S.1025 63-0628E  Uno Más Grande Que Salomón Está Aquí  

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OBRAS DEL MENSAJE

Uno Más Grande Que Salomón Está Aquí

Hot Springs, Arkansas, E.U.A.

63-0628E

1 Muchas gracias. Buenas tardes amigos. Estoy feliz de estar aquí esta noche
disfrutando de un apretón de manos y del compañerismo de mi viejo amigo, el Hno. G.
H. Brown-Hacía años que no lo veía. Él fue uno de mis primeros colegas en Arkansas,
cuando estaba allí en Victor Street 505.
Recuerdo Hno. Brown, la noche cuando aquella señora en el sótano con su
espalda…se arrastraba sobre su espalda, con su…había perdido su mente y estaba en
muy mala condición. Tiempo después me la encontré en Jonesboro, por allí, en sus
cabales, con su esposo, y tan normal como podía ser.

2 Un hermano que conocí allí (sólo estreché su mano) estaba diciendo que había
estado en cierto lugar, su esposa tenía un bocio, creo, en la garganta. Ella fue sanada en
un servicio. Ella aún continúa saludable.
Dios es maravilloso, ¿No es cierto? [La congregación dice, “Amén.”-Ed.] Estamos
tan agradecidos por eso. Deberíamos ser (y lo somos) el pueblo más feliz de la tierra-el
pueblo de Dios, despreocupado, en el sentido de que no tememos a la muerte. Saben,
Cristo conquistó todo, incluso la muerte-incluso el temor a la muerte. “Oh, muerte,
¿Dónde está tu aguijón? Sepulcro, ¿Dónde está tu victoria?…Pero gracias sean dadas a
Dios que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. ¡Cómo lo amamos a
Él por eso!

3 Esta hermanita, de Florida, creo que dijo, o de algún lugar por aquí, que cantó el
himno, Que Bella Historia…Ese es mi himno favorito, escrita por nuestro amigo, el Hno.
Booth-Clibborn. Yo pienso que realmente expresa Su deidad suprema hoy, en este día
que la gente trata de hacerlo sólo un profeta, o algún líder. Y creo que expresa lo que Él
es y realmente me gusta ese himno.
Ahora, Uds. saben, es tan…lo malo de estas cosas, es que estas reuniones no duran
lo suficiente. Sólo alcanzamos a conocernos y saludarnos, y luego tenemos que partir
nuevamente. Pero ciertamente deseo venir aquí.

4 Les voy a contar una cosita. Yo no conté la otra noche que un oso se había metido
en mi cubeta de melaza como una indirecta. Pero alguien me la reembolsó esta noche.
Me enviaron un frasco de melaza de sorgo. Gracias. Y me fijaré que el oso no se meta
allí. Haré que mi esposa me hornee una bandeja de panecillos, y las untaré allí. Sí,
Señor. Sí que me gusta la melaza.
Billy, mi hijo me acaba de decir, dijo, “Papá, ellos han recogido una ofrenda de
amor”.
Yo le dije al predicador que no la quería. Ven, yo no vine por eso, hermanos. Vine a
ayudarles, o a intentar hacerlo. Pero no hay manera de que la pueda devolver. Y si
alguno sabe de alguien que esté muy mal, alguien, una viuda o algo así. Ellos lo tienen.
Así que muchas gracias. Saben la Biblia dice, “Por cuánto lo hiciste al menor (ese soy
yo) de estos pequeñitos, a Mi me lo hiciste”. Y yo ruego que Dios los bendiga por eso, y
que Él…Él…y les digo, que si ninguna persona necesitada lo toma, lo pondré para la obra
misionera en los campos extranjeros. Yo mismo voy allí, así que sé que se usa
correctamente.

5 Y así entonces…tratando de traer este maravilloso mensaje-de la gracia de Dios que
ha sido traída a nosotros en estos últimos días- Lo mejor que sé traerlo. Y es el mismo
mensaje que prediqué muchos años atrás. No lo he cambiado ni una pulgada, porque
uno no puede. Si lo hiciera tendría que salirme de la Biblia, ¿ven? Así que es de la Biblia.
Y yo creo que en el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Y
el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. Y Hebreos 13:8 dice que Él es el mismo
ayer, hoy y siempre. Yo lo creo.

6 Ahora, yo les estaba trayendo hoy al mediodía un mensaje del evangelio. Me alegré
de ver al Hno. Tracy Bootlayer, y el Hno. de allí, y yo…ustedes saben cómo me siento al
estar aquí. Yo como que trate de evitar el predicar esta noche, porque estaban todos
estos ministros finos aquí. Así que sólo voy a hablar un poco sobre el Señor Jesús, de
Su…Su gran revelación de hoy…y de Su poder para sanar enfermos.
Y mi hijo vino hace un rato y repartió unas tarjetas de oración y queremos orar por
los enfermos esta noche. Y Uds. tienen hombres aquí que pueden predicar el Evangelio.
Y ellos han estado toda esta semana. Y yo estoy aquí para tratar de hacer mi parte, para
mostrar mi agradecimiento por la lealtad de Uds. hacia el Señor Jesucristo al estar
orando por los enfermos.

7 Y ahora, antes que abramos el Libro, hablemos con el Autor del Libro.
Hace un tiempo atrás, un hombre me dijo…Yo estaba hablando sobre un cierto
tema en la Biblia y era un tema muy profundo, alrededor del cual habían muchas
disputas, y…sobre el Logos y demás…Y él me miró…y yo estaba con el Hno. Jack Moore y
estábamos regresando de Cross Lake, in Shreveport, Louisiana. Y este hombre me miró
y dijo, “¡Ud. sencillamente no conoce Su Biblia!”
Yo le dije, “Bueno, yo conozco al Autor muy bien”. Y estoy seguro que si le amo, y
lo conozco muy bien, Él me revelará Su Palabra a mí.
Así que hablemos con el Autor ahora mientras inclinamos nuestras cabezas. Ahora,
mientras nos aquietamos…y recuerden, en nuestros corazones ahora, ¿Hay alguna
petición en esta noche entre nosotros que desean que Dios recuerde, que Uds. están
orando por una cierta cosa? ¿Tal vez que un amado venga a Cristo esta noche? ¿Tal vez
alguien que sea sano, o alguna otra petición? Manténgala en su mente y eleve sus
manos a Dios, diga, “Señor, recuerda mi petición”. Están por todo lugar. ¡Qué mundo
más necesitado es este!

8 Señor Jesús, venimos acercándonos a Ti en ese Nombre todo-suficiente sabiendo
esto, que se nos ha prometido que nuestras oraciones serían oídas. Dijiste, “Lo que
pidieres en mi Nombre será concedido”. Y elevamos todos estos pedidos esta noche
delante del gran trono blanco perla donde está el sacrificio ensangrentado, que perdona
nuestros pecados y sana todas nuestras enfermedades. Y estamos muy agradecidos a Ti
esta noche por este gran privilegio que tenemos, y con la Palabra de Dios que no puede
fallar. Aunque cielos y tierra pasen, la Palabra nunca puede fallar y la Palabra es Dios. Él
ha prometido que oiría y respondería nuestras peticiones. Ahora estamos seguros de
que recibiremos lo que hemos pedido. Mi mano también está alzada, Señor. Responde
esta noche nuestras peticiones.

9 Queremos agradecerte a Ti por lo que has sido para con nosotros en esta
convención, y en el transcurso de nuestra vida. Y también te agradecemos por lo que Tú
eres para con nosotros y por lo que Tú serás en el futuro, y en la hora de nuestra
muerte si Tú tardares. Sabemos que Tú serás el…el viejo barco de Sión, Tú serás esas
Alas Brillantes, Tú serás la Estrella de la Mañana que ilumina el valle de la sombra de
muerte, Tú serás quien nos cruce el río hasta la gran Tierra prometida. Estamos
satisfechos por eso, Señor.
Esta noche hay hombres sentados en nuestro medio, de cabellos gris y encorvados
por la edad…muchos años atrás, (cuando yo era un muchacho pecador) ellos estaban
parados en las esquinas de las calles, y peleando la buena batalla de la fe por este
mismo mensaje por el cualintentamos contender esta noche. Padre Dios, estamos
agradecidos de que estos hombres aún viven como testimonio de esta gran fe que una
vez fue dada a los santos. Que contendamos por ella y seamos leales en el puesto del
deber hasta que Jesús venga.

10 Ahora te pedimos que bendigas las palabras que leamos y digamos esta noche. Que
caiga en tierra fértil de modo que produzca un servicio en el que no haya un pecador
que salga de este edificio sin ser salvo. Que cada persona enferma sea sanada. Que no
haya ni una persona debilitada entre nosotros al final del servicio. Yo sé que hay un gran
monte delante de nosotros. Pero Tú dijiste en Tu evangelio según San Marcos 11:22, “Si
tú dijeres a este monte, ”muévete“, y no dudares en tu corazón sino creyeres que lo que
has dicho sucederá, tendrás lo que has dicho.” Ahora, creemos eso.
Tú dijiste, cuando ores, cree, perdona. Y rogamos que Tú perdones nuestras
ofensas, como también nosotros perdonamos a aquellos que nos ofenden. Que no haya
nada que impida que nuestras oraciones sean contestadas.
Señor, que…si sucede que nunca nos encontramos otra vez como en esta reuniónquizás
en un año, cuando sea que suceda, sabemos que habrá una gran reunión, todos
estaremos allí. Y es en la cena de las bodas. Oh, Dios, que no haya ni uno de nosotros
que se pierda ese momento. Hasta entonces, que nos mantengas saludables y felices
para servirte. En el Nombre del Señor Jesucristo lo pedimos, Amén.

11 Ahora bien, para orar por los enfermos… no predico. Como dije, es una unción
diferente. El mismo Espíritu, sólo que es un canal diferente por el que se navega.
Y ahora quiero leer un pasaje conocido de la Escritura, y unas pocas Escrituras aquí
a las que me gustaría referirme antes que llamemos la línea de oración. Y sé que está
caluroso y no quiero retenerlos mucho tiempo.
Y sé que es el cierre de las reuniones, una gran semana, y Uds. han sido
completamente llenos ahora, y regresan a casa para disfrutar de un gran momento. No
regresen a casa únicamente para tener un gran momento, para disfrutar las bendiciones
de Dios, sino vayan a casa para llevar lo que han aprendido y pasárselo a alguien más. Y
que los hijos de estas reuniones, que nacieron de nuevo en estos servicios, traigan
tatara-tatara-tataranietos, en el sentido que hayan ganado a alguien más, y que estos
hayan ganado a otros más y que estos hayan ganado alguien más para el Señor.

12 Ahora, abramos en San Marcos [Mateo-Ed.] capítulo 12. Yo quiero comenzar a leer
desde el verso 38 de San Marcos [Mateo-Ed.] 12 leyendo hasta el 42 inclusive. Y
usualmente, como es costumbre, muchas veces nos ponemos de pie para leer la Palabra
de Dios. Pero como están tan amontonados esta noche, omitiremos eso y sólo siéntense
reverentemente y escuchen la Palabra. Si tienen una Biblia síganme mientras leo.
Entonces respondieron algunos de los escribas y de los fariseos, diciendo: Maestro,
deseamos ver de ti señal.
Él respondió y les dijo: La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal
no le será dada, sino la señal del profeta Jonás.
Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches,así
estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.
Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la
condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí más que
Jonás en este lugar.
La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará;
porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí más
que Salomón en este lugar.

13 Usaré como texto, “Uno más Grande que Salomón está aquí”. Si leemos las últimas
partes de la Escritura antes de estas, hallamos que se conectan con lo que estuvimos
diciendo esta tarde.
Cuando Cristo vino a la tierra, vino a los suyos y los suyos no le recibieron. Y
aquellos judíos habían sido instruidos por las Escrituras sobre cuál sería el tipo de
carácter del Mesías, y que el Mesías sería un profeta, de acuerdo a las leyes. Moisés dijo,
“El Señor tu Dios levantará un profeta como yo; y a Él se aferrará el pueblo, y si no lo
oyeren serán cortados del pueblo.”
Miren, las Escrituras nunca terminan una edad sin dejarla claramente marcada e
identificada, para que sepamos en qué hora estamos viviendo.

14 Incluso en San Mateo 24, Jesús, hablando del fin del tiempo, dijo, “Ahora, de la
higuera aprended la parábola”.
Y Él dijo cuáles serían las señales de las tres preguntas. ¿Qué tiempos serían
estos…que no quedaría piedra sobre piedra de esta edificación? ¿Cuál será la señal de Tu
venida? ¿Y del fin del mundo? Y Él respondió las tres preguntas. Muchas veces la gente
junta las tres como si fueran una sola pregunta. Pero le hicieron tres preguntas. Él les
respondió las tres preguntas. Pero Él les dio las señales de cada una porque los judíos
buscan señales. ¿Y por qué buscan señales? Porque se les era requerido. Los judíos
siempre creyeron en lo sobrenatural.

15 Incluso bajo la ley-que cuando había un soñador o profeta que daba algún mensaje
que era un poquito malentendido, o cuando no estaban muy seguros, tenían una
manera de descubrir si ese mensaje estaba correcto o no. Ellos llevaban a este soñador,
o profeta al templo donde el Urim Tumim (que era una pechera que colgaba…que estaba
sobre el pecho de Aarón) que representaba todas las tribus de Moisés…Y este profeta
profetizaba, o el soñador contaba su sueño.
Y no importaba cuan real parecía, si ese sueño o esa profecía no reflejaba una luz
sobrenatural (como un conglomerado parecido al arco iris) en eso que era llamado Urim
Tumim, el mensaje era rechazado. Lo natural debe responder por lo sobrenatural, y lo
sobrenatural debe responder por lo natural. Por eso en el Antiguo Testamento el Urim
Tumim probaba si las palabras eran verdaderas o no. Eso era bajo el sacerdocio Levítico.
Pero Dios a nosotros nos dejó sin Urim Tumim porque Su Palabra esta noche es el
Urim Tumim. No importa qué lindo suena el mensaje, o que bien suena ese sueño, si no
se refleja en el Urim Tumim, la Palabra de Dios, mi consejo esta noche es que hay que
dejarlo de lado-porque Dios no testifica de eso, porque Su Libro es la completa
revelación de Jesucristo.

16 Ahora, Jesús había venido y había hecho exactamente lo que las Escrituras dijeron
que haría.
Y cuando el Apóstol Pedro (como hablábamos esta tarde) siendo instruido por su
padre, por los maestros, que se levantaría un Mesías, y que este Mesías sería un
profeta…ahora, por cuatrocientos años desde Malaquías, no habían tenido ningún
profeta. Y aquí había un hombre que cuando caminaba-no se vestía diferente, ni como
algún sacerdote de renombre, o clérigo, sólo un hombre común…y no se distinguía a un
Mesías por la forma de vestir, sino que lo conocerían por la Vida que estaba en Él. Y
cuando Jesús lo miró y dijo, tu nombre es Simón, y eres hijo de Jonás, entonces el
apóstol estaba listo para rendirse, porque sabía que Jesús no lo conocía. No solamente
lo conocía a él, sino a su padre también. Así que él supo que esa era la señal del Mesías.

17 Seguimos también a Felipe cuando buscó a Natanael, lo trajo, el cual era un
hombre devoto, grande, instruido en las Escrituras. Hallamos que…quizás Felipe lo
informó en el camino de lo que había sucedido. Pero cuando llegó a Él, Él lo llamó, le
dijo, “He aquí un israelita en el que no hay engaño”.
Él dijo, “¿Cuándo me conociste Rabí?”
Dijo, “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo del árbol, te vi.”
Y él dijo, “Rabí, Tú eres el Hijo de Dios, el Rey de Israel”.

18 Y luego, a la nación de los samaritanos, allí está esta mujercita de Sicar, cómo es
que ella, en esa condición, como una mujer de mala fama…Pero cuando esa Luz del
Evangelio alumbró su sendero y Él le dijo de su pecado y de lo que ella había hecho, ella
dijo, “Señor, tú debes ser un profeta. Y hemos sido instruidos y sabemos que cuando el
Mesías venga nos dirá estas cosas.” Esa era la señal del Mesías.
Entonces nos damos cuenta que Él no hizo esa señal delante de los gentiles, pero
profetizó que sería hecho aquí en los últimos días por medio de Espíritu Santo, y que
blasfemarlo sería imperdonable.

19 Y como Él dijo que sería como en los días de Sodoma, cuando vemos que la
representación de Dios en el hombre-un ser humano que se alimenta de carne de vaca,
o de ternera, más bien, y bebe leche de vaca y come pan…y lo llamó Elohim, el gran
Dios, el Creador.
Dios fue hecho carne en la forma de Jesucristo.
Y hoy Él está en la iglesia en la forma del Espíritu Santo-aun es Dios.Y ese Hombre
en la carne representaba, al final de los tiempos, antes que el mundo gentil ardiera en
fuego, que Dios estaría en carne humana haciendo la misma cosa para vindicarse a Sí
mismo delante de los gentiles. Y lo vimos anoche venir entre nosotros y hacerlo.

20 Así…Ahora, Jesús estaba reprendiendo a esta gente, esta noche, por su
incredulidad, porque ellos debían haber sido instruidos en las Escrituras. Pero las
tradiciones de ese día, habían apartado al pueblo de la Biblia, las Escrituras. Jesús dijo,
“Vosotros, con vuestras tradiciones habéis hecho que los mandamientos de Dios queden
sin efecto”.
Y yo me pregunto esta noche- si Él se parara sobre el suelo de los Estados Unidos
si Él no le diría lo mismo a muchos esta noche. Por las tradiciones de los hombres,
ustedes han tomado los mandamientos de Dios y los han dejado sin efecto predicando
que…sencillamente los días de los milagros han pasado, y demás, como ellos lo hacen,
teniendo una apariencia de piedad que el profeta dijo que habría en los últimos días,
pero negando la eficacia de ella.

21 Nos damos cuenta que Él los estaba reprendiendo porque ellos estaban
constreñidos a buscar señales y a creer en las señales. Noé les dio una señal. Dios
siempre en cada edad ha lidiado con el hombre por medio de señales, porque Él es
sobrenatural. Y donde el Dios sobrenaturalestá, cosas sobrenaturales están destinadas a
suceder.
Entonces nos damos cuenta que en los días de Noé, aquellos que creyeron su
mensaje y entraron, fueron salvos; y aquellos que rechazaron su mensaje perecieron. Él
les dio una señal de construir un arca.
En los días de Moisés, Dios, hablando a través de labios humanos podía llamar
moscas, pulgas, ranas, cerrar los cielos, oscurecerlos, por un profeta que fue
plenamente vindicado. Los que creyeron y salieron de Egipto cruzando la línea
separadora del Mar Rojo fueron salvos. Aquellos que se quedaron del otro lado
perecieron.

22 Y Jesús les estaba diciendo…Ellos lo llamaron “Belcebú” afirmando que Él estaba
leyendo la mente de la gente, o algo…hoy hubieran dicho, “Es telepatía mental”. Pero
cualquier persona inteligente que conoce aunque sea un ápice de telepatía mental sabe
que las cosas que vemos no pueden ser telepatía mental.

23 El otro día en Tucson había un hermanito Bautista y estaba…salió, trayendo a mi
pequeña Rebeca de la escuela, llevando sus libros. Y él fue a la reunión. Llamó a su
padre, un misionero en México, un hombre fino, un colega de Billy Graham-y él dijo,
“Papá, ven a casa pronto. Hemos visto el poder del Señor Jesús manifestarse.”
Él dijo, “Hijo, ¿Qué pasa contigo, que llamas de larga distancia?” Y él le contó lo
que había sucedido. Y él dijo, “Eso se puede ver en cualquier carnaval barato”
Y el joven se sentó allí un minuto. Le dijo, “Papá, yo te amo. Tú has sido mi papá y
has tratado de criarme correctamente”. Pero yo me pregunto si pudiéramos retroceder
al tiempo cuandoJesús de Nazaret hacía la misma cosa, en las orillas de Galilea, si
todavía querrías llamarlo un carnaval barato. El hombre dejó su puesto del deber y vino,
y fue convencido.

24 ¿Ven? Jesús estaba intentando decirles, “Si no hago las obras de mi Padre,
entonces no me creáis” ¿Quién de vosotros puede condenarme de pecado? (que es
incredulidad) Si no he cumplido todas las palabras que fueron escritas de mí, entonces,
podéis apuntarme con el dedo. Pero yo he hecho exactamente lo que la Escritura dijo
que haría“.
Oh, si la iglesia tomara una posición esta noche, como un representante de
Jesucristo y decir, “¿Dónde nos quedamos cortos?” Dios, ¡Quiero vivir para ver el día en
que la iglesia de Jesucristo pueda ser una en propósito, y corazón y cuerpo, parada en el
poder ungido, pleno, del Espíritu Santo, para cumplir y obrar como Jesucristo lo hizo,
con Dios dentro de ellos también!

25 Ahora bien, Él comenzó volver y reprenderlos. Ellos sabían que Dios en cada
generación, envía dones. Y cuando Dios envía un don a la tierra y es rechazado, esa
nación, o esa generación, entra en juicio. Y si Dios envía un don y es recibido, esa
generación es bendecida.
Yo estaba pensando, esta noche, mientras venía, pensando en esto, ¿Que sería si
toda América creyera en el don de Dios que hemos recibido?
Jesús aquí se refiere al tiempo deJonas(o Jonás, es en realidad). Y mucha gente
condena a Jonás y dicen que Jonás era un…Uds. dicen “Era un Jonás”. Él hizo esto,
aquello, porque Jonás (pensamos nosotros) se salió de la voluntad del Señor.

26 Pero déjenme tratar de justificar eso esta noche. Biblia dice, “Los pasos de justo
son ordenados por el Señor”. Algunas veces Él nos lleva a hacer cosas muy contrarias a
lo que nosotros pensamos. Pero siempre estamos…si estamos siguiendo el liderazgo del
Espíritu, siempre estamos en Su voluntad. Dios hace lo que Él quiere. Él levantó
Faraón para el mismo propósito y llamó…dijo que amó a Jacob y aborreció a Esaú antes
de que nacieran-. Ahora bien, el propósito de Dios debe cumplirse. ¿Puede el alfarero, o
el barro decirle al alfarero…? Como vemos en Romanos 8 y 9.

27 Observen. Nos damos cuenta aquí que Dios mandó a Jonás a ir a Nínive a predicar
y a decir que dentro de cuarenta días la ciudad perecería porque…Nínive era una gran
ciudad, llena de pecado, un pueblo pagano. Ellos adoraban ídolos. Su…su actividad
principal era la pesca, porque estaban a la orilla del mar. Y su actividad era la pesca. Y
Jonás, en vez de tomarse un barco…y tal vez el barco no estaba saliendo en ese
momento, pero él se tomó un barco para Tarsis. Y nos damos cuenta y comprendemos
el problema en el que se metió Jonás allí en el mar. Yo creo que todo eso fue ordenado
por Dios. El mar se puso turbulento y Jonás dijo, “Atad mis manos y echadme por la
borda”. Y Dios había preparado un pez (que nosotros llamamos ballena) para que se
tragara al profeta.

28 Hace unos años atrás, yo estaba en Louisville, Kentucky. Allí tenían una ballena, o
los huesos de una ballena, sobre una plataforma. Y este pequeño Ricky estaba parado
allí con sus anteojos sobre la nariz, y parecía que tenía más educación que inteligencia.
Él estaba tratando de explicar sobre esta ballena. Él dijo, “Uds. conocen la antigua
leyenda de la Biblia, de la ballena que se tragó a Jonás”. Él dijo, “Sólo es una leyenda”,
dijo, “porque eso…ven, apenas se podría tirar una pelota dentro de su garganta, era tan
pequeña. Y no se podría haber tragado un hombre.”
Eso fue demasiado para mí. Yo le dije, dije, “Señor, quiero corregir eso”.
Él dijo, ¿Qué es?
Yo dije, “Mire, él puede…esa ballena quizás no podría haber sido capaz de
tragárselo, pero la Biblia dice que Dios preparó un pez. Fue creado especialmente. Dios
lo hizo lo suficientemente grande como para tragárselo”. Yo sentí que sería un traidor a
la Biblia si no lo decía, si no hubiese dado mi testimonio, mostrar los colores, porque la
gente estaba parada ahí riéndose. Les digo que fue diferente una vez dicho eso. No era
tan gracioso. Luego le dije, “Ud. no conoce las Escrituras. Las Escrituras dicen que Dios
preparó un gran pez. Él hizo este especialmente”.

29 Como una niñita una vez, volviendo de la iglesia, dijo…ella estaba feliz, su cabello
peinado hacia atrás, estaba disfrutando de un gran momento cantando alabanzas a
Dios. Y un infiel en la esquina le dijo, “¿Por qué estás tan feliz, señorita?”
Ella le dijo, “Fui salva hace poco”. “Voy rumbo al cielo”
Él dijo, “¿Qué es lo que llevas debajo del brazo? ¿Es esa cosa que llaman Biblia?”
Ella dijo, “Si, señor, lo es.”
Dijo, “¿Tú no creerás eso?”
Ella dijo, Cada palabra“.
Él le dijo, “Bueno, supongo que crees esa historia de la ballena que se tragó a
Jonás”
Dijo, “Si, Señor, yo la creo. Si la Biblia dijera que Jonás se tragó la ballena, yo la
creería.”
Y él le dijo, “Ahora, ¿Cómo vas a probar que la ballena se tragó a Jonás de otra
forma que no sea la fe?”
Ella dijo, “Cuando llegue al cielo le preguntaré a Jonás”.
Él Dijo, “¿Y entonces? ¿Qué si Jonás no está allí?”
Dijo, “Entonces Ud. tendrá que preguntarle”.
Así que, eso sólo mostró lo que ocurriría. Él se fue por otro lado, y eso lo explica.

30 Pero yo creo que el gran pez se tragó a Jonás. Ahora, con las manos atadas, en el
vientre del gran pez, mar adentro como cuarenta brazas (73.152 m-Trad.)
Ahora bien, Uds. mujeres saben por sus pececitos dorados, que un pez sobresale
del agua para buscar su alimento. Después que lo encuentra y llena su pancita, baja al
fondo de la pecera y descansa sus aletitas allí. Vean. Está descansando, sus aletas lo
impulsan hacia arriba. Y ahora está relajado, porque está cansado de merodear.
Pensemos en este gran pez que hizo la misma cosa. Cuando se tragó al profeta,
bajó al fondo. Su gran peso de muchas toneladas está en el fondo ahora, con el profeta
en su vientre. Y el profeta estaba todavía vivo. Se lo tragó, y Jonás debió darse vuelta
en el vientre de la ballena. Y saben, dondequiera que miraba veía el vientre de la
ballena.

31 Ahora, con frecuencia he pensado…la gente dice, “oraron por mí anoche, pero mi
mano no está mejor” “Oraron por mí y no escucho mejor”. Bueno, Ud. está mirando los
síntomas. Mientras usted mire eso…si su pastor oró por usted, lo ungió con aceite, o
cualquier sistema que él usa de la Biblia de Dios, Ud. debe creerlo. Tiene que creerlo.
Ahora bien, yo no creo que ninguno de nosotros haya tenido alguna vez los
síntomas que tuvo Jonás; porque en cada dirección que él miraba estaba el vientre de la
ballena. ¿Pero saben lo que él dijo? Él dijo, “Son vanidades ilusorias”. Él no iba a creerlo.
Él dijo, “Una vez más miraré hacia Tu santo templo”.

32 Ahora, Jonás sabía que cuando Salomón dedicó ese templo, Dios vindicó Su
presencia en el templo viniendo como en una columna de nube, y entró y pasó por
detrás del lugar santo, sobre el trono de misericordia, sobre el arca y se estableció allí. Y
Salomón oró, “Señor, si Tu pueblo estuviere en angustia en algún lugar y mirare hacia
este santo lugar y orare, entonces Tú oirás desde el cielo”.
Ahora si Jonás, bajo esas circunstancias pudo tener fe en la oración de un hombre,
un ser humano que luego se descarrió, y sobre un templo, que fue hecho por la mano
del hombre, al que Dios vino, y fue liberado de esos síntomas, ¡Cuánto más deberíamos
nosotros esta noche, con nuestra circunstancia pequeña, en la mismísima presencia del
gran Dios, cuando vemos a la gente ser sana, salva y llena del Espíritu Santo! No miren
a un templo natural, sino al templo en el cielo donde Cristo se sienta a la diestra de la
majestad del poder con Su propia sangre para hacer intercesiones por nuestra
confesión. Deberíamos estar avergonzados de nuestra debilidad. Ahora bien, hasta que
no tenga una fe mejor que la de Jonás no lo critique.

33 Noten, entonces nos damos cuenta que Dios, con esa oración y con esa fe…Él pudo
haber puesto una tienda de oxigeno allí. Yo no sé lo que Él hizo. Pero él permaneció, de
acuerdo a las propias palabras de Cristo, tres días y noches en el vientre de esa ballena.
Y entonces, pensemos en eso por…debe haber sido como a las once en punto de aquel
día. Todos los pescadores estaban casi listos para ir a almorzar, y ellos estaban sacando
sus redes. Todos estos paganos adoraban animales y el dios del mar era una ballena. Y
como al mediodía, aquí viene el dios del mar. La ballena sacó su lengua ¡Y el profeta
salió caminando de su boca! ¡Con razón se arrepintieron! Seguro Porque el dios escupió
al profeta. Y él iba por las calles diciendo, “Dentro de cuarenta días este lugar será
destruido”. ¿Ven? Dios sabe cómo hacer las cosas.

34 Ahora, ellos le pidieron a Jesús una señal, y Él les dijo que la generación mala y
adúltera demanda señal. Ahora, yo sé que había una interpretación de lo que Él les
estaba queriendo decir. Es verdad. Pero yo sólo continuaré trayéndolo con un significado
compuesto.
¿Cuándo hemos tenido una generación más malvada y adúltera que la que tenemos
ahora? Una generación malvada y adúltera. Ellos le dirán, salga a la calle, dicen, “¿Es
usted un sanador divino?”
“No, Cristo lo es.”
“Bueno, si Ud. es un sanador-Ud. cree, Ud. dice que es un sanador-yo conozco a un
hombre aquí que está enfermo. Venga y sánelo. Yo sé… ¿Ud. dice que resucita los
muertos? ¿Un hombre murió y Ud. lo resucitó? Tenemos un cementerio lleno aquípruébelo.”
Recuerden, ese es el mismo viejo diablo que dijo, “Si eres el Hijo de Dios, manda
que estas piedras se conviertan en pan”.

35 Es el mismo viejo diablo que puso un trapo en los ojos de nuestro Señor, en el
palacio aquella mañana, cubriendo Sus ojos. Y tomaron un palo, esos soldados
borrachos, buscapleitos-y lo golpearon en la cabeza, y luego se pasaron el palo el uno al
otro y dijeron, “Entendemos que Tú conoces los secretos de los corazones. Entendemos
que eres un profeta. Si eres un profeta, profetiza y dinos quien te golpeó. Entonces
creeremos”. ¿Ven?, es el mismo viejo diablo, ¿Ven? Dios no es payaso de nadie
Es el mismo viejo diablo que dijo, “Bájate de la cruz. Déjanos verte hacer un
milagro”. Ese diablo vive hoy.

36 Y Jesús dijo que una generación malvada, débil, adúltera demandaría señal, y la
obtendrían. “Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres
noches, ”así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra.“ Entonces, ¿De qué
clase de señal estaba hablando? De una señal de resurrección. Y después de dos mil
años de predicación del evangelio, dos mil años de crítica, la Biblia ha pasado a través
de todo eso. Y esta noche Jesucristo está en nuestro medio, en el poder de Su
resurrección, haciendo las mismas cosas que Él hizo cuando estuvo en la tierra. Esta es
aquella generación mala y adúltera.

37 San Juan 14:12 Jesús dijo, “El que cree en Mí, las obras que Yo hago, él también
las hará”. “Un poquito y el mundo (el cosmos, el orden) no me verá más, pero vosotros
me veréis”. Ese es el mundo incrédulo, el orden del mundo, el orden de la iglesia, “no
me verá más. Pero vosotros (el creyente) me veréis, porque estaré con vosotros y aún
en vosotros hasta el fin del mundo.”
Y esta generación mala y adúltera que tenemos en la tierra-burlándose de la
Palabra original de Dios, burlándose de la iglesia-recibe esta noche una señal de la
resurrección; porque las cosas que Jesucristo está haciendo hoy en la iglesia, no hay
una persona en el mundo que pueda hacerlas fuera de Jesucristo. Y es una señal de que
Él está vivo esta noche. Él se levantó de los muertos hace dos mil años, y está tan vivo
esta noche como cuando estuvo caminando por Galilea. Una señal de la resurrección.

38 Entonces nos damos cuenta más abajo, que Él se refiere al tiempo de Salomón. Él
dijo, “los hombres de Nínive se arrepintieron por la predicación de Jonás, Y uno más
grande que Jonás está aquí.” Él dijo, “Y como en los días de Salomón, cuando la reina
del sur vino desde las partes más remotas a oír la sabiduría de Salomón, y he aquí uno
más grande que Salomón.”
Ven, ellos no pudieron comprenderlo. Eran lentos. Isaías dijo, “Tienen ojos pero no
pueden ver, tienen oídos y no pueden oír.”
Voy a decir esto con amor. Pentecostales, se están yendo más o menos por el
mismo camino. Lo que Dios nos prometió pasa justo por arriba nuestro y lo dejamos
escapar. El problema con la gente Pentecostal es este: han visto tanto de Dios.

39 Me recuerda de un antiguo proverbio, o historia que una vez leí, de un autor que
había escrito sobre el mar. Y él dijo que nunca lo había visto. Como entendemos que
Stephen Foster, el amado escritor de música folclórica escribió sobre el Río Suwannee y
nunca había visto el Rio Suwannee. Y este escritor había escrito sobre el mar y nunca lo
había visto. Una vez viajó al mar y en su camino se encontró con un viejo marinoanciano,
un viejo lobo de mar, llegando con sus bigotes grises en su rostro, y una pipa
de maíz en su boca. Él dijo, ¿Adónde vas, buen hombre?
Él dijo, “voy al mar”. Dijo, “Soy un…soy poeta”. Dijo, “yo…sólo quiero verlo”. Quiero
ver sus olas blancas, como se balancean esas oleadas saladas sobre lo azul. Quiero ver
el reflejo del cielo sobre el agua azul, olfatear la sal en el aire. Quiero oír las gaviotas
cuando chillan y gritan, mientras van de aquí para allá sobre el agua.“
El viejo marino se sacó la pipa de maíz de la boca, y escupió. Dijo, “nací en el mar
hace sesenta años. No veo nada de encantador en él”. ¿Por qué? Lo había visto por
tanto tiempo que llegó a ser algo común para él.
Y ese es el problema con Uds. Pentecostales. Uds. ven tanto de las alabanzas y
bendiciones de Dios hasta que se les escapa. Debemos ser reverentes con esas cosas. Y
respetar todo lo que Dios nos da.

40 Ahora. Los días de Salomón, como cualquier teólogo, u hombre escritural sabe, esa
fue la edad dorada de los Hebreos. Ellos no tuvieron guerras. Ellos…fue casi como un
milenio para ellos-un gran día. Construyeron el templo. Todas las naciones les temían.
Tenían temor de hacerles algo porque sabían que el pueblo estaba unánime de corazón.
Dios les dio un don y ellos lo creyeron. Ellos lo aceptaron. Y ellos trabajaron en eso
como un solo corazón y en un acuerdo.

41 Oh, si nosotros, el pueblo de América esta noche, de todos los presbiterianos, y
metodistas y bautistas y pentecostales…derribaran las tradiciones que las
denominaciones han construido alrededor de Uds., separando la hermandad,
aparentemente no teniendo la fe. Si pudiéramos salir de ese viejo caparazón en el que
estamos metidos y pudiéramos reunirnos y aceptar el don de Dios sobre la base que Él
nos dio, sería el mejor refugio antibombas que yo sé. Prefiero protegerme en eso: las
promesas de Dios, que en todos los refugios antibombas que pudieran construir. Como…
¡Qué nación, que avivamiento sería! ¡Como las demás naciones estarían temerosas de
hacer algo al respecto! Dios nos ha dado un don, pero lo tomamos a la ligera.
Tratamos de reunirlo en algo pequeño y decir, “Lo tenemos, y Uds. no tienen nada
que ver en esto, porque Uds. no lo ven a través de nuestros lentes” No debemos hacer
eso. No es correcto. Mientras el diablo pueda hacer que Uds. se peleen, él no tendrá que
pelear.
Pero cuando vean esa unión de los poderes de Dios juntando a Su iglesia desde los
cuatro vientos de la Tierra, entonces verán algo acontecer.

42 Encontramos que en los días de Salomón, Dios le dio el don del discernimiento. Era
un gran don, un don para discernir los pensamientos y demás, con sabiduría. Y la gente
se reunía alrededor de eso. Ellos lo ungieron rey, y saben, estaba en boca de todo el
mundo. Todos hablaban de Israel. Ahora bien, ellos no tenían teléfonos y televisión, y
demás en ese entonces. Las noticias se pasaban de labios a oídos. Y cada…la gente
venía de todo el mundo a ver este gran don de Dios obrando, y la gente…pues ellos le
contarían a todos y su fama se esparció por todo el mundo. Y todos ellos, no tenían
guerras, ningún problema, porque aceptaron el don que Dios les dio.

43 Nosotros todos, esta noche, nosotros presbiterianos, metodistas, bautistas,
pentecostales, todos podríamos simplemente deshacernos de nuestras ideas lo que Dios
dijo al respecto, y como dijo Él que sería dado. Él no puede cambiarlo. De la manera en
que cayó en el día de Pentecostés, de esa manera cayó en la casa de Cornelio. Y cada
vez que caía, caía de la misma manera, bajo la misma prescripción que Pedro escribió
en Hechos. Y aún es de la misma manera. Tiene que permanecer de esa forma.
Cualquier otra forma…No hay otro lugar en la Biblia en donde lo hayan recibido de otra
forma que no fuera llevando a cabo la prescripción de Hechos 2. Exactamente. Es…si lo
obtenemos hoy, esa es la manera en la que tiene que venir.

44 Pero en sinceridad, los hombres reciben a Dios y creen en Él. Pero si ellos
sencillamente…Luego ellos se retractan y “Tenemos esto y eso lo concluye”. Luego se
separan. Entonces no aceptan ninguna revelación. Ellos lo organizan. “Esto es todo. Esta
e s n u e s t r a d o c t r i n a ” , t e r m i n a n c o n u n p u n t o f i n a l . S i t u v i e r a n u n a
denominación…terminaría su doctrina en una coma, “Creemos esto, más tanto como
Dios nos muestre”, entonces estaría todo bien. Yo haría eso. Pero nunca con un punto,
porque Dios es Dios, y el tiempo sigue moviéndose.

45 Nosotros siempre tratamos de mirar para atrás y ver lo que Moody dijo, lo que
Sankey dijo, lo que Finney dijo, lo que Lutero dijo. Ellos fueron hombres para su día.
La ciencia no mira a ver lo que dijo la ciencia tiempo atrás. Pues, hace trescientos
años un científico francés probó que si un hombre alguna vez fuera a la terrible
velocidad de treinta millas por hora, (48,3 km por hora aproximadamente -Trad.) la
gravedad lo sacaría de la tierra. ¿Puede Ud. imaginarse la ciencia moderna diciendo eso
hoy? Él va como a dos mil millas por hora (3219 km-trad.), tratando de descubrir algo
que evite que el acero se derrita para poder andar a cuatro mil millas por hora (6437
km-trad.).Ellos no miran hacia atrás para referirse a él, ellos siguen adelante.
Pero la iglesia siempre está mirando hacia atrás. ¡Miremos hacia arriba! Porque sus
poderes son limitados; y nosotros tenemos poder ilimitado pues, “Todas las cosas son
posibles para los que creen”. Fe real y genuina marcará cada palabra que Dios da con un
“Amén”; no con un “Bueno, eso fue para otra generación”. Él es el mismo, hoy ayer y
por siempre.

46 Ahora, nos encontramos que Salomón…Las noticias se esparcieron tanto que
llegaron hasta Sabá. Y ellos tenían una reina allí. Ella debe haber sido una damita
agradable. Ella gobernaría a su pueblo. Y Uds. saben, ellos comenzaron a contarle que
existía un gran Dios allá en Israel, y que Él había ungido a un ser humano con un don de
discernimiento que era un superhumano-ningún hombre podría tener una sabiduría así.
Tenía que venir de un Dios. Y Uds. saben, la fe viene por el oír, y el oír de la Palabra. Y
eso impactó su corazón, como lo hizo con la mujercita inmoral junto al pozo, de anoche,
eso impactó su corazón, y ella comenzó a desear descubrir más de esto.
Creo que a cualquiera de nosotros nos concierne cuando nos damos cuenta donde
está la vida eterna, porque todos estamos tratando de vivir.

47 Bueno, cada caravana que venía, ella probablemente los detenía y los traía al
palacio. “¿Pasasteis por Palestina?”
“Si, y hemos traído algunos ungu?entos y joyas de allí”
“Pues, ¿Es verdad lo de ese gran don de su Dios?”
“Es verdad. Yo lo he visto obrando”. Ven, fe viene por el oír.
Y ella comenzó a tener sed. Ella quería verlo por sí misma.

48 Ahora bien, ella tenía dificultades para ir. Primero, era una pagana. Y otra cosa, ella
era reina. Y sin duda, ella tenía que pedirle permiso al sacerdote para ir a oír esto. Así
que puedo imaginarme…si suena sacrílego, no es que quiera decirlo así. Ahora, voy a
hacer un pequeño drama de esto. Puedo imaginarme que ella va al sacerdote y le dice,
“Santo padre…”
“¿Sí, hija mía?”, dijo el sacerdote.
“He estado escuchando noticias de que allá en Israel tienen un Dios que ha ungido
a un hombre con Su propio discernimiento y poder.”
“Ahora, escucha hija, si los grandes dioses se movieran, lo harían entre nosotros”.
(Uds. saben, no tienen que ser sacerdotes paganos para que crean así). Si se movieran,
Él haría cualquier cosa en nuestra organización. No sería entre aquellos, ven. Después
de todo, ellos son un montón de santos rodadores. (Bueno, no tendría que haber dicho
eso, ven) “Pero, sabes, no son muchos. Son sólo un montón de fanáticos que cuentan
todo tipo de historias, de que cruzaron el Mar Rojo, que no son nada más que leyendas.
Así que no puedes creerles a aquel grupo allí porque sólo son un montón de
extremistas”. Ahora, si hay algún poder, está en el gran dios Dagón, o alguno de esos
de aquí.

49 Puedo oír la mujercita pensando un minuto. Ella dijo, “Pero, ¿Sabe? Dicen que este
Dios que tienen allí es un Dios real.”
“Pues, hija, ese es un dios real.”
“Pero dicen que este Dios allí tiene vida”
¿Ven? Cuando hay algo realmente amarrado allí en el corazón, Dios hablará con
Ud., si sólo Ud. sigue hablando. “No os preocupéis por lo que habéis de decir. Os será
dado en aquella hora.”
Luego dijo, “dicen que ese Dios aquí es un Dios que ama a Su pueblo. Entonces Él
desciende y se está dando a conocer entre Su pueblo.”
“Oh, no hay nada en eso. Escucha…”
“Oh, ¿Qué dice? Ahora, espere un minuto. Yo voy a ir.”
“Si vas, bueno, traerá desgracia. No vayas a ese avivamiento, porque nosotros no
estamos cooperando allí, sabes. Así que no debes hacer eso, ves.

50 Y sabes…“ Ella dijo, él dijo…”Mi tatarabuela sirvió aquel ídolo, esa estatua; y mi
abuela, y mi madre. Todo mi pueblo sirvió a esas estatuas. Y ni una de ellas ha
mostrado un poquito de vida. Sólo son…No me importa cuántos pergaminos puedan leer
Uds. y demás, ellos no han mostrado ni un poquito de vida. Y ellos dicen que esto es
vida. Y esto es…yo estoy preocupada por esto. “
“Bueno,” puedo oírlo decir, “Ahora, mira. Si tú vas allí, voy a tener que
excomulgarte. Voy a sacar tu…Tú eres una de los miembros fundadores aquí, sabes. Y si
yo…y tú tienes dignidad. Y rebajarás tu prestigio si vas entre un grupo como ese.” ¿Ven?
“Bueno, prestigio o no…”
Uds. saben, cuando Dios se aferra al corazón de alguien, no hay nada que se
interponga en el camino. Ellos van a llegar allí de alguna manera, y Dios se encargará de
que así sea. No me importa si es un esposo, esposa, niño, predicador, pastor, o quien
sea, cuando hay un hambre por Dios…

51 Ahora nos damos cuenta que la damita, cuando estuvo lista, dijo, “Bueno, voy a ir de todas formas.”
“Pero te excomulgaremos. Tu nombre ya no estará aquí.”
“Bueno, será mejor que lo quite porque me voy.”
Así que entonces ahora, ella tenía que pagar un precio. Y muchos de nosotros no
queremos pagar el precio. Preferimos aferrarnos a algún credo.
Ahora, sin duda la mujer había estudiado los pergaminos de esta religión. Ella había
visto que esa era la naturaleza de Dios; y que ese Dios, el Dios de toda sabiduría, fue
obsequiado a un hombre, que Dios mismo se estaba expresando, no a través de un ídolo
mudo, sino a través de un hombre.
Como el paganismo es un tipo perfecto, o anti…tipo del Cristianismo; como el
adorador pagano caería ante un ídolo, y se postraría de tal manera creyendo que ese
ídolo le responde.
Como los indios Navajo: tenían la tortuga como dios de la lluvia, con barro en su
espalda. Y ellos hicieron un ídolo de eso, de un caparazón vacío. Y ellos clamaban, y
podían oír sus propias voces en el eco. Y ellos pensaban que era el dios de la lluvia
respondiendo.

52 Que diferente que es para el Cristianismo, sin embargo. Nos postramos delante de
un Dios sobrenatural que no es un ídolo. Y somos llenos de Él y llegamos a ser Su ídolo,
Su imagen viviente, trabajando, caminando en la tierra como una representación viva
del Dios que servimos, Dios en nosotros. Es contrario al paganismo. Ellos caen delante
de una María, o José, o algún santo, o alguien así, que ha estado muerto por años.
Y…Pero ven, el Espíritu Santo viene a los seres vivientes, no a un ídolo muerto, sino a
los que viven. Y obra a través de un ser viviente, no un ídolo. Vosotros sois templos de
Dios.

53 Entonces vemos que Dios no cambia. Él hace lo mismo esta noche hizo en los días
de Salomón. Él le dio este don aSalomón.
Y nos damos cuenta ahora que la mujercita tiene que alistarse. Ahora, ella tenía
que confrontar muchas cosas. Tenía muchas situaciones y mucho impedimento; pero no
su fe. Su fe no tenía nada de eso.
Ahora, ella pensó esto, “Yo iré allí. Y si voy, y eso es correcto, voy a apoyarlo. Si no
es correcto, puedo traerme los regalos de vuelta a casa.”
Ud. sabe, ella debe haber hablado con algunos pentecostales. Correcto. Eso es
correcto. Salen aquí y se hacen llamar pentecostal y apoyan programas de radio que se
burlan de lo que Uds. creen; cuando les corresponde entre su propia gente ayudar a
sostener el programa de Dios, ¿ven?
Ahora, pero ella llevó dinero, oro, e incienso y demás, y cargó algunos camellos.

54 Ahora, otra cosa, ella iba a hacer un viaje peligroso. Recuerden que los hijos de
Ismael estaban en el desierto, y ellos eran salteadores. Que fácil sería para un montón
de ladrones caer sobre esta pequeña reina con unos pocos eunucos como guardias, y
matarlos y llevarse el tesoro.
Pero, Ud. sabe, cuando Ud. está hambriento y sediento de Dios, no ve ningún
peligro. Ud. no ve nada. Ud.está intentando llegar a Dios y Dios siempre se encarga de
que Ud. llegue allí.
Ella quería llegar allí. Ese era el deseo de su corazón, así que Dios se iba a encargar
de que ella llegara allí. Ahora, ella nunca pensó en el peligro.
Ud. no piensa en el peligro, Ud. no piensa en la crítica, a Ud. no le importa lo que
alguien más diga. Si su corazón está hambriento de Dios, el único objetivo que Ud. tiene
es llegar hasta El. No hace la diferencia como llegue allí; es llegar allí. Ahora, ella tenía
ese mismo objetivo.

55 Y ahora, sin duda ella tenía todos los pergaminos, y estaba leyendo mientras iba.
Deben haber viajado de noche, porque el desierto de Sahara—esos rayos directos del
calor—es muy, muy caluroso.
Y sólo piensen, ella tenía…que distancia tan larga que tenía que recorrer para ir a
ver la sabiduría de Salomón. Si usted lo mide en su mapa, es un camino largo hasta
allí—-como trescientas millas (482.80 km-Trad.). ¿Y saben cuánto tiempo le llevó?
Ahora, ella no fue en un Cadillac con aire acondicionado; sino a lomos de un camello. Y
le llevó noventa días—-tres meses, llegar allí.

56 Con razón Jesús dijo que ella se parará con esta generación y la condenará.
Algunos que viven cruzando la calle ni siquiera pasarían por el lugar donde lo mismo
sucede. Eso es correcto. Con razón ella se parará en el juicio con la generación de
ahora, y la condenará. No. Cuando tenemos aire acondicionado, cadillacs, y trenes, y
aviones, cada forma de…Dios lo pone en nuestras manos y aun así no lo haremos. Y ella
recorrió toda esa distancia para escuchar la sabiduría de Salomón, y uno más grande
que Salomón está aquí, el Señor Dios mismo. Noten.

57 Luego encontramos que ella cruzó el desierto leyendo aquellos pergaminos.
Finalmente ella continuó luchando hasta que llegó allí.
Probablemente ella entró en el patio, el patio del palacio, o lo que fuera, y plantó
allí sus tiendas (que era costumbre en aquellos días) con sus doncellitas, y sus eunucos
acamparon.
Y luego, pensemos que la mañana siguiente sonó la campana, y todas las
trompetas sonaron, empezó el canto. Y ella entró y consiguió un asiento bien atrás. Ella
había venido a descubrir si era verdad o no. Ella quería descubrirlo por sí misma. Ella no
estaba dispuesta a quedarse sentada. Si ella oía esta gran cosa, no tomaría en cuenta lo
que alguien más dijera. Quería enterarse ella misma.

58 Como Felipe le dijo a Natanael en nuestra lección de anoche: dijo, “¿Puede algo
bueno salir de Nazaret?” o salir de… (Pensaré en un lugar en un minuto, de donde
vino…) Dijo, “¿Puede algo bueno salir de Nazaret?”
Dijo, “Ven y ve. No te quedes allí a criticar. Descúbrelo tú mismo”
Si tan sólo pudiéramos hacer lo mismo esta noche. ¡Ven y ve! Tome su Biblia,
compruebe lo que Ud. ve que está ocurriendo. “Escudriñad las Escrituras,”Dijo Jesús;
“Porque ellas testifican de Mí.” Él es la Palabra, y las Escrituras mismas son la Palabra;
así que testifican de Él cuándo la Escritura se convierte en vida para Ud., cuando es
manifestada en Ud.

59 Ahora nos damos cuenta que ella había leído los pergaminos y ella conocía como
era la naturaleza de Jehová, toda sabiduría. Y cuando ella plantó sus tienditas, puso sus
regalos en un costado, descubriría si era correcto o no. Si era correcto, valía la pena
todo lo que ella tenía. Si no era correcto, se lo llevaría de vuelta.
Y yo pienso lo mismo esta noche. Si este plan de salvación por el que estamos
contendiendo es correcto, le debemos todo que tenemos; nuestra vida, nuestro tiempo,
nuestro todo. Si no es correcto, entonces descubra lo que es correcto; porque Ud. sólo
tiene esta vida, y pronto se terminará. Escudriñe las Escrituras primero y véalo si se
compara con la Escritura.

60 Entonces encontramos que esta mujercita consigue un asiento en la parte de atrás,
como todos los que recién vienen tratan de hacer algunas veces. Y después de que
sonaron las trompetas, el Pastor Salomón entró, se sentó. El culto comenzó, se llamaron
las tarjetas de oración. (Eso suena mal, pero estoy tratando de llegar a un punto). Y ella
lo averiguó. Ahora ella dijo “Veré como es su sabiduría”. Así que cuando el primer
paciente, como sea que vino, o cualquiera que fuese la pregunta—vino ante Salomón, él
lo reveló. Ella dijo, “Mira, eso es correcto”.
Ahora, ella no quería decir, “Sabes, me parece que ese hombre hace telepatía,
creo”. Su corazón comenzó a hambrear; comenzó a creer, día tras día.

61 Finalmente, llegó el momento de que ella se parara delante de él. Ella tenía algunos
secretos también. Y cuando ella vino ante Salomón, la Biblia dice que no hubo nada en
su corazón que escondiera de Salomón. Él reveló cada secreto de su corazón.
Y cuando ella lo experimentó, ella se paró como una pagana delante del pueblo y
dijo, “Todo lo que oí es verdad, y aún más.” Ella dijo, “Benditos los hombres que están
aquí para ver lo que sucede cada día”. ¡Oh! Ella casi se quedó sin aliento, cuando vio
que otros lo habían experimentado, y ella lo había experimentado. Y ella creyó a Dios.
¡Con razón, con razón Jesús dijo que ella se parará con esta generación! Cuando
allí estaba Él parado, allí, haciendo la mismísima cosa, sólo un poco más, y señales más
poderosas, y ellos estaban parados allí diciendo, “Muéstranos una señal del cielo”. ¡Oh,
que ciega puede ser la gente! Él dijo, “Ella se parará en el juicio con esta generación, y
la condenará.”

62 Y luego, después de dos mil años de predicar el evangelio, y el Espíritu Santo
derramándose en los últimos días sobre el pueblo, los dones del Espíritu Santo, y la
promesa que este gran discernimiento volvería a la iglesia otra vez… ¿Qué haría ella con
esta generación, cuando ella se para allí, después de su tiempo, más los dos mil años de
predicación del evangelio en estos últimos días, ver los dones—-no un don, sino
dones—-del Espíritu Santo? Ella rindió su vida a Cristo. ¿Por qué?

63 (Tengo que concluir, porque no…Quiero orar por Uds.)
Amigos, vean, ellos dijeron, “Muéstranos una señal”. Queremos…
Ese es el problema con los Pentecostales. Uds. están buscando algo, y uno de estos
días va a estar demasiado lejos. Pasó justo delante de Uds. y no lo supieron.
Recuerden, en los días de Elías ellos no le conocieron.
En los días de Juan el Bautista ellos no lo conocieron. Y se habló de él en las
Escrituras, que él sería…“Yo envió mi mensajero delante de mí para que prepare el
camino”.
E incluso los discípulos vinieron a Él y dijeron, “¿Por qué debe venir Elías?”
Él dijo, “Elías ya vino, y no le conocieron”.
Ellos no supieron que Jesús era el Cristo hasta que fue muerto y enterrado. Ellos no
sabían que Irineo, uno…

64 Diré esto, para que todos lo sepan. Ellos no supieron que Juana de Arco era una
santa de Dios hasta que la mataron. La Iglesia Católica quemó a Juana de Arco por
bruja, porque ella veía visiones, y oraba por los enfermos, traía los muertos a vida. Y la
iglesia católica la llamó bruja y quemó a la mujer en la hoguera. Y como doscientos años
después, despertaron y descubrieron que era una santa. Por supuesto hicieron una gran
penitencia. Ellos desenterraron los cuerpos de los sacerdotes y los arrojaron al rio.
¡Tonterías!
Pero ¡Cuidado! Podría suceder entre nosotros, que esto viniera y fuera claramente
identificado por Dios y la Escritura, y por la ciencia y todo lo demás. Pasaría al lado
nuestro y no lo sabríamos; luego se pararía en el último día, claramente identificado.
El hombre es siempre igual. El hombre está siempre alabando a Dios por lo que ha
hecho, y ellos hablan de lo que Él hará, e ignoran lo que Élestá haciendo. Esa es la
naturaleza del hombre.

65 ¡Mirémoslo, lo que está haciendo ahora! Él es el mismo ayer, hoy, por los siglos. El
mismo Jehová Dios que fue manifestado en Él. “En aquel día conoceréis que estaba en el
Padre, y el Padre en Mí, yo en vosotros y vosotros en Mi”; Dios condescendiendo de una
columna de fuego a un hombre; y de la vida sacrificada de aquel hombre la sangre nos
limpia y desciende dentro de nosotros para tener compañerismo nuevamente, para
sacar a una iglesia para un Edén otra vez.
¿Por qué? Ahora, quietos sólo un minuto. ¿Qué le hizo esto a esa mujer? Ella era
una religiosa profesante, pero su corazón estaba hambreando por ver algo real. Ella
quería algo real.
Y si Ud. está hambreando por ver algo real, Dios se lo mostrará. Ud. siempre
encontrará lo que está buscando.

66 Esto me recuerda que, como todos Uds. saben que yo…estaba hablando con un
amigo allí atrás, el Hno. Brown, hace un rato. Yo recuerdo (la hermana Brown está aquí
en algún lugar, dijo él. Dios la bendiga.) Como yo vivía con ellos allí en esos primeros
días de mi ministerio. Y el Hno. Brown es como mi hermano mayor, porque a él le gusta
cazar. La hermana Brown le compró una escopeta nueva automática Browning. Yo le
pregunté si todavía la tenía. Él dijo: “Sí”. Yo voy a convertirlo en un rifle uno de estos
días, me voy a deshacer de ese viejo disparador.

67 Ahora, miren. Pero en la cacería, yo solía subir hacia los Bosques del Norte para
cazar ciervos, arriba en New Hampshire y Maine. Ese es el hogar del ciervo de cola
blanca. Y yo tenía un compañero con el que cazaba, y él era un buen cazador—tenía
como un cuarto de sangre india. Y uno no tenía que preocuparse por él; no lo iba a
perder. Él sabía adónde ir. Y él era un buen cazador. Nos separábamos, y nos
encontrábamos en algunos lugares, en las Montañas Blancas y las grandes junglas…Pero
nos encontrábamos el uno al otro. Y no íbamos por los senderos; nosotros cazábamos. Y
a mí me encantaba cazar con Burt.
Él era un cazador elegante, pero era el hombre más cruel que haya visto. Ese
hombre tenía un corazón como piedra. Era cruel. Tenía ojos que miraban como una
lagartija, y era, sencillamente cruel, simplemente cruel. Y él solía matar cervatillos—que
son los ciervitos bebés—sólo para hacerme sentir mal. Él mataba a los pequeños
cervatillos y yo le decía, “Burt, ¿No te da vergu?enza hacer eso?”
Él decía, “Así es con Uds. predicadores. Uds. tienen corazón de pollo.”
Yo dije, “Burt, eso no es tener corazón de pollo. Eso es ser cruel.”

68 Ahora, está bien, el sexo del ciervo o el tamaño…si la ley dice que puedes matar un
cervatillo, vaya y mátelo. Bueno, Abraham mató un carnero y se lo ofreció a Dios como
alimento. No hay nada de malo con un ciervo bebé.
Pero sólo matarlo y dejarlo allí tirado, sólo por ser cruel, eso es asesinar. A mí no
me gusta, y yo se lo decía. Yo decía, “Burt, eres mi amigo y me agradas, y eres un buen
cazador. Eres bueno con la pistola, buen tiro—tiro mortal.” Yo le dije, “yo te aprecio.
Pero tú eres cruel.”
Y él decía, “Oh Billy, si no fueras un predicador serías un buen cazador”.
Y yo dije, “Escucha Burt. Tú puedes ser humano en esto.” Yo dije, “Eso está mal”.
Él dijo, “Tú…” Yo fui un guardabosques por años, Uds. saben, y él dijo, “tú estuviste
demasiado en esa reserva”
Yo le dije, “No, nunca”

69 Y así que un día yo subí allí para cazar. Era un poco tarde ya esa temporada. Yo
había estado teniendo algunas reuniones. Y la nieve ya había venido, como seis
pulgadas de nieve buena para rastrear (Aproximadamente 15 cm-Trad.). Y me encontré
con Burt. Él dijo, “Billy, tengo algo nuevo para ti”.
Y yo dije, “¿Qué?”
Él sacó de su camisa, un pequeño silbato, e hizo sonar este silbato y sonaba como
un cervatillo llamando a su mami—Uds. saben, sencillamente como un ciervito, ese
balidito que dan.
Y yo dije, “Burt, no querrás decirme que harías algo así”.
Él dijo, “ah, reanímate, predicador”.

70 Así que al día siguiente nos fuimos de caza. Normalmente llevamos un sándwich, y
una botellita de chocolate caliente, porque tiene azúcar, Uds. saben, para mantener la
temperatura. Se pone terriblemente frio por allí en esa época del año. Así que nosotros…
Estábamos en temporada, y cuando uno dispara un par de pistolas…Uds. hablan de
Houdini el artista de los escapes, él era un amateur al lado de los ciervos porque ellos
podrían escaparse al instante—-meterse debajo de los matorrales o algo, y entonces
alimentarse durante la noche si la luna está brillando. Entonces si no lo hacían, se
morirían de hambre antes de que salieran, porque sabían que era la muerte salir de allí.
Así que siendo la temporada, la gente había estado cazando por un par de semanas.

71 Y nosotros caminamos toda la mañana y ni siquiera vimos una sola huella. Y como
al mediodía él estaba caminando delante de mí. Estábamos subiendo a lo más alto y
luego nos separamos, y regresamos por dos caminos diferentes y vinimos al
campamento aquella noche, tal vez entramos a las nueve, diez en punto. Y…habíamos
matado un ciervo y lo colgamos así que ambos volvimos al día siguiente y ayudamos a
meterlo. Así que nos íbamos a separar. No habíamos llegado al límite forestal aún.
Y como a las once y media o doce Burt como que se agachó. La nieve se estaba
poniendo cada vez más profunda en la parte alta de la montaña, y él como que se
agachó. Y yo pensé…Se levantó otra vez. Y él no decía mucho. Y él se incorporó allí, y yo
pensé que iba a buscar su almuerzo, y yo fui a buscar mi almuerzo. Yo pensé, “Bueno,
vamos a comer. Aquí es donde nos separamos, y él se irá por este camino y yo me iré
por el otro.”

72 Y él se sentó. Era un claro como dos veces más grande que este edificio, sólo un
poco…lo que llamamos un parquecito de césped. Nunca vimos una huella en toda la
mañana. Y él se sentó allí al lado de este…bajo algunos árboles, como en un pequeño
banco de nieve. Se estiró allí al lado de este…como que iba a agarrar la botella térmica,
o su sándwich, comenzó a sacarlos; y yo busque la mía. Y Él sacó este pequeño silbato.
Él me miró con esos ojos de lagartija.
Y sopló el silbato. Y cuando él soplaba este silbato, él podía realmente hacerlo
funcionar. Sonaba como un pequeño cervatillo. Y cuando lo hizo, para mi sorpresa,
enfrente de este claro, una gran madre cierva se paró. La cierva, hembra, hermoso
animal, grandes ojos marrones y sus orejas paradas. Y él me miró así y como que sonrió
tontamente, me miró así, guardó el silbato. Yo pensé, “Burt no harás eso”.
Y yo había visto el…Él lo sopló otra vez, muy suave.

73 Y ahora, es inusual que aquella cierva, a esa hora del día, las once de la mañana,
saliera. No. ¿Quéera? Su bebé estaba en problemas. Ella se levantó. Yo la observé
detrás de este arbusto.
Y él sopló otra vez. Ella dio dos o tres pasos adelante, saliendo al claro.
Eso es muy inusual. ¡Sí, señor! Ella no haría eso. ¡No, señor! Pero, ¿Qué fue eso?
Su bebé estaba en problemas.
Y ella caminó unos pasos hacia adelante, con sus orejas grandes. Ella miró
alrededor. El viejo Burt me miró, y yo pensé, “Oh, oh”. Había visto como él colocaba el
proyectil en el cañón de ese 30.06, y bajaba el percutor.
Y se incorporó y aquella mira apuntaba directamente a su corazón. Y cuando
levantó su arma, la cierva vio al cazador. Ella se dio la vuelta.
Y él volvió a hacer sonar aquel silbato.

74 Uds. saben, normalmente esa cierva se hubiera ido. Pero no ella. ¿Por qué? Ella era
una madre. Ella no estaba fingiendo nada. En su interior ella era una madre por
naturaleza. Su bebé estaba en apuros. Aunque ella sabía que le costaría su vida, a ella
no le importaba. Ella era una madre. No estaba haciendo ninguna escena. Era genuina,
era su vida. Ella era una madre.
Y yo había visto al cazador halar el rifle, y él era un buen tirador. Y yo volteé mi
cabeza. No podía mirarlo. Pensé, “¿Cómo puede ese hombre de corazón cruel atravesar
con plomo ese corazón leal, precioso, latiendo por su bebé? ¿Cómo puede hacer estallar
su corazón?” Y yo sabía que esa bala grande en forma de hongo de ciento ochenta
granos le estallaría su corazón a esa distancia. Yo pensé, “¿Cómo puede hacerlo?” Y me
di vuelta de espaldas para evitar mirarlo.

75 Y comencé a orar. Dije, “Padre Celestial, ¿Cómo puede ese hombre ser tan cruel?
Esa preciosa madre, no puede evitarlo. Ella no se está exhibiendo. Ella es genuina, y es
una madre. Y está atrapada, intentando encontrar a su bebé aunque le cueste la vida.
Su bebé está en apuros.” Y yo estaba orando en mí, esperando escuchar en cualquier
momento ese martillo tirar, bajar, y el arma disparar. Y yo sólo estaba parado allí
manteniéndome de esta forma, orando.
Esperé, esperé. El rifle no disparó. Esperé sólo un momento, me di vuelta a mirar, y
esto era lo que sucedía. Él no podía mantener firme el arma. Yo me volteé a mirarlo.
Él me miró. Su expresión había cambiado. Aquellos ojos de lagartija se habían
convertido en algo diferente. Lagrimas caían por sus mejillas. Él arrojó el arma al suelo.
Dijo, “Billy, ¡Ya he tenido suficiente! Guíame a ese Jesús del que hablas.”
Allí en ese banco de nieve esa tarde Yo guié a ese hombre de corazón cruel a
Jesucristo. ¿Por qué? Porque él había visto algo real, algo que no era manufacturado,
algo que era genuino.

76 Oh, este mundo hambriento está buscando algo real, algo que no es
manufacturado, algo que es genuino, que es nacido de Dios, que viene de la Biblia. ¿No
le gustaría esta tarde, madre, hermano, no le gustaría, cristiano, tener a Jesucristo así
en su corazón…Tanto del Espíritu de Dios en su corazón que lo llevara a Ud. a hacer
cosas leales como esa que hizo la cierva por su bebé? ¿No le gustaría ser ese tipo de
cristiano? ¿Le gustaría tener esa clase de salvación, que…Ud.… que la muerte ni ninguna
otra cosa más…que sólo ese amor de Dios este en su corazón, como ella tenía ese amor
por su bebé?

77 Ahora, de la única manera que podría ser… Ud. no puede hacerlo uniéndose a una
iglesia; no puede hacerlo poniendo su nombre en un libro. Tiene que ser verdadero.
Tiene que ser genuino. Tiene que ser un nacimiento. Tiene que cambiarlo a Ud. de un
manufacturado a un cristiano genuino.
Ud. dice, “¿Piensa Ud. que el amor podría ser tan grande? ¿Cree Ud. que Él podría
amarme a mí?”
Él dijo, “Una madre podría olvidarse de su hijo, pero yo nunca podré olvidarte. He
aquí en las palmas de mis manos te tengo esculpida.”

78 Dios vino a la tierra en la forma de un hombre y se develó a sí mismo, ensanchó Su
tienda, de ser Jehová Dios, a convertirse en hombre, para soportar la vergu?enza y la
maldición: el pequeño Jehová Dios en un pesebre, bajo una pila de estiércol allí debajo,
llorando en un pesebre; Dios, el creador de cielos y tierra parado allí en carne humana,
para llevar la muerte de nuestros pecados sobre Sí mismo para que pudiera liberarlo a
Ud., para ser más cristiano que esa cierva era madre. ¿Cómo podría Ud. rechazar tal
amor incomparable? Luego, además de eso, Él escribió Su Palabra. Eso es suficiente. Ud.
no puede tomar mi palabra, Ud. tiene que…y eso estaría muy bien. Pero no Él. Él
ascendió a lo alto, y dio dones a los hombres. Él regresó en la forma del Espíritu Santo,
el mismo Dios, para abrir su corazón a la sangre expiatoria.

79 “Sed vosotros perfectos como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”.
Ninguno de nosotros podemos serlo. Yo no miro lo que soy. Yo no soy digno. Ud. no es
digno. ¿Quién es digno? Yo no miro lo que yo soy; miro lo que Él es. Él es aquel que fue
contemplado. Él es mi sacrificio. Yo no soy digno de pararme aquí como un ministro. Si
yo contara con mi dignidad estaría en el infierno. Ud. también. Pero no miramos lo que
nosotros somos.
Ud. dice, “Yo no podría hacerlo. No podría llamarle. No podría tocar las vestiduras
de Dios. No podría hacer esto…”
Oh, ¡Ud. puede! Mire lo que sucedió. Él murió para que Ud. pudiera hacerlo, para
que Ud. pudiera ser salvo. Eso es genuino. ¿Le gustaría que fuera así? ¿Y le gustaría ser
recordado en oración? Levante su mano, diga, “Me gustaría, Hno. Branham.”
Inclinemos nuestros rostros.

80 Con nuestros rostros inclinados, venga ahora dulcemente, humildemente. No
tenemos espacio aquí para un llamado al altar. Ni siquiera hay un altar. Pero la Biblia
dice, “Los que creyeron fueron bautizados.” El llamamiento al altar comenzó en el día
metodista, lo cual está bien. Pero en el tiempo de nuestro Señor y los apóstoles, ellos
creyeron para vida. Ud. fue salvo por fe a través de la gracia. Y si no tiene esa
experiencia esta noche, hermano, hermana…
Mujeres, si no tienen la suficiente gracia en sus corazones esta noche como para
saber que la Biblia enseña que Uds. deberían de dejar de cortarse su cabello, de usar
pantalones cortos, y maquillaje; si no tienen la gracia suficiente para eso esta noche, y
saben que la Biblia lo enseña, Uds. deberían. Él no puede cambiar. Ud. dice, “Yo no uso
pantalones cortos; uso pantalones.” Eso es peor.
Dios dijo, “Una mujer que usa vestimenta que pertenece al hombre, es una
abominación para Dios.”

81 Y Uds. hombres que no pueden dejar de mirar embobados a las mujeres vestidas
inmoralmente—los ídolos de este día—Uds. hombres que no tienen suficiente gracia
verdadera en sus corazones para hacer que sus esposas e hijos dejen de hacer tales
cosas, el amor de Dios no está anclado en el corazón de Uds. No se llame un hijo de
Dios; Ud. está todavía en Sodoma, un hombre que no puede tomar el dominio de su
propia casa, como Dios le ha ordenado.
Y Uds. diáconos casados dos o tres veces, Uds.hombres que engañan a sus esposas
y tratan de mantener su profesión, Uds. mujeres que se cruzan al otro lado del camino,
Uds. que se esconden detrás de la vestimenta de una iglesia, su denominación no querrá
tener nada que ver con el siguiente hombre (sea cristiano o no); si él no pertenece a su
grupo, Ud. no tendrá nada que ver con él. Vergu?enza tendría que darles.
Que Dios se manifieste verdaderamente a Uds.esta noche. Que puedan venir a Él
dulcemente ahora y decir, “Señor, perdóname mis pecados. De esta noche en adelante
te serviré.”

82 Uds. que aman los programas de televisión, que se quedarán en casa ver alguna
estrella de película, como “Amamos a Susy”, o ver alguna de las otras cosas que tienen,
quedándose en casa el miércoles a la noche a mirar televisión en vez de venir al culto de
oración, el amor de Dios se ha ido de su corazón . Ud. hace eso y aun así conserva su
membrecía. El amor de Dios lo alejaría de eso, lo acercaría a su iglesia, a su hermano y
hermana, para juntarse y sentarse en lugares celestiales y escuchar predicar a su
pastor. Y el avivamiento, o el campamento, están finalizando ahora. Si aún eso sigue en
su corazón, oremos juntos ahora para que Dios lo quite.

83 Señor Jesús, venimos contritos, humildes. Venimos con corazones penitentes,
Señor. Todos somos culpables. Todos transgredimos Tus mandamientos. Nosotros
transgredimos las leyes de Tu amor que nos salvó. La iglesia misma se desvió en tantos
caprichos y estableciendo programas, y todo tipo de cosas, y dejaron la reunión de
oración, y el Espíritu Santo por algo más una o dos veces semanales, cuando tendría
que estar en nuestros corazones y mente constantemente. Perdónanos, Señor.
Perdona nuestros ministros, Señor, que se pararán en el púlpito y estarán
avergonzados de proclamar el Evangelio completo de Cristo. Cuántos de ellos…Hoy el
mundo entero se ha convertido en Sodoma. Muchos ministros sentados en sus templos
esta noche, y mañana, o en sus estudios intentando encontrar las palabras, y toparse
con la Palabra de Dios y ver los pecados, pero tienen temor de decir algo al respecto
porque serian excomulgados. La mesa directiva de diáconos los delataría, y los
mandarían a la sede principal y serían excomulgados, cuando ellos saben que deberían
predicar contra el pecado. Es ser un Lot nuevamente. Los pecados de Sodoma afligían
su alma justa. Pero los hombres no tienen la valentía, igual que Lot. Él no tuvo el valor
de pararse firme.
Yo ruego, Dios, que Tú nos perdones por cosas como esas. Que seamos como Pablo
de la antigu?edad, “No rehuí anunciaros todo el consejo de Dios”. Perdónanos a todos,
Padre.

84 Como esta sencilla historia de aquel frío Noviembre en la cima de la montaña allí,
como aquel hombre, esta noche un diácono de la iglesia allá, un cristiano leal, porque
una madre cierva salió y desplegó algo tan real… Ud. dice, “Si ellos callan, las piedras
gritarán”.
Yo ruego, Padre, que nos des algo tan real esta noche que atraerá nuestra atención
hacia Cristo, para dejarnos saber que Él está en nuestro medio esta noche.
Manos penitentes se alzaron, cientos de ellas. Perdónalos, Señor. Ahora, te estoy
recordando, Señor, de la Escritura que Tú dijiste, “Ningún hombre puede venir a Mí,
excepto que mi Padre lo traiga primero.” ¿Cómo podrían levantar sus manos a menos
que Tú los atrajeras? Cuando levantan sus manos, rompen toda regla científica. La
gravedad mantiene sus manos hacia abajo, pero hay un espíritu en ellos, y un Espíritu
por ellas, que les dijo, “Tú estás equivocado. Levanta tus manos,” y desafiaron las leyes
de gravedad para levantar sus manos hacia el Creador; “Ten misericordia de mí, Dios.”
Tú dijiste, “Todo lo que el Padre me ha dado vendrá a mí. Yo no los echo fuera. Les
daré vida eterna y los levantaré en el último día”. Tú dijiste, “Él que oye mis palabras y
cree en el que me envió tiene vida eterna y no vendrá al juicio, sino que ha pasado de
muerte a vida.”

85 (Espacio en blanco en la cinta)…al reino de Dios para hacerlos miembros leales del
cuerpo de Cristo. Y que las iglesias de estos ministros crezcan y crezcan con miembros
nacidos de nuevo en el reino de Dios. Bendice a mis hermanos, que cualquier persona
por la que ellos oren sea sana; que el evangelio que prediquen no caiga en terreno
rocoso, duro, sino en corazones tiernos.
Oh, concédelo, Señor, que el reino de Dios pronto sea establecido en la tierra. Tú
regresarás por Tus delegados. Un día el Cordero va a dejar el santuario, vendrá a tomar
el Libro de la mano de Aquel que tiene el título de propiedad. Cuando el hombre
transgredió y el libro de la vida volvió a su Dueño original, el hombre, toda la vida, se
perdió y no fue hallado hombre ni en el cielo ni en la tierra que fuera digno. Pero salió
un Cordero, un Cordero ensangrentado que había sido inmolado dese la fundación del
mundo. Él vino y tomó el Libro de redención y lo abrió. Dios, que mi nombre esté allí.
Que cada nombre esté escrito allí, Señor, que ha sido redimido en este gran plan de
redención. Concédelo, Padre.

86 Y ahora te los damos a Ti. Te los encomiendo a Ti. Y si hay alguno aquí que nunca
ha sido bautizado en el bautismo cristiano, que vengan aquí adelante, en un acto de fe y
confiesen que están errados, y sean bautizados en el Nombre de Jesucristo para la
remisión de sus pecados, y sean llenos con el Espíritu Santo. Concédelo, Padre.
Óyenos, Padre, en esta oración, mientras humildemente te lo presentamos en el
Nombre, el Nombre todo-suficiente por el cual se llaman los cielos y la tierra; Jesucristo.
Amén.
Hay una fuente llena con sangre,
Sacada de las venas de Emanuel,
Y los pecadores que se sumergen en ese torrente,
Pierden toda mancha de culpabilidad,
Pierden toda mancha de culpabilidad,
Pierden toda mancha de culpabilidad;
Los pecadores que se sumergen en ese torrente,
Pierden toda mancha de culpabilidad.

87 ¿No aman esas antiguas canciones? (Siga) ¿No son maravillosas? Escritas por el
Espíritu Santo. Yo sencillamente las amo. Yo creo que las canciones de jubileo están
bien, pero me gustan esas canciones antiguas de la sangre, canciones de la fe.
Cantemos otro verso de la manera campestre antigua, de la forma que cantábamos allá
en las colinas, años atrás.
“El jefe moribundo se regocijó al ver (era su última oportunidad);
Aquella fuente en su día;
Que allí yo pueda, aunque vil como él,
Lavar todos mis pecados“
Cerremos nuestros ojos y dulcemente cantémosle a Cristo.
El jefe moribundo se regocijó de ver
Aquella fuente en su día;
Que allí yo pueda, aunque vil como él,
Lavar todos mis pecados
Lavar todos mis pecados
Lavar todos mis pecados;
Que allí yo pueda, aunque vil como él,
Lavar todos mis pecados.

88 Oh, ¿No los hace sentirse todos limpiados por dentro? Sólo sientan la dulzura de la
Presencia de Dios. “Ahora vosotros sois los hijos de Dios.” Ahora somos elevados a
lugares celestiales en Cristo Jesús, con toda la autoridad, cielos y tierra nos han sido
dados. ¿Alguna vez se puso a pensar en eso?
Alguien dice, “¿Tiene Ud. algún poder?”
“No, pero tengo autoridad”
Es como el pequeño policía parado allí afuera en la calle, pequeño, con su gorra
caída sobre las orejas, pesando como 100 libras (45,6 kg-Trad), con una placa policial
en él. Y aquí viene un montón de autos por la carretera a cien millas por hora, (160 km
por hora-Trad) y cada uno con cuatro o cinco caballos de fuerza. Él no podría detener ni
siquiera a uno, pero dejen que levante esa mano. Él tiene autoridad. Eso es lo que hace
chirriar los frenos. No es su poder; es su autoridad.
Y tenemos la autoridad por medio de Jesucristo. Esa es la razón por la que los
diablos gritan. No porque nosotros tengamos poder; sino porque tenemos autoridad. El
Espíritu Santo está aquí, la autoridad de Dios. “Las obras que yo hago vosotros también
las haréis,” Jesucristo es el mismo, ayer, hoy y por los siglos. Yo le creo.

89 Ahora estamos sentados en lugares celestiales en la presencia de Cristo,
elevándonos encima de los cuidados del mundo a una dimensión de fe. ¿Qué podría
suceder aquí esta noche? Podría haber otro Pentecostés. Podría suceder una cosa así
aquí mismo esta noche, como fue en Hechos 2. Eso es correcto.
Cristo está aquí. Si pudiéramos deshacernos de la dureza de nuestros corazones…
¿Está Él con nosotros? ¿Es verdad esto? ¿Está Cristo en nuestro medio? Él prometió
estar. ¿Cómo lo conocería? No por Su apariencia; sino por las obras que Él hizo. Eso es
lo que Él prometió, y dijo que lo haría.
Que Dios nos ayude esta noche, que cuando salgamos de aquí mi oración es—y yo
digo esto sencillamente con mis ojos abiertos a Uds., el pueblo—Yo ruego que Uds. vean
algo tan real, que Dios haga algo tan real esta noche, al punto que digan, como aquellos
que venían de Emaús, mientras vuelven a sus casas, “¿No ardían nuestros corazones
dentro de nosotros?” Vean, ellos estaban…

90 Jesús había sido crucificado, muerto, sepultado. Un rumor se había esparcido que Él
se había levantado otra vez… Y Él caminó con ellos todo el día y ellos no lo reconocieron.
Él ha caminado con mucha gente; ellos no le conocieron. Es quien lo guardó de ese
accidente al venir aquí. Es quien sanó a su bebé, Cristo. Tal vez Ud. no lo reconoció.
Pero una noche Él los alcanzó en Emaús, Cleofas y su amigo, y cerraron las
puertas. Entonces Él hizo algo, exactamente de la misma manera que lo hacía antes de
su crucifixión. Ellos supieron que era Él resucitado. Rápidamente fueron a contarles a los
demás.
Que Él haga algo esta noche, como hizo antes de Su crucifixión, para nosotros,
para que nosotros, cuando nos vayamos de Emaús, les digamos a los demás que
nuestros corazones ardían en nosotros. Que veamos algo real—no tanto de alguna
nueva doctrina o algo, sino la doctrina que sabemos que se manifiesta por el poder de
Dios.

91 Anoche llamé una línea de oración. Subió una dama paralítica y demás, sanados,
testimonios, sólo empezando. Sólo podemos estar un poquito aquí, casi no lo suficiente
para conocerlos. Aun allí podía captar el sentir de la gente diciendo, “Él está leyendo sus
mentes.” Yo intenté darle la espalda a la gente para mostrarles que no estaba leyendo
sus mentes.
Muchos de Uds. antiguos aquí en Arkansas, ¿Recuerdan cuando yo solía tomar a la
persona de la mano? ¿Cómo Él me decía que acontecería entonces que, “si eres sincero
conocerás hasta los secretos de sus corazones”? ¿Uds. recuerdan eso, todos? ¿Y las
cosas que Él ha hecho? Alrededor del mundo, por todo lugar.

92 No se olviden de la revista “Life”, ahora, del mes pasado. Vea donde Él predijo lo
que sucedería. Y allí, parado allí (testigos aquí esta noche que no estaban allí) Incluso la
ciencia no sabe nada de eso. Ellos se preguntan porque podría ser; pero es.
Ahora miren, voy a tomar una Escritura nueva esta noche. La Biblia dice que
Jesucristo es un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades. ¿Es
eso correcto, hermanos? [Los ministros dicen, “Eso es correcto, amén.”—Ed.] Esa es la
Escritura. Ahora, si Él es un Sumo Sacerdote que puede ser tocado por nuestras
debilidades, ahora, si Ud. lo tocara Él actuaría (si Él es el mismo, que era), Él actuaría
como lo hizo entonces, porque Él no puede…Esa sería la única manera en que Uds. lo
conocerían a Él, es por sus actos, ¿ve?

93 Cualquier hipócrita puede poner cicatrices en sus manos, o sangre o lo que fuera.
Pero la vida es la que cuenta, ven. Yo podrá tomar un árbol y atarle hojas allí de un
árbol diferente; pero ¿Qué tipo de fruto da? ¿Ve?
Ahora, la vida de Cristo vivida en Uds., entonces si esa primera vida que salió del
pámpano…Ahora, Él no tiene más manos que las suyas y las mías. Él no tiene otra voz
que la mía y la suya. Ven, la vid no lleva fruto; el pámpano lleva fruto. Y si los pámpanos que dieron la primer rama que salió de la vid…como yo dije, ellos escribieron
un Libro de Los Hechos después de eso. Si alguna vez da otra vid original, Uds.
escribirán otro libro de Los Hechos después de eso. Será el mismo Espíritu porque es la
misma Vida en toda la viña. Cada pámpano que lleve fruto será eso.

94 Ahora, yo quiero que noten algo. Mientras estamos sentados aquí, ¿Cuántos de
Uds. creen que Cristo está aquí? [La congregación dice, “Amén.”-Ed.]¿Cuántos de Uds.
están enfermos? Levanten sus manos. ¿Cuántos de Uds. creen que tiene fe suficiente
que si tocaran Su vestidura Él actuaría de la misma manera?
Yo no voy a llamar a una fila de oración; sólo llamar…sólo vengan aquí. Ese es un
desafío importante, pero Uds. tienen mucha fe y creo que Dios la honrará.

95 Ahora voy a mirar la audiencia, y quiero ver si hay alguien que conozco en la
audiencia. Conozco al Hno. Tracy Bootlayer sentado allí. Este hermano aquí, conozco
estos ministros de aquí, un ministro allá en la parte de atrás. Fuera de eso, sobre la
autoridad de mi Biblia, con todo mi corazón (no juro, porque la Biblia dice que no lo
hagamos), pero con mi Biblia aquí sobre mi corazón. No miento. No veo una persona
más que conozca, aparte de Jim McGuire.
Y si…no estoy seguro—aquel es un hermano que conocí en el Tabernáculo el otro
día. Yo recién lo conozco. Me olvido cuál es su nombre. Él trabaja en el Tabernáculo de
Jeffersonville. ¿Es correcto eso? Esa es la única persona que conozco, que puedo ver que
conozca.

96 Ahora, si Jesús estuviera aquí y Uds. quisieran ser sanos, y le pidieran, “¿Señor, me
sanarás?”
Aquí es lo que…Si Él estuviera parado aquí con este traje que Él medio, Él no podría
sanarlo. Él ya lo ha hecho, ¿ve? Fue consumado en el Calvario. El mundo entero fue
salvo, el mundo entero fue perdonado, todo sucedió en el Calvario, ¿Ven? Él fue herido
por nuestras transgresiones, por Sus llagas fuimos curados, tiempo pasado, ¿Ve?
Ahora lo único que tiene que hacer… Nunca le hará bien, a menos que Ud. lo crea.
No sentirlo; Jesús nunca dijo, “¿Lo sentiste?” Él dijo, “¿Lo creíste?”
Yo he visto gente poner sus manos y decir, “Siéntelo, siéntelo”, Él nunca dijo eso.
Él dijo, “¿Lo creíste?” Es fe, ve.

97 Noten, ahora. Si Él es el mismo Sumo Sacerdote tendría que actuar de la misma
manera. No importa cuánto Él me ungiera, Él lo va a ungir a Ud. también.
Veo a un hombre que conozco. Allí está el Sr Way, el hombre que cayó muerto en
la iglesia el otro día que Dios regresó a la vida, sentado allí mismo, y un ministro
sentado a su lado, al cual conozco, sentado allí a su lado. Pero aparte deeso…sí, creo
que veo a su hermano…Este es su hermano, que conocí allí con la familia Blackwell hoy,
orando en su hogar.

98 Pero Uds. que creen en Él, y creen que pueden tocarlo, voy a pedirles algo. Ahora
bien, yo soy su hermano—-sólo un hombre, como su esposo, o su hermano, su pastor—-
sólo un hombre. Y ahora allí…no es en algún cuarto oscuro como algún diablo; y el
diablo no hace nada de todas formas. ¿Alguna vez escucharon a un diablo predicar el
evangelio? ¿Hacer que almas sean salvas y sanas? “Si Satán echa fuera a Satán,
entonces su reino está dividido contra sí mismo”, dijo Jesús. No.
Pero aquí mismo, Uds. miran y creen que Jesús todavía sigue siendo el Sumo
Sacerdote que era. Y Ud. dice, “Señor Jesús, estoy enfermo”, o “tengo una madre
enferma sentada aquí, un hermano en casa”; “Señor, no puedo pagar mi deuda.
Ayúdame”; “Confieso todos mis pecados. Soy un pecador. Quiero estar bien con Dios”, o
alguna otra cosa. Pídale. Tóquelo como un Sumo Sacerdote, y vea si Él no actúa hoy
como lo hizo entonces. Eso muestra que Él está con nosotros.

99 Ahora, yo creo que Él lo hará. Yo no…Él nunca me ha fallado en todos estos años.
Yo le creo. Pero Uds. pueden entender el reto que representa.Pero no es…
Alguien dijo, “¿No tiene Ud. temor?” No, señor.
¿Cómo puedo tener temor, y Él estando aquí mismo a mi lado? Son Sus palabras,
no las mías. Yo sólo estoy diciendo lo que Él dijo. Esa es mi confesión. Confesar significa
decir lo mismo. La Escritura, la cual es Dios—Dios en forma escrita—la Palabra fue hecha
carne y habitó entre nosotros, y la Palabra aún es Dios. Y la Palabra dijo que Él es el
mismo ayer, hoy y por los siglos. Depende de Él confirmarlo. Vale la pena que yo lo
crea. Ahora Uds. créanlo.

100 Ahora, quiero que cada uno de Uds., entonces, tranquilamente, en silencio,
ofrezcan una oración a Dios, y digan, “Señor Dios, ayúdame. Yo sé que ese hombre
pequeño de hombros caídos parado allí no sabe nada de mí. Pero Tú me conoces. Y si Tú
sólo haces…y repites la Escritura para mí esta noche”.
Como la mujer que tocó Su vestido…Él en realidad no sintió el toque de su mano,
porque, como les conté, la vestimenta palestina es holgada…las vestiduras debajo más
gruesas, grandes túnicas pesadas. Él no sintió nada. Y Él dijo, “¿Quién me tocó?”
Y Pedro lo reprendió, diciendo, “Señor…” Pues, él lo reprendió por eso. En otras
palabras, “Suena insensato que lo digas. Todos tienen sus brazos alrededor de Ti,
palmean tu espalda. ¿Quién me tocó?”
Él dijo, “Pero virtud salió de mí”. Alguien lo tocó con un toque diferente.
¿Pueden tocarlo de esa manera esta noche?

101 Yo me rindo. Ahora, recuerden. Soy como un mudo para estas cosas, fuera del
Reino de Dios. Es como este micrófono. Este micrófono no puede hablar; sólo puede
hablar cuando alguien habla a través de él. Y somos como este micrófono para esto. Yo
no lo conozco a Ud. Pero hace falta algo que hable aquí.
Y Ud. lo cree y tiene fe en Dios, y Dios se lo concederá. ¿Lo creen? [ La
congregación dice, “Amén.”-Ed.]Ahora, sólo crean, tengan fe, y no duden. Crean en el
Señor Dios. Ahora, sólo oren. Sean realmente reverentes, y sólo vean.

102 Ahora, Padre Celestial, he estado hablando por mucho tiempo. Hay personas
sentadas aquí, que están ligados a la eternidad, cada uno de nosotros. Nuestros rostros
están inclinados hacia el polvo de dónde nos sacaste. Y si Tú tardas regresaremos a ese
polvo. Estos espíritus y almas que están en nosotros deben regresar a Ti para juicio.
Ahora, Padre celestial, rogamos que Tú honres Tu Palabra esta noche. Yo he
hablado de Ti. Ahora di que he dicho la verdad, Señor. Yo soy tu siervo-. Me encomiendo
a Ti. Y si hay alguien aquí, Señor, que tiene ese tipo de fe que pudiera traer la
manifestación de Jesucristo para mostrar que la señal que ha prometido, la última señal
a la iglesia gentil, se llevaría a cabo…La iglesia escogida, como el grupo de Abraham fue
llamado fuera. Vemos Billy Graham, y esos hombres, allí en Sodoma, llamándolos
afuera. Pero recordamos que Aquel que se quedó con Abraham le dio otra señal de que
la venida del Hijo estaba a la mano. Señor, déjanos ver esa señal esta noche, mientras
el Hombre tenía Su espalda volteada a la tienda y dijo, “¿Por qué se rió Sara? ”Jesús dijo
que se repetiría otra vez justo antes de la venida del Hijo del Hombre, Dios manifestado
en carne, en carne humana, a través del poder del Espíritu Santo, la sangre de
Jesucristo. Concédelo, Señor. Yo encomiendo esto, yo mismo, a Ti para Tu servicio.
Habla, Señor. Tus siervos oyen.

103 Ahora, En el nombre de Jesucristo de Nazaret, tomo todo espíritu aquí bajo mi
control, por el Reino de Dios, por sus obras.
(Alguien habla en lenguas) [Espacio en blanco en la cinta-Ed.]

104 Ahora, dejemos actuar al Espíritu Santo. Ahora las cosas que he dicho son correctas
o no lo son. ¿Permanece Él siendo Cristo? ¿Guardó Su promesa de que “Dondequiera
que hubieren dos o tres congregados, Yo estaré en medio de ellos?” “Un poquito y el
mundo de allí afuera no me verá más, mas vosotros me veréis porque Yo (pronombre
personal) estaré con vosotros y en vosotros.” “Las obras que Yo hago vosotros también
haréis; y mayores que estas, porque Yo voy al Padre.” ¿Es verdad esto? [“Amén.”]
Veo esa luz sobre aquella niñita de color allí. Está mejorando. Sólo recuerde, va a
estar bien. Ud. ha venido de muy lejos. Tiene que sacrificarse para estar aquí cada
noche. Pero no tema por la niña. Ha hallado gracia con Dios. Ella fue llamada la otra
noche. Sólo crea.

105 Aquí. ¿Ha visto alguien esa luz? Levanten sus manos. Uds. han visto la fotografía.
¿No la ven? Miren aquí, miren aquí—esa luz, de color ámbar detenida aquí mismo. ¿No
la ven? Moviéndose. Aquí mismo.
Está sobre una mujer. Ella está sufriendo con diabetes. Ella está orando. Ella cree.
Dios, no permitas que la deje. Ella se lo perderá seguro… Señora Davis, crea con todo su
corazón. Allí está.
Nunca había visto a la mujer en mi vida. Aquí están mis manos delante de Dios.
Pregúntenle a ella si esas… ¿Es verdad, señora? Mueva su mano así, si eso es verdad.
Ahora, ¿A quién tocó ella? No a mí. Ella está a veinte yardas de mí (dieciocho metrostraductor).
Pero ella tocó al Sumo Sacerdote, Jesucristo. Sólo tengan fe. No duden.
¿Creen?

106 Aquí. Mire aquí otra vez, una mujer orando. Ella está sufriendo de problemas
estomacales, algo está mal en sus piernas. ¡Oh, Dios! Señora Cotton, crea con todo su
corazón. Reciba su sanidad. Jesucristo la sana.
Dios en el cielo sabe que nunca he visto a la mujer en mi vida. ¿Qué tocó ella? ¿No
es el mismo Sumo Sacerdote? ¿Por qué están desconfiando? No duden. Tengan fe en
Dios.
Alguien de esta parte trasera, Uds. oren, crean. Él es Dios en todo lugar.
Aquí hay una dama sentada aquí orando. Ella no está orando por ella, está orando
por su hijo. Él tiene problemas de estómago. Él no está aquí. Está en otro estado. Es de
una ciudad llamada Pontiac, Michigan. [La hermana grita, “¡Oh!”—Ed.] No tema. Él tenía
el estómago ulcerado a causa de una condición nerviosa. Eso lo ha dejado. Su fe lo tocó.

107 Para que Uds. sepan, aquí se sienta un hombre aquí, el que toca la guitarra, o lo
que es, aquí, sufría de un problema del estómago también. El diablo pensó que iba a
pasar desapercibido con eso pero no lo hizo. Ud. está sanado, señor. Jesucristo lo sanó.
¿Cree con todo su corazón? “Si puedes creer, todo es posible.”
¿Lo creen? [La Congregación dice, “Amén.”-Ed.]
Este pequeño hombre aquí orando por su esposa, con sus manos alzadas, está
sufriendo con una condición asmática. Si Ud. cree que Dios la sanará hermano, ella será
sana. Amén.

108 Jesucristo es el mismo, ayer, hoy, y por siempre. Pregúntenles a estas personas.
Nunca los he visto en mi vida.
Más aquí, está sentada otra mujer. Tiene un tumor de seno. ¡Oh, que no se le pase!
Sra. Patterson, acepta tu sanidad. Póngase de pie, dele la gloria a Dios. Muy bien. Yo
nunca he visto a la mujer en mi vida. Dios en el cielo sabe eso.
¿Qué de aquellos en camillas allí? Que de esta mujer allí…mantengan sus rostros
inclinados, la que…allí sentada, una mujer sentada allí. Ella está en un catre. ¿Cree Ud.
que soy Su profeta, Su siervo? Hay una luz colgando sobre aquella dama. Ella está
sufriendo con un problema cardíaco. Si Ud. se queda allí, morirá. Levántese en el
nombre de Jesucristo. Tome su catre y vaya a casa, y Ud. se recuperará de su problema
cardíaco.

109 ¿Ud. cree en Dios? ¿Cuántos de Uds. creen en Él? [La congregación se regocija –
Ed.] Escuchen, mis amigos, uno más grande de Salomón está aquí, el Sumo Sacerdote
que pueda ser tocado por nuestras debilidades. ¿Creen en Él? Si esa no es la obra por la
que Jesucristo probó que era el Mesías… ¿Es eso lo que dice la Escritura? Digan, “Amén”.
[“Amén.”]
A propósito, Ud.Ud. está pasando por una crisis nerviosa. Escápese de eso. Huya
por su vida. Corra rápidamente. Deje las cosas del pasado en el pasado, y mire a Dios.
Ud. es un ministro del evangelio. Ud.…yo hablé con Ud. esta mañana. Ud. no sabía que
era, y yo no sabía que era. Pero lo veo ahora. Ud. está llegando a un colapso nervioso.
El diablo lo está poniendo en su mente, tratando de que Ud. se ponga en contra…incluso
en mi contra. Eso es correcto. Eso es “Así dice el Señor”. Olvídelo. Dígale que es un
mentiroso. Acéptelo ahora, y eso lo dejará y nunca volverá otra vez. Ud. será un hombre
libre.
¡Yo lo desafío a Ud. a creer estas cosas! El hombre vino a mí esta mañana.
Preguntando. Yo no sabía. Pero lo veo, aquí mismo está delante de él. Miren esa sombra
oscura moviéndose entrando y saliendo. Pero ahora esa cosa lo ha dejado. Eso es
correcto. ¡Aleluya! Jesucristo es el mismo, ayer, hoy y por los siglos.

110 Mientras el Espíritu Santo está aquí, aquí están los pañuelos. Oremos, mientras
Uds.se mantienen en oración.
Padre Celestial, somos enseñados en la Biblia que tomaban del cuerpo de San Pablo
pañuelos y delantales. Espíritus inmundos salían de la gente y eran sanados. Y mientras
somos conscientes de Tu presencia aquí…Nos damos cuenta que no somos San Pablo,
pero Tú eres el mismo Jesús. Y no fue él para comenzar, fuiste Tú, la fe del pueblo
cuando lo veían profetizar y sabían que Dios estaba con él. Señor, Tú honras las
oraciones del pueblo aun hoy de la misma manera.
Un escritor dijo que cuando Israel iba de camino a la tierra prometida el Mar Rojo
les cortó el camino justo en el sendero del deber hacia la tierra prometida. Dios miró a
través de ese pilar de fuego con ojos airados, el Mar Rojo se espantó y retrocedió, e
Israel siguió hacia la tierra prometida.
Dios, esta noche el pueblo quiere esa promesa, “Deseo que seas prosperado en
todas las cosas y que tengas salud”, y la enfermedad les ha cortado el camino. Que Tú
mires esta noche a través de la sangre de Jesucristo. Y cuando estos pañuelos sean
puestos sobre los enfermos en conmemoración de esta gran unción del Espíritu Santo,
Cristo manifestándose aquí, sin sombra de duda es el mismo Jesús mostrándonos que Él
aún vive y que resucitó de entre los muertos—que la enfermedad se espante cuando
estas piezas sean puestas sobre los enfermos. Que retroceda y se vaya, y que las
personas sean sanas en el nombre de Jesucristo.

111 Silenciosamente ahora. La Biblia está correcta. Y si Jesús está dispuesto a venir
aquí y manifestarse a Uds., tan perfectamente, más allá de cualquier campo de
psicología, más allá de cualquier emoción, un milagro perfecto…Un milagro no se puede
explicar. Yo puedo ver que un hombre podría estar cojo de un pie, y podría saltar bajo
una emoción. Correcto. Pero, ¿Quién podría decirle lo que ha hecho, y de dónde viene, y
lo que está sucediendo, y lo que será? Y yo los reto a Uds., nunca ha fallado ni una vez
en las decenas de miles de veces alrededor del mundo.
Tenemos muchas personificaciones. Yo lo sé. Tienen que venir, las
personificaciones carnales. Y eso no…Eso sólo hace que lo verdadero brille más. Eso
hace a Jesucristo real.

112 ¡Aquí está Él esta noche! Él está en nuestro medio, el mismo Espíritu Santo que Ud.
ha recibido. Y Él les permite hablar en lenguas y hacer las cosas que han hecho esta
noche. ¡El mismo Espíritu Santo les está dando la señal de Sodoma, para que se salgan
de ese tipo de cosa! ¡La hora en que arderá este mundo está a la mano! Hay una bomba
más allá con un número. Huyan a Cristo rápidamente.
Él también dijo en las Escrituras, las últimas palabras que salieron de sus labios:
“Estas señales seguirán a los que creen. Sobre los enfermos pondrán sus manos y
sanarán.” ¿Lo creen? [La congregación dice, “Amén.”-Ed.]

113 Voy a ver si lo creen. Me pregunto si pudiéramos llevar a cabo una línea rápida
chapada a la antigua de Arkansas por un minuto. ¿Lo creerían? ¿Les gustaría ver eso?
¿Las manos puestas sobre Uds.? ¿Les gustaría que se hiciera eso? [La congregación
dice, “Amén.”-Ed.]
Yo no sé cómo como lo controlaremos. Dudo que pudiéramos hacerlo. ¿Creen Uds.
que podríamos? [El hermano Samuel Johnson dice, “Creo que podemos. Amén”-Ed.] Yo
no sé cómo lo haremos, pero podemos intentar, si Uds. son reverentes.

114 Que aquellos que están allí… ¿Qué? Sección por sección. Muy bien. Que aquellos
que están allá atrás, que tienen tarjetas de oración, vengan adelante, alinéense en esa
fila allí. Sección derecha.
Ahora, quiero que sepan, mis hermanos, hermanas, que Uds. no tienen que esperar
a que venga algún evangelista especial. No, no. Su pastor tiene el mismo…Ahora bien, él
quizás no tenga ese don profético. Eso viene a uno en una generación. Pero mire. Él
tiene los mismos derechos a orar por Uds. que yo tengo. Ese discernimiento no los sana;
sólo los trae a Dios…conscientes de que Ud. está en la presencia de Dios.

115 Pero…el evangelista va a la ciudad, hace las oraciones, los bautismos. Luego las
personas, cuando él se va, el pastor es…Bueno, la gente piensa que su pastor no es
nada. Su pastor es un hombre de Dios. Él los ha guiado hasta aquí; él puede continuar
guiándolos. Él es un hombre instruido de Dios.
Y yo quiero que Uds., cada uno, si vienen por esta línea de oración y no creen esto,
absténganse de venir. Ud. se pondrá peor. Pero si realmente cree cuando Ud. viene bajo
manos ungidas, de Dios, yo quiero que Ud. vaya a casa testificando del poder de Dios.
Salga de aquí gritando, y alabando a Dios que ya se acabó. Quiero que lo hagan.

116 Quiero que estos pastores me ayuden. Deseo que el Hno. Moore, y el Hno. Hooper,
muchos de estos hermanos aquí que conozco, y este grupo fino de pastores aquí que se
paren y hagan una pequeña fila aquí. De esa manera lo hacíamos. No lo he hecho por
años. Pero mientras el Espíritu Santo está todavía sobre mí…acabo de ver algo suceder
justo en ese momento. Mientras Él está aún aquí, mientras pueda, y mientras ellos
tienen la misma unción y la misma autoridad (eso es todo), vamos a imponer las manos
sobre los enfermos. Y la Biblia dice… “Sobre los enfermos pondrán las manos sobre los
enfermos; ellos sanarán.” La Biblia lo dice. Es la Palabra de Dios. Vengan aquí,
hermanos. Vengan acá, y formen una fila por aquí. Yo voy a pararme con estos
hermanos.

117 Ahora cuando salgan, Uds. gente de este lugar, mientras salen, salgan den la
vuelta al edificio, vuelvan a entrar. Y ahora, voy a pedirle a alguien que se pare aquí-tal
vez ese hermanito aquí. Venga aquí y encárguese de las filas, si lo desea o algún
hermano que se pueda parar aquí y los llame por sección.
Que los ministros ahora, los ministros, siervos ungidos de Jesucristo, sólo se paren
aquí. [Alguien dice, “Hermano Jackson y Hermano Ruddell.”]
Tengo un par de hermanos aquí que son de Jeffersonville, algunos de mis asociados
de las pequeñas iglesias hermanas del Tabernáculo: El Hno. Don Ruddell (un gran éxito
orando por los enfermos. Don, ¿Estás aquí?); el Hno. Junior Jackson, un predicador
metodista que bauticé en el nombre de Jesucristo y él recibió el Espíritu Santo. Este otro
era un ministro de la Iglesia de Dios. Quiero que Uds. hermanos que oran por los
enfermos alrededor del Tabernáculo vengan y se paren en esta fila con estos hermanos.
Eso está bien. ¿No es cierto, hermano? Está bien, ¿Verdad? Seguro. [Los hermanos
dicen, “¡Seguro!”] Sí. Muy bien. Vengan y párense por ahí.

118 ¿Dónde está el Hno. Wilber Collins? Otro ministro, un ministro metodista, que hace
poco recibió el Espíritu Santo y fue bautizado. Me gustaría que el viniera.
Su niñito el otro día estaba muriendo el otro día con fiebre reumática, y el doctor
dijo, “Ni siquiera le permitan alzar la cabeza para ponerle un tubo por su boca.” Yo venía
de Tucson de predicar los siete sellos. Y cuando lo hizo, levantó al bebé de la cama y lo
trajo aquí. Y apenas entró, y el Espíritu Santo dijo, “Así dice el Señor, lleva el bebé a
casa. Está sano. Él jugará con mi niñito.” Aquí está el hermano parado aquí ahora. Su
esposa está aquí adentro.
Supongo que Mikey mismo está sentado aquí. Correcto. ¿Dónde estás Mikey?
¿Dónde estás? Y los doctores (allí está)…un misterio. El doctor dijo tr…las autoridades de
salud introdujeron al niño rápidamente allí. El doctor fue y lo examinó. Se rascó la
cabeza, dijo, “No queda nada de eso en él.”
¿Qué es? Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos.

119 Amigos, la razón por la que llamé a estos hombres, ellos son ministros, son
pastores. Son hombres llamados a orar por los enfermos, igual que yo, o que cualquier
otro hombre. Y quiero que Uds. sepan que su pastor tiene autoridad para hacer esto. No
tienen que esperar a Oral Roberts, o Jack Jones, o a mí, o a nadie más. Jesucristo es
omnipresente. Uds. creen en Él. Su pastor ha sido llamado para hacerlo. Si Ud. nunca ha
sido bautizado, después de esta reunión, consulte con su pastor. Arréglese bien con
Dios. Si no ha recibido el Espíritu Santo, vaya a su iglesia, él lo instruirá en lo que tenga
que hacer.

120 Ahora, mientras pasan, oren. Y quiero que cada persona aquí. Cada individuo,
quiero que oren. Quiero que sólo vayan pasando por la línea. Nos pararemos aquí con
este grupo de hermanos, poniendo las manos sobre estas personas. Este pastor se va a
parar aquí y llamará las líneas. Y cuando Ud. pase bajo estas manos ungidas…yo voy a
orar por Uds. ahora, y ellos van a orar por Uds.
Y cuando pongan sus manos sobre Uds., recuerden, Uds. están tan sanos de la
misma manera que fueron salvos. La Biblia dice, “Arrepentíos y bautícese cada uno de
vosotros en el nombre de Jesucristo para la remisión de pecados y recibiréis el don del
Espíritu Santo.” Esa es la promesa de Dios. Él lo hará, si Ud. lo cree; pero si no lo cree,
no va a funcionar. Y Él dijo, “Estas señales seguirán a los que creen. Si sobre los
enfermos ponen las manos, sanarán.” Se acaba cuando ellos ponen las manos sobre
Uds., si lo creen.
¿Lo creen? [La congregación dice, “Amén.”-Ed.] ¿Creen esta noche que han visto
algo tan verdadero como lo que aquella madre cierva pudo producir, ver a Jesucristo
manifestándose Él mismo entre nosotros? Si Uds. creen que Él está aquí, digan, “Amén”.
[“Amén.”]Entonces Él está aquí.

121 Inclinemos nuestros rostros ahora. Esta aquí es mi oración por Uds. con todo mi
corazón.
Padre Celestial, yo te amo. Tú eres mi vida, Tú eres mis esperanzas, mi Dios, mi
Rey, mi Sanador, mi Guardador. No sólo eso, yo expreso los sentimientos de cada
cristiano creyente aquí. Eso es lo que Tú eres.
Aquí, están parados hombres, algunos de los que se paran aquí, ellos mismos están
enfermos. Yo sé que lo están. He visto Tu Espíritu sobre ellos hace apenas unos
momentos, conociéndolos, ministros enfermos. Pero sus corazones están con esta
congregación de personas, dejando su propio lugar, parándose aquí en la línea de
oración para orar por sus ovejas. Dios, bendice a aquel hombre. Bendice a cada uno de
ellos.

122 Mientras nos paramos aquí como representantes tuyos, esta noche, de esta
verdad—-la verdad de la Biblia—que cada uno de estos hombres sean tan ungidos que el
Espíritu Santo…que cuando ellos pongan sus manos sobre la gente que haya tal fe que
impacte a la persona hasta que acepten el don dado por Dios de sanidad que les has
prometido, Señor. Y que cada uno que venga esté tan lleno de expectación de modo que
sepan que están pasando bajo la sombra de la cruz, donde la sangre de Jesucristo hace
expiación por nuestra confesión. Y Su gran presencia augusta aquí con nosotros ahora,
que prueba que Él no está muerto; Él se ha levantado de entre los muertos y está
viviendo entre nosotros. Entonces nuestros corazones arderán cuando vayamos a
nuestros diversos hogares esta noche diciendo, “¿No ardían nuestros corazones dentro
de nosotros mientras Él nos hablaba en el camino?” Pido que Tu poder les de tal fe en
estos próximos minutos para esta gente enferma, que no haya ni una persona enferma
en nuestro medio.
Yo reto a todo diablo que tiene atada a esta gente. Con la autoridad de la Palabra
de Dios, y la presencia de Jesucristo, quien derramó su sangre para hacer que cada
palabra sea una realidad para cada persona que cree, Satán, estás derrotado. Tu tiempo
está a la mano. Deja a estas personas, en el nombre de Jesucristo. Sal de ellos.
Nosotros movemos a Dios, poniendo las manos sobre los enfermos y ellos sanarán.

123 Comiencen la línea de oración. (Un hermano canta “Sólo creed” mientras el Hno.
Branham y los ministros imponen las manos y oran por los enfermos. -Ed.) Todos en
oración, ahora, todos en oración.
(El Hermano Branham y los ministros continúan orando e imponiendo sus manos
sobre la gente mientras pasan por la línea de oración, mientras el Hermano Johnson
sigue dirigiendo a la congregación cantando “Sólo creed” varias veces. Espacio en blanco
en la cinta-Ed.)
…Que enlaza nuestro corazón,
En comunión, los unos con otros
Igual a lo celestial.
Al irnos de ese calor,
Se siente profundo el dolor
Pero siempre unidas, están nuestras almas
Deseando vernos otra vez

124 Padre Celestial, en el nombre del Señor Jesús, que esto sea…el contacto de las
manos de cada uno, de los hermanos que ministran; que la Palabra de Dios conceda que
la virtud que levantó a Cristo de los muertos, y lo ha mantenido con nosotros por estos
dos mil años. Que una… (Espacio en blanco en la cinta)…almas por la eternidad, y que
sane a los enfermos en nuestro medio…Jesucristo, por estos pañuelos, estos retazos.
Que el poder de Dios sea sobre ellos en el nombre de Jesucristo. Amén.

125 Ahora que la congregación entera que cree con todo su corazón que Jesucristo
ha…mantendrá Su Palabra…si Él guardó Su Palabra por dos mil años, y dijo que esto
sucedería en el tiempo del fin, aquí ha sucedido, guardará Su Palabra que dice, “Sobre
los enfermos pondrán sus manos y sanarán.” ¿Lo creen? ¿Lo aceptan? Entonces alcemos
juntos nuestras manos y alabemos a Dios. (El Hermano Branham y la congregación
alaban a Dios-Ed.)

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