S.113 53-0508  Dios Comisionando A Moisés 

Tiempo de lectura: 58 minutos

OBRAS DEL MENSAJE

Dios Comisionando A Moisés

Jeffersonville, Indiana, E.U.A.

53-0508

1 Gracias. Gracias, hermano Reed. Nuevamente buenas noches amigos. Es un privilegio estar nuevamente aquí en esta noche, para servir en el nombre de nuestro amado Señor Jesucristo. Sus muchas bendiciones que Él nos ha conferido a nosotros… solo pregúntense a sí mismos, pues, aun en Jonesboro, pero el Señor nos ha enviado aquí. Entonces estamos contentos de estar aquí.
No queremos tomar más tiempo del que podemos. Llegué a oír ese amoroso cántico que acaba de ser entonado por nuestras hermanas: “Escuchen a la Voz” confío que eso es lo que haremos esta noche; Escuchar la voz del Salvador.
Fíjense, todas las noches, dije antes que se llene esto aquí adentro de personas y donde no podamos… Uds. saben—algunas veces se congestiona y nosotros… he procurado bajar un poco—en lo que llamaríamos, tal vez hablar un poquito. Hemos tratado de exaltar a Jesucristo para las personas. Y yo… alguien dijo en una ocasión: “Hermano Branham Ud. alardea mucho de Él”.
Yo dije: “Él es digno de todo eso”. Correcto. Simplemente no puedo alardear demasiado de Él; Él es la Vida; Él es mi única esperanza; Él es—Él es todo lo que tengo. Él es mi Gozo, mi Paz, mi Salvación, mi Sanador, todo—todo lo que tengo, así que no tengo mucho de qué hablar, solo hablar de Él.
Mi niñita el otro día estaba cantando, dijo: “Papito, yo sé un buen cántico para ti”.
Dije: “¿Cuál es?
“La cantaré para ti”.
Era una cancioncita de la escuela. Uds. probablemente la cantan aquí en sus escuelas bíblicas o algo así, decía: “Hablemos sobre Jesús, Él es el Rey de reyes, Señor de señores, Supremo, por toda la eternidad, el gran Yo soy, el Camino, la Verdad, la Vida, el Gozo…” Algunos, Uds. saben, ella se aprendió esa cancioncita: “Hablemos de Jesús más y más” (Así…) “…la Verdad, la Vida, la Puerta. Hablemos de Jesús más y más,” así era.
Dije: “Bueno, esa está bien, cariño, solo sigue hablando de Él”.
Fíjense, yo estoy… iba a comenzar en esta noche, y dedicar la mayoría del tiempo para orar por los enfermos. El hermano Reed dijo que ellos—esas personas quieren oírlo a Ud. un poquito, de vez en cuando. Entonces yo… el administrador normalmente hace las dos cosas; la predicación e intervención, entonces usualmente yo solo oro por los enfermos. Nunca afirmé ser algún predicador.
Le estaba diciendo al hermano Reed—no hace mucho yo estaba predicando aquí en Louisville, en la iglesia del Dr. Cauble. Y él era el decano de Asburry [Una universidad—Trad.] Una de las iglesias fundamentales más grandes de esa parte del Sur. Una noche yo estaba predicando allá, y—yo me supongo, lo que llamamos ser bendecido; simplemente tuve un sentir demasiado bueno. Y yo no tenía experiencia teológica, Uds. saben, yo con mis expresiones Kectuckianas, y lo que funcionaba. Estaba dando lo mejor de mí, llegué a predicar tan fuerte que después de un rato noté que comencé a babear, me limpié con la manga allí mismo en el púlpito y… Mi esposa me va a dar una reprendida por esa. Y yo dije: “Discúlpenme todos Uds.,” dije: “acabo de regresar de Canaán; y he estado comiendo unas uvas por allá, y eso hace que babee”. Entonces… yo solo lo amo a Él.
En Fort Wayne, Indiana, yo estaba en el tabernáculo del Evangelio de Rediger, y teníamos un culto allí, eso fue aquí no hace mucho. Fue allí donde el Sr. Lehman fue sanado, él me llamo a su…, él era secretario privado del rey Jorge, él fue sanado de esclerosis múltiple después de haber sido un paciente de cama por diez años, yo lo vi a él en una visión que fue sanado. Recuerdo una noche que yo regresé, regresaba, estaba sentado en el estudio de Paul Rader, escuché que sonó una canción: “Solo Creed” yo estaba llorando como un bebé, y después del servicio de aquella noche yo estaba hablando.
Fue allí donde: “Nosotros el pueblo” escribió ese cántico en la famosa revista “Nosotros el pueblo” sobre aquella niñita ciega que fue sana. Y luego ellos… hay un sujeto me imagino conocido como el Sr. Webster; al menos él pensaba que lo creía; él dijo: hermano Branham“ su gramática es muy pobre”.
Dije: “Sí, señor. Yo sé eso”
Y él dijo: “Oh—ese fue un error el que cometió esta noche.”
Y dije: “Sí señor. Es correcto.” Dije: “Lo lamento”. Dije: “fui criado en una familia grande y no recibí educación”. Dije: “Yo… mi padre murió y yo tuve que trabajar, tuve que encargarme de diez niños”. Dije: “no tuve oportunidad de recibir una educación”.
Y él dijo: “Oh, pero eso no es excusa ahora”.
Y yo dije: “Bueno, tiene razón”. Dije: “Pero desde que comenzó este ministerio,” dije: “ni siquiera he tenido un momento para comer mi cena en casa, imagínese estudiar por cuenta propia la gramática”. Dije: “yo solo estoy…la gente… orando por los enfermos.”
Y él dijo: “Pero Ud. podría tomar curso por correspondencia; Ud. podría hacer algo.” Dijo: “He notado un error que comete y sin duda que tiene que corregirlo.”
Dije: “¿Cuál es?”
Ud. dice: “La gente que pasa por este ”Polpito“. Él dijo: ”Su congregación agradecería más si Ud. dijera “Púlpito” y no “Polpito”. Él trataba como de presionarme un poquito más fuerte.
Yo dije: “Mire hermano, yo no quiero herir sus sentimientos, pero a la gente allá afuera no le importa si digo ”Polpito“ o ”Púlpito“. Lo único que ellos quieren es que se le predique el Evangelio bueno y sin rodeos en el lenguaje diario, y que viva lo que predico. Y luego, si Dios hace señales y maravillas y se encarga del resto…” Entonces eso estará bien. ¿No es cierto? Es correcto. Entonces, el asunto principal es producir lo que se está hablando. Es correcto. Si Dios respalda Su Palabra, si la palabra es “Púlpito” o “Polpito,” dará lo mismo.
Esta noche, solo por unos momentos, si apreciamos el tiempo, me gustaría leer las Escrituras en dos partes de la Biblia, luego iremos directo a orar por los enfermos. Quiero leer en el libro de los Hechos, el primer capítulo, el versículo 8. Jesús comisionó a Sus discípulos:
“Más vosotros recibiréis… [Espacio en blanco en la cinta] el Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra.
Y ahora en Éxodo el capítulo 4: Dios comisionando a Moisés.
Entonces Moisés respondió y dijo: He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz; porque dirán: No te ha aparecido Jehová.
Y Jehová dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara.
Inclinemos nuestros rostros un momento.

2 Nuestro Padre celestial, Te agradecemos en esta noche por la Palabra. Jesús nuestro Señor dijo: “Escudriñad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de Mí. [San Juan 5:39—-Trad.]
Te agradecemos por la Palabra escrita, y ahora Padre, Te rogamos que el sembrador de todas las edades, el Espíritu Santo, siembre la simiente en los corazones de las personas. Y que sea regado y traiga la más grande cosecha de almas, y sanidades para aquellos hombres viajeros que ya están en el camino. Perdónanos nuestros muchos pecados e iniquidades, Te rogamos que nos bendigas ahora y abras la Palabra, Oh, Cordero de Dios. Tal vez nosotros podamos leer la Biblia, pero Tú eres el único que puede abrir el libro o desatar los sellos; el Cordero inmolado desde la fundación del mundo.

3 Ayúdanos en esta noche. Y que el Espíritu Santo tome la Palabra de Dios y la coloque en cada corazón; donde se necesite. Concédenos una enorme fe, Señor, eso es lo que estamos necesitando. Una estimulación de fe, agitante. Miramos al otro lado de las naciones en esta noche, por todos los países, las personas pobres sentándose.
Pienso en América y toda su gran educación, grandes seminarios, grandes iglesias y catedrales, y aun así, todos están perdidos en eso. La lluvia está cayendo y ellos edifican sus grandes eclesiásticas de concreto en la que fluye la lluvia a un lado de la gente, y dicen; “Eso es para otro día”. Pero el pagano en aquellas tierras resecas está levantando sus manos para recibirlo. Dios, envía obreros rápidamente a tu campo de cosecha. Estamos en desesperación y necesidad allá. Aquí estamos persistiendo en las patrias antes del empuje al otro lado de los mares, donde creo que Tú salvaras a medio millón de almas.

4 Te ruego Dios que unjas con Tu Espíritu Santo, y ayúdanos a todos nosotros a captar una visión de la venida del Señor, porque creemos que está cerca. Que las rodillas débiles que una vez estuvieron dobladas… las manos débiles colgadas, las rodillas que se cayeron una vez, se levanten esta noche en el nombre del Señor Jesús, sean fuertes y salgan al campo de batalla. Se ciñan con toda la armadura de Dios, y peleen hasta terminar.
Bendícenos ahora, y ábrenos Tu Palabra, y se con nosotros en el culto de sanidad. Te daremos la alabanza, porque Te lo pedimos en el nombre de Tu Hijo Jesucristo. Amén.
Me gustaría hablar unos momentos, no como un tema, sino más bien… venía entrando antes que Billy viniera a recogerme, él dijo: “Anoche” dijo: “Ellos tuvieron que cantar Solo creed tres veces”, un tren nos retuvo. Así que dijo: “Vámonos esta noche lo más temprano, Papá, para que ellos no…” Entonces venimos directo. Y yo estaba parado allá en la habitación, temprano escuchando el culto.

5 Estaba leyendo de esto, y resultó que me puse a pensar sobre: “Más vosotros recibiréis el Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros”. Eso es lo que Dios les comisionó a Sus discípulos, y luego Él comisionó a Moisés, Él dijo: “¿Qué es eso que tienes en tu mano?”
Regresemos nuestros pensamientos allá atrás en el pasado esta noche a Dios comisionando a Moisés, el profeta. Él hizo mal, él se escapó de Dios, y había asesinado a un hombre, y se había ido a la parte de atrás del desierto, y se casó allá con una mujer llamada Sephora, una etíope, y le nacieron dos hijos con ellos. Y él estaba apacentando las ovejas de su suegro Jetro, allá en la parte atrás del desierto, huyendo de Dios. Exactamente como el hombre: huyendo de su llamado, ocupándose de las cosas materiales.

6 Probablemente hay más de un hombre sentado aquí en esta noche, que si hubiera hecho lo que Dios le dijo que hiciera hace mucho tiempo, estaría predicando el Evangelio en alguna parte. Haga algo. No se quede quieto. Salga. Su Ud. no es un predicador, testifique, haga algo en alguna parte. No se quede allí quieto. Si Ud. está lavando los platos, pues, testifique a su vecina. Salga y reparta folletos. Haga algo. No se quede quieto ¿Qué es lo que tiene en su mano? Comience a hacer algo. Cualquier cosa que tenga en la mano, úsela.
Puedo ver a Moisés a medida que seguía, apacentando algunas ovejas, probablemente una mañana meditando sobre los días. Para entonces él tenía como ochenta años.

7 Algunas personas dicen: “Bueno, yo soy demasiado viejo”. Moisés no lo era cuando tenía ochenta. Entonces, él había estado cuarenta años, un hijo de Dios entrenado allá en la parte de atrás del desierto. Y luego… alistándolo a él, preparándolo para el servicio del Señor.
Y luego allí estaba la zarza ardiente. Y Moisés dio un paso hacia arriba hacia la zarza ardiente para mirarla. No creo que fue para criticarla. Era demasiado fuego, y ardía y así continuó. Entonces él solo se hizo a un lado para ver por qué no se consumía. Y un rato después estaba subiendo para acercarse a la zarza, el Señor le dijo: “Quítate tus zapatos; porque estas en tierra santa.”

8 Y qué si Moisés dijera: “Solo me quitaré el sombrero, Señor. Eso será suficiente”. Pero Dios no le dijo que era su sombrero; Él le dijo sus zapatos. Yo creo que debemos hacer solo lo que dice la Escritura que hagamos. No importa cuán fuerte parezca, y cuán distinto sea de nuestra enseñanza. Debemos hacer lo que Dios dijo que hiciéramos, si Él dijo los zapatos, Él dijo en serio que eran los zapatos.
Moisés se deslizó sus zapatos, y comenzó a caminar. Ese era el Ángel del Señor, Jesucristo, sentado en aquella zarza, la columna de fuego que guio a los hijos de Israel por todo el desierto. Y cualquier maestro sabe que el Ángel del pacto era Jesucristo. Él era la Roca que estaba en el desierto. Él era la serpiente de bronce. Él estaba en todos los patriarcas. Él estuvo en David. Él estuvo allá por todo el Nuevo Testamento. Y Él está en Su iglesia en esta noche. Siendo el mismo Jesús de ayer, hoy y por siempre; no cambia.

9 Fíjese, note que cuando esta zarza estaba ardiendo, y Moisés… el Señor le habló a él, le dijo que lo iba a enviar a Egipto para sacar a Sus hijos. Porque Él había oído el clamor de ellos allá abajo. Y Moisés, como la excusa de todos los hombres: que él no era elocuente, él era torpe para hablar, él tartamudeaba y demás.
Y Dios dijo: “¿Quién hizo la boca del hombre? ¿Quién la hizo? ¿No la hice Yo?”
Moisés quieto, él solo dijo: “Bueno, me gustaría que enviaras a alguien más.” Y la ira de Dios se encendió contra Moisés. Luego le dijo que Aarón venía y prepararía un programa porque… si Dios lo permitiera, y llego a quedarme unos días más, me gustaría enseñar algo, sería muy vital para ustedes. Cuando Dios determina alguna cosa, Ud. la va hacer de todos modos. Es correcto. Dios tiene Sus maneras establecidas, y Ud. va directo a eso. Entonces, tal vez Ud. podría rendirse, y comenzar a trabajar, eso es todo.

10 Entonces Dios le dijo a Moisés que él estaba… envió allá arriba a Aarón, y Él sabía que Aarón podía hablar muy bien. Entonces Él puso a Aarón en el camino para que se encontrara con él.
Fíjese, Él dijo: “Muéstrame Tu gloria”. Moisés quería ver a gloria de Dios.
Y Dios, cuando le mostró Su gloria, él dijo: “Ahora pon tu mano en tu pecho.” Y él la sacó; estaba leprosa, la metió otra vez y estaba sana. La gloria de Dios debió ser la sanidad divina ¿No es cierto? Es correcto.
Entonces Él hizo otro milagro con una vara; se volvió serpiente. Y luego la agarró nuevamente, y se volvió una culebra. Y luego la culebra se convirtió en una vara. Luego él dijo que eso era la gloria de Dios. Y las señales y maravillas, la sanidad divina. Y como Dios era ese entonces, la misma zarza ardiente, la misma columna de fuego. Es el mismo Jesucristo en esta noche haciendo las mismas cosas entre Su pueblo, ha habido señales y maravillas para vindicar Su presencia, no importa qué. Ellos pasaron por alto esto, y lo explican de esta manera, y lo explican de esa manera alejada; aun así la Biblia permanece igual; simplemente la misma. Dios permanece el mismo.

11 Y luego notamos que cuando él se alistó para descender a Egipto. ¿Puede imaginarse? Solo acerquémonos un poquito a este cuadro, quiero que vean algo absurdo… Alguien dijo: “Bueno, aquellos solo son un montón de…”
Recuerdo lo que mi iglesia me dijo cuando fui con aquellos Pentecostales. Dijeron: “Billy, después de un tiempo serás un santo rodador”.
Yo dije: “Bueno, tal vez yo ya soy un santo rodador,” ¿ven?
Entonces, él dijo…oh, ¿Cómo es que ponen ese lado absurdo allí? Como es que ese montón de gente que no entienden, y demás.

12 Ahora Uds. quieren hablar de algo absurdo, descendamos y miremos ahora al otro lado de la colina aquí. Una mañana hermosa, el sol está saliendo, los pájaros están silbando, y aquí viene el anciano de ochenta años, con las barbas volándole de esta manera, y el cabello blanco sonando detrás de él, guiando a una vieja mula con una esposa sentada en las alforjas con un jovencito en cada lado, una vieja vara encorvada en su mano. Aquí va él.
“¿Para dónde vas Moisés?”
“¡Voy a conquistar Egipto!” La invasión de un hombre, yendo hacia Egipto, pues, Egipto era como ir a tomar posesión de Rusia.
Las mejores unidades mecanizadas en el mundo estaban justo allí, pero Dios le dijo: “Voy a enviarte allá para que tomes posesión”.
“Bueno, ¿Quieres decir que vas a tomar posesión?”
“Seguro que sí”.
“¿Por qué?” Por tu…
“Si, Dios así lo dijo.” Eso es todo.
Tú dices: “¿Vas a tomar…?”

13 “Seguro, vamos a tomar posesión ahora. Eso es todo. Dios así lo dijo”. Es correcto. Mientras Dios lo dijo así, entonces es Amén, eso concluye el asunto.
Si Dios así lo dijo, tú puedes lograrlo. ¿Es correcto? Bueno, vamos ahora a conquistar, y decirle al diablo que él no tiene nada que ver con nosotros. Cada persona enferma va a ser sanada, todo ojo ciego va a ser abierto, cada sordo va a oír, cada lengua de mudo va a hablar, cada pecador va a caer en la plataforma y dar su corazón a Cristo. Vamos a tomar posesión, vean. Dios nos la da. Sigan adelante a conquistar.
“Bueno, eso es absurdo, ¡hombre! ¿Pueden imaginarse eso? Este anciano un poco como cojo, Ud. sabe. Esta vara en su mano, yendo allá, y con una barba.
Dijo: “¿Para dónde vas?”
Dijo: “Voy a conquistar Egipto. Así lo dijo Dios. Voy a conquistar todo Egipto”.

14 ¡Oh, Vaya! Y él lo hizo. Sin duda que si lo logró, él descendió y conquistó porque Dios estaba con él. Dijo: “¿Qué es eso que tienes en tu mano?”
Y él dijo: “¡Una vara!” Eso no era mucho, era solo una vara. Bueno, tal vez no tengas mucho en tu mano en esta noche.
Ud. dice: “Bueno, hermano Branham, yo no puedo ni siquiera silbar, mucho menos testificar”.
Bueno, hermano Ud. puede hacer algo, cualquier cosa que tenga en la mano, actívese. Estamos al final del camino, hermano. Salgamos de aquí mañana. Testifiquémosle a alguien. Hagamos algo al respecto. No se quede quieto.
Ud. dice: “Yo he sido una persona tímida.” Moisés dijo lo mismo. Eso me recuerda: en una ocasión en un estadio de futbol yo estaba predicando. Entré. Ahí decía: Un [Palabras confusas] un cartel arriba decía: “No es el tamaño del perro en la pelea; es el tamaño de la pelea en el perro”. Esa es una buena idea. Tal vez Ud. no sea muy grande, pero hay mucha pelea en Ud. Tiene que entrar en la pelea.

15 Una cosa que me desagrada es ver a una persona sin espinazo llamarse cristiano. ¡Vaya! Dios quiere a alguien con valentía y con espinazo. Me agrada el viejo amigo Robinson, dijo: “Señor dame un espinazo del tamaño de una sierra para troncos, dame mucha sabiduría en lo profundo de mi alma Y déjame pelearle al diablo mientras tenga un diente, y después apretarlo con mis encías hasta que yo muera”. Y Él lo hizo. Correcto. Me agrada eso.
Él llegó a un sembradío de maíz, y dijo: “Señor, si no me das el bautismo del Espíritu Santo, cuando regreses a la tierra solo vas a encontrar un montón de huesos dejados allí”. Y Dios le dio el Espíritu Santo.
Ud. tiene que estar decidido. Correcto. Alístese. Conquiste. Dios así lo dijo. Vamos a conquistar. Eso es lo que Dios quiere que hagamos. Eso es lo que Dios quiere que hagamos esta noche. Dios siempre está dispuesto a darnos si estamos listos para recibirlo. Correcto. Dios ha hecho la promesa, por lo tanto es nuestra. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare. [Hechos 2:39—Trad.] Entonces aquí está la promesa.

16 Josué y Caleb, cuando fueron hasta allá (Me agrada ese pensamiento allí) cuando fueron hasta allá, los diez regresaron y dijeron: “Oh, nosotros parecemos langostas al lado de ellos”.
Más Josué y Caleb dijeron: “Podemos logarlo”. Es correcto.
“¿Por qué?”
“Dios prometió que podemos lograrlo. Dios dijo que podremos lograrlo. Dios prometió a nuestros padres que la tierra era nuestra, y nos pertenece. No importa si ellos tenían las ciudades amuralladas.” Él dejo de mirar a los gigantes y comenzó a mirar a la Palabra de Dios.
Y cuando los hombres y las mujeres dejan de mirar a sus enfermedades y aflicciones, y comienzan a mirar lo que Dios dijo al respecto, Uds. van a conquistar. Amén. Todas las cosas están sujetas a Jesucristo. Y todas las cosas están sujetas a Ud. en la oración, cuando Ud. pide en Su nombre y cree. Amén.
“Pedid lo que quieras y os será hecho”. Es correcto. “Cualquier cosa que deseares cuando oras, cree que lo recibirás, te será concedido.” Así lo dijo Dios. Entonces que nada se interponga en su camino. Deje de mirar las cosas que Ud. está mirando aquí: Mire al invisible. Dios dijo que podemos logarlo.

17 Josué vio la misma cosa; él dijo: “Reúne a los Israelitas aquí arriba y abajo en el rio, Uds. verán la gloria de Dios” Sí, señor.
“¿Cómo es que Uds. van a cruzar ese rio?”
Eso no es asunto mío. Es asunto mío caminar por ese rio. Es asunto de Dios abrirlo cuando lleguemos allá“. Es correcto. Es asunto suyo testificar y reclamar su sanidad, diga: ”Yo estoy sano,“ y es asunto de Dios encargarse después que Ud. testifique y lo proclame. Es correcto. Dios le da el atrevimiento para que lo intente. Ahora solo tómelo. Averigüe si es correcto o no. Me agrada eso.
Cualquier hombre en la Biblia, y cualquier hombre a través de las edades, que alguna vez, haya tenido un levantamiento sobre ellos, han sido hombres que se han atrevido a pararse allí y llamar a lo negro negro y a lo blanco blanco. Es correcto. Dios tomó Su promesa y se paró allí.

18 Me imagino a un montón de Israelitas reunidos en un día al lado de la colina.
Había un gigante de nombre Goliat que salió allá (Así es el diablo. Cuando él tiene la ventaja sobre Ud., él entonces piensa que ya lo tiene a Ud.). Salió allá como de ocho o diez pies de alto con una armadura y una lanza, y todo lo demás, dijo: “Te diré lo que haré. Haré un acuerdo con Uds. los Israelitas”. En otras palabras: No derramemos mucha sangre. “Ahora, deja que tu mejor hombre venga y pelee conmigo”. Ese era Saúl, se presume que era el más grande, él dijo: “Ahora saca a tu mejor hombre para que pelee conmigo. Si le gano, entonces todos Uds. servirán a nuestro país, y si él me gana, entonces nosotros serviremos a Uds.” Porque él sabía que no había nadie allí de su tamaño. Nadie estaba entrenado como él. Nadie podía pelear con él.
Entonces él ha—hacía su gran alarde. Y siguió haciendo eso de esa manera. Y los ejércitos de Dios todavía estaban sentados del otro lado de la colina. Pero Dios tenía un pastorcito de ovejas por allá atrás en el otro lado donde estaba el pastizal. Amén. Él siempre tiene a alguien donde Él puede poner Su dedo.
Fíjense, puedo ver a Dios sencillamente hablando al corazón de David y decir: “¡Sube allá!”

19 Y el papá de David dijo: “Quiero que agarres unas pasas y demás cosas, y salgas al frente de batalla y veas como le va a tus hermanos.” ¡Oh, Vaya! Él los puso en movimiento el alguna parte. Cuando llega el momento para que las ruedas se muevan, Dios tiene a Su hombre listo para actuar, parado allí justo con el trabajo adecuado cuando llega la hora.
Entonces para el momento que David llegó allá, y comenzó a… ellos comenzaron a comer algunas pasas frescas, y un pequeño carnero y demás. Me imagino que él los había sacado, de allá afuera del frente de batalla, y estaban hablando sobre la batalla.

20 El viejo Goliat salió e hizo su gran alarde: “Ja-ja.” Y lo dijo una vez más a muchos. Resulta ser que había un jovencito allí. Como de este tamaño, Ud. sabe, cubierto con un abrigo de piel de oveja. Dijo: “¿Quién es ese sujeto?” Sí, señor. “¿Quién es ese individuo?”
Ellos dijeron: “Pues,” ese es Goliat. ¡Vaya! Él tenía todo pisoteado a su alrededor“.
Y él dijo: “Pues, ¿Me quieren decir que dejarán que este incircunciso filisteo que está parado allí desafié a los ejércitos del Dios vivo?” Ese no era David. No, señor. ¡Aleluya! Había mucha pelea y valor en ese muchacho. Sí, señor. Más él sabía lo que Dios había prometido. ¡Oh, Vaya!
Y ¿Me quieren decir que van a dejar que estos filisteos incircuncisos les digan que los días de los milagros han pasado, cuando Jesucristo es el mismo de ayer, hoy y por siempre? ¡No, señor!

21 “¿Me quieren dar a entender…decirles a Uds. que el bautismo del Espíritu Santo no es tan real como el día en que cayó en Pentecostés? Cuando es para Sus hijos y cuantos estuvieren lejos.
Él dijo: “Recibiréis poder después que el Espíritu Santo venga a vosotros. Entonces me seréis testigos en Jerusalem, Judea, Samaria, Jonesboro, y lo último de la tierra”.
Eso es lo que necesitamos hoy, es el Espíritu Santo con coraje, con valentía. Salga de allí y haga algo al respecto. Dicen: “Oh, bueno, ahora solo…”

22 Escuché a un individuo decir el otro día que la enfermedad… el Señor hizo la enfermedad, y puso la enfermedad sobre Ud.; Eso podría ser así si Ud. estuviera pecando. Que Ud. haya hecho algo errado. Arréglelo con Dios. Correcto. Es verdad. Pero la enfermedad es del diablo. La enfermedad es un atributo del pecado. Por causa del pecado tuvimos la enfermedad. Porque Ud. tal vez haya pecado, pero es algo que ha pasado por todas las generaciones. Él visitó la tercera y cuarta generación. Más la sangre de Jesucristo quita el pecado y quita la enfermedad. Si Uds. son los David que están listos para reclamar su lugar. Sí, señor.
Y él dijo: “¿Me quieren decir que dejarán que ese filisteo se pare allá y desafíe a los ejércitos del Dios vivo?”

23 Y ellos dijeron: “Fíjate, hijo aquí, es mejor que te regreses y… regresa a casa por un tiempecito; tu aun no tienes experiencia, tu sabes; tu eres solo un muchacho, tu eres un individuo pequeño, no sabes mucho sobre estas cosas, entonces es mejor que… mejor regresa a casa”.
David dijo: “Yo pelearé con él. Pues, ¿tienen miedo, amigos? Bueno, yo iré a pelear con él. Pues, sin duda no vamos a dejar que se pare allí y desafíe a los ejércitos del Dios vivo”.
Y cuando menos se esperaba, pues, ellos dijeron: “Bueno pero es que tu no puedes pelear con él”.
Y él dijo: “Llévenme a donde Saúl.” Entonces ellos lo llevaron a donde Saúl.
Dijeron: “Este pequeño don nadie de muchacho, está tratando de ir [Palabras confusas]… quiere salir allá y pelear con aquel gigante”.
“Pues,” él dijo: “¿Qué hay con eso?”

24 Saúl dijo: “Pues, tu…” Aquel hombre dijo: “yo disfruto…admiro tu valentía, hijo, pero aquel hombre es un guerrero desde su juventud, pues, él está entrenado y está todo armado. Y, hermano, él tiene todos esos títulos de DD del seminario teológico, que se adjudica. No trates de atacar a ese individuo”.
Pero Dios todavía es el mismo. Correcto. Ud. edifica canales de esta manera y de esta otra, pero aun la lluvia caerá de la misma manera; Dios determinó que la lluvia va a caer. Correcto.
“Oh, tú no lo puedes atacar a él. ¡Vaya!”
David dijo: “Bueno, ¿entonces no puedo? Dijo: ”Déjame ir para pelear con él.“
Y él dijo: “Admiro tu valentía, pero no puedes hacer eso”.
Bueno, cuando él vio que David estaba decidido, salió allá y busco su enorme armamento, y se lo puso a David. ¿Pueden imaginarse eso? Aquel diminuto David parado allá, casi con las piernas dobladas por causa del enorme armamento.

25 Saúl se dio cuenta que su vestimenta teológica no le quedó al hombre de Dios. Y por lo general no le queda. Es correcto. Cuando un hombre de Dios es nacido del Espíritu de Dios, hermano, él cuadra con Dios [Ruptura en la cinta].
Dese cuenta allí con él. Aquí estaba él. Él dijo: Déjenme pelear con él“. Entonces él agarró su honda en su mano, él dijo: ”déjenme ir con lo que yo sé que he probado… He probado esto y yo sé que está bien“. ¿Lo ha hecho Ud.? Con el Espíritu Santo. No con el flujo de embalsamiento de alguien que ellos le insertan a Ud. con algunos de sus seminarios, pero quiero decir que es por medio del poder del Espíritu Santo. ”Más vosotros recibiréis el poder del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros“.
Alguien el otro día, enseñando, dijo… hablando sobre Apolos, allá, aquel buen predicador Bautista… Pablo subió hasta donde él y dijo: “Oh, sí, eres un buen individuo, pero ¿Has recibido el Espíritu Santo desde que creísteis?”

26 Y él dijo: “Oh, pensé que recibí el Espíritu Santo cuando creí”. Ellos aun enseñan eso, pero eso está errado. La fe está bien. La fe es buena. La fe tiene…Abraham creyó a Dios, y le fue imputado por justicia, pero Dios le dio a él el sello de la circuncisión como sello de su fe.
Hermano, cuando Ud. recibe la fe pura y genuina en Dios, Dios le dará el bautismo del Espíritu Santo como sello de la promesa, la cual es el sello de que Ud. tiene fe. Ud. podría hacer alguna clase de impresión, o manufacturar o decirle a la gente que Ud. tiene fe, más cuando verdaderamente recibe la fe genuina inadulterada, Dios le dará el bautismo del Espíritu Santo como un sello de la promesa. Amén. Eso no es leche descremada, hijos.

27 Ahora recuerde: tómelo, créalo. Ponga su fe y desátela más allá con Dios y el Espíritu Santo vendrá sobre usted. Él lo prometió. Entonces, hermano el diablo lucirá como un individuo diminuto.
Un hombre me estaba contando la otra noche, dice que él tuvo un sueño. Dice que en el sueño el diablo era un individuo diminuto; que andaba tras él, él dice que el diablo dijo “Boo” y él se dio un paso atrás. Y cada que vez que él daba un paso atrás, el diablo se ponía más grande, y daba un paso atrás, y daba un paso atrás, y daba un paso atrás, y el diablo se ponía más grande, y más grande todo el tiempo. Después de un rato, él… él sabía que tenía que pelear con ese diablo, entonces lo único que tuvo que hacer fue, él metió la mano y alcanzó la Biblia, y se mantenía dando un paso atrás, entonces él dijo que le lanzó una al diablo, y este comenzó a ponerse más pequeño y a descender“ dijo: ”él sabía que tenía que pelear en algún momento con él“.

28 Hermano, cada vez que él vocifere haciendo “Boo” y Ud. de un paso atrás, él seguirá poniéndose más grande; pero cuando Ud. tome la Palabra de Dios se levante y diga: “Así dice el Señor, escrito está,” él tomará su vuelo; se pondrá más pequeñito.
Y él mirará allá y dirá: “Bueno, mira esto ¿en qué tipo de condición estas tú?”
“Yo estoy mirando esto: Yo estoy mirando lo que Él dijo.” Amén.
Dios lo había prometido. David tenía su pequeña honda, agarró cinco piedras, puso una en la honda. El viejo Goliat lo miró y dijo: “Bueno, ¿Qué soy yo? ¡Un perro! Miren el que viene a pelear conmigo”. Él no entendía de qué se trataba todo el asunto. Y él dijo: “Pues ahora…” Él lo maldijo en nombre de sus dioses, y él dijo: “Pues, hoy tu carne será alimento de las aves”.
David dijo: “Tú vienes a mi como un filisteo, en nombre de un filisteo, con armadura y espada. Pero yo vengo a ti en el nombre del Señor Dios de Israel. Y en este día, Dios te entregará a mí.”

29 ¿Por qué? Él sabía lo que había creído. Él tenía aquella vieja honda envuelta en sus dedos de esta manera, y él fue a encontrarse con Goliat. Dándole vueltas y vueltas, y vueltas. Bueno, él dijo que tenía cinco piedras J-e-s-ú-s- ¿Qué había en sus dedos? Fe [la palabra fe tiene 5 letras en inglés “faith”—Trad.] envueltas en Jesús, y ahí iba él.
Hermano, déjeme decirle, eso envió la piedra al punto de muerte, y ahí cayó Goliat. ¿Saben lo que sucedió? Entonces los Israelitas se armaron de coraje y salieron y cortaron a los filisteos y corrieron hasta los muros. Solo se necesita una persona que tenga el suficiente valor para salir y decir: “¡Está bien! Dios así lo dijo”. Hermano, y Ud. desplomará a ese Goliat y de repente toda su familia irá y cortará a esos filisteos.
¿Qué es eso que tienes en la mano? ¿Qué puedes hacer? Testifica, canta, haz algún otro trabajo. Haz algo para la gloria de Dios.

30 Viendo en el día de los Jueces, había un individuo llamado Samgar… se encuentra en el libro de Jueces. Y los filisteos venían y arrasaban con todo lo que ellos tenían. Cada vez que ellos tenían una cosecha, entonces los filisteos venían y tomaban lo que tenían y lo desaparecían… Oh ¡qué tiempo! Ellos los estaban robando.
Exactamente como es hoy en día. Y cada vez que Ud. edifica su iglesia, lo primero Ud. sabe, alguien viene por allí y dice: “Oh, los días de los milagros ya pasaron”. Y cuando en el momento que ese cuerpo comienza, Ud. comienza a sentir el mover del Espíritu Santo, y comienza a mejorar un poquito, alguien dice: “Ahora, eso es pura…¿ve?. Eso es pura psicología. Tu no estas mejorando”. Ese es el diablo entrando para robarte. Cuando Ud… Tiene esa fe anclada en Dios, deje eso allí. Correcto.

31 Y estos filisteos… en el momento que los Israelitas… Para entonces ellos no tenían rey. Y en el tiempo en el que ellos agarraban sus cosechas y levantaban el sembradío, todo el trabajo ya estaba hecho, aquí venían los filisteos, a quitarles todo lo que tenían, y se regresaban. Aquellos se estaban muriendo de hambre.
Entonces un día, este pequeño individuo de nombre Samgar se paró allá afuera. Me agrada este jovencito, él estaba parado allá en su granero, y él dijo: “Bueno, me imagino que tendremos suficiente grano para alimentar a la familia este año,” y resultó que él comenzó a escuchar: “pum, pum, pum. Allá arriba en el camino había como seiscientos filisteos, todos armados, con enormes lanzas, ¡pum, pum pum! Venían a arrasar con su cosecha. ¡Vaya! Después de toda las cosecha, después de todos los intentos, después de todos los esfuerzos. Aquí venían como seiscientos filisteos armados para quitarle lo que él tenía.

32 Puedo verlo a él mirar con tristeza, su esposita con sus mangas rasgadas, medio desnuda, él miró a sus hijos; sus rostros estaban pálidos, muriendo de hambre. Ahora, estos enormes y fornidos filisteos venían y se llevaban lo que tenían, sin duda pasarían hambre en el invierno.
Así es como está la iglesita hoy en día, hermano: pálida, anémica. Lo que necesitamos es valor y la Palabra de Dios. Levántese allá afuera. Aquellos vienen a robarles todo, aléjelos.
Fíjese, Samgar dijo: “Vean esto aquí, yo no soy un guerrero, no puedo pelear, hay como unos seiscientos hombres. ¿Qué voy hacer?” Puedo verlo moverse de un sitio a otro, él no sabía qué hacer. Se acercaban. ¡Pum, pum, pum! En unos momentos toda su avena se terminaría, todo el trigo, todo el maíz se terminaría, todo lo que él había puesto; su familia estaría muriéndose de hambre. Todo lo que él había hecho sería arrasado por este enorme enemigo del país allí, arrasado por el enemigo.

33 Y entonces de repente, Dios comenzó a moverse en él. Me agrada eso, él comenzó a ponerse enojado. ¡Vaya! Él miró por todas partes, pensó, oh, ¡Vaya! Yo soy un Israelita. Yo estoy circuncidado, y ese filisteo incircunciso que viene allí. Yo no soy un soldado, no tengo tiempo para salir aquí y tomar unas lecciones y aprender a cómo desafiar, y cómo pelear. Pero déjenme decirles. Dios es mi Dios. Así que, él solo alcanzó allí una aguijada de buey, ¿saben lo que es una aguijada? Es una cosita, una vieja vara con un pedazo de bronce en la punta, con ella se golpea al ganado para que vaya hacia la puerta del corral. Él alcanzó allí y agarró aquella aguijada de buey, él no tenía tiempo para entrenar y ser alguna clase de luchador. La emergencia estaba justo allí; él tenía que hacer algo para entonces.

34 Y hermano, no tenemos tiempo para pasar por todas esas escuelas, y pasar por todo este camino, y enseñar de esta u otra manera. El tiempo está cerca. Agarre lo que se le ha concedido. Vayamos. Hombres y mujeres están muriendo en todas partes.
Y él agarró aquella vieja aguijada de buey, y saltó allá y mató a esos seiscientos filisteos. ¡Aleluya! ¿Por qué? Porque él tuvo el valor de confiar en Dios y salir allá. No espere salir y aprender cómo hacerlo. Oh, ¡Vaya! Dios es su maestro. ¡Aleluya! El Espíritu Santo respaldará siempre la Palabra de Dios. ¡Correcto!
“No tengo tiempo para aprender al respecto”. Él solo saltó allá afuera y noqueó a esos seiscientos filisteos. Sus hijos se mantuvieron bien alimentados ese año. Amén.
Si hubo un tiempo en el que deberíamos levantarnos y vencer al diablo, es ahora, mi hermano. Es correcto.

35 Sansón en una ocasión, cuando lo tenían todo acorralado en una esquina, él era solo un hombre, él estaba parado allí; él no sabía, él no tenía una arma en su mano o nada, él miró allá abajo que estaba colocada ahí una quijada de una mula. Y él agarró aquella quijada de mula y mató a mil filisteos.
¿Qué tienes en tu mano? Él lo hizo cuando el Espíritu de Dios vino sobre él. Es correcto. Un león corrió y rugió en una ocasión. Un muchachito de cabello rojizo ondulado como así de grande parado allí con siete guedejas colgándole como un afeminado. Aquel león corrió para rugir y no pudo hacer nada. Pero el Espíritu de Dios vino sobre él y mató aquel león, él agarró aquella quijada de asno y con ella mató a mil hombres. ¡Aleluya! Cuando el Espíritu de Dios vino sobre él.
Estoy diciendo aquí en esta noche, hermano, si hay un tiempo que el Espíritu de Dios debe caer en la iglesia es hoy en día. Eche fuera esas crisis. ¡Aleluya! Métase bajo el retoño.

36 Me pongo a meditar en el anciano Eliseo. Cuando Elías le lanzó su manto sobre él y dijo: “Ven y sígueme”. Él fue desde Dothan. Eliseo continuó siguiéndolo. Y él fue a la escuela de profetas, él lo siguió. Él fue hasta el rio Jordán. Un hermoso tipo de eso, si tan solo tuviera el tiempo; veo que se está acabando. Pero si tan solo tuviera el tiempo para llegar a eso. Como él salió de Dothan: La justificación por medio de Lutero. Fue a la escuela de profetas con él. Un símbolo muy hermoso de Cristo y la iglesia: el anciano profeta y el joven profeta: subieron allá a la escuela de profetas: Lutero, la santificación, pero él finalmente descendió hasta el Jordán donde todo tenía que morir.
Elías dijo: “Es mejor que vuelvas atrás”.
Y él dijo: Vive tu alma, que no me volveré atrás, él se iba a quedar con él. Me agrada eso. Aférrese a eso. Entonces él se quitó el manto, y golpeó el Jordán. Y cruzaron el Jordán. Lutero, Wesley, Pentecostés. Las tres edades, los tres candeleros de oro de este lado de la edad oscura.

37 Cuando ellos cruzaron, pasaron al otro lado, él dijo: “Se te ha preguntado. Pide lo que desees, y yo te lo concederé” Un tipo perfecto de la iglesia.
Y él dijo: “Muy bien, quiero una doble porción de tu espíritu.” Amén. No tenga miedo de pedir. Pida abundantemente. “No tenéis porque no pedís”. Correcto. Pida, pida bastante. Dios le dará bastante. Tenga bastante fe.
Un sujeto me dijo el otro día, él dijo que estaba conduciendo un viejo Ford modelo T, él dijo que un día resulto que recibió fe para que Dios le diera un Buick. Dijo: “Tengo la fe para un Buick; ahora estoy orando por una fe de Cadillac.” Muy bien. Eso es bueno. Es correcto. Siga así. Lo que Ud. reciba. Aférrese a eso. Dios se lo concederá, él tenía la fe de un Ford, entonces quédese con el Ford; eso está bien. Recibamos un poquito más de fe. Muy bien.

38 Ahora note. Luego él dijo: “Sin embargo, si me vieres ir, tendrás lo que pides.” Entonces él siguió caminando, puedo verlo con su mirada puesta en el profeta. Puedo oír algo decir: Oh, Eliseo mira por este lado“.
“No, estoy manteniendo mi vista puesta sobre Elías”. Entonces él siguió caminando. Un tipo de la iglesia y un tipo de Cristo. Cristo siendo la iglesia… Elías mejor dicho. Eliseo era el tipo de la iglesia, soltera.
Una mujer vino a Jesús en una ocasión, y dijo: “Concede que mis hijos, uno se siente a Tu diestra y el otro a la siniestra.”
Él dijo: “Eso no está en mí concederlo. Pero ¿Pueden beber la copa que Yo bebo?”
“Sí”.
“Y ¿Se pueden bautizar con el bautismo que fui bautizado?”
Dijo: “Sí”
Dijo: “Verdaderamente pueden. Pero el estar a la diestra y a la siniestra, no está en Mi conceder eso”.

39 Ahora, fíjese, bautizado con el mismo bautismo. Note. El profeta lo observó a él, después de un rato un carro de fuego descendió y partió con ellos, el anciano profeta saltó del carruaje y subió en el rapto: Jesús ascendió en la resurrección. Y cuando él subió e iba ascendiendo, él se quitó su manto, y se lo lanzó; Eliseo agarró su manto, se lo puso sobre sus hombros. Caminó hasta el Jordán. Un tipo hermoso de Cristo siendo levantado, bautizado con el Espíritu Santo. Y cuando Él subió y entró a la gloria, Él envió de regreso al Espíritu Santo para que nosotros nos lo pusiéramos. La iglesia es bautizada con el manto de Cristo.
“Las cosas que Yo hago…” ¿Una doble porción? Sí.
“¿Qué?” “Estas cosas que Yo hago vosotros también las haréis, y mayores que estas haréis porque voy al Padre” ¿Es correcto? Una doble porción.
Se quitó su manto y lo dobló, y lo dejó caer sobre los discípulos en Pentecostés. Y hermano, hermana, si recibimos la bendición Pentecostal, entonces en el nombre del Señor Jesús, descendamos allá y alcancémosla. ¿Dónde está el Dios que estaba en Jesucristo? ¿Dónde está el poder de Su resurrección? ¡Aleluya!

40 ¡Oh, hermano! ¿Qué tienes en tu mano? Pues, está justo dentro de usted. Está en su corazón, está completamente sobre Ud.: El Espíritu Santo. Haga algo al respeto. Eche fuera eso y confíe en Dios. Diga: “Sin duda, Dios me lo prometió, y yo lo creo”.
Oh, lo que este mundo necesita hoy en día… En el día de Pentecostés, cuando todos se reunieron allí en un solo lugar en un solo acuerdo, allí vino el Espíritu Santo como un viento recio, y llenó la habitación donde todos estaban sentados. Ellos salieron con el mismo manto que estaba sobre Jesucristo. Y aun con la sombra de ellos las personas eran sanadas, cuando el apóstol Pedro a quien reconocieron que era un siervo de Dios, caminó por las calles de Jerusalén y la sombra que pasaba sobre él, cada uno de ellos eran curados. No era el apóstol que hacía eso. No era la sombra que hizo eso. Era la fe de ellos en Dios que hacía eso. Ellos estaban en contacto con el apóstol, con un profeta, y su sombra pasaba. Y ellos eran sanados. Ese mismo Dios está en el pueblo hoy en día. Pero Ud. tiene miedo de desatarlo. Desate su fe.

41 No hace mucho tiempo aquí, cuando yo estaba parado en Durban, África del Sur, después del viaje por todo lugar allá… Miles y miles habían sido convertidos. Finalmente nos congregamos todos en una reunión en Durban. Aquel día, nunca lo olvidaré, cuando estábamos reunidos allí, el alcalde de la ciudad vino a buscarme…para llevarme a las afueras de la ciudad. Y por tres cuadras, desde atrás del hipódromo donde hay filas de asientos alineadas; la gente sentándose y yo veía una cuadra de la ciudad, por este lado estaba el gran puesto aquí adentro o más, había gente alineada, y ellos tenían una pequeña edificación, por detrás del hipódromo. Tan lejos como se podía ver por este lado o por el otro lado, había personas.
Y allí, algunos de los que estaban sentados estaban medio desnudos, más de la mitad estaban desnudos. Por ejemplo, esto: Una señora dio a luz a un bebé sentada justo de esta manera, ella solo lo agarró y comenzó a cargarlo, y continuó. Nunca prestó atención alguna mientras el servicio estaba en progreso.

42 Fíjense, sentada allí, tan ignorante, apenas podían distinguir su mano derecha de la izquierda. Ellos cargaban pequeños ídolos de barro en sus manos, muchos de ellos, rociados en sangre, yo dije: “¿Para qué tienes ese ídolo?”
“Oh”
“¿Eres un cristiano?”
“¡Sí!”
“¿Un cristiano?”
“Sí”.
“Bueno, ¿para que estas envolviendo ese ídolo?”
Dijo: “Mi papito lo envolvió, y un león lo persiguió un día, y él hizo un poco de fuego y dijo una oración y el león se alejó”. Entonces él lo estaba envolviendo.
Yo dije: “No hay poder en ese ídolo”.
Pero lo que llegué a averiguar, amigos, que los misioneros que fueron allá… por aquí hace unas cuantas noches, parado con el grupo de gente Bautista sureño en el seminario, donde ellos intentaban patrocinar una reunión, se dijo: “ ¿Podría venir y tomar esta reunión?”
Yo dije: “No, señor. A menos que el Señor me dijera”. Yo dije. No, señor, no“ dije…

43 “Bueno”, él dijo: bien Dr. Sandon, Billy Graham está en el Wheaton… parado allí autografiando sus libros. Él dijo: “Hermano Branham, el asunto que Ud. tiene”, dijo: “Ud. tiene a muchos santos rodadores a su alrededor”. Dijo: “Si tan solo dejara que una gran iglesia patrocinara sus reuniones…”
Yo dije: “¿Lo harían en el Colegio Wheaton? ¿Patrocinarían ellos mis reuniones en Minneapolis?”
Dijo: “Bueno, desde luego, una…”
Yo dije: “Así lo creía”. Desde luego. Dije: “al único grupo de gente que patrocinará, es aquellas personas que han tenido un toque de Dios que cree en lo sobrenatural” ¡Es correcto!
Y él dijo: “Oh. Nosotros tenemos el Espíritu Santo”.
Yo dije: “Déjeme decirle, hermano, si Ud. tuviera el Espíritu Santo Ud. creería ese mensaje”.
Y él dijo: “Bueno, nosotros predicamos la sangre”.

44 Yo dije: “Escuche aquí. Cuando Balac estaba parado allí y ofreció un sacrificio sobre los sietes genuinos sacrificios Hebreos, carnero, buey, cada altar estaba sangrando. Y allí se paró Balac con todos los de renombre, parados allí alrededor del sacrificio humeante. El mismo sacrificio que ofreció Israel. Y Balac salió para ver una parte de Israel. Y cuando él regresó, en lugar de maldecir a Israel, él dijo: ”No he retenido iniquidad en Jacob. Lo he visto a él desde la cima de la montaña. Su fuerza es como la de un unicornio.“ Oh, ¡Vaya! El mismo sacrificio ensangrentado que fue ofrecido allá abajo en el campo fue ofrecido aquí.

45 Y yo dije: “Uds. los fundamentalistas, Uds. predican la sangre. Predíquenlo tan claro como fue predicado. Uds. predican a Jesucristo, los grandes fundamentos evangélicos. Uds. predican el nacimiento, la muerte, la sepultura, la resurrección, la segunda venida, claramente”. Yo dije: “Eso está bien. Yo aprecio eso, pero no van lo suficientemente lejos.”
Y él dijo: “? ¿Por qué?”
Yo dije: “La Biblia habló de ustedes. Y en los días…” Yo dije: “Recuerde, mi hermano, mi hermana, que nuestros problemas, se los estoy diciendo ahora, no vendrán del comunismo y del mundo exterior; está justo dentro de nosotros. El anticristo es un espíritu religioso. Comenzó mucho más allá en el pasado con la simiente, en Génesis, pasó por Caín. Caín ofreció la misma clase de sacrificio. Y él se arrodilló y oró, él hizo todo lo religioso que Abel había hecho. Sí, señor. Y Jesús dijo: ”Que los dos espíritus en los últimos días serían tan parecidos que engañarían si fuere posible al elegido“ ¿Es correcto?

46 Y vea lo que dijo Pablo. “Empero el Espíritu dice manifiestamente, que en los tiempos venideros algunos apostatarán de la fe,” sigue más adelante, diciéndoles que serían: “Impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios”.
En un lugar que le estaba hablando a un hombre hoy dijo que la carnada era muy buena para ser vendida los domingos, que ellos hacían filas allí. Dijo que un predicador salió y compró unas cuantas. Y él dijo: “Yo pensé que Ud. debía tener escuela dominical”. Dijo: “Tengo a otro predicador que predica por mí,” y dijo: “Y mi escuela dominical. Pensé que acabaría e iría a pescar”. Él dijo: “Pensé que algún predicador sería honesto”. Condenó al pobre muchacho, y se regresó y predicó en la escuela dominical. Un pecador. Oh, ¡Vaya! Allí lo tienen.
“Amadores de los deleites más que de Dios”. Ellos irán a la escuela dominical el domingo por la mañana, y al bioscopio, o a ver una película en la tarde. “Amadores de deleites más que de Dios. Implacables, calumniadores, intemperantes aborrecedores de lo bueno.” Llamándolos santos rodadores. “Teniendo forma de piedad,” predicando de la sangre, predicando del sacrificio, predicando de todos los fundamentos de la Escritura, “más negando la eficacia de ella”.

47 ¿El poder de qué? El Evangelio. Ellos predican el Evangelio, pero niegan el poder. Pablo dijo: “El Evangelio viene a nosotros, no solo en palabras sino en poder y demostración del Espíritu Santo” Allí lo tienen.
“Teniendo apariencia de piedad pero negando la eficacia de ella: de tales apártate”.
Yo dije: “Doctor, esa es la razón por que me aparto”. Dije: “Unos cuantos de Uds. los fundamentalistas salen allá afuera con sus labios colgados, se sientan allí y se amargan, y eso me congeló la primera noche.” Como dijo Paul Rader cuando se inclinó sobre el hombro de Hodge allá en los Ángeles, exactamente en el mismo templo donde el congresista Upshaw fue sanado, él dijo: si le hubiese dicho a Ern Baxter, (mi manager, él dijo que Paul estaba llorando.) Y él dijo: si hubiese vendido mi mensaje a los Pentecostales de al rojo vivo, yo no estaría en esta condición hoy en día. Pero ellos me compungieron y me preocuparon, y estoy aquí muriendo con cáncer“.

48 Si, hermano. ¡Aleluya! Ud. puede ir… Y conozco a muchos de ellos que recibieron absolutamente el Espíritu Santo allá atrás, un grupo de ellos… un grupo de hombres que están en el campo hoy en día, pero tienen vergüenza de confesarlo. Pero yo soy uno de esos Bautistas qué recibió el bautismo del Espíritu Santo y lo creo con todo mi corazón, y lo enseño. ¡Aleluya!
Permaneceré fiel a la Palabra antigua. Sí, señor. Y Dios lo ha confirmado por el mundo entero. Cuando estaba parado allá en Durban, África, yo dije a este grupo grande de ministros Bautistas que estaban parados allá, teniendo esta gran cena, en el Hospital Judío. Y tenían un personal de médicos allá que estaban hablando de sanidad divina. Algunos grandes milagros ocurridos en Louisville. Ellos decían: “¿Qué de esto?”
Y uno de los médicos dijo: “Bueno, déjenme decirle, que hallé esto, que el más grande poder en el mundo no es la bomba atómica, sino un creyente en contacto con su Hacedor,” eso cambia toda la actitud, cambia su mentalidad, cambia su hábito, cambia su cuerpo, cambia su naturaleza, todo. Cuán bueno es eso entonces.

49 Yo dije: “Caballeros, miren para acá. Uds. han estado enviando misioneros al África”, dije: “Aquí está el Dr. Davis que dijo que me había vuelto loco. Me dijo que había tenido una pesadilla cuando el Ángel se me apareció.” Yo dije… “me dijo que me regresara a casa a mi tabernáculo”.
Que no lo lograría. Salí desde Jonesboreo y fue aquí donde tuvimos una de nuestras primeras reuniones, y a partir de allí alrededor del mundo.
Y dije: “Ud. me dijo que me fuera a casa, que había tenido una pesadilla”. Y dije: “La misma cosa que Ud. llamó fanatismo ganó más almas para Jesucristo en cinco minutos en el África del sur—que los millones de dólares que Ud. gastó y que todos los misioneros que han enviado en los últimos cien años allá” ¡Aleluya!

50 Salió de aquel escenario aquel día; más de cien mil personas que se habían reunido. Y la cosa más dramática sucedió. La primera que pasó al frente fue una mujer musulmana. Les dije a los misioneros: “Vayan y seleccionen a cinco de cada tribu porque no pueden repartir tarjetas ni nada, allí adentro y póngalos en fila.” Hay una ley, y ellos están discutiendo entre… Aquí están los indios, que son como treinta mil. Y aquí están los songhais, los bazutu, y los zulu, y todos son de diferentes clases, hay como quince intérpretes. Ud. dice una palabra y espera cinco o diez minutos hasta que terminen, todo por medio de los intérpretes.
La primera que subió fue una mujer mahometana, ella tenía puntos entre sus ojos, negando a Jesucristo. Yo dije: “¿para que vino a mí?”
Ella dijo, por medio del interprete, desde luego, ella dijo: “Bueno yo sé que sus oraciones son respondidas”. Dijo: “en Dios”. Los mahometanos creen en Dios, pero ellos creen que Mahoma es el profeta.

51 Yo dije: “Yo soy un cristiano.” Dije: “Pues, ¿vino Ud. a mí? Dije: ”Ud. está sufriendo de tuberculosis“. Ella me miró. Aquellos mahometanos levantaron sus cabezas. Ella era una mujer de renombre entre ellos. Ellos sabían que eso era la verdad. Ellos comenzaron a gritar: ”Krishna“—su dios encarnado. Y el Sr. Baxter y los demás los detuvieron.
“Un momento ”dijo él.
Yo dije: “Ud. tiene tuberculosis”.
“Sí”.
Y yo dije: “Si Ud. acepta a Jesucristo como su Salvador personal y niega que Mahoma es el profeta, y cree que Jesucristo es el Hijo de Dios, Ud. será curada”.
Ella dijo: “Yo acepto a Jesucristo como mi Salvador personal”, y salió de la plataforma.
La siguiente fue otra mujer mahometana. Ella era una cristiana. Yo dije: “Ud. estuvo con el doctor el otro día. Su esposo fue con Ud., y el doctor le dijo que tenía un quiste en el ovario”.
Ella dijo: “Eso es exactamente la verdad”. Y ella me miró.

52 Y yo dije: “Su problema es menor, pero prepárese para la muerte, porque Ud., no va vivir sino un poco solamente”. Y veinte minutos después de eso, la mujer era un cadáver. Ellos la sacaron del campo. Ella murió de un infarto. Muy bien. Se puso negra. Y vi como se la llevaron. Ellos la sacaron rápidamente.
El siguiente fue un joven, un jovencito de color, su barriga estaba tan ensangrentada a más no poder, es donde ellos toman [palabras confusas] una vaca en un saco de esta manera, una tela de saco, ellas sangran tanto que la sangre se le sale de la vena yugular, hay demasiada leche allí adentro, toman una vara y la calientan hasta que se cuaja, y hacen de eso como una golosina. Ellos se comen eso. Y, oh, eso es una dieta suave. Ud. tiene que ver lo que ellos comen. Cualquier cosa que ellos encuentran: contaminada, todo lo que esté abandonado en el desierto que esté por semanas. Ellos solo lo agarran lo sacuden y se lo comen de esta manera, a ellos no les importa. Entonces… solo sentados allí en esa condición, paganos en oscuridad. Los misioneros han estado allá por cien años.

53 Hermano, déjeme decirle, eso hace hervir algo dentro de mí. Me paré allí. Dije: “Bueno, desde luego cualquiera mira al muchachito y se da cuenta que tiene los ojos cruzados”. Dije: “Dios sabe que yo no puedo sanarlo”. Y dije: “No hay nada que pueda hacer para sanarlo,” más dije: “Sabré qué pasó y qué lo causó. Dios me lo revelará”. Y volví a mirar al niñito. Dije: “El bebé nació de esa manera”. Y el intérprete, él era un zulu, y él intérprete lo explicó allí. Y la madre se levantó para dar el testimonio. Todos estaban en el suelo. Ellos habían estado todos juntos allí como apretujados y apiñados. Y más lejos de aquí que de su calle principal hasta allá, a las afueras del hipódromo, sencillamente acostados allí tanto como se podía ver.

54 Sí, eso era correcto, él nació de esa manera. Yo dije: “Desde luego, lo único que podría hacer es orar por el muchacho”. Él tenía su cabecita inclinada. Él levantó su cabecita, y sus ojos estaban tan normales como los míos. Yo dije: “Bueno, como ven, él está sano”. Dije: “Puedes seguir adelante, hombrecito.” y lo pasaron a través.
Luego comencé a llamar al siguiente. Al hacerlo, escuché a alguien con un alboroto detrás de mí. Miré hacia allá y era un sujeto que decía: “Yo quiero hablar con él”.
El hermano Bosworth dijo: “No es posible. Esa unción está en progreso. No permitimos eso”.
Y él dijo: “Bueno, yo quiero hablar con el hombre”.
Me di la vuelta, era un doctor. La Asociación Médica, la primera noche cuando visité Johannesburgo y ese jovencito con una pierna de seis pulgadas llegó a estar normal. El día siguiente yo fui a desayunar con la Asociación Médica; ellos me extendieron la diestra de compañerismo, y despacharon a cada hospital, todos querían venir, de toda África del Sur. Había como veinticinco o treinta médicos.

55 La otra noche el Espíritu Santo descendió, y puso su mano sobre la camisa de un hombre que estaba intentando negar (les contaré más respecto al asunto más tarde, cuando tenga la oportunidad), y aun con toda su mano quemada sobre su camisa. Y aquí esto se propagó por toda África. Dos páginas completas en los titulares del periódico. El Ángel del Señor, la misma columna de fuego, estuvo al lado de esta reforma holandesa. Y él se paró allí [palabras confusas]. Miles, y ahora tengo a la iglesia apropiada… eso está escrito aquí en el libro; Uds. lo pueden ver. Tengo la vieja camisa en la casa, donde el ministro de la reforma holandesa; él subió y le dijo a este otro ministro, dijo… y él dijo: “El hombre no es más nada en el mundo que un psíquico que lee la mente.”
Y él dijo: “Dios tenga misericordia de tu alma pecaminosa”.
Y él dijo: “Yo estuve allí mismo anoche cuando vi que la pierna de ese muchacho se estiró. Cuando él ni siquiera lo supo, él dijo: él vio a un autobús venir desde una ciudad llamada Durban. Y dijo…” Dijo: “Yo vi a esa niña levantarse”. Él dijo: “Este es el día de nuestra visitación”.
Y él dijo: “Tonterías”.

56 Y él dijo: “Yo iré a orar por tu alma pecaminosa”. Y él salió, el ministro de la reforma, la reforma holandesa, y él se arrodilló debajo de un árbol de durazno. Y el hombre nunca había oído mi historia, él solo me había oído como diez minutos aquella noche cuando yo estaba parado allá, y de lo que el Señor había hecho, él nunca había oído algo sobre el Ángel del Señor. Y mientras él estaba orando, bueno, aquí venía la columna de fuego, girando y descendiendo y se paró delante de él, y se dividió de un lado al otro lado, y él describió al Ángel perfecto. Y dijo que la columna caminó, y él se acostó, y el Ángel se posó sobre su mano izquierda sobre su espalda; y él corrió y le contó a su amigo.
Y él dijo: “Te aseguro que Él estuvo allí”. Su amigo dio una mirada de esta manera, y allí había un lugar requemado, justo como la mano de un hombre, y tenía cinco dedos situados justo sobre su camisa. (Ellos usan camisa blanca y corbata blanca, a través de la camisa. Y al día siguiente, una fotografía enorme de este tamaño apareció en la página principal. Y el ministro con sus ojos de esta manera, aquel Ángel del Señor…
Ellos enviaron a buscarme. Eso hizo—exactamente—mi mano de esta manera, a través de su camisa. Y eso se propagó por toda África del sur, el Ángel del Señor. Oh, ¡Vaya!

57 Aquí venía el brujo con todos sus encantos, y el Espíritu Santo lo detuvo muerto en su camino de esta manera. Y él se debilitó marchitándose y cayó delante del poder del Señor.
Les aseguro que servimos a un Dios vivo. Sí, señor. Eso vino a desafiar y retrocedió.
Luego estuvimos allá en Durban. Y escuché a un doctor enfureciéndose. Y él era un individuo joven como de treinta y cinco años. Y él dijo: “Yo quiero verlo a él aquí afuera”.
El hermano Baxter lo guio de esta manera y lo regresó de esta manera y dijo: “Doctor, tendrá que salir de la plataforma”.
Y yo me di la vuelta y dije: “¿Cuál es el problema doctor?”
Él dijo: “Reverendo Branham, quiero hablar con Ud.”
Yo dije: “¿Cuál es el asunto?”
Y él dijo: “¿Qué le hizo Ud. a ese muchacho?”
Yo dije: “Nada, señor. Yo nunca lo toqué”.

58 Y él dijo: “Quiero preguntarle algo. ¿Hipnotizó Ud. al muchacho?”. Él dijo: “Yo dejé pasar a ese niño por las puertas aquí abajo”, los portones de hierro para mantenerlos alrededor de esta cerca, donde estábamos nosotros. Dijo: “Yo lo dejé pasar por las puertas. Y lo vi parado allí, y levantó su cabeza, aun con los ojos cruzados, y ahora sus ojos están derechos”. Dijo… él aún está parado justo allí. Y él lo había examinado, dijo: “Sus ojos están derechos”. Dijo: “¿Qué sucedió?” Uds. verán la fotografía del muchacho allá adentro. Dijo: “¿Qué sucedió?”
Dijo: “Ud. hipnotizó a ese muchacho”.
Yo dije: “Doctor, ellos le han otorgado a Ud. la licencia para practicar medicina, y ¿Ud. no sabe nada más sobre hipnotismo que eso?” Yo dije: “Yo estoy asombrado de Ud.”

59 Y él dijo: “Rev. Branham…” había un montón de lirios cala puestos allí. Dijo: “Yo sé que Dios está en aquellos lirios, y puedo ver que donde Ud. habla puede tener un efecto psicológico sobre la gente allá afuera, lo cual está bien”. Dijo: “Pero no puedo ver dónde habría ahí nada sino la vida que está en aquel lirio, que pudiera estar ahí afuera para hacer que se enderezaran los ojos del muchacho”.
Yo dije: “Doctor, lo único que Ud. sabe es que sus ojos estaban cruzados y ahora están derechos, lo único que Ud. tiene es mi palabra para creer”. Eso es todo lo que podría decir.
Y el hermano Baxter comenzó a sacarlo de la plataforma, dijo: “Espere un momento”. Y delante de cien mil personas, el hombre salió de allí dijo: “Entonces quiero recibir a Jesucristo como mi Salvador personal”. Y cuando me encontré con él en los portones de Durban… o en Johannesburgo cuando salí, el hombre puso sus brazos a mí alrededor y habló en otras lenguas. Es la verdad. Yo creo que Dios va a llamarlo al ministerio. Un médico, ¡un notable médico inglés!

60 Y el siguiente caso que pasó fue muy sobresaliente…él era un hombre que tenía un collar puesto alrededor de su cuello, y ellos lo guiaban a él como a un perro. Yo dije: “Desde luego que no podría ayudar al hombre. Allí esta él.” Yo dije: “Yo solo les puedo decir lo que se ha ido”. Y él era un Zulu. Tenía sus enormes orejas, y con unos aretes que se los colocan en sus orejas, y él estaba con la cabeza inclinada, yo pensé que él estaba intentando presentarme una danza de guerra, como los payasos a los turistas, yo le dije a él: “No, eso no.”
Entonces miré y dije: “Eso que está haciendo el hombre,” dije: “él nació en esa condición”. Y sus padres tenían alrededor de veinte años. Y los ancianos padres se levantaron allá afuera, allá atrás donde estaba sentado a la derecha uno de los jefes, y eso era correcto y comenzaron a llorar. Yo dije: “Lo que el hombre está pensando ahora, es que él tiene un hermano joven en casa que se lastimó cuando cabalgaba sobre un perro amarillo”. Y yo dije: “Eso lastimó su pierna y desde entonces ha caminado con muletas”. Yo dije: “Dios ha sanado al muchacho en este momento”.
Y allá atrás a lo lejos del lado izquierdo, aquí venía el muchacho cargando las muletas de esta manera, caminando ahí. Déjenme decirles… [Espacio en blanco en la cinta].

61 Deje que esto penetre lo bastante profundo, para que también lo obtenga en el exterior. Escuchen. Jesucristo dijo: “Yo no puedo hacer nada a menos que el Padre me muestre primero qué hacer”. Jesús vio las visiones. ¿Cuántos creen eso? Digan: “Amén”.
Ahora, fíjense, en el estanque de Bethesda Él pasó por todos aquellos lisiados, ciegos, e impedidos, pasó por cada uno de ellos, sanó a un hombre que estaba postrado sobre una camilla, porque Jesús sabía que él estaba allí. ¿Por qué Él no [Palabras confusas] algunas de estas otras personas? Dios solo le mostró a esa persona. Y luego ellos le preguntaron, ellos dijeron… los judíos lo cuestionaron. Fíjese, preste atención a lo que Él dijo. San Juan 5:19: “De cierto, de cierto,” eso es absolutamente, absolutamente, “Os digo: No puede el Hijo hacer nada de sí mismo, sino lo que viere hacer al Padre: porque todo lo que Él hace, esto también hace el Hijo juntamente. Lo que el Padre hace, Él se lo muestra al Hijo y el Hijo hace de la misma manera. Mi Padre hasta ahora obra, y Yo obro.”
Y yo ruego a Dios que Dios le ayude, le bendiga para que crea.

62 (¿Qué dice? ¿Llame a la línea de oración? Muy bien). Tarjeta de oración… ¿Dónde estaba? [Alguien habla al hermano Branham] la uno y la dos de las W, ¿es eso? ¿Quién tiene la tarjeta de oración 3-W? W-3, en alguna parte del edificio, levante su mano, W-3, muy bien, venga para acá, señora. W-4 hemos pasado por alto a los sordos, y no quiero eso. W-4, W-5, tarjeta de oración W, por allá atrás en el ala de allá atrás. Muy bien. W-5, muy bien. W-6, muy bien. 7, 8, 9,10 hasta… Bueno, veamos, ¿Cuántos pueden hacer la fila allá arriba? Son como veinte. Todos hasta la letra W-20 hagan la fila de acuerdo a su número, empezando por este lado. Ahora, fíjense, cada uno tomen su tarjeta, voltéenla. Por ese lado tiene su nombre y la dirección. Por el otro lado tiene una letra y un número. Fíjese, solo aquellos que sostienen la tarjeta de oración vengan en esta ocasión. La próxima vez llamaremos de alguna otra parte.

63 Y ahora miren por el otro lado, tiene un número. Y es una letra y un número. Será la letra W hasta el numero veinte. Uno al veinte primero, solo esos pueden estar de pie, dudo si todos ellos se pueden levantar o no. Desde la letra W-1 hasta la W-20. Y ahora vamos…
¿Cuántos aquí adentro desean ser sanados y ni siquiera tienen una tarjeta de oración? Levanten su mano. Allí lo tiene. Por todo el edificio, en todas partes. Muy bien. Si miran para este lado, y le piden a Dios para que los ayude, Dios le concederá eso a Uds. Dios hablará desde esta audiencia a Uds. ¿Lo creen? Muy bien.

64 Ahora, recuerden, Jesucristo es el mismo de ayer, hoy y por los siglos (Tom, si quieres pueden encender ese ventilador allá atrás, si Ud. quiere, hermano Reed. Veo algunas personas sudando. Muy bien)
Primero desde la W-1 hasta la W-20. Ahora, si Jesucristo estuviera aquí, el Hijo de Dios, ¿Qué haría Él? Él podría saber su condición. Eso es todo lo que puedo decir.
Ahora, fíjese, Ud. dice: “Hermano Branham, ¿Ud. quiere decir que Él solo hizo lo que Dios le dijo?” Ahora, presten atención. Esa es Su Palabra. ¿La creen? Jesucristo nunca hizo un milagro sin que primero Dios se lo mostrara.

65 Ahora Ud. dice: “Bueno hermano Branham, allí viene un ciego, abriéndose paso un día, gritando; Señor, ten misericordia de mí. Él solo continuó caminando. Él entró a la casa. Cuando ellos entraron a la casa. Ellos vinieron y dijeron: ”Señor, ten misericordia de mí“ ”Ten misericordia de mí“.
Él se dio la vuelta y tocó sus ojos y dijo: “De acuerdo a tu fe…” ¿Es correcto? no la mía, sino la de Uds. el Padre no le había mostrado. Y ellos tuvieron fe y sus ojos fueron abiertos.
Una mujer vino y le tocó el borde de Su vestidura, Él nunca la sanó. No, Señor. Jesús dijo que Él no la sanó. Él se dio la vuelta y dijo: “Hija ten ánimo, tu fe te ha salvado” ¿Es correcto? Es su fe en las obras culminadas de Dios lo que ejecuta eso. “Tu fe te ha salvado”. No es la fe mía, es la fe de Uds.
Fíjense en Lázaro, la resurrección de lázaro, a Jesús lo habían llamado: “Ven, ora por Lázaro” y Él se marchó lejos. Ellos lo volvieron a llamar, y Él se marchó, y continuó.
Y al tercer día, Él dijo…o, cuatros días Él dijo: “Lázaro duerme”.
Ellos dijeron: “Bien hace al dormir”.
Él dijo: “Lázaro está muerto, y por causa de Uds. me alegra que no estuve allí, pero voy a despertarlo”.

66 Cuando Él llegó a la tumba donde habían sepultado a Lázaro, miren lo que Él dijo: “Padre, te doy gracias porque siempre Me oyes, más lo digo por estos que están parados aquí.” Él sabía exactamente lo que Dios iba hacer. Dios le había mostrado, esa es la razón por la que Él se quedó cuatro días hasta que la visión se cumpliera, regresó e hizo lo que Dios le dijo que hiciera, eso hace cumplir Su Palabra. “Yo hago lo que el Padre me muestra”.
Fíjese, si Él es el mismo de ayer, hoy y por siempre, Él hará en esta noche exactamente la misma cosa. Él está en su iglesia. ¿No creen eso? Allí está Él. No… no importa si le derraman un galón de aceite en la cabeza; Ud. tiene pecados que no han sido confesados y demás. Eso andará con usted. Es correcto. Póngase a cuentas con Dios, limpie su corazón. Y vea aquí en la plataforma noche tras noche, como son expuestos los pecados y demás cosas, no suba aquí con ese pecado colgándole. A menos que Ud. sepa que Ud. está… si no quiere que expongan ese pecado, es mejor que lo confiese antes de llegar aquí, ven.

67 No hace mucho aquí, se coló un impostor en la línea de oración, iba a una gran iglesia. Nosotros estábamos en Windsor, Ontario. Tuvimos unas ochocientas cincuentas personas la primera noche de la reunión. Casi al terminar la reunión, hubo un hombre que se aproximó a la plataforma: un individuo finamente vestido con un traje gris y una corbata roja. Y él subió allí. Yo estaba muy débil, esas visiones simplemente me debilitan. Dijo: “Yo quiero ser sanado, Reverendo Branham”.
Yo lo agarré por su mano para ver que era… dije: “Hermano, Ud. no tiene ninguna enfermedad”.
Y él dijo: “Oh, claro que sí tengo”. Él pensó que era telepatía mental. Dijo: “Pregúntele allá al ujier, tengo mi tarjeta de oración, véala”.
Dije: No me importa lo que pusieron en la tarjeta de oración; no hay nada mal con Ud… Ud. no es un hombre enfermo“.
Dijo: “Soy un hombre enfermo”.
Dije: “No lo es”. Dije: “Tal vez Ud. pudo haber estado enfermo, señor, tal vez tuvo fe allá afuera y fue sanado”.
Y él se dio la vuelta juntó sus manos en sus bolsillo y dijo “Entonces, así es la cosa, ¿no es así? Ajá.” Mirando hacia la audiencia, dijo: “Yo sabía que…”

68 Pensé: “Señor, ¿Qué está sucediendo?” Y en ese momento lo miré, y vi una visión abrirse, lo vi sentado en una mesa con una bufanda verde que le colgaba, estaba con un hombre de traje azul sentado al otro lado de la mesa. Y yo dije: “Ud. pertenece a cierta denominación,” la cual no expondré en esta noche—habla donde la Biblia hable y calla donde está la Biblia esté en silencio. Dije: “Ud. pertenece a esa iglesia, y Ud. es un ministro de esa iglesia”.
Y él dijo: “No”.
Yo dije: “¡No mienta delante de Dios!” Dije: “Anoche Ud. se sentó en una mesa, y estaba una mujer que tenía puesto un vestido verde, ella tenía una bufanda que era verde y estaba sobre la mesa. Un hombre con un traje rojo se sentó al otro lado de la mesa. Y Ud. dijo que iba a venir a escribir allí que Ud. tenía tuberculosis, y demás cosas, porque esto era telepatía mental”.

69 Y un hombre acá arriba en la audiencia gritó, dijo: “Esa es la verdad, predicador” yo era el que estaba con él“. Y aquí venía él. El hombre cayó y me agarró por la pierna del pantalón de esta manera.
Yo dije: “La enfermedad que Ud. escribió en la tarjeta de oración la tendrá por el resto de su vida”. Y así fue.

70 Allá en el Madison Square Garden, estábamos sentados allí. Y ellos habían contratado a uno de estos sujetos para que me hipnotizara. Esos sujetos que hacen… que van a estos campos del ejército y hacen que los muchachos ladren como un perro. Ud. sabe cómo es eso. Y algún montón de incrédulos (Aquí está el asunto) habían venido para hipnotizarme en la plataforma. Yo estaba parado allí hablando. Y seguí sintiendo un espíritu extraño en alguna parte. Miré y allí él estaba sentado. Pensé: “Señor, ¿Qué puedo hacer? Yo solo seguí hablando. Creo que eso está en mi libro. Seguí hablando y observando. Observé lo que el espíritu iba a decir y hacer. Lo observé posándose, y vi una cosa oscura moviéndose alrededor de él.
Me di la vuelta y dije: “¿Por qué has venido a engañar de esa manera como lo has hecho?” Dije: “Por cuanto has hecho eso, Dios te reprenderá” Y el hombre hasta el día de hoy está paralizado. Ellos lo sacaron del edificio. Escriban; consigan su dirección allá, vean si eso no es correcto. Él ha venido, escribieron cartas y todo lo demás. Dijeron: “Dígale que se arrepienta”. Eso es entre él y Dios. No intenten… no estamos jugando a la iglesia, amigos. Este no es un grupo de emociones alteradas. Estamos hablando del poder de Dios. No me importa cuántos falsos Uds. hayan visto, Uds. están en la presencia de Dios ahora. Ud. crea. Muchos de esos testimonios están en Bona Fide. Pregunten y los conseguirán. Quiero decir son afirmaciones de los médicos. No son solo rumores, y allí dice. Es la verdad.
Ahora, crean amigos. Dios tiene una manera. Créanla en esta noche. Mientras oramos.

71 Señor, ten misericordia. Ven. Señor Jesús. Bendice a esta pobre gente que está necesitada. Te ruego en el nombre de Cristo que ayudes a cada uno de ellos. Que ellos sean sanos por medio del nombre de Jesucristo. Amén. [Gracias, señor].
Ahora, todos sean reverentes lo más que puedan por un momento. Fíjese, yo sé que es difícil pero, fíjense, estas fotografías aquí: ¿Cuántos han visto esta? Desde luego, todos la han visto en esta ocasión. Ojalá hubiese traído más conmigo. Ud. puede recibir una si me escribe a mi casa. Creo que ellos las venden por cincuenta centavos. Ese testimonio lo tiene el gobierno de los Estados Unidos, colgado allá en el salón de la fama en Washington, D.C., en el salón de arte religioso. Lo único sobrenatural que alguna vez haya sido fotografiado. Vean. Es la columna de fuego, pregunten a George J. Lacy. El jefe de huellas dactilares del FBI y les dirá todo al respecto. Allí está la afirmación de él justo detrás de ella; Uds. la verán.
Ahora, Él está aquí. Quiero que todos sean muy reverentes. Ahora, cuando el paciente pase (presten mucha atención) manténganse en oración.
Dios le sanará a Ud. si solamente cree. Tenga fe. (Okay).

72 Ahora, después de predicar, amigos, es un poquito duro recibir empujones allá atrás. Nuestro Maestro, desde luego, Él era… ese era Dios. Allá en un lugar donde la unción… Fíjense a mi alrededor; todo a mi alrededor son espíritus. Aquí hay gente sufriendo, por allá hay gente sufriendo, hay gente sufriendo aquí, Por todas partes, esos espíritus entran, la unción baja; Está sujeta… todo espíritu llega a sujetarse. Luego Ud. no sabe… cuando las visiones se abren, Ud. no puede decir dónde están. No lo tenemos de esa manera en estas enormes reuniones. ¿Cuántos de Uds. han estado en nuestras grandes reuniones y lo ven? Vean. No tenemos a nadie en la plataforma, solo pacientes; Eso es todo, yo y los pacientes. Muy bien.
Ahora, señora, creo que somos desconocidos, ¿No es verdad? Lo somos. Solo quiero hablar con Ud. por un momento. Y si Ud. es una extraña para mí, levante su mano; yo soy un extraño, no lo sabe. No sé nada de Ud. Ud. es solo una mujer que agarró una tarjeta de oración y entró a la línea.

73 Fíjese, cuando Jesucristo estuvo en la tierra, Él se encontró con una mujer en el pozo. Él comenzó hablar con ella, le dijo: “Dame de beber.” Él solo estaba tratando de hacer contacto con su espíritu. Vean. Ud. está… Ud. es un humano, pero también es un ser espiritual, un ser espiritual que está dentro de Ud., su composición. Y luego su ser humano, que por medio de eso, Ud. es una fémina, una mujer. Y yo soy su hermano en Cristo, porque Ud. es una cristiana.
Ahora, cuando Natanael vino a Jesús, Él dijo: “He aquí un Israelita en quien no hay engaño”. En otras palabras, una persona justa, un cristiano.
Y él dijo: “¿Cuándo me conociste, Rabí?”
Dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo del árbol.”
Y él no trató de entender qué era eso, él solo dijo: “Tú eres el Hijo de Dios, el Rey de Israel”.

74 Fíjense, si Jesús es el mismo esta noche que fue en aquel entonces, yo declaro lo que Él prometió: “Estas cosas que Yo hago, vosotros también las haréis” “Yo estaré con vosotros, aún en vosotros hasta el fin del mundo”. Fíjese, eso es una verdad o un error. Y es la verdad. Dios sabe que es la verdad. Fíjense, estos dones y estas cosas están establecidas en la iglesia.
Ud. siendo una mujer cristiana, Ud. ha venido buscando ayuda, lo único que yo podría hacer es orar por Ud. y hacer algo para que su fe aumente. ¿No es cierto eso? Ahora, ¿Cree que las cosas que le he dicho son la verdad, señora? [La hermana dice: “Amén”] ¿Cree? Bueno, entonces, si hay algo acerca de Ud., algo que anda mal en Ud., alguna cosa en su vida, Dios… tendrá que hacérmelo saber. ¿Verdad que si? Porque yo nunca la he visto a Ud. [“Amén”] ¿Es cierto, audiencia? Uds. vean a la mujer, nunca la he visto a ella. Algo tendrá que ser… yo no conozco a la mujer. Ella solo agarró una tarjeta de oración y aquí está en la plataforma. Nunca la he visto. No sé nada de ella.

75 Ahora, eso tendrá que venir por medio de revelación por un Ser sobrenatural. Fíjese, si Jesucristo estuviera aquí con un traje puesto, Él sabría qué anda mal con ella, ¿No es cierto? Más si Él es el mismo de ayer, hoy y por siempre, Él vive en Su iglesia, Él todavía puede obrar por medio de Sus discípulos. ¿Es correcto?
Hermana, ahora yo solo quiero… quiero que me vea acá, solo por un momento para poder hablar con Ud., ¿ve? Eso está por todas partes. La gente tiene mucha fe, porque… en estas reuniones, es un poco difícil. Ud. sabe. Yo estoy esperando por algo. (El micrófono está bien.) Solo estoy esperando lo que Él me declarará.
¿Recuerda cuando el profeta salió adelante para ver lo que Dios le diría? Tomó una parábola y salió adelante. Eso es exactamente lo que yo también tengo que hacer, hasta recibir la unción sobre mí.

76 Note, solo quiero hablar un poquito con Ud. por un momento, desde luego Ud. usa lentes para sus ojos. Cualquiera puede ver eso. Pero hay algo más que anda mal con Ud. Ud. tiene… A Ud. la han examinado recientemente, y es algo con su cabeza, ¿Verdad que sí? Y es un tumor. [La hermana dice: “Sí”] ¿Es correcto? En la cabeza. [“Sí.”] Y está lista para ser operada. [“Si.”] ¿Es correcto? [“Sí”] ¿Es eso la verdad? [“Sí y yo lo rechazo”] ¿Ahora, cree que soy el siervo de Dios? [“Sí”] Si yo le preguntara a Ud. ¿Dios le ayudaría? [“Sí”].
Nuestro Padre que estas en el cielo, santificado sea Tu nombre. Que Tu poder venga sobre mi hermana. Que ella sea sana. Como un siervo indigno pongo mis manos sobre ella, y Te pido que ella sea sana por medio del nombre de Jesucristo, que así sea, y que ella esté sana. Amén. Dios le bendiga, mi hermana, vaya y que el Señor esté con Ud. y le sane. Venga rápidamente por este lado.
Ahora, todos sean reverentes, por favor.

77 Ud. con esa niñita sobre su pecho, Ud. estaba orando, ¿Verdad que sí? ¿Es correcto? Sí, señor. No, el hombre con la camisa de pana allá. ¿Cree que yo soy el profeta de Dios? ¿Cree? Dios le bendiga, oh, Ud. está interesado en ese niño, ¿No es cierto? El niño tiene algunos espasmos, ¿No es cierto? como epilepsia o algo así, pierde el conocimiento. Veo que tiene que acostarlo y trabajar con eso. ¿Es correcto? Ponga su mano sobre él, solo por un momento.
Nuestro Padre celestial, Te ruego que bendigas a este niño, y que él sea sano para Tu gloria. Te ruego que le concedas estas cosas en el nombre de Tu Hijo Jesucristo para Su gloria. Amén. El Señor le bendiga mi hermano, confío que su fe alcance a Dios y que su hijo cese de tener estos ataques. Que Dios sea con Ud. y le ayude.
Tenga fe en Dios.

78 ¿Cómo está Ud. Señora? Por supuesto, yo solo soy Su siervo. Somos totalmente extraños, ¿Verdad? [La hermana habla con el hermano Branham.] ¿Cuando estuve la otra vez aquí? [“No, cuando Ud. estuvo donde el hermano Brown, Ud. oró por mí.”] Oh, donde el hermano Brown en Litte Rock, creo que él está aquí en alguna parte esta noche. Ud. fue sanada de un tumor, un tumor. El Señor le bendiga, hermana. ¿Cree que yo soy Su siervo? Yo creo eso. Y creo que Ud. también. Ud. tiene cáncer, ¿No es cierto? También problema del corazón. ¿Es correcto? [Es correcto] pase para acá.
Juan 16.
Señor Jesús, Tú dijiste: “Cuando venga el Espíritu Santo, Él mostrará estas cosas.” Te ruego que sanes a esta mujer, y yo, como Tu siervo, pongo mis manos sobre ella, en el nombre de Tu Hijo Jesucristo para la sanidad de ella. Dios le bendiga, ahora, regrese y no dude. Tenga fe y crea con todo su corazón.
Ahora sean reverentes. Tenga fe. Tengan fe en Dios.

79 ¿Cómo está Ud. hermana? ¿Somos extraños? Somos extraños, perfectos extraños. ¿Cree que yo soy el profeta de Dios? Lo cree. También creo que Ud. lo cree. Entonces, si yo soy el siervo de Dios y Su Espíritu está aquí, como… Él… si Él estuviera parado aquí usando mi ropa, pues, Él sabría qué anda mal con Ud. Él conocería su vida. Pero ahora, se necesita de su fe para sanarle, ¿No es verdad? Ese es el programa de Dios. Su plan es la fe. Pero es solo para alzar su fe hacia Dios. ¿No es cierto? [“Sí, señor”] Es correcto, es solo para levantar su fe.
Ud. también tiene cáncer. ¿No es verdad?, ¿Y no está en las glándulas femeninas, un cáncer? Solo hay una oportunidad para vivir y esa es por medio de Dios. Ud… Veo algo parado entre nosotros, su esposo también es un hombre enfermo, ¿No es verdad? ¿No tiene él como alguna clase de ataques, cómo? O algo así… [La hermana dice: “Epilepsia.”] Epilepsia. Eso es lo que es. Y él es un pecador. ¿No es verdad? [“Seguro”] Ud. ha intentado guiarlo a Cristo. ¿No es verdad? ¿Fue esa la verdad, señora? [“Si, señor. Así es”] Pase para acá. ¿Ahora cree? [“Sí, señor”].

80 Dios Todopoderoso, autor de la vida, dador de toda buena dádiva, envía Tus bendiciones sobre esta pobre mortal a quien bendigo en Tu nombre. Que ella regrese a casa esta noche y esté perfectamente sana. Que su esposo reciba sanidad y sea salvo. Que ellos lleguen a ser Tus siervos y que vivan para Ti. La bendigo para que tenga una extensión de la vida en el nombre de Jesús. Amén. Que el Señor la bendiga, mi hermana, regrese y que la paz de Dios esté sobre Ud. Dios le bendiga.
Tenga fe en Dios.
Alguien sentada justo allá ha sido sanada. Es una mujer joven. Sí, pero Ud. tiene un bebé, ¿No es verdad? ¿O algo concerniente a eso? ¿Es correcto? Un bebecito. ¿Ha sido sanada recientemente o algo? Oh, anoche. ¿Fue sanada aquí durante el servicio? Sentada allá afuera en la audiencia, y solo creyó. ¿Es cierto? Ud. tiene un bebé, ¿No es verdad? Déjeme ver. ¿Cree que Dios la sanará? ¿No estaba pensando en un bebé o algo con su bebé? O ¿a mí? ¿Podría ser sano? El pequeño bebé tiene un problema con un riñón, ¿No es verdad? Si eso es cierto, levante su mano. Ahora regrese, ponga sus manos sobre su bebé cuando regrese; él también será sano. El Señor le bendiga. Ud. tiene fe.
¿Creéis esto, que Jesucristo, el mismo de ayer, hoy y por los siglos? Crea a Dios. Dios hará que suceda.

81 El bebecito está nervioso, ¿No es cierto, señora? Yo sé qué anda mal con el bebé; estoy intentando ver qué sucederá. Ud. trajo al bebé antes, ¿no es verdad? Ud. había traído al bebé anteriormente aquí. Y es una condición nerviosa, yo sé qué sucede con él, hermana. Ud. sabe, y todos pueden ver, vea Ud., él nació con esa condición de esa manera. Más yo no sé qué ha hecho Él por el bebé. Quiero averiguar que ha hecho Él antes que yo diga algo, ¿ve Ud.? Solo mantenga sus manos sobre él, sea paciente y ore. Ud. desea… sostenga su mano sobre él, déjeme orar por él allí.
Señor Jesús Te ruego por este bebecito. Está nervioso, Te pido que seas misericordioso con él. Concédelo, Señor, hace calor aquí en el edificio, Te ruego que lo sanes. En el nombre de Jesucristo, Te lo pido. Amén.
Ahora, hermana si quiere darle al pequeño un poco de aire, adelante, si desea llevarlo afuera, y caminar con él y darle un poco de aire, adelante, y luego quiero verlo otra vez. Ahora, tenga fe. El bebé va a superar eso, si tan solo cree.

82 ¿Cree, señor? ¿Cree?
Ud. no tiene que tener una tarjeta de oración allí, ahora. Aquellas personas que no tienen tarjetas de oración, solo sigan orando. Uds. no tienen que estar en la plataforma, yo solo desafío su fe en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que vean para acá y digan: “Dios, yo creo que el hombre está diciendo la verdad, y está exactamente de acuerdo con la Biblia.”
Pidan eso a Dios. Digan: “Dios, yo creo que es Tu Palabra. Tú dijiste que Tú serías el mismo de ayer, hoy y por los siglos, y yo creo que Tú estás aquí. Yo creo que la prueba científica lo ha probado, y yo creo que Tú estás en Tu iglesia en esta noche. Yo lo creo. Tengo necesidad; Ayúdame”. Y observe lo que Él hará por Ud.
¿Quiere librarse de ese problema del pulmón, señora? ¿Cree que Dios la sanaría?
Hay un hombre allá atrás que también tiene un desgarre, está sentado justo allá al final, también. ¿Desea ser sanado? Lo único que tiene que hacer es pedir y creer en Él. Ud. recibirá lo que pida. UD. solo tenga fe. Y Dios hará que suceda.
¿Cómo está Ud.? (¿Es su paciente?) Discúlpeme, señor. Algunas veces eso se balancea a mí alrededor. Yo apenas sé… ¿somos dos extraños, señor? [El hermano dice: “Oh, sí, señor.”] Somos extraños, ¿Cree que Él está aquí para bendecirlo a Ud.? ¿Cree que Él lo sanaría? ¿Cree eso?, ¿Cree que yo soy Su siervo, Su profeta que ha sido enviado? Ahora, si yo no lo conozco a Ud., nunca lo he visto, no sé nada de Ud.… Ud. entiende que es difícil en esta noche y estas noches cuando Ud. está trabajando aquí, espíritus por todas partes, están jalando de todas partes, y esa es la razón por la que estoy hablando con Ud. para ver si puedo… el Señor me permitirá verlo a Ud.
Recuerde, Pedro dijo cuando pasó por la puerta La Hermosa: “¡míranos!”

83 Y Eliseo dijo en una ocasión… Elías dijo; “Si no fuera porque respeto la presencia de Josafat, ni siquiera te miraría,” vean, en otras palabras, mirar significa: “Hacer caso” o “Prestar atención”. Es por eso que lo miré a Ud. para llamar su atención por estos otros que están orando.
Si, Ud. no está seguro qué anda mal con Ud. Ellos ni siquiera lo saben. Algunos creen que es un problema del corazón, Y algunos creen que es un problema del riñón. ¿No es verdad? Los síntomas muestran las dos cosas.
Digamos que Ud… veo una bata blanca, o no, no lo es. Es una operación, veo que se repite tres veces; Ud. ha tenido tres operaciones. ¿Es cierto? y Ud. ha tenido, una vez ellos le sacaron algo de su espalda o… es la vesícula, del hígado, ¿Es correcto? Es correcto, ¿Fue eso la verdad? [El hermano dice: “Sí, señor.”] Ese no era yo hablando, señor. Ahora, yo soy el hermano Branham hablando. En ese momento era Él hablando. ¿No tiene Ud. fe en Él? [“Sí, señor”]. Dios, ten misericordia de mi hermano. Que él regrese a casa y sea sanado. Sánalo, amado Dios, te ruego. [Palabras confusas] amen. Déjeme saber de usted. Vaya y que el Señor Jesús le bendiga, y sea con Ud. Amén.
Tenga fe en Dios.

84 Veo a un hombre y a una mujer sentados allá; creo que son esposos, hay algo que anda mal en la cabeza del hombre. Tiene algún dolor de cabeza. La esposa tiene un problema del estómago. ¿No es verdad, señor? Ponga su mano sobre ella, Ud. estaba allá orando, ¿No es verdad? El Señor Jesús va a sanarlos a los dos. Dios les bendiga. Ahora, pueden irse. Y Señor Jesús, Te ruego que seas con ellos, y los bendigas. Su preciosa fe se ha movido hasta acá arriba y han jalado de Ti. Sánalos para la gloria de Dios. Te lo ruego en el nombre de Jesús. Amén.
Dios le bendiga, hermano. Y que Ud., hermana… viene justo en el tiempo de la vida cuando Ud. está nerviosa, eso es lo que eso ha hecho. No tema. Ud. ha tenido un tiempo de tranquilidad con el niño allá, y demás. ¿No es verdad hermano? ¿Ven? Ahora lo veo, se abre la visión delante de mí. Ahora, si eso es la verdad, levante su mano. Es correcto, nunca lo he visto a Ud. no lo conozco; Ud. es solo un hombre sentado en la audiencia. Esa es toda la verdad. ¿Cierto? Entonces, tengo una manera de saber eso. ¿No es verdad? Digo, Jesucristo. ¿Cree que sea así? Entonces Él lo conoce a usted. Vaya y haga lo que le dije que hiciera. Y Ud. estará completamente bien.

85 Ud. ha tenido un poquito de tensión y de enojo, los dos. Condición nerviosa es lo que le ha causado las dos cosas. Tiene una úlcera gastroduodenal en su estómago, su comida amarga eso y le sabe amargo en su boca. Cuando se acuesta tiene problemas con eso, y todo lo demás. ¿No es verdad? ¿Es correcto? Eso sigue moviéndose. Hay algo con Ud. hermano. Dios le ama, ahora, regrese y crea, regresen los dos. Uds. van a estar completamente bien. Dios les bendiga.
Tengan fe en Dios. ¡Todos pueden ser sanados en este edificio! Ahora el Espíritu Santo, el Ángel del Señor está parado sobre la luz. Hay una mujer orando. Ya la veo; ella tiene el cabello marrón.
Muy bien, señora, la que tiene puesta la chaqueta amarilla allá. Dios escuchó su oración, Ud. está sufriendo de sinusitis, ¿No es verdad? ¿No es cierto? Si eso es correcto levante su mano. Muy bien. Regrese a casa y regocíjese y sea feliz y alabe a Dios; sea sana. Su fe la ha salvado.

86 Ha estado sentada allá, orando. Oh, no hay necesidad de explicarlo. Ud. sabe. Tenga fe. Crea a Dios ¿Cómo puede dudar de Él?
Traigan a la señora
¿Cómo está Ud. señora? No esté agotada. Su presencia… Si yo soy el siervo de Dios, ¿hará cómo le diga que haga? ¿Quiere estar bien nuevamente? ¿Le gustaría servir a Dios en la forma que Ud. quiere? En verdad, su deseo es servirle a Él. ¿Lo haría? ¿Lo hará, si Dios le permite que se sane de ese problema del estómago y demás cosas? ¿Lo hará? ¿Acepta? Que el Señor le bendiga, vaya y haga exactamente lo que Él puso en su mente para hacer, ¿Lo hará? Dios sea con Ud. regrese por este lado.

87 ¿Cómo está Ud. señora? Gracias hermana. No podría decir algo más grande que “Dios le bendiga.” ¿Cree que yo soy siervo de Él? Yo solo me sobresalté en ese momento por algo. Pero yo llamé por algo en una ocasión aquí que fue dicho algo en contra de dos ministros y yo. Hoy ellos difícilmente tienen algo que ver conmigo, porque yo dije que eran incrédulos por lo que yo estaba hablando. Pude haber dicho la misma cosa hace unos momentos. Pero guardé mi paz. Y yo sé quién está escuchando y entendiendo lo que significa en este momento. Ven. No piensen que yo no sabía eso.
¿Somos extraños, hermana? [La hermana dice: “Nunca lo conocí a Ud. antes”] Nunca nos hemos conocido antes. Bueno, entonces si yo soy el siervo de Dios, entonces Dios me revelará lo de Ud.; ¿Es correcto? Ud. crea. Ud. tiene complicaciones. Muchas cosas andan mal, y veo que una de las principales cosas es que tiene… se alejó de mí. Era porque las personas están orando. Vean.

88 Ahora, mire hacia acá. Solo míreme, espere un momento. ¿Cree que soy el profeta de Dios? [“Lo creo.”] ¿Lo cree con todo su corazón? [“Lo creo”] Voy a tomar mi parábola otra vez, vea Ud. Si, Ud. tiene artritis. Vea, como que Ud. tiene una clase de endurecimiento, le es difícil levantarse. De mañana, como que Ud. se desliza de ambos lados para salir de su cama. Ud. tiene artritis, digamos que ¿no es Ud. una maestra o misionera o algo así, algo en ese campo? ¿No enseña Ud. y hace trabajo misionero o algo así? ¿No es verdad? Evangelístico… la veo a Ud. con las Escrituras, enseñando a las personas. ¿No es verdad? [La hermana dice “si”.] Así es. ¿Y no ha orado alguien por Ud. hoy? No estaba allí un anciano… Yo creo que era el hno. Ryan, un hombre anciano, que oró por Ud. La veo a Ud. parada en el hall, o algo, ¿es correcto? [“es correcto”]. Bueno, eso es cuando Dios responde las oraciones, regrese a su lugar, Ud. no tiene que [Palabras confusas].

89 Tengan fe en Dios. ¿Dónde está el Sr. Ryan? Lo acabo de ver en una visión ahora. Hermano Ryan, ¿esta él aquí? Hace unos momentos lo acabo de ver en una visión por algo. ¿Qué fue eso? ¿Qué fue eso? [Alguien dice: “El oró por la señora”] Oh, ¿oró él por la mujer? [Alguien habla otra vez con el hermano Branham].
Vean, amigos cristianos. Alguien orará por ustedes. El don de sanidad está en la iglesia; todos pudieran recibirlo. Estará en uno y en otro. Son nueve dones espirituales en la iglesia. Dios reconoce eso. Si Ud. se siente guiado a orar por alguien, hágalo. Eso si es que tiene el Espíritu Santo, Dios está guiándolo para que haga estas cosas. Muy bien.
Venga, señor.

90 Tengan fe en Dios. Crean. Ahora recuerden… (¿Puedo hablar solo un momento? Eso me está agotando, ve) Ahora, todos sea muy reverentes. Todos traten de mantenerse equilibrados y calmados lo más que puedan. No se da cuenta Ud., amigo, la tensión que genera. Ud. está viviendo en dos mundos al mismo tiempo. Pero el Ángel del Señor que Ud. ve estas fotografías está aquí ahora mismo. Y todo espíritu en el edifico está sujeto a mí., por medio de Jesucristo en este momento, todo espíritu. En el nombre del Señor Jesús yo tomo posesión de todo espíritu en este edificio.
Ahora, créanme; si Dios testifica que es la verdad, es la verdad.
No lo veo acostado allá, señor. ¿Cree? ¿Tiene una tarjeta de oración? No la tiene. ¿Cree que yo soy el profeta de Él? Lo cree. Mi amado hermano, Ud. debe estar enfermo desde el punto de vista que lo veo. Ud. debe estar muy enfermo, si pudiera decirle por medio del Espíritu de Dios lo que anda mal con Ud. ¿Se sentiría animado a creer en Dios por su sanidad? Lo haría. En este momento no sé, Ud. solo siga orando, ¿lo hará? Tengo una larga fila de oración aquí, señor, solo siga orando. Todos Uds., manténganse en oración, ahora. Estén preparados.

91 Pareciera como que una neblina láctea cuelga aquí ahora. Si la gente… amigos, si un hombre dice algo (un hombre puede pasar y decir toda clase de cosas), Ud. no tiene que creerlo hasta que Dios diga que es verdad. Y si es de acuerdo a la Palabra de Dios, es un pecado no creerlo.
Fíjense, El Espíritu Santo ha sanado a cada persona…. Jesucristo cuando murió en el Calvario, sanó a cada persona… Y cada persona está sujeta bajo este Ser sobrenatural. Si Uds. me creen como Su profeta, Uds. pueden recibir lo que deseen. Créanme que yo oro, no soy yo, crean lo que les digo, que Jesucristo ya los ha sanado a Uds. Solo recíbanlo, lo único que esto hace es declarar Su presencia, la vindicación que Él está aquí. ¡Cuán maravilloso! ¡Cómo clama mi espíritu cuando veo las tinieblas reuniéndose sobre la gente! ¿Por qué no pueden todos creer en nuestro Señor Jesús? Daría mi vida por eso. Aún estoy preparado.
Y yo declararé esto, que Jesucristo el mismo gran sanador que caminó por el mar de Galilea está en este edificio ahora, cumpliendo… para que sea cumplido, lo que fue hablado por Él mismo, diciendo: “Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo, y las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis.”

92 ¿Cómo está Ud. señor? Creo que somos extraños, ¿lo somos, señor? [“Sí.”] Oh, por ese pequeño gorro de fe eso sencillamente movería todo el asunto ahora mismo. Solo una pequeña piedrecita que se mueva, todo habrá terminado, si solo pudiera ser eso. Oh, parece tan cercano y… Somos extraños, ¿Lo somos, señor? ¿Cree en Jesucristo? ¿Cree? Un hombre cristiano. Estoy muy contento por eso, Ud. tiene una cosa muy rara que está pidiendo en esta noche, ¿No es verdad? [“Sí”] La diría, ¿o Ud. sabe de lo que estoy hablando? [“Oh, Sí.”] ¿Lo digo o me lo guardo para mí? ¿Ud. sabe de lo que estoy hablando? [“Cualquiera de las dos formas.”] Cualquiera de las dos formas. Su formación desde la niñez ha sido extraña. Es correcto. Ud. está deseando una cosa digna; estéril. [“Sí, señor”] ¿Es cierto? [“Sí”] Digamos, ¿No está Ud. en la Marina? [“Sí”] ¿No es Ud. un navegante? Veo las ropas, o un hombre parado a su lado, solo… es Ud. [“Sí.”] Ud. es un navegante. Lo es. [“Si”] Ud. está en la Marina. [Palabras confusas] Bueno, Dios le bendiga, vaya y sea completamente sano en el nombre del Señor Jesús.
Crea en el Señor.
Haciendo un esfuerzo grande, señor; solo siga creyendo, si hay algo que yo pudiera hacer, lo haría, pero no puedo; Es la fe suya, señor. Ud. no podría esconder su vida de mí. Pero la sanidad, Dios ya lo ha hecho eso, ¿ve? Ud. tiene que creerlo verdaderamente en su corazón. Vea. Aceptarlo, creerlo.
(¿Es este el hombre aquí?)

93 ¿Cómo está Ud.? ¿Somos extraños, señor? [“Sí, señor.”] Somos extraños. ¿Cree que soy el siervo de Dios? Lo cree. Gracias. Si yo soy el siervo de Dios, Dios lo conoce a Ud. Él conoce a todos Sus siervos. Ud. está consciente que está ante un tipo de presencia, ¿no es cierto? [“Sí.”] Ud. sabe eso. Que está en una presencia divina de Algo. Es nuestro Señor Jesucristo. No su hermano; el Señor Jesús. Ud. ha estado muy enojado, ¿no es cierto, hermano? Ud. es un hombre cristiano, y parece que… Sí, ahí está. Ud. ha tenido… ha estado en una operación. [“Sí, señor”] Ha tenido dos de ellas. Dos operaciones. Ud. tiene un problema de estómago, ¿No es verdad? Ud. está todo nervioso y enojado. ¿No es cierto? Eso le está causando mucho… Digamos, he visto un carro estrellado. Ud. ha estado en un accidente automovilístico, o algo así. ¿No es cierto? [“Sí, seño.”] y eso no lastimó su espalda. Veo que lo mueven hacia su espalda. [“Sí, señor] lastimando su espalda. Y Ud. es un predicador. Ud. es un ministro del Evangelio. [”Sí, señor“] ¿No es esa la verdad? [”Sí“]
¿Cree que yo soy Su siervo? Venga para acá.
Señor Jesús, bendice al hombre [palabras confusas]. Que él regrese en esta noche y esté bien. Bendice a nuestro amado hermano y despáchalo en el nombre de Jesús. Dios sea con Ud., mi amado hermano, y que esté completamente sano.

94 ¿Están listos para creer? ¿Creen que el Espíritu Santo está aquí? ¿Creen que el Ángel del Señor ha volcado este edificio aquí en esta noche? Mire. Dios quiere que toda persona aquí sea curada. ¿Lo cree?
Está intentando fuerte, ¿No es cierto, hermana? Una víctima del polio. Tenga fe. Tenga coraje. Solo siga orando. Crea, y cómo el Espíritu Santo podría barrer este edificio, sanando a cada persona en este preciso momento.
¿Por qué no lo reciben como…? ¿Lo creen? Pongan sus manos los unos sobre los otros, hagamos una oración juntos. Pongamos nuestras manos los unos con los otros. Pongámonos de pie, y demos a Él la gloria.
Levántese, señor, Ud. tenía cáncer, ¿no es cierto? Levántese, salga de esa cama, tome su lecho. Haga que se muera ese cáncer. Tome y [Palabras confusas] ¡Aleluya! ¡Aleluya!
Sea toda persona sana en el nombre de Jesucristo aquí adentro. Sánalos Señor, y recibe la honra y la gloria, [palabras inciertas].

Mensaje extraido de Messagehub