OBRAS DEL MENSAJE


En Tu Palabra, Señor
Wood River, Illinois, E.U.A.
54-0221
1 …De estar aquí esta tarde, para saludarlos a todos en El nombre del Señor Jesucristo, y Su gran amor y misericordia hacia nosotros. Nosotros estamos muy… [Grabación en blanco] que sea una bendición para cada uno de ustedes, es mi sincera oración.
Ahora, yo quiero decir que esta ha sido una de las reuniones más agradables que yo he tenido en mi vida. Eso es correcto. Y yo estoy muy emocionado de poder estar aquí, y yo confío en que, por la gracia y misericordia de Dios, yo volveré para estar con Uds. en otra ocasión. Y yo nunca en mi vida he trabajado con ningún grupo más agradable de personas, al servir a nuestro Señor Jesucristo, predicar el Evangelio y creer por las cosas que Él prometió darnos a nosotros. Y eso ha sido maravilloso. Su fe debe darse a conocer al extranjero a todas las naciones por una fe tan maravillosa. Y yo creo que Uds. están empezando, quizás aquí tal vez, un gran avivamiento, una gran reunión.
Esto nunca debería menguar, y Uds. solamente… Con toda la unidad entre ustedes, nunca deberían dejar que esto suceda; Uds. deberían seguir adelante, simplemente sigan avanzando. No se cansen. Si usted se siente aflojar un poco, simplemente sigan moviéndose, de cualquier manera. Simplemente sigue, a pesar de todo. Crea esto, simplemente siga moviéndose, creyendo en Dios, y yo estoy seguro de que Dios le bendecirá.
2 Ahora, yo quiero decirles a todos los que nos dejaron tener el edificio aquí, esta escuela, ciertamente nosotros estamos muy agradecidos por el privilegio que nosotros tenemos de servir a Dios aquí en esta escuela. Que este lugar pueda producir muchos, muchos estudiantes que harán grandes hazañas para la educación y el beneficio de la nación y el reino de Dios. Yo confío en que así será.
Y ustedes, jóvenes, nosotros estamos contentos de que Uds. hayan ganado su juego de pelota la otra noche. Así que, nosotros estamos muy contentos por eso.
Y, así que nosotros estamos… Yo estoy agradecido por este grupo de guardias de seguridad. Mi hijo me estaba diciendo (yo no tengo la oportunidad de conocerlos), él dice que es uno de los mejores hombres, los guardias aquí en el edificio. Y por estos ujieres… mi niño dijo, “Papi, ese es uno de los mejores hermanos que tú puedas conocer.” Y yo estoy muy feliz por eso.
Y para todos ustedes, cada uno de ustedes, su fe, Uds. han prestado su fe y su tiempo. Ni una sola vez yo he tenido interrupciones en ninguna parte, sino una fe sólida en todo lugar, ¿ven? Eso rara vez sucede así. Usualmente uno podría sentir, quizás desde aquí, recibir muchas críticas, o escuchar algo así, o alguien indiferente, pero no ha sido así aquí; simplemente ha sido una hermosa unidad de fe. Y yo me siento mal por tener que irme esta tarde, realmente yo no quisiera hacerlo. Justo cuando nosotros comenzamos a ver lo bueno… todos listos y el Espíritu de Dios moviéndose entre ellos, entonces nosotros tenemos que irnos. Ese es el problema de tener un itinerario.
3 Por último, pero no menos importante, esto es para este maravilloso grupo de ministros aquí. Déjenme decirle, Uds. realmente deben ser elogiados entre Uds. por tener buenos pastores como estos. Este pequeño Hermano Brewer aquí, el presidente de este comité, él ha trabajado fiel y duramente. Y ese tipo ha estado halando mi abrigo durante los últimos dos o tres años. Yo solamente… No hay necesidad de decir “no”, porque si yo decía una vez “no”, él estaba allí al día siguiente, para ver si yo decía “sí.”
Yo no me refiero de esta manera, pero una vez hubo un juez injusto, ¿saben? Él dijo: “Bueno…” eso no era así para deshacerse de él, porque él era un pequeño hermano tan bueno y siempre paciente, sin importar si uno tenía que decir “no.”
“Está bien.” Simplemente como una bolita de nervios, Uds. saben, él estaba de vuelta en la próxima reunión, “Bueno, ¿qué dice ahora, Hermano Branham?” Y seguía adelante, por todo el país, se dirigía a Florida, seguía a lo largo para escuchar las reuniones. Entonces, Dios bendiga al Hermano Brewer. Y estos ministros, yo nunca tuve la oportunidad de darles la mano hasta ahora. Yo caminé por la línea dándole la mano a un grupo de hombres que estaban así detrás de mí. Yo me siento culpable, yo realmente me siento así.
4 Y yo quiero que, mientras ellos estén teniendo su gran convención este verano, y si yo puedo, pasar al menos una o dos noches con esos hermanos, para nosotros sentarnos a un lado y del otro de la mesa para hablar. A mí me encantaría hacerlo.
Y viniendo de diferentes lugares, yo recibo cartas y algunas de las mejores cartas que yo he recibido en mi vida. La gente simplemente pide las bendiciones de Dios para ustedes y demás, y luego es tan amable de para esta congregación y ministros también. Ha sido muy agradable.
Y, hermano y hermana, yo no quiero sea tan solo cualquier cosa… ser indiferente. Pero en este tipo de servicio al Señor, (y yo estoy seguro de que mis hermanos lo entenderán, “es algo que yo tengo que mantenerme alejado solo, Uds. saben. Si yo no lo hago, yo voy a venir en la noche, entonces yo diré,” Yo… “Bueno, yo estoy tan… yo simplemente no sé qué hacer y tal vez hable un poco y tenga una oración congregacional y salga, ¿ven? Uds. tienen que mantenerse justo bajo esa unción.
5 Yo nunca pude entender por qué nuestro Señor, en lugar de, cuando terminó el día, bajó y habló con un grupo de personas, o en las ciudades, pero Él siempre iba solo, en el desierto, muy arriba lejos de los discípulos y todo; me pregunto por qué Él lo hacía. Pero ahora yo empiezo a entender lo que Él… lo que Él hacía. Es seguro que ciertas partes de nuestras vidas deben mantenerse absolutamente a solas con Dios. Y luego yo sé eso mis hermanos, y en los próximos años que vendrán, en la gran eternidad, yo quiero hacer una cita con cada uno de Uds. esta tarde.
Y vayamos al Nuevo Mundo en ese día y bajemos al pozo de Jacob, Uds. saben, donde nosotros podemos sentarnos un rato. Ud. no tiene que preocuparse por los pequeños niños allí; ellos no van a lastimarse. Nada allí puede molestarlos a ellos. Abajo por el… tal vez el río de la vida, (yo sé que está allí) y el árbol de la vida. Y nos sentemos en la orilla con cada uno de ustedes, como mil años cada uno, ¿saben? No me llevará mucho tiempo hacer eso. Luego nosotros nos levantaremos y caminaremos alrededor, nosotros tendremos más tiempo para estar allí que cuando nosotros comenzamos, ¿lo ve Ud.? Todo el tiempo, nosotros simplemente lo tendremos, simplemente miles de años no significarán nada allí, ¿ve? Simplemente tendremos tiempo para siempre Entonces, ¿no será eso maravilloso?
Yo solía escuchar una pequeña canción entre los hermanos, solía cantarla en las iglesias, en las iglesias del Evangelio Completo, afuera… “Habrá una reunión en el aire, en esa dulce, dulce eternidad.” ¡Oh Dios!
6 ¿Tendría aquí mismo tiempo para un poco de testimonio? Cuando yo llegué por primera vez entre la gente de Pentecostés, y yo los vi danzar en el suelo, ahora eso era demasiado para mi propio estilo de bautista, ¿saben? Entonces yo dije: “Mira aquí. Ahora, el baile pertenece afuera… a otro tipo de personas,” yo dije, “personas que no son religiosas.” Yo escuché que la música se tocaba, la gente se ponía a llorar y empezaban a gritar, después alguien empezaba a danzar. Yo dije: “quiero decir, yo no quiero ser crítico, pero yo estoy seguro… Yo temía decir algo en contra de Dios, eso no sería correcto.” Yo nunca critiqué nada de eso. Y yo dije, “Bueno, pero Uds. saben que yo no puedo entender eso.” Yo dije: “Ojalá yo pudiera ver eso en la Biblia.”
7 Y una noche yo estaba enseñando en una gráfica de la segunda venida de Cristo. Y de Louisville, Kentucky, vinieron un grupo de personas, y había algunas señoritas, y ellas tenían… Una de ellas era pianista, y la otra tenía platillos y una tabla de lavar. Y ¡Oh, vaya! Casi ellas estaban haciendo tanta música con eso como lo hace una banda de música. Y ellas eran…
Entonces, yo estaba enseñando sobre la segunda venida y… Entonces, unos días antes, yo había estado en Salem, Indiana, donde había algunos pentecostales, simplemente estaba conociéndolos, y ellos estaban danzando, y seguían así. Y yo comencé a buscar unas referencias. Yo entonces descubrí que la [en vez de “esa”] danza, la primera vez que yo lo noté, Miriam comenzó a bailar. Yo pensé: Eso debe ser de Dios y el diablo se la copio de ahí, ¿Ven? Entonces, al siguiente, noté que David danzó cuando él vio el arca que venía por el camino, ¿Ven?
Y yo pensé, ¡Dios mío! ¡Eso es maravilloso! Y yo noté que el rey había hecho un voto precipitado una vez al respecto. Él iba sacrificar lo primero que saliera de su casa. Y aquí venía su hija, y la hija se regocija, danzaba. Y yo noté que danzar era la victoria. Y yo pensé, bueno, tal vez yo aún no había obtenido la suficiente victoria. Quizás simplemente un poco de mí mismo tiene que desaparecer aún.
8 No pasó mucho tiempo después de que yo estaba sentado allí y yo acabé por enseñar sobre la segunda venida de Cristo, y oh, el Espíritu de Dios simplemente se tomó su tiempo para moverse ahí adentro. Era una noche de Año Nuevo. Entonces, yo había estado enseñando por alrededor de dos horas. Entonces, todos estaban sentados alrededor de un gran grupo de personas en mi tabernáculo. Entonces, ellos iban a tener un especial y así esto… Yo dije: “Yo creo que tenemos algunos compañeros de Louisville allá atrás y que, algunos de ellos, escribieron una pequeña nota y la pusieron allí que quería cantar un cantico especial.
“Bueno”, yo dije, “adelante.” Y así estas tres o cuatro pequeñas damas se levantaron y subieron y una subió al piano, y ella comenzó a tocar “Habrá en el aire un encuentro con Jesús.” Y cuando ella comenzó, esta señora comenzó con este címbalo en esta tabla de lavar y luego golpeó la lata por allí, así. ¡Vaya! Eso sonaba bastante bien, Uds. saben, así que tuve…
9 Yo noté que había un… Luego, después de un rato, apareció una niña pequeña en el suelo y comenzó a danzar de un lado a otro, dando saltos. Yo pensé, oh no, justo en mi propia iglesia, aquí está. Ahora, seguramente yo conseguiré… Estoy arruinado por esto. Así que yo seguí mirándola y Uds. saben, yo seguí escuchando esto… es genuino, esa mujer tocando el piano. Dijo: “Yo creo que, si hubiera habido tres o cuatro címbalos, ella podría haber tocado.” Y ella estaba tocando: “El propio Hijo de Dios será el líder en la reunión en el aire.”
Y ella no hacía nada más que salir a medias hasta que ellas comenzaban de nuevo. Yo pensé, ¡Umm! “Y ella se puso realmente pálida. Y sus ojos se cerraron y danzaba de esta manera.
Yo pensé: Dime… yo me sentía bastante bien, yo comencé a mover mi pie con esa chica. Uds. saben, yo pensé, bueno, quizás sea solo mi pie metodista de todos modos. Así que yo empecé a dar una poco de palmaditas, Uds. saben. Entonces, Uds. saben, no pasó mucho tiempo hasta que yo estuviera allí con esa chica, danzando. Yo tengo la victoria.
Bueno, eso es lo que se necesita, ¿no es así? — La victoria. Simplemente aléjese de sí mismo y deje que el Espíritu Santo tenga el derecho de pasar. Dice: “Bueno, dijo Decentemente y en orden.. Si eso será decentemente y en orden; simplemente déjelo que se manifieste, ¿Ven? el Espíritu Santo.
10 Ahora, yo quiero agradecerles a todos nuevamente por su amabilidad. Y nosotros vamos a intentar si el Señor lo permite… Hace un tiempo yo envié a Billy y le dije: “Si todavía hay personas reunidas, pues, baja y dale a la gente unas algunas tarjetas de oración. Tal vez nosotros podamos formar una pequeña línea de oración para orar por algunos de los enfermos esta tarde.” Por lo general, yo quiero que el servicio de la tarde sea para predicar, pero yo pensé que tal vez podría orar por algunos de los que están enfermos.
Nosotros tenemos que recorrer un largo camino, sin embargo, esta tarde y esta noche, si llego a casa alrededor de la medianoche. Y entonces simplemente me recostaré lo suficiente para descansar un poco, y levantarme. Y el martes por la noche yo tengo que comenzar en Hot Springs, Arkansas. Y luego, el miércoles en Shreveport, Louisiana. El domingo empezaré en Phoenix, Arizona. Y a través de esa semana, y hasta el siguiente domingo. Y luego, el lunes, por la tarde, yo voy comenzar en la Reserva Apache, donde una de las reuniones más poderosas que yo tuve en mis primeros días fue en la Reserva Apache. Miles de indios sentados allí. Y hablando de la sanidad ¡Oh! Yo nunca olvidaré una noche… Yo espero no tomar demasiado de su tiempo. Pero una noche yo terminé… Yo llegué y yo les estuve hablando a ellos.
11 Ahora, si hay alguien en el mundo que tiene un trato cruel fuera de estos tratados estadounidenses, es el indio. Eso es correcto. Después de todo, nosotros somos los extranjeros. Él es el privilegio otorgado por Dios en los Estados Unidos. Eso es correcto. Y nosotros simplemente lo golpeamos a él, matamos a su búfalo y lo hicimos a un lado y lo pusimos en un lugar donde miles de ellos se mueren de hambre todos los años. Si alguna vez hubo una mancha en la bandera estadounidense, es la forma en que ellos tratan a los indios. Sí señor. No es justo enviar miles de millones de dólares a Alemania, a Inglaterra y a Japón para reconstruirlos y que ellos nos tiran de regreso a nuestras caras. La caridad comienza en casa. Eso es correcto. Y nuestra propia gente muere de hambre.
Y yo le dije a Dios una noche allí en el Auditorio de Aves en Phoenix, si Él iba a sanar… La primera vez que yo oré por los indios, tres mujeres indias, y Dios los sanó a todos. Así que yo volví a la reserva. ¿Recuerdan esa noche? Yo no podía… yo hablaba, solo un intérprete. Y ¡oh, Dios! Ud. habla de un idioma, Ud. debería escuchar eso. No hay oración ni nada más; ellos simplemente comienzan realmente bajos y comienzan a gritar y bajan de repente; simplemente terrible. Entonces, solo había un intérprete, y esa era una mujer, y ella era más o menos mestiza, por lo que ella podía hablar inglés bastante bien. Y ella podía hablar el Apache.
12 Entonces yo noté que era la escena más hermosa: había una pequeña iglesia de las Asambleas de Dios allí. Y yo me puse de pie sobre una plataforma, y los miles indios solo se sentaron por allá afuera. La escena más hermosa: montados en sus caballos, Uds. saben, y tenían pequeñas fogatas encendidas. Y yo les estaba hablando.
Y yo dije: “Ahora…” yo les dije, yo dije: “Yo creo que Uds. obtuvieron un trato injusto, pero yo no administro el gobierno; yo simplemente soy uno del gobierno, como Uds. lo son. Si yo pudiera hacer lo que quiera, eso sería diferente.” Ubicados en pequeñas carpas viejas y la mitad de ellos muertos de tuberculosis, glaucoma y todo.
Yo dije: “Es una… es una desgracia, pero yo no puedo evitarlo.” Pero yo dije: “Lo que yo intento traerles a Uds. esta noche es Alguien que les dará a Uds. un trato justo, ese es Jesucristo.” Eso es correcto. Le dije: “Él nunca les rechazará. Él nunca hará una diferencia por su color, sea lo que sea. Él será Él mismo con Uds. así como Él lo es para todos.”
Yo dije: “Ahora, por supuesto, yo solamente puedo hablar estas cosas y Dios lo respalda, confirma de lo que yo estoy hablando; entonces Uds. le creen al Señor.” Y entonces yo les dije: “Aquí hay alguien que quiere que se ore por él”, yo dije, “nosotros tenemos una línea.” Eso fue antes de que nosotros obtuviéramos suficiente orden para dar tarjetas de oración, así que ya solo tuvimos que pasar las a través de ellos lo mejor que nosotros pudimos Y yo dije. “Pónganse de pie.” Y, por lo general, oh vaya, eso sucede en todas partes, pero bueno, nadie se levantó. Un indio es un tipo muy extraño. Uds. tienen que tener cuidado.
13 Billy Paul estaba repartiendo tarjetas de oración aquí hace algún tiempo atrás, allá en ese lugar, a los indios. Y yo le dije, yo dije: “Billy, no le de esas tarjetas de oración a alguien con dolor de cabeza. Escucha, nosotros tenemos una noche más.” Y yo dije: “Dáselo a las personas que están muriendo de cáncer, y algo diferente, y que ellos puedan llevarlas allí arriba, que oren por ellas.” Yo dije: “Ellos tienen que tener un cambio en la fe de inmediato.”
14 Entonces, ellos anunciaron eso en la plataforma, así que ellos comenzaron a ir por las tiendas. Y los indios sentados alrededor afuera, así. Entonces Billy empezó a ir durante la reunión, repartiendo tarjetas de oración. Un tipo caminó a su alrededor, el indio, lo tocó a él en la espalda.
Él dijo: “Umm.” Y él dijo… Billy dijo: “Bueno, papá me dijo que les diera esto a personas que están realmente enfermas.” Dijo: “¿Qué le pasa a usted, jefe?”
Él dijo: “Yo enfermo.”
Dijo: “¿Cuál es su enfermedad… de dónde está Ud. enfermo, jefe?”
Él dijo: “Yo enfermo. Eso es todo.”
Pero él dijo: “Vaya y siéntese, jefe, yo le daré a Ud. una tarjeta en unos minutos si yo puedo.” Así que, pasó un momento, el jefe seguía mirando cómo bajaba el paquete de tarjeta cada vez más.
Entonces el jefe se acercó y le dio unas palmaditas en la espalda otra vez, dijo: “¡Uum!”
Él dijo: “¿Qué le pasa, jefe?”
Él dijo: “Yo enfermo.”
Él dijo: “¿De qué está Ud. enfermo, jefe?”
Él dijo: “Yo estar enfermo.” Así que él se dio vuelta y comenzó de nuevo, el jefe lo siguió. Él le dio unas palmaditas en la espalda y dijo: “Yo estar enfermo.”
Billy le dio una tarjeta de oración y dijo: “Por favor escriba allí, yo estar enfermo, estar enfermo ”. Eso es extraño.
Esa noche cuando… después de un tiempo, sacaron a algunos de… dentro de la pequeña iglesia de las Asambleas de Dios. Entonces, había una dama allí, era la pastora de esa iglesia. Yo olvidé su nombre. Pero, de todos modos, su Evangelio imprimió el artículo. Ha sido hace unos seis años, o siete. Y cuando llego… La primera persona que entró fue una mujer, una mujer grande y fuerte.
15 Yo me pare cerca de ella por un momento hasta que yo sentí la unción del Espíritu. Yo dije: “Ahora, cuál es su problema, es una enfermedad venérea.” No porque ella sea inmoral, sino porque ella tenía que vivir tan sucia, eso es todo. Yo dije: “Una enfermedad venérea.” Ella se volvió y me miró, y cuando el intérprete dijo eso: ¿Cómo sabía yo eso? ¿Ve? Entonces, eso la asió a ella. Bueno, decente mujer, simplemente es que ella tenía que vivir en la suciedad.
Y luego, después de un poco el siguiente en salir fue un hombre con glaucoma del ojo. Entonces, varios indios se miraban así uno a otro. Y el siguiente en salir era un niño pequeño, no levantaba la cabeza, de esta manera. Yo dije: “Dígale que me mire, yo quiero hablar con él.” Y la madre—ellas son realmente muy rudas—ella simplemente agarró al pequeño de esta manera por la parte superior de la cabeza, y sacudió su pequeña cabeza de atrás y sus ojitos, tan solo más que cruzados. Yo pensé: bueno, está bien.
16 Entonces, tomé al pequeño en mis brazos de esta manera; yo oré: “Oh Padre Celestial, da la gracia ahora y el poder, para que yo pueda encontrar el favor de esta gente.” Y mientras yo oraba, yo vi al pequeño de pie delante de mí. Yo simplemente… cuando él inclinó su cabeza sobre mi hombro, sus ojos estaban derechos.
Entonces yo dije: “Ahora, todos Uds. levanten la cabeza.” Y ellos lo hicieron a su alrededor. Yo dije: “Antes de que yo lo quite a él de mis hombros ahora, yo quiero dar la vuelta y dejar que todos Uds. lo miren, de esta forma.” Y sus pequeños ojos pasados estaban derechos, y él se frotaba los ojos y se veía así. Luego yo comencé a verlos, ellos estaban fumando estas grandes y largas pipas y cosas. Empezaron a escupir, Uds. saben, y hablando el uno con el otro.
Luego salió una niña pequeña. Y entonces ella era sorda y muda, una fiebre la había vuelto sorda y muda. Después de orar por ella, yo bajé y fui, [el Hermano Branham aplaude] de esa manera, ella se dio de vueltas y me miró. Yo dije: “¿Puedes oírme, cariño?” Y ella miró alrededor de esta manera. Yo dije: “¿Me oyes?”, yo dije: “Di, mamá, papá.” Y ella estaba balbuceando de algo allí. Yo dije: “Bueno, ella hablará mejor.”
Y el intérprete dijo: “U-m-m. Su montón de conversación es bueno en este momento.” Yo simplemente no podía… yo simplemente no podía entenderlo.
17 Bueno, eso realmente comenzó una corrida. Parecía como una estampida, quiero decir, el polvo volaba por todos lados. Todos estaban en la línea de oración entonces. Y yo nunca olvidaré esa noche. Había tantos… Los hombres blancos no podían mantener a la gente fuera, de esta manera. Ellos estaban tan a la espera de tanto. Y ellos llenaron la pequeña línea, el Hermano Moore y un montón de ellos allí, sosteniendo la línea así. Y yo dije: “Déjenlos salir primero de este edificio. Ellos que [añadí palabra] habían comenzado primero.”
Y luego salió una pobre y anciana madre india, con dos palos de escoba cortados con una piedra… reforzados, un entablado de muletas, algunos trapos envueltos por encima. Y ella estaba tratando de llegar hasta mí, y un pequeño niño indio le estaba pasando. Entonces, el hermano Jack no podía hacerle entender, así que él lo levantó y lo colocó nuevamente en la línea. Era tan pequeño como de diecisiete, dieciocho años. El hermano Moore es un tipo robusto, robusto y de tipo irlandés, él simplemente lo volvió a poner en la línea.
18 Entonces, a pobre anciana simplemente venía. Yo la miré. Ella tenía el cabello trenzado colgando, Uds. saben, Y una cinta de cuero entretejida en su pelo, y ella lo había expuesto así, (artritis, ¿ven?), y ella movía su pie, hasta que ella se acercó a mí. Ella es casi tan alta [palabras no muy claras y toda encorvada, y ella, su pequeña espalda estaba doblada. Y ella se detuvo así, y ella levantó la cabeza, y levantó la vista, y esas, arrugas profundas y grandes de vejez, Uds. saben, y pequeñas gotas de lágrimas corriendo por esa cara envejecida y arrugada. Y yo pensé, ella es la madre de alguien. Claro, la madre de alguien. Yo pensé, solo Dios sabe lo que pasó con la anciana.
Ella así me miró, simplemente tan miserable, sus pequeños ojos negros se volvieron y así me miraron. Ella sonrió. Tomó un palo y lo puso con el otro y me lo entregó, se enderezó y ella salió caminando de la plataforma de esa manera. Sin oración, ni nada; se fue de allí, y todos comenzaron a gritar.
19 A lo largo de la mañana hacia la luz del día, (oré toda la noche), yo me di cuenta a la mañana siguiente que de la luz del día, y yo simplemente estaba pasando… Uno no tenía que decirles a ellos nada más; simplemente ponía sus manos sobre ellos, eso es todo lo que ellos querían que uno hiciera. Entonces, a la mañana siguiente, cuando se estaba acercando la luz del día, el hermano Brown se acercó y dijo: “Hermano Branham, Ud. está a punto de desmayarse ahora,” dijo, “yo tengo que sacarlo.”
Yo dije: “Bueno, intenté sacarles el mayor provecho.” Yo dije: “¿Qué?”, Yo le dije al intérprete, “¿lo que me preocupa es qué esas personas están tan mojadas? Están mojadas de la cintura abajo.”
Dijo: “Bueno, al principio pensaron que todo eso era falso, pero,” dijo, “ahora,” dijo, “ellos van a salir a los desiertos a traer a sus seres queridos, y”, dijo, “no están yendo veinte millas hasta el vado; ellos simplemente están cruzando el río Gila Bend, justo allí cruzando ese camino, atravesando el agua.
20 Y allí estaba… el siguiente paciente era un anciano, y ellos lo tenían en una tabla, no en una camilla como si trajeran pacientes aquí. Era una tabla, tenía dos extremidades a través de ella. Y tenían a un anciano acostado allí, cabello gris, con las piernas cruzadas sobre una extremidad, sus brazos sobre la otra de esta manera, y él estaba temblando de esta forma. Y aquí estaba parado un tipo grande que lo llevaba así; él era el siguiente en la fila, por lo que estaba parado, aguantándolo; él estaba temblando de esta forma, y los labios eran realmente morados. Y yo dije: “¿Habla Ud. inglés?”
Él dijo: “Poco”
Y yo dije: “¿No tiene Ud. miedo de que Ud. se enferme de pulmonía, así como está Ud. de mojado?”
Dijo: “Jesucristo tomará cuidado de mí. Yo traje a mi papá.”
Yo dije: “Bueno, eso es muy hermoso.” Yo dije: “¿Ese es Su papi?”
“Sí.”
Y yo dije: “¿Cree Ud. si le pido a Jesús que lo sane…?”
“Sí.”
Yo dije: “Bueno, venga.” El otro compañero detrás de él pasó. No, yo creo que fue una mujer que lo llevaba, tal vez su hermana detrás de él, hombre y mujer. Entonces, cuando pasaron, yo dije: “¿Entiende Ud. inglés, jefe?” Él ni siquiera hizo un movimiento.
21 Y yo puse mis manos sobre él. Y yo dije: “Dios mío, Tú sabes lo que pasó este pobre anciano en la vida, y ahora yo te pido Tú que lo alivies.” Yo dije: “Que él pueda superar esto, se recupere y sea un ser normal, un hombre de bien para darte alabanza, y él siempre recordará que lo Tú hiciste.” Yo dije:“ Ahora agárralo a Él; Tenga fe”.
Y yo llamé por el próximo. Directamente debajo de mí escuché un gran ruido; aquí estaba el anciano y él tenía la tabla sobre sus propios hombros, salía saludando a todos de esa manera [palabras no muy claras]. Solamente una fe sencilla.
Cuando ellos oyeron que yo era un cazador, ellos querían… Ellos tienen una reserva. Todos querían ensillar su caballo y llevarme a cazar pavos en ese momento. Entonces, yo voy a regresar ahora. Yo les dije a ellos que yo volvería, y para cumplir mi promesa, yo voy a volver. Eso será una semana a partir de este próximo lunes. Estén orando por mí, para que Dios nos ayude a ganar miles de almas para él.
22 Ahora, es hora de comenzar la línea de oración. Y yo quiero… Tal vez yo podría tener cinco minutos más de tiempo. Yo estuve mirando las Escrituras aquí hace unos momentos, y encontré una Escritura que yo quería leer para hablar solo un momento, antes de leer las otras Escrituras. Ese es el capítulo cinco de San Lucas. Solamente escuche atentamente por unos momentos.
Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios.
Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas… lavaban sus redes.
Y entrando en una de aquellas barcas… la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud.
Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro… y echad vuestras redes para pescar.
Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y… nada hemos pescado… más en tu palabra echaré la red.
23 Ahora, por un momento vamos a orar solamente.
Ahora, Padre, unge estas palabras que han sido leídas, y que ellas puedan ser enviadas a lo profundo de los corazones de estas personas enfermas, y todos lo que están en el edificio. Nosotros te lo pedimos en El Nombre de Cristo. Amén.
Me gustaría tomar esto solo por un momento o dos aquí, solamente por un tiempo. Uds. son tan buenos aquí y responden mucho al ministerio de la predicación, que yo no podría salir sin decirles una o dos palabras de esta manera.
Así que ahora, tomémoslo, fue solo el comienzo de Su ministerio. Él simplemente salió y realizó un milagro y convirtió el agua en vino. Cuanto me gustaría mantenerme en eso solamente por un minuto, y mostrar lo que Él hará en la resurrección. Cómo… eventualmente habría sido vino. Hubiera sido vino, de acuerdo: eso pasó a través de la vid, a la uva, al balde, se agrió, fermentó, salió y se convirtió en vino. Pero Él simplemente pasó por alto todo eso, y convirtió el agua en vino, ¿lo ve Ud.?
Esa es la forma en que Él lo hará en la resurrección. Yo no tendré que volver a vivir para tener veintidós o veintitrés años en mi mejor momento. Oh vaya, ser un anciano temblando, encorvado de esta manera. Él simplemente lo cambiará. Amén. Simplemente pasa por alto todo eso. La Sra. Branham y el Sr. Branham no tendrán que estar formados ni nada involucrado en mi nacimiento. Él simplemente me llamará desde el polvo, y yo estaré en mi mejor forma.
Así igual lo hará Ud.
24 Cada persona aquí regresará a ser una persona joven nuevamente. Cuando Ud. tiene que ser su… Uds. tienen a papá y mamá yaciendo allá afuera, muchos de ustedes. Eso no será por demasiado tiempo.
Yo estoy mirando a una pareja de ancianos sentados aquí ahora, muchos de ustedes, cabello gris. No pasó mucho tiempo hasta que Uds. la condujeron a ella al altar. Ella era una hermosa joven. Él era un joven fornido. Se unieron en Santo matrimonio: Ellos fueron unidos por Dios Todopoderoso.
Y de repente, fue… Oh, qué fuerte, cómo lo admiraba ella a él como a un hombre joven y hermoso, y ella una chica bonita y joven. Pero de repente él se levantó una mañana y dijo: “Mamá, sabes, te están saliendo unas pequeñas arrugas debajo de tus ojos.”
Ella dijo: “Papá, apenas acabo de darme cuenta de que el pelo gris se estaba saliendo.” ¿Qué está pasando? La muerte se ha asentado. Correcto. Ella te va a agarrar. Así lo ha ordenado Dios.
25 El otro día yo le pregunté a un médico, le dije: “Doctor, yo quiero preguntarle algo. Cada vez que yo como, yo renuevo mi vida. ¿Es correcto eso?”
“Sí, señor”, dijo él.
Yo dije: “Cuando yo era joven, yo me mantenía comiendo, comiendo y cada vez me volvía más fuerte, más fuerte; y de repente, yo aún como la misma comida… cada vez me estoy envejeciendo. ¿Por qué es eso?” yo dije, “Figuré esto. Yo estoy comiendo el mismo tipo de comida, nutriéndome de la misma nueva vida, pero estoy envejeciendo todo el tiempo.” Esa es una de ellas, ¿ven? Yo dije ¿por qué?“
Dios lo dijo. No importa lo que sea. ¿Ve? científicamente, eso simplemente podría ser probado, ¿Ve?, científicamente eso es todo lo que la ciencia puede llegar a ser cuando lo pone todo junto. ¿Ve? Porque si mi vida se renueva todo el tiempo; entonces yo me estoy haciendo nuevo. Pero, yo estoy renovando mi vida hasta cierta edad solamente. Entonces, yo comienzo a envejecer, nutriéndome de la misma nueva vida todo el tiempo, ¿ven?
26 Entonces, ¿qué es eso? Dios lo ordena. De pronto algún día nosotros llegaremos al extremo del río, anciano y gris. Quizás el mío también vendrá de esa manera. Pero, todo lo que la muerte le hizo a Ud. aquí, cuando Ud. muere, eso lo concluye.
Y luego, en la resurrección, Ud. serás el patrón que Dios le hizo, ese hombre joven y una señorita joven, y Ud. y su madre estarán en la eternidad… o, en el gran Milenio, hombres jóvenes y mujeres jóvenes para siempre. Yo puedo probar eso por la Palabra de Dios. La próxima vez, yo lo haré en la reunión del campamento, si Dios quiere. Está bien.
Mostrado a través de Sara y Abraham, y todas las promesas y todo conduce directamente a eso. Nosotros no tenemos nada de qué preocuparnos. Ni una cosa.
Yo recuerdo un servicio de sanación… Voy a hablar de eso esta semana, vea, para obtener eso. Nosotros lo intentaremos y veremos si no gritas por el servicio de sanidad.
Entraremos en eso allí para que vea, eso le quita a Ud. todo el miedo. ¡Oh vaya! Ud. simplemente… No hay nada en el mundo que pueda hacerle daño a usted. Y ¡Oh! Nosotros estamos destinados a la tierra prometida. Todas las cosas nos indican a eso. Dios no puede cambiar Su Palabra—Él no sería Dios.
Yo podría cambiar la mía porque no sería una verdad. Pero, Él es verdadero y Él no puede cambiar. ¡Y qué hermoso!
27 Ahora, piense en Jesús justo al comienzo de Su ministerio allí, y cuán maravilloso fue verlo a Él, en Su poder y Su poder. Él salió e hizo señales y maravillas. Y aquí está Él, allá por Genesaret, el lago allí.
Y, yo puedo imaginar la conmoción [en vez de “revuelo”] alrededor de la gente. Ellos habían tenido una reunión esa noche… o la noche anterior. Y entonces, grandes señales habían tenido lugar. Entonces, ellos dicen, “Dicen, ¿Ud. sabe que el joven evangelista que está predicando aquí es el sanador? Pues, Él está teniendo un servicio allí en la orilla esta mañana. Yo noté que todas las mujeres bajaban de la colina y bajaban. Los hombres dejaron sus arados en el campo para ir a escucharlo hablar. Alguna cosita en Él parece diferente.”
28 Yo simplemente imagino que hay, ¿no es así, hermano? Sí señor. Y Él estaba allí parado, y de repente la multitud forzó más fuerte que la gente lo presionó a Él para escuchar la Palabra de Dios. Oh, a mí me encanta escuchar a un buen predicador. Me encanta escucharlo.
Pero, oh, yo sacrificaría cada parte de eso, si yo pudiera escucharlo a Él simplemente en un sermón. ¿No es así? Me gustaría escucharlo a Él cuando Él se paró allí y dijo: “Venid a mí, todos los que estéis cansados y cargados, Yo les haré descansar”. Me encantaría escuchar eso. Nosotros nunca escucharemos eso, me supongo; pero nosotros escucharemos esto: “Bien hecho, Mi buen y fiel siervo.” Eso es lo principal. Se acabó todo entonces.
Y cómo Él se paró allí, y Él le hablaba a la gente. Y yo me puedo imaginar viendo a tres pescadores cansados, o cuatro, sentados en un tocón, o un trozo de tronco, cuando ellos llegaron allí.
Dijeron: “Vamos a escuchar lo que este tipo tiene que decir. Nosotros hemos escuchado al Doctor Jones y a todos ellos. Escuchemos lo que tiene que decir Él.”
Yo me imagino a Simón rascándose la cabeza y diciendo: “Dime, ¿sabes qué?” Al igual que cualquier otro pecador cuando llega a la iglesia: él trata de sentarse en el último asiento que él pueda, ¿ven? Y se sienta atrás al final. Uds. lo saben, hermanos, en la iglesia. Entonces él comenzaba a rascarse la cabeza, Uds. saben. Y él dijo: “Saben, hay algo diferente sobre ese sujeto.” Así que él simplemente levantó su pedazo de tronco y lo acercó un poco más.
29 Entonces Jesús comenzó a hablar sobre el reino y la venida del fin del mundo, y los poderes de Dios y las cosas hermosas de las que Él habló. Dijo: “Sabes que ese tipo habla un poco diferente de los demás. Vamos a acercarnos un poco más, Santiago, tú y Juan. Así que simplemente siguió avanzando y, después de un tiempo, él estaba parado junto a Él. Y la multitud se puso tan ruda hasta que Jesús le dijo a Simón, Él dijo… Subió al bote de Simón, se lo tomó prestado unos minutos, y después de que Él terminó de hablarle a la multitud, dijo: ”Simón, lánzate, ahora en las profundidades, y deja caer tu red para sacar“.
“Pues,” él dijo, “Señor, tú sabes que aquí nosotros somos pescadores, nosotros conocemos todo el calendario.” Nosotros sabemos cuándo las aguas están saliendo bien. Y nosotros somos pescadores; nosotros nacimos aquí en este lago. Y nosotros hemos dejado la red durante toda la noche, y nosotros ni siquiera hemos atrapado un pez. Pues, las aguas no están bien profundas, el pez está en otra parte del lago, no hay ninguno allí afuera.“ Ahora, él sabía eso en su corazón, ¿Ven?
30 Ahora, ellos eran pescadores, ellos conocían todas las señales, ellos se ganaban la vida pescando, ellos eran pescadores comerciales; su ocupación era esa. Entonces, ellos sabían todo sobre el lago y cuando las aguas eran correctas, y ellos habían lanzado la red toda la noche y ni siquiera habían pescado un pez; ellos no habían tomado nada. Y ellos lavaron redes, y todos Uds. saben qué desaliento es ese, Uds. que viven cerca del río, pescan toda la noche y no atrapan nada.
Pero Jesús dijo: “Ahora ve al lago otra vez, justo donde estabas, y deja caer la red para sacar. Deja caer la red a la derecha de la barca y hallaréis.”
Ahora, Pedro sabía que no había peces allí afuera, porque él había estado recorriendo las mismas aguas todas las noches en muchas profundas brazas, y contra el viento, a través del viento, del viento y todo, y no había peces en absoluto. Ellos habían arrojado sus redes y recorrido toda la noche entera. Él dijo: “Ahora, Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis.”
Vea. Pedro dijo: “Señor, hemos recorrido toda la noche y no hemos pescado nada. Pero, sin embargo, a Tu palabra nosotros echaremos la red.” Ahí está: Si Dios así lo dice, la fe pondrá peces allí, aunque no haya cualquiera allí. Eso es correcto. “En tu palabra, Señor, nosotros vamos a echar Eso es correcto. Yo desearía poder seguir con esto un poco, pero yo no puedo.
31 Ahora mira, es posible que Ud. haya pasado a través de todos los consultorios médicos que hay en el país. Es posible que Ud. haya estado en cada hospital y cada clínica que hay por aquí. Es posible que Ud. haya pasado por la línea de oración tras de línea de oración para las personas que oran por los enfermos. Pero tomemos esto esta tarde: “En Tu palabra Señor, voy a dejar caer la red en este momento, yo voy a creer en este momento. Yo voy a concluirlo; yo voy a concluirlo una vez para siempre. Ahora, yo sé, Jesús, que Tú estás sentado a la diestra del Padre, como un Sumo Sacerdote. Un Sumo Sacerdote debe hacer intercesiones en confesiones. Y eso es lo que dice Hebreos 3: ”Él es el Sumo Sacerdote de nuestra profesión“; y la confesión es la misma traducción. Y allí está sentado a la diestra del Padre, haciendo intercesiones sobre nuestras confesiones.”
32 Ahora, Él no puede sanarle a usted, o no puede salvarle a usted, o hacer alguna cosa por usted, hasta que Ud. primero lo acepte y lo crea, y lo confiese. Eso es correcto. Ud. tiene que confesarlo. Ud. no tiene que sentirlo; Ud. tiene que confesarlo. Él no es el Sumo Sacerdote de sus sentimientos; Él es el Sumo Sacerdote de su confesión. Eso es correcto. Lo que Ud. confiese.
Ahora, si se ora por usted, siéntese en este edificio esta tarde, el Espíritu Santo se moverá aquí y Ud. sentirá Su bendita presencia, y escuche la Palabra saliendo, diciendo: “Él sanó a todos”, y así delante de esa forma, y viendo el poder de Dios: aquí va, y sabiendo que es para todos; Ud. sale, Ud. dice: “Bueno, yo me siento tan mal como lo estaba cuando yo me vine”. Él no podría hacer nada por usted.
Y Ud. dice: “Bueno, ahora yo lo acepto”. Y luego, en la mañana, Ud. se levanta y dices: “Bueno, yo todavía tengo ese dolor de cabeza; Yo todavía me siento tan mal como yo estaba.” Entonces Ud. ha caído de nuevo. Ud. nunca vivirá por encima de su confesión. Deje que la persona más sagrada de este edificio en este momento, simplemente imagine en su mente que ya no es cristiano. Entonces es cuando Ud. no se convierte en cristiano, ¿Ven?
Cuando salgas y digan: “¿Es Ud. cristiano?”
“No, yo solía serlo, pero ya no lo soy más.” Ud. a caído de la gracia en ese momento, ¿ven? Es fe, ¿ven? Es fe o es incredulidad, Ud. está poseído por esos dos poderes, ya sea fe o incredulidad. Si Ud. tienes fe, Ud. es salvo porque Ud. es un creyente. Si Ud. no tiene fe, Ud. es un pecador.
33 Yo dije aquí hace un tiempo, predicando en una iglesia metodista. Yo dije: “Beber whisky no es un pecado; fumar cigarrillos, cometer adulterio no es un pecado.”
La pequeña madre metodista santificada que estaba sentada allí, dijo: “Entonces, predicador, ¿qué es el pecado?”
Yo dije: “¡incredulidad! Eso es pecado. Fumar, beber, apostar, cometer adulterio, robar, mentir, etc., eso no es pecado; esos son los atributos del pecado. Ud. lo hace porque Ud. es un incrédulo, y Ud. no…
Ud. dice: “Bueno, yo soy cristiano, yo no fumo, yo no bebo”. Es posible que no Ud. cometa adulterio, no robe, no mienta; guarde todos los mandamientos, y siga siendo un pecador, ¿ven? Eso son solo atributos. Es un cambio de corazón, lo que hace el Espíritu Santo aquí, nos hace dar fruto. ¿Es correcto eso? “Por sus frutos los conoceréis.” Ud. es un pecador porque Ud. es un incrédulo; Ud. es cristiano porque Ud. es un creyente.
34 Jesucristo dijo esto en San Juan 5:24. Piense en eso: un puñado y dos docenas de huevos si quiere Uds. leerlo cuando vayan a casa, vea: 5:24. “Él”, no un Metodista, un Bautista, un Pentecostal; “Él,” pronombre personal “, que oye Mis palabras y cree en Aquel que me envió tiene vida eterna” (tiempo presente, ¿ven?)“, y no vendrá a la condenación sino que ha pasado… pasó de muerte a vida.” Eso es lo que Él dijo. “El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo le resucitaré en el último día.” ¿Lo cree Ud.? Eso es lo que Cristo dijo. Entonces, Uds. pueden ver, es fe, su fe. “Bueno”, Ud. dice, “bueno, gloria a Dios predicador, yo no creo en todo esto y aun así…” No, si Ud. tiene fe genuina, Ud. declarará sus obras, Uds. ven… Sus obras declararán cuál es su fe.
Un niño me dijo, hace poco aquí, dijo: “Si Dios me juzga según mi fe, yo soy salvo.” Él dijo: “Si Él me está juzgando de acuerdo con mi moral, yo estoy perdido.”
Yo dije: “Su moralidad testifica de su fe.”
No se puede hacer nada con un grano de trigo, sino trigo; Ud. nunca lo convertirá en un abrojo; él siempre será trigo. Porque fue sembrado como trigo sembrado, él levantará trigo, él seguirá siendo trigo. Ud. puede desfigurarlo a cualquier otra cosa, pero él seguirá siendo trigo. Y si eso es un abrojo, eso en realidad será un abrojo; Ud. nunca hará trigo con eso. ¿Es correcto eso?
35 Bueno, el cristiano, el creyente, está sembrado con la Palabra de Dios incorruptible. ¿Cómo puede producir algo más? ¿Ven? eso es todo. Cuando llega allí, el Espíritu Santo entra en la Palabra de Dios que se hunde en lo más profundo de tu corazón, eso lo va a regar, y crecerá, y lo hará automáticamente… Ud. no harás…. Como yo dije anoche, Ud. no tendrá que sacar las hojas del árbol; la nueva vida empuja y quita la vieja hoja. Eso le hace a Ud. vivir como una persona diferente.
Ahora, “En Tu palabra, Señor, voy a echar abajo la red.” Y cuando él había jalado la red de los peces, él se quedó atónito. Y Jesús le dijo: “No temáis. Desde ahora en adelante tú serás pescador de hombres.” Oh, “En Tu Palabra, Señor.”
36 Yo pienso en Pedro cuando el Señor le dijo, dijo: “Ven”, caminando sobre las aguas. Pues, Pedro nunca caminó sobre el agua, él nunca había oído hablar de alguien caminando sobre el agua. “Yo no sé cómo caminar sobre el agua, Señor, pero en Tu Palabra, aquí voy.” Y Él lo hizo. Eso es correcto.
La mujer… Oh, muchas veces… Nosotros pudiéramos buscar en diferentes lugares en las escrituras si tuviéramos tiempo, de las personas que tienen cosas… María nunca había sabido de qué manera podría nacer un bebé sin perjudicar su virginidad, pero ella tomó a Dios en Su Palabra. “En Tu Palabra, Señor.” Ella testificó antes de que sucediera algo; ella testificó lo que iba a suceder porque ella tomó a Dios en Su Palabra. Y tomémonos nosotros esta tarde para tomar a Dios en Su Palabra ahora, y esto es lo que Él dijo en Su Palabra: “Todo lo que (Marcos 11:24)…” Todo lo que desees, cuando ores, cree que lo recibes, y te será dado.“ Ahora, ¿no es así de simple?
Ahora, yo les amo a ustedes, y yo quiero que todas las personas en este edificio esta tarde sean sanadas, ven. Y yo creo con todo mi corazón en mantener mi fe, mientras yo estaba orando en la habitación hace un rato, antes de irme, “Dios, por favor sana a cada persona, o sacúdelas tan fuerte que ellos sepan en el día del juicio que yo He dicho la verdad sobre esto, ¿ven? Que no quedará ninguna persona débil en medio de la gente.” Eso es correcto.
Ahora yo veo visiones sobre la gente, pero yo no puedo decir que estén sanos hasta que Él me diga que ellos están curados. Y Él no puede decirlo hasta que su fe realmente actúe. Y su fe actuando hará que la Palabra de Dios pase. Ud. tiene que creerlo, aceptarlo, testificarlo, decir: “Yo lo recibo ahora, Señor”, y eso lo concluye para siempre. “No importa lo que yo siento al respecto, yo voy a creer de todos modos.”
37 Uds. recuerdas cuando yo tuve ese problema estomacal, vómitos. Bueno, los Hermanos Mayo me dijeron que yo ni siquiera tenía una oportunidad terrenal, ni una oportunidad entre diez millones para vivir. Y mi estómago no era más que una úlcera sangrienta cruda. Y yo fui a la mesa y me senté; Pedí la bendición… ellos me habían estado dando agua de cebada y jugo de ciruela, y una galleta—una marca “Graham Cracker” — dos en la cena, dos en el desayuno y ellos me permitían tomarlas dos veces al día. Yo acababa de leer allí lo que Dios dijo. Entonces, yo pedí dar la bendición. Mi pobre padre, yo recuerdo cómo se veía él cuando yo pedí. Yo supongo que la primera vez que dar las gracias no fue tolerada en nuestra mesa. Dije: “Solo un minuto, papá; Yo quiero orar.” Y mamá comenzó a llorar.
Y nosotros teníamos algunos frijoles y pan de maíz y cebollas para la cena. Uds. saben lo que es eso; es un buen constructor de costillas. Así que yo dije… después de que mi madre me dijera: “Te serviré el jugo de cebada,” yo dije, “Dame algunos frijoles.”
Y ella dijo: “Oh, cariño, el doctor dijo, No.”
Yo dije: “Pero Dios dijo sí.” ¿Ven?
38 Y ella dijo: “Ahora, cariño, ahora está bien. No me importa que tú seas religioso, pero ”dijo, “tú no puedes hacer eso.” Dijo:“ Porque ahora hay razones para las cosas.”
Yo dije: “No hay ningún razonamiento para la Palabra de Dios; solo decirlo tal como Él lo dijo. Y si yo muero, yo iré a Él creyendo Su Palabra,” ¿ven? Eso es correcto. Yo dije: “Yo estoy enfermo y cansado de esto.” Así es. Yo he estado sufriendo durante dos años o más así, y no podía pararse, pesaba ochenta libras. Yo dije: “Yo estoy cansado de eso; Yo voy a tomar a Dios en Su Palabra.”
Y ella dijo: “Bueno, cariño, yo no te los voy a pasar.”
Yo dije: “Yo me acercaré y lo [en vez de ”conseguiré“] entonces.” Así que yo fui a repartirme los frijoles, agarré un plato grande lleno, era la primera vez que yo comía alimentos sólidos, un gran pedazo de pan de maíz horneado en la cacerola. Todos Uds. saben que Uds. lo han hecho alguna vez. Romper la esquina de esa manera, fui a comer. ¡M-m-m, vaya! Yo fui criado en eso, entonces… Alguien más también lo ha probado.
Entonces, yo comencé a comer. Sí señor. Yo tomé un buen bocado y fui a masticarlo, Uds. saben. Tenía buen sabor. Y cuando yo me lo tragué, tan pronto como yo me lo tragué, fue como si un trozo de fuego golpeara mi estómago, y aquí venía eso de regreso. Yo sostuve mi mano sobre mi boca. Yo dije: “Oh, no. Hunh-uh, hunh-uh. Te vas a quedar allí mismo. me lo tragué, volvió a subir. Me lo tragué, volvió a aparecer. Me lo tragué de vuelta. Le dije: ”Ahora, quédate ahí, porque aquí viene otra.“ Yo agarré otro bocado como ese, y agarré otro bocado. Seguí. Al igual que el ácido. Vaya, vaya, vaya. Nunca… Mi estómago estaba como un carbón de fuego. Yo estaba masticando. Oh, mis ojos se iluminaron, supongo.
39 Y Papá dijo: “¿Cómo te sientes?”
Yo dije: “¡Maravilloso!” seguí alimentándome. Yo lo tragaba de nuevo, aquí venía. Yo mantenía mi mano. Yo dije: “(Tragar.) Disculpen. ”Yo Estaba eructando. Eran esos los frijoles viniendo de regreso. Así que, yo seguía comiendo de esta manera.
Y cuando yo dejé la mesa, mamá fue y llamó al doctor. Y ella dijo: “Pues, él come frijoles y pan de maíz.” Dijo: “Él ha estado leyendo la Biblia”; dijo: “él dice que Dios lo sanó.”
“Pues.” Él dijo, “eso matará a ese niño.” Dijo: “Él tendrá una indigestión aguda y morirá.” Dijo: “Nosotros tendremos que sacarle eso en la próxima hora.”
Yo pensé, ¡Oh, eso es lo que Uds. piensan! Así que yo entré a la casa, y yo comencé a atravesar la casa abrazándome el estómago de esta forma, Uds. saben
Y mamá dijo: “No puedes estar mas enfermo de lo que estas.
Yo dije: “Madre, yo me siento bien.” Yo dije: “Sí, simplemente maravilloso.” Y yo entré. Cuando yo llegué a la habitación, yo dije: “Yo puedo, yo lo haré, yo lo creo; Yo puedo, yo lo haré, yo lo creo; Yo puedo, yo lo haré, yo creo que Jesús me sana ahora. Yo lo tomaré a Él en Su Palabra. Eso es correcto. ¡En Tu Palabra, Señor! Yo estoy creyendo.” Yo entré, yo me puse tan débil y todo comenzó a darme vueltas al frente de mí. Yo seguía caminando por el piso y diciendo: “Yo puedo, yo lo haré”.
Mi madre dijo: “Billy, estás enfermo.”
Y yo dije: “No, señora, yo estoy tan feliz que no puedo permanecer sentado.” Yo dije: “Oh, yo puedo, yo lo haré, yo lo creo.” Yo entré en mi habitación, yo dije “Voy a leer mi Biblia un rato.” Y yo entré allí, estaba tendido sobre la cama, y oh, Dios, aquí vamos de nuevo. Y yo, “Huh-uh, no, no.” Me levanté, salí a las vías del tren, seguí caminando.
Cuando llegó la hora de la cena… Bueno, nosotros éramos pobres… teníamos que tener frijoles y pan de maíz de nuevo para la cena. Pero cuando yo me senté a la mesa, después de dar las gracias de nuevo: “Pásenme más frijoles y pan de maíz.” Le di un buen repaso a ese estómago. Y, oh, esa noche, yo no dormí ni diez minutos. ¡Oh Dios! Yo me acostaba, mi corazón estaba revoloteando, saltaba así y yo me levanté y dije: “Yo puedo, yo lo haré, yo lo creo.” Comenzó de nuevo. A la mañana siguiente estaba acostado allí, así que yo les di algo más. Y yo seguí, seguí, seguí, caminaba por la calle.
40 Yo volví al trabajo y estaba parado en la cuneta, con mis viejos pantalones así, pisoteaba la zanja de esta manera. Y, oh, muy enfermo. Alguien vino y dijo: “Hola, Billy, ¿cómo le va?”
Yo dije: “Simplemente bien. Alabado sea el Señor. Simplemente me siento bien”. Palear un poco más, tierra y pisoteaba así. Sí señor. Yo iba por la calle, y alguien decía, “¿Cómo se siente, Sr. Branham?”
Yo decía: “¡Simplemente maravilloso! El Señor me sanó.” Yo no podía estar mas enfermo de lo que estoy.
Alguien dijo: “¡Pues, Ud. está mintiendo!”
Yo dije: “Oh, no. Yo estaba haciendo una confesión de lo que Él hizo: Por sus llagas, yo fui sanado. ¡Aleluya! Sin embargo, no me inviten a ningún T-filete de res; sin pensarlo, ”Yo lo aceptaré“. De acuerdo.
Y yo nunca pesé, en mi vida, más de ciento dieciocho, o veinte libras. Y yo pesé ciento sesenta esta tarde. ¡Alabado sea el Señor! Sublime Gracia del Señor, Que a un infeliz salvó.
41 Yo iré a los rincones del mundo, a las junglas tropicales del sur, o a las cuatro esquinas, y a las regiones de Islandia, contando el Evangelio de Jesucristo; y yo desafiaré a cualquier persona, bajo cualquier condición, a tomar a Dios en Su Palabra, y ver si es correcto o no. ¡Correcto! Dios está obligado a cumplir Su Palabra.
Simplemente diga: “Es para mí ahora”. Eso es todo. No importa lo que diga a Ud. el doctor. Los doctores se enojarían. Yo no tengo nada en contra de los doctores. No señor. Por supuesto, ahora nosotros tenemos muchos médicos. Lo extraño es… Yo les diré que algo es cierto. En mi viaje, yo encontré más doctores creyentes que predicadores. Eso es correcto. Más doctores creyentes que los predicadores que yo conozco. Bueno, ahora… yo encontré predicadores, ellos no creen en la sanidad divina. Oh no. Pero un médico, él le dirá a Ud.: “Sí”. Sí señor. Yo he visto pacientes, yo los he declarado muerto, y ellos vuelven a la vida, y otras cosas.“ Yo he conocido a muchos, muchos médicos creyentes, buenos compañeros. Ellos son el regalo de Dios para el mundo. Ellos nos lo dan a nosotros. ¿Qué haríamos nosotros sin salud, hoy y sin sanidad, etc.? Todo está correcto. Es la manera provista por Dios.
Oh, yo sé que Ud. dice: “Yo no creo en eso.” Bueno, correcto. Está bien. Su abuelo fue a ver a su abuela en una carreta de bueyes, pero su hijo va en… casi un avión de reacción, ¿no es así? Vea, la ciencia ha aumenta. Eso es correcto. Y nosotros aceptamos todo. Todo eso es cierto y a mí me gusta eso. Pero, después de todo, es Dios en todo, a través de todos, sobre todo, exactamente. Dios es el sanador. Nunca ha habido una gota de medicina que haya sanado a una persona, y nunca lo habrá.
42 Salmos 103: 3, dijo: “Yo soy el Señor quien sana todas tus enfermedades.” Mire aquí. Si yo me corto la mano—yo voy a usar esta ilustración—corte mi mano con un cuchillo. Nosotros tenemos los mejores médicos que nosotros hemos tenido en todas las edades. Nosotros tenemos los mejores hospitales, la mejor medicina que jamás hayamos tenido. Y tenemos más pecado e incredulidad que nunca. Eso es correcto.
Note. Si yo me corto la mano, nosotros no tenemos un medicamento que pueda curar esa mano. Ud. no tiene un médico decente, lógico, sensato y correcto que le diga. Mayo es la mejor clínica que nosotros tenemos en el mundo, hasta donde yo sé; y en una entrevista allí, ellos dijeron: “Nosotros no pretendemos ser sanadores, Hermano Branham; nosotros solo pretendemos ayudar a la naturaleza. Hay un sanador; ese es Dios.” Correcto.
43 Ahora, si yo me corto la mano aquí con ese cuchillo, ahora, no hay suficiente medicina en el mundo que pueda sanar esa mano. No hay una sola cosa que ellos tengan, que cure un corte de cuchillo. No señor. Bueno, si ellos tienen algo que pueda curar un corte de cuchillo eso sanaría un corte del cuchillo en este escritorio. Eso sanaría un corte de cuchillo que estaba en mi abrigo. Bueno, si eso sanara un corte de cuchillo, eso sanaría en cualquier cosa. ¿Es correcto eso? Agua, si está mojado en este edificio, estará mojado afuera, ¿ven [en vez de “ve”]? Si Él curara un corte de cuchillo…
“Oh”, Ud. dices: “Hermano Branham, la medicina está hecha para el cuerpo humano, no para su abrigo y ese escritorio.”
De acuerdo. Por ejemplo, entonces, yo me corté la mano y me caí muerto. Y ellos me llevan al establecimiento de pompas fúnebres y embalsaman mi cuerpo con un líquido que me hará parecer natural durante cincuenta años. Nosotros enviaremos y conseguiremos de la clínica Mayo, sus mejores doctores. Nosotros enviaremos a John Hopkins. Ellos bajarán y mirarán esa mano, coserán esa mano, me darán una inyección de penicilina todos los días, y pondrán antibióticos en ella, y todos los bálsamos y todo lo que se pueda conseguir, y cincuenta años de hoy, ese corte está exactamente como estaba. Bueno, ahora si la medicina sana el cuerpo humano, ¿por qué no lo cura?
“Oh”, Ud. dice, “Hermano Branham, la vida se ha salido.
Ahora, eso es correcto. Está bien. ¿Cuál es el sanador entonces, la medicina o la vida? La vida es el sanador. Si Ud. me dice qué es la vida, Yo le diré quién es Dios. Eso es correcto. ¡Dios! La vida sí… Los medicamentos no crean tejido. Dios construye tejido. La medicina no puede construir tejido. Si ella pudiera hacer eso, ellos podrían reproducir a un hombre. Eso es correcto. Pero ellos no pueden hacerlo.
44 Entonces, Dios dijo, “Yo soy el Señor quien sana todas tus dolencias.” Eso no condena la medicina. Simplemente lo mantiene limpio, mientras Dios lo está sanando. Un médico puede poner nuevamente en su lugar su brazo que ha sido roto. Pero si Dios no sana ese brazo, estará roto por el resto de su vida. Él puede colocar los huesos en su lugar, pero Dios tiene que producir el calcio y la vida allí para unir los huesos. ¿Es correcto eso? Entonces, un doctor no sanó su brazo. El doctor puso su brazo de nuevo en su lugar; Dios sanó su brazo.
El dentista podría extraer un diente, pero ¿qué pasa con esa cuenca que queda? Déjeme ver que él lo sane. Él no puedo hacerlo No hay nada para sanarlo. Él tiene que dejar que Dios lo haga. ¿Es correcto eso? Entonces, Dios es el sanador. Amén. Dios le bendiga. Si aquí me quedo en esto; hablarémos con Uds. toda la tarde. Y Dios esté con usted.
Yo les amo con amor eterno y cristiano. El más cálido de amor cristiano, yo le envío a cada uno de ustedes, en El Nombre de Jesucristo.
45 Yo empecé a decir… Tal vez, será mejor que no. Bueno, yo lo haré. Mira. Muchas veces, Uds. escuchan en estos programas de radio: “Escríbanos una tarjeta, mándanos. Eso es simplemente para obtener su dirección para solicitarla. Pero, queridos amigos cristianos, yo no estoy diciendo eso. Lo digo porque yo les amo. Si Uds. necesitan un paño de oración o algo así, envíanoslo; es absolutamente gratis. O bien, cada vez que yo pueda hacer cualquier cosa por Uds. de esa manera, y no es por su dirección postal. Yo no tengo ningún programa de radio, yo no tengo nada que vender, ningún documento o cualquier otra cosa. Yo simplemente les predico el Evangelio. Y no son ellos mis hermanos aquí. Ellos tienen sus programas y cosas así; apóyelos en eso. Pero, para mí, si yo puedo hacerles un favor, Uds. saben dónde vivo yo, en Jeffersonville, Indiana.
Yo solía decirle a la gente, “La lluvia nunca será demasiado fuerte, o la noche nunca se pondrá demasiado oscura, para que yo pueda venir.” Pero, tantos… Yo no puedo decir eso ahora, ¿ven? porque tal vez haya media docena de boletos de avión allí, ahora, cuando yo llegue esta noche, voy a volar a algún lugar para orar por los enfermos; además, las llamadas promedio se aumentarán sesenta o setenta veces por día, y quizás más que eso: simplemente llamadas de emergencia vienen. Entonces, Uno no podría comenzar a hacerlo, ¿Ven? No hay forma. Pero, yo tomo cada uno de ellas sinceramente delante de Dios, y yo oro. Eso es correcto. El Señor les bendiga mientras nosotros inclinamos nuestro rostro.
46 Amado Padre Celestial, que Tu gracia y misericordia descansen siempre sobre este pueblo. Bendice a estas personas, Señor, que han dado una porción de su vida esta semana; y esta tarde, Padre, por una ofrenda de amor por Tu siervo inútil, compartiendo su vida conmigo. Dios, yo no soy digno de recibirlo. Yo te pido, Dios, si no era porque yo simplemente tenía que tenerlo, Yo lo rechazaría. Tú sabes todas las cosas. Y yo ruego que Tú bendigas a cada uno de ellos, cien veces más. Porque está en la Escritura: “Como tú hiciste con uno de Mis pequeños,” ese sería yo, “de Mis pequeños, a Mí lo hiciste.” Y que ellos reciban ese tipo de recompensa, Señor: una doble porción de bendición.
47 Bendice a estos queridos hermanos, Tus siervos, estos ministros, leales en la fe. Dios, que cada una de sus iglesias crezca a tal punto que ellos tengan que construir nuevas iglesias. Envíales miles de conversos benditos, Padre, pecadores que se acercan y se salvan. Bendice su ministerio, y que sus oraciones por los enfermos, cuando… [parte en la cinta en blanco] personas enfermas, que todos ellos puedan ser sanados, Señor. Que cada uno, les dé a mis hermanos esta tarde, poder para orar por los enfermos. Concédelo, Señor.
Y por estos pañuelos, yo te pido, amoroso y bondadoso Padre, ya que aquí hay muchas enfermedades representadas. Yo te ruego que Tú sanes a cada uno de los que los pañuelos representan. Y que cuando ellos sean puestos sobre los enfermos y afligidos, que el poder de Dios venga sobre ellos, y ellos queden libres. Ten piedad, Padre. Perdónanos nuestros pecados Gracias por la gran reunión que nosotros acabamos de tener. Y yo te ruego, amoroso Padre Celestial, que Tú nos darás abundantemente y en exceso esta tarde. Y que Tu Espíritu Santo se haga presente ahora, y sanes a los enfermos y salves a los pecadores, y nosotros te alabaremos en El Nombre de Jesús. Amén.
48 Yo nunca pensé que yo llegaría tan tarde. De acuerdo. Nosotros vamos a llamar a una línea de oración. [El Hermano Branham le habla a alguien] Chico difícil de seguir. Bueno, lo que es, yo nunca le pregunté qué tarjetas… Bueno, ¿por qué no tenemos las tarjetas con la letra J entonces?
Comencemos con la letra J hoy entonces.
De acuerdo. Comencemos y terminemos con aquellos en los que nosotros empezamos anoche. Tal vez si nosotros tenemos la oportunidad, nosotros podemos ver más de ellos. Pero ahora, las tarjetas de oración son simplemente hacer que alguien suba aquí. Eso no tiene nada que ver con la sanidad. Hay más personas sanas sentadas afuera sin tarjetas de oración, que aquí con tarjetas de oración.
¿Quién tiene el numero J-1? Empezamos desde los 50, salimos, anoche. ¿Quién tiene J-número-1? ¿Usted, señora? De acuerdo, venga aquí. J-2, ¿quién tiene ese? J-2. Quizás nosotros obtengamos algunos de uno, y luego nosotros vayamos a otra tarjeta. ¿2? De acuerdo. [Espacio en blanco en la cinta]
49 Sí, señora. Ud. estás sufriendo con una condición nerviosa ¿no? Eso es correcto. Ud. está muy molesta por algo, se está oscureciendo entre nosotros. Ud. es… Ud. tiene un problema espiritual, también. Eso es cierto, ¿no? Hay algunas dificultades que Ud. está teniendo. Ud. estará bien. Solamente confíe en Él. Y aquí hay otra cosa que podría ayudarle. Ud. está sanada ahora. Pero aquí hay otra cosa que podría ayudarle. Ud. tiene un ser querido enfermo, y ese es un padre. ¿Es eso cierto? Y él está molesto con una condición mental. ¿Es correcto eso? Ud. lo va a encontrar diferente cuando Ud. se vaya a casa, por su actitud.
Ahora, cada persona aquí debería creer en el Señor Jesucristo, incluso ahora. ¿Es correcto eso? Toda persona debe tener fe y creer a nuestro amado y amoroso Salvador. Crea que Él está aquí. Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos.
Yo creo que el hombre aquí también es un desconocido para mí. ¿Es eso correcto, señor? Yo no le conozco a usted. Yo nunca le he visto. Pero nuestro amable Padre Celestial nos conoce a los dos. Eso es verdad. Ud. está en una necesidad desesperada, mi amigo. Lo cuál es un problema de nerviosismo. Ud. tiene muchos problemas. Qué son: Ud. es un hombre casado; Ud. ha perdido su trabajo. Y Ud. tiene problemas mentales por eso. Ud. también tiene dos hijos, ¿no es así? No tema Todo va a estar bien. Venga acá.
50 Amado Padre celestial, en El Nombre de Tu amado Hijo Jesucristo, bendice a este hermano y restáurale su salud, en El Nombre de Jesús. Él tiene una necesidad, Padre, y Tú lo suministrarás. Nosotros te lo pedimos en El Nombre de Cristo. Amén.
Mire, mi hermano. No se preocupes por eso, no más. Quítese eso de la cabeza. Vaya a su casa feliz, regocijándose; Dios le dará otro trabajo. Solamente tenga fe. No dude. Crea con todo su corazón que Jesucristo, el Hijo de Dios, es el mismo ayer, hoy y por los siglos.
¿Quiere superar Ud. ese problema de garganta, Ud. sentado allí, señor? Sí. Ud. fue sanado en ese momento. Levántese. Yo veo que eso se mueve sobre usted. Dios le bendiga, Ud. puede ir a casa y estar bien.
Solamente tenga fe en Dios.
51 Señora, ¿quiere Ud. superar esa ruptura, Ud. sentada allí? Sí, Ud. sentada allí. Ud. lo acepta ahora, Ud. puede ser sanada, mientras Ud. está sentada… La gran dama allí. Dios le bendiga. Ud. puede ir a casa y ser sanada.
Tenga fe en Dios. ¡Oh Dios! Si Ud. simplemente cree.
¿Quieres Ud. superar el problema en su seno? Si Ud. lo cree con todo su corazón, Ud. sentada allí, Ud. puede superar el problema en su seno y ser sanada. Ud. lo acepta. Crea Ud. que Jesucristo le ha sanado. Dios le bendiga.
¡Oh, qué maravilloso! ¡Yo simplemente alabo a Dios por Su presencia!
Ud. es la paciente, ¿no es así, señora? Yo no le conozco a usted. Dios le conoce. ¿Cree Ud. que yo soy Su Profeta? Ahora, eso es solo Su predicador, ¿ve? ¿Cree Ud. que es verdad? Su operación no le sirvió de nada, ¿no es así? Ud. acaba de llegar del hospital. Ud. tuvo algo mal aquí. Ellos operaron en…. Es una operación de vesícula biliar, ellos han tenido: cálculos biliares. Lo que ellos le quitaron fueron: las piedras de la vejiga. Ud. no puede tener nada sobre su estómago. Ud. es muy débil. ¿Eso es correcto? Jesucristo le sanará. ¿Cree Ud. eso? Venga acá.
Amado Padre celestial, a esta pobre y pequeña mujer moribunda, parada aquí, frágil. Y los doctores han hecho todo lo que ellos pueden hacer por ella, y nosotros te agradecemos por lo que ellos han hecho. Pero, Padre, ellos no… Ellos todavía no lo han logrado.
Satanás, tú te has escondido del doctor y de su cuchillo; pero tú no puedes esconderte de Dios. Sal de ella. En El Nombre de Jesucristo, deja a la mujer, que ella puede vivir.
Yo no le estaba gritando a usted, señorita. Fue él. Él estaba tratando de contener. Ud. va a estar bien. Y Ud. pueda seguir adelante, simplemente regocíjese y sea feliz. Gracias a Dios.
52 Discúlpenme, amigos, si yo grité en voz alta. No era yo el que le estaba gritando a usted. Los demonios a veces tienen que ser forzados, ¿ve? Ellos no quieren moverse. Esa mujer era… él estaba decidido a quitarle la vida a ella. Había algo mal con ella, yo olvidé lo que era; pero de todos modos, el doctor había operado, o algo así. Yo lo vi a él; fue de buena fe Pero él no había dado en el clavo. Pero la mira a ella ahora, vea lo que pasa, ¿ve? Ud. se pondrá bien. [El Hermano Branham hace una pausa.] Alguien acaba de ser sano, tenía una conexión con usted. ¿No es así? Algún joven, hace un tiempo, o algo así. Oh, ¿eso es lo que era? Vi que eso se mueve allí de alguna manera. Todos Uds. son de una ciudad llamada Lincoln, ¿no es así? Lincoln, ¿Illinois?
53 ¿Cómo está usted, señora? ¿Cree Ud. que yo soy el siervo de Dios? ¿Con todo su corazón? Si Jesucristo estuviera parado aquí con este traje puesto, por lo que Él sabía, él le diría a Ud. que Él ya lo había hecho. Pero para su sanidad, Él ya lo ha hecho. Pero él le diría cuál fue su problema. Y con eso, Él podría hacerle a Ud. tener fe, mientras Él está sentado a la diestra del Padre, pero Él me envió a hacer eso. ¿Creen Uds. eso? Entonces puedo, al hacerlo.
Ud. está sufriendo con algún tipo de… como un dolor de cabeza, son migrañas. ¿No es así? Ud. está extremadamente nervioso. Y Ud. tiene algún tipo de problema en sus intestinos—son problemas en el colon. ¿No es así? Ud. acaba de tener algo que pasó en su casa. No, es un… Ud. ha sanado a un niño con los ojos cruzados. ¿Es correcto eso? Eso fue en esta reunión. Eso es correcto. Yo veo eso en esta misma plataforma. ¿No es así? Ud. tiene una fe maravillosa, señora.
54 Permítame simplemente un minuto. Aquí viene de nuevo. Ud. no es de la ciudad, sin embargo. Ud. es de un país donde hay muchas colinas. Es un… Son las montañas, Colorado. ¿No es así? Sí señor. Wrigley, o algo así; Yo veo el nombre mientras Ud. viene a la ciudad, escrito en el lateral. ¿Es correcto eso? Y Ud… Yo oí a alguien llamándole a Ud. Kathleen. ¿Eso es correcto? ¡Blanco! ¿Es correcto eso? ¡Vaya a casa! Jesucristo le ha sanado. Amén.
Yo veo dónde está eso ahora. Había algo mal con esa señora sobre los intestinos, o alguna otra cosa. Ese hombre sentado allí, con el traje azul, mirándome. Ud. no tiene una tarjeta de oración, ¿verdad, señor? ¿El señor con la corbata azul, sentado allí? Ud. tiene problemas intestinales, ¿no es así? Ud. va a ser sanado ahora. Dios le bendiga.
No dude; solamente tenga fe. Solamente crea. Porque todas las cosas son posibles para los que creen. ¿Creen Uds. que eso es correcto? ¿Todo el mundo? ¿De común acuerdo?
55 ¿Cómo está Ud.? ¿Ud. es la paciente, señora? Disculpe. De acuerdo. Nosotros somos extraños el uno para el otro, señora. Por lo que yo sé, yo nunca le he visto a Ud. en mi vida. Yo no sé nada sobre usted. Dios sabe eso. Ud. es una jovencita poderosa para estar enferma. Yo quiero preguntarte algo. ¿Cree Ud. que yo soy el Profeta de Dios? ¿Con todo su corazón? Entonces yo puedo ayudarle. Él me dijo, si yo hago que la gente crea eso… Y ellos… Yo dije: “Ellos no lo creerán.”
Él dijo: “Les contarás los secretos de su corazón, y luego ellos lo creerán.”
Ahora, Jesucristo resucitado de entre los muertos. Sí.
No hay nada malo con usted…
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