OBRAS DEL MENSAJE


La Fe sin Obras es Muerta
Chicago, Illinois, E.U.A.
53-0905
1 Permanezcan de pie sólo un momento mientras inclinamos nuestras cabezas para orar.
Nuestro Padre Celestial, te agradecemos por esta fe desafiante esta noche. Ahora yo creo. Este canto antiguo ha retumbado a través del mundo: “Todo es Posible, Sólo Creed.” Pensamos de un día bajando del monte donde nuestro Maestro, viniendo a los discípulos incapaces, y alguien vino con un muchacho con epilepsia y dijo: “Lo traje a Tus discípulos, y no pudieron sanarle.” Dijo: “¿Puedes hacer algo por él?”.
Él dijo: “Yo puedo, si tú sólo crees; porque todas las cosas son posibles para el que cree.”
2 Oh Dios, ayúdanos de esa manera esta noche Padre, y clamamos en angustia: “Creo, señor. Ayuda mi incredulidad.” Y que esta sea una gran noche para el Reino de Dios. Que veamos lo extraordinario, abundante ser otorgado esta noche sobre cada creyente aquí, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
Pueden sentarse.
Que las bendiciones y paz de Dios sean con todos y cada uno de Uds.
Rara vez logro llegar a la reunión de esta manera para oír los mensajes estimulantes del Hno. Baxter. Y llegué un poco temprano y el muchacho estaba parado afuera al lado de la calle. Y entramos, y nos sentamos por allá, y logré oír eso. Ese fue un mensaje maravilloso: Samgar con su aguijada de buey matando a los Filisteos. Deberían tenerlo en lo profundo de sus corazones ahora.
3 Mañana en la tarde, Dios mediante, quiero hablar aquí en el tabernáculo. Todos están invitados a venir. Confío en que mañana por la tarde se producirá por lo que estoy orando para que Dios haga: sanar a todo enfermo de cualquier condición que haya en el edificio, mañana por la tarde. Ahora, no sólo mañana en la tarde, yo espero que todos aquí esta noche la reciban, y mañana por la tarde un nuevo grupo, o los que sea que vengan, que reciban lo mismo. Está fresco ahora creo que podemos tener un mensajito, si el Señor quiere.
Mañana es mi turno, si el Señor lo permite, de hablar un poco, a predicar, y confió que nuestro Señor nos bendecirá. Luego mañana en la noche, es otro servicio de la campaña de sanidad. Y mañana en la tarde, yo creo… no sé cómo están ellos para el lunes, pero sé que el lunes en la tarde habrá predicación otra vez; y la noche del lunes, eso concluye la campaña. Esperamos que todos estén aquí, y que las bendiciones de Dios estén sobre todos Uds.
4 Ahora, deseo leer algo de la Biblia, hallado en el libro de Santiago, y vamos a entrar directo ahora. Sólo diez minutos de tiempo para comenzar la línea de oración. Lamento que anoche no dije lo que iba a decir.
Esta noche íbamos a tratar de orar por cuantas personas quisieran que se orara por ellos, y alinear a la gente y orar por ellos.
Amados amigos Cristianos, no he visto una persona, desde que la campaña ha estado aquí, que vino a la plataforma, pasar por aquí, o que se le haya hablado, sin que fuera sanada, ¿Ven? No he visto uno todavía. Ahora, eso es maravilloso. Algunos de ellos eran sordos, algunos mudos, algunos… bueno sólo… algunos lisiados sentados en sillas, y algunos en catres y camillas, y lo que fuera que tuvieran.
5 Ahora, así como traté de explicarlo anoche, vean, Dios lo hace, ¿Ven? Él ya lo ha hecho. Uds. tienen que aceptarlo. Muchos de ellos en condición moribunda han sido sanados. Ahora, que el Señor bendiga a cada uno es mi oración.
Antes que comencemos el servicio, me pregunto, mi amigo, el Sr. Osborn, el Hno. Osborn está en el edificio. Si está, quisiera que subiera aquí esta noche, si él quiere, y se sentara en la plataforma con nosotros mientras estamos orando por el enfermo, cuando nos preparemos para comenzar la línea de oración. Gracias, Hno. Osborn.
El Hno. Osborn es un amigo mío muy querido— Un Cristiano y joven fino, que Dios ha usado en obras poderosas en todas partes a través del país, orando por el enfermo. Él es un muchacho del que puedo decir, no porque él está aquí en la plataforma, sino alguien del que puedo decir… (Dios le bendiga, Hno. Osborn.) Puedo decir que no hay ni un rasgo de fanatismo en él. Él verdaderamente es un hombre de Dios. Él no hace ninguna reclamación de nada sino sólo… Él conoce la Biblia, y sabe lo que Dios dice. Y Dios lo ha dotado con un conocimiento de la Biblia que ata a Satanás a un punto donde no se puede mover, por las Escrituras.
6 Él es alguien que ni siquiera tiene una línea de oración. Él sólo se para ahí con las Escrituras y las explica de tal manera hasta que la gente simplemente tiene que verlo. Eso es todo.
Y escuchen. Esa es la manera inicial de la sanidad Divina. ¿Saben eso? La Palabra de Dios derrotará a Satanás en cualquier lugar, en cualquier tiempo, en cualquier condición. ¿Es correcto eso? Cuando Jesús estuvo en la tierra, todos los grandes dones que había en el Cielo, Él los tenía justo con Él.
Lo que el Padre era, Él fue; porque Él era Dios, el Hijo, aquí en la tierra. Dios estaba en Cristo reconciliando Consigo al mundo. ¿Creen Uds. eso? Pero cuando Él se encontró con Satanás, Él nunca usó ninguno de esos poderes. Él tomaba la Palabra del Padre. Satanás dijo: “¿Ahora si…?” Esa interrogante acerca de la Palabra de Dios otra vez. “Si eres el Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.”
7 Él dijo: “Escrito está no sólo de pan vivirá el hombre.” Directo con la Palabra. Lo llevó, y entonces él intentó de encubrir la Palabra. Hacerla de otra manera.
Él dijo: “Escrito está a sus ángeles mandará cerca de ti, que te guarden; y dijo: ”para que no tropieces con tu pie en piedra.“
Y Él dijo. “Y también está escrito,” ¿Ven? Directo de regreso a la Palabra — atando a Satanás.
Y entonces él lo llevó a la montaña y le mostró todos los reinos del mundo: Los Estados Unidos y todo. Dijo: “Estos son míos, y a Ti te los daré, si postrado me adorares.”
Jesús dijo: “Escrito está.” De regreso a la Palabra del Padre otra vez. Ninguno de Sus poderes. Sólo usando la Palabra, mostrando que el más débil de los cristianos puede derrotar a Satanás sobre “ASÍ DICE EL SEÑOR,” tomando a Dios en Su Palabra. ¿Es correcto eso?
8 De modo que así es el Hno. Osborn, y él en verdad hace un buen trabajo. Yo se lo recomiendo a cualquier pastor, en cualquier lugar. Cuando estuve en África, a cualquier lugar que voy, siempre he tenido un buen reporte del Hno. Osborn, porque él es mi hermano y conciudadano del Reino de Dios.
Yo sabía que él estaba aquí porque yo… o, que estaría aquí; él estaría en la ciudad. Quisiera que se colocara junto a mí esta noche mientras voy a orar por tantas personas. Y ¿Por qué hago esto? Yo sé que los muchachos conocen el reto de Satanás, vean, y él conoce el reto de Dios.
Así que mientras los enfermos vienen a través de la plataforma, quiero al Hno. Osborn sentado ahí en oración, de modo que nosotros juntos, con el Hno. Boze, muchos otros aquí quienes son creyentes cristianos juntos alrededor; entonces uno siente la seguridad que el Espíritu Santo está aquí para hacer la obra.
9 Normalmente es en una línea de discernimiento. Yo nunca trato de echar fuera un espíritu a menos que me dé cuenta primero de lo que estoy haciendo, porque eso es una cosa peligrosa. ¿Sabían Uds. eso? Muy peligroso a menos que uno entienda lo que está haciendo. Si Uds. notan en la plataforma después que la unción viene, Uds. nunca me oyen retar a un espíritu a menos que primeramente yo vea que es la voluntad de Dios el hacerlo.
Ahora, Uds. dicen: “¿Es la voluntad de Dios?” Bueno, algunas veces la gente viene a la plataforma quienes muchas veces ni siquiera son cristianos y ellos quieren ser sanos de enfermedades, o quizás han sido cristianos, y han hecho algo en su vida, o descuidado de hacer algo, y esa es la razón que ellos no pueden ser sanados.
Así que bajo ese poder de discernimiento, cuando la declaración profética sale, eso les dice exactamente donde está su problema. Entonces saquen eso del camino primero, entonces Dios los sanará.
10 Aquí no hace mucho… Si Uds. me disculpan, ¿Me darían un tiempo para un pequeño testimonio, sólo uno pequeñito, si desean? Sentí que no iba a decir nada, pero esto viene a mi mente.
Hace sólo unos meses, yo estaba teniendo una reunión, y viniendo de regreso a casa y hay un ministro Metodista en New Albany, un hombre muy fino. Es una ciudad justo debajo de nosotros en Indiana, y él tiene una muy buena avivada iglesia.
Él tiene lo que llaman el Programa de la Hora del Poder, y, oh, es un programa maravilloso. Y en este programa, él lleva a diferentes ministros para predicar. Y él dijo: “Hermano Branham, simplemente me haría sentir muy bien si Ud. viniera a predicar una noche para mí.” Dijo: “No le pediré que ore por ninguna persona enferma.”
En casa trato de relajarme y mantener eso fuera de mi mente, porque tan pronto como uno le habla a alguien, ahí está de nuevo, ¿Ven? Así que como que me relajo de eso. Él dijo: “Si tan solo viniera a predicar.”
11 Yo dije: “Muy bien, Hno. Johnson, yo lo haré.” Y ambos crecimos en la misma parte de Kentucky — justo al otro lado del valle el uno del otro. Así que él era Metodista, y yo era un Bautista, y solíamos ir el uno al otro todo el tiempo, Uds. saben, respecto a diferentes denominaciones de iglesia.
Y así que yo fui esa noche y tuvimos el servicio y el Señor bendijo. Había una gran multitud de gente que vino de afuera, donde estaban la fila en la calle hacia abajo, levantando sus manos; ellos aceptaron a Cristo como su Salvador.
12 Bajando por la parte de atrás donde tenía que pasar, porque el sótano y todo estaba lleno… Bueno, nos fuimos por la parte de atrás. Él dijo: “Hermano Branham, le prometí que no le pediría que orase por nadie, pero” dijo: “tenemos una maestra de escuela dominical aquí.” Dijo: “Ella es una mujercita amorosa y es neurótica.” Dijo: “Me gustaría que orara por ella, Hermana Branham. Sólo imponga sus manos sobre ella y diga solamente: Dios le bendiga, o algo.” Dijo: “Ella ha querido que Ud. ore por ella por mucho tiempo.” Dijo: “Ella ha estado en todos lados…Todos los que pasan por la región con oración por el enfermo.” Dijo: “La hemos llevado a todos lados. Ha estado yendo al psiquiatra en Louisville por los últimos diez años,” y dijo: “y ella simplemente está en una condición terrible.”
Yo dije: “Muy bien.”
13 Bueno, por la manera en que él había explicado su caso, yo esperaba ver a alguien en una camisa de fuerza, pero cuando llegué al final de los escalones, una damita de apariencia encantadora de casi veintiocho, treinta años de edad, quizás un poco mayor, ahí parada. Ella dijo: “¿Cómo está, Hno. Branham?”
Yo dije: “¿Cómo está?”
Y yo dije: “¿Es Ud. la paciente?”
Ella dijo: “Sí, señor.”
Yo dije: “Bueno, Ud. no parece estar enferma.”
Ella dijo: “Bueno, realmente no estoy enferma,” pero dijo: “No sé cuál es el problema conmigo, Hno. Branham.” Dijo: “Apenas puedo mantenerme en mis cabales.”
14 Y yo dije: “Bueno, yo oraré.” Y sólo oré y puse mis manos sobre ella y me alejé. Dos días después, mi esposa y yo íbamos hacia New Albany, y la encontramos ahí en la calle. Mi esposa, quien está aquí presente ahora, cruzamos la calle, y vimos a la damita.
Le preguntamos… Ella dijo: “Oh, simplemente no puedo dejar la ciudad.” Ella dijo: “Yo… no me puedo ir así nada más”. Ella dijo: “Hay algo que me va a agarrar si me voy.”
Noté que no estaba en sus cabales. Entonces yo dije: “suba aquí y oraremos por Ud. de nuevo,” y pedí oración por ella otra vez. Nos fuimos, y yo dije: “Dios sé misericordioso con la pobre mujercita.” Yo dije: “Dama, ¿Es Ud. Cristiana?”
15 Ella dijo: “Sí, señor. Soy de la Santificación Metodista, sabe Ud.” Ella dijo: “Soy verdaderamente renacida.”
Yo dije: “Bueno, eso es realmente bueno,” y yo oré por ella y nos fuimos — una personita encantadora. Así que me fui a ultramar, y entonces cuando regresé; y en el camino de regreso, pues, yo estaba muy cansado, y eso fue…
Meda me dijo (mi esposa) ella dijo: “Si alguna vez el Ángel del Señor vuelve a aparecer aquí en la casa, mientras Él esté presente, Bill,” dijo: “Esa pobre mujercita casi no tiene suficiente mente”, dijo ella: “para venir a la reunión.” Y dijo: “Ahora ella se está preparando para… Cuando la llevan a la reunión, ella quiere que la aten para que puedan llevarla a la reunión. Está tan asustada de dejar la ciudad. El diablo le dijo que si dejaba la ciudad ella moriría antes de regresar. Así que estaba asustada de dejar la ciudad.”
Y entonces, yo dije: “Bueno, si Él aparece en alguna ocasión…”
16 Y una mañana (no tengo tiempo de contarles lo que sucedió allí pero, oh, fue maravilloso) Él entró en la habitación. Esa es la mañana que Él me dijo (Aquí está la visión escrita aquí mismo) respecto a la India y África (escrita justo en la guarda hoja de mi Biblia aquí, y cualquiera de Uds. que quiera una copia de ella puede tenerla.
Y Uds. anótenla y vean si no es palabra por palabra la manera cómo vendrá a suceder. Vean si no son trescientas cincuenta mil personas que vienen a Dios en la India cuando lleguemos allá. Vean si eso no es correcto. Vean si no aparece en estas revistas y cosas exactamente de la misma manera. Igual como el muchachito en Finlandia y demás. Es Dios prediciendo las cosas que vendrán)
17 Ahora, esa mañana le dije a Meda, yo dije: “El Ángel del Señor está ahora en la casa. Él ha venido para estar con nosotros por quizás un día, o una hora. No sé cuánto tiempo se quedará.”
Y ella dijo: “¿Puedo llamar a esa mujercita en New Albany?”
Yo dije: “Bueno, tráela aquí entonces.”
Entonces en ese mismo momento… Ahora, la otra noche el hombre estaba sentado aquí mismo. Él es de Louisville, Kentucky. Miembro de la gran Iglesia Bautista de la Calle Wall en Louisville… estaba muriendo con cáncer. Él estaba sentado aquí mismo la otra noche, a lo largo de aquí, y fue sanado en la habitación de enfrente esa mañana.
18 La mujercita vino y la llevaron a la sala de estudio. Y yo dije: “Ahora, Meda, déjame estar con ella a solas.”
Entré ahí. Yo dije: “¿Cómo está, señora?”
Ella dijo: “¿Cómo está, Hno. Branham?” Dijo: “Oh, solo he estado teniendo un ataque fuerte esta mañana.”
Yo dije: “Sí, señora.” Tenía que hablar con ella. Yo dije: “Ahora, y Ud. dice que ha estado yendo a un psiquiatra diez…”
“Sí, señor.”
Como lograr que su mente no estuviera pensando nada en ella por unos cuantos minutos. Vi corriendo delante de mí así, vi un pequeño auto negro— uno sentado conduciendo. Y yo dije: “¿Tuvo un accidente en de auto alguna vez?”
Ella dijo: “No, señor.”
Yo dije: “Bueno, si Ud. está… Pues, veo un auto,” y cuando comencé entonces entré en la visión, y aquí estaba.
19 Cuando ella se casó, su esposo fue a ultramar, y ella salió con un hombre que era rubio. Y ella salió y fue infiel a sus votos matrimoniales, mientras su esposo estaba en ultramar. Ella de regreso, y en el camino de regreso, casi fue impactada por un tren, lo cual le hubiera quitado la vida a ambos. Ella apenas evadió el tren. Y cuando la visión me dejó, ella estaba tirada en el piso de esa manera, desmayada, y comenzó a gritar.
Mi esposa entró. La levanté. Y yo dije: “Señora, y Ud. es un maestra de escuela dominical.”
Ella dijo: “Hno. Branham,” dijo: “Le he confesado eso a Dios hace mucho tiempo.”
Yo dije: “Mire. Nadie sabe eso sino Ud. y el hombre que estuvo con Ud. y Dios Todopoderoso.”
Ella dijo: “Eso es correcto.”
20 Yo dije: “Ningún psiquiatra pudiera jamás sacar eso de Ud. No,” Yo dije: “Eso tuvo que venir Divinamente.” Yo dije: “Ahora, vaya con su esposo y haga eso bien.”
Ella dijo: “No puedo, Hno. Branham. Tengo tres hijos.” Dijo: “Eso destrozaría mi hogar.”
Yo dije: “Bueno, lo va a destrozar de todos modos”. Yo dije: “Porque Ud. no va a poder vivir así. Ud. se está enloqueciendo completamente.” Yo dije: “Ud. no puede guardar eso.” Y yo dije: “Eso está más adentro en el fondo de su alma.”
Ella dijo: “Bueno, se lo he confesado a Dios.”
Yo dije: “No fue contra Dios que Ud. pecó. Fue contra su marido. Si Ud. habría sido una mujer soltera, eso hubiera sido diferente, pero Ud. pecó contra su voto matrimonial.” Y yo dije: “Ellos pudieran…”
Ella dijo: “Bueno, el Hno. Fulano de tal me dijo.”
Yo dije: “Hermana, eso no tiene nada que ver con ello. Eso es pecado no confesado, y ellos pudieran derramar aceite sobre su cabeza hasta que tuvieran un galón allí. Ellos pudieran pisotear, y patear, y resoplar, y correr a través de la plataforma, y gritar, y clamar. Ese diablo se quedará ahí mismo. Él tiene un derecho, y entretanto que él tenga un derecho de quedarse allí, él va a retener sus terrenos.” Y yo dije: “Ud. jamás…” Yo dije: “Yo he hecho todo.”
Ella dijo: “Simplemente no puedo hacerlo.”
21 Yo dije: “Ahora, Hermana, Ud. vino aquí, y Dios en Su misericordia ha revelado cuál es su problema. Vaya a arreglar eso con su esposo, y Ud. sanará. Si Ud. no lo hace, entonces yo he hecho todo lo que puedo.”
Ella dijo: “No puedo hacerlo.” Ella dijo: “Eso rompería mi hogar.”
Yo dije: “Muy bien. Como siervo de Dios, he hecho todo lo que Dios me ordenó que hiciera.”
Ella comenzó a llorar. Me volteé hacia ella y parado a un lado de la puerta vi a un hombre alto (una visión) una sombra azul ahí parada, y él tenía su cabello peinado ondulado, cabello negro. Yo dije: “Su esposo es un hombre de cabello negro, alto y delgado.”
Ella dijo: “Sí, señor.”
Y yo dije: “Y él trabaja en la compañía Chevrolet.”
Dijo: “Sí, señor, sí.”
Y yo dije: “Él tiene la misma cosa que confesarle a Ud. La misma cosa.”
Ella dijo: “No mi esposo. Él es un diácono en la iglesia.”
22 Yo dije: “A mí no importa lo que sea.” Yo dije: “Él tiene la misma cosa que confesarle. Cuando él aterrizó en Inglaterra, él hizo el mismo engaño.” Y le dije a ella dónde lo hizo. Y yo dije: “Y no hace más de tres días, un mujer con vestido rosa de cabello negro, estaban en un carro Chevrolet verde, y ella trabaja para la compañía Chevrolet para la que él trabaja.” Yo dije: “Tengo cuatro teléfonos. Vaya y llámelo. Levántelo. Vaya a algún lugar y todos ustedes enderecen eso y pónganse bien con Dios por causa de esos niños.”
Y salí al hombre que tenía cáncer allí para orar por él. Ella lo llamó. En unos momentos, aquí venían de regreso. Ambos con sus lágrimas corriendo de sus mejillas. Ella lo llamó y se encontraron en el camino en sus autos. El resto del grupo se fue y los dejaron a ellos en el mismo carro. Ella dijo, que ella confesó su error primero. Y él dijo: “¿Y mantuviste eso en tu corazón todo este tiempo?”
23 Ella dijo: “Sí.” Y dijo: “La persona que me dijo al respecto hace un momento,” dijo: “Me dijo que anteayer, tú estuviste con la mujer, (que ella conocía) y donde estuviste y todo…”
Dijo: “¿Dónde has estado?” Entonces, ella dijo… Y él dijo: “Cariño, esa es exactamente la verdad.” Y las personas pudieran estar sentadas en esta reunión esta noche. Sé que muchos testigos de eso están. Entonces dijo: “Es exactamente la verdad. Si me perdonas, te perdonaré, y le pediremos a Dios que nos perdone a ambos. Vamos a recoger a nuestros hijos y viviremos como los hombres y mujeres deberían, como una maestra de escuela dominical y un diácono de la iglesia deberían de vivir.”
24 Y ellos confesaron sus pecados. Regresaron con sus brazos alrededor uno del otro, llegaron. Mi esposa dijo (Recuerdas, cariño) dijeron: “¿Volverán alguna vez?”
Yo dije: “Seguro. Ellos volverán. Esa es su única esperanza de alguna vez sanar.” Y ellos regresaron con sus brazos alrededor uno del otro y entraron ahí. Yo dije: “Ahora, ahora, es diferente. Ahora, por la gracia de Dios, y por la autoridad de la Palabra de Dios, Satanás tendrá que dejarlos.” Eso es correcto.
Y ahí él la dejó y ella es la mujercita más feliz ahí en New Albany, Indiana. Ella está testificando en todas partes. Ella y su esposo viviendo ambos una vida victoriosa.
25 Ahora, Ud. no pudieran verter suficiente aceite sobre ella, ungirla con aceite. Uds. no pudieran patear, y gritar o… al diablo no le importa cuán fuerte uno grite. Él no le presta atención a eso. Eso es correcto, pero él reconocerá la fe. Sí, señor. Él tendrá que saber dónde está la verdad, y él reconocerá la verdad, y él reconocerá la fe; y si Ud. tiene algo… Esa es la razón…
Ahora, observen con atención. Ahora en estas líneas como las que vamos a tener esta noche, sólo oramos por la gente, e imponemos las manos sobre ellos, y así. Y esa es la manera… va a depender de Uds., así que confiesen sus pecados antes que lleguen a la plataforma y digan: “Señor…” y todo lo que hay en su vida, arréglelo ahora antes de venir. Porque tengan la certeza que la cosa colgará de Uds. mientras tengan un pecado sin confesar.
26 O tal vez algo en su vida que Ud. debió haber hecho que no hizo. Quizás algo que hizo que no debió haber hecho, pero cualquiera de esas cosas, confiésenla, háganlo bien, crean en Dios, acéptenlo, avancen. Amén. Muy bien.
No olviden ahora, mañana por la tarde y mañana por la noche. Vengamos orando. ¿Cuántos estarían dispuestos a decir mañana: “Voy a pasar a lo menos media hora de oración entre hoy y mañana en la tarde por ese servicio por una victoria completa. ¿Lo harían conmigo? Media hora de oración. Una victoria completa para mañana en la tarde. Eso es completo, todo pecador salvo, todos llenos con el Espíritu Santo, toda persona lisiada sanada, toda persona enferma sanada. ¿No sería maravilloso? Vengamos creyendo.
27 Ahora, para la lectura de una Escritura, luego la línea de oración. Santiago, el segundo capítulo, el versículo veintiuno.
¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?
¿No ves que la fe actuó juntamente… con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras?
Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.
Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe. (Escuchen.)
Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino?
Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.
28 ¿Cuántos tiene fe? Levanten sus manos como un testigo de Dios. Ahora, su fe sin obras está muerta. Es mejor que no tengan fe si no están dispuestos a ponerla por obra.
Ahora, mientras el Espíritu se mueve dentro del edificio esta noche, tomemos la ventaja. Creamos con todos nuestros corazones. Veamos si podemos por cada uno de los que están aquí en este edificio acercarnos a cada uno para orar por ellos esta noche. Y primero, vamos a ver que la reunión marche uniformada y calmada para que cuando el Espíritu Santo comienza a moverse en la reunión, luego simplemente desafía y avanza hacia lo sobrenatural y crean a Dios con todo su corazón.
29 Y una de las cosas más agradable hoy (y otra vez quiero decir, anoche y esta noche) y anoche ambos, cuando mi esposa y yo, estábamos comiendo en un pequeño restaurant, alguien pagó nuestra cuenta… o, nuestra cuenta de comida. Apreciamos eso. No sabemos quiénes fueron. El Hno. Boze me dio hoy dos pequeñas muestras de amor de alguien en una ofrenda. Dios les bendiga. Yo aprecio eso. No quiero olvidarlo.
Y luego esta tarde, pasó una cosa maravillosa. Una niñita ciega estuvo sentada aquí anoche en el edificio, y mientras el servicio estaba en desarrollo, la luz penetró en sus ojos, y hoy ella me dio en el restaurant un pequeño cuadro de Cristo, con una foto como incrustada como un recuerdo.
30 Dios, oh Padre, concédelo una vez más, por favor. Que se repita esta noche. La oración sincera desde las profundidades de mi alma. Que Dios sea bendiciendo. Mientras susurramos una palabra de oración a Él de nuevo.
Señor Jesús, Tú eres el Hijo de Dios, y aquí hay hombres y mujeres quienes están muriendo esta noche que no pueden jamás ser sanos sin Ti. Ellos están postrados como los leprosos estaban a la puerta. El leproso dijo: “¿Por qué nos quedamos aquí hasta morir? Si entramos en la ciudad, estamos seguros de morir. Están muriendo de hambre allí. Vamos a morir de hambre si nos quedamos aquí sentados, pero si vamos a Israel… al campamento de los Asirios, si ellos nos matan, ¿Qué importa? Vamos a morir de todos modos, pero si ellos nos dan vida, viviremos.”
La única oportunidad que tenían, y ellos se movieron por fe para tomarla. Dios, qué recompensa Les diste. No sólo salvaron sus propias vidas, ellos salvaron la vida de toda Samaría.
31 Oh Jesús, esta noche oramos que le permitas saber a la gente que ellos no tienen que tomar un riesgo. No tienen que ir al campamento del enemigo. Ellos pueden venir a las rodillas del Padre amoroso, al Trono de Dios donde esta noche son esperados a venir y ofrecer acción de gracias por su sanidad y por su salvación, y ser salvos y ser sanos esta noche. Concédelo, Señor.
Y ahora envía esta noche, Señor, Tu Espíritu sobre cada persona. Te ruego, Dios, que bajé las persianas como fue, sobre cada ojo que vería nada excepto a Jesucristo, y Él crucificado. Que puedan ver ese Sacrificio Todo Supremo. Por medio del ojo de fe vemos ahí y vemos que ahí es donde la deuda fue pagada. Oh Dios, haznos avergonzarnos de nosotros mismos quienes confesamos tener fe y tememos hacer las obras. Dios, danos obras.
32 Que los hombres y mujeres se levanten de cada lugar esta noche y sean sanos de toda enfermedad en todo lugar. Que los demonios huyan. Que Tu Espíritu entre, y tome control, y que aleje toda duda, y dé perfecta victoria esta noche en cada corazón.
Señor, cuando nos vayamos de aquí esta noche, que podamos decir como aquellos de antaño: “No ardían nuestros corazones dentro de nosotros por causa de Su Presencia.” Porque lo pedimos en Su Nombre y para Su gloria. Amén.
Muy bien. Ahora, tenemos bastantes tarjetas de oración anteriormente pasadas por aquí. Primero, los mantenemos alineados con las tarjetas de oración, a tal extremo como podamos; y entonces alineamos una fila de oración, y entonces sólo seguimos. Entonces oramos por ese grupo, alineamos a otra fila de oración. Nos mantenemos trayendo tarjetas y así sucesivamente.
Si me canso, tengo algunos ayudantes por aquí que pueden seguir, y seguir orando por el enfermo, hasta que el compromiso, o lo que sea que Dios traiga al lugar. Sólo lo encomendamos a Dios.
33 Ahora, creo que comenzamos con las tarjetas D. ¿Ha recibido aquí alguien la tarjeta oración D? Levante su mano. ¿Alguien con la tarjeta de oración D? Sí, eso está bien. Muy bien. ¿Quién tiene la tarjeta de oración D-1? D número 1. ¿Está en el edificio? ¿Estoy comenzando demasiado cerca? ¿Número 1? No está aquí. Quizás estoy demasiado lejos. Oh, sí la tienen. D-1. Muy bien. D-2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10. Veamos cuántos logramos alinear. Queremos alinearlos a lo largo de la pared, o en algún lugar, en esta dirección hasta que tengamos una fila completa a través de aquí, y entonces comenzaremos con otro grupo de tarjetas de oración.
34 D-1 a 10. Creo que eso es donde comenzamos. Muy bien. D-1 a 10 rápidamente ahora, levántese rápido. Vea la parte posterior de su tarjeta. Todos vean alrededor. Los ujieres irán a su lugar, si Uds. quieren, de inmediato. Muy bien. D-10 a 20, alinéense. D, tarjeta de oración D-10 a 20 alinéense.
¿Tiene la tarjeta de él? ¿Tiene una tarjeta ese hombre? Sí… [Grabación ilegible] Muy bien, 20 a 30. D-20 a 30. Eso está bien. 30 a 40 vengan de inmediato. D-30 a 40. 40 a 50. D-40 a 50. Sigan observando la tarjeta de su vecino ahora. Ellos averiguarán. Meteremos a todo el que podamos en la línea, luego vamos a… D-40 a 50. 50 a 60.
Alguien ayude a la dama allí si son amables. Si están realmente mal lisiados y sus números son llamados, simplemente vamos a guardar su lugar y vamos a conseguir a alguien para ayudarles.
35 ¿Qué fue eso, 50 a 60 allá? ¿Dije 50 a 60? 60 a 70. D-60 a 70. Vengan en esta dirección si desean mientras salen. La línea se está formando en esta dirección y así que… 60 a 70. Los ujieres los pondrán en su posición. Nunca sabemos… la razón que hacemos eso, jamás sabemos lo que va a acontecer, ¿Ven? El Espíritu Santo pudiera hacer algo, ¿Ven? Él pudiera detener la línea en un segundo. Él pudiera… Hemos tenido bastante experiencia en ocho años. 70 a 80. D-70 a 80. Eso es bueno. Vengan todos en esta dirección. Alinéense de esta manera con sus tarjetas en esta dirección. 70 a 80. 80 a 90. 80 a 90.
[Interrupción en la cinta]
36 El Hno. Osborn va a tomar la palabra en este momento. [El Hno. Osborn explica la manera para ser sanado.] Gracias, Hno. Osborn. Eso es real, eso es Escritura. Eso es sólido. No hay nadie que pueda decir que no es la verdad. Esa es la verdad ¿Ven? Uds. temen poner su fe en acción, ¿Ven?
Si Uds. dicen: “yo tengo fe” y Uds. no tienen ninguna obra, Mejor es que no tengan fe, ¿Ven? Tienen que creerlo. Tiene que… Ahora, todos a lo largo de esa línea de oración, cien personas probablemente… ¿Cuántos allá en la audiencia quieren que se ore por ellos? veamos sus manos. Por todas partes. Oh, hay probablemente otros mil allá que quieren que se ore por ellos. Cada uno de Uds. puede ser sanado, cada uno de Uds., Sólo tengan fe en Dios.
37 Ahora, Hno. Osborn, él puede explicar la Palabra y presentarla de manera que Uds. no pueden evitar creerla. Eso es un don. Lo mío es la declaración profética, y eso junto— igual como los ojos y los oídos y demás— es todo el Cuerpo obrando junto. Y cuando Uds. ven al Cuerpo de Dios moviéndose junto de esa manera, pues, eso debería hacerlos felices hasta que Uds.… Y saber en estos días postreros que Dios está haciendo estas cosas maravillosas por nosotros, Uds. deberían estar tan felices que sólo debería de salir de este edificio gritando de todas formas. ¿No lo creen? Ciertamente.
Muy bien. Traigan a la dama. Ahora, sólo un momento mientras comienzan la fila que viene, Quiero estar seguro que el Ángel del Señor está aquí, ¿Ven? Yo no debería de simplemente orar por la gente a medida que pasan, pero ir a través del discernimiento, por esa línea, tomaría, por cada uno, probablemente cuatro, cinco días de reunión para esa centena. Si Dios puede revelar una cosa, Él puede revelar todas las cosas, ¿Cierto? Sólo lo suficiente para hacerles saber que Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, está aquí y sus bendiciones están con nosotros. ¿No creen eso?
38 Ahora, ¿Cree Ud. dama, mientras viene? Ahora, sólo dejen que esa música continúe, si son amables, donde sea que esté. Eso está muy bien. Eso es bueno. ¿Están todos ahora unánimes? ¿Tienen sus mentes centradas en Jesucristo? ¿Qué si Él estuviera aquí en la tierra esta noche usando este saco que Él me dio? Entonces Él vendría aquí…
Aquí está una mujer, pues, jamás he visto a la mujer en mi vida. Ahora, Jesús, lo que Él haría, Él no pudiera sanarla. ¿Cuántos saben que esa es la verdad? Jesús no pudiera sanarla. Él no puede hacer lo que ya ha hecho, ¿Ven? Él no pudiera, ¿Ven? Él no pudiera decir: “Ahora espera un minuto. Descenderé y moriré para salvarte porque tú eres un pecador en el altar.” No. Él ya murió por su salvación, y Él está sentado a la diestra del Padre para hacer intercesiones sobre su profesión (no sobre sus sentimientos) sobre lo que Ud. profesa que es, ¿Ven?
39 Cuando Uds. dijeron: “Bueno, yo fui salvo hace diez años.” No. Uds. fueron salvos mil novecientos años atrás. Uds. la aceptaron hace diez años, ¿Ven?, ¿Ven? Uds. fueron sanados hace mil novecientos años. ¿Están dispuestos a aceptarlo esta noche? Esa es la única… ¿Ven?, Él no pudiera sanarla a ella. Ahora, la única cosa que Él haría tal como si El estuviera aquí en la tierra. Él dijo: “Nada hago sino lo que el Padre me muestra.”
Siendo que hay una pequeña audiencia nueva, esta noche. Pudiera ser su primera vez. ¿Cuántos estuvieron aquí y nunca han estado en una de mis reuniones antes? Levanten su mano. Oh, vaya. Hay unos cien o doscientos, tal vez unos pocos, en la línea de discernimiento que pudieran… ¿Ven? Dónde sea que el Señor dirija.
40 Ahora, Jesucristo, el Hijo de Dios, cuando estuvo aquí en la tierra, ¿Qué hizo Él? Él no reclamó ser un sanador, ¿Lo hizo? Él afirmó que Él únicamente hacía lo que el Padre le mostraba que hiciera por medio de una visión. ¿Cuántos saben que esa es la Escritura? San Juan 5:19. Dijo: “De cierto, de cierto os digo, no puede el Hijo hacer nada por sí mismo.”
Él pasó junto a un montón de personas lisiadas, jamás sanó a ninguno de ellos en el estanque de Betesda. Y Él sanó a un hombre postrado en un lecho, porque el Padre se lo había mostrado. Él dijo que el hombre estaba ahí postrado, y así que Él no sabía qué hacer.
La gente dijo: “Bueno, ¿por qué Tú no…?” En otras palabras: “¿Por qué no los sanaste a todos?” Los críticos, ellos vivieron en aquellos días también. Un día envolvieron un trapo alrededor de Sus ojos y lo golpearon en la cabeza y dijeron— con una caña— y dijeron: “Si eres profeta, ¿Dinos quien te pegó?” ¿Recuerdan eso? La crucifixión. “Si eres un profeta, ¿dinos quien te pegó?” Él jamás abrió Su boca.
41 No fue un espectáculo de escenario. No fue un payasear. Eso fue absolutamente sinceridad delante del Padre, que Él hizo tal como el Padre le mostró. Quizás Él no supo quién lo golpeó. El Padre sabía. Él percibía sus pensamientos.
Con la mujer en el pozo, Él le habló a ella unos cuantos minutos. Le dijo exactamente dónde estaba su problema. Dijo: “Ve trae a tu marido.” ¿Es correcto eso?
Felipe, cuando vino a Él con Natanael, Natanael lo criticó a Él. “¿De Nazaret puede salir algo de bueno?”
Él dijo: “Ven y ve.”
Así que cuando Él lo vio venir, Él dijo: “He aquí un Israelita en quien no hay engaño.”
Pues, eso lo asombró. Él dijo: “Rabí, ¿Cuándo me conociste?”— O, Reverendo, Maestro.
Él dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.”
42 Ahora, si ese Jesucristo resucitó de los muertos y vive en Su iglesia esta noche, Él puede producir las mismas cosas, porque Él dijo: “Las cosas que Yo hago vosotros también las haréis.” ¿Es correcto eso? “He aquí, Yo estoy con vosotros siempre, hasta el fin del mundo.”
La iglesia ha olvidado estas cosas. La teología de la iglesia ha pasado por encima de la cosa, pero Jesucristo todavía permanece el mismo, ayer, hoy, y por los siglos, aun moviéndose. Jehová Dios se veló una vez en una Columna de Fuego, la siguiente vez en un Hijo, el cuerpo Jesús, y esta vez develándose a Sí Mismo desde una Columna de Fuego dentro de un cuerpo nacido de la virgen, ahora dentro de hombres pecaminosos que han nacido de nuevo. Dios en el Fuego, Dios en Su Hijo, Dios en Su pueblo. El mismo Dios. Justo el Mismo todo el tiempo. Tengan fe en Dios. Muy bien.
43 Ahora, todos tan reverentes como puedan estar ahora. Venga aquí, dama. ¿Cree Ud. con todo su corazón? [La hermana dice: “Sí, yo creo.”] ¿Cree que Jesucristo es el Hijo de Dios? [“Sí.”] ¿Está Él aquí esta noche? [“Sí.”] Quiero que me mire. Ahora, en eso, me refiero, mientras Ud. mira aquí… Igual que Pedro y Juan pasaron por la puerta llamada la Hermosa y dijeron: “No tenemos plata ni oro,” Uds. saben. Ellos dijeron: “Míranos,” ¿Verdad? Y él los miró esperando recibir algo.
Lo que ellos estaban tratando de hacer era ver qué clase de fe tenía él. Ellos eran profetas también. Cuando Elías descendió y ellos fueron a la batalla— los Asirios— y Elías, él vio allá al hijo de Acab. Él dijo: “¿Por qué no vas a tu propio dios?¿Por qué no vas a los dioses de tu madre?” Dijo: “¿Por qué viniste a mí?”
44 Él como que se puso todo enojado al respecto. Él dijo: “Pues, si no fuera porque le tengo respeto a la presencia de Josafat, ni siquiera te miraría,” ¿Ven? Ahora, el profeta dijo que: “Ni siquiera te miraría.” Pero dijo: “Sin embargo, toquen algo de música.” Y cuando comenzó a tocar la música, la mano del Señor vino sobre el profeta, él vio lo que iba a suceder.
Ahora, Él todavía es el mismo Dios esta noche. ¿Creen Uds. eso? [“Amén.”] ¿Cree Ud. eso? Me supongo que somos extraños, ¿Verdad? Nunca antes nos hemos visto en la vida. Ud. es sólo una mujer que está aquí en la audiencia, que tiene una tarjeta de oración y subió a la plataforma.
Pero ahora, si Jesús se ha levantado de los muertos, Él sería capaz de decirme por qué está Ud. aquí. Él pudiera decirme lo que Ud. ha sido, lo que es ahora, lo que Ud. será. ¿Es correcto eso? Ciertamente. No hay secretos con Él.
45 ¿Leyó Ud. alguna vez el librito, mi librito llamado, creo, llamado Un Profeta Visita África, o algo así? ¿Vio Ud. alguna vez la fotografía de ese Ángel? [“Sí.”] ¿Vio la fotografía de Él? Sólo estoy tratando de hablarle igual como Él lo hizo con la mujer en el pozo.
Ud. ha pasado por algunos problemas. Acaba de ser operada. Eso proviene de la espalda, o como por acá, bajo el costado, el bisturí. Oh, era la vesícula biliar, [“Sí.”] una operación de la vesícula biliar.
Había dos médicos en la habitación, ellos sacaron la vesícula biliar. Ud. no ha estado bien desde entonces. Enferma todo el tiempo. [“Sí.”] Ellos jamás hicieron bien el trabajo. Jesucristo puede hacerlo. ¿Cree eso? Siga adelante, está hecho ahora. Dios le bendiga.
Hermana, ¿Aceptará la sanidad por sus ojos esta noche? [La hermana dice: “Lo haré.”] En el Nombre de Jesucristo que lo reciba. Vaya y la paz de Dios sea con Ud.
46 Venga, dama. ¿Aceptará esta noche su sanidad? ¿Cree que Jesucristo murió por Ud.? ¿Y cree que ese problema femenino le dejará esta noche? ¿Cree que ya le dejó? Le ha dejado entonces. Conforme ha creído, sea con Ud. Dios le bendiga en el Nombre de Jesús.
Muy bien. Venga, dama. ¿Cree Ud. con todo su corazón? ¿Cree que Jesucristo está aquí? ¿Cree que Dios le sanará de su problema cardíaco? Entonces Él lo hará. Vaya en el Nombre del Señor Jesús. Él lo ha hecho. Dios le bendiga.
Venga, dama. ¿Cree Ud. con todo su corazón? ¿Cree que el Hijo de Dios está aquí para sanarle? ¿Cree que Él ya le sanó? Lo que su problema es, Ud. tiene oscuridad colgando alrededor de Ud. todo el tiempo. Es un sentimiento inquietante. Es una condición nerviosa. Eso es debido al tiempo de vida que está pasando.
47 El diablo le dijo que Ud. iba a perder su mente. Él es un mentiroso. Ud. está sana. Baje de la plataforma [Palabras inciertas].
Muy bien, venga. Señora, Ud. también ha sanado. Dios le bendiga. Levántese ahora y reciba su vista y que Jesucristo vaya y le sane. Dios le bendiga.
Digamos: “Alabado el Señor.”
¿Cree Ud., señora? ¿Con todo su corazón? ¿Cree que está en Su Presencia? [La señora dice: “Sí.”] ¿Lo cree? Muy bien. Ud. tiene un… No es una enfermedad. Ud. es sensible de su nariz lo que causa que padezca fiebre del heno. ¿Es eso correcto? ¿Acepta su sanidad de parte de Jesucristo? Amén. Vaya testificando de eso ahora, alabando a Dios.
Venga, dama. ¿Cree Ud. con todo su corazón? [La dama dice: “Sí.”] ¿Le gustaría vencer ese problema renal? Eso le causo muchos problemas de espalda. Ud. lo vencerá si cree a Jesucristo, acéptelo como su Sanador. ¿Lo acepta? Dios le bendiga. Vaya y que el Señor Jesús [Palabras inciertas].
Vaya e imponga sus manos sobre ella, y crea que ella sanará y que Ud. recibirá lo que ha pedido.
48 ¿Puede creer, mi hermano, con todo su corazón? [El Hermano dice: “Sí, creo.”] Señor Jesús, ruego que lo sanes y le harás estar bien, en el Nombre de Jesucristo. Amén. Vaya regocijándose. Vaya feliz.
Venga, hermana. ¿Cree Ud. con todo su corazón? Si yo no dijera una palabra… ¿Qué si le dijera que ese nerviosismo le ha dejado cuando Ud. estaba en el asiento, lo creería? [La señora dice: “Sí.”] Vaya y recíbalo. Dios le bendiga.
Muy bien. Venga, señora, venga. ¿Cree Ud. con todo su corazón? [La señora dice: “Sí.”] ¿Lo cree? Esa vieja condición asmática, vaya, crea que Jesucristo la sana, Ud. lo recibirá en el Nombre del Señor.
49 Muy bien. Venga, dama. Ud. tiene varias cosas que están mal. Una es los nervios, y la otra es su corazón le está molestando causándole tener agitaciones en el corazón. ¿Cree que eso le ha dejado? Vaya y crea con todo su corazón y Ud. lo recibirá. Dios le bendiga.
¿Cree Ud., hermano, con todo su corazón que Dios le ha sanado? Amén. Siga adelante creyendo con todo su corazón.
Venga, dama. ¿Cree Ud. con todo su corazón? Ahora, mire. Permítame hablarle sólo un momento. ¿Cree que Dios me revelará algo de su vida si le hablo un minuto y le digo lo que esté mal con Ud.?
50 Muy bien. Ud. tiene artritis. Ud. trata de salir de la cama. Aquí no hace mucho Ud. estaba tratando de salir de lado, sentada de costado, su pie de lado, levantándose de costado. ¿No es eso correcto? Parada junto a un poste de luz y alguien la empujó y Ud. casi se cae. Siga adelante ahora. Ud. puede dar un fuerte pisotón. Está sana. Vaya creyendo con todo su corazón. Se ha ido de Ud. Al aceptar a Cristo.
¿Cree Ud. dama, con todo su corazón? Señor Jesús, sana a la mujer. Que ella vaya y sea sana en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Muy bien. ¿Cree Ud., dama? ¿Con todo su corazón?
¿Cuál es el problema pueblo? Nos sentamos como Cristianos paralíticos. Dios Todopoderoso en Su poder infinito.
¿Quiere Ud. vencer esa fiebre del heno? Siga adelante. Dios le bendiga. Muy bien. Tenga fe ahora. Crea con todo su corazón.
51 ¿Cómo puede el pueblo que afirma haber besado la copa de bendiciones… del borde, y están viviendo bajo las bendiciones doradas de Dios? Oh, [Palabras inciertas]. La misericordia Dios sobre su pueblo.-Trad.] Dios ten misericordia de la gente. Tengan fe en Dios. Aquellas personas sin importar lo que se les dijo o lo que hayan hecho, están sanando de todos modos. Ninguna persona… Observen las expresiones de su rostro cuando están acercándose.
Dios Todopoderoso, quien envió Su Ángel a la habitación esa noche… Uds. dicen: “Eso es fanatismo.” Bueno, hermano, el mundo entero sabe sobre eso y sabe que es la verdad. El mundo científico sabe que es la verdad. Yo vengo hablando en Su Nombre, Jesucristo, y Él está confirmando las palabras que han sido dichas de que es la verdad. ¡Aleluya! Eso es correcto. Ciertamente. Sólo pasando a la gente. Estoy tratando de hacer que ellos acepten a Cristo sobre el negativo…o, sobre la positiva Palabra de Jesucristo para que la crean sin decir nada.
¿Cómo está, señora? ¿Cree Ud. con todo su corazón? [La señora dice: “Con todo mi corazón.”] ¿Cree que Jesucristo es el Hijo de Dios? ¿Qué murió por Ud.? [“Sí.”] ¿Para qué Ud. pueda ser sanada? ¿Cree que Él ya lo ha hecho? [“Lo creo.”] ¿Lo cree? Ud. tuvo una operación, ¿Cierto? [“Sí.”] Le sacaron un tumor… o, el… ¿Y cree Ud. que Jesucristo le ha sanado ahora? [“Lo creo.”] Muy bien. Vaya. Dios le bendiga. Ud. puede ser sana en el Nombre de Jesús.
52 Muy bien. Venga. ¿Cree Ud., señora? Muy bien. Un antiguo problema femenino le ha estado molestando por mucho tiempo. Ud. ha estado nerviosa. Tenía dificultad de audición, y, Ud. tiene fiebre del heno también. Dios Todopoderoso, Autor de la Vida, Dador de todo buen don bendice a esta mujer. Yo maldigo esta enfermedad, este espíritu sordo. Déjala en el Nombre de Jesucristo. Muy bien. ¿Me oye? ¿Me oye ahora? [La dama dice: “Sí.”] Ahora, ¿Qué le sucedió? Aquí está la cosa. Ud. no la necesita. Observe. Ahora, ¿Me oye? [“Sí.”] ¿Diga: “Amén”? [“Amén.”] Diga: “Amo al Señor. Alabado el Señor.” [“Alabado el Señor.”] Ud. está sana. Dios le bendiga [Palabras inciertas]
Digamos: “Alabado el Señor.” Por supuesto, la veo cojeando, señora. Hay algo mal con Ud. en alguna parte. Tiene artritis. Tire esa cosa. Tome a Jesucristo en su corazón y diga: “Sal de aquí, Satanás. Sal de aquí.” Baje de la plataforma [Palabras inciertas] y sana. ¿Lo cree? ¿Lo aceptará? ¿Actuará sobre eso? Dé un pisotón en el piso, camine a través de la plataforma. Eso está bien. Vaya de aquí y alabe a Dios. Levante ambas manos al aire [Palabras inciertas] y alabe a Dios.
¿Quiere hacer lo mismo, hermano? Levántese y hágalo, en el Nombre del Señor Jesucristo.
53 Digamos: “Alabado sea el Señor.”
Tenga fe en Dios. Muy bien. Venga creyendo.
¿Cree Ud. con todo su corazón? ¿No le gustaría comerse una gran hamburguesa de este grosor esta noche? Vaya y cómala y su estómago… Ahora, qué causó eso: Ud. está nerviosa, ¿Ve? No es nada malo. Le dijeron que tenía úlcera, pero eso está equivocado. No es nada sino una condición péptica del estómago. Ud. sabe que se agría, y causa todo ese problema y ardor alrededor. Ahora, eso le ha dejado. Siga adelante y coma lo que Ud. quiera.
Dama, sólo hay una esperanza para Ud. y esa es Jesucristo. Con esa condición que Ud. ahora tiene, el cáncer, eso la matará a menos que acepte a Jesucristo. ¿Cree Ud. que Él le sanará? Dios les bendiga. Vayan en el Nombre del Señor Jesús. Que sea sana. Amén.
54 Venga, dama. ¿Cree Ud. con todo su corazón? ¿Cree Ud. que ese nerviosismo le dejará? [La dama dice: “Sí.”] Dios le bendiga. Siga adelante gritando y alabando a Dios por eso. Amén.
Digamos: “Alabado el Señor.”
Oh, cuán maravilloso es nuestro Salvador. Sean reverentes, en todas partes. Sólo denle alabanza.
Sólo un momento. Espíritu de sordera. Inclinen su cabeza en todas partes ahora. Dios Todopoderoso, Autor de la vida, envía Tus bendiciones para sanarla. Satanás, déjala en el Nombre de Jesús. Ahí lo tienen. ¿Va Ud. a estar bien ahora? ¿Me oye? Dios le bendiga. Vaya, alabando a Dios. Ud. está sana.
Dama, ¿Cree Ud. que el problema cardíaco le ha dejado, ahí sentada? Eso es correcto. Siga adelante, regocijándose y diciendo: “Alabado el Señor.”
55 Venga, dama. ¡Vaya! ¿Cree Ud. con todo su corazón? [La dama dice: “Seguro que sí.” ¿Quiere vencer esa artritis? [“Sí.”] ¿Acepta a Jesús? [“Sí, lo acepto.”] Dios le bendiga. Siga adelante y vénzalo en el Nombre del Señor Jesús.
Vengan creyendo. ¿Quiere ser sana, hermana? Levante su mano, diga: “Yo acepto a Jesús como mi Sanador.” Dios le bendiga. Siga adelante. Ud. jamás tendrá que tener esa operación. Ud. será sana. Vayámonos creyendo con todos nuestros corazones. Dios les bendiga.
¿Cree Ud., dama? Seguro. Ud. aceptó ahí mismo, ¿Verdad? Su problema de riñón se ha ido. Sólo siga adelante. Dios le bendiga.
56 Muy bien. Venga, dama. Por supuesto, un poco de nerviosismo que acompaña su edad, pero tiene artritis que le molesta también. ¿Es correcto eso? Siga adelante, acepte su sanidad. Diga: “Jesús, me sana.” Amén. Aleluya.
Dios Todopoderoso, Autor de la vida, envía Tu paz sobre este hombre. Echa fuera este espíritu sordo, y hazlo oír y estar normal en el Nombre de Jesucristo. Satanás, sal de él. ¿Me oye, señor? Muy bien. Dios le bendiga. Siga adelante ahora. Ud. está sano. Siga su camino regocijándose.
La misma cosa. Oh, tú diablo, sal de la mujer en el Nombre de Jesucristo. Déjala. Amén. ¿Me oye? Diga: “Amén.” [La dama dice: “Amén.”] Dios le bendiga. Siga su camino y sea sana en el Nombre de Jesucristo.
57 Venga, señor. ¿Le gustaría ir y tomar su cena? Siga adelante en el Nombre del Señor Jesús. El problema estomacal le dejará.
Vengan creyendo con todo su corazón. ¿Quiere vencer esa condición nerviosa? ¿Irse y ser sana? Vaya acepte su sanidad en el Nombre del Señor Jesucristo.
¿Quiere Ud. ser sano, hermano? ¿Acepta su sanidad? en el Nombre de Jesús que él lo reciba. Amén. No piensen que estoy emocionado.
Dios bendiga a nuestro hermano y lo sane en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Sólo un momento. El Ángel del Señor se fue de aquí, fue a la audiencia. Amén. ¿Señora, quiere vencer ese nerviosismo? Siga adelante, acepte su sanidad y diga: “Gracias por sanarme Jesucristo.” Muy bien.
Yo le amo, yo le amo.
Porque Él a mí me amo
Y me compró mi salvación
Allá en la cruz.
58 Dios le bendiga, hermano. ¿Cree que Jesucristo le sana? [El hermano habla al Hno. Branham]. Sí, señor. Él lo hizo. Ud. ha tenido algo de fiebre que le ha molestado por mucho tiempo. [El hombre dice: “Cuarenta años.”] Comenzó antes de que comenzara la Primer Guerra Mundial. Veo soldados marchando con sujetadores en sus sombreros con polainas puestas. Y Ud. llega a algún país dónde hay gente de color, morenos. [“Seguro que sí.”] Creo que es México, gente Mexicana. [“Sí.”]
Tiene alguna clase de hinchazón que se produce, algo en Ud. [“Es correcto eso.”] Y Ud. ha tenido una lesión en las vértebras, dos o tres de ellas. [“Tres de ellas.”] Ud. es un amigo de Fred Bosworth. [“Seguro que lo soy.”] Lo veo parado ante mí ahora y un individuo gordo y corpulento con su cabello pei… Es Paul Rader. [“Paul Rader.”] ¿Es correcto eso? Dios le bendiga. Vaya en paz, y Dios sea con Ud., le sane.
59 Venga. ¿Cree Ud. con todo su corazón? Ud. luce como que tuviera ojos buenos, pero no. Lo que los está molestando es astigmatismo. Ud. está muy nerviosa y perturbada. Es el tiempo de la vida, pero ¿Cree Ud. que Jesucristo la sana y le restaura ahora? Dios le bendiga en el Nombre del Señor Jesús.
Damita, Ud. está encarando una operación de tumor, pero Dios puede sanarle. ¿Lo cree? Entonces vaya y acéptelo en el Nombre del Señor Jesús.
¿Cómo está, señor? ¿Quiere vencer ese problema de riñón? ¿Cree que Dios puede sanarlo? Ud. tiene una hernia. Ud. ha estado terriblemente perturbado porque tiene un problema de próstata. ¿Es correcto eso? El otro día Ud. estaba orando al respecto. En su camino hacia acá, Ud. hizo lo mismo, ¿Cierto? Se detuvo junto a ese árbol. Dios le bendiga. Ahora, siga adelante. Ud. está sano en el Nombre del Señor Jesús.
60 Venga, dama. ¿Cree con todo su corazón? Tiene un problema femenino que le molesta durante años. Es una condición de ovario. ¿Es correcto eso? Vaya en el Nombre del Señor Jesús y sea sana.
Digamos: “Alabado sea Dios.”
Señora, ¿Cree con todo su corazón? ¿Lo cree? Entonces acepte su sanidad en el Nombre del Señor Jesucristo. Vaya y sea sana.
Venga, dama. ¿Cree con todo su corazón? ¿Quiere vencer esa condición asmática? Vaya agradeciendo a Dios y alabándolo. Ud. recibirá su sanidad.
Digamos: “Alabado el Señor.”
Venga, dama. ¿Quiere ser sana de esa condición nerviosa? Muy bien. Dios le bendiga. Vaya y sea sana en el Nombre del Señor Jesús.
¿Cree Ud., dama, con todo su corazón? ¿Con todo su corazón? [La dama dice: “Sí.”] ¡Sí! Oh, es artritis. No sabía por qué estaba parada… La veo en una posición donde Ud. estaba intentando levantarse. Muy bien. Siga su camino ahora y jamás lo tendrá otra vez. Dios le bendiga. Vaya regocijándose.
61 Venga, dama. ¿Cree Ud. con todo su corazón? Si yo no le dijera una palabra, ¿lo creería aun así, lo haría? ¡Lo creería! Puesta entre nosotros está una mesa. Hay comida sobre ella y Ud. se aleja de ella. ¿Quiere ir a sentarse y comer? ¿Ser sana? ¿Creerá que Jesucristo le sana ahora mismo de esa condición estomacal? ¿Lo cree? Dios le bendiga. Eso es lo que acaba de suceder. Vaya. El Señor le bendiga, mi hermana.
Muy bien, dama. ¡Vaya! Pudiera causarle algunos problemas horribles, ¿Verdad? Esa espalda que tiene, pero Jesucristo le sanará. ¿Cree Ud. eso? ¿Lo acepta ahora? Dios le bendiga. Vaya y que Él…
Digamos: “Alabado el Señor.”
¿Quiere vencer esa artritis? ¿Cree que lo ha superado ahora? Muy bien. Entonces es tal como Ud. ha creído. Vaya y recíbalo. Dios le bendiga.
62 Venga, dama. Amén. ¿Quiere vencer ese tumor? [La dama dice: “Seguro que sí.”] ¿Sin una operación? [“Sí. Señor.”] ¿Cree que el poder de Dios está aquí para hacer que ese demonio se vaya de allí, y que esas células se separen y se vaya? ¿Lo cree? [“Seguro que sí.”] Entonces acéptelo a Él como su Sanador ahora mismo. Vaya testificando la misma cosa. Muy bien.
63 Venga, señora.
Aleluya. El Espíritu Santo ahora se vuelve predominante. Todo poder demoníaco en este edificio está sujeto al Dios Todopoderoso. Amén. Cualquier cosa puede suceder ahora mismo. Cualquiera que creyera en este momento puede recibir. Oh, no tendremos que hacer otra línea de oración. Dios sanará a cualquier persona aquí ahora mismo sobre las bases de su fe.
¡Dama! Siga adelante y coma lo que quiera. Su fe le ha salvado. Dios le bendiga.
Muy bien. Venga, dama. Ahora, dama, ¿Cree con todo su corazón? ¿Ud. aquí? Ahora, de modo que la gente vea que no es lectura de su mente, ponga su mano sobre mi hombro. Si Dios puede mostrarme aquí por medio de una visión cuál es su problema, ¿Aceptará su sanidad de parte de Jesucristo? [La dama dice: “Sí, la aceptaré.”] Sí, dama. Ud. tiene algo rígido en la cadera. Es artritis. ¿Es correcto eso? Si lo es, levante su mano de mi hombro. Ahora, se ha ido de Ud. Baje de la plataforma regocijándose y agradeciendo a Dios. Dé alabanza a Dios.
64 Muy bien. ¿Cómo está, señora? ¿Cree que Dios la sanará? Ud. tiene una opresión. Es algo que la persigue, una condición nerviosa. ¿No es correcto eso? Ud. está sana. Vaya. Dios la bendiga ahora.
Muy bien. Venga, dama. Ponga su mano por aquí sobre mi hombro y diga: “Yo creo con todo mi corazón que Jesucristo es el Hijo de Dios.” ¿Hace eso con todo su corazón? Sí. Muy bien, baje de la plataforma, diciendo: “Gracias, Jesús, por sanarme de la condición nerviosa.” Amén.
Venga, señor. ¿Cree con todo su corazón? ¿Cree que Dios está aquí para sanarle? [El hombre dice: “Seguro.”] El nerviosismo es una cosa difícil para un hombre de su edad, pero Ud. puede sanar de eso ahora. ¿Lo cree? [“Sí.”] Muy bien. Es causado por un problema de próstata. Baje de la plataforma diciendo: “Gracias, Señor Jesús.” Amén.
65 Venga. ¿Cree con todo su corazón? [La dama dice: “Sí creo.”] Sólo quiero ver cuántas personas están sanando por allá en la audiencia con la misma cosa que está pasando aquí sobre la plataforma. Muy bien. Su problema cardíaco le ha dejado, dama. Sólo siga adelante.
Digamos: “Gracias a Dios.” Oh, cuanto amo a Jesús porque Él me amó primero. Compró mi salvación sobre un oscuro y frío Calvario. Crean.
¿Acepta su sanidad, dama? Vaya diciendo: “Gracias, Señor Jesús, por sanarme.”
Venga, dama. ¿Quiere vencer ese problema de espalda, condición renal? Vaya diciendo: “Gracias, Señor Jesús, por sanarme.” Crea con todo su corazón.
Venga, dama. Nervios, palpitaciones, condición cardiaca. Vaya aceptando su sanidad en el Nombre del Señor Jesús y sea sana.
66 Muy bien. Venga, dama. También condiciones del corazón. Ud. también tiene, fiebre del heno que le está molestando. ¿No es correcto eso? Vaya y acepte su sanidad en el Nombre del Señor Jesús.
Venga, dama. ¿Cree Ud. con todo su corazón? ¿Quiere vencer ese antiguo problema femenino que le ha molestado durante todos estos años desde la niñez? Diga: “Gracias, Señor Jesús, por sanarme.” Y baje de aquí…
No. Ud. sólo piensa que lo fueron. Ellos fueron sanados ahí mismo, ¿Ven? ¿Me oye? Seguro que sí. ¿Ud. me oye ahora? Le dije que fue sanada, hermana. No dude de mí. Vea que me tiene… Ahora, veo que Ud. está sana, ¿Verdad? Vea, Ud. puede oír. Muy bien. También se ha ido su problema femenino. Su nerviosismo la ha dejado. Su audición,… escuche, no había oído en años. Amén. Diga: “Alabado el Señor.” [La dama dice. “Alabado el Señor.”] Muy bien. Baje de la plataforma gritando. No dude. Si Ud. duda, eso regresará a Ud. de nuevo. No haga eso. Crea. Tenga fe en Dios. Amén.
¿Cree, hermana? Diga: “Gracias, Jesús, por sanarme.” Vaya y diga: “Alabado el Señor.”
67 Muy bien. Venga, dama. ¿Cree Ud. con todo su corazón? ¿Cree que Jesucristo está aquí para sanarle? Diga: “Gracias, Señor Jesús, por sanarme de artritis. No la tendré ya más.” Vaya, vaya. “Gracias, Señor Jesús.”
¿Cree Ud., dama? Dios, sana a esta pobre mujercita y hazla estar bien en el Nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga, madre. Que el Señor les bendiga.
Digamos: “Gracias a Dios.”
Ahora sean reverentes. Sean reverentes ahora. Manténganse observando el Espíritu de Dios moverse a medida que se mueve. Cuando alguien está siendo sanado aquí, tomen lo mismo. Acéptenlo por fe. Créanlo con todo su corazón. Dios lo hará así. Amén.
68 Muy bien. Venga, señor. ¿Cree con todo su corazón?
¿Están creyendo todos con el hombre en este catre… camilla? ¿Están creyendo? ¿Están creyendo? Muy bien. Sólo tengan fe. Sigan orando. Bien atrás en la parte posterior, crean.
Ud. acaba de levantar su cabeza allá atrás, señor, creyendo— con el abrigo blanco, atrás de ese lado. Oh, está cerca de la dama sentada… ese es Ud. Sí, señor. Es la dama sentada junto a Ud. Oh, ella está… ella quiere tener un hijo, un bebé. La veo moverse… ¿Es eso correcto, joven dama? ¿Quiere recibirlo? ¿Lo cree? Entonces levante su mano. Dios le bendiga. Póngase de pie. Señor Jesús, que ella sea fértil, y dé a luz lo que ella desea. Oro en el Nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga, mi hermana. Vaya y que la paz de Dios sea con Ud. Aleluya. Tengan fe en Dios.
69 ¿Ud., es verdadero creyente? Con todo su corazón, con todo su corazón. Ud. tiene algo mal en su pecho, y tiene… Creo que es algo en sus ojos, una catarata, glándulas sinusales que se bajan así. ¿No es correcto eso? [El hombre dice: “Correcto.”] Y ¿No es Ud. un visitante aquí? Ud. ha venido de Canadá. [“Sí, eso es correcto.”] Vaya, Ud. tiene una esposa que estaba enferma: [“Eso es correcto.”] y este hombre aquí oró por ella y ella fue sanada. [“Correcto.”] Ud. también. Dios le bendiga. [Palabras inciertas] parado ahí de pies [Palabras inciertas] orando por usted. Tenga fe en Dios.
Venga. ¿Cree? En el Nombre de Jesucristo, reciba su sanidad. Vaya gritando las alabanzas de Dios. Creyendo. Amén. Señor Jesús, bendícela y restáurala en el Nombre de Jesús. Amén.
¿Pueden oírme muy bien? Ud. está sana. Dios les bendiga. Siga adelante…. De Dios sea sobre Ud.
70 ¿Cómo está, hermana? Venga ¿Cree con todo su corazón? Endurecida con artritis, y nervios, y preocupada. Diga: “Gracias, Jesús, por sanarme.” Ahora, baje de la plataforma, regocijándose, diciendo: “Alabado sea Dios,” y sea restaurada.
¿Cree con todo su corazón? ¿Quiere vencer esa fiebre del heno? Bueno, sólo continúe y alabe a Dios. Diciendo: “Gracias, Señor Jesús. Gracias.”
Muy bien. Crea con todo su corazón. ¿Cree? En el Nombre de Jesucristo, que él sea sano. Levante su mano y diga: “Gracias, Jesús.” Ahí lo tiene. Alabado sea Dios.
Muy bien. Venga, señor. Vencer el problema del corazón. Sólo levante su mano y diga: “Gracias, Señor. Estoy sano.” Amén.
71 Venga, señor. ¿Cree con todo su corazón? ¿Cree que esa vieja condición nerviosa le ha dejado? En el Nombre del Señor Jesús, reciba su sanidad.
Digamos: “Alabado sea Dios.”
¿Cree Ud., hermana, con todo su corazón? En el Nombre de Jesucristo sea Ud. sana. Amén.
Digamos: “Alabado el Señor.”
¿Es este su hijo? ¿Cree que Dios me revelará el problema de ese niño? [La dama dice: “Yo creo.”] ¿Con todo su corazón? [“Con todo mi corazón.”] Y si revelo, por la ayuda de Dios, el problema de ese niño a Ud., por medio del Espíritu de Dios, entonces ¿Creerá Ud. que Dios está en Su Iglesia haciendo las mismas cosas que Él hizo? Él es un niño nervioso. ¿Es eso correcto? Ponga su propia mano sobre su cabeza, diga: “Dios, yo acepto su sanidad y [Palabras inciertas]…por este muchacho, Padre. Satanás, sal de él. Él ha salido de ti, hijo. Baja de la plataforma. Te vas a recuperar.
Digamos: “Alabado sea Dios.”
72 Muy bien. Traigan a la dama. ¿Cree con todo su corazón? ¿Cree que Jesucristo la sana ahora mismo? Vaya agradeciendo a Dios, diciendo: “Te alabo, Señor. Te alabo.” Jamás tenga un testimonio negativo. Testifique positivo. “Jesús me ha sanado, y estoy bien.” Vaya y Ud. recibirá su sanidad.
Diga: “Alabado sea Dios.”
Muy bien. Venga, joven. ¿Qué piensa sobre esto? [El hombre dice: “Yo creo.”] ¿Lo cree? [“Sí.”] ¿Cree que ese nerviosismo le va a dejar? ¿Cree que ya le dejó? ¿Cree que Jesucristo le quita eso de Ud.? Entonces Él lo ha quitado. Amén. Dios le bendiga. Vaya y [Palabras inciertas]
73 Muy bien, dama. ¿Quiere que esa catarata le sea quitada de sus ojos? ¿Sí? ¿Acepta a Jesús como su Sanador? ¿Cree que la cosa está muerta ahora y la vista vendrá a esos ojos? Ud. la tendrá. Vaya y adore a Dios. Lo que Ud. cree, lo tendrá.
Venga, dama y venza todo ese nerviosismo y condición incómoda. En el Nombre de Jesucristo vaya y sea sana. Vaya agradeciendo a Dios. Alábelo con todo su corazón.
Hermano, Ud. lo recibió mientras estaba sentado ahí. Baje por aquí regocijándose.
Muy bien. Venga, hermana. ¿Cree con todo su corazón? Oh, ¿Cuán…[Palabras inciertas]. En el Nombre del Señor Jesucristo {palabras inciertas]. Que el Señor se lo conceda. Ahora vaya y coma lo que quiera. El problema estomacal le ha dejado. Amén.
74 ¿Qué piensa Ud., damita? ¿Cree con todo su corazón? Hay algo impactándole que jamás le impactó en su vida. Ud. se da cuenta que está en la Presencia de Algo. ¿Es eso correcto? Eso es correcto. Ud. siempre ha sido una niña nerviosa, perturbada, a través de la escuela y todo. ¿No es eso correcto? ¿Cree que se ha ido de Ud. ahora? Se ha ido. Ahora, vaya y diga: “Gracias sean dadas a Dios,” y dé a Dios la alabanza.
Muy bien, señor. ¿Cree que sus ojos se van a recuperar? En el Nombre de Jesucristo, concédelo, Señor Dios. Vaya agradeciendo a Dios por eso.
¿Cree Ud., señor, que se recuperará? [El hombre dice: “Sí, señor.”] En el Nombre de Jesucristo, sánalo, Señor. Oro en el Nombre de Jesús. Vaya agradeciéndole a Él, diciendo: “Alabado el Señor.”
75 Venga, dama. ¿Cree Ud. con todo su corazón? Vaya a casa e imponga manos sobre su niño enfermo. Su asma le dejará ahora. Siga adelante. Alabe a Dios. Dele gracias a Él y alábele. Ud. lo tendrá.
Oh bendita sea la unión que enlaza a nuestros corazones en amor Cristiano. El compañerismo entre parentela es igual a lo celestial.
Dios le bendiga, hermana. Si Ud. cree con todo su corazón, jamás se quedará ciega. ¿Lo cree? Dios le bendiga. Vaya y recíbala.
Venga, dama. Amén.
Oh, ¡Qué noche! ¡Qué tiempo! ¡Qué privilegio! Sentados juntos en lugares celestiales en Cristo Jesús— en Cristo Jesús.
Venga, dama. ¿Quiere vencer ese problema de espalda? Vaya y acepte a Jesucristo como su Sanador y diga: “Gracias, Señor Jesús.” Ud. lo tendrá.
76 Venga dama. ¿Cree Ud.? [La dama dice: “Sí, creo.”] ¿Con todo su corazón? [“Amén.”] Si no le dijera una palabra de lo que está mal con Ud., ¿Cree aún que está sana? [“Sí.”] ¿Es correcto eso? Entonces vaya y coma lo que quiera. Su problema estomacal le ha dejado. Dios le bendiga.
Digamos: “Alabado sea Dios.”
¿Cree que Dios le sanará? En el Nombre de Jesucristo bendigo a este niño para su sanidad, y a la madre también. Dios le bendiga. Siga ahora su camino regocijándose, agradeciendo a Dios por ello.
¿Cree con todo su corazón? [La dama dice: “Sí.”] ¿Cree que Dios le sanará? [“Sí, creo.”]
77 Me parece que cualquiera vería parado ahí mismo. ¿Puede ver ese remolino de fuego, la Columna de Fuego justo allá? ¿Ve? La veo liberando a la mujer. Ella es como una mujer de piel morena y ella ha sido operada de un tumor en el seno. Ella tiene una mesa moviéndose ante ella. Ella tiene problema estomacal.
Ahí está la dama sentada justo ahí, con sus, lo que parece, plumas alrededor de su sombrero o algo. Es Ud., dama. Ud. que parece… levante su… Es Ud. Póngase de pie. ¿No acaba de tener una operación? Ahí mismo. ¿Es correcto eso? Muy bien. Ud. está sana. Ahora, vaya a casa. Dios le ha sanado. Amén.
Todos deberían creer. Escuchen, preciosos, amigos Cristianos. Yo no puedo sanar a la gente. Yo no soy un sanador. Jesucristo les ha sanado. Él ya lo hizo.
78 Señor, Ud. ahí sentado, mirándome tan sinceramente, allá atrás en esa segunda fila. Ud. tiene a alguien en su mente. Un hombre con una camisa que se mira azul, con el cuello abierto. Ud. está estudiando respecto a alguien. Es una… es respecto a un hermano, y un hermano es un… Póngase de pie. Ahí está otro hombre parado frente a Ud. Una visión… Es un hermano que está ciego y Ud. tiene una madre. Ella tiene problemas cardíacos. ¿Es correcto eso? ¿No son ellos sentados junto a Ud.? Y en la visión cuando lo vi en su casa, antes que salieran, ¿No es esa su esposa sentada junto a Ud. ahí? ¿No es correcto? ¿Está dispuesto con tanta fe, Ud. sabe lo que yo haría si estuviera en su lugar? Yo dejaría ese hábito de fumar cigarrillos y aceptaría la sanidad de ellos. ¿Lo hará? Dios le bendiga. Amén.
79 Digamos: “Alabado sea Dios.” (No sé qué hora es, estoy…)
¿Le cree a Él? [La dama dice: “Sí, yo creo.”] ¿Quiere vencer esa fiebre del heno? [“Sí, quiero.”] Vaya y acepte su sanidad en el Nombre del Señor Jesús.
Venga, señor. ¿Le cree con todo su corazón? ¿Sí? Ud. ha venido por una buena razón. Ud. está haciendo mal. Ud. tiene un hábito que quiere dejar atrás. ¿Cree que Dios lo quitará de Ud. esta noche? ¿Cree que Dios le sanará? ¿Lo cree? Muy bien. Maldito sea el diablo que ata a este hombre. Tú demonio de alcohol, sal del hombre. Vaya, y no beba más entre tanto que viva, y dé su corazón a Jesucristo y sea sano.
Sólo un minuto. Ahora, sólo un momento. Tengan fe en Dios.
80 ¿Dónde está el hombre lisiado? Era alguien… Aquí. Está este hombre sobre el catre. ¿Cree que soy el siervo de Dios? Vea en esta dirección un minuto.
Joven, yo no pudiera sanarlo. Yo no sé nada de Ud. Dios sabe eso, pero su vida está en las manos de Dios. ¿Me cree ser Su siervo? Su esposa está sentada ahí junto a Ud.… o, ella no es su esposa, ella es su noviecita, y Ud. está sufriendo con leucemia, cáncer del torrente sanguíneo. Ud. va a morir si se queda ahí, y el doctor no puede hacer más por Ud. Ud. sólo tiene una oportunidad, y esa es la bendita promesa del Señor Jesucristo.
81 La gente lo trajo aquí a este lugar esta noche, después que lo trajeron, lo pusieron aquí, lo trajeron aquí a propósito, pensando que se quedaría allí, y ellos le pidieron que creyera. Y si Ud. creía, que el Espíritu de Dios me atraería a Ud. ¿Es esa la verdad? Muy bien. ¿Me cree ser Su siervo? ¿Acepta a Jesucristo como su Sanador? ¿Lo acepta ahora? ¿Lo deja todo y lo acepta a Él como su Sanador? Entonces en el Nombre de Jesucristo póngase de pie, acéptelo. Vaya a casa en el Nombre de Jesucristo. Aleluya.
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