S.193 54-0301  El Ángel del Pacto 

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OBRAS DEL MENSAJE

El Ángel del Pacto

Los Angeles, California, E.U.A.

54-0301

1 Buenas noches, amigos. Es un placer estar aquí otra vez esta noche en el Nombre de nuestro Señor Jesús, para servirle con todos nuestros corazones. Y es con gran placer que venimos de esta manera para servirle a Él.
Estoy muy agradecido de ver a esta fina audiencia aquí esta noche en una noche de lunes. Anoche pensé que quizás sin espacio para sentarse, desanimaría a muchas de las personas, después dijeron que muchos fueron despedidos del exterior. Pero esta noche Uds. han regresado, y estoy agradecido por Uds. Que Dios les bendiga y les conceda los deseos de su corazón.
Y sólo espero que tengamos el avivamiento chapado a la antigua por el que hemos estado buscando por tanto, tanto tiempo, aquí en Phoenix. Alabado sea Dios. Y ahora, las reuniones son un poco… tienen un poco de desgaste para mí, como ven. La visión es algo agotador para el ser humano; lo ha sido a través de las edades y aún lo es esta noche. Y quizás siempre lo será hasta que obtengamos un cuerpo glorificado; entonces podemos entender. Pero siendo humano podemos entender esas cosas algunas veces, de cómo el Señor obra de esa manera.

2 Ahora, una noche esta semana, si el Señor quiere, quiero hablar un mensaje Evangelístico sobre: El Pacto Incondicional de Dios. Y quizás mañana en la noche, si el Señor quiere… no es más que sólo edificar la fe del pueblo. Sólo para edificarlos a un lugar donde todo el temor se aleje de ellos, y estamos tratando lo mejor para hacer eso.
Un Cristiano no tiene una sola preocupación en el mundo. Ellos debieran ser las personas más libres y felices en todo el mundo. Porque no hay nada… Uds. no pueden perder. Y “A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien”. ¿Entonces cómo podemos perder? Simplemente no hay nada que perder, ¿Está ahí? Simplemente estamos anclados en Jesucristo, yendo a casa a la gloria, teniendo un gran tiempo mientras avanzamos. Dios proveyendo todo para nosotros. Es maravilloso.

3 ¿Es este el Hermanito Joe, sentado aquí? Es la primera vez que lo veo por años— Hermano Joe. Ud. estuvo allá en la iglesia Hispana. Lo recuerdo.
¡Vaya! Sólo me pregunto lo que será cuando lleguemos a la gloria y miremos alrededor así y veamos un rostro, Uds. saben, que Uds. reconocen. Lo que ha sido mis esperanzas, es pensar…
Después de viajar por el mundo, y ver tantas personas hambrientas y cosas, alrededor del mundo, y tantos genuinos Cristianos devotos a través de todo el mundo, estoy pensando de un tiempo cuando nos… cuando todos nos sentemos en la gran mesa— toda la raza humana que ha sido redimida. Y sólo piensen de ese tiempo, cuando lleguemos ahí a esa gran mesa de bienvenida. Y simplemente mil millas, Uds. sólo verán a los santos sentados a la mesa.

4 Mirar a través de la mesa el uno al otro y esos veteranos de antaño, Uds. saben, con cicatrices por la batalla. Eso es lo primero que vamos a hacer cuando entremos a la gloria, es tomar la cena de las bodas. Jesús dijo: “Lo comeré nuevo con Uds. en el Reino de Mi Padre”. Eso es lo primero.
Qué cuadro tan hermoso de cuando Rebeca vino a encontrarse con Isaac y ella lo encontró en el campo, y fue llevada dentro de la tienda del padre y se casaron. Y cómo la comida fue servida y demás. Así como lo será esta vez: la cena de las bodas, cuando lleguemos a casa.
Cuando yo vea a través de la mesa y vea muchos de los veteranos de antaño de alrededor de Phoenix, y diferentes lugares, sólo tendremos que derramar una lágrima o dos, ¿No es así? Sólo extendernos a través de la mesa y decir: “Oh…” ¡Qué tiempo maravilloso!
Sólo mirar a través de ahí a cada uno estrechándose sus manos, y sólo con corazones llenos de amor, veteranos del campo.

5 Entonces al ver venir aquí al Rey en Su gloria, venir caminando en Sus ropas blancas. Viniendo a través de la fila, poniendo Sus brazos alrededor de cada uno, abrazándonos un poquito, cerca de Él. Limpiándonos las lágrimas de nuestros ojos con Sus manos cicatrizadas por clavos. Diciendo: “No lloren. Todo ha terminado. Todos estamos aquí ahora. Entrad en los gozos del Señor, los cuales han sido preparados para vosotros desde la fundación del mundo”. Ese es el día que estamos buscando. Eso es por lo que nos estamos esforzando.
Oí una transmisión radial recientemente, donde la mayoría de los grandes científicos del mundo, le dan al mundo diez años antes de la total aniquilación—diez años más. Ahora, eso es sólo conjetura.
Pero ya sea el hidrógeno o el oxígeno, si alguno comienzan en la batalla con eso, una estallando, y ahí, y allá, y aquí, yo no sé lo que tomará lugar. Sólo probablemente barra el mundo entero y eso será todo. Ni siquiera habrá montañas, árbol, cosa verde, y nada que quede en la tierra. Sólo exactamente lo que la Biblia dice.

6 Pero nos habremos ido para ese tiempo. Sí, señor. Hay una parte de nosotros que es inmortal. Ni un átomo, ni hidrógeno o nada se requiere para eso. Es espíritu. Seremos arrebatados en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, para encontrar al Señor en el aire.
Hay tres venidas del Señor; Uds. saben eso. Hay tres venidas de todo en la Escritura. Tres es el número perfecto de Dios. Tres, sietes, doces, veinticuatros, cuarentas, cincuentas. Pero tres veces… Él vino, una para redimir a Su Novia. Él viene la siguiente vez, lo encontramos en el aire, para recibir a Su Novia. Él viene la siguiente vez en el Milenio, con Su esposa. Eso es después que la cena de las bodas ha terminado, regresamos para el Milenio.
Yo quiero verlo a Él, ¿Uds. no?
Aquí hace algún tiempo, oí a un anciano hablando, y él estaba hablando acerca de un esclavo anciano. No sé si les he contado de esto o no. Dijo que él recibió salvación; el Señor lo salvó y ellos lo liberaron. Y cuando estaba muriendo, él dijo que había entrado en las puertas y dijo que estaba parado justo detrás de la puerta. Y alguien vino por ahí y dijo: “Sam, ven y recibe tu corona ahora, y tu recompensa”.
Él dijo: “¿Corona? ¿Recompensa?” Dijo: “No me hablen de esas cosas. Sólo déjenme pararme y verlo a Él por mil años. Eso es todo lo que yo quiero hacer”.

7 De esa manera nos sentimos. ¿No creen que ese es casi el sentir de todos los Cristianos? Yo no quiero corona. No quiero recompensa. Sólo quiero verlo a Él. Sólo quiero verlo a Él. Sólo pararme y verlo a Él, eso será suficiente para mí.
Si Él me condena al final del camino y dice que debo volverme al otro lado, si hay tal cosa como el amor estando en el infierno, yo aún le amaré. Y Él es aún justo. No era nada cuando vine aquí. No soy nada cuando me vaya. Si alguna vez soy aceptado allá, será Su gracia nada más lo que lo hizo.
Y eso es el porqué, esta noche, que me estoy esforzando con todo mi corazón, con amor por todos, en todas partes. Uds. pudieran no estar de acuerdo conmigo Escrituralmente; yo no tengo demasiada doctrina además de las Escrituras. Sólo amo al Señor. Eso es todo. Vean, eso es todo. Y entonces, Uds. pudieran decir: “Bueno, Hermano Branham, yo creo esto”. Bueno, quizás yo no lo vea exactamente. Pero eso no me alejaría de pensar lo mismo de Uds, vean. Debemos amar el uno al otro de la misma manera.

8 Y el capítulo 23 de Éxodo, el versículo 20, comenzamos a leer esta noche. Sólo por un rato, oh, sólo unas cuantas palabras hasta que el reloj se mueva un poco más. Y podemos recibir el sentir de la reunión.
Hay algo tremendo mientras sienten la reunión. Apenas me estaba fijando, a lo mejor de mi memoria… cuando me dijeron y cuando la unción del Ángel de Señor viene. Eso… Bueno. Simplemente no recuerdo más, lo que sucede, a menos que ellos me digan; y parece como que lo soñé.
Lo mejor que recuerdo, había algunos catres y cosas puestas ahí anoche. Ellos no están aquí esta noche. Espero que no haya sillas de ruedas mañana por la noche. La gente estará afuera en las calles caminando por ahí, normalmente y sanos. Uds. pueden, si solamente creen.
Jesús quiere hacer eso. Él quiere liberar a cada uno de Uds. Papi quiere sacarlos de esa silla. Él quiere sanar a esta mujer viniendo aquí, esta dama joven sentada aquí, justo en la flor de la vida. Él no los quiere ahí. Él los quiere caminando como solían hacerlo. Él los quiere sanos.

9 Por favor créanle. Si hubiera algo que yo pudiera hacer para ayudarlos, yo lo haría. Si hubiera algo que pudiera hacer para ayudar a alguien y no lo hiciera, yo sería un bruto al no hacerlo.
Pero la razón que estoy aquí tratando de representar a nuestro Señor es porque yo creo, por Su misericordia que me deja hacerlo, yo creo que puedo ayudarles a verlo y a creerle y ser sanos. No se asusten. Esa es la razón por la que no pueden recibir, es porque tienen temor de que no pasará. Tanto como… En su mente, ya ha pasado, vean. “La fe es la sustancia de las cosas que se esperan, la evidencia de lo que no se ve”.

10 Ahora, mientras yo creo que tienen la Escritura para este tiempo, quiero leer una porción aquí… Dios comisionando a Moisés.
He aquí Yo envío Mi Ángel delante de ti para que te guarde en el camino… y te introduzca en el lugar que Yo he preparado.
Guárdate delante de Él, y oye Su voz; no le seas rebelde; porque Él no perdonará vuestra rebelión, porque Mi nombre está en Él.
Pero si en verdad oyeres Su voz e hicieres todo lo que Yo te dijere, seré enemigo de tus enemigos… y afligiré a los que te afligieren.
Porque Mi Ángel irá delante de ti, y te llevará a la tierra del amorreo, del heteo, del Ferezeos, del cananeo, del Heveo, y del jebuseo, a los cuales Yo haré destruir.
No te inclinarás a sus dioses, ni los servirás, ni harás como ellos hacen; antes los destruirás del todo, y quebrarás totalmente sus estatuas.
Mas a Jehová vuestro Dios serviréis, y Él bendecirá tu pan y tus aguas; y Yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti.

11 Ahora, inclinemos nuestras cabezas mientras hablamos al Autor de esta Palabra.
Nuestro bondadoso, amoroso Padre, es con corazones agradecidos que nos acercamos a Ti esta noche en el Nombre de Tu Hijo amoroso, Jesús. Sabiendo esto, que Él nos ha prometido que: “Cualquier cosa que pidan al Padre en Mi Nombre, Yo lo haré”. Entonces sabemos que si venimos en Su Nombre, recibiremos eso que pedimos. Porque venimos en la manera provista de Dios: por medio de Jesucristo.
Por lo tanto con seguridad perfecta, creemos que recibiremos. Y ahora, Señor, te pedimos que des una unción especial para ambos el orador y el oyente, en este tiempo, de Tu Palabra. Y que el oyente reciba y que Él abra un camino y extraiga, por así decirlo, las raíces y las ramas de incredulidad. Y que el lecho de la simiente de Dios sea sembrado directamente en su corazón y que produzca grandes resultados esta misma noche. Ten misericordia Señor.
Esta pequeña audiencia que me has dado esta noche para hablarles es la compra de Tu Sangre. Y yo los amo. Y ruego que me permitas ayudarlos de alguna manera al hablarles en Tu Nombre. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesucristo, Tu Hijo. Amén.

12 Dios aquí comisionando a Moisés… La mayoría de Uds. están familiarizados con la historia. De cómo Dios guio a los Hijos de Israel desde allá de Egipto hacia la tierra prometida. De cómo por medio de una hambre ellos fueron llevados a Egipto en los días primeros. Dios encontró a Abraham, le dio la promesa y el pacto y le dijo que su simiente moraría en una tierra extraña, siendo extranjeros, por cuatrocientos años.
Y entonces los sacaría con mano poderosa. Qué pensamiento tan maravilloso. Y Él dijo entonces que los traería dentro de la tierra que Él le dio a Abraham y a su simiente por una promesa, como una herencia perpetua.

13 Y entonces, sabemos cómo es que los patriarcas vendieron a José, el cual fue un tipo perfecto de Cristo. Cómo es que él, siendo amado por el padre, odiado de los hermanos. Justo un típico… Bueno, era Cristo en José. Y ellos lo odiaban sin una causa, porque él era espiritual. Él nació un vidente. Y él miraba visiones, soñaba sueños, y los interpretaba. Él era más espiritual que el resto de sus hermanos, y ellos lo odiaban sin una causa.
Ellos deberían haberlo amado más porque, lo primero: que Dios estaba con él. Simplemente sean favorables con aquellos que Dios está, y observen cómo Uds. prosperan. Y Dios está siempre con Su Hijo, Cristo Jesús. Uds. saben eso. Entonces sólo séanle favorables y vean cómo Uds. prosperan.

14 De modo que, en lugar de eso, ellos lo odiaron, estaban celosos de él. Un tipo muy hermoso de hoy: la iglesia espiritual odiada por el medio hermano sin ninguna razón en lo absoluto, donde ellos debieran estar enamorados de que estamos teniendo un gran avivamiento. Cada uno debiera estar amando a Dios por eso. Pero en su lugar, sin una causa…
Y noten, él le dio una túnica de muchos colores. Ahora, sólo hay siete colores perfectos. Y esos colores perfectos son siete colores en el arcoíris. Y quizás, era el arcoíris. Un tipo de Cristo.
El cual, después de la resurrección, Juan lo vio sentado… semejante a jaspe, sardio; eso es Benjamín y Rubén, el primero y el último, Él el cual era, el que es, y el que ha de venir. La Raíz y el Linaje de David, la Estrella de la Mañana, la Rosa de Sarón, el Lirio de los Valles, Alfa, Omega. Ahí está sentado con un arcoíris sobre Su cabeza. Un pacto.
Un arcoíris significa “pacto”. Dios le dio la señal del arcoíris a Noé como un pacto. Y Él hizo un pacto con Jesucristo para el mundo. Que “El que crea en Él no morirá mas tiene vida eterna”.

15 Ahora, José tiene un manto de muchos colores. Quizás un arcoíris. Entonces fue odiado de sus hermanos. Se suponía que fue asesinado y echado en una cisterna, por los suyos— sus hermanos (igual que Jesús fue matado por los Suyos), echado en una cisterna. Pero fue sacado, José lo fue, y fue puesto a la diestra de Faraón, el país más grande comercial y militarmente del mundo. Y ningún hombre podía venir a Faraón excepto por medio de José.
Y Jesús fue sacado de la cisterna de la tumba y sentado a la diestra de la Majestad en las alturas y “Nadie viene al Padre sino por medio del Hijo”. Ningún hombre puede venir sino por medio del Hijo.
Observen en su tentación, cuando estaba en prisión. Su barba estaba crecida. Y ahí estaba un copero y un panadero. Y ellos tuvieron un sueño y José interpretó el sueño. Y uno de ellos se perdió y uno se salvó.

16 Jesús, cuando fue clavado a la cruz en Su prisión de muerte, un ladrón se perdió y el otro se salvó: un tipo perfecto, de cómo Él dio Su cuerpo como un testigo… o, una señal.
Él dijo: “Ahora, algún día Dios ciertamente os visitará”, cuando él murió. Y él dejó sus huesos en un viejo ataúd.
Se supone que yo puse mi mano sobre ese ataúd, recientemente, en un museo, en el que trajeron los huesos de José que yacían en Egipto— hecho de plomo, como de este espesor, recubierto de plomo. Y la famosa piedra de Scone [O Piedra del Destino, que se empleaba en las ceremonias de coronación de los reyes Escoceses durante la Edad Media-Trad.] Parecía como una pieza de piedra caliza para mí, sólo una cosa pequeña puesta bajo una silla antigua.
Y de todos modos, en esto, yendo a Egipto… Y José, cuando murió dejó un memorial, sus huesos, dejándoles saber que algún día ellos iban a salir, antes que aquellos huesos perecieran, de que ellos iban a salir.

17 Quiero detenerme aquí sólo un momento. Uds. saben, la Escritura es dada por inspiración. Uds. no sólo lo aprenden en las escuelas. Tiene que venir por la revelación del Espíritu Santo. Sin importar que tan listo y perspicaz sean, el Espíritu Santo revela la Palabra de Dios.
Miren a esos Fariseos en los días de Jesús, y los Saduceos y los maestros: hombres santos sin tacha. Eruditos, tenían que nacer en un cierto linaje: Levita. Tenían que ser entrenados desde la juventud en las Escrituras para saber todo significado; y aún fallaron en ver a Jesús y reconocerlo, cuando la Escritura completa yace llena de ello, de Su venida. ¿Entienden a lo que me refiero?

18 Así que no esperen conocer a Dios por medio de la educación o la teología; Uds. conocen a Dios por ser nacidos de nuevo, nuevo nacimiento. El Espíritu Santo escribió la Palabra de Dios. Y Él lo enredó tanto en eso ahí, Él dijo: “Lo he escondido de los ojos de los sabios y entendidos y lo revelaré a los niños que desean aprender”. Entonces si Ud. desea saber alguna cosa, llegue a ser un bebé. No sea tan listo.
La manera de subir es bajar. “El que se humilla a sí mismo será enaltecido. El que se enaltece será humillado”. Y pienso de al escribir la Escritura, de cómo el Espíritu Santo escondió esos misterios ahí. Y todas las escuelas Bíblicas y los seminarios jamás serán capaces de extraerlo. Sólo Dios lo conoce y lo revelará a quienes Él quiere. ¿Es eso correcto?

19 Cuando estoy afuera en el extranjero, la Sra. Branham— Dios sabe cuánto la amo— y ella me escribe una carta. Y dice: “Querido Bill, estoy sentada aquí esta noche, pensando de ti, orando por ti. Los niños se acaban de ir a la cama. Te extrañamos tanto”. Ahora, yo estoy leyendo lo que ella está diciendo, pero yo estoy leyendo entre líneas también, porque yo la amo. Y ella me ama. Y es un asunto de amor.
Y ella lo escribe, no tanto en la línea, sino que yo sé lo que está entre las líneas.
Ahora, cuando Uds. llegan a estar enamorados con Cristo, esa es la manera en que Uds. leen la Biblia. Es entre la línea que obtienen de lo que Él está hablando: el verdadero significado espiritual.
Por ejemplo, tomemos un pequeño ejemplo de ello ahora. Acaba de llegar a mi mente, siendo que estamos hablando de esto.

20 Cuando Job, de antaño… y Dios le había prosperado y el diablo dijo lo que le iba a hacer. Y lo hizo. Tomó todas sus riquezas. Le hizo un indigente, mató a sus hijos, quemó su ganado. Lo quebrantó con sarna desde su cabeza hasta sus pies. Él se sentó afuera, ni siquiera podía estar en la casa, quizás el hedor de su sarna era muy malo. Y se rascaba a sí mismo con un tiesto, mientras se sentaba sobre el montón de ceniza.
Y ahí, sentados ahí, y sus miembros de su hermandad de la iglesia vinieron a él y le dieron la espalda por siete días (¿Qué consolación es eso?), diciendo: “Job, tú has pecado”. Ahora, mucha piensa que porque la gente está enferma, que ellos han pecado. Dios si trata con enfermedad y… el pecado por medio de la enfermedad, pero no en todo caso.
En este caso Él estaba corrigiendo…o, no corrigiendo, sino que Él estaba sacando a relucir las cualidades de un creyente.

21 Y ahí estaba Job sentado, rascándose esta sarna. Y su esposa vino y dijo. “Job, te ves miserable. ¿Por qué no maldices a Dios y te mueres? Pues, tú has orado, has hecho todo y te sientas ahí rascando esta sarna y todos los que pasan se ríen de ti. Haz llegado a ser un hazmerreir. De seguro Dios no contesta la oración ya más”. Algo como eso.
Yo puedo ver al viejo patriarca mientras la mira y dice: “Haz hablado como una mujer fatua”. Eso es maravilloso. Ahora, él nunca dijo que ella era fatua. Dijo que habló como alguien que es fatuo. Dijo: “El Señor dio, el Señor quitó; bendito sea el Nombre del Señor”. Eso es todo: determinado.

22 Y algunas veces, algunos de su propia familia será el que los desanimará al principio— cuando Uds. están reclamando las promesas de Dios para Uds. mismos.
Pero entonces, cualquier hombre que es profundamente sincero, mientras Ud., Ud., o alguno de Uds. aquí esta noche, vienen aquí para esta reunión— profundamente sinceros. Dios está bajo obligación con Uds. entonces. Si Uds. hacen su esfuerzo, Dios está bajo obligación para hacer Su esfuerzo.
Así que, desde el Este vino el pequeño príncipe, Eliú. Ojalá tuviéramos tiempo para desglosar esa palabra. Elah, elah—lah, Dios, Yahvé. Desglosarlo y mostrarles una representatividad de Dios, la cual realmente se refería a Cristo, vino a Job en lo más profundo de su angustia. Y él no acusó a Job de ser un pecador secreto.
Él comenzó a decirle, no respecto de… Él dijo: “Mira ahora Job”, (Lo desglosaremos de modo que los niños lo entiendan.), tú consideraste“, en el capítulo 14 aquí, dijo de Job ahí, cuando él estaba escribiendo…
Dijo: “Miro al árbol, cae. El viento sopla sobre él. Pues, crece de nuevo”. Dijo: “Una semilla cae de la flor, y la lluvia viene y tiene una procesión fúnebre y lo entierra, y se pudre en la tierra. La vieja semilla se rompe y la pulpa sale. Y después de un rato la semilla se ha ido, la pulpa se ha ido, la flor se ha ido, los tallos se han ido”. Ese no es el fin de ello. Hay un germen de vida ahí que vivirá de nuevo.

23 Aquí hace algún tiempo, yo estaba sentado con un anciano ministro Metodista llamado Spurgeon. Estábamos comiendo helado juntos y la hora agrícola salió— el pequeño club 4-H [Organización juvenil de los Estados Unidos, administrada por el Departamento de Estado de Agricultura.-Trad.] muchos de Uds. pertenecen a eso. Y ellos… O, tal vez pertenecen.
Ellos consiguieron un maíz… una máquina que saca granos de maíz tan perfectos que Uds. pudieran tomar un puñado de eso del saco que fue sacado por la máquina, y un puñado del saco que creció en el campo, y mezclarlos; jamás pudieran separarlos ya más. Llevarlos al laboratorio y abrirlos, probablemente la cáscara se vea así de gruesa bajo esos enormes cristales.

24 Tenían la cantidad correcta de humedad, la misma cantidad de calcio y todo ingrediente que viene en eso. El corazón estaba puesto en el lugar correcto. Haría tan buenas empanadas de maíz. Haría tan buenas hojuelas de maíz. Comerse tan bien como este otro.
La única manera que pudiera decirles dijo, era enterrarlos. Y el que el hombre hizo se pudriría y ese fue el fin. Pero el que Dios hizo tendría un germen de vida. Viviría otra vez.
Yo dije: “Hermano Spurgeon, será mejor que me agarre de mi mano, pudiera avergonzarlo”. Bueno, eso haría a cualquier… Eso haría a ya sea un Bautista o a un Metodista gritar, ¿No lo haría?
Vean, cuando dos hombres pudieran pertenecer a la iglesia: Ambos mirarse igual y pudieran dar una transfusión de sangre el uno al otro, pero uno tiene Vida Eterna y el otro no.
Ambos ir a la iglesia, pagar sus diezmos. Ambos religiosos. Pero uno tiene vida y el otro no. ¿Entienden lo que digo?

25 Job había notado eso: ese germen regresando. Él dijo: “Pero un hombre va a su tumba. Sus hijos vienen, lamentan. Él no lo percibe; y ellos hacen honor y él no lo entiende”. Dijo: “Oh, quién me diera que me escondieses en el Seol, hasta apaciguarse Tu ira”.
Eliú, de esta manera, llegó a él. Dijo. “Ahora, Job…” (Observen. —Aquí está.) Dijo: “Job, esa flor jamás pecó. Esa es la razón por la que muere y regresa, muere y regresa. Pero el hombre baja a la tierra, jamás regresa. Pero”. Él dijo: “Viene un Justo algún día, Quien será capaz de pararse en la brecha, poner Su mano sobre un hombre pecaminoso, un Dios Santo, y tender un puente sobre el camino. Y Él será la conexión de la vida. Los hombres se levantarán”. ¡Oh, vaya!

26 No significó más para Job entonces. Él no necesitó más ánimo. Él era un profeta. El Espíritu de Dios vino sobre el profeta. Él se levantó de su montón de cenizas, se sacudió. Los relámpagos comenzaron a destellar, los truenos rugieron. El profeta entró en el Espíritu.
Él dijo: “Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo. Aunque los gusanos de la piel destruyan este cuerpo [KJV Biblia en inglés dice: ”Aunque los gusanos de la piel destruyan este cuerpo“.-Trad.], en mi carne he de ver a Dios; al cual veré por mí mismo, y mis ojos lo verán, y no otro. Porque nada trajimos a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. El Señor dio, el Señor quitó. Bendito sea el Nombre del Señor”. ¿De qué nos sentimos desanimados?
“Lo veré en el día postrero”. Aunque tan lleno de sarna como podía estar. “Aún en mi carne le veré”. Amén. Oh, ¡Hermano! Mírenlo.

27 Entonces Job… tenemos que apurarnos. Cuando Job murió, él especificó su lugar de sepultura. Ahora, observen entre líneas aquí ahora. Él especificó su lugar de sepultura ahí en Palestina. Ahí vino Abraham, y cuando Sara murió, su amorcito… …. El Cielo sería difícilmente el Cielo sin Sara y Abraham, ¿Cierto?— esos noviecitos de la Biblia. Vean cuán leales, amorosos…
Fíjense, cuando Sara murió, Abraham compró una parcela de terreno cerca de la tumba donde Job estaba enterrado. ¿Me pregunto por qué? Ellos dijeron: “Oh, te lo regalaremos”.
Él dijo: “No, te voy a dar tantos siclos de plata por eso. Y daré un testimonio aquí este día para hacerles saber que he comprado esto por mi posesión de sepultura”. ¿Me pregunto por qué?
Él era un profeta. Él enterró a Sara. Y entonces cuando Abraham murió, él fue enterrado con Sara. ¿Es eso correcto? Y Abraham engendró a Isaac. Cuando Isaac murió, él fue traído y enterrado con Abraham. ¿Es correcto eso? Isaac engendró a Jacob, y Jacob murió en Egipto.

28 Pero antes de morir, siendo un profeta y sabiendo que su hijo era un profeta… Y el Ángel del Señor tocó su muslo una noche. De un lado del rio él era un gran corredor del mundo fuerte y poderoso. Al otro lado del rio él era un príncipe cojo. Yo preferiría ser un príncipe cojo, ¿Uds. no? Dios tocó su muslo, en la cavidad al hueso, y él cojeó todos los días de su vida mientras caminó.
Él dijo: “José, antes que muera, toma tu mano y ponla sobre este mi muslo cojo. Jura por el Dios de nuestros padres, que no sepultarás mis huesos aquí en Egipto”. ¿Me pregunto por qué?
No está escrito en la Escritura; esto está entre las líneas. Muy bien.
José lo hizo. Y cuando murió, lo llevó a él y lo enterró en Palestina con su padre, Isaac, Abraham. Cuando José murió, él dijo: “No entierren mis huesos en Egipto”. Me pregunto por qué “Pero cuando salgan, entierren mis huesos en Palestina, allá con mis padres”. Me pregunto por qué.

29 Ellos eran profetas. Ellos habían visto sobre la cúspide de las cosas. Ellos sabían que Job dijo que en al final, el Redentor se levantaría sobre el polvo. Ellos buscaban por el Mesías venidero.
Y ellos sabían que no iba a haber ninguna resurrección allá en Egipto. La resurrección iba a ser en Palestina. Y en el capítulo 27 de San Mateo, la Biblia nos dice, que cuando Jesús se levantó de la tumba, que muchos de los santos que dormían en el polvo de la tierra se levantaron con Él, y salieron de la tumba y entraron en la ciudad y aparecieron a muchos de ellos— Abraham, Isaac, Jacob, Job.
Pues, simplemente puedo ver… Después de Su resurrección, viéndolos aparecer en la tierra, y hablando, y sabiendo, y ellos entraron. Esa es la razón que ahora digo, amigos, yo también soy llamado un santo rodador. Eso es correcto. Estoy contento. Lo considero un gran privilegio.
No me importa lo que me llamen; sólo entiérrenme en Jesucristo. Porque aquellos que están en Cristo, Dios los traerá con Él en la resurrección. Yo no lo veo a través de la teología del seminario; lo veo a través del Espíritu de Dios— para ver la resurrección.
Son sólo aquellos que están en Cristo Jesús los que Dios traerá con Él. ¿Y cómo entramos en Cristo Jesús? No por unirnos a la iglesia, no por estrechar las manos, no por portar una carta. “Sino por un Espíritu somos todos bautizados en un cuerpo”. 1 Corintios 12. Entonces llegan a ser miembros de ese cuerpo. Amén. Cuán maravilloso.

30 Aquí está Él. Véanlo. En años anteriores. Abraham, Isaac, Jacob, Job. Y entonces cuando Moisés… Los hijos de Israel dejaron Egipto, Moisés tomó el cuerpo de José y lo enterró. Pienso de las espaldas azotadas de aquellos pobres Hebreos ancianos que pasaban. Oh, tan atormentados por los perseguidores Egipcios. Pero cada vez que ellos miraban y ese pequeño ataúd de plomo allí, y al ver los huesos de José, decían: “Algún día glorioso estamos saliendo de aquí. Porque los profetas nos han prometido que aquellos huesos, antes de estar deteriorados irán a Palestina y nos iremos a casa”.
Qué tipo perfecto era José de Jesús ahí.

31 Aquí hace algún tiempo, Billy y yo estábamos yendo a la tumba de su madre. Ella murió cuando él sólo tenía dieciocho meses de edad. Estábamos poniendo una florecilla en la mañana de Pascua, sobre la tumba, y el pequeñito estaba llorando. Puse mis brazos alrededor de él; yo dije: “No llores, cariño”.
Yo dije: “Ahí abajo, mami no está ahí. Tampoco tu hermanita. Sino sus cuerpos, sus huesos yacen ahí. Pero al otro lado del mar hay una tumba vacía. Y en Él quien se levantó de la tumba, no conoce muerte ni ningún aguijón, ellas estaba en Él, y algún día glorioso saldremos de aquí, yendo a casa”. Un tipo perfecto.

32 Fíjense. Entonces cuando la Palabra de Dios… después de estar ahí abajo por cuatrocientos años, el tiempo del cumplimiento de la Palabra de Dios… Él guardará Su Palabra. Y cuando el tiempo de la promesa se acercó, ahí se levantó un faraón que no conocía a José y comenzó a perseguir a los hijos de Israel.
Dios descendió en una Columna de Fuego, llamó a un hombre quien fue llamado y huyó de Él. La Columna de Fuego, el cual fue el Ángel del Pacto. Todos sabemos eso. Cualquier lector de la Biblia sabe que ese era el Logos, el cual era Cristo. La Biblia dijo: “Moisés estimó las riquezas de Cristo mayores que todos los tesoros de Egipto, y dejó Egipto cuando tenía un pie en el trono”.
“Prefiero sufrir con el pueblo de Dios que tener los placeres temporales del pecado”.

33 Fíjense. Toda gran persona, los grandes hombres y todo individuo tienen un momento donde hay una hora de decisión. Uds. tienen que decir: “sí” o “no”. Eso pudiera ser para muchos aquí esta noche. Uds. tendrán que decir: “Tomaré a Cristo por mi Sanador”, o “No lo haré”. ¿Ven?
Fíjense. Nos apresuraremos rápidamente porque… tengo como doce minutos. Piensen de ello ahora. El tiempo de la promesa llegó y Dios llamó a Moisés por una Columna de Fuego en la zarza ardiente. Entonces Dios lo comisionó.
Ahora, yo… “He aquí, Yo envío Mi Ángel delante de ti. Para guardarte por el camino y para traerte al lugar el cual… ha sido preparado”. El cual Él se los había dado a ellos. “Guárdate delante de Él. No le seas rebelde; porque Él no perdonará vuestra rebelión, porque Mi Nombre está en Él. Pero si en verdad oyeres Su voz e hicieres todo lo que Yo te dijere, seré enemigo de tus enemigos”.
Fíjense. Él dijo: “Lo voy a enviar a Él ahora y te he dado ya, (Aquí está. Cáptenlo.) Te he dado Palestina. Es vuestra ahora”. Ahora, está todo cercado con Heveos, Jebuseos, Ferezeos, Amorreos… Está todo cercado. Pero Yo te lo he dado. Es vuestro“.

34 Ahora, desglosemos eso sólo por un momento. Ahora, la tierra le pertenecía a él. Ahora, Dios no dijo: “Voy a entrar ahí y limpiar la tierra y entonces establecerlos en ella”. Él dijo: “Yo te la doy, ahora ve a pelear con ellos”. Ahí lo tienen.
Dios le da sanidad esta noche, hermana. Ud., a cada uno de Uds., Él les da sanidad. Es su posesión. Está todo atado con Amorreos y Cananeos y todo lo demás de incredulidad, pero entren, tomen control; es vuestro. Les pertenece. Eso es correcto. “Debo pelear si debo reinar; Señor, aumenta mi valor”. Este no es un día de campo, este es un campo de batalla. ¿Ven?
No un lugar donde nos acostamos y decimos: “Ahora, Señor, sólo ven a empujar eso dentro de mí y entonces yo lo haré”. No, no. Uno no lo hace de esa manera. Dios jamás lo hizo de esa manera. Él tiene una base.

35 Como hablé anoche, como la ley de la electricidad, la ley del agua, la ley de la gravedad, todo. Uno tiene que obrar como corresponde.
Ahora, Él dijo: “Ahí está la tierra”. Y aun así algunos de los Israelitas, cuando la miraron, dijeron: “Pues, no podemos tomarla. Pues, parecemos saltamontes al lado de esas personas enormes”, cuando los espías regresaron.

36 Pero ahí estaba Josué y Caleb. Ellos sabían lo que Dios había dicho.
Ellos dijeron: “Podemos tomarla. Es nuestra”. Pues, Jericó era tan grande hasta que podían correr dos carruajes alrededor de ella, una carrera a caballo. “¿Cómo pudiéramos entrar ahí con nuestras lanzas y demás? Las puertas están cerradas”. Enormes hombres ahí, parecían gigantes… Los Cananeos. Probablemente los descendientes de Cam. “¿Y cómo pudiéramos alguna vez entrar y tomar eso?”
Vean, ellos miraban a la parte natural. ¿Cómo pudiera caminar esta mujer? ¿Cómo pudiera esa? ¿Cómo pudiera este hombre alguna vez salir de… Cómo pudiera ese hombre con una… preparándose para estar… morir en los próximos días con un problema cardíaco?, ¿Cómo pudiera él ser sano ahora mismo? Es irrazonable. Uno no puede razonarlo. Dios no es conocido por razonamientos.

37 Ningún hombre lo entiende. Tienen que aceptarlo por fe y decir: “Es así”. Es contra la ciencia. Es contra el conocimiento. El conocimiento de este mundo es insensatez ante Dios. Es contra toda investigación científica para una virgen el dar a luz un hijo, pero ello lo hizo. ¿De dónde vino el mundo? Dios sólo lo habló y dijo: “Que sea”, y fue.
Ahora, Él les ha dado esta promesa. Es de Uds., cada uno de Uds. fue sanado hace mil novecientos años cuando Jesús murió en el Calvario. Yo sé que hay un montón de zarzas creciendo en eso. Hay un montón de Cananeos parados ahí diciendo: “Los días de los milagros han pasado”. Hay un montón de Ferezeos diciendo: “Yo no creo en esos santos rodadores”.

38 Pero yo iré y lo tomaré. Es de Uds. Dios se los da. Es una promesa. Avancen, tómenla cómo sea. Si Dios lo dijo así, ¿Qué les importan los Cananeos? Esas personas de cara larga que dicen: “Los días de los milagros han pasado…” Para ellos sí, pero no para el creyente.
Un amigo dijo: “Hermano Branham, yo no lo creo”.
Yo dije: “No es para Ud. Es sólo para creyentes”. Eso es todo. No es para incrédulos.
Ahora, Él dijo: “Vayan, tómenla”. Fíjense. Él dijo: “Enviaré Mi temor delante de ti— Mi Ángel. Él te preparará el camino”. Y si se fijan, cuando llegaron allá, uno estaba mirando a las cosas materiales. El otro estaba mirando a la cosa espiritual: la promesa de Dios.
No hace mucho, oh, cinco o seis años atrás, me llamaron a un hospital donde un muchacho se estaba muriendo con difteria negra. El doctor no me dejaba entrar, a causa de mi hijo, mi niña. Él dijo: “Predicador, Ud. no puede entrar allí”. Supe después que el hombre era un Católico. Él dijo: “Ud. no puede entrar ahí”. Él dijo: “Ud. tiene hijos propios”. El hombre estaba tratando de ser sincero.

39 Él dijo: “El muchacho se está muriendo. No hay nada que Ud. pueda hacer por él”. Dijo: “Él ha estado inconsciente por dos días ahora. El cardiograma, antes que alguna vez el electrocardiograma demostró que se ha desplomado hasta casi cero”. Y dijo: “Jamás regresará. El muchacho está muriendo”.
El padre anciano y la madre parados ahí, dijeron: “Queremos que él entre de todos modos”.
Bueno, yo dije: “Señor, mire, si un sacerdote estuviera aquí parado y quisiera darle a ese muchacho los últimos ritos de la iglesia, ¿Le dejaría entrar?”
Él dijo: “Seguro. Pero el sacerdote no es un hombre casado con hijos como Ud”.
Yo dije: “Yo tomo la responsabilidad”.
Bueno, él me llevó ahí dentro y me vistió como el Klux Klux Klan, con toda la cosa sobre mí de esa manera. Y lavó mis manos y me envió ante el muchacho. Y él estaba inconsciente. La madre inclinada a un lado y el padre al otro lado. La enfermerita parada al final.

40 Jamás hice nada sino sólo pedirle a Dios que dejara vivir al muchacho. No crean que es la voluntad de Dios llevarse a ese amiguito de esa manera. Él era como de quince años. Puse mis manos sobre él y dije: “Dios, esta es Tu Palabra y yo te creo. E impuse mis manos sobre él en conmemoración de lo que Tú dijiste”. Me levanté, dije: “Amén”.
El padre corrió al otro lado y agarró a la madre y la besó. Dijo: “Madre, ¿No es maravilloso?” el muchacho postrado allí muriendo.
“Bueno”, él dijo… la madre dijo: “Oh, es tan maravilloso, cariño, al pensar que el Señor ha sanado a nuestro muchacho”. Y él ahí postrado muriendo.

41 La enfermerita: “Creo, señor, que Ud. malentendió lo que el doctor dijo”. Dijo: “Es bueno tener fe pero ¿cómo puede actuar de esa manera, estar tan feliz, cuando su muchacho será un cadáver en el siguiente par de horas?” Dijo: “Cuando ese cardiograma baja, ese electro…” sea lo que sea, “Jamás se ha sabido en toda la historia del mundo que haya subido de nuevo”. Dijo: “El muchacho se está muriendo”.
El santo anciano se limpió las lágrimas de sus ojos, puso sus manos sobre los hombros de esa enfermerita, dijo: “Mi querida niña amorosa”, dijo él: “Tú estás mirando a ese electrocardiograma porque eso es todo a lo que sabes mirar. Pero yo estoy mirando a una promesa Divina que fue hecha por Dios. Mi muchacho vive”. ¡Aleluya!

42 El muchacho ahora está casado y tiene un bebé. Muy bien. Depende en lo que Ud. piensa respecto a la promesa de Dios. Él se los dio. Si Uds. van y la poseen, es suya. Vayan a tomarlo.
Ellos dijeron: “Bueno, no podemos”. Pero Josué y Caleb sabían que Dios lo había dicho, así que ellos lo creyeron.
Ahora fíjense. En el versículo 29, Él dijo: “No los echaré delante de ti en un año, para que no quede la tierra desierta, y se aumenten contra ti las fieras del campo, y vengan contra ti. Poco a poco los echaré de delante de ti; hasta que tomes posesión de la tierra, Yo los echaré de delante de ti”. Ahí lo tienen.
Acéptenlo ahora, sin importar cómo se sientan. No esperen hasta que comience la oración, acéptenlo ahora. Si no pueden mover el pie pero pueden ver que pueden mover su dedo, eso es todo lo que necesitan ahora mismo. Eso es correcto. “Poco a poco, echaré a todo enemigo”. Toda incredulidad, todo… antes que termine la reunión, Uds. pueden estar gritando y corriendo de arriba abajo por el piso. “Sólo a medida que sean capaces de aceptarlo, así es como Yo los echaré. Enviaré Mi Ángel delante de ti, para que te guarde en el camino”. Eso es tremendo…

43 Oh, les digo, la cosa… Los Cristianos no se dan cuenta del privilegio que tenemos. Es como ir a esta gran galería, e ir a los enormes… una tienda de variedades. Y entran a la tienda de variedades y miran por aquí, aquí algo por aquí, a Uds. les gusta eso.
Ahora, cuando yo voy a una tienda de variedades, me gusta mirar alrededor un poco, ¿A Uds. no? Especialmente si es mía. Y veo algo allí arriba, me consigo una escalera, y escalo y la miro, la inspecciono, veo cómo se ve.
De esa manera es en Cristo. Por un Espíritu, somos todos bautizados dentro del gran almacén de variedades de Dios, Jesucristo, donde tenemos paz, gozo, felicidad, longanimidad, bondad, benignidad, mansedumbre, el Espíritu Santo, los poderes de Dios, hablando en lenguas, interpretación de lenguas, sanidad Divina, glorias, gritos, sabiduría. ¡Aleluya! Todas estas cosas son nuestras. Todo creyente, eso les pertenece.

44 “Yo soy el Señor, quien perdona todas tus iniquidades y sana todas tus dolencias”. Es todo mío. Si la sanidad Divina parece sólo un poco alta, está en mi almacén de variedades porque está justo aquí. Y este es nuestro almacén de variedades. Amén.
Entonces cuando estoy aquí, subiré y tomaré esto. Es mío. Puede que tenga que llegar un poco alto, puede que tenga que esforzarme un poco, pero lo obtendré. Me pertenece. Estoy decidido a tenerlo.
Así es como estaban los Israelitas. Entraron directamente allí a esos muros cercados. Testigos. Josué vio a Dios abrir el rio. Fue fácil para él creer, la gente iba a gritar, las paredes se derrumbarían.

45 Bueno, Uds. personas quienes han recibido el bautismo del Espíritu Santo, Uds. tienen un testimonio que Jesucristo vive y reina, debería ser una cosa fácil para Uds. creer en sanidad Divina.
Pues, Josué supo tan pronto como comenzaron a gritar, que las murallas iban a caer. La victoria era suya, porque Dios así lo dijo. Eso es todo; así lo dijo.
El Ángel del Señor iba delante de ellos— una Columna de Fuego de noche, una Nube de día: El Ángel del pacto, el Cristo, El Logos antes que fuera hecho carne para morar entre nosotros.
Ahora, quiero preguntarles algo. Esa era la señal del Antiguo Testamento. Ellos siguieron esa Columna de Fuego. Donde sea que iba, ellos iban. Cuando se detenía, ellos se detenían. Y construían sus campamentos bajo la Columna de Fuego— una Columna de Fuego. Y entonces…

46 No dijo una nube de fuego ahora; era una Columna de Fuego. Y donde se detenía, ellos se detenían. Y esos sacerdotes la vigilaban. Y cuando se movía, sonaban las trompetas. Si era medianoche, las tres de la mañana, las doce del mediodía en punto, ellos empacaban y allá iban.
Ellos siguieron esa Columna de Fuego. Ellos se mantenían en la voluntad de Dios al hacerlo así. Cuán hermoso. Si alguna vez perdieron esa Columna de Fuego en el Nuevo Testamento… Digo, en nuestra edad.
A través de mil quinientos años de Edades Oscuras, ellos fallaron en verla. Pero hubo un individuo un día llamado Martín Lutero. Él vio la Columna de Fuego y allá fue en la primera reforma.

47 Pero ¿Saben qué? Él organizó su iglesia tan apretada, ella comenzó a ser… Sólo era la iglesia Luterana. Ud. o era Luterano o Ud. no estaba en ello. La Columna de Fuego no colgará sobre nada así. Así que lejos se fue.
Lutero no pudo seguirla porque tenía todo… Lutero había estado muerto por años y otra tanda de siervos… o, apóstoles de la iglesia y otra tanda, otra tanda. Debilitándose, igual que los discípulos. Y la Columna de Fuego se alejó de la iglesia Luterana.
Lutero no pudo seguir porque tenía todo lo de sus rituales y todo escrito. Luego hubo un pequeño individuo llamado Juan Wesley, en Inglaterra, la vio y allá fue él. Él tuvo un avivamiento que salvó a Inglaterra, los Estados Unidos y el mundo conocido en Inglaterra, en ese día, el Avivamiento de Wesley.

48 Wesley, George Whitefield, oh, Asbury y muchos de ellos. Ellos tuvieron ese gran avivamiento. Y entonces lo primero que Uds. saben, ellos lo organizaron tanto, hasta que comenzaron a ponerse—después de unas cuantas tandas— tan fríos y almidonados como podían estar. Eso es correcto. La Columna de Fuego no colgará sobre eso. Entonces ella se fue.
Y un montón de gente llamados Pentecostales la vio. Y allá fueron después de eso. Y construyeron una iglesia después de eso. Pero saben Uds., la parte triste, los Pentecostales están tan organizados que la Columna de Fuego se están mudando y ellos no pueden ir. Eso es correcto. Pero la Columna de Fuego se está moviendo de todos modos. Dios dijo que lo haría. Eso es correcto.
Ellos tenían la señal del Fuego por la noche, una Nube de día que los guiaba.

49 Ahora esta noche, aquí en la casa de Dios donde esa misma Columna de Fuego está aquí en la casa. Aquí ahora mismo. Porque era el Ángel del pacto, el Señor Jesucristo. Cuando Él murió, Él se levantó de nuevo, y Él vive para siempre jamás. Él prometió que las cosas que Él hizo, nosotros también las haríamos, y mayores, porque Él iba al Padre. ¿Es correcto eso?
Él nunca reclamó ser un Sanador. Él dijo: “Sólo hago lo que veo hacer al Padre; eso hago juntamente”. ¿Es correcto eso? Lo tuvimos anoche, estudiándolo. San Juan 5:19: “Nada hago de Mí mismo…” Cuando ellos lo habían criticado probablemente por no sanar a todos aquellos allá en el estanque de Betesda. Él sólo sanó a un hombre en un catre.
Dios le mostró donde estaba el hombre, Él fue e hizo lo que Dios le dijo que hiciera y prosiguió, vean. Y Él dijo: “Nada hago de Mí Mismo. Sino lo que veo hacer al Padre, eso hago igualmente. El Padre hasta ahora trabaja y yo trabajo”. Muy bien.

50 Ahora, esa fue la Columna de Fuego hecha manifiesta aquí en la tierra, siguiendo la voluntad de Dios. Ahora esta noche, después de mil novecientos años, nosotros tenemos la misma Columna de Fuego en nuestros medios. Uds. compraron una foto de ella hace unos momentos. Lo digo con reverencia.
Científicamente probado. Si yo muriera esta misma noche… Ahora, esa Columna de Fuego no tiene nada que ver conmigo. Yo soy sólo un hombre. Esa Columna de Fuego está en la iglesia. No sólo conmigo, está con cada uno de Uds. Está con todos nosotros.
Esa fue solo una vindicación Divina. Uds. conocen la historia, cuando el ministro Bautista me retó sobre la sanidad Divina. Y llegó ahí y dijo que yo no era nada sino un prosélito religioso, y que yo debería ser echado de la ciudad; que él debía ser el hombre que lo hiciera.
Muchos de Uds. probablemente estuvieron ahí. ¿Cuántos estuvieron en la reunión de Houston? Veamos sus manos. Seguro, están por todos lados.

51 Bueno, ellos pusieron un gran anuncio en el periódico. Hermano… Yo no hubiera discutido con nadie pero el Hermano Bosworth dijo: “Permítame tenerlo”. Y pensé en Caleb de antaño cuando lo vi. Ese anciano parado ahí, setenta y algo de años, para probar su conocimiento contra un erudito recién salido del cementerio…o, seminario. Es la misma cosa.
Así que entonces ahí parado con este joven Doctor de divinidad, el Hermano Bosworth dijo: “Eso está muy bien, Hermano Branham. No discutiré”. Esa noche, todos Uds. saben lo tranquilo el patriarca anciano se puso ante aquellas miles y miles de personas.
Él dijo: “Hermano Best, quiero hacerle una pregunta, si me contesta si o no solamente nos… eso lo concluirá”. Dijo: “¿Fueron los Nombres redentivos de Jehová aplicados a Jesús, sí o no?” Eso lo concluyó.
Él dijo: “Contestaré eso cuando suba”.
Dijo: “Le preguntaré para que me responda ahora y no tenga que subir”. Eso es correcto. Bueno, no había nada que decir. Él dijo: “Lo siento, Sr. Best, que Ud. no pueda responder eso. Y yo tengo seiscientas preguntas aquí en el Nuevo Testamento, afirmando que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos”.

52 Dijo: “Esa fue una de mis más débiles”. Y él probó que era su más débil. Pero si él decía: “No”, entonces Él no era Jehová-jireh, el Sacrificio provisto del Señor; Él no era Jesucristo.
Y si Él era Jehová-jireh, él tenía que aplicar los otros Nombres redentivos, entonces Él sería Jehová-Rafa, el Sanador, el mismo ayer, hoy y por los siglos. Eso lo concluyó. Así que eso fue todo.
Y esa noche, cuando este Sr. Best se levantó y abofeteó a ese predicador ahí parado. Entonces él dijo: “Traigan a ese sanador divino. Déjenme verlo hacerlo, yo lo creeré. Déjenme verlo”.
El Hermano Bosworth lo avergonzó por eso.

53 Así que entonces, él sabía que yo estaba ahí arriba, en el balcón treinta. Y él dijo… Nadie lo sabía. Porque mi esposa estaba sentada ahí arriba y algunos policías (Creo yo), mi hermano y ellos me había llevado arriba. Y yo estaba sentado allí arriba con mi abrigo abrochado hasta arriba. Y mi hermano… el Hermano Bosworth dijo: “Yo sé que el Hermano Branham está en la reunión, si él quiere bajar y despedir la audiencia, está bien. Si él no quiere, bueno, eso depende de él”.
Y mi Hermano Howard dijo: “Quédate quieto”.
Yo dije: “Bueno, ¿No estoy sentado quieto?” De modo que ellos… Justo entonces oí Algo venir: “Whew”. Aquí estaba Él. Cómo… Simplemente no me pude quedar quieto. Me levanté.
Y mi esposa les dijo: “No”, vean.

54 Y la gente comenzó a llorar. Una gran fila de ujieres, varios cientos, pusieron sus manos juntas. Yo vine a la plataforma. Yo dije (sólo para despedir la audiencia), yo dije: “Yo… el Sr. Best, no sean duros con él. Él tiene tanto derecho en los Estados Unidos, siendo un Estadounidense, de creer lo que él cree. Él tiene un derecho escritural para creerlo. Pero él tiene tanto derecho siendo un Estadounidense para creer como… no creerlo, como yo tengo que creerlo. Eso es por lo que estamos peleando ahora en Corea, y demás”. Yo dije.
[Espacio en blanco en la cinta-Trad.]
Y yo dije: “Pero jamás he dicho alguna vez que yo era un sanador Divino”. Yo dije: “Ese mismo viejo diablo que enfrentó a Jesucristo la primera vez, dijo: Si eres el Hijo de Dios, haz un milagro aquí delante de mí y déjame verte hacerlo.”

55 Un hombre me retó en la radio, aquí no hace mucho. Él dijo que le daría mil dólares a cualquiera que probara un caso de sanidad Divina. Como una hora después de eso, había como veinte casos parados a mi puerta, con los doctores y las declaraciones y todo. Yo dije: “Vayamos a recoger esos mil dólares”.
Fui a su casa. Él dijo: “Lo llevaré a Abilene, Texas, a nuestro cuartel general. Y tomaremos a una niñita allá y le cortaremos su brazo y Ud. sánela, la vamos sostener y dejar que Ud.… y todos nuestros hermanos le darán mil dólares”.
Yo dije: “Ud. está sufriendo con un caso grave de deficiencia mental, ningún hombre pensaría semejante cosa como esa”.
Ese era el mismo diablo que enfrentó a Jesús y dijo: “Ahora, si eres el Hijo de Dios, haz un milagro aquí delante de mí y déjame verte hacerlo y yo lo creeré. Convierte estas piedras en pan y cómetelas. Ahora, déjame verte hacerlo”.

56 Lo llevó arriba del templo y dijo: “Ahora, si eres el Hijo de Dios, échate abajo. Porque está escrito en la Escritura: A Sus Ángeles mandará cerca de ti, en las manos te sostendrán no sea que Tu pie tropiece en piedra”. Citándole a Él la Escritura.
Él mismo viejo diablo le dijo a Jesús en la cruz: “Ahora, si eres el Hijo de Dios, libera tus manos y desciende, te creeremos”. Le ataron un paño alrededor de Su rostro y le golpearon sobre la cabeza con una caña; decían: “Tú sabes lo que está haciendo la gente, Tú eres un Profeta. Tú entiendes todas las cosas. Dinos quien te golpeó”. Ese mismo viejo diablo vive todavía. Justo la misma cosa.
Queriendo un milagro ser obrado de esta manera. No ha obtenido suficiente inteligencia para mirar alrededor y ver lo que Dios está haciendo…o, yo diré esto: con una actitud espiritual correcta, para ver lo que Dios está haciendo.
Ahora. Jesús dijo: “Déjenlos. Si el ciego guiare al ciego, ¿No caerán ambos en el hoyo? Entonces, no pierdan el tiempo con ellos”. Le dije al Hermano Bosworth: “Ud. no debería hacerlo”. Yo dije: “Yo jamás he afirmado ser un sanador Divino”. Mi literatura era publicada en diecisiete diferentes idiomas, por ese tiempo. Y yo dije: “Jamás he hecho una declaración acerca de ser un sanador divino. Siempre he dicho: Dios es el Sanador. Yo sólo apunto a la gente a Jesucristo”.

57 Yo dije: “Ahora, en cuanto concierne a la visión, eso es verdad. Ese es un don Divino”. Yo dije: “Cualquier sabe que Dios jamás tiene algo que ver con un error. Jamás Dios testificará de una mentira. Uds. saben eso”. Y yo dije: “Si es la verdad, Dios testificará de la verdad. Si no es la verdad, Dios jamás testificaría de eso”.
No más que dije eso, aquí venía Él. Y ellos tomaron la fotografía de eso. Y entonces fueron a casa esa noche— un Judío y un Católico; los Estudios Douglas. Y ellos revelaron las fotos.
Y ellos los contrataron a que vinieran ahí. Y él tomó su puño y lo puso bajo la nariz de ese anciano santo, piadoso Hermano Bosworth y dijo: “Tomen mi foto así”. Dijo: “La quiero poner en mi revista. Despellejando a este anciano. Y tomaremos su piel y la clavaremos sobre la puerta de mi estudio como un memorial a la sanidad Divina”. Un ministro Bautista.
Ahora, no todos los Bautistas son así.

58 Así que entonces, él tomó… dedo así. Y tomó seis glosas de él así. Y cuando revelaron las imágenes y las sacaron, Dios no le permitió a esa cámara tomar una de las fotos. Cada una de ellas estaba negativa.
Entonces cuando sacó la otra, ahí estaba el Ángel del Señor.
Ellos fueron y trajeron a George J. Lacy, el cual era la cabeza del FBI y huellas dactilares y demás. La tuvo por varios días ahí y la estudió. Y estudió todo y regresó, nos llamó dentro del Edificio Shell allá por la… esa noche. Dijo: “¿De quién es el nombre del Reverendo Branham?”
Yo dije: “Mío”.
Y él dijo: “Póngase de pie”. Dijo él: “Ud. morirá como todos los mortales, pero” dijo: “mientras haya una civilización Cristiana, su fotografía nunca morirá”. Él dijo: “Es absolutamente…” Él dijo: “Él viejo hipócrita siempre dijo que no podría haber prueba científica de un Ser inmortal, pero” dijo: “Ellos no pueden decirlo ya más. Aquí está la… el ojo mecánico de esa cámara no capta psicología”. Dijo: “Es un genuino Ser sobrenatural”. Y ahí estaba.
Y ahí está esta noche. ¿Qué es? No por causa mía. Sino por causa de la verdad por la que yo me estaba parando ahí. Ahora, ha sido vista en las reuniones por todo el mundo.

59 Fue vista sobre el rio ahí cuando yo sólo era un muchacho, bautizando mi primer grupo en la iglesia Bautista: quinientos, una tarde, al pie de la Calle Spring en Jeffersonville. Los periódicos llenaron un artículo de eso: Una Luz Mística Aparece Sobre un Ministro Bautista Local Mientras Bautizaba En el Rio.
Ha sido en muchos lugares. Uds. la ven en el otro libro, donde ellos la captaron una noche, estaba abajo, sobre la cabeza. Ahora, no es porque sea yo. Eso es por causa que Jesucristo se ha levantado de los muertos. La iglesia del Espíritu Santo está siguiendo esta noche la misma Columna de Fuego que los hijos de Israel siguieron.
Moisés sólo fue uno de los profetas entre los hijos de Israel. Él no era los hijos de Israel, él sólo era uno de ellos, vean. La Columna de Fuego nunca siguió a Moisés. Aunque Él dijo: “Yo enviaré Mi Ángel delante de ti para guardarte en el camino”. Pero no fue sólo por Moisés, fue por todos los de Israel.

60 Todos tenemos que obrar juntos como una unidad. Tenemos que sacar nuestras diferencias, hacer a un lado nuestras doctrinas y las cosas y poner nuestros brazos juntos y presionar hacia adelante. Y tomar la promesa que Dios Todopoderoso nos ha dado. Que Él les bendiga, es mi oración.
Nuestro Padre Celestial, te agradecemos esta noche. He desglosado… tratar de hablar unas cuantas palabras aquí al pueblo y tomando bastante de su tiempo. Ellos son una audiencia preciosa.
Ahora, Dios Todopoderoso, que levantaste a Jesucristo de los muertos, quien está sentado sobre el trono de Dios esta noche esperando que la iglesia sea misionera en el mundo, de modo que Él pueda regresar y sentarse sobre el trono de David, Su Propio trono, del cual Él es el Heredero legítimo. Concédelo, Señor, que Su Presencia, el gran Logos, el Ángel de Dios que estuvo en el desierto con los hijos de Israel… mientras Él los guio naturalmente en aquel día y los alimentó con maná desde el Cielo, así esté Él dirigiendo a la Iglesia hoy; alimentándonos con maná del Espíritu Santo desde el Cielo; poder, señales y maravillas. Te agradecemos por Él.

61 Y rogamos ahora, que lo envíes a Él a Tu siervo inútil, y que esta sea una noche que recordaremos por mucho tiempo. Y cuando dejemos el edificio, yendo a nuestros diferentes hogares, que podamos decir como aquellos quienes venían de Emaús: “¿No ardían nuestros corazones dentro de nosotros por causa de Su Presencia?” Porque lo pedimos en Su Nombre. Amén.
Trato de salir a las nueve y media cada noche pero yo… Esto es nuevo para mí. Y las reuniones no son tan enfáticas como lo es, porque comienzo hablando como… predicando… y es una unción diferente. Pero nosotros… No hay administradores, así que sólo sufrimos por un tiempo. Dios sea con Uds.
Ahora… (¿Cuáles fueron las tarjetas que repartiste, Billy? M-1 al 100?) Él repartió esta tarde y esta noche, un ciento de tarjetas, creo en la letra M. Muy bien.

62 Todos quieren una tarjeta, ya sea que vengan en la tarde o en la noche, temprano. Él viene y toma las tarjetas y las reparte a la gente y entonces cuando se le acaban, él está aquí, pero se le acaban y no tiene ninguna tarjeta.
Entonces el Hermano Sharrit viene, me recoge, me trae aquí a la reunión en la noche. Y entonces sólo comenzamos por ahí y llamo tantos a la plataforma— tantos como podamos traer aquí— y entonces oramos por ellos.
Ahora, la cosa principal es, amigos, si Jesús se levantó de los muertos…
Tuve una visión maravillosa esta mañana. Ha venido a mi mente tres o cuatro veces para decirlo. Y yo… Esperaremos por algunos más tarde. Me iba despertando. Mi esposa está sentada aquí presente, ahora en alguna parte. Y ella había salido de la habitación; y mientras ella no estaba, yo estaba mirando hacia un cuadro de luz y allí se movió una poderosa visión. Cuando ella regresó a la habitación, y le dije; y sólo nos estremecimos bajo el poder del Espíritu Santo.

63 Se las dije a unos cuantos hermanos hoy, ni siquiera sé cuál era el significado de eso. Pero fue glorioso ciertamente. Así que tal vez tendré tiempo más adelante, mañana por la noche o algo, para hablar. (¿Cuál era? M)
Vamos… creo que llamamos al primero de ellos anoche. ¿Llamamos del uno al quince anoche? ¿No fue así? (¿Es ahí de dónde llamamos? ¿Del uno al quince?) Tomemos la última parte de ellos esta noche entonces. Eso sería 85 al 100.
¿Quién tiene M-85? Levante su mano… ¿85? Muy bien. Venga aquí dama, y alinéese ahí. 86, ¿Quién tiene la tarjeta de oración 86? 86, levante su mano. ¿86? Muy bien, señor, aquí mismo. ¿Quién tiene la tarjeta de oración M-87? Levante su mano. ¿Tarjeta de oración 87? Muy bien, dama, por aquí.
88, quien… ¿88?, 89, ¿Quién tiene 89? Levante su mano, ¿Tarjeta de oración 89? ¿M-89? Mirarían a las tarjetas el uno del otro. Pudiera ser alguien sordo y no puede oír y ellos son… O, revisen a estas personas en las sillas de ruedas aquí, también. ¿89? M-89. ¿Levantaría su mano quien esté aquí con la tarjeta de oración M-89? Algunas personas Hispanas, o Indias, miren a las tarjetas el uno del otro, esos que pueden hablar Inglés… o, pueden traducir. Y miren y vean. Ellos pudieran no entenderme.

64 Ahora, alguien que puede traducirlo porque es probablemente… Está escrito en Inglés. ¿M-89? ¿M-89? ¿Ya apareció? Muy bien. ¿M-89? Ahora, recuerden, muchas veces cuando las llamo, ellos dicen: “Nadie me dijo. Mi tarjeta de oración fue llamada pero nadie me dijo. Yo era sordo”. O “No pude levantarme y no pude moverme. Y nadie me ayudó”. Así que yo no… recuerden, yo lo he llamado. ¿89,90?
¿Quién tiene la tarjeta de oración M-90? 91, 92, levanten sus manos. 92, 93, levanten sus manos. 94, 95, 96, eso es. 97, 98, 99, 100. Ahora, Mientras ellos se alinean, desearía que la organista viniera al órgano, si ella desea— los músicos.

65 Ahora, ¿Cuántos hay ahí que no tienen tarjetas de oración y quieren ser sanados? Levanten su mano. Si se fijan, en cada reunión, hay diez sanados ahí por uno en la plataforma, vean. La única cosa que les pido que hagan es orar y creer con todo su corazón que las cosas que les estoy diciendo es la verdad. De que Dios ha hecho esto. Y yo creo con todo mi corazón, que cada uno de Uds. será sanado. Que el Señor les bendiga y lo conceda.
Ahora, le voy a pedir a cada uno, si desean, especialmente a los pequeños, sean tan… guarden sus asientos tan quietos como puedan. Porque este es un servicio del Señor. Muy bien, ¿Nos darían un pequeño coro, si desea?

66 Cuantos… Cristianos, estoy seguro que Uds. entenderán. Yo soy su hermano. Y en estas reuniones, uno está luchando contra todo. Aquí están Uds. parado sobre la plataforma y un banco de espíritus… Cuando uno irrumpen dentro de un canal de espíritus por una visión, todos orando, algunos dudando, algunos de esta manera y otros de esa manera. Uds. simplemente no se dan cuenta…
Jesús un día halló a una multitud como esa, y Él sólo tomó a un hombre de la mano y lo guio fuera de la ciudad. Y escupió la tierra, hizo lodo, y lo puso sobre sus ojos y le dijo que se fuera a lavar. Y al día siguiente, él vino mirando, vean.
Él llegó a un lugar donde todos estaban gritando, por causa de una niñita que acababa de morir. Riéndose de Él, porque Él dijo que ella no estaba muerta. Y Él sacó a todos de la casa, entró, vean. Uds. tienen que tener unidad, armonía, todo en unanimidad. Entonces el Espíritu Santo… …. Nunca debería haber más que una oración aquí en la plataforma, todo tomaría lugar. Eso lo terminaría.

67 Confío que creen que digo la verdad. Dios sabe que les digo la verdad. He visto reuniones donde amontonan varias sillas de ruedas y catres y camillas. Y se paran en la plataforma.
En África, haciendo una oración, una tarde— una oración— veinticinco mil personas fueron sanadas en una oración. Cuando ellos vieron suceder algo en la plataforma, eso lo concluyó. Ellos dijeron: “Dios está ahí arriba, Dios está aquí”.
Pues, ellos ni siquiera podían llevar las muletas, y catres, y camillas y dispositivos que ellos tenían. Y tenían camiones allá sacándolos del terreno donde ellos simplemente las dejaron. Y cosas como esas, sólo amontonándolas. Veinticinco mil sanidades—una oración.
Ahora, mientras alinean a la gente para que venga, quiero que cada de Uds. esté en sincera oración. Quiero que crean con todo su corazón ahora. Crean que Dios los va a sanar. Dios lo hará.

68 Vaya, espero que tengamos esta fe todo el tiempo. Vi a una dama sanada hace un momento— eso es correcto— en la audiencia. Que el Señor nos bendiga ahora.
Y quiero que sean muy reverentes, como dije, muy reverentes. Y crean con todo su corazón que Jesucristo, el Hijo de Dios está aquí para sanar, a todos aquellos que están necesitados.
Sólo lo que Él pueda hacer…
Ahora, en el día del juicio, cuando los secretos de los corazones sean revelados… El Todopoderoso que está presente…. Ese Ángel que Uds. ven en esa imagen, está parado a menos de dos pies de donde yo estoy ahora mismo.
Ahora, en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, tomo a todo espíritu aquí adentro bajo mi control para la gloria de Dios.

69 Ahora, sean reverentes. Ahora, debo hablar a la mujer sólo un momento. Independientemente de los extraños aquí en las puertas… Si Jesús estuviera aquí, ¿Qué le diría Él a la mujer? ¿Diría Él: “Te sanaré?” Él no podría, pues Él ya lo ha hecho.
Pero Él le habló a la mujer en el pozo una vez acerca de algo. Y Él captó lo que estaba mal con ella y se lo dijo. Y Él sólo podía hacer lo que el Padre le mostraba. ¿Es eso correcto? Eso es lo que dice la Escritura.
Ahora, mientras Él estuviera aquí hoy diría… Él no está muerto, Él está vivo. Y Él está aquí, pero Él está en la forma de un Espíritu. Y este es Él al que Uds. ven en la imagen ahí, vean. Es Él, el Señor, el Logos, el Ángel del Pacto. Y Él está parado presente.
Ahora, hablaré a nuestra hermana sólo un momento. Creo que Ud. es una extraña para mí, ¿Lo es dama? ¿Somos perfectos extraños? ¿No nos conocemos el uno al otro? Muy bien.
Sólo deseo su atención. No que yo… por ningún otro propósito. Pero sólo como nuestro Maestro llamó a la mujer en el pozo, y dijo: “Dame de beber”.
Ella dijo: “El pozo es hondo. No tienes con qué sacarla”.

70 Él dijo: “Pero si supieras con quien estás hablando, me pedirías a Mí de beber; y Yo doy aguas que no vienes a sacar aquí”. Uds. están familiarizados con la historia, me supongo. ¿Me preguntó porque estaba Él haciendo eso? Ahora, en mi opinión honesta, después de estar familiarizado con el Espíritu, Él estaba contactando su espíritu, su alma— averiguar lo que estaba mal.
Ahora, si Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos, y yo sólo le hablaré a Ud., y si esa Columna de Fuego está aquí, y nosotros siendo extraños y sin conocer el uno al otro, y sin conocer nada de Ud. Ud. sabe eso. Bueno, entonces, si el Espíritu Santo viene y me dice cuál es su problema, o algo en ese sentido…

71 Como Felipe, cuando Felipe vino a Él, él dijo… fue y trajo a Natanael, y él dijo: “¿De Nazaret puede salir algo bueno?”
Dijo: “Ven y ve”.
Y Él dijo… Cuando Él vio venir a Felipe, dijo: “He aquí un Israelita en quien no hay engaño”.
Él dijo: “¿De dónde me conoces?”
Dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera te vi”. Eso lo concluyó, ¿Cierto? Justo cuando Él dijo eso, eso fue suficiente.
Eso sería suficiente para Uds. esta noche— ¿Cierto? — para hacerlos creer. Bueno, confío que Él lo hará. Y sólo la misma cosa, un hombre hablando a una mujer, como fue en el pozo. Esa es la manera que comienza otra vez esta noche: un hombre hablándole a una mujer.

72 Y la mujer era una creyente. Ella dijo: “Nuestro padre, Jacob, cavó este pozo”, y demás: “Su ganado bebió de el”. Y Ud. es una creyente y yo soy su hermano. Y ahora, Dios Todopoderoso tendrá que revelar, si Él quiere, su problema.
No es un problema exactamente. Ud. sí tiene problemas con sus ojos. Ud. tuvo eso por algún tiempo. Eso es estigmatismo, por supuesto. Pero Ud. está tratando de representar a alguien de otra región. Es en una región donde hay una… Es una gran región de colinas, hay muchos lagos en ella. Es Minnesota. ¿Es eso correcto?
Ellos tenían una enfermedad bien rara. Y veo al médico, un hombre alto y delgado, esperando por ella. ¿Es esa la verdad? y ella tiene algo como que la sangre no pasa por las arterias o algo. Lo veo con algo en sus oídos, tocándolo así y meneando su cabeza. ¿No es eso cierto?

73 ¿Fueron esas cosas verdad? Ahora, ese no fui yo hablando. Ese fue alguien más. ¿Es esa la verdad? Entonces si Él sabe lo que está mal, Él sabe lo que… Si Él sabe lo que ha sido, Él sabe lo que será. ¿Es eso correcto?
Creo que era por un amigo, ¿Fue eso correcto? Deme su pañuelo y venga acá.
Amado Padre Celestial, por alguien que está postrado, el cual es amado, ruego que le sanes con Tu gran poder. Que el Espíritu Santo de Dios vaya al frente ahora. Y que la persona sea sana. Y esta mujer sea sana, para la gloria de Dios. En el Nombre de Jesucristo lo pido. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Dios le bendiga.

74 ¿Cuántos creen con todo su corazón? Ahora, cada uno aquí debería decir, ahora mismo: “Creo que el Señor Jesucristo está presente. Él se levantó de los muertos. Él no está muerto; Él está vivo”. Y Él está vivo aquí esta noche, en Uds., vean. Es sólo una vindicación de Su presencia. Él sólo hace esto para estimular su fe.
Él predica la Palabra. Entonces Él viene y manifiesta la Palabra. Él está declarando… milagro. Lo que haya sido la persona y quienes fueron, yo no sé.
Francamente, ahora mismo, no pudiera decirles lo que la persona, tiene mal; o quien haya pasado. Eso es absolutamente el Espíritu de Dios en lo sobrenatural.
Ahora, venga. Por supuesto que cualquiera puede ver que el hombre tiene una corneta en su oído. Inclinemos nuestras cabezas un momento hasta que… y no levanten su cabeza hasta que se los pida.
O bondadoso Señor, quien levantó a Jesús de la tumba… Como David dijo: “Dijo el Señor a mi Señor, Siéntate a Mi diestra hasta que ponga a Tus enemigos por estrado de Tus pies”.

75 Te ruego, Padre, que seas misericordioso con este hombre. Parado aquí con esta gran corneta pegada a su oído. Satanás ha hecho esta maldad de modo que pueda arrollarlo delante de un vehículo en alguna parte y matarlo. Enviarlo a una tumba prematura. Ese enemigo, él es un individuo horrible. Pero Tú eres el glorioso Hijo de Dios quien lo despojó de todo su poder en el Calvario.
Y, Señor, te ruego que nos des eso lo cual Tú prometiste, esta misma noche. Que dijiste: “Cualquier cosa que pidan en Mi Nombre, Yo lo haré”. Y yo pido que este mal espíritu de sordera que ha atado al hombre salga de él. En el Nombre de Jesucristo, el Hijo del Dios viviente, que lo deje.
¿Por cuánto tiempo ha estado así? [Un hombre habla con el Hermano Branham]. ¿Cree que el Señor Jesús… [El hombre dice: “Seguro, yo lo creo”]. Muy bien, puede levantar su cabeza. Muy bien. Puede oír este sonido. ¿Entonces cree con todo su corazón? [“Seguro, yo creo con todo mi corazón”]. Y Ud. sabe que Él le ama, ¿Ud. no? [“Sí”.] Sí, me oye. [“Lo oigo”].

76 Ahora, por supuesto, Ud. tiene un problema del ojo que le está molestando también, ¿Es eso correcto? [“Sí”]. Son sus ojos. Y Ud. también tiene un coágulo de sangre en su pierna. ¿Es eso correcto? [“Eso es correcto”]. Se ha ido de Ud. [“Por años”]. Sí, señor. Ha estado ahí mucho tiempo pero le está dejando ahora.
Y otra cosa, Ud. se está preparando para tomar un viaje, un viaje en avión. Sí, señor. Su suegro acaba de morir y su suegro vivía en Idaho. [“Eso es correcto”]. Es ahí de donde Ud. viene. Y él acaba de morir y se va en la mañana. Recibió el mensaje hoy, entonces siga su camino regocijándose y sea feliz. Y el Señor, sí, señor, y el Señor Dios le bendiga y le sane.
Sólo tengan fe en Dios. Crean con todo su corazón y tendrán lo que piden.

77 ¿Cree Ud. que esa artritis le dejará? Tiene alta presión arterial también, ¿Cierto? Sí, alta presión arterial y tiene asma: condición asmática. ¿Es correcto eso? Muy bien, levante su mano y diga: “Lo acepto”. Dios les bendiga. Que el Señor le sane. Amén.
Tengan fe. No necesitan tarjeta de oración ahora. Tengan fe en Dios.
Tiene una hernia, ¿Cierto, señor? ¿Quiere Ud. vencer eso? ¿Cree que Dios le sanará de esa hernia? ¿Lo cree? Dios le bendiga. Que Ud. lo reciba.
¿Qué piensa Ud., dama, ahí sentada? ¿Cree Ud. con todo su corazón? ¿Lo cree? ¿Quiere ser sana? Sí, señor. El problema de la vesícula biliar y cosas… ¿No es eso correcto? Bueno, Ud. está sana. Dios le bendiga, y vaya a casa y sea sana.

78 Ahora, tengan fe allá en la audiencia aquí, vean. Sólo vean, la unción del Espíritu Santo está por todos lados ahora, vean. Si Uds. tan sólo tienen fe y creen, eso es todo lo que necesitan. Tengan fe en Dios. No duden. Crean con todo su corazón, y Dios lo hará acontecer.
Muy bien, traigan al paciente.
Tratando duro, hermano. Sólo siga creyendo.
Venga, dama. ¿Somos extraños el uno al otro, hermana? Nunca la he visto en mi vida. Ahora, para sanarle, yo no pudiera, si está enferma. Pero su vida no puede ser escondida de mí ahora, vea. Porque no soy yo, es la bondad de nuestro Padre Celestial por un don Divino, vea.
Veo una prescripción marcada que dice: “Nueve A.M”. Es una operación. Eso será o domingo o lunes, uno. Es por un tumor; ¿Es eso correcto?
Oh Dios, que hiciste misericordia, concede misericordia a nuestra hermana, y que sea exitosa, y que sea sana en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga. Vaya creyendo. Dios sea con Ud.

79 Tengan fe en Dios.
Ud. está intentando tener fe. La dama sentada junto a Ud. puede ser sanada de esa alta presión arterial, si ella desea. ¿Quiere ser sanada de su alta presión arterial? ¿Cree que Él le sanó? Levante su mano y diga: “Yo lo acepto”. Que Dios le bendiga entonces. Vaya a casa y que eso baje en el Nombre de Jesucristo. Y que Ud. sea sana.
Uds. tres necesitan su sanidad. Crean con todo su corazón y pueden recibirlo. Dios les bendiga.

80 ¿Cómo está? ¿Me supongo que somos extraños? Dios Todopoderoso, quien creó los cielos y la tierra, en Cuya presencia ahora me paro, sabe que su vida no puede ser escondida en la medida de Su voluntad. Él puede revelarlo. Y ahora…
¡Oh, vaya! Desearía tan sólo poder… desearía poder explicar lo que yo… lo que quiero decir ahora. No duden.
Su oración es contestada, dama, sentada ahí con el abrigo rojo, la que tiene la alta presión arterial que… Dios le bendiga. Dios sea con Ud. Vaya a casa y que el Señor le bendiga.
¿Ud. tiene un problema de hígado, cierto, sentada ahí? ¿Quiere que Dios le sane? ¿Cree que Él lo hará? Muy bien, acéptelo.
Hay un accidente. Veo un vehículo pasar por aquí. Es un accidente. Alguien está en un accidente. No… ellos han lastimado sus caderas. Levántese, acepte su sanidad. Dios le bendiga. Sea sana.

81 Venga. ¿Cree Ud. con todo su corazón? Muy bien. Ud. está aquí por la niñita. Y la niñita tiene… ella tiene anemia, y ella tiene leucemia. El doctor la ha desahuciado. Ud. misma tiene asma. Ud. es enfermera. Ud. estuvo enferma en el hospital. Ud. fue sanada. Se ha descarriado. Dios le bendiga. Dele su corazón a Dios y la niña se pondrá bien, ambas. Vaya y Dios sea con Uds.
Tengan fe. Crean con todo su corazón.
Venga. ¿Cuántos creen? Es un tiempo maravilloso… ¿Quiere vencer esa artritis, señora? Vaya creyendo a Dios con todo su corazón y recíbalo.
Digamos: “Alabado sea el Señor”.

82 Muy bien, venga, dama. Dios le bendiga, dama. Enterándose que su estómago se ha vuelto canceroso. ¿Entonces cree ahora con todo su corazón que Él le sanará? En el Nombre de Jesús, vaya sea sana, en el Nombre de Jesucristo. Todo lo que tiene que hacer es creer.
Venga, dama. ¿Cree Ud.? ¿Me obedecerá como el profeta de Dios? ¿Lo cree? Dé un pisotón fuerte con sus pies y la artritis le dejará. Vaya en el Nombre de Jesucristo. Sea sana.
Venga. ¿Me cree como el profeta de Dios? Tome aire profundamente. Ud. no está tosiendo ahora. El asma le ha dejado. Vaya en el Nombre de Jesús; sea sana. Muy bien.
Ud. fue sanada mientras estaba ahí sentada, dama. Sólo siga adelante, agradeciendo a Dios. Bendígalo.

83 Digamos: “Alabado sea el Señor”. Crean con todo su corazón, Uds. verán la gloria… Vayan gritando y alabando a Dios. Creo que toda persona aquí puede ser sana en esta hora. El edificio completo se está volviendo lechoso. Ni siquiera puedo ver donde estoy mirando apenas.
¿Cree Ud., dama? ¿Creen Uds. aquí, todos Uds.? Todo el que cree que Jesucristo está aquí en el edificio ahora, póngase de pie y acéptenlo como su Sanador, y Uds. serán sanados.
Dios todopoderoso, en el Nombre de Jesucristo, echo fuera todo mal espíritu. Libera al enfermo y al afligido y sánalos en el…

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