S.1023 63-0627  Jesucristo Es El Mismo Hoy, Ayer Y Por Los Siglos 

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OBRAS DEL MENSAJE

Jesucristo Es El Mismo Hoy, Ayer y Por Los Siglos

Hot Springs, Arkansas, E.U.A.

63-0627

1 Gracias hermano. [El Hno. Samuel Johnson dice, “Dios le bendiga, Hno. Branham.”-
Ed.] Oh, tendría que vivir tanto así, para vivir a la altura de una reputación como esa,
¿Cierto? Aunque ciertamente aprecio eso. ¿Si nadie creyera, que bien haría que yo
fuera? Sí. Uno tiene que tener a alguien que le crea. No importa lo que Dios haga, si Ud.
no cree en lo que Él está haciendo, entonces…Se necesitan dos, Ud. sabe, alguien tiene
que creer esto junto conmigo. Y no importa lo que suceda, si—si nadie creyera, entonces
no sería de ningún beneficio, no serviría de nada. Pero estoy tan contento de oír que el
pueblo aún cree esta historia maravillosa del Señor Jesús, de Su buen amor hacia todos
nosotros.
¡Y pasé un momento tan maravilloso anoche! Yo—me fui a casa y estuve viviendo
de los resultados hasta este momento. Y he vuelto para llenarme nuevamente. Y pienso
para esto venimos todos, para escuchar los himnos de Sión, los testimonios del pueblo,
y… en la casa del Señor.

2 Ahora, creo que fue dicho una vez, en la Biblia, “Cuan bueno es que los hermanos
habiten juntos en unidad. Es como el aceite de la unción que desciende por la barba de
Aarón, que corre hasta el borde de sus vestiduras.” Creo que no hay nada más precioso
que ver un—un pueblo unido, en el Espíritu del Señor, estando en unidad, todos de
acuerdo.
Saben, creo que los diez días que ellos estuvieron esperando el—el original, el
primer derramamiento del Espíritu Santo, como aquel debe haber sido un tiempo de
unión, del pueblo, todos como un solo corazón y un acuerdo. Y cada vez que los
hombres se reúnen de esa manera, desde entonces, el Espíritu Santo siempre se reúne
con ellos.
La Biblia dice, Jesús hablando, dijo que, “Donde hay dos o tres congregados en Mi
Nombre allí estoy en medio de ellos.” Así que ahora sabemos, de seguro, que Jesús está
reunido con nosotros, porque nos hemos congregado en Su Nombre.

3 Ahora, esta noche ha sido dedicada para orar por los enfermos. Y mientras entraba
por la puerta, vi a los que estaban acostados allí, que estaban enfermos y afligidos. Mi
hijo acaba de volver de recoger a la Hna. Moore y a mí, y de traernos a la iglesia; y dijo
que había repartido algunas tarjetas de oración, para poder contarlos y…y traer a la
gente de a uno, para orar por ellos.
Hoy tuve un día maravilloso. Estaba en un…un parquecito allí, y un hombre venía,
juntando la…sacando cosas del tacho de basura.
Yo dije, “Estoy aquí para la reunión.”
El dijo, “Oh, ¿Allí en los campamentos?”
Dije, “Sí.”
El dijo, “Bueno,” dijo, “Voy a ir mañana a la noche.” Dijo, “Hay un ministro, el Hno.
Branham, que va a predicar.”
Y yo dije, “Sí, señor.”
Y él dijo, “Bueno”, dijo, “Quiero ir allá arriba.” Dijo, “Mi esposa y mi familia
estuvieron allí ayer por la tarde.” Y…y el…el hombre estaba fumando.
Y…y yo dije, “Bueno”, dije, “¿Conoce Ud. al Hno. Branham?”
Dijo, “Oh, eso fue hace años.” Dijo, “Él estuvo aquí por…Yo siempre pensé que
hacía falta mucho coraje, o fe, o algo.” Dijo, “Yo fui allí a la armería para verlo subir
todas esas personas allí arriba, en catres y camillas, y ciegos y tullidos, y verlos salir
caminando de la plataforma.”
Pero yo…le dije, “Yo…yo soy el Hno. Branham.”
Y él…él dijo, “Oh, yo no…”como que escondió el cigarro. Y un tipo de persona muy caballerosa. Y otro hombre se acercó, muy amable.

4 Tuvimos una pequeña charla, les estaba expresando a ellos sobre la Presencia de
Dios. “Allí…no hay…ningún lugar donde Ud. pueda mirar. Ud. puede mirar un árbol, Ud.
puede ver que es regulado por Dios. Y todo lo Ud. ve es Dios.” Le dije, “Espero que si
nos encontramos otra vez, en la vida, que Ud. sea cristiano como su familia.” Oré por
ellos en cuanto se fueron,…el otro caballero.
Y si ellos están aquí esta noche, espero no avergonzarlos diciendo esto, pero yo-yoyo
estoy confiando que Dios hará cristianos de ambos hombres. Queremos encontrarlos
nuevamente en una tierra mejor, donde el Árbol de la Vida florece al otro lado del río.
Todos sabemos que estamos yendo hacia allá.

5 Y ahora, nada más pasar por los mercados y lugares, y me trae viejos recuerdos. Y
ayer por la tarde cuando yo salía, el Hno. Johnson estaba sentado allí; un hermano, él, y
la Hna. Johnson. Yo no los había visto por años. La última vez que lo vi, él había tenido
un derrame cerebral, estaba paralizado. Eso sucedió en California, Hno. Noel. Me trae
recuerdos de aquellos días de antaño, los primeros en venir a Arkansas, una ciudad
pequeña llamada Moark, una iglesita Pentecostal ubicada a un costado. Más abajo el
hermano…hacia Corning, Arkansas, el Hno. Johnson y su esposa. ¡Y cómo recuerdo
aquellos días maravillosos!

6 Luego más abajo, el Hno. T. Richard Reed. Recuerdo la mañana, allí en Jonesboro,
su esposa, ella era estéril. El quería tener hijos.
Yo estaba allí atrás en el cuarto, y la gente había rasgado el mosquitero de la
ventana, para entrar, orando por los enfermos. Él me había llevado a un cuarto, atrás.
Yo tuve una línea de oración. Él pensó que yo había entrado y me había acostado, y allí
había gente parada a lo largo de todo el patio, en una línea de oración. Y él allí,
durmiendo; yo allí orando por los enfermos a través de la ventana.
Y recuerdo, la mañana siguiente, salí. Y la Hna. Reed se había hecho tratar y todo,
intentando tener un pequeñito. Y yo comencé a pasar por la puerta, (una de las
primeras visiones en la reunión), yo la vi teniendo en brazos a un bebito de cabello
rubio. Hablé en el Nombre del Señor que ella lo tuviera. Y lo tuvo, y como Dios bendijo
su hogar.

7 Y, oh, ¡Tantas cosas! Y el Hno. G. H. Brown; de allí de Little Rock. Recuerdo allí, en
Victor Street 505.
Saben, me gustaría tomar una serie de cultos y volver darles toda la vuelta
alrededor, en Arkansas y las iglesias y demás, y ver a la gente, y estrechar sus manos.
¡Eso es maravilloso, el pueblo de Dios! Por doquiera que he ido, he estado en las junglas
de África, y entre los indios, los devoradores de fuego, médicos brujos, y a través de
todas las naciones, y alrededor del mundo, pero jamás he olvidado a mis amigos de
Arkansas, de cómo ellos se tomaban de la mano, y colocaban a sus hijos debajo de los
camiones cuando estaba jug…lloviendo. Ver muchachas jóvenes, caminar por la calle,
descalzas, o por la ruta, y luego sacudir el polvo de sus pies, ponerse medias y zapatos,
entrar. Yo allá atrás en los arbustos, orando por la reunión. Nunca olvidaré eso, que
gente real y genuina era esa. Estoy tan agradecido de que todavía hay gente así en el
mundo.

8 Esta noche… me había olvidado que tenía que venir a esta reunión el otro día, y
simplemente, me jalaba, tironeaba. El otro día el…uno de los coordinadores de la
reunión que se encarga del correo, vino con—seiscientas invitaciones extranjeras, y
muchas de ellas eran peticiones; además un libro así de grueso, ha llegado en los
últimos seis meses, de lugares extranjeros. Desearía poder ir a cada uno de ellos. Pero
normalmente trato de ir por el camino que el Señor me guía. Nunca he dejado que mis
reuniones sean grandiosas. Todavía soy el mismo hombre pequeño que llegó una vez.
No tengo que tener dinero. No tengo que tener grandes programas que patrocinen. No
necesito nada de dinero. El Señor se encarga de eso, como lo hizo desde el principio.

9 La única diferencia esta noche…yo era… desde el momento en que vine a Corning,
creo que tenía…un bolsillo roto, mi hermano me había dado un traje que él tenía. Él era
joven, y él…lo rompió. Y…y yo…era en el bolsillo de la mano derecha, y tenía rasgada
una gran parte de atrás. Mi esposa y yo fuimos a una tienda y conseguimos algunos de
esos parches que se planchan, Uds. saben, pero no se planchaba en este bolsillo. Seguía
despegándose. Y me conseguí un hilo y lo cosí. No era un muy buen trabajo. Yo no tenía
saco en ese entonces, y recuerdo que solía poner mi mano sobre el lugar que estaba
rasgado, y estrechaba la mano de mis amigos ministros con la mano izquierda, para
evitar que vieran ese saco… Y decía, “Disculpen la mano izquierda, es la que está más
cerca de mi corazón.” Bueno, esta noche tengo un saco mejor, pero todavía deseo
tenerlos cerca de mi corazón. Uds. han estado allí todo el tiempo. Amo al Señor Jesús
como lo amaba en ese entonces.

10 Y he tenido el privilegio de hablarles a quinientas mil personas a la vez. He visto
llamados al altar, tantos como treinta mil nativos puros dar sus corazones a Jesucristo a
la vez, romper sus ídolos contra el suelo. He visto veinticinco mil milagros sobresalientes
en un segundo, con una oración, en Durban, Sudáfrica; donde dieciséis camiones
cargados con sillas de ruedas, camillas y catres—catres iban por la calle.
Al día siguiente, cuando Sidney Smith, el alcalde, me dijo que fuera; me llamó,
dijo, “Vaya al cuarto mire hacia el Mar Indio allí.” Y allí venían, nativos que estaban en
guerra unos con otros, acostados en camillas y catres, cosas caseras en donde los
habían traído el día anterior; y aquí venían detrás de esos dieciséis camiones, cantando,
“¡Sólo creed! todo es posible, ¡Sólo creed!”

11 Lo hace pensar a uno, “Sublime gracia del Señor, que a un infeliz salvó”. Saber que
tengo compañerismo con tal gente, vivir en esta tierra y en la Eternidad, juntos.
Yo estimo este un gran privilegio, estar en su campaña, o aquí en su convención.
Me siento muy honrado de hablar en una de las reuniones mañana, al mediodía creo que
es, y desde las doce en punto hasta las doce y media, o algo así, mañana. Si es la
voluntad del Señor, quiero estar aquí, sólo con un pequeño mensaje sencillo del
Evangelio.

12 Esta noche ahora, para orar por los enfermos. Yo no…la unción de orar por los
enfermos es una…es el mismo Espíritu, pero es una unción diferente mientras se ora por
los enfermos que de esta forma. Yo no he comido desde hoy temprano. Y he venido al
edificio ayunando, orando. Y…yo no quiero estar predicando así estaré bajo la unción,
como cuando mis hermanos ministros predican. Yo…yo quiero sentir la Presencia del
Señor cuando oro por los enfermos, porque cada uno por el que ore, esta noche, quiero
que sea sanado. Yo…yo lo quiero para la gloria de Dios, que—que Dios sane los
enfermos. Y creo que Él lo hará.

13 Así que para hacer esto, y muchos de Uds. probablemente nunca han estado en
una reunión antes, y muchos no están familiarizados con el ministerio. Algunos
recuerdan, cuando estuve aquí la primera vez en Arkansas. Fue predicho, Uds.
recuerdan. Tomo la mano de la persona, y sólo sostengo su mano por unos pocos
momentos allí, y luego el Señor habla y les dice lo que tienen. Luego les conté lo que Él
me dijo, cuando me encontró, que, “Tú, si tú eres sincero”, eso seguiría creciendo, “y
sabrás los secretos de sus corazones”. ¿Cuántos me han oído decirlo antes que
sucediera? [La congregación dice, “Amén.”-Ed.] Bueno, hasta allí llegó. Ahora ha ido
más allá. Sigue…El Señor sigue bendiciendo y simplemente estamos agradecidos por
eso.

14 En cierta manera no soy un predicador; cualquiera sabe eso. Yo soy, soy—soy un
neumático de recambio. Uno usa el neumático de auxilio cuando tiene uno… Aunque no
tenemos neumáticos desinflados. Ahora nosotros, da la casualidad que yo estaba
viniendo, y ellos querían hacer rodar la de repuesto por un ratito. Pero soy un ministro
de auxilio porque no tengo la educación para ser un predicador; nunca fui a una escuela
Bíblica. Pero lo que sé de Jesucristo, me gusta expresarlo a mi propio modo modesto, y
Dios lo ha honrado. Y espero esta noche, que de la forma en que Él me envió para
ministrar al pueblo, que es orando por los enfermos, que Él se vindique delante de Uds.
esta noche, que el Dios que yo amo y que Uds. aman esté con nosotros esta noche.

15 Ahora para un pequeño mensaje de rutina. Si Uds. no exponen el mensaje delante
de la gente, algunos no entienden. Ellos se irán y dirán, “Nunca escuché tal cosa. Sé que
no hay tal cosa como esa en la Biblia.”
Así que para…para presentar esto, yo… quiero que escuchen muy atentamente
ahora, por unos pocos momentos, un pequeño título de mensaje común, de rutina, el
tema de la campaña: Jesucristo el Mismo ayer, hoy y por los siglos. Ahora, recuerden
ese título, que Jesucristo es el mismo, ayer y por los siglos.
Y me gustaría preguntar esto, antes que lea, ¿Me pueden escuchar bien? Alguien
me dijo que había un rebote, porque el techo es así. ¿Es mejor si, me paro más atrás
así? ¿Así? [La congregación dice, “No.”-Ed.] No. Tengo que acercarme. ¿Así está mejor?
[“Sí”—Ed.] Muy bien. Está bien. Muy bien.

16 Ahora queremos abrir las Escrituras, en San Juan 12 y el versículo 20, y leer desde
aquí.
Había ciertos griegos entre los que habían subido a adorar en la fiesta.
Estos, pues, se acercaron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaron,
diciendo: Señor, quisiéramos ver a Jesús.
Ahora esa es una gran pregunta, y un gran deseo. Y ahora los siguientes veinte o
treinta minutos, escuchemos muy atentamente ahora, y entonces no será un misterio
para Uds.

17 Ahora, yo soy un gran creyente en lo que la Palabra de Dios dice. Ahora, sé que
Dios puede hacer cosas que no están escritas en la Palabra. Pero es…si El hiciera sólo lo
que está prometido en la Palabra, eso será suficiente para mí, sólo verlo a Él. Entonces
sé que está correcto porque Él lo escribió en la Palabra.
Ahora la Biblia dice que, “El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos,” ahora estos
griegos tenían el mismo deseo, supongo, que todos tenemos esta noche. Porque no hay
hombre, o persona que alguna vez haya escuchado el Nombre de Jesucristo, que no esté
deseoso de verle.

18 Si yo le preguntara a esta audiencia esta noche, supongo que todas las manos se
alzarían. “¿Les gustaría ver a Jesús?” Es así, vean, por todo lugar. Lo amamos. Bueno,
entonces estoy haciendo esta pregunta, ¿Entonces porque no podemos verlo, si la Biblia
dice que Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos?
Ahora, no quiere decir sólo de una forma. La Biblia dice, “Él es el mismo.” Ahora
para mí, la Biblia, o está equivocada o está correcta. Ahora bien, si no es la Palabra
inspirada de Dios, entonces no sé en qué creer.

19 Yo he tenido el privilegio de ver muchas, muchas formas de religión, allí mismo
en…en Durban.
Y en Bombay, fui recibido una tarde en el templo de los Jains, donde diecisiete
religiones diferentes de India, cada una de ellas negaba a Jesucristo, y cada…fui recibido
allí por estas diecisiete religiones diferentes.
Y vi esa noche, bajo el poder del Espíritu Santo, como Dios retó a cada hombre
santo, cada religión, y todo lo demás, por un hombre ciego parado en la plataforma.
Cuando vieron el discernimiento, ellos pensaron que era alguna clase de telepatía. Luego
vino una visión de un hombre que había estado ciego por veinte años, un adorador del
sol. Y vi en la visión que él iba a ser sano. Entonces desafié a cada sacerdote
mahometano, a cada sacerdote budista, a cada hombre santo, rajá, todos, “cualquier
hombre que venga aquí y le dé la vista a este hombre, adoraré al dios que le dé la
vista”. Y él dijo que haría lo mismo. Él adoraba al sol.

20 Y les dije, “¿Qué, qué harían? ¿Qué harían Uds., mahometanos con él? Uds. dirían,
”Él adoró la…creación en vez del Creador“. Yo le diría ”Amén“ a eso. Pero alguien tiene
que estar correcto y alguien errado.” Dije, “¿Uds. qué harían? Uds. lo harían
mahometano. Los de Buda sólo lo harían un adorador de Buda, y así sucesivamente.” Yo
dije, “¿Qué harían Uds.? Sólo le cambiarían su mentalidad. Sólo cambiarían su forma de
pensar.”
Dije, “Tenemos exactamente lo mismo en los Estados Unidos. Todos los metodistas
quieren que los bautistas sean metodistas. Y luego los presbiterianos quieren que todos
se conviertan en presbiterianos. Y…y la Unidad quiere que sean dualidad. Y la Dualidad
quiere que ellos se conviertan en…Oh, ¡Qué cosa! ¿Qué es? Es un cambio en la mente.
Tiene que haber algo verdadero en algún lugar. ¿Ven? Algo tiene que estar correcto, y
algo está errado. ”

21 Yo dije, “Ahora que el Dios de la creación restaure su vista, ante medio millón de
personas aquí. Y él ha dicho que servirá al dios que le de la vista.” Y dije, “Me convertiré
en discípulo del hombre que venga y le de la vista.”
Ese fue el grupo de quinientos mil más silencioso que se haya escuchado. Nadie. Yo
no hubiera hecho aquel desafío si no hubiera visto la visión. Ahora bien, hubieron
quinientos mil testigos de eso.
Y les dije, “¿Por qué no vienen? Porque no pueden hacerlo. Y dije, ”Uds.,
mahometanos, Uds. afirman que la religión mahometana es la más grande de la nación,“
y dije, ”y podría ser, en número; y los budistas, y así sucesivamente. Pero seguramente
hay algún sacerdote que sea capaz de venir y aceptar este desafío.“ Nadie lo hizo.

22 Yo dije, “La razón por la que no lo hacen es porque no pueden. Y yo tampoco
puedo. Pero el Dios del cielo ha resucitado a Jesucristo, de Quien soy un testigo esta
noche, he visto una visión que el hombre va a recibir su vista. Si Él no lo hace, entonces
soy un falso profeta, y échenme del país. Pero si Él lo hace, entonces Uds. están
obligados, delante de sus propios sacerdotes y todo, a testificar que Él es
verdaderamente el Hijo de Dios, y el Salvador del mundo.” Todos estaban quietos.
Trajeron al hombre ciego; puse mis brazos alrededor de él Dije, “Señor Jesús, de
acuerdo a la visión que no puede fallar, ruego que Tú le des vista a este hombre.” Y él
comenzó a gritar. Y el alcalde de la ciudad estaba sentado allí, y él corrió y lo agarró. Él
podía ver tan bien como yo.

23 Luego trajeron a la milicia de como, oh, cientos de soldados, no podían controlar a
la gente. Ellos pasaban sobre los soldados, corrían entre sus piernas y garrotes, con lo
que trataban de controlar a las multitudes. Para cuando me metí en el automóvil y me
fui, apenas tenía ropa, no tenía zapatos en los pies, tironeándome los zapatos,
tironeándome el saco y todo, hambrientos y sedientos de Dios.
Pero el Dios de Elías todavía vive hoy, y Él es tan Dios como ha sido siempre.

24 Ahora bien, todos los fundadores de religión. Parado allí en la tumba de Mahoma,
ha estado un caballo blanco, que ha estado parado allí por dos mil años. Ellos han
estado cambiando los guardias cada seis horas aproximadamente, y están esperando
que Mahoma se levante y cabalgue alrededor del mundo. Uds. saben, el…y él escribió el
libro del Corán, y así. Pero, oh, Buda, como trescientos años, fue un hombre, un hombre
religioso en…en Japón, y demás. Y todas estas religiones, cada uno de sus fundadores
está muerto y en la tumba.
Pero el Cristianismo—después de una experiencia alrededor del mundo—el
Cristianismo es la única religión verdadera. Es la única que puede mostrar una tumba
vacía. Es la única cuyo fundador, cualquier hombre, y no hay hombre que como Él se
haya parado jamás en la tierra y que dijera, “Tengo poder para entregar mi vida, y
tengo poder para volverla a tomar”. “Un poquito y el mundo no me verá más pero
vosotros me veréis. El incrédulo no me verá más, pero vosotros me veréis. Porque Yo, (”
Yo“ es un pronombre personal), estaré con vosotros y en vosotros hasta el fin del
mundo, hasta la consumación.” ¡Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos!

25 Ahora, llegamos a este pensamiento. Ahora bien, si Él es el mismo, Él no está
muerto. Él ha resucitado de los muertos, y Él prometió que Sus creyentes lo verían,
hasta el fin. Justo hasta la consumación, que le verían, ahora si Él es el mismo ayer, hoy
y por los siglos.
Muchos hombres con los que he hablado dicen, “Bueno, en cierta forma Él es aún el
mismo.”
La Biblia no dice “en cierta forma”. Dice, “Él es el mismo.”
Y si estamos hambrientos por verle, con el mismo entusiasmo que estos
griegos…Ellos habían oído de Él, ellos vinieron y consiguieron verlo, por la amabilidad de
uno de Sus discípulos. Bueno, ¿No podemos hacer lo mismo, si Él es el mismo ayer, hoy
y por los siglos? Señores, quisiéramos ver a Jesús.

26 Ahora, podemos hablar de la resurrección, podemos hablar de eso. Pero si no es
una realidad, sólo se convierte en un…un mero mito, es una historia. Pero si se prueba
que es la Verdad, entonces estamos entre el pueblo más feliz, y estoy contento de estar
con ellos.
Ahora, si…si Jesucristo apareciera ante nosotros esta noche, y pudiéramos ver por
medio de los principios de Dios y por hechos de Su Ser, que Él está aquí, entonces
deberíamos al menos aceptarlo, hacerlo Bienvenido. Ahora, esa es una gran declaración,
pero tenemos un Dios grandioso que guarda cada una de Sus Palabras.
Y cuando encontramos algo en la Biblia aférrense de eso con toda su alma Es la
Verdad. Sólo permanezcan allí mismo con lo que Dios ha prometido. Dios lo hará.

27 Si somos hijos de Abraham, creemos esas cosas. Abraham, con grandes
circunstancias en contra, llamó las cosas que no eran como si fueran, porque creyó que
Dios era capaz de guardar Su Palabra. Y nosotros nos llamamos hijos de Abraham.
Abraham esperó veinticinco años por la promesa. En lugar de debilitarse, él fue
fortalecido. Y que diferente parece ser con Su Simiente real.
Ahora, la simiente real de Abraham es…era Isaac, nos damos cuenta de eso, de
donde vienen los judíos, eso está claro.
Pero la simiente a la que Dios le estaba dando la promesa era la Simiente de
Abraham, la fe que él tenía en Dios. Por la cual a través de Jesucristo, Quien es Su
Palabra, nos convertimos en herederos junto con Él. Y esta iglesia, esta noche, de los
peregrinos de este día, es absolutamente la simiente real de Abraham, con fe genuina.
Ahora, si preguntáramos a los metodistas, “¿Uds. Creen?” “Sí.” “¿Creen que Él está
con Uds.?” “Sí.” Los bautistas, presbiterianos, luteranos, pentecostales, y demás, todos
dirían lo mismo.

28 Pero ahora, ¿Cómo podríamos buscarlo? ¿Por qué tipo de persona buscaríamos, si
quisiéramos ver si Él es el mismo? Si Él estuviera aquí en Arkansas, esta noche, en este
tabernáculo, ¿Por qué clase de persona buscaríamos?
Nosotros, ¿Buscaríamos alguien que es, bueno, quizás con una túnica larga, y que
tuviera barba larga, y cicatrices de clavos en su mano, y marcas de espinas en su…en su
frente? Si Ud. buscara una persona como esa, cualquier hipócrita podría engañarlo a Ud.
en eso. Correcto, una personificación. Un hombre podría pintar cicatrices en sus manos,
y aún podría lastimarse con espinas y hacerse cicatrices, pero…Cualquier imitador
podría hacer eso.

29 Pero entonces si no estuviésemos buscando esa clase de hombre, no mirando su
vestido o cual es su estatura, (porque si Él estuviera aquí Él estaría vestido como
nosotros), no habría ninguna diferencia. Él se vestía y caminaba entre los hombres de la
misma manera que los hombres. Él nunca se vistió como el clero de ese día. Él
simplemente se vistió con la ropa común del pueblo. Así que probablemente Él estaba
vestido comúnmente, quizás con un traje, y demás, como cualquier otro hombre usaría
hoy. Como el obrero, o el…el hombre de negocios, o lo que fuera, de esa forma se
vestiría Él. Así que Uds. nunca lo reconocerían a Él de esa forma. Uds. no lo
reconocerían por su estatura, si era alto, delgado, pequeño, robusto, o, nosotros,
nosotros no sabemos, así que Ud. nunca lo sabría.

30 Pero yo digo que si Él estuviera, si estuviera aquí hoy, Él sería la Palabra de Dios.
Eso es exactamente lo que Él era, y lo que Él aún es. Él es la Palabra, no sólo la Palabra
escrita, (Él es la Palabra escrita), sino la manifestación de la Palabra escrita. “Dios
estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo.” Dios, la Palabra, fue manifestado en
carne para que Sus Palabras pudieran ser habladas a través de labios humanos, y
convertirse en Palabra. Y Él fue manifestado en carne, en Jesucristo, Dios, Emanuel.
Ahora, Uds. dicen, “¿Es Él la Palabra?”
San Juan, el primer capítulo, nos dice, “En el principio era la Palabra, y la Palabra
era con Dios, y la Palabra era Dios. Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros.”

31 ¿Cuáles serían algunas de las cosas que Él haría? Encontramos, en Hebreos, el
capítulo 4 y el versículo 12, la Biblia dice que, “La Palabra de Dios es más aguda que
espada de dos filos y discierne los pensamientos del corazón”. La Palabra lo es. Entonces
la Palabra es un discernidor de los pensamientos e intenciones del corazón. Eso
exactamente sería lo que caracterizaría a Jesús, ser la Palabra. El conocía los
pensamientos que estaban en sus corazones. Hebreos 4:12.
Ahora si nosotros quisiéramos identificarlo, ¿Estaríamos esperando que fuera algún
Doctor en Divinidad? No existe registro de que Él haya estado alguna vez en una
escuela.

32 ¿Podríamos identificarlo con alguna denominación? Él vino en un tiempo en el cual
había muchas denominaciones, pero nunca se afilió a ninguna de ellas. Así que no
podríamos decir que era un fariseo, o un saduceo, o tal y tal. No podríamos identificarlo
con cierta denominación.
Él vino por el pueblo. Dios, siendo Dios de todo, Él es el Dios de la creación entera.
Él murió para salvarnos a nosotros, pecadores, en cada iglesia, para…para sanar a toda
persona enferma. Él vino a aceptar a aquellos que lo aceptarían a Él.
De la misma manera Él está aquí esta noche, para sanar aquellos que le aceptan,
para salvar a aquellos que le aceptarán. Él viene en la misma forma, de la misma
manera.
Si Él viene, tendría que venir con una identificación Escritural. Si Él no se
identificara a Sí mismo…no hay lugar que pudiéramos encontrar en la Biblia, en el
Antiguo Testamento, en el que Él que no se haya identificado correctamente con la
Escritura, tanto que dijo, “¿Quién de vosotros puede condenarme de pecado?”

33 Ahora bien, todos sabemos lo que el pecado es “incredulidad.” “El que no cree ya
está condenado.”Ahora, el pecado es el atributo de la incredulidad. Fumar cigarrillos no
es pecado. Robar no es pecado. Mentir no es pecado. Cometer adulterio no es pecado.
¿Qué es entonces? Dirían Uds.
Son los atributos de la incredulidad. Si Ud. fuera un creyente, no haría esas cosas.
La razón por las que las hace prueba que Ud. es un incrédulo. ¿Ven? Sólo hay dos
bandos, Ud. es un creyente o un incrédulo.
Y como, siempre me ha dejado perplejo que un hombre pueda afirmar que tiene el
Espíritu Santo en él, y negar que la Palabra de Dios sea verdad. Cuando el Espíritu
Santo mismo escribió la Palabra de Dios. Y Uds. saben que Él no se equivoca. Entonces,
Él escribió las Escrituras, y Él se para por las Escrituras, y Dios vela por ellas, para
confirmarlas.

34 Así que retrocedamos y veamos quién era Él, si queremos saber si Él es el mismo
hoy. La única manera verdadera de descubrirlo es averiguando quién es Él hoy; es
retrocediendo y averiguando quién era Él ayer, entonces sabremos lo que Él será hoy.
¿Es eso suficientemente justo? [La congregación dice, “Amén.”-Ed.] ¡Si podemos hallar
lo que Él fue ayer!
Por supuesto, podemos comenzar con una historia larga. No quiero retenerlos
mucho, porque Uds. tienen que estar aquí mañana, y queremos tener una línea de
oración, pero quiero que realmente tomen esto ahora y escuchen atentamente. Si sólo
podemos retroceder y averiguar lo que Él fue ayer, podemos descubrir entonces quién
es Él hoy, porque la Biblia dice, “Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos.”

35 La razón por la cual estaba volteando estas páginas hacia atrás, era para indagar,
buscar allá atrás para… Yo comencé y leí San Juan 12:20, continuemos en San Juan.
Podemos llevarlo a cualquier lugar de las Escrituras que Ud. quiera, porque el Libro
entero es un testimonio de Jesucristo. Es la revelación completa de Jesucristo. No se le
puede agregar o quitar nada. Es lo que Él es. Él es Emanuel, y eso lo concluye; no
importa lo que tratemos de hacerlo a Él, algo diferente, o un profeta, o…o algo así. Él
era un profeta; era más que un profeta. Él es un Dios-Profeta. Pero Él era…Él era más
que eso. Él era Emanuel; no únicamente un buen hombre, un maestro, un filósofo. Él
era todo eso también y más. ¿Ven?

36 Ahora en San Juan, el primero, comenzaremos esta noche, y tal vez mañana tomar
un poquito, algún otro Libro. Comencemos en San Juan 1. Hallamos que…Todos
conocemos Su nacimiento virginal, cómo Dios hizo sombra sobre la virgen y creó una
célula de sangre que trajo al Hijo, Jesucristo. Y a orillas del Jordán, cuando Dios
descendió en forma de una Luz, o una paloma, nadie la vio sólo Juan. Toda esa gente
parada alrededor no la vio. Nadie la vio, excepto Juan. Él era el único que lo estaba
esperando, y Dios le había dicho que él lo vería.
Ud. sólo ve lo que está buscando. Si Ud. viene aquí esta noche buscando a Cristo,
Ud. lo verá. Si viene a criticar, tendrá mucho, mucho a mano para criticar. Depende de
lo que Ud. está buscando.

37 Juan dijo, “Él que me dijo en el desierto que bautice en agua, dijo que sobre quien
viera descender el Espíritu y permanecer sobre Él, ese será el que bautizará con el
Espíritu Santo y Fuego.” Juan dio testimonio dijo, “Vi el Espíritu de Dios descendiendo
del cielo como una paloma, y se posó sobre Él.” Y luego fue llevado a desierto, y a la
tentación. Sale del desierto e inmediatamente lo encontramos orando por los enfermos.
Ahora, vean, lo primero, el Espíritu de Dios descendió sobre Él antes de Su
ministerio, así que esa es la razón por la que Él podía decir, “No soy Yo el que hace las
obras, sino mi Padre que mora en Mi, Él hace las obras.” Ahora bien, hallamos que
comenzó Su ministerio, empezó sanando a los enfermos, por medio de la oración.

38 Ahora Dios sana de muchas formas. Un doctor me preguntó, no hace mucho, dijo,
“¿Cuál es su opinión de la medicina, Hno. Branham?”
Yo dije, “Bueno, Dios es el único que puede sanar, señor.” Dije, “La Biblia no
miente, y la Biblia dice Yo soy Jehová que sana todas tus enfermedades.” Y yo dije, “La
Biblia no puede mentir.” Dije, “Dios sana por medio de la medicina. Dios sana por amor.
Dios sana por entendimiento. Dios sana por medio del cuidado. Dios sana por medio de
la oración. Dios sana por medio de milagros. En todo, Dios sana. Eso es todo, es todo lo
que hay, Él es el sanador.”
No tenemos una medicina que pueda crear, y crear una célula en tu mano, para
sanar; crear en tu cuerpo, para sanar. Podemos sacar una muela, podemos cortar un
apéndice, o sacar la vesícula, pero, ¿Quién sana? Dios. Ninguna medicina reconstruirá
tejido, sólo Dios. La vida reconstruye el tejido. Dios es el único sanador, y estábamos
hablando de eso.

39 Y encontramos ahora, que Jesús iba sanando los enfermos. Y había uno de Sus
discípulos llamado Andrés.
Y queremos hacer un drama de esto porque hay niños sentados aquí, y una niñita
enferma acostada allí. Quiero que ella lo capte.
Uds. saben, Andrés era hermano de Simón, que luego fue llamado Pedro. Y Andrés
se había convertido en un…un seguidor de Juan. Y Juan había anunciado que venía un
Mesías, y él estaba seguro que sería en su generación. Esa es la razón por la que nunca
fue a ninguna escuela o seminario. Su trabajo era demasiado importante.

40 Pues, Uds. saben, si el sacerdote hubiera comprendido que él era el que habría de
anunciar el nacimiento…o la venida del Mesías, y presentarlo al mundo, pues, ellos
hubieran dicho, “Vaya, vaya, Doctor Juan, ¿No siente Ud. que el Hermano tal y tal aquí,
no cree que él está lo suficientemente capacitado para ser el Mesías? Pues, mírelo, él…él
tiene buenos antecedentes. Ud. sabe, sabe, que es el Mesías. ¿Por qué no va y lo dice al
mundo?”
Pero ¿Ven? Su trabajo era demasiado importante para ser persuadido por el
hombre. Él se marchó al desierto y esperó en el seminario del aprendizaje con Dios,
hasta que Dios le dijo, “Sobre quien veas descender el Espíritu, ese es el que hay que
anunciar, el Mesías.” ¿Ven?

41 Ahora encontramos que Andrés lo había creído, sin duda volvió y le contó a Simón
sobre eso, muchas veces. Pero Simón, como que era un poquito cabeza dura, como
nosotros…disculpen la expresión; espero que no suene sacrílego. Pero él, como que era
un poquito cabeza dura como lo llamaríamos hoy. “Oh, ve tú si quieres escuchar eso.” Y
un día vino y le contó que había hallado al Mesías y apenas podía creerlo.
Y puedo ver a Andrés trayendo a Simón ahora ante el Señor Jesús. La primera vez
que lo había visto. Jesús acababa de regresar del desierto. Su ministerio estaba
comenzando, ahora tenía que ser identificado. Y tan pronto como Simón entró en la
Presencia del Señor Jesús, Jesús lo miró y dijo, “Tú nombre es Simón, y eres hijo de
Jonás.”
Ahora inmediatamente encontramos que Simón creyó. Entonces obtuvo su nombre
Pedro. ¿Por qué lo creyó?

42 Leí una historia sobre su padre, Jonás, era un gran hombre de…de oración. Él había
criado sus muchachos para…para creer en Dios. Y cada día, su ocupación era la pesca,
así que muchas veces tenían que ponerse de rodillas y orar a Dios que les diera una
buena pesca, para que pudieran pagar sus deudas y conseguir pan para ese día.
Y antes de morir, el anciano se sentó en la proa de su bote un día y les dijo a los
muchachos, dijo, “Hijos, somos hebreos y creemos que tiene que venir un Mesías. Y yo
siempre he esperado vivir para ver el día en que vea al Mesías poner sus pies sobre la
tierra. Y yo…pero me imagino que no viviré, porque soy anciano y debo partir. Pero
muchachos, Satanás no permitirá que el Mesías se levante sin que se levanten un
montón de falsos mesías primero. Así que quiero que Uds., muchachos, recuerden; no
se sorprendan de…un montón de cosas van a suceder. Pero yo quiero que Uds.,
muchachos, sean instruidos. Recuerden, tenemos esto: Un Mesías, cuando venga,
tendrá que ser Escrituralmente identificado por Dios, antes que sea el Mesías.”
¡Necesitamos más papás como ese hoy!“

43 “Él tendrá que ser Escrituralmente el Mesías. Y ahora, hemos seguido a Moisés, el
gran profeta que guió a nuestro pueblo para salir de Egipto, y hemos escuchado sus
enseñanzas. Y nosotros…sabemos que…que Moisés estaba correcto. Y en Deuteronomio,
el capítulo 18, Moisés nos dijo que, El Mesías; el Señor tu Dios levantará un profeta
como yo, y a Él deberán oír.”
Ahora Israel siempre fue enseñado a creer solamente en los profetas. Uds.
maestros de la Biblia saben eso. Y un profeta podría ser únicamente identificado, cuando
él profetizaba y lo que decía acontecía. La Biblia dice, “Si hubiera alguno entre vosotros
que es espiritual o profeta, Yo, Jehová le hablaré, y me manifestaré a Él en visiones y
sueños. Y si lo que él dice acontece, entonces a él oíd. Pero si no aconteciere, no lo
temáis.” Eso mismo, eso es lo que le dijo a Moisés que dijera al pueblo, y esa fue la
identificación de la Escritura de que el Mesías sería un profeta.

44 Ahora todos saben que la Palabra del Señor viene al profeta, no al sacerdote, sino
al profeta. La Biblia así lo dice. La Palabra del Señor vino al profeta. Y sabemos, si es la
Palabra del Señor, y el profeta es verdadero, que entonces sus palabras son verdaderas,
entonces sus palabras se cumplen. Y esas son sus credenciales, que primero, es la
Palabra. Y primero, Dios es la Palabra. Y luego si él habla y sucede, entonces eso
muestra que Dios ha establecido a ese hombre divinamente.
Ahora entonces, con eso en mente, ellos podrían haber levantado todo tipo de
sensaciones y todo lo demás en el mundo, aquellos estudiantes de la Biblia nunca lo
hubieran creído, porque el Mesías tenía que ser un profeta. Y ellos no habían tenido un
profeta por cuatrocientos años. Malaquías fue el último profeta. No había profeta.

45 Y aquí viene Simón, con una enseñanza así, a la presencia de un Hombre que su
hermano creía firmemente que era el Mesías. Y tan pronto como entró en Su Presencia,
Él no sólo supo quién era él, Él conocía aquel anciano padre piadoso, Jonás. Con razón le
sacó todo lo almidonado. Él sabía que esa era la verdadera identificación del Mesías.
“Pues, tu nombre es Simón, eres hijo de Jonás.”
Y un hombre que era tan analfabeto que ni siquiera podía firmar su nombre, se nos
dice; la Biblia dice, en el libro de los Hechos de los apóstoles, el tercer capítulo, que él
“era ignorante y sin letras”. Pero a Dios le plació hacerlo la cabeza de la iglesia en
Jerusalén, y darle las llaves del Reino. Porque, cuando esa simiente predestinada yacía
allí en ese viejo pescador, y cuando la luz la tocó, rápidamente reconoció que ese era el
Mesías.

46 Ahora eso probó allí que aquel hombre sabía, probaba que la simiente había estado
yaciendo allí. Su nombre estaba en el Libro de la Vida del Cordero desde la fundación del
mundo, cuando el Cordero fue inmolado en la propia Mente de Dios. Y tan pronto como
la Luz le pegó, rápidamente vino a vida y reconoció que era el Mesías.
Había uno allí parado, de nombre Felipe, y él vio esto, y rápidamente viene a su
mente. “Es Él verdaderamente, porque yo conozco las Escrituras. Aquel Hombre jamás
vio a este hombre antes, ¿Y cómo sabía quién era? Ese es el Profeta.”
Él salió a buscar a un amigo con el que había estado haciendo estudios bíblicos,
desde que era un muchacho. Su nombre era Natanael. A quince millas de donde estaban
predicando, alrededor de la montaña, hasta donde Natanael poseía un olivar. Puedo
imaginarme a Felipe de camino, saltando y gritando. Él había encontrado algo real.

47 Oh, ¡Cómo tendría que activar nuestros corazones, alrededor de las colinas, a
través de las praderas, por los campos, por los valles, por la calle, todo a través de la
nación, algún lugar!
Él había encontrado algo. Y él tenía un amigo Los estudios de la Biblia de antes
habían probado que este Mesías Escritural sería el Profeta. No había habido profeta por
cuatrocientos años.
Cuando llega al lugar, encuentra a Natanael debajo de un árbol, orando. Y tal vez
se detuvo sólo unos momentos para esperar, como un caballero cristiano, para esperar
que él terminara su oración. Y cuando se levantó, tal vez sacudiendo el polvo de su
manto, Felipe podría haberle dicho rápidamente, dijo, “¡Natanael!”
Y él se habrá acercado y dicho, “Felipe, colega mío, ¡Me alegro de verte!”

48 Y tal vez la conversación fue algo así. Ven, él no tenía tiempo para decirle, “¿Cómo
van los olivos?”O, “¿Cómo está tu esposa e hijo?” Vean, el mensaje era urgente. Él
había visto algo. El había visto la Escritura identificada, el Mesías, y eso era lo que ellos
habían estado buscando por años y años y años. Él dijo, ¡Ven y ve a Quién hemos
hallado! Jesús de Nazaret, el hijo de José, ¡Ven a verlo!“ El mensaje era urgente.
Les digo hermanos, que si tuviéramos esa clase de entusiasmo, que nuestro
mensaje fuera tan urgente. No tenemos tiempo para tonterías. Llevemos el mensaje a
un pueblo, a un pueblo que ha sudado a través de persecuciones, los hijos de nuestros
padres que se paraban en las calles, con una…con una pandereta en la mano, y comían
maíz molido en las vías, para apoyar este Camino, este Evangelio. Y ahora al ver a
Cristo entre nosotros, vayamos al mundo con esto, tan rápido como podamos, y
encontrémoslo.
Dijo, “Ven y ve a Quién hemos hallado.”

49 Ahora hallamos que Natanael era bastante teólogo, y puedo imaginármelo
diciéndole a Felipe, “Ahora, espera un minuto, Felipe, ¿En qué clase de terreno te has
metido?” Uds. saben, eso todavía se escucha hoy, ¿Ven? “¿De qué parte te caíste?” De
alguna cuerda suelta o algo, Uds. saben. “Yo sé que tú eres un hombre sensato, cabal
¿Y vienes aquí corriendo y diciéndome que el Mesías está en la tierra?”
Él debe haber hablado con los magos. Uds. saben, los magos estaban allá en
Babilonia. Eran judíos allí estudiando astronomía. Y cuando vieron las tres estrellas
alinearse, esa era una señal, una antigua señal hebrea, que cuando esas estrellas se
alinearan, el Mesías estaba sobre la tierra. Ellos vinieron, gritando, “¿Dónde está Aquel,
que ha nacido Rey de los judíos? Hemos visto Su estrella y hemos venido a adorarle”.

50 Pero, Felipe, esto… Ellos no tenían diversos medios de comunicación como la
televisión, la radio, el periódico, y cosas así en aquellos días, y nunca hubieran publicado
algo así de todas formas. Así que lo primero que sabemos, encontramos a Felipe y
Natanael hablando, “Bueno”, dijo él, “Ven.”
Él dijo, “Mira, ¿Podría salir algo de un montón de santos-…” o, disculpen, “de un
montón de gente como esa, de Nazaret?”
Bueno, ¿Saben lo que yo pienso? Felipe le dio la mejor respuesta que nadie podría
haberle dado a un hombre. Él no trató de explicarlo. No intentó ir a lo técnico del
asunto. Sólo dijo, “Ven y ve. Ven, ve tú mismo. Ponte ese rollo debajo del brazo,
Deuteronomio 18, y ven sígueme, y lo descubriremos.”

51 Captemos su conversación mientras caminaban. Vean, ellos tenían que llegar allí,
un día y volver al siguiente, quince millas. Así que en el camino, alrededor puedo oír a
Felipe decir, “Ahora, mira Natanael, con tantos estudios bíblicos que hemos tenido,
creemos firmemente que el Mesías será el Dios-Profeta, porque Moisés lo dijo. Y
nosotros seguimos a Moisés, y se suponía que teníamos que seguirlo hasta que este
Profeta llegara. Y cuando este Profeta llegue a la escena, entonces nos dirá cuál es el
camino de la vida, de allí en adelante. Y si…tú sabes, el que no creyere en él será
cortado entre su pueblo, si no le creemos.”
“Bien, ¿Cómo sabes que este hombre es un profeta?
“Dijo, ”¿Recuerdas a ese viejo pescador de allá, al que le compraste pescado aquel
día, y que ni siquiera tenía educación para firmar su nombre en el recibo?“
“Sí, lo recuerdo. Oh, su nombre era Simón. Si.”
“Su hermano, Andrés, ha estado yendo a las reuniones de Juan. Y cuando él vio ese
anuncio, y oyó el anuncio de Juan, diciendo, que ”Este era el Mesías.“ (Y Juan, sabemos
que es un profeta, así que él no podría decir nada que estuviera errado. Él lo anunció, ”
Ese es el Mesías“, y así que él dijo que vio la señal sobre Él). Y él trajo a su hermano
ayer. Y tan pronto como entró en Su Presencia, Él le dijo, ”Tu nombre es Simón, y tú
eres hijo de Jonás.“ Pues, no me sorprendería si Él me dijera quién eres tú, cuando
llegues allí”, habrá dicho él.
“Oh,” dijo él, “Ahora, ¡Un momento, un momento! Tengo que verlo por mí mismo.
Yo…yo…yo tengo que ver eso.”

52 Así que aquí encontramos al día siguiente, lo que sucedió. Ellos llegaron, grandes
multitudes de personas paradas. Jesús quizás hablando. Tal vez estaban sentados,
muchos de ellos, tal vez parados; no sé. Pero sin embargo, vino Felipe, y trajo a
Natanael, y cuando Jesús se volteó y lo miró, dijo, “He aquí un israelita, un israelita de
verdad, en quien no hay engaño.”
Pues, ¡Eso sorprendió tanto a ese hombre! Él dijo, “Rabí, ¿Cómo, cómo sabes de
mí? Yo-yo-yo no te conozco a Ti y Tú jamás me has visto, y yo jamás te había visto.
¿Cómo, cómo podrías saber algo de mí?”
Él dijo, “Bueno, antes que Felipe te llamara, estabas debajo de un árbol, te vi.” ¡Oh,
qué ojos! El día anterior, y a quince millas en la montaña, “Antes que Felipe te llamara,
cuando estabas debajo del árbol, te vi.”

53 Este erudito instruido, un hijo de Dios, potencialmente, ¿Qué comprendió?
Comprendió que esa era la identificación del Mesías. ¿Qué hizo? Sin duda él miró
alrededor y vio a su sacerdote, y a todo el resto de ello parados. Él corrió a Sus pies, se
postró, y dijo, “Rabí, Tu eres el Hijo de Dios. Tú eres el Rey de Israel.”
Jesús dijo, “Crees porque te he dicho estas cosas. Ahora, cosas mayores que estas
verás.”
Oh, pero habían algunos parados allí, sacerdotes, clérigos. Y ellos sabían que
tendrían que dar cuenta de eso a su congregación, así que algo tenían que decir. ¿Saben
lo que dijeron? “Este hombre es Belcebú. Sólo es un adivino, o algún diablo.”
Y Jesús se volteó y les dijo, “Uds. que hablan así del Hijo de Hombre, les será
perdonado. Pero cuando el Espíritu Santo venga a hacer la misma cosa; hablar una
palabra en contra, nunca les será perdonado, ni en este siglo ni-ni en el venidero.” ¡En
qué lugar nos sitúa eso entonces!

54 A h o r a e n c o n t r a m o s , m i e n t r a s s e g u i m o s , p o d r í a m o s i r p o r l a s
Escrituras…Ellas…tomemos otra página y busquemos en la Biblia otra vez. “Nos es
menester ir a Samaria,” un día cuando estaba de camino a Jericó. Jericó estaba al pie de
la colina, y Jerusalén estaba sobre la colina. Samaria está más atrás, es como ir a—
California por la ruta de Hot…por la ruta de Little Rock. Uno pasaría por allí. Pero Él tenía
necesidad de pasar por Samaria. Ahora hallamos que los samaritanos, ellos venían de
una-una clase de gente mezclada.
Hay solamente tres razas en la tierra, que son: los descendientes de Cam, Sem y
Jafet. Si creemos en la Biblia, todos descienden de los hijos de Noé, y de allí han salido
al mundo.

55 Y ahora allí los hallamos: los judíos y los gentiles y los samaritanos. Pedro, con las
llaves que se le dieron en Pentecostés, abrió en Pentecostés para los judíos, la abrió
para los samaritanos, y la abrió para los gentiles. Entonces la raza entera, las razas
escucharon el evangelio. Ya no lo oye hablar de usar las llaves, porque el Evangelio
había sido abierto para todos. Noten ahora.
Estos samaritanos eran mitad judíos y mitad gentiles. Ellos creyeron en el mismo
Dios en que los judíos creían, y ellos estaban buscando un Mesías que vendría.
Ahora, el Mesías sólo aparecería a aquellos que lo estaban buscando. ¿Ven? Ahora,
nosotros los gentiles no estábamos buscando ningún Mesías, y nunca vimos uno. Este es
nuestro día.
Así que los-los samaritanos estaban buscando un Mesías. Y si el Mesías estaba
sobre la tierra, estaba obligado al pueblo samaritano, a identificarse como lo hizo con los
judíos.

56 Ahora cualquiera de nosotros sabe que el Mesías se identificó a sí mismo por ser el
profeta que Moisés dijo que Dios levantaría. ¿Cuántos creen eso, dicen “Amén”? [La
congregación dice, “Amén.”-Ed.] Seguro.
Él era el Profeta. Él se identificó. Ahora bien, ese fue Jesús ayer. Y si É les el mismo
ayer, hoy y por los siglos, será Jesús hoy, de la misma manera.
Ahora bien, lo hallamos yendo a esta ciudad de Sicar, y-y era como el mediodía. Y
los discípulos fueron a la ciudad, a comprar algo de comida. Víveres, dice la Escritura. Y
mientras ellos iban, Jesús esperaba.
Si alguna vez han estado allí, es como panorámico, algo así, un pozo, o, el pozo de
la ciudad, público, afuera de la ciudad. Todavía está hoy. Y la gente sale y busca su
agua, y vuelve a la ciudad. Y ellos la cargan en sus cabezas, las vasijas. Y las mujeres
pueden llevar una tinaja de cinco galones sobre sus cabezas y poner una en cada cadera
y pueden caminar, hablando entre mujeres, como hacen las mujeres, y-y nunca
derramar una gota de agua. Yo-yo no veo como pueden hacerlo, pero ellas- ellas lo
hacen, un equilibrio tan perfecto, hablando y hablando como hacen las damas con esas
tinajas encima como de quince galones de agua, mientras van caminando así,
conversando. Y estas mujeres, porque…todavía hacen lo mismo como lo hacían
entonces, y estas mujeres salen al pozo a buscar su agua.

57 Ahora bien, era como las once o doce en punto, había una mujer de mala fama, del
tipo que, Uds. saben lo que quiero decir, una-una mujer de luz roja, salió al pozo a
buscar algo de agua, y ella comenzó a bajar el-el cántaro. Ellos tienen una polea, y dos
ganchos que pasan por la tinaja, o cubo, y la meten dentro del pozo y se voltea de lado
cuando toca el agua, y ellos suben el agua con la polea ….Y ella se estaba preparando
para bajar el cántaro, cuando oyó a alguien decir, “Tráeme de beber.” Y ella miró, y vio
a un-un judío sentado contra el muro, donde las vides cuelgan del muro, y Él estaba
sentado allí. Él-él debe haber sido como un hombre de edad mediana, o se veía como un
hombre de edad mediana.

58 Yo creo que Él se veía un poco mayor de lo que realmente era. Porque hallamos en
San Juan 6, que en la discusión de beber agua en el…en el desierto y demás, y-y como
ellos disfrutaban el pan, representando el maná. Y Jesús dijo, “Yo soy la Roca que
estuvo en el desierto”
Y ellos le dijeron, “Tú no eres un hombre de más de cincuenta años” ¿Ven? Y Él
sólo tenía treinta. “Tú no eres un hombre de más de cincuenta años.” Su gran cansancio
debe haber quebrantado su parte humana, y tal vez Su cabello se había puesto un
poquito gris, o algo. Dijeron, “¿Tú no eres un hombre de más de cincuenta años y dices
que has visto a Abraham?” Ahora nos damos cuenta que estás trastornado, o loco.“
Y Él dijo, “Antes que Abraham fuese, YO SOY.” Ellos sólo estaban mirando al
hombre. Era lo que estaba allí, hablando. Y “Yo soy” había estado en el desierto con
Moisés, en la zarza ardiente.

59 Y allí encontramos que Él se veía un poquito avejentado. Y Él, ella vio a este
hombre judío de edad mediana sentado allí, tal vez un hombre un poco pasado de edad
para flirtear con tal mujer, y ella dijo, “No es costumbre, que tú siendo judío me pidas a
mí, una mujer de Samaria, un favor. Nosotros no tenemos esa costumbre.” En otras
palabras, “Tenemos segregación aquí, y no…no tenemos trato.”
Rápidamente Él le hizo saber. Ahora bien, Él dijo, habló con ella. Y ella dijo, “Ahora
Uds. judíos dicen que adoran en Jerusalén, y… o, nosotros adoramos en esta montaña,”
y así, y de cómo el pozo era profundo, y que Él no tenía con que sacar agua.
Y la conversación…ahora Uds. tienen que tomar mi palabra para esto, de lo que Él
estaba haciendo. ¿Ven?

60 El Padre…en San Juan 5:19, Jesús dijo, “De cierto, de cierto os digo que no puede
el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre.” Ahora bien, de acuerdo
a Su propia Palabra. Y Él no puede mentir, y ser Dios. De acuerdo a Su propia Palabra,
Él nunca realizó un milagro hasta que Dios le mostró una visión, de qué hacer. “De
cierto de cierto os digo que no puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve
hacer al Padre hacer, eso hace el Hijo.”¿Ven? “El Padre obra y Yo hago las obras.”
Ahora el Padre le había dicho a Él que suba por el camino de Samaria, y allí estaba
Él sentado, y entonces esta mujer salió. Ahora Él tenía que hacer conexión con el
espíritu de ella, así que tuvo que tener una conversación con ella. ¿Ven? Y Él dijo,
después que descubrió cual era su problema, todos sabemos cuál era, Él dijo, “Ve, busca
tu marido y vuelve aquí.”
Y ella dijo, “No tengo marido.” Oh, que reprimenda para Él. ¿Ven? “Yo tengo…” Sin
embargo ella no sabía. Él era sólo un hombre común. No estaba vestido como sacerdote o rabí. Sólo era un hombre. ¿Ven?
Y dijo, “Ve, busca tu marido y ven aquí.”
Ella dijo, “Yo, yo no tengo marido”
Él dijo, “Has dicho la verdad. Porque cinco has tenido, y el que tienes ahora no es
tu marido; en eso has dicho la verdad.”

61 Ahora, quiero que se fijen en la diferencia entre la mujer y esos sacerdotes
educados que lo llamaban “Belcebú.” Tan pronto como ella vio eso, ella dijo, “Señor,
percibo que eres profeta. Ahora bien, nosotros los samaritanos, nosotros conocemos las
Escrituras. Sabemos que cuando el Mesías venga, el cual es llamado ”el Cristo“, Él hará
estas cosas. Él nos dirá estas cosas. ¿Ven? Esa es la señal del Mesías. Así que Tú debes
ser Su profeta, porque Él va a ser un profeta cuando venga. No hemos tenido un profeta
por cientos de años. Pero cuando Él venga, sabemos que el Mesías hará esto.”
Jesús le dijo, “Yo soy Él, el que habla contigo.”
Si esa era la señal del Mesías ayer, es la señal del Mesías hoy, porque Él es el
mismo ayer, hoy, y por los siglos. No era una señal para los teólogos. Era una señal
para los creyentes.
Esa mujer sabía más de la Escritura que todos aquellos sacerdotes. Diré una cosa:
ella sabía más de Él que muchos de los predicadores de hoy. Eso es correcto. Sí, señor.
Sí, ella le conocía. ¿Por qué? Yo creo que la simiente de Vida Eterna yacía dentro de esa
mujer. Y cuando esa Luz resplandeció sobre la simiente, rápidamente ella la reconoció.

62 Ahora bien, miren a esos sacerdotes que deberían haber sabido mejor. Ellos
dijeron, “Este hombre es Belcebú. Él hace esto, Él es…”
Y Jesús les dijo que, “llamar al Espíritu de Dios un espíritu inmundo, nunca sería
perdonado.” Era el Espíritu de Dios haciéndolo. “Las obras de Dios, un espíritu
inmundo.” Y aquellos sacerdotes, ¡En lugar de escudriñar las Escrituras! Él dijo, “Si
hubierais reconocido mi día.”
Si tan sólo supiéramos en que día estamos viviendo, no habría tanta confusión
sobre este Mensaje y sobre las Escrituras que estamos tratando de traer al pueblo, si el
pueblo pudiera solamente entender que estamos en el fin del tiempo.
Ahora, pero cuando aquella luz le dio a aquella mujer, en esa forma, un nombre
sucio, una…una mujer de luz roja; y si esa Escritura, si esa Palabra, esa Palabra
identificada…ella había leído la Escritura y sabía que la Palabra lo decía. Y cuando ella vio
esa luz manifestarse, rápidamente reconoció que era el Mesías.

63 Si ella pudo hacer eso en esas condiciones, ¿Qué deberíamos hacer nosotros esta
noche si lo viéramos a Él hacer lo mismo, una iglesia nacida de nuevo, llena del Espíritu
Santo, esperando Su venida? Tendría que vaciarse toda silla de ruedas aquí ¡Oh, cada
pecador tendría que caer sobre el altar. Eso prueba que Él vive.
Fíjense, rápidamente ella corrió a la ciudad y le dijo a los hombres, “Ven, ve a un
hombre que me dijo las cosas que he hecho.” Ahora tal vez su conversación fue algo así,
“Hombres y hermanos, permítanme hablar con libertad. ¿No es este el Mesías?” Ella
dijo, “Vengan, vean a un Hombre que me ha dicho las cosas que he hecho. ¿No es este
el Mesías?”

64 Y Jesús vino a la ciudad. Y la Biblia dice que los hombres de aquella ciudad
creyeron en Él por causa del testimonio de la mujer. Él no lo hizo una vez más. No dijo
nada más sobre eso. Eso fue todo. Él era la Palabra vindicada de Dios. Él lo era .Él es
Dios, el Mesías. Ahora, ¡A una nación de gente como esa! ¿Ven?
Ahora, sencillamente no sé cuánto tiempo tenemos. Nos detendremos tal vez sólo…
Bueno, esperen, sólo un minuto. Jesús dijo, en San Lucas, Él dijo, “Como fue en los días
de Sodoma, así será en la venida del Hijo del hombre.” ¿Recuerdan eso? [La
congregación dice, “Amén.”-Ed.]. Ahora, detengámonos sólo por una Escritura más,
busquemos ésta.

65 Ahora, miren, Él se identificó a Sí mismo. Ahora, tenemos muchos otros lugares.
Podríamos tomar al ciego Bartimeo, y así todo, y como la mujer tocó Su vestido, todas
estas cosas a través de la Escritura, y junto al pozo, cuando él fue allí, y se encontró con
el hombre que estaba en la puerta llamada Hermosa que había estado teniendo este problema por tantos años, y demás, y Jesús lo sabía. Y así continuó, y demás, a través
de la Escritura, todo el trayecto, desde Génesis. Pero, para hacerles saber esto a Uds.,
así podemos apresurarnos.
Ahora, Jesús se identifico a Sí mismo, una identificación Escritural para los judíos,
de que Él era el Mesías, al ser un profeta. ¿Es correcto eso? [La congregación dice,
“Amén.”-Ed.] Ese fue Jesús, el Mismo ayer, para los profetas, o para los judíos.

66 Entonces, los Gentiles no lo estaban buscando. Nosotros éramos paganos, con un
garrote sobre las espaldas… Y nosotros estábamos adorando ídolos, nosotros los
gentiles. Nosotros no estábamos buscando a ningún Mesías, por lo tanto, Él no vino a
nosotros. El Evangelio no fue predicado a los-a los-los gentiles hasta que Pedro les abrió
el Evangelio en la casa de Cornelio, mucho después de eso. Y luego Pablo dijo “He aquí
me vuelvo a los gentiles.” Después que los judíos lo habían rechazado.
Fíjense ahora. No se pierdan esto. Ahora, esto les ayudará si tan sólo escuchan.
¿Por qué no hizo Él esta señal delante de los gentiles? Él la mostró delante de los judíos,
la mostró delante de los samaritanos, pero ni una vez la mostró delante de los gentiles.
Pero Él predijo que sería mostrada delante de los gentiles. Por lo que Dios es, Él no
puede cambiar. Si…Él dio esa señal para identificarse a Sí mismo o entre los hebreos y
entre los samaritanos, poco antes de que ellos fueran cortados del Evangelio. Y hemos
tenido dos mil años de enseñanza de la Biblia, y ahora los gentiles han llegado a su final.
Es el fin para nosotros. Y entonces si Él nos deja seguir adelante, sólo con la enseñanza
común presbiteriana, bautista, metodista, y demás, sin identificarse plenamente a Sí
mismo entre nosotros como lo hizo entonces, Él hizo algo errado. Por lo tanto Él no hace
acepción de personas, y Él dijo que lo haría.

67 Ahora miren, “Como fue en los días de Sodoma”, eso fue cuando los gentiles fueron
quemados, quemados completamente. Ahora Noé, Él mencionó a Noé, eso fue la moral
de la gente, ellos entraron. Pero fíjense en los gentiles, justo antes de que el fuego
cayera para destruir a los gentiles, los sodomitas, y Gomorra, y las ciudades de
alrededor.
Fíjense, Abraham, un tipo de la iglesia, libre, la iglesia espiritual. Lot, el tipo de la
iglesia tibia, en Babilonia…o no en Babilonia; en Babilonia hoy, pero en Sodoma de aquel
entonces. Y luego los sodomitas, los incrédulos.
Hay siempre tres clases de gente. Nosotros-nosotros los tenemos aquí, los tenemos
por doquier. Esos son creyentes, creyentes manufacturados, e incrédulos. Y los tenemos
por todas partes, y las tres clases de personas.

68 Dios se perfecciona en tres. Como Padre, Hijo y Espíritu Santo, conforma un Dios. Y
justificación, santificación, bautismo del Espíritu Santo, trae un nacimiento. Agua,
sangre, y Espíritu hacen un nacimiento. Y así, ¿Ven? Eso es todo, es perfecto. No
tenemos tiempo para examinar los…los números de Dios, en Su…en los que Él se
perfecciona; y como será en Su venida, y demás, y qué número, pero allí estamos.
Fíjense ahora mientras estudiamos, hallamos ahora Quién, este Mesías. Jesús dijo,
“Como fue en los días de Noé, y como en los días de Lot.” Ahora bien, Abraham estaba
esperando un hijo prometido. Nosotros también. La iglesia llamada afuera,
representando los nacidos de nuevo que se han separado del mundo. Ellos no están en
Sodoma. Ellos han sido llamados fuera, separados, manteniendo la promesa de un Hijo
venidero.

69 Y ahora, un día mientras Abraham estaba sentado en la tierra estéril.
Y Lot viviendo con su gran…él debe haber sido el alcalde de la ciudad, un juez. Él se
convirtió en un gran hombre. La Sra. Lot se estaba cortando su cabello y haciendo todo
lo que ella quería, supongo, allí con el resto de los sodomitas. Pero no Sara, (yo tenía
que poner eso allí, hermanos). Noten, ella vivía de la manera que deseaba vivir. Ella era
una mujer muy popular. Ella odiaba tener que dejar todo eso.
Pero no Sara. Ella estaba ahí arriba con su esposo. Ella había sido llamada fuera,
sellada, por una promesa de que iba a tener una visitación de Dios, un hijo venía en
camino.
Y también lo ha hecho la iglesia de hoy tipificada como Sara, llamada fuera, fuera
de Sodoma, esperando una promesa de la Venida del Hijo. Amén. Dejando que el mundo
haga lo que quiera; no es asunto de ella. Ella está manteniendo su mente en la promesa.

70 ¿Qué sucedió? Abraham levantó sus ojos y miró, y vio venir a tres hombres. Y ¿Se
fijaron? Abraham, cuando vio los tres hombres, él dijo, “Mi Señor, ¿Quieres pasar?” Ellos
eran tres. Él dijo, “Mi Señor,” singular.
Cuando Lot los vio dijo, “Mis señores.”
Abraham sabía de que estaba hablando. Él dijo, “Mi Señor.” Eran tres. Él dijo, “Mi
Señor,” singular.
Cuando Lot vio a dos de ellos dijo, “Mis señores.”
Entonces él dijo, “Mi Señor, pasa.” Y ellos se detuvieron. Uds. conocen la
conversación.

71 Noten ahora, Lot estaba en Sodoma. Y dos ángeles entraron a Sodoma, para
predicar el Evangelio, para llamar a los justos de entre los incrédulos. ¿Es correcto eso?
[La congregación dice, “Amén.”-Ed.] Un Billy Graham moderno. Ellos no hicieron muchos
milagros; los hirieron con ceguera, ya que la predicación de la Palabra hiere al incrédulo
con ceguera. Pero un perfecto, Billy Graham moderno.
¿Y se dieron cuenta? De todos los grandes hombres que hemos tenido en el mundo,
de predicadores, desde los días de Jesucristo; Sankey, Moody, Finney, Calvino, Knox y
demás y así sucesivamente, nunca hemos tenido un hombre cuyo nombre terminara en
h-a-m, como Abraham, pero G-r-a-h-a-m. Pero fíjense, seis letras. A-b-r-a-h-a-m tiene
siete. Nunca lo tuvimos, pero hay un mensajero que ha descendido a Sodoma, “Salgan
de ella.” Y Dios ha enviado al hombre correcto, a Billy Graham llamándolos fuera de
Sodoma. Y ellos recibieron la señal de la predicación del Evangelio. Y la están recibiendo
hoy, el mundo entero, por medio del conocido, precioso hermano, Billy Graham, con un
mensaje de Salvación, y “¡Salgan fuera de Sodoma!” Eso es correcto. Con su nombre
que termina en h-a-m, que significa “padre de los pueblos, o naciones.”
Pero hubo un Mensajero, también que se quedó con Abraham, A-b-r-a-h-a-m. Y
noten, como Él dijo, Él les dio una señal.

72 Ahora recuerden, su nombre había sido Abram, unos días antes; Sarai, no Sara. Su
nombre había sido Abram, no Abraham. Fíjense, el Hombre que se sentó y habló con él,
dijo, “Abraham, ¿Dónde está tu esposa Sara?”
Ahora las mujeres de aquellos días no eran como las de hoy, que tienen que
corretear y meterse en los negocios del marido y encargarse del negocio y todo… ¿Ven?
Ellas se quedaban atrás donde les correspondía. Pero ellas, ella se quedó en la tienda.
Y Él dijo, “¿Dónde está Sara tu mujer?”
Ahora observen lo que dice la Biblia. Abraham dijo, “Ella está en la tienda detrás de
Ti” El Ángel estaba de espaldas a la tienda.
Y el Ángel era un Hombre, porque tuvo que comer la carne de un carnero, beber la
leche de una vaca, y comer algo de pan de maíz y mantequilla. Eso es correcto. Él lo
hizo. Él comió y bebió con Abraham., mientras él agarraba un arbusto para espantar los
insectos y espantarle las moscas, mientras Él estaba allí y bebía. Eso es correcto, ¡Un
Hombre!
Y Él dijo, “Abraham, Yo…” Y ese es un pronombre personal, otra vez. “Yo voy a
visitarte de acuerdo a la promesa.” ¿Quién era Él?
Y Sara escuchando, “poniendo la oreja,” Uds. saben, ella se rió por detrás, así,
quedamente. [El Hermano Branham imita-Ed.] “Yo, una mujer anciana, de cien años,
estos asuntos de familia han cesado ya hace años; ¿Yo, tener placer con mi señor otra
vez, siendo que él es anciano?”
Y el Ángel, con su espalda vuelta a la tienda, dijo, “¿Por qué se ha reído Sara?”
¡Amén!

73 Noten, cuando el Ángel desapareció y se fue, Abraham lo llamó “Elohim.” Cualquier
erudito sabe que donde está la mayúscula S-e-ñ-o-r, se traduce en el griego Elohim, “El
Todo-Suficiente, el Todopoderoso”, Jehová Dios. ¡Gloria!
Un hombre me dijo, “¿Me quiere decir que Ud. Cree que ese era Dios?”
Dije, “Abraham habló con Él y lo llamó Dios. Él debe haberlo sabido.” Oh, ¡Estoy tan contento de conocer a un Dios así!

74 ¿Qué hizo Él? Lo que yo creo que hizo es…Uds. saben, estamos compuestos de
dieciséis elementos diferentes de la tierra, Uds. saben: petróleo, y luz cósmica, y potasio
y calcio. Yo creo que Él sólo dijo, “He oído de sus pecados. Iré, descenderé e iré a ver.
Ven aquí, Gabriel,” juntó un puñado de luz cósmica y [El Hermano Branham sopla-Ed.],
métete allí. Y ven aquí Ajenjo,“ y [sopla] ”métete allí.“ Luego Él mismo se hizo uno. ¿Por
qué? Él es Dios.
Estoy contento de saberlo. Que, algún día quizás no sea más que luz cósmica. Tal
vez no quedará nada que Ud. pueda encontrar. Estos huesos pueden pudrirse, pero Él
conoce mi nombre. Algún día Él me llamará; yo me levantaré a Su semejanza.
Ese es nuestro Dios. Abraham lo llamó “Elohim.”

75 Fíjense, Jesús dijo, “Como fue en los días de Lot, así será en la venida del Hijo del
Hombre.” Los mensajeros estarán en Sodoma; y la iglesia llamada fuera recibirá una
señal, ¿De qué? Dios manifestado en carne humana. ¡Gloria! Jesucristo es el mismo
ayer, hoy, y por los siglos. Esa es una señal a la Iglesia Gentil. Ahora es nuestro tiempo.
Es para que nosotros la veamos, la promesa de Dios. Podríamos pararnos aquí por una
hora, de atrás hacia adelante por la Escritura, y entrelazarlo y probar que es correcto. Y
esta es la hora. Aquí está la última señal que tiene que ser manifestada. Estamos en el
tiempo del fin.
El libro de Apocalipsis, en las Edades de la Iglesia, la Iglesia de Laodicea, el séptimo
ángel debía….en los días cuando comience a sonar…, “El misterio de Dios sería
consumado.” Y estamos en la Edad de Laodicea, holgazana, floja, nada buena, tibia, y
esa es la condición en la que está nuestra iglesia pentecostal. Dios ha sacudido cada don
que Él podía delante de ella.

76 Me recuerda, a una damita en Louisville, aquí no hace mucho. Ella tenía un niñito,
ella andaba alrededor, tratando de sacudir juguetitos, y el pequeñito sólo se sentaba allí
y miraba fijo. Y la gente la miraba. Y ella comenzó a gritar. Ella fue, y algunas de las
mujeres le preguntaron qué pasaba. Dijo, “Mi pequeñito ha recibido un hechizo sobre sí
mismo”.“ y dijo, ”él no se fija en las cosas como los otros niños de su edad lo hacen.“ Y
dijo, ”Lo llevé al doctor, y el doctor dice que estaba mejor, pero dijo, “él no está mejor,”
dijo, “yo sacudo este juguetito y cualquier niño…y él sólo se sienta y mira fijo.”
Cualquier niño debería reconocerlo como un juguete y agarrarlo, pero él solamente mira
fijamente.“
Eso es como la iglesia Pentecostal. Dios ha enviado un Oral Roberts, y todos los
demás, sacudiendo toda clase de dones y cosas a la iglesia. Él ha derramado Su Espíritu.
Uds. han hablado en lenguas, interpretado, tuvieron dones de profecía y todo lo demás.
Y el tiempo ha llegado de que Jesucristo se identifique a Sí mismo entre el pueblo,
el Mismo ayer, hoy y por siempre, la cual será la última señal que será sacudida ante el
pueblo. Recuerden, un poquito después de esa manifestación de Dios en forma humana,
en carne, el fuego cayó y consumió a los gentiles. Y “Como fue en los días de Sodoma,
así será en la venida del Hijo del Hombre.”

77 Él se identificó a Si mismo como el Mesías, a los judíos, percibiendo los
pensamientos que estaban en su corazones, diciéndoles sus nombres y diversas cosas.
Ellos sabían que ese era el profeta que el Señor Dios prometió que levantaría. Aquellos
verdaderos, genuinos que estaban predestinados para eso, lo vieron.
Si no hay nada en el corazón para recibirlo, entonces no hay nada. ¿Podría sacar
sangre de un nabo? No tiene sangre. ¿Y cómo puede un hombre creer si no tiene nada
por dentro para creer?

78 Pero si el Espíritu Santo está allí adentro, rápidamente capta la Palabra. Vuela,
¿Ven? Lo alcanza rápidamente. Ahora bien, “Señores, quisiéramos ver Jesús.” Él
prometió aquí identificarse entre nosotros, de la misma forma.
Ahora, Ud. dice, “¿Pero cómo podría identificarse?”
“Aún un poquito y el mundo no me verá más. Pero vosotros me veréis, porque
estaré con vosotros y en vosotros.” Es el Espíritu Santo que habla en lenguas y da la
interpretación, el Mismo que lo salva del pecado. Es el mismo Jesucristo, que ha venido.
[Una hermana habla en otras lenguas. Alguien comienza a hablar en otra lengua, y
luego hay un espacio en blanco en la cinta-Ed.] Tres [Otro espacio en blanco en la cinta-
Ed.] Alabado sea el Señor. ¿Se dieron cuenta de eso? Sigue diciendo, “Salid, salid,
salid,” vean, llamando afuera. Muy bien, escuchen lo que es.

79 Ahora bien, la Biblia habla,-si hay desconocidos aquí-la Biblia habla del hablar en
lenguas y de las interpretaciones ¿Ven? Así que si se habla en lenguas y es interpretado,
entonces es una profecía. Miren, Eso es correcto, ¿Es correcto? Es profecía.
Ahora, salid. Ahora el Señor parece estar diciendo que Él les va a dar una
oportunidad ahora, ¿Ven? Algo que Uds. nunca han visto antes, algo que Él va a hacer.
Ahora, creamos eso con todo nuestro corazón.

80 Ahora nosotros recientemente, Billy y yo, cuando fuimos a India este último viaje,
nosotros…tengo un recorte del periódico. Y decía, “El terremoto debe haber pasado ya.”
Unos días antes de que llegáramos allí, ellos sabían…Miren, en India no tienen cercas
como Uds. tiene aquí, cercas con alambres. Ellos recogen piedras y de esa forma
construyen muchas de sus casas. Ellos realmente son gente pobre. Y…y los pajaritos
hacen sus nidos en estas rocas, y entonces el ganado y las ovejas entran, en la tarde, y
se paran cerca de esos muros, cuando el sol está brillando, para estar frescas.
Pero ellos notaron que por un par de días, el ganado no entró, se quedaron ahí
mismo en el campo. Las ovejas se juntaron y se acurrucaron juntas, se apoyaban unas
con otras, en el campo, para estar frescas. Los pájaros todos se alejaron volando de los
muros. Ellos no sabían que iba a suceder. Entonces vino el terremoto, y los muros se
derrumbaron. Entonces los pajaritos regresaron y construyeron nuevamente sus nidos
en el montón de rocas, y el ganado comenzó a entrar otra vez.

81 Ahora, ¡Miren si ese no el mismo Dios que les advirtió que entraran en el arca, en
los días de Noé! Y si Dios pudo hacer eso, y advertir a las aves, por, medio del instinto;
y advertir al ganado y las ovejas, por instinto, que se escaparan de esos grandes muros
que iban a caer. Dios está tratando de advertir a Su pueblo hoy, para que se escapen de
estos viejos muros eclesiásticos, que se derrumbarán uno de estos días, porque la
Venida del Señor está a la mano.
Inclinemos nuestros rostros

82 Señor Jesús, siento que es momento de detenerme ahora. Y es el momento para
que Tú hables, Padre. He intentado de decirle al pueblo que Tú eres el mismo ayer, hoy
y por los siglos. He intentado probarlo por las Escrituras, lo que Tú fuiste, y como te
identificaste a Ti mismo.
Entonces recuerdo otra vez, en San Juan, el capitulo 14 y el versículo 12, Tú dijiste,
“El que cree,” no el que manufactura, “El que cree en Mí, las obras que yo hago, él
también las hará.” ¿Cómo podría hacer algo diferente, Padre? Si pudiéramos transferir la
vida de un árbol de pera a uno de durazno, daría peras, porque la vida del peral está en
el duraznero. Y Padre Celestial, si la vida que estuvo en Cristo, la mente que estuvo en
Él, el Espíritu que estuvo en Él, ha prometido que estaría en nosotros, entonces damos
testimonio de eso. Si Él es la Vid y nosotros los pámpanos, la Vida viene de la Vid.
Señor, permítenos ser pámpanos esta noche. Nos damos cuenta de que la Vid no lleva
fruto alguno; se fue, pero ahora ha venido en la forma de la Vida, y los pámpanos llevan
fruto. Tu Voz, está cuando Tú hablas a través de nosotros. “Si dijeres a este monte,
quítate, y no dudares en tu corazón, sino creyeres que lo que has dicho sucederá,
tendrás lo que dijeres. Todo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.”
Oh Dios, ¡Qué promesas! “Si permanecéis en Mí, y mis palabras permanecen en
vosotros, pedid todo lo que queréis.”

83 Oh, Dios ¡Qué promesas que tiene la iglesia, y una redención tan perfecta! Nos
damos cuenta de que no somos dignos y que nunca seremos dignos. No hay manera de
que seamos dignos. Y no estamos contando con nuestra dignidad. Estamos mirando
nuestro Sacrificio, el Señor Jesús. Él es en quien nos escondemos en esta noche.
Estamos refugiados en Su bendita promesa, en Su Palabra. Ese es nuestro…
Ese es el lugar de refugio de fe, sobre la Roca Inconmovible de la Palabra Eterna de
Dios. Fe toma su-su lugar allí mismo, su posición, nada puede moverla. La muerte no
puede sacudirla. El sepulcro no puede esconderla. Ha sido probado. Al tercer día Él se
levantó, porque la Palabra de Dios dice, “No dejaré Su alma en el infierno, ni permitiré
que Mi Santo vea corrupción.” No hubo tumba que pudiera retenerlo.

84 Oh Dios, es Tu Palabra. Manifiéstala esta noche. Tú eres la Palabra. Y que las
Palabras que Tú has prometido sean habladas esta noche, Señor, y la señal que el
Mesías está en la tierra, y que estamos en el tiempo del fin. Como los sabios vieron las
tres estrellas alinearse en una; y como vemos, hoy, Señor, los tres atributos de Dios
finalmente han venido a un canal, sabemos que son uno. Y vemos todas estas grandes
señales sobre la tierra, que están apareciendo; y la identificación del Hijo de Dios,
morando en la carne de Su Iglesia, para continuar con Su obra. Dios, que los corazones
humanos puedan estremecerse. Que los pecadores tiemblen. Y que pueda haber
arrepentimiento, y tal sanidad, esta noche de ambos, cuerpo y alma, que los hombres y
mujeres, por doquier, salgan de la incredulidad, se separen ellos mismos, y crean en el
Dios viviente.

85 Yo me encomiendo a Ti, Señor, como Tu siervo. Encomiendo esta iglesia a Ti. Me
doy cuenta, Señor, que no importa cuánto Tú me unjas, si el pueblo no lo cree, entonces
no se podrá hacer. Ambas partes deben trabajar juntas, como una unidad creyendo en
Dios y en el honor de la Palabra de Jesucristo, para ver estas cosas suceder.
Se nos pregunta a nosotros, “Señores, quisiéramos ver a Jesús.” Y Padre, Tú has
prometido que, que Tú estarías con nosotros. Ahora esperaremos que Tú te aparezcas
entre nosotros, Señor. En el Nombre de Jesucristo ruego estas cosas. Amén.

86 Ahora, creo…y si se dieron las tarjetas de oración. ¿Del uno al cien? Muy bien,
vamos, no podemos hacerlos parar a todos de una sola vez, sólo tenemos que hacerlos
pasar de a uno. Ahora, y los voy a llamar, uno por uno. Y entonces si Ud. está lisiado o
paralizado, no se puede levantar, alguno de los hermanos vendrá, lo traerá a la
plataforma, para que se ore por Ud.
[Espacio en blanco en la cinta-Ed.]…póngase de pie. Si Ud. no puede hacerlo,
hágamelo saber. Número dos, tarjeta de oración número dos, ¿Puede ponerse de pie?
Gracias.
Numero tres, ¿Quién tiene la tarjeta de oración numero tres? ¿Puede ponerse de
pie? Bien, rápido ahora, tenemos que darnos prisa. ¿Es esta señora, tiene la número
tres, la tarjeta de oración? Muy bien. Muy bien, vaya al final, número tres. (Billy, tú o
alguien que venga aquí).
Número cuatro, número cuatro, tarjeta de oración número cuatro, ¿Quién la tiene?
Muy allá al fondo. Muy bien, venga aquí, señora. Número cinco. Todos Uds. van a ser
llamados, uno por uno. Número cinco.

87 ¿Cuál tarjeta tiene, señor? [El hermano dice número tres, B-Ed.] ¿Número qué?
[“Tres.”] ¿Número tres? Alguien se equivocó. Este-este hombre tiene la tarjeta número
tres. Muy bien.
Número cuatro, ¿Quién tiene el número cuatro, la tarjeta de oración número
cuatro? Muy bien, número cinco, ¿Quién tiene la tarjeta número cinco? ¿Número seis,
quién tiene la número seis? Gracias. Venga Número siete. Ahora, sólo tomen sus lugares
Número siete Número ocho, ocho.
Nueve, nueve, ¿Ya lo vi? Nueve, alguien que se apure ahora así no le quitamos
tanto tiempo a ellos. Número nueve, tarjeta de oración número nueve, por favor.
Alguien que me ayude a mirar. ¿Querrán pararse Uds. hermanos y ayudarme a mirar?
Número nueve, ¿No es aquí? Muy bien, si entra, puede tomar su lugar; puede haberse
retirado, yo prediqué largo.
Número diez, tarjeta de oración número diez, levante su mano para que podamos
ver quien es Ud. Muy bien, venga. Once, tarjeta de oración once. ¿No la tenía Ud.
señora? Levanten sus manos cuando les diga, y entonces Uds., cuando se llame el
numero de Uds., entonces Uds.-Uds. sabrán.
Número doce, número doce, ¿Quién la tiene? Número doce. Venga señora. Número
trece, tarjeta de oración número trece. Muy allá en el fondo. Venga señora, si puede
levantarse. Número trece. Número catorce, número catorce ¿Dónde está? Tarjeta de
oración catorce, muy allá en el fondo. Muy bien, venga adelante, señora. Número
quince, este hombre aquí mismo, número quince. Dieciséis, dieciséis, tarjeta de oración
número dieciséis…allí en la esquina. Diecisiete.
Miren, esto no es la arena romana, nosotros no…los llamamos, uno por uno; no
tienen que entrar en una carrera y saltar para meterse, Uds. saben. Queremos orden,
¿Ven? Reverencia.
Número dieciséis, tarjeta de oración número dieciséis. Numero dieciséis, ¿Esta
señora tiene la dieciséis? [Alguien dice número catorce-Ed.] Catorce. Número dieciséis,
dieciséis. Muy bien señor. Número diecisiete. Ya está allí abajo, si, diecisiete. Dieciocho.
Muy bien. Sí.
Bueno, ellos hicieron subir tantos allí como pueden pararse en la esquina esta vez.
Empezaremos, exactamente en unos pocos minutos, desde allí. Muy bien.

88 ¿Cuántos de Uds., mientras están acomodando a esas personas en la fila, no tiene
una tarjeta de oración-veamos sus manos-y están enfermos? Muy bien, mientras estoy
citando la Escritura para Uds. Ahora bien, Uds. no tienen una tarjeta de oración, pero
están enfermos, Uds. que no serán llamados a la línea de oración. Muy bien.
¿Cuántos en este edificio no me conocen, y saben que no sé nada de Uds.?
Levanten sus manos; los que están enfermos, Uds. saben. ¿Ven? Para ser honesto con
Uds., no veo ninguna persona que conozca. Ahora bien, tal vez Uds. me conozcan, pero
francamente…Yo-yo no quiero decir esto para herir, no los he visto, y yo-yo-yo no… no
puedo ver a una sola persona que yo-yo conozca, excepto este grupito de hombres
robustos sentados allí, pequeño… ¿Estoy mirando a la persona correcta? Yo me olvido
cuál es su nombre, Ud. es de Missouri. Yo-yo sé que él viene al tabernáculo de vez en
cuando.
Ahora, y sobre la plataforma, ahora bien, recuerden, Dios está tan presente en la
plataforma como lo está allí. Yo no conozco a nadie aquí, sólo para decir que los
conozca, fuera del hermano aquí, y el Hermano Moore, de saber realmente su nombre o
conocer a alguien. Puede ser que conozca…yo-yo creo que este es su padre, sentado
aquí atrás, estoy casi seguro que eso es correcto. Y Jim Maguire aquí, el-el muchacho de
la cinta sentado aquí. Y eso es todo lo que veo, que conozca, y de saber quiénes son.
Muy bien.

89 Escuchen, tomemos una pequeña historia como esta mientras se están preparando,
otra historia que podríamos tomar del Señor Jesús. Aquí, ¿Cuántos saben que la Biblia
dice que una vez hubo una mujer que tenía un flujo de sangre? Y ella no podía, no fue
llamada en la línea de oración, tampoco. Pero, y ella no tenía una tarjeta de oración,
pero ella tenía fe, y eso es lo que toca a Dios. Y Jesús estaba yendo por el camino, esta
mujercita se deslizó y tocó el borde de Su manto.

90 ¿Cuántos saben que la vestidura palestina es holgada? Era un manto. Y tenía una
prenda interior, también, ¿Ven? Para mantener las extremidades sin polvo. Así que
tenían-tenían una prenda interior, la vestidura levantaba todo el polvo mientras
caminaban. Y por eso tenían la prenda interior.
Y esta mujer tocó el borde de Su manto, con su dedo. Y Jesús se detuvo, y Él dijo,
“¿Quién me tocó?” Yo no creo que Él estaba bromeando. No creo que Él lo haya hecho.
Creo que verdaderamente Él no sabía quién lo había hecho. Dijo, “¿Quién me tocó?”
Y puesto que tanta gente tenía sus brazos alrededor de Él, “¡Hola Rabí! ¿Es este el
profeta de Galilea? Bueno, estamos contentos de tenerte aquí.” Todos. “¿Cómo estás?”
Pedro dijo, “¡Señor!” Él lo reprendió, dice la Biblia. En otras palabras, Pedro podría
haber dicho así, “Pues suena raro que un hombre de Tu calibre diga ¿Quién me tocó?” Y
yo supongo, desde que estoy hablando contigo, que ha habido cincuenta manos que ya
te tocaron. Y luego Tú dices, ¿Quién me tocó? Pues, no suena correcto mentalmente,
Señor. No tendrías que haber dicho algo así.“ La Biblia dice que él lo reprendió.
Pero Jesús dijo, “percibo que virtud salió de Mí.” Fue una clase de toque diferente,
un toque de fe. Virtud es fuerza. “Percibo que Mi fuerza…me debilité. Alguien me tocó
con un-un toque de fe.”

91 Ahora bien, Él no puede haberlo sentido, físicamente. Uds. pueden tocar mi saco, y
hay mucho más entre el borde de Su manto y Su cuerpo, que lo que hay a mi saco.
Igual que el ciego Bartimeo, parado a cien yardas de Él [91,44 cm-Trad.], dijo,
“Jesús Hijo de David.”
Y toda esa gente gritando, “Oímos que Tú levantas a los muertos. Tenemos un
cementerio lleno aquí. Ven aquí y resucítalos, creeremos en Ti” ¿Ven? Esos críticos, ven,
y así sucesivamente.
Pero Jesús ni siquiera oyó a Bartimeo, pero su fe lo detuvo. ¿Ven? Su fe lo hizo.

92 Ahora, la fe de esta mujer lo detuvo, y Él miró sobre la multitud hasta que encontró
a la mujercita. Y le dijo sobre su condición, y dijo, “Tu fe te ha salvado.” ¿Es correcto?
Simplemente una mujercita común, de aspecto débil, y fue sanada.
Ahora bien, ¿Qué hizo ella? Ella nunca lo tocó exactamente. Ella tocó a Dios, a
través de Él. Bueno, entonces eso es… ¿Cuántos saben…? Estos ministros, que, yo se
que saben. Pero el libro de Hebreos dice que, “Jesucristo ahora es el Sumo Sacerdote
que puede ser tocado por nuestras debilidades.” ¿Es correcto eso? [Los ministros dicen,
“Amén”-Ed.]
¿Cuántos aquí en la audiencia saben eso? [La congregación dice, “Amén”-Ed.]
Bueno, si Él es el Sumo Sacerdote, Él es el mismo Sumo Sacerdote que siempre fue. “No
hay otro mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo, hombre.” Entonces, si Él es el
Mismo ayer, hoy y por los siglos, y Ud. lo tocó de la misma manera que ella lo hizo, y Él
puede ser tocado, y si Ud. lo tocara, de la misma manera que Él actuó, ¿No reaccionaría
Él de la misma manera que Él reaccionó entonces, si Él es el Mismo ayer, hoy y por los
siglos? ¿Es correcto eso? ¿Ven? Lo único que Ud. tiene que hacer es tocarlo.
Ahora, no tocar alguno de nuestros hermanos, o tocarme a mí. Eso, ellos son sólo
sus hermanos, ¿Ven? Pero tóquelo a Él. La fe de Ud. lo toca, entonces Él usará Su
instrumento y Él será…Él hará lo mismo hoy como hizo siempre. Él sencillamente es el
Mismo hoy, y siempre. ¿Creen eso? [La congregación dice, “Amén.”-Ed.]

93 Así que ahora quiero de todos Uds., toda su atención, que cada persona se quede
en su lugar los próximos minutos, y que oren.
Ahora, es una gran cosa subir aquí y predicar un Evangelio que puede hacer que la
gente, en verdad, que fue una vez traficante y apostadores, y prostitutas y todo lo
demás, afuera en las calles, se siente en lugares Celestiales en Cristo Jesús, y sentir la
inspiración del Espíritu levantarlo a Ud. a un lugar donde puede perderse a sí mismo y
gritar “¡Amén!” y “¡Aleluya!”, alabanzas a Dios. Eso es algo maravilloso. Pero luego, en
la misma audiencia, y con el Evangelio siendo predicado, y decir que fue Él, identificarlo
ahora como el Mismo otra vez.

94 Ahora en esta línea de oración aquí, yo no creo que…no veo ni una persona en esta
fila que conozca, no hay ni uno. Si cada uno de Uds. en esta línea de oración es
desconocido para mí, yo no los conozco, Uds. saben que no sé nada de Uds., levanten
su mano. Muy bien. Supongo que fue la fila de oración completa. Ahora bien, no conozco
a ninguno de ellos. Ahora, la única manera que…
Y si alguien piensa que esto está errado, suba aquí y tome mi lugar. ¿Ven? Hasta
que pueda hacer lo mismo, entonces no diga nada acerca de esto. Jesús dijo, “Si yo
echo demonios por el don de Dios, ¿Por quién los echan fuera vuestros hijos?” [Lucas
11:19-Trad.] En otras palabras, “¿Cuál es el mejor sistema que ellos tienen?” ¿Ven?

95 Ahora, hemos tenido un tiempo en el que todos han comenzado a pensar en la
vieja tradición, imponiendo las manos. Y eso está bien. Pero ahora, mis hermanos
ministros, sólo, denme testimonio, esa era una tradición judía. ¿Ven?
Jairo dijo, “Ven, pon tus manos sobre mi hija, y ella vivirá.” Pero el romano, el
gentil, dijo, “No soy digno de que entres bajo mi techo. Sólo di la Palabra. ¿Es correcto
eso?” Es la Palabra hablada; los gentiles, ¿Ven? Deberíamos llevar eso a cabo; si aquel
romano pudo pensar eso, un gentil que apenas lo había visto a Él. Porque, él conocía
eso, palabras de Jesucristo. Él dijo, “Yo soy un hombre de autoridad. Le digo a este
hombre ve y él va, y este viene. Tiene que hacerlo, porque está bajo mi cargo.” ¿Qué
estaba identificando? Que toda enfermedad y toda dolencia estaban bajo el mando de
Jesucristo. Sí, señor. Él tiene autoridad.

96 Y si podemos oírlo hablar, entonces eso lo identifica a Él, muestra que está con
nosotros. Cuanto más sería para Uds. gentiles, esta noche, saberlo, y saber que Él está
entre nosotros, y que pueden alcanzarlo y darse cuenta. No decir, “Hermano Branham
imponga sus manos sobre mí; Hermano Roberts, o mi…cualquier otro.” Pero por fe en el
Hijo de Dios, diga, “Yo te acepto, Señor Jesús. Tú estás aquí. Tú me sanas.”
Ahora si Él se identificara a Si mismo y probara por el Evangelio que Él está aquí
ahora tanto como lo estuvo entonces. Yo se los he probado, esa es la señal de Su
identificación, (¿Es correcto eso?) prometiendo en los últimos días que estas cosas
sucederían. Y hemos visto a la iglesia entrar directamente a eso a través de Lutero,
Wesley, Pentecostés, y de ahí directamente al fin. ¿Ven? Y aquí estamos, en la Edad de
Laodicea, la Edad sodomita, y aquí estamos. El ministerio ha manifestado cada ángulo
de la Palabra. Y yo creo, que el ministerio completo de Dios ya ha sido predicado. Ahora
es la identificación de Cristo entre Su pueblo, Dios obrando en carne humana.

97 Ahora bien, no importa cuánto Él me unja, Ud. también tiene que estar ungido
también, para creerlo. Mire, Ud. es el que tiene que tocarlo. ¿Ven? Y ambos, juntos
hacemos una unidad. Yo no lo conozco a Ud.; Ud. no me conoce a mí. Ud. sólo crea, y
crea, entonces Dios nos tomará a ambos de Su mano. Ese es Dios.
Entonces, miren, la Biblia dice, “Si, pues, toda la iglesia se reúne en un solo lugar,
y todos hablan en lenguas, y entran indoctos o incrédulos, ¿no dirán que estáis locos?
Pero que uno profetice y revele el secreto del corazón, entonces todos se postrarán y
dirán, Dios está con vosotros.” [El hermano Branham parafrasea 1 de Corintios 14:23 y
25-Trad.]. Estoy agradecido de ver llegar ese día, vivir lo suficiente para verlo entre la
iglesia llamada afuera.
Ud. recuerden, no va a ir a Babilonia. No fue Sodoma. Fue a los llamados fuera, a la
Elegida; esa es la señal que ellos ven. Ellos tienen la suya propia allí, sus grupos
organizacionales y todo lo que hacen.

98 Pero este es el Señor Jesucristo en la forma del Espíritu Santo, moviéndose entre
Su pueblo, haciendo lo mismo que Él hizo cuando estaba aquí en la tierra,
identificándose a Si mismo con Su Novia, no la iglesia.
Hay una diferencia entre la iglesia y la Novia. No estoy predicando doctrina, porque
no hago eso; pero, en mi humilde opinión, la Novia pasa por…o, la-la iglesia pasa por la
tribulación, el sexto sello, para purificarlo. Eso es correcto. Pero la Novia no; ella se va
en el Rapto antes de eso. Ya es tiempo que la Novia sea llamada fuera, así que yo creo
que este es el tiempo del llamado fuera.
Discúlpenme, hermanos, no debería predicar doctrina, ellos pueden haber…Pueden
diferir; si Ud. difiere, es como comer tarta de cereza, tire la semilla y cómase la tarta.
¿Entienden? Eso está bien. Muy bien

99 Pero creo que allí es donde cometemos el error, cuando algunos de nosotros cree,
uno dice, que si pasa. Y el otro dice, seguro, la iglesia pasará por eso; pero, seguro, la
iglesia está en Babilonia, en Sodoma. La Novia es llamada afuera, sentada allí,
esperando la Venida del Hijo. Eso es correcto. Sí señor. Allí es donde la señal se
manifiesta, no allí entre los-los denominacionales; entre los escogidos.
Ahora, Dios, ante Quien me paro, y no miento, Él, siendo mi Juez, solemnemente
digo que no hay una persona en esta fila, que recuerde haber visto en mi vida. No hay
una persona, aparte de los que he llamado aquí, o que haya visto alguna vez; con la
Biblia aquí delante de mí.

100 Ahora, si Jesús es el Mismo ayer, hoy, y por los siglos como yo les he dicho y si
Uds. saben que no soy un teólogo, no soy un predicador, como yo lo llamo, como sus
pastores aquí, ungidos para predicar esto. Ese es el llamado de ellos. Este es mi
llamado, ahora ungido con el Espíritu Santo, para permitir que Dios fluya entre Su
pueblo. ¿Ven?
¿Ahora lo creerán? Si Él se manifiesta entre Su pueblo esta noche, como prometió,
“Un poquito y el mundo no me verá más. Los incrédulos no me verán. No, ellos están allí
en Sodoma. Pero vosotros me veréis, porque estaré con vosotros y en vosotros. Las
obras que Yo hago, vosotros también las haréis. Mayores que estas haréis.”
Yo sé que la Biblia King James dice, “más,” pero Ud. tome el Diaglott Enfático y vea
si no dice-no dice…la versión King James dice, “mayores.” Ud. no podría hacer mayores
obras. No se podría hacer algo mayor. Él sanó a los enfermos, levantó a los muertos,
detuvo la naturaleza, hizo todo lo que había para hacer. “Pero más que estas haréis.”

101 Porque Él únicamente fue representado en una sola persona allí, Jesucristo, Dios.
Pero ahora Dios está entre Su Iglesia por todo lugar. “Más que estas haréis, porque Yo
voy al Padre; para volver en la forma del Espíritu, Padre Espíritu.” La misma columna de
Fuego que guió a los hijos a través del desierto, que habitaron en Jesucristo, volvió a
Dios, y dijo, “de Dios vengo y a Dios voy.”
Fíjense lo que sucedió tan pronto como Él hizo eso. Saulo de Tarso, en su camino,
fue arrojado al suelo por esa gran Luz, como dije anoche. Él sabía que ese era el Señor.
Él dijo, “Señor, ¿Quién eres Tú?”
Él respondió, “Yo soy Jesús.” ¿Ven?
Allí está la misma Columna de Fuego, la misma Luz entre nosotros, llevando la Vida
que llevó cuando estaba en Cristo Jesús, haciendo la misma cosa en la Novia-Iglesia
hoy. ¿Ven? ¿Lo creen? [La congregación dice, “Amén.”-Ed.]

102 Ahora quiera el Señor Dios venir y hablar de lo que yo he hablado de Él. Esa fe
simple, ahora, Dios en el Cielo lo sabe, miren, sólo crean eso. Cuando Él me encontró
allí, Él me lo dijo. Y aquí me paro esta noche, me paro…supongo que hay
tres…trescientas personas o más, aquí. Y yo-yo me he parado ante medio millón, y les
he hecho el desafío, o. alrededor del mundo. Y Él no… Él no…Él es Dios. Esto no es lo
que yo he dicho, es lo que Él ha dicho, es Su Palabra.
Ahora quiero que todos se mantengan reverentes, mientras la…está llegando, si lo
hace. Ahora, si no lo hace, si Él no viene, entonces no hay nada que yo pueda hacer
más que, tal vez comenzar una línea de oración, imponer mis manos sobre los enfermos
y orar por ellos e irme a casa. Pero eso es todo lo que puedo hacer. No puedo. Yo soy un
hombre. Soy su hermano. ¿Ven?

103 Ahora, pero si el Espíritu Santo hiciera algo sobresaliente, y Ud. pensara que es
maravilloso, Dios es un objeto de adoración, adórele tanto como desee.
Pero ahora, y no tomen fotografías, no usen flash, porque ésta es una Luz.
¿Cuántos han visto la fotografía? Ud. la conocen. Seguro. Está en Washington, DC.
¿Ven? Muy bien. Ahora reverentemente.
Y deseo que Uds. que están detrás de mi oren ahora, porque estoy mirando la
audiencia, y tal vez mañana a la noche intentaré venir para este lado, ¿Ven?

104 Ahora bien, yo no sé. Sólo Dios hizo la promesa. Pero si Él se identifica aquí,
“Señores, quisiéramos ver a Jesús,” y esa es la única manera que Ud.…Ud. no puede
personificar eso, porque es-es un milagro. Es una paradoja. Ciertamente es una
paradoja. ¿Ven? Una paradoja es un milagro, algo que no se puede explicar.
Ahora hay una mujer parada aquí. No tengo ni idea para que está parada ella aquí,
igual que todos los demás, a menos que hubiera alguien que la conociera. Sólo es una
mujer parada allí. Pero da la casualidad que es una mujer. Se me viene a la mente, un
cuadro perfecto de San Juan 4, un hombre y una mujer encontrándose, como el Señor
encontró a una mujer junto al pozo. ¿Ven? Ahora, si esta dama parada aquí, y yo
no…ella pudiera estar enferma, tal vez no está enferma. Tal vez ella tiene un problema
doméstico. Tal vez tiene un problema financiero. O tal vez ella está parada aquí por
alguien más. Yo-yo-yo no sé para qué está ella aquí. Sencillamente no puedo decirles,
porque no sé. No lo sé. Pero ella lo sabe.

105 Ahora si yo me acerco, así, y pongo mis manos sobre ella, y digo, “Pongo mis
manos sobre Ud., hermana. ¡Gloria a Dios! Ud. debe ponerse bien, porque la Biblia dice
Sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán. Amén. Vaya por el camino,
regocijándose. Ud. está sana.”Bueno, ella quiere creer eso, está bien, porque esa es la
Escritura, “Sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán” Eso es verdad. Eso es lo
que dice la Biblia.
Pero ¿Qué si el Espíritu Santo se para aquí y le dice a ella algo que ha hecho, algo
que ha estado oculto en su vida, que ha hecho, que está haciendo ahora, para qué está
aquí, que es lo que necesita? Ahora, ella sabe, ella sabrá si es la verdad o no. Entonces
ella sabe que tiene que venir de algún poder sobrenatural. Ahora, depende como ella
quiera clasificarlo, como Belcebú; o como la mujer junto al pozo, “Sabemos que el
Mesías hará esto.” Miren entonces, dependiendo de lo que escoja, será la recompensa
que obtendrá.

106 Pero entonces si Él puede decirle a ella lo que ella ha sido, y-y si es correcto, ella
confirmará que es correcto. Y luego, si Él sabe lo que ella ha sido, ciertamente puede
confiar en Él, porque lo que Él diga, ella será. ¿Es correcto eso? Si ella puede confiar en
Él, saber lo que Él ha sido, ella sabrá si eso es correcto o no, ¿Entonces qué de lo que Él
será?
¿No es este un tiempo maravilloso? [La congregación dice, “Amén.”-Ed.] Dicen
“¿Qué está esperando hermano Branham?” Lo estoy esperando a Él. Eso es,
exactamente, exactamente. Si Él no viene, no puedo hacerlo. Eso es todo, lo estoy
esperando a Él. Correcto. ¿Ven?
Cantemos ese antiguo himno, Sólo creed. Denos una nota allí.
Sólo creed, sólo creed,
Todo es posible, sólo creed;
Sólo creed, sólo creed,
Todo es posible, sólo creed.

107 Ahora, en el Nombre de Jesucristo, tomo todo espíritu aquí bajo mi control, para la
gloria de Dios. Ahora siéntense, muy tranquilos ahora.
Ahora, Uds. que han visto la fotografía, (y yo los encontraré algún día en el trono
de juicio de Cristo), está a dos pies de dónde estoy parado ahora mismo. Eso es
correcto. Ahora, si es el mismo Espíritu Santo…Cualquiera sabe que el ángel del pacto
era Jesucristo, quien guió a Israel a través del desierto. Y si Él viniera ahora…Y he
declarado que Él es esa Luz. No sé dónde está, pero está justo aquí cerca de mí. Lo
siento, y sé que está aquí.
Ahora, si tomara mi vida, mis propios pensamientos, mis discernimientos, sacara
todo eso de mí, y mostrara los Suyos, entonces sería Cristo. ¿Creerán Uds. ahora, si Él
lo hace? [La congregación dice, “Amén.”-Ed.] Muy bien, ahora sean muy reverentes.
Tendré que hablar con la dama sólo un momento.

108 Ahora, quien sea el ingeniero de este micrófono aquí, vigílenlo. Porque cuando Ud.
está en una visión, Ud. está—Ud. está lejos de aquí. Ud. está en algún otro lugar, en la
vida de otra persona, en otro lugar, es como estar en otro país, y tengo que hablar y
decir lo que estoy mirando. Y luego, como me va a dejar, y no recordaré lo que dije,
¿Ven? Así que estén atentos al micrófono, quien sea. Mientras hablo con la dama igual
que nuestro Señor hizo con la mujer junto al pozo, sólo hablándole a ella, para captar su
espíritu.
Porque, yo empecé a predicar, hace un rato, y como que…antes de dejar el cuarto,
durante un día, yo ayuno y oro, y está muy cerca de mi. Y yo sólo tendría que entrar
directamente, esperar que alguien más hable, y luego caminar directamente al púlpito.
Es mucho mejor. Pero sólo al estar aquí esta noche, entonces yo—yo quiero hablar con
la señora.

109 Ahora, señora, el Señor Jesús es grandioso. Y Él no está muerto, sino que vive para
siempre jamás. ¿Ud. cree eso? Yo—yo creo que Ud. lo cree. Ahora nosotros estamos
parados aquí, como un hombre y una mujer que tendrán que presentarse delante de
Cristo algún día, nosotros-nosotros debemos verlo. Pero yo percibo que Ud. es cristiana.
Porque, tan pronto como comencé a hablar, entonces sentí su espíritu entrando.
Ahora si la dama testifica que es la verdad, ahora mismo ella está teniendo un
sentimiento extraño, como muy dulce, cálido. Ahora si Ud. mira con sus ojos, Uds. que
nunca lo han visto, aquí está Él, exactamente entre ella y yo, ¿Ven? Como una luz
ámbar. Está reposando sobre la dama ahora mismo. Y en el Nombre del Señor, ella
reconoce que algo la está haciendo sentirse muy dulce. Diferente de lo que Ud.…
Simplemente, Ud. lo sabe, la presencia de su hermano no podría hacer eso. Si es
correcto, levante su mano para la gente. ¿Ven? Si.

110 Ahora aquí mismo, estoy mirando directamente a la señora, un contacto perfecto
con ella. La dama está molesta por algo, y eso es lo que hace la sombra. Hay una
sombra oscura sobre la mujer, y ella está siendo afligida. Sí, es cáncer. Ella tiene
cáncer, y ese cáncer está en su mano, en su dedo. Eso es correcto, en su mano. No se
puede ver aquí, pero está en su mano ahora, de todas maneras. Es correcto.
Por qué es que, siempre, alguno piensa…no lo haga, no trate de esconder sus
pensamientos ahora. Yo puedo captarlos aquí, por el Espíritu Santo. Alguien dijo, “Él
adivinó eso.” Yo no adiviné. No conozco a la mujer. Ahora, no adiviné eso. No lo hice.
Bien, aquí, Ud. sólo…no puedo verlo desde donde estoy parado. Está en…

111 Aquí, muy bien, baje su mano ahora. Míreme. Crea que yo soy el siervo de Dios.
¿Hará eso? Muy bien, vamos a seguir por otro lado. Si, Ud. es creyente. Y Ud. debería
creer para esto. Yo oré una vez por Ud., hace bastante tiempo, por cáncer y Ud. fue
sana.
Uds. dicen, “Ud. conoce a la mujer.” Yo no la conozco. Nunca la he visto en mi vida,
que yo sepa, sólo la vi por esta visión.
Aquí permítanme mostrarles algo. Ella tiene a alguien en su corazón por quien está
orando. Es su esposo. Él está aquí. Si yo le dijera a Ud. cuál es el problema que él tiene,
¿Creerá que será sano? Él tiene un problema de próstata. Y eso es ASÍ DICE EL
SEÑOR…?…Jesucristo lo sana.

112 ¿Creen? “Señores, quisiéramos ver a Jesús.” Él es el mismo ayer, hoy y por los
siglos. ¿Cree que es el Hijo de Dios? Ahora bien, ¿Cuántos creen que es Jesucristo? [La
congregación se goza Ed.] Sólo tengan fe, no duden. Crean en Dios. É les tan
maravilloso hoy como lo ha sido siempre.
Ahora, Uds. dicen, algo como, “Señores, quisiéramos verle.” Ahora, si eso hizo que
una mujer junto al pozo, en esa condición, su-su-su condición espiritual, reconocer que
esa era la señal del Mesías; y nosotros, lectores de la Biblia, y llenos con el Espíritu
Santo, ¿Qué tendría que hacer con nosotros?

113 He pensado con frecuencia así, cuando María quedó encinta por el Espíritu Santo
que le hizo sombra y creó este bebé, le dijo lo que estaba sucediendo. Ella corrió a ver a
su prima, Elizabeth, que estaba de seis meses de-de-Juan, la esposa de Zacarías. Y ellas
eran primas. Y cuando María le dijo a Elizabeth que ella también iba a tener un bebé, sin
haber conocido varón, que el Espíritu Santo iba a traerlo, y dijo, “Ellos llamaron su
Nombre Jesús.” Uds. saben, el pequeño Juan, y él llevaba ya seis meses en el vientre de
su madre, y él aún no se había movido. Ven, eso era inusual, pasan dos o tres meses y
el bebé ya se mueve. ¿Ven? No era normal, el pequeño Juan estaba muerto en el vientre
de su madre. Y tan pronto llegó a sus oídos el saludo de María, dijo, “Llamaré Su
nombre Jesús.” La primera vez que “Jesucristo” fue hablado por labios humanos, trajo
un pequeñito, un bebé muerto a vida, en el vientre de su madre.
¿Qué haría eso en un hombre o una mujer que ha nacido del Espíritu de Dios?
¿Ven? ¿Qué tendría que hacer cuando sabemos que estamos viviendo en los últimos
días, la Escritura que está aquí en nuestro-nuestro medio, esta noche, sonando a través
de nuestras voces aquí, para ver a Jesucristo dándonos la última señal antes del fuego?
¿Qué tendría que hacer con nosotros? Ponernos de rodillas, para arrepentimiento.

114 Sólo estoy esperando un momento, ciertamente, intentando sacudirme un poco
porque me debilita. Si me debilita. Si debilitó al Hijo de Dios, virtud salió de Él, ¿Qué me
haría a mí, un pecador salvo por gracia?
Ahora, aquí hay una mujer joven como…es la siguiente, es esta la…? ¿Cómo está?
Yo me había dado vuelta. Yo no sabía. Somos extraños el uno para el otro, supongo. No
nos conocemos. Yo no la conozco. Y Ud. es muchos años más joven que yo, y
probablemente nacimos a millas de distancia. Este es nuestro primer encuentro. Pero,
¿Cree Ud. que soy el profeta de Dios, o discúlpeme, quiero decir, el siervo de Dios? Eso
es de tropiezo para la gente, la razón…esto está en cinta. ¿Cree Ud. que soy Su siervo?
¿Cree Ud. que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por siempre? ¿Y cree Ud. que,
Ud., esta Luz de la que hablo, que ese es el Espíritu de Dios, el mismo Espíritu, esa
Columna de fuego que anduvo a través del desierto con los hijos de Israel que se
manifestó? ¿El mismo que entró en la prisión aquella noche, esa Luz, con Simón Pedro,
y abrió las puertas de la cárcel, lo sacó, libre?

115 ¿Cree Ud. que algún día Él vendrá y nos hará libre? Yo también lo creo. Vendrá a la
tumba y abrirá las puertas, yo me levantaré de entre los muertos. Estoy confiando en Él.
Él está aquí esta noche. ¿No es maravilloso saber que no tenemos que tomar alguna
filosofía humana? Tenemos una Biblia aquí que habla de esto. Y aquí Él está para
identificar Su Iglesia, para darle fe de rapto para ser llevada. ¡Cómo podía una persona
quedarse sentada!
Sólo estoy hablando con la dama. Ahora, yo no la conozco. Aquí está mi mano,
nunca la había visto, hasta donde yo recuerdo. Sólo que, si yo no la conozco y Ud. no
me conoce, entonces la gente dirá…
Alguien dijo, ese hombre con el que estuve hablando hoy, que juntaba las latas,
dijo que “La gente decía, El Hermano Branham trae con él su grupo, por eso los
conoce.”
Juro solemnemente ante Dios, que no he visto a la mujer en mi vida, que yo sepa,
ni a nadie más de la fila.
Si es que somos absolutamente extraños, hermana, yo no la conozco a Ud., ni se
nada sobre Ud., levante su mano, si yo no la conozco a Ud. y Ud. tampoco a mí. Allí
tienen. Nunca he visto a la mujer. Muy bien.
Pero si conozco a Alguien parado aquí con nosotros, que nos conoce a ambos, Él
nos ha alimentado todos los días de nuestra vida. Es Él en quien confío. Es Él en quien
creo.

116 Ahora si yo pudiera ayudarlos y no lo hiciera, no sería digno de hablar de esta
Palabra. Pero si pudiera ayudarles y no lo hiciera, pero lo único que yo podría hacer…
Si Él estuviera parado aquí, y Ud. estuviera enfermo, Ud. diría, “Jesús, sáname.” Él
diría, “Yo ya lo hice cuando morí en el Calvario.” Él fue herido por nuestras
transgresiones. Allí fue arreglado el precio, fue consumado.
Pero ahora Él podría probar que era Jesús, mostrando la señal Mesiánica, que Él era
Jesús. Y Él prometió hacerlo. Que… ¡Oh! Sencillamente no hay ningún agujero por el que
el diablo pueda escapar, ¿Verdad? Él está acorralado. ¿No es Él maravilloso? Quiero…
La razón por la que estaba diciendo eso, estoy mirando algo suceder. La señora
recientemente salió de una operación. Eso es correcto. ¿Es correcto? Un problema
femenino. Y Ud. ha tenido una operación. Ud. ha… ¿Es correcto eso? Y está sufriendo
una gran debilidad y nerviosismo. Apenas puede recuperarse de eso. Y Ud. ha venido. Y
esta noche, antes de venir Ud. oró para que pudiera llegar aquí y se orara por Ud., en la
línea. ¿Es correcto eso? Levante su mano. Yo no estoy leyendo su mente. No, no. Si yo
le digo quién es Ud., por el Espíritu de Dios, Ud. sabrá si es la verdad o no, ¿Lo hará?
¿Hará eso que Ud. crea? ¿Lo cree con todo su corazón? Señora Gideon, crea. Eso es
correcto. Vaya a casa, Jesucristo la sana. Y crea.

117 ¿Creen Uds.? [La congregación dice, “Amén.”-Ed.] Digamos, “Alabado sea el
Señor.” [Alabado sea el Señor“] Oh, qué cosa, que…Sólo tengan fe en Dios. No duden.
Recuerden, que fue ASÍ DICE EL SEÑOR. Miren lo que Él dice. ¿Ven? Una visión es
una cosa, y ASÍ DICE EL SEÑOR es otra.
¿Cómo está, señor? Yo soy un extraño para Ud. Somos de diferentes razas,
además; como la mujer que estaba junto al pozo, pero Jesús le hizo saber. Dios creó de
una sangre a todas las personas. Las naciones y los lugares en donde fuimos criados, y
que nos cambió de color, no tiene nada que ver con nosotros. Somos hermanos,
criaturas, todos venimos de Adán. Eso es correcto. Pero esta noche, aquí se encuentran
dos razas diferentes, como sucedió en aquel entonces. Si Jesucristo, el Hijo de Dios
puede revelarme que es lo que Ud. aquí parado necesita, ¿Cree Ud. que Él se lo daría a
Ud.? Ud. lo sabe. Gracias, señor. Ud. lo sabe. Muy bien, entonces su problema de
estómago lo dejará y su diabetes desaparecerá. Regrese a casa.
“Si puedes creer, todas las cosas son posibles.”

118 Ahora cualquiera puede ver, al ser ayudada para subir allí, que tiene alguna
discapacidad. No sé. No he visto a la mujer. Ella es una completa extraña. Si yo pudiera
sanarla, yo lo haría. No puedo. Ahora, mire hacia aquí, hermana. Pedro y Juan…eso es
sólo para captar…Miren, hay personas todo alrededor, ¿Ven? Acuérdense de Él, guiando
a un hombre ciego fuera de la ciudad, y demás, ¿Ven? Llegar a Él. Miren, cada persona
es un espíritu viviente, ¿Ven? Y es para captarla por la fe de cualquier lugar.
Ahora, yo no puedo sanar. Ud. sabe eso. Soy un hombre, como su-su esposo sería,
o su padre, o cualquier otro. Soy un hombre, sólo un ser humano. Pero Él es Dios. Eso
es correcto.
Ahora bien, es verdad que su discapacidad es por una artritis. Y Ud.-Ud. tiene
artritis. Está muy mal, se está poniendo cada vez peor. Eso es correcto. Y otra cosa, Ud.
está en una condición nerviosa verdaderamente muy seria. Ud. tiene problemas
urinarios. Eso es correcto. Presión alta. Sólo tiene complicaciones. Eso es correcto. Ud.
no es de aquí. No, Ud. viene de California. Regrese y crea. Ud. se va a poner bien, en el
Nombre de Jesucristo. Tenga fe.
¿Cree Ud.? Muy bien, sólo levante sus manos y diga, “Gracias, Señor Jesús.” [La
congregación se goza-Ed.] “Y, Señor Jesús, te damos alabanza y gloria, por toda Tu
bondad y misericordia para con nosotros. En el Nombre de Jesucristo. Amén.” Sólo
tenga fe y crea.

119 Ahora mírenla, mientras se va caminando. Miren allí. [La congregación se goza y
alaba al Señor-Ed.] ¿Ven? ¿Ven? Digan, “Alabado sea el Señor.” [“¡Alabado sea el
Señor!”] Amén.
Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por siempre. Él no miente. Él dice la verdad. Lo
que Él les diga, va a suceder así. Él es el Mismo ayer, hoy y por los siglos. Él nunca falla.
Ahora, todos los que creen eso, si lo aceptan, obrará de la misma forma en Uds…
Lo único que tienen que hacer es creer. Ahora, ¿Todos en la audiencia están creyendo?
[La congregación dice, “Amén.” -Ed.] Muy bien.

120 ¿Qué de Ud. con esas venas varicosas? ¿Cree Ud. que Dios la sanaría de eso, que
se pondría bien? ¿Lo cree? Muy bien, entonces eso la dejará.
Quiero preguntarles, “¿A quién, a quién tocó?” Ella nunca me tocó a mí. ¿Es
correcto eso?
Que de Ud., ¿Lo cree? ¿Cree que ese dolor en el costado la dejará? Ud. está
sufriendo con un dolor en su costado. Muy bien, se irá.
Yo la reto a creerlo, Jesucristo es el Mismo ayer, hoy y por los siglos,
identificándose entre Su pueblo. Yo nunca he visto a la mujer, nunca la he visto en
persona. ¿Qué tocaron? Tocaron al Sumo Sacerdote. Ellos están a veinte pies de mí. No
pueden tocarme; no haría ningún bien, de todas maneras. Pero ellos tocaron al Sumo
Sacerdote, y Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Él es Jesucristo. Pero Ud. tiene
que creer.

121 Ahora este hombre, aquí está un hombre, como Simón Pedro. Tal vez el primer
hombre que ha venido esta noche, creo. Un hombre viniendo aquí, como ante el Señor
Jesús; un hombre; Simón Pedro vino ante el Señor Jesús, un hombre, esta noche creo
que han pasado mujeres, ahora es un hombre. Ahora bien, si Él es Mismo ayer, hoy y
por los siglos entonces Él será igual que cuando estuvo allá en ese entonces. ¿Es
correcto eso? Ahora bien, no conozco al hombre; el Padre Celestial lo sabe. No lo
conozco. Él sólo es un hombre parado aquí. Pero Jesucristo lo conoce. Y si Jesucristo
puede revelarme a mí para que está él aquí, o algo sobre él, y-y Él habla de eso, él
sabrá si es verdad o no. El hombre lo sabrá. Y si cualquier persona aquí lo conoce, ellos
sabrán. . Pero-pero yo no sé. Sólo tengo que esperar. Pero las respuestas están aquí.
Están aquí, están en Cristo. Eso es correcto, y lo creemos.
Y ahora, este es un asunto que debilita; muy, muy debilitador. Y confío que Ud.
creerán y tendrán fe.

122 Ahora, no lo conozco, señor. Y así como alguien trajo a Simón delante del Señor
Jesús. Ahora no estoy diciendo…Yo no soy el Señor Jesús, ¿Ven? Sólo soy un hombre.
Pero estoy tratando de decir que Él está aquí entre el pueblo, y quiero que lo vean. Y si
ellos pueden verlo, entonces ciertamente ellos-ellos pueden creerlo y aceptarlo. Cuando
todo…si esta promesa, si él hiciera…Él no puede sólo salir y caminar aquí, decir “Yo los
voy a sanar. Yo los voy a sanar.” Su…eso estaría en contra de Su Palabra. Miren, Él ya lo
ha hecho. Él solamente…
Lo último que Él puede hacer es simplemente probar que Él está aquí para guardar
Su Palabra. Y si Él guarda y lo manifiesta aquí delante de todos Uds., el pueblo,
seguramente que esa mujer discapacitada que tenía que subir cuatro pulgadas allí, con
artritis, saltó y corrió aquí, porque era ASÍ DICE EL SEÑOR. ¿Ven? Él la sanó. Ahora
ciertamente Uds. pueden creer que Él está aquí.

123 Ahora este hombre, es un extraño para mí, y yo para él. Ambos somos extraños.
Ahora si el Señor Jesús lo revelara, que él sea el juez. Entonces todos Uds. creerán y
aceptarán su sanidad, lo que sea, ¿Creerán con todo…?
[El Hermano Branham hace una pausa-Ed.] Una dama se apareció aquí delante de
mí. [El Hermano Branham hace una pausa-Ed.] La dama con un problema pulmonar,
crea con todo su corazón y Jesucristo la sanará, si Ud. puede creer. ¿Ud. lo cree? Soy un
desconocido para Ud., pero Jesucristo sabe que en que está pensando Ud. Ahora, crea, y
Ud. estará bien. Amén. Amén.
¿No es Él maravilloso? Yo no conozco a la mujer, nunca la he visto en mi vida. Ella
sólo es una dama sentada allí. Pero ella…
Permítanme decirles algo. Ella estaba sentada allí, ¿Correcto? Ella estaba sentada
allí diciendo, “Señor, déjame tocarte.” Pregúntenle si eso no es correcto. Así es. Eso es
correcto.
Y yo la vi aparecer aquí, y oí lo que ella decía. Y miré hacia atrás, y pensé, “¿Dónde
está ese tipo de persona?” No podía verla por ningún lado. Y seguí mirando. Y cuando
ella…mire alrededor y directamente vi esa Luz moverse y quedar suspendida sobre la
mujer. Aquí estaba ella, ¿Ven? Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Amén.
El Señor Jesús conoce todo.
[Alguien dice, “Esa dama vino conmigo”-Ed.] Eso fue lo que pasó.- Este hombre
dice que la dama vino con él. Amén. ¿No es maravilloso? ¿Ven? Ahora no son… ¿No es
maravilloso? El Señor Jesús conoce todas las cosas. ¿No lo ven? Ese no pude haber sido
yo, amigo. Uds. Saben eso. Uds. Son…son inteligentes como para saberlo. Uds. lo
saben.

124 Ahora, para este hombre parado aquí. Ahora, sin conocerlo a Ud., y sin saber nada
sobre Ud., si el Señor Jesús me revelara algo por que Ud. está allí, o algo que Ud. ha
hecho que le ha causado problemas, o lo que sea, entonces Ud. sabrá que Él, tiene que
ser el Señor Jesús. Eso es correcto. Bien, ahora que Él conceda eso.
Primero, el hombre está sufriendo con una…un problema de la sangre. No, es
presión alta. Él está sufriendo de presión alta. Además tiene algo mal en su cuerpo. Lo
veo sentado con sus pies hacia arriba, o algo…Oh, es líquido que se junta alrededor se
sus rodillas, algo así. Ud. es un ministro, un predicador del Evangelio. [El hermano dice,
“Amén”-Ed.] ¿Cree Ud. que Dios puede decirme quién es Ud.? Reverendo Williams, si
Ud. cree con todo su corazón, Ud. puede irse de aquí y estar bien. [La congregación se
regocija-Ed.] Dios le bendiga. Amén.
¿Uds. creen? [La congregación se regocija-Ed.]

125 ¿Cree Ud. que Dios sana el cáncer? ¿Cree Ud. que Él sana el cáncer y sana a las
personas? Baje de la plataforma creyendo, y sea sana. Amén. Crea con todo su corazón.
¿Cree Ud. que Dios sana problemas del corazón? ¿Lo cree? Bueno, entonces el suyo
ya está sano. Vaya y crea con todo su corazón. ¡Bendito sea Dios! Amén.
Ahora, Ud. sintió algo extraño cuando le dije eso al hombre, porque Ud. tiene
problemas del corazón también. Si Ud. se mantiene creyendo, eso no regresará. Lo
dejará a Ud. de una vez. Vaya, crea con todo su corazón. Amén. Muy bien.
Esta mujer que viene aquí tiene una sombra para muerte. Ella tenía cáncer, pero
ahora se ha ido. Crea con todo su corazón, y se irá, y sea sana. Si Ud. no duda, nunca
volverá si Ud. no lo duda, pero crea.
Venga, señora.

126 Ahora Uds. dicen que yo estaba “leyendo la mente de las personas.”Véalo así. El
Ángel del Señor que tenía que venir en los últimos días, el Señor Dios Jehová, tenía que
saber lo que había detrás de Él, como Él lo hizo. Esta mujer está detrás de mí.
Crea, hermana. ¿Cree Ud. que yo soy el siervo de Dios? Si es así, levante su mano.
La dama que está detrás de mí ¿Tiene su mano levantada? [Alguien dice, “Si” Ed.]
Si el Señor puede revelármelo, mirando hacia aquí, lo que está mal en la mujer,
¿Creerán con todo su corazón? [La congregación dice, “Sí”-Ed.] Ella tiene un problema
femenino, un problema de mujer.
Si eso es correcto, mueva su mano, esta dama aquí. Ud. está sanada ahora, y
Jesucristo la sana. ¡Gloria a Dios! “Como fue en los días de Sodoma, así será en la
venida del Hijo del hombre.”
Esta parte de su rostro se ha vuelto cancerosa. Si ella cree con todo su corazón,
Ud. puede ir y la dejará, y Ud. estará bien. Yo no puedo sanar, pero Dios lo hará si Ud.
cree con todo su corazón. Yo no soy un sanador. Ajá. Amén.
¿Creen Uds. con todo su corazón? [La congregación se regocija-Ed.]

127 Hermana, mire hacia este lado, señora. Ud. sufre de artritis, es peor en la mañana,
cuando Ud. trata de levantarse de la cama. Ud. saca un pie, y luego intenta abrirse
paso, y agarrarse de las cosas a veces, en la casa, tratado de moverse. Eso es
exactamente correcto. Si Ud. cree con todo su corazón, Jesucristo la sanará. Mañana por
la tarde será diferente, si Ud. lo cree.
Digamos, “Alabado sea el Señor” [La congregación dice, “Alabado sea el Señor”-
Ed.]
Este es un hombre de edad. Él tiene un problema que llaman próstata, que es por
causa de la edad de este hombre. Él tiene muchos problemas. Pero uno de los más
grandes por él que quiere que yo ore es la artritis. Lo ha estado molestando por algún
tiempo. Eso es correcto. ¿Cree Ud.? Vaya por su camino y sea sano. ¡Y agradezca a
Jesucristo, que sana a los enfermos! …?…Muy bien, señor.

128 Yo no conozco a la niñita, una niña de aspecto saludable. Míreme y crea, señora.
¿Cree Ud. con todo su corazón? ¿Cree que soy Su siervo? ¿Cree que Dios puede
revelarme su problema? Ud. simplemente está al borde del colapso, por una condición
nerviosa. El diablo le ha mentido, trata de hacer que Ud. piense que está perdiendo su
mente, y todo. No lo crea. Ud. está libre. Jesucristo la hace libre. Amén.
¿Creen Uds., la audiencia entera? ¿Creen ahora, en Su Presencia? [La congregación
se regocija-Ed.]
¿Cree con todo su corazón, hermana? ¿Le cree? ¿Sí? En el Nombre de Jesucristo,
sea sana. Amén. Crea con todo su corazón.

129 Ella está nerviosa, tiene un problema femenino, también está sufriendo de artritis.
Casi la está paralizando. Si Ud. cree con todo su corazón, Ud. puede ir libre. ¿Lo cree?
Entonces en el Nombre del Señor Jesucristo…
¿Cree con todo su corazón? Ahora espere. ¿Guarda Jesucristo Su Palabra? ¿Cuántos
creen que Él aún es el mismo? ¿Cuántos creen que lo que se ve es Jesucristo obrando
entre Su pueblo? [La congregación se regocija-Ed.] “Señores, quisiéramos ver a Jesús.”
Ahora, les digo la verdad. Ciertamente Uds. pueden creer si Dios les dice que lo que
yo les digo es la verdad. (Ahora, siento a mi hijo o alguien tironeándome el saco, que
significa que es momento de que él tiene que dejar que me marche) Quiero decirles la
verdad, es la Palabra de Dios que prometió hacer eso.

130 La Palabra también prometió esto. Uds. levantaron las manos y dijeron que Uds.
eran creyentes. ¿Es correcto eso? La últimas palabras que Jesús dijo, antes que
ascendiera a las alturas, Él dijo, que daba dones a los hombres, Él dijo, “Estas señales
seguirán a los que creen. Si pusiesen las manos sobre los enfermos, estos sanarán.” ¿Es
correcto eso? “Si ellos,” los creyentes.
¿Cuántos son creyentes? Digan “Amén.” [La congregación dice “Amén”-Ed.]
Entonces pongan las manos sobre el que esté a su lado. Sólo ponga su mano sobre el
que está a su lado. Pongan las manos unos sobre otros. Oh, ahora oren por esa persona.
Señor Jesús, concédelo, Señor.
Satán, sal fuera de este grupo de personas, en el Nombre de Jesucristo.
[La congregación continúa orando y regocijándose-Ed.]

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