S.150 53-0906E  El Jesucristo Viviente 

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OBRAS DEL MENSAJE

El Jesucristo Viviente

Chicago, Illinois, E.U.A.

53-0906E

1 Todo es posible,
Señor, yo creo.
¿Inclinamos nuestros rostros solo un momento?
Y mientras vamos a la oración, el Hermano Boze acaba de traerme un mensaje aquí en la parte de atrás de una carta que dice que una madre está aquí esta noche con un bebé con problemas cardíacos tan graves que puede morir esta noche. Está en el edificio. Oremos para que Dios bendiga al bebé y que viva.

2 Nuestro Padre celestial, venimos a Ti esta noche, tan humildes como sabemos venir, para ofrecer acciones de gracias y alabanza a Ti por la muerte de Jesucristo en el Calvario quien nos compró nuestra salvación y sanidad.
Dios, rogamos por misericordia para este bebé. La madre ha sido lo suficiente reverente como para traerlo a la iglesia. Los doctores, Tus siervos, no pueden hacer nada al respecto, pero Señor, Tú puedes hacer al respecto. Tú eres el Torrente de toda nuestra misericordia, oramos, Padre, que Tú extiendas las grandes bendiciones de Dios al niño, y que viva y que el problema cardíaco se vaya.

3 Decimos como siervos de Dios, decimos: “Maldito sea ese problema cardíaco en el bebé, y que el bebé pueda vivir, y que la madre lo lleve a casa ahora, y que simplemente pueda tener una buena noche de descanso, y que mañana esté bien en su camino, Señor. Que pueda seguir mejorando hasta que esté completamente sano. Te daremos a Ti las gracias y alabanza por ello, Padre”.
Y ahora a todos los otros, los especiales y a todos, que han llamado, que han enviado telegramas y que quieren mandar a sus seres queridos de todas partes, Dios tenga misericordia de ellos. Y nos ayude esta noche mientras nos paramos aquí como Tu siervo para ministrarle a Tu pueblo. Te damos las gracias por todo lo que has hecho, y estamos orando ahora para que nos bendigas en este servicio esta noche; porque lo pedimos en el Nombre de Cristo Jesús. Amén.
Pueden tomar asiento.

4 La gran paz de Dios y misericordia sea con cada uno de ustedes.
Y ahora en el versículo 27 del capítulo 16 de San Juan, quiero leer esta parte de la Escritura. Yo sé que el Hermano Baxter normalmente siempre les tiene un sermón dinámico, y ahora me gustaría leer una pequeña Escritura para mi parte porque si lo que yo digo falla, esto no. Esto siempre permanecerá igual. Así que sé que será de bien. ¿No es eso correcto, Hermano Osborn? Eso es correcto. Muy bien.
Pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado, y habéis creído que yo salí de Dios.
Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre.
Le dijeron sus discípulos: He aquí ahora hablas claramente, y ninguna alegoría dices.
Ahora entendemos que sabes todas las cosas, y no necesitas que nadie te pregunte; por esto creemos que has salido de Dios.
Jesús les respondió: ¿Ahora creéis?
Dios añada Sus bendiciones a esta Palabra.

5 Al hablar en parábolas, no podían entenderle a Él, pero cuando se dieron cuenta que Dios le estaba mostrando cosas, entonces creyeron Su testimonio que Él había salido de Dios.
Y ahora yo estoy dando un testimonio del mismo Hombre esta noche, que ellos lo crucificaron, y Él tenía que morir para quitar el pecado del mundo. Pero al tercer día Él resucitó de nuevo, y ascendió al Padre, y ha regresado en la forma del Espíritu Santo viviendo con nosotros, en nosotros, haciendo las mismas cosas esta noche que Él hizo entonces.

6 ¿Podemos decir como Sus discípulos: “Por esto creemos”? Dios conceda que así sea esta noche, que por el testimonio de Dios, de la resurrección de este Hombre, que conocía los pensamientos de la gente, que sabía qué iba a suceder, e hizo solo lo que Dios le guió, pues todo lo que Dios le dijo fue exactamente la verdad. ¿No es eso maravilloso?
Bueno, Uds. saben, amigos, eso es suficiente para hacer que mi corazón comience a saltar y estallar, ¿no es así? ¿Ven? Que Jesucristo, y cualquier persona en el mundo que alguna vez llegó a ser algo en el mundo, fueron hombres y mujer que creyeron en Jesucristo.
Ahora, el Señor es bendito y bueno. Él está lleno de compasión y misericordia para todos nosotros.

7 Ahora, el Hermano Ryan allí quería que dijera algo sobre los indios. Fue cuando recién comencé en mis campañas hace como seis o siete años, me imagino. Y yo estaba en Phoenix, Arizona, y la primera vez que alguien aparte de la gente de color había entrado en la fila, los de color y los blancos, y luego vinieron estos indios y estaban vestidos con todo su atuendo nativo.
Entonces cuando pasó uno, el Espíritu Santo dijo: “Ella es una alcohólica”, ¿ven? Y ella fue liberada. El siguiente que pasó, yo dije: “Señor, si tan solo revelas lo que son esos indios, te prometo que iré a la Reserva”.

8 El siguiente pasó, le dijo que ella tenía tuberculosis, y ellos la estaban cargando. Ella simplemente se levantó y se fue caminando. Así que entonces el siguiente pasó. Se me olvida exactamente lo que estaba mal con esa mujer, pero fue sanada.
Sucedió que el misionero estaba presente, sentado allí. Así que cuando yo estaba en California, pues, el misionero se acercó, dijo: “¿Se acuerda que lo que le prometió a Dios en Phoenix? ¿Que regresaría con los Indios Apaches?”.
Así que no hubo sino una noche con los Indios Apache. Nos juntamos temprano en la tarde porque tenía que ser una reunión en el exterior. Tenían una pequeña iglesia allá en San Carlos, muy atrás en las colinas desérticas de Arizona.

9 Bueno, yo pensé que tal vez tendríamos quizá, veinte o treinta indios allá afuera, pero oh, vaya, estaban congregados miles de ellos, y era la vista más dramática el verlos sentados alrededor, el padre anciano y la madre y todos esos pequeños inditos sentados sobre cobijas. Y tan lejos como uno podía ver en un desierto así, estaban sentados alrededor, con altavoces instalados.
Y en todo eso, solo había una persona que podía interpretar. Y un dialecto indio, si alguien sabe lo que es, su gramática, no tiene oraciones ni nada. Solo empiezan muy bajito y empiezan a gritar muy fuerte y luego se detienen de repente, Ud. sabe. Así que no hay ninguna puntuación en absoluto.

10 Así que entonces este intérprete estaba dando la interpretación y yo traté de decirles a los indios. Ahora ese no es un extranjero. Ese es un verdadero ciudadano estadounidense, los únicos estadounidenses que tenemos, son los indios. Dios les dio este país. Nosotros se lo quitamos.
Y si alguna vez hubo un ciudadano estadounidense que creo que alguna vez le puso una mancha a la bandera, si hubiera alguna, sería la forma en que tratamos a esos indios. Cuando amontonamos miles y decenas de miles y miles de millones de dólares y los enviamos a través de los mares, allá a Japón y otras cosas, y nos los regresan explotándolo, y nuestros indios mueren de hambre cada año.

11 Después de todo este es su país, país dado por Dios, y yo dije: “Realmente siento pena y mi solidaridad para con Uds., pero”, yo dije: “Yo solo soy una voz en los Estados Unidos. Estamos conformados de muchas voces”. Dije: “Pero siendo que el país les ha dado un trato injusto, pero”, dije: “Yo sé de Alguien que nos les dará uno. Ese es Jesucristo”. Yo dije: “Él les dará lo que en realidad merecen. Cristo será amable con ustedes”.
Bueno, el indio es un tipo extraño. Él no cree cualquier cosa. Recuerdo a Billy repartiendo tarjetas de oración una vez en Phoenix en una reunión grande de carpa donde estábamos, y solo nos quedaban un par de días, y yo dije: “Billy, no repartas esas tarjetas de oración a personas con dolores de muela o algo como eso. Dáselas a personas que se están muriendo.

12 Así que había un viejo indio sentado allí, cuando vio a Billy venir, él lo miró. Se levantó y se acercó, y mi muchacho tiene todo un sentido del humor, Ud. sabe, así que él dijo, le tocó la espalda y dijo: “¿Qué es lo que pasa, jefe?”.
Él dijo: “Yo enfermo”.
“Muy bien”. Dijo: “Jefe, mi papá me dijo que solo se la diera a gente que está realmente enferma. ¿Está Ud. realmente enfermo?”.
Él dijo: “Yo enfermo”. Eso es todo lo que sabía. Así que Billy siguió adelante. El jefe se sentó y lo volvió a observar. Observó que esas tarjetas de oración comenzaron a disminuir más y más, así que se acercó y le volvió a tocar la espalda.
Él dijo: “¿Qué quieres, jefe?”.
Dijo: “Yo enfermo”.

13 Él dijo: “Yo sé, pero”, dijo: “¿Qué es lo que te pasa, jefe?”. ¿Estás realmente enfermo? ¿Tienes cáncer o algo que tú…?“.
Él dijo: “Yo enfermo”. Eso es todo lo que podía sacarle. Así que siguió adelante un poco más y a él solo le quedaban unas cuantas. El jefe lo atrapó y le dio la vuelta y dijo: “Yo enfermo”.
Y Billy dijo: “Mira, toma esta tarjeta de oración y escríbele: Yo enfermo, y llévala allá y dásela al ujier”.
“Yo enfermo”. Pero ese es el indio, Ud. sabe. Él es un tipo muy extraño, y esa noche cuando terminé de hablar, yo dije: “Ahora, si Uds.….”. Estábamos en los escalones de una iglesia que ellos tenían, una iglesia pequeña, y no sé de qué denominación era, pero solo era una pequeña iglesita en el lugar. Y la misionera estaba parada allí. Ella no podía hablar el idioma. Había una mujer de intérprete.

14 Así que yo me fijé en todos ellos… pequeños fuegos que venían a lo largo en el desierto. Y yo dije: “Ahora, todos los que creen y que quieren oración, fórmense por aquí a mi derecha. Todos los que quieran oración. Había mucho espacio, todo el desierto para poderlos formar.
Yo dije: “Todos los que quieran oración, párense por aquí a mi derecha”. Nadie se paró. Solo se quedaron sentados allí. Bueno, yo pensé: “Bueno, esta es la primera vez que me ha pasado eso”. Nadie se puso de pie.
Así que yo dije: “Bueno ahora eso es extraño”. Así que lo siguiente… la misionera regresó a la iglesia, y salió con unas mujeres indias.
Así que yo dije: “¿Será está la línea de oración?”.
Ella dijo: “Sí”.

15 Así que la primera mujer, yo la estaba mirando, hablando con ella a través de la intérprete, y vi lo que estaba mal con ella, y le dije que era una enfermedad venérea. Yo dije: “No es porque sea Ud. inmoral, sino por la manera que tiene que vivir”.
Ella se dio la vuelta y me miró. Ella le murmuró algo a la intérprete. La intérprete me dijo: “Ella dice: ¿Cómo supo Ud. eso?”
Y yo dije: “Bueno, ese es un don de Dios”. Así que eso era correcto. Yo dije: “¿Cree que Cristo la sanará de eso?”.
“Sí”. Yo oré por ella. Ella siguió adelante.

16 Pasaron dos o tres: uno con glaucoma en el ojo, y por el estilo, y después de un rato había una niñita que pasó y más o menos el tamaño de esta niñita que acaba de recibir su vista la otra noche estando sentada allí, y así que ella tenía su rostro inclinado y su cabellito como cerdas. Y ella no levantaría su cabeza. Ella solo la mantenía inclinada.
Y yo tomé su cabeza y ella solo seguía con la cabeza inclinada. Y yo dije: “¿Qué problema tiene?”. Y yo dije“ ”Ella es sordomuda, ¿no es así?“.
Dijo: “Sí”.
Y yo dije: “¿Acaso no fue eso causado por una fiebre?”.
Ella dijo: “Sí. Una alza de fiebre la dejó sin oír ni hablar”.
Y yo dije: “¿Cree Ud.?”. Y la madre estaba parada allí. Yo dije: “¿Cree Ud. que Cristo sanará a su niña?”.

17 “Sí”. Ello lo creyó. Así que entonces yo oré por la niñita de esa manera, y me agaché y yo hice [El Hermano Branham chasquea sus dedos] de esa manera. Yo dije: “¿Me escucha?”.
Ella hizo un ruido como: “Blah, blah, blah, blah, blah”.
Yo dije: “Ella hablará mejor que eso un día”.
Dijo: “Hum, ella habla bastante bien ahora”, ¿ven? Y yo no sabía lo que ella estaba diciendo. Dijo: “Ella habla bastante bien ahora”.
Y todos esos indios comenzaron a mirar, Ud. sabe, y por supuesto cada uno de ellos con una pipa así de grande fumándola, Ud. sabe, comenzaron a escupir, Ud. sabe, y miraban a los lados y arriba. Ahora, él es un tipo extraño pero una vez que se convence, eso es todo, ¿ven?

18 Y ellos estaban hablando unos con otros allá afuera, Ud. sabe. Y la misionera o la intérprete volvió a callarlos. Y el siguiente que vino era un muchachito. Él estaba parado con su rostro inclinado, y la madre estaba parada allí, y no esperaba que le dijera a él lo que estaba mal. Ella solo lo agarró por la parte superior de la cabeza de esta manera, y tiró su cabecita hacia atrás. Pues, sus pobres ojitos estaban tan bizcos como podían estarlo, y el pequeño viejo rostro rojo y mejillas así de gordas. Un niño bonito. Así que yo dije: “¿Lo puedo levantar?”.
Y ella me miró. Y yo levanté al pequeñito, él recargó su cabeza sobre mi hombro, y yo le dije al intérprete: “No interprete la oración”.

19 Yo dije: “Querido Dios, esta gente que ha sido empujada, con derechos, y nosotros entramos y tomamos sus tierras, le disparamos al búfalo, matamos al venado, los pusimos aquí en las llanuras para que murieran de hambre, y quemamos millones de dólares de jamones allá afuera en las praderas y cosas como esas y carne, los dejamos a ellos morir de hambre. No es justo”. Yo dije: “Dios, muestra que Tú no haces acepción de personas, y déjales saber esta noche, que yo les he dicho la verdad. Que Tú estás a favor de ellos”. Sucedió.
Antes de ver, le di vuelta al niño. Yo dije: “Ahora, dígales que miren”. Sus ojitos estaban tan derechos como los míos. Y todos comenzaron a mirar. ¡Vaya! Si acaso se trata de un comportamiento. Allí comenzó. Así que ellos los aquietaron.

20 El siguiente pasó, ellos comenzaron como si fuera a haber una estampida. Así que les tomó un tiempo, el polvo volaba por todas partes. La gente corría por un lado y por el otro lado, y yo me preguntaba: “¿Qué pasa allá afuera?”.
Así que ella finalmente los aquietó. Entonces tuve una línea de oración de unas cuatro cuadras de larga. Déjeme decirle. Nunca había visto a tantas personas por las que orar en mi vida y dije: “¿Cómo sucedió?”.

21 Ella dijo: “Al principio, ellos pensaron que no estaba correcto, pero”, dijo: “Ahora están convencidos”. Dijo: “Ahora, será glorioso ahora”, dijo la misionera.
Así que entonces, el Hermano Moore, ¿alguien conoce a Jack Moore? Él estaba conmigo. Jack Moore, y muchos de los hermanos allí y el Hermano Brown. Bueno, uno no podía conseguir… uno tenía que quitarlos para ese entonces.
Y allí estaba una pobre mujer anciana india que se suponía que era la siguiente, y ella tenía dos palos que había cortado con un pedazo de madera en la parte de arriba que usaba como muletas y con unos trapos alrededor de eso. Me imagino que tenía unos ochenta años de edad.

22 Ella tenía cuero trenzado en su cabello, y grandes arrugas en su cara, y estaba tratando de llegar a mí. Su artritis era tan severa que estaba de esa manera intentando… solo de esa manera tratando de caminar y este muchacho indio estaba tratando de adelantársele a otros. Y el Hermano Moore no podía hacer que retrocediera. Así que solo lo levantó y lo puso detrás de ella.
Así que dejé que la pobrecita viniera. Aquí vino ella cruzando de esta manera, poniendo su palo enfrente de esa forma. Y cuando se acercó a mí, yo la miré, Ud. sabe, y ella levantó su cabeza, temblando así, y miré y las lágrimas encontraban su camino por las zanjas de esas viejas mejillas. Y yo pensé: “Es la madre de alguien”. Eso es correcto.

23 La miré a ella de esa forma. Sus ojos oscuros me miraron de esa manera. Ella como que sonrió, extendió la mano y tomó una de las muletas, y la otra, un palo en cada mano. Y me las dio, y se enderezó, y se fue caminando de la plataforma de esa manera. Sin nada de oración. Sin nada de oración. Solo creyó.
Y hermano, hablando de una línea de oración. Hasta las tres o cuatro de la mañana, ya había dejado de hablar sobre el discernimiento, solo los dejaba pasar y ponía manos sobre ellos. Los vi que venían pasando, estaban mojados muy arriba de esta manera. Yo dije: “Bueno, ¿qué sucede?”.

24 El pequeño Río Gila atraviesa por allí, y él dijo: “Bueno, al principio pensaron que no era correcto”. Dijo: “Ahora, hay un vado como a unas veinte millas [32 Km. Trad.] allá abajo”, pero dijo: “están saliendo a los desiertos, y consiguiendo a sus seres amados y los están cargando a través de esa agua”.
Y aquí ellos ni siquiera tienen camillas, igual como en los campos del extranjero, tienen… Aquí venía un anciano… Esto es bueno. Les diré esto antes de terminar.
Tenían una tabla con un palo en la parte posterior; el palo atravesaba de esta manera. Y un anciano tendido allí con sus manos alrededor de este palo, y sus piernas alrededor de este otro palo de esa manera; y lo estaban haciendo como una camilla, acostado en esta tabla.

25 Y hombre anciano, muy viejo, y él estaba acostado allí con parálisis, temblando de esa manera, Ud. sabe. Y había un tipo grande parado allí, muy grande, un indio corpulento, y estaba temblando de esa manera y con sus labios bien azules, frío, mojado hasta aquí arriba, y en ese desierto se pone frío en la mañana.
Y yo dije: “¿No tiene miedo? ¿Habla Ud. inglés?”.
Él dijo: “Poquito”.
Y yo dije: “¿No tiene miedo que le dé una pulmonía?”.
“No”, dijo: “Jesucristo se encarga de mí. Yo traigo a papá”.
Dije: “Um”. Yo dije: “¿Cree que Jesucristo aliviará a su papá?”.
“Seguro”.

26 Yo dije: “Páselo por aquí”. Dije: “Querido Dios, este hombre viene por fe. En el Nombre de Jesucristo de acuerdo a Tu Palabra, pongo manos sobre él”.
Yo dije: “Traigan al que sigue”. Siguieron pasando. Escuché a alguien gritando y vociferando. Miré al anciano, con la tabla en su propio hombro, saludando a todos, yendo por allí cargando su propia tabla, saliendo. Una fe simple infantil, eso es todo.
Ahora, los indios cuando ven este poder de Dios moviéndose, o allá en África, en las islas, ellos no lo cuestionan. Somos nosotros que tenemos todas las escolaridades, somos los que lo cuestionamos. Lo sabemos todo, ¿lo ve? Se nos ha explicado todo. Sabemos exactamente lo que es, lo que el Doctor Tal y tal dijo, y el Doctor Tal y tal dijo. Pero escuchen. Dios quiere que creamos Su Palabra exactamente como está escrita allí.
“Y si alguno quitare o añadiera, el mismo Dios quitará su parte del Libro de la Vida”, ¿ve? Así que solo creámoslo de la manera que está escrito.

27 Jesús dijo, después que resucitó de los muertos, Él dijo, cuando Él res… Él dijo esto: “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis”. Esa sería una marca de los creyentes. Y hemos visto lo que Él hizo.
Entonces Él dijo: “Yo estaré con vosotros, aun hasta el fin del mundo”. Y la primera comisión que Él le dio a la raza humana cuando estaba aquí en la tierra… ¿sabe lo que fue? Mateo 10: “Sanen al enfermo, limpien al leproso, levanten a los muertos, echen fuera demonios. De gracia recibisteis, dad de gracia”.
¿Es eso correcto? La primera comisión. La última comisión: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado, y estas (plural) señales (plural) seguirán a los (plural) que creen”. ¿Es eso correcto?

28 “En mi nombre echarán”, vayan a la iglesia y pongan… “en mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”.
¿Es eso correcto? Y Él fue recibido arriba en el Cielo y los discípulos salieron a predicar a todas partes. El Señor obrando con ellos, confirmando la Palabra con señales que los seguían.
Y esa es la orden general de Jesucristo que debe llevarse a cabo hasta el día en que Él regrese. Dios bendiga a los hombres sinceros en todo el país, en todas partes…
Solo piense en esto que la otra noche el arzobispo de la India vino y recibió el bautismo del Espíritu Santo, va a regresar con un mensaje a las iglesias evangélicas.

29 Grandes hombres, por todas partes recibiendo la bendición. Es la hora, amigos, muchos, muchos de Uds. ahora presionan hacia el reino de Dios porque creo que están recibiendo su último llamado antes de la venida del Señor.
Inclinemos nuestros rostros mientras le pedimos a Él que entre en nuestra presencia.
Nuestro Padre celestial, con corazones agradecidos venimos a Ti esta noche, dándote las gracias que has resucitado de entre los muertos y vives entre los hombres esta noche. Nuestros corazones están muy cálidos y conmovidos esta noche debido a Jesucristo viviente.
Cuando Tú estuviste aquí en la tierra, no hiciste milagros, ni señales, Tú dijiste que hasta que el Padre te lo mostraba. Tú prometiste que la misma cosa seguiría a la iglesia a través de la edad y en este último día, Dios, estamos agradecidos que Tú estás restaurando estas cosas de nuevo a Tu iglesia.
Señales están apareciendo por todos lados justo antes de la venida del Señor. Cada señalización está apuntando a esa dirección. No pasará mucho tiempo hasta el rapto. Entonces le veremos a Él a Quien hemos amado y esperado.

30 Ahora, Dios, oro que Tus grandes bendiciones reposen en cada persona que está en el edificio, y si hay algunos aquí que todavía no son creyentes, que esta noche puedan estar plenamente convencidos en su corazón de que el verdadero Jesucristo viviente ha resucitado de entre los muertos y está viviendo entre los miembros de Su iglesia esta noche.
Concédelo, Señor, y por un Espíritu somos todos bautizados en esta iglesia. Dios ten misericordia de nosotros. Perdónanos de nuestros pecados. Y ahora, Padre, mientras Tu humilde e inútil siervo se para aquí para ministrar en esta declaración profética, ruego que el Ángel de Dios se acerque esta noche como Él lo ha estado.
Y le damos las gracias a Él, y oramos que continúe estando con nosotros esta noche y muestre grandes señales y maravillas, que todos los enfermos y necesitados que están en el edificio puedan ser sanados esta noche, y que los pecadores sean llamados al arrepentimiento, y que el descarriado sea traído de vuelta a Dios. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesucristo, Quien murió por este ministerio. Amén. [Espacio en blanco en la cinta].

31 Ahora, no podremos meter en la fila a cien como hemos estado haciendo, de cincuenta a cien personas a la vez. No hay suficiente espacio aquí. No creo que seamos capaces de poner en la fila sino solo a unos cuantos.
Muy bien. Veamos. Repartimos las “D” anoche, ¿no es así? me supongo que son las “D”. Billy estaba aquí, pero se ha ido. Oh, discúlpeme. Él está al lado equivocado de mí. Muy bien. ¿Hubo de las “E”, hijo?
Muy bien. Tomemos las “E” entonces, y esas son las que se repartieron el día de hoy. Y tomamos todas las de ayer, y ahora vamos a tratar de tomar tantas como nos sea posible esta noche.

32 Ahora, ¿quién tiene la tarjeta de oración…? Tomen la suya… es una tarjetita plana. Tiene su nombre y dirección por un lado, y en la parte de atrás, tiene una letra y un número. Ahora, denle la vuelta y encontrarán una “E” en ella. Y ¿quién tiene la tarjeta de oración E-1 en el edificio? Tarjeta de oración E número 1. ¿En dónde está? ¿Está en el edificio? ¿Era la E comenzando con el 1? Oh, discúlpeme.
Muy bien, dama. E número 1. Muy bien. Número 2. E número 2. ¿Está en el edificio? Si es así, levante su mano. Muy bien, dama, por aquí. E número 2. Muy bien. Ahora, número 3. Tarjeta de oración E número 3, ¿en dónde está? 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10.

33 Ahora, mire alrededor. Si hay alguien que esté sordo o alguien que no pueda levantarse, que tiene esas tarjetas de oración entonces tráiganlos para acá delante de mí. O si está sordo, solo métalo a la fila. Si no se pueden levantar, pues, solo ponga su mano en la persona. Muy bien. Muy bien.
E, E número 1 al número 10. Veamos cuántos tenemos que formar a la vez. Quizá podamos tomar unos diez al mismo tiempo.
Muy bien. Vamos a intentar quince de esas, y ver. Muy bien. Vamos a tomar cerca de 15, E-15. Creo que podemos tomar a unos pocos más allí, que están aquí ahora. E-1 al 15. Vamos ahora a intentar eso entonces y ver cómo nos está yendo.

34 Muy bien. Fíjense ahora y que los ujieres cuenten y si falta alguien, capten su atención porque están aquí en alguna parte probablemente sordos, o no pueden levantarse. Estén en oración en todas partes. Estén orando, por favor.
Ahora, mientras los están poniendo en la fila, quiero que toda la iglesia mire hacia acá, y quiero su atención por solo un momento. ¿Se dan cuenta cuál es mi posición…? Por supuesto, hay críticos sentados aquí. ¿Ven? Hay gente sentada aquí que quisiera encontrar una falla en este momento. ¿Ven? Y deben recordar que tengo que estar en el mejor lugar donde el Espíritu Santo pueda usarme de cualquier manera.
Si una tal persona fuera a… algo sucediera, Uds. que han estado antes en las reuniones saben lo que acontece, pero uno tiene que saber de lo que está hablando. ¿Lo ve? Nunca he visto el momento cuando Dios no haya salido con una gran victoria. ¿Ve? Y observe lo que le sucede a esa persona. Muy bien.

35 ¿Cuántos han estado en el edificio… cuántos han estado antes en mis reuniones y han visto que pasan esas cosas? ¿Ven? Eso es correcto. ¿Ven? Tengan cuidado.
Ahora, pero yo tengo que estar en mi mejor momento para orar por los enfermos. Ahora, ¿alguien lo entiende? Yo no soy un sanador. Yo no puedo sanar. No puedo hacer lo que Jesús ya ha… Si yo pudiera sanar, pudiera salvar, pero no puedo salvar, porque Jesús ya los salvó. ¿Es eso correcto? Bueno, entonces yo no puedo sanar porque Él ya los sanó.
Pero ahora esas dos cosas hizo Jesús en el Calvario. ¿Cuántos creen que eso es correcto? Eso es correcto. Él hizo eso en el Calvario. Entonces yo no puedo hacer lo que Él ya hizo.

36 Ahora, si Jesús estuviera parado aquí esta noche con este traje que Él me dio, bueno, ahora, Él no podría sanarlo, ¿cierto? Eso es hablando escrituralmente. ¿Qué con eso, Hermano Osborn? Él no podría sanarlo. Él no puede hacer lo que ya hizo. Pues, Él diría: “Yo hice eso en el Calvario”.
Ahora, Ud. dice: “Bueno, Él podría sanarme”.
No. Él no pudiera, a menos que Ud. lo creyera. Porque Él no pudo hacer muchos milagros debido a la incredulidad de ellos. ¿Es eso correcto? Él no pudo hacer muchos milagros debido a la incredulidad de ellos.

37 Ustedes no pueden tener un avivamiento en Chicago a menos que estén listos para ello. ¿Es eso correcto? En general, se requiere de su fe.
Ahora, ahora esas cosas Jesús ya las hizo. Él los ha sanado y salvado. Uds. tienen que aceptar eso, pero ahora, vamos a venir con otro. Ahora, eso es lo que el Hermano Osborn les dice de la Palabra, y estos otros ministros.
Ahora, entremos en el reino espiritual. Ese también es el reino espiritual. Pero vayamos a los dones en la iglesia. Dios ha puesto a algunos en la iglesia: primeros apóstoles, profetas en segundo lugar, dones de sanidad. ¿Es eso correcto? Diversidades de manifestaciones, dones y hablar en lenguas, interpretación de lenguas, y todos estos dones son puestos en la iglesia.

38 Ahora, ahora eso es para el individuo, ¿ve? Dios da dones y pone a personas en la iglesia con diferentes cosas, una confirmación de Su Palabra y amor. ¿No es eso maravilloso? ¿No deberíamos estar todos felices por eso?
Ahora, qué si… ¿Es este el paciente? Venga, dama. Ahora, ¿se da cuenta de esto? Que hay, me imagino, quinientas o seiscientas personas aquí de todas maneras esta noche, quizá más, pero sabe que si ellos dicen que hay seiscientos aquí, hay seiscientos espíritus, del ser humano más quizá muchos demonios, que tiene atada a la gente. Como lo explicamos anoche, el término médico de cómo estas cosas eran perfectamente demonología, llamado cáncer, tumor, cataratas y tuberculosis, neumonía, etc. Son demonios.

39 Ahora, la cuestión es, es diferenciar entre lo que es el Espíritu de Dios y lo que es el espíritu del diablo. Y luego por la expiación en el Calvario, ese Diablo es echado fuera. Y les aseguro que si el creyente viene y cree, aquí mismo de manera presencial, no importa lo que esté mal con él, se llevará a cabo aquí mismo. Eso es correcto. Uds. nunca lo han visto fallar y no fallará. Pero ahora, si salen de aquí y descreen, o solo con una pequeña fe débil, eso regresará a Uds., incluso peor de lo que era en primer lugar.
Porque el espíritu inmundo sale de un hombre, camina por lugares secos. ¿Es eso correcto? Luego él regresa, y si el buen hombre de la casa no está allí para mantenerlo alejado… Ud. debe tomar a Dios en Su Palabra, no sus sentimientos, sino tomar a Dios en Su Palabra. Su fe lo mantiene alejado. Solo rechácelo. Él lo atormentará, picoteará su puerta y lo perseguirá por sus ventanas, pero Ud. simplemente gire su cabeza y siga mirando hacia adelante a Cristo y continúe.
Ahora, ahora, si Jesús estuviera aquí, parado aquí esta noche en la plataforma, lo cual yo creo que Él lo está; no solo aquí, pero Él está por toda la audiencia. Él está en todas partes, pero en estos espíritus…

40 Ahora hay un grupo de espíritus aquí abajo, hay un grupo de espíritus aquí arriba. Luego yo estoy aquí en medio de los dos. Cada uno aquí arriba quizás está orando, un gran número de ellos. Hay un gran número de ellos orando por aquí y en medio de allí, todo se está derramando en un solo lugar. ¿Se pueden dar cuenta de lo que quiero decir?
Tal vez se esté abriendo una visión aquí. Tal vez esté hablando con esta mujer que pertenece a alguien de allá o alguien aquí arriba. Así que estén orando, ¿lo harán? Y solo ayúdenme y oren. Solo oren en silencio.

41 Si yo les pido que inclinen su rostro, quiero que lo hagan inmediatamente. Y sigan mirando, creyendo, pero si les pido que inclinen su rostro, porque algunas veces, se han fijado en las reuniones, los espíritus se vuelven muy contrarios a veces, y uno tiene que hacer que se vayan.
Si el paciente es un buen creyente, pues, automáticamente, él se suelta, pero si no, entonces a veces la epilepsia… ellos simplemente se comportan terriblemente, ¿lo ve? y perturba la reunión y todo, pero solo mantenga su paz entonces. No se perturbe. Solo manténgase quieto. Deje que el paciente, lo que sea que esté aconteciendo, déjelo en paz.

42 Y ahora si Ud. es escéptico, yo no me quedaría mientras esto está aconteciendo. Porque si esa persona es liberada, Ud. ciertamente es el siguiente buen súbdito para él, y sucederá, y Uds. saben eso, muchos de ustedes. Como eso pasa directamente de uno a otro y sabemos que los demonios deben tener un lugar, un cuerpo, o están imposibilitados. Ellos se quisieron meter en un montón de puercos un día cuando salieron de un maniático y de otros.
Ahora, venga aquí solo un momento, dama. Me supongo que Ud. y yo somos desconocidos. Me imagino que nunca la he visto en mi vida. Si la he visto, no la reconozco. No, somos desconocidos. Ud. me vio esta tarde. ¿Estuvo en el servicio de la tarde?

43 Bueno, ahora, entonces Ud. solo es una dama que escogió una tarjeta de oración aquí hace un rato, y fue llamada a la plataforma y eso es todo. Ahora, si Ud. y yo somos desconocidos, entonces Dios tendría que… si hay algo que yo pudiera saber de usted, o usted de mí, Dios tendría que hacerlo.
Ahora, vamos a pensar solo unos minutos. Jesucristo cuando estaba aquí en la tierra, un día comenzó a hablar con una mujer, junto al pozo. Y Él siguió hablándole hasta que encontró lo que estaba mal con ella. ¿Es eso correcto?
Luego Él fue y le dijo cuál era su problema y ella corrió a la ciudad, dijo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No es este el Cristo?”.

44 Ahora, solo Jesucristo puede hacer eso. Eso es correcto. Me refiero a que de una manera perfecta es la única manera en que Él puede hacerlo. Ahora, en cuanto a… Yo la conozco, Ud. pudiera estar aquí por algo más. No sé decir. Solo Dios lo sabrá. Yo no lo sé, pero Ud. pudiera estar aquí… tal vez Ud. tiene un problema doméstico o algo como eso. Lo que sea, Dios lo dará a conocer. Yo creo eso. ¿Y usted? [“Sí”]. Estoy contento de escucharla decir que hace eso.
Ahora, si Él ha resucitado de los muertos, está viviendo entre los hombres, entonces Él puede producir Su Vida esta noche, aquí en la tierra en Su iglesia igual como lo hizo en aquel entonces. ¿Es eso verdad?

45 Usted está programada para una operación o al menos eso se lo ha dicho un médico. Y esa operación es para un problema femenino y un problema de colon. ¿No es así? Y Ud. ha creído que Dios la va a sanar de eso.
¿Y acaso no tiene un ser querido, creo, es su esposo, que está caminando con una muleta o algo parecido, que tiene algo mal? Oh, él tiene endurecimientos de las arterias, y le ha provocado caminar lisiado, o rígido. ¿Es eso verdad?
¿Cree que Dios la va a sanar? ¿Cree que Él sanará a su esposo, también? ¿Es Jesucristo el mismo de ayer, hoy, y por los siglos? Venga acá.

46 Nuestro querido precioso Padre Celestial, a quien amamos y creemos, que el diablo deje a la mujer esta noche, y que ella pueda ser sanada. Dios lo conceda. Y que el demonio deje a su esposo, y que los dos sean felices, y sanos, y te sirvan todos los días de su vida. Amén. Dios le bendiga, hermana. Vaya ahora y que la paz de Dios sea con usted.
Ese es su esposo que está sentado allí mismo. Es el mismo hombre que vi en la visión aquí hace unos minutos. Muy bien, señor. Deje su muleta o bastón… Ud. caminaba con algo. Bueno, ¿lo tiene con usted? Muy bien, señor. Puede dejarlo donde sea que esté. Usted ya no lo necesita más, puede irse a casa ahora sin él.
Tenga fe en Dios. Muy bien.
¿Todos creen con todo su corazón? Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”. Muy bien.

47 Ahora, el hombre… Ahora, si son reverentes solo un momento. ¿Cómo le va, hermana? ¿Cree con todo su corazón que Jesucristo, el Hijo de Dios, ha resucitado de los muertos y viene para hacer el… se está revelando a Sí mismo en la línea de sanidad divina, y misericordias de Su resurrección? ¿Cree eso con todo su corazón? [“Con todo mi corazón”]. Con todo su corazón.
Algo muy extraño con respecto a usted, dama. Usted se parece a alguien que conozco o algo. Y sus rasgos me están perturbando un poco, pero solo quiero que me observe. Y como dijo Elías: “Mira, si no tuviera respeto por la presencia de Josafat, ni siquiera te mirara”. Y Pedro y Juan dijo: “Míranos”. En otras palabras, que no los vieran como sanadores, sino míranos, tenemos algo que decirte.

48 A usted la han operado. Ha tenido una operación, y fue una operación de un tumor. Extirparon el tumor y eso estaba en la vejiga. [“Sí”]. Y al hacerlo, pusieron una clase de tratamiento para ver si había otra cosa mal con usted. Y el tratamiento estaba en una cosa que se disolvió y salió y piensan que es maligno.
Su sobrina, la veo parada, pero no la he visto en la reunión, sino sé que ella… la veo parada a su lado, [“Sí”] sonriendo. ¿Son esas cosas así? ¿Lo que se dijo, fue así? ¿Es eso absolutamente la verdad?
Ahora, ese no era yo hablándole, dama. Esa era mi voz, pero era Algo más hablando. ¿Cree que era el Señor Jesucristo con misericordia para usted? Venga acá.
Nuestro querido, Padre celestial, que ella sea sanada de lo que sea que esté mal con ella esta noche, y que el diablo sea maldito en el Nombre de Jesucristo. Que salga de la mujer, y que ella sea liberada para la gloria de Dios. Amén. Dios le bendiga, dama. Que las bendiciones de Dios sean sobre usted y sea sanada.

49 Ahora, crean. ¿Están creyendo? Con todo su corazón ahora. Estén unánimes, y todos allá en la audiencia, crean también. Crean. No importa si están en la plataforma o donde sea que estén. Dios los conoce de todos modos.
¿Cree esto? Muy bien. Tenga fe. No dude. Ponga su fe en Dios. Muy bien. Venga, dama. Ahora, reverentemente. Y ahora cada uno, mientras están observando, acéptenlo a Él como su propio Sanador, y vean si Él no me hace dar la vuelta y decirles al respecto, ¿ven? Solo crean con todo su corazón.

50 Muy bien, dama. Usted es el paciente. Ahora, solo venga por este lado un poquito para que pueda hablar con usted. Hay personas alrededor de mí, detrás de mí, y en todas partes, pero tengo que lograr que me hable algo común….
Usted sabe que Jesús en una ocasión sacó a un hombre de la ciudad para hablar con él. Le dijo sobre sus ojos, y qué hacer por ellos, y luego Él los tomó en otra ocasión en un lugar donde una muchachita había muerto y la gente se rió de Él. Así que Él los sacó a todos excepto al padre y a la madre, a Pedro, Jacobo, y Juan que sabía que tenían fe. ¿Entienden lo que yo…? Lo entienden.
Ahora, somos unos perfectos desconocidos. Yo nunca la he visto en mi vida. No sé nada de usted; Dios sabe eso. Y dudo que sepa algo de mí a menos que lo haya leído en las revistas, o periódicos, o algo. Pero Ud. es sincera, y ha venido con sinceridad. Usted es una Cristiana, y es miembro de la iglesia Bautista.

51 Escuché a su pastor. Yo conozco la doctrina Bautista. Hay más que eso para usted. Usted se está poniendo un poquito… y se está alejando de mí. Usted tiene… Veo un hospital. Usted. ha estado en un hospital por un estómago, algo en el estómago, y ellos la iban a operar, pero no pudieron encontrar lo que estaba mal con su estómago.
Y la han mandado de regreso a casa, y está por regresar otra vez al hospital para otra revisión para ver si pueden encontrar el problema en el estómago. Y le ha pedido a Dios que la sane, que ellos no encuentren nada. ¿Es eso verdad? [La dama dice: “Eso es verdad”]. ¿Está Ud. tocando Su vestimenta ahora? Entonces ellos no encontrarán nada.
Dios Todopoderoso, bendice a mi hermana y sánala, y que sea así como ella lo ha creído. Y sabemos que así será, porque lo pedimos en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, mi hermana.

52 ¿Cómo le va, hermana? ¿Cree Ud. con todo su corazón? Lo cree. Bueno, me supongo que Ud. y yo no nos conocemos. Es para su bebé. Ahora, por supuesto, una madre está en profunda sinceridad cuando su bebé está en problemas. Ahora, no estoy leyendo su mente. Es solo, Ud. está consciente de que Algo está cerca de usted. ¿Ha visto la fotografía del Ángel del Señor, la Columna de Fuego? Sí. ¿Alguna vez la vio en la fotografía? Bueno, Eso es exactamente lo que le está dando esa sensación ahora porque viene de usted.
Su bebé tiene una lesión cerebral, y los doctores han sido… Se la han operado o algo. Los doctores la operaron por una cabeza llena de agua o agua en el cerebro o algo… ¿No es eso correcto? Y encontraron que se habían equivocado. [“Eso es correcto”]. Y el bebé tiene una lesión cerebral. Y Ud. ha orado y le ha encomendado su vida a Dios en la mesa, si Él sana a este bebé. [“Sí”]. ¿Es eso correcto? [“Sí”].

53 Y la abuela del bebé está sufriendo también, con un tumor en su estómago. [“Eso es correcto”]. ¿Es eso correcto? Dios le bendiga. Sí. ¿Cree que Dios la va a sanar? ¿Sanar a su bebé? [“Sí, lo creo”].
Nuestro Padre Celestial, en el Nombre de Tu Hijo, Jesús, que este bebé crezca y llegue a ser un excelente joven Cristiano, Señor. Concede mientras impongo estas manos indignas sobre el niño, demasiado pequeño para tener fe, pero que el poder que resucitó a Jesús de los muertos, que lo trajo a Él de vuelta a la vida, y está mostrando señales y maravillas en la iglesia esta noche.
Dios Todopoderoso, bendigo a este bebé y le digo al enemigo que trató de matarlo desde su nacimiento, sal del niño. Déjalo. Estás expuesto y reprendido. En el Nombre de Jesucristo, deja al niño.
Madre, ¿cree que su bebé se va a poner bien, que ahora será un bebé normal? [“Sí”]. Así como lo ha creído, de esa manera va a ser para usted. Dios le bendiga. Vaya, y que el Señor sea con usted.

54 ¿Está creyendo con todo su corazón, toda su alma, toda su mente? Solo tenga fe. Eso es todo lo que tiene que hacer. No está lejos de su sanidad, hermano. Sin embargo ahora Él le ha dado dos vueltas alrededor. Solo siga teniendo fe. Amén. Tenga fe en Dios y Dios traerá a cumplimiento aquello que Ud. tiene necesidad. ¿Cree Ud. eso?

55 ¿Cómo le va, dama? Ahora, otra vez una perfecta reproducción de la escena en el pozo. Jesús era judío. La otra mujer, la mujer que estaba hablando con Él era samaritana. Ellos eran dos razas y de esa manera es esta noche. Y Jesús le dijo a la mujer: “Tráeme de beber”.
Y ella dijo: “No es costumbre que los judíos le pidan a los samaritanos tal cosa”.
Pero Él dijo: “Si conocieras Quien estaba hablando, tú me pedirías a Mí de beber”.
Ahora, Él es el mismo Jesús esta noche que ha derribado el muro de separación, Él lo estaba haciendo en ese entonces. Por lo cual no hay diferencia esta noche, en el reino de Dios. Blanco, de color, amarillo, café, cualquiera que sea el país en el que vivimos, el color que seamos, la raza que sea; Jesucristo murió por todos nosotros. Derramó su Espíritu sobre todos nosotros.

56 ¿Cree que Él ha resucitado de los muertos? Usted es una Cristiana y está creyendo por… es una fe maravillosa la que Ud. tiene, y estoy feliz por eso puesto que está en una condición seria. A Ud. la han operado, y esa operación fue en los órganos femeninos aquí abajo, y encontraron cáncer. Y el cáncer, se esparció, y se ha ido por todo su cuerpo, por todos sus órganos inferiores. ¿Es eso verdad? [“Sí”].
¿Puedo hablar con Ud. aparte solo un minuto?
[El Hermano Branham habla en privado con la dama].
No podía decir eso delante de la audiencia pero, ¿es eso verdad? [“Eso es verdad”]. Nadie en el mundo sino únicamente Dios Todopoderoso sabría eso. ¿Es eso correcto? [“Eso es correcto”]. ¿Cree que Él la sana ahora? [“Yo sé que Él lo hace”]. Dios le bendiga. Vaya. Recibirá lo que ha… Dios le bendiga en el Nombre de Jesucristo.

57 Digamos: “¡Alabado sea Dios!”. Él es siempre el mismo de ayer, hoy, y por los siglos.
Ahora, sigan teniendo fe. Las visiones me debilitan mucho. Van quince días de eso ahora, Ud. sabe, constantemente bajo la unción así que… Todo el edificio simplemente se ve como un montón de gente de vez en cuando allá en la audiencia. Así que solo como una muchedumbre sentada junta, pero tengan fe. Dios está aquí. ¿Lo creen? Dios está aquí para aliviarlos, y sanarlos a todos, y para hacer todo lo que le pidamos que haga. Él hará las cosas mucho más abundantemente por sobre todo lo que podamos hacer o pensar.

58 Si nuestro Señor, eso debiera… lo que nuestro Señor ya ha hecho esta noche debiera ser suficiente para usted, para hacerlos… Si no pueden creer ahora, no creo que alguna vez puedan creer. Y algunos de Uds. se sientan en las reuniones y ven a un centenar de pacientes al mismo tiempo pasando por la línea.
Y cada uno a los que el Señor les dijo fue perfectamente, exactamente, y lo que Él dijo que sucedería, y lo que Él dijo que sucedió. ¿Le creen a Él con todo su corazón? ¡Oh, qué maravilloso! Yo solo ruego que su Espíritu sea sobre cada uno de ustedes. Restableciéndolos a cada uno, sanando sus enfermedades, y bendiciendo sus corazones. ¿Cuántos Cristianos están aquí? Levanten sus manos.

59 Ahora, gracias. Ahora, ¿cuántos de los que no son Cristianos, han creído realmente que estando en la presencia de Dios les gustaría decir: “Hermano ministro, ore que Dios tenga misericordia de mí porque soy un pecador?”. ¿Levantaría su mano en cualquier parte del edificio? “Ten misericordia de mí. Soy un pecador”. ¿Hay uno en el edificio? Arriba en el balcón, aquí a mi derecha, por aquí, ni un pecador en el edificio. ¿Cuántos de los que están en el edificio…? Eso es maravilloso.
¿Cuántos de los que están en el edificio que no han recibido el Espíritu Santo y que les gustaría ser recordados para que Dios les dé el Espíritu Santo? Maravilloso. Decenas de manos fueron levantadas por todas partes.

60 ¡Oh, qué hermoso es Jesucristo, el Hijo de Dios! Muy bien, dama. Su problema cardíaco y todo lo demás la ha dejado. Baje de la plataforma [palabras poco claras]. Muy bien. Solo sea reverente. Crea con todo su corazón.
Ahora, todos estén unánimes. Ahora, señor, ¿quiere recuperarse de ese problema del riñón, e irse a casa, y ser sanado? ¿Quiere creer que Dios lo hará? [“Sí, yo lo creo”]. Muy bien. Recíbalo y vaya ahora en el Nombre de Jesucristo, que Él haga esto por usted.
¡Oh! ¿No es nuestro Señor maravilloso?

61 ¿Cómo le va, hermana? ¿Cree que lo que ve viene de Dios? ¿Con todo su corazón? Creo que somos desconocidos, mi hermana. Tal vez, el Señor me dirá cuál es su problema, ¿lo creerá con todo su corazón? Bueno, si es la verdad Ud. tendría que decir que fue la verdad. ¿No es eso cierto?
Por supuesto, por su edad, Ud. tiene algunas cosas que tendría por su edad, pero una de sus cosas sobresalientes que está tratando de deshacerse es la artritis. ¿No es eso correcto? ¿Cree que se deshará de eso ahora? ¿Lo cree? Ahora, es Ud. quien está sufriendo. Yo solo soy Su profeta. ¿Lo acepta ahora? [“Sí, lo acepto”]. Muy bien. Levante sus manos y diga: “Gracias, Señor Jesús”. Salte de arriba abajo. Baje de la plataforma. Allí lo tiene. Ya no tiene artritis. Dios le bendiga.
Dios le bendiga, hermana. ¿Cree con todo su corazón? ¿Cree que Dios está aquí para aliviarla, y para sanarla? Para hacer cualquier cosa que nosotros le pidamos a Él que haga, ¿cree que Él lo haría? ¿Cree eso con todo su corazón?

62 Esa dama de color sentada aquí tenía artritis también justo en ese momento. Sí señora. Ud. fue sanada en ese momento. Puede ponerse de pie, la dama aquí al final. Sí señora. Póngase de pie. Han sido sanadas. Ambas. Ambas allí juntas. Las dos tenían artritis. Fueron sanadas cuando esa mujer se dirigió hacia ustedes.
Ese demonio reconoció eso, y las soltó a las dos. Levanten sus manos de esta manera. Uds. están libres. Amén. Están absolutamente libres. Nunca se habían sentido de esa manera en años, ¿no es así? Amén. Están ahora sanadas. Pueden irse a casa regocijándose y cuenten las grandes cosas que Jesús ha hecho por ustedes. Amén. Ella se acaba de desentumir, ¿lo ve? Ella estaba allí rígida con la artritis. Ahora, perfectamente sana. No se oró por ella. Su fe la sanó. Amén.

63 Ahora, tampoco se había sentido así en un tiempo, ¿cierto? Está ahora sanada. La artritis ha desaparecido completamente de usted. Usted está normal y sana.
Ahora, dama, toda su vida había tenido problema con sus ojos, pero Jesucristo la sana ahora. ¿Lo cree? [“Lo creo”]. Dios le bendiga. Vaya, y el Señor lo conceda de acuerdo a su fe.
¡Oh! ¿No es Él maravilloso? Vamos a cantarle un himno a Él, por favor. Jesús Es Maravilloso Para Mí. Por alguna razón me estoy poniendo terriblemente débil esta noche. ¿Lo pueden cantar para nosotros, ahora todos?
Maravilloso, maravilloso, Jesús es para mí,
Consolador, Príncipe de Paz, Poderoso Dios es Él;
Salvándome, guardándome de todo pecado y vergüenza,
Maravilloso es mi Redentor, gloria a Su nombre.
Su amor y compasión va hacia Sus hijos. Oh Dios, una vez más, una vez más visita a la gente, es mi oración.
¿Cree que su problema cardíaco se fue, hermano? [El hermano dice: “Amén”]. Siga adelante. Es así.
Oh, cuánto amo a Jesús,
Oh, cuánto amo a Jesús,
Oh, cuánto amo a Jesús,
Porque Él me amó primero.

64 ¿Cree que su artritis se ha ido? Baje de la plataforma simplemente regocijándose, diciendo: “Gracias, Señor Jesús”. Qué misericordioso es nuestro Señor.
Ahora, puede ver que no estaba leyendo su mente en absoluto. Amén. Oh Dios, ten misericordia. ¿Cree que su problema cardíaco lo va a dejar y que se va a poner bien? Dios le bendiga entonces. Vaya y que reciba lo que ha pedido.
Qué maravilloso es nuestro Señor Jesús. Oh, Él es el Príncipe de Paz, el Padre eterno.
¿Cómo le va, dama? ¿Cree con todo su corazón? ¿Me cree como Su siervo? No soy digno de serlo, pero, ¿quién es digno? Nadie. Pero a través de Su misericordia Divina, ¿cree que Él me ha enviado a ayudarla? Lo cree. Usted está parada por un ser querido, y ese es, creo, es una media hermana, y ella está en el estado donde hay mucho terreno llano y está en una institución. Lleva años allí. Es un caso mental. ¿Es en Kansas? [La dama dice: “Eso es correcto”]. Dios le bendiga.

65 Permítame ese pañuelo. Dios ten misericordia. Y ahora mande este pañuelo, y que el espíritu demoniaco deje a la muchacha, y que regrese a casa normal y sana. Pedimos esto en el Nombre de Jesucristo. Amén. Que nadie toque eso, o manipule, y póngalo en una carta mañana mismo y mándaselo a ella. Dios bendiga y luego escríbame el testimonio, por favor. Muy bien.
¿Le aman a Él? ¿Cómo pudiéramos hacer otra cosa sino amarle? Ahora, si puede creer con todo su corazón, Dios lo sanará. ¿Lo cree? Tenga fe. Ud. viene de Indiana para ser sanado de esa diabetes, ¿no es así señor? Muy bien. Póngase de pie y acepte su sanidad. Dios le bendiga. Vuelva a bajar, y sea sanado.

66 Usted está lista para ser operada de una fistula por aquí, ¿no es así, dama? Y también tiene hemorroides. ¿Cree que Jesucristo la pondrá bien, y la sacará de eso? Si lo cree con todo su corazón, lo puede tener. Solo acéptelo. Eso es entre usted y Dios, el hacerlo. Muy bien.
¿Puede venir? Dios le bendiga, hermana. ¿Cree con todo su corazón? [La dama dice: “Sí”]. ¿Cree que Dios está aquí para reverle los mismos… dar a conocer los secretos de los pensamientos de su corazón? ¿Cree que Él la vio desde que era un bebé? Él la ha alimentado desde que era un bebé. ¿Cree que Él puede dar a conocer cualquier cosa que ha hecho desde que era un bebé? Ciertamente que puede. Él es Dios, y no hay nada imposible con Dios. No hay nada imposible con aquellos que creen en Dios. ¿Es eso correcto?

67 ¿Qué piensa de eso, dama, sentada allí con su mano levantada? De seguro le gustaría aliviarse de esa rinitis alérgica, ¿no es así? ¿Cree que Dios la va a poner bien? ¿Cómo sé que Ud. tiene rinitis alérgica? No lo sabe. Bueno, Jesucristo lo revela. Muy bien. Si cree con todo su corazón…
Ahora, ¿qué piensa al respecto, dama, sentada al lado de ella? ¿Le gustaría…? Sí, Ud. tiene hipertensión, ¿no es así? Eso es correcto. ¿Le gustaría recuperarse de eso también? Solo levante sus manos y diga: “Yo acepto a Jesús”. Las dos digan: “Yo acepto a Jesús como mi Sanador”. Pueden obtener su deseo. Dios se los concederá. Amén.
¡Oh, qué misericordioso es nuestro Dios! ¿Le creen a Él con todo su corazón?

68 Vi a alguien afectado allá que tenía una terrible neumonía, dejó una afección pulmonar, un caso de neumonía. ¿No es eso correcto, dama, Ud. que está sentada allí mirándome fijamente? Pensé que la visión estaba justo arriba de Ud. por el problema aquí en el pecho. ¿Es eso correcto? Bueno, Jesucristo la sana ahora. Dios le bendiga. No tiene que seguir preocupada. Dios le bendiga. Puede irse a casa y ser sana.
¡Oh! ¿No es Él maravilloso? ¿Están todos creyendo? ¿Están listos para aceptarlo ahora como…? Uds. dijeron que Él era su Salvador. ¿Están listos para aceptarlo como Sanador? ¿Dejar que todos en el edificio sean sanados y suban aquí y testifiquen? ¿Les gustaría hacer eso? Ustedes que no pueden caminar, ¿subirán y me mostrarán cómo pueden caminar? Uds. que no pueden oír, ¿y puede alguien subir con ellos y ver que Ud. puede oír? ¿Les gustaría hacer eso?

69 Bueno, Él está aquí ahora y lo ha hecho por Ud. si está dispuesto a aceptarlo. ¿Lo cree? Ya casi no los puedo ver. Está tan… Me imagino que simplemente me estoy poniendo débil.
¿Es el último…? Discúlpeme, dama. Lo siento. ¿Ve? Mire hacia acá. ¿Cree con todo su corazón? Ahora, somos desconocidos, ¿no es así, hermana? Usted tienen un problema en lo femenino… es un vientre caído. ¿Es eso correcto? Su esposo tiene un problema también, ¿no es así? Un problema estomacal. ¿Es eso correcto? Baje y ponga sus manos en él. Dios le bendiga. Crea a Dios con todo su corazón, y obtendrá exactamente lo que ha pedido. Yo pongo manos sobre usted. Ud. ponga manos en él en el Nombre de Jesús.

70 ¿Cuántos de los que están allá quieren oración? ¿Cuántos de los que están allá quieren ser sanados? Ahora, les voy a pedir que hagan algo. Quiero que el piano comience con nosotros, el órgano despacio, suavemente: Solo Creed, por favor. Inclinemos nuestros rostros solo un momento.
Todos solo enciérrense con Dios. Quince noches, los paralíticos andan, los lisiados toman su cama y salen del edificio, los casos de camillas son sanados y se van. El sordo oye, y el mudo habla. Los pecadores son reprendidos por sus pecados. La gente que ha vivido en pecado y que profesa Cristianismo ha sido llamada y se les dijo lo que estaban haciendo. Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos.

71 Uno por uno, pueden pasar a la plataforma, Dios les dirá todo lo que está mal. Uds. saben lo que está mal con ustedes. Arreglémoslo ahora mismo. Quiero que pongan manos unos sobre otros, por favor, para la sanidad de su cuerpo. Quiero que repitan esta oración. Órenla mientras yo la repito. Ahora, yo solo la repito, Uds. oren.
Dios Todopoderoso, el Autor de la vida, Dador de todo buen don, mírame ahora con misericordia. Ve mi enfermedad y mi condición y mira en mi corazón, Señor. Y si hay algo de incredulidad, oh Dios, quítalo de mí ahora. Diga: “Yo te creo. Ayuda Tú mi incredulidad”. Y ahora vengo con un corazón sincero para aceptar mi sanidad. Ahora, que mi fe sea suficiente para recibirla. En el Nombre de Jesucristo lo pido.

72 Ahora, solo permanezcan con sus rostros inclinados. Todos estén orando sin importar lo que esté mal con Uds. ahora. Y solo no levanten su cabeza. Mantengan sus rostros cerrados. Solo imaginen lo que Jesús está haciendo ahora. El Espíritu Santo los está cortejando. Sus misericordias y poder están entrando en su cuerpo ahora mismo aliviándolos. El Ángel de Dios está volando alrededor de ustedes.
Ahora, ese demonio de incredulidad es la única cosa que les impedirá que sean sanados. Ahora, como siervo de Dios, le voy a pedir que se vaya de este edificio. Le voy a pedir que salga de cada persona y que se vaya, y luego cuando le pida que se vaya, Ud. crea que se fue, y entonces dele a Dios alabanza por eso y su enfermedad empezará a irse de usted inmediatamente. Usted sanará.

73 Ahora, si él no se puede parar aquí en la plataforma ante la oración, no puede pararse allá ante la oración. Ahora, es solo su fe. Un hombre dijo: “Ven y pon tus manos sobre mi hija”. El otro dijo: “Solo habla la Palabra, Señor”. Ahora, Ud. créalo si Dios ha dicho la verdad, seguramente yo sabría qué fue la verdad. Ahora, mantengan sus rostros inclinados y yo le voy a pedir a Dios que me ayude hacer que Satanás deje a cada uno de ustedes.
Satanás, el diablo de la incredulidad, eso es todo. Jesús ya los sanó a ustedes.
Nuestro Padre Celestial, mientras este grupo de gente ha inclinado aquí sus rostros, sus corazones están abiertos para recibir Tu verdad. He aquí, ellos han mirado cada noche y visto las grandes señales, y maravillas y milagros, que Tú estás llevando a cabo.

74 Hombres sobresalientes de pie, cayeron postrados a Tus pies y te aceptaron, Señor. Y te doy las gracias por eso. Y ahora, Señor, que yo creo que el día del más grande avivamiento que haya alguna vez recorrido las regiones está justo a la mano. Yo creo que estamos cerca de algo. Yo creo que Jesús viene. Él siempre manda la misericordia antes que el juicio.
Y ahora, Señor, Satanás ha salido como león rugiente. Sabemos que la maleza y el trigo crecen juntos, y maduran juntos. Y justo cuando la injusticia y la iniquidad están esparciéndose en la tierra con malezas, sabemos que el trigo se está madurando también.

75 Y ahora, Señor, ¿permitirás que Satanás detenga a Tu pueblo? Dios no lo quiera. ¡Levántate, oh Jehová, levántate! Que Tus ojos volteen hacia esta gente esta noche que está confesando. Oh, Señor, cabalga las nubes. Tú que vienes en los vientos de la mañana entra cabalgando a este edificio, Señor. ¡Muéstrale a Satanás quién es el Jefe! ¡Hazte cargo, Señor!
Y ahora, mientras que Tu siervo está parado en lugar Tuyo, yo reprendo a este diablo que ata a esta gente. Tú, demonio, como un siervo de Jesucristo, te ordeno que dejes todo este edificio. ¡Sal de la gente! ¡Déjalos en el Nombre de Jesucristo!

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