saben lo que pasa. Si Ud. es… Solamente quédese quieto, si algo sucede, yo seré el responsable.

Ahora, dama, algo ha sucedido. Es Su Presencia. Ahora, si el Señor Jesús me revela algo que Ud. ha hecho, algo que Ud. quiere hacer, algo que Ud. ha hecho o que no ha hecho, o que debiera de hacer, o algo de Ud. Ud. lo sabrá. Igual como Él le dijo a Simón. Él dijo: «Tu nombre es Simón. Tú eres el hijo de Jonás». Él le dijo su nombre. Él lo creyó. La mujer, Él le dijo a ella: «Tienes un flujo de sangre». Eso se detuvo. Y él tenía la… o igual que… Bueno, algo que Él le dijo a alguien, de algo que tenían mal, por ejemplo, como la mujer que había tenido cinco maridos. Algo por el estilo, solo algo como eso, Ud. sabrá que es Jesucristo. ¿Lo cree Ud.? Tiene que venir de un poder sobrenatural. Ud. sabe eso.

103Ahora, miren, si alguien puede ver, la Luz se encuentra entre la mujer y yo. Ella está muy consciente de ello. Yo no conozco a la mujer. Pero Ud. solo pregúntele esto. Escuchen esto. En este momento, vino algo como un sentir muy dulce. Si eso es correcto, levántese. ¿Ven? Esta justo a su alrededor. ¿No pueden ver Eso? Es en otra dimensión. ¿Ven? Estoy mirándola directamente. Ahora, mientras la observo, Ud. es una creyente. Y Ud. está sufriendo. Sí. Uno de sus mayores problemas, es que, Ud. es muy nerviosa. Y por causa de este nerviosismo, le ha provocado presión alta. Exactamente correcto. ¿Ven? Sí. ¿Creen ahora? Ahora, solo para que vean ahora, que es… que no es…

Vean, yo puedo quedarme nada más con esta mujer parada aquí, y seguir platicando con ella. Pero, vean, hay otros esperando en la línea. ¿Ven? Otros tienen que venir. Así que, como pueden ver, no me quedaré con una sola persona. Tenemos que traer a alguien más. Pero, ahora, ¿quieren ver si el Espíritu Santo le dice a ella algo más? ¿Les gustaría eso? Solamente levante su mano y digan: «Me ayudaría bastante».

ACTS 3:4

104¿Le ayudaría a usted? Muy bien. Veamos. Yo no sé lo que Él le dijo. La única cosa que sé, que estará grabado en la cinta. Ahora, espere un momento.

Usted solo míreme y crea. Igual como Pedro y Juan dijeron: «Míranos», en otras palabras: «Danos tu atención». ¿Ven? «Y Él percibió que tenían fe». Y yo percibo que Ud. tiene fe.

Y ahora… sí, yo veo que es algo en su brazo. Oh, es presión alta de sangre. Un doctor le puso algo alrededor de su brazo. Eso es correcto. Sí, señor. Eso es correcto. Uh-uh. Y dijo: «Ud. tiene alta presión de sangre». Y hay algo más. Oh, puedo verlos. Ellos van a preparar algo, para hacer… Oh, es una operación. Se está preparando para una operación. Y en un problema femenino. Y la van hacer dentro de un par de días a partir de hoy. Eso es correcto. Eso es correcto. Ahora, ¿ven lo que quiero decir? Solo seguimos diciéndole, al seguir hablando con ella, más cosas suceden. ¿Ven lo que quiero decir? ¿Ven? Ahora, no soy yo. Pregúntenle a la mujer si eso es correcto o no. Interróguenla, cualquiera que la conozca. ¿Ven? Mire para este lado. ¿Cree que Dios puede decirme quién es Ud.? ¿Le ayudaría? Sra. Dorns, puede irse ahora a casa y creerlo con todo su corazón.

MARK 9:23

105¿Creen ahora en Jesucristo? Quizás solo levantemos nuestras manos entonces para adorarle a Él. Él es Dios. Padre celestial, te damos las gracias por esto. Rogamos ahora, que Tú le permitas a la gente ver, que podemos tener un testimonio, que es el mismo Jesús. Podemos testificar en la mañana, que, nosotros le hemos visto. Él estuvo con nosotros aquí esta noche, en la forma del Espíritu Santo. Te amamos, Señor Jesús. Haz que toda la gente te vea y que crea. Oramos, Señor, en el Nombre de Jesús. Amén.

Ahora, sean honorables, reverentes y respetuosos. Ahora, ahora, esta dama parada aquí. Ahora, nosotros… Sabemos… no nos conocemos, me imagino, verdad, la dama, la dama que está parada enfrente de mí. Ud. no, Ud. no me conoce. Yo no la conozco a Ud. Pero nunca me ha visto en su vida. Muy bien. Ahora, es… ¿Creen todavía, todos Uds.? Solo sean reverentes. Solo sean muy reverentes. «Si puedes creer, al que cree todo es posible». Amén. Veo que algo que ha sucedido. Solamente voy a esperar un minuto. Muy bien. Ahora voltee para este lado, solo un momento, hermana, Ud. que está parada aquí en la plataforma. Si yo no la conozco, pero Dios sí la conoce, si Él me permite saber algo de Ud. que… que Ud. sabe. Si yo no sé nada de Ud., Ud. es solamente una desconocida para mí. Pero si Él me revela algo, que Ud. sabe si es verdad o no, Ud. podrá testificar de eso, si es correcto o no.

106Pero, Ud. tiene, uno de sus mayores problemas, y su mayor problema es, es, una condición nerviosa. A Ud. le molesta, y le ha causado un problema estomacal. Ud. tiene un problema estomacal y una condición nerviosa. Y la condición nerviosa le ha provocado ese problema estomacal, lo cual le causa acidez en el fondo del estómago. Es una ulcera péptica justo en el fondo del estómago. La grasa y cosas la hacen eructar. Y luego veo que se aleja de muchas comidas de la mesa. Es exactamente…

Y luego Ud. ha recibido una noticia impactante que le acaban de dar. Ud. tiene una gran tristeza. Es una muerte. Es su esposo, que acaba de partir. La ha puesto nerviosa. Eso es correcto. ¿No es así? Yo creo que Ud. va a estar bien ahora. Vaya, coma su cena, Jesucristo la ha sanado. ¿Creen Uds.? Solo tengan fe en Dios. Eso es correcto.

JOHN 4:18•

JOHN 14:12

107Ahora, esta dama aquí, ¿puede mirar para acá solo por un momento? Somos desconocidos el uno al otro. No nos conocemos, pero Jesucristo nos conoce a ambos. Bueno, ahora, si el Señor Jesús me revela algo como lo hizo Él, cuando le dijo a la mujer: «Cinco maridos has tenido», y usted está… usted tiene un tumor, o una ulcera, o un cáncer, tiene problemas domésticos, o lo que pudiera ser, Ud. sabe que tendría que venir de Dios, ¿verdad que sí?

Vea, Él solamente le dijo una cosa a la mujer, y toda la ciudad se arrepintió. Y aquí esta Él, haciendo más ahora, porque Él dijo: «Las obras que Yo hago, vosotros las haréis también, y más que estás haréis». Yo sé que en la versión King James dice: «Mayores», pero en el Emphatic Diaglott dice: «Más». No se pueden hacer mayores, Él paró la naturaleza, levantó a los muertos. Ud. solamente puede hacer más de eso, vean, cantidad en vez de calidad.

108Usted también está sufriendo con una condición nerviosa. Ud. tiene un problema de damas, el cual es un desorden femenino. Ud. también tiene un problema en el estómago que la está molestando. Eso es correcto. ¿Cree Ud. que Él la puede sanar? ¿Cree Ud. que Él lo hará? Tiene a alguien en su corazón, ¿no es así? Su esposo. Él no está aquí. Ud. cree que puedo decirle… Si Jesús me revela lo que está mal con su esposo, ¿creerá que soy Su profeta, o Su siervo? Él está muy nervioso, y eso le ha causado un problema de próstata. Eso es correcto. ¿Verdad que sí? Tenga fe. No dude. Solo créalo, con todo su corazón.

Mire, espere un minuto. Algo está sucediendo. Sí. Esto es. Es su mamá. Es ella, sentada allá atrás, al final del asiento. Ella tiene la enfermedad de Parkinson. Y Ud. está orando por ella. ¿Es eso correcto? Sra. Harris, ese es su nombre. Ud. créalo con todo su corazón, y regrese. Ponga sus manos sobre su esposo, y sobre su mamá, y sea sanada, en el Nombre de Jesucristo.

109Tengan fe en Dios.

¿Le creen Uds. a Dios? Ahora, creo que ahora solo debemos de alabarle a Él. ¿No piensan así? Solamente alabémosle, digan: «Gracias, querido Señor». Padre Celestial, ¡cómo te damos gracias, te alabamos! Bendito sea el santo Nombre de nuestro Señor Jesucristo. Te damos la gloria, el honor, nuestro agradecimiento, y alabanza, en el Nombre de Jesús. Amén.

Tengan fe. No duden. Solamente crean que lo que Dios ha dicho es la verdad. Es todo lo que tienen que hacer. Ahora sean muy reverentes y miren para acá.

JOHN 1:42

110Ahora, aquí está un hombre. Somos desconocidos uno al otro, pero Jesucristo nos conoce a ambos. ¿Le cree Ud. a Él? ¿Me creerá como Su siervo? Lo hará. Ahora, cuando Jesús se encontró con un hombre, sucedió que, lo encontramos a Él haciéndole un milagro, y fue en Simón. ¿No fue así? Ese fue el primer hombre con el que se encontró. Muy bien. Él le dijo a Simón cuál era su nombre. Ahora, que el Señor me ayude a saber que está mal en Ud., lo que sea. Sí, lo puedo ver ahora. Es un problema intestinal: el colon. Es el colon inflamado. Ud. no es de por aquí, tampoco. Ud. viene del Oeste, de esta dirección. Ud. es de California.

Hay alguien que lo acompaña. Él tiene una tarjeta de oración, para que se ore por él, esta noche. Él está sentado por ahí ahora. Él es su amigo. Y él está sufriendo con una condición nerviosa, como una crisis nerviosa. ¿Cree Ud. que él va a sanar? Yo también. ¿Cree Ud. que ahora Jesús me puede decir cómo se llama? Sr. Hamby. Entonces, regrese, ponga las manos sobre su amigo. Y crea con todo su corazón, y Uds. dos pueden regresar sanados, en el Nombre del Señor Jesucristo.

111¿Creen Uds.? Ahora oren. A mí me ha debilitado. Justo en este momento, vea. Oren.

Y empezaremos a orar ahora por los enfermos. ¿Cómo se encuentra? ¿Habla inglés? Si habla. ¿Cree que soy el siervo de Dios? Eso es lo que el Ángel me dijo, dijo: «Si puedes hacer que la gente te crea». No que me crea que soy Él, pero que crea que Él me envió. Es por su pequeño niño. Eso es correcto. ¿Cree Ud. que Dios puede decirme cuál es su problema? ¿Lo creerá? Él está nervioso. Lo provocó un susto. Un perro lo asustó. Eso es correcto. Él se va a poner bien. Llévelo de regreso. Créalo con todo su corazón, él va a estar bien. Es un trauma. Pondré mis manos en Ud. en el Nombre de Jesús. No tema. No tema, él lo superará, y estará bien. ¿Ven? Sea agradecida.

112¿Lo creen con todo su corazón? Amén. «Si puedes creer». Esta dama sentada aquí, hablando con la otra allí, con el problema de sinusitis. Hace un rato, algo le sucedió a Ud., fue que sanó del problema de sinusitis. Amén. Ud. créalo, y vaya a casa ahora y sea sanada. ¿Lo creen?

Allá en la audiencia, ¿lo creen? ¿Qué piensa usted, con su mano levantada, sentado allá? ¿Cree que soy el profeta de Dios? Entonces esa hernia no lo molestará más. Su esposa está bastante enferma. Los doctores ni siquiera saben lo que está mal con ella. Solamente ponga sus manos sobre ella, créalo con todo su corazón. Él sabe lo que está mal con ella. Ella se recuperará, si Ud. lo puede creer.

113¿Cree que Dios sana su problema de corazón, parado allí? Entonces regrese a casa, y sea sano.

Ahora, ¡Si acaso no es este Jesucristo en nuestros medios! ¿Qué piensa al respecto, pequeña damita sentada allá mirándome, que está en la segunda hilera? Tiene problema en el pecho. ¿Cree que Jesucristo la sana? Póngase de pie y acéptelo entonces. Amén. Tenga fe en Dios. No lo duden.

La dama allá, volteó a verla, y como que simpatizó con ella, con el suéter rojo, sentada allí. Tiene problema de sinusitis. ¿Cree que el Señor Jesús puede sanarla? Sí. Póngase de pie y acéptelo, y sea sana. Amén. Esa es la manera de hacerlo.

¿Qué piensa al respecto, sentado allá, hermano? ¿Cree que soy Su profeta? ¿Cree que Dios puede decirme cuál es su problema? Su alergia se ha ido. Jesucristo lo sana. ¡Aleluya! ¿Lo creen Uds. con todo su corazón? Amén.

114¿Cómo? ¿En dónde nos detuvimos, en la tarjeta quince? ¿Esa fue, la tarjeta de oración quince? ¿Cuántos más de los que están aquí tienen tarjeta de oración? Vamos a deshacernos de estas tarjetas. Fórmense de este lado, Uds. mismos. Permítanme mostrarles. Permítanme mostrarles que la sanidad no solamente le pertenece a un hombre. Permítanme mostrarles lo que Dios puede hacer a través de Sus siervos humildes que están aquí. Vengan para acá, hermanos. Me pregunto si Uds. hermanos pueden pasar para acá, justo aquí a mi lado. Caminen, vengan directamente hasta la plataforma, caminen directamente por aquí por un minuto. Sí. Muy bien. Lo vamos a hacer. Vamos a orar por ellos aquí mismo. Quiero que la gente vea eso, que Dios puede usar a Sus siervos. Vengan. Vengan. Uds. ministros, vengan para acá. Yo voy a bajar junto con Uds. ¿Ven? Les voy a mostrar que Dios sana a los enfermos a través de sus pastores. No hace ninguna diferencia, de la manera que Uds. quieran. Amén. Eso está bien.

115Todos Uds. que tienen tarjetas de oración, caminen hacia acá. No lo duden. Uds. créanlo. ¿Lo creerán ahora con todo su corazón? Ahora, pastores, que unos que se coloquen allá abajo, los quiero a cada uno de Uds. Mientras estoy orando, quiero que todos, que unos de Uds. bajen allá, y asegúrense que su mano toque a cada uno que está formado. ¿Ven? Yo no puedo alcanzar a cada uno de ellos, pero Uds. sí pueden. Eso es. Bajen allá, pónganse entre ellos.

Todos Uds. allá, créanlo ahora. Vamos a llegar a Uds. en un momentito más. Crean ahora junto con nosotros. Cada uno de los que están aquí, recuerden, Jesucristo los conoce. Él sabe exactamente lo que están pensando. Uds. saben eso. No hay ni siquiera uno de Uds. que Él no les pueda decir ahora mismo. Uds. se dan cuenta de eso. Entonces Él está aquí. Es Él. No soy yo. Yo solamente soy su hermano. Ahora créanlo, mientras oramos. Yo voy a orar por Uds. y estos pastores.

Vean, yo no quiero irme de la ciudad, y que la gente piense: «Bueno, el evangelista estuvo aquí. Él hizo esto». Yo quiero que sepan que sus pastores tienen la misma autoridad. Él quizás no tenga visiones, tal vez acontezca una en una generación. Pero… pero él tiene la misma autoridad dada por Dios, de imponer las manos sobre Uds. Es exactamente lo mismo.

116Ahora, oremos todos. Mantengan su cabeza inclinada ahora. Y cada uno, cuando Uds. sientan la mano de su pastor tocándoles, solo recuerden, tiren su tarjeta de oración, levanten sus manos, y denle gracias a Dios por su sanidad, y regresen allá y vean lo que acontece.

Nuestro Padre celestial, estamos reunidos aquí ahora en medio de este pueblo, en la Presencia del Dios todopoderoso, oh, gran Jehová Eterno, Quién trajo a Jesucristo, Tu Hijo. Yo oro ahora, a medida que estos ministros, las manos de Dios… Y a medida que yo pongo mis manos sobre nuestra hermana aquí, yo oro que Tú los liberes, Señor, con cada uno. Que el poder de Jesucristo descienda sobre esta audiencia ahora mismo, mientras estos pastores están tocando a estas personas. Y que cada uno de ellos sea sanado, en el Nombre de Jesucristo.

Satanás, has perdido la victoria. Jesucristo está presente, para ungir estos pañuelos, para sanidad de los enfermos, para hacer la obra que Él prometió hacer. Y nosotros, como Sus siervos, te retamos, por nuestra propia fe en Su resurrección, en Su Presencia ahora, después de dos mil años, trabajando espiritualmente a través de Su Iglesia. Sal de esta gente. En el Nombre de Jesucristo, déjalos libres. Sal fuera, por medio del Nombre de Jesucristo.

117Ahora, mientras están imponiendo las manos sobre los enfermos, si hay un pecador, o una persona que quiera ser salva, que quiere venir alrededor del altar ahora, a un lado, póngase de pie y pase al frente ahora. Estamos aquí para ministrar. Si la ayuda personal puede venir a estar con ellos, los que se pusieron de pie y que vinieron. Cualquiera que quiera venir ahora por oración, venga directamente. Ya sea que tenga una tarjeta de oración o no, es bienvenido a venir aquí, y que se le impongan las manos. Vengan ahora, mientras aún estamos esperando.

Si hay uno entre Uds. que esté necesitado, que necesite el Espíritu Santo, que necesite salvación, que necesite sanidad Divina, nosotros estamos aquí, como ministros de Cristo, para servirles en la capacidad de imponer las manos, y asegurarnos que sean llenos con el Espíritu.

¡Todos los que quieran tener a este Jesús que conoce los secretos de su corazón! Uds. personas que no lo conocen a Él, y ustedes sienten esa rara sensación alrededor de su corazón, yo sé que están unos aquí. El Espíritu Santo me lo está diciendo. Vengan aquí ahora. Vengan aquí. Si Ud. puede levantarse de su asiento y caminar por este lado y decir: «Señor Jesús, yo vengo porque necesito de Ti, y estoy viniendo para recibirte». Dios le concederá su petición si es que no dudan. Y creen con todo su corazón que las cosas que han visto en este momento son las obras de Jesucristo. Si Ud. es un Metodista, venga. Si usted es un Bautista, Nazarenos, Peregrino de santidad, Católico Romano, Judío-ortodoxo, de clasificación pecador, ateo, a mí no me importa que sea. Venga hasta acá, creyendo en Dios, y vea lo que sucederá ahora mismo. Vengan. Quiero verlos reunidos aquí.

118Yo creo, que el Espíritu Santo, en este gran y crucial momento, en esta gran hora cuando la… cuando nos hemos pasado del tiempo, pero, sin embargo, yo creo que en estos momentos Dios les va a contestar su petición si tan solo me creen. Uds. lo han visto a Él tomar… Seguramente yo les estoy diciendo la verdad. Muy bien, hermana, Ud. puede irse por ese lado, y ser sanada. ¿Ven? Ahora, seguramente que me creerán.

Aquí están todos de los que ahora tienen necesidad de Dios. Vengan, párense, o párense al lado. En alguna parte, solamente póngase de pie, sea un testigo y diga: «Yo lo atestiguo, Señor», y luego si hay algo errado… Párese en donde esté. Párese inmediatamente si… si necesita de Dios. Eso es correcto. Si no puede ponerse de pie…. Eso es. «Yo tengo necesidad de Ti, Cristo». Ahora, por favor créanme. ¿Me creen Uds.? ¿Creen Uds. que es Dios hablándome? Si es así, levanten sus manos, si lo creen. Gracias. Ahora, por cuanto han creído… Si les he dicho la verdad, Dios es testigo, yo les he dicho la verdad. Dios está aquí, atestiguando, que les he dicho la verdad. Miren, les estoy diciendo la verdad ahora.

Si Uds. miran a Dios, y por fe dicen: «Señor Jesús», si Ud. es un pecador, diga: «Yo confieso mis pecados». Si Ud. quiere el Espíritu Santo, diga: «Señor, yo… yo necesito Tus bendiciones, para que me lleven a través de la vida. Yo quiero el Espíritu Santo». Si Ud. está enfermo, diga: «Yo necesito sanidad, Señor, y ahora la recibo de Ti. Yo lo creo». Si Uds. lo hacen, entonces lo recibirán.

119Ahora levantemos nuestras manos, cada uno en su propia manera. Tiene que ser la confesión de ustedes. Y yo voy a orar por Uds. aquí. Ahora créanlo, y Uds. oren. Yo voy a orar por Uds., y Uds. oren por Uds. mismos. Solamente oren. Confiesen sus faltas. Confiesen sus debilidades. Hagan una promesa a Dios que ya no serán débiles, sino fuertes. Uds. no son cobardes. Uds. no van a estar enfermos. Uds. ya no le van a servir al pecado por más tiempo. Uds. le van a servir a Dios. Hagan su confesión y créanlo. Es su alma. Es su responsabilidad. Eso es correcto.

Alguien se encendió. Esa es la manera de hacerlo. Solamente créanlo.

Señor Jesús, está gran hora está aquí, el gran y crucial momento. El último día de la fiesta está aquí, la última vez, la última oportunidad. Esta gente tiene necesidad. Permite que el Espíritu Santo descienda, Señor. Que la gente lo pueda ver, sentir, y saber que eso es Dios, Cristo en sus vidas, tratando de entrar en esta hora, y concédeles el gran y profundo deseo de sus corazones. Concédelo, Señor, llena a él… a ellos con el Espíritu Santo. Sana al enfermo. Glorifica Tu Nombre.

Ahora, Satanás, has perdido la batalla. Has perdido la reunión. Has perdido la victoria. Yo reclamo la victoria, en el Nombre de Jesucristo, para cada persona que está aquí. Sal de aquí, Satanás. Ya no los puedes retener por más tiempo. Yo los reclamo, como trofeos, para el Señor Jesucristo.

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