OBRAS DEL MENSAJE


Buscando A Jesús
Connersville, Indiana, E.U.A.
53-0531
1 [La congregación canta: Señor, yo creo].
… y confiando que Dios multiplique los pecadores que enviará, que puedan venir a un conocimiento de salvación de nuestro Señor Jesucristo, por Su gran sufrimiento vicario en el Calvario. Que sus corazones sean atraídos a Aquel que murió en nuestro lugar, el inocente por el culpable.
También, que cientos de personas que están enfermas y afligidas, y angustiadas y perplejas… Y que estas cosas malignas que han venido sobre ellos, Satanás lo ha hecho, que Dios esta semana quite todas esas cosas malignas de las personas. Y que se vayan a casa sanos, y sirvan al Señor.
2 Confío que todos Uds. estarán orando mucho esta semana. Esta es nuestra primera noche, y hay algo sobre esta reunión aquí afuera esta noche. Me imagino que el Hermano Baxter siente lo mismo, que… y Billy Paul, mi muchacho. Me recuerda mucho estar en África. Tuvimos… muchas veces teníamos que tener hipódromos, y por el estilo, y sentarnos en lugares que solo multitudes… En África vienen por decenas de miles, y miles, y miles, y los apilan unos sobre el otros, y todo lo demás, para llegar a los servicios.
Ellos no escuchan el Evangelio, especialmente el Evangelio de liberación. Y los misioneros han entrado allí y les han contado el lado psíquico del Evangelio, solo creen mentalmente la Palabra, y por el estilo, pero cuando llega el mensaje de que Dios había llegado a la escena para liberar…
Déjenme decirles, nosotros los estadounidenses tenemos puestas nuestras grandes barreras para evitarle a la gente todas las bendiciones, pero no en África. Ellos tienen sus manos levantadas, esperando a Dios Y ahí es donde caen las bendiciones. La lluvia está cayendo, si la gente está lista para recibirla.
El Espíritu Santo vino hace dos mil años, todavía está aquí esta noche. Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos.
3 Ahora, cada noche tratamos de no mantenerlos mucho tiempo, para que puedan regresar la siguiente noche. Tenemos hasta, si es la voluntad del Señor, hasta el día diez de este mes. Inviten a sus pastores, no importa qué fase del Evangelio prediquen. Si ellos no creen en lo sobrenatural de Dios, pues, por supuesto, tráiganlos de todos modos. Estamos contentos de tener a cualquiera, no importa quién sea. Vengan. Especialmente traigan a los enfermos y necesitados, y a los pecadores. Esos son los que estamos buscando.
Estamos buscando a alguien que podamos acercar a Dios. Ese es nuestro motivo de estar aquí. Ningún otro motivo en lo absoluto. Si no fuera por eso, yo estaría en casa esta noche. Si no pensara que habría unos pecadores salvos, o algún pobre enfermo sufriendo recibiendo ayuda durante estas reuniones, yo estaría en casa. Pero, siento que Dios nos va a ayudar. Y lo hará si Uds. oran.
Ahora, dejen que cada uno de sus hogares se convierta en un cuarto de oración. Solo empiecen a orar en todas partes. Entiendo que hay un grupo de iglesias que se supone están cooperando en esta reunión —unas treinta y tantas iglesias. Debieron haberse decepcionado en alguna parte, de acuerdo al tamaño del público esta noche. Pero, si fue así, Dios no nos decepcionará si solo seguimos creyendo.
Y, tomemos coraje. Seamos fuertes en la fe. Debemos tener estas tribulaciones y pruebas y tiempos para probar nuestra fe. “Todo hijo que viene a Dios debe primero ser probado, castigado por Dios”. Así que, vengan y oren.
4 Deseo leer algo de la Escritura, el Sr. Baxter es el orador, pero si yo no leo algo de la Palabra de Dios esta noche, siendo como que he fallado en alguna parte. Siento que he fallado de alguna manera. Porque, después de todo, cualquier cosa que yo diga podría fallar, porque soy un hombre; pero lo que Dios dice nunca fallará. Es Su Palabra; no puede fallar Y, por lo tanto, me gusta leer una pequeña escritura cada noche.
Y esta noche quiero leer una porción de la Escritura que se encuentra en San Juan, en el primer capítulo. Para Uds. que muchas veces en el avivamiento, les gusta anotar la Escritura. Comenzamos como en el versículo cuarenta y cuatro, y leemos una porción de la Escritura. Y, si digo que no voy a predicar, solo voy a estar hablándoles unos momentos. Y yo diría esto: “Buscando A Jesús”. En el versículo cuarenta y cuatro, leemos esto. Es a inicios del ministerio de Cristo aquí en la tierra.
Y Felipe era de Betsaida, la ciudad de Andrés y Pedro.
Felipe halló a Natanael, y le dijo: Hemos hallado a aquél de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret.
Natanael le dijo: ¿De Nazaret puede salir algo de bueno? Le dijo Felipe: Ven y ve.
Cuando Jesús vio a Natanael que se le acercaba, dijo de él: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño.
Le dijo Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús y le dijo: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.
Respondió Natanael y le dijo: Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel.
Ahora, si lo llamara un texto, un lugar muy familiar en la Escritura que se encuentra en Hebreos 13: 8. La mayoría de todas las personas del Evangelio completo saben lo que esto dice. Hebreos el capítulo trece y el versículo ocho verso se lee así:
Jesucristo es el mismo de ayer… hoy, y por los siglos.
5 ¿Podemos inclinar nuestros rostros solo un momento para orar?
Nuestro Padre Celestial, venimos a Ti esta noche en el nombre hermoso de Tu Hijo Unigénito, Jesucristo. Te damos las gracias otra vez, Padre, porque una vez consideraste adecuado salvarnos un día de una vida de pecado y llamarnos. Porque sabemos que nacimos en pecado, formados en iniquidad, venimos al mundo hablando mentiras. Y Dios, en Su elección y misericordia, nos llamó a Sí mismo. Porque escrito está por… Jesús dijo: “Ningún hombre puede venir a Mí excepto que el Padre lo traiga”.
Entonces fuiste Tú, Señor, quien empezó a atraer. Y nosotros vinimos. Y Él dijo: “El que a Mí viene, no le echo fuera”. Y te damos las gracias que nos hayas recibido como Tus hijos. Y somos indignos de este nombre esta noche, y este título. Pero, sabemos que Tú nos lo has dado por gracia. Y estamos tan agradecidos por eso.
Y ahora, Padre, oramos esta noche que nos ayudes a disfrutar nuestros privilegios celestiales que el Espíritu Santo nos ha traído. Y permite que esta Escritura que está escrita aquí, Jesucristo es el mismo de ayer, hoy y por los siglos, que sea confirmada esta noche delante de nuestros propios ojos al salvar a los pecadores, y sanar a los enfermos. Y el mismo Jesús que caminó sobre el mar y calmó las aguas; Ese mismo que levantó a Lázaro de entre los muertos; que Él entre en nuestra presencia esta noche, aquí. Que el gran Ángel de Dios que guió a los hijos de Israel a través del desierto, que Él se acerque y bendiga a la gente.
Padre, esperamos en el Pastor de la manada esta noche, orando que Él concederá esto, sabiendo que durante un tiempo, estábamos ajenos a Dios, pero ahora nos ha acercado a Él por la ofrenda de Su Sangre. Concede estas bendiciones. Que cada uno recibe fe y sanidades y bendiciones esta noche, porque lo pedimos en el nombre de Jesús, Tu Hijo. Amén.
6 Quiero acortar mi plática, pero me gustaría pedirles algo. Al estar recién comenzando esta reunión, pensemos en qué es sanidad Divina. Quiero que me presten toda su atención.
Ahora, esto no es algo que sea solo algo mítico que alguien haya pensado. Es la Palabra de Dios. Ahora, todos los hombres no pueden recibirlo. La Biblia dice que ellos serían ciegos, y simplemente tienen que serlo. La Biblia dice que fueron destinados para esta condenación. Simplemente no pueden creerlo. No tienen nada allí dentro con qué creer.
Igual como un grano de maíz. Si no está germinado, nunca se levantará no importa cuánto fertilizando le ponga. No tiene vida con la cual levantarse. Pero, si tiene vida, puede ponerla en cualquier clase de terreno, entonces saldrá.
7 Ahora, un hombre que es nacido del Espíritu de Dios, un hombre entonces se convierte por dentro en la imagen de Dios. Dios, cuando Él hizo este mundo, Él solo habló la Palabra. Él no tenía otra cosa que hacer, no tenía otra cosa con qué hacerlo; Él solo lo habló a existencia. El mundo fue hecho por la Palabra de Dios. Dios habló palabras para que se hiciera así, y comenzó a materializarse. Y en el mero terreno en el cual están sentados esta noche es una palabra de Dios materializada. ¿Sabían Uds. eso? Dios solo dijo: “Hágase”, y fue así. Él creyó Su propia Palabra. Entonces Él es el Dios Todopoderoso. Y si Él es Dios Todopoderoso, Él puede hacer todas las cosas. Y si Él no puede hacer todas las cosas, no es Dios Todopoderoso. Y las Escrituras nos dicen que Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos.
8 Ahora, el Sr. Baxter, en los servicios de la noche y los servicios de la tarde, para explicar, enseña la Palabra… sanidad Divina desde la Palabra, probándolo, poniéndolo en orden, y mostrándolo. Ha sido probado en todo el mundo. Todavía es el camino provisto por Dios para la humanidad.
Y ahora, esta noche quiero preguntarles algo. Si Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, y si nosotros estuviéramos hablando de otra cosa, que la electricidad, o las luces, son lo mismo hoy como lo fue, digamos, en el mundo antediluviano, y tuviéramos una descripción de cómo se miraban las luces allá, lo que era la electricidad, tendríamos que buscar la misma descripción esta noche. Si Ud. fuera a buscar a uno de sus parientes en una multitud de gente, tendría que tener una descripción, algo sobre él, que le haría saber quién era él.
9 Ahora, quiero decir esto en beneficio de mucha gente, probablemente, que esta noche que no entenderá la sanidad Divina…o, los que critican eso, nosotros no reclamamos ser sanadores Divinos, ahora. Hay mucho fanatismo conectado con la sanidad Divina. Hay mucho fanatismo conectado con cada fase de cualquier cosa que quieran mencionar.
En nuestras iglesias, hay gente que es muy fanática, fanáticos religiosos, pero eso no significa que Dios no sea real. Eso no significa que no haya un Cristiano verdadero. Solo indica que hay uno real.
Si Ud. tuviera un dólar falso, tendría que haber uno real, un hecho seguro de que había un dólar verdadero a partir del cual se hizo ese dólar. ¿Es eso correcto? Si no es así, el dólar falso sería el dólar verdadero, la falsificación. Pero, siendo que hay una falsificación, eso solo habla de un verdadero.
Y cuando ve a alguien actuando, o pretendiendo ser un Cristiano, solo significa que hay uno verdadero, un Cristiano genuino en alguna parte. Cuando Ud. ve a alguien en la práctica de sanidad Divina hecha de una manera fanática, eso solo habla que hay un artículo verdadero en alguna parte de donde procede. Eso es correcto. Un pro y contra, negativo y positivo, verdadero y falso en todas las cosas.
10 Les quiero preguntar algo. Si fuéramos a buscar a Jesús de Nazaret esta noche, quiero preguntarle a esta audiencia: “¿Creen Uds. que la Biblia enseña que Jesucristo se levantó de entre los muertos? ¿Creen Uds. eso? Bueno entonces, si Él se levantó de entre los muertos, Él está entre los hombres esta noche como prometió que lo estaría. Él dijo: ”Un poquito y el mundo no Me verá más, empero vosotros Me veréis“. ¿De quién está Él hablando…? Bueno, ¿quién es ”Uds., vosotros“? Es un creyente. La iglesia. Solo ese grupo de gente sabe. ”Vosotros Me veréis, porque Yo estaré con vosotros, aún en vosotros, hasta el fin del mundo“. ¿Es eso correcto? Todas las escrituras encajan perfectamente. Ese es Jesucristo el mismo de ayer, hoy, y por los siglos.
11 Vamos a observar el tipo de persona que Él era. Vamos a ver Su carácter, observe Su ministerio. Y así como Él obró entonces, Él obra ahora. Y así como Él era entonces, Él es ahora, y lo será por siempre. Y exactamente lo que Él hizo en aquellos días, Él lo hará hoy. Él será el mismo por siempre. Él es el mismo Jesús de ayer, hoy, y por los siglos. El mismo tipo de carácter.
Un hombre que profesa ser un Cristiano debe tener una naturaleza parecida a Cristo. Si no es así, hay otra naturaleza allí la cual no se parece a Cristo. Si Ud. tuviera la naturaleza de un asesino… Si yo les dijera que tengo el espíritu de John Dillinger —un famoso forajido— esperarían que trajera pistolas. Y sería peligroso estar sentado alrededor de aquí donde estoy, porque yo sería un asesino. Si les dijera que tengo el espíritu de algún mecánico famoso, esperarían que supiera lo que estaba mal con su carro si yo lo revisara. Si les dijera que el Espíritu de Cristo estaba en mí, debo actuar como Jesús.
Ustedes deben actuar como Jesús. Su carácter y conducta deben ser moldeados de esa manera. Y el Espíritu Santo moldea esa conducta cuando entra en Uds., cuando realmente son nacidos de nuevo del Espíritu de Dios.
Lo que necesitamos esta noche es esa clase de iglesia, una iglesia, cuando Jesús… Lo que sea que el Padre le mostraba a Él, Él lo creyó; tenía que ser. Lo que era la Palabra de Dios… Él usó la Palabra del Padre para derrotar a Satanás, sin usar Su poder.
12 Quiero que se fijen lo simple que es esto. Cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, Él era Emanuel. Dios estaba en Cristo, reconciliando Consigo al mundo. Dios fue manifestado en la carne en Jesucristo, y Él era Emanuel. Y cuando Él caminó por aquí en la tierra, Él tenía poder. Lo que el Padre era, Él se manifestó a Sí mismo en el Hijo. Pero cuando Él se encontró con Satanás, nunca usó algo de Su poder; Él usó la Palabra de Dios.
Satanás dijo: “Si eres el Hijo de Dios, manda que estas piedras… Quiero verte realizar un milagro. Manda a estas piedras que se conviertan en pan”.
Jesús nunca usó Su poder para derrotar a Satanás. Él dijo: “Escrito está (la Palabra del Padre: Salmos, también en Deuteronomio), no solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. ¿Ven qué tan reverente lo era Él con la Palabra? “Escrito está…”.
13 Satanás lo subió a Él al templo, y le blanqueó las Escrituras. Él dijo: “Y está escrito otra vez…”. Él se lo había llevado a la cima de la montaña, le mostró todos los reinos. Jesús dijo: “Escrito está…”. Y Él derrotó al diablo por la Palabra de Dios. Nunca usó ningún poder en lo absoluto. Bajando cada bendición divina al alcance del más humilde y débil de los Cristianos. Siempre y cuando Ud. crea que esa es la Palabra de Dios, y dice: “Escrito está…”, derrotará a Satanás en cualquier parte, en cualquier momento, bajo cualquier condición —la Palabra de Dios. Ciertamente lo hará. Atrévase a poner Su promesa…
14 Y ahora, escuchen atentamente. Cualquier promesa Divina de Dios… La actitud mental correcta hacia cualquier promesa divina de Dios lo traerá a cumplimiento. Si Ud. lo puede ver correctamente, y lo cree de la manera que está escrito. Dice: “Dios, es Tu Palabra”, y toma la actitud mental correcta hacia esa promesa divina, lo traerá a cumplimiento, porque no hay derrota. La fe no puede ser derrotada. No hay derrota en la fe.
Observe el ministerio de nuestro Señor. Él no reclamó ser una gran persona. Nació en un… Vino por la puerta de un establo, salió por la pena capital. Tuvo como una sola prenda de vestir durante toda Su vida. Nunca tuvo un lugar donde reposar Su cabeza. Nunca fue muy lejos. Viajó por allí humildemente. Vivió entre campesinos. Habló un lenguaje muy común. Él no fue una gran persona… o, afirmaba no serlo.
La Biblia dice: “Él se despojó a Sí mismo… no se hizo de una reputación”.
15 El hombre que hizo una pierna postiza se ganó una reputación por hacer eso, pero el Hombre que hizo la pierna verdadera, cuando Él estuvo aquí, no obtuvo ninguna reputación. El Hombre que hizo la dentadura real, no tomó una reputación para Sí mismo, sino el hombre que hizo la dentadura postiza obtuvo una reputación. El hombre que hizo el ojo artificial se hizo de un nombre por hacer eso, pero el Hombre que hizo el ojo verdadero no se ganó ninguna reputación. Pero Él era Emanuel. Él caminó humildemente. Él vivió entre los pobres.
La Biblia dice: “Y gran multitud del pueblo le oía de buena gana”. Él fue rechazado por los fundamentales de ese día. Permítanme repetir eso. Él fue rechazado por los fundamentales de su día. Correctamente. Los maestros más sagrados y religiosos no lo vieron, porque sus ojos estaban cegados.
Esos espíritus nunca mueren, siguen viviendo.
16 Los campesinos. Cuando estaban en el templo discutiendo qué clase de botones deberían usar en sus sacos, había unos magos que venían cruzando el país mirando una estrella. Tenían observatorios en aquellos días igual como los tenemos hoy día. Ellos aún marcaban el tiempo. Cada muralla de la ciudad tenía una torre que marcaba el tiempo por las estrellas. Pero, ningún otro hombre, nadie más la vio. ¿Saben por qué? No la estaban buscando. Esa es la razón por la que dijeron: “No vi que pasara nada”. No vinieron buscándola.
Esa es la razón por la que hoy dicen: “Yo no veo nada en sanidad Divina. No hay nada al respecto”. Ud. no lo busca. No lo cree.
Un tipo dijo, no hace mucho, dijo: “Hermano Branham, yo no lo creería no importa si…”.
Yo dije: “Eso no fue para incrédulos. Fue para creyentes”, ¿ve? Es solo para aquellos que creen. Es para lo único que fue enviado.
17 Pero cuando Él estuvo aquí en la tierra, no tuvo mucha educación, sino que Él tenía el poder de Dios, al punto que cuando tenía tan solo doce años de edad, confundió la sabiduría de los sacerdotes. Dios estaba con Él. Eso es lo que hace la diferencia: Dios estando con usted.
Y lo veo a Él a inicios de Su ministerio, Satanás lo tentó. Pero después de ser tentado durante cuarenta días, Él salió. Ahora, observemos este carácter, ahora. Ese es a Quien estamos buscando. ¿Captan el cuadro de lo que Él es ahora? Mírenlo a Él, lo que Él es. Ahora, solo en su mente, dibujen un cuadro mental de lo que Él es. Lo que Él era entonces, eso es lo que es esta noche, y lo que siempre será.
18 Y ahora, quiero que se fijen en otra cosa. Él estaba empezando a hacerse famoso. Estaba sanando a unas cuantas personas enfermas y por el estilo. Su fama comienza a extenderse. Y había un hombre llamado Felipe que se convirtió. Y tan pronto se convirtió, mostró que realmente se había convertido. Había hallado buenas nuevas, y quería contárselas a su amigo. Cualquiera que encuentra buenas noticias siempre quiere contárselas a sus amigos. Así que, tan pronto se convirtió, fue y encontró a Natanael, un amigo suyo. Él dijo: “Ven y ve a Quien he hallado; a Jesús de Nazaret, el hijo de José”.
Y este hombre era un hombre justo desde lo profundo de su corazón. Era un hombre veraz. Dijo: “¿De Nazaret puede salir algo bueno?”, una pequeña ciudad muy malvada.
Él dijo: “Ven y ve”.
19 Ahora escuchen. Tomemos un pequeño drama aquí, para que puedan captar el cuadro. Ahora, aquí llegamos a nuestro texto esta noche. Aquí está el hijo de un carpintero humilde con un nombre manchado detrás de Él como un hijo ilegítimo, pero está aquí parado realizando cosas de Dios.
Y aquí viene un hombre acercándose a Él, Natanael viene caminando. Y cuando Jesús lo miró, y vio a Su convertido, Felipe, trayendo a Natanael, Él miró a Natanael y dijo: “He aquí un Israelita, verdaderamente, en quien no hay engaño”.
Si yo repitiera eso esta noche, diría: “Un Cristiano, un creyente, un hombre veraz”.
Pues, eso dejó atónito al israelita. Él dijo: “¿De dónde me conociste, Rabí?”, o “Reverendo, Maestro”, lo que sea… “Maestro”.
Él dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo del árbol, te vi”.
Ahora, los doctores, abogados, la gente religiosa de aquel día, dijo: “Él es Belcebú. Él es el mejor adivino en el mundo”.
Pero los diablos dijeron: “Ese es el Hijo de Dios. Sabemos quién eres. El Santo de Israel”. El diablo supo más al respecto que ellos en ese caso. Él dijo: “Sabemos quién eres”. Pero, cada vez dijeron que Él era una persona horrible, pero los diablos siempre confesaron que Él era el Hijo de Dios. “Sabemos quién eres, el Santo de Dios. ¿Por qué has venido a atormentarnos antes que llegue nuestro tiempo?”.
Y los ministros dijeron: “Él es Belcebú. Él es el jefe de los brujos y diablos”.
20 Ahora, miren. Una vez Él vio una mujer que venía… Despachó a Sus discípulos. Y Él encontró una mujer que venía de un pozo… o, a un pozo para sacar algo de agua, San Juan el capítulo cuatro. Y vio que venía esta mujer, y ella era una samaritana. Hay un pozo allí, cerca de Samaria. Así que, todos venían a sacar agua. Tal vez era mediodía. Ellos se fueron a conseguir algo de comer. Tal vez la mujer, era una prostituta. Tal vez solo porque ella había andado fuera toda la noche, y se acababa de levantar a esa hora, o no sé qué era, vino a esa hora del día, pero Jesús sabía que ella venía. Y Él dijo: “Tráeme de beber”.
Y ella dijo: “No es costumbre que los judíos le pidan a los samaritanos tal cosa como esa, porque no tenemos trato los unos con los otros”.
Él dijo: “Pero si conocieras con Quién estás hablando, tú me pedirías a Mí de beber”. Me preguntó qué estaba haciendo. Ahora, vamos a observar. Él está hablando cara a cara con la mujer. Él está contactando su espíritu, ¿ven? Él dijo: “Pues, si conocieras con Quien estás hablando, tú me pedirías a Mí…”.
Ella dijo: “El pozo es profundo, y no tienes con que sacarla”.
Él dijo: “Pero las aguas que Yo doy son aguas vivas que salen del interior”.
Dijo: “Bueno, nuestros padres adoraron en este monte. Ustedes dicen que en Jerusalén…”.
Y la conversación continuó hasta que Jesús encontró exactamente lo que ella estaba… cuál era su problema. Él se fue directamente a su problema. Dijo: “Ve trae a tu marido”.
Ella dijo: “No tengo ninguno”.
Él dijo: “Bien has dicho. Porque cinco has tenido”.
Y ella dijo: “Señor, percibo que Tú eres un profeta”. Y ella entró a la ciudad diciendo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho todas las cosas que he hecho”.
Él nunca le dijo todo lo que ella había hecho. Le dijo solo una cosa que había hecho. Pero si Dios podía revelarle eso a Él, podía revelarle todas las cosas. ¿Es eso correcto?
Dijo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No es este el mismísimo Cristo?”.
21 Mírenlo a Él de nuevo, hablando sobre milagros. ¿Creen que Él estaba lleno de compasión? ¿Lleno de amor? Les quiero dar un pequeño cuadro oscuro, y quiero que me toleren solo un momento, antes de comenzar a orar por los enfermos.
Tomemos San Juan 5, ahora. Hay uno, cuatro, ahora tomemos el cinco. Hay una puerta de las ovejas, un estanque llamado “Betesda”, en la lengua hebrea. Grandes multitudes de gente impotente yacía allí: cojos (Ahora, observen lo que ellos eran), cojos, paralíticos, ciegos, secos. ¿Es eso correcto? Cualquier lector Bíblico sabe que eso es verdad. Ahora, miren la condición. Lisiados, cojos, ciegos, paralíticos; esperando el movimiento del agua. Porque un Ángel bajaba en una cierta estación, agitaba el agua.
Ahora, miren. Jesús atravesó directamente por este estanque. Vamos a dar un pequeño drama.
22 Aquí está un anciano parado, ciego, diciendo: “Alguien, por favor ayúdeme a entrar al estanque”. Los historiadores saben que ellos aún se apuñalaban con cuchillos, tratando de llegar primero al estanque, la primera vez que el Ángel agitaba el agua. Porque, cualquiera que entraba con fe, sanaba. Después el Ángel se iba. Solo uno a la vez, tal vez cada mes o dos. Pero esperaban durante años. Nosotros no podemos esperar una hora donde cientos son sanados. Cómo han cambiado los tiempos. Cómo ha cambiado la fe de la gente. Cómo han cambiado los deseos. Usted tiene que ir rápidamente, o “No hay nada al respecto”, ¿ve? Oh, qué lástima, el mundo.
Pero observe a Jesús pasando a través de una multitud de gente lisiada que haría a esta pequeña audiencia esta noche… sería probablemente, treinta o cuarenta veces más de los que tenemos tendidos aquí, o más. Si lo entiendo bien, se requiere de dos mil para hacer una multitud. Y allá había “multitudes”, plural. Y Jesús pasó al lado de esos niños ciegos, inválidos, cojos, paralíticos, torcidos. El mismísimo Emanuel, el mismísimo Dios de los cielos velado en carne humana, caminando en medio de esa gente, y falló en tocar a uno de ellos, o sanar a uno. Estando Él lleno de compasión, ¿huh? La Escritura dice que Él estaba lleno de compasión, lleno de amor. ¿Es eso correcto? ¿Entonces porque no tuvo compasión de esa multitud de cojos, paralíticos, ciegos y secos?
Allí es donde su infiel lo atrapa. Aquí está donde él no lo entiende, ¿ve? Al pasar por allí, y Él se fue hacia un hombre que yacía en un lecho. Tal vez, digamos que él tenía, oh, alguna clase de problema, tal vez diabetes, o próstata, algo. Estaba retardado; llevaba treinta y ocho años con eso. Pero Jesús sabía que estaba tendido allí. Y Él se acercó y dijo: “¿Quieres ser sano?”. Y dejando a esa pobre gente lisiada, ciega, paralítica, seca, madres con niños con cabezas de agua, y pequeños niños ciegos, y de todo; pasó al lado de cada uno de ellos, y caminó hasta el estanque… caminó al lado del estanque, más bien, y se acercó a este hombre que yacía en un lecho.
¿Se puedan imaginar a Jesús haciendo eso? La Biblia dice que Él lo hizo. Ahora, Jesucristo, el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Ustedes solo lo están viendo desde un punto de vista. Pero Él caminó al lado de ellos, y se acercó a este hombre que yacía en un lecho, porque la Biblia dice que Él sabía que este hombre había estado en esta condición durante treinta y ocho años. Él sanó a ese hombre, y se fue, y dejó a toda esa multitud de gente postrada allí. Esa es la Escritura. Léanlo. San Juan 5.
23 Ahora, los judíos lo cuestionaron a Él. Quiero que mañana lean todo el capítulo, San Juan 5. Cuando los judíos lo estaban cuestionando a Él con respecto al hombre con su cama en día sábado… Miren en San Juan. Tomemos el versículo 19, ahora, el mismo capítulo: San Juan 5:19. Los judíos lo cuestionaron a Él. Ahora, miren lo que Jesús dijo. Jesús dijo: “De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente”. Y mayores obras que estas les mostrará, de modo que vosotros os maravilléis. “Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo”.
Observe, audiencia. Jesús es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Jesús no reclamó ser un sanador Divino. Él reclamó ser el Hijo de Dios, y eso es lo que Él es. Y dijo que Él no podía hacer nada hasta que el Padre le mostrara qué hacer. “Un poquito y el mundo no Me verá más, empero vosotros Me veréis, porque Yo estaré con vosotros, aún en vosotros, hasta el fin del mundo”.
Ahora, observe. “Las cosas que Yo hago”, dijo Jesús (San Juan 12… San Juan 14:12), “Las obras que Yo hago, vosotros también haréis; y aun mayores que estas haréis, porque Yo voy al Padre”. ¿Es eso verdad? “Si permanecéis en Mí, y Mi Palabra en vosotros, entonces pedid lo que queráis, y os será hecho”. O eso está correcto o está errado. Es correcto.
24 Ahora, ¿pueden ver por qué Él no sanó a todos? Él no hacía nada, lo dijo con Sus propias palabras, hasta que el Padre le mostraba a Él en visión lo que estaba ocurriendo, entonces Él fue y lo hizo. Ninguna carne puede gloriarse delante de Dios. Dios es todo en todo. Él está sobre todo. Y Jesús sabía que Él regresaría y estaría con nosotros. Y Él resucitó de los muertos, vive entre los hombres esta noche, obrando en Su iglesia. Y la iglesia real y verdadera que cree ve a Jesús como el mismo de ayer, hoy y por los siglos.
Ahora, si Jesucristo estuviera aquí en la tierra esta noche en un cuerpo físico como en el que yo estoy —Él está en forma del Espíritu Santo. Dios tomó Su cuerpo y lo sentó a Su diestra en la gloria en el trono, y mandó de regreso al Espíritu como un pacto a la gente. Y estamos sellados por ese bautismo del Espíritu Santo que nos da un toque de la vida de Dios en nosotros. Zoe: “la vida de Dios”, en nosotros ahora. Hemos llegado a ser hijos de Dios. Eso es lo que los hace creer. No importa qué, esa es la Palabra de Dios. Yo la creo. Nosotros la creemos.
25 Ahora, si Jesús estuviera parado aquí usando mi traje esta noche, y mis zapatos, Él no podría sanar a una persona aquí hasta que Dios le mostrara que lo hiciera. Él dijo: “El Hijo no puede hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre”. ¿Creen que Él dijo la verdad? Él la dijo.
Ahora, observe. Aquí venían dos ciegos una vez, venían por la calle. Él solo siguió adelante. No tenía ninguna visión de ellos. Él entró a la casa, y le trajeron los dos hombres ciegos. Él se dio la vuelta y tocó sus ojos, diciendo: “Conforme a vuestra fe, os sea hecho, vuestra fe”.
La mujer que tocó el borde de Su vestidura. Él se dio la vuelta y dijo: “Tu fe te ha salvado”. No Su fe, la fe de ella.
26 Ahora, vamos a traerlo a esto. Si Jesús apareciera, entonces, en nuestros medios, para probar Sus mismos poderes… Ahora, Él percibió y supo los pensamientos de la gente que estaba alrededor de Él. ¿Es eso correcto? Sabiendo los pensamientos. Él supo en una ocasión en dónde estaban dos mulas atadas. Él supo en dónde estaba un pez que tenía unas monedas en su boca, ¿ven? Pero solo lo que el Padre le decía a Él, eso es lo que hacía. Él no hizo ninguna otra cosa.
Ellos le colocaron un trapo alrededor de Su rostro. Sabían que era un profeta. Le pusieron un trapo alrededor de Su cabeza en una ocasión, y lo golpearon en la cabeza con unas cañas, dijeron: “Ahora, si Tú eres un Profeta, dinos quién te pegó”.
Él no hacía payasadas para la gente. Él solo los dejó en paz. Estarían de ciegos guiando a los ciegos, caerían en el hoyo. Aún esta noche Él no hace payasadas. Él no presenta espectáculos. Jesús no es un animador; Él es un Salvador, y un Sanador. Y Él está con Su pueblo. Él está aquí en la iglesia esta noche.
El Sr. Baxter les ha dicho, tocante a un don Divino que fue enviado del cielo. Digo esto con humildad, eso es desde mi nacimiento, que Dios me envió a orar por los enfermos. Él me dijo eso. El Sr. Baxter les ha citado la historia, sin duda. Normalmente lo hace en la primera noche.
27 Ahora, si Jesús está aquí esta noche con nosotros, y si Ud. le tiene respeto a Él y al Padre Dios, y le pide a Dios, Dios puede revelarse a Sí mismo aquí a Ud. esta noche, tal como Él puede hacerlo por medio de Su iglesia aquí, tal como pudo hacerlo en los días de antaño. Él mandó Sus dones a la iglesia. Él puso muchos diferentes dones en Su iglesia. Uno de ellos es que Él podía hablar en una lengua desconocida, y dejar que alguien lo interprete. Y sería directamente a alguien, y sería la verdad. La Biblia dice: “Pero si todos Uds. hablan en lenguas, y no hay quien interprete, Uds. sonarán como un montón de bárbaros, o algo”. Pero Él dijo: “Si uno profetiza, y revela los secretos del corazón, entonces ¿acaso no se postrarán sobre el rostro, declarando que verdaderamente Dios está entre vosotros?”.
Bueno entonces, el mismo Espíritu que estaba en la iglesia de Corintios aún está en la iglesia esta noche. “Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos”. Así que, Él será ese tipo de persona.
28 Ahora, les quiero preguntar algo. No sé qué hará Él. Estoy muy pasado de mi tiempo. Yo no sé lo que Él hará. Y luego en el transcurso de las reuniones, se puede decir mucho. Uds. querrán asistir cada noche. Pero esta noche le quiero preguntar a esta pequeña audiencia esto: ¿Ha estado alguno de Uds. antes en las reuniones, en alguna de mis reuniones? Veamos sus manos. Bueno, eso está bien. Uds. entienden lo que estoy diciendo. A Uds. que no han estado: Si Jesús apareciera aquí en la escena en una forma sobrenatural, y hablara, e hiciera las mismas cosas que Él hizo cuando estuvo aquí en la tierra, no hay manera en lo absoluto para que lo duden. Uds. debieran de creer con todo su corazón, y aceptar Su Palabra escrita, porque Él murió por Uds., por sus pecados en el Calvario. Y si Ud. es un pecador, entréguele su vida a Él. Y por Sus llagas, fueron curados hace mil novecientos años. Solo acepten su sanidad, y sigan su camino, regocijándose.
29 La mayoría de los que estamos aquí pasamos la edad de los veinticinco o treinta, los mejores de la vida. Tenemos que dar cuentas en el juicio. Hagamos algo para Dios mientras es de día. Seamos un… No sean una persona sin espinazo. Si Dios es verdad, sellemos nuestro testimonio, si se requiere de nuestra sangre para sellarlo. Si Dios es Dios, sírvanle. Si Él no lo es, déjenlo en paz.
Si Su Palabra no es verdad que Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, entonces la Biblia está errada. Si Jesús dijo: “Yo estaré con vosotros, aún hasta el fin del mundo”, si Él no está aquí para manifestarse Él mismo como lo hizo en aquel entonces, es un error. Pero no es un error; ¡es la verdad! Dios está aquí para enfrentar el reto de su fe.
Que el Señor les bendiga, mientras inclinamos nuestros rostros.
30 Nuestro Padre Celestial, aquí estamos esta noche, muy arriba aquí en Indiana. Alrededor del mundo, a través de las naciones, y en lo profundo de los mares, y en las selvas, y en los desiertos, y por los senderos, y autopistas, en palacios de reyes, hasta bajar a los pequeños hogares más humildes, Tú has visitado con gran poder. Y ahora, yo oro a Ti, Dios, empezando este servicio, en este lugar aquí, estamos muy agradecidos de tener un techo sobre nuestras cabezas esta noche. Y oramos para que bendigas a quienes lo han hecho posible.
Y ahora, Señor, siendo que han usado esto para algo diferente, que estos terrenos y el estadio aquí sean santificados. Que los Ángeles de Dios tomen su posición en todas partes. Que todo poder maligno sea alejado. Que el Espíritu Santo tenga el derecho de paso. Oh, Dios eterno, manda legiones. Aleja todo temor, duda. Y que esto resulte en una gran y poderosa reunión —el Espíritu Santo que habla a los corazones, miles siendo salvos, y muchos sanados— con milagros, señales y maravillas. Que las personas estén mañana en la calle, testificando de la gloria de Dios. Que estalle un avivamiento chapado a la antigua que arrasará toda la región de por aquí; trae miles a Cristo antes de la venida. Concédelo, Señor. Escúchanos ahora.
Y Tu siervo humilde, indigno, ni siquiera nos contamos dignos de pararnos aquí delante de esta fina compra de Tu sangre, esta gente encantadora. Pero Tú has ordenado que hagamos esto. Por tanto, Padre, estamos aquí en Tu Nombre. Yo oro esta noche que mandes al Ángel de Dios, al Espíritu Santo. Y que se hagan grandes señales y maravillas que sacudan el país. Estos ministros y Cristianos, que se han parado y predicado y han hablado de ello durante años y años, y han pavimentado el camino, que sus iglesias crezcan ahora. Que eso se desencadene. Que muchos sean salvos, Padre.
Y ahora, confirma la Palabra que ellos han predicado por medio de Tu Espíritu, porque lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.
31 Ahora, amigos Cristianos, quiero decir esto antes. Muchas veces, suceden muchas cosas fenomenales. Como el Hermano Baxter se los explicó, yo solo soy su hermano. Solo soy un hombre. Pero cuando cosas se están llevando a cabo, que todos guarden su paz. Yo no sé lo que va a suceder. Quiero que todos estén tan reverentes como puedan. Si Ud. es un crítico, no me sentaría cerca, porque, recuerden amigos, si esto es… Si quieren colocarlo de esa manera, el Espíritu de Dios… Y espíritus inmundos salen de las personas, y usted siendo un crítico, está susceptible a eso. Y, tengan la seguridad que yo no seré responsable por críticas o cualquier incredulidad.
Porque un demonio es tan indefenso como puede serlo. Esta semana vamos a predicar en demonología y así sucesivamente. Sea de su conocimiento que todos son poderes demoníacos. Pero ahora, cuando él sale de una persona, trata de encontrar otro lugar a donde ir. Cualquiera que conoce la Biblia sabe que eso es cierto. Lean Hechos 19, y averígüenlo. Y Uds. verán, Jesús dijo: “Cuando el espíritu inmundo, también, cuando ha salido de la gente, anda en lugares secos y regresa”.
Quiero que tengan fe. Quiero que se mantengan quietos. Quiero que crean. Quiero que oren por mí. Que el Señor les bendiga.
32 (Ahora, Hermano Baxter, Ud. les dijo cómo repartimos las tarjetas, y el sistema que tenemos, para que todos puedan tener una oportunidad cada día).
Esas tarjetas de oración no significan nada. Cualquier persona allá esta noche que no tiene tarjeta de oración puede mirar hacia acá, y creer, y tener fe en Dios, les aseguro, Dios responderá su fe. Eso es correcto. Ud. puede solo desafiar… Deje de lado todas las supersticiones, y miren allí, y digan: “Padre, yo lo creo con todo mi corazón”, y Dios lo concederá.
Ahora, no para ser… Él me dijo: “Si logras que la gente te crea, y eres sincero cuando tú ores…”. Quiero que hagan eso. Ahora, ya sea que Él lo haga una vez, eso depende de nuestro Padre celestial, yo no sé. [El Hermano Branham habla aparte: “¿En qué parte se van a parar los enfermos, hermano? ¿Por este lado de acá abajo? Bueno, no podemos tomar a muchos al mismo tiempo. ¿Con cuál comenzamos…?]. [Ruptura en la cinta].
33 El hombre ciego, Él lo tomó de la mano y lo sacó de una multitud, y lo guió hasta fuera de la ciudad, y lo sanó. ¿Es eso correcto?
Miren a Pedro cuando Dorcas estaba muerta. Las viudas estaban llorando, y comportándose de esa manera. Y las puso, a cada una de ellas, fuera de la casa. ¿Es eso correcto? Después fue, y se arrodilló y oró.
Miren a Eliseo cuando fue a levantar al bebé muerto, ¿ven? Hay algo con estar encerrados con Dios. Ahora, por supuesto, allá afuera, hay espíritus de toda clase para combatir. Pero, cuando nada… Cuando está alrededor de Ud. y en todas partes, entonces es muy diferente.
Ahora, si Jesucristo apareciera aquí en la escena esta noche, probando que Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, ¿cuántos de Uds. lo aceptarán, que es la verdad, y se irán a contárselo a otros, y orarán? Dios les bendiga. Es un cien por ciento, por todo el edificio. Gracias. Dios les bendiga. Y que el Señor Jesús, Quien está presente ahora, Quien tomará nuestras vidas y las sostendrá en Su mano, que Él venga y les conceda esta noche ese privilegio, es mi sincera oración.
34 Muy bien. [¿Hay una pianista en alguna parte?]. Ahora, quiero que crean esta noche, amigos, todos de manera unánime. Y si por favor, mi hermana, toca suavemente: Solo Creed, por favor, o Quédate Conmigo, algo como eso. ¿Cuántos creen que el Espíritu de Dios viene en la música?
¿Se acuerdan de Eliseo cuando se enojó en una ocasión? Él dijo: “Si no tuviese respeto al rostro de Josafat no te mirara a ti, ni te viera”. ¿Es eso correcto? Pero dijo: “Mas ahora traedme un tañedor”. Y la música comenzó a sonar. Ahora, Uds. que no creen en tener música en la iglesia, ¿qué de eso? Y el Espíritu del Señor vino sobre el profeta cuando la música estaba tocando.
35 Ahora, sean reverentes, tengan fe. Voy a poner mi micrófono por aquí, solo para… Ahora, la razón que pongo esto en posición, probablemente no lo entiendan, pero algunas veces llega a ser subconsciente para mí. Casi ni sé en dónde me encuentro. ¿Cuántos entienden lo que una visión le hace a uno?
Pues, Daniel vio una visión y eso lo turbó durante muchos días. Este es un don Divino. El sanar a alguien, yo no podría hacer eso. No me es dado. Jesús ya hizo eso. ¿Lo salvó? Yo no podría hacer eso, nadie más podría hacer eso. Cristo ya lo hizo. Ud. solo acéptelo, pero ahora como Su profeta, eso es diferente. Eso es diferente. Ese es un don, ¿ven? [El Hermano Branham habla aparte].
36 En la audiencia, la gente, hasta donde yo sé, cada uno de Uds. me es desconocido; excepto, veo al Sr. y a la Sra. Roberson de mi iglesia. Y sentados al lado de ellos están el Sr. y la Sra. Wood. Mi esposa está en alguna parte en el edifico. Veo al Hermano Ryan sentado por aquí de Dowagiac, Michigan. Y fuera de eso, no conozco a ninguna persona.
He visto en alguna parte a este pequeñito aquí con el saco negro. No puedo decir su nombre. Son los únicos que conozco. Los únicos que conozco. Ahora, sean reverentes. Ahora, mantengan su mente en Cristo. Sigan creyendo. Y Uds. que están allá en la audiencia, ahora, solo sean reverentes, ahora. Recuerden, mañana den un testimonio. Creo que tengo todo en orden ahora, para lo que acontece… lo sabrán mañana. Sean reverentes; denle a Dios alabanza.
Veo a un joven sentado aquí atrás de mi iglesia, también, este joven que está sentado aquí mismo. Probablemente, si él fuera a estar en la plataforma en unos minutos, no lo conocería.
37 Muy bien, ahora. Quiero hablar con la dama. Ahora si algo… si algo sucede mientras estoy hablando, no interrumpan en ese momento. Si quieren darle las gracias a Dios, hagan eso después, si alguien sana.
Ahora, aquí está una dama delante de mí. Una desconocida para mí, pero Dios conoce a la dama. Yo no, pero Dios sí. Él conoce todo de ella. Ahora, si esa mujer… si Jesús es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, entonces Él sabrá exactamente lo que está mal con esta mujer. Y Él lo sabrá de la misma manera como supo lo que estaba mal con la mujer en el pozo. ¿Es eso correcto? Él lo sabrá de la misma manera que supo lo que Felipe estaba hablando… lo que Natanael… cuando Felipe encontró a Natanael.
Entonces, si el Espíritu Santo está aquí esta noche, y le revela esto a esta dama, de la misma manera que Él lo hizo con aquella gente allá atrás, ¿hará eso que…? Ud. sabrá que tendrá que ser un poder sobrenatural. Así que, ¿acaso no hará eso a Jesucristo el mismo de ayer, hoy, y por los siglos? Seguro que lo hará.
38 Muy bien, dama. Quiero hablar con usted solo un minuto. Siendo que es la primera paciente, siempre es un poquito difícil. Ahora, tomo este micrófono, porque alguna vez no sé qué tan fuerte estoy hablando, pero solo quiero hablar con usted, y Ud. solo responda mis preguntas. ¿Y sabe que…? Es lo que estoy tratando de hacer…
Usted es una mujer, yo soy un hombre. Creo que Ud. es una Cristiana, porque tiene muy buena bienvenida a su espíritu. Ahora, Ud. sabe que no hay nada que yo pudiera hacer para ayudarla. Yo solo soy un hombre, solo su hermano. Pero ahora, si he dicho la verdad, y Dios sabe si lo he hecho o no, dando alabanza y gloria a Quien pertenece: Jesucristo, entonces yo declaro que la Biblia está correcta, y que Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Entonces, si Él habló con esa mujer junto al pozo de Samaria, pues, Él es el mismo Jesús esta noche. Y Él usa nuestro cuerpo para diferentes cosas. ¿Creen Uds. eso? Sí. Muy bien.
39 Ahora, eso no la lastimará, ¿ve? Ud. está en la presencia de algo. Se dio cuenta de eso en ese momento, ¿ve? Eso es solo Su presencia, ¿ve? Ahora, Él está aquí.
¿Me cree que soy Su siervo? Usted cree, con todo su corazón. Discúlpeme. Sí. Gracias. Usted no es de esta región. Ha venido para acá. Tiene lo que teme, es cáncer. ¿Es eso correcto? Se ha orado por usted antes en alguna parte. ¿Es eso correcto? ¿Y acaso el cáncer no está localizado en la garganta? ¿Es eso correcto? Y ha estado… Dios le bendiga, dama. Sí, señor. Usted ha estado escupiendo cositas y las ha estado poniendo en una clase de… en algo para conservarlas. ¿Acaso no ha estado…? ¿No es eso correcto? Alcohol, para guardarlas como un testimonio. ¿Es eso verdad? Bueno, Dios le bendiga. Eso es todo lo que tiene que hacer. Siga haciéndolo, se pondrá bien.
Nuestro Padre Celestial, yo oro que bendigas abundantemente a la mujer. Que ella se vaya a casa ahora, y sea completamente sana. En el Nombre de Jesucristo lo pido. Amén.
Dios le bendiga, hermana, no tema ni un poquito. [La hermana le dice algo al Hermano Branham]. Usted lo tiene en una botella. Bueno, gracias sean dadas a Dios.
40 Ahora, con reverencia, y todos crean ahora, con todo el corazón. Muy bien.
¿Cómo le va, hermana? ¿Cree usted? Somos desconocidos, ¿no es así? Somos unos perfectos desconocidos; yo no la conozco. Pero si hubiera algo en su vida, y nosotros siendo desconocidos, tendría que venir de alguna fuente sobrenatural. ¿Acaso no es cierto? Se da cuenta que está parada cerca de algo, más que su hermano, aquí. Eso es correcto. Pero eso es Su presencia. ¿Alguna vez vio la fotografía que tomaron de Él, y que tiene en la…? La ha visto. Bueno eso es lo que… Ud. se da cuenta que ahora está cerca. ¿Cree que soy Su profeta? Sí cree.
Usted está muy preocupada, ¿no es así? Recientemente fue con el doctor para una fotografía de Rayos-x. ¿Es eso correcto? Le tiene miedo al cáncer, ¿no es así? No, está abajo en los intestinos. ¿Es correcto? Es un tumor; dijeron: “Tumor”. Usted tenía miedo que fuera canceroso. Pero está en los intestinos. ¿Es eso correcto? ¿Es esa la verdad? Levante su mano si esa es la verdad. Usted sabe, dama, que yo nunca la he visto en mi vida. Ese no era yo hablando. Ud. pudo haber escuchado mi voz. Ese era Él hablando. Bueno entonces, si Él está así de cerca de Ud. ahora, ¿no lo aceptará a Él como su Sanador?
Señor Jesús, yo oro que Tú sanes a esta mujer. Y que ella se vaya de aquí y sea sanada. Que su gran fe la sane, Señor. En el Nombre de Jesús, lo pido. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Vaya. Que Él la bendiga abundantemente, y la alivie.
41 ¿Creen Uds. ahora? [Ruptura en la cinta].
Mayor que esto verán. Uds. verán la gloria de Dios si tan solo tienen fe, y creen. Dios conoce todas las cosas.
Ahora, a Uds. que están en la parte de atrás de la audiencia, solo miren hacia acá y créanle a Dios con todo su corazón. Vean si Dios no los sanará.
¿Le cree a Él, también, hermana? Solo siga creyendo. Él se acercará a usted. Tenga fe.
¿Cómo le va, señor? El Señor le bendiga, señor. Pareciera que lo he visto en algún sitio. Que lo he conocido. Oh, creo que he estrechado manos con Ud. en alguna parte. Oh, saliendo hoy del edificio, ¿no es así? O, Ud. estaba parado allí mismo. ¿Fue así? Pensé haber visto su rostro, o algo, en alguna parte. [El hombre dice: “Lo he visto en su tabernáculo en Jeffersonville”]. Ud. ha estado en mi tabernáculo. Excelente. Bueno, pero yo no sé lo que está mal con usted. Solo Dios sabría eso, hasta donde yo sé.
Ahora, ¿cree que las cosas que se están llevando a cabo vienen de Dios? Quiero que me mire, hermano. ¿Cree que eso viene de Dios? [“Yo creo que la sanidad viene de Dios”]. Eso es correcto. Ciertamente. Tiene que ser así, ¿cierto? [“Sí, señor”]. Ud. sabe que yo no podría hacer eso. [“No, señor”]. Ningún hombre podría hacer eso. [“No, pero creo que Él está obrando a través de usted”]. Gracias, hermano. Entonces, mire, no es… La razón por la que digo eso, mi hermano, no es para que la gente…
Como Pedro y Juan, cuando pasaron por la puerta llamada la “Hermosa”, dijeron: “Míranos”, ¿ve? En otras palabras. “Mira hacia arriba. Presta atención. Escucha a lo que te voy a decir”, ¿ve?
Como cité esa Escritura hace unos momentos sobre Eliseo, él dijo… Usted se acuerda de la historia en la Biblia donde Josafat y el rey hicieron juntos una alianza —incrédulos— y salieron y se metieron en problemas. Y Eliseo dijo: “Si no tuviese respeto al rostro de Josafat no te mirara a ti, ni te viera”, ¿ve? Pero siendo que él respetaba eso, entonces se fijó para ver lo que Dios le diría. Y él entró y vio una visión, regresó y les dijo. Él dijo: “Vayan a cavar zanjas”, y así sucesivamente. Ud. conoce la historia, si lee la Escritura. Ahora, el mismo Dios que estaba en Eliseo está aquí esta noche. ¿Creen Ud. eso? [“Sí, señor”]. Usted cree eso.
42 Ahora, estoy hablando con Ud. igual como Él habló con la mujer junto al pozo. Yo estoy tratando de contactar su espíritu, ¿ve? Ud. no cree que yo estaría leyendo su mente. [“No, señor”]. No, señor. No lo estoy. Estoy tratando de ayudarle. Usted está completamente quebrantado. Todo está mal con usted. ¿No es eso correcto? ¿Acaso no lo han operado varias veces? ¿Es eso correcto? Cinco o seis veces, por lo menos, yo diría. [“He sido operado en tres ocasiones”]. Y está teniendo alguna clase de problema en la próstata. ¿Es eso correcto? [“Eso es correcto”]. Ha estado antes en una línea de oración. [“Eso es correcto”]. Aparte de la mía, además. El tipo era muy… con el cabello color arenoso, o como de un rostro pequeño. Yo diría que era el Sr. Allen. [“Eso es correcto”]. ¿Es eso correcto? [“Eso es correcto”] ¿Fueron esas cosas verdad? [“Son verdad”]. Son verdad. [“Un cien por ciento”]. Un cien por ciento. Muy bien.
Ahora, señor, entonces hay algo aquí que conoce eso, ¿no es así? Hay algo que me lo está revelando. [“Eso es correcto”]. Ahora, si Ud. aceptará eso como Jesucristo, el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, y lo acepta a Él como su sanador, Ud. puede sanar. ¿Lo cree? [“Lo creo. Sí, señor”]. Muy bien entonces, incline su rostro.
Dios Todopoderoso quien mandó a Su Hijo, nuestro Señor, a esta tierra, las últimas palabras que Él dijo cuando dejó la tierra: “Estas señales seguirán a los que creen:… sobre los enfermos pondrán las manos, y sanarán”. Señor, ayuda a nuestra incredulidad, y sana a este hombre esta noche. Que él se vaya de aquí y sus nervios se calmen, baje su presión arterial. Que se vaya a casa y se ponga bien, en el Nombre de Jesús yo oro. Amén.
Dios le bendiga, hermano. Ahora, vaya a regocijarse. [El Hermano Branham habla aparte con el hermano]. Dios le bendiga. Gracias, igualmente.
43 ¿Qué piensa al respecto? ¿Cree usted? ¿Cree que Dios está aquí para hacer eso? Ud. también está enfermo, ¿no es así? Tienen también necesidad, ¿no es así? Sufriendo, con hipertensión. ¿Es eso correcto? Si eso es correcto, levante su mano. ¿No aceptará su sanidad entonces? ¿Cómo supe lo que estaba mal con usted estando sentado allá? Ese hombre también tenía hipertensión, y cuando eso lo dejó, lo dejó a usted. Así que ahora, está sanado. Dios le bendiga, Puede ir…
Tengan fe en Dios. Si creen esto, cosas mayores verán. Solo tengan fe en Dios.
¿Cómo le va, dama? ¿Cree usted? Usted es una Cristiana. ¿Si el Espíritu Santo…? Si Jesucristo le muestra a Su siervo indigno lo que está mal con usted, y va directamente y le dice lo que está mal con usted igual como lo hizo con la mujer junto al pozo, ¿lo aceptará a Él como su Sanador? ¿Somos desconocidos, usted y yo? Usted me vio antes. ¿Es eso correcto? Pero, cualquier cosa en su vida, yo no sabría nada al respecto, ¿verdad? No sé nada sobre usted, nada de usted. Ud. solo me vio, eso es todo.
Ahora, si Él me dice lo que está mal con usted, ¿aceptará su sanidad? Que Él lo conceda. Eso es correcto. Dios le bendiga. Siendo que lo ha recibido de esa manera, Dios lo ha mostrado. Ud. tiene un problema cardíaco. ¿Es correcto? Ahora, ¿qué dijo que haría? Aceptar su sanidad. Entonces vaya y sea sanada. Escuche. Si Dios conoce lo que fue en su vida, ¿acaso no conocerá lo que será en su vida? Si se va de aquí feliz creyendo eso, y testificando lo mismo, su problema cardíaco la dejará. Si Él supo lo que fue, y Ud. sabe que eso es verdad, seguramente Él conoce lo que será. Ahora., vaya y haga exactamente lo que le he dicho; usted se pondrá bien. El Señor le bendiga, mi hermana, y la haga completamente sana. Amén. Muy bien.
44 ¿Cómo le va, señor? ¿Cree con todo su corazón? Sí lo cree. Somos desconocidos, ¿lo somos, señor? Ud. solo me vio. Miren, en una audiencia pequeña, donde la gente es, muchas veces, mis amigos que vienen, normalmente yo pregunto eso, ¿lo ve? Cuando la unción simplemente no cae como debiera esta noche, de alguna manera Uds. lo verán. Por supuesto, es la primera… y están aquí en un lugar extraño, Uds. lo entienden. Solo hablo con Ud. un ratito. Pero yo estoy, con respecto a conocerlo, y su vida de esa manera… Por supuesto, Ud. está usando anteojos. No mencionaré eso, si ese es su problema. No, señor. Parado entre usted y yo, lo veo alejándose de la mesa. Ud. tiene un problema estomacal. ¿Es eso correcto? Si eso es correcto, levante su mano.
Ahora, solo para que pueda saber que es verdad, quédese quieto un momento. Escucho otro espíritu gritando de allá arriba en la audiencia, en alguna parte. Hay una dama sentada allá arriba, que tiene un problema estomacal, justo en la hilera de atrás, exactamente enfrente de mí, en la parte de atrás. Póngase de pie, dama. Vi esa Luz suspendida sobre Ud. Sí, señor. Ud. tiene un… Lo de Ud. es una clase de… Es un caso muy extraño. Veo que tiene que añadir ácido. Tiene una deficiencia de ácido, ¿no es eso correcto? ¿En su estómago? ¿Es eso correcto? Si es correcto, agite su mano de un lado a otro de esta manera. Muy bien. Ambos están sanados. Vaya a casa y coma lo que quiera. Dios le bendiga.
Tengan fe en Dios. Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Ahora, Su Espíritu está descendiendo, ungiéndolos, ahora. Su fe se está incrementando. Eso me da más libertad.
45 ¿Cree Ud. dama? Somos desconocidos, usted y yo, me imagino. ¿Es eso cierto? Ud. ha tenido mucho problema. Está sufriendo severamente ahora. Cáncer. ¿Es eso verdad? Si eso es verdad, levante su mano. Bueno, si Dios que sabía dónde tenía el pez la moneda en la boca, ¿acaso no sabe lo que está mal con usted? Aquel que sabía que la mujer tenía tantos maridos, ¿acaso no sabrá lo que está mal con usted? Entonces Su Presencia está cerca. ¿Cree eso? Eso es solo para vindicar esto: que estoy diciendo la verdad sobre la Biblia. Ahora, Él dijo en la Biblia: “Pondrán las manos sobre los enfermos y sanarán”. ¿Es eso verdad? Venga para acá.
Dios Todopoderoso, confirmando Tu Palabra, y la Palabra de Tu Hijo, Jesucristo, pongo manos sobre esta mujer, y le digo a este espíritu maligno: “Vete de ella, en el Nombre de Jesucristo”. Amén.
Dios le bendiga. Vaya creyendo ahora, y déjeme escuchar noticias de usted. Tenga fe.
46 ¿Cómo le va, hermana? ¿Cree usted? ¿Me cree que soy Su siervo? Mire hacia acá, a mí. ¿Cree que soy Su profeta? Lo cree. Ud. tiene diabetes. ¿Es eso correcto? Por supuesto, otras cosas en una mujer de su edad. Ud. sabe de qué estoy hablando, ¿ve? No puedo decir eso delante de esta audiencia. Eso es correcto. ¿No es así? Nadie en el mundo lo sabe sino solamente Dios. ¿Es eso correcto? Muy bien. Venga para acá.
Señor Dios, oro que Tu Espíritu unja a esta mujer, Señor, con Tus bendiciones ahora. Y que ella se vaya a casa y sea sanada. En el Nombre de Jesucristo, pido esta bendición. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Vaya, y crea con todo su corazón.
¿Cree usted, hermana, con todo su corazón? ¿Me cree que soy el profeta de Dios? ¿Somos desconocidos? Lo somos. No sé nada de usted. Ud. es una persona muy nerviosa, ¿verdad? Tiene alguna clase de sentimientos que vienen sobre usted, la hace sentir como, algunas veces, está a punto de sentirse molesta, usted sabe. Eso es la menopausia. Pero, otra cosa, está anémica. Le hace falta sangre. ¿Es eso correcto? El Calvario tiene una transfusión para usted. ¿Cree eso? Venga acá.
En el Nombre de Jesucristo, que ella sea sanada, y se vaya a casa, y se ponga bien. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Vaya, creyendo.
47 ¿Han creído ustedes? Ahora, Dios Todopoderoso está aquí, y Su Presencia está aquí. ¿Creen eso? Entonces cada demonio está sujeto al Espíritu de Dios ahora. Cada poder de Satanás está sujeto al Espíritu de Dios y nada puede esconderse de Él. Amén. Pueden decir lo que quieran, pero Dios lo sabe. Tengan fe. [Ruptura en la cinta].
…esté en cualquier parte en el Nombre del Señor Jesús, yo reto su fe. Crean que les he dicho la verdad, que Dios mandó a Su Ángel.
Y solo estoy testificando de lo que es verdad, y Dios está declarando… Ya no tienen el derecho de seguir descreyendo. Cualquier hombre puede testificar cualquier cosa. Ese es un hombre diciéndolo. Pero cuando Dios baja y prueba que eso es verdad, entonces deben creerle a Dios. Si no lo hacen, cosas peores que estas vendrán sobre Uds. La Biblia dice: “Ve y no (¿Qué?) más”. [La audiencia responde: “Peques”]. ¿Qué es pecado? Incredulidad. “Ve y no peques más, o cosas peores…”.
48 ¿Es este el niño pequeño…? Cómo te va, hijito. Aquí está algo dulce: Un niño pequeño. Ven aquí, cariño. Voltea a mirarme. Pues, eres un muy buen niñito. Quiero hablar contigo un momento, tomar tu manita. Quiero que mires hacia acá al Hermano Branham. ¿Te gusta ir a la Escuela Dominical? Sí. ¿Amas a Jesús? Sí lo amas.
Ahora, si Jesús estuviera aquí en Su forma de cuerpo esta noche, y estuviera parado aquí en la plataforma con este traje verde… Si Él viviera en este día, se vestiría igual que la otra gente. Él no se vistió diferencia a alguien más. Pero si Él estuviera aquí, conocería exactamente lo que está mal contigo, ¿verdad que sí? ¿Es eso correcto? Y Él te diría lo que está mal contigo. Y entonces Él pondría Sus manos sobre ti, y tú sanarías. ¿Es eso correcto?
Ahora, mira para acá hacia el Hermano Branham. No te conozco, ¿verdad, cariño? Yo no te conozco. ¿Es este su hijo? Pensé que había una conexión entre usted y ese niño. Este es su bebé, su niño. Sí, señor.
Madre, Ud. mire hacia mí entonces, como el profeta de Dios. ¿Me cree? Es así. Muy bien. El niño está sufriendo con un problema del corazón. [“Sí”]. Y eso es fiebre reumática en el corazón, lo cual no hay esperanza fuera de Dios. [“Sí”]. ¿Es eso correcto? Las válvulas en su corazón. ¿Es correcto? El doctor —un tipo alto— le dijo eso. ¿Es eso verdad? Si eso es correcto, levante su mano. ¿Cómo fue que vi al doctor y lo supe? Él está parado al lado suyo, ahora, en una visión. Sí. ¿Cree que él se va a poner bien?
49 Por cierto, madre, usted está sufriendo también, ¿no es así? Tiene alguna clase de hechizos sofocando en su pecho. ¿Es eso correcto? ¿Es eso verdad? El bebé tiene algo mal, una niñita. Está en su cuello, alguna clase de pequeña glándula en su cuello. ¿Es eso correcto? ¿Es eso verdad?
Dios Todopoderoso, Quien mandó a Su Hijo Cristo Jesús, bendice a esta gente, a esta pequeña familia esta noche. Que se puedan ir a casa… Que este niñito se recupere y viva muchos años felices. Que la madre se recupere. Que la niñita se recupere. Que Tú Espíritu venga, Señor, y vindique a Tu siervo esta noche, y sane a estas personas en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Dios le bendiga, mi niñito. Ve ahora, y el Señor te bendiga.
Venga para acá. Quiero imponer manos en el bebé en el Nombre del Señor Jesucristo.
En el Nombre de Jesucristo, que puedas estar…
Vaya ahora, madre. Regocíjese. Ahora, aquí. Lo que la está atacando es nerviosismo. Ud. es muy nerviosa. Está preocupada por esos niños. Cálmese. Está en las manos de Dios ahora. Ellos se pondrán bien. Vaya ahora, y no dude nada, solo crea con todo su corazón. Dios le bendiga.
50 Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Él es el mismo Señor Jesús. Nada puede interponerse en Su camino. Él es Emanuel. Él ha resucitado de entre los muertos. Él está viviendo entre los hombres. Tengan fe en Dios. Seguro, Él siempre fue impopular. Él siempre lo será, hasta Su venida. Y entonces. La cosa que condenó al mundo salvó a Noé. Y el Espíritu Santo que… esta noche, que ellos están condenando salvará a la iglesia. Amén. Tengan fe en Dios.
Muy bien, señor, venga.
Tengan fe en Dios. No duden. Vi al Espíritu de Dios pararse sobre mi hermana aquí de mi propia iglesia, la Sra. Roberson, justo entonces. Yo sí sé lo que está mal con ella; pero, Hermana Roberson, Dios le bendiga.
¿Cuántos han visto la fotografía de eso en las fotografías que están aquí, donde el…? pues, ha sido… Oh, la tenemos aquí. La tendremos en unas cuantas noches. El único Ser sobrenatural que haya sido fotografiado en todo el mundo, probado científicamente. ¿Cuántos han visto la fotografía? Veamos sus manos. Seguro, la han visto. Está en Washington, DC, esta noche.
51 ¿Es usted el paciente, señor? ¿Somos desconocidos? No lo conozco. [El paciente comenta]. Oh, Ud. me ha visto, entonces, solo ha estado en una reunión, y me vio. Muy bien. Hasta el momento, entonces, somos desconocidos. ¿Es eso correcto? Sería un perfecto desconocido para usted y usted para mí, pero Ud. es un Cristiano. Sí, señor. Ud. es un Cristiano. Creo eso con todo mi corazón. No solo eso, pero Ud. es un ministro. ¿No es eso cierto? [“Sí, señor”]. Usted es un ministro del Evangelio. [“Sí, señor”]. Y está sufriendo con algo aquí arriba en su cabeza, problema de sinusitis. ¿Es eso correcto? [“Eso es correcto”]. Si eso es correcto, levante su mano. [“Eso es correcto”] bueno, hermano, ¿cree que Él está parado cerca de usted ahora para bendecirlo? [“Sí, lo creo”].
Oh, Dios, oro que Tú bendigas a este hombre. Sánalo, en el Nombre de Jesucristo; pido por su sanidad. Amén.
Dios le bendiga, hermano. Siga su camino regocijándose. Tenga fe.
[El Hermano Branham habla aparte. “¿Cuántos llamamos, diez, o doce? ¿Diez?”] Vamos a intentar otros cinco. Cuál fue… [Ruptura en la cinta].
52 Esto podría ser una noche que sería… Pues, ¿cómo pueden descreer? Lo único: Uds. tendrían que cerrar sus ojos, y salir, y decir: “Dios, creo que Tú eres un mentiroso”. Lo único que les impediría creer, sería un perfecto incrédulo. Oh, hay algunos de esos muy religioso. Quiero decir, en el poder de Dios, tendrían que creer. Tengan fe. Dios lo traerá a cumplimiento.
Muy bien. Venga, dama. ¿Quiere recuperarse de ese cáncer? ¿Es así? Acepte su sanidad de Cristo. Entonces vaya a casa, diga: “Señor, te creo en este preciso momento”. Permítame recibir noticias de Ud. en un par de días, ¿lo hará? Se va a poner muy enferma, ahora, en unas setenta y dos horas. No le preste atención a eso. Regrese después de eso, y cuénteme cómo se siente.
53 Venga, dama. ¿Cree usted? ¿Quiere deshacerse de esa condición anémica? Diga: “Quiero sangre del Calvario”. Vaya y sea sanada, en el Nombre del Señor Jesús. Crea con todo su corazón ahora [Palabras no claras] vaya a casa, ¿aliviarse de eso? ¿Quiere hacerlo? Vaya a casa, diga: “Señor, yo te acepto ahora, con todo mi corazón”, y vaya y sea sanada, en el Nombre del Señor Jesús.
Tengan fe en Dios. ¿Creen ustedes? Ahora, entre más uno habla con las personas, por supuesto, Eso lo dice. Me estoy poniendo débil. Toda la cosa se está tornando como un remolino, zumbando.
Sé que la damita ha tenido polio. ¿No es así, hermana? No la podría sanar, pero Ud. ha tenido polio. Estaba parada allí, orando, ¿acaso no era usted? Que Dios se lo conceda, hermana.
Usted está sufriendo con una crisis nerviosa. ¿No es así, la dama tendida en esa camilla? ¿No es eso verdad? Una crisis nerviosa. No deje que el diablo la derrote. Si tiene fe esta noche, puede irse a casa y ser sanada. Yo no puedo sanarla, pero Ud. no puede esconderse.
No puede esconderse… nada, ahora. Dios está aquí para revelarlo. Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Dejen que su fe empiece a trabajar allá. Crean.
54 ¿Cómo le va, señor? Somos desconocidos, ¿no es así? No lo conozco. Ud. ha tenido una vida muy extraña, ¿no es así? Veo una raya oscura moviéndose detrás de usted. Al principio pensé, que Ud. era un ministro, pero Ud. quería ser un ministro; trató de serlo. ¿No es así? Pero lo pospuso demasiado tiempo. Por cierto, ha sufrido un accidente, ¿no es así? Un accidente automovilismo. ¿Es eso correcto? Y le ha afectado en el habla. Usted tiene un impedimento en el habla. ¿Acaso no es eso cierto? Y tiene algo mal. Veo que está tratando de poner algo… Es una memoria. No puede acordarse bien de las cosas. ¿Es eso cierto? Se supone que es… Ud. quería ser un ministro. ¿Es eso correcto? Bueno, Dios le perdona eso. Vaya ahora, y sea sanado en el Nombre del Señor Jesucristo; siga adelante, predicando el Evangelio. Dios le bendiga, ahora. Dios le bendiga.
Tengan fe.
55 Una damita sentada allí con sus manos levantadas de esta manera… Ud. ha estado orando. Ha estado nerviosa, ¿no es así, hermana, durante mucho tiempo? Cuando esa dama, hace un momento, fue sanada, usted fue sanada al mismo tiempo. Es un nerviosismo mental, simplemente la mantiene preocupada. ¿Es eso correcto?
La dama sentada al lado de usted, esa catarata. Lleva mucho tiempo queriendo aliviarse de eso, ¿no es así, hermana? ¿Es eso correcto? ¿Acaso usted no…? Tiene alguna clase de condición en los intestinos. Es un tumor. ¿Es eso correcto? ¿No es eso cierto? Porque tuvo un problema en el riñón, y se afectó. ¿Es eso verdad? Si es así, levántese y acepte su sanidad.
Bueno, ¿por qué no le creen todos a Dios en este momento? Ustedes pueden. Pónganse de pie y acéptenlo a Él como su Sanador si le creen a Él.
Dios Todopoderoso, el Autor de la vida, manda Tu Espíritu y sana a toda persona que está aquí en el Nombre de Jesucristo. Que el Espíritu Santo, ahora mismo, eche fuera todo espíritu maligno e inmundo, y sane a las personas, mediante el Nombre de Jesús.
La dama se levantó de la camilla. Ella se levantó, está tomando su posición fuera de la camilla, se va casa sana. ¡Gloria a Dios! Demos gloria a Dios, todos vosotros…
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