OBRAS DEL MENSAJE


El Pacto Incondicional Que Dios Hizo Con Su Pueblo
Phoenix, Arizona, E.U.A.
54-0306
1 Buenas tardes, amigos. En verdad es un gran privilegio estar en medio de un grupo tan fino de personas este sábado por la noche. Pensaba, a medida que el Hermano Sharritt me estaba trayendo esta noche, de tantos lugares donde la gente se encuentra, lugares pecaminosos de beber y comportándose así esta noche. Pero muestra que Dios tiene gente por todas partes; que se desplaza para escuchar el Evangelio de Jesucristo, el amor de ellos.
Y estoy tan agradecido por ustedes. Y ahora, yo estoy aquí esta noche para tratar de ayudarles a tener una fe sólida en Jesucristo por medio de un don del Divino… un don que viene de Dios el cual me fue dado por…asignado por gracia del Señor para manifestarles a Jesucristo en Su amor. Es por eso que estoy aquí esta noche, para ayudarles a creer en Él.
2 Ahora, los hermanos me estaban diciendo que me asegurara de acordarme de los pañuelos, de orar por los pañuelos cada noche. Ese es un gran ministerio en sí mismo, orando sobre los pañuelos. Yo mando, me imagino, alrededor de mil por semana a diferentes partes del mundo. Ciertamente tenemos grandes resultados. Miles y miles de sanidades vienen por la imposición de telas. Es tan escritural como la imposición de manos. Nosotros las mandamos a todo el mundo.
Y ahora, muchos ministros sé que hoy en día (y quizás algunos de ellos están aquí sentados, presentes), tienen grandes programas radiales y así sucesivamente, y le dicen a la gente: “Escríbanos. Queremos escuchar de usted”. Es para tomar su domicilio, para ponerlos en la lista de correo, ¿ven? Bueno ahora… o, para mandarles correo. Pero, amigos, no estoy diciendo esto para eso. Me es difícil hacerles llegar cartas a la gente, ¿lo ve?
Pero si Ud. necesita una tela de oración y no la recibe aquí, solo escríbame al domicilio de mi casa y yo se lo mandaré. Y les aseguro, que no estará plagado con tarjetas y correo, porque yo no tengo un programa radial que sostener. Trabajo muy apegado. No tengo ninguna cosa grande que sea muy costosa. No consigo grandes edificios costosos. Trato de mantener la obra lo más humilde, lo más barato. No trato de ir a grandes lugares. Solo trato de ser como la gente que viene a mí, ¿ven?
3 Por supuesto, si lo programamos con grandes anuncios enormes con un año de anticipación, y llegáramos a todas las iglesias del país, y todo, y juramos que no iremos a menos que todos cooperen, probablemente comenzaríamos con ocho, diez mil personas o más, quince mil. Pero yo no puedo hacer las mías de esa manera. Tengo que hacer solo lo que Él me dice. Y si Él dice: “Ve por aquí, hay cuatro o cinco aquí abajo”, iré lo más pronto que pueda. Prefiero ir a cuatro o cinco sabiendo que Él me envió allá, que ir a cien mil sabiendo que Él no me envió allá, ¿ven? ¿Ven?
Mis congregaciones y así sucesivamente no son tan fuertes o tantas como la cantidad de los hermanos, o de quienes están en el campo hoy día. Pero yo no tengo… No tengo que sacar anuncios como el resto de los hermanos lo hace. Otra cosa, yo no tengo la cooperación como la tienen otros hermanos, porque soy interdenominacional, y no tengo una iglesia que me respalde; solo los amigos de Jesucristo es todo lo que tengo, eso es todo. Eso es todo lo que tengo.
4 Hace un tiempo, un evangelista muy famoso en la nación, que atrae literalmente a decenas de miles en sus reuniones… Uno de mis co-ayudantes estaba parado, hablando con él. Dijo: “Bueno”, dijo: “Yo no iré a una ciudad a menos que todo el radio alrededor y cada iglesia cierre para llevar a cabo la reunión”.
Usted toma… El hombre vino a Louisville, Kentucky. Hay cuatrocientas iglesias Bautistas solo en Louisville. Cuatrocientas iglesias, y no es un pueblo Bautista. El Colegio Asbury se encuentra solo un poco retirado de mí. Es un pueblo Metodista. Pero hay cuatrocientas iglesias grandes Bautistas en la ciudad de Louisville.
Hay probablemente quinientas o seiscientas iglesias Metodistas aparte de la Presbiteriana y todo el resto de ellas. Ud. junta un grupo como ese, entonces obtiene unas personas con las cuales comenzar. Pero sin ofender; eso es política. Yo prefiero ir solo a donde Dios me dice que vaya, aunque tuviera que ver a una sola persona, ¿ven?
5 Felipe estaba teniendo un gran avivamiento por Samaria, y el Señor los sacó de eso y lo mandó al desierto en busca de un hombre —y un hombre de color, un etíope. Y él obedeció al Señor. Y de esa manera pienso que debemos hacerlo, a donde sea que el Señor guíe. Ahora, tal vez el Señor guía a las personas de otras maneras.
6 Pero ahora, recientemente estuve aquí en, justo en un gran avivamiento donde miles de personas se juntaron. Muchos de ustedes… Tal vez algunos de Uds. estuvieron aquí, en este lugar ahora en sus vacaciones. Fue en el Auditorio Kellogg en… Bueno, es allá arriba en Michigan allá… Battle Creek. Battle Creek, Michigan. ¿Alguien estuvo allá en la reunión durante ese tiempo? Sí. Arriba en Battle Creek, Michigan, donde ellos… Sí, alguna vez, alguien estuvo en esa reunión.
Y justo cuando el lugar estaba lleno y atestado de gente… Me llevaron a un lago una tarde (un pequeño lago, como de media milla alrededor [800 m. Trad.]) y estaba allá orando, arrodillado en un montón de arbustos. Y escuché algo haciendo… [El Hermano Branham toca el púlpito] Volteé hacia arriba y solo salí; y estaba sentado en un bote bajando por la ribera.
7 Y el Ángel del Señor se acercó y dijo: “Cierra la reunión en este momento”. Aún nos quedaban ocho días por delante, todavía. “Cierra la reunión ahora y desvíate para Minneapolis inmediatamente”. Bueno, yo entré y le dije al administrador. Él no lo creía. Él dijo: “Usted dígaselo a los ministros”.
Yo dije: “Dios conoce cómo amo a los ministros; ellos son los pastores del rebaño. Pero hay un Maestro de todos nosotros, yo debo escucharle a Él”.
Yo me metí en problemas por eso en una ocasión en África. Uds. están familiarizados con la historia, tal vez.
Yo dije: “No, yo debo ir”.
El Hermano Baxter dijo: “Hermano Branham, Ud. dígale a los ministros”.
Yo dije: “Bueno, solo tráigalos para acá”. Entonces, les dije, y ellos se sintieron un poco mal conmigo.
Dijeron: “El Señor nos dijo que hiciéramos esto por dos semanas”.
Yo dije: “Pero el Señor me dijo a mí que fuera a otra parte”. Miren. Y yo dije: “Lo que el Señor les dijo, eso está bien. Pero lo que Él me dijo a mí, yo lo haré”. Así que me desvié allí mismo.
8 El Sr. Baxter dijo: “Lo que voy a hacer, vamos a empezar este semana”.
Yo dije: “Nos vamos ahora mismo”. Y ahora, si quiere saber los resultados y lo que surgió, solo escríbale al Rev. Gordon Peterson en Minneapolis, Minnesota, y averigüen por qué fue.
Cuando tomé el teléfono, si hubiera sido cinco minutos después —sí, dos minutos después— algo hubiera sucedido en Minneapolis que hubiera cambiado la historia de la iglesia Pentecostal —Minneapolis.
Y yo no sabía nada al respecto hasta que llegué allá, y entonces el Señor lo reveló. Acuda primero. Él le dirá después que Ud. llegué allá. Solo levántese y vaya. Y así que Ud. debe seguir la guianza del Señor.
Así que ahora, quizá el Señor le dice a la gente que programen sus reuniones y tengan estas… Eso está bien. Si Él hace eso… Solo con que tenga cuidado del Señor, es lo principal. Todos tienen cosas que hacer de manera diferente.
9 Ahora, recuerden mañana en la tarde. El Señor mediante, queremos hablar mañana en la tarde de: Fundamentalismo versus Evangelio Completo. Y vengan, tantos como puedan; y es un servicio de predicación. Yo hablé de esto anteriormente en una convención. Y se me pidió que lo volviera a hacer, si es la voluntad del Señor. No sé, pero si Él lo quiere.
Y luego mañana en la tarde es el último servicio de la campaña en Phoenix, y vengan temprano. Trataré de dejarlos salir temprano para que puedan regresar.
10 Mientras venía para acá, Billy estaba parado allí abajo. Dijo: “Papi, cuando ellos comienzan a cantar y demás, es difícil darle a la gente sus tarjetas; uno estará llamando por este lado, otro por aquel lado”. Dijo: “Dígales que vengan temprano”.
Traigan a sus enfermos para acá más o menos a las cinco y media, seis de la tarde para que puedan recibir una tarjeta de oración a las cinco y media. Si es la voluntad del Señor, él y los hermanos estarán repartiendo aquí tarjetas de oración a las cinco y media mañana en la tarde, desde las cinco y media a las seis y media aproximadamente, o hasta las seis en punto o alrededor de eso hasta que repartan las tarjetas de oración. Por lo tanto, asegúrense de recordar eso.
11 Y ahora, pongamos todo nuestro esfuerzo… Mañana en la tarde, creo que anunciaron que se trata de una ofrenda misionera para mañana en la tarde. Yo nunca tengo nada que ver con el dinero.
Han habido tres cosas que he tratado de evitar toda mi vida. Y eso es… Una de ellas es el dinero. Esa es una de las cosas que arruina al ministro, es el dinero. Cuando Ud. pone sus ojos en el dinero, los quita de Dios. Eso es correcto.
El hermano Moore, aquí, y el Hermano Brown han estado conmigo durante todo el trayecto. Y si alguna vez escucho de alguien en mi reunión que en algún momento jala o presiona por dinero, o algo… Solo pasen la bandeja de colecta. Cuando el Señor no supla mis necesidades, entonces es tiempo de irme a casa. Pero el Señor suplirá. Y si no puedo confiar en Él para el dinero, ¿cómo puedo confiar en Él para sanidad? ¿Cómo puedo confiar en Él para cualquier otra cosa? ¿Ven? Tengo que confiar en Él.
Y entonces, solo pasamos la bandeja de colecta. Y si no tenemos lo suficiente para pagar… Entonces al final del servicio, cuando terminan mis campañas, levantan una ofrenda de amor. Lamento que ellos tengan que hacer eso. Si yo tuviera otra forma de ganarme la vida, no lo permitiría. Pero tengo tres hijos y una esposa y muchos gastos. Mis gastos corren alrededor de cien dólares diarios, ya sea que esté predicando o no.
12 Así que, es el asunto de mi oficina en Jeffersonville. Varios trabajan en la oficina con cartas y estampillas y así sucesivamente, me cuesta como unos cien dólares diarios. Y algunos de los hermanos. Me supongo, están…
Estaba escuchando al Sr. Billy Graham solo en su radiodifusión son mil dólares por minuto. Eso es para la radiodifusión. ¿Qué del resto de la campaña, y la televisión? Me pregunto cuánto más cuesta llevar a cabo esa campaña.
Pero si alguien de repente dijera: “Bueno, observe a esos tipos que vienen predicando sanidad Divina, solamente le están quitando el dinero de la gente”. ¿Qué de eso? ¿Ven? Lo que es bueno para la gansa es bueno para el ganso también, usted sabe. Así que, eso es cierto.
Entonces, fíjense en eso. A mil el minuto solo por una radiodifusión, ¿ven? Muy bien. Eso está perfectamente bien. No se está criticando eso, entiendan. Ni un poquito. El hombre lo necesita. Dios bendiga a aquellos quienes le están ayudando a hacerlo. Pero solo se tiene que ver por los dos lados, usted sabe. Y el hombre dijo: “Eso estuvo muy bueno, pero hay algo más al respecto”. ¿Lo ven? Por tanto, eso es correcto.
13 Ahora, después ellos levantan una ofrenda de amor para mí, el último día del servicio. Y entonces, si no ha entrado suficiente dinero para pagar toda la campaña, entonces yo tomó mi ofrenda de amor y lo pago. No le pido a la gente. La ofrenda de amor hace eso. Nunca se lo he pedido a uno de los administradores.
El Sr. Baxter, él recibe una ofrenda de buena voluntad cuando está aquí. El Hermano Moore, allí, no aceptará nada. Pero el Hermano Baxter siempre toma la ofrenda de una noche. Esa fue la del sábado en la noche. Y yo jamás le he pedido a alguno de los administradores aquí, al Hermano Bosworth, o a alguno de ellos, que pongan ni un solo centavo. Eso es de ellos.
Pero de mi propia ofrenda y mi esposa, la cual se encuentra allá arriba en el balcón… o, que está bajando, más bien. Ella dijo… ella es testigo. Y si Uds. quieren venir a Jeffersonville, o a cualquier lugar que deseen, verifíquenlo. Yo nunca he sido culpable y no lo seré, mientras Dios me ayude, a nunca usar el dinero del Señor para ninguna otra cosa que no sea la correcta.
14 Y cada centavo de dinero que obtengo, cada centavo… Si yo tuviera una ofrenda de amor y… Digamos que tengo quinientos dólares en la ofrenda de amor, o mil dólares en la ofrenda de amor, bueno yo me voy a casa a la oficina… Si acaso no necesito nada de allí para la reunión, tal vez es algo que sobró, puede alcanzar hasta un poco más de doscientos dólares, vamos a decir mil doscientos dólares. Y me voy a casa y le pregunto a mi secretaria: “¿Cuánto necesitamos?”.
“Bueno, Ud. se encuentra sobregirado en el banco”. Yo pongo eso para cubrirlo. Luego averiguo cuánto será aproximadamente lo que necesito para vivir hasta la próxima reunión. Luego lo que sobra de eso, lo pongo en misiones extranjeras. Eso es verdad. Y para mí mismo, no guardo nada. Y la mayoría de mi ropa y cosas me son dadas. La gente me lo da. Nosotros vivimos como gente ordinaria, cuando Dios en los cielos sabe que yo sería un multimillonario si quisiera serlo.
Pero lejos sea de mí alguna vez tomar el Evangelio de Jesucristo para comercializarlo. Nunca en mi vida quisiera ser culpable de tal cosa como esa. Y nunca quiero serlo.
15 La siguiente cosa es… Una cosa para un ministro es el dinero, y la siguiente cosa es el vivir inmoralmente, lo cual cuando yo era un pecador, traté de vivir limpio y decente. Y luego la siguiente cosa es la popularidad. Normalmente cuando Dios bendice a un hombre y le da un pequeño ministerio, él comienza a pensar que está sobre todos los demás. Y ese es el momento que va de salida. Eso es correcto, ¿ve?
Ustedes nunca… Uds. no son algo más, no importa lo que Dios ha hecho de usted, y si Dios le dio un ministerio así de grande, o lo que pudiera ser, recuerden somos solo hombres. Es Dios, eso es todo, que lo hace. Y debemos mantener esa clase de actitud y amar a la gente.
16 El Señor les bendiga ahora, y que Él incremente grandemente su fe. Mañana en la Escuela Dominical, ustedes que están de visita aquí visiten alguna de estas buenas iglesias del Evangelio Completo. Tomen su lugar allá, y solo como si Ud. fuera un miembro. Estoy seguro que ellos los harán sentir como en casa, por todas partes.
Esta mañana en una pequeña reunión que tuvimos, conocí a un excelente grupo de personas. Nos reunimos en un mismo corazón y un alma esta mañana. Se suponía que iba a ser un desayuno ministerial, pero fue un desayuno espiritual… Fue un desayuno ministerial, de la clase correcta, de la clase donde uno no come. Uno ayuna y predica el Evangelio. Así que en eso, tuvimos un tiempo maravilloso. Uds. tienen unos hombres y mujeres excelentes aquí en Phoenix.
Dios les ayude a estar unánimes. Que el hermoso Espíritu que existió en esa habitación esta mañana nunca deje a Phoenix. Que se quede justo con ustedes. Entonces verán un avivamiento estallando en Phoenix que no habrá aquí nada alrededor que pueda contenerlo. Dios les bendiga ahora.
17 Y vamos a leer algo de la Palabra. Y ahora, quiero vigilar mi tiempo, me permitiré como unos veinte o treinta minutos. Hace mucho calor aquí adentro. Y confío que Dios les bendecirá.
Ahora, recuerden la dirección postal si quieren un pañuelo, y si no llega por correo o en ningún momento, solo escríbanme a Jeffersonville, Indiana, William Branham, y llegará a mí. Y es el Apdo. Postal 325, pero no tiene que tener necesariamente eso. Yo vivo en una pequeña ciudad. No es grande como Phoenix. Y es un lugarcito pequeñito con aproximadamente veinte mil personas. Y por tanto, solo escriban a Jeffersonville, Indiana; llegará a mí.
El Señor les bendiga ahora. Antes que nosotros… Yo podría darle la vuelta a las páginas en este Libro, pero no hay hombre en la tierra o en ninguna parte, fuera del Espíritu Santo, que pueda ser capaz de interpretar esta Palabra. Eso es correcto. Así que antes de tratar de leerla —es tan espiritual y Divina— inclinemos nuestros rostros y hablemos con el Autor solo un momento.
18 Bondadoso Padre Celestial, te damos las gracias esta noche por la gente que está dispuesta a venir y sentarse en un edificio caliente como este, y de hacer el sacrificio de venir y causándoles este inconveniente. Y viene a escuchar el Evangelio, la predicación del Evangelio, y para ver el poder de resurrección del Señor Jesús trayéndoles convicción a los pecadores de sus pecados y para traerlos a una reconciliación delante de Dios. Y yo oro, Padre, que Tú les bendigas por este esfuerzo.
Muchos pobres enfermos están sentados aquí esta noche, sufriendo, problemas cardíacos, cánceres, problemas estomacales, tuberculosis, toda clase de dolencias y aflicciones. Por supuesto, esta multitud atestada de esta manera y el intenso calor del edificio, ellos están sufriendo mientras están sentados aquí. Oh, Dios, que el Espíritu Santo venga en Su gran poder, como Él lo hizo con los jóvenes en… los jóvenes hebreos en el horno ardiente, y coloca nuestras mentes en tal condición para pensar en Él y para escuchar Su bendita Palabra, hasta que el calor del edificio se disipe y no pensemos en ello. Pero simplemente que el poder del Espíritu Santo pueda renovar toda nuestra fe y fuerza en Dios. Concédelo.
Ayuda al orador, bendice al oyente, santifica al pueblo, la Palabra. Y que cada una de las palabras de Dios, esta noche, caigan en la tierra correcta para que pueda producir al ciento por uno. Consuela a los santos, Señor. Le estamos hablando tanto al pecador, llamándolos al arrepentimiento. Ahora consuela a los santos también, Señor, y dales el consuelo de saber que su fe en el Señor Jesús no es en vano. Pero estamos subiendo a esa gran Tierra. Concédelo, Señor. Y ayúdanos y bendícenos, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
19 Ahora, la lectura de la Palabra, tomo mi texto esta noche, si pudiera llamarlo un texto o una lectura Escritural, sacada de Génesis el capítulo doce. Y también, si se quieren referir a ella en algún momento, en Romanos el capítulo cuatro les dará solo una visión desmenuzada de lo que deseo hablar, el Señor mediante.
Y Uds. sí que son un grupo encantador aquí en Phoenix. Espero que la próxima vez cuando vuelva, no tenga que venir por la sanidad Divina de las personas. Oro que Dios me ayudará de tal manera que podré regresar solo para enseñar o para predicar el Evangelio de la Palabra.
20 Muy a menudo he… Iba a tomar este tiempo ahora, solo para la enseñanza de la Palabra. No soy un maestro, de ninguna manera. Pero no saben la bendición que es para mí expresar mi gratitud a Jesucristo ante una audiencia. Cómo me gusta adorarlo a Él, y cómo me gusta alabarlo delante de la gente. Y que todo el mundo entero, como es, sepa lo que yo pienso con respecto a Él. ¡Qué maravilloso! ¡Qué hermoso es Él! Ahora, escuchen a la lectura.
Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.
Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.
Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.
21 Ahora, quiero tomar un texto como esto… No tendremos tiempo de profundizar en ello, porque solo tenemos como unos veinte minutos. Pero con este tiempo quiero tocar algunos de los puntos más sobresalientes. Hablando en el tema de El Pacto Incondicional Que Dios Hizo Con Su Pueblo. Estoy tan feliz.
Ahora, todos estamos familiarizados con las Escrituras, ustedes lectores de la Biblia. Y escuchen atentamente. Denme toda su atención por unos momentos.
22 Ahora, Dios después de la destrucción antediluviana, cuando salvó la casa de Noé, Noé y sus hijos y sus esposas… Noé tenía tres hijos: Cam, Jafet, y Sem… Sem. Y de esos surgieron las generaciones de gente que tenemos hoy.
Se nos enseña en otra fase que los tres reyes magos que adoraron a Jesús, consultándose unos a otros, descubrieron que uno era del linaje de Cam, otro de Sem y Jafet. Esos tres.
Y Jesús dijo que cuando este Evangelio haya sido predicado a la gente de Cam, Sem y Jafet, entonces vendría el fin. Los tres padres de la antigüedad venían a pagar tributo a medida que seguían la Estrella de la mañana que daba a Cristo.
23 Oh, hay algo con respecto a la Palabra de Dios que cuando un hombre está hablando de Ella, él tiembla. Y otra cosa, bendice su alma de tal manera; pone algo en él que ninguna otra cosa lo puede hacer, porque es la Palabra: Palabra escrita, una semilla que producirá en su sazón, tal como Dios prometió hacerlo.
24 Ahora, observen detenidamente. Luego inmediatamente después de la destrucción antediluviana, estas tribus comenzaron a formar tribus. Y notamos que la primera vez que aparece Babilonia, aparece en Génesis, en el principio. Aparece en el centro de la Escritura, la Biblia, y aparece al final de la Biblia, en Apocalipsis. La semilla, Dios mediante, mañana quiero hablar de eso.
Babilonia comienza… Hasta donde sabemos, la primera vez que se menciona Babilonia, estuvo conectado con la idolatría. Y luego como lo vemos, y nos fijamos que está conectado allí en idolatría, las tribus se fueron a este lugar… Primero, Babilonia fue llamada, yo creo, (Puede que malinterprete esta palabra, espero que no) pero ya sea que fue “las puertas al paraíso”, o “las puertas al cielo”, la primera interpretación de Babilonia. Después fue llamada “confusión”. Y Nimrod estableció Babilonia, el cual era antepasado de Cam. Y allí, comenzó la idolatría.
25 Luego de Babilonia… Allá hasta Sinar se fue el padre de Abraham y Abram… Él era Abram, primero. Y luego él se llevó consigo a Sara, su esposa, y a Lot, su sobrino. Y cuando estaban allá en Sinar, tal vez vivían una vida pacífica. Probablemente salía en la mañana y recogía unas moras y se las comía. Se iba a los arbustos y mataba sus proteínas de comida, una bestia. Y luego en la noche comía más moras, pacíficamente.
Un día, Abraham siendo un hombre de no más de… tal vez, hasta donde sabemos, al salir de Babilonia, tal vez era un idólatra. Pero Dios por elección… Dios hace la escogencia. Nosotros no podemos escoger. Dios hace la escogencia. Nosotros no tenemos nada que ver con eso.
26 Un hombre dijo: “Oh, hermano, yo busqué a Dios. Yo busqué…”. Ningún hombre jamás ha buscado a Dios. No está en el hombre buscar a Dios. Ningún hombre en ningún tiempo o en ninguna edad ha buscado alguna vez a Dios. Es solo viceversa. Es Dios buscando al hombre, no el hombre buscando a Dios. Jesús dijo: “Ningún hombre puede venir a Mí, si Mi Padre no le trajere”. ¿Es eso correcto?
En el mero principio… El hombre, cuando cayó de la gracia, su naturaleza fue cambiada. Y él huyó de Dios y se escondió de Dios, y esa es todavía su naturaleza. Un hombre nunca puede buscar a Dios mientras es un pecador. Dios tiene que buscar al hombre.
Como les estaba explicando a unas personas el día de hoy: igual que un cerdo y un cordero. Bueno, el cordero le pudiera decir al cerdo: “Pues, mira, tú no eres nada más que un viejo cerdo que come porquería”. El cerdo le podría decir: “Atiende tus propios asuntos. Yo no tengo ningún deseo de ser un cordero”. Y el cerdo no puede cambiar su naturaleza tanto como el pecador no puede cambiar su naturaleza. Uds. nacieron en pecado, fueron formados en iniquidad, vinieron al mundo hablando mentiras. Y no hay ni una parte buena en nadie. Entonces, ¿quién es usted de todas maneras?
27 Algunas veces, noto que la gente va aquí… Me encontraba parado en este lugar no hace mucho. Y vi el análisis del cuerpo humano. Y un hombre que pesaba ciento cincuenta libras [68 kg. Trad.] valía ochenta y cuatro centavos en químicos. ¿Podrían pensar en eso? Uds. valen ochenta y cuatro centavos. Eso es correcto.
Ponen un sombrero de diez dólares sobre esos ochenta y cuatro centavos y piensan que son algo. Se envuelven en un abrigo de quinientos dólares y piensan que son algo cuando son ochenta y cuatro centavos. Sin embargo Uds. sí que cuidan esos ochenta y cuatro centavos, ¿no es así? Eso es correcto.
Pero recuerden, allí adentro tienen un alma que vale diez mil mundos. Y dejan que el diablo empuje eso a cualquier lado. Sí, eso es correcto.
Tome a una persona, una de estas personitas impetuosas que andan en la calle… No saben más de Dios que de lo que sabría un hotentote de una noche egipcia. Oh, ellos pertenecen a la iglesia. Se envuelven con un abrigo de visón de quinientos dólares, suben la nariz en el aire. Si lloviera, se ahogarían, pensando que son alguien. ¿Y qué son ellos? Ochenta y cuatro centavos. Eso es correcto. Pero Ud. tiene un alma, recuerde.
28 Ahora, en el principio… Ud. le dice a esa persona: “Ud. debiera de nacer de nuevo”. Dicen: “Atienda sus propios asuntos, sabelotodo”. No se puede evitar, simplemente no se puede evitar. Es un cerdo. No se le puede decir que sea un cordero, así como tampoco puede Ud. convertirse en Cristiano sin que Dios lo llame.
Ahora, ¿qué tiene que pasarle al cerdo para que quiera ser un cordero? Es que algo tiene que bajar y cambiar su ser. ¿Es eso correcto? Entonces, ¿quién tiene que hacer eso? ¿Usted? Toda su naturaleza está volteada. Dios tiene que hacerlo. Dios habla y su naturaleza comienza a buscar a Dios. Ahí es cuando Dios está lidiando con usted.
Antes de que algo pueda suceder aquí para hacerle un Cristiano, algo tiene que suceder en el corazón aquí para convertirle al Cristianismo. Eso es correcto. Es elección. Dios hace eso.
29 El Padre Abraham fue el primero, que sé, de este lado del diluvio que fue llamado por gracia, por elección. Dios escogió a Abraham, no porque fuera Abraham, no porque fuera alguna buena persona. Dios lo eligió porque él fue elegido. Dios lo hizo.
30 Ahora, quiero decir algo. Ud. jamás puede hacerse algo que no es. Si Ud. solo está personificando el Cristianismo, no importa si está predicando el Evangelio, Ud. necesita un llamamiento al altar en su alma. Eso es correcto. Si solo está tratando de actuar como esa persona que es un Cristiano, Ud. mismo es un miserable, sabiendo en su corazón que usted no lo es.
Y si los frutos del Espíritu no lo siguen —longanimidad, bondad, humildad, mansedumbre, paciencia— entonces Ud. necesita un llamamiento al altar en su corazón. Ud. solo le tiene miedo al infierno y empieza a tratar de ser un Cristiano. Dios lo tiene que llamar para ser un Cristiano. Dios llamó a Abraham. Él lo eligió.
31 Ahora, noten. Cuando Dios llama a un hombre… Ahora miren. No porque él fuera mejor que alguien más, pero porque Dios lo llamó. Ahora, esto es para Cristianos.
Noten. Luego después que Dios lo llamó, Él dijo: “Lo primero que quiero que hagas es que te separes”. Eso es lo que Dios hace hoy: una separación.
La mayoría de las iglesias, cuando están nombrando a su nuevo pastor… Allá en la iglesia Bautista, solíamos ver eso. La gente dice: “Oh, ese viejo predicador, es un viejo anticuado. Él trata de decirnos esto… Queremos a un tipo joven que pueda… que es un buen mezclador”. Dios no quiere mezcladores. Dios quiere separadores. Sepárese a sí mismo. Eso es correcto. Dios siempre llama a una separación.
Dijo: “Sepárate de tu parentela, de tu gente. Sepárate de tus asociados. Sepárate de tus hábitos. Sepárate de todo y sal fuera y párate solo para Dios”. Amén. Allí es donde se llamó al primer hombre por elección, allí es donde el último hombre ha sido llamado para hacer la misma cosa. Sepárate de tus asociados, de las cosas del mundo“. ”Salid de en medio de ellos. Apartaos“. Él dijo: ”Después Yo los bendeciré“. Si Ud., quiere una bendición, sepárese de las cosas del mundo.
32 Noten, después que él hizo eso… Abraham, cuando Dios lo llamó, tenía setenta cinco años de edad. Y Sara, su esposa, tenía sesenta y cinco años. Ahora, la menopausia entra más o menos a los cuarenta, cincuenta, sesenta. Hacía veinticinco años que ella había pasado la menopausia.
Dios dijo: “Yo voy a hacer…”. Ahora, observe. “Ahora, Abraham, si haces esto, si haces aquello”. No. No hay ningún “si” en esto. Dios dijo: “Lo he hecho”. Amén.
33 Dios hizo un pacto con el hombre, y cada vez que Dios hace un pacto con el hombre, el hombre no puede guardar su pacto. El hombre lo rompe. Él lo intentó con Adán. Adán lo rompió. Cada vez que Él hace un pacto… Él lo hizo con Israel a través de la ley. Ellos lo rompieron. Ningún hombre puede guardarlo.
Así que Dios estaba tan determinado en salvar a la gente, Él hizo este pacto. Él estaba determinado en salvar al hombre, así que lo hizo incondicionalmente. Juró por Sí Mismo. Sin que el hombre tuviera algo que ver al respecto. Amén.
34 Lo que estoy tratando de hacer es llegar a la gente Pentecostal para que se den cuenta quiénes son, ¿ven? Si Ud. tan solo supiera quién es en esta noche, llegaría por aquí tal torbellino de fe tan espontáneo al punto que no quedaría una persona enferma. No habría necesidad de tener una línea de oración si las personas que están aquí se dieran cuenta de quiénes son. Esa es la única manera que Ud. puede hacerlo.
¿Cómo piensan que es en las naciones del extranjero, caminando contra demonios y poderes y de todo? Ud. tiene que saber en dónde está parado. A Satanás no le importa qué tan fuerte grita. A Satanás no le importa que tan alto brinca de arriba abajo. Satanás se quedará allí. Pero él tiene que reconocer la fe. Hará que se quite en cada ocasión. Así es como está el día de hoy. La iglesia tiene la bendición, pero no lo saben.
35 Ahora, Dios lo llamó a él, y le dio el pacto a Abraham. Abraham mismo se separó de su gente y se fue a una tierra extraña, cruzó el Éufrates. Creo que le dieron la palabra hebrea. Y él cruzó. Se separó para caminar en una tierra extraña, entre gente extraña, hablando lenguas extrañas. Él lo hace de esa manera todavía.
Usted saldrá de en medio de sus asociados, caminará entre extraños que no solía conocer, gente que le es extraña. Sin embargo, se dará cuenta que ellos son los ciudadanos preciosos del reino de Dios.
36 Fíjense en Abraham después que salió. Ahora, él fue y le dijo a Sara: “Sara…”. Probablemente llevaban casados desde que eran unos jovencitos. Abraham, digamos de veintisiete y ella de diecisiete, algo como eso. Llevaban de casados, pero Sara era estéril. A través de su joven vida de casados, sin hijos. Y aquí estaban llegando a ser bien entrados en días.
Y ahora, Dios desciende y dice que iba a hacer Su pacto, y que le iba a dar a Abraham un hijo por Sara. Lo imposible. Él lo iba a hacer.
37 Ahora, Uds. saben que la gente alrededor de ese país pensó que Abraham había perdido su mente porque le creyó a Dios. Bueno ahora, me lo puedo imaginar saliendo y comprando todos los pañales y preparando los alfileres y todo. Ellos iban a tener el bebé. No importaba qué tan imposible se miraba, Dios así lo dijo, y Abraham le creyó a Dios. Y le fue imputado por justicia. Siguió adelante.
Me puedo imaginar a Abraham pensando que iba a suceder de inmediato, igual como la gente por la que se ora. Piensa: “Uh-oh, sucederá ahora mismo”. No todo el tiempo. No todo el tiempo.
Veo que después de los primeros días, Abraham dice: “Bueno, ¿cómo te sientes, querida?”.
“No me siento diferente”.
“¡Gloria a Dios! Lo vamos a tener de todas maneras. Lo vamos a tener de todas maneras”.
Pasó el segundo mes: “¿Cómo te sientes, querida?”.
“No me siento diferente”.
“¡Gloria a Dios! Lo vamos a tener de todas maneras.
“¿Cómo lo sabes?”.
“Dios así lo dijo”. Eso es correcto.
38 Y noten, la Biblia dice que Abraham, en lugar de debilitarse… si usted fue, se oró por usted una noche, y a la siguiente mañana dice: “Oh, no me siento mejor. Bueno, me imagino que no hay nada al respecto”. Oh, qué pobre hijo de Abraham es usted. Eso es correcto. Sí. No tiene mucho de un hijo o una hija de Abraham.
Abraham recibió la promesa y lo creyó. Y a medida que tardaba, él se fortalecía más y más. Iba a ser un milagro mayor todo el tiempo. Después de veinticinco años, el bebé aún no llegaba, y él todavía lo creía. Amén. ¡Oh, vaya! ¿Por qué? Dios así lo dijo. Dios tiene que cumplir Su Palabra. Él tiene que guardarla. Él guarda Su Palabra.
39 Luego pasaron años. Abraham y Sara todavía creían que iban a tener el bebé. ¿Por qué? Dios así lo dijo. Dios dijo: “Yo te he salvado, Abraham, y he salvado a tu simiente después de ti”. No solo Abraham, pero la simiente de Abraham también.
Ahora, quiero que sepan lo que es la simiente de Abraham. La simiente de Abraham no son simientes. Es la simiente de Abraham la cual vino a través de Isaac. Isaac a través de Cristo. Y nosotros… ¡Aleluya! Estando nosotros muertos en Cristo tomamos de la simiente de Abraham y somos herederos de acuerdo a la promesa. ¿Cómo es dado el pacto? ¡Incondicionalmente!
Cada uno de los que Dios llama, escoge, elige, esa persona tiene la misma promesa que Abraham tiene. Amén. Hermano, si eso no nos sacude justo en el centro de Arizona, yo no sé qué lo haría. Ustedes son simiente de Abraham. No lo que Uds. hacen; lo que Dios ha hecho por Uds. Uds. son simiente de Abraham. Y Dios…
40 Ahora, Abraham quería saber de una confirmación que Él guardaría esto. Oh, quiero que se fijen en esto. Tan precioso… tan hermoso. Él dijo: “¿Cómo sabré estas cosas, Señor, viendo que soy viejo, casi de cien años ahora? ¿Y cómo voy a saber que Tú vas a cumplir esto conmigo? ¿Cómo sé que este pacto se va a guardar?”. Esto es lo que Él dijo. Escuchen ahora.
Él dijo: “Ven aquí afuera, Abraham. Y Yo te voy a mostrar lo que voy a hacer”.
Y Abraham tomó una becerra de tres años de edad. Tomó una cabra de tres años. Tomó un carnero de tres años. Y los partió por la mitad, y los puso en la orilla. Y luego tomó dos tórtolas…o, una tórtola y un palomino, y él no separó esas. ¡Oh, vaya! Ojalá tuviéramos tiempo para realmente entrar en esto unos cuántos minutos. Pero no podemos. Tengo que darme prisa. Lo haremos en otra ocasión.
41 Noten, él dijo: “Ahora…”. En esto… ¿Por qué no separó él esas? Desearía tener el tiempo para entrar y mostrarles cómo la ley y la gracia eran diferentes, y así sucesivamente. Pero cuando llegó a las tórtolas o al palomino… Y cualquier lector Bíblico sabe que eso era la limpieza para la sanidad. Eso era una sanidad, lo cual en estos pactos aquí están separados. Pero la sanidad Divina siempre ha estado en cada pacto y todo el tiempo; son inseparables. Están colocados allí, la tórtola y el palomino.
Estas otras leyes y la gracia, y así sucesivamente, fueron divididas. Pero esta tórtola y palomino no fueron divididas. Fueron colocadas enteras. Luego noten. ¡Oh, quiero que capten esto! ¡Oh, me siento muy religioso en este momento! Creo que un Bautista podría gritar de vez en cuando, si llega a un lugar donde tiene que hacerlo. [El Hermano Branham se ríe]. ¡Amén!
42 Noten, luego en ese tiempo, Dios dijo: “Abraham, te voy a mostrar cómo voy a hacer esto”. Y Él juró por eso, juró que Él lo haría. Luego observen lo que Él hizo. Él salió allá y le dijo a Abraham… Él lo puso a dormir. Y Abraham (Observen primero a las aves) ofreció los sacrificios hasta la caída del sol. Él ahuyentaba del sacrificio las aves.
Después a la caída del sol… Ahora, observen. Dios diciéndole a Abraham, ahora: “Te voy a mostrar, Abraham, que tu simiente después de ti no tiene nada que ver con esto. Yo Mismo estoy haciendo esto por elección”. ¡Aleluya! ¡Oh, vaya! Cáptenlo, gente Pentecostal. Aquí está el fundamento de la gracia. Aquí está el fundamento de la fe, y el porqué podemos tener fe, una fe inequívoca en el Señor Jesucristo.
43 Observe atentamente, ahora. Luego cuando Él bajó, el Espíritu Santo, para hablar con Abraham en el jardín allá afuera donde él estaba acostado en la colina, Él puso a Abraham a dormir. “Ahora, Abraham, no tienes nada que ver. Muy bien. Estás aquí acostado ahora”. Y Abraham se durmió. “Estás fuera del cuadro”.
Y la siguiente cosa… Ahora, ¿qué va a hacer Dios? Él está confirmando y dando una evidencia… atentos. Él le está dando una evidencia o una prueba a Abraham de cómo va a hacer esto. Amén. Cómo Él lo va a hacer. Escuchen, si quieren ser sanados: cómo Él va a hacer esto.
“Entonces Abraham: Te estoy sacando del cuadro. Te estoy poniendo a dormir”. Luego ante Abraham vino una grande oscuridad después… Todo pecador merece ir al infierno —oscuridad. Luego después de eso, un horno humeando. Todo pecador lo merece. “Abraham, eso es lo que tú mereces”. Pero más allá de eso salió una pequeña luz blanca. Esa pequeña luz blanca fue directamente entre esos pedazos de sacrificio, de ida y vuelta. La luz blanca se mueve, mostrando, confirmando, mostrando a Abraham lo que Él haría algún día a través de su simiente Isaac, trayendo a Cristo para el sacrificio supremo.
44 Ahora, un pacto siempre ha sido una cosa extraña.
En China, cuando ellos hacen un pacto uno con otro, toman un poco de sal y se la arrojan el uno al otro. Eso es un pacto. Cuando nosotros hacemos un pacto uno con otro, decimos: “Estrechemos manos, dame la mano”. Ese es un pacto.
Pero en los Orientales en el Éste, durante este tiempo, cuando hacían un pacto, iban y mataban una bestia. La partían, y se quedaban parados entre esta bestia muerta, y escribían su pacto. “Yo aquí digo que una cierta y cierta cosa…”. Y escribe un pacto, el acuerdo de ellos.
Luego toman este acuerdo y lo rompen en pedazos. Un pedazo es entregado a un hombre, y el otro, al otro. Y cuando este contrato… Hacen un juramento sobre esta bestia muerta: “Que mi cuerpo sea como esta bestia muerta si yo no guardo este pacto”.
45 ¡Observen! Dios estaba en aquel entonces en Espíritu. ¿Cómo podía Dios partirse por la mitad? Pero un día Dios se hizo carne y hábito entre nosotros: el Señor Jesucristo, el Emmanuel. Y luego, allá en el Calvario, el pacto que Dios escribió con nosotros, Él llevó a Cristo al Calvario y lo partió, alma y cuerpo. Y Él subió Su cuerpo para sentarlo a la diestra de Su Majestad, y mandó el alma de regreso aquí… o, el Espíritu a la tierra para hacer un pacto para llevar el Evangelio.
Y el mismo poder de ensamble que Jesucristo tenía, Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Y a la iglesia se le ha dado un pacto. El pacto es el bautismo del Espíritu Santo, lo cual es la simiente de Abraham: trayéndolo a Él a nosotros. Y luego Dios haciendo este pacto que todo hombre que es llamado en la gracia de Dios, por el Espíritu Santo, tiene la misma promesa que Abraham tenía de Vida Eterna. Mire.
46 Ahora, Ud. no puede tener un pedazo de papel que solo lo personifica. Ud. no puede tener un pedazo de papel que solo se le parece. Tiene que ser el mismo pedazo de papel. Y el mismo Espíritu que estaba en Jesucristo ha regresado en Su iglesia, haciendo las mismas señales, las mismas maravillas, el mismo Espíritu Santo, el mismo poder. Es el pacto que Dios les ha dado a ellos.
Y Jesús murió en el tiempo de la tarde cuando el sol se estaba ocultado, confirmando este pacto. Y el Espíritu Santo está en la iglesia esta noche guiando a la iglesia, igual como cuando Él estaba aquí cuando Él estaba guiando a Cristo. La misma manera…
El mismo ministerio que Cristo tuvo está en Su iglesia esta noche. Las mismas señales, mismas maravillas, mismo Espíritu, misma clase de obras que Jesús hizo aquí en la tierra, la iglesia tiene que hacer la misma cosa, si no es así, entonces no es la simiente de Abraham. No es la iglesia de Jesucristo. No puede serlo.
47 Así que, gente Pentecostal, ¿pueden ver que eso son ustedes? Estos otros no pueden creer en eso. Ellos no tienen nada en ellos con lo cual creer. Pero el problema de ello es, Uds. lo tienen y no lo saben. Si el diablo… si Uds. no lo captan, y él puede escondérselos y no les deja saber lo que tienen, entonces él los tiene acabados, ¿ven? Uds. no pueden fallar. No hay manera de fallar. Uds. son la simiente de Abraham. Dios ha jurado con juramente que Él los aceptaría. Amén. Allí lo tiene. Él establece Su pacto. ¡Aleluya!
Jesucristo es Su pacto. Y lo partió a Él en el Calvario, recibió el cuerpo allá arriba, y mandó de regreso al Espíritu Santo. Y cuando la resurrección venga, el mismo Espíritu que estaba en Jesucristo es la única cosa que resucitará este cuerpo para encontrarse con ese otro allá. Eso los hace Esposo y esposa. ¿Entienden lo que quiero decir?
La novia es la gente del pacto, incondicionalmente. Dios lo llamó a Ud. del mundo, le dio el Espíritu Santo —la simiente de Abraham. Uds. están esta noche con una bendita promesa. Amén. ¡Vaya! Luego si Uds. son simiente de Abraham, tienen está promesa en ustedes. Uds. creen en Dios. Independientemente de lo que suceda, el Espíritu Santo los hace creerlo de todas maneras, ¿ven?
48 El Espíritu que estaba sobre Cristo está sobre la iglesia, porque allí están la novia y el Novio. Y Él se llevó el Espíritu… “Un poquito y el mundo no Me verá más. Empero vosotros Me veréis, porque Yo estaré aún en vosotros hasta el fin del mundo”. El Espíritu y el cuerpo es llevado arriba.
Ahora, el mismo Espíritu que estaba en Cristo tiene que estar en usted o no se comparará con este pacto. ¿Entienden lo que quiero decir? Bueno ahora, ¿no están contentos esta noche que están bautizados en la iglesia de los primogénitos del Dios viviente? ¿Que el mismísimo Espíritu que estaba en Cristo está en la iglesia esta noche? ¿Y qué Uds. son parte de ello por el Espíritu Santo? ¿Estando muertos en Cristo, toman de la simiente de Abraham y son herederos de acuerdo a la promesa?
¿A que le tienen miedo? Todos los diablos del infierno no los podrían sacudir. Nada puede sacudirlos. Recibimos un Reino que no puede ser conmovido. ¡Oh, vaya! Afiáncese en estos pensamientos una vez y piense en lo que Dios ha dicho. No en su circunstancia, no en su… en nada más sino en lo que Dios ha dicho.
49 Abraham no se fijó en nada… de las circunstancias. Él no pensó en ellas. Nunca pensó en la edad de Sara ni en lo viejo que él se estaba poniendo. Él solo recordó que Dios lo había dicho. Y ese mismo Espíritu está sobre nosotros, los hijos de Abraham, haciéndonos enfrentar la misma cosa.
¿Cómo va a recibir el Espíritu Santo? ¿Cómo va el hombre a hablar nuevas lenguas? ¿Cómo va el hombre a hacer esto? La mente natural no puede recibirlo. Pero la simiente de Abraham la cual es nacida de nuevo, y la simiente de Dios… el Espíritu de Dios está en la simiente de Abraham lo cual lo hace a él creer eso, porque Dios en él lo empuja y lo hace… no mira estás cosas. Él tiene otro sentido. Eso es correcto.
El sexto sentido —que él lo cree ya sea que lo vea, guste, sienta, o huela. Él lo cree de todas maneras. Eso es correcto. Eso es correcto. Lo cree de todas maneras.
Luego cuando él toma eso, entonces Él comienza a regarlo. Cuando Él comienza a regarlo, comienza a crecer, Y toda simiente de Dios producirá solo lo que dijo.
Oh, ¿me pueden soportar solo unos minutos más, por favor? Simplemente detesto despedazar algo de esta manera, pero miren solo un momento.
50 Abraham, un poco después, llegó a los cien años. Eso viene siendo veinticinco años después. Bueno, seguía diciendo: “¿Cómo te sientes, Sara?”.
“Me siento igual”.
“Bueno, ¡Aleluya! Vamos a tener al bebé”. De cien años de edad y se fortalecía y fortalecía.
51 Alguien dice: “Oye, Sra. Jones, yo pensé que sanaste cuando se oró por ti, cuando el pastor oró por ti”.
“Bueno, ¡gloria a Dios! Él me sanó”. Eso es. Esa es la idea. Siga creyendo. Ud. es de la simiente de Abraham, lo va a creer de esa manera. Usted no puede evitar creerlo. Está en usted. Es su naturaleza. Ud. tiene que creerlo.
52 Ahora, observe aquí. Ahora, de repente, yo veo cuando él tiene noventa y nueve años. Dios se le aparece para confirmar esta cosa (el capítulo 17 de Génesis). Él se le aparece a él bajo el nombre de El Shaddai. Lo cual El Shaddai es la palabra hebrea que significa “el pecho”, o “el que tiene pechos”, como la madre con su bebé. Usted toma un pequeño bebé…
Dice ahora: “Abraham, Yo soy El Shaddai, el Dios Todopoderoso. Ahora, aunque estás viejo; tu fuerza se fue completamente. La matriz de Sara está muerta; ella tiene noventa, con la apariencia de una pequeña abuelita ahora. Una tátara, tátara abuela, de noventa años. Está bastante anciana. La gente se está riendo de ti y se está burlando de ti. Pero Yo soy Aquel que tiene pechos”.
Como una madre con su bebé inquieto enfermo. Ahora, cuando el pequeño bebé está débil y abatido, su fuerza se ha ido, la madre se lo pone en su pecho y el bebé amanta su fuerza de la madre. La fuerza de la madre llega a ser la fuerza del hijo a medida que él saca de ella.
53 Así que Él dice: “Ahora, Abraham, estás anciano, has pasado de la edad, y Sara ha pasado de la edad. Pero Yo tengo que bendecirla a través de ti, así que solo recárgate en Mi pecho y solo continúa amamantando”. Amén. ¡Aleluya! “Yo te daré tu fuerza. Saca de Mí”. ¡Oh, vaya!
Ahora, observe. ¡El que tiene pechos! No uno, sino dos. “Él fue herido por nuestras rebeliones, por Sus llagas hemos sido curados”. Solo voltee su cabeza si Ud. necesita sanidad. Amén, ¿ve? “Yo soy el Dios con pechos”. Eso es lo que significa.
En tantas palabras: “Abraham, yo soy el Dios con pechos. Ahora, lo que tengo que hacer, Yo te doy Vida Eterna por amamantar de aquí. Ahora, voy a hacer algo de sanidad Divina en tu cuerpo si amamantas de aquí”. Amén.
54 Él es el mismo El Shaddai esta noche. Él no cambia. Y su pacto con la gente tiene el mismo privilegio para sacar del mismo recurso que el padre Abraham tuvo que sacar, porque Dios juró por el mismo pacto que Él nos daría la promesa. ¡Aleluya! ¡Oh, vaya! Allí lo tiene. Allí es donde mi esperanza está edificada en nada menos sino en la Sangre de Jesús y Su justicia, cuando todo alrededor de mi alma ceda, Él es toda mi esperanza y para quedarse. En Cristo, la Roca sólida me pararé; todos los otros terrenos son arenas movedizas. Allí lo tienen.
El Shaddai, el pecho, el Dios con pechos. “Si Ud. necesita salvación para su débil alma, saque de este lado. Si Ud. necesita sanidad para su cuerpo, saque de este lado; porque Mi pacto fue con Cristo, Mi Hijo. Y allí Él fue herido por las transgresiones de ustedes. Y por Sus llagas, han sido Uds. curados. Yo soy el Todopoderoso. Solo recárgate aquí y empieza a sacar de esas promesas”.
55 Tómelas en su corazón esta noche y solo comience a sacar de ellos. “Dios, Tú lo prometiste. Señor…”. No me importa cómo se sienta mañana, cómo se vea. “Gloria, estoy sacando de esa promesa”. Observe cómo la fuerza comienza a renovarse, cómo las cosas comienzan a enderezarse, cómo los brazos comienzan a moverse, cómo los ojos comienzan a avivarse, cómo los corazones comienzan a latir normal. El Dios con pechos. “Estoy sacando. Bueno, no me importa cómo me siento, cómo me veo. Yo estoy sacando de ese pecho”.
“Señor, Tú lo prometiste. Yo soy la simiente de Abraham. Yo soy Tu hijo y estoy sacando de esta promesa. Es Así dice el Señor. Te creo a Ti. Tal vez estoy más enfermo que nunca, estoy todavía sacando. No titubeo con incredulidad de la promesa de Dios, sino que me fortalezco en fe, dando gloria a Dios por la promesa que Él dijo que sería así”. ¡Aleluya!
Yo sé que me van a llamar un santo-rodador, así que mejor empiezo ahora mismo. Lo soy. Eso es correcto. Oh, si se requiere de un santo-rodador para llegar al Cielo, entonces yo soy un santo-rodador.
56 Observe. “Yo soy el de los pechos. Solo acércate a Mí”.
Ahora, quiero darles un consuelo rápidamente, si puedo en esto, y mostrarles ahora cómo Dios fue… Él no hizo algo bueno mientras Lot estuviera cerca. Eso es correcto. Él tenía que deshacerse de Lot. Él lo llamó para que se separara y él se llevó a Lot con ellos. Y Lot todo el tiempo fue un medio descarriado de todas maneras.
Así que él descendió allá a Sodoma y Gomorra, y después que se deshizo de Lot allá abajo… Toda la ciudad de Gomorra… Sodoma y Gomorra fueron quemadas. Entonces Dios se le apareció a Abraham. Él dijo: “Ven afuera y mira alrededor ahora y ve lo que posees”. Amén.
Bueno, me gusta eso. “Ven afuera y míralo. Camina del Este al Oeste. Todos es tuyo. Tomaste el camino con los pocos despreciados del Señor, ahora, eres heredero de todo eso”. Amén. “Todo te pertenece ahora, Abraham. Yo te lo doy. Incondicionalmente. Tú no lo mereces, pero Yo te lo doy de todas maneras”. Amén.
Bueno, yo no merezco esto, pero Él me lo dio de todas maneras. Así que voy a caminar al Este, Norte, Oeste, y Sur, y ver lo que me pertenece en el Reino de Dios. Todas las cosas son mías. Amén. Levantémonos y caminemos alrededor, veamos cómo se ve. Vaya, se siente bien tomar a Dios por fe.
57 El doctor dice que Ud. no puede sanar, pero Dios dijo que sí podía. Así que solo tomaré la Palabra y de esa manera lo creo. Sí, señor. “Oh, estoy todavía más enfermo que anoche”. No hace ninguna diferencia. Solo hace que crea más fuerte, será un milagro mayor mañana en la noche para que yo lo reciba. Amén. Esa es la simiente de Abraham. No titubee de la promesa de Dios.
El doctor hizo todo lo que podía, eso es todo lo que él podía hacer. Pero Dios no ha hecho todo lo que Él puede. Cualquier trabajo que sea demasiado grande para Dios, yo no lo puedo abordar. Así que yo solo se lo encomiendo a Él y sigo adelante.
58 Noten. Ahora, tendremos que darnos prisa. Solo sigo pensando en ese reloj y sabiendo que todos Uds. tienen que ir a la Escuela Dominical en la mañana. Escuchen, solo un momento. Quiero darles un poco de consuelo.
Usted sabe, ¿creen que la Biblia está escrita para que Uds. puedan leer entre líneas, como he dicho? Uno lee entre líneas. Las líneas están bien, pero hay un entre líneas.
59 Ahora, la Sra. Branham sentada allá atrás mirándome. Cuando ella me escribe una carta, cuando estoy en el extranjero, ella dice: “Querido Bill, estoy pensando en ti esta noche. Yo te amo. Y estoy sentada aquí con los niños. Ciertamente te extraño”. Oh, eso es lo que ella está diciendo, pero entremedio de eso, yo estoy simplemente pensando muchas más cosas de las que ella está pensando. Yo la amo. Ella me ama a mí y yo sé cómo ella escribe, ¿ven? Así que esa es la relación entre nosotros.
Y cuando Ud. se enamora con Dios, Ud. solo lee entre líneas, ¿ven? Él dijo: “Por Sus llagas hemos sido curados”. Sí, Señor, yo sé por qué. Porque, ¿por qué? Tú no podrías rechazar a Tus propios hijos, ¿ven? Tú tienes empatía por Tus hijos. ¿Lo ve? Ud. solo lee entre líneas.
60 Ahora, observe. Escuchen atentamente ahora. Y pónganse su chaqueta. Yo prediqué esto hace como tres años en una conferencia Bíblica en una ocasión, y hermano, si les contara mi oficina fue tapizada con cartas y todo tipo de críticas que alguna vez haya escuchado. Y luego escuché que alguien tomó eso y fue y escribió un librito sobre eso. Así que se dispersó de alguna manera.
Pero mire, en la revelación. Note esto. La gente ha empezado a recibirlo un poquito más ahora a medida que se tranquiliza y lo observa mejor, ¿ven?
[Espacio en blanco en la cinta]
Una mula, usted sabe, de espaldas en el establo, no se ve bien. Está bien. Solo siga mirándolo un rato. Dios lo traerá a cumplimiento. Él les mostrará en dónde está.
61 Ahora, quiero darles un poco de consuelo, a Uds. queridos ancianos santos del Dios viviente que han batallado por tanto tiempo y ahora se están quebrantando, envejeciendo. Ahora, voy a terminar en unos cinco minutos. Escuchen atentamente ahora.
Aquí estaba Abraham, cien años de edad. Sara, noventa. Dios dijo: “Yo aún te voy a dar ese bebé. Yo me acuerdo de Mi promesa. Lo has creído durante todo el trayecto y Yo te lo voy a dar”.
Sara se rió en la tienda. El Ángel del Señor supo lo que ella habló al respecto.
Ese no era el Ángel del Señor; ese era Dios Mismo. Abraham dijo que lo era. Él traía ropa como un hombre, todo lleno de polvo, vino de una tierra lejana. Pero Abraham vio a Dios cara a cara allí. Pues, Él salió y miren lo que Él hizo. Él comió carne. Abraham fue y mató un becerro, sacó un poco de mantequilla. Y Sara amasó e hizo unos panes cocidos debajo del rescoldo, los trajo. Y el Todopoderoso, con polvo en Sus ropas, se sentó y comió becerro y bebió leche y comió tortas calientes. Esa es la Escritura, si Uds. quieren creerlo. Eso es correcto. Él solo desapareció justo frente a Abraham. ¡Oh, vaya! Yo sentí para dónde se fue eso. Pero es la verdad.
62 Ahora Él dijo: “Abraham, de acuerdo al tiempo de la vida, te voy a visitar”. Sara fue… para adentro. El Ángel dijo… o, el Señor dijo: “¿Por qué se rió, Sara?”.
Ella dijo: “Nunca me reí”.
Dijo: “Oh, sí lo hiciste”. Él todavía es el mismo esta noche, ¿no es así? Él sabe lo que está en su corazón y lo que está sucediendo. Claro que sí.
“¿Por qué te reíste?”.
Ojalá tuviéramos el tiempo para quedarnos en estas cosas un poquito más. Muy bien.
63 Noten. Ahora aquí está Sara. Ella envejeció, una pequeña abuelita. Y aquí estaba Abraham, con una barba blanca larga, de cien años de edad. Ahora, para detener sus pensamientos antes que empiecen en su mente, la Biblia dice que ambos estaban bien entrados en días. Y años antes de esto, Abraham cayó sobre su rostro y se rió cuando pensó en la mera idea que él siendo un hombre viejo y su esposa acabada igual que él, pudiera alguna vez tener un hijo por Sara. ¿Es eso cierto? Ahora, ellos estaban viejos, ambos.
Ahora, notamos que inmediatamente después de esto cuando Dios hizo Su pacto… o, Él le mostró a Abraham… Ahora, esto no está escrito justo en la Escritura, pero lean entre líneas conmigo ahora.
Ahora, cuando Él le mostró a Abraham lo que iba a hacer, Él le hizo a la gente una manifestación de eso, a ellos. Ahora observe. Ahora, Él les dijo que los iba a bendecir. Ahora, ministros, ahora bajen sus pistolas por un minuto. Pero fíjense.
64 Sabemos que Dios tenía que hacerle algo al vientre, de todas maneras, de Sara, ¿no es así? Ella llevaba todos estos años estéril, casi de cien años y era estéril. Bueno, para poder… Esta es una audiencia mixta, pero Uds. escuchan a su médico, yo soy su hermano. Para poder hacer algo para lograr esto, Él tenía que volver a crear algo en el vientre de la mujer para hacerla fértil. ¿Es eso correcto? Para poder hacer eso, Él tenía que estimular su corazón, porque ella no podía entrar en labor de parto de esa manera —una mujer de cien años. ¿Es eso correcto? No podía hacerlo. Muy bien.
Y otra cosa, ¿qué de las venas de leche? Dios no parcha las cosas. Él hizo a Sara una mujer nueva. Él la hizo una hermosa mujer joven otra vez, y él hizo a Abraham un hombre joven otra vez. Él solo los regresó así para mostrar lo que nos va a hacer en el rapto a nosotros.
Oh, Ud. dice: “Hermano Branham, eso es ridículo”. Muy bien, los seguiremos durante un minuto.
65 Sabemos que inmediatamente después de eso, hicieron un pequeño viaje y fueron a Gerar. ¿Es eso correcto? Mídanlo en su mapa — trescientas millas y algo en camello. Todo un viaje para un par de ancianos como ellos. La abuela aquí, un bastoncito y un pequeño chal, aquí viene, y Abraham; trescientas millas [482 Km. Trad.] y tanto hasta Gerar. ¿Es eso correcto? La Biblia dice que fueron para allá.
Y saben que lo más extraño fue que, después que la abuelita y ellos llegaron allá, y el tátara, tátara abuelo Abraham, con una barba larga blanca, una pequeña abuelita con su pequeño chal en ella. El rey de Gerar estaba buscando una novia —todas esas hermosas mujeres que había en el lugar. Pero cuando él vio a Sara, dijo: “Allí está la que yo quiero”. Una abuelita con un chal sobre su hombro, la cosa más hermosa en el mundo. ¡Ridículo! ¡Tonterías! Ella no era una abuelita. Dios la regresó de nuevo a una hermosa mujer joven. Eso es lo que Él va a hacerle a cada uno de Uds. en el rapto. Sí, señor.
66 Y la puedo ver a ella ahora, el rey buscando por todas partes entre esas muchachas bonitas. Mira. Pero cuando ve a Sara, él dice: “Esa es por la que he esperado”. Se pueden imaginar a una abuelita: “Esa es por la que he esperado”. No, ella era una muchacha hermosa, de vuelta a los veinticinco años aproximadamente, o algo como eso. Abraham un hombre joven y fornido otra vez.
Dios le dijo a él qué… Él le mostró lo que iba a hacer —lo que el pacto es con Uds. Lo que Él hizo con Sara y Abraham, Él lo a hacer con Ud. abuela, y con usted, abuelo, la misma cosa.
67 Ahora, observe. El Rey de Gerar se enamoró de ella. Y Abraham mintió. Dijo: “Esa es mi hermana”. Esto va a sacudir a la gente de la santidad. Dijo: “Esa es mi hermana”.
Y el rey se la llevó y se iba a casar con ella, y la tenía allá, y la arregló, quizás, y le puso toda la pintura en ella, o lo que sea que hacían las otras. Él era el rey. Él hacía lo que quería. Y de repente, él pudo haberle puesto manicura en su cabello, usted sabe, o como llamen a esa cosa que hacen con eso, y la arregló. Él se iba a casar con ella. Ella era una buena mujer del Espíritu Santo, así que no usaba esa cosa, ¿ven? Él la tuvo que arreglar, así que se quería casar con ella a su manera.
68 Entonces, hallamos que esa noche después que él se bañó y se acostó y extendió sus grandes pies en la cama de esa manera, dijo: “Oh, vaya”. Dijo: “Señor, estoy tan feliz porque me diste esta hermosa muchacha”. Ignorando todo el tiempo el hecho que era la esposa de otro hombre. Y mientras estaba acostado allí… Ahora recuerden, él era un hombre justo. Y luego cuando se durmió, el Señor vino a él y dijo: “Eres igual a un hombre muerto”.
Pues, él dijo: “Señor, ¿por qué soy como un hombre muerto?”.
Dijo: “Bueno, tienes allá a la esposa de otro hombre”. Miren a Dios en Su gracia soberana protegiendo la línea de sangre por la que vino Jesús. Eso es correcto. Dios lo hará, no se preocupe. Él se encargará del resto de ello. Ud. solo déjelo a Él en paz. Solo encomiéndese a Él; Él se encargará del resto. Dijo: “Eres como un hombre muerto”.
Pues, él dijo: “Señor, Tú conoces la integridad de mi corazón”. Pues, él dijo: “Tú sabes que ella me dijo: Ese es mi hermano, y él me dijo: Esa es mi hermana.
Él dijo: “Sí, lo sé. Yo lo sé. Yo conozco la integridad de tu corazón y por esa razón te guarde de cometer pecado en contra de Mí”.
69 Miren. Aquí está la gracia. “Yo sé que eres un buen hombre, un hombre justo, y todo. Pero no escucharé tu oración. Su esposo es Mi profeta”. Piénselo. Un pequeño mentiroso, descarriado.
Ud. dice: “Hermano Branham, hice algo el otro día. Tengo miedo que el Señor no me sanará esta noche”. Oh, sí, Él lo hará. No tenga temor. Ud. es un Cristiano, solo quédese quieto. Arrepiéntase de lo que ha hecho, siga adelante, ¿ve? Eso es correcto, ¿ve? Dice: “Yo me descarrié, hermano”. Eso no hace ninguna diferencia. Arrepiéntase y siga adelante, ¿ve? Usted está asustado.
La primera cosita aparece, usted voltea su rostro a otro lado. Piensa que Dios lo va a condenar. ¡Arrepiéntase! Eso es todo. Arréglelo. Ud. dice: “Bueno, yo…”.
70 Ahora espere. Allí estaba Abraham, y cualquiera sabe que Dios le dijo a Abraham que no se fuera de Palestina. Y en cada vez que una persona desobedece a Dios, se descarría. ¿Es eso correcto? Y debido a la sequía, Abraham, en lugar de pararse, enfrentando la música, fue e hizo exactamente lo que Dios le dijo que no hiciera.
Entonces si Ud. hace lo que Dios le dice que no haga, Ud. está descarriado. Así que Abraham estaba sentado allá descarriado y diciendo una mentira. Pero Dios no podía rechazar a Su hijo. Él le dio la promesa, incondicionalmente.
Él dijo: “Ese es Mi profeta. Regrésale a él su esposa y restáurale. Si no lo haces, eres igual a un hombre muerto. Y deja que él ore por ti”. ¿Quién? ¡Aleluya! ¿Quién? No ese que es más santo que tú, sino Mi profeta sentado allá afuera. Yo escucharé su oración“. ¡Aleluya! Allí está la gracia de Dios hacia la iglesia del Espíritu Santo, y Uds. no lo reconocen.
71 La misma cosa que ese profeta asalariado Balaam vio cuando miró hacia abajo a Israel y pensó que seguramente un Dios santo maldeciría a un pueblo que había vivido con sus madres y todas las cosas que habían hecho, las cosas ordinarias y vulgares. Pero Él no pudo ver esa Roca herida, y esa serpiente de bronce yendo delante de Israel, haciendo expiación.
Ese es el problema esta noche. La gente mira abajo y dice: “Pentecostés hizo esto, y Pentecostés hizo aquello. Y ellos son de esta manera y aquella manera”. Fallan en ver la Roca herida, Jesucristo, yendo delante de ellos en el poder de la resurrección del Espíritu Santo. Todavía es el pueblo del pacto.
Yo sé que hablan de ustedes. Dicen: “Este predicador huyó con la esposa de este hombre”. Pero allá en sus filas ellos hicieron la misma cosa. No me cuente; yo salí de eso. Yo lo sé. Ellos simplemente tienen demasiado prestigio para ahogarlo. Y Uds. tienen que pararse y soportarlo. Eso es correcto.
72 Pero si Uds. tienen el Espíritu Santo, Uds. son hijos de Dios, son de la simiente de Abraham. Uds. tienen un pacto incondicional escrito en su corazón por el mismo Dios Todopoderoso, quién no puede retractarse. Amén. Él juró que no lo haría. ¡Aleluya! Cada promesa en la Biblia es mía, cada capítulo, cada versículo, cada línea. Estoy confiando en Su amor Divino. Cada promesa en la Biblia es mía.
Los hijos de Dios, incondicionalmente. Ud. no merece su sanidad esta noche. No hay ni uno de nosotros aquí que merece siquiera escuchar el Evangelio. Ninguno de Uds. merece la gracia de Jesucristo, ninguno de nosotros. Estamos todos incluidos. Pero Dios, por gracia, lo ha hecho de todos modos. Eso es correcto. No hay ninguno de Uds. que merezca su sanidad. Cada uno de Uds. debe morir; yo también. Todos nosotros. No merecemos vivir en la tierra. Eso es correcto. No merecemos ver la creación de Dios.
Pero Dios nos lo ha prometido y Él no puede mentir. Él juró que lo haría. La sanidad nos pertenece. Amén. La salvación nos pertenece. El Espíritu Santo nos pertenece. El cielo nos pertenece. Ahora somos hijos de Dios. Ahora estamos sentados en lugares celestiales en Cristo Jesús. No hay nada que nos pueda dañar.
73 El mismo Dios estaba observando a Abraham y sus errores. Dios hizo que Abraham pagara por eso. No piensen que él se salió con la suya. Pero Dios no echó fuera a Abraham. Él solo hizo que Abraham se arrepintiera por ello.
Y Uds. piensan que no son dignos de ser sanados esta noche. Eso tiene mucho… Ahora, la razón por la que estoy diciendo esto es porque yo sé lo que están pensando. Esa es la razón por la que lo hago durante la noche, buscando la dirección por donde se mueve el espíritu de la iglesia.
Alguien dice: “Bueno, sencillamente yo no soy digno. Me imagino que tal vez hice esto”. Sáquese eso de la mente. Seguro, Ud. no lo es, y nunca lo será, pero Jesús sí lo es, y Él es Aquel Quien se lo dio a usted. Él es Aquel Quien pagó el precio“. Todo aquel que quiera, venga y tome de las fuentes del agua de la Vida gratuitamente.”. Vida. Dios les bendiga.
74 Oh, detesto hacer pedazos algo de esa manera, pero espero que hayan captado lo que quiero decir. Dios ha hecho un pacto incondicional. Él juró por la muerte de Jesucristo. Él mandó el Espíritu Santo de regreso sobre Ud. para que fuera una confirmación de que el pacto es con Ud. Hermano, no quiero que el diablo les robe eso.
No piensen que estoy loco. Me imagino que tal vez lo estoy, pero déjenme en paz. Puesto que entonces soy feliz loco. Permítame decirle algo. Yo prefiero estar de esta manera que de la otra manera como solía estar.
75 Escuchen. Ustedes son el pueblo del pacto de Dios. Dios desgarró una parte de Cristo en el Calvario, haciendo el pacto, jurando por Sí Mismo. Y Él se llevó el cuerpo arriba al Cielo, el cual regresará un día, pero el Espíritu Él mandó de regreso para guiar a la iglesia. La misma vida que estaba en Cristo está en la iglesia esta noche, por el Espíritu Santo, haciendo y actuando y realizando las mismas cosas que Él hizo cuando estuvo aquí en la tierra. Uds. lo han recibido. Tienen el Pacto. Esta escrita para Uds., habiendo Dios jurado. Uds. no pueden fallar. Eso hace enojar al diablo, seguro que sí, cuando Uds. se dan cuenta de quiénes son.
No tema concerniente a la criatura, hermana. Dios lo ha hecho, así que no tema concerniente al bebé, hermana. No haga eso. Solo diga: “Dios, yo ahora lo acepto. Es mi propiedad personal. Yo soy un creyente. Yo lleno este cheque y digo: En el Nombre de Jesús, acepto eso”. Eso es todo.
Y el diablo dice: “Bueno, no eres mejor que nadie”.
“Pero, ¡Gloria a Dios!, yo lo tengo de todas maneras”. Amén.
Abraham… Mañana: “¿Cómo te sientes?”.
Bueno, Ud. no se siente diferente, pero: “¡Alabado sea Dios! Lo voy a recibir de todas maneras. Dios así lo dijo”. Eso es correcto.
“¿Cómo sabes?”.
“Yo tengo el pacto”.
76 Ahora, a la gente con el pacto Él les dice esto: “Cualquier cosa que deseen como Cristiano, cuando oren, crean que lo recibirán, (Solo aférrese a ello) les será dado”. ¿Es eso correcto? Les será dado. Solo aférrese bien a eso, porque Dios juró que lo haría. Estoy escuchando una confirmación. “Yo me voy, de vuelta al Padre, y después, el Espíritu Santo vendrá y Él confirmará todo lo que he dicho. Él estará con vosotros. Él continuará este ministerio hasta que Yo regrese otra vez”.
Y aquí estamos sentados en este edificio esta noche sintiendo el mismo Espíritu Santo que cayó en el día de Pentecostés. El mismo Espíritu Santo que guió a Abraham; el mismo Espíritu Santo que llevó a cabo los milagros en la iglesia primitiva; las mismas señales y maravillas, el mismo Bautismo, los mismos resultados. ¿De qué nos preocupamos tanto? Dios juró que lo haría. No puede perder. No puede perder, Dios así lo dijo. No hace ninguna diferencia lo que alguien más dice. Dios así lo dijo. Dios les bendiga.
77 Nuestro Padre Celestial, te damos las gracias esta noche porque Tú has pensado en nosotros que nos diste este pacto con Jesucristo, el Hijo de Dios. Oh Padre, permíteme un día tener la manera o los medios para que pueda explicar lo que siento en mi corazón. Y oro que Tú bendigas a esta gente que está aquí esta noche. Señor Dios, déjales saber que somos… No somos fanáticos. Tú sabes eso, Padre, que nosotros no somos fanáticos, aunque, se nos clasifica de esa manera. Pero te amamos a Ti y te creemos. Y Tú estás aquí confirmando que cada cosa que hemos dicho es la verdad.
Así que danos coraje esta noche, danos fe, danos liderazgo. Y deja que el Espíritu Santo, el verdadero y Divino Líder del Nueva Testamento, de la iglesia del Espíritu Santo, que nos guíe a todos a la fe perfecta, al perfecto amor el uno por el otro. Haznos, Señor, tan enamorados que sería difícil dejar el edificio. Simplemente ata nuestros corazones como uno solo, y que podamos estar unánimes.
Y que el mismo Espíritu Santo que vino en el día de Pentecostés que salió para traer a la simiente de Abraham a la promesa de Dios, que Él haga Su trabajo esta noche, aquí en este edificio. Porque lo pido en el Nombre de Jesús. Amén.
78 Siento mucho haberlos detenido tanto tiempo; honestamente, lo siento. Pero solo comienzo… Ojalá hubiera recibido una educación o algo para poder expresarme de la manera que lo siento. No puedo. Simplemente no puedo, pero mi corazón está ardiendo con ello, y yo trato de sacarlo. Babeo demasiado. Yo he estado comiendo mucho de las uvas nuevas de Canaán, eso es lo que me hace babear. Así que solo no le presten nada de atención a eso. Así que yo amo al Señor Jesús.
Y no estoy aquí para que me miren. Estoy aquí para representar a mi bendito Redentor, Jesucristo. Y no estoy aquí con palabras hinchadas, no sé ninguna. No me interesa aprender ninguna. La única cosa, la palabra más grande que yo sé es J-e-s-ú-s, y eso es cierto. Y Él es el que amo. Él es el que deseo conocer. Él es el que deseo que esté aquí y por Su gracia representarlo por medio del poder Divino.
Si yo pudiera predicar el Evangelio como algunos hombres, probablemente dejaría de orar por los enfermos y predicara el Evangelio. Siendo que no puedo predicar el Evangelio, entonces lo único que puedo hacer es orar por los enfermos. Ese es mi llamado. Eso es lo que hago. Que el Señor les bendiga ahora.
79 Voy a llamar la línea de oración. Y ahora, mañana no tienen que levantarse muy temprano para ir a trabajar, pueden… Tengamos una pequeña línea de oración y que todos…
¿Cuántos creen, ahora, que el Espíritu Santo, la vida de Jesucristo está aquí en la tierra llamando a la simiente de Abraham al arrepentimiento? Veamos sus manos. Entonces si lo están, no pueden decir… Yo no puedo decir que Uds. lo están, y Uds. no pueden decir que yo lo estoy. Yo creo que Uds. lo están, y creo que yo lo estoy. Si lo estamos, tenemos un pacto incondicional. ¿Es eso correcto? Que Dios por gracia…
No porque Ud. dice: “Bueno, Hermano Branham, déjeme decirle, yo le pagué mucho a una mujer viuda en una ocasión y le di algo de dinero. Yo sé que soy salvo”. Hunh-uh. “Yo dejé de fumar, de beber y…”. Eso nunca fue lo que a mí me salvó. No, no. “Yo fui salvo porque, hermano, sentí como gritar”. Hunh-uh. Eso no me salva. Yo soy salvo porque reuní las condiciones de Dios. Eso es, ¿ven? Mire, yo podría dejar de beber, fumar, apostar, y todo como eso, y todavía no ser un Cristiano. Sí, señor.
80 Mire. No hace mucho dije, predicando un mensaje en la iglesia, yo dije: “El robar no es pecado. Mentir no es pecado. Cometiendo adulterio no es pecado”. No pude decir más que eso cuando una pequeña madre Metodista (Santificada, Ud. sabe) se levantó, ella dijo: “Entonces, Rev. Branham, ¿a qué le llama pecado?”.
Yo dije: “Eso no es pecado. La incredulidad es pecado”. Eso es el atributo del pecado. Ud. hace eso porque no cree. Porque Ud. no cree en Jesucristo, que lo hace… entonces puede mentir, robar. Pero cuando Ud. es un creyente, no hace eso, ¿ve? Eso es correcto. Esa es la razón que Ud. hace eso es porque no…
Jesús dijo: “El que oye Mis Palabras y cree al que Me ha enviado, tiene Vida Eterna”. Ud. pudiera decir que cree. Pudiera tratar de personificar un creyente, pero cuando en verdad cree, eso lo concluye. Eso es todo. Solo dos cosas: fe e incredulidad. Esos son los únicos dos sentidos que le quedan al hombre sobrenatural.
81 El hombre natural tiene cinco sentidos. El hombre sobrenatural, el espíritu, tiene dos sentidos. Esos son ya sea fe o incredulidad. Ud. tiene que tener uno de ellos. Si está poseído con uno en esta noche, Ud. es Cristiano. Si está poseído con el otro, Ud. no es Cristiano.
No importa si Ud. nunca ha hecho algo pecaminoso en su vida, que sea de su conocimiento, Ud. sigue siendo un pecador, porque nació en pecado. Pero no importa lo que ha hecho… Pudiera ser una prostituta en la calle. Si Ud. cree en su corazón que Jesucristo era el Hijo de Dios, se arrepiente y lo acepta como Su Salvador, Ud. es un Cristiano y un creyente. Eso es correcto, ¿ven? Eso es todo. Esas dos cosas.
Si Ud. viene esta noche como creyente, se va a ir sanado. Si viene aquí como incrédulo, se va a ir de la misma manera que subió. Eso es correcto. ¿No es así? Solo tenga fe.
82 Muy bien. ¿En dónde está Billy? ¿Qué tarjetas de oración repartiste? Me enredé aquí tratando de hablar y… ¿Qué? “O”. Bueno, ¿qué tantas? Tienen las “O”. ¿Cuál de las “O” fueron las últimas de anoche? ¿Estás seguro de eso? “O”, del 1 al 100 con la letra “O”.
Muy bien. Hemos estado llamando quince al mismo tiempo. Y tal vez, algunas veces, llego a esas, algunas veces… si tengo el tiempo, llego a veinticinco o treinta en una noche. Pero depende cómo obren las visiones. Si solamente voy pasando a las personas, puedo llegar a todo el grupo. Pero cuando comienzan las visiones, entonces una visión toma más de Ud. que dos horas de dura predicación. Eso es cierto. Uno simplemente no sabe en dónde se encuentra, por poco, solo se abre en otro mundo y….
Miren a Daniel. Dijo que él vio una visión, fue turbado en su cabeza durante muchos días. Él se afectó, usted sabe. Y miren, cuando llegan muchas visiones, está sujeto a debilitarlo a uno.
83 Muy bien. O-1 al… Tomemos la última parte de esas esta noche. Eso sería del 7… 85…. 85, 90, 95, 100… sería 85. ¿Quién tiene la O-85? Veamos si… Levanten su mano. ¿Alguien tiene la O-85? ¿La dama allá? Venga para acá, por favor. 86. ¿Quién tiene la 86? Muy bien, dama, venga para acá. 87. ¿Quién tiene la O-87? Levante su mano. O-87. ¿La tiene allá atrás, dama? No. O-87. ¿Quién tiene la O-87? ¿La dama aquí?
Muy bien. 88. ¿Quién tiene la 88? ¿Levantaría su mano? ¿Quién tiene la O-88? Dama, ¿vendría para acá? 89. ¿Quién tiene la 89? ¿Levantaría su mano? Alguien, ¿Tarjeta de oración O-89? ¿La dama allá atrás? O-89. Venga para acá, dama, eso es correcto. 89. 90. ¿Quién tiene la O-90? ¿Tarjeta de oración O-90? ¿El hombre? Muy bien. 90, 91. ¿Quién tiene la 91? Levante su mano. 91, 92. ¿Quién tiene la 92? 92. ¿Tarjeta de oración O-92? ¿Levantaría su mano? O-92-92. Permítame hablar otra vez. Alguien que hable español. O-92. ¿Tarjeta de oración O-92? ¿Levantaría su mano?
Alguien mire a su compañero al lado, podría ser sordo. Miren a los niños aquí. Que venga uno de los ujieres. ¿Es Ud. ujier, señor, sentado allí? Mire aquí y vea esas tarjetas de los niños. ¿Alguien más…? Miren la tarjeta de oración del hombre. ¿O-92 o 93? 3. Muy bien. 93, 94, 95, 96, 97, 98, 99… 99, 100. Muy bien. Fórmense aquí arriba. Ahora, ¿consiguieron la O…?
84 ¿Qué fue eso? Sí. Muy bien. Hermano Ballar.
[El hermano hace un anuncio: “La Sra. Mel Rosenneck la requieren en uno de los hospitales inmediatamente. Pero llame a Broadway 6-2664. Sra. Mel Rosenneck llamado a Broadway 6-2664”]
Inclinemos nuestros rostros. Si esa es una emergencia, vamos a inclinar nuestros rostros.
Padre Celestial, si Tu hija está aquí esta noche y Satanás está tratando de hacer algo malo, como Tu iglesia, como el cuerpo de Jesucristo que tiene poder para atar o desatar aquí en la tierra, ahora nosotros reclamamos eso, y Satanás no nos lo puede robar porque fue dado por gracia soberana. Y pedimos que la mujer, o la persona que está en el hospital que está muy enferma o lo que esté mal, que las misericordias de Dios desciendan sobre esa persona y Satanás se aleje, y la persona pueda ser sanada. Y bendice aquella que está aquí que ha escuchado al mensaje, y que cuando lleguen allá ungidos con este Espíritu, yo lo envío en el nombre de Jesús. Que impongan manos sobre el paciente y que el espíritu de vida regrese al paciente y vivan, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
No tema. Quien sea usted, cuando llegué allá, ponga sus manos en el paciente y no tema. Solo crea. Ud. verá la gloria de Dios. Muy bien.
85 Discúlpenme, solo un momento. Ahora, amigos Cristianos, ¿Están todos orando conmigo ahora en un mismo acuerdo? Esto es tan duro. Podría parecer extraño, pero el cambiar de la predicación o entrando a eso, ahora uno tiene que bajar a otra cosa, a un don Divino. Todo es del Espíritu Santo. Uno hace esto. Un dedo trabaja por este lado. El oído, la nariz, los ojos, todo es parte del cuerpo, pero Ud. está cambiando de uno a otro, ¿lo ven?
Me pregunto si podríamos cantar ahora Solo Creed, si los músicos por favor, si tocan solo un poquito. Gracias, hermana.
Ahora, madres, mantengan cerca a sus hijos. Hay epilepsia aquí esta noche. Esa es una de las cosas que se aleja de mí —es la epilepsia.
Ahora, tengan fe. Créanme mientras les enseño de Jesucristo. Pablo dijo: “Sed seguidores de mí como yo de Cristo”. ¿Es eso correcto? Y si yo les digo algo… Tal vez pasaron hombres por aquí. De todo llega por estas ciudades, no solo por aquí, pero por todas partes. Tienen toda clase de esto, aquello y lo otro. Yo lo sé, amigos Cristianos. Pero eso no le resta a lo verdadero.
Si un hombre habla y Dios confirma lo que el hombre dijo, Uds. no tienen el derecho de dudar de él. Pero si un hombre habla y Dios no habla con él, entonces Uds. tienen el derecho de dudar de esa persona, porque ese es solo un hombre.
86 Y si yo les digo que tengo poderes para sanar a la gente, sería un mentiroso. Si les digo que tengo alguna manera de sanar a una persona, sería un mentiroso. Pero lo único que tengo es un don de Dios, ¿ven? Y eso fue dado por gracia, no para mí, sino para ustedes. Y es un don Divino.
Y en lo que concierne a ver visiones, mi Biblia está en mi mano, Dios Todopoderoso Quien está parado aquí ahora sabe que eso es verdad. Dios me muestra visiones. Eso es exactamente la verdad. Pero ahora el sanar, yo no tengo poderes. Nadie más los tiene. No hay poder en el hombre para sanar. La única cosa que podemos hacer, podemos orar. Y la oración es el arma más poderosa que se ha colocado en las manos de alguien. Así que oren junto conmigo unánimes ahora, mientras tarareamos este canto. Vamos a tararearlo una vez, ¿ven?
[El Hermano Branham comienza a tararear Solo Creed].
Simplemente el efecto de eso. Espero que no crean que les estaría diciendo una mentira. Pero el Espíritu Santo está aquí mismo ahora, aquí mismo. Eso es lo que me preocupa todo el tiempo, evita que le hable a la gente. Pensando siempre que no habrá respuesta. Pero es así.
Todas las cosas son posibles.
87 Ahora, Padre, por estos pañuelos, la gente los está esperando. Y mientras sé que Tu Espíritu está aquí ahora… Y este hermoso grupo de gente ha escuchado, han estado sentados aquí desde las cuatro o cinco de la tarde, cansados, pero sin embargo, están esperando. La simiente ha sido sembrada. Y ahora, Señor, mientras Tu Espíritu está en Tu siervo, pongo mi cuerpo abarcando estos pañuelos. Y te pido, oh Dios, que tengas misericordia de cada uno de ellos y los sanes.
Y yo sé que el gran San Pablo tomaba de su cuerpo pañuelos y delantales. Y sabemos que no somos San Pablo. Pero no era Pablo, eres Tu, Padre; el Señor Jesús Quien vino y realizó esto y ayudó a la gente a tener fe en Tu siervo. Y aceptaron a Pablo como Tu siervo. Y esta noche, Señor, estos que creen que yo les he dicho la verdad, confirma Tu Palabra, Señor, para que cuando reciban este pañuelo, sabrán que eres Tú y no Tu siervo. Concédelo en el Nombre de Jesús. Amén.
88 Ahora con perfecta reverencia. Y ahora en el Nombre de Jesucristo el Hijo de Dios, tomo cada espíritu en el edificio bajo mi control para la gloria y la resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
¿Cómo le va? Veo que tiene una de las fotografías. Bueno, esto está muy bien. Solo quiero hablar con usted un momento. Y, me supongo, que somos desconocidos el uno al otro, así que yo no la conozco. Pero nuestro Señor la conoce a usted y me conoce a mí. Hablemos solo un momento sobre la fotografía, por favor. Muy bien. Ud. tiene la pequeña historia allí de cómo sucedió, aquí mismo. Sí, señora. Eso fue firmado por George J. Lacy. Él es uno de los mejores en investigación y huellas y cosas que hay en el mundo me imagino. Y esa pequeña Columna de Fuego, que se ve allí, hace un tiempo sucedió un milagro con eso. Y la dama lo puso en una fotografía (Muchos lo ponen en un marco, van a la tienda de diez centavos. Y lo ponen en un pequeño marco y ponen esta cosita detrás de él, por si alguien pregunta al respecto). Y ella lo tenía puesto en su escritorio en el hospital. Y lo estaba mirando, no a mí, por supuesto, sino a la Columna de Fuego que aparece allí. Y ella afirma… este es su testimonio. El doctor la había desahuciado para que muriera. Ella afirma que esa Columna de Fuego se salió de la fotografía y quedó suspendida sobre ella. Y dos días después la dieron de alta del hospital y se fue a casa sana, ¿ven?
89 Dios simplemente… Ella solo… Fue solo su contacto con eso, ¿ven? Ella solo… solo miró eso y creyó. Ahora, sabemos que mirar eso de cualquier otra manera sería como idolatría. Nosotros no haríamos eso, ¿ven? No es la fotografía. Es lo que representa. Ud. entiende eso. Sí, señora. Y espero que la conserve durante mucho tiempo y lo recuerde. [La Hermana dice: “Oh, le pondré un marco”]. Gracias. Gracias. Y que el Señor le bendiga. Y que cada vez que la vea, se acuerde de esta noche en la plataforma, que esa misma Columna de Fuego que está en esa fotografía, Ud. está parada justo en su presencia ahora. Uh-huh. Eso es correcto. Ud. está en esa presencia.
90 Ahora, entonces si esa Columna… Siendo yo un hombre y Ud. una mujer, nunca antes nos habíamos encontrado en la vida. Pero si yo he dicho la verdad, ahora, de Jesucristo cuando estuvo aquí en la tierra…. Él no reclamó ser un Sanador, Ud. sabe. Él solo hizo como el Padre le mostraba. ¿Sabía que eso es Escritura? ¿Ha estado antes en las reuniones? [“No en esta”] No en esta.
Pero ha escuchado entonces de cómo…. Cuando Jesús estaba aquí en la tierra, Él dijo: “No soy Yo el que hace las obras”. San Juan 5:19. Él pasó por el Estanque de Betesda y toda esa gente lisiada estaba allí. Él solo sanó a una. No estaba lisiado, yacía en un lecho. Él se fue y dejó al resto de ellos. Él fue cuestionado. Él dijo: “No soy Yo. Yo no puedo hacer nada sino lo que veo al Padre haciendo”.
Luego Él dijo: “Las cosas que Yo hago”, prometiéndole a la iglesia. ¿Es eso correcto? Bueno entonces, ese es Jesucristo, resurrección, en forma de Espíritu, aquí en la tierra llevando a cabo las obras que Él hizo cuando estaba aquí en el cuerpo.
91 Ahora, si Él estuviera parado aquí con esta ropa que Él me dio… Ahora, en lo que concierne a sanidad, si Ud. está enferma, eso, yo no lo sé. Pero si está enferma, Él diría: “Bueno, cuando morí por ti, Yo te sané. ¿Crees esto?”. Entonces Él le diría, igual como la mujer junto al pozo. Él diría… pudo saber lo que estaba mal con ella. Él sabrá en dónde está el problema de usted.
Bueno entonces si Él ascendió al Cielo, y Su Persona del Espíritu Santo está aquí esta noche, luego prometiendo que Él haría esto, de acuerdo a Su Palabra, entonces Él me podría decir que haga las mismas cosas que haría si estuviera parado aquí. ¿Es eso correcto? Ahora Ud. se empieza a dar cuenta de que algo está sucediendo, ¿ve? Eso es.
Sí, señora. Su problema, una de las cosas, por supuesto, son sus ojos. Sus ojos se están poniendo mal. Luego Ud. está extremadamente nerviosa. ¿Es eso correcto? Y aquí está algo más que veo que el mundo exterior no puede ver. Y eso es: Ud. tiene un tumor. Y ese tumor está en el hombro izquierdo cerca de su pecho. ¿Es eso correcto? Vaya a casa ahora, se va a poner bien y sanar. En el Nombre del Señor Jesucristo.
92 Solo tenga fe. No dude, solo crea. Somos desconocidos, ¿lo somos, dama? Lo somos. Somos desconocidos. Pero al estar sentada allá en la audiencia, la vi que estaba acumulando fe. Usted estaba creyendo lo que dije sobre el pacto incondicional de Dios.
Ahora si somos desconocidos y no nos conocemos, pero Dios nos conoce a ambos. Él sabe todo lo que usted ha hecho en su vida. Él sabe todo lo que yo he hecho en mi vida. Y si Ud. es mi hermana, una creyente, y cree que Dios la va a sanar y ayudar, creo con todo mi corazón que Él lo hará, también. (Discúlpeme, solo que alguien sanó sentado allí abajo. Eso lo dejó).
¿Qué piensa sobre esta clase de religión? Seguro, es así con usted. Sí. Uh-huh. Gracias, hermana. Usted sabe de qué estoy hablando, ¿verdad? Muy bien. Quiero que, si el Espíritu Santo me lo permite… Usted supo de qué estaba hablando entonces, de su propia religión, ¿ve? Muy bien. Pero usted…. Si yo soy el siervo de Dios, entonces soy veraz. ¿Es eso correcto? Yo sería veraz. Entonces el Espíritu Santo confirmará mis palabras.
93 Usted está sufriendo con una condición en la garganta. ¿Es eso correcto? Y no ha podido tragar comidas duras por un número de años, una mujer mucho más joven. La veo tratando de pasar comidas duras. Si Dios la deja comer, ¿buscará a Dios hasta que reciba el Espíritu Santo, ser baut…? Lo hará. Una mujer Católica. Puede irse ahora y comer su cena. Usted está sanada. Dios le bendiga.
Usted dice: “¿Cómo sabe eso?”. Bueno, yo no lo sé. Es Él que sabe todas esas cosas, ¿ven? Yo no sé nada, pero Él sabe todas las cosas.
Ahora, si tan solo pudieran ver esa Luz siguiendo a la mujer, esa misma cosa. Perdóneme. La dama sentada al lado de ella allí, la que tiene el problema femenino. ¿Es eso correcto, dama? Ella se sentó al lado suyo. Ella estaba tan ungida entonces, Ud. fue sanada con el problema femenino. Tenía un problema femenino, ¿no es así? Muy bien. Todo ha acabado ahora. Puede irse a casa y ser sanada, también. Dios le bendiga.
94 Muy bien. Me imagino que usted y yo somos desconocidos. ¿Lo somos, dama? No nos conocemos el uno al otro. Muy bien. Y solo para hablarle unos momentos ahora. Si somos desconocidos, el Señor cuando se encontró con la mujer junto al pozo, Él comenzó a hablar con ella. ¿Es eso correcto? Le dijo sobre diferentes cosas en su vida y todo.
Ahora, si somos desconocidos, nunca nos hemos encontrado antes en esta tierra, solo Dios podría… Bueno, Él es el Único que podría revelar esas cosas. ¿Es eso correcto? Para que sea perfecto, ¿ve? Para que sea perfecto, Él es el Único que puede hacer eso. Pero ahora, si Dios me deja saber por qué está aquí, mire… Si Él me deja saber ahora para qué está Ud. aquí, entonces sabrá que tuvo que venir de alguna fuente espiritual. Tendrá que ser espiritualmente Divino para usted, ¿ve? Bueno entonces, si esa es la verdad, entonces ¿lo aceptará como el Espíritu de Jesucristo? Sí, debería. Sí.
95 Ahora, todos manténganse unánimes. Ud. tiene algo… Tiene una batalla con pequeñas incredulidades enganchadas en la pared esta noche. Ahora, quiero que tenga fe, ¿ve? Es una batalla difícil, ¿ve? Si Ud. solo… Recuerde, estoy tratando de representar al Señor Jesucristo a la gente, y simplemente sigue yéndose de mí.
Ahora, mire para acá, hermana. Ahora, en el Nombre de Jesucristo… Sí, allí está ella. Usted ha… tuvo un problema no hace mucho. Tuvo una quemadura de alguna clase. De eso hace como seis o siete años, en el patio alrededor del ´46 o ´47. Y fue una quemadura de ácido. ¿Es eso correcto? Y está presentando problemas para comer ahora. Y Ud. tiene un problema en la garganta y un problema en su ojo.
Y usted es ministra y tiene papeles donde la ordenaron, papeles de una organización, ¿Es eso correcto? ¿Me cree que soy Su profeta? Entonces en el Nombre de Jesucristo, vaya a casa y sea sanada. Me molesta este demonio que lastimaría a mi hermana. Amén. Dios le bendiga.
Muy bien. Tengan fe ahora. ¿Qué es esto? Jesucristo. La simiente de Abraham, ese Espíritu que fue quitado del cuerpo y regresó de nuevo a la iglesia. Exactamente de lo que he estado predicando. Muy bien.
96 ¿Cómo le va? ¿Me cree que soy Su siervo, con todo su corazón? Usted tiene una condición extrema de nerviosismo. ¿Es eso correcto? Tiene… Lo que es, es más como un nerviosismo mental. Se pone muy melancólica. La veo fuera de sí, casi, algunas veces. ¿Es eso cierto?
Y Ud. tiene alguna conexión con… Usted está lejos de aquí… o, de lejos…. No, es una hija. Tiene una hija lejos de aquí y ella está en California. Y es anémica. ¿Es eso correcto? Vaya a casa, mándele su pañuelo y ambas van a sanar. En el Nombre del Señor Jesucristo.
Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”.
97 Muy bien. Traigan a la dama.
Usted con mi fotografía en su mano allí, está creyendo, ¿no es así? Si Dios me deja saber lo que está mal con usted, ¿aceptará su sanidad? ¿Me cree que soy el profeta de Dios? Lo cree. Muy bien. Usted tiene un desgarro, ¿no es así? Muy bien. Dios le bendiga. Que el Señor Jesucristo la sane completamente.
Eso es muy amable de su parte, dama, el levantar esa fotografía y dársela a ella. Mire para acá hacia mí. Por cuanto hizo eso y le hizo un favor a ella, yo le hará uno a usted. Usted está allí sufriendo, también. Y ¿Cuál es su problema? Veo que tiene… algo al respecto. Usted se sacude mucho y luego se detiene, luego vuelve a sacudirse mucho y se detiene. Es parálisis espasmódica. ¿Cree que Jesús la va a sanar? Lo cree. Dios le bendiga entonces. Vaya a casa y nunca lo volverá a tener. Dios le bendiga.
98 ¿Cree usted, dama, con todo su corazón? Ahora, hay algo… Se está tornando oscuro alrededor donde está usted parada. Ud. debe estar terriblemente enferma. Ud. es un caso de nervios, muy nerviosa. Y tiene TB, está tuberculosa. Y lo peor de todo, Ud. necesita a Jesucristo como su Salvador, no es Cristiana. ¿Es eso cierto? ¿Lo aceptará a Él como su Salvador en este momento? Él la acepta a usted como Su hija y la sana de su tuberculosis.
En el Nombre de Jesucristo, yo hecho fuera al diablo y la mando a su casa para que sane como una hija de Dios. En el Nombre de Jesucristo. Amén. Sus pecados le son perdonados, dama. Que algún ministro la bautice. Muy bien.
99 ¿Puede pasar?
Digamos: “¡Alabado sea el Señor”! Dejen que el Espíritu de Dios trabaje en Uds.
¿Cómo le va, señor? ¿Cree que soy el profeta de Dios? Somos desconocidos, ¿no es así, señor? Yo no lo conozco. Nunca lo he visto en mi vida. No sé nada de usted; solo Dios lo sabe. ¿Es eso correcto? Pero el hacer algo para usted, yo no podría. Pero a medida que un don Divino, y la unción del Espíritu Santo por un don Divino el cual fue dado soberanamente en la hora de mi nacimiento, entonces su vida no puede esconderse, porque yo tomo su espíritu a mi cargo en el Nombre de Jesucristo.
Ahora, Ud. está sufriendo… Hay algo mal. Está en su tobillo. Y eso es tuberculosis en el tobillo. Eso es lo que el doctor dijo. ¿Es eso correcto?
Por cierto, Ud. es Católico. No, Ud. era Católico. Ud. acaba de llegar a este camino. Está estudiando este tipo de religión. ¿No es eso cierto? Ud. solía ser un Católico y acaba de entrar a esto, ahora mismo. ¿Es eso correcto? Eso es correcto. Amén.
Solo un momento. Entonces, para fortalecer su fe, haga exactamente como yo le diga. ¿Lo hará? Por cierto, su nombre es Michael. Ellos le dicen Mike, ¿no es así? Y su apellido es Jordán. ¿Es eso correcto? ¿Y acaso no vive en la Calle Garfield #718? Regrese allá y regocíjese. Jesucristo lo ha honrado, lo ha sanado.
100 ¿Está creyendo por ese problema cardíaco, hermana? Usted puede ser sanada ahora mismo. ¿Lo cree? Dios le bendiga. Usted fue sanada cuando venía subiendo aquí. Jesucristo la ha sanado.
¿Lo cree, señor? Mientras estaba parado en la línea hace un momento, Ud. sintió algo extraño cuando me di la vuelta y lo miré, porque… Cuando alguien dijo algo aquí en la plataforma, cuando yo le mencioné a ese hombre o a alguien, hace solo unos minutos, que tenía tuberculosis, usted sintió algo raro, ¿no es así? Porque Ud. tenía tuberculosis al mismo tiempo. Yo sentí que se fue de usted y miré abajo y vi en dónde estaba. Yo sabía que Ud. subiría por la línea, así que fue sanado estando parado allá abajo. Puede seguir su camino regocijándose. Dios le bendiga. Dios lo ha sanado.
Ahora, quiero preguntarle algo. Cuando yo estaba hablando con él, Ud. tuvo una sensación muy curiosa, ¿no es así? Eso fue cuando la tuberculosis lo dejó, también. Así que puede irse a casa y ser sanado. En el Nombre de Jesucristo.
101 ¿Creen? ¡Oh, vaya! Esto es cuando el Rey de reyes camina entre Sus delegados. Jesucristo el mismo de ayer, hoy y por los siglos.
102 ¿Cree usted, señor? ¿Cree con todo su corazón? ¿Quiere terminar con ese problema de riñón, aceptar y ser sanado? Levante su mano y diga: “Yo acepto mi sanidad”. Dios le bendiga. Y vaya y sea sano por medio del Nombre de Jesucristo. Que así sea hecho.
La damita sentada aquí atrás con eso en su cabeza, con ese problema de la vesícula. Usted está sanada, hermana. Póngase de pie. Eso es correcto. Su amiguita allí, como que eso le gustó, también. Ponga su mano sobre ella. Ella tiene un problema en la espalda, ¿no es así? Algo mal con su espalda. [Palabras no claras] Puede ir a casa y ser sanada, también. En el Nombre del Señor Jesús.
Ahora, ¿quiere irse a casa y ser sanado? ¿Quiere terminar con esa artritis? Levante sus manos de esta manera. Golpee sus pies de arriba abajo. Baje de la plataforma y sea sanado. En el Nombre de Jesús.
103 Venga, señor. ¿Me cree que soy el profeta de Dios, con todo su corazón? ¿Me obedecerá como Su siervo? ¿Si Dios me deja saber cuál es su problema, entonces hará lo que le digo que haga? Vaya a comer una buena hamburguesa grande. Usted no ha tenido una desde hace mucho con ese problema estomacal. Vaya a comerse una ahora y sea sanado. En el Nombre de Jesucristo. ¡Aleluya!
El problema del riñón la ha molestado durante años, ¿no es así, madre? ¿Es esa la verdad? Dios… El Hijo de Dios la sana y la restablece. Y puede irse ahora y recibirlo, en el Nombre de Jesucristo el Hijo de Dios. Amén.
104 ¿Crees tú esto? Oh, qué sensación.
Usted no tiene una tarjeta de oración, ¿no es así, señor? ¿No tiene? ¿No tiene una tarjeta de oración? Sigo viendo que está suspendido sobre usted. ¿Quiere terminar con esa condición asmática? ¿Cree que Dios lo va a sanar? Póngase de pie entonces. Correcto. Esto hombre por… Eso es. Dios le bendiga. Usted no necesita una tarjeta de oración. Necesita fe. ¡Aleluya! Jesucristo el mismo de ayer, hoy y por los siglos.
105 Hay una dama que está orando. Una dama sentada con su mano levantada. Usted con el vestido blanco, allí. La tocó, ella está orando. Él escuchó su oración entonces. Sí, señora. Usted tenía hemorroides y eso la dejó. Dios le bendiga. ¿Es eso correcto? Mueva su pañuelo si es así. Muy bien. Vaya a casa ahora. Usted va a superar eso. Él la escuchó cuando estaba orando. Él me llamó la atención. Veo lo que Él está pidiendo. Así que Ud. recibió lo que pidió. Dios le bendiga. Amén.
Veo a una pobre mujer sentada allí, sufriendo. Ella tiene un problema en el hígado y problema en la espalda, y problema del estómago. Sentada justo allí. ¿No es así, dama? Ha estado sentada… La ha estado despojando durante mucho tiempo, ¿no es así? — vaciando el conducto de la vesícula, luego entra y hace ácido y ácido en los dientes. ¿Es eso correcto? Póngase de pie. Vaya a casa y sea sanada. Jesucristo, el Hijo de Dios, la sana completamente.
106 Tenga fe en Dios. Yo los reto. Muy bien. Tengan fe.
Solo un momento. Siento que el Espíritu se mueve en alguna parte… Oh, aquí está, sentada aquí. La mujer está sorda. Inclinen sus rostros, en todas partes. Alguien que la traiga para acá. Oh, Jehová, vengo en el Nombre de Jesús…Este espíritu maligno ensordeció los oídos de esta mujer para hacer que ella camine delante de un vehículo para que la mate o alguna cosa mala. Pero él no puede estar en Tu presencia. Tú dijiste, cuando el espíritu sordo salió del hombre: “Él pudo oír”. Y, Señor, ella no tiene el privilegio de escuchar el Evangelio tal vez. Pero Tú le puedes dar su oído, así que condeno a este espíritu maligno y echo fuera este espíritu de sordera de ella. En el nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, sal de ella.
¿Puede escucharme, dama? ¿Puede escucharme ahora? ¿Puede escucharme ahora? ¿Cuánto tiempo lleva así? Solo quiero escucharla hablar para que ellos puedan escuchar. ¿Puede escucharme ahora? Diga: “Amén”. [La hermana dice: “Amén”]. Diga: “Alabado sea el Señor”. [“Alabado sea el Señor”]. Estoy susurrando. Aquí está ella, una mujer sorda. Ahora, mírenla. Mírenla. Diga: “Amén”. [La hermana dice: “Amén”]. “Yo amo al Señor”. [“Yo amo al Señor”]. Perfectamente normal y sana. Usted tiene un problema femenino, también. ¿Es eso cierto? Causándole un flujo, mire, del baño. Era un absceso, pero se ha ido ahora. Vaya a casa y sea sanada, Jesucristo la sana. ¡Aleluya! Alabado sea el Cordero de Dios.
107 Cada persona que está aquí puede ser sanada ahora mismo. ¿Lo creen? Puedo llamar a otro a la línea de oración. Lo puedo hacer, usted sabe, ¿pero cuál es el objeto? Por qué no creer a Jesucristo ahora mismo. Si Cristo me lo dijo a mí y yo les dije a ustedes lo que Él dijo y ha confirmado que les he dicho la verdad, ¿qué más necesitan sino creer y aceptar lo que les he dicho? ¿Es eso así?
Si cada uno de ustedes creerá que Jesucristo es el Hijo de Dios y pasan del pecho de salvación al pecho de sanidad, y se acuestan en Su seno esta noche y dicen: “Yo te acepto, Jesús, como mi Sanador”, Uds. sanarán. No me importa lo que está mal con ustedes. ¿Lo creen?
Si Dios puede echar fuera un espíritu maligno de una persona por una persona, ¿no puede Él por oración echar fuera el espíritu de todo lo que está aquí? ¿Escuchará Él mi voz desde la plataforma? Muy bien. Pongan sus manos unos sobre otros mientras oramos.
108 Oh Jesús, mi Maestro, mi Señor y Dios, oro por esta audiencia de gente. Tú eres grande, Señor. Y sabemos que Tú estás aquí. Y oro que Tú sanes a cada uno, y que Tu poder sea sobre ellos. Y ahora, Satanás, en el Nombre de Jesucristo, sal de esta gente. Déjalos y vete de ellos, y que el poder del Dios resucitado del Cielo, Jesucristo, sane completamente a cada uno de ellos.
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