OBRAS DEL MENSAJE


Demonología
Evansville, Indiana, E.U.A.
53-1120
1 …confesión, desde niño, y cuando recién me convertí, y cuando me encontré con la, la gente, la gente del Evangelio Completo, siempre tuve en mi corazón que ellos eran algo diferente. Y cuando el Ángel del Señor se encontró conmigo…
¿Y cuántos estuvieron en mis reuniones primitivas cuando recién comencé? ¿Hay alguien aquí que estuvo en mis primeras reuniones cuando recién comencé? ¿De cómo tomaba a la gente por la mano, se acuerdan de eso? Muy bien. Y me escucharon decir que llegaría a acontecer, que Él me dijo, que llegaría a acontecer si yo era sincero, entonces podría… sabría los meros secretos del corazón de la gente. ¿Recuerdan que Él dijo eso? Ahora, no funcionó, no sucedió en ese entonces, pero Él dijo: “Llegaría a acontecer”. Bueno, ahora eso ha sucedido.
Y Él me dijo… Yo le dije, dije: “Yo lo cuestioné”.
Y Él dijo: “Yo estaré contigo”. Bueno, ese siempre ha sido un consuelo que he sabido, que Él estaba allí.
2 A menudo he escuchado a la gente decir: “Hermano Branham, ¿por qué no toma la iniciativa? Salga directamente allí y solo tome el lado y reprenda al enemigo”. Yo tenía temor de hacerlo. Porque yo… me imagino, tal vez, que haría, quizás había visto algo que no debería haber visto.
Y sí me doy cuenta, amigos, con toda sinceridad, que esto no es solo un… un drama, no es un espectáculo teatral. Nosotros estamos en la iglesia y… y es el… es el poder de Dios Todopoderoso. Y son espíritus demoniacos que están en las personas, es como si yo le dijera a los Cristianos que… Ahora no me refiero si…
Usted dice… “Yo tengo el Espíritu Santo, Hermano Branham. Yo no tengo ningún demonio”.
Bueno ahora, yo no digo: “Posesión demoniaca”, es una… “Opresión demoniaca”, ¿ven?, Satanás en la carne, no Satanás en el espíritu. Satanás en el espíritu da hábitos inmundos, y así sucesivamente, e incredulidad. Usted pudiera vivir tan puro, santo y limpio, y sin embargo, ser un pecador. Es la fe de usted lo que lo salva. ¿Ven? Mucha gente, simplemente es tan pura y limpia, y sin embargo, mucho más limpia, a veces, que la gente que profesa una vida Cristiana. Sin embargo, negarían el Espíritu Santo, negarían la operación misma del poder de Dios; ellos son incrédulos, sin importar que sean muy religiosos. Y el espíritu del anticristo es un espíritu muy religioso, justo en el margen, tan religioso como puede ser, el anticristo. Jesús aun dijo: “Engañarían el escogido mismo, si fuera posible, en el día final”. Eso es verdad.
Ahora, entonces les es menester saber dónde están, lo que están haciendo, dónde están parados, y de lo que están hablando, y a qué le están hablando.
3 Ahora, siendo que les he confesado este tanto, les voy a decir algo que nunca he dicho públicamente en una audiencia en mi vida, a sabiendas, a menos que haya estado bajo el Espíritu, alguna vez, porque hago cosas entonces que no sé que las estoy haciendo.
Pero en la plataforma muchas, muchas veces, veo el espíritu que se va de la persona. Hay toda clase de formas. Estoy preparando un libro sobre demonología, sobre lo que yo mismo sé, al personalmente lidiar con los demonios; ellos son seres. Ellos no son solo como un pensamiento como lo dice la ciencia Cristiana, en realidad es un ser, y uno lo ve cuando se va de la persona, como una sombra oscura. Los he visto, algunos de ellos se miran como murciélagos así de largos, tienen cabellos largos colgando. Los he visto de esa manera, y los he visto que se ven como tortugas, y como grandes arañas gigantescas que pesan cincuenta libras [22.6 kg] o algo así, parecida a una gran sombra, y se va de la gente. Regularmente, eso es epilepsia.
Y eso… se va directamente sobre la audiencia. Y Dios Todopoderoso, de Quién estamos hablando, y para ser profundamente sinceros, he visto estas cosas moverse sobre la audiencia. Yo las he visto, algunas veces, cuando la congregación estará en un mismo acuerdo, cuando ellos mismos ven esa cosa, muchas veces. Cientos y cientos de personas lo verían moverse.
Y por lo tanto, se requiere de la más profunda sinceridad. No es un alarde, usted no puede engañar al diablo en lo absoluto, él no alardea. Pero cuando usted realmente produce la… la Sangre de Jesucristo, Satanás no puede hacerle frente a eso. Ahora, eso solo es la verdad.
4 Bueno, ahora esto es lo que a menudo me he preguntado, y gracias por soportarme esta noche al explicar esto. Esto es lo que a menudo me he preguntado. Ahora me fijé que tengo un grupo grande de ministros aquí detrás de mí, por lo que estoy muy feliz de que estén aquí, mis hermanos. A menudo me he preguntado y he visto a la gente venir a las reuniones que han pasado por las reuniones, que pasaron por la línea de oración, entonces de repente, ellos terminan, allá en su casa. Algunos de ellos poseídos por espíritus malignos. Han pasado por ahí, se ha orado por ellos, se ha orado por ellos, se ha orado por ellos, y les han derramado aceite en la cabeza y se ha orado por ellos, y han pasado por esta oración… y todavía eso se queda allí colgando. Ahora, hay una razón en alguna parte. Si…
Ustedes saben que existe tal cosa como sanidad Divina, ¿no es así? Y saben que no hay un caso difícil con Dios. Pues, Dios sana la lepra igual como Él sanaría un dolor de muela. ¿Ven? Todo está bajo la expiación. Pero cuando… Miren, al leer los artículos, esta persona estaba sentada paralizada; sanó. Aquí está otro con, tal vez, con la última etapa del cáncer, simplemente marchito; y ellos son sanados. Luego vemos a otra persona, quizá con solo un… un dolor de cabeza persistente, o algo, y simplemente ha estado en una línea de oración tras otra. Hay algo mal en alguna parte, tiene que ser así.
Ahora, allí es donde el beneficio de este pequeño y humilde don que Dios me dio, si puedo estar a solas con la persona y en quietud y delante de Dios, revelará exactamente cuál es el problema. Hay algo que ellos no han hecho, o algo que deberían haber hecho. Hay una razón por eso, en alguna parte. Pero uno tiene que encontrar eso, entonces el paciente lo arregla, ellos se recuperan.
5 ¿Cuántas veces ha pasado eso? Solo Dios lo sabe. Miles de veces en personas que han venido, llenas con el Espíritu Santo, maestras de Escuela Dominical, y de todo, y sin embargo, muy atrás en el trayecto en alguna parte, algo sucedería. Aquí, el Espíritu Santo lo revela rápidamente, les dice exactamente lo que… “Pues, yo recuerdo eso, eso es exactamente cierto”. Y allí van y lo arreglan. Eso resolvió la enfermedad. ¿Ven? Bueno, esa es la razón (o la dolencia o la aflicción o lo que sea que es), bueno, esa es la razón por la que el pequeño don, que Dios dio, viene de una manera tan maravillosamente en la iglesia.
Pero cuando uno empieza a hacer eso en una audiencia de gente, bueno, entonces cada individuo tiene que tener ese mismo contacto, o no sienten que se oró por ellos. Ellos simplemente no lo hacen. He intentado eso durante ocho años.
Y me escucharon decir en Owensboro: “Allá en África, una vez que… Yo podría estar aquí bajo el Espíritu de Dios y alguien sentado allá, discerniría una cosa. Le diría a la persona lo que estaba mal o algo por el estilo, cada persona haría exactamente lo que se les dijo que hiciera. Si estaban acostados torcidos, atados, estarían dispuestos y haciendo su mejor esfuerzo para levantarse del catre o hacer… Y seguirían haciéndolo hasta que pudieran hacerlo, para levantarse. No hay derrota con ellos allá”.
6 Pero en los Estados Unidos, nunca funcionó exactamente bien. Solo hay… Por tantas enseñanzas en los Estados Unidos, tantas diferentes enseñanzas, hasta que cada uno tiene su propia idea. Dirían: “Ahora, mi pastor dijo que ese hombre era un espiritista”. Bueno, eso lo concluye con usted. Oh, Ud. dice: “Yo no creo eso ahora, Hermano Branham”. Pero muy adentro, en ese subconsciente, todavía está allí. Usualmente Ud. se mueve por su subconsciente.
Igual como un barco grande saliendo al mar, el capitán le da órdenes a un hombrecito que baja a las entrañas del barco, y oh, él no ve nada. Él solo opera conforme llegan las órdenes de arriba. Él no sabe. Él dice: “Maniobren de esa manera”, o “Giren para esta lado”, o “Avanzar a toda velocidad”, o “Retrocedan”. Él solo trabaja de acuerdo a lo que el hombre hace allí arriba.
7 Nosotros normalmente, esa… de esa manera trabaja su subconsciente. Lo maniobra a Ud. cuando está aquí arriba, Ud. está tratando de pensar esto, pero aquí abajo en lo profundo, hay otra cosa que lo mueve. Ahora, yo sé eso. He captado a los pacientes por los miles, en la plataforma, donde ellos dirán: “Hermano Branham, yo creo eso con todo mi corazón. Sí, Hermano Branham, creo eso”.
Y sin embargo, ¿allí en lo profundo? Yo pienso: “Dios, si ellos lo creyeron aquí abajo como lo creyeron aquí arriba, sería distinto”. ¿Ven?
Pero ellos lo creen aquí arriba, pero no aquí abajo. Entonces, eso, eso no funcionará. Esto, aquí anulará eso porque el subconsciente seguirá adelante. Intentará salir con una concepción mental que diga: “Gloria a Dios, estoy sanado. Alabado sea el Señor, estoy sanado”. Y aquí abajo, eso no lo está diciendo así. Entonces, finalmente, esto solo gobierna eso de inmediato. Y cuando surgen los síntomas, entonces dice: “Bueno, simplemente no lo recibí”. ¿Ven?
Allí está la cuestión. Esto tiene que estar con esto. Y esto y esto tiene que estar con eso. ¿Ven lo que quiero decir? Y entonces se lleva a cabo la sanidad. Luego usted, su alma, y su mente, y todo, está cooperando con Dios, y el canal de la bendición de Dios solo fluye directo a usted, y lo sana. Simplemente tiene que hacerlo.
8 Ahora, me he fijado en eso. Y he sido muy particular en lo que estaba haciendo, yo siempre esperaba. Quizás, tal vez Dios puso esa maldición en… permitió que Satanás la pusiera. Dios no pone una maldición en nadie, pero a veces, Él le permitirá a Satanás hacerlo, él lo hizo en Job y en muchos de ellos, Ud. sabe; que Satanás pone una maldición, Dios no lo hace. Dios es amor. Pero si usted hace algo errado, entonces simplemente queda suelto para que Satanás lo azote un poco.
Y entonces cuando esta maldición está sobre usted, y luego tal vez, ¿qué si por autoridad legal, usted regresa y quita la maldición, donde es la voluntad de Dios que eso se quede allí hasta que esta cosa se arregle? ¿Entonces qué al respecto? Entonces Ud. está en problemas con Dios. ¿Es eso correcto? Usted está en problemas con Dios.
9 Como una mujer vino a la plataforma allá en Durban, se acercó, una mujer grande, fuerte, de apariencia saludable. El Espíritu Santo le habló, y le dijo quién era ella, de dónde venía, cuál era su nombre, y donde había estado, quién era su esposo; le dijo que tenía un quiste en el vientre.
Ella dijo: “Eso es exactamente correcto”.
Yo dije: “Prepárese para la muerte, porque Ud. no va a vivir sino solo unos minutos”. En unos quince, o veinte minutos, ella era un cadáver. La sacaron cargando. ¿Ven?
Yo nunca digo eso cuando veo la muerte alrededor de una persona, solo oro por ellos, y continúo, porque yo no sé. Pero en esta ocasión yo vi la procesión fúnebre llevándose a cabo, y Dios ya lo había dicho así, entonces eso lo concluyó, ¿ven? Yo sabía que ella iba a morir. Así que ella murió, aun murió allí en suelo. Ella solo se fue caminando, se sentó, se quedó allí unos minutos, luego cayó muerta. Solo esta mujer normal y saludable, un pequeño quiste en… en el órgano femenino, eso era todo lo que estaba mal en ella. Pero murió y se acababa de ver anticipadamente.
Ahora, si yo hubiera sido el sanador, la hubiera sanado. Yo no podía sanarla, Dios es el Único. Usted tiene que obedecer lo que Él dice que haga.
10 Entonces, en todo eso, esa es la razón. ¿Se acuerdan de Moisés, quien hirió la roca cuando estaba supuesto a hablarle? ¿Cuántos recuerdan esa historia? Ustedes ministros se acuerdan. Ciertamente él se metió en problemas, ¿no es así? Él ni siquiera logró entrar a la tierra prometida. Dios solo lo sacó de eso, dijo: “No, ven aparte, Moisés”. Se desplazó por la ladera y allí él murió, los Ángeles se lo llevaron y lo enterraron. Y muchas otras historias en la Biblia, como esa. Entonces, he tratado de ser muy cuidadoso.
Pero hay una cosa en la que siempre he pensado. Que Dios, por el poder de Su muerte en el Calvario, le ha dado a la iglesia poder para echar fuera demonios. Porque Marcos 16 dice: “En Mi Nombre echarán fuera…”. (No: “Yo lo haré”; “Ellos lo harán”). “En Mi Nombre echarán fuera demonios”. ¿Es eso correcto? “Pondrán manos sobre los enfermos, y sanarán”.
Ahora, el imponer manos sobre los enfermos ha sido una cosa, que a menudo me he preguntado, como he dicho: No hay una madre aquí que no sepa lo que es el poner manos sobre los enfermos. Deje que su pequeño bebé enferme, y Ud. lo acaricia y juega con él un poquito, cómo eso lo calma.
11 ¿Alguna vez tuvieron un caballo nervioso y molesto o algo, o, un perro? Solo [El Hermano Branham da una palmadita para ilustrarlo. Ed.] acarícielo un poco y ponga sus manos sobre él, frótelo, ¿ven? ¿Entienden a lo que me refiero? Ahora, hay un poder de Dios al imponer manos sobre los enfermos, porque es un… es un mandamiento de Jesucristo, hacer eso.
Y el martes pasado, o, anteanoche, hace tres noches, han pasado, me imagino, cuando yo estaba en la iglesia del Hermano Vibbert, lo cual yo sabía que iba a ser la noche cuando íbamos a estar en la iglesia del Hermano Vibbert, creo, lo cual era martes en la noche. El Hermano Vibbert y yo tenemos una relación cercana, y pensé que si yo estaba equivocado, quería que Dios me perdonara, y estaba seguro que el Hermano Vibber lo haría también. Pero quería ver un enfrentamiento una vez, solo un enfrentamiento perfecto contra Satanás, porque he tenido algunas experiencias sin visión.
12 Y recuerdo que en Portland, Oregón, cuando aquel maniático corrió a la plataforma, tres veces más grande que yo. Yo pesaba ciento veintiocho libras [58 kg]. Él pesaba unas 260 [117 kg], siete pies [2.1 m] de alto, un hombre gigantesco. Él cruzó la plataforma columpiando sus brazos de esa manera, maldiciéndome, y escupiéndome la cara. Y dijo: “Te estás presentando como un hombre de Dios”. Dijo: “Voy a quebrar cada hueso de ese cuerpecito frágil que tienes”. Bueno, él era muy capaz de hacerlo, hablando humanamente.
Y yo acaba de guiar a Cristo a dos pequeños policías. Ellos corrieron a tomarlo. Yo dije: “Esto no es asunto de carne y sangre”. Y en cuanto dije eso, que Algo en el interior de mí se elevó. Y supe entonces que él estaba derrotado, porque Dios había… lo había dicho así.
Y él vino cruzando la plataforma y se detuvo, como a unos cinco pies [1.5m] de distancia de mí. Y él solo… [El Hermano Branham hace un ruido de escupir]… escupió y voló por toda mi cara. Él dijo: “Tú, víbora en la grama. Tú, hipócrita”. Dijo: “Párate aquí…”. Seiscientas personas estaban sentadas, aparte las que estaban de arriba abajo por la calle. Él dijo: “Simplemente voy a quebrar cada hueso en tu cuerpo”. Y sacó su gran puño, oh, su gran brazo enorme. Sus ojos comenzaron a dar vueltas, sus dientes se apretaron, y él… y él haría…
Y estos policías descubrieron que él le había fracturado un… la mandíbula y un hombro a un ministro el día anterior y tenían una orden de registro para agarrarlo, o, una orden de aprensión para agarrarlo, más bien, de inmediato. Él había salido de una institución para dementes. Simplemente no le agradaban los predicadores. Él solo los golpeaba; de todo.
13 Entonces, él pensó, entonces, que podía hacerlo, y cuando subió allí corriendo…
Y cómo el Espíritu Santo guiando, bueno, yo sabía en ese momento, ahora sin una visión primero, Algo me dijo: “No tengas miedo”.
Yo, cuando él vino hacia mí, pensé en lo que el Ángel dijo: “Yo estaré contigo”, pensé: “Si Tú estás aquí, lo cual dijiste que estarías, entonces ¿qué es él? ¿Cómo puede este filisteo incircunciso desafiar al Dios vivo?
Entonces, él vino hacia mí y dijo: “Quebraré cada hueso en tu cuerpo”. Y él hizo su puño hacia atrás.
Yo dije: “Por cuanto has desafiado al Espíritu de Dios, esta noche caerás en mis pies”. Yo no sabía que había dicho eso, ¿ven? Ese fue el Espíritu hablando, había tomado el control, entonces.
14 Así que, había dos desafíos. Y él corrió hacia mí, dijo: “Te mostraré a los pies de quién voy a caer”. Y él hizo su gran puño hacia atrás, de esta manera, y la audiencia estaba cautivada.
Y cuando él hizo su puño hacia atrás, yo dije: “Satanás, sal de él”.
Y el aventó sus manos hacia atrás de esa manera, sus ojos se le saltaron de esta manera, y dio vueltas. El aventó su cabeza hacia atrás y… giró en el piso, y cayó a mis pies, entonces la policía tuvo que venir a quitarlo rodándolo de mis pies antes de que pudiera moverme. Justo en la plataforma, él estaba perfectamente tendido ahí.
La policía dijo: “¿Está ese hombre muerto?”.
Yo dije: “No, señor”.
Dijo: “¿Ha sido sanado?”.
Le respondí: “No, señor, él adora ese espíritu. ¿Ven? Él hará que eso regrese a él porque piensa que él está correcto”. Yo dije: “Él no está sanado”. Lo quitaron dándole vueltas. Yo dije: “Quítenlo de mis pies”. Me estaba provocando calambres, allí tendido, ese hombre grande, sobre mis pies; yo no podía mover mis pies y a ambos al mismo tiempo. Y entonces yo… no podía sacar mis pies, y ellos le dieron vueltas, y quité mis pies, y fueron por…
15 Y en ese momento, cuando todos esos demonios vieron a su hombre principal derrotado: ellos solo comenzaron a levantarse de las sillas de ruedas, camillas, catres, y todo lo demás, y caminar. Ese fue el cierre de la reunión. Ellos solo, todos fueron sanados y salieron caminando. Eso fue todo, ¿ven? Solo…
Ahora, ¿lo ven? Cuando Satanás fue derrotado allí, toda la audiencia creyó unánime y siguió adelante. Ahora, si Satanás es derrotado en un solo caso, ¿por qué no pueden ellos hacer la misma cosa? ¿Ven?
16 Entonces, la otra noche, le dije a mi muchacho, dije: “Ahora, ¿cuántas tarjetas de oración repartiste?”.
Y todo ese día, yo solo me quedé bajo oración, viví en oración. Yo… solo me quedo en la habitación, no dejo que Billy y los demás me rodeen, yo cierro la puerta. Y me mantengo citando, digo: “El Ángel de Dios vino a mí y me dijo; cuando yo era solo un pequeño bebé, ni de tres minutos de nacido; y cuando Él se mantuvo arriba suspendido cuando yo era un bebé; toda mi vida Él me ha hablado; Él aún dejó que le tomaran una fotografía”. Yo comienzo a citar eso de nuevo. Digo: “Esa noche estando parado allá cuando Él caminó hacia mí”. No una visión, un Hombre, yo me quedé allí y hablé con Él, igual como lo haría con usted. No la imaginación, un Hombre, lo escuché caminando por el piso, Él se acercó, tan real como yo soy, o cualquiera.
Y Él se paró allí y me habló. Él dijo: “Tú fuiste enviado, naciste en este mundo, para orar por la gente enferma”. Él dijo: “Si eres sincero y logras que la gente te crea, nada impedirá tu oración”.
Y yo dije: “Bueno, Señor, ellos no me creerán”. Dije: “Soy un hombre pobre y vivo entre mi pueblo, que es pobre, y no tengo educación”.
Luego Él comenzó a decirme sobre estas cosas que sucederían. Y entonces Él dijo: “Yo seré contigo”.
17 Y yo pensé: “Allí estaba Él”. Y esa noche en el debate, cuando se tomó Su fotografía, donde miles de personas estaban sentadas en ese gran coliseo, este grupo aquí no conformaría el coro. ¿Ven? Y todos ellos parados allí, y el predicador Bautista, simplemente llamándome de todo en el mundo. Yo estaba sentado arriba en el balcón, él ni siquiera sabía que yo estaba allí. Tratando de burlarse del Hermano Bosworth, e hizo que le tomaran su fotografía con su dedo sacudiéndose frente a la cara del Hermano Bosworth, y cosa.
El Hermano Bosworth dijo: “Yo sé que el hermano Branham está aquí si él quiere despedir la audiencia”.
Cuando yo bajé, dije: “Bueno, yo no soy un sanador Divino. Solo hablo del Ángel de Dios, que vino y me dijo que orara por la gente enferma”. Dije: “Si yo testifico de la verdad, Dios testificará de mí. Si Dios no testifica de mí, entonces estoy errado, entonces yo solo estoy testificando de mí mismo”. Dije: “Yo estoy testificando de Él y Él testificará de mí”.
Y en ese momento Algo hizo: “¡Whew!” Aquí venía Él, ajá, bajando. Él estaba testificando, como unas treinta mil personas mirando Eso. Y ellos tomaron la fotografía de Eso, y allí estaba.
Y ahora, mientras el mundo científico comienza a entrar en esa esfera, ellos comienzan a decir: “Eso es verdad, ese poder…”.
Yo pensé: “Bueno, Dios, Tú… Tú… Tú me dijiste que hiciera esto. Y ¿por qué no puedo, mientras estoy en los Estados Unidos, si ellos no pueden creer estas señales, por qué no me dejas hacer otra cosa por ellos?”. Yo dije: “Dios, te pido esta noche que me ayudes, y vindiques, y Tú me escuchaste decirlo antes de venir a la plataforma, yo dije: Para que me ayudaras”.
18 Y esa noche en la plataforma, llamamos a unos pocos; en eso no recibimos nada visible que la gente pudiera ver. Llamamos a otro grupo y a lo largo del grupo estaba un, lo primero, era un muchacho; y la tapa de una dinamita había sido disparada en sus ojos. Un ojo estaba completamente desaparecido, amputado y se lo habían sacado. Y el otro fue golpeado directamente en el centro, y toda la vista había estallado de él; totalmente ciego.
Entonces, él subió, oré por el muchacho tan sinceramente como sé orar por cualquiera. Y allí su… Yo dije: “¿Puedes ver, hijo?”. Y una gran luz brillante bajó resplandeciente, de esta manera, en sus ojos. Él estaba mirando a este lado para ver la luz, yo le di vuelta a su cabeza, dije: “Esta es la Luz”.
Él miró para ese lado, dijo: “Lo siento, señor, no puedo ver nada”.
Bueno, recuerdo que en retos y lugares. Miré de nuevo y pensé: “Dios, ahora aquí está una oportunidad que yo… Si hay algo en mi vida, Tú quítalo. Si lo hay, yo no sé nada al respecto. Pero sé que Tú estás parado aquí, y prometiste esta cosa, y esto es Tu Palabra”. En mi corazón, comencé a cavar para agarrarme de algo: ¡Fe!
De nuevo me di la vuelta, puse mi mano sobre el ojo del muchacho, y dije: “Satanás, tú, que hizo esta maldad, toda las vistas están estalladas, cada nervio muerto, él está totalmente ciego, no puede diferenciar la luz del día de la oscuridad”. Y allí estaba él, y yo dije: “Pido en el Nombre de Jesucristo y ordeno que la vista venga a los ojos del muchacho”. Solté mi mano. Él pegó un gritó y me agarró la mano, corrió por la plataforma mirando sus manos, alabando a Dios.
19 ¿Qué fue eso? Dos mujeres, ciegas en sus ojos, vinieron a la plataforma, ambas recibieron su vista. Aquí venía un hombre sordo, vino a la plataforma, la audición vino a sus oídos. Él puede escuchar un susurro. ¿Qué fue eso? Eso me dio consuelo.
Cuando regrese de África, si es la voluntad de Dios, de eso se trató todo ayer, razón por la que me fui. Estoy contento que lo hice. Pensé que debía hacerlo. Y luego solo comenzó a golpearme…
20 … en sus pobres pies que llevaron el Evangelio antes de que yo naciera. Y nos arrodillamos allí, y en el Nombre de Jesucristo, Dios reprendió ese demonio de su pie que está así de hinchado. Eso se ha ido ahora, y él simplemente caminó como siempre lo hacía.
El Espíritu Santo me dijo: “Vete al bosque lo más rápido que puedas”. Tomé mi saco y sombrero, y yo dije: “Hermano Bosworth, tome Ud. el púlpito. Yo me voy”. Y salí y me quedé allá hasta que entré en conexión con Dios. Mi voz regresó, normal. Él me ha revelado que esto, esto que está sucediendo, ahora, es solo una cosita pequeñita. Esperen hasta que regrese de África.
Observen lo que está sucediendo ahora. La iglesia está subiendo, hermano, el poder de Dios, la marea está alta, avanzando; vamos de profundidades más profundas y alturas más altas. El poder apostólico y pentecostal chapado a la antigua de Dios que una vez habitó en los discípulos está regresando a los discípulos nuevamente. Eso es exactamente correcto. Y creo que cosas de las que Uds. nunca han oído hablar están ahora en proceso. Me siento, esta noche, como una persona nueva, solo de saber que Su poder está aquí.
21 Me quedan dos reuniones por realizar, una en la Florida. Y escuché hoy, que vamos a salir inmediatamente para África. Las reuniones se están preparando, y luego cuando entre en eso, y regrese, creo que van a ver una reunión completamente diferente.
Y creo que las cosas: Quiero tomar un grupo de ministros y juntarlos. La cuestión de eso es, si pueden conseguir predicadores moviéndose en el Espíritu de Dios, entonces Uds. tienen algo sucediendo, ¿lo ven? entonces ustedes… Ellos lo llevarán a la iglesia y la iglesia lo lleva aquí y de allí para allá. No una nueva organización, pero revivir estas que tenemos, de vuelta al Reino de Dios, otra vez, de regreso a la Fe apostólica. El Señor les bendiga, amigos. Creo que estamos… estamos al borde de algo.
Anoche, muy entrada la noche, probablemente cuando todos Uds. estaban dormidos, yo estaba hablando con Él. Lo podía sentir, Él estaba cerca de mí. Y tan seguro como creo que estoy parado aquí esta noche, con esta Biblia delante de mí, creo que Él va a aparecer visible delante de mí otra vez dentro de poco, tal vez antes de que me vaya de nuevo al extranjero. Oh, confío que Él lo hará. Tengo muchas cosas que decirle. Y yo… yo… yo confío que Él se me aparecerá, y cuando esté de regreso, tendré un Mensaje para Uds. que viene directamente del Trono de Dios. ¡Oh, qué maravilloso es Él!“.
Muy bien. Vamos a orar ahora por estos pañuelos.
22 Nuestro Padre celestial: “Haced todo lo que Él os diga”. María, hablando con el siervo. Y Señor, esa es nuestra esperanza esta noche, hacer exactamente lo que Tú digas: “Hacedlo”. Ruego, Padre, que, como Tú lo has ordenado en Tu Biblia, y ellos… se nos enseña que tomaban del cuerpo de Pablo, pañuelos o delantales. Ahora, sabemos que no somos San Pablo, pero sabemos que Tú todavía eres Jesús, Aquel Quien sana. Y te pido que sanes a cada uno que están representando estos pañuelos, todas las peticiones especiales, en todas partes, que Tú los sanes. Concédelo, Señor, y que ellos sanen, para Tu gloria. En el Nombre de Jesucristo. Amén.
23 En las reuniones, he encontrado algo que mi pobre corazón, corazón irlandés está tan emocionado, no sé qué hacer. Yo sé algo del Señor ahora, que no sabía hace una semana. ¿Ven? Sé que Él tiene un canal. “Vosotros sois los pámpanos”. Nosotros somos los que producimos el fruto, Él es la Vid que da la energía, pero los pámpanos llevan el fruto. ¿Es eso correcto? “En Mi Nombre echarán fuera demonios; nada os dañará de ninguna manera”. ¿Es eso correcto? Entonces estamos envueltos en el paquete de Vida de Dios: cada creyente.
Es igual como cuando Ud. recibe el Espíritu Santo, Dios les da una libreta bancaria. Y en la parte de abajo de cada cheque, tiene el Nombre de Jesús firmado. Y cualquier cosa que usted necesite, solo llene el cheque y mándelo a cambiar. Él lo hará, es bueno. ¿No creen Uds. eso? ¿Por qué? El depósito se hizo en el banco en el Calvario. “Él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz fue sobre Él; por Sus llagas hemos sido curados”. Cualquiera de esas bendiciones redentivas, que le pertenecen a cada creyente; si tienen miedo de llenar el cheque, nunca les servirá de nada. Si Ud. lo llena, y luego lo rompe, y lo pone en su bolsillo, nunca les servirá de nada. Solo rómpalo y encomiéndeselo a Él. Observe quién se encarga. Dios se encargará de ello. ¿Es eso correcto?
24 Billy, te estaba buscando. Pensé que tú… Te estaba buscando para que vinieras aquí. ¿Qué fue eso? ¿W? Las “W” y las “S”. Bueno, vamos a llamar de la “W”, entonces. Williams. Muy bien. Del uno al cien, ¿para qué lado? Bueno, vamos a llamar la tarjeta de oración “W” esta noche, de, vamos a llamar desde… del ochenta y cinco al cien, pr…
Ahora yo creo, ahora yo creo,
Todo es posible, ahora yo creo;
Ahora yo creo, ahora yo creo,
Todo es posible, ahora yo creo.
25 Nuestro Padre celestial, que en cada uno de nosotros ahora, bajes las cortinas en nuestros corazones a las cosas del mundo, y nos encerremos Contigo. Digan: “Señor, simplemente me estoy olvidando de mi denominación, y me estoy olvidando del mañana, y sus trabajos y afanes. Solo vengo a Ti, Señor, me estoy olvidando de quién está sentado a mi lado, lo que ellos pudieran decir. Me estoy olvidando de mi enfermedad o mi aflicción. Solo me estoy encerrando contigo ahora. E inspírame, oh Señor, ayúdame a creer. Ayúdame a creer todo lo que enseña la Escritura, ayúdame a creer todo lo que han dicho los profetas, los discípulos y los apóstoles, Tus santos varones, inspirados por el Espíritu Santo. Y como se nos enseña en esta noche que Tu Hijo resucitó de entre los muertos, y prometió que las cosas que Él hizo, Sus creyentes también deberían hacerlo. Y nos damos cuenta de que Él no afirmó ser un sanador, solo afirmó que hizo exactamente lo que el Padre le mostró. Eso es todo lo que Él podía hacer. Sabía lo que tenían en sus mentes. Percibió sus pensamientos. Y luego, Padre, aparece ante nosotros esta noche en esa realidad, y creeremos”.
Y, Señor, ayúdame, Tu siervo y unge a Tu siervo; tan indigno, Señor. Estoy pensando en anteanoche, ni siquiera podía decir un susurro, no sabía qué era lo que pasaba. Pero solo una pequeña charla, y todo está bien ahora.
Pero Dios, concede, que todo esté bien con cada persona que está aquí, esta noche. Oro por ellos. Y Tú, Quien me mostró misericordia, muéstrales misericordia a ellos. Ruego que Tú envíes a Tu Ángel ahora, el Mensajero de Dios, Quien revela los pensamientos de Dios al corazón humano, que Jesucristo pueda ser glorificado. Porque lo pedimos en Su Nombre. Amén.
26 …lo más grande se está moviendo. Si nuestro Maestro estuviera parado aquí esta noche con este traje que Él me dio, ¿qué haría Él? Él no reclamó ser un sanador. Él solo dijo: “Yo hago solo como el Padre me muestra”. Él sabía lo que ellos estaban haciendo, lo que habían hecho. En nuestra lección Escritural, Él sabía dónde estaba Felipe, antes que Natanael lo llamara, o, viceversa. Él conoció los pensamientos en el corazón de la mujer, que había tenido cinco maridos. Pero el sanar, Él no reclamó sanar, solo a medida que el Padre se lo mostraba. ¿Es eso correcto? San Juan 5:19.
Ahora, si Él ha resucitado de los muertos, Él dijo: “Las cosas que Yo hago vosotros también las haréis”. ¿Es eso correcto? Bueno, entonces si Él ha resucitado de los muertos, el poder que Él tuvo allí para saber los secretos de sus pensamientos, conocer sus corazones, conocer lo que estaba mal con ellos, lo que habían hecho, y la razón por la que no estaban sanados, y así sucesivamente, Él podía decírselos. ¿Es eso correcto? Pero ahora, cuántos saben ahora, con su mano levantada, que San Juan 5: Jesús, cuando Él pasó a través de todos esos lisiados y ciegos, Él no sanó a ninguno de ellos en el estanque de Betesda, pasó al lado de todos esos torcidos y ciegos y mancos y cojos, miles de ellos. Y se fue hacia un hombre que yacía en un lecho que tenía alguna clase de problema, tal vez de próstata o algo, tal vez tuberculosis; él llevaba treinta y ocho años con eso, y Él lo sanó a él. Pero si se fijan, la Escritura dice que Él sabía que él yacía allí.
27 Ahora, cuando los judíos lo cuestionaron (el versículo 19), Él dijo: “De cierto, de cierto”. Ahora, Uds. Católicos, en… en su traducción, en la traducción Douay, dice: “Amén, amén”. Y la traducción verdadera en la versión King James, del griego original, dice… dice: “De cierto, de cierto”, significa: “Absolutamente, absolutamente, os digo, no puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente”. ¿Es eso correcto? Ahora, ahora, ¿cuántos saben que la Biblia dice eso? Levanten su mano. San Juan 5. Correcto. Ahora, Jesús no hacía nada hasta que Él miraba al Padre haciéndolo primero. ¿Es eso correcto?
¿Cuántos creen que Él… que Él conocía sus pensamientos? Bueno entonces, Él leyó sus mentes. ¿Es eso correcto?
Ninguno de estos que leen la mente aquí afuera, de esta obra del diablo. El diablo tiene un patrón para todo lo que Dios tiene. ¿Creen eso? Si ven un viejo dólar falso, sepan que hay un dólar verdadero, hecho a partir de eso. Pero observe, Uds. no ven a los que leen la mente, y por el estilo, sanando a los enfermos, y predicando la venida de Cristo, y haciendo que las personas sean salvas y llenas con el Espíritu Santo. Están allá afuera cobrándoles un dólar para adivinar unas cuantas cosas. Eso es el diablo. Eso es exactamente.
28 Pero Dios tiene el poder, Él es perfecto en lo Suyo. Y Jesús dijo: “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis”; (¿Es eso correcto?) “aún más, o mayores; porque Yo voy a Mi Padre”.
Ahora, aquí está el… ¿Es este el paciente? Hermana. Muy bien. Discúlpeme. A veces otros se paran alrededor, me pongo interesado en hablar y yo…
Y todos aquí saben que he estado, durante los últimos minutos, como tardándome por algo, eso es, estoy esperando Su Presencia; porque sin Su presencia yo solo… Y se dan cuenta que esta noche es una pequeña desventaja. Si todos Uds. se fijan, hay un espíritu aquí, hay un espíritu allí, hay un espíritu aquí, hay un espíritu allá; en todas partes alrededor de mí hay espíritus. ¿Ven? Cada persona tiene un espíritu. Y ahora, observe: Aquí está alguien orando, allá está alguien orando, aquí está alguien orando, allá está alguien orando, allá está alguien orando. Y entonces cuando la unción baja, aquí está jalando para ese lado, y para este lado, y este lado, y este lado. ¿Ven? Y uno tiene que acercar a una persona, y llegar a un punto donde uno pueda tomar su propio espíritu y moverlo a donde uno pueda ver aquí, y después uno puede ver de manera individual otros lugares. ¿Ven?
Pero ahora, nunca he visto antes a este hombre. Me supongo que somos desconocidos, ¿lo somos, señor? Yo nunca lo he visto a usted. Pienso que nunca lo he visto. Bueno, acabo de llegar al pueblo hace unos minutos, solo para, el tiempo suficiente, para cambiarme de ropa, y llegar aquí. Y entonces, Ud. fue solo un hombre al que le dieron una tarjeta de oración aquí, y solo fue llamado a subir aquí a la plataforma, y eso es todo lo que hay al respecto.
29 Pero ahora, ¿cree usted que… que las cosas que ha escuchado que están en la Biblia, sobre Jesús resucitando de los muertos, cree que eso es verdad? Lo cree. ¿Y cree que si Él estuviera aquí esta noche, parado aquí donde yo estoy parado, y estuviéramos parados juntos, y Él fuera visible…?
Miren, Él… Las únicas manos que Cristo tiene esta noche, son nuestras manos, los únicos labios que Él tiene. Él está al lado del Padre, mandó al Espíritu Santo de regreso, la tercera Persona, la Trinidad, para dar testimonio de Su ser, el cual es Dios. Eso es Dios en nosotros. Y la Biblia dice que nosotros llegamos a ser (Jesús dijo) llegamos a ser dioses, en una forma; la Escritura lo dice así. ¿Ven? somos dioses. ¿Por qué? Somos hijos de Dios. Yo soy… En esa manera, lo somos, porque, igual como, yo soy un Branham porque salí de la rama Branham. Y nosotros somos… De esa manera porque somos… somos hijos de Dios, descendientes de Dios. ¿Creen Uds. eso?
Quiero que todos sean tan reverentes como puedan, ahora. Quiero que se regocijen y sean felices. Bueno ahora, si me escuchan decir: “Mantengan a sus niños cerca de ustedes”, asegúrese de hacer eso, madre; porque hay dos o tres casos de epilepsia sentados allá esta noche, y eso es algo muy peligrosa. Se irá de uno a otro, tan… Esa es la peor cosa con la que tenemos que contender, es la epilepsia.
30 Ahora, ¿señor? Para hablar solo un minuto con usted, como lo hizo Jesús, con aquella mujer junto al pozo. Y para poder hablar con ella, Ud. sabe, yo tengo mi propia opinión de eso. Eso fue que, Él despachó a los discípulos. Y cuando Él despachó a los discípulos para que consiguieran algo para comer, yo creo que Él sabía que esa mujer iba a estar allí. Y entonces, cuando ella vino, hasta allí era que el Padre le había mostrado, que Él… Él debía tener contacto con la mujer. Y por tanto la mujer salió, y esa era la mujer que Él había visto en una visión. Él dijo: “Ven aquí”. Y Él dijo: “Dame de beber”.
Y ella dijo: “No es costumbre que ustedes… los judíos le pidan tal cosa a los samaritanos”.
Él dijo: “Pero si supieras con Quién estás hablando, tú Me pedirías a Mí de beber”. Entonces Él, después de hablar un rato con ella, fue directamente y le dijo su problema. ¿Es eso correcto?
31 Ahora, usted está… está consciente de que algo está sucediendo. Mire, esa es Su Presencia. Solo míreme a mí un minuto, como Su siervo, como representándolo a Él. Usted está… Ahora, eso no le hará daño. ¿Ven? Eso no le hará daño. Usted ha tenido un… Veo algo, es un accidente. Ha sido herido. Es en un lugar como una mina o algo; fue en una mina, usted ha sido herido. Y tiene algo mal con un lado de su rostro (está paralizado), y su oído. ¿Es eso verdad? Si lo es, levante su mano. Ahora, solo un momento, había algo… Lo que sea que Eso dijo fue cierto. Ahora eso era… esa era mi voz pero no era yo hablando. Miren. ¿Me cree? ¿Quiere ser sanado? ¿Cree que si le pido a Él, usted se pondrá bien? Venga aquí.
Oh, Dios, ten misericordia de mi hermano, a quien yo bendigo en Tu Nombre. Y ruego, Dios, que lo sanes, y que lo alivies. Oh, Eterno, Autor de la Vida, y Dador de toda buena dádiva, mientras este hombre está parado en Tu Presencia, perdona cada pecado, quita toda transgresión, y que su aflicción deje de su cuerpo, y que él se vaya a casa a sus amados y esté bien y saludable toda su vida. ¿Lo concederás, Señor?
Ahora, Satanás, sobre la autoridad de la Palabra de Dios, y sobre la bendita Presencia del Espíritu Santo, y un don que fue ministrado por un Ángel: te ordeno por Jesucristo, el Hijo del Dios viviente, sal del hombre, sal de él.
32 Solo un momento. Ese era el lado de su rostro y… ¿Puede escucharme bien por su oído por aquí? ¿Me escucha bien? ¿Me escucha? ¿Se sienten bien las manos, en su lado, y todo? Tome mi mano, ahora apriétela. Ahora, me cree que soy Su profeta, ¿no es así? ¿Quiere servirle a Él? Si yo le dijera algo que está arruinando esos nervios, ¿lo dejará ahora? Usted tiene un hábito al que tiene que renunciar. Usted fuma cigarrillos; usa tabaco. ¿Renunciará a eso? ¿Dejará eso ahora? ¿Entregará completamente su vida a Cristo, entonces, buscará el bautismo del Espíritu Santo? Venga aquí otra vez.
Oh, Dios, en base a la confesión de su pecado, oh, te ruego seas misericordioso. Ahora, Satanás, ya no puedes retenerlo más. En el Nombre de Jesucristo, sal de él. Te ordeno que dejes al hombre. En base a su confesión y su expectativa en Jesucristo, él no puede ser decepcionado. Déjalo, sal de él, en el Nombre de Jesucristo.
33 Ahora, eso es diferente, ¿no es así? Ahora levante su mano, ambas, arriba en el aire, ahora aplauda con las dos juntas. Allí lo tiene. Ahora todo ha terminado. Ahora puede bajar de la plataforma regocijándose, reciba el Espíritu Santo, vaya a una buena iglesia del Evangelio completo y reciba el bautismo. Amén. Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”. (Muy bien, en un minuto). Vamos a darle a Dios alabanza. Es diferente ahora, ¿no es así, señor? Amén. Usted está bien ahora, hermano. ¿Cómo dice? Sí, señor, usted está bien ahora. Regrese a su hogar y esté regocijándose. Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”. Todos digan: “¡Alabado sea el Señor!”. Ud. Metodista, Bautista, Católico, todos digan: “¡Alabado sea el Señor!”.
¿Vieron al hombre volver a su condición? ¿Lo vieron alejarse derecho? ¿Vieron la diferencia? Uno de ellos estaba orando por él; y el pecado estaba todavía sobre él. Y me preguntaba por qué él no recibió esa reacción, ese brazo seguía colgando y cosas. Me preguntaba: “¿Qué sucedió? ¿Cuál era el problema?”. Volví a mirar, y vi al hombre parado en la esquina de la calle fumando un cigarrillo, y yo sé que eso no está bien a la vista de Dios. Correcto. Sabiendo las cosas que sé, y sé que eso no podía ser. Y allí, Dios lo sanó entonces y lo alivió.
34 Todos deberíamos alabar al Señor, y estar agradecidos. Todos Uds. deberían creer a Jesucristo, ahora mismo, cada uno de Uds. Ustedes Bautistas deberían estar agradecidos, Uds. Metodistas deberían estar agradecidos, Uds. Católicos, Uds. Pentecostales, todos ustedes, deberían estar agradecidos con Dios, y decir: “Gracias, Jesucristo”. Porque en los días cuando el comunismo esté arrasando el país, y el ateísmo esté arrasando el país; solo piensen: trece millones de infieles empollaron el año pasado en el mundo, trece millones de infieles. Y el poder de Dios aquí, mostrando señales visibles, y cosas, que estamos en lo correcto, al creer en el Señor Jesucristo, que Él está aquí. Debería hacernos tan felices, lo difundiríamos por todas partes mañana, y se lo contaríamos al mundo entero. Muy bien, ahora.
35 Sí, señor. Muy bien, señor. ¿Cree con todo su corazón? ¿Cree que Dios es Dios? Ya veo, por supuesto, usted está… está paralizado, o su brazo está mal. Ahora, si yo pudiera sanarlo, lo haría, estaría gustoso de hacer eso, pero yo no puedo. Dios lo puede hacer. ¿Lo cree? ¿Cree que Él lo hará? ¿Cree que si yo le pido a Él que lo haga, que Él le permitirá que sea sano? ¿Lo cree? Él le ayudará para que se alivie. Muy bien, señor. Si Ud. cree eso, de esa manera lo recibirá.
Ahora, vamos a esperar en Él solo un momento, ver qué le causó su problema. ¿Cree que soy Su profeta? Usted…. está, ha tenido una operación cerebral por un tumor, y el tumor fue removido, y le ha causado su condición paralizada. ¿Es eso correcto? Ahora, si yo le pido a Él, entonces Ud. sanará, ¿no es así? Venga acá.
Nuestro Padre Celestial, el hombre ha dicho que creería que sería sanado si ponía mis manos sobre él, y eso hago; en el Nombre de Jesucristo, te pido que lo sanes. Amén.
Ahora, vaya, creyendo. Vaya y crea con todo su corazón. Quiero… Ahora, no… Ahora, cuando él baje allí, cuando logre sentarse solo un minuto, lo quiero ver de nuevo, en solo unos minutos. Quiero que usted, siga adelante, hijo, creyendo con todo su corazón. Él dijo, que si yo, él creería, si yo ponía manos sobre él, que sanaría. Yo creo que Él lo hará. Creo aún que Él lo hará esta noche, si él solo lo cree. ¿Lo hará? Creo que Él lo hará ahora mismo. Muy bien.
36 ¿Cómo le va, dama? ¿Cree Ud. con todo su corazón? ¿Cree que todo lo que ve viene de Dios, que ve aquí en esta reunión? ¿Cree que este es el Espíritu de Dios moviéndose? Y yo solo soy su hermano, usted sabe eso. Pero Dios es su Salvador. Usted no cree que yo estaría leyendo su mente, ¿cierto, dama? Usted no cree eso. Pero Ud. cree que Dios pudiera ayudarme para saber cuál es su problema. Confío en que Él lo hace. Y no digo que Él lo hará. Creo que Él lo hará.
Su problema es una condición nerviosa. Usted es muy, muy nerviosa. Hay mucho de eso en el cuarto esta noche, mucho nerviosismo. ¿Es eso verdad? Una condición nerviosa. Ahora, si usted… Ahora, siendo que eso solo era una cosa común, de nerviosismo, vamos a pedirle a Él otra cosa. Eso es lo que Ud. quiere que yo haga, quiere que… usted… hay otra cosa que Ud. tiene en mente. Ahora, no estoy leyendo su mente. Dios lo sabe, allí está mi mano delante de Dios y mi Biblia aquí. ¿Ve? Usted está preocupada por un niño. ¿Es eso correcto? Y ese niñito tiene una especie de problema de glándula, o algo. ¿Es eso verdad? Y usted no es de Indiana, usted viene de Illinois. ¿Es eso correcto? Usted cruzó el río para llegar aquí. ¿Es eso verdad? Ahora, vaya y ponga su mano sobre el niño. Ambos, cuando usted… Bueno, ella… el bebé no está aquí, lo dejó en casa; pero quiero que vaya, a casa, ponga su mano sobre el niño, ambos se van a poner bien. Dios le bendiga. Vaya a casa. Dios los sana. Dios le bendiga, amiga.
37 Ahora, sean tan reverentes como puedan, ahora. Den gracias y sean agradecidos. Ahora, está llegando a un punto ahora, donde, antes, si tan solo son reverentes por unos minutos, entonces vamos… nosotros… no los vamos a retener mucho tiempo. Mi cara se entumece mucho, mis labios se agrandan, mi nariz, toda mi cara. Veo, como allá lejos, no puedo ver muy bien. Y yo… ¿Es esa la dama que estaba…? ¿Acaba de estar aquí arriba, señora? He visto que, esa Luz está allá en la audiencia. Gracias, solo…
38 Miren, aquí está. Es esta dama, aquí mismo. Hmm. Ajá. ¿Me cree que soy Su siervo, dama? Usted… Es una especie de condición en el riñón y vejiga. ¿Es eso correcto? Póngase de pie entonces, acepte su sanidad, diga: “Jesucristo, acepto mi sanidad, ahora”. Miren, no necesitan una tarjeta, solo necesitan ser sanados. Dios les bendiga, ahora. Señor Jesús, ruego que Tú la sanes. Que ella se pueda ir a casa y estar perfectamente normal, oro, en el Nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga, hermana.
39 Es algo, acaso no es, una gran tortura, o algo, y había algo sobre… por supuesto, sí, vi algo tocante a los ojos, pero estaba usando… Bueno, allí está otra vez. No, es esta dama, sentada aquí, tiene el problema de ojo, sentada allí mismo, esa dama allí, con el vestido que se ve negro. Sus ojos se le están apagando, poniéndose mal, ¿no es así, dama? ¿Cree que Dios la va a sanar ahora? ¿Lo cree? Usted no trae lentes puestos. Me estaba preguntando. Vi una visión con una dama que… con un, se miraba como, un espíritu ciego alrededor de ella, pero no las podía separar. Las dos se ven parecidas, se visten muy parecido. Muy bien, ¿quiere aceptar su sanidad? ¿Cree que Dios la sana? ¿Lo cree? Dios le bendiga.
Señor Jesús, oro que Tú la sanes y que ella se vaya a casa ahora, y esté perfectamente sana, lo ruego, en el Nombre de Jesús. Amén.
40 ¿Cómo está? ¿Cree con todo su corazón? ¿Lo cree? Usted está… Gracias, hermano, esa es una buena actitud. Pero ahora, quiero hacer una corrección, por usted. Ahora, a partir de este momento, no tenga eso negativo; deje que sea positivo a partir de este momento. Porque, ¿cree Ud. que está en Su Presencia? Es en su garganta, tiene un problema muy grave en la garganta. Usted también, tiene un crecimiento, en su cuello. ¿No es eso cierto? ¿Cree que Él lo va a sanar ahora? Venga aquí.
Señor, Quien hizo los cielos y la tierra, este demonio escondido, visiblemente, de los ojos, pero no está escondido de Ti. Tú sabes exactamente en dónde está, y ahora él está al descubierto. Y en el Nombre de Jesucristo, le ordeno a este espíritu asfixiante que deje a este niño; que salga de él, y que él se recupere, en el Nombre de Jesús, el Hijo de Dios. Amén.
Dios le bendiga, jovencito. Vaya ahora, y esté bien. Digamos: “Gracias sean dadas a Dios”. Amén. Muy bien traigan…
41 Veo una mujer delgada parada aquí; ella está muy delgada, está usando lentes. Ella está sufriendo con algo, está rígida. Es artritis, y ella tiene, también, problema en el hígado, y su hígado, y problema en la vejiga. Ahora, solo un momento. Vi a la dama, ella está orando en alguna parte, es alguien en angustia, solo hasta que encuentre a la dama, en dónde está. Sigue dirigiéndome a… Oh, aquí está ella. Ella está…tienen un sombrero que se ve morado con una pluma en él, allí. ¿Eran esas sus condiciones, dama? ¿Estaba sentada allí, orando para ser sanada? Muy bien, Ud. está sanada ahora. Dios le bendiga. Puede irse a casa. Él me lo reveló, lo que Ud. estaba haciendo. ¿Acaso no estaba pidiendo ser sanada, o algo que estaba teniendo, en oración? Vaya a casa ahora y sea sanada. Dios le bendiga. Solo tenga fe en Dios.
42 Allí está Él, allí mismo. ¿Quiere deshacerse de esa sinusitis, sentada allí, dama? Usted estaba mirando hacia acá, con tanta sinceridad, orando. Dios le bendiga.
¿Qué piensa, hermana? Como riéndose. ¿Quiere ser sanada, también? Ajá, sí. ¿Cree que soy el profeta de Dios? ¿Lo cree? Dios le bendiga. Usted es de fuera de la ciudad, usted vino, no, usted es de otro estado. Usted vino de un lugar donde hay muchos lagos, hay pinos; es en Michigan, usted ha venido de Michigan. Tiene problema cardíaco, y tiene hipertensión. Veo a una jovencita parada a su lado, con hipertensión, un doctor colocando algo alrededor de su brazo; ella es una adolescente, debe ser su hija o algo. ¿Es eso verdad? Ella está aquí, esa es usted. Dios le bendiga. Muy bien, tómense de las manos, allí está ella, muy bien, tómense de las manos, vamos a orar.
Padre, que ellas se vayan a casa y se alivien, lo pido para Tu gloria, en el Nombre de Tu Hijo, Jesús. Amén. Concédelo, Señor. Amén.
Dios le bendiga, ahora. Ambas pueden irse a casa y ser sanas. Vamos a decir: “Gracias sean dadas a Dios”. Tengan fe en Dios, solo tengan fe, eso es todo lo que les pido que hagan.
43 ¿Cómo le va, hermana? ¿Cree que soy Su siervo? Usted está en una misión de misericordia. Hay alguien que vive cerca de usted o en… en su vecindario. Y Ud. está parada por esta mujer, y ella se está muriendo, tiene cáncer. Deme su pañuelo.
Señor de la Vida, que la muerte se vaya de la mujer. En conmemoración de Tu Biblia, yo bendigo este pañuelo que será colocado sobre la persona moribunda. Y que la muerte se vaya de su cama, y le perdones la vida, para Tu gloria. Lo pido en el Nombre de Tu Hijo, Jesús. Amén.
Póngalo sobre ella, y no deje que nadie más moleste hasta que Ud. lo ponga sobre ella. Dios le bendiga. [La hermana habla con el Hermano Branham]. Sí. Ajá. Lo hará. Dios le bendiga. Está muy bien. Dios le bendiga. ¿Cree Ud. esto? Sea reverente. Tenga fe en Dios. No dude, crea. “Al que cree todas las cosas le son posibles”. ¿Cree usted eso?
44 Ese problema intestinal la ha dejado, dama, colon e intestino. Sentada allá atrás. Solo crea con todo su corazón, usted recibirá exactamente eso. Dios le bendiga.
¿Cree Ud. dama? La dame en el… sentada al lado de la Sra. Wood, justo arriba. S, no, es una dama anciana que tiene sinusitis, senda allá al final con ese vestidito a cuadros. Muy bien, hermana, acepte su sanidad. Sí, eso es correcto, Ud. tiene sinusitis, usted sabe. Dios le bendiga.
45 Señor, pensé que era usted en la silla. Siga creyendo ahora. Esa Luz está cerca de usted. Usted sabe Eso estaba sobre usted. Estaba parada a su lado allí, usted sintió Eso. No se desanime. ¿Cree con todo su corazón?
¿Cree que soy Su profeta, o, Su siervo? Un profeta es solo Su predicador. ¿Cree Ud. eso? ¿Cree que Dios está aquí para sanarla? Yo no podría sanarla, dama. No tengo manera de sanarla, pero Dios puede sanarla, ¿acaso no puede Él hacerlo? Somos desconocidos, ¿no es así?
Quiero que sepa, la gente en este audiencia, si Dios sana a este mujer, le revela a ella, hace algo en lo Sobrenatural, ¿aceptará cada uno de Uds. su sanidad entonces? ¿Lo hará cada uno? ¿Cuántos lo harán? Solo diga: “Estoy enfermo, yo lo acept…”.
Se ha puesto, me estoy poniendo débil, casi no puedo estar parado aquí, ¿lo ven? Muy bien.
46 Solo quiero hablar con usted un minuto. Y estoy… ¿Había dos de esas mujeres? Usted tenía, tiene, su problema está en su oído. Usted… usted tuvo una operación en su oído, y todavía está fluyendo, no está bien. Ha tenido que batallar, ¿no es así? Lo ha hecho, usted solía ir a una iglesia diferente a la que va ahora. Usted solía ir a una iglesia Cristiana. ¿Es eso correcto? Y estaba sentada cerca de algo cuadrado, es un… es un radio, y estaba escuchando a un ministro predicando el Evangelio. Y en eso, usted se fue de la iglesia Cristiana a la iglesia del Evangelio Completo, fue salva y llena. Y ese ministro al cual estaba usted escuchando es el Hermano Vibbert, él tiene quebrado un pedacito de su diente, yo lo veo. ¿Es eso correcto? ¿Fueron esas cosas ciertas? Venga aquí.
Oh, Dios, Quien hizo los cielos y la tierra, e hizo todas las cosas buenas y bien, y te agradó. Pero Satanás estropeó esas cosas. Pero Tú mandaste a Tu Hijo para corregir todas esas cosas que Satanás estropeó. Ayuda a nuestra hermana esta noche. Y Señor, escucha mi oración. Y como Tú nos enseñaste en la Palabra: “Si ponen manos sobre los enfermos, ellos sanarán”. Por tanto yo pido que el diablo salga de esta mujer, que le está impidiendo. En el Nombre de Jesucristo que eso la deje, y que ella sea sana. Para la gloria de Dios, lo pido. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Siga su camino, y va a estar bien.
47 En los pañuelos, nosotros… Venga, tráigalos. ¿He orado por los pañuelos? Ya se oró por los pañuelos.
¿Cree usted? ¿Cree que Dios la va a sanar? Entonces vaya y coma su cena, el problema de su estómago se ha ido de usted. Puede irse, y estar bien. Dios le bendiga. Digamos: “Gracias sean dadas a Dios”. Tengan fe, ahora, todos ustedes.
Muy bien, venga. Traiga a la damita, traiga al niño. ¿Cree que el asma se irá del niño, y cree que estará bien, y que Él lo habló?
Dios lo bendiga, en el Nombre de Jesucristo, que sea sanado. Amén. Y Dios, igualmente con ella, por medio del Nombre de Jesús, que ambos sean sanados. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Vaya creyendo con todo su corazón. Yo creo que eso se va a ir del niño, de ambos, y su problema, también, se ha ido.
Muy bien, venga, dama. Mire hacia acá. Usted tiene un problema de riñón. ¿Le gustaría recuperarse? ¿Cree que lo ha hecho? Muy bien. Dios le bendiga. Solo siga adelante ahora, y créale a Él con todo su corazón, recibirá lo que ha pedido.
¿Cree con todo su corazón, dama? Solo venga. ¿Quiere esquivar esa operación? ¿Cree que Dios se llevará el tumor sin una operación? Dios le bendiga, vaya en el Nombre del Señor Jesús. Amén. Amén.
Muy bien. Venga, señora. ¡Deténgase donde está! ¡Levante la mano! Diga: “Acepto a Jesús. Mi artritis se ha ido”. Ahora pise fuerte y cruce la plataforma, caminando como una jovencita. Vamos, venga, puede hacerlo, vamos. Dios la ha sanado, sí, allí lo tiene. Amén. Dios le bendiga. Esa es la manera de hacerlo. Y usted vaya y sea sana, en el Nombre de Jesucristo.
Digamos: “¡Alabado sea Dios! Muy bien.
48 Aquí está un hombre sordo. Todos inclinen sus rostros, por favor.
Oh, Dios, Autor de la Vida, Dador de toda buena dádiva, manda Tus bendiciones sobre este hombre. Ahora, él no es capaz de escuchar el Evangelio, tal vez, con este espíritu de sordera sobre él. Pero Señor: “La fe viene por el oír”, y él no puede oír, por tanto Señor, dame poder ahora, para vencer este demonio.
Tú, demonio, déjalo. En el Nombre de Jesucristo, sal de él…
¿Me escucha? ¿Ama al Señor? ¿Con todo su corazón? ¿No es Él maravilloso? ¡Alabado sea el Señor! Diga: “Yo le amo a Él”. ¿Le ama a Él con todo su corazón? ¿Siempre lo va a amar? Usted está bien ahora. Dios le bendiga. Siga adelante, y haga algo para Dios.
Digamos: “Gracias sean dadas a Dios”.
La peor enfermedad en el mundo, mata a más personas que cualquier cosa, pero Jesucristo está aquí para curar su problema cardíaco. ¿Lo acepta?
En el Nombre del Señor Jesucristo que usted se alivie. Dios la bendiga a ella en el Nombre de Cristo.
A medida que viene, crea. ¿Cree usted? El segundo asesino en el mundo, el cáncer. ¿Lo acepta? ¿Cree que Él la sana?
Satanás, tú quien ha atado a la mujer, te conjuro por el Hijo de Dios, Jesucristo, que la dejes, sal de ella. ¡Vete! En el Nombre de Jesucristo, deja a la mujer. Amén.
Dios le bendiga hermana. Ahora mire, usted debe morir según el doctor, pero según Cristo usted vivirá. ¿A quién le cree? Muy bien. Dios le bendiga. Puede tener tu sanidad ahora, y se va a poner bien, y vivirá una vida normal.
Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”.
49 ¿Cuántos quieren ser sanados? Pónganse de pie. Venga aquí, hermano. Usted no logró entrar, ¿no es así, hermana? Venga aquí. ¿Cree usted? Muy bien, el problema de su espalda se ha ido. Puede bajar de la plataforma, sana.
Venga aquí, Hermano Bosworth.
Padre Celestial, ten misericordia en este momento. Tú conoces todas las cosas. Tú conoces la gran necesidad, conoces a la gente que está aquí, y yo no sé qué más hacer, pero oro a Ti que tengas misericordia. Gracias por Tu perdón, y gracias por todas estas cosas. Y yo ruego ahora, que Tú sanes a cada persona aquí. Que el poder de Dios sea sobre ellos, y que el mismo Espíritu Santo que ha estado aquí en la plataforma, se mueva por esta audiencia ahora mismo, bendiciendo a cada uno y sanándolos.
Y con los rostros inclinados, sus corazones hacia Dios…
Continúe con la oración, por favor, ¿Hermano Bosworth? Por favor.
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