OBRAS DEL MENSAJE


Inversiones
New York, New York, E.U.A.
63-1116B
1 Gracias, muchas gracias. En verdad que considero esta ocasio?n como una de las ma?s destacadas en mi vida, el poder estar aqui? en esta gran ciudad de Nueva York, para hablar sobre este capi?tulo, o estos capi?tulos, mejor dicho, teniendo la oportunidad de sentarme en la plataforma con estos mis hermanos ministros, y de poder hablarle a los hombres de negocios y mujeres de esta ciudad, acerca de nuestro Sen?or Jesucristo. No hay duda que muchos de Uds. lo conocen a E?l, por la manera que se comportaron esta man?ana, regocija?ndose y alaba?ndole a E?l por Su bondad y misericordia.
Me siento pequen?ito parado aqui? con estos oradores de renombre y tener que pararme aqui? y hablarle a esta audiencia, porque no tengo mucho de orador, siempre he dicho que yo soy una llanta de repuesto. Uds. saben, Uds. usan la llanta de repuesto cuando se les desinfla la llanta; pero au?n no hemos tenido ninguna llanta desinflada, pero ellos dejan que la llanta de repuesto ruede por unos minutos, me imagino.
2 Yo estaba recalcando sobre… en mi alma, hace unos momentos, y en mi mente, acerca de… acerca de producir los frutos del Espi?ritu, tal como uno de los hermanos lo cito?: “Llevando el fruto”. Uds. saben, nosotros no podemos manufacturar el fruto. Nosotros tenemos que producir el fruto. Vean, una oveja no manufactura lana; pero por causa de que tiene lana, y produce lana, es una oveja. Esa es la razo?n por la cual produce lana. Esa es la u?nica manera de alguna vez llegar a ser Cristianos, no es por causa de tener el nombre, o por tratar de elaborar algo, o de manufacturarla. Siendo una oveja, usted sencillamente produce lana. Siendo un Cristiano, Ud. sencillamente produce los frutos de eso. Si?.
Y al estar sentado aqui? esta man?ana, yo se? que nuestro tiempo es limitado en estas reuniones.
3 Otra de las razones por la cual nos encontramos en Nueva York en este tiempo, lamento no haber podido atender la otra convencio?n. Un buen amigo mi?o me mal entendio?, cuando me pregunto?: “¿Va Ud. hablar en la convencio?n de Nueva York?”. El Sr. Williams. Yo vivo en Tucson, Arizona; e?l vive en Phoenix, Arizona, a so?lo 120 millas de distancia. [160 Km. Trad.] Y yo le respondi?: “Si?, yo estare?… yo estare? alla? en Noviembre, estare? contento de poder hacer eso”, de poder encontrarme con el Hermano Nelson, el Hermano Sweet, y con mis amigos de aqui?. Y me vine a dar cuenta, que fue en octubre. Y en octubre debi?a estar en Alaska, asi? que estaba muy lejos de Nueva York durante ese tiempo.
4 Pero al tener este privilegio de venir aca? con el Hermano Vick de la Iglesia la Roca, y con los ministros, y nosotros estamos alla? en el Auditorio Marc, en donde hemos estado teniendo un gran tiempo esta semana, mirando el Reino de Dios entre nosotros. Estamos muy felices por eso. Y luego al venir esta man?ana, en donde quiza?s hombres, hombres de negocios y mujeres de todos los a?mbitos de vida, que esta?n sentado aqui?: Metodistas, Bautistas, Presbiterianos, Cato?licos, y dema?s.
Me recuerda de unos an?os atra?s, cuando soli?a trabajar en un rancho de ganado alla? en Colorado. Yo estaba… esta?bamos moviendo el ganado. La Asociacio?n Hereford apacienta en el… el valle, y es llamada “Troublesome River Hereford Association.” Nuestro ranchito estaba alla? arriba a la cabecera del ri?o. Y nosotros teni?amos el East y el West Fork, y apacenta?bamos en el “East Fork”. Y luego en la primavera del an?o, era cuando quita?bamos nuestro ganado del pasto, y lo poni?amos en el “Arapaho Forest”, que es en do?nde pasta la Asociacio?n.
Ahora, es la Asociacio?n Hereford. Hay mucha gente, en la Asociacio?n de alli?, que cri?a ganado Hereford. Y si el rancho de Uds. podi?a cultivar dos toneladas de paja, se les permiti?a, por la marca, de colocar una vaca en el pastizal por todo el verano, para que su paja pueda crecer donde ellos riegan, y alimentarlos por todo el invierno.
5 Ahora, cuando teni?amos que reunirlos en la primavera, y llevar el ganado al pastizal, habi?a una puerta de retencio?n. Una puerta de retencio?n es para que el ganado no se regrese a… a la propiedad privada, esta? en propiedad del gobierno. Y el guarda siempre se para en la puerta de retencio?n, y observa el ganado mientras va pasando.
Bueno, hay muchas marcas que pasan por esa brecha, o pequen?a cerca.
Y hay alli?, bueno, el Sr. Grimes es uno de los rancheros ma?s grandes, el teni?a los que llamaban “Diamond Bar”. E?l teni?a varios miles de cabezas de vacuno. Y los “Turkey Track”, y el “Lazy K”, y muchos por el alrededor. Todos iban pasando.
6 Yo me pare? alli? muchas veces, o me sente?, en la montura, agarrado con mi pierna al cuerno de la silla de montar y miraba a ese guarda que observaba al ganado a medida que pasaba. Y la cosa ma?s sorprendente, que e?l nunca se fijaba en la marca del ganado. No lo haci?a. Todas teni?an que ser Hereford o no entraban. Y de la u?nica cosa que e?l estaba interesado, si era un Hereford o no, no que? tipo de marca llevaban. Hay una ce?dula de sangre en la oreja, que mostraba que ellas eran Herefords.
Y yo simplemente pense?, en la manera que sera? en… en el gran lugar de reunio?n para la gran entrada al Reino de Dios. E?l no se fijara? en la marca, ya sea Metodista, Bautista, Presbiteriano. Pero E?l buscara? esa ce?dula de Sangre. Eso es, todos debemos tener la ce?dula de Sangre: “Porque cuando Yo vea la Sangre, pasare? sobre vosotros”. El hombre ha tratado de educar a la gente para meterlos en Jesucristo; hemos tratado de meterlos instruye?ndolos. Pero Dios tiene una manera, eso es bajo la Sangre, nosotros tenemos cosas en comu?n.
7 Hace un tiempo, una familia se estaba separando. Y el abogado les dijo que les conveni?a dividir sus bienes antes que el divorcio fuera concedido, porque no quedari?a nada si el abogado meti?a sus manos. Asi? que dio la casualidad que era un amigo personal de ellos. Y ellos fueron a un cuarto, a la sala, el esposo y la esposa, y ellos lo dividieron, y discutieron por lo que teni?an alli?. Y en el siguiente cuarto, discutieron de nuevo. Finalmente subieron al desva?n, a un viejo desva?n, y encontraron alla? arriba un bau?l, y se estaban dividiendo el despojo que habi?a alli?; sacando y arrebatando: “¡Y eso es mi?o! ¡Y esto es mi?o!
8 Y finalmente sacaron un arti?culo, y los dos agarraron algo. Y cuando ellos lo agarraron, sus manos se toparon una con la otra. Y debajo de estas manos estaba un par de zapatitos de bebe?, el cual habi?a sido el resultado de su unio?n, la pequen?a cosita que Dios habi?a llamado al Hogar. Ninguno podi?a reclamarlo, porque perteneci?a a los dos. Ellos habi?an encontrado algo que teni?an en comu?n. Y en ese lugar, vie?ndose cada uno a la cara, no paso mucho tiempo para que se encontrara uno en los brazos del otro. Y el divorcio no se otorgo?, pudieron anularlo, porque ellos encontraron algo que teni?an en comu?n.
Yo pienso que eso es lo que deberi?amos encontrar. Hay una cosa. Nosotros podri?amos no estar todos de acuerdo con el Metodista, o Bautista, o Pentecostal, o tal, pero hay una cosa que tenemos en comu?n: Jesucristo, lo tenemos a E?l en comu?n.
9 .Alguien me pregunto?, hace un tiempo, dijo: “¿Por que? se junta con estos Hombres de Negocios del Evangelio Completo? Se supone que Ud. es un predicador”.
Le respondi?: “Bueno, yo soy un hombre de negocios”. Dijo: “¿Un hombre de negocios?”
Le dije: “Si?, sen?or. Yo… yo soy un hombre de negocios”. Dijo: “¿En que? tipo de negocio esta??”
Le dije: “Seguridad de Vida Eterna”.
Yo nunca dije seguros. Yo dije: “Seguridad”. Si alguno de Uds. esta? interesado en la po?liza, si? que me gustari?a hablar con Ud., inmediatamente despue?s de la reunio?n.
10 Me hace recordar de cuando yo estaba en la escuela, de nin?o, teni?amos a un camarada alla?, era un buen amigo, e?l era un vendedor de seguros. Y de alguna manera, nada en contra de los seguros, pero yo sencillamente no tengo ningu?n seguro terrenal. Asi? que hace tiempo, este joven muchacho… Su hermano es un ministro Bautista, tambie?n, y e?l escribe arti?culos en el Aposento… para el Aposento Alto. Y e?l vino a mi casa, y dijo: “Bueno, Billy, me da mucho gusto volver a verte.
Le dije: “Toma asiento, Wilmer”
11 Y comenzamos a hablar. Y yo sabi?a a que? habi?a venido. Yo tengo un hermano que vende seguros, pero yo simplemente nunca he comprado uno, por algu?n motivo. Asi? que e?l dijo, despue?s que platicamos un rato, e?l dijo: “Entiendo, Billy, que tu? no tienes ningu?n
seguro”, e?l dijo: “y yo pense? que tal vez podi?a hablar contigo sobre una po?liza. Y…”.
“Oh”, yo dije: “Gracias, Wilmer, pero yo tengo una… una po?liza que ya ha sido pagada”.
Y e?l dijo: “Oh, dispe?nseme”, e?l dijo: “¿Que? tipo de po?liza tienes, Billy?”.
Y yo le dije: “Vida Eterna”.
Y aunque no lo crean, el joven dijo: “No creo estar familiarizado con la Compan?i?a”. Dijo: “¿En do?nde esta?n las oficinas centrales?”.
Yo dije: “En gloria”.
“Oh”, e?l dijo.
Yo dije: “¡Es una seguridad bendita, Jesu?s mi?o es!
¡Oh, es un anticipo de gloria Divina!
Soy heredero de Salvacio?n, comprado por Dios,
Nacido de Su Espi?ritu, y lavado en Su Sangre“.
“Oh”, e?l dijo: “Eso esta? muy bien, Billy, pero eso no te va a poner en el cementerio”.
“Pero”, yo dije: “Me sacara? de alli?”. Yo no estoy preocupado de entrar alli?. Si?. Ame?n. Yo no estoy preocupado de entrar alli?. Sino por salir de alli?.
Por lo tanto estoy tan contento de tener esta seguridad de que saldre? de alli?. Porque, E?l es Quie?n hizo la po?liza, para que todos nosotros pudie?ramos salir, yo he recibido esa seguridad en mi corazo?n, de que he pasado de muerte a vida. Y yo se?, que un di?a, E?l me sacara?. Ahora antes de abordar la Palabra, me gustari?a que inclina?ramos nuestras cabezas y hablarle al Autor, so?lo por un momento, por favor.
12 Y mientras tenemos nuestras cabezas inclinadas y nuestros ojos cerrados, y yo confi?o que nuestros corazones este?n inclinados, tambie?n, en Su Presencia. Yo pregunto, en este momento si ¿hay alguien aqui? que en realidad no tiene tal seguridad de resurreccio?n, escondida en la caja de seguridad de su corazo?n, esta man?ana, y le gustari?a ser recordado en oracio?n? Si solamente, cuando no hay nadie observando, solamente levante sus manos, y diga: “Inclu?yeme a mi?, hermano”. Gracias, gracias. El Sen?or les bendiga. Docenas de manos mientras oramos.
13 Bondadoso Dios, Padre Eterno de nuestro Sen?or Jesucristo, Quie?n lo levanto? a E?l al tercer di?a despue?s de Su crucifixio?n, para nuestra justificacio?n, nos lo ha presentado en la forma del Espi?ritu Santo que viene ahora a bendecir nuestro corazo?n y a ministrarnos las cosas de las cuales tenemos necesidad en el peregrinar de esta vida.
Nos damos cuenta y al ver las manos que fueron levantadas, Sen?or, que hay una gran necesidad entre nosotros, esta man?ana. Y yo oro, Dios, que Tu? no permitira?s a ninguna de esa gente salir de aqui? sin haber obtenido esta seguridad, que sus pecados esta?n bajo la Sangre, y que han nacido de nuevo, y sellados en el Reino de Dios, por el Espi?ritu Santo, conce?delo, Padre.
14 Bendi?cenos entonces mientras escuchamos Tu Palabra. Sabemos que Tu Palabra es Verdad, y no hay otra Verdad aparte de Ti. Y oramos, Padre, que Tu Palabra se vuelva una realidad a nosotros, el di?a de hoy. Porque escrito esta?: “En el principio era la Palabra, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. Y la Palabra fue hecha carne y habito? entre nosotros. ¡El mismo ayer, y hoy y por los siglos!”.
Y E?l nos ha dicho que las “obras” que E?l hizo, nosotros tambie?n las hari?amos, porque Su Vida esta? en nosotros. Y oramos, Padre, que esto sea muy bien entendido por todos nosotros, esta man?ana. Y si profesa?ramos esta man?ana que la vida de Shakespeare vive en nosotros, nosotros sabemos que hari?amos sus obras, creando poemas. Si las obras, o la vida, mejor dicho, de Beethoven viviera en nosotros, fue?semos como Beethoven, compondri?amos canciones. Pero cuando nosotros confesamos que la Vida de Jesucristo vive en nosotros, la Vida Eterna, entonces la misma Vida testificara? quienes somos. Y como el hermano ha hablado sobre… sobre “llevando el fruto”, sabemos que la Vida de Cristo en nosotros producira? la evidencia que E?l esta? alli?. Asi? que oramos que Tu? concedas esa experiencia a cada uno de nosotros, esta man?ana, mientras esperamos.
A?brenos Tu Palabra, nosotros no podemos abrirla. Podemos darle vuelta a la pa?gina y leerla, pero u?nicamente el Espi?ritu Santo puede tomar la Palabra y repartirla en nuestros corazones tal como tengamos necesidad. Y humildemente te alabaremos a Ti, porque lo pedimos en el Nombre de Jesu?s, Tu? Hijo amado. Ame?n.
15 Me gustari?a que Uds., si tienen sus Biblias; y muchas veces, a la gente le gusta asistir al servicio, y luego escuchar lo que el ministro lee. Porque, despue?s de todo, la Palabra de Dios es Verdad. No hay otra verdad que pueda tomar su lugar. Toda es Verdad. La Palabra es Dios, es Dios en forma de letra.
Dios va a juzgar el mundo un di?a por Jesucristo. Nosotros sabemos eso.
E?l no la puede juzgar por la iglesia. Si lo hiciera, la Cato?lica Romana diri?a: “E?l tendri?a que juzgarla por nuestra iglesia”, ¿entonces que? de la Cato?lica Griega? Los Metodistas diri?an: “Ju?zgala por nuestra iglesia”, ¿entonces que? de los Bautistas? Asi? que como pueden ver hay mucha diferencia.
Tiene que haber algu?n patro?n. Y si Jesucristo es la Palabra, entonces E?l juzgara? por la Palabra. Por lo tanto cualquier cosa que Dios ha dicho en Su Palabra, eso es por lo que nosotros vivimos. “No solo de pan vivira? el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”.
16 Vayamos a San Marcos, el capi?tulo 10, leeremos solo una porcio?n de la Escritura.
Y mientras lo buscan, me gustari?a invitarlos al auditorio. Pero yo vi un cuadro muy triste la noche pasada, au?n cuando bajaba del taxi, o ma?s bien cuando sali?a del taxi, para ir al pu?lpito. Habi?a literalmente centenares que iban caminando por la calle, muchos de ellos llorando, porque los devolvieron del auditorio. No habi?a ma?s espacio. Sentimos mucho no haber podido encontrar un lugar ma?s grande. Pero esperamos, un di?a, si todos pudie?ramos venir a ver… Si no podemos, nosotros los veremos al cruzar la frontera, alla? del otro Lado.
17 Ahora en el 17 del capi?tulo 10, empezando con el 17, so?lo como un pequen?o texto, para hacer… para sacar de ahi? la deduccio?n para el contexto, que estamos confiando que Dios nos dara?.
Al salir e?l para… seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de e?l,… le pregunto?: Maestro bueno, ¿que? hare? para heredar la vida eterna?
Jesu?s le dijo: ¿Por que? me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino so?lo uno, Dios.
Los mandamientos sabes: No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre.
E?l entonces, respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud.
Entonces Jesu?s, mira?ndole, le amo?, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendra?s tesoro en el cielo; y ven, si?gueme, tomando tu cruz.
Pero e?l, afligido por esta palabra, se fue triste, porque teni?a muchas posesiones.
18 Quiero que noten a este joven, que e?l no era un ateo. Se supone que era un creyente. E?l era un miembro de iglesia. Y a mi? me gustari?a hablar esta man?ana, por los siguientes minutos, no se? por cua?nto tiempo esto se nos es permitido, pero me gustari?a hablarles sobre unas pocas Escrituras que tengo anotadas aqui? sobre el tema: Inversiones.
19 Yo pensari?a que cualquier hombre de negocios estari?a interesado en una buena inversio?n. Y le estamos hablando, me imagino, a hombres de negocios de esta gran y famosa ciudad de Nueva York. Y cualquier hombre que pueda hacer una inversio?n que le ayudara?, deberi?a interesarle. Ahora tenemos todo tipo de inversiones. Pero la inversio?n de la que les estoy preguntando esta man?ana… Uds. quiza?s han hecho muy buenas inversiones, pero esta es la mejor que pudieran hacer. Yo, como les he mencionado, soy un agente para Vida Eterna.
20 No es un buen negocio el apostar, el arriesgarse. Los… nuestro hermano aqui? acaba de hablar hace unos momentos, sobre, que habi?a estado yendo a lugares y apostando. Eso, eso es arriesgarse. Un buen hombre de negocio inteligente no hara? eso. E?l no deberi?a de hacer eso, de todas maneras. Es arriesgarse. Ud…. Ud. podri?a quedar en
bancarrota de golpe, con una cosa como esa.
Y luego un hombre de negocios sensato, o un hombre de negocios de buen razonamiento, nunca invertiri?a en algo como esto de: “Ha?gase rico de la noche a la man?ana”, de alguna empresa no establecida, para invertir en ella. E?l, e?l nunca hari?a eso, un hombre de negocios sensato, asi? como creo que lo son Uds., y las mujeres.
21 Esto de: “Ha?gase rico de la noche a la man?ana”. Yo tuve una vez un amigo que teni?a sus ahorros de toda la vida en un banco, que le generaba un pequen?o intere?s, y uno vino con un atajo. Uds. saben, nosotros escuchamos hoy en di?a de tantos que recortan la cosa. El mundo esta? lleno de eso; anuncios, y en la televisio?n, en la radio, el perio?dico. ¡Y los americanos caen en cosas como esas!
Aqui? no hace mucho, estaba escuchando un comercial de una… una mujer, o hablando en la… en la radio. Yo estaba en el carro, yendo a una parte, y ellos dijeron: “Use estos buenos polvos para lavar platos”, de algu?n tipo, “Ud. ni siquiera tiene que lavar los platos. Ud. solamente los coloca alli?, y le vierte un poquito, y los sacude para arriba y para abajo; no hay que lavarlos, ni enjuagarlos, ni secarlos, nada de nada”. Y esto era una de las cosas ma?s grandes que la ciencia alguna vez nos haya dado.
Y despue?s de un momento, el siguiente comercial fue: “No usen estos nuevos detergentes. Observen las manos de mi mama?, que tan bonitas esta?n. Aquello les quemara? las manos. Sean… tengan unas manos bonitas como las de mama?, y no usen el nuevo detergente”.
Y daba la casualidad que yo vivi?a en Jeffersonville, en aquel tiempo, por do?nde la gran fa?brica de Colgate-Palmolive esta?, y la misma compan?i?a hace los dos productos. ¿Ven? ¿Ven? Es un… una trampa. ¡Y hay mucho de eso en el mundo hoy di?a!
Y yo digo esto con reverencia y respeto, y espero que esto no vaya a sonar sacri?lego, pero esa misma cosa ha entrado en el movimiento de la iglesia. Dios no tiene atajos. Ud. simplemente tiene que pagar el precio. Ud. viene y toma la manera que Dios ha provisto para nosotros.
22 Un “Ha?gase rico de la noche a la man?ana”, si Ud. invierte en eso, y, cuando menos piense… Este hombre perdio? todo lo que teni?a. Es un negocio incierto hacer cualquier cosa como esa. Eso no muestra una buena inteligencia o buen razonamiento de comerciante, en esos negocios que no esta?n identificados.
Y luego no es un buen negocio quedarse con lo que Ud. tiene, en el bolsillo, porque le conviene mejor ponerlo a trabajar. ¿Se acuerdan que nuestro Sen?or hablo? acerca de los talentos?
Yo no tendre? tiempo de desglosarlo todo, pero espero que Uds. entiendan lo que yo estoy… estoy hablando, dando este paralelo, para llegar al punto que deseo hacer para Uds.
23 Ahora encontramos que, si Ud. guarda su dinero en el bolsillo, los ladrones pueden saca?rselo. Y nosotros no queremos hacer eso, porque eso no es una buena garanti?a, guardar el dinero en su bolsillo. Ud. puede perderlo, y podri?a… alguien podri?a arrebata?rselo.
Y no vaya Ud. a ponerlo en alguna inversio?n imprudente. Pero invierta en una buena firma que sea digna de confianza que ha sido probada y que ha sido identificada plenamente que sera? rentable. Ahora eso es lo que Uds. piensan, Uds. hombres de negocios y mujeres. Si no es rentable, entonces Uds. le tendra?n desconfianza. Pero si se ha comprobado que es rentable, y es de confianza, entonces Uds. inviertan alli?. Uds. pueden poner alli? todo lo que tienen, porque ha sido comprobado, enteramente comprobado, que vale la pena.
24 Y este joven rico, u hombre joven de negocios, lo llamare? asi?. Este hombre joven de negocios de la ciudad tuvo la oportunidad de invertir en una de las cosas ma?s grandes identificadas del mundo. E?l tuvo la oportunidad de sacar una… una po?liza, como nosotros la llamamos, de Vida Eterna. Pero e?l no estaba interesado en una po?liza como esa, porque al parecer el precio de ella lo alejari?a de las cosas que e?l queri?a hacer. Encontramos alli? un buen punto.
25 Ahora, el joven sabi?a que habi?a algo que le estaba haciendo falta. Sin embargo nosotros (e?l estaba) entendemos perfectamente que de seguro e?l debio? tener un… un
buen padre, una buena madre, y una experiencia de iglesia, que perteneci?a a una iglesia, porque Jesu?s le pregunto?: “Guarda los mandamientos. Honra a tu padre y a tu madre. No mates, no cometas adulterio”, y todos estos valores morales que ensen?a la iglesia. Pero Jesu?s le dijo: “Una cosa te falta”.
E?l no le estaba preguntando a Jesu?s: “¿Que? puedo hacer para unirme a Tu iglesia? ¿Que? puedo hacer, para llegar a hacer un miembro?”. Pero e?l dijo: “¿Que? hare? para poseer Vida Eterna?”. Sin embargo, siendo miembro de un cuerpo religioso, au?n asi? el joven fue lo suficientemente sensible para reconocer que le faltaba la Vida Eterna.
26 Y solamente hay una forma de Vida Eterna. Nosotros nos esforzamos por conseguirla. Y a e?l se le dio la oportunidad de recibirla, cuando e?l hizo la pregunta, porque escrito esta?: “Pide y recibira?s”.
Y se le fue presentado, sin embargo fue lo suficientemente necio en rechazarlo porque el precio era demasiado elevado. Y como Cristiano, y viajando alrededor del mundo, he encontrado el mismo deseo en el corazo?n de mucha gente. Como soli?a decir mi esposa: “Ud. quiere comerse su pastel, y a la vez guardarlo tambie?n” Ud….. Ud. no puede hacer eso.
Ud. no puede aferrarse al amor del mundo, y a Dios, al mismo tiempo. “Porque Ud. no puede amar a Dios y a Mammo?n”, lo cual significa: “el mundo”. Y si Ud. ama al mundo, o a las cosas que esta?n en el mundo, el amor del Padre no esta? en Ud.“.
27 Pero a mucha gente le gusta decir: “Yo pertenezco a Tal y tal”. Pero esa no es la cuestio?n. Esa no es la po?liza de la cual estoy hablando, esa man?ana.
Es Vida Eterna, Vida para siempre. Y cualquier cosa que es Eterna, nunca tuvo un principio, y por lo tanto no puede terminar. Lo eterno nunca tuvo un principio. Y entonces de la u?nica manera en que Ud. puede ser Eterno, es recibiendo Vida Eterna. Y u?nicamente hay una cosa que es Eterna, y esa es Dios. No por unirse a la iglesia, o a credos, o da?ndole la vuelta a la pa?gina en an?o nuevo, o lo que sea; pero es recibiendo a Dios, la Persona de Dios, en la forma del Espi?ritu Santo en su vida. Y Ud. llega a ser una parte de Dios, y tan Eterno como lo es E?l, porque Ud. es una parte de E?l. Todo tiene un principio y un final. El mundo comenzo?, y terminara?; el cielo comenzo? y terminara?. Jesu?s dijo: “Cielos y tierra pasara?n, pero Mis Palabras nunca pasara?n”, porque E?l es la Palabra. E?l es la Palabra y eso es eterno.
28 Y la Palabra en Ud. produce la Vida de Cristo. Si yo pudiera sacar la vida de un a?rbol de durazno y se la pongo a uno de pera, ya no dara? ma?s duraznos, tendra? peras en e?l porque la vida en el a?rbol producira? lo que es. La vida que esta? en Ud. muestra lo que Ud. es. Su vida testifica tan alto, en Ud., al punto que su testimonio deja de escucharse. Ellos saben lo que? es Ud. por la vida que vive y por las cosas que Ud. hace. La Vida de Cristo en Ud., por consiguiente, las obras y la Vida de Cristo que Ud. vive, porque eso es Su vida viviendo a trave?s de Ud. Ud. solamente esta? en un vaso para llevar a cabo las obras de Dios.
29 Que? cosa tan irracional hizo este joven cuando e?l… cuando no se intereso? en tal inversio?n. E?l teni?a una gran riqueza, nos fue dicho. Pero la riqueza del mundo tiene que perecer. ¿Que? de la condicio?n del joven en este di?a? Me pregunto, ¿en do?nde estara?? E?l rechazo? la oportunidad que teni?a. Sin embargo, e?l era un creyente Cristiano, o un creyente, vamos a decir, para ser mas fundamentalistas. E?l era un creyente, e?l estaba caminando en toda la luz que la ley teni?a, y probablemente era un miembro fiel de alguna gran congregacio?n, pero sin embargo sabi?a que le estaba haciendo falta la Vida Eterna.
30 Ahora, e?l habi?a visto algo en Jesu?s que nunca habi?a visto en otro hombre. E?l habi?a visto a sus sacerdotes, habi?a visto a su gente, e?l habi?a visto a hombres buenos, pero habi?a algo especial en Jesucristo. Ellos habi?an visto, au?n los escribas y los soldados que fueron enviados, y los del templo, para arrestarlo, ellos dijeron: “Nunca ha hablado hombre como e?ste”. E?l no so?lo hablo? como sacerdote o como laico, pero E?l… E?l teni?a… Dios respaldaba lo que E?l deci?a. E?l era…
E?l nunca escribio? libros. No tenemos nada que Jesu?s haya escrito, en Su vida. La u?nica cosa que sabemos, que E?l escribio? en la arena, cuando una… una mujercita de mala fama fue trai?da a E?l, entonces E?l borro? todo eso ¿Por que? no escribio? E?l? E?l era la Palabra. E?l era la prueba viviente de que hay un Dios vivo, Su misma Vida dentro de E?l.
E?l dijo: “Si Yo no hago las obras de Mi Padre, entonces no me crea?is. Aunque Uds. no puedan creerme”, siendo E?l un hombre: “entonces creed en las obras. Escudrin?ad las Escrituras, porque en Ellas a vosotros os parece que tene?is la Vida Eterna, y Ellas son las que testifican de Mi?. Ellas les dicen Quie?n Soy Yo”. Eso fue un lenguaje desconocido para muchos de los cle?rigos de ese di?a.
Es una pena, pero parece que se esta? repitiendo otra vez. Pero es… el mundo permanece igual. Los espi?ritus no cambian, ellos van de un grupo a otro, de un hombre a otro; los malos espi?ritus, y el buen Espi?ritu de Dios. El Espi?ritu Santo permanece el mismo como lo fue cuando cayo? fresquecito en el Di?a de Pentecoste?s, cuando Dios, en la gran Columna de Fuego, se dividio? Asi? Mismo entre Su Pueblo.
31 Pero en este Jesu?s, e?l vio algo que ningu?n otro hombre teni?a, e?l vio a Dios viviendo en un ser humano.
Y despue?s, como pensadores inteligentes, esta man?ana, si la misma Vida que estuvo en Cristo esta? en Ud., ¿co?mo puede evitar vivir la misma cosa, siendo la misma cosa? Tiene que hacerlo. Asi? que pudie?ramos ponernos todos emocionados, pudie?ramos llegar a estar tan documentados con algu?n credo o algo, que nosotros pudie?ramos pensar que eso es todo. Pero cuando nosotros leemos lo que E?l fue, entonces eso es lo que E?l es hoy. Lo que fue Dios en Cristo, su Hermano Redentor, eso es lo que E?l es en Ud. como hijo redimidos que es.
32 Jesu?s vio a este joven, y E?l lo amo?. Ahora hay una cosa que parece que nos esta? haciendo falta, el di?a de hoy, porque la gente que no nos ama, parece ser que nosotros no queremos amarlos. Desde que he estado en medio de la gente del Evangelio Completo, esto es lo que vine a darme cuenta, hasta que conoci? a este grupo de Hombres de Negocios, la organizacio?n con la creencia de los Pentecostales pareciera que ellos se han aislado a si? mismos. Eso no esta? expresando la Vida de Jesucristo. E?l amaba a todos, y E?l amo? a este hombre joven de negocios. Aunque e?l lo rechazo?, au?n asi? E?l lo amo?.
Y este joven encontro? algo en Jesu?s que no encontro? en ningu?n otro lado, y se le extendio? la invitacio?n para que recibiera lo que E?l teni?a, pero el precio fue demasiado elevado. Y aunque e?l habi?a visto que la inversio?n a la que se le pidio? que invirtiera, le costari?a todas sus posesiones mundanas, pues Jesu?s le dijo: “Vende lo que tienes”.
33 Ahora, hombres y mujeres, no… no me mal entiendan. Yo no quiero decir que no debamos tener dinero. Pero cuando Uds. hacen de eso su dios, cuando esta?n dependiendo en eso, tiene que perecer. Y hoy di?a, demasiadas veces, los hombres y las mujeres de negocios esta?n tratando de ver cuanto ma?s pueden obtener, cuando deberi?amos de estar viendo de que? tanto podemos librarnos. Que diferente es el di?a de hoy, en los a?mbitos Cristianos, y en las iglesias denominaciones, y asi? sucesivamente, en todas ellas. Que tan diferente parece ser, el di?a de hoy, a la iglesia Pentecostal de los inicios. Hoy en di?a parece ser que tratan de alardear sobre: “Tengo una flotilla de Cadillacs, y soy espiritual porque poseo muchos de los bienes de este mundo”. Y vemos que exaltan eso mucho, au?n entre nuestros hermanos. Los de Pentecoste?s de los primeros di?as vendi?an todo lo que teni?an y lo distribui?an entre los pobres, y entre ellos.
34 Un hombre joven no hace mucho, en Jamaica, cuando estuvimos alla? en el hipo?dromo, yo estaba con los Hombres de Negocios del Evangelio Completo. Y yo comente? algo de eso, una noche, en una concurrencia de hombres de negocios que se habi?an reunido de todas las islas, por todo… por todas las islas. Y este cantante joven vino a mi?, y e?l dijo: “Hermano Branham, su declaracio?n no fue muy grandiosa, esta noche, sobre lo que dijo Ud. de los pentecostales vendiendo lo que teni?an”.
Yo estaba predicando sobre los cri?ticos de pentecoste?s, y estaba diciendo que es alli? en do?nde tienen el derecho de criticar esa u?nica cosa. Yo dije: “Ustedes hombres de negocios siempre esta?n hablando de co?mo llegar a ser ricos. Esos hombres saben co?mo enriquecerse. Ellos ya son ricos. La cosa que uno quiere venderles es Jesucristo, algo que ellos no tienen”.
35 Ud. no puede llevar el Evangelio al mundo. Nosotros tenemos que traer al mundo. Hollywood se va por las cosas que brillan, un mono hace la misma cosa. Hollywood brilla, pero el Evangelio resplandece. Hay una gran diferencia entre brillar y resplandecer. Estamos tratando de poner cosas grandes, y ser algo grande. Esa no es la manera de alcanzar al que esta? afuera. Vida la Vida, y deje que Cristo viva en Ud., eso
le hara? ponerse hambriento y sediento de ser como Ud. Ud. vue?lvase salado, y a e?l le dara? sed. La u?nica manera que Ud. puede llegar a ser salado es dejando que la Vida de Cristo viva en Ud., porque E?l es eso. La sal solamente salva cuando hace contacto.
36 Ahora venimos a darnos cuenta, que este joven sabi?a que este Hombre era ma?s que so?lo un hombre ordinario. E?l sabi?a que debi?a ser Dios, porque la Vida de Dios se reflejaba a trave?s de E?l; y E?l fue cabalmente vindicado por la Palabra, que E?l era Dios.
Ahora quiero hablar por un momento con Uds. hermanos ministros, tambie?n. Somos una congregacio?n aqui? de ambos, ministros y hombres de negocios. Y estoy un poquito temeroso que nuestro gran sistema de iglesias del di?a de hoy ha llegado a esa misma condicio?n, puesto que la Biblia reclama que llegari?a a suceder, en los u?ltimos di?as, que la Iglesia de la Edad de Laodicea es: “la cual es rica, incrementada en bienes, y no tiene necesidad de nada. Y no sabes que tu eres un cuitado, y miserable, y pobre, y ciego y no lo sabes”. Esa es la parte triste: “¡Y no lo sabes! ¡Ciega!”.
37 ¿Por que? esos Fariseos, esos eruditos de los seminarios no conocieron a Jesucristo, cuando E?l fue identificado cabalmente por la Biblia, cuando E?l probo? ser aquel Profeta que Moise?s dijo que se levantari?a? Y ellos no habi?an tenido profetas por cientos de an?os. Y aqui? estaba E?l parado entre ellos, con la misma Palabra de Dios, pero la Biblia dice que ellos eran “Fariseos ciegos”. Y la Biblia nos dice, que, “Ellos debi?an ser ciegos”. ¡Que? cosa tan triste!
Y la misma Biblia que dijo que ellos seri?an ciegos, dice: “La Iglesia de la Edad de Laodicea seri?a ciega, miserable, cuitada, pobre, desnuda, y ciega, y no lo saben”.
Si pudie?ramos encontrar un hombre en la calle, o una persona que estuviera en esa condicio?n, seri?a algo muy lastimoso; si Ud. pudiera ir a e?l ahora, y hablar con e?l o con ella. Y si Ud. mira la forma de vestir de algunas de nuestras mujeres modernas, se dari?a cuenta que ellas esta?n casi de esa manera en lo natural. Pero si Ud. va a ellas y les dice que esta?n mal, y si pudieran escucharlos, si entendieran que esta?n desnudas, ellas tratari?an de ayudarse a si? mismas. Pero: “Desnudas, y no lo saben”.
38 Ahora en este di?a, Dios ha mandado de vuelta el Espi?ritu Santo, el cual, si Jesucristo es el mismo ayer, y hoy y por los siglos, entonces E?l au?n es el mismo Mesi?as. Y la Vida de Cristo esta? en Su Iglesia, vindicando Su Palabra. Asi? es como Dios fue en la Tierra, en la forma de Jesucristo, siendo la Palabra, para hacer vivir la Palabra. Y el Espi?ritu Santo esta? ahora en carne, haciendo que la Palabra de Dios viva en cada promesa y en cada maravilla. Y todo lo que E?l prometio?, esta? alli?.
Y a las iglesias se les ha dado la oportunidad de recibir esta po?liza de Vida Eterna, pero ellas han hecho la equivocacio?n tan irracional que hizo el joven rico. Ellas se han ido con los concilios, unie?ndose, todas llegando bajo una forma de cabeza eclesia?stica que fue predicha por la Biblia. Nosotros podemos ver eso en nuestros sistemas organizacionales. Y ellas se encuentran en Roma, y dema?s, ahora. Ahora no tenemos ma?s maniobras partidistas, no ma?s evasivas, solamente decir la Verdad. Esa es la manera en que esta? escrita. Dios siempre vindica Su Verdad. Y a la iglesia en esa clase de condicio?n, se le ofrece que tome la Po?liza.
39 Y sobre las mismas bases, en las que muchos de Uds. hombres de negocios aqui? esta man?ana, pertenecen a esas iglesias. Yo no digo: “De?jenlas”. No, sen?or. Ud. vaya a alla? y sea una lumbrera, pero lleve Luz con Ud. ¿Ven? Noten.
Las mismas bases en las que el joven rico rechazo? la oportunidad, son las mismas bases en las que la iglesia rechaza la oportunidad el di?a de hoy de Vida Eterna. Porque la iglesia en si? misma, va a estropear la herencia de sus padres, las grandes tradiciones por las que sus padres se pararon. Y luego si el Espi?ritu Santo cae en un gran sistema eclesia?stico, pues, me temo que sus oficiales no lo soportari?an. Seri?a excomulgado de esa organizacio?n. ¿Ven? Y e?l casi ni puede pagar el precio, e?l ya no seri?a ma?s: “Doctor, santo padre”, o lo que sea, e?l seri?a un simple hombre ordinario entre nosotros.
No hay personas grandes en la Cristiandad. El mundo es el que hace eso. Nosotros somos todos del mismo taman?o, hijos e hijas de Dios, y no hay un “soy ma?s santo que tu?”. Nosotros somos hijos de Dios, por la gracia de Dios.
40 Yo leo en la Biblia, que Dios le dijo a Juan, en la isla de Patmos, que: “Los hechos de los Nicolai?tas”, E?l lo odiaba. Nikao: “Conquistar al laico”, el conquistar al laico y poner toda la santidad en un cierto hombre. La santidad es para todos. El Espi?ritu Santo cayo?
sobre todo el grupo. No hay un hombre santo, de todas maneras, es un Dios santo. Nosotros no decimos: “Santa iglesia, santa gente”. Es el “Dios santo”. No somos santos, pero E?l es santo. No un ministro santo; es el Espi?ritu Santo, E?l ministra por medio del ministro. No son los hombres santos; ninguno de nosotros es santo. Pero ellos aparentemente, demasiadas veces, esta?n rechazando la misma oportunidad.
41 En Apocalipsis 3, leemos esto, que en la Iglesia de Laodicea, vemos uno de los cuadros ma?s tristes de toda la Biblia, en Apocalipsis 3, en la Iglesia de Laodicea. Todo el resto de las iglesias, a trave?s de la Edad de Luterana, y por las Siete Edades de la Iglesia, cada una, no esta?… habla sobre Jesu?s estando en la iglesia: “E?l que esta? en la iglesia”. Pero en la de Laodicea, E?l estaba afuera, tocando, tratando de entrar otra vez. Que? cosa tan triste, pensar que: “El Hijo de Dios, tocando en Su Propia iglesia, tratando de entrar otra vez”.
Pero las riquezas del mundo les habi?an cegado los ojos. No solamente eran ricos en dinero, pero ricos en popularidad, ricos en las cosas del mundo, en los cuidados de la vida, al punto que Uds. se han codeado con eso, y hombres intelectuales han entrado y se han llevado el Grano, esa… esa Perla de gran precio. Pero Dios predestino? una gente para estar alli?, alguien va a estar alli?. Pero ellos lo rechazan. No todos lo hara?n; algunos de ellos lo recibira?n. Ahora ellos lo sacaron a E?l del amor de ellos, del amor a Su Palabra. La… Ellos recogieron un credo y adoptaron un credo, cualquier cosa que Ud. tome en lugar de algo.
42 Por ejemplo, Ud. esta? casado con una hermosa mujer. Ella lo ama y Ud. la ama, asi? dice Ud. Despue?s de un tiempo, Ud. toma a otra mujer, o ella toma a otro hombre, Ud. tiene que abandonar su primer amor.
Y esa es la u?nica manera en la que podemos adoptar un credo, es cuando abandonamos nuestro primer amor, la Palabra. Ud. no puede creer un error, sin que primero haya pisoteado la Verdad. Pero hemos llegado al punto que nosotros les estrechamos la mano y los ponemos en la iglesia. Ellos todavi?a fuman, beben, y tienen fiestas.
43 Yo estaba hablando anoche, cuando bajaba en el elevador… Estaba una dama en el elevador, diciendo que iba a una fiesta de la iglesia, dijo: “Es en el so?tano de la iglesia. Vamos a jugar bunco, y tienen unos pavos que vamos a repartir, y esto es como ayuda para pagarle al pastor y las misiones”. Vean, Uds. esta?n adoptando algo. Eso no esta? en el programa de Dios. Si alguna vez llega al punto que no pueda predicar el Evangelio, hasta no ceder en cosas como esas, yo cerrare? la Biblia y me ire? a casa. Es una pena. Pero las tenemos (¿por que??) porque han rechazado la po?liza de Vida Eterna. Eso es lo que ocasiona esto, perdieron su amor.
44 Yo fui a un lugarcito en el vesti?bulo del hotel, ante noche, e iba por un emparedado, y le dije a la dama: “Tra?igame un… un emparedado y un vaso de suero de leche”.
Y no estoy seguro si voy a decir esto bien o no. Pero la pequen?a dama pareci?a tener gangrena, con todo eso azul debajo de los ojos y cosas; y… y a penas con la suficiente ropa puesta, que Ud. bien podri?a meterla en una caja de aspirinas. Ella dijo: “¿Desea Bourbon en las rocas?”.
Yo dije: “Dispense, ¿co?mo dijo?
Ella dijo: “¿Bourbon en que??”
Le dije: “Yo dije suero de leche”. ¿Ven?
Ella dijo: “Bueno, ¿Que? quiere de beber?”
Yo dije: “Suero de leche”
Ella dijo: “Bueno, tenemos unos tragos muy bien mezclados, en este lugar”
Yo dije: “Dama, yo soy un ministro del Evangelio”
Ella dijo: “Nuestra… Yo soy cato?lica”. Y ella dijo: “Nuestros sacerdotes entran aqui? y beben”
Yo dije: “Yo, yo no soy un sacerdote cato?lico. Yo soy un ministro del Evangelio” Ella dijo: “¿No bebera? un trago mezclado?”
Yo dije: “No lo mezcle con nada, solamente tra?igame suero de leche al natural”. Si?. Y ella no sabi?a. Pero alli? lo tienen, miren, alli? lo tienen.
45 Religio?n, igual que el mundo. Religio?n significa: “Una cubierta”. Si Uds. pueden cubrirse con el mundo, Uds. actuara?n como el mundo.
Pero si Uds. esta?n cubiertos con la Sangre de Jesucristo, Ud. se relaciona con E?l, a Uds. ya no les interesara?n esas cosas. Uds. no vera?n nada ma?s que la Sangre. Y Dios solamente reconoce la Sangre. “Cuando Yo vea la Sangre, pasare sobre vosotros”. Ame?n. Estamos agradecidos con Dios por estas cosas.
Ahora estamos hablando sobre esta po?liza de Vida Eterna.
46 Y muchas veces, estando entre esa gente Pentecostal, ellos… ellos pueden predicar tan ra?pido, y, y yo… y yo soy tan lento. Yo soy un… soy un rebelde, para comenzar, siendo un Suren?o, yo… yo simplemente tengo que tomarme mi tiempo. Como por ejemplo alla? afuera en la calle, ellos casi me atropellan, y yo… retrocedo a un rinco?n, y espero hasta que toda la multitud pase. Y luego aqui? parece como si no tuviera fin, asi? que soy un poco lento, ellos tienen que tolerarme un poquito.
47 Pensemos en… en algunos de los asegurados de esta po?liza. Vamos a invertir esto, investigar, mejor dicho, esta man?ana, algunas de las personas que han tomado esta po?liza, antes, para que podamos ver si esta? po?liza es confiable, o no. Estoy hablando de la Palabra de Dios, la cual es Cristo en carne. Alguien que ha tomado esta po?liza, comenzaremos en el pasado e repasaremos ra?pidamente unos de los asegurados.
48 Hubo un hombre, una vez, al que se le ofrecio? esta po?liza. E?l era un granjero. Y el Sen?or Dios se reunio? con e?l con Su Palabra, y dijo: “Va a haber un… un diluvio que va a destruir todo el mundo. Tu? vas a actuar muy extran?o ahora si quieres recibir esta po?liza, pero salvara? tu vida. Yo quiero que construyas un arca”. Era Noe?. Y aunque el resto del mundo religioso, de ese di?a, pensaba que el viejo hombre estaba loco, y en realidad no encajaba con el orden cienti?fico del di?a.
Porque, Jesu?s dijo: “Asi? como fue en los di?as de Noe?”, un mundo como ese: “asi? sera? la venida del Hijo del hombre”, cuando la po?liza tiene tantos nombres escritos en ella; y E?l esta? alla? arriba, redimiendo, esta man?ana, todos aquellos que tendra?n su nombre en ese Libro. Ahora, dentro de poco, el u?ltimo nombre saldra?, y eso… Eso lo finalizara?. Vengan ahora, mis hermanos. No se esperen. Despue?s de un rato, podri?a ser demasiado tarde. Vengan ahora mientras tienen la oportunidad, mientras Ud….. mientras se les es ofrecido.
49 Nos damos cuenta que Noe? hizo esta inversio?n, era un granjero muy popular, y probablemente conoci?a a mucha gente, y teni?a grandes cosas. Pero el vendio?, quiza?s su granja, para conseguir el material para construir el arca. La gente se rei?a de e?l; Satana?s causaba eso. Tal vez era llamado un: “santo rodador”.
Como uno dijo esta man?ana, e?l llego? a ser un santo rodador por el piso, cuando encontro? y firmo? su nombre en la Sangre de Jesucristo, al querer tener esta po?liza.
Y e?l, Noe?, hizo la misma cosa. Y e?l se despojo? de lo que teni?a, y e?l construyo? un arca. Se burlaron de e?l, fue probado por Satana?s, pero e?l se dio cuenta que su po?liza le retribui?a salva?ndole la vida; no solamente su vida, pero su casa.
Y yo creo que esa es la verdad. No solamente a Ud.; tal vez a … la esposa, una mujer de negocios, al hombre, un hombre de negocios.
Ud. dice: “¿Que? tiene que ver eso con mi familia?”.
50 Una vez le preguntaron, a Pablo y a Silas. El carcelero de Filipos, e?l dijo: “¿Que? es menester que yo haga para tener Vida Eterna?”.
E?l dijo: “¡Cree en el Sen?or Jesucristo, y sera?s salvo tu? y tu casa!”. ¿Por que?? Si e?l en verdad, no fingiendo creer, ¡pero si crees! Jesu?s dijo: “Estas sen?ales”, en Marcos 16: “seguira?n”, no quiza?s, “seguira?n a los que creen”. Y si Ud. tiene la suficiente fe para su propia salvacio?n, Ud. tambie?n puede reclamar a su familia, por fe. Si Ud. tiene esa clase de fe, su fe puede ayudar a su familia, “tu? y tu casa”.
51 Y la familia de Noe?, viendo que el padre, un buen hombre, estaba martillando duro, sus hijos y sus nueras, y dema?s, vino a martillar con e?l, llevando el reproche por la Palabra. Uds. siempre tienen que hacer eso. El Reino de Dios no viene sin pruebas. Los
hombres entran presionando, al Reino de Dios; no observando. Ahora, pero valio? la pena, le salvo? su vida. Nos pudie?ramos quedar horas en Noe?.
52 Pero vayamos a otro, de nombre Daniel. Siendo profeta, la oportunidad lo hizo profeta de Dios. Y la Palabra de Dios siempre viene u?nicamente al profeta. No hay otra manera. Siempre viene al profeta.
Shh.. Un momento. [Un hermano habla en lenguas. Un hermano da la interpretacio?n. Trad.] Ame?n. Gracias Sen?or. Nosotros entendemos. Tal vez para aquellos que no entienden, un hombre de negocios, yo… yo no criticare? eso. Vean, debe ser algo importante, para que el Espi?ritu Santo interrumpiera el Mensaje, para hacer eso, de dar una advertencia.
Ahora nosotros creemos en lenguas desconocidas, como don. Yo soli?a pensar que eso estaba mal. Cuando recie?n llegue entre la gente, yo pensaba que tal vez esa gente, hablando en lenguas, que era quiza?s solo una actuacio?n. Pero yo no dire? nada, porque, recuerden, nosotros podemos blasfemar el Espi?ritu Santo, eso es, diciendo algo malo. Asi? que me vine a dar cuenta, cuando fui a A?frica y viajando por todo el mundo, que no hay un sonido que no tenga un significado. Cada pequen?o chasquido y movimiento tiene algu?n tipo de significado.
Luego nosotros solamente nos quedamos quietos hasta que el Espi?ritu Santo responde. Y esa es la razo?n, probablemente, E?l interrumpio? el Mensaje, para decir, segu?n yo lo entendi?, espero que asi? sea, que: “Escuchad las Palabras del Sen?or, y obedezcan las Palabras del Sen?or”. Ahora, solamente recuerden, ese no fui yo. Esos fueron hombres, hombres con un don, de hablar en otras lenguas. Y… y los hombres, por si mismos, no hari?an eso, yo no creo. Cuando un Mensaje se esta? dando, ellos no lo hablara?n, si no fuera que es algo que el Espi?ritu Santo le estuviera haciendo llegar quiza?s a un alma aqui? de manera urgente. Yo no se?. Vean, yo no se? nada con respecto a eso, eso depende de Dios. ¿Ven? Pero nosotros siempre queremos respetar y darle reverencia a cualquier cosa que Dios haga.
53 Ahora, regresando al pensamiento de los asegurados, de la misma po?liza que estaban llenos estos hombres tambie?n, para hacer estas obras ahora, para traerlo a la mitad de un Mensaje, para inyectar algo alli? y decir: “Este es el Espi?ritu Santo”, en otras palabras: “habla?ndoles a Uds.”.
Daniel, era de e?l de quie?n esta?bamos hablando… E?l estaba asegurado. E?l era un hombre lleno con el Espi?ritu de Dios. Porque la Palabra estaba en Daniel, Daniel era un profeta.
Y la Biblia dice, en Hebreos el capi?tulo uno: “En dif… en otros tiempos, Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas”. Ahora profeta es una palabra compuesta, la cual significa: “un revelador de la Escritura” y “uno que predice las cosas que esta?n por venir”, para mostrar que Dios no cambia Su Mensaje. En cada edad, Dios siempre ha usado, no una organizacio?n, no a un grupo o sistema, pero al hombre.
Y el Dios que no cambia, hizo un camino en el huerto del Ede?n, para que el hombre pudiera ser salvo, eso es por medio de la Sangre. Nosotros podemos tener sistemas y sistemas denominaciones, pero Dios lo rechaza. Au?n permanece la Sangre. Esa la u?nica manera.
54 Dios usa al individuo. Dos hombres nunca vera?n la cosa de la misma manera, asi? que Dios toma a una persona en Su mano; y a partir de alli?, como Moise?s y hasta Daniel, y a trave?s de los diferentes profetas. Y presten atencio?n.
Uds. dicen: “Bueno, ¿que? del Espi?ritu Santo?”. El Espi?ritu Santo no cambia esa manera.
Fi?jense, la Palabra del Sen?or viene al profeta. Juan era el profeta de la edad. E?l estaba parado en el agua, declarando que el Mesi?as ya estaba entre sus medios, en alguna parte. E?l lo reconoceri?a por la sen?al. Y cuando el Mesi?as, siendo la Palabra, E?l vino al agua, donde estaba el profeta, ¡la Palabra vino al profeta!
Jesu?s dijo, que en estos di?as, E?l dijo: “E?l”, que es un pronombre personal: “E?l, el Espi?ritu Santo, cuando E?l haya venido sobre vosotros, cuando venga a Ud. E?l les mostrara? estas cosas que Yo les he ensen?ado, y les mostrara? cosas que esta?n por venir”. Permanece igual, el Espi?ritu Santo es el Profeta entre nosotros el di?a de hoy. El Espi?ritu
Santo es el profeta.
55 Daniel era un profeta. Las Palabras de Dios, la Biblia, fueron invertidas en Daniel, para manifestarle a la gente que Dios todavi?a vivi?a. Y Daniel propuso en su corazo?n que e?l no contaminari?a su inversio?n.
¡Oh, si la iglesia pudiera hacer tan solamente eso, si la iglesia pudiera proponerse solamente en su corazo?n que no van a contaminar su inversio?n ata?ndose a cosas que los mete a un sistema que los alejara? de E?l!
Daniel se lo propuso en su corazo?n. ¿Y cua?l fue el resultado? Salvo? su vida de entre los leones.
56 Despue?s los jo?venes hebreos invirtieron en Dios, que ellos no iban a quebrantar Sus mandamientos, sin importar que ellos hicieran una imagen de su santo hermano, Daniel. La cual, yo creo que la imagen fue de Daniel, porque e?l era el dios “Belsasar”, y encontramos que e?l hizo una imagen a este hombre santo. Sin importar que tan santo fuera el hombre, ellos no se iban a inclinar ante ninguna forma de imagen, sin importar de quie?n era la imagen. El mundo gentil comenzo? con la adoracio?n a una imagen santa, y va a terminar de la misma manera, y Uds. pueden ver lo que los sistemas esta?n haciendo el di?a de hoy. Asi? que los jo?venes hebreos no se iban a inclinar ante ninguna imagen, y encontrara? que sus inversiones les pagaron muy bien salva?ndoles la vida.
57 Ahora solo por un momento, encontramos a otro tipo que se llamaba… e?l es un comerciante, un hombre de negocios, un hombre de negocios que teni?a un trabajo comercial. E?l… e?l era un pescador. Era llamado Simo?n. Y su hermano era Andre?s. Su padre se llamaba Jona?s. No, dispe?nsenme. Si?, asi? era. Yo creo que es correcto.
Y entonces nos damos cuenta que este hermano pescador habi?a estado asistiendo al avivamiento bautismal. Juan el que bautiza. Y e?l teni?a, este bautizador dijo: “Yo no lo tengo, pero esta? por venir”.
Seri?a una buena cuestio?n si nuestra organizacio?n, y yo mismo siendo que fui Bautista por un tiempo, si pudieran hacer la misma cosa. Si?. Esta? por venir. Si Ud….. Tiene que venir de lo alto. Es una promesa.
Y un di?a este bautista, o bautizador, anuncio?: “Alli? esta?, justo entre vosotros”.
Eso entusiasmo? tanto a Andre?s hasta que se fue y trajo a su hermano, el pescador.
E?l estaba tan ocupado en su negocio, hasta que, una man?ana e?l pudo haber asistido a un… un desayuno. Yo no se? a donde fue, pero era en la ribera. Y cuando lo hizo, e?l camino? hasta la Presencia del Orador, y el Orador dijo: “Tu nombre es Simo?n, y tu? eres el padre… Jona?s es tu padre”.
58 Ra?pidamente, ese miembro del Sanedri?n, ese miembro del gran cuerpo eclesia?stico, que habi?a lei?do su Biblia y sabi?a que el mismo hombre, Moise?s, que habi?an estado siguiendo, les habi?a dicho que: “Cuando el Mesi?as venga, E?l sera? un Profeta”. E?l le presto? atencio?n a lo que la Palabra habi?a dicho, independientemente a que sistema eclesia?stico e?l perteneciera.
¿No podemos nosotros, el di?a de hoy, escuchar al mismo Hombre, Jesucristo, Quie?n nos dijo lo que aconteceri?a en estos u?ltimos di?as?
Y a medida que llego? a este Hombre, y E?l le dijo quie?n era; no solamente de e?l, pero de su anciano padre piadoso que habi?a partido; ra?pidamente e?l invirtio? en esta po?liza, de Vida Eterna, y llego? a ser el obispo de Roma, en la iglesia. Natanael, un poco despue?s…
59 Habi?a un hombre alla? llamado Felipe que vio eso, ¡y tambie?n lo entusiasmo?! E?l supo que era el Mesi?as, porque E?l era un Profeta. Ellos habi?an tenido todo tipo de profetas, pero no eran el tipo correcto de profeta. Cuando ellos vieron a este Profeta venir, fue completamente identificado por la Palabra.
De esa manera la iglesia es un profeta el di?a de hoy, debe estar completamente identificada por la Palabra de Dios, la cual es el Profeta. Y si nos organizamos a nosotros mismos y formamos grupos, y nos separamos uno del otro: “aparentemente no teniendo la Fe”, ¿Co?mo es que vamos a tomar la Palabra? Vean, no lo podemos hacer. Regresen a la Palabra, esto es Vida Eterna: “Mis Palabras son Vida”.
60 Ahora noten lo que sucedio?. Encontramos que Felipe se entusiasmo?, hasta el punto
de irse corriendo por alrededor de la montan?a. Si Uds. lo miden, o si han estado alla?, son como quince millas. [24 Km. Trad.] Probablemente regreso? al siguiente di?a, trayendo al hombre, Natanael; quie?n habi?a encontrado a su amigo, ellos habi?an estudiado juntos la Biblia. Y e?l estaba bajo un a?rbol de olivo, orando, porque era el duen?o de un huerto. Y, ra?pidamente, e?l nunca teni?a tiempo para perder, e?l tambie?n era un asegurado de la po?liza y estaba esperando mostra?rsela a otros. Cuando Ud. obtiene esta po?liza, hay algo en ella, Ud. se convierte ra?pidamente en un vendedor. Y e?l nunca se espero? o se puso a platicar de co?mo iba el huerto. E?l dijo: “¡Venid, ved a Quie?n he encontrado, Jesu?s el hijo de Jose?, Jesu?s de Nazaret!”.
Ra?pidamente ese hebreo ace?rrimo de las grandes cortes del Sanedri?n, de la sinagoga, dijo: “Ahora, ¿Acaso de Nazaret puede salir algo bueno?”.
61 ¿Se dan cuenta como Dios humilla a un hombre, co?mo los humilla? Cuando ellos mismos se han hecho algo, Dios levanta una cosita que ni siquiera sabe sus abcs, y simplemente humilla la cosa. Vean, de esa manera lo hace Dios. Porque, Dios todavi?a es Dios, E?l toma lo que es nada y hace algo de ello. ¿Que? hubiera pasado si E?l hubiera venido ante Caifa?s y los sumos sacerdotes, y ante esos cle?rigos que habi?an sido entrenados para tomar el ministerio de ese di?a cuando el Mesi?as habi?a de venir? Entonces hubieran tenido algo de que alardear.
62 Y permi?tanme decir esto, no para ser grosero; yo espero que no me entiendan de esa forma. ¿Acaso no pudiera pasar otra vez? Si lo que pensamos es: “Nosotros los Metodistas lo tenemos, nosotros Bautistas lo tenemos”, y Dios pudiera levantar un hombre que no ha salido de ningu?n tipo de escuela, o un grupo de gente que E?l puede ungir con Su Espi?ritu, que ni siquiera saben sus abcs. La Biblia dice que: “Pedro era un hombre ignorante y sin letras”, Pero lo que e?l teni?a, ellos lo notaron, porque era Dios viviendo a trave?s de e?l. “Pero lo que tengo, te doy”, vean, eso le dijo al hombre lisiado.
63 Nos damos cuenta entonces en este gran tiempo, que este hombre dijo: “Bueno, espera un minuto, ¿Acaso puede de Nazaret salir algo bueno?”.
Ahora, e?l le dio al hombre una muy buena respuesta, e?l dijo: “Venid y ved”.
No se quede en casa criticando, venga a darse cuenta por Ud. mismo. No diga o repita lo que alguien ma?s ha dicho. Venga, y vea por Ud. mismo.
Cuando iba rodeando la montan?a, ellos pudieron haber estado hablando de cuando… de cuando fueron a comprar pescado. E?l dijo: “¿Te acuerdas del viejo pescador que no podi?a ni firmar su propio nombre en el recibo, el viejo pescador?”.
“Si?, yo me acuerdo de e?l. Simo?n”.
64 “Bueno, cuando e?l fue directamente a la Presencia de… de este… [Espacio en blanco en la cinta. Trad.]… asegurados de Vida Eterna, pues, E?l le dijo, a medida que miraba por todo alrededor, y E?l dijo: ”Tu nombre es Simo?n, y tu eres el hijo de Jona?s“. ¿Ven? Y e?l dijo: ”Tu? sabes que hemos sido ensen?ados por nuestro li?der, que dejo? esta palabra, que en estos u?ltimos di?as: Vendra? un Profeta, e?l Sen?or lo levantara? de entre nosotros“.
“Oh”, e?l dijo: “Yo casi no puedo creer eso. Tendre? que ir a verlo”.
Y tan pronto como e?l avanzo? hacia la audiencia; no como un cri?tico. Ahora, espero que de esa misma manera sea con Uds. que han venido, esta man?ana, no como cri?ticos, solamente han venido a ver si es cierto o no. Camino? hacia la audiencia, y se paro? alli?. Y tan pronto como lo hizo, observen esta Fuente de Vida Eterna, y la u?nica Fuente; E?l se dio la vuelta y lo miro? y E?l dijo: “He aqui?, un israelita en el cual no hay engan?o”.
E?l dijo: “Rabi?”, unas palabras como estas: “¿De do?nde me conoces? Yo nunca te he visto, y Tu? nunca me has visto. ¿Co?mo es que sabes cosas sobre mi??”.
“Pues”, E?l dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo del a?rbol, te vi”. Un di?a antes, a quince millas de distancia [24 Km. Trad.] rodeando las montan?as.
¿Que?? E?l invirtio? en la po?liza inmediatamente. E?l cayo? a Sus pies; este hombre ace?rrimo, miembro de iglesia. ¡Que? diferencia entre eso y el joven hombre de negocios! “¡Rabi?, Tu? eres el Hijo de Dios! ¡Tu? eres el Rey de Israel!”. Ra?pidamente e?l tomo? una po?liza.
65 ¿Que? de la mujercita junto al pozo? Aquellos eran judi?os; vamos ahora con los samaritanos.
Y ahora estamos con los gentiles. Los judi?os y los samaritanos estaban esperando un Mesi?as; los gentiles no. Nosotros adora?bamos i?dolos. Los romanos y los griegos, y lo que seamos, adora?bamos i?dolos. Pero los judi?os estaban buscando un Mesi?as, y tambie?n los… los samaritanos, y nos damos cuenta que el Mesi?as se revelo? u?nicamente a aquellos que lo estaban buscando. Si Uds. esta?n aqui? esta man?ana, busca?ndolo a E?l, E?l se revelara? Asi? Mismo. Si no lo buscan, entonces E?l no lo hara?. “E?l es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos”.
Por lo tanto los samaritanos lo estaban buscando. Y E?l iba rumbo a Jerico?, pero le era menester pasar por Samaria. Y mientras estaba sentado en la entrada de la ciudad, Sichar, nos damos cuenta que Sus disci?pulos habi?an ido a comprar vi?veres. Y E?l se quedo? solo.
66 Y una… una damita, una pequen?a mujer, y mujer de mala fama, ella no teni?a dinero. Ella no era como el joven rico. Asi? que ella vino, la u?nica cosa que sabemos que teni?a, ella teni?a un viejo ca?ntaro, y ella lo bajo? y se estaba preparando para dejar que la polea lo bajara por el pozo, para sacar agua.
Y al mirar ella a su lado, en una pequen?a panora?mica, alli? estaba sentado un Hombre, un judi?o, que pareceri?a serlo, yo me imagino… La Biblia dice: “Tu? no eres un hombre de cincuenta an?os”. Me supongo que E?l se miraba como de cincuenta, pero E?l solamente teni?a treinta y tantos. Y no era costumbre que los judi?os y los samaritanos tuvieran compan?erismo, porque habi?a segregacio?n.
Asi? que E?l dijo: “Dame de beber”, contactando su espi?ritu.
Ella dijo: “Bueno, no es costumbre que Uds. judi?os le pidan a una mujer samaritana una cosa como esa”.
“Pero”, dijo: “¡Si tu? supieras con Quien esta?s hablando!”. Y luego E?l capto su espi?ritu, y E?l dijo: “Ve, trae a tu marido y ven aca?”.
Ella dijo: “No tengo ninguno”.
E?l dijo: “Has dicho bien, porque cinco has tenido, y con el que ahora esta?s viviendo no es tu marido”.
Eso la paro? a ella. ¿Que? fue lo que lo causo?? Ella dijo: “¡Sen?or!”
67 ¿Recuerdan a los fariseos, unos di?as antes de eso? Vieron a Jesu?s mostrar la sen?al Mesia?nica, que e?l era el Profeta que debi?a de venir, y ellos dijeron: “E?l es un espiritista. E?l es Belcebu?, el pri?ncipe de los demonios, algu?n tipo de adivino”. Ellos teni?an que responderle a su congregacio?n, las obras habi?an sido hechas. Ellos teni?an que dar la cara ante la congregacio?n. Las obras habi?an sido hechas, ellos no las podi?an negar. Ellos dijeron: “Es un espi?ritu maligno”.
Jesu?s dijo: “Yo los perdono”, el Cordero au?n no habi?a sido inmolado. “Pero cuando el Espi?ritu Santo venga a hacer la misma cosa, una palabra en contra nunca les sera? perdonado”, vean, vean, asi? que aqui? los encontramos en esa condicio?n.
68 Y esta mujercita no teni?a nada. Ella probablemente se manteni?a lejos de la iglesia, ella habi?a visto tantas cosas alli?. Porque, en lo muy profundo de su corazo?n yaci?a una semilla, de Vida eterna; “todo lo que el Padre me ha dado vendra? a Mi?”. Y tan pronto como la Luz la golpeo?, ella no lo llamo? un diablo. Miren la diferencia entre la mujer y el cle?rigo. Ella dijo: “¡Sen?or, parece que Tu? eres Profeta! Sabemos que cuando el Mesi?as venga, esas son las cosas que E?l hara?. Nosotros estamos buscando un Mesi?as. No hemos tenido profeta por cientos de an?os. Pero nuestro li?der, Moise?s, nos dijo que se levantari?a un Profeta en los u?ltimos di?as, y E?l seri?a el Mesi?as”, lo que significa “El Ser Ungido”, ungido.
69 E?l era la Palabra. Dios es la Palabra, y estaba en Cristo. Y la Biblia dice que: “La Palabra de Dios, la Palabra, es viva y eficaz, y ma?s penetrante que una espada de dos filos”, Hebreos 4, “y penetra hasta partir las coyunturas y los tue?tanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazo?n”. Esa es la razo?n por la que E?l podi?a mirarlos y percibir lo que estaban pensando, porque E?l era la Palabra. E?l era Vida, E?l todavi?a es la Palabra, y E?l todavi?a es Vida. ¡Y E?l lo sabi?a! E?l hace la misma cosa. Ahora encontramos que…
70 [Una hermana habla una exhortacio?n, en la congregacio?n. Trad.] Ame?n. Bendito sea el Nombre del Sen?or, por Su mensaje en esto.
¡Oh, esa po?liza de Vida! ¡Vida! Vida, la cosa ma?s grande que hay es Vida. Y solamente hay una forma de Vida Eterna, y esa es Dios.
Ahora fi?jese en la mujercita, asi? como la profeci?a acaba de salir, que ella teni?a un ca?ntaro en su mano. Pero ella tambie?n teni?a uno en el corazo?n. Ella dijo: “Pare?ceme que Tu? eres un Profeta, y nosotros sabemos que cuando el Mesi?as venga, E?l va a… a hacer esas cosas. Eso es lo que E?l hara?. Esa sera? Su sen?al vindicada. E?l sera? la Palabra, percibiendo. Y Tu? lei?ste, me lei?ste mi corazo?n. ¿Quie?n eres Tu??”.
Y Jesu?s dijo: “Yo soy E?l”.
Entonces este ca?ntaro se mantuvo quieto, pero este otro se lleno?, y ella tomo? una po?liza de Vida Eterna. E?l dijo: “El agua que Yo doy es Vida Eterna, burbujeando, y saltando en el corazo?n”.
71 Y luego ella no se pudo quedar quieta, ella queri?a que sus semejantes tambie?n tuvieran la po?liza, y se fue directamente a la ciudad. Honestamente, ella no teni?a el derecho de hacer eso, ella era una mujer de mala fama. Uds. hombres y misioneros que esta?n aqui? saben que en el Este todavi?a tienen… Ellos no le prestari?an atencio?n a ella. Pero, ellos, ¿co?mo podri?an detenerla? Ella estaba llena de Vida Eterna. Ellos teni?an que escucharla. Como una casa en llamas en un di?a seco y ventoso, Ud. no lo puede parar. ¡Y alla? fue corriendo! Y no so?lo eso, si ella no hubiera sido llena, los hombres no le hubieran prestado atencio?n. Pero ella teni?a algo positivo y lo sabi?a. Y nos damos cuenta, que ellos dijeron… “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho las cosas que he hecho. ¿No es ese el mismi?simo Mesi?as?”.
Y lo trajeron a E?l a la ciudad. E?l no volvio? a hacerlo, pero la gente creyo? el testimonio de la mujer. Y todos ellos creyeron en el Sen?or Jesu?s.
72 Ra?pidamente ahora, porque yo… siento mucho retenerlos de esta forma. Pero si Uds. me dan solamente… so?lo tole?renme unos cuantos minutos ma?s, tengo algo aqui? que quiero decir. Noten.
73 Nicodemo era un gran hombre, y e?l era un hombre religioso. E?l era un maestro, un gobernante entre su gente, un hombre de renombre.
Algo asi? como Simeo?n, el sacerdote, en el nacimiento del Sen?or Jesu?s. Se le fue prometido, por el Espi?ritu Santo, que no veri?a muerte hasta ver la Salvacio?n del Sen?or; co?mo e?l fue guiado por el Espi?ritu, al cuarto, y bendijo al Nin?o.
Co?mo Ana, la profetiza, ciega, en una equina, nunca se iba, di?a y noche; pero en el mismo momento, nadie les dijo a ellos, guiados por el Espi?ritu Santo, la mujer ciega abrie?ndose camino entre la gente, se paro? al lado de E?l, y bendijo al Sen?or por E?l. Si una mujer que esta? fi?sicamente ciega, ella esta? en una mala condicio?n; pero hay gente en Nueva York, esta man?ana, que esta? ma?s ciega que esa mujer, y puede ver con los dos ojos. Pero ella fue guiada por el Espi?ritu, un Espi?ritu de Vida la guio? a ella a la Fuente de Vida.
74 Por causa que Ud. tiene sed de Eso, tiene que haber una Fuente en algu?n lugar. David dijo: “Un abismo, cuando llama a otro Abismo, tiene que haber otro Abismo que responda a ese llamado”. En otras palabras, antes de que hubiera una aleta en la espalda de un pez, primero teni?a que haber agua do?nde e?l pudiera nadar, o no hubiera tenido una aleta. Antes de que hubiera un a?rbol que creciera en la tierra, primero teni?a que haber tierra para que el a?rbol creciera, o nunca hubiera estado el a?rbol. Y Uds. ven lo que estoy tratando de decir, si tiene que haber… La razo?n por la que Uds. esta?n hambreando, esta man?ana, la razo?n por la que la gente esta sedienta, eso muestra que hay una Fuente de Vida abierta en algu?n lugar, vean, para responder a Eso. Tiene que haber un Abismo primero, para responder al abismo que esta? llamando, o ese clamor no estuviera alli?.
75 Esa es la razo?n por la que la gente se une a la iglesia y pone su nombre en el libro, en lugar de nacer de nuevo, tomando la po?liza de Vida. Y luego ellos salen y tratan de callar esos llamados santos, fumando, bebiendo, y apostando, y corriendo por todas partes, siendo inmorales. ¿Lo pueden ver? ¡Co?mo se atreven de callar esa llamado santo de Dios, que Dios ha puesto alli? para que tengan sed de E?l! Uds. no tienen el derecho.
Yo tengo una cosa para Uds. esta man?ana, es Vida. Eso es lo que Uds. quieren. Es Vida.
Y aquello es una vida pervertida. Es muerte. Es el lugar del cual la Biblia dice: “Ella que vive en placer viviendo esta? muerta”. ¿Ven? Asi? que Uds. no pueden vivir en placer mundano y tener Vida Eterna.
76 La po?liza esta correcta, amigos. Asi? que Nicodemo, e?l vino a hacer una inversio?n. E?l vino de noche, pero e?l se dio cuenta que el banco siempre esta? abierto. Asi? que pudiera ser tarde, pero todavi?a esta? abierto. Esta abierto, E?l, siempre, el… el banco esta? abierto para hacer negocios. Asi? que e?l… e?l encontro? Vida Eterna, al venir a Jesu?s.
Vamos a investigar so?lo a otra persona, o dos. Tomemos Lucas 24:49. Los disci?pulos habi?an crei?do en el Sen?or Jesu?s. Y ahora era el tiempo de la promesa, se estaba acercando. Asi? que Jesu?s les dijo a Sus disci?pulos, los asegurados, que ellos iban a retirar un dividendo de esto, pero ellos debi?an esperar en la ciudad de Jerusale?n hasta que E?l fuera a las Oficinas Centrales y que se los enviara, hasta que el cheque regresara. E?l iba a subir, E?l lo habi?a firmado con Su propia Sangre, y E?l estaba ascendiendo para mandar sus dividendos, pero que “esperaran” por los dividendos.
77 Ahora, no fue dicho: “Esperen cinco minutos, y luego desani?mense”. Si Uds. tienen fe en Quie?n les esta? hablando, en Dios que les esta? hablando, E?l dice: “Esperen hasta”, (¿Que? tanto? Una semana, diez di?as, cinco di?as, lo que sea) “Hasta que reciban su remuneracio?n, hasta los dividendos. Porque, he aqui?, Yo enviare? la promesa de Mi Padre sobre vosotros. Pero esperen en la ciudad de Jerusale?n hasta que lo reciban, hasta que Uds….. hasta que Uds. sean investidos con los dividendos de lo Alto, por la po?liza de estar creyendo en Mi?”.
¡Oh, Uds. Bautistas, Metodistas, Presbiterianos! No me quiero emocionar, pero esto es suficiente para emocionar a alguien. ¿Por que? Uds. no esperan alli?? Uds. son unos asegurados, pero hay unos dividendos en Esto.
78 Pablo dijo, en Hechos 19, a aquella gente Bautista. Yo mismo soy un Bautista, soy un Bautista Pentecostal. Asi? que ellos dijeron: “¿Habe?is recibido el Espi?ritu desde que crei?steis?”. Ahora, se nos ha sido ensen?ado que el Espi?ritu Santo lo recibimos cuando creemos, pero e?l dijo: “¿Habe?is recibido el Espi?ritu Santo desde que crei?steis?”.
Ellos dijeron: “Antes ni au?n hemos oi?do si hay Espi?ritu Santo”. E?l dijo: “¿En que? pues habe?is sido bautizados?”.
Ellos dijeron: “Nosotros ya fuimos bautizados”.
E?l dijo: “Eso ya no cuenta”. Y cuando ellos escucharon esto… “Ellos debi?an de creer en Jesu?s que habi?a de venir”. Oi?do que hubieron esto, fueron bautizados en el Nombre de Jesucristo. Pablo les impuso las manos sobre ellos, y el Espi?ritu Santo vino sobre ellos; y hablaron en lenguas y magnificaron a Dios.
79 Pablo dijo tambie?n en el otro capi?tulo, e?l dijo: “Si… si un A?ngel viene del Cielo predicando otro Evangelio que no sea Este que me habe?is escuchado a mi predicar, sea anatema, ya sea un obispo, un cardenal, o lo que fuera”. ¡Si?! “Si un A?ngel del Cielo”, cuanto ma?s si es un cardenal, o un obispo, o un predicador “que predica cualquier otra po?liza que no sea la de Vida Eterna a trave?s de Jesucristo, sea anatema”.
Ud. dice: “Hermano Branham, usted se esta? saliendo de… ”.
Yo se? exactamente do?nde estoy, vean. Yo no estoy perdido. Yo se? exactamente do?nde estoy. Pudiera estar emocionado, pero como dije la otra noche…
Alguien dijo: “Ud. se esta? volviendo loco”.
Yo dije: “Bueno, de?jenme en paz, yo me siento mejor de esta manera que de la otra manera, asi? que yo… yo tengo Vida”.
¡Porque es Vida! Es insensatez para el mundo, pero para mi? es grandioso. Yo soy salvo, cuando antes no era salvo. Yo ahora tengo la resurreccio?n de Cristo en mi?. Y hay muchos otros aqui?, hermanos, que conocen esa Verdad; Uds. la tienen por dentro, ¡la resurreccio?n! Si?.
80 Ellos subieron, los asegurados, para sacar los dividendos. ¡Oh, vaya! Hermanos ministros, hagamos eso esta man?ana, saquemos ahora los dividendos. “La promesa”, Pedro dijo en Di?a de Pentecoste?s: “La promesa es para Uds., y para sus hijos, y para los que esta?n lejos, los gentiles”, escuchen atentamente hermanos: “a cua?ntos el Sen?or nuestro Dios llamare?”. Y E?l se asegura de llamar a cada uno cuyo nombre esta? en el
Libro de la Vida del Cordero. Los dividendos, son para todos, si?. “Porque para Uds. y para sus hijos, para los que esta?n lejos”. Y el intere?s de la po?liza fue pagada, en el Di?a de Pentecoste?s“.
81 Ahora, el joven rico Pablo se encontro? con el Mismo, porque E?l permanecio? igual despue?s de Su muerte. E?l todavi?a es el mismo.
Saulo de Tarsis, un hombre bien reconocido de escuela, un hombre erudito; dispe?nsenme. Y e?l… e?l era un hombre fino. E?l habi?a sido ensen?ado por Gamaliel, el gran maestro hebreo. Sus padres eran ricos. Pablo era ma?s o menos como un hombre rico. E?l podi?a hablar varios idiomas. E?l teni?a educacio?n. Su ambicio?n era ser un… un abogado; uno de los abogados, o un sacerdote, o algo en el… o un abogado, mejor dicho, en su iglesia. Inteligente, e?l conoci?a la Palabra. E?l era rico, y teni?a sus ambiciones.
82 Cuando e?l escucho? que se estaba llevando toda esta conmocio?n, este ruido y griteri?o, y hablando en lenguas, y, pues, e?l penso?: “Eso es algo ridi?culo, para la sociedad de Jerusale?n. Eso debe de parar”. Asi? que e?l obtuvo unas letras del sumo sacerdote. E?l anduvo levantando caos en la iglesia. Asi? que fue con el cardenal o el obispo, o como deseen llamarle, el sumo sacerdote, y demando? letras de e?l, las puso entre sus cosas y se fue camino a Damasco.
83 Pero, como pueden ver, la iglesia pareciera tener toda la autoridad, con las llaves al Reino, y todo, y ellos escogieron a Mati?as para que tomara? el lugar de Judas. Pero fi?jense que decisio?n tan insensata puede tomar el hombre. No hay una sola cosa que e?l haya hecho alguna vez. E?l pudo haber sido un buen hombre. Sin duda que era un buen hombre. Sin duda que era un siervo humilde de Cristo. Pero, vean, eso no siempre implica la eleccio?n de Dios.
Dios escogio? a un pequen?o cri?tico de la iglesia, un pequen?o judi?o, con nariz de gancho, y con el suficiente temperamento para pelear un altercado, y lo hari?a. Alli? estaba e?l, en su camino. E?l esta? yendo a arrestar a unos de esos santos-rodadores. E?l los pondri?a en cadenas. E?l los atari?a. E?l lleva la autoridad de su obispo. E?l va a hacerlo.
84 Y un di?a como a las once en punto, e?l fue derribado, con las hojas en sus manos. Y e?l miro? hacia arriba, y e?l vio la Columna de Fuego. Uds. saben, e?l tuvo que reconocer Eso. Pablo sabi?a mejor que adorar i?dolos o espi?ritus malignos. Pero siendo un judi?o, e?l sabi?a que esa Columna de Fuego era la misma Columna de Fuego que saco? a Su pueblo de Egipto, y aqui? estaba Ella.
Cuando Jesu?s estuvo en la Tierra, E?l dijo: “Yo vine de Dios, y vuelvo a Dios”. Despue?s de Su muerte, sepultura y resurreccio?n, y ascensio?n; aqui? estaba E?l, otra vez de regreso a Dios, la Columna de Fuego.
Y E?l dijo: “Saulo, Saulo, ¿Por que? me persigues? Tienes unos papeles en tus manos. Tu? eres un gran hombre. Tu? vienes de cierta organizacio?n, la organizacio?n ma?s ace?rrima y honorable organizacio?n del pai?s. Llevas en tus manos unos papeles, pero tu? esta?s equivocado. ¿Por que? me persigues?”.
85 Observen lo que este judi?o dijo: “¡Sen?or!” E?l sabi?a Quie?n era. Alli? lo tienen, ¡la misma Columna de Fuego que guio? a Moise?s y hablo?! E?l nunca ni siquiera tuvo la oportunidad de ver a Jesu?s, asi? que e?l dijo: “Sen?or, ¿Quie?n Eres, que estoy persiguiendo?”.
Y E?l dijo: “Yo soy Jesu?s”.
Y alli? estando e?l de espaldas, Uds. saben, e?l… e?l rompio? los papeles, y dijo: “¿Que? puedo hacer?”
E?l dijo: “Yo tengo un profeta en aquel lugar, y su nombre es Anani?as. Ahora ve a la calle que se llama la Derecha, y se te dira? lo que te conviene hacer”.
Asi? que el Sen?or le hablo? a Anani?as. Y al llegar, dijo: “Hermano Saulo, el Sen?or Jesu?s que se te aparecio? en el camino, quiere que tomes esta po?liza, yo vengo a entrega?rtela, por medio de la imposicio?n de manos sobre ti”. E?l fue un hombre cambiado. Fi?jense en la diferencia. Lo que el… ¿Ven?
86 Despue?s que Pablo habi?a visto esa clara vindicacio?n, que e?ste no era otra persona sino la Misma Persona. Dios en Cristo era la misma Persona. No era alguna insensatez, porque e?l vio que la Palabra era la Columna de Fuego, hecha carne, para redimir; y aqui? estaba de vuelta, en la Columna de Fuego una vez ma?s, que Dios y Cristo era la misma
Persona. Y aqui? estaba E?l, y de vuelta como el Espi?ritu Santo, ahora asi? llamado, porque E?l habi?a estado sobre un hombre. E?l lo vio claramente identificado, y… y siendo vindicado. “Sen?or, ¿que? quieres que yo haga? ¿Que? debo hacer?” Ahora, recuerden, ese era un hombre religioso, y un hombre de negocios. “¿Que? quieres que yo haga?”.
Que? diferencia habi?a entre este hombre joven de negocios, rico, y este otro hombre joven, Saulo. Para uno el precio fue demasiado alto.
“Bueno”, Ud. dice: “Pablo no tuvo que renunciar a nada”.
87 E?l teni?a su iglesia, sus hermanos. E?l llego? a ser un fugitivo de la iglesia, despue?s de eso. E?l tuvo que correr. Y finalmente su propia iglesia le quito? la vida; ellos lo mataron. Y nos damos cuenta, que fue perseguido de ciudad en ciudad, y fue apedreado, casi lo mataban en una ocasio?n y asi? sucesivamente; sus propios hermanos. Y e?l dijo: “Yo he llegado a ser una maldicio?n para ellos”. E?l no los despreciaba a ellos. Cuando e?l recibio? el Espi?ritu Santo, e?l los amo?. E?l queri?a salvarlos. No se ai?slen Uds.; vayan con los suyos. Pablo se hari?a a si? mismo maldicio?n; porque era el mismo Espi?ritu de Cristo que estaba en e?l, que fue maldito y colgado en un madero por los Suyos.
Y nos damos cuenta de la diferencia entre este joven, el joven rico, el hombre de negocios, y Pablo.
88 Pablo tuvo que renunciar a su educacio?n, toda su teologi?a que habi?a aprendido durante an?os y an?os de investigaciones y ensen?anzas. E?l tuvo que olvidarse de todo. E?l le dijo a los Corintios: “Yo nunca vine a Uds. con palabras de gran inteligencia y sabiduri?a, para que vuestra fe no descanse en la sabiduri?a humana. Sino que vine a Uds. en el poder y demostracio?n del Espi?ritu Santo”.
Esa es la cosa que necesitamos el di?a de hoy, amigos. Esa es la po?liza de la cual estoy hablando. No de unirse a cierta iglesia o de poner su mano en eso; nada en contra de ello, eso esta? bien. Pero esta es otra hora, eso es todo lo que estoy tratando de venderles. El unirse a cierta iglesia… Yo les estoy tratando de decir que hay una po?liza y una fuente abierta para el pecado y la suciedad. ¿Que? es pecado? ¡Incredulidad! ¿Incredulidad a que?? ¡La Palabra! “El que no cree ya esta? condenado”. Correcto.
89 Fi?jense que decisio?n tan irracional. E?l se parece a mucha gente del di?a de hoy, de opinio?n popular, este joven. E?l se fue. En vez de tomarlo con seriedad, e?l perdio? su po?liza. Ahora estamos cerrando.
Acaso e?l… ¿entonces tuvo mala suerte? No. La buena suerte le habi?a llegado. En do?nde lo encontramos la siguiente vez, e?l teni?a tanto dinero hasta que reconstruyo? sus almacenes. Y au?n e?l dijo: “Alma, to?mate un descanso”.
Y ahora encontramos, en eso, que e?l no era un tipo malo. Cuando teni?an algu?n bazar o una fiesta de iglesia, o algo, los pobres en espi?ritu esperaban en la puerta, esos eran unos asegurados que e?l habi?a rechazado; e?l barri?a algunas migajas, y les daba alguna ofrenda misionera, o algo. E?l no era un tipo malo. Vean, e?l les barri?a unas migajas a aquellos que eran perseguidos. E?l dijo: “Oh, yo asisti? a una de sus reuniones, yo creo que eso esta? bien. En realidad no hay mucho que pueda decir en contra de esa gente”. Barri?a unas cuantas migajas, pero eso no funciono?. Finalmente, recibio? su pago.
90 Y recuerde, amigo, la paga esta? llegando para Ud. y para mi?. Viene para todos nosotros. Yo quiero que Uds. piensen ahora en esto muy seriamente, para terminar.
Su paga llego?, ciertamente. E?l tuvo un gran servicio funerario, sin duda unos cle?rigos bien entrados vinieron y hablaron. Sin importar, me imagino, que tuvo a los Hombres Cristianos de Negocios cargando el fe?retro. Y e?l tuvo alla? a las celebridades del pai?s, y tal vez un oficio gubernamental para que pusieran la bandera a media asta en su honor. Todos los dignatarios estaban alli?. Y el pastor, sin duda, o el hombre, el sacerdote, quie?n haya predicado su funeral, predico? tal sermo?n que pudo haber conmovido a la gente que escuchaba que tan buen hombre habi?a sido, “Au?n a los pobres de la calle, e?l les dio. Oh, nuestro hermano esta? hoy en el Cielo.”.
Pero Jesu?s dijo: “E?l levanto? sus ojos en el infierno, y vio al asegurado de Vida Eterna, lo vio lejos en el seno de Abraham, que habi?a tomado su lugar con los pocos despreciados del Sen?or”.
91 Y Jesu?s dijo: “Bienaventurados los que padecen persecucio?n”, en el capi?tulo 5 de Mateo, “y dijeren de vosotros todo mal por causa de Mi Nombre mintiendo.
Bienaventurados los pobres en espi?ritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos recibira?n la tierra por heredad. Y Uds. son los asegurados de la Vida Eterna”.
Sin embargo e?l permanecio? como miembro de iglesia, vean. Ahora noten. Ud. dice: “¿Eso hizo?” Si?. “¿Co?mo puede probar eso, predicador?”.
Aqui? esta?. E?l dijo: “¡Padre Abraham! Padre Abraham, yo oro que envi?es aqui? a alguno de los asegurados, con un poquito de agua. Esta?s flamas me esta?n atormentando”.
92 Observen a Abraham. “Hijo”, un Cristiano profesante, un creyente profesante, como lo llamari?amos, vean: “Tu? tuviste tu oportunidad. A ti se te ofrecio? la oportunidad de la po?liza de Vida Eterna, la cual te hubiera dado la seguridad de estar aqui?, pero tu?… tu? la rechazaste. No la quisiste tomar. Y ahora este hombre, pobre, sin embargo e?l la acepto?. Ahora e?l es confortado aqui?, y ahora tu? eres el mendigo”.
¡Oh, no dejen que esto le suceda, amigos! No, no. No cometan este mismo… [Espacio en blanco en la cinta. Trad.] … la manera en la que puede venir la seguridad es a trave?s de Cristo. La seguridad que Uds. han sido salvos, que Uds. son unos asegurados. Ahora, si no tienen eso, ¿por que? no la toman?
93 Uds. pudieran pensar, bueno, como este? joven dijo esta man?ana: “Yo… Yo he caminado en lugares y todos ellos… Yo era un gran hombre de negocios, y reverenciado, y cosas como esas”. No miren eso.
Un joven jugador recientemente hizo un viaje a Rusia. E?l era un cantante. Y e?l ciertamente hizo… fue muy exitoso con los rusos. Y asi? que toda la gente le estaba aplaudiendo y actuando de esa manera, cuando el joven tocaba su mu?sica. Y ellos estaban tan eufo?ricos, que golpeaban sus pies y aplaudi?an, pero el joven nunca le prestaba atencio?n a todos esos aplausos. Y ellos se haci?an la pregunta del por que?. Y otra vez pensaron: “Tal vez e?l no entiende”, asi? que ellos volvieron a aplaudir muy fuerte, y le aplaudieron a e?l. Ellos… E?l habi?a hecho un trabajo estupendo. Pero ellos notaron, que e?l otra vez, e?l no se fijaba en sus aplausos. Y ellos notaron que e?l manteni?a sus ojos puestos en el balco?n todo el tiempo; se vinieron a dar cuenta, que el maestro que lo habi?a entrenado estaba alla? arriba. A e?l no le importaba lo que la gente estaba diciendo; e?l estaba mirando lo que el maestro iba a decir al respecto.
Y yo pienso en este di?a, amigos, en lugar de estar sacando nuestro pecho y diciendo: “Nosotros pertenecemos a la iglesia”. Volteemos hacia arriba y veamos lo que el Maestro tiene que decir al respecto. ¿Ven?
94 Inclinemos nuestras cabezas so?lo por un momento. [Un hermano habla en otras lenguas. Una hermana da la interpretacio?n. Trad.]
Ahora, con nuestros rostros inclinados y nuestros corazones, tomemos un espacio, por uno o dos minutos. Me pregunto, en esta man?ana, con toda la sinceridad ahora, sin ninguna perturbacio?n, solo piensen por un momento. ¿Tiene Ud. esta gran Bendicio?n? ¿Tiene en sus manos esta po?liza de Vida, el testimonio del Espi?ritu Santo que su vida ha sido entregada a Cristo, y que Cristo esta? en Ud.?
Asi? como he dicho en el Mensaje; si Beethoven estuviera en Ud., Ud. hari?a las obras del Beethoven, Ud. viviri?a la vida de Beethoven. Ud. no hari?a otra cosa. Ud. no podri?a hacer otra cosa ma?s que componer canciones. Y Ud. seri?a el gran compositor, Beethoven, porque e?l esta? en Ud. Es quien seri?a Ud. Ud. seri?a la reencarnacio?n de Beethoven.
Y si Cristo esta? en Ud., sera? Ud. la vida de Cristo, un amante de la Palabra. Nada puede permanecer y tomar el lugar de la Palabra, porque E?l es la Palabra. E?l no puede negar Su Propia Palabra y seguir siendo Dios.
95 Y Ud. no ha recibido a Cristo en su corazo?n. Ud. ha pertenecido a la iglesia. Ahora, ciertamente, yo no tengo nada en contra de la iglesia, o en contra de las grandes instituciones y organizaciones, y de los sistemas, pero yo estoy tratando de decir que no es la respuesta. Ha sido probado que no es la respuesta. Cristo es la respuesta, la Persona Cristo. Y si Ud. no lo ha recibido en su vida, esta man?ana, y le gustari?a que lo recordemos en oracio?n, me pregunto si lo pudieran hacer con humildad. No tenemos lugar para un llamamiento al altar. Pero, Uds. saben, si Uds… Yo creo que si pudieran ponerse de pie, Uds. saben, y dicen: “Ore por mi?”, y a medida que se ponen de pie, yo
ofrecere? una oracio?n. Si Uds. creen que Dios escuchara? mi oracio?n, yo… yo… y si son sinceros en eso, yo creo que E?l la escuchara?.
96 Y Uds. en los pasillos, y apin?ados en las puertas, y cosas, no importa do?nde se encuentren, en los balcones, en las escaleras, si Uds. pudieran decir: “Yo quiero que Cristo me recuerde ahora, que yo quiero Su Vida en la mi?a. Estoy seguro que por mi accio?n, estoy seguro que por lo que pienso y por las cosas que hago, que yo quiero ser como eso, pero au?n no he llegado a ese lugar. Yo realmente quiero esta po?liza, Hermano Branham. Verdaderamente, yo la quiero. Y Ud…. Ud. pregu?ntele si la puedo tener. Yo estoy listo para recibirla”.
¿Pudieran ponerse de pie, y para que yo pueda orar por Uds.? Solamente… Y Dios le bendiga. Dios le bendiga. Muy bien. Eso es correcto, solamente permanezcan de pie por un momento. Solo que?dense parados por un momento. Ud. diga: “Yo estoy interesado, Hermano Branham. Yo… yo tengo un alma, y yo… yo tengo que partir. Yo pudiera partir el di?a de hoy, y ¿de que? me va a servir si no estoy lleno de esa Vida?”. Porque recuerden, cualquier otra vida tiene que perecer; tuvo un principio.
97 Ud. dice: “Bueno, yo he sido miembro de cierta iglesia, por an?os”. Eso esta? muy bien. Yo aprecio eso. Pero eso no es de lo que estoy hablando en este momento.
¿Es Ud. un poseedor de Vida Eterna? ¿Pudieran ponerse de pie, arriba en los balcones, en la parte de enfrente, y en la derecha e izquierda? Dios les bendiga. Po?nganse de pie.
Uds. que ya esta?n parados en los pasillos, si pudieran levantar sus manos; para que se identifiquen, algo que pudieran hacer, para que se pongan en movimiento: “Yo lo he aceptado, yo mismo, esta man?ana”. Dios le bendiga. Muy bien.
Y por todo alrededor de los escalones y do?nde pudieran estar, solamente levanten sus manos y digan: “Recue?rdeme a mi?, Hermano Branham. Yo… yo estoy…. Yo verdaderamente quiero Vida Eterna”.
98 Ahora, piensen con detenimiento. Este, este pudiera ser el tiempo para que todo quede concluido. Yo sere?… sere? sincero, amigos, esto es Vida para mi?. Y yo… yo… yo se? que es correcto. Es correcto.
¿Pudiera haber alguien ma?s? Simplemente parece como si hubiera habido ma?s que levantaron sus manos hace un momento. Ahora si Ud. no esta? seguro, si pueden hacer tanto como ponerse de pie, y decir: “Recue?rdeme en su oracio?n, Hermano Branham, mientras ora”. Muy bien. ¿Cua?ntos ma?s? Po?nganse de pie, no importa quie?n sea, solamente po?nganse de pie y diga: “Ore por mi?, hermano”. Dios le bendiga. Yo los veo, por los balcones y alrededor. Ahora, ¿esta?n seguros que son todos? Dios les bendiga. Otro grupo se levanto?. ¿Podri?a haber unos cuantos ma?s ahora? Solamente po?nganse de pie. Digan…
99 Ahora yo se? que se nos hizo tarde, y el Espi?ritu Santo nos interrumpio? varias veces. Bueno, eso es maravilloso, nos gusta que el Espi?ritu Santo haga eso, vean, mientras sea E?l traye?ndonos Su Palabra. Eso da a entender que no so?lo es mi palabra, pero las Suyas, tambie?n. Muy bien.
Ahora po?nganse de pie, vean, todos los que no han sido llenos con el Espi?ritu Santo, que Uds. saben que no hay una evidencia en sus vidas de que han sido llenos con el Espi?ritu Santo, y que Uds. quieren Esto.
100 Ahora Uds. pudieran ser unos miembros finos y leales de iglesia. Y eso, oh, co?mo aprecio eso, verdaderamente. Uds. continu?en en su iglesia. Eso es correcto. Porque, las vi?rgenes durmientes se esta?n levantando ahora, Uds. lo pueden ver. Y recuerden, Jesu?s dijo, cuando las vi?rgenes durmientes… aquella que trato? de vivir una vida buena por si? misma, ellas eran vi?rgenes, pero no teni?an Aceite. El Aceite simboliza el Espi?ritu. Es por eso que ungimos con aceite, vean. El aceite simboliza el Espi?ritu. Ellas eran buenas personas, personas finas, miembros de la buena Metodista, Bautista, Luterana, y todo tipo de iglesias, pero ellas no teni?an Aceite.
Y ellas salieron en la u?ltima vigilia, en la Se?ptima Edad de la Iglesia, para comprar Aceite. Y mientras estaban en el proceso de comprar Aceite, ¿que? sucedio?? El Novio vino. Ahora, eso fue lei?do de las Escrituras, hace rato, por este notable ministro. ¿Y no pueden verlo? ¿Paso? alguna vez esto a trave?s de las edades, Uds. pentecostales? Por todas las edades, nunca ha habido un tiempo en que los Metodistas, Bautistas, Presbiterianos hayan clamado por el Espi?ritu Santo como lo esta?n haciendo ahora. ¿Ven? Y cuando lo hicieron, ¿Que? significo?? ¡E?l vino inmediatamente! Esa era la hora de Su Venida. Y mientras ellos, todos estos hermanos e iglesias que esta?n hambrientos, tienen… Estas vi?rgenes se levantaron, Uds. saben, en u?ltimo Di?a, en el Juicio, en el Juicio del Trono Blanco; pero no la Novia.
101 Ahora si Uds. no tienen Aceite en su la?mpara, mientras las puertas de la misericordia, y yo confi?o, que au?n esta?n abiertas, porque no se levantan y dicen: “Recue?rdeme, Hermano Branham”. Y al hacer eso, simbolizara? para Dios, “Yo hare?… Mi Aceite esta?… no esta? en mi la?mpara, Hermano Branham, yo creo en Cristo. Ciertamente, yo creo. Yo he sido miembro por mucho tiempo. Pero el decir que mi vida esta? llena con ese amoroso Espi?ritu Santo, y que todo es diferente, y que soy una nueva criatura, yo no soy de esa manera, Hermano Branham. Ore por mi?”. Dios les bendiga ahora. Hay muchos, muchos que esta?n parados, en los balcones y por todos lados.
102 Ahora, quiero que estos ministros que esta?n aqui?, mis… mis preciosos hermanos, que oren conmigo ahora mientras oramos, cada uno de Uds.
¿Co?mo fue que se pusieron de pie mientras lo haci?an? Vean, Uds. son una vida. Algo esta? en Uds. Si no hubiera vida, no se podri?an parar. Y de acuerdo a la ciencia, mire, la gravedad los mantendra? hacia abajo. Pero hay… hay un espi?ritu en Uds. que tomo? una decisio?n, atestigua?ndolo otro Espi?ritu, una Vida que dice: “Tu? me necesitas a Mi?”, y Uds. se pusieron de pie. Uds. desafiaron las leyes de la naturaleza, cuando se pusieron de pie, como un testigo. Jesu?s dijo: “E?l que testifique de Mi?, en otras palabras, ante los hombres, Yo testificare? de e?l delante de Mi Padre y de los santos A?ngeles”. Ahora Uds. esta?n necesitando el Espi?ritu Santo.
103 Ahora si algunos de Uds. esta?n parados cerca de esta gente que esta? parada, que tienen el bautismo del Espi?ritu Santo, podri?an… Yo no puedo alcanzarlos a todos, no tenemos el tiempo. En los balcones, en todas partes, podri?an simplemente levantarse y poner sus manos sobre ellos, miren, como un memorial.
Uds. saben, ellos, cuando Felipe fue a predicarle a los samaritanos, ellos au?n no habi?an recibido el Espi?ritu Santo, vean. Solamente Felipe los habi?a bautizado en el Nombre de Jesucristo, pero el Espi?ritu Santo no habi?a venido sobre ellos. Y Pedro y Felipe fueron alla?… o ma?s bien… Pedro y Juan fueron alla? y predicaron, y les impusieron las manos, y el Espi?ritu Santo vino sobre ellos.
104 Ahora Uds. creyentes que han recibido el Espi?ritu Santo, miren quie?n esta? parado, a su alrededor, luego ponga sus manos sobre ellos en conmemoracio?n de que Ud. es un creyente, toquen sus manos o algo mientras estamos orando. No duden. Crean ahora. No es una emocio?n, es la dulzura del Espi?ritu Santo que desciende y llena cada vida. Ahora ellos esta?n en sus manos. Uds. se han contactado con ellos. Es igual como cuando Uds. ponen sus manos…
El judi?o poni?a su mano sobre el sacrificio, para conectarse a si? mismo con el sacrificio. Un di?a Uds. pusieron sus manos sobre Jesu?s y se conectaron Uds. mismos con el Sacrificio. La Vida del Sacrificio ha regresado sobre Ud. Lo cual, quiza?s yo estare? hablando en la iglesia esta noche sobre: “La Sen?al”, y esta? sobre Uds. ahora.
Uds. mismos se han conectado con este hombre o mujer que quiere creer. Solamente po?ngase de pie ahora mismo y ponga sus manos sobre aquellos que desean recibirlo. Eso es correcto. Dios le bendiga. ¡Que? tiempo tan maravilloso! Ahora no duden. No este?n apurados. So?lo recuerden, oren por esa persona.
Y Uds. oren tambie?n, y digan: “Sen?or Jesu?s, mi pobre corazo?n esta? hambriento. Te quiero a Ti en mi corazo?n. Te quiero a Ti en mi vida. Lle?name, Sen?or. Estoy aqui?, listo”.
105 Nuestro Padre Celestial, mientras muchos esta?n de pie, esta?n dando a conocer que quieren Vida. Y la Vida viene solamente por medio de la obediencia a Cristo. E?l es Vida. E?l tiene una condicio?n que debemos reunir. Y al reunir esta condicio?n… Mientras pensamos en Abraham, e?l le creyo? a Dios, y le fue imputado a e?l por justicia. Y despue?s que le fue imputado a e?l por justicia, Dios le dio el sello de la circuncisio?n, como una confirmacio?n de que E?l habi?a recibido su fe. Mucha de esta gente profesa tener fe, pero no han sido sellados au?n por el Espi?ritu Santo. Y ahora ellos esta?n parados, Sen?or, como una conmemoracio?n de que ellos creen. Ahora se?llalos, Sen?or, con el Espi?ritu Santo.
Permite que caiga sobre ellos y sella cada corazo?n ahora mismo. Que el Espi?ritu Santo caiga en este salo?n, justo a esta hora.
Y, Satana?s, tu? sal de sus vidas, sue?ltalos.
Y que el poder de Jesucristo resucitado descienda sobre estas personas ahora mismo, y que ellos sean llenos con el poder y la resurreccio?n de Jesucristo. Ame?n.
Mensaje extraido de Messagehub
