S.1217 TCA-023JES Jesucristo es Dios

Tiempo de lectura: 17 minutos

OBRAS DEL MENSAJE

60 La gente sabía que El era Profeta. Ellos conocían la señal del Mesías, la cual solamente podía manifestarse a través de un profeta.

Y Felipe era de Betsaida, la cuidad de Andrés y Pedro. Felipe halló a Natanael, y le dijo: Hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret. Natanael le dijo: ¿De Nazaret puede salir algo de bueno? Le dijo Felipe: Ven y ve. Cuando Jesús vio a Natanael que se le acercaba, dijo de él: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño. Le dijo Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús y le dijo: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. Respondió Natanael y le dijo: Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel. Respondió Jesús y le dijo: ¿Porque te dije: Te vi debajo de la higuera, crees? Cosas mayores que estas verás. Y le dijo: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del Hombre.
San Juan 1:44-51

61 La habilidad para discernir los pensamientos de los corazones de los hombres hizo que los escogidos de Dios entendieran que allí estaba el Mesías – la Palabra ungida de Dios.

Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
Hebreos 4:12

62 Cuando la mujer junto al pozo le escuchó discernir los pensamientos de su corazón, ella le llamó profeta, declarando que el Mesías sería conocido por medio de esa gran habilidad.

Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber. Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer. La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí. Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva. La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva? ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados? Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla. Jesús le dijo: Vé, llama a tu marido, y ven acá. Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad. Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta. Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas. Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo.
San Juan 4:7-26
Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos.
Apocalipsis 15:3

63 ¿Lo puede ver Ud.? El CORDERO, el Pontífice reteniendo Su sangre como expiación en el propiciatorio por nuestros pecados, es el Señor Dios Todopoderoso. Ese es Su oficio presente. Eso es lo que está haciendo ahora; abogando con Su sangre por nuestros pecados. Pero algún día aquel Cordero será el León de la Tribu de Judá. El vendrá con poder y gloria y tomará Su autoridad para reinar como Rey. El es el Rey venidero de esta tierra.

64 Por su puesto, eso no quiere decir que no es Rey hoy, porque El es nuestro Rey, Rey de los santos. Hoy día es un reino espiritual. No es de este sistema mundano, así como nosotros tampoco somos de este mundo. Por eso es que nos conducimos diferente a los del mundo. Nuestra ciudadanía está en los Cielos. Reflejamos el Espíritu del reino de nuestro nuevo nacimiento, donde Jesús es el Rey. Por eso es que nuestras mujeres no se visten con ropa de hombre, ni se cortan el cabello, ni usan todos esos cosméticos y otras cosas que el mundo ama tanto. Por eso es que nuestros hombres no beben ni fuman, ni andan en el pecado. Nuestro dominio es el dominio sobre el pecado, y está en vigor por medio del poder del Espíritu de Cristo que mora en nosotros. Todo reino de la tierra será quebrantado, pero el de nosotros permanecerá.

65 Hemos estado hablando de los oficios y las manifestaciones del único Dios verdadero, y contemplando Su gloria en un estudio Escritural. Pero Dios no es conocido intelectualmente. El es conocido espiritualmente, por revelación espiritual. Este mismo Ser que fue conocido como Jesús, según la carne, volvió a la Columna de Fuego; pero prometió volver otra vez y morar entre Su pueblo por medio del Espíritu. Y en el día de Pentecostés, aquella Columna de Fuego bajó y se repartió en lenguas de fuego sobre cada uno de ellos. ¿Qué estaba haciendo Dios? Se estaba repartiendo a Sí mismo entre la Iglesia, dando a todos aquellos hombres y aquellas mujeres una parte de Sí mismo. El se repartió entre la Iglesia igual como dijo que lo haría.

Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis. En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros. El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. Le dijo Judas (no el Iscariote): Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo? Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.
San Juan 14:16-23

66 El dijo que le rogaría al Padre, Quien mandaría otro Consolador, el Cual ya ESTABA con ellos (los discípulos), pero NO ESTABA EN ellos. Ese era Cristo. Entonces en el versículo veintitrés, hablando de Sí mismo y del Padre, dijo: vendremos. Allí está: “El Espíritu está viniendo, el mismo Espíritu de Dios que fue manifestado como Padre, y como Hijo, y también se manifestará en los muchos”. UN DIOS que es Espíritu.

67 Por eso es que nadie puede decir que el hombre santo es el Papa o el obispo o el sacerdote. El HOMBRE SANTO es Cristo – el Espíritu Santo en nosotros. ¿Cómo se atreve a decir la jerarquía que el laico no tiene nada que decir? Cada uno tiene algo que decir. Cada uno tiene una obra; cada uno tiene un ministerio. El Espíritu Santo vino allá en Pentecostés y se repartió en cada uno para que se pudiera cumplir lo que dijo Jesús:

En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros. San Juan 14:20

68 El gran Yo Soy, el Dios Todopoderoso, ha venido como Espíritu para llenar Su verdadera Iglesia. El tiene el derecho de moverse donde y sobre quien El quiera. Nosotros no hacemos ningunos “hombres santos” en nuestro medio, pero toda la verdadera congregación del Señor es santa, por causa de la presencia del Espíritu Santo. Es El, el Espíritu Santo, el Cual es santo, no la congregación en sí misma.

69 Ahora, esa es la revelación: Cristo Jesús es Dios. El Jehová del Antiguo Testamento es el Jesús del Nuevo. No importa cuánto se esfuerce Ud., no puede probar que hay TRES Dioses. Pero también se necesita una revelación por medio del Espíritu Santo para que Ud. pueda entender la verdad de que El es uno. Se necesita una revelación para ver que el Jehová del Antiguo Testamento es el Jesús del Nuevo.

70 Satanás entró en la Iglesia y cegó la gente respecto a esta verdad. Y cuando fueron cegados, no fue mucho tiempo después cuando la iglesia de Roma cesó de bautizar en el Nombre del Señor Jesucristo.

71 Reconozco que se necesita una verdadera revelación del Espíritu Santo para poder ver la verdad de la Deidad, viviendo en estos días cuando existe la perversión de tanta Escritura. Pero la Iglesia vencedora y prevaleciente está edificada sobre la revelación; entonces podemos esperar que Dios nos revele Su Verdad.

72 Sin embargo, en realidad Ud. no necesita una revelación sobre el bautismo en agua. Allí lo tiene de frente. ¿Sería posible, aun por un minuto, que los apóstoles fueran desviados del mandamiento directo del Señor que bautizaran en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y entonces encontrarlos en desobediencia voluntaria? Ellos conocían el Nombre, y no hay ningún lugar en las Escrituras donde bautizaron de algún otro modo, sino en el Nombre del Señor Jesucristo.

73 El sentido común le diría a uno que el libro de los Hechos es la Iglesia en acción; y si así bautizaron, entonces así es como se debe bautizar. Ahora, si Ud. piensa que eso es fuerte, ¿qué piensa de esto? Cualquiera que no había sido bautizado en el Nombre del Señor Jesús, tenía que ser bautizado de nuevo.

Y aconteció que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo, andadas las regiones superiores, vino a Efeso, y hallando a ciertos discípulos, Díjoles: ¿Habéis recibido el Espíritu Santo después que creísteis? Y ellos le dijeron: Antes ni aun hemos oído si hay Espíritu Santo. Entonces dijo: ¿En qué pues sois bautizados? Y ellos dijeron: En el bautismo de Juan. Y dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en el que había de venir después de él, es a saber, en Jesús el Cristo. Oído que hubieron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban.
Hechos 19:1-6 (Antigua versión)

74 Allí está. Esta buena gente de Efeso había oído de un Mesías venidero, Juan se lo había predicado. Ellos fueron bautizados en el bautismo del arrepentimiento para remisión de pecados, mirando hacia ADELANTE, hacia la creencia en Jesús. Pero ahora era tiempo de mirar para ATRAS hacia Jesús, y ser bautizados para PERDON de los pecados. Era tiempo de recibir el Espíritu Santo. Y cuando fueron bautizados en el Nombre del Señor Jesucristo, Pablo impuso sus manos sobre ellos y el Espíritu Santo cayó sobre ellos.

75 Ahora, estas gentes de Efeso eran unas personas muy finas; y si algunos tenían el derecho de sentirse tranquilos, serían ellos. Fíjese hasta donde habían progresado. Habían llegado hasta el punto de aceptar el Mesías que estaba por venir, lo estaban esperando. Pero ¿no puede ver Ud., que a pesar de todo esto, se les escapó? El había venido y se había ido. Ellos tenían necesidad de ser bautizados en el Nombre del Señor Jesucristo. Ellos tenían necesidad de ser llenados con el Espíritu Santo.

76 Si Ud. ha sido bautizado en el Nombre del Señor Jesucristo, Dios le llenará con Su Espíritu. Esa es la Palabra. Hechos 19:6 fue el cumplimiento de:

Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Hechos 2:38

77 ¿Lo puede ver? Pablo, por medio del Espíritu Santo, dijo exactamente lo que dijo Pedro por medio del Espíritu Santo. Y lo que fue dicho NO se puede cambiar. Tiene que ser lo mismo desde Pentecostés hasta que el último escogido haya sido bautizado.

Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Gálatas 1:8

78 Algunos de Uds. de la Unidad, bautizan equivocadamente. Uds. bautizan para la regeneración como si siendo sumergidos en agua los salvara. La regeneración no viene por medio del agua; es una obra del Espíritu. El hombre que por inspiración del Espíritu Santo dio el mandamiento: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre del Señor Jesús”, no dijo que el agua regeneraba. El dijo que sólo era la evidencia de una “buena conciencia delante de Dios”. Eso era todo.

El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo. I Pedro 3:21

79 Yo así lo creo. Si alguien tiene alguna idea falsa de que la historia puede probar el bautismo en agua de cualquier otro modo que no sea en el Nombre del Señor Jesucristo, yo le aconsejo que lea los registros históricos y vea por sí mismo.

80 Lo siguiente es el registro verídico de un bautismo que tuvo lugar en Roma en el año 100 d.C., y fue publicado en la revista Time, el 5 de diciembre de 1955:

81 “El diácono alzó su mano, y Publios Decius entró por la puerta del bautisterio. Parado en el bautisterio, con el agua hasta la cintura, estaba Marcos Vasca, el vendedor de madera. El tenía una sonrisa mientras Publios llegó a su lado en el bautisterio. ‘¿Credis?’ le preguntó. ‘Credo,’ respondió Publios. ‘Yo creo que mi salvación viene de Jesús el Cristo, Quien fue crucificado bajo Poncio Pilato. Con El he muerto para que con El pueda tener Vida Eterna.’ Entonces él sintió los brazos que le sostenían mientras él se dejaba caer hacia atrás en el bautisterio, y oyó la voz de Marcos en su oído: ‘Yo te bautizo en el Nombre del Señor Jesús,’ — mientras el agua fría se cerró sobre él”.

82 Hasta el tiempo en que se extravió la Verdad (y no volvió sino hasta esta última edad — desde Nicea hasta el comienzo de este siglo), bautizaron en el Nombre del Señor Jesucristo; pero ha vuelto. Satanás no puede impedir la revelación cuando el Espíritu la quiere dar.

83 Sí, si hubieran tres dioses, uno bien podría bautizar para un Padre, un Hijo, y un Espíritu Santo; pero la REVELACION DADA A JUAN fue que hay UN SOLO DIOS, y Su Nombre es el SEÑOR JESUCRISTO, por lo tanto se bautiza para UN Dios y solamente uno. Por eso es que Pedro bautizó de esa manera allá en Pentecostés. El tuvo que mantenerse fiel a la revelación, la cual fue: “Sepa pues ciertísimamente toda la casa de Israel, que a ESTE JESUS quien vosotros crucificásteis, Dios le ha hecho SEÑOR Y CRISTO”. Allí está El: “El SEÑOR JESUCRISTO”.

84 Si Jesús es Señor y Cristo, entonces El (Jesús) es, y no puede ser otra cosa menos que, “Padre, Hijo y Espíritu Santo” en UNA Persona, manifestada en carne. NO es “Dios en tres personas, bendita trinidad”, SINO UN DIOS, UNA PERSONA con tres títulos mayores, con tres oficios manifestando aquellos títulos. Escúchenlo una vez más. Este mismo Jesús es “Señor y Cristo”. Señor (Padre) y Cristo (Espíritu Santo) son Jesús, porque El (Jesús) es AMBOS (Señor y Cristo).

85 Si eso no nos muestra la verdadera revelación de la Deidad, entonces nada lo hará. Señor NO es otro; Cristo NO es otro. Este Jesús es el Señor Jesucristo, UN SOLO DIOS.

86 Un día Felipe le dijo a Jesús: “Señor, muéstranos el Padre, y nos basta”.

87 Jesús le dijo: “¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido? El que me ha visto, ha visto el Padre; ¿cómo pues, dices tú: Muéstranos el Padre? Yo y mi Padre, Uno somos”.

88 Yo cité eso una vez, y una dama dijo: “Un momento, Sr. Branham. Ud. y su esposa son uno”. Dije: “Pero no de esa manera”. Ella dijo: “¿Cómo dice Ud.?” Dije: “¿Ud. me ve a mí?” Ella dijo: “Sí”. Le pregunté: “¿Ve Ud. a mi esposa?” Ella dijo: “No”.

89 Dije: “Entonces esa unidad es de otra clase, porque El dijo: ‘Cuando me veis a Mí, veis al Padre’”.

90 El profeta dijo que habría luz en el tiempo de la tarde. En un himno está escrito: Habrá Luz en el tiempo del atardecer, La vía a la Gloria seguramente hallarás. Por la vía del agua, está la Luz para hoy, Sepultados en el precioso Nombre de Jesús. Jóvenes y ancianos arrepiéntanse de sus pecados. El Espíritu Santo de seguro recibirán. La Luz del atardecer ha venido, Es un hecho que Dios y Cristo uno son.

91 No hace mucho yo estaba hablando con un Rabí judío. El me dijo: “Uds. los gentiles no pueden dividir a Dios en tres partes y dárselo así a un judío. Nosotros tenemos mejor conocimiento que eso”.

92 Le dije: “Rabí, esa es la cosa, nosotros no dividimos a Dios en tres partes. Ud. cree a los profetas, ¿verdad?” El dijo: “Seguro que sí”. Le pregunté: “¿Cree Ud. Isaías 9:6?” Respondió: “Sí”. Pregunté: “¿De quién estaba hablando el profeta?” Dijo: “Del Mesías”. Dije: “¿Qué relación tendrá el Mesías con Dios?” El dijo: “Será Dios mismo”. Dije: “Eso es correcto”. Amén.

93 Ud. no puede dividir a Dios en tres personas o tres partes. Ud. no puede decirle a un judío que hay un Padre, un Hijo, y un Espíritu Santo. El le dirá a Ud. rápidamente de dónde vino esa idea. Los judíos saben que esta doctrina fue establecida en el Concilio de Nicea. Con razón nos censuran como paganos.

94 Nosotros hablamos de un Dios que no cambia. Los judíos creen eso también. Pero la iglesia cambió su Dios invariable de UNO a TRES. Pero la luz está volviendo al atardecer. ¡Cuán admirable es que esta verdad ha venido en el tiempo en que los judíos están regresando a la Palestina! Dios y Cristo UNO son, este Jesús es SEÑOR Y CRISTO.

95 Juan tuvo la revelación, y JESÚS era la Revelación; y El se produjo a Sí mismo aquí en la Escritura: “YO SOY el que era, el que es y el que ha de venir, el Todopoderoso. Amén”.

96 Si la revelación está fuera de su alcance, entonces mire hacia arriba y pídasela a Dios, esa es la única manera por la cual Ud. la llegará a recibir. Una revelación tiene que venir de Dios; nunca viene por la vía humana, o por dones humanos, sino por la dotación espiritual.

97 Ud. puede aprender las Escrituras de memoria, y aunque sería algo maravilloso, esa no es la respuesta. Tiene que ser una revelación de Dios. Dice en la Palabra que ningún hombre puede decir que Jesús es el Cristo, sino por el Espíritu Santo. Ud. tiene que recibir el Espíritu Santo, y solamente entonces es cuando el Espíritu le puede dar a Ud. la revelación que Jesús es el Cristo: Dios, el Ser Ungido.

98 Ningún hombre conoce las cosas de Dios, solamente el Espíritu de Dios y aquel a quien el Espíritu de Dios se lo revela. Nosotros necesitamos orar a Dios en busca de revelación más que cualquier otra cosa en el mundo. Hemos aceptado la Biblia, y hemos aceptado las maravillosas verdades allí contenidas, pero para la mayoría de la gente, todavía no es genuinamente efectiva porque no hay revelación del Espíritu. La Palabra no ha sido vivificada.

99 La Biblia dice en II de Corintios 5:21 que nosotros hemos sido hechos la justicia de Dios por medio de nuestra unión con Jesucristo. ¿Lo entendió Ud.? Dice que NOSOTRO SOMOS LA MERA JUSTICIA DE DIOS MISMO, al estar EN CRISTO. Dice que El (Jesús) fue hecho PECADO por nosotros. No dice que El se hizo pecaminoso, sino que fue hecho PECADO por nosotros para que por medio de nuestra unión con El, pudiéramos ser hechos la JUSTICIA de Dios.

100 Si nosotros aceptamos el hecho (y tenemos que hacerlo) que El literalmente llegó a ser PECADO por nosotros por medio de Su substitución por nosotros, entonces también tenemos que aceptar el hecho de que nosotros por medio de nuestra unión con El, hemos llegado a ser la MERA JUSTICIA de Dios. Al rechazar uno, rechazamos el otro. Pero al aceptar uno, también tenemos que aceptar el otro. Ahora, sabemos que la Biblia dice eso, no puede ser negado. Pero la revelación está faltando. Para la mayoría de los hijos de Dios, no es genuinamente efectivo, solamente es un buen versículo en la Biblia. Pero necesitamos que nos sea VIVIFICADO, y para eso se necesita revelación.

101 Permítame decirle algo que le asombrará y también le ayudará. Casi no hay estudiante que no crea que el Nuevo Testamento fue escrito originalmente en el griego. Todos nuestros ilustres estudiantes Bíblicos han dicho que Dios dio al mundo tres grandes naciones con tres grandes contribuciones para el bien del Evangelio. Nos dio a los griegos, quienes nos dieron una lengua universal. Nos dio a los judíos, quienes nos dieron la religión verdadera y el verdadero conocimiento de Dios por medio del Salvador. Nos dio a los romanos, quienes nos dieron un imperio unido con leyes y un sistema de carreteras. Así que tenemos la religión verdadera, la lengua para expresarla a muchas gentes y el gobierno y carreteras para difundirla. Y hablando históricamente, esto parece cuadrar perfectamente bien.

102 Y hoy día nuestros estudiantes griegos dicen que la lengua griega de los días bíblicos es tan perfecta y tan exacta que si el estudiante griego es un gramático puntual y perfeccionado, verdaderamente puede saber exactamente lo que enseña la Palabra del Nuevo Testamento. ¿Pero no es esto solamente una teoría? ¿Será cierto esto? ¿No es cierto que todo estudiante griego de estimación en una denominación debate con los estudiantes de otra denominación, y no es cierto que sus contiendas están basadas en palabras idénticas del griego y reglas idénticas de gramática? Ciertamente así es.

103 Aun allá en la Edad de Pérgamo, un poco antes del Concilio de Nicea, celebrado en el año 325 d.C., habían dos estudiantes ilustres, Arrio y Atanasio, los cuales llegaron a combatir doctrinalmente sobre una palabra griega. Su controversia llegó a ser tan ardiente y tan conocida por todo el mundo que los historiadores dijeron que el mundo estaba dividido sobre un diptongo (el sonido de dos vocales en una sola sílaba).

104 Ahora, si el griego es tan perfecto y tan ordenado por Dios, ¿por qué es que hubo tanta controversia? Seguramente que no era la intención de Dios que todos supiéramos el griego.

105 Hoy mismo tenemos argumentos sobre el griego. Tome por ejemplo el libro La Paralizada Iglesia de Cristo, Sujetada a Rayos X, por el Dr. McCrossan. En este libro él muestra numerosas citas de célebres gramáticos griegos, y prueba para su propia satisfacción que las reglas invariables de la gramática griega prueban, sin duda alguna, que la Biblia enseña que un hombre es bautizado con el Espíritu Santo después de su renacimiento. El también dice que una mujer puede tomar posesión del púlpito porque la palabra ‘profecía’ quiere decir predicar. ¿Ha convencido a otros estudiantes del griego que son tan capaces como él? Nunca. Uno sólo tiene que leer los escritos de los estudiantes que mantienen la opinión contraria y escuchar sus citas eruditas.

106 Ahora, no solamente es verdad lo que he dicho, pero avancemos un paso más. Hoy día tenemos algunos estudiantes que reclaman que los manuscritos originales fueron escritos en arameo, el idioma de Jesús y la gente de Su día. Ellos dicen que la gente no hablaba ni escribía el griego como es tan comúnmente creído. Y la verdad es que nuestros historiadores están divididos sobre eso.

107 Por ejemplo, el Dr. Schonfield, un estudiante muy sobresaliente, por medio de una investigación sistemática y científica, ha probado para su propia satisfacción, que el Nuevo Testamento fue escrito en el vernáculo de la gente que hablaba griego en aquel día. El construye un magnífico caso para fortalecer sus creencias, basado en los documentos a su disposición.

108 Pero por otra parte tenemos a otro estudiante célebre, el Dr. Lamsa, quien está convencido que el Nuevo Testamento fue escrito en arameo, y él tiene al historiador sobresaliente, Toynbee, respaldando su argumento que el idioma de la gente era el arameo y NO EL GRIEGO. Así que puede ser posible que el Nuevo Testamento fuera escrito originalmente en el arameo.

109 Sin embargo, antes de que nos interesemos demasiado en esto, leamos la versión de Valera y la traducción del Dr. Lamsa. Para nuestra satisfacción hallamos que las palabras en ambas versiones son asombrosamente iguales, así que en realidad no hay diferencia en el contenido o en la doctrina.

110 Aun podríamos concluir que Dios ha permitido que salgan a la luz estos manuscritos recientemente descubiertos y estas publicaciones recientes de escrituras ya conocidas, para probar la autenticidad de lo que ya teníamos. Y hallamos que aun cuando traductores puedan diferir el uno del otro, los manuscritos concuerdan.

111 Ahora, Ud. puede ver que no se puede basar la interpretación en el profundo conocimiento que el estudiante tenga del idioma en que fue escrita la Biblia. Pero si aún no lo puede ver porque tiene su mente velada con tradiciones, aquí está una ilustración final. Nadie puede dudar que los escribas, los fariseos y los estudiantes ilustres del año 33, conocían perfectamente las reglas de la gramática, y exactamente lo que querían decir las palabras con las cuales fue escrito el Antiguo Testamento; pero no obstante toda su excelente sabiduría, los pasó por alto la revelación de la Palabra prometida de Dios, la cual fue manifestada en el Hijo. El fue anunciado desde Génesis hasta Malaquías, con capítulos enteros dedicados a El y a Su ministerio, pero sin embargo, se les escapó completamente, con la excepción de unos pocos que fueron iluminados por el Espíritu.

112 Ahora llegamos a una conclusión, la cual ya hemos hallado en la Palabra. Por más que tratemos de hallar los más antiguos y acreditados manuscritos para obtener el mejor registro posible de la Palabra, nunca hallaremos el significado verdadero por medio del estudio y comparación de las Escrituras. No importa cuan sinceros seamos. SE REQUIERE UNA REVELACION DE PARTE DE DIOS PARA OBTENERLO. ESO ES EXACTAMENTE LO QUE DIJO PABLO:

Lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu… I Corintios 2:13

113 La revelación genuina es Dios interpretando Su propia Palabra, al vindicar lo que está prometido.

114 Ahora, no vaya a ser que alguien se confunda por lo que he dicho, y esté pensando que yo no creo en la exactitud de la Palabra como la tenemos hoy. Yo creo que esta Biblia es exacta. Jesús autenticó cabalmente el Antiguo Testamento cuando anduvo en la tierra, y aquello fue recopilado igual como fue el Nuevo Testamento. No tenga cuidado, hoy día tenemos la infalible Palabra de Dios, y ningún hombre se atreve a quitarle o agregarle. Pero necesitamos que nos la enseñe el mismo Espíritu que la inspiró.

115 ¡Oh, cuánto necesitamos la revelación por el Espíritu! No necesitamos una Biblia nueva, no necesitamos una traducción nueva, aunque algunas de ellas son muy buenas, y yo no estoy en contra de ellas; PERO NECESITAMOS LA REVELACION DEL ESPIRITU. Y gracias a Dios, podemos tener lo que necesitamos porque Dios quiere revelarnos Su Palabra por medio de Su Espíritu.

116 Que Dios nos comience a dar, por medio de Su Espíritu, revelación prevaleciente y continuamente vivificante. ¡Oh, si la iglesia tan sólo pudiera obtener una revelación fresca, y por medio de ella, llegar a ser la Palabra Viva manifestada; haríamos las obras mayores y glorificaríamos a Dios nuestro Padre que está en el Cielo!

Amen

¨La gracia del Señor Jesucristo esté con vosotros¨, 1 Cor. 16:23. Leer más en: https://tabernaculoelliriodelosvalles.cl/material-de-apoyo/libros-destacados/sermones-del-mensaje/s-1206-cab-01-la-revelacion-de-jesucristo/, https://tabernaculoelliriodelosvalles.cl,