OBRAS DEL MENSAJE


Una Insignia
Connersville, Indiana, E.U.A.
53-0606
1 Muy feliz de estar afuera de nuevo esta noche [El Hno. Branham está predicando en un parque recreativo a cielo abierto. -Trad.] Confiamos en que tendremos buen tiempo esta noche. Rogué a Dios que detuviera las lluvias. La necesitamos muchísimo, pero creo que las almas necesitan la salvación más que la lluvia. ¿No les parece? Eso es correcto.
Así que ahora, inclinemos nuestras cabezas un momento mientras hablamos con el Autor de la vida.
Nuestro Padre Celestial, te agradecemos por este gran privilegio de venir juntos para adorarte de esta manera gloriosa y maravillosa que Tú has predestinado antes de la fundación del mundo, que debíamos adorarte. Podemos escuchar a nuestro Maestro decir que Dios es un Espíritu, y los que lo adoran en Espíritu y en verdad es necesario que adoren. Te damos gracias por estas grandes cosas. Oramos, Señor, esta noche, para que la verdad se manifieste— el Espíritu entre en la verdad. Y que podamos adorar de la manera provista por Dios.
Salva a todos los perdidos esta noche, Señor. Nuestros corazones simplemente sangran por aquellos que no conocen esta gloriosa salvación. Oramos para que salves a todos los pecadores perdidos aquí esta noche. Y aquellos que necesitan el nuevo nacimiento, que Él venga del cielo como el viento recio que soplaba, mientras les daba el nuevo bautismo en el día de Pentecostés. Que se pueda repetir de nuevo. Concédelo, Señor.
Después sana a los enfermos. Muchos están necesitados. Oramos para que los sanes.
Y ahora, Padre, como algo nuevo para la noche, para que Tu siervo hable en los términos del Evangelio de la salvación— el alma y el cuerpo de un hombre; ruego para que me ayudes esta noche de una manera especial. Te pido estas bendiciones en el Nombre de Tu amado Hijo, Jesucristo. Amén.
2 [Espacio en blanco en la cinta-Trad.] …muchos de Uds. vieron la Revista Look, Life, y ellos publicando artículos de cómo allá en Irán, y demás. Y habían estado trayendo a miles de Judíos— yendo a la nueva Jerusalén, allí, a través de Transjordania [Actual Jordania-Trad.]. Los Árabes tienen la antigua Jerusalén, por lo que en la nueva Jerusalén han traído, literalmente, a decenas de miles, millones de Judíos. ¿Ven cómo la higuera está reverdeciendo?
Ahora, la iglesia de Estocolmo envió un millón de Biblias allí— Nuevos Testamentos— para darles a esos judíos. Ellos ni siquiera habían oído tal cosa de Jesús estando en la tierra. Ellos no saben nada al respecto. Y ellos, leyendo la Biblia, dijeron: “Si este es el Mesías, si Jesús es el Cristo, veámosle a Él hacer la señal del profeta— la aceptaremos”.
¡Oh, vaya! Estoy ansioso por traer alrededor de medio millón de ellos, si pudiera, en algún lugar, alrededor del Monte de los Olivos, en una reunión al aire libre, y hacerles esa pregunta. Decirles que lean el Nuevo Testamento y vean lo que fue el Mesías; y si Él no repite la misma cosa, entonces yo soy un falso profeta. Y yo hablo la verdad de que Él es el Mesías de Dios.
Oren por nosotros, ¿Lo harán? Lo necesitamos mucho.
3 Ahora, esta noche… Normalmente el Sr. Baxter…
[Espacio en blanco en la cinta-Trad.] …durante cuatrocientos años en cautiverio, cómo José— el tipo perfecto de la iglesia hoy, el tipo perfecto de Cristo. Cómo nació él entre algunos hermanos— medios hermanos— y lo despreciaron porque nació como un hombre espiritual.
Al igual que el verdadero creyente, esta noche, siendo un miembro de la iglesia— miembro del mismo cuerpo, pero creyente espiritual, rechazado y despreciado. Amén.
Nótenlo. José nació en la familia, la misma familia de Israel— fue uno de los patriarcas— pero fue rechazado debido a su vida espiritual. Nació vidente. Veía visiones, e interpretaba sueños. Y sus hermanos lo odiaron sin causa.
Las profecías siempre se repiten; Uds. saben eso. Cualquier erudito de la Biblia sabe. Cuando igual que en Mateo 2, donde dijo: “De Egipto, llamé a Mi Hijo”. Eso estaba realmente refiriéndose a la Escritura donde Dios llamó a Israel a salir de Egipto, pero también se refirió a que Dios llamó a Su Hijo Jesús fuera de Egipto.
4 Y como José era un tipo de Cristo, él es un tipo de la iglesia, la cual es el cuerpo de Cristo en la tierra hoy. Hermoso. Ojalá tuviéramos tiempo para profundizar en eso— desenterrar esas pepitas de oro de la Biblia.
Ahora observen. Todas las cosas antiguas en el Antiguo Testamento simplemente corren paralelas al Nuevo. Y noten cómo fue él rechazado y despreciado, y cómo fue criticado por sus hermanos. Y finalmente perseguido, incluso casi hasta la muerte. Fue llevado a Egipto, y muchos de nosotros conocemos la historia: cómo Dios estaba con él, sin importar lo que dijeran sobre él. Cuando lo vieron venir al campo, dijeron: “Aquí viene ese soñador. Veamos lo que va a decir ahora. ”— burlándose de él.
Así como el Cristiano incrédulo de hoy se burlará del creyente— lo mismo— aun así un miembro del cuerpo por la fe en Cristo. ¡Rechazando! ¡Oh, qué horrible cosa!
5 Ahora, cuando ellos bajaron a Egipto, Dios estaba con él de la misma manera. Dios estará con Su iglesia sin importar lo que Uds. digan al respecto. Hay alguien en su iglesia que es verdaderamente espiritual, que realmente conoce a Dios; Uds. dicen: “Pues, ellos son un poco fanáticos”.
Pudiera hablar sobre eso mañana por la tarde. Muy bien. Un fanático. Sólo porque ellos aman a Dios, son peculiares para el mundo, pero recuerden: Ellos son benditos a la vista de Dios. El pueblo de Dios es un pueblo peculiar— real sacerdocio— ofreciendo sacrificios espirituales a Dios. Esos son los frutos de nuestros labios que alaban Su Nombre. Peculiares, extraños, siempre han sido. Muy diferentes del mundo. Separados, llamados a salir. La misma iglesia… la palabra iglesia significa “los separados o los llamados a salir”.
Israel fue el pueblo de Dios hasta que salieron de Egipto. Luego fueron la iglesia de Dios, porque fueron llamados a salir, separados, hechos diferentes— Dios llamó a Israel. Qué hermoso tipo— llamando a Su iglesia a salir hoy.
Pienso de José cuando murió, qué memorial dejó allí. A veces pienso, que cuando hizo mención, él dijo: “Ahora, no me enterréis aquí, sino que dejad mis huesos aquí. Seguramente Dios os visitará algún día. Entonces tomad mis huesos delante de vosotros”.
¿De dónde sacó ese pensamiento? Dios le prometió a Abraham, su padre, que morarían cuatrocientos años en una tierra extraña, y que luego Él los sacaría. Y José sabía que Dios guardaba Su Palabra. Los otros Patriarcas, simplemente entiérrenlos donde quieran, pero no a José.
6 Vaya, hay un poco entre la línea que tienen que leer en la Biblia. ¿Creen eso? Vean. Es una carta de amor escrita a la iglesia. No hay necesidad de seminarios que traten de enseñarla, porque no es conocido por las mentes de este mundo. “Lo escondí de los ojos de los sabios y entendidos, y se lo revelaré a los bebés que aprenderán”. Es verdad. Esa es la razón por la que tienen todas estas diferentes formas, y tipos de religiones, e iglesias. Eso está bien. Déjenlo ir. Dios tiene… Él es el que cuida de los libros.
Miren. Fíjense, aunque, cómo fue. Permítanme darles un poco de algo entre la línea. Uds. saben, a veces cuando me voy al extranjero… Amo mucho a mi esposa. Y ella me escribe una carta y dice: “Querido Billy, estoy aquí sentada esta noche. Estoy pensando mucho en ti. Estoy esto y aquello…” Eso es lo que está diciendo, pero yo estoy leyendo entre líneas. Sé que va un poco más profundo que eso.
Y si Uds. tienen el Espíritu Santo, Uds. están enamorados de Cristo, pueden leer entre las líneas de Dios. Hay algo ahí dentro.
7 Si bien estamos un poco fuera del tema, sólo con esto, pero déjenme decirles algo: ¿Por qué José quería que sus huesos fueran enterrados allá?
Fíjense. Cuando Job— uno de los libros más antiguos de la Biblia— cuando murió, se estaba preparando… o, antes de morir, estuvo sentado en un montón de cenizas, rascando su sarna. Y su esposa vino y dijo: “Job, ¿por qué no maldices a Dios y te mueres?”
Él dijo: “Mujer, hablas como una mujer fatua”. Ahora, él nunca dijo que ella era una fatua, pero ella hablaba como una. Él dijo: “El Señor dio, y el Señor quitó. Bendito sea el Nombre del Señor”.
Algunos de los miembros de su iglesia vinieron para darle un poco de consuelo— se sentaron de espaldas hacia él siete días y lo acusaron de ser un pecador secreto. No hay mucho consuelo allí. Pero lo acusaron de pecar contra Dios, pero Job conocía su corazón. Él sabía que no había pecado contra Dios.
Muchas veces la gente dice: “¿Ves toda esa enfermedad en esa familia? Te dije que no están viviendo bien”.
Ahora, Dios hace eso a veces, pero no siempre es Dios haciendo eso, porque Dios, aquí, estaba tratando con un santo— una adversidad y prueba de un santo. Y todo hombre que viene a Dios debe primero ser probado por Dios. Y si él no puede soportar el castigo, entonces se convierte en un hijo ilegítimo, y no el hijo de Dios. Adversidades, para probar nuestra fe. ¿No es eso maravilloso? Que Dios nos daría esas adversidades y pruebas para probarnos.
8 Ahora, fíjense. Esto es hermoso. Entonces después de un tiempo, Job se sentó allí conociendo su corazón, y llegó el pequeño Eliú— lo cual sabemos que la palabra Hebrea Elah, la cual vino de Dios, que significa “representante de Dios”; en otras palabras, fue un representante del Señor Jesucristo quien bajó, hablando a Job. Dijo: “Ahora, mira, Job, tú estás acusando a Dios equivocadamente”. Dijo: “Pero, ahora…” Le habló y dijo: “Ahora, tú estás mirando las cosas naturales aquí”, Etcétera. Y él dijo: “Job.…”
Job comienza a hablarle sobre la flor, como muere. En la primavera del año, regresa nuevamente. Si un árbol muere, vuelve a vivir. Pero decía: “El hombre se postra, entrega el espíritu, perece. Sus hijos vienen a llorar su muerte, él no lo percibe. ¿Dónde está él?”
9 Él dijo: “Has estado observando todas esas cosas…” (Lo estoy poniendo en una especie de drama infantil a los más pequeños). Dijo: “Ahora, tú has estado mirando a eso, pero recuerda, esa flor o ese árbol nunca pecó contra Dios. El hombre pecó contra Dios así que eso lo separó de Dios. Pero vendrá Uno un día que se parará en la brecha entre un hombre pecador y un Dios santo, y tenderá un puente en el camino— pondrá una mano sobre un hombre pecador y un Dios santo— puenteará el camino”,— hablando de Cristo.
El profeta lo vio. Se puso de pie. Los relámpagos comienzan a destellar, los truenos a rugir. Job dijo: “Yo sé que mi Redentor vive. Y al fin se levantará sobre el polvo. Y después de deshecha ésta mi piel [La Biblia en inglés dice: ”Aunque los gusanos de mi piel destruyan este cuerpo“.], en mi carne he de ver a Dios”.
Observen. Cuando él murió años después, hizo una especificación de dónde enterrarlo. Por ahí viene el padre Abraham. Y cuando Sara murió, él vino cerca a la misma tierra donde Job fue enterrado. Compró un pedazo de tierra. Él no dejaría que se lo dieran; compró ese terreno para un lugar de sepultura. Y él enterró a Sara cerca de Job. Y cuando murió Abraham, durmió en la misma tumba con Sara. Y Abraham engendró a Isaac. Y cuando Isaac murió, durmió con Abraham. E Isaac engendró a Jacob. Y cuando Jacob murió allá en Egipto…
Pero antes de que muriera (Oh, simplemente amo esto), dijo: “Ven aquí, José”. Tenía una cadera lisiada donde un Ángel lo había tocado para luchar. Miren eso. A un lado del río, una noche, un gran y fuerte descarriado; a la mañana siguiente, al otro lado del río, un príncipe cojeando. Él había luchado con Dios. Él dijo: “Ven aquí y pon tus manos sobre mi cadera, y júrame que no me enterrarás aquí (¿Me pregunto por qué?), Pero llévame de vuelta allá y déjame ser enterrado con Abraham e Isaac”. ¿Por qué?
10 Luego ahí viene José. Él dijo: “Ahora, esperen”. Pusieron sus huesos en un ataúd. (Tuve mi mano en un viejo ataúd de plomo, aquí, no hace mucho, ellos suponían que tenían sus huesos ahí.) Dijo: “Cuando salgan de aquí, entierren mis huesos allá. No me entierren aquí”. Me pregunto por qué. No está escrito en la Biblia, pero ellos eran profetas. Ellos podían leer entre líneas. Ellos sabían que los primeros frutos de la resurrección no vendrían en Egipto. Venían en Palestina.
Y cuando Jesús vino a la tierra, y ellos le hicieron lo que dijeron que harían, y cuando murió, y se levantó al tercer día… Mateo 27, dijo: “Muchos de los cuerpos de los santos que dormían en el polvo de la tierra, se levantaron y salieron de la tumba, y entraron en la ciudad”. Abraham, Isaac, Jacob.
Por lo tanto, hagan lo que deseen, pero entiérrame en Cristo. Porque aquellos que están en Cristo, Dios los traerá Consigo en su venida. Escondido del mundo. ¡Qué hermoso cuadro! Ahí está entre líneas. Lo que dice la Biblia, y lo que Uds. ven entre líneas. Continúa con el resto de la Palabra, pero solo llena la brecha, donde uno se pregunta por qué lo estaban haciendo.
11 Ahora, en nuestra jornada de peregrinos, nos fijamos que en el desierto, pues, comenzaron a pecar después que Dios los había bendecido y los había llevado a través del Mar Rojo. ¿No es extraño, que los hijos de Israel, en su jornada, Dios los guio— lo primero— directamente a una trampa mortal? Hasta el Mar Rojo. El ejército de Faraón se acercaba, persiguiendo— las montañas de un lado, el mar los había cortado. Pero el camino de Dios pasó a través del mar.
Muchas veces, Dios nos permite llegar a eso.
Luego Él miró hacia abajo a través de esa Columna de Fuego, y el mar retrocedió, y ellos cruzaron. Dios hizo una vía de escape. Siempre lo hará, en todo caso.
Fíjense. Luego fueron directamente al desierto de Sin. ¿No es extraño? De una prueba a otra.
Algunos a través de las aguas,
Algunos a través del diluvio,
Algunos a través de pruebas profundas,
Pero todo a través de la Sangre.
12 El camino de Dios conduce, a veces, a través de cada zarzal, justo arriba de la colina, a través de los lugares escarpados— enfermedad, pruebas— pero Dios los trae más que victoriosos a través de todas ellas.
Fíjense. Comenzaron a pecar y a murmurar contra Dios y contra Moisés. Y Dios le dijo a Moisés, cuando él fue a orar, intercediendo por el pueblo… Ahora, ¿por qué Moisés intercede?
Ahora, escuchen con atención. Dios le había aparecido al padre Abraham años antes (en Génesis 22), en el Nombre de Jehová-jireh cuando ofrecía a su único hijo. Y un cordero baló en el desierto, y Dios detuvo su mano. Y el Nombre de Dios fue llamado Jehovah-jireh, que significa “el Señor se proveerá a Sí Mismo de un sacrificio”. Amén.
Oh, esto es hermoso. Simplemente amo la Palabra.
13 Fíjense. Entonces, justo en ese momento crucial, las serpientes habían entrado entre la gente y los estaban mordiendo. Y Moisés estaba instruido en toda la sabiduría de los Egipcios, y ellos estaban haciendo alarde, mucho más allá en muchas cosas de lo que somos hoy— hubieran despellejado a nuestros médicos por cientos de millas. Pero, el Doctor Moisés no tenía cura para esa mordedura de serpiente. Nada podía ser hecho. Allí estaban, camino en el desierto. Y Moisés oró, y Dios vino a él y le dijo el remedio para ello.
Me gusta eso. ¿Qué es Él? Dios—Jehová-jireh: “El Señor proveerá— creará un camino”. Amo eso.
Fíjense. Entonces Dios le dijo a Moisés en este tipo… o, símbolo, dijo: “Ve hazte una serpiente de bronce y ponla en una asta”.
Ahora, la serpiente en un símbolo significa “pecado”. La serpiente representó a la serpiente del Jardín del Edén, ya juzgada. Serpiente, convertida de un animal. Ahora, él no era un reptil. La Biblia dice que era la más sutil de t odas las bestias del campo. No era un reptil, era una bestia. Y se convirtió a una serpiente sobre su vientre. Y esa serpiente representó el pecado juzgado. Y hecha de bronce, significó “juicio Divino”. El bronce significa “juicio Divino” en la Biblia.
Vean, la gente estaba pecando, porque ellos no creían al profeta. Estaban altercando contra él, y contra Dios. Ellos habían pecado. Y a causa del pecado, las serpientes los habían mordido y estaban muriendo.
14 Y toda enfermedad es causada por el pecado. Eso es correcto. Antes de tener pecado, no teníamos enfermedad. Pero el pecado… o, la enfermedad es un atributo del pecado. La enfermedad vino a causa del pecado. Quizás no lo que uno ha hecho— heredado: tres o cuatro generaciones le seguirán. Dios lo dijo así.
Fíjense. Y así Dios puso esto… tuvo Moisés que levantar esta insignia para Israel. Y cuando él la levantó, la enfermedad y el pecado… Una razón compuesta tanto para la enfermedad y el pecado. Jehová-jireh estaba proveyendo una insignia que representaba que su pecado había sido perdonado, y una sanidad para su enfermedad. ¿Lo entienden? La serpiente representó el “pecado juzgado”.
15 Bronce….
Vean, el bronce es una cosa que no pueden manipular. El bronce no puede ser templado. Si encuentran algo de bronce templado, sus diezmos de seis meses pagarán mi camino durante cincuenta años, en todo el mundo, misionero— si pueden encontrar algo que temple el bronce. No puede ser templado. Es para mostrar que Dios representó al bronce como el juicio Divino. Y el juicio Divino de Dios no puede ser mitigado [La palabra “Temper” significa tanto “templar” como “mitigar” en inglés. -Trad.]. Dios es el mismo ayer, hoy, por los siglos.
Aquí lo tienen. Quiero que lo entiendan ahora.
Vean. El bronce… El altar de bronce donde se quemaban los sacrificios: juicio- juicio Divino.
Y en los días de Elías, cuando él salió y miró los cielos, dijo que parecían de bronce. Juicio Divino sobre una nación rebelde. Dios tenga misericordia. Los cielos a veces parecen bronce por aquí en Estados Unidos. El juicio Divino— difícilmente puede pasar atravesado— el juicio.
16 Fíjense. Luego se levantó la insignia. Un cuadro hermoso de esto se representa en Rut. Muchos de Uds. acaban de leer a Rut como quizás una pequeña historia de amor en la Biblia, lo cual es. Pero, ¡Oh, qué hermosa historia que representa a Cristo y Su iglesia! Cómo esa Noemí pasó a la tierra de Moab. Y allí, su marido murió. Sus dos hijos murieron, dejando viudas. En el camino de regreso— el hermoso cuadro. Escuchen. Rut la Moabita, una Gentil, llevada con ídolos mudos, como nosotros estábamos.
Y cuando llegó el momento, Noemí la besó y le dijo: “Vuelve con tu pueblo y con tu gente. Yo seguiré el camino”.
Pero ella dijo: “Tu pueblo será mi pueblo. Dondequiera que vivieres, viviré. Dondequiera que murieres, moriré yo. Y déjame ser sepultada donde seas sepultada. Y que tu Dios sea mi Dios”.
Hermoso cuadro de la joven iglesia Gentil que viene de la antigua iglesia Judía, los Judíos que primero llevaron el Evangelio. ¡Oh, qué maravilloso!
17 Obtengamos el cuadro rápidamente mientras abordamos esta línea, si podemos.
Ahora, fíjense. Y ella no lo haría… pero ella siguió adelante. Y se fijaron, Noemí volvió en época de la cebada. Justo exactamente en el tiempo adecuado: cuando estaban cosechando la cebada. Y Booz era su pariente, y él estaba cosechando su gran campo, el señor de la cosecha. Y Rut, la joven espigadora, salió al campo para recoger— un tipo de la iglesia Gentil espigando. Amén. Recogiendo lo que pueden. Las espigadoras van adelante.
Oh, ellos dicen: “Todos Uds. no han recibido la bendición Pentecostal”.
“Oh sí. Estamos espigando, muy bien”.
Miren al señor de la cosecha cuando él miró hacia abajo y vio a la mujercita lista para espigar y recoger lo que pudiera— una pequeña bendición aquí y otra allí—lo cual era la vida para ella.
Hermoso tipo de la iglesia de hoy.
Él dijo a los segadores: “De vez en cuando, suelten un manojo”. Me gusta encontrarlos, ¿no es así? “Solo dejen caer un manojo para ella,” dijo: “porque ella ha hallado favor conmigo”. Amén. Me gusta eso. Puede que sea una abandonada, una santa rodadora, como quiera que la llamen, pero “solo dejen caer unos cuantos manojos de vez en cuando. Ella me gusta”.
18 Dijo: “¿Quién es ella? ¿De dónde vino?
Y cuando terminó la cosecha, el gran señor de la cosecha— el cual era Booz, un representante de Cristo para la iglesia; él se había enamorado de ella, y quería casarse con ella. Pero, antes de que pudiera casarse con ella, tuvo que redimir los bienes perdidos de Noemí. Y antes de que pudiera redimir su patrimonio, la ley— la ley levítica— era que tenía que ser un pariente, un pariente cercano.
Cuando pienso de eso… La ley requería que fuera un pariente cercano— su pariente más cercano. Y él debía ser digno, un hombre de honor. Y él debía ser capaz de hacerlo financieramente. Y luego él debía hacer una insignia, si él redimía todo lo que ella tenía.
Fíjense. Un pariente… Dios … El hombre fue hecho a imagen de Dios, primero, y Dios es un Espíritu. Y entonces, con el fin de redimir a ese hombre, Dios tuvo que venir en forma de carne pecaminosa, y convertirse en un pariente— Cristo. Amén. Cristo fue hecho Pariente. Dios fue hecho un Pariente para nosotros— carne y sangre como lo somos nosotros. Amén.
¡Qué hermosa historia! Toda la Biblia entera simplemente se enlaza en todas partes. Nada de ella está fuera de lugar; todo enlaza junto.
19 Booz tenía que ser el pariente de Noemí. Dios, para redimir a la iglesia, debía ser un pariente. Y Él descendió, tomando sobre Sí mismo la forma de carne de pecado. Amén. Él era digno, Él era el Hijo de Dios. Él tenía que ser digno. Él tenía todos los cielos y toda la tierra.
Fíjense. Booz entonces reunió a Israel. Y recuerden, la insignia tuvo que ser levantada fuera de las puertas de la ciudad. Quiero que lo entiendan. Booz salió, y trajo a los ancianos de Israel, y dijo: “Ahora, si alguien tiene algo que decir, que lo diga; y vean en este día que he redimido los bienes perdidos de Noemí”. Y él se quitó el zapato y lo tiró entre los Israelitas, lo cual era la costumbre, una insignia que él había redimido a Noemí y todo lo que ella tenía.
20 ¡Qué hermoso tipo de Dios, hecho carne y habitó entre nosotros! Descendió a sufrir la muerte y la pena. El Inocente por el culpable. El Precioso por el desagradable. Cómo rompería eso el corazón de un hombre al pensar en algo así, lo que Dios tuvo que hacer por los pecadores perdidos como Ud. y como yo. Se debe levantar una insignia.
Uds. dicen: “Hermano Branham, quiere decir que hay un lugar— esa serpiente… ¿Jesús?”
Sí. Eso representó a Jesús— esa serpiente de bronce— la insignia. Por Cristo, no conociendo pecado, sin embargo, fue hecho pecado por nosotros.
Y mírenlo ahora cuando fue golpeado. El juicio justo de Dios tenía que ser pagado. “El día que de él comieres, ese día morirás”. La Palabra de Dios debe ser guardada.
Ahí está, parado en la sala del juicio de Pilato, con un escupitajo burlesco sobre Su rostro. Las manos que resucitaron al hijo de la viuda, que habló paz a la ramera. Los ojos que miraron tan tiernamente sobre las multitudes ahora sangraban. La Sangre corría por Su rostro y el escupitajo burlesco de los miembros de la iglesia y los soldados.
Ahí va Él. Véanlo. Veo pequeños puntos rojos en Su túnica. Los pequeños puntos rojos comienzan a agrandarse a medida que Él sube la colina. Después de un rato, todos se juntan. Entonces uno oye una bofetada en Su costado. Es Su túnica sangrienta.
Luego, en el Gólgota, le clavaron Sus manos y lo alzaron como una Insignia. Él redimió a la iglesia— ¿Redimió su qué? Él dijo: “Así como Moisés levantó la serpiente de bronce, así debe ser levantado el Hijo del Hombre”.
¿Por qué? Una razón compuesta: porque ella había pecado y estaba enferma, y Él la levantó para su salvación y su sanidad. Y “Él herido fue por nuestras rebeliones; por Sus llagas fuimos nosotros curados”. ¡La Insignia se levantó! ¡Hermoso!
21 Ahí está el Hijo de Dios, levantado como su Insignia.
“Así como Moisés levantó la serpiente de bronce en el desierto, así debe…” Y de la misma manera, la misma causa, la misma cosa. Entonces, ¿qué hizo cuando levantó allí… cuando Dios levantó la Insignia para el mundo? Él le mostró a esta iglesia esta noche… Le mostró al mundo que había redimido todos los bienes perdidos de la iglesia y la gente.
¿Y cuál es nuestra pérdida? Si Ud. ha perdido su salvación, Él es la Insignia por los pecados del mundo. ¡Qué pena! Entonces, ¿quieren decirme que pudieran negar la sanidad Divina? Ahí está en la Escritura. Eso es lo que dijo Jesús. “Así como Moisés levantó la serpiente de bronce, el Hijo del Hombre debe ser levantado por el pecado y la enfermedad”.
Y Él está aquí esta noche. Él todavía está levantado. Y fue puesto en la tumba, y Dios lo levantó. Y su Espíritu está entre nosotros esta noche, haciendo señales y maravillas. ¿Lo creen?
22 Ahora, Él está listo para hacer que cualquiera… salve a cualquiera que quiera ser salvado.
¿Cómo pudieran captar una imagen mental del Calvario y seguir siendo un pecador? ¿Cómo pudieran verlo a Él subiendo al Gólgota, la colina, para ser crucificado en su lugar? – ¿un pecador culpable – y ver al precioso Hijo de Dios subir la colina, muriendo en su lugar? ¿Cómo pudieran ver Su espalda sangrante, cuando Él fue llagado a través de Su espalda para nuestra sanidad, y luego negar la sanidad Divina? Dios tenga misericordia.
Permíteme, oh Señor, vivir. Déjame atestiguarlo. Si todo el mundo lo rechaza, todavía, Señor, yo te creo. Todavía lo creo. Si esta noche… si yo predicara, y mil personas se convirtieran, fuesen llenas del Espíritu Santo y murieran; dentro de cincuenta años a partir de ahora, regresaran y dijeran: “Hermano Branham, no vaya por ese camino, porque no está bien”. Yo todavía diría: “Déjenme morir en Cristo Jesús”.
Si yo orara por mil personas, y todas ellas murieron en la mañana; mañana por la noche, yo pudiera predicar la sanidad Divina y orar por los enfermos tan fácilmente como puedo esta noche, porque es la Palabra de Dios y Ella no puede fallar. Es la Palabra de Dios. Dios nos lo ha dado. No la pasen por alto. Abrácenla.
Reclamen la promesa. Digan: “Es mío, oh Señor. Moriste por mí, y esta noche estoy dispuesto a levantarme como un ejemplo y un testimonio. Quiero ser una insignia para Ti. Quiero que el mundo sepa que eres mi Salvador. Quiero que todos sepan que me levanto como Cristiano. Te creo. E iré a testificar, y les diré a todos que me salvaste”.
Y si Ud. está enfermo, me pondría de pie y diría: “Acepto mi sanidad. Y como Jesucristo fue levantado como una Insignia, llagado por mi sanidad, entonces yo mismo elevaré mi testimonio y diré: Por Sus llagas, yo estoy curado.”. Amén. ¡Oh, qué amor!
23 Ahora miren. Los Israelitas miraron a la serpiente de bronce, y fueron sanados. Miren a la serpiente de bronce. Primero, perdonados del pecado; y luego, sanados.
Como dijo el profeta… o, el poeta dijo:
Mira y vive, hermano mío, vive.
Mira a Jesús ahora, y vive.
Está registrado en Su Palabra. ¡Aleluya!
Es solo mientras mires, tú vives.
Miremos esta noche a la Insignia de Dios: el Hijo de Dios. Se ha predicado a través de los años— el poder del Espíritu Santo— que Su Espíritu viniendo aquí y mostrando señales y maravillas, y milagros, de que Él todavía es el mismo Señor Jesús. ¿Cómo pueden escapar de la ira de Dios si dudan de tales cosas como las que Dios haría?
¿Inclinemos nuestras cabezas un momento?
24 El gran Maestro de la vida… Uds. dicen: “Hermano Branham, nunca lo vi exactamente de esa manera. Nunca pensé en el precio que se pagó por mi salvación. Aquí, yo lo he estado descuidando todo el tiempo. Justo antes de que Ud. tenga el servicio de sanidad, Hermano Branham, quiero elevar una pequeña insignia a Cristo, y hacerle saber que este pecador aquí en la tierra por el cual Él murió, quiero que Él sepa que lo reconozco esta noche. Yo quiero que Él tenga misericordia de mí. Y aún no soy salvo, pero quiero que Él me salve. Solo voy a levantar mi mano como una pequeña insignia para Él que Él se levantó tanto por mí”. ¿Levantarán su mano ahora mismo, mientras todos tienen sus cabezas inclinadas?
Dios le bendiga, señora. Dios le bendiga, señor. Ud., allá atrás, muy atrás en la parte posterior, arriba en las filas del medio, muy atrás, le veo con sus manos en alto. Por todo al rededor. A mi izquierda. Levante su mano y diga: “Hermano Branham, estoy levantando mi mano hacia Cristo, quien me verá. No quiero morir como un pecador. Quiero ser recordado en una palabra de oración en este momento”.
Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga. Dios le bendiga. ¡Oh vaya! Docenas de manos por todas partes. “No quiero morir como un pecador, Hermano Branham. Creo que me senté en esta reunión aquí, he visto a Su Persona mientras Él ha obrado maravillosamente, deslizándose a través de la gente aquí, revelando los pensamientos de su mente y diciendo lo que hicieron. Y oigo el Evangelio predicado por los ministros, y yo lo he rechazado por mucho tiempo, pero esta noche quiero que Cristo sepa que, realmente en mi corazón, que algo está hablando”.
Ese es Dios, amigo pecador. “Nadie puede venir a Mí, sin que Mi padre lo traiga”. ¿Pudieran, una vez más, en todas partes? Todos mantengan la cabeza inclinada. Déjenme verlo, únicamente. Levanten su mano y digan: “Hermano Branham, ore por mí para que nunca tenga que entrar a los tribunales de Dios como un pecador. Quiero ser salvo”.
Bien arriba, bien arriba, ahora, todos, sobre el edificio. Dios le bendiga. Dios le bendiga, en todas partes. Eso en todo lugar. Ahora, mientras tienen sus cabezas inclinadas, quiero pedirle a Dios que los ayude.
25 Padre, docenas de manos por todas partes, arriba y abajo de estos pasillos. Hombres y mujeres pecadores, niños y niñas; quieren vivir, Señor. Muchos de ellos, me doy cuenta, son ancianos, algunos de ellos, canosos, sabiendo que uno de estos días, debemos pasar más allá de este velo. Estamos caminando sobre los frágiles hilos de la vida.
Señor Jesús, te ruego, que al final de este servicio, que estas personas estén tan convencidas del Evangelio de Cristo por la Biblia y por el poder de Su resurrección, que ellos se presentarán y entregarán sus corazones a Ti y te aceptarán como su Salvador.
Dios, no dejes que ninguno de ellos se vaya de la vida sin ser salvo. Que esta sea la noche y el momento en que harán esto. Sé que estás tratando con ellos, porque Tu único Hijo amado dijo: “Ningún hombre puede venir, sin que el Padre lo traiga. Y el que a Mí viene, no le echo fuera. Y el que oye Mis palabras, cree al que me envió, tiene vida eterna, y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida”. Solo porque creímos en el Hijo de Dios. Qué lástima, Señor, ver un gran mundo que se va a desmoronar por una sola cosa: rechazar al Señor Jesús. Concede que muchos esta noche sean salvos.
Y ahora, que el Espíritu Santo venga y envíe al Ángel del Señor a Tu humilde siervo. Mientras oro por los enfermos, que cada uno que mire hacia el Calvario, diga: “Esa es mi Insignia. Yo creo con todo mi corazón. Y voy a creer mi sanidad. Esta noche saldré de aquí, gozoso y feliz, y reclamando mi sanidad”. Concédelo, Señor, porque lo pedimos en el Nombre de Jesucristo. Amén.
26 Cuando llegué a la plataforma esta noche, el pastor me preguntó— uno de los pastores aquí—si me quedaba hasta el próximo domingo. Le dije que le preguntaría a nuestro Señor. Y si la gente y todo parece estar bien, tal vez Él me dirija de esa manera.
Hemos tenido un comienzo difícil [Espacio en blanco en la cinta-Trad.]
…los hombros de un hermano, y dijo: “Si hubiera llevado mi mensaje a los Pentecostales al rojo vivo, no me hubiera desgarrado como estoy hoy y muriendo”. Intentó venderlo a un grupo de personas que no sabían nada de Dios y que no habían nacido de nuevo, así que simplemente… nada. Solo preocupó al hombre, y causó un crecimiento de hongos que se convirtió en cáncer y lo mató.
Asegúrese de estar bien con Dios, amigo.
Fíjense. Él dijo: “Ellos tenían la pequeña Escuela Bíblica Moody allá, enviaron al cuarteto y estaban cantando para él: Más Cerca mi Dios a Ti”.
Y Paul, si lo conocieron, era un hombre muy gracioso, muy parecido al Hermano Baxter. Él dijo: “¿Quién se está muriendo, Uds. o yo?” Él dijo: “Levanten las cortinas y cántenme algunos buenos cantos del Evangelio”.
Entonces, comenzaron a cantar: Junto a la Cruz.
Él dijo: “¿Dónde está Luke?” Ese era su hermano. Él y Luke trabajaron juntos como mi hijo y yo. Luke entró. Estaba en la habitación de al lado, llorando. Tomó las manos de Paul, él dijo: “Luke, hemos recorrido un largo camino juntos, amigo”. Dijo: “Pero piénsalo, dentro de cinco minutos, estaré en Presencia de Jesucristo, vestido de Su justicia”.
Las vidas de grandes hombres nos recuerdan.
Que podemos hacer sublimes las nuestras.
Que al partir, dejan tras nosotros.
Huellas en las arenas del tiempo.
27 Todo lo que tienen que hacer es creer. Y Paul Rader escribió este canto en Fort Wayne. ¿Alguno de Uds. estuvieron en la reunión de Fort Wayne cuando estuve allí? Estaba sentado en su sala de estudio, allí, donde Rediger… el Sr. Rediger, el héroe valeroso de la fe hace años, cuando era un muchachito, su hija había estado en la institución mental dos años. Perfectamente loca. La tenían en mi cobertizo de carbón, allí detrás de la iglesia— sentados allí, tirando de su hermoso cabello hacia abajo, diciendo: “Un níquel [Moneda de cinco centavos-Trad.] y un centavo; y un níquel y un centavo”. — de esa manera. Demente. Su hermana murió en la misma condición.
Cuando escuché que la hija de Rediger yacía en mi cobertizo de carbón allá atrás, volví y allí estaba la encantadora Sra. Rediger, una mujer dulce y encantadora, sentada allí. Dijo: “Ahora, cariño, no hagas eso”.
Entré por la puerta. Vi una visión abrirse ante ella. Yo podía pensar de su viejo papá que murió en el arnés. Y el espíritu maligno había atrapado a la niña. El Señor lo reprendió. Dijo: “Sal de la niña”.
Ella levantó la vista y dijo: “Madre, ¿dónde estamos?”
Ella está casada y tiene hijos ahora. Desde esa misma hora, Dios la sanó. Esa es la Sra. B. E. Rediger, dueña del Tabernáculo del Evangelio de Fort Wayne. Muchos de Uds. los conocen. Escríbanle y pregúntenle a ella…
¿Qué fue? Miren y vivan. La gracia de Cristo….
28 (¿Los tienes todos allí, Paul?)
[Espacio en blanco en la cinta-Trad.]… reverente, ahora. Ahora, quiero que hagan esto por mí. ¿Cuántos han estado en las reuniones antes? Veamos su mano.
[Espacio en blanco en la cinta-Trad.]… Jesús estaba aquí en la tierra. Las cosas que Jesús hizo cuando estuvo aquí en la tierra, Él dijo: “No soy Yo quien hace las obras, es Mi Padre que mora en Mí. Él hace las obras”. ¿Es eso correcto?
Y luego, en San Juan 19… O San Juan 5, cuando pasó por la puerta de Betesda— el estanque—había una gran multitud de personas cojas, ciegas, moribundas. ¿Es eso correcto, Cristianos? Y Él nunca sanó a uno de ellos, sin embargo lleno de amor y compasión. Fue a un hombre postrado en un catre y lo sanó. Los Judíos lo cuestionaron.
Bueno, escuchen lo que Jesús dijo, ahora. San Juan 5:19, Escritura: “De cierto, de cierto os digo, el Hijo no puede hacer nada de Sí Mismo, sino lo que ve hacer al Padre, eso hace el Hijo juntamente, porque hasta aquí el Padre trabaja, y Yo trabajo”.
En otras palabras, Él dijo esto: “No puedo hacer nada hasta que Dios me muestre qué hacer. Entonces eso hago. No puedo hacer más”. ¿Es esa Escritura? Muy bien.
Entonces, Jesucristo nunca hizo un milagro hasta que Dios le dijo que lo hiciera, hasta que tenía una visión— Dios diciéndole. Él dijo: “El Padre le muestra al Hijo. Todo lo que el Hijo ve hacer al Padre”. — Ve al Padre hacer (tiempo presente), luego Él va, lo hace tal como lo dijo el Padre.
29 Ahora, Él dijo: “Un poco y el mundo no me verá más (el mundo es el incrédulo), el mundo no me verá más, mas vosotros, me veréis, porque Yo estaré con vosotros, hasta el fin del mundo”. Eso es Connersville, Indiana, en todas partes.
Ahora, si Él resucitó de entre los muertos, Su Espíritu— Dios mismo en el Espíritu Santo— Jesucristo moviéndose entre la gente. Y puso a algunos en la iglesia, predicadores, maestros, profetas,“ y demás. ¿Es correcto eso? ¿Con qué propósito? ¿Para que el hombre se glorifique a sí mismo? Para la edificación de la iglesia, para traer a la iglesia a una fe viva en Cristo. Él lo resucitó para ese propósito.
Ahora, si las palabras de Jesús son verdaderas, y Pablo en Hebreos 13: 8 dijo: “Jesucristo, el mismo ayer, hoy y por los siglos”. Entonces si Él dijo que el mundo no lo vería a Él, pero el creyente lo haría, y Él estaría con ellos; Él dijo: “Ahora, las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis”.
Ahora, Él conocía sus pensamientos. ¿Es eso correcto? Él sabía lo que estaban pensando. Él percibió sus pensamientos. Cuando el Padre le mostró una visión donde un pez tenía una moneda en su boca, donde había…
30 Ahora, había algunos muchachos ciegos que lo seguían un día en la calle. Dijeron: “Ten misericordia de nosotros, Señor. Ten misericordia”. Él simplemente los ignoró y siguió caminando.
Entró en la casa. Y le trajeron los muchachos ciegos. Y Él se dio la vuelta y los tocó. Dijo: “Según vuestra fe…” Sin visión. “Conforme a vuestra fe os sea hecho”. “Como creíste te sea hecho”. ¿Es eso correcto?
La mujer que tocó el borde de su ropa. Él dijo: “Tu fe te ha sanado,” ¿Ven?
Ahora, miren a Él allá al Calvario esta noche— la Insignia. Y su fe en Sus obras consumadas es lo que los sana. Ahora, Su Espíritu está aquí; Uds. no pudieran esconder su vida de Él. Pero, Él no puede sanarles, porque Él ya hizo eso. Cuando levantó la Insignia, Él los redimió de su enfermedad. Él los redimió de su pecado.
Eso parece volver a mí esta noche, de alguna manera. Alguien aquí dudando de eso. Yo lo encontraré en unos minutos. Muy bien.
31 .Estaba hablando con un hombre aquí hace poco. Él dijo: “Predicador, ¿cree que la sanidad Divina es por la expiación?”
Yo dije: “Sí, señor”.
Él dijo: “Pues, ¿si le demuestro que eso está mal, va a creer lo que Isaías dijo acerca de…?”
Yo dije: “Sí, señor”.
Dijo: “Si le demuestro que eso está mal, ¿lo aceptará?”
Le dije: “Sí, señor. Si demuestra que está mal, Dios sabe que quiero estar bien con Dios”. Yo dije: “Yo ciertamente quiero estar bien con Dios”.
Entonces, él dijo: “Si le demuestro que está mal, ¿lo aceptará?”
“Sí”.
Él dijo: “Mateo 8”, dijo: “cuando trajeron… Jesús trajo a todos… le trajeron a los enfermos, para que Él los sanara, para que se cumpliera lo dicho por el profeta Isaías”.
Pues, yo dije: “¿pretende aplicar eso a la expiación? Él herido fue por nuestras transgresiones. Por Sus llagas llevó nuestras dolencias”.
Dijo: “Sí”.
Pues, yo dije: “Entonces, si esa es la verdad, la expiación tuvo más poder antes de que se hiciera. Eso fue un año y seis meses antes de que Jesús muriera. Luego, la expiación tuvo más poder antes de que se hiciera que después de estar en vigor”. Yo dije:“ ¿A quién sanó Pedro? El hombre en la puerta llamada Hermosa. ¿Qué clase de poder tenía él?
Él dijo: “Sólo los doce apóstoles fueron los únicos que tuvieron ese poder”.
Yo dije: “Qué vergüenza. Y tiene un doctorado”. Le dije: “Yo tengo un niño en casa, que tiene ocho años, que sabe más que eso— conoce mejor las Escrituras que eso”. Le dije:“ ¿Dice Ud. solo los doce apóstoles?
Él dijo: “Sí”.
Yo dije: “¿Qué de Felipe? Él no era un apóstol, solo era un diácono. Y él fue allí y sanó a los enfermos, y echó fuera demonios, y tuvo un gran avivamiento. Muchos más, también”.
32 Fíjense. Pero, él dijo… Él dijo: “Bueno, Hermano Branham, si la sanidad Divina se incluyera en la expiación, estaría tan muerta hasta que no hubiera dolor”.
Yo dije: “¿Hay tentación?”
Él dijo: “Sí”.
Dije: “Entonces, hay dolor”. Tentación. Si la expiación mató el pecado tanto así, entonces no hay más tentación. Pero es por la fe que Uds. vencen su tentación. Es por la fe que Uds. vencen su dolor. Está en la expiación. Yo dije: “No discutiremos con eso. Le preguntaré una cosa. ¿Está la sanidad Divina en la Palabra?
Él dijo: “sí”.
Ud. tiene que creer eso, porque Jesús dijo: “Las cosas que Yo hago, y cualquier cosa que quisieres,” ya sea la sanidad Divina, lo que es: “cuando oren, creed que lo recibiréis”.
Dijo: “Está en la Palabra, pero no está en la expiación”.
Dije: “Entonces, si está en la Palabra, está por encima de la expiación”.
“Oh,” dijo: “Hermano Branham, ridículo”.
Y un gran cantante y un gran ministro de radio también estaban allí. Y este tipo era todo un personaje. Y él dijo: “Pues, Hermano Branham,” dijo: “eso es ridículo. ¿Quiere decir que la Palabra está sobre la expiación?”
Yo dije: “Sí, señor”. Dios tiene que guardar Su Palabra. Dijo: “Yo solo creo que lo que Dios dijo es la verdad”.
Él dijo: “Pues, no”.
33 Yo dije: “Hermano, hubo un rey, una vez, que tuvo un reino. Y él tenía las reglas y regulaciones. Él hizo todo… todo lo que debía hacerse en ese reino. Y él tenía una pena por un cierto pecado. Y un esclavo cometió ese pecado”. Le estaba dando una pequeña parábola.
Ahora, yo dije: “Entonces él fue. Y el rey dijo: Bueno, no hay nada que puedas hacer. La pena de ese pecado es morir. El pobre hombre estaba temblando. Él dijo: Ahora, espera. ¿Qué puedo hacer por ti antes de quitarte la vida?”.
Dijo: Deme un vaso de agua.
Él le dio un vaso de agua y el pobre hombre no podía sostenerlo. Él sabía que su cabeza iba a ser cortada, por lo que estaba temblando así.
“Él dijo: Ahora, espera un minuto. Él dijo: No voy a quitarte la vida hasta que te bebas ese vaso de agua. El esclavo la vertió en el suelo.
Yo dije: “Ahora, ¿qué va a hacer el rey?”
“Oh”, dijo: “Ese fue un error del rey”.
Yo dije: “¿Lo fue? ¿Entonces Dios es tan endeble que lo puso en Su Palabra sin hacer una expiación por eso? ¿Un error de Dios?”
Oh no. No, no. Le dije: “Está en la expiación, hermano”. Eso es correcto. Cuando está en la Palabra, Dios tiene que guardar Su Palabra. Si Él es Hombre de Su Palabra, Él guardará Su Palabra. Él dijo: “Todo lo que quisiereis cuando oréis, creed que lo recibiréis y os vendrá”. Eso es correcto. Les será dado. Muy bien. Sólo créanlo.
34 Muy bien. Trae a la dama. Adelante, señora.
[Espacio en blanco en la cinta-Trad.]… gorra pequeña. Supongo que ella es Amish [Religión nacida en Europa, extremadamente conservadora. Grupo precursor de los Menonitas actuales-Trad.] Y así, entonces, cuando… nunca la he visto en mi vida. Ella es una extraña para mí. Nunca la conocí.
Ud. no me conoce, ¿Verdad señora? Ud. no me conoce. Ud. no me conocía antes, hasta ahora. Muy bien. Ahora, quiero que venga por aquí, señora, para que pueda… No quiero alejarme demasiado del micrófono, porque mi voz a veces se debilita.
Si se fija, vea, uno está en dos dimensiones al mismo tiempo— dos fases. Ud. está aquí y está viendo algo que sucedió, quizás, cuando Ud. era una niña— algo que sucedió en su vida, en alguna parte. Y luego uno está en dos lugares al mismo tiempo; y estoy hablando, sin embargo, estoy en otro lugar, pero estoy consciente. En forma corporal, estoy parado en la plataforma. Eso es lo que me pone tan débil y me desgasta.
¿Recuerdan al profeta Daniel que tuvo una visión un día, y estuvo turbado de su cabeza durante muchos días?
Recuerdan a aquel Ángel que bajaba al estanque, y la primera persona sanaba, pues, ¿Acaso toda la virtud desaparecía del agua? Y uno tenía que esperar un mes, o más, tal vez, para que eso regresara— otra temporada— lo que se considerara una temporada. ¿Se acuerdan de eso en la Biblia?
35 Ahora, solo estoy hablando con Ud. como nuestro Señor habló con la mujer en el pozo en Samaria.
Ahora, Ud. tiene un espíritu humano, igual que yo. Y hay… Somos perfectos extraños el uno para el otro, pero en cierto modo… Ahora, solo mire a la gente que está ahí fuera. Varios cientos de personas sentadas allí. Cada uno de ellos es un ser sobrenatural en el interior, y sólo un tirón de espíritus.
Y luego tengo que contactarme con su vida, tal como Jesús se volvió y percibió cuáles eran los pensamientos de la gente, etc. Él se paró y habló con esa mujer. Luego se fue directo y le dijo dónde estaba su problema. ¿Es correcto? ¿Recuerdan dónde estaba? Se encuentra en San Juan el cuarto capítulo. La mujer en el pozo— Samaria. ¿Recuerdan haber leído eso?
Él es maravilloso, ¿no es así? ¿Cree que Él resucitó de entre los muertos? Lo cree. Y que Él está viviendo entre los hombres esta noche— el mismo Jesús. Entonces, si es el mismo Jesús, Él hará lo mismo que hizo en aquel día— Su Espíritu entre Su pueblo. ¿Es correcto eso? Justo la misma cosa. Eso es bueno.
Y yo soy…
36 Es tan difícil predicar, y luego, tratar de… Vean. Sólo oren conmigo, los creyentes. Sí, aquí viene ahora, vea.
Ud. sólo estaba un poco asustada, ¿verdad? Sólo está un poco nerviosa. Eso es lo que lo hizo. Vea, Ud. está retrocediendo. Pero mire. Ud. tiene una condición. Su condición es un problema interno del estómago. ¿No es eso correcto? Eso es correcto. Es un problema estomacal. Ha sido por algún tiempo. Es causado por una condición nerviosa que hace que tenga un estómago agrio, calambres, etc., y Ud. escupe cosas en su boca que son ácidas. Es un ácido. Son condiciones gástricas en el estómago, vea, causando úlcera péptica. Hace que su comida suba. Un poco de vómito sube así.
Muy cerca a lo que Él dijo, ¿Cierto? ¿Cómo supe eso si, somos extraños…? Sólo revelado por Dios es correcto. Eso es correcto.
37 Ahora, si hablásemos un poco más, tal vez Él me diga algo más de Ud. Hay mucha gente aquí por la cual orar. Pero Ud. tiene que tener… Algo golpeó su mente, entonces. Ud. tiene un esposo que tampoco está bien. ¿No es así? Si eso es correcto, levante la mano. Sí señor. Él tiene un problema de vejiga, ¿cierto? ¿Es correcto? Levante su mano.
¿Cree que ese es el Espíritu de Dios al que está escuchando? ¿Cree que Dios está revel…? Viene de algún recurso sobrenatural, ¿no es así? Vea, es un poco contra su enseñanza que le ha sido enseñada. Eso es correcto, ahora. Ud. lo sabe, así que no puede mentir, porque yo…Ud. no lo haría de todos modos, porque estoy en la Presencia… Ud. está en la Presencia de Su Ser.
38 Aquí hay otra cosa, veo que hay un accidente que acaba de pasar en su familia hace algún tiempo. ¿Cierto? Un niño. Lo arrollaron con un automóvil hace unos dos años. Él tiene algo mal con su cabeza. Causó su memoria y sus cosas. ¿Es correcto? [“Sí, lo es”.] Ahora, ¿cree Ud.? [“Sí, lo creo”.] Entonces venga aquí.
Dios Todopoderoso, Autor de la vida, da misericordia y vida a esta pobre mujer. Sánala, Señor. Y que sus seres queridos sanen también, Señor. Que esta sea la noche de las noches para ellos. Y que pueda, oh Dios, todo eso regresar… Permíteles caminar en la luz, a medida que la luz viene a ellos, Señor. Y puedan ser llamados tus hijos, Señor, y te sirvan, te amen y sanen en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Quiero preguntarle, madre… Lo que oyó hablar entonces fue mi voz, pero no fui yo quien la usó. Ahora, lo que Él le dijo es la verdad. Y ahora, vaya y crea lo que se ha dicho, y Uds. se pondrán bien. Dios les bendiga. El Señor sea… Vaya por aquí si quiere. [El Hermano Branham habla a un lado: ¿Es Ud. uno de los ujieres, señor? Vaya a ayudar.] [Espacio en blanco en la cinta-Trad.]
39 ¿Están creyendo? Sólo crean con todo su corazón. Dios conoce todas las cosas. Pero si quieren, sean muy reverentes ahora, mientras… está viniendo…
¿Cómo está señor? Supongo que también somos extraños. ¿Lo somos, señor? [“Eso es correcto”.] Nunca lo conocí en mi vida, pero Dios nos conoce a los dos desde que nacimos. [“Eso es correcto”.] Y Él le ha alimentado, me ha alimentado a mí. Y aquí estamos bien lejos en la vida, y algún día tenemos que pararnos en Su Presencia para dar cuenta de las acciones que son hechas en nuestro cuerpo. Y deberíamos ser personas muy reverentes. ¿No deberíamos?
Señor, Ud. está aquí esta noche en una misión, no por Ud. Ud. está aquí en una misión por un ser querido, y creo que es su esposa. ¿Es eso correcto? [“Eso es correcto”.] Su esposa se ha sometido a algunas operaciones importantes y está a punto de morir. [“Eso es correcto”.] ¿Es esa la verdad? ¿Tiene un pañuelo en el bolsillo? [“Sí, lo tengo”.] Démelo un minuto.
40 Dios Todopoderoso, cuando Israel estaba acorralado allí, y el Mar Rojo ante ellos, las montañas, el ejército de Faraón empujando. Pero Tú miraste a través de esa Columna de Fuego con ojos de ira, dijo uno de los poetas, y el Mar Rojo se asustó y retrocedió, porque Israel estaba en la marcha de regreso a la tierra prometida.
Y Dios, esta noche, esta pobre mujer tendida allá, muy débil, cerca de la muerte, ella ha hecho todo lo que puede hacer. Los doctores, Tus siervos, han hecho todo lo que pueden hacer. Todos han hecho todo lo que pueden hacer. Y ahora, Tú eres Jehová-jireh: “El sacrificio provisto por el Señor”.
En este momento crucial, te ruego, Señor, como en la Biblia, se nos enseña que tomaron del cuerpo de Pablo, pañuelos o delantales, y espíritus inmundos salieron, y la gente sanó. Sabemos que no somos San Pablo, pero sabemos que Tú todavía eres el mismo Señor Jesús que honró la fe de la gente.
Entonces, Señor, envío este pañuelo a esa mujer moribunda y pido que su vida sea perdonada en el Nombre de Jesucristo. Amén.
No dude. Que nadie toque ese pañuelo. Y póngalo debajo de la ropa de su esposa junto a su corazón. Arrodíllese a un lado de ella y ore. Confiese todo lo que sabe y prométale a Dios que vivirá para Él. Háganos saber unos días después lo que le ha pasado. Dios le bendiga. Dios sea con Ud. ahora. Vaya y no dude. Solo crea todas las cosas, y Dios ciertamente obrará.
41 ¿Creen Uds. esto? Tengan fe. Dios ciertamente concederá las cosas que ha prometido. Porque Él no puede fallar. Él es Dios
Ahora, hermana, quiero hablarle sólo un momento. Y ahora, para esta audiencia aquí, supongo que no la conozco. Por lo que sé, nunca la vi en mi vida. Pero sí Dios la conoce. Pero esta mujer siendo una extraña para mí, el Señor sabe eso. Probablemente soy un extraño para ella, a menos que haya estado en una reunión en algún lugar y me haya visto. No nos conocemos en absoluto.
Bueno, si el Espíritu Santo revelará la vida de esta mujer y yo afirmándole a Ud. que soy Su siervo, ese es el Espíritu del Señor Jesucristo que resucitó de los muertos que está aquí entre nosotros esta noche, y Dios obrará exactamente lo que Él dijo que haría, afirmando y probando que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos.
42 Ahora, escuchen. Para Uds. que se resentirían, tal vez su enseñanza podría haber estado un poco fuera de lugar. Recuerden, los Fariseos en aquellos días pensaban que estaban exactamente correctos. Ellos eran hombres santos, de renombre, fundamentales y religiosos. Y ellos rechazaron a Jesús. Pensaron que sabían cómo debía ser Él. Pero Dios siempre confunde a los sabios y prudentes.
Bueno ahora, recuerden, si sucede que esto está correcto, y Uds. estuvieran equivocados, Uds. estarían blasfemando contra el Espíritu Santo. Estarían condenados para siempre, sin misericordia en este mundo o en el mundo venidero.
Ud. tiene problemas de próstata, ¿no es así, señor? Esa es su esposa sentada a su lado, con problemas rectales también. ¿No es así? ¿Es eso cierto? [“¡Aleluya!”] Ambos fueron curados en ese momento, mientras yo estaba hablando. No necesitan su oración… No tienen tarjetas de oración, de todos modos. No las necesitan.
La damita sentada justo al lado, también. Ella ha estado enferma. Un problema de riñón. Pero, sólo tenga fe en Dios, allí. Dios le sanará.
43 Ahora, sean reverentes. Estén en oración.
Ahora, señora, quiero que me mire aquí, directamente a mí, solo un momento. Quiero hablar con Ud. como su hermano. Ahora, somos perfectos y totalmente extraños el uno para el otro. Y el Señor Jesús…
Damita, Ud. tenía una condición nerviosa, sentada allí junto a ese hombre, ¿verdad? Ud. ha estado muy nerviosa durante mucho tiempo. ¿No es así? Él la sanó en ese momento, así que ahora Ud. está bien. Puedes irse a casa y estar bien. Dios le bendiga. Dios ten misericordia, es mi oración por Ud.
Ahora, sean reverentes.
No, Ud. no vive aquí. Ud. ha recorrido un largo camino desde aquí. ¿No es así? Ud. viene del estado de Illinois. ¿Es eso correcto? Ha tomado una jornada de casi doscientas millas [321.86 Km. Aprox.-Trad.] ¿Es correcto? Y Ud. está sufriendo con algo malo en sus pulmones— una afección pulmonar.
Y vaya, la veo tratando de salir de la cama de una mañana. Ud. también tiene una condición de artritis. La pone rígida. ¿Si eso es verdad, cree que Cristo le sanará? Míreme. Ud. sabe a lo que me refiero. Al igual que Pedro y Juan dijeron: “Míranos”. El profeta Elías dijo: “Si no fuera que respeto la presencia de Josafat, ni siquiera te miraría”.
44 Ahora, crean.
Ud. ha estado en una reunión de oración antes. No era mía; era de un hombre de constitución pesada, grueso, con una especie de cabello castaño. Y como que tiene un poco fruncido el ceño, un hombre muy elocuente en la reunión. ¿Es eso correcto? Si eso es correcto, levante su mano. Lo vi venir ante mí. No puede ser nada más. Dios no puede mentir.
El doctor le dijo que se fuera a casa. Lo veo diciéndole: “Lo único que debe hacer es descansar un buen rato en el hospital”. O, espere, veo una pradera. Le dijo que podía ir al Oeste si deseaba. ¿Es correcto eso? [“Eso es correcto”.] ¿Es eso lo que le dijo? [“Hicimos todo lo que se dijo”.] Eso es correcto. Eso es exactamente correcto.
Ud. tiene un hijo pequeño en casa, ¿verdad? Y él también tiene problemas pulmonares, ¿no es así? Si eso es correcto, levante su mano. [“Sí”.] Eso es correcto. Venga aquí, sólo un momento, por favor.
Dios Todopoderoso, Autor de la vida, Dador de todo buen don, envía Tus bendiciones sobre esta mujer, sobre su familia. Mientras ella está parada aquí, y el Espíritu Santo moviéndose a través de ella ahora, que vaya a casa y se recupere, Padre. Como Tu siervo, la bendigo con mis manos sobre ella en el Nombre de Jesucristo.
Y, Satanás, tú que la has atado, has hecho todo este mal, venimos esta noche como el pueblo Cristiano en el Nombre representativo de Jesucristo. Y te conjuramos, por Él, para que dejes a la mujer, y no la molestas más. Sal de ella, por medio del Nombre de Jesucristo.
Ahora, regresa. No dude nada. Ud. se pondrá bien. Dios le bendiga.
45 Muy bien. Venga. ¿Cree Ud.? [“Sí, creo”.] Si el Espíritu Santo le dice lo que está mal… Ud. está consciente de que algo está sucediendo. Ese es el Ángel del Señor. ¿Vio Su foto? Eso es lo que está esperando sobre Ud., ahora. Su problema está en su espalda. ¿Es correcto eso? [“Eso es correcto”.] Ahora, continúe. Se va a poner bien. Él le ha bendecido. Dios esté con Ud., y le bendiga.
Digamos: “Gracias a Dios”.
¿Cree Ud.? [“Sí creo”.] ¿Con todo su corazón? [“Sí”.] Sólo un momento. [Espacio en blanco en la cinta-Trad.]
…Alguien sentado justo al otro lado de la cerca, [El Hno. Branham está predicando en un parque recreativo.-Trad.], allí, también tiene un problema de espalda. ¿No es así, señor? Ud. fue sanado justo entonces cuando ese hombre fue sanado. Ese espíritu pidió ayuda. Dios le bendiga.
Ud. estaba orando, ¿verdad, señor? Pensé que lo estaba. Vi a alguien orando con una espalda así, y escuché que salía un grito. Miré hacia atrás, y vi a este hombre, luego escuché eso llamar y vi una luz colgando sobre Ud. Entonces, debió ser que era Ud.
46 Esa señora sentada allí al otro lado, ahí, tiene un problema nervioso que la ha estado molestando— justo ahí abajo, con ese pelo negro. ¿No es así, hermana? Sí señor. Ud. ha tenido problemas nerviosos. ¿No es así? Ud. acaba de ser sanada justo en ese momento. Dios la sana.
Esa pequeña dama sentada justo detrás de ella con ese problema femenino, sentada justo detrás de ella, también. Acaba de sanar al mismo tiempo, hermana. Puede ponerse de pie, también. Levante su mano. Ud. tiene un problema femenino. Ha estado en el ovario— absceso. Se ha ido de Ud., ahora. Ud. puede ser sanada. Vaya a casa
47 .Amén. ¿Por qué dudan de Dios?
Señor, ¿le gustaría ir a comer su cena? ¿Disfrutarla de nuevo? ¿Cree que yo soy Su profeta? [“Sí”.] Bien, entonces, en el Nombre de Jesucristo, vaya y coma su cena, coma su desayuno, testifique de su sanidad. La úlcera se ha ido de su estómago. Dios le bendiga. ¿Cree Ud. eso? No dude ahora.
Venga, señora ¿Cree Ud.? ¿Cree que soy Su siervo? ¿Si Dios me dijera lo que está mal con Ud., rápidamente, sin decir nada más…? Mucho de eso me debilita tanto que me pongo mareado. ¿Cree que eso hace eso? Nuestro Señor dijo: “Virtud ha salido de Mí”. (La virtud es “fuerza”). Cuando la mujer tocó Su manto. Eso está jalando de todo este público.
Ud. tiene problema cardíaco. ¿Es correcto eso? Ahora, ¿cree que está sana? Entonces vaya y testifique de ello. Dios estará con Ud.
Ud. tenía la misma cosa, señor, así que puede seguir caminando. Dios hizo lo mismo… Amén.
Problemas femeninos. Solo continúe. Sea sana en el Nombre del Señor Jesús.
48 ¿Creen, allá afuera, con todo su corazón? No duden. Tengan fe, ahora. Dios lo traerá a cumplimiento. Si lo creen absolutamente, y no dudan en nada, Dios lo traerá a cumplimiento.
Sean reverentes. Tengan fe en Dios.
¿Qué de allá en la esquina, allí? ¿Están creyendo? Levanten su mano. Quédense exactamente con eso. Él ha ido a la esquina dos veces.
Ahora, venga aquí, señora. ¿Quiere vencer ese cáncer? ¿Sí? ¿Acepta a Jesús como su Sanador ahora? [“Así lo espero”.] Ahora: “Así lo espero”, no lo hará, hermana. O Ud. mira, o muere. Vea y viva. Ud. decide.
Padre, te pido fe para la mujer. Que ella viva. En el Nombre de Jesucristo lo pido. Amén.
Dios sea con Ud., hermana.
49 ¿Cómo está Ud., señora? ¿Cree que yo soy Su siervo? ¿Cree que Él está aquí, ahora? ¿Cree que Su Espíritu está aquí para sanarla? Ud. es una extraña aquí en esta ciudad, también. Ud. es de Toledo. ¿Es correcto eso? ¿Y no es Ud. una ministra? Su esposo también es ministro. Eso es correcto. Sentado allí mismo. Nunca la he visto en mi vida, pero Ud. tiene problemas de corazón, ¿verdad? Ud. está sana. Dios le bendiga. Siga su camino.
Mire, su actitud mental es una muy diferente entre Ud. y la señora que acaba de pasar aquí. Vaya. Vaya, tenga fe.
Muy bien. Venga, señor ¿Le cree a Él?
Dios Todopoderoso, te pido que sanes al hombre. Libéralo. En el Nombre del Señor Jesucristo, que así sea. Amén.
Esa es la manera, señor. Ud. fue sanado mientras estaba sentado ahí en el asiento. Dios le bendiga. Esa es la manera. Muy bien, señor.
¿Quiere vencer ese problema del corazón y ser sanado? ¿Quiere aceptarlo ahora mismo y cree que Dios le va a sanar?
Señor Jesús, te pido que sanes a la mujer. Y que ella pueda irse a casa esta noche y ponerse completamente bien por medio del Nombre de Jesucristo. Amén.
Ahora, vaya. Mire, mire, viva, vea. Créale con todo su corazón. Dios lo traerá a cumplimiento.
50 Digamos: “Gracias a Dios”.
Muy bien. Todos reverentes.
Sólo un momento. Un sordo… Oh, es este hombre parado aquí. Aquí hay un hombre sordo. Inclinen su cabeza, en todas partes.
Dios Todopoderoso, Autor de la vida, Dador de todo buen don, envía Tus bendiciones sobre este hombre. Ruego para que lo sanes. Tú espíritu sordo, deja al hombre. Sal de él en el Nombre de Jesucristo, te acuso ante Dios y el don Divino, deja al hombre.
¿Me oye, señor? ¿Puede oírme ahora? ¿Puede oírme ahora? Ud. está bien. [“Sí, señor”.] Dios le bendiga.
Pueden levantar su cabeza. El hombre puede oír perfectamente.
¿Me oye? [“Sí, señor”.] Diga: “Amén”. [“Amén”] Diga: “Amo al Señor”. [“Amo al Señor”.] Diga “Gloria a Dios”. [“Gloria a Dios”] Ud. está curado, hermano.
Ud. ha estado un poco nervioso últimamente. ¿Verdad? También es un problema de próstata, eso le ha estado molestando y eso le ha afectado. Pero se ha ido de Ud., también. Vea, Ud. se ha estado levantando por la noche. ¿Es correcto? Nadie sabe eso, desde el lavamanos del baño. ¿Es correcto eso? [“Eso es correcto”.] ¿Es esa la verdad honesta? [“Esa es la verdad”.] Muy bien. Ud. está sano ahora. Siga su camino regocijándose.
51 Digamos: “Gracias a Dios”. Vayan y díganle al incrédulo que los sordos oyen, los ciegos ven, que los lisiados son levantados. Bienaventurado el que no halla tropiezo en el Evangelio del Señor Jesucristo. El Evangelio no vino en palabras solamente, sino a través de poder y demostración del Espíritu Santo“. Pablo— citando.
Venga señor ¿Cree con todo su corazón? ¿Cree que está parado en Su Presencia? ¿No su hermano, Su Presencia… en Su Presencia? Si yo soy el profeta de Dios, entonces Él me revelará lo que está mal con Ud. ¿Es eso correcto? Ud. cree eso.
Ud. tiene alguna clase de ataques. Epilepsia. ¿No es eso correcto? Y otra cosa, lo más grande que necesita sobre todo, es a Jesucristo como su Salvador. ¿Es eso correcto? ¿Lo acepta ahora como su Salvador personal? Deje de fumar, y todo lo demás, y ¿Va a dar su vida a Cristo? Deje de fumar. Tírelos de su bolsillo, entonces.
52 ¿Quieren creerle? Pongámonos de pie un momento.
Yo le alabaré, yo le alabaré,
Alabado sea el Cordero, por los pecadores inmolado.
Denle gloria pueblos todos,
Porque Su Sangre puede lavar toda mancha.
Yo le alabaré, yo le alabaré,
Alabado sea el Cordero, por los pecadores inmolado.
Denle gloria pueblos todos,
Porque Su Sangre puede lavar toda mancha.
Audiencia, pudiéramos pararnos aquí… No queremos… La ciudad es buena al permitirnos tener este lugar. Estoy débil, cansado. Pudiéramos pararnos aquí hora tras hora, pero ¿qué más pudiera hacer Dios que lo que está haciendo ahora? Si no creen ahora, jamás creerán. No hay necesidad.
Ahora, si he dicho la verdad, y Dios la confirmó ser la verdad, entonces créanme ahora. Yo les estoy diciendo la verdad. Quiero que pongan sus manos uno sobre el otro, ahora. Ahora, quiero que me escuchen atentamente. Quiero que toda la audiencia repita después de mí, esta oración. Ahora, voy a decirlo. ¿Creen que Dios me dice las palabras que derrotarán a Satanás? Ahora, sólo repitan lo que digo, ahora, mientras inclinan la cabeza.
[La audiencia repite después del Hermano Branham-Trad.]
53 Dios Todopoderoso, Autor de la vida, Dador de todo buen don, envía Tus bendiciones sobre Tu siervo. Señor, estoy parado en necesidad de Ti. Tú sabes mi necesidad. Esto, lo que he visto, yo creo que es Tu Palabra. Y ahora acepto a Jesucristo como mi más grande necesidad. Señor Jesús, ten misericordia de mí. Yo me iré de aquí testificando de la gloria de Dios. Ayúdeme, Señor.
Ahora, con sus cabezas inclinadas, mantengan eso en su corazón. Enciérrense con Dios. Si Ud. es un pecador, recíbalo. Si necesita el Espíritu Santo, prepárese. Si está enfermo, acepte su sanidad. Ahora, voy a orar por Uds. Y si Dios puede escuchar mi oración, aquí, para hacer que los demonios se vayan de esta plataforma, revelar la enfermedad y el pecado, entonces Dios también puede echar a todo demonio en este edificio ahora mismo.
54 Ahora, Padre, Tú ves al pueblo. Están reunidos en un acuerdo, en un lugar. El Espíritu Santo – el Ángel de Dios— se está moviendo como una luz ámbar, alrededor de esta audiencia. Ten misericordia, Señor. Tú has escuchado su confesión. Y Tú dijiste: “Si confesares con tus labios…” Oh Señor, ruego por misericordia para estas personas. Muchos de ellos están atados y enfermos. Y Dios está aquí para que sean liberados, para hacer bajar Su verdad, para mostrar Su poder, la resurrección de Su Hijo.
Y, oh Dios, si he hallado el favor Contigo, oro esta noche, para que me des favor con estas personas. Y ahora, mientras voy al frente a desafiar al enemigo, ese espíritu dudoso que cuelga alrededor de este lugar para evitar que las personas sean sanadas…
Demonio, te acuso por Jesucristo, el Hijo de Dios, como Su profeta: “¡Sal de la gente! Te conjuro a que los dejes.
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