OBRAS DEL MENSAJE


Oh Sen?or, Solamente Una Vez Ma?s
Hot Springs, Arkansas, E.U.A.
63-0628M
1 Buenos di?as, amigos, o buenas tardes. Se me rompio? el reloj; no se? que? hora es. [Un hermano dice: “Todavi?a es de man?ana, hermano”. -Ed.] Todavi?a es de man?ana, ¿cierto? Muy bien.
Adema?s, estamos viviendo en Eternidad. No existe el tiempo para nosotros. El li?mite del tiempo se acabo? cuando Jesucristo puso Su Vida en mi?, para que viviera por medio de Ella. Asi? que somos criaturas eternas ahora mismo, sentados todos juntos en lugares Celestiales en Cristo Jesu?s. ¡Que? tiempo!
Ahora este es so?lo mi segundo di?a aqui? con Uds., pero, ¡Hermano!, es como melaza helada en la man?ana, es tan espesa y maravillosa. Nunca me habi?a gozado tanto en una reunio?n. Y ahora que estoy mirando alrededor; en la noche esta?n todos tan amontonados que no puedo distinguir a nadie, pero hoy puedo mirar alrededor. Tuve el privilegio de darle la mano a estos finos ministros de este grupo aqui?.
2 Me acuerdo de un anciano que soli?a venir a nuestra iglesia, su nombre era John Ryan. Anciano Ryan, lo llamaban. Era de Dowagiac, Michigan. Y e?l soli?a predicar un poco, y luego corri?a hacia atra?s y me daba la mano. Y luego predicaba un poco ma?s, y corri?a hacia atra?s y me daba la mano. Le dije: “Hermano Ryan, yo aprecio eso, pero yo no entiendo el significado, porque? lo hace”.
El dijo: “Cuando la bateri?a esta? baja, necesito cargarla, asi? que me acabo de cargar bien”. [El Hermano Branham y la congregacio?n se ri?en.-Ed.]
Acabo de ver a un ministro Metodista de alla? de mi regio?n, que acaba de recibir el Espi?ritu Santo, y yo lo bautice?. Esta? sentado aqui? a mi izquierda, es el Hermano Junior Jackson. Lo vi saludando de manos asi?, y me hizo acordar al Hermano Ryan. ¿Cua?ntos creen que los metodistas no pueden recibir el Espi?ritu Santo? Esta?n equivocados. Po?ngase de pie, Hermano Junior Jackson, e?l y su encantadora esposa alli?. Ellos son de alla? de Indiana; un ministro Metodista.
3 ¿Do?nde esta? Willard Collins? ¿Esta? en el edificio esta man?ana? ¿Do?nde esta? Ud., Hermano Willard? Pense? que estaba por aqui?. Hay otro ministro metodista parado alli?, por si Uds. creen que los metodistas no pueden recibir el Espi?ritu Santo y ser bautizados de nuevo. Po?ngase de pie, Hermano Collins. Alli? hay otro. El hermano estaba alla? en el Colegio Asburyen Wilmore, Kentucky, viene de un fino fundamento metodista.
Ahora, hay algunas personas ma?s conmigo aqui?, que han venido. Les oi? decir: “Ame?n”, y se? que esta?n aqui?, pero no los puedo ver. Herma… Hermano Fred Sothmann del Taberna?culo de Jeffersonville. Fred, ¿esta?n tu? y el Hermano Tom aqui?? Creo que le oi? decir: “Aqui?”. Aqui? en el rinco?n, si?.
Estamos muy contentos de presentar a estos hombres. Yo no puedo ver bien exactamente en este momento, tal vez haya otros aqui? que yo no sepa. Creo que el Hermano Jack Moore acaba de hablar. Y asi? que estos son hombres finos, y los amamos.
4 Y ahora, ha sido un tiempo tan maravilloso el estar aqui?. Le dije a nuestra esposa -a mi esposa, le dije: “Tu?-deberi?as haber venido a esta reunio?n”. Nosotros creemos en una buena reunio?n Pentecostal a la manera antigua. Creemos que donde esta? la libertad del Espi?ritu de Dios, todas las diversas li?neas de las denominaciones pueden reunirse y sentarse juntamente en lugares Celestiales, como una iglesia. Nuestras diferencias ya no tienen importancia alli?; cuando estamos en Cristo, estamos bajo la Sangre y en el compan?erismo de Su amor.
Y quiero decir esto a este grupo de ministros. Yo vine a los pentecostales de los bautistas misioneros, y he admirado a los pentecostales. Es mi gente. Los amo. Si yo pensara que hay una iglesia ma?s correcta que e?sa, yo estari?a con esa otra iglesia. Pero estoy con los pentecostales, porque pienso que es lo ma?s cercano a lo que veo en la Escritura. Si supiera de algo ma?s, estari?a con ellos; y asi? que, sin hacer de menos cualquier otra creencia, de ningu?n modo. Pero la razo?n que pienso asi? de los pentecostales, es porque es lo ma?s cercano a lo que yo pienso que es Escritural, ma?s que cualquier otra cosa que conozco.
5 Y hay una cosa notable en esta convencio?n, que yo he visto, y es los rostros limpios de las mujeres, sin nada de esa manicura, Uds. saben, o como sea que se llame esa cosa. A mi? no me gusta. Eso no es apropiado para cristianas. ¿Ven? A mi? me gusta eso. Yo soy de la vieja escuela, de los que les gusta la limpieza, ¿ven? Me gusta ver a las mujeres… Uds. saben, no quiero decir…
Este no es un lugar para decir nada asi?, como chistes o algo sacri?lego, por asi? decirlo. Pero yo no digo esto con esa intencio?n. Este no es lugar para eso.
Por cierto, ¿cua?ndo recibieron Uds. esta cosa? Esto vino de mi Taberna?culo, se parece. Seguro. ¿Verdad que si?, iglesia? ¿Verdad que este se parece al pu?lpito viejo? Bueno, de todas formas yo creo que el mismo Mensaje antiguo que predicamos alla? se predica a trave?s de este.
6 Saben, so?lo hay una mujer en la Biblia que alguna vez se haya pintado su cara. Y nunca se la pinto? para encontrarse con Dios. Ella pinto? su cara para encontrarse con el hombre. Eso es correcto. ¿Saben lo que? Dios hizo con ella? La entrego? de alimento a los perros. Asi? que cuando vean a una mujer usando maquillaje, sencillamente di?ganle: “Buen di?a, Sen?orita Comida de Perro”. Es exactamente lo que es. Es espantoso, ¿verdad? Pero es lo que Dios piensa de eso. Ella sencillamente se convierte en alimento comu?n para perros salvajes. Eso es ma?s o menos lo que ella es. Algunos de estos lobos salvajes que andan por alli?, silbando, Uds. saben, lo que llaman lobear, Uds. saben. Eso es lo que es: sencillamente comida de perro otra vez.
Estoy agradecido por Uds. mujeres. Dios les conceda la gracia para mantenerlas con sus vistas en la cruz, ale?jense de estas cosas de la tierra. Despue?s de todo, vamos de camino a la Gloria. Somos ciudadanos de otro Reino.
7 Hace mucho tiempo… yo estaba observando la audiencia por si podi?a ver a alguno entre esas personas, alguno de nuestros amigos de color, los negritos. Saben, hace mucho tiempo atra?s, aqui? en el Sur, ellos soli?an esclavizarlos. Ahora, yo soy un suren?o. Y hay una cosa que me gustari?a decir de ellos; deseari?a poder hablar con Martin Luther King. Ese hombre, siendo un cristiano, no sabe que e?l esta? guiando a su gente directo a una trampa mortal, donde millones sera?n destruidos. ¿Ven? E?l esta? errado.
Yo amo a mis hermanos, mis hermanos de color. Yo no iri?a a A?frica y los alrededores, predica?ndoles, si no los amara. Son el pueblo de Dios, igual que nosotros. Pero no creo que… Ese hombre, con esto, so?lo va a lograr que muchos, muchos, muchos de ellos sean asesinados. Luego eso empezara? una revolucio?n nuevamente, de la cual esa gente de alla? nunca podra? salir. Asi? que ellos no son esclavos. Tienen tanta libertad como cualquier otra persona. Ellos, si fueran esclavos, yo me pondri?a de su lado. Pero no son esclavos.
8 So?lo es porque ellos quieren ir a la escuela. Tienen escuelas. Que se les permita ir a la escuela. Eso esta? bien.
Estuve alli?… Recuerdo a ese hermano anciano de color ponie?ndose de pie, esa man?ana, en ese moti?n. E?l le pidio? a la guardia nacional si podi?a hablar. Dijo: “Jama?s me avergonce? de ser un hombre negro. Mi Creador me hizo un hombre negro. Pero esta man?ana, estoy avergonzado de la forma en que mi raza esta? actuando. ¿Y que? nos esta? haciendo esta gente? So?lo han sido bondadosos con nosotros”.
“La mujer blanca”, se levanto? y dijo: “Yo no quiero que mis hijos sean ensen?ados por una mujer blanca”, dijo: “porque ellos… ella no les prestara el intere?s, no se va a interesar en mis hijos como una mujer de color de mi propia raza”. Dijo: “Miren alli? a nuestras escuelas: tienen piscinas. Tienen mejores escuelas y todo. ¿Por que? queremos ir a sus escuelas?” Eso es correcto.
9 Yo creo que Dios es un Dios de… bueno, yo diri?a que E?l es un Dios de variedad. E?l hace montan?as grandes y montan?as pequen?as. Hace desiertos. Hace bosques. E?l hace al hombre blanco, al hombre negro, al hombre rojo. Nosotros nunca deberi?amos mezclar eso. Se convierte en algo hi?brido. Y cualquier cosa hi?brida no puede reproducirse a si? misma. Uds. esta?n arruinando a esa raza de gente. Hay algunas caracteri?sticas en el hombre de color que un hombre blanco ni siquiera posee. Un hombre blanco siempre esta? ansioso y preocupado; un hombre de color esta? satisfecho en la situacio?n que este?, asi? que, ellos no necesitan esas cosas.
10 Pero alla? en el tiempo de los esclavos, ellos vendi?an esclavos, seres humanos, como en una subasta, como se venderi?a un lote de autos usados. Habi?a un comerciante que andaba atravesando el pai?s, y e?l los compraba, y se iba a venderlos y ganaba dinero a costa de ellos, al igual que Ud. hari?a con un auto usado o algo asi?.
¡Ese nunca fue el programa de Dios! Dios hizo al hombre; el hombre hizo esclavos. Uno no debe tener dominio sobre el otro. Debemos vivir juntos en unidad y paz.
11 Y este hombre vino a una antigua plantacio?n. E?l queri?a…“¿Cua?ntos esclavos tienes?”
Dijo: “Cien o ma?s”.
E?l estaba observa?ndolos, y dio la casualidad que justo se fijo? que habi?a un esclavo entre esas personas…
Los esclavos estaban tristes. Los Bo?er en Suda?frica habi?an atrapado a estos esclavos, los habi?an trai?do hasta aqui? y los habi?an hecho – los habi?an vendido. Y ellos sabi?an que jama?s volveri?an a su patria. Ellos sabi?an que se quedari?an aqui? por el resto de sus vidas. Nunca jama?s volveri?an a ver a sus hijos. Nunca ma?s veri?an a papa? o a mama?. Estaban aqui? para quedarse, asi? que estaban tristes. Incluso trai?an la?tigos, y los azotaban, para hacerlos trabajar. Y, asi? que, teni?an que hacerlos trabajar, porque ellos no queri?an trabajar. Simplemente estaban todos deprimidos.
12 Este comprador de esclavos observo? alli?, y descubrio? que entre estos esclavos, habi?a un joven.Ellos no teni?an que azotarlo; con su pecho erguido, y barbilla en alto, se concentraba en su trabajo. Y el comerciante le dijo al duen?o de los esclavos, dijo: “Quiero comprar ese esclavo”.
Dijo: “E?l no esta? en venta”.
E?l dijo: “Parece que es diferente a los otros esclavos”.
Dijo: “Lo es”.
Dijo: “¿Que? es lo que hace la diferencia? ¿Es el jefe del resto?” E?l dijo: “No, no. So?lo es un esclavo”.
Dijo: “Tal vez lo alimentas diferente que al resto”.
E?l dijo: “No, e?l come en la cocina con el resto de los esclavos”. Dijo: “¿Que? lo hace tan diferente?”
E?l respondio?: “Yo mismo siempre me preguntaba eso, hasta que me di cuenta. Alla? en su tierra natal, en A?frica, de do?nde e?l viene, su padre es el rey de la tribu. Y sin importar do?nde este?, sabe que au?n asi? es el hijo de un rey, y se comporta como uno”.
¡Aleluya! Si Ud. es una hija del Rey, entonces no se comporte como el mundo. Si Ud. es un hijo del Rey, no se comporte como el mundo. Somos… Sabemos que somos hijos e hijas de Dios. Aunque estemos aqui? en un mundo oscuro de muerte y pesar, sin embargo sabemos do?nde esta? nuestra herencia. Somos hijos e hijas de un Rey; no un rey, sino el Rey. Comporte?monos de tal manera.
13 Hace unos momentos, la razo?n que llegue? tarde, es que una jovencita Eti?ope estaba aseando la habitacio?n, y note? que ella estaba haciendo algo. Yo estaba tratando de anotar algunos textos de la Escritura para hablar algo sobre de eso. No vengo a hablar so?lo para ser escuchado; vengo para decir algo que ayudara? a la iglesia, para ayudar. Y entonces, estaba estudiando, y esta jovencita como que segui?a por alli?. Directamente me dijo: “Discu?lpeme, sen?or”.
Y yo dije: “Si?, sen?orita”.
Y ella dijo: “Me dicen que Ud. es un hombre que obtiene favor ante Dios, que cuando Ud. ora por los enfermos, Dios contesta su oracio?n”.
Yo dije: “E?l no so?lo contesta la mi?a, pero E?l le contesta a cualquiera que crea en E?l”.
Ella dijo: “Estoy enferma, sen?or. ¿Estari?a fuera de orden si le pidiera que Ud. hiciera una pequen?a oracio?n por mi??”
Dije: “Absolutamente que no”.
Me acerque? a ella. Ore? algo parecido a esto: “Sen?or Jesu?s, hace muchos an?os, cuando Tu? estabas arrastrando una a?spera cruz subiendo una colina arenosa, y dejando huellas de Sangre, que corri?a por Tu espalda, Tu cuerpo pequen?o, fra?gil, se debilito? tanto que cai?ste bajo aquel peso. Habi?a alguien parado alli? cerca, cuyo nombre era Simo?n, un negro, e?l levanto? la cruz, y te ayudo? a cargarla. Aqui? esta? una de sus hijas, esta man?ana, enferma”. En ese momento, algo sucedio?. ¿Ven? E?l es Dios de toda la raza humana.
14 Ahora, amigos, Uds. son una audiencia muy agradable. Y yo acabo de regresar del campo, de las misiones de por alla?, ante diablos y brujos curanderos, y dema?s. No piensen que ellos no pueden retarlo a Ud. Sera? mejor que sepa de que? esta? hablando cuando este? frente a ellos. Pero au?n bajo algo como eso, y luego venir aqui? donde el fuego arde en los Cristianos, y dema?s, Uds. no saben que? alivio es para un hombre el pararse aqui? asi? de este modo. Yo quisiera poder sentarme alla? en la audiencia y oi?r a estos finos hermanos ungidos predicar la Palabra, y simplemente poder levantar mis manos y llorar, y gritar, y orar. Y que? – que? – que? cosa es calentarse junto al Fuego. Es algo maravilloso. Pero habitualmente…
15 Mis hermanos, yo tengo tantos hermanos que me aman, y ellos me piden que les hable. Y por lo tanto yo se?, que habiendo sido llamado para el servicio del Rey, debo intentar trabajar lo mejor que pueda, pero yo siempre me paso hacie?ndolo demasiado largo. Y se? que Uds. esta?n esperando su cena, han estado aqui? desde las ocho esta man?ana, o algo asi?, este grupo de personas. Pero pense? eso, venir esta tarde para predicarles so?lo por un corto tiempo, anote? algunos apuntes aqui?, y algunas Escrituras, a las cuales me gustari?a referirme. Y al hacer esto, pienso que Uds. tienen hombres aqui? mucho ma?s calificados que yo, y con un llamamiento de Dios, para tomar este lugar. Pero el mi?o es el de orar por los enfermos, viendo visiones, y dema?s.
16 Y yo estaba hablando con alguien hace unos momentos. Si Uds. miran la revista Life, la del mes pasado, Uds. vera?n alli?… Y Uds. tienen la cinta. Yo no soy un vendedor de cintas. Pero si alguna vez han crei?do las Palabras que yo predico, y esta? a su alcance, consigan Los Siete Sellos, y primero consigan “Sen?ores, ¿Que? Hora Es?” Escuchen eso que fue hablado seis meses antes que sucediera. Y la ciencia esta? desconcertada. Estuve parado justo debajo de donde esto estaba sucediendo. Y les dije, seis meses antes, co?mo es que habri?a siete A?ngeles en forma de una constelacio?n, y que se mirari?an como una pira?mide que descenderi?a. Y que yo estari?a parado al norte de Tucson, Arizona, y habri?a un rugido que aun sacudiri?a las piedras de las montan?as. El Hermano Fred Sothmann sentado alla?, estaba parado con nosotros, y muchos de ellos, cuando esto sucedio?.
17 Ahora la ciencia tomo? una fotografi?a de Ello, Uds. la han visto, llego? a la Prensa Asociada. Ellos no sabi?an que? era. Hay una Nube alla? suspendida, a veintise?is millas de alto [42 kilo?metros] Eso es quince millas, o veinte, [de 24 a 32 kilo?metros] Ma?s arriba de donde esta? el vapor. Ellos no saben de que? se trata todo esto, y esta?n tratando de investigarlo. Y alla?, justo debajo de Eso, yo estaba parado. Y esos siete A?ngeles rugiendo sus Voces, de esos Siete Sellos, parados alli?. Y los testigos, tres de nosotros, como testigos de las cosas que fueron profetizadas en la cinta: Sen?ores, ¿Que? Hora Es? Y ahora ellos alla? esta?n tratando de averiguarlo. Es un misterio para ellos.
Algunos me dijeron: “Vaya, vaya, ¿porque? no va a decirles?
Seri?a como cuando el A?ngel del Sen?or aparecio? alla? en Houston, Texas, en esa Luz. Le dije a la gente: “Toda mi vida yo he visto esa Luz”.
La iglesia lo sabe. La ciencia lo sabe. Todo tiene que testificar cuando Jesucristo se mueve. Alli? esta?. La revista, si Uds. desean verla, es la que tiene a Rockefeller y a su nueva esposa en la portada. Creo que es la edicio?n de mayo de la revista Life. E?l es Dios. Estamos viviendo en los u?ltimos di?as.
18 Ahora, yo he venido en esta man?ana tratando de escoger algunas notas aqui?, y cosas, para hablar algo que le ayudari?a a la iglesia, que ayudari?a junto con estos hermanos ministros, para arrimar el hombro con estos hombres. Somos hermanos, y me traen aqui? porque ellos creen en el mismo ministerio. Si Uds. han sido salvos durante esta reunio?n, por que? no se unen a una de estas iglesias finas aqui? que creen en este tipo de ministerio. Ellas, -ellas lo creen; ellas lo apoyan. Y yo he venido para poder trazar la Escritura, y para algo que pudiera ayudar a la iglesia.
Y mi tema ma?s o menos, en esta man?ana, es sobre el estado que yo creo que la iglesia Pentecostal esta? en este di?a. En que? postura y en que? hora estamos parados, y cua?l es la posibilidad. Ahora de?jenme decirlo otra vez. En que? estado esta? parada la iglesia hoy di?a, y que? posibilidades hay en el futuro para ella.
19 Quiero leer de la Escritura, para un tema, y quiero leer del libro de Jueces, el capi?tulo 16, y los versi?culos 27 y 28.
Y la casa estaba llena de hombres y mujeres, y todos los principales de los filisteos estaban alli?; y en el piso alto habi?a como tres mil hombres y mujeres, que estaban mirando el escarnio de Sanso?n.
Entonces clamo? Sanso?n a Jehova?, y dijo: Sen?or Jehova?, acue?rdate ahora de mi?, y fortale?ceme, te ruego, solamente esta vez, oh Dios, para que de una vez tome venganza de los filisteos por mis dos ojos.
Me gustari?a tomar un tema de alli?, de: Oh Sen?or, Solamente Una Vez Ma?s. Que el Sen?or bendiga la lectura de Su Palabra.
20 Debe haber sido una hermosa tarde, como la que estamos disfrutando hoy aqui? en este campamento, aqui? en Hot Springs, Arkansas. Y habi?a un gran celebracio?n lleva?ndose a cabo, pero muy diferente a lo que es una celebracio?n hoy. Habi?a alrededor de tres mil filisteos mirando hacia abajo desde las galeri?as a un par de extran?os que entraban a esa gran arena, y los caudillos de guerra ma?s honrados y sus mujeres elegantes, bien ataviadas con joyas, todos sentados en su lugar.
Y como era en aquel entonces, habi?a, oh, algo asi? como un hongo, el edificio puesto sobre columnas que se extendi?a, algo asi? como quiza?s un tipo de arquitecto…arquitectura moderna. Y todos estos filisteos se habi?an reunido alli? arriba, y se habi?an acomodado para este gran evento. Y ellos estaban en esta gran celebracio?n, y todos los ojos estaban concentrados en el medio de la arena. Deben haberse puesto de pie para-para tener una mejor vista del evento que estaba a punto de llevarse a cabo.
21 Y ahora mientras nos sentamos aqui? esta tarde, veamos si podemos, con una mente imaginativa, ponernos en ese lugar, para observar la escena. ¿Que? es lo que vemos?
Viniendo, movie?ndose hacia el centro de la arena, veni?a un muchachito, llevando de la mano un hombre ciego, tropezando, tambaleando. Habi?an tenido muchos especta?culos de monos, y pequen?os trucos, y dema?s; pero ahora habi?a llegado el momento del evento principal, lo que habi?an esperado por tanto tiempo: el evento principal del di?a. Los preliminares habi?an terminado, los salones que habi?an resonado toda la tarde con su juerga de borrachos. Pues, ellos estaban festejando la victoria de Dago?n, su dios pez, sobre el Arca y la promesa de Jehova?.
22 ¡Que? cuadro tan miserable! Mientras imaginamos lo que se estaba llevando a cabo: el dios pez de una nacio?n pagana celebrando la victoria sobre los siervos de Jehova?, todo por el fracaso de un hombre que no llevo? a cabo las cosas que se le habi?an ordenado hacer. Y aqui? habi?a una fiesta moderna de Hollywood, pagana, con toda esa borrachera, y alboroto, mujeres enjoyadas con sus rostros pintados, trayendo al siervo del Sen?or Dios, encadenado y con grilletes, para el evento ma?s importante de la tarde.
El muchachito lo debio? haber arrastrado por ahi?… Tropezando, veni?a esta gran masa de carne humana, despojado de ambos ojos, el cabello cayendo sobre su espalda, amarrado y atado, para servir de entretenimiento a un monto?n de borrachos incre?dulos alborotadores. Debe haber llegado tambaleante hasta el poste donde iban a comenzar a burlarse de e?l.
23 Cuando pienso en eso, pienso en una iglesia que fue ordenada por Dios para hacer algo para Dios.Y ella ha dejado que el enemigo ciegue sus ojos a la Palabra del Dios vivo y a los mandamientos de Dios, y a la tarea que Dios le ordeno? hacer, so?lo para ser la burla en un guarida de mujeres ebrias , pintadas, todas enjoyadas, con pelo corto, usando pantalones cortos, y de hombres del mundo. Una iglesia que deberi?a estar brillando en el poder y la fuerza del Sen?or; ¡oh que? vergu?enza!
¡Que? humillante debio? haber sido para Sanso?n! Con toda su estructura ahi?, e?l era ma?s que capaz, y que habi?a probado que Dios teni?a Su fuerza a trave?s de su estructura, y cada mu?sculo que e?l alguna vez tuvo todavi?a estaba en su cuerpo, pero las bendiciones del Sen?or lo habi?an dejado.
24 Tal vez nosotros tengamos toda nuestra estructura. Podemos tener nuestros ritos denominacionales. Podemos tener nuestros nombres en los documentos y archivos. Pero yo me pregunto hoy si la iglesia Pentecostal no esta? parada en el mismo lugar, con sus ojos sacados, apartados de la Palabra de Dios, y del propo?sito por el cual Jesu?s murio?, que juntos pudie?ramos tener comp
Alli? estaba e?l, humillado en medio del tiempo en que e?l vivio?. Mientras veo a Sanso?n parado alli?, es un si?mbolo, un si?mbolo de una nacio?n cai?da, y corrupta moralmente, y de una iglesia moralmente cai?da y corrupta. Porque, e?l simbolizo? a ambos: a Israel como nacio?n, y al poder de Dios, que pertenece a la iglesia. Ciertamente era un especta?culo pate?tico, el verlo alli? parado. Y aparte de eso, el ser expuesto alla? afuera, y este jovencito conducie?ndolo, ¡y sin ojos!
Si el enemigo solamente puede cegar tus ojos a lo verdadero de Dios, Ud. caminara? por encima de eso, y no se dara? cuenta. No importa lo que Dios haga, y cua?nto lo vindique por medio de Su Escritura, y lo pruebe por Su poder, si sus ojos no son abiertos a las cosas de Dios, Ud. lo pasara? por encima, tan ciego a ma?s no poder. Compan?erismo alrededor de la Palabra y de las cosas de Dios.
25 Y alli? esta? e?l parado. Debio? haber sido un tiempo escalofriante, ver a esos soldados borrachos y las mujeres con vasos de co?ctel en sus manos. Puedo oi?r resonar a trave?s de los corredores: “Asi? que este es Sanso?n, el varo?n de Dios esforzado y valiente, varo?n esforzado y valiente, el gran guerrero”, parado en esa condicio?n. Me imagino, vie?ndolo a trave?s de estos guerreros mientras estaban alli? abrazados con sus amores, modernas de Hollywood, y con sus finas joyas de oropel tintineando, los miembros de esta gran iglesia de Dago?n. Me imagino que algunos podi?an recordar que simplemente el decir Sanso?n, su mismi?simo nombre los estremeci?a. So?lo su nombre infundi?a temor sobre ellos, porque era el ungido de Dios. Muchos de ellos recordaron eso.
Muchos de los soldados parados alli?, podi?an recordar verlo parado con la quijada de una mula en su mano, y mil filisteos muertos tendidos alli?. ¿Co?mo pudo ocurrir? Cuando la quijada de la mula golpeaba contra uno de esos cascos, pra?cticamente una pulgada y media [38 mm.-trad.] de grueso, de bronce so?lido, pues, si Ud. golpea uno de esos cascos con una quijada de mula, esa quijada volari?a en mil pedazos. ¡Pero Sanso?n, con el poder de Dios sobre e?l, abatio? a mil filisteos, rompiendo sus escudos y ponie?ndolos bajo sus pies! Yo me imagino que muchos de aquellos guerreros que habi?an huido en ese tiempo, estaban alli? parados y lo recordaban. “¿Y ese es Sanso?n?”
26 Ellos recordaban verlo con la quijada en su . mano, y diciendo:“¿Quie?n ma?s quiere de esto?”E?l era un hombre que podi?a hablar. Era un hombre que estaba ungido por Dios. Dios prometio? bendecirlo. E?l estaba en la potencia de Jehova?.
¡Oh!, no cabe duda que hay muchos aqui? que pueden recordar alla? atra?s cuando la iglesia se paro? con esa clase de potencia, sin embargo ahora esta? toda dividida. Toda clase de denominaciones: una peleando con la otra. Ya no se oyen de aquellos cultos de oracio?n que duraban toda la noche. Los cultos en la calle han desaparecido totalmente; quedaron obsoletos. Sin embargo, tenemos nuestro edificio; tenemos nuestra estructura, ¿pero do?nde esta? el Dios de milagros? Francamente, muchos los niegan;
muchos aun niegan sanidad Divina.
27 Aqui? mismo en este estado, habi?a un eclesia?stico, con una gran iglesia, que dijo… Yo buscaba conseguir algunas sillas para poner aqui? en Hot Springs, en el arsenal [un salo?n-trad.] cuando estuve aqui?, yo y el Hermano Moore. Y un pentecostal dijo: “Yo ni siquiera permitiri?a…” No me quiso facilitar las sillas. Dijo: “Yo no consentiri?a que alguien que creyera en sanidad Divina se sentara en mis sillas”. Eso no es so?lo aqui?, es en todas partes. ¿Cua?l es el problema? Prejuicios, por el patrocinio y las otras organizaciones, Olvidan que somos el pueblo de Dios por Nacimiento. A Sanso?n se le habi?a olvidado eso tambie?n. Yo recuerdo….
28 Me imagino que mientras estaba parado alli?, algunos de ellos recordaban aquella noche en Gaza: de co?mo este hombre podi?a levantar las puertas de Gaza, carga?rselas al hombro, cuando intentaron atraparlo.
Uds. no pueden encerrar la uncio?n de Dios. Ninguna organizacio?n puede contenerla. Ame?n. Dios salva a aquellos a quienes E?l llama. “Todos los que el Padre me ha dado vendra?n”.
Bueno, ellos pensaron que lo habi?an acorralado. Y e?l levanto? las puertas y se las puso al hombro, y se fue, subio? hasta la cima del monte, y se sento?. Grandes puertas de bronce que pesari?an toneladas, y un…un hombre pequen?o las arranco? de las bisagras, las doblo? y se las echo? al hombro, y camino? colina arriba con ellas; cuando cualquier cosa que estorbo? a Dios.
29 Muchos de ellos en ese alboroto de borrachos podi?an recordar eso de Sanso?n. ¿Pero que? es lo que pasaba hoy, que ya no lo haci?a? Alli? estaba parado Sanso?n, pero el Espi?ritu del Sen?or ya no veni?a sobre e?l. E?l no estaba ungido. Habi?a sido despojado de este poder por una mujer, que lo sedujo aparta?ndolo lejos de los mandamientos del Sen?or.
Yo me pregunto, hoy, si eso no se parece a lo que ocurre en nuestras iglesias. ¿Ven? Mujer, en la Biblia, representa “iglesia”. Y me pregunto si no hemos atendido a la seduccio?n de otras denominaciones, tratando de educar a nuestros ministros en licenciaturas en letras, para que nuestra congregacio?n pueda decir: “Nuestro pastor tiene una licenciatura en letras, un doctorado en divinidad, o en derecho”. Me pregunto si no nos hemos apartado tras algu?n gran berrinche salvaje intentando construir una iglesia que sea un poco mejor que la Metodista o Presbiteriana. Mejor estari?amos en alguna misio?n, con el Espi?ritu de Dios sobre nosotros, que en esta condicio?n. Me pregunto si no hemos hecho proselitismo y hemos quitado de una para la otra, para intentar hacer crecer nuestras organizaciones. Y tenemos una gran estructura, ¿pero do?nde esta? el Espi?ritu del Sen?or?
30 Ahi? estaba parado, despojado por una mujer. ¿Que? habra? pasado por la mente de ese hombre mientras estuvo parado alli?? E?l tuvo tiempo de reflexionar sobre eso.
Yo espero que a la iglesia se le de? tanto tiempo. ¿Que? es ma?s para Uds.: un millo?n ma?s o una bendicio?n ma?s profunda de Dios en su alma?
Hemos escudrin?ado, y podri?amos decir ma?s cosas que he anotado aqui? acerca de aquellos principales y lo que hizo Sanso?n, lo que ellos estaban pensando.
Ahora vaya?monos alla? con Sanso?n. ¿Y que? piensan Uds. que pasaba por su mente, de las tantas victorias que habi?a logrado, tantas cosas extraordinarias que habi?a hecho cuando el Espi?ritu de Dios estaba sobre e?l? Pero e?l era consciente de que aunque teni?a todos los mu?sculos, el Espi?ritu del Sen?or estaba ausente.
De?jenme decirles algo, iglesia: no intenten unirse a la iglesia ma?s elegante, al grupo ma?s elocuente. Permanezcan con Cristo, donde esta? el Espi?ritu del Sen?or.
31 Entonces, e?l debio? haber pensado en las grandes victorias que Dios le habi?a dado, y de esos momentos cuando sus ojos au?n estaban abiertos, cuando podi?a ver las promesas de Dios. Pero ahora, habiendo sido atrapado en esto, le habi?an sacado los ojos.
Mucha gente, hoy di?a, se deja llevar por ilusiones mentales, nunca piensan en escudrin?ar las Escrituras, para ver si esta?n bien o no. Otros intentan decir: “No tiene ninguna importancia”.
Pablo, en Hechos 19, creyo? que si? teni?a importancia. Y dijo e?l: “Si un a?ngel del cielo anunciare otra cosa, sea anatema”. [Gal.1:8-trad.] ¿Ven? ¿Ven? Si? importa.
32 Ahora vemos a Sanso?n parado alli?, co?mo esta? pensando en las cosas que una vez habi?a hecho para el Reino de Dios. Y de co?mo Dios… E?l le habi?a fallado a Dios, y le habi?a fallado al pueblo de Dios. Si?, sen?or. Ahora e?l era prisionero de la mismi?sima nacio?n que Dios lo habi?a levantado a destruir.
Quiero quedarme en este punto aqui? por un momento. Pentecostales, Uds. saben que les amo. Cuando yo vine a Uds.: Jack Moore, Richard T. Reed, Hermano G. H. Brown, Hermano Ben Pemberton, y otros grandes hombres, a darme cuenta de las cosas que Uds. teni?an, pareci?a que teni?amos mucho en comu?n, al punto que e?ramos como un guante que encaja en una mano; yo encaje? perfectamente con Uds. Para el Mensaje, sin yo saber que existi?a una iglesia tal, como en la que yo crei?a, ya aqui? habi?a un grupo de gente, listo para recibirlo. Yo sigo siendo el Hermano Branham. Yo sigo siendo su hermano, y les amo.
¿Pero se dan cuenta que Uds. se han rendido a la misma cosa contra la cual Dios los levanto?? Dios los saco? de esas organizaciones, hace an?os, para formar un pueblo de Uds., y Uds. se dieron la media vuelta y organizaron eso que Dios los levanto? a desafiar.
33 Yo reto a cualquier persona a mostrarme algu?n lugar en la historia, desde que la iglesia fue organizada en un principio, la cual fue la iglesia Cato?lica Romana, en Laodicea, o en Nicea, mejor dicho, Roma, cuando la iglesia Cato?lica fue organizada y formaron una organizacio?n. Y, ¿ha habido una iglesia desde Marti?n Lutero, hasta aqui?…?
Cuando Dios le dio a Marti?n Lutero la revelacio?n de la justificacio?n, tan pronto como Lutero se fue, formaron una organizacio?n de ello, y cayo?. Por ahi? vino Wesley, despue?s de e?l Asbury y los dema?s se fueron, y formaron una organizacio?n de eso, y cayo?. Por ahi? vino Alexander Campbell, y cayo?, junto con la organizacio?n. Por ahi? vino John Smith, para los bautistas, y cayo?. Y cada vez que el hombre ha querido organizar algo, algu?n sistema hecho por el hombre, ha cai?do y nunca se levanto? otra vez. No hay ninguna historia, en alguna parte, donde alguna iglesia que se organizo?, no haya cai?do, y todas cayeron para no levantarse jama?s.
34 Los hijos de Israel, en tipo, teni?an que seguir la Columna de Fuego. Y todas las noches debi?an estar preparados, no para organizarse y establecerse aqui?, sino para moverse con el Fuego.
Eso es lo que Dios quiere que Su pueblo haga: ¡que se mueva con el Espi?ritu, que se mueva con el tiempo!
Uds. dicen: “Bueno, Hermano Branham, hemos tenido toda clase de lluvias, y lluvias interiores y exteriores”. Uds. son inteligentes. A mi? no me importa que? clase de revelacio?n sea, y que? tan buena se ve, si no es de acuerdo a la Palabra de Dios, deje eso a un lado, de?jelo en paz. Este es el plano a trave?s del desierto, la Palabra del Sen?or.
35 Pero aqui? esta? la iglesia parada hoy, la iglesia Pentecostal, dividida en veinte o treinta organizaciones diferentes, y cada una llamando a la otra esto, aquello, y lo otro: “percha de buitres”, y dema?s. ¡Que? desgracia! Que Dios los haya sacado de esas denominaciones por eso y que Uds. se hayan dado la media vuelta y hayan hecho la misma cosa que ellos hicieron. Eso es exactamente lo que Sanso?n hizo. Dios levanto? a Sanso?n para destruir la nacio?n. Y Dios los levanto? Uds. para ser un pueblo, no una organizacio?n.
36 Pero cuando Dios puso en marcha a Israel de Egipto, ellos estaban so?lo como a diez di?as de la Tierra Prometida, como cuarenta millas. [64.4 kilo?metros]Pero ellos permanecieron en el desierto por cuarenta an?os. ¿Por que?? La Gracia les habi?a provisto un cordero para sus pecados, una circuncisio?n como sen?al, una Columna de Fuego como testigo, Moise?s como profeta. La Gracia les habi?a provisto todo aquello de lo que ellos teni?an necesidad, pero ellos quisieron hacer algo por si? mismos.
Ni se imaginaban, cuando Mari?a estaba danzando y con el pandero, los hijos de Israel danzando con ella, y Moise?s cantando en el Espi?ritu, que estaban so?lo a diez di?as de la plenitud de la Tierra Prometida. Ni se imaginaban que en cuarenta an?os sus cuerpos se pudriri?an en el desierto. ¿Que? lo provoco?? Israel hizo la decisio?n ma?s ilo?gica posible cuando acepto? ley en lugar de gracia, al querer establecer algunos obispos y algo de ellos mismos, algo en lo cual ellos tendri?an algo que ver. Dios estaba en medio de ellos, dirigiendolos.
37 Y eso es exactamente lo que hizo Pentecoste?s. Cuando Dios revelo? alguna cosa nueva en las Escrituras, ellos en cambio la llamaron cuestiones nuevas, o lo que sea que quieran hacer con eso. Pero cuando Dios revelo? alguna cosa, en lugar de aceptar la Verdad y probarlo con la Biblia, ellos se apartaron y formaron una organizacio?n, separa?ndose. Y entonces por ahi? vino esto, aquello, y lo otro, y ahora Uds. esta?n corrompidos; la iglesia Pentecostal, esta? atada en las cadenas de organizacio?n. La misma cosa por la cual Dios los levanto? a destruir. Y ahora Uds. esta?n tan organizados como ellos. Hay hombres piadosos en todas ellas, y mujeres, eso es verdad, en cada una de ellas.
Y todos nosotros somos culpables. La olla no puede llamar “negra” a la caldera Todos somos culpables, cada uno de nosotros: Uds. de la unidad, la dualidad, la trinidad, y lo que Uds. sean. ¡Que? desgracia! ¡Que? reproche han trai?do sobre Jesucristo! ¡Que? reproche al nombre de Pentecoste?s! Ellos han trai?do tanto reproche, a tal punto que casi ha llegado a ser un nombre de vergu?enza. La gente casi ya no quiere asociarse con semejante nombre. Es porque Uds. hicieron lo que no deberi?an haber hecho. Y el avanzar y seguir los mandamientos del Sen?or, deberi?a formar una gran unidad de Dios marchando hacia la victoria hoy.
38 E?l permitio? a una mujer que lo sedujera, aleja?ndolo de la Palabra de Dios; ahora alli? esta? parado, haciendo piruetas para el diablo. Eso es correcto. Exacto.
Lo mismo esta? sucediendo hoy en di?a: admiten a Jezabel, la madre de rameras… Apocalipsis 17 dice que ella era: “la madre de rameras”. Ahora si ella es una prostituta, o sea, una mujer que vive infiel a su marido. Ella reclama que Cristo es su Esposo, y no vive por Su Mandamiento.
¿Y que? esta?n haciendo las otras iglesias? ¿Que? es una ramera? Es lo mismo. ¿Que? es? Prostitucio?n a la Palabra de Dios. Y ella era la “madre de las rameras”. Y admiten esa doctrina Jezabelina, y dema?s, por causa de un monto?n de hombres intelectuales que quieren juntarse y organizar alguna cosa para poder tener nombres grandes para si? mismos. Y alli? esta? la iglesia: la hermandad dividida. ¡Oh, que?, que? desgracia en esta noche!
Que? cosa tan terrible es eso: ¡ciegos espiritualmente! “Oh”, Ud. dira?: “Bueno, yo no estoy ciego espiritualmente”. Las acciones hablan ma?s fuerte que las palabras; prueban que Ud. esta? ciego por la manera en que Ud. tropieza con las cosas. ¿Ven?
39 Ahora, recuerden: esta cinta esta? siendo grabada y sera? enviada alrededor del mundo. ¿Ven?, no estoy predicando tanto para aqui?, sino que esto se va como a diecisiete diferentes pai?ses, a las junglas y adondequiera.
¡Ciegos espiritualmente! ¿Ciegos a que?? A la Palabra de Dios, la Verdad de Dios. Sus organizaciones no dejan…
Finos ministros vienen a mi?, y dicen: “Yo creo que eso es la Verdad, Hermano Branham, pero si predico eso…” Ahora, ahi? lo tienen Uds. “Si yo creo en eso, bueno, la gente me…”
A mi? no me importa lo que la gente dice; no me importa lo que la organizacio?n dice; es lo que Dios dijo que era la Verdad. Y si es la Verdad de Dios, Dios la respaldara?. ¿Co?mo esperan tener fe cuando Uds. so?lo quieren honrarse unos a otros? ¿Ven?, eso les quita la fe.
40 Regreso? a las denominaciones, Pentecoste?s, que nacio? fuera de la denominacio?n. Pentecoste?s no nacio? en una denominacio?n; nacio? fuera de la denominacio?n. Y la sagacidad de Satana?s los metio? a Uds. de vuelta en eso, de donde salieron: “Como el cerdo vuelve al cieno, y el perro a su vo?mito”. Mi?renlos ahora: ¡Derrotados!
¡Ya deberi?amos estar en la Tierra Prometida! Jesucristo deberi?a estar tan ensalzado entre nosotros, hasta el punto en que ya no hubiera ninguna enfermedad. ¡Oh, seri?a glorioso!
No deberi?a haber mujeres con cabello corto, usando vestidos cortos. Y- y no deberi?a haber hombres casados tres o cuatro veces -los dia?conos en nuestra iglesia. Y no me digan que no existe entre los pentecostales; seguro que si?. Pero existe por causa del prestigio social. No deberi?a ser asi?, pero lo es. ¿Por que?? Por causa de la atraccio?n denominacional, la poli?tica, dinero, en vez de afrontar la Palabra. Rechazan a un hermano precioso, y ponen a otro so?lo porque que tiene un gran estatus social en la ciudad.
Yo quiero un hombre que tenga estatus social en la Gloria. Si e?l no sabe sus abece?s, ¿que? importa? ¿Saben lo que significa ABC? Siempre creer en Cristo (Always Believe Christ-Trad.). Eso es correcto. Aprendan eso.
41 Un hombre se acerco? a mi?, no hace mucho, y me dijo: “Hermano Branham”, un muy… uno de los ministros pentecostales ma?s reconocidos en la tierra. E?l me subio? a su cuarto, y me dijo: “Yo quiero orar por Ud.”.
Yo dije: “Yo no estoy enfermo”.
E?l dijo: “Yo-yo le amo”.
Dije: “Eso es mutuo”.
E?l dijo, me dijo: “¿Por que? no deja de decirles a esas mujeres sobre su cabello corto y todas esas cosas, y sobre la iglesia?” Dijo: “ese no es asunto suyo.”
Yo dije: “¿De quie?n es entonces?”
Dijo: “Sucedera? que Ud. no tendra? nada ma?s que a un monto?n de postes a quienes predicar”.
Le dije: “Yo preferiri?a hacer eso y predicar la Verdad, que comprometerme con el diablo”. ¿Ven? ¿Ven?
E?l dijo – dijo – dijo – dijo: “Hermano Branham, ¿no lo llamo? Dios a orar por los enfermos?” Y yo dije: “Si?, sen?or”.
Dijo: “La gente cree que Ud. es un profeta.”
Y le dije: “Bueno, eso – eso, yo nunca dije eso.”
Dijo: “Pero ellos creen en Ud. de esa manera”. Y dijo: “Si Ud. es un profeta, ¿por que? no invierte su tiempo en ensen?arle a la gente sobre los dones espirituales, y co?mo sanar enfermos, y co?mo obrar estos -conseguir estos dones espirituales, y ayudar a la iglesia en lugar de estar constantemente reprendiendo a estas mujeres, y reprendiendo al hombre, y cosas como esas?” Dijo: “Bueno, ¿por que? no los deja en paz?” Dijo: “¿Por que? no les ensen?a algo ma?s grande que el cabello corto y cosas, y los deja en paz?”
Yo dije: “¿Co?mo puedo ensen?arles a?lgebra cuando ni siquiera saben sus abece?s? Eso es correcto. ”Que primero aprendan sus abece?s“.
42 Un ministro anciano fue y predico? justificacio?n en una vivamiento, la segunda noche, tercera noche, cuarta noche, quinta noche. Los dia?conos, lo llamaron aparte y le dijeron: “Reverendo, ¿que? no sabe Ud. ma?s que el sermo?n sobre justificacio?n?”
“Oh, claro. Pero primero dejen que todos sean justificados, y entonces predicaremos alguna otra cosa”. Eso es correcto.
¡Oh, si tan so?lo Uds. pudieran regresar al fundamento! Alli? estaba Sanso?n derrotado.
Ahora miren: podri?amos ser ma?s bonitos; podri?a ser. Pero es como cuando yo veni?a por la ruta el otro di?a, y vi un anuncio grande que deci?a: “Funks, un mai?z hi?brido”, y que? bueno era. Pero no sirve para nada. Mejor imposible, pero esta? matando la nacio?n. Uds. leyeron sobre eso en Selecciones: “Si las mujeres siguen comiendo carne de vaca y mai?z hi?bridos, y cosas, no podra?n tener un bebe? de aqui? a veinte an?os”. No hay nada bueno en eso.
43 ¿Que? es una planta de hi?brida, de invernadero? Si no es una planta original, uno tiene que estar rocia?ndola todo el tiempo, para mantener a los insectos lejos de ella. Los insectos se la comera?n. Pero si es una planta original, no tiene que rociarla. Un insecto no se arrastrari?a a trave?s de una buena planta, saludable y natural.
Ese es el problema; uno tiene que andar mimando a la gente en la iglesia: “Gloria a Dios, hermana”. ¿Ven? ¡Ud. es un hi?brido! ¡Ud. ha sido trai?do adentro de otra manera!
Uds. tomen ese mai?z hi?brido y vuelvan a plantarlo, ¿y que? sacan? Nada. Ni aun producira? nada.
La iglesia de hoy en di?a es bonita, eso es verdad: edificios ma?s grandes que los que soli?an tener, las congregaciones ma?s grandes a las que les hayan predicado, los mejores ministros intelectuales que alguna vez tuvieron. Uds. soli?an tener hombres de los maizales, a los cuales Dios llamaba de los campos de salvia. Pero ahora Uds. han mandado a sus hijos a la escuela, y los han hecho nietos, y han regresado con todos esos doctorados en Filosofi?a y Letras. E incluso una de las mayores iglesias pentecostales de hoy en di?a, antes de enviar a un hombre a los campos misioneros, e?l tiene que ir ante un siquiatra para ver si esta mental e intelectualmente capacitado. ¡Pie?nsenlo!
44 ¡En Pentecoste?s, el requerimiento no fue una prueba de coeficiente intelectual, si no una prueba del Espi?ritu Santo que cayo? en el Di?a de Pentecoste?s! Eso ni siquiera cuenta para la gente de hoy en di?a.
¿Sabi?an Uds. que la iglesia Cato?lica Romana fue la primera iglesia Pentecostal original? Le llevo? dos mil an?os meterse en la condicio?n en la cual esta? hoy. Si e?sta organizacio?n Pentecostal sigue otros cincuenta an?os, sera? peor que la iglesia Cato?lica. Eso es correcto. ¡El pecado esta? acumula?ndose en todas partes! Ahora Uds. podri?an pensar que yo no… Podri?an pensar que estoy loco, pero se? do?nde estoy parado. ¿Ven? Y es verdad. So?lo esperen y se dara?n cuenta. Si?.
45 El hi?brido, el mai?z hi?brido, causando que las caderas de las mujeres se estrechen y los hombros se ensanchen, y asi? sucesivamente.
La evolucio?n soli?a decirnos, que en la evolucio?n, ciertos animales se juntaron y engendraron algo diferente, y algo diferente, y siguio? hasta llegar al hombre. Ellos siguieron investigando hasta que desaprobaron su propia teori?a.
De?jenme decirles algo a Uds. agricultores aqui?: ¿De do?nde viene una mula? Es el animal ma?s espantoso del mundo. Es hi?brido. No tiene sentido comu?n, para comenzar. No se le puede ensen?ar nada. Esperara? toda su vida, para patearlo poco antes de morir. No se le puede decir nada. ¿Por que?? Porque es hi?brido.
46 Me recuerda a algunos asi? llamados Cristianos, hi?bridos. Uno puede tratar de decirle algo a un mulo viejo, y e?l se para alli? con sus orejas paradas, y hace: “¡Ja! ¡Ja! ¡Ja!” ¿Ven? Todo lo que e?l sabe es rebuznar y seguir en lo suyo. Uno no puede decirle la verdad ni ensen?arle nada. Asi? es con esta gente. Ha?bleles de Cristo, el mismo ayer, hoy, y por los siglos: “¡Ja! ¡Ja! Los di?as de los milagros han pasado”, rebuznando sobre algu?n seminario del que hemos aprendido. ¡Es un hi?brido!
¡El Espi?ritu Santo acentuara? cada mandamiento de Dios con un “ame?n!” Ese es un espi?ritu de algu?n seminario que e?l esta? exhalando. No rebuzna en contra de la Palabra de Dios, si es el Espi?ritu Santo. La acentuara? con un “ame?n”. ¿Ven?
47 Uds. saben, yo pienso que un mulo es ignorante.¿Y saben que??E?l no puede decir quie?n fue su papa? o quie?n fue su mama?. ¿Ven? Su padre fue un burrito, y su madre fue una yegua, pero e?l no puede volver a engendrar. Esta? acabado.
Una planta no puede volver a reproducirse a si? misma. Tomen una violeta blanca y una azul, y traiga su violeta rosa; Pla?ntela dos o tres veces, y saldra? blanca o de color rosa, ¿ven?
Eso prueba, ¿ven?, que ellas nunca vinieron asi?. Dios dijo: “Que cada cosa produzca segu?n su ge?nero”, y asi? es como queda. El hombre fue hecho a la imagen de Dios, no a la de un mono. ¿Ven? ¡Es ridi?culo!
Fi?jense, Uds. Saben, la ignorancia de la mula… ¿y saben que?? Uds. no pueden decirle nada. Es cabeza dura.
Pero cuando pienso de un caballo verdadero de pura sangre, ¡oh, hermano!, e?l sabe quie?n es su mama?, quie?n es su papa?. Es de raza. Conoce a todos sus abuelos y todo, porque es de raza.
48 Asi? es con estos hi?bridos, asi? llamados Cristianos: “Los di?as de los milagros han pasado. Bueno, nosotros los presbiterianos, nosotros los metodistas, nosotros, los fulanos de tal no creemos esto. Nosotros los Trinitarios, nosotros, los menganos no creemos esto. Nosotros no hacemos esto”. ¿Ven? No saben do?nde esta?n parados.
¡Pero un genuino nacido de nuevo, un cristiano de raza del Libro de los Hechos, sabe exactamente en donde esta? parado! Es nacido del Espi?ritu, y aqui? esta? su estirpe. E?l proviene del va?stago de Dios. Producira? lo mismo, vez tras vez.
Con razo?n la iglesia es ma?s bonita. ¿Pero cua?l es el problema? No le ha quedado nada del Espi?ritu. Se ha cruzado con el mundo. Dejan que las mujeres usen pantalones cortos, tocan el piano; les permiten usar maquillaje. Permiten que los hombres se casen cuatro o cinco veces, y que mantengan su lugar, su posicio?n. Y todo este tipo de cosas por las que pasan, es exactamente lo que dijo la Escritura. Ella esta? tan derrotada como lo estuvo Sanso?n. Exactamente igual. Si?, sen?or.
49 ¡Oh!,mientras Sanso?n pensaba…Tal vez yo…No quiero detener los demasiado tiempo; voy a omitir algunos de estos versi?culos aqui?. Mientras, Sanso?n debio? haberse parado alli? y pensado en su error, y do?nde podri?a estar…
Recuerden a Israel. Puedo… ¿Me disculpan un minuto, para regresar a Israel? ¿Saben que?? ¿Que? es lo que hicieron ellos en esos cuarenta an?os cuando formaron su organizacio?n alla?? En vez de proseguir, guiados por la Columna de Fuego, el A?ngel del Sen?or, el cual era Cristo; en lugar de continuar y seguirlo a E?l, al cabo de unos diez di?as ellos hubieran estado dentro de la plenitud de la promesa. ¿Pero saben que?? La Biblia dice que ellos deambularon en el desierto.
50 Ellos llegaron a Cades-Barnea, que era el tribunal de juicio, y alli? fue cuando los espi?as volvieron y hablaron sobre la tierra, ellos dijeron: “No podemos hacerlo”.
Caleb y Josue? dijeron: “¡Ma?s podremos nosotros que ellos!”, [Nu?m.13:30-trad.]Porque estaban mirando la promesa de Dios, no la circunstancia.
“No podemos tener una iglesia sin tener una organizacio?n”. Bueno, Uds. no ven lo que Dios dijo. Correcto.
¿Que? hicieron ellos? ¿Los bendijo Dios? Seguro, seguro. Ellos deambularon. Se casaron; plantaron vin?as; tuvieron bebe?s, se multiplicaron, y les fue bien en el desierto. Eso es correcto. Pero todavi?a no estaban en la plenitud de la bendicio?n.
51 Asi? que, cuando todos e?stos que habi?an formado este inmenso grupo de organizacio?n:“los guerreros veteranos” asi? llamados, bien, Dios les permitio? quedarse alli? hasta que cada uno de ellos murio?. Y entonces E?l empezo? con la nueva generacio?n, bajo el liderazgo de Josue?, que creyo? la Palabra, ¡Ame?n! Y e?l los llevo? a la Tierra Prometida.
¡Oh Dios! Que esta generacio?n joven de pentecostales capte la visio?n. ¿Ven?, ellos siguieron adelante hacia la Tierra Prometida. Deberi?amos estar donde hubiera dones de Dios de todo tipo.
Hablamos en lenguas. Eso es correcto. Esta? bien. Nada en contra de eso. Moise?s cruzo? el Mar Rojo; el enemigo fue muerto detra?s de e?l. Nosotros -nosotros – nosotros apreciamos eso. Pero eso todavi?a no es todo.
Sus padres y madres jama?s pensaron, cuando estaban alla? afuera y les disparaban con sus pistolas a trave?s de las ventanas, mientras ellos danzaban en el Espi?ritu, que sus hijos alguna vez llegari?an a eso. Pero asi? fue.
Pero hay una nueva generacio?n que viniendo ahora. El cabello de Sanso?n ha crecido. ¿Ven?
52 ¡Vigilen! Nunca jama?s permitan que Dalila los enrede nuevamente en algo asi?. Aja?. ¡Mante?nganse lejos de eso! Eso es lo que los maldijo a Uds. Uds. Fueron levantados para condenar eso. Y yo he hecho lo mejor que he podido, aunque me he parado solo. Pero he hecho lo mejor por mantenerme en los mandamientos de Dios. ¡Veo a la iglesia parada alli?, despojada del poder de Dios, despojada de las bendiciones, despojada de los dones!
Y Dios derramara? Su don. Ellos dicen-dicen: “Eso es leer la mente, telepati?a mental”, cuando ellos deberi?an abrazarlo. ¿Ven? “Bueno, e?l esta? alla? con los de la Unidad ahora. No, eso pudiera para…?… ellos eran esto, aquello, o lo otro”. ¿Ven? ¡Oh, si Uds. so?lo conocieran su di?a! No permiten que esto se les pase por alto. Esta es la hora: unie?ndonos en Cristo. Noten.
53 Sanso?n parado alli?, pensaba en su error, las cosas que habi?a hecho. ¿Se dan cuenta ahora que? fue lo que hizo que e?l estuviera asi?? El enemigo le quito? los ojos.
Y eso es lo primero que hace una organizacio?n: le saca los ojos a Uds. a cualquier otro compan?erismo, excepto al de ellos. Ame?n. Yo podri?a decir muchas cosas aqui? mismas, pero no lo hare?. Pero si Uds. son espirituales, Uds. saben de lo que estoy hablando. ¡Le sacara? sus ojos! Es u?nicamente Ud. con su grupo. Si Ud.es un Metodista, Ud. u?nicamente es un metodista; si Ud. es un bautista, es u?nicamente bautista; si Ud. es un presbiteriano, Ud. es…Si es de la Unidad, si es de la Dualidad, si es de la Trinidad, o cua?ntos ma?s tienen, ¿ven?, Ud. es solamente eso. “El resto no sirve para nada”.
54 Los bautistas teni?an un lema en los comienzos de Billy Graham, cuarenta…“En el 44 un millo?n ma?s”. ¿Que? consiguieron? Un monto?n de fumadores, hipo?critas que se unen a la iglesia.
Cuando Billy mismo, estando yo en su desayuno, dijo: “¿Saben cua?l es el problema?” Dijo: “Aqui? esta? el ejemplo”, dijo e?l, “yo voy a…” Dijo: “San Pablo entraba a una ciudad, y obteni?a un convertido. Y volvi?a un an?o despue?s”, y dijo, “ese convertido produci?a treinta ma?s”. Dijo: “Yo voy a una ciudad por seis semanas, y obtengo treinta mil decisiones, y puedo regresar en seis meses y no encontrar treinta”. [Espacio en blanco en la cinta-Ed.]
Bueno, yo admiro al hombre por su valenti?a, pero me gustari?a hacerle una pregunta: “¿Quie?n tomaba los convertidos de Pablo? ¿Co?mo era de perezoso ese pastor? ¿Que? sucedi?a?” ¡Pablo se quedaba con e?l hasta que llegaba a ser enteramente un hijo de Dios, nacido del Espi?ritu! ¡E?l lo llevaba tan adentro en Cristo, al punto que ni siquiera podi?a mirar hacia atra?s!
55 Ellos simplemente se acercan y tal vez se unen a la iglesia, o incluso hablan en lenguas. Yo creo en hablar en lenguas. Creo que el Espi?ritu Santo habla en lenguas. Pero se? que no todos los que hablan en lenguas tienen el Espi?ritu Santo. ¿Ven? He visto a brujos hablar en lenguas, y beber sangre de una calavera humana, e invocar al diablo, hablar en lenguas e interpretarlas. Eso no es prueba so?lida. No, no. Es la Vida de Cristo en uno, el fruto mismo dando testimonio; eso es. Pero nosotros nos hemos quedado so?lo en eso. Si un hombre habla en lenguas, eso es todo; le permiten entrar. Miren lo que Uds. tienen hoy. ¿Ven? Es verdad, el hablar en lenguas, pero no toda la Verdad.
Es como el hombre de color comiendo un pedazo de sandi?a. Le dijo: “¿Te gusto?, Moi?” Dijo: “Estuvo buena, jefe, pero de seguro hay ma?s que eso”.
Si yo puedo hablar en lenguas, de seguro hay ma?s que eso. ¿Ven? ¿Pero que? hacemos? Igual que Israel, nos concentramos solo en eso, y hemos deambulado en el desierto por cuarenta an?os, todavi?a sin el resto de ello, alla? en la Tierra Prometida. Eso es exactamente lo que hemos hecho.
56 Sanso?n parado alli?, (debo apresurarme), debio? haber mirado hacia atra?s, y pensado en todas esas cosas. Y aqui? estaba, por la misma razo?n que habi?a sido levantado, habi?a sido cegado. Y alli? estaba, con su gran estructura, la gran organizacio?n de su cuerpo humano, una montan?a de carne parada alli?, con sus grandes y formidables mu?sculos, pero sin fuerza.
Y aqui? estamos nosotros hoy. Tiempo atra?s, Pentecoste?s teni?a so?lo unos cuantos, quiza?s cuatrocientas o quinientas personas por toda la nacio?n, hoy es la iglesia que ma?s ra?pido crece en el mundo. ¿En que? nos estamos metiendo? Un monto?n de miembros. Con nuestra gran estructura deberi?amos ser diez mil veces ma?s vigorosos que lo que esta?bamos cuando empezamos. Y estamos diez mil veces ma?s de?biles que lo que cuando empezamos. ¡Porque estamos edificando sobre un fundamento sin fondo, sobre la organizacio?n, algo que Dios ha maldecido! ¿Y co?mo podemos edificar una-una iglesia sobre las cenizas de Sodoma y Gomorra?
Espero que no me odien, pero que?dense quietos por un momento y escuchen. ¿Ven?
No puede hacerlo. Lo que Dios ha maldecido, lo ha maldecido. Entonces, mante?nganme lejos de cualquier cosa que Dios ha maldecido. Yo quiero lo que E?l esta? bendiciendo. Eso es correcto.
57 Observen mientras estaba alli? parado, pensando. Los jefes de guerra, medio ebrios, parados alli?, diciendo: “Recuerdo esa gran persona. Recuerdo cuando se paro? alli? con una quijada de-de mula, en su mano. Recuerdo cuando doblo? las puertas de Gaza y subio? caminando hasta la cima del monte. Recuerdo todas esas cosas. Cuando ese leo?n rugio? tras e?l, ese hombrecito, y el Espi?ritu vino sobre e?l, y despedazo? a ese leo?n en dos, con su mano. Y ahora aqui? esta?, atado, con un muchachito guia?ndolo por ahi?. Y nuestro dios, el dios pez Dago?n, ha ganado la victoria sobre e?l”
58 Ahi? lo tienen. El mundo se ha introducido en la iglesia, y ha obtenido la victoria. Ha desnudado a nuestras mujeres. Ha puesto un deseo en la gente de quedarse en la casa para ver la televisio?n en lugar de ir a la iglesia y al culto de oracio?n. ¡El amor del mundo se ha introducido sigilosamente y ha llevado a nuestra iglesia Pentecostal a un paseo al infierno!
El deseo y la fe… Pasen a una persona por la fila de oracio?n y permi?tale ver lo que sucede; la noche siguiente estara?n alli? nuevamente. ¿Simiente de Abraham? La fe no esta? ahi?. Deberi?a estar ahi?, pero no esta?. Cuando Ud…
59 Dios se lo dijo a Abraham una vez, y por veinticinco an?os e?l lo busco?. No importaba cua?nto tiempo habi?a pasado ya, puedo oi?rlo decirle a Sara: “Ve alla?, tienes sesenta y cinco an?os. Ve a comprar algunos pan?ales, y consigue algunos imperdibles [seguros-trad.] y haz algunas botitas. Vamos a tener un bebe?”.
“¿Co?mo sabes que lo vas a tener?”
“Dios lo dijo”. Y eso lo concluyo?.
Primero, miren, ella ya habi?a pasado el tiempo de la menopausia como por veinte an?os. E?l habi?a vivido con ella desde que ella teni?a diecise?is an?os, como un joven. No le dio importancia; no se fijo? en eso; ni lo considero?. E?l considero? lo que Dios dijo. Se separo? de toda incredulidad, y salio? al desierto.
Ese es el problema hoy di?a. Uds. quieren unirse con una organizacio?n de incredulidad, en lugar de separase de las cosas del mundo. Uds. quieren ver que? tan cerca pueden pasearse a la orilla del pecado. Vean que? tan lejos pueden separarse de e?l.
60 Pero aqui? estaban. Los primeros treinta o veintiocho di?as pasaron. Hay una audiencia mixta ahora, y Uds. adultos saben de que? estoy hablando. “Sara, carin?o, ¿co?mo te sientes?”
“No siento ninguna diferencia, Abraham”.
“¡Gloria a Dios! Lo vamos a tener, de todos modos”.
“¿Co?mo lo sabes?”
“Dios lo dijo”.
Pasaron diez an?os. “Guarda esos imperdibles alli?, y todos los pan?ales”.
Algunos de sus amigos pasaron por ahi?: “Abraham, padre de naciones, ¿cua?ntos hijos tienes?”
“¡Gloria a Dios! En este momento, ninguno, pero los voy a tener”.
“¿Co?mo, tu?? Pues, tienes noventa an?os”.
“Eso no hace ninguna diferencia. El milagro sera? mayor ahora que si hubiera sucedido alla? atra?s hace veinte an?os”.
Pero, hoy es: “Se oro? por mi? anoche. No me siento mejor hoy”. ¿Simiente de Abraham?
¿Cua?l es el problema? ¡Han sido despojados! Sus fibras eclesia?sticas todavi?a esta?n alli?; su organizacio?n es tan grande como la de los metodistas o la de los bautistas. Esta?n construyendo esta fibra todo el tiempo, ¿pero do?nde esta? esa fe genuina? Oh, Uds. baten las manos, gritan y cantan, y danzan. ¡Oh!, yo he visto eso suceder en muchas reuniones de me?dicos, brujos curanderos: los he visto batir las manos, y hablar en lenguas, interpretarlas, y saltar de arriba abajo. “Padre Divino” [Un
predicador con doctrinas extran?as del tiempo del profeta-trad.] tiene lo mismo. ¡Eso no es de lo que estoy hablando!
Estoy hablando acerca de una fe genuina que puede desplegar la promesa de Dios, y pararse alli? y hacerla vivir; Algo Escritural.
61 Yo he visto a los Mahometanos caerse en la calle y chillar: “¡Ala?, Ala?, Ala?!”, hasta el punto de quedarse inconscientes. Y yo y Billy Paul estuvimos alli? y vimos a un hombre tomar una espada y hundi?rsela abajito de su corazo?n, y un doctor alli? vacia?ndole agua por este lado y salir por el otro. Lo vimos tomar una pieza, como una lanza, y perforar con ella a trave?s de su labio y hasta su nariz, y sin sangrar una gota. Perforarse astillas por debajo de las un?as, gritando: “¡Ala?, Ala?, Ala?! ¡Ala?, Ala?, Ala?! ¡Ala?, Ala?!”, de esa manera. Un mahometano que detesta el mero pensamiento de Jesucristo. E?l no teni?a el Espi?ritu Santo. No, no, pero teni?a emocio?n, Eso es correcto. Nosotros…
El Cristianismo no es exactamente una emocio?n. El paganismo puede producir tanta psicologi?a como – como – como lo puede el Cristianismo; pero eso no es Verdad. ¡Nosotros queremos Verdad! ¡Cristo es la Verdad!
¿Que? hacemos? Nos hemos establecido de tal manera que estamos como Sanso?n. Ahora, mientras e?l estaba parado alli? recapacitando sobre lo que e?l podri?a haber sido, creo que hoy la iglesia deberi?a detenerse y reflexionar conmigo, unos minutos, de lo que podri?amos haber sido si estas cosas no hubieran llegado a esto. ¡Lo que? podri?amos haber sido!
62 De pronto vino a su mente, algo le llego?. Yo creo que Dios lo hizo.¡Oh, si tan so?lo pudiera acontecer en este campamento! “Hay una posibilidad”. ¡Hay una posibilidad! Dios esta? perdonando. Hay una posibilidad.
¡No tenemos mucho tiempo para permanecer aqui?! ¡Nuestro tiempo se esta? terminando! La confederacio?n de iglesias esta? tomando control del pai?s. Se unira? con el catolicismo. Ya tenemos al hombre justamente alli?.
Me gustari?a tener el tiempo para entrar en eso, para mostrarles que esta nacio?n es exactamente como Israel. Ellos entraron a una tierra extran?a, sacaron a los ocupantes, y heredaron la tierra. Eso es lo que hicimos. Israel: ellos tuvieron los primeros hombres, hombres grandes, hombres asi? como Josue?, asi? como David, como Salomo?n; pero finalmente vino un hombre en la -al reinado: un Acab, un renegado. Nosotros tuvimos hombres grandes: un Washington, un Lincoln; ¿pero ahora que? han hecho? La mismi?sima cosa por la cual vinimos aqui? por libertad, Uds. lo ha puesto en la Casa Blanca, porque Uds. piensan ma?s en su poli?tica que lo que piensan acerca de Cristo. Exactamente correcto.
63 Y recuerden: en ese tiempo, todos los ministros se dieron por vencidos. Jezabel era el li?der. Escuchen: Acab mismo era un tipo ma?s o menos bueno, pero Jezabel era el cuello detra?s de la cabeza. Ella era la que actuaba. Ella era la renegada. Yo no tengo nada en contra de ese hombre, en cuanto a presidente, pero es ese sistema Jezabelino que esta? detra?s. ¿No pueden ver a estos papas y cosas entrando ahora? Se esta? levantando uno que “no conoce a Jose?”. Y cuando menos piensan, estamos ahora mismo pidie?ndole a la iglesia protestante que se una con eso, y cada organizacio?n entrara? directamente a la federacio?n de iglesias, ¡y alli? Uds. son atrapados!
Estamos viviendo del dinero de los impuestos que sera?n pagados de aqui? a cuarenta an?os. La nacio?n esta? en quiebra. ¿Do?nde esta?? ¿Quie?n tiene el dinero? Nosotros no lo tenemos. Nuestros bonos no sirven; tenemos que tener oro. ¿Quie?n lo tiene? La iglesia Cato?lica. ¿Que? hara?n? Antes que estos hombres del whisky y todos estos grandes titulares y accionistas alguna vez los entreguen, ellos se vendera?n del todo, y la iglesia le prestara? el dinero a la nacio?n. Y lo que hara?, vendera? su primogenitura directamente al catolicismo. Ese es el oro del mundo: ellos y los judi?os, y ese es el pacto que e?l hace con Israel.
¿Ven? Uds. lectores de la Biblia pueden ensen?ar eso en su iglesia. ¿Ven Uds.? , yo simplemente les estoy mostrando que yo creo la misma cosa.
64 Asi? es como tendra? que acontecer, y lo tenemos alli? ahora mismo. Y aqui? estamos: una organizacio?n, con la marca de la bestia sobre nosotros, exactamente como la primera bestia, una imagen a ella, una federacio?n de iglesias, unie?ndose a un poder. Y ellos hicieron una imagen a la bestia, para que pudiera hacer dos cosas: hablar, y hacer lo mismo que hizo la primera bestia antes de e?l. ¡Precisamente en nuestras garras! ¡Oh, hijos!
¿Que? hora es? “¿Habra? una posibilidad?” Sanso?n se paro? alli? y lo dijo. ¿Que? hora es? So?lo… “¿Habra? una posibilidad?” Sucede que Sanso?n penso?: “¡Ese gran Dios! E?l es Omnipresente. E?l es el Dios Eterno. Yo veo mi error. ¡Me voy a arrepentir!” Y e?l clamo?.
Hay una posibilidad de que nosotros hagamos lo mismo. Los de aquel di?a -este di?a no ven la visio?n, como Sanso?n. ¡Si tan so?lo pudie?ramos ver la visio?n de una posibilidad! Comiencen aqui? mismo, ahora mismo. Una posibilidad, ¿ven?
65 Se sientan todos es tirados, y baten las manos, y se preguntan co?mo es que va a salir. Algu?n di?a se dara?n cuenta que van a salir mal de eso, ¿ven?, en ese tiempo. Tienen grandes reuniones, y cosas del mundo brillantes: “Oh, nosotros creemos, bueno, ¿saben que?? Nosotros tenemos ma?s miembros que lo que alguna vez hayamos tenido. Y podemos construir edificios de billones de do?lares, y tenemos ma?s dinero que lo que alguna vez hayamos tenido, quiza?s mejores iglesias que las que tienen algunos de los protestantes y algunos de los otros”. ¡Que? cosa! En cuanto a erudicio?n: “Bueno, nosotros llevamos a nuestros nin?os al colegio, y estamos construyendo nuevos seminarios para que ellos asistan”.
Permi?tanme corregirles eso ahora. Un hombre con educacio?n, sin el Espi?ritu Santo, se aleja a si? mismo, con cada ti?tulo que obtiene, se aleja ma?s de Dios. Eso es correcto. Ud. dice, “Yo tengo una Licenciatura en Arte.” Se aleja un poco ma?s de lo que ya estaba. Dividen el a?tomo de un huevo y tropiezan en la hoja del ce?sped de la que no saben nada. Uds. Han escuchado el antiguo proverbio, “Los necios caminan con tachuelas donde los A?ngeles temen pisar.” Eso es correcto, erudicio?n, pero eso no trae al Espi?ritu. No produce las obras y la Vida de Jesucristo.
66 El problema es que la iglesia de hoy en di?a no es como Sanso?n. No esta?n dispuestos a pagar el precio. Sanso?n oro? correctamente cuando oro?: “¡Sen?or, muera yo con el enemigo!” Sabi?a que le iba a costar algo. Sabi?a que le iba a costar algo. Les va a costar algo a Uds.; me va a costar algo a mi?: su prestigio social, su lugar y posicio?n en la denominacio?n. “¡Sen?or, muera yo ahora, entonces! Puedo ver Tu propo?sito”. E?l sabi?a que le iba a costar algo. Uds. deben estar listos para morir a su enemigo, para poder entrar en las bendiciones de Dios. Sanso?n estaba dispuesto a pagar el precio, para conseguir que el poder de Dios volviera sobre e?l otra vez. E?l estaba dispuesto hacerlo. ¿Que? de Uds.?
¿Esta?n listos para sacrificar sus programas de televisio?n? Y, Uds. saben, soli?a ser igualmente incorrecto para nosotros ir al cine. Pero ahora el diablo los ha engan?ado: e?l lo metio? directamente en el hogar con Uds. Eso es correcto. ¿Ven?
67 Soli?a ir con un anciano predicador metodista, quien soli?a cantar un canto: Bajamos la guardia, bajamos la guardia.
Nos comprometimos con el pecado;
Bajamos la guardia, las ovejas se salieron,
Pero ¿co?mo fue que? se metieron las cabras?
Uds. bajaron la guardia, eso es todo.
Oh, oigo a alguien decir: “Ahora, un momento, Hermano Branham, ¡Nosotros tenemos avivamientos!” Si?, pero ¿que? es? Un avivamiento denominacional. Eso es correcto. Miren su moral y sus diferencias. ¿Eso es un avivamiento? ¿Eso es un tiempo de separacio?n? ¿Eso es un tiempo en que todos pueden asociarse y tener compan?erismo? Si su organizacio?n esta? en eso, “esta? todo bien”. Se esta?n alejando ma?s y ma?s de la Palabra todo el tiempo, eso es correcto, ordenando nuevos obispos y todo. ¿Ven?
68 Sanso?n sabi?a que su presente condicio?n recai?da no podi?a producir la fuerza para el reto de la hora.
Hombres y mujeres, mis hermanos y hermanas, permi?tanme decirles esto. La iglesia, en su actual condicio?n denominacional, no puede producir la fuerza para afrontar este tiempo, por asi? llamarlo. Hombres y mujeres que anhelan a Dios, con corazones honestos. Y Uds. pudieran dejar a los Unitarios e irse con los Dualistas, Uds. pudieran dejar a los Dualistas e irse con los Trinitarios, y Uds. pudieran hacer todo esto, eso, o lo otro; Uds. so?lo esta?n mostrando un papel, o – o corriendo de misio?n en misio?n, o actuando como no se? que?: un jovencito inmaduro. Eso es correcto. No se obtiene de esa manera. Con nuestra fuerza cai?da, no se puede afrontar el reto de esta hora. Las denominaciones no tomara?n la vindicacio?n de la Palabra.
69 Cuando…Jesucristo, como intentaba decirles anoche, prometio? esto en los u?ltimos di?as. El prometio? tener esto aqui?. Y Uds. saben eso, por la Biblia. Y por quince an?os yendo de un lugar a otro trave?s de la nacio?n, y cada vez se ponen peor. Eso es correcto. ¿Ven?, no lo quieren.
Ellos dicen: “Bueno, e?l se asocia con los Unitarios”, o, “e?l se asocia con los Trinitarios. E?l hace esto, eso, o lo otro”. Nosotros nos asociamos con Cristo, alla? en cada organizacio?n, intentando…
Pero Dios se encarga de eso, que lo vean. Y los verdaderos creyentes son como la pequen?a prostituta, de anoche: tan pronto como Eso resplandecio? en su camino, y esa simiente de Vida yaciendo alli?, ella lo creyo?. Eso fue todo; encendio? el fuego en el momento, habiendo miles parados alli?, burla?ndose de Eso, pero no ella. Ella sabi?a que ese era el Mesi?as. Ella sabi?a que esa era la promesa, que, cuando E?l viniera, hari?a eso.
70 Me pregunto, ¡Si tan so?lo supie?ramos eso mismo! ¿Nos habremos envuelto tanto en nuestra organizacio?n, que se nos prohi?be incluso mirar Esto? Me pregunto si Uds. miran – revistas y fotos, y esa inmundicia del mundo, en lugar de leer sus Biblias como deberi?an. “No so?lo de pan vivira? el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”.
Nuestros hijos, nuestros muchachos, se han convertido en un monto?n de pequen?os Rickies y Rickettas, (Uds. saben que eso es correcto), con un monto?n de automo?viles deportivos de carrera y cosas asi? por el estilo. ¿Y do?nde encuentran a un muchacho pentecostal? Con su automo?vil deportivo, en la calle. ¿En do?nde encuentran a la hermana? Alla? en alguna taberna en algu?n lugar, bailando rock- and-roll. ¿En do?nde encuentran a papa? y a mama?? A papa?, alla? jugando golf, o alla? en algu?n lugar asi?, y a mama? alla? en una fiesta de costura de alguna logia a la que ella pertenece o algo asi?. Cuando deberi?a ser un hogar reunido bajo el liderazgo del Espi?ritu Santo, con la Biblia de regreso otra vez. Alli? es donde nos hemos apartado. No criticando, pero so?lo sacudie?ndolos un poco, ¿ven?, para que entiendan.
71 Todo ese tiempo, y (oh, tengo que terminar) los filisteos no se dieron cuenta de lo que estaba sucediendo. Algo estaba ocurriendo, pues algo habi?a comenzado a moverse en el corazo?n de Sanso?n: “Habi?a una posibilidad”, ¿ven? Tanteo? nuevamente atra?s su cabeza para ver si au?n estaba alli?.
A algunas mujeres se les hari?a difi?cil, sabiendo que deberi?an tenerlo. Pero vean si Su promesa todavi?a esta? alli?; vean si E?l todavi?a ha hecho…So?lo to?quense atra?s en la cabeza y vean si E?l todavi?a es el mismo ayer, hoy, y por los siglos.
E?l se lo toco?. Sabi?a que habi?a algo. E?l alzo? su cabeza. No teni?a ojos. No se dieron cuenta de que las la?grimas estaban cayendo de aquellas cuencas vaci?as, las gla?ndulas estaban dejando las la?grimas caer. Con su rostro en alto, sus labios movie?ndose lentamente, las la?grimas cayendo de sus huecos ciegos, e?l se estaba arrepintiendo. Sabi?a que Jehova? todavi?a vivi?a. Aunque e?l habi?a hecho lo malo, e?l sabi?a que E?l segui?a siendo Dios. Las la?grimas corri?an por sus mejillas, mientras estaba alli? parado. Los filisteos estaban demasiado embriagados para darse cuenta de eso.
72 Si los miembros de su iglesia, y sus colegas de la iglesia no lo notan, so?lo siga orando. E?l queri?a ver, una vez ma?s, la Palabra de Dios manifestarse ante ese monto?n de paganos ciegos y ebrios, incre?dulos. Si acaso eso no es por lo que hambrea la iglesia hoy, ver solamente una vez ma?s, el avivamiento chapado a la antigua, enviado por Dios, desde el pu?lpito hasta el conserje; una limpieza chapada a la antigua, un avivamiento chapado a la antigua con el poder de Dios, un Evangelio que limpia a un hombre completamente desde adentro hacia fuera; recto como el can?o?n del rifle, una religio?n a la antigua, de lo ma?s sincera, tan azul como el mismo cielo, que acaba, que acaba con el pecado, que saca todo el Hollywood de Ud., de los que esta?n interesados.
Alli? estaba e?l, orando. No una nueva denominacio?n ahora, un nuevo credo, sino una vindicacio?n de la Palabra. “¡Sen?or, Tu? una vez estuviste sobre mi?, una vez me diste fuerzas! ¡Si tan so?lo tuviera esa fuerza! ¡Tengo los mu?sculos, pero esta?n de?biles!”
73 Tenemos los miembros, pero esta?n de?biles. Aman las cosas del mundo ma?s de lo que aman las cosas… Uds. dicen: “No…” ¿Oh? Miren a las iglesias y dense cuenta. No traten de negarlo. Sus acciones hablan ma?s que lo hablan sus palabras, ¿ven? Oh, si?, tienen ma?s miembros, mu?sculos mayores, pero, ¿do?nde esta? la potencia del Sen?or? Sus grandes mu?sculos no podra?n hacerle frente al reto de esta hora, la fe de rapto para sacar a la Iglesia de esta cosa antes que el juicio caiga sobre la tierra.
Y el juicio esta? listo para caer. Yo dire?, como mi amigo Jack Moore dijo: “Si Dios deja que Ame?rica se salga con la suya con las cosas que esta? haciendo hoy, E?l estara? obligado moralmente a levantar a Sodoma y a Gomorra y disculparse con ellas, por haberlas quemado”. Correcto. El juicio es lo que sigue
74 ¡Dios, saca todo el mundo de mi?!¡Dame fe, oh Sen?or, para el Rapto! Pues, estara?n dos en una cama, y uno sera? tomado, el otro dejado. Dos estara?n en el – en el asiento de un automo?vil, y uno sera? tomado y el otro sera? dejado. Va a suceder en un momento.
Uds. dicen: “Hermano Branham, ¿cua?ndo sera??”
Quiza?s critiquen esto. ¿Estara? bien decirlo? [Los ministros dicen: “Adelante, di?galo hermano”. -Ed.] Permi?tanme decir algo aqui?. Un di?a Uds. se van a dar cuenta.
Uds. Van a decir entonces: “Oh, a mi? se me ensen?o? que esto, eso, y lo otro, iba suceder antes que viniera el Sen?or. Habra? un peri?odo de gran tribulacio?n, y nosotros pasaremos por eso”. ¿Ven, ven?
75 Uds. saben, en una ocasio?n a Jesu?s se le hizo una pregunta. Dijeron: “¿Por que? dicen los escribas que Eli?as vendra? primero?”
Y Jesu?s dijo: “Yo os digo, e?l ya vino, y no lo supieron”.
Uno de estos di?as Uds. van a decir: “Pues, yo pensaba que la Iglesia iba a…tendri?a que hacer esto, eso, y lo otro. Yo pensaba que habri?a un Rapto. Yo pensaba…”
¿Ven?, sera? un arrebatamiento secreto. Si E?l tomara uno aqui? de Hot Springs, y uno de alguna otra parte, y otro por alla?, y otro alli?, eso juntara? literalmente los millones junto a los que resucitara?n y saldra?n de la tierra. Y hay por lo menos quinientas personas desaparecidas cada di?a en el mundo, y ni siquiera sabemos ado?nde se fueron. ¿Ven?, el Rapto se compondra? de todos aquellos que esta?n dormidos en el polvo de la tierra, que esta?n bien con Dios.
Ellos dira?n: “Pues, yo pensaba que iba a suceder un Rapto”. “Ya sucedio?, y no se dieron cuenta. Uds. se quedaron”. ¿Ven? “Pues, todo va a…” Si?, sen?or.
Es una Venida secreta, el Rapto, viene para robar. Como ese libro que lei? en una ocasio?n (¿cua?l fue?: Julieta y Romeo.) E?l vino en la noche, cuando la gente estaba dormida en mundanalidad, y la iglesia toda en mundanalidad. ¡Y de pronto, llego? el clamor!, y se fueron.
76 Escuchen: Uds. han oi?do mucho acerca de los Hombres Cristianos de Negocios, a los Hombres del Evangelio Completo, diciendo: “Oh, Uds. saben, Reverendo Santo Padre Fulano de Tal. Los presbiterianos esta?n empezando a recibir el Espi?ritu Santo. Los luteranos esta?n comenzando a recibir el Espi?ritu Santo.
¡Monto?n de gente durmiente! ¿Que? no saben Uds. que Jesu?s dijo: “Que cuando la virgen durmiente vino a comprar Aceite, fue exactamente en ese tiempo que vino el Novio, y ella entro?”? Recuerden, ¡ellas no lo recibieron! ¿Es correcto eso? [La congregacio?n dice: “Eso es correcto”-Ed.] Como dijo Booth-Clibborn: “¿aja??” Ellas quiza?s sintieron algunas emociones, pero realmente nunca lo obtuvieron. Cuando ellas vinieron a comprar Aceite, ya era muy tarde.
77 Y aqui? esta?n ellos ahora, los presbiterianos, los luteranos; miren la revista Voz de los Hombres Cristianos de Negocios, y ese monto?n de nietos pentecostales con estos hermanos denominacionales, pensando que eso es algo grande. Uds. quiza?s pregunten un di?a: “Bueno, yo pensaba esto”.
“Ya paso?, y Ud. no se dio cuenta”. Permi?tanme detenerme alli?, porque yo – yo no estoy aqui? para predicar doctrina.
Pero, ¡las posibilidades! No tomen esa decisio?n. ¡Este es el di?a! ¡Esta es la hora! ¡Hay una posibilidad ahorita mismo!, quiza?s no a las cinco en punto. Hay una posibilidad. “Sen?or, yo se? que Tu? eres Dios. Yo se? que Tu? lo eres. Yo estoy apartado de Ti Pero yo se? que estas fibras mi?as en un tiempo vibraban con el poder de Dios. Yo se? de las cosas que me importan hoy, y reclamo ser Pentecostal”; las mujeres: “Yo me corto mi cabello”; los hombres: “Yo hago esto, eso, o lo otro”.
Y Uds. hombres que les permiten a sus esposas usar esos pantalones cortos y hacer esas cosas, y luego se hacen llamar hijos de Dios, vergu?enza les deberi?a dar.
78 Yo fui a una cierta iglesia denominacional grande, no hace mucho, para…Ellos teni?an una reunio?n, y fui a visitarlos. Y el pastor me llevo?, y e?l iba a presentarme a su esposa. Ella era la pianista. Y esa mujer teni?a un vestido tan apretado que la piel casi estaba por fuera. Ella teni?a maquillaje, y trai?a todo tipo de cosas en sus orejas.
Y yo dije: “Hermano, ¿quiere Ud. decirme que su – su esposa es una santa?” Dijo: “Si?, sen?or”.
Yo dije: “Ma?s bien parece una impi?a”.
Yo dije: “¡Yo nunca he visto tal cosa en nombre de Pentecoste?s y la santidad!”
¡Oh, hermano, necesitamos una limpieza de casa, desde el pu?lpito hasta el so?tano! Y uno de estos di?as… Uds. dicen: “Yo soy Pentecostal”. Eso no quiere decir nada ma?s que ser un cerdo, para Dios. Eso no tiene nada que ver con Cristo. Ese so?lo es un nombre. Ud. tiene que ser Pentecostal en su corazo?n: los frutos del Espi?ritu. Fi?jense. ¡Oh, hermano!
79 E?l era consciente de lo que sucederi?a si Dios contestaba su oracio?n.
¿Es Ud. consciente? ¿Es Ud. consciente de que esa organizacio?n lo va a excomulgar? ¿Se da cuenta que ahora mismo Ud. ya esta? yendo hacia a la federacio?n de iglesias, y cosas a las cuales Ud. esta? entrando directamente? ¿Se da cuenta de lo que le va a costar? ¿Sabe que esas mujeres con las que Ud. juega a los naipes la van a llamar “anticuada” y todo ese tipo de cosas? Porque Ud. ya no le va a permitir a sus hijos usar pantaloncitos cortos, y Ud. va a hacer estas cosas, ¿sabe lo que le va a costar? Ma?s vale que lo tenga en cuenta antes de comenzar, ¿ve? Ma?s vale que Ud. lo piense. Si?. Ma?s vale – ma?s vale que Ud. discuta esto con Dios, primero, antes de empezar.
E?l sabi?a, si su oracio?n era contestada… ¡pero e?l estaba listo, y e?l era sincero!
¡Si la iglesia tan so?lo pudiera entrar en ese estado! ¡Si Ud. esta? listo ahora mismo, si Ud. es sincero, si Ud. en verdad viene en serio, si sus ojos esta?n abiertos a lo que yo estoy tratando de decirle indirectamente! Si Ud. es sincero, entonces diga: “Sen?or, a mi? no me importa lo que es, yo estoy listo. Yo veo la sen?al. Se? que es ma?s tarde de lo que pensamos. Es tiempo de acercarse”.
80 Entonces Sanso?n clamo?: “¡Sen?or, me arrancaron los ojos! ¡Yo se? que Tu? eres Dios! ¡Yo se? que Tu? tienes poder para hacerlo! ¡Yo se? que Tu? puedes libertarme de estas cadenas! ¡So?lo una vez ma?s, Sen?or, so?lo una vez ma?s!”
¡So?lo una vez ma?s, Sen?or, so?lo una vez ma?s! Que haya una reunio?n campestre en la ladera del monte, como hubo en el monte, en el Aposento Alto. Que venga un estruendo del Cielo, como un viento recio soplando, que llene toda la casa: la evidencia visible del Cristo resucitado.
“¡So?lo una vez ma?s, Sen?or, so?lo una vez ma?s!”, clamo? e?l. Mientras clamaba, en sinceridad, parado alli? con sus ojos cegados. “¡Se? cua?l es el precio, Sen?or, pero so?lo una vez ma?s!”
Dios contesta la oracio?n. E?l sintio? sus fibras tensarse. Sus mu?sculos empezaron a vigorizarse. La fuerza en sus piernas comenzo? a volver. Le dijo al muchachito: “Gui?ame al poste ahora.”
“Gui?ame, Sen?or, gui?ame. Gui?ame al poste, al Calvario. Gui?ame al poste adonde pueda ser crucificado, hasta que toda mi vida mundana muera del todo aqui?, y todo lo que yo soy. Gui?ame al poste, Sen?or”.
81 Cuando e?l empezo? a sentir esos mu?sculos tensarse con el poder de Dios, e?l no tuvo que ver que? estaba sucediendo, e?l sintio? lo que estaba sucediendo. Comenzo? a mover sus hombros, y al hacerlo, el edificio se vino abajo. Ese di?a, e?l conquisto?, mato? ma?s Filisteos alli? que los que mato? en todos los di?as de su vida.
Amigos, hay una posibilidad de que esta iglesia, en este estado… Ahora, yo tengo cerca de tres o cuatro pa?ginas de notas aqui? que voy a dejar. Hay una posibilidad. Hay una posibilidad aqui? mismo en esta reunio?n campestre. Hay una posibilidad aqui? en esta hora. Hay una posibilidad, si estamos dispuestos a pagar el precio, de que podamos ver otro Hechos 2.
82 “¡Una vez ma?s, Sen?or! Lo hemos echado a perder. Nos hemos organizado. Hemos roto nuestra hermandad. Nos hemos separado en nuestro compan?erismo. Hemos tomado un grupito aqui?. Estamos pelea?ndonos entre nosotros, y el diablo esta? sentado alli?, mirando co?mo nos golpeamos los unos a los otros. Sen?or, ¿sera? posible que una vez ma?s todos los ciento veinte de nosotros podamos estar una?nimes juntos? ¿Sera? posible que venga un estruendo del Cielo, como un viento recio soplando? ¡Una vez ma?s, Sen?or, una vez ma?s!”
Ponga?monos de pie, y digamos: “¡Una vez ma?s, Sen?or! ¡Una vez ma?s, Sen?or!”
¡Oh Sen?or Dios, escu?chame, Sen?or! ¡Una vez ma?s, Sen?or! ¡Una vez ma?s envi?a el Espi?ritu sobre esta reunio?n campestre, en poder y gloria!
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