OBRAS DEL MENSAJE


Despierta A Jesús
Shreveport, Louisiana, E.U.A.
63-1130E
1 Sen?or, yo creo, Todo es posible, Sen?or, yo creo.
Permanezcamos de pie solo por un momento, para orar. Y a medida que inclinamos nuestros rostros ahora, me pregunto, en la asamblea aqui?, y en el so?tano, si hay… y arriba en los balcones, en do?nde sea, si alguien en la Divina Presencia quisiera ser recordado esta noche ante Dios, con una peticio?n especial, podri?an levantar sus manos a E?l ahora. Y mantenga su pensamiento ahora, y lo que Ud. esta? pensando, y solamente crean que Cristo esta? parado frente a Uds.
2 Padre Celestial, estamos parados aqui? con nuestras manos levantadas, y, como el Hermano ha dicho: “Es una sen?al universal de rendicio?n”. Mientras nos rendimos a Ti, como masas de barro que ha salido de la tierra, y oramos, Dios, que Tu? los llenes esta noche con Tu Espi?ritu y Vida, y te glorifiques a Ti mismo. Habla a trave?s de nosotros, esta noche. Obra a trave?s de nosotros, para Tu honor. Contesta cada peticio?n, Sen?or. Tu? las conoces todas. Tu? sabes lo que esta? atra?s de nuestras manos, y nuestros motivos, nuestros objetivos, y lo que queremos, y la… y lo que vamos a hacer con eso si lo recibimos. Y, Sen?or, oro que Tu? purifiques nuestros corazones, y pensamientos, y mentes, que si recibimos lo que hemos pedido, sera? para Tu honor. Para la gloria de Dios, lo pedimos en el Nombre de Jesu?s. Ame?n.
Pueden tomar asiento.
3 Es bueno estar de regreso en la casa del Sen?or, esta noche. Yo pudiera sentirme un poquito apagado. Satana?s ha estado tratando de darme un mal resfriado, desde que estaba en Nueva York. Y cada vez que me lo da, yo se lo regreso; y me lo vuelve a dar, y luego yo se lo vuelvo a regresar, vean. Asi? que estamos como discutiendo sobre eso, pero yo se? que el Sen?or entrara? dentro de poco y se parara? en uno de los lados. Y asi? que…
Y yo oro que el Sen?or les conceda todas sus peticiones, esta noche. Ahora, se nos ha sido dada esta noche para un servicio de sanidad. Ahora, yo creo que muchos de Uds. se esta? preguntando, normalmente, despue?s de haber atravesado el pai?s, ellos… Yo anuncie que estari?a llevando a cabo una reunio?n, y lo primero que se penso? fue en sanidad Divina, vean.
4 Pero, hay ma?s en el ministerio que sanidad Divina, miren. El cuerpo ma?s enfermo que yo conozco, esta noche, es del asi? llamado Cuerpo de Jesucristo. Necesita de sanidad espiritual. Solamente hay un ba?lsamo que yo conozco que puede sanar, y esa es la Palabra. Y ese es el Cuerpo enfermo que queremos poner de pie en fortaleza y con el poder de la vitamina del Evangelio. Y es por eso que yo ahora uso mucho del tiempo tratando de fortalecer a la Iglesia, por la Palabra.
Yo se? que soy un pobre sustituto para tomar el lugar de un ministro, de un ministro educado. Pero si? creo esto, no haciendo menos a… al ministerio de erudicio?n. Ojala yo lo tuviera. Y yo no estoy tratando de apoyar mi ignorancia, al decir esto. Pero lo que necesitamos hoy, ma?s de lo que necesitamos el lado intelectual, es saber co?mo juntar la Palabra y hacerla que encaje perfectamente, es Dios. Nosotros necesitamos a Dios. ¿Ven? ¿Ven? Y no siempre viene a trave?s de formar palabras correctamente. Viene… viene a trave?s de un corazo?n dedicado, y ese corazo?n dedicado a Dios y haciendo la voluntad de Dios. Ahora, Ud. tiene que conocer la voluntad antes de poder hacer la voluntad. Averigu?e cual es su razo?n de estar aqui?. No es solamente…
5 Yo siempre he pensado que la Iglesia no ha sido algo fortuito. Jesu?s nunca vino a la tierra en una manera fortuita. E?l nunca murio? de una manera fortuita. E?l vino con un propo?sito, y ese propo?sito era para cumplir el Mandamiento de Dios, para que E?l pudiera comprarse una Iglesia para Si? mismo sin mancha ni arruga.
Esa Iglesia es una Iglesia predestinada. Cada nombre que alguna vez fue puesto en ese Libro, Jesu?s lo vino a redimir. Y cuando el u?ltimo nombre sea redimido, el Libro es cerrado. Ahora, no fue la intencio?n Suya que alguien se perdiera, pero Su previo
conocimiento le hizo saber quie?n se perderi?a. Por lo tanto, E?l podi?a predestinar, y luego sus nombres fueron puestos en el Libro. Y luego cuando ese Libro de la redencio?n se cierre y se selle con siete sellos, mientras se esta? obrando por… por los poderes misteriosos de Dios. Y un di?a cuando el Libro de redencio?n se termine, el Cordero lo tomara?. Y luego cuando el u?ltimo nombre sea llamado de alli?, el Cordero avanza para llamar lo que E?l ha redimido, eso es Su Iglesia. Y yo creo que ese tiempo esta? a la mano.
6 Y ahora yo he tenido tiempos muy difi?ciles al hacer esto, y una cosa, es tratando de mantener mi… mi registro limpio. Ahora, muchas veces, yo he sido anunciado en lugares donde yo… no… que yo no sabi?a nada al respecto sobre estar en el lugar, y fue anunciado falsamente. Solo cualquier cosa que Satana?s pueda arrojarme, e?l lo ha hecho. Alguien vino a mi? el otro di?a, dijo: “Yo quiero saber si es verdad. ¿Va a estar Ud. alla?? Yo… yo so?lo quiero saberlo”. ¿Ven?
Miren, aqui? recientemente, fui anunciado en Nueva York, sin saber nada al respecto. Uno de los Hombres Cristianos de Negocios le dijo al hombre que yo debi?a estar alla? durante ese tiempo, y le dijo que estari?a bien. Y eso… eso era en el mes de octubre, la convencio?n era entonces. Y yo le habi?a dicho a este cierto hombre que yo iba a estar en noviembre, la primera semana de noviembre, que iba a estar en Nueva York, y que hablari?a en su convencio?n si se iba a llevar a cabo en ese tiempo. E?l dijo: “Bueno, es entonces cuando sera?”. Pero e?l habi?a dicho octubre, ven, esa cosita. Y el hombre en Nueva York, antes de preguntarme, de consulta?rnoslo, lo anuncio? por todo el estado, vean, que estari?a alli?.
7 Hace unas semanas, estaba una carta circular puesta aqui? en Memphis, Tennessee, teni?a mi nombre firmado, una copia fotosta?tica, y deci?a que yo habi?a estado con esta persona “cuarenta di?as, ayunando”. Tres di?as es lo ma?s largo que he ayunado en mi vida. La persona, nunca en mi vida habi?a escuchado su nombre; dijo que habi?a salido de ayunar por e?l, con e?l, mejor dicho, y dijo que yo iba a estar alla? ciertos di?as, le dijo a todos mis amigos en Memphis que estuvieran en esta cierta reunio?n. Yo nunca habi?a oi?do hablar del lugar, nunca habi?a conocido al hombre, nunca supe nada al respecto, en mi vida; y una falsa, una firma falsificada. Yo ni siquiera firmo mi nombre; no creo que alguien pudiera imitar mi firma, porque ni siquiera yo la se? despue?s que la firmo. Asi? que, es algo tan malo, no me imagino como alguien puede tratar de… tratar de hacer eso.
8 Yo estaba en el banco, no hace mucho. Nosotros tenemos que llevar un registro de todo, para que asi? nosotros podamos mantener todo ordenado de esa manera. Y un cheque cobrado es el… es el mejor recibo que uno pueda tener. Y nosotros lo hemos estado haciendo eso desde que nos casamos. Y asi? que el banquero dijo: “Yo no creo que alguien alguna vez pudiera falsificarle la firma, Sr. Branham”.
Yo dije: “Bueno, Ud. sabe, dicen que todo obra para bien”.
Y asi? que, y asi? que, eso, esas cosas lo hacen difi?cil, hace que la gente piense que Ud. ha mentido, cuando, yo… yo no sabi?a nada de estar alla?. Y por lo tanto lo hace, sin publicaciones ni nada, yo he tratado de mantener mi ministerio de tal forma que pueda ir a dondequiera que el Sen?or me llame. Yo no tengo obligaciones con nada ni nadie excepto Dios, solamente quedarme con E?l.
9 Mi propo?sito ha sido, en la iglesia, es tratar de quitar esa idea de esta gente americana, que uno tenga que imponer las manos sobre ellos. ¿Ven? Yo he… he… Cuando Ud. hace eso, pareciera que Ud. esta?… Ellos dicen: “Bueno, Tal y tal vino, e impuso manos sobre mi?”. Solamente deje que Jesu?s ponga manos sobre Ud., vean, y su fe subira? y lo tocara? a E?l. Pero ahora yo he tenido como diecise?is an?os, y yo he fallado completamente en eso, vean, ellos… porque hay demasiados que quieren creer de la otra manera. Asi? que nosotros satisfacemos a la gente, lo hacemos de todas maneras, imponemos manos sobre ellos.
Pero en mi opinio?n, que si podemos ver la Presencia y sabemos que Jesucristo esta? aqui?, ¿que? ma?s necesita, cuando toda la congregacio?n esta? orando al mismo tiempo? ¿Ven? Es alli? cuando el poder del Sen?or cae, cuando la Palabra es conocida. “Fe viene por el oi?r, el oi?r por la Palabra”. Cuando la Palabra esta? siendo predicada, y es la Verdad, y Dios probando Su Presencia, eso… eso debiera de hacer la obra alli? mismo.
10 Ahora, miren, man?ana por la man?ana… Ahora, esta noche, perdo?nenme, esta noche so?lo tengo un pequen?o tema, porque vamos a orar por los enfermos. Pero man?ana en la man?ana, miren, yo creo que tendre? la leccio?n de escuela dominical. ¿Es eso correcto? Todo sera? aqui? en el auditorio, y yo tengo un… un tema que me gustari?a, si es la voluntad del Sen?or, era… si E?l me lo permite. Tengo que decirlo de esa manera, vean. Yo pienso… si Ud…. si Uds. no tienen su propia escuela dominical. Si Uds. tienen su propia escuela dominical, vayan a su escuela dominical. Si lo quieren escuchar, ellos tienen las cintas. Asi? que yo tengo algo en mi corazo?n, de lo cual me gustari?a hablar, tal vez sera? de… de una gran ayuda para Uds., entender la… la razo?n por la que he estado predicando el Evangelio de la manera en que he tratado de predicarlo y creerlo. Vean, es por la razo?n que Dios lo ha hecho. Los misterios del Evangelio han estado escondidos desde la fundacio?n del mundo, pero teni?an que ser revelados en estos u?ltimos di?as. Y por lo tanto, si el Sen?or lo permite, yo quiero hablar sobre eso.
Despue?s, man?ana en la noche sera? el servicio de clausura, y nos gustari?a que vinieran si les fuera posible.
11 Y despue?s de aqui? a Yuma, y de Yuma a Phoenix, y luego de regreso. Nosotros partiremos de aqui?, y despue?s yo me ire? a un pequen?o viaje de caceri?a, durante el tiempo de las festividades, las festividades de Navidad, con unos amigos mi?os. Mi esposa va a visitar a su gente. Y… y despue?s de alli?, tomaremos un viaje a trave?s de California, abajo y arriba por el Oeste, la parte Sur del estado aqui?, a trave?s de Lousiana y Texas, y Florida. Y despue?s de aqui?, a ultramar, si es la voluntad del Sen?or, por un largo itinerario. Y yo si? solicito sus oraciones.
12 Ahora, es, va a estar bien si solamente disfrutamos la Presencia de Su poder sanador y todas las cosas, pero hay algo ma?s que va con eso. Vean, ma?s va con eso. Y luego, esa es la cosa, cuando uno aborda algo, que, la gente no concuerda. Ahora, todo mundo cree en sanidad Divina, pues, ellos aceptan inmediatamente lo de sanidad Divina, y dicen: “Gloria a Dios”, y gritan y tienen un gran tiempo. Pero luego que? de… Eso es solo la carnada en el anzuelo, vean, eso es solo… la carnada. El anzuelo es lo que atrapa al pez, y el anzuelo es la Palabra. Ahora, Jesu?s fue muy un Hombre muy popular mientras E?l oraba solamente por los enfermos.
13 Ahora, nosotros no somos Jesu?s, pero es… es E?l obrando a trave?s de nosotros, todos nosotros, juntos. E?l no esta? so?lo en una persona. E?l esta? en cada creyente. De esa forma creemos a Vida. Y luego, en eso, vean, muestra que no importa que? tanto Dios pueda ungirme, aqui? mismo en esta plataforma, si E?l no los unge a Uds. de la misma manera, alla? afuera, nada pasara?. Se necesita a ambos, juntos. Nosotros, nosotros tenemos que estar, ambos, en que ambos tenemos que ser creyentes.
Al menos que haya algo que E?l quiera llamar, so?lo para mostrar Su gran poder, Uds. saben, dejar que algo se sea hecho para hacer que alguien que esta? tratando de hacer algo que no es correcto, o algo, E?l lo mencionara?. Vean, pero Uds. tienen que, nosotros tenemos que observarlo. Por supuesto, algunas veces E?l nos dice cosas, y la gente (dice) se les dice cosas que ellos no quieren escuchar. Y yo no quiero decirlo, pero, si E?l es el que esta? hablando, nosotros solamente escuchamos y despue?s el… el arrepentimiento. Ahora piensen en estas cosas, y oren.
14 Y recuerden ahora, a medida que tipifico Su ministerio, vean. Primeramente, el Profeta de Galilea, todos crei?an que E?l era profeta. Pero E?l era un “profeta”, para sanar a los enfermos, pero cuando E?l empezo? a meterse con esos Fariseos y Saduceos, y sus tradiciones, entonces E?l llego? a ser un “demente”. Ellos dijeron: “E?l esta? loco”. No queri?an tener que ver nada con E?l. Y finalmente desemboco? en Su crucifixio?n.
Y de esa manera siempre ha sido. Por toda la Biblia, se ha hecho de la misma manera. Y tendra? que hacerse de la misma manera, siendo que es Dios. Tiene que llegar a ese mismo resultado, a ese tiempo, cada vez. Pero Ud. nunca crucificara? un Mensaje. Pudiera crucificar al mensajero, pero Ud. nunca crucificara? su mensaje si viene de Dios, porque es el Mensaje. E?l so?lo es un portador del Mensaje.
15 Ahora, siendo que hemos estado hablando por unos minutos, observen, son ahorita exactamente las ocho, y quiero tratar de despedir a la iglesia para las nueve y media, para que Uds. puedan descansar e ir a la escuela dominical. Y man?ana es un gran di?a. Con este sera?n dos servicios para mi?, hoy. Y… y cuando yo era un jovencito… Dos servicios es difi?cil para cualquier ministro, si Ud. lo toma con todo su corazo?n. Ahora, si Ud. sale alli? solamente con una pla?tica intelectual, Ud. pudiera darla cada treinta minutos, cuarenta minutos, durante todo el di?a, y nunca le molestari?a. Pero cuando Ud. pone todo su corazo?n en ello, manteniendo el Espi?ritu de Dios ante la gente, es diferente.
Ahora, oremos.
16 Padre Celestial, permite que Tus bendiciones y misericordia reposen sobre nosotros ahora, mientras avanzamos de nuestra pla?tica, a la Palabra. Y permite que la Palabra sea hecha carne entre nosotros, otra vez esta noche, que la iglesia una vez ma?s, todos nosotros, juntos, podamos ver, sentir y conocer, la Presencia de Jesucristo, nuestro Sen?or resucitado. Porque, le amamos, Su Presencia es Vida para nosotros. Y que podamos descansar, esta noche, en la gloria Shekinah y reconocer que es la gloria Shekinah, en Su Presencia. Lo pedimos en el Nombre de Jesu?s, que E?l nos pueda partir la Palabra ahora a nosotros, Ame?n.
17 Ahora vayan en Sus Biblias, si asi? lo desean, al Libro de San Marcos, el capi?tulo 4. Y… y mi texto en esta noche, lo voy a titular: “Vayan, despierten a Jesu?s”. Y mi tema esta noche es: “Llamando a Jesu?s a la escena. Vayan, despie?rtenlo”, ¡Lla?menlo a la escena! Aqui? esta? la lectura de la Escritura, en San Marcos, el capi?tulo 4, comenzando desde el versi?culo 35.
Aquel di?a, cuando llego? la noche, les dijo: Pasemos al otro lado.
Y despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca;
¿No seri?a ese un texto hermoso: “Le tomaron como estaba?”. To?melo de la manera en la que E?l le ha sido presentado, lle?velo en la barca.
Y habi?a tambie?n con e?l otras barcas.
Pero se levanto? una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba.
Y E?l estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?
Y levanta?ndose, reprendio? al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y ceso? el viento, y se hizo grande bonanza.
Y les dijo: ¿Por que? esta?is asi? amedrentados? ¿Co?mo no tene?is fe?
Entonces temieron con gran temor, y se deci?an el uno al otro: ¿Quie?n es e?ste, que aun el viento y el mar le obedecen?
Y la Escritura dice: “¡E?l es el mismo!”. Los vientos y las olas le obedecen.
18 E?l debio? haber estado un poco cansado ese di?a. En nuestra escena encontramos a nuestro Sen?or, esta noche, a medida que nos vamos tomando el tiempo en cada una, el entorno donde E?l esta?, y que? esta? haciendo.
Yo amo el irle siguiendo a E?l, ¿Uds. no? [La congregacio?n dice: “Ame?n”. Trad.] Yo simplemente amo seguirle a E?l y observar Sus obras. Y simplemente pensar que un di?a nosotros estaremos con E?l y lo seguiremos, con E?l, en persona, como vie?ndolo con nuestro sentido de la vista como lo hacemos ahora, y… y estar con E?l para siempre. Oh, solamente el verlo a E?l, sera? suficiente para mi?. Solamente verlo a E?l, eso… eso… eso sera? suficiente para mi?.
19 Y ahora tratamos de tomar la escena, y nosotros lo encontramos a E?l aqui? en donde esta?, lo que E?l esta? haciendo. Y vienen problemas, y como E?l se encarga del problema, y les dice porque? ellos no pudieron hacerlo. Y lo encontramos a E?l alla? en el mar, en la parte de atra?s de la barca. E?l acaba de tener un di?a terrible. Sin duda que Su cuerpo estaba cansado, y E?l estaba agotado. Y sintie?ndose cansado y de?bil, la virtud de habi?a ido de E?l, porque habi?a estado predicando y… y mostrando Su gran sen?al de Quie?n era E?l, y estaba testifica?ndole a la gente, y sanando a la gente.
Y… y las multitudes, algunas lo animaban y otras lo abucheaban. ¿Pueden imaginarse a la gente hacie?ndole eso a Jesu?s? Pareciera como si ellos debieran haberlo sabido mejor que eso. “Bueno”, Ud. dice: “eso…”.
20 Ellos hacen la misma cosa hoy, simplemente lo mismo. Vean, si E?l viene hoy, y en la misma cosa, de la manera que E?l lo hizo entonces, la gente de hoy lo “abucheari?a” a E?l y lo llamari?a “loco” igual como lo hicieron entonces. Miren, seri?a exactamente igual. Y
ellos lo hacen. Ellos no le entenderi?an a E?l. El mundo nunca ha entendido el verdadero mover de Dios. Y nunca lo entendera?n, porque es el mundo.
“El mundo no me vera? ma?s”, E?l dijo: “pero vosotros me vere?is, porque Yo estare? con vosotros, y au?n en vosotros, hasta el fin del mundo”. Si la gente pudiera ver esa sola cita de E?l, alli? mismo, ellos reconoceri?an en do?nde estamos nosotros en esta noche.
21 ¿Pueden Uds. imaginarse una persona que nunca ha tenido el sentido de la vista, que nunca ha visto? Y Ud. se tropezari?a con las cosas. Ud. tendri?a que obtener su comida de energi?a, de alguna otra fuente. Pero Ud. se… se tropezari?a con algo. Ud. tendri?a el sentido del olfato, pero no de la vista. Y luego, de repente, alguien le abre los ojos, y ve un mundo completamente diferente. Ellos nunca habi?an visto nada.
Y luego si Uds. le dicen: “Bueno, ahora eso debe sentirse calientito en ti, ese es el sol”.
“¿Que? es el sol?”.
“Es la luz”.
“¿Que? es luz?”. Vean, e?l nunca ha vivido en ese sentido. E?l no sabe lo que es.
“Con la cosa que te tropezabas, es una cierta, cierta cosa”.
“Bueno, ¿que? es eso?”. Vean, e?l nunca ha vivido en esa dimensio?n, eso es todo. Seri?a muy extran?o para e?l, conocer eso.
22 Bueno, ahora, si Dios nos deja vivir, estamos aqui? fi?sicamente con nuestros cinco sentidos. Pero hay otro sentido. Y luego cuando despertamos a ese sentido, y ese es el sentido de la visio?n, y vemos esa cosa, eso es lo que nos hace sentir estas cosas que sentimos. Y trate de decirle a alguien sobre eso, es como decirle a un hombre que nunca ha visto, en su vida. E?l no lo entenderi?a, porque e?l esta?… e?l no esta? acostumbrado con ese sentido. Y de esa manera es con el Evangelio. Ellos, ellos no lo entienden. Es difi?cil hacer que lo vean, porque ellos nunca han vivido alli? adentro. Ellos no saben nada al respecto. Ellos lo sienten, y ellos… ellos pueden reaccionar a ello; pero saber lo que en realidad es, no lo sabemos. Pero cuando Ud. puede ver ma?s alla? de esa cortina, de do?nde vino eso, y luego tratar de regresar y decirle a la gente que eso solo se siente con el sentido del tacto, parecido, y nunca han podido verlo, es difi?cil deci?rselo a un hombre. Pero uno tiene que hacer lo mejor que puede hasta que todos “lo miremos cara a cara”.
23 Ahora vemos a Jesu?s aqui?, cansado, fatigado, y yo tan solo puedo imaginarme, E?l sabiendo que hay un gran trabajo al siguiente di?a, que le espera, alla? en Gadara, donde hay una sola alma que esta? clamando por Dios. ¿Pueden imaginarse a Jesu?s tomando un… cansado y fatigado, y atravesando un mar tormentoso, solamente para llegar a un alma? Pero E?l lo hace. Esa es la manera en que E?l lo hace.
La barca estaba cruzando, y E?l tomo? la oportunidad para descansar un poquito, para despertar. Y Sus disci?pulos se habi?an regresado a los remos y a sus labores cotidianas, a lo que ellos haci?an. El avivamiento para ese di?a habi?a terminado.
Igual que el di?a de hoy, yo creo. Yo creo que es la misma cosa.
Y durante este tiempo, E?l teni?a… E?l habi?a tomado un pequen?o descanso, tal vez so?lo entre las reuniones. Y los disci?pulos se habi?an regresado a sus viejas ocupaciones.
24 Ahora, entremos alli? donde esta?n ellos, yo creo que ellos se habi?an estado regocijando, hablando de las cosas que vieron suceder ese di?a. Grandes cosas habi?an acontecido. La gente habi?a sido sanada, leprosos. Y ellos estaban teniendo un gran tiempo. Y a medida que continuaban con el trabajo de la iglesia, o ello… Una iglesia no es el edificio; es la gente lo que hace a la iglesia. Y ellos se estaban regocijando en lo que habi?an visto acontecer. Y ellos podi?an haber estado discutiendo sobre si era el Mesi?as, Sus reclamos; E?l reclamaba que era la Palabra, E?l reclamaba ser la Palabra y el mensaje de esa hora.
Y el profeta, que habi?a sido la Palabra antes alla?, lo introdujo a E?l, y dijo: “Mi tiempo se ha terminado. Yo he cumplido mi parte, la Palabra que se suponi?a que yo iba a cumplir. Ahora E?l va a manifestar el resto de la Palabra, de aqui? en adelante, asi? que mi tiempo ha terminado”, Juan, asi? que e?l teni?a que salir de la escena cuando Jesu?s entrara a la escena.
Y cuando E?l vino a la escena, vino exactamente, y haciendo exactamente, y actuando exactamente de la manera que el Mesi?as era supuesto a actuar, lo que E?l debi?a de hacer. Y esa pudo haber sido su discusio?n mientras ellos platicaban.
25 Tal vez uno de ellos teni?a un testimonio. Uno de ellos diri?a: “Uds. saben, yo nunca habi?a pensando de… en eso demasiado hasta que yo empece? a leer la Escritura sobre lo que el Mesi?as debi?a hacer, porque E?l habi?a de ser el profeta. Y luego yo entendi? eso, otra cosa, cuando yo lo vi a E?l partir el pan y alimentar a toda esa gente. ¿Quie?n podi?a crear, sino Dios mismo? Asi? que ese debi?a ser el Mesi?as”. Y, ellos, “Nadie puede crear sino Dios. Dios es el u?nico Creador que existe. Y aqui? E?l tomo? cinco pequen?os panecillos y dos pequen?os peces, y alimento? a cinco mil, y se recogieron siete canastas llenas, de piezas que sobraron. Cuando, nadie podi?a hacer eso ma?s que Jehova?, el mismo Aquel que hizo llover pan de los cielos. Ese es el U?nico que podi?a hacerlo. Y aqui? esta? E?l, conocido entre nosotros, en una forma humilde de carpintero, un Hombre ordinario. Aqui? esta? el Jehova? que vive en los Cielos, nadie podi?a verlo; el Dios invisible siendo visible aqui? entre nosotros, porque, nosotros le hemos conocido, E?l hace las mismas obras que Jehova? hizo”.
Y E?l les dijo: “Si Yo no hago las obras de Mi Padre, entonces no me crea?is. El Mesi?as debi?a ser Jehova?, Emanuel, Dios con nosotros. Y si Yo no hago las obras de Emanuel, si yo no me comporto como Emanuel, si Mis obras no son como las de Emanuel, entonces… entonces Yo no soy Emanuel. Pero si Uds. no me pueden creer a Mi?, solo observan las obras que Yo hago. Ellas testifican Quie?n soy Yo”. ¿Ven?
26 Y esa pudo haber sido su discusio?n mientras platicaban. Y luego el tema pudo haber salido despue?s de eso, cuando… Tal vez muchos de ellos pudieron haber testificado. Alli? estaba Andre?s, e?l pudo haber testificado.
Pedro pudo haber dicho lo que Jesu?s le dijo a e?l. “Pues, ¿llamarme por mi nombre? ¿Quie?n podi?a saber mi nombre excepto Dios? E?l me llamo? por el nombre que teni?a. E?l me dijo quie?n era yo. E?l dijo el nombre de mi padre, y el Hombre nunca me habi?a visto. Pues, tiene que ser el Mesi?as. Y nosotros lo notamos”.
27 Ahora hallamos, entonces, que ellos pudieran haber discutido las actitudes de la gente frente a Eso. Esa pudo haber sido su siguiente discusio?n. Jesu?s estuvo dormido todo ese tiempo; se fue a la parte de atra?s a descansar. Ahora entremos a la escena y observe?mosles; los comportamientos de la gente. Unos de ellos dijeron…
Bueno, algunos de ellos creyeron. Algunos de ellos dijeron: “Nunca ha hablado hombre como E?ste. Porque, lo que el Hombre dice, Dios respalda lo que E?l dice. Y sabemos, por medio de nuestra… nuestra Escritura, que si Dios vindica a este Hombre, si lo que E?l dice llega a suceder, entonces sabemos que Dios esta? con ese Hombre. Y Dios nos ha dicho que le temamos a ese Hombre, porque E?l esta? con E?l. Su Palabra es la Palabra de Dios, asi? que te?manle a E?l”. Y ellos… dijeron… Ahora, esa es la razo?n por la que ellos tuvieron un gran temor despue?s que lo vieron a E?l hacer que el viento y las olas le obedecieran. Ellos temblaron porque sabi?an que ese era Dios. Teni?a que serlo. Dios honraba Su Palabra. Lo que E?l deci?a, eso sucedi?a, entonces ellos supieron que ese era el Mesi?as.
28 Ahora, mientras ellos discuti?an el comportamiento, dijeron: “Algunos de ellos creyeron, y unos de ellos no creyeron”.
Ahora, nosotros siempre encontramos eso entre las iglesias, en cada congregacio?n, encontramos tres clases de personas. Francamente, yo predique de eso, aqui? no hace mucho, creo que en la ciudad de Nueva York, o en alguna parte, en tres clases de personas. Y eso es, creyentes, incre?dulos, y creyentes manufacturados. Y solamente uno o dos capi?tulos despue?s de esto, encontramos que Su propio equipo llego? a eso, y probo? exactamente que eso es lo que eran. Ahora pensemos en los creyentes e incre?dulos, solamente por un segundo aqui?.
Los creyentes son los que esta?n ordenados y predestinados a la Palabra. En el minuto que ellos lo ven, quedan satisfechos, la Vida brota en ellos y lo aceptan. Esos fueron los disci?pulos. No habi?a ni un cuestionamiento en sus mentes sobre eso, en lo absoluto. Ellos lo siguieron inmediatamente. Los disci?pulos eran creyentes. Ellos creyeron.
29 Ahora, la mayori?a del tiempo, un real incre?dulo pretendera? que e?l lo cree. Ahora, los incre?dulos fueron como los setenta, que lo siguieron en la popularidad y en las guirnaldas de Su ministerio. Estaban contentos de poder pararse cuando E?l podi?a resucitar a los muertos y limpiar a los leprosos, y… y predecir las cosas que iban a suceder inmediatamente. Pero un di?a E?l hablo? de algo, que estaba fuera de su credo. Y tan pronto como E?l dijo algo que interferi?a con los que ellos crei?an, los setenta dijeron: “Dura es esta palabra, dijo: ¿Pues que?, si viereis al Hijo del hombre que sube al Cielo de donde E?l vino? Ahora, este Hombre con el que hemos dormido, este Hombre que come con nosotros, este Hombre que se lava la cara y las manos en la misma vasija donde nos lavamos, este Hombre que come como yo, duerme como yo, con Sus altibajos, y dice que E?l descendio? del Cielo? Eso es demasiado para mi?”. ¿Ven? ¿Y que? hicieron ellos? No pudieron quedarse sentados por toda la reunio?n. Ellos se levantaron y se fueron. Uh- huh. ¿Ven? Se llenaron. Esos son los incre?dulos. ¿Ven? Ellos no pudieron soportarlo. No, sen?or. Ellos se fueron y ya no anduvieron ma?s con E?l.
30 Ahora, hay unos creyentes que… no hay nada que pueda separarlos de eso.
Y esta?n los incre?dulos, y tan pronto como cualquier cosa se dice que no esta? de acuerdo con lo que ellos creen. Recuerden, la Biblia nos ensen?a que el incre?dulo seri?a tan parecido al verdadero creyente, que engan?ari?a al mismo Elegido si fuera posible. Vean, eso es incredulidad. Pero tan pronto como se dice algo que a ellos no les gusta, se van. Vean, eso es incredulidad. Eso lo muestra exactamente.
31 Cuando la Luz de Vida esta? resplandeciendo, para traer esa semilla, ¿que? le pudiera hacer a una roca? No le hara? nada. ¿Que? pudiera hacer sobre sustancia muerta? No ha sido enviada a la sustancia muerta. El sol resplandece para una semilla que es germinada a vida. Y esta Biblia y Su Palabra, en la hora en que estamos viviendo, esta resplandeciendo sobre aquellos que pueden captar la Vida Eterna, aquellos que son predestinados a verla. Y no le hara? ni un poquito de bien al resto de ellos. No hay vida alla? que pueda salir por el sol, o por la Luz.
Entonces hallamos, que ellos le dieron sus espaldas y ya no caminaron ma?s con E?l. Fue entonces cuando esa gran cosa noble se dijo sobre… Simo?n Pedro dijo. Jesu?s, despue?s que los setenta lo habi?an dejado, cuando E?l dijo: “Bueno, que…”. E?l les dio una doctrina fuerte. E?l, sus di?as de sanidad estaban por terminar. A E?l no le intereso?, ya no iba a hacer muchas sanidades. E?l les iba a decir sobre algo que era mejor. Y E?l dijo, comenzo? a decirles eso, E?l alli? les revelo? Quie?n era en realidad. “¿Pues que?, si viereis al Hijo del hombre desc… ascender al Cielo de donde E?l ha venido?”.
“Ahora tenemos Tu acta de nacimiento aqui?. Tu? naciste de Mari?a y Jose?, alla? en Nazaret. ¿Y Tu? aqui? dices que has descendido del Cielo? Bueno, eso es… Tu?, Tu? esta?s loco, yo creo. ¿Ven? Bueno, nosotros no queremos seguir a un Hombre como ese”. Asi? que, ellos se fueron. Se fueron. Esos son los incre?dulos.
32 Pero noten ahora, hay creyentes. No importa lo que suceda, lo que se lleve a cabo, que tan duro sea, que tan misterioso, ellos lo creen, de todas maneras. Eso es igual como cuando se ora por un hombre o una mujer. Ellos lo creen. No hay nada que los hara? cambiar de parecer. Ellos son creyentes genuinos. Y nada, no importa que tan duro parezca, lo que esto es, y si esto no sucede, eso no tiene nada que ver con ello. Ellos lo creen, de todas maneras.
Ahora, E?l pudo haber dicho muchas cosas que los disci?pulos no crei?an, o que no vieron, pero ellos lo creyeron, de todas maneras. Ellos continuaron con eso, porque ellos estaban seguros que la Escritura habi?a identificado plenamente que Jesu?s era ese Mesi?as.
33 Y yo creo que la Escritura hoy en di?a identifica plenamente este gran movimiento de Dios en los u?ltimos di?as, del Espi?ritu Santo, que Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Yo creo que la Escritura lo identifica plenamente. A mi? no me importa lo que alguien ma?s piense al respecto, nosotros creemos que Eso es la Verdad porque esta? identificado plenamente.
Ud. dice: “Hermano Branham, yo se? que Ud. lo entiende”. Yo no lo entiendo. Yo solamente lo creo. Yo no puedo entender estas cosas. No trato de entenderlas. Ud. no puede entender a Dios, E?l tiene que aceptarse por fe. Y fe es algo que Ud. cree, que no puede explicar. Alli? lo tienen. Alli? esta? la Verdad.
34 Ahora, hay otro grupo que siempre anda alrededor, y ese es el creyente manufacturado. Ahora, ese creyente manufacturado es considerado un hipo?crita.
Ahora tomemos a un creyente manufacturado. Ese fue Judas. E?l fue el creyente manufacturado. Y el creyente manufacturado espera y espera, tratando de encontrar una manera de obtener algo. Ellos se quedan alrededor el suficiente tiempo so?lo para ver si no pueden encontrar alguna falta, entonces salen y lo exponen en algu?n lugar. “Nosotros queremos darnos cuenta que tipo de truco, que pata de conejo tienes que sobas detra?s de tus orejas. ¿Cua?l es el truco?” para asi? ellos poder imitarlo, o algo. Eso es el creyente manufacturado. Como esos Judas.
35 Esos son los incre?dulos, los creyentes manufacturados, y los creyentes. Esos tres todavi?a existen por todas partes en todo el mundo. Siempre han existido, y siempre existira?n. Ahora piensen en eso esta noche, aqui? y en esta cinta para aquellos que lo escuchara?n. Esas tres clases que esta?n sentadas, son tres clases de esa gente que siempre se reu?ne.
Una, para ellos no hace ninguna diferencia lo que venga o vaya, ellos todavi?a lo creen. Ellos esta?n totalmente convencidos.
Otros creera?n mucho de ello, y luego no quieren creer el resto. Esos son los incre?dulos.
Y luego los creyentes manufacturados son los que se esperan, que se quedan alrededor hasta que encuentran algo. Ellos dicen: “Uh-huh, alli? lo tienen. Eso es lo que es. Uh-uh, alli?, yo pense? que habi?a algo. ¡Alli? lo tienen!”.
Pero un verdadero creyente, eso no lo hace titubear en lo absoluto. Nada lo hace titubear a e?l.
36 ¿Que? de Jesu?s parado alla?, con todo Su rostro escupido, y sangre en Su rostro, y una corona de espinas sobre E?l, y… y todo lo que E?l teni?a alla?, una multitud burla?ndose, y dema?s? Bueno, ¿Que? pensari?a el incre?dulo sobre eso, o el creyente manufacturado? Lo acaba de vender a E?l. Y, Ud. se da cuenta, que el creyente manufacturado es aquel que lo vende a Ud. E?l es aquel que le arruina su ministerio, es ese creyente manufacturado.
37 Pero el creyente verdadero, no importa que?, ellos esta?n completamente satisfechos. Esta?n completamente convencidos, porque la Vida que esta? en ellos ya ha llegado a ser Cristo. Es Cristo. Ya no es Ud., pero Cristo que vive en Ud. Y, no importa: “No hay nada”, Pablo dijo: “presente, futuro, muerte, peligro, desnudez, lo que sea, que pueda separarnos del amor de Dios que esta? en Cristo”. No, que? tanto, que? tanto de esto, de aquello o lo otro, se levante, cua?ntos doctores de divinidad traten de quita?rselo con explicaciones y diciendo que es para otro di?a, eso no lo separa a usted en lo absoluto. Ud. ha llegado para quedarse. Es Ud. en Cristo, ya no esta? Ud. por su cuenta. Ese es Ud., Ud. y Dios, solos.
38 Y tan pronto como el incre?dulo pueda conseguir una rendija, e?l de todas maneras esta? tratando de escapar, entonces se va.
El creyente manufacturado se queda un poquito ma?s, hasta poder encontrar algo donde e?l puede amontonarle las criticas.
Asi? que alli? tiene a sus tres, todos juntos. Esa es la clase que ellos tuvieron entonces. Esa es la clase que ellos tienen hoy. Esa es la clase que ellos tendra?n siempre hasta que Jesu?s mismo, o Dios en el Gran Juicio del Trono Blanco, los separara?.
Unos dicen: “Nunca ha hablado Hombre como E?ste. Lo que E?l dice llega a suceder”.
Otros, el incre?dulo, dice: “E?l es Belcebu?. E?l esta? fuera de Si?. El Hombre ha perdido la mente”.
39 Uds. saben, hay una gran cosa que Satana?s intenta hacer. E?l intenta hacer que el… el mensajero, la gente que en verdad ha recibido el Espi?ritu Santo, intenta decir que: “Ellos han perdido la mente”.
Yo obtuve una pequen?a carta circular, una carta sobre eso el otro di?a, afuera, deci?a: “¡Pobre Hermano Branham!”. Deci?a: “Nosotros crei?amos que E?l era Eli?as”. Y deci?a: “Uds. saben que… que, Uds. saben, e?l perdio? la mente”. Y deci?a: “El manto de Eli?as cayo? sobre Eliseo, eso fue mi esposa. Y ella lleva el ministerio, para continuar con una doble porcio?n”. ¿Una mujer? A poco fue asi?, ¿acaso Eli?as perdio? su mente, o fue llevado sin muerte, en el carruaje, al Cielo? ¡Hum! ¿Ven? Pero, uno simplemente tiene eso, vean, eso… eso es con lo que nosotros tenemos que contender.
Despierta A Jesu?s 9 Unos de ellos dicen, el incre?dulo, dice: “Este tipo es un Belcebu?”.
40 Debio? haber sido Juan, que dijo: “¡So?lo piensen en E?ste Quien hace todo esto! Ahora de regreso con el creyente otra vez. Dijo: ”¡So?lo pie?nsenlo, Aquel que ha… que ha hecho todo esto que estamos pensando y hablando, y las diferentes expresiones de la gente! Todos nosotros somos creyentes“, dijo e?l: ”Nosotros lo creemos. Si?, sen?or. Estamos satisfechos de saber que ha sido identificado plenamente. Alla? esta? recostado E?l, un Hombre mortal, acostado alla? mismo en la cubierta, alla? atra?s en lo que parece una litera, dormido sobre una almohada. Lo pusimos a E?l alla? atra?s para que durmiera. ¡Pero pie?nsenlo! El mismo Dios de la creacio?n esta? navegando estas aguas con nosotros “. ¡Oh, hermanos! Ame?n.
41 Esas aguas eran traicioneras. Uds. saben, una tormenta llego? y todavi?a provoca la misma cosa, si es que alguna vez han andado por Jerusale?n. Me imagino, Jack, tu? te acuerdas. Esas tormentas todavi?a arrasan por esa grieta alla?, y golpean el mar y ahogan a esos pescadores, igual como sucedi?a entonces. Vienen y, uno ni siquiera puede ver la tormenta aproxima?ndose, de repente, ya esta? alli?.
“Y so?lo piensen en ello ahora, todos nosotros, en toda nuestra vida, hemos temido pasar por esta agua peligrosa de aqui?. Pero recuerden, el Mismo que sabemos que es el Creador, esta acostado justo aqui? en la barca, con nosotros. ¡Yo me siento bien! ¿No se sienten asi? Uds.?”. Ellos dijeron: “¡Ame?n! ¡Si?, sen?or! ¡Aqui? esta? E?l en la barca!”.
42 Y lo que? es conocer el di?a en el que estaban viviendo, en la que ellos habi?an visto la identificacio?n, que, y estaban satisfechos, no importaba lo que alguien ma?s hubiera dicho. Su discusio?n habi?a sido sobre creyentes, y creyentes manufacturados y dema?s. Pero ellos mismos lo habi?an crei?do. Y ellos sabi?an que lo teni?an a E?l con ellos. No importaba el resto de las personas, ellos estaban felices de tenerlo a E?l.
Yo tambie?n lo estoy. ¿No lo esta?n Uds.? [La congregacio?n dice: “Ame?n”. Trad.] No importa lo que el resto del mundo diga. Yo estoy feliz de saber que E?l esta? navegando las tormentosas aguas de la vida junto conmigo, aqui? mismo en la barca. Ame?n. Ame?n. Navegando por las aguas solemnes de la vida, y E?l lo hace, y en todas las aguas peligrosas, sin conocer la hora en que Ud. pudiera ser disparado, morir, caer muerto, lo que sea que pudiera suceder. Pero el Creador…
43 ¿Que? es Ud. de todas maneras? Ud. es un pequen?o terro?n de barro de Louisiana, con algo de vida en e?l. Eso es todo. Aun si Ud. es de Texas, de ese gran lugar, todavi?a Ud. es so?lo un terro?n de lodo de Texas con una poquita de humedad. Y eso es todo lo que Ud. es. Exactamente. Y es a eso a lo que Ud. va a regresar.
Pero, despue?s de todo, ¿co?mo pudiera ese lodo hablar, respirar, comer, si no tuviera vida en e?l? Y, piensen, ¡teni?a que ser creado! Y el mismo Creador que lo creo?, va en ese barco de lodo. Ame?n. E?l me hizo lo que soy, sin un deseo; ¡cua?nto ma?s E?l puede levantarme por mi deseo, por la Palabra de Su promesa!
Navegando por el mar solemne de la vida,
Debie?ramos vivir como E?l, dejar que Su Espi?ritu, trabaje en nosotros; Pues un naufragado y desanimado hermano,
Al ver, se animara? nuevamente.
Piense, E?l esta? con nosotros, de forma segura. ¡Que? sensacio?n de seguridad, mientras navegamos las aguas peligrosas! Debio? haber sido algo parecido a nosotros aqui? ahora en este preciso tiempo presente, despue?s del avivamiento, festejando en los resultados.
44 Yo me acuerdo de mi primer viaje a Shreveport, Louisiana. No habi?a oi?do de Jack Moore, y yo creo que fue el Hermano Richard Reed (yo no he visto al Hermano Reed en an?os) que me hablo? sobre el Hermano Moore de por aca?, o el Hermano Kidson; uno de esos dos hermanos, se me olvida ahora quie?n fue. Yo me relacione? con el Hermano Jack. Y vine para aca?. Su hermosa madre anciana, ella todavi?a esta? sentada aqui? en alguna parte. Y ella teni?a un problema estomacal, y nosotros oramos por ella. Ella estaba comiendo comida para bebe?s. Ella ha podido comer desde entonces, su comida normal. Y como fue que…. que? gran avivamiento se levanto?, se esparcio? y con e?l vinieron Billy Granham y Oral Roberts, y… y Tommy Osborn, grandes hombres, guerreros, salieron de esa pequen?a… broto? ra?pidamente del avivamiento, hizo grandes cosas.
45 Ese di?a en aquel lugar, hace como treinta y tres an?os, o treinta y cuatro, estando parado en la ribera del Rio Ohio, en el puente, y como alrededor de cinco mil personas o ma?s se juntaron en la ribera. Yo teni?a como veinte an?os, veintitre?s, veintido?s o veintitre?s an?os de edad, mi primer avivamiento. Yo estaba bautizando a quinientas personas, esa tarde. Y los dia?conos me habi?an conducido al agua. Y cuando iba en la persona nu?mero diecisiete, cuando estaba bautizando, yo escuche? una Voz decir: “¡Mira hacia arriba!”. Yo voltee para mirar hacia arriba. La mama? de Billy, nosotros todavi?a ni nos habi?amos casado en ese entonces, so?lo sali?amos juntos. Aqui? veni?a la Columna de Fuego, dando vueltas desde esos cielos azules brillantes, a las dos en punto de la tarde el 15 de junio, veni?a directamente de los cielos, de esta forma. Y una Voz rugio?, por todo el lugar, y dijo: “Como Juan el Bautista fue enviado para precursar la primera venida de Cristo, tu? tienes el Mensaje que ahora precursara? la segunda Venida de Cristo”. Los foto?grafos tomando la foto.
46 ¿Co?mo podi?amos creer eso, con apenas una educacio?n primaria de escuela, y dema?s? Pero yo lo crei?. Esa tarde, cuando yo estaba tan cansado cuando termine de bautizar, ellos tuvieron que venir a sacarme del agua. Yo casi no me podi?a mantener ma?s tiempo parado por la corriente del ri?o.
Y Eso salio?, y descendio?, y ellos tomaron una fotografi?a de Eso. Fue publicado en el diario El Associated Press, salio? casi por todo el mundo, hasta arriba a Canada?. El Hermano Lee Vayle todavi?a tiene una copia de eso, yo creo, en El Associated Press: “Una Luz misteriosa aparece sobre un ministro local Bautista mientras bautizaba al pie de la Calle Spring en Jeffersonville, Indiana”. El Heraldo de Louisville lo capto?, tomo? la fotografi?a, y salio?, y fue a dar a E?l Associated Press.
Ahora, eso fue hace muchos an?os. ¿Co?mo podi?a ser esto asi?? Pero fue asi?. Dios lo dijo, eso lo hace correcto. ¡Y que? cosa tan… tan gloriosa saber que nosotros tenemos a un Dios vivo! Y de alli? han salido fuegos de avivamiento por todo alrededor del mundo. Y ahora grandes campan?as de sanidad y grandes cosas misteriosas han sucedido.
47 La primera vez que vine ante Uds., yo les teni?a que tomar de la mano, y simplemente sostenerlos de esa manera para una conexio?n. Y despue?s yo no pensaba en lo que iba a decir, y Uds. vieron el resultado de eso. Todavi?a sucede, y se ve de esa manera.
Y despue?s E?l me dijo: “Si tu? eres sincero, llegara? el tiempo cuando conocera?s los mismos pensamientos de sus corazones”. Todos Uds., muchos de Uds. se acuerdan de eso. Y llego? a suceder, de esa manera, exactamente. Unos an?os despue?s de eso, yo estaba alla? arriba en Queen City, Regina, en Canada?, y estando parado en la plataforma, con el Doctor Ern Baxter y con ellos. Y un hombre vino atravesando la plataforma. Y la primera cosa, yo ni siquiera sabi?a lo que estaba diciendo, dije su nombre, le dije lo que estaba mal con e?l, y asi? continuo?. Desde entonces, eso se ha llevado a cabo.
Ahora ha llegado a otra etapa. Que nunca podre? decir, pero hablara? por si? misma.
48 Pero recuerden, en el gran ministerio, causo? un avivamiento de fuego y salio? da?ndole la vuelta al mundo. Y ahora, en estos u?ltimos an?os, ese avivamiento ha durado ma?s que cualquier avivamiento que se haya conocido en la historia. Ningu?n historiador puede decir que un avivamiento haya durado apenas ma?s de tres an?os, en ningu?n tiempo. Pero este lleva quince an?os, o ma?s, seguidos, en constante avivamiento.
Pero ahora el avivamiento ha muerto. A penas puede… Y luego vino la Lluvia Tardi?a, y un poquito de lo u?ltimo de su tipo esta barriendo ahora por Inglaterra, y es so?lo el u?ltimo aliento antes de terminar. La iglesia se ha asentado otra vez en Laodicea, y conforma la edad. Tiene que ser de esa manera. Exactamente, tiene que ser de esa manera. Y ahora nosotros estamos festejando sobre las… las migajas que estamos recogiendo de ese avivamiento.
49 De esa manera es que estaban aquellos disci?pulos despue?s de ese di?a de avivamiento, esperando el siguiente di?a. Jesu?s, durante ese tiempo, estaba descansando. Tal vez E?l estaba descansando del avivamiento, asi? como E?l estuvo descansando en el se?ptimo di?a; despue?s que E?l habi?a hecho la tierra al sexto di?a, entonces la Biblia dice: “E?l descanso?. E?l descanso?, en el se?ptimo di?a”. Bueno, quiza?s eso era lo que E?l estaba haciendo. E?l estaba descansando.
Despue?s, de repente, los problemas empezaron. Oh, so?lo dejen que la Iglesia empiece a descansar un poquito, y entonces los problemas empezara?n. La barca comenzo? a mecerse, las velas se volaron, y el agua empezo? a llenar la barca. Pareci?a como que toda esperanza de sobrevivir se habi?a ido. Aunque ellos lo habi?an visto a E?l hacer muchas cosas, cuando las dificultades aparecen…
Ahora aqui? voy a terminar en unos cuantos minutos, porque vamos a comenzar la li?nea de oracio?n.
Nosotros hemos visto todas esas cosas. Hemos visto los pro y contra de la gente. Y ahora ha llegado al sitio do?nde esta? como inactivo, estamos hablando sobre lo que E?l ha hecho, y dema?s, y mirando a lo que E?l va a hacer. Eso simplemente es humano. Los seres humanos siempre estamos diciendo de las cosas que E?l hizo, y de las que ellos creen que E?l va a hacer, y olvida?ndose de lo que E?l esta? haciendo.
50 Ellos hicieron la misma cosa. Ellos lo habi?an visto a E?l alla? afuera sanando a los enfermos y levantando a los muertos y prediciendo cosas, y dicie?ndoles a las personas los secretos de sus corazones, y crei?an que iban en camino a otro avivamiento. Pero cuando llegaron los problemas, se olvidaron de todo eso.
Esa es exactamente la manera en que nosotros lo hacemos. Es alli? donde estamos sentados esta noche, sentado en el mismo punto. Y sin embargo, si tan solo supie?ramos, E?l esta? en la barca. E?l es igual de grande aqui? como lo fue cuando E?l estaba acostado en esa barca. E?l es igual de grande como lo fue cuando E?l se paro? en el espacio y creo? el mundo. E?l es igual de grande como lo fue cuando estuvo con Moise?s, en el Mar Rojo. E?l es igual de grande como lo fue en la tumba de La?zaro. E?l es igual de grande como lo fue cuando E?l sano? al leproso, cuando le dio la vista al ciego. E?l es igual de grande como lo fue en los di?as del avivamiento Welsh. E?l es igual de grande como lo fue en cualquier tiempo, ¡y E?l esta? aqui? en la barca!
Los problemas llegaron. Nosotros vamos a lugares, encontramos revuelos en la iglesia, y hay rupturas. ¿Saben Uds. que eso arruinara? a la iglesia? ¡Que?dense juntos!
Bendito sea el lazo que une
Nuestros corazones en amor Cristiano;
El compan?erismo de una misma mente
Es asi? alla? arriba. (¡Ese amor y fe imparable en Dios y uno con el otro!)
51 Pero encontramos ahora, que el abastecimiento de agua esta? disminuyendo. Y en la regio?n donde yo vivo en Tucson, todo en aquel lugar tiene una espina. Todo… cualquier cosa que usted mira tiene una espina, y es porque esta? tan seco. Ahora, si estuviera aqui? en esta regio?n, y si pudiera crecer, tuviera una hoja muy suave. Esa espina es una hoja enrollada, tan apretada y filosa, no hay instrumento que se pueda hacer asi?. No hay instrumento que pueda elaborarse como ese cactus saltador, porque tiene unas barbas, un pequen?o anzuelo, hasta la punta. Y au?n asi? Ud. no pudiera fabricar un instrumento como ese, pero la naturaleza ha enrollado ese. Y le saltara directamente a uno. Ud. no tiene que… que ir adonde esta?; eso se le pega a uno.
Y de esa manera es con el pecado. Ud. no tiene que entrar en eso; eso se le pega a Ud. Saltara? sobre Ud. No ande cerca de eso. ¡Ale?jese de la incredulidad! Pero nosotros estamos viviendo en ese tiempo.
Asi? que ellos lo habi?an visto a E?l hacer muchas cosas grandiosas, y podi?an hablar al respecto. Pero cuando el tiempo de problemas llego?, todo se olvido?.
52 Ahora piensen solamente en las cosas que le hemos visto a E?l hacer, con la prueba infalible de la identificacio?n de Su Palabra, y sabemos que el… el gran Espi?ritu Santo aqui? en estos u?ltimos di?as es el Mensajero de la hora. E?l es Aquel Quien nos lo esta? probando a nosotros, y haciendo cada promesa que E?l prometio? hacer, cada sen?al y cada obra, y cada Palabra llegando a suceder como E?l dijo que sucederi?a.
Y au?n la miran de forma despectiva. Si fuese aceptada en los altos rangos, yo me apartari?a de eso. No puede ser Dios y ser aceptada alla? arriba. No, sen?or. No, de ninguna manera, nunca lo sera?, si fuese aceptada. Pero por cuanto es aqui? abajo de esta manera, por esa razo?n es que yo la creo. ¿Ven? Es alli? a donde viene. Es alli? en donde ha sido prometido.
53 Y ahora vemos todo perfectamente en li?nea, y conociendo que estamos en los u?ltimos di?as, ¿y que? ha sucedido? Los problemas han llegado.
¡Y todo lo que le hemos visto a E?l hacer! Como es que E?l ordeno? nuestros hogares. Como fue que E?l unio? al padre y a la madre otra vez. Uds. lo han visto, esposo y esposa juntos otra vez. E?l ha sanado a sus enfermos. Acostados alli? con ca?nceres, cuando muchos de Uds. los han trai?do enfrascados, y en tarros y ollas. Y doctores han testificado, han firmado declaraciones; yo tengo montones de ellas, y cajas llenas. Y au?n cinco casos, con testigos, de muertos resucitados, despue?s de haber estado muertos por horas y horas. Bueno, de… El que duro? ma?s tiempo que yo conozca, fue desde las nueve de la man?ana, hasta las once de la noche, ma?s o menos. ¿Ven?
54 No, discu?lpenme. Un nin?o pequen?o en aquel lugar, que la madre lo habi?a cargado en sus brazos toda la noche. Habi?a muerto una tarde, y ella lo cargo? toda la noche en sus brazos, vino a la reunio?n alla? en California. Y me llevaron esa tarde. Habi?a muerto la tarde antes que eso, y ella manejo? toda la noche, llego? alli?, no podi?a entrar al lugar. Y ella coloco? una pequen?a silueta fri?a en mis brazos, de un bebe? muerto que habi?a muerto un di?a antes. Y estando parado, sosteniendo a este pequen?o bebe?, y so?lo se dijo una oracio?n. Su pequen?o cuerpecito se puso tibio. E?l se volteo? y miro?, yo se lo di de vuelta a su mama?. Verdad. Eso es correcto.
55 Ahora, pero entonces cuando nosotros vemos esas cosas y las examinamos cabalmente, e identificadas como ciertas, ¿entonces por que? nos asustamos cuando empiezan a llegar los problemas?
Ellos estaban buscando un… Ellos habi?an estado testificando mucho sobre las cosas que se habi?an hecho, que se les olvido Quien estaba con ellos. Para entonces lo habi?an olvidado, porque habi?a problemas.
Igual que ahora, nosotros tenemos problemas que no podemos remediar.
Ellos intentaron con las velas, y el viento estaba demasiado fuerte, se las volo?. Ellos intentaron con los remos, y las olas estaban tan grandes que se las quebro?, les quebro? los remos. Despue?s, ellos, la pequen?a barca fue dejada a la deriva. Probablemente ellos amarraron la quilla, o el… el timo?n. Y cuando lo hicieron, simplemente tuvieron que dejar que se condujera a cualquier lado donde se fuera, y estaba salpicando, y arrojando agua.
Uno tiene que cabalgar la ola, en una barca. Uds. compan?eros que manejan barcas saben que uno no puede encararla con un viento como ese, de frente a la ola. Si lo hacen, Uds. llevari?an al barco a cabecear hasta el fondo. Asi? que Uds. tienen que guiar a la barca, que se meza con la ola. A medida que las olas se mueven, Ud. se mece adentro y fuera con ella. Cuando esta?n… si no lo hacen, Uds. encontrara?n a su barca llena de agua.
56 Bueno, despue?s de que todo se habi?a quebrado, y que ya no la podi?an mantener por ma?s tiempo, ellos tuvieron que dejarla a la deriva. Y cuando lo hicieron, entonces la barca se lleno. Pareci?a como que todas las esperanzas se habi?an ido. Y alli? estaban ellos, atribulados y asustados. ¡Que? tiempo era ese! Era un problema que ellos ya no podi?an remediar ma?s. Y entonces el temor entro?, cuando ellos se dieron cuenta que no podi?an remediarlo.
Y nosotros nos hemos topado, igualmente, con problemas. Nos hemos topado con problemas que nosotros… problemas nacionales que nuestra nacio?n no puede remediar. Miren el vandalismo en nuestra nacio?n, acaban de asesinar a nuestro Presidente, y luego fueron y le dispararon al muchacho. Eso es igual de vanda?lico como el tipo que le disparo? al Presidente, en mi opinio?n, en un asesinato a sangre fri?a. Si e?l se sale con la suya en eso, entonces ellos seguira?n hacie?ndolo. Probablemente e?l se saldra? con la suya, tambie?n. Pero so?lo vean lo que ellos hacen, ¡todo el mundo! Si ponemos a un Abraham Lincoln en cada parroquia de todos los distritos, ellos de todas maneras lo van a hacer. Vean, es un problema que no podemos remediar. La… la cosa, pecado, incredulidad y maldad, nos ha salido la maleza, ha crecido a nuestro alrededor, ha envuelto a toda la nacio?n.
57 Nosotros tenemos problemas de iglesia, argumentos, discusiones, pareciera ser que no podemos remediarlo. Tenemos ahora lo que ellos esta?n tratando de hacer, ahora todos ellos se han juntado para el Concilio de Iglesias. Nosotros… nosotros no podemos remediarlo.
Nosotros hemos tratado de introducir la Palabra. Cristo trato? de traerla de vuelta al mostrarse E?l mismo, la resurreccio?n, por dos mil an?os, E?l todavi?a es el mismo. Ellos le dieron la espalda, y se fueron; son los incre?dulos. Los creyentes manufacturados todavi?a esperan, para encontrar una falta en Eso, tanto como pueden, siguen y siguen. ¿Pero que? es? Es la misma cosa repitie?ndose otra vez.
58 La Palabra, ellos deberi?an de saber. ¿Cua?l es el remedio para todas las cosas? Es Dios. En San Juan 1 dice: “E?l es la Palabra”. Nosotros todavi?a tenemos la Palabra, para sacarnos de esto. Nosotros no necesitamos un Concilio de Iglesias. Nosotros no necesitamos todos estos dogmas y cosas siendo mezcladas con el mundo. Nosotros tenemos aqui? a la Biblia, que nos dice como dirigir esta cosa. ¡De regreso a la Biblia, de regreso a su Mensaje! Ese es Cristo entre nosotros, la Biblia, Biblias vivientes. “Vosotros sois epi?stolas”, Biblias vivientes, ¡la Palabra del Dios viviente a trave?s de Uds.! Eso es lo que necesitamos.
59 Eso es lo que ha causado que el comunismo este? a la alza en Rusia, el comunismo no es ningu?n gran partido; hay so?lo uno por ciento de Rusia que ahora es comunista, uno por ciento. El noventa y nueve por ciento todavi?a es libre, pero ellos son los que esta?n gobernando. Ellos son lo que gobiernan. ¿Por que? se incremento? en primer lugar? Por causa de la corrupcio?n de la iglesia. Eso es lo que lo ha provocado. Ellos le quitaron todo el dinero a la gente, para la iglesia, y ellos viven cualquier clase de vida. No eran ma?s que cualquier otra logia. Y la gente se enfermo? y canso? de eso, y fue asi? como el comunismo nacio?.
Asi? es como nace aqui? la mundanalidad. Es por eso que estamos teniendo el Concilio de Iglesias. Es por eso que nos estamos yendo a esta confederacio?n y cosas que estamos haciendo, es por causa de que ellos han rechazado la Palabra. ¿Por que? tienen una cena de sopa en la iglesia, para pagarle al pastor? Porque han rechazado la manera de Dios, de pagar los diezmos. Ciertamente. ¿Por que? toman un credo? Porque ellos no quieren la Biblia. ¿Por que? toman un error? Porque no quieren la Verdad.
60 Si un hombre corre al so?tano y cierra sus ojos, y dice: “Me rehu?so a ver el sol brillando”. No hay esperanzas para e?l. Pero si e?l quiere mirar, el sol esta? brillando. Si e?l quiere salir a donde esta?, a disfrutar de sus bendiciones, muy bien. Si no lo quiere hacer, Ud. no puede hacer nada al respecto. Ud. dira? que hay algo mentalmente mal en ese hombre.
Bueno, hay algo espiritualmente mal en un hombre que toma un credo en lugar de la Palabra de Dios que es contrario a eso.
En el di?a de la crucifixio?n, ellos desearon a un Barraba?s, un asesino, en lugar de la Palabra. Y el di?a de hoy esta?n tomando un Concilio, un asesino de la Palabra, en lugar de tomar la Palabra identificada entre nosotros. La misma cosa. Es ese el problema en el que nos hemos metido.
61 Ahora Sus disci?pulos se meten en problemas en ocasiones, Sus disci?pulos como aquellos, en problemas fi?sicos que los doctores no pueden remediar. Tal vez digan: “Ud. tiene ca?ncer. Esta? avanzado”. Tal vez tenga una tuberculosis avanzada, algu?n tipo de problema. Nosotros, asi? como ellos, se nos olvida Quien esta? en la barca.
Habi?a una tormenta que estaba golpeando. Miren, Dios creo? los vientos. Dios creo? el aire. Dios creo? el agua. Toda es Su creacio?n. E?l la hizo. Pero, fi?jense, era el diablo que se metio? en ella y que la azotaba. Eso es lo que causa el problema, es el diablo. Y ahora si E?l es el Creador, y lo hizo asi? en el principio, ¿acaso esos disci?pulos no deberi?an de haber sabido que el Creador, acostado alli? mismo, podi?a detenerla? ¡Ame?n!
62 Dios los hizo a Uds. para que estuvieran saludables. El diablo se metio?, ¿no creen Uds. que el debe de obedecerle a E?l, igual que el viento? E?l hizo el cuerpo de Uds. E?l los hizo, un ser humano. E?l les dio los ojos y les dio su salud. “Yo deseo que tu? seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud”. Es el diablo que se mete alli?. Correcto. La u?nica cosa que E?l esta? listo para hacerlo esta noche… E?l ha estado descansando de otros avivamientos, pero E?l esta? listo a ser llamado.
Ellos deberi?an de haber sabido que E?l sabi?a que eso iba a suceder. E?l sabe todas las cosas. E?l sabi?a que sucederi?a. Estaba solamente probando, solamente probo? ser u?nicamente una prueba para su fe. Yo dudo que E?l haya estado dormido. E?l solamente estaba recostado alla? atra?s. E?l sabi?a lo que iba a suceder. Si?, solamente esperando a ver
63 Los escucho? a ellos alla? testificando: “¡Oh, gloria a Dios, estamos satisfechos que es el Mesi?as! ¡Oh, gloria aleluya, nosotros lo sabemos! Esa es la verdad”.
Y dijo: “Yo simplemente lo voy ver. Muy bien, Satana?s, sue?ltate ahora”.
Miraron alla? afuera, y: “¡Oh, todas las esperanzas se han ido! ¡Oh, vamos a perecer! Muchachos, ¿que? podemos hacer?”. ¡Y el propio Creador, del que habi?an estado hablando, acostado alli? con ellos! ¡Aleluya!
El mismi?simo Dios que nos dio el Espi?ritu Santo, el mismi?simo Espi?ritu Santo que cayo? en Pentecoste?s, esta? justo aqui? con nosotros esta noche; ame?n, el Mismo que resucito? a los muertos, sano? a los enfermos; el mismo ayer, y hoy, y por los siglos, proba?ndonos que E?l esta? aqui? con nosotros.
64 Quiza?s E?l ha permitido que venga este desplome, lo ha llamado, que venga aqui?, solo para averiguar lo que? Ud. hara?. Esa es la manera en la que E?l lo hace, para probar su fe, para ver lo que Ud. hara?. ¿Se ira?? ¿Acaso la Biblia no dice: “Todas las cosas le ayudara?n a bien a aquellos que aman a Dios”?
E?l probo? cabalmente Quien era E?l. E?l ha probado cabalmente hoy Quien es E?l, porque E?l lo ha probado de la misma manera que lo hizo entonces. E?l todavi?a es Mesi?as, todavi?a el mismo. E?l todavi?a es la Palabra, un Discernidor de los pensamientos y las intenciones del corazo?n. E?l todavi?a discierne igual como E?l lo hizo. E?l todavi?a sana de la misma manera que siempre lo ha hecho. E?l todavi?a crea igual como E?l siempre lo ha hecho. E?l todavi?a levanta a los muertos: “Yo soy la resurreccio?n y la Vida”, E?l es el mismo que siempre ha sido. E?l prueba que esta? aqui? mismo entre nosotros, y precisamente en nuestra barca.
Y luego los problemas llegan, y: “Todas las esperanzas se han ido”. Si?, ¿no es eso… no es eso igual que los disci?pulos? Eso es correcto.
E?l habi?a probado Quien era E?l, por la Palabra y las sen?ales. Ellas habi?an vindicado completamente, que E?l era Quien era. E?l dijo: “Si Yo no hago las obras que fueron escritas de Mi?, entonces no me crea?is. Pero si Yo estoy haciendo las obras que fueron escritas de Mi?, entonces creed que les estoy diciendo la Verdad sobre eso”. Que… que… Es la misma cosa que tenemos hoy. E?l dijo: “Escudrin?ad las Escrituras, Ellas son las que testifican de Mi?”.
65 Ellos deberi?an de haber sabido que E?l era el Dios de toda la creacio?n, sobre todo lo que se podi?a hacer. Si E?l lo habi?a hecho, el viento que seri?a, E?l hizo la tierra que habi?a de ser, E?l hizo el agua que habi?a de ser; el Creador acostado alla?, y probo? que E?l teni?a el poder sobre todo. Y ellos crei?an eso, pero se les olvido? que E?l estaba en la barca. Porque E?l no les estaba dando palmaditas en la espalda, todo el tiempo, diciendo: “Sigan adelante, muchachos, esta? por pasar aqui? afuera. Ahora si sucede, solo recuerden, Yo estoy justo aqui? con Uds. Aqui? viene ahora, muchachos, volteemos y miremos. Ahora, en unos cuantos minutos ma?s, ahora”. Oh, no, E?l no hizo eso. E?l prueba a cada hijo o hija que viene a E?l, para ver si le creera?n. Si?, sen?or. E?l los habi?a hecho, ¿acaso no le obedeceri?an a E?l?
Recordemos tambie?n, E?l ha hecho nuestros cuerpos, tienen que obedecerle a E?l, tambie?n. ¿Acaso no le obedecera? a E?l? Este pequen?o…
66 Y les he llamado un terro?n de polvo de Texas y de Louisiana. Eso es lo que Uds. son, lodo. Uds. fueron levantados del polvo alla?, y es alla? a donde regresara?n. Uds. solamente tienen diecise?is elementos en Uds., un poquito de humedad, y un poquito de petro?leo, un poquito de potasio, y un poquito de calcio, y algo de luz co?smica. Y eso es pra?cticamente lo que Uds. son, tre?ncenlo todo junto, y alli? sale Ud. Tierra de Louisiana, eso es todo lo que Uds. son. Pero, recuerden, Algo los hizo asi?. Y el Mismo que los formo? asi? a Uds., vino a vivir en esto con Uds., para que E?l pudiera hacerlos a Uds. algo diferente. ¡Oh, vaya! ¡Oh, co?mo debie?ramos de mirar hacia eso! Recuerden, E?l prometio? que a trave?s de este pequen?o terro?n de tierra volveri?a a… Este terro?n que esta? caminando con la vida en e?l, cuando la vida lo deje, volvera? de nuevo al polvo.
67 ¿Pero que? fue lo que E?l dijo en Su Palabra? “Yo le resucitare? de nuevo en el di?a postrero”. ¡Ame?n! “Yo le resucitare?”. E?l lo prometio?; despue?s que el cuerpo ha muerto, au?n despue?s que el polvo haya estallado, y regresado a los gases de la tierra. Sin embargo, como yo dije la otra noche: “Ud. no puede aniquilar nada, el hombre no puede hacerlo”. No hay aniquilacio?n. El hombre no puede aniquilar nada. Es solamente Dios que puede hacerlo. Y recuerden, E?l lo hara?, aunque sea una cucharada de cenizas, E?l dijo: “Yo le resucitare? de nuevo en el di?a postrero”. Esa tierra tendra? que obedecer Su mandamiento, porque E?l la creo?. Si los vientos y las olas le obedecen, asi? tambie?n la tierra le obedece a E?l. Ame?n.
¡Despierten! E?l esta? con nosotros. Todo le obedece a E?l.
68 Despue?s los… los disci?pulos se vieron al final del camino, a unos de ellos les ha de haber amanecido, que el Creador estaba con ellos. Debio? haber sido, asi? que nos damos cuenta que ellos fueron y le despertaron a E?l, y, puesto que E?l habi?a estado con ellos todo el tiempo.
Y ellos vieron Su Palabra Escritural siendo vindicada. Y tambie?n nosotros. Y no hemos… Cuando llamamos a Jesu?s, no es tan difi?cil. No tuvieron que ir y decir: “¡Oh, Maestro, despierta, despierta! ¡Despierta! ¡Oh, Maestro, despierta, despierta!”. No, no.
Ellos solamente dijeron: “¡Maestro!”.
Dijo: “Aqui? estoy”.
“Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?”.
E?l dijo: “Oh, ¿en do?nde esta? su fe, hombres de poca fe?”.
Eso es, olvidando que E?l esta? con nosotros; llamando a Jesu?s a la escena, para que haga algo. La gente de hoy dice: “Si pudiera saber con certeza que Ese era E?l, ¡si tan solo pudiera estar seguro!”.
69 ¿Co?mo podi?an ellos estar seguros? ¿Co?mo fue que los disci?pulos estuvieron seguros de eso? Ahora escuchen. No porque E?l fuese un hombre educado. Hasta donde sabemos, E?l no lo fue. E?l u?nicamente teni?a la sabiduri?a de Dios. Pero de la educacio?n del mundo, yo no… Nosotros no tenemos ningu?n registro de que E?l alguna vez haya ido a la escuela. ¿Pero era un gran sacerdote o una gran persona de renombre? No. No, no tenemos ningu?n registro de nada de eso. So?lo un Hombre comu?n. ¿Pero co?mo podi?an saberlo ellos? Ahora presten mucha atencio?n, que no se les vaya a escapar. ¿Co?mo podi?an tener la garanti?a de: “Nosotros estamos seguros que Tu? eres el Cristo?”. ¿Co?mo la podi?an tener? Porque ellos habi?an visto la Palabra prometida siendo vindicada; en otras palabras, hecha manifiesta, da?ndose a conocer. La Palabra viviente de la promesa estaba cobrando vida, proyectada directamente en ese cuerpo, y ellos sabi?an que Dios estaba con e?l.
70 Pedro dijo: “Vosotros hombres de Israel, de Judea, Jesu?s de Nazaret fue un Hombre aprobado de Dios, por las cosas que Dios hizo por medio de E?l”.
Nicodemo, ese gran hombre erudito, vino de noche, e?l dijo: “Rabi?, nosotros sabemos que Tu? vienes de Dios. Pues,”, dijo: “ningu?n hombre puede hacer esas cosas que Tu? haces, al menos que este? Dios con E?l”. Nos damos cuenta de eso“. ¿Pero por que? no lo acepto? e?l? ¿Por que? no lo hizo? Vean, era en contra de sus tradiciones. ¿Ven? No.
Si?, de la u?nica manera que supieron que E?l era, fue porque E?l… Porque E?l hizo que la Palabra de Dios, predicha para ese di?a, viviera por si? sola. ¿Lo entienden Uds.? ¿Cua?ntos lo entienden con claridad, levanten su mano? Vean, E?l hizo que la promesa de ese di?a viviera, y ellos estaban seguros que ese era el Mesi?as.
71 Eso es lo que dijo la mujer, dijo: “Ahora, miren esto, no hemos tenido profeta por cuatrocientos an?os. Y nosotros sabemos que el siguiente profeta, que aparecera? en la escena, sera? el Mesi?as. Y aqui? esta? un Hombre alla? afuera, que me dijo las cosas que yo he hecho, me dijo que yo habi?a tenido cinco maridos. Y todos Uds. son testigos de eso. Y el Hombre esta? sentado alla? afuera en el pozo de la ciudad, ahora mismo. E?l me dijo que yo habi?a tenido cinco maridos. ¿No es esta? la mismi?sima sen?al que el Mesi?as deberi?a de hacer? E?l es la Palabra, un Discernidor de los pensamientos que esta?n en el corazo?n. ¿No es E?l?”. Esa es la razo?n por lo que la gente lo supo y estuvo segura que E?l era el Mesi?as.
Esa es la misma manera por la que nosotros sabemos que E?l es el Mesi?as, porque la Biblia dice que E?l es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos, y prometio? hacerlo otra vez en los u?ltimos di?as.
“Bueno, ellos lo crucificaron a E?l”. Si?, pero E?l resucito? de nuevo.
72 Alla? en Me?xico, en el caso que les estaba platicando, sobre el pequen?o bebe? que resucito?, con el Hermano Moore. Ellos me hicieron una entrevista, unos di?as despue?s de eso, la iglesia la llevo? a cabo, y los reporteros de las noticias, Ellos me dijeron…
Ahora si hay una persona cato?lica sentada aqui?, yo no lo estoy diciendo por Uds., recuerden. Mi gente es cato?lica, tambie?n. Pero, fi?jense, ellos son unas personas finas. Son personas como lo somos nosotros, hambrientas, muchos de ellos, y con sed de Dios.
73 Este reportero dijo: “Esa fue una cosa muy noble”. Dijo: “¿Cree Uds. que nuestros santos puedan hacer eso?”
Yo dije: “Si estuvieran vivos”.
E?l dijo: “Ellos no pueden ser un santo hasta no haber muerto”.
Yo dije: “¿Fue Pedro un santo antes de morir o despue?s de que murio?? ¿Ven? Si?, ¿Fue Pablo un santo antes de morir, o despue?s que e?l murio?? E?l hizo la misma cosa, ven”.
Ellos dijeron: “Esa es su opinio?n…”. Dijo: “Uds. es un… Ud. no es cato?lico, ¿verdad?”.
Yo dije: “No, sen?or. Yo soy protestante”.
E?l dijo: “Ud. no protesta…”.
Yo dije: “Yo protesto, no de la gente, la doctrina de la iglesia, vea”.
Y e?l dijo, e?l dijo: “¿Que? opinio?n tiene de la iglesia?”.
Yo dije: “Lamento que me haya preguntado eso”.
Y e?l dijo: “Prosiga y di?galo. Yo le pregunte?”.
Yo dije: “Es la forma ma?s elevada de espiritismo que yo conozca”.
E?l dijo: “¿Espiritismo?”.
Yo dije: “Si?, sen?or”.
E?l dijo: “¿Co?mo podri?a Ud. llamarle a la madre iglesia, espiritismo?”. Yo dije: “¿La madre de que??”.
E?l dijo: “La madre iglesia”.
Yo dije: “Sen?or, la madre de la iglesia romana, si?. La iglesia organizada, ella es madre de eso. Apocalipsis 17 dice que ella es eso: la madre de las rameras. Pero”, yo dije: “la iglesia no comenzo? en Roma. Comenzo? en Jerusale?n”. ¿Ven?
E?l dijo: “Dios esta? en Su iglesia”.
Yo dije: “Dios es Su Palabra”.
74 Asi? que e?l dijo: “¿Y Ud. dice que es la forma ma?s alta de espiritismo que conozca?”. Dijo: ¿Co?mo puede decir eso?“.
Yo dije: “Cualquier cosa que interceda con los muertos es espiritismo. Todas esas mujeres, caminando, que van caminando por la calle, jalando rocas y cosas, haciendo penitencia a una mujer muerta que mataron sus amantes. Y ¿hacerla una santa, por causa que la iglesia la canonizo??”. Yo dije: “Eso es espiritismo”.
Dijo: “Ud. le ora a Jesu?s, y E?l murio?”.
Yo dije: “Pero E?l resucito? de nuevo, sen?or”. Eso es correcto. Eso es correcto. Eso es correcto. ¡Oh, que? cosas!“. Vea, E?l resucito? de nuevo”. Yo dije: “Yo espero no haber herido sus sentimientos ”.
Dijo: “No, no hay ningu?n dan?o”.
Yo dije: “Muy bien”. ¿Ven? ¿Ven?
75 ¿Que?? Si?, oh, vaya, nosotros olvidamos Quien esta? en la barca. ¿Ven? “¿Co?mo podemos saber que E?l es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos, cuando hay gente que dice: no es asi??”. Su ministerio se lo regresa otra vez en el regazo a ellos. E?l es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Y Ud. es igual de culpable de Su Sangre como lo fue Pilato. Esta? en sus manos. Ud. no se lo puede quitar lava?ndose. ¿Han pensado alguna vez en eso?
¿Co?mo les gustari?a tener la sangre del Presidente en sus manos? ¿Que? hari?an Uds.? Ud. sabe lo que le espera. Bueno, esa es una cosa menor a tener la Sangre de Jesu?s en sus manos. Eso es correcto.
76 Que? si… si el hombre que mato? al Presidente… Quiza?s Oswald no lo hizo. Ellos nunca sabra?n quie?n lo hizo, por supuesto. Pero si e?l no lo hizo, ¿que? si el hombre esta? vivo, esta noche, y e?l sabe que tiene la sangre del Presidente en sus manos? ¿Que? hari?a e?l si lo atrapara?n y si e?l fuese a encarar la Suprema Corte de Justicia de la nacio?n? Miren los ojos enojados que lo estari?an observando. Uds. saben, e?l pudiera suplicar por misericordia, diciendo: “Yo no quise hacerlo. Yo… yo… yo… de?jenme decirles, yo… yo soy un buen tipo. Yo… yo no quise hacerlo”. No habri?a misericordia. Seri?a algo grave tener que mirar a trave?s de la Suprema Corte, de esa manera.
¿Pero que? de mirar a los ojos de Dios, cuando Ud. tiene la Sangre de Jesucristo, y es culpable de crucificarlo a E?l de nuevo? ¿Que? de eso?
77 ¿En alguna ocasio?n se han fijado en un piloto aviador antes de levantar el avio?n? E?l tiene… verifica cada instrumento que puede. E?l saca a ese avio?n, el verifica todo; y se para alla? y lo acelera, y acelera, para ver si podra? levantar el vuelo, y todo lo dema?s. ¿Por que?? E?l es muy cuidadoso. E?l tendri?a sangre en sus manos si no observa bien.
Fi?jense en un doctor, que va a operar, como es que e?l verifica cada instrumental, toma rayos-X, y todo lo dema?s. ¿Por que?? E?l tiene la sangre del hombre en sus manos. Si e?l muere, la sangre estara? sobre e?l. Y e?l verifica todo, para asegurarse que esa sangre no este? en e?l. Eso es correcto. E?l no quiere sangre en sus manos. La sangre humana no quiere estar en manos humanas.
78 ¿Pero que? va a hacer Ud. con la Sangre de Jesucristo en sus manos? Ahora Ud. no puede tirarla, y decir: “Yo no creo Eso”. La Biblia lo condena a Ud. E?l dice que E?l es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos; y aqui? esta? E?l obrando, haciendo lo mismo. La Sangre esta? en las manos de Ud., de todas maneras, y Ud. no puede quita?rsela lava?ndolas.
Pilato intento? hacer eso. No podri?a haber agua suficiente para lavarla de sus manos. E?l intento? pasa?rsela a su organizacio?n, ma?s arriba, al presbi?tero, dijo: “si tu? me dejas hacerlo”, pero fracaso?.
Se le regresa otra vez a Ud. ¿Ven? Ud. no se la puede quitar de las manos, no hay manera en el mundo ma?s que acepta?ndola. La u?nica manera que se la puede quitar de sus manos, es metie?ndosela en su corazo?n. Esa es la u?nica manera de hacerlo. Y cuando vemos a Jesucristo el di?a de hoy manifesta?ndose Asi? mismo aqui? exactamente como E?l lo… como E?l lo hizo aqui? en la tierra, y prometio? hacerlo, nosotros estamos seguros que este es el Mesi?as. Ahora esta? en las manos de Uds., en su regazo. ¿Que? hara? con este Jesu?s llamado el Cristo?
79 Jesu?s dijo: “Yo nunca los abandonare?. Yo estare? siempre con vosotros, au?n hasta el fin del tiempo”. E?l estari?a de todas maneras alli?. Y otra vez E?l dijo: “Yo no os dejare? ni os desamparare?. Un poquito y el mundo no Me vera? ma?s, ma?s vosotros Me vere?is, porque Yo estare? con vosotros, au?n en vosotros, hasta el fin del mundo”.
Ud. dice: “¿Co?mo pudiera yo estar seguro de ello? Oh, Hermano Branham, ¡Si yo tan so?lo pudiera estar seguro!”.
En San Juan 14:12, E?l dice: “E?l que en Mi? cree, las obras que Yo hago, e?l las hara? tambie?n”.
Ahora E?l esta? esperando a ser llamado a la escena, para probarles eso a Uds. Eso es correcto. Por lo tanto, vayamos y despertemos a Jesu?s, en nuestras vidas. E?l estuvo vivo aqui?, no hace mucho tiempo. E?l los sano? a Uds. en una ocasio?n, E?l hizo esto y aquello. E?l estuvo vivo para Uds., en aquel entonces. E?l, E?l esta? vivo esta noche. Lla?melo a E?l a la escena.
80 De la manera que yo les he dicho, si Shakespeare estuviera en mi?, yo hari?a las obras de Shakespeare. Si Cristo esta? en Uds., Uds…. Uds. creeri?an la Palabra de Dios igual como E?l lo hizo. E?l derroto? al Diablo cada vez que e?l vino; dijo: “¡Escrito esta?!”. Eso es todo, y eso se mantuvo. Satana?s sabi?a que E?l crei?a eso, y e?l le dejo a E?l.
Entonces, lla?menle a E?l para confirmar Su Palabra, oh, vaya, haciendo que Hebreos 13:8 este? correcto, entonces las dudas y el temor cesara?n igual como lo hicieron los vientos. Esos viejos vientos pasando por su mente: “Quiza?s yo no lo reciba. Quiza?s no sere? yo. Quiza?s E?l no hara? esto”. No lo hagan. No existe ningu?n “quiza?s” en eso. E?l lo prometio?. Eso quita todos los “quiza?s” fuera de eso.
“¡Si yo supiera que E?l esta? aqui?!” Pues, aqui? esta? E?l mismo identifica?ndose, el mismo esta noche, por los mismos medios y la misma promesa que E?l hizo cuando estuvo aqui? en la tierra. Asi? es como los disci?pulos tuvieron que creerle a E?l.
81 La creencia popular era: “El Hombre esta? loco”. Ahora cualquiera sabe eso, ¿no es asi?, que?: “El Hombre esta? loco? ¿Y fue E?l un adivino de algu?n tipo, un espi?ritu malo, un Belcebu? que podi?a leer sus mentes; algu?n mal espi?ritu adivinador?”.
Jesu?s les dijo: “Eso sera? blasfemando el Espi?ritu Santo”.
Ahora, ha sido escrito: “E?l que cree en Mi?, las obras que Yo hago, e?l las hara? tambie?n. Yo, si Yo… Si vosotros permanece?is en Mi?, y Mi Palabra permanece en vosotros, pedire?is todo lo que quisiereis, y os sera? hecho”. ¿Ven? Ahora, ha sido escrito: “Como fue en los di?as de Sodoma, asi? sera? en la venida del Hijo del hombre”. ¡Todas estas promesas que E?l ha estado dando! Hebreos 13:8: “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos”. Todas esas promesas, han sido escritas. Ha sido escrito: “Estas sen?ales seguira?n a los que creen. Si pusieren las manos sobre los enfermos, ellos sanara?n”. Ha sido escrito, ahora que sea hecho asi?. Ame?n.
82 ¡Despierten a Jesu?s, lla?menlo a la escena! ¿Tienen Uds. temor de hacerlo? ¿Tienen Uds. miedo de tomar el reto de Dios?
Oremos, inclinemos nuestros rostros solo por un momento. Todos sean simplemente muy reverentes como puedan serlo, por los pro?ximos minutos ahora, so?lo no se muevan. So?lo sie?ntense muy quietos. Si el o?rgano pudiera tocar muy suavemente, por favor, la… alguna cancio?n.
Desciende, Sen?or Jesu?s, a nuestros corazones, haznos conocer nuestras debilidades.
“Molde?ame, Oh, Sen?or”. Oren ahora. “Sen?or Jesu?s, yo estoy en necesidad. Molde?ame y hazme, Sen?or, (yo so?lo soy un pequen?o terroncito de barro ahora) hazme a Tu manera, mientras yo me estoy rindiendo, oh esperando, rendido y quieto. ¡Haz lo que quieras de mi?, Sen?or! ¡Haz lo que quieras de mi?, Sen?or! Por todo alrededor, en el edificio, por todas partes, solamente este?n profundamente en oracio?n ahora. Yo quiero que Uds. oren.
Yo el barro soy.
Molde?ame y hazme
A Tu? parecer, mientras estoy esperando, Rendido y quieto.
83 Un momento de mucha quietud ahora. Solamente ore, diga: “Sen?or Jesu?s, hazme ahora un creyente. Quita toda incredulidad”.
Yo quiero que Uds. oren un poquito so?lo antes de llamar la li?nea de oracio?n. Mi hijo repartio? un gran nu?mero de tarjetas de oracio?n, fue por cada hilera; y por todas partes, el que quiso una tarjeta, recibio? una. Yo voy a orar por Ud. Nosotros vamos a tener la li?nea igual como la tuvimos antes, una li?nea a la manera antigua, vengan para aca? y oren, e impongan las manos sobre los enfermos. Yo quiero que Uds. crean.
¿Sientes Uds. como que pudieran reconocerle a E?l? ¿Se dan cuenta que E?l esta? en la barca esta noche? E?l esta? en esta pequen?a barca, esta pequen?a arca, en este pequen?o cuerpo de creyentes. ¿Creen Uds., que E?l va con nosotros esta noche, navegan en el mar solemne de la vida? Si Uds. en verdad lo creen con todo el corazo?n, solo levanten su mano, digan: “Yo lo creo. Yo lo creo. Yo ahora lo acepto”.
84 Padre, Tu? ves las manos, la mi?a con la de ellos. Yo creo en Ti, tambie?n. Ahora estamos esperando, Padre. Ven, Sen?or Jesu?s. Una noche cuando los disci?pulos fueron perturbados, ellos habi?an estado hablando con Alguien, ellos no sabi?an Quie?n era. Ellos dijeron que E?l era un Desconocido en el pai?s. Pero una noche, cuando ellos cerraron las puertas y lo metieron a E?l al interior, E?l hizo algo igual como lo que habi?a hecho antes de Su crucifixio?n y Su resurreccio?n. Ellos supieron que era E?l. Ven otra vez esta noche, Sen?or, y haz eso por nosotros, ¿Lo hara?s Tu?, mientras estamos esperando? Nosotros sabemos que te hemos visto a Ti hacerlo. Y que Tu? puedas quitar todo el temor en los corazones de la gente.
A trave?s del Nombre de Jesu?s, permite que en cada uno en el que nosotros impongamos manos esta noche, que sea sanado, cada uno de ellos. Que no haya ni una sola persona de?bil. Que cada persona enferma, muriendo, con problema de corazo?n, y problema femenino, y ca?ncer, y tuberculosis, y leucemia, lo que pusiera ser, permite que ellos sean sanados esta noche, Sen?or.
85 Permite, a medida que ellos pasan por esta li?nea y nosotros imponemos manos sobre ellos, que puedan reconocer que no solo esta?n pasando por un hombre, pero Dios y el hombre son uno. Dios ha entrado en el hombre, y Dios no hace nada aparte del hombre. Eso es lo que E?l hace. Sus obras a trave?s del hombre. E?l hizo al hombre Su socio.
Cuando Jesu?s se paro? mirando la mies, E?l dijo: “La mies esta? madura, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Sen?or de la mies”. Y E?l era el Sen?or de la mies. En otras palabras: “Pi?danme a Mi? hacer lo que Yo se? que se debe de hacer”.
Pero E?l se habi?a conectado Asi? mismo con Sus disci?pulos. Ellos eran los que debi?an de pedir. E?l dijo: “No tene?is, porque no pedi?s. Vosotros no pedi?s, porque no crees”. Pero, Padre, nosotros creemos, y estamos pidiendo esta noche por Tu misericordia otra vez con nosotros. En el Nombre de Jesu?s. Ame?n.
86 Ahora, cada uno de Uds. que tiene una tarjeta de oracio?n, vamos a hacer que formen una li?nea. Y yo no se? donde… Probablemente esta?n arriba, abajo, y donde ellos este?n. Nosotros vamos tener aproximadamente…. como una media hora aqui?, o ma?s, para orar por los enfermos. Son las nueve ahorita, o un poquito ma?s. Creemos que podemos lograrlo, y terminar.
Ahora miren. Ahora que nadie salga. Todos que?dense muy quietos ahora. Uds. queri?an un servicio de sanidad, eso es por lo que hemos estado esperando. ¿Han estado Uds. esperando por un servicio de sanidad? [La congregacio?n dice: “Ame?n”. Trad.] Muy bien, ya esta? aqui?. Y el Sanador esta? aqui?, Jesucristo, E?l esta? aqui?.
87 Ahora, recuerde, ¿que? si E?l tuviera puesto este traje, que E?l hizo que Sus disc…. que uno de Sus siervos, el Hermano y la Hermana Collins sentados alla?, del taberna?culo, me regalaron? ¿Que? si… si E?l estuviera aqui? usando este traje, y E?l estuviera parado aqui? como lo estoy yo parado aqui? ahora? ¿Sabi?an Uds., que si dicen: “Sen?or, me podri?as sanar”, sabi?an que E?l no pudiera hacerlo en contra de su incredulidad? ¿Cua?ntos saben que eso es verdad? [La congregacio?n dice: “Ame?n”. Trad.] Uds. tendri?an que creerle a E?l de la misma manera como le creen ahora. Eso es correcto. Uds. tendri?an que creerle a E?l igual como lo hacen ahora.
Y recuerden, lo que E?l ya hizo, E?l no puede volver a hacerlo. Vean, E?l lo ha puesto completamente fuera de Su alcance. E?l lo ha puesto al alcance de Uds. E?l ha hecho todo lo que podi?a hacer. ¿Es eso correcto, ministros? [Los ministros dicen: “Ame?n”. Trad.] Vean, no hay ni una cosa que E?l pueda hacer al respecto. Esta? fuera de Su alcance. Esta? al alcance de Uds. “Porque E?l herido fue por nuestras transgresiones; con Sus llagas hemos sido sanados”. ¿Ven? Vean, esta? fuera de Su alcance. Esta?, pero E?l lo ha trai?do al alcance de Uds. Esta? al alcance de Uds. ahora. Fue puesto alli? para Uds. E?l solamente les apunta a donde esta?.
88 “Bueno”, Ud. dice: “Si yo… Siempre me ha desconcertado. Si E?l es, si… En realidad, la verdad es, ¿E?l todavi?a esta? vivo?”.
Ciertamente, E?l vive. ¿Que? es esto con lo que siempre Ud. esta? golpeando? ¿Que? es lo que le condena a Ud., cuando esta? equivocado? ¿Que? es eso que le hace creer a Ud.? Ese es E?l. Ud. tal vez no pueda abrir los ojos y verlo a E?l, porque E?l esta? en forma de espi?ritu, el invisible Dios. Pero E?l habita entre gente visible, hacie?ndose E?l mismo visible por Su Palabra prometida en esa gente. ¿Lo pueden entender Uds. ahora?
Aqui?, antes de llamar la li?nea de oracio?n, yo confi?o que Dios hara? esto.
89 Yo, yo les amo, Taberna?culo Vida. Uds. saben eso. Yo he sido su hermano. He tratado de serlo, de todas maneras. He cometido muchas deficiencias, pero he tratado de serlo.
Escuchen. Vuelvan en si? mismos, esta noche. Despierten, antes que sea demasiado tarde. Vean, despierten, ra?pidamente. E?l esta? con nosotros. Ahora yo quiero que cada uno de Uds.,….
Voy a llamar, desde el fondo de mi corazo?n, yo voy a tratar de llamar a la gente que conozco en este edificio, y, no importa si yo veo ma?s alla? de Ud., eso prueba que yo… lo pasare? de largo.; si la Luz de… de esto esta? sobre Ud., lo pasare? de largo.
90 Estoy bien seguro que este es el Hermano Julius Stadsklev, su esposa y familia, sentados alli? en esta silla de enfrente. Si?, estoy seguro de eso.
Y luego la siguiente persona que yo veo, que conozco. Ahora solo un momento. Yo vi a alguien hace un momento, que yo pense? reconocer, y ese fue el Hermano Evans, pero he perdido en do?nde esta? e?l ahora. El Hermano Welch Evans, si?, si?, discu?lpeme. Si?.
Y Fritzinger sentado a un lado de e?l. Es esa familia sentada justo aqui?. Los Evans y Fritzingers sentados alli? juntos.
Y ahora aqui? esta? el Hermano y la Hermana Dauch, sentados aqui? mismo. Yo lo conozco a ellos.
Y yo conozco a esta pequen?a nin?a aqui?, una de ellas. La pequen?a June, es la hija del Hermano y la Hermana Evans.
91 Y yo escuche? a Fred Sothmann decir: “Ame?n”. No hay nadie que lo diga como e?l. E?l esta? aqui? en algu?n lugar. Yo no se? en donde esta? e?l. E?l esta? atra?s, en la parte de atra?s, en algu?n lugar. ¿En do?nde esta?s, Fred, do?nde, do?nde? Oh, si?, en la parte de atra?s.
¿Y es ese el Hermano Wood sentado a un lado de Ud.? Si?, el Hermano Wood. Muy bien.
Bueno, este es el muchacho de la cinta, Jim Maguire.
Y ese es el Hermano Blair sentado justo alli?.
Muy bien, yo creo que esos son todos los que veo que yo conozco. Ahora, tal vez le he visto a Ud. Unas de sus caras parece como si las he visto antes, pero yo no se? quie?nes son. Ahora, el Espi?ritu Santo sabe eso.
92 Pero ahora, las personas que yo… que… que… que yo conozco, Uds. saben que yo los conozco, verdad, Uds. solo… solo oren. No oren por nada para Uds. No traten de tocarlo a E?l. Solamente oren por mi?, vean. Solamente oren por mi?, para que el Dios que Uds. saben que yo sirvo, que E?l pueda ser misericordioso con alguien ma?s que este? sentado. Ahora Uds. oren. Y solamente pida?mosle si E?l se identificara? Asi? mismo, como Mesi?as.
Si?, yo creo… No estoy seguro, pero yo pienso que estoy viendo a la Hermana Moore. ¿Es Ud. Hermana Moore? Yo… Yo pense? que ella. Si es ella. Ella ha perdido un poco de peso, y por esa razo?n fue que no la reconoci? a la primera, pero yo pense? que la habi?a reconocido sentada de aquel lado.
93 Ahora solamente oren, todos sean muy… muy reverentes como les sea posible. Y Uds. miren… o miren para abajo, o lo que quiera, y solamente oren.
Y ahora escuchen, quiero preguntarles algo. Ahora permi?tanme tomar esta Escritura para esta noche, en lugar de la mujer tocando Su manto. Retomemos lo que yo he estado predicando, la Palabra. Ahora, la Biblia dice que: “La Palabra de Dios es viva y eficaz y ma?s penetrante que una espada de dos filos”, eso esta? en Hebreos 4, “y es un Discernidor de los pensamientos y de las intenciones del corazo?n y la mente”. ¿Es eso correcto? [La congregacio?n dice: “Ame?n”. Trad.] Ahora, “Si permanece?is en Mi?, y Mi Palabra permanece en vosotros”. Ahora, la Palabra es la promesa, que la Palabra misma es un Discernidor de los pensamientos y las intenciones del corazo?n. ¿Es eso correcto? [“Ame?n”.] Ahora oren. ¿Co?mo podri?a eso ser ma?s claro?
Oren ahora, solo sean muy reverentes y oren. No conocie?ndolo a Ud. Solo, y a Ud. que conozco, oren por alguien que yo no conozca, para que el Sen?or toque a alguien; para que puedan, al tocarlo.
94 Ahora, ra?pidamente, Lo veo levanta?ndose. Al lado de mi izquierda, junto a la pared, a mi extrema izquierda, esta un hombre sentado alla? que esta? orando. Yo no lo conozco a e?l. Y esa Luz cuelga sobre e?l. Y el hombre tiene un problema de pulmo?n por el cual esta? orando. E?l ha tenido un par de operaciones en esos pulmones. E?l es un… un hombre de mediana edad, esta? usando lentes, con cabello canoso. Y e?l es… ¿Cree Ud., sen?or? Al hombre que yo le estoy hablando, es el Sr. Buford. Ese es su nombre, sen?or. Ud. crea ahora, Jesucristo lo sanara? completamente si Ud. puede creerlo.
Yo nunca he visto al hombre en mi vida. Ahora si alguien quiere verlo a e?l; podri?a ponerse de pie, quien haya sido el hombre. Po?ngase de pie, donde, alli?. Alli? lo tienen. Yo nunca lo he visto en mi vida. Ahora, ¿Que?, que es eso? Dete?ngase. “¿Puede explicar eso, Hermano Branham?”. Yo no puedo. ¿Quie?n puede explicar eso? Yo no puedo. No.
95 Miren, hay una dama sentada muy atra?s en la parte de atra?s. Y yo la veo a ella orando. Y yo veo a un hombre conmovido, y como que esta? levantando sus manos. E?l esta? tambalea?ndose. Es su esposo. E?l es un alcoho?lico. E?l toma, todo el tiempo. Y ella esta? orando por su liberacio?n. Su nombre es Sra. Morgan. Levante su mano. Eso es correcto. Yo soy un desconocido para ella, pero eso es verdad.
Po?ngase de pie, la dama que se acaba de llamar. Alli? lo tienen, y yo no conozco a la mujer. Di?ganme que fue lo que ella toco? alla?. ¿Que? es la Palabra? “Un Discernidor, y de los pensamientos y las intenciones del corazo?n”.
Todos Uds. se pueden sentar ahora, regoci?jense, sean felices, si desean tomar asiento. No tienen que hacerlo; como Uds. gusten, los que quieran hacerlo. Solo sean felices y regoci?jense, porque el Sen?or ha sido bueno con Uds.
96 Aqui? esta? una dama directamente en frente de mi?. Y ella esta? muy enferma, quiza? ma?s enferma de lo que ella piensa que esta?. Ella en realidad esta? sufriendo con hemorroides, y se esta?n volviendo cancerosas. Sra. Morgan… no la Sra. Morgan, discu?lpenme. Es la Sra. Anderson. Si puede Ud. creerlo con todo su corazo?n, Jesucristo la sanara?. ¿Cree Ud. eso, dama?
Po?ngase de pie, si eso es correcto. Yo no conozco a la dama. Ella esta? en la misma li?nea que esta? la otra dama, y yo pude ver que eso todavi?a estaba colgando alli?. Esa es la razo?n. La otra noche… Puede tomar asiento, si lo desea hacer, hermana. Y crea, y Ud. va a ser sana.
97 El Sr. Wood que esta? aqui?, yo fui con e?l, para tener un di?a de caceri?a, alla? en Kentucky. Mientras yo estaba parado en aquel lugar, su cun?ada, no siendo cristiana, llego? de paso, pensando que teni?a ca?ncer en su garganta. Yo habi?a visto una visio?n esa man?ana, de una mujer con un vestido a cuadros. Ella trai?a puesto un abrigo rojo, y cuando ella se fue al otro cuarto y (no sabi?a para que? habi?a venido) se quito? el abrigo rojo, regreso?, ella trai?a puesto un vestido a cuadros. Yo dije: “Venga aqui?”. Eso era. El Espi?ritu Santo le dijo a ella lo que era, y eso fue todo. Ella ni siquiera tuvo que ir con el doctor. Habi?a concluido.
Unos minutos despue?s de eso, habi?a un hombre, no sabiendo para que? habi?a llegado, muriendo con un problema cardiaco. Y e?l dijo: “¿Les llego? visita?”
Y la dama dijo: “El Hermano Branham esta? alla? con Banks”.
E?l dijo: “¡Gracias sean dadas a Dios!”. Y yo entre alli?. Recostado en una silla, muriendo de un ataque del corazo?n; el Sen?or lo sano?. Dos o tres di?as despue?s de eso, dijo que e?l no habi?a tenido ni una pizca de problema desde ese entonces.
98 En eso llego la cun?ada, iba entrando, la nuera, mejor dicho, una mujer joven, la Sra. Cox. Y en el taberna?culo, unos di?as antes de eso, habi?a estado una dama que habi?a sido sanada, con diabetes, que estaba sentada. Yo vi a la muchacha levantarse en la visio?n. Yo no la llamare? por nombre, porque ella va alla? al taberna?culo. Y uno o dos di?as despue?s de eso, la habi?an llevado a la cli?nica para una revisio?n, y ella teni?a una diabetes muy severa. Ella iba de camino otra vez para que le… para que le revisara?n la sangre otra vez. Y luego ella tuvo que renunciar al trabajo, sus brazos se habi?an entumecido, y cosas. Y yo dije: “Margie, cuando los doctores te revisen, tu fe te habra? sanado”. Y ellos la llevaron a la cli?nica, a la misma cli?nica otra vez, la revisaron de nuevo, y se habi?a ido. Y asi? sigue, y sigue, y sigue, asi? continu?a, porque E?l es Dios, y E?l no falla. ¿Creen Uds. eso? [La congregacio?n dice: “Ame?n”. Trad.]
99 Yo veo a un hombre sentado aqui?, mira?ndome ahora. E?l tiene un pequen?o problema en su vida, a e?l le dieron paperas cuando estaba… E?l como que tiene algo en su corazo?n. E?l me esta? mirando a mi?. Sus hijos son todos nin?os. E?l quiere ahora una nin?a. Uds. saben, el hombre es un predicador, tambie?n. Sr. Bird, Reverendo Sr. Bird, levante su mano, sen?or. Eso es verdad, ¿no es asi?? Dios le conceda su peticio?n, sen?or. Si?.
¿Ven que? simple? Dios habita en la simplicidad. ¿Creen Uds. eso? [La congregacio?n dice: “Ame?n”. Trad.] Trabajando en simplicidad, para hacer Sus maravillas.
100 Ud. ha perdido su sentido del olfato, ¿no es asi?, dama? [La hermana dice: “Si?”. Trad.] Sentada alli? mira?ndome de una manera tan sincera, Ud. estaba orando para que la llamara. Tiene su peticio?n contestada. Ud. es esposa de ministro. Eso es correcto. [“Si?”.] Ud. ha perdido su sentido del olfato. Y Ud. tiene una carga en su corazo?n. [“Si?”.] Ud. tiene dos hijos por los que esta? orando. Eso es correcto. Su nombre es la Hermana Leggs. [“¡Eso es correcto!”] Yo nunca la he visto en mi vida.
“Si puedes creer, todas las cosas son posibles”. ¿Es eso correcto? [La congregacio?n dice: “Ame?n”. Trad.] “Todo es posible, si puedes creer”. ¿Creen Uds. que ahora Su Presencia esta? aqui?? [“Ame?n”.] ¿No es E?l un Discernidor de los pensamientos, las intenciones del corazo?n? E?l sabe.
Pregu?ntenle a esas personas, averi?gu?enlo, si alguien esta? en duda. Pregu?ntenles. Yo nunca he visto a las personas, en mi vida. Si?, sen?or.
101 ¿Usted cree que Dios puede quitar ese tumor de Ud.? Mirando alrededor donde estaba ella siendo sanada, ¿cree Ud. que e?l le puede sanar ese tumor, y restablecerla? ¿Lo cree? Esta dama que esta? a su lado, tambie?n, con una inflamacio?n en su cuerpo, y cosas, ¿cree que el Sen?or la puede sanar, a ustedes dos? ¿Lo creen? Muy bien, E?l lo puede hacer, si lo pueden creer.
Ud. que esta? sentado, mira?ndome desde alli?, sen?or, ¿cree Ud. que Dios puede sanar ese problema de pro?stata? Sentado alla? atra?s con la corbata negra puesta, ¿cree que Dios sanara? ese problema de pro?stata? Eso es lo que Ud. tiene. Si eso es correcto, levante su mano. Muy bien. Uh-huh. ¿Ven?
¿Lo creen? E?l esta? en la barca. E?l esta? aqui? mismo, Su Palabra haciendo lo que dijo que hari?a, tomando los secretos del corazo?n y da?ndolos a conocer. “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos”.
102 Sen?or Jesu?s, yo oro por estos pan?uelos que esta?n aqui?, estos enfermos y afligidos. Despue?s de haber estado aqui?, Sen?or, en la misma Voz de Dios creativa hablando a trave?s de seres humanos, mientras fe esta? vibrando de uno al otro, permite que estos pan?uelos sean bendecidos. Y que las personas sobre las que se pondra?n, que ellas sean bendecidas y sanadas.
Y ahora, Padre, mientras Tu Espi?ritu esta? aqui?, y los disci?pulos ahora, los seguidores Tuyos ahora pueden ver que Tu? esta?s en la barca, no hay necesidad de estar temerosos. No hay nada que vaya a dan?ar algo. ¡Pues Tu? esta?s aqui?! Tu? eres el Creador. Que asi? sea hecho, Sen?or, que la fe de ellos no vaya a fallar cuando caminen por esta li?nea de oracio?n ahora. Permite que sean sanados, en el Nombre de Jesucristo. Ame?n.
103 ¿Co?mo podemos estar seguros que E?l es? ¿Esta?n seguros? [La congregacio?n dice: “Ame?n”. Trad.] Estamos convencidos. Yo estoy plenamente convencido que Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. ¿Lo esta?n Uds.? [“Ame?n”.] Yo estoy convencido. Que, yo se? que no se? esas cosas.
Ahora, bien, miren esto, yo les quiero decir algo. Estas son so?lo pequen?as cosas menores que sucedieron. ¿Que? de aquellos que van, que esta?n alrededor de casa, y que van conmigo a las reuniones y cosas? Levanten sus manos, hermanos, si todos, y las hermanas, Uds. que van conmigo a las reuniones alrededor, y simplemente a las cosas que suceden. Pues, estas son solo cosas menores. Cuando yo les digo de diferentes lugares, y lo que va a suceder aqui?: “Y vaya a este lugar, en donde Ud. va a conocer a un hombre. Ud. va a tratar de alejarme de e?l. No lo haga, porque yo debo de ir. Su esposa es cierta, cierta cosa. Ella va a ser sanada. Yo le voy a decir a e?l esto”. “Este nin?o cruzara? la calle, va a preguntar una cierta cosa. Yo le voy a decir cierta cosa; e?l va a hacer esto y hara? lo otro”. Pues, es constante, siempre y todo el tiempo, de esa forma. Es Jesucristo, no un ser humano. Es Cristo. Yo soy un ser humano, pero E?l es Cristo.
104 “¿Que? es el don, hermano Branham?”. Yo no puedo explicarlo. La u?nica cosa que yo se?, es, so?lo dejar que William Branham se haga a un lado, eso es todo, y E?l simplemente toma el barro y trabaja por medio de e?l.
Cre?anlo, ¿lo hara?s, Shreveport? Cre?anlo con todo su corazo?n, y no duden, Uds. recibira?n su sanidad cuando pasen por aqui?.
Ahora, las visiones no lo sanan. Las visiones solo identifican Su Palabra siendo verdad. Vean, Uds. ya esta?n sanos. Las visiones solo prueban que E?l esta? aqui? y que E?l todavi?a es la Palabra viva. Pero en lo que concierne a sanarlos, no lo hace. Solamente les hace saber que E?l esta? aqui?. El ya los sano? a Uds.; Su Sangre. La razo?n por la que E?l esta? aqui? es porque E?l los sano?. La razo?n por la que E?l esta? aqui? es porque E?l los salvo?. Su vida fue dada por Uds. Su Sangre fue derramada. Y E?l esta? aqui? en la forma del Espi?ritu Santo, para obrar a trave?s de nosotros, para probar que E?l esta? aqui?. Pero la sanidad de Uds. es por su fe. Si lo pueden creer, es asi?. Ame?n.
105 ¿Ahora, cua?ntos de este lado tienen tarjetas de oracio?n, de esta hilera por aqui?? Quiero que salgan al pasillo por este lado. Y tan pronto como ellos pasen, entonces esta hilera aqui? saldra? por aquel lado. Y luego este pasillo aqui? da la vuelta y siguen a estos, y esta? aqui?, y daremos la vuelta para la oracio?n.
El Hermano Jack Moore, ¿en do?nde se encuentra? [El Hermano Moore dice: “Aqui? estoy”. Trad.] ¿Estari?a bien si llamo a ministros para que vengan a ayudarme? [“Esta perfectamente bien, hermano”.]
Cualquier ministro aqui?, que cree en el Mensaje del Sen?or, que cree que la Biblia ha ensen?ado estas cosas, y esta?n completamente convencidos que Jesucristo esta? aqui? con nosotros esta noche, y que quisieran pasar aqui? y… y ayudarnos a imponer manos sobre los enfermos. Si Uds. esta?n… Si hay algo en su vida ahora que este? reteniendo su fe, no venga, miren, porque Ud. tiene que creer que cuando ponga sus manos sobre esta persona que ellos van a sanar. Uds. solamente esta?n uniendo su fe con la de ellos. ¿Ven lo que quiero decir? Esta?n uniendo su fe con la de ellos, al hacer contacto con ellos, imponiendo las manos sobre ellos. Y si Ud. tiene una poquita de duda sobre ello, no lo haga.
106 Y luego, miren, cada uno que vendra? en la li?nea de oracio?n, si Uds. tienen la ma?s mi?nima pizca de duda, que no van a sanar esta noche, no vengan. Eso solamente los pondra? peor. Vean, solamente se pondra? peor, vean, asi? que no venga por la li?nea de oracio?n. Esperen hasta man?ana. Ha?ganlo man?ana en algu?n momento, en alguna otra ocasio?n cuando Ud. tenga la fe. No lo haga, porque es solamente para aquellos que tienen fe para creer.
Ahora quiero que Uds. hermanos ministros vengan para aca? y se paren conmigo mientras oramos por los enfermos. Y Uds. en la plataforma, bajen aqui? al frente ahora, justo enfrente del pasillo aqui?, porque no podemos traer esos casos, y las sillas de ruedas y cosas, por el pasillo. Yo me voy a bajar por aqui? y orare por ellos. Vengan para aca?, y cualquiera de Uds. hombres alla? atra?s que sean ministros que creen con todo su corazo?n.
Ahora depende de Uds., son sinceros, Uds…. Uds. en verdad quieren, Uds. creen que va a suceder. ¿Ven? Y luego si Uds. lo creen, y ellos lo creen; y cuando Uds. impongan sus manos sobre ellos, algo tiene que suceder, si ambos lo van a creer. ¿Ven lo que quiero decir?
107 Muy bien, fo?rmense aqui?, hermanos. Hagan una li?nea doble por todo este lado ahora, cada uno de Uds. hermanos ministros. Deseo que puedan recorrerse solo un poquito de este lado, para que ellos puedan tener ese pasillo para regresarse, por favor, porque unos de los que esta?n aqui? se regresaran por el pasillo de en medio. Si pudieran de alguna forma abrir un camino por alli?, mis hermanos, por favor. Eso esta? bien.
Yo creo que debemos de darle las gracias al Sen?or por un… un grupo de hombres como este, que esta? dispuesto a pararse frente a los cri?ticos, si no por otra cosa, y tomar su postura, y decir: “Yo lo creo”. Ame?n. Yo estoy muy agradecido por un hombre de ese tipo. Estoy contento de poner mis hombros junto con los de ellos, poner mi corazo?n con el de ellos, poner mi emocio?n con la de ellos, poner mi fe con la de ellos. Y alrededor de… del Pan de Vida y la Palabra de Dios, nosotros juntos somos hermanos, coherederos en el Reino con Jesucristo. Estos hombres no pudieran pararse y hacer que la Palabra… Ese… ese es un don, ese es solo un don, es para mostrar la u?ltima sen?al del u?ltimo di?a. Es exactamente lo que debe de hacer. Pero estos hombres tienen exactamente el mismo derecho de imponer manos sobre los enfermos, como cualquier otro; ya sea yo, u Oral Roberts, o Tommy Hicks, o Tommy Osborn, cualquier otro. Ellos tienen la misma autoridad, por el mismo Dios, porque ellos son siervos del mismo Dios.
108 Ahora cuando las personas… Yo voy a tener al Hermano Price, o a alguien ma?s, o al Hermano Moore. ¿Ud. va a venir a ayudarnos a orar, o Ud. se va a quedar en…? [Un hermano dice: “No, yo voy a llevar el micro?fono para alla?”. Trad.] Muy bien, Ud. va a llevar el micro?fono. Muy bien. Ahora voy a tener al Hermano Price. Ahora cuando Uds. pasen por aqui?…
Ahora miren, que esto lo concluya. Esto es. Ud. no tiene que sacudirlo a E?l. Ud. no tiene que hacerlo. Solamente digan: “Sen?or Dios, yo lo creo”. Vea, E?l esta? despierto ahora mismo. E?l ya se ha probado a Asi? mismo. E?l ya se ha levantado, entre Uds. Yo puedo sentirlo, y yo se? que E?l esta? aqui? porque he visto Su evidencia, la manera en la que E?l esta? trabajando. Solo pie?nsenlo, el mismo Creador, la Palabra misma, se ha hecho vi?vida, lo ha evidenciado aqui? con nosotros esta? noche. Y si Uds. toman mi palabra, se esta? moviendo por todo el edificio de esa manera. Yo pudiera quedarme aqui? y seguir llamando, y llamando y llamando. Pero, yo creo, que ocho o diez personas, o tal vez ma?s, ha sido trai?da a la li?nea. Eso es suficiente para identificar que Su Presencia esta? aqui?.
109 Ahora, Hermano Price, por favor, quiero que la congregacio?n cante muy suavemente: “El Gran Me?dico ahora esta? cerca, el compasivo Jesu?s”. Si E?l murio? para que Ud. pudiera ser sanado, ciertamente que E?l es compasivo con su enfermedad. E?l, E?l tiene empati?a con Ud. porque Ud. esta? enfermo. Y a medida que Ud. viene por la li?nea, hombres de Dios van a imponer sus manos sobre Ud. Yo me voy a parar aqui? y tomare? mi lugar con estos hombres de Dios. Vengan alrededor y…
Ahora, miren, no olviden esto ahora. Piensen profundamente ahora. Cuando Uds. pasen por la li?nea, tengan su fe lista de esta manera: “Cuando salga al final de la li?nea de oracio?n, todo habra? terminado. Me voy a ir directamente por ese pasillo. Me voy a parar alli?, enferma. Me voy a parar alli?, perturbada. Me voy a parar alli?, con temor. Yo me paro aqui?, no sabiendo que? ni lo que va a pasar. El doctor dice esto y dicen lo otro, y dice… Pero cuando yo vaya para alla?, yo tendre? mis manos levantadas, dando gracias a Dios que voy a sanar”. Y solo observen lo que sucedera?. Ahora quisiera que…
110 Muchas veces, la gente esta? muy consciente cuando uno las esta? observando; la gente enferma, especialmente. Ellos los esta?n mirando a uno. Y, eso es lo que, el… el… el ojo es la puerta al alma. Esa es la razo?n por la que Jesu?s los llevo? afuera. Por supuesto, no habra? muchos que sanen de esta manera a comparacio?n si estuvie?ramos con ellos uno por uno, y toma?ndonos el tiempo. Pero mire todos los que quieren que se ore por ellos, vean. Uno no puede tomarlos de esa manera. Pero ahora esta? es la manera en que su fe tiene que captarlo.
Ahora, no diga: “Yo… yo no se? que?, no se? co?mo explicarlo”. Nadie lo sabe.
Pero nosotros lo creemos porque la Palabra asi? lo dice. Y el Cristo vindicado esta? aqui? con nosotros; lla?menlo a E?l a la escena. ¿Que? hace E?l cuando nosotros lo llamamos? E?l nos muestra que: “Yo soy el mismo ayer, y hoy, y por los siglos”. Ame?n. Solo creed. Solamente cre?anlo con todo su corazo?n, mientras que nosotros… con nuestros rostros inclinados ahora.
111 Y Hermano Price, o alguno de ellos que… El Hermano Price nos dirigira? en unas li?neas, y cada uno que pase, y que vuelva a su asiento, mientras nosotros cantamos El Gran Me?dico.
Y nosotros vamos a orar. Ahora que todos, antes de, yo quiero orar. Porque… Oremos ahora. Recuerden, Pedro, cuando e?l fue llamado a la casa de Dorcas, e?l oro? en un rinco?n; se levanto?, fue y puso su mano sobre Dorcas, y dijo: “Dorcas, leva?ntate”.
112 Padre Celestial, nosotros estamos orando de igual manera. Tu? esta?s aqui?. Tu? te has mostrado. Tu? eres nuestro Sen?or, nuestro Salvador. Tu? nos has sanado muchas veces. En esta hora, cuando cientos de personas estara?n llegando del so?tano y de diferentes partes, para ser sanados. Ellos estara?n viniendo en esta li?nea de oracio?n. Aqui? esta?n Tus siervos, todos nosotros, creyendo que Tu? vas a hacer exactamente lo que prometiste. Y nosotros vamos a imponer nuestras manos sobre hombres y mujeres, nin?os y nin?as, a medida que pasan por esta li?nea. Que cada uno de ellos crea, Sen?or.
Y vamos a cantar este dulce antiguo himno: “El Gran Me?dico”, y ese eres Tu?, Sen?or. Ahora vamos sobre las bases de ASI? DICE EL SEN?OR. Nuestra fe nos lo esta? diciendo, lo esta? pulsando en nuestros corazones, que estas sen?ales seguira?n a los que creen. Y nosotros somos creyentes. Nosotros estamos parados, como un gran eje?rcito, y vamos a enfrentar el desafi?o de Satana?s. Lo estamos enfrentando en el Nombre de Jesucristo.
113 Muy bien, Hermano Price. Y ahora todos con sus rostros inclinados, orando, y unos de Uds. cantando El Gran Me?dico. Y la li?nea de oracio?n estara? avanzando. El Hermano Price estara? llevando la cancio?n, y dirigiendo a la gente a medida que van pasando. El Sen?or les bendiga ahora.
[El Hermano Branham y los ministros oran por los enfermos, mientras el Hermano Price y la congregacio?n cantan, E?l Gran Me?dico. Espacio en blanco en la cinta. Trad.]
114 Jesu?s dijo en una ocasio?n: “¿Sabe?is lo que os he hecho?”. ¿Ven?
¿Cua?ntos creen ahora, cuando las manos fueron puestas sobre ellos, cuando la li?nea veni?a por aqui?, que eso fue exactamente lo que Jesu?s dijo que sucederi?a? ¿Creen Uds. eso? [La congregacio?n dice: “Ame?n”. Trad.] Su Palabra no puede fallar. Por cuanto Uds. han dicho esto, por cuanto Uds. han dado testimonio que lo creen, yo voy a creer esto con todo mi corazo?n, y dire?: “El Dios Todopoderoso les sane”, vean, porque yo se? que es la Escritura. Es la Verdad. Yo creo que cada persona, que vino por la li?nea, sera? completamente sana.
¿Ahora que? hace Ud. con eso? Ud. no lo duda. Ud. lo mantiene ante Ud. su Sen?al. ¿Cua?l es su Sen?al? El Espi?ritu Santo en su corazo?n. Ud. ha pasado por esa li?nea, tiene que suceder. No hay manera que eso…. No importa todo lo que haya pasado antes, esto es. Esta es la hora. Este es el tiempo. Todo ha terminado. Esta? concluido. Solamente olvide que alguna vez estuvo enfermo, o que alguna vez lo tuvo, que haya estado afligido, o cualquier cosa. Dios se encargara? de eso por Ud. ¿Lo creen? [La congregacio?n dice: “Ame?n”. Trad.] Ame?n. Yo lo creo con todo mi corazo?n.
115 Ahora ponga?monos de pie, cada uno de nosotros, de esta forma. Y, ahora, como el hermano dijo en su panfleto que leyo? el di?a de hoy, de levantar sus manos como una sen?al universal de rendicio?n. Yo Me Rindo a E?l. Cante?moslo.
Yo me rindo a E?l,
Yo me rindo a E?l,
Todo a Cristo, yo me entrego,
Quiero serle fiel.
“¡Jesu?s, yo… mi voluntad, mis dudas, mi fe, mi corazo?n, mi cuerpo, mi enfermedad, mi vida, yo rindo todo a Ti!”.
Para siempre quiero amarle,
Y alabarle solo a E?l….
Ahora di?ganlo con todo su corazo?n, mientras levantan sus manos en adoracio?n. “Yo… yo rindo mi fe, Sen?or, Yo rindo mi todo, Yo estoy sanado”.
Yo me rindo a E?l, yo me rindo a E?l, Todo a Cristo, yo me entrego, Quiero serle fiel.
116 ¿No es E?l maravilloso? [La congregacio?n dice: “Ame?n”. Trad.] Ahora, piensen, nosotros en verdad lo decimos, todo hemos rendido. “Ya no tengo mi propio pensamiento. Ya no voy a pensar de la manera que pensaba, Sen?or. Yo solamente voy a pensar de la manera que Tu? piensas. Y Tu? prometiste que yo seri?a sanado, yo pensare? eso. Yo rindo mi pensamiento. Ya no voy a pensar en mi enfermedad. Ya no voy a pensar en la enfermedad que teni?a. Ya no voy a pensar en nada pero pensare? en lo que Tu? has dicho”.
Ahora justo en frente de Ud. esta? parada una persona que esta? igual como Ud. estuvo hace unos minutos, Ud. estaba enferma aqui?, pero hay una persona sana parada alli?. Jesucristo esta? llamando a esa persona sana ma?s alla? de eso. Ahora Ud. solo, por fe, mientras cierra sus ojos, camine hacia ese cuerpo sano, vean, despue?s solamente siga caminando, solo continu?e. “Yo me rindo a E?l”. El Sen?or les bendiga. “Yo….”.
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