S.153 53-1018  Elías 

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OBRAS DEL MENSAJE

Elías

Louisville, Kentucky, E.U.A.

53-1018

1 Buenas tardes, amigos.
Es un… Siempre es un privilegio estar en la Iglesia De La Puerta Abierta. Me gusta ese nombre: la Iglesia De La Puerta Abierta, y me gusta el pastor también, y la congregación, y el Señor que vive aquí. Por tanto siempre me hace feliz venir aquí. Concerniente a la reunión en Owensboro, comienza, como dijo el Hermano Cauble, es de salvación, sanidad, una campaña regular que normalmente tenemos. Y el público, por supuesto, está invitado a traer a sus enfermos y afligidos y vengan. El Hermano Bosworth me acaba de llamar esta tarde y está supuesto a estar conmigo allá para oficiar en la reunión. Y eso es en el Auditorio De La Ciudad, yo… es un auditorio nuevo, lo acaban de construir allá. Tiene siete mil asientos. Y así que, probablemente habrá suficiente espacio porque es una ciudad pequeña y… Pero ellos tienen a Evansville y Paducah y muchos de los otros cooperando y está solo aquí en la periferia de Louisville. Así que vengan a vernos cuando tengan oportunidad. Estaremos muy felices de tenerles allá en la campaña. Y traigan a los enfermos y necesitados y a su pastor y vengan todos. Estaremos contentos de tenerlos.

2 Y ahora, esta noche, es la víspera de esta gran oración por los enfermos. Nuestro buen Hermano Cauble vino y me preguntó si podía venir a decirles unas cuantas palabras esta noche; lo cual siempre es un placer hablar en el Nombre de nuestro Señor, y a Su pueblo. No tengo la oportunidad muy a menudo de hablar de esta manera. Por lo general mis campañas son todas sobre el tema de sanidad Divina porque los administradores y demás toman el llamamiento al altar y cosas antes de que yo llegue o justo después de que termine la reunión. Y principalmente es oración por los enfermos.
Tuvimos un tiempo maravilloso en Jeffersonville esta mañana en el tabernáculo. Nuestro Señor se encontró con nosotros allá y nos ayudó y estamos agradecidos por eso. Y que el Señor prospere nuestros caminos a medida que avanzamos es nuestro ferviente y sincero deseo que todos Uds. oren por nosotros y que Dios no ayude.
Y ahora, esta noche, siendo que solo es antes de esta reunión de oración, venía en camino y pensé: “Bueno, lo haré”. El Hermano Cauble nunca dijo sobre qué hablar y no me serviría de nada escribir algunas notas de todas maneras porque cuando subo a la plataforma, el Señor me dice otra cosa y nunca las veo. Lo intenté dos o tres veces, siendo un ministro joven, traté de escribir algunas notas y seguirlas. Después que terminó el servicio pensé: “Bueno, me pregunto ¿por qué no las miré?”.
Y me vine a dar cuenta que ni siquiera prediqué sobre eso, así que, pensé que sería mejor solo dejar que Él lo haga a Su manera, lo que sea que Él tenga para nosotros.

3 Y… Pero con solo estar aquí en la plataforma para cuando vaya a una Escritura concerniente a la espera para esta gran reunión que viene el martes. Eso vale la pena. Acabo de llegar de Santa Cruz, California donde tuvimos una reunión maravillosa en aquel lugar. Llegó tanta gente allá al punto que tuvieron que llamar a las tropas de la ciudad, o quiero decir, a las tropas del estado para que bloquearan las autopistas para la gente de Beulah Park y la de Santa Cruz. Y por todo el camino era la misma rutina constantemente. Todo está seco y en Nevada y en California y Kansas y por todo ese lugar está igual que aquí. Por toda la nación yendo al Este es de la misma manera. “Que todo”, dicen: “Está seco”.
En Texas, creo que hay un lugar en Texas, que no les ha llovido en tres años. Y solo piense en eso. Ahora, todo esto nos habla de algo. Simplemente no puede ser, solo decir: “Bueno, es solo una coincidencia. Simplemente pasó de esa manera o debía ser”. Yo no creo eso. Yo creo que todo se tiene que mover de acuerdo a la voluntad de Dios para poder que se mueva. Y ahora estas cosas son con un propósito.
Y ahora, voy a observar ese reloj… regularmente, me han acusado de hablar demasiado largo, pero, yo no pienso que lo hago. Rara vez hablo más de cuatro o cinco horas a la vez. Y así que estoy seguro que esta noche no romperé ese record. No lo creo, yo, y… Pero trataremos de recortarlo solo un poquito si es que podemos.

4 Ahora, en el libro de Santiago, por casualidad encontré estos versículos, y pensé que sería apropiado solo hablar de preparación para esta reunión que viene. Y ahora, algunos de mis amigos están aquí del Tabernáculo sentados aquí. Pues, quiero animarles, también, de ser posible, que atiendan esas reuniones de oración para los enfermos, y para los, discúlpenme, está un tanto en mi mente, parece ser, sobre la oración para los enfermos, pero para que termine la sequía. Y yo creo que Dios puede terminar la sequía hoy igual como lo hizo en días pasados. Pero hay un requisito que debemos llenar.

5 Y ahora, tal como dijo el Hermano Cauble hace un rato, es un cuadro muy hermoso. O, es triste por un lado, pero, de la condición de nuestros corazones con respecto al mundo, de cómo nos estamos volviendo secos hacia el Señor. Si se fijan y salen al desierto… muchas veces he caminado por el desierto en California y Arizona y por esos lugares. Y cada maleza que uno encuentra tiene una espina. Es porque está seco, es… Un clima seco simplemente desarrolla espinas. Todo lo que está tiene una espina. Luego Ud. lo cambia y toma la misma variedad de maleza y la coloca en una región donde hay mucha lluvia y pantanos, es tan suave como puede ser. El agua hace la diferencia. Y Ud. toma una persona o una iglesia que está tan seca, que ellos nunca tienen reuniones de oración, se vuelven espinosos. Solo están buscando la falta y punzándose uno al otro. Pero todo lo que necesitamos es una buena lluvia que nos ablande un poquito. ¿No lo creen? Un poquito… A mí me gusta vivir en el torrente donde cae mucha lluvia y simplemente podemos tener un… mantenernos blandos, Ud. sabe, y usted… Pienso que ese es el mejor lugar para vivir, en cualquier parte, donde está cayendo la lluvia.

6 En Santiago el capítulo 5 y el versículo 16 leemos esas palabras, comenzando:
Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.
Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses.
Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto.
Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver,
Sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados.
Solo para una palabra de oración, por favor.

7 Padre Celestial, venimos al acercarnos a Ti en el Nombre de Tu amado Hijo Jesús, para pedir misericordia y guianza. No sabemos qué decir y la audiencia está esperando. Pero Tú siempre has suplido nuestra necesidad y sabemos que lo harás de acuerdo a las riquezas en Gloria. Cuando miramos adelante y vemos que se acerca el tiempo del fin, nuestros corazones están saltando de alegría al saber que dentro de un rato, poco a poco, estos viejos cuerpos frágiles serán cambiados y serán hechos a Su propio Cuerpo glorioso. Le veremos tal como es Él. Jamás volveremos a orar unos por otros. No habrá más enfermos, no habrá más ancianos y canas y lisiados y enfermedad. Los hospitales, no se necesitarán, no habrá más funerarias, ni cortejos fúnebres. Pero entonces seremos semejantes a Cristo, para vivir como hijos de Dios, y reinar por la Eternidad con Él. Oh, hasta ese tiempo, Señor, prepara nuestros corazones y déjanos advertir esto día y noche, y no guardar silencio, que el gran Mensaje de Dios despierte a la gente del pecado a la justicia. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.

8 Yo soy un… tengo la mentalidad cierta que quedaré registrado en esto, simplemente, tengo que vigilar, por supuesto, lo que digo porque hay muchos… Dios me ha permitido entrar en contacto con muchos miles, alrededor, muchos millones de personas alrededor del mundo. Y siempre peso mis palabras cuando hago declaraciones de este tipo. Pero yo creo que estamos viviendo en los últimos días, estamos al final del camino. No puedo ver alguna esperanza en ninguna otra cosa sino en la venida de Jesucristo. Parece que hemos intentado cada esquema político que pudimos encontrar y nada parece funcionar. Y hubo un Hombre que murió hace mil novecientos años en el Calvario Quien pagó el precioso por todos nosotros para que pudiéramos ser hermanos y hermanas. Y yo creo que Su programa, que hemos rechazado durante tanto tiempo: esa es la mayor necesidad que tiene el mundo hoy día.

9 Ahora, voy a hacer esta afirmación la cual parece muy amarga para empezar. Y la quería decir porque es la verdad. Que cada reino de este mundo está controlado por Satanás. La Biblia así lo dice. Satanás es el príncipe del poder del aire, y cada nación está bajo su dominio. La Escritura dice eso. Satanás se lo citó a Jesús, dijo: “Todo el mundo, todos estos reinos son míos y hago con ellos lo que yo quiero”. Y le dijo: “Todo esto te daré, si postrado me adorares”. Jesús le dijo: “Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a Él sólo servirás”. Así que, pueden ver, todos ellos pertenecen a Satanás. Jesús no discutió con él al respecto. Pero Cristo sabía que un día sería el Heredero de todas esas naciones.
En el libro de Apocalipsis, cuando Juan el Revelador vio que Cristo lo estaba heredando, él dijo: “Por lo cual alegraos, cielos y tierra, porque los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y Él reinará por mil años sobre la tierra”. Ahora, estamos esperando ese gran día del Milenio, ese tiempo cuando todos los problemas y sequías y todo quedará concluido.

10 Estamos hablando esta noche de Elías y como adelanto a nuestra reunión de oración que viene ahora. Elías era un hombre… Muchas veces cuando alguien habla de un hombre como Elías, suponen que era un gran ángel o de alguna clase o una persona santificada que cayó del Cielo. Pero la Biblia dice que él era un hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras. Él tenía sus altibajos, sus pruebas, su indiferencia, pero oró fervientemente que no lloviera. Y no llovió durante tres años y seis meses. Y después de tres años y seis meses, él oró otra vez y los cielos dieron la lluvia.
Ahora, él era un hombre igual que nosotros, no un ángel, no más de lo que usted y yo. Él tenía sus diferencias y cosas, y sus altas y bajas en la vida, su vida, igual como nosotros. Pero Dios contestó sus oraciones porque oró fervientemente y con sinceridad. Y antes que se pueda hacer esa clase de oración por los enfermos o para que termine la sequía o cualquier cosa de la que tengamos necesidad, tiene que haber un entendimiento perfecto que estamos orando en la voluntad de Dios. Esa es la razón por la que él pudo cerrar los cielos para que no lloviera, porque Dios le había dicho que iba a suceder. Así que es fácil decir que cualquier cosa va a suceder, cuando Dios dice que va a suceder, porque tiene que ser de esa manera. La Palabra de Dios no puede fallar.

11 Y cómo es que en aquellos días, al mirar atrás en la historia, en Primera de Reyes el capítulo 9, y cuando comenzamos a pensar en lo que había sucedido en aquel día, Israel… La razón por la que un profeta oraría que Dios cerrara las lluvias para que no lloviera: hacer que la gente se muriera de hambre. ¿Se pueden imaginar eso? Una persona santificada, ahora, un hombre piadoso, un profeta, un profeta mayor, uno de los más grandes en la Biblia, oró que Dios no dejará caer ni lluvia para producir comida en la tierra. Porque él sabía que era un gran error que la gente tuviera mucho para comer y morir y estar perdidos en el tormento, sin embargo teniendo mucho para comer, sería mejor que ellos no tuvieran nada para comer y que murieran y se fueran al Cielo. Eso es correcto. Y esa es la verdad hoy.
Ese es el problema con nosotros, la gente estadounidense, estamos todos bien alimentados y engordados y todo y simplemente pensamos que lo tenemos todo arreglado. Y de esa misma manera se puso Israel. Llegó a un punto en el reinado del Rey Acab que el país era próspero. Y tenían muchos carruajes y caballos y azotaban a todas las naciones por todas partes. Pero el rey, el hombre principal de la nación, uno de los hombres principales, el rey de la nación fue y se casó con una, yo creo, princesita egipcia. Ella era una mujer que no era creyente y eso es lo que comenzó todo el problema. Un poco de levadura leuda toda la masa.

12 Y la gente hoy, como ven… Ud. dice: “Bueno, me imagino que soy muy buen Cristiano, Hermano Branham”. Ud. no puede ser muy buen Cristiano. No existe tal cosa. Usted tiene que ser ya sea un Cristiano o Ud. no es un Cristiano. Un grano de trigo o sal… El trigo no puede ser cebada hoy y un trigo mañana. Es un trigo hoy, es un trigo siempre. Y un hombre que llega a ser un Cristiano no es hoy un Cristiano y mañana un pecador, y hoy un Cristiano y mañana un pecador. Él es igual como Cristo, ayer, hoy, y por los siglos, porque él llega a ser un hijo de Dios.
Y una nación, somos llamados un nación Cristiana. Bueno, la razón por la que somos llamados eso es porque mantenemos ese nombre. Pero solo siendo ese nombre no nos excluye de todos los juicios de Dios. Así que, aquí está… Y no hace mucho, estábamos hablando en este tema. Cada año, si se fijan, por la nación, la sequía ha comenzado a ponerse un poquito peor y un poquito peor cada año. Cada año avanzando. Y yo creo que todavía no hemos visto la mitad de eso. Y no solo eso, pero la cuestión de ello es, que nuestra gente se está olvidando de Dios. Eso es lo más importante, amigos. Tenemos mucho que comer. Tenemos mucho que ponernos. Tenemos excelentes automóviles. Somos la nación más próspera del mundo. En medio de todo ello, no vemos de dónde proviene.

13 Es como un cerdo bajo un árbol de manzana. Él come manzanas durante todo el día. Le caen en la cabeza y nunca mira hacia arriba, para ver de dónde están llegando. Bueno, de esa manera somos. Nosotros absolutamente haremos… Dios derramará Sus bendiciones sobre nosotros y luego nosotros nunca volteamos hacia arriba para decir: “Gracias, Señor, estoy tan contento de estar aquí, tan agradecido porque me diste algo para comer”. Solo seguimos adelante como si Él nos lo debiera. Nosotros se lo debemos a Él. Él no nos debe nada. Nosotros le debemos a Él todo lo que somos.
Y ahora, yo estaba hablando recientemente con un… unos ministros y estaba hablando sobre este asunto del juicio que está por golpear a esta nación. Ellos dijeron: “Hermano Branham, Dios no puede imponerle un castigo a esta nación debido a lo sagrado de la nación y los… nuestros antepasados, que fueron unos Cristianos muy valientes con… y en Plymouth Rock y así sucesivamente. Él se acordará de eso”.
Yo dije: “Dios amó a Israel y así lo dijo en la Biblia; y Él nunca dijo que nos amaba a nosotros de esa manera”. Cuando, yo dije: “Pero Él tuvo… Ese fue Su primer amor, Israel lo fue”. Y sin embargo cuando Israel se salió de la voluntad de Dios, Dios derramó los juicios del Cielo sobre Israel. Y nosotros no escaparemos los juicios de Dios. Si… David era un hombre conforme al propio corazón de Dios, y cuando David pecó delante de Dios, Dios hizo que David cosechara lo que sembró. Y nosotros nunca seremos privados de eso. Ya sea un individuo, iglesia, comunidad, o una nación, Dios requerirá que el pecado sea juzgado. Amén.

14 Ahora note, oh, me encanta pensar en todos esos ejemplos de lo que Dios nos dio, mirar hacia atrás en el Antiguo Testamento, para ver lo que Dios hizo entonces; eso es exactamente lo que Él es hoy porque Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Y si se fijan, la gente se había salido de la voluntad de Dios. Acab se casó con esta princesita, y ella vino para acá, y no era una creyente. Ahora, estaba un creyente casado con una incrédula.
Y aquí está una nación, que se supone era creyente, enganchándose con todo tipo de maldades y diversidades y legalizándolo: por ejemplo, el beber. Ahora, yo no soy esto, aquello o lo otro. No es mi negocio lidiar con eso. Pero solo quiero mostrarles una cosa. Nosotros legalizamos y le dimos al hombre el derecho de venderle al hombre whisky para que beba, y cerveza para que beba, entonces, cuando lo agarran en la calle borracho, lo encierran y lo ponen en la cárcel. No es correcto. Si ellos le venden el whisky, dejen que se emborrache todo lo que quiera. Él pagó por eso. Es su dinero. Lo que debe hacerse.
No hace mucho, cuando teníamos la prohibición, y los bares estaban cerrados, y por el estilo, así como dice la Biblia: “El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno”, no pudimos caminar derechos, por la senda estrecha, tuvimos que regresar. Eso es correcto. Y votamos por el whisky. Votamos por todo… Cuando trajimos eso, trajimos el crimen.

15 Acabo de salir de Los Ángeles, y yo estaba leyendo el periódico, a medida que volaba sobre Los Ángeles, donde en los últimos dos años, donde promedia ciento ochenta y dos crímenes mayores que se cometen solo en la ciudad cada veinticuatro horas. Ciento ochenta y dos crímenes mayores que se cometen. Yo dije: “No es Los Ángeles, es Ángeles perdidos”. Cuando los hombres una vez tuvieron morales y entendimiento; y el gran crimen de sexo y cosas a la alza. ¿Por qué? Es porque los dejamos beber, fumar, hacer lo que quieran. ¿Cómo podemos esperar sacar bien del mal? Uds. tienen que obrar bien para cosechar bien. Esto es a la derecha y esto a la izquierda. No puedo estar yendo a la izquierda cuando estoy yendo a la derecha, o viceversa. Tenemos que ir bien, pensar bien, hacer bien, para estar bien. Pero cuando nos salimos de ese camino, entonces nos va mal. Saldremos mal, no importa cómo se vea, nos tiene que ir mal. Y de esa manera está nuestra nación hoy.
Aquí no hace mucho… Ahora, presidentes van y vienen, ellos manejan sus asuntos; yo estoy predicando el Evangelio. Pero yo nunca… no soy ni Demócrata ni Republicano; soy un Cristiano. Yo emití un voto, ese fue con Jesucristo. Él me aceptó. Y he estado tratando de mantener Su Evangelio desde entonces. Estoy haciendo elecciones para Él, y tratando de conseguir a todos los candidatos para Su Reino tanto como sé, para meterlos al Reino, yendo día y noche por todas partes. Y sé que habrá un tiempo cuando Jesucristo gobernará y reinará en este mundo, y todos Sus súbditos reinarán con Él. Quiero ser uno de ellos. Y espero ese gran y tremendo día cuando Él vendrá y liberará a todos los cautivos, y la muerte y las cosas serán quitadas. Y luego seremos semejantes a Su propia imagen gloriosa, y no habrá más de estas cosas. Así que esperemos eso.

16 Pensar que no hace mucho, cuando tuvieron una gran sequía que azotó el país. Un poco antes de eso, ¿Qué hicimos? Compraron los cerdos y las cosas, los llevaron allá a la costa Oeste, los mataron y, por millares, los apilaron, el tocino y esas cosas, y los quemaron para hacer que los precios subieran. Araron todo el algodón y todo eso para hacer subir los precios. Y al año siguiente… Y luego, estábamos hablando de “Paz, paz, paz”, y China y Japón muriendo de hambre. Y llevaron miles de millones de fanegas de trigo al océano y lo tiraron. Y en India ese mismo año, miles de miles de personas murieron en las calles, tantos, hasta que las ratas se los comieron antes que ellos lo sacaran de las calles para enterrarlos.
¿Luego nos hacemos llamar una nación Cristiana? ¿Y todas esas cosas allá? ¿Cómo puede ser?

17 Hermano, lo que necesitamos esta noche, sobre toda la nación, es un avivamiento chapado a la antigua mandado por Dios y arrepentimiento para cada iglesia y cada individuo para que regrese a Dios, al Dios vivo y verdadero. No a la psicología, no a la teología de iglesia, pero a lo que necesitamos regresar, es al Dios vivo y verdadero: Quien cambia el corazón del hombre, cambia su naturaleza, cambia su hechura y lo hace una nueva criatura en Cristo Jesús, Quien mata toda la naturaleza del mundo y hace a una persona una nueva criatura.
Oh, amigos Cristianos, eso es lo que el mundo necesita esta noche. No necesitamos un programa. Necesitamos el programa regular que Cristo estableció en el Calvario. Cuando Él estaba aquí en la tierra, dijo: “El que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios”. Eso es lo que necesitamos esta noche. Tenemos toda clase de programas por todas partes, y todos estás solicitando, y todo, por este programa y aquel programa. Cuando, hermano, el programa yace al lado de su corazón, Cristo Jesús, el Espíritu Santo, tratando de entrar en Ud. lo más que puede. Y sin embargo, lo apagamos, y lo ponemos de lado, y escuchamos todo lo demás aparte de la cosa correcta. Y Dios ha… permite que la cubeta de plagas se derrame sobre la nación. Eso es correcto.

18 Ahora, volvamos a mirar hacia atrás, solo un momento. Y Acab, o, en aquel día, cuando no escuchaba al profeta, el profeta trató de hablar con él, él no lo haría, él escuchó a su esposa. Buen tiempo, prosperidad, alegría, comportándose de esa manera y en eso es que este mundo se encuentra absorbido hoy en día. Escuchen, yo… Recuerden, yo les amo, pero cuando estoy detrás de este escritorio, tengo que decir lo que Él dice, porque yo solo sé captarlo a medida que Él lo da.
Es una desgracia mirar hoy alrededor. Ahora, no estoy hablándole a este grupo aquí. Pero estoy hablando del mundo en su conjunto, o de esta nación en su conjunto. Al pensar, hoy, que muchas de las iglesias ni siquiera se abren el domingo por la noche durante el verano. Se quedan en casa a escuchar alguna clase de programa radial o programa de televisión. ¿Es esa la verdad? Y lo que hacen, los estadounidenses quieren entretenerse cuando reciben un predicador. Si él no es un buen animador para tener encuentros sociales y cosas así, o con ese comportamiento, no lo quieren. Y con sus votos lo echan fuera de eso. Ellos quieren ser entretenidos. Pero Dios no envía animadores. Él envía predicadores del Evangelio para predicar el Evangelio inadulterado de Cristo, el poder de Su resurrección. Y todo hombre que cree y lo acepta, nace de nuevo; fuera de eso estás perdido. Y la nación se perderá. Y la gente se perderá. Seguro que en la Biblia se predice que los Estados Unidos caerá. Y caerá. Y está justo en su camino ahora mismo porque ha aceptado la diversión y los grandes momentos y las cosas sociales y de ese tipo en lugar del Evangelio. Rechazaron la cruz, y han aceptado, y obtuvieron una cruz doble del diablo. ¡Amén!

19 Cuando yo me paré en París, Francia, no hace mucho, después de haber estado allá, mirando por las calles, al ver esa nación y a esa gente que está contaminada más allá de cualquier cosa que yo haya visto. Si alguna vez he visto un hoyo de rata en mi vida, eso fue en París, Francia, cuando era tan sucia y asquerosa e inmoral. Me bajé frente a la iglesia Notre Dame: las prostitutas, uno por poco tenía que espantarlas con el bastón; vendiendo fotografías que son vulgares, y todo como eso. Y entran y les arrojan un poco de agua sobre ellos y dicen una oración y se alejan, y luego reclaman ser santos y limpios. Oh, es una desgracia. Ellos llamaron. Y entonces yo fui… fui por las calles, en un bus turístico. Quería mirar a mi alrededor por el Río Sena y noté que había un… el orador comenzó a hablar, dijo: “El Hugonote”. Y yo miré allá, y estaba una estatua con niños pequeños, con alambres alrededor de ellos, y otros, y donde pusieron ramas alrededor y quemaron a los Hugonotes, una orden en los días pasados. Un montón de gente que tenía el Espíritu Santo, que tenía el nuevo nacimiento y llena con el poder de Dios, y fueron para allá para predicar el Evangelio; y ellos los quemaron en la calle. Eso es correcto. Y ellos aceptaron su buen tiempo, vino, mujeres, y todo lo demás, y han sido una desgracia para el mundo desde entonces.

20 Y pensar que el mismísimo diablo que hizo eso aterrizó allá en Hollywood, y desnudó a nuestras mujeres, e hizo la misma cosa aquí que hizo allá. Y los predicadores detrás del púlpito se han avergonzado, tienen miedo de perder sus trabajos, de publicar el Evangelio como debería haberse hecho. Eso es correcto. Si Uds. hubieran manejado el Evangelio con las manos desnudas y le dijeran a la gente los hechos.

21 Ahora, empiezo a notar que en las últimas semanas allá en casa, algunos de los grandes dignatarios, o grandes hombres de iglesias grandes, están viniendo hambrientos y sedientos. Grandes hombres, algunos de los hombres más grandes en la nación, aún el arzobispo de la India, vino a mi casa allá y había venido para… aquí a los Estados Unidos buscando y rogando por el bautismo del Espíritu Santo. Están hartos de la teología y psicología humana. Ellos quieren sentir el toque del Dios vivo Quien cambia la vida de los hombres y los hace nuevas criaturas en Cristo Jesús. Eso es lo que necesitamos esta noche, Cristianos. Eso es lo que el mundo necesita esta noche. Eso es lo que América necesita esta noche.
Tenemos programas pasando, avivamientos por todas partes y preguntándole a la gente: “¿Si aceptan a Cristo como Salvador personal?”. Ellos se ponen de pie, dicen: “Sí, lo acepto”. Y dos o tres días después de eso, el Diablo los tiene allá afuera otra vez. Lo que necesitan hoy es un avivamiento de San Pablo chapado a la antigua, enviado de Dios, y el Espíritu Santo hará que los hombres se arrodillen en el altar igual como su mamá o papá solían hacer y clamar en el altar hasta que Dios les dé el bautismo del Espíritu Santo. Esa es la verdad, mi amigo Cristiano. Despierten, esta noche, Uds. personas que están aquí; y no va a mejorar, lo dudo, porque la Biblia predice que así sería, y estamos justo allí. Esto se ha convertido, no en un asunto nacional, ahora es un asunto individual.

22 Miren a este hombre, Elías, él dijo: “Manda la sequía”. Y él cerró los cielos para que no lloviera. Y ahora, quiero que ustedes, solo, se fijen en algo, solo para prefigurar lo que pasó aquí. Ahora, cuando Dios le dijo a Elías que fuera a hacer esto, y él descendió y le predijo a la gente lo que iba a suceder, bueno, aquella gente, sin duda, dijo: “Bueno, ese hombre está loco”. Ahora, si Uds. lo hubieran visto acercándose, él no era un hombre con la apariencia de un gran diplomático. Él tenía un viejo pedazo de piel de oveja envuelto alrededor de él de esta forma, y su barba sobresalía por toda su cara, y su pelo probablemente colgaba de la misma manera. Y él se fue por la calle, era delgadito, con su cuerpo huesudo con una botija de aceite colgando en su lado y una vara en su mano, caminando por la calle; pero Dios estaba con él.
Ese es el problema de hoy, hermano. Hemos ido a la iglesia grande o algún hermano dice: “Oh, bueno, nuestra iglesia se ve mejor que la tuya. Y la nuestra hace esto, o aquello”. Uds. están mirando lo exterior. ¿Qué es lo que hace la diferencia allí dentro? ¿Qué clase de gente tiene allí dentro? ¿Acaso tiene gente allí que ama a Dios, ora a Dios, alaba, un culto de oración, y así sucesivamente? Ustedes verán una iglesia prosperando cuando vean esa clase de gente. Sí, señor, no el edificio. Dios dijo: “Sacrificios y por el estilo”, dijo: “No tengo ninguna. Y Salomón le edificó una casa. Pero si bien el Altísimo no habita en templos hechos de mano, el Cielo es Mi trono, y la tierra el estrado de mis pies: y ¿Cuál es el lugar de Mi reposo? Pero Me preparaste un corazón, un cuerpo”. Dios viene al individuo.

23 Luego, me fijo en este profeta puesto que él tenía una alternativa, y él oró para que no lloviera para que la gente pudiera ser salva. Y me imagino escuchando a esa gente en aquel día diciendo: “Oye, ¿escucharon lo que dijo ese santo-rodador? No va a llover más hasta que él lo llame. ¿Alguna vez escucharon algo como eso? Tonterías”. Se fueron a sus grandes fiestas, bailando y alegrándose igual como siempre lo hacían. Eso es lo que arrojó a nuestra nación al caos, cuando ellos estaban bebiendo, y emborrachándose y celebrando cuando se atacó allá a Pearl Harbor. Si hubieran estado en alerta y hubieran estado orados y hubieran tenido un culto de oración allá esa noche, no habrían caído en manos de los Japoneses como lo hicieron.

24 Y déjenme decirles esta noche, si estuviéramos orados y las naciones estuvieran oradas y si la gente estuviera viviendo piadosamente, no tendrían sequías y hambrunas y pestes y cosas como estamos teniendo ahora; si los hombres y las mujeres vivieran bien delante de Dios. Pero el problema de eso es, miren a su propia ciudad de Louisville, cruzando a Jeffersonville. Miren por New Albany, escuché un análisis de eso, New Albany, veintisiete mil habitantes, y el cuarenta por ciento de ellos nunca ha ido a la iglesia o no pertenece a ninguna iglesia, cuarenta por ciento de la gente de New Albany, Indiana, Se me olvida cuantos miles de niños en Boston, Massachusetts ni siquiera saben qué significa el Nombre de Jesucristo, de niños. ¿Se pueden imaginar eso? Y hablando de una nación Cristiana, pues, hermano, está tan negra como África. Eso es correcto.
¿Qué estamos haciendo? Con razón Dios cierra…. Con razón debiéramos de prepararnos. Creo que allá en Amós dice: “Prepárate para venir al encuentro de tu Dios, oh Israel. Siendo que no escuchas el Mensaje y así sucesivamente”. Dice: “Prepárate”. Y si alguna vez hubo un tiempo en que el mundo debería estar preparándose para la segunda venida de Cristo, es ahora. Escúchenlo.

25 Ustedes preparan sus bodas. Ud. dice: “¿Por qué debo prepararme? ¿Por qué debo empezar a prepararme a encontrarme con Dios, predicador? ¿De qué está hablando?”. Uds. se preparan para una boda. Y pueden decepcionarse en eso. Sí, señor. Pueden decir yo me preparé para una gran reunión en alguna parte o algo por el estilo, Uds. pueden decepcionarse en eso. Pero hay una preparación de la que no se decepcionarán, eso es que Uds. tienen que encontrarse con Dios, cada uno de ustedes. Entonces, lo que me pone a pensar, cada vez yo sé, cuando veo un cabello gris, me dice a mí: “Que debo prepararme para encontrarme con Dios”. Cada vez que escucho una sirena, yo sé que debo encontrarme con Dios. Es tiempo de preparación. Cada vez que escucho de una muerte o algo, es un tiempo de preparación, Dios preparando. Y cuando Ud. ve esas cosas, que ve enfermedades, y ve la oficina del doctor, Ud. ve esas cosas, es una advertencia, prepárese para encontrarse con Dios porque está a la mano.
Usted ve a un hombre, a un joven, aquí esta semana, y mira atrás y pareciera que no ha pasado el tiempo, y aquí está él abatido, su cabello tornándose canoso, y la hermosa joven, ella se está marchitando. Esa es una advertencia, prepárese para encontrarse con Dios. Sí, señor, y todo lo que lo está apuntando a eso atestiguará en contra de usted en el Día del Juicio. Cuando llegue al final del camino y Ud. llegue al final del camino cuando lleguemos allá, Dios va a hacer que todo lo que está aquí los árboles, va a hacer que cada advertencia se levante en el Juicio en contra de nosotros. Aún los gritos de los malvados lo condenarán a usted. Cuando los gritos de los malvados que están en el infierno, cuando Ud. se pare allá y diga: “Bueno yo no hice… Mi intención fue hacer lo correcto, yo…”. Habrá millones de ellos en el infierno, diciendo: “Tienes que condenarlo a él, porque yo tuve la misma intención y Tú me enviaste aquí abajo. Tú no eres justo, Dios, si dejas que él se salga con la suya”.

26 Si la virgen María tuvo que subir al aposento alto, y quedarse allá hasta que ella fue llena con el Espíritu Santo de tal manera al punto que se tambaleó como una mujer que estaba borracha bajo una bebida fuerte, ¿cómo va a entrar usted, con algo menos que eso? Sí, señor, hermano, es tiempo que nosotros dejemos de jugar con ello, y subamos y nos arreglemos con Dios. Y que el poder de Dios entre en nuestras vidas. Esa es la verdad. Sí.

27 Acab, él no le prestaría atención a Elías. Elías subió… ¿Se pueden imaginar ahora a un tipo que se miraba de esa manera? Un hombre de apariencia fornida y su cuerpecito subió allá y apuntó su dedo a la cara del rey. Y dijo: “Ni siquiera caerá rocío de los cielos hasta que yo lo llame”. Bueno, me imagino que el rey dijo: “Bueno, ¿quién eres?”. Pero él sabía de qué estaba hablando. Él conocía la Palabra del Señor“. Esa es la razón por la que los ministros hoy, y todo, siguen diciéndoles que se preparen para encontrarse con Dios, porque ellos conocen la Palabra del Señor, y saben que estas son advertencias por todos lados. Hambrunas, pestes, y terremotos, y así sucesivamente, Él dijo: ”Todas esas cosas son principios de dolores. Entonces os entregarán: y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de Mi Nombre“.
Miren aquí en los Estados Unidos hoy, amigos, toda esta semana hablamos sobre siendo una nación religiosa, y ellos acaban de construir, en Chicago, un templo a un dios pagano, valuado en millones dólares. Y el Evangelio verdadero de Jesucristo, muchas veces, se predica en viejas misioncitas y cosas a lo largo de la calle; casi no pueden conseguir diez centavos para apoyar su programa.
Y aquí, el pastor dijo, hace un rato, que esta pequeña iglesia aquí, está endeudada con treinta mil dólares, y nosotros Cristianos en Estados Unidos, y nos llamamos una nación Cristiana, cuando los paganos vienen y construyen un templo de un millón de dólares. Y yo caminé por ese templo de continuidad allá arriba, cuando el Diablo era tan poderoso, uno lo podía golpear en todas partes. Si son espirituales, entenderán lo que quiero decir. Allí estaba, allí adentro, dijeron: “Aquí está Mahoma, esto es para aquí, y aquello para allá”. Eso nunca funcionará, no señor. Solo hay un camino, y ese es Jesucristo, el Hijo de Dios es la Puerta y la Entrada. Y Cristo no está muerto, Él vive en Su pueblo.

28 Elías sube la montaña. Dios le dijo, dijo: “Ve a la cima de la montaña”, (el lugar más seco que había, de todo ello), “y siéntate allá abajo en el arroyo del Querit. Yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer”. ¿Se pueden imaginar eso? Y luego la gente dijo: “Bueno, nos la arreglaremos bien”, y comenzó una sequía.
Noten, cosas comenzaron a venir de la manera que la Palabra de Dios dijo que vendrían. Y ahora se preguntaban… ellos pensaron que ese hombre estaba loco. Pero allí estaba él sentado arriba comiendo tres comidas al día. Los cuervos vinieron y lo alimentaron. Bueno, ellos… Él estaba mejor que muchos de Uds. aquí. Él tenía unos mozos de color. Me imagino que casi no hay ninguno de Uds. aquí, que tiene sirvientes. Pero ese hombre sentado allá arriba en el desierto y Dios hizo que cuervos vinieran y lo alimentaran. Ahora Ud. dice: “¿De dónde fue que… en dónde consiguieron esos cuervos esos emparedados que le estaban trayendo?”. Bueno, yo no sé, no es para que lo sepa, no puedo decírselos. Lo único que sé, que lo consiguieron en alguna parte. Y se lo trajeron a Elías y él se los comió, y se mantuvo vivo por tres años y seis meses. Amén. Lo único que sé, los cuervos los trajeron y Elías se lo comió.

29 Ud. dice: “Hermano Branham, ¿me quiere decir que existe tal cosa como la que Ud. predica, de una religión que se siente en el corazón?”.
Sí, señor. Yo lo creo. Si Ud. no lo siente, Ud. no lo tiene. Eso es seguro. Si yo no pudiera sentir este saco, no sabría que lo tengo puesto. Exactamente correcto.
Un viejo amigo dijo una vez… Esto no es, yo no digo chistes en el púlpito, no lo creo, no creo en eso. Este no es lugar para chistes, este es un lugar para la Palabra de Dios. Y un hombre anciano de color dijo: “Yo cargo esta Biblia”.
Dijo: “No puedes leerla”. Dijo: “¿Por qué la cargas?”.
Dijo: “La cargo porque yo la creo”. Dijo: “Tú, pues, la cargo por esa razón. No la puedo leer; tiene escrito: Santa Biblia, y yo sé que es Santa”.
Y él dijo: “Bueno, tú crees”. Su jefe dijo: “¿Crees que un hombre puede tener una religión que se siente en el corazón?”.
Él dijo: “Sí, jefe”.
Él dijo: “Bueno, ahora. No hay tal cosa como una religión que se siente en el corazón”.
Le respondió: “Solo se le pasó por alto una palabra. No hay tal cosa como una religión que se siente en el corazón, hasta donde usted sabe”. Pero él sabía algo distinto.

30 Un día él dijo: “Cuándo… Dónde… Yo quiero conseguir esa religión que se siente en el corazón”. Él dijo: “Es un día lluvioso. No podemos trabajar”.
Él dijo: “Venga”. Él se lo llevó al almacén del maíz. Estaba agradable y seco. Dijo: “¿Lo puedo recibir aquí?”.
El anciano oscurito dijo: “No, señor”.
Él subió al pajar, dijo: “¿Lo puedo recibir aquí?”.
Le contestó: “No, jefe”.
Le dijo: “¿En dónde lo recibimos?”.
Y él se subió la pierna de su pantalón, de esta manera y se fue a la pocilga y al lodo de esa forma. Dijo: “Sal aquí, jefe”. Dijo: “Aquí es donde lo recibes, aquí afuera”.
Él dijo: “Yo no puedo salir allá para recibirlo”. Dijo: “No lo quiero allá afuera”.
Él dijo: “Usted no lo desea intensamente. Esa es la razón”.

31 Hermano, ya les digo, cuando un hombre en verdad se está poniendo hambriento y sediento de Dios, él lo recibirá. El problema de eso consiste, que la iglesia no tiene la suficiente hambre de Dios esta noche, es la razón por la que el Espíritu Santo no se está moviendo en la iglesia esta noche. Esa es la razón que las señales de los apóstoles… Ellos algunas veces dicen: “Hermano Branham, ¿cómo es que estas sanidades y los milagros y las señales y maravillas…?”. Obrarán si Ud. lo cree. Si toman a Dios en Su Palabra, lo producirá. Dios permíteme vivir para probar eso alrededor del mundo que eso es verdad. Y también funcionará esta noche en una sequía o cualquier otra cosa. Si Uds. llenan el requisito de Dios, Dios se encontrará con Uds. en esos terrenos. Pero tienen que llenar Sus requisitos.

32 Mire, Elías estando allá arriba al lado de este estanque bebiendo cuando así lo deseaba y cuervos alimentándolo. Y luego llegó el tiempo cuando ellos comenzaron a buscarlo allá arriba… querían a Elías. Y salieron para tratar de encontrar al hombre de Dios. Ahora, quiero que noten lo que él les dijo como preparación. Y lo que funcionó en aquel día como preparación funcionará en Louisville, Kentucky. Funcionará para ustedes, personas que van a venir para acá este próximo martes por la noche y jueves en la tarde para orar por la lluvia.
Ahora, escuchen atentamente. Elías dijo: “Primero, llamen a cuatrocientos de esos profetas. Vayan a llamar a su oposición y tráiganlos aquí arriba”. Y dijo: “Cuando lleguen aquí arriba”, dijo: “Después vamos a cortar un buey en dos y le dan su oportunidad a ellos y que invoquen a su dios. Y luego me dan a mí la oportunidad de invocar a mi Dios. Y quiero que se fijen, después que vaciaron… subieron y los paganos llevaron allá su religión y así sucesivamente. Eso estaba muerto, no había nada y Elías se acercó y cruzó sus manos en su pecho, tal vez de esta manera y dijo: ”¿Por qué no gritan un poco más alto? Tal vez va de camino. Tal vez está en batalla. ¿Por qué no le hablan?“. Sí, señor.
Ahora, Uds. tengan una fiesta de cerveza aquí abajo para comenzar su celebración, o tengan un gran día de campo en alguna parte, y dejen que todo el mundo se torne a eso y traigan lluvia a la tierra. Están ustedes… Vamos a intentarlo esta noche. Uds. abran cada bar, denle a todos todas las bebidas que puedan, y que los Cristianos se queden en casa y no oren y todo como eso, y vean si pueden traer lluvia o prosperidad a la nación. Eso es correcto Pero luego ciérrenlas, cada una, por completo. Paren toda la maldad y todo, y pónganse de rodillas e invoquen a Dios y observen lo que sucede. Dejen que el Dios que responda sea Dios. Hagamos una prueba.

33 He visto que se ha puesto a prueba eso muchas veces. Digo: “Consigan una de las personas y vamos a traer a los enfermos y afligidos y averigüemos quién es Dios”. Dios será lo mismo en esto. Si ustedes alrededor de esta área quieren un derramamiento de lluvia chapado a la antigua, solo arrodíllense y todos ustedes aquí alrededor comiencen a invocar a Dios con un corazón sincero. Quemen todo en su casa, saquen esas botellas de cerveza de la nevera y tiren esa baraja de cartas. Tomen a los niños y diríjanse a la escuela dominical a continuación… Y permanezcan en oración en lugar de andar corriendo y correteando, y festejando de la manera que lo hacen. Pónganse de rodillas y comiencen a orar, Dios les enviará una lluvia. Eso es correcto, haga una preparación.
Quiero que se fijen en el viejo Elías. ¡Oh, vaya! ¡Amén! No se emocionen. Amén significa “Así sea”. No les hará daño. Hasta ahorita no he lastimado a nadie. Noten, me pongo un poco emocionado, tal vez, algunas veces, pero es Algo dentro de mí que me está emocionando. ¿Creen Uds. en eso? Seguro. Algo por dentro de uno hace la emoción. Una vez que yo… Qué si Ud. saliera por aquí esta noche y dijera: “Oiga, veo la luna brillando. ¿Qué te hace brillar luna?”. “Y la luna diría: ”No soy yo brillando. Es el sol brillando en mí“. Eso es. Si Ud. vive lo suficiente cerca a Dios para que el poder del Espíritu Santo pueda caer en usted, reflejará la Presencia de Dios. ¡Amén!

34 Arriba en las montañas, cuando salgo a cazar, oh, simplemente me encanta la naturaleza. Yo solía llegar a un viejo manantial allá. Era la cosa más feliz que había visto. Simplemente burbujeaba, burbujeaba, burbujeaba todo el tiempo. Y un día me senté al lado de él, pensé: “¿Qué te hace tan feliz? Ojalá yo tuviera toda esa energía. Tú estás saltando y burbujeando todo el tiempo”. Y dije: “¿Estás feliz porque los venados vienen a beber de ti?”.
Él diría: “No”.
Yo dije: “¿Por qué los osos beben allí?”.
“No”.
“Tal vez es porque yo bebo allí”.
“No”.
Si él pudiera hablar yo le diría: “¿Qué te pone tan feliz?”.
Él diría: “Hermano Branham, no soy yo burbujeando. Es algo detrás de mí empujándome, haciéndome burbujear”. Y de esa manera es con el hombre que está bien con Dios, es Algo detrás de él, empujándolo, burbujeándolo. Hace que él testifique. Hace que Ud. llore. Hace que Ud. se arregle con Dios. Lo hace a Ud. creer en Dios por la razón misma que fue.

35 Yo le podría decir a ese foco esta noche: “¿Por qué estás alumbrando?”.
Él me diría, si pudiera hablar, diría: “Hermano Branham, no soy yo alumbrando, yo solo soy un alambre y un bulbo aquí. Pero es algo corriendo a través de mí que me hace alumbrar”. Y así es con cada hombre que es nacido del Espíritu de Dios: él no puede evitar creer que Dios hace estas cosas, por el poder que Dios tiene, de un gran dinamo más allá, un generador que se está moviendo en el ser más íntimo de ese hombre, y él tiene que brillar en testimonio para la gloria de Dios. ¡Amén! Lo que necesitamos es un quebrantamiento chapado a la antigua. Lo que necesitamos es una limpieza. Lo que necesitamos no es una blanqueada, pero lavarlos hasta quedar blancos. Todo lo que necesitamos es deshacernos de estas cosas que… La Biblia dice: “Despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesucristo, el autor y consumador de la fe”.

36 Elías dijo: “Ahora, lo primero que quiero que hagan, cuando estén listos para mi sacrificio para probar Quién es Dios, si quieren ver algo de lluvia alrededor de aquí, ahora lo primero que quiero que hagan es que me consigan doce piedras”. Doce piedras representan las doce tribus de Israel. Y esa es de la única manera que tendremos un avivamiento en los Estados Unidos. Esa es de la única manera que regresaremos a Dios de la manera que debiéramos. La Metodista tiene que reconocer a la Bautista. La Bautista tiene que reconocer a la Presbiteriana y nosotros tenemos que reconocernos unos a otros como hermanos y hermanas en Cristo, y dejar de segregarnos a nosotros mismos de esta manera y tener un avivamiento chapado a la antigua. ¡Amén!
Una religión que mata el pecado, chapada a la antigua, tan azul como el cielo (sí, señor, hermano) que los hará lo que debieran de ser. Empezar en la iglesia una reunión de testimonios chapada a la antigua, bueno, uno ya lo logra escuchar de reuniones de testimonios, vayan alrededor, la iglesia está tan fría, el termómetro espiritual se va a los cuarenta bajo cero. No hay nadie allí orando, uno entra a la iglesia y todos están empujándose uno al otro, bromeando, caminando de arriba abajo por los pasillos, y masticando chicle y hablando sobre lavar y esto y lo otro y aquello. Debieran de estar orando. ¡Amén!

37 Esa es la razón por la que Dios no puede conseguir corazones porque los hombres no lo dejan. Tienen sus vidas ahogadas con algo más. Alguna clase de organización: “que Ud. tiene que hacer esto”. Bueno, tienen un avivamiento allá abajo en la Metodista o en la Bautista. “Hah, esa no es mi iglesia. Yo no voy para allá”. Seguro, Ud. es un miembro de esa iglesia. Cada hombre que es nacido del Espíritu de Dios es un miembro del Cuerpo de Cristo. ¡Amén! Y cada hombre que es nacido del Espíritu de Dios tiene esa clase de finalidad hacia su hermano Cristiano. Aunque pudieran diferir en pequeñas cositas, pero, ¿qué importa eso? Ud. dice: “Bueno, la Metodista rocía y nosotros bautizamos”. Eso no tiene nada que ver al respecto. Lo que debe hacer, hermano, si en su corazón no puede reconocerlo como su hermano, Ud. necesita un viaje al altar de Dios para arreglarse con Dios. “Bueno, ellos están allá en la Iglesia De La Puerta Abierta, yo pertenezco a la Iglesia Bautista. No hay necesidad de que yo vaya allá a orar por la lluvia”. Oh, hermano, no haga eso. Si lo hace, nunca tendrán lluvia. Ustedes cerrarán otra vez los Cielos. Sí, señor.

38 Elías dijo: “Tráiganme doce piedras representando las doce tribus de Israel”. Y cuando las amontonó, las amontonó una arriba de la otra, y cuando se juntaron esas piedras, representó las tribus juntándose. Luego el sacrificio, el buey se puso encima de las piedras. Esa es la Sangre de Jesucristo cubriendo a todos Sus hijos. Luego él dijo: “Ahora, para estar seguro que no es falso, o cualquier cosa al respecto”. Todo lo que Dios hace, está allí, con transparencia. Él dijo: “Ahora, traedme cuatro cántaros de agua. Y derramaron los cántaros de agua sobre ese sacrificio, y ellos hicieron una zanja y el agua corría alrededor de esa manera. Dijo: ”Pueden ver, no hay fuego alrededor de eso. Es absolutamente genuino“. La iglesia reunida, el sacrificio colocado allí sangrando, ahora Elías se acercó y dijo: ”Jehová Dios, he hecho esto por mandato Tuyo. Sea hoy manifiesto que Tú eres Dios y que yo soy Tu profeta“. Y en ese momento, el fuego de Dios comenzó a caer, y lamió el sacrificio y toda el agua alrededor; aceptó el sacrificio y recibió sus esfuerzos. Y Elías degolló a todos los sacerdotes allá que estaban en contra de Dios; descendió allá y sentó por el lado de la montaña, dijo: ”Ahora, Jehová, he hecho todo esto que Tú dijiste. La gente nos ha recibido y clamó de manera unánime: Que Dios sea Dios. Que Dios sea Dios“.

39 Luego la gente comenzó a llorar de manera unánime. Entonces Elías fue para allá y dijo: “Ahora, Señor, mira, Tu pueblo está unánime. Van tres años y seis meses que no ha crecido una ramita de césped o nada. Todo está muerto, la gente está a punto de perecer. Todas las aguas se han ido, y solo unas cuantas mulas se han salvado, y así sucesivamente, del ganado. Mira qué tiempo es, y ahora la gente se ha arrepentido y están regresando a ti”. Dijo: “Oh, Señor Dios, manda la lluvia”.
Dijo: “Sube Giezi y mira”.
Él miró y dijo: “Los cielos son como bronce”.

40 Oh, ojalá tuviera tiempo para entrar en eso en este momento, lo que significa bronce. El bronce habla de “Juicio Divino”. La fuente en el altar, donde el sacrificio fue ofrecido, era un altar de bronce, donde aventaban a los corderos, el sacrificio, juicio, juicio Divino. Mire allá atrás donde… Moisés, cuando él levantó la serpiente de bronce en el desierto, ese palo en el asta, ese palo representó la cruz. La serpiente, en sí misma, la serpiente representó “Pecado ya juzgado del Jardín del Edén”, y bronce representó “Juicio Divino”. Juicio Divino, que Cristo, eso… qué… Parece extraño que Dios deje que esto represente a su Hijo: sino una víbora. Una serpiente representa “pecado” y pecado juzgado por juicio Divino fue la serpiente de bronce en el asta. Amén. Me encanta esto.
Dios no escatimó ni a Su propio Hijo, sino que lo envió hecho semejante a carne pecaminosa para reconciliarnos Consigo. Cómo Dios se ha ido desenvolviendo a Sí mismo, tratando de entrar al corazón del hombre a través de la edad. Oh, usted es un miserable sin una excusa. Cómo ese Dios, allá atrás en esa Columna de Fuego, alejado del hombre pero mirando hacia abajo, y amando al hombre, y después, nadie podía tocar la montaña donde Él se asentó. Humo y fuego y relámpagos volaban por todas direcciones, nadie podía acercarse a la montaña, aún si una bestia la tocaba, debía morir.

41 Noten, luego después que Dios se manifestó a Sí Mismo a los hijos de Israel en una Columna de Fuego, el mismo Dios revelado a Sí mismo en un cuerpo, Jesucristo. Dios con nosotros, manifestándose Él mismo aquí. Revelándose a Sí mismo al descender ahora de algo que no se podía tocar, a un cuerpo nacido virginalmente, para poder dar este cuerpo como sacrificio para morir y para irse y regresar. Y ahora Dios se reveló a Sí mismo en la Columna de Fuego a un cuerpo nacido virginalmente, y ahora a los corazones de hombres pecaminosos que han sido regenerados por la Sangre de este Sacrificio. Es más… Yo no podría explicarlo.
Cómo Dios podría amar así a la gente. Y todas estas cosas y pestilencias y cosas nos traen solo una advertencia y una señal de amor para Uds. para prepararlos para el encuentro con Dios. Ahora, cuando Uds. se vayan a casa, si hay pecado en el campamento, quémelo. Prepárese para un avivamiento. Venga para acá, y no solo ore por lluvia en la tierra para que riegue aquí las cosas, cuando miles de millones y millones de dólares en cosas se destruyen. ¿Por qué? ¿Por qué es?

42 Cuando hace tres años, se me olvidan cuántas miles de iglesias rurales se convirtieron en establos de ovejas. Y ese mismo año, han pasado dos años, estaba leyendo estadísticas, que ese mismo año hubo trece millones de infieles. ¿Por qué? ¿Por qué, hombres y mujeres? ¿Por qué se permite? Porque el Diablo ha venido aquí y nos está molestando a todos, y citando grandes cuadros y pintando cosas maravillosas y los tiene a Uds. tan ciegos al punto que no pueden ver la venida del Señor, más allá.
Jóvenes, viejos, quienquiera que sea, prepárense, prepárense para encontrarse con Dios. Prepárese, prepárese Ud. mismo para el fin de los tiempos. Estamos al final del camino. Uno de estos días… ¿Saben que la Biblia predice que este mundo se va a quemar con fuego? ¿Saben que la Biblia dice que en los últimos días el calor es tan grande en la tierra hasta que los hombres cavan hoyos para meterse y tratar de esconderse de la ira de Dios? ¿Saben que se predice las enfermedades que tendrán, en los últimos días, hasta que incluso los grandes hombres y los principales capitanes, etc., estallarán y se pudrirán en su carne, y las aves comerán sus cuerpos, las aves de los cielos que vuelan y comerán de sus cuerpos antes de que ellos se mueran? Usted dice: “¿Cómo pueden ser esas cosas?”. Es un misterio para usted. También los carruajes sin caballos eran misterio para usted. Así fue con la luz eléctrica. Así fueron los aviones y todo eso un misterio.

43 Cuando el profeta dijo, hace dos mil quinientos años, que los misioneros viajarían de un lugar a otro y que irían a naciones y no dejarían huellas detrás de ellos, viniendo en aviones. Hace dos mil quinientos años, antes que se pensara tal cosa. Nahum, hace cuatro mil años, dijo que los carruajes con estruendo rodarán por las calles anchas y sus luces serán de aspecto como antorchas encendidas y correrán como relámpago. Y si alguien ha visto en los países del Oriente, sus viejas callecitas no son más anchas que ese pasillo por allí, solo donde puede pasar un jinete, o un carruaje. Y él vio las calles anchas, él dijo que los carruajes rodarán con estruendo por las calles anchas. Ese profeta, a través del poder de Dios, mirando a través del ojo de Dios y dijo que habría, en otras palabras, habría automóviles, habría aeroplanos, y los hombres vendrían a los últimos días donde serían: “Impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, implacables, calumniadores, intemperantes, aborrecedores de lo bueno; teniendo apariencia de piedad pero negando la eficacia de ella: a estos evita”. Esa es la Escritura. Estamos en el tiempo del fin, amigo.

44 Escuchen, les diré lo que haremos usted y yo, hagamos como Elías. Hagamos las cosas bien. Regresemos a Dios. Entonces Elías bajó su rostro y oró. Él dijo: “Oh Dios, manda la lluvia”. Él subió. Giezi regresó y dijo: “Se ve como bronce”. Él volvió a ir, hasta que fue la séptima vez. Y cuando fue la séptima vez él dijo: “Yo veo una pequeña nube como la palma de la mano de un hombre, que sube del mar”. Y Elías dijo: “Escucho el sonido de abundante lluvia. Dile a Acab que ciña sus lomos y vaya a Jezreel porque viene un gran lluvia”.
Miren lo que la incredulidad hubiera hecho entonces. La incredulidad de hoy, la versión de 1953 diría: “Si eso es todo lo que puedes mandar, pues, simplemente retráctate”. Pero cuando Elías vio el primer mover de la mano de Dios, él dijo: “Escucho el sonido de abundante lluvia”. Miren, como la palma de la mano de un hombre. Mire aquí: “J-e-s-u-s. Cuando él vio eso en los cielos, supo que todo estaba bien. Eso es correcto. Todo estaba bien. Cuando vio a Jesús entrar en la escena.

45 Hermano, lo que esta nación necesita hoy para que termine esta sequía, para terminar esta pestilencia… Miren las enfermedades que se desencadenan cuando los doctores ni siquiera saben qué son. Y miren aquí, estamos desarrollando fármacos… Ahora yo predico sanidad Divina, no estoy en contra de los fármacos, Uds. se dan cuenta de eso. No, señor. Son dados por Dios, pero hoy se han convertido en un… No sé cómo llamarlo. Cuando aquí no hace mucho, conduciendo por el camino, levanté a un agente y estábamos hablando en una estación de servicio. Y él me estaba contando sobre sanidad Divina. Él dijo que el escándalo médico se ha convertido en el más grande de la nación. Mata a tantos como ayuda. Ellos dan una inyección de penicilina, les ayudará a deshacerse de un mal resfriado, pero dará pie a algo más que podría quitarle la vida.

46 Yo regresé del extranjero, el Doctor Adair, mi amigo en Jeffersonville, dijo: “Billy, no quiero darle penicilina. Le voy a dar Chloromycetin”. Yo estaba allá orando por los enfermos y todo. Y estaba estornudando alrededor; la esposa dijo: “Bueno, acabas de salir de ese clima caliente, consigue… toma algo de medicina”. Y tomé esas cosas y yo… no me sirvieron de nada. Fui a buscar otra botella y las tomé, y me mareé de tal manera que no pude levantarme. Y llamé y dije: “Doc, ya sabe, esas cosas me marean”.
Él dijo: “¿Cuánto se tomó?”.
Yo dije: “Dos botellas”.
Él dijo: “Hombre, ¡qué bárbaro! Suficiente como para matarlo. Deje de tomárselo”. Solo hay una cosa del mal resfriado, si Ud. toma medicinas, se la dan por siete días. Si lo deja en paz, lo tendrá una semana. Por tanto, allí está, así que como usted guste. Así que ahora, eso es.
Pero permítame decirle, hermano… Mire, luego allá arriba en el Instituto Bíblico Moody, yo estaba allá en la transmisión, en Chicago, cuando la ciencia médica estaba dando su estimado en la… de sus… sobre los fármacos. Dijeron: “No tome Chloromycetin porque causa una rara enfermedad en la sangre, no hay cura para eso”. Hmm, me pregunto… y aquí Ud. ve en estos días.

47 Permítame decirle a todo los Estados Unidos. Y escuchen esto, ¡ustedes! ¡Escuchen! Vi aquí el otro día en una gaceta médica donde estaban persiguiendo a estas compañías de cigarrillos que están sacando estas cosas, los doctores recetando cierto y cierto cigarrillo. No hay ningún doctor verdadero que recete algo como eso. No es nada en el mundo más que un truco del Diablo. Y Uds. miran esto aquí, la revista de Selecciones de este mes. Ellos tomaron siete ratas, los de la investigación médica en St. Louis, Missouri, y metieron siete ratas allí y les dieron un cigarrillo al día durante un año y todas las siete ratas tenían cáncer al finalizar el año. Y cómo es que afirman, se me olvida qué tantos; ochenta mil casos de cáncer de garganta y pulmón provocado por fumar cigarrillos. Y la empresa de cigarrillos sabía que en cuanto pudieran conseguir que una mujer se enredara en eso, habrían alcanzado el éxito. Y hay más hombres que tienen cáncer por los cigarrillos que mujeres, porque los hombres llevan más tiempo fumando que la mujer… mujeres.
Déjeme decirle algo hoy, hermano, Estados Unidos está cargado con esa tontería. Y todo lo que tienen en los programas, y en el tiempo de la radio, y todo como eso está vendido, porque tienen la influencia del mundo. Eso es correcto. Pues, el Evangelio de Jesucristo debiera de ser predicado en su poder; y hombres y mujeres nacidos de nuevo, y aléjense de tal cosa, y vivan para Dios. Déjeme decirle algo, hermano, Ud. dice: “Ahora, Hermano Branham, Ud. va a enseñar sobre morales”. Ud. solo consiga el bautismo del Espíritu Santo chapado a la antigua y se dará cuenta de lo que Dios hará con usted.

48 Usted dice: “¿Tengo que dejar de fumar, Hermano Branham, para recibir el bautismo del Espíritu Santo?”. Escuchen, cuando llega la primavera, nosotros vivimos, aquí en esta región, hay muchas arbolitos viejos de roble. Uds. saben lo que es aquí alrededor. Tiene hojas durante todo el año. Están colgando ahora mismo. Se quedarán colgando hasta la siguiente primavera. Ahora, cuando llega la primavera, Ud. no tiene que ir y quitarle todas las hojas viejas. Pues, solo deje que la vida nueva suba y las hojas viejas se caerán. Solo venga y arrodíllese aquí en el altar y quédese, el martes, hasta que Dios llene su corazón con el Espíritu Santo, y no tendrá más tiempo para esa clase de cosa. Ud. no tendrá que seguir predicando en contra de eso ni nada. Se arreglará por sí solo.

49 “Yo no sé qué hacer”. Él dijo: “Simplemente no sé qué hacer”.
Dije: “¿Qué pasa, Hermano Reidhead?”. Un hombre de su posición.
Él dijo: “Acudo a usted”. Dijo: “No hace mucho, me paré al lado de un Indio de la India”. Y él habiendo sido educado aquí en Los Estados Unidos“. Y le dije: ¿Por qué no te olvidas de tu viejo profeta muerto, Mahoma, y aceptas el resucitado Señor?”. Escuchen ahora, atentamente.
Él dijo: “Señor, ¿qué puede hacer tu resucitado Señor que no pueda hacer por mí mi profeta muerto?”.
“Pues”, él dijo: “Nuestro resucitado Señor resucitó de los muertos. Él nos da felicidad y gozo y todo”.
Él dijo: “Es pura psicología. Nosotros tenemos la misma cosa”. Dijo: “Nuestro profeta muerto nunca nos prometió lo que tu resucitado Señor hizo”.
Ahora, un caballo blanco lleva parado en la tumba de Mahoma desde que murió hace dos mil años. Él reclamó que se levantaría de nuevo. Él dijo: “Tu Señor resucitó. Y Él prometió que las cosas que hizo, vosotros las haríais también y aún mayores”. Él dijo: “Deje que nuestro Mahoma se levante y todo el mundo lo sabrá”. Y dijo: “Tú Señor lleva dos mil años resucitado y dos tercios de la población nunca escuchó Su Nombre”.
¿Qué pasa? Uds. han sustituido teología por el Espíritu Santo. Exactamente correcto. Tomaron el credo de la iglesia y lo pusieron en el lugar, y dejan que el credo de iglesia gobierne la iglesia cuando el Espíritu Santo debiera de tener la manera en la iglesia para guiar a la iglesia. Eso es exactamente correcto.
Tendrán que regresar al programa de Dios antes que Dios pueda cambiar cualquier cosa. Tiene que ser Dios en usted. Amén.

50 Él dijo que se quedó allí azotado y cambió el tema. Él estaba allí en la habitación y dijo: “Hermano Branham, he ido con los Pentecostales, y todo”; pero dijo: “Quiero preguntarle algo: ¿Es real el bautismo del Espíritu Santo?”.
Yo dije: “Hermano Reidhead, así como Dios vive en el Cielo”.
Él dijo: “¿Lo es?”.
Yo dije: “Es real”.
Dijo: “¿Puedo yo recibirlo?”.
Yo dije: “Sí, señor, es para todo aquel que quiera, que venga”.
Él dijo: “¿Han estado los maestros equivocados?”.
Yo dije: “Lo digo reverentemente, hermano, y con temor de Dios en mi corazón. Sí, señor, han estado equivocados”. Han tratado de meterlos con educación cuando uno no se puede educar en ello. Usted nace en ello. Sí, señor, no se unió a ello, no estrechó manos en ello, no entró siendo letrado, Ud. nace en ello. Yo soy un Branham porque nací hace cuarenta y cuatro años en la familia Branham. Ellos nunca me pidieron que me uniera a la familia. Yo nací en ella. Y de esa manera un hombre nace en el reino de Dios, por el bautismo del Espíritu Santo, lo pone dentro del reino de Dios, y como coheredero con Jesucristo. ¡Amén! Eso es lo que necesitamos esta noche, amigos. Uds. saben que es la verdad. Sí, señor.

51 Y allí, imponiendo manos sobre el Doctor Reidhead, él recibió el bautismo del Espíritu Santo. Él ha estado aquí en esta iglesia, me imagino. Sí, señor, el Doctor Reidhead, él salió y empezó. Don Wells, uno de los Bautistas mejor reconocidos aquí en los estados sureños, caminó hasta allá y recibió el bautismo del Espíritu Santo en Chattanooga, Tennessee. Él se sentó en mi estudio allá y dijo: “Hermano Branham, yo creo que es real y que viene de Dios”. Y aquí, Lee y todo el resto de ellos vinieron y han recibido el bautismo del Espíritu Santo. Mientras cientos y cientos de hombres y mujeres a través del mundo… Cuando aquí llegó el otro día desde Kentucky, aquí, el guía principal de Uds. de la Iglesia Cristiana, y se sentó en mi porche mientras el estudio cinematográfico estaba allá tratando de tomarle una película al lugar. Él dijo: “Hermano Branham, ¿es real el bautismo del Espíritu Santo?”. Él dijo: “Estoy cansado de la teología de iglesia. Yo quiero algo real”.
¿Qué es, hermano? Hombres y mujeres, estamos llegando al final del camino, hambrientos y sedientos. Dios está derramando de Su Espíritu y la gente lo está viendo y corriendo a la Vida. Están llegando al Querit, allá arriba, donde Dios ha mandado a los cuervos que los alimenten. Eso es correcto.

52 Y estas viejas misioncitas en el pueblo, estos lugares que los ven como un montón de fanáticos, cuidado, hermano, en algún momento será un boleto de comida para usted. Exactamente correcto. Busquen a Dios. Cuando vengan a estas reuniones ahora… Lo siento, los he retenido mucho tiempo.
Pero cuando vengan a esta reunión el martes en la noche, vengan preparados. Les diré qué hacer, maten todos sus sacerdotes de vestiduras largas. Ellos se paran alrededor diciendo: “Los días de los milagros ya pasaron. No hay tal cosa como la gloria de Dios en el corazón humano. Todo es pura imaginación”.
Permítame decirle algo en este momento, si Jesucristo resucitó de los muertos, Él está vivo hoy en Su iglesia y todos nosotros somos Sus representantes. Si Jesús está aquí, miren en las reuniones, vengan a la reunión una vez cuando la unción del Espíritu Santo viene, si no produce la misma vida de Jesucristo: sanando; conociendo; prediciendo; diciendo lo que será, lo que no será. Observe si acaso no es la verdad. ¿Qué es? ¡Jesús no está muerto! ¡Él resucitó de los muertos! Él dijo: “Un poquito y el mundo no Me verá más; pero vosotros me veréis: porque Yo estaré con vosotros, aún en vosotros, hasta el fin del mundo”. Él está aquí esta noche. Eso es correcto.

53 Puedo ver a los magos a medida que fueron a adorarle a Él. Los veo preparándose para salir. Puedo escuchar, oh, a uno de ellos decir: “¿Qué estás haciendo? No llevas ninguna brújula”, la esposa dijo: “¿Cómo vas a atravesar esos valles? ¿Cómo vas a pasar las montañas? ¿Cómo vas a llegar allá para adorarle a Él?”.
Él diría: “Mira, esposa, no necesito nada de tus cosas hechas por el hombre. Voy a ir de la manera provista por Dios. Yo veo una estrella allá y esa estrella me va a guiar a Cristo. Ya no necesito brújulas. Estoy siguiendo esa estrella”. Y lo llevó directamente a Cristo.

54 Y hermano, Ud. pudiera tomar, unirse a esta iglesia, unirse a esa iglesia, Ud. va un rato a la Metodista. Si ellos allá hacen algo que a Ud. no le gusta, sacará su papel de allí y se unirá a la Bautista. Si no le gusta allá, bueno, vendrá aquí a la Nazarena, se unirá con ellos. Usted se va a la Presbiteriana y se une a ellos o con la Iglesia Cristiana. Ha cargado tanto su papel que lo tiene gastado. Por qué no se olvida, y rompe la cosa, y pone su nombre en el Libro de Vida del Cordero en el Cielo, donde no se puede mover. Y allí tenemos compañerismo con el hermano Metodista, el Bautista, el Presbiteriano, y nos juntamos en estas reuniones de unión y adoramos a Dios y deje que su corazón se abra y sea un hermano para todos los hombres. Diga: “Dios le bendiga, hermano”. Si el hombre está errado, no lo condene, ayúdelo a levantarse.
Cuando Ud. ve a estos borrachos y prostitutas en la calle, no apunte con su dedo escarnecedor y diga: “Soy mejor que ellos”. Lo que debe hacer, esas personas están tan bajas como pueden llegar a serlo ahora, si acaso tómelos de la mano y levántelos y apúnteles a Jesucristo, el Hijo de Dios, Quien puede salvarlos. Pero, oh, yo pertenezco a la iglesia donde no tenemos tal gente como esa en nuestra iglesia. Hemos trazado ahora una línea divisoria. Solo dejamos que una cierta clase de gente venga a nuestras iglesias. Eso es correcto. Lo que necesitamos hoy día es ese avivamiento chapado a la antigua del Espíritu Santo, por toda la nación, que nos hace a todos estrechar manos unos con otros y llamar al otro: “Hermano y hermana”. Dios les bendiga.

55 Yo espero… Soy un pobre predicador. No sé cómo llevar un tema pero sé una cosa, yo amo a Dios. Yo sé eso con todo mi corazón. Y sé que la antigua religión que me dio un nuevo nacimiento, que me sacó de la casa de corrupción, que me sacó de las cloacas del pecado e hizo de mí un Cristiano, si eso me salvará a mí, lo salvará a usted. Que eso que trajo sanidad a mi cuerpo lo traerá al suyo; eso que me hizo voltear mi rostro de las cosas del mundo y mirar a Cristo. Y esta noche, hermano, no puedo evitarlo, si Él me condenara al final del camino y dijera: “William Branham, vete al infierno”. Yo me iría a las profundidades del infierno, si acaso hay tal cosa como amor allá, yo le amaría a Él allá. Eso es correcto. No podría evitarlo.

56 No hace mucho, tuve una prueba. Son preciosas para ustedes. Yo enterré a una pequeña bebé esta tarde de un hogar allá donde nació esta pequeña bebé, murió inmediatamente. La pequeña madre y papá, yo dije: “Oh simplemente es un… ¿Qué es? Es una pequeña cortada. Es algo para acercarlos a Dios”.
Recuerdo cuando mi niña pequeña había muerto y la puse en mi… brazos de la madre y las enterré allá en el cementerio. Mi padre murió. A mi hermano lo mataron instantáneamente. Todo eso sucedió a la vez. Y allá iba yo subiendo por el camino un día, con un par de botas puestas, justo después de la inundación, caminando, lágrimas rodando por mis mejillas. Casi no podía soportarlo caminando por el camino. El Sr. Isler, allá de Jeffersonville, él es algo en el estado de derecho allá, yo… Senador, creo. De todos modos, él iba por la autopista y me vio y detuvo su carro. Él viene a la iglesia de vez en cuando, mi pequeña iglesia. Él puso sus brazos alrededor de mí y dijo: “Billy, quiero hacerte una pregunta.
Yo dije: “Muy bien, Hermano Isler. ¿Cuál es?
Él dijo: “Tu padre murió en tus brazos. Tu hermano murió antes que pudieras llegar a él. Tú le estabas tomando la mano a tu esposa cuando ella… le diste un beso de despedida y le dijiste que te encontrarías con ella en la entrada”. Dijo: “Y te diste la vuelta y entraste allá y Dios te quitó a tu bebé de los brazos y estando parado allí orando por eso”. Dijo: “¿Qué significa Él para ti hoy?”.
Yo dije: “Él es más que la vida para mí”.
Dije: “¿Todavía le amas a Él?”.
Yo dije: “Hermano Isler, yo podría negarme a mí mismo antes de poder negarlo a Él”.
¿Por qué?
Yo dije: “Allá lejos en una pequeña cabaña de carbón una noche, siendo una muchacho pecador, me encontraba arrodillado sobre un saco de césped, orando. Allí algo sucedió aquí. Nació una nueva criatura. William Branham murió y Cristo Jesús entró. Y desde entonces yo le amo a Él, Sr. Isler”. Si todo el mundo me rechazara, todo lo demás, aún le amaría a Él. Si Él me condena, aún yo le amaría a Él.

57 Oh, amor de Dios cuán rico, cuán puro. Sé que me estoy poniendo viejo cada día, y sé que uno de estos días tendré que llegar al final del camino. Sé que mi último sermón será predicado uno de estos días; oraré por mi última persona enferma. Hace un rato, me estaban preguntando sobre una iglesia o algo por el estilo, yo dije: “Me encantaría tener una iglesia grande. Pero ¿cómo puedo soportar ver esas manitas negras extendiéndose allá lejos en África y en la India que nunca ha escuchado el Evangelio una sola vez? Cuando hay iglesias grandes en cada esquina”. Oh, no es justo.
Y uno de estos días, cuando llegue al final del camino, lo hice, lo arreglé con el Señor hace mucho tiempo. Yo dije: “Señor, no quiero ningún problema cuando llegue allá aquella mañana. Si hay algo errado en mi vida, permíteme arreglarlo ahora, porque no tendré tiempo cuando llegue al río. No quiero ningún problema allá abajo”. He tenido muchos zarzales por los que he atravesado. Me he cortado y lastimado y me han llamado esto y escarnecido y se han reído y cualquier cosa, pero no he puesto mis ojos en la gente. Es en Cristo. En Cristo la Roca sólida me paro, todos los demás terrenos son arenas movedizas.

58 Y a medida que avanzo, uno de estos días, si vivo para ser un hombre viejo, estos cuantos cabellos que me quedan aquí probablemente estarán colgando y poniéndose canosos. La mayoría de los Branham, cuando envejecen, se afectan con parálisis, tiemblan mucho. Y me supongo, que tal vez, estando parado allá en el río una de estas mañanas, estaré recargado en mi bastón, con estos cabellos largos canosos, temblando con esta vieja Biblia en mi mano. Y yo sé, el doctor ha dejado la habitación, y dice: “Él se ha ido, él está… no se puede hacer nada por él. Ha llegado el final del camino”. Cuando esté parado allá escuchando las olas golpeando en la ribera allá lejos y mire atrás por el sendero, quiero ver que se forje en cada zarzal para el Nombre de Jesucristo. Cuando yo sepa que mi día ha terminado, que ha llegado mi hora, quiero quitarme el yelmo y colocarlo en la orilla de esa manera, arrodillarme allí y tomar la vieja espada y meterla de nuevo en la vaina de la eternidad. Y levantar mis manos débiles hacia Dios y decir: “Dios, he hecho lo mejor que sé. He hecho todo lo que sé, manda el salvavidas, Padre, quiero irme a casa”.

59 Yo creo que Él estará allá para encontrarme. Creo que Él estará para encontrarme. Él no me decepcionará, en esa hora. Eso es correcto, yo creo que Él estará allá. Y creo que Él se parará con cada hombre y mujer aquí esta noche que creerá en Él en ese terreno, Si Uds. no han creído en Él de esa manera, crean en Él esta noche. ¿Lo harán? Acéptenlo en su corazón, ahora. Propónganse en su corazón que a partir de esta noche, van a servir a Dios. Que van a derribar todas las cosas lúgubres, que dicen: “Los días de los milagros ya pasaron. La religión que se siente en el corazón”. Maten esas cosas como lo hizo Elías y vengan y adoren a Dios Quien contesta por el Espíritu Santo y Fuego. Amén. Que el Señor les bendiga mientras inclinamos nuestros rostros solo un momento, y si la organista por favor, va al órgano, solo un momento, hermana, por favor. Si por favor, inclinan sus rostros, solo un momento.

60 Oh, Padre, querido, tan tremendo tiempo estamos viviendo, es el tiempo más grandioso de todas las edades. Cómo los profetas anhelaron ver nuestro día, el anuncio de la venida de Jesús. Y nos damos cuenta que hombres mortales y mujeres están sentados aquí esta noche, la compra de Tu Sangre. Y ahora, nos han sido encomendados aquí a nosotros, para predicarles el Evangelio. Recibe estas cuantas palabras rotas, Padre, y arréglalas de alguna forma y colócalas en algún corazón aquí está noche que está sin Ti, sin esperanza. Tal vez han fingido por años ser un Cristiano pero nunca han nacido de nuevo, no saben lo que significa. Dios si esa persona está aquí, ¿no le hablarás en este momento? Un Padre amoroso, esperando justo al cruzar el agua allá, con brazos extendidos, llamando al desobediente. ¿Lo concederás ahora mismo, Padre? Porque lo pedimos en Su Nombre.

61 Y mientras tienen su rostro inclinado, me pregunto si hay un hombre o una mujer aquí que levantará su mano y dirá… Que nadie vea, ahora, solo deje que el Señor y yo miremos. Y si Ud. solo levanta su mano, dice: “Hermano Branham, en este momento soy sincero, mi corazón ante Dios. Realmente, si supiera que tengo que hacerlo, si ya no fuera a regresar, y esta es mi última noche, de verdad, tendría mucho de qué arrepentirme y querría hacer mi vida diferente a lo que es ahora”. Podría levantar la mano y decir: ¿Orará por mí, hermano Branham, para que cumpla las condiciones que Dios me ha pedido? Dios le bendiga a usted, a usted y a usted. Oh, está bien, solo, eso está bien, en todo el edificio, hay manos que se están levantando en todas partes. Dios le bendiga. Dios le bendiga, a usted, a usted, a usted, una docena o más de manos en una sección.
Muy bien, a mi izquierda, ¿hay algún otro por este lado a mi izquierda? Levante su mano. Que nadie mire solo el Señor y yo, por favor. Levante su mano, diga: “Hermano Branham, estas cosas quizá están en secreto”. Ud. solo quiere, usted, tal vez lleva mucho tiempo perteneciendo a la iglesia pero Ud. quiere, en realidad Ud. quiere una caminata más de cerca con Dios. Ud. dice: “Hermano Branham, quiero en verdad tener lo que Jesús quiere que yo tenga, el bautismo del Espíritu Santo en Su poder y yo quiero ser una luz que brille para Él. Estoy levantando mi mano para que Dios la vea y quiero que Ud. ore por mí”. ¿Lo harán, a mi izquierda? Dios le bendiga, eso está bien. Por toda la hilera. Dios les bendiga, por allí. Sí, solo manos, decenas de ellas. Dios les bendiga.

62 Mientras están los rostros inclinados, oh, Dios, nos damos cuenta que un día, uno por uno, si Tú tardares, cada una de estas personas que levantaron sus manos se irá, una por una, a un altar en algún lado en un cajón, o será destruido en el río, o por fuego, o en un accidente, o en alguna parte. Pero Dios, ellos tienen un alma allí que va a vivir para siempre. Oro a Ti, Padre, con todo mi corazón, con toda mi alma, que no permitas que ninguno de ellos se pierda, si Tu siervo ha hallado gracia en Tus ojos. Entonces oro que contestes mi oración. Si Tú le abres los ojos a los ciegos y, como en el servicio esta mañana: un pequeño bebé que estaba allí nació sordomudo y el espíritu dejó eso y quedó allí normal. Oh, Señor Dios, Tú, que puedes hacer esas cosas, Tú, que puedes hacer que el ciego vea y que el paralítico camine, escucha su oración, Señor. Y Tú ves sus manos. Tú conoces a cada uno de ellos. Tú eres Quien hizo que ellos levantaran su mano. Concédelo, Señor, que Tú escuches mi oración y que ninguno se pierda sino que todos sean salvos.

63 Y Padre, en esta reunión que viene, que viene aquí, el martes en la noche y martes en la tarde, oh Dios, que pueda haber… que los sacerdotes se paren entre el altar y el… y Dios y se tomen de los cuernos del altar y lloren entre el porche y la puerta, y que pueda haber una convicción chapada a la antigua por todas partes. Y Dios, oro que mandes un avivamiento chapado a la antigua y una buena lluvia que arrase todo que regará esta hermosa región por aquí. Concédelo, Señor. Y que, otra vez, las ruedas tarareen el canto yendo a la iglesia el domingo en la mañana y en la reunión de oración del miércoles por la noche y que esta gran y hermosa nación nuestra que has dado, como nuestros poetas hace mucho oraron y cantaron los himnos: “Que nuestra tierra sea brillante, con la santa luz de la libertad, protégenos por tu poder, Gran Dios, nuestro Rey”.
Concédelo, Señor, que una vez más, que los Estados Unidos se vuelva a Dios, y terminará este sequía y las pestes se detendrán, estas plagas serán quitadas. Concédelo, Señor, y que la libertad… cuando todos están con miedo preguntándose cuánto estallará la bomba atómica, y se nos dice que en una hora, toda la nación pudiera explotar. Oh, Dios, y esa gran cosa está en las manos de nuestro enemigo, y están muy bien preparados para hacerlo, solo Tu misericordia lo está deteniendo. Oh, Dios, que los hombres aprovechen esto. Que los hombres pecaminosos y las mujeres se arrepientan en todas partes. Y concédelo, Señor. Luego mándanos una lluvia chapada a la antigua, la lluvia del Espíritu Santo y una lluvia de las aguas que regarán la tierra y regarán a la iglesia. Y que todos podamos servirte a Ti mientras vivamos y vayamos a Tu casa en paz en ese día. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.

64 Dios les bendiga, por soportarme durante esta hora y media. Casi no fueron las cinco horas, pero Dios les bendiga y oro que Dios bendecirá a cada uno de ustedes y les dé el deseo de su corazón. Es un privilegio alegre estar parado aquí, estar con Uds. Y ahora, atiendan todas esas reuniones que el Doctor Cauble mencionó. Y el hermano que viene de Scotland, atiendan esas reuniones y traigan a los pecadores, y todo. Y después, cuando terminen las reuniones, recuerden allá en Owensboro, Kentucky, tenemos un auditorio grande y agradable con la capacidad para siete mil. Todos son bienvenidos. Vengan, traigan a sus enfermos y afligidos. Dios les bendiga, Hermano Cauble.

65 [Un hermano hace un llamamiento al altar y dirige a la congregación en cantos mientras el Hermano Branham ora por la gente]… Dios le bendiga… ¿No vendrán? ¿No pasarán al altar? Dios le bendiga mi hermano, que el Señor… Solo levántese y salga a los pasillos y encuentren el altar chapado a la antigua. ¡Gloria a Dios!

66 Amigos, este es un tiempo chapado a la antigua, como nuestros padres y madres tuvieron allá atrás en la iglesia de Wesley y en las iglesias misioneras Bautistas chapadas a la antigua. Ustedes simplemente se alejaron de esta cosa antigua. Vengan al altar y confiesen sus fallas. Vengan al altar y díganle a Dios al respecto. Si solo quieren una caminata más cerca con Dios, ¿por qué no vienen para acá esta noche y se paran para que se ore? No les hará nada de daño. Tal vez está un misionero sentado aquí en alguna parte, esta anoche, que Dios quiere enviar al campo. Tal vez está un predicador. Tal vez alguien que está por encarar algo. Si lo está, Ud. pudiera estar enfrentando la muerte en esta misma noche, mañana, yo no sé cuándo. Pero si Ud. está aquí, ¿por qué no viene? Eso… Solo me siento, de algún modo, que debiéramos de esperar solo un momento más, mientras tenemos un canto más o un verso más de esa canto, más bien. ¿No pasarán para acá? Solo quiero estrechar su mano, párese aquí para que Ud. solo pueda representar a Jesucristo aquí. Él dijo: “Porque el que se avergonzaré de Mí, Yo me avergonzaré también de él delante del Padre. Pero os digo que todo aquel que Me confesare, también Yo os confesaré delante del Padre y de los santos ángeles”. ¿Por qué no pasan ahora? Mientras cantamos otro verso, por favor, hermano. Eso es correcto. Hermana. Quiero que vean… Vengan para acá, como un llamamiento al altar chapado a la antigua. Dios le bendiga, sabía que Ud. estaba allá atrás. Venga por aquí y párese a lo largo de este altar. Dios le bendiga. Eso es… Muchos de Uds. que están aquí debieran de venir. Esa es la manera. Solo sé abierto y confiéselo y venga directamente y Dios conoce su corazón. Lo único… Esa es la manera, un llamamiento al altar chapado a la antigua. Vamos a cantarlo ahora, sí, vengan mientras estamos cantando ahora.
… rogando, te llama con Voz benigna (¿No vendrán ahora?)
Escúchalo hoy, escúchalo hoy,
… cree en Su Nombre se regocijará;
Levántate rápidamente y ven.
Está llamando hoy, llamando hoy.
Jesús está llamando, con voz benigna.

67 ¿Estás seguro que todo está ahora bajo la Sangre? ¿Está todo bien? Si Ud. no tiene el Espíritu Santo, venga aquí, párese aquí solo un momento. Vengan. Dios les bendiga. Vengan directamente. Muy bien, esa es la manera. Me gusta ver a la gente… Veo un esposo y esposa e hijos que vienen todos. Significa mucho para mí, qué diferencia en el hogar.
Amigos, no les estamos pidiendo que se unan a la iglesia, ahora. Les estamos pidiendo que vengan, y se arreglen con Dios. Eso es correcto, esa es la manera. Salgan. Ciertamente, hay más de ustedes atrás que deberían estar aquí. Ciertamente, muy bien, pero esto… Solo le estamos dando las gracias al Señor, ahora.
Ahora, a Uds. gente penitente, párense aquí, mientras el resto de ellos están parados. Miren hacia acá solo un momento. Quiero que miren hacia acá. Uds. tienen una necesidad de Dios, o no estarían parados aquí. Quieren caminar más cerca con Dios. Miren si Uds.… cómo… ¿Quieren una caminata más de cerca? Si es así, levanten su mano. Ustedes… ¿Saben la razón por la que lo hacen? Hay algo aquí adentro anhelando una caminata más de cerca. Si hay algo aquí adentro haciéndolo querer caminar más cerca, hay una caminata más de cerca para usted. Cuando un abismo llama a otro abismo, si algo aquí adentro está… Antes de que pueda haber algo aquí adentro que lo haga tener sed, si Ud. tiene sed de agua, tiene que haber agua en alguna parte. ¿Ven? Si Ud.…. lo que Ud. quiera aquí adentro, lo que está aquí adentro anhelando, muestra que hay algo allá afuera para responder al abismo que llama a otro abismo; hay un abismo para responder. Antes de que un pez tuviera una aleta en su espalda, primero tenía que haber agua para que él nadara o no hubiera tenido una aleta. Antes de que hubiera un árbol que creciera en la tierra, primero tenía que haber tierra, o no habría ningún árbol para que crezca allí.

68 Aquí, hace un tiempo, vi que un bebé se comió la goma del lápiz, se comió el borrador del lápiz, se comió el pedal, el caucho del pedal de una bicicleta. El doctor dijo: “Su cuerpo necesita azufre”, y el azufre está en la goma. ¿Ven? Él estaba anhelando azufre. Si hay aquí adentro algo anhelando azufre, hay un azufre para responder a eso. Ahora, antes de que pueda haber una creación, tiene que haber un Creador para crear esa creación. ¿Es eso correcto? Con el Creador, Dios, por gracia y gracia soberana. Ningún hombre puede venir a Jesús, o venir a Dios, excepto que Jesús lo llamé. ¿Ven? Dios tiene que llamarlo primero, es la elección soberana y llamamiento. Ahora, Dios lo ha llamado a Ud. esta noche, a una caminaba más de cerca y profunda. Antes de que Él pueda hacer eso, tiene que poner esa creación en su corazón para hacer que Ud. anhele eso, o no hubiera venido. ¿Es eso correcto? Ahora, habiendo venido y respondido a Su llamado, Él está aquí, soberano de Su Palabra, para cumplir lo que Él le prometió.

69 Ahora, cada uno de ustedes lo va a recibir. ¿Lo creen? Cada uno de ustedes va a… Me imagino que hay casi unas cien personas alrededor, paradas aquí, o no tantas, tal vez, cuarenta, cincuenta, sesenta. Pero las que sean que están paradas aquí que quieren más de Dios, lo pueden tener ahora mismo. Eso está aquí ahora mismo, listo para usted. El gran Dios sobrenatural que sana a los enfermos, hace que los ciegos vean, que creó los cielos y la tierra, hizo los árboles, las flores, Su Espíritu se está moviendo a través de Uds. ahora. Ahora, si Ud. pudiera captar su alma de esta manera y decir: “Padre, he venido porque Tú me has llamado y Tú no me llamarías aquí si no existiera una Fuente de la cual beber. Y yo vengo, por fe lo estoy aceptando, y ahora estoy creyendo que Tú vas a llenar mi vida con Tu Espíritu y yo te voy a amar, a partir de este momento, cada vez más cerca todo el tiempo”.
Muchachito, muchachito japonés que estás allí, ¿crees que Dios te va a dar el Espíritu Santo esta noche, también? Dios te bendiga, muy bien. ¿Lo cree por aquí, hermana, que Dios le va a dar a Ud. el Espíritu Santo esta noche? Muy bien.

70 Ahora, inclinemos nuestros rostros, toda la congregación, reverentemente, ahora. Ahora, quiero que esta audiencia que está parada aquí, los que vinieron aquí en penitencia para solo repetir lo que yo estoy diciendo. Ahora, seguramente, estas son las Palabras que derrotarán a Satanás. Y yo quiero… Solamente las voy a decir, pero quiero que Uds. las oren desde su corazón:
“Dios Todopoderoso, el Autor de la Vida Eterna, he venido con una fe verdadera y sincera, creyendo, que Tú has dicho: Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”. He venido, hambriento y sediento, de justicia. Yo creo, que seré lleno. Ahora, estoy esperando, Padre, y yo creo que Tú me vas a llenar ahora mismo, con Tu Espíritu. En el Nombre de Jesús, lo acepto“.

71 Ahora, mientras mantienen sus rostros inclinados:
Oh Señor, te ruego en este momento en el Nombre de Tu gran, poderoso Hijo, Jesús, que murió por nuestros pecados y murió para que Su Espíritu pudiera regresar a esta tierra, el Espíritu Santo, y morar entre la gente, y para que manifestara la Vida de Jesucristo en cada creyente con poder y señales y maravillas y milagros, Y en este día, cuando hombres y mujeres están hambrientos y sedientos de Dios, Padre, en esta gloriosa iglesita, esta noche, Tú has abierto el corazón de tanta gente y los has mandado aquí para llenarlos con el poder de Dios. Y Padre, oro que mientras ellos están aquí parados en una profunda sinceridad con sus corazones inclinados ante Ti, oro que Tú los llenes a cada uno de ellos con Tus bendiciones.

72 Y al orar, y Tú has llenado a todos ellos, Señor, por los que te hemos pedido, aún a los grandes hombres de la nación, los obispos y los doctores y así sucesivamente. Yo creo que Tú llenarás a estos amorosamente, está gente humilde que está parada aquí, esta noche, con el bautismo del Espíritu Santo. Que cada uno de ellos, que el Espíritu Santo surja por sus vidas ahora mismo y quite todo lo que no es como Dios. Quita todas las cosas del mundo, todos los hábitos y hábitos pecaminosos de la carne que ellos tienen. Límpialos, oh Dios, y libéralos de sus pecados. Y que se puedan ir de aquí, esta noche, con un canto en sus corazones, con un testimonio en sus labios, que se irán de aquí felices, regocijando y sirviéndote el resto de sus días.
Oh Espíritu Santo, Poder Divino, manda Tu amor y devoción sobre cada uno de ellos, Señor, y extiende Tus grandes alas santas y que el poder del Espíritu Santo gotee sobre cada uno de ellos. Y permite que sus corazones se abran para recibirlo a Él. Concédelo, Señor, y que este pueda ser un tiempo de cambio que nunca olvidarán mientras vivan. En las horas de la muerte, que ellos recuerden, que se pararon aquí penitentes delante de Ti, y confesando delante de esas personas que ellos en verdad creen en Ti. Y que puedan ser llenos con Tu poder, porque lo pedimos en el Nombre de Jesucristo. Amén.

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