S.171 53-1122  La Resurrección De Lázaro 

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OBRAS DEL MENSAJE

La Resurrección De Lázaro

Evansville, Indiana, E.U.A.

53-1122

1 Gracias Hermano Bosworth. Buenas tardes, amigos. Estamos muy contentos de estar aquí esta tarde para hablarles en el Nombre de nuestro adorable Jesucristo. Muy contento de ver que lucen brillantes. Ciertamente este ha sido un día brillante para mí. Aunque afuera esté sombrío, pero estoy comenzando a aprender más sobre el ministerio de nuestro Señor de lo que alguna vez haya conocido en toda mi vida.

2 Anoche, yo… fue el martes pasado por la noche, el Hermano Beeler y todos Uds., si están grabando, me gustaría pedirles y al hermano Woods que se aseguren de guardarme la noche del martes pasado y la de anoche. Yo quiero esas grabaciones. Fue la noche del martes, bueno, les he explicado el porqué intenté algo.
Y anoche yo estaba observando al Espíritu Santo a medida que se movía alrededor y en esta esquina, en alguna parte por este lado, está sentado un grupo de mudos. Y vi Eso suspendido sobre esos mudos. Simplemente se iba de uno a otro, de esa manera. Bueno, yo no sabía exactamente cómo hacérselos saber a ellos. Y luego observé y se fue directamente hacia atrás del edificio entonces, sobre una dama que estaba parada en la parte de atrás. Y regresó y se fue aquí por esta esquina, solo seguía moviéndose alrededor. Y yo pensé: “Oh, si pudiera hacer que capten solo eso para que la gente lo crea, sucedería ahora mismo, eso sería todo. Sería un clímax como fue en Vandalia, Illinois en ese momento. Así que solo…”.
Y de repente, pues, yo comencé a ver Eso, simplemente se miraba como gotas que caían. Yo dije: “Si Uds. solo creen en Dios, y escuchan ahora, verán algo que jamás han visto antes”.

3 Y luego la siguiente cosa que recuerdo, el muchacho y los demás me llevaron para otra parte. Así que simplemente fue tan glorioso. Y yo creo que se está acercando a donde nos estamos preparando para llegar a un punto en la reunión. La gente simplemente comienza a aprender, a captar lo que significa.
Por cierto, hablando de Vandalia, a medida que salía del carro hace unos minutos, estaba una dama, que está aquí en el edificio en alguna parte ahora, ella y su hija, me estaban dando un testimonio de Vandalia. Ella dijo que estaba… Ahora si lo entiendo bien, espero que sí, ella me acaba de decir hace unos momentos, dijo: “Ella estaba”, cuando yo estaba en Vandalia, “ella estaba lavando sus platos…”. Ella tenía un tumor bien grande, del tamaño de una toronja, y dijo: “ella miró sus manos, el Señor dijo: Sube a Vandalia para que seas sanada”.
Ella fue con su esposo y él dijo: “Nosotros simplemente no podemos hacerlo, cariño”, dijo: “Yo solo tengo diez dólares, y así que, simplemente tengo que tenerlos para otra cosa”.

4 Así que eso fue en un sábado, y ella estaba tan abatida. Así que después ella continuó y empezó así y comenzó a orar, dijo: “Ahora, Señor, Tú ya me hablaste a mí, ahora háblale a él un momento, sobre qué hacer con sus diez dólares”.
Y dijo: “Después de un rato, la siguiente mañana”, dijo: “ella llegó y estaba lloviendo. Su esposo llegó, dijo: ¿Dijiste que querías ir a Vandalia?”. Y entonces fueron.
Y ellos llegaron allá, nos llovió allá en la carpa, nos tenían en un auditorio. Y yo estaba completamente acabado hasta que apenas podía ponerme de pie. Así que ella dijo: “Ella no podía conseguir una tarjeta de oración”. Y ella contaba con eso, en pararse en la línea de oración. Yo dije: “Bueno, todos Uds. fórmense, y todo lo que voy a hacer es solo imponer manos sobre ustedes. Ahora si creen lo que han visto suceder, esto es la verdad, solo imponer sus… Yo solo pondré manos sobre Uds. a medida que pasan. Y cada uno de Uds. será sanado si lo creen”.
Ahora donde baso eso, amigos, es en lo que Él me dijo. Él dijo: “Si eres sincero cuando tú oras, logras que la gente te crea, nada impedirá la oración”, ¿ven?
Bueno, ahora la cosa principal, yo dije: “Bueno, yo no puedo hacer que ellos me crean, porque no tengo educación, un orador de poco valor, y oh, vaya, sin algo personal… Yo no tengo nada, ¿ve? solo soy… está en blanco”. Así que yo dije: “¿Cómo podrán ellos…?”.
Él dijo: “Así como a Moisés se le dieron dos señales como vindicación, así se te serán dadas a ti”, ¿ve? “Y por esto la gente te creerá”.

5 Y entonces en ese tiempo, lo único que podía decir, o solo lo que estaba mal con una persona, tomándolos de la mano, sosteniendo su mano, o poniendo mi mano sobre ellos de esa manera. Y luego yo simplemente no decía nada, solo lo dejaba a Él decirlo, lo que sea que fuera, siempre es cien por ciento correcto. Luego Él dijo que esta otra cosa sucedería.
Bueno de todas maneras, la mujer, ella pasó. Y: “Oh”, ella dijo: “Yo solo puse mi mano sobre ella”. Ella dijo: “Ella quería que yo me detuviera y orara por ella. Que le dijera que ella tenía un tumor, y todas estas cosas”. Dijo: “Ella había visto a otros, y solo quería que se hiciera de esa manera”. Pero dijo: “No había alternativa, solo tenía que aceptar lo que viniera, eso era todo”. Así que, dijo: “Que oré por ella”. Dijo: “Ella se fue a casa sintiéndose decepcionada.
Dijo: “Usted sabe, fue alrededor de un mes después, que ella comenzó a notar que eso ya no estaba adolorido, en donde estaba ese tumor aquí en el abdomen, no estaba adolorido”. Ella va a que la revisen, el tumor ya no estaba, desde entonces no lo ha tenido. El tumor se ha ido, un tumor del tamaño de una toronja.

6 Ahora mire, la dama misma, ella no lo captó, ¿ve? Pero Dios lo sabía, ¿ve? Ella pasó, ¿ve? Dios ya estaba hablando en este extremo de la línea aquí, en qué hacer. Cuando ella estaba lavando los platos, o lo que sea, de alguna manera tenía sus manos en el agua creo que ella dijo. Ella sacudió su mano. Y, ahora ese era Dios hablando. Su vida, probablemente ese tumor se hubiera vuelto maligno y ella hubiera muerto. Así que Dios no quería que ella muriera, así que Él solo se movió en ella para que fuera para allá.
Bueno, luego cuando Él hizo eso, pues, entonces su esposo… Él tenía que moverse en su esposo también. Miren, nosotros le pedimos a Dios cosas y algunas veces no le damos a Él tiempo para que nos responda. ¿No es eso correcto? Porque, por ejemplo, la gente dice, Ud. escucha que la gente ni siquiera cree en sanidad Divina, va y dice: “Oh, Señor, oro que Tú termines las guerras en el mundo”.
Pues, vaya, vaya. Para sanidad Divina Ud. solo tiene que cambiar la mente de uno solo. Y para terminar con la guerra, mire las millones de mentes que tendría que cambiar, ¿se da cuenta? Entonces, vaya, qué difícil sería para Dios hacer eso. Él tiene que trabajar en esta persona, esta persona, esta persona, allá afuera. Y la sanidad Divina, Él solo tiene que trabajar en esa sola persona, viene siendo usted. Eso es todo, ¿ve? Así que es fácil creer en sanidad Divina, que pedirle a Él que cambie completamente todo el programa internacional.

7 En todo caso, la mujer… Dios le dijo a su esposo. Entonces ellos subieron allá, y ese era el programa de Dios. Ahora yo le dije a ella: “Si ella solo creía, cuando pasara, cualquiera de ellos, sería… Dios haría exactamente lo mismo”. Y dijo que eso es lo que… ¿Me pregunto si la mujer está en el edificio? Ella estaba tomando una fotografía hace unos minutos, una película. ¿Se encuentra aquí adentro, dama? Si puede por favor, solo levante su mano. Y la dama que estaba… ¿En dónde? Oh, sí, sí, sentada aquí mismo. Dios le bendiga. Esa era la dama de… póngase otra vez de pie para que la gente pueda verla. ¿Hace cuánto tiempo? Hace como siete, ocho años, ¿no es así, hermana? Sin tumor, nada, todo se ha ido, todo está perfecto. Digamos: “Gracias al Señor”. Seguro, Él es real.

8 Ahora, ¿qué hizo eso? La fe de la mujer en Dios, eso es correcto, la fe de la mujer en Dios es que lo hizo. Porque Jesús ya la tenía sanada durante todo ese tiempo. ¿No creen Uds. eso? Cuando Él murió en el Calvario, solo piense en lo que Jesús hizo. Cuando Él murió en el Calvario, Él sanó a todos. ¿Es eso correcto? Y cuando Él murió en el Calvario, Él salvó a todos. No hay pecadores después de eso. A la vista de Dios todos fueron salvos. Él es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Bueno, Ud. entonces dice: “¿Qué hago yo?”. Pero, no le servirá de nada hasta que Ud. se arrepiente y lo acepte. Luego si Ud. lo acepta, entonces entra como un Cristiano. Si Ud. no lo acepta, Ud. mismo ya se ha juzgado, no tiene que ser juzgado. Si Ud. va más allá de la misericordia, ya está juzgado. Dios ya lo dijo: “El día que de él comieres, ese día morirás”. Así que Ud. ni siquiera tiene una oportunidad, ¿ve? O usted lo tiene que aceptar o va ante Dios.

9 Y Ud. no tiene que ser juzgado porque ya ha sido juzgado. Dios hizo… Él dijo una vez: “El día que de él comieres, ese día morirás”. Eso lo concluye. Y solo la sangre de Jesucristo media entre usted y eso. Entonces, estamos felices hoy de ser libres en Cristo.
Solo piense en lo que ha sucedido esta semana, gente que estaba totalmente ciega, ha recibido su vista. Mudos, toda clase de cosas, han acontecido, lo que nuestro Señor ha hecho. ¿No debiéramos de creer con todo nuestro corazón? Les digo, me siento como que estoy… Hermano Bosworth, me siento como una nueva persona para comenzar a trabajar en el ministerio. Simplemente anhelo el momento de regresar del extranjero nuevamente para volver a participar en algunas de estas reuniones estadounidenses.

10 Ahora, anoche expuse, yo iba a predicar, o hablar sobre misiones para esta tarde. Pero siendo que mi tiempo se fue un poquito, mejor es que tome solo un pequeño tema y hable solo unos cuantos minutos, y luego seguir adelante, porque tenemos otro servicio que viene inmediatamente. Y espero que esta noche sea la mejor reunión que hayamos tenido hasta ahora. ¿No lo esperan así ustedes? Confío en que no quedará ni una sola cosa, sino que Dios sanará a cada persona en la Presencia Divina esta noche. Yo creo que Él lo hará. Estoy esperando por esto.
Y luego mañana, partimos para West Palm Beach, Florida, para estar allí en la próxima reunión. Ahora, no hay muchos, solo veo una silla de ruedas y un camilla, creo que es lo que queda, hasta donde puedo ver. Y a ustedes en esta tarde, quiero que miren y vivan. Quiero que tengan fe. Y mientras les hablo solo un poquito de la Palabra de Dios… [El Hermano Branham tose] Discúlpenme, quiero que crean con todo su corazón que Dios estimulará la fe de ustedes.

11 Ustedes saben, a veces pienso que… Me pregunto cómo se siente el Señor sobre nosotros a veces, cuando Él hace tantas cosas por nosotros, y sin embargo nosotros nos quedamos sentados como si estuviéramos en una subconsciencia, ¿no es así? ¿Acaso no somos todos culpables? Yo lo soy. Nosotros solo nos quedamos sentados y decimos: “Bueno, Señor, desearía que Tú hicieras algo por mí”.
Él no puede hacer más por nosotros de lo que ya ha hecho. Él ya nos sanó. Él ya nos salvó. Él ya nos dio gozo. Él nos da de Su paz. Él es nuestro escudo, nuestro broquel, nuestro, todo lo que tenemos es en Él y Él ya pagó el precio de la redención para redimirnos de vuelta como hijos e hijas de Dios.
Solo queda una cosa en el mundo por deshacer, lo cual es la muerte física. Todos nosotros tenemos que morir porque esa era la única forma que Dios tenía de llevarnos arriba al Hogar. Esa es la única vía por la que podemos viajar a través de la muerte para llegar a casa. Entonces todo está bajo Sus pies, todo, excepto la muerte. Y la muerte ha sido… La pena de la muerte ha sido quitada y ahora simplemente vamos directamente a Su Presencia y algún día volveremos y seremos inmortales y viviremos en esta tierra, mil años con Jesucristo. Amén.
Yo creo eso. Yo soy estrictamente un milenialista, creo en el Milenio. Yo creo que todos estos profetas hebreos, a través de las edades hablaron de la edad de oro del milenio que está por venir, y yo creo que la vamos a tener. Vamos a reinar aquí con Él mil años.

12 Ahora hay pos-milenio, pre-milenio, no milenio. Si Ud. dice: “Bueno, yo no creo en ninguno”. Eso está bien, seguimos siendo hermanos. Somos hermanos de igual manera, pero yo como que creo que va a haber ese reinado. Que Dios… Ojalá tuviera el tiempo para abordarlo, yo hablé de eso esta tarde, cómo es que Él se desplegó, y luego se vuelve a plegar otra vez. Cómo ese Dios lo desplegó a Él antes del principio de los tiempos, cómo Él mismo se desplegó de algo grande que Ud. no podría ver en lo absoluto, lo trajo en el Logos, y luego en un hombre.
Y luego cómo, anoche estuve hablando, cómo Él se desplegó a Sí mismo a través del hombre. De la Columna de Fuego, en el Hijo, hacia el hombre. Qué maravilloso. Luego cómo ese hombre fue traído de la muerte, la pena de la muerte, cómo es que vino. Ahora viene en su camino de regreso a través de justificación, a través del bautismo del Espíritu Santo, luego de regreso a… De esto mortal de regreso a la inmortalidad como Él lo fue en el principio, y luego de regreso en carne otra vez. Igual como Dios lo trajo a Él en el principio, para comer, beber. ¡Oh, maravilloso! ¿Ven?

13 El hombre antes que fuera este hombre, él era un hombre espíritu. Dios hizo al primer hombre a Su propia imagen. ¿Cuántos dicen que eso es correcto? Bueno, ¿qué clase de imagen tiene Dios? Él es un Espíritu, ¿es eso correcto? Así que Él hizo un hombre Espíritu antes de hacer un hombre carne.
Después Él puso al hombre en cinco sentidos para contactar este hogar terrenal. Él pudo haberle dado manos como un mono, y pies como oso, yo no lo sé. Pero en cualquier caso, eso no era a imagen de Dios. Dios es un Espíritu. Pero luego Dios bajó y fue hecho a la imagen del hombre para redimir al hombre de regreso a Sí mismo cuando Él se hizo carne y habitó entre nosotros. Y nosotros salimos directamente de esta vida redimida, de esta vida redimida a esa vida inmortal otra vez en el cuerpo sobrenatural, luego de regreso a carne otra vez, igual que… nos trae directamente de regreso otra vez al Jardín del Edén, simplemente la misma cosa.

14 ¿Podrían imaginarse qué hermoso fue eso aquella mañana cuando Adán tomó a Eva del brazo, y se fueron caminando por el jardín? ¡Oh, vaya! Esos grandes pájaros volando, y en paz, sin enfermedad, para nunca morir. Ella nunca tendría que usar nada de esta manicura aquí que Uds. se colocan en el rostro para hacerla parecer bonita. Y ella… Eso está errado, yo sé, alguien se rió. ¿Cómo es que llaman esa cosa? De todas maneras, es pintura, Uds. saben, que se ponen en su rostro, manicura, pues, eso está en su cabello, ¿no es así? Eso es lo que se ponen en su cabello. En cualquier caso, es de una manera, yo no sé, es algo. Lo estoy empeorando todo el tiempo.
Nunca olvidaré la ocasión cuando mi esposa me mandó por unos calcetines una vez, o medias. Y se suponía que ella debía conseguir ese tipo que tiene esa cosita en la parte de atrás, el estilo completo, usted sabe, tiene esa cosita curiosa. Y hay dos tipos, una era llamada chifón y la otra era rayón. Creo que la chifón era la mejor. ¿Es eso correcto, damas? ¿Es esa chifón? Y yo iba por la calle gritando: “Chifón, chifón, chifón, chifón”. Alguien: “Hola, Billy”.

15 Y yo dije: “Hola, hola. Chifón, chifón, chifón, chifón, chifón, chifón”.
Yo llegué allá, alguien me comenzó a hablar sobre la pesca, yo lo olvidé. Así que fui con una jovencita con la que solía ir y yo dije: “Hola, Telma”.
Y ella dijo: “Hola, Billy”. Dijo: “¿Qué se te ofrece?”.
Yo dije: “Hope quiere un par de calcetines”.
Dijo: “Hope no quiere usar calcetines”.
Yo dije: “Claro que sí quiere”.
“Discúlpeme”, ella dijo: “Ella quiere usar medias”.
Yo dije: “Bueno, eso es lo que quiero”. Pensé: “Ya hice que… mostré mi ignorancia”, así que yo dije…
Ella dijo: “¿De qué clase quiere ella?
Le respondí: “¿De qué clase tienes?”. Yo quería que ella lo dijera.
Ella dijo: “Bueno, tenemos la de rayón”.

16 Yo dije: “Esa es la que quiero”. Oh, yo no sabía que había dos clases diferentes. Dije: “Esa es la clase que quiero, las quiero con el estilo completo en la parte de atrás, esa cosa”.
Y ella me las trajo, y se suponía que yo debía pagar sesenta centavos por ellas, y creo que me costaron veinte. Yo dije: “Bueno, dame dos o tres pares de esas”, ¿ven? Yo estaba…
Así que regresé a casa para decirle a ella, dije: “Lo ves, cariño”, le dije: “Yo soy un hijo de Abraham, soy un pequeño judío, usted sabe, yo simplemente sé cómo conseguir las cosas”. Yo dije: “Ustedes mujeres van a Louisville y buscan en todas partes las ofertas durante todo el día, regresan a casa, gastan todo su dinero, y no llegan con más ofertas que las que hay aquí en casa. Yo solo voy al centro y consigo tres pares de medias por el precio de uno”.
Ella dijo: “¿Trajiste chifón?”.

17 Yo dije: “Sí, señora”. Entonces, yo no sabía que había chifón y rayón, todo sonaba igual para mí. Después de un rato ella compró otro par de medias. Así que cometí un error, así que pensé que era mejor que yo me alejara de eso, usted sabe. Es como esta cosa aquí que Uds. se ponen en su rostro y en su cabello. Eso es para que las mujeres lo discutan, ¿no es así?
Muy bien, ¿cuántos aman al Señor? Digan: “Amén”. Leamos algo de Su Palabra aquí ahora y hablemos de Su Palabra por solo un ratito. Solo en un pequeño viejo… Ahora yo no soy, como he dicho, muchas veces, les he dicho, yo no soy un predicador, yo solo soy uno de esos antiguos directos, usted sabe, de atrás del bosque, creo en una religión chapada a la antigua de atrás del bosque, azul como el cielo, que mata el pecado. ¿Creen Uds. en eso? Entonces nos podremos llevar bien.

18 Yo creo que no blanquea, lava para quedar blanco. Lo limpia del pecado, lo endereza, le quita todo lo chueco de usted y lo quita de la calle con curvas para ponerlo sobre la Avenida Gloria. ¿No creen Uds. en eso? Seguro, las campanas de gozo del Cielo acaban de sonar, y Uds. están caminando diariamente en el Espíritu. Ninguna condenación hay para aquellos… se han unido a la iglesia. Ninguna condenación hay para lo que han estrechado manos. Ninguna condenación hay para los que han sido bautizados, unh-uh. “Ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús”.
¿Cómo entra en eso? “Por un Espíritu somos todos bautizados en un cuerpo”. ¿Es eso correcto?

19 San Juan el capítulo 11. Quiero leer una Escritura, el versículo 18:
… Betania estaba cerca de Jerusalén, como a quince estadios;
Y muchos de los judíos habían venido a Marta y a María, para consolarlas por su hermano.
… Marta, cuando oyó que Jesús venía, salió a encontrarle; pero María se quedó en casa.
Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto.
Mas también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.
Jesús le dijo: Tu hermano resucitará.
Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero.
Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?
Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.
Inclinemos nuestros rostros solo por un momento.

20 Ahora Padre, estas cuantas palabras, oro que Tú las bendigas en esta tarde, y dales el lugar correcto en cada corazón. Y dales el lugar correcto en mis labios que nosotros podamos magnificarte y darle fe a la gente por el oír. Porque “La fe viene por el oír”. Y que no quede ninguna persona enferma o lisiada aún para la reunión de esta noche, que todos sean sanados en esta tarde. Concédelo, Señor. Que todos los pecadores sean salvos. Los descarriados reclamados. Recibe gloria del servicio. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
Ahora nos gustaría mirar esto por unos cuantos momentos mientras Uds. oran por mí. Y yo trataré de observar ese reloj y dejarles salir con suficiente tiempo para que puedan regresar para los servicios esta noche. Y quiero hablar de Lázaro siendo resucitado de la tumba y de la manera que fue resucitado. ¿Cómo salió él de la tumba?

21 Ahora, primeramente queremos obtener el antecedente de ello y averiguar… Y quiero que oren conmigo ahora y me presten toda su atención solo por unos momentos. Yo creo en la resurrección. Yo creo en una resurrección física corporal. Yo creo en el regreso corporal físico de Jesucristo. Creo que Su iglesia es Su representante en la tierra ahora. Creo que la iglesia está lavada con la Sangre de Jesucristo. Y la iglesia es una iglesia llena con el Espíritu Santo, predica la santidad hasta los mismos extremos. ¿No lo creen ustedes?
Pienso en la Biblia cuando hubo un ofrenda por el pecado, tomaban a dos tórtolas, o la limpieza para el leproso. La lepra en la Biblia era un tipo del pecado. Solían tomar dos tórtolas, y una de ellas, la tomaban y le quitaban la cabeza, y la volteaban hacia abajo y sangraba sobre la otra compañera viva, la llevaban a la ventana y soltaban la paloma, la que estaba viva, y a medida que aleteaba sus pequeñas alas, y caía la sangre al suelo, de su compañera muerta, y esa sangre golpeaba y salpicaba en el suelo, de la compañera muerta, clamaba al Señor: “Santo, santo, santo es el Señor”.

22 Qué perfecto es eso de la iglesia. Cómo es que Jesucristo, cuando Dios bajó y se manifestó en carne, tomó para Sí mismo la forma de carne pecaminosa, fue muerto y crucificado en el Calvario y la Sangre del compañero muerto es puesta sobre la iglesia, la Novia viviente, y ella atraviesa batiendo sus alas y la Sangre de Jesucristo clamando: “Santo, santo, santo, es el Señor Dios Todopoderoso”. Una limpieza perfecta para la lepra.
La lepra, no había cura para la lepra. Ellos aún no la encuentran. Solo Dios puede curar la lepra. No han encontrado siquiera nada para ello, que ayude con eso. Pero es un tipo del pecado, entra de forma tan gradual, sin dolor, simplemente entra, uno no lo sabe hasta que se está muriendo. Grandes llagas blancas salen por todos lados, las extremidades caen y todo. Lo va comiendo a uno hasta el… Simplemente lo come a uno, la lepra. Jesús fue el único que pudo sanar esta lepra. Él es el único hoy que puede sanar esta lepra.

23 Pero ahora, al inicio del ministerio de Jesús, Él es una persona tan grandiosa, nunca ha habido alguien en la tierra como Él, y jamás habrá nadie parecido a Él. Él era el Hijo unigénito de Dios Todopoderoso. Nosotros somos hijos por adopción, por medio de Él. Pero Él es el Hijo unigénito de Dios.
Adán era el hijo de Dios. ¿Creen Uds. eso? Él era el hijo creativo de Dios. Pero este es Su Hijo unigénito. Dios engendró a Su Hijo. Es como la sangre, la línea de sangre viene del sexo macho, sabemos eso. La madre es solo la incubadora para el hijo. Y la sangre de la madre no tiene nada que ver con el hijo en absoluto. Aunque nace en la sangre de la madre, pero no tiene nada que ver con eso. No tiene ni una gota de la sangre de la madre en eso, es la sangre del padre. Y la vida yace en la sangre.

24 Aquí, muchos de ustedes aquí alrededor, Uds. son granjeros, tal vez van a la granja para tomar sus aves de corral y cosas. Miren a la gallina. Una gallina puede poner el huevo. Y ella no tiene que estar necesariamente con el macho para poner el huevo. Y es un huevo de todas maneras, en todo es igual. Pero nunca empollará. Solo se quedará allí, y se pudrirá. Ud. puede colocar ese huevo, pero si no está fértil, si ella no ha estado con el ave macho, nunca empollará, no sirve. Por cuando no tiene la sangre dentro de él. La sangre viene del macho. Bueno, eso es… No importa, si la vieja gallina puede sentarse sobre ese huevo hasta volverse tan débil sin poder levantarse del nido. Bueno, el huevo no empollará, se pudrirá.

25 Muy a menudo he hecho esta expresión, eso es casi igual a la iglesia hoy día. Y cada forma de piedad que tenemos, ir a la iglesia, pagar sus diezmos, buen miembro de iglesia y todo como eso. Pero hermano, nunca serán capaces de llegar a ninguna parte, Ud. solo tendrá un nido lleno de huevos podridos hasta que entren en contacto con el compañero, Jesucristo, y sean nacidos de nuevos. Eso es correcto.
La vieja iglesia puede anidarlo hasta ponerse tan débil que no pueda levantarse. Eso es correcto. Y no sabe ninguna otra cosa sino iglesianismo. Pero déjeme decirle hermano, hasta que un hombre nazca de nuevo, no servirá de nada y él no puede nacer de nuevo hasta que la vida entre en él. Eso es correcto.
Ahora mire cómo Dios planeó eso. Ahora, Dios es la parte masculina que trajo aquí a Jesucristo. Ahora, Dios es un Espíritu, así que no podría haber nada de sexo. No podría haber ningún deseo sexual. Porque si fuera así, entonces Jesús no nació virginalmente. Así que Dios es un Espíritu, y Él hizo sombra sobre esta María y creó en ella una célula de sangre que trajo a luz al Hijo de Dios. Y es a través de Su santa Sangre que tenemos acceso a la vida. Y nuestra sangre sexual es desechada, y nosotros tenemos la Sangre de Jesucristo que se presenta para una expiación, haciendo expiación por nuestros pecados. Qué cuadro tan hermoso. ¿Creen Uds. eso? Uds. tienen que serlo si son salvos. No pueden aceptar ninguna otra cosa y ser salvos. Solo Él era el Hijo de Dios nacido virginalmente. Dios Todopoderoso solo hizo sombra sobre la mujer, ella no conoció nada con respecto a un hombre. Y entonces Él solo hizo sombra sobre ella y creó en ella, esta célula.

26 No hace mucho arriba en las montañas, creo que el Dr. Ackerman, si no estoy equivocado, sentado aquí en esta tarde. Estábamos juntos arriba en las montañas no hace mucho. Y un perfecto incrédulo vino a mí y trató de discutir conmigo, como un ranchero allá arriba, que no había tal cosa como un nacimiento virginal, todo era tontería, que había sido solo un pequeño viejo desliz como siempre los han tenido en cada edad. José era el padre de ese bebé. Yo dije: “No. Dios era el Padre de ese bebé”.
“No hay tal cosa”, él dijo: “No hay tal cosa”. Dijo: “Todo va en contra de la investigación científica. El maíz ni siquiera sale sin el macho y la hembra natural. Y la mujer no pudiera tener un bebé sin estar realmente con el macho”.

27 Yo dije: “¿Cree usted…?”. Y él acaba de decirme que el primer hombre fue una esponja, luego él se convirtió en un renacuajo, luego se convirtió en una rana, y luego él llegó a ser un anfibio o algo por el estilo. Él lo vino trayendo a un dragón come-fuego, y luego finalmente a un mono, y después le colocó un cuello y corbata y lo llamó un hombre. Yo dije: “Hmm, tal tontería”.
Y recuerde, ¿alguna vez leyeron las éticas de Darwin sobre eso? Pues, es una locura. Y Uds. personas de aquí, de este lado del río dejan que lo enseñen aquí en la escuela. Esa es la debilidad del Cristianismo. Cuando Ud. dijo que ese pequeño viejo renacuajo se deslizó sobre su hombro por unos miles de años, y él uso una pequeña verruga allí y un brazo salió. Y luego él dejó de deslizarse por ese lado, se deslizó por el otro lado otros miles de años y usó otra verruga, y otro brazo salió. Tonterías. ¡Oh, vaya! Cualquiera que pudiera creer eso… Yo no tengo toda esa fe, yo solo creo lo que Dios dijo, eso es todo. Yo no tengo… Para eso se requiere mucha fe en lo que a mí concierne. Prefiero creer lo que Dios dijo —que Él creó al hombre. Eso es todo.
Así que de todos modos… Y luego yo le pregunté, le dije: “Entonces Ud. cree que Jesús tuvo una madre, pero Él tenía que tener un padre, también”.
Él dijo: “Sí, señor”.

28 Yo dije: “Le quiero preguntar algo entonces. ¿De dónde vino el primer hombre? ¿Y quién fue su padre y madre? De acuerdo a la ciencia, él tenía que tener ambos, padre y madre. ¿Y quién fue el primer padre y madre del hombre? Deje que sea el mono, el renacuajo, la esponja, sin importar lo que fuera, de acuerdo a sus declaraciones, él tenía que tener un padre y una madre”.
Hasta este día él no me ha respondido. Él tampoco puede. Oh, déjenme decirles, amigos, algunas personas son muy estrechas entre lo ojos, uno coloca un lápiz de grafito de esa manera, eso los dejará ciegos. Esa es la verdad. Es la verdad. Ellos saltarán a cualquier cosa para sacar conclusiones. Ud. no se detiene y trata de pesarlo. Péselo con esto, este es el único Libro científico que hay en el mundo. Esta es la única cosa… Aquí está el único Libro que le dice a usted de dónde viene, quién es, y hacia dónde va. Ese es el único Libro que hay en existencia, es la Biblia. Y yo creo cada palabra en él, solamente, lo creo solamente como está escrito allí. Simplemente estoy listo para colgar mi alma en cualquier fase y decir que es “Así dice el Señor”. Sí, señor.

29 Un hombrecito no hace mucho se había ido lejos a la escuela. Y había aprendido mucho de lo que no deberían de aprender. Ahora no tengo nada en contra de las escuelas, y la educación, y seminarios, y así sucesivamente. Pero toman Uds., Dios llama a un predicador, y de repente, ellos se lo llevan a un seminario y le bombean todo lo que tiene de Dios sacándoselo, y luego le bombean algo de teología en él, y lo envían de esa manera. Y él está peor lo que estaba cuando fue allá. Ahora esa es la verdad.
Ahora miren amigos, yo vine aquí para hablar sobre Dios y Su obra y yo no sé nada excepto solo golpear con el hacha justo a la raíz del árbol y dejar que las astillas caigan donde quieran caer. Eso es correcto. Y hermano, eso es cierto, ellos lo bombean sacando lo que Dios puso en él. Me hace recordar, yendo alrededor como en una gran vieja morgue, Uds. saben, que están allá, frías, muertas, ese lugar, con témpanos, un termómetro espiritual como de noventa bajo cero, y entran a eso. Una morgue, siempre toman a un hombre que está muerto y le bombean algo en él para que se quedé muerto. Casi es de esa manera, ellos le sacan todo lo que tiene de vida por dentro, y le arrojan esa cosa muerta en él. Eso es correcto. Para mantenerlo muerto. Eso es, oh, es una lástima.
Y esta pequeña mujercita anciana enfermó, le dio pulmonía. Así que mandó decirle a su hijo que viniera a casa, el doctor dijo que ella se iba a morir. Una mujercita anciana con el Espíritu Santo fue guiada por el Espíritu, subió y le dijo a ella, dijo: “Usted sabe, ¿cree Ud. en sanidad Divina?”.
Dijo: “Nunca he escuchado al respecto”.

30 Dijo: “La Biblia dice: Pondrán las manos sobre los enfermos y sanarán”. Pues, ella quería saber todo al respecto entonces. Así que ellos fueron y, dijo: “Deje que mi pastor suba y ore por usted”.
Entonces el pastor del Evangelio Completo subió y oró por la mujer. Y cuando él fue y oró por ella, Dios la sanó.
Unas cuantas semanas después de eso, el muchacho vino a casa, dijo: “Madre”, dijo: “¿Sabe algo? Me parece extraño”, dijo: “¿Cómo te aliviaste tan rápido?”.

31 Ella dijo: “Oh, querido, tengo algo que contarte”. Ella dijo: “Esa mujer que solía pasar por aquí para vender leche”, dijo: “Ella va con ese grupito de santos-rodadores allá abajo”. Dijo: “¿Sabías que creen en sanidad Divina? Y él vino para acá y me leyó de la Biblia en Marcos 16, que estas señales seguirán a los que creen; pondrán las manos sobre los enfermos y ellos sanarán. Y él oró por mí, me ungió con aceite, impuso manos sobre mí y el Señor me sanó”. Dijo: “¡Oh, alabado sea el Señor!”.
Él dijo: “Madre, es ridículo”, dijo: “No deberías de mezclarte con ese montón de gente, pues”, dijo: “empiezas a actuar como ellos”. Dijo: “Es una vergüenza”.
Dijo: “Pues”, ella dijo: “Querido, él leyó de la Biblia”.
“Bueno”, dijo: “Madre, nosotros aprendimos en el seminario que Marcos 16 a partir del versículo 9 no está inspirado”.
Ella dijo: “Pues, ¡Aleluya!”.
Dijo: “Madre, ¿Qué te pasa?”. Dijo: “¿Qué estás haciendo?”.

32 Ella dijo: “Pues, solo estaba pensando, si Él el pudo sanarme con una Palabra que no está inspirada, qué haría con esa que fue inspirada”. Dijo: “Cuánto más”. Eso es correcto: Si la Palabra que no estaba inspirada podía hacerlo, ¿Qué harían las que estaban realmente inspiradas?
Así que eso es correcto amigos: “Jesucristo es el mismo de ayer, hoy y por los siglos”.
Y al estar introduciendo Su vida en el mundo, nos damos cuenta al regresar a Su vida solo por unos momentos, e interrogar Su vida. Dios habló desde el Jardín del Edén que lo enviaría a Él. ¿No creen Uds. eso? Él dijo que pondría enemistad entre la simiente de la mujer y la simiente de la serpiente, y Él hizo eso en Cristo.

33 Y cuando Jesús… Al acercarse el tiempo cuando Dios iba a hacer algo, Dios antes de hacer cualquier cosa, siempre manda misericordia antes del juicio. El siempre manda advertencias. Y cuando el hombre no hace caso de la advertencia, solo queda una cosa, eso es juicio. Es correcto. Si Ud. muere en sus pecados, usted no puede venir hacia donde yo estoy. Dios manda predicadores y de todo y da advertencias. Manda Su Espíritu y le advierte a la gente.
Ahora antes de Él enviar a Jesús, Él mandó una advertencia a la gente para preparar Su venida. Y me detendré aquí solo un minuto para decir esto con la sinceridad más profunda, yo creo que las cosas que están viendo acontecer hoy por el mundo, es una advertencia: Jesús viene.
Allá en Corea, el Metodista, el Bautista, y los demás que están allá teniendo tal avivamiento, ellos están recibiendo el Espíritu Santo y hablando en lenguas y llevando a cabo servicios de sanidad y todo lo demás, en Corea. Deje que la presión venga hermano, eso lo empujará a Dios. Ud. no tiene que preguntarse si es Metodista o Bautista, solo comience a orar, Dios se encargará del resto. Usted solo ore, acérquese a Dios.

34 Un ministro acaba de regresar, él me dijo, dijo, fue con este grupo de personas, él dijo: “Bueno, ¿son todos ellos gente Pentecostal?”.
Dijo: “No hay ni un Pentecostal en el grupo ese”.
“Bueno, mírenlos hablando en lenguas y gritando”.
Él dijo: “Já-já. La presión simplemente los empujó a eso”. Eso es todo. No se preocupe Dios lo hará. Él lo empujará dentro de ellos.
Nosotros estamos pensando sobre: “Esta iglesia es nuestra, y esa iglesia es nuestra”. Cuando Salomón construyó el templo, fue cortado por todo el mundo. Y cuando lo juntaron, un bloque estaba volteado para este lado, y uno volteado por ese lado, pero no hubo zumbido de sierra o sonido de martillo por cuarenta años. Cada bloque fue colocado exactamente en su lugar y el templo fue construido.

35 ¡Y así será en la venida del Señor Jesucristo, los puros de corazón verán a Dios! Pero la razón por la que nosotros los constructores no estamos llegando a ninguna parte, igual como lo hicieron allá atrás, la Principal Piedra del Ángulo fue rechazada. Y ese es el problema hoy con los Metodistas, Bautistas, Pentecostales y todos, la Principal Piedra del Ángulo, la cual es Jesucristo, es rechazada. Tenemos toda nuestra teología y cosas, hablamos de esto, y de lo que nuestra iglesia cree, y de lo que nuestra iglesia no cree. Se lo metemos con enseñanza, se lo bombeamos, todo como eso. Pero el bautismo del Espíritu Santo y el poder de Dios para permitir la libertad entre las personas, es rechazado. Y esa es la mera piedra angular que construye una iglesia que se irá a casa para encontrarse con Jesús. ¡Aleluya! Yo lo creo.

36 La piedra angular es arrojada a un montón de maleza. Ellos construyen su iglesia y construyen su iglesia, pero se vienen a dar cuenta, el lugar que dejaron inconcluso, esa piedra angular encaja exactamente en eso. Y hoy día cuando todo el poder, señales y maravillas se han dejado de lado, se dieron cuenta que el Espíritu Santo encajaba exactamente allí porque Él es Aquel Quien trae el poder de Dios a la iglesia. ¡Amén!
Dios siempre manda Sus advertencias. Justo antes de la venida de Jesús, Él mandó un Ángel que descendió del Cielo de nombre Gabriel. Ahora ángeles menores vienen, vaya, sí, Ud. ve ángeles. Todos tienen un ángel guardián de acuerdo a la Escritura. Jesús dijo: “Sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los Cielos”.

37 No hace mucho, un ministro me dijo, dijo: “Hermano Branham, no hay tal cosa como ver ángeles. Los ángeles no guían a la iglesia, el Espíritu Santo guía a la iglesia”.
Yo dije: “Eso es correcto. Pero todavía tenemos seres angelicales como espíritus ministradores enviados desde la presencia de Dios”.
Él dijo: “Bueno, nuestra iglesia no cree en eso”.
Yo dije: “No sé lo que cree su iglesia, yo sé lo que la Biblia enseña”.
Él dijo: “Bueno, Hermano Branham, los ángeles pudieron haber estado allá atrás en el tiempo de Daniel y allá atrás, pero no desde que el Espíritu Santo vino, ángeles no”.
Le dije: “¿Cree Ud. que Felipe tenía el Espíritu Santo?”.
“Ciertamente”.

38 “Bueno, ¿quién fue el que vino a él y le dijo que dejara ese gran avivamiento que estaban teniendo y que saliera al desierto a encontrar a ese etíope? ¿Fue el Espíritu Santo? No señor, el Ángel del Señor vino a él”. ¿Es eso correcto? Felipe tenía el Espíritu Santo.
¿Cuántos creen que Pedro tenía el Espíritu Santo? Todos ustedes. Bueno, ¿quién fue el que estuvo esa noche cuando él estaba en la cárcel? Ellos le iban a cortar la cabeza a la mañana siguiente, estaban llevando a cabo una reunión de oración allá en la casa de Juan Marcos. ¿Quién fue el que resplandeció allí adentro, una luz de fuego vino y colgó sobre él y lo tocó y se levantó, le quitó las cadenas, abrió las puertas y lo puso en la calle? El Ángel del Señor. Exactamente. Él tenía el Espíritu Santo.
Quién era Pablo, ese gran santo, catorce días y noches, sin luna, estrellas, toda esperanza de alguna vez salvarse se había perdido. Y él bajó a la galera para orar y salió y dijo: “Por tanto sed de buen ánimo, porque esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo, diciendo: Pablo, no temas”. ¿Es eso correcto? El Ángel de Dios.

39 Miren la isla, en la Isla de Patmos, todo el Libro de Apocalipsis fue revelado por un Ángel. “Yo, Jesús he enviado Mi Ángel para mostrarte las cosas que deben suceder pronto”. ¿Es eso correcto? Y Juan comenzó a adorar al Ángel. Pero un verdadero Ángel jamás soportará el ser adorado, no señor. Él diría: “Adora a Dios”. Eso es verdad. Oh, hay ángeles falsos, verdad. Igual como hay falsos espíritus y así sucesivamente. Pero un verdadero Ángel de Dios siempre lo apuntará a Jesucristo. Sí, señor.
Pablo dijo: “Si un Ángel del cielo os predicare cualquier otro Evangelio, diferente al que ya han escuchado, sea maldito”. ¿Es eso correcto? Así que observen lo que ese Ángel enseña. Si lo está trayendo en el Evangelio y en sana doctrina y todo según la Biblia, entonces créalo.
Entonces, Dios siempre manda seres angelicales para advertir al mundo. Yo creo que hay seres angelicales en la tierra hoy, advirtiendo al mundo del juicio venidero. Pudiera seguir un poquito sobre sus platillos voladores aquí solo por unos cuantos minutos, pero no voy a tomar todo ese tiempo. Pero de todas maneras, se fijaron que antes de la destrucción de Sodoma y Gomorra, lo cual es algo perfecto hoy día, ¡Dios envió Ángeles a ese lugar para sacar a Lot! ¿Es eso verdad?

40 Miren, justo antes de la venida del Justo, el gran Hijo de Dios, Dios envió un Ángel que bajara. Y ese Ángel vino a un hogar que era un hogar respetable. Si Uds. quieren que los Ángeles visiten su hogar, sean como el hogar de Zacarías. Él y Sara estaban viviendo correctamente delante del Señor, guardando todos los estatutos y todos los mandamientos del Señor, viviendo en obediencia perfecta a la Palabra y a la luz que ellos tenían. Y Zacarías, su oficio era agitar el incienso, quemar incienso en el altar mientras la gente estaba orando. Y mientras él estaba agitando este incienso, de pie en el lado derecho del altar estaba Gabriel, el gran Arcángel.
Ahora, los Ángeles pueden venir, pero cuando Ud. escucha que viene Gabriel, estén preparados, algo mayor está en camino. Gabriel anunció la primera venida de Jesús. Y Gabriel anunciará la segunda venida de Jesús. Correcto.

41 Noten, Gabriel vino a Zacarías y le dijo… Él estaba anciano, su esposa siempre había orado por hijos. Qué diferente es hoy en día. Es una vergüenza, la manera como nuestra nación, la gente está contaminando la nación. No tiene nada de malo… Alguien dijo: “Hermano Branham, ¿cree Ud. que los comunistas alguna vez barrerán los Estados Unidos, tomarán los Estados Unidos?
No, señor. Yo no lo creo. No es el comunismo que nos va a lastimar, es nuestra propia podredumbre entre nosotros lo que nos está lastimando. No es el petirrojo que picotea la manzana lo que lastima a la manzana, sino el gusano en el corazón que pudre la manzana. Y nuestra propia desmoralización que tenemos ahora entre nosotros, nuestras mujeres fumando cigarrillos y bebiendo whisky, y los bares y cosas llenas de noche, y maldiciendo y continuando, eso es lo que nos está matando. Estas iglesias por aquí tienen una apariencia de piedad, negando el poder de ella, eso es lo que nos está matando. ¡Amén! Eso es exactamente correcto.

42 Aquí estaba Zacarías de pie… Quiero que noten, él dijo: “Ahora después de los días de esta ministración aquí, ve a casa a tu esposa y ella va a concebir y dar a luz un hijo. Y llamarás su nombre Juan”. Y miren a ese hombre con callos ahora, eso muestra más o menos como llega a ponerse la gente con callos. Él tenía bastantes ejemplos, Agar, y Sara, y ellas. Sara siendo de cien años y recibió un hijo. Él dijo: “Estas cosas no pueden ser, mi esposa es demasiado anciana”.
Él dijo: “Yo soy Gabriel, que estoy delante de la presencia de Dios. Mis palabras se cumplirán a su tiempo. Pero tú quedarás mudo hasta el día que el bebé nazca”.

43 ¡Oh, vaya! Cuando Dios habla, todo el Cielo lo registra. Les digo, ¡tiene que suceder! No importa qué tan chistoso se mire, o qué irracional parezca, va a suceder de todas maneras. Pero Dios dijo que era así. “Y mis palabras se cumplirán a su tiempo”.
Después que la gente vio que él no salía, se fijaron y se preguntaron qué pasaba con él. Después de un rato él salió, vieron que estaba mudo. Él no podía hablar, le hizo un gesto a la gente para que se fuera. Se fue a casa. Y su esposa concibió. Ella se escondió. Y luego seis meses después, me gusta dramatizar esto un poquito.
Vayamos a Nazaret. Una ciudad malvada, mucho peor que Evansville. Malvada, en verdad, la peor ciudad en el mundo. Y aquí está una virgencita viviendo allí. No importa cuán malvada sea la ciudad, o lo que las otras muchachas hacen, y lo que otros hombres hacen, ¡Usted puede ser un Cristiano en cualquier lugar!

44 Noten, la veo a ella bajando al manantial virgen. Dios mediante, quiero pasar por allí en unos cuantos meses. Y luego con una gran jarra tipo Oriental sobre su cabeza, y aquí viene cargando el agua, es el día de lavar. Ese es el peor día que he conocido en la casa. Yo aún…Tenemos una lavadora eléctrica, aún así detesto ver en casa cuando llega el día de lavar. Y luego mamá solía, allá en Kentucky, teníamos una vieja caldera, y una vieja tetera puesta en el patio trasero. ¿Cuántos se acuerdan de las viejas teteras? Miren a los amigos del campo. Bueno, me quitaré ahora mi corbata, me siento como en casa. Mire, hermano, sí, señor, la vieja tetera, y yo solía tener que cortar leña y cargar la tetera y ponerla allá y hervir esa ropa. Y oh, mi vieja lejía casera, ya saben, y tomar ese jabón viejo y todo, fregar sobre la tabla de lavar, ese era un día sudoroso.

45 Recuerdo entonces, venían y tomaban la tetera, en el otoño, para cocinar las conservas en ellas. ¿Se acuerdan de eso? Yo solía tener que cocinar las conservas. Y recuerdo una vez cortando una vieja madera de acacia, un viejo cerco de rieles y cosas, tratando que esa cosa hirviera lo suficiente. A mí me parecía que estaba lo suficientemente caliente para enlatar. Estos viejos tomatitos amarillos, usted sabe, tomates, calabazas. ¿Saben que ahora caería muy bien entre panecillos calientes, y una mantequilla blanca de campo a la manera antigua? ¿No estaría eso bueno? Vaya, debo decir, eso es comer de verdad.
Y recuerdo, mamá tomaba una gran tetera de esas y los cocinaba. Y yo cortaba leña y la ponía debajo de allí. Yo decía: “Ahora mamá, esas cosas están calientes”.
Y ella decía: “Cariño, tiene que estar más caliente”.
Y yo diría: “¿Por qué tienen que estar todavía más calientes?”.

46 Ella decía: “Tienen que ponerse tan caliente hasta que comiencen a golpetear”. Que empiecen a poomp, poomp, poomp, de esa manera. Decía: “Entonces se están poniendo dulces”. Huh. Decía: “Solo sigue arrojándole la leña. Se pondrán lo suficiente dulces después de un rato”. Decía: “Eso mezcla todos los jugos y junta todo, y eso hace correr el azúcar con los jugos, y eso los prepara para el enlatado”.
Yo pensé: “Eso es correcto también con una reunión del Espíritu Santo chapada a la antigua. Solo siga arrojándole allí la vieja leña del Evangelio, hermano, y deje que se caliente lo suficiente hasta que tenga una reunión de testimonio, pop, poomp, pop, poomp, pop, de esa manera. Corre por completo al diablo y hace que el Espíritu Santo saboree con la gente de esa manera, lo endulza. ¡Entonces se empieza a llevar a cabo un avivamiento chapado a la antigua! Solo siga poniéndole leña, soplándole lo más fuerte que pueda, abanicándolo. Dios se encargará del resto. Endulzará las conservas y entonces uno las puede enlatar en ese momento”. Sí, señor.

47 Puedo pensar en el Ángel hablando con Gabriel, o Gabriel hablando con el sacerdote. Él se fue a casa y aproximadamente seis meses después, aquí viene María con su tetera sobre su cabeza, o cántaro de agua, y justo sobre la cara del camino brilló una gran luz, brillando desde el Cielo. Caminando en esa luz, vino el gran Arcángel Gabriel, dijo: “Salve, María, bendita eres entre las mujeres”.
Pues, el saludo como que asustó un poco a la virgen, ella dio un salto atrás, no sabía lo que era. Allí estaba el gran Arcángel, parado en presencia de ella. Le dijo todo sobre la esposa de Zacarías, Elisabeth, la cual era su prima. Juan y Jesús era medios… eran primos segundos, o primeros, primos segundos, María y Elisabeth era primos primeros. Y le contó al respecto, y dijo: “Vas a tener un Hijo sin conocer hombre”.
Ella dijo: “¿Cómo será?”.
Dijo: “El Espíritu Santo te va a hacer sombra”. Y dijo: “Esa Cosa santa que nacerá en ti será llamado el Hijo de Dios”.

48 Ahora, quiero que se fijen en la diferencia. Ahora hermano, pónganse su chaleco anti-impactos, escuchen esto. Allí un predicador que tenía toda clase de ejemplos para ver en el pasado, lo descreyó, en algo que él iba a vivir con su esposa y ella produciría un hijo en su vejez, pero esta mujercita tenía que creer algo que jamás había sucedido. Nunca había nacido un bebé de un nacimiento virginal. Y en lugar de cuestionarlo, ella simplemente tomó al Ángel en Su palabra y comenzó a regocijarse.
Les diré lo que Evansville necesita hoy día es parecido al resto del mundo, son más Marías quienes pueden tomar a Dios en Su Palabra, y comenzar a regocijarse en ello. Ahora, ella no se esperó hasta sentir vida, no se esperó hasta estar positiva. ¡Ella solo tomó a Dios en Su Palabra! No espere y diga: “Ahora cuando mi mano mejore un poco, yo lo creeré. Cuando pueda mover mi pie un poquito”. Créalo ahora y comience a regocijarse. ¡Aleluya! Tome a Dios en Su Palabra, producirá exactamente lo que Él dijo. ¡Amén! Hermano, me siento como un santo-rodador en este preciso momento. Mire, ustedes me van a llamar eso de todas maneras, así que es mejor que comiencen de una vez.

49 ¡Oh, cuando la gente tome a Dios en Su Palabra! Dios dijo: “Él te sanará”. Créalo. Dios dijo: “Él les daría el Espíritu Santo”. Créalo. Dios dijo: “Él les daría Vida Eterna”. Créalo. Dios todavía tiene Sus Ángeles, Él todavía tiene a Sus hombres, Él todavía tiene Su ministerio, Él tiene todo, así como Él siempre lo ha tenido. Y Él tiene a alguien que va a creer Su Palabra.
Puedo ver a la pequeña María andando alrededor diciendo: “Voy a tener un bebé”, sin conocer hombre. “Lo voy a tener de todas maneras”. Oh, María.
Puedo ver al doctor diciendo: “Tsk tsk tsk tsk, Mary, por cierto, ¿sabías que darás inicio a un fanatismo? Pues, te van a clasificar con esos santos-rodadores de allá si empiezas a testificar tal cosa como esa. La mera…”.
“Bueno, doctor, no hace ninguna diferencia si lo soy ahora o no, lo voy a tener de todas maneras, porque Dios así lo dijo”. ¡Amén! ¡Eso lo concluye! Cuando Dios así lo dice, esa es la plomada.
Muy bien, me puedo fijar en ella ahora, aquí va camino al campo. ¡Oh, vaya! Va para encontrarse con su prima, ha escuchado de ella. Usted sabe, ella quería averiguar cómo estaba todo allá. Así que, se fue para el campo para encontrarse con María, o Elisabeth. Y Elisabeth se había escondido durante seis meses. Y el bebé aún no tenía vida. Entonces cuando ella ve venir a María… Oh, puedo ver a María simplemente corriendo, tan feliz, porque ella va a tener el bebé, sin señales ni nada, pero ella lo creyó de todas maneras.

50 Así que ella va para encontrarse con Elisabeth, y Elisabeth sale para encontrarse con ella, usted sabe, y arroja sus brazos alrededor de ella, me imagino y comienza a abrazarla, y a besarla, diciendo: “Oh, María, estoy tan contenta de verte, querida”. Y ellas abrazándose la una a la otra.
Las mujeres solían hacer eso. Los hombres solían tener un gran compañerismo. Pero eso murió en algún lugar. Eso es correcto. Ya no tenemos amor el uno por el otro. Ya no tenemos sentimientos el uno para el otro. Pues, la única forma que tiene de saber que su vecino murió, es cuando Ud. lo lee en el periódico. Eso es cierto. Nadie tiene un sentimiento por el otro. Bueno, allá en Kentucky, solíamos ir, y ayudábamos a sacar el maíz y cortar la leña y todo, cuando alguien estaba enfermo. Uno ya no se entera de eso. Nadie sabe nada al respecto. El amor fraternal pareciera estar cesando. Es una lástima.

51 Y yo puedo ver a María y a Elisabeth abrazándose una a otra. Aquí voy a decir esto sobre mi esposa, todavía no la diviso, ella está sentada por aquí en alguna parte. No hace mucho ella iba por el centro, íbamos paseando por la calle, y estaba una joven que dijo: “Hola, Hermana Branham”.
Y yo no la escuché a ella decirle nada. Dije: “Esa joven te habló”.
Ella dijo: “Yo le hablé”.
Dije: “Bueno, no te escuché”.
Ella dijo: “Bueno, yo sonreí”.

52 Una sonrisita chistosa. ¿Saben algo? A mí me gusta un buen estrechar de mano estilo manivela de bomba, Metodista, de esa manera a la antigua. Hermano, que lleva en ello sentimiento. Paul Rader dijo una vez, él y su esposa estaban teniendo una pequeña disputa, discutiendo, o algo por el estilo. Dijo: “Él al estar sentado en su mesa leyendo el periódico, siempre le daba un beso de despedida a ella cuando salía por la puerta”. Y dijo: “Él se levantó esa mañana, salió por la puerta”, y dijo: “Ella estaba parada en la puerta con su cabeza inclinada”, dijo: “Ella frunció sus labios y él la besó”. Dijo: “Ella siempre se quedaba cuando él salía por la cerca, luego él cerraba la cerca, se daba la vuelta y decía: Adiós”. Dijo: “Él se dio la vuelta esa mañana, dijo: Adiós”.
Ella dijo: “Adiós”.
“Siguió por la calle, y empezó a pensar en algo”. Dijo: “¿Sabe algo? ¿Qué si algo me pasara el día de hoy? Y Ud. sabe que el Señor no quiere que me sienta de esa manera sobre eso”. Dijo: “Tal vez yo estaba mal”.

53 Él comenzó al pensar al respecto como… Oh, se molestó tanto al respecto al punto que regresó a casa. Atravesó la cerca, se dio prisa a la puerta, cuando abrió la puerta, ella estaba detrás de la puerta llorando. Así que él solo… No dijo ni una sola palabra, solo la miró, la jaló, la acercó a él, y la besó, dijo: “Adiós”.
Ella dijo: “Adiós”.
Él se fue a la cerca, cerró la cerca, dijo: “Adiós”.
Ella dijo: “Adiós”.
Él dijo: “La única diferencia fue, la última vez tuvo un sentimiento en ello”. Eso es correcto.
Hermano, eso es lo que yo pienso sobre la religión. Tiene que tener un sentimiento en ello, tiene que tener algo allí, algo positivo, algo real. Nos hace saber y sentir que Dios está cerca. Y este hombre es nuestro amigo, él es nuestro hermano, esto es amistad.

54 Puedo ver a María y Elisabeth allá, usted sabe, solo teniendo un gran tiempo regocijándose. Puedo escuchar a María decir: “Oh, Elisabeth, estoy tan feliz. Tú eres una mujer anciana y vas a tener un bebé”.
“Sí”. La puedo escuchar decir: “Eso es verdad. Pero tú sabes María, solo estoy un poco preocupada. Me he escondido ahora durante seis meses, porque tú sabes, aún no hay vida en el bebé”.
Ahora eso no es normal. Quiero que observen, la primera cosa que… Sobre Jesús ahora. Eso no es normal. Como a los dos o tres meses, la vida.
Ella dijo: “Pero este es el sexto mes y aún no hay vida”. Pues, ella estaba preocupada al respecto.
Y luego ella dijo: “Sabes, Gabriel se encontró conmigo y Él me hizo sombra y dijo que yo iba a tener un hijo sin conocer hombre”. Y ella dijo: “Él me dijo que yo debía llamar Su nombre Jesús”.

55 Y tan pronto como ella dijo “Jesús”, el pequeño Juan vino a vida, comenzó a saltar de gozo en su vientre. Hermanos, la primera vez que el Nombre de Jesucristo se habló por labios humanos, trajo vida a un bebé muerto. ¿Qué debiera hacer a una iglesia nacida de nuevo, que es nacida del poder de Dios? Si la primera vez que habló trajo vida a un bebé, y ese bebé no solo recibió vida, es la Vida Eterna, ¡recibió el bautismo del Espíritu Santo en el vientre de la madre! ¡Aleluya! ¡Oh, me siento religioso!
Mire, hermano, le digo, cuando ella habló ese Nombre, esa madre habló ese Nombre, Jesús, y Elisabeth recibió el Espíritu Santo al mismo tiempo, ella dijo: ¿Cuándo vino a mí la madre de mi Señor?“. Dijo: ”Tan pronto como llegó la voz de tu salutación a mis oídos, ¡la criatura saltó de alegría en mi vientre!“. ¡Aleluya!

56 Le diré hermano, si haría eso a un bebé muerto, ¿qué le haría a un hombre enfermo o mujer que ha nacido de nuevo del Espíritu de Dios? Dará vida, también. Quitará la muerte en cada ocasión y traerá vida. Ese gran Nombre maravilloso del Hijo de Dios, Jesucristo, qué maravilloso era Él. Oh, ojalá tuviéramos tiempo, pero nuestro tiempo se está yendo rápido. Vamos a darnos prisa. Vayamos aquí ahora solo un minuto, cuando este pequeño bebé, Juan nació. Él no fue al cementerio, o seminario, todo viene siendo el mismo lugar, todo la misma cosa. Siempre he sentido a un predicador de seminario como lo hago con una gallina de incubadora. Es solo piar, piar, piar, no tiene una mami a la cual ir. Salió mecánicamente.

57 Ese es el problema hoy día con muchos de estos tipos, ellos no saben nada de Dios y niegan el poder de sanidad y el poder de Dios, es porque no tiene un padre verdadero al cual ir. Ud. tiene un seminario como respaldo. Yo prefiero tener el Espíritu Santo en cualquier momento, para respaldarme, y todo el mundo en contra de mí. Cuando Dios confirma Su Palabra con señales y maravillas siguiendo, eso muestra de dónde vino usted. Amén. ¡Amén! Amén significa “así sea”. No se asusten, todavía no he lastimado a nadie. Babeo mucho aquí arriba, pero he estado comiendo muchas uvas nuevas de Canaán, que me hacen babear, usted sabe, como un caballo comiendo hoja de trébol.
Pero mire, hermano, yo sé en dónde estoy, no estoy emocionado. Sé exactamente en dónde estoy. Así que yo no lastimo a la gente, solo quédense, abran sus corazones y entren a ello. Esa es la manera de hacerlo.

58 Cuando yo era un muchachito solíamos ir a nadar. Y normalmente yo tenía menos ropa que cualquiera de ellos. Solo tenía un par de overoles viejos con una cuerda alrededor y un clavo como botón. ¿Alguna vez hicieron eso? ¿Uds. muchachos del campo? Todos comenzábamos a correr, Ud. sabe, apenas lográndolo, para ver quién sería el último en entrar. Yo siempre era el primero porque no tenía que quitarme ningún calzado. No tenía ninguno para quitarme. Lo único que tenía que hacer era jalar el clavo. Esa ropa quedaba suspendida en el aire y yo estaba en el agua. Luego ellos volteaban para ver cómo estaba el agua. Si el agua estaba helada, yo levantaba un dedo, si estaba helada. Si levantaba dos dedos, estaba bien, para entrar. Esa ropa quedaba esparcida por todas partes. Todos estarían dentro del estanque.
Y hermano, les digo en este momento, a ustedes muchachos que nunca han estado en el estanque, tengo dos dedos levantados, está perfectamente bien. Salten en él y descúbranlo. Se darán cuenta que es simplemente maravilloso. El Espíritu de Dios bañando a las personas, Espíritu Santo, poder santificador, limpiando, sanando. ¡Oh, es maravilloso! Amén.

59 Noten, oh, tan solo puedo pensar en Juan cuando nació. ¿Qué clase de bebé debería ser? Él no fue a ningún seminario, pero se fue allá atrás del bosque, en ese lugar, y se quedó con Dios. En lugar de estudiar la genealogía, él se puso de rodillas y consiguió algo de rodillología. Sabía de lo qué estaba hablando. Él salió del desierto, hermano con un, no con un traje de esmoquin, con su cuello volteado, comiendo pollo frito tres veces al día. No, señor, ese muchacho salió con un viejo pedazo de piel de oveja envuelto alrededor de él de esta manera. ¡Pero él predicó arrepentimiento! ¡Aleluya! Y predicó tal mensaje que estremeció todas las regiones alrededor del Jordán.
¡Lo que nosotros necesitamos en Evansville y en todas partes hoy día, son algunos predicadores Bautista que predicarán así! Que no se comprometan con el pecado —correcto— que predicarán el Evangelio.

60 El viejo Herodes salió allí con Felipe, y la esposa de su hermano, escucho a alguien decir: “No vayas a predicar sobre casamiento y divorcio”. Él apunta su dedo directamente a su cara y dice: “¡No te es lícito tenerla!”. ¡Aleluya!
¿Cómo podría un hombre que tiene el bautismo del Espíritu Santo en él, hacer otra cosa sino condenar el pecado cuando está delante de él? ¡Whew! Me siento bien. Mire hermano, permítame… “Oh”, Ud. dice: “Estoy loco”. Bien, déjeme en paz si estoy loco, estoy teniendo un buen tiempo. ¡Perdí mi mente para el mundo para encontrar a Cristo! Sí, señor. Siempre es tontería para el mundo. Pero eso no hace ninguna diferencia el que se vea tontería para el mundo, lo estoy disfrutando. Les diré una cosa, estoy teniendo un mejor tiempo disfrutándome y teniendo buena salud, y prosperidad, y de todo con esta clase de mente que la que tenía cuando tenía la clase de mente que el mundo tiene. ¡Amén!

61 Muy bien, miren al pequeño Juan, lo puedo ver parado allá afuera, simplemente predicando. Vaya, cómo es que él estaba poniendo el hacha a la raíz del árbol. Todo árbol que no daba buen fruto era cortado y echado en el fuego. ¡Whew! Qué predicador Bautista. Hermano, ese era un Bautista que tenía el Espíritu Santo. Sí señor, él en verdad lo predicó. Y él no lo recibió cuando creyó. Él lo recibió por gracia inmerecida, exactamente correcto. Esa es la manera como todo el resto lo recibe. No cuando Ud. cree, sino: “¿Habéis recibido el Espíritu Santo desde que creísteis?”. El don de Dios es Vida Eterna. El bautismo del Espíritu Santo baja y trae señales y maravillas. Amén.
¡Oh, cómo le amo a Él! Cómo Dios siempre ha guardado Su Palabra. Dios guardará Su Palabra cada vez. No noventa y nueve veces de cien, pero cien de cien, Dios guardará Su Palabra.

62 Pensé de Israel en su jornada, cuando salieron de Egipto, fueron a la tierra prometida, Dios prometió cuidarlos. Él está bajo obligación de hacer exactamente lo que prometió. Pienso cuando ellos cruzaron el río allá sin nada para comer, sin lugar…. Sin un lugar a donde ir, solo salieron con las simples palabras que Dios habló a través de Su profeta, y les dijo que Él se haría cargo de ellos. Y allí estaban parados en el otro lado, los capataces todos muertos, yacían en el mar, qué tiempo glorioso.
Hace un tiempo, yo estaba predicando sobre: Los dos árboles fuera del Edén, y dije que ellos eran un montón de santos-rodadores. Y alguien me llamó la atención. Dijo: “¿Me quiere decir que el gran profeta Moisés fue un santo-rodador?”.
Yo dije: “Claro que sí. Por supuesto que él era un santo-rodador”.
“Pues, Hermano Branham, es ridículo”.

63 Yo dije: “Le quiero decir algo. Después que él pasó por el Mar Rojo y vio todas las cosas viejas que lo impulsaban y hacía que la gente hiciera lo que ellos no querían hacer, los manejaba como viejos hábitos sucios y el ir a espectáculos y todos lo demás, y continuando así. Lo está haciendo hacer lo que Ud. no quiere hacer. En lo profundo de su corazón Ud. sabe que está mal hacerlo. Sale y hace cosas, Ud. solo es un esclavo de eso. Y cuando él los vio a todos ellos ahogándose en el Mar Rojo, Moisés levantó sus manos, y comenzó a cantar en el Espíritu. Y Miriam, su hermana, la profetisa, levantó el pandero, comenzó a danzar y a correr río abajo, o danzar en el Espíritu y todas las hijas de Israel la siguieron. ¡Amén!

64 Si acaso no es esa una reunión tipo santo-rodador, nunca he visto una. ¡Amén! ¡Amén! Me recuerda lo que dije aquí no hace mucho al respecto, iba pasando por aquí arriba. Me gusta ir de cacería porque simplemente me gusta ir al bosque y estar a solas. Pasé por un lugar una noche en Columbia Británica, hace unos dos años, estaba cazando y me perdí por ahí. Y no había lugar, estábamos a mil cien millas [1770 Km. Trad.] de la carretera pavimentada. Así que me encontraba con un grupo de caballos, y yo estaba persiguiendo a un oso grizzli. Y me perdí en algún lado, y no sabía qué camino tomar. Entonces pensé: “Bueno, Señor, ayúdame a regresar, Tú eres el que está conmigo”.
Yo iba cabalgando, se puso oscuro. Llegué hasta un viejo lugar que el viento había golpeado donde había habido un viejo incendio, mejor dicho, donde habían estado un montón de árboles de pie en lo alto. Y la luna estaba brillando. Y si alguna vez mencionaron un lugar tenebroso, deberían ir a uno de esos. Mmmm, es peor que un seminario.

65 Entonces uno entra allí, usted sabe, todos estos grandes árboles viejos de apariencia tenebrosa, y luego de repente, aquí venía bajando un gran viento. Un viento recio vino de los cielos, y cuando golpeó esos viejos árboles, lo hizo más tenebroso que nunca, empezaron a hacer: “Mmmm, woooh”. Yo pensé: “Oh, vaya”. Oh, dije: “Bueno, quién lo diría, mira esos grandes árboles viejos, ¿por qué ellos no…? Pues, solo se quedan allí parados tan derechos y almidonados, usted sabe, no se podían mover. Y el viento soplando, hacían: Mmmm.”.
Y yo pensé que allá en Joel, él dijo: “Lo que la langosta dejó, la oruga se lo comió, lo que la oruga dejó, el pulgón se lo comió”, así sucesivamente. Y de casualidad pensé de la profecía de Joel. Eso es correcto. Lo que uno dejó, el otro se lo comió. Pero pensé que era un muy mal cuadro, hasta que pensé que en el tercer capítulo de Joel, Dios dijo: “Yo restauraré, dice el Señor”.

66 Pensé: “Señor, ¿en dónde entra esta parte?”. En eso miré abajo y ese viento pasó por allí de nuevo, yo detuve mi caballo, simplemente actuando como un santo-rodador, gritando tan fuerte como podía en ese lugar. Comportándome así, mis manos arriba en el aire glorificando a Dios. Y en eso miré, todo el caballo, con sus orejas mirándome preguntándose ¿qué cosa le está pasando a él? Y yo solo estaba corriendo alrededor y alrededor del árbol simplemente gritando y alabando al Señor. Teniendo un buen tiempo. Porque había visto algo.
Vi esos grandes árboles viejos parados, pensé: “Sí, eso es como estas grandes e imponentes iglesias antiguas que están aquí, y cada vez que Dios envía un viento recio como lo hizo en el Día de Pentecostés, lo único que podían hacer es quedarse parados allí como una gran lápida vieja, haciendo: ”Mmmm, los días de los milagros han pasado. Mmmm. No hay tal cosa como la sanidad Divina. Mmmm. Eso es de santos-rodadores. Mmmm. No tengan nada que ver con eso. Mmmm. Solo un gemido, un gemido, un gemido“. Eso es todo.

67 Yo pensé: “Bueno, Dios, ¿para qué envías el viento en cualquier caso?”. Entonces lo escuché venir de nuevo, y de casualidad miré, venía saliendo un montón de sotobosque. Un montón de pequeños arbolitos, estaban vivos y flexibles. Simplemente humedeciéndose y regocijándose. Yo dije: “Allí hay una reunión de santos-rodadores, allí está, allí mismo ahora. ”Yo restauraré, dice el Señor“. Sí, señor.
No hay nadie que pueda decir que no hay iglesias, no hay nadie que pueda decir… Pero hermano, le comieron la vida. Lo que la Metodista dejó los Bautistas se lo comieron; y lo que la Bautista dejó los Presbiterianos se lo comieron; lo que los Presbiterianos dejaron los Luteranos se lo comieron. Hermano, se lo acabaron, uno le sacó la sanidad; uno le sacó el hablar en lenguas; el otro le sacó todas las otras cosas. No tienen nada sino una gran cosa almidonada que no cree ni una cosa que dice la Biblia. ¡Aleluya! Eso es correcto.

68 Pero hermano, Dios dijo: “Yo restauraré”. ¡Aleluya! Allí abajo salieron un montón de santos-rodadores que estaban tan verdes y flexibles como podían estarlo. Dicen: “Bueno, Ud. no tiene educación”. Yo estoy tan verde como una calabaza, pero sí que puedo dejarme llevar por el viento. Amén. Cuando Dios manda el viento yo puedo retozar con él. Dejen que ellos digan que está loco, no me importa. Lo suficientemente verde para retozar con el viento. Cuando el Espíritu sopla simplemente se deja llevar. El Señor dice: “Estoy enviando un avivamiento, poder del Espíritu Santo”.
“Yo lo creo, Señor, yo lo creo”. Simplemente regocijándose.
“Yo soy el Señor que te sana”.
“Yo lo creo, Señor, yo lo creo”. ¡Amén! ¡Whew! Desearía tener el doble de tamaño. Tal vez me sintiera el doble de bien. Hermano, si lo estuviera, no sé cómo lo resistiría.

69 Oh, seguro, sí, señor. Dios guarda Su Palabra. Él la guardó con Moisés. Siempre la guarda. Pienso de esa noche cuando ellos entraron allí, no tenían pan. El poco pan que tenían encima de su cabeza en este abrevadero, a la siguiente mañana había desaparecido. Todo ese día no tenían nada para comer. Cuando entraron y se acostaron, no es su negocio preocuparse. No había nada para comer, no había campos de maíz a los cuales ir. No había lugar para sembrar maíz, no hay nada sino un viejo desierto inmenso; ni siquiera una ramita de hierba. “¿Cómo vamos a conseguir algo para comer?”.
Esa no es tu pregunta, esa es pregunta de Dios. Él dijo: “Yo te cuidaré. Yo soy el Señor, Yo soy Jehová-jireh, el sacrificio provisto por Dios. Yo haré un camino donde no hay. Yo soy el camino”.
Muy bien. A la siguiente mañana cuando ellos salieron, había pan esparcido por toda la tierra. Maná. ¿Es eso correcto? Ellos lo recogieron y comenzaron a comerlo. Mmmm, dijeron: “Sabe como miel”. ¿Alguna vez la han probado? Ahora ese era el comienzo de la jornada de la primera iglesia en lo natural.

70 Ahora miren el comienzo de la jornada de la segunda iglesia en lo espiritual. Cuando se cumplió el día de Pentecostés, vinieron de todas las iglesias de todas partes, y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio, llenó toda la casa donde estaban sentados. Y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, con lengüetazos. Vaya, de repente, el poder de Dios vino sobre ellos, se les olvidó que eran Metodistas y Bautistas y cuanto más, y salieron a las calles gritando y tambaleándose. María junto con ellos. Todo el resto de ellos simplemente gritando y danzando bajo el poder de Dios actuando como un montón de borrachos. La Biblia dice que lo hicieron.
Y esos grandes Fariseos almidonados parados alrededor, dijeron: “Estos hombres están llenos de vino nuevo”.
Pedro se puso de pie en medio, dijo: “Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras. Porque éstos no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día, pero esto es eso”.

71 Si esto no es eso, me voy a quedar con esto hasta que eso venga. Amén. Sí, señor. Dijo: “Mas esto es lo dicho por el profeta Joel: Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu; Y daré prodigios arriba en el cielo, Y señales abajo en la tierra;” y así sucesivamente.
Cuando llegaron de esa manera el maná estaba simplemente cayendo sobre ese viejo apóstol. Sí, señor. Ellos dijeron: “¿Qué podemos hacer?”.
Él dijo: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”.
¿Qué fue eso? Ese maná original cayó allá atrás. Cada vez que trataban de guardar algo, le salían renacuajos. Ese es el problema con muchas de nuestras iglesias Pentecostales de hoy, se estancaron, tienen renacuajos. Tratando de decir: “Bueno, el Señor me dio el Espíritu Santo hace diez años”. “¿Qué del día de hoy? Eso es correcto.

72 Hermano, no podemos edificar un fuego en el mismo lugar dos veces, sigamos adelante. Dios tiene algo más para nosotros. ¿No lo creen? Él le dijo a Aarón, dijo: “Ve allá y toma dos grandes gomer llenos de ello, varios gomer, y llévalos atrás al lugar Santísimo, lo mantendremos allí, y cada hombre en el sacerdocio que entre al sacerdocio, a partir de hoy, puede entrar y tomar un bocado del primer maná real que cayó ese día, el primer día”.
Oh, que típico fue eso de Pentecostés, [Espacio en blanco en la cinta.]… viene a Dios. Ahora ellos quieren el bautismo del Espíritu Santo, los muros cayeron, y Ud. no solo tiene un puñado, o un bocado, Ud. puede tener un corazón lleno del maná genuino que cayó en el Día de Pentecostés, el bautismo del Espíritu Santo. No algo que se le parece, pero algo del original, algo del verdadero con las mismas señales, mismas maravillas y todo, que cayó junto con eso en el día de Pentecostés, lo recibimos de nuevo cuando Dios nos da el bautismo del Espíritu Santo.

73 ¿Qué tanto tiempo había de permanecer? El maná cayó hasta que ellos entraron en la tierra prometida. Y el Espíritu Santo está aquí desde el día de Pentecostés, y se quedará con nosotros hasta el día que entremos a la tierra prometida. Amén. Eso es lo que la iglesia necesita hoy. Sí señor. No tanta membrecía. Todos obtuvimos un millón más para el 44, y todos estos diferentes lemas. Traigan a las personas, estrechen sus manos, y pónganlas en el bautisterio y bautícenlas y vuélvanlas a sacar y ellos caminan afuera, fuman cigarrillos, van a los espectáculos, bailes. Pues, como una puerca al cieno y un perro a su vomito. Eso es correcto. Eso es bastante fuerte, no es leche descremada. Pero permítame decirle algo hermano, eso es lo que la iglesia necesita hoy, es un buen avivamiento antiguo de San Pablo y el Espíritu Santo de la Biblia, eso es lo que necesitamos.

74 Me recuerda que no hace mucho, yo era pequeño, bueno, hace algún tiempo. Mucha de esta gente anda así, yo pensé: “Bueno…”. Vi a una vieja tortuga acuática, y esa criatura se miraba de las más chistosas. Para mi hermano y para mí, él iba haciendo una de esas caminatas de manos y pies de esa manera. Yo dije, cuando llegué a él, hizo: “Schu”, se escondió de nuevo. Eso me recuerda a mucha gente que no puede soportarlo. Se empieza a predicar el Evangelio y dice: “Jamás volveré a ese lugar, unh-uh, unh-uh. No, no lo puedo hacer”. Siga así, escóndase.
Dije: “Yo la voy a hacer caminar”. Y fui y tomé una vara y la golpeé casi hasta matar, él no iba a salir. Uno no puede metérselo a golpes.
Dije: “Yo me encargo de él”. Lo levanté por arriba del caparazón de esta manera, lo llevé al riachuelo y lo sumergí en el agua. Solo unas cuantas burbujas salieron arriba, eso fue todo. Él se quedó en el caparazón.

75 Hermano, Ud. los puede bautizar de esta manera, de aquella manera, para enfrente, para atrás, dos veces, tres veces, como usted quiera, él solo bajará como un pecador seco, y saldrá uno mojado. Ninguna diferencia, solo unas cuantas burbujas empezarán y soplará y resoplará alrededor de eso, pero él no ha cambiado, no.
¿Saben lo que hice? Me conseguí un pedazo de papel y un montón de leña y me hice un fuego y lo coloqué en él. Hermano, él entonces caminó. Si algo necesita Ud. hoy, lo que yo necesito hoy, lo que la iglesia necesita, no es una discusión sobre el bautismo, no una discusión sobre esta iglesia o esa, lo que necesitamos es un derramamiento del Espíritu Santo y fuego, caminarán cuando Dios derrame el Espíritu Santo sobre ellos, saldrán y se comenzarán a mover, no se preocupe. ¡Amén! Eso es correcto.
Oh, vaya, puedo ver a Jesús regresando. Vaya, nuestro tiempo avanza, no sé, tal vez solo soy uno que habla mucho. Pero mire, hermano, cuando lo puedo ver a Él, aquí en el tiempo de nuestro texto, Él simplemente tuvo que dejar el hogar porque Su ministerio era tan grande. Pero cuando Él dejó el hogar, la enfermedad entró.

76 Permítanme decirles algo aquí hoy, Cristianos, cuando Jesús deja su hogar, la enfermedad estará allí, no se preocupe. El problema viene en camino cuando Ud. aleja a Jesús. Cuando Ud. pone un juego de cartas allí, en lugar de un cuarto de oración, pone una mesa de cartas, muy bien, el problema viene en camino. Eso es correcto. Cuando toma una de estas viejas revistas de historias de amor y las coloca en lugar de la Biblia, el problema viene en camino. No se preocupe de eso. Sí, señor. Cuando deja de ir a la iglesia y explota cuando el predicador le dice que no es de damas el usar pantaloncitos cortos, Ud. toma su camino, no se preocupe, el problema viene en camino. Siga así, y se dará cuenta.

77 En este caso, no lo habían alejado a Él, sino Su ministerio, Él se fue porque el Padre le dio una visión para ir. El problema entró. Lázaro se enfermó. Se nos dice por los historiadores que Lázaro tenía algo mal en sus pulmones. Los doctores no lo podían ayudar. Y mandaron llamar a Jesús para que viniera a orar por él. ¿Piensan que Él vino? Unh-uh, Él siguió adelante.
Bueno, lo mandaron llamar de nuevo. Él no vino, siguió adelante. Bueno, si ese hubiese sido usted, hermano, se habría ido de la Metodista a la Bautista, habría llevado su carta para allá. “No me voy a relacionar ya más con ese viejo pastor”. Ud. se habría ido de la Pentecostés a la Nazarena. “Yo… no me voy a relacionar ya más con esa gente”. Esa es la razón por la que Dios no puede hacer nada por usted. Eso es correcto.

78 Usted anda cargando su carta de lugar en lugar, hasta que se desgasta. ¿Por qué no pone su nombre en el Cielo de una vez, hermano? Se quedará allí, ¿ve? Eso es correcto. No tendrá que andar cargando su carta. Dice: “Vengo por carta de profesión de fe”. Profesión de fe. El mismo diablo cree y tiembla. Esa no es señal de que Ud. ha nacido de nuevo. Esa no es señal que Ud. sea un Cristiano. Hasta que esté lleno con el Espíritu de Dios, Ud. todavía está en oscuridad. Eso es correcto.
Noten, aquí estaba Él. Profesión de fe. Llevando la carta de lugar a lugar. Hermano, si acaso no es eso una desgracia, yo nunca lo dije. Ud. necesita su nombre escrito en el Libro de la Vida del Cordero. Entonces Dios se encargará de ello. ¿No creen Uds. eso? Eso es lo que necesitamos hoy día, es uno de esos avivamientos antiguos.

79 Recuerdo algo al respecto, una tortuga me acaba de venir a la mente. En una ocasión atrapé una tortuga en la línea, le cortó la cabeza. Ella es una vieja tortuga mordedora. Yo no quería sacar el anzuelo y lo tiré de nuevo en la orilla. Mi hermano pequeño llegó, al lado del estanque, dijo: “¿Qué atrapaste hace rato, Billy?”.
Y yo dije: “Una tortuga”.
Dijo: “¿Qué hiciste con ella?”.
Yo dije: “La maté”. Dije: “Voy a tomar unos amigos de color de allá que solían hacer sopa de tortuga, voy a llevar…”. Era una tortuga grande.
Él dijo: “¿Está muerta?”.
Yo dije: “Seguro”.
Él dijo: “Bueno, no tiene cabeza”.
Yo dije: “No, su cabeza está allá de aquel lado”.

80 Él caminó hasta donde estaba, tomó una vara y puso esa vara allí abajo. Y la vieja tortuga mordió después que ya tenía cortada la cabeza, usted sabe. Así que tenía levantada la cabeza de esa manera, y él encajó la vara allí abajo, ella hizo: “snap”. Dijo: “Por cierto”. Mi hermano pequeño, dijo: “Yo pensé que la habías matado”.
Yo dije: “Separé su cabeza de su cuerpo”. Yo dije: “Me supongo que está muerta”.
Él clavó abajo esa vara de nuevo, ella hizo [El Hermano Branham aplaude.] volvió a morder con la cabeza. Él dijo: “Ella está muerta y no lo sabe, ¿verdad?
Ese es el problema hoy con mucha gente. ¡Están muertos y no lo saben! Hermano, Jesucristo lo hará vivir. Eso es correcto. ¡Oh, qué glorioso!

81 Lo veo a Él a medida que entra a la ciudad ahora, triunfante, se fue, está en su camino de regreso ahora. Y aquí está la pequeña Martha, ellos han sepultado a Lázaro. Lleva cuatro días de muerto, ya está podrido, o contaminado, como sea que lo quieran llamar. Mis niños lo entenderán mejor si digo podrido, así que eso es lo que era, su cuerpo estaba podrido, así que solo se lo llevaron, lo pusieron en un sepulcro y lo cubrieron, se regresaron. Habían pasado cuatro días, todas las esperanzas perdidas. La hora más oscura que esa pequeña familia haya jamás visto. Y luego de repente, escucharon que Jesús venía.
¿Acaso no es eso tal como es Él? Cuando llega la hora más oscura, entonces Jesús llega. ¿Fue de esa manera con usted? Lo fue cuando yo estaba acostado allá en el hospital, el doctor me dijo que me quedaban tres minutos más de vida, en Louisville, Kentucky, en el hospital Judío. Entonces Jesús llegó.
La pequeña Georgie Carter, aquí en Milltown. Nueve años y ocho meses, acostada en una cama. Su iglesia creía que los días de los milagros habían pasado. Dios dio una visión, dijo: “Ve para allá”. Cuando era su hora más oscura, ella se estaba muriendo. Pesaba treinta y siete libras [16.78 Kg. Trad.] Entonces llegó Jesús. Sí, siempre es de esa manera, en la hora más oscura, entonces Jesús llega. Yo lo he visto en mi propia familia cuando las cosas se ponen tan oscuras que no sé qué camino tomar. Entonces Jesús llega.

82 Jesús llegó a la ciudad, ahora pareciera como que Martha tenía el derecho de reprenderlo a Él, de increparlo. Decir: “Mira, ¿por qué no viniste a mi hermano?”. Si ella lo hubiera hecho, el milagro nunca hubiera acontecido. Observen en la plataforma a aquellos que vienen con reverencia, observen lo que reciben. Es la manera como usted aborda cualquier cosa. Es la manera como ella lo abordó.
Ahora ella tenía derecho, según parecía. La manera como los estadounidenses decimos hoy día: “Pues, ese pastor, no tendré nada que…”. Los puedo escuchar a todos ellos burlándose de ella, diciendo: “Mira, ¿en dónde está ese predicador santo-rodador que estaba haciendo allá toda esa sanidad Divina? Uh-huh, cuando se murió Su amigo, Él se fue. Allí lo tiene, ¿en dónde está ese Tipo por el que todos ustedes se salieron de la iglesia? Pensaron que Él era tan gran predicador. Y cuando llegó la verdadera prueba, Él se fue”.

83 Pero Ud. sabe, Martha había leído la Palabra. Ella leyó allí donde una vez había una mujer Sunamita, que Dios le dio un bebé y Elías le dijo. Y el bebé murió. Ella no entendía por qué había muerto el bebé, pero se fue a ver a Eliseo. Me gusta eso, ella dijo: “Ensilla esta mula, sigue adelante, y no te detengas hasta que yo te lo ordene”.
Dijo que iba al Monte Carmelo para buscar al profeta. Ella sabía que ese profeta era el representante de Dios. Ella no sabía por qué se llevaron al bebé, ella era estéril, y Eliseo le dijo que iba a tener un bebe, ella lo tuvo. Y el pequeño bebé llegó a los diez o doce años de edad, alrededor de las once de la mañana sufrió una insolación, me imagino, comenzó a gritar: “¡Mi cabeza!”. El padre lo sacó del campo. Entonces la madre, estaba sobre su regazo y murió alrededor de mediodía. Ella se lo llevó y lo acostó en la cama de Eliseo.

84 Mire hermano, esa mujer sabía algo, ¿no es así? Un buen lugar para acostarlo, en la cámara del profeta, en la cama del pastor. Ella lo acostó allá sobre la cama, ensilló esta mula y partió. Ahora Dios no siempre les revela todo a Sus siervos.
Puedo ver a Eliseo, la vio venir, y dijo: “Aquí viene esa Sunamita”, dijo: “Ella tiene tristeza en su corazón, pero Dios lo ha escondido de mí, yo no sé lo que está mal con ella. Me gusta esto, observe. Él dijo: ”¿Está todo bien contigo? ¿Está todo bien con tu esposo? ¿Está todo bien con el bebé?“.
Ella llegó hasta donde estaba el profeta entonces, dijo: “Todo está bien”.
Me gusta eso, todo está bien. El cadáver del bebé, su esposo como un maniático, caminando por el piso, su propio corazón roto, pero: “Todo está bien, todo está bien”. Ella llegó con el representante de Dios. Como Ud. debería con su pastor. Ella corrió allá, cayó a sus pies y le reveló sus secretos, que el bebé estaba muerto. El dijo: “Giezi”, a su siervo, “Cíñete y toma mi bordón y colócalo sobre el bebé”.

85 Ahora es allí donde pienso que Pablo tomó lo de colocar pañuelos en la gente, ¿ve? Porque Eliseo sabía que todo lo que tocaba era bendecido. Él sabía que en su cuerpo estaba el poder de Dios. Él sabía que era una de las ramas tomadas del árbol de Dios. Y él sabía que Dios solo podía operar a través de él, porque él era Su representante. Y lo que él tocaba, Él bendecía. Él dijo: “Toma mi bordón y ponlo sobre el bebé”.
Ahora la fe de la mujer no estaba en el bordón. Ella dijo: “Así como vive el Señor Dios, y tu alma nunca muere, no te voy a dejar hasta que sepa algo”.
Me gusta eso. Determinada a quedarse exactamente con eso. Muy bien, él se ciñó sus propios lomos, y salió. Giezi se fue por delante. Quiero que se fijen en algo pastores, también. Él dijo: “Si alguien te habla, no les hables. No digas una sola cosa, pero ve y lleva esta comisión”.

86 Pienso que si nosotros los predicadores hiciéramos eso más veces, seguir con la comisión de Dios, dejar de escuchar lo que la gente está diciendo, estaríamos mejor. Haríamos más. Y él dijo: “No hables con nadie”. Así que Eliseo lo siguió.
Giezi entró y puso su bordón… Seguro, no funcionaría, ciertamente. La fe de la mujer no estaba en eso, estaba en el profeta. Y cuando llegó el profeta, fíjense, él nunca entró, comenzó a agonizar con Dios. Él entró, caminó por el piso de arriba abajo, de un lado a otro, caminando de un lado a otro por el piso. Era todo… Él no sabía qué hacer.
Él sabía que Dios estaba en él. Así que recostó su cuerpo sobre el bebé muerto, puso sus labios contra sus labios, su nariz contra su nariz, y solo se quedó allí un ratito. Él sintió al bebé, estaba tibio. Caminó de un lado a otro, oró, caminó de un lado a otro de nuevo. Fue y recostó su cuerpo sobre el cuerpo del bebé otra vez, y estornudó siete veces y vino a vida. ¿Es eso correcto?

87 Ahora, mire, Martha había leído esa historia, sin duda. Y ella sabía que si Dios estaba en Eliseo, seguramente Él estaría en Su Hijo. Su hermano estaba muerto, pero ella quería ver a Jesús. Ella sale, no vino para reprenderlo, ella salió para adorarlo a Él. Y ella salió corriendo, cayó a Sus pies, y dijo… ahora observe cómo ella aborda a Dios. Ella cayó a Sus pies, para adorar, no para reprenderlo porque Él no vino a hacer lo que ella quería que hiciera, ella vino correctamente. Ella vino en la actitud mental correcta. Esa es la manera como Uds. tienen que venir. Tienen que venir a Él de esa manera, con la actitud mental correcta.
Cayó a Sus pies y dijo: “Señor”, eso es lo que Él era, le dio a Él Su titulo correcto, lo que Él reclamó ser. Dijo: “Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto”.
Oh, observe, ella está en el lugar correcto, delante de la persona correcta. Triste, reseca, sus pobres ojos estaban vidriosos, una hermosa joven, me imagino. Y sus ojos estaban vidriosos, el que ganaba el pan se había ido, su hermano estaba muerto, él estaba sepultado, llevaba cuatro días muerto. Los gusanos de la piel ya estaban en su cuerpo. Dijo: “Si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto. Pero aún ahora”, me gusta eso: “Pero aún ahora, todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará. Aún ahora Señor, él está muerto, lleva cuatro días muerto, pues, él está apestando. Pero aún ahora, todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará”. Eso es correcto.

88 Hermano, simplemente puedo ver los engranes juntándose de esa manera, ¿ve? Algo tiene que suceder. Ella está con el Hombre correcto, con la actitud correcta, acercándose correctamente, todo moviéndose bien. ¿No pueden ponerse así también ahora mismo?
Dijo: “Aún ahora Señor, todo lo que pidas a Dios…”. Tal vez el doctor le dijo que Ud. no iba a vivir, que tiene un cáncer. ¿Qué diferencia hace eso? “Aún ahora Señor”. Él todavía lo escucha, Él está sentado a la diestra de Dios. ¿No creen Uds. eso? ¿Haciendo intercesiones? “Aún ahora Señor, lo que sea que le pidas a Dios, Dios lo hará”.
Él dijo: “Tu hermano resucitará de nuevo”.
“Oh”, ella dijo: “Sí, Señor. Yo sé que resucitará en el día postrero, porque él fue un buen muchacho, él resucitará en el día postrero”. Ellos creían en la resurrección general, ¿lo ven? esos judíos.

89 Él dijo: “Yo soy la Resurrección y la Vida”. Oh, me gusta eso. “Yo soy la Resurrección y la Vida: el que cree en Mí, aunque esté muerto, vivirá: Todo aquel que vive y cree en Mí, no morirá jamás”.
Hermano, Él no era muy atractivo para verlo, pero Él tenía palabras de Dios en Él que significan la verdad. Dijo: “Yo soy la Resurrección y la Vida: el que cree en Mí, aunque esté muerto, vivirá: todo aquel que vive y cree en Mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?”.
Ella dijo: “Sí, Señor: creo cada palabra de ello. Yo creo que Tú eres el Hijo de Dios que iba a venir al mundo”.

90 Allí está el representante de Dios, aquí está una mujer con el corazón roto, allá está un hombre muerto. Esta mujer de corazón roto con su fe perfecta, viene reconociendo este don de Dios que está aquí, el Hijo de Dios, el don más grande alguna vez dado al mundo; dándole a Él Su titulo correcto, dándole a Él Su adoración correcta. Dijo: “Yo creo que Tú eres el Hijo de Dios, y todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará”. Algo tiene que suceder. Dijo: “Sí, Señor, yo lo creo. Yo creo que Tú eres el Hijo de Dios que iba a venir al mundo”.
Él dijo: “¿Dónde lo sepultaron?”.
Aquí va Él. Ahora, en esto, hace un tiempo, hace mucho tiempo, me encontré con una mujer que no cree que Jesucristo era Divino. ¿Sabían que hoy esa es una enseñanza común en las iglesias? ¿Sabían todos Uds. eso? Ellos creen que Jesús fue solo un profeta, un buen hombre. Si Él no era Dios, Él no era nada. Si Él no fue Dios, Él fue el mayor engañador que el mundo haya tenido alguna vez. Si Él fue solo un profeta, Su sangre no era más que mi sangre. ¡Él era Dios! Él era más que un hombre, Él era divino.

91 Ahora escuchen, Uds. personas que pertenecen a esta iglesia, no me estoy burlando, y no les estoy adjudicando esto a Uds., pero es la Ciencia Cristiana. Y ella dijo: “Si yo le pruebo que Él era solo un hombre ordinario, ¿lo aceptará?
Yo dije: “Sí, si lo puede probar por la Biblia”.
Dijo: “Yo le probaré por la Biblia que Él era solo un hombre”.
Yo dije: “Él era un hombre, sí, pero Él era el Hijo de Dios”.
Ella dijo: “Bueno, Él era solo un hombre ordinario en eso”.
Yo dije: “Él era más que un hombre, Él era Divino”.
Dijo: “Él no era Divino, Hermano Branham”. Dijo: “Se lo voy a probar por la Biblia”.
Yo dije: “¿En dónde lo probará?”.

92 Ella se refirió a San Juan 11. Ella dijo: “Yendo a la tumba de Lázaro, Él lloró”. Y dijo: “Eso prueba que Él no era Divino, porque Él lloró”.
¡Hah! Yo dije: “¡Vaya, vaya!”. Yo dije: “Ese argumento está más diluido que el caldo que se hizo con la sombra de una gallina que se murió de hambre”. Yo dije: “Eso no sostendría nada”. Dije: “¿Me quiere decir que esa es la razón por la que Ud. cree que Él no era Divino, porque Él lloró?”.
Dijo: “Sí”.
Yo dije: “Cuando Él fue a la tumba, Él fue llorando, eso es verdad. Pero cuando Él era un Dios-hombre, Dios estaba en Cristo reconciliando Consigo al mundo”. Yo dije: “Él era un hombre cuando estaba llorando, pero cuando se paró allí y la pequeña figurita que era Él, y un hombre que había estado yaciendo allí cuatro días, Él enderezó Su cuerpecito y dijo: ¡Lázaro, ven fuera! Hermano, ese era más que un hombre, ¡ese era Dios hablando por esos labios mortales!”. Un hombre que había estado muerto por cuatro días se paró en la tierra y volvió a vivir. Su cuerpo estuvo en un viaje por cuatro días en alguna parte, yo no sé en dónde estaba, y tampoco usted, así que no discutimos sobre eso. Pero de todas maneras, él había estado muerto por cuatro días, y cuando Él dijo: “¡Lázaro, ven fuera!”. Un hombre que estuvo muerto cuatro días y los gusanos de la piel se arrastraban por su cuerpo, ¡se puso de pie y volvió a vivir!
Hermano, Ese era más que un hombre, lo era.

93 Es verdad que Él era un hombre cuando bajó de la montaña aquella noche, Él tenía tanta hambre, buscó por todo el árbol, no pudo encontrar nada para comer y maldijo el árbol, Él era un hombre cuando tenía hambre. Pero cuando Él tomó esos cinco panecillos y dos pequeños, tres pedacitos de pescado y alimentó a cinco mil, ¡Ese era más que un hombre! ¡Ese era Dios en Él! Seguro. Sí, señor.
Él era un hombre cuando estaba acostado allá afuera en el barco esa noche. Flotaba alrededor, diez mil diablos del mar juraron que lo ahogarían. Ese pequeño barco de arriba abajo como un tapón de botella. El diablo dijo: “Ahora lo tengo, Él está durmiendo acostado allí. Él está tan cansado por sanar a los enfermos al punto que no se puede mover”.
Él era un hombre cuando estaba acostado allí dormido, eso es verdad. Pero cuando Él puso Su pie sobre la baranda del barco, miró arriba y dijo: “Paz, sosiégate”. Ese era más que un hombre, ese era Dios hablando a través de Su Hijo. ¡Aleluya!

94 Él era un hombre cuando clamó allá en el Calvario por misericordia, cuando se estaba muriendo, pero cuando Él resucitó la mañana de Pascua, ¡Él rompió los lazos de la muerte y el infierno! Ese era más que un hombre, ese era Dios en Su Hijo. ¿Crees tú esto?
Yo creo que ese mismo Jesús que fue ayer, es hoy y será por siempre. ¿Crees tú esto? Yo creo que una mujer que no pudo entrar en la línea de oración, tocó el borde de Su vestidura y fue completamente sana. ¿Crees tú esto?
Yo creo que es Jesucristo que hace al ciego ver, al sordo oír, al mudo hablar. ¿Crees tú esto? Yo creo que es Jesucristo el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Que le da a esta gente el Espíritu Santo y los hace gritar y clamar y comportarse de la manera que es. ¿Crees tú esto? Yo creo que el Espíritu Santo está aquí ahora mismo. ¿Crees tú esto? Yo creo que él está listo para sanar a todos en el edificio. ¿Crees tú esto? Yo creo que Él está listo para llenar a cada persona con el bautismo. ¿Crees tú esto? ¡Aleluya!

95 Yo creo que Él está aquí ahora mismo, ¿no creen Uds. eso? ¿Crees tú esto? Pongámonos de pie y démosle a Él la alabanza ahora mismo. Yo creo que Uds. recibirán el bautismo del Espíritu Santo. ¿Crees tú esto?
Nuestro Padre Celestial, así como Tú lo hiciste anoche, así sea esta noche. Que el poder del Espíritu Santo caiga sobre este edificio. Dios, quita las dudas, los temores, y da el bautismo del Espíritu Santo ahora mismo, concédelo.
Yo creo que Él está aquí para llenar a cada uno de ustedes. ¿Crees tú esto? Yo creo que si Ud. acepta su sanidad, puede levantarse de esa silla de ruedas. ¿Crees tú esto?
Yo creo que si Ud. acepta su sanidad, se puede levantar de esa camilla. ¿Crees tú esto? Creo que Él está aquí para sanar ese cáncer. ¿Crees tú esto?

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