OBRAS DEL MENSAJE


Creo, Señor
Chicago, Illinois, E.U.A.
53-0901
1 Nuestro Padre celestial, te damos las gracias porque Tú nos permitiste regresar de nuevo esta noche. Muy agradecidos por el mensaje que acabamos de escuchar de Tu Palabra. Inspira fe. Oro Dios que eso hunda las semillas en lo muy profundo de cada corazón que está aquí. Y que produzca una victoria perfecta esta noche para Jesucristo.
Que haya decisiones sobre la salvación, y decisiones sobre la sanidad, en los corazones de las personas. Que lo encuentren allí como nunca antes lo han encontrado. Y que actúen según sus convicciones. Porque pedimos esta bendición en el nombre de Jesucristo. Amén.
Buenas noches, amigos. Estoy feliz de estar aquí para ministrar nuevamente esta noche, en el Nombre de nuestro Señor. Al escuchar ese maravilloso mensaje, simplemente inspiró mi corazón.
Un poco cansado. Anoche manejamos toda la noche, y todo el día de hoy, y solo regresamos hace un rato. Y rápidamente me vine.
2 Veo que no hemos tenido ningún cambio en el clima por aquí. Y no nos lo prometen todavía hasta dentro de unos días más. Estoy muy contento por Uds. que están dispuestos a sentarse en este edificio caluroso, por la noche, para escuchar el glorioso Evangelio de Jesucristo. Por lo tanto, debo comenzar inmediatamente con la línea de oración.
3 Voy a leer una Escritura aquí primero. Y luego voy a entrar directamente a la oración por los enfermos. En San Juan, el capítulo 9:
Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento.
Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego?
Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él.
Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar.
Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo.
Dicho esto, escupió en tierra, e hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo los ojos del ciego,
Y le dijo: Ve a lavarte en el estanque de Siloé (que traducido es, Enviado). Fue entonces, y se lavó, y regresó viendo.
Entonces los vecinos, y los que antes le habían visto que era ciego, decían: ¿No es éste el que se sentaba y mendigaba?
Unos decían: Él es; y otros: A él se parece. Él decía: Yo soy.
Y le dijeron: ¿Cómo te fueron abiertos los ojos?
Respondió él y dijo: Aquel hombre que se llama Jesús hizo lodo, me untó los ojos, y me dijo: Ve al Siloé, y lávate; y fui, y me lavé, y recibí la vista.
Entonces le dijeron: ¿Dónde está él? Él dijo: No sé.
Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego.
Y era día de reposo cuando Jesús había hecho el lodo, y le había abierto los ojos.
Volvieron, pues, a preguntarle también los fariseos cómo había recibido la vista. Él les dijo: Me puso lodo sobre los ojos, y me lavé, y veo.
Entonces algunos de los fariseos decían: Ese hombre no procede de Dios, porque no guarda el día de reposo. Otros decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer estas señales? Y había disensión entre ellos.
Entonces volvieron a decirle al ciego: ¿Qué dices tú del que te abrió los ojos? Y él dijo: Que es profeta.
Pero los judíos no creían que él había sido ciego, y que había recibido la vista, hasta que llamaron a los padres del que había recibido la vista,
Y les preguntaron, diciendo: ¿Es éste vuestro hijo, el que vosotros decís que nació ciego? ¿Cómo, pues, ve ahora?
Sus padres respondieron y les dijeron: Sabemos que éste es nuestro hijo, y que nació ciego;
Pero cómo vea ahora, no lo sabemos; o quién le haya abierto los ojos, nosotros tampoco lo sabemos; edad tiene, preguntadle a él; él hablará por sí mismo.
Esto dijeron sus padres, porque tenían miedo de los judíos, por cuanto los judíos ya habían acordado que si alguno confesase que Jesús era el Mesías, fuera expulsado de la sinagoga.
Por eso dijeron sus padres: Edad tiene, preguntadle a él.
Entonces volvieron a llamar al hombre que había sido ciego, y le dijeron: Da gloria a Dios; nosotros sabemos que ese hombre es pecador.
Entonces él respondió y dijo: Si es pecador, no lo sé; una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo.
Le volvieron a decir: ¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos?
Él les respondió: Ya os lo he dicho, y no habéis querido oír; ¿por qué lo queréis oír otra vez? ¿Queréis también vosotros haceros sus discípulos?
Y le injuriaron, y dijeron: Tú eres su discípulo; pero nosotros, discípulos de Moisés somos.
Nosotros sabemos que Dios ha hablado a Moisés; pero respecto a ése, no sabemos de dónde sea.
Respondió el hombre, y les dijo: Pues esto es lo maravilloso, que vosotros no sepáis de dónde sea, y a mí me abrió los ojos.
Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ése oye.
Desde el principio no se ha oído decir que alguno abriese los ojos a uno que nació ciego.
Si éste no viniera de Dios, nada podría hacer.
Respondieron y le dijeron: Tú naciste del todo en pecado, ¿y nos enseñas a nosotros? Y le expulsaron.
Oyó Jesús que le habían expulsado; y hallándole, le dijo: ¿Crees tú en el Hijo de Dios?
Respondió él y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él?
Le dijo Jesús: Pues le has visto, y el que habla contigo, él es.
Y él dijo: Creo, Señor; y le adoró.
4 Qué ocasión más maravillosa: un hombre que nació ciego, Jesús le abrió los ojos. Y luego la gente no lo creyó y lo estaban cuestionando, lo que hizo al respecto. Él solo hizo lo que Jesús le dijo que hiciera.
Y si alguien hace lo que Jesús le dice que haga, recibirá justo lo que necesita, si solo lo cree. ¿Creen Uds. eso? Que el Señor añada Sus bendiciones ahora, mientras empezamos a orar por los enfermos.
Muy bien. Creo que Billy se encontró conmigo en la escalera hace un rato, y dijo que repartió tarjetas de oración de la A-50 al cien. Y vamos a empezar a orar por los enfermos. Y no los retendremos más de lo que podamos evitar. Quizá más adelante en la semana, se pondrá un poco más fresco. Y entonces presionaremos con todo lo que tenemos. Estemos en oración.
5 ¿Cuántos de los que están aquí creen que Dios escuchará esta noche y contestará la oración? Oh, ¿no es maravilloso? Hermano Lindsay, eso se ve muy bien, ¿no es así? Se ve un terreno sólido allí, de cada persona que está creyendo… en terrenos para creer. Cualquier cosa podría pasar.
Ahora, una cosa que les voy a pedir que hagan, es… ¿Cuántos tienen fe que Jesucristo ha resucitado de los muertos y se está manifestando a Sí mismo aquí mismo entre nosotros? ¿Creen Uds. eso?
Bueno, ahora, toda la fe que tienen no servirá de nada hasta que pongan obras con ello. ¿Es eso correcto? Solo tienen que decir ahora: “Lo creo. Lo acepto. Eso lo concluye. Y aquí estoy”. Miren, eso es. Eso concluye todo el asunto. Muy bien.
6 No llamemos a muchos al mismo tiempo. Normalmente subimos a cincuenta o a cien aquí, y se paran en la línea y se cansan mucho. Vamos a tomar… ¿Quién tiene la tarjeta de oración A-50? Veamos su mano. ¿Tarjeta de oración A-50? Mire en el reverso de una pequeña tarjeta y verá que tiene un número allí. Y su nombre está al frente. ¿A-50? ¿Está esa aquí? Levante la mano, quien la tenga. A-50. ¿51? Pensé que tenía la letra equivocada… ¿51? ¿Quién tiene la tarjeta de oración A-51? ¿52? Levántese tan rápido cuando pueda. ¿52, 53, 54, A-55, 56, 57, 58, 59, 60?
¿Repartiste las “A”, hijo? ¿Cómo dice? Oh, están levantando su man… Muy bien. Solo pensé… Yo mismo no vi las manos. Lo siento. Muy bien. Comenzaré con la A-50. Sí. Tengo la A-50, A-51, 52, y las que siguen. Llegué hasta el sesenta ahora. Veamos lo que tenemos ahora, 60. Ahora, tomen sus lugares.
7 Usted sabe, estoy agradecido por eso, hasta donde sé, solo ha habido una persona de la que sé que entró al edificio que estaba lisiada, que Dios no ha sanado, excepto esta dama, sentada aquí mismo. Y yo observé. Sé lo que está mal con ella. Y sé lo que sucedió. Pero estoy esperando el momento que sea sanada, entonces la llamaré. Porque ella ha venido fielmente.
Ha estado una niñita sentada allí. Pero todas las camillas y catres y los lisiados y todo han sido sanados y salieron caminando de la reunión. ¿No es eso maravilloso? Todos los que trajeron. Muy bien.
8 Ahora, ¿llegamos hasta el cincuenta? Al sesenta, creo, ¿no es así? Muy bien. Vamos a ir al setenta entonces. Setenta y cinco, vamos a tomar esos. Del A-50 al 75. Y ver… No pongan a muchos en la línea. Después tal vez pongamos más, en unos momentos.
Bendita sea la unión
Que enlaza nuestro corazón;
En comunión, los unos con otros,
Es como lo Celestial.
Ante el altar del Señor,
Rendimos ardiente oración;
Nuestras esperanzas, temores, cuidados,
Y metas, como uno en amor.
Al irnos de ese calor,
Se siente profundo el dolor;
Pero aún estaremos unidos de corazón,
Deseando vernos otra vez.
¿Acaso no aman esos viejos cantos? Como…
Fue allá en la cruz donde murió mi Salvador,
Allá donde clamé por limpieza del pecado;
Allá a mi corazón fue aplicada la Sangre;
¡Oh, gloria a Su Nombre!
Gloria… (No está la tarjeta de oración 70,
dice él. La Tarjeta de oración A-70).
¡Gloria a Su Nombre precioso!
Oh, allá a mi corazón fue aplicada la Sangre;
¡Gloria a Su Nombre!
9 Alguien sosteniendo la tarjeta de oración 70. ¿Puede verificar a alguien que esté sentado cerca de usted? Puede ser una persona sorda. A-70. Si están en el edificio, pues, venga a tomar su lugar por favor. Mientras cantamos el siguiente verso.
Yo soy tan maravillosamente salvo del pecado,
Jesús tan dulcemente habita dentro de mí.
Allá en la cruz donde Él me acogió;
¡Oh, gloria a Su Nombre!
¡Gloria a Su Nombre precioso!
¡Oh, gloria a Su Nombre precioso!
Allá a mi corazón fue aplicada la Sangre;
Gloria a Su…
10 Yo no cambiaría esos cantos por todos los pequeños cantos entrecortados. Pienso que son hermosos. Vamos a cantar solo: Gloria a Su Nombre, el coro. Y solo dele la mano a alguien cerca de Ud. ¿Lo hará? Solo dese la vuelta o algo y dele la mano. Vamos ahora:
¡Gloria a Su Nombre precioso!
¡Oh, gloria a Su Nombre precioso!
Allá a mi corazón fue aplicada la Sangre;
Gloria a Su…
Nuestro Padre celestial, te damos las gracias por Tus bendiciones. Que podemos cantar esta noche: Gloria a Su Nombre. Porque fue allá en la cruz donde Él nos recibió. Viniendo indignos. Todos deshechos, desnudos, desgraciados, ciegos, espiritualmente hablando. Y Dios en Su tierna misericordia, extendió Su mano y nos tomó, un extranjero alejado de Él. Y Dios nos limpió nuestros pecados con la sangre de Su Hijo, Jesucristo.
Y ahora nos ha posicionado en lugares celestiales con Él.
11 Y ahora somos hijos e hijas de Dios, co-herederos con Cristo en el reino, sentados en lugares celestiales. El Espíritu Santo moviéndose en nosotros.
Oh, con razón nuestros corazones tiemblan cuando escuchamos esos cantos chapados a la antigua. Nos hace estar tan agradecidos Contigo, Señor. Gracias. Los escritores de esos viejos cantos quizás están Contigo esta noche. Dios descanse sus almas valientes hasta que tomen forma de cuerpo otra vez.
Ayúdanos, Señor, mientras los cantamos, al darnos cuenta para qué fueron destinados. Danos gracia esta noche, Padre, y poder del Espíritu Santo. Y ahora, apaga, como fue, toda duda. Solo sácala del edificio, Señor. Y que pueda levantarse la fe y tomar su lugar. Y que sea muy predominante esta noche. Y que espíritus malignos dejen a las personas, que se haga un gran trabajo entre la gente, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
12 Vamos a tararear eso una vez, ¿lo harán? [El Hermano Branham tararea: Gloria A Su Nombre]. ¡Oh, cómo amo eso! Ese fue uno de los primeros cantos que tocó mi corazón. Un vaquero lo estaba tocando. [El Hermano Branham tararea de nuevo].
Gloria a Su Nombre…
Dios les bendiga. Confiando en Jesucristo para todos nosotros esta noche. Creyendo que Él está aquí con nosotros. Creyendo que Él nos está ayudando, tratando con Su gran amor y misericordia de inspirarnos fe en Él. Esa es nuestra única alternativa. Tatar de hallar favor con la gente, a medida que Dios nos lo permita, que su fe pueda elevarse para creer más en el Señor Jesucristo.
Somos desconocidos. Yo no la conozco. Tal vez Ud. no me conoce a mí, a menos que sea solo por carta, o correo, que me haya visto en alguna parte en el púlpito. Pero Dios nos conoce a ambos. Y sabiendo que es totalmente imposible que nos conozcamos el uno al otro, no más que tal vez, Ud. conozca más de mí. Porque Ud. ha leído los periódicos y por el estilo. Pero que yo la conozca a usted…
13 Ahora, Ud. se mira como una mujer saludable. Y hasta donde yo sé, Ud. pudiera estarlo. Dios sabe eso, yo no. Pero Él ha resucitado de los muertos y está vivo aquí con nosotros esta noche, y nos ha prometido que las cosas que Él hizo nosotros también las haríamos.
Y Él no sanó a nadie, Ud. sabe. Él afirmó que no sanó a nadie. No. Él dijo: “El Padre lo hace”. ¿Es eso correcto? Pero Él conocía sus corazones, sabía sus pensamientos. Y Él dijo: “Yo solo hago lo que el Padre Me muestra”.
¿Se lo pueden imaginar a Él pasando por en medio de todos esos lisiados allá en Betesda? Y solo piense en esos pobres bebitos con cabezas de agua, y paralíticos, y espásticos y secos. Y Él nunca tocó a ninguno de ellos.
14 Caminó hasta acercarse, y el hombre no estaba tan grave.
Él tenía quizá un problema de próstata o algo durante treinta y ocho años. Él estaba postrado en un lecho. Jesús lo sanó. Luego se salió inmediatamente del edificio. Mmm. Y decían que estaba lleno de amor y compasión.
Su amor era al Padre. Y como el Padre lo permitiera, Él lo hacía. Él dijo la misma cosa en el versículo 19, Ud. sabe. Él dijo: “De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente”.
En otras palabras, Él hace solo lo que el Padre le muestra. Ahora, si el Padre esta noche… Ahora, creo que en cuanto a su sanidad, el Padre ya tiene eso en Su gloria esta noche. Sí. Porque cuando dio a Jesús, eso compró las sanidades de ustedes.
15 Ahora lo único que el Padre podría hacer… Y luego Él manda Su Palabra. El Hermano Baxter lo predicó muy hermoso y bien esta noche.
Ahora, si se puede hacer algo más, hay dones colocados en la iglesia. ¿Es eso correcto? Y luego por medio de eso, Dios deja caer, aparte de Su amor y Su mensaje en la Palabra… Luego Él pone dones en la iglesia que hacen cosas diferentes.
Ahora, si hay un don en la iglesia… Creo que Pablo dijo: “Si todos Uds. hablan en lenguas y entra un indocto, pues, dirán que Uds. están locos. Pero”, dijo: “si hay uno que profetiza y revela los secretos de la gente, entonces todos se postrarán y dirán: Verdaderamente Dios está con ustedes”. ¿Es eso correcto?
16 Algo como eso en la iglesia esta noche, ¿no piensan que debería ser suficiente para que cada persona acepte a Jesucristo y crea en Él?
Ahora, Él ha resucitado. Él solo es como… Estamos parados, hablando como nuestro Maestro y la mujer junto al pozo. Ahora, estoy haciendo esto con un propósito. Ud. sabe eso. Hay mucha gente allá afuera. Muchos incrédulos. Hay literalmente cientos de ellos. Pero yo estoy tratando de contactarla.
Ahora, no había nada inmoralmente mal con la mujer. Yo solo estaba hablando con ella un momento. Sé que ese micrófono está vivo.
Ahora, ¿Cree que Dios podría mostrarme cuál es su problema? ¿Y si es algo, si acaso es algo doméstico o si es algo… o, lo que sea que es? ¿Enfermedad o si acaso es…? Si Ud. solo tiene curiosidad, o lo que sea, Dios podría revelarlo, ¿cierto? Él podría. Sí. Ud. cree que Él podría. Muy bien.
17 Pero Ud. no está aquí por curiosidad, porque está muy enferma. Su problema está en su pecho, es lo que lo ha provocado. Fue una operación de un tumor o algo. Era un crecimiento en un seno y lo extirparon. ¿Es eso correcto?
Ahora, si eso es… si Dios pudo revelar eso… Ahora, ¿simplemente que fue eso? ¿Acaso no fue algo sobre una operación o algo? Algo… Sí… sí. Removieron el seno. Muy bien. Muy bien.
Si Dios puede pararse y hacer eso a través de una pieza de carne sin valor como somos nosotros, pues, Él es Todopoderoso, ¿no es así? Pero Él habló a través de una mula en una ocasión, y le dijo algo a un hombre. Y Él habló a través de una nube de fuego. Él habló a través de tantos… Solo un momento.
18 Aparte de esto, veo, está Ud. alejándose de mí. Se está yendo. Ud. tiene un corazón muy triste y solitario. Ha perdido a su esposo, ¿no es así, hermana? ¿Está convencida que Jesucristo está cerca aquí ahora? ¿Acepta su sanidad que viene de Él? ¿Podemos orar juntos usted y yo?
Nuestro Padre amoroso, te damos las gracias por Tus misericordias y bondades. Y oro por misericordia para nuestra querida hermana. Y que todo el mal la abandone. Y que su corazón se regocije y se alegre. Y que ella pueda ser sanada esta noche, y vaya a su hogar regocijándose. Ahora, que su fe tenga obras con ello. Concédelo, Señor. En el nombre de Jesucristo, lo pido. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Ahora, mire, somos desconocidos. Ahora, esas cosas pareciera que las soñé, ¿ve? Pero ahora lo que se dijo, ¿fue verdad? Lo que haya sido. Si fue la verdad, deje que la audiencia lo sepa al levantar su mano, si es la verdad. Yo no sabía nada al respecto. No hay manera en el mundo para que yo lo sepa, ¿es eso correcto? Simplemente somos total y perfectamente unos desconocidos.
19 Ahora, Jesucristo está aquí. Jesucristo sanó a la mujer, y se va a casa y feliz ahora, ¿ven? ¿Por qué? Solo porque ella… Ahora, lo va a estar. Porque ha venido con la actitud correcta. Nunca jamás ha venido nadie a Cristo en la actitud correcta que no se haya ido con lo que pidió. Nadie, ¿ven?
Ahora, usted vaya y si Dios pudo decir lo que fue su vida, Dios seguramente sabrá lo que será su vida. ¿Es eso correcto? Muy bien. Siga adelante ahora. Olvide todo. Sea feliz. Se va a regocijar y será feliz. Dios le bendiga. Muy bien.
Quiero orar por estas cartas ahora mismo, antes que la unción profundice tanto al punto que se me olviden.
Ahora, Padre Celestial, aquí están colocadas unas cartas, y contienen pañuelos. Y van a los enfermos y afligidos. Y oro por misericordia, querido Dios. Oro que Tú sanes a cada uno de ellos.
20 Me doy cuenta, Señor, que somos siervos improductivos. No hay nada bueno en nosotros. Pero pensamos en lo que Jesús nos mandó que hiciéramos. Oh, simplemente te amamos por eso. Y ahora, se nos enseña que tomaban pañuelos y sudarios del cuerpo de Pablo. Y espíritus inmundos salían de la gente y eran sanados de enfermedades. No somos San Pablo, pero Tú todavía eres Jesús.
Ahora, mandamos estos pañuelos en el Nombre de Jesucristo. Que cada uno que toque estos pañuelos, que puedan ser sanados, para la gloria de Dios, y para la gloria de Jesucristo, Su Hijo. Porque lo pedimos en Su Nombre. Amén. Dios le bendiga.
Pienso que aquí están dos más, hermano. Oh, son… Sí señor. Muy bien.
Buenas noches, señor. ¿Cree Ud. en el Señor Jesús con todo su corazón y con toda su alma? Si nuestro querido y precioso Señor Jesús bajara en Su poder ungido, y revelara lo que está Ud. buscando… Eso sería lo principal que estaría en su corazón, lo que está Ud. buscando. Ya sea para… lo que sea. No importa lo que sea. Él podría revelarlo. ¿Es eso correcto? A través de Su poder. ¿Cree Ud. eso? ¿Entonces lo aceptaría, si Él le dice qué hacer al respecto? ¿Lo aceptaría entonces si Él revelara lo que está mal o lo que Ud. quiere? Y luego Él le diría qué hacer… ¿Aceptaría Su decisión? ¿Estaría bien eso? Dios le bendiga, mi hermano, yo oro.
Creo que Ud. está viniendo en humildad. Creo que está abordando a Dios en la manera para recibir algo.
21 Sí, señor. Su problema está en su corazón. Ud. tiene un corazón agrandado. [El Hermano dice: “Eso es correcto”]. Eso es correcto. Y también tiene hidropesía, ¿no es así? Hinchazón. Algunas veces se pone muy grande. El agua simplemente inunda… se separa en el agua. ¿Cree Ud. que Él sí lo sanó cuando murió en el Calvario por usted? [“Sí”].
Usted ahora, mientras está parado en este punto aquí, en presencia de esta compañía y delante de Dios, ¿acepta ahora la expiación allá de Jesús para su sanidad? ¿Cree que se pondrá bien y que ese corazón se reducirá a la normalidad? [“Sí”]. Si va a creer eso con todo su corazón antes que esta reunión termine, Ud. va a poner un boleto sobre este escritorio aquí, diciendo que su corazón se ha reducido y que su hidropesía se ha ido de usted. ¿Lo hará con todo su corazón? [“Yo lo creo con todo mi corazón”]. Oh, Dios, Creador de los cielos y la tierra, manda Tus bendiciones sobre el hombre, y tráelo a cumplimiento, porque reprendo este problema cardíaco. Esta hinchazón, lo que sea que está mal con él. En el Nombre de Jesucristo, que se vaya de él. Sal del hombre. Amén. Ahora, vaya creyendo con todo su corazón, mi hermano. Dios lo sanará. Esté en oración ahora. Muy bien.
22 Venga, dama. ¿Cree con todo su corazón, hermana? ¿Cree que Jesucristo…? Si le pedimos a Dios… Ahora, no solo soy yo orando, mi hermana; todos esos Cristianos están orando. Y estos aquí atrás. Todos ellos están… y son ministros y todo, están esperando, cuestionándose, y queriendo que Ud. sane.
¿Cree que lo será, cuando le pidamos a Dios? Bueno, ahora, solo algo para estimular su fe. O bien, yo podría venir aquí y citar una Escritura, o podría dar un testimonio o tal vez Dios bajaría y revelaría algo. Lo que sea que Él haga Ud. estaría agradecida, ¿no es así? Lo estaría.
23 Y ¿habría un… suficiente evidencia después de escuchar ese sermón esta noche, habría suficiente evidencia para Ud. que va a sanar? ¿La habría? ¿Si Dios solo le dijera lo que… solo me revela a mí lo que está mal con Ud., entonces esa sería suficiente evidencia para Ud. que se va a poner bien?
Su problema está en su sangre, es lo que es, porque entre usted y yo, gotas de sangre están… Y se ve blanco. Ud. está anémica ¿Es eso correcto? ¿Es eso verdad? Entonces venga aquí.
Hermana, con ojos de fe, miremos allá al Calvario. Y hubo suficiente sangre, que salió de las venas de Emanuel, para dar una transfusión de sangre por fe, esta noche.
24 Oh, Dios, ten misericordia de esta pobre mujercita. Señor, solo somos criaturas de esta tierra, tratando de abrirnos camino. Tratando de vivir lo más que podamos para servirte. Y oro mientras pongo mis manos sobre esta mujer, de acuerdo a una comisión que me fue dada por un Ángel que dijo: “Si eres sincero cuando tú ores, logras que la gente te crea, nada impedirá su oración”.
Y, oh gran Dios, Quien lo envió a Él, que Él ahora confirme la Palabra con señales siguiendo, mientras yo pongo mis manos sobre esta mujercita, y pidiendo que sea sanada de esta condición, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Ahora, querida hermana, si su fe está exactamente donde Dios dijo, yo creo con todo mi corazón que Ud. se va a poner bien. Lo creo con todo mi corazón. ¿Lo cree Ud. también? Ahora, no hay nada que se pueda interponer en su camino. ¿Estuvo aquí anoche cuando yo estaba hablando sobre tomar a los Heveos, y a los…? Mire, solo empújelos ahora y sáquelos del camino, dándole gracias a Dios por estar sanada. Dios le bendiga. Queremos escuchar de usted. Muy bien.
25 Digamos: “Gracias a Dios”. [Alguien habla con el Hermano Branham]. (Sí, señor. Muy bien, eso está bien. Y si me salgo, vuélvame a meter porque se me olvida eso, por favor).
¿Cómo está, hermana? ¿Quiere recuperarse de esa condición diabética, e irse a casa, y ser sana, y volver a estar bien? ¿Le gustaría hacerlo? Venga aquí solo un minuto.
Oh, Señor, Creador de los cielos y la tierra, mientras esta pobre madrecita está parada aquí, mirando sus pequeñas manos marchitas, pienso en mi propia madre sentada allí en la audiencia. Y Señor, sin duda que han limpiado las lágrimas del rostro de muchos niños llorando. Probablemente han lavado muchos días.
26 Y, oh Dios, tal vez estos viejos deditos han ojeado la Biblia, y leído las promesas y ahora, Satanás está tratando de hacer su vida tan miserable como a él le sea posible. Pero lo resistimos esta noche con la promesa de Jesucristo. Ahora, Satanás, deja a la mujer, mientras ponemos manos sobre ella y creemos con todo nuestro corazón que la Palabra de Dios es verdadera, y que tú eres un mentiroso, y estás derrotado en el nombre de Jesucristo. Amén.
Ahora, hermana, vaya y que la paz de Dios sea con usted. Porque yo creo que Ud. va a estar bien. ¿Acepta eso ahora? [La hermana dice: “Sí. Amén”]. Amén. Dios le bendiga.
¡Oh, vaya! Muy bien, hermana, si le cree a Dios con todo su corazón, sus ojos nunca se apagarán, y sanará, y Ud. va a estar bien. Ese es su pensamiento principal esta noche. Por supuesto, tiene unas cosas más, siendo una mujer de su edad, un problema femenino y por el estilo. Pero eso no es nada comparado con lo de sus ojos. Sus ojos son el tema principal porque están empeorando. Y parece que podría quedar ciega.
27 Pero miremos a Aquel que ungió los ojos de ese hombre con lodo. Él escupió en el suelo. Y mientras estaba hablando, estaba escupiendo en el suelo. Y luego Él recogió ese lodo y escupió, y se lo frotó en sus manos y le embarró sus ojos con eso. ¿Qué dirían las autoridades sanitarias acerca de eso hoy? ¿Ven? Pero ese era Jesucristo.
El hombre obedeció exactamente lo que Él le dijo que hiciera, y regresó viendo. ¿Es eso correcto? Ahora, si Ud. obedece exactamente lo que Él le dice que haga, Ud. recibirá también la suya, y se pondrá bien. ¿Lo cree? Oremos.
Señor Jesús, ahora estando parado en aquel pequeño edificio aquella noche, cuando la Luz brilló por el piso y un gran Ser poderoso entró caminando por esa Luz, temblando, yo pensé que tal vez mi hora había llegado. Pero Tú dijiste que yo iba a orar por los enfermos. Y estoy haciendo eso esta noche, Señor, tan fiel como sé hacerlo.
28 Bendice a esta mujer a quien yo bendigo en Tu Nombre y que el espíritu de ceguera la deje. Que ella se ponga bien. Oro esta bendición en el Nombre de Jesús y te pido, Señor, que su fe no falle sino que ella se baje de esta plataforma, tan feliz y llena del Espíritu Santo, al punto que ni siquiera tenga que usar lentes ni nada. Y sea perfectamente sana. En el Nombre de Jesús. Amén.
Dios le bendiga, madre. Dios le bendiga.
Muy bien, ¿puede venir, señor?
¿Está teniendo fe? Creyendo con todo su corazón ahora. Muy bien. Haga eso ahora.
Hijo ¿Le gustaría recuperarse de ese problema estomacal? ¿Ser sanado? [El hermano dice: “Sí”]. ¿Lo haría? ¿Cree que la Palabra de Dios es correcta? [“Sí señor, lo creo”] ¿Cree que ese sermón de esta noche es correcto? [“Sí señor”]. ¿Cree que yo lo represento a Él en un don Divino, que vio allí que Ud. no podía tomar café y cosas como esas, que se las saca, porque le amarga en su estómago? [“Sí”]. ¿Tiene una condición de ácido? [“Sí]. ¿Es eso correcto? Lo hace eructar. Sus dientes se vuelven sensibles. Algunas veces tiene que salir y vomitar lo que come. ¿Es eso correcto? [”Sí“]. Exactamente correcto.
29 Ahora, si el Espíritu Santo está parado aquí para hacerle saber eso a usted, ¿me creerá como Su siervo? [“Sí”]. Si sale Ud. de aquí y rechaza esa cosa, poniéndola simplemente de lado; y sale regocijándose, y feliz, y come; no importa cómo se sienta, coma de todos modos; será que después de un tiempo (se dará cuenta) no tendrá ningún problema estomacal en lo absoluto. ¿Me cree? [“Sí, le creo”].
Señor, que acontezca, en el Nombre de Jesucristo lo pido. Amén. Dios le bendiga, mi hermano. Vaya ahora, y coma cualquier cosa que quiera y tenga fe.
¿Lo cree, señor? Mientras viene, caminando de esa manera, ¿cree que Dios lo va a sanar, tan pronto llegue aquí y ore por usted? ¿Cree eso con todo su corazón? [El hermano habla con el Hermano Branham]. Sí, lo conozco. Sé cuál es su problema, pero solo le estoy haciendo una pregunta. ¿Creerá eso, que yo lo haré? Muy bien, venga aquí.
30 Oh Dios Todopoderoso, Dador de todo buen don, manda Tus bendiciones sobre el hombre. Y que sus nervios se aquieten ahora. Que él se baje de aquí de la plataforma, Padre, y sea sanado. Que él solo tome a Jesús en este momento, y sepa que Jesucristo es el todo suficiente sacrificio. Dios es Jehová-Jireh: “El Señor se proveerá de sacrificio”. Y ahora el sacrificio ha sido provisto. Que nuestro hermano lo acepte por fe y actúe por obras, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Ahora, vaya regocijándose, diciendo: “Gracias, Señor”. Será sanado.
Muy bien, venga.
Créalo por fe; actúe por obras, ¿ve? Actúe de esa manera. Ud. sabe, yo pudiera estar equivocado, y si lo estoy, oro que Dios me perdone. Pero yo creo que si estuviera enfermo y subiera a esta plataforma, y supiera que yo era un desconocido para esta persona, y esa persona lo ha explicado, la Palabra ha sido expuesta tan cuidadosamente; y yo lo observara y viera qué tan bien está expuesta, y viera que estaba absolutamente fundamentada en el Evangelio de verdad; y entonces el Espíritu Santo fuera tan amable conmigo como para revelarme exactamente lo que estaba pidiendo, como eso; Ud. sabe, creo que yo saltaría de la plataforma gritando. Ahora ese soy yo, ¿ve? Y recuerde, si Ud. no lo cree con todo su corazón, nunca se meta en esa línea, porque sería mejor para usted que no lo hiciera.
31 Porque la Biblia dice: “Ve y no peques más, para que no te suceda algo peor”. ¿Y qué es pecado? Incredulidad. Cuando Dios mismo se ha manifestado en usted, de esa manera, y usted se va: “Bueno, yo no sé. Él pudo haberlo adivinado. Tal vez…”. Hermano, no es adivinando, ¿ve? No. Y Ud. se va de esa manera, entonces solo observe que ocurrirá otra cosa. Eso es correcto.
Entonces, ni siquiera venga por la línea. No importa lo que suceda, manténgase fuera de la línea si no cree con todo su corazón que las obras vienen de Jesucristo. Solo manténgase fuera. Y deje que suba alguien que va a creer, ¿ven?
Y para mí, pienso que sería la cosa más feliz en el mundo, el saber que… Sé que algunas veces, estoy pidiendo algo. Y Él me mostrará una visión. Y déjeme decirle, mi esposa piensa que tienen al Ejército de Salvación en la habitación, algunas veces. Cuando Él me revela una u otra cosa que yo he estado pidiendo… Y de repente, miro y aquí está delante de mí. Y lo veo desenvolviéndose delante de mí, y yo gritaré y lloraré; y déjeme decirle, simplemente me pongo tan feliz, casi no puedo contenerme.
32 Es algo maravilloso. Dama, ¿también cree Ud. eso? Si se recupera de ese problema femenino, ¿estaría feliz? Bueno, vaya regocijándose, y diga: “Gracias Señor. Gracias Señor”. Y recupérese. Amén.
Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”.
Dios tenga misericordia de nosotros. Amén. Cómo Él es paciente, tolerante, no queriendo que nadie perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. ¿No es maravilloso?
De acuerdo, ¿podría venir señora, por favor?
Solo tenga fe ahora. No dude. Créalo todo. Recibirá lo que pida, si lo cree.
33 ¿Cómo está, hermana? Ahora, ¿cree que si Jesús estuviera aquí, parado aquí, usando este saco y este par de pantalones que Él me dio…? Si Él estuviera parado aquí, sabría lo que está mal con usted. Pero ahora, Él tendría que hacer lo que el Padre le dijo, ¿ve?
Bueno, ahora, yo creo que si el Padre le dijera esto: “Hijo, ¿te acuerdas cuando hiciste ese sacrificio en el Calvario, que Tú sanaste a la mujer?”, mire; pues, Él diría: “Sí, Padre. Bueno entonces, Yo sé sin embargo que di una comisión. Cuando Yo dejé el mundo, que ellos debían ir a todo el mundo y predicad el Evangelio y de poner las manos sobre los enfermos y ellos sanarían”. Yo creo que más o menos esa sería la conversación, ¿no lo creen así?
34 Bueno entonces, si Él está aquí… Pero Él está obrando a través de Su iglesia ahora; y nosotros somos Su iglesia. Entonces si yo pusiera manos sobre Ud., así como Él me comisionó que hiciera, ¿cree que esa artritis se irá de Ud., y que será capaz de pisar fuerte con sus pies y correr a casa? ¿Cree Ud. eso? Entonces recíbalo en el Nombre de Jesucristo. Que eso la deje.
Ahora, venga. Salte con sus pies de arriba abajo. Eso es correcto. Ahora, ve que todo se ha ido.
Digamos. “Gracias sean dadas a Dios”.
¿Creerá Ud. de la misma manera si estuviera aquí arriba? Bueno en el Nombre de Jesucristo que lo reciba y regrese a su ciudad regocijándose y siendo sanado. Amén. Ahora vaya haciendo eso con todo su corazón. Solo siendo feliz y regocijándose y alabando al Señor. Amén.
35 Esa es la manera, amigos. Le tiene que mostrar a Dios su gratitud. Ud. sabe, si yo hiciera algo por alguien y yo dijera… Yo tuviera que hacer un gran sacrificio como lo hizo Dios por nosotros, y entonces, alguien… Y tuviera mi pequeño cheque escrito aquí para alguien y dijera: “Aquí lo tiene, hermano, es para sus misiones en el extranjero o algo”. Él extendería la mano: “Uh-huh”.
Yo me sentiría un tanto mal, ¿usted no? Oh, yo esperaría que él dijera: “Gracias, Hermano Branham. Sé que en verdad es quitándole lo que tiene. ¿Lo ve? Pero sí que lo aprecio, Hermano Branham”.
36 Y esa es la manera que Dios quiere que Ud. diga: “Pues, gracias, Padre. Yo vine para ser sanado y se me explicó todo. Y Tú me lo has probado ahora. Así que, estoy listo para irme de aquí con regocijo. ¡Alabado sea el Señor!”. Y vaya regocijándose, y sea sanado.
Esa es la forma de hacerlo, No importa si Él no dice nada en absoluto, de todos modos debería Ud. de regocijarse, porque la Palabra lo dijo primero. Y eso es para empezar. ¿Es eso correcto, hermanos? Eso es para empezar, la Palabra. Muy bien, traigan a la dama.
Muy bien. ¿Están creyendo con todo su corazón?
La damita sentada aquí, Ud. tiene un problema intestinal, y problema rectal, sentada aquí atrás. ¿Es eso correcto? Ud. fue sanada hace unos momentos, de eso, como verá. Y estaba sentada allí y yo trataba de esperar. Le iba a decir más tarde, pero temía que se me olvidara.
37 Ahora, vaya a casa; eso se va a detener. Esa disentería y todo la va a dejar. Y va a estar bien; esas hemorroides y cosas se van a ir y Ud. va a estar bien. Dios le bendiga. Tenga fe. Esa es su fe ahora. Yo no oré por usted. Es su fe la que la salvó. Su fe la ha sanado, ¿ve? ¿Ve? Ud. no tenía una tarjeta de oración para entrar en la línea ni nada, así que no había manera para que llegara aquí. Pero Ud. solo tuvo fe. Y Dios la ha sanado y aliviado. Así que simplemente es la manera como Él lo hace. Amén.
¿Cómo le va, dama? ¿Cree con todo su corazón? ¿Cree usted? Bueno, ¿cree que Jesucristo está aquí para sanarla? Ud. sufre con una clase de condición nerviosa. ¿Es eso correcto? Está nerviosa, y preocupada.
Por cierto, Ud. no… Ud. no es de Chicago. Ud. es de un lugar de… viene de un lugar… del Este, viniendo hacia acá. [La hermana habla con el Hermano Branham]. Sí. Muy bien. ¿Cree que Él la va a mandar de regreso sana? [“Sí, en efecto”]. ¿Cree eso? [“Es por eso que vine para acá”]. Eso es correcto. Ahora. Levante sus manos y diga: “Gracias, Señor”. Amén.
38 Ahora, el nerviosismo se ha ido de usted. Fue sanada estando parada allí. Regrese a Búfalo, regocijándose y alabando a Dios. Dios le bendiga, hermana. Dios le bendiga.
Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”. Mire, nunca oré por la mujer. Nunca la toqué en lo absoluto. Vi un avión levantándose. Y miré al lado derecho del avión desde donde ella miraba, y las Cataratas del Niagara estaban a la derecha, donde ella fue criada. Pero sabía que había venido de algún lugar del Este. Porque ella pasó al lado de las Cataratas del Niagara. ¿Es eso correcto, dama? Muy bien. Así que, eso es correcto. Estaba en la visión justo en ese momento. ¡Amén! ¡Aleluya!
Nuestro Señor Jesús no puede fallar.
39 ¿Ya terminó con ese viejo problema de riñón y entregándoselo a Dios, y diciendo: “Me voy a casa y pondré bien”? ¿Lo cree ahora mismo? Solo baje de la plataforma, diga: “Gracias, Señor Jesús”. Y sea feliz. Dios lo bendecirá y sanará.
Ya no quiere usar lentes, ¿cierto? Quiere estar bien de ese problema de los ojos, ¿es eso correcto? Y Ud. está nervioso y preocupado y por el estilo. Muy bien. ¿Cree que Jesús lo sana en donde está parado? Vaya en el Nombre de Jesucristo, que la cosa salga de usted. Amén. Amén.
Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”. Haga Ud. la misma cosa dama, tenía la misma cosa. Ahora, vaya regocijándose. Sí. Exactamente. Baje y diga: “¡Alabado sea el Señor!”. Solo vaya regocijándose, feliz. Diciendo: “¡Bendito sea el Nombre del Señor!”. ¡Amén!.
40 Oh, lo que debiéramos de hacer esta noche, debiéramos tomar este lugar por… No mantener el fuerte, pero tomar el fuerte. Jesucristo aquí, el Hijo de Dios…
Ahora, mire, dama. Aquí. Atraviese por allí. Solo veámosla caminar como una jovencita. Pase por allí. Es el momento. Sí, señora. Esa es la manera. De esa manera quiero que lo haga. Amén. ¡Gloria a Dios!
Ella había estado muy afectada, también nerviosa. Sí.
Usted está afectado con una condición nerviosa también. ¿No es así? Está sentado allí al final de la hilera. No. Su esposo, al lado suyo. ¡Uh-huh! Sí señor. Ud. ha estado en el hospital, ¿cierto? Duró dos o tres meses en un hospital, con una crisis nerviosa. ¿Es eso verdad? Muy bien. Puede irse a casa y sanar ahora.
41 Dama, Ud. golpeó a esa dama. Está algo… conectada con ella. ¿Es eso correcto? Tiene artritis, ¿no es así? La dama con el vestido a cuadros. ¿Quiere irse a casa y ser sanada, también? Bueno, Dios le bendiga. Solo cuando termine el servicio, vaya por la calle, cantando la Gloria a Su Nombre. Y solo…
Póngase de pie. Eso es correcto, hermano. Póngase de pie y alabe a Dios. Eso es correcto. Amén.
Diga: “¡Gracias Señor! ¡Gracias al Señor por Su poder sanador!”. Amén.
Nuestro Señor Jesús no puede fallar. No hay manera para que Él falle. Él es el Señor. Amén. Tenga fe ahora. Crea con todo su corazón, y Dios lo concederá.
42 Eso se sigue moviendo… ¿Acaso no son hermanas las dos que están allí? Y si Dios solo… Si solo tiene un poco de fe, señora, será sanada esta noche, ¿ve? Nunca más usará las muletas. Si solo tiene fe ahora.
De acuerdo, traiga a la dama. ¿Cree con todo su corazón? ¿Toda su alma? ¿Toda su fuerza?
Discúlpeme. Me alegra que dijera: “Sí”. Eso está muy bien. Eso es lo que quiero que haga, que diga: “Sí”. ¿Cree que Dios la va a sanar? Exactamente. Ud. tiene un problema en su pecho, también. ¿No es eso cierto? Un dolor. Tiene muchos problemas también, ¿no es así? Está pensando ahora en alguien de casa. Creo que es una madre. Usted tiene una madre; ella tiene una embolia, creo que es. O… Sí. Y Ud. tiene hipertensión., también. Eso es correcto.
43 Por cierto, ¿acaso no es Ud. de la fe Católica? [La dama dice: “Sí”]. ¿Es eso correcto? Vi los rosarios y cosas que… ¿Cree que Dios la va a sanar? ¿Y que se pondrá bien? Y se irá a casa feliz, con regocijo y… ¿No le gustaría tener la plenitud del Espíritu de Dios, para ser llena con el Espíritu Santo? ¿No le gustaría…? ¿No disfrutaría esa bendición? ¿Sabía que es para usted, hermana?
Jesucristo murió para que pueda tenerlo. Y yo oro que Ud. reciba el Espíritu Santo antes que se vaya de esta reunión. Y conoce cuál es la manera apostólica de recibir el Espíritu Santo es imponiendo manos sobre ellos. Y ellos recibieron el Espíritu Santo. Y Ud. lo recibirá. ¿Cree Ud. eso? Venga aquí solo un momento.
44 Dios Todopoderoso, mientras que esta mujer con su sinceridad, parada aquí, creyendo que Tú la vas a sanar, oro que Tú la sanes y a todos los que están conectados con esto. Y que ella también reciba el bautismo del Espíritu Santo, Señor. Que ella sea un testimonio en estos últimos días, para darle alabanza y gloria a Dios. En el Nombre de Jesucristo.
Baje de la plataforma regocijándose, diciendo: “Gracias, Señor”. Amén. Esa es la manera. ¡Amén!
Algún clérigo debiera llegar a ella inmediatamente.
Muy bien, venga por favor. Muy bien. ¿Cree con todo su corazón? ¿Cree que Dios la va a sanar? Eso es maravilloso. Muy bien. Quiero que tenga fe en Dios y que crea con todo su corazón que Dios la va a sanar. Y esa espalda se aliviará. Y no tendrá más ese problema. ¿Es eso correcto? [La dama dice: “Eso es correcto”]. Se ha ido ahora. Dios se lo ha quitado.
Muévase para abajo de esta manera, y vea. ¿Ve lo que quiero decir? Ahora, siga y baje de la plataforma y sea feliz. Su fe la sanó, hermana.
45 Muy bien, venga señor. Tío, a medida que viene, ¿cree que Jesucristo el Hijo de Dios murió para sanarlo? [El hermano dice: “Sí señor”]. ¿Y que Él lo sanará de ese problema cardíaco si se lo pide? [“Sí señor”]. ¿Cree que Él lo hace ahora? [“Sí señor]. Entonces diga: ”¡Alabado sea el Señor!“. [”¡Alabado sea el Señor!]. Eso es correcto. ¡Gloria! Esa es la manera de hacerlo.
Venga señor. Eso es… Amén. Hermano, ya les digo, la gente de color no se avergüenza de su religión. Yo sé eso por haber estado en África, de donde vienen ellos. Hermano, déjenlos ver el poder de Dios moviéndose una sola vez, y uno no tiene que decir nada más. Lo consiguieron y se fueron. Amén. ¡Oh, vergüenza nos debería de dar! Amén.
46 ¿No sería agradable saborear una gran hamburguesa gruesa esta noche? Hace mucho tiempo que no tiene una. Vaya a comérsela. Dios le bendiga. Y que el Señor [Palabras no claras]. Amén. ¡Aleluya!
Ahora, si ese hombre puede bajar de la plataforma —ese hombre de color— regocijándose, sanado del problema cardíaco, Ud. debiera de recibir la misma cosa. Dios le bendiga. Siga adelante. Eso es correcto. Siga y crea con todo su corazón.
¿Cree Ud., dama? Esa vieja artritis se ha ido de usted. Baje y muéstrele a la gente lo que Dios ha hecho por usted. Amén. Amén.
Aléjese de ese problema cardíaco. Solo cruce, diciendo: “Gracias Señor. Gracias Señor”. Y sea sanado. Amén.
¿Creen con todo su corazón ahora?
Señor Jesús, bendice a la mujer, y sánala, oro, en el Nombre de Jesús. Amén. Ahora vaya regocijándose, diciendo: “Gracias, Señor Jesús. Gracias”. Muy bien.
Tengan fe en Dios. ¡Amén!
47 Dios le bendiga, la dama sentada allí. Ya no será afectada con esa vieja sinusitis. Se ha ido de Ud. ahora. Amén. Amén. Dios la sana, hermana. Dios sea con usted. ¡Aleluya!
¿Quiere superar ese reumatismo, sentado allí? Si quiere, solo créalo, póngase de pie. Tenga fe en Dios, Dios lo va a sanar. Amén. Es todo lo que tiene que hacer.
Hermana Woods, pensé que era usted. Pero no es. Es la dama sentada al lado suyo allí. Ella tiene un desorden femenino. Y está nerviosa. Como en una disposición nerviosa. Algo le sucedió a sus nervios. ¿No es eso correcto, dama?
Está teniendo una pequeña especie de asunto doméstico. ¿No es eso cierto? Bueno, Dios le bendiga. Que Él la sane completamente, le quite todo, y la haga exactamente bien. Dios le bendiga y le dé paz.
48 Sentado allá hasta atrás, con esa sinusitis, señor. Si quiere ser sanado, solo póngase de pie y acéptelo con todo su corazón. Dios le bendiga. Él lo sanó justo entonces. Todo ha terminado ahora. Puede irse a casa. Dios le bendiga.
¿Cómo le va, dama? ¿Me cree como el siervo de Dios? [La hermana dice: “Sí, le creo”]. Muy bien, quiero hablar con Ud. solo un minuto, siendo que es la última en la línea de oración. ¿Cree con todo su corazón? [“Sí, lo creo”]. Muy bien. ¿Cree que nuestro Señor Jesucristo está aquí en todo Su hermoso poder?
49 Somos desconocidos, me supongo. Yo no la conozco. Nunca la he visto en mi vida ¿Alguien allá conoce a la mujer? ¿Alguien? Muy bien. La gente conoce a la mujer. Entonces saben que somos desconocidos y eso es verdad. Ahora, nuestro Señor Jesús está aquí. ¿Por qué no solo lo aceptamos y decimos: “Dios estoy agradecido. Voy a aceptar la mía ahora mismo”?. Muy bien. Eso es correcto.
Usted ha venido por una muy buena razón. La respeto y la honro, porque es… Usted es estéril y quiere hijos. ¿No es así? [“Sí”] Usted escuchó, alguien le contó lo sucedido y demás. Nunca he pedido eso en mi vida que Dios no lo haya concedido.
50 Por cierto, ¿no es usted un min…? No, su esposo es un predicador. ¿No es eso correcto? Muy bien. Dios le bendiga. Y que el Señor le conceda su deseo. Dios bendiga a este mujercita y la haga fructificar, Señor. Ruego que Tú lo concedas en el Nombre de Jesucristo. Amén. Amén.
¿Quién quiere ser sanado? Póngase de pie. Ahora, no se hubieran parado a menos que tuvieran fe. ¿Es eso correcto? Ahora, si tienen obras que acompañen su fe, levanten sus manos y alaben al Señor. Tan fuerte como puedan. Digan: “Gracias, Señor Jesús”.
Y Padre, yo oro en el Nombre de Jesús que sanes a cada uno de ellos.
Mensaje extraido de Messagehub
