OBRAS DEL MENSAJE


Buscando A Jesús
Phoenix, Arizona, E.U.A.
54-0228E
1 Gracias, Hermano Ballard. Buenas tardes, amigos. Ciertamente estoy feliz de estar aquí esta noche en el Nombre de nuestro Señor Jesús, para servir a Su pueblo, de la mejor manera que sé, para Su reino, y para la gloria de Dios.
Yo solo estaba… Trae de nuevo viejos recuerdos, al escuchar a ese pequeño coro hispano cantando. Espero que mis niñas estén despiertas para escuchar eso. Ciertamente aprecio eso, hermano, y a ustedes, hermanas. Tal vez, quizás, muchos de ustedes estaban en el mismo grupo que estuvo cantando la otra ocasión cuando yo estuve aquí. Y me supongo que sí. Y no ha habido un momento, o una reunión me imagino que haya tenido, que no haya pensado de ese tiempo. Y han mejorado desde entonces. Incluso son mejores de lo que eran entonces.
Recuerdo cuando Uds. me cantaron: “Solo Creed”, en español. Lo tengo en un disco en casa. Y sí que nos emociona ponerlo y escuchar esta grabación del pequeño coro hispano cantando “Solo Creed”. Lo mejor que puedo conseguir es decir “Yon Yay Beyeeve” o algo así. Es muy, muy agradable. Qué buen grupo de jóvenes, bien entrenados.
2 Estoy muy agradecido. Estoy seguro que esta audiencia en esta noche esta agradecida por esta pieza maravillosa que cantaron, que nos acaban de dar en el Nombre del Señor. ¿No lo están? Digan: “Amén”. Y cada vez que puedan regresar, cada noche, nos gustaría mucho eso. Así que asegúrense de regresar. Eso está bien.
Y recuerdo al otro pastor, al Hermano García. Yo lo conocí, aquí hace un tiempo. Creo que él se encuentra en Nuevo México o California, uno de esos, en los servicios.
Creo que la gente hispana fue la primera, aparte de la gente que habla inglés, por la que oré, fue por la gente hispana. Me preguntaba cómo nos iría. Ellos me aman y yo los amo. E inmediatamente, vi que Dios estaba con nosotros.
3 En segundo lugar, fueron los Indios en San Carlos. Y esa noche, me estuve preguntando, después que terminé de hablar, si tenían una línea de oración. El indio es muy, muy sensible. Quiere saber en qué se está metiendo antes de hacerlo. Y cuando les oí decir ese “Gloria a Dios”. [El Hno. Branham lo dice en español]. ¿Está bien dicho? ¿Gloria a Dios? Ha pasado mucho tiempo desde que dije eso. “Gloria a Dios” o algo: “Gloria a Dios” o algo.
Yo sabía que alguien entraría en la línea de oración, cuando los escuché. Pero después de un rato, la gente india comenzó a entrar en la línea de oración, y ¡vaya! nunca había visto tanto poder y gloria mientras yo… Comenzó aquí en Phoenix. Simplemente parece que el lugar donde comencé fue aquí en Phoenix, Arizona. Que el Señor bendiga ricamente a cada uno de ustedes.
4 Ahora, en estos tipos de servicio, al orar por los enfermos, yo vengo… pensé, tal vez, tendríamos solo la predicación del Evangelio de la salvación para el alma. Y esta tarde estuvimos como preguntándole a nuestros queridos amigos que estaban aquí, y fue un gran voto de la mayoría que deberíamos de orar por los enfermos.
Y al hacer esto, me mantiene un tanto… La gente pensó que yo era un aislacionista, al quedarme a solas, orando. Pero yo amo a la gente. Dios sabe eso: cómo amo a la gente. Pero uno no puede ser un siervo del hombre y un siervo de Dios al mismo tiempo. Ya sea que uno… Si uno se mantiene a solas con Dios, entonces tiene que estar a favor de Dios y servir a Su pueblo.
5 Y siento mucho que nosotros no… La capacidad de los asientos es inadecuada. Pero quizás mañana por la noche tengamos más asientos aquí. Y si el Señor bendice, creo que hay lugares aquí cuyos lugares albergarían a más personas que este, que probablemente podríamos conseguir. Y nosotros simplemente… Nunca me gusta hacer algo grande. Solo seguimos y comenzamos, y todo aquello que el Señor hace, esa es Su manera de hacerlo. ¿Ven? Nosotros simplemente lo dejamos de esa manera.
Pero solo confío que cada persona que está aquí esta noche que no ha sido salva, lo sea esta noche; y cada persona que no ha recibido el Espíritu Santo, lo reciba esta noche; y que cada persona enferma sea sanada esta noche. Estas camillas y este caso de silla de ruedas, y todo lo demás que está alrededor, toda esta gente en la audiencia, que cada uno sea sanado, es mi deseo más profundo y sincero, ver a la gente sanada.
6 Y ahora, que Dios tenga misericordia de nosotros es mi oración. Y quiero leer algo de la Escritura, solo por unos momentos. Y trataré de no retenerlos mucho tiempo, porque tienen que estar parados y así sucesivamente… Y me daré prisa lo más que pueda. Queremos que sean lo más reverentes que les sea posible. Y quiero que crean con todo su corazón, que Jesucristo, el Hijo de Dios, está aquí, y que ya los sanó a cada uno de Uds., ya los salvó a cada uno de Uds. Lo único que tienen que hacer es creer eso con todo su corazón y aceptarlo, ¿ven? Y en base a su confesión…
7 Ahora, probablemente el ochenta por ciento o noventa por ciento de la audiencia esta noche serían Cristianos. Bueno entonces, si tuvieran en mente que ya no son Cristianos y dejan de confesar que son Cristianos, se quitarían inmediatamente del cuadro, ¿ven? Es su confesión. Hebreos 3: 1 dice: “Él es el Sumo Sacerdote de nuestras confesiones”. En otras palabras, Él está haciendo intercesiones en base a vuestra confesión. Lo que nosotros confesamos que Él es, eso es lo que Él confiesa que somos nosotros. Haciendo intercesiones en base a nuestra…
(Lo estoy poniendo muy… Mejor es que lo coloque aquí, me imagino, si es… ¿no estaba lo suficientemente alto? Oh, ya veo. Estoy…). ¿Pueden escucharme bien ahora, en todas partes? ¿Atrás en la ala izquierda aquí? ¿Pueden ustedes…? Muy bien. ¿Por este lado? ¿Está bien? Algunos dicen que ellos no y… Tal vez subirle…
Yo no soy muy grande para comenzar y… Casi tengo que gritarles. No es mi intención hacer eso. Pero casi tengo que gritarles para que puedan… Lo principal es cuando comenzamos la línea de oración, subirle todo lo que se pueda, porque yo no sé lo que estoy diciendo entonces, ¿lo ven? Así que, tiene que… tienen que subirle en la audiencia.
8 Ahora, en la lectura de la Palabra… Amo leer la Palabra de Dios, porque Ella está correcta. Y mis palabras fallarán, como la palabra de cualquier otro hombre. Pero la Palabra de Dios nunca puede fallar. Es la misma siempre.
Bueno ahora, quiero hablar, como en cada reunión, sobre Jesucristo. Y Él es el centro de nuestra adoración, el centro de nuestra atracción, el centro de nuestra vida. Todo lo que tenemos y somos y seremos está basado en Él. Él es Aquel Quien vino y dio Su vida por nosotros, descendió de Dios, de la gloria, y fue hecho carne, habitó entre nosotros. Y tomó sobre Sí mismo el pecado de todos nosotros, las enfermedades de todos nosotros, lo llevó al Calvario, y allí pagó el precio. Él es digno de toda alabanza que le podamos dar.
Alguien dijo, no hace mucho, dijo: “Hermano Branham, usted se jacta demasiado de Jesús”.
Yo dije: “No puedo jactarme lo suficiente de Él”. Usted jamás podría decir demasiado jactándose de nuestro Señor Jesucristo, porque Él digno de toda alabanza.
Ahora, en los escritos de San Juan, el primer capítulo, y comenzando con el versículo 44, leemos estas palabras:
Y Felipe era de Betsaida, la ciudad de Andrés y Pedro.
Felipe halló a Natanael, y le dijo: Hemos hallado a aquél de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret.
Natanael le dijo: ¿De Nazaret puede salir algo de bueno? Le dijo Felipe: Ven y ve.
Cuando Jesús vio a Natanael que se le acercaba, dijo de él: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño.
Le dijo Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús y le dijo: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.
Respondió Natanael y le dijo: Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel.
Ahora, inclinemos nuestros rostros solo un momento, para orar.
9 Nuestro bondadoso y amoroso Padre, nos acercamos a Ti esta noche en el Nombre de Tu amado Hijo, Jesucristo, dándote gracias desde lo profundo de nuestra alma, por el privilegio que tenemos de representarlo a Él en la manera de la predicación del Evangelio y ministrándole a Tu pobre pueblo enfermo y necesitado. Trayendo pecadores al arrepentimiento por la predicación de la Palabra y la demostración del Espíritu Santo, ellos se vuelven sumisos a la Palabra de Dios.
Te damos las gracias por estas cosas. Y estamos viviendo en el día justo antes de Su venida otra vez. Nuestros corazones tiemblan de gozo al saber que pronto seremos arrebatados para encontrarnos con Él en el aire. Seremos transformados y hechos como Él es. Le veremos tal como Él es. Y pensar que nosotros durante un tiempo estuvimos alejados de Dios, cortados sin misericordia, gentiles, cargados con ídolos mudos, adorando, y sin saber lo que estábamos adorando.
Y a su debido tiempo, Cristo vino, el Hermoso por los no hermosos, el Justo por el impío, y ha dado Su vida, dando Su preciosa sangre en sacrificio, para poder reconciliarnos, delante de Dios, para que apareciéramos en Su justicia, sin mancha ni falta delante de Él. ¡Oh, cuánto le amamos y le adoramos!
10 Ahora, Padre, mientras hablo por solo unos momentos, ningún hombre puede abrir la Palabra de Dios. Nos damos cuenta que en la lectura de la Escritura, Juan dijo que ningún hombre en la tierra, o debajo de la tierra, o en el cielo, era digno de abrir el libro o de desatar sus sellos, o aún de mirarlo. Pero el Cordero que ha sido inmolado desde la fundación de la tierra, Él vino y tomó el libro, porque Él era digno.
Y ahora, Cordero de Dios, yo he leído Tu Palabra; pero ahora ábrela para nosotros para que podamos entender. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesucristo. Amén.
11 Trataré ahora, solo para hablar unos momentos. Pero ahora, lo principal esta noche… La razón por la que no predico en la noche de esta manera, solo como un sermoncito, es porque es una unción diferente. Todo es el Espíritu Santo, pero el hombre que está predicando, no está, tal vez, interpretando lenguas al mismo tiempo. Miren, es el mismo Espíritu Santo, pero son manifestaciones diferentes del mismo Espíritu.
Ahora, la sanidad yace únicamente en Jesucristo. No hay persona en la tierra que pueda sanar, sino Dios poderoso mismo. Salmos 103:3 dice: “Yo soy Jehová que sana todas tus dolencias”. Todas las enfermedades…. Nuestros finos doctores y los institutos médicos no reclaman ser sanadores. Lo único que reclaman es asistir a la naturaleza, diciendo: “Hay un Sanador; ese es Dios”.
Usted pudiera fracturarse el brazo. El doctor puede colocarlo. Pero no puede sanarlo, ¿ven? Usted pudiera tener un diente mal, y el doctor pudiera sacarlo, pero él no podría sanar el lugar de donde salió. É pudiera sacarle el apéndice, pero no podría sanar el lugar que cortó, ¿ven? Dios tiene que hacer eso. La medicina no desarrolla tejido. La medicina lo mantiene limpio, mientras Dios desarrolla el tejido. Él es el único Creador que existe, es Dios.
Y Jesucristo, cuando estuvo aquí en la tierra, Él no reclamó ser un Sanador. Él no dijo que hacía alguna sanidad en absoluto. Él le dio toda la alabanza a Dios, el cual estaba en Él.
12 Ahora, vamos solo a preguntarnos esta noche. Usted y yo y la mayoría que estamos aquí, hablamos tanto de Jesús y nos preguntamos sobre Él. Debemos pensar esta noche que debemos echar un vistazo alrededor y ver si pudiéramos ver a Jesús. ¿No les encantaría verlo a Él? A mí me gustaría verlo. Y estoy seguro que a cada uno de ustedes le gustaría, les encantaría ver a Jesús.
Ahora, vamos a mirar en Su Palabra y averiguar exactamente qué tipo de Persona deberíamos ver… o buscar, si acaso fuéramos a buscar a Jesús. Ahora, prácticamente todos Uds. que están aquí son Cristianos. Porque hay un buen movimiento de fe. El Sr. Sharritt vino y me trajo hace un rato, del lugar donde me estoy quedando. Y lo escuché tocando la puerta, (Un excelente caballero Cristiano, aquí, que todos Uds. conocen) y fue por mí.
13 Y yo estaba en la habitación y orando por la unción. Y a medida que la reunión continúa, notarán que la unción será cada vez mayor a medida que Uds. comiencen a acumular fe. Porque sacará todas las supersticiones y cosas de ustedes. Y luego, Uds. comienzan a ver que lo que Dios dice es la verdad. Y allí su fe solo seguirá subiendo cada vez más. Por supuesto, eso debilita y debilita todo el tiempo.
Ahora… Y yo por ninguna circunstancia, amigos Cristianos… Yo preferiría estar en Jeffersonville, Indiana, paleando la nieve de mis escalones esta noche, que estar aquí en esta hermosa región donde viven, en “El Valle del Sol”. Yo preferiría estar allá en la voluntad de Dios, que estar aquí, fuera de la voluntad de Dios.
Y yo preferiría jamás volver a entrar por la puerta de una reunión, que tener a Dios diciéndome en aquel día: “Pues, tú, engañador”. Yo quiero, en todo caso, ser fiel. Quiero ser honesto. Y hay muchas cosas que quizás sucederán, en estas reuniones, que pudieran parecer muy fenomenales y pueden provocar que se levanten sus supersticiones. Pero no dejen que eso les afecte. Solo manténganse quietos, digan: “Solo lo observaré y veré qué es”. Así se deber hacer. Darle a… Dele a Dios una oportunidad justa con usted, ahora, para permitirle… Ver lo que Él puede hacer.
14 Ahora, yo no afirmo ser un sanador. No hay ningún sanador excepto Dios. Solo Dios puede sanar. Y la única cosa que yo puedo hacer, igual como estos ministros que están aquí, como el hombre que acaban de tener aquí en la ciudad, el Sr. Roberts, un amigo mío muy querido. Ahora, él toma la Palabra de Dios y solo la predica. El Sr. Osborn, Tommy Osborn, es un amigo íntimo mío, un hermano muy precioso también. Y él es uno de mis convertidos a sanidad Divina; también lo fue el Hermano Roberts.
Y al venir a la reunión y ver al Señor moviéndose, entonces ellos se inspiraron y salieron, y fueron, han hecho obras maravillosas a lo largo de la nación para el Señor Jesucristo. Dios bendiga sus almas valientes, junto con muchos, muchos cientos de otros finos hermanos y hermanas, quienes están cruzando la nación ahora, orando por los enfermos. Y grandes avivamientos por todas partes.
Estamos dándole las gracias a nuestro bondadoso Padre celestial por esta gran visitación en nuestra generación en la que estamos viviendo ahora, para ver esas cosas sucediendo.
15 Ahora, los ministros, normalmente… Aquí está la base y fundamento de toda Cristiandad. Yace aquí mismo en la Biblia. Cualquier cosa fuera de eso no es verdad. Eso es correcto. Tiene que basarse en el “Así dice el Señor”.
Ahora, cuando el ministro está hablando, él se inspira. Él tiene un don de sanidad. Don de sanidad, por supuesto, es fe en la sanidad. Ahora, él lo cree con todo su corazón. Y él se para, y lo predica, con palabras poderosas que salen a la gente, y ellos simplemente tienen que creerlo. Él solo lo presenta de tal manera hasta que Uds. simplemente tienen que creerlo.
Y el Hermano Roberts es muy bueno en eso. Y el Hermano Osborn es un hombre que puede atar a Satanás en tantos lugares de la Escritura, al punto que no le deja ni para donde moverse. Eso es todo. Él solo… simplemente está atado. Ahora, él hace eso, no por conocimiento. Ellos hacen eso por inspiración. El Espíritu Santo les da el don de sanidad Divina lo cual inspira a la gente cuando ven que la Palabra de Dios está afirmando lo que ellos están hablando. Y sobre eso, ellos tienen un derecho entonces, de ungir con aceite, imponer las manos, o un compromiso, o cualquier cosa que ellos quieran hacer, de la manera que se sientan guiados a hacerlo. Eso es todo…
16 Pero toda la sanidad no viene del hombre. Eso viene de la fe individual en Dios. Esa es la única manera que Ud. puede hacerlo. No existe hombre en el mundo que pueda perdonarle sus pecados. No sus pecados… pecados iniciales ante Dios. Ahora, si Ud. ha pecado en contra de él, él puede perdonarle. Igual como, si yo dijera: “Perdóneme. No fue mi intención hacer eso”. Pero mis pecados delante de Dios, yo tengo que pedirle a Dios mismo que me perdone. Él es el único que puede perdonarme.
Y ahora de esa manera es con la sanidad. La sanidad, quizá pueda explicárselos, mostrárselos de tal manera, orar por ustedes. Pero su fe individual en la expiación del Señor Jesucristo en el Calvario es lo que quita la enfermedad. Todo eso está puesto en Dios, en la obra del Espíritu Santo.
17 Ahora, siendo que la mayoría de Uds. ha estado en mis reuniones, me supongo. ¿Cuántos de los que están aquí han estado antes en mis reuniones? Veamos sus manos levantadas, en todas partes. Bueno, es un noventa por ciento, tal vez. Muy bien.
Ahora, en la ministración a los enfermos, yo soy un firme creyente que dones y llamamientos son sin arrepentimiento. Creo que vienen por la voluntad de Dios. Que Dios mismo pone en la iglesia, algunos apóstoles, algunos maestros, algunos profetas, algunos… solo los pone en la iglesia. Dios lo hace. ¿Creen Uds. eso? No lo ha puesto una iglesia, no lo ha puesto un seminario, no lo ha puesto un hombre, sino Dios lo ha puesto en la iglesia, ¿ven?
18 No porque ellos tengan algún grado de psicología, o algún grado de filosofía, o algún grado de Licenciatura. Porque Dios Todopoderoso… Ellos pudieran ser tan ignorantes en esas cosas de grados, que casi ni sabrían cuál era la derecha y la izquierda. Pero si Dios ha puesto al hombre en la iglesia, Él lo confirmará cada vez, con un…
Pablo dijo: “Yo no vine predicando la sabiduría de hombres, para que vuestra fe esté en la sabiduría de hombres, sino predicando en poder y demostración del Espíritu Santo, para que vuestra fe esté fundada en Dios”. Pablo era educado, un hombre listo. Pero él dijo que olvidó todo lo que sabía para poder encontrar a Cristo. Eso es lo que tenemos que hacer. Despojarnos de nuestra teología y cosa, y mirar directamente al rostro de Dios, y decir: “Yo lo creo”. Eso es todo. Eso es lo que se requiere.
19 Ahora, en esto, creyendo esas cosas, mientras Uds. han estado en las reuniones y lo observaron. Recuerden (creo que desde entonces que los dejé… No, creo que he estado aquí desde entonces), cuando sucedió el gran asunto en Houston, Texas, aquí, por un ministro Bautista, el Dr. Best quería debatir conmigo sobre si la sanidad divina estaba errada y así sucesivamente. Y yo no discutiría con nadie. No creo en eso. No estropearía mis sentimientos con mi Señor Jesucristo y ese amor discutiendo con alguien. Yo predicaré el Evangelio. Si Uds. lo creen, muy bien. Si no lo hacen, eso depende de usted y Dios. Eso es todo. No creo en debates y discusiones. Simplemente predique la Palabra, Dios se encargará del resto.
El Sr. Bosworth quería tener una discusión con el hombre. Y Uds. saben lo que sucedió: Cuando el Ángel del Señor bajó visible, delante de esas personas allí, cuando yo estaba parado, le tomaron Su fotografía. Tenemos algunas. ¿Cuántos recuerdan haber visto la fotografía? Veamos sus manos. Está en Washington, DC, y por el estilo. Bueno, tenemos unas cuantas de esas aquí. Tenemos que comprarlas y luego dársela a la gente. Será la próxima semana; no en domingo. Sino la siguiente semana. Y si desean adquirir una, pueden tenerla.
20 Ahora, nosotros… Allí y a través del mundo, y desde que partí, y este pequeño coro hispano cantó para mí, y el resto de Uds. aquí. Bueno, ha estado alrededor del mundo. Ha sido probado en cada horno ardiente que el diablo tiene. Ciertamente he estado agradecido con Dios por ver cómo ha tenido cuidado de eso alrededor del mundo.
Y cuán agradecido estoy esta noche estar de regreso aquí en Phoenix, con el mismo Evangelio que tenía hace ocho años, cuando vine aquí. Las mismas cosas. Solo, se está incrementando cada vez más… Por supuesto, Dios está haciendo eso. Como creemos, el tiempo está cerca.
21 Ahora, vamos a echar un vistazo y ver si podemos encontrar a Jesús esta noche, en Phoenix. Yo creo que Él está aquí. Porque Él dijo: “Donde estén dos o tres congregados en Mi Nombre, Yo estaré en sus medios”. Bueno, muy bien, si Él es un hombre de honor, cumplirá Su Palabra. Y ciertamente, Dios cumplirá Su Palabra. Y un hombre de honor hará eso, cuánto más Dios. Él ciertamente cumple Su Palabra. Ahora, Él prometió eso.
Ahora, si Él está aquí, ¿por qué no podemos verlo? Eso es lo que yo quiero saber. ¿Por qué no podemos verlo? Si saliéramos a Phoenix esta noche, para buscar al Hijo de Dios, a Quien todos amamos, veamos qué clase de persona buscaríamos.
22 ¿Buscaríamos una gran persona erudita que es muy académica? No. No hay un registro de Él yendo a la escuela. Eso es correcto. Si acaso Él lo hizo o no, no podría decírselos. No existe registro de eso, dónde fue Él a la escuela. Pero buscaríamos un hombre que se vistiera diferente, más, tal vez hoy, un algo sobresaliente, túnica larga y algo por el estilo y… ¿Ese tipo de hombre? No.
Jesús se vistió igual que el hombre ordinario en la calle. Él caminaba entre los hombres; ellos ni siquiera lo conocieron a Él. Él no se vistió diferente. Él no se vistió como un sacerdote o un Rabino. Él solo se vistió como el hombre común en la calle.
¿Qué clase de lenguaje usó Él? ¿Usó Él una muy buena gramática? No. La Biblia… la verdad es, la Biblia fue escrita tan simple en el lenguaje de la calle, al punto que muchos de los traductores se enredaron en ello, en las palabras. Eso es cierto. Fue escrita tan simple, muy simple. Ese es el tipo de persona…
23 ¿En dónde estaría Él? ¿En los grandes reflectores? No. Él estaría entre gente humilde. “Y los que eran del común del pueblo le oían de buena gana”, dice la Escritura. Los sacerdotes y así sucesivamente no le prestaban atención a Él. Ellos tenían sus propias ideas, sus propias iglesias, su propia estructura, así que ellos no lo escucharon.
¿Qué clase de Hombre sería Él entonces? ¿Sería una persona muy autoritaria? No. Yo no creo que Él lo sería. Yo creo que Él sería una persona amable. Y creo que Él sería tan amable, que cuando Él le hablara a usted, Ud. sabría que era Él hablando, y sin embargo sería lo suficientemente firme al punto que usted sabría que… Como cuando Él trenzó las cuerdas y los sacó del templo a latigazos por haber hecho algo mal. Así que, Él sería todo un… No, no creo que haya artista que pudiera pintar Su carácter. Pero Él sería una persona muy dulce para nosotros ver, ¿no es así? No importa cómo sea Su aspecto o algo, Él lo sería.
24 Ahora, si quisiéramos verlo a Él, y Jesucristo apareciera aquí esta noche con nosotros… Quiero que capten bien esto ahora. Si Jesús aparece aquí en este cuarto esta noche, y se manifiesta a Sí mismo a esta audiencia, igual como lo fue en Galilea, ¿le creerán a Él? ¿Lo aceptarán? Digan: “Yo lo creo. Ahora creeré para mi sanidad. Creeré para mi salvación. Creeré que Jesucristo resucitó de los muertos”.
Bueno entonces, cuando Él estuvo aquí en la tierra, lo que Él fue entonces, Él lo es ahora, todo excepto Su carne visible. Él está aquí en Espíritu. ¿Creen Uds. eso? “Todavía un poco y el mundo no Me verá más, empero vosotros Me veréis (¿Quién es el ”vosotros“? La iglesia. Bueno, algunos de ellos dicen que eso se refería a los discípulos. Oh, no. Escuchen lo que sigue). Vosotros Me veréis porque Yo (pronombre personal) estaré con vosotros, aún en vosotros hasta el fin del mundo”. Eso lo concluye. ¿Es correcto eso? No solo para esa edad; para todas las edades, hasta el fin del mundo.
25 Ellos dicen… Las señales de Marcos 16 dicen hoy que eso fue solo para los discípulos. Pues, Jesús dijo: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio, y estas señales los seguirán”, a todo el mundo. A todas partes, esta misma señal, mismo Evangelio sería predicado. Hemos repartido folletos por todo el mundo. Pero el Evangelio todavía no le ha sido predicado a un tercio.
El Evangelio no es solo la Palabra, pero es la Palabra hecha manifiesta, el poder y demostraciones del Espíritu Santo, trayendo la Palabra a cumplimiento.
26 Recientemente, cuando un hombre excelente, el Dr. Reedhead, el presidente de las Misiones Sudán, la más grande misión, misión fundamental en el mundo… Cuando él estaba en mi casa y recibió el bautismo del Espíritu Santo… Él tenía tantos títulos, ni siquiera sabía cuántos tenía, de títulos honoríficos y cosas en él. Él dijo: “Hermano Branham, pero en todo eso, ¿en dónde está Jesús?”.
Y él estaba hablando con un buen mahometano educado. Y el mahometano, después de haber sido educado en los Estados Unidos, estaba regresando a su religión mahometana. Y él dijo… El hermano Reedhead le dijo a él, dijo: “Pues, ¿por qué no renuncias a ese viejo profeta muerto, Mahoma, y recibes al resucitado Señor Jesús?”.
Y dijo que el mahometano lo miró a él, y dijo: “Bondadoso señor, ¿qué más puede hacer tu resucitado Señor Jesús por mí, que no hace mi profeta muerto?”. Él dijo: “Los dos escribieron Biblias. Nosotros las leemos y las creemos”.
Bueno, el Hermano Reedhead dice: “Bueno, hermano, nosotros tenemos gozo, satisfacción”.
Él dijo: “También nosotros”.
Le dijo: “Bueno, nosotros tenemos paz”.
Él dijo: “También nosotros”. Él dijo: “Dígame una cosa que su Jesús pueda hacer más de lo que ya hace mi Mahoma”.
27 Hace dos mil años hasta la fecha ha estado un caballo blanco parado en la tumba de Mahoma. Mahoma dijo, cuando murió, que él se levantaría de nuevo y cabalgaría todo el mundo y lo conquistaría. Ellos creen eso. La religión mahometana, en números, es la religión más grande en el mundo, la budista es la segunda, el Cristianismo la tercera.
Ahora, así que ellos dicen: “¿Qué más puede hacer tu religión por mí, que no lo haga ya la mía?”. Él dijo: “Tu Jesús murió y está enterrado igual como mi Mahoma”.
Él le respondió: “Oh, no. Jesús resucitó”.
Dijo: “Demuéstrelo”. Dijo: “Demuéstrelo”. Dijo: “Oh, nosotros hemos tenidos resurrecciones también, lo reclamamos”. Pero dijo: “Mahoma nunca nos prometió nada excepto vida después de la muerte”. Y dijo: “Eso es lo que Jesús les prometió a ustedes”.
Y el Hermano Reedhead dijo: “Hermano Branham, yo estaba atado”. Él dijo: “Él podía producir tanta psicología, tanto gozo, mucho de todo lo que Ud. quiera, como nosotros”. Y él dijo: “¿Qué pudiéramos ofrecerle?”.
Él dijo: “Ahora, solo un momento”. Dijo: “Usted dijo que el Jesús de ustedes resucitó hace dos mil años”.
Dijo: “Eso es correcto”.
Dijo: “Difícilmente hay como unos… un poco más del tercio del mundo lo sabe”. Dijo: “Deje que Mahoma resucite de los muertos y salte sobre ese caballo blanco y todo el mundo lo sabrá en unas cuantas horas”. Eso es correcto.
28 Así que, ¿pueden ver en donde está la Cristiandad en su teología, qué tan débil es? Nunca fue esa la intención de Dios en primer lugar. Jesús nunca dijo: “Construyan iglesias, seminarios”. Él dijo: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio”, luego Él regresaría, ¿ven? Pero hemos hecho de todo excepto lo que Él nos dijo que hiciéramos. Él no puede regresar hasta que el Evangelio haya sido predicado. Él dijo: “Escucharán de señales y guerras y rumores de guerras, (todavía no es) padres en contra de los hijos, hijos… ”. (Eso todavía no es). Pero dijo: “Cuando este Evangelio haya sido predicado en todo el mundo, entonces vendrá el fin”. Él regresaría.
Allí está la misión de la iglesia, es de predicar el Evangelio, demostrar el poder. Oh, hemos repartido folletos en todas partes. Pero eso no es lo que se requiere. Se requiere el poder y la demostración del Espíritu Santo, verdaderamente. Ahora, observe.
29 Luego este mahometano le dijo a él, dijo: “Mahoma solo nos prometió vida después de la muerte”. Dijo: “Tu Jesús prometió que las cosas que Él hizo, que Uds. también las harían. Así que déjame ver a tus maestros producir eso”. Dijo: “Entonces creeremos que tu Jesús se levantó de entre los muertos”.
Él dijo: “Hermano Branham, yo como que raspé la tierra con mi pie de esa manera, y cambié de tema, y me alejé”. Derrotado, ciertamente. Es todo lo que Ud. podría hacer. Exactamente. Ellos solo pueden poner tanta historia y teología como puede hacerlo el siguiente. Pero él dijo: “Ahora, Jesús prometió…”.
Él dijo: “Bueno, ahora…”. Él dijo: “Usted se está refiriendo a Marcos 16, donde dice: Estas…”. Dijo: “Nosotros no creemos a partir del versículo nueve, que está inspirado”.
Dijo: “¿Qué clase de Biblia tienen Uds. entonces? La mitad está inspirada, la otra mitad no lo está. ¿Cuál está correcta y cuál está errada?”. Él dijo: “Entonces, ¿qué acerca de Jesús cuando dijo: Las cosas que Uds. hacen… que Yo hago, vosotros también las haréis? ¿Piensa que esa parte está inspirada, Juan 14:7?”. Dijo: ¿Qué de Lucas 20… o Lucas el capítulo 11 y el versículo 24? Todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá“. Dijo: ”¿Qué les pasa a todos ustedes? Si Jesús resucitó de los muertos, Él prometió ser el mismo de ayer, hoy y por los siglos“. Dijo: ”¿Entonces por qué no lo vemos de esa manera?“. Dijo: ”Déjame ver que tus maestros produzcan eso, y nosotros los mahometanos estamos listos para recibir a Jesús como Cristo“.
30 Oh, hermano. “Alabado sea el Señor”. Allí lo tienen. Pero esos son hechos fríos en un enfrentamiento. Y, hermano, eso está igual de claro e igual de real esta noche en Phoenix, como lo está allí, ¿ven? Si Jesucristo estuviera aquí en la tierra… ¿Qué clase de persona fue Él aquí en la tierra? Ellos lo crucificaron a Él para poder quitar el pecado. ¿Es eso correcto? Para hacer un sacrificio sangrante para pagar la pena de la muerte y la enfermedad por nosotros.
Y Él ascendió a la diestra de la Majestad de Dios. Y está sentado allí esta noche, y envió de regreso al Espíritu Santo lo cual es la manifestación de Jesucristo en la iglesia. Y Él dijo: “Todavía un poco y el mundo no Me verá más, empero vosotros Me veréis; porque Yo estaré con vosotros, aún en vosotros, hasta el fin del mundo”. ¿Es eso correcto?
Entonces, Él dijo: “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis, mayor que esto (o más), porque Yo voy al Padre”. ¿Es eso correcto? Él regresó de la carne al Espíritu, para poder regresar y estar en Su iglesia, ¿ven? “Yo voy a Mi Padre. Todavía un poco, y el mundo no Me verá más, empero vosotros Me veréis, porque Yo estaré con vosotros aun en vosotros, hasta el fin del mundo. Las cosas que Yo hago (haciendo aquí ahora) vosotros también las haréis y aun mayores que esto, porque Yo voy a Mi Padre”. ¡Qué promesa!
31 Entonces si Hebreos 13:8 dice: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos”, tienen que admitir que Jesucristo producirá las mismas cosas o la Escritura no está inspirada. (Estoy tomando el lado del infiel ahora, para sacarlo. Para poder aquietarlos antes que comencemos la reunión). Eso es correcto.
Esas cosas están correctas o erradas. Y ningún hombre vale más que su palabra. Si mis palabras no sirven, entonces yo no sirvo. Si la Palabra de Dios no es verdadera, entonces yo no pudiera creerla; no hay nada al respecto. Pero he hallado esto, que Dios cumplirá cada palabra que Él dijo. Tiene que ser. Si Ud. solo fija su corazón directamente hacia el Calvario, sin una sombra de duda. Como dije, esta tarde: “Conecten todo su subconsciente, y esta conciencia, y la Palabra de Dios y observen lo que sucede”.
32 Ahora, observen cuando Jesús estuvo aquí en la tierra. Veamos qué clase de persona fue Él, si Él es el miso ayer, hoy y por los siglos. Ese es nuestro tema ahora, para todo el avivamiento: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”. Ese es el lema de mi campaña, es “Jesucristo El Mismo”.
Bueno entonces, parece que eso eliminaría toda duda, si Jesucristo mismo producirá… o, se reproduce Él mismo en Su iglesia, igual como lo hizo allá atrás en el principio. ¿Es eso correcto?
Ahora, vamos a ver qué clase de hombre fue Él. ¿Reclamó Él ser un sanador? No. Él no reclamó sanar a nadie. Francamente, Él dijo que nunca sanó a nadie. Él dijo: “Yo no puedo hacer nada de Mí mismo”. ¿Es eso correcto? “No soy Yo el que hace las obras; es Mi Padre que mora en Mí: Él hace las obras”. ¿Es eso correcto?
33 Vamos a ver. ¿Cuántos creen que Él fue amoroso y lleno de compasión? Todos nosotros. Vamos a probar esa compasión una vez. Lo vemos a Él que viene… Una mujer acababa de tocar el borde de Su vestidura, fue sana de un flujo de sangre. Y lo vemos a Él que viene ahora al estanque de Betesda (Si es la voluntad del Señor, en los próximos meses, tengo la intención de pasar por ese estanque), donde grandes multitudes… No una multitud; multitudes. Se necesita dos mil para hacer una multitud. Así que allí había grandes multitudes de gente desvalida que yacía allí.
Ahora, observe qué clase de gente estaba allí: cojos, lisiados, ciegos, marchitos. Qué condición, esperando el movimiento del agua, porque un Ángel bajaba en una cierta temporada, agitaba el estanque. Y cualquiera con fe, que entraba primero, era sanado de cualquier cosa que tuviera.
34 Ahora, aquí viene Jesús caminando por este estanque, vestiduras llenas de virtud, pasó al lado de cada una de esas personas lisiadas y afligidas. Allí está una madre anciana, tal vez, con un bebé con hidrocefalia, algún pobre papá anciano ciego, lisiado con artritis, diciendo: “Alguien tenga misericordia para que me meta al estanque”. Y aquí está Emanuel, viniendo, caminando a lo largo de este estanque, lleno de poder, lleno de virtud, lleno de amor, lleno de compasión, y pasó caminando al lado de esta multitud clamando y gritando suplicando por misericordia, y nunca abrió Su boca ni les dijo palabra alguna a ninguno de ellos.
Yo creo que si Él le hubiera dicho a toda esa multitud: “Cada uno de ustedes sea sanado”. Yo creo que ellos se hubieran levantado e ido a su casa. ¿No lo creen? Bueno entonces, ¿por qué Él no lo hizo? Ahora es lo que sigue. ¿Por qué Él no lo hizo? Ahora, queremos ver dónde Jesús es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, ¿ven? ¿Por qué Él no se los dijo?
35 Aquí está la razón. Lo notan a Él abriéndose paso a través de esa gente lisiada y afligida, con las vestiduras llenas de virtud. Dios mismo manifestado en carne, avanzando a lo largo de esa gente, se fue hacia un hombre, no un lisiado, y torcido, y ciego, y cojo, sino con un hombre que yacía en un lecho, una pequeña cama, cobija o algo tendido allí.
Él tenía una enfermedad con la cual llevaba treinta y ocho años, probablemente un problema de próstata. No lo iba a matar; estaba retardada. Él llevaba con eso treinta y ocho años. Él se acercó a él (Observe ahora), porque todo el tiempo Él supo de este hombre en esta condición. Y Él le dijo a él: “¿Quieres ser sano?”.
Él dijo: “Señor, no tengo quien me meta en el agua”. (Ahora, él no estaba lisiado). Dijo: “Mientras yo voy…”. Alguien se le adelantaba y llegaba primero. Dijo: “y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo”.
Él dijo: “Toma tu lecho y vete a tu casa”. Ningún otro argumento. Él levantó su cama e hizo lo que Jesús le dijo, se fue a casa. Eso fue todo.
36 Después, cuando fue hallado en el templo regocijándose, los judíos lo cuestionaron. Ahora, esto está en San Juan, el capítulo 5, el versículo 19. Escuchen atentamente. Ahora, los judíos lo cuestionaron: “Bueno, ¿por qué Él no sanó a toda esa gente, si Él era el gran Sanador? ¿Por qué Él no hizo que todos esos lisiados y personas…? Él pasó por en medio de ellos. Si Él estaba lleno de amor, ¿por qué no tuvo compasión de ellos?”.
La gente no sabe lo que es la compasión. Compasión y amor es la voluntad de Dios. Y solo pueden ejercitar eso a medida que Dios te lo da, no pasión humana, emocional, no amor emocional, sino Amor divino, que solo puede ser rendido y dado por Dios.
37 Ahora, obsérvenlo a Él cuando pasa por allí. Él sanó a este hombre, y los judíos le dijeron… comenzaron a cuestionarlo. Ahora, escuchen lo que Jesús dijo ahora, (el versículo 19 del capítulo 5), “De cierto, de cierto (eso es absolutamente, absolutamente) os digo, no puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente”. Y Él les mostrará una sanidad mayor que la de este hombre con este problema de próstata, o diabético, o lo que haya sido. “Y mayores obras que estas le mostrará, de modo que vosotros os maravilléis. Mi Padre hasta ahora trabaja, y Yo trabajo”. ¿Es eso correcto? Esa es la razón por la que Él no sanó a la multitud. Dios no se lo dijo.
Ahora, si Jesús es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, Él tendrá que obrar en esa escala. ¿Es correcto? Él tendrá que hacerlo. Ahora, yo creo que Él lo habría hecho. Pero primero Él debe conocer la voluntad de Dios. Ahora, escuchen. Jesús nunca en Sí mismo realizó un solo milagro. Jesús dijo: “Yo no puedo hacer nada de Mí mismo. Sino lo que veo hacer al Padre, también lo hace el Hijo igualmente”. ¿Cuántos han leído eso en la Escritura? Veamos sus manos. Seguro, San Juan 5:10…
38 Ahora, miren. Ahora, Él mismo no hacía las sanidades en aquel entonces. Él solo hacía a medida que el Padre se lo mostraba. Era una visión. Encuentre cualquiera de los profetas en la Biblia: Elías en el Monte Carmelo, en cualquier otra parte. Cada profeta, cada hombre divino que vino de la presencia de Dios, siempre obró bajo ciertas inspiraciones que eran dirigidas por Dios.
Los ministros esta noche predican bajo inspiración, dirigidos por Dios. Videntes esta noche obran bajo la inspiración de una visión, dirigidos por Dios. “Yo no puedo hacer nada”, Él dijo: “excepto lo que el Padre Me muestra. Y todo lo que el Padre Me muestra, Yo voy y lo hago”.
Ahora, si Jesús ha resucitado de entre los muertos y está viviendo entre nosotros esta noche, entonces Él se está reencarnando a Sí mismo otra vez en Su iglesia. Entonces Él producirá la misma cosa que hizo allá atrás.
39 Mírenlo a Él hablando con la mujer junto al pozo. Él dijo: “Dame de beber”, solo para iniciar una conversación.
Ella dijo: “El pozo es profundo, y no tienes con que sacarla; y no es costumbre que Uds. los judíos le pidan tal cosa a los samaritanos”.
Él dijo: “Pero si tú supieras con Quien estás hablando, tú me pedirías a Mí de beber, y Yo te daría agua que no vienes aquí a sacar”.
Ella dijo: “El pozo es profundo”, y así sucesivamente. Llevando a cabo una conversación. ¿Qué estaba Él haciendo? Contactando su espíritu. Y Él halló en dónde estaba su problema.
Él dijo: “Ve y trae a tu marido”.
Ella dijo: “No tengo ninguno”.
Dijo: “Eso es correcto. Tienes cinco”.
“Pues”, ella dijo: “Percibo que Tú eres un Profeta. Sabemos que cuando el Mesías venga, y nos dirá todas las cosas”.
Él dijo: “Yo soy Él”.
Y se fue a la ciudad, y dijo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho todo lo que he hecho”. Ahora, Él no le dijo todo lo que había hecho. Él solo le dijo lo que estaba mal con ella. Pero ella estaba muy emocionada, por supuesto. Y Él podría haberle dicho todo, si Dios se lo hubiera mostrado.
40 Miren esta Escritura esta noche. Llegó un tipo de nombre Natanael. Y Natanael, fue por… o Felipe, él se convirtió. Él fue y encontró a su amigo. Esa es una conversión verdadera. ¿No es así? Encuentre rápidamente a su amigo y dígale lo que Jesús ha hecho. Eso es amor.
Él fue y vio a Natanael. Él dijo: “Ven y ve a quién he hallado: Jesús de Nazaret, el Hijo de José”. Y este hombre justo estaba bajo un árbol orando cuando llegó Natanael.
Él se levantó (no un crítico), sino que él dijo: “¿Podría salir algo bueno de Nazaret?”.
Felipe dijo: “Ven y ve”.
Y Jesús, parado en la línea de oración… Bueno solo para tomar un pequeño drama, aquí. Aquí está Jesús parado en la línea de oración ahora. Él acaba de entrar en Su ministerio. Y Él está parado en la línea de oración, tal vez orando por los enfermos. Aquí llega este buen hombre. Y él lo mira a Él de esta manera. Jesús voltea a verlo, y dice: “He aquí un verdadero israelita en quien no hay engaño”. En otras palabas, un hombre honesto.
Nosotros diríamos hoy día: “Allí está un Cristiano, un hombre veraz”.
Así que, él era muy curioso. ¿Cómo supo ese Hombre eso? Así que él dijo: “Rabí, ¿de dónde me conoces?”.
Él dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo del árbol, te vi”.
41 ¿Saben lo que dirían en los Estados Unidos hoy? “Eso es telepatía mental”, o “Él es un diablo”. “Él es un brujo”. “Él es uno que lee la mente”. ¿Ven?
Pero Felipe no; él dijo: “Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios”. Su nombre es inmortal esta noche.
Pero, ¿qué dijo la gente de iglesia de aquel día? “Él es el mejor adivino en la región. Él es Belcebú, el príncipe de todos los demonios (¿Es correcto eso?), el príncipe de los demonios”.
Ellos no podían entender… Dios… Él se paraba en la audiencia… Ahora, quiero que se pongan su chaleco a prueba de golpes solo un minuto. No se vayan hasta que explique esto. Jesús era uno que leía la mente. Él lo era. Estoy contento de que hayan leído la Escritura. Él percibió sus pensamientos. ¿Es eso correcto? Si Uds. me dicen que percibir pensamientos es diferente a leer la mente, quiero que me digan qué palabra usar. Pero ninguno de estos diablos que operan aquí afuera, tomando su mano y mirándola. Ese es un patrón que el diablo hizo, ¿ven? Ese es el diablo, adivinando unas cuantas cosas.
42 Pero Jesús percibió sus pensamientos. Él sabía qué… Él sabía en dónde estaba el pez allá que tenía una moneda en su boca, para pagar un tributo. ¿Es eso correcto? Él supo en dónde estaban dos mulas amarradas donde dos caminos… ¿Es eso correcto? Y Él necesitaba pasar por… Oh, tantos lugares, exactamente donde Él supo, supo anticipadamente… Dios le mostró a Él una visión de lo que iba a suceder. Y Él supo con anticipación exactamente, y todo lo que Él dijo llegó a acontecer, de la manera que Él lo dijo.
Y en las líneas, Él conocía a las personas. Él conocía su condición. Pero Él solo podía sanar a medida que Dios lo dejaba.
43 Miren a Lázaro, Su amigo. ¿Por qué Jesús se levantó y se fue de la casa de Lázaro de repente? ¿Alguna vez pensaron en eso? ¿Por qué se fue? Lázaro se enfermó. Jesús se levantó y se fue. Me pregunto por qué. “Un Sanador”, como la gente quiere llamarlo. Él se levantó y se fue. Ellos mandaron llamarle para que viniera con Su amigo; Él solo siguió adelante. Él se fue varios días. Y después de un rato, Él volteó hacia Sus discípulos y dijo: “Nuestro amigo, Lázaro, duerme”. Él dijo… o, en otras palabras, él está muerto. Él dijo: “Y me alegro por vosotros, de no haber estado allí. Pero voy a despertarle”.
Dios le había dicho a Él cuántos días tenían que pasar para que Lázaro muriera, luego Él regresaría para la resurrección. Y entonces cuando Él se paró en la tumba de Lázaro (Miren), Él dijo: “Padre, gracias te doy por haberme oído, pero lo dije por causa de la multitud que está parada alrededor”. Miren, Dios ha se lo había mostrado. Porque Sus propias palabras… Permítanme citárselos. Atentamente… Jesús no hizo ningún milagro hasta que Dios le mostraba primero en visión qué hacer.
44 Ustedes creen Su Palabra, ¿no es así? Escuchen: “De cierto, de cierto…”. San Juan 5:19: “De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente”. ¿Dijo Él la verdad? Entonces Él… Esa es la verdad. Y solo hizo lo que Dios le mostró. Dios estaba en Él y reveló lo que Él quería que se hiciera, mediante una visión.
Ahora, Él prometió que esas cosas continuarían hasta el fin del mundo. Y señales y maravillas seguirían, y grandes dones en la iglesia.
45 Ahora, ¿qué es un vidente? ¿Qué es una visión? Es otra dimensión. Es otra, aparte de los cinco… Es un sexto sentido. Les quiero preguntar algo. ¿Cuántos de los que están aquí alguna vez…? Ustedes saben que tienen una subconsciencia, ¿no es así? Estamos conscientes de eso. Ese es el individuo, esa subconsciencia que está causando todo el problema esta noche. Yo no estoy de acuerdo con este aquí afuera. Se asusta y retrocede. Pero cuando se pone en armonía con este, y este se pone en armonía con la Palabra de Dios, usted avanza entonces.
Pero ahora, observe. Digamos que aquí está su primera y segunda conciencia. Aquí está la primera conciencia. Un hombre normal, cuando está soñando, está soñando en su subconsciencia. ¿Cuántos de los que están aquí tuvieron alguna vez un sueño? Veamos su mano. Bueno, hay por lo menos dos tercios de ustedes. Eso es más o menos correcto. Hay como un tercio de las personas que nunca sueñan un sueño. Ellos nunca han tenido en sueño en su vida.
46 Ahora, ¿qué pasa si yo les pido que me sueñen un sueño? No podrían hacerlo. Ahora, cuando esta conciencia se pone inactiva (usted se duerme), esta aquí se activa al soñar. Ahora, muchos de Uds. que sueñan sueños, soñaron sueños hace años y todavía lo recuerdan esta noche (¿No es así?), lo que Uds. soñaron hace años. Bueno, ¿en dónde estaban ustedes? ¿Qué parte de Uds. estaba donde, que todavía en esta conciencia? ¿Ven lo que quiero decir?
Ahora, traten de captar esto, iglesia. Cuando esta conciencia está inactiva, esta otra está activa. Cuando está tiene el primer lugar, esta otra está inactiva. Ustedes están durmiendo. Ahora, cuando Uds. están durmiendo, sueñan lo que hicieron aquí. Cuando están despiertos aquí arriba, ustedes se acuerdo de lo que soñaron.
47 Ahora, una persona que no sueña un sueño, sus subconsciente estaría muy atrás, como a la pared. Ellos duermen profundamente. Un soñador no duerme profundamente.
Ahora, este hombre no puede evitar soñar un sueño. Y aquel hombre no puede evitar el no soñar un sueño. Ahora, ¿quién por mucho que se afane puede añadir a su estatura un codo? Dios lo hizo de esa manera. Yo siempre quise ojos marrones. No me sirvió de nada. Me tuve que conformar con azul. Yo quería ser un hombre grande. No me sirvió de nada, ¿ven? Tuve que ser lo que Dios me hizo. Y de esa manera tenemos que ser cada uno de nosotros: lo que Dios nos hizo.
Ahora, en solo unos dos minutos ahora terminaremos. Ahora, observe esto. Ahora, ese hombre no puede evitar el no soñar. Este hombre no puede evitar el soñar. Dios los hizo de esa manera.
48 Ahora sueños, Dios puede lidiar en sueños. Pero no es demasiado preciso, a menos que haya un intérprete correcto. Él lidió con José, y el Rey Nabucodonosor, y muchos de ellos con sueños. Lo cual está correcto. Pero ahora, miren. Un vidente, su subconsciencia no está allí atrás; tampoco aquí; está aquí mismo. Él no puede evitarlo. Él no se duerme. Él solo se para, y ve una visión. Y cuando vuelve en sí, recuerda las cosas, y habla sobre lo que está sucediendo.
En otras palabras, Ud. lo puede llamar un vidente, profeta, lo que desee llamarlo. Eso está ordenado por Dios. Ahora, cuando Jesús estuvo aquí, Él era el Rey de los videntes. Él era más que un profeta. Él era el Hijo de Dios.
49 Ahora, cuando le pusieron un trapo alrededor de Su cabeza y lo golpearon en la cabeza con un palo y dijeron: “Profetiza ahora, si eres un profeta. Dinos quién te pegó”. Él no abrió Su boca, nunca dijo una palabra.
La mujer que tocó Su vestidura. Ella se acercó a Él correctamente. Ella tocó Su vestidura. Ella creyó en Él. Y ella fue sanada. Pero esos romanos que lo golpearon y despojaron de Su vestidura, no pudieron sentir virtud; es por la manera que ellos lo abordaron.
Ahora, no hay duda que hay personas sentadas aquí esta noche con problemas cardíacos, y así sucesivamente, morirán en las próximas semanas. No conozco a ninguno de ustedes. Pero Dios me hará responsable por la verdad.
50 Y ahora, si Jesucristo ha resucitado de entre los muertos (y yo digo que Él lo ha hecho), entonces Él prometió las mismísimas cosas que Él hizo, Él las manifestaría otra vez en la iglesia a través de la edad. ¿Es eso correcto? Entonces si Él estuviera parado aquí esta noche con estas ropas puestas que Él me dio, entonces Él no podría sanarlos, porque Él ya hizo eso. Él solo les preguntaría: “¿No creíste eso?”. Pero si hay algo mal con Uds., Él sabría eso, siendo que el Padre se lo revelaría. ¿Es eso correcto? Él podría…
Ahora, si Jesús está aquí (y yo creo que Él lo está), y nos convertimos en Sus súbditos, entonces si Él produce Su vida en esa manera, ¿lo aceptarán todos a Él como Salvador y Sanador? Si lo harán, digan: “Amén”. Que Él se los conceda, es mi oración.
51 Ahora, tengo una manera muy pobre de expresar lo que yo… mi ministerio. Tiene que hablar por sí mismo. Pero ruego esta noche, amigos Cristianos, que el Señor Jesús que caminó un día con unos hombres por todo el camino a Emaús después de Su resurrección… Él se miraba como un hombre ordinario. Él habló con ellos solo como un hombre. Pero cuando Él los reunió, como estamos nosotros aquí esta noche, Él hizo algo solo un poquito diferente. Y ellos reconocieron la manera que Él lo hizo, que ese era el Cristo. ¿Es eso correcto? Y dijeron: “¿No ardían nuestros corazones en nosotros?”.
Oro esta noche que Él haga algo esta noche, aquí mismo en esta audiencia, que Uds. reconozcan que Jesús ha resucitado de los muertos y está viviendo en Su iglesia esta noche. Confío que lo acepten. Todo mi… mi única alternativa es conseguir que Uds. crean Su hermosa Persona y lo acepten como Salvador, Sanador, y Rey. Ahora, inclinaremos nuestros rostros.
52 Nuestro bondadoso Padre, en el Nombre de Jesucristo, venimos para darte gracias y alabanza por todo lo que Tú has hecho. Y ahora, Señor, después de hablar, siendo este un tipo de ministerio nuevo para mí, de venir y explicar estas cosas y luego entrar directamente en el servicio de sanidad, ruego que mandes al gran Ángel de Dios, que me ha alimentado todos los días de mi vida, y que me trajo a través de muchos peligros, y fatigas, y trampas alrededor del mundo, ha derribado a Satanás, y las cosas que Él ha hecho. Oro que Tú lo mandes esta noche, y permitas que se manifieste aquí en la plataforma, si esta pequeña audiencia aquí, en este lugar encantador, le creemos con todos nuestros corazones.
Y, querido Dios, el Autor de la Vida, el Dador de toda buena dádiva, ruego que Tú mandes Tus bendiciones sobre Tu siervo humilde, y me perdones y a esta audiencia de todos nuestros pecados y faltas. Y que esta noche sea una noche que será recordada mucho tiempo en Phoenix. Mientras nos sentamos abarrotados en este pequeño edificio caliente, oro que el Ángel de Dios pase tan cerca, que dará a conocer a Jesús tan claramente aquí esta noche, que incluso los niños puedan entender y ver que Él está aquí. Y oro, Padre, que esa gran Columna de Fuego que guió a los hijos de Israel y que está aquí con nosotros esta noche, que Él se haga visible en la audiencia, delante de la gente, que ellos puedan ver que Tú siervo está diciendo la verdad.
Ahora, Tú dijiste en Tu Palabra: “Dios testifica de Sus dones”. Y yo sé, Padre, si yo testifico de Ti, Tú testificarás que yo he dicho la verdad. Y oro que Tú lo concedas esta noche, en el Nombre de Jesucristo, Tu amado y querido Hijo. Amén.
53 Deseo que la hermana en el órgano, si pudiera, solo toque lentamente un coro: “Quédate Conmigo” o algo por el estilo, por favor; o “Solo Creed”, estaría bien.
Ahora, les voy a pedir una cosa, amigos Cristianos, si hacen esto por mí. Quiero que se queden tan quietos como puedan. Sean tan reverentes como puedan. Siendo que está escrito en la Escritura: “Estad quietos y conoced que Yo soy Dios”. Quiero que sean solo lo más reverentes. No los retendré mucho tiempo. El administrador no está aquí, pero el Sr. Sharritt, y mi hijo, y los demás están aquí. Ellos observan…
54 Ahora, si Dios hace bajar Su Espíritu, la única cosa… Permítanme quitarles esta superstición de ustedes. No es que yo sea algo. Yo solo soy un hombre como cada uno de ustedes, solo un pecador salvo por gracia. Pero solo es… Dios me envió, que yo tenga una manera de vaciarme a mí mismo, para que Él pudiera entrar. Y Él estará con cada uno de ustedes, si se vacían a sí mismos.
Ahora, vacíense de todas las sospechas… Escuchen la Escritura. Si Jesús es el mismo ayer, hoy y por los siglos, Él reproducirá la misma vida aquí mismo esta noche. Yo solo estoy esperando hasta que pueda estar delante de esos mahometanos y esos judíos. En África, yo hice esa declaración delante de casi cien mil personas, y cuando Dios se manifestó a Sí mismo, treinta mil aceptaron a Jesús como Salvador personal, en un solo llamado al altar, treinta mil genuinos paganos.
55 Y ellos simplemente tomaron el país. Tienen campañas de sanidad por todo el… El perfecto… Bueno, simplemente adoradores de ídolos, solo llegaron allí cargando sus pequeños ídolos de lodo, salpicados de sangre. Yo les pedí que quebraran esos ídolos en el piso; como una tormenta de arena, donde ellos quebraron los ídolos, como… Treinta mil en un llamado al altar.
Ahora, seguramente, nosotros amamos a Dios tanto como esos hotentotes. Ahora, vamos a pedir si… Ahora, yo digo esto: ahora, Él puede retenerse y no venir a mí. Si es así, me daré la vuelta, tomaré un texto en la Escritura y comenzaré a predicar, o lo que sea que Él me diga que haga. Pero si Él lo hace, yo estaré muy agradecido. Que está audiencia sepa eso.
Y ahora, otra cosa que tengo que decir, para que Uds. puedan decirles, si se me pasa decirlo una noche, ustedes anúncienlo ante… (Algunos de ustedes ministros, que están predicando) yo no soy responsable por los críticos en la reunión. Porque sea conocido que si espíritus malignos se mueven, ellos encuentran un lugar a donde ir.
56 Y Uds. saben muy bien lo que sucedió aquí en Phoenix, en la iglesia pequeña. Creo que fue en la iglesia del Hermano García o en alguna parte allá, uno de esos lugares, donde ese hombre se quedó allí sentado… Un hombre bien conocido aquí en Phoenix, dijo: “No es más que psicología”, y sacudió la cabeza. Seis semanas después, él no había tenido… simplemente perdió completamente la mente. Y su esposa… me habían llevado arriba a… Santa Rosa, California. Allí estaba él sentado, la barba por toda su cara, con la mirada fija, haciendo “Aah, aah”, de esa manera. Solo recuerden, el mismo Dios todavía vive. Y el mismo diablo todavía vive también. Así que sean reverentes. No estamos jugando a la iglesia, y se darán cuenta y verán.
57 Ahora, mi muchacho… (¿Cuáles fueron las tarjetas de oración que repartiste? Las “L”). Ahora, de la única manera que podemos hacer esto legítimamente, es de formar a la gente, igual como el Hermano Roberts y el resto de ellos, tener solo tarjetas de oración.
Y de la manera que nosotros… Nosotros no solo pasamos a la gente por la línea, pasarlos solo por la línea. Eso está bien. Pero tenemos otra manera. Yo tengo algo delante de Uds., bajo consideración: la resurrección de Jesucristo.
Y quiero decirles que cualquier persona en este edificio sin tarjetas de oración puede ser sanada ahora mismo. Ustedes no tienen que tener una tarjeta de oración. El subir aquí no los sana. Solo tengan fe y crean en donde están: observen lo que Dios hará.
58 Ahora, no podemos poner de pie a muchos al mismo tiempo. El muchacho dijo que repartió tarjetas de oración “L”. Muy bien, vamos a tomar… ¿Quién tiene la tarjeta de oración L-1? Veamos quién tiene L-1. Para poder ver si hay alguno de ellos que no pueda… Levanten la mano. Es una pequeña… Es una tarjetita. Tiene una fotografía en un lado y el nombre, y en el otro lado tiene una… tiene… ¿L-1? ¿La tiene? Muy bien. Venga para acá.
¿Quién tiene L-2, tarjeta de oración L-2? Mire en la parte de atrás, y tiene una letra, L y un 2. L-2, ¿quién la tiene? Levanten la mano. ¿L-2? Muy bien, señora. De acuerdo. L-3, ¿quién tiene L-3? Vea a esta dama aquí, es esa… ¿Es de ella L-3? No. Está bien. L-3, ¿quién la tiene? ¿Alguien aquí? Mire a su alrededor, puede ser una persona sorda, que no puede oír. ¿Tarjeta de oración L-3? L-3, ¿quién la tiene? Levante la mano quien la tenga. ¿Qué dijo? Muy bien, ¿L-3? Muy bien, señor. Venga para acá.
L-4, ¿quién tiene L-4? ¿Aquí mismo, señor? Muy bien, venga para acá. L-5, ¿quién tiene L-5? ¿Tarjeta de oración L-5? Muy bien, señora. L-6, ¿quién tiene la tarjeta de oración L-6? ¿L-7? La razón por la que hago eso: estas camillas y esas cosas, ellos no pueden levantarse, y algunos de son sordos y no pueden moverse y pierden su turno. ¿L-7? ¿L-8? 9, ¿quién tiene L-9? ¿L-9? ¿L-9? Está bien, señora. 10, ¿quién tiene L-10? Mire su tarjeta de oración ahora. ¿L-10? Todo bien. 11? ¿L-11? ¿Aquí? L-11, muy bien. ¿13? Oh, 11, 12, ¿quién tiene L-12? ¿L-12? ¿Muy bien, 13? ¿L-13? 14? ¿Quién tiene L-14? ¿Alguien tiene L-14? Levanta su mano.
59 Ahora, señora, ¿tiene Ud. una tarjeta de oración? Oh, no tiene una tarjeta de oración. Ese no es el número ¿cierto? ¿No es el de ella? Muy bien. ¿Qué de la dama en la silla? ¿Tiene Ud. una tarjeta de oración? Muy bien, ¿L-14? Pudiera ser hispano o indio, y ellos probablemente no… ¿La tiene, dama? Muy bien, por aquí. Muy bien, ¿L-15? Me imagino que tenemos suficiente ahora para comenzar. Muy bien, señor. Venga por aquí.
Muy bien ahora, vamos a esperar solo un minuto ahora, hasta que oremos por estos. Ahora, vengan temprano en la tarde, alrededor de las seis en punto. Lo que ellos hacen, vienen y reparten esas tarjetas de oración, y luego se van para que ellos puedan entrar al servicio, ¿ven? Reparten primero las tarjetas de oración. Y vengan aquí, cada noche. Cada día hay un número nuevo de tarjetas de oración para repartir, para que no tengan que preocuparse. “Bueno, no llamaron mi número”. Eso sería… tiene la misma… mañana en la noche.
Ahora, en todo eso, Uds. no tienen que tener una tarjeta de oración para estar aquí arriba. Les pido esto, y reto esto, en el Nombre de Cristo: Si Uds. en su… o, en donde estén, sin tarjetas de oración, si miran hacia acá y creen en verdad, que yo les he dicho la verdad, vean lo que Dios hará allá atrás. Él sabe exactamente en dónde está usted y todo acerca de usted. ¿No creen Uds. eso?
60 Ahora, ¿cuántos de los que están aquí que no tienen una tarjeta de oración, y quieren ser sanados esta noche? Para que el Espíritu Santo pueda ver, levanten sus manos. Bueno, es casi en todas partes; yo no tendría manera de… Muy bien. Ustedes no tienen tarjetas de oración, sin embargo quieren ser sanados. Entonces quiero que me miren y solo digan: “Señor, yo creo que el hombre ha dicho la verdad, y yo lo acepto de esa manera”. Y vea si el Espíritu Santo hará… Vea lo que Él dirá. Muy bien.
Ahora, quiero que sean muy reverentes y pasados ciertos minutos, les daremos un pequeño descanso, para que… Ahora, les estoy diciendo ahora: “Buenas noches”. Si el Espíritu Santo viniera, entonces eso… Vean, uno está parado aquí y sin embargo tal vez está veinte años atrás en la vida de alguien. Y después de una o dos veces, uno se pone tan débil, que ni siquiera sabe si está aquí o si está en alguna otra parte, ¿ven? Es un don divino. Eso no lo sana a ustedes; solo les ayuda en su fe para que suba a un lugar donde pueden creerle a Dios. Todos los que entienden, levanten su mano para que yo pueda… Miren, no estoy tratando de decir que puedo sanarlos. Es el Espíritu de Dios moviéndose.
61 Igual como Jesús cuando Él estuvo aquí. Es Jesús. Eso es. Eso es Él manifestándose a Sí mismo, probando que Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, ¿ven? De esa manera. Es lo que Él hace.
Ahora, solo muy suave, y por favor no se estén moviendo alrededor, ¿ven? Solo sean tan reverentes y manténganse sentados en donde están ahora, en este momento. Vamos a ser reverentes ahora delante del Señor. Yo he estado predicando; ahora Él vendrá y predicará, ¿ven? Ahora, escuchen lo que Él tiene que decir, ¿ven?
Y ahora, vamos muy lentamente… Ahora, esta es mi primera noche aquí, y estoy cansado. Y vamos solo a, muy lentamente, como a tararear “Solo Creed” ahora. Vengan, ahora todos juntos: “Hmmm, Solo creed, solo creed”.
Vamos a imaginarnos que lo ven a Él bajando de la montaña, se acerca a un hombre que tenía un hijo epiléptico. Dijo: “Señor, ten misericordia de eso”.
Él dijo: “Yo puedo si tú crees. Porque solo creed, todas las cosas son posibles para los que creen”.
62 Oh Señor Jesús, Hijo de Dios, ven esta noche. Date a conocer a Tu pueblo, Señor. Y ahora, ruego que Tú me ayudes a ser sumiso a Tu gran poder y voluntad. Y Padre, bendice a esta pequeña audiencia de gente y permite que ellos sean sumidos, cada espíritu. En el Nombre de Jesucristo lo pido. Amén.
Seguramente todos Uds. Cristianos pueden apreciar lo que estoy tratando de hacer aquí. Es tratar de representar a su Señor Jesús, delante de las personas. Y aquí no hay un cien por ciento de creyentes esta noche. Uno puede sentir eso moviéndose, intercambiando y… Pero yo sé que Él está aquí ahora.
Ahora, en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, tomo a cada espíritu aquí adentro bajo mi control para la gloria de Dios.
63 ¿Cómo le va, señor? Ahora, solo tengo que hablar con usted unos momentos, solo para poder tener contacto con su espíritu. Ambos somos hombres, ambos humanos. Y si yo pudiera ayudarlo y no lo hiciera, yo sería un bruto. Sería un despiadado si pudiera hacer algo por usted y no lo hiciera.
Yo no sé… Nunca lo he visto a usted en mi vida. ¿Es correcto eso? Somos perfectamente desconocidos. Ahora, la audiencia puede ver a este hombre; puede que Uds. lo conozcan. Yo nunca lo he visto en mi vida. Es la primera vez que entramos en contacto el uno con el otro. Pero Dios lo ha conocido desde que nació y antes de que naciera. Él me conoció a mí.
Ahora, si él es mi hermano, y somos hermanos en Cristo, entonces que el Espíritu Santo, por medio de un don divino, venga y haga algo por él ahora, ¿ven? Yo no sé: Tal vez él está teniendo problemas domésticos; tal vez está enfermo; tal vez él… no sé qué… Él pudiera querer ir a alguna parte y no sabe si quiere… lo que sea. Tal vez él está tratando de encontrar la voluntad de Dios. No podría decírselos. Dios sabe eso. Yo no podría decírselos. Pero Dios sí.
64 Ahora, si el Espíritu Santo viene y le revela a este hombre, por medio del poder del Espíritu de Dios, exactamente lo que él debería saber… si hay algo en su camino, la razón, cuál es su pecado, o lo que él ha hecho, o lo que va a hacer… Si Dios revela eso, ¿lo aceptará cada uno de Uds. entonces, dirá: “Yo lo acepto con todo mi corazón”? Eso está bien. Dios les bendiga.
Yo solo… al hablar con usted ahora. Ahora, nosotros siendo desconocidos, entonces solo somos igual que nuestro Maestro cuando se paró junto al pozo y habló con la mujer samaritana, entonces, ¿no lo somos? Y Él habló con ella, porque ella era humana. Él era humano. En lo que concierne a carne, Él era humano. En espíritu, Él era Dios. Pero como carne, Él era el Hijo de Dios. Usted cree eso, ¿no es así? porque es un Cristiano.
65 Yo sé que Ud. es un Cristiano, porque el sentir de su espíritu; es bienvenido. Pero entonces si Dios me revela en dónde está su problema y qué es lo que quiere, y qué desea de Él, y así sucesivamente, ¿lo aceptaría entonces? Sabiendo que somos tan… no nos conocemos el uno al otro entonces, Ud. tendrá que saber que eso viene de algún recurso sobrenatural; lo aceptaría entonces como Dios. Bueno ahora, que Él lo conceda, es mi oración. Usted es una persona nerviosa, muy nerviosa, no en la manera de temblar por nervios, pero yo la veo de niño. Usted es una persona que piensa y planea por adelantado las cosas. Y eso le ha provocado tener una condición nerviosa y ha interrumpido sus intestinos. ¿Es eso correcto?
Y ha provocado, como una constipación. ¿Es eso verdad? Entonces usted… Probablemente no sepa usted esto, pero Ud. tiene una enfermedad de la piel. Es cáncer. ¿Estaba al tanto de eso? vi algo que se asustó y se volvió oscuro. ¿Fue esa la verdad? Ahora, si esa es la verdad, levante su mano. Ahora, ¿Cómo supe eso, sin conocerlo a usted?
66 Aquí hay otra cosa. Usted se está moviendo otra vez. Sí, usted estaba orando, antes de venir a esta reunión, que pudiera conseguir una tarjeta de oración y que lo trajeran a la plataforma. ¿Es eso verdad? Muy bien, venga aquí solo un momento.
Ahora, bondadoso Padre celestial, mientras Tu unción está sobre Tu siervo, pongo mis manos sobre el hombre, en conmemoración de la Palabra de nuestro Señor, que dice: “Estas señales seguirán a los que creen: pondrán las manos sobre los enfermos y sanarán”. Y yo le pido al enemigo que deje el cuerpo de mi hermano. Y que él se vaya y sea sanado en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Ahora, hermano, solo quiero hablar otra vez con usted, solo un momento. Yo estaba bastante seguro de que algo había sucedido. Sí, está bien. Vaya, y que el Señor sea con usted, siendo que se va a poner bien. Dios le bendiga, señor.
67 ¿Cómo le va? ¿Es este el paciente? Muy bien. Somos desconocidos, ¿no es así, dama? Ahora, mientras hablo con usted, usted míreme. Quiero decir con eso… No me refiero… Como Pedro y Juan que pasaron por la Puerta la Hermosa, le dijo al hombre lisiado: “Míranos”. O, Elías le dijo al rey, él dijo: “Si no fuera porque le tengo respeto a Josafat, ni siquiera te mirara”, ¿ve? Pero él entró y tocó algo de música, y vio una visión, y le dijo qué hacer. Ese mismo Dios vive hoy. ¿No cree Ud. eso?
Entonces Él puede saber, y puede advertir, y hacer exactamente… Ahora veo. No es para usted. Sin embargo Ud. es bastante nerviosa y se preocupa. Es por causa del bebé. Y el bebé está enfrentando una operación. ¿Es eso correcto? Y es algo… Es un crecimiento. Y el crecimiento está en el estómago. ¿Es eso correcto?
Oh, bondadoso Padre, en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, yo condeno a este enemigo que le quitaría la vida a este infante. Y ahora, poniendo manos sobre el niño, mientras ungido, pido que deje al bebé y que el bebé sea sano. En el Nombre de Jesucristo. Amén.
Dios le bendiga, madre. Vaya, sea fiel y crea con todo su corazón. Dios le bendiga.
Solo sean reverentes. El Espíritu Santo está entre ustedes ahora.
68 Allí está sentada una dama de color, sentada allí, orando. Ella tiene un problema femenino. ¿Es eso correcto, dama? ¿Quiere ser sanada y creer que Dios la va a aliviar? Si lo cree con todo su corazón… Sí, usted que está sentada allí. ¿Quiere ser sanada y ponerse bien? Solo póngase de pie entonces y acepte su sanidad. Jesucristo quitó ese absceso del ovario, justo entonces. Y fue sanada. Dios le bendiga.
Solo tengan fe allá; Uds. no necesitan una tarjeta de oración. Solo… Lo que necesitan es fe. Crean que lo que les estoy diciendo es la verdad, y observen al Espíritu Santo, y vea si acaso Él no los sana.
¿Es usted el paciente? Discúlpeme. Yo me quedo un poco fuera de mí. Es la unción, que viene sobre… Muy bien, solo quiero que me responda a medida que le hablo. Y yo soy un desconocido para usted, me supongo. Me imagino que esta es la primera vez que nos encontramos. ¿Es eso correcto? Pero entonces, si somos desconocidos el uno al otro, entonces… Solo Dios podría ayudarnos. ¿Es eso correcto? Yo nunca lo he visto, nunca supe nada de usted. Y tal vez Ud. nunca supo de mí, a menos que lo haya leído en un libro o algo. Y eso es todo lo que sabemos acerca del uno del otro. Pero Ud. sí reconoce que está en la presencia de un Ser sobrenatural. Usted es un creyente. Esa es la razón por la que tiene fe: siendo un creyente.
69 Usted no está parado aquí por usted; es por alguien más. ¿Es eso correcto? Y esa persona tiene alguna clase de problema bronquial en la garganta. Y están en el hospital en este momento. Y es en donde dos ciudades se juntan. Es Minneapolis. ¿Es eso correcto? Y el hombre es un pecador. ¿Es correcto? Se está volviendo negro alrededor de él. Yo lo veo acostado allí. Y Ud. acaba de ser sanado. Fue en otra reunión. Y había un tipo, un tanto alto, negro… Era Oral Roberts. ¿Es eso correcto? Tome su pañuelo y envíeselo a su amigo. Dígale que reciba a Jesucristo.
En el Nombre del Señor Jesús, yo condeno ese pecado sobre el hombre y pido por su sanidad. Amén. Dios le bendiga, señor. No dude. Crea que recibirá lo que pide.
70 Mire aquí. ¿Quiere recuperarse de ese problema intestinal? Sí, póngase de pie. Jesucristo lo sana de eso. Usted tenía colitis en los intestinos. ¿Es eso correcto? Problema intestinal. Ahora está sanado. Siga adelante; sea sano. Amén.
Tengan fe en Dios.
Venga. Ahora, entre más hable con la gente… Espero que Uds. personas entiendan que entre más uno hable con la gente… Las visiones son las que me debilitan, ¿ven? Daniel, creo, en una ocasión vio una visión, y él dijo que estuvo fuera de sí, afligido en su cabeza por varios días. ¿Se acuerdan de esa Escritura? Entre más hable uno con la gente, más se sabe o habla.
71 ¿Se quiere recuperar de esa asma? ¿Cree que Dios lo va a sanar? Póngase de pie y acéptelo entonces. Y sea sanada en el Nombre del Señor Jesús.
Tengan fe en Dios.
¿Qué piensa al respecto, dama, sentada al lado de ella? ¿Cree con todo su corazón? ¿Me cree que soy el profeta de Dios? ¿Sí? Si yo puedo, por el poder de Dios, conocer lo que está mal con usted, ¿aceptaría su sanidad? Usted tiene un problema de hígado. ¿Es eso correcto? Si eso es correcto, póngase sobre sus pies si eso es correcto. Acepte su sanidad, y vaya a casa, y sea sanada en el Nombre de Jesucristo.
Tengan fe en Dios. No duden. Crean con todo su corazón.
72 Ahora, señor, creo que somos desconocidos el uno para el otro. Hasta donde yo sé, esta es la primera vez que nos encontramos en la vida. Yo no lo conozco. Pero Dios sí lo conoce. ¿Es eso verdad? Eso es verdad. Ahora, si yo no lo conozco, y Dios sí lo conoce, su… Usted se da cuenta que su vida está delante de Dios, lo que Ud. ha sido, lo que es ahora, y lo que será, es simplemente como una cinta desenrollada. Y la mía es la misma cosa.
Y de la única manera… Yo no podría sanarlo o ayudarlo a salir de sus problemas. La única cosa que yo podría hacer es por un don divino, como un ministro por un don divino que predica… Por un don divino como un vidente o Su profeta, yo sabría cuál es su problema, y se lo podría revelar a usted, y eso solo elevaría su fe en Dios (¿Es eso correcto?) para aceptar lo que está Ud. pidiendo.
Sí, señor. ¿Me cree que soy Su profeta? Usted tiene una fe muy buena. Ahora, Ud. está sufriendo con un problema estomacal. ¿Es eso correcto? Fue causada por una condición péptica en su estómago. Eso es correcto. Usted también es una persona muy nerviosa. Eso es lo que está causando la condición estomacal. Y al hacer eso le provoca que tenga hemorroides. Veo que está teniendo problemas tosiendo o algo… Es una condición asmática. ¿Es eso correcto? Y usted también tiene un problema cardíaco. ¿Es correcto? ¿Cree que soy Su profeta?
Entonces veo a alguien parado cerca de su lado; es una mujer. Es su esposa. Ella tiene algo mal en ella, en su cara: cáncer. ¿Es eso correcto? Y su número de casa es 1154 en la Calle McKinley. Y su nombre es C.B Dewitt. ¿Es eso correcto? Vaya a casa, y sea sanado, y ponga su mano sobre su esposa en el Nombre del Señor Jesucristo.
73 ¿Cómo le va, dama? ¿Cree Ud. con todo su corazón? Muy bien, somos desconocidos el uno para el otro. Solo Dios sabe. ¿No es eso cierto?
Ahora, deje de pensar eso. ¿Le dijo Jesús de Nazaret a Pedro que su nombre era Pedro, Cefas, una piedra? Él es solo el mismo ayer, hoy y por los siglos. Ciertamente, a medida que uno habla, entre más se hable con la persona, más… por qué hablar, crea simplemente. Eso es todo lo que tiene que hacer ahora, es solo creed. ¡Oh, vaya! Espero que esta fe siga subiendo; Uds. verán la gloria de Dios.
Muy bien, dama. Usted está sufriendo con un crecimiento, y ese crecimiento está en su garganta. ¿Es eso correcto? Y es provocado por una condición nerviosa, un bocio nervioso. Por cierto, la veo a Ud. en una reunión. Oh, es una de mis reuniones. Usted ha sido previamente sanada, de un problema cardíaco. Vaya a casa; se va a poner bien también, por este lado. En el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios.
74 Tengan fe en Dios. Crean en el Señor Jesús. Recibirán lo que piden, si lo creen. Muy bien. Solo tengan fe.
Pareciera que pudieran ver que… ¿No pueden ver eso, ese remolino de Luz parado allí? Está sobre la dama que está tendida aquí. Tenga fe, dama.
¿Cómo le va? Usted es el paciente. Muy bien, míreme como el profeta de Dios y crea que he venido a ayudarle. ¿Lo cree? Usted… algo… Veo que está tratando de moverse de la cama. Está algo rígido. Usted tiene artritis. Eso es correcto. Y luego algo sucedió. Usted tuvo un accidente. Se aplastó su dedo pulgar con la puerta de un carro. ¿Es eso correcto? Y está herido, se lastimó el hueso. En el Nombre del Señor Jesús, vaya y sea sanado y dele a Dios alabanza.
Digamos: “Gracias sean dadas a Dios que nos da la victoria”.
Venga dama. ¿Cree Ud. con toda su alma que Dios Todopoderoso es el mismo ayer, hoy y por los siglos? Si tan solo Dios me deja ver cuál es su problema, ¿aceptará su sanidad entonces, y creerá con todo su corazón? Muy bien. Usted tiene un problema cardíaco, ¿no es así? Vaya a casa ahora. Quiero poner manos sobre usted primero, porque eso es lo que Ud. quiere que haga. En el Nombre de Jesucristo, que sea sanada, madre. Vaya, y la paz de Dios repose sobre usted, y se alivie. Dios le bendiga.
75 Muy bien. Venga, dama. ¿Cree Ud. con todo su corazón? Si Dios me ayuda ahora, siendo que me estoy debilitando. ¿Cree que Él sabrá lo que está mal con usted? ¿Si solo habla Él lo que está mal? Muy bien. Yo la veo, muchas veces, yendo a alguna parte con su mano sobre su… Es su espalda, sus riñones. Vaya a casa. Jesucristo la aliviará, y será sanada.
Venga, dama. ¿Cree con todo su corazón? ¿Me obedecerá como el siervo de Dios? Usted tiene artritis. Usted tenía artritis. Baje de la plataforma, diga: “Yo no lo tengo”, y nunca testifique de eso otra vez. Y dele a Dios alabanza. Y Dios va a…
Muy bien. ¿Cree usted? Crea que Dios la va a sanar. Amén. Sí. Amén. [Un intérprete habla con la persona en la línea de oración]. (Ella solo le está diciendo lo que está mal con ella). Amén. Es un problema de corazón, y ella tiene un problema femenino y cosas. Eso es correcto.
Señor Jesús, oro que la bendigas y que el Espíritu Santo ahora entre en su cuerpo, y condene a este enemigo, y lo aleje. En el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios. Amén. Dios le bendiga. Gloria a Dios. [El Hermano Branham dice “Gloria a Dios” en español]. Dios sea con usted.
76 Muy bien. Venga. ¿Cree usted? Usted viene por el niño. ¿Cree que Dios está aquí para revelar y quitar…? Yo no conozco al niño, pero Dios sí. ¿Es eso correcto? Demasiado joven para tener eso: diabetes. Pero Dios lo va a sanar. ¿Lo cree? ¿Es eso verdad?
Dios Todopoderoso, ten misericordia del bebé. Perdona esta vida pequeña. Y que eso se vaya. Yo lo llevo al Calvario en el Nombre de Jesucristo, para una transfusión de sangre, que su vida sea perdonada. Amén. No tema, señor. Usted mismo es nervioso, levantándose con esa próstata.
Muy bien. Venga. Traigan a estos niñitos. Cariño, querida, eres una niñita demasiado dulce. Mira hacia acá, solo un momento. Esos ojitos bonitos. ¿Crees que Jesús el Hijo de Dios envió al Hermano Branham para orar por ti? Si Jesús estuviera aquí, Él pondría Sus manos en la niñita como tú, y ella se pondría bien, ¿no es así?
Ahora, Jesús está aquí, pero Él está en forma de Espíritu. Si Dios revela lo que está mal con su bebé, ¿aceptaría su sanidad? Usted siendo la madre con amor y preocupación por el bebé, ponga sus manos sobre él. El bebé tiene un problema cardíaco. Pero el bebé se va a poner bien. En el Nombre de Jesucristo el Hijo de Dios, yo condeno al diablo que ha hecho esto, y pido por su sanidad. Es un corazón nervioso, dama. Nació de esa manera. Pero se pondrá bien. No tema. Vaya, creyendo con todo su corazón.
77 Muy bien, venga, dama. ¿Están Uds. creyendo? ¡Amén! ¿Recuperarse de la condición asmática y ser sanada? ¿Cree que Dios la va a sanar? ¿Le gustaría ir a comer? Ese estómago le da problemas, ¿no es así? ¿Cree que soy el profeta de Dios? Lo que lo ha provocado: Usted está justo en el tiempo de la vida… está en el tiempo de la menopausia; eso la pone nerviosa y preocupada. Está asustada. El diablo le dice que va a perder su mente. Por las tardes, se pone muy nerviosa y tiene que sentarse muchas veces. ¿Es eso correcto? Usted estaba lavando unos platos el otro día y se le cayó uno. ¿No es así? Ahora, el problema de su estómago está sanado. Vaya a casa, coma lo que quiera. Jesucristo la sana.
Digamos: “¡Alabado sea Dios!”.
78 Muy bien, dígale que acepte a Jesús. [El intérprete habla]. Dígale que su problema cardíaco se ha ido. [El intérprete habla]. Dios le bendiga.
Digamos: “¡Alabado sea Dios!”. Inclinen sus rostros rápidamente, hay un espíritu sordo viniendo alrededor de mí ahora. Inclinen su rostro.
Oh, Señor, Creador de los cielos y la tierra. Autor de la Vida Eterna, Dador de toda buena dádiva, manda Tus bendiciones sobre este hombre. Y haz que este diablo lo deje. Oh Tú Dios eterno, quien era antes que el día surgiera en la altura, Tú eras Dios entonces, Tú serás Dios cuando los mares sean arrastrados a los desiertos. Tú todavía seguirás siendo Dios. Y ahora yo pido que este gran Jehová, viniendo en Su poder, mediante el Nombre de Jesucristo, y suelte a este hombre de su aflicción. Ve, en el Nombre de Jesucristo, le pido al diablo que se vaya.
¿Puede escucharme bien? ¿Puede escucharme por aquí, señor? Ahora, ¿cuál oído estaba sordo? ¿Puede escucharme ahora? Diga: “Amén”. [“Amén”]. Muy bien, pueden levantar su rostro. [El hombre habla con el Hermano Branham]. Gracias a Dios. Mire, diga: “Amén”. Allí está él perfectamente normal y sano de sordera. Dios le bendiga, hermano. Usted también tenía un nerviosismo por causa de un problema de próstata que tuvo durante mucho tiempo, pero usted está… ¿Es eso correcto? La razón por la que yo dije eso es solo para que sepa que lo vi a usted.
79 ¡Alabado sea el Señor! ¿Quiere recuperarse de esa condición asmática? Usted allí con ese lugar en su pierna, ¿quiere ser sanado? Si es así, acepte a Jesucristo, el Hijo de Dios. Sí. Sí. Levántese. Eso es. Dios le bendiga. Vaya a casa ahora y sea sanada. Sí, usted dama, al lado, usted tiene… Oiga, póngase de pie y váyase a casa y sea sanado. En el Nombre de Jesucristo.
Todo el grupo de Uds. puede. Dama, no sé su problema. Llegó su hora. Usted está en una condición moribunda; Ud. sabe eso. Está sufriendo con cáncer. ¿Es eso correcto? Ha venido sobre usted; el doctor dice que Ud. no tiene una oportunidad. Usted también. Pero usted tiene una oportunidad. Su oportunidad es Jesucristo. ¿Cree Ud. eso esta noche? ¿Lo cree? Es lo único que puede hacer. Si Ud. lo cree, acepte ese poder de Dios que está en usted ahora mismo. Levántese. Tome su cama. Váyase a casa y olvídese de eso y sea sanada. Póngase de pie, acepte a Jesucristo y sea sanada.
80 Y el resto de ustedes que están aquí enfermos y afligidos, pónganse de pie y acepten a Jesucristo.
Padre Celestial, en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, yo echo fuera cada espíritu maligno y tomo control en el Nombre de Jesucristo.
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