S.157 53-1106  ¿Ahora Creéis? 

Tiempo de lectura: 80 minutos

OBRAS DEL MENSAJE

¿Ahora Creéis?

Owensboro, Kentucky, E.U.A.

53-1106

1 … el poder de Dios a su pueblo, el Evangelio nunca tendrá mucho poder en la gente. Un Mahometano puede tener tanto gozo, y gritar tan alto como un Cristiano lo haría, y tener la misma confirmación de que va al cielo como un Cristiano la tendría. Eso es correcto. Él cree en Dios, pero el está en un profundo error. Ahora, lo que tiene que ver es alguna manifestación.
El Doctor Reidhead, quien recibió el Espíritu Santo en mi habitación, él dijo que eso lo envió a un devoto Mahometano, quien había sido educado en América, él dijo, “¿Qué puede… Por qué no renuncia a su profeta muerto y recibe al Señor Jesús resucitado?”

2 Él dijo: “Amable señor, ¿Qué más podría hacer por mi su Señor Jesús que mi profeta?”
“Pues”, él dijo, “Él ha resucitado de los muertos y nos dio esperanza de Vida Eterna”.
Él dijo: “Nuestro Mahoma también nos dio la promesa de vida eterna”.
Dijo: “Tenemos gozo”.
Él dijo: “Nosotros también”. Entonces él dijo, “Si nuestro Mahoma… Uds. han tenido dos mil años para probar que su Señor Jesús resucitó de los muertos”. Y dijo: “Dos tercios del mundo no saben nada sobre eso”. Él dijo: “Pero deje que nuestro Mahoma resucite de los muertos y todo el mundo lo sabrá”. Él dijo: “Además, nuestro Mahoma nunca nos prometió cosas como su Señor Jesús. Su Señor Jesús prometió que si Él resucitó las cosas que Él hizo, Uds. también las harían. Ahora, déjeme ver a sus eruditos producir eso, y nosotros creeremos que el Señor Jesús se levantó de los muertos”.Él dijo: “Hermano Branham, yo cambié el tema”.Él tuvo que hacerlo. Oh, eso… Nosotros lo enseñamos en teología, pero hermano, el Cristianismo es una practica; es una vida.

3 Déjenme leer algunas palabras de nuestro Señor En el capitulo 16 de San Juan, el verso 27, leo:
Pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado, y habéis creído que yo salí de Dios.
Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre.
Le dijeron Sus discípulos: He aquí ahora hablas claramente, y ninguna alegoría dices.
Ahora entendemos que sabes todas las cosas, y no necesitas que nadie te pregunte: por esto creemos que has salido de Dios.
Jesús les respondió: ¿Ahora creéis?

4 Porque Él sabía lo que estaba sucediendo, ellos reconocieron que Su testimonio era verdad, porque Dios confirmó que Su testimonio era verdad. Esa es la manera que nosotros creemos estas cosas, es una confirmación de la verdad. Ahora Uds. dicen, “¿Qué es la verdad?
Cristo es la Verdad“. Y Cristo confirmando en una vida humana lo hace verdad. Ahora, yo no estoy regañando, a causa de la incredulidad, porque eso… Yo ruego que Dios perdone mi incredulidad. Yo me avergüenzo de mi fe en presencia de mi audiencia. Hay muchos encuentros personales y conversaciones cara a cara y la experiencia que Dios por Su soberana gracia me ha dado, y no por eso tengo más fe, me siento avergonzado de mi mismo. Y públicamente lo confieso. Yo debería tener montañas de fe, cuando me avergüenzo, y por eso no puedo reprenderlos.

5 Pero la única cosa que yo digo es: “Dios nos ayude a tener fe”. Y mientras vemos las manifestaciones de la Presencia de Dios, incrementa nuestra fe para cree en Él. Por ejemplo, ¿Cómo pudo Israel dudar de Dios después que ellos vieron el Mar Rojo abrirse? Después de que ellos vieron a Moisés hacer las señales que él hizo, ¿cómo podían duda de Dios? Pero ellos lo hicieron. Ellos dudaron de Él, y murmuraron en sus corazones y quisieron regresar.
Mañana, sí el impresor las tiene listos, voy a traer la foto, el Ángel del Señor en la Columna de Fuego. Científicamente capturado, de pronto les contaré la historia de eso mañana en la noche. Alguien le había preguntado a mi muchacho, sí ellos podían usarlas en la radio. Uds. tienen que obtenerlas de los Estudios Douglas; ellos han registrado los derechos de autor en Washington, D.C. y yo no tengo control de ellas. Sólo las compro y dejo que las personas las obtengan por lo mismo que las compro. Pero nosotros las tendremos mañana en la noche. Y trataré de contarles la historia de ellas si puedo.

6 Pero lo que inicialmente debería traer fe, primero, es la Palabra. “Fe viene por el oír, oír la Palabra de Dios”. Ahora, además de la Palabra, Dios tiene que poner en la Iglesia dones para manifestar Su Presencia con Su pueblo. Y Su actitud hacia Su pueblo, para que ellos tengan fe en Él. ¿Creen eso? Sí lo creen, ¿dirían, “Amén”? [La congregación dice, “Amén”- Trad.] Eso es Escritural tal como sé ubicarlo.
Ahora, algún… Yo no tengo criticas que ofrecerle a nadie, ni a ninguna iglesia. Si ellos pueden tener tiendas de whiskey en cada esquina, y lugares de entretenimiento en cada ciudad, nosotros deberíamos tener iglesias en cada esquina haciendo algo para la gloria de Dios. Y no tendríamos tiempo para criticarlas, no importa que tan diferentes pudiéramos ser, aun así deberíamos amarlos y tratar lo mejor que podamos de traer la unidad de la hermandad entre los hombres. Esa ha sido mi alternativa.

7 Cuando me paré en la tumba de un gran hombre que partió, y su iglesia vino, era una gran iglesia por un tiempo, y luego lo primero que uno nota, es que se empezaron a enfriar, y todas las cosas él alguna vez enseñó, parecía que las hicieron a un lado. Y el primer comienzo del ministerio cuando el Hermano Roberts, el Hermano Jaggers, y cada uno de ellos vinieron y se sentaron ahí mismo donde Uds. están sentados esta noche, vieron lo que Dios estaba haciendo, vinieron y hablaron sobre eso. Oramos juntos, y ellos salieron y hicieron una gran obra a través de la nación, de quienes doy gracias a Dios y alabo por cada uno de esos hombres. Ellos sienten- Yo siento como si ellos fueran mis hijos. Muchos de ellos son mucho más mayores que yo. Pero aun, yo siento como si ellos fueran mis hijos. Por inspiración ellos vieron lo que Dios podía hacer y las posibilidades, y allí ellos ganaron almas y almas para Dios por doquier. Y sólo la eternidad revelará los grandes resultados. Muchas personas por medio de escuchar la Palabra, creyeron.

8 Ahora, la primera manera que yo tengo fe en Dios es por escuchar Su Palabra. Y si alguna visión, o alguna persona, hablara algo que fuera contrario a la Palabra, entonces no lo oigan. Eso es el fundamento principal de todo lo que Dios ha dicho a Su Iglesia. Y la fe de cada persona debe esta edificada soberanamente en la Biblia. Eso es correcto.
Ahora, Dios a veces guiñe de nuestra ignorancia, de las cosas que hacemos que no están exactamente correctas; Él obtiene gloria de eso igualmente. Así que esté tranquilo, deje que Dios tenga… Siga adelante, Él se encargará del resto. Pero ahí… Ahora, esa es la Palabra a la nación, a el pueblo, a cada uno. Eso es correcto.
Pero luego, si Dios ha puesto en la Iglesia un don Divino, ese don es una Palabra directa de Dios al individuo, algo personal. Si yo pudiera tener un avivamiento aquí por tres o cuatro meses, y cada noche contar experiencias, toda la noche, de lo que he visto suceder, no podría llegar al final de eso, de como esas personas que han estado a través de las líneas de oración y demás, y luego regresar. Y como Dios les revela y les dice exactamente las cosas que ellos han hecho mucho tiempo atrás, o algo que ellos deben hacer, o que no hicieron, o alguna cosa. Y en eso, encontrar el camino a la sanidad Divina…

9 Ahora, si hay algo colgando sobre Ud., pecado, y Ud. no confiesa eso, Ud. pudiera ungir a esa persona, orar por ellos, hacer cada cosa que Ud. quiera hacer, eso… Satanás se quedará ahí mismo mientras que tenga un pecado sin confesar en su vida. O a veces algo que Ud. no ha hecho, algo que un se niega hacer. Y ahí Dios revela si hay algo mal. Entonces Ud. hace eso bien, su sanidad esta completa.
Rápidamente, para un testimonio, ya que casi no puedo ver el reloj allá, para ver que tiempo tenemos. Muy bien.
Hace algún tiempo, como el testimonio que fue escrito aquí… Uds. han leído en el libro allá. Sólo deseo tocar los lugares celestiales de eso sólo un momento. Que por la palabra del testimonio, y la Sangre del Cordero, nosotros vencemos. Y un testimonio significa mucho para el pueblo. Y digo a mis hermanos y hermanas, los ciudadanos de Kentucky aquí, y los estados vecinos. Dios en el cielo, Quien ha actuado bien en nuestras reuniones, testimonios que harían cajas de testimonios. Y cualquiera que lea en un libro o cualquier literatura que haya sido publicada por nosotros, son testimonios confiables, respaldados por doctores y leyes. O estaríamos… eso seria ilegal publicarlos. Soy muy cuidadoso en lo que hago para el Reino de Dios, porque me doy cuenta que un error traería más reproches de lo que pudiera eliminar en un año.

10 Entonces como Cristianos debemos ser reverentes; ser honestos, y tener todo sobre la mesa, para que todos puedan examinar y mirar y ver que Cristo es el-es el Hijo de Dios nacido de una virgen y Sus Palabras son perfectamente y absolutamente verdad.
Yo iba en camino para ver al Hermano Bosworth en Miami, Florida, por primera vez. Y estaba pasando por Kentucky y Tennessee aquí en un tren. Vi una visión de un niño pequeño; había muerto en un accidente, vi donde estaba tendido. Así como he escrito aquí… Viene, muchas, muchas veces y dice cosas. Y no vivo lejos de aquí, ciento diecinueve millas [191 Kms-Trad.] Ud. puede ir a mi ciudad natal y encontrar una vez, en todas las veces que se ha dicho algo, que no sucediera exactamente de la forma que Eso lo dijo. Ahora, Ud. pega un letrero en mi espalda como falso profeta, y yo caminaré por sus calles. Porque no soy yo, yo soy un hombre, pero Él es Dios. Y Él es el Único Quien lo dice. Si yo lo dijera, eso pudiera ser una mentira, porque estoy sujeto a cualquier error, mentiras, demás, como cualquier otra persona.

11 Pero cuando Él lo dice, no soy yo hablando; es Él. Y cuando Él habla yo me paro por Su Palabra. Y yo sé que eso es verdad. Nunca falla. Vigílenlo en la plataforma. Muchas veces Eso le dirán a la gente lo que está mal con ellos. Yo oro por la persona. Pero cuando Ud. oye Eso pronunciar, ASÍ DICE EL SEÑOR, Ud. vigile lo que Eso dice, simplemente descanse su vida ahí mismo, porque eso será así.
A veces yo veo muerte en la puerta de las personas. En África en uno de los programas allá una mujer vino, una mujer de aspecto grande y saludable, y Eso le dijo que se preparara para morir. Ella sólo tenía un quiste en el ovario. Yo lo tomé de la grabación. Dijo: “Prepárese para morir, está cerca a su puerta”. Y en diez minutos desde eso, la mujer era un cadáver. Si yo fuera un sanador, yo la hubiera sanado. Pero no soy un sanador, yo sólo puedo decir lo que Él me dice que diga. Eso es todo lo que sé hacer. Es todo lo que puedo hacer. ¿Por qué Dios se la llevó? No lo sé. Él nunca me lo dijo, Él simplemente se la llevó. Yo vi su procesión funeral en procesión. Y ahí supe que ella iba a morir.

12 Ahora, a veces se torna oscuro alrededor del paciente, yo sé que la muerte está ahí. Y yo sólo digo, “El Señor le bendiga”. O, “Yo ruego que Dios le sane”. Y-Y los envío fuera de la plataforma. Por que no sé lo que pudiera ser. Por que a veces Dios pudiera pronunciar muerte en una persona, y su oración pudiera cambiar las cosas. ¿Creen eso? Le pasó a Ezequiel, ¿verdad? Cuando Dios le dijo al profeta, “Ve dile que él va a morir, y no se levantará de su cama”. Él volvió su rosto a la pared y lloró amargamente. Y Dios extendió su vida por quince años más después que muerte fue pronunciada por Dios. La oración es el arma más poderosa que jamás se haya puesto en las manos del hombre. “La oración de fe salvará al enfermo”.

13 En el camino, le dije al Hermano Bosworth y a muchos de ellos, estábamos en una gran campaña de carpa. Un pequeño niño estaba… allá celebrando esa reunión de carpa y me enviaron a ir y ayudarlo. Él estaba en una tensión horrible. Fui a encontrarlo, dos o tres días. Y mientras estábamos allá, yo hice una declaración, yo dije: “Va a ver un niño pequeño, él está extendido a las afueras donde hay muchos árboles de hoja perenne; y cubierto de rocas. Y el pequeño de alrededor de ocho años, muy, vestido como me vestía cuando era niño, con ropa corta, y con una cintura que abotona alrededor”. Dije: “Medias largas y grandes que suben. Y su pequeño pie fue atravesado por el calcetín de esa manera, y él fue aplastado por un automóvil. Tenía el pelo castaño y con un corte de hongo, así lo llamamos, y… grandes ojos marrones. Estaban fijos. Su pequeña boca esta retorcida, y él tenía unos ocho años”.
Ellos lo escribieron. Yo dije: “Escríbanlo en la portada de sus Biblias”. Como les estoy diciendo que lo pongan en la portada de sus Biblias. Yo dije, “Vean si eso no sucede”.

14 Unos días después de eso, Hermano Bosworth, me llevó allí a un niño que se había ahogado en una zanja de riego. Y el padre del niño… Había varios miles de personas que asistieron a la reunión, y me llevaron allí. No dejarían que la funeraria se llevara al pequeño hasta que él estuviera … Lo miré. Pero tenía unos cinco años, estaba bien vestido, tenía el pelo negro, no era el niño en absoluto. Entonces ofrecí oración para consolar al padre y a la madre, para que Dios los ayudara, y el niño fue enterrado.
Dos años después, estaba en Finlandia, acababa de llegar de… Pasé … El Rey Jorge me había enviado dos telegramas. Los tengo en mi casa, con su sello y demás, cartas, para orar por él. Porque el Sr. Lehman había sido sanado de esclerosis múltiple en Fort Wayne.

15 Durante el testimonio, Hermano Bosworth, no sé si alguna vez dije esto. Cuando, la noche que se tomó la fotografía allí, del Ángel del Señor, el Hermano Bosworth, dos días después me trajo una fotografía de Florence Nightingale. Su abuela fundó la Cruz Roja en Inglaterra. Muchos de Uds. han oído hablar de Florence Nightingale, la madre de la Cruz Roja. Estaba en Durban, Sudáfrica, Sudáfrica está controlada por los británicos, y la mujer pesaba aproximadamente sesenta libras, [31 Kilos-Trad.] con cáncer, en el duodeno, el duodeno, el cáncer de estómago. Y ella envió para que yo fuera a orar por ella. Me enviaron dos boletos de avión. Bueno, no pude ir. El Hermano Bosworth me trajo la foto, el telegrama, y lo puse en el suelo, oramos y dije: “Señor, si la sanas, iré a África”.

16 Y sólo oré la oración, fui a casa, me olvidé de eso. Cuando fui a Londres, el día en que llegamos al Aeropuerto Internacional de Londres, en nuestro camino hacia el país escandinavo y oramos por el rey … escuché que me llamaban. Y el Sr. Baxter, el Sr. Lindsay, muchos de estos hombres que Uds. conocen, estaban conmigo. Y entraron, y fue el ministro Anglicano. Trajeron a la señorita Florence Nightingale de Sudáfrica, cómo lo supo, amenos que fue a través de la corona, aún no podía saberlo. Pero ella sabía que íbamos a aterrizar allí ese día. Y ella vino unos quince minutos antes que nosotros, y ni siquiera pude hacer que la mujer … No pudieron sacar a la mujer del avión, pensaron que estaba muerta en ese momento.
Y dije: “Bueno, hay miles de personas entre aquí y el avión. No pude llegar a eso. Voy a ir al Palacio de Buckingham, luego a la Abadía de Westminster, y luego voy a estar en el Hotel Piccadilly, venga a buscarme, iremos a orar por ella ”.

17 Y cuando llegamos allí, por supuesto, la noche pasó y llegué tarde. A la mañana siguiente llegamos y fuimos a orar por la señora Nightingale. ellos dijeron: “Ella sólo está viviendo”.
Amigos Cristianos, si vivo para ser un hombre viejo, nunca olvidaré la experiencia que fue. En Londres, fue en abril, muy húmedo, niebla por todas partes. Subimos las escaleras al lugar donde pusieron su camilla, cerca de la casa parroquial de una gran iglesia Anglicana. Y en la sala, su médico, dos enfermeras, dos o tres ministros, cuando el encargado- los encargados de campaña, y yo, entramos. Y yo me acerqué; tenían una sábana blanca sobre ella. Y yo dije: “¿Cómo están?” Y todos se levantaron.
Y yo dije: “¿Es este la paciente?” Y yo dije: “¿Cómo está? ¿Es Ud. la señorita Nightingale?

18 Pude ver sus labios moverse, pero amigos, parecía un cadáver tendido allí o … o un esqueleto. Su cabeza … La parte donde su cabeza se junta no tiene carne, sólo la piel contra el hueso. Y yo dije: “¿Cómo está?” Extendí mi mano para estrecharle la mano.
La enfermera dijo: “Hermano Branham, no puede levantar la mano”.
Bueno, ella estaba llorando. Y ella… yo… La enfermera bajó a escuchar lo que decía y luego me lo dijo. Ella dijo: “Ella quiere que le pidas a Dios que la deje morir”. Ella no podía morir. Y dijo: “Reverendo Branham, ella oró y dijo que si alguna vez podía llegar a donde Ud. estaba, Dios la sanaría”.

19 Ahora, esa es la fe. ¿Cómo podría pedirle a Dios que dejara morir a la mujer? Ahora, aquí está su testimonio en el libro. Yo no podía hacer eso. Entonces ella quería que yo viera su cuerpo, dijo la enfermera. Y cuando sacaron la sábana de su cuerpo… Amigos, somos un público mixto; escuchen a su doctor; yo soy su hermano. Fue una desgracia mirar para ver cómo una mujer podría estar en eso… Los senos aquí, se había hundido hasta las costillas, y el estómago no estaba, era casi tan plano. Y los anillos casi se encontraban con el anillo de su cadera aquí, la carne. Y sus extremidades aquí arriba no eran más largas que esto.
Ahora, la Sra. Georgie Carter, que estará aquí mañana, al día siguiente, uno, desde aquí en Milltown, yació nueve años y seis meses en la cama con tuberculosis, quien fue sanada, una visión. Ni siquiera sabía dónde estaba el lugar, y el Señor me envió allí, y ella fue sanada. Ella era una mujer pequeña y miserable; ella pesaba sólo unas treinta y cinco libras [15.8 Kilos-Trad.] Pero esta mujer era una mujer de casi seis pies de altura [1.82 mts-Trad.] Y allí yacía ella, no podía mover sus manos ni nada.

20 Levantaron sus manos, porque ella quería estrecharme la mano. Cuando tomé su mano, fue como así de duro. Pensé: “Oh Dios, un ser mortal tendido en esa forma”.
Entonces dije: “¿Podemos orar?” Y todos los ministros se reunieron. Miré al médico y le dije … Dijo: “No se puede hacer nada, Hermano Branham”. Es u … La neoplasia maligna se ha tornado en ella “. Dijo: ”Ella no ha comido por…“ Olvidé cuántos meses, y le dieron glucosa en las venas, hasta que colapsaron, y ni siquiera pudieron darle las venas. Dijo: ”No sabemos por qué-cómo está viviendo, cómo respira“.

21 Y me arrodillé, el gran Dios del Cielo, Quien está de pie … Nos encontramos en Su Presencia esta noche, Su Palabra está delante de mí. Hay una ventana de esa altura; era alta, algo cálido en la habitación. Y me arrodillé para orar y comencé la oración de: “Dios Todopoderoso, Creador de los cielos y la tierra, y Autor de la Vida Eterna”, dije, “envía Tu bendición a esta habitación para esta pobre mortal”.
Y cuando comencé a orar, una pequeña paloma vino volando a través de los arbustos y se paró en el borde de la ventana a esa distancia de donde yo estaba orando. Bueno, yo… No es algo nuevo, cuando he estado sólo allí unas doce horas o un poco más. Pensé que la pequeña paloma era sólo una mascota, Uds. saben, que estaba en la casa. Y simplemente seguí orando. Y cuando terminé de orar y le pedí a Dios que la ayudara (no podía pedirle que la dejara morir) y que Él fuera misericordioso con ella… Y cuando yo… Todo el tiempo mientras oraba, esta pequeña paloma, muy inquieta, intranquila, caminando de arriba abajo, “Coo, coo, coo, coo, coo, coo”. ¿Uds. saben como las pequeñas palomas van tristemente, caminando de un lado a otro por la ventana tan ancha como esta mesita?

22 Cerca de diez personas estuvieron presentes para verlo. Y noté que todos los ministros dejaron de orar, todos. Cuando dije: “Amén”, la pequeñita tomó su vuelo de regreso a los arbustos. Bueno, me levanté y, por supuesto, estábamos llorando un poco, todos nosotros. Y los ministros comienzan a decir: “¿Notaron esa paloma?” Y comencé a preguntar si era sólo una paloma mascota. Y no tenía más que podía decir, y no sabía más de lo que iba a decir, pero de repente, algo irrumpió y dijo: “ASÍ DICE EL SEÑOR, ella vivirá y no morirá”. Ella pesa ciento cincuenta y cinco libras ahora [70 kilos-Trad.] en perfecto estado de salud. Eso abrió el camino a África y comenzó un avivamiento.

23 En Finlandia estábamos bajando de la montaña ese día, yo había estado ayunando durante varios días. [Un hermano dice: “Hace sólo unas semanas vi una carta de esa mujer, ella está bien y ayudando, trabajando duro para otras personas”. – Trad.] Señorita Florence Nightingale. Menos de seis meses, estaba bien, obtuvo su peso. Tengo su foto, está en el libro. Oh, no tenemos ninguno de esos libros, lo siento, llamado “Un profeta visita África”. Están agotados ahora; vendimos varios miles de ellos. Y acabamos de obtener nuestras finanzas para ir al extranjero, y no tenemos las finanzas para sacar más libros; esa es la razón por la que no los tenemos. Pero tenemos el otro libro de la historia de este niño.

24 Y ahora, amigos, estas no son historias míticas, sus direcciones, todo y con quién pueden contactar y la realeza, y todo, médicos y demás, para ver si es verdad. Si lo duda, puede escribir a la gente.
Al bajar de la montaña, le dije al Hermano Lindsay, y al Hermano Moore, muchos de ellos, le dije: “Me parece que algo está por suceder”.
Dijo: “¿Qué pasa, Hermano Branham?”
Le dije: “No sé”.
Y en la reunión de esa manera esa, es la razón … No quiero ser un aislacionista, alejarme de la gente. Pero cuando esa unción golpea una vez, no lo es, no es… Parece que Eso está cerca todo el tiempo. Hay algo; es otro mundo, como dos mundos, uno entra en este mundo y ese mundo, y uno, se queda en él demasiado tiempo, apenas sabe… Ahora, al salir de la plataforma, cuando Eso viene, siento que, oh que estaba en los cielos. Pero cuando Eso está fuera de mí, me siento bien. Pero entre esos momentos, parece que estoy saliendo del mundo. Uno, no puede caminar, y uno, oye a… No sé cómo uno se siente. No es necesario que trate de explicarlo. No se puede explicar a Dios; tienen que creerle a Dios. No es… No se puede explicar; es por fe.

25 Entonces, al llegar por la autopista en Finlandia, un automóvil extranjero usado, de unos cinco años, probablemente costaría dos mil dólares o más. La gasolina cuesta más de un dólar por galón. Para que puedan imaginar, muy pocos autos. Teníamos veinticinco mil en Messuhalli y creo que había tres autos afuera. Ellos caminan o andan en bicicleta o la mejor manera en que pueden llegar allí.
Y así, cuando salía de Kuopio … Subimos por la Cortina de Hierro y bajamos por Kuopio, justo antes de llegar a la ciudad donde íbamos a tener la reunión… Bueno, ya habíamos pasado una noche en allí, o dos noches, y me llevaron a esta torre donde los alemanes y los rusos se acercaron y bombardearon Finlandia.

26 Bueno, bajando por el camino, noté una gran multitud de personas. Y un Ford americano modelo treinta y cinco golpeó a dos niños que regresaban de la escuela. La gente vive en la ciudad, tienen sus granjas afuera y luego regresan a la ciudad. Había golpeado a dos niños pequeños, golpeado a uno debajo de la barbilla… Comenzaron, arrojados uno a un lado y el otro. Se tomaron de las manos y el conductor del auto perdió el control, chocó contra uno y lo arrojó contra el árbol y le rompió el cuello. Y el otro, lo atropelló, lo aplastó bajo las ruedas y lo tiró en el aire y tiró su abrigo, y cayó sobre la plataforma de hierba. El doctor había estado allí y lo declaró muerto. El otro niño pequeño, pensaron que todavía estaba vivo, y otro automóvil lo recogió y lo llevó al hospital, tal como estaba.

27 Y nosotros subimos. Bueno, la Hermana Isaacson, el Hermano Lindsay, el Hermano Jack Moore, muchos de Uds. conocen a esos hombres, y el editor de “La Voz de Sanidad”, y todos estaban allí para verlo. Y fueron a mirar al niño. Me quedé en el auto. Porque tengo un niño aquí, Billy Paul, estaba en casa y habían pasado meses desde que lo vi, y no quería mirar a un niño muerto en ese momento. Entonces dijeron: el Hermano Lindsay regresa, y llorando como un bebé, dijo: “Hermano Branham, deberías verlo”. Y dije: “No quiero verlo”. Entonces, finalmente, algo me dijo: “Ve a mirar al chico”. Y me acerqué para mirar al pequeño compañero, y lo miré y pensé: “Oh, misericordia”, volví la cabeza y comencé a alejarme. Tenían el abrigo sobre el bebé; no pudieron moverlo. La ley en Finlandia, los padres tenían que venir primero y dar órdenes de mover al bebé. Y se fueron a las afueras, y yo pensaba: “Cómo se sentirán ese padre y su madre ahora cuando entren y ese niño pequeño que yace muerto. Fuera del.… provienen de su campo de trabajo ”.

28 Y todos trabajan en Finlandia, las mujeres visten grandes vestidos gruesos, botas grandes y todo. No tienen ropa bonita y delicada que tenemos los estadounidenses. Todos … De hecho este traje viene de Finlandia; pueden ver cuán grueso y pesado es, eso es verano, invierno y todo.
Y así, cuando bajamos, comencé a caminar de regreso, y cuando me alejé del niño, sentí que Alguien puso su mano sobre mi hombro. Miré alrededor; Pensé que era el Hermano Moore, o algunos de ellos. Y no había nadie a mi alrededor. Y la mano aún estaba sobre mi hombro. Pues, me preguntaba cómo podía ser eso. Bueno, pensé que podría … Caminé de regreso hacia el niño pequeño, y cuando comencé a regresar hacia el niño pequeño (me estaba alejando de él), cuando comencé a retroceder, la mano se salió de mi hombro. Y le dije: “¿Puedo mirar a ese niño otra vez?” Y la Sra. Isaacson le preguntó al hombre que se le dio el tutor, el oficial. Y él se quitó el abrigo, y miré a ese niño pequeño, y vi ese pequeño pie que rompió el calcetín, esas pequeñas cinturas, tirantas, las llamamos, Uds. saben y … aquí. Vi el pequeño cabello castaño, como un corte de vasija. Miré hacia arriba, y aquí viene una loma que desciende, como esa, de cubierta de roca con árboles de hoja perenne que crecen alrededor. Le dije: “Gracias, Señor”.
Oh, Ud. nunca sabrá cómo se siente. Allí estaba. Le dije: “Hermano Moore, ven aquí. Hermano Lindsay.
Dijo: “¿Qué pasa?”.

29 Le dije: “Vaya a la hoja de la portada en su Biblia y mire a ese niño”. Mira, así como está escrito aquí. Y lo tenía escrito, en, oh, supongo, miles de Biblias en los Estados Unidos y Canadá, con personas que lo escriben como si yo estuviera haciendo que escribieran esto. Y mira si… Sólo observa cómo se cumple. Le dije …
El Hermano Moore dijo: “Veamos. Una loma donde hay rocas, árboles de hoja perenne, calcetines pequeños. Pues”, dijo,“ Hermano Branham, ahí está el niño ”. Le dije: “Ese es él. Ahí yace”.
Oh, Dios, cuando lo ha dicho, todos los demonios en el infierno no pueden detenerlo. Dios ya lo ha dicho. Me di la vuelta; Le dije: “Ahora, que todos lo sepan”.

30 Ahora, ellos estaban arreglando al niño para luego meterlo en este auto. Le dije: “Que todos permanezcan quietos”. Y el hombre principal de la ciudad, que era el principal, que era equivalente al alcalde aquí en la ciudad … Dije: “Ahora, todos sean reverentes y esperen un minuto”.
Y me arrodillé y oré, y le pedí a Dios que confirmara Su Palabra que Él había dicho. Y Dios, que es mi juez, en cinco minutos a partir de ahí, el niño saltó y corrió y gritó con su voz, vivo.

31 El otro pequeño muchacho … no tengo tiempo para abordarlo. Lo haré mañana por la noche, sobre lo que le pasó al otro muchacho. Recuerdo, una cosa tendré tiempo. La segunda noche a partir de entonces, vi que sucedía algo dulce. Estaba entrando en el lugar, y bajando por el camino por seis cuadras de la ciudad, había cerca de treinta personas paradas a lado y lado.
En Rusia no puede abandonar su lugar de origen donde nació … más de cuarenta millas, sin tener una visa. Ahora, cuando le dicen que no hay iglesias en Rusia, eso es mentira. Ellos tienen iglesias; ellos tienen … Los comunistas les impedían y todo, pero aún así tienen Cristianos. Qué pasa si se mataran a todos los Cristianos de América; no habría América: igual en Rusia.

32 Pero al otro lado de la línea, después de eso se había hecho ruido en el extranjero por allí; y obtuve el sello del … del gobernador allí y todo, justo en el papel, de pie allí mirándolo cuando eso sucedió … Y eso, se extendió por la radio. Y frente a Rusia, vienen esos grandes soldados rusos. Y amigos, cuando cruzaron la línea y los ministros finlandeses que estaban allí, les pusieron los brazos alrededor del cuello y lloraron como bebés.
Cualquier cosa que haga que un finlandés ponga su brazo alrededor de un ruso y un ruso alrededor de un finlandés resolverá toda guerra. Jesucristo es la respuesta. Sí, señor. No tenían nada el uno contra el otro. Lloraron, lloraron y gritaron: “Jumalan rauhaa”, eso es “La paz de Dios descanse sobre ti”. Rusos y finlandeses abrazados … Hará que los estadounidenses y los rusos y todo el mundo se abracen. Hará que overoles y un traje de esmoquin se llamen hermano. Hará que la seda y la tafeta se sientan juntos y digan: “Hermana”. Lo hará.
La Sangre de Jesucristo limpia de todo pecado y endereza todos los errores, elimina todos los prejuicios, crea nuevas criaturas, sana a los enfermos. Amén.

33 Bajando esa noche, y esos rusos y finlandeses parados allí atentos, las lágrimas corrían por sus mejillas cuando pasaban … No porque fuera yo, no señor. Habían visto a Dios moviéndose.
Y cuando entré en la habitación, había cuatro pequeños soldados finlandeses, todos ellos …? … niños pequeños nunca afeitados, muchachitos pequeños, con abrigos largos y grandes, caminando con sus grandes espadas para evitar que la gente se toque a cada lado, bajando por el medio de la calle, lo tenemos todo en imágenes a color.

34 Cuando entré en el Messuhalli y comencé a bajar a la derecha, caminaban así, cerraron la puerta. Y ya estaban cantando: “Sólo creed”. El hermano Baxter y ellos habían estado hablando. Veinticinco mil personas se habían reunido dentro, y él estaba … estaban cantando “Solo Creed” en finlandés para mí. Y cuando lo hice, se abrió la puerta del dormitorio de chicas, las damas … Y salió una pequeña niña finlandesa. Y esa pobre cosita, nunca sentí tanta lastima por ella. Amo a los niños pequeños. Simplemente los amo. Yo sólo…
Tengo dos propios, y esa es la razón por la que iré a ellos esta noche. Y simplemente los amo. Solía verlos entrar. Me daban parte de ese dinero finlandés antiguo, ya saben, y yo estaba allí afuera y compraba sus dulces, y tenía una fila de niños de una cuadra de largo siguiéndome, así, comprando todos los dulces que pude obtener en todas partes, porque su dinero no valía nada aquí, ya saben. Y me dieron un poco de ese dinero, Kronars y Ores, etc., y les compraba a esos niños … Pequeños muchachos hambrientos y harapientos …

35 Y saliendo de allí vino una mujercita, una niña de unos doce años, y ella tenía dos muletas debajo del brazo. Ella tenía una gran cosa a su alrededor así, como un aparato ortopédico. Y una extremidad era floja y más corta que la otra. Ella no tenía control de esta pierna. Y puesta entre aparatos, y alrededor de su cadera … Y un zapato grande con un broche en el dedo del pie, una correa que regresaba y que se colocaba sobre su hombro y se enganchaba en esta abrazadera aquí. Y cuando comenzaba a caminar, soltaba las muletas, luego tiraba su pequeño hombro así, y simplemente daba un paso y levantaba la pierna y la dejaba salir. Y ese aparato ortopédico … Verá, la pierna no tenía control, pero el aparato la sujetaría para que pudiera caminar.

36 La miré allí de pie, con un cabello poco desaliñado, un poco como un cabello medio castaño y rubio, corte irregular, parecía que había sido cortado con unas tijeras. La miré hacia abajo, con un pequeño vestido puesto, tal vez, sin nada debajo, su pequeña falda aquí abajo era tan irregular como podía ser. Más tarde, supe que era una pequeña huérfana de guerra finlandesa. Su madre y su padre habían sido asesinados durante el tiempo de la guerra.
Y ella me miró, y dieron órdenes de no decir nada en la calle. Y pensó que había hecho algo mal, esa niña, y dejó caer su cabecita y se quedó allí con sus pequeñas muletas. Vi sus pequeños ojos azules mirar hacia mí otra vez. Me detuve y los soldados hicieron señas. No pude hablarles una palabra. Todos hablaban finlandés.

37 Les dije: “Sólo un minuto”. Los otros dos soldados siguieron caminando, luego se volvieron para mirar hacia atrás y ver qué pasaba, y les indiqué. Miré a la niña otra vez; ella me miró. Yo, sólo algo me dijo que el bebé quería venir. Miré la cosita y le hice señas: “Ven aquí”.
Y ella tomó sus pequeñas muletas debajo de su brazo, y comenzó a tirar de su pequeño hombro, y salió. Sólo me quedé quieto. Y ella vino a donde yo estaba, así. Observé para ver qué iba a hacer la niña. Y se quedó allí parada con la cabecita baja unos minutos. Y observé, cayendo al suelo, pequeñas lágrimas, saliendo de esos pequeños ojos, cayendo así. Y pensé: “Pobrecita”.

38 Y ella se acercó y agarró mi abrigo, lo levantó en sus pequeñas manos, y lo frotó, y sus pequeñas manos estaban sucias, y besó mi abrigo. Se dejó caer el abrigo, sacó su pequeña falda harapienta y dijo: “Kiitos”. Eso significa “gracias”. Pequeña falda … Parecía muy cortés, dijo: “Kiitos”, miró hacia arriba, y esos pequeños ojos azul de bebé con lágrimas corriendo. Oh, Dios mío, algo se hinchó en mi corazón, pensé: “Dios te bendiga, cariño”.
Me di la vuelta y ese soldado que trataba de hacerme avanzar, trató de hacerla retroceder. Y miré; La vi ir caminando por la habitación, ella caminando sin muletas. Sabía que sucedería; sabía que Dios honraría ese tipo de fe. Hubiera … Si hubiera sido el hipócrita más bajo del mundo, Dios honraría esa fe en esa niña. Vi a esa niña caminando, caminando. Le dije: “Cariño, estás … estás sana. Jesús ha hecho…” Por supuesto, ella no podía escuchar lo que estaba diciendo. Ella estaba llorando, ya sabes, y diciendo: “Kiitos. Kiitos”. Ella pensó que había hecho mal, Ud. sabe. Y siguieron presionándome. Y así el Hermano Baxter vino a la puerta y quiso salir y buscarme dónde estaba.

39 Y entré. Oramos por varios enfermos, y notarán en.… las muletas y las cosas amontonadas. Y los pusieron en grandes carros para transportarlos. Y me estaba arreglando para salir del edificio, mis hermanos, un montón de ellos habían venido y me sacaron de la plataforma. Y me estaba arreglando para salir, cuando pensé: “Voy a intentar un poco más. Tengo que llamar a algunas de esas tarjetas ”. Dije … Y el Espíritu Santo se movería sobre la audiencia. Tendrían que conseguir un intérprete y decirle a la gente que no sabía su idioma, decirles dónde estaban y qué estaban haciendo, con qué estaban sufriendo. Y el intérprete tendría que decirlo, y vaya, eso, eso lo solucionó todo; simplemente arrojaban sus muletas y bastones y comenzaban a correr.
Y le dije: “Llama algunas cartas más”.

40 Y cuando lo hicieron, por la providencia de Dios, la siguiente fue esa niña. Ella tenía el siguiente número de tarjeta. Y aquí viene ella; ella sólo estaba sonriendo, ya saben, un pequeño diente en el frente, y ella estaba sonriendo, Ud. sabe, tratando de llegar a mí. Y le dije al intérprete, le dije: “Sólo diga lo que digo”.
Ella dijo: “Muy bien, Hermano Branham”.
Le dije: “Va a ver que algo ya sucedió”.
Le dije: “Cariño, eres la niña que me conoció hace un rato y …” Ella asintió con la cabeza mientras la intérprete hablaba.
Y le dije: “Su respeto a Jesucristo, te acercaste de la manera correcta”. Esa es muchas veces la razón por la que los estadounidenses no obtenemos nada: no venimos a Dios lo suficientemente reverentes. ¿No les parece? Simplemente sabemos más al respecto, y así … Dios vive con humildad y sencillez.

41 Entonces dije: “Dios te recompensó, cariño. Él te sanó allá afuera y quiero que vengas aquí y te sientes y hagas que algunos de los hombres te desabrochen estos aparatos ortopédicos y cosas que te rodean, y dejes que tu manita se apoye en tu cadera, y justo cuando te quitan el aparato, deja que tu manita se deslice hacia abajo por tu pierna hasta donde tu piernita corta llegue”. Y yo dije: “Ahora, haz eso aquí, luego muéstrame”.
Y luego llamé al siguiente. Y el Espíritu Santo se mostraba en la visión. Mientras la visión continuaba, la escuché gritar; aquí ella cruzó el piso con muletas en sus manos y aparatos ortopédicos sobre su cabeza, gritando con lo más alto de su voz, subiendo los escalones, bajando y cruzando, por el otro lado, con los pies descalzos corriendo. como ella pudo ir. Y ella está perfectamente normal y bien, porque su respeto y su amor a Jesucristo trajeron su bendición sobre ella.

42 Mis queridos amigos Cristianos, esta noche, Jesucristo es el mismo en Owensboro, Kentucky, que en Kuopio, Finlandia. ¿No se acercarán a Él esta noche, el Hijo de Dios, el amor soberano, y dirán: “Señor Jesús, te creo, y estoy necesitado, y ahora te estoy aceptando como mi Sanador”. Dios se lo concederá. ¿No lo harán mientras tenemos una palabra de oración?
Nuestro Padre celestial, venimos a Ti en el Nombre de Tu santo Hijo, Jesús, porque sabemos que no tenemos nombre ni nada en lo que podamos acercarnos a Ti. Pero Él nos ha dicho que cualquier cosa que Te pidamos en Su Nombre, que Tú lo harías. Y en mi corazón esta noche, al recordarlo, hace unos cuatro años, cuando ocurrió esta instancia allí en Finlandia, tal vez a través de esas tierras heladas esta noche, esa pequeña niña finlandesa puede estar sentada junto a un fuego, mirando esa pierna que alguna vez estuvo coja, pero el Espíritu Santo lo energizó con el poder de Dios; ahora ella es normal. Pobrecita, madre y padre descansando debajo del hielo en alguna parte, sus cuerpos, confío en que sus almas estén Contigo …

43 Ahora, dinos, para Tu gloria, como la mujer que rompió la caja de alabastro y dijo: “Dondequiera que predicara el Evangelio esto se cuente como un memorial”. Muchos niños pobres de Kentucky están sentados aquí esta noche, ancianas madres y papás, hermanos y hermanas, que están necesitados. Tal vez no hemos caminado como deberíamos, Padre, pero ahora Te pedimos que nos perdones. Quita el mal de nuestra vida. Queremos venir a Tu Casa algún día y ser bienvenidos en la puerta. Si hay algo mal con nosotros, Padre, perdónanos, ¿quieres? Concede esta noche, que muchos serán sanados, salvos. Que los incrédulos ahora digan dentro de su corazón: “Ahora acepto a Jesús como mi Salvador. A partir de esta noche, voy a servirlo con todo mi corazón”. Que el hombre o la mujer enfermos digan: “Lo estoy aceptando como mi Sanador”. Que sean sanados el resto de sus vidas.

44 Y ahora, Señor, Tú que enviaste un Ángel en el nacimiento de Tu inútil siervo, eso me ha guiado a través de la vida y me trajo hasta aquí. Ruego que lo envíes esta noche de una manera especial aquí en la plataforma, y que Él haga el trabajo que Tú le has ordenado, Señor, y que Tu siervo sea sumiso a Su voz y a Su voluntad. Muestra grandes visiones poderosas y obtén gloria, Padre. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
Billy, ¿cuántas tarjetas diste? ¿Cien? ¿Cuál, cual letra? ¿R? Es simplemente imposible para nosotros tener a todos aquí en la plataforma, amigos. No saben cómo me gustaría tomar a todas las personas enfermas aquí esta noche, sólo sentarme y hablar una hora con Ud. orar con Ud. No puedo hacer eso. Simplemente, no puedo hacerlo. El tiempo no lo permitirá. Pero sólo tengo que…
Les damos a todos los que quieren una tarjeta de oración, luego llamamos a algunos de ellos aquí y oramos con ellos. El Espíritu Santo se mueve, luego Eso continúa a través de la audiencia. Entonces es una bendición para la gente y sanarlos. Quiero que crean.

45 Ahora, comencemos esta noche en nuestras tarjetas de oración y llamemos algunas: diez, quince, veinte, algo. Tal vez lleguemos a cinco o seis o ellos, tal vez a todos ellos. Pero hago eso para que pueda distinguir. ¿Se dan cuenta de que cada persona aquí es un espíritu? Y ese espíritu se mueve, y en ese conglomerado hasta que me lleva a un lugar donde yo, puedo comenzar a ver la visión, tengo que tener a alguien aquí en la plataforma para hablar. No sé por qué, pero así es como Él lo hace. Jesús … Ud. dice: “Hermano Branham, eso es psicología”.
Bueno, Jesús tomó a un hombre y lo llevó fuera de la ciudad. ¿Es eso correcto? Y Pedro, Jacobo y Juan, se quedaron con Él cuando la niña estaba muerta, la hija de Jairo. Y todos estaban dudando, y dijeron: oh, Él dijo: “Ella está dormida”.
Dijeron: “Bueno, sabemos que está muerta”. Se rieron de Él. Y Él sacó a todos. ¿Es correcto? Cuando Pedro fue a levantar a Dorcas, todas las viudas lloraban y todo; él sacó a todos de la casa. Él tiene que estar solo.

46 Veamos, la noche anterior, esta es la tercera noche, supongo, comenzamos en uno, y luego anoche a la última, comencemos a la mitad de esta noche, alrededor de 50, tarjeta de oración R-50. Ud. mire, está su nombre y dirección en un lado, en el otro lado tiene una letra y un número, R-50, ¿quién tiene la tarjeta de oración R-50, levante su mano? R-51, 52, 53, 54, 55, 56, 57, 58, 59, 60. Hagan que se alineen aquí, ¿a la derecha? Recibe a ese hombre.
Ahora, mire a su alrededor y vea a alguien, ¿60? ¿Cuántos son? Eso es de 50 a 60, eso es diez. Hemos estado teniendo quince. Intentemos quince de nuevo esta noche, hasta 65. R-60 a 65. Ahora, veamos dónde estamos parados.

47 Ahora, si alguien no puede levantarse, deje-deje que le diga a alguien para que puedan ayudarlo y traerlos. O alguien sordo y no puede oír, deje que la gente mire a sus vecinos tan pronto como sepamos si están todos aquí. Ahora, les voy a pedir algo, como mi amigo y amigo del Señor Jesús, que intenten ser tan reverentes como puedan durante los próximos minutos. Ahora, nadie en el mundo cree en una salvación sincera como-más que yo, creo en regocijarme, ser feliz, gritar y alabar a Dios; Yo creo en todo eso. Pero cuando venimos a Él, vengamos reverentemente. Y luego cuando … Y sea reverente. Y cuando, luego, cuando Dios le sane, entonces tome su libertad y dele las gracias, o haga lo que quiera hacer. Mientras esté en orden, pues, todo estará bien. Y sólo esperamos un buen tiempo para la gloria de Dios.

48 Ahora, mientras se alinean, déjenme preguntarles algo un poco. ¿Qué si Jesús estuviera parado aquí esta noche, parado en la plataforma? “Bueno”, dices, “Hermano Branham, Él vendría y sanaría a este y sanaría a ese”.
¿Lo haría? Él no puede hacer lo que Él ya ha hecho. Él sólo le diría: “Pues, te sané cuando morí, había llagas en su … en mi espalda por tu sanidad en el Calvario. ¿Crees esto?”
Ud. diría: “Sí, Señor, lo creo”.
Él diría: “Entonces, según tu fe, sea contigo”.
Ahora, ¿cuántos saben esto, que Jesús nunca sanó a nadie? ¿Sabía Ud. eso? Déjeme decirle. Él dijo: “No soy Yo quien hace el trabajo; es Mi Padre que mora en Mí; Él hace el trabajo. ¿Es correcto? ”No yo…“

49 Y miren cuando los judíos lo interrogaron, cuando Él pasó por medio de todo ese gran grupo de personas que eran cojas, ciegas, paralizadas y secos, y todo tipo de condiciones. Y Él, le dijo a la persona, fue hacia un hombre tendido en una estera. Sólo miren, San Juan 5, cómo estaban ellos secos. ¿No dirían los críticos de hoy: “¿Por qué no curó a todos ellos?” Eso es lo que dicen: “Si Él es un Sanador Divino, que lo sane. Si existe tal cosa como la sanidad Divina, que Él sane a ese”.
Eso es lo que le dijeron. Pasó por todos esos lisiados y cosas, Emmanuel, ungido, el mismo Dios del cielo, representado aquí en carne. ¿Uds. creen en la Deidad de Cristo, todos Uds., ¿no es así? Él era Dios. Él no era un hombre. La gente de hoy trata de rebajarlo a ser un profeta. Él era, era Dios o el mayor engañador que el mundo haya tenido. La sangre de un profeta no le haría ningún bien. Un profeta es un hombre. Pero Jesús era Dios. La Biblia dice que Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo. ¿Es eso correcto?

50 Miren a Jesús aquí cuando lo interrogaron acerca de todas estas cosas, y al hombre que empacaba su lecho y demás, eso había sido sanado. Él dijo, ahora escuchen, San Juan 5:19: “
De cierto, de cierto…“ Eso es absolutamente, absolutamente. ”… Os digo que el Hijo no puede hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; eso también hace al Hijo.
Porque el Padre le muestra al Hijo todas las cosas que Él mismo hace.:
… El Padre trabaja… y Yo trabajo hasta ahora“.
¿Es correcto? San Juan 5:19 y 20. Ahora, Jesús es sincero. En otras palabras, dijo: “No podía hacer nada en absoluto hasta que el Padre le mostrara primero una visión, qué hacer”. Todo aquel que cree esa Escritura, levante su mano, San Juan 5:19. Eso es exactamente correcto. Entonces Jesús no hizo ninguna cosa hasta que el Padre le mostrara primero en una visión qué hacer.

51 Le mostró dónde había estado Felipe debajo de un árbol, orando, antes de que Natanael lo encontrara. ¿Es correcto? ¿Recuerdan eso? Le mostró a la mujer en el pozo donde tenía cinco maridos. ¿Es eso correcto? Pero la mujer que tocó el borde de Su vestido, Él no la sanó; Él dijo: “Tu fe te ha sanado”.
Miren, una vez dos ciegos lo siguieron. Estaban ciegos y decían: “Ten piedad de nosotros, Hijo de David, ten piedad”. Entró en la habitación, nunca les prestó atención; no había tenido una visión sobre ellos. Entonces fue a la habitación. Y mientras estaban en la habitación, trajeron a los ciegos. Él les tocó los ojos y les dijo: “Conforme a vuestra fe os sea hecho”. Y sus ojos fueron abiertos. ¿Es eso correcto?

52 Ahora, esta noche, si tienen fe en Cristo, de acuerdo con su fe, sólo toquen Su vestido. Miren lo que pasa. Sus ojos se abren, si lo creen. ¿Ven? Tengan fe en Dios.
Ahora, las cosas, ¿qué dijo Él? “Todavía un poco, y el mundo no me verá más. (Kosmos, orden mundial, personas) … El mundo no me verá más; pero vosotros me veréis (a la Iglesia), porque estaré con vosotros, en vosotros, hasta el fin del mundo ”. ¿Es eso correcto?
Hebreos 13: 8, “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos…” Entonces, si Él ha resucitado de los muertos, viviendo entre los hombres, en su Iglesia, hará las mismas cosas que Él hizo allá, lo hará aquí. Esta noche. Si eso es así, y Él lo produce esta noche, entonces no tienen derecho a dudar más y crean en Él. ¿Es correcto?
Ahora, si Él estuviera parado aquí, Él podría decirle qué le pasaba, decirle lo que es lo que Ud. ha hecho para causarlo. O lo que sea que el Padre le muestre, Él se lo diría. De lo contrario, Él no podría hacer nada. Y si Él puede hacer lo mismo en su Iglesia esta noche … ¿Están todos allí, todos alineados? Muy bien, traiga a su paciente.

53 Ahora, mientras la gente viene, quiero reverencia. Ahora, muy despacio, tarareemos esta canción una vez más, sólo un pequeño verso ahora, si lo desean.
Solo creed, solo creed, (Todos ahora)
Todo es posible, solo creed;
Solo creed, solo creed,
Todo es posible, solo creed.

54 Padre, te agradecemos y entramos en Tu Presencia ahora. Envía el Ángel de Dios. Recuerdan a Daniel orando, pasaron varios días antes de que el Ángel que lo dirigía pudiera llegar a él. Y recuerdan a Pablo orando en el barco esa noche, cuando todas las esperanzas de ser salvados habían desaparecido, y él salió y dijo: “Por lo tanto, varones, tened buen ánimo. El Ángel de Dios, cuyo siervo soy, estuvo a mi lado y me dijo que no temiera”, dijo, “por eso, varones, confío en Dios que será tal como se me mostró ”.
Y ahora, Señor, ayúdame por estas pobres personas enfermas que se encuentran en este auditorio esta noche, para que puedan ser sanados. Envía Tu gran Presencia y unge a Tu siervo para la gloria de Dios, para que la gente sepa que Tu eres Dios y yo soy Tu siervo. Lo pido en el Nombre de Tu Hijo, Jesucristo. Amén.

55 Todo el mundo, tan reverente como puedan estar. ¿Cómo está, señor? Él llegó después de todo. ¿Cree que Él está aquí para sanarle? Sabe, no hay una manera en el mundo para que saber algo de Ud. Ud. es un hombre; yo soy un hombre. Sólo nos reunimos. Pero Ud. tiene una necesidad grave y peligrosa. Tiene… su problema está en el recto. Tiene un crecimiento allí, alistándose para operar, maligno. Ud. viene de Oklahoma. [Un hombre habla con el Hermano Branham — Trad.] Sólo hay una esperanza para Ud.: que Dios sea misericordioso con Ud. ¿Cree que Dios le ayudará? Venga acá.
Nuestro Padre celestial, pedimos la Divina misericordia, para que bendigas a este hombre y lo ayudes. Él anhela vivir, Señor. Ha viajado lejos. Los doctores, Tus siervos, están haciendo todo lo que saben hacer para ayudarlo. Y oro por misericordia. Y ahora, Padre, este demonio llamado cáncer, que le está quitando la vida, te pido Tu gloria para reprender a esta cosa horrible y que deje su cuerpo. Y tú, demonio llamado cáncer, te conjuro por el Hijo de Dios, a quien represento aquí en este púlpito esta noche, para que salgas del hombre y lo dejes.
Muy bien, hermano, ¿cree ahora que Dios le permitirá recuperarse? Muy bien, quiero que nos de un testimonio, o nos escriba y nos lo haga saber, ¿lo hará? Dios le bendiga, escuchemos de Ud. ahora antes de que se vaya.

56 Ahora, ¿un crecimiento… justo antes…? … ¿Sabe qué es un cáncer? En términos Bíblicos, es un demonio. Hubo un tiempo en el que no Ud. no era nada, pero ¿sabía que Ud. originó de un germen y comenzó a multiplicar las células? Y su vida detrás de esa célula era vida. Y un cáncer es una vida, y viene a Ud. otra vida que no le pertenece, y también multiplica células. Y ahora, es un demonio; la Biblia lo declara así. Y la sanidad Divina, lo único que hace, sólo se necesita: hace que la vida de la cosa se vaya y el crecimiento desaparezca.
¿Cómo está, señora? ¿Cree con todo su corazón? Supongo que somos extraños. Quizás nunca nos hemos conocido en la vida. Toda mi vida nunca la he visto. Supongo que somos extraños. ¿Cree que Dios en Su amor y misericordia ha enviado a Su Hijo Jesucristo para sanarla? Y sólo lo represento a Él por esta Palabra. ¿Cree eso? Y Ud. es … es Cristiana. Y está creyendo esta noche que Dios le ayudará si esta iglesia, conmigo, ora por ti. ¿Crees eso?

57 Ahora, lo único que yo podría hacer como Su siervo, podría ser saber algo en su vida si Él me lo revelara, eso le ayudaría a tener fe. Eso es lo que le falta, porque Cristo, cuando murió en el Calvario, pagó por su enfermedad. ¿Es correcto?
No puede notarlo en su cara, pero tiene una catarata en el ojo (¿es correcto?), atrás, así que no puede verlo. Además de eso, tiene algo a su lado, eso es un crecimiento. ¿Es eso correcto? Causa que esté extremadamente nerviosa, que es lo que llaman tumor graso. ¿Cree que Dios le sanará? Venga aquí sólo un momento. Esto …? … No lo dude, tenga fe.
Madre, tengo una madre en casa esta noche, tal vez de su edad. Si alguien fuera a orar por ella, ella estaba en su lugar, me gustaría ser muy sincero. Seré tan sincero como pueda para pedirle a Dios. Y la gente también lo hará.

58 Bueno, ahora, si esa es la verdad, lo que sea que se le haya dicho, si esa es la verdad, entonces hay una forma sobrenatural aquí que lo sabe. No, ¿no es así? Muy bien. Inclinemos nuestras cabezas.
Padre celestial, pido misericordia Divina para nuestra hermana. Y oro para que Tus misericordias recaigan sobre ella, para que se sane. Concédelo, Señor. Que Tu Espíritu mueva todo este poder de Satanás que está sobre ella y la haga sentir bien. Reprendo las cosas malvadas de su cuerpo, según Tu Palabra, en el Nombre de Tu Hijo, Jesucristo. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Que se le haya ido. ¿Cree que se ha ido? Dios le bendiga. Ahora, ese sentimiento que tenía era la vida de ese crecimiento que se fue de Ud. esa sensación fría. Ud. supo eso. Fue entonces cuando cayó. Ahora, si sigue creyendo, entonces ya no le molestará más. Dios le bendiga. Y que Ud. … Déjenos saber de Ud.
Ahora, esté en fe. Esté creyente No lo dude.

59 Ahora, cada persona en este edificio en este momento, debe tener fe en Dios. ¿Cuántos por ahí quisieran ser sanados, que no tengan tarjetas de oración, o nada, digan: “Dios, sé misericordioso conmigo, quiero ser sanado”. Levante las manos en cualquier lugar, para poder verlos, ¿dónde está su mano …? … Ahora, ese es el noventa por ciento de la audiencia que está sin tarjetas. No para venir aquí, pero les reto de esta manera, como siervo de Dios, si miran de esta manera y oran y dicen: “Dios, creo que lo que dijo el hombre es la verdad”. Dios le recompensará por eso y le sanará. Sólo estoy tratando de representar al Señor Jesucristo.
¿Cómo está, señora? Disculpe, estaba viendo que algo estaba sucediendo allí, y yo … yo …

60 No tendrá que orar más, pequeña dama canosa, sentada allí con sinusitis, sentada allí atrás, si sólo tiene fe ahora. Eso es lo que estaba viendo, señora. El Ángel del Señor estaba parado a su lado allí. Ud. es consciente de eso. Ud. estaba orando. ¿No era así? Ahora, Dios le ha sanado. Vaya y regocijase y sea feliz.
Quizás, quizás Ud. y yo hablemos un rato. Somos extraños, ¿verdad? No sé nada de Ud., nunca la he visto; somos perfectos extraños. Nunca le vi, pero Dios le conoce. Él la ha alimentado todos los días de su vida; todo lo que Ud. tiene se lo ha dado. Ahora, tenga fe en Él.

61 Ud. es madre, ¿no? ¿Cree que soy el profeta de Dios? Yo creo eso. Ud. también es Cristiana. Tiene tres hijos y sufre con un tumor, un tumor de tiroides. Varios doctores le han examinado. ¿Es eso correcto? ¿Es esa la verdad? La han desahuciado y dicen que si no tiene una operación de inmediato, morirá. Ud. condujo aquí en un auto, ¿verdad? Ud. viene de Maysville, Kentucky. ¿No es su nombre Drake? Veo al doctor cuando le sacó eso, esa sabana y la miró. ¿Es su primer nombre Mabel, o algo así? ¿No es así? Es cierto, levante su mano. Nunca la vi en mi vida, pero vi que ese doctor corpulento estaba trabajando con Ud., sacó su tarjeta del archivo, se puso de pie y la miró. Sigua su camino y regocíjese; que Dios la sane.
Digamos: “Gracias a nuestro Señor Jesucristo”. Creen ahora; no lo duden. Toda persona debería creer ahora. Sólo tengan fe en Dios.

62 Dios le bendiga, y que el Señor Jesús conceda esta bendición. Ud. es una mujer que ha tenido una operación. Y la operación ha sido en la vesícula biliar, y no sanará. ¿Es eso correcto? Si es así, levante la mano. No estaba leyendo su mente; era una visión que se mostró aquí mismo. Vi la operación realizada cuando entraron y tomaron la vesícula biliar.
Nuestro Padre celestial, bendice a nuestra hermana, y que ella se vaya de aquí esta noche y esté completamente sana. Pido esta bendición en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, hermana. Ahora sanará, no se preocupe. Si Él sabe lo que era, seguramente Él sabe lo que será. ¿Es correcto? Se va a poner bien, así que no se preocupe. Dios le bendiga.
Tenga fe en Dios. Todos deberían creer.

63 Ud. ha estado sufriendo de un nerviosismo extremo allí, la pequeña dama con el abrigo negro puesto, ¿verdad, señora? ¿Es eso correcto? Estaba … Ud. se pone tan nerviosa que casi no se puede sostener. Y eso es especialmente en la noche; cuando se pone el sol, Ud. se pone realmente nerviosa. ¿No es así? Si es así, sostenga su mano. El otro día, cuando miraba por la ventana, esa sensación de tristeza le invadió. ¿No es esa la verdad? Levántese, Jesucristo la ha sanado ahora. Puede irse a casa y estar bien. Dios le bendiga. Su fe la ha sanado. Tenga fe en Dios.

64 Esta pequeña dama sentada en el extremo con una bufanda alrededor del cuello, sufre también problemas cardíacos, si sólo quisiera, podría recuperarse, si sólo tuviera fe y creyera. Ponga su mano sobre ella, papá, ahí, y ponga su mano… Hombre allí con los pantalones amarillos puestos, ponga su mano sobre la dama allí mientras oramos.
Padre nuestro, te pedimos que la sanes completamente. Que Tu espíritu la ayude. Oramos en el Nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga.
Muy bien, traigan a la dama. Veo al Ángel del Señor parado aquí, un círculo de fuego, un pequeño pilar. Es … lo veo parado aquí mismo; hay algo en eso. Está viniendo; es un hombre. Él tiene una ruptura. Ahí está el hombre justo ahí, golpeándose la cabeza. ¿Es eso cierto, señor? ¿Quiere estar sano? Vi a un hombre canoso con gafas puestas. Póngase de pie y acepte su sanidad en el Nombre del Señor Jesucristo y sea sanado. Que el Señor le conceda su sanidad, mi hermano.
Tengan fe en Dios.

65 Señora, somos extraños. No la conozco, ¿verdad? En Vandalia, Illinois, Ud. me vio. Eso fue hace varios años. ¿Recuerda la gran campaña allí? ¿Recuerda que el niño sordo y mudo que no podía hablar ni oír era el zapatero, o algo así, allí abajo? Y al día siguiente tuvieron la gran difusión en el periódico al respecto. Hecho … [La señora habla con el Hermano Branham — Trad.] Sí. Si. Sí, señora. Recibí una carta de él aquí no hace mucho, perfectamente normal todavía.
Le gustaría recuperarse de ese problema estomacal, ¿verdad? La artritis también, ¿no es cierto? Ud. es una persona nerviosa; siempre está molesta lo que le ha causado una úlcera péptica, que causa ácido en la boca y otras cosas. ¿No es eso cierto? Si esa es la verdad, levante la mano. Ahora, ¿qué pasa si le digo que Jesucristo la ha sanado? ¿Lo creerá? Bueno, Él lo ha hecho. Vaya, regocíjese y agradezca, sea agradecida con Dios, sea sana. Tenga fe. No lo dude. Crea en Dios.
Es su simple fe infantil que sana. Yo no sané a la mujer. Su fe se elevó a un lugar donde ella podía ser sanada. Simplemente créanle a Él. Eso es todo lo que tienen que hacer.

66 Yo estaba orando allí, y lo vi a Él venir por ese camino nuevamente. Uds. queridos amigos Cristianos, es una Luz, y yo miro la Luz cuando se apaga. Luego la Luz se queda allí, luego se materializa y veo lo que está sucediendo; así es como lo llamo así. Veo a la persona. Y es Dios respondiendo a su oración. No sean desconfiados; eso es lo que dice la Biblia. ¿Jesucristo percibió los pensamientos de ellos? ¿Es eso correcto? Bueno, si Él es el mismo ayer, hoy y siempre, tengan fe en Él, créanle. Dios lo hará suceder.

67 Muy bien, vamos, señor. ¿Qué piensa sobre esto? ¿Con todo su corazón? ¿Cree que Dios sanó esa diabetes ahora mismo? ¿Lo hace? Pues que Dios le bendiga. Sigua su camino y no tendrá que hacer nada más al respecto. Dios sea con Ud.
Digamos, “Gracias a Dios”, amigos.
Trae esto… Disculpe. Tuve una sensación extraña cuando dije diabetes sobre él, ¿Ud. no? Lo mismo, sigua caminando, agradeciendo a Dios, eso le dejará. Dios le bendiga, hermana, sólo siga.
Dios conceda la sanidad de esta mujer, te ruego Padre, que salga de este edificio esta noche como una mujer sólida y saludable para Tu gloria en el Nombre de Jesús. Lo que querías que hiciera. Dios le bendiga.
Muy bien. Venga señora. ¿No es maravilloso? ¿Quién podría dudar de Dios? Alguien desafía la Biblia: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y los siglos”.

68 ¿Cómo está, hermana? Hay alrededor del ochenta por ciento de esa congregación que tiene problemas. ¿Quieres que se lo muestre? Cuántos en este edificio sufren problemas nerviosos, una condición nerviosa, levanten las manos, en todas partes, en todas partes. ¿Ve? Uds. todos pueden ser sanados en este momento.
Dios Todopoderoso, sé misericordioso, al ver a este espíritu triste, cansado, colgando alrededor de esta mujer, y saber que la tomaría y la pondría en la institución demente, haría que golpeara su cabeza contra las paredes hasta que muriera, si él podía hacerlo. Pero, Dios, ahora venimos creyendo, y sabemos que recibió mucho apoyo aquí esta noche. Y Padre, creemos que Tú eres toda la ayuda que necesitamos. Y ahora, en el Nombre de Jesucristo, que este demonio nervioso deje a esta mujer y a cada persona aquí. En el Nombre de Jesucristo, sal de esas personas. Dios le bendiga. Mire, ha estado en Ud. bastante tiempo. Comenzó en la menopausia. Ya lo ha superado; va a estar bien. Sigua regocijándose, gracias a Dios. Ud. pensaba que tenía muchas cosas mal, pero ese es el problema principal…? …

69 Oh, cómo Dios podría posarse en esta pequeña audiencia en este momento y simplemente barrer a todos fuera de aquí. Está llorando, señor; sé lo que le pasa. Sé que se lastimó la espalda. ¿Es verdad? Porque estoy esperando que Él te sane, yo … Alguien, veo que el hombre se inclina paralizado, todos saben. ¿Pero tuviste una herida …? … se lastimó la espalda allí y se hirió la espalda. Vi la visión cuatro o cinco veces sobre ti, pero Ud. teme no poder recuperarse. Sí que puede. Deje de pensar eso. Cuando Él me lo diga, se lo diré. Pero no puedo decirlo, hasta que Él me lo diga… Lo he estado observando. Lo vi sentado aquí hace un momento, vi su … su lesión, vi lo que pasó. Pero no puedo decirlo hasta que Él me lo diga. Sólo deje que su fe se eleve. Creo que va a estar bien. Sólo tenga fe en Dios. Dios lo concederá. Ahora, tiene ese espíritu moviéndose, justo ahora.

70 Todos reverentes, tan reverentes como puedan estar, y estén en oración. Hay una … una línea de cadena oscura que viene de ese hombre a ese público. Que Dios … Sí, lo es. Se está moviendo hacia abajo sobre una mujer. Ud. esta sentada allá atrás, tiene una lesión en la espalda, un hueso lesionado en la espalda. ¿No es así, señora, sentada allá atrás? ¿Estaba allí orando? Tuvo una lesión en la espalda también, ambos: espalda, ¿verdad? Me miró allí, estaba … No, la señora de allá atrás, también hay una cadena corriendo hacia ti. ¿Es verdad? Dios sea con Ud. Dios los bendiga a ambos y los sane.
Ese chico sentado justo ahí, al final de la fila, también tiene algo mal en la espalda. ¿Es eso cierto, señor? ¿No tiene problemas estomacales también? ¿No es esa mujer su vecina? Los veo mirándose el uno al otro, hablando desde una cerca. ¿Es eso correcto? Dios los bendiga a los dos. Están sanos allí mismo. Dios Todopoderoso les ha tocado. Tú estás …? … Amén.
Venga señor. Dios le bendiga, hijo. ¿Quiere superar ese problema estomacal? Bueno, vaya y coma, y que Dios le bendiga.

71 Ese hombre sentado justo detrás de ese niño, es el papá de ese niño. ¿Los veo ir juntos en la misma casa? ¿No es así, señor? Y está enfermo y tiene problemas de vejiga, ¿verdad? ¿No es que su madre está sentada junto a él allí? Todos Uds. están en el mismo lugar. Y esa mujer tiene una hernia y un problema cardíaco. ¿Es eso correcto? Ponga sus manos el uno en el otro y se sanarán en el Nombre de Jesucristo.
Dios está aquí para sanar a los enfermos, si tienen fe para creer.
Venga señor. Oh vaya, diabetes, problemas cardíacos. ¿Quiere estar bien? Levante su mano y diga: “Gracias, Señor, por sanarme”. Y que el Señor Jesús le sane ahora y esté bien. Amén.
Digamos: “Gracias sean a Dios”.

72 Muy bien, traigan al hombre. Inclina sus cabezas: espíritu sordo sobre el hombre. Dios Todopoderoso, que resucitó a Jesucristo de los muertos, danos gracia, gloria y ayuda. Bendice a este hombre a quien bendigo en Tu Nombre. Y que el espíritu del enemigo deje a este hombre, en el Nombre de Jesucristo, lo pido. Amén. Satanás, sal de él por el Nombre de Jesús.
¿Me escucha? ¿Me escucha ahora? ¿Me oye ahora? Ud. es un ministro ¿me oye ahora? Diga “Amén” …? … Ahora, levante su cabeza. Su sordera, sordera estaba en este oído. Voy a decir un susurro real y Ud. lo dice en voz alta. ¡Alabado sea el Señor! [“Alabado sea el Señor”.] Amo a Jesús. [“Amo a Jesús”. – Trad.] ¿Puede oírlo? Acérquese al micrófono ahora. Ahora, miren, voy a poner mi dedo en esta oreja; Este es el oído sordo. Muy bien. Alabado sea el Señor, [“Alabado sea el Señor”]. Jesús le salva. [“Jesús le salva”. – Trad.] Ud. es un ministro del Evangelio, así que cree eso, ¿no? Dios le bendiga, sigua su camino regocijándose; está sano. Amén.
Venga señor. Quiero decirle algo. Ud. estaba sentado allí hace un momento, ¿no es así? Esa condición asmática lo dejó allí abajo, así que sigua su camino regocijándose y alabando.
Muy bien, señor. ¿Quiere recuperarse de la artritis y mientras viene? Simplemente cruce la plataforma y diga: “Gracias, Jesús, por sanarme”. Amén. Sólo cree en Dios.

73 Venga señora. ¿Cree con todo su corazón mientras viene? ¿Le gustaría volver a comer y tener una buena cena completa y, como solía hacerlo? ¿Cree que soy el profeta de Dios? Luego reprendo ese problema estomacal en el Nombre de Jesucristo, que la deje. Y Satanás no puede mantenerse donde Dios está parado. Vaya, coma su cena y haga lo que quiera, Dios la ha sanado. Dios le bendiga.
Muy bien, señor. ¿Ahora creen? ¿Todos creen? ¿Le aman con todo su corazón? ¿Creen que soy el profeta de Dios? Simplemente no para … Sólo soy, sólo, sólo un hombre, pero Él está usando esta manera. Veo algo en una botella. Es sangre. Hay una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce, trece, catorce, quince, dieciséis, diecisiete botellas de sangre. Has tenido diecisiete transfusiones de sangre. Ud. es anémico. ¿Es eso correcto? Y Ud. viene de otro estado, Arkansas. ¿Es eso correcto? Vaya a casa y termine … Recibió una transfusión de sangre del Calvario ahora, que le durará. Dios le bendiga y le sane.
¿Le creen a Dios? Pongámonos de pie un momento, en todas partes. Levantemos nuestras manos.

74 Padre Todopoderoso y todo suficiente, Quien trajo a Tu Hijo, Jesucristo, a este mundo, y está aquí como nuestro ejemplo. Mira estas manos levantadas en todas partes. Oro, querido Dios, con un corazón sincero, con toda la fuerza que me queda en mi cuerpo mortal, con todo mi corazón, y está escrito en las Escrituras que la oración ferviente y efectiva sirve mucho. Y con todo mi corazón te pido, Dios, no dejes que una persona salga de este edificio esta noche sin ser sanada. Si he encontrado gracia ante Tus ojos, y si hemos encontrado, todos nosotros, hemos encontrado gracia ante Tus ojos, escucha nuestras oraciones como dijiste; estamos confesando nuestras faltas una a la otra y orando el uno por el otro, para que podamos ser sanados.
Oh Dios, mira hacia abajo a través de esta audiencia, y mi cuerpo se está debilitando tanto. Yo, ruego, Padre, con todo mi corazón, que Tú concedas que el poder de Jesucristo se mueva a través de esta audiencia y se manifieste en ellos en este momento. Y que Tu siervo, en oración, reprenda a todo espíritu inmundo, a cada demonio, a cada enfermedad y a cada dolencia. Y que esta audiencia se levante en el poder de Dios y salga normalmente, bien y sanos, en el Nombre de Jesús…

1 … el poder de Dios a su pueblo, el Evangelio nunca tendrá mucho poder en la gente. Un Mahometano puede tener tanto gozo, y gritar tan alto como un Cristiano lo haría, y tener la misma confirmación de que va al cielo como un Cristiano la tendría. Eso es correcto. Él cree en Dios, pero el está en un profundo error. Ahora, lo que tiene que ver es alguna manifestación.
El Doctor Reidhead, quien recibió el Espíritu Santo en mi habitación, él dijo que eso lo envió a un devoto Mahometano, quien había sido educado en América, él dijo, “¿Qué puede… Por qué no renuncia a su profeta muerto y recibe al Señor Jesús resucitado?”

2 Él dijo: “Amable señor, ¿Qué más podría hacer por mi su Señor Jesús que mi profeta?”
“Pues”, él dijo, “Él ha resucitado de los muertos y nos dio esperanza de Vida Eterna”.
Él dijo: “Nuestro Mahoma también nos dio la promesa de vida eterna”.
Dijo: “Tenemos gozo”.
Él dijo: “Nosotros también”. Entonces él dijo, “Si nuestro Mahoma… Uds. han tenido dos mil años para probar que su Señor Jesús resucitó de los muertos”. Y dijo: “Dos tercios del mundo no saben nada sobre eso”. Él dijo: “Pero deje que nuestro Mahoma resucite de los muertos y todo el mundo lo sabrá”. Él dijo: “Además, nuestro Mahoma nunca nos prometió cosas como su Señor Jesús. Su Señor Jesús prometió que si Él resucitó las cosas que Él hizo, Uds. también las harían. Ahora, déjeme ver a sus eruditos producir eso, y nosotros creeremos que el Señor Jesús se levantó de los muertos”.Él dijo: “Hermano Branham, yo cambié el tema”.Él tuvo que hacerlo. Oh, eso… Nosotros lo enseñamos en teología, pero hermano, el Cristianismo es una practica; es una vida.

3 Déjenme leer algunas palabras de nuestro Señor En el capitulo 16 de San Juan, el verso 27, leo:
Pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado, y habéis creído que yo salí de Dios.
Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre.
Le dijeron Sus discípulos: He aquí ahora hablas claramente, y ninguna alegoría dices.
Ahora entendemos que sabes todas las cosas, y no necesitas que nadie te pregunte: por esto creemos que has salido de Dios.
Jesús les respondió: ¿Ahora creéis?

4 Porque Él sabía lo que estaba sucediendo, ellos reconocieron que Su testimonio era verdad, porque Dios confirmó que Su testimonio era verdad. Esa es la manera que nosotros creemos estas cosas, es una confirmación de la verdad. Ahora Uds. dicen, “¿Qué es la verdad?
Cristo es la Verdad“. Y Cristo confirmando en una vida humana lo hace verdad. Ahora, yo no estoy regañando, a causa de la incredulidad, porque eso… Yo ruego que Dios perdone mi incredulidad. Yo me avergüenzo de mi fe en presencia de mi audiencia. Hay muchos encuentros personales y conversaciones cara a cara y la experiencia que Dios por Su soberana gracia me ha dado, y no por eso tengo más fe, me siento avergonzado de mi mismo. Y públicamente lo confieso. Yo debería tener montañas de fe, cuando me avergüenzo, y por eso no puedo reprenderlos.

5 Pero la única cosa que yo digo es: “Dios nos ayude a tener fe”. Y mientras vemos las manifestaciones de la Presencia de Dios, incrementa nuestra fe para cree en Él. Por ejemplo, ¿Cómo pudo Israel dudar de Dios después que ellos vieron el Mar Rojo abrirse? Después de que ellos vieron a Moisés hacer las señales que él hizo, ¿cómo podían duda de Dios? Pero ellos lo hicieron. Ellos dudaron de Él, y murmuraron en sus corazones y quisieron regresar.
Mañana, sí el impresor las tiene listos, voy a traer la foto, el Ángel del Señor en la Columna de Fuego. Científicamente capturado, de pronto les contaré la historia de eso mañana en la noche. Alguien le había preguntado a mi muchacho, sí ellos podían usarlas en la radio. Uds. tienen que obtenerlas de los Estudios Douglas; ellos han registrado los derechos de autor en Washington, D.C. y yo no tengo control de ellas. Sólo las compro y dejo que las personas las obtengan por lo mismo que las compro. Pero nosotros las tendremos mañana en la noche. Y trataré de contarles la historia de ellas si puedo.

6 Pero lo que inicialmente debería traer fe, primero, es la Palabra. “Fe viene por el oír, oír la Palabra de Dios”. Ahora, además de la Palabra, Dios tiene que poner en la Iglesia dones para manifestar Su Presencia con Su pueblo. Y Su actitud hacia Su pueblo, para que ellos tengan fe en Él. ¿Creen eso? Sí lo creen, ¿dirían, “Amén”? [La congregación dice, “Amén”- Trad.] Eso es Escritural tal como sé ubicarlo.
Ahora, algún… Yo no tengo criticas que ofrecerle a nadie, ni a ninguna iglesia. Si ellos pueden tener tiendas de whiskey en cada esquina, y lugares de entretenimiento en cada ciudad, nosotros deberíamos tener iglesias en cada esquina haciendo algo para la gloria de Dios. Y no tendríamos tiempo para criticarlas, no importa que tan diferentes pudiéramos ser, aun así deberíamos amarlos y tratar lo mejor que podamos de traer la unidad de la hermandad entre los hombres. Esa ha sido mi alternativa.

7 Cuando me paré en la tumba de un gran hombre que partió, y su iglesia vino, era una gran iglesia por un tiempo, y luego lo primero que uno nota, es que se empezaron a enfriar, y todas las cosas él alguna vez enseñó, parecía que las hicieron a un lado. Y el primer comienzo del ministerio cuando el Hermano Roberts, el Hermano Jaggers, y cada uno de ellos vinieron y se sentaron ahí mismo donde Uds. están sentados esta noche, vieron lo que Dios estaba haciendo, vinieron y hablaron sobre eso. Oramos juntos, y ellos salieron y hicieron una gran obra a través de la nación, de quienes doy gracias a Dios y alabo por cada uno de esos hombres. Ellos sienten- Yo siento como si ellos fueran mis hijos. Muchos de ellos son mucho más mayores que yo. Pero aun, yo siento como si ellos fueran mis hijos. Por inspiración ellos vieron lo que Dios podía hacer y las posibilidades, y allí ellos ganaron almas y almas para Dios por doquier. Y sólo la eternidad revelará los grandes resultados. Muchas personas por medio de escuchar la Palabra, creyeron.

8 Ahora, la primera manera que yo tengo fe en Dios es por escuchar Su Palabra. Y si alguna visión, o alguna persona, hablara algo que fuera contrario a la Palabra, entonces no lo oigan. Eso es el fundamento principal de todo lo que Dios ha dicho a Su Iglesia. Y la fe de cada persona debe esta edificada soberanamente en la Biblia. Eso es correcto.
Ahora, Dios a veces guiñe de nuestra ignorancia, de las cosas que hacemos que no están exactamente correctas; Él obtiene gloria de eso igualmente. Así que esté tranquilo, deje que Dios tenga… Siga adelante, Él se encargará del resto. Pero ahí… Ahora, esa es la Palabra a la nación, a el pueblo, a cada uno. Eso es correcto.
Pero luego, si Dios ha puesto en la Iglesia un don Divino, ese don es una Palabra directa de Dios al individuo, algo personal. Si yo pudiera tener un avivamiento aquí por tres o cuatro meses, y cada noche contar experiencias, toda la noche, de lo que he visto suceder, no podría llegar al final de eso, de como esas personas que han estado a través de las líneas de oración y demás, y luego regresar. Y como Dios les revela y les dice exactamente las cosas que ellos han hecho mucho tiempo atrás, o algo que ellos deben hacer, o que no hicieron, o alguna cosa. Y en eso, encontrar el camino a la sanidad Divina…

9 Ahora, si hay algo colgando sobre Ud., pecado, y Ud. no confiesa eso, Ud. pudiera ungir a esa persona, orar por ellos, hacer cada cosa que Ud. quiera hacer, eso… Satanás se quedará ahí mismo mientras que tenga un pecado sin confesar en su vida. O a veces algo que Ud. no ha hecho, algo que un se niega hacer. Y ahí Dios revela si hay algo mal. Entonces Ud. hace eso bien, su sanidad esta completa.
Rápidamente, para un testimonio, ya que casi no puedo ver el reloj allá, para ver que tiempo tenemos. Muy bien.
Hace algún tiempo, como el testimonio que fue escrito aquí… Uds. han leído en el libro allá. Sólo deseo tocar los lugares celestiales de eso sólo un momento. Que por la palabra del testimonio, y la Sangre del Cordero, nosotros vencemos. Y un testimonio significa mucho para el pueblo. Y digo a mis hermanos y hermanas, los ciudadanos de Kentucky aquí, y los estados vecinos. Dios en el cielo, Quien ha actuado bien en nuestras reuniones, testimonios que harían cajas de testimonios. Y cualquiera que lea en un libro o cualquier literatura que haya sido publicada por nosotros, son testimonios confiables, respaldados por doctores y leyes. O estaríamos… eso seria ilegal publicarlos. Soy muy cuidadoso en lo que hago para el Reino de Dios, porque me doy cuenta que un error traería más reproches de lo que pudiera eliminar en un año.

10 Entonces como Cristianos debemos ser reverentes; ser honestos, y tener todo sobre la mesa, para que todos puedan examinar y mirar y ver que Cristo es el-es el Hijo de Dios nacido de una virgen y Sus Palabras son perfectamente y absolutamente verdad.
Yo iba en camino para ver al Hermano Bosworth en Miami, Florida, por primera vez. Y estaba pasando por Kentucky y Tennessee aquí en un tren. Vi una visión de un niño pequeño; había muerto en un accidente, vi donde estaba tendido. Así como he escrito aquí… Viene, muchas, muchas veces y dice cosas. Y no vivo lejos de aquí, ciento diecinueve millas [191 Kms-Trad.] Ud. puede ir a mi ciudad natal y encontrar una vez, en todas las veces que se ha dicho algo, que no sucediera exactamente de la forma que Eso lo dijo. Ahora, Ud. pega un letrero en mi espalda como falso profeta, y yo caminaré por sus calles. Porque no soy yo, yo soy un hombre, pero Él es Dios. Y Él es el Único Quien lo dice. Si yo lo dijera, eso pudiera ser una mentira, porque estoy sujeto a cualquier error, mentiras, demás, como cualquier otra persona.

11 Pero cuando Él lo dice, no soy yo hablando; es Él. Y cuando Él habla yo me paro por Su Palabra. Y yo sé que eso es verdad. Nunca falla. Vigílenlo en la plataforma. Muchas veces Eso le dirán a la gente lo que está mal con ellos. Yo oro por la persona. Pero cuando Ud. oye Eso pronunciar, ASÍ DICE EL SEÑOR, Ud. vigile lo que Eso dice, simplemente descanse su vida ahí mismo, porque eso será así.
A veces yo veo muerte en la puerta de las personas. En África en uno de los programas allá una mujer vino, una mujer de aspecto grande y saludable, y Eso le dijo que se preparara para morir. Ella sólo tenía un quiste en el ovario. Yo lo tomé de la grabación. Dijo: “Prepárese para morir, está cerca a su puerta”. Y en diez minutos desde eso, la mujer era un cadáver. Si yo fuera un sanador, yo la hubiera sanado. Pero no soy un sanador, yo sólo puedo decir lo que Él me dice que diga. Eso es todo lo que sé hacer. Es todo lo que puedo hacer. ¿Por qué Dios se la llevó? No lo sé. Él nunca me lo dijo, Él simplemente se la llevó. Yo vi su procesión funeral en procesión. Y ahí supe que ella iba a morir.

12 Ahora, a veces se torna oscuro alrededor del paciente, yo sé que la muerte está ahí. Y yo sólo digo, “El Señor le bendiga”. O, “Yo ruego que Dios le sane”. Y-Y los envío fuera de la plataforma. Por que no sé lo que pudiera ser. Por que a veces Dios pudiera pronunciar muerte en una persona, y su oración pudiera cambiar las cosas. ¿Creen eso? Le pasó a Ezequiel, ¿verdad? Cuando Dios le dijo al profeta, “Ve dile que él va a morir, y no se levantará de su cama”. Él volvió su rosto a la pared y lloró amargamente. Y Dios extendió su vida por quince años más después que muerte fue pronunciada por Dios. La oración es el arma más poderosa que jamás se haya puesto en las manos del hombre. “La oración de fe salvará al enfermo”.

13 En el camino, le dije al Hermano Bosworth y a muchos de ellos, estábamos en una gran campaña de carpa. Un pequeño niño estaba… allá celebrando esa reunión de carpa y me enviaron a ir y ayudarlo. Él estaba en una tensión horrible. Fui a encontrarlo, dos o tres días. Y mientras estábamos allá, yo hice una declaración, yo dije: “Va a ver un niño pequeño, él está extendido a las afueras donde hay muchos árboles de hoja perenne; y cubierto de rocas. Y el pequeño de alrededor de ocho años, muy, vestido como me vestía cuando era niño, con ropa corta, y con una cintura que abotona alrededor”. Dije: “Medias largas y grandes que suben. Y su pequeño pie fue atravesado por el calcetín de esa manera, y él fue aplastado por un automóvil. Tenía el pelo castaño y con un corte de hongo, así lo llamamos, y… grandes ojos marrones. Estaban fijos. Su pequeña boca esta retorcida, y él tenía unos ocho años”.
Ellos lo escribieron. Yo dije: “Escríbanlo en la portada de sus Biblias”. Como les estoy diciendo que lo pongan en la portada de sus Biblias. Yo dije, “Vean si eso no sucede”.

14 Unos días después de eso, Hermano Bosworth, me llevó allí a un niño que se había ahogado en una zanja de riego. Y el padre del niño… Había varios miles de personas que asistieron a la reunión, y me llevaron allí. No dejarían que la funeraria se llevara al pequeño hasta que él estuviera … Lo miré. Pero tenía unos cinco años, estaba bien vestido, tenía el pelo negro, no era el niño en absoluto. Entonces ofrecí oración para consolar al padre y a la madre, para que Dios los ayudara, y el niño fue enterrado.
Dos años después, estaba en Finlandia, acababa de llegar de… Pasé … El Rey Jorge me había enviado dos telegramas. Los tengo en mi casa, con su sello y demás, cartas, para orar por él. Porque el Sr. Lehman había sido sanado de esclerosis múltiple en Fort Wayne.

15 Durante el testimonio, Hermano Bosworth, no sé si alguna vez dije esto. Cuando, la noche que se tomó la fotografía allí, del Ángel del Señor, el Hermano Bosworth, dos días después me trajo una fotografía de Florence Nightingale. Su abuela fundó la Cruz Roja en Inglaterra. Muchos de Uds. han oído hablar de Florence Nightingale, la madre de la Cruz Roja. Estaba en Durban, Sudáfrica, Sudáfrica está controlada por los británicos, y la mujer pesaba aproximadamente sesenta libras, [31 Kilos-Trad.] con cáncer, en el duodeno, el duodeno, el cáncer de estómago. Y ella envió para que yo fuera a orar por ella. Me enviaron dos boletos de avión. Bueno, no pude ir. El Hermano Bosworth me trajo la foto, el telegrama, y lo puse en el suelo, oramos y dije: “Señor, si la sanas, iré a África”.

16 Y sólo oré la oración, fui a casa, me olvidé de eso. Cuando fui a Londres, el día en que llegamos al Aeropuerto Internacional de Londres, en nuestro camino hacia el país escandinavo y oramos por el rey … escuché que me llamaban. Y el Sr. Baxter, el Sr. Lindsay, muchos de estos hombres que Uds. conocen, estaban conmigo. Y entraron, y fue el ministro Anglicano. Trajeron a la señorita Florence Nightingale de Sudáfrica, cómo lo supo, amenos que fue a través de la corona, aún no podía saberlo. Pero ella sabía que íbamos a aterrizar allí ese día. Y ella vino unos quince minutos antes que nosotros, y ni siquiera pude hacer que la mujer … No pudieron sacar a la mujer del avión, pensaron que estaba muerta en ese momento.
Y dije: “Bueno, hay miles de personas entre aquí y el avión. No pude llegar a eso. Voy a ir al Palacio de Buckingham, luego a la Abadía de Westminster, y luego voy a estar en el Hotel Piccadilly, venga a buscarme, iremos a orar por ella ”.

17 Y cuando llegamos allí, por supuesto, la noche pasó y llegué tarde. A la mañana siguiente llegamos y fuimos a orar por la señora Nightingale. ellos dijeron: “Ella sólo está viviendo”.
Amigos Cristianos, si vivo para ser un hombre viejo, nunca olvidaré la experiencia que fue. En Londres, fue en abril, muy húmedo, niebla por todas partes. Subimos las escaleras al lugar donde pusieron su camilla, cerca de la casa parroquial de una gran iglesia Anglicana. Y en la sala, su médico, dos enfermeras, dos o tres ministros, cuando el encargado- los encargados de campaña, y yo, entramos. Y yo me acerqué; tenían una sábana blanca sobre ella. Y yo dije: “¿Cómo están?” Y todos se levantaron.
Y yo dije: “¿Es este la paciente?” Y yo dije: “¿Cómo está? ¿Es Ud. la señorita Nightingale?

18 Pude ver sus labios moverse, pero amigos, parecía un cadáver tendido allí o … o un esqueleto. Su cabeza … La parte donde su cabeza se junta no tiene carne, sólo la piel contra el hueso. Y yo dije: “¿Cómo está?” Extendí mi mano para estrecharle la mano.
La enfermera dijo: “Hermano Branham, no puede levantar la mano”.
Bueno, ella estaba llorando. Y ella… yo… La enfermera bajó a escuchar lo que decía y luego me lo dijo. Ella dijo: “Ella quiere que le pidas a Dios que la deje morir”. Ella no podía morir. Y dijo: “Reverendo Branham, ella oró y dijo que si alguna vez podía llegar a donde Ud. estaba, Dios la sanaría”.

19 Ahora, esa es la fe. ¿Cómo podría pedirle a Dios que dejara morir a la mujer? Ahora, aquí está su testimonio en el libro. Yo no podía hacer eso. Entonces ella quería que yo viera su cuerpo, dijo la enfermera. Y cuando sacaron la sábana de su cuerpo… Amigos, somos un público mixto; escuchen a su doctor; yo soy su hermano. Fue una desgracia mirar para ver cómo una mujer podría estar en eso… Los senos aquí, se había hundido hasta las costillas, y el estómago no estaba, era casi tan plano. Y los anillos casi se encontraban con el anillo de su cadera aquí, la carne. Y sus extremidades aquí arriba no eran más largas que esto.
Ahora, la Sra. Georgie Carter, que estará aquí mañana, al día siguiente, uno, desde aquí en Milltown, yació nueve años y seis meses en la cama con tuberculosis, quien fue sanada, una visión. Ni siquiera sabía dónde estaba el lugar, y el Señor me envió allí, y ella fue sanada. Ella era una mujer pequeña y miserable; ella pesaba sólo unas treinta y cinco libras [15.8 Kilos-Trad.] Pero esta mujer era una mujer de casi seis pies de altura [1.82 mts-Trad.] Y allí yacía ella, no podía mover sus manos ni nada.

20 Levantaron sus manos, porque ella quería estrecharme la mano. Cuando tomé su mano, fue como así de duro. Pensé: “Oh Dios, un ser mortal tendido en esa forma”.
Entonces dije: “¿Podemos orar?” Y todos los ministros se reunieron. Miré al médico y le dije … Dijo: “No se puede hacer nada, Hermano Branham”. Es u … La neoplasia maligna se ha tornado en ella “. Dijo: ”Ella no ha comido por…“ Olvidé cuántos meses, y le dieron glucosa en las venas, hasta que colapsaron, y ni siquiera pudieron darle las venas. Dijo: ”No sabemos por qué-cómo está viviendo, cómo respira“.

21 Y me arrodillé, el gran Dios del Cielo, Quien está de pie … Nos encontramos en Su Presencia esta noche, Su Palabra está delante de mí. Hay una ventana de esa altura; era alta, algo cálido en la habitación. Y me arrodillé para orar y comencé la oración de: “Dios Todopoderoso, Creador de los cielos y la tierra, y Autor de la Vida Eterna”, dije, “envía Tu bendición a esta habitación para esta pobre mortal”.
Y cuando comencé a orar, una pequeña paloma vino volando a través de los arbustos y se paró en el borde de la ventana a esa distancia de donde yo estaba orando. Bueno, yo… No es algo nuevo, cuando he estado sólo allí unas doce horas o un poco más. Pensé que la pequeña paloma era sólo una mascota, Uds. saben, que estaba en la casa. Y simplemente seguí orando. Y cuando terminé de orar y le pedí a Dios que la ayudara (no podía pedirle que la dejara morir) y que Él fuera misericordioso con ella… Y cuando yo… Todo el tiempo mientras oraba, esta pequeña paloma, muy inquieta, intranquila, caminando de arriba abajo, “Coo, coo, coo, coo, coo, coo”. ¿Uds. saben como las pequeñas palomas van tristemente, caminando de un lado a otro por la ventana tan ancha como esta mesita?

22 Cerca de diez personas estuvieron presentes para verlo. Y noté que todos los ministros dejaron de orar, todos. Cuando dije: “Amén”, la pequeñita tomó su vuelo de regreso a los arbustos. Bueno, me levanté y, por supuesto, estábamos llorando un poco, todos nosotros. Y los ministros comienzan a decir: “¿Notaron esa paloma?” Y comencé a preguntar si era sólo una paloma mascota. Y no tenía más que podía decir, y no sabía más de lo que iba a decir, pero de repente, algo irrumpió y dijo: “ASÍ DICE EL SEÑOR, ella vivirá y no morirá”. Ella pesa ciento cincuenta y cinco libras ahora [70 kilos-Trad.] en perfecto estado de salud. Eso abrió el camino a África y comenzó un avivamiento.

23 En Finlandia estábamos bajando de la montaña ese día, yo había estado ayunando durante varios días. [Un hermano dice: “Hace sólo unas semanas vi una carta de esa mujer, ella está bien y ayudando, trabajando duro para otras personas”. – Trad.] Señorita Florence Nightingale. Menos de seis meses, estaba bien, obtuvo su peso. Tengo su foto, está en el libro. Oh, no tenemos ninguno de esos libros, lo siento, llamado “Un profeta visita África”. Están agotados ahora; vendimos varios miles de ellos. Y acabamos de obtener nuestras finanzas para ir al extranjero, y no tenemos las finanzas para sacar más libros; esa es la razón por la que no los tenemos. Pero tenemos el otro libro de la historia de este niño.

24 Y ahora, amigos, estas no son historias míticas, sus direcciones, todo y con quién pueden contactar y la realeza, y todo, médicos y demás, para ver si es verdad. Si lo duda, puede escribir a la gente.
Al bajar de la montaña, le dije al Hermano Lindsay, y al Hermano Moore, muchos de ellos, le dije: “Me parece que algo está por suceder”.
Dijo: “¿Qué pasa, Hermano Branham?”
Le dije: “No sé”.
Y en la reunión de esa manera esa, es la razón … No quiero ser un aislacionista, alejarme de la gente. Pero cuando esa unción golpea una vez, no lo es, no es… Parece que Eso está cerca todo el tiempo. Hay algo; es otro mundo, como dos mundos, uno entra en este mundo y ese mundo, y uno, se queda en él demasiado tiempo, apenas sabe… Ahora, al salir de la plataforma, cuando Eso viene, siento que, oh que estaba en los cielos. Pero cuando Eso está fuera de mí, me siento bien. Pero entre esos momentos, parece que estoy saliendo del mundo. Uno, no puede caminar, y uno, oye a… No sé cómo uno se siente. No es necesario que trate de explicarlo. No se puede explicar a Dios; tienen que creerle a Dios. No es… No se puede explicar; es por fe.

25 Entonces, al llegar por la autopista en Finlandia, un automóvil extranjero usado, de unos cinco años, probablemente costaría dos mil dólares o más. La gasolina cuesta más de un dólar por galón. Para que puedan imaginar, muy pocos autos. Teníamos veinticinco mil en Messuhalli y creo que había tres autos afuera. Ellos caminan o andan en bicicleta o la mejor manera en que pueden llegar allí.
Y así, cuando salía de Kuopio … Subimos por la Cortina de Hierro y bajamos por Kuopio, justo antes de llegar a la ciudad donde íbamos a tener la reunión… Bueno, ya habíamos pasado una noche en allí, o dos noches, y me llevaron a esta torre donde los alemanes y los rusos se acercaron y bombardearon Finlandia.

26 Bueno, bajando por el camino, noté una gran multitud de personas. Y un Ford americano modelo treinta y cinco golpeó a dos niños que regresaban de la escuela. La gente vive en la ciudad, tienen sus granjas afuera y luego regresan a la ciudad. Había golpeado a dos niños pequeños, golpeado a uno debajo de la barbilla… Comenzaron, arrojados uno a un lado y el otro. Se tomaron de las manos y el conductor del auto perdió el control, chocó contra uno y lo arrojó contra el árbol y le rompió el cuello. Y el otro, lo atropelló, lo aplastó bajo las ruedas y lo tiró en el aire y tiró su abrigo, y cayó sobre la plataforma de hierba. El doctor había estado allí y lo declaró muerto. El otro niño pequeño, pensaron que todavía estaba vivo, y otro automóvil lo recogió y lo llevó al hospital, tal como estaba.

27 Y nosotros subimos. Bueno, la Hermana Isaacson, el Hermano Lindsay, el Hermano Jack Moore, muchos de Uds. conocen a esos hombres, y el editor de “La Voz de Sanidad”, y todos estaban allí para verlo. Y fueron a mirar al niño. Me quedé en el auto. Porque tengo un niño aquí, Billy Paul, estaba en casa y habían pasado meses desde que lo vi, y no quería mirar a un niño muerto en ese momento. Entonces dijeron: el Hermano Lindsay regresa, y llorando como un bebé, dijo: “Hermano Branham, deberías verlo”. Y dije: “No quiero verlo”. Entonces, finalmente, algo me dijo: “Ve a mirar al chico”. Y me acerqué para mirar al pequeño compañero, y lo miré y pensé: “Oh, misericordia”, volví la cabeza y comencé a alejarme. Tenían el abrigo sobre el bebé; no pudieron moverlo. La ley en Finlandia, los padres tenían que venir primero y dar órdenes de mover al bebé. Y se fueron a las afueras, y yo pensaba: “Cómo se sentirán ese padre y su madre ahora cuando entren y ese niño pequeño que yace muerto. Fuera del.… provienen de su campo de trabajo ”.

28 Y todos trabajan en Finlandia, las mujeres visten grandes vestidos gruesos, botas grandes y todo. No tienen ropa bonita y delicada que tenemos los estadounidenses. Todos … De hecho este traje viene de Finlandia; pueden ver cuán grueso y pesado es, eso es verano, invierno y todo.
Y así, cuando bajamos, comencé a caminar de regreso, y cuando me alejé del niño, sentí que Alguien puso su mano sobre mi hombro. Miré alrededor; Pensé que era el Hermano Moore, o algunos de ellos. Y no había nadie a mi alrededor. Y la mano aún estaba sobre mi hombro. Pues, me preguntaba cómo podía ser eso. Bueno, pensé que podría … Caminé de regreso hacia el niño pequeño, y cuando comencé a regresar hacia el niño pequeño (me estaba alejando de él), cuando comencé a retroceder, la mano se salió de mi hombro. Y le dije: “¿Puedo mirar a ese niño otra vez?” Y la Sra. Isaacson le preguntó al hombre que se le dio el tutor, el oficial. Y él se quitó el abrigo, y miré a ese niño pequeño, y vi ese pequeño pie que rompió el calcetín, esas pequeñas cinturas, tirantas, las llamamos, Uds. saben y … aquí. Vi el pequeño cabello castaño, como un corte de vasija. Miré hacia arriba, y aquí viene una loma que desciende, como esa, de cubierta de roca con árboles de hoja perenne que crecen alrededor. Le dije: “Gracias, Señor”.
Oh, Ud. nunca sabrá cómo se siente. Allí estaba. Le dije: “Hermano Moore, ven aquí. Hermano Lindsay.
Dijo: “¿Qué pasa?”.

29 Le dije: “Vaya a la hoja de la portada en su Biblia y mire a ese niño”. Mira, así como está escrito aquí. Y lo tenía escrito, en, oh, supongo, miles de Biblias en los Estados Unidos y Canadá, con personas que lo escriben como si yo estuviera haciendo que escribieran esto. Y mira si… Sólo observa cómo se cumple. Le dije …
El Hermano Moore dijo: “Veamos. Una loma donde hay rocas, árboles de hoja perenne, calcetines pequeños. Pues”, dijo,“ Hermano Branham, ahí está el niño ”. Le dije: “Ese es él. Ahí yace”.
Oh, Dios, cuando lo ha dicho, todos los demonios en el infierno no pueden detenerlo. Dios ya lo ha dicho. Me di la vuelta; Le dije: “Ahora, que todos lo sepan”.

30 Ahora, ellos estaban arreglando al niño para luego meterlo en este auto. Le dije: “Que todos permanezcan quietos”. Y el hombre principal de la ciudad, que era el principal, que era equivalente al alcalde aquí en la ciudad … Dije: “Ahora, todos sean reverentes y esperen un minuto”.
Y me arrodillé y oré, y le pedí a Dios que confirmara Su Palabra que Él había dicho. Y Dios, que es mi juez, en cinco minutos a partir de ahí, el niño saltó y corrió y gritó con su voz, vivo.

31 El otro pequeño muchacho … no tengo tiempo para abordarlo. Lo haré mañana por la noche, sobre lo que le pasó al otro muchacho. Recuerdo, una cosa tendré tiempo. La segunda noche a partir de entonces, vi que sucedía algo dulce. Estaba entrando en el lugar, y bajando por el camino por seis cuadras de la ciudad, había cerca de treinta personas paradas a lado y lado.
En Rusia no puede abandonar su lugar de origen donde nació … más de cuarenta millas, sin tener una visa. Ahora, cuando le dicen que no hay iglesias en Rusia, eso es mentira. Ellos tienen iglesias; ellos tienen … Los comunistas les impedían y todo, pero aún así tienen Cristianos. Qué pasa si se mataran a todos los Cristianos de América; no habría América: igual en Rusia.

32 Pero al otro lado de la línea, después de eso se había hecho ruido en el extranjero por allí; y obtuve el sello del … del gobernador allí y todo, justo en el papel, de pie allí mirándolo cuando eso sucedió … Y eso, se extendió por la radio. Y frente a Rusia, vienen esos grandes soldados rusos. Y amigos, cuando cruzaron la línea y los ministros finlandeses que estaban allí, les pusieron los brazos alrededor del cuello y lloraron como bebés.
Cualquier cosa que haga que un finlandés ponga su brazo alrededor de un ruso y un ruso alrededor de un finlandés resolverá toda guerra. Jesucristo es la respuesta. Sí, señor. No tenían nada el uno contra el otro. Lloraron, lloraron y gritaron: “Jumalan rauhaa”, eso es “La paz de Dios descanse sobre ti”. Rusos y finlandeses abrazados … Hará que los estadounidenses y los rusos y todo el mundo se abracen. Hará que overoles y un traje de esmoquin se llamen hermano. Hará que la seda y la tafeta se sientan juntos y digan: “Hermana”. Lo hará.
La Sangre de Jesucristo limpia de todo pecado y endereza todos los errores, elimina todos los prejuicios, crea nuevas criaturas, sana a los enfermos. Amén.

33 Bajando esa noche, y esos rusos y finlandeses parados allí atentos, las lágrimas corrían por sus mejillas cuando pasaban … No porque fuera yo, no señor. Habían visto a Dios moviéndose.
Y cuando entré en la habitación, había cuatro pequeños soldados finlandeses, todos ellos …? … niños pequeños nunca afeitados, muchachitos pequeños, con abrigos largos y grandes, caminando con sus grandes espadas para evitar que la gente se toque a cada lado, bajando por el medio de la calle, lo tenemos todo en imágenes a color.

34 Cuando entré en el Messuhalli y comencé a bajar a la derecha, caminaban así, cerraron la puerta. Y ya estaban cantando: “Sólo creed”. El hermano Baxter y ellos habían estado hablando. Veinticinco mil personas se habían reunido dentro, y él estaba … estaban cantando “Solo Creed” en finlandés para mí. Y cuando lo hice, se abrió la puerta del dormitorio de chicas, las damas … Y salió una pequeña niña finlandesa. Y esa pobre cosita, nunca sentí tanta lastima por ella. Amo a los niños pequeños. Simplemente los amo. Yo sólo…
Tengo dos propios, y esa es la razón por la que iré a ellos esta noche. Y simplemente los amo. Solía verlos entrar. Me daban parte de ese dinero finlandés antiguo, ya saben, y yo estaba allí afuera y compraba sus dulces, y tenía una fila de niños de una cuadra de largo siguiéndome, así, comprando todos los dulces que pude obtener en todas partes, porque su dinero no valía nada aquí, ya saben. Y me dieron un poco de ese dinero, Kronars y Ores, etc., y les compraba a esos niños … Pequeños muchachos hambrientos y harapientos …

35 Y saliendo de allí vino una mujercita, una niña de unos doce años, y ella tenía dos muletas debajo del brazo. Ella tenía una gran cosa a su alrededor así, como un aparato ortopédico. Y una extremidad era floja y más corta que la otra. Ella no tenía control de esta pierna. Y puesta entre aparatos, y alrededor de su cadera … Y un zapato grande con un broche en el dedo del pie, una correa que regresaba y que se colocaba sobre su hombro y se enganchaba en esta abrazadera aquí. Y cuando comenzaba a caminar, soltaba las muletas, luego tiraba su pequeño hombro así, y simplemente daba un paso y levantaba la pierna y la dejaba salir. Y ese aparato ortopédico … Verá, la pierna no tenía control, pero el aparato la sujetaría para que pudiera caminar.

36 La miré allí de pie, con un cabello poco desaliñado, un poco como un cabello medio castaño y rubio, corte irregular, parecía que había sido cortado con unas tijeras. La miré hacia abajo, con un pequeño vestido puesto, tal vez, sin nada debajo, su pequeña falda aquí abajo era tan irregular como podía ser. Más tarde, supe que era una pequeña huérfana de guerra finlandesa. Su madre y su padre habían sido asesinados durante el tiempo de la guerra.
Y ella me miró, y dieron órdenes de no decir nada en la calle. Y pensó que había hecho algo mal, esa niña, y dejó caer su cabecita y se quedó allí con sus pequeñas muletas. Vi sus pequeños ojos azules mirar hacia mí otra vez. Me detuve y los soldados hicieron señas. No pude hablarles una palabra. Todos hablaban finlandés.

37 Les dije: “Sólo un minuto”. Los otros dos soldados siguieron caminando, luego se volvieron para mirar hacia atrás y ver qué pasaba, y les indiqué. Miré a la niña otra vez; ella me miró. Yo, sólo algo me dijo que el bebé quería venir. Miré la cosita y le hice señas: “Ven aquí”.
Y ella tomó sus pequeñas muletas debajo de su brazo, y comenzó a tirar de su pequeño hombro, y salió. Sólo me quedé quieto. Y ella vino a donde yo estaba, así. Observé para ver qué iba a hacer la niña. Y se quedó allí parada con la cabecita baja unos minutos. Y observé, cayendo al suelo, pequeñas lágrimas, saliendo de esos pequeños ojos, cayendo así. Y pensé: “Pobrecita”.

38 Y ella se acercó y agarró mi abrigo, lo levantó en sus pequeñas manos, y lo frotó, y sus pequeñas manos estaban sucias, y besó mi abrigo. Se dejó caer el abrigo, sacó su pequeña falda harapienta y dijo: “Kiitos”. Eso significa “gracias”. Pequeña falda … Parecía muy cortés, dijo: “Kiitos”, miró hacia arriba, y esos pequeños ojos azul de bebé con lágrimas corriendo. Oh, Dios mío, algo se hinchó en mi corazón, pensé: “Dios te bendiga, cariño”.
Me di la vuelta y ese soldado que trataba de hacerme avanzar, trató de hacerla retroceder. Y miré; La vi ir caminando por la habitación, ella caminando sin muletas. Sabía que sucedería; sabía que Dios honraría ese tipo de fe. Hubiera … Si hubiera sido el hipócrita más bajo del mundo, Dios honraría esa fe en esa niña. Vi a esa niña caminando, caminando. Le dije: “Cariño, estás … estás sana. Jesús ha hecho…” Por supuesto, ella no podía escuchar lo que estaba diciendo. Ella estaba llorando, ya sabes, y diciendo: “Kiitos. Kiitos”. Ella pensó que había hecho mal, Ud. sabe. Y siguieron presionándome. Y así el Hermano Baxter vino a la puerta y quiso salir y buscarme dónde estaba.

39 Y entré. Oramos por varios enfermos, y notarán en.… las muletas y las cosas amontonadas. Y los pusieron en grandes carros para transportarlos. Y me estaba arreglando para salir del edificio, mis hermanos, un montón de ellos habían venido y me sacaron de la plataforma. Y me estaba arreglando para salir, cuando pensé: “Voy a intentar un poco más. Tengo que llamar a algunas de esas tarjetas ”. Dije … Y el Espíritu Santo se movería sobre la audiencia. Tendrían que conseguir un intérprete y decirle a la gente que no sabía su idioma, decirles dónde estaban y qué estaban haciendo, con qué estaban sufriendo. Y el intérprete tendría que decirlo, y vaya, eso, eso lo solucionó todo; simplemente arrojaban sus muletas y bastones y comenzaban a correr.
Y le dije: “Llama algunas cartas más”.

40 Y cuando lo hicieron, por la providencia de Dios, la siguiente fue esa niña. Ella tenía el siguiente número de tarjeta. Y aquí viene ella; ella sólo estaba sonriendo, ya saben, un pequeño diente en el frente, y ella estaba sonriendo, Ud. sabe, tratando de llegar a mí. Y le dije al intérprete, le dije: “Sólo diga lo que digo”.
Ella dijo: “Muy bien, Hermano Branham”.
Le dije: “Va a ver que algo ya sucedió”.
Le dije: “Cariño, eres la niña que me conoció hace un rato y …” Ella asintió con la cabeza mientras la intérprete hablaba.
Y le dije: “Su respeto a Jesucristo, te acercaste de la manera correcta”. Esa es muchas veces la razón por la que los estadounidenses no obtenemos nada: no venimos a Dios lo suficientemente reverentes. ¿No les parece? Simplemente sabemos más al respecto, y así … Dios vive con humildad y sencillez.

41 Entonces dije: “Dios te recompensó, cariño. Él te sanó allá afuera y quiero que vengas aquí y te sientes y hagas que algunos de los hombres te desabrochen estos aparatos ortopédicos y cosas que te rodean, y dejes que tu manita se apoye en tu cadera, y justo cuando te quitan el aparato, deja que tu manita se deslice hacia abajo por tu pierna hasta donde tu piernita corta llegue”. Y yo dije: “Ahora, haz eso aquí, luego muéstrame”.
Y luego llamé al siguiente. Y el Espíritu Santo se mostraba en la visión. Mientras la visión continuaba, la escuché gritar; aquí ella cruzó el piso con muletas en sus manos y aparatos ortopédicos sobre su cabeza, gritando con lo más alto de su voz, subiendo los escalones, bajando y cruzando, por el otro lado, con los pies descalzos corriendo. como ella pudo ir. Y ella está perfectamente normal y bien, porque su respeto y su amor a Jesucristo trajeron su bendición sobre ella.

42 Mis queridos amigos Cristianos, esta noche, Jesucristo es el mismo en Owensboro, Kentucky, que en Kuopio, Finlandia. ¿No se acercarán a Él esta noche, el Hijo de Dios, el amor soberano, y dirán: “Señor Jesús, te creo, y estoy necesitado, y ahora te estoy aceptando como mi Sanador”. Dios se lo concederá. ¿No lo harán mientras tenemos una palabra de oración?
Nuestro Padre celestial, venimos a Ti en el Nombre de Tu santo Hijo, Jesús, porque sabemos que no tenemos nombre ni nada en lo que podamos acercarnos a Ti. Pero Él nos ha dicho que cualquier cosa que Te pidamos en Su Nombre, que Tú lo harías. Y en mi corazón esta noche, al recordarlo, hace unos cuatro años, cuando ocurrió esta instancia allí en Finlandia, tal vez a través de esas tierras heladas esta noche, esa pequeña niña finlandesa puede estar sentada junto a un fuego, mirando esa pierna que alguna vez estuvo coja, pero el Espíritu Santo lo energizó con el poder de Dios; ahora ella es normal. Pobrecita, madre y padre descansando debajo del hielo en alguna parte, sus cuerpos, confío en que sus almas estén Contigo …

43 Ahora, dinos, para Tu gloria, como la mujer que rompió la caja de alabastro y dijo: “Dondequiera que predicara el Evangelio esto se cuente como un memorial”. Muchos niños pobres de Kentucky están sentados aquí esta noche, ancianas madres y papás, hermanos y hermanas, que están necesitados. Tal vez no hemos caminado como deberíamos, Padre, pero ahora Te pedimos que nos perdones. Quita el mal de nuestra vida. Queremos venir a Tu Casa algún día y ser bienvenidos en la puerta. Si hay algo mal con nosotros, Padre, perdónanos, ¿quieres? Concede esta noche, que muchos serán sanados, salvos. Que los incrédulos ahora digan dentro de su corazón: “Ahora acepto a Jesús como mi Salvador. A partir de esta noche, voy a servirlo con todo mi corazón”. Que el hombre o la mujer enfermos digan: “Lo estoy aceptando como mi Sanador”. Que sean sanados el resto de sus vidas.

44 Y ahora, Señor, Tú que enviaste un Ángel en el nacimiento de Tu inútil siervo, eso me ha guiado a través de la vida y me trajo hasta aquí. Ruego que lo envíes esta noche de una manera especial aquí en la plataforma, y que Él haga el trabajo que Tú le has ordenado, Señor, y que Tu siervo sea sumiso a Su voz y a Su voluntad. Muestra grandes visiones poderosas y obtén gloria, Padre. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
Billy, ¿cuántas tarjetas diste? ¿Cien? ¿Cuál, cual letra? ¿R? Es simplemente imposible para nosotros tener a todos aquí en la plataforma, amigos. No saben cómo me gustaría tomar a todas las personas enfermas aquí esta noche, sólo sentarme y hablar una hora con Ud. orar con Ud. No puedo hacer eso. Simplemente, no puedo hacerlo. El tiempo no lo permitirá. Pero sólo tengo que…
Les damos a todos los que quieren una tarjeta de oración, luego llamamos a algunos de ellos aquí y oramos con ellos. El Espíritu Santo se mueve, luego Eso continúa a través de la audiencia. Entonces es una bendición para la gente y sanarlos. Quiero que crean.

45 Ahora, comencemos esta noche en nuestras tarjetas de oración y llamemos algunas: diez, quince, veinte, algo. Tal vez lleguemos a cinco o seis o ellos, tal vez a todos ellos. Pero hago eso para que pueda distinguir. ¿Se dan cuenta de que cada persona aquí es un espíritu? Y ese espíritu se mueve, y en ese conglomerado hasta que me lleva a un lugar donde yo, puedo comenzar a ver la visión, tengo que tener a alguien aquí en la plataforma para hablar. No sé por qué, pero así es como Él lo hace. Jesús … Ud. dice: “Hermano Branham, eso es psicología”.
Bueno, Jesús tomó a un hombre y lo llevó fuera de la ciudad. ¿Es eso correcto? Y Pedro, Jacobo y Juan, se quedaron con Él cuando la niña estaba muerta, la hija de Jairo. Y todos estaban dudando, y dijeron: oh, Él dijo: “Ella está dormida”.
Dijeron: “Bueno, sabemos que está muerta”. Se rieron de Él. Y Él sacó a todos. ¿Es correcto? Cuando Pedro fue a levantar a Dorcas, todas las viudas lloraban y todo; él sacó a todos de la casa. Él tiene que estar solo.

46 Veamos, la noche anterior, esta es la tercera noche, supongo, comenzamos en uno, y luego anoche a la última, comencemos a la mitad de esta noche, alrededor de 50, tarjeta de oración R-50. Ud. mire, está su nombre y dirección en un lado, en el otro lado tiene una letra y un número, R-50, ¿quién tiene la tarjeta de oración R-50, levante su mano? R-51, 52, 53, 54, 55, 56, 57, 58, 59, 60. Hagan que se alineen aquí, ¿a la derecha? Recibe a ese hombre.
Ahora, mire a su alrededor y vea a alguien, ¿60? ¿Cuántos son? Eso es de 50 a 60, eso es diez. Hemos estado teniendo quince. Intentemos quince de nuevo esta noche, hasta 65. R-60 a 65. Ahora, veamos dónde estamos parados.

47 Ahora, si alguien no puede levantarse, deje-deje que le diga a alguien para que puedan ayudarlo y traerlos. O alguien sordo y no puede oír, deje que la gente mire a sus vecinos tan pronto como sepamos si están todos aquí. Ahora, les voy a pedir algo, como mi amigo y amigo del Señor Jesús, que intenten ser tan reverentes como puedan durante los próximos minutos. Ahora, nadie en el mundo cree en una salvación sincera como-más que yo, creo en regocijarme, ser feliz, gritar y alabar a Dios; Yo creo en todo eso. Pero cuando venimos a Él, vengamos reverentemente. Y luego cuando … Y sea reverente. Y cuando, luego, cuando Dios le sane, entonces tome su libertad y dele las gracias, o haga lo que quiera hacer. Mientras esté en orden, pues, todo estará bien. Y sólo esperamos un buen tiempo para la gloria de Dios.

48 Ahora, mientras se alinean, déjenme preguntarles algo un poco. ¿Qué si Jesús estuviera parado aquí esta noche, parado en la plataforma? “Bueno”, dices, “Hermano Branham, Él vendría y sanaría a este y sanaría a ese”.
¿Lo haría? Él no puede hacer lo que Él ya ha hecho. Él sólo le diría: “Pues, te sané cuando morí, había llagas en su … en mi espalda por tu sanidad en el Calvario. ¿Crees esto?”
Ud. diría: “Sí, Señor, lo creo”.
Él diría: “Entonces, según tu fe, sea contigo”.
Ahora, ¿cuántos saben esto, que Jesús nunca sanó a nadie? ¿Sabía Ud. eso? Déjeme decirle. Él dijo: “No soy Yo quien hace el trabajo; es Mi Padre que mora en Mí; Él hace el trabajo. ¿Es correcto? ”No yo…“

49 Y miren cuando los judíos lo interrogaron, cuando Él pasó por medio de todo ese gran grupo de personas que eran cojas, ciegas, paralizadas y secos, y todo tipo de condiciones. Y Él, le dijo a la persona, fue hacia un hombre tendido en una estera. Sólo miren, San Juan 5, cómo estaban ellos secos. ¿No dirían los críticos de hoy: “¿Por qué no curó a todos ellos?” Eso es lo que dicen: “Si Él es un Sanador Divino, que lo sane. Si existe tal cosa como la sanidad Divina, que Él sane a ese”.
Eso es lo que le dijeron. Pasó por todos esos lisiados y cosas, Emmanuel, ungido, el mismo Dios del cielo, representado aquí en carne. ¿Uds. creen en la Deidad de Cristo, todos Uds., ¿no es así? Él era Dios. Él no era un hombre. La gente de hoy trata de rebajarlo a ser un profeta. Él era, era Dios o el mayor engañador que el mundo haya tenido. La sangre de un profeta no le haría ningún bien. Un profeta es un hombre. Pero Jesús era Dios. La Biblia dice que Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo. ¿Es eso correcto?

50 Miren a Jesús aquí cuando lo interrogaron acerca de todas estas cosas, y al hombre que empacaba su lecho y demás, eso había sido sanado. Él dijo, ahora escuchen, San Juan 5:19: “
De cierto, de cierto…“ Eso es absolutamente, absolutamente. ”… Os digo que el Hijo no puede hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; eso también hace al Hijo.
Porque el Padre le muestra al Hijo todas las cosas que Él mismo hace.:
… El Padre trabaja… y Yo trabajo hasta ahora“.
¿Es correcto? San Juan 5:19 y 20. Ahora, Jesús es sincero. En otras palabras, dijo: “No podía hacer nada en absoluto hasta que el Padre le mostrara primero una visión, qué hacer”. Todo aquel que cree esa Escritura, levante su mano, San Juan 5:19. Eso es exactamente correcto. Entonces Jesús no hizo ninguna cosa hasta que el Padre le mostrara primero en una visión qué hacer.

51 Le mostró dónde había estado Felipe debajo de un árbol, orando, antes de que Natanael lo encontrara. ¿Es correcto? ¿Recuerdan eso? Le mostró a la mujer en el pozo donde tenía cinco maridos. ¿Es eso correcto? Pero la mujer que tocó el borde de Su vestido, Él no la sanó; Él dijo: “Tu fe te ha sanado”.
Miren, una vez dos ciegos lo siguieron. Estaban ciegos y decían: “Ten piedad de nosotros, Hijo de David, ten piedad”. Entró en la habitación, nunca les prestó atención; no había tenido una visión sobre ellos. Entonces fue a la habitación. Y mientras estaban en la habitación, trajeron a los ciegos. Él les tocó los ojos y les dijo: “Conforme a vuestra fe os sea hecho”. Y sus ojos fueron abiertos. ¿Es eso correcto?

52 Ahora, esta noche, si tienen fe en Cristo, de acuerdo con su fe, sólo toquen Su vestido. Miren lo que pasa. Sus ojos se abren, si lo creen. ¿Ven? Tengan fe en Dios.
Ahora, las cosas, ¿qué dijo Él? “Todavía un poco, y el mundo no me verá más. (Kosmos, orden mundial, personas) … El mundo no me verá más; pero vosotros me veréis (a la Iglesia), porque estaré con vosotros, en vosotros, hasta el fin del mundo ”. ¿Es eso correcto?
Hebreos 13: 8, “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos…” Entonces, si Él ha resucitado de los muertos, viviendo entre los hombres, en su Iglesia, hará las mismas cosas que Él hizo allá, lo hará aquí. Esta noche. Si eso es así, y Él lo produce esta noche, entonces no tienen derecho a dudar más y crean en Él. ¿Es correcto?
Ahora, si Él estuviera parado aquí, Él podría decirle qué le pasaba, decirle lo que es lo que Ud. ha hecho para causarlo. O lo que sea que el Padre le muestre, Él se lo diría. De lo contrario, Él no podría hacer nada. Y si Él puede hacer lo mismo en su Iglesia esta noche … ¿Están todos allí, todos alineados? Muy bien, traiga a su paciente.

53 Ahora, mientras la gente viene, quiero reverencia. Ahora, muy despacio, tarareemos esta canción una vez más, sólo un pequeño verso ahora, si lo desean.
Solo creed, solo creed, (Todos ahora)
Todo es posible, solo creed;
Solo creed, solo creed,
Todo es posible, solo creed.

54 Padre, te agradecemos y entramos en Tu Presencia ahora. Envía el Ángel de Dios. Recuerdan a Daniel orando, pasaron varios días antes de que el Ángel que lo dirigía pudiera llegar a él. Y recuerdan a Pablo orando en el barco esa noche, cuando todas las esperanzas de ser salvados habían desaparecido, y él salió y dijo: “Por lo tanto, varones, tened buen ánimo. El Ángel de Dios, cuyo siervo soy, estuvo a mi lado y me dijo que no temiera”, dijo, “por eso, varones, confío en Dios que será tal como se me mostró ”.
Y ahora, Señor, ayúdame por estas pobres personas enfermas que se encuentran en este auditorio esta noche, para que puedan ser sanados. Envía Tu gran Presencia y unge a Tu siervo para la gloria de Dios, para que la gente sepa que Tu eres Dios y yo soy Tu siervo. Lo pido en el Nombre de Tu Hijo, Jesucristo. Amén.

55 Todo el mundo, tan reverente como puedan estar. ¿Cómo está, señor? Él llegó después de todo. ¿Cree que Él está aquí para sanarle? Sabe, no hay una manera en el mundo para que saber algo de Ud. Ud. es un hombre; yo soy un hombre. Sólo nos reunimos. Pero Ud. tiene una necesidad grave y peligrosa. Tiene… su problema está en el recto. Tiene un crecimiento allí, alistándose para operar, maligno. Ud. viene de Oklahoma. [Un hombre habla con el Hermano Branham — Trad.] Sólo hay una esperanza para Ud.: que Dios sea misericordioso con Ud. ¿Cree que Dios le ayudará? Venga acá.
Nuestro Padre celestial, pedimos la Divina misericordia, para que bendigas a este hombre y lo ayudes. Él anhela vivir, Señor. Ha viajado lejos. Los doctores, Tus siervos, están haciendo todo lo que saben hacer para ayudarlo. Y oro por misericordia. Y ahora, Padre, este demonio llamado cáncer, que le está quitando la vida, te pido Tu gloria para reprender a esta cosa horrible y que deje su cuerpo. Y tú, demonio llamado cáncer, te conjuro por el Hijo de Dios, a quien represento aquí en este púlpito esta noche, para que salgas del hombre y lo dejes.
Muy bien, hermano, ¿cree ahora que Dios le permitirá recuperarse? Muy bien, quiero que nos de un testimonio, o nos escriba y nos lo haga saber, ¿lo hará? Dios le bendiga, escuchemos de Ud. ahora antes de que se vaya.

56 Ahora, ¿un crecimiento… justo antes…? … ¿Sabe qué es un cáncer? En términos Bíblicos, es un demonio. Hubo un tiempo en el que no Ud. no era nada, pero ¿sabía que Ud. originó de un germen y comenzó a multiplicar las células? Y su vida detrás de esa célula era vida. Y un cáncer es una vida, y viene a Ud. otra vida que no le pertenece, y también multiplica células. Y ahora, es un demonio; la Biblia lo declara así. Y la sanidad Divina, lo único que hace, sólo se necesita: hace que la vida de la cosa se vaya y el crecimiento desaparezca.
¿Cómo está, señora? ¿Cree con todo su corazón? Supongo que somos extraños. Quizás nunca nos hemos conocido en la vida. Toda mi vida nunca la he visto. Supongo que somos extraños. ¿Cree que Dios en Su amor y misericordia ha enviado a Su Hijo Jesucristo para sanarla? Y sólo lo represento a Él por esta Palabra. ¿Cree eso? Y Ud. es … es Cristiana. Y está creyendo esta noche que Dios le ayudará si esta iglesia, conmigo, ora por ti. ¿Crees eso?

57 Ahora, lo único que yo podría hacer como Su siervo, podría ser saber algo en su vida si Él me lo revelara, eso le ayudaría a tener fe. Eso es lo que le falta, porque Cristo, cuando murió en el Calvario, pagó por su enfermedad. ¿Es correcto?
No puede notarlo en su cara, pero tiene una catarata en el ojo (¿es correcto?), atrás, así que no puede verlo. Además de eso, tiene algo a su lado, eso es un crecimiento. ¿Es eso correcto? Causa que esté extremadamente nerviosa, que es lo que llaman tumor graso. ¿Cree que Dios le sanará? Venga aquí sólo un momento. Esto …? … No lo dude, tenga fe.
Madre, tengo una madre en casa esta noche, tal vez de su edad. Si alguien fuera a orar por ella, ella estaba en su lugar, me gustaría ser muy sincero. Seré tan sincero como pueda para pedirle a Dios. Y la gente también lo hará.

58 Bueno, ahora, si esa es la verdad, lo que sea que se le haya dicho, si esa es la verdad, entonces hay una forma sobrenatural aquí que lo sabe. No, ¿no es así? Muy bien. Inclinemos nuestras cabezas.
Padre celestial, pido misericordia Divina para nuestra hermana. Y oro para que Tus misericordias recaigan sobre ella, para que se sane. Concédelo, Señor. Que Tu Espíritu mueva todo este poder de Satanás que está sobre ella y la haga sentir bien. Reprendo las cosas malvadas de su cuerpo, según Tu Palabra, en el Nombre de Tu Hijo, Jesucristo. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Que se le haya ido. ¿Cree que se ha ido? Dios le bendiga. Ahora, ese sentimiento que tenía era la vida de ese crecimiento que se fue de Ud. esa sensación fría. Ud. supo eso. Fue entonces cuando cayó. Ahora, si sigue creyendo, entonces ya no le molestará más. Dios le bendiga. Y que Ud. … Déjenos saber de Ud.
Ahora, esté en fe. Esté creyente No lo dude.

59 Ahora, cada persona en este edificio en este momento, debe tener fe en Dios. ¿Cuántos por ahí quisieran ser sanados, que no tengan tarjetas de oración, o nada, digan: “Dios, sé misericordioso conmigo, quiero ser sanado”. Levante las manos en cualquier lugar, para poder verlos, ¿dónde está su mano …? … Ahora, ese es el noventa por ciento de la audiencia que está sin tarjetas. No para venir aquí, pero les reto de esta manera, como siervo de Dios, si miran de esta manera y oran y dicen: “Dios, creo que lo que dijo el hombre es la verdad”. Dios le recompensará por eso y le sanará. Sólo estoy tratando de representar al Señor Jesucristo.
¿Cómo está, señora? Disculpe, estaba viendo que algo estaba sucediendo allí, y yo … yo …

60 No tendrá que orar más, pequeña dama canosa, sentada allí con sinusitis, sentada allí atrás, si sólo tiene fe ahora. Eso es lo que estaba viendo, señora. El Ángel del Señor estaba parado a su lado allí. Ud. es consciente de eso. Ud. estaba orando. ¿No era así? Ahora, Dios le ha sanado. Vaya y regocijase y sea feliz.
Quizás, quizás Ud. y yo hablemos un rato. Somos extraños, ¿verdad? No sé nada de Ud., nunca la he visto; somos perfectos extraños. Nunca le vi, pero Dios le conoce. Él la ha alimentado todos los días de su vida; todo lo que Ud. tiene se lo ha dado. Ahora, tenga fe en Él.

61 Ud. es madre, ¿no? ¿Cree que soy el profeta de Dios? Yo creo eso. Ud. también es Cristiana. Tiene tres hijos y sufre con un tumor, un tumor de tiroides. Varios doctores le han examinado. ¿Es eso correcto? ¿Es esa la verdad? La han desahuciado y dicen que si no tiene una operación de inmediato, morirá. Ud. condujo aquí en un auto, ¿verdad? Ud. viene de Maysville, Kentucky. ¿No es su nombre Drake? Veo al doctor cuando le sacó eso, esa sabana y la miró. ¿Es su primer nombre Mabel, o algo así? ¿No es así? Es cierto, levante su mano. Nunca la vi en mi vida, pero vi que ese doctor corpulento estaba trabajando con Ud., sacó su tarjeta del archivo, se puso de pie y la miró. Sigua su camino y regocíjese; que Dios la sane.
Digamos: “Gracias a nuestro Señor Jesucristo”. Creen ahora; no lo duden. Toda persona debería creer ahora. Sólo tengan fe en Dios.

62 Dios le bendiga, y que el Señor Jesús conceda esta bendición. Ud. es una mujer que ha tenido una operación. Y la operación ha sido en la vesícula biliar, y no sanará. ¿Es eso correcto? Si es así, levante la mano. No estaba leyendo su mente; era una visión que se mostró aquí mismo. Vi la operación realizada cuando entraron y tomaron la vesícula biliar.
Nuestro Padre celestial, bendice a nuestra hermana, y que ella se vaya de aquí esta noche y esté completamente sana. Pido esta bendición en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, hermana. Ahora sanará, no se preocupe. Si Él sabe lo que era, seguramente Él sabe lo que será. ¿Es correcto? Se va a poner bien, así que no se preocupe. Dios le bendiga.
Tenga fe en Dios. Todos deberían creer.

63 Ud. ha estado sufriendo de un nerviosismo extremo allí, la pequeña dama con el abrigo negro puesto, ¿verdad, señora? ¿Es eso correcto? Estaba … Ud. se pone tan nerviosa que casi no se puede sostener. Y eso es especialmente en la noche; cuando se pone el sol, Ud. se pone realmente nerviosa. ¿No es así? Si es así, sostenga su mano. El otro día, cuando miraba por la ventana, esa sensación de tristeza le invadió. ¿No es esa la verdad? Levántese, Jesucristo la ha sanado ahora. Puede irse a casa y estar bien. Dios le bendiga. Su fe la ha sanado. Tenga fe en Dios.

64 Esta pequeña dama sentada en el extremo con una bufanda alrededor del cuello, sufre también problemas cardíacos, si sólo quisiera, podría recuperarse, si sólo tuviera fe y creyera. Ponga su mano sobre ella, papá, ahí, y ponga su mano… Hombre allí con los pantalones amarillos puestos, ponga su mano sobre la dama allí mientras oramos.
Padre nuestro, te pedimos que la sanes completamente. Que Tu espíritu la ayude. Oramos en el Nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga.
Muy bien, traigan a la dama. Veo al Ángel del Señor parado aquí, un círculo de fuego, un pequeño pilar. Es … lo veo parado aquí mismo; hay algo en eso. Está viniendo; es un hombre. Él tiene una ruptura. Ahí está el hombre justo ahí, golpeándose la cabeza. ¿Es eso cierto, señor? ¿Quiere estar sano? Vi a un hombre canoso con gafas puestas. Póngase de pie y acepte su sanidad en el Nombre del Señor Jesucristo y sea sanado. Que el Señor le conceda su sanidad, mi hermano.
Tengan fe en Dios.

65 Señora, somos extraños. No la conozco, ¿verdad? En Vandalia, Illinois, Ud. me vio. Eso fue hace varios años. ¿Recuerda la gran campaña allí? ¿Recuerda que el niño sordo y mudo que no podía hablar ni oír era el zapatero, o algo así, allí abajo? Y al día siguiente tuvieron la gran difusión en el periódico al respecto. Hecho … [La señora habla con el Hermano Branham — Trad.] Sí. Si. Sí, señora. Recibí una carta de él aquí no hace mucho, perfectamente normal todavía.
Le gustaría recuperarse de ese problema estomacal, ¿verdad? La artritis también, ¿no es cierto? Ud. es una persona nerviosa; siempre está molesta lo que le ha causado una úlcera péptica, que causa ácido en la boca y otras cosas. ¿No es eso cierto? Si esa es la verdad, levante la mano. Ahora, ¿qué pasa si le digo que Jesucristo la ha sanado? ¿Lo creerá? Bueno, Él lo ha hecho. Vaya, regocíjese y agradezca, sea agradecida con Dios, sea sana. Tenga fe. No lo dude. Crea en Dios.
Es su simple fe infantil que sana. Yo no sané a la mujer. Su fe se elevó a un lugar donde ella podía ser sanada. Simplemente créanle a Él. Eso es todo lo que tienen que hacer.

66 Yo estaba orando allí, y lo vi a Él venir por ese camino nuevamente. Uds. queridos amigos Cristianos, es una Luz, y yo miro la Luz cuando se apaga. Luego la Luz se queda allí, luego se materializa y veo lo que está sucediendo; así es como lo llamo así. Veo a la persona. Y es Dios respondiendo a su oración. No sean desconfiados; eso es lo que dice la Biblia. ¿Jesucristo percibió los pensamientos de ellos? ¿Es eso correcto? Bueno, si Él es el mismo ayer, hoy y siempre, tengan fe en Él, créanle. Dios lo hará suceder.

67 Muy bien, vamos, señor. ¿Qué piensa sobre esto? ¿Con todo su corazón? ¿Cree que Dios sanó esa diabetes ahora mismo? ¿Lo hace? Pues que Dios le bendiga. Sigua su camino y no tendrá que hacer nada más al respecto. Dios sea con Ud.
Digamos, “Gracias a Dios”, amigos.
Trae esto… Disculpe. Tuve una sensación extraña cuando dije diabetes sobre él, ¿Ud. no? Lo mismo, sigua caminando, agradeciendo a Dios, eso le dejará. Dios le bendiga, hermana, sólo siga.
Dios conceda la sanidad de esta mujer, te ruego Padre, que salga de este edificio esta noche como una mujer sólida y saludable para Tu gloria en el Nombre de Jesús. Lo que querías que hiciera. Dios le bendiga.
Muy bien. Venga señora. ¿No es maravilloso? ¿Quién podría dudar de Dios? Alguien desafía la Biblia: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y los siglos”.

68 ¿Cómo está, hermana? Hay alrededor del ochenta por ciento de esa congregación que tiene problemas. ¿Quieres que se lo muestre? Cuántos en este edificio sufren problemas nerviosos, una condición nerviosa, levanten las manos, en todas partes, en todas partes. ¿Ve? Uds. todos pueden ser sanados en este momento.
Dios Todopoderoso, sé misericordioso, al ver a este espíritu triste, cansado, colgando alrededor de esta mujer, y saber que la tomaría y la pondría en la institución demente, haría que golpeara su cabeza contra las paredes hasta que muriera, si él podía hacerlo. Pero, Dios, ahora venimos creyendo, y sabemos que recibió mucho apoyo aquí esta noche. Y Padre, creemos que Tú eres toda la ayuda que necesitamos. Y ahora, en el Nombre de Jesucristo, que este demonio nervioso deje a esta mujer y a cada persona aquí. En el Nombre de Jesucristo, sal de esas personas. Dios le bendiga. Mire, ha estado en Ud. bastante tiempo. Comenzó en la menopausia. Ya lo ha superado; va a estar bien. Sigua regocijándose, gracias a Dios. Ud. pensaba que tenía muchas cosas mal, pero ese es el problema principal…? …

69 Oh, cómo Dios podría posarse en esta pequeña audiencia en este momento y simplemente barrer a todos fuera de aquí. Está llorando, señor; sé lo que le pasa. Sé que se lastimó la espalda. ¿Es verdad? Porque estoy esperando que Él te sane, yo … Alguien, veo que el hombre se inclina paralizado, todos saben. ¿Pero tuviste una herida …? … se lastimó la espalda allí y se hirió la espalda. Vi la visión cuatro o cinco veces sobre ti, pero Ud. teme no poder recuperarse. Sí que puede. Deje de pensar eso. Cuando Él me lo diga, se lo diré. Pero no puedo decirlo, hasta que Él me lo diga… Lo he estado observando. Lo vi sentado aquí hace un momento, vi su … su lesión, vi lo que pasó. Pero no puedo decirlo hasta que Él me lo diga. Sólo deje que su fe se eleve. Creo que va a estar bien. Sólo tenga fe en Dios. Dios lo concederá. Ahora, tiene ese espíritu moviéndose, justo ahora.

70 Todos reverentes, tan reverentes como puedan estar, y estén en oración. Hay una … una línea de cadena oscura que viene de ese hombre a ese público. Que Dios … Sí, lo es. Se está moviendo hacia abajo sobre una mujer. Ud. esta sentada allá atrás, tiene una lesión en la espalda, un hueso lesionado en la espalda. ¿No es así, señora, sentada allá atrás? ¿Estaba allí orando? Tuvo una lesión en la espalda también, ambos: espalda, ¿verdad? Me miró allí, estaba … No, la señora de allá atrás, también hay una cadena corriendo hacia ti. ¿Es verdad? Dios sea con Ud. Dios los bendiga a ambos y los sane.
Ese chico sentado justo ahí, al final de la fila, también tiene algo mal en la espalda. ¿Es eso cierto, señor? ¿No tiene problemas estomacales también? ¿No es esa mujer su vecina? Los veo mirándose el uno al otro, hablando desde una cerca. ¿Es eso correcto? Dios los bendiga a los dos. Están sanos allí mismo. Dios Todopoderoso les ha tocado. Tú estás …? … Amén.
Venga señor. Dios le bendiga, hijo. ¿Quiere superar ese problema estomacal? Bueno, vaya y coma, y que Dios le bendiga.

71 Ese hombre sentado justo detrás de ese niño, es el papá de ese niño. ¿Los veo ir juntos en la misma casa? ¿No es así, señor? Y está enfermo y tiene problemas de vejiga, ¿verdad? ¿No es que su madre está sentada junto a él allí? Todos Uds. están en el mismo lugar. Y esa mujer tiene una hernia y un problema cardíaco. ¿Es eso correcto? Ponga sus manos el uno en el otro y se sanarán en el Nombre de Jesucristo.
Dios está aquí para sanar a los enfermos, si tienen fe para creer.
Venga señor. Oh vaya, diabetes, problemas cardíacos. ¿Quiere estar bien? Levante su mano y diga: “Gracias, Señor, por sanarme”. Y que el Señor Jesús le sane ahora y esté bien. Amén.
Digamos: “Gracias sean a Dios”.

72 Muy bien, traigan al hombre. Inclina sus cabezas: espíritu sordo sobre el hombre. Dios Todopoderoso, que resucitó a Jesucristo de los muertos, danos gracia, gloria y ayuda. Bendice a este hombre a quien bendigo en Tu Nombre. Y que el espíritu del enemigo deje a este hombre, en el Nombre de Jesucristo, lo pido. Amén. Satanás, sal de él por el Nombre de Jesús.
¿Me escucha? ¿Me escucha ahora? ¿Me oye ahora? Ud. es un ministro ¿me oye ahora? Diga “Amén” …? … Ahora, levante su cabeza. Su sordera, sordera estaba en este oído. Voy a decir un susurro real y Ud. lo dice en voz alta. ¡Alabado sea el Señor! [“Alabado sea el Señor”.] Amo a Jesús. [“Amo a Jesús”. – Trad.] ¿Puede oírlo? Acérquese al micrófono ahora. Ahora, miren, voy a poner mi dedo en esta oreja; Este es el oído sordo. Muy bien. Alabado sea el Señor, [“Alabado sea el Señor”]. Jesús le salva. [“Jesús le salva”. – Trad.] Ud. es un ministro del Evangelio, así que cree eso, ¿no? Dios le bendiga, sigua su camino regocijándose; está sano. Amén.
Venga señor. Quiero decirle algo. Ud. estaba sentado allí hace un momento, ¿no es así? Esa condición asmática lo dejó allí abajo, así que sigua su camino regocijándose y alabando.
Muy bien, señor. ¿Quiere recuperarse de la artritis y mientras viene? Simplemente cruce la plataforma y diga: “Gracias, Jesús, por sanarme”. Amén. Sólo cree en Dios.

73 Venga señora. ¿Cree con todo su corazón mientras viene? ¿Le gustaría volver a comer y tener una buena cena completa y, como solía hacerlo? ¿Cree que soy el profeta de Dios? Luego reprendo ese problema estomacal en el Nombre de Jesucristo, que la deje. Y Satanás no puede mantenerse donde Dios está parado. Vaya, coma su cena y haga lo que quiera, Dios la ha sanado. Dios le bendiga.
Muy bien, señor. ¿Ahora creen? ¿Todos creen? ¿Le aman con todo su corazón? ¿Creen que soy el profeta de Dios? Simplemente no para … Sólo soy, sólo, sólo un hombre, pero Él está usando esta manera. Veo algo en una botella. Es sangre. Hay una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce, trece, catorce, quince, dieciséis, diecisiete botellas de sangre. Has tenido diecisiete transfusiones de sangre. Ud. es anémico. ¿Es eso correcto? Y Ud. viene de otro estado, Arkansas. ¿Es eso correcto? Vaya a casa y termine … Recibió una transfusión de sangre del Calvario ahora, que le durará. Dios le bendiga y le sane.
¿Le creen a Dios? Pongámonos de pie un momento, en todas partes. Levantemos nuestras manos.

74 Padre Todopoderoso y todo suficiente, Quien trajo a Tu Hijo, Jesucristo, a este mundo, y está aquí como nuestro ejemplo. Mira estas manos levantadas en todas partes. Oro, querido Dios, con un corazón sincero, con toda la fuerza que me queda en mi cuerpo mortal, con todo mi corazón, y está escrito en las Escrituras que la oración ferviente y efectiva sirve mucho. Y con todo mi corazón te pido, Dios, no dejes que una persona salga de este edificio esta noche sin ser sanada. Si he encontrado gracia ante Tus ojos, y si hemos encontrado, todos nosotros, hemos encontrado gracia ante Tus ojos, escucha nuestras oraciones como dijiste; estamos confesando nuestras faltas una a la otra y orando el uno por el otro, para que podamos ser sanados.
Oh Dios, mira hacia abajo a través de esta audiencia, y mi cuerpo se está debilitando tanto. Yo, ruego, Padre, con todo mi corazón, que Tú concedas que el poder de Jesucristo se mueva a través de esta audiencia y se manifieste en ellos en este momento. Y que Tu siervo, en oración, reprenda a todo espíritu inmundo, a cada demonio, a cada enfermedad y a cada dolencia. Y que esta audiencia se levante en el poder de Dios y salga normalmente, bien y sanos, en el Nombre de Jesús…

Mensaje extraido de Messagehub