S.141 53-0830A  Por Qué Soy Un Santo Rodador 

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OBRAS DEL MENSAJE

Por Qué Soy Un Santo Rodador

Chicago, Illinois, E.U.A.

53-0830A

1 Gracias, inclinemos nuestros rostros solo un momento.
Nuestro Padre Celestial, te damos las gracias por la reunión en esta tarde, por todas las bendiciones que Tú has depositado en nosotros, Tus siervos inútiles. Te damos las gracias, Señor, por la inspiración de este canto. Y en este mismo edificio, la voz del hombre que escribió ese canto por inspiración Tuya, muchas veces pasó por estos pasillos. Su alma valiente descansa en Tu reino hoy. Dios, bendícelo. Que su obra viva mucho tiempo.
Perdona nuestras transgresiones, Padre.
Mientras pensamos en el gran poeta que escribió:
Y todas las vidas de los grandes hombres nos recuerdan,
Que podemos hacer nuestras vidas sublimes,
Al partir, dejar detrás de nosotros,
Huellas en las arenas del tiempo.
Ayúdanos, Señor, estar en pie y trabajando, y estar listos para cualquier hora que Dios nos llame a hacer cualquier tarea. Que no fallemos o temamos.

2 Ahora, yo oro, Dios, que nos bendigas en esta tarde. Bendice la lectura de la Palabra. Y estos cuantos momentos que habremos de pasar juntos, que Tus bendiciones sean sobre nosotros. Gracias, Padre, por la ofrenda de amor. Que Tus bendiciones puedan reposar sobre cada uno que dio, y aquellos que no pudieron dar. Y que la ofrenda se use solo para la gloria de Dios. Concédelo, Padre.
Y un día en una tierra mejor, sentados en las riberas del río donde el Árbol de la Vida está floreciendo a ambos lados, permite que cada persona que está en la Presencia Divina esté allá. Concédelo, Señor. Que ellos tengan una casa hermosa. Podemos sentarnos en la quietud de la tarde y pasar una eternidad juntos. Ayúdanos ahora mientras la batalla está por izar la bandera y pulir el escudo y avanzar en fe. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.

3 Buenas tardes, amigos. Estoy muy feliz de estar aquí. Siempre feliz de estar en la congregación del pueblo de Dios. No sabía que el pastor iba a levantar una ofrenda de amor para mí; regularmente hacen eso en una reunión. Yo lo aprecio mucho. Primera vez que lo escucho levantar una ofrenda de amor para mí. De mí mismo, nunca he levantado una ofrenda en mi vida. Temo que yo no resultaría muy buena persona al hacerlo.

4 No sé si mi esposa ya llegó en esta tarde o no. Yo miré alrededor, no pude verla. Mi madre está aquí, pero… Recuerdo que una vez de casualidad me fijé por aquí y vi a una persona que está incluida en esto, así que pensé que lo diría. Tal vez lo he dicho antes. Ud. sabe, el trabajo de evangelista, viajando alrededor, y pequeños eventos de la vida, algunas veces, pues, las expresamos muchas veces.

5 Así que, recuerdo pastoreando nuestra iglesia. Varios de los hermanos de mi vieja iglesia en Jeffersonville, están aquí en esta tarde en el servicio. Muchos llegarán la siguiente semana. Y recuerdo que pastoreé doce años allí sin un centavo. Yo trabajaba para ganarme el sustento, y lo estaría haciendo hoy si pudiera. Pero mi trabajo es tal ahora que no puedo hacer eso.
Y recuerdo una vez que llegué a un punto donde no podía hacer que alcanzara. ¿Cuántos han sufrido eso? Todos somos solo gente común, Ud. sabe. No podíamos hacer que alcanzara. Yo me encontraba bien ajustado. Yo estaba patrullando, caminando treinta millas [48 km. Trad.] al día en líneas de alta tensión, patrullando las líneas, durante el tiempo de la guerra. Caminando a través de selvas y cosas, y, oh vaya, ¡Qué trabajo! Treinta millas diarias, seis días a la semana.
Así que estaba… Mi salario era aproximadamente sesenta centavos la hora, cuando algunos de mis hermanos estaban ganando tres dólares la hora, así que, pero, yo solo seguía luchando Ellos se quedaban conmigo, así que yo me estaba quedando con ellos.

6 Entonces, no podíamos hacer un pago de algo, y le dije a mi esposa: “Voy a levantar una ofrenda”.
Ella dijo: “Te voy a observar”.
Así que me fui a la iglesia.
Ahora, ellos lo harían. Estaban felices de hacerlo, pero yo simplemente nunca se los pedí.
Así que, esa noche, recuerdo al anciano Hermano Wisehart… Muchos de Uds. que están aquí del tabernáculo se acuerdan de él. Él está en la gloria hoy, era un hombre anciano.
Yo dije: “Voy a levantar una ofrenda. ¿Podría alguien tomar mi sombrero?”.
Entonces, mi esposa pensó: “Bueno, él en realidad lo va a hacer, yo creo”.

7 Así que, tomaron mi sombrero. Me fije allí abajo frente a mí que estaba una damita sentada con uno de esos pequeños delantales a cuadros, Ud. sabe. Pobre ancianita, había sido un verdadero apoyo en oración para la iglesia. Y ella levantó el pequeño delantal, un lado, y metió allí la mano en un bolsillo interior, y tomó un pequeño monedero, con pequeños broches a presión arriba. Ella lo sacó, comenzó a sacar esas monedas de cinco centavos y cosas. Mmmm. No podía soportarlo.
El hermano Wisehart había tomado mi sombrero y me estaba mirando. Yo dije: “Espere un minuto Hermano Wisehart”, yo dije: “Solo estaba bromeando al respecto. En realidad no quise decir eso”.

8 Hay un hombre anciano sentado por aquí con barba blanca, una barba larga blanca. Él había montado una bicicleta allá abajo un tiempo antes. Y él es un viejo amigo mío de allá arriba alrededor de Benton Harbor. Y él me dio esta bicicleta.
Así que, yo la tenía por allá. Y entonces, fui y tomé la vieja bicicleta y la pinté y la arreglé un poquito y la vendí por diez dólares. Y no tuve que levantar una ofrenda después de todo. Y Dios suplió mis necesidades de todos modos. Por tanto, es un tanto difícil.
Hermano Ryan, sí que recuerdo esa bicicleta. Eso es, justo a tiempo.

9 Está muy caluroso. Estaba pensando esta tarde en hablar del tema de “La Jornada”, pero cambié de parecer desde que entré aquí. Está bastante caliente; no los voy a retener mucho, solo hablaré un poco. Nos dicen que las olas de calor se van a disipar después de hoy. Eso espero. Y quizá el próximo domingo, o en algún momento esta semana, voy a tomar el mismo tema porque quiero hacérselos llegar.

10 Yo dije anoche aquí que tal vez les diría hoy: “Por Qué Soy Un Santo Rodador”. ¿Les gustaría saber por qué soy un santo-rodador? Trataré de decírselos desde la Palabra del Señor.
Y Uds. saben, he viajado mucho para nuestro Señor Jesús; he visto muchas iglesias denominacionales. Pero Ud. sabe, hasta ahora no he visto ni un santo-rodador. En realidad no sé en dónde están. Revisé todas las listas de la iglesia y las estadísticas y todo, no puedo encontrar en dónde está esa iglesia llamada “Santos Rodadores”.
¿Pero saben lo qué es? Es solo un nombre que el diablo clavó en la iglesia, eso es todo. No hay un santo-rodador. Nunca he visto uno. El gobierno no sabe de ninguno. Por lo tanto, yo no sé en dónde están, sino que pienso que el diablo solo hizo eso.

11 Quiero leer algo del libro de Judas. Es un libro muy corto, y tiene veinticinco versículos. Eso es todo lo que tiene. Deseo leer esto.
Antes de hacer esto: yo no concluí mi pensamiento. Durante el tiempo de los servicios como este, estoy bajo mucha presión nerviosa —cualquiera sabe eso— especialmente cuando se ven visiones.
Uno está viviendo en dos mundos al mismo tiempo. Se está en una dimensión que el mundo no sabe nada al respecto; no hay manera de explicarlo. Y uno siempre está como nervioso y en una tensión. Entre más se extienda la reunión, peor se pone. Así que eso lo hace bastante difícil.

12 Por tanto, quiero decir este pensamiento (Si en algún momento se me olvida algo, no es mi intención hacerlo), pero quiero darle las gracias a cada uno de ustedes por la ofrenda. Ahora, lo que sea que haya en ello, veremos si cubrimos los gastos aquí. Si no es así, por supuesto pagaremos los gastos con la ofrenda. Y si logramos cubrir los gastos, y si hubiera suficiente para… un poquito más de lo que yo necesito para mi sustento (Tengo dos… tres niños y una esposa, y tengo que ganar el sustento para ellos de alguna manera), y si sobra lo suficiente, lo pondré en la obra para las misiones extranjeras. Dios conoce mi corazón.
Vine a este mundo pobre, y saldré de la misma manera. Yo pude haber sido un millonario si lo hubiese querido. Pero Él que lo sabe: Si tengo que irme esta tarde y mostrar cien dólares o que me maten, simplemente tendría que hacer que me maten.

13 Francamente, el contratista que está trabajando en la casa de mi madre está aquí presente, y yo le debo seiscientos y tantos dólares y no se los pude pagar sino hasta después de esta reunión, ¿ven? Así que, él está arreglando la casa de mi madre.
Solo quiero que sepan que… la gente, evangelistas…. No creo que un hermano literalmente… Algunos de ellos dicen que salen y levantan mucho dinero y hacen mucho… Eso depende de ellos. Yo solo tengo que responder por mi parte. Eso es correcto.
Entonces, delante de Dios, Dios conoce mi corazón y sabe que he tratado con todo mi corazón de dar así como lo voy recibiendo, lo vuelvo a colocar en el Evangelio, simplemente todo. Y en aquel día cuando me pare delante de Él, mis tesoros, quiero que estén allá arriba. No sé en qué momento me voy a ir de aquí, ¿ve? así que quiero que estén allá.

14 Ahora, en el libro de Judas leemos esto:
Judas, siervo de Jesucristo, y hermano de Jacobo, a los llamados, santificados en Dios Padre, y guardados en Jesucristo:
Ahora, quiero que se fijen cómo lo está él direccionando ahora, directamente a una gente específica, y tiempo también.
Misericordia y paz y amor os sean multiplicados.
Amados,… por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.
Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.

15 Solo doy inicio con una palabra para Él.
Padre, ¿nos aceptas ahora? Y estoy parado aquí sin saber qué decir, pero ha sido escrito en Tu Palabra: “No se preocupen por qué decir”, y nosotros creemos eso. Por tanto, oro ahora que al tratar de explicar en esta tarde por qué yo te amo y por qué he elegido por Tu voluntad, yo creo, servirte en este camino hermoso de santidad y misericordias de Dios, oro que Tú nos ayudes hoy. Circuncida mis labios con Tu Espíritu Santo. Y circuncida los oídos de las personas para que puedan oír. Y que el Espíritu Santo tome la Palabra de Dios y la deposite en cada corazón tal como tenemos necesidad. Porque lo pido en el Nombre de Cristo. Amén.

16 Muchas veces me gusta referirme a Judas. Él no escribió muchos versículos, pero lo que escribió fue referente a los últimos días. Si Uds. continúan, él empieza con predicciones, mostrando, lo que sería en los últimos días, lo que acontecería. Y es para un tiempo.
Ahora, este tema aquí, el cual deseo entrar en solo un momento, es… Él está diciendo esto; le está escribiendo a la iglesia, ellos están en Dios y santificados en Cristo y llamados. Él les está dirigiendo la carta para agitar su fe, para que puedan contender ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.

17 Ahora, yo creo que ese es el deseo de toda persona. Ahora, mucha gente dice: “Eso va en contra de mi fe”. Hay muchas “fes”, pero solo hay una que es “la fe”, ¿lo ve? Así que eso es lo que…
Si podemos ver —y en la Escritura, puesto que quiero que cada persona lea esto si nunca lo ha hecho— cómo es que él predijo lo que estaría aquí en los últimos días, lo que ellos estarían haciendo. Entonces creo que el capítulo es dado a la iglesia ahora, para que Uds. puedan contender ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos. [El Hermano Branham se aclara su garganta] Discúlpenme.

18 Ahora, tendremos que retroceder para averiguar… Ahora, tenemos, oh, me imagino, creo que proclaman aproximadamente seiscientas diferentes denominaciones de iglesias en el mundo hoy día. Seiscientos o más. Creo que cuatrocientas y tantas en los Estados Unidos, denominaciones de iglesias. Cada una diferente de la otra. Y sin embargo, somos solo un cuerpo.
Ahora, yo fui ordenado en la Iglesias Bautista Misionera —fue la primera iglesia en la que me haya bautizado: ese compañerismo en la Iglesia Bautista Misionera— y me convertí en un ministro, y tenía credenciales de la iglesia. Luego cuando comencé a ver…
Ahora, no tengo nada en contra de ninguna iglesia, permítanme decir eso para empezar ahora. Ahora, ya sea que Ud. sea un Metodista o Bautista o lo que pudiera ser, no estoy diciendo nada en contra de ninguna iglesia, porque no hay una cierta iglesia…
Yo creo que Jesucristo, si Él estuviera aquí esta tarde, pondría Su aprobación únicamente sobre esa iglesia. Porque creo que aquel de corazón honesto es a quien Dios tomaría, ¿ven? Los puros de corazón verán a Dios. Ahora, ya sea Ud. un Metodista o Bautista o lo que pudiera ser, lo puros de corazón verán a Dios. Eso es lo que Él dijo.
Y así que, no es mi intención reflejar… (Discúlpenme) hacer que esto se refleje en alguna organización o cualesquier grupo de gente. Solo estoy queriendo expresar por qué he elegido… o, por qué soy un santo-rodador— como lo llamaré por medio de esa expresión.

19 Ahora, veo aquí que Judas estaba exaltando que la gente debiera contender ardientemente por la fe que ha sido dada una vez a los santos. Y si siendo eso unos cuantos… aproximadamente treinta años después de Pentecostés, y se habían apartado de la fe durante ese espacio de tiempo, qué hemos hecho nosotros en estos mil novecientos años con toda clase de denominaciones y discrepancias y cosas que han entrado sigilosamente en la iglesia y provocado estas cosas.
Pienso que deberíamos regresar en esta tarde, cada uno de nosotros, en un cuadro mental, y averiguar qué es esta fe que ha sido dada una vez a los santos. Creo que deberíamos de averiguarlo. Nos lo debemos como pueblo Cristiano el averiguar qué clase de fe le fue dada a los santos.
Y después si podemos encontrar en la Escritura, qué clase de fe ha sido dada a los santos, pienso que deberíamos ser lo suficientemente humildes en nuestros corazones para aceptarlo entonces. ¿No piensan lo mismo? Solo el decir: “Bueno, esto es, y queremos aceptarlo”.

20 Y luego, yo creo que Dios tiene una iglesia. Ahora, creo que en esta iglesia, que siendo esta… Mucha gente ha pensado que yo era un radical con respecto a la seguridad eterna.
Bueno, eso es un error. No. Yo solo creo en la seguridad eterna como esto: Creo que la iglesia tiene seguridad eterna. Ahora, si Ud. está en la iglesia, está asegurado con la iglesia. Pero ahora, ya sea que Ud. lo esté o no, eso es entre usted y Dios. ¿No es eso correcto?
Pero yo sé que la iglesia va a estar allá. Dios dijo que estaría sin mancha o arruga. Ahora, yo creo que Su Palabra es correcta. Creo que estará allá. La iglesia vendrá y Dios vendrá por Su iglesia… o, Cristo, y Él la recibirá sin mancha o arruga.

21 Ahora, volvamos al principio. Si en algún momento vamos a… El problema de eso con la gente, empezamos a cortarle aquí y decimos: “Bueno, yo creo que partiremos de aquí”.
Eso es como tratar de subir una escalera hasta la parte superior de la casa y comenzar del décimo piso hacia abajo, ¿ven? La mejor manera de hacerlo es ir al mero cimiento de cualquier cosa y averigüe en dónde está parado —es conseguir el fundamento. Si desea encontrar sanidad divina, si desea encontrar algo, vaya directamente al principio, al fundamento, y luego construya sobre eso —donde usted comienza.

22 Ahora, el fundamento de toda enseñanza Bíblica es comenzando en Génesis —todo. La palabra Génesis significa “en el principio”, o “el capítulo de la simiente”. Y hasta ahora llevo dos años estudiando Génesis de manera constante. He leído cada comentarista que sé, de Arthur Pink y Macintosh, y a ellos.
Y me harté de leerlos que simplemente los puse de lado, y dije: “Dios este es Tu comentario”. Y soy una persona que solo tiene un libro, y es la Biblia. Yo solo creo lo que la Biblia dice y no trato de tomar la palabra de otros.

23 Ahora, en Génesis estaba el capítulo de la simiente, donde se sembraron todas las semillas. Todo lo que Ud. encuentra en el mundo hoy salió de Génesis. Todo comenzó allá atrás en el principio.
Bueno ahora, es como sembrar una cosecha. Ahora, si se fija en la clase de semilla que metió, no importa cómo se mire cuando esté así de alta; Ud. tiene que ver lo que es, qué es la semilla… Uds. verán lo que será cuando llegue a semilla. ¿Es eso correcto? Si es trigo, maíz, o lo que sea que es. Puede parecer maleza; pero si es trigo aquí en la parte de abajo, producirá trigo aquí arriba. ¿Es eso correcto? Es solo lo que es.

24 Ahora, nos regresamos a Génesis para averiguar todo. Tomamos, por ejemplo, la palabra… Usemos solo una pequeña ilustración aquí como “Babilonia”. Vamos a descubrir de dónde vino “Babilonia”. Veámoslo.
El primer lugar donde se mencionó…o, que hallamos “Babilonia”, fue fundada por Nimrod. Y Nimrod era el hijo de Cham. Y regrese Ud. a… lo lleva de regreso a la maldición. Y luego sale que una vez fue llamada “Las puertas al Cielo”, o “Puertas al Paraíso”, o algo como eso. Después fue llamada “confusión”.
Aquí está muy atrás en Génesis. Aquí está en los días del Rey Nabucodonosor. Aquí viene y termina aquí en Apocalipsis de nuevo, todavía estamos hablando de Babilonia. Oh, si tuviéramos el tiempo de tomar ese tema y correrlo por la Biblia: “Babilonia”.

25 Pero Ud. tiene que regresar al principio para comenzar todo. Ahora, si la fe que fue una vez dada a los santos, tenemos que volver directamente al principio para averiguar de qué vamos a hablar.

26 Ahora, vamos a comenzar con las primeras dos personas en la tierra, y esas fueron Adán y Eva. Y cuando habían pecado… Dios les dijo: “Pueden tener todas estas cosas, pero hay una cosa que no deben tocar”. Y eso era el árbol prohibido. Y por supuesto todos tienen sus ideas de lo que era, y yo tengo la mía. Pero de todas maneras, ellos pecaron. Y cuando pecaron, trajo muerte.
Y después, Dios descendió a hablar con Adán en la frescura de la tarde. Y se dieron cuenta que Adán y Eva estaban detrás de los arbustos escondidos en alguna parte.
Ahora, ellos pensaron ahora, antes de encontrarse con Dios, que serían capaces de pararse en Su presencia, porque se habían hecho un delantal de hoja de higuera y se la pusieron alrededor.
Miren, el hombre en el mero principio ahora, está tratando de hacerse una cobertura. Y la palabra “cobertura ”, significa… la religión significa “cobertura”. Y el hombre estaba tratando de hacerse una vía de escape de la ira y la presencia de Dios por su propia mano. Esa es su naturaleza.

27 Ahora, ¿pueden captar eso? Es su naturaleza el tratar de evitar a Dios si él no puede pararse justificado en Su presencia.
Y ningún hombre en ningún tiempo o en ninguna edad buscó a Dios. Dios va en busca del hombre.
Y un hombre, su naturaleza es huir de Dios. Y tan pronto como Adán se dio cuenta que había pecado, pues, él debió haber corrido por el jardín gritando: “Padre, Padre, ¿en dónde estás Tú?”. Pero en lugar de eso, fue Dios gritando: “Adán, Adán, ¿Dónde estás tú?”. Y Adán escondiéndose. ¿Ven la diferencia?

28 Ahora, esa es la naturaleza del hombre hoy. Hoy mismo, si cada hombre en Chicago fuera honesto consigo mismo, absolutamente honesto; bueno, Ud. no los podría cargar aquí por estas calles hoy, estarían tratando de buscar salvación. Pues, cerrarían cada establecimiento de whisky en esta ciudad y todo lo demás, si el hombre tan solo fuera honesto consigo mismo. Pero él beberá, él hará todo para tratar de ponerse detrás de eso, alejarse de eso, aventarlo lejos de él.

29 Pero ahora, ese es el comienzo de él. Eso muestra lo que es en su hechura: él no es nada para comenzar. Su naturaleza, su condición caída: ¡es absolutamente nada! Él aún es más bajo en moral que el animal, en su naturaleza caída. Por cierto, eso es algo muy grande como para decirlo, ¿no es así? Pero es la verdad, Cristianos. Un hombre en su naturaleza caída es más inmoral que cualquier animal en el mundo. No hay un animal que en sus morales…
Usted sabe cómo es la mamá puerca, y la mamá perro, y así sucesivamente; crían a sus cachorritos y por el estilo, y eso lo concluye. Pero una mujer inmoral o un hombre… Un hombre arrancaría un bebé de los brazos de una madre para satisfacer sus pasiones bestiales. Eso muestra que él ha caído, está degradado, está por debajo de la vida animal, cuando él está en su… No importa cuán caballeroso se comporte, sin Jesucristo está perdido y sin terminar. Eso es correcto.

30 Y alguien dijo que la religión lo vuelve a uno loco. Pues, es lo único en el mundo que les dará su mente cabal. Eso es correcto. Jesús nunca enloqueció a nadie; Él puso a la gente loca en libertad y les dio su sano juicio. Y eso es lo que el poder de Dios siempre ha hecho: liberar a los maniáticos y así sucesivamente, y ponerlos en su sano juicio. Y ningún hombre está perfectamente en sus cabales hasta que encuentre a Jesucristo en su vida. Él no lo está. Ahora, eso es grave, pero es la verdad. Debemos enfrentar los hechos.

31 Ahora, tan pronto Adán se dio cuenta que había pecado, él sabía que tenía que pararse en Su presencia… o, en la presencia de Dios; hizo un delantal de hoja de higuera y se metió detrás de los arbustos. Pero cuando Dios salió, Él dijo: “Adán, ¿dónde estás tú?”.
Y Adán no podía salir. Él se dio cuenta cuando tuvo que enfrentarse a Dios, que la religión que se había hecho para sí mismo no se mantendría en la presencia de Dios.
Ahora, quiero que establezca ese pensamiento ahora: la religión, su religión hecha por él mismo, religión hecha por el hombre, no se mantendría cuando tuviera que enfrentarse a Dios.

32 Y, hermano, hermana, he tenido veinte años como ministro, he tenido gente muriendo en mis brazos, los he visto con todo tipo de cosas que profesan, y los he visto con religiones hechas por el hombre. Y cuando se llega al final del camino, no funciona. Es correcto. Los he visto cuando los he oído gritar, pelear con los demonios y se supone que son incluso diáconos, y algunos de ellos predicadores. Eso es correcto. Luego los he sostenido en mis brazos cuando levantaron sus manos y dijeron: “Hermano Branham, tome mis manos:
¡Día alegre, día alegre,
Desde que Jesús lavó mis pecados!
Él me enseñó como vigilar y orar,
Y vivir con regocijo cada día.

33 Pues, déjeme decirle, significa algo cuando un hombre en verdad es nacido de nuevo del Espíritu de Dios. Él llega a estar familiarizado… Una personalidad de Dios en él. Y él sabe que solo está yendo de lo ridículo a lo sublime. Y no hay temor a la muerte. La muerte no le tiene atado un cordón de miedo por ninguna parte. Vaya, un hombre, cuando él está en Cristo, es libre de la muerte y del pecado y la enfermedad y tristezas y así sucesivamente.

34 Ahora, noten esto. Luego cuando Adán se dio cuenta que él había pecado, Dios tuvo que hacer un sustituto de su muerte porque Él pronunció muerte. Y Él sale y consigue algunas pieles, probablemente algunas pieles de oveja. Ahora, para poder cubrir a Adán y Eva, tuvo que hacer delantales con pieles; y para conseguir pieles, tuvo que matar algo. Algo tuvo que morir en el lugar porque Dios había colocado la muerte.

35 Y ahora, veamos un pequeño cuadro y veamos a Dios Antes incluso que hubiera una luna o una estrella, mucho antes de que transcurrieran los eones de tiempo antes de que alguna luz llegara a existir, Dios está atrás en la eternidad. Y luego ese mismo Dios que cubre todos los espacios…
Tienen un cristal aquí en el Monte Palomar, donde uno puede ver a ciento veinte millones de años luz. Divídalo en millas y hará un recorrido de nueves alrededor de Chicago, ¿ve? de millas. Pero piense, y más allá de eso todavía hay lunas y estrellas.

36 Un tipo, que critica mucho la segunda venida de Cristo, dijo: “¿Me quieren decir que todos los Cristianos que alguna vez murieron en Cristo resucitarán, ellos, lo que Uds. llaman, la gente nacida de nuevo? Bueno”, dijo: “Uds. no los podrían colocar en esta tierra como un montón de leños”.
Yo dije: “¿Quién dijo que estarían aquí en la tierra como un montón de leños?”. Eso es correcto. No lo estarán. Dije: “Mi Padre Celestial se paró allá atrás y sopló de Sus manos lunas, estrellas, lunas”. Dije: “Habrá millones de mundos allá lejos. Bueno, vaya, difícil de decir en dónde viviremos en esos grandes lugares”. Dijo: “¿Qué le parece arriba de diez ciudades y todas estas ciudades?”.
Él dijo: “¿El que venciere, gobernará?”.
Yo dije: “Pues, Dios tiene mundos encima de mundos, y lugares encima de lugares”.
¿Cómo puede nuestra pequeña mente finita limitar a Dios? Pues, no podemos. No hay manera en lo absoluto de expresarlo a Él cuando uno mira afuera y ve cuán basto es Dios en Su universo. Pues, Él es maravilloso.
Pero el pensar que Él estaría tan preocupado como para descender al individuo más bajo y al peor borracho o prostituta que hay en Chicago hoy (Eso es correcto) y salvarlos. Eso es amor.

37 Ahora, lo veo a Él en el Edén. Dios dijo: “¿Por qué escuchaste a esa serpiente en lugar de escuchar a tu esposo? Tú esposo es gobernante sobre ti”. Y Él puso las maldiciones sobre ellos y los despidió.
Y puedo ver que la escena más dramática, que siguió a esa, me imagino, que pudiera alguna vez dramatizar en mi mente: el ver a la pequeña Eva parada allá…
Ahora, sé que los artistas la pintan como una criatura horrible y el pelo parado como no sé qué. Y Adán, simplemente como un hombre horrible de caverna, los hombros tan anchos como las puertas de un establo y así sucesivamente.
Ahora, eso está mal, no hay tal cosa como esa. Pues, aún la naturaleza humana nos enseña mejor que eso.
Ahora, pero yo puedo ver al hombre del mundo perfecto en estatura; no muy grande, no muy pequeño, exactamente el adecuado. Y puedo ver a la mujer más hermosa que haya vivido en la faz de la tierra, casi, es Eva. Cuando Adán la miró allí a ella… Cuando Dios tomó un pedazo de su costado aquí, una costilla, e hizo la mujer, él la miró a ella, pues, era… Todavía es… el efecto de eso todavía continúa a través de los hijos de Adán hasta aquí, que la admira.
Allí esa hermosa mujercita sentada allí a su lado, y él tomándola del brazo, la guió por los paraísos de Dios.

38 Pero noten, ellos ahora habían pecado, y puedo escuchar a Dios decir: “Por cuanto saliste del polvo de la tierra, al polvo regresarás”. Y la pobrecita de Eva aventó su cabeza sobre los hombros de Adán y comenzó a llorar porque sabía lo que había hecho. Adán puso su brazo alrededor de Eva, y ahí iban saliendo del Edén, condenados. Puedo simplemente escuchar esa vieja piel de oveja sangrienta alrededor de esa hermosa figura de esas dos personas, golpeando contra sus piernas a medida que iban caminando, saliendo del Edén. Dios mirándolos.
Todo ese gran espacio se resumió en una palabra de cuatro letras: A-m-o-r. Él los amaba tanto que no podía ver que se fueran. Así que Él la llamó a ella, dijo: “Pondré enemistad entre tu simiente y la simiente de la serpiente”, prometiendo un Salvador.
Y ese mismo Salvador, con Su propia sangre en Sus vestiduras agitándose contra Sus piernas, subió la colina del Gólgota y fue crucificado para redimir al hombre.

39 Ahora, de allí salieron dos hijos, uno Caín y el otro Abel. Ahora, que el Señor nos ayude ahora. De allí salieron los primeros dos muchachos; a Abel lo mataron y Seth tomó su lugar, entendemos. Pero veamos aquí atrás en el principio ahora y la simiente de esos dos muchachos trayendo lo que les voy a hablar en este momento.
Caín y Abel, después de ser expulsados del Jardín del Edén, se dieron cuenta de que habían pecado y estaban separados de Dios. Y cada muchacho quería encontrar gracia a los ojos de Dios, por lo que vienen a hacer un sacrificio y edifican un altar.

40 Ahora, quiero que observen algo. Dios es justo. ¿Creen Uds. eso, audiencia? Él es absolutamente justo. Y si Dios solo requiere una religión, Caín era igual de justo como lo era Abel. Ambos muchachos vinieron ante Dios…
Caín no era un comunista. Él no era un infiel, un incrédulo. Él era un creyente. Y si Dios solo requiere un creyente, ¡Él sería injusto al condenar a Caín!

41 Ahora, esto los va a hacer que se aprieten un poquito sus chalecos eclesiásticos, pero escuchen. ¡Noten! Dios no podía ser justo… Si Ud. dice: “Yo soy un creyente”, ¡también lo era Caín! Y también lo es el diablo. Eso es correcto. Él vino como un creyente. Y Ud. dice: “Bueno, yo voy a la iglesia, voy al altar”. ¡Caín también lo hizo!
Caín edificó un altar… o, una iglesia al Señor.
Usted dice: “Yo soy miembro de una iglesia”. ¡También lo era Caín! Y Caín hizo un sacrificio.
Ud. dice: “Yo pago tanto cada año en mi iglesia”. ¡Caín lo hizo también!
“Yo adoro al Señor desde lo profundo de mi corazón”. ¡Caín también lo hizo! Caín era un creyente, un adorador, y tan fundamentalmente correcto como lo era Abel. Amén.
Oh, yo amo esto. Oro que Dios aliente nuestros corazones.
Ahora, no se emocionen, yo sé en dónde estoy. Miren, pero me siento un tanto religioso en este momento.

42 Noten, cuando veo el pro y el contra, cuando veo el negativo y el positivo, cuando veo a Caín que llega allá en el principio…
Ahora, estamos atrás en Génesis, en el principio del árbol; es allí donde fue plantado. Caín era estrictamente un fundamentalista, tan fundamental como lo era Abel. Él amaba al Señor; adoraba al Señor. Y él edificó un altar al Señor; hizo un sacrificio para el Señor; él pagó sus votos al Señor. Tan religioso como cualquier maestro fundamental pudiera predicar hoy. Eso es correcto.
Pero Dios aceptó la ofrenda de Abel, porque Abel, por fe, ofreció un sacrificio más excelente que el de Caín al ser justo.
Ahora, si tuviéramos el tiempo, me gustaría girar eso. Ahora, allí está el principio de los dos árboles; quiero que observen, uno a la derecha, uno a la izquierda; Caín y Abel. Ahora, ahí es donde esta cosa en la que vivimos hoy fue plantada allí mismo en el Jardín del Edén y comenzó desde allí en Génesis. Justo ahí.

43 Ahora, noten, en el trayecto… Veo al reloj moviéndose. No me quedan muchos más minutos, pero quiero entrar directamente a mi punto ahora para que puedan ver lo que quiero decir, porque Uds. están sufriendo bajo este calor.
Bueno, vamos a olvidarnos de eso por unos cuantos minutos. ¡Abramos nuestros corazones! Hermano, y hermana, hay una eternidad delante de nosotros. Y les conviene el día de hoy erguirse y tomar nota para que recuerden lo que están escuchando, y cómo están sirviendo a Dios.
¿Y es posible que un hombre pueda estar errado y sin embargo ser sincero? Sí señor. “Hay camino que al hombre le parece derecho”.

44 Ahora, observe, Caín y Abel. Ahora, entremos a ello. Uno lo pudiera trazar a través de toda la Biblia, por todas partes. Esas dos vides que empezaron aquí atrás en el Edén, están creciendo, siguen creciendo. Y finalmente, estamos casi en el tiempo de la semilla, la cosecha.

45 Ahora, lo podríamos traer hasta Esaú y Jacob. Uno, el enemigo; y uno…
Y escuchen, Esaú era mucho más caballero, religiosamente hablando, de lo que era Jacob. Esaú cuidando a su papá anciano y ciego, apacentaba el ganado —era un caballero.
Pero Jacob (¡Aleluya!) ¡tenía la primogenitura! Él creyó que en eso consistía. Así que Él la consiguió. Pero Jacob fue aceptado con Dios y Esaú fue condenado delante de Dios.

46 Aún colóquelo allá en el arca, en la destrucción del mundo. Allí estaba el cuervo y la paloma sentados en el mismo gallinero. Uno era un pájaro tanto como lo era el otro. ¿Es eso correcto? Bueno, ¿qué era eso? Uno era un cuervo por naturaleza, el otro era una paloma por naturaleza. Uno podía volar igual que el otro. Pero sus naturalezas, sus apetitos, eran diferentes El cuervo estaba satisfecho con comer los viejos cadáveres muertos, y yendo de lugar en lugar graznando alrededor. Era tan feliz y probablemente tan religioso como la paloma creía que era. Pero la paloma no pudo soportar ese olor y regresó de nuevo. Amén.
Mucha gente hoy piensa que son religiosos y van a la iglesia y una y otra cosa, y beben y se comportan así y en acciones inmorales, y todavía piensan que son religiosos. ¡Eso muestra qué clase de naturaleza son! Si un hombre es nacido del Espíritu de Dios, él llega a ser un hijo de Dios, una naturaleza de Dios; y las cosas del mundo mueren, cuando Uds. lo hacen. Eso es correcto. ¡Oh, qué maravilloso!
Aquí, un grano de trigo no puede hacer nada sino producir trigo. Es una semilla, su principio, es un trigo.
Y nosotros estamos sembrados con la incorruptible Palabra de Dios. Y si estamos sembrados con la Palabra incorruptible de Dios y el Espíritu Santo que riega esta semilla, no puede producir nada más que reproducir la vida de Jesucristo en cada uno de Sus creyentes. Dios ayude el día cuando los hombres y las mujeres sean exactamente lo que son.
Prefiero dejar este púlpito esta tarde… Si yo no fuera amigo de Cristo, sería un enemigo. Estaría en contra. Y si vale la pena creerlo y vale la pena testificar de ello, vale la pena vivir por ello y morir por ello. “Por gracia sois salvos”.

47 Noten. Ahora, avanzamos un poquito más. Vamos a traer a los dos… Miren esto ahora. Aquí esta uno de este lado, tan fundamental como éste de este otro lado.
Vamos a traerlos a través de la jornada de los hijos de Israel. Aquí vienen llegando estas vides. Aquí viene Israel saliendo de Egipto Y cuando ellos salieron de Egipto camino a la tierra prometida, tuvieron que pasar por Moab. Y Moab vino de las hijas de Lot.
Ahora, ellos no eran infieles. Tenían unos sacerdotes allá arriba, y tenían algunos predicadores. Ellos tenían un profeta. Y ese profeta estaba loco por el dinero. Y cuando Israel tuvo que pasar por allí, Balac el rey de Moab lo rechazó. Ahora, prepárense, aquí está. Noten. Él rechazó a Israel quien en realidad era su hermano. Correcto. Y ambos servían al mismo Dios. Verdaderamente.
Y este profeta cuando empezó a bajar —Balaam— bajando por el camino a maldecir a esta gente, el Espíritu Santo habló en lenguas desconocidas a través de una mula. ¡Huh! De seguro Ud. tiene el sentido de una mula ¡Mire! Aquí vino y reprendió al profeta ciego. Buen método para hacer que algunos de esos profetas recapaciten, ¿no es así?

48 ¡Muy bien! Dios diciéndole: “¡No bajes allá, quédate atrás!”. Pero, ¡oh, vaya! Él tenía grandes cosas en mente, el rey le estaba diciendo tal y tal cosa, cómo él lo iba a bendecir. Así que él no le estaba prestando nada de atención al lado espiritual; se estaba fijando en el lado material.
Y cuando él bajó… Ahora mire.
Aquí está Israel abajo en el campamento. Aquí arriba está Moab en la montaña.
Aquí está… O, les sorprenderá, a Uds. fundamentalistas, ahora. Prepárense. Ahora, yo creo que Uds. están bien, fundamentalmente hablando.
Pero noten, aquí salió Moab y Balac y Balaam, y él dijo: “Ahora, mira abajo a ese montón de santos-rodadores. Quiero que los maldigas”.
Bueno, Balac dijo: “Solo puedo decir lo que el Señor me diga”.
Así que, Balac le enseñó a Balaam las partes más extremas de Israel.
Solo me pregunto (gente, nosotros fundamentalistas en esta tarde) si acaso nuestros maestros no nos han enseñado las partes más extremas de los santos-rodadores. Dicen: “Esto, aquello, y lo otro. Este huyó con la esposa de uno y este hizo aquello”. Me pregunto si la misma cosa no está en nuestras filas. ¡Lo está! Pero nosotros podemos cubrirlo donde ellos no pueden.

49 Ahora, esto los puede enfermar un poquito, pero si no los enferma, no les hará ningún bien.
Mamá que está sentada aquí atrás. Cuando yo era un niñito, vivíamos en una granja y yo solía… Cada sábado por la noche… No teníamos mucho para comer. Ella ponía cueros de carne en un viejo sartén y los hervía para sacar la grasa de eso para hacer tortas de maíz. Y no vivíamos muy bien.
Así que cada sábado por la noche, tomábamos un baño en una vieja tina de cedro, y cada uno de nosotros tenía que tomar una dosis de aceite de ricino para los resfriados y cosas durante el invierno.
Yo tomé tanto aceite de ricino, déjeme decirles, que me produce nauseas aún el olerlo. Y venía con mamá tapándome la nariz, yo decía: “Mamá, eso me enferma tanto que no puedo soportarlo”.
Ella decía: “Si no hace que te enfermes, no te hace ningún bien”.
Así que quizá eso es esto en esta tarde. Si no los agita, ejercita sus órganos digestivos espirituales… ¡Aleluya! Que esto los ponga a estudiar, a cuestionarse.

50 Ahora, aquí estaba Moab, un creyente, fundamental. (Hermano, déjeme hacer que eso se absorba solo un poquito). Él era fundamental, tan fundamental como lo era Israel.
Ahora, observe. Este profeta salió allá, su maestro, y él dijo: “Ahora, yo sé cuáles son los requerimientos de Jehová”. Y él edificó siete altares, (¡Correctamente!), lo que se le había ordenado a Israel que hiciera. Él puso siete sacrificios limpios, bueyes, en los siete altares de Jehová. Y él también, aparte de eso, ofreció siete carneros lo cual habla de la venida de Jesucristo.
Si hablamos de fundamental, él era tan fundamental. Y esa es la misma ofrenda y todo lo que ellos estaban ofreciendo allá abajo. ¿Es eso correcto? Las mismas ofrendas que estaban ofreciendo aquí, eran ofrecidas allá abajo de la misma manera.
Pero dijeron: “Mírenlos a ellos. Ellos no son un pueblo”. Esta era una gran organización que Moab tenía. “Nosotros somos la nación de Moab, pero ellos son solo viajeros, un montón de santos-rodadores, esparcidos”. ¡Amén!
Oh, hermano, verán en un minuto por qué soy un santo-rodador.

51 Miren aquí. Allí está esa vid saliendo del Edén.
Ud. dice: “Israel, Hermano Branham. ¿Quiere decirme que son los santos-rodadores de Israel?”.
Sí, señor.
Hermano, pero cuando ellos cruzaron el Mar Rojo y obtuvieron la victoria, Miriam la profetiza agarró un pandero y comenzó a gritar y saltar y danzar, y se fue por el río. ¡Si acaso eso no es un santo-rodador, nunca he visto uno! ¿Es eso verdad?
Y Moisés se llenó tanto del Espíritu al punto que levantó sus manos y ¡cantó en el Espíritu! ¡Aleluya!
¡No estamos perdidos! Es esa vid que viene avanzando. Sí señor. Y aquí están sus perseguidores por aquí al otro lado, y Jesús dijo: “Tan semejantes que engañarían a los mismos escogidos si fuera posible”.

52 Muy bien, aquí venían, moviéndose.
Ahora, noten. Este pueblo ofreció el mismo sacrificio como este otro lo estaba haciendo. Ahora, tan fundamentales, los Moabitas eran maestros tan fundamentales como lo eran en Israel: el mismo sacrificio, las mismas ofrendas, el mismo Dios, y todo. Fundamentalmente hablando, igual como eran ellos.

53 ¿Pero cuál era la diferencia?
Ahora, aquí está. Cáptenlo. Dios… Si se trata de ser fundamental, si eso es todo lo que Dios requiere, Él sería injusto si no los reconociera a ambos. Eso es correcto. Si el fundamentalismo Escritural es todo lo que Dios requiere, Moab era tan fundamental como Israel, ofreciendo las mismas ofrendas al mismo Dios.
Y él trajo a todos los distinguidos, y se pararon alrededor del sacrificio humeante. Y el profeta empezó a profetizar. ¡Perfecto! ¡Correcto!
¿Pero cuál era la diferencia? Estos estaban fundamentalmente correctos, pero Dios estaba vindicando a estos otros con señales y maravillas. En eso consiste. En eso consiste todavía el día de hoy. Sí, señor. Lo sobrenatural. Allí estaba Abel, lo sobrenatural.
Allí estaba… por toda la Escritura. Y aquí estaban ellos abajo, ¿qué tenían? Ellos tenían una Columna de Fuego sobre ellos. Tenían un sello de sanidad Divina. ¡Aleluya! Tenían los gritos, las glorias, las danzas y las alabanzas.
Y los maestros fundamentales dijeron que ellos eran santos-rodadores, en otras palabras. Y que eran totalmente… Fundamentalmente hablando, estaban ambos adorando al mismo Dios por el mismo sacrificio.
Pero Dios estaba vindicando a este grupo al decir: “Ese es Mi pueblo”. ¡Amén! Sí, señor. “Mi pueblo”.

54 Noten, sigue creciendo. Solo un minuto. Dios probó que ese era Su pueblo porque los estaba vindicando con señales y maravillas. El pueblo de Dios siempre ha sido un pueblo de lo fenomenal. Ellos tenían señales y maravillas entre ellos desde el mero principio en Génesis.
Y esa misma iglesia está en existencia hoy con señales y maravillas siguiéndolos. ¿Ven? Dios vindicando.
Ahora, hablando fundamentalmente, como dije, ellos eran ambos correctos. Pero Dios dijo: “Este es Mío”. Él lo probó.

55 Ahora, mire. Cuando Balaam regresó, Balac le mostró las partes extremas, la peor parte de Israel. Pero cuando Dios habló a través del profeta, Él dijo: “Te he visto desde la cumbre de las peñas. Y no he notado iniquidad en Jacob”. ¡Aleluya!
¿Por qué? Él no podía ver a través de esa roca herida y esa serpiente de bronce colgando allá. Había una expiación yendo delante de ellos.
Verdaderamente, yo digo que en la iglesia del Dios Vivo ellos han hechos cosas erradas y así sucesivamente. ¡Pero Uds. fallan en reconocer esa humildad delante de Dios como una Serpiente de Bronce! Jesús dijo: “Como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado”.
Los fundamentalistas dicen: “Nosotros creemos eso”.
Pero acá están las señales siguiéndolos. Allí lo tiene. Tan semejante para engañar al mismo elegido.

56 Vamos a subir el árbol un poquito más. Llegamos a los días de Jesús. Aquí están los fundamentales, eruditos, maestros, rabinos que conocían la Palabra de Dios; no se atreva a decir que no la conocían. Y aquí viene Jesús tan fundamental como lo eran ellos. Pero Dios estaba trabajando con Él con señales y maravillas que le seguían. ¡Y los fundamentales lo llamaron Belcebú!
Por tanto, ¿cómo puedo esperar ser llamado algo menos hoy, o la iglesia del Dios Vivo quien cree en el fenómeno de los poderes de Dios? ¿Cómo podemos esperar otra cosa cuando ellos llamaron al Señor de la casa un Belcebú?
¿Quién es ese? Maestros fundamentales. Eso es correcto. Tan fundamental. Nunca saltan en una. Él cree el mismo Evangelio que Ud. cree; muerte, sepultura, resurrección, ascensión, la venida del Señor; pero no tiene en ello la vindicación de la señales de Dios.

57 ¡Oh, vaya! Les diré por qué soy un santo-rodador. Sí, señor. Veo que está llegando la señal. Mírelo allí cuando iban, la iglesia avanzando.
Joel vio. Dios se puso unos binoculares un día; y miró por la línea de tiempo allá lejos, y vio la iglesia, y vio esta vid toda despedazada, destruida. Él dijo: “Lo que la langosta dejo, la oruga se lo comió. Lo que la oruga dejó, el pulgón se lo comió. Y lo que dejó el pulgón, otro gusano se lo comió”. Él dijo: “¿Podría esta iglesia volver a crecer alguna vez?”.
Pero Dios dijo: “Yo restauraré, dice el Señor”.
Joel, el profeta, mirando a través de los ojos de fe, él vio esta vid saliendo de Génesis. Él vio toda la… Después que en Jerusalén, cuando cayó el Espíritu Santo, vio que venían las edades oscuras. Él vio la vid destruida y reducida a un tocón.
Pero Dios dijo: “¡Yo restauraré, dice el Señor!”.
¡Oh, vaya! Si no fuera por eso… Tal vez puedan matar las ramas, pero la vida está en la iglesia, la cual es Jesucristo, ¡el Cordero inmolado desde la fundación de la tierra! Eso [Palabras no claras]. ¡Dios restaurará! Solo el último [Palabras no claras] Él conseguirá a alguien que va a creer en Él. ¡Amén! Me siento como un santo-rodador.
¡Escuchen! ¡Noten! “¡Yo restauraré, dice el Señor!

58 No hace mucho iba subiendo aquí por Canadá. El Hermano Rasmussen y yo, íbamos a Canadá —el Hermano Baxter. Íbamos subiendo muy arriba por el bosque del Norte. Una noche yo iba cabalgando por allí en mi caballo, había un lugar grande cubierto con muchos pinos.
Simplemente amo el exterior. Amo ver a Dios. Esa fue mi primera Biblia: Dios en Su naturaleza.
Y yo miré, y pasé al lado de un viejo bosque donde solían estar muchos pinos imponentes, pero años atrás un incendio se había producido y lo había quemado todo. Era solo un montón de… Se veía espeluznante. Unos grandes árboles blancos, la luna brillaba contra ellos, y tan secos y blancos. Y en eso llega un viento que soplaba a través de las montañas. Y todos los árboles estaban haciendo… haciendo el lamento más triste de “Whooo, whooo”. Y pensé, ¡Oh, vaya! Un lugar escalofriante.

59 Luego esa Escritura me vino a la mente: “Lo que la langosta dejó, la oruga se lo comió. Lo que la oruga dejó, el pulgón se lo comió”. Pero esa era Su iglesia. Pensé: Verdaderamente, Señor, después de la reforma allá lejos, lo que los Católicos dejaron, los fundamentales se lo comieron; lo que dejaron los fundamentales, los Presbiterianos se lo comieron; lo que los Presbiterianos dejaron, los Bautistas se lo comieron; lo que los Bautistas dejaron, los Nazarenos se lo comieron; hasta que se comieron todo. Pero: “¡Yo restauraré, dice el Señor!”. ¡Dios va a tener una iglesia! “¡Yo restauraré, dice el Señor!
Yo me quedé allí y preguntándome. Y Dios aquí mandando ese viento hacia abajo. Y todos esos viejos árboles estaban haciendo: “Whooo”.
Pensé: “Eso es exactamente como ese viento recio que vino del Cielo en el día de Pentecostés.
Cuando golpea esas viejas iglesias grandes y frías de hoy como las de alrededor de Chicago, la única cosa que pueden escuchar es, quejarse y llorar y decir: “¡Los días de los milagros ya pasaron!”.

60 ¿Fundamentales? Son árboles. Sí, señor. Sí, señor. Una vez fueron un árbol. La Metodista, la Bautista, la Presbiteriana, los de Moody, y todo el resto; tienen grandes torres puntiagudas. Pero dicen que los días de los milagros pasaron porque la langosta se ha comido todas las bendiciones de la iglesia hasta que no quedan más aleluyas, no hay más alabanzas a Dios. ¡Aleluya! No hay más sanidad Divina, hablando en lenguas. [Palabras no claras] ¡Aleluya! ¡Muertos!

61 Yo me quedé allí mirando, aquí venía de vuelta el viento. En lugar de doblarse a él, hacían: “Whooo”.
Pensé: “Así es de parecido. Cuando Dios manda un avivamiento en esta ciudad, ellos dicen: ”No vaya a creer esa cosa. Los días de los milagros ya pasaron. No hay tal cosa como el Espíritu Santo. El Doctor Tal y tal…“.

62 ¡Vaya! Bueno, cuando yo estaba desanimado. Dije: “Señor, Tú dijiste: ¡Yo restauraré!”.
Y en ese momento el viento pegó un poco más abajo. Y cuando lo hizo, me fijé que debajo venía saliendo sotobosque. ¡Aleluya! ¡Gloria! Unos arbolitos más. Ellos no eran almidonados y quemados con el denominacionalisto, ellos eran interevangélicos. Eran interdenominacionales, como lo era Israel. Dios dijo que nunca más sería una nación. Y no lo será. Ellos eran interdenominacionales.
Y cuando el viento comenzó a soplar, y esos arbolitos comenzaron… ese viento comenzó a golpearlos, esos arbolitos comenzaron a retozar y a saltar y danzar y a comportarse de esa forma.
Yo pensé: “¡Aleluya! ”¡Yo restauraré, dice el Señor!“. El mismo poder del Espíritu Santo que cayó en el Día de Pentecostés…
Si esas viejas iglesias lúgubres quieren gemir y decir: “Bueno, yo soy un Metodista, soy un Bautista”, sigan gimiendo, ¡hay un sotobosque saliendo! ¡Aleluya! La vida dejó al árbol, pero está saliendo de nuevo.
Cada vez que el viento sopla, esos arbolitos solo cavan y se agarran mejor. Eso es correcto. “Yo restauraré, dice el Señor”. Dios está levantando.
Esa primera lluvia ya pasó. Pegaron las ventiscas, el poder se fue de la iglesia. Pero Dios en estos últimos días está mandando la lluvia tardía ahora. Eso es correcto. El poder del Espíritu Santo está regresando. Tan seguro como Él manda los vientos y las lluvias, hay un árbol parado allí para regocijarse.
Qué tan felices estaban, ¡esos arbolitos simplemente doblándose con el viento! Ese viento dijo: “Jesucristo es el mismo de ayer, y por los siglos”.
El arbolito dijo: “¡Aleluya, aleluya! Yo lo creo. ¡Aleluya, aleluya! Yo lo creo”, —lo que dice el árbol. En cierto sentido fue así.
Fundamentalmente, eran arboles tanto como lo era este pequeñito aquí. Pero, hermano, ellos no se podían doblar al Espíritu.

63 Y esta noche eso es lo que… o, hoy, ese es el problema: Estas iglesias grandes no se puede doblar al Espíritu porque están tan organizadas que rompería su organización. Eso es correcto.
[Palabras no claras]. Israel al venir, fueron llamados basura y santos-rodadores. ¡Aleluya! Tan flexible como podía ser. Eso es correcto. Tienen vida en ellos. El árbol nuevo estaba vivo, el árbol viejo estaba muerto. Esa es la razón que no se podían doblar, ¡porque está muerto! ¡Muerto!
Pero está por venir un nuevo nacimiento. La lluvia tardía se derramó en estos últimos días; poder, señales y maravillas. Y el mismo gozo que hace mucho disfrutaron esos árboles viejos ha regresado en una nueva generación ¡Amén! “Yo restauraré, dice el Señor”. Allí está.

64 Veamos al gran San Pablo. Cuando él se paró allí con sus ojos de fe, miró por los mares del tiempo, dijo: “Llegará a suceder que en los últimos días”. Cómo en los últimos días serían impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios.
Salen el domingo en la tarde y juegan golf en lugar de tener una iglesia. Cierran el domingo en la noche porque hace mucho calor para venir. Amadores de deleites más que de Dios, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno.
“Oh”, Ud. dice: “Él está hablando de los infieles”.
No, no lo estaba. “Teniendo apariencia de piedad”.
Fundamentalmente, tan fundamental como lo era el otro. “Teniendo apariencia de piedad, pero negando la eficacia de ella: ¡a estos evita!”.
¡Yo lo hice, ahora, y me convertí en un santo-rodador! ¡Aleluya! Que cuando el viento comienza a soplar yo pueda ceder ante ello, y decir: “Sí, Señor. Yo creo que Tú eres el mismo Jesucristo que se levantó de los muertos. Tú todavía vives hoy”. Y el Espíritu de Dios simplemente recorre de un lado al otro.
Ustedes piensan que estamos locos, pero no lo estamos. Solo tenemos vida y somos flexibles. Sigan adelante y quéjense si quieren, pero Dios se está moviendo en Su… el sotobosque sigue saliendo. Ella sigue avanzando hasta semilla.

65 Miren, me gustaría pararme con Pablo esta tarde y decir esto: “Según el Camino que ellos llaman herejía, (o tontería, locura), así sirvo al Dios de nuestros padres”. Y lo que el mundo llama hoy: “santo-rodador”, de esa manera adoro a Jesucristo.

66 Me alejé de esa cosa allá cuando vi que venían dos semillas. Por poco tenemos nuestras cabezas por encima de las nubes ahora, la gran floración está en el árbol, y Dios está derramando la lluvia tardía sobre ello. Y está comenzando a dar frutos, ¿de qué?: Sanidad, salvación, el bautismo del Espíritu Santo, la restauración de los dones. Todas estas diferentes manifestaciones están llegando. Está en este árbol por aquí, tan fundamental, lo dos lo son, pero Dios está vindicando este con la restauración de los dones. Y los otros están sentados quejándose y siguen así con respecto a esto, y diciendo que somos un montón de santos-rodadores. ¡Estoy feliz de ser contado con ellos! ¿Cómo?
Yo tomaré el camino con los pocos
Despreciados del Señor.
He comenzado con Jesús. Oh Señor,
¡Llévame hasta el final!

67 No hace mucho, al hablar con uno de los más grandes evangelistas en la nación. Le pregunté sobre el bautismo del Espíritu Santo. Él dijo: “Mira, hermano, la gente trató de decirme un día que yo necesitaba esa clase de cosa hasta que me di cuenta que el Señor quería que yo fuera un maestro”.
Otro gran evangelista dijo: “Creo que esa es la verdad, pero yo no lo pudiera aceptar en mis reuniones. Pues, él dijo: ”disminuiría mi popularidad“.
Hermano, yo prefiero acostarme de estómago y tomar agua del arroyo, y comer galletas saladas y vivir para Dios que tener mi nombre en oro en la puerta de cualquier tabernáculo o cualquier otra cosa y decir que pertenezco a alguna denominación.
Yo quiero ser flexible. Donde sea que el Señor guíe, yo quiero ir por ese camino. Lo que Él dice, eso quiero hacer. Si Él manda el poder del Espíritu Santo, yo quiero creerlo. Si Él dice que quiere que yo haga esto, yo quiero hacerlo. No importa lo que el mundo dice, yo estoy siguiendo a Jesucristo. Allí lo tienen.

68 “Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos”.
Yo digo esto hoy: Si me creen que soy el siervo de Dios, Uds. están ahora viviendo en el día de la restauración de la fe que ha sido una vez dada a los santos, viviendo bajo el poder de la lluvia tardía de la iglesia del Espíritu Santo que se está levantando hoy día llamando a grandes doctores de divinidades de todo para que salgan de todas las denominaciones.
Allí mismo en mi casa en estas últimas tres semanas, unos de los hombres más grandes, aún al arzobispo de la India, sobre todas las iglesias evangélicas de la India, ha recibido el bautismo del Espíritu Santo. Sí. El Dr. Reedhead, el presidente de las Misiones Sudan, lo sacaron de las misiones hace un par de semanas porque recibió el Espíritu Santo y habló en lenguas según el Espíritu daba que hablase. Eso es correcto.
El Doctor Donald Lee, la gran Bautista del Sur, se sentó en mi habitación el otro día, y dijo: “Hermano Branham, acabo de derramar mi corazón y el Espíritu Santo vino sobre mí”. Y dijo: “Yo estaba caminando por el cuarto y ¡ni siquiera podía hablar más inglés!”. ¿Qué es?
El día de redención está cerca, hermano,
Por temor fallan los corazones humanos;
Sed llenos del Espíritu de Dios,
Con lámparas arregladas y limpias,
¡Levantad vuestras cabezas! Vuestra redención cerca está.
Eso es correcto, estamos al final de la edad.
Habrá luz en el tiempo de la tarde,
La senda a la gloria de seguro encontrará.

69 ¿Es eso correcto? En estos últimos días mientras el sol se está ocultando, Dios está sacando de entre los gentiles: Metodistas, Bautistas, Presbiterianos, Luteranos, Fundamentales, y todo; trayéndolos para acá. Porque Él va a sacar un pueblo de entre los gentiles para Su Nombre. Luego Él cerrará la dispensación gentil, regresará a los judíos, el rapto vendrá para la iglesia, ¡y al Hogar se irá! ¡Grandes señales y maravillas aconteciendo! ¡Levantad vuestras cabezas! ¿Ven por qué soy un santo-rodador? Sí señor.

70 Hermano, he atravesado de todo por esto. Amo a nuestro Señor. Le amo a Él con todo mi corazón. No me importa lo que diga el mundo, ellos me expulsaron de la iglesia. Dijeron: “Pues, Billy, estás loco; tuviste una pesadilla. ¿Qué fue lo que cenaste?”.
Tuve el placer de decirle al Doctor Davis el otro día, lo que él llamó fanatismo…
En Sudáfrica cuando hice un llamamiento al altar en un día y treinta mil recibieron a Jesucristo. Eso es más que todas las misiones juntas han ganado para Cristo en los últimos cien años. La orden general de un misionero es: “Quedaos en la ciudad de Jerusalén”. No allá en algún cementerio… o, seminario, o lo que quieran. Ambos son lugares muertos. Muy bien.
Quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de una educación.
No.
Hasta que aprendan teología.
No.
“¡Hasta que seáis investidos de poder desde lo alto! Después de esto cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, (en Chicago, Illinois) y hasta lo último de la tierra”. Eso es correcto. Esa es la verdad. ¡Oh, Dios bendiga sus corazones!

71 Vaya, me siento religioso, En verdad que sí. Siento que el Señor me ha llenado con Su Espíritu Santo. Estoy sentado con un montón de hijos e hijas de Dios donde cualquier cosa puede suceder. ¡Aleluya!

72 Sí, he tenido que luchar durante mucho tiempo, he venido por un largo camino. Pero uno de estos días me doy cuenta que tendré que predicar mi último sermón. Pero quiero decir como Pablo: “No fui rebelde a la visión Celestial. Para que en aquel día…”.
Yo casi fui despedido de mi hogar. La gente de la ciudad, pensaron que me había vuelto loco. La iglesia me echó, todo lo demás. Pero no es nada más.
Es una cosita comparara con lo que tuvieron que pasar esos primeros mártires y santos para poder colocar esa semilla allí donde Jesucristo murió en el Calvario para traer vida en Su iglesia en los últimos días.

73 Noten. Uno de estos días, estaré pasando el último tramo del zarzal. No sé qué tanto del camino falte. Tengo que llegar allá un día. Cada uno de Uds. lo tiene que hacer. Uno de estos días, cuando haya tomado mi último monte, atravesado mi último río, y siga entonces por todos los zarzales y matorrales como lo hizo Israel al llegar a la tierra prometida.
Tal vez si llego a envejecer y Jesús tarda… Todos los Branham cuando llegan a viejos se vuelven temblorosos, con parálisis. El abuelo anciano y todos ellos. Probablemente yo tendré un hilo de cabello blanco colgando por mi cara, y un hombre arrugado. Si llego a vivir tanto así, muchos de los que están aquí estarán en la eternidad mucho antes de eso. Tal vez yo también. Pero si estoy vivo para ver eso, me puedo imaginar viéndome después que peleé mi última batalla, habiendo sido declarado un santo-rodador por última vez. ¡Aleluya!
Llega el fin del camino, y con un corazón verdadero he tratado de predicar a Jesucristo. Lo quiero conocer a Él en el poder de Su resurrección, que cuando Él llame de entre los muertos yo pueda salir. Cuando llegue al final del camino, sienta esa ola fría en mi rostro, sé que el Jordán está allá delante de mí. ¡Oh, vaya!

74 Les digo cómo me siento. Quiero mirar hacia atrás, el camino que he transitado. Oh, ese será un gran día para mí. Mirar atrás por el camino, ver cada uno de esos zarzales que he tenido que atravesar. Cuando me llamaron un santo-rodador, me llamaron de todo, yo me abrí paso peleando con la espada de la fe, pasando por en medio de todo, abrí camino para aquellos quienes vienen detrás.
Para entonces soy un hombre anciano parado con mi bastón, temblando con la parálisis. Mis ojos se están oscureciendo. Siento las olas del Jordán golpeando en mi rostro.
Quiero ver a lo largo del camino, quitarme el yelmo de la salvación, colocarlo en la playa, desabrocharme mi armadura de la fe. Quiero tomar la vieja espada aquí y meterla de nuevo en la vaina de la eternidad. Levantar mis manos y decir: “Padre, envía el salvavidas esta mañana, porque voy a casa”. Cruzando el río del otro lado me encontraré con aquellos que son santos-rodadores y que contendieron por la fe que fue una vez dada a los santos.

75 Que Dios lo conceda para cada uno de ustedes. Les hago una invitación hoy para que vengan a Él. Y en ese lado más allá donde las brisas son frescas, donde el árbol siempre verde está colocado a cada lado del río, y las hojas son para la sanidad de las naciones, que nos encontremos allá en el río y le sirvamos y vivamos con Él.
No seré un anciano cuando cruce el lugar. Dios me dio un cuerpo. Yo crecí como hasta los veintitrés años, fue mi mejor tiempo. Ahora va en descenso. Han pasado veinte años más, empiezo a sentir mi edad. Sé que mis hombros se están encorvando. Y sé que no me faltan muchos días para que pueda verlo a Él a quien yo amo. Eso es correcto. Tengo seres queridos esperando en la otra orilla. Pero no importa qué tan viejo estoy o qué tan arrugado estoy o qué tan desgastado o qué tan canoso esté mi cabello, cuando estos pies míos toquen aquella bendita ribera, yo seré cambiado en un abrir y cerrar de ojos; seré joven otra vez. ¡Aleluya! Para nunca morir, nunca enfermar; sino para vivir para siempre.

76 La recompensa de los justos espera a cada creyente. Confío que lo sean Uds. en esta tarde mientras inclinamos nuestros rostros para una palabra de oración.
Nuestro Padre Celestial, el camino se torna sombrío; precioso Señor, quédate cerca. Oro que Tú estés con nosotros. Sé con esta audiencia, Señor, mientras vemos que el día de la redención está a la mano. No sabiendo lo que mañana nos depara pero sabiendo esto, que anclada en mi alma…
Oh, Dios, cuando pienso en un pobre muchacho perdido, que no está listo, alejado de Dios, criado en un hogar pecaminoso, sentado allá lejos en la ribera de un arroyo con un palo en mi mano llorando, sin paz, los grandes vientos soplando a través de los árboles diciendo: “Hay una tierra más allá del río”. Estoy tan agradecido porque Tú me salvaste.
Y hoy en mi corazón, Señor, es todo un privilegio el poder decirle a otros. Y de ver que la obra es confirmada por Tu gran mano de vindicación con señales y maravillas siguiendo. Cómo te doy las gracias por esto. Ayúdanos, Señor.
Dios, bendice al pobre pecador que está aquí hoy, al descarriado, que no ha sido regenerado, al miembro de iglesia que está parado allí. Oh, sí, ellos conocen la Biblia; también Satanás. El diablo cree y tiembla. Muchos de ellos. Padre, están diciendo que Abraham creyó a Dios y le fue imputado por justicia. Pero, Señor, tú le diste el sello de la circuncisión como señal. Y cuando un hombre está verdaderamente creyendo, yo creo, Padre, que Tú lo sellas con la señal del Espíritu Santo. “No contristéis el Espíritu Santo de Dios con el cual estáis sellados hasta el día de vuestra redención”.
Dios, ten misericordia hoy cuando Tú estás mostrando las más grandes señales que hayas mostrado desde que estuviste aquí en la tierra en un cuerpo de carne. Oro que Tú bendigas esta audiencia. Mientras esperamos en Ti, Señor, y oro que muchos hagan su decisión para que sean llenos con Tu Espíritu. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús.

77 Mientras tienen sus rostros inclinados y cada persona en oración. Piénselo ahora. ¿Está Ud. realmente lleno con el Espíritu Santo? ¿Está en el reino de Dios? ¿Es Ud. solo un creyente estrictamente fundamental? Dios todavía no les ha vindicado a Uds. nada. Oh, apártese de ese árbol. Póngase del otro lado acá donde los poderes de Dios se están moviendo.
Hay un descanso para el agotado,
Hay un descanso para el agotado,
Hay un descanso para el agotado,
Cuando Él los hace libres.
Del otro lado del Jordán,
En los dulces campos del Edén,
Donde el Árbol de la Vida está floreciendo,
Hay un descanso para ti.
Jesús rompe toda cadena,
(Denominaciones, formal [Palabras no claras]).
Jesús rompe toda cadena,
Porque Él te hace libre.
Por siempre le alabaré,
Por siempre le alabaré,
(Estén dispuestos cuando Él los llame)
Por siempre le alabaré,
Porque Él me hizo libre.
Ahora, Señor, esta es Tu reunión. ¿En dónde está esa persona desobediente del hogar que Tú estás llamando?
Nosotros por siempre, por siempre le alabaremos.

78 Si Ud. es un pecador aquí, se pondría de pie en este momento con sus rostros inclinados cada uno. Diga: “Hermano Branham, estoy convencido que Dios está en medio de Su pueblo. Yo veo las reuniones, he creído que cada palabra que Ud. dijo es la verdad. He estado todo confundido, pero he visto hoy atrás al Génesis, veo por qué estoy confundido. Quiero aceptar a Cristo ahora mismo como mi Salvador. Quiero ponerme de pie”.
¿Lo harán? ¿Alguien en el edificio, un pecador? Alguien póngase de pie, diga: “Soy un pecador, Hermano Branham. Quiero aceptar a Cristo como mi Salvador”.
¿Alguien aquí sin el bautismo del Espíritu Santo? Diga: “Hermano Branham, he sido un miembro de iglesia por años”. Dios le bendiga, jovencita. Dios le bendiga, dama. Dios le bendiga, señor. “He sido un miembro de iglesia durante años, nunca he recibido el Espíritu Santo”.
“Si Dios escuchará sus oraciones para abrir los ojos del ciego, hacer que el lisiado camine, y decir los secretos del corazón, yo creo que Él escuchará su oración y me dará el Espíritu Santo esta noche”. No sea engañado; en verdad reciba el Espíritu Santo. Póngase de pie, solo permanezcan de pie unos minutos.
¿Alguien más? Póngase de pie otra vez. ¿Se pondrá de pie? “Yo quiero el Espíritu Santo”.
Cuando el camino se está volviendo triste,
Precioso Señor, quédate cerca,
Cuando mi vida casi haya terminado;
En el río yo me pararé, (Sí, Señor).
Guía mis pies, sostén mi mano;
Precioso Señor, toma mi mano, guíame al hogar.
Precioso Señor,
(Pónganse de pie y levanten ahora su mano, si en verdad lo quieren a Él.).
Guíame adelante, permíteme pararme (Sí, Señor, yo también).
Estoy cansado, estoy débil, estoy agotado;
A través de la tormenta, a través de la noche,
Guíame a la luz;
Aquí está mi mano, precioso Señor, guíame al hogar.
Precioso Señor, toma mi mano…

79 Señor, mira los que están parados aquí, Padre, mientras estos santos están cantando, el Espíritu moviéndose en el edificio. Tienen sus manos levantadas Señor, ellos quieren el bautismo del Espíritu Santo. Dándose cuenta, Señor, que ya terminaron con todo esto, aquello y lo otro. Ellos vienen al lugar donde pueden ver Tus señales y maravillas. Están viniendo a lo real, a la iglesia de los Primogénitos, los hijos de Dios que son nacidos el Espíritu de Dios. De cada denominación debajo del Cielo. Están entrando en esta tarde. Están llegando al Jordán ahora, Señor. Empuja el barco; Tú lo prometiste. Señor, yo sé que Tú lo harás. Concédelo, Padre Celestial, mediante Jesucristo.

80 Ahora, mientras tenemos nuestros rostros inclinados, Uds. que quieren el bautismo del Espíritu, ¿por qué no vienen aquí alrededor del altar en quietud mientras cantamos un verso más?
Precioso Señor, (pasen directamente hasta aquí.
Si en verdad lo quieren, vengan aquí).
Guíame adelante,
(Dios le bendiga. Oh, mire esto. ¿Qué si Paul Rader pudiera levantarse en la escena esta tarde?).
…. débil, estoy agotado;
A través de la tormenta, a través de la noche,
(¡Aleluya!),
Guíame a la luz;
Aquí está mi mano, precioso Señor, guíame al hogar.
Precioso Señor, toma mi mano.
Guíame adelante, permíteme pararme,
Estoy cansado, estoy débil, estoy agotado;
A través de la tormenta, a través de la noche,
Guíame a la luz;
Ahora, precioso Señor, toma mi mano, guíame al hogar.

81 ¿Hay otro aquí que le gustaría cruzar el Jordán esta tarde? ¿Otro que solo quiera ir hacia la tierra prometida como Caleb y Josué, y traer de vuelta la evidencia? Ellos regresaron, habían estado en alguna parte. Tenían uvas en grandes racimos.
Dios va a llenar con el Espíritu Santo en solo unos minutos. Hay hombres y mujeres parados aquí mismo esta tarde quienes recibirán el Espíritu Santo. Cada corazón sincero será lleno con el Espíritu Santo, aquí mismo. Si Ud. lo desea, y está hambriento, solo cuestionándoselo, ¿recuerdan esa madre anciana que murió allá gritando y alabando a Dios? Esa buena mujer anciana Wesleyana, Ud. le prometió que se la encontraría en el Cielo, y Ud. solo se unió a la iglesia, ¿por qué no viene para acá en esta tarde? ¿Por qué no viene, camina en la luz?
Tengo un Padre más allá,
Tengo un Padre más allá,
Tengo un Padre más allá,
En la otra ribera.
Oh, algún día radiante iré a verle,
Algún día radiante iré a verle
Algún día radiante iré a verle
En la otra ribera.
Oh, ese día radiante puede ser mañana,
Ese día radiante puede ser mañana,
Ese día radiante puede ser mañana,
En la otra ribera.
¿No será esa una reunión feliz?
¿No será esa una reunión feliz?
¿No será esa una reunión feliz?
¿En la otra ribera?

82 Los boletos están a la venta. El viejo barco se está moviendo. La trompeta del Evangelio está sonando. ¿No vendrá a conseguir un boleto en esta tarde? Dios lo está bautizando con el Espíritu Santo en el cuerpo, poniéndolo a salvo hasta el final del camino. ¿No vendrá? Todo está listo.
Ahora, a ustedes que están parados aquí ahora, queriendo el Bautismo del Espíritu Santo, si me juzgan bien que soy el siervo de Dios, Su profeta, nadie los pudo haber traído hasta este altar esta tarde excepto que haya sido el Espíritu Santo mismo. Él no los traería hasta aquí arriba a menos que Él esté dispuesto a llenarlos con Su presencia. Suéltense y olviden todo a su alrededor, olviden que están los arboles parados. Suban la escalera a Jesucristo y acepten el bautismo del Espíritu Santo. Es un don de Dios que será derramado sobre ustedes.

83 Me pregunto si el resto de Uds. que están aquí, ¿cuántos en este edificio ha recibido el Espíritu Santo? Pónganse de pie. Cada persona en el edificio ahora que ha sido bautizada con el Espíritu Santo, párense junto con estos. Ministros del Evangelio, pasen al frente a la plataforma, rápidamente. Todos los predicadores llenos con el Espíritu Santo, vengan aquí a la plataforma solo un momento. Uds. van a ver la cosa más gloriosa que hayan visto en mucho tiempo. ¿Pueden los ministros irse abriendo paso a la plataforma, rápidamente por favor?
Aquellos que están llenos con el Espíritu Santo, suban aquí solo un minuto. Usted que está lleno con el Espíritu Santo allá en la audiencia, póngase de pie solo un momento, mantenga su mente en Dios. Enciérrense Uds. mismo alrededor de aquí, creyentes. Esta es la hora, este es el tiempo, este es el lugar, ahora es cuando algo va a suceder. Esto es lo mucho más sobreabundante. Aquí es donde comenzará un avivamiento. Aquí mismo se empezarán a mover cosas que incendiará a Chicago hasta el suelo para el Señor Jesucristo. Denme a este grupo de personas aquí con el Espíritu Santo y escucharán de un avivamiento estallando en las calles y alrededor de estas iglesias aquí, por todas partes.

84 Vengan, caminen aquí arriba ministros. Acérquense a la plataforma. Extiendan sus manos sobre la gente, cada uno de Uds. que tiene el bautismo del Espíritu Santo. Todos ustedes allá que tienen el Espíritu Santo, extiendan sus manos hacia estas personas, cada uno. Eso es.
Ahora, gente, ¿lo quieren a Él? Él está aquí.
Oh, Dios Todopoderoso, Autor de vida, Dador de todo buen don, derrama Tu Espíritu sobre esta gente, llénalos con el Espíritu Santo, Señor. Que el poder de Jesucristo resucitado sea sobre ellos, Señor.

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