OBRAS DEL MENSAJE


Señor, Muéstranos al Padre y Nos Basta
Chicago, Illinois, E.U.A.
53-0907A
1 …Creed.
Todo es posible, creo, Señor.
Inclinemos nuestras cabezas sólo un momento.
Nuestro Padre Celestial, que no sea sólo de nuestros labios, sino que sea desde las profundidades de nuestro corazón. “Creo, Señor”, y que el Espíritu Santo nos de hoy otro bautismo. Que nuestra sinceridad y lo mejor que tengamos para dar a Dios sea presentado hoy.
Vemos esta nuestra gran nación caerse a pedazos. El pecado se está arrastrando por todas partes, pero todo en medio de todo esto, como nuestro hermano enseñó la otra noche en el mensaje tomado de Tu Palabra, que también, la iglesia está floreciendo al mismo tiempo.
Ahora, Dios, estamos felices de estar de ese lado. Ayúdanos hoy ahora. Bendice la congregación de la gente. Bendice a esta gente en todas partes. Y Dios, en las carreteras, pensamos de tantos accidentes y cosas que suceden, muchos siendo matados y cosas. Dios sé misericordioso.
Ruego que detendrás la mano de la muerte de muchas personas hoy en día, especialmente en Tu pueblo en todas partes, Señor y que los pecadores… Que suceda algo que los lleve a la reconciliación con Dios. Concédelo porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
2 Buenas tardes amigos. Estoy muy feliz de estar aquí esta noche, o esta tarde, mejor dicho. Allá en Kentucky, esta es noche, Uds. saben, y jamás puedo acostumbrarme a tener una comida rápida a la hora de la cena. Siento que he perdido una comida en alguna parte. Siempre es el desayuno, el almuerzo y la cena, y ellos tratan de decirme que la cena ya terminó a las seis en punto. Ahora, en qué momento vamos a cenar, ¿es lo que quiero saber?
3 Algunos dicen: “Oh, Hermano Branham, Uds. sencillamente no la tienen bien”. Yo dije: “Oh, sí. Nosotros también. El Señor… No fue el Señor, Él tomó Su cena. Se llamaba Cena. ¿Es eso correcto? Eso es correcto.
Oh, eso es muy bueno. Gracias.
El Hno. Boze me acaba de decir que levantaron tomaron una- una ofrenda misionera esta tarde. Bueno, ciertamente lo aprecio. Hay una cosa en la que no pueden estar mal, eso es dar para las misiones. Y yo ciertamente aprecio eso desde lo profundido de mi corazón.
¿Está el Sr. Joe Carroll, Joseph Carroll de Sídney, Australia? ¿Está él en la audiencia esta tarde? Lo vi anoche, y si está, si él sólo levanta las manos en alguna parte, Joe Carroll de Sídney, Australia. ¿Está Ud. aquí, Hermano Carroll? Levántese. Quiero que conozca al administrador, el Sr. Baxter, en el a la izquierda justo ahora. Si él está aquí.
4 No lo sé. Estuvo en la reunión anoche. Él es un amigo muy personal mío. Me supongo que tal vez no está en la reunión de la tarde.
Ahora, volviendo a la ofrenda misionera. Estamos muy agradecidos por eso. Sabemos que cuando uno está haciendo la obra misionera, está haciendo exactamente lo que el Señor dijo. ¿Es eso correcto? Porque Él dijo: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura”, y esas son las órdenes generales de Jesucristo, y entonces sabemos que eso es correcto. No podemos estar mal cuando estamos haciendo la obra misionera.
5 Y ahora, para nosotros mismos… Eso es lo que haría con todo el dinero que obtengo aparte de lo que tengo para comer y tal vez en algún momento veo algo que debe hacerse, una pobre mujer sin carbón o alguna cosa. Yo no saco eso del dinero de las misiones. Lo saco de mi cuenta, porque ese es el dinero de Dios, la obra misionera y esas cosas. Yo creo que los diezmos, y semejantes, deberíamos ser muy estrictos con lo que hacemos con eso, porque eso es el dinero de Dios.
Y tan pronto como conseguimos lo suficiente para ir a ultramar, entonces nos vamos. Solíamos volver cuando había mucho dinero, bueno, nos íbamos a una ciudad, recogíamos ofrendas tal vez por dos noches. Estábamos allí tal vez siete u ocho noches. En dos noches teníamos suficiente para pagar todos los gastos, por lo que no aceptábamos más ofrendas, así que simplemente lo dejábamos así. Y tal vez en la última noche tendríamos una ofrenda de amor, y si sucedía que nos quedaba algún excedente, se lo dábamos a diferentes organizaciones, como organizaciones benéficas y cosas así.
6 No habíamos salido de la ciudad sin que nos llamaran “santos rodadores” y “sanadores divinos”. Y le doy a cierta organización un grupo de dinero una vez, sólo se los entregué a ellos, cientos y cientos de dólares, que se recogieron en una gran reunión en la que estuve, y aquí estaba un representante que venía por la calle conduciendo un auto Cadillac usando un anillo de diamante, probablemente costaba tal vez mil dólares o más, fumando una gran y enorme cigarro como así recibiendo unos quinientos dólares a la semana por distribuir el dinero. Eso no está bien. No señor.
Estas personas… Pensé: “Dios…” Entonces yo… Es simplemente extraño que nosotros el pueblo Cristiano no estemos organizados como deberíamos estar. Quiero decir en una hermandad.
7 Entré a un restaurante aquí en su ciudad la otra noche y tuve el peor regaño que he tenido en mi vida, porque la gente de esta iglesia iba a comer a ese restaurante. Eso está bien. Sí señor. El individuo dijo: “No los queremos aquí”.
Yo dije: “Bueno, señor. Yo….”
Él dijo: “¿Qué clase de grupo son Uds., de todos modos?”
Y yo dije: “Bueno, somos Cristianos”.
Él dijo: “Uds. nunca me dijeron nada acerca de que venían. ¿Cómo puedo saber que vendrían por acá?” Dijo: “Parece que deberían tener algún sistema para eso”.
Le dije: “Bueno, no vamos a recorrer la ciudad diciéndole a los restaurantes qué hacer”. Le dije: “La gente sólo entra, señor, y ellos quieren comer”.
Él dijo: “Bueno”. A él no le importaba que entraran allí en lo absoluto.
Le dije: “Bueno, por supuesto”. Yo dije: “Ud. debe tener muchos negocios”.
8 Bueno, es una lástima. Bueno, solo tenemos que aguantar… Nuestro día viene. Eso es correcto. Nuestro día…. Este es el día del hombre. El día del Señor vendrá. Eso es correcto.
Una vez me paré para ver al fallecido Presidente Roosevelt cuando entró en una pequeña ciudad nuestra, New Albany, Indiana. Yo estaba trabajando allí en líneas de alto voltaje como operario.
Bajé y pensé… Bueno, nos dijeron que podíamos bajar y escucharlo. Él iba a hacer como una pequeña pausa, cuando llegara a la ciudad. Y oh, cómo todos se reunieron. Bueno, el momento en que los obreros llegamos allí, bueno, tuve que subir a un cobertizo bien atrás aquí para tan siquiera ver al hombre salir.
9 Pensé: “Bueno, está bien, ves como todo estaba bien”. Pensé: “¿Sabes qué? Solo los funcionarios de la ciudad y demás estaban allí, cerca de la parte trasera del tren, donde ellos podían ver al Presidente y hablar con él”. Pensé: “Pero Uds. saben que cuando venga Jesús, yo seré uno de los funcionarios que estará sentado….” Amén. Así que pensé: “Eso será maravilloso, cuando veamos a Jesús”.
Y recientemente, el Sr. Baxter, aquí es estrictamente un… Se ha ido ahora, me supongo, así que hablaré sobre él. Es un verdadero… Él tiene esa dignidad Británica, Uds. saben. Y así que cuando el rey, Uds. saben, el finado rey, por el que oré, sanó de esclerosis múltiple… trombosis, más bien. Y cuando él estuvo en Canadá- el Hermano Baxter es un Canadiense, Uds. saben, y viniendo por la calle el rey en el desfile. Y su reina allí, Uds. saben, y su hermoso vestido, cómo el Hermano Baxter se paró allí. Y cuando estaba parado en atención cuando el rey pasaba así, me fijé en las lágrimas que corrían por sus mejillas así tan rápido como podían. ¿Por qué? Su rey pasaba.
10 Pensé: “Oh, aleluya. Algún día nuestro Rey también va a pasar”. Uds. hablen de un buen tiempo, lo tendremos entonces. Sí señor. Quiero estar a Su lado. ¿Uds. no? Y recuerden, es Su Novia con Él. Eso es lo que es.
Pues bien, que el Señor les bendiga. Y gracias a Uds. un millón de veces por toda la amabilidad. Ahora, no tendría tiempo para hablar porque muchos de Uds. nos enviaron pequeños regalos y cosas por medio de mi hijo, y por medio del Hno. Baxter y del Hno. Boze. Y pequeñas cajas de galletas, y demás, y una pequeña cesta de melocotones e incluso algunos tomates. Simplemente comí todo lo que pude y simplemente estoy teniendo un maravilloso… ¿Y saben qué? En lo más profundo de mi corazón, me hace sentir muy bien. Sólo aprecio eso. Eso ciertamente lo hace.
11 Y una niñita envió el… Una niñita ciega que acababa de recibir su vista aquí en el tabernáculo y ella hizo una… Debe haber sido una pequeña pintura como así y me la dio. Bueno, mientras pueda cuidarla, la tendré. Eso es correcto.
Y yo siempre recuerdo esas cosas y a veces estoy atribulado cuando me canso de veras, entro en mi cuarto de estudio, un lugar en el sótano, porque generalmente tenemos la casa llena de gente, todo el tiempo, que va y viene, Uds. saben. Así que voy allí por un rato, y en algún momento me pongo muy melancólico.
Me siento y miro. Sí, recuerdo a ese pobre Sueco que me dio eso. Recuerdo a ese Noruego que me dio eso, Uds. saben. Recuerdo a esa niñita, y ese niñito, y esta mujer que tenía a ese bebé que fue sanado. ¡Oh vaya! Entonces, oh, Dios mío, estoy listo para regresar y comenzar a orar por los enfermos de nuevo. Creo que tomamos nuevo ánimo, ¿no lo creen? Y solo pequeñas cosas así.
12 En África, un hombre estaba cargando un viejo bastoncito, en su mano como así de largo. Él me lo dio. Lo tomé. Lo guardé y lo traje a casa. Un pequeño bastón… Una especie de pequeño knobkerrie [bastones africanos que se utilizan para tirar a los animales en la caza-Trad.], o algo así lo llaman, y él lo cargaba en su mano.
Y allá en Japón, un par de zapatos como así. No pude meter ni un dedo en ellos, apenas, una pequeña cosa. Y solo cuchillos, y solo cosas como esa que alguien le da, Uds. saben.
Oh, es un tesoro para mi corazón porque representa el corazón de alguien más, saben. Y muchas veces, cuando tomamos fotos en la reunión, cuando vuelvo a las montañas solo, yo solo, bueno, entonces vuelvo a subir y oro. Y cuando estoy arriba, a veces me llevo estas fotos conmigo.
Oro por las diferentes reuniones.
13 Así que todas estas cosas, Dios simplemente tiene hijos por todo el mundo, ¿y saben de lo que se trata todo esto? Cuando entro, digo… Oh, miro a este hombre, veo que ha venido mucho a la iglesia y me encuentro con este hombre aquí. Entonces lo primero que saben es que tengo que decir: “Bueno, adiós. Espero volver a verlos”, y luego cuando empezamos a irnos, parece que…
Me quedé aquí el tiempo suficiente hasta que parece que me acostumbré a estas personas aquí en Chicago, y ahora, si tengo que irme, pues, parece como irse de casa otra vez. Pero uno de estos días—uno de estos días, nos encontraremos donde nunca nos separaremos de nuevo. Eso es correcto. Vamos a encontrarnos donde nunca diremos adiós y nunca nos separaremos.
14 Recuerdo la última vez, que mi muchachito estaba allí con su madre cuando yo estaba parado a su lado, los Ángeles de Dios se la llevaron. La última vez que la besé, ella dijo: “Bill, estaré parada al lado Este de la puerta”.
Le dije: “Cuando Abraham, Isaac, Jacob y todos ellos estén entrando”, yo dije: “Solo empieza a gritar mi nombre, te encontraré”. Le dije: “Juntaré a los niños y nos reuniremos y llegaré allá”.
Bueno, hice citas como esa por todo el mundo con personas. Quiero vivir exactamente eso cuando llegue ese día, por qué sé que hay una gran cámara oscura puesta más allá delante de mí como la hay para todos los demás. Cada vez que su corazón late, Ud. está a un latido más cerca de esa cámara. Es llamada muerte y cada uno de nosotros se dirige hacia allí.
15 Pero quiero decir como San Pablo de antaño: “quiero conocerlo a Él en el poder de Su resurrección, que cuando Él llame mi nombre, quiero que me llame de entre los muertos para vivir con Él para siempre y con toda su gente”.
Ahora, no sabía que iba a hablar esta tarde. El Hno. Baxter me llamó hace un rato, y dijo: “Hno. Branham, queremos que venga y hable un rato esta tarde”.
Yo dije: “¡Oh, vaya! ¿No se cansaron de eso el otro día?
Ahora, estaba pensando de algo aquí que iba a hablar de nuevo de Moisés de… Pero yo… Cuántos piensan en Moisés, donde Dios le dijo: “¿Qué es eso que tienes en tu mano?” ¿Ven? Él dijo: “Es un palo”, y Dios lo usó.
Pero creo que ahora, sentado y mirando a esta multitud, me parece que el Espíritu Santo se traslada aquí a otro lugar ahora mismo, y sólo leeremos un poco de San Juan, y Uds. oren por mí, y yo sólo quiero hablarles un corto tiempo.
16 Yo sé que están sentados aquí, y es su tiempo de vacaciones, y están sacrificando sus tiempos de estar en algún otro lugar para venir a la iglesia, eso muestra dónde está su corazón. Eso es correcto. Eso demuestra lo que Ud. es. Así que inclinemos nuestras cabezas para oración.
Padre Celestial, te entregamos ahora todas las cosas. Este grupo precioso de personas sentadas aquí esta tarde. Estamos aquí. Hay blancos, de color, amarillos, morenos, todas las diferentes nacionalidades de Irlandeses, Judíos, Mexicanos y Anglosajones, todos. Todos estamos aquí juntos, agrupados, todos llenos con el Espíritu esperando el consuelo de la Iglesia, la segunda venida de Jesucristo.
17 Pudiera suceder hoy. Qué hora tan gloriosa para que suceda. Y Padre, ruego para que nuestros corazones se conmuevan al pensar en eso. Porque Tú dijiste que cuando aparezcan las señales que vemos ahora: “Levantad nuestras cabezas, nuestra redención está cerca”. Y yo sólo oro, Dios, para que bendigas la iglesia, al Hno. Boze, la Iglesia Filadelfia que patrocina la reunión aquí.
Dios, te pedimos que les des lo excesivamente abundante y bendice este tabernáculo, Señor. Este gran lugar aquí donde muchos de tus siervos están debajo de Tu altar hoy allí Contigo; han predicado en este mismo púlpito, ese maravilloso gran evangelista, Billy Sunday, y Paul Rader y muchos de los otros que han cruzado el Jordán.
Padre, oramos que envíes el poder que estaba sobre aquellos que trajeron convicción al pecador, envíalo esta tarde. El mismo Espíritu Santo todavía vive y reina vigilando la obra. “Yo, el Señor, la he plantado. La regaré día y noche, no sea que algunos la arranque de Mi mano”.
18 Concédelo, Padre.
Bendice al pastor aquí. Bendice a todos los ancianos, diáconos y lo que sea, bendícelos juntos y a los laicos, bendícelos. Perdona nuestros pecados y bendice a cada iglesia representada, a cada organización y cuerpo, porque no estamos divididos, todos somos uno en Cristo.
Ahora, ayuda a Tu humilde siervo esta tarde, Señor, sin saber qué decir, pero creyendo que suministrarás esas cosas, me someto a Ti con esta iglesia para que circuncides mis labios, para hablar la cosa correcta y los corazones de la gente para que la reciba, y que el Espíritu Santo tome la Palabra de Dios y se la dé a cada corazón según tengamos necesidad. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesucristo. Amén.
En el capítulo 14 de San Juan el cual es un lugar muy familiar que la gente lee en todas partes. Para mucha gente, ese es su capítulo favorito. Supongo que si preguntara esta tarde, de cuántos es ése su capítulo favorito, habría muchas, muchas manos en el edificio. ¿Cuántas son? He visto a algunos de Uds. levantar sus manos, el capítulo 14 de San Juan. ¿Ven? Es uno de sus capítulos favoritos de la Biblia. Es un capítulo muy consolador.
19 Ahora, deseo leer primero siete u ocho versos y luego, si el Señor quiere, hablaremos un poco sobre eso.
Y ahora, quiero anunciar que esta noche es la noche de clausura. Ahora, habrá gran anticipación esta noche. Uds. probablemente vean más obras del Señor esta noche que cualquier otra noche. Siempre es así en la reunión porque las personas… Si van a creer, tienen que hacerlo ahora mismo. Eso es todo. Tiene que ser ahora mismo o nunca, y eso es cuando uno normalmente ve que la reunión más grandiosa es la última noche.
Ahora, leemos de San Juan 14 estos versos:
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.
En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar… vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino.
Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino?
Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.
Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.
Y que el Señor añada Sus bendiciones a esas palabras.
20 Quiero tomar ese último verso para un texto. ¿Cuántos de aquí creen que Dios está? Veamos. ¿A cuántos de aquí les gustaría ver a Dios? Solo me gusta… Bueno, si puedo mostrárselos, ¿Les haría eso feliz? Muy bien. Ahora, Dios me ayude a hacerlo.
Ahora, yo estaba en desventaja. Mucha gente me ha preguntado acerca de la fotografía del Ángel del Señor. ¿Cuántos aquí nunca lo han visto? Veamos sus manos. Nunca han visto la foto que fue tomada. Hay un grupo de Uds. aquí que nunca la ha visto. La tenemos, pero simplemente no se me ocurrió en traerlas esta vez.
Ahora, fue captada científicamente en el… No es mi foto. Pertenece a la Asociación Americana de Fotógrafos, y estábamos muy agradecidos que el Señor viniera y se tomara Su foto con nosotros.
21 Fue en una reunión y un debate allá… Un ministro Bautista dijo que no había tal cosa como la sanidad Divina, que los días de los milagros habían pasado y llegó a debatir el tema y Uds. saben cómo fue la historia. Y el Ángel vino.
Yo dije: “Yo no puedo ser un sanador, señor. No más de lo que Ud. puede ser un salvador”, pero yo dije: “Dios nunca testifica de una mentira. Él testifica de la verdad. Y si yo testifico de la verdad, Dios testificará de mí”.
Y sin más decir y algo hizo “Whooooo”, y aquí venia Él, bajando. Y aquí estaba justo encima de mí, así, el Ángel del Señor posando allí. Treinta mil personas mirándolo. Ellos tomaron la foto y la asociación tomó la foto y ellos dijeron: “No puede ser psicología”.
22 Y fueron y la examinaron. La pusieron en el ácido y la analizaron. El hombre que la probó tuvo un ataque al corazón, ellos la llevaron a George J. Lacy, el jefe del FBI. La examinó durante cuatro días y la declaró ser un Ser sobrenatural que dio en la lente. ¿Ven? Justo en el momento…
Jamás se preocupen. Si Dios los envía, solo sigan adelante. ¿Ven? Dios se encargará del resto. ¿No es maravilloso? “Mas buscad primeramente el Reino de Dios y Su justicia. Todas estas cosas os serán añadidas”. Solamente no tengan de qué preocuparse. Dios lo tiene todo.
Ahora, al hablar sobre San Juan 14, queremos mirar a Dios y considerar si podemos ver a Dios. Ahora, esa ha sido la gran pregunta por años: si tan solo yo pudiera ver a Dios.
Ahora, vamos a mirar hacia Él esta tarde y verlo a Él, en casi… Tendremos tiempo quizás por casi tres o cuatro formas de mirar a Dios. Entonces consideremos si podemos mirar a Dios aquí mismo en el edificio. ¿Ven? Muy bien.
23 Tomemos a Dios en Su universo, Dios en Su Palabra, Dios en Su Hijo y entonces traigamos a Dios en Su pueblo, y veamos si Él no está aquí en Su pueblo también.
Ahora, la primera cosa de la que queremos pensar es de cómo es que todos han anhelado siempre ver a Dios. Job quería verlo una vez. Él dijo: “Oh, si tan sólo supiera…. ”En otras palabras. “Dónde vive Él. Yo pudiera llamar a Su puerta y Él me dejaría entrar”.
Y entonces Dios le dijo a Job, Él dijo: “Ciñe tus lomos”, porque Él le iba a hablar, y Dios descendió en un torbellino, y habló a Job. Y a mí me gusta esa parte ahí. Él dijo: “¿Dónde estabas tú cuando Yo fundaba la tierra?”
24 ¡Vaya! Job comenzaba a pensar que él era un gran tipo, y Uds. saben que la mejor manera de subir es bajar. ¿Es correcto eso? Y Uds. oyen personas que siempre, Uds. saben, presumidas y así por el estilo respecto de: “nuestra gran iglesia”.
Recuerda Ud., hermano. Vean en un campo de trigo. Una cabeza pesada, una cabeza llena siempre se inclina. ¿Es correcto eso? Una cabeza llena de trigo se inclina. Es ese que se levanta y se sacude y es sólo una burbuja; no tiene nada en él.
Job comenzó a pensar de esa manera. Que él era una gran persona, y Dios dijo: “Ahora, ¿Cuándo estabas tú cuando yo fundaba la tierra? ¿Sobre qué están fundadas sus bases? Decláramelo”. Y él ciño sus lomos, y Dios descendió y le habló en un torbellino.
Pero el corazón de Job estaba hambriento por ver a Dios. Oh, cómo anhelaba verle. Y todo ser anhela verle.
25 No hace mucho había un fino predicador Presbiteriano que hablaba conmigo en la Costa Oeste. Él dijo: “Reverendo Branham”, él dijo: “Eruditos como Ud….”
Dije: “Sí, señor”.
Él dijo: “Viniendo con esta sanidad Divina aquí y cosas como esa”. Dijo: “Nosotros una vez fuimos la iglesia más fuerte en la Costa Oeste de arriba abajo”, y dijo: “¿Sabe Ud. lo que dividió nuestras iglesias?”
Yo dije: “No”.
Él dijo: “Lo que dividió nuestras iglesias fue esto: La Ciencia Cristiana”. Dijo: “Ellos vinieron…”
Yo dije: “Exactamente”. Yo dije: “La gente y todo hombre es un ser sobrenatural. Él está hambreando y sediento por algo, y si Uds. no le dan la cosa correcta para comer, si él está hambriento él comerá del bote de la basura”. Eso es correcto.
Si Uds. Presbiterianos le hubieran predicado el Evangelio completo y dicho la verdad, no hubiera habido ninguna Ciencia Cristiana, ni ninguno del resto de los eruditos. Si la iglesia los decepciona, eso es lo que causa estas cosas.
No estoy diciendo nada contra la Ciencia Cristiana. No estoy diciendo nada en contra de la iglesia de nadie. Estoy diciendo que lo que hoy necesitamos es un buen Evangelio chapado a la antigua presentado con el Evangelio completo restaurado a la gente. Eso es exacto. Bajo ningún auspicio de esta iglesia o esa iglesia. Simplemente el Evangelio predicado en su total simplicidad y Jesús dijo: “Si Yo fuere levantado, a todos atraeré a Mí Mismo”.
26 Ahora, hablando de este gran patriarca, Job, de cuánto quería ver a Dios y pienso de Él, un gran hombre que era. Él era un hombre tremendo, y todos los príncipes del Este cuando llegaba a la ciudad, se inclinaban ante él así.
Y entonces Satanás dijo un día: “Voy a mostrarte que puedo hacerlo maldecirte en Tu cara”, y cómo es él hizo de todo menos eso. Él maldijo el día que nació. Él dijo: “Que las estrellas no brillen en la noche, ni el sol en el día”, pero él no maldijo a Dios.
Así que lo veo quebrantado en sarna sentado sobre el montón de cenizas. Oh, yo prediqué sobre eso una vez por casi tres semanas y hubo varias cartas que llegaron que decían: “Bueno, Hno. Branham, ¿Cuándo va a sacar a Job del montón de cenizas?
27 Lo mantuve sobre ese montón de cenizas porque era el tiempo de su decisión. Ese era exactamente el tiempo, el momento crucial. Sentado ahí, rascándose su sarna y qué cuadro tan miserable. Perdió a sus hijos, perdió su salud. Perdió su prosperidad, sus camellos. Todo lo que él tenía se había ido, y ahí estaba sentado, menesteroso, rascándose la sarna con un pedazo de tiesto o algo, con lo que estaba rascando su sarna.
Y su esposa incluso, como se puso en su contra. Ella salió a la puerta, y dijo: “Job, pues, ¿Por qué no maldices a Dios y te mueres?” En otras palabras, dijo: “Te ves tan miserable”.
28 Esto me gusta. Job dijo: “Haz hablado como una mujer fatua”. Ahora él jamás dijo que ella era fatua, pero habló como una, vean. Dijo: “Haz hablado como una mujer fatua. El Señor dio y el Señor quitó. Sea el Nombre del Señor bendito”.
Oh, me gusta verlo de esa manera. “Bendito sea el Nombre del Señor”.
Él había visto a Dios. Dios descendió en un torbellino y le habló. ¿Ven? Y él sabía que era Dios y esta parte también me gusta. ¡Vaya! Entonces de allá del Este vino este príncipe Eliú. Si tuviéramos tiempo de desglosar ese nombre “Elila Yaweh”, y demás, el cual es el representante de Dios, se refiere a Jesucristo. Él vino a Job y lo corrigió por lo que había dicho.
Él dijo: “Ahora, no tengas en poco mi juventud”. Pero él dijo: “Tú estás acusando a Dios de algo que no es así”. De modo entonces que él comenzó a enderezar a Job, y él no acusó a Job como sus miembros de iglesia.
29 Ahora, él tenía un grupo de miembros de iglesia que llegaron, y se sentaron con sus espaldas volteadas hacía él por siete días. ¡Qué consolación! Acusándolo de ser un pecador secreto, pero Job sabía que él no había pecado. Uno sabe lo que hay en su corazón. Todos lo sabemos.
Y mientras él estaba sentado ahí de espaldas, sus espaldas volteadas así, Job en su miseria, pero este pequeño individuo no trató de acusarlo. Él no lo acusó de ser un pecador secreto pero él dijo…
Él trató de contarle de alguien que estaba por venir que se pararía en la brecha y haría un puente en el camino. A menudo pienso en Job 14 ahí, de cómo Dios habló con él concerniente a las flores, y de todo. Cómo Job observaba. Él dijo: “Hay esperanza en un árbol si muere, vivirá de nuevo”.
30 ¿Se fijaron alguna vez? Ahí es dónde… Mi primera Biblia fue en la naturaleza y Dios habita en Su universo, en Su naturaleza. Uds. mujeres de por aquí, tomen sus flores en un patio ahora. Después de un tiempo en casi otro mes, el hielo golpeará a las florecillas. Oh, algunas de ellas estarán jóvenes, apenas saliendo, y otras viejas, y de diferentes formas, pero cuando el hielo las golpea, se acaba. Agachan su cabecita y los pétalos caen de ella, las hojas se caen de ella, la semillita sale de ella. Entonces ellas tienen una procesión fúnebre. Los cielos simplemente lloran, las lluvias caen. Las lágrimas caen de los cielos y sepultan la semillita.
Ahí viene el frio invierno, la congela, quizás cuatro o cinco pulgadas de profundidad, y entonces el pequeño y viejo tallo se ha ido, el bulbo se ha ido, la hoja se ha ido, el pétalo se ha ido, y la vieja semillita, la semillita negra ahí adentro se hincha y revienta y la pulpa sale.
31 Ahora, todo se ha ido: el bulbo, la semilla, todo lo demás se ha ido, pero ese no es el fin de la flor. Tan seguro como ese cálido sol comienza a brillar, aunque la pulpa se ha ido y todo lo demás, hay un pequeño germen de vida que está ahí que el hombre jamás ha encontrado ni encontrará. Esa flor vivirá de nuevo. Y si Dios hizo una vía para que una flor viva de nuevo, ¿Cuánto más ha hecho Él una vía para que un hombre viva otra vez? Porque él está hecho a la imagen de Dios.
Oh, yo pienso que es maravilloso observar a Dios en Su universo. Cómo Él se mueve, se mueve entre la naturaleza y demás.
No hace mucho estaba sentado hablando con un anciano predicador Metodista, estábamos tomando unos helados juntos y la Hora Agrícola [Programa Radial-Trad.] llegó.
32 Ellos dijeron: “Pues, el pequeño club H-4 ha perfeccionado una máquina que puede fabricar maíz tan perfecto que uno no lo puede diferenciar del grano de maíz que creció en el campo”. Dijo: “Uno puede agarrar un saco y tomar un puñado de maíz que creció en el campo, y uno de esta máquina, y mezclarlos, no hay manera en lo absoluto de separarlos de nuevo. Llévenlos a un laboratorio, córtenlos y probablemente la cáscara luciría así de gruesa. La misma cantidad de humedad, potasio y calcio y todo en cada grano exactamente igual. Haría un pan de maíz igual de bueno, haría unas hojuelas igual de buenas de ambos sacos. La única manera en que uno puede saber la diferencia es enterrarlos. Ambos se pudrirán, pero el que el hombre hizo está acabado. El que Dios hizo tiene un germen de vida en él y vivirá otra vez”.
Yo dije: “Agarre mi mano, predicador. Lo voy a avergonzar”. Porque hay un tiempo cuando los hombres… Uno puede tomar dos hombres. Ambos se ven iguales, ambos actúan como Cristianos, pero uno de ellos tiene un germen de vida el cual es el Espíritu Santo. Él se levantará en la resurrección, el otro se quedará allí. Eso es correcto. Amén.
33 Observen y vean cómo Dios lo ha diseñado por todas partes. El completo…. Allá en India, y las diferentes cosas, ellos adoran y dicen que cuando morimos, nos convertimos en ángeles y nos vamos volando. Dios nunca me hizo un ángel, y yo jamás seré un ángel, ni tampoco Ud. Él me hizo un hombre y yo seré siempre un hombre. Yo resucitaré un hombre, exactamente. Pero nosotros sabemos cómo Dios trabaja, y nosotros podemos ver el patrón perfecto en el universo a medida que Él comienza a levantar cosas como esa.
Y Job mirando eso y ver que aquellas cosas se levantaban otra vez, pero él dijo: “El hombre es cortado. Entrega el espíritu. Perece. Sí, ¿Dónde está él? Sus hijos vienen a lamentar, y él no lo percibe”. Dijo: “Oh, quién me diera que me escondieses en el Seol, que me encubrieses hasta apaciguarse Tu ira”.
34 Y cuando Eliú comenzó a enderezarlo, él comenzó a ver que había Uno que venía, Eliú dijo, de esta manera: “Ahora, Job”. Lo pondré de manera que los niños entenderán. “Ahora Job, tú observas esa flor, y ese árbol. Esa flor o árbol jamás pecaron, pero el hombre pecó, ¿Ves?” Y el grano y cosas solo vienen perpetuamente, pero el hombre pecó, y eso cortó su relación entre él y Dios. Por ahora no hay resurrección para él. Pero, oh, yo amo eso.
Pero hay Uno que viene, y un Justo quien se parará en la brecha, pondrá una mano sobre un hombre pecador y un Dios santo, y hará un puente en el camino, y ahí vendrá la resurrección.
Entonces Job siendo un profeta, él entró en la clase de canal correcta, el canal correcto, y él vio la visión del Señor. Y él se puso sobre sus pies, y dio una profecía, y los relámpagos comenzaron a destellar y los truenos rugieron. Él dijo: “Yo sé que mi Redentor vive”, sí, señor. “Mi Redentor vive y al fin se levantará sobre el polvo. Y después desecha ésta mi piel [La Biblia en Ingles dice: Aunque los gusanos de la piel destruyan este cuerpo-Trad.], en mi carne he de ver a Dios; al cual veré por mí mismo. Y mis ojos lo verán y no otro”.
35 Así como un grano de maíz se pudre y se acaba y se levanta una vez más, así yo también. Ahora observen. “Mi Redentor vive”. Continuación, no sólo vivir, sólo morir o es una… “Mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo. Al final de los últimos dos mil años”, en otras palabras: “Él se parará sobre el polvo y aunque desecha ésta mi piel, en mi carne he de ver a Dios”.
Job estaba observando a Dios en Su universo. No hay hombre que pueda ver directamente al rostro de un gran y hermoso lirio de agua, y decir: “No hay Dios”., a menos que él esté mentalmente trastornado. Porque Dios vive en las flores. ¿No creen eso?
Díganme cómo es que esa pequeña semilla entra en la tierra. El mismo sol brilla y aquí hay dos de ellos exactamente iguales y uno de ellos es blanco, y el otro es rojo, y el otro es azul, y algo similar. ¿Cómo hace Dios eso? y la campanilla y flores diferentes, ¡Cómo ha hecho Él esas cosas!
36 Él es Dios, y nosotros podemos verlo moverse. ¡Cómo se mueve Él en Su gran universo! Díganme cómo este mundo puede permanecer aquí y girar vein… un poco más de veinticinco mil millas por hora [24,901 millas o 40,075 km-Trad.]. Es veinticinco mil millas alrededor, y gira cada veinticuatro horas, hace un giro completo, y Uds. pueden cronometrarlo por las estrellas, y todo, jamás se sale de su lugar en lo absoluto. Permanece ahí perfectamente. Sin embargo colgando en el aire.
Me paré en ese Monte Wilson o Palomar allá en aquel observatorio, pude mirar a través de cristal, y vi a ciento veinte millones de años luz en el espacio. Cómo esas lunas, y estrellas, y mundos, y lunas, y estrellas, y nuestro Padre Celestial simplemente las sopló de Su mano así y dijo: “Sea”, y fue.
37 Oh, les digo que cuando Uds. comienzan a hablar de Dios, y tratan de embotellarlo en la idea de alguien. Él está así… como la cancioncita Cristiana que solíamos cantar cuando yo era pastor:
Jesús es tan alto que no puedes pasar por encima de Él.
Tan profundo que no puedes pasar debajo de Él.
Tan ancho que no puedes rodearlo,
Así que sólo abre tu corazón y déjalo entrar.
Cuando Ud. pasa por encima de Él, o debajo de Él, y alrededor de Él y aun así su corazón lo retendrá. ¡Qué pensamiento tan maravilloso! ¡Cuán maravilloso es Él!
Pero cómo gobierna Dios las cosas en Su universo, cómo se mueve, sus movimientos, y cosas, y todo le obedece, todo. Él puede decirle a la estrella: “haz esto”, y ella lo hará. Todo lo que Él habla… Sólo hay una cosa que no le obedece y ese es el hombre. El hombre sabe más al respecto que Él, así que él sólo— él tiene sus propias ideas, y de modo que él no le prestará atención a Dios, pero si un hombre solamente abriera sus ojos y mirara alrededor, uno pudiera ver a Dios en todas partes.
38 Recuerdo no hace mucho siendo… Cuando era un muchachito, la primera Biblia que leí alguna vez fue mirar a la naturaleza. Yo podía ver cómo Dios se movía, y cómo Él hizo las cosas, y yo sabía que había un Dios. Yo observaba, un día mi papá y yo estábamos arando maíz, y se levantó una tormenta y recuerdo que papá dijo… Bueno, aún no veíamos la tormenta, pero los caballos comenzaron a resoplar y a actuar así. Yo dije: “Papá, ¿Cuál es el problema?”
Él dijo: “Viene una tormenta, hijo”.
Yo dije: “¿Viene una tormenta?” Estaba tan claro como podía estar.
Él dijo: “Tú sabes, hijo, hay algo extraño al respecto”. Él dijo: “Pero los caballos tienen un instinto que ellos pueden decir exactamente dónde… si viene una tormenta”, dije: “Dios Todopoderoso ha hecho una manera para que ellos puedan ponerse a salvo”.
39 “Bueno”, Yo pensé: “Bueno, eso es maravilloso”. Y entonces no habíamos arados dos rondas más cuando los relámpagos estaban destellando, y la tormenta levantándose. Bueno, si Dios le dio al caballo el conocimiento suficiente de cómo ponerse a salvo, ¡Cuánto más debería darle a la Iglesia que es nacida de nuevo! ¿No lo creen así? ¡Cómo Dios facultó a ese caballo con instinto!
Aquí no hace mucho yo estaba sembrando algunos frijoles blancos, y ¿cuántos saben lo que es una marmota? Uds. lo llaman una marmota, me supongo. Allá en el Sur lo llamamos una marmota. Un pequeño individuo, y tan pronto como crecen esas plantas de frijoles ese amiguito se los comerá. Y yo no podía atraparlo en ningún lugar. Y yo salía ahí, y ahí estaban sus pequeños rastros, ahí mismo, donde había escarbado cada una de arriba abajo. Él vivía en una pequeña madriguera por allí. Yo no quería dispararle al amiguito así que pensé que sacaría algo de diversión de él.
40 Así que cultive otro surco de frijoles y pensé: “Te pondré en aprietos, jovencito”. Y me conseguí un costal y lo planté…. y le pinté una gran imagen, enorme y fea en él, y traté de hacerlo feo. Y hermano, yo estoy muy lejos de ser un artista, eso sí les digo.
Una noche estaba tratando de enseñar en un tablero, y dibuje un perro, y nadie sabía lo que era, y tuve escribirlo encima de él “Este es un perro”. De modo que pudieran saber.
Así que se pueden imaginar cómo se veía este dibujo: enormes, grandes orejas y todo. Ahora, puse algunos frijoles en el costal y lo amarré en una rama y los vientos estaban soplando. Y yo pensé: “Muchacho, cuando él vea esto, él correrá”. Así que me conseguí un asiento en primera fila allá en los arbustos, y estaba observando a este amiguito a través de mis binoculares, Uds. saben.
41 Y lo primero que uno sabe, pues él… Esos binoculares y él estaba bien cerca de mí con esos binoculares. Entonces vi al amiguito. Salió de su madriguera, Uds. saben, y miró a todos lados. Y no vio a nadie, y directo hacia el surco.
Vino al costal, y se detuvo. Él miró ese costal, miró a los lados y se levantó. Él pensó: “Esa imagen de apariencia fea”. Y se acercó un poco más y la miró, y entonces se echó para atrás de nuevo. Así que entonces la primera cosa que Uds. saben, el viento sopló. Oh, ¡vaya! Él volteó y miró para atrás y miró de nuevo. Se acercó a eso otra vez. Miró, pensó: “Hay frijoles detrás de ese costal, Uds. saben”. Así que pensó: “Bueno, vaya”. Se acercó a ese saco y le dio un zarpazo con su garra, y eso hizo ruido. Lo rodeó y comenzó a comer frijoles tan…
42 Bueno ahora, nosotros deberíamos tener tanto sentido común como una marmota. ¿No lo creen? Absolutamente. Permítanme decirles. Cuando uno ve espantapájaros puestos ahí, recuerden que es una campanilla de comida. Justo detrás de la cosa se halla algo bueno. Amén. Cuando la gente dice: “Ellos son santos rodadores y son esto, eso y lo otro”. No le pongan atención… Tenemos un montón de fanáticos, pero hermano, justo detrás de ahí se halla un verdadero maíz de Dios. Amén. Ahí mismo el verdadero poder del Espíritu Santo, la resurrección de Jesucristo. Sí, señor.
De modo que el diablo pone muchos viejos espantapájaros pero no les pongan atención. Yo estaba recalcando una vez. Yo iba calle abajo, vi un montón de cuervos o mirlos [el mirlo es una avecilla negra, parecida al cuervo. -Trad.], y ellos estaban graznando y actuando así, pensé: “¿Cuál es el problema?”
43 Había un hombre que vivía allí, y él amaba a los pájaros de veras. Él tenía una parcela de fresas silvestres, y no iba a permitir que nadie se la estropeara. Él sólo mantuvo eso ahí por los pájaros. Él fue a Florida un año, y no regresó a tiempo, y alguien quería agarrar esas frutas. Así que puso un gran y viejo espantapájaros en el campo.
Bueno, todos estos pájaros hicieron su costumbre venir allí cada año, ellos llegaron y hallaron la parcela y ahí estaba este gran espantapájaros en él. Y algunos de esos pájaros estaban posados en los árboles, algunos de ellos sobre los cables del telégrafo, algunos en los postes, y solo estaban graznando y actuando de esa manera.
44 Bueno, yo pensé: “¿No es asombroso mirar eso?” Pero para mi sorpresa justo en medio de la parcela, puesto justo en el brazo de ese espantapájaros estaban dos grandes, y enormes cuervos llenando sus barrigas tanto como podían.
Yo pensé: “Bueno, ¿No es eso algo?” Yo dije: “Eso es exactamente… Bueno, yo pudiera predicar un sermón sobre eso”. Yo dije: “Eso es correcto. Jesucristo, el Hijo de Dios, el buen Hombre, ha preparado todas las cosas buenas (eso es correcto) para Su Iglesia”.
¿Creen Uds. eso?
Y algunos de ellos se paran bien lejos: “Les digo ahora, yo no creo en tal cosa como esa. Miren lo que ellos hicieron. Ajá. Ajá”. Otros llegan a los cables del telégrafo: “Bueno, yo pudiera creerlo, pero mi iglesia no me lo permitiría”. Y el otro posado a un lado aquí sobre el poste diciendo: “Bueno, les digo yo creo que los días de los milagros han pasado pero creo que hay esto, y aquello, con eso”.
45 Pero hermano, no hay condenación para los que están en la parcela. Eso sí les digo.
Ambos estaban posados ahí mismo sobre ese brazo comiendo tan rápido cómo podían. Ellos sabían que era nada más que un espantapájaros, y esa es la manera que creo respecto a la religión chapada a la antigua del Espíritu Santo. Pues, hermano, no me importa cuántos fanáticos haya a la derecha o la izquierda. Yo me quedo justo en el Camino del Calvario solamente comiendo de los poderes de Dios, a medida que Él me los envía, y me regocijo teniendo un gran tiempo. Amén.
Ahora, comienzo a sentirme religioso. Ahora, oh cuán maravilloso. Dios obrando en Su universo.
Yo amo cazar. Hace algún tiempo… Yo iba aquí a los bosques del Norte, a veces. No tanto para dispararle al animal, sino que voy allá para descansar. Y yo me fijé que allá en aquellos lagos, los pantanos allá en Canadá; Hno. Boze, Ud. sabe de dónde estoy hablando. Allá siempre hay un montón de patos y ellos huyen del invierno y van allá en el verano, en el inicio de la primavera, y todos aquellos lagos por allá, y los lagos, ellos hacen sus nidos. Ponen sus huevos y empollan sus pequeñuelos. Ahora, es una cosa asombrosa de cómo Dios cuida de Sus animales. ¿No creen Uds. eso? Y Dios le dio al animal una manera de hacer las cosas.
46 Ahora, si Uds. sólo lo observan, Él está en Su naturaleza, en Su universo. Ahora, miren. Estos patitos que uno ve por allá y son… A veces voy a principios. La nieve no ha alcanzado la cima de los cerros todavía, pero la primera mañana que uno despierta, y ahí hay nieve en la cima de las montañas a lo lejos. Ese viento frío dura hasta septiembre, al principio de Octubre, viene barriendo hacia abajo a través de esos valles.
Uds. oirán algo yendo, un pequeño pato allá. Él jamás salió. Él jamás había estado fuera de ese lago en su vida. Él nació allí mismo esa primavera, un pequeñito. Él corría al medio de ese estanque, de esa manera, o ese lago, él alzará ese graznido en el aíre y se irá: “¡Jonk, jonk, jonk, jonk!”
Cada pato en el lago vendrá a él directamente. Eso es correcto. ¿Por qué? Ellos saben que ese pato es un líder. Jamás ha estado fuera de ese lago, pero ellos saben que es un líder. ¡Oh, vaya! Él comenzará a graznar: “¡Jonk, jonk!” los patos vendrán aquí, aquí vendrá un montón de ellos. Ellos hacen: “¡Jonk, jonk! Aquí vienen en esta dirección, de aquella dirección, y es sorprendente observarlos.
47 Y ellos tienen un pequeño chapoteo allá en medio de este lago y ese viento frio. Ellos tratan el tema, me supongo, acerca del viento frio llegando, y ellos se levantan de ese lago y van directo a Louisiana tanto como pueden ir. Y él jamás ha estado fuera de ese lago. ¿Por qué? Él tiene un instinto dado por Dios.
Todo el resto de los patos saben que ese es su líder y ellos tienen confianza perfecta. Si él va en esta dirección, ellos van en esa dirección. Si él va en esta dirección, ellos van en esa dirección, y donde sea que él vaya ellos…
Pero de algún modo u otro él aterriza en Louisiana, en los campos de arroz, huyendo del invierno. Bueno, si un pato tiene suficiente sentido para huir de la onda fría, ¿Qué de una Iglesia que es nacida de nuevo?
La única cosa de eso es que nosotros no conocemos a nuestro líder. ¡Aleluya! Hermano, Dios le dio el Espíritu Santo a la iglesia, no una organización. Él le dio el Espíritu Santo para dirigir la iglesia, y nosotros hemos adoptado organizaciones de ello. ¡Aleluya! el Espíritu Santo quiere venir y bendecir a la gente y dirigirlos a ríos más profundos, y los pastos verdes y cosas, pero las organizaciones no los guiarán a hacerlo. Los detienen.
48 Oh Dios, rompe las cadenas y saca a Tu Iglesia es mi oración. Sí, señor. Dios obrando… Obsérvenlo en Su naturaleza y obsérvenlo… Simplemente coincide con la iglesia y con lo natural y con lo espiritual. Es simplemente perfecto— en todos lados.
Ese patito sale de ahí, hermano, y directo a Louisiana él va. Observen la naturaleza de cualquier manera que quieran. Vean a Dios entrando.
Tomen por ejemplo a un cerdo. Uno lee en el periódico que dice: “Mañana va a haber un clima bonito”. Y observen esa cerda arrancar las cortezas del lado norte de la colina, y traerlas rodeando al lado sur, y hacer su cama. El periódico no sabe nada. Va a hacer frio. Ella sabe más sobre el clima que lo que todos los meteorólogos en el país saben. ¿Por qué? Ella tiene un instinto dado por Dios para prepararse para eso, pero la cosa de ello es, ella cree a su instinto pero nosotros no creemos a nuestro líder. Dios les dio instinto. Él nos dio el Espíritu Santo.
¿Qué si ese patito dijera: “Bueno, ahora esperen. Veré lo que Joe dice de eso por acá?” Él nunca llegaría a Louisiana. Ciertamente que no. Él tiene que ir de la manera que es dirigido y el hombre no puede guiar al hombre. El Espíritu Santo dirige a los hombres. El Espíritu Santo es lo que… Y es una hermandad y si el genuino Espíritu Santo los está dirigiendo, Uds. sabrán que es una hermandad. Amén.
49 ¡Oh, vaya! Desearía ser tres veces más grande de mi tamaño cuando comienzo a sentirme así. Quizás me pudiera sentir tres veces tan bien como ahora me siento. Uds. saben que estas tardecitas me dan un desahogo. He estado… Uds. saben, cuando uno está… Las visiones es lo que casi me matan. Me ponen tan débil, pero salgo aquí, me pudiera parar aquí, oh, por una semana de esta manera. Esto está bien. Esto es recibir y eso es repartir. Yo sólo voy al grifo del agua y mantengo mi boca abierta y sólo la dejo caer. Teniendo un gran tiempo.
Ahora, Dios obra en Su universo. ¿Creen eso? Aquí hace algún tiempo, yo estaba cazando alce arriba en las montañas. Era bien temprano en el otoño, y la nieve no había ocultado la cima de las montañas todavía y entonces yo estaba… Cuando la nieve llega, entonces los alces bajan pero uno tiene que ir bien alto, bien arriba alrededor de la línea arbórea [Lugar hasta donde se puede hallar árboles en las montañas-Trad.] para llegar al alce.
50 Y un día, yo estaba allá caminando. Estaba como a… Oh, me supongo, treinta y cinco, cuarenta millas [56.32 a 64.37 Km.-Trad.] de cualquier rancho o cualquier cosa, bien arriba en la cima de las montañas Rocallosas. Me supongo que yo estaba como a doscientas millas [321.86 Km Aprox.-Trad.] de cualquier clase de ciudad. Y yo estaba caminando por ahí con mi rifle, Uds. saben.
Y vino una nevada y entonces la primera cosa que uno sabe es que entonces lloverá, y entonces se pondrá cálido, el sol sale, y el clima es cambiante. Y yo había estado allá arriba como dos días y yo sabía que la manada de alces estaba allá, así que simplemente estaba caminando por allí, durmiendo en la noche.
Y un día vino una lluvia y me puse detrás de un árbol así, y la lluvia soplaba, y se derramaba por todos lados ahí. Y luego, después que la lluvia disminuyó, comenzó a aclarar. Y estaba frio allá a esa altura sobre la montaña y sucedió que miré y los árboles perennes se habían congelado, esos como hielos puntiagudos colgando sobre todo los árboles perennes. Estaban congelados arriba donde los vientos fríos y la lluvia está cayendo. Congeló el hielo en el árbol.
51 Y miré y el sol se estaba poniendo allá en el Oeste asomando por esa grieta de las montañas así. Yo pensé: “Oh gran Jehová. Su ojo está en el pájaro. ¡Cómo es que Él se para en los cielos y Su ojo observa! ¡Él ve cada movimiento! ”Un pájaro no puede caer a tierra sin que…“ Ud. ve a Dios en Su puesta del sol. ¿Pueden verlo de esa manera? ¿Piensan de Él en una puesta del sol o en un amanecer?
Entonces sucede que vi, y donde el sol estaba brillando contra esta agua y cosas, formaban un arcoíris a través del cañón ahí, y vi al arcoíris, y yo dije: “Oh, gloria a Dios”. Me encanta ver a Dios en Su naturaleza. ¿Y Uds.? Y yo dije: “Mira aquí. Tú le diste a Noé la señal del arcoíris. Antes de ese tiempo, el agua jamás había venido de esta manera, entonces las aguas, los elementos no podían hacer esos colores, y ahora Tú le diste la señal del arcoíris que jamás destruirías el mundo por el agua ya más”.
52 Entonces llegue a pensar que cuando Juan, en la Isla de Patmos se volteó y vio a Jesús allí al mirar, como un arcoíris. Su piedra de Jaspe y sardio, los cuales eran Rubén y Benjamín, el primero, y el último. Él cual es, y el cual vendrá, la Raíz y el Linaje de David, la Estrella de la Mañana, y sobre Él estaba un arcoíris con estos sietes candeleros de oro; lo que significa que Él tenía un pacto para las últimas Edades de la Iglesia.
Entonces un abismo comenzó a llamar un abismo. Oh, en lo profundo de mi corazón, yo dije: “Dios, aquí estoy bien arriba aquí, supuesto a cazar”. Y me puse muy feliz, y baje mi arma, y fui alrededor y alrededor del árbol gritando tan duro como podía. Si alguien llegara allí, me pondría en la institución para dementes. Oh, yo estaba teniendo un tiempo glorioso.
53 Comencé a tomar mi arma, y continuar, y me puse a pensar: “Oh gran Jehová Quien hiciste todas las cosas”. Y como por ese tiempo oí a la manada de alce— se habían dispersado en la tormenta— comenzaron a mugir el uno al otro, y entonces bien arriba en la cima del cerro, un viejo lobo gris comenzó a aullar. La compañera respondió abajo en el valle.
Mi madre es medio india y solo lo suficiente de eso para hacer que un abismo comience a llamar un abismo. Yo comencé a gritar al tope de mi voz, baje mi arma, y fui alrededor y alrededor y alrededor del árbol otra vez. No importaba quien me estuviera escuchando. Yo estaba gritando y alabando a Dios. ¡Aleluya!
54 Ellos podían decir: “Un loco”. Si quisieran. No hacia ninguna diferencia. Yo tengo mis ojos en el Calvario. Amén. Yo le amo. Lo adoro. Lo vi allá. Yo dije: “Dios, Tú estás en la puesta del sol. Aquí estas el arcoíris. Ahí estás en el lobo. Aquí estás por aquí en el alce. Oh, donde estás, Señor y aquí estás en mi corazón”. Yo dije: “¡Gloria a Dios!” Y fui alrededor y alrededor y alrededor y alrededor del árbol otra vez. Oh, yo estaba teniendo un gran tiempo. Sólo pateando el arbusto y de todo.
Me detuve, y yo dije: “Oh Aleluya, Señor. Te amo. Te amo. Pues ¿Tendré que dejar un lugar como esté alguna vez? Tan maravilloso”.
55 Y oí algo moverse y haciendo “Chá-chá-cháchara”. Una pequeña ardilla de pino. Las llamamos las pequeñas jacks de la montaña, [Jack, ermitaño o leñador, en el folclor Estadounidense. -Trad.] Uds. saben, como así, las pequeñas ardillas rojas. La cosa más ruidosa que existe, y no hay nada en ellas. Sólo me trae a la mente de muchos de estos tipos que hacen mucho ruido, y no hay nada en ello.
Me estaba mirando, haciendo: “Cháchara-chá-chá-cháchara”. Era como si iba a hacerme pedazos. Pensé: “Vaya, vaya. Tú tienes mucho ruido y eso es todo lo que es”.
Y pensé que me estaba ladrando, pero llegué a descubrir, que bajando a través de la tormenta venía un gran y enorme águila que había sido forzada a bajar, y había caído bajo esta ráfaga aquí. Y lo vi venir, y pensé: “Bueno ahora aquí, Señor. ¿Para qué pusiste eso delante de mí, justo cuando estoy gritando y teniendo un gran tiempo aquí?” Yo pensé: “¿Qué hace aquí esta águila?”
56 Si Ud. ve a cualquier lado uno puede ver a Dios. Ud. sólo puede verlo en todos lados; y yo pensé: “Ahora, ¿Qué tiene esa águila que ver con Dios? él es un ave rapaz. Y oh, él es un chico malo. Y yo pensé: Bueno, ¿Qué relación con Dios sería con esa cosa?” Y lo primero que uno sabe es que él se movió, subió a una rama, así, miro sobre esa vieja ardillita posada ahí como que si él fuera a hacerlo pedazos.
Él me miró de nuevo, y pensé: “Bueno, ahora esta es una posición. Ahora, Señor, ¿Dónde estás Tú en esta escena?” Donde sea que uno ve, uno puede ver a Dios y yo pensé: “Hay una pequeña ardilla de pino que ahuyenta toda la caza de los bosques, y ella no es buena. Y aquí está una gran y vieja águila que si quisiera mataría un ciervo y lo dejaría ahí, el águila se lo comería durante la noche si pudiera. Ella es tan mala como puede ser. Yo pensé: ”¿Dónde pudieras estar en esta escena?“ Yo dije: ”Aunque Tú estás en todas partes. Ahora ¿Dónde puedo entender por qué puso Dios esa escena delante de mí?“
57 Y miré de nuevo, y me di cuenta de que esa águila tiene valentía. No estaba asustada sin importar lo que yo hiciera lo que fuera, era valiente, y yo pensé: “Eso es Dios. Tú no quieres cobardes”. Dios quiere hombres y mujeres que tengan espinazo, en lugar de hueso de pollo. Cuando Dios dice algo, lo creemos. Eso es todo. Eso lo concluye si Dios dijo eso, eso lo hace verdadero. ¿Es correcto eso? Eso lo hace cierto. Muy bien.
Y yo dije: “Ahí está, Señor. Tú quieres a alguien que en verdad sabrá de lo que está hablando y está listo para pararse por lo que es verdad”.
Mucha gente dice: “Yo acepto mi sanidad. Yo creo que Jesús sana, muy bien”. Y al menor calambre que les da, están listos para rendirse. ¡Oh, vaya! Y Uds. van y dicen: “Yo creo en el bautismo del Espíritu Santo”. Y gritan y danzan en la iglesia, y cuando se encuentran con algún crítico allá en la calle, se quedan tan callados como un ratón de iglesia. Eso es correcto.
Oh, hermano, no se queden quietos. Griten. Amén. Si se requiere su cabeza, sea como Juan el Bautista. Eso es correcto. Párense por la verdad.
58 Y ahí vi a esa vieja águila, yo pensé: “¿Qué te hace tan valiente?” Yo dije: “¿Sabes que te puedo disparar si quisiera?” Y esos grandes ojos de apariencia gris me miraron. Ella no estaba asustada de mí. Y yo pensé: “Estoy seguro que no estás asustada de esa ardilla. Y yo pensé… agarré mi rifle. Yo dije: ”Yo pudiera dispararte“. Ella me miró. Saltó y me miró otra vez, pero yo pensé: ”Bueno, ¿Qué lo hace tan valiente? ¿Cómo es que esa chica es tan valiente? No lo entiendo“. Pero me di cuenta… Aquí está lo que le estaba dando valor. La vi mover sus alas así, sintiendo sus alas para ver si sus alas estaban en buena condición. Yo dije: ”Gracias, Señor. Gracias, Señor“. Amén.
No hace mucho alguien dijo: “Hno. Branham, ¿No está temeroso de que puede cometer un error sobre esa plataforma y decirle a alguien la cosa incorrecta?”
Oh, no. No entre tanto que pueda sentirlo a Él conmigo. Eso es correcto. Entre tanto que Él está ahí todo está bien. Eso es correcto. Entre tanto que Él esté aquí, el barco está bajo control.
La vi moviendo sus alas, y yo pensé: “Bueno, vaya”. Ella miraba hacia arriba todo el tiempo. Miraba y veía cuán alto estaba esa línea arbórea allá arriba y ese bosque. Ella sabía que si alguna vez llegaba a ese bosque que yo jamás la vería bajo la mira de ese rifle. De modo que estaba ahí sentada mirándome, simplemente teniendo un gran tiempo.
59 Me miró, y entonces miró de nuevo a esa ardilla. Me miró así, y yo dije: “Bueno, si eso no es asombroso”. Y después de un momento se cansó de ese castañeteo de la ardilla de pino. Así que ella sólo dio un gran salto así, y batió sus alas como dos veces, y fue a través de ese bosque. Ella nunca batió sus alas una vez más. Sólo extendió sus alas, y sabía cómo montar esas ondas de aire que descendían.
Muchacho, ella sólo subió. No aleteó, “flop, flop, flop”, tratando de subir. Ella sólo colocó sus alas correctamente y montó sobre una de esas ondas y subió, subió, subió, subió hasta que yo ni siquiera pude ver un punto de ella ya más. Se salió completamente de vista, dejando este viejo castañeo de la tierra, cháchara, cháchara, cháchara eso…
60 Yo pensé: “¡Aleluya!” Tiré mi rifle. Fui alrededor, alrededor y alrededor del árbol otra vez. Yo pensé: “Eso es, Señor. Eso es. Hazme saber cómo colocar mis alas en el poder de Dios, y cada vez que el Espíritu Santo venga, déjame cabalgar con Él”. Aleluya. “Hasta que me aparte del camino de estas personas, ahí sentadas: ”Cháchara-cháchara-cháchara. Los días de los milagros han pasado. Esos son un montón de santos rodadores. No hay tal cosa como ese Espíritu Santo, se fue hace mucho tiempo atrás“.
Oh, vaya. Aléjense con eso. ¡Aleluya! ¡Gloria! Cada uno de Uds. águilas tienen dos grandes alas para volar lejos si desean. Amén. Sólo tienen miedo de usar sus alas. Eso las ejercita cuando tienen que usarlas de vez en cuando para alzar vuelo.
61 Un día estaba observando un nido de ellas. Yo estaba sentado sobre una montaña observando. Vi una vieja madre águila soltar un grito. Ella salió del nido con un montón de aguiluchos. Ellos pusieron sus piquitos justo debajo de las águilas de la madre así, y ella descendió del viejo nido, y cuando ellos saltaron de las alas, era la primera vez que los amiguitos habían estado en la grama. Oh, era tan agradable y oh, ellos estaban teniendo un gran tiempo. La anciana madre fue de regreso directo arriba y se posó en la cima de la roca más alta que había.
Yo estaba sentado ahí con mis binóculos. Yo estaba pastoreando ganado, eso era lo que yo estaba haciendo en Colorado, y yo estaba observando, Uds. saben, para ver lo que esta madre águila estaba haciendo, y ella estaba sentada allá arriba con esos ojos, Uds. saben, vigilando para ver si un coyote llegaría.
62 Yo pensé: “¡Cómo está Dios tipificado aquí en Su naturaleza! Esos aguiluchos nunca han estado afuera de ese viejo vómito (perdónenme), ese como nido viejo que uno conoce donde ellos vomitaron en su nido, y de todo, y traen la carne que se pudre en el nido y todo y sobre viejas espinas y abrojos. Sus pobres piecitos sobre eso, y entonces la madre águila viene y los toma porque ellos son sus hijos. Los baja a los pastos donde la grama es suave para sus pies.
Yo pensé: “Esa es la manera que Dios hace cuando nosotros estamos aquí afuera en el las redes de contrabando, y arriba y abajo de las calles viviendo en pecado y el vómito del Diablo y el hedor del whiskey y tabaco y todo lo demás, y entonces un día nuestro Señor Jesús extendió las alas del Calvario, nos trajo a los sombreados pastos verdes”. ¡Gloria! Entonces cuando Él hizo eso, a Él le gustó la anciana madre águila. Él voló más allá de las rampas de la gloria posándose allá observando Su Iglesia. Amén.
63 Dejen que venga un coyote si quiere. Esa mami águila estará en sus espaldas de inmediato, y él estará huyendo al bosque. Y les digo que nuestro Señor Jesucristo se sienta en el poder de Su Majestad y gloria observando a Su iglesia para confirmar Su Palabra, en cualquier lugar donde puede hallar a un creyente que actuará sobre Su Palabra y la creerá.
Esos aguiluchos no se preocupaban por nada. Uno sólo los miraba levantar sus cabecitas y mirar hacia allá. Ellos miraban a mami. Eso era todo lo necesario. ¡Aleluya! Seguro, Dios en Su naturaleza. ¿Lo creen? Él está en Su universo. Entre tanto que yo pueda sentir el poder del Espíritu Santo descendiendo, yo sé que Dios está todavía sentado en las rampas de la gloria, observando Su Palabra para llevarla a cabo. ¿Creen eso? Y confirmarla.
64 Ahí estaba. Me fijé que después de un momento ahí venía un viento Norteño. Una pequeña ráfaga de viento vino por esta dirección. Ella podía oler ese viento. Sabía que había lluvia en el aire, y ella soltó un gran grito y bajó a través de ahí, ella fue directo al medio de este pastizal. Ella extendió sus alas así. Cada uno de esos aguiluchos vino y voló de todas partes tan duro como podían. Saltaron, se agarraron con sus pies, se asieron de las plumas, se agarraron con sus picos así.
Ella levantó esas grandes alas. ¡Aleluya! Oh, se elevó a través de ese viento barriendo ese cañón a sesenta millas por hora en ese momento. Ella fue directo dentro de la hendidura de esa roca para resguardarse.
65 Uno de estos días mientras estas aguilitas, despreocupadas en el poder de Dios, (Aleluya) alimentándose sobre las buenas cosas de Dios maravillosamente. Y uno de estos días Jesús soltará un grito desde los cielos bajando, cuando el peligro y las bombas atómicas estén a punto de caer alrededor de Chicago. Él desplegará esas grandes alas amorosas así y nos iremos a través de las tormentas (Aleluya) dentro de la casa del Padre donde hay muchos palacios preparados, listos para los redimidos. ¡Aleluya!
Hermano, me siento como un santo rodador ahora mismo. Sí, señor. De verdad. Amén. ¡Cómo Dios obra en Su universo! ¡Cómo obra en Su naturaleza!
66 No hace mucho yo estaba celebrando una reunión… Bueno, justo antes que yo saliera en estas campañas de sanidad. Yo era un predicador Bautista. Todos Uds. saben eso. Muy bien. Yo estaba en la Iglesia Bautista de Milltown. El Hno. Ryan, habíamos estado allá juntos muchas veces. Yo me estaba quedando allá con el Hno. … el anciano Hno. Wright y cada noche yo iba y entraba.
Había un ruiseñor que solía posarse allá. Ese amigo cantaba toda la noche. ¿Saben lo que es un ruiseñor? Y oh, ellos sólo cantan, cantan, cantan, cantan. Nuestro campo allá donde vivimos ahora está bien lleno de ellos. Sólo levanto la ventana como a las dos de la mañana en punto, y escucho a esos amigos cantar.
67 Pensé, ¿Qué lo hace…? Me fijé que en una noche nublada él dejaba de cantar por un momento. Luego él canta de nuevo. Así que me puse a estudiar la naturaleza de esas aves, y descubrí lo que hacen. Ellos se posan en el arbusto. Mirando a todos lados, y tan pronto como pueden ver una estrella, comienzan a cantar, tan duro como pueden, ¿Pues ellos saben qué? Que el sol está brillando en algún lugar. El sol está brillando sobre esa estrella tan seguro como que esa estrella está brillando, el sol está brillando en alguna parte, así que será de día otra vez.
Y yo pensé: “Oh Dios, permíteme algunas veces cuando las almohadas de oscuridad están acumulándose, algunas veces cuando el avivamiento parece que todos lo que ellos quieren es ser formales e impíos, pero de vez en cuando oigo un buen ”Amén, gloria a Dios“ chapado a la antigua.
Yo digo: “Gloria a Dios. El sol está brillando en alguna parte. Está irradiando en algún lugar”.
68 Si yo pudiera salir, esta noche, y mirar hacia allá a la gran estrella matutina, la estrella vespertina colgando, yo diría: “¿Qué te hace brillar, estrella?”
Diría: “No soy yo brillando, Hno. Branham”.
Yo diría: “Bueno, ¿Qué te hace tan bonita?”
“No soy yo bonita”.
“Bien. ¿De qué estás brillando?”
“No soy yo brillando”
“Bueno, ¿qué está brillando?”
“Es el sol brillando sobre mí. Eso es lo que me hace brillar”.
No hace mucho yo estaba hablando con un doctor. Él dijo: “Reverendo Branham, esas personas del Espíritu Santo de las que Ud. habla sólo es agitación. Sólo es emoción”.
Hermano, ¿Saben qué creo que es? Creo que no son ellos brillando. Es el poder de Dios brillando sobre ellos haciéndolos brillar. ¡Aleluya! Cuando Dios brilla su poder en sanidad Divina y bendiciones, y glorias, uno no puede quedarse quieto.
Jesús dijo: “Si estos callan, las piedras clamarán”.
Oh, ¡Aleluya! Eso es correcto. Aleluya.
69 Me acosté junto a una antigua fuente de la que solía beber, acostado ahí y sólo bebiendo, y bebiendo, y bebiendo. Me fijé que era la fuente más feliz que jamás había visto. Siempre estaba borboteando, borboteando, borboteando, borboteando, borboteando, borboteando. Eso como un buen Cristiano chapado a la antigua. Siempre borboteando, ya sea si las cosas van bien o no, sólo actuando igual, rebosando.
70 Dios obra en Su naturaleza en los campos también. ¿Creen eso? Si yo me sentara y hablara a esa fuente. Yo diría: “¿Qué te hace borbotear? ¿Qué te hace tan feliz?”
Diría: “Hno. Branham, no soy yo borboteando”.
Yo diría: “Bueno, quizás tú borboteas porque yo bebo de ti”.
“No”.
“¿Tú borboteas porque los ciervos beben, o los osos beben?”
“No”.
Yo digo: “¿Qué te hace borbotear?”
Diría: “Hno. Branham, no soy yo borboteando. Es algo detrás de mí, empujándome, haciendo borbotear”. Y esa es la manera con cada hombre que es nacido del Espíritu de Dios. Hay algo detrás de Uds. empujándoles y haciéndoles borbotear. ¡Aleluya! Oh, ¡Gloria! Eso es correcto. Eso los hace borbotear, borbotear, borbotear, borbotear, borbotear, borbotear; gozo eternal brotando.
71 Él le dijo a la mujer en el pozo: “En Mí hay agua viva (Aleluya) Yo te daré agua viva borboteando para Vida eterna”. Todo un raudal, hermano, cuando revienta sólo se mantiene brotando. ¡Whew! Sólo quiten el tapón de ella y déjenla correr. Amén.
Dios está en Su universo. ¿Creen eso? Seguro, Él es. Dios está en Su universo.
Tuvimos un muchachito que vivía en nuestro lugar allá, y él fue a una escuela dominical muy formal allá por el Rio Ohio. E igual que muchos de Uds. amigos aquí sentados, son barqueros, saben qué gozo es estar en el agua y entonces este amiguito se puso todo entusiasmado un día y dijo: “Madre, Dios es simplemente una gran Persona, ¿Puede alguien verlo?”
72 “Pues”, ella dijo: “Hijito, no lo sé. Pregúntale a tu maestra de escuela dominical”.
Así que él fue y pregunto, dijo: “Maestra, ¿Puede alguien ver a Dios?”
Ella dijo: “Bueno, no lo sé. Pregúntale al pastor”.
Así que él fue al pastor y dijo: “Pastor, ¿Puede alguien ver a Dios?”.
Él dijo: “No, hijo. Nadie puede ver a Dios. Por supuesto, no. Nosotros sólo creemos que existe, y ningún hombre puede verlo”.
Pobre amiguito, dijo: “Bueno, si Él es tan real como dice la Biblia dice que es, ¿Por qué nadie puede verlo?”
Dijo: “Bueno, tú simplemente no puedes verlo, hijo. Él no debe ser visto”.
73 Así que, bueno, él salió a pescar con un anciano pescador allá en el rio, y el amigo anciano tenía barba blanca como esta y cabello largo. Y era un anciano allá sobre el rio. Así que un día cuando él estaba allá alrededor de Six Mile Island y vino una tormenta.
Viniendo de regreso, el anciano pescador era Cristiano un muy reconocido. Él venía bajando, tirando de los remos así, Uds. saben, y los remos recortando el agua, Uds. saben, es música para cualquier barquero, y él estaba remando así. Y después que la lluvia había cesado, bueno, todas las hojas estaban limpias, y todo estaba tan limpio y olía fresco. Y él miró y el sol salió, y ahí estaba un arcoíris cruzando el cielo.
74 El amigo anciano estaba mirando al arcoíris. Él tiraba de sus remos y cortaba el agua, tiraba de los remos y cortaba el agua. Él estaba observando ese arcoíris. El muchachito sentado en la popa del bote comenzó a notar lágrimas corriendo de su barba blanca. Él estaba mirando a ese arcoíris y remando. El amiguito siguió mirando al anciano. Él corrió hasta allí y cayó en su regazo y dijo: “Señor, le voy a hacer una pregunta que mi maestra no pudo responder, mi madre no pudo responder, mi pastor no pudo responder”, dijo: “¿Puede alguien ver a Dios?”
Bueno, el corazón del anciano estaba tan lleno, Uds. saben, él jaló los remos a su regazo y extendió sus brazos así, y soltó un gran grito. Puso sus brazos alrededor del muchachito, y lo trajo a su pecho, dijo: “Dios bendiga tu corazón, hijito. ¿No le ves por allá?” “Bueno”, dijo: “Todo lo que he visto por treinta y cinco años ha sido a Dios”.
Pues, hay bastante Dios en el interior aquí, Dios podía verse a Sí mismo más allá. Él se estaba reflejando. ¿Es correcto eso? Cuando Uds. obtienen a Dios aquí, el día que Uds. son salvos y llenos con el Espíritu Santo, los pájaros cantarán diferente. Todo el universo entero lucirá diferente. Todos los árboles simplemente aplaudirán sus manos y todo.
75 Vaya, y ese antiguo enemigo de Uds. que solía no gustarles para nada, ellos serán las personas más hermosas. Uds. caminarán y dirán: “¿Cómo está, por ahí? ¿Cómo le va?” Ese vecino al que no le hablaban, las viejas herramientas que robaron, y eso, todo lo demás, Uds. lo regresarán y dirán: “Sabe, lamento que hice esto. ¿Me perdonará por eso?”
Eso es lo que les hace. Uds. verán a Dios en Su universo tan cierto como cualquier cosa si Uds. van a buscarlo. ¿Creen que eso es la verdad?
Hace algún tiempo había un ateo cruzando el país. Oh, me supongo, hace unos cincuenta años, y él andaba convirtiendo a la gente del Cristianismo al ateísmo y cuando su madre estaba muriendo lo único que él pudo decir: “Ma, sonríe y aguanta”.
Oh, qué consolación para darle a una madre en sus horas de muerte. Así que él fue a Inglaterra, y él tenía muchos convertidos allá. Ningún predicador lo atacaba— No, señor. — porque él era inteligente y astuto. Él sólo los despedazaba porque la mayoría de los predicadores… Él se paraba firme…
76 Un amigo mío quien se paró e incluso estremeció todo su fundamento cuando él se paró ahí con una botella de ácido sulfúrico y allá en Memphis, Tennessee, y tenían esa botella de ácido sulfúrico. Él decía: “Cualquiera de Uds. personas aquí que se supone son Cristianos, Marcos 16 dice: Beberán cosa mortífera y no los dañará´”. Decía: “Eso es lo que Marcos dice”. Decía: “Ahora, si esa es la Palabra de Dios inspirada, beban este ácido sulfúrico”.
Y algunos de ellos decían… Pues, ellos decían: “Pues, no tentarás al Señor tu Dios”.
Y él decía: “Oh, de modo que no puedo tentarlo ni pedirle nada, tampoco”. Decía: “Quizás Él no puede ser molestado”, y burlándose de ellos de esa manera.
77 Y una cosa sucedió ahí, tengo que decir también esto, mientras me refiero a esto si puedo. Había un enorme muchacho de campo sentado allá atrás con cabello cayendo sobre su cuello, usando una chaqueta de trabajo. Él se acercó, le faltaba un diente enfrente, Uds. saben, y el cabello cayéndole en su cara. Él llegó directo hacia la plataforma, se metió la mano en la bolsa de la chaqueta y sacó una gran manzana, y comenzó a pelarla con un cuchillo.
El ateo dijo: “Bueno”, dijo: “Bobo, ¿Qué quieres?”
Dijo: “Sólo quiero preguntarle algo”. Sólo siguió pelando su manzana.
Él dijo: “Bueno, dime qué quieres, o te echaré de aquí”.
78 Dijo: “Sólo un minuto, deme mi tiempo”. Así que él peló la manzana y le sacó el corazón, la preparó, la puso en su boca, comenzó a masticarla así. Dijo: “Quiero hacerle una pregunta”.
Dijo: “¿Qué eso?”
Dijo: “¿Esta manzana, es dulce o ácida?”
Dijo: “¿Cómo lo voy a saber, yo no me la estoy comiendo?”
Dijo: “Eso es lo que pensé”. Se dio la vuelta y se regresó a su asiento ¡Aleluya! ¿Cómo saben que Dios no es real hasta que lo hayan gustado, sentido? Aleluya. ¿Cómo saben que la sanidad Divina no es correcta a menos que la hayan puesto a prueba una vez? ¿Cómo saben que el Espíritu Santo no está correcto? Uds. corren por ahí con su chaqueta eclesiástica tratando de explicar la parte Divina de la Biblia, y tomando un montón de teología. ¿Cómo saben sobre Dios, si jamás lo han siquiera gustado para ver que esté correcto o no?
79 Sean sinceros. Sean humildes delante de Él. Eso es correcto. Y el Dr. Davis parado allá, un anciano obispo Metodista estaba ahí sentado con este predicador joven. Un joven, Roy Davis él estaba sentado ahí con este obispo. Ese ateo dijo: “Cualquiera de Uds. muchachos”, y algunos de ellos, los ministros estaban diciendo: Marcos 16 del verso 9 en adelante no está inspirado. No es inspirado así que no puedes depender de el.“
Él dijo: “Bueno entonces, yo diré al respecto: ´Venid a mí todo el que esté cargado y trabajado, ´ dice Mateo 11:27. Yo diré: Eso tampoco es inspirado”.
Así que él los tenía en su lugar. Roy dijo que el Espíritu Santo comenzó a moverse sobre él. Dijo: “Párate ahí” Así que él dijo— el anciano obispo— él dijo: “Si ese ateo hace el reto una vez más, si me muero con las botas puestas, me iré al Cielo creyendo la Palabra de Dios”.
Así que él dijo: “Ahora, escucha, hijo. Siéntate y deja que él solamente… Él solo está haciendo estallar su propio cerebro. Déjalo hablar”.
80 Entonces era el Espíritu Santo moviéndose. Así que cuando él lanzó ese reto otra vez, él soltó un gran “Ja-ja”. Y levantó su reloj. Dijo: “Si hay un Dios, yo moriré en un minuto”. Esperó por un minuto y dijo: “¿No les dije que no había tal cosa? Ja, ja, ja, ja” así. Riéndose así.
81 Entonces Roy, cuando él hizo ese reto dijo: “¿Qué de Uds. muchachos allá que creen que Dios es tan real?” dijo: “Hagan esta prueba de ácido sulfúrico”.
Ahora, no le estoy diciendo a la gente que haga eso. No lo hagan a menos que el Espíritu Santo esté con Uds. ¿Ven? Ahora, yo no creo en tomar serpientes. Yo creo que si estuviera bautizando en agua y una serpiente me mordiera, yo la tiraría a la orilla y continuaría y bautizaría como Pablo lo hizo o algo similar. Si alguien me diera veneno, yo confiaría en Dios para mi sanidad. Eso es correcto. Pero yo no creo en traer cosas. Decir: “Venga aquí y le mostraré que puedo hacerlo”. Yo creo que eso está errado. Eso es correcto.
Pero el Hno. Davis caminó a la plataforma. Tenemos una declaración de un notario público sobre esto. Él fue allí. Dijo: “Pueblo Cristiano”, había como dos o tres mil sentados ahí, él dijo: “Tengo veinticinco años”. Dijo: “Soy un ministro del Evangelio”, y él dijo: “Yo sé que mi Dios es capaz de librarme de eso”, pero dijo: “sin embargo, si Él lo hace o no lo hace, jamás permitiría que ese infiel se pare ahí con eso en su mano y desafíe la Palabra de Dios”. Él dijo: “Los veré en la gloria”.
82 Lo agarró de su mano— del ateo – y se bebió cada gota de eso de inmediato, se paró ahí y predicó el Evangelio, y como mil quinientas personas recibieron el bautismo del Espíritu Santo sentados en la reunión. ¡Aleluya! Sí señor.
Ese mismo infiel después de regresar, quería tomar un descanso, y fue aquí al Oeste en Colorado, y levantó un campamento allá y un día estaba en el sendero, y comenzó a caminar.
Como que se sintió un poco mal, su salud estaba quebrantándose y sucedió que levantó la vista, y el viento soplaba en esas grandes rocas sobresaliendo en las montañas. Él dijo: “Me pregunto si he estado errado”. Se arrodilló y dijo: “Oh donde sea que estés, quien seas”. Dijo: “Miro a aquellas rocas sobresaliendo allá. ¿He estado errado? ¿Las ha lavado el agua así, o Dios las ha puesto allí así?”
¿Qué era? Dios hablando en Su universo. Si ellos, los predicadores, se quedan quietos, las rocas clamarían de inmediato. Ahí cayó ese ateo sobre sus rodillas y le dio su corazón a Dios porque las rocas estaban clamando. La madre naturaleza hablándole de Dios a él. ¡Aleluya!
Dios está en Su universo. ¿Lo creen? Oh, ¡Vaya! Me pudiera quedar en eso por otra hora. Detengámonos sólo un minuto. Dios en Su universo. Me apresuraré con estos otros rápidamente.
83 Dios en Su Palabra. ¿Creen que Dios está en Su Palabra? Toda simiente de Dios, cada palabra de Dios es una semilla. ¿Creen eso? Ahora, es sólo como una semilla que Ud. sembró. Si es trigo, saldrá trigo, y toda palabra de Dios…
Toda promesa Divina de Dios vendrá a cumplimiento si la ponen en la clase correcta de terreno y la dejan crecer. ¿Creen Uds. eso? Pónganla ahí, digan: “Señor, por Sus llagas yo he sido curado. Estoy sano. Lo acepto, Señor, y jamás diré algo más”.
Le digo, hermano, eso escupe el polvo en la cara del diablo ahí mismo, porque es “ASÍ DICE EL SEÑOR”. Me quedaré ahí mismo vivo o muerto. Me quedaré ahí mismo. Esa es mi convicción. Esa es mi posición. En Cristo la Roca sólida me paro. Todo otro terreno es arena movediza. Quédense exactamente con eso. Sí, de verdad. Él producirá exactamente lo que dijo.
84 Igual que un pequeño… Aquí, muchas de Uds. personas de los alrededores de aquí tienen bastantes… Me fijé aquí afuera, huertos frutales donde producen muchas manzanas. Tomen un arbolito de manzana cuando está así de grande, sólo un pequeño retoño. ¿Sabían que cada bushel [El bushel es una unidad de medida de capacidad para mercancía sólida en los países anglosajones-Trad.] de manzanas, cada manzana, cada flor, cada hoja que alguna vez estará en ese árbol está en eso en ese momento? ¿Sabían eso?
Uds. saben, Uds. pudieran juntar doscientos bushel de manzanas de ese árbol, y cada uno de ellos, está en ese arbolito cuando está así de grande. Si no es así, ¿De dónde vienen? Díganme quien los puso allí. Está en el árbol cuando comienza y esa es la manera…
85 Lo que tienen que hacer con el árbol, tomen el árbol y plántenlo en la tierra, y entonces tienen que regarlo, y a medida que lo riegan, no hace nada más que beber, beber, beber. Tiene que beber más que su porción, y entre más bebe se hincha. Eso empuja sus ramas a salir. Entonces empuja hojas. Luego empuja flores. Luego empuja manzanas. ¿Es correcto eso?
Y de esa manera es con un Cristiano. Estamos juntos plantados en Cristo Jesús quien es la Fuente inagotable de Vida. Estamos plantados en Cristo, y sólo bebemos, y bebemos, y bebemos, y empujamos y de todo lo que tenemos necesidad para la jornada terrenal: sanidad Divina, el poder de Dios y todas estas otras cosas están en cada individuo aquí adentro, que ha recibido el bautismo del Espíritu Santo, porque Uds. están plantados en Cristo. ¡Aleluya! El bautismo del Espíritu Santo, sí, señor, y todo lo de lo que tienen necesidad, para la jornada de esta vida, incluso el rapto está justo dentro de Uds. entonces.
86 No se resientan con eso, esa es la verdad. El rapto está en nosotros ahora. Lo probaré por medio del Evangelio. “Aquellos a los que llamó, Él justificó, y aquellos a los que Él justificó, Él ha glorificado”. ¡Aleluya! Entonces hoy estamos glorificados en el Cielo en la Presencia de Dios ahora mismo. Sólo estoy empujando eso. Amén. Gloria. Dios en Su Palabra. ¿Lo creen? Muy bien.
Tengo que apurarme ahora. Podemos ver muchas cosas ahí, pero Dios está en Su Palabra. Toda Palabra de Dios es una simiente. ¿Lo entienden? Y Uds. sólo tienen que aferrarse a eso.
Ahora, muchas personas ven a sus síntomas. Ellos dicen: “Oh, Hno. Branham, mi mano no está mejor. Todavía tengo este dolor”. Eso no tiene nada que ver con eso. Es qué actitud mental tiene Ud. hacia Dios y Su promesa.
87 Uds. saben, un personaje que tuvo un caso de síntomas, fue Jonás. Él de verdad tuvo síntomas. ¿Sabían Uds. eso? Dios le dijo que fuera a Nínive y él se fue a Tarsis; tomó el camino fácil. De ese modo es que hacen hoy muchos Cristianos, tratando de tomar el camino fácil.
Él dijo: “Ve a Nínive y clama”. En lugar de eso, él fue a Tarsis. Entonces él estaba descarriado. Ahí vino una tormenta en el océano, y ellos le ataron sus manos, y sus pies, y lo tiraron del barco. Una gran ballena se lo tragó y cualquiera sabe que después que una ballena come o cualquier otro pez, él va directo al fondo del… Alimenten a su pez dorado y observen lo que ellos hacen. Va directo al fondo, y descansa sus aletitas en el fondo. Merodean por el agua hasta que hallan su alimento, entonces van al fondo y descansan, ¿Ven?
88 Bueno, ahora miren aquí. Veamos. Hay un océano tormentoso y un predicador descarriado, y él tenía sus manos atadas detrás de él, sus pies atados detrás de él. Lanzado en una tormenta. Una ballena se lo tragó y va al fondo del mar para descansar. Y ahí este predicador descarriado, en esa condición…
No hay nadie tan mal en el edificio esta noche, y ahí estaba él descarriado, las manos atadas detrás de él, varias millas de profundidad en el océano, en el vientre de una ballena. Algas envueltas alrededor de su cuello, vómito hasta las rodillas, y él comenzó a mirar en esta dirección, era vientre de ballena, miraba en esa dirección, era vientre de ballena. Donde sea que miraba era vientre de ballena. Hablar de un caso de síntomas. Él lo tuvo. Eso es correcto. Donde sea que miraba era vientre de ballena. Sus manos estaban atadas detrás de él. Estaba descarriado en el vientre de una ballena justo en el fondo del mar; vientre de ballena— vientre de ballena.
89 Pues, hermano, no hay nadie así hoy. ¿Pero qué dijo él? Él miró a ese vientre de ballena, todos esos síntomas, y él dijo: “Son vanidades ilusorias”. Sí, señor. Él dijo: “Oh, Señor, una vez más miraré hacia Tu santo templo”. ¡Aleluya! Oh, hermano. “Una vez más miraré…” no a este vientre de ballena, no a mi condición descarriada, no a mis manos atadas detrás de mí, no donde estoy, no al mar tormentoso. “Señor, miraré a Tu santo templo”.
Cuando Salomón dedicó ese templo y la Columna de Fuego entró y fue detrás de la cosa y se asentó. Miren lo que dijo Salomón. Él dijo: “Señor, si Tu pueblo está en problemas en cualquier parte y miraren a este santo lugar, y oraren, entonces oirás desde los Cielos y libertarás a Tu pueblo”.
Y Jonás creyó que Dios oyó la oración de Salomón, así que él no estaba mirando a sus síntomas. No estaba mirando al vientre de la ballena. No estaba mirando a su condición descarriada. Él estaba mirando a la promesa de Dios, la oración de Salomón.
90 Y si Jonás, bajo esa condición, con esa clase de síntomas podía mirar a un templo terrenal, donde un hombre terrenal oró, ¿Cuánto más debería un Cristiano hacer cuando Jesucristo murió por Uds. para tomar Su propia Sangre y sentarse a la diestra de Dios hoy haciendo intercesiones sobre cualquier cosa que confesemos que Él ha hecho?
“Hey, ¡Váyanse síntomas! ¡Uds. son vanidades ilusorias! No les creo ya más. Jesucristo me ha sanado cuando Él murió en el Calvario. ¡Aleluya! ¿Me dicen que tengo que seguir fumando cigarrillos, bebiendo whiskey? Son mentirosos. Me niego a verlos. Yo veo a Tu santo templo, Señor, donde Jesús, el Hijo de Dios, se sienta a la diestra del Padre haciendo intercesiones por mí”. ¡Whew! ¡Oh, vaya!
Ahora soy un santo rodador de verdad. Hermano, permítame decirle algo. He navegado los siete mares, y nunca he visto un santo rodador todavía. Ese es un nombre que el diablo le puso a la iglesia. Pero si Él quiere que yo lo haga, de seguro rodaría un poco, y entre tanto que sea santo. Sí, señor.
91 Dios en Su Palabra. ¿Lo creen? Dios en Su universo. Dios en Su Palabra. Ahora, rápidamente traigamos a Dios en Su Hijo. ¿Creen Uds. que Dios estaba en Su Hijo? Él estaba. Él fue más que un hombre. Les enseñé eso ayer. Él fue más que un hombre. Él fue Dios. Dios no es como… Eso es una cosa que no fue quitada en la reforma. ¿Ven? No es… la gente dice que los Judíos tratan de decirnos. Hay algunos Judíos aquí sentados. Esa es la más grande piedra de tropiezo que los Judíos jamás tuvieron, porque no se lo aclaramos a los Judíos. Ellos piensan que nosotros creemos que hay tres dioses absolutamente individuales. Esa es una mentira. Sólo hay un Dios, absolutamente un Dios. Hay tres dispensaciones, las tres manifestaciones pero el mismo Dios cada vez.
92 Es como una regla de tres pies. Tiene doce pulgadas aquí. Tiene doce o cuatro pulgadas aquí. Tiene treinta y seis pulgadas aquí, pero es la misma regla. Dios, el Padre, se estaba revelando, desplegándose a sí mismo, tratando de llegar al hombre.
Dios, el Padre, se manifestó en una Columna de Fuego que colgaba sobre la montaña. Incluso Moisés temía el terremoto. ¿Es correcto? Si alguno, incluso una bestia, se acercaba a la montaña, tenía que ser traspasado con un dardo. ¿Es correcto?
Entonces el mismo Dios se manifestó en carne y habitó entre nosotros en un cuerpo nacido de una virgen para quitar el pecado. ¿Creen eso? Ese era Dios, el Hijo. ¿Creen eso? El mismo Dios. “Mi Padre y Yo uno somos. Mi Padre mora en Mí. No soy Yo quien hace las obras, es Mi Padre”.
Ese era Jesús hablando de Su Padre, el mismo Dios revelado aquí en un cuerpo de carne que colgaba en una Columna de Fuego.
93 El Pilar de Fuego le hablaba a Moisés en la zarza ardiendo. Él dijo: “Di a todas las generaciones que YO SOY EL QUE SOY”. Y Jesús se paró en la fiesta y dijo: “YO SOY EL QUE SOY”. Seguro. El mismo Dios exactamente doce pulgadas siendo… de doce a veinticuatro pulgadas siendo revelado.
Ahora, la siguiente vez que Él se reveló a Sí mismo… Primero, en una Columna de Fuego, luego en un cuerpo nacido de una virgen, Su Hijo, y ahora Él está abriendo Su camino hacia la humanidad, y ahora Él se está revelando a Si Mismo en un hombre pecaminoso que ha sido regenerado otra vez, viviendo en la toda la Iglesia.
94 “En aquel día vosotros sabréis que yo estoy en el Padre y el Padre en Mí, Yo en vosotros y vosotros en Mí”. Oh, hermano. ¿Ven? Dios en Su pueblo. ¡Aleluya! Mudándose. Seguro. Dios está con su pueblo. Él se develó Él Mismo desde un Ser sobrenatural hacia un cuerpo nacido de una virgen para quitar el pecado.
Cuando Él vino de Dios, fue de regreso a Dios. “Un poco y el mundo no me verá más. Mas vosotros me veréis porque Yo estaré con vosotros”. Yo, es un pronombre personas. “Yo, estaré con vosotros, aun en vosotros hasta el fin del mundo”.
Vean cómo Dios está trayendo Su camino santo. Él no pudiera bajar de inmediato y saltar al pecado. Dios tiene que limpiar ese camino. Con el fin de hacerlo, Él era una Columna de Fuego. Entonces hay un Hijo nacido de la virgen para quitar el pecado de los cuerpos humanos, y entonces después que Dios mismo pudo habitar entre Su pueblo. ¿Ven a lo que me refiero? Dios estaba en Cristo reconciliando Consigo al mundo. ¿Creen Uds. eso?
95 Cuando Él estuvo sobre la tierra Él dijo que Él era Dios. Él se miraba como Dios. Él hablaba como Dios. Él predicaba como Dios. ¡Aleluya! Él sanaba como Dios. Él resucitó como Dios. Él ascendió como Dios. ¡Aleluya! Y Él era Dios. ¡Aleluya! Él era Dios en la carne. Dios estaba en Su Hijo manifestándose Él mismo a Su pueblo.
Oh, cuántas veces pudiéramos… Cómo pudiéramos ir a eso y ver lo que fue. ¿Ven? Pero yo creo que entienden lo que digo. ¿Ven? Es Dios revelándose Él mismo. Él salió de la naturaleza, viniendo en la carne, en Su Hijo. Dios vino en la carne. Jesucristo, el Logos, eso fue en el principio. Cómo es que en el principio nadie podía ver a Dios. Entonces el Logos salió. Entonces Dios se manifestó El mismo en un hombre. El hombre pecó entonces Dios descendió y se reveló Él Mismo en carne, quitó el pecado, regresó. Vino de nuevo para vivir en la gente, y habló con ellos, como lo hizo con Adán y Eva. ¡Aleluya!
96 Ahora, mis padres antes de mí fueron Católicos, pero hermano, se ve que no queda mucho de Católico en mí como los seres trinos. Eso es correcto. Sí, señor. Ellos creen en el hijo eterno o que hay tres seres individuales reales: Dios el Padre, un anciano con larga barba blanca; Dios, el Hijo, un hombre de mediana edad; y el Espíritu Santo es una mascota como un muchacho. No hay tal cosa, sólo hay un Dios. Y yo estoy en desacuerdo con la organización de Pentecostés que llama la Unidad como su dedo es uno. Eso está errado. Absolutamente, está equivocado.
Jesús no pudo haber sido Su propio Padre, y si Dios es un Hombre, entonces Jesús nació de deseo sexual, y no un nacimiento virginal. Eso establece la cosa entera. ¿Ven? Si Él es uno como su dedo, ¿Entonces qué? Entonces Él era Su propio papá. ¿Cómo podía ser? Eso está mal. Él tuvo un Padre, Jesús lo tuvo.
97 Uds. simplemente no pueden ver la manifestación de Dios revelándose Él mismo como un Padre amoroso, viniendo directamente de los cielos revelándose Él mismo, bajando para vivir entre seres humanos aquí sobre la tierra. Ahí lo tienen. Dios estaba en Su Hijo, y ahora yo se los he revelado también, Dios está en Su pueblo. ¿Creen Uds. eso? Entonces cuando Dios, ese mismo Dios, que vivió allá atrás en los días cuando Moisés vio la Columna de Fuego, ¿Fue correcto eso? ¿Cuántos creen que ese fue el Ángel del Pacto? digan: “Amén”. Bueno el Ángel del Pacto fue Jesucristo.
Moisés estimó las riquezas de Cristo mayores tesoros que esos de Egipto, y él dejó Egipto siguiendo a Jesucristo. Él siguió a Cristo a través del desierto el cual fue el Logos. Muy bien.
98 Ahora, entonces aquí viene bajando, el próximo es el hijo. Entonces el Espíritu Santo. Esa es la razón que dijo Mateo: “Bautícenlos en el Nombre del Padre, en el Hijo, y del Espíritu Santo”. Seguro. Es el mismo Dios moviéndose a través de estas tres dispensaciones: Padre, Hijo, y Espíritu Santo. No tres seres individuales diferentes, sino un ser en tres diferentes manifestaciones ¡Aleluya! ¡Gloria!
Hermano, les digo que eso le dará un puñetazo al diablo en las costillas todos los días, y lo hará chillar como un cerdo. Eso es correcto porque es el poder de Dios está siendo revelado en estos últimos días.
Alguien dijo el otro día, dijo: “Hno. Branham, Ud. no puede explicar la trinidad”. Dijo: “Sólo vaya a una institución para dementes y arrástrese en ella”.
Yo dije: “No, señor. Yo no puedo explicarla pero el Dios celestial Quien habita aquí conoce todas las cosas, y lo revelará a nosotros a medida que necesitemos saber”. Amén.
99 Yo lo creo con todo mi corazón. Así lo sé. Eso ensambla exactamente con la Escritura y lo hace claro. Dios está en Su Hijo. Dios está en Su pueblo.
Entonces vean lo que Él hizo allá atrás. Miren lo que hizo en los días de Su oficio de Hijo. Ahora, miren lo que Él está haciendo aquí en la dispensación del Espíritu Santo. Cómo se ha levantado entre el pueblo. Él está mostrando las mismas señales y maravillas. Vivificando al muerto. ¿Es correcto eso? Levantando al muerto, al físicamente muerto, levantándolos de nuevo a vida.
Lean el librito ahí y obtengan sus declaraciones. He visto tres en mi propio ministerio humilde. Los doctores los han dejado muertos y terminados, se han ido. Y por medio de una visión Dios lo muestra; y aquí regresan y viven hoy. Escriban y pregunten y vean si eso es correcto. Él mismo manifestado.
100 Jesucristo sólo resucitó a tres, en toda Su vida, para mostrar que un testigo de tres debe ser establecido. ¿Es correcto eso? En boca de dos o tres testigos, conste toda palabra.
Entonces Dios está viviendo en Su pueblo hoy porque allá cuando Jesús vino a Jerusalén, había un gran gozo y la gente comenzó a gritar: “Hosanna, Hosanna, al que viene en el Nombre del Señor”, y los sacerdotes ancianos y Fariseos y todos dijeron: “Haz que se callen. Me ponen nervioso”.
Yo estaba predicando aquí no hace mucho, y había una mujercita que clamaba y gritaba al tope de su voz, y había un hombre que es un maestro de escuela dominical en una iglesia Bautista en Jeffersonville que dijo: “Billy, yo estaba disfrutando tu servicio hasta que esa mujer se puso a clamar y a llorar”. Él dijo: “¿Cómo puedes predicar cuando la gente está gritando así?”
Yo dije: “Yo no puedo predicar a menos que griten así”. No sé dónde estoy parado. No sé cómo lo están recibiendo.
101 Yo solía tener un perro viejo, solía cazar con él. Lo llamábamos Fritz. Él agarraba lo que fuera, cualquier cosa en el mundo menos un zorrillo. Él no se acercaba a él. Él lo acorralaba en una pila de leña [Trampa cubierta de ramas secas, para esconder un tronco hueco, o un agujero en la tierra con el fin de hacer que la presa entre en ella. -Trad.], y entonces él se mantenía rodeando el montón de leña ladrando. Y la única cosa que yo tenía que hacer para lograr que entrara y atrapar a ese zorrillo era sólo levantar la pila de leña y acariciarlo diciendo: “Ve por él, muchacho. Ve por él, muchacho”. Entraba y atrapaba el zorrillo.
Ahora, hermano, cada vez que yo oigo “amén” eso es “Ve por él, muchacho” y el zorrillo más grande que yo conozco es el Diablo. Déjenlo que suba una pila de leña ahora mismo, y vayan y atrápenlo. ¡Aleluya! Eso es correcto. Sí, de verdad. Ve, muchacho.
“Oh”, él dijo: “Hno. Branham, cuando esa mujer comenzó a llorar”, dijo: “Causó que escalofríos me subieran y bajaran por mi espalda”.
Yo dije: “Mi hermano, si Ud. alguna vez es lo suficiente afortunado para entrar al Cielo, Ud. se congelaría a muerte porque ellos están gritando y clamando ante el Trono de Dios día y noche, aclamando: Santo, santo, santo, es el Señor.”
102 Dios es un Espíritu y los que le adoran en Espíritu y verdad es necesario que adoren ¡Aleluya!
Entonces Dios, el Padre, en Su universo, Dios en Su Hijo, Dios en Su Palabra, y ahora Dios en Su pueblo. ¡Aleluya! Esa vida inmortal vivificadora que los sacó de esa red de contrabando, los sacó de los barrios bajos. Esa Cosa que los tomó e hizo una dama de Uds. esa Cosa que los guardó de fumar, y beber, y comportarse así, por toda la vida. Eso es Dios en Su pueblo. Esa Cosa que cuando el Espíritu Santo toma la Palabra de Dios, y la esparce sobre el pueblo de esa manera con Su poder, ese corazón suyo lo agarra. ¿Qué es? Es Dios en Su pueblo.
103 “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. ¡Aleluya!
Uds. dicen: “Ud. está emocionado”. No, no lo estoy. Yo sé dónde estoy. No estoy emocionado. Bueno, hermano, si estoy emocionado, déjeme estar emocionado. Quiero permanecer de esta manera hasta que muera. ¡Aleluya! Obtengo más de la vida permaneciendo de esta manera.
Bien, ¿Por qué? Dios está en Su pueblo manifestándose Él mismo en la carne de seres mortales de quien es nacido de nuevo. ¿Lo creen? ¿Creen que Dios está en Su universo? ¿Lo ven en la luz del sol? ¿Lo ven en el árbol? ¿En la flor? ¿En Su Palabra? ¿En Su Hijo? ¿En Su pueblo?
Entonces aquí está Dios aquí mismo. Amén. Conociendo los pensamientos de los hombres, discerniendo los pensamientos, sanado al enfermo, haciendo al ciego ver, al sordo oír, al cojo andar. La única cosa que limita a Dios es nuestra fe. ¡Aleluya! Oh, vaya. Dios sólo cierra el grifo. Estoy teniendo un tiempo horrible aquí arriba. Sólo teniendo un tiempo glorioso. Sólo parece que no tiene fin, y ese reloj sólo girando y girando.
Yo le amo, yo le amo
Porque Él a mí me amo
Y me compró mi salvación
Allá en la cruz.
104 Ahora, dennos un tono de eso, hermano. Yo lo tengo un poco alto. Preparémonos para cantarlo ahora. Cierren sus ojos. Levanten sus manos ahora. Venga aquí, Hno. Baxter [Palabras ininteligibles]. Alguien ayúdeme. Muy bien.
Yo le amo, yo le amo
Porque Él a mí me amo
Y me compró mi salvación
Allá en la cruz.
Inclinemos nuestras cabezas en una palabra de oración. ¿De verdad lo aman esta tarde? ¿Qué haríamos sin Jesús?
105 Unos Griegos vinieron un día y dijeron: “Señor, quisiéramos ver a Jesús”. Ahora, Uds. lo ven hoy. Si caminan fuera de la puerta más allá, lo verán en ese arbusto. Uds. lo verán en esas flores por toda la calle. Él les estará hablando. Cuando ese pajarillo se pose allí y levante su cabeza al aire y comience a cantar, esta tarde, mientras el sol se pone, él está feliz.
No hace mucho yo estaba sentado en el pórtico. Algunas viejas grullas de arena volaban yendo a su dormidero. Mi esposa, y yo, estábamos sentados allí. Yo estaba tan cansado. Había llegado de una reunión. Comencé a llorar. Hubo una dama que llegó al pórtico y me dio [Palabras ininteligibles] firme dijo… La foto de un barco en el mar y el sol estaba poniéndose. Tenía un poema: “El ocaso y la estrella vespertina, y una clara llamada para mí, y que no haya luto en la orilla, cuando salga al mar”.
106 Oh Dios, mi corazón comenzó a latir rápido. Algunos petirrojos volaron al árbol. Dios los había alimentado todo el día, y ellos estaban viniendo al hogar entonces. Estaba anocheciendo. Y las grullas de arena se estaban reuniendo con sus amados en la rivera, y quedarse toda la noche.
Y yo dije: “Cariño”. Puso su brazo a mí alrededor. Ella dijo: “Bill, estás tan cansado. Pareciera como que te puedes desmayar”.
Yo dije: “Pero algún día el sol se pondrá en mi frente. El sol de mi vida estará ocultando. Predicaré mi último sermón uno de estos días. Entonces cuando el sol se ponga, yo sé que Él tiene un lugar para mí”. Quiero reunirme con Él más allá con todos Uds., el resto de Uds., Ahora cantemos suavemente.
Yo le amo…
107 ¿Hay algún pecador en el edificio? Levante su mano, o póngase de pie, y venga aquí y diga: “Quiero aceptar a Jesús como mi Salvador”.
Él a mí me amo
Y me compró mi salvación
Allá en la cruz.
Mientras tenemos nuestras cabezas inclinadas, tarareemos eso. [El Hno. Branham comienza a tararear- Trad.] Piénsenlo, Cristianos. Píenselo, hombre y mujer pecador. El Ángel del Señor está aquí ahora. Tomen su decisión por Cristo esta tarde, ¿lo harán? Si no tienen el Espíritu Santo, no salgan sin eso. No [Palabras ininteligibles] Si creen ser Su siervo. No se vayan. Quédense aquí mismo si toma una semana. Obtengan el Espíritu Santo ahora mismo.
Algún día vamos a reunirnos y el sol va a ponerse. Mientras tenemos nuestras cabezas inclinadas, sus corazones también inclinados, voy a pedirle al Hno. Boze que nos dirija en oración ahora mientras tienen sus cabezas inclinadas.
Muy bien. Hno. Boze….
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